DIRECCIÓN DE POSGRADO
DOCTORADO EN CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL
MEDIO NATURAL
CON RECONOCIMIENTO DE VALIDEZ OFICIAL DE ESTUDIOS
NO. DOC170202 DE FECHA DEL 14 DE FEBRERO DE 2017
“LA PERCEPCIÓN DE LOS USUARIOS SOBRE LA
DEGRADACIÓN ECOLÓGICA DE LA RIBERA DEL HUMAYA:
HACIA UNA PROPUESTA PARTICIPATIVA DE EDUCACIÓN
AMBIENTAL PARA SU REHABILITACIÓN”
TESIS
PARA OBTENER EL GRADO DE
DOCTORA EN CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL MEDIO
NATURAL
PRESENTA
ALMA JULIETA ARMIENTA ZAZUETA
ASESOR DE TESIS
DR. ISAÍAS DANIEL HINOJOSA FLORES
ZITÁCUARO, MICHOACÁN
MARZO, 2022
Declaración de Originalidad
A través de la presente ALMA JULIETA ARMIENTA ZAZUETA, certifico mi autoría de
la investigación “LA PERCEPCIÓN DE LOS USUARIOS SOBRE LA DEGRADACIÓN
ECOLÓGICA DE LA RIBERA DEL HUMAYA: HACIA UNA PROPUESTA
PARTICIPATIVA DE EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA SU REHABILITACIÓN”, que
presento para obtener el grado de Doctora en Conservación y Restauración del Medio
Natural.
Además de ser una investigación única e inédita, cuyos contenidos son producto de 5
módulos de contribución directa, dicha investigación no está siendo postulada ni ha
sido publicada ante otro medio, ni podrá ser divulgada bajo ninguna otra instancia que
no tenga el nombre legal de la Universidad Centro Panamericano de Estudios
Superiores o bien sin autorización previa de la Universidad. Enfatizo que todas las
referencias bibliográficas ya publicadas se encuentran debidamente incluidas en la
bibliografía de la Tesis.
Finalmente, declaro que todos los materiales que se presentan en la investigación se
encuentran libres de autor y, por lo tanto, me hago responsable de cualquier litigio o
bien reclamación relacionada con los derechos de propiedad intelectual, exonerando
de toda responsabilidad a la Universidad Centro Panamericano de Estudios
Superiores.
Firma:
ii
TITULACIÓN
ACTA RESOLUTIVA DE IMPRESIÓN
H. Zitácuaro, Mich 04 de diciembre de 2021
Después de recibir el veredicto en la Defensa de Tesis, “LA PERCEPCIÓN DE
LOS USUARIOS SOBRE LA DEGRADACIÓN ECOLÓGICA DE LA RIBERA DEL
HUMAYA: HACIA UNA PROPUESTA PARTICIPATIVA DE EDUCACIÓN AMBIENTAL
PARA SU REHABILITACIÓN” con Línea de investigación en CONSERVACIÓN Y
GESTIÓN DE HÁBITATS y ESPECIES AMENAZADAS, presentada por ALMA
JULIETA ARMIENTA ZAZUETA.
Se autoriza la impresión de la Tesis, en virtud de que presenta las condiciones
metodológicas establecidas en la reglamentación institucional.
Dr. Isaías Daniel
Hinojosa Flores
iii
Dedicatorias
•
A dios toda mi gratitud por haberme permitido terminar después de tantos
momentos tan difíciles en el desarrollo de este doctorado.
•
A los ríos, que han sido seres que han llenado mi vida y mi alma permitiendo
que a través de ellos aprenda el valor, admiración y respeto por la belleza de
la vida a través de la contemplación y su conexión con la naturaleza.
•
A mi papá, quien dijo que él no iba a estar para cuando yo terminara, pero hoy
él y yo sabemos que siempre ME ACOMPAÑA y está para ayudar en cada
momento.
•
A mi amado compañero de vida, que caminó cada línea conmigo.
•
A mis hijos, por ayudar cuando podían y por la paciencia de escuchar que su
mamá siempre estaba ocupada.
•
A mi amiga Hilda, por acompañar en esos momentos que ella sabe.
•
A mi amigo Adrián, por enseñarme, guiarme y apoyarme en muchas cosas
nuevas que surgían en esta investigación.
•
A mi amiga Érika por ayudar y orientar.
•
A mi profesor Daniel, por su empatía y palabras de aliento en los momentos
difíciles que le tocó acompañar.
•
A Mariana Salgado, por su amabilidad y gentileza mostrada desde que yo
inicié el doctorado.
•
A mis amigos, que siempre estaban para alentarme en las dudas.
•
A todas esas personas que amablemente cooperaron con sus puntos de vista
para el desarrollo de esta investigación.
iv
Agradecimientos
Al Dr. Daniel Hinojosa Flores, mi director de tesis, por su paciencia y generosidad en
la enseñanza.
A la Universidad Centro Panamericano de Estudios Superiores, por haberme otorgado
una beca, que sin ella no hubiera podido realizar este doctorado.
v
Resumen
Las riberas de los ríos realizan importantes funciones ambientales y de carácter
cultural para las comunidades que son parte del ecosistema río-ciudad y para el mundo
entero, cuyos servicios no son apreciados en la profundidad de su verdadero valor, ni
son protegidos con la vehemencia necesaria que debíamos demostrar para ellos. Esta
investigación busca reconocer los procesos de degradación del ecosistema ripario
urbano del río Humaya, y el involucramiento de la población en una propuesta de
rehabilitación a través de la educación ambiental basada en las perspectivas de
valoración de los usuarios sobre el espacio. Se realizó una investigación con enfoque
mixto, de carácter exploratorio-descriptivo, con diseño no experimental de corte
transversal. Entre los instrumentos utilizados en esta investigación tenemos la revisión
de documentos históricos para conocer los antecedentes del espacio público, la
observación con el establecimiento de unidades de paisaje, la observación
participativa para establecer patrones de uso del espacio. La recopilación de la
información sobre las perspectivas de ciudadanos y usuarios se realizó a través de
300 encuestas a ciudadanos y 247 encuestas a usuarios de la ribera, además de la
entrevista a expertos muy familiarizados con el espacio natural. En el análisis resulta
evidente la presencia de degradación ecológica de la ribera y la no perceptibilidad de
la misma en sus usuarios, incluyendo la necesidad urgente de la educación ambiental
que refuerce el valor de apropiación que tienen los usuarios sobre el espacio, como
estrategia para lograr el trabajo conjunto de los usuarios con las autoridades u otros
organismos involucrados en una propuesta de rehabilitación de la ribera del Humaya.
Palabras clave: riberas, degradación, rehabilitación, perspectivas, usuarios,
educación ambiental.
vi
Abstract
Riverbanks are quite important for the environment and represent a vital function for
communities, socially and culturally. Their impact is not fully appreciated to the correct
levels. The following investigation is looking to acknowledge the different degradation
processes in the ecosystem of the Humaya River. The investigation was performed
using a mixed focus of descriptive exploratory research together with a nonexperimental cross-sectional design. Some of the tools used in the current research
include a) Revision of historical documents, in order to understand public space
background, b) Observation with the establishment of landscape units, c) Participatory
observation to establish patterns of the use of space, d) Gathering information on the
perspectives of citizens and users. A total of 300 citizen surveys and 247 riverside user
surveys were conducted, in addition to interviews with experts in the field.
Also,
addition to interviews with experts very intimate with the natural area. The scrutiny
showed the perform of ecological degradation of the riverbank and the nonperceptibility samely of users. Also, the crucial commitment for environmental
improvement that reinforces the allotment value that users acquire over the area. As
an approach to achieve the cooperative work of users with the authorities or other
institution involved in a proposed improvement of the riverbank.
Keywords: Riverbanks, degradation, improvement, viewpoint, users, environmental
education.
vii
Índice de contenidos
Resumen ..................................................................................................................... vi
Abstract ...................................................................................................................... vii
Introducción .............................................................................................................. xxii
Capítulo I. Planteamiento del problema ...................................................................... 2
1.1. Antecedentes .................................................................................................... 2
1.1.1. Antecedentes internacionales ..................................................................... 4
1.1.2. Antecedentes nacionales ............................................................................ 6
1.2. El problema de investigación ............................................................................ 8
1.2.1. La expansión de la ciudad de Culiacán ...................................................... 9
1.2.2. Desarrollo urbano actual ........................................................................... 18
1.2.3. El desarrollo urbano en el entorno ripario del Humaya ............................. 19
1.2.4. Área directa de influencia del proyecto Parque Las Riberas (río Humaya)20
1.2.5. Impactos en el río Humaya debido al desarrollo urbano ........................... 26
1.2.5.1. Parque Las Riberas (río Humaya): Inventarios de flora y fauna antes del
inicio del proyecto ............................................................................................... 27
1.3. Preguntas de la investigación ......................................................................... 31
1.3.1. Pregunta general .................................................................................... 31
1.3.2. Preguntas específicas ............................................................................ 31
1.4. Objetivos ....................................................................................................... 322
1.4.1. Objetivo general ...................................................................................... 322
1.4.2. Objetivos específicos ................................................................................ 32
1.5. Justificación..................................................................................................... 32
1.6. Hipótesis ......................................................................................................... 39
1.7. Delimitación del estudio .................................................................................. 40
1.7.1. Delimitación espacial .............................................................................. 40
viii
1.7.2. Delimitación temporal ............................................................................... 46
1.8. Viabilidad de la investigación ........................................................................ 477
1.8.1. Limitaciones .............................................................................................. 47
Capítulo II. Marco teórico .......................................................................................... 50
2.1. Las ciudades ................................................................................................... 51
2.2. Desarrollo sostenible ....................................................................................... 52
2.2.1. Dimensiones de la sostenibilidad .............................................................. 55
2.3. Importancia de los ríos en las ciudades .......................................................... 57
2.3.1. Ecosistemas riparios ................................................................................. 59
2.3.2. Cuenca hidrográfica .................................................................................. 59
2.3.3. Bienes y servicios ambientales ................................................................. 67
2.3.4. Ecosistema urbano ................................................................................... 70
2.3.5. Ecosistemas riparios urbanos ................................................................... 71
2.4. Sistema, naturaleza y ciudad .......................................................................... 79
2.4.1. Las ciudades como sistemas .................................................................... 79
2.4.2. Las ciudades como sistemas abiertos y complejos .................................. 85
2.4.3. La ciudad y el enfoque ecosistémicos ...................................................... 87
2.4.4. La ciudad como objeto de análisis ............................................................ 88
2.4.5. La sostenibilidad urbana ........................................................................... 90
2.4.6. Las ciudades sostenibles en la política internacional................................ 97
2.5. Importancia del río urbano como espacio público ........................................... 99
2.5.1. Participación ciudadana en espacios públicos ........................................ 101
2.5.2. Educación ambiental............................................................................... 102
2.6. Importancia del río desde el urbanismo ........................................................ 104
2.7. Importancia del río Humaya en la ciudad de Culiacán .................................. 105
2.8. Importancia ecológica del entorno ripario del Humaya ................................. 107
Capítulo III. Método ................................................................................................. 110
ix
3.1. Enfoque o método ......................................................................................... 112
3.2. Alcance ......................................................................................................... 114
3.3. Diseño........................................................................................................... 115
3.4. Hipótesis (estadística) o supuestos:.............................................................. 121
3.5. Variables o categorías emergentes............................................................... 121
3.5.1. Variable independiente: .......................................................................... 121
3.5.1.1. Degradación...................................................................................... 121
3.5.2. Variables dependientes: ....................................................... 122_Toc85736168
3.5.2.1. Percepción ambiental ....................................................................... 122
3.5.2.2. Uso y apropiación del espacio: ............................................................ 122
3.6. Participantes ................................................................................................. 122
3.6.1. Tamaño de muestra de ciudadanos: .......................................................... 123
3.6.1.1. Sitio de toma de datos para encuesta a ciudadanos ........................... 125
3.6.2. Definición de tamaño de muestra para usuarios ........................................ 125
3.6.2.1. Sitio para toma de datos para encuesta de usuarios .................... 12223
3.6.2.2. Diseño del muestreo a los usuarios de la ribera del Humaya .............. 128
3.7. Técnicas e instrumentos ............................................................................... 128
3.7.1. Instrumentos específicos de recolección de datos: .................................... 128
3.7.1.1. Establecimiento de unidades de paisaje .............................................. 128
3.7.1.2. Observación e identificación de evidencia de degradación ................. 129
3.7.1.3. Reconocimiento de la proporción de usuarios y percepción de la
ciudadanía en general (encuesta a ciudadanos) .............................................. 130
3.7.1.4. Observación participativa ..................................................................... 130
3.7.1.5. Encuestas a usuarios........................................................................... 131
3.7.1.6. Realización de entrevista a especialistas en la materia ....................... 132
3.8. Procedimientos ............................................................................................. 132
3.8.1. Unidad de paisaje número uno, UNIP1 ...................................................... 132
3.8.1.1. Procesos de degradación presentes.................................................... 132
x
3.8.2. Unidad de paisaje número dos, UNIP2: Estadio Dorados .......................... 134
3.8.2.1. Procesos de degradación presentes.................................................... 135
3.8.3. Unidad de paisaje número tres, UNIP3: frente Estadio Dorados ............... 140
3.8.3.1. Procesos de degradación presentes.................................................... 141
3.8.4. Unidad de paisaje número cuatro, UNIP4: Plaza Ventura ......................... 145
3.8.4.1. Procesos de degradación presentes.................................................... 147
3.8.5. Unidad de paisaje número cinco, UNIP5 ................................................... 149
3.8.5.1. Procesos de degradación presentes.................................................... 152
3.8.6. Desarrollo de la metodología de aplicación de la encuesta de ciudadanos .... 159
3.8.7. Desarrollo de la observación participativa en el uso del entorno ripario. ... 164
3.9. Estrategia de análisis de datos ..................................................................... 171
Capítulo IV. Análisis y discusión de los resultados.................................................. 174
4.1. Resultados .................................................................................................... 174
4.1.1. Resultados del objetivo 1: .......................................................................... 174
4.1.1.1. Resultados de la importancia ecológica de las riberas del Humaya para
la ciudad de Culiacán ....................................................................................... 174
4.1.1.2. Resultados de la observación de la degradación presente en la ribera del
Humaya ............................................................................................................ 176
4.1.2. Resultados del objetivo 2: .......................................................................... 179
4.1.2.1. Resultados de las encuestas a ciudadanos ......................................... 179
4.1.2.2. Resultados de los principales patrones de uso temporal encontrados en
las Unidades de Paisaje ................................................................................... 194
4.1.2.3. Resultados obtenidos de los cuestionamientos a los usuarios de las
riberas del río Humaya...................................................................................... 208
4.1.2.3.1. Preparación académica de los usuarios ....................................... 209
4.1.2.3.2. Motivos por lo que los usuarios visitan la ribera del río Humaya .. 209
4.1.2.3.3. Usos (desarrollo de actividades) que le dan los usuarios a la ribera
……………………………………………………………………………………….210
xi
4.1.2.3.4. Degradación percibida por los usuarios en la ribera ..................... 211
4.1.2.3.5. Elementos de infraestructura necesarios, expresados por los
usuarios ............................................................................................................ 214
4.1.2.3.6. Identificación del usuario con el espacio ....................................... 216
4.1.2.3.7. Sentido de seguridad de los usuarios sobre el espacio ................ 218
4.1.2.3.8. Importancia del río dentro de la ciudad para los usuarios de sus
riberas ……………………………………..………………………………………….220
4.1.2.3.9. El río, elemento indispensable para la ciudad .............................. 221
4.1.2.3.10. El río como símbolo de identidad del culiacanense .................... 222
4.1.2.3.11. Servicios que ofrece el río a la ciudad ........................................ 223
4.1.2.3.12. Disposición de los usuarios a la educación ambiental vista como
una actividad recreativa .................................................................................... 225
4.1.2.3.13. Comparativo por rangos de edad (4 rangos) en las respuestas
correspondientes a la pregunta “importancia que tiene el río para usted dentro de
la ciudad” .......................................................................................................... 226
4.1.2.3.14. Comparativo por rangos de edad (4 rangos) en las respuestas
correspondientes a la pregunta “¿Por qué considera al río Humaya indispensable
para la ciudad? ................................................................................................. 227
4.1.2.3.15. Comparativo por rangos de edad (4 rangos) en las respuestas
correspondientes a la pregunta “¿Conocimiento de los servicios que brinda el río
a la ciudad de Culiacán?................................................................................... 228
4.1.2.3.16. Valoración del paisaje ................................................................. 229
4.1.2.3.17. Disposición a una rehabilitación del río a través del acto del
voluntariado ciudadano en cooperación con las universidades. ....................... 232
4.1.2.3.18. Buenas prácticas propuestas por los usuarios para evitar más daño
al río ……………………………………………………………………………………234
4.1.2.3.19. Reconocimiento de áreas de conservación natural dentro o en las
cercanías de la ciudad de Culiacán .................................................................. 235
xii
4.1.2.3.20. La construcción en las riberas desde el punto de vista del usuario
…………………………………………………….…………………………………236
4.1.2.3.21. Unidades de paisaje más visitadas ............................................. 236
4.1.2.3.22. Recapitulando sobre los puntos de vista de los ciudadanos ....... 237
4.1.2.3.23. Recapitulando sobre las percepciones de los usuarios .............. 238
4.1.3. Resultados del objetivo 3: .......................................................................... 241
4.1.3.1. Resultados obtenidos de entrevistas a especialistas ........................... 241
4.2. Discusión de la hipótesis ............................................................................... 246
4.3. Discusión de los resultados........................................................................... 247
4.3.1. Discusión objetivo 1: ............................................................................... 249
4.3.1.1. Definición de la importancia ecológica de las riberas del río Humaya para
el bienestar general de la población ................................................................. 249
4.3.1.2. Reconocimiento de la degradación presente en las riberas del río
Humaya ............................................................................................................ 252
4.3.2. Discusión objetivo 2: ............................................................................... 254
4.3.2.1. Factores motivacionales de los habitantes para visitar la ribera del
Humaya son:..................................................................................................... 254
4.3.2.2. Valoración del espacio ripario .............................................................. 255
4.3.2.3. Valoración del espacio ripario con respecto a los usos ....................... 255
4.3.2.4. La degradación y su perceptibilidad para los usuarios de la ribera ..... 257
4.3.2.5. Valoración del espacio como identidad ciudadana: la configuración del
sentimiento del culiacanense en las riberas del río .......................................... 262
4.3.2.6. Valoración de la seguridad del espacio ripario .................................... 264
4.3.2.7. Valoración del río dentro de la ciudad para los usuarios ..................... 267
4.3.2.8. Valoración de la indispensabilidad del río para los usuarios ................ 267
4.3.2.9. Valoración de los servicios ecosistémicos ........................................... 268
4.3.2.10. El problema de la falta de percepción de los servicios ambientales .. 271
xiii
4.3.2.11. Valoración de los usuarios con respecto al contacto con la naturaleza
en el espacio ripario .......................................................................................... 276
4.3.2.12. Valoración del espacio ripario como área de conservación natural ... 277
4.3.3. Discusión objetivo 3: ............................................................................... 280
Capítulo V. Conclusiones ........................................................................................ 286
5.1. Resultados .................................................................................................... 286
5.2. Conclusiones................................................................................................. 289
5.3. Recomendaciones ........................................................................................ 294
5.4. Aportaciones ................................................................................................. 297
5.5. Nuevas líneas de investigación ..................................................................... 298
5.6. Propuesta ...................................................................................................... 299
5.6.1. Propuesta de Plan de Rehabilitación de la Ribera del Humaya a través de
la Educación Ambiental .................................................................................... 300
5.6.1.1. Unidad de paisaje 1 .......................................................................... 300
5.6.1.2. Unidad de paisaje 2 .......................................................................... 295
5.6.1.3. Unidad de paisaje 3 .......................................................................... 297
5.6.1.4. Unidad de paisaje 4 .......................................................................... 299
5.6.1.5. Unidad de paisaje 5 .......................................................................... 300
5.6.1.6. Propuesta de especies de flora a utilizar en Plan de rehabilitación de la
ribera del Humaya ............................................................................................ 307
5.6.1.7. Propuesta de movilidad .................................................................... 310
5.6.1.8. Plan de rehabilitación de la ribera del Humaya a través de la educación
ambiental .......................................................................................................... 311
Referencias ............................................................................................................. 316
Anexos .................................................................................................................... 341
Anexo 1: Encuesta para ciudadanos:................................................................... 341
Anexo 2: Encuesta para usuarios ........................................................................ 342
Anexo 3: Guía de observación (conteo de usuario por horarios) ......................... 344
xiv
Anexo 4: Entrevista a Experto 1 ........................................................................... 345
Anexo 5: Entrevista a Experto 2 ........................................................................... 349
Síntesis curricular …… ……………………………………………………………….347
xv
Índice de tablas
Tabla 1. Línea de tiempo que representa el crecimiento urbano de la ciudad de
Culiacán .................................................................................................................... 11
Tabla 2. Tabla de eventos que afectaron los ecosistemas riparios de la ciudad de
Culiacán .................................................................................................................... 20
Tabla 3. Inventario de la flora de río Humaya............................................................ 28
Tabla 4. Inventario de la fauna de río Humaya.......................................................... 29
Tabla 5. Breve descripción de las características de las unidades de paisaje ........ 155
Tabla 6. Representa las colonias dentro de la ciudad de Culiacán a las que
pertenecen las personas de la encuesta ciudadana ............................................... 163
Tabla 7. Recurrencia de usuarios en UNIP3 ........................................................... 168
Tabla 8. Porcentaje de conocimiento de la ribera del Humaya ............................... 180
Tabla 9. Porcentaje de asiduidad del ciudadano a la ribera del Humaya ................ 180
Tabla 10. Porcentaje de usuarios reales de la ribera del Humaya .......................... 181
Tabla 11. Medios de desplazamiento de la ciudadanía a la ribera del Humaya ...... 182
Tabla 12. Motivaciones de los ciudadanos para visitar la ribera del río Humaya .... 184
Tabla 13. Usos que le dan los ciudadanos a la ribera del río Humaya.................... 186
Tabla 14. Problemas observados por los ciudadanos en la ribera del río Humaya . 188
Tabla 15. Infraestructura necesaria según el punto de vista del ciudadano ............ 191
Tabla 16. Valoración de la ribera del Humaya con respecto a la seguridad ............ 191
Tabla 17. Motivos del porqué es segura la ribera del Humaya................................ 192
Tabla 18. Motivos del porqué No es segura la ribera del Humaya .......................... 193
Tabla 19. Tabla de acumulados de usuarios de la ribera ........................................ 200
Tabla 20. Infraestructura necesaria ......................................................................... 214
Tabla 21. Motivos de identificación de los usuarios de la ribera con el río .............. 217
Tabla 22. Motivos de No identificación con el río .................................................... 218
xvi
Tabla 23. Motivos a los que se atribuye la seguridad .............................................. 219
Tabla 24. Motivos de sentimiento de inseguridad ................................................... 220
Tabla 25. Importancia del río dentro de la ciudad desde el punto de vista de los
usuarios ................................................................................................................... 221
Tabla 26. Motivos por los que el río es indispensable para la ciudad ..................... 222
Tabla 27. Servicios ecosistémicos que ofrece el río a la ciudad según el punto de
vista del usuario ...................................................................................................... 224
Tabla 28. Comparativo de la importancia del río dentro de la ciudad para los 4 rangos
de edad presentes en la investigación .................................................................... 227
Tabla 29. Comparativo de la indispensabilidad del río dentro de la ciudad para los 4
rangos de edad presentes en la investigación ........................................................ 228
Tabla 30. Servicios ecosistémicos que brinda el río a la ciudad, comparativo para los
4 rangos de edad presentes en la investigación ..................................................... 229
Tabla 31. Valoración del paisaje por los usuarios de la ribera en una escalas del 6-10
................................................................................................................................ 231
Tabla 32. Motivos de apoyo de parte de los usuarios a un proyecto de rehabilitación
del río Humaya ........................................................................................................ 233
Tabla 33. Buenas prácticas propuestas por los usuarios para evitar el daño al río. 234
Tabla 34. Frecuencia de uso de las unidades de paisaje ........................................ 237
xvii
Índice de figuras _Toc81689104
Figura 1. Plano de la ciudad de Culiacán, Villa de San Miguel de Culiacán 1804 .... 12
Figura 2. Plano de Culiacán en 1861 ........................................................................ 13
Figura 3. Plano de la ciudad de Culiacán 1902 ......................................................... 14
Figura 4. Crecimiento histórico de Culiacán de 1900 hasta 1975 ............................. 16
Figura 5. Mapa de Culiacán, crecimiento histórico por décadas, Parte 1 .................. 22
Figura 6. Mapa de Culiacán, crecimiento histórico por décadas, crecimiento urbano
después del Plan Tres Ríos, Parte 2 ......................................................................... 23
Figura 7. Desarrollo urbano actual de la ciudad de Culiacán .................................... 25
Figura 8. Mapa de ubicación geográfica de la ciudad de Culiacán, Sinaloa ............. 41
Figura 9. Mapa de los once ríos de Sinaloa y sus presas ......................................... 44
Figura 10. Delimitación de Unidades de Paisaje ..................................................... 466
Figura 11. Vista nocturna de la ciudad de Culiacán .................................................. 50
Figura 12. Objetivos de Desarrollo Sostenible .......................................................... 56
Figura 13. Ilustración de un área riparia .................................................................... 60
Figura 14. Dinámica del ciclo del agua y su funcionamiento en las cuencas ............ 60
Figura 15. Impactos acumulados de las actividades humanas en una cuenca
hidrográfica................................................................................................................ 63
Figura 16. Cambios inducidos por el desarrollo urbano en la transformación lluviaescorrentía ................................................................................................................ 66
Figura 17. Servicios ecosistémicos ........................................................................... 69
Figura 18. Ecosistema ripario urbano (río Humaya), Aguacaliente de los Monzón ... 73
Figura 19. Sustentabilidad Urbana. El recurso agua en el entorno de las ciudades
sustentables .............................................................................................................. 95
Figura 20. Fotografías de la degradación presente en la unidad de paisaje uno .... 133
Figura 21. Fotografías que muestran la unidad de paisaje dos ............................... 134
xviii
Figura 22. Contaminación por basura en la unidad de paisaje dos ......................... 136
Figura 23. Fotografías que evidencian la contaminación por fluidos y por luz
............................................................................................................. 137_Toc81689150
Figura 24. Fotografías que evidencian los deslizamientos y erosión presente en
diversas partes de ribera perteneciente a la unidad de paisaje dos ........................ 138
Figura 25. Evidencia de los espacios de la unidad de paisaje dos deforestados .... 139
Figura 26. Fotografias que evidencian la impermeabilización de suelos, a través de la
construcción en la unidad de paisaje dos ................................................................ 139
Figura 27. Fotografías que dan un vistazo de la unidad de paisaje tres ................. 140
Figura 28. Zona de la unidad de paisaje tres, con proceso de eutrofización ........... 142
Figura 29. Fotografías que evidencian la contaminación del río en la unidad de
paisaje tres .............................................................................................................. 142
Figura 30. Apreciación de la impermeabilización de suelos a través de la
construcción excesiva de la ribera .......................................................................... 143
Figura 31. Fotografía que muestra el proceso de erosión de la unidad de paisaje tres
................................................................................................................................ 144
Figura 32. Fotografías donde se observa la poca presencia de árboles en la unidad
de paisaje tres ......................................................................................................... 145
Figura 33. Fotografías que muestran una visión general de la unidad de paisaje
cuatro ...................................................................................................................... 146
Figura 34. Fotografías que evidencian la deforestación en extensiones de áreas de
tamaño importante en la unidad de paisaje cuatro .................................................. 147
Figura 35. Observación de contaminación por residuos sólidos dentro de la unidad de
paisaje ..................................................................................................................... 148
Figura 36. Erosión de la ribera en la unidad de paisaje cuatro ............................... 149
Figura 37. Fotografías que nos muestran una vista general de la unidad de paisaje
cinco ..................................................................................................... 150_Toc81689178
xix
Figura 38. Fotografía de aves migratorias captadas en descanso en la unidad de
paisaje cinco............................................................................................................ 151
Figura 39. Fotografías de grandes alcantarillas en la unidad de paisaje cinco ....... 152
Figura 40. Fotografías representan la contaminación por residuos sólidos en unidad
de paisaje cinco....................................................................................................... 153
Figura 41. Fotografías que presentan tramos muy contaminados en la unidad de
paisaje cinco............................................................................................................ 153
Figura 42. Fotografía de evidencia de deforestación muy presente en la unidad de
paisaje cinco............................................................................................................ 154
Figura 43. Fotografías que evidencian la erosión de unidad de paisaje cinco ........ 155
Figura 44. Representación de los puntos de la ciudad donde se realizó la toma de
datos ....................................................................................................................... 161
Figura 45. Representación de la localización geográfica (colonia) donde viven los
ciudadanos encuestados ......................................................................................... 162
Figura 46. Representación de la localización geográfica de ciudadanos no usuarios y
usuarios de la ribera del río Humaya ....................................................................... 164
Figura 47. Horario de observación 6:46:27pm, 26-11-2019, UP3 ........................... 165
Figura 48. Horario de observación 5:14pm, 26-11- 2019, UP 3 .............................. 166
Figura 49. Horario de observación 7:40 pm, 26-11-2019, UP3 ............................... 166
Figura 50. Horario de observación 7:49 pm, 26-11-2019, UP3 ............................... 166
Figura 51. Comportamiento de uso de la UNIP3 ..................................................... 169
Figura 52. Horario de observación 6:53 am, 24/11/2019, UP3................................ 169
Figura 53. Horario de observación 6:53 am, 24/11/2019, UP3................................ 170
Figura 54. Horario de observación 7:09 am, 24/11/2019, UP3................................ 170
Figura 55. Horario de observación 9:52 am, 24/11/2019, UP3............. 170_Toc81689214
Figura 56. Motivos por los que visitan la Ribera del Humaya .................................. 185
xx
Figura 57. Comportamiento de usuarios, día lunes para todas las unidades de paisaje
en turno matutino y vespertino ................................................................................ 195
Figura 58. Comportamiento de usuarios, día martes para todas las unidades de
paisaje en turno matutino y vespertino .................................................................... 196
Figura 59. Comportamiento de usuarios, día miércoles para todas las unidades de
paisaje en turno matutino y vespertino .................................................................... 197
Figura 60. Comportamiento de usuarios, día jueves para todas las unidades de
paisaje en turno matutino y vespertino .................................................................... 199
Figura 61. Comportamiento de usuarios, día viernes para todas las unidades de
paisaje en turno matutino y vespertino .................................................................... 200
Figura 62. Comportamiento de usuarios, día sábado para todas las unidades de
paisaje en turno matutino y vespertino .................................................................... 201
Figura 63. Comportamiento de usuarios, día domingo para todas las unidades de
paisaje en turno matutino y vespertino .................................................................... 203
Figura 64. Evidencia fotográfica de toma de muestra ............................................. 208
Figura 65. Edades de los usuarios de la riberas del río Humaya ............................ 209
Figura 66. Identificación del usuario con la ribera del Humaya ............................... 216
Figura 67. Representación del río Humaya como símbolo de la ciudad ................. 223
Figura 68. Disposición de los usuarios de la ribera a realizar recorridos educativos
sobre el río .............................................................................................................. 225
Figura 69. Valoración del paisaje por los usuarios de la ribera del río Humaya ...... 230
xxi
Introducción
Lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos
es un océano.
Isaac Newton
Por alguna razón, desde hace 32 años, tengo la fortuna de tener como vecino
mayoritario al río y todos los beneficios que lo acompañan cuando vivimos en una
ciudad. El río, fuente de descanso, belleza, aromas y conexión con ese sistema natural
que… ¡siempre ha regocijado y expandido mi alma! Precisamente tratando de honrar
esta admiración hacia él y queriendo perpetuar su presencia a las nuevas
generaciones, surgió esta investigación.
El agua es fuente de vida, riqueza y espiritualidad, elemento que ha
acompañado a la humanidad durante toda su evolución y le ha permitido su
sobrevivencia. Es el elemento digno de ser alabado, respetado, valorado y reproducido
para beneficio de todas las especies presentes en el planeta y para aquellas a las que
tocará el turno en un futuro, de venir a aprender junto a otros la experiencia de vida.
En tiempos anteriores se veían los recursos naturales como elementos de abundante
riqueza, sin embargo, hoy en todos los lugares del mundo ha cambiado esa percepción
a ser vista como de escasez de recursos en la naturaleza, para satisfacer las
necesidades de los seres humanos.
El agua es un elemento generalmente representado en todas las culturas, los
ríos son vistos como medios de fertilidad porque a partir de ellos toda vida puede
brotar. De ahí la importancia de darle valor a estos elementos fecundos de vida, a
través del cuidado y protección de estos. Hay lugares como la ciudad de Culiacán que
sus tierras son regadas por varios afluentes, permitiéndole la grandeza de la
fecundidad de sus tierras y afectando positivamente la economía de la ciudad y de sus
pobladores.
De acuerdo con el Cuaderno de divulgación ambiental (2014), “un río es visto
como un ecosistema dinámico y variable, cuya transformación temporal y en términos
xxii
de cantidad y calidad de agua que transita en su cauce (también llamado régimen de
caudales) limita los procesos biológicos, físicos, químicos y ecológicos en los que se
fundamenta el funcionamiento ecosistémico” (p. 6). En particular, al hablar de ríos
urbanos no sólo estamos hablando de la riqueza del caudal sino de todos aquellos
servicios que presta el río a la ciudad sin ningún costo. Ya que generalmente es el
medio de las ciudades para alejar los contaminantes de donde ellos viven, de
transportar recursos en caso de que sean caudales muy grandes y de proveer de
medios de supervivencia a la región y a otras zonas con las que participen
económicamente.
Los ríos urbanos representan el capital natural de una región; además de ser
medios de conservación, significan también identidad de los pueblos o imágenes de
los orígenes de los pobladores, que les produce un medio de conexión con el ambiente,
aunque cada día las generaciones van perdiendo esta comunicación con su naturaleza
por no estar en contacto con ella. Cuando afortunadamente existen ríos urbanos
permiten a las ciudades y a sus pobladores gozar de ello, y tal vez más fácilmente
lograr una conexión con esa vida, que sabiéndola utilizar, puede ser la clave para lograr
el trabajo conjunto de una ciudad para alcanzar la rehabilitación de un espacio con un
gran impacto paisajístico, de recursos económicos, espirituales y sanitarios. El conocer
las aportaciones que trae a nuestra vida el caudal de un río y todas las especies que
conviven en ese sistema natural —incluyéndonos—, marca la posibilidad de que un
espacio natural sobreviva y vaya en crecimiento.
Recordando una frase de Jacques Cousteau, “Olvidamos que el ciclo del agua
y el ciclo de la vida son uno mismo”, entendemos que al no tener conciencia de ello
vamos estableciendo nuestra muerte lenta y segura, disminuyendo en su totalidad la
calidad de vida que le ofrecemos a las nuevas generaciones. Es por lo anterior que el
sentido de esta investigación es precisamente lograr el conocimiento sencillo para una
población común que permita reconocer en un lenguaje natural todas las aportaciones
que nos trae mantener estos ríos vivos y qué es lo que puede suceder en caso
contrario. Además de traer a su visión la aportación del estado real que presentan las
riberas (contaminación, sobreexplotación, fragmentación y pérdida de los bosques de
ribera originales, regulación de caudales, erosión), y que a veces desde su cristal de
xxiii
comodidad citadina no es observada, mostrándose cada día más vulnerable la ribera
del río en cuestión o de cualquier río urbano del mundo, que hace notar la necesidad
irrefrenable de la rehabilitación de esta bella y necesaria maravilla natural.
Esta investigación está integrada por cinco capítulos, que van llevando al lector
desde los detalles más sencillos hasta llegar a los del área en particular a estudiar.
Se encuentra estructurada en su primer capítulo de toda aquella información
que permite conocer de manera general los antecedentes históricos del río Humaya,
donde se origina el problema, las características y condiciones específicas que
preceden a este suceso, el problema que motiva esta investigación, que logra un
acercamiento teórico a la realidad de la ribera del Humaya, y la serie de preguntas que
permiten constituir los objetivos de este trabajo, estableciendo como objetivo general
analizar cómo es percibida la degradación ambiental que presenta la ribera del
Humaya por los usuarios y qué acciones son necesarias llevar a cabo para conseguir
su rehabilitación, justificando el motivo del trabajo investigativo a través de la
descripción del contexto temporal y el espacial del mismo. De este modo, se debe
revisar la viabilidad del estudio a través de la accesibilidad al espacio y a los sujetos
de investigación, que incluye a los recursos humanos, financieros y materiales
disponibles para su desarrollo.
El segundo capítulo está conformada por todos aquellos hallazgos más
importantes encontrados con respecto al tema de investigación, junto con sus bases
teóricas que nos sirven para apoyar la tesis. Se habla de autores que nos enseñan
sobre la teoría de sistemas, las ciudades como sistema, los ríos como sistemas
naturales, su importancia como ecosistema, su conformación, los beneficios que nos
ofrecen y servicios ecosistémicos que otorgan, además de la importancia que tienen
para la población y la sustentabilidad de la ciudad. Nos habla de los ecosistemas
riparios, los ecosistemas riparios urbanos y la importancia de estos ecosistemas para
las ciudades.
El tercer capítulo presenta de manera sencilla y concreta los pasos que se
siguieron para recolectar los datos necesarios, las técnicas utilizadas y la forma en que
fueron analizados para responder la pregunta de investigación. Presenta en la
xxiv
metodología la utilización de las técnicas de observación de campo para iniciar con el
establecimiento
de
las
unidades
de
paisaje,
observación
participativa
y,
posteriormente, la aplicación de encuestas a ciudadanos, usuarios y la realización de
entrevistas a profundidad con expertos sobre el tema para fortalecer la investigación.
Su cuarto capítulo corresponde a la presentación de resultados y a su análisis
y discusión, donde se presenta el fruto obtenido del trabajo de campo, el análisis de
dicha información aunada a la interpretación de las entrevistas de los expertos que
quisieron aportar algo a la investigación y su interpretación, de acuerdo al estudio con
los autores, tratando de establecer coincidencias, diferencias o nuevo conocimiento, a
partir de los conocimientos analizados de los autores. Se encontró como resultado
concluyente la no perceptibilidad de parte de los usuarios de la degradación ecológica,
presente en la ribera del Humaya, además de la necesidad urgente de la educación
ambiental como estrategia de rehabilitación para la ribera del Humaya.
El capítulo cinco se ha dedicado para presentar las conclusiones,
recomendaciones, aportaciones, nuevas líneas de investigación que pudieran surgir
por esta investigación, y las propuestas de esta con el fin de mejorar la situación del
río y al mismo tiempo la de los ciudadanos y de todo el mundo, porque al tener un río
sano tenemos una población sana.
xxv
CAPÍTULO I
Capítulo I. Planteamiento del problema
Este primer capítulo consta de los elementos preliminares de la investigación. En ellos
se expone el perfil y tema a investigar, seguida de la presentación de investigaciones
anteriores que tocan el tema en estudio y, posteriormente, los antecedentes que
demarcan el problema que da origen a la investigación, las preguntas que surgen,
mostrando posteriormente los objetivos, la justificación, la hipótesis sobre la que se
trabajó el estudio, su delimitación y la viabilidad del mismo.
1.1. Antecedentes
La importancia de los ríos como los ejes fundacionales de la civilización, como es
común en muchos ejemplos de la historia mundial, da la pauta para ser conscientes
del grado de importancia que tienen para la sobrevivencia de todas las especies que
forman parte de manera directa o indirecta de sus ecosistemas. Con el devenir de los
tiempos, la llegada del modernismo y el desarrollo de nuevas tecnologías, es que los
sistemas hidráulicos de embalses, al retener y almacenar en presas y diques el agua,
pone a disposición un volumen constante de la misma para el consumo doméstico,
industrial y agrícola, permitiendo el desarrollo de las zonas por las que transita, que
hoy muchas de ellas son espacios urbanos y no rurales. De esta forma, la mayoría de
las personas pierden la conexión del verdadero origen a través del cual ellos satisfacen
sus necesidades básicas (agua y alimento); en esa visión opaca, pierde el
entendimiento de esas relaciones no escritas e invisibles con el ambiente que la cobija
y que en su realidad moderna, tal vez no forme parte de su modelo de vida.
Muchos ríos urbanos del mundo han sido objeto de medidas de rehabilitación y
conservación de los espacios verdes, corredores urbanos y medios naturales,
aplicados por los países a los que pertenecen porque se empiezan a dar cuenta de la
necesidad de su superviviencia para la propia. La Organización Mundial de la Salud
(OMS) considera las zonas verdes urbanas de uso público un recurso necesario por
los beneficios que brindan y aconseja que las ciudades dispongan, como mínimo, entre
2
diez y quince metros cuadrados de área verde por habitante (Escolástico, 2015, párr.
3).
Al día de hoy se ha observado una reconsideración sobre la función que podrían
tener los ríos en las ciudades como áreas de desarrollo social, urbanístico y de
inversión inmobiliaria, como ha sucedido en las riberas de los ríos de la ciudad de
Culiacán —como las riberas del río Humaya—, que es el motivo de esta investigación;
en estas reconsideraciones se están olvidando del sentido ecológico del río y del
impacto sistémico negativo que tiene su no cuidado y están priorizando el sentido
estético (de ajardinamiento) y económico, pero no en una economía colectiva. Sí, es
muy importante que de alguna manera el río haya sido integrado a la ciudad a través
del Plan Tres Ríos y el Proyecto Parque Las Riberas para su embellecimiento, atractivo
turístico y económico, sólo que debido al excesivo manejo de intereses se afecta la
sobrevivencia del río y, por lo tanto, de su población presente y de sus generaciones
futuras.
El desproporcionado uso del suelo de la ribera generando la impermeabilización
de la misma y logrando la excesiva pérdida de suelo a través de la construcción
desmesurada y la serie de daños que la acompaña, como el incremento en la
recepción de efluentes de todo tipo, los diversos tipos de contaminación, el no cuidado
de la flora y fauna endémica, la no apreciación de la ribera como un corredor ecológico
y como región terrestre prioritaria, y por lo mismo, la no provisión de los cuidados
legales y operativos a los que tiene derecho, genera cada día más una excesiva
presión sobre este ecosistema ripario, disminuyendo y dañando la producción de
servicios ecosistémicos y desperdiciando cada día más su capacidad de resiliencia,
debido a las actividades antrópicas, la no existencia de acciones que pudieran
equilibrarla y que recibe en aras de la modernidad citadina. Esto es aplicable también
a los Ríos Tamazula y Culiacán, que forman precisamente ese triángulo amoroso de
atracción turística tan publicitado para nuestra ciudad.
Los ríos deben ser apreciados como sistemas socioambientales, por lo que el
estudio de ellos es un tema siempre vital y vigente para ser revisado, ya que el origen
y la supervivencia de las especies están basados en el agua y la diversidad de recursos
inapreciados de los que nos proveen, por lo que preservar la vida del río en un futuro
3
deriva de la protección de su ambiente natural que lo produce, lo sostiene y lo
reproduce.
1.1.1. Antecedentes internacionales
Encontramos que González (2017) opina que en la planeación urbanística deben ser
considerados los espacios riparios para su sostenimiento y restauración. Sus
resultados nos dicen que el empeño efectuado en la organización de los ríos en su
avance por las ciudades no ha logrado reflejarse plenamente en los resultados
logrados, convirtiéndose la vinculación entre el territorio (local, sublocal y municipal) y
la gestión del agua en un problema no resuelto.
También están Garófano y Gadea-Pérez (2018), donde desarrollaron una
investigación cuyo objetivo fue conocer la percepción social sobre el estado de
conservación del río y su problemática específica, así como las actuaciones que son
consideradas prioritarias para su rehabilitación. Exponen que actualmente la no
vinculación de las personas al río, así como la actividad de desarrollo económico, ha
generado su deterioro. Sus hallazgos nos muestran que la sensibilización ambiental,
la limpieza del río, el control de pozos ilegales y vertidos, el control de la contaminación
orgánica, el respeto del caudal mínimo ecológico, la creación de un filtro verde y el
control de especies vegetales invasoras, con la posterior recuperación del bosque de
ribera, son finalmente acciones importantes en la rehabilitación. Dichas actuaciones
son descritas, contextualizadas, donde se dan sugerencias para su establecimiento
por los actores implicados. Esperamos que esta investigación funcione como guía o
punto de partida para el progreso coordinado hacia la regeneración ambiental del río
Serpis y del ecosistema ripario en asociación con la comarca de la Safor.
Jacha (2017), en su estudio, el objetivo era evaluar el efecto de la degradación
del medio acuático del río Higueras, por la adición constante de efluentes
contaminantes, por las diversas actividades antrópicas que realizan diariamente los
pobladores que habitan en las cercanías de los cauces, orillas y cercanos al lecho del
río Higueras, considerado como la subcuenca afluente de la cuenca del Huallaga. Río
Higueras es la fuente única y principal abastecedora de la planta potabilizadora de
4
agua que consumen los ciudadanos del Distrito de Huánuco, Amarilis, Pillco Marca y
parte del Distrito de Santamaría el Valle. Se encontró el alto impacto de los efluentes
en el río desde la estación de muestreo: Miraflores y Huayocoto hasta Carrizales,
Puente Viña del río la Laguna y puente Tingo, donde la temperatura aumenta
considerablemente desde 15,5°C, 16°C, 20°c y 21°C. La turbidez en todas las
estaciones de muestreo está elevada: 14 hasta 27,9 UNT. La conductividad eléctrica
en cada uno de los segmentos muestreados presentan el 48,2% del valor máximo
permisible y el pH también está en el máximo punto permisible de 8,4. La consecuencia
de la contaminación del recurso agua se valuó a través de la disminución y deterioro
de los índices de variedad en número de especies, el total numérico de las especies
encontradas (tres componentes de estructura de especies: riqueza, equidad y
abundancia) y la uniformidad de distribución de los individuos entre las especies y el
número total de las especies presentes. El impacto por alta concentración de
coliformes fecales y carga bacteriana del medio acuático de Higueras se halla en mala
calidad en color naranja. Recapitulando, el impacto de la contaminación generado por
las actividades antrópicas produce la degradación presente en el río; esta se refleja en
la generación de turbidez, elevación de la temperatura, incremento de la conductividad
eléctrica más allá del valor permisible, así como el grado de acidez (pH), junto al grado
del potencial de hidrógeno, así como la alta concentración de carga bacteriana y
concentraciones coliformes fecales.
Melignani (2017), en su tesis doctoral, el objetivo era caracterizar la vegetación
ribereña y evaluar la calidad ambiental de la zona ribereña y sus alrededores de la
cuenca del río Matanza-Riachuelo. Llevándose a cabo el estudio de la calidad
ambiental de las riberas de 88 yacimientos urbanos y periurbanos de las llanuras
vulnerables a la contaminación (río Matanza-Riachuelo, fachada estuarina del Río de
la Plata, río Reconquista y arroyo Buñirigo), a través de un índice de calidad de ribera
de usos múltiples, los resultados se incorporaron en una propuesta para la
rehabilitación socioambiental de las áreas hidrográficas de estas cuencas. Los
hallazgos del diagnóstico fueron: la calidad ambiental de la ribera fue buena en
general; el estado de deficiencia se vincula a un espacio reducido de ribera e
impermeabilizado; inadecuada conectividad; escasa vegetación; baja calidad de agua;
5
presencia de desechos; considerables estructuras de acceso al curso de agua y
cambio de uso de suelo para urbanización en gran proporción y asentamientos
endebles. En la proposición de rehabilitación, el investigador recomienda maximizar e
incrementar el espacio de la ribera; instaurar conexión entre el cauce del agua y el
ecosistema inmediato, en la restauración de las riberas y canales; aumentar la cubierta
de las plantas nativas; disminuir la probabilidad de contaminación del agua, y disminuir
la repercusión del uso del suelo urbano, además de la actividad agrícola e industrial.
La implementación de la propuesta se llevó a cabo en dos áreas piloto en la cuenca
Matanza-Riachuelo (río Ortega, distrito de Esteban Echeverría, cuenca media y
Riachuelo, cuenca baja). Los proyectos se llevaron a cabo con el apoyo de las
entidades de gobierno y educativas de la comunidad local.
1.1.2. Antecedentes nacionales
Perló y Zamora (2017) presentan en su investigación los resultados de una encuesta
(n = 270) en la microcuenca del río Magdalena, ubicada en el sur poniente de la Ciudad
de México, en la que se dan a conocer las perspectivas ambientales que tienen los
habitantes a partir de sus percepciones, valores y actitudes en torno a la contaminación
y recuperación del río. La investigación determina que la mayoría en esa encuesta se
siente perjudicado por la contaminación del río, ya que la estiman como una pérdida
del patrimonio natural de la ciudad. Sin embargo, menos de la mitad acepta parte de
la responsabilidad por la degradación del río y no han llevado a cabo algún tipo de
actividad para limpiarlo. Igualmente, enfatiza que la población opina que dentro de las
acciones de mayor importancia para su recuperación está la mejora de la educación
ambiental y la apertura de instrumentos de participación ciudadana. No obstante,
muestran profunda desconfianza hacia los espacios participativos aperturados por el
gobierno, ya que estiman que sólo los utilizan para legitimar decisiones tomadas
anticipadamente por la autoridad. La variable sociodemográfica más importante en
diferentes correlaciones estadísticas fue la localización geográfica en la microcuenca,
pues en la parte baja de la cuenca viven las personas que resultan más afectadas por
la polución del río. La educación ambiental como instrumento de cambio para la
6
recuperación de un espacio público y ambiental de la ciudad fue más valorada por los
jóvenes.
Íñiguez et al. (2015), en su investigación corroboran el nivel de importancia de
la vegetación en la apreciación de la calidad visual de las personas, más no en la
apreciación ecológica de la misma, por lo que recomienda el establecimiento de un
plan de gestión integral con el fin de que los beneficios ecológicos y visuales que ofrece
este ecosistema fluvial vayan de la mano con el uso recreativo que ofrece a la
población.
Chávez (2015) en su estudio encontró que la cuenca del Eslava es valorada por
sus habitantes por el aprovisionamiento de agua, aire limpio y alimento que les aporta.
Hay una total comprensión de la sinergia de los elementos del ecosistema e identifican
que la urbanización es una fuerte presión para la cuenca y su bosque. Estos resultados
reconocen la importancia del desarrollo de programas socioambientales donde se
incorpore la visión de los lugareños y con ella realizar la cuestión del problema
ambiental. Los hallazgos permitirían la creación de programas sociales y ambientales
capaces de integrar la visión local y de atender el problema ambiental desde la
comprensión de esta.
Íñiguez (2020), en sus hallazgos, da a conocer que los ecosistemas fluviales
favorecen la relación natural entre la naturaleza y los habitantes, generando una serie
de servicios ambientales que apoyan al lidiar con los problemas citadinos y mejoran la
calidad de vida de los ciudadanos. Estos ecosistemas han sido afectados fuertemente
por el enérgico y desordenado crecimiento urbano, generando la pérdida de la
organización y conformación hidrológica. El punto de vista de los ciudadanos sobre los
recursos paisajísticos presume un incremento sobre el entendimiento de la realidad
del ecosistema al que es imprescindible aproximarse.
El fruto de esta investigación muestra que la experiencia de los expertos
únicamente contribuyó en la valoración ecológica del paisaje, estableciéndola como
negativa y encontrando también que la disposición de los encuestados para realizar
un pago para la conservación del espacio fluvial está presente en un 70%, por lo que
7
se recomienda el impulso a proyectos de conservación que confieran el desarrollo y
beneficio de los espacios naturales en las ciudades.
González (2017), Íñiguez et al. (2015), Chávez (2015), Íñiguez (2020), todos los
autores coinciden en la importancia de la consideración de los ríos y sus funciones,
además de su conservación y protección dentro del planteamiento urbano, puesto que
ayudan con los problemas ambientales y mejoran la calidad de vida de los ciudadanos;
considerándose como una posible solución para el apoyo de la sobrevivencia de los
espacios naturales. Melignani (2017), Perló y Zamora (2017) y Chávez (2015) nos
hablan de la importancia del reconocimiento de los elementos de la degradación y las
percepciones que tengan los usuarios de los espacios naturales, ya que esto apoya la
posibilidad de la realización de programas socioambientales donde se integre la visión
de los ciudadanos con respecto al espacio y su apropiación. Garófano y Gadea-Pérez
(2018), junto con Íñiguez (2020), apoyan la importancia de la vinculación de las
personas con los ríos y de los beneficios que traería el fortalecimiento de estas
relaciones con la naturaleza, pues se reflejaría en la disposición para llevar a cabo
proyectos participativos para mejora de las áreas naturales riparias o de cualquier tipo.
Analizando estos resultados, observamos que la integración de los ríos con la
ciudad y sus habitantes es un elemento vital, así como la educación y el conocimiento
que deben tener las poblaciones sobre estos espacios riparios de los que forman parte:
ayudaría a su sobrevivencia. Por lo que esta investigación pretende aportar algo de
conocimiento sobre las percepciones de los ciudadanos en un área natural urbana que
presenta diferencias totales a las áreas naturales rurales, precisamente en el acto de
conexión que existe o no, en las personas que conviven y se desarrollan con base en
sus recursos. Posterior a estas investigaciones, que aportan gran cantidad de
conocimiento y experiencias sobre los ríos, pasamos a conocer un poco de los
antecedentes del lugar, motivo de esta investigación.
1.2. El problema de investigación
En el mundo entero el desarrollo de las ciudades ha generado una transformación
notable en los ríos que fluyen en su entorno, generalmente provocando la degradación
8
ecológica e hidrológica de estos. Buena parte de los problemas que padece la
humanidad se deben a la degradación y pérdida de ecosistemas; cuando esto ocurre
no se puede cultivar o la capacidad que se tiene de producir, se vuelve muy escasa,
sucediendo lo mismo en otros ecosistemas como humedales, bosques, praderas y
pastos. El hombre y la biodiversidad resultan afectados profundamente por sus propias
actividades descontroladas y no sustentables, produciendo envenenamiento de los
recursos que derivan en estados de falta de salud en él y las especies con las que
convive. La característica gregaria del humano y su necesidad de desarrollo
históricamente ha dicho que buscó crear sus asentamientos en las orillas de los ríos
que les permitía cubrir sus necesidades de subsistencia y más en el caso de la ciudad
de Culiacán, que en otros tiempos tenía terrenos yermos, por lo que obligaba a sus
pobladores a vivir totalmente bajo el cobijo de sus riberas.
1.2.1. La expansión de la ciudad de Culiacán
La ciudad de Culiacán en sus inicios tenía un crecimiento lento por sus condiciones
geográficas, que a pesar de tener tantos ríos, las cosechas no terminaban de darse
porque no había una constante irrigación de los sembradíos, hasta que se inició una
ingeniosa red de canales, pero que al estallar la Revolución se paralizó.
Según Sinagawa (1987) cuenta que:
El ing. Manuel Rodríguez Gutiérrez fue nombrado gobernador provisional de
Sinaloa por Venustiano Carranza y una de sus primeras decisiones fue
proceder a crear la Comisión Agraria y a formular un estudio para el
aprovechamiento de aguas y tierras en el Valle de Culiacán. Fue justamente
este estudio el que sirvió de base a general Ángel Flores para delinear un
programa hidráulico al tomar posesión como gobernador del estado el 24
septiembre de 1920 y en 1922 inició las obras del Canal Rosales que incorporó
al riego unas 11,000 hectáreas: esta fue en realidad la primera gran obra de
irrigación del valle de Culiacán. El presidente Plutarco Elías Calles, el 9 de
enero de 1926, creó la Comisión Nacional de Irrigación, que jugaría un papel
9
tan relevante al promover la utilización de agua y tierra para mejorar la
producción agrícola del país al terminar la Revolución (p. 21).
Sinagawa (1987) menciona que:
Al término de la Revolución, cuando la situación se tranquiliza, se reinicia la
construcción de canales, entre los que podemos mencionar Canal Rosales,
Canal Barrantes, Canal Valenzuela; esto provoco la época de oro de las
regiones norteñas del estado. Toda esta red de canales tan útiles en esta época
para el riego fue superada por las grandes obras hidráulicas, primero sobre el
río Tamazula y posteriormente sobre el río Humaya generando el boom
hidráulico en Sinaloa y posteriormente el boom agrícola que transformó la
economía y fisonomía de esta vasta y generosa porción del suelo nacional (pp.
22-23).
Como se observa en el Tabla 1, la ciudad de Culiacán ha expandido su
crecimiento en diferentes periodos; se presentan los que consideramos que más
impactan a esta investigación por ser en tiempos relativamente recientes y ubicados
muchos de ellos en las áreas ribereñas, motivo de este estudio. Podemos mencionar
una serie de eventos que han dado desarrollo y expansión en el ámbito económico,
social, urbano a la ciudad y a la vez han generado un gran impacto ambiental por el
tamaño de las obras y su planteamiento no sustentable, tanto en el diseño como en la
posterior aplicación de este.
10
Tabla 1
Línea de tiempo que representa el crecimiento urbano de la ciudad de Culiacán.
AÑO
2007
PRINCIPALES SUCESOS OCURRIDOS QUE IMPACTARON EL
CRECIMIENTO URBANO DE LA CIUDAD DE CULIACÁN
Crecimiento acelerado de la ciudad por la construcción del ferrocarril.
Construcción del puente Cañedo. Repoblación del sector norte.
Pavimentación de las 2 primeras calles principales de la ciudad.
Construcción de la presa Sanalona sobre la corriente del río Tamazula.
Despegue agrícola del Valle de Culiacán, y por ende, el crecimiento
acelerado de la ciudad.
Construcción de la presa Adolfo López Mateos sobre la corriente del río
Humaya.
Principios de las edificaciones modernas en Culiacán.
Un cuarto de la población se ubica en las riberas del río Tamazula (Tierra
Blanca, Chapultepec y Gabriel Leyva); la mancha urbana alcanza las
1,094.4 hectáreas.
Cambio de uso de suelo a tipo residencial en el cuadro de las riberas del
Tamazula.
Construcción del Palacio de Gobierno y Centro Sinaloa.
Impulso al Desarrollo Urbano Tres Ríos (DUTR), con la finalidad de
potenciar el territorio de las riberas de los tres ríos que cruzan la ciudad,
generando mayor conectividad y articulación a través de 10 puentes
vehiculares.
Propuesta de la 1a etapa del DUTR, Parque Las Riberas zona Tamazula.
2017
2a etapa del DUTR, Parque Las Riberas zona Tamazula.
1901
1909
1928
1944
1957
1950
1960
1970
1980
1990
Fuente: Plan Parcial Culiacán Zona Centro (PPCZC, 2008, pp. 33-36).
Formalmente, el municipio se decreta hasta 1915 y el desarrollo urbano
comienza desde principios del siglo XX. Es en 1901 cuando la ciudad expande su
crecimiento un poco más del doble, debido al impulso que recibe del centro de la
República, con el establecimiento inicial del Ferrocarril, que permitió una mejor
comunicación con otras regiones, generando un elevado crecimiento, consecuencia
dada por migración en muy poco tiempo. Plan Director de Desarrollo Urbano de
Culiacán (PDDUC); (Instituto Municipal de Planeación [IMPLAN], 2008, pp. 34-36).
11
En la Figura 1 se pueden apreciar los principios del desarrollo urbano de la
ciudad en sus primeros tiempos y su distribución de la Villa de San Miguel a lo largo
del río Tamazula, en el año de 1804.
Figura 1
Plano de la ciudad de Culiacán, Villa de San Miguel de Culiacán, 1804.
Fuente: Instituto Nacional de Estadistica y Geografía (INEGI, s.f.), Coordinación Estatal Sinaloa.
En el plano de 1804 se observa la tendencia del desarrollo de la ciudad en la
ribera del Tamazula y la pequeña extensión de tamaño que presentaba la ciudad en
ese periodo. Punto de referencia importante: la parroquia y la plaza mayor de la
ciudad como medios de integración del paisaje.
En la Figura 2 se observa la ciudad de Culiacán que se encontraba extendida
a lo largo del río Tamazula. Su crecimiento hacia el sur era limitado, pero en general
las calles del casco histórico se encontraban trazadas.
12
Figura 2
Plano de Culiacán en 1861.
Fuente: INEGI (s.f.), Coordinación Estatal Sinaloa.
En 1902 se realiza un plano por orden del gobernador Francisco Cañedo. En
este plano se aprecia el ordenamiento de manzanas y el sistema vial es más claro y
citadino que el observado en 1861, y se debe a los proyectos de urbanización y
regulación realizados por Arq. Luis F. Molina durante el gobierno porfirista, Plan Parcial
Culiacán, Zona Centro (PPCZC, 2008). Sin embargo, con la posterior construcción del
Puente Cañedo en 1909 sobre el río Tamazula, se comienza a poblar la zona norte de
la ciudad, dando pauta al crecimiento desmedido de Culiacán (PPCZC, 2008); la
construcción de más infraestructura urbana continuó en 1928, cuando se pavimentaron
las dos primeras calles de la ciudad: Gral. Ángel Flores y Gral. Antonio Rosales,
partiendo de la Plaza de Armas hasta la Plazuela Rosales.
En la Figura 3 se observa en el plano un trazo urbano más regular de la ciudad
de Culiacán, aunque todavía quedaban pendientes algunas intervenciones en el centro
de la ciudad.
13
Figura 3
Plano de la ciudad de Culiacán 1902.
Fuente: INEGI (s.f.), Coordinación Estatal Sinaloa.
Un importante detonante en el crecimiento de Culiacán fue la construcción en
1944 de la primera gran obra hidráulica en el estado: la presa Sanalona, sobre el río
Tamazula, con una capacidad de 102.00 m3, que estimula el despegue agrícola del
Valle de Culiacán, y por ende, el crecimiento acelerado de la ciudad (PPCZC, 2008).
La presa Sanalona resultó en un detonante económico para la región produciendo vida
citadina. A partir de los años cincuenta, el centro de la ciudad empieza a lucir modernos
edificios funcionalistas, promovidos por arquitectos formados en el Distrito Federal,
con el fervor de la arquitectura moderna (PPCZC, 2008).
Del 1954 a 1957 se construyó la presa Adolfo López Mateos (Humaya) sobre el
cauce del río Humaya con una capacidad de 4,034.50 m3. En referencia a esta presa,
cuya capacidad es mayor que la Sanalona, cabe hacer notar el comentario que el piloto
Efraín González hizo al Ing. Guerrero Alcocer, encargado de la construcción de la
14
presa Sanalona, cuando sobrevoló las cuencas de los ríos Tamazula y Humaya
(Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa [CAADES], 1987).
Sinagawa (1987) menciona que:
El piloto le dijo: Yo no sé nada de estas cosas, pero desde aquí veo, ing., que
el río Humaya tiene más afluentes que el Tamazula. ¿Cómo es que se está
haciendo la presa en un río que tiene menos agua que el Humaya? Con su
característica rudeza, Guerrero Alcocer le clava los ojos agazapados tras los
vidrios de los lentes y le contestó: Estamos haciendo la presa donde la estamos
haciendo porque los mexicanos somos unos muy pendejos. Ya me cansé de
decir que el Humaya es mejor que el Tamazula, que arrastra más agua, pero no
me entienden y yo hago la presa donde me ordenan que la haga (p. 180). Dicho
suceso tuvo un impacto evidente sobre el paisaje a través de la
complementación de la red de canales con una longitud de 200 km y una red de
caminos con una longitud de 180 km; con estas otras obras de canalización, las
aguas retenidas de la presa Sanalona empezaron a desparramar riqueza sobre
el valle de Culiacán, con sus 95,000 hectáreas abiertas ya al cultivo. Además,
se construyeron canales laterales y sublaterales, drenes y demás estructuras
que precisaba el naciente Distrito de riego número 10 (p. 181).
En 1960 la mancha urbana alcanzaba las 1,094.4 hectáreas. Este crecimiento
se origina debido principalmente a la migración campo-ciudad, al avance industrial, la
tercerización de la economía y al crecimiento de la administración estatal. En ese
tiempo, una cuarta parte de la población de Culiacán se ubicaba en los terrenos del
otro lado del río Tamazula, hacia las colonias Tierra Blanca, Gabriel Leyva y
Chapultepec. Por lo anterior, en 1970, el principal uso de suelo es residencial y
desarrollados la parte comercial en la parte central del asentamiento original de la
ciudad; posteriormente, la zona comercial se extiende lentamente en áreas
concentradas y en ejes viales de la misma (PPCZC, 2007). Observemos su evolución
en la Figura 4.
15
Figura 4
Crecimiento histórico de Culiacán de 1900 hasta 1975.
Fuente: Plan General Urbano (IMPLAN, 1975, p. 35).
