Cada uno de los evangelios sinópticos tienen sus propias características Si bien los evangelios sinópticos tienen muchas similitudes, también hay diferencias entre ellos en cuanto a los hechos narrados, el orden en que se disponen, las palabras y acciones de Jesús, y la forma de encuadrar la presentación de cada uno de los autores. Cada evangelio también tiene sus propias características únicas, que lo distinguen de los otros dos. El relato de la resurrección de Mateo es mucho más breve que el de Lucas, y se centra en las apariciones de Cristo a los discípulos en Galilea, a diferencia de Jerusalén. Si bien lo que escribieron los evangelistas fue por inspiración del Espíritu Santo, cada uno tenía su propia personalidad, experiencia, contexto cultural, fuentes, estilo y público, todo lo cual se refleja en los evangelios. Se basaron en lo que ellos mismos recordaban o en lo que les contaron testigos presenciales (Mateo y Juan probablemente en lo que recordaban, y Lucas y Marcos en lo que les dijeron testigos oculares). Con la guía del Espíritu Santo, elaboraron su presentación de la vida y las enseñanzas de Jesús de una manera que cuadraba con su propio estilo literario y con el público al que se dirigían. Así pues, es lógico que haya algunas diferencias entre un evangelio y otro. Mateo también usa el término "reino de los cielos" en lugar de "reino de Dios" como lo hacen Marcos y Lucas. Otra característica única del evangelio de Mateo son sus muchas citas y alusiones al AT y la explicación de cómo se cumplieron en Cristo. Marcos tiene un estilo rápido marcado por terminología como "entonces", "y" o "inmediatamente". Se imagina a Jesús sufriendo muchos abusos de los judíos y de su oposición a sus prácticas malvadas. También usa frases arameas al menos cinco veces. Estos están traducidos, lo que sugiere que su audiencia no era judía como la de Mateo, sino romana. Por ejemplo, Mateo enfatiza que la venida de Jesús fue planeada y predicha por Dios a lo largo de las escrituras judías (el Antiguo Testamento) siglos antes de su nacimiento. Su nacimiento, vida, enseñanzas, milagros y muerte cumplieron profecías específicas del Antiguo Testamento. Once veces en su evangelio Mateo incluye profecías y su cumplimiento[2]. Eso indica que probablemente escribió su evangelio pensando en un público judío o judeocristiano, y presentó el material de una manera que ayudara a esa clase de público a abrazar la fe. Marcos, que fue quien escribió el evangelio más breve, enfocó el relato de otra manera. No incluyó grandes porciones de discursos como Mateo. Su presentación se centra más en la acción. Este evangelio recorre velozmente la vida de Jesús. Por ejemplo, el bautismo de Jesús, el descenso del Espíritu sobre Él y las tentaciones en el desierto se narran en apenas cuatro versículos. Mateo cuenta lo mismo en dieciséis versículos; Lucas, en quince. Con Marcos, todo parece estar lleno de intensidad y acción. Las cosas suceden inmediatamente. En su evangelio la gente corre[3]. Marcos se centra en el hecho de que Jesús es el Hijo de Dios. Comienza su evangelio con las palabras: «Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios»[4], y también deja constancia de que al morir Jesús el centurión romano que estaba frente a Él dijo: «¡Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios!»[5] A su juicio, cuando le preguntan si es el Mesías, el Hijo de Dios, responde: «Yo soy. Y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes del cielo»[6]. A lo largo del Evangelio de Marcos, Jesús es retratado como el Hijo de Dios, con autoridad y poder sobre enfermedades, demonios y naturaleza. Lucas hace hincapié en el hecho de que Jesús vino para todos, incluidos los gentiles. Simeón llamó a Jesús «luz para revelación a los gentiles»[7]. Lucas menciona que Jesús se refirió a gentiles del Antiguo Testamento que se beneficiaron de la gracia de Dios, como la viuda de Sarepta y Naamán el sirio[8]. Muestra asimismo que Jesús habló bien de un samaritano y de un centurión