Subido por Lia Matos

Ensayo Elementos del Trabajo y RRHH

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Facultad de Psicología
Grado en Psicología
“La tercera fase del capitalismo”
Elementos de Psicología del Trabajo y de los Recursos Humanos
Profesor: Esteban Agulló Tomás
Alumna: Nunes Matos, Auxiliadora
2021
Índice
● Introducción
● Las 3 fases del capitalismo
● El Capitalismo Financiero
● ¿Cómo puede reaccionar la ciudadanía ante esta nueva fase?
● ¿Qué papel puede jugar la psicología, en general, y la psicología del trabajo,
de las organizaciones y de los RRHH, en particular?
● Conclusión.
Introducción
Varios cambios en los campos social, cultural, económico y político marcaron una nueva fase
en Europa. Cuando el feudalismo que tenía como característica principal el régimen de
explotación, o sea, la apropiación del producto excedente del trabajo de los campesinos entró
en crisis, debido a la ascensión de la burguesía en las ciudades medievales; que pasaron a
tener una intensa movimentación comercial, la revuelta de los campesinos, la crisis en el
campo, etc., tanto los señores feudales como los burgueses se vieron obligados a buscar
estrategias para desarrollar su economía. El resultado fue la crisis del sistema feudal que se
basaba en una economía agraria y de subsistencia. Así, el trueque que antes se practicaba
en este sistema, ha ido perdiendo terreno frente a un nuevo modelo económico basado en el
comercio.
Surge así el Capitalismo que tenía como principales características la propiedad de los
medios de producción de una clase social, la burguesía, y la explotación del tiempo de trabajo
del trabajador asalariado. Esta explotación se basa en el uso de la capacidad de trabajo, en
la mano de obra, durante un determinado período de tiempo a cambio de un salario que era
menor en comparación con lo que producía durante su jornada laboral. El excedente entre lo
que pagaban y lo que producía el trabajador sería la fuente de la ganancia de la burguesía,
también llamada plusvalía. Esta sería también la base para la acumulación de capital, que
sería invertida en la compra de materias primas, herramientas de trabajo e innovaciones
tecnológicas.
Las 3 fases del Capitalismo
El capitalismo es un sistema económico basado en la propiedad privada, la acumulación de
capital y la búsqueda de ganancias que se consolidó en el siglo XIX, con el desarrollo de la
industria a través de la Revolución Industrial. Se divide en tres etapas, donde cada una de
ellas tiene unas características propias y no son excluyentes entre sí. Estas tres etapas son:
capitalismo comercial, industrial y financiero.
El capitalismo Comercial provocó la exclusión de la mayor parte de la población que aún
continuaban su forma de trabajo bajo el modelo de una sociedad estamental y mayormente
rural. Tuvo como modelo el mercantilismo, el proteccionismo, el pacto colonial y la balanza
comercial positiva. Se considera el precapitalismo, ya que representó la primera fase del
sistema económico capitalista. Surgió a finales del siglo XV, marcando el final de la Edad
Media y el comienzo de la Edad Moderna, que se prolonga hasta el siglo XVIII, cuando surge
la Revolución Industrial.
El capitalismo industrial, por otro lado, se caracteriza por la revolución industrial que fue el
período de gran desarrollo económico y que ocurrió de forma pionera en Inglaterra, debido a
una combinación de factores para reemplazar la manufactura, la consolidación del trabajo
asalariado, aumento de la productividad, producción en masa, precios reducidos,
urbanización y desarrollo en el transporte. Esto condujo a profundas transformaciones
también en los campos político y social.
El capitalismo financiero se fue consolidando en un proceso paulatino de transformación de
las empresas en acciones, es decir, la fragmentación de los valores de estas empresas en
diversas acciones que se negocian libremente. Otro factor importante fue la mayor
participación de los bancos, que se convirtieron en los mayores financiadores de empresas a
través de préstamos o inversiones directas, constituyendo una compleja relación de
complementariedad con el sistema industrial.
Podemos decir que las tres etapas del capitalismo tienen en común la creación de nuevos
empleos como finalidad global, pero a su vez se dan varias diferencias entre ellas, en relación
sobre todo a cómo afecta cada etapa a la sociedad.
El Capitalismo Financiero
El sistema capitalista, desde su surgimiento ha sufrido diferentes eventos que fueron
responsables de cambiar su dinámica y sus principales características. Inicialmente, se
constituyó en su fase comercial, es decir, en la que los intercambios de bienes estaban en el
centro del progreso de la economía. Con la Revolución Industrial, esta centralidad pasó a ser
ejercida por las empresas y sus fábricas.
Posteriormente, sin embargo, a finales del siglo XIX y principios del XX, el capitalismo vivió
una nueva era, principalmente debido a la división de las empresas en acciones y la unión
entre capital industrial y capital bancario. Entonces nació el capitalismo financiero, momento
en el que la economía pasó a centrarse en la bolsa de valores, donde se negocian los
principales capitales y acciones. El gran “corazón” del capitalismo, por así decirlo, ya que,
empezó a concentrar en torno a ella todas las principales inversiones del mercado.