En 1980 se erige el nuevo Palacio de Gobierno y el Centro Sinaloa como nuevo
centro financiero de la ciudad, con la intención de descentralizar las actividades
comerciales y administrativas, creando ante la visión del ciudadano una ciudad
moderna y pujante, por lo que se considera esta edificación, por su estructuración
paisajística, como un pequeño pulmón de la ciudad (PPCZC, 2008).
La unidad administrativa y la capilla de Malverde se unen para conformar una
unidad urbanística que regeneró una zona a las orillas de las vías del ferrocarril SudPacífico (Figueroa y López, 2001). En 1981-1986, en el periodo del gobernador
Antonio Toledo Corro, estuvieron presentes los puentes carreteros para la ciudad,
prestando un importante servicio a la ciudadanía, pero olvidando la unidad de paisaje
urbano de la ciudad. Enfrente de Ciudad Universitaria, con su ya iniciada biblioteca
central, el jardín botánico con su magnífica colección de flora regional y de otros
16
países, sin olvidar el edificio de servicios descentralizados de la Secretaría de
Educación Pública, hoy SEPyC del Gobierno del Estado (Figueroa y López, 2001).
En el gobierno de Francisco Labastida Ochoa, de 1987 a 1992, el proyecto
Urbano Tres Ríos destrabó los amplios espacios a orillas de los ríos Humaya y
Tamazula con un nuevo malecón a la margen derecha del Tamazula: un agresivo
puente que atravesando el Tamazula desembocó en plena Plazuela Rosales; se
rescató el antiguo edificio del palacio municipal para convertirlo en el Museo de Arte
de Sinaloa; a tono con la expansión de la ciudad al otro lado del río Tamazula, entre
los dos ríos, el centro de ciencias, el Hospital General, el parque recreativo Culiacán
87, la pirámide educativa y el nuevo Palacio Legislativo a orillas del río Culiacán
(Figueroa y López, 2001).
De 1993 a 1998, durante el periodo del gobernador Renato Vega Alvarado, se
abrió una etapa de modernización de la casa Rosalina con la inauguración del Centro
de Cómputo y Polideportivo de la Ciudad Universitaria y las carreteras hacia Navolato,
Sanalona e Imala. Asimismo, el desarrollo de cines cerca de la derivadora del río
Culiacán; la instalación de la enorme asta bandera en la confluencia de los ríos
Humaya y Tamazula; la modernización del estadio Ángel Flores para ser la sede de la
Serie del Caribe, y las Nuevas Primaveras, como conjuntos habitacionales de servicios
completos (Figueroa y López, 2001).
Para 1999, hasta el 2004, el gobernador Juan S. Millán L. realizó la importante
obra carretera alrededor de la ciudad, el programa de vivienda que resolvió las
necesidades de cientos de familias, la Central Camionera Milenium, la Ciudad
Universitaria, nuevas calles pavimentadas, las factorías maquiladoras en Costa Rica y
la Planta de Tratamiento de Aguas Negras. Este recorrido urbanístico de Culiacán nos
muestra la enorme pujanza de una ciudad que busca nuevas definiciones para seguir
preservando el orgullo (Figueroa y López, 2001).
Observando el gran crecimiento que los periodos anteriores dejaron, se
desarrolló una bella y moderna ciudad, con una visión de parques urbanos creados
17
para el bienestar de sus pobladores, sin embargo, no en respeto de los ecosistemas,
que condujo a una situación de más presión al entorno natural citadino.
1.2.2. Desarrollo urbano actual
El municipio de Culiacán es el más importante centro de desarrollo en el estado de
Sinaloa y una de las regiones económicas con mayor dinamismo en el noroeste de
México. En 2015, el municipio aportó el 46% del Producto Interno Bruto estatal. Otros
datos que ilustran la relevante posición de Culiacán en la vida económica de Sinaloa
es el hecho de que actualmente concentra el 36% de las empresas productivas y el
40% de los empleos formales que existen en la entidad, además de que genera el 48%
del valor de las exportaciones totales de Sinaloa (Plan Municipal de Desarrollo, 20172018). Es decir, Culiacán registra un elevado nivel de urbanización, con las ventajas y
problemas que ello implica.
El municipio presenta una alta concentración demográfica, ya que el 75% de los
habitantes de Sinaloa residen actualmente en la ciudad de Culiacán, la cual se ha
convertido en uno de los principales centros de desarrollo urbano del noroeste de
México. Tan sólo en el periodo 1980-2010 registró un incremento de 2.2 veces en el
tamaño de su población y de 4.5 veces en su territorio urbano. Ante este acelerado y
al mismo tiempo desordenado crecimiento urbano que ha experimentado la capital
sinaloense en los últimos años, los esfuerzos de planeación han sido tardíos e
insuficientes, por lo que no han impedido la creación de asentamientos humanos
irregulares, con problemas de vivienda y servicios públicos, que inluye un crecimiento
de manera horizontal y con una baja densidad.
Esta dispersión y fragmentación han generado fenómenos de suburbanización
en las zonas periféricas, donde la calidad de vida y la seguridad son más precarias.
Además, la infraestructura y equipamiento urbano de la ciudad es insatisfactorio en
cuanto a vialidades, servicios básicos, drenaje pluvial, transporte, espacios públicos,
alumbrado, estacionamientos y ciclovías (Plan Municipal de Desarrollo, 2017-2018).
Por otro lado, el municipio tampoco dispone de una infraestructura suficiente y
adecuada en el renglón de drenaje pluvial, lo que origina que en época de lluvias se
18
generen inundaciones que afectan el patrimonio de las familias y en algunas ocasiones
han provocado la pérdida de vidas humanas. La falta de planeación y orden en el
crecimiento urbano ha generado problemas ambientales como el aumento de la
contaminación, falta de áreas verdes y una deficiente recolección y manejo de residuos
sólidos. Los programas y acciones que se han implementado para contener y mitigar
el deterioro ambiental han sido hasta hoy claramente insuficientes (Plan Municipal de
Desarrollo, 2017-2018).
1.2.3. El desarrollo urbano en el entorno ripario del Humaya
Las principales actividades que han influido en el entorno ripario de Culiacán han sido
diversos —revisarlos en la Tabla 2—, comienzan desde 1900 teniendo su principal
afectación en 1990, cuando se impulsa la planeación para un nuevo proyecto urbano:
el Desarrollo Urbano Tres Ríos, con la finalidad de potenciar el territorio de las riberas
de los tres ríos que cruzan la urbe, generando mayor conectividad y articulación a
través de 10 puentes vehiculares. En la década de los noventa, en 1995 surge una
reestructuración como parte del Plan Parcial del Centro Histórico de la ciudad
(PPCHC), durante el periodo del Gobernador del Estado, el Lic. Renato Vega Alvarado
(PPCZC, 2008-2010). La primera etapa del Plan de Desarrollo Urbano Tres Ríos
(DUTR) se desarrolla en un área altamente urbanizada en el centro de la ciudad, la
cual, sin embargo, tenía relictos de vegetación natural que podía rescatarse. En los
años en que se desarrolló no era considerada dentro de la normativa del estado como
Área Nacional Protegida, situación que cambió actualmente. En el Decreto: 27-mayo
de 2004 Publicado: 02-junio 2004 se estableció la Isla de Oraba como Parque Urbano
de Preservación Ecológica de Centro de Población. En la Tabla 2 están representados
los eventos que afectaron las riberas de los ríos Humaya, Tamazula y Culiacán a partir
de 1909 al 1917.
19
Tabla 2
Tabla de eventos que afectaron los ecosistemas riparios de la ciudad de Culiacán.
AÑO
1909
1957
1960
1994
1990
2007
2017
CAMBIOS EN EL ECOSISTEMA RIPARIO
Construcción del puente Cañedo. Repoblación del sector norte,
representado por la ribera del Tamazula. Afectación de la flora y fauna
endémica ribereña.
Construcción de la presa Adolfo López Mateos sobre la corriente del río
Humaya-cambio del caudal del río y afectación a la flora y fauna.
Un cuarto de la población se ubica en las riberas del río Tamazula (Tierra
Blanca, Chapultepec y Gabriel Leyva). Afectación de la flora y fauna
endémica ribereña.
Construcción de la presa Sanalona sobre la corriente del río Tamazula.
Cambio del caudal del río y afectación de la flora y fauna.
Inicio del Desarrollo Urbano Tres Ríos. Potenciación de las riberas de
los 3 ríos que cruzan la ciudad.
Propuesta de inicio de la 1a etapa del Plan Tres Ríos, Parque Las
Riberas sobre el margen del río Tamazula.
Propuesta de inicio de la 2a etapa del Plan tres Ríos, Parque Las
Riberas, sobre el margen del río Humaya.
Fuente: elaboración propia con base en PPCZC (2008) y DUTR (2007).
En 2007 se propone el nuevo proyecto de Parque Las Riberas, que corresponde
a la etapa de afectación al río Tamazula, Culiacán, y la Isla de Oraba; en octubre de
2017 inicia la construcción de la segunda etapa del Parque Las Riberas, sobre la ribera
del río Humaya, su área de afectación (Parque Las Riberas, 2007).
1.2.4. Área directa de influencia del proyecto Parque Las
Riberas (río Humaya)
Esta delimitación está formada por un conjunto de 13 AGEB (Área Geoestadística
Básica), que representa al sector urbano inmediato, con el fin de conocer las
características sociales y económicas de la población y el área urbana directamente
ligada al Parque Las Riberas.
20
Esta área está conformada por las colonias siguientes:
1. Rincón Alameda.
2. Parque Residencial Alameda.
3. Gabriel Leyva.
4. Chapultepec.
5. Fovissste Chapultepec.
6. Las Quintas.
7. Centro.
8. Vallado Viejo.
9. Desarrollo Urbano Tres Ríos.
10.
Infonavit Humaya.
11.
Humaya.
12.
Stase.
13.
Fovissste Humaya.
La delimitación establecida por AGEB, como ya se señaló, es para determinar
datos socioeconómicos precisos, más no la acotación de zonas a las cuales prestaría
servicio el Parque Las Riberas, ya que la intención de este parque urbano es prestar
servicio y ser el sitio de goce y disfrute de toda la población culiacanense (Parque Las
Riberas, 2007).
En la Figura 5 se encuentra la representación del desarrollo por décadas de la
ciudad de Culiacán, mostrando al mismo tiempo aquellas colonias o áreas de la ciudad
que son las más antiguas. Observamos las colonias que son directamente afectadas
por el Plan Tres Ríos o que en su defecto surgieron gracias a él. Marcando un
desarrollo urbano extremadamente rápido en esta zona considerada hoy como
altamente urbanizada y con un alto valor de plusvalía por pertenecer a este desarrollo
dentro de la ciudad y estar precisamente en el área donde está la problemática en
estudio.
21
Figura 5
Mapa de Culiacán, crecimiento histórico por décadas, Parte 1.
Fuente: Mapas interactivos de la ciudad de Culiacán - IMPLAN.
Si se observa el mapa de urbanización en la Figura 5, el área de ribera izquierda
del Humaya, más que la ribera derecha, se encuentra muy despoblada hasta 1975;
para 2000 a 2010 pasa de estar marcada solamente con colonias y pasa a estar toda
su ribera fraccionada (marcado con rosa fucsia); en este periodo se realizan las
primeras etapas del DUTR y el fraccionamiento de las riberas como zonas
habitacionales y como lugares de comercio de alta plusvalía. Comparando el mapa en
la Figura 4 con el de la Figura 5, observamos marcado de color rosa fucsia la ribera
del río Humaya, que ya había sido fraccionada, y con color blanco, la que fue más
recientemente fraccionada por el DUTR. En el mapa representado en la Figura 6
22
observamos dentro de los círculos amarillos, las áreas que se fueron desarrollando a
través del plan DUTR. A pesar de que muchas colonias ya estaban demarcadas hace
mucho tiempo, la mayoría de ellas estaban despobladas hasta que el desarrollo las
colocó como los lugares más solicitados para vivir por la alta plusvalía que generó el
mismo plan. La Figura está representando el crecimiento urbano por décadas, después
del Plan Tres Ríos Parte 2; en los círculos se observa el área más desarrollada
después del Desarrollo Urbano Tres Ríos.
Figura 6
Mapa de Culiacán, crecimiento histórico por décadas, crecimiento urbano después del
Plan Tres Ríos, Parte 2.
23
Fuente: Mapas interactivos de la ciudad - IMPLAN.
Como se menciona en el propio proyecto de Las Riberas (2007, pág.16), el parque
consiste en el aprovechamiento de las márgenes de los ríos Tamazula, Humaya y
Presa Derivadora (río Culiacán) con fines recreativos, por y para la sociedad
culiacanense y del turismo que visita la ciudad. Con la habilitación de estas riberas de
espacios deportivos y culturales, así como de áreas de conservación y protección del
ambiente, se embellece la imagen urbana y la calidad de vida de los habitantes de
Culiacán.
El Parque Las Riberas, se conforma fundamentalmente por:
• Áreas para recreación, descanso y comidas familiares.
• Áreas para deporte de bajo impacto.
• Dos conectores urbanos de 12 km de longitud, uno de ellos para operar como
ciclopista y el otro como pista para correr y caminar.
•
Área de estacionamiento.
Para el logro de estos objetivos el Plan Tres Ríos y Plan Parque Las Riberas
realizaron trabajos de:
• Rectificación de cauce.
• Dragado del río.
• Tala de árboles.
24
• Relleno de bordos.
• Edificaciones no sustentables.
Al haberse realizado los trabajos mencionados se degrada la capacidad de
generación de los servicios ecosistémicos que produce un bosque de galería y que
afecta profundamente no sólo a las especies en convivencia sino también generando
alteraciones en el clima regional, en el clima global, en la salud de la población y en el
aseguramiento de los recursos alimenticios.
Al término de estas actividades se ha logrado en parte los objetivos de Plan
Tres Ríos y el Parque Las Riberas, que era retomar espacios públicos tradicionales,
renovarlos, urbanizarlos, embellecerlos, es decir, hacer un proceso de mejoramiento
de los espacios sin tener un cuidado de los impactos ambientales de ese
mejoramiento.
La Figura 7 nos muestra un panorama del desarrollo urbano actual de la ciudad,
donde podemos observar en ambos brazos del río Humaya la cantidad de colonias y
fraccionamientos que se han desarrollado junto a las riberas de los ríos. Se puede
apreciar el crecimiento acelerado que tuvieron las tres riberas del Tamazula, Culiacán
y Humaya.
Figura 7
Desarrollo urbano actual de la ciudad de Culiacán.
25
Fuente: Mapas interactivos de la ciudad - IMPLAN.
1.2.5. Impactos en el río Humaya debido al desarrollo urbano
Como se describió, el entorno del río Humaya ha sido altamente alterado por las
actividades antropogénicas y la presencia de flora y fauna está muy afectada por las
condiciones ambientales del lugar, por ejemplo: tipo de suelo, la vegetación, clima,
precipitaciones. De acuerdo con el DUTR (2007, pp. 49-52) que realizó un diagnóstico
ambiental de la ribera, menciona que el predio se encuentra afectado como
consecuencia del constante desarrollo urbano. En distintos puntos de ambas
márgenes del río Humaya y el río Culiacán se han convertido en un tiradero de basura,
lo que afecta la flora existente y, por consiguiente, la diversidad faunística. El mismo
lecho del río se ve contaminado por desechos sólidos y líquidos provenientes de los
pequeños asentamientos que se observan alrededor de él. El uso de suelo que se le
da actualmente al predio se debe, en gran parte, al abandono en que se tiene este
lugar, el cual seguirá deteriorándose si no se da un aprovechamiento correcto y
racional de los elementos naturales, sobre todo en aquellas partes del río Humaya que
no son todavía tocadas por el Plan Tres Ríos o el Parque Las Riberas. Encontramos
también disturbios adicionales en el entorno ripario urbano, que fueron generados por
las actividades realizadas por los planes urbanísticos anteriores, como:
• Contaminación por ruidos.
• Contaminación por desagües.
• Generación de polvos.
26
• Introducción de especies exóticas.
• Afectación de la fauna (migración a otros espacios o muerte por inanición).
• Además de actividades de extracción de material pétreo que se ha
desarrollado por años sin ninguna estructura y respeto de áreas con un alto
valor ecosistémico.
Todas estas afectaciones, impactan a los elementos de flora y fauna que
conviven en este ecosistema ripario urbano del Humaya. La generación de polvos
limita la actividad foliar de las plantas disminuyendo su capacidad correcta de
alimentación; la contaminación por desagües genera grandes cantidades de residuos
sólidos y alto grado de turbidez. La introducción de especies exóticas en espacios
naturales y sin ningún control, en muchos de los casos, genera la sobrepoblación de
la especie exótica por su capacidad de adaptación, limitando la posibilidad de
reproducción de las endémicas, y en la mayoría de los casos llevándola a la extinción
o casi en esta posición.
1.2.5.1. Parque Las Riberas (río Humaya): Inventarios de
flora y fauna antes del inicio del proyecto
Durante la revisión documental de los antecedentes del río Humaya, preelaboración
de la propuesta de ambos planes (Plan Tres Ríos y Parque Las Riberas), se encontró
en el diagnóstico que se realizó en la ribera del Humaya la revisión de especies de
flora y fauna contenida en los inventarios de las áreas riparias en cuestión. Las
especies inventariadas se listan a continuación por considerarse un elemento muy
importante de la argumentación del planteamiento de la problemática de la ribera del
Humaya. Dentro de las especies de flora encontradas se mencionan las registradas
en la Tabla 3.
27
Tabla 3
Inventario de la flora de río Humaya.
Fuente: DUTR (Desarrollo Urbano Tres Ríos, 2006, p. 44).
Las especies de fauna que se encontraron registradas, se listan en la Tabla 4.
28
Tabla 4
Inventario de la fauna de río Humaya.
Fuente: DUTR (Desarrollo Urbano Tres Ríos, 2006, p. 45).
Se encontraron que en las riberas de los ríos habitan 2 especies de iguanas,
“iguana verde” (Iguana iguana) e “iguana prieta” (Ctenosaura pectinata), consideradas
en diferentes categorías de riesgo dentro de la NOM-059-SEMARNAT-2001; debido a
29
ello, se contempló como medida de mitigación la reubicación temporal de los
ejemplares que se logren capturar durante la remoción de la vegetación, pues se
estaría afectando su hábitat. Los ejemplares serán capturados y trasladados al
criadero de iguanas, ubicado dentro de las instalaciones del club recreativo conocido
como “Country Club”, en Culiacán. Ahí permanecerán los ejemplares hasta su
posterior liberación en los sitios encontrados, según mencionaba el DUTR (2007).
Ante la importancia de las especies presentes en el espacio ripario del Humaya,
resaltamos que los ríos constituyen sistemas socioecológicos de gran complejidad,
altamente valorados por los bienes y servicios ecosistémicos que proveen, como la
aportación de agua dulce para el consumo humano, la conservación de flora y fauna
mediante la conformación de cadenas tróficas y ciclo de nutrientes, la regulación de
microclimas y el control de inundaciones; sin olvidar actividades sociales vinculadas a
su funcionamiento como el transporte, la recreación y el turismo (Kamp et al., 2007;
Postel y Richter, 2003; pp. 209-226, como se cita en Zamora, 2017).
Al definir a los ríos como sistemas complejos incrustados dentro de una
población, nos marca rápido que están fuertemente influidos por ella, generando
amenazas muy importantes en su estructura biológica, que conlleva una afectación a
la región y población circundantes. Cabe hacer la aclaración que en la naturaleza
cualquier cosa que sucede afecta a todo lo demás, observado desde el punto de vista
sistémico, como la naturaleza está planteada.
Al reconocer que nosotros somos parte de este sistema vivo y observar nuestra
participación equivocada, nos permite realizar cambios en nuestros estilos de vida que
pueden apoyar la recuperación de ese entorno o en su defecto agilizar su destrucción:
“Afirmar que mantener sobre la tierra la existencia de una naturaleza viva es la
condición de supervivencia del ser humano no es palabrería, es la realidad expresada
con su presencia desde hace millones de años” (Camdessus et al., 2006, p. 2).
Con el transcurrir de los años y el desarrollo urbano que se ha dado en la ciudad
de Culiacán para su modernización y la serie de cambios de la que ha sido sujeta como
se ha expuesto en los párrafos anteriores, una de las áreas más afectadas por este
30
desarrollo han sido los ríos y con ellos los beneficios que le regala a la ciudad, que van
afectando su ciclo hidrológico y, por ende, todos los demás recursos que fortalecen a
una ciudad. Por lo que al reconocer todos los servicios que aporta esta área ribereña
a la ciudad y por tener entre las especies endémicas especies bajo cuidado especial y
en extinción, consideramos que de los planteamientos anteriores sobre el valor de los
servicios ecosistémicos y culturales de las áreas riparias urbanas y su degradación
acelerada y sin medida cada día, surge la motivación de esta investigación que podría
estar establecida de la manera siguiente: ¿Cómo es percibida la degradación
ambiental que presenta la ribera del río Humaya por los usuarios y qué acciones son
necesarias para lograr su rehabilitación?
1.3. Preguntas de la investigación
1.3.1.Pregunta general
¿Cómo es percibida la degradación ambiental que presenta la ribera del río Humaya
por los usuarios y qué acciones son necesarias para lograr su rehabilitación?
1.3.2.Preguntas específicas
• ¿Cuál es la importancia ecológica de las riberas del Humaya para el
bienestar de la población?
• ¿Cuál es la degradación presente en las riberas del Humaya?
• ¿Cómo perciben los usuarios la degradación ambiental de la ribera del río
Humaya?
• ¿Cuál es el valor de uso que le dan los usuarios a las riberas?
• ¿Cuáles son las medidas de rehabilitación participativa más adecuadas?
31
1.4. Objetivos
1.4.1. Objetivo general
Esta investigación presenta como objetivo analizar los procesos de degradación
ambiental de la ribera del Humaya, así como la percepción que las personas tienen
sobre esta problemática para realizar un plan participativo de rehabilitación que
contemple la educación ambiental.
1.4.2. Objetivos específicos
1.4.2.1
Definir la importancia ecológica de las riberas del río Humaya para el
bienestar general de la población en la ciudad de Culiacán. De esta forma, también se
reconocerán cuáles son los procesos de degradación del ecosistema ripario y cómo
son percibidos por los usuarios.
1.4.2.2
Identificar los principales usos que la ciudadanía desarrolla dentro de la
ribera del río Humaya, así como reconocer la perspectiva de estos con respecto a la
valoración del uso que le dan a la ribera del río Humaya y su relación con su estado
de degradación.
1.4.2.3
Proponer un plan de rehabilitación a través de la educación ambiental,
mediante la identificación de los puntos de vista de los usuarios sobre la disposición
participativa en un programa educación ambiental para los habitantes.
1.5. Justificación
La importancia de los ecosistemas riparios, según Robins y Cain (2002, p. 71), es que
en condiciones naturales proporcionan hábitat a gran cantidad de especies silvestres,
a la vez que actúan como corredores ecológicos entre parches de vegetación en el
paisaje fragmentado. Generalmente son ecosistemas más fértiles y productivos, con
mejor calidad de suelos, y es la última línea de defensa para la protección de la calidad
del agua y los ecosistemas acuáticos.
32
Algo que caracteriza al estado de Sinaloa es que es una región rica en caudales,
al igual que la ciudad de Culiacán, a la que nos referiremos en la investigación. Esta
ciudad tiene la característica de que está regada por 4 afluentes y eso la hace especial
ante otros centros urbanos. El río Humaya, a través del Desarrollo Urbano Tres Ríos
(DUTR) y del Plan Parque Las Riberas, ha tenido gran afectación, pero tal vez en
menor grado que el Tamazula, que fue el primero en ser impactado por una obra
hidráulica. Los ríos a los que hacemos referencia por sus características son ríos
urbanos, como se cita en Zamora et al. (2017, p. 54), aquellas corrientes de agua, cuya
zona de captación, cauce y régimen de sedimentos, han sido violentamente
degradados por la superficie no permeable y por los sistemas de drenajes residual y
pluvial, característicos del desarrollo urbano (Bernhardt y Palmer, 2007; Findlay y
Taylor, 2006; Gurnell, Lee, y Souch, 2007). Reconociendo estos elementos que
definen a un río como urbano, pasamos a revisar las condiciones de la ciudad que
presta la posibilidad al río de ser un ecosistema ripario urbano.
La ciudad de Culiacán ha tenido un acelerado crecimiento económico y
demográfico desde la década de los ochenta y los noventa, según datos del Plan
Director de Desarrollo Urbano de Culiacán (PDDUC), cuyo sentido es dar orden al
desarrollo urbano de la ciudad, hacer más eficiente la inversión pública en materia de
infraestructura y servicios, y garantizar espacios públicos para hacer ciudad,
provocando esto una fuerte demanda de infraestructura urbana, la cual ha ocasionado
que parte de las zonas naturales de inundación de las riberas de los ríos hayan sido
comercializados por el Desarrollo Urbano Tres Ríos para la construcción de zonas
habitacionales (fraccionamientos), zonas turísticas, comercios y vialidades, afectando
las riberas de los tres ríos. Esta afectación no sólo se debe a la comercialización de
terrenos de la ribera sino a la creación de parques dentro de las riberas del río Humaya,
río Tamazula y río Culiacán con un sentido sólo de mejoramiento y no necesariamente
de conservación.
Dentro de los impactos que afectaron al río Humaya, además de todas aquellas
actividades que se realizaron para el aprovechamiento de las riberas y su cambio de
uso de suelo, sólo para actividades prioritarias del humano, sin considerar que todas
33
las actividades ejecutadas durante el desarrollo generaron un fuerte impacto ambiental
negativo, entre las que se mencionan:
✓ Contaminación por ruidos,
✓ Contaminación por desagües,
✓ Generación de polvos,
✓ Edificación,
✓ Introducción de especies exóticas,
✓ Afectación de la fauna (migración a otros espacios o muerte por inanición),
✓ Además de actividades de extracción de material pétreo que se ha
desarrollado por años sin ninguna estructura y respeto de áreas con un alto
valor ecosistémico.
Cada uno de los impactos anteriores tiene una afectación directa en las
actividades ecosistémicas riparias urbanas que perjudican no sólo al río sino a la
región a la que pertenece mediante residuos contaminantes de determinadas
actividades. La contaminación por polvos en un área natural riparia produce en la flora
una disminución o la total pérdida de la capacidad de foliar, dependiendo de las
especies, llevándolas según sea el caso a la desnutrición o la pérdida de estas.
Cuando nos estamos refiriendo a una contaminación de desagües, se presentan
elevados contenidos de residuos sólidos que generan alto grado de turbidez, cambio
de densidad, acidificación del agua, generando condiciones no adecuadas para la
mayoría de las especies acuáticas y benéficas, que sin embargo producen condiciones
favorables para aquellas especies exóticas o aquellas que pueden tener las
características de muy fácil adecuación, que generan plagas en el ecosistema y un
desequilibrio de este. Al edificar generalmente en las riberas no sólo se generan
residuos de construcción, sino que además se talan, generan gran cantidad de ruido
y, en consecuencia, vibración por lo que se alteran las condiciones de suelo, agua,
flora y fauna por los efectos de esta. Las especies exóticas son amenazas para la
biodiversidad que caracteriza a estas regiones, puesto que pueden desarrollar
34
comportamientos invasivos eliminando a las especies nativas y causando graves
daños al ecosistema donde han sido introducidas.
Los ríos no sólo afectan las zonas directas o vecinas al sitio de la ciudad donde
escurren, sino que son la principal ruta de contaminación hacia el océano, afectando
a su vez espacios como humedales, estuarios que son regiones ricas en especies que
permiten establecer un filtrado y equilibrio ecosistémico. Generalmente estos espacios
tienen las características de tener gran diversidad de especies con capacidad natural
de filtrar o restablecer ecosistemas dañados. Los ríos tienen la capacidad de retener
agua a través de sus riberas de inundación y todas las especies que cooperan con sus
funciones ecosistémicas, pudiendo así evitar o disminuir inundaciones cuando sus
funciones ecosistémicas están sanas.
El conjunto de afectaciones al ecosistema ripario urbano mencionadas
anteriormente, genera consecuencias muy marcadas en el desenvolvimiento de los
ciclos biogeoquímicos, entre los que podemos mencionar principalmente: ciclo hídrico,
a través del cual se genera, purifica y distribuye el agua; el ciclo del carbono, al permitir
la retención del mismo (sumidero), y nutrir a la vez las especies; el ciclo del nitrógeno
proporciona la fijación del mismo y la nutrición de todas las especies presentes
permitiendo la continuación de los ciclos sedimentarios que otorga la circulación de los
nutrientes a través de las diferentes etapas, dejando en su desarrollo el filtrado natural
del aire, de materiales pesados y tóxicos.
Cuando comprendemos que a través de los ciclos biogeoquímicos se mantiene
la vida del planeta, entenderemos la importancia del cuidado de la naturaleza y, en
este caso en particular, el cuidado y protección de los ecosistemas riparios urbanos
del río Humaya, por lo que es de vital importancia el desarrollo de actividades que se
encaucen en la rehabilitación de un ecosistema de esta valía. Recordemos que la
rehabilitación confiere a la recuperación de funciones y procesos del ecosistema, así
como el hecho de que por la ubicación de un río dentro de una ciudad se considera
casi imposible la posibilidad de devolver a este ecosistema ripario sus características
prístinas que lo conformaron en otros momentos. Tomando en cuenta lo anterior, el
planteamiento de las autoridades en el DUTR, de convertir la ribera del río Humaya a
35
un espacio recreativo de convivencia para la comunidad culiacanense, no consideró
prácticamente en ningún momento de su aplicación, la protección del capital natural
comprendido por el ecosistema ripario urbano y los servicios ecosistémicos de que
provee a la ciudad; además, cabe hacer la aclaración que la economía de la región
está ligada totalmente a sus ríos.
El sentido del Desarrollo Urbano Tres Ríos y el Parque Las Riberas son
proyectos cuyo planteamiento básico y único era de mejoramiento de los espacios por
estar adecuándolos a las necesidades del humano y no al equilibrio ecológico del
espacio para todas las poblaciones, partes de este sistema natural, incluyéndonos. La
rehabilitación de la ribera del Humaya es de relevancia social, biológica, ecológica,
económica e histórica para la generación vigente y las generaciones futuras, que les
permitirá la sobrevivencia, además de los beneficios espirituales, paisajísticos,
académicos, culturales de un lugar de reunión y adherencia familiar que pudiera
ofrecer el espacio. Por lo demás, a causa de que es una región terrestre prioritaria
(RTP), colindante con un área Natural Protegida (ANP), los beneficios de la
conservación y continuidad de ambas asegura un funcionamiento equilibrado para la
flora y fauna que conviven en el mismo ecosistema.
A través de los mapas presentados anteriormente, que representan las diversas
épocas en el desarrollo de la ciudad, se observan puntos clave dentro de la
transformación que ha tenido Culiacán y su importancia no sólo como elemento
detonante de una economía y una sociedad, sino como un importante factor de
impacto ambiental, por la envergadura de los proyectos que afectaron y siguen
afectando los ecosistemas riparios urbanos de una manera excesivamente rápida e
ilimitada, comparada con la evolución y adaptación de un ecosistema a condiciones
de presión. La población de la ciudad, por el crecimiento y el desarrollo económico que
representa, implica un gran estrés para los afluentes que atraviesan la ciudad, puesto
que son los medios de dispersión de la contaminación de las poblaciones aledañas al
río.
El hombre y la biodiversidad resultan afectados profundamente por las
actividades antropogénicas, produciendo envenenamiento de los recursos que pueden
36
afectar la salud humana y de las especies con las que convive, no permitiendo la
producción correcta de los alimentos, pues generalmente se producen contaminados
y no pueden ser consumidos.
Al reconocer que nosotros somos parte de este sistema vivo, nuestra
participación equivocada nos permite realizar cambios en nuestros estilos de vida que
pueden apoyar una recuperación de ese entorno o, en su defecto, agilizar su
destrucción. Hay que afirmar que mantener sobre la tierra la existencia de una
naturaleza viva es la condición de supervivencia del ser humano, no es palabrería, es
la realidad expresada con su presencia desde hace millones de años (Camdessus et
al., 2006, p. 2).
Los tres ríos mencionados anteriormente tienen un grado de dependencia de
las condiciones ambientales, las actividades humanas y su capacidad de resiliencia
que los mantiene hasta el día de hoy sobreviviendo a pesar de las afectaciones que
recibe. El motivo de esta investigación se perfila hacia el río Humaya que limita con
una pequeña área llamada isla de Oraba, considerada Área Natural Protegida, y con
el caudal vecino que es el río Tamazula. Si observamos los elementos que se
consideran para la realización de esta investigación, cabe recalcar que está presente
el derecho de todo humano a tener agua limpia y saneamiento como elemento básico,
pero también encontramos a los objetivos de la agenda 2030 enmarcada en los
Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS): (a) fin a la pobreza, (b) hambre cero, (c)
salud y bienestar, (d) educación de calidad, (e) igualdad de género, (f) agua limpia y
saneamiento, (g) energía asequible y no contaminante, (h) trabajo decente y
crecimiento económico, (i) industria, innovación e infraestructura, (j) reducción de las
desigualdades, (k) ciudades y comunidades sostenibles, (l) producción y consumo
responsable, (m) acción por el clima, (n) vida submarina, (ñ) vida de ecosistemas
terrestres, (o) paz, justicia e instituciones solidas, (p) alianzas para lograr los objetivos.
La conveniencia de esta investigación precisamente es la contribución que
efectúa al aportar datos obtenidos de la observación, descripción y registro de las
condiciones reales de degradación que presenta la ribera del Humaya y de la
percepción que muestran los usuarios precisamente hacia la misma, permitiendo el
37
conocimiento de los puntos de vista que podrían fortalecer o debilitar la fuerza del
trabajo participativo, en una propuesta de rehabilitación del espacio natural que podría
ser de utilidad también para otras áreas riparias urbanas en condiciones parecidas. La
información que aporta no está presente en otras investigaciones en estos momentos
y permite ofrecer datos de base, novedosos e interesantes a otros investigadores que
surgieran sobre las áreas riparias urbanas y sirve como aporte a las autoridades
encargadas de estos espacios naturales, universidades y organismos de cuidado
ambiental que requirieran este tipo de información, además de ofrecer también
conocimiento a cualquier ciudadano interesado en conocer la situación real de este
espacio público.
Esta investigación también serviría para apoyar a otros estudios que involucren
percepciones ambientales, considerando a diversos sujetos colectivos, como define
(Aguilar, 1996), que estén involucrados en áreas naturales para evaluar si al ser estos
tomados en cuenta, el conocimiento producido permite contribuir al diseño de políticas
ambientales verdaderamente públicas, más incluyentes y encaminadas hacia el
interés general, además de lograr el mayor grado de aceptación de parte de la
ciudadanía en cualquier proyecto que pudiera afectar benéficamente el espacio
natural.
Esta investigación aportaría argumentos no sólo al área de conservación,
cuidado ambiental, ecología e historia de la ciudad, sino también al área de psicología,
que sería trascendental en la educación ambiental dinámica, ya que podría presentar
un modelo funcional aplicable a otros sitios, con características parecidas al espacio
en cuestión, y ayudaría a explicar tal vez la resiliencia de un pueblo a la violencia por
medio de las áreas naturales presentes.
Por el tipo de investigación, cuya metodología usa enfoque mixto de carácter
exploratorio-descriptivo, con diseño no experimental de corte transversal, podría servir
de ejemplo en el desarrollo de otras investigaciones que involucraran las técnicas de
recolección de datos que se utilizaron en esta, para dar idea o nuevos formatos a otros
en el desarrollo de nuevos estudios. Esta investigación tiene un gran impacto social
porque pretende mantener en buen estado ecológico un espacio natural cuyo uso
38
cotidiano de generación en generación ha sido recreativo o cultural, además de los
aportes ecológicos mencionados anteriormente en este escrito, de total impacto en la
condición económica, climática, social, de salud física y emocional de la población de
la ciudad de Culiacán y de impacto para el mundo entero, puesto que una zona riparia
en buen estado genera beneficios no sólo al área localizada, sino a nivel global.
También fortalecería los distintos programas de educación ambiental existentes y
favorecería acciones para la rehabilitación participativa en otros ríos.
Al establecer conscientemente una relación de dependencia, coexistencia e
interrelación, nos permite con mayor facilidad encontrar en qué parte nosotros como
ciudadanos del mundo debemos colocarnos. En conclusión, la rehabilitación es el
medio de rescate urgente de este espacio natural y de los servicios ecosistémicos que
nos ofrece gratuitamente, que deja la posibilidad de gozar de ellos por más tiempo y,
en consecuencia, permitiendo a las nuevas generaciones del goce de estos recursos
para su sobrevivencia y de las especies con las que convive, componentes del
ecosistema ripario-ciudad.
1.6. Hipótesis
Una hipótesis es una explicación tentativa del fenómeno que se está investigando,
orienta en la búsqueda de lo que estamos investigando o de lo que estamos tratando
(Hernández et al., 2006, p. 92).
La pregunta de investigación planteada sugiere la hipótesis de partida que a
continuación se menciona:
La percepción de la importancia ecológica, así como el uso que hacen los
ciudadanos del espacio de la ribera del río Humaya, son condiciones necesarias para
garantizar la rehabilitación de dicho espacio natural a través de la participación
ciudadana y fomentando la educación ambiental.
39
1.7. Delimitación del estudio
1.7.1.Delimitación espacial
Las ciudades tienen características que las hacen peculiares, atractivas, fuera de lo
común y que a veces a través de un documento es posible dar a conocer a quienes no
pertenecen a esa tierra, esos pequeños detalles que las hacen ser hoy lo que son. Por
ello haremos una descripción general del estado y su capital, antes de llegar a la
delimitación espacial del estudio.
De acuerdo con la descripción del Fray Andrés Pérez de Ribas (1944), Sinaloa
era concebido seco y el establecimiento humano era asociado a los ríos: “los
pobladores de estas naciones son ordinariamente a las orillas de los ríos porque si se
apartan de ellos no tuvieran agua que beber, ni aun tierra en que sembrar” (Sinagawa,
1987, p. 14).
El padre Fray Andrés Pérez de Ribas, definió muy bien el estado de Sinaloa del
siglo XVII, casi 100 años después de la caída de Tenochtitlan; él describió la poca
capacidad para reproducir los sistemas de producción europeo como menciona
Sinagawa (1987) en su libro: [un] “Monte espeso de breñas, un eriazo donde no nacía
planta que diera fruto, sino espinas y abrojos y fuera de todo inhabitable para hombres
y aun para brutos animales por su sequedad, si no la atravesaran y repararan los ríos
que por ella corren al brazo del mar de California” (pp. 13-14). Actualmente, el estado
de Sinaloa es reconocido por sus altas temperaturas y la calidez y el trabajo de sus
habitantes. Su ubicación geográfica lo demarca como una bella tierra costera y
agrícola llena de oportunidades. Según el marco geoestadístico del Instituto Nacional
de Estadística Geografía e Informática, geográficamente las condiciones limítrofes del
estado de Sinaloa están definidas al norte con Sonora y Chihuahua, al este con
Chihuahua y Durango, al sur con Acaponeta (México), municipio de Nayarit y al oeste
con el Golfo de California y el Océano Pacífico (INEGI, 2005).
Al centro del estado de Sinaloa se encuentra el municipio de Culiacán, donde
está asentada la capital que lleva el mismo nombre. El municipio colinda al norte con
40
el municipio de Badiraguato, en la zona sur con el Golfo de California, al este con
Cosalá y el estado de Durango, al oriente con el municipio de Navolato, en la parte
noroeste nuevamente con el estado de Durango, en la parte noroeste nuevamente con
Navolato y con Mocorito, al suroeste con Elota y Cosalá y, finalmente, en la parte
suroeste, colinda con los municipios de Navolato y con el Golfo de California
(Municipios, 2019). Se puede observar al detalle en la Figura 8 la ubicación de la
ciudad de Culiacán en el mapa del estado.
Figura 8
Mapa de ubicación geográfica de la ciudad de Culiacán, Sinaloa.
Fuente: Google (s.f.).
Por su parte, la ciudad de Culiacán es la más grande del estado, se localiza
geográficamente entre las coordenadas 24° 02’ 10” y 25° 14’ 56” Latitud Norte y entre
41
106° 56’ 50” y 107° 50’ 15” Longitud Oeste. Está constituida por una extensión territorial
de 4,758 kilómetros cuadrados. Se encuentra a una altitud promedio de unos 2,100
metros sobre el nivel del mar en la costa (Municipios, 2019). Según los registros del
periodo de 2004 al 2018, la temperatura media anual fue 26.5°C, teniendo el año más
frío 24.5°C y el más caluroso con 26.8°C; siendo el mes de enero el más frío y junio el
más caluroso. Según la Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (INEGI, 2015), el municipio de Culiacán cuenta con 90,5265 habitantes, lo
que representa el 30.21% de la población total del estado de Sinaloa, de la cual el 88%
es urbana y el 12% rural.
Dentro del área urbana de Culiacán ocurre la unión del río Humaya y el
Tamazula conformando un recorrido total de 179 km, desde su inicio y la formación del
río Culiacán propiamente dicho. En particular, la ciudad de Culiacán, como parte de la
cuenca, es regada por los afluentes de 4 ríos: el río Humaya y el Tamazula, los cuales
se unen en el centro de la ciudad formando un nuevo río, el Culiacán y a su vez
regando los valles de Culiacán y Navolato. Por último, se encuentra el río San Lorenzo
que llega y riega las tierras del valle de San Lorenzo del municipio de Culiacán, y
desemboca en El Conchal, sindicatura de El Dorado.
Según el estudio hidrológico del estado de Sinaloa (INEGI, 1995), la entidad
está enmarcada en las regiones hidrológicas siguientes: 10 Sinaloa y 11 Presidio San
Pedro, las cuales forman parte de la Vertiente Occidental. De las anteriores regiones
hidrológicas, la de mayor importancia para el estado de Sinaloa es la número 10,
localizada al noroeste del país, misma que abarca los estados de Durango, Chihuahua
y Sonora, que en ella quedan incluidas todas las corrientes que descargan en el
Océano Pacífico, desde los 23° 25' hasta 25° 48' Latitud Norte; dentro del estado de
Sinaloa las corrientes principales corresponden a los ríos: Quelite, Piaxtla, Elota, San
Lorenzo, Culiacán, Tamazula, Humaya, Mocorito, Sinaloa y Fuerte, entre otros.
El (INEGI, 1995) define que después de la cuenca del río Fuerte, la cuenca del
río Culiacán ocupa el segundo lugar en cuanto a tamaño de área drenada, dentro de
las que constituyen la región hidrológica 10. Su forma asemeja un cuadrilátero irregular
42
que colinda al norte con las cuencas de los ríos Sinaloa y Fuerte; por el este, con la
región hidrológica número 36 (Cuenca del río Nazas); por el sur, con la cuenca del río
San Lorenzo; al occidente, con las cuencas de varios ríos menores. Tiene un área de
19150.49 km2, de los cuales 9143.49 km2 pertenecen al estado de Sinaloa.
En esta porción se ha determinado una precipitación media de 706.65
milímetros; la corriente principal de esta cuenca es el río Culiacán, el cual está
conformado por dos grandes ríos, que son: río Humaya y Tamazula, que se unen en
la ciudad de Culiacán, hasta su desemboque en el Golfo de California, con un recorrido
de 82.8 km, con una pendiente media de 0.05% y una dirección general de este-oeste,
teniendo una ligera desviación al sureste en el poblado de Bachimeto hasta la localidad
El Realito, en donde cambia su curso al suroeste hasta desembocar en el estero del
Pabellón. De las dos corrientes principales que forman el río Culiacán, el río Humaya
se considera como la corriente principal, el cual tiene su origen en cueva del Negro
Durango, a más de 3,100 m.s.n.m., en las faldas de los cerros Hamacuero y Galeana
(INEGI, 1995). Desde su inicio hasta el poblado Valle de Topia (55 km), la corriente
toma varios nombres, y a partir de este lugar toma el nombre de río Humaya; el río
continúa su curso hasta el rancho Santa Cruz (49 km aguas abajo del valle de Topia
en Durango), en donde se le une un afluente muy importante por la margen derecha
llamado río Colorado (INEGI, 1995).
El río Humaya aún debe de recorrer 67 km, en dirección oeste antes de entrar
a Sinaloa; ya internado en la entidad, se vuelve sinuoso hasta la presa Adolfo López
Mateos, conocida también como el Humaya o el Varejonal, donde tiene confluencia el
río Badiraguato por la margen derecha que se inicia en el estado de Sinaloa a 2,073
m.s.n.m. a 9 km al norte del poblado de Surutato; presenta una trayectoria general
hacia el sur, con pendiente media de 1.59% y un recorrido total desde su inicio hasta
el embalse Adolfo López Mateos de 107.5 km (INEGI, 1995 ). La corriente sigue su
curso después de la cortina con rumbo general hacia el sur, hasta la ciudad de
Culiacán con un recorrido total 53 km. Los afluentes en esta porción son de poca
importancia y sólo merece mencionarse el arroyo Santa Lucía, que conecta por la
43
margen izquierda y el arroyo Grande, que lo hace por la margen derecha del río
Humaya, a 15 km aguas arriba de Culiacán (INEGI, 1995).
La riqueza del estado está representada por la presencia de valles prolíficos
regados por las generosas aguas de los 11 ríos que pasan por su territorio y le permiten
un abanico de producción muy diverso en granos, hortalizas y frutales como mango
Kent, ciruelas, fresa, hortalizas como: chile verde, tomate rojo, pepino, calabacita papa,
chile verde, garbanzo, maíz blanco y amarillo, frijol, etc. Entre los municipios de
Sinaloa, ocupa el primer lugar en la producción de berenjena y pepino, el segundo
lugar en tomate y el tercer lugar en maíz y chile verde. De la superficie de labor con
que cuentan las unidades de producción rurales, el 59.68% son de riego y el 40.32%
de temporal, según lo marca el Plan Municipal de Desarrollo (PMDD, 2017-2018).
Debido a esto, la industria más importante del estado es la industria procesadora de
alimentos, cuya capacidad exportadora es una tradición en la entidad (Explorando
México, 2016). En la Figura 9 está representado el mapa hidrográfico del estado de
Sinaloa donde podemos apreciar la distribución de todos los ríos en el estado y sus
recorridos, representando las presas con una mancha gris.
Figura 9
Mapa de los once ríos de Sinaloa y sus presas.
Fuente: Ortega (1999).
44
El río Humaya representa para la ciudad de Culiacán la aportación de un
escurrimiento medio anual de 1,715 millones de metros cúbicos, con un máximo de
3,571 y un mínimo de 685 millones de metros cúbicos de agua, según Conagua (2017).
Este estudio se centra en las riberas del río Humaya, que han recibido el mayor
proceso de urbanización, precisamente por encontrarse dentro del centro de la ciudad
misma.
La ribera del río Humaya, que se considera para esta investigación, tiene una
longitud aproximada de 3,005.20 m, el lugar de investigación está delimitado por tres
elementos muy significativos de la ciudad de Culiacán los puentes: Rafael Buelna,
Josefa Ortiz de Domínguez y Jorge Almada. Además de esta delimitación urbana
representada por lo puentes o las vías de conexión y comunicación principales dentro
de la ciudad, ya establecidas por el trazado propio, el lugar de investigación se dividirá
en diversas unidades de paisaje, de acuerdo a la exploración de campo que se realizó
previamente para reconocer los cambios y características en el paisaje, como se
observa en la Figura10. Están establecidas las unidades de paisaje, enumeradas del
uno al cinco y delimitadas de diversos colores para su fácil identificación y de acuerdo
con sus características observables. Están presentes mediante fotografías los puentes
que hacen las delimitaciones como vialidades en el espacio ripario. Las
denominaciones utilizadas son UNIP1 (esta unidad en particular el uso que recibe es
de basurero de residuos de construcción, domésticos de todo tipo), UNIP2 ribera
Estadio los Dorados, UNIP 3 ribera frente a Estadio los Dorados, UNIP4 ribera donde
se ubica la Plaza Ventura, UNIP5 ribera donde se ubica el Supermercado Ley 3 Ríos.
45
Figura 10
Delimitación de Unidades de Paisaje.
1.7.2. Delimitación temporal
En octubre del 2017 inicia la construcción de la segunda etapa del Parque Las
Riberas, sobre la ribera del río Humaya, su área de afectación, con el propósito de
aprovecharlo como espacio recreativo, uso que siempre le había otorgado la
población; de ahí la idea de las autoridades de ejecutar el proyecto de mejoramiento
del espacio natural, realizado prácticamente con una visión de ajardinamiento de la
ribera en cuestión. En noviembre del 2019 se realiza otro proyecto dentro de la ribera,
en la misma intención de rescate del abandono de la ribera derecha, incentivando a la
población a su disfrute familiar. A partir de la segunda etapa del Parque Las Riberas y
el proyecto más nuevo “Paseo de la Alegría”, la ribera se ve afectada en su totalidad
aún más de lo que ya estaba, aunque estéticamente se observara un bello espacio,
por lo que el desarrollo de esta investigación se llevó acabo de septiembre de 2019 a
enero de 2020.
46
1.8. Viabilidad de la investigación
Esta investigación es viable debido a que se tiene acceso libre al espacio público de
la ribera del Humaya por ser un espacio de recreación para la gente, ya que para
fortuna del investigador, es vecino de la misma. A nivel personal se contó con las
herramientas intelectuales y el tiempo necesario que requiere el proceso de
investigación y la total disposición de generar una aportación a la sociedad a través
del nuevo conocimiento. Además de que, por ser un área muy visitada, se cuenta con
la posibilidad de observar y entrevistar a gran cantidad de personas, pudiendo así
compensar la falta de cooperación que hubo de parte de muchos de ellos en el estudio.
Asimismo, se cuenta con los recursos financieros para cubrir gastos de traslado,
copias, impresiones para la realización del proyecto; con respecto a los materiales se
cuenta con libros, computadora, celular con cámara para fotografías básicas del
espacio.
1.8.1. Limitaciones
La investigación se limitará a sólo una parte de la ribera del río Humaya, una de las
más urbanizadas precisamente por limitaciones de tiempo; en primer caso, por el
periodo de un año marcado por la institución para su desarrollo, por lo que la
investigación está acotada por los tiempos para cumplir con este criterio.
Se limitará a la observación de los indicadores de degradación presentes en el
sitio, sin establecer una medición y profundización de estos. Durante el desarrollo de
la investigación encontramos diversas limitantes para el desenvolvimiento de la misma;
entre ellas, se mencionan:
La ausencia de gran cantidad de fuentes de investigaciones previas, referentes
al río Humaya en particular, gran parte de la aportación de la información con respecto
al río y los puntos de vista de los ciudadanos y usuarios se basan en el trabajo de
campo realizado.
47
En segundo caso, las condiciones climáticas extemporáneas que afectaron la
zona de investigación durante un periodo de un poco más de una semana, afectó el
desarrollo de la investigación, ya que hubo que esperar que las condiciones climáticas
volvieran a un estado adecuado para seguir su desarrollo, puesto que la investigación
con las personas era en campo abierto (riberas del Humaya).
Ocurrieron también limitaciones de carácter económico, dado que era necesario
realizar trabajo de campo amplio y en un corto tiempo; sin embargo, ante la
incapacidad económica, se realizó trabajo individual y de manera directa de parte de
la investigadora, además de que no se pudo contratar personal por cuestión
económica; no se tuvo la oportunidad de contar con el apoyo de recursos humanos
capacitados, que a través de labores de servicio social pudieran apoyar en la tarea de
entrevistar a la población requerida.
No se pudo contar con el equipo técnico fotográfico profesional, por lo que se
usó un teléfono celular básico para captar la evidencia fotográfica de la investigación.
Durante el desarrollo de las actividades de campo ocurrieron situaciones de
violencia total en la ciudad y como centro de esta, la zona marcada como área de
investigación, el Desarrollo Urbano Tres Ríos. La situación marcó el aplazamiento de
la labor de encuestado y junto a esto la dificultad de cooperación de las personas
recién pasados los eventos violentos en la ciudad; afortunadamente para la
investigadora, el grado de resiliencia de las personas de la propia ciudad permitieron
la conclusión del tamaño de la muestra especificada en la metodología.
48
CAPÍTULO II
Capítulo II. Marco teórico
Una ciudad debe basar su planificación en los
bienes culturales y recursos naturales que posee”.
Juan Pablo de la Puente Brunke,
Viceministro de Patrimonio Cultural e
Industrias Culturales de la República del Perú
En este capítulo se realiza una revisión bibliográfica de temas y conceptos dirigidos a
justificar, apoyar, argumentar e interpretar la hipótesis y resultado de la investigación,
sustentado a través de los autores que ya han estudiado este o temas coincidentes
que nos ayudan a resolver el problema de la investigación.
El objetivo del marco teorico es sentar las bases de los temas que dan origen a esta
investigación sobre los procesos de degradación ambiental de la ribera del Humaya,
así como la percepción que las personas tienen sobre esta problemática para realizar
un plan participativo de rehabilitación que contemple la educación ambiental.
El marco teórico se construyó desglosando a los componentes del cuestionamiento
anterior, percibiendolo como un sistema total, donde la participación de la ciudad es
parte de un sistema natural y urbano al mismo tiempo y la sosteniblidad es un elemento
obligado para el crecimiento sostenido y el desarrollo de la misma. La revisión de los
ríos como ecosistemas naturales y urbanos y su importancia para la sobrevivencia de
los ecosistemas asociados a su existencia, además de presentar desde el punto de
vista de autores la importancia de la percepción del usuario sobre una área natural
degradada y la prioridad de conocer este punto de vista por ser el principal medio para
controlarla y mejorarla a través de la participación ciudadana, por medio de acciones
constantes en los estilos de vida y de la educación ambiental de los usuarios y de la
ciudadanía en general.
50
2.1. Las ciudades
Figura 11
Vista nocturna de la ciudad de Culiacán.
Fuente: Revista Gran Turismo (2019).
Según Restrepo (2019), las transformaciones aceleradas que sufre el planeta
hoy, por los cambios en los procesos de producción de carácter artesanal y de
actividades primarias, como ganadería y agricultura, iniciados en el siglo XVIII en
Inglaterra y conocida como Revolución industrial, fue el principio de un proceso de
urbanización que no se ha detenido hasta el día de hoy, el cual generó una
transformación en la estructura económica mundial y social afectando también el
pensamiento de la humanidad, reflejado hasta el día de hoy en su forma de consumir
y producir, elevando la tendencia humana a pasar de un entorno rural de actividades
básicas y sencillas a buscar mejores condiciones de vida en un entorno urbanizado,
pasando de las agrupaciones familiares, aldeas rurales a las ciudades. A consecuencia
de los sucesivos impactos de la industrialización y artificialización, el hombre ha
cambiado las formas de comunicarse y relacionarse a través de los adelantos
tecnológicos que día a día son casi un “outfit of the day” en las nuevas generaciones,
parte de su propia personalidad y reflejo también de su grado de urbanización
tecnológica, teniendo esto un efecto totalmente marcado en las formas de vivir, de
pensar, en los hábitos y las costumbres, cambiando como consecuencia las formas de
51
relacionarse entre las personas, las organizaciones, las especies, por lo que, ante esta
transformación de modelo, las ciudades cambian y resultan afectadas por el devenir
constante de las actividades cotidianas. Este crecimiento de las ciudades produce el
uso excesivo de recursos para cubrir las demandas de esta, generando gran presión
en los sistemas naturales circundantes y lejanos, generando una insostenibilidad.
Partiendo de esto, es de vital importancia el conocimiento del significado del desarrollo
sostenible dentro de esta investigación por corresponder precisamentes a la visión
sistémica de los ríos por su impacto en todos los sistemas circundantes.
2.2. Desarrollo sostenible
Según la Real Academia Española (RAE, 2020), sostenibilidad viene del latín sustinere,
corresponde a que se puede sostener o mantener elevado, en especial en ecología y
economía, que se puede conservar simultáneamente por un extenso periodo sin
terminar los recursos u ocasionar daño profundo al medioambiente. El primer
precedente importante del término sostenible vino de la biología, en especial instituido
por personas que trabajaban en los ámbitos forestales y pesqueros. En estas áreas,
por lo menos desde la década de 1960, se estudiaban maneras opcionales de las talas
de bosques o en la pesca para mantenerse en los ritmos de renovación de las
poblaciones. El contexto de recursos naturales renovables estribaba en aprovecharlos
dentro de sus tasas anuales de reproducción (Dixon y Falon, 1989, como se citó
Gudynas, 2003).
Nos encontramos a Paolini (2013), que presenta el concepto de “sostenibilidad
ecológica como un concepto de conservación estableciendo que se pueden alcanzar
las necesidades humanas sin comprometer la salud de los ecosistemas” (Callicot,
1997).
La sostenibilidad se refiere a las redes complejas de relaciones en los
ecosistemas, como redes autopoiéticas y como estructuras disipadoras. Si
entendemos los ecosistemas como redes autopoiéticas y como organizaciones
disipativas, podemos formular el conjunto de estos principios de organización
52
identificados como los principios básicos de la ecología y usarlos como normativas
para la especificación de las normativas de la sostenibilidad:
• Interdependencia,
• Flujo cíclico de recursos,
• Sociedad y cooperación,
• Diversidad.
La autorganización de los sistemas y su capacidad de producirse a sí mismos y
presentar momentos de no equilibrio desarrollando su capacidad disipativa, es decir,
ante el desequilibrio hace intercambios con su entorno y en la búsqueda de esa
capacidad puede generar salidas diversas y resolver ese desequilibrio. Estas
características hacen necesario el reconocimiento de la situación humana de generar
dentro del sistema-ciudad desequilibrio y generar el elevado consumo de su entorno
hasta desequilibrarlo y depender totalmente del entorno de la ciudad para sobrevivir,
sin importar para el humano o en su mayoría la fuente de vida natural.
Para Eduards (2004, como se citó en Dimuro, 2018), “la generalización de la
vida urbana ha producido un distanciamiento de la naturaleza. Hemos perdido la
relación con los periodos estacionales, con el esfuerzo necesario para obtener
alimentos o calor y los sustituimos por el interés en la cultura, los deportes y los medios
de comunicación” (p. 53). Al perder la conexión con los placeres de la naturaleza
perdemos la capacidad de apreciar nuestro entorno y mucho más, el de realizar
acciones para mantenerlo sano, puesto que no es un elemento conocido para nosotros
como un medio proveedor de todo lo que tenemos, porque no revisamos los orígenes
de nuestros elementos de consumo diario, sino que la vemos como medio de
recepción de nuestros desechos y discontinuidades.
La pretensión humana de interesarse más por todo aquello resultante de una
mayor cantidad de procesos (muy industrializados), ya sean elementos alimenticios,
tecnologías, entretenimiento, etc., lo aleja cada vez más del sentido de su origen puro
y profundo con la naturaleza, de su aprecio y respeto por la misma, que afecta de gran
manera los ecosistemas que viven relacionados con las ciudades donde cohabitamos
53
con diversas especies, sin pensar en la importancia que representan para su propia
sobrevivencia implícita, no sólo en el aspecto netamente físico, sino involucrando
también el aspecto emocional, los cuales nos permiten estar en equilibrio. La
desconexión del hombre con su naturaleza no le permite percibir que él es parte de
ella misma y que sin ella, él no es el elemento creador que se considera, porque la
naturaleza es la parte creativa. En este pensamiento, el desarrollo económico sólo
puede ser durante un tiempo mientras los recursos lo permitan, pues posteriormente
habrá decadencia y caos por la no conservación.
Para tener un verdadero concepto de sostenibilidad, deberemos tener un
cambio de forma de pensar, cambio de nuestros estilos de vida y considerar que la
sostenibilidad sólo será resultado de una serie de factores que consideran el desarrollo
ambiental, el desarrollo social y el económico. Marcando que el desarrollo económico
real y consistentemente equilibrado deberá tener un respeto por el ambiente, la fuente
de los recursos de una economía fuerte y permanente. Entendiendo con ello las
relaciones que se dan en las redes de los sistemas naturales con los elementos del
entorno: flora, fauna, clima, energía, formas geográficas y composición del suelo,
donde irrumpe el sistema social humano llamado ciudad.
La ONU define el desarrollo como el mejoramiento sustancial de las condiciones
sociales y materiales de los pueblos, en el marco del respeto por los valores culturales,
dejando en claro que crecimiento no es sinónimo de desarrollo. En 1981, al exponerse
la primera Estrategia Mundial para la Conservación, realizada por la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), con apoyo del Fondo
Mundial para la Vida Silvestre (WWF) y el Programa de la Naciones Unidas para el
Medio Ambiente (PNUMA); allí se establece un concepto de desarrollo sostenible en
términos muy sencillos, como la modificación de la biosfera y la utilización de los
recursos humanos, financieros, vivos e inanimados, en el interés de satisfacer las
necesidades humanas y mejorar la calidad de vida. Esta definición está estructurada
solamente en el interés del beneficio humano, dando derecho a la explotación de lo
que fuera, para satisfacer y mejorar la calidad de vida. Este orden de desarrollo está
54
llamado al crecimiento, con mejor calidad de vida, pero no logrando el desarrollo de
las ciudades, las personas y el medio ambiente, el cual les aporta la sobrevivencia
permanentemente. Para que un desarrollo pueda ser sostenible debe tener en cuenta,
además de los factores económicos, los de índole social y ecológica, debe atender la
base de los recursos vivos e inanimados, así como las ventajas e inconvenientes a
corto y largo plazo de otros tipos de acción (Gudynas, 2003).
2.2.1. Dimensiones de la sostenibilidad
La representación común de la sostenibilidad se fundamenta en tres factores,
dimensiones o pilares: lo ambiental, lo social y lo económico (Jiménez-Herrero, 2000;
UICN, 2006; Martínez-Huerta, 2010). Dentro de la sostenibilidad:
a) La dimensión ambiental hace referencia a la limitación de los recursos
naturales, la fragilidad de los ecosistemas y el entorno biofísico en general.
b) La dimensión social se ocupa de las formas de organización social y de
gobernanza de la gente, de los impactos antrópicos sobre la naturaleza y la
manera de relacionarse con el entorno.
c) Finalmente, el pilar económico se relaciona con el consumo de la sociedad,
el reparto de los bienes, los modos de producción, modelos de crecimiento.
Por ello el crecimiento sano se plasma a través del desarrollo sostenible, el cual
integra sus 3 dimensiones anteriormente mencionadas; en un documento muy
ambicioso, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye 17 Objetivos y
169 metas para lograrlos. La Figura 12 están representados los objetivos de desarrollo
sustentable.
55
Figura 12
Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas (ONU, 2020).
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible surgen del análisis sobre las actividades
pendientes de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, coordinado por la Comisión
Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo regional responsable
de acompañar, preparar y llevar a cabo los periodos de sesiones con los países
participantes, así como las asambleas de evaluación y seguimiento de la Agenda 2030.
Los ODS están unidos en un objetivo común que es lograr estado de equilibrio
generando un estado de abundancia, paz, respeto y protección al ambiente, basando
su trabajo en cubrir los puntos de una sociedad en armonía.
Para algunos el desarrollo sostenible (véase Begón et al., 1996) “implica vivir
dentro de la capacidad de carga de los ecosistemas, sin comprometer su permanencia
funcional”. De esta forma el ecosistema no se ve sobrepasado y no pierde sus
capacidades de autorregeneración, autorregulación y equilibrio. Estos factores se
reflejan en el desarrollo de los objetivos del Desarrollo Sostenible seis, siete, once,
trece, catorce y quince los cuales están dedicados a la dimensión ambiental. Nunca
olvidando que la fuente de todo desarrollo es el ambiente donde nos desenvolvemos;
56
por esto cinco de los objetivos están dedicados a los aspectos ambientales para poder
obtener el desarrollo de los otros objetivos establecidos.
Reconociendo a Gorz (1980, como se citó en Trujillo, 2010), es uno de los
pioneros en establecer que “las actividades humanas tienen como límite a la
naturaleza, y que el modelo de desarrollo basado en el crecimiento económico conlleva
a aumentar la desigualdad social. Determina que inclusive el desarrollo con
crecimiento económico cero, supera los límites físicos que exige la naturaleza, puesto
que el gasto de algunos bienes ambientalmente caros, origina una crisis en la relación
con la naturaleza, ya que un sistema basado en sistemas de producción para el
mercado y no en lo que es bueno para todos, genera clases sociales donde unas
toman más recursos ambientales que otras, no sólo dejando en la pobreza a la
mayoría, sino acabando con los recursos para un uso futuro” (p. 2). Este autor al
establecer los límites del hombre con la naturaleza coincide con Marx y con Shmidt,
donde los dos mencionan que el hombre es naturaleza y que a pesar de que el hombre
hace, no presente a la naturaleza, la grandeza del hombre se da, cuando empieza a
convivir y crear con la naturaleza misma, siendo ella su inicio y su fin. La sostenibilidad
de las ciudades esta basada en su capital natural y en el grado en que esta lo mantiene
y lo conserva en sanidad o por lo menos tratando de guardar un equilibrio en su
explotación; los ríos es un recurso del que gozan muchas ciudades y de ahí el valor
de su estudio y comprensión para poder revalorar su importancia e impacto en todas
las actividades económicas, culturales y sanitarias de una ciudad.