romano[9]. Lucas nos da los detalles de Juan el Bautista y el nacimiento y pre-nacimiento de Jesús, menciona la visita de los pastores al niño Jesús, y una imagen de la infancia de Jesús. Lucas también da una cuenta más larga de las apariciones de resurrección de Jesús a sus discípulos. Lucas también pasa mucho tiempo en el viaje de Jesús a Jerusalén que conduce a su pasión. Las similitudes y diferencias entre los tres evangelios Hay muchas historias que se encuentran en los tres evangelios, la siguiente tabla muestra varios de esos relatos. Mateo Marcos Lucas Relato 8:1-4 1:40-44 5:12-15 El Leproso 9:1-8 2:1-12 5:17-26 El Paralitico 9:9-13 2:13-17 5:27-32 Llamamiento de Mateo 9:14-17 2:18-22 5:33-39 Ayuno, Vino nuevo 12:1-8 2:23-28 6:1-5 Arrancan espigas en sábado 12:9-14 3:1-6 6:6-11 Hombre con una mano seca 10:1-4 3:13-19 6:12-16 Escoge a los doce 12:46-50 3:31-35 8:19-21 La madre y hermanos de Jesús 13:1-23 4:1-20 8:4-15 El Sembrador 8:23-27 4:35-41 8:22-25 Calma una tempestad 8:28-34 5:1-20 8:26-39 El Endemoniado 9:18-26 5:21-43 8:40-56 La hija de Jairo 14:13-21 6:30-44 9:10-17 Alimenta a cinco mil 16:13-20 8:27-30 9:18-21 La respuesta de Pedro 17:1-8 9:2-8 9:28-36 La Transfiguración 17:14-20 9:14-29 9:37-43 El muchacho endemoniado 19:13-15 10:13-16 18:15-17 Niñitos 19:16-30 10:17-31 18:18-30 El Gobernante Rico 20:29-34 10:46-52 18:35-43 Bartimeo 21:1-9 11:1-10 19:28-38 Entra en Jerusalén 21-28 11-16 20-24 La Pasión Al analizarlos con cuidado surge algo bastante interesante. Para ilústralo la siguiente tabla analiza las similitudes y diferencias del relato del Leproso. Mateo 8:1-4 Marcos 1:40-44 Lucas 5:12-15 Después que él hubo bajado de la montaña, grandes muchedumbres le siguieron. 2 Y, ¡mire!, un leproso se acercó y se puso a rendirle homenaje, diciendo: “Señor, si tan solo quieres, puedes limpiarme”. 3 De modo que, extendiendo la mano, le tocó, diciendo: “Quiero. Sé limpio”. E inmediatamente quedó limpio de la lepra. 4 Entonces Jesús le dijo: “Mira que no lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece la dádiva que Moisés prescribió, para que les sirva de testimonio”. 40 También vino a él un leproso, y le suplicóhasta de rodillas, diciéndole: “Si tan solo quieres, puedes limpiarme”. 41 Con esto, él se enterneció, y extendió la mano y lo tocó, y le dijo: “Quiero. Sé limpio”.42 E inmediatamente la lepra desapareció de él, y quedó limpio. 43 Además, le dio órdenes estrictas y en seguida lo despidió, 44 y le dijo: “Mira que no digas nada a nadie; mas ve, muéstrate al sacerdote y ofrece a favor de tu limpieza las cosas que Moisés prescribió, para testimonio a ellos” 12 En otra ocasión, mientras él estaba en una de las ciudades, ¡mira!, ¡un varón lleno de lepra! Cuando alcanzó a ver a Jesús, este cayó sobre su rostro y le rogó, diciendo: “Señor, si tan solo quieres, puedes limpiarme”. 13 Entonces, extendiendo la mano, él lo tocó, y dijo: “Quiero. Sé limpio”. Y al instante desapareció de aquel la lepra. 14 Y él dio al hombre órdenes de no decirlo a nadie: “Mas vete y muéstrate al sacerdote, y haz una ofrenda relacionada con tu limpieza, así como prescribió Moisés, para testimonio a ellos”. Al observar la comparación de los tres es notorio primeramente el color azul resaltando las palabras compartidas por los tres, después en morado se ven las palabras compartidas por Mateo y Marcos, de igual forma el color naranja para Lucas y Marcos. Y prácticamente no hay nada de verde que muestra cuando las mismas palabras están en Mateo y Lucas, pero no en Marcos. Los tres patrones que surgen al analizar este relato (y todos los demás de la primera tabla) es que Marcos es el punto en común entre los tres indicando fuertemente que Marcos fue usado como fuente por Mateo y Lucas. Mateo Marcos Mateo Marcos Marcos Lucas Lucas Relatos solo en Mateo Mateo Relato 1:1-17 Genealogía (diferente a la de Lucas) 1-2 Narración del nacimiento (diferente a la de Lucas) 11:28-30 “Vengan a mi …” 13:24-30 El trigo y la mala hierba 13:44-46 Tesoro