Aprendizaje Centrado en el Estudiante
Trabajo final
Cada día cambia el mundo, aunque sea solo un poco y de la misma forma en que pasan los años
y ocurren cada vez más cambios en la sociedad en las diversas áreas del conocimiento humano,
la docencia y la forma ser docente también se ve dispuesta a cambiar.
Iniciando el curso tocamos el tema de los cambios generacionales, el cambio del contexto
educativo y del uso de nuevos paradigmas en la educación, dentro de los cambios encontramos
las similitudes que en ocasiones ignoramos, pero también encontramos las diferencias que
existen y esta es la palabra clave, son las diferencias lo que nos hacen únicos y son mediante
ellas que se encuentra el camino hacia el aprendizaje. Como estudiante universitario y en mi
experiencia desde ese punto de vista he logrado ver diferentes contextos educativos, ya sean
públicos, privados, católicos, por mencionar los principales, lo que siempre destaca es la
particularidad en cada uno de los estudiantes, cada uno con contextos diferentes y todos en una
misma aula, uno de los momentos en los que más se evidencio estas diferencias fue durante el
periodo de la pandemia, estando más lejos unos de otros pudimos ser más asertivos con el resto,
ya que sabíamos que las cosas no eran fáciles para nadie.
Es dentro de estas situaciones adversas en las que se puede apreciar de mejor manera la
practica docente, en mi aula había una gran diversidad, por ejemplo, estudiantes que vivían con
su familia y que se encontraban ligados a los deberes del hogar y diversas situaciones que
ocurren y en casos graves el tener un familiar enfermo o que haya fallecido, estudiantes que
vivían solos y debían trabajar a la par para poder subsistir el día a día, estudiantes que tuvieron
que regresar a sus hogares fuera de la ciudad y que en casos les dio problemas de accesibilidad
a las sesiones, estudiantes que retomaban la carrera aprovechando la virtualidad y otros que
adelantaban cursos por el mismo motivo y estudiantes que enfermaron pero aún así estaban
dispuestos a aprender.
Es en estas circunstancias donde se presentaron mayores retos a los docentes, ya no solo era
afrontar la diversidad, sino que se le sumaba el cómo trasladar sus métodos y técnicas de
aprendizaje a este nuevo entorno, entrando a lo anecdótico, hubo docentes que simplemente no
lo lograron, fue en estos casos que las sesiones no se convirtieron en solo monótonas, sino que
también se sentían como un retroceso hacia la educación tradicional, cátedras impartidas durante
horas y trabajos extensos con el fin de demostrar que se prestó la atención suficiente o que se
reviso todo el material dispuesto por el docente, no solamente las sesiones tediosas se volvieron
un despropósito, sino que también las actividades y evaluaciones, todas buscaban que se
respondiera de forma literal y apegada al material de estudio, preguntas que sugerían el uso del
pensamiento crítico o la aplicación de los aprendido eran desechadas por la practicidad de usar
alternativas o de simplemente usar transcripciones textuales.
Bajo lo aprendido y dentro de las muchas falencias en esta anécdota debo saltar la falta de la
motivación, uno no puede hacer sentir enseñar a otras personas si no está preparado
adecuadamente, de la misma forma uno no puede motivar a otros si no se encuentra motivado,
es en este punto que entra en juego la inteligencia emocional no solo del docente, sino que
también de los estudiantes, como estudiante y como parte de mi proceso de reflexión con lo
aprendido me hubiese gustado mucho que el docente buscara conectar con los alumno, pese a
los percances y situaciones que limitaban este contacto, buscar formas de hacerlo, ya sea
explicando el motivo de por qué aprendemos algo, narrarnos como se aplicaría en nuestro campo
laboral y las dificultades que encontraríamos y finalmente entrar en un proceso de reflexión
conjunto, debatir sobre lo que leemos, dar opiniones, equivocarnos y aclarar las dudas que
pudieran existir, es decir, hacer del aprendizaje algo significativo en nuestras vidas.
Un segundo punto que me gustaría tratar es la evaluación, como lo narrado en la experiencia
anterior, este proceso se ve rebajado a poner una nota final y determinar en base a eso si el
estudiante aprueba o no. Como docentes debemos de evaluar no solamente el contenido
impartido, sino que también debemos tener en cuenta las actitudes y habilidades del estudiante
y brindarles una retroalimentación adecuada como parte del proceso de evaluación .Es debido a
esto que podemos decir que la evaluación es una parte esencial de enseñar, porque es a través
de la evaluación, que es posible medir el desarrollo de habilidades, el progreso, la obtención de
competencias y el nivel de conocimientos de los estudiantes. La evaluación es especialmente
importante ya que permite a los estudiantes comprender su propio aprendizaje y conocer sus
fortalezas y debilidades.
Además, la evaluación también es una herramienta valiosa para los profesores, ya que les
permite conocer el nivel de comprensión de sus estudiantes y adaptar su enseñanza de manera
más efectiva. Por ejemplo, si un profesor evalúa a sus estudiantes y descubre que muchos de
ellos tienen dificultades para entender ciertos conceptos, puede adaptar su enseñanza para
abordar estas dificultades de manera más efectiva. Al evaluar no se revisa únicamente lo que se
ha realizado, sino que también se hace un análisis a profundidad de las circunstancias de este,
sus causas y razones. Es por esto por lo que el proceso evaluativo no sólo busca obtener
resultados que puedan ser medibles, sino que también valora el proceso de estos, es decir la
evaluación es un proceso dinámico y consecuente.
A modo de reflexión final debo destacar la importancia de una educación integral en la formación
de profesionales, hacerlos consientes del rol que empeñan en la sociedad y el que van a
desempeñar una vez estén en sus campos laborales, formar miembros socioafectivos que
contribuyan a su comunidad y que sean capaces de afrontar los desafíos futuros.
Como conclusión he de recalcar la importancia del aprendizaje centrado en el estudiante, el
formarlo de forma holística. En la práctica como docente universitario debo de tener en cuenta el
contexto en el que me encontrare y la diversidad aún más mixta que hay en este, fomentar un
aprendizaje positivo y usar diversos métodos y estrategias para lograr que el estudiante sea parte
del proceso de enseñanza y aprendizaje.