El agua es el elemento y principio de las cosas.
Tales de Mileto
2.3. Importancia de los ríos en las ciudades
Es de consideración recordar que al momento de estudiar la importancia río-ciudad,
encontramos que desde la antigüedad los asentamientos humanos se han
desarrollado en la mayoría de los casos por la existencia de corrientes de agua
superficiales o sus variantes, buscando aprovechar los beneficios que les genera vivir
57
en sus riberas o cercanías. Desde el uso básico, que es el de consumo doméstico y
de riego de sembradíos hasta el recreativo, pasando por el de medio de comunicación,
transporte, comercio y protección de los propios asentamientos. No sólo han sido
usados estas formas de explotación, sino que también han sido utilizados como los
medios de conducción de los desechos de las poblaciones, sentido que hasta hoy no
ha cambiado y ha seguido mermando por cientos de años la dinámica fluvial de los
ríos. El vivir en las cercanías del río tiene muchas ventajas, pero a la vez también tiene
sus problemáticas, puesto que es todo un sistema natural no controlable en su
totalidad a pesar de que cada día la urbanización va disminuyendo sus
potencialidades, ocasionando en diversos tiempos crecidas que originan inundaciones
de las poblaciones aledañas, volviéndolo un cuadro cada día más común en las
diversas partes del mundo debido a las afectaciones climáticas.
Anteriormente los asentamientos humanos se ubicaban en la mayoría de los
casos a cierta distancia de las llanuras de inundación de los ríos, sin embargo, el
excesivo crecimiento urbano y la pérdida de la valoración del río por las nuevas
generaciones, como lo marca Eduards (2004, como se citó en Dimuro, 2018), y que, a
pesar de ser el principal medio de sobrevivencia, no es considerada como elemento
primordial. Como lo describe Ureña et al. (1999), el posterior crecimiento urbano,
fundamentalmente para usos industriales, que requiere superficies llanas, es el que
ocasiona la necesidad de ocupar de forma completa los espacios cercanos al río, a
ambos lados, y la reducción de la superficie disponible para la dinámica fluvial. Hoy,
no sólo es considerado para uso industrial sino también como lotes fraccionados de
alta plusvalía, utilizando puntos muy riesgosos para humanos y totalmente dañinos
para el río, porque ve su dinámica de sobrevivencia totalmente disminuida y desfasada
por la presión de los asentamientos tan abundantes en su ribera de inundación,
aprovechando el espacio natural hasta sus límites.
Los sistemas naturales como los ríos frecuentemente son los ecosistemas más
dañados y descuidados dentro de una ciudad, debido a que, a su paso por ellas, sufren
altos grados de contaminación y la exclusión de beneficios reales para su
sobrevivencia, ya que por lo general muchos de los procesos de mejoramiento tienen
58
como intención prioritaria dar una mejor calidad al paisaje y ser medio de acercamiento
entre el humano y la naturaleza, perfilando una integración entre la ciudad y los
sistemas sociales de la misma; no necesariamente forjando condiciones que mejoren
el ecosistema ripario.
El humano en su idea de ser creador olvida que se debe concebir al sistema
urbano (la ciudad) como un escenario de encuentro entre los sistemas ecológicos y
sociales (Leal Del Castillo, 2004, p. 167); la percepción de esta unión genera espacios
urbanos más equilibrados, donde las personas pueden convivir y se sienten
pertenecientes al espacio, recibiendo bienestar de la naturaleza en este proceso.
Dice McHarg (1967) que cuando “se proyecta un modelo de crecimiento
incontrolado, se observa que la urbanización no guarda relación ni con la definición de
los procesos naturales (en este caso el río y su ribera) ni con la idoneidad intrínseca
de los mismos” (p. 154). Por eso hay que comprender que cualquier acción específica
sobre el ecosistema ripario influye más allá de la zona de actuación, aguas abajo,
aguas arriba y todos aquellos ecosistemas que formen parte del ecosistema mayor.
2.3.1. Ecosistemas riparios
Los ecosistemas ribereños son la interfaz entre los ecosistemas terrestres y los
acuáticos. Son los búffers naturales que permiten un equilibrio entre los dos sistemas.
Se caracterizan por:
a) La presencia permanente o temporal de saturación de agua y de procesos
funcionales determinados por su existencia;
b) El proceso de intercambio permanente de elementos entre el ambiente
superficial y el subterráneo, y
c) La presencia de comunidades bióticas muy especiales y características,
National Research Council (NRC, 2002; Naiman et al., 2005). Los periodos
frecuentes de inundaciones de las riberas son procesos claves la distribución
59
del agua y determinar los gradientes y flujos de materia y energía (NRC,
2002).
Los ecosistemas riparios tienen su origen en las cuencas, son las áreas de su
nacimiento. Estemos donde estemos, siempre estaremos en una cuenca, las cuencas
pueden ser muy grandes y extenderse miles de kilómetros o pueden ser tan pequeñas
representadas sólo por un valle. La Figura 13 nos muestra como esta conformada un
área riparia para una comprensión más precisa y sencilla.
Figura 13
Ilustración de un área riparia.
Fuente: Análisis de la interacción urbano-social de las áreas riparias de la ciudad de Colima, basada
en Parkyn (2007, p. 1).
Hablar de ríos es hablar de sus orígenes, sus cuencas, por ello trataremos de
conocer un poco sobre ellas.
2.3.2. Cuenca hidrográfica
Es toda la zona de terreno que aporta a la corriente de agua en un río o quebrada.
Asimismo, se conoce como el área de terreno o zona de captación de donde proceden
las aguas de un río, lago, laguna, quebrada, humedal, emabalse, estuario, acuífero,
manantial o pantano, USDA (s.f.). En estos territorios hay vínculos e interconexiones
espaciales y temporales entre el medio biofísico (ecosistemas acuáticos y terrestres,
suelos, cultivos, agua, biodiversidad, estructura geomorfológica y geológica), los
modos de apropiación (tecnología y/o mercados) y las instituciones (organización
60
social, cultura, reglas y/o leyes). Para tener una comprensión de cómo funcionan las
cuencas es importante conocer el ciclo del agua. Tres cuartas partes de la Tierra se
compone de agua. Debido al calor mucha agua se evapora, por lo que una gran
cantidad de agua se encuentra detenida en forma de vapor de agua dentro de la
atmósfera. Una fracción de agua se convertirá en nubes y cuando están cargadas, el
agua vuelve a la tierra en forma de lluvia. Tierras abajo la cuenca se convierte en un
cuenco que recoge el agua y luego regresa al mar, a la atmósfera o es almacenada de
manera temporal en los suelos y acuíferos. Esta dinámica descrita puede ser
observada por medio de la Figura 14 a través de ella podemos comprender la
importancia de las cuencas ya que representan el origen de lo ríos y de ahí el valor del
conocimiento sobre ellas.
Figura 14
Dinámica del ciclo del agua y su funcionamiento en las cuencas.
Fuente: USDA (Depto. de Agricultura), Servicio Forestal.
Como se señala en la ilustración, cuando la lluvia cae sobre la cuenca cuenta
con tres rutas alternativas de transporte en su regreso al mar o a la atmósfera:
1. Su evaporación,
2. Infiltración al suelo,
3. Generar escorrentías de acuerdo con la topografía y las pendientes.
El agua evaporada retorna a la atmósfera; la infiltración genera el
almacenamiento en suelo o en los acuíferos o por escurrimiento y por gravedad
61
subterránea llega al océano o algún cuerpo de agua. El agua que fluye por la superficie
corre por gravedad llegando al río o quebrada, pudiendo infiltrarse a medida que corre
o puede evaporarse y regresar a la atmósfera. Los suelos en las cuencas hidrográficas
son comparables con una esponja, puesto que tienen gran capacidad de absorción en
periodos cortos de tiempo y luego se realiza una lenta liberación. De esta forma los
suelos sostienen a los ríos y quebradas siempre con agua aún en tiempos secos
(Servicio Forestal, Depto. Agricultura de USA).
Según la REMEXCU (2018), las cuencas son sistemas muy intrincados que
interconectan todo el espacio geográfico y sus elementos, como la geología, la
topografía, los suelos, la vegetación y los cuerpos de agua. Albergan diversos
ecosistemas a lo largo de su gradiente altitudinal y sobrepasan los límites estatales de
gestión administrativa que pueden ser locales (a nivel de comunidad, ejido o
municipio), estatales, federales o nacionales. El agua, como principal componente de
las cuencas, es un recurso sumamente importante y estratégico para el desarrollo
económico de la sociedad.
Los recursos hídricos de los bosques y selvas de México que existen dentro de
las cuencas y cubren 63.4 millones de hectáreas (cerca del 33 por ciento de la
superficie del país), han satisfecho la necesidad histórica de agua para el consumo
doméstico, agrícola e industrial, así como la provisión de los ecosistemas para que
sigan haciendo sus funciones naturales. A través del escurrimiento del agua en las
cuencas se hace posible que los ecosistemas proporcionen beneficios a los
consumidores localizados “aguas abajo” o “cuenca abajo”. Estas aportaciones de las
cuencas son llamados servicios hidrológicos (SH) o servicios ecosistémicos (SE) de
cuenca. Están íntimamente ligados con el ciclo hidrológico y representan precisamente
la relevancia del valor del agua para las personas (Manson, 2004; Porras et al., 2008).
Cuando hablamos de cuencas, hablamos del principio de la vida, ya que a
través de ellas se capta la lluvia y por gravedad son los generadores de las corrientes
de agua superficiales o subterráneas, por lo que conocer y entender el funcionamiento
62
de las cuencas nos permite cuidarlas y gestionarlas de manera sustentable para los
ecosistemas y para las personas que utilizan sus aguas para sobrevivir y lucrar con
ellas.
En la Figura 15 se observan una serie de fotografías que representan las
actividades humanas que afectan negativamente el funcionamiento de una cuenca
hidrográfica en sus diferentes zonas funcionales al interior de una cuenca.
Figura 15
Impactos acumulados de las actividades humanas en una cuenca hidrográfica.
Fuente: Cuadernos de divulgación ambiental (2013).
En función de la dinámica hidrológica se pueden identificar tres zonas
funcionales distintas al interior de una cuenca (Garrido, et. al., 2010):
1. La zona de captación, de cabecera o cuenca alta. Son zonas vecinas a la
división de agua en la fracción áreas aledañas a la divisoria de aguas o
parteaguas en la porción altimétrica más alta de la cuenca; agrupa sistemas
montañosos y lomeríos. Estas áreas son donde se da la formación de los
flujos de agua primarios (suelos), posteriormente a la absorción y retención
del agua a su máxima capacidad.
2. La zona de almacenamiento, de transición o cuenca media. Es una zona de
transformación entre la cuenca alta y la cuenca baja, donde los
63
escurrimientos primarios convergen proveyendo diversos flujos de agua
cuyas concentraciones de materia orgánica y polución dependerán de las
labores que se desarrollen en cada subcuenca. Es una zona de transporte y
desgaste
3. La zona de descarga, de emisión o cuenca baja. Esta zona representa las
desembocaduras del río central en el mar o en los lagos. Estas zonas están
definidas por ecosistemas primordiales como los humedales terrestres y
costeros, son las áreas donde repercuten los impactos de toda la cuenca. Se
caracterizan por ser regiones de alta productividad agrícola. El cuidado de la
cuenca coincide con el entendimiento de su operación y las interacciones que
se desarrollan en las diferentes secciones de esta.
Como sistema natural que es, las afectaciones que se hagan en la cuenca alta
afectarán con más a la cuenca de almacenamiento y posteriormente a la cuenca de
descarga, por lo general el área más rica, conocida, disfrutada y explotada de las tres,
ya que es donde confluyen todos los sedimentos, materiales, minerales que acarrean
las aguas desde arriba.
El deterioro de las cuencas hidrográficas afecta la salud, según la Guía
Comunitaria de Salud (GCS, 2011):
❖ Si se cortan los árboles y las plantas (deforestación) la tierra retiene menos
agua y los pozos y arroyos se secan.
❖ Los periodos de secas se alargan y se vuelven habituales, generando
problemas de salud con relación con la carencia de agua.
❖ La tala inmoderada genera la pérdida de suelo, provocando suelos
degradados que disminuyen la producción de alimento y suscitan a la
migración y el hambre
❖ La pérdida de humedales impide la filtración de elementos tóxicos en el agua,
lo que ocasiona el incremento de la contaminación. El deterioro y la tala de
los humedales se traduce también en inundaciones incremento en las
64
enfermedades diarreicas y de concentración de metales pesados, por lo que
resulta en más muertes.
El resultado de la eliminación de la cubierta forestal, sobre todo en las partes
altas de la cuenca, produce la interrupción de estos procesos (servicios
ecosistémicos), arriesgando la provisión adecuada de estos servicios (Manson, 2004).
Como se muestra en la Figura 16, representa una Cuenca Hidrográfica en dos
momentos diferentes:
El primero marcado en tonos rosas habla de una cuenca impactada por la
urbanización a través de asfaltado, construcción, deforestación, etc. Se observa la
disminución de absorción de la escorrentía, generando obviamente inundación. En el
segundo momento en azul y línea continua habla de la reacción de la cuenca en buen
estado vegetada; el comportamiento es de casi una completa absorción disminuyendo
el riesgo de inundación. En la Figura 16 podemos observar hidrograma de respuesta
de una cuenca, antes y después de ser urbanizada. Se advierte el comportamiento de
la cuenca con respecto a su capacidad de absorción y el aumento de la escorrentía
superficial como consecuencia de una cuenca degradada. La Figura 16 facilita la
comprension del comportamiento de las cuencas cuando sufren afectaciones por las
actividades antropogénicas alterando el origen, zonas de inundación, zonas de
amortiguamiento, bosques y caudales de los ríos por toda su zona de tránsito, en este
sentido aporta conocimiento para el mejor entendimiento de la dinamica de los ríos,
motivo de esta investigacion.
65
Figura 16
Cambios inducidos por el desarrollo urbano en la transformación lluvia-escorrentía.
Fuente: Giménez et al. (2017).
Las transformaciones en las cuencas hidrográficas aumentan enfermedades
causadas por vectores. Cuando se producen cambios grandes o repentinos en el uso
de la tierra y el flujo del agua a través de las cuencas, generalmente se crean las
condiciones para que los zancudos proliferen (cambia la velocidad de flujo del agua a
uno más lento que permite la reproducción de los vectores).
Los cambios en las cuencas se producen por diversas actividades
antropogénicas:
•
Extracción de agregados pétreos de las cabeceras de los ríos creando
fosas de agua estancada que permite la proliferación de vectores.
•
Construcción de represas en los ríos y rectificación de cauces, lo que
hace que el agua se estanque y cambie de curso.
•
La construcción de caminos no sostenibles, que puede bloquear el flujo
del agua y crear charcos.
•
La eliminación de los humedales por la construcción de inmuebles o por
el asfaltado (impermeabilización o sellado del suelo) de las calles
produce más inundaciones y contaminación del agua.
Según la Guía Comunitaria de Salud (GCS, 2011), el suelo es el máximo
contenedor del agua más allá de cualquier río o lago. Una cuenca saludable tiene un
buen abastecimiento de agua limpia y una tierra rica en nutrientes. La presencia de
66
árboles y plantas, sobre todo de pastos en la parte más elevada de la cuenca y a todo
lo amplio de las riberas de los ríos y arroyos, producen una mayor cantidad y calidad
de agua subterránea. La protección y conservación adecuada de las plantas, la tierra
y el agua protege al mismo tiempo la cuenca hidrográfica. Mientras que en los
ecosistemas riparios el sistema tiene sus propios procesos de autorregulación en los
ecosistemas urbanos por haber el hombre irrumpido en las áreas de inundación que
autoregulaban las crecidas naturales del río. Además de haber trastornado y destruido
gran parte de los ecosistemas riparios, la ciudad hoy construye presas, diques,
represas, puentes para protegerse de las inundaciones que su crecimiento insostenible
generó, reflejo de su irrupción en el sistema natural-urbano.
2.3.3. Bienes y servicios ambientales
2.3.3.1. Bienes ambientales
Según Griffa (2019) en Sosteniblepedia menciona que los bienes ambientales son
producidos por la naturaleza directamente aprovechable para su uso o consumo. Para
SIREFOR (2015), los bienes ambientales son los recursos tangibles empleados por el
hombre como materia prima en la producción o consumo final y son susceptibles de
uso o transformación en el proceso, como carne, medicamentos, frutas, pieles,
semillas, etc., que son usados por el ser humano para su consumo o comercialización.
Referente a esta definición de bienes, mencionaremos algunos de los bienes de
los que la ciudad se abastece directa o indirectamente del área riparia mencionada:
agua para uso agrícola, agua para uso industrial, agua para uso doméstico, productos
agrícolas; madera para agricultura, combustible, arte, etc.; plantas medicinales; valor
científico de importancia para el desarrollo futuro; alimento para el humano y las
especies que viven ahí; banco de germoplasma para conservación de la diversidad
genética de las especies; un ecosistema natural de gran biodiversidad y la presencia
de especies endémicas y en peligro de extinción, y bienes culturales (beneficios no
materiales que enriquecen la calidad de vida). Igualmente, están la diversidad cultural,
67
valores religiosos y espirituales, conocimiento tradicional y formal, inspiración, valores
estéticos, relaciones sociales, sentido de lugar, valores de patrimonio cultural,
recreación y ecoturismo, además de salud física y emocional.
2.3.3.2. Servicios ecosistémicos
La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (2005) proporciona el contexto y el
compendio con respecto al estado y las tendencias globales de los servicios
ecosistémicos. La clasificación de estos es extensa y frecuentemente aceptada,
reuniéndola en cuatro tipos:
• Soporte. A través de ellos se producen los demás servicios, incluyendo la
producción primaria, formación y conservación de suelos, generación de
oxígeno, ciclo de nutrientes, entre otros.
• Regulación. Resultan de la regulación de los procesos ecosistémicos como:
sostenimiento de la calidad del aire, regulación del clima, control del ciclo
hidrológico, de la erosión, biológico, plagas, mitigación de riesgos y
polinización de plantas.
• Provisión o suministro. Bienes provistos por los ecosistemas: agua limpia,
alimentos, maderas, fibras, combustibles, recursos genéticos, medicinas,
entre otras cosas.
• Culturales. Beneficios intangibles que enriquecen la calidad de vida. Entre
los que podemos mencionar variedad cultural, valores religiosos y
espirituales, conocimiento tradicional y formal, valores estéticos, inspiración,
entretenimiento, sentido de lugar, valores de patrimonio cultural, recreación
y ecoturismo.
Los tres últimos beneficios dependen de las funciones de regulación. Cada una
de las funciones mencionadas corresponde a diversos valores de uso que el hombre
les atribuye a estos ecosistemas (de forma consciente o inconscientemente y/o de
manera directa o indirecta). La provisión de los servicios ecosistémicos desde un punto
de vista social corresponde al capital natural con el valor social necesario para la
prosperidad de la población, reflejada en la parte económica, sanitaria, de estabilidad
68
en las relaciones interpersonales, de seguridad y libertades, entre diversos
satisfactores conocidos como componentes del bienestar social. Esto coincide con
Daily (1997), quien nos dice que los servicios ecosistémicos pueden ser definidos
como “condiciones y procesos que genera la naturaleza y que son indispensables para
el soporte de la vida humana” (p. 3). La Figura 17 presenta de forma muy concreta
definiciones de servicios ecosistémicos que nos facilita una visión rápida desde el
punto de vista de diversos autores.
Figura 17
Servicios ecosistémicos.
Fuente: Modificación de (Laterra, 2017).
El capital natural se conforma por aquellos ecosistemas con totalidad y
resistencia ecológica (capacidad para lidiar o recuperarse de perturbaciones), con
potencial de ejercer funciones y proveer servicios que aportan al bienestar humano.
Según la REMEXCU (2018), los bienes y servicios ecosistémicos pueden ser
consumidos localmente, exportados al resto de una cuenca o incluso fuera de ella, por
lo cual se considera que la provisión de servicios tiene estos alcances:
• Local: el consumo de ellos se da directamente en el área de producción
(como en las partes altas de las cuencas, donde usualmente se ubican los
bosques).
69
• Regional: satisfacen además del área de origen al resto de una cuenca o
van más alla de los límites de esta.
• Nacional: la población en general obtiene un beneficio de ellos y los consume
más allá del área donde se generan (tales como la captura de carbono y la
conservación de la biodiversidad).
• Global: la sociedad humana en general se ve beneficiada de su adecuada
conservación.
2.3.4. Ecosistema urbano
Definido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como: “una Comunidad
Biológica donde el hombre representa la especie dominante o clave y donde el
medioambiente instituido conforma el componente que gobierna la estructura física del
ecosistema”. Los ecosistemas urbanos son los que originan las ciudades. El
ecosistema urbano implica sistemas en tres ámbitos: a) el medioambiente, b) el
entorno edificado y c) el entorno socioeconómico. Los ecosistemas urbanos, por su
forma de desarrollarse, por estar compuestos por elementos naturales y la intervención
del humano, crea sus propias características como mencionaba Higueras (1977), ya
que son una combinación de elementos como luz, sonido, temperatura, contaminación,
biodiversidad, agua, aire, GEI, desechos, vertederos, etc., lo que permite que
desarrolle ciertas características que lo diferencia de un ecosistema natural.
Algunas características de los ecosistemas urbanos, según Walliser (2013) son:
• Los ecosistemas urbanos pueden corresponderse de forma simbiótica o
aprovecharse de otros ecosistemas distantes causando desequilibrios
territoriales.
• El desarrollo y las conductas humanas como los estilos de vida, sistemas
productivos, de transporte o la conformación urbana, tiene un elevado grado
de correspondencia con la sobreutilización de los recursos naturales y los
correspondientes impactos directos e indirectos sobre el medioambiente.
70
• En los ecosistemas urbanos la producción de los alimentos no existe, tiene
un origen externo por esto sólo se dan los niveles tróficos de consumidores.
• Entre los consumidores, además del ser humano, en la ciudad viven otras
especies como, gatos, perros, insectos, roedores o aves, algunas
consideradas como plagas por su capacidad de adaptación y por ser
elementos que se compaginan con los humanos.
• En las ciudades se genera el efecto “Isla de Calor” como resultado del
almacenamiento de calor por la enorme mole de concreto y diversos
materiales absorbentes de calor; además, incluye la atmosférica, que se da
en condiciones de estabilidad por la actividad de un anticiclón térmico a nivel
local que llega a elevar la temperatura entre 0.6°C y 1.3ºC. Los efectos de
las ciudades sobre los ecosistemas son profundos, ya que producen la
alteración y muchas veces la desaparición de una gran cantidad de
características físicas, químicas, biológicas, geográficas y ambientales. Las
características de los ecosistemas urbanos son diferentes a los naturales,
puesto que no son autorregulables requiriendo fuentes externas para el
suministro de materia y energía, por lo que se les considera sistemas abiertos
no equilibrados.
Las cuencas hidrográficas saludables desvanecen
las inundaciones, aumentan la fertilidad de nuestros
suelos y disminuyen el daño a la vida, la propiedad
y los cuerpos de agua.
Mike Dombeck,
Jefe del Servicio Forestal de los Estados Unidos
2.3.5. Ecosistemas riparios urbanos
Los desarrollos de los pueblos se dieron por la disponibilidad de los recursos hídricos
y recursos alimenticios. Por estas características las civilizaciones siempre se han
acercado a los ríos, no los ríos a las civilizaciones, “por eso se ha dicho que en el
71
binomio rio-ciudad el río es la realidad dominante, el río puede vivir sin la ciudad, pero
la ciudad sin el río no” (Rocha, 2011, p. 3).
En esa misma línea es lo que nos plantea Herodoto (s.f., como se citó en Rocha,
2011): “Son los ríos los que deben determinar la vida de los pueblos, mientras que
estos con mucho pueden determinar la muerte de los ríos, pero no su vida […]”.
Tomando en cuenta la frase de Herodoto, los humanos no respetamos ni
apreciamos el valor que tiene el río para nuestra supervivencia y sobreexplotamos
todos los servicios que nos ofrece sin considerar que redundará en nuestra propia
desaparición.
La urbanización es una de las principales causas de la destrucción de los
cuerpos de agua (ríos, quebradas, riachuelos, etc.), ya que modifica los componentes
del ciclo hidrológico, los volúmenes de agua que anegan la superficie de los suelos
durante episodios lluviosos (Vidal y Romero, 2010) y ejerce una presión sobre los
recursos naturales, lo cual incrementa su deterioro.
Los ríos conforman el sistema natural por el que el agua escurre en una cuenca
hidrográfica (Cotler et. al., 2013, p. 32).
Los ríos urbanos son ecosistemas complejos y dinámicos, donde el agua, la
flora y la fauna son recursos que juegan un papel importante en el equilibrio y
funcionalidad del ambiente y de las ciudades o asentamientos que van cruzando. Estos
cuerpos de agua obligadamente deberían ser tomados en cuenta de manera prioritaria
para la recreación de la colectividad, resguardo de la naturaleza y su biodiversidad,
control climático y preferencialmente para ofrecer seguridad a la población contra los
embates de la naturaleza, como las afectaciones por el cambio climático y las
inundaciones (U.S. Fish and Wildlife Service, 1980; Vidal y Romero, 2010). El ejemplo
de un ecosistema urbano podemos observarlo en la fotografía de la Figura 18, que
representa al río Humaya en una de las poblaciones más cercanas a la costa, por las
que atraviesa el río.
72
Figura 18
Ecosistema ripario urbano (río Humaya), Aguacaliente de los Monzón.
Fuente: página web Flickr.
El agua es un recurso natural utilizado por todos, generalmente podemos
acceder a ella a través de lluvia, ríos, lagos, arroyos manantiales, ríos subterráneos,
etc.
Según el Corredor Biológico Rivereño Interurbano Subcuenca Reventado Agua
Caliente (COBRI-SURAC, 2007), se define como Corredor Biológico Interurbano (CBI)
a la “extensión territorial que suministra conectividad entre paisajes, ecosistemas,
hábitats modificados o naturales, como las Áreas Silvestres Protegidas” (p. 40).
Los ecosistemas riparios urbanos son medios de conectividad entre las diversas
especies permitiendo el intercambio de características genéticas de los individuos,
habitantes de un ecosistema y los ecosistemas cercanos con los que puedan
comunicarse.
Los ecosistemas riparios urbanos son las áreas que permiten a una ciudad
sobrevivir, por las aportaciones que hace a la misma a través de su capital natural.
Estas aportaciones permiten que el hombre cree y produzca bienes y servicios que
considera necesarios para satisfacer un modelo de calidad de vida. Esta serie de
aportaciones de todo tipo que hace el ecosistema al humano son consideradas como
servicios ecosistémicos.
73
La ciudad es una construcción del hombre, es por lo
tanto un hábitat que pertenece al campo de la
cultura.
Ángel Maya 2001
La ciudad se crea a medida que se modifica el ecosistema de donde se extraen sus
recursos alimenticios, energéticos, minerales, hídricos y, por lo tanto, de la forma en
que deposita sus desechos y sus vertidos.
La ciudad de Culiacán y el río Humaya es el binomio motivo de esta
investigación, ya que deben ser comprendidos como una unidad sistémica para poder
ser concebidos como unidad holística y ser gestionados de una manera sostenible en
beneficio de todos los involucrados en este ecosistema ripario urbano, que embellece
y caracteriza a nuestra ciudad. De acuerdo con los datos publicados en el Plan Estatal
de Desarrollo (2018-21), la ciudad de Culiacán tenía una ocupación de suelo en
diversos momentos de:
Año
Ocupación en hectáreas
2000
10,494
2005
11,702
2010
12,469
2015
12,932
Estimación 2020
13,920
El crecimiento se ha concentrado en la cabecera municipal de Culiacán, con un
aumento de 2.25 % anual, por lo que la gestión de sus bienes y recursos deben ser
analizados con cuidado para lograr la sostenibilidad de esta. Esto ha provocado una
fuerte demanda de infraestructura urbana, la cual se ha satisfecho con el brote de
asentamientos extrapolados, es decir, asentamientos para personas de alta capacidad
económica o con poca o nula economía.
74
El urbanismo aplicado a la ciudad ha ocasionado que parte de las zonas
naturales de inundación de las riberas de los ríos sean comercializadas a altos precios
por el Desarrollo Urbano Tres Ríos para la construcción de zonas habitacionales,
turísticas, comercios y vialidades, etc. Estas áreas ribereñas de la ciudad están en
constante crecimiento; al haber un incremento poblacional y una expansión de la
ciudad, se ejerce mayor presión en ese ecosistema riparios.
El crecimiento de la ciudad de Culiacán ha hecho una transformación importante
de los ríos que circulan en su entorno, conduciendo hacia una degradación hidrológicaecológica y que produce una pérdida de valores naturales que se ve intensificada por
el efecto sinérgico de otros impactos como la contaminación, alteración de caudales,
etc. (Mongil et al., 2005). Al ser una ciudad rodeada de caudales, es de vital
importancia reconocer la significación (valor) de los mismos en este sistema de vida.
El río urbano desempeña dos funciones básicas: la ecosistémica y la urbana, las
cuales no son susceptibles de ser replicadas por el humano, de ahí su valor.
La ecosistemica se refiere a las funciones de regulación y soporte que ofrece al
medio ambiente ya señaladas anteriormente. Las urbanas son las funciones que
realiza el río para satisfacer las necesidades de la ciudad. Las cuales mencionaremos
a continuación.
2.3.5.1. Funciones del ecosistema ripario urbano (río Humaya)
Realiza gran cantidad de funciones de soporte de las que se sirve la ciudad de
Culiacán para satisfacer sus necesidades que le permiten sobrevivir y crecer:
• Captación hídrica, puesto que es uno de los recursos hídricos más
importantes de la ciudad; según datos de CEMARCOSIN, este río aporta 440
millones de m3 de agua para la ciudad.
• Producción de oxígeno.
• Permite el funcionamiento de los ciclos biogeoquímicos, que son los que
posibilitan la vida.
75
• Regulador del clima, no sólo de impacto local sino de todo el planeta, es
regulador de GEI emitidos a la atmósfera.
• Infiltrador para la alimentación de las aguas subterráneas (mantos
freáticos).
• Sumidero de carbono a gran escala.
• Control de inundaciones.
• Retención de sedimentos y fijación de nutrientes.
• Transportador de desechos y vertimientos.
• Recurso paisajístico difícilmente comparable a zonas ajardinadas.
• Control del efecto “Isla de Calor” que se produce en las ciudades.
• Protección de la cuenca hidrológica.
• Producción y retención de suelo.
• Aislante del ruido y protección de rayos UV.
• Es un corredor ecológico funcional para el área de gran valor ecológico recién
descubierta, hábitat de cuando menos 4 especies de felinos incluyendo el
puma. La sierra de Mojolo, conocida también como sierra Mirasoles, a
aproximadamente, según Google Earth, 1,677.59 m de la ribera del río
Humaya y con una distancia del centro de Culiacán de 6,555.43 m.
• Alto valor ecológico, por ser una región terrestre prioritaria colindante con el
ANP (área nacional protegida) de la Isla de Oraba.
• Mantenimiento de la biodiversidad endémica, por lo que permite prestar el
servicio de polinización a través de todas las especies presentes en estos
ecosistemas generalmente endémicos. La realización de estas funciones tan
complejas del ecosistema le permite al hombre la utilización del resultado de
las mismas, que en este caso se convertirían en bienes totalmente
apreciables para la sobrevivencia y desarrollo de la ciudad.
76
2.3.5.2. Importancia de los ecosistemas riparios urbanos
Según la Red Mexicana de Cuencas Hidrográficas REMEXCU (2018), entre los
servicios que prestan los ecosistemas riparios (humedales) a una ciudad, podemos
encontrar:
a) Juegan un papel preponderante en el ciclo hidrológico, al contribuir como
controladores de los flujos de agua y en muchos casos por ser fuente de
abastecimiento de agua para la población o como auxiliares en el tratamiento
de aguas residuales.
b) Además, por la propiedad calórica del agua, la repercusión de la vegetación
sobre el ambiente y su elevada producción, los humedales juegan una
función fundamental en el clima mundial como reguladores de emisiones a la
atmósfera.
c) Reduciendo el impacto del agua de lluvia que corre libremente sobre la
superficie;
d) La infiltración del agua en el suelo;
e) La regulación de sistemas de caudales necesarios en el mantenimiento del
hábitat de especies acuáticas;
f) Regulación de la cantidad y calidad del agua;
g) Disminución de los efectos de inundaciones y sequías;
h) La generación, protección y mantenimiento de los suelos y sus nutrientes;
i) Estabilización de laderas con el fin de evitar deslaves y el azolve de los ríos,
j) Por su efecto amortiguador al recibir y procesar materia orgánica y
sedimentos continentales, tienen una función fundamental en los ciclos
biogeoquímicos.
k) Estos ecosistemas regulan los procesos de perturbación y disturbios,
generados por la naturaleza o por el hombre, al actuar como controladores
de la erosión de suelos, además de dar protección de los efectos de
fenómenos climáticos como tormentas y huracanes;
l) Funciona como bioindicadores de zonas de riesgo para la edificación de
asentamientos de población por corresponder a terrenos anegables. Este es
77
un servicio no tomado en cuenta que va ligado a la presencia a la vegetación
típica de humedales;
m)Los humedales en buen estado colaboran en el mantenimiento de la
biodiversidad natural de especies de aves, donde su papel fundamental es el
control biológico de plagas, así como de las pesquerías, suministrando sitios
de producción de alimentos y como área para obtención de materias primas,
la madera, turba y juncos, medicina, etc.
n) La polinización es un servicio prioritario prestado por los organismos que
viven en estos ambientes, como las abejas, aves, murciélagos; además son
lugares en los que abundan especies vegetales y animales endémicos, por
lo que son un importante banco genético;
o) La estética del paisaje de estos ambientes ha sido aprovechada con fines
recreacionales y turísticos desde tiempos remotos, así como la recreación
acuática;
p) Estos ecosistemas realizan el servicio ecosistémico de control del clima que
es un servicio invaluable y poco conocido;
q) Son sumideros de carbono contribuyendo a la mitigación del cambio climático
RECC (2000);
r) Las zonas riparias proveen de hábitat, así como también una vía para el
desplazamiento de la vida silvestre de un parche de vegetación a otro, son
corredores verdes, tanto en ambientes fragmentados como continuos;
s) Zonas de investigación y de valor educativo: oportunidad para el estudio de
su dinámica y de sus interrelaciones;
t) Reservas de vida in situ y bancos genéticos para futuras generaciones.
La gran cantidad de beneficios que aportan los ecosistemas riparios a cualquier
otro ecosistema, generalmente es lo que permite la sobrevivencia del otro porque no
solamente aporta insumos para las tareas, sino que recibe los resultados y genera un
medio de recreación humana. Las aportaciones de la naturaleza permiten desarrollar
un elemento creativo para satisfacer las necesidades gregarias de vivir en comunidad
a través de la creación de la ciudad, reflejo de las ideas, costumbres, tradiciones,
instrumentos del carácter pensante.
78
Esta cultura, como naturaleza transformada (Ángel y Velásquez, 2008, p. 15),
ha modificado las condiciones prístinas de un sistema natural, pero sigue siendo parte
de la naturaleza. Asimismo, es importante reconocer que “no existe la ciudad, sino que
existen diversas y diferenciadas formas de vida urbana” (Cacciari, 2012, p. 26), por lo
tanto, se debe comprender que la ciudad forma parte de un ecosistema y esta forma
parte del sistema natural al que todos pertenecemos, de ahí la revisión que
realizaremos de este conjunto de elementos.
2.4. Sistema, naturaleza y ciudad
Procedemos de la Tierra, somos de la Tierra,
estamos en la Tierra.
Édgar Morín, La tierra Patria
La naturaleza es una fuerza capaz de destruir en cualquier momento, sólo con darse
una sacudida, se nos olvida que somos incapaces de gobernar las leyes propias de la
naturaleza, por lo que a cada momento y a cada paso tratamos de transgredirlas y
destruir demostrando nuestro acto de omnipotencia sobre todo lo existente. Como niño
chiquito que quebranta las leyes de los padres demostrando que somos capaces de
hacerlo sólo para medir nuestra fuerza ante ello. Así, los seres humanos toman todo
lo que puede de su entorno para su sobrevivencia y lucro, sintiéndose excelso por sus
logros de destrucción y decadencia, olvidándose de la frase de Morín: “Procedemos
de la tierra, somos de la tierra, estamos en la tierra” (Morín; Kern, 1993, p. 221). Y
olvidándose de su finitud expresada en la frase religiosa “tierra somos y en tierra nos
convertiremos”. La diferencia estriba en cómo llegaremos a esa finitud. En este mismo
sentido, Morín (1993) nos dice que “El ser humano, natural y sobrenatural al mismo
tiempo, debe estar arraigado en la naturaleza viva y física, pero emerge y se distingue
de ella por la cultura, el pensamiento y la consciencia” (p. 198).
Para Izquierdo (1989), “la relación fundamental entre naturaleza-poblacióncapital se expresa con un triple carácter que le da sentido, contenido y proyección a
79
esta misma: el carácter ontológico (origen), teleológico (deber ser) y sociohistórico
(espacio temporalidad)”; (p. 15). De acuerdo con el autor, el carácter ontológico o de
origen de la naturaleza nos permite como humanos en el deber ser, comprender a la
naturaleza como el origen de nosotros mismos y de nuestra sobrevivencia, ya que a
través de ellas las poblaciones conviven y obtienen los insumos necesarios para cubrir
necesidades y deseos, es decir, aprovechan su capital natural, en un espacio tiempo
que define el periodo de vida que cada organismo puede tener, reflejando en su
totalidad una dependencia naturaleza, población y capital; creando en la ciudad esta
trilogía esencial de redes entrelazadas y necesarias en la formación de los sistemas
dentro de los sistemas, y creando el sistema mayor, que en este caso podemos
considerar a la ciudad dentro del ecosistema que la sostiene.
Para Marx (1966), “la naturaleza adquiere valor y sentido cuando se convierte
en el objeto del trabajo humano, la naturaleza considerada abstractamente de por sí
separadamente del hombre, es nada para este. Si bien es cierto que el ser humano es
naturaleza, su condición natural ha sido trascendida por su potencial intelectual
psíquico, materializándose en sus construcciones culturales y de organización social”
(p. 15).
Por su parte, Schmidt (1976) afirma: “El hombre no puede crear nada sin la
naturaleza, esta es la materia sobre la que se realiza su trabajo, sobre la que este
actúa, ella ofrece los medios de subsistencia. La naturaleza es definida primeramente
como un mundo exterior sensible, como lo que está ahí para el trabajo, como la base
insustituible del proceso productivo, es arsenal de medios de vida para el trabajo,
porque ella en su conjunto es la sumatoria de todos los objetos para este, además de
ser la que posibilita la existencia misma del trabajo, al comportarse como oferente. El
devenir natural es espontáneo, impredecible, el hombre supera su carácter natural sin
dejar de serlo por su capacidad de transformar, dar sentido y dirección a un hecho y
de crear una acción: entonces la relación hombre-naturaleza, no es sólo esencial, es
existencial, también tiene un contenido dado por una finalidad que le ha imprimido el
hombre en sociedad, por la cual se espera realizar unas acciones que conduzcan a un
fin predeterminado intencionalmente” (p. 83).
80
Se observa que las ciudades son sistemas que cambian y se acomodan en cada
momento para crear o transformar sus elementos y satisfacer las necesidades que
surgen de la misma, son dinámicas y abiertas.
El hombre ha evolucionado en muchos sentidos, sobre todo en el tecnológico,
deteriorando sobremanera la relación hombre-naturaleza; pero este adelanto ha
perdido de vista la importancia de su conexión con la naturaleza, que es su fuente de
vida y creación. Ante esta desconexión, el humano pierde capacidad de valorar su
entorno y lograr un cosmovisión que le permitiría ser respetuoso con la naturaleza y
crear una sustentabilidad natural como parte de su ser, dejando de ser vista como hoy
se observa y se solicita: como un estado de urgencia y obligación por la cantidad de
daño que se ha causado, debido a la falta de cuidado humano del entorno, al tratar de
satisfacer más allá de nuestras necesidades sin siquiera mediar palabras con la
sincronía de la naturaleza. Esta no sincronía pierde el enfoque sistémico que tiene la
naturaleza y el sistema ciudad, al no ser contemplado como una unidad.
2.4.1. Las ciudades como sistemas
Las ciudades son ecosistemas donde se interrelacionan e interdependen diversos
organismos vivos y donde para su funcionamiento se dan intercambios de materia y
energía a través de empresas, personas, medio ambiente, que están en
transformación constante, a través de las actividades que se llevan a cabo para
satisfacer necesidades y deseos. El hombre y sus sociedades son subsistemas de
este (Higueras, 1977). Entonces las ciudades pueden considerarse como sistemas
vivos, los cuales son definidos por Checkland (1973) como un grupo de elementos
conectados entre sí, que forman un todo, que muestran propiedades concernientes a
las propiedades del todo y no propiedades de sus partes o componentes. Para
(Bertalanffy, 1979), los sistemas es el conjunto de diversos elementos que se
encuentran interrelacionados y que se afectan mutuamente para formar una unidad.
Un sistema tiene la propiedad de que, al tener un cambio en una de sus partes,
este cambio se reflejará en la totalidad del sistema. El sistema, al tener un evento o
estímulo en cualquiera de sus partes, reaccionará, por lo que existe una relación de
causa y efecto entre las partes del sistema.
81
En referencia a lo anterior cabe mencionar que la Teoría General de Sistemas
surgió con las investigaciones del alemán Ludwig Von Bertalanffy, publicado entre
1950 y 1968. La TGS no busca solucionar problemas o intentar soluciones prácticas,
pero sí producir teorías y formulaciones conceptuales que puedan tener una aplicación
práctica.
La afirmación de la teoría general de sistemas de la inseparabilidad de sus
partes se da sólo cuando se estudia conjuntamente y a la vez con la comprensión del
sistema, implicando todas las interdependencias de sus partes.
Para Arrascaeta y Equiluz (2007) “un sistema es un conjunto de elementos,
dinámicamente interrelacionados que efectúan actividades para alcanzar un objetivo;
operando sobre datos, energía o materia para poder así transformarlos en información,
energía y materia” (pp. 21-54). De la definición anterior hay que destacar dos
conceptos básicos:
• El propósito u objetivo: todo sistema tiene uno o más propósitos. Los
componentes, las relaciones y la organización determinan un todo que busca
invariablemente alcanzar sus metas.
• Globalidad o totalidad: una transformación en una unidad del sistema,
posiblemente generará cambios en otra; el resultado de este será un
acomodo en todo el sistema. Existe relación de causa y efecto. De estos
cambios y ajustes se originan tres propiedades: entropía, entropía-negativa
(neguentropía) y homeostasis.
De aquí surge la importancia de la teoría de sistemas porque nos permite
entender el valor de ver las ciudades como un todo, donde existen desde la perspectiva
82
de los ciudadanos: mejores oportunidades educativas, de desarrollo laboral,
económicas, mayor cantidad de servicios deseables, cultura, ocio, es decir, una mejor
calidad de vida. Nos muestra que el propósito de una ciudad es tener esa calidad de
vida a través de todos aquellos elementos que la conforman: ciudadanos, cultura,
territorio,
actividades,
condiciones
ambientales,
infraestructura,
convivencia,
atmósfera, etc. Consideremos también que por su característica de totalidad, cualquier
cambio que se dé en alguna de las unidades del sistema, producirá un cambio en el
sistema completo. Podemos apoyar este concepto básico del sistema en un ejemplo
dentro de la ciudad como: si a esta le es retirado uno de sus elementos que permiten
la comunión de los ciudadanos como lo es el agua, generaría tal vez la migración de
sus ciudadanos a otro espacio, puesto que le es eliminada esa condición básica de
sobrevivencia y motivo principal de su creación.
La teoría general de sistemas se fundamenta en tres premisas básicas:
1. Los sistemas existen dentro de los sistemas.
2. Los sistemas son abiertos.
3. Las funciones de un sistema dependen de su estructura (Capra, 1998).
Considerando las premisas de la teoría general de los sistemas, una ciudad está
conformada de miles de sistemas dentro de su estructura como el sistema social, el
sistema hidrológico, el sistema económico, por la que se conforma el entramado de
redes tróficas, de servicios de comunicación, que se dan entre todas las especies que
habitan dentro de la ciudad, etc., y ella misma es un subsistema del ecosistema natural
donde está enmarcada.
A la vez que las ciudades son sistemas abiertos porque realizan intercambios
con su entorno de materia y energía, eso les permite su transformación y permanencia.
La premisa que hace referencia a que las funciones de un sistema dependen
de su estructura, es decir, los objetivos y mecanismos de funcionamiento están
predeterminados y responden para lo cual fueron construidas todas las redes,
83
relaciones, estructuras, comunicaciones, que están organizadas para satisfacer las
necesidades creando estadios de una mejor calidad de vida.
Johansen (2004) nos dice: “Las capacidades del sistema son los elementos con
que cuenta para llevar a cabo el proceso de transformación y mantener la estructura
interna en buena condición para su sobrevivencia, es decir, todo aquello que el sistema
puede cambiar o utilizar para su propia ventaja” (p. 156). El sistema cuenta con
recursos internos como organismos, procesos, redes tróficas y recursos externos
como las fuentes de información y de energía que llegan hasta el sistema a través de
sus flujos de entrada.
En opinión de Arrascaeta (2007), los fenómenos que distinguen un sistema
pueden ser definidos de la forma siguiente:
• La entropía: tendencia de los sistemas a desgastarse, a desintegrarse, con
el consecuente relajamiento de los estándares y el aumento de la
aleatoriedad. La entropía aumenta con el correr del tiempo y el crecimiento.
• La neguentropía (sintropía): para parar el proceso entrópico, los sistemas
abiertos requieren movimiento y reabastecimiento de energía manteniendo
así su estructura organizacional: Si aumenta la energía y la información,
disminuye la entropía, pues esto es la base del orden.
• Homeostasis: es el balance dinámico entre los elementos del sistema. Para
alcanzar un equilibrio interno frente a las transformaciones del entorno, los
sistemas se adaptan. Estas características es lo que genera la grandeza de
los sistemas de autorregularse, autorganizarse y ser afectado todo el sistema
por algún factor específico, a la vez logrando una adaptación para mantener
su sobrevivencia y permanencia en la naturaleza.
Todos los sistemas vivos son redes de elementos menores que unidos y
relacionados van generando vida, esa vida reflejada en toda una trama de redes entre
redes y aglomerados en sistema vivos más pequeños o diminutos, que generalmente
no se consideran en la visión rápida del humano al contemplar un sistema y tampoco
84
al contemplar que la ciudad es el resultado de esta visión, disrumpiendo los
ecosistemas naturales y sus dinámicas de sobrevivencia y evolución de una manera
excesivamente rápida.
La ciudad se contempla como un sistema irrumpiendo en otro natural y que
todos los estilos de vida que se dan dentro de la masa llamada ciudad afectarán los
entornos cercanos y lejanos de los que se alimenta y devora en su hambre de
comodidad encubierta como calidad de vida.
2.4.2. Las ciudades como sistemas abiertos y complejos
Las ciudades como sistemas abiertos y complejos se caracterizan por la presencia de
una gran diversidad de elementos, producción, consumo de bienes y servicios, su
intercambio de materia y energía con el ambiente, a través de la obtención de insumos
(entradas), elementos energéticos como luz, calor, materias primas y la producción de
salidas (outputs), marcados por desechos, emisiones y vertidos, además de ser
extensas redes de elementos que realizan procesos de adaptación que les permite
evolucionar, para poder sobrevivir utilizando como medios de cambio los elementos
entrópicos para generar adaptaciones.
Es bueno recordar las definiciones de sistemas abiertos y cerrados para poder
establecer una relación correcta de por qué la ciudad es un sistema abierto. De
acuerdo con Arrascaeta (2007) y Valverde et al. (2005), en cuanto a su naturaleza, los
sistemas pueden ser cerrados o abiertos, como se describe a continuación:
• Sistemas abiertos: son aquellos que realizan intercambio de materia y
energía con el ambiente, a través de entradas y salidas. Su sobrevivencia se
da a través de la adaptación para interactuar con el exterior. Esta cualidad es
el motivo de su éxito: la adaptabilidad es un continuo proceso de aprendizaje
y de autorganización.
• Sistemas cerrados: son sistemas donde el intercambio con el medio
ambiente no existe. Son impenetrables a cualquier influencia exterior. No
85
reciben recursos externos y no envían nada hacia fuera. Excepto en la física
simple, en el sistema natural los sistemas cerrados puros no existen. Reciben
el nombre de sistemas cerrados aquellos en los cuales el comportamiento es
determinístico y programado. A veces también se aplica el término a sistemas
absolutamente organizados, en los cuales los elementos y relaciones se
combinan de una manera particular y rígida, resultando en una salida
inalterable, como las máquinas.
La ciudad, como mencionamos anteriormente, establece su fuerza y evolución
precisamente en el potencial de intercambio y de mejora que se da a través de sus
procesos entrópicos, que a pesar de ser procesos negativos y de desgaste,
precisamente es lo que permite que los sistemas se acomoden, cambien y mejoren
generando salidas diferentes para con su entorno, pues ante este fenómeno de
desgaste, al haber retroalimentación, se genera energía e información permitiendo
llegar al equilibrio (homeostasis) del sistema.
Al señalar que una ciudad es un sistema complejo Mitchell (2009), los define
como “grandes redes de componentes que no poseen un control central, poseen un
comportamiento colectivo complejo, un procesamiento de información sofisticado y
mantienen procesos de adaptación realizados por evolución o aprendizaje” (p. 13).
Las ciudades se consideran también sistemas vivos por su dinámica de
funcionamiento, ya que al ser sistemas abiertos se vuelven complejos, realizan
intercambios de materia y energía con su entorno o con el ecosistema del que forman
parte, aunque irrumpan para su sobrevivencia con el equilibrio de los otros
ecosistemas naturales. Al afectar de manera negativa, se está realizando un proceso
de entropía que se da a través de un funcionamiento continuo del mismo, y que a pesar
de ser un elemento negativo, el sistema en su búsqueda por la sobrevivencia logra
retroalimentación o cambios que le permiten perdurar y llegar a un estado
homeostático de equilibrio para todos sus componentes. La complejidad del sistema
abierto se va formando por las intrincadas cantidades de redes de interrelación e
interdependencia de todos los elementos que van conformando una ciudad.
86
2.4.3. La ciudad y el enfoque ecosistémicos
El enfoque ecosistémico es un marco conceptual que comprende el ambiente natural,
la población y sus actividades socioeconómicas, el uso de los recursos, los futuros
posibles y las restricciones ambientales y climáticas (Hannoura, 2006). Según
Higueras (1977) la ciudad crea sus propias condiciones intrínsecas ambientales,
lumínicas, de paisaje, geomorfológicas, etc., independientemente de las de su entorno
y con sus características particulares propias. Por consiguiente, la concepción del
ecosistema urbano estaría conformada por los factores que se establecen a
continuación:
1. Climáticos: temperatura, humedad, y viento.
2. Físicos: nueva geomorfología territorial.
3. Lumínicos: referentes a la luz.
4. De equilibrio ambiental: vibraciones, ruidos, etc.
5. Paisajísticos: observación del entorno.
6. Sociales y psicológicos: de relaciones interpersonales urbanas.
En un ecosistema natural el intercambio de materia y energía generalmente se
da en ciclos cortos y exprés y de manera directa o vertical. Cuando hablamos de este
intercambio en la naturaleza, se da en ciclos rápidos (ciclos gaseosos), que en realidad
comparados con los ciclos del hombre se puede decir que son lentos, porque aquí
hablamos de ciclos como el del agua, del carbono, del hidrógeno y ciclos lentos o
sedimentarios al hablar de ciclos de formación de suelos, que resultan en millones de
años para su conformación. Los ciclos biogeoquímicos permiten que el sistema natural
sobreviva a través de la renovación, purificación y distribución de recursos en todo el
planeta logrando su sostenibilidad representada por 4.543 miles de millones años de
vida que tiene nuestro planeta (revista de la Universidad de Sonora).
Al ser la ciudad un sistema que generalmente sólo consume recursos y no
aporta medios equilibradores, la sostenibilidad de los sistemas agrarios ha marcado
tradicionalmente la sostenibilidad local de estos asentamientos humanos, hasta que la
87
Revolución Industrial generó un cambio en la escala territorial de los sistemas urbanos,
estableciendo redes que facilitan el transporte horizontal de abastecimientos, residuos,
que forja una economía de intercambio vertical.
La complejidad de las ciudades se expresa por su grado de dinamismo, la
cantidad de elementos que interfieren y la gran cantidad de intercambios que realiza
con el entorno para ir cambiando (adaptándose) y subsanando las necesidades de los
sistemas establecidos dentro de sus interacciones. El sistema de la ciudad cambia, se
desarrolla y evoluciona. Al hablar de complejidad y equilibrio es de importancia
mencionar que la combinación de estos elementos forme un nuevo resultado: la
sostenibilidad.
2.4.4. La ciudad como objeto de análisis
Las ciudades son el máximo patrimonio que tiene un país, además de sus recursos,
son resultado del crecimiento desmedido de las poblaciones, de la creatividad del
hombre, del uso no sustentable de los recursos naturales que la conforman y de la
cultura de sus habitantes viviendo en una colectividad.
Entonces, para Bardet (1977) la ciudad es considerada como una obra de arte,
resultado de un trabajo en conjunto de generaciones que se han adaptado a la
existencia previa. La ciudad es un ir y venir de sucesiones, de los seres que la
construyen en su habitar y la reconstruyen cada vez; es un elemento vivo que
representa la existencia de un ser colectivo conservado por el reemplazo de la
procreación sucesiva de nuevas generaciones. Mientras, para Pesci (citado en
Cáceres, 2009) “La ciudad es un sistema vivo, no tiene entidad unitaria, pues se rehace
cada día, y vive en la conciencia de cada ciudadano. Sólo si comprendemos la materia
de la transformación a realizar será posible cumplirla” (p. 43).
Si admitimos que la existencia de la ciudad es resultado de la herencia de
generaciones que produce una dinámica colectiva y su historia, entendemos que es
imperfecta, cautivadora, imposible de predecir; es un sistema vivo, su conformación a
través de la materia y la energía está dada a través de relaciones no de las cosas,
88
manifestando la unión, no la separación, lo inmóvil, lo inmutable. El acercamiento a
sus procesos de intercambio entre los asentamientos urbanos y el entorno natural, su
metabolismo tal vez nos permitiría discernir algo de su naturaleza viva como ciudad.
Sólo así podremos comenzar entre todos sus ciudadanos, técnicos o no, a mejorarla.
En esta obra de arte que es la ciudad se consolida la presencia de diferentes
generaciones que van dando forma y concibiendo transformaciones permanentes en
la misma, sin cambiar sus planes de sobrevivencia y obedecer a un origen holístico,
donde no hay planes individuales, sólo su colectividad presente, denotando la
necesidad de todas las redes de elementos vivos en constante comunicación e
intercambio para metabolizar todas estas relaciones, sus entradas y la generación de
salidas del sistema; producto de ellos es la continuación del ciclo de supervivencia, su
naturaleza presente. Esa naturaleza que está dentro del ecosistema propio de la
ciudad y fuera de ella como el elemento mayor dentro del cual crece un sistema
urbano, fruto de las relaciones naturales, cíclicas, humanas que involucran los
sistemas económicos y sociales, partiendo del ente creador principal, la propia
naturaleza, la cual es una organización viva que es capaz de desarrollarse y
evolucionar, logrando que su estructura cambie a como van ocurriendo estos
procesos.
Por lo que la ciudad es producto del trabajo del humano sobre la naturaleza,
convirtiéndose en un ente artificial donde la naturaleza poco a poco comienza a
construirse (Lefevbre, 2013).
Reconocer a las ciudades como entes vivos y dependientes permite
considerarlas como espacios donde alternan y conviven diversidad de especies, cuya
interdependencia e interrelación es la cohesión que marca su sobrevivencia sana y
equilibrada a través de los tiempos. Queda claro que este razonamiento deberá ser el
pensamiento unánime de los componentes de cualquier sociedad que conforme una
ciudad, teniendo la constante de la dinámica del cambio que se transforma y
evoluciona de acuerdo con las necesidades, funciones y características de los
ecosistemas requeridos por las poblaciones, sean humanas o de otras especies. Las
89
ciudades deben ser observadas y entendidas con una cosmovisión para interpretar su
naturaleza por lo que es y la de todo lo que existe a su alrededor.
2.4.5. La sostenibilidad urbana
Sostenibilidad urbana se concibe como un concepto sistémico, a partir del cual se
origina un concepto alternativo de ciudad, en el cual un asentamiento tiene la
capacidad de proporcionar en forma duradera y eficiente la energía y los recursos para
cumplir con los objetivos que en el subsistema social (bienestar social), espacio físico
urbano (calidad físico espacial), económico (productividad) y ecológico (preservación
ecológica), requerirán las generaciones presentes y futuras que habitarán la ciudad
(López B., 2004).
Cuando se habla de sostenibilidad se presenta de inmediato la cuestión de
límites del crecimiento, demarcado por la capacidad de cuidar el capital natural del
planeta. Para el enfoque de Daly basado en economía ecológica, habrá que diferenciar
“desarrollo” de “crecimiento”, ya que estas dos palabras siempre salen involucradas
cuando hablamos de sostenibilidad y generalmente se utilizan como sinónimos.
• Crecer: según el diccionario es aumentar naturalmente de tamaño con
adición de material por medio de la asimilación o el aumento.
• Desarrollar: según el diccionario significa expandir o realizar las
potencialidades. Llegar a un estado más completo mayor o mejor.
Cuando algo crece se hace más grande, cuando hay desarrollo hay una mejora
se hace diferente. Bajo estos términos el ecosistema se desarrolla (evoluciona), no
crece. Por lo que la economía siendo parte de un ecosistema debe finalmente dejar de
crecer para seguir desarrollándose. La ONU al establecer la concepción de desarrollo
igual que Daly trata de remarcar esta diferencia entre crecimiento y desarrollo, el cual
marca una mejora en todos los aspectos de una ciudad.
Para Daly (1997) en la mente de muchas personas el crecimiento se ha vuelto
sinónimo de riqueza. Dicen que debemos crecer para volvernos lo bastante ricos para
90
eliminar la pobreza. El asunto es que, si realmente el crecimiento en la actualidad nos
hace más ricos, existe evidencia de que Estados Unidos nos empobrece, pues los
beneficios son rápidamente sobrepasados por los costos. Es decir, que hemos
avanzado más allá de la escala óptima. Escala óptima, según Daly (1997), es el punto
en el que los recursos naturales dan mayor rendimiento a largo plazo.
Para Marx, Schmidt y Daly, el capital natural es la fuente de materias primas y
energías, además de receptáculo de desechos y este es complementario del capital
generado por el hombre (su elemento creativo), obra que propaga los desechos.
Cuando aceptamos esta complementariedad se hace evidente que el desarrollo está
limitado por el que está presente en menor proporción. Según Daly (1997), estamos
ingresando en una economía en un mundo lleno, en donde el capital natural será cada
vez el factor limitante. Por lo que ahora el desarrollo sostenible reclama que el capital
sea mantenido intacto, dada las condiciones.
Al entender la modernidad de una ciudad y la presencia de un entorno urbano,
ante una comprensión de las condiciones actuales, es imposible mantener un capital
natural intacto; más bien lo que debemos buscar es conseguir mantenerlo a una escala
óptima.
A continuación, presentamos de manera resumida el modelo de sustentabilidad
de Daly (1977), a través de los principios que establece para conservar el capital
natural.
Principios operativos para el desarrollo sostenible de Daly (reglas de
actuación para la preservación del capital natural):
• Principio de recolección o extracción sostenible: el porcentaje de
extracción de recursos renovables debe ser inferior o igual a la tasa de
recuperación de los mismos.
• Principio de vaciado sostenible: se refiere a cuando el porcentaje de
explotación de los recursos renovables es igual a la tasa de generación de
recursos sustitutivos renovables.
91
• Principio de emisión sostenible: el porcentaje de emisión de residuos es
igual o inferior al potencial de absorción de los ecosistemas que reciben esos
residuos.
• Principio de emisión cero: disminuir a cero la liberación de contaminantes
tóxicos y bío acumulables.
• Principio de integración sostenible: las poblaciones urbanas no deben
exceder la capacidad de carga de una región.
• El principio de selección de tecnologías sostenibles: apoyar las
tecnologías más eficientes y respetuosas del ambiente. Por ejemplo, usar
focos más eficientes o solares y productos que faciliten el reciclado o en su
defecto cambar proceso de producción de cradle to cradle.
• Principio de precaución: el emplear modelos de desarrollo que no
sobrepasen los límites de los ecosistemas; esto permitiría que los
ecosistemas pudieran restablecerse y así prevenir posibles catástrofes y
desastres (Ripa I., 1995).
Según Daly “para ser operacional la sostenibilidad debe conseguirse el
mantenimiento del capital natural, extender al máximo el fundamento de la
revocabilidad a los recursos no renovables y definir el rendimiento sostenible contando
con la capacidad de asimilación o regeneración de los ecosistemas utilizados. Un uso
inapropiado o desproporcionado del medio ambiente puede sobrepasar los límites de
la sostenibilidad, tanto por las carencias de entradas (ausencia de posibilidad de
suministro de materia y energía) como por la incapacidad de salidas (ausencia de
potencial de absorción de los residuos y aumento del calor residual)”; (Jiménez, J.L.,
1996, p. 56). Si en realidad trabajáramos el modelo de sostenibilidad que propone
Daly, no se crearían condiciones de sobreexplotación del medio natural, ya que lo que
se utilizará estaría protegido por la sustitución de otro igual; no se producirían
desechos permanentes en el ecosistema por desarrollar nuevos sistemas de
producción urbana, que dejarían de ser lineales (de la cuna a la tumba), como los que
marca nuestra modernidad, sino que serían sistemas circulares (de la cuna a la cuna)
como los que propiamente desarrolla la naturaleza, generando nuevos sistemas de
producción, donde al llegar al fin un producto, este mismo sería el origen de uno nuevo
92
y sería un ciclo repetible y persistente en todos los sistemas de producción, motivando
también a desarrollar tecnologías sostenibles tomadas de la naturaleza (biomímesis)
y devueltas a la misma como principio de un proceso nuevo. Este nuevo modelo de
producción no alteraría los ecosistemas que generan una sostenibilidad expresada en
todos los estilos de producción, a través de un cambio de cultura.
Como cita Dimuro (2018), son dos los principios que están en la base del
“desarrollo sostenible” (Khnor, 2007):
a) La precaución, que nos exige actuar con premura cuando es probable que
exista grave daño ambiental, aun cuando no se cuente con la totalidad de los
hechos;
b) Y responsabilidad común, pero diversa, reconociendo que el Norte es, e
históricamente ha sido, el mayor responsable de la crisis y tiene más
recursos, así como mayor incumbencia de resolverlo. El Sur también debe
cumplir su papel, debe ser ayudado con recursos financieros, y
c) Transferencias de tecnología, que no debe hacerse reponsable de cargar
injustamente una participación desmedida de la adaptación mundial.
Sin importar qué parte del planeta tenga la responsabilidad del daño que hemos
causado, sí es obligación de todos los ciudadanos del mundo comenzar a realizar un
cambio de cultura, un cambio de hábitos y empezar a considerarnos como elementos
parte, resultado de ella y conectados en nuestra totalidad (ser, mente, cuerpo) con la
madre naturaleza, con lo que llegará la comprensión de que el consumismo no es la
solución de la satisfacción humana, y entonces, sólo entonces, empezaremos a
caminar a la conservación llegando a la sostenibilidad.
La urbanización de las ciudades ha generado un modelo de crecimiento
desigual y desequilibrado, por lo que a través del desarrollo sostenible se pretenden
obtener soluciones para lograr una mejor calidad de vida y mitigar los efectos nocivos
en el ambiente. El acelerado crecimiento de las ciudades en el mundo en desarrollo,
como producto del crecimiento poblacional y el aumento de la migración de las
personas, ha provocado un incremento explosivo de las megaciudades, especialmente
en el mundo desarrollado, y los barrios marginales se están convirtiendo en una
93
característica más significativa de la vida urbana. Mejorar la seguridad y la
sostenibilidad de las ciudades conlleva permitir la garantía de ingreso a viviendas
seguras y accesibles, además del mejoramiento de los asentamientos marginales,
abarcando también el realizar inversiones en transporte público, crear áreas públicas
verdes y mejorar la planificación y gestión urbana, de manera que sea participativa e
inclusiva (ONU, 2019).