escondido 13:47-50 La red barredera 17:24-27 El pez con una moneda 18:23-35 El esclavo inicuo 20:1-16 Obreros de la viña 21:28-32 Los dos hijos 25:1-13 Las diez vírgenes 25:31-46 Las ovejas y las cabras 27:3-10 La muerte de Judas 27:62-66 Guardia en el sepulcro 28:9-10 Aparición a las mujeres 28:11-15 El soborno a los soldados 28:16-20 “Vayan y hagan discípulos …” A estos relatos solo encontrados de Mateo sencillamente se les denomina como el material M. Relatos solo en Lucas Los relatos solo encontrados en Lucas de igual forma se le llama material L. Algunos pasajes importantes de L son los siguientes. Lucas Relato 1-2 Narración del nacimiento (diferente a la de Mateo) 2:41-52 Jesús de muchacho en el templo 3:23-38 Genealogía (diferente a la de Mateo) 7:11-17 Resurrección del hijo de la viuda de Naín 8:1-3 Mujeres que ministraban 9:51-56 Aldea samaritana 10:17-20 Los setenta y dos 10:29-42 El buen samaritano. Marta y María 11:5-8 Un amigo a media noche 11:27-28 “Feliz es la matriz que te llevo …” 12:13-21 Parábola del terreno del hombre rico 13:1-17 La torre de Siloam. La higuera. Mujer encorvada 14:1-14 Hombre con hidropesía. Invitación a un banquete de bodas 15:8-32 Parábola de la moneda perdida. Parábola del hijo pródigo 16:19-31 El hombre rico y Lázaro 17:7-19 “Esclavos que no servimos para nada”. Los diez leprosos 18:1-8 Parábola del Juez injusto 18:9-14 Parábola del fariseo y el recaudador de impuestos 19:1-10 Zaqueo 22:35-38 Dos espadas 23:6-12 Enviado a Herodes 24:13-35 Camino a Emaús 24:36-49 Aparición de Jesús en Jerusalén No se sabe si L (o M) era una sola fuente o un grupo de fuentes o si eran fuentes escritas u orales. Bien podrían haber sido un solo documento o varios o historias transmitidas oralmente o una combinación de todas estas ya que Lucas explícitamente dice que usó fuentes escritas y orales para su narración (Lucas 1:1-4). Similitudes entre Mateo y Lucas Algunos relatos en común de Mateo y Lucas que no están en Marcos. Mateo Lucas Relato 5-7 6:20-49 Sermón del monte 8:5-13 7:1-10 El centurión 11:2-19 7:18-35 Mensajeros de Juan el bautista 11:20-24 10:12-15 Juicio a las ciudades de Galilea 11:25-27 10:21-22 Alabanza de Jesús 12:43-45 11:24-26 Espíritu inmundo 13:33 13:20-21 La Levadura 18:10-14 15:3-7 La oveja perdida 22:1-14 14:15-24 Banquete de bodas 25:14-30 19:11-27 Parábola de los talentos 23:37-39 13:34-35 En contra de los fariseos y escribas 24:45-51 12:39-46 Esclavo fiel y discreto Analizando un pasaje se observa lo siguiente. Mateo 7:3-5 Lucas 6:41-42 3 Entonces, ¿por qué miras la paja [que hay] en el ojo de tu hermano, pero no tomas en cuenta la viga [que hay] en tu propio ojo? 4 O, ¿cómo puedes decir a tu hermano: ‘Permíteme extraer la paja de tu ojo’; cuando ¡mira!, hay una viga en tu propio ojo? 5 ¡Hipócrita! Primero extrae la viga de tu propio ojo, y entonces verás claramente cómo extraer la paja del ojo de tu hermano. 41 ¿Por qué, entonces, miras la paja que está en el ojo de tu hermano, pero no observas la viga que está en tu propio ojo? 42 ¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘Hermano, permíteme extraer la paja que está en tu ojo’, mientras que tú mismo no miras la viga en ese ojo tuyo? ¡Hipócrita! Primero extrae la viga de tu propio ojo, y entonces verás claramente cómo extraer la paja que está en el ojo de tu hermano. Como se observa en la tabla, es notable el grado de concordancia entre Mateo y Lucas en estos pasajes casi palabra por palabra. Si Lucas hubiera usado a Mateo como fuente sería extraño que no usará ningún relato encontrado en M y viceversa que Mateo no hubiera incluido algo de L. Esto apunta a que Mateo y Lucas usaron una fuente en común aparte de Marcos. Esta fuente es llamada Q por la palabra en alemán “Quelle” que significa fuente en español. La mayoría cree que Q debió haber sido un documento escrito de otro modo es difícil de explicar la concordancia de Mateo y Lucas en segmentos tan largos palabra por palabra.
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