CRECIMIENTO Y NECESIDADES DE CAPITAL DE TRABAJO i
EL CASO DE UNA PEQUEÑA EMPRESA
El capital de trabajo es el requerimiento que los empresarios subestiman con mayor
frecuencia cuando buscan fondos para financiar un nuevo negocio. El empresario
generalmente planea la investigación, el desarrollo, la planta y el equipo que se
requerirán para la producción. Sin embargo, el capital de trabajo frecuentemente se
presenta como una sorpresa para los empresarios, quienes probablemente esperan
desarrollar un producto que el mercado aceptará en forma inmediata y en relación con
el cual el mercado pagará una prima sustancial. Como se debe suponer, esta prima
deberá conducir a altos márgenes de utilidades, los cuales “financiarán”
posteriormente todas las demás necesidades de la empresa. Tan inocente como
puede parecer este punto de vista es, sin embargo, muy común entre los fundadores
poco experimentados de nuevos negocios.
Ned fue uno de los fundadores de una nueva compañía de programas de
computación que a principios de 1942 empezó a buscar capital de negocios para dar
apoyo a sus productos. Al hablar con un capitalista de negocios, quien estaba
preocupado por el bajo nivel de financiamiento que se estaba buscando, Ned explicó
que los productos de la compañía tenían un margen de utilidad tan alto que la
compañía sería esencialmente autofinanciable.
La compañía de Ned producía y vendía un paquete de programas de
computadora. El paquete se embarcaba bajo la forma de tres diskettes con un
conjunto de manuales. El costo total de esos materiales era de aproximadamente $20
y el paquete se vendía en $500. Con un margen de utilidad tan alto, alegaba Ned, no
habría necesidad de financiamiento una vez que la comercialización estuviese
instalada. De hecho, dijo, habría abundantes cantidades de efectivo para pagar el
desarrollo de los productos nuevos.
Joanna, la capitalista de negocios, se sintió un tanto desconcertada por el
razonamiento de Ned. Ella señaló algunos errores en el “análisis” de Ned: los $500
eran sólo un precio sugerido para las ventas al menudeo; las tiendas de descuento
probablemente venderían el paquete en una cantidad cercana a $275. Estos $275, a
su vez, se encontraban al final de la cadena de comercialización que incluía a los
distribuidores y negociantes; la empresa de Ned recibiría tan sólo entre $80 y $90 por
paquete. Este rango de $80 a $90 sería inicialmente añadido a las cuentas por cobrar
–no recibidas como efectivo –y probablemente no cobradas, en promedio, por
aproximadamente 60 días. Mientras tanto, Ned tendría que emitir algunos cheques
para cubrir los gastos indirectos, los altos gastos del área de investigación y desarrollo,
el costo del personal de mercadotecnia y el costo de los espacios publicitarios. En
lugar de que hubiera un flujo de entrada de efectivo de $480 por paquete, la empresa
estaría, en promedio, cubriendo flujos de salida de efectivo durante los primeros años
de su vida.
El crecimiento rápido consume efectivo, no genera efectivo. El crecimiento
rápido puede generar utilidades, pero las utilidades no pagan las cuentas, el efectivo sí
las paga. Considérese lo que una empresa debe hacer para sostener una alta tasa de
crecimiento. Si se trata de un productor, los elementos constitutivos de sus activos
incluirán el inventario de materia prima, el inventario de trabajo en proceso, el
inventario de bienes terminados y las cuentas por cobrar, así como los activos fijos.
Con la excepción de los activos fijos, todas estas partidas son elementos constitutivos
del capital de trabajo bruto. Cuando la empresa elabora un producto, hace una
inversión en cada una de estas partidas de capital de trabajo antes de que se reciba
cualquier cantidad de efectivo por la cobranza de las cuentas por cobrar, suponiendo
que todas las ventas son a crédito.
Considérese el caso de una empresa de tamaño pequeño que financia sus
actividades únicamente a través de los fondos que genera. Recuérdese el análisis
financiero que se presentó anteriormente en este capítulo. Supóngase que la empresa
tiene un promedio de 120 días de ventas en cuentas por cobrar. Si la empresa paga
en efectivo todos sus materiales y su mano de obra, tendrá un ciclo de conversión de
efectivo de 180 días; es decir, entre el pago de los bienes que ocurre al inicio del ciclo
y la recepción del efectivo que ocurre al final, transcurren 180 días. De tal forma, la
compañía “rota” su efectivo tan sólo dos veces al año.
Si la compañía gana, por ejemplo, un 3% de cada dólar en sus ventas (tal
como se miden por el margen de utilidad neta), tendrá aproximadamente un 3% más
de dinero disponible después de un ciclo que antes del mismo. Con dos ciclos por año,
se podrá disponer de fondos para inversiones en aproximadamente un 6% más al final
del año que al principio. De tal forma, se podrá dar apoyo a un crecimiento anual de
aproximadamente 6%.
Si la compañía está creciendo a una tasa del 20% por año y si sólo puede
generar un 6% internamente, deberá obtener fondos en forma externa o tendrá que
enfrentarse a enormes presiones.
¿Cómo podría mejorar la empresa su capacidad de financiar el crecimiento
internamente? Por lo general, una empresa puede crecer a una tasa igual al producto
de su margen de utilidad neta multiplicado por el número de ciclos de conversión de
efectivo por año. Por lo tanto, podría apoyar un crecimiento más rápido ya fuera
aumentando el margen de utilidad o acortando el ciclo de conversión de efectivo
(incrementando el número de ciclos por año).
Para aumentar el margen de utilidad, la compañía debe aumentar los precios,
disminuir los costos o ambas cosas. El aumentar los precios puede reducir el
crecimiento (porque los clientes estarán menos dispuestos a comprar los mismos
productos a precios más altos), pero también puede ayudar a conferir un mayor
equilibrio al crecimiento y a los recursos financieros.
El acortamiento del ciclo de conversión de efectivo requiere de la reducción del
inventario, de una cobranza más eficiente de las cuentas por cobrar, o de la posibilidad
de pagar a los proveedores en una manera más lenta. Considérense los efectos de
estos cambios. El reducir el inventario en un 25% (a 90 días) y el reducir las cuentas
por cobrar a 30 días (términos normales de crédito), reducen el ciclo a 120 días.
Además, si los proveedores están dispuestos a esperar 30 días para el pago, entonces
el plazo de tiempo durante el cual el efectivo está pendiente de pago podría incluso
verse reducido a 90 días,
La rotación del efectivo cambia a cuatro veces por año habiendo sido
anteriormente de dos veces y el crecimiento internamente financiable se convierte en
un 12% en lugar de un 6%. El mejoramiento resultante en la tasa a la cual la empresa
puede apoyar el crecimiento internamente reduce las necesidades de fondos externos
de la empresa a un nivel más aceptable y manejable.
En el caso de una empresa de tamaño pequeño que tenga serias limitaciones
para obtener fondos externos, estas políticas discrecionales podrían ayudarle para que
su tasa de crecimiento estuviera en equilibrio con su capacidad para financiar ese
crecimiento. Además, dicho control por parte de la administración podría impresionar a
los banqueros y otros individuos que dispongan de fondos, y esto podría ayudar a la
empresa a obtener el financiamiento externo que hubiera preferido obtener desde el
principio.
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Fuente: Weston, J.F. y Brigham, E.F. (1993): Fundamentos de administración financiera,
McGraw-Hill, México.