A través del compromiso adquirido por los 193 países que forman la
Organización de las Naciones Unidas, firmando para el establecimientos de los
Objetivos de Desarrollo Sustentable en el mundo, en los últimos años en México se ha
puesto especial énfasis sobre la protección del ambiente; para Sousa (2007), “el
debate de la sustentabilidad se ha presentado en todos los ámbitos de la sociedad, y
particularmente se ha centrado en las áreas urbanas, en las cuales las condiciones
ambientales manifiestan un mayor deterioro, derivado de las actividades económicas,
de la forma de ocupación del suelo, de la depredación de la naturaleza y de la
problemática de disposición en cantidad y calidad de agua” (p. 21). Sousa señala que
la sustentabilidad urbana está representada por el esquema presión-estado-respuesta
que relaciona las actividades humanas, fenómenos naturales y servicios ambientales
con la estructura físico-geográfica, los ecosistemas y recursos naturales, la
gobernabilidad y gestión urbana, respectivamente, al que se han incorporado fuerzas
representadas a través de la estructura socioeconómica y la calidad ambiental
originada por los impactos ambientales, como lo podemos observar en la estructura
presente en la siguiente Figura 19, donde a través del diagrama está representada
visualmente la relación de los elementos que, según Sousa, conforman la
sustentabilidad urbana.
94
Figura 19
Sustentabilidad Urbana. El recurso agua en el entorno de las ciudades sustentables.
Fuente: Padrón C. A y Cantú M. P. (2009, p. 21).
En este esquema observamos la sustentabilidad urbana como resultado de
varios factores no controlables por ser elementos naturales y algunos otros
controlables como resultado de las actividades humanas, debiendo ser considerados
en los elementos de gobernabilidad y urbanismo con respecto al diseño de las
ciudades. El urbanismo en su desarrollo deberá estar comprometido con la formación
de las ciudades como sistemas holísticos, de los cuales habrá de considerar los
ecosistemas y recursos naturales de los que dependerá, la estructura fisicogeográfica,
los fenómenos naturales que son parte de esta zona y la posibilidad de la presencia
de otros fenómenos naturales no comunes, los servicios ambientales que prestará el
ecosistema base de la ciudad, puntualizando que estos deberán ser vistos como
bienes y no como recursos para su aprovechamiento correcto y sustentable, logrando
de esta forma una calidad ambiental y accediendo a una estructura socioeconómica
equilibrada, a través de la gobernabilidad y gestión urbana establecida para el
funcionamiento del sistema ciudad dentro del ecosistema mayor.
Considerando la búsqueda de la sustentablidad, Stead y Stead (1996) han
acusado desde hace tiempo que las organizaciones, al buscar cumplir con su función
principal de satisfacer necesidades, han agotado los recursos al utilizarlos sin
reemplazarlos, perjudicando al ambiente. Habremos de hacer notar que las
organizaciones obviamente han tratado de cumplir su fin monetario y gubernamental,
según sea el caso, siendo apoyadas por las poblaciones, que es su medio de
representación o producción, ya que ellos son la fuente de consumo de los productos,
95
servicios o reglamentaciones que estas organizaciones están produciendo y que las
poblaciones consideran elementos de una calidad de vida que han buscado como
modelo de éxito y que no están dispuestos a dejar, ya que rompería los esquemas del
modelo industrial y de consumo de libre mercado, y de la competitividad a nivel global
que se ha impuesto en la estructura de la mayoría de las culturas del mundo.
“El suceder desenfrenado de un centro urbano se traslada en la sobrexplotación
de los sistemas naturales, en el cambio climático generado por las actividades
del hombre, en la pérdida de la calidad del aire, del agua y del suelo, en el
aumento de la concentración de sustancias químicas en el ambiente e,
indudablemente, en la destrucción del propio hábitat. El riesgo de sobrepasar
los límites de su capacidad de carga, homeostasis y adaptabilidad es real, e
incrementa la probabilidad de un colapso en su interior y/o en los sistemas que
lo abastecen” (Díaz A., 2014, pp. 51-70).
Según la ONU, más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas.
En el 2050, esa cifra habrá aumentado a 6,500 millones de personas, dos tercios de
la humanidad. La acelerada urbanización está produciendo presión sobre el abasto de
agua dulce, residual, el entorno de vida (ecosistemas) y la salud pública. No es posible
lograr un desarrollo sostenible sin transformar radicalmente la forma en que
construimos y administramos los espacios urbanos.
La naturaleza que por su grandeza siempre la observamos como infinita y sin
límites, hoy en cada día y en cada paso muestra cómo la hemos hecho llegar a su
finitud. Es el momento de que como ciudadanos empecemos a entender que la
sustentabilidad urbana única y exclusivamente será lograda por nuestra cultura de
ciudadanos del mundo.
96
2.4.6. Las ciudades sostenibles en la política internacional
Vivimos en un mundo dividido: mucha gente padece
las enfermedades infecciosas propias de los subalimentados, mientras aumentan los afectados por las
enfermedades crónicas de los sobrealimentados.
El estado del mundo 2005, Worldwatch Institute
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son el mejor plan del mundo en la
construcción de un mundo mejor para las personas y nuestro planeta, de cara al 2030,
adoptados por todos los estados miembros de las naciones unidas en 2015.
Los Objetivos de Desarrollo Sustentable son un llamamiento a la acción de
todos los países pobres y ricos e ingresos medios, a promover la prosperidad y
proteger el medio ambiente. Hay que reconocer que terminar con la pobreza debe
estar acompañado de estrategias que impulsen el crecimiento económico y planteen
una serie de necesidades sociales que incluyan educación, salud, igualdad y
oportunidades de trabajo, al mismo tiempo que aborden el cambio climático y trabajen
para preservar nuestros océanos y bosques.
Recordemos que los Objetivos de Desarrollo Sostenible basan su desarrollo en
tres dimensiones: desarrollo social, económico y ambiental. Pone la igualdad y
dignidad de las personas en el centro y llama a cambiar nuestro estilo de desarrollo,
respetando el medio ambiente. Son 17 los objetivos de desarrollo sostenible en
particular; el objetivo 11 tiene como meta principal lograr que las ciudades y los
asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Cuando
hablamos de ciudades, uno de los elementos más valorados para su sobrevivencia y
desarrollo es el agua. Mediante el objetivo 6 se hace un elemento garante la
disponibilidad de agua, su gestión sostenible y el saneamiento para todos:
“Las ciudades ocupan el 3% de la superficie del planeta, pero consumen cerca
de tres cuartos de los recursos naturales del mundo, utilizan alrededor del 80%
97
del suministro global de energía y producen aproximadamente 71-76% de las
emisiones de CO2 relacionadas con la energía” (ONU-HABITAT, 2021, p. 1).
Para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el rápido
crecimiento de las urbes en el mundo en desarrollo, como resultado de la creciente
población y del incremento en la migración, ha provocado un incremento explosivo de
las megas ciudades, en especial en el orbe desarrollado, y los barrios desprovistos de
los servicios mínimos se están transformando en una de las más relevantes
características de la vida urbana. El 90% de la expansión tendrá lugar en el mundo en
desarrollo. A través del objetivo 11, política internacional voluntaria para todos los
países integrantes de la ONU, se está buscando un pensamiento diferente en la
planeación y desarrollo de las ciudades que no se dé inherente a la economía.
A través de la adición de los 169 países que conforma la Organización de las
Naciones Unidas de manera voluntaria, permite la posibilidad de mayor atención y de
un cambio de punto de vista y compromiso con respecto a su actuar en la sostenibilidad
de sus países; esto, fomentando primero una cultura de integración de todas las
personas a la sociedad, soportando una cultura de valores y realizando las previsiones
necesarias a nivel de política local, nacional, infraestructura, educación, cultura, para
que esta inclusión quede soportada a todos los niveles y los ciudadanos actúen en
consecuencia.
Fomentar también el crecimiento y desarrollo económico en el respeto del medio
ambiente sustituyendo poco a poco los modelos actuales de hacer ciudad, a través de
depredar todos los servicios que nos ofrece el ambiente sin devolver nada a cambio y
perdiendo la posibilidad de que estos recursos puedan permanecer. Realizando una
economía de tomar y devolver al doble, el ambiente puede reponerse y al mismo
tiempo disminuir su grado de estrés, lo que logrará una resiliencia a cambios
imprevisibles y el caminar de la ciudad hacia una sostenibilidad. Este crecimiento tiene
la característica de ver a todo como una intrincada red inteligente, creciente e
interdependiente, donde en un ciclo circular nada se pierde y el final es el principio de
un nuevo producto; generando una economía cíclica y permanente como en la
naturaleza, donde nada se pierde, todo es reutilizado. De esta forma se genera una
98
economía fuerte estableciendo las condiciones económicas para todos los individuos
dentro de la ciudad, que engendre confianza por poder cubrir sus necesidades y más,
reflejado precisamente en una seguridad social de la ciudad en cuestión.
De esta manera se cumple el objetivo once y a la vez se logra el objetivo 6 al
dejar de hacer a los ríos urbanos susceptibles de convertirse en infraestructuras
hidráulicas para servicio de tráfico, tomando un ambiente vivo y reflejándolo como una
vía urbana muerta y sin un sentido permanente, que accedan a la oportunidad las
ciudades a través de sus ríos urbanos de hacer frente a la demanda creciente de
hídrico para la sobrevivencia de la ciudad.
Las ciudades y los establecimientos incluyentes, seguros, resistentes y
sostenibles permitirán un aseguramiento de la disponibilidad de agua, su gestión
sostenible y el saneamiento para todos. Las ciudades son ecosistemas urbanos donde
constantemente está sucediendo el cambio y afectando a la sociedad, la economía y
el medio ambiente.
2.5. Importancia del río urbano como espacio público
El río por sí mismo representa un elemento de identificación por su carácter
fundacional, esto es, por haber condicionado el surgimiento de la ciudad desde su
propia fundación. El uso de las riberas como espacio público viene de mucho tiempo
atrás, además del suministro de agua para las necesidades habituales. Estos espacios
con tradición recreativa entre los lugareños, por sus paisajes y sus beneficios
sensitivos de bienestar, han facilitado su apropiación, es la característica del río como
un elemento de legibilidad en el concepto que maneja Kevin Lynch (2015), es decir,
“la cualidad visual que posee el río como componente del ecosistema urbano y ser
reconocido por los residentes como parte de esta conformación urbana” (p. 11). El río
también es un elemento de borde que Lynch define como “componentes lineales no
utilizados ni tomados en cuenta como vías, que dividen una zona de otra, y que,
además, conforman valiosas características organizadoras” (p. 79).
99
Las riberas de los ríos son reconocidas como medios de unión y acercamiento
entre las diferentes poblaciones del mundo, donde esto es confirmado por Martínez de
Pisón (2009), que considera a los ríos no solamente como paisajes en sí mismos, sino
también como creadores de cultura y patrimonio.
Las personas, o su ausencia, dan una idea del uso y de la identificación de la
ciudadanía con respecto al espacio fluvial urbano, viviéndolo y/o disfrutándolo de una
manera activa o pasiva; muestra la forma en que la población se relaciona con el cauce
(González, 2015). Este acercamiento o identificación a la ribera como espacio público,
según (Borja, 2000), supone al espacio de dominio público, uso social colectivo y de
multifuncionalidad. Se caracteriza físicamente por su accesibilidad, lo que lo hace un
factor de centralidad (Borja 2000), lo que lo hace todavía más un medio de unión para
las diversas poblaciones. El espacio público es un medio de bienestar para la
población; desde el punto de vista psicológico, los análisis se centran en las emociones
y sentimientos que trasmite la naturaleza.
En las ciudades existe un gran número de personas que pueden tener contacto
con el espacio fluvial, beneficiándose de la relajación y creatividad intelectual que
trasmite la observación continua de los procesos naturales, la percepción de su cambio
a lo largo del año, el sentimiento de su evolución a lo largo del tiempo, etc., creando
un lazo emocional entre los ciudadanos y el río (González del Tánago M., García Jalón,
D., 2007). Esta dependencia con el espacio les permite percibirse a ellas mismas como
asociadas funcionalmente con un lugar en cuanto a la capacidad de satisfacer
necesidades específicas como lo mencionan Stokols y Shumaker (1981). Entonces el
río es un elemento vital desde el punto de vista económico, social y emocional para la
población humana y otras poblaciones que también dependen de él para su
sobrevivencia, no dignificadas ni valoradas por el ser humano por no considerarlas
esenciales en su visión de explotación, no de cooperación y relación que debía
establecer con el entorno que lo nutre y sostiene.
100
2.5.1. Participación ciudadana en espacios públicos
Los espacios públicos son esos lugares donde las personas se reúnen con diferentes
objetivos como recreación, deportes, bienestar, unión familiar, etc., y que son
adoptados dentro de las costumbres familiares o tradiciones de las regiones a las que
pertenecen. En este apego del espacio-hombre, donde coincide una relación de
sobrevivencia-destrucción-protección dada por la dualidad hombre-naturaleza, es de
donde surge la importancia del conocer las perspectivas de uso de las personas sobre
un espacio, y de acuerdo con esos usos y lugares que le otorgan ellas mismas al área
natural es de donde surgirá la inclinación del cuidado y protección por el espacio
natural en referencia. Por ello la participación ciudadana será el elemento primordial
por considerarse para que conforme la estructura de una propuesta de rehabilitación,
ya que a través de las personas y del grado de educación ambiental que desarrollen
se logrará la permanencia de los beneficios para un espacio público natural o cualquier
actividad que involucre la cooperación de las personas.
En este mismo tono (Velásquez y González, 2003) nos dicen que la
participación ciudadana es un modo de acción iniciada voluntariamente por una o un
conjunto personas. Es decir, es un acto deliberado y racional que pretende lograr
objetivos específicos, como su involucramiento en discusiones, formar parte de
decisiones, lograr beneficios de la realización y solución de algún problema en
particular (p. 57). Es, pues, una capacidad que tienen los ciudadanos de repercutir en
decisiones de carácter público, de manera directa o indirecta, permitiendo a la vez
velar por el correcto desarrollo de programas, políticas, planes o proyectos de interés
público y/o de los recursos destinados para su realización, lo cual debe desempeñarse
con orden, objetividad, sistematizadamente, desarrollando procedimientos que la
hagan realidad, pudiendo con ello establecer la solución de problemas que afecten a
una comunidad en particular. La Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha instituido programas que incorporan
a la comunidad en los procesos de transformación de la naturaleza, sugiriendo que la
conservación de los ecosistemas se encuentra ligado a los objetivos del desarrollo
101
regional, y para esto los lugareños se deben implicar en una participación dual: como
encargado y como beneficiario (Castillo et al., 2009).
Las áreas naturales son generalmente zonas públicas y de la relación que se
da entre el humano y el ambiente; de ahí surgen sus percepciones ambientales
(Lefebvre, 1991), es decir, como el individuo valora y aprecia su ambiente y aporta
elementos que eficazmente pueden ayudar a la conservación (Arizpe et al., 1993;
Padilla-Sotelo y Luna, 2003, pp. 99-116).
Generalmente los espacios naturales en México, sean Áreas Naturales
Protegidas o Regiones terrestres prioritarias o de cualquier otra índole, son utilizadas
como políticas de conservación natural, pero habitualmente resultan afectadas y
doblegadas por intereses gubernamentales, financieros, de organizaciones no
gubernamentales, que contrarían cualquier actividad de conservación de un área
natural. Porque en general no son tomados en cuenta los usos y necesidades locales
del espacio que pueden ser valuados a través de sus percepciones; por lo que los
procesos de deterioro se siguen produciendo y generando devastación. Las ANP o las
RTP son consideradas como política pública, aunque en realidad son de carácter
público porque precisamente están en peligro los recursos de las generaciones futuras
y por la índole colectiva de las decisiones que le pertenecen (INE, 1995). De acuerdo
con (Godau, 1985; Subirats, 1995), la política ambiental en México muestra más las
percepciones, enfoques e intereses de los que toman decisiones que las de la
población local que colectivamente son los que las usan y al fin de cuentas deciden
formar parte de ellas o no, en su cuidado y conservación, situación que influye en el
éxito o fracaso de una política pública. De esto surge el principio normativo de que la
participación ciudadana tendría que ser el eje central de la política ambiental y debería
realizarse en un marco en que encajen la mayor diversidad de intereses (Paz, 2005),
para así lograr el mayor beneficio de las zonas naturales en riesgo.
2.5.2. Educación ambiental
La relación que el humano ha llevado con la naturaleza durante siglos, de ser vista
como un ente proveedor y de su sobreexplotación de recursos, la ha impactado
102
fuertemente y en la mayoría de los casos se puede decir que no positivamente, por lo
que hemos llegado a condiciones muy graves, como la pandemia que el día de hoy
está golpeando al mundo entero. En este sentido estamos refiriéndonos a la actitud
del humano de considerarse creador, olvidando que se debe ver como parte de un
escenario donde participan diversas especies (Leal Del Castillo, 2004, p. 167), y de
aquí deriva su falta de percepción de ser sólo una parte de un sistema complejo al que
afecta constantemente con sus actuares. Su ausencia de conciencia expresada en la
no comprensión de “nuestra dependencia ecológica para consolidar nuestra
independencia” (Morín, 1996, p. 6), lo ha llevado a su falta de educación ambiental en
el desarrollo de su cotidianeidad.
Existen variedad de definiciones de la educación ambiental no formal, entre
ellas destaca la presentada por Castro (2005), que la define como: “la transmisión de
conocimientos, actitudes y valores ambientales fuera del sistema educativo
institucional, que conlleva la adopción de actitudes hacia el medio natural y social, que
se traduzcan en acciones de cuidado y respeto por la biodiversidad biológica y cultural
y que fomenten la solidaridad integra e intergeneracional” (p. 183). En esta misma
dinámica, la participación ciudadana en programas de educación ambiental no formal,
supone el aprendizaje tanto del conocimiento como de la actividad social, además de
acrecentar la visión del mundo (visión holística) y ser planteada en la cotidianeidad, es
decir, aprender a transformar lo teórico a la práctica para cambiar la realidad
socioecológica, a la vez que hay un involucramiento en el cambio de sí mismo, en la
individualidad y en la colectividad (Sauvé, s.a., p. 60).
El realizar actividades dentro de un espacio natural que permite la relajación y
el bienestar físico y emocional en la población, confiere o marca un escenario
adecuado para que a través del desarrollo de actividades de carácter lúdico o rutinas
establecidas por las personas donde se dispongan estructuras que alienten el
aprendizaje de nuevos conocimientos y permitan modificar percepciones sobre los
espacios naturales concibiendo cambios en los elementos conductuales de las
personas, haciendo que a través de la educación ambiental no formal se promueva
una actitud de colaboración y lograr que todos entiendan que la actuación conjunta es
103
la fuerza para dar respuesta y solución a los problemas ambientales, cuando ya son
percibidos por ellos.
La educación ambiental cuando trata de hacer llegar una cultura ambiental a
grupos totalmente heterogéneos, deberá considerar aceptar un papel de tolerancia a
las diversas culturas y características sociales de las personas involucradas,
generando en las personas una manera espontánea y cómoda de aprendizaje y
colaboración, además de tener apertura a lo inimaginable. De ahí el alto valor de una
educación ambiental no áulica, pero efectiva en la concientización, conocimiento y
acción sobre el aprecio y cuidado del entorno natural. La estimación en función del
punto de vista de la población sobre los recursos del paisaje presume un incremento
del conocimiento de la realidad a la que es imprescindible acercarse (Cortina, 2009,
pp. 253-274).
2.6. Importancia del río desde el urbanismo
“La tierra, el aire y los recursos hídricos son indispensables para la vida y, por lo tanto,
son valores sociales” (Mc Harg, 1967, p. 104). El urbanismo, como disciplina
encargada de intervenir en los procesos naturales presentes en la ciudad, debe
reconocer que estos constituyen valores sociales. Este pensamiento debe prevalecer
a la hora de diseñar y proyectar los usos y la utilización que se van a dar en los
ecosistemas naturales, de manera que se conserven, optimicen y mejoren los valores
ambientales, ecológicos y paisajísticos en ellos.
“Se debe restablecer su salud y su diversidad, y llevar el río de nuevo a la ciudad
de tal manera que pudiera ser apreciado y experimentado como una parte valiosa y
esencial en la vida urbana. Generando valor para sus usuarios, esto se logra con
principios de diseño urbano que no oculten los ríos, sino que los lleven de nuevo al
sistema urbano, los relacione visual, física y emocionalmente con las personas que
habitan la ciudad” (Hough, M., 1998, p. 18). El urbanismo concibe la idea de
ecosistema urbano como el sistema que funciona de forma mesurada proveyendo el
soporte y provisión que le da a todos los ecosistemas subyacentes y al ecosistema
ciudad.
104
En este sentido de Girardet (1992), las ciudades son ecosistemas de
metabolismo complejo, inmensos procesadores de alimentos, combustibles y materias
primas cuyas conexiones y efectos se extienden por todo el planeta. Su afectación es
sistémica al igual que su beneficio reproduce un fuerte impacto en su totalidad
cualquier afectación.
2.7. Importancia del río Humaya en la ciudad de Culiacán
La presencia de este río es de vital importancia para la ciudad de Culiacán, ya que
está implícita a través de las funciones y bienes que aporta, desglosados en los puntos
anteriores, los cuales le permiten a la ciudad la prosperidad y desarrollo económico de
los que goza. Es vital reconocer que la existencia de los ríos se da a partir de las
cuencas hidrográficas, si dañamos una cuenca perjudicamos a los ríos, la salud y la
economía de todos. Hablar de la sostenibilidad de la ciudad deberá considerar el
cuidado y gestión sustentable de la cuenca y del río en cuestión.
Los bienes de los ríos son bienes públicos que se producen para todos o no se
producen, puesto que no se puede excluir a otros. Todos hacemos uso de ellos de
manera consciente o inconsciente y no podemos aludir a lo contrario. El no cuidado y
gestión sustentable del río y de su cuenca en la ciudad de Culiacán ocasionará a la
misma muchas afectaciones como:
• Disminución de la producción y calidad del agua para actividades
domésticas, agrícolas e industriales.
• Disminución de producción de alimentos para satisfacción local, regional,
nacional y de exportación. Como ya se ha visto, de ser el primer productor
del país, bajó a ser el tercero.
• Mayor afectación del clima de la ciudad volviéndose un clima más cálido y
seco como lo marcan las estadísticas, el alargamiento de los periodos de
secas y acortamiento; los periodos de lluvias, generando también modelos
de lluvias extremas dañando producción, infraestructura, vidas humanas y
perdiendo la capacidad de retener agua para el servicio anual de exigencia
de consumo de la ciudad.
105
• Los excesos de humedad generados por lluvias torrenciales producen la
afectación de los periodos de floración y fructificación de la producción de la
ciudad y el estado por ser una zona agrícola.
• Mayor vulnerabilidad a las inundaciones y mayor posibilidad de epidemias a
través de los vectores por el cambio climático.
• Por ser una Región Terrestre Prioritaria colindante con un Área Natural
Protegida, la pérdida de la biodiversidad desequilibra el funcionamiento del
ecosistema dejando de producir las funciones ecosistémicas urbanas
necesarias para la sobrevivencia de la ciudad y perdiendo gran cantidad de
especies en extinción y en cuidado especial presentes en estos ecosistemas
tan importantes. Aunado a esto, la nueva zona muy cercana a su ribera que
tiene todas las posibilidades de convertirse en una nueva reserva, la cual
sería súper benéfica para la salud y economía de la ciudad y de la propia
zona de la Sierra de Mirasoles.
• Disminución de su capacidad de resistencia y resiliencia para hacer frente a
nuevas perturbaciones más allá del estrés generado por las que ya sufre.
• Pérdida de la capacidad de contrarrestar los efectos de “Islas de calor” y la
capacidad de mitigar los efectos de cambio climático.
Ante la importancia para la ciudad de Culiacán del ecosistema ripario del
Humaya se considera prioritario su rehabilitación, puesto que al correr dentro de la
ciudad recibe una serie de impactos que difícilmente se lograría llevar a su estado
prístino. Al realizar una rehabilitación en esta zona riparia se disminuiría la presión
sobre este ecosistema de soporte que marcaría el primer eje de la sostenibilidad de la
ciudad. La insostenibilidad se basa en la presión por sobreexplotación y/o impacto por
contaminación que se debe a los modelos de hoy de hacer ciudad, basados sólo en la
lógica económica y de poder que basa su estrategia competitiva en el consumo de
recursos. Confundiendo el crecimiento de la ciudad con el desarrollo como lo marca
(Daly, 1997), la sostenibilidad del agua no se logrará por medio de enfoques comunes:
las soluciones fundamentadas en naturaleza trabajan con naturaleza e igual puede
hacerlo contra ella, por lo que facilitan medios primordiales para ir más allá de lo usual
y, por tanto, proporcionar un medio esencial saltar lo convencional y acrecentar la
106
eficiencia social, económica e hidrológica en la administración de los recursos hídricos
(ONU-HABITAT, 2018).
2.8. Importancia ecológica del entorno ripario del Humaya
Al reflexionar un poco lo que menciona Pesci (citado en Cáceres, 2009), las ciudades
son como describe sistemas vivos y cambiantes, modificando sus características día
a día, a través de cada ciudadano que las habita y las comparte, donde el sistema
ciudad vive a través de las relaciones que se dan entre sus elementos y sólo
comprendiendo su naturaleza viva, podremos, pues, mejorarla y permanecerla. Tener
una ciudad con la confluencia de tres ríos, además de ser excepcional es vital, con un
alto grado de responsabilidad, ya que la influencia de estos ecosistemas es de un
enorme impacto para todos. Hay que reconocer que “el bienestar humano (calidad de
vida) está ligado a la salud del ecosistema del cual forma parte: no se puede concebir
la sociedad humana separada de la naturaleza, pues esta es una relación biológica”
(Leal del Castillo, 2004, p. 30), y un elemento característico de nuestra ciudad.
La proliferación de los usos urbanos en la ribera del río ha mermado en gran
proporción las aportaciones que da la ribera a la ciudad y a todos los ecosistemas que
influye; este sistema social desequilibra el ecosistema ripario por medio de uso
desmedido de sus riberas de inundación, sin embargo, a la vista de la mayoría de la
población las consecuencias no son observables, estamos viviendo el “síndrome de la
rana hervida”, donde nuestra visión del ecosistema urbano está totalmente limitada a
nuestra necesidad de comodidad, posesión y disfrute; hasta que se manifieste a través
de eventos catastróficos difícilmente controlables; y más grave aún la imposibilidad de
retornar a las riberas a un panorama inicial. Por lo que la rehabilitación de las riberas
de los ríos hoy se está volviendo un elemento imprescindible para la sostenibilidad de
las ciudades, ya que mejoran las condiciones ambientales y microclimáticas de los
centros urbanos, además de aportar los recursos de sobrevivencia de estas, pues el
impacto de su recuperación representa un beneficio para el mundo entero.
107
Culiacán a pesar de ser un pueblo que tiene tierra
en las manos, ha olvidado su origen y destruye sin
medida a la tierra que le da vida y lo enorgullece, sin
detenerse a pensar que la economía que busca con
vehemencia será efímera sino recordamos quiénes
somos.
AJAZ
108
CAPÍTULO III
Capítulo III. Método
Si nos acercamos a la naturaleza y al ambiente sin
esta apertura al estupor y a la maravilla, si ya no
hablamos el lenguaje de la fraternidad y de la
belleza en nuestra relación con el mundo, nuestras
actitudes serán las del dominador, del consumidor o
del mero explotador de recursos, incapaz de poner
límites a sus intereses inmediatos.
(Laudato si’, 2015, n. 11.)
En el presente capítulo se especifica la metodología que va a ser utilizada para obtener
la información necesaria en la construcción de esta tesis. Explicando el alcance de la
investigación, los pasos a seguir en las técnicas de recolección de datos, los
instrumentos que se utilizaron para recabar estos datos y las técnicas de análisis de la
información. Se describen las estrategias metodológicas necesarias para obtener la
información idónea, por lo que se desarrolla una metodología mixta, derivada de un
análisis cualitativo que defina los patrones de uso del paisaje ripario a lo largo de la
ribera del río Humaya en la ciudad de Culiacán, así como el análisis cuantitativo
bietapico, que incluye el análisis de la opinión de la importancia del entorno ripario
entre la ciudadanía en general y quienes usan el entorno ripario. En resumen, la
definición de las unidades de paisaje, a través de las cuales encontramos los patrones
de uso y las percepciones de las personas de interés para la investigación se
analizaron para responder a las preguntas planteadas en esta investigación.
En el proceso de conformación y diseño metodológico de la tesis doctoral, se observó
y se contextualizó el problema de la investigación. Mediante dos fases: una cualitativa
y una cuantitativa. Durante su fase cualitativa se realizó una a) revision bibliográfica
en libros propios de carácter histórico de la ciudad y los que se pudieron consultar del
110
estudio. Se efectuó la b) revisión de artículos científicos y de plataformas digitales
consultando una serie de tesis de Maestría y tesis doctorales, tanto a nivel nacional
como internacional para tener una idea de investigaciones previas alusivas al mismo
tema o parecidos que aportarán información sobre los temas, la validez y confiabilidad
de los instrumentos utilizados en cada caso y que pudieran compararse o retomarse
para aplicarse en el estudio en cuestión. Se llevó acabo la c) realización de un recorrido
exploratorio para el establecimiento de las unidades de paisaje de acuerdo a las
características y homogeneidad que presentaban las áreas utilizando como
instrumento de obtención de información a la observación y la toma de evidencia
fotográfica del espacio, para delimitar áreas de paisaje. Esta primera fase permitirá
establecer patrones de uso del entorno ripario mediante la evidencia de elementos de
cambio que diferencíen las áreas en el paisaje ripario.
En la fase cuantitativa del estudio se establece como modelo adecuado según la
problemática a investigar un modelo bietápico ya que se requería conocer los puntos
de vista de la ciudadanía en general (conociendo la importancia del río en la ciudad
para ellos) y posteriormente en un remuestreó hacer el reconocimiento de los
verdaderos usuarios de la ribera según su grado de asiduidad y logrando así la
obtención del tamaño de muestra conveniente para esta investigacion por lo que se
establece este modelo en particular. Lo anterior con la finalidad de reconocer la
importancia del entorno ripario entre los diferentes sectores de la ciudadanía en
Culiacán y además, entre los usuarios, reconocer la importancia del uso del espacio
ripario y su perceción mediante encuestas. Posteriormente, se estimaron las horas de
uso más recurrentes en las unidades de paisaje que son utilizadas, con la finalidad de
aportar estrategias para el manejo del entorno ripario.
Como última etapa, se contrastaron los análisis de la metodología mixta junto con el
punto de vista de expertos sobre la materia, recabado a través de entrevistas
semiestructuradas. Esto permitió dar certeza a las estrategias de conservación del
medio natural del río Humaya. A continuación, se presentan cada uno de los
componentes metodológicos que se construyeron en la investigación mencionada.
111
3.1. Enfoque o método
La investigación se realiza con un enfoque mixto de carácter exploratoria-descriptivo,
con diseño no experimental de corte transversal.
Se escoge un enfoque mixto por realizar una investigación con visión sistémica
(holística) apoyada por cálculos cuantitativos, permitiendo una visión más completa de
la información recabada, precisamente por la mezcla de lo objetivo con la subjetividad
aportada en todos los aspectos por el investigador, al ir creando la investigación, al ir
aportando nueva información que vaya fortaleciendo los argumentos de búsqueda de
esta.
El desarrollo de la fase de la investigación cualitativa se desenvuelve al realizar
un recorrido de carácter exploratorio en ambas márgenes del río Humaya con el
objetivo de encontrar las características y homogeneidad en cada una de ellas, por
medio de la cual se identificaron y establecieron cinco unidades de paisaje que
permitieron el registro de los procesos de degradación presentes en cada una de ellas.
Se realizó también dentro de esta fase cualitativa la observación participativa, donde
se observaron los horarios, usos, y el involucramiento de las personas con las
unidades de paisaje establecidas, cuyo objetivo era lograr los horarios idóneos para la
aplicación de las encuestas in situ, a usuarios del espacio. Otra parte del desarrollo de
la fase cualitativa es la recopilación de puntos de vista de expertos por medio de
entrevistas sobre el proceso de degradación de la ribera y estrategias de rehabilitación
participativa.
El desarrollo de la fase de la investigación cuantitativa se realiza a través del
encuestado ciudadano (permitiendo conocer la importancia que la gente reconoce al
río en la ciudad) y durante el encuestado de usuarios (cómo los usuarios usan y
reconocen la degradación del espacio); cabe aclarar que esta fase se desarrolla en un
formato bietápico al remuestrear a la población, logrando así el tamaño de muestra
idóneo para la investigación.
Iñiguez et al. (2015), Chávez (2015), Íñiguez (2020), en el desarrollo de sus
investigaciones, utilizaron como instrumento de recolección de información el
112
cuestionario permitiéndoles obtener la información adecuada, por lo que basado en
estas experiencias positivas y por ser el instrumento adecuado por el tipo de
información que se requiere en este trabajo, hacemos uso de esta herramienta.
Los métodos mixtos simbolizan un conjunto de procesos sistemáticos,
empíricos y críticos de investigación e implican la recolección y el análisis de datos
cuantitativos, cualitativos y datos de campo, así como su incorporación y debate, para
efectuar inferencias producto de toda la información reunida y conseguir una mayor
comprensión del fenómeno en análisis (Hernández-Sampieri y Mendoza, 2008, p. 56).
Al ser una investigación cuyo objetivo principal es reconocer los procesos de
degradación del ecosistema ripario del río Humaya, su perceptibilidad para los
usuarios, su relación con su forma de uso y el involucramiento de la propia población
en su rehabilitación, es necesario conocer a profundidad el paisaje que vamos a
estudiar, a la vez que involucrar a la población en su reconocimiento y de percatarnos
de sus perspectivas sobre este entorno; nos dará parte de las posibles aportaciones
que pueda llevar esta investigación.
Por lo que recordaremos que, si consideramos al paisaje como el escenario de
la actividad humana, cualquier acción artificial repercute inmediatamente en los
factores perceptuales. El paisaje puede definirse como el conjunto de interrelaciones
provenientes de la relación mutua entre geomorfología, clima, vegetación, fauna, agua
y transformaciones hechas por el hombre (Dunn, 1974 y Mopt, 1993). Por lo que, para
su estudio, se deben investigar los componentes que lo conforman. Entonces el
paisaje se define como una complicada red de relaciones que tiene diversas maneras
de ser percibido para su valoración a través de la vista, el oído y el olfato (González,
1981); se explica como la percepción plurisensorial de un sistema de relaciones
ecológicas.
En la variedad de dimensiones que comprende el paisaje reside el problema de
su estudio (Galiano y Abelló, 1984). De este modo, las restricciones técnicas y de
escalas sólo permiten considerar (por ahora) sus valores visuales. Por lo tanto, se
buscan métodos para establecer la calidad visual de un paisaje e instaurar las
unidades de paisaje necesarias para su estudio.
113
3.2. Alcance
Esta investigación se realiza sobre la ribera del río Humaya en una de las partes más
urbanizadas, descrita muy detalladamente en la delimitación espacial de la
investigación. Es una investigación de carácter exploratoria-descriptiva transversal por
la flexibilidad en la utilización de técnicas apropiadas para el caso en estudio como
observación, revisión documental, cuantificación de datos, aplicación de encuestas,
entrevistas a profundidad, a través de los cuales podremos expresar un poco de la
realidad de la ribera urbana del Humaya, vista desde la perspectiva del investigador,
los usuarios y los ciudadanos de Culiacán; esto, justificada por medio de la descripción
y evidencia fotográfica de la condición más reciente del río en cuestión.
Es de carácter exploratorio porque su propósito es investigar un problema no
abordado antes, que es la degradación de la ribera del Humaya y la percepción de
esta entre los usuarios, ya que se ha estudiado al río Tamazula, pero sobre el río
Humaya hasta hoy no se encontraron investigaciones, a pesar de ser un río con una
aportación hídrica mucho mayor que el río Tamazula.
Es de carácter descriptiva porque observa y describe las características del
espacio ripario en cuestión, de las personas que participan con sus perspectivas con
respecto a características sociodemográficas, asiduidad al espacio, medios de
desplazamiento, motivaciones, formas de uso, identificación con el río, beneficios que
recibe del área riparia, problemas que ellos detectan, la importancia que le atribuye la
ciudadanía, su conformación como río fundador e ícono de la ciudad, además de
establecer si existe un reconocimiento de la aportación ecológica del río a la ciudad y
el grado de disposición que tendrían en alguna propuesta de acción ciudadana,
tratando con ello de pronosticar ¿cuál es la acción ciudadana más adecuada?, y el
grado de apoyo que recibiría una propuesta de rehabilitación de la ribera del Humaya
a través del trabajo colectivo ciudadano.
Las aportaciones logradas por esta investigación serán de importancia para el
Ayuntamiento de la ciudad, las universidades que deseen conocer información sobre
los modelos de uso, el aforo aproximado de usuarios de la misma, las percepciones
de los usuarios para cualquier ciudadano interesado en conocer una realidad del río,
114
desde un punto de vista científico y para otras investigaciones sobre paisajes riparios
urbanos, donde generalmente no son estudiados desde la percepción del individuo
citadino.
3.3. Diseño
A fin de lograr obtener la información necesaria para alcanzar los objetivos de la
investigación, podemos establecer como técnicas de recolección de datos, las
siguientes:
a) revisión de documentos históricos nos permitirá establecer una condición
anterior y una actual del área de estudio;
b) investigaciones recientes aportarán información sobre las nuevas
contribuciones al espacio;
c) la observación detallada del área en investigación, para Sierra y Bravo
(1994), la observación la definen como: “el reconocimiento e investigación
efectuado por el investigador, a través de la utilización de sus propios
sentidos, haciendo uso o no de instrumentos técnicos, de las cosas o hechos
de interés social, tal como son o se den en el lugar naturalmente” (p. 253).
Van Dalen y Meyer (1981) opinan que “la observación es preponderante en
cualquier investigación ya que le permite aportar uno de sus elementos
fundamentales: los hechos” (pp. 52-53). A través del establecimiento de
Unidades de Paisaje (UP), definidas por Escribano et al. (1991) como
distribuciones espaciales que cubren el área a investigar, una Unidad de
Paisaje debiera ser lo más homogénea posible en relación a su valor de
paisaje (calidad visual) y valor de fragilidad. La unidad es una agregación
ordenada y coherente de las partes elementales. Con el objetivo de observar
detalladamente ambas riberas del río y encontrar la homogeneidad de ciertas
partes de la misma, considerando sus características con respecto a usos del
suelo, uso ciudadano, infraestructura urbana, actividades productivas,
elementos naturales presentes (vegetación y arbolado), se realiza el
establecimiento de las cinco unidades de paisaje, sobre las que se lleva a
115
cabo la investigación. La definición de las unidades de paisaje se lleva a cabo
para la observación y registro de la degradación presente por unidad de
paisaje;
d) observación de evidencia de degradación del espacio, de acuerdo con
cada unidad de paisaje establecida para la descripción del espacio; en
investigación se llevaron a cabo recorridos detallados sobre ambas riberas
del Humaya, registrando por unidad de paisaje los hallazgos de degradación
presentes en cada una de ellas. Al tratarse de una investigación de carácter
exploratoria-descriptivo, una de las principales técnicas de recopilación de
información es la observación, que de acuerdo con el Pequeño Larousse
Ilustrado (2005), se refiere a la “capacidad, indicación que se hace sobre
alguien o algo; anotación o comentario que se realiza sobre un texto” (p. 730).
En el Nuevo Espasa Ilustrado (2005) observar significa “examinar
atentamente”;
e) observación participativa, definida por Schensul et al. (1999) como “el
proceso de aprendizaje a través de la exposición y el involucramiento en la
rutina de los actores presentes en el día a día o las actividades de rutina de
los participantes en el escenario del investigador” (p. 91), también definida
por Marshall y Rossman (1989) como “la descripción sistemática de eventos,
comportamientos y artefactos en el escenario social elegido para ser
estudiado" (p. 79). Esta técnica se utilizó precisamente para obtener la
información referente a la dinámica de funcionamiento que se desarrolla en
las riberas con respecto a los horarios de uso, los usos que le dan las
personas al espacio, factores ambientales que pudieran afectar la motivación
de visita al espacio, etc.;
f) encuestas a la ciudadanía en general sobre el uso del espacio ripario, con
una correcta dispersión de muestra;
g) encuestas a los usuarios del área riparia permitirá conocer los puntos de
vista de las personas que asisten con asiduidad al espacio sobre los motivos
de uso, preferencias y visión del área riparia. Una de las técnicas que mejor
116
se acomodan para este caso en particular son las encuestas. Redactadas en
el
primer
momento
con
información
general,
aportando
datos
sociodemográficos de interés para esta investigación como edad, grado de
estudios, sexo, colonia donde habita, hora y lugar de aplicación. Los campos
mencionados posibilitan la ubicación de la población usuaria del espacio, la
tendencia de la edad de quienes lo visitan, la posibilidad de conocer el sexo
de la población en cuestión, además de conocer los horarios y unidades de
paisaje más visitadas, notando también el grado de preparación de los
visitantes; información que aportaría datos interesantes para la investigación.
La utilización de una encuesta permite obtener información directa de los
usuarios, orientando la conversación en caso de que haya dudas en el
encuestador sobre las propias respuestas generadas por las preguntas
planteadas, teniendo con esto la libertad de abordar nuevas preguntas para
establecer claridad en las respuestas, en caso de que sea necesario.
Posteriormente se establecen preguntas con mayor grado de profundidad
con respecto a la percepción del ciudadano o del usuario, según sea el caso
del cuestionario que se esté aplicando conforme a la etapa en desarrollo, que
permiten adentrarnos poco a poco a la información que pretendemos lograr
de nuestros encuestados y obtener de ellos datos cuantitativos fiables;
h) entrevistas semiestructuradas o a profundidad a especialistas en la
materia, para conocer sus puntos de vista referente a los principales
problemas del espacio ripario, estrategias de participación ciudadana y a la
posibilidad de una rehabilitación, permitiendo a la vez contrastar la
información cuantitativa con el conocimiento aportado de los expertos y
algunos otros puntos que fortalezcan esta investigación. Canales (2006)
define la entrevista como “la comunicación personal establecida entre el
examinador de información y el individuo de estudio, con el propósito de
contestaciones orales a los cuestionamientos propuestos sobre el problema
planteado” (pp. 163-165). La entrevista es muy beneficiosa sobre todo en los
estudios descriptivos y en las fases de exploración, así como en el diseño de
herramientas de recolección de datos (la entrevista en la investigación
117
cualitativa, independientemente del modelo que se decida emplear, se
distingue por los elementos siguientes: 1) su intención es conseguir
información relacionada con un tema determinado; 2) se pretende que la
información obtenida sea lo más fiable posible; 3) su objetivo es alcanzar las
visiones que los informantes adjudican a los temas en discusión; el
entrevistador debe tener una actitud dinámica a lo largo del avance de la
entrevista, en la intención de lograr compresión profunda del razonamiento
del entrevistado). Usualmente la entrevista se completa con otras técnicas,
de acuerdo con la naturaleza específica de la investigación (Martínez, 1998).
Entrevistas semiestructuradas: presentan un grado mayor de flexibilidad que
las estructuradas, debido a que inician de preguntas planeadas, que pueden
acomodarse fácilmente a los entrevistados. Su beneficio estriba en la
posibilidad de ajustarse a los individuos entrevistados al motivar, clarificar
términos, distinguir ambigüedades y disminuir el grado de formalidad.
En resumen, los métodos mixtos utilizan evidencia de datos numéricos,
verbales, textuales, visuales, simbólicos y de otras clases para entender problemas en
las ciencias (Creswell, 2013a y Lieber y Weisner, 2010). A la vez, señalan HernándezSampieri et al. (2014, p. 399) que los diseños de investigación transeccional recolectan
datos en un solo momento, en un tiempo único. Su propósito es describir variables en
un momento dado.
La utilización de un método mixto para esta investigación es importante porque
permite obtener información visual directamente del lugar a través de la observación
científica del mismo, enriqueciéndola por medio de una visión diferente generada a
través de los ojos de los usuarios del espacio. La posibilidad del establecimiento de un
patrón de uso recurrente del espacio se logra por medio de la observación del
comportamiento de las personas que visitan asiduamente el lugar, apoyando de esta
manera la aplicación idónea de las encuestas que arrojan los puntos de vista de los
usuarios y nos permite también mirar con detenimiento las conductas de este y la
disposición expresada por ellos para un trabajo comunitario de rehabilitación del
espacio. Estas conductas permiten la posibilidad de plantear medidas de rehabilitación
118
del espacio a través del apoyo de la ciudadanía en un acto de conciencia sobre la
importancia de la sobrevivencia del río para la ciudad y la propia humanidad.
h) análisis de la información
Esta investigación lleva a cabo varios procesos para la obtención de los datos
necesarios, a fin de poder resolver los objetivos de la misma, por lo que
trataremos de explicar de manera muy sencilla y breve los procesos que se dan
para la obtención y análisis de la información y satisfacer los cuestionamientos
de este trabajo.
Los recorridos de ambas márgenes del río Humaya realizando una
observación minuciosa y detallada para el establecimiento de elementos
coincidentes entre un área geográfica y otra, permite la instauración de las cinco
unidades de paisaje que son la estructura geográfica sobre la que trabajaremos
para poder contestar los cuestionamientos de esta investigación. Después de
una revisión documental en búsqueda de las condiciones previas del área
natural a esta investigación, con el objetivo de tener un punto de inicio para
comparación con la condición actual de la misma, proseguimos con la búsqueda
a través de la observación de los hallazgos que demuestren presencia de
degradación de la ribera, realizando una descripción a detalle, apoyada por la
instauración de la evidencia fotográfica de campo. Posterior a esta actividad, y
después del diseño de los cuestionarios ciudadanos, se procede a la aplicación
ex situ de los mismos en diferentes sitios de la ciudad que son muy concurridos
y conjuntan personas de todos los sectores de esta.
Habiendo realizado un premuestreo de 300 encuestas en la ciudadanía
de Culiacán, encontramos que para cuestiones de la investigación, no son de
valor el 17% de ellas porque no visita el área de estudio, por lo que se muestrea
de nueva cuenta, sólo tomando en cuenta las personas que sí la visitan con
cierta asiduidad y logramos un tamaño de muestra real de 217 ciudadanos,
cantidad que será considerada para el cálculo de muestra de los usuarios que
nos da como resultado 247 encuestas a usuarios para aplicarse. Los contenidos
119
completos de las encuestas de ciudadanos y usuarios pueden ser consultados
en los anexos 1 y 2 de esta tesis.
Elemento súper importante para esta investigación es la asiduidad de los
ciudadanos, porque precisamente a partir de conocerla podremos entonces
percatarnos del porcentaje de visitantes y de usuarios reales de la ribera.
Previo de la aplicación de las encuestas de usuarios, primeramente, se
realizó la observación participativa del espacio natural, con el fin de observar
detalladamente las dinámicas de la ribera durante una semana en diferentes
horarios del día y la noche, y en diferentes días de la semana, buscando generar
un patrón de uso que permitiera establecer la mejor estrategia de aplicación de
las encuestas a los usuarios de la ribera del Humaya.
Habiendo establecido este patrón de uso de la ribera, se inicia la
aplicación de las encuestas de usuarios en cada una de las unidades de paisaje,
tratando de establecer cuotas equilibradas de usuarios para cada unidad, y así
la información que se obtuviera, no se viera con algún grado de tendencia por
la preferencia de aplicación en alguna de las unidades de paisaje, hasta
completar la cuota para usuarios establecida como de 247 usuarios.
Posterior a la recopilación de los datos de las encuestas de usuarios,
estos serán sometidos a análisis estadístico descriptivo (Hernández Sampieri et
al., 2014; Morales, 2009), a través de análisis de las opiniones expresadas
aplicando frecuencias, porcentajes y promedios que resulten de la información
codificada, tabulada y clasificada. La información obtenida de cada proceso se
ordenará y analizará para la satisfacción de cada objetivo de la investigación.
Posterior al trabajo de encuestado se desarrolla la aplicación de entrevistas a
expertos en la materia sobre educación ambiental y la ribera del Humaya,
logrando las citas con cada uno para realizar las respectivas entrevistas y
posteriormente analizarlas e interpretar lo que los expertos tratan de aportar a
la investigación.
120
3.4. Hipótesis (estadística) o supuestos:
Una hipótesis es una explicación tentativa del fenómeno que se está investigando,
orienta en la búsqueda de lo que estamos investigando o de lo que estamos tratando
(Hernández et al., 2006).
La pregunta de investigación planteada sugiere la hipótesis de partida que a
continuación se menciona:
La percepción de la importancia ecológica, así como el uso que hacen los
ciudadanos del espacio de la ribera del río Humaya, son condiciones necesarias para
garantizar la rehabilitación de dicho espacio natural a través de la participación
ciudadana y fomentando la educación ambiental.
3.5. Variables o categorías emergentes
3.5.1. Variable independiente:
3.5.1.1. Degradación
Definición conceptual
La degradación se refiere al empobrecimiento cuantitativo y cualitativo de cualquier
conjunto: biológico, del suelo, urbanístico, ambiental, etc. En este caso es especial la
actuación antrópica, aunque también puede producirse por causas naturales, como
ocurre a partir de erupciones volcánicas, incendios naturales, etc. (Aguilera Arilla et
al., 1991).
Definición operacional
Los datos sobre esta variable serán obtenidos a través de la observación detallada en
campo del área en investigación, para lo cual se establecieron unidades de paisaje,
estableciendo así las áreas de observación con características comunes, para
encontrar las formas en que está presente la degradación en la ribera, tomando notas,
fotografías que servirán de evidencia y medio de comparación con las anteriores
condiciones del espacio, observadas a través de los inventarios de flora y fauna o
121
narraciones de personas muy familiarizadas con el espacio que especifiquen su
conformación en otros tiempos anteriores a la investigación.
3.5.2. Variables dependientes:
3.5.2.1. Percepción ambiental
Definición conceptual
Las percepciones ambientales para el desarrollo de esta investigación son
comprendidas como “la forma en que cada individuo aprecia y valora su entorno, y
aporta elementos que potencialmente pueden contribuir a la conservación “(Arizpe et
al., 1993; Padilla-Sotelo y Luna, 2003, pp. 99-116).
Definición operacional
Esta variable será analizada mediante una encuesta semiestructurada de 23
preguntas, aplicadas a los usuarios de la ribera del Humaya.
3.5.2.2. Uso y apropiación del espacio:
Definición conceptual
Del latín usus, el término uso hace referencia a la acción y efecto de usar (hacer servir
una cosa para algo, ejecutar o practicar algo habitualmente). Es decir, sugiere las
condiciones que tiene un bien para satisfacer necesidades según su conformación.
Definición operacional
Esta variable será analizada a través del análisis de la información generada por las
encuestas semiestructuradas aplicadas 247 usuarios establecidos como tamaño de
muestra y en una pregunta directa sobre los usos que le dan a la ribera.
3.6. Participantes
Por la necesidad de información de la investigación, la muestra de participantes
considera hombres y mujeres de cualquier edad sin importar grado de preparación o
sector de residencia, ya que el área natural a valorar está ubicada naturalmente al
122
centro de la ciudad. Las personas entrevistadas se clasificaron en dos grupos
prioritarios para esta investigación: ciudadanos y usuarios de ribera del Humaya.
El grupo de los ciudadanos están representados por las personas que habitan
la ciudad, pertenecientes a diversos sectores de la misma (con el objetivo de recabar
los puntos de vista de casi todos los habitantes); estas son personas que visitan la
ribera sin ningún modelo de uniformidad en sus visitas. El grupo de los usuarios son
aquellos ciudadanos cuya asiduidad se encuentra en los rangos de: visita diaria hasta
como mínimo 2 veces al menos por mes (1 vez cada 15 días); esta frecuencia es
alejada de uso, pero de interés para la investigación, ya que se estima que esta
periodicidad genera en el ciudadano disciplina constante, apropiamiento del espacio y
forma parte de su estilo de vida.
3.6.1. Tamaño de muestra de ciudadanos:
Considerando que según la Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI, 2015, p. 1), el municipio de Culiacán cuenta con
905,265 habitantes, de la cual el 88% es urbana, representada por 796,633 habitantes
y el 12% rural. Esto permite ubicar el tamaño de la población total de la ciudad, mas
no se conoce la afluencia de usuarios de la ribera del río Humaya, el cual es de interés
de esta investigación.
Atendiendo que la población con la que trabajaremos, será exclusivamente la
urbana, por corresponder a la ciudad de Culiacán únicamente, excluyendo las
rancherías correspondientes a la cabecera de la ciudad, por lo que el tamaño de la
población a tomar será de 796,633 habitantes. De manera que utilizaremos la fórmula
siguiente para calcular el tamaño de muestra de ciudadanos:
n=(N*Z2p*q) / d2*(N-1) +Z2a*p*q
Basándonos en esta fórmula se obtiene el tamaño de muestra para iniciar la
primera etapa, principiando así el proceso de encuestas a ciudadanos, cuyo objetivo
es conocer la percepción de la ciudadanía en general (encuesta a ciudadanos) con
123
respecto a la ribera del río Humaya dentro del área urbana mencionada.
Posteriormente se realizará el encuestado a usuarios de la zona.
Habiendo realizado un premuestreo de 300 encuestas en la ciudadanía de
Culiacán, encontramos que los 249 ciudadanos, equivalentes al 83% de la población,
conocen y visitan la ribera con diversa frecuencia y 51 ciudadanos equivalente al 17%
de la población, no la visita. Ante este hallazgo se muestreará de nueva cuenta,
considerando estas proporciones para obtener finalmente el tamaño de muestra que
deberemos lograr para conocer las percepciones de los ciudadanos. Ponderando
estos datos aplicamos la fórmula de población finita:
n=(N*Z2p*q) / d2*(N-1) +Z2a*p*q
Donde:
N= total de la población
Z α 2 = 1.962 (ya que la seguridad es del 95%), al no tener antecedentes de
una investigación de este tipo, tomamos:
P = probabilidad de éxito o proporción esperada (1-.17) = .83
Q = probabilidad de fracaso (.17)
D = precisión (error máximo admisible en términos de proporción 5%-0.05)
Se toma P y Q con un valor del 50% porque no tenemos antecedentes de este
tipo de valoración de toma el mismo valor de la probabilidad de que se dé o no.
n= (796,633) (1.962) *0.83 * 0.17) / .0025 (796632) + (1.96)2(.83) (.17)
n= 216.76 =217 ciudadanos
Considerando, pues, que el tamaño de muestra que tomaremos para saber la
percepción ciudadana será según la fórmula de población finita de 217 encuestas
ciudadanas; a través de ellas podremos comprender su punto de vista sobre la ribera
del río Humaya.
124
Conociendo el tamaño de la muestra que se deberá tomar de ciudadanos,
posteriormente dependiendo de los datos que nos arroje, se volverá a calcular el
tamaño de muestra, pero esta vez para encontrar el número de usuarios que
deberemos entrevistar para conocer su punto de vista.
3.6.1.1. Sitio de toma de datos para encuesta a ciudadanos
Dentro de los sitios de aplicación de encuestas a ciudadanos para toma de datos, se
considerarán espacios con gran afluencia de personas pertenecientes a diversas
zonas de la ciudad, entre las que podemos nombrar como primera zona estratégica la
Universidad Autónoma de Occidente, ya que recibe personas de todas las zonas de la
ciudad, donde se aplica un 40% de la muestra, y basado en la dispersión de datos que
se obtenga, se considerará levantar encuestas en aquellos lugares donde no haya
representatividad en la muestra. Considerando lugares como: Catedral de la ciudad,
Plaza Fórum, Plaza Soriana, supermercado Ley Tres Ríos, paradas de autobuses. Se
buscaron los horarios donde existe más afluencia de personas en cada sitio.
Estableciendo un balance entre las edades y sexos de los participantes, para evitar
sesgos importantes.
3.6.2. Definición de tamaño de muestra para usuarios
Sabiendo que la población urbana de la ciudad de Culiacán es de 796,633 habitantes
y partiendo de los resultados obtenidos de la encuesta ciudadana, encontramos que
el 83 % de la población, representado por 661,205.39 ciudadanos, visita o ha visitado
alguna vez la ribera del río Humaya, 66.33% el equivalente a 528,406.67 ciudadanos
visita no con demasiada frecuencia (1 vez por año, cada 6 meses o una vez por mes),
la ribera por lo que son en realidad usuarios irregulares; sin embargo, el 16.67%
representado por 132, 798.72, son usuarios asiduos al área natural, pues la visitan al
menos una vez cada 15 días.
En un premuestreo de 123 usuarios, encontramos como hallazgo importante de
la investigación que los usuarios reconocen procesos de degradación. El 76.42 %, es
decir, 94 usuarios, tiene en consideración que la ribera necesita mejorar en sus
125
condiciones (infraestructura). En el grupo de respuestas de los ciudadanos, en las que
consideramos necesidad de mejora en la ribera, se encuentran las opiniones
siguientes:
a) falta de mantenimiento; b) no respeto por la naturaleza; c) tala de árboles; d)
ausencia de sombra en partes de la ribera; e) mucha basura; f) alcantarillas
destruidas y adoquines sueltos; g) árboles enfermos; h) falta de iluminación en
accesos i), y contaminación del río.
Dichas opiniones se consideran como la proporción positiva de la muestra (P);
en contraste, las opiniones que no consideran algo de mejoramiento, expresadas
como: ningún problema y poca afluencia, no lo sé, se consideran como de proporción
negativa Q). De ahí consideramos obtener el tamaño de muestra con fórmula de
proporción, representada como sigue:
n=NZ2pq / (N-1) e2+Z2pq
p = Los que no consideran problemas para atender 0.20143885
q = los que si consideran problema 0.79856115
e = 0.05
N = 132,799
Z = 1.96 para el 95%
n= (132,799) (3.8416) (.20143885) (.79856115) / (132798) (.0025)
+ (3.8416) (.20143885) (.79856115)
n= 82065/ 332
n= 247 encuestas de usuarios
3.6.2.1. Sitio para toma de datos para encuesta de usuarios
126
Las encuestas de usuarios se realizarán in situ de la investigación, en las diversas
unidades de paisaje establecidas.
Para detectar los horarios de mayor afluencia de usuarios de la ribera en las
diversas unidades de paisaje (UP), se llevará a cabo un monitoreo durante el horario
(5:00 am a las 20:00 pm) del día, en los diversos días de la semana, para encontrar
cuáles son los horarios en que en realidad es visitada la ribera y cuáles
verdaderamente tienen una cantidad considerable de afluencia para tomar en cuenta
al momento de realizar el muestreo de usuarios.
Este monitoreo consiste en visitar las diversas Unidades de Paisaje y
permanecer en ellas en lapsos de tiempo de 15 a 20 minuto en cada hora del horario
mencionado, observando si aparecen usuarios en cada una de ellas y registrar dónde
y en qué horario se observó presencia de usuarios; así podremos establecer los
horarios en que podremos visitar la Unidades de Paisaje, para posteriormente realizar
los conteos formales.
Dependiendo de los datos obtenidos, se establecerá el rol de monitoreo diario
y los horarios en que se visitará la ribera y sus unidades de paisaje. Realizando un rol
de visita diario de los 7 días de la semana en cada una de las Unidades de Paisaje, en
los horarios que se encuentren con mayor afluencia. Se clasificarán x turnos matutinos,
medio día, vespertinos en caso de que se encuentren afluencia de usuarios importante
en cada uno de ellos; sino es así, sólo se considerarán a aquellos que tengan una
afluencia importante para ser considerados dentro del conteo de usuarios de la
investigación.
El conteo se lleva a cabo para así poder establecer un patrón de uso recurrente,
pudiendo establecer de esta forma las muestras proporcionales a los días de mayor
afluencia de cada Unidad de Paisaje (mayor cantidad de encuestas) o los días de
menor afluencia (menor cantidad de encuestas). Encontrar el patrón de uso recurrente
nos dará la oportunidad de establecer el formato más adecuado de muestreo para las
necesidades de la investigación.
127
3.6.2.2. Diseño del muestreo a los usuarios de la ribera del Humaya
Ya que no sabemos con exactitud el número de personas que usan regularmente la
ribera del río ni tampoco conocemos los horarios en que tiene mayor afluencia de
visitantes el área de ribera para la aplicación de las encuestas, consideraremos la
dinámica siguiente: uilizaremos como medio de conocimiento de uso el monitoreo in
situ de la cantidad de usuarios presentes en las diversas unidades de paisaje
establecidas para la investigación (UNIP2, UNIP3, UNIP4, UNIP5) en diferentes
horarios del día dentro de la ribera.
El primer ejercicio se efectuará tratando de ubicar los horarios en que realmente
tiene uso la ribera, a través de la visita constante del lugar, tomando nota de los
horarios de visita y el número observado de usuarios. Posteriormente, se realizará un
conteo en diversos horarios, días de la semana y unidades de paisaje, tratando de
encontrar las unidades de paisaje de mayor utilización y los horarios en que tienen
mayor cantidad de usuarios, logrando de esta manera ubicar los horarios idóneos (con
mayor afluencia de usuarios) para la posterior aplicación de las encuestas de
percepción de la ribera y el balanceo de la población encuestada presente en los sitios.
3.7. Técnicas e instrumentos
3.7.1. Instrumentos específicos de recolección de datos:
3.7.1.1. Establecimiento de unidades de paisaje
Las unidades de paisaje se establecieron a través de la observación detallada del área,
por medio de recorridos en ambos lados de la ribera del Humaya. En la primera fase
se buscaron los elementos que establecieran uniformidad en diversas áreas de la
ribera. En la segunda fase, ya identificadas estas coincidencias en características o su
homogeneidad con respecto a: usos del suelo, usos de los ciudadanos, infraestructura
urbana, actividades productivas, los elementos naturales (flora y fauna presente); se
definieron cinco unidades de paisaje que describiremos al detalle más adelante y que
mediante ellas definimos muy bien el área de trabajo de la investigación. En la Figura
10 se pueden examinar las unidades de paisaje en la ribera.
128
3.7.1.2. Observación e identificación de evidencia de degradación
Para Sampieri, Fernández y Baptista (2014), “la observación cualitativa no es mera
contemplación (sentarse a ver el mundo y tomar notas); implica profundizar en
situaciones sociales y conservar un papel activo, así como una reflexión permanente.
Estar atento a los detalles, sucesos, eventos e interacciones” (p. 399).
Los objetivos esenciales de la observación en la inducción cualitativa son:
a) Explorar y describir ambientes, comunidades, subculturas y los aspectos de
la vida social, analizando sus significados y a los actores que la generan
(Eddy, 2008; Patton, 2002; y Grinnell, 1997).
b) Comprender procesos, relaciones entre personas y sus situaciones,
experiencias o particularidades; los acontecimientos que se suscitan a través
del tiempo y los patrones de conducta que son desarrollados por esto (Miles
et al., 2013; y Jorgensen, 1989).
c) Identificar problemas sociales (Daymon, 2010).
d) Generar hipótesis para futuros estudios.
Con base en lo anterior la observación de la realidad se llevó a cabo, mediante
los recorridos detallados a campo y por medio del reconocimiento documental previo
de la zona y de los cambios que ha sufrido el entorno ripario a través del tiempo,
logrando identificar y describir los procesos de degradación, de acuerdo a las
evidencias en la observación del estado actual de las unidades de paisaje
establecidas. La observación se basa en un conocimiento previo del estado de la ribera
con respecto a elementos de degradación como: erosión, contaminación de diversos
tipos
(basura,
aceites,
sonido,
eutrofización,
olores),
deforestación,
impermeabilización de suelos. Se seguirá una guía de observación con puntos básicos
que no permita perder de vista los indicadores o elementos que puedan demostrar una
degradación del espacio.
129
3.7.1.3. Reconocimiento de la proporción de usuarios y percepción
de la ciudadanía en general (encuesta a ciudadanos)
La encuesta a ciudadanos está hecha para encontrar el tamaño de la población de la
ciudad de Culiacán que visita la ribera del río Humaya en cualquiera de las márgenes
izquierda o derecha. A través de esta encuesta podremos conocer información
general, como datos sociodemográficos, los motivos posibles por los que es visitada,
medio de desplazamiento, lugares de donde lo visitan, percepción sobre los usos, la
infraestructura, la seguridad del espacio y medios de mejora.