Además, el peso de los bancos en la economía se ha vuelto aún mayor. Esto se debe a que
es a partir de ellos que se empezaron a financiar las actividades productivas, en la ciudad o
en el campo. Los bancos también actúan directamente en el desarrollo económico,
negociando préstamos, facturando a través de intereses y transformando acciones y deudas
en "activos", que se negocian como si fueran bienes.
Además, con el desarrollo de técnicas e inversiones en comunicación y transporte, estas
grandes corporaciones comenzaron a instalarse en otros territorios, adquiriendo dimensiones
internacionales, como son las multinacionales que se instalaron principalmente en los países
subdesarrollados, donde la industrialización se produjo a través de la intervención extranjera
superpuesta al desarrollo local. Estas empresas buscaban un mayor acceso a las materias
primas, empleo de mano de obra a costos mucho más bajos y la expansión de sus mercados
de consumo. Con el tiempo esos países subdesarrollados también comenzaron a producir
productos industrializados, lo que supuso una gran ventaja a estas empresas que pudieron
producir a menores costos, principalmente debido a los incentivos fiscales que brindan los
gobiernos locales, que demandan la presencia de estas industrias para generar empleos.
El capitalismo financiero se extendió por el mundo y, actualmente, con la globalización y el
sistema de información, consiguió la integración de todas las bolsas de valores y tiene el dólar
como principal moneda internacional para el comercio.
¿Cómo puede reaccionar la ciudadanía ante esta nueva fase?
Intentará mitigar estos efectos con la solidaridad. Habrá huelgas, habrá migraciones a otros
países en busca de empleo y habrá revueltas sociales. Se buscarán mecanismos para reducir
las desigualdades y luchar contra los paraísos fiscales, dinero ilícito etc.
Se producirá una grieta social porque la gente empezará a darse cuenta de que los partidos
políticos no son capaces de aportar soluciones.
Pero eso solo se dará a través de la acción colectiva y conciencia de clases. Cuando, de
verdad, la ciudadanía sea capaz de alzarse a la lucha y reivindicar sus derechos.
¿Qué papel puede jugar la psicología, en general, y la psicología del trabajo, de las
organizaciones y de los RRHH, en particular?
Aunque, desde la psicología del trabajo y de las Organizaciones se han propuesto
tradicionalmente a mejorar la calidad de vida de las personas como objetivo fundamental, y
que han luchado mucho para mantener el buen clima en el ambiente de trabajo mejorando
las necesidades del trabajador en varios aspectos, lo cierto es que en el mundo actual esta
disciplina, quizás sin darse cuenta, está promoviendo en algunos aspectos el mantenimiento
de las consecuencias negativas del “libre mercado”, lo que acaba por favorecer al capitalismo.
Al intentar eliminar tensiones, así como disminuir los conflictos laborales en el ambiente de
trabajo intentando atenuar la insatisfacción de los trabajadores, lo que acabó consiguiendo la
psicología, fue ayudar en el fortalecimiento del capitalismo financiero que tiene como objetivo
final el aumento de la producción y/o las ventas, ya que mientras el trabajador se siente un
poco a gusto no está articulando reuniones, haciendo huelgas, con estrés laboral, etc.
La psicología en general se ha adaptado al sistema social, político y económico de modo que
favorece su continuidad y la adaptación de las personas a sus reglas de funcionamiento,
promoviendo el individualismo, incluso cuando estos presentan fallos de en su base.
Conclusión
El sistema capitalista entró en un bucle de generación de pobreza, miseria, precariedad del
empleo y desempleo de la clase obrera, lo que acaba generando otro problema de igual o
mayor gravedad: la exclusión social. En la actualidad, cada día se ofrecen menos empleos,
sobre todo a la mano de obra menos calificada, los llamados “ejército industrial de reserva”.
Las personas dejaron de afiliarse en los sindicatos y un gran número de trabajadores son,
digamos, autónomos que se someten a esta precariedad laboral para permitirse un mínimo
de dignidad.
Han surgido propuestas de trabajar menos horas, para que haya oportunidad de que otros
puedan acceder a un trabajo digno y remunerado que les permita satisfacer sus necesidades
básicas, lo que no estaría mal; no fuera por el hecho de que el capitalismo no está diseñado
para proporcionar facilidades para los trabajadores, resultado: muchas personas que tuvieron
reducida su jornada laboral a tres o cuatro horas tuvieron que buscarse otro empleo para que
les alcance el sueldo para comer.
Es necesario que los dueños del dinero entiendan que la única forma de seguir ganando y
disfrutando sus ganancias es garantizando a la clase obrera unos ingresos mínimos, teniendo
o no trabajo, que les permita sobrevivir. Del contrario, tampoco ellos sobrevivirán.
También es necesario que el proletariado y el lumpemproletariado tomen conciencia de que
hay que volver a las luchas y que solo una acción colectiva, en unión, será capaz de producir
cambios estructurales en este (o cualquier otro) sistema de poder.
En cuanto a la psicología, le queda un largo y difícil camino que recorrer para intentar suavizar
las secuelas del capitalismo, mejorar el bienestar en casos individuales, y actuar sobre las
causas de los problemas que afectan de forma colectiva a las sociedades evitando, así, que
haya un número elevado de trabajadores y parados en riesgo de depresión mientras las
condiciones laborales se mantengan.
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