El muestreo tendrá un medio de aplicación ex situ, en lugares fuera del lugar en
cuestión, que se caracterizan por la gran afluencia de ciudadanos de todas partes de
la ciudad. Tomaremos como lugares de aplicación aquellos donde hay una gran
afluencia de ciudadanos como: mercados, plazas comerciales (fórum), supermercados
Aurrera, Soriana, iglesias de la ciudad y Universidad Autónoma de Occidente. La
encuesta aplicada a ciudadanos se puede consultar en el Anexo 1. A partir de los datos
obtenidos, podremos establecer la periodicidad de visita de los ciudadanos para
poderlos clasificar como visitantes o usuarios de la ribera. Con la obtención de esta
información se prosigue para el establecimiento de un patrón de uso y, posteriormente,
con esto realizar la aplicación de las encuestas de usuarios.
3.7.1.4. Observación participativa
Antes de la ejecución de la encuesta a usuarios se realizó la observación participativa
en el espacio ripario, primero estableciendo un mapa de las unidades de paisaje (el
escenario), que sería observado en la investigación. Se visitaron ambas riberas del río,
respetando en la observación las unidades de paisaje definidas anteriormente; las
visitas se hicieron en diferentes horas del día, en diferentes días de la semana, para
ver el uso distinto que pudiera tener a distintas horas del día o de la noche, en los
diferentes días de la semana, en las diversas unidades de paisaje sin juzgar cualquiera
de los hallazgos arrojados durante los recorridos. Para al momento de la interpretación,
poder realizarla de la manera más objetiva posible y así poder desarrollar un modelo
o patrón de uso más claro para la aplicación de las encuestas a usuarios para que
sean más efectivas y lograr así satisfacer los objetivos planteado en esta investigación.
130
Ya establecido el patrón de uso de las unidades de paisaje y conocida la proporción
de usuarios, se prosigue a la aplicación de la encuesta de usuarios.
3.7.1.5. Encuestas a usuarios
Para obtener la información requerida, se utilizó una encuesta con preguntas abiertas
incluyendo los temas que corresponden a la condición sociodemográfica, a la
motivación, la percepción individual del entorno natural y aquellos sobre disposición
de cooperación voluntaria en algún proyecto ambiental. Para estructurar las
respuestas, se empleó el método de indexación manual teniendo en cuenta la frasetestimonio como unidad de análisis. Se consideró todo el conjunto de frases-testimonio
de los participantes para su codificación. Cada frase diferente se registró y se agrupó
con otras similares, asignándosele al conjunto la etiqueta con la que se acomodara
mejor (Arksey y Knight, 1999). Según Strauss y Corbin (2002), el establecimiento de
elementos o temas de análisis cualitativo puede fundarse en una lista de códigos
creados anteriormente o crearse sobre la marcha.
Las encuestas a usuarios son los cuestionarios, donde se conoce información
general de los usuarios, como la periodicidad de sus visitas; si los usuarios sólo son
cercanos al área o se desplazan de otras partes al lugar; los usos del área; los
problemas que observan en el lugar y cuáles de estos son problemas para ellos en el
desarrollo de sus actividades; el valor de la zona para ellos; reconocimiento del valor
ecológico; identificación de zonas naturales dentro de la ciudad; el compromiso
ambiental, y revisar los puntos de vista y necesidades mencionados por los usuarios
de la ribera. Las encuestas están diseñadas para dos públicos, de los cuales se
considera importante su opinión en esta investigación: los usuarios directos de la zona
y los culiacanenses de cualquier región de la ciudad que visitan el espacio.
El muestreo está diseñado para dos públicos (los usuarios y los ciudadanos que
lo conocen, pero que no necesariamente son usuarios), aplicado en dos momentos
por ser áreas conocidas por la mayoría de los ciudadanos:
a) In situ propiamente en el lugar de la investigación y considerando las
unidades de paisaje previamente delimitadas con el objetivo de reconocer
131
cambios en la percepción entre las unidades de paisaje. La encuesta
aplicada a usuarios corresponde al Anexo 2.
b) Ex situ fuera del espacio; esta tiene lugar en espacios ajenos al río y se
considera sólo para la encuesta ciudadana.
3.7.1.6. Realización de entrevista a especialistas en la materia
Se considera la entrevista a profundidad para fortalecer puntos importantes de
esta investigación, a través de conocer la opinión de personas que han dedicado gran
parte de su vida al conocimiento de los espacios naturales y han participado en
actividades de educación y cuidado ambiental durante bastante tiempo.
3.8. Procedimientos
Se presentan las acciones realizadas con los diversos instrumentos de investigación
para obtener los datos de interés en el desarrollo de esta.
3.8.1. Unidad de paisaje número uno, UNIP1
La unidad de paisaje uno, representada por la ribera derecha del río Humaya,
delimitada en tamaño para esta investigación, presenta una longitud de 695.23 m; en
su parte más angosta mide 90.84 m con la ubicación geográfica 24°49´53”N,
107°24´16”W; su parte más ancha tiene una longitud de 246.59 m con la ubicación
geográfica de 24°49´54N, 107°24´13”W.
La ribera izquierda presenta una longitud de 623.8 m; en su parte más angosta
mide 36.5 m, en su ubicación geográfica 24°49´55”W, 107°24´16”W; en su parte más
ancha mide 159.24 m, 24°49´57”W, 107°24´25”W.
3.8.1.1. Procesos de degradación presentes
En ambas riberas se observaron las mismas características de uso, como medio de
recepción de desechos de construcción, domésticos y de todo tipo, son subutilizadas
como medio de relleno de las riberas del río, además de ser un espacio manejado
como centro de recuperación de metales de los cables e hilos eléctricos de cobre y
132
aluminio. Es un área que no presenta ningún tipo de estructura de aprovechamiento o
de protección de la misma.
Por las cercanías con los asentamientos urbanos, no está teniendo aún uso
específico y correcto, ya que es empleada como basurero por la ciudadanía y las
propias instituciones gubernamentales, generando malos olores por organismos de
todo tipo en estado de descomposición. Es un área altamente riesgosa casi a cualquier
hora, ya que presenta un estado de abandono y sin prohibiciones de ningún tipo, pero
con existencia de los residuos de actividades antropogénicas.
Se observa la presencia de vegetación típica de los ríos como álamos, sauces,
guamúchiles, higuerillas, bledos, mimosas, grama, guajes, palo verde (retama) y
muchos más, además de elementos herbáceos. Las fotografías en la Figura 20
muestran diversos escenarios de la degradación presente en la ribera: a) observación
del grado de abandono; b) presencia de contaminación de la ribera; b) se observa la
ribera con presencia de escombro como relleno en la ribera.
Figura 20
Fotografías de la degradación presente en la unidad de paisaje uno.
133
3.8.2. Unidad de paisaje número dos, UNIP2: Estadio Dorados
La unidad de paisaje dos, delimitada para esta investigación como lo muestra la Figura
3.2, está representada por la ribera derecha del río Humaya con una longitud de
1,150.18 m. Su área de ribera más angosta tiene un longitud de 10.18 m, con una
localización geográfica de 24°49´51”N, 107°24´13”W; su área más ancha mide 39.28
m en su ubicación geográfica 24°49´19”N, 107°24´11”W. Podemos dar un vistazo de
la unidad de paisaje dos en estudio, a través de la Figura 21.
Figura 21
Fotografías que muestran la unidad de paisaje dos.
En la unidad de paisaje dos, se observa el proceso de mejoramiento de la ribera,
definido por (National Research Council, 1992), como una serie de actividades que
pretenden cambiar la capacidad biofísica de un ecosistema. Implica el proceso de
adaptar los recursos naturales a un propósito utilitario humano; en este caso al que fue
sometida esta ribera, convirtiéndola en una zona de alta plusvalía por la presencia de
torres de condominios, corporativos, centro de negocios y residencias de alta valor
comercial entre los bienes raíces de la ciudad. Esta zona presenta precisamente, como
uno de sus atractivos de venta su especial cercanía y la convivencia con la naturaleza.
La ribera noroeste (derecha) que aquí se presenta es un área de esparcimiento
para la ciudadanía desde atrás tiempo, con un proceso de mejoramiento desarrollado
por el propio Ayuntamiento de la ciudad a través del proyecto Tres Ríos (Parque Las
Riberas). Donde se observa una ribera diseñada con una infraestructura para lograr el
entretenimiento de los ciudadanos, a través de la remodelación anterior y presente del
134
estadio de futbol Banorte (Dorados), donde no nada más se realizan actividades
deportivas sino de cualquier otro tipo de entretenimiento como: eventos musicales,
religiosos, exposiciones, etc., permitiendo a este espacio diversos usos en beneficio
de la ciudadanía. Dependiendo de las eventualidades el flujo de visitantes se
incrementa o disminuye a la generalidad constante de los caminantes, corredores,
ciclistas, deportista, yoguistas observadores, etc., que se dan cita en la ribera para su
disfrute.
La ribera fue mejorada por medio de un proceso de ajardinado conformado por
actividades como: siembra de zacate, talado de árboles, no sustitución de los árboles
dañados por la afectación de inundaciones y fuertes vientos, constante poda de
especies herbáceas sin dejar desarrollar el banco de semillas naturales en este
entorno.
3.8.2.1. Procesos de degradación presentes
Contaminación por residuos sólidos (basura)
La unidad de paisaje 2, es una unidad muy afectada por la presencia constante de
basura en el área generada por los transeúntes que lo visitan, además de la creada en
los actos masivos en el propio espacio y por las personas que trabajan en las
construcciones de las riberas y los de las unidades habitacionales del espacio.
135
Figura 22
Contaminación por basura en la unidad de paisaje dos.
Contaminación del río por fluidos, contaminación lumínica
En el cauce principal del río desemboca una red de drenajes de mayor o menor
tamaño. En esta unidad de paisaje contabilizamos 3 drenajes de gran tamaño y varios
establecidos como drenajes fluviales pequeños. Podemos observar evidencia de esta
contaminación en la Figura 23, que a continuación se presenta. Las fotografías a y b
representan la contaminación por fluidos a través de la descarga de desagües en el
caudal del río, las fotografías c y d representan la contaminación por la gran cantidad
de luminarias de luz led en el espacio natural que afecta profundamente los
comportamientos de las especies presentes y de las que llegan como áreas de
descanso.
136
Figura 23
Fotografías que evidencian la contaminación por fluidos y por luz.
En beneficio de la seguridad de los usuarios, dentro del espacio natural, existe
iluminación en toda la ribera siguiendo la ciclovía y el malecón superior, infraestructura
que impacta las rutinas de las especies nocturnas, desorientación, trastorno de rutinas,
desplazamiento a otros hábitats, generación de plagas, desajustes en la cadena trófica
o mortalidad, lo que hacen peligrar el equilibrio de ecosistemas y la pérdida de
biodiversidad (Sánchez de Miguel, marzo, 2020).
Deslizamientos y erosión
La ribera del Humaya en esta unidad de paisaje sufre de deslizamientos del talud
(única ribera que presenta esta condición) por lluvias intensas y por deforestación que
contribuye a la erosión de los suelos y a la creación de cárcavas de grandes
extensiones, presentes en mayor proporción precisamente en una de las riberas más
angostas de toda la extensión en estudio. Como podemos observar en las fotografías
137
siguientes de la Figura 24, refiriéndonos a la erosión de los suelos, este fenómeno no
es privativo de esta unidad de paisaje, está presente en casi cada una de ellas.
Figura 24
Fotografías que evidencian los deslizamientos y erosión presente en diversas partes
de ribera perteneciente a la unidad de paisaje dos.
Deforestación
El río ya es una parte urbanizada; en esta condición, al realizar el mejoramiento del
espacio, para la mayor utilización humana, se realizaron cambios en la estructura
geomorfológica, herbácea y forestal del sitio, eliminando muchas de las especies
milenarias existentes en el espacio, generando lugares totalmente talados y ausentes
de sombra necesaria en un entorno ribereño. En esta unidad hay presencia de
especies sembradas como elemento estético para las zonas habitacionales, como las
palmas whashingtonia que es una palma mexicana. Podemos observar en la Figura
25 evidencia de la deforestación presente en ciertas áreas de la ribera.
138
Figura 25
Evidencia de los espacios de la unidad de paisaje dos, deforestados.
Impermeabilización y compactación de suelos
La impermeabilización del suelo está muy presente en esta área, ya que es
considerada en la ciudad como de alta plusvalía por su ubicación panorámica, motivo
por lo cual hay alto grado de pavimento y construcción urbana y en constante
movimiento, perfectamente observable en la Figura 26, que a continuación se muestra.
Figura 26
Fotografias que evidencian la impermeabilización de suelos, a través de la
construcción en la unidad de paisaje dos.
139
3.8.3. Unidad de paisaje número tres, UNIP3: frente Estadio Dorados
La unidad de paisaje tres está representada por la margen izquierda de la ribera del
río Humaya, con una longitud de 1,200.29 m, donde su margen más angosto es de
21.53 m, localizada en la ubicación geográfica de 24°49´16” W, 107°24´06” W; la
margen más ancha de la ribera tiene una longitud de 46.28 m, localizada en la
ubicación geográfica de 24°49´27”W, 107°23´52”W. La Figura 27 nos da un panorama
general de la unidad de paisaje tres para la familiarización con el espacio.
Figura 27
Fotografías que dan un vistazo de la unidad de paisaje tres.
La unidad de paisaje tres, es un área de paisaje que ya tiene mucho más tiempo
de haber sido expuesta al proceso de mejoramiento que la unidad de paisaje 2, recién
inaugurada hará unos meses, lo cual se da a notar ya en su infraestructura afectada
por las inclemencias del tiempo y menor cuidado con respecto al mantenimiento del
personal de apoyo del Ayuntamiento.
140
Al igual que la unidad dos, fue creada para el beneficio de la ciudadanía. En
esta unidad de paisaje se observa la presencia de conjuntos habitacionales privadas,
son zonas residenciales de alta plusvalía, precisamente por su especial cercanía y
convivencia con la naturaleza, mezcladas con áreas comerciales de importantes
marcas del mercado local e internacional. Aquí no hay presencia de edificios de gran
altura como es el caso de la ribera derecha (unidad de paisaje dos hasta el momento
de esta investigación); se observa la presencia de elementos comerciales a diversas
alturas de la delimitación de esta área. La ribera no presenta ningún medio de
contención como cercas, muros, mallas que cuiden al ciudadano de un elemento
accidental. Es un área de esparcimiento para la ciudadana generada a través de la
colocación de diversos elementos de infraestructura que permite al ciudadano el
desarrollo de diversas actividades al aire libre como ciclismo, patinaje, caminata, yoga,
observación, etc. En esta parte de la ribera se encuentran una diversidad de especies
como venadillos, amapas, palo verde, naranjos, guanábanas, lichis, pachiras, ceibas,
guayabos, mangos, neems, almendros, cacaloxuchitl, plátanos, huanacaxtles, álamos,
algunas especies son endémicas y alguna son frutales de la región.
3.8.3.1. Procesos de degradación presentes
Eutrofización
En esta unidad de paisaje se observó el fenómeno de eutrofización en un segmento
del río, una gran cantidad de nutrientes que afectan al río mediante la elevada
presencia de materia orgánica de drenajes y de excesivo nitrógeno y fósforo,
procedentes mayoritariamente de la actividad agrícola y doméstica. La Figura 28
evidencia un tramo del río que muestra eutrofización.
141
Figura 28
Zona de la unidad de paisaje tres, con proceso de eutrofización.
Contaminación del río por fluidos, por residuos sólidos, contaminación lumínica
En esta unidad de paisaje se encuentran gran cantidad de casas habitaciones, no
habiendo presencia todavía de edificios de gran altura como en la unidad de paisaje
dos. Ubicando en la fotografía, se muestran dos salidas de drenaje de gran tamaño;
aunadas a ellas, se encuentran otras más pequeñas que descargan en el río. La
fotografía en la Figura 29 representa: a) muestra la contaminación por fluidos por
medio de las descargas continuas de desagües y b) corresponde a la contaminación
de residuos sólidos presentes a lo largo del cauce.
Figura 29
Fotografías que evidencian la contaminación del río en la unidad de paisaje tres.
En beneficio de la seguridad de los usuarios dentro del espacio natural existe
iluminación en toda la ribera siguiendo la ciclovía y el malecón superior, infraestructura
142
que impacta las rutinas de las especies nocturnas, desorientación, trastorno de rutinas,
desplazamiento a otros hábitats, desajustes en la cadena trófica o mortalidad, lo que
hacen peligrar el equilibrio de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad (Sánchez de
Miguel, marzo, 2020).
Impermeabilización y compactación de suelos
La construcción en la unidad de paisaje tres sigue en avance hasta ahora de zona
residencial a la que se le está uniendo construcciones de edificaciones de gran altura
y de giro comercial, como podemos apreciar en las fotografías causando más presión
todavía a la ribera desgastada y angostadas por la propia Junta de agua potable de la
ciudad, que durante el desarrollo de la investigación ha incrementado sus
construcciones en la ya de por sí angosta ribera de esta unidad de paisaje. En la Figura
30 se observa la alta presencia de construcción en la ribera, generando compactación
e impermeabilización del suelo de la ribera.
Figura 30
Apreciación de la impermeabilización de suelos a través de la construcción excesiva
de la ribera.
143
Erosión de la ribera
La presencia de cárcavas a lo largo del río, como se observa en la Figura 31, es
constante, sumando además la erosión de la ribera que ha hecho que disminuya el
ancho de ribera, llevándose consigo árboles de edades considerables, lo que resulta
en un impacto en la función ecológica del propio río y de la generación de servicios al
ambiente.
Figura 31
Fotografía que muestra el proceso de erosión de la unidad de paisaje tres.
Deforestación
Áreas muy extensas dentro de la unidad de paisaje afectada por una deforestación,
ausente de árboles, sólo cubierta de herbáceas oportunistas ante una perturbación.
La tala de árboles jóvenes de las especies ribereñas se sigue dando por la
construcción que ha realizado la JAPAC en el área. En la fotografía de la Figura 32 se
puede observar largos tramos sin árboles, sólo con presencia de especies herbáceas
en los espacios. Los árboles que se observan corresponden a los patios o al malecón
de la ribera que tiene arbolado.
144
Figura 32
Fotografías donde se observa la poca presencia de árboles en la unidad de paisaje
tres.
Invasión del espacio con especies exóticas. Esta unidad de paisaje, tal vez por ser
una de las más degradadas, tiene alta presencia de Azadirachta indica.
3.8.4. Unidad de paisaje número cuatro, UNIP4: Plaza Ventura
La unidad de paisaje número cuatro está representada por la margen derecha de la
ribera del río Humaya, con una longitud de 1,280.09 m; en su margen más angosta
mide 16.65 m, localizada en la ubicación geográfica en 24°48´37” N, 107°24´15” W; la
margen más ancha, representada por una longitud de 42.4 m, localizada en la
ubicación geográfica 24°49´04” N, 107°24´15” W. Por medio de la Figura 33, a través
de la captación de espacios característicos de la unidad, podemos darnos una idea del
espacio natural correspondiente a esta unidad de paisaje en estudio.
145
Figura 33
Fotografías que muestran una visión general de la unidad de paisaje cuatro.
En esta unidad de paisaje podemos observar que es de las áreas más arboladas
de las riberas en ciertos segmentos, cuyos árboles en su mayoría son de gran tamaño y
edad, produciendo gran cantidad de sombra para los transeúntes. Dentro de sus
especies están sauces, álamos, fresnos, amapas rosas, guamúchiles, almendros, pinos,
ceibas; existen también muchos árboles no endémicos de este entorno, son árboles
exóticos que no han presentado propagación, salvo en el caso del neem (Azadirachta
indica), que se observaron varios árboles jóvenes de esta especie por la ribera y en
reproducción. Se observa la presencia de especies como: abejas meliponas beecheii
beecheii, nativas del estado y en proceso de extinción, periquito catarino (Forpus
cyanopygius), “iguana verde” (Iguana iguana) e “iguana prieta” (Ctenosaura pectinata),
amapa amarilla (Tabebuia crysantha).
Es un área rodeada de edificaciones de alta plusvalía, edificaciones de tipo
comercial, habitacional, desarrollos o corporativos altamente valorados por la ubicación,
con un alto valor paisajístico. La ribera derecha presenta la característica de tener una
plaza comercial muy exclusiva, formada por diversas empresas de gran variedad de
giros, entre los que podemos mencionar gastronómico, de entretenimiento, moda, etc.,
146
privilegiada por la naturaleza que la rodea y su posicionamiento comercial de fácil
acceso. Recibe gran afluencia de ciudadanos de todos los niveles por ser considerada
un punto de referencia turístico debido a su ubicación en la ribera del río, donde se
observa la confluencia de tres ríos que hace la vista maravillosa dentro de la plaza hacia
la naturaleza, visitada por deportistas a todas las horas del día la ribera y aumentando la
afluencia a partir de mediodía a altas horas de la noche, porque las personas disfrutan
de los servicios de la plaza e inmediatamente pasan a las fotos turísticas dentro de la
ribera, que es uno de los atractivos que ofrece la plaza para disfrute de la gente, aparte
de los servicios que esta pueda prestar.
3.8.4.1. Procesos de degradación presentes
Deforestación
Al igual que las otras unidades del paisaje, presenta alto grado de deforestación en
espacios, aunque es de las que presenta una comunidad arbórea abundante y de gran
edad, es una zona que afortunadamente no fue talada en su mayoría como ciertas partes
de la misma. En las fotografías de la Figura 34 se observan espacios totalmente planos,
con total ausencia de árboles.
Figura 34
Fotografías que evidencian la deforestación en extensiones de áreas de tamaño
importante en la unidad de paisaje cuatro.
147
Contaminación por residuos sólidos
La presencia de fuertes cantidades de basura dentro de la ribera, en sus márgenes o
dentro del cauce, es un problema visible y presente también en esta unidad. Hay
unidades donde este problema se incrementa, sobre todo en los fines de semana, donde
hay más presencia de familias o visitas, más allá de sus usuarios cotidianos. En las
fotografías de la Figura 3.16 sólo podemos observar una pequeña parte de lo anterior.
Contaminación lumínica
En beneficio de la seguridad de los usuarios dentro del espacio natural existe
iluminación en toda la ribera siguiendo la ciclovía y el malecón superior, infraestructura
que impacta las rutinas de las especies nocturnas, desorientación, trastorno de rutinas,
desplazamiento a otros hábitats, desajustes en la cadena trófica o mortalidad, lo que
hacen peligrar el equilibrio de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad (Sánchez de
Miguel, marzo, 2020). Las fotografías de la Figura 35 dan muestra de la contaminación
por basura y lumínica presente en el espacio.
Figura 35
Observación de contaminación por residuos sólidos dentro de la unidad de paisaje.
Erosión de las riberas
Estas partes de la ribera que se muestran en la Figura 36, así como otras, presentan un
alto grado de erosión de esta, ensanchando el cauce y al mismo tiempo angostando la
ribera en gran proporción en ciertas partes, por el desgaste excesivo recibido por la
corriente en estado normal y por las crecidas que se dan a veces en periodo de
148
inundaciones, fortalecido precisamente por la ausencia de vegetación y arbustos en la
orilla del cauce que ayuden a retener el suelo. En las fotos podemos apreciar cómo el
cauce se ha llevado el suelo de la ribera casi llegando al sendero en muchas partes del
litoral.
Figura 36
Erosión de la ribera en la unidad de paisaje cuatro.
3.8.5. Unidad de paisaje número cinco, UNIP5
La unidad de paisaje cinco está representada por la margen izquierda del río Humaya,
cuya longitud es de 1,075.38 m, representada su margen más angosta en 21.31 m,
localizada en la ubicación geográfica 24°49´14” N, 107°24´08” W; su ribera más ancha
mide 61.02 m, localizada en la ubicación geográfica 24°48”43 N, 107°24´20” W. En la
Figura 37 presentamos un panorama rápido de la unidad de paisaje cinco, para tener
una idea general sobre ella.
149
Figura 37
Fotografías que nos muestran una vista general de la unidad de paisaje cinco.
La unidad de paisaje cinco es una de las riberas más anchas dentro de las áreas
urbanizadas, también de las áreas más antiguas utilizadas por la ciudadanía como centro
de reunión o de convivencia familiar. Se observan gran cantidad de árboles de grandes
dimensiones ejemplares de mucha edad, produciendo gran cantidad de sombra; sin
embargo, existen espacios totalmente desiertos de árboles. Esta unidad tiene la
característica que por presentar árboles muy grandes y de las que presentan mayor
presencia de álamos, son medios de preferencia para que aves migratorias los visiten
cada año como zonas de descanso y alimentación.
Se observó la presencia de especies como: abejas meliponas beecheii beecheii,
nativas del estado y en proceso de extinción; periquito catarino (Forpus cyanopygius),
“iguana verde” (Iguana iguana) e “iguana prieta” (Ctenosaura pectinata), amapa amarilla
(Tabebuia crysantha), todas endémicas. Creemos que estas especies se encuentran
distribuidas en casi toda la ribera, pero se observaron en las unidades más arboladas de
la ribera del río Humaya, precisamente por la dimensión de los árboles y la anchura de
la misma, que la hace estar más arbolada que otras partes de la ribera. En la Figura 38
podemos observar estas aves migratorias poco antes de dormir.
150
Figura 38
Fotografía de aves migratorias captadas en descanso en la unidad de paisaje cinco.
Están presentes en esta área muchos árboles no endémicos de este entorno; son
árboles exóticos que no han presentado propagación, salvo en el caso del neem, que se
observaron varios árboles jóvenes de esta especie por la ribera y en reproducción es una
especie invasora en el espacio.
Es un área rodeada de edificaciones áreas comerciales, restauranteras y de
esparcimiento, además de ser una zona muy céntrica de la ciudad de Culiacán, de alta
plusvalía, edificaciones de tipo comercial, habitacional, desarrollos o corporativos
altamente valorados por la ubicación con un alto valor paisajístico.
Esta unidad de paisaje tiene la característica de tener a uno de los
supermercados más grandes y populares de la región en su ribera (supermercado Ley
3 Ríos), detalle que permite una afluencia constante de personas de todos los niveles
sociales, durante diferentes horarios del día; además, presenta la vecindad con una
de las plazas más grandes y visitadas de la ciudad, la Plaza Fórum. Aparte de unirse
precisamente con un área muy visitada, la confluencia de los tres ríos donde está la
asta bandera y las fuentes danzarinas. Se conforma con ello una característica
adicional de ser apreciado no sólo como un elemento paisajístico bello, sino también
como turístico-comercial, que tiene con ello sus impactos correspondientes.
151
3.8.5.1. Procesos de degradación presentes
Contaminación por residuos líquidos y sólidos
En esta unidad de paisaje se observaron tres grandes salidas de red drenaje, por lo que
a veces se perciben fuertes olores a caño. Los vertidos cloacales que recibe el río,
adicional a los residuos sólidos presentes, como plásticos, basura, desechos domésticos
que presenta la corriente en cualquier momento, afecta la composición química del agua
y de los suelos del río; asimismo, se observan en las fotografías salidas de drenaje muy
grandes hacia el cauce. La Figura 39 presenta las fotografías de 2 desagües de agua
negras en el río, de grandes proporciones.
Figura 39
Fotografías de grandes alcantarillas en la unidad de paisaje cinco.
Contaminación odorífera
Al haber gran presencia de desagües en esta unidad de paisaje de elementos
comerciales y de desagües generales de la ciudad, precisamente por su ubicación
existen periodos del año o ciertos momentos sin tener especificación de tiempo, que hay
olores ofensivos para el olfato de los usuarios que asisten. Las Figuras 40 y 41 dan
muestra de la cantidad de basura presente en muchas áreas de la ribera, en este caso
ubicada en la unidad de paisaje cinco. Al ser una de las áreas más visitadas por la
ubicación aledaña a un supermercado muy reconocido y a una plaza comercial, el grado
de presencia de basura es muy abundante.
152
Figura 40
Fotografías representan la contaminación por residuos sólidos en unidad de paisaje
cinco.
Figura 41
Fotografías que presentan tramos muy contaminados en la unidad de paisaje cinco.
Contaminación lumínica
En beneficio de la seguridad de los usuarios dentro del espacio natural existe
iluminación en toda la ribera siguiendo la ciclovía y el malecón superior, infraestructura
que impacta las rutinas de las especies nocturnas, desorientación, trastorno de rutinas,
desplazamiento a otros hábitats, desajustes en la cadena trófica o mortalidad, lo que
hacen peligrar el equilibrio de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad (Sánchez de
Miguel, marzo, 2020).
153
Deforestación
Ante la presencia de áreas con escasa presencia de árboles en la parte media y en las
orillas del cauce, surge la presencia de la pérdida de suelo y del angostamiento de la
ribera, aun siendo esta unidad de paisaje una de las más anchas de todas las que
contempla la investigación, dentro de las que ya han sido urbanizadas. Esto es muy
visible a través de la observación de la Figura 42.
Figura 42
Fotografía de evidencia de deforestación muy presente en la unidad de paisaje cinco.
Existen muchos claros dentro de esta unidad de paisaje, donde por varios metros
no existen ningún árbol ni especie herbácea que forme parte de ese ecosistema, salvo
el zacate que fue sembrado.
Erosión de la ribera
La orilla del cauce en casi toda la unidad se presente desnuda y con muchos árboles,
apenas sosteniendo sus raíces en el poco suelo que queda; se observan las entradas
del agua más allá de la geometría regular del cauce que genera cárcavas de diversidad
profundidad a los costados del cauce.
Como se observan en las fotografías de la Figura 43, las orillas del cauce en la
mayoría de esta área no existen ya vegetación que pudiera protegerla de las fuertes
corrientes, salvo las raíces al aire de muchos árboles.
154
Figura 43
Fotografías que evidencian la erosión de unidad de paisaje cinco.
La contaminación acústica es común a todas las unidades de paisaje, ya que se
da por estar situada la ribera en el centro de la ciudad, por tener en su ecosistemica vías
de comunicación y ser un área rodeada de bullicio; por ser, además, de área natural, un
pasaje comercial y en constante crecimiento.
En la Tabla 5 se presenta una breve descripción de las características de las
unidades de paisaje en estudio.
Tabla 5
Breve descripción de las características de las unidades de paisaje.
UNIDADES DE
SERVICIOS
PAISAJE
INFRAESTRUCTURA
CONDICIÓN DEL
ECOLOGÍA URBANA
URBANA
SITIO
Ninguna.
Totalmente en
Sauces, álamos,
No. 1 riberas
Basurero
(noroeste -
público,
estado de
mimosas,
noreste).
recuperación de
abandono,
guamúchiles,
metales cobre y
invadida de
inmortales, gramilla,
otros
basura,
bledos, mimosas,
componentes
escombro,
grama, guajes, palo
de cables.
animales
verde (retama).
muertos.
155
Fauna
indeseable
como ratas,
cucarachas,
moscas,
mosquitos, etc.
Cercado de
malla ciclónica
en ciertas áreas
(privadas) de las
riberas.
No. 2 ribera
Disposición de
Estadio los Dorados
Relativamente
Neems, sauces,
noroeste
desechos para
con todos los
limpia,
guamúchiles, álamos
(derecha).
la masa de
servicios para
insuficiente
muy pocos,
visitantes por
cualquier evento
presencia de
higuerillas, mimosas,
evento,
masivo
contenedores
gramilla venadillos,
estacionamient
- diversos accesos a
de basura,
pino.
o,
la ribera, malecón,
presencia de
esparcimiento
ciclovías,
muchas áreas
para la
-iluminación y botes
de deslaves por
ciudadanía,
de basura,
los taludes del
gimnasio
aspersores de jardín,
río. Área bien
gratuito para los
aparatos para
cuidada por
transeúntes,
ejercicio al aire libre,
estar
drenaje de
juegos para niños,
recientemente
aguas fluviales y
bancas,
mejorada e
negras.
estacionamiento
inaugurada y
Regulador de
para el estadio y los
con una buena
temperatura de
diversos edificios
infraestructura
los espacios
que ahí se
para desarrollar
cercanos.
encuentran, torres
actividades de
esparcimiento,
156
de condominios,
deportes,
señalamientos.
actividades
culturales al aire
libre.
No 3 ribera
Recreativos,
Acceso peatonal y
Área con
Venadillos, amapas,
noreste
regulador de
para bicicletas,
infraestructura
palo verde, naranjos,
(izquierda).
temperatura,
contenedores de
presente, pero
guanábanas, lichis,
disposición de
basura, iluminación,
con apariencia
pachiras, ceibas,
desechos.
ciclovías, aspersores
de desgaste,
guayabos, mangos,
de jardín, aparatos
falta de
neems, almendros,
para ejercicios al aire
mantenimient
cacaloxuchitl,
libre, malecón,
o con respecto a
plátanos,
acceso directo e
la poda o
huanacaxtles,
inmediato a zonas
limpieza de
álamos.
comerciales, juegos
esta,
infantiles.
mantenimiento
de las
luminarias.
Presencia de
Zonas
residenciales de
alta plusvalía en
combinación
con áreas
comerciales.
No. 4 ribera
Esparcimiento
Ágoras para eventos
derecha (sur).
familiar, y turístico,públicos, asadores
palmas, ceibas,
actividades
mangos, neems,
de carne para
Venadillos, amapas,
culturales al aireconvivencia familiar,
almendros,
libre,
malecón, juegos
huanacaxtles, álamos.
Regulador de
infantiles,
La presencia de
temperatura.
iluminación,
especies como:
157
contenedores de
abejas meliponas
basura, aspersores
beecheii beecheii
de jardín, acceso
nativas del estado y
para autos, acceso
en proceso de
inmediato a plazas
extinción, periquito
comerciales, un
catarino (Forpus
pequeño muelle,
cyanopygius),
acceso rápido a la
“iguana verde”
plaza y a cualquier
(Iguana iguana) e
lugar a donde se
“iguana prieta”
quiera ir.
(Ctenosaura
pectinata), amapa
amarilla (Tabebuia
crysantha).
No 5 ribera
Como área de
Escatopistas (rampas
Área con
Venadillos, amapas,
izquierda (sur)
asueto o
para skate),
presencia de
palmas, ceibas,
descanso para
iluminación,
mucha basura y
mangos, neems,
cualquier
contendores de
escombros en la
almendros,
ciudadano por
basura, señalización
parte del río
huanacaxtles,
ser un área
de sitios de peligro,
que se
álamos. La presencia
mucho más
ciclovías, mesitas
comunica con
de especies como:
fresca y refresca
familiares, asadores,
las vialidades
abejas meliponas
las áreas
juegos infantiles,
externas.
beecheii beecheii
cercanas,
ágoras, mayor
Se observa bien
nativas del estado y
accesible a casi
cantidad de accesos
cuidada ya que
en proceso de
a cualquier
además de estar en
acaba de ser
extinción, periquito
horario, área
diversas ubicaciones,
remozada hará
catarino (Forpus
para refrescarse
acceso directo a
unos meses. En
cyanopygius),
después de las
restaurantes, bares,
determinadas
“iguana verde”
compras, aula
centros comerciales,
horas del día se
(Iguana iguana) e
de aprendizaje
supermercados.
aprecian olores
“iguana prieta”
a drenaje en
(Ctenosaura
de diversas
158
disciplinas,
determinadas
pectinata), amapa
servicio de
áreas de la
amarilla
atención a
ribera.
crysantha).
(Tabebuia
mascotas a
través de
programas de
voluntariado,
recreación y
turismo.
La delimitación de las unidades de paisaje permitió hacer una diferenciación del área
geográfica de acuerdo a las características de la ecológia urbana, los servicios que
otorga a la ciudadanía, la infraestructura urbana que muestra y la condición del sitio
presente. Esta diferenciación permite también la identificación de la interrelación que
se da entre ellas como áreas o corredores ecológicos que permiten una continuidad
inestable pero presente entre las especies que ahí habitan o que visitan el espacio
como corredor eventual de descanso o alimentación. Esta relación entre todas las
especies presentes permite todavía la resilencia del área natural a pesar de la
infraestructura urbana presente y la serie de servicios culturales que ofrece a la
población.
3.8.6. Desarrollo de la metodología de aplicación de la encuesta de
ciudadanos
La aplicación de encuestas a ciudadanos se llevó a cabo bajo la dinámica siguiente: el
40% de la muestra fue tomada en el estudiantado de diversos niveles académicos y
visitantes de la Universidad Autónoma de Occidente que asistían a dicha institución a
realizar diversas actividades. Se tomó esta consideración, pues por la ubicación de la
institución recibe alumnos y visitantes de todas las zonas de la ciudad. El 60% restante
fue aplicado en diversas zonas donde era punto de reunión de ciudadanos de toda la
ciudad y de diversos niveles socioeconómicos.
159
Los sitios utilizados para la toma de muestras son: Catedral de la ciudad, Plaza
Fórum, Plaza Soriana, supermercado Ley Tres Ríos, paradas de autobuses en el
centro y supermercado Ley Humaya. Se analizaron los datos para encontrar el
porcentaje de representatividad de las colonias de la ciudad de Culiacán, con el
objetivo de que estuviera representado gran parte de la zona geográfica de la misma.
Tras la aplicación ex situ de la encuesta a ciudadanos de Culiacán, en diversas
ubicaciones de la ciudad tomadas al azar, caracterizadas por la gran afluencia de
ciudadanos de todas partes de la urbe. Se tomaron como lugares de aplicación:
centros comerciales (Supermercado Soriana, Plaza ley 3 ríos, Plaza Ley Humaya),
Centro de la ciudad, Plaza Fórum, Universidad de Occidente, centro de la ciudad,
diseñadas para conocer su percepción sobre las riberas del río Humaya en cualquiera
de sus márgenes se encontraron los siguientes hallazgos importantes dentro de las
aportaciones de opinión de los entrevistados. En la Figura 44 podemos observar en
globos lilas
, los lugares de alta concentración de personas donde se tomaron las
muestras de ciudadanos; con representación de globos anaranjados , se encuentran
las zonas de la ciudad a la que pertenecen los ciudadanos encuestados en la primera
fase de obtención de información sobre la ribera del río Humaya.
160
Figura 44
Representación de los puntos de la ciudad donde se realizó la toma de datos.
En la Figura 45 podemos observar la diversidad de ubicaciones geográficas de
habitación de los encuestados en los cuestionarios para ciudadanos.
Cada globo
representa alguna colonia presente en la investigación.
161
Figura 45
Representación de la localización geográfica (colonia) donde viven los ciudadanos
encuestados.
Observamos que la muestra ciudadana es muy variada con respecto a su
localización geográfica, representa gran parte de la ciudad al tomar su opinión,
permitiendo un balance de puntos de vista de la población, siendo esto expresado
como representatividad de la muestra. Apoyando la Figura 45, está la Tabla 6, donde
podemos conocer las colonias, resultado de la investigación de campo de ciudadanos.
162
Tabla 6
Representa las colonias dentro de la ciudad de Culiacán a las que pertenecen las
personas de la encuesta ciudadana.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
UBICACIÓN
Punto 1
Punto 5
Punto 10
Punto 11
Punto 12
Punto 13
Punto 14
Punto 15
Punto 16
Punto 17
Punto 18
Punto 19
Punto 20
Punto 21
Punto 22
Punto 23
Punto 24
Punto 25
Punto 26
Punto 27
Punto 28
Punto 29
Punto 30
Punto 31
Punto 32
Punto 33
Punto 34
Punto 35
Punto 37
Punto 38
Punto 39
Punto 40
Punto 41
Punto 42
Punto 43
Punto 44
Punto 45
Punto 46
Punto 47
Punto 48
Punto 49
Punto 50
Punto 51
Punto 52
Punto 53
Punto 54
Punto 56
Punto 57
Punto 59
Punto 60
COLONIA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE OCC.
COL. 4 DE MARZO
COL 10 DE MAYO
COL. 21 DE MARZO
5 DE FEBRERO
COL. GPE.VICTORIA
COL. 5 DE MAYO
COL. 6 ENERO
FRACC. ACUEDUCTO
COL. ADOLFO LÓPEZ MATEOS
COL. AGUSTINA RAMIREZ
FRACC. ALAMEDAS
FRACC. LOS ALAMOS
COL. JORGE ALMADA
FRACC. ALTURAS DEL SUR
COL. AMISTAD
FRACC. LOS ANGELES
COL. AURORA
COL. BACHIGUALATO
FRACC. BALCONES DELVALLE
COL. INFONAVIT BARRANCOS
POBLACION BELLAVISTA
COL. BRISAS DEL HUMAYA
COL. BUENAVISTA
COL. BUENOS AIRES
COL. BUGAMBILIAS
RESID. CAMINO REAL
COL. LA CAMPIÑA
COL. CANACO
COL. CAÑADAS
FRACC. COUNTRY DEL RIO
FRACC. CAPISTRANO
FRACC. CARLOS V
LOS CEDROS
CENTRO de la CIUDAD
COL.CHAPULTEPEC
COL.CHAPULTEPEC del RÍO
COL.CHULAVISTA
COL. CNOP
FRACC. COLINAS DE LA RIVERA
FRACC. COLINAS DEL BOSQUE
FRACC.COLINAS DEL REY
FRACC. LA CONQUISTA
FRACC. CORSA
COUNTRY ALAMOS
COLONIA CTM
CULIACANCITO
FRACC. DANUBIO/TERRANOVA
FRACC. DEL PEDREGAL
COL. DÍAZ ORDAZ
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
89
90
91
92
93
94
95
96
97
98
99
100
UBICACIÓN
Punto 61
Punto 62
Punto 63
Punto 64
Punto 65
Punto 66
Punto 67
Punto 68
Punto 70
Punto 71
Punto 72
Punto 73
Punto 74
Punto 75
Punto 76
Punto 77
Punto 78
Punto 79
Punto 80
Punto 82
Punto 84
Punto 85
Punto 86
Punto 87
Punto 88
Punto 79
Punto 80
Punto 83
Punto 84
Punto 85
Punto 86
Punto 87
Punto 88
Punto 89
Punto 90
Punto 91
Punto 92
Punto 93
Punto 94
Punto 95
Punto 96
Punto 97
Punto 98
Punto 99
Punto 100
Punto 101
Punto 103
Punto 104
Punto 105
Punto 106
COLONIA
CAMPO EL DIEZ
COL. EL MIRADOR
EL TAMARINDO
COL. EMILIANO ZAPATA
FRACC. ESPACIOS BARCELONA
COL. FELIPE ANGELES
COL. FERROCARRILERA
FRACC. FINISTERRA
COL. FOVISSTE CHAPULTEPEC
FRACC. PROVIDENCIA
FRACC. LOMAS DE SAN ISIDRO
COL. ALFONSO G. CALDERON
COL. GABRIEL LEYVA
COL. GUADALUPE VICTORIA
COL. GUADALUPE
COL. HIDALGO
COL.HORIZONTES
COL. LAS HUERTAS
COL. HUMAYA
COL. IGNACIO ALLENDE
COL. INDUSTRIAL PALMITO
COL. INDUSTRIAL BRAVO
COL. INFONVIT SOLIDARIDAD
FRACC. ISSTESIN
JARDINES DEL VALLE
COL. JUAN DE DIOS BATIZ
COL. JUNTAS DE HUMAYA
RESIDENCIAL LA PRIMAVERA
FRACC. LA PUERTA
FRACC. LAS AMERICAS
INF. LAS FLORES
FRACC. LAS GLORIAS
PRIV. LAS MORAS
FRACC. LOS LAURELES
COL. LAZARO CÁRDENAS
COL. LIBERTAD
FRACC. LOS LIRIOS
COL. LOMAS DEL BLVD.
FRACC. LOMAS DEL SOL
FRACC. LOS ALMENDROS
FRACC. LOS ARCOS
COL.LOS PINOS
COL. MARGARITA
FRACC. MISIONES
FRACC. MONTECARLO
COL. MORELOS
COL. NAKAYAMA
COL. NUEVO CULIACAN
FRACC. NUEVA VIZCAYA
COL. PLUTARCO ELIAS CALLES
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
UBICACIÓN
Punto 107
Punto 108
Punto 109
Punto 110
Punto 111
Punto 112
Punto 113
Punto 114
Punto 115
Punto 116
Punto 117
Punto 118
Punto 119
Punto 120
Punto 121
Punto 122
Punto 123
Punto 124
Punto 125
Punto 126
Punto 127
Punto 128
Punto 129
Punto 130
Punto 131
Punto 132
Punto 133
Punto 134
Punto 135
Punto 136
Punto 137
Punto 138
Punto 139
Punto 140
Punto 141
Punto 142
Punto 143
Punto 144
Punto 145
Punto 146
Punto 147
COLONIA
FRACC. PORTAFE
FRACC. PORTALEGRE
FRACC. PRADERA DORADA
COL. PROGRESO
COL. LAS QUINTAS
COL. RAFAEL BUELNA
FRACC. RANCHO CONTENTO
COL. RECURSOS
RESIDENCIAL VALENCIA
COL. REVOLUCION
FRACC. RINCON DE LAS PALMAS
FRACC. RINCON REAL
FRACC. RIVERAS DEL HUMAYA
COL. ROSARIO UZARRAGA
FRACC. SAN AGUSTÍN
COL. SAN RAFAEL
FRACC. STA. AYNES
FRACC. VILLA SANTA ANITA
FRACC. SANTA FE
FRACC. SANTA ELENA
FRACC. STANZA CORCEGA
FRACC.STANZA TORRALBA
FRACC. STANZA TOSCANA
FRACC.STASE
FRACC. STASE III
FRACC. TERRANOVA
COL. TIERRA BLANCA
FRACC. TRES RIOS
FRACC. UNIVERSITARIOS
FRACC. URBIQUINTAS VERSALLES
FRACC. URBIVILLAS
FRACC. VALLE ALTO
FRACC. VALLE DORADO
FRACC. VILLAS DEL RIO
FRACC. VILLA BONITA
VILLAS DE REYES
FRACC. VILLA DORADA
FRACC. VILLA FONTANA
FRACC. VILLA SATELITE
FRACC. VILLA UNIVERSIDAD
FRACC. VILLAS DEL REAL
Detectamos la coincidencia de 119 diferentes colonias ubicadas en gran
extensión de la ciudad que visitan las riberas del río Humaya, incluyendo también
comunidades aledañas como la Loma de Rodriguera y Aguaruto.
En la Figura 46 está representada la ciudadanía que se permitió darnos su
opinión, representada con globos verdes , aquellos que visitan el espacio, pero que
no son usuarios de este, puesto que se estableció para interés de esta investigación
que los ciudadanos visitaran el espacio mínimo dos veces por mes, porque de esta
forma el ciudadano va generando rutinas y lazos emocionales con el espacio que visita
en la mayoría de los casos. Representado con globos amarillos
, los que son usuarios
163
del espacio. Observando la distribución geográfica de los usuarios y no usuarios, no
encontramos una delimitación específica para que las personas visiten la ribera.
Figura 46
Representación de la localización geográfica de ciudadanos no usuarios y usuarios de
la ribera del río Humaya.
3.8.7. Desarrollo de la observación participativa en el uso del entorno
ripario
A fin de encontrar los horarios de observación idóneos de uso de la ribera, se realizó
un monitoreo en los días lunes, miércoles y viernes, por considerarlos como los días
representativos de la semana laboral (para observar si había un patrón de uso parecido
entre ellos); además se monitorearon el sábado y domingo (fin de semana por
considerarse de alta afluencia, y tal vez con un patrón similar de comportamiento en la
afluencia).
164
En esta observación rápida tratamos de encontrar si había presencia de
usuarios en los diversos horarios monitoreados que incluían las horas siguientes: a
partir de las 6:00 am a las 20:00 pm. Se estimó el horario mencionado, ya que mediante
un ejercicio de observación se percibió que la afluencia es mayor en dichos horarios,
además que el usuario regular no asiste a horas extremas del día y se mueve entre
horarios un poco antes de las 20:00 horas por cuestión de iluminación y visibilidad en
el espacio.
En las fotografías de las Figuras 47, 48, 49 y 50 se observa el uso del espacio
en determinadas horas del día, se presentan como evidencias del monitoreo. Se
considerarán muestras fotográficas por no poder presentar todo el álbum fotográfico
de la investigación. Presentaremos más evidencias en los anexos fotográficos.
Figura 47
Horario de observación 6:46:27pm, 26-11-2019, UP3.
165
Figura 48
Horario de observación 5:14pm, 26-11- 2019, UP 3.
Figura 49
Horario de observación 7:40 pm, 26-11-2019, UP3.
Figura 50
Horario de observación 7:49 pm, 26-11-2019, UP3.
166
Para la detección de los horarios más favorables en el proceso de encuestado
de usuarios de la ribera del río Humaya, se realizó el monitoreo en ambas riberas del
río, representadas para esta investigación como UNIP2, UNIP3, UNIP4, UNIP5 en
diversos momentos dentro de la misma. Se encontró, después del análisis del
monitoreo de todos los días de la semana, que los horarios con mayor afluencia son
entre las 6:00 am y las 9:00 am al que consideraremos como turno matutino, y en los
horarios de 16:30 a 19:00 pm como turno vespertino. En los fines de semana podría
empezar la afluencia un poco más fuerte, aproximadamente a las 6:30 am; se anotó
que después de estos horarios también se pueden encontrar usuarios, pero con menor
regularidad y asiduidad.
Posterior a este ejercicio de ubicación de horarios y afluencia, se desarrolló el
monitoreo de las riberas del río Humaya aportando una serie de datos enriquecedores
para la investigación.
En el periodo establecido para la observación de la afluencia de usuarios en las
diversas unidades de paisaje UNIP2, UNIP3, UNP4, UNIP5 determinadas para la
investigación; desafortunadamente se presentaron condiciones climatológicas poco
favorables para la revisión, ya que estaban pronosticadas lluvias muy fuertes toda la
semana, fenómeno que en realidad se dio a partir del miércoles 27 de noviembre hasta
el viernes 29 de noviembre por la noche. Estas condiciones afectaron la afluencia de
usuarios en los días que se presentaban fuertes nublados: domingo 24, lunes 25 y
martes 26 noviembre. Por lo tanto, la investigación se retomó en los días que las
condiciones meteorológicas fueron las idóneas para el uso de la ribera. Se realizó la
medición de la afluencia logrando los hallazgos siguientes en un día en particular, es
importante hacer notar que este mismo registro se llevó para todas las unidades de
paisaje en los diversos turnos mencionados anteriormente; se muestra la Tabla 7 para
cuestión de familiarización con la dinámica de trabajo. En la presentación de resultados
se expone el comportamiento de cada una de las unidades a través de gráficas.
167
Tabla 7
Recurrencia de usuarios en UNIP3.
RECURRENCIA UNIP 3 (Observación frente a Estadio los Dorados, Domingo 24
Noviembre 2019, MATUTINO
No.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
Hora Usuarios No. Hora Usuarios No. Hora Usuarios No. Hora Usuarios
06:53
12
18 07:29
14
34 08:02
14
50 08:36
1
06:55
5
19 07:32
13
35 08:03
5
51 08:37
1
06:58
4
20 07:36
9
36 08:04
8
52 08:38
3
07:02
4
21 07:39
7
37 08:05
8
53 08:40
1
07:04
15
22 07:40
3
38 08:09
8
54 08:41
1
07:06
3
23 07:42
10
39 08:12
5
55 08:45
1
07:08
4
24 07:45
3
40 08:14
2
56 08:47
12
07:11
4
25 07:46
5
41 08:15
4
57 08:50
1
07:13
4
26 07:49
6
42 08:16
5
58 08:52
1
07:14
5
27 07:50
3
43 08:18
1
59 08:54
3
07:16
5
28 07:51
13
44 08:20
2
60 08:55
2
07:17
4
29 07:53
5
45 08:24
2
61 08:56
2
07:18
5
30 07:55
3
46 08:27
3
62 08:59
3
07:19
1
31 07:57
1
47 08:30
3
63 09:00
1
07:22
17
32 07:58
4
48 08:32
1
07:25
11
33 07:59
7
49 08:34
7
TOTAL 320
PROMEDIO 5 PERSONAS X MIN
La gráfica representada en la Figura 51 reproduce el comportamiento que
tuvieron los usuarios dentro de los parámetros de tiempo de las 7:00 am a 9: am. Esta
gráfica la mostramos para ejemplificar el comportamiento sólo de una unidad de
paisaje, ya que posteriormente mostraremos con detalle cada una de las gráficas que
refiera esos comportamientos en las unidades de paisaje.
168
Figura 51
Comportamiento de uso de la UNIP3.
Las Figuras. 52, 53, 54, 55 exponen fotografías que representan diversos horarios
dentro del monitoreo rápido en la unidad de paisaje 3, mostrando solamente evidencia
de esta unidad para una familiarización con la dinámica.
Observación domingo 24/11/2019, 6:53 am
Figura 52
Horario de observación 6:53 am 24/11/2019, UP3.
169
Figura 53
Horario de observación 6:53 am 24/11/2019, UP3.
Figura 54
Horario de observación 7:09 am 24/11/2019, UP3.
Figura 55
Horario de observación 9:52 am 24/11/2019, UP3.
170
3.9. Estrategia de análisis de datos
Una vez iniciado el trabajo de campo para la recolección de datos a través de la guía
de observación, entrevistas a profundidad, encuestas a ciudadanos y usuarios de la
ribera del Humaya, continúa la identificación de conceptos que surgen de los datos.
El cuerpo informativo de la investigación deriva de 6 fuentes: la primera lo
representan las notas de observación de campo de la ribera, elaboradas tras los
recorridos de reconocimiento de esta para observar sus características. La segunda
fuente de información son las guías de observación llevadas durante 5 días (tres
laborables y fin de semana), para establecer un patrón de uso del espacio. La tercera
fuente resulta de la transcripción de las entrevistas a profundidad a expertos en la
materia. La cuarta fuente de las entrevistas realizadas a los ciudadanos. La quinta
fuente de información las entrevistas realizadas a los usuarios de la ribera. La sexta
fuente las fotografías tomadas para apoyar lo observado.
Las notas de observación de campo para establecer una clasificación de
trabajo, definidas como unidades de paisaje, se vaciaron identificando las diferencias
encontradas en cada área geográfica observada a través de los criterios de uso de
suelo, infraestructura urbana, especies florísticas y faunísticas, clasificándolas, así
como unidades de paisaje del uno hasta el cinco.
Para estructurar las respuestas de los ciudadanos y los usuarios y organizar el
análisis del contenido se empleó el método de indexación manual, tomando en cuenta
la frase-testimonio como unidad de análisis (Arksey y Knight, 1999). Se consideró todo
el conjunto de frases-testimonio de los participantes para su codificación. Cada frase
diferente se anotó y se agrupó con otras parecidas, asignándosele al conjunto la
etiqueta con la que se acomodara mejor, para posteriormente los grupos que
surgieran, sirvieran para presentarse como respuestas más precisas, ofrecidas por los
encuestados, obteniendo de esta forma en consideración todos los puntos de vista
expresados por los usuarios y ciudadanos,
Según Strauss y Corbin (2002), la creación de elementos o temas de análisis
cualitativo puede fundamentarse en una lista de códigos creados anteriormente o
171
crearse sobre la marcha. Posterior a la agrupación de las respuestas obtenidas, se
aplicaron procesos aritméticos y estadísticos sencillos, para obtener la frecuencia de
las diversas respuestas a través del uso del software Excel y, posteriormente, generar
las gráficas de los resultados.
El análisis de las transcripciones de las entrevistas a profundidad se inició al
precisar la información relevante y lograr la clarificación de puntos clave dentro de la
información. Estas entrevistas a factores clave sirvieron para obtener información
desconocida, precisa y con gran valor para la investigación que apoyaran los objetivos
y ofrecieran posibles soluciones junto con otros resultados. En los resultados de las
entrevistas semiestructuradas adicional a la aportación de los puntos de vista de los
especialistas, se realizó una identificación de especies florísticas endémicas no
presentes en la actualidad, pero que formaban parte de ese entorno natural y que, por
los efectos de la urbanización, ya no se encuentran ahí.
172
CAPÍTULO IV
Capítulo IV. Análisis y discusión de los resultados
En este capítulo se presenta los datos más significativos que se obtuvieron de la
investigación realizada, junto con su interpretación basada en las aportaciones de los
autores que participan a través de sus palabras en el desarrollo de la misma. Tratando
de presentarlos de la manera más sencilla a través de la significación de fotografías,
gráficas, figuras que apoyan los resultados.
4.1. Resultados
Las riberas del río Humaya es un espacio natural presente dentro de la ciudad de
Culiacán, bello y capaz de expresar por sí solo la grandeza de la naturaleza a pesar
de la intervención del hombre en su desarrollo. En la intención de proteger un espacio
natural de gran importancia para la sobrevivencia de la ciudad, se aplicarán una serie
de instrumentos (observación, entrevistas a profundidad, encuestas a ciudadanos
(visitantes, encuestas a usuarios), para obtener los resultados necesarios que apoyen
esta investigación, con el propósito de exponer una propuesta para rehabilitar y
mantener en buenas condiciones ecológicas el espacio natural.
4.1.1. Resultados del objetivo 1:
Definir la importancia ecológica de las riberas del río Humaya para el bienestar general
de la población en la ciudad de Culiacán. De esta forma, también se reconocerán
cuáles son los procesos de degradación del ecosistema ripario y cómo son percibidos
por los usuarios.
4.1.1.1. Resultados de la importancia ecológica de las riberas del
Humaya para la ciudad de Culiacán
El bosque ripario del Humaya aporta los servicios siguientes a la ciudad de
Culiacán:
• Autodepuración de las aguas.
• Aportación de agua superficial y profunda.
• Desagüe fluvial y de aguas negras.
174
• Aumentan además la infiltración en las áreas de inundación.
• Biodiversidad de especies de flora y fauna.
• Base de la cadena alimentaria de los cuerpos de agua.
• Control de biológico.
• Polinización.
• Generación de recursos forestales y económicos.
• Evita la erosión de las orillas del cauce.
• Cortinas protectoras de contaminación.
• Cortinas de absorción del ruido.
• Control de la temperatura.
• Retarda y reduce la escorrentía superficial.
• Son sumideros de carbono.
• Protector de rayos ultravioleta.
• Utilización del exceso de nutrientes, abonos y desechos domésticos (fósforo
y nitrógeno).
• Atrapan los sedimentos y otros contaminantes que se desprenden de los
suelos descubiertos o suelos de cultivos.
• Protegen los cuerpos de agua.
• Generadores de alta plusvalía.
• Recursos medicinales.
• Bioindicadores áreas de riesgo para la construcción de centros de población,
al tratarse de terrenos inundables.
• Servicios culturales: valores religiosos y espirituales, bienestar físico y
emocional, conocimiento tradicional y formal, inspiración, valores estéticos,
relaciones sociales, sentido de lugar, valores de patrimonio cultural,
recreación y ecoturismo.
• Educación ambiental y desarrollo de conocimiento académico.
• Proveen de hábitat a cientos de especies endémicas y especies migratorias.
• Disminución de la temperatura de las aguas del cauce permitiendo el
desarrollo de mayor cantidad de especies por el equilibrio que genera.
175
• Son corredores biológicos, vía para el desplazamiento de la vida silvestre de
un parche de vegetación a otro.
• Y algunos más que por ignorancia del investigador no estuvieran descritos.
Los ríos y sus riberas son las áreas naturales que mayor cantidad de beneficios
económicos, ambientales, paisajísticos, psicológicos y sociales aportan a las ciudades
por donde fluyen y a todos los ecosistemas que impactan a su paso, y que son parte
de ellos.
4.1.1.2. Resultados de la observación de la degradación presente en
la ribera del Humaya
En la investigación al observar detalladamente cuáles son los procesos de
degradación del ecosistema ripario, se pudo encontrar que los procesos presentes
son:
• Abandono de la unidad de paisaje uno, por ser una parte de la ribera que no
se encuentra urbanizada para el mejoramiento y uso de la población, sino
que es subutilizada como depósito de desechos de la población y de las
mismas autoridades del estado.
• Contaminación del cauce por fluidos, ya que la disposición de los
desechos líquidos de ciertos negocios, actividades domésticas o cierto tipo
de desagües es oculta o pasa inadvertida para la mayoría de las personas a
pesar de ser muy evidente.
• Contaminación por residuos sólidos (basura). La ribera es muy afectada
por la presencia constante de basura originada por los transeúntes que lo
visitan, además de la generada en los actos masivos en el propio espacio y
por las personas que trabajan en las construcciones de las riberas y los de
las unidades habitacionales del espacio.
• Eutrofización de ciertas zonas del cauce por la disposición de residuos
orgánicos e inorgánicos de manera inadvertida, como el fosfato presente a
través de los desechos domésticos y agrícolas o en la creencia de muchos
habitantes de que todas las aguas que recibe el río tienen un tratamiento para
176
la no afectación de este, sin embargo, no está presente realmente en gran
parte de las aguas que recibe.
• Impermeabilización y compactación de suelos a través de la construcción
excesiva en la ribera procedente del desarrollo urbano constante de la zona,
generada por la alta plusvalía derivada del alto valor paisajístico de la zona
como área residencial, comercial y turística. El suelo de la ribera no es
observado como un recurso natural, el cual no es fácilmente reconocido por
autoridades y ciudadanía en su valoración como riqueza natural, por no estar
el humano en contacto permanente con él como recurso de producción por
estar dentro de la ciudad donde sólo se consume y no se producen las
materias primas, como sucede en las áreas rurales.
• Deforestación de la ribera para ser ajardinada en un proceso de
mejoramiento para convertirlo en Parque Las Riberas, no considerando la
protección de las especies endémicas presentes al no ser tan perceptibles
tal vez para el usuario, porque de alguna manera le han introducido la idea
de que es un parque considerado como jardín y no como un río, que es todo
un sistema natural, que para su sobrevivencia requiere ciertos elementos que
permiten el equilibrio y la productividad del espacio para el bien de sí mismo
y de la propia ciudad que forma parte de ese ecosistema que afecta sin
entender y atender la relación de dependencia que tiene con él y que afecta
a la biodiversidad de especies florísticas y faunísticas endémicas del espacio
al dejar de proveer de alimento, sombra, lugares de descanso y hábitat.
Notando que la ausencia de árboles hace que se pierda la continuidad
longitudinal, afecta la temperatura del cauce y, por ende, de los microclimas
acuáticos y terrestres, afectando todas las relaciones entre los elementos de
los ecosistemas.
• Impacto por presencia de especies exóticas invasoras en la ribera,
compitiendo con las especies endémicas, pero ganando terreno por su
capacidad de adaptación a los espacios de forma más rápida que las
especies lugareñas.
177
• Erosión y deslizamiento de taludes, que se da como resultado de la
deforestación, el angostamiento de la ribera por los cambios de uso de suelo
y las rectificaciones de la que ha sido presa el río y de las cuales
generalmente los habitantes no son partícipes ni comprenden las actividades
que las producen, citando las autoridades que son para la mejora de la
ciudad, además de los procesos que se dan naturalmente dentro de las
riberas que producen también la degradación mencionada.
• Contaminación lumínica. La iluminación artificial donde nunca la había
habido, es una intrusión a los procesos naturales; especies que son
fascinadas por la luz en el momento de la reproducción, incidencia en la
actividad migratoria, pérdida de defensas contra depredadores, súper
población de depredadores y desequilibrio en poblaciones, aislamiento, etc.,
son afectaciones que hace una iluminación inadecuada en un área natural.
• Contaminación odorífera por la presencia de malos olores presentes en
ciertas zonas del río en determinados horarios del día, en ciertas temporadas
del año o a veces constante; otras veces esporádicamente causado por la
disposición de aguas negras o elementos en descomposición o por el alto grado
de contaminación y de olores fuertes resultantes de la recuperación de metales
de cables eléctricos, a la vista de las autoridades y a veces de los propios
usuarios, sin haber un proceso de limitación de esta tarea tan contaminante.
• Contaminación acústica común a todas las unidades de paisaje, ya que se
da por estar situada la ribera en el centro de la ciudad, es una zona en constante
desarrollo por tener en su ecosistemica vías de comunicación de las más
transitadas de la ciudad y ser un área rodeada de bullicio, puesto que es un
área natural rodeada de los pasajes comerciales y turísticos más visitados de
la ciudad.
Los hallazgos observados en estos procesos de degradación de la ribera del
Humaya, son causados por la excesiva urbanización de la zona, catalogada como una
de las de más alta plusvalía de la ciudad. La desmedida presencia de desagües
fluviales y aguas negras que van a dar al río, la presencia cada día mayor de negocios
que generan altas cantidades de basura, de la cual no se hacen responsables, el alto
178
grado de invasión del humano no sólo en la edificación sino en la generación de ruido
permanente a través del desarrollo de obra o en su defecto por actividades cotidianas
de un espacio asignado como área de esparcimiento. El proceso de ajardinamiento
aplicado a la ribera como medio de atracción de la población, hizo desaparecer
especies de árboles necesarios en el espacio natural, ya que disminuyó en gran
proporción la sombra en la ribera afectando su equilibrio y con ello también los
espacios utilizados por varias especies para su resguardo y desarrollo. A pesar de ser
planteada la urbanización del río en un aparente respeto ambiental, según la
documentación descrita en el proyecto Parque Las Riberas, el desarrollo real deja
mucho que desear con respecto al conocimiento del espacio o la comprensión de su
dinámica vital en un entorno natural-urbano como es la ribera, precisamente por su
ubicación tan especial para todos.
4.1.2. Resultados del objetivo 2:
Identificar los principales usos que la ciudadanía desarrolla dentro de la ribera del río
Humaya, así como reconocer la perspectiva de estos con respecto a la valoración del
uso que le dan a la ribera del río Humaya y su relación con su estado de degradación.
4.1.2.1. Resultados de las encuestas a ciudadanos
La población urbana de la ciudad de Culiacán es 796,633 habitantes; en los hallazgos
obtenidos a partir de los puntos de vista de los ciudadanos, nos podemos dar cuenta
que para la mayoría de la población representada por el 89.33% de la muestra general,
reconoce que su ciudad está localizada bajo el abrigo de 3 cauces que le dan nombre
a la ciudad.
En la pregunta número 2, se plantea: ¿Conoce la ribera del río Humaya?
Continuando la revisión de estas aportaciones de los ciudadanos, encontramos
también que 727,564 personas que representan el 91.33% de la población de los
entrevistados conoce o alguna vez ha visitado la ribera en cuestión. Esto lo podemos
revisar también en la Tabla 8 que a continuación se presenta.
179
Tabla 8
Porcentaje de conocimiento de la ribera del Humaya.
PRE-2
Total gral.
CONOCE LA RIBERA
1
274
2
26
300
PORCENTAJE
91.33% Sí, conocen la ribera
8.67% No, conocen la ribera
De acuerdo con la información proporcionada por cada encuestado de la
periodicidad de visita a la ribera, encontramos los datos siguientes que nos revelan su
asiduidad al espacio, mostrados a través de la Tabla 9.
Tabla 9
Porcentaje de asiduidad del ciudadano a la ribera del Humaya.
La investigación ciudadana nos marca que 661,205 personas que representan
el 83 % de la población de la misma visita o ha visitado el espacio y que solamente
135,427 personas que representan el 17 % de la población encuestada, nunca visita
o ha visitado el espacio en cuestión. Esto podemos revisarlo al detalle en la Tabla 9.
De acuerdo con los resultados obtenidos de las encuestas, observamos que
gran proporción de la población entrevistada, es decir, el 83% visita o ha visitado
alguna vez la ribera del río Humaya. Para el interés de esta investigación
consideraremos como usuarios del espacio únicamente a todos aquellos que visiten
las riberas con la periodicidad siguiente:
180
• Diario.
• 1 vez al menos por semana.
• 2 veces por semana.
• 3 veces por semana.
• 4 veces por semana.
• 2 veces al menos por mes (1 vez cada 15 días); esta frecuencia es distante
en el uso, pero de interés para la investigación, ya que se estima que esta
periodicidad genera en el ciudadano disciplina constante, apropiamiento del
espacio y forma parte de su estilo de vida.
Se encontró que de todos los ciudadanos que han visitado la ribera —132,798,
representan el 16.67%—, son en realidad verdaderos usuarios de la misma por su
asiduidad de uso al espacio. Hallazgos presentados a través de la Tabla 10.
Tabla 10
Porcentaje de usuarios reales de la ribera del Humaya.
USUARIOS REALES DE LA RIBERA
Periodicidad
Frecuencia
1=diario
5
1.67%
2= 1 vez x sem
30
10.00%
3=2vez x sem
9
3.00%
9=3 vez x sem
4
1.33%
4=4vez x sem
1
0.33%
10=Al menos 2 vez x mes
1
0.33%
TOTAL
50
16.67%
Pregunta número 4, plantea: ¿En qué se desplaza a la ribera el ciudadano?
De acuerdo con los resultados de las aportaciones de los visitantes, se
desarrolló la Tabla 11, donde podemos observar los medios de transporte utilizados
por la ciudadanía para llegar a la ribera del Humaya.
181
Tabla 11
Medios de desplazamiento de la ciudadanía a la ribera del Humaya.
Dentro de las formas de desplazamiento más utilizada por los ciudadanos,
encontramos que es el automóvil uno de los medios más utilizados, pues presenta el
54.67 % de los medios utilizados; encontramos también el uso del transporte público,
representado por el 12.33%, seguido por la caminata que les permite llegar al espacio
y utilizar el mismo espacio para seguir haciendo algún tipo de deporte. En otros casos
la bicicleta es un medio muy usado para ser un medio de hacer deporte dentro del
área, representado por el 3%, pero no como medio de transporte a la ribera, sino que
son llevadas en carros para hacer deporte dentro del área. El 33% está representado
por aquellas personas que llegan al espacio corriendo y salen corriendo del mismo
para llegar a sus hogares.
Es de importancia conocer de manera general que es lo que motiva o, caso
contrario, desmotiva al ciudadano para visitar un área de recreación como la ribera del
Humaya.
En la pregunta 5, se plantea: ¿Qué lo motiva o desmotiva a venir a la ribera
del río Humaya? (mencionar 2 o 3 motivos).
182
Dentro de las causas encontradas en las menciones de los ciudadanos que los
desmotivan para utilizar las riberas del río Humaya, encontramos fundamentalmente 4
razones básicas:
1) Lejanía,
2) No es atractivo para la persona,
3) La falta de tiempo por que realiza otras actividades y
4) El descuido que dicen tener la zona de ribera.
Según mencionan los entrevistados, estos elementos generan en ellos la no
disposición a visitar el espacio natural o hacerlo con mayor asiduidad.
Al igual que encontramos causas que desalientan a las personas a visitar el
espacio ripario, también encontramos las causas que motivan a los ciudadanos a
visitar las riberas y las encontramos representadas en Tabla 12.
Los ciudadanos de Culiacán disfrutan este espacio en la mayoría de los casos
y son motivados a visitarlo por diversas razones; mencionaron 416 elementos que los
moviliza a visitar la ribera. Mencionaremos los que tiene mayor valor en los
ciudadanos: en primer lugar, encontramos que es la convivencia familiar un espacio
natural donde pueden realizar diversas actividades al aire libre, como (jugar, picnic,
carne asada, cumpleaños, etc.), presente con 94 menciones. Le sigue el hecho de que
los ciudadanos gustan del contacto con la naturaleza, que está presente con 71
menciones dentro de las opiniones obtenidas; seguimos con un elemento importante
para la ciudadanía, según su punto de vista, representado por elemento natural que
es la belleza del espacio mencionado 42 veces por los entrevistados. Posteriormente
combinan las compras con los espacios naturales, dado que las riberas albergan
supermercados y centros comerciales en sus riberas, muy visitado por las familias de
Culiacán, logrando 33 menciones en los encuestados.
Por ser una ribera ubicada en el centro de la ciudad y rodeada de urbanismo
comercial, la gente la utiliza como espacio de alimentación reflejada en 30 menciones;
21 de los encuestados mencionaron que lo que desarrollan en las riberas es ejercicio
por lo que es el motivo de su vista, a la vez que 18 de ellos mencionan que la actividad
183
que ellos desarrollan es caminar y es el motivo de la visita al río. 17 menciona que el
motivo de atracción es la tranquilidad que les ofrece el espacio del río, apoyada por 12
menciones donde marcan los ciudadanos su gusto por el aire puro y fresco que les
proporciona la ribera. Los eventos culturales que se dan dentro de las riberas son
también un elemento motivante para que la población visite la ribera y un atractor
también es la ciclovía que los ciudadanos buscan para practicar ciclismo seguro;
recibió 9 menciones. En la Tabla 12 podemos observar todas las motivaciones
declaradas por los ciudadanos para su visita a la ribera, presentando la
correspondencia de porcentaje con base en la frecuencia de respuesta.
Tabla 12
Motivaciones de los ciudadanos para visitar la ribera del río Humaya.
Para observar de una manera panorámica la representación de los motivos,
tenemos la Figura 56, representando los motivos más importantes expresados por los
ciudadanos para visitar la ribera del río Humaya. Para el caso de esta investigación se
define el término recreación, considerando cualquiera de estas actividades: el
esparcimiento, entretenimiento, distracción, diversión y recreación, tal cual sea
184
nombrada por el ciudadano. Entre los motivos que encontramos están: esparcimiento
(4), entretenimiento (2), distracción en espacio natural (5), diversión (5), recreación (7).
Figura 56
Motivos por los que visitan la Ribera del Humaya.
Motivos por los que visitan la Ribera del Humaya
Convivencia familiar y
amigos (espacio
natural )
31.33%
Eventos
culturales(EXPOSICIO
NES, CONCIERTOS)
Aire puro y fresco
3%
3%Tranquilidad
5%
Caminar
5%
Ejercicio
6%
Comer
9%
Contacto con la
naturaleza(interactuar
con ella, x sus arboles,
Te sientes alejado de
la cd. , aunque estes
dentro de ella)
23.67%
Centros comerciales
(compras y
esparcimiento)
10%
BELLEZA del
PAISAJE(del rio, y
áreas verdes)
12%
La pregunta número 6 cuestiona: ¿Cuál es el uso que cree que las personas le
dan a este espacio?
Los hallazgos encontrados con respecto al uso y a la creencia sobre el uso para
aquellos que la conocen, pero no la visitan, están representados en la Tabla 13. Para
la comprensión de esta, definimos el término recreativo como el adjetivo que alude a
aquello que ofrece recreación (entretenimiento, diversión o distracción). En el término
185
recreativo se incorporaron los puntos de vista del ciudadano que corresponden al
mismo según su definición, como: esparcimiento (24), entretenimiento (7), distracción
(5), diversión (14). Recordemos que las áreas recreativas son zonas públicas de frágil
acceso que están acondicionadas para proporcionar servicios básicos para el uso
recreativo de los espacios naturales.
Tabla 13
Usos que le dan los ciudadanos a la ribera del río Humaya.
En la pregunta número 7: ¿Cuáles son los principales problemas que detecta
en la ribera?
Encontramos que el principal indicador presente es el de la contaminación del
río y de la ribera con plásticos y basura, al recibir 87 menciones de los ciudadanos,
mostrando con ello cierta preocupación por el estado del espacio utilizado. El elemento
siguiente es la inseguridad reflejada en 57 menciones de los ciudadanos, aludidas a la
no presencia de personal policiaco en la mayoría de los horarios, apoyados por 22
menciones referentes a debe de haber vigilancia en movimiento constante en toda la
ribera durante todo el día que se use el espacio natural; esta condición es agravada
por 33 menciones donde la iluminación es uno de los factores que según el sentir del
ciudadano también hace que se sientan inseguros. Otro elemento considerado de
186
importancia entre los ciudadanos es la falta de mantenimiento, porque mencionan que
aparte de dar mala impresión, hace que la hierba crezca y no permita tener visión a
distancia del espacio natural, permitiendo la cobertura de personas que tal vez
quisieran hacer algún daño a los transeúntes. Notamos cierta preocupación de un
grupo de población con respecto al cuidado y conservación del espacio apoyada por
20 menciones ciudadanas. Algunos consideran que la afluencia escasa es un
problema porque les genera inseguridad cuando van al área recreativa y a la vez hay
quienes disfrutan del espacio sin representar ningún tipo de problema para ellos ni
para otros de las personas que lo pudieran visitar; estos representado por 17
menciones.
Las inundaciones o ser terreno inundable fueron mencionados por (13)
personas que consideran que genera problemas para realizar sus actividades en la
ribera por la presencia de encharcamientos en la ribera o inundación en sus propias
casas o negocios por tener cercanía con la ribera y también en otros espacios no tan
cercanos, pero que confluyen con algún elemento como terrenos bajos, arroyos, etc.
El vandalismo es considerado como un medio que no permite el desarrollo de
actividades dentro de las riberas, ya que fue mencionado por 13 personas. De los
entrevistados, 11 consideraron no tener argumentos para decir que había problemas
en las riberas. Las demás observaciones de ciudadanos, como falta de
estacionamiento (8), personas consumiendo sustancias ilícitas (7), puesto de primeros
auxilios (6), contaminación del río por los drenajes (6), condiciones referentes al río
como moscos (6), calor (5), falta de árboles (5) se presentan en menor cantidad en la
población encuestada. La falta de botes de basura (4), fauna no deseada (4), mal olor
del río (4) todavía muestra algo de presencia en el punto de vista del usuario. La Tabla
14 representa los principales problemas que los ciudadanos observan según su punto
de vista en la ribera del Humaya. Un punto mencionado por una sola persona, pero
que en realidad tiene mucha fuerza es *el no aseguramiento del espacio porque
muchos no lo conocen, derivando en que, si todos los usuarios y ciudadanos nos
apropiáramos con presencia, cuidado, conciencia social y ecológica, esto lograría que
fuera mucho más difícil que maleantes entraran al área porque todos los usuarios nos
apoyamos.
187
Tabla 14
Problemas observados por los ciudadanos en la ribera del río Humaya.
PREG-7 ¿PRINCIPALES PROBLEMAS QUE DETECTA EN LA RIBERA?
CONTAMINACIÓN DEL RÍO Y PARQUE CON BASURA (plásticos y basura que lleva el río y afecta a los
animales y nosotros)
INSEGURIDAD
ILUMINACIÓN
FALTA DE MANTENIMIENTO (LIMPIEZA, RECORTE DE HIERBAS)
VIGILANCIA
LA FALTA DE RESPETO Y EDUCACIÓN AMBIENTAL DE LOS USUARIOS AL ECOSISTEMA AL DAÑARLO
POCA AFLUENCIA
NINGUNO
POSIBLES INUNDACIONES
VANDALISMO
NO SÉ
ESTACIONAMIENTO
FALTA DE PUBLICIDAD SOBRE LA RIBERA PARA QUE LA CONOZCAN
PERSONAS DROGÁNDOSE
MOSCOS
PUESTO DE 1ROS AUX.
DRENAJES QUE VIERTEN AHÍ x CONSTRUCCIÓN EXCESIVA
CALOR
FALTAN MUCHOS ÁRBOLES
FALTAN BOTES DE BASURA
FAUNA NO DESEADA
MAL OLOR
BANCAS
LOCOS Y VAGOS
NO ESTÁ BIEN ESTABLECIDAS ENTRADAS, SALIDAS (ACCESOS)
TRÁFICO PARA ACCEDER AL LUGAR
CAMINO PARA PEATONES (falta de seguridad en los caminos x motos y bicis que van muy rápido, y hay
mucha gente)
FALTA MAYOR PLANEACIÓN DEL ESPACIO (falta de atractivo turístico)
FALTAN JUEGOS Y APARTATOS DE GIMNASIO, SE DETERIORAN LOS QUE HAY
MÁS ACTIVIDADES CULTURALES
NO HAY BAÑOS
POCOS ESPACIOS PARA CAMINAR (VEREDA CAMINANTES)
SEGURIDAD PARA LOS QUE SE ACERCAN A LA ORILLA DEL RÍO
ENFERMEDAD EN ÁRBOLES
EXCESO DE FIESTAS INFANTILES
*NO ASEGURAMIENTO DEL ESPACIO PORQUE NO LO CONOCE LA MAYORÍA
ALCANTARILLAS ABIERTAS
DEMASIADOS VENDERORES X LA ORILLAS
DIFICULTAD PARA LLEGAR
ENTRADA CARROS, MOTOS ES PELIGROSO
EXTAVÍOS DE NIÑOS
LAS REGADERAS DEL PASTO CUANDO MOJAN LA PISTA (generan caídas)
NO DEJAN ENTRAR CARROS
87
57
33
30
22
20
20
17
13
13
11
8
7
7
6
6
6
5
5
4
4
4
3
3
3
3
2
2
2
2
2
2
2
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
188
Una información de vital importancia para esta investigación se refleja en la
pregunta donde nos muestra los usos que le dan los ciudadanos a la ribera del río
Humaya; entre los que encontramos: que el más importante para el ciudadano es el
RECREATIVO, mencionado por el 46.33% (139) de la población encuestada.
Consideran el término recreación, de acuerdo con las propias menciones de los
ciudadanos a las actividades como: entretenimiento con 7 menciones, distracción con
5, diversión con 14 y recreativo con 86 menciones de los ciudadanos. Estas menciones
se ubican dentro del concepto recreativo por ser utilizados como equivalentes, como
se cita en (Pérez S., 2003) como el conjunto de conceptos etimológicos: recreativo del
(latín) restablecimiento, del (francés) diversión, descanso, cambio de acción que
excluye la actividad laboral y caracteriza el espacio relacionado con estas acciones.
Por el periodo específico, caracteriza no sólo los típicos específicos de actividad vital
selectiva de la gente durante el tiempo libre, sino que también el espacio en que estos
funcionan. Así se simplificó este concepto y se agrupó con todos aquellos que
correspondían al mismo sentido por cuestiones de practicidad.
Encontramos también que uno de los usos también muy representativos del
espacio es la convivencia familiar constituida por 41 menciones, que representan el
13.67% de la población encuestada. Está presente el ejercicio representado por 27
menciones correspondiente al 9% de la población. Muchos de ellos lo utilizan como un
paseo, siendo representado por 26 menciones y son 8.67% de la población
cuestionada.
El 7% (21) de menciones está asignado a los deportes; caminar es una actividad
preferida por 6.67% (20) personas; el ciclismo es practicado por (13) correspondiendo
al 4.33% y el 3.33% (10), utiliza el espacio para comer dentro de las riberas o en las
áreas comerciales apostadas en los mismos espacios. Otros usos menos
representativos, pero también presentes en los espacios son: correr representado por
el 2.33% y la contemplación de la naturaleza por el 2.00% de la población considerada
en esta muestra.
189
Pregunta número 9: ¿Qué infraestructura cree que hace falta a la ribera del río
Humaya?
Nuestros ciudadanos contestaron lo siguiente: la iluminación es un elemento
totalmente necesario de la infraestructura, puesto que representa 92 menciones de los
encuestados, porque refieren que la seguridad del espacio solicitado por 36 de los
encuestados tiene mucho que ver con la iluminación del mismo por la tarde-noche,
que es uno de los factores que genera la sensación de inseguridad.
Por ser un espacio recreativo, consideran necesaria la presencia de juegos
infantiles expresado en 36 menciones, ya que es un área donde acuden familias
completas a disfrutar del espacio. Las bancas con 32 menciones también son elemento
solicitado, pues se quejan de que no tiene lugares para descanso después de caminar
o hacer alguna actividad.
Hay 28 personas quienes mencionan que la ribera no necesita ninguna
infraestructura más porque entre más exista menos natural y conservado podrá estar
el río. Refieren 24 personas que los baños son importantes, ya que es un área muy
grande y es una necesidad de todos. Al haber presencia de toda la ciudad, la gente,
como revisamos anteriormente, 164 personas llegan a esta área recreativa en auto,
anotando que cuando hay eventos o son días feriados hay mucha más gente en el
espacio a tempranas horas y por las tardes.
La construcción de casetas de vigilancia es importante para los visitantes,
representado por 18 menciones. Acrecentaría la afluencia de personas que la ribera
presente si hubiera mayor cantidad de aparatos para hacer ejercicios dando un servicio
de gimnasio gratuito a la población; este hecho está presente en las 18 menciones
realizadas durante las entrevistas. Las mesas 17, botes de 17 y el mantenimiento
constante fortalecen la apreciación del espacio y la presencia de ciudadanos
constantemente en el área. Elementos poco visionados u observados por los
ciudadanos son la construcción de un puente peatonal sustentable con 9 menciones,
camino para peatones (sostenible) 8 menciones y la falta de sombra, representada por
la tala de árboles en el río, apoyada por 7 menciones; son los principales problemas
recogidas de las necesidades de los ciudadanos. En la Tabla 15 se representaron
190
todas las respuestas y los porcentajes correspondientes a los diversos criterios de
infraestructura necesarios en la ribera expuestos por los ciudadanos.
Tabla 15
Infraestructura necesaria según el punto de vista del ciudadano.
Pregunta número 10: ¿Consideras que la ribera del río Humaya es un sitio
seguro para visitar? ¿Por qué?
El 63% de los ciudadanos considera que la ribera es un sitio seguro para visitar,
el 34.6% contestó que no es un sitio seguro para visitar, y el 2.3% no tuvo una
respuesta para el cuestionamiento que se le hizo. Estos valores están representados
en la Tabla 16.
Tabla 16
Valoración de la ribera del Humaya con respecto a la seguridad.
Dentro de los porqués con respecto a la valoración de seguridad, mencionados
por los ciudadanos, encontramos la información siguiente registrada en la Tabla 17.
191
Tabla 17
Motivos del porqué es segura la ribera del Humaya.
Esta pregunta incluye el porqué es segura la ribera del río Humaya y las vamos
a analizar.
Siendo un lugar muy concurrido por las familias, esto ayuda a que no entre gente
que los pueda lastimar según los propios entrevistados representados por 50% de la
totalidad. Mencionan 48 de los entrevistados que es un sitio seguro por las mañanas,
en horarios aproximados de 6 a 9 de la mañana y en las tardes antes de oscurecer.
Según ciudadanos, hay vigilancia en los espacios, pero sólo en ciertas horas que lo
hacen seguro y x la noche pierde la seguridad; esto es mencionado por 29 de los
entrevistados; 19 de los entrevistados evalúan la ribera del río Humaya como un lugar
muy tranquilo y agradable. Otros 11 apoyan esa tranquilidad con el argumento de que
tienen mucho visitando y que nunca les ha pasado nada a ellos o a sus conocidos. 5
ciudadanos mencionan que la gente tiene una mala percepción del lugar por eso lo
catalogan como inseguro, ya que en realidad no lo visitan.
192
“La gente que usa el lugar va a disfrutar y hacer ejercicio, y nadie molesta a
nadie”; este enunciado es aportado por 4 de los entrevistados. Tres entrevistados
refieren que el espacio tiene vigilancia permanente, por eso se sienten seguros; hay
quienes atribuyen la seguridad a la ausencia de meteoros ambientales, en ese caso
representado por el de los entrevistados y otros 3 dicen no saber por qué es seguro,
pero ellos se sienten bien estando allí. En los argumentos restantes sólo encontramos
una mención de cada uno, por lo que no lo consideramos como relevante y de valor
para esta investigación, sin embargo, se nombrarán sólo como elemento informativo.
Iniciamos con el argumento de que al ser patrimonio de la ciudad, apoyamos nuestros
espacios públicos con la presencia ciudadana; la seguridad en general de la ciudad no
es buena, las personas que se acerquen al río no deben sentir inseguridad porque no
es profundo. Además, el ser céntrico le da un plus de seguridad, el acto de disfrutarlo
entre amigos y de ser respetuoso con los otros ciudadanos genera un ambiente de
concordia y seguridad para los que lo visitan. Para el caso de por qué la ribera no es
segura, según el punto de vista de los ciudadanos, aquellos que no visitan con
regularidad encontramos la información siguiente abreviada por medio de la Tabla 18.
Tabla 18
Motivos del porqué No es segura la ribera del Humaya.
193
4.1.2.2. Resultados de los principales patrones de uso temporal
encontrados en las Unidades de Paisaje
Las gráficas siguientes representan el comportamiento de los usuarios en cada una de
las unidades de paisaje estudiadas en esta investigación. En cada bloque de gráficas
está representando el ciclo de la medición de afluencia y el comportamiento con
respecto a los diversos horarios para cada una de las Unidades de Paisaje, por cada
día de la semana y en cada uno de los turnos establecidos como necesarios para la
investigación.
Para poder establecer una comparación entre el comportamiento de cada
unidad de paisaje, se estableció una representación en las gráficas de intervalos de
15 minutos para determinar cierto grado de uniformidad en la información. Así
podemos comparar posteriormente su comportamiento y con ello establecer cuál o
cuáles de ellas son las más utilizadas, ya que esto permitirá conocer donde
aplicaremos de forma más rápida y acertada las encuestas a los usuarios de la ribera;
también permite descartar a los visitantes eventuales que no son de interés para esta
investigación.
La información se presenta en bloques de figuras porque de esta forma
fácilmente es apreciado el comportamiento de la afluencia de usuarios en cada Unidad
de Paisaje.
194
Figura 57
Comportamiento de usuarios, día lunes para todas las unidades de paisaje en turno
matutino y vespertino.
195
Figura 58
Comportamiento de usuarios, día martes para todas las unidades de paisaje en turno
matutino y vespertino.
196
Figura 59
Comportamiento de usuarios, el día miércoles para todas las unidades de paisaje en
turno matutino y vespertino.
197
198
Figura 60
Comportamiento de usuarios, día jueves para todas las unidades de paisaje en turno
matutino y vespertino.
199
Figura 61
Comportamiento de usuarios, el día viernes para todas las unidades de paisaje en
turno matutino y vespertino.
200
Figura 62
Comportamiento de usuarios, día sábado para todas las unidades de paisaje en turno
matutino y vespertino.
201
202
Figura 63
Comportamiento de usuarios día domingo para todas las unidades de paisaje en turno
matutino y vespertino.
203
Durante 57 días continuos, del lunes 24 de noviembre de 2019 al jueves 9 de
enero de 2020, se observaron las unidades del paisaje con respecto a horarios y
afluencia de usuarios lográndose completar la Tabla 19. En ella podremos observar el
comportamiento en las diferentes Unidades de Paisaje en estudio y la afluencia de los
usuarios en los diferentes horarios en la que son visitadas las riberas del río Humaya,
los horarios revisados como de mayor afluencia (6:30 a 9:00 am y 16:30 a 19:00 pm).
Podemos observar también el número y género de los usuarios. Los cuadros marcados
con asterisco (*), corresponden a la ribera izquierda del río Humaya, sin asterisco
corresponden a la ribera derecha del río Humaya.
204
Tabla 19
Tabla de acumulados de usuarios de la ribera.
UNIDAD DE PAISAJE
UNIP 2- ESTADIO-MAT
88
UNIP 2- ESTADIO-VESP
109
UNIP3- FTE ESTADIO-MAT 189
UNIP3- FTE ESTADIO-VESP 244
UNIP4-PLAZA VENTURA-MAT 53
UNIP4-PLAZA VENTURA-VESP 33
UNIP5-LEY 3 RIOS-MAT
143
UNIP5-LEY 3 RIOS-VESP
207
S
E
X
O
H
51
71
100
189
28
21
94
121
M
37
38
89
55
25
12
49
86
TOT AFLUENCIA X DIA (todas UP) 1066
TOT. AFLUENCIA MUJERES
TOT. AFLUENCIA HOMBRES
M
A
R
T
E
S
S
E
X
O
59
150
131
167
60
133
172
294
H
44
109
101
141
32
87
106
145
M
15
41
30
26
28
46
66
149
1166
S
E
X
O
98
77
199
224
158
64
142
189
H
50
44
150
170
83
38
94
107
J
U
E
V
E
S
M
48
33
49
54
75
26
48
82
1151
391
675
M
I
E
R
C
O
401
765
82
38
144
77
69
112
160
258
940
H
38
31
120
71
39
69
110
142
415
736
V
I
E
R
N
E
S
E
X
O
M
44
7
24
6
30
43
50
116
52
33
122
54
66
94
118
257
796
H
28
19
94
36
38
65
81
172
M
24
14
28
18
28
29
37
85
60
21
195
149
110
89
209
242
D
O
M
I
N
G
S
E
X
O
H
37
14
144
89
62
45
150
127
M
23
7
51
60
48
44
59
115
1075
320
620
S
A
B
A
D
O
S
E
X
O
48
320
217
41
196
108
246
S
E
X
O
H
21
25
220
103
25
92
87
127
M
7
23
100
114
16
104
21
119
467
476
1300
1132
557
721
1052
1693
*
*
*
*
1204
263
533
28
TOTAL AFLUENCIA
IOS
AR
SU
.U
NO
L
U
N
E
S
407
668
504 2294
700
4697
La tabla de acumulados de usuarios nos permite reconocer los puntos
siguientes: las unidades de paisaje más visitadas son las UNIP3, UNIP5, localizadas
en la ribera derecha del río y las UNIP2, UNIP4 pertenecientes a la ribera izquierda
son menos visitas, representando el 42 % de la afluencia de la ribera de enfrente,
representada por las UNIP3 y UNIP5.
La observación nos refleja un dato interesante que este espacio natural tiene:
el 67.18% expresado en 4,697 usuarios masculinos y un 32.81 % expresado en 2,294
usuarios femeninos. La UNIP2 Estadio representa el 35.92% de uso comparada con
la UNIP3, a pesar de ser esta recién renovada. La UNIP3 Frente Estadio es muy
utilizada en ambos turnos, observando una leve preferencia por las mañanas, siendo
muy aprovechada para actividades deportivas.
La UNIP4 Plaza Ventura representa el 45.72% del porcentaje de afluencia de la
UNIP5 ubicada en la misma posición sólo que en la ribera de enfrente. Es importante
hacer la aclaración que en la UNIP5 Ley 3 Ríos de las unidades más visitadas se
encuentra ubicado un supermercado muy popular en la ciudad teniendo como límite la
205
conjunción de los ríos Humaya y Tamazula coronados por un parque donde hay juego
de luces y fuentes danzarinas, atractivo para los ciudadanos y turistas.
A través de las gráficas podemos observar que hay variación con respecto al
horario de uso en las unidades de paisaje. Las UNIP3 y UNIP5 inician con una mayor
afluencia de visitantes a una hora más temprana de las 6:00 am; aparentemente influye
en esto el hecho de que los usuarios vienen de todas las partes de la ciudad (ver Figura
5.3 representación de la localización geográfica de los usuarios y no usuarios de la
ribera) y ser el área más antiguamente conocida y disfrutada por la población,
atribuyéndole la centralidad y conectividad, además de que el recorrido se une con la
ribera del Tamazula haciéndolo más largo y deseable para los deportistas desde este
punto de la ribera, condición que no sucede con la ribera izquierda, pues para lograr
la conectividad debes de salir de la seguridad de tránsito del parque al tránsito común
de la ciudad para poder conectar con la otra ribera.
Para las UNIP2 y UNIP4 se observa que la afluencia de los usuarios
generalmente inicia entre las 7:00 a 7:30 am, por lo que su jornada, aunque sea de
menor uso que la UNIP3 y la UNIP5 se alarga un poco más en su horario de uso,
anotando que tal vez esto se daba a que estas riberas reciben visitas de los vecinos
del lugar y colonias aledañas, cuyo tiempo de acceso se vuelve más corto comparado
con los usuarios de las UNIP3 y UNIP5.
El periodo de uso de las UNIP3 y UNIP5 suele ser más amplio, puesto que sus
usuarios conjuntan varias actividades en el espacio, precisamente por las
características comerciales, turísticas, de belleza, recreación y de contemplación que
se pueden desarrollar a cualquier horario del día, cambiando las dinámicas de uso de
horarios muy tempranos para el desarrollo de actividades deportivas y por las tardes
en horarios de 16:30 pm a horarios más allá a veces de que se torne muy oscuro el
lugar aunque esté iluminado artificialmente.
La actividad en el turno vespertino se puede decir que se fortalece en el horario
entre las 17:00 a 17:30 donde hay luz natural todavía y disminuye la temperatura en la
ciudad, anotando que esta actividad permanece en todas las unidades, sólo que en
206
las unidades 5 y 3 permanece hasta más tardes que en la UNIP2 y UNIP4
precisamente por su ubicación.
Posterior a la identificación a través de gráficas y la tabla de acumulados de las
áreas con mayor afluencia, iniciamos el proceso de encuestado en las diversas
unidades de paisaje de los usuarios del espacio natural, considerando condiciones
claves para la toma de muestras como:
❖ Horarios de aplicación.
❖ Unidades de paisaje más visitadas.
La consulta de la encuesta aplicada a los usuarios la podemos encontrar en el
Anexo dos.
207
Figura 64
Evidencia fotográfica de toma de muestra.
Encuestando usuarios de la
Ribera del Río Humaya
4.1.2.3. Resultados obtenidos de los cuestionamientos a los
usuarios de las riberas del río Humaya
En la información obtenida de la muestra aplicada a 247 usuarios de la ribera,
encontramos aportación de datos interesantes para esta investigación: de la población
muestreada que permitió ser encuestada encontramos que 137 son hombres y
representan el 55.5 % de la población y 110 son mujeres representando el 44.5% de
la muestra total.
Las encuestas indican que los usuarios de estas riberas son de cualquier edad,
desde niños a ancianos, las encuestas delatan la presencia de personas desde 17
hasta 74 años. Con mayor presencia de jóvenes de 20 a 23 años, hombres y mujeres
adultos de 23 a 51 años, es decir jefes de familia. En la Figura 65 podemos observar
una gráfica representativa de las edades de los usuarios presentes en la ribera del
Humaya.
208
Figura 65
Edades de los usuarios de las riberas del río Humaya.
Frecuencia
Edades de los usuarios de las riberas del río
Humaya
20
18
16
14
12
10
8
6
4
2
0
12 15 17 19 21 23 25 27 29 31 33 35 37 39 41 43 45 47 49 51 53 55 57 59 61 64 68 71 74
Edad
Esta área natural es visitada por cualquier persona de la ciudad de Culiacán sin
importar edades, formación académica, sexo etc., tiene la característica de ser
considerada un área para el pueblo.
4.1.2.3.1. Preparación académica de los usuarios
Un elemento importante sobre los usuarios de la ribera es que la mayoría de la
población tiene una formación académica, ya que encontramos que el 66% de los
usuarios tiene licenciatura o estudia licenciatura, el 25.1% tiene preparatoria y el 2 %
carrera técnica, 4.45 % curso secundario, 1.61% primaria, 0.8% primaria incompleta y
.4% no tiene ninguna preparación. Hablamos de una población preparada.
4.1.2.3.2. Motivos por lo que los usuarios visitan la ribera del río
Humaya
Al ser visitada por una variedad de usuarios encontramos que expresaron una
diversidad de motivos por los que ellos visitan y son asiduos al área ribereña como:
209
Motivos alusivos al PAISAJE y BELLEZA del espacio:
Bonito, áreas verdes, frescura y aire puro, sombra,
actividades al aire libre
211 menciones 49.29%
Motivos Recreativos totalmente como: ejercicio al
aire libre (trotar, caminar, ciclismo), paseo de
mascotas, convivencia en familia o con amigos
111 menciones 25.93%
Motivos con respecto al BIENESTAR EMOCIONAL y
FÍSICO: silencio, agradable, comodidad, tranquilidad,
salud, relajación y paz
84 menciones 19.63%
Otros motivos no considerados de mucha
importancia como: limpieza y seguridad e
iluminación,
comercio
ANEXO
1 ENCUESTA
A CIUDADANOS
21 menciones 4.90%
Los motivos obedecen en su gran mayoría al paisaje y belleza que conforma la
ribera del Humaya, elementos que representan al 86% de la muestra tomada,
estableciendo que el usuario goza de espacios de esta naturaleza dentro de la ciudad
y que además se sienten en libertad al gozar el espacio, conjuntamente con el hecho
de que por medio de la ribera disfrutan de frescura y aire limpio.
4.1.2.3.3. Usos (desarrollo de actividades) que le dan los usuarios a
la ribera
Los usuarios al visitar el área natural de la ribera dicen sentirse inspirados a
realizar una amplitud de actividades que los hace sentir bien y genera en ellos la
necesidad de visitar con asiduidad el sitio. Los usos mencionados los presentamos a
continuación.
Actividades deportivas:
Caminar, correr, bicicleta de pista y
BMX, estiramientos, trotar, patinar
(patines y patineta), futbol.
263 menciones 61.59%
Deporte: Caminata, ejercicio en
aparatos
24 menciones 5.62%
210
Convivencia en familia:
Platicar, jugar, comer, cascaritas
(futbol, jugar en juegos infantiles
Convivencia entre amigos:
Platicar, picnic, jugar cartas,
escuchar música, etc.
59 menciones 13.81%
Contemplar, meditar, leer
37 menciones 8.66%
Actividades al aire libre:
Actividades Scout (sobrevivencia y
cuidado ambiental)
Eventos al aire libre (culturales)
Pasear al perro
18 menciones 4.21%
Vía de conectividad: (sobre todo en
trabajadores de las cercanías)
1 mención
Área de comercio:
2 menciones 70%
Pasatiempo:
Leer, tomar fotos, diversión
26 menciones 6.08%
En el desarrollo de sus actividades dentro de la ribera, muchos de los usuarios
se sienten felices en el espacio; sin embargo, expresan que el mismo podría mejorar
si se pusiera más atención en el cuidado de la propia ribera que todos disfrutan.
4.1.2.3.4. Degradación percibida por los usuarios en la ribera
Los principales problemas que los usuarios han observado o se han quejado de
ellos los referimos estableciendo como prioritarios los más mencionados como:
FALTA DE MANTENIMIENTO:
No cortan el pasto
No riego, horarios riego inadecuado
Ciclovía sucia,
Postes de luz y botes de basura en mal estado o ausentes
No cuidado de los jardines, aspersores de riego
descompuestos
Compostura de lo descompuesto
Reposición árboles caídos y descuido de árboles
enfermos
Falta de aseo (basura)
104 menciones
211
Las personas estiman que es un problema serio, ya que es expresado por una
gran cantidad de usuarios; es la falta de cuidado sobre el estado del espacio natural,
ya que hay un descuido generalizado por la presencia constante de basura, por la falta
de botes y de tamaño convenientes para el resguardo de los residuos generados por
los visitantes, incluso la presencia de hierbas muy altas en ciertas unidades de paisaje
que los hace sentir inseguros para gozar el espacio a plenitud, porque comentan que
ahí podrían esconderse personas malintencionadas y hacerles daño durante el
desarrollo de sus actividades en el área recreativa; además de que se dan cuenta de
que hay árboles que a su punto de vista están enfermos, a pesar de expresar que no
tienen conocimiento como especialistas, pero los ven tristes. El mantenimiento es uno
de los problemas más serios que exponen los usuarios.
INFRAESTRUCTURA: 54 menciones
Falta de iluminación o alumbrado
Falta de accesos y salidas bien definidos
Iluminación
Mal estado de las bancas
Falta de bancas
Senderos en mal estado
Estacionamiento insuficiente
Insuficientes aparatos de ejercicio
Señalización de senderos y ciclovías
No tiene seguridad la orilla del río (2)
Conexión urbana
INSEGURIDAD: 48
Zonas oscuras,
Falta de vigilancia o seguridad,
Uso de espacios por grupos delictivos
Abandono (asociado al temor de pasar por
ahí)
Policía corrupta
El rubro correspondiente a infraestructura va muy ligado al estado de
inseguridad que pudiera sentir el usuario, puesto que ellos mencionan que hay áreas
oscuras, como debajo de los puentes que no está iluminado a pesar de que toda la
ribera este iluminada, con excepción también de que en casi todos los accesos la
iluminación que hay es insuficiente o nula, elemento que genera en ellos una
sensación y estado de inseguridad al permanecer en el espacio natural, dado que es
totalmente abierto y no tiene ningún elemento limitante para cualquiera que esté
dispuesto a disfrutarlo. Esto puede ser visto como ventaja y desventaja, porque por
esta ambivalencia atrae a muchas familias y ciudadanos de cualquier idiosincrasia.
212
EDUCACIÓN AMBIENTAL ESCASA: 40 menciones
No respeto x naturaleza,
Tala de árboles,
BASURA,
Descuido de la gente por el lugar
Excremento de perros
Perros sueltos (2)
Contaminación del rio
Invasión de construcciones en riberas
Muchos usuarios establecen como necesaria para la sobrevivencia y el
mantenimiento sano del espacio el establecimiento de reglas de uso de este,
incentivando al cuidado de la ribera del río Humaya y castigando las conductas
inadecuadas hacia la conservación del lugar. Muchas de las observaciones de los
usuarios en este rubro corresponden a la conducta de los mismos, pero también hay
problemáticas que ellos atribuyen a las autoridades y a la falta de compromiso de ellas
y de otras instituciones educativas o especializadas en el ambiente a participar en una
mejora, entre las que podemos mencionar: la tala de árboles, el no respeto a la
naturaleza, la invasión de construcciones en la ribera sin respetar que es una área
prioritaria terrestre para conservar por sus características y biodiversidad.
EDUCACIÓN VIAL: (Escasa) 17 menciones
Falta de orden de ciclistas y peatones
No señalización de uso de ciclovías y senderos
Tránsito de autos por banquetas y senderos
Policías x parque en vehículos (3)
Los usuarios consideran que por la gran afluencia que existe en diversos
horarios en los espacios a veces se atropellan unos a otros por no haber una
demarcación bien establecida de los espacios para los ciclistas y los peatones, ya que
los ciclistas pedalean a altas velocidades y ha habido momento que se dan accidentes
de atropellamiento de los usuarios por lo mismo. Consideran que se sienten inquietos
porque aparte de las bicicletas a gran velocidad, a veces se encontraban con patrullas
que hacían algún rondín en el espacio y bajaban a la ribera en patrulla, generando
preocupación y estrés a las personas en el espacio, porque por ser un espacio
213
recreativo los padres y asistentes se sienten en libertad de hacer casi cualquier
actividad sin correr riesgos.
POCA AFLUENCIA: 5
menciones
Dentro de las particularidades encontradas hubo usuarios que mencionaron que
falta afluencia de ciudadanos, pero se considera que esta opinión se expresa por
motivo de horario.
NINGUNO:
52 menciones
Es de hacer notar que muchos de los usuarios no consideran que tuviera
problemas la ribera, por lo que expresan que les gusta como está y que así gozan el
espacio de lo más natural posible.
4.1.2.3.5. Elementos de infraestructura necesarios, expresados por
los usuarios
Los usuarios al cuestionarlos sobre qué elementos de infraestructura consideraban
que eran necesarios en la ribera para gozarla con mayor comodidad, encontramos que
mencionaron los elementos siguientes sintetizados en la Tabla 20.
Tabla 20
Infraestructura necesaria.
INFRAESTRUCTURA:
Falta de iluminación en ACCESOS y bajo los PUENTES (34)
PUENTE PEATONAL que una las 2 riberas (33)
Falta de Bancas (38), baños (19), mesas (13), bebederos (7), asadores (5) (buscar la forma
que se integre al ambiente)
Senderos en mal estado, botes de basura de buen tamaño y suficientes (5)
Camino para peatones (4)
Estacionamiento insuficiente en eventos (1)
Insuficientes aparatos de ejercicio (14)
No tiene seguridad la orilla del río (2)
Conexión urbana
/
Muelle (4)
SEÑALÉTICA (4) señalización de senderos y ciclovías (velocidad, s/basura- excremento)
Estaciones de energía solar (3), WIFI (1) (gratis como en otros parques)
Botones de pánico (1), cámaras (1)
214
Barandales en el río (9)
Muro de contención (4)
Juegos infantiles (9)
Desazolve del río (2) (para hacerlo navegable)
Palapas (3) (por qué no hay árboles en muchas partes de la ribera)
Diversiones (3): kayak, futbol, basquetbol
Rampas para personas con discapacidad, menos inclinadas (2)
NOTA: El número dentro del paréntesis representa las menciones de cada rubro
207 menciones
Muchos de los usuarios dentro de las aportaciones de infraestructura hicieron
la nota que “al introducir cualquier cosa al río debería revisarse que no lo dañara o que
estuviera en la posibilidad de ser parte del entorno”.
Un elemento muy importante para esta investigación es la visión que el
ciudadano y el usuario pudiera tener sobre educación ambiental, expresada en
cuidados de un espacio natural como la ribera del río; sin embargo, encontramos que
con respecto a un servicio dentro de la infraestructura es un tema no considerado de
valor por la mayoría, al encontrar que de la población total de 247 entrevistados
solamente 7 personas expresaron su preocupación por ella y por la necesidad de que
todos la tuviéramos.
EDUCACIÓN AMBIENTAL:
Siembra de árboles (2)
Separación de basura (4)
Estación de lanchas recolectoras de basura (1)
Algo para meditar (1)
7 menciones
NINGUNO, ASÍ ESTÁ BIEN: 55
DEBE PERMANECER NATURAL: 34
En este rubro de infraestructura es muy importante percatarse que, dentro de la
expresión de las opiniones de los usuarios, ellos mencionan que para el espacio no es
necesario ningún REQUERIMIENTO y es apoyado por la otra cantidad de personas
215
que solicitan que el espacio DEBE PERMANECER NATURAL para que siga haciendo
la función de espacio recreativo para la ciudad y los turistas, además de la función
natural de la cual depende la ciudad.
SEGURIDAD:
Vigilancia (11)
11 menciones
A pesar de percibirse a la ciudad como no segura, los usuarios no mencionaron
como elemento preponderante en el caso de los servicios de infraestructura a la
seguridad, asumiendo que es un espacio familiar y que la prioridad aquí es la
recreación y comodidad del usuario a través de la mejora estableciendo medios de
comodidad para permanecer más tiempo en el área natural y en mejor condición sin
dejar de ser un área natural.
4.1.2.3.6. Identificación del usuario con el espacio
Figura 66
Identificación del usuario con la ribera del Humaya.
IDENTIFICACIÓN del USUARIO CON EL
RÍO
NO ME
IDENTIFICO
36= 15%
No contestó
0%
No contestó
ME IDENTIFÍCO
NO ME IDENTIFICO
ME IDENTIFICO
(210) =85%
216
Los usuarios que se permitieron expresar su opinión con respecto a su
identificación con la ribera, en su mayoría establecen esta identificación con el espacio,
ya que les permite sentirse en el mismo estado que el espacio les refleja a ellos mismos
tranquilidad y relajación al sentirse sobrecogidos por la belleza de la naturaleza y
percibirse con una semejanza con el espacio como elemento de su identidad que lo
distingue y hace único a otras poblaciones. En la Tabla 21 podemos apreciar de
manera abreviada los motivos de identificación de los usuarios de la ribera con el río.
Tabla 21
Motivos de identificación de los usuarios de la ribera con el río.
La ribera genera en los usuarios estados emocionales y físicos que produce
bienestar en el que la visita; aunado a ellos, muchos mencionan que es parte de su
historia familiar creando en ellos un apego al lugar y la generación de orgullo en
muchos de ellos de pertenecer a una tierra como Culiacán, por sus características
hidrográficas y su gente.
217
También están presentes motivos en los usuarios de no identificación con la
ribera, los motivos expresados están abreviados en la Tabla 22.
Tabla 22
Motivos de No identificación con el río.
Si observamos la tabla, un pequeño porcentaje solamente expresó su No
identificación hacia el río, al no saber expresar por qué no se da esa identificación y al
describirlo como un espacio natural degradado, con lo cual ellos no corresponden.
4.1.2.3.7. Sentido de seguridad de los usuarios sobre el espacio
El asistir a un espacio que no presenta límites de ningún tipo y en donde la naturaleza
es elemento motivo de la visita, genera en los usuarios sentimientos de diversa índole,
considerando en estos momentos el elemento correspondiente a su seguridad.
El 90% de los usuarios dice sentirse seguro, pese a expresar que esta seguridad
versa o es atribuida a diversas consideraciones como las siguientes, presentadas en
la Tabla 23.
218
Tabla 23
Motivos a los que se atribuye la seguridad.
Al atender que la seguridad de los usuarios no es completa en su totalidad,
entendemos que ellos la atribuyen a diversos elementos como que: a) no hay
información negativa sobre el espacio, b) los horarios en que debe de visitarse, c) a la
fraternidad o la camaradería que pueden guardar todos los que asisten porque
desarrollan las mismas actividades y eso los hace individuos afines al espacio y a las
actividades en desarrollo. En una muy pequeña proporción existen usuarios que se
sienten completamente seguros en el espacio y que ello los hace disfrutarlo más.
Sin embargo, el 10% de los usuarios expresan su inseguridad con respecto al
espacio haciendo mención que el origen de la falta de seguridad es la ausencia de
vigilancia en conjunción con aspectos como policías corruptos que afectan a los
usuarios y la falta de iluminación óptima de la ribera. Estos puntos de vista los podemos
observar de manera abreviada en la Tabla 24.
219
Tabla 24
Motivos de sentimiento de inseguridad.
NO ME SIENTO SEGURO (el 10%), 25 personas no se sienten
seguras), POR….
Un 10% de la población encuestada expresa desde un principio su sentimiento
de inseguridad atribuida a que no hay vigilancia nunca y en caso similar que no hay la
suficiente para resguardar a la ciudadanía que usa el espacio de recreación.
4.1.2.3.8. Importancia del río dentro de la ciudad para los usuarios de
sus riberas
Al ser Culiacán una ciudad agrícola, el agua es un elemento esencial para su
economía, por lo que se decide valorar la opinión de los usuarios de la ribera con
respecto a la importancia del río para ellos en caso de que así lo consideren.
Encontrando que: el usuario en sus respuestas muestra elementos prioritarios
para su valoración al hecho de ser un bello paisaje que vuelve más hermosa y atractiva
a la ciudad, en comunión con el concepto de pulmón que limpia y produce aire de
calidad para la población, además de representar una vía de conectividad y de
cercanía para toda la ciudad, puesto que se encuentra en el centro de la ciudad. La
capacidad de ser el abastecedor para muchos de agua también se muestra como una
opción de alta valoración. Muchas de las expresiones de los usuarios, específicamente
39, establecen que su importancia es mucha, pero no dan cuenta del porqué de esa
importancia, pero mencionan que ellos saben que se da.
Los usuarios consideran al río Humaya un ícono de la ciudad y espíritu de esta,
lo sienten parte de su historia. Recordemos que la Real Academia de la Lengua
Española en su diccionario refiere como “indispensable a aquello que no puede
220
dispensarse”. También el concepto es lo que “resulta imprescindible o necesario”.
Podemos observar los resultados en la Tabla 25.
Tabla 25
Importancia del río dentro de la ciudad desde el punto de vista de los usuarios.
4.1.2.3.9. El río, elemento indispensable para la ciudad
EL 95% DE LOS USUARIOS (237,) CONSIDERAN QUE EL RÍO
HUMAYA ES INDISPENSABLE PARA LA CIUDAD
EL 5% DE LOS USUARIOS (10), CONSIDERAN QUE EL RÍO
HUMAYA NO ES INDISPENSABLE PARA LA CIUDAD
Por lo que al expresar sus opiniones, el 95 % (237 usuarios) establecen que es
un elemento indispensable e insustituible para la ciudad y sólo el 5% consideran
221
que no es necesario, ya que expresan que hay muchas ciudades sin ríos y puntualizan
la no prioridad del río para ellas. La Tabla 26 presenta las opiniones de los usuarios
sobre los motivos del porqué es indispensable el río dentro de la ciudad.
Tabla 26
Motivos por los que el río es indispensable para la ciudad.
4.1.2.3.10. El río como símbolo de identidad del culiacanense
Para el Culiacanense el tener sus ríos dentro de la ciudad representa un símbolo
y distinción ante otras ciudades que no lo tienen. Y esto figura plenamente en los
porcentajes donde nos muestra que el 99.60 % de los usuarios, es decir, 246 personas
mencionan que el río Humaya, el río Tamazula y el Culiacán son un símbolo de la
ciudad, que nos representan en cualquier lugar del mundo; muchos de ellos al hacerles
el cuestionamiento mencionaban “somos la ciudad de los tres ríos”.
222
Figura 67
Representación del río Humaya como símbolo de la ciudad.
RÍO HUMAYA COMO SÍMBOLO DE LA CIUDAD
1
SÍ, ES SIMBOLO DE LA
CD.
NO ES SIMBOLO DE LA
CD.
246
4.1.2.3.11. Servicios que ofrece el río a la ciudad
El disfrute del tiempo libre es uno de los derechos humanos incluidos en la Carta
de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 1948 y, como tal, debe estar al
alcance de todas las personas sin importar su nacionalidad, edad, credo o profesión.
El hecho de que la ciudad cuente con un espacio accesible para todos, que permita la
recreación de toda la población en un medio natural y totalmente gratuito es un servicio
de gran impacto para la ciudad. Ese impacto radica en la contribución que realiza la
recreación en la mejora de la calidad de vida de las personas a través de los beneficios
que brinda (Kraus, 2001; Russell, 2002; Salazar Salas, 2007). Para la comprensión de
la misma, se define el término recreativo como el adjetivo que refiere a lo que ofrece
(recreación, entretenimiento, diversión o distracción). En el término recreativo se
incorporaron los puntos de vista del ciudadano que corresponden al mismo, según
estos criterios y las opiniones de los usuarios. La gama de actividades de recreación
mencionadas se clasificó en: (1) deportes, juegos y actividades físicas; (2) actividades
artísticas; (3) recreación social; (4) actividades al aire libre y relacionadas con la
naturaleza; (5) actividades cognoscitivas; (6) actividades de enriquecimiento y
223
actualización personal; (7) pasatiempos y (8) turismo. Todas estas actividades proveen
beneficios físicos, intelectuales, sociales, psicológicos y espirituales a las personas
participantes y beneficios para la familia, grupos sociales, la economía y el ambiente.
Los resultados nos presentan lo siguiente: el servicio ecosistémico que ellos
consideraron más importante fue la recreación por medio del desarrollo de actividades
para grandes y pequeños que incitan a la unión familiar; a la vez que disfrutan la
belleza natural de la ribera, mencionaron que el segundo servicio más importante que
nos ofrece es el suministro de agua para uso doméstico y riego agrícola, ya que su
suministro nos da vida y economía a la ciudad de Culiacán, y como tercer criterio de
valoración, está la belleza que brinda el río a la ciudad, además de todos sus
beneficios. En la Tabla 27 podemos observar con detalle todos los servicios
ecosistémicos gratuitos que los encuestados manifestaron, ordenados en grado de
importancia y con la frecuencia de mención que tuvieron cada uno de ellos.
Tabla 27
Servicios ecosistémicos que ofrece el río a la ciudad según el punto de vista del
usuario.
224
4.1.2.3.12. Disposición de los usuarios a la educación ambiental
vista como una actividad recreativa
Los entrevistados mencionan durante los cuestionamientos que muchos de ellos no
conocen las especies de flora y fauna que ahí viven ni cómo se relacionan entre ellos
ni tampoco con las personas; también dicen desconocer los servicios que aporta un
río y que verían con bastante simpatía el trabajo de educación ambiental propuesto,
como recorridos educativos u otras dinámicas, donde ellos pudieran aprender los
servicios que ofrece el río a ellos de manera individual y a la propia ciudad, pues de
esta forma aprenderían a respetarlo, valorarlo y protegerlo con mayor interés; la
representación de ese interés está situado en las 236 respuestas positivas de los
usuarios hacia este punto. En la gráfica de la Figura 68 podemos apreciar de una forma
muy visual esta significación de la disposición de aprendizaje de los usuarios.
Figura 68
Disposición de los usuarios de la ribera a realizar recorridos educativos sobre el río.
DISPOSICIÓN DE LOS USUARIOS A REALIZAR RECORRIDOS
EDUCATIVOS SOBRE EL RÍO
11 USUARIOS
4%
SÍ, ESTAN DISPUESTOS
236 USUARIOS
96%
NÓ ESTÁN DISPUESTOS
Además de expresar a estar dispuestos a aprender sobre el río, hacen mención
la totalidad de los entrevistados que consideran a los ríos como parte de su identidad
como culiacanenses.
100 % DE LOS USUARIOS CONSIDERAN QUE EL RÍO FORMA
PARTE DE LA IDENTIDAD DEL CULIACANENSE
225
Ante la aseveración anterior expresan que disfrutan de esa identidad que les es
dada de manera natural al momento inmediato de ser culiacanenses y que la disfrutan
cada día en la belleza del paisaje que les ofrece el río a chicos y a grandes y sin ningún
costo ni limitación.
4.1.2.3.13. Comparativo por rangos de edad (4 rangos) en las
respuestas correspondientes a la pregunta “importancia que tiene el
río para usted dentro de la ciudad”
En la intención de encontrar si existía una relación de edad, conocimiento y conciencia
sobre el río, se realizó una comparación de la opinión de los usuarios de acuerdo con
rangos de edad en preguntas detonadoras como:
i.
Importancia del río dentro de la ciudad,
ii.
Consideración del río Humaya como elemento indispensable para la ciudad,
iii.
Conocer los servicios que brinda el río a la ciudad.
Para el establecimiento de rangos consideramos la menor y la mayor edad
presente entre los encuestados. Se dividió en 4 grupos de edades: 12-19, 20-29, 3050 y 51-74. En esta revisión analizamos por comparación de criterios, el grado de
aportación de conocimiento sobre el río y si observamos alguna diferencia por los
grupos de edades analizados. Este análisis nos permitirá encontrar cuáles son las
poblaciones más carentes de información de educación ambiental pudiendo ser útil en
la propuesta de un plan de educación ambiental sobre las riberas. Las personas
durante la investigación podían aportar un sin número de menciones de sus
respuestas. Los criterios presentes en todos los rangos de edad están identificados
por un color; observamos también cómo la prioridad de cada uno de ellos cambia de
acuerdo con los rangos de edades. La menor aportación de criterios sobre la
importancia del río dentro de la ciudad es en el rango de edades de los más jóvenes
de 12-19. La mayor aportación de criterios sobre la importancia se observa en las
edades 20-29, 30-50, aunque son las poblaciones con mayor presencia. “Una
particularidad observada es que, en los extremos de edades, vuelve a ser prioridad la
226
cercanía del espacio natural para trasladarse a él” y “en el rango más joven es prioridad
la cercanía y la diversión y la unicidad del área natural”. Las comparaciones de
respuestas de los usuarios las podemos encontrar en la Tabla 28.
Tabla 28
Comparativo de la importancia del río dentro de la ciudad para los 4 rangos de edad
presentes en la investigación.
4.1.2.3.14. Comparativo por rangos de edad (4 rangos) en las
respuestas correspondientes a la pregunta “¿Por qué considera al
río Humaya indispensable para la ciudad?
Observamos que el rango que tiene menos aportaciones al cuestionamiento es la de
los más jóvenes: para ellos lo más importante “es la imagen de identificación de la
ciudad ante otros; sin embargo, para los otros lo prioritario es que provee de agua y es
un elemento de sobrevivencia”. Las comparaciones de respuestas de los usuarios las
podemos encontrar en la Tabla 29.
227
Tabla 29
Comparativo de la indispensabilidad del río dentro de la ciudad para los 4 rangos de
edad presentes en la investigación.
4.1.2.3.15. Comparativo por rangos de edad (4 rangos) en las
respuestas correspondientes a la pregunta “¿Conocimiento de los
servicios que brinda el río a la ciudad de Culiacán?
Observamos la particularidad en el rango de 12-19 años, que uno de los criterios más
altos es el “no saber sobre el tema”. Mientras que para los “rangos de mayores edades
el servicio más reconocido es el del agua; en los más jóvenes es la naturaleza que ahí
se encuentra”. Las comparaciones de respuestas de los usuarios las podemos
encontrar en la Tabla 30.
228
Tabla 30
Servicios ecosistémicos que brinda el río a la ciudad, comparativo para los 4 rangos
de edad presentes en la investigación.
4.1.2.3.16. Valoración del paisaje
En referencia a este paisaje que es gozado por ellos, encontramos que el paisaje
puede determinarse como el conjunto de interrelaciones procedentes de la interacción
entre geomorfología, clima, vegetación, fauna, agua y modificaciones antrópicas
(Dunn 1974, MOPT 1993). Consideraremos al paisaje como la expresión espacial y
visual del medio comprendiendolo como un recurso natural, limitado y valioso (para
otras definiciones véase a Naveh 1982).
Al estudiar al paisaje a través de los componentes o procesos presentes en él,
se llega a una visión sistémica o ecológica, donde el paisaje puede considerarse un
229
indicador ambiental o cultural (Ramos 1979). En esta dinámica el paisaje es útil y
requerible; es un recurso natural permanente, pero disminuido por el uso inconveniente
del que ha sido presa (sensu Larraín, 1989).
Al revisar la valoración de los usuarios expresada en los cuestionarios
encontramos los resultados siguientes: 178 usuarios (72%) dan la máxima valoración
(10) o más, si la hubiera, expresan por el disfrute de los paisajes que les da la ribera
del río. Esta información está representada en la Figura 69.
Figura 69
Valoración del paisaje por los usuarios de la ribera del río Humaya.
VALORACIÓN de los USUARIOS con respecto al CONTACTO CON LA NATURALEZA en la
RIBERA DEL RÍO HUMAYA (en Escala del 0 al 10, donde 0 es lo más bajo, 10 es lo mas
alto)
200
80.00%
70.00%
150
60.00%
50.00%
100
40.00%
30.00%
50
20.00%
10.00%
0
0.00%
Valoración de 6
Valoración de 7
Valoración de 8
Valoración de 9
Valoración de 10
FRECUENCIA
En la Tabla 31 podemos observar también, estructurado de una manera
diferente, la tendencia de los usuarios de la ribera a valorar el espacio natural,
demostrando que para la mayoría de los usuarios la belleza del paisaje es un elemento
que todos privilegian y es un atractivo para su disfrute. La valoración se realiza en una
escala del 6 al 10, donde aun en la valoración más baja que es 6 tiene aún valoración
230
regular y en la de 10 es una valoración (apreciación del paisaje) muy alta por los
usuarios.
Tabla 31
Valoración del paisaje por los usuarios de la ribera en una escala del 6-10.
CUÁNTO VALORA EL USUARIO ESTAR EN CONTACTO CON LA
NATURALEZA EN LA RIBERA
ESCALA VALORACIÓN
FRECUENCIA
PORCENTAJE
Valoración de 6
Valoración de 7
Valoración de 8
Valoración de 9
Valoración de 10
2
9
29
29
178
247
0.81%
3.64%
11.74%
11.74%
72.06%
100.00%
TOTAL de USUARIOS
6- REGULAR
7- BUENA
8- MUY BUENA
9- ALTA
10-MUY ALTA
Se decide hacer una pregunta de confirmación sobre la valoración del mismo
espacio expresada por un costo económico.
55.47 % (131) USUARIOS, ESTARÍAN DISPUESTOS A PAGAR
POR EL USO DE SERVICIO DE RIIBERA
44.53% (110) USUARIOS, NO ESTARÍAN DISPUESTOS A
PAGAR POR EL USO DE RIBERA
Visualizamos que más de la mitad de los entrevistados están dispuestos a pagar
con tal de que el espacio pueda seguir funcionando o que mejore, aclarando el
comentario que es muy importante remarcar en la investigación: para ellos es deber
del gobierno proveer a los usuarios de espacios recreativos como estos y por ello se
231
pagan impuestos, pero si hay necesidad de apoyar económicamente, de acuerdo con
la posibilidad de cada uno, se muestran en disposición de hacerlo.
4.1.2.3.17. Disposición a una rehabilitación del río a través del acto
del voluntariado ciudadano en cooperación con las universidades
El 96 % de los usuarios de la ribera muestra una casi total apertura ante la posibilidad
de apoyar en la rehabilitación del río que ellos utilizan y disfrutan con asiduidad en el
desarrollo de diversas actividades que les ayudan a mejorar la calidad de vida de ellos
y de sus familias.
236 USUARIOS: DISPUESTOS a APOYAR PROYECTO DE
REHABILITACIÓN para la RIBERA DEL RÍO HUMAYA
11 USUARIOS: NO DIPUESTOS a APOYAR PROYECTO DE
REHABILITACIÓN para la RIBERA DEL RÍO HUMAYA
Los que mencionaron no apoyar, 6 de ellos no tuvieron un porqué y las otras
personas dijeron no tener tiempo para realizar actividades de este tipo; citan que si se
diera, estarían totalmente dispuestos a conservarlo. En la Tabla 32 está representada
la disposición de los usuarios, fundamentada en una serie de motivos expuestos por
ellos mismos en las encuestas.
232
Tabla 32
Motivos de apoyo de parte de los usuarios a un proyecto de rehabilitación del río
Humaya.
233
El apoyo que dice el usuario que daría a un proyecto de rehabilitación del río
Humaya se basa en el hecho que lo consideran un Bien público, el cual nos provee de
recursos naturales a la ciudad y condiciones climáticas específicas permite preservar
con su existencia la vida de cientos de especies involucradas con él, es un ícono de la
ciudad de Culiacán y es un tesoro al que tienen derecho las nuevas generaciones de
disfrutarlo y de vivirlo en su estado de vida y de salud. Por lo que la mayoría de la
población entrevistada se siente empática y con un compromiso moral con el espacio
en devolver un poco de la generosidad que hemos recibido de él.
4.1.2.3.18. Buenas prácticas propuestas por los usuarios para evitar
más daño al río
Durante el desarrollo del cuestionamiento a los usuarios, hubo una gran parte
de ellos que expresaban un sentimiento de empatía hacia la ribera y expusieron
prácticas desde su visión, que estaban dispuestos a llevar a cabo para apoyar el
espacio. En la Tabla 33 se presenta un compendio de todas las prácticas que
propusieron los usuarios.
Tabla 33
Buenas prácticas propuestas por los usuarios para evitar el daño al río.
¿CÓMO EVITARÍA EL DAÑO AL RÍO HUMAYA?
NO TIRANDO BASURA Y DESPERDICIOS (colillas), PONIÉNDOLA EN SU LUGAR, DETECTANDO
DÓNDE SE DA MÁS
NO CONTAMINANDO (con residuos, aceites desde la casa y en el río)
CUIDANDO EL ESPACIO, REFORESTANDO y A LA FAUNA QUE TODAVÍA QUEDA
CULTURA CUIDADO AMBIENTAL (haciendo coincidencia, educando a la ciudadanía,
ENSEÑANDO LA IMPORTANCIA DEL RÍO)
CONCIENTIZANDO S/LIMPIEZA DE LOS RÍOS Q TIRAN BASURA DONDE SEA
PROYECTOS Y PROGRAMAS DE PROTECCIÓN Y LIMPIEZA X VOLUNTARIADO (trabajo
comunitario en caso de delinquir)
REGLAMENTO DE USO (con sanciones severas)
MANTENIENDOLO LIMPIO Y LOS ALREDEDORES TAMBIÉN (no generando basura)
RESPETANDO EL ECOSISTEMA (río, plantas, animales) y APRENDIENDO de nuestro entorno
RECOGER LA BASURA CUANDO VENGO
NO CONSUMIR PLÁSTICOS (reciclar)
JORNADAS DE LIMPIEZA
DEJAR DE DESCARGAR DRENAJE AL RÍO de comercios y casas, sin tratamiento
149
46
22
17
14
14
13
12
11
10
9
9
6
234
NO CONSTRUYENDO más EN LA RIBERA (no sobreexplotación)
PONIENDO CARTELES DE CUIDAR EL ÁREA
RECOGER LOS EXCREMENTOS DE PERROS
VISITÁNDOLO X QUE ASÍ NO LO ABANDONAN Y EL VICIOSO SE APODERARÍA DEL LUGAR
HACIENDO MUY PÚBLICO LOS BENEFICIOS QUE GENERA (a través de redes sociales)
NO SÉ
PONIENDO MÁS BOTES DE BASURA
PROTEGIENDO LAS ESPECIES (políticas de preservación y que se apliquen)
NO DESPERDICIANDO EL AGUA
PAGANDO MIS IMPUESTOS PARA INVERTIRLE
CERCANDO
CUIDANDO A LOS NIÑOS QUE VISITAN
HACIENDO PROPUESTAS
QUE NO HAYA DELINCUENCIA-PARA NO DEJAR DE VENIR
USANDO BICI COMO MEDIO DE TRANSPORTE
5
5
5
4
3
3
3
3
2
2
1
1
1
1
1
Los usuarios del río en su mayoría expresan como una posible solución general
para evitar la degradación que presenta el río, el acto de no tirar basura a la ribera,
puesto que lo observan como uno de los problemas principales de la misma. En
realidad, pocos usuarios dan cuenta de soluciones de fondo diferentes a la cultura de
no tirar basura. Dentro de las opciones menos comunes, encontramos muchas
necesarias que ayudaría en una rehabilitación de los espacios; la cultura de no
contaminación desde sus viviendas, la reforestación, la educación ambiental hasta la
reglamentación con aplicación de multas al que no respete las reglas del espacio.
4.1.2.3.19. Reconocimiento de áreas de conservación natural dentro
o en las cercanías de la ciudad de Culiacán
El 58 % de los usuarios no reconoce áreas de conservación natural dentro o en las
cercanías de la ciudad de Culiacán. El 30% de los usuarios consideran al Jardín
Botánico de Culiacán como un área de conservación natural dentro de la ciudad. El
12% restante menciona una serie de lugares entre los que podemos mencionar: Altata
y Bagrecitos, que están situados en comunidades fuera de la ciudad.
Es importante hacer notar que de acuerdo con las opiniones de los usuarios,
“las riberas de los ríos es casi exclusivamente una de las áreas naturales que existen
235
dentro de la ciudad, por lo que revela una necesidad prioritaria de su conservación y
mantenimiento”.
4.1.2.3.20. La construcción en las riberas desde el punto de vista del
usuario
EL 69.23%
AFIRMA QUE A
SU PUNTO DE
VISTA, NO ES
CORRECTO
CONSTRUIR EN
LAS RIBERAS
EL 30.37 %
AFIRMA QUE
DESDE SU PUNTO
DE VISTA, SÍ ES
CORRECTO
CONSTRUIR EN
LAS RIBERAS
SOLAMENTE EL
.40 % DECIDIÓ
NO DAR SU
OPINIÓN AL
RESPECTO
69.23% de las personas encuestadas expresan sin mucho titubeo que lo que
han construido tan invasivamente en el río tiene una afectación negativa para él,
aunque haya beneficiado a la ciudad con respecto a la estética y urbanización que
presenta, lo cual hace que el área sea considerada hoy como un espacio turístico muy
visitado por los propios ciudadanos y los turistas. Expresan varios de los entrevistados
que esos efectos son para el río, pero son beneficios para nosotros y que la parte
negativa del río no tiene mucho que ver con las personas, pero que confían en que
debieron haber hecho estudios para no afectarlo. El 30.37% expresa que la
construcción en las riberas es benéfica totalmente para la ciudad y que vale la pena el
daño. La ribera del río para su observación más exacta, como recordaremos, fue
dividida en unidades de paisaje para ubicar cuáles eran las más visitadas; encontrando
la información siguiente.
4.1.2.3.21. Unidades de paisaje más visitadas
Durante la observación y, posteriormente, en el encuestado de cada una de las
unidades de paisaje en las que fueron divididas las riberas del río para su mayor
facilidad de estudio, obtuvimos los hallazgos siguientes representados en la Tabla 34.
236
Tabla 34
Frecuencia de uso de las unidades de paisaje.
Unidad de Paisaje
UNIP 4
UNIP2
UNIP3
UNIP5
Total, general
Frecuencia Porcentaje
9
4%
43
17%
60
24%
135
55%
247
100%
Cabe hacer notar que la ribera más visitada es la que corresponde a la margen
derecha del río por tener un conjunto de características convenientes para la localidad
y la conjunción de la belleza del área natural con un corredor comercial todos
colocados en un punto muy céntrico de la propia ciudad de Culiacán. Asimismo, a los
puntos de vista de los usuarios del espacio, aunamos las observaciones realizadas
durante toda la investigación con respecto al estado de degradación presente en el
área de ribera del río Humaya.
4.1.2.3.22. Recapitulando sobre los puntos de vista de los ciudadanos
La población de la ciudad de Culiacán es de 796,633 habitantes urbanos, de los cuales
el 91.33% de la población ha visitado o conoce la ribera del río Humaya. Encontramos
que 132,798 ciudadanos son usuarios del espacio, ya que lo visitan con una asiduidad
mínima de 2 veces por mes hasta 2 o 3 veces al día sin faltar ninguno. Esto nos hace
notar que es un sitio reconocido por toda la población y considerado en mucho de los
casos motivo para su ejercitación o recreación gratuita dentro de la ciudad.
Por su ubicación, está en el centro de la ciudad, lo que le permite recibir
visitantes en todos los medios de transporte posibles como: automóvil, motocicleta,
autobús, caminando, patinando, en patineta. Hay quienes deciden tomar la visita
desde la salida de su hogar hasta el lugar como medio de acondicionamiento deportivo
a pesar de las distancias que esto le requiera.
El ciudadano según su propia opinión es motivado a visitar este espacio de
naturaleza básicamente por el contacto que puede tener con esta, al interactuar con
ella a través de los elementos que la conforman, como mencionan son: árboles, aire
237
puro, frescura, corriente de agua, tranquilidad, porque hacen notar que viviendo en
una ciudad pueden tener un acceso inmediato a la naturaleza dentro de la misma sin
ninguna limitación. Una motivación más y muy valorada por los ciudadanos es poder
realizar actividades recreativas en familia, al mismo tiempo de poder realizar compras,
disfrutando de un bello paisaje como es la ribera del río, adicionando la posibilidad de
desarrollar actividades deportivas. Los ciudadanos expresan que dentro de las
necesidades de infraestructura que ellos creen que le hace falta al espacio es la
iluminación y lo consideran según su opinión como un sitio seguro por ser un lugar que
se disfruta en familia.
Desde el punto de vista ciudadano uno de los principales problemas que
presenta el espacio es en un alto porcentaje de inseguridad aunada al alto grado de
contaminación que observa el parque, percibido en el río a través de la presencia de
basura o drenajes visibles al paseante y la falta de mantenimiento constante de ciertas
áreas del parque de la ribera del Humaya.
La ribera del Humaya es un sitio muy visitado por los ciudadanos y visita
obligada del turismo de ciudad, lo que nos dice también que debería de tener un mayor
cuidado de parte de las autoridades y una educación ambiental aplicada por los
ciudadanos y turistas que lo visitan para su cuidado y protección de las especies
endémicas y en extinción que ahí todavía sobreviven.
4.1.2.3.23. Recapitulando sobre las percepciones de los usuarios
A través de los cuestionarios aplicados a los ciudadanos, pudimos conocer por su
asiduidad el porcentaje de los usuarios del espacio de ribera, punto que permite iniciar
la segunda fase de la investigación, iniciar el encuestado de los usuarios de la ribera,
para lo cual se estableció un rol de observación en la intención de encontrar un patrón
de uso de las unidades de paisajes en que fue dividida el área de estudio.
Establecer un patrón de uso de la ribera propició la posibilidad de instaurar
horarios funcionales para el encuestado de los usuarios del espacio. Las entrevistas
nos aportaron el punto de vista de los usuarios sobre la presencia de degradación del
espacio, por el uso que recibe de parte de los ciudadanos o de las autoridades que
238
rigen el parque de las riberas sección río Humaya. Después de observar al detalle el
funcionamiento del parque y las riberas con respecto a la afluencia, horarios y
conductas de los usuarios, se establecieron roles de trabajo para obtener la
información necesaria para el logro de este estudio.
Posterior al análisis de la información obtenida encontramos que la ribera del
Humaya tiene una gran afluencia de usuarios, representada con una concurrencia
semanal de 6,991 ciudadanos aproximadamente, refiriendo al espacio como un área
muy visitada de la ciudad. La particularidad que motiva a 211 personas a visitar el área,
y volver además de hacerla parte de un estilo de vida, lo refiere según ellos mismos a
“la belleza de paisaje, a la posibilidad de realizar actividades al aire libre y al microclima
que se genera en el espacio en particular”. Permitiéndoles a la vez del disfrute de la
belleza la realización de actividades recreativas como: caminar, trotar, ciclismo,
convivencia familiar y con amigos, paseo de mascotas, etc. Los usuarios en 84
menciones refieren que el estar en este espacio natural genera en ellos un bienestar
emocional y físico que no logran obtener en otras actividades, aunque fueran
deportivas realizadas en gimnasios. Describen que el bienestar logrado se produce a
través del silencio, comodidad, tranquilidad, relajación y la paz que tiene e inspira el
espacio, unido claro al disfrute de su belleza y libertad.
Dentro de las actividades que desarrollan, resumiendo sus opiniones
encontramos que realizan actividades deportivas, convivencia familiar y con amigos,
contemplar y retraerse en un sitio seguro. En palabras de un usuario que retomo como
una aportación importante a esta investigación, “Es un sitio que UNE FAMILIAS” es de
todos y para todos.
La mayoría de los usuarios coincide en que dentro de los problemas que
presenta la ribera es la falta de mantenimiento constante en ciertas áreas del espacio,
además de que por la cantidad de visitantes que recibe debería de tener mayor
cantidad de bancas, mesas, iluminación, más aparatos de ejercicio y áreas infantiles;
esto logrará que el área permanezca siendo visitada como hasta hoy.
Reciben con interés la postura de que el área natural sea medio de educación
ambiental para los que visitan el espacio, pero también mencionan que los niños
239
deberían de tenerla desde sus escuelas y sus casas para cuidar un espacio que es
suyo. Al acompañar esta área natural con infraestructura que haga hincapié con
educación ambiental, que incluya la educación vial y la señalización adecuada para
ambas, por ser una zona donde transitan bicicletas, patinetas, patines y caminantes
evitando cualquier tipo de accidente y hay convivencia con especies de flora y fauna
existentes en el lugar, mejorando a la vez la convivencia de los visitantes, usuarios y
especies habitantes de la ribera del río.
Las riberas del Humaya son parte de la cultura del culiacanense que pudieran
ser mejor aprovechadas en todos los sentidos y en beneficio tanto de la ribera como
de la propia población, al crear un mayor grado de apego de los habitantes al espacio
natural por la posibilidad de gozar de sus condiciones atractivas naturales y de disfrute
con mejores condiciones de infraestructura (iluminación, bancas, mantenimiento),
vigorizar con ello el interés activo de la población hacia su preservación, basada en la
relación cultural del río con la vida de los habitantes y la percepción añeja de ser un
sitio de recreación y esparcimiento “donde se hace familia”, como mencionan los
usuarios, robusteciendo este lazo precisamente con la mejora de elementos de
infraestructura como la iluminación en los accesos y debajo de puentes, además del
apoyo en el incremento de vigilancia, generando en sus visitantes y usuarios
sensación de mayor grado de seguridad y advirtiendo la posibilidad de permanecer en
el espacio mayor cantidad de tiempo sintiendo que sigue siendo un espacio seguro
aun después de oscurecer.
Hablar de las riberas para un culiacanense es como hablar de él mismo, el río
es parte de su identidad e historia familiar, por ello “muchos de los usuarios sienten
respeto y cuidado por él y consideran que debe ser un legado para las futuras
generaciones”.
240
4.1.3. Resultados del objetivo 3:
Proponer un plan de rehabilitación a través de la educación ambiental, mediante la
identificación de los puntos de vista de los usuarios sobre la disposición participativa
en un plan de rehabilitación y de un programa educación ambiental para los habitantes.
4.1.3.1. Resultados obtenidos de entrevistas a especialistas
Con la finalidad de fortalecer los objetivos de esta investigación, se realizaron 2
entrevistas a profundidad a especialistas en la materia, por considerar importantes sus
opiniones con respecto al tema de investigación, ya que se han desempeñado por
años en el trabajo de investigación, conservación, curaduría, educación profesional y
como educadores ambientales.
El experto 1, Erika Pagaza Calderón (directora científica del Jardín Botánico de
Culiacán); Maestra en Ciencias por el Instituto de Biología U.N.A.M, con especialidad
en el manejo de recursos naturales. Especialidad en conservación vegetal,
etnobotánica y florística de huertos familiares indígenas y huertos urbanos en
contextos de cambio cultural y afectación del entorno natural (2008).
El experto 2, José Adrián Beltrán Magallanes; Licenciatura en la Escuela de
Agricultura de la Universidad Autónoma de Sinaloa, especialidad en Zootecnia.
Posgrado en biología en sistémico vegetal de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
Posgrado en educación por competencias. Profesor e investigador de tiempo completo
de la Escuela de Biología de la Universidad Autónoma de Sinaloa, responsable del
proyecto de Plantas Útiles de Sinaloa y de la Colección Científica del Herbario EBUAS,
colaborador del Museo de Historia Natural del Mineral de Nuestra Señora de la
Candelaria en Cosalá, Sinaloa.
Se pueden consultar las entrevistas en el Anexo 4.
En la opinión de los especialistas A. Magallanes y E. Pagaza (Comunicación
personal, 27 abril, 2020), el río Humaya, el Tamazula y el Culiacán son orgullo de la
ciudad, de nuestro estado, Sinaloa; porque es una fortuna que sobrevivan en un
entorno urbano moderno, elemento no común a otras poblaciones en lo que están ya
241
en total destrucción. Siendo el Humaya el río de mayor aporte al caudal del río que le
da nombre a la ciudad. Representan un atractivo y bello paisaje, desarrollo económico
y prosperidad para la entidad donde hasta hoy su mayor fuerza económica es la
agricultura, es un área de biodiversidad (ATP) definida por la Conabío, de la cual
algunas de las especies están en la lista NOM-059 SEMARNAT y que merecen nuestra
atención y cuidados.
Es un área que en su opinión representa unidad familiar para la ciudadanía
porque permite el esparcimiento, recreación, deportes para todos sin límite de ningún
tipo.
El río Humaya es indispensable para la sobrevivencia de la ciudad de Culiacán
porque representa un fuerte eslabón de la cadena para el beneficio social, desarrollo
económico, político y cultural de todos los sinaloenses y visitantes foráneos.
Dentro de los servicios ecosistémicos que está aportando a la ciudad podemos
mencionar:
a) Biodiversidad de flora y fauna, b) recurso naturales pilares de la economía
regional, c) control biológico, d) polinización, e) control de erosión, f) absorción
de humedad, g) corredores biológicos de los que dependen muchas especies
para sobrevivir, que sin ellas no tendríamos, h) control de temperatura, i)
absorción de ruido, j) recreación y esparcimiento, k) bienestar físico y
emocional, l) abundancia
En las palabras de nuestros expertos, al mantener sanas las riberas del río
Humaya y de los demás ríos, mantenemos una buena proporción de poblaciones de
fauna benéfica, así vamos a tener ecosistemas más fuertes y resilientes. Eso nos
impacta directamente a nosotros porque si no tenemos las formas de mantener los
controles bilógicos sanos, ahí es cuando se disparan las pandemias.
La ausencia de controladores biológicos sería algo muy preocupante para la
salud humana, hay una relación directa entre las poblaciones y la cantidad con la que
se regulan las poblaciones de animales, unas con otras, relación directa con las
enfermedades, como hoy en día no hay vegetaciones que regulen el clima y cada vez
242
son las temperaturas más elevadas; también se expande el área de influencia de
enfermedades ocasionadas por vectores y de esta forma tenemos un problema grave
de expansión de la enfermedad.
Resulta urgente una rehabilitación del río Humaya, pero no sólo de él;
salvaguardar los pocos ríos medianamente salvos urbanos que nos quedan, sería una
tarea prioritaria, hay que perpetuar la salud de los ríos y de sus bosques de galerías,
son la vegetación que nutren sus afluentes porque hay árboles, estos filtran el agua
hacia los mantos freáticos y nos garantizan la disponibilidad del agua en pozos, la
seguridad del agua en los cauces.
Es urgente hacer labores de restauración no sólo en el valle, sino también desde
que nacen. Son 11 ríos de Sinaloa, todos tienen su problemática, pero parece que
todos están abandonados a su suerte y a una suerte muy triste, que está condenada
al desarrollo de proyectos urbanos donde cambian los cauces de los ríos; hay un
incremento de desagües hacia el río en “pro” del desarrollo.
Tiene que ver mucho con entender la dinámica de los ríos y, sobre todo, de
verdad, si no estamos pensando a futuro, vamos a tener problemas graves.
El problema aquí es que se debe trabajar “en una visión integral donde toda la
trayectoria del Humaya y el Tamazula se protejan para que Culiacán pueda ser”.
El realizar una rehabilitación de la ribera del río Humaya implicaría tomar como
principales consideraciones:
a) Tratar de entender las posibles relaciones de la vegetación característica de
la ribera.
b) identificar con cuidado las especies que históricamente se han desarrollado
ahí.
c) Selección y ubicación de las especies nativas características de la ribera
pensando todos los aspectos ambientales y ecológicos para tener resultados
a corto mediano y largo plazo.
d) Contar con un proyecto bien desarrollado donde se tenga el aval de las
autoridades correspondientes del gobierno, secretaría de Ecología del
243
gobierno del estado, dependencias de la federación (SEMARNAT,
PROFEPA. CONAGUA y CONANAP); Departamento de Ecología del
municipio de Culiacán y realizar una campaña de identidad ciudadana,
apropiación y protección por el río.
e) FINANCIAMIENTO
f) Desarrollar un Programa de educación ambiental, específicamente sobre
identidad ribereña que sea símbolo y emblema de SINALOA, además de la
rehabilitación.
g) El diseño de cruces de fauna en todas las áreas que lo requieran.
Dentro de las plantas posibles, candidatas a la rehabilitación, encontramos
primero las emblemáticas y nativas que estaban o pocas existen actualmente,
marcadas con un asterisco:
*Álamo (Populus dimorpha), Sauce (Salix nigra), *Higuera (Ficus sp), *Ceiba,
pochote (Ceiba aesculifolia, petandra), Palma (Palma washingtonia filifera),
Guamúchil (Pethecelobium dulce), *Bainoro prieto (Pisonia capitata),
*Bainoro blanco (Celtis pallida o iguanacea), Batamote (Bacharis glutinosa),
Higuerilla (Ricinus sp), Tabaquillo (Nicotiana ipomosiflora), Binolo (Acacia
sp.), *Guácima (Guazuma ulmifolia), *Iza (Prunus rhamnoides Koehne),
*Camichín (Ficus padifolia), *Guanacastle (Enterolobium cyclocarpum),
*Gualámos, *Sabino (Taxodium mucronatum), *Arrayán (Myrtuscommunis L.),
*Bebelamas, *Cupias, *Chirimoyas (Annona cherimola), *Cacaraguas
(Vallesia glabra), *Sapote dormilón-Blanco (Casimiroa edulis), *Limoncillo
(Trichilia havanensis Jacq.), *Papelillo (Bursera odorata).
Bledo (Amaranthus sp.), Toloache (Datura sp.), Malva (Malva sp.), Zacate
gramma (Cynodon dactylon), Tule (Typha sp), Lirio acuático (Pontederiáceas
Eichhornia crassipes), Zacate tule (Cyperus sp.), Lechuga de agua (Pistia
strati).
Guaje Leucaena glauca, cucharo (Acacia cochliacantha), vinorana (Acacia
farnesiana), amate amarillo (Ficus petiolaris), palo verde (parkinsonia
aculeata), amapa rosa (Tabebuia rosea), mezquite (prosopis juliflora), san
244
juan (jacquinia pungens),
moral
(chlopora tinctoria),
palo colorado
(caesalpinia plathiloba).
Una vez rehabilitadas las especies de fauna nativa, también volverán y si no
también tendrían un espacio para usarlo en los programas de reubicación, etc.
El lograr un mejor estado de conservación de la ribera del Humaya a través de
una rehabilitación, ¡claro que influiría!, en el estado de salud de la recién descubierta
área de la sierrita de Mirasoles (propuesta como área de conservación), en Mojolo, por
que sería un corredor biológico más sano amplio y con más continuidad de espacios
sombreados, de los últimos relictos de las selvas secas y de la biodiversidad que esto
resguarda. Si sumamos, todos los focos donde estamos deforestando de manera
intensiva estas áreas que todavía son relictos donde hay especies importantes
(venados, serpientes, felinos cazadores importantes), debían de ser un síntoma para
el municipio que son áreas urgentes de proteger y es urgente hacer una labor
educativa con la gente del lugar y también a las áreas circunvecinas para que no los
cacen.
Vale la pena que se haga el esfuerzo por Mojolo (Sierrita de Mirasoles), que aún
tiene muchas especies que son prioritarias, tanto de árboles como de animales.
Un proyecto de restauración de las riberas podría hacer participar a la
comunidad en las estrategias de rehabilitación, considerando que difícilmente tendrá
resultados positivos sin el apoyo de la comunidad (regla de oro).
Involucrándolas con el espacio a través de:
➢ Recorridos para observar animales silvestres (familiarizar a la comunidad es
hacer recorridos con ellos para que hagan avistamientos de animales de
aves, mariposas, conocer las especies arbóreas que ahí habitan).
➢ Proyectos productivos, generar fuentes de trabajo a través del cuidado
ambiental.
➢ Con la participación conjunta de autoridades de gobierno, sector empresarial
y social “educativo”, comunidad en general.
245
➢ En esto último, la participación social es muy importante, se debe hacer una
fuerte campaña bien dirigida con proyectos (programas con propuestas de
resultados a corto, mediano y largo plazo).
➢ Lo anterior puede lograr que los jóvenes se acerquen a la ciencia (botánicos,
biólogos, médicos).
➢ Generar alianzas con organizaciones como boy scouts y empresarios que
pudieran apoyar.
¡Soy optimista!, creo que la comunidad quiere a su naturaleza, pero no tienen
opción. Porque la gente creció con ese monte la gente no es ajena. ¡Estamos
Apostando a la destrucción en vez de la permanencia!
4.2. Discusión de la hipótesis
A partir de los hallazgos encontrados en la investigación y el planteamiento hecho de
la hipótesis que establecía: la percepción de la importancia ecológica, así como el uso
que hacen los ciudadanos del espacio de la ribera del río Humaya, son condiciones
necesarias para garantizar la rehabilitación de dicho espacio natural a través de la
participación ciudadana y fomentando la educación ambiental.
Se acepta la hipótesis, ya que, de acuerdo con los resultados obtenidos, la
percepción que se desarrolla entre los usuarios corresponde solamente al valor de la
apreciación visual y estética, mas no a la apreciación ecológica del espacio. Estos
resultados coinciden con Íñiguez et al. (2015) en su investigación, donde corroboran
el nivel de importancia de la apreciación de la calidad visual de las personas, pero no
en la apreciación ecológica de la misma y, por lo tanto, la ausencia de esa percepción
limita la acción de cuidado profundo en los usos que recibe de parte de usuarios y
visitantes del espacio ripario.
El cierto grado de preocupación por la degradación percibida del espacio ripario
expresado por usuarios del espacio natural, puede ser aprovechada para emprender
acciones participativas que permitan la rehabilitación y conservación de este sistema
ripario; los resultados coinciden con Velásquez y González (2003), Castillo et al.;
(2009), Borja (2000) y Lefebvre (1991), quienes sostienen que la participación
246
ciudadana, es decir, el involucramiento de las personas de manera voluntaria en
determinado fin, podría traer mejores resultados en los procesos transformacionales
de la naturaleza; la relación humano-ambiente creada de esta forma está ligada a
lograr el beneficio tanto para las personas como para el área natural involucrada.
Esto va de acuerdo con el grado de disposición expresada por los usuarios en
una actividad de rehabilitación en el río Humaya. Coincidiendo también con Castro
(2005) y Sauvé (2013), que mencionan que al transmitir fuera del sistema educativo
conocimientos, valores, actitudes y aplicarlo a través de actividades sociales dentro de
su cotidianeidad, traducidas en acciones para el respeto de la biodiversidad biológica
y cultural fomentando la solidaridad, resulta también en un desarrollo de la visión
sistémica (holística) de la realidad propia y colectiva, que resulta en mejores seres
humanos en beneficio de todos. Apoyando lo anterior, tenemos a Cortina (2009),
Arizpe et al. (1993), Padilla-Sotelo y Luna (2003), Lefebvre (1991), que soportan que
las percepciones ambientales de las personas surgen de las relaciones con los
espacios y que de estas mismas percepciones surgen elementos a considerar para
ayudar en la conservación de las áreas naturales, y al observar y tomar en cuenta
estas consideraciones en una propuesta de rehabilitación, a través de la educación
ambiental, las posibilidades de éxito y permanencia de los resultados fluirán de manera
más sencilla y con mayor duración.
4.3. Discusión de los resultados
Vivir entre tres ríos es un privilegio del que no todos
gozamos, es el regalo generoso que da la
naturaleza a nuestra región para su sobrevivencia y
regocijo, y que en el acto de inconsciencia e
ingratitud destruimos sin medida.
AJAZ
Esta investigación estuvo motivada por el interés de identificar la degradación de la
ribera del Humaya, y estructurar la valoración de los usuarios sobre este entorno
natural, en la intención de hacerla manifiesta para la ciudadanía en general y las
247
autoridades encargadas de tomar decisiones sobre el entorno natural en cuestión,
generando una fuente de información fidedigna sobre los elementos que la conforman
y los hallazgos identificados con respecto al uso recibido y su grado de afectación,
precisamente derivado de la percepción del usuario sobre este espacio natural.
Esta investigación es de importancia porque el recurso natural que representa
la ribera del Humaya para la ciudad de Culiacán y el mundo entero, se ve intensamente
degradada por la fuerte presión urbana que recibe a su paso dentro de la ciudad.
Además, hay que tener en cuenta que cada vez tenemos más evidencias, como pone
de manifiesto la Evaluación del Milenio (MA, 2005), que los cambios que están
ocurriendo en los ecosistemas a consecuencia de las actividades humanas, siguen
patrones no lineales, por lo que son muy difíciles de predecir. Reconociendo el uso
constante de los habitantes y los cambios de uso de suelos que sufre con persistencia
por la urbanización, donde nosotros los humanos somos los causantes del daño y los
que tenemos la obligación de resarcirlo a través de una buena educación ambiental
acompañada de una propuesta de rehabilitación del área natural. De acuerdo a la
planeación urbana del proyecto Parque Las Riberas (2007), cuyo fin consistía en el
aprovechamiento-habilitación de las márgenes urbanas de los ríos Tamazula, Humaya
y Culiacán, con fines recreativos, así como de áreas de conservación y protección del
ambiente para el mejoramiento de la imagen urbana y la calidad de vida de los
habitantes de Culiacán, y el turismo que visita la ciudad, se generó y permanece en
crecimiento causando permanentemente una gran afectación a las riberas en cuestión.
Recordemos que para la realización de esta investigación se tomó
exclusivamente el área más urbanizada del río Humaya, delimitada por los puentes o
vías de conexión y comunicación principales dentro de la ciudad, ya establecidas por
el trazado propio, en el recuadro formado entre los límites del puente Rafael Buelna y
el puente Jorge Almada, a través de la definición de las cinco unidades de paisaje para
su estudio. De acuerdo con lo anterior, el sentido del mejoramiento para beneficio de
la ciudadanía realizado a la ribera a través del proyecto Parque Las Riberas ha dado
resultado, puesto que ha incrementado el uso y la afluencia que recibe el espacio
natural.
248
Es importante tener presente que la población urbana de la ciudad de Culiacán
es 796,633 habitantes, la investigación ciudadana nos marca que 661,205 personas
que representan el 83 % de la población general visita o ha visitado el espacio, y
132,798 que representan el 16.67%, son en realidad verdaderos usuarios de la ribera.
A través del estudio de los patrones de uso de las unidades de paisaje aplicados
en la investigación, encontramos que presenta una afluencia bastante interesante,
representada aproximadamente por 6,991 usuarios por semana, expresado en 4,697
usuarios masculinos y 2,294 usuarios femeninos en sus diversas unidades de paisaje
donde participa la población en general, habiendo presencia de todas las edades.
4.3.1. Discusión objetivo 1:
Definir la importancia ecológica de las riberas del río Humaya para el bienestar general
de la población en la ciudad de Culiacán. De esta forma, también se reconocerán
cuáles son los procesos de degradación del ecosistema ripario y cómo son percibidos
por los usuarios.
4.3.1.1. Definición de la importancia ecológica de las riberas del río
Humaya para el bienestar general de la población
Los ríos son sistemas vitales que debido al arrastre y a la circulación recurrente del
agua, permiten la existencia de los seres vivos. Son de gran valor ecológico y
ambiental por su influencia sobre los ecosistemas inmediatos o todos aquellos que
florecen a lo largo de su trayectoria, proporcionando beneficios a todas las especies y
al hombre con la aportación de agua tanto para consumo doméstico como para riego
y generando vida a su paso. El amplísimo abanico de servicios gratuitos que ofrece la
ribera del Humaya a la ciudad nos permite darnos cuenta del soporte, regulación,
provisión y beneficios culturales que aporta un río a la ciudad y a su población. Por lo
que se advierte son elementos irremplazables hasta el día de hoy; de ahí deriva su
importancia y la necesidad obligada de su cuidadosa explotación y elemental
protección.
El hombre es parte integral del ecosistema río-ciudad y se aprovecha del capital
natural para satisfacer sus necesidades. No obstante, no sólo se apodera de los bienes
249
materiales de la naturaleza, sino que además perturba un sinnúmero de procesos
ecológicos que regulan y mantienen los ecosistemas (Mendoza et al., 2014). Entre los
que encontramos a los que regulan el clima, los que preservan la fertilidad de los
suelos, los que controlan inundaciones, los que purifican el agua, los que conservan la
biodiversidad y los que otorgan estabilidad a los ecosistemas, entre otros (Daily et
al.,1997). El valor de un río en la generalidad de los casos es menospreciado por la
mayoría de los que nos servimos de él, al no tener un conocimiento pleno de qué es y
cómo está conformado, de las relaciones que establece con todas sus poblaciones
modelando el sistema río-ciudad del que somos parte. Habiéndose perdido en la
generalidad de la población, esa relación directa y presente de obtener los recursos
de sobrevivencia directamente de él, como en las poblaciones rurales o en otros
tiempos. Esto nos quita la capacidad de percibirlo en su totalidad por la población a la
que sirve y la cual lo observa como un elemento hecho para su servicio, sin considerar
que ambos son parte de un mismo ecosistema que debe trabajar como un sistema en
común, para permitir la sobrevivencia de ambos elementos dentro del sistema natural
mayor.
El hombre tiene en cuenta a los ríos sólo como flujos de agua natural y no como
la estructura de origen y sostén de diversas formas de vida, por lo que su ordenamiento
y regulación se sustenta en la administración, control y planificación del
aprovechamiento del agua, conforme ciertos usos y cubriendo no solamente las
necesidades, sino que, yendo más allá, buscando el crecimiento económico sin
importar la sobrexplotación de dicho capital natural. A pesar de la relevancia que
dichos servicios tienen para la procuración del bienestar humano, la forma en que han
sido valorados, sobre todo durante los últimos cincuenta años, ha puesto en riesgo la
posibilidad de mantenerlos y, en consecuencia, la vida misma, según lo observa y
argumenta la Milenium Ecosystem Assesment (2007). Como coinciden, Marx, Schmidt
y Eduards, el límite del hombre es la naturaleza y su propia naturaleza de lograr
beneficio económico sin revisar que esa explotación para el beneficio debe tener
precauciones y límites en la misma, para permitir su conservación, explotación sana y
permanente.
250
Las riberas del río Culiacán, Tamazula y del río Humaya, motivo de la
investigación, son esenciales para para la subsistencia y el equilibrio ecosistémico de
la ciudad de Culiacán y de todo el territorio regado por las aguas de estos ríos. En
apoyo a lo anterior y de acuerdo con diferentes autores (De Groot et al., 2002; MEA,
2007), los servicios ecosistémicos están vinculados a un sinnúmero de funciones: la
de producción o aprovisionamiento, de regulación y apoyo, la de formación de hábitat
y la de información. La función de regulación y apoyo corresponde al soporte ambiental
para el equilibrio y regulación de agua, gases, vientos, climas, oleaje, erosión, etc., ya
que las sociedades humanas excretan al medio ambiente una vasta variedad de
sustancias y el ambiente lucha contra ellas de dos maneras: 1) procesándolas y
reciclándolas dentro y entre los ecosistemas o, 2) soltándolas a través de diferentes
elementos ambientales o almacenando algunos de ellos. De esta forma se garantiza
el sostenimiento de los procesos ecológicos indispensables y de los sistemas de
soporte de vida (De Groot et al., 2002). Gracias a las funciones anteriores, los
ecosistemas urbanos pueden sobrevivir, ya que las ciudades viven explotando los
servicios de los ríos y otros ecosistemas sin hacer aportaciones a los mismos para su
conservación y sobrevivencia. En correspondencia a lo anterior, Díaz A. (2014) nos
dice que, “El suceder sin control de un centro urbano se convierte en la sobre
explotación de los sistemas naturales, en el cambio climático de origen antrópico, en
la pérdida de la calidad del aire, del agua y del suelo, en el incremento de la
concentración de sustancias químicas en el ambiente e indudablemente, en la
destrucción del propio hábitat. El riesgo de superar los límites de su capacidad de
carga, homeostasis y adaptabilidad es real, e incrementa la probabilidad de un colapso
en su interior y/o en los sistemas que lo abastecen” (pp. 51-70). Estos son elementos
totalmente observables en nuestros tiempos. De ahí la importancia de rehabilitar y
conservar como un patrimonio natural irremplazable para el mundo entero a los ríos.
La ciudad se contempla como un sistema irrumpiendo en otro natural (los ríos),
y que todos los estilos de vida que se dan dentro de la masa llamada ciudad afectarán
los entornos cercanos y lejanos de los que se alimenta y devora en su hambre de
comodidad encubierta como calidad de vida. Los ríos son sitios incomprendidos por
nosotros, ya que son los elementos que gratifican diariamente a las ciudades con
251
servicios y son emisores de vida, son los medios por los que vivimos y crecemos como
economías y también como sociedades; en cambio, ¡en gratitud a su benevolencia! les
devolvemos ¡maltrato!, ¡descuido!, ¡desinterés! y ¡abuso en la utilización de sus
recursos!; sin embargo, siguen dotándonos de lo necesario para que permanezcamos
en la naturaleza a pesar de nosotros mismos y aún a riesgo de su propia desaparición;
como madre que da su propia vida ante la sobrevivencia de sus propios hijos.
4.3.1.2. Reconocimiento de la degradación presente en las riberas
del río Humaya
La ribera del Humaya sufre de diversos tipos de degradación común a los ríos urbanos
como: contaminación del cauce por fluidos, eutrofización, impermeabilización de
suelos, deforestación, presencia e impacto de especies exóticas, erosión y
deslizamiento
de
taludes,
contaminación
lumínica,
contaminación
odorífera,
contaminación acústica y abandono de las áreas que todavía no tienen una planeación
de uso. Todas las afectaciones que mencionamos anteriormente tienen un impacto
mucho más profundo en la intricada y compleja red de relaciones de la biodiversidad
presente en el ecosistema ribera del Humaya-ciudad y con nosotros mismos como
elementos parte de este ecosistema, donde en la mayoría de los casos las personas
no se reflejan como parte que resulte afectada por la degradación de él, sin siquiera
darse cuenta de que cada día afecta con mayor intensidad su propia salud, desarrollo
económico y social.
Los resultados corroboran de acuerdo con el DUTR (2007, pp. 49-52) que
realizó un diagnóstico ambiental de la ribera, el cual hace notar que el predio se
encuentra afectado como consecuencia del constante desarrollo urbano. En los
hallazgos obtenidos se observa que hay cada día mayor grado de degradación o
impacto ambiental en el ecosistema de las riberas del Humaya, debido al uso que
recibe de los visitantes y usuarios del espacio, el uso y el cambio de uso de suelo que
permiten las autoridades, el daño producido por el propio ayuntamiento de la ciudad al
llevar un mantenimiento inadecuado y una falta de supervisión de la especies
presentes y ausentes, aunado a la degradación natural del espacio. Ante el
reconocimiento de estos elementos de degradación para el ecosistema ripario del
252
Humaya y, por consecuencia para la población en general (Summers et al., 2012),
afirma que son las sociedades las que “pagan un alto precio por la pérdida de algunos
servicios que contribuyen a la disminución de calidad de vida” por su explotación
indebida.
Podemos relacionar esta degradación presente en el espacio con los 2
conceptos importantes que establece Gómez-Orea (2004): a) el valor de conservación
del espacio como sistema, es decir del conjunto de las dimensiones que conforman su
valor: ecológica, paisajística, científica, cultural, funcional y productiva, y b) la función
que cumple para la sociedad, con lo que se atiende el caso de la degradación presente
en la ribera, como el valor de conservación totalmente afectado y no considerado en
su manejo. Apoyando este criterio, Stoddard et al. (2006), nos dicen que la utilización
intensa de los ríos pone en riesgo su integridad ecológica, relacionada con la calidad
y el funcionamiento del ecosistema asociado al agua superficial, las condiciones
naturales del entorno y las presiones humanas, que los afectan negativamente.
Integrar elementos físicos, ecológicos y sociales en el análisis, como lo
recomienda una visión integradora, ayuda a establecer los vínculos entre conservación
cultural y ecológica, apoyando así a la preservación del ambiente y, por lo tanto, a la
sobrevivencia de las personas que viven en él (Fernández, 2008, p. 16). Es importante
mencionar que la degradación observada habla del impacto en el sistema natural
relacionado al valor de conservación del espacio ecológicamente visto, que es
necesario para que hablemos de la conservación cultural para que la ribera siga
desarrollando la función que cumple para los habitantes y a la vez ellos contribuyan en
su preservación.
Los seres humanos, en la intención de crear una mejor calidad de vida,
modifican el entorno en el que se desarrolla, generando para su comodidad, su propio
ecosistema urbano con características inherentes y únicas. Al realizarlo involucra los
ambientes urbanos y naturales, afectando sin mediar en lo absoluto con la naturaleza
que le ofrece sus recursos y de los que depende en su totalidad. Además de que no
sólo se apropia de los recursos que generosamente nos regala la naturaleza, sino que
además trastorna un sinnúmero de procesos ecológicos que regulan y mantienen los
253
ecosistemas, que pertenecen a todas las especies, no solamente al humano que las
afecta. La falta de información sobre el impacto real de las tendencias del desarrollo
urbano en el entorno natural de la ribera del Humaya no permite valorar de forma
profunda por la generalidad de la comunidad culiacanense y las propias instituciones
gubernamentales, el grado de afectación a los recursos dentro del sistema natural
ripario urbano que les permite su sobrevivencia.
4.3.2. Discusión objetivo 2:
Identificar los principales usos que la ciudadanía desarrolla dentro de la ribera del río
Humaya, así como reconocer la perspectiva de estos con respecto a la valoración del
uso que le dan a la ribera del río Humaya y su relación con su estado de degradación.
4.3.2.1. Factores motivacionales de los habitantes para visitar la
ribera del Humaya son:
Es muy valioso antes de conocer los usos que los habitantes les dan a las riberas del
río Humaya, conocer los motivos por los que los habitantes son llamados a visitarlas.
Para el visitante de la ribera los principales motivos son: convivencia familiar y con
amigos, 31.33%; contactar e interactuar con la naturaleza, 23.67%; belleza del
espacio, 14%; esparcimiento en zona natural con centros comerciales, 11%, además
de costumbres muy locales como es el consumo a las vendimias de alimentos en calle,
10%. Sin embargo, para los usuarios de la ribera encontramos que sus motivaciones
para visitar el espacio difieren bastante de los visitantes no recurrentes, ya que
expresan ser asiduos por 3 motivos de alto valor como:
1) paisaje y belleza del espacio 49.29%,
2) recreación 25.93%,
3) el bienestar emocional y físico 19.63% (que obtienen a través de la
naturaleza, silencio, comodidad, tranquilidad, relajación y paz, el aire puro, la
energía del lugar); este punto es referenciado de una manera muy especial,
ya que citan es “la conexión que logran con la naturaleza, que brinda el
espacio de manera gratuita y para todos sin distinción”. Los espacios
naturales “conectan al ciudadano con el lugar, mejorando el significado de la
254
vida diaria y reforzando la identidad del grupo y del self” (en Barnejee y
Southworth, 1990, p. 519). Por lo anterior, son estos tipos de usuarios los que
podríamos definir como quienes gozan de un disfrute más integral, ya que
dentro de su percepción se incluyen elementos ambientales que son dados
por la conservación del sitio; de ahí que sean una población objetivo inicial
en las acciones participativas.
4.3.2.2. Valoración del espacio ripario
La ribera del río Humaya es un espacio natural, público, que implica un uso social,
colectivo, multifuncional, céntrico y con una accesibilidad que permite a los habitantes
llegar a ella de cualquier punto de la ciudad, como menciona (Borja, 2000) para los
espacios públicos. Los ríos conforman sistemas socioecológicos altamente complejos,
enormemente valorados por los bienes y servicios ecosistémicos que proporcionan,
como la provisión de agua dulce para el consumo humano, el mantenimiento de flora
y fauna a través la estructuración de cadenas tróficas y de los ciclos biogeoquímicos,
la regulación de microclimas y el apoyo en la disipación de las inundaciones; además
de todas aquellas actividades de carácter cultural que incluyen actividades sociales
relacionadas con la recreación, el turismo, el transporte y la conectividad (Kamp et al.,
2007; Postel y Richter, 2003) como se cita en Zamora et al. (2017). Esta valoración
puede ser apreciada desde diferentes puntos de vista, por lo que describiremos los
encontrados en esta investigación:
4.3.2.3. Valoración del espacio ripario con respecto a los usos
En un parque natural público es importante conocer cuáles son los usos que por cultura
o costumbres le otorgan los habitantes al espacio y a través de los cuales conocemos
sus características y diversas valoraciones de los usuarios.
Los resultados revelan que primordialmente los visitantes realizan en las riberas
actividades de: recreación, 46.33%; convivencia familiar y con amigos, 15%; ejercicio,
9%; paseo, 8.67%; caminar, 6.67%, entre otra serie de actividades como descanso,
fotografía, eventos culturales, contemplación, comercio que representan un 9%. Los
visitantes al poseer sólo una visión superficial del espacio natural, por tener presencia
255
muy limitada en él, desconocen la dinámica y la sinergia que se genera con el espacio
cuando visita con periodicidad, no logran conectar o comunicar con el lugar. Desde la
percepción de los visitantes es “visto solamente como un elemento de uso a su
servicio, un instrumento de usar y tirar, aun a pesar de opinar que es un espacio bonito
y que lo gozan”. Sin embargo, para el caso de los usuarios, los hallazgos revelaron
que los usos o actividades mayormente desarrolladas en orden de importancia para
ellos son: actividades deportivas, 61.59%; convivencia en familia, 13.81%; contemplar,
meditar, leer, no hacer nada sólo disfrutar de estar ahí y conectar con la naturaleza,
8.66%; pasatiempo, 6.08%; desarrollar un deporte, 5.62%, además de servir de
conector de comunicación para personas que viajan a pie o en bicicleta a sus trabajos
u hogares, actividad mínimamente mencionada, pero muy presente durante todo el
día, todos los días y observada por el investigador, ya que la ribera es una importante
zona de accesibilidad a toda la ciudad por su ubicación y las vías de conexión de que
goza.
Para los 6,991 usuarios de la ribera que han hecho del lugar “una parte de su
estilo de vida, logrando un arraigo y un apego al espacio, además del desarrollo de
una conexión que los hace volver con asiduidad a obtener del lugar natural beneficios,”
en referencia a estos beneficios que dice recibir la mayoría que lo visita con constancia,
que se traduce en una “necesidad de satisfacer esa sensación de bienestar emocional
y físico”, un estado de introspección que genera sensaciones de gozo, que ofrece el
espacio de manera gratuita y para todos sin distinción. Mencionan que la ribera es una
parte importante de su vida porque les otorga “calidad de vida que no obtienen en otro
tipo de actividades”. Dedican una buena parte de su tiempo a estar en el espacio y
siempre salen fortalecidos con ello. Esta dependencia con el espacio les permite
percibirse a ellas mismas como asociadas funcionalmente con un lugar en cuanto a la
capacidad de satisfacer necesidades específicas como los mencionan (Stokols y
Shumaker, 1981).
En particular, cuando un grupo desarrolla vínculos cognoscitivos, afectivos y/o
simbólicos en conexión con un entorno, se produce un sentimiento de identidad grupal
donde la alusión al espacio excede su dimensión física generalizándolo como una
categoría social. Esta es el fundamento del concepto de “identidad social urbana”
256
(Valera y Pol, 1994; Valera, 1996; Valera, Guàrdia y Pol, 1998; Valera y Guàrdia,
2002), que parte de una visión socioconstruccionista de los procesos de categorización
social que configuran la identidad de las personas.
Esta importancia del uso del espacio público mencionada por los usuarios a
través de la profundidad en los lazos con el espacio, ya ha sido estudiada por
diferentes autores como Ontiveros y Freitas (2006), Vidal Moranta y Pol Urrútia (2005)
y Giménez (2004), que nos mencionan que no sólo se visualiza en estos espacios
públicos un soporte para la interrelación social, sino que mediante ellos se puede
colaborar a desarrollar la política, la identidad, la cultura, así como el interés social por
lo público. Estos lugares públicos en buenas condiciones ayudan a mantener a las
personas desocupadas, ocupadas, en espacios que contribuyen al desarrollo de su
creatividad. A través de los patrones de uso de la ribera pudimos conocer la valoración
del espacio por parte de sus usuarios, los horarios, características, grados de
conservación o degradación del espacio, composición.
4.3.2.4. La degradación y su perceptibilidad para los usuarios de la
ribera
El espacio público supone, pues, dominio público, uso social colectivo y
multifuncionalidad. Diferenciado físicamente por su accesibilidad, lo que lo hace un
factor de centralidad (Borja, 2000), este uso en comunidad y de multifuncionalidad
positiva, refleja también una parte negativa por la cantidad de personas que visitan el
espacio y generan cada día más presión a una ribera degradada en constante
afectación y que tiene menos recursos para renovarse por sí misma cada día. Esta
área recibe personas en dos tipos de interés para la investigación: las personas que
visitan el espacio de forma eventual las consideramos como visitantes; las personas
que lo visitan con asiduidad los consideramos usuarios.
Los dos presentan relaciones diferentes con su entorno en mayor o menor grado
de profundidad, pero ambas generan disfrute en sus personas reflejando sus
percepciones ambientales a través de esta relación, como lo define (Lefebvre, 1991).
La generación de esta percepción se da a través del uso eventual o permanente del
espacio impactando vertiginosamente la ribera. Apoyando lo anterior, Arizpe et al.
257
(1993), Padilla-Sotelo y Luna (2003), entienden las percepciones ambientales como la
forma en que cada individuo aprecia y valora su entorno, aportando elementos que
potencialmente pueden contribuir a la conservación. En este contexto las percepciones
de los visitantes y de los usuarios nos presentan visiones diferentes de una misma
realidad que nos presentan la diferencia de sus visiones creadas por el acto de la
relación constante con un espacio.
¿Por qué la importancia de realizar esta diferenciación?, precisamente por el
valor de la información que nos puede aportar el uno o el otro para esta investigación.
Encontramos como resultado de ello que los principales problemas de degradación
que observan los usuarios que presenta la ribera son:
• La falta de mantenimiento (32.40%) de todas las áreas verdes expresada en:
presencia de mucha basura en la ribera y el cauce por la ausencia de su
recolección,
agravado
por
fechas
conmemorativas,
generando
la
contaminación del río y la ribera a la vez, ciclovía sucia (pudiendo generar
accidentes), ausencia de riego total en la unidad de paisaje tres y dos; en la
cuatro y cinco que reciben riego con cierta regularidad deben hacerlo en
horarios adecuados que no genere accidentes entre los transeúntes, no
cortar los arbustos, ausencia de la renovación de árboles caídos, talados o
enfermos, postes de luz y botes de basura en mal estado o ausentes,
compostura de lo descompuesto. La ausencia de mantenimiento regular
daña y genera degradación en el área natural con mayor rapidez.
• Mal estado de la infraestructura de que goza el parque (16.83%), sobre todo
en la unidad de paisaje tres y cinco, entre las que podemos mencionar: falta
de iluminación en los accesos y zonas estratégicas del parque como debajo
de los puentes, porque son zonas peligrosas, ya que se vuelven muy oscuras,
lo cual lo hace inseguro. A través de esta expresión, las personas comentan
su sentir con respecto a que sí, el parque está dañado o sucio
constantemente:
“la gente buena deja de visitarlo, dejando espacio a que los
malandrines se puedan apoderar del lugar” […]
258
La contaminación de las riberas del Humaya y de su cauce con basura es
percibida como uno de los principales problemas de degradación mencionados tanto
para el grupo de visitantes como para el grupo de los usuarios. Para ellos los valores
estéticos de la ribera y únicamente un recurso de provisión que es el agua, son
observados como elementos degradados. Citan los usuarios que “el agua se
contamina por la presencia de basura en ella y podría afectar a los cultivos, además
que contamina visualmente el espacio natural, por el mal aspecto que da al ciudadano
y al turismo”. Cabe aclarar que para la mayoría de los usuarios no es perceptible que
el agua del río que corre, sea utilizada como agua para beber (con sus debidos
procesos de potabilización) en ciertos periodos del año, por lo que no les causa mucha
preocupación o conciencia, pero sí molestia la presencia de basura en el cauce.
Excepcionalmente, algunos usuarios mencionan que faltan árboles en la ribera y que
esto genera ausencia de espacios sombrosos y que cada día se expande generando
más áreas en la misma condición.
• El 69.23% de los usuarios expresa que la construcción invasiva de la que ha
sido y sigue siendo presa las riberas del río Humaya, tiene una afectación
extremadamente negativa para él, aunque haya beneficiado a la ciudad con
respecto a la estética y urbanización que presenta hoy. Sin embargo, a su
punto de vista sabe que afecta, pero no sabe definir el origen de su
afectación. A punto de vista del investigador se considera imperceptible
porque directamente no están involucrado en un proceso de producción
donde el suelo es el que da la capacidad de producción y sobrevivencia de
las especies presentes en el espacio y el área de impacto del ecosistema.
El nivel de degradación de la ribera es visible para los usuarios, sólo en la
percepción tangible y evidente para ellos, pero únicamente en el aspecto en el que
sienten que afecta su estadía; en la generalidad que ven mermada su comodidad, su
falta de confort, dejando de generar en ellos los beneficios por los que asisten al
espacio natural. Expresado en frases como:
• “hacen que se vea fea la ribera por la falta de mantenimiento” […]
259
• “nos da miedo cuando el monte está muy alto, porque alguien podría
esconderse” […]
• “da una muy mala impresión a quienes nos visitan” […]
• “hay animales alimentándose de residuos plásticos de alimentos” […]
En referencia a la poca capacidad de las personas de observar la afectación de
la ribera y, por lo tanto, la pérdida de servicios que afectará su calidad de vida, la
ceguera vegetal es un término que nos puede ayudar en esta consideración, inserto
por los profesores James Wandersee y Elizabeth Schussler, citados por Powledge
(2011) refiriéndose a: “la incapacidad de los humanos de ver o darse cuenta de las
plantas en su ambiente; la inhabilidad de distinguir la importancia de las plantas en la
biósfera y en la vida cotidiana de los humanos, así como la categorización descarriada
y antropocéntrica de las plantas como inferiores a los animales y así, no merecedores
de consideración”, “Reflejadas en aseveraciones como “sólo son plantas”, o “al no vivir
de manera directa la ausencia de un recurso necesario por estar situado dentro de la
ciudad los hace inexistentes” para su percepción. No hay una consideración vital, en
la observación con ligereza realizada por la mayoría de los usuarios donde ellos
entiendan de la degradación que se está dando, puesto que expresan que el espacio
está muy bonito y al hacer esta apreciación, para ellos no son observados las
manifestaciones de degradación mencionadas anteriormente. Causando esto una
desvalorización de la ribera por desconocer la verdadera importancia de los aportes
de un río a su vida cotidiana y, por lo tanto, a su sobrevivencia, el humano se observa
como un ente separado de un espacio natural, el cual aparentemente para la mayoría
sirve para pasar ciertos momentos y usar sus recursos para nuestra satisfacción.
La degradación presente en las riberas del río Humaya es tan evidente para los
usuarios, en la proporción que afecte su normalidad en el disfrute del espacio, que
ellos consideran primordialmente en la parte estética, mas no la parte ecológica del
espacio natural, es decir, para la mayoría de los usuarios no es reconocida la serie de
relaciones que se dan en la ribera del río que afectaría su sobrevivencia y bienestar
familiar. Desconocen el valor del río como sistema de vida para el entorno inmediato y
para todo aquel que se desarrolla bajo su influencia, aunque no se observe su
260
inmediata vecindad. Pudiendo relacionar de nuevo esta perceptibilidad de la
degradación presente en el espacio, con los dos conceptos de (Gómez-Orea, 2004),
a) de valor de conservación del espacio como sistema, solamente en su dimensión
cultural es observada y b) la función que cumple para la sociedad. Examinando que la
función que cumple para la sociedad como medio de esparcimiento y reunión familiar
es muy valorada por los visitantes y usuarios; muy importante para el equilibrio social
de la población, estando muy presente la función cultural (inspiración, el bienestar
físico y espiritual, el apego e identificación con el espacio natural), creando con ellos
una cultura familiar para el culiacanense; sin embargo, en el punto de mayor
importancia que es la degradación del espacio natural como sistema, los usuarios en
la mayoría de los casos están totalmente escasos de información bien definida sobre
lo que representa un río con respecto al valor de conservación del espacio natural
como sistema y como capital natural.
La presencia de información bien dirigida sobre el río y su dinámica podría hacer
más perceptible el aspecto de la degradación a nivel de conservación ecológica del
sistema natural para los usuarios, como lo establece Benez et al. (2010), la apreciación
que los individuos realizan de la naturaleza tendrá dependencia del acercamiento a
información indirecta procedente de otras personas, medios de divulgación o
comunicación, más que de la experiencia directa a través de los sentidos.
Puesto que como nos menciona Arizpe et al. (1993), Padilla-Sotelo y Luna
(2003), las percepciones ambientales son entendidas como la manera en que cada
individuo aprecia y valora su entorno, aportando elementos que potencialmente
pueden contribuir a la conservación. De igual forma, hay quienes consideran que tanto
los servicios ecosistémicos como los problemas ambientales pueden ser ignorados a
causa de que no son perceptibles de manera empírica (Urbina, 2006). Este empirismo
se refleja al no percibir al río como elemento de origen de las actividades diarias que
les permiten sobrevivir; como alimento, economía y salud. Esta imperceptibilidad
resulta atemorizante, como lo señala Arizpe et al. (1993), no percibir los problemas
obstaculiza la negociación para encontrar mejores usos y buenas prácticas para la
utilización sustentable de los recursos naturales, puesto que no perciben al río como
elemento fundacional de su ciudad, ni cómo a partir de él las personas se adecuaron
261
a tomar lo que necesitaban de manera directa o, en su defecto, de todas aquellos
ecosistemas inmediatos o vecinos que dependen de la misma ribera.
Las percepciones nos muestran el valor que para las personas representa el río
y el grado de conocimiento que tienen sobre los recursos que les provee, además de
todos aquellos servicios y bienes ambientales de los que son beneficiarios, por lo que
con ello nos pueden mostrar a través de qué criterios podemos nosotros actuar para
lograr un mejor conocimiento del sistema natural río-ciudad y a la vez alcanzar, ahora
sí, una perceptibilidad más equilibrada sobre la degradación real presente en la riberas
del río. Al no tener un contacto directo con el río en el desarrollo de sus actividades
cotidianas, no permite la observación de los daños generados a la ribera del río
Humaya, por lo que la unión de la información correcta, con la experiencia con la
naturaleza; la comprensión del río como origen de vida y desarrollo urbano permitirá
en los ciudadanos en general lograr una percepción del funcionamiento del río y hasta
ese momento su percepción de la degradación del río podrá entrar en el ámbito
ecológico para los ciudadanos, ya que su relación con la naturaleza se pierde cada
día, por lo que se confirma con la aportación de Eduards (como se citó en Dimuro,
2018), que plantea que “La generalización de la vida urbana ha producido un
alejamiento de la naturaleza, perdiendo con ello el contacto con los ciclos estacionales,
con el esfuerzo indispensable para conseguir alimentos o calor, adquiriendo en su
lugar el interés por la cultura, los medios de comunicación y los deportes” (p. 53). En
consecuencia, nos es muy difícil reconocer esa relación que anteriormente era tan
natural, de la que nosotros somos elementos importantes en su cuidado o en su
completa degradación, carentes hoy de esa susceptibilidad tan necesaria en un
sistema tan sensible por ser generador y conservador de vida.
4.3.2.5. Valoración del espacio como identidad ciudadana: la
configuración del sentimiento del culiacanense en las riberas del río
Observamos que algunos puntos de la guía de prevención de criminalidad se expresan
en las opiniones de las personas usuarias que ya tienen una conexión con el espacio
y se sienten con responsabilidad por el mismo. Esto se refleja en las respuestas que
nos expresan donde el 100% de los usuarios consideran que el río forma parte de la
262
identidad del culiacanense; asimismo, 85% de ellos (210 usuarios) dicen sentirse
identificados con el espacio, ya que se perciben en idéntico estado que la ribera les
refleja a ellos mismos cuando están ahí; tranquilidad y relajación al sentirse
sobrecogidos por la belleza de la naturaleza y percibirse con una semejanza con el
espacio (conectados), generando estados emocionales y físicos de BIENESTAR en el
que lo visita, reconociendo un apego e historia familiar, generando orgullo de
pertenecer a esta tierra como Culiacán, con sus características hidrográficas y su
gente que lo hace único. El río representa historia de familias, costumbres que al
integrarlo con la identidad, identifican y conforman un elemento cultural para la
ciudadanía, como lo sugiere Urbina (2006), la información que recibimos sobre el
medio que nos rodea no sólo proviene de nuestra percepción empírica y del
conocimiento académico y científico, sino que también la heredamos de la familia junto
con el conjunto de elementos que acompañan a la cultura (p. 24).
Para el Culiacanense, tener sus ríos dentro de la ciudad representa un símbolo
y distinción ante otras ciudades que no lo tienen. Y esto figura plenamente en los
porcentajes, donde nos muestra que el 99.60 % de los usuarios, es decir, 246 personas
mencionan que el río Humaya, el río Tamazula y el Culiacán son un símbolo de la
ciudad. Que nos representan en cualquier lugar del mundo, muchos de ellos al
hacerles el cuestionamiento mencionaban “somos la ciudad de los tres ríos”, con tono
de orgullo y complacencia. Agregan a lo anterior que disfrutan de esa identidad que
les es heredada de manera natural al momento inmediato de nacer en esta tierra culichi
y que la disfrutan cada día, en la belleza del paisaje que les ofrece el río a chicos y a
grandes, sin ningún costo ni limitación, “un espacio generoso para todos”.
En este contexto, la ribera del Humaya es un espacio simbólico urbano, según
cita Valera (1993, 1997), puesto que es un elemento de una estructura urbana,
entendida como categoría social, que identifica a un grupo social vinculado a este
entorno, capaz de simbolizar una o algunas de las dimensiones relevantes de dicha
categoría, y que permite percibirse como iguales a los miembros del grupo en la
medida que se identifican con este espacio, y diferentes de los demás grupos en virtud
de que no se identifican con dicho espacio o las dimensiones categoriales
simbolizadas por él. Así, algunos espacios tienen la propiedad de facilitar el proceso
263
de identificación social urbano y pueden convertirse en símbolos de identidad para los
grupos asociados a entornos urbanos concretos.
En referencia al río Humaya como símbolo de la ciudad, E. Pagaza
(Comunicación personal, 27 abril, 2020) nos refiere que “Culiacán tiene la virtud de
gozar de 3 cauces que sobreviven todavía como ríos en el entorno urbano, elemento
que nos identifica y es raro, porque en otras ciudades son aguas negras o están
entubados hace mucho tiempo. Los ríos simbolizan una riqueza de vida, fuente de
biodiversidad ese poder que tiene la ciudad de acercarse a su entorno de manera
positiva. Simbolizan la productividad del valle, sin él no existe”.
4.3.2.6. Valoración de la seguridad del espacio ripario
Las riberas del Humaya son vistas como bienes públicos, al ser públicos las personas
aluden que es de todos, pero a la vez de nadie; esto genera pensamientos donde los
elementos culturales de los habitantes tienen mucho que ver con sus percepciones,
los usos y las conductas presentes en el espacio. La ribera es catalogada a través de
las generaciones como un centro de reunión en familia dentro de la ciudad y así se
sigue construyendo esta percepción entre los miembros de las familias que lo siguen
visitando. Esto tiene que ver, como cita Lefebvre (1991), con cómo cierto entorno social
percibe su ambiente y va construyendo su espacio.
Por lo que revisamos la percepción de los usuarios con respecto a la valoración
de la seguridad que presenta el espacio, encontramos que el 90% de los usuarios
expresan sentirse seguros, pese a que es un espacio natural totalmente abierto y sin
límites, sin embargo, manifiestan que sí debería de contar con más vigilancia para las
familias, puesto que gran cantidad de ellas por eventos en familia lo visitan en grupos
muy grandes y lo visitan generalmente por las tardes y fines de semanas.
Dentro de este 90% de usuarios mencionados anteriormente, encontramos que
44.54% corresponde a mujeres, de las cuales el 40.08 % se sienten seguras y el 4.46%
expresa sentirse insegura. Sin embargo, estas últimas comentan que esto no les limita
seguir asistiendo, porque:
264
“hay mucha gente haciendo lo mismo que ellas y nadie molesta a nadie, por el
contrario, ya casi todos se conocen por lo menos de vista, y eso también les
genera una familiaridad y una sensación de seguridad a los usuarios del
espacio” […]
Aunque generalmente es mayor la proporción de hombres. Muchas de ellas
comentan que, para afrontar esa sensación de inseguridad, van acompañadas o en
grupos a veces del mismo sexo o mixtos, esto las hacer sentir más seguras y disfrutar
el espacio mejor en sus actividades, ya que es un espacio de difícil control por ser un
lugar totalmente en libertad, un elemento que lo hace más atractivo para sus usuarios.
En alusión a esto durante el desarrollo de la investigación se produjo un evento
de alta violencia en la ciudad de Culiacán conocido como “jueves negro”, que cobró
muchas vidas a pesar de lo que dijeron las autoridades y los medios de comunicación,
este evento marcó a la ciudad de Culiacán que se paralizó el día de la balacera y el
día siguiente. ¿Por qué este tragedia es digna de mencionar en esta investigación?,
precisamente por la capacidad de resiliencia que mostró la ciudadanía después de dos
de días de violencia extrema, al volcarse al tercer día del evento muchas familias y
ciudadanos fueron a las riberas del río, “a sentir cómo ellos mencionaban, la paz y
tranquilidad del espacio, donde parecía que el tiempo se detenía y no pasaba nada”,
buscando ese descanso y tranquilidad de mente y cuerpo; porque ya había demasiada
violencia, precisamente los fraccionamientos contiguos a la ribera fueron justamente
el escenario más importante de este hecho. En referencia al evento anterior, “la
presencia de la naturaleza contribuye también a mitigar algunos precursores
psicológicos de la violencia. Según García Mira (2019), esto está relacionado con la
Teoría de la Restauración de la Atención de Kaplan de 1995, que expresa la destacada
colaboración de las áreas naturales a la salud mental de los individuos, debido a su
capacidad de restauración.
En relación con esto, la exposición a la naturaleza disminuye la fatiga mental,
que puede convertirse en un precursor de la violencia. En otras palabras, la fatiga
mental perjudica al procesamiento cognitivo de la información, a las emociones como
265
la irritabilidad y a la conducta, disminuyendo el control sobre los impulsos, que son
precursores de la agresión” (García M., 2019).
El uso de la ribera del Humaya como área de recreación y esparcimiento gratuito
como la tiene catalogada la mayoría de las personas de la ciudad, es muy importante
para la sanidad mental urbana. La conservación y la imagen que un área proyecta
podrá tener un impacto importante sobre, en lo que terminará convirtiéndose, pues
establecerá la presencia de las oportunidades delictivas. La delimitación de este
espacio también influirá en la cohesión social, territorial y en el sentimiento de
seguridad de los pobladores.
Al escuchar a los usuarios resulta muy interesante y difícil de olvidar algunas
frases pronunciadas por ellos mismos como:
• “Simbiosis entre deportistas y ambiente”;
• “todos lo que siempre venimos, venimos a hacer los mismo, nadie molesta a
nadie”;
• “Hay compañerismo y fraternidad entre los que venimos, somos un grupo,
entre todos nos cuidamos”;
• todos los que venimos ya nos conocemos y nos cuidamos” Hay una cohesión
social.
• Hay falta de apropiación del espacio por la gente para poder cuidar y respetar
más al rio, y para ello tienen que conocerlo y sentirlo.
Estas frases nos hacen reconocer que las personas usuarias de la ribera del
Humaya empiezan a lograr apropiación territorial a través del uso cotidiano de estos
espacios naturales por parte de la ciudadanía. Han logrado una cohesión social entre
todos aquellos que utilizan el espacio constantemente, logrando tener un ambiente
muy agradable de convivencia en el “saludo cotidiano y afable”, en el interés por lo
demás y entre ellos, e invitando a participar en esta unión a todos aquellos que
empiezan apenas a visitar los espacios con constancia, que genera en los nuevos
usuarios seguridad al visitar la ribera, por lo que ellos mencionan que el espacio es
seguro aunque se observen personas (punteros) a veces, pero que no interfieren con
266
todas las personas que están haciendo deporte y no permanecen; no obstante, la
recomendación es que siempre: “uno debe estar alerta porque es un espacio
totalmente abierto y siempre pudiera suceder algo cerca o en el propio lugar que
pudiera afectar a las personas”, ¡desgraciadamente tenemos una ciudad con alto
grado de violencia!.
4.3.2.7. Valoración del río dentro de la ciudad para los usuarios
Para el culiacanense es de importancia el río dentro de la ciudad, puesto que le permite
gozar de diversos atributos que mejoran su calidad de vida y le aporta recursos para
su sobrevivencia. En este sentido los resultados manifiestan que para los usuarios de
la ribera, los cinco puntos de mayor valoración, reflejados en orden de prioridad, son:
a) el realce que le da el río a la ciudad por su belleza,
b) representa un pulmón para la ciudad,
c) cercanía y accesibilidad para la ciudadanía de un sitio de naturaleza,
d) abastecimiento de agua para riego y de uso doméstico,
e) atracción turística,
f) es ícono y espíritu de la ciudad.
Estas valoraciones se fortalecen con lo que expone el concepto de Gómez-Orea
(2004), con respecto a la función que cumple para la sociedad, apoyado con lo que
expresa Borja (2000), donde asevera que el acercamiento y compenetración con el
espacio público deriva del uso comunitario y la multifuncionalidad, lo que se distingue
por su cercanía, generando un lazo de unión más fuerte para la diversidad de
población, coincidiendo con Valera y Pol (1994); Valera (1996); Valera, Guàrdia y Pol
(1998); Valera y Guàrdia (2002), que establecen que por medio del desarrollo de lazos
simbólicos/emotivos y de conocimiento relacionados con el ambiente conceptualizan
la identidad social urbana que conforman la identidad de los individuos.
4.3.2.8. Valoración de la indispensabilidad del río para los usuarios
Según el diccionario RAE (2020), indispensable “es aquello que resulta necesario,
imprescindible o fundamental para algo o alguien o simplemente para la vida de una
267
persona”. En referencia a lo anterior, 95% de los usuarios de la ribera del Humaya
opina que el río es indispensable para la ciudad porque: a) aporta el agua para el riego
y uso doméstico de la ciudad, ya que aluden que es una ciudad productora, b) atrae el
turismo, c) brinda realce a la ciudad haciéndola más bella y atractiva, atrayendo
negocios a sus riberas y a la propia ciudad, d) genera y provee de vida por su
naturaleza, e) representa a la ciudad, es su esencia, su identidad, su ícono. Estas
estimaciones de los usuarios hacen notar que el río es fuente de actividad económica
a través de producción agrícola, la derrama económica que produce el turismo por ser
un espacio único y la posibilidad de activar el comercio local permite a los habitantes
tener dentro de la ciudad grandes áreas verdes para la recreación y el esparcimiento
familiar, es decir, como mencionó un usuario:
“Tenemos servicios de una Metrópoli y al mismo tiempo tenemos Zona
Natural” […]
Estas valoraciones estarían fundamentadas por las aportaciones que nos hace
Daly al definir los servicios ecosistémicos como indispensables para la vida humana.
4.3.2.9. Valoración de los servicios ecosistémicos
Los servicios ecosistémicos pueden ser definidos como condiciones y procesos que
genera la naturaleza y que son indispensables para el soporte de la vida humana”
(Daily, 1997). En este sentido al solicitar a los usuarios de la ribera la mención de los
servicios ecosistémicos que les brinda el río Humaya a la ciudad, encontramos que los
representaron en cinco ámbitos, a través de la valoración siguiente:
a) Recreación y esparcimiento gratuito (19.39%), b) agua para riego y uso
doméstico (17.73%), c) belleza y contacto con la naturaleza (13.03%), d)
relajación y tranquilidad que brinda a la población (8.18%) e) pulmón de la
ciudad (8.03%).
Tengamos presente que la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (2005)
provee el marco y la síntesis sobre la clasificación de los servicios ecosistémicos
agrupándolos en cuatro tipos:
268
• Soporte. Servicios necesarios para producir todos los demás servicios,
incluyendo la producción primaria, formación y retención de suelos,
producción de oxígeno, ciclo de nutrientes, entre otros.
• Regulación. Servicios derivados de la regulación de los procesos
ecosistémicos: mantenimiento de la calidad del aire, regulación del clima,
regulación del ciclo hidrológico, control de la erosión, mitigación de riesgos,
control biológico, control de plagas y polinización de plantas.
• Provisión o suministro. Bienes producidos o proporcionados por los
ecosistemas: alimentos, agua limpia, combustibles, maderas, fibras, recursos
genéticos, medicinas, entre otros.
• Culturales. Beneficios no materiales que enriquecen la calidad de vida. Entre
los que podemos mencionar diversidad cultural, valores religiosos y
espirituales, conocimiento tradicional y formal, inspiración, valores estéticos,
relaciones sociales, sentido de lugar, valores de patrimonio cultural,
recreación y ecoturismo. Las tres últimas dependen de las funciones de
regulación.
Los hallazgos nos muestran que los servicios ambientales más reconocidos
son:
a) recreación y esparcimiento, un servicio ecosistémico cultural, de notoria
valoración de parte de los usuarios, ya que expresan que por ser un área
recreativa y de esparcimiento, es “un área que fortalece la unión familiar y
genera alegría en las familias”, considerando que la alta valoración está
relacionada con la situación experiencial ligada a la cultura familiar y emoción
del humano generando una mejor calidad de vida, colocándolo por ello casi
a la par con un servicio de sobrevivencia total como es el agua. Apoyando
este argumento, está lo que nos aporta Kraus (2001); Russell (2002); Salazar
Salas (2007) al mencionar que la importancia de la recreación radica en
contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas por medio de los
beneficios que brinda; de ahí deriva la importancia de su cuidado
contribuyendo a la estabilidad emocional de las familias.
269
b) el suministro de agua, un servicio ecosistémico de provisión; es
comprensible, ya que es un beneficio tangible, donde observamos la
dependencia del humano de la naturaleza, para cubrir su necesidad básica
de sobrevivencia. Esto es valioso en el ámbito de la planeación ambiental,
pues varios estudios (Newmark et al., 1993; Infield 2001, Xu et al., 2006 en
Hernández-Ramírez et al., 2008) han encontrado que uno de los factores que
influye fuertemente en las percepciones y actitudes positivas de los
habitantes hacia las áreas de conservación es el beneficio percibido.
c) belleza y contacto con la naturaleza es servicio ecosistémico cultural;
altamente valorado por los usuarios expresando “orgullo por los paisajes que
ahí admiran en diversos momentos del día o en diversas épocas del año”. De
ahí la patente apreciación del paisaje como fuente de alegría, gozo y placer.
d) relajación y tranquilidad que brinda a la población, servicio ecosistémico
cultural, muy presente en el valor de uso por el bienestar físico y emocional
que genera en los usuarios, ya descrito en la valoración de uso del espacio.
El reconocimiento de que la naturaleza tiene un valor estético, espiritual, de
sentido de lugar, generador de relaciones sociales que enriquece la vida del humano;
es esperanzador, ya que al ser servicios de carácter cultural intangible, varios autores
(Infield, 2001; Ormbsy y Kaplinn, 2005; Bauer, 2003, en Hernández-Ramírez et al.,
2008) citan que reconocer e incorporar los beneficios no económicos puede ser crítico
para las iniciativas de conservación, puesto que estos pueden proporcionar un
complemento importante a los beneficios económicos que fomente que la gente las
apoye.
e) pulmón de la ciudad aporta oxígeno a la ciudad, servicio ecosistémico de
soporte, es innegable su reconocimiento, aunque es un elemento intangible,
pero totalmente perceptible su necesidad para la sobrevivencia, que junto
con el servicio de suministro puede influir fuertemente en lograr actitudes
positivas de los habitantes hacia las áreas de conservación por el beneficio
percibido como se cita en Newmark et al. (1993); Infield (2001), Xu et al.
(2006); en Hernández-Ramírez et al. (2008).
270
Estos servicios, hasta ahora, no tienen elementos con qué reemplazarlos y
menos que no tengan ningún costo, sólo la naturaleza ofrece esta gratuidad de
beneficios. Es así como la generación y el flujo de los beneficios de los ecosistemas
hacia la sociedad dependerá en gran medida del adecuado funcionamiento de los
ecosistemas; donde la biodiversidad interactúa con el componente no-vivo de los
ecosistemas, para contribuir al funcionamiento de las cuencas como ecosistema
natural (Díaz M., 2017).
4.3.2.10. El problema de la falta de percepción de los servicios
ambientales
Los servicios ecosistémicos percibidos por los usuarios fueron aquellos muy evidentes
por el uso del espacio como área de recreación y esparcimiento para la ciudadanía,
exceptuando por el recurso de agua. En contraste los servicios ecosistémicos menos
significativos para los usuarios; diríamos que apenas percibidos o mencionados son
los de balance ecológico, control del clima, desagüe fluvial de desechos, atractivo
turístico, provisión de recursos. Aparentemente, si el usuario no vive la necesidad del
servicio de manera directa o indirecta no lo percibe, aunque lo use de manera
consciente o inconsciente, como opina (Urbina, 2006), que tanto los servicios
ecosistémicos como los problemas ambientales (degradación), pueden ser pasados
por alto debido a que no son perceptibles de manera empírica.
Dentro de los servicios ecosistémicos ausentes en la consideración de los
usuarios están los servicios de soporte: formación y retención de suelos, producción
de oxígeno, ciclo de nutrientes, entre otros; servicios de regulación: calidad del aire,
regulación del clima, regulación del ciclo hidrológico, control de la erosión, mitigación
de riesgos, control biológico, control de plagas y polinización de plantas; servicios de
provisión: alimentos, combustibles, maderas, fibras, recursos genéticos, medicinas,
entre otros; servicios culturales como: diversidad cultural, valores religiosos,
conocimiento tradicional y formal, inspiración, sentido de lugar, valores de patrimonio
cultural.
Tomando en consideración que la disponibilidad de información es clave en la
percepción de los aspectos ambientales, es factible que por falta de información directa
271
o recibida de parte de otras personas, medios informativos, universidades, etc., los
habitantes no aprecien la reducción acelerada del hábitat ribera del Humaya o de
cualquier otro río, como un problema ambiental muy serio, al no conocer las ventajas
que comprende la vegetación presente, el suelo y las especies que contribuyen a la
existencia del espacio. Fortaleciendo este punto, Díaz (2008) nos dice que es posible
que la falta de reconocimiento de los servicios ecosistémicos de los ríos puede deberse
a que es un aspecto en donde la sensibilización ambiental se ha concentrado poco en
todos los niveles educativos y en organismos dedicados a la educación ambiental. No
es parte preponderante de la mayoría de la formación académica y práctica que, para
el caso de la ciudad en particular, los ríos son parte de nuestra vida diaria, debiendo
ser algo intrínseco de la educación de toda la población por su convivencia y
dependencia permanente.
Fortaleciendo lo anterior, Benez et al. (2010) describen que la valoración que
de la naturaleza hacen los individuos puede depender del acceso a la información
indirecta proveniente de otras personas, medios de comunicación o de divulgación,
más que del proceso de experiencia directa a través de los sentidos.
Se encontraron casos excepcionales donde los usuarios sí sabían las funciones
del río, sin embargo, sólo las recitaban, pero aparentemente no había una compresión
profunda sobre los lazos de esas funciones conocidas por ellos, con su forma de vida,
con sus recursos económicos, recursos de salud física y emocional. Se anota que la
observación anterior no era para todos los casos, pero creo que la desconexión de
todos nosotros con nuestra realidad natural hace que perdamos esta habilidad de
conectarnos energéticamente con el entorno y liberarnos a través de él de todo aquello
que pueda afectar nuestra salud física y emocional.
Esos casos especiales después de terminar la encuesta expresaron algo que
dejó al investigador pensando:
“es que yo nunca había pensado que un río podría así influir en mi vida” […]
No existe noción de la sinergia que se da entre las relaciones de los
componentes de este ecosistema urbano: río, vegetación, fauna, ciudad; se observan
272
como entes separados, no como elementos componentes del propio ecosistema vivo
que es el río dentro de la ciudad. Es observable que el problema es esa sensación del
humano de creerse un ente separado del espacio natural de donde no se da cuenta
que forma parte.
Como señala Arizpe et al. (1993), no percibir los problemas dificulta la
negociación para buscar mejores usos y buenas prácticas para el aprovechamiento
sustentable de los recursos naturales. De aquí la importancia de que en cada localidad
se proyecte una estrategia de comunicación tomando en cuenta su propio contexto.
Quizás la retardada reacción social, en torno al problema de la percepción del cambio
climático y sus afectaciones, tanto de los tomadores de decisión como de la población,
no sea sino el reflejo de una falta de condiciones reales para hacer frente a la amenaza.
Quizás (y he aquí una visión más optimista) el obstáculo radica en que la forma de
comunicar el peligro por parte de la comunidad científica no ha sido suficientemente
clara (Magaña, 2006, citado en Urbina).
La ribera del Humaya es un área conocida y visitada por la mayoría de la
ciudadanía y de regiones aledañas, visto como un elemento de atractivo turístico e
icónico de la ciudad. Expresado en la frase ¡Cómo visitar Culiacán, sin conocer las
riberas del río!
Los ríos Humaya, Culiacán y Tamazula son parte de la identidad del
culiacanense porque representa un componente de distinción y orgullo que otros no
tienen, señalando a la ciudad como única por sus características naturales tan
especiales del espacio.
La ribera del Humaya es visitada como área de desarrollo de actividades
deportivas todos los días de la semana y como centro recreativo para familias
primordialmente en fines de semana. Observamos, pues, que la ribera del río es muy
valorada por la población en su función paisajística, cultural y, sobre todo, como medio
recreativo para la población. El río Humaya forma parte de la cultura de la ciudad de
Culiacán y de su población, sin embargo, a pesar de formar parte de sus historias de
vida, no logran a través de la aparente valoración o aprecio que le dan al espacio,
convertirlo en un elemento de conciencia pública para la conservación de este.
273
Sólo está tomada como un área para usarse y dejarse, sin considerar de manera
activa y cotidiana la necesidad de la conservación del espacio a través de desarrollo
de nuevas conductas diarias al convivir con el área natural y, por consecuencia,
considerarla parte de nuestro sistema de vida. Estos resultados nos confirman lo que
definen (Barnejee y Southworth, 1990, p. 519) que los espacios naturales “conectan al
ciudadano con el lugar, mejorando el significado de la vida diaria y reforzando la
identidad del grupo y del self”, por lo que la ribera del Humaya representa ese punto
de cultura y unión ciudadana donde no sólo se comparte el espacio, sino que se crean
historias familiares.
En alusión a la valoración de los servicios ecosistémicos que aporta el río a la
ciudad, Benez et al. (2010) confirman que la valoración que de la naturaleza hacen los
individuos puede depender del acceso a la información indirecta proveniente de otras
personas, medios de comunicación o de divulgación, más que del proceso de
experiencia directa a través de los sentidos, ya que las personas a pesar de disfrutar
del espacio, su valoración sólo se limita a ese aspecto estético de goce momentáneo,
superficial, sin revisar las posibles relaciones que se den entre los elementos del
sistema natural. Esto, junto a la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (2005), que
provee el marco y la síntesis de los servicios ecosistémicos, nos muestra que sólo son
valorados los servicios culturales y de provisión, en específico el agua y los diversos
tipos de servicios que ofrece el espacio como sistema natural: en la mayoría de los
casos ni si quiera es dilucidado por los ciudadanos y los usuarios. Lo que no perciben
como necesario, no es ciertamente valorado como servicio; en apoyo a esto, Fisher et
al. (2009) destacan que los servicios son fenómenos estrictamente ecológicos
(estructura, procesos o funciones), cuyo uso pasivo o activo, puede ser directo o
indirecto y se convierten en servicios si los humanos se benefician de ellos, por lo que
sin estos beneficiarios no hay servicios. “Si no hay quien los disfrute o quien los
perciba, no existen como tales”. Apoyando lo anterior, Eduards (2004, p. 53, citado en
Dimuro, 2018), “La generalización de la vida urbana ha producido un alejamiento de la
naturaleza. Perdimos el contacto con los ciclos estacionales, con el esfuerzo
imprescindible para conseguir alimentos o calor, adquiriendo en su lugar el interés por
la cultura, los medios de comunicación y los deportes, produciéndonos la incapacidad
274
de visualizar y percibir los servicios de los que nos provee la naturaleza si no están en
virtud de una necesidad inmediata que podamos identificar de manera directa, como
los valores culturales y la provisión del agua.
Observando lo anterior, es importante con respecto a la planeación ambiental,
Newmark et al. (1993); Infield (2001), Xu et al. (2006, en Hernández-Ramírez et al.)
han encontrado que uno de los factores que influyen fuertemente en las percepciones
y actitudes positivas de los habitantes hacia las áreas de conservación es el beneficio
percibido, lo cual, en el caso específico de la ribera, es un elemento positivo para una
propuesta de rehabilitación comunitaria del espacio.
El reconocimiento de que la naturaleza tiene un alto valor estético resulta
optimista, ya que, como señalan varios autores (Infield, 2001, Ormsby y Kaplin, 2005;
Bauer, 2003, en Hernández-Ramírez et al., 2008), reconocer e incorporar los
beneficios no económicos puede ser crítico para las iniciativas de conservación, pues
estos pueden proporcionar un complemento importante a los beneficios económicos
que fomente que la gente los apoye.
En los ambientes urbanos la presencia de ecosistemas naturales para la
recreación y el uso del tiempo libre, así como el medio para la comunicación y el
comercio, son de gran importancia, ya que son elementos necesarios de subsistencia,
que satisfacen de manera directa o indirecta necesidades de los humanos, no sólo
para proveer agua, sino para generar bienestar físico y bienestar emocional en la
población, produciendo estabilidad y mejor calidad de vida para los ciudadanos.
Aunque en la mayoría de los casos no es conscientemente reconocida por ellos, la
necesidad de abstraerse en sitios de este tipo, puesto que no les es perceptible esa
necesidad como algo tangible; no obstante, perciben la mejora de su calidad de vida
al estar en un sitio de estos.
Encontramos que las percepciones de los usuarios con respecto a la zona
natural están perfilados esencialmente a servicios intangibles, que satisfacen
necesidades del ser humano, con mayor presencia en un ambiente urbano que en uno
rural, ya que las presiones de la vida cotidiana urbana, por la conformación del espacio,
generan mayor necesidad de bienestar físico y emocional en las personas, sin
275
considerar la totalidad de su verdadero valor, porque sólo se toma la naturaleza como
medio de uso y satisfactor de sus necesidades (objeto de uso), más no como parte de
la propia existencia y del sistema natural que provee los recursos para la
sobrevivencia. En la mayoría de los casos es incapaz de ver y percibir las relaciones
del sistema natural con el mismo, dado que no encuentra la relación de satisfacción
directa y tangible que le permita notarlo de manera inmediata, pues aparentemente los
satisfactores se vuelven otros elementos tangibles como supermercados, gimnasios,
áreas de diversión, etc. Debido a “La generalización de la vida urbana, que ha
producido un distanciamiento de la naturaleza, hemos perdido el contacto con los
ciclos estacionales, con el esfuerzo necesario para obtener alimentos o calor y hemos
adquirido en su lugar el interés por la cultura, los deportes y los medios de
comunicación” (Eduards, 2004, p. 53).
4.3.2.11. Valoración de los usuarios con respecto al contacto con la
naturaleza en el espacio ripario
El paisaje puede estudiarse como indicador ambiental o cultural, pero al aproximarse
a los componentes y procesos que ocurren en él, se va arribando a una visión
sistémica o ecológica (Ramos, 1979). En esta dinámica el paisaje es útil y demandable;
es un recurso natural permanente, pero rebajable por su uso inadecuado (Larraín,
1989). Es un recurso fácilmente depreciable y demasiado delicada su renovación,
mereciendo especial atención al momento de evaluar impactos ambientales negativos
en un proyecto determinado (e.g., Palmer y Sena 1993, Paquet y Bélanger 1997,
Muñoz-Pedreros y Larraín 2002).
En referencia a este paisaje que es gozado por visitantes y usuarios de la ribera,
encontramos que el contacto con la naturaleza es una apreciación que buscan ambos
grupos de personas, al establecer una relación por lo menos momentánea con un
entorno que los transporta a un espacio que difiere de la urbanidad cotidiana a la que
están acostumbrados.
Al revisar la valoración expresada del contacto que tienen los usuarios con la
naturaleza, encontramos que el impacto que genera en las personas es altamente
apreciado en casi toda la población que lo visita, sólo en una pequeña proporción,
276
.81%, está presente una valoración regular en esta relación de contacto naturalezahombre. Relación súper presente en este espacio natural que logra este lazo entre
todos los asistentes y su espacio natural construido por su propia visión, además de la
realidad natural presente. Fortaleciendo este punto, tenemos la aportación de Kraus
(2001); Russell (2002), y Salazar Salas (2007) que exponen la significación de la
recreación en las áreas naturales, a través de los beneficios que aporta para la mejora
en la calidad de vida de las personas y en el equilibrio emocional de las familias.
4.3.2.12. Valoración del espacio ripario como área de conservación
natural
La ribera del Humaya, según CONABIO (2000), es una Región Terrestre Prioritaria
(RTP), definida así por sus atributos biológicos que deben ser consideradas bajo algún
esquema de conservación y de uso sustentable. Esta Región Terrestre Prioritaria
colinda con Área Natural Protegida, que es la isla de Oraba a un costado del río
Tamazula y les da continuidad a estos corredores ripícolas en el puro centro de la
ciudad: “Pequeños relictos necesarios para generar un equilibrio entre la degradación
antrópica y la naturaleza, son elementos generadores de salud” (E. Pagaza,
Comunicación personal, 27 abril, 2020).
La ribera del Humaya es reconocida por los usuarios como área verde o natural.
De acuerdo con las opiniones del 69.23% de ellos, dentro de la ciudad no existe otra
área natural de esas dimensiones, por lo que mencionan que “las riberas de los ríos
son casi exclusivamente una de las áreas naturales que existen dentro de la ciudad,
por lo que revelan una necesidad prioritaria de su conservación y mantenimiento”, ya
que la urbanización crece cada día y va mermando la posibilidad de tener espacios de
este tipo que ayuden al bienestar de la ciudad. De alguna manera, en este punto se
observa una visión integral del sitio por parte de los usuarios.
Apoyando este argumento dado por los usuarios, tenemos la opinión de los
expertos A. Magallanes y E. Pagaza (Comunicación personal, 27 abril, 2020), que
exponen “la urgente rehabilitación del río Humaya, pero no sólo de él, salvaguardar los
pocos ríos medianamente salvos urbanos que nos quedan; sería una tarea prioritaria,
hay que perpetuar la salud de los ríos, de sus bosques de galerías y sus especies de
277
fauna muy importantes para la región como: mamíferos, aves, reptiles, anfibios,
artrópodos (varios grupos), peces, de los cuales algunos están en la lista de especies
de la NOM-059 SEMARNAT, que merecen nuestra atención, cuidado y protección,
además del ejercicio de la plena protección, establecida en la ley ambiental del estado
de Sinaloa para los tres cauces dentro de la ciudad”.
Es urgente hacer labores de rehabilitación no sólo en el valle, sino también
desde que nacen. Son 11 ríos de Sinaloa, todos tienen su problemática, “pero parece
que todos están abandonados a su suerte y a una suerte muy triste”, que está
condenada al desarrollo de proyectos urbanos, donde cambian los cauces de los ríos
y hay un incremento de desagües hacía el río en pro del desarrollo.
Para nuestros expertos, junto con Otero, I. et al. (2020), “una naturaleza bien
preservada nos protege de enfermedades como la covid-19”, puesto que “atrás de la
pandemia está la deforestación, la expansión de la agricultura o el comercio de
especies”. El alto grado de degradación es la invitación al desequilibrio y falta de salud
de los ecosistemas y, por lo tanto, de nosotros mismos.
Incorporar la valoración del usuario como área natural y la necesidad de este
espacio como medida de sanidad de la población, permite de alguna forma reconocer
la integración al río como un elemento social, cultural y ecológico por los usuarios.
Sin embargo, para el 100% ellos, es de total desconocimiento que sea una
Región Terrestre Prioritaria, y que debe ser de manera formal, considerada bajo algún
esquema de conservación y de uso sustentable, no sólo como un parque natural para
uso de la ciudadanía, sino como un relicto natural ya escaso. La percepción, la actitud
y el punto de vista de las personas forman un elemento necesario para la comprensión
integral de un sitio (Fleming, 1975). Para el ciudadano común no es reconocible que
el río sea fuente de especies endémicas de alto valor ecológico como: abejas
meliponas beecheii beecheii, periquito Catarino (Forpus cyanopygius), iguana verde
(Iguana iguana), iguana prieta (Ctenosaura pectinata), la boa (Constrictor imperator),
amapa amarilla (Tabebuia crysantha); se mencionan estas especies porque están bajo
diferentes cuidados según NOM-059-SEMARNAT-2001. Para la generalidad la
especie más reconocida de las anteriores es la iguana, pero sin conocer que está en
278
proceso de extinción, por lo que es importante advertir la revaloración del cuidado de
este ecosistema, que al lograr la comprensión integral de la ribera por los usuarios,
acercaría la posibilidad de un bienestar constante del espacio, a través del compromiso
de respecto de los usuarios y los visitantes.
Los ríos son corredores biológicos siempre, convirtiéndose en las ciudades en
corredores interurbanos. Según el Corredor Biológico Rivereño Interurbano
Subcuenca Reventado Agua Caliente (COBRI-SURAC, 2007), define al Corredor
Biológico Interurbano (CBI) como la “extensión territorial que provee conectividad entre
paisajes, ecosistemas, hábitats modificados o naturales, como las Áreas Silvestres
Protegidas”. Estos corredores suministran servicios ecosistémicos como la provisión
de alimento y agua, regulando además las inundaciones y sequías, controlando la
calidad del agua, los deslizamientos de la tierra y que secuestran carbono (Polo, 2014).
Lo anterior sirve de soporte para la contribución de nuestra experta E. Pagaza
(Comunicación personal, 27 abril, 2020), que menciona que dentro de las aportaciones
que recibimos del río tenemos: biodiversidad de flora y fauna, producción económica,
recreación a través del parque la Riberas (espacios de los más impresionantes que
tiene la ciudad), beneficios emocionales (pivote de control para el estrés), lugar de
hacer comunidad (descansar, lo jardines son centros gratuitos de esparcimiento y
convivencia, donde se refuerzan lazos entre padres, hijos, familia); control biológico,
polinización, corredores biológicos de los que dependen muchas especies para
sobrevivir, control de la erosión, absorción de humedad, control de temperatura.
La ribera del río Humaya representa un fuerte eslabón de la cadena para el
beneficio social, desarrollo económico, político y cultural de todos los sinaloenses y
visitantes foráneos” (Magallanes, 2020). Al salvaguardar la sobrevivencia del río, la
conservación de una región terrestre prioritaria dentro de ciudad, también estamos
apostando por la sanidad del mundo entero, porque son zonas que tienen un gran
impacto por el tamaño y los servicios que realizan a nivel regional, pero con impacto
sistémico para el mundo entero, como precisamente está diseñado el sistema
naturaleza. “La vegetación es el centro de atención del ecosistema de la ribera del
279
Humaya a través de la apreciación del paisaje como fuente de oxígeno y elemento de
centralidad, disfrute y alegría”.
4.3.3. Discusión objetivo 3:
Proponer un plan de rehabilitación a través de la educación ambiental, mediante la
identificación de los puntos de vista de los usuarios sobre la disposición participativa
en un plan de rehabilitación y de un programa educación ambiental para los habitantes.
La propuesta de rehabilitación se propone por medio de la actividad colaborativa
de los usuarios, habitantes o instituciones privadas, educativas, o cualquiera que
desee participar como un acto de voluntariado, ya que el involucramiento de la
ciudadanía genera un compromiso y comprensión del espacio natural de una manera
sinérgica. La disposición participativa es un elemento primordial en cualquier
propuesta de rehabilitación y de un programa de educación ambiental. La alta
presencia de usuarios de todas las edades en la ribera, según muestran los resultados,
dan cuenta del uso e identificación que pudieran tener los usuarios con el espacio
ripario; esto guarda total relación con lo que nos expone González (2015) y Borja
(2000) con respecto a la relación de identificación, centralidad, medio de unión, etc.,
que logran con el cauce.
Por medio de la revisión de la posición de los usuarios con respecto a la
disposición de participación hacia una propuesta de este tipo, se encontró con gran
sorpresa que el 96% de los usuarios de la ribera muestra una total apertura ante la
posibilidad de apoyar en un proyecto de rehabilitación del río que ellos utilizan y
disfrutan con asiduidad, ya que reciben una serie de beneficios que ellos consideran
una mejora en la calidad de vida de ellos y de sus familias, apoyando este punto con
lo que sostienen Castillo et al. (2009), quienes nos dicen que la participación
comunitaria en programas de cuidado a la naturaleza va ligado al desarrollo de la
región y la presencia de la dualidad es una relación de ganar-ganar, puesto que se
benefician ambas partes.
Otro punto interesante, es que 95.55% de los entrevistados mostraron
disposición a que durante sus visitas a la ribera pudieran participar en recorridos u
280
otras formas interactivas de educación ambiental, donde se les enseñe el valor del río,
viendo a la educación ambiental como una actividad recreativa generada en el propio
espacio natural, fundamentado por Castro (2005) y Sauvé (2013, p. 60), que
concuerdan con una transmisión del conocimiento, a través de actividades prácticas y
cotidianas, con visión holística, que envuelvan y fomenten actitudes, valores solidarios
con respecto a la biodiversidad biológica y cultural, generando en esta forma de
aprendizaje el involucramiento pleno y resultando el desarrollo del ser individual y
colectivo involucrado.
Para mucho de los entrevistados, conocer la dinámica de la vida del río les
parece interesante, puesto que es un espacio parte de la ciudad; la mayoría reconocen
desconocer las especies de flora y fauna que ahí viven, cómo se relacionan, la
aportación de ellos a nuestra salud, los servicios que aporta un río a la ciudad y al
ambiente en general; comentan que verían con bastante simpatía el trabajo de
educación ambiental propuesto, como: recorridos educativos, observación de
especies, interacción con las especies representativas del espacio por medio de
actividades de acercamiento o cuenta cuentos, etc.; de esta forma aprenderían a
respetarlo, valorarlo y protegerlo con mayor interés. La totalidad de los entrevistados
manifiestan estar dispuestos a aprender sobre el río: consideran a los ríos de la ciudad
parte de su identidad como culiacanenses. Esta respuesta a la apertura hacia el
aprendizaje es apoyada por Cortina (2009), Arizpe et al. (1993); Padilla-Sotelo y Luna
(2003), quienes establecen que el incremento del conocimiento sobre los recursos del
paisaje, su valoración y aprecio, permiten crear una comprensión del espacio
aportando elementos que apoyan fácilmente en la conservación del espacio natural.
Fortaleciendo lo anterior, Paz (2005), nos dice que la participación ciudadana debería
ser el eje central de las políticas ambientales y encuadrarse en un marco donde encaje
la mayor variedad de interés y lograr máximo beneficio en zonas naturales de riesgo.
La mayoría de la población entrevistada se siente empática y con un
compromiso moral, como ellos mismos mencionan: “devolver un poco de la
generosidad que hemos recibido de él”.
281
Los usuarios expresan los motivos por los que se muestran dispuestos a dar
apoyo en un proyecto de rehabilitación de la ribera, porque consideran que:
✓ Pertenece a la sociedad, y es responsabilidad de todos protegerlo y
mantenerlo, ya que todos lo usamos.
✓ Es un bien común, por lo que es un generador de bienestar para la
humanidad.
✓ El río nos da recursos naturales, todos debemos ser parte de las mejoras al
río para su conservación, ya que somos parte de él.
✓ Debemos cuidar los espacios públicos y verdes para que la ciudad esté bien
y nuestra salud también: “es donde vivimos”.
✓ Crean historias familiares.
✓ Debe permanecer este lugar, para que puedan disfrutar de él las futuras
generaciones; es un sitio para las familias.
✓ Ícono de la ciudad, los ríos son únicos, merecen cuidarse, mejora la calidad
de vida del sinaloense.
✓ Para conservar y preservar las condiciones naturales de este ecosistema, ya
que es un importante hábitat de especies, es fuente de vida, por lo que debe
ser un río sano, que funcione bien y que permanezca bello.
✓ Pocos lo tienen, hay que valorarlo y respetarlo.
✓ Es bienestar para la humanidad rehabilitar los ríos.
Respecto a este punto, la mayoría de la población de usuarios se siente
empática y con un compromiso moral con el espacio en “devolver un poco de la
generosidad que hemos recibido de él”. Este sentido de solidaridad y de pertenencia
concuerda con Segovia y Jordán (2005), quienes expresan que la posesión de los
espacios públicos es donde el terreno se percibe como una historia personal y
colectiva, donde la población se descubre y representa a sí misma, los proyectos en
conjunto propician la cooperación generando un sentido de pertenencia espacial y
territorial.
Tomando en consideración lo expresado en palabras por los entrevistados y la
confirmación a través de esa expresión física de voluntad, disposición y hasta una
282
actitud esperanzadora de ayudar en algo que consideran parte de sus historias y que
a su forma de ver ha sido muy disfrutable, desean que al igual que ellos las nuevas
generaciones, también lo tengan como disfrute y lo guarden como bellos recuerdos
como a ellos les sucede. Muestran interés, curiosidad y algunos algo de pena, al decir
que en realidad no saben nada del río, a pesar de ser parte de su cotidianeidad, que
lo disfrutan con asiduidad, pero no están muy enterados de cómo pueden mejorarlo o
dejar de dañarlo. Por esto consideran que un plan de educación ambiental en las
riberas del río Humaya sería muy bueno para todos, porque los invitaría a seguir
visitando el lugar, a adquirir conocimiento sobre el espacio y sus especies, además de
las relaciones que tiene con su vida diaria a pesar de no ser observadas así por la
mayoría de los culiacanenses.
El conocer sus puntos de vista totalmente positivos con respecto al sentido de
su participación en un proceso de rehabilitación y la valoración que tienen de diversos
aspectos del río, permite reconocer, como define MEA (2007) y Paz (2005), la urgencia
de estimular la comprensión de los valores que una comunidad le atribuye a un
ecosistema: es fundamental para crear políticas, planes, programas y estrategias”, que
apoyen en la conservación de la ribera del río Humaya. Siendo tan importante y
estando tan propensa al desarrollo urbano, es indispensable realizar estudios que
mejoren el estado ecológico de la ribera y permitan orientarse a la sustentabilidad
ambiental del espacio natural.
Una manera de los estudios en posibilidad de recomendar rutas estratégicas es
cuando se conocen las valoraciones que los habitantes de la región tienen sobre su
entorno natural, ya que está documentado que su opinión es útil en la comprensión,
socialización, negociación y solución de los problemas pobremente definidos, como es
el de la sustentabilidad y todos aquellos que surgen de la relación entre la naturaleza
y la sociedad (Hirsh et al., 2006).
La apreciación del alto valor estético, el sentido de pertenencia y solidaridad
reflejado por los usuarios de la ribera, donde la perciben como parte de su
cotidianeidad y de sus historias familiares, permiten tal vez esa disposición que debería
ser aprovechada para beneficiar la sobrevivencia de la ribera y, por lo tanto, la de la
283
propia ciudad y todos los ecosistemas relacionados con el río mismo. En lo que
respecta al reconocimiento de que la naturaleza tiene un alto valor estético, resulta
optimista y fortificante, como señalan Infield (2001), Ormsby y Kaplin (2005), Bauer
(2003, en Hernández-Ramírez et al., 2008), que reconocer e incorporar los beneficios
no económicos puede ser crítico para las iniciativas de conservación, puesto que estos
pueden suministran una adición importante a los beneficios económicos que fomente
que la gente los apoye.
El saber comprender y percibir de una manera dinámica las especies de la
ribera por la población, las acercaría un poco a lo que sucede en su entorno y cómo
ellos afectan de manera positiva o negativa por medio de pequeñas actividades en el
espacio ripario. La ribera del Humaya es un bello cuadro natural y en ciertos periodos
del año se vuelve más hermoso y atractivo y que podría ser engrandecido
precisamente a través de esa aparente buena voluntad en espera de ser utilizada para
el beneficio de todos.
284
CAPÍTULO V
Capítulo V. Conclusiones
Este capítulo presenta de forma muy específica los resultados obtenidos de la
investigación, los descubrimientos durante el desarrollo de la investigación y, a través
del análisis de estos elementos, las ideas innovadoras para resolver la problemática,
acompañada de las posibles recomendaciones que resultan benéficas para la práctica
de las soluciones, presentando también esa información inédita que pudiera aportar
este trabajo y a partir de esta la posibilidad de ser el antecedente para nuevas líneas
de investigación en temas relacionados a este, para concluir con las propuestas de
solución a la problemática presentada en este estudio.
5.1. Resultados
Los resultados revelan que en general los procesos de degradación presentes en la
ribera del Humaya son: abandono, contaminación del cauce por fluidos, contaminación
por residuos sólidos, tanto el cauce como la ribera, eutrofización, impermeabilización
y compactación de suelos, deforestación, presencia de especies exóticas, erosión y
deslizamiento de taludes, diversos tipos de contaminación presente, como lumínica,
odorífera, acústica. Observamos que esta degradación de impacto en la ecología del
espacio natural no es perceptible de esta manera para los usuarios. La degradación
perceptible para ellos únicamente es aquella que tiene un grado de afectación en la
estética, calidad visual y comodidad que les puede ofrecer el espacio natural al
desarrollar las diversas actividades deportivas y de recreación familiar que se dan
primordialmente en el sitio de acuerdo con la cultura observada en los ciudadanos.
Se observa una valoración ecológica no significativa en la casi totalidad de los
usuarios del sitio en cuestión, lo que nos indica que se requerirá un trabajo informativo
profundo sobre la degradación ecológica de la que es presa la ribera del río y su
afectación en las relaciones con todo el sistema vivo presente.
Para los 6,991 usuarios de la ribera en su representación muestral, las
valoraciones más importantes nos indican que el contacto con la naturaleza es
286
altamente valorado por todos ellos; asimismo, tienen la oportunidad de disfrutarlo de
manera inmediata por encontrarse el río en el centro de la ciudad.
El uso que prioritariamente dan los usuarios a la ribera es para la realización de
actividades deportivas; en niveles de importancia menor encontramos actividades
como la convivencia en familia, actividades que generan un bienestar físico y
emocional como la contemplación, meditación, conexión con la naturaleza,
pasatiempos y el desarrollo de algún deporte.
Para los usuarios el valor del río dentro de la ciudad está representado por: la
belleza que aporta el río a la ciudad haciéndola especial, representa un pulmón,
significa cercanía y accesibilidad para la ciudadanía de un sitio de naturaleza dentro
de su propia urbe, figura como fuente de abastecimiento de agua para riego y de uso
doméstico, atracción turística, es ícono y espíritu de la ciudad.
El río es un elemento visto como indispensable para los usuarios porque a)
aporta el agua para el riego y uso doméstico de la ciudad; b) atrae el turismo; c) brinda
realce a la ciudad haciéndola más bella y atractiva, atrayendo negocios a sus riberas
y a la propia ciudad; d) genera y provee de vida por su naturaleza, y e) representa a la
ciudad, es su esencia, su identidad, su ícono. El río significa para el culiacanense una
identidad, una cultura patrimonial de las familias culiacanenses que los enorgullece y
diferencia con otras poblaciones, “somos la ciudad de los tres ríos”, expresan los
entrevistados con satisfacción en su expresión.
El río, aunque es una zona abierta y sin límites, es considerada por 90% de los
usuarios como una zona segura, de manera que esta seguridad es fortalecida
precisamente por la cultura que tienen los ciudadanos de verla como un área
totalmente de recreación familiar. El hecho de que todos los que se reúnen en ese
espacio es para disfrutarlo desarrollando diversas actividades, hace que todos los
involucrados generen aparentemente lazos de fraternidad y acompañamiento entre
todos generando un clima de confianza, pese a ser desconocidos, lo cual genera esa
valoración de un área segura, a pesar de tener entornos violentos constantemente y
que falta mayor vigilancia de parte de las autoridades en la zona, según expresan
todos sus usuarios y ciudadanos.
287
Encontramos que hay un total desconocimiento de parte de la ciudadanía en
general y de los propios usuarios, con respecto a la designación de la ribera del
Humaya como región terrestre prioritaria y mucho menos de los cuidados que debe
tener por serlo, al igual que colinda con un área natural protegida como es la Isla de
Oraba, ubicada en medio del río Humaya y Tamazula. Y que la conjunción de estas
áreas naturales tan importantes son corredores naturales dentro de la ciudad que nos
conceden recibir servicios ecosistémicos para la subsistencia de la ciudad de Culiacán,
y que el acto de conferirles los reconocimientos de regiones terrestres prioritarias y
áreas naturales protegidas les exige a las autoridades su protección, respeto territorial
y legal sobre ellas y de nosotros, nuestro cuidado y supervisión del cumplimiento de
esta legalidad.
En este contexto encontramos que los servicios ecosistémicos más valorados
por los usuarios son: a) recreación y esparcimiento; b) agua para riego y uso
doméstico; c) belleza y contacto con la naturaleza; d) relajación y tranquilidad, y e) ser
un pulmón de la ciudad. En contraste, los servicios ecosistémicos menos significativos
para los usuarios, diríamos que apenas percibidos o mencionados, son los de: balance
ecológico, control del clima, desagüe fluvial de desechos, atractivo turístico, provisión
de recursos. Dentro de los servicios ecosistémicos ausentes en la consideración de
los usuarios, están los servicios de soporte, servicios de regulación, servicios de
provisión (para este caso sólo perciben el suministro de agua) y servicios culturales
(beneficios no materiales que enriquecen la calidad de vida y que durante
generaciones ha sido parte de las tradiciones de los ciudadanos). No perciben en su
justa dimensión la aportación de la ribera a sus vidas.
Los usuarios reconocen dentro de la ciudad como zonas naturales sólo a las
riberas de los ríos Humaya, Tamazula y una parte de Culiacán, junto al Jardín
Botánico; y en el momento de realizar esta reflexión reconocen la importancia del
cuidado del espacio que deben realizar las autoridades, los que la visitan y la viven
como ciudadanos desde su hogar, porque al río lo cuidamos desde casa con nuestros
hábitos familiares y cultura ciudadana. Dentro de los hallazgos encontramos también
que las dos unidades de paisaje más visitadas son precisamente la unidad de paisaje
288
tres donde se tiene preferencia por realizar actividades deportivas y existe menor
presencia de la convivencia familiar y, por el contrario, la unidad de paisaje cinco,
donde confluyen justamente las famlias para el disfrute de la belleza y relajación que
les ofrece esta zona, al mismo tiempo de gozar en un espacio que les da recreación a
través de los centros comerciales existentes en la zona. Este hecho nos permitió
conocer el parecer de las personas con respecto al hecho de la construcción constante
que se da en la ribera, encontrando que las personas a pesar de no entender la
mayoria las dinámicas de los ríos, consideran que esta contrucción debe tener una
afectación negativamente muy fuerte para el río, pero que tienen esperanza de que
hagan lo correcto para que el río siga vivo y puedan seguir disfrutando esta área natural
dentro de su ciudad.
5.2. Conclusiones
Las riberas del río Humaya es un espacio natural presente dentro de la ciudad de
Culiacán, bello y capaz de expresar por sí sólo la grandeza de la naturaleza, a pesar
de la intervención del hombre en su desarrollo. En la intención de proteger un espacio
natural de gran importancia para la sobrevivencia de la ciudad, se realizó esta
investigación, se aplicaron una serie de instrumentos (observación, entrevistas a
profundidad, encuestas a ciudadanos a usuarios), para obtener los argumentos
necesarios que apoyen esta investigación con el propósito de realizar una propuesta
de rehabilitación de este espacio natural.
Los ríos urbanos hoy son materia en extinción, cuyos servicios no son
apreciados en la profundidad de su verdadero valor, ni son protegidos con la
vehemencia necesaria que debíamos demostrar para ellos, al ser los elementos que
derraman recursos y nos permiten nuestra sobrevivencia y la del ecosistema ciudad
que se ha formado bajo su protección. Involucrar a la sociedad civil de forma dinámica
en la solicitud presente en muchos de sus usuarios por mejorar la condición ambiental
de la ribera del Humaya y la observación de las condiciones de degradación presentes
y en aumento por la construcción excesiva, sin los debidos cuidados, es decisivo para
que se lleve a cabo un programa de rehabilitación que no sea llevado por intereses
289
particulares y se pierda en un voluminoso legajo de documentos o bolsillos de
interesados.
“Sólo la tercera parte de los ríos del mundo tienen flujo libre, ¡están en extinción!,
esto quiere decir que la mayoría de las corrientes de agua dulce se encuentran
estancadas en represas y embalses para usarse en plantas hidroeléctricas” (Grill et
al., 2019, pp. 215-221). Los ríos de flujo libre (FFR) apoyan ecosistemas diversos,
complejos y dinámicos a nivel mundial, proporcionando importantes servicios sociales
y económicos. El desarrollo de la infraestructura urbana amenaza los procesos del
ecosistema, la biodiversidad y los servicios que soportan estos ríos, entre ellos nuestro
río Humaya motivo de la investigación.
En este trabajo de investigación se concluye que la propuesta de rehabilitación
a través de un plan de educación ambiental para los habitantes como solución al
reconocimiento del alto grado de degradación que presenta la ribera del Humaya y la
posibilidad de su sano mantenimiento, es una alternativa viable para lograr su
rehabilitación ecológica por las razones siguientes:
1) La ribera del Humaya, que se consideró para esta investigación, tiene
una longitud aproximada de 3,005.20 m, y está localizada en el centro de
la ciudad, la cual la hace un área muy accesible para la población. Es
una de las áreas naturales más grandes y reconocidas por los
pobladores; asimismo, es una región terrestre prioritaria por las
características ecológicas y geográficas que presenta, aportando a la
ciudad y al mundo entero servicios ecosistémicos de gran importancia,
como son los de soporte, regulación, provisión y de carácter cultural.
Además, la ribera cuenta en su ecosistema con la presencia de especies
endémicas de gran valor ecológico y algunas están en las categorías de
la NOM-059-SEMARNAT-2001 como en extinción o en amenaza; estas
especies pertenecen al patrimonio natural de mundo.
2) Es vital el reconocimiento que se logró de la degradación presente en la
ribera del Humaya definida por los procesos siguientes: abandono,
contaminación del cauce por fluidos, contaminación del cauce y la ribera
290
por residuos sólidos, eutrofización, impermeabilización y compactación
de suelos, deforestación, impacto por presencia de especies exóticas,
erosión y deslizamiento de taludes, contaminación de diversos tipos
entre las que podemos mencionar también la contaminación odorífera,
acústica, lumínica, elementos que afectan la dinámica de la ribera y, por
lo tanto, el bienestar de la población.
3) La degradación de la ribera del Humaya es percibida, tanto por los
visitantes como por los usuarios, en la contaminación de las riberas del
Humaya y de su cauce con basura. Para ellos los valores estéticos de la
ribera y el recurso de provisión —agua—, son observados como
elementos degradados. El nivel de degradación de la ribera es tan
evidente para los usuarios en la correspondencia que se da entre el
disfrute y la comodidad que les pueda ofrecer el espacio en su estadía;
sólo perciben la degradación en la función cultural y social, mas no en su
función ecológica y de conservación del espacio como sistema.
4) El uso que prioritariamente dan los usuarios a la ribera es para la
realización de actividades deportivas en primer grado; posteriormente,
actividades de convivencia familiar, práctica de actividades que generan
bienestar físico y emocional, además del desarrollo de algún deporte y
pasatiempos.
5) El río simboliza un ícono, un valor de identidad para los pobladores; es
visto como un elemento patrimonial por hacerlos sentir especiales en la
ciudad de los tres ríos.
6) La ribera es considerada como un espacio seguro por los usuarios, ya
que la cohesión social lograda de manera natural se refuerza entre todos
aquellos que utilizan el espacio constantemente logrando una
apropiación del mismo y generando un estado de seguridad entre los
mismos.
7) Los usuarios valoran en extremo el río dentro de la ciudad, el realce y la
belleza que otorga a la ciudad y, en menor grado de importancia, el
291
pulmón que representa para la misma, su accesibilidad para todos,
además de considerar su atractivo turístico y sentido icónico.
8) La valoración de la indispensabilidad del río es por el agua que aporta
para las diversas actividades domésticas y de riego, así como la
atracción turística y la esencia que representa para la ciudad.
9) Los servicios ecosistémicos reconocidos y altamente valorados por los
usuarios son los servicios culturales; también reconocen el servicio
ecosistémico de suministro —recurso agua—, distinguiendo, además, el
servicio ecosistémico de soporte en la consideración de la la ribera como
un pulmón para la ciudad.
10) La ribera del Humaya es considerada por los usuarios como área verde
o natural, pero no como un área de conservación natural; es en extremo
valorada por la posiblididad que le da a la ciudadanía de tener un
contacto inmediato con la naturaleza.
11) Las prácticas de las diversas actividades de los usuarios y visitantes de
la ribera tienen que ver con la degradación presente en el río, pero
también las prácticas de la ciudadanía en general, en el ejercicio de sus
actividades domésticas diarias, así como también las del devenir de la
ciudad, ya que el río es un depositario de los desagües de la ciudad y,
sobre todo, de las malas prácticas de las autoridades en su
mantenimiento y protección.
12) La falta de conocimiento sobre las dinámicas y servicios ecosistémicos
de la ribera, además de la carencia de conciencia al no reconocerse las
personas como parte del ecosistema ripario-urbano, dificulta la
comprensión y dimensión de los bienes que aporta a las personas, a la
ciudad y al mundo entero un ecosistema ripario, complicando su cuidado
y exacerbando su capacidad para no percibir la de degradación de la
ribera y la valoración de servicios ecosistémicos que aporta que no
competen con la parte estética y de confort que ellos esperan recibir
cuando la visitan y que son los puntos que ellos consideran como
elementos de degradación en la ribera.
292
13) Las personas observan al río como un elemento de explotación para
satisfacer sus necesidades y más allá, no como un elemento compartido
del que se debe respetar y cuidar por ser parte del mismo sistema
natural. El desarrollo de la conciencia de pertenencia a un ecosistema de
este tipo, a través de la educación ambiental, es imprescindible para
lograr la propuesta de rehabilitación a través de la participación
ciudadana, elementos que se ven apoyados por la total apertura al
aprendizaje activo dentro de la ribera que muestran los usuarios,
fortaleciéndose con las aportaciones de buenas prácticas que ellos
mismos propusieron al investigador para apoyar en la mejora de la ribera.
14) El conocimiento y consideración de las perspectivas de los usuarios con
respecto a la ribera permite un planteamiento de un plan de educación
ambiental más acertado y una propuesta de rehabilitación tal vez con
mayor posibilidad de éxito, ya que son ellos los candidatos más obvios
para participar en la rehabilitación del espacio.
Los hallazgos encontrados nos muestran que es urgente la rehabilitación de la
ribera del Humaya en momentos que todavía hay oportunidad de que este espacio
esté en posibilidades de permanecer en condiciones ecológicamente aceptables. Ya
que una rehabilitación a tiempo daría la oportunidad al espacio de poder tener una
recuperación a mediano o largo plazo posiblemente y seguir permitiendo el disfrute de
sus beneficios a los usuarios del ecosistema ripario actuales y los venideros.
La ribera del Humaya es vital para la ciudad de Culiacán y todos aquellos
ecosistemas que se ven influidos por ella, ya que provee de servicios de soporte,
regulación, suministro y culturales. El que deje de proveer de estos servicios a la
ciudad, resultará en una afectación en el bienestar físico, económico y emocional de
la población en general, aunque todavía no tengan conciencia de ello. Dadas las
condiciones actuales que estamos viviendo, sería un excelente momento para el
involucramiento de las personas en la rehabilitación del río, propiedad de todos y de
nadie.
293
5.3. Recomendaciones
En opinión de la investigadora, estos hallazgos deben advertir a los que toman
decisiones de poner especial atención en:
1. La necesidad de aplicar un programa de rehabilitación y preservación de las
especies de flora y fauna endémicas al igual que del suelo que las sostiene,
ya que se encuentra cada vez más en estado de extinción. Dentro de las
especies mencionadas tenemos a:
a) Abejas meliponas beecheii beecheii nativas del estado en extinción,
pero sin haber una ley que la mencione en esta condición, ni logrando
su protección en el estado o en el país, especie poco conocida por la
mayoría, ya que es una abeja silvestre, con una máxima efectividad
en la polinización de cultivos regionales que la abeja europea.
b) Periquito catarino (Forpus cyanopygius) (Pr) en Protección Especial
en la NOM-059-ECOL-2001.
c) Se encontraron que en las riberas de los ríos habitan 2 especies de
iguanas, “iguana verde” (Iguana iguana) sujeta a protección especial
(Pr) e “iguana prieta” (Ctenosaura pectinata) amenazada (A),
consideradas en diferentes categorías de riesgo dentro de la NOM059-SEMARNAT-2001
d) La boa (Constrictor imperator) en categoría de (A) amenazada dentro
de la NOM-059-SEMARNAT-2001.
e) Amapa amarilla (Tabebuia crysantha) en categoría de (A) amenazada
dentro de la NOM-059-SEMARNAT-2001.
2. La urgencia de una revaloración del río como un recurso ecológico invaluable
para la ciudad y el mundo entero, a través de un programa de educación
ambiental basados en las percepciones obtenidas de sus usuarios con
respecto a los valores que le atribuye la comunidad al espacio, pudiendo con
ello acelerar la aceptación y disposición a participar en un plan de
rehabilitación de la ribera y a la conservación permanente del espacio.
294
3. La necesidad de diseñar dentro del plan de educación ambiental una
estrategia de información que promueva el reconocimiento de la importancia
que tiene el río como región terrestre prioritaria, como corredor biológico, su
avecinamiento con un área natural protegida, la existencia de la ley ambiental
que la protege y la importancia de garantizar la resiliencia del ecosistema
ribera-ciudad donde habitan e interactúan las personas y de la cual son parte
los ríos y sus riberas.
4. Reforzar la identidad con el espacio, puesto que según el (Centro para el
Estudio y Prevención de la Delicuencia [CPTED], 2003) “las personas
normalmente protegen un territorio que siente como suyo y sienten respeto
por el territorio de los demás. Varios elementos que fortalecen la identidad
con el espacio son el mantenimiento de los espacios y jardines que están
bien definidos, las obras de arte y las señales. El refuerzo desanima al
potencial infractor a causa de la familiaridad con el vecindario y con el
entorno” (p. 6).
5. Es necesario en el medio natural de la ribera diseñar una “selvicultura
periurbana”, aplicada específicamente a las riberas, riego necesario mientras
sean periodos de secas. No considerar la ribera un jardín y enseñar a sus
usuarios este punto de vista en todos los aspectos de educación ambiental.
Habría que efectuar un mantenimiento mínimo que dé a las riberas un
aspecto “cuidado”: algunas podas, sustitución de árboles de especies
exóticas por especies endémicas, eliminación de árboles muertos y de
vegetación no deseable en espacios semiurbanizados de la ribera (especies
invasoras o especies regionales que fácilmente se reproduzcan).
6. Diseñar, gestionar y mantener el espacio: el grado de conservación y la
imagen que un área proyecta tiene un impacto importante sobre en lo que
terminará
convirtiéndose,
pues
establecerá
la
existencia
de
las
oportunidades delictivas. La determinación de este espacio también va a
influir en la cohesión territorial, social y en el sentimiento de seguridad de los
lugareños.
295
7. Fomentar la vigilancia natural: ver y ser visto a través del mantenimiento
adecuado.
8. Promover el control natural de accesos: estimulando la apropiación territorial
mediante el uso cotidiano de estos accesos por parte de la ciudadanía.
9. Promover actividades e infraestructuras (ecodiseño si hubiera necesidad)
que fomenten la educación ambiental, aprovechando una herramienta tan
atractiva, eficaz, gratuita e interactiva como el entorno ripario.
10.
Aplicar sanciones correspondientes y oportunas a la reparación del daño
a quienes infrinjan las normas ambientales y dañen los cuerpos de agua, que
pongan en riesgo la salud humana y de los ecosistemas, estableciendo
mecanismos de restitución de todas las empresas o construcciones
habitacionales que tengan sus desagües directos al río, exigir y dar tiempos
prudentes para el establecimiento de plantas de tratamiento de agua antes
de hacer llegar estas aguas al río.
El cuidado y protección permanente de las riberas a través del uso consciente
del sitio por los usuarios y la participación de las autoridades en esa misma dinámica,
permitiría revertir la degradación presente de la ribera y permanecer dando los
servicios para los que la población la ha escogido sin interrumpir su uso. La
participación de los usuarios de la ribera en programas de rehabilitación, a través de
la educación ambiental pragmática, generaría una concientización local, logrando
impactar sobre el riesgo de seguir ignorando el estado ecológico de los ríos y siendo
de las medidas de participación más adecuada para un cambio profundo de conciencia
entre los usuarios y cualquier visitante del espacio. Además establece un antecedente
de que su afectación llega a aquellas zonas que no están inmediatamente en la ciudad,
sino en aquellas riberas del río vecinas de la zona de estudio, ya que son zonas
periféricas que todavía no están invadidas de construcción en su ribera y que son
corredores para muchas especies faunísticas y florísticas todavía establecidas, por no
estar tan impactadas por la urbanización de la zona, aunque esté planeada para un
futuro también como elemento de crecimiento urbano de alta plusvalía para la ciudad.
296
El conservar la parte de ribera en estudio apoyaría las otras riberas no tan
afectadas y todas aquellas que corresponden al parque las riberas (Tamazula,
Culiacán), pues permitiría el mantenimiento de un corredor biológico importantísimo,
tanto para las especies como para nosotros mismos y la reubicación de especies
endémicas y necesarias para el equilibrio y repoblación de especies que formaban
parte de este ecosistema a partir de la relaciones simbióticas (alimentación, resguardo,
hábitat) que se dan dentro de un sistema natural tan extenso, bello y delicado.
La propuesta de conservar las zonas del Humaya, Tamazula, que todavía no
están tocadas junto con el motivo de estudio, deberán estar apoyadas por el grado de
afectación de los servicios que recibimos de él, puesto que el río está visto como un
elemento de uso o explotación para el humano, no considerando su finitud por una
mala administración de sus recursos.
El cuidado y protección ambiental es sinónimo de la protección de la salud y de
las personas.
5.4. Aportaciones
Ante la falta de trabajos de esta índole, desarrollados en el estado de Sinaloa, la
investigación pretende contribuir a las investigaciones realizadas dentro de la entidad
y en el país, sobre la afluencia aproximada de este parque natural, la importancia de
la propuesta de rehabilitación de las riberas del Humaya, a través de un plan de
educación ambiental, cuya particularidad radica en la consideración de las
percepciones de los usuarios del espacio ripario urbano. La actual investigación
contribuye aportando las valoraciones de los usuarios de la ribera del Humaya con
respecto a los bienes y servicios ambientales que proporciona, la percepción de estos
sobre la valoración de uso del río en diferentes aspectos, la intensidad de degradación
presente y la perceptibilidad de esta por los usuarios, el grado de identificación de las
personas con su río fundador y su disposición en la participación de una posible
rehabilitación de ribera. Son puntos importantes que reflejan las percepciones,
visiones, relaciones de la población local con respecto al espacio natural, elementos
que podrían servir como herramientas que repercutirían en el fortalecimiento o fracaso
de un plan o programa de rehabilitación de la ribera del Humaya o cualquier otra ribera,
297
puesto que el conocer el punto de vista de quien usa un área natural nos permite
también saber el sentido de uso y el motivo del porqué ellos pudieran apoyar o no en
la mejora del lugar, ya que son ellos quienes lo utilizan. Además de aportar datos para
espacios naturales-urbanos todavía en posibilidad de ser preservados.
El trabajo tiene una utilidad metodológica en cuanto a la originalidad del
instrumento de recolección, ya que fue diseñado considerando las características del
espacio y como de la población a intervenir. Gracias a ello se podrá utilizar como
argumento para futuras investigaciones que involucren las perspectivas de los
usuarios de los espacios públicos al establecer leyes, estrategias u otro instrumento
cuya finalidad sea la mejora del espacio. Permitirá que cualquier adecuación que se
haga, esté fundamentada en los puntos de vista de quienes los usan y quienes serán
los que al fin de cuentas lo cuiden y lo mejoren, pudiendo establecer análisis y
comparaciones de mediciones de tráfico de personas, indicadores de degradación,
especies presentes en estos espacios que hasta ahora no se habían realizado.
5.5. Nuevas líneas de investigación
Esta investigación, al verse limitada por los tiempos y por el grado de la importancia
de la información que podría aportar para las autoridades, universidades y público en
general, podría continuar con varias líneas de investigación para dar a conocer desde
diferentes expectativas la importancia de las riberas y su rehabilitación o en su defecto
que se lograra esta, el correcto mantenimiento del espacio, ya que a través de esta
investigación se proveen las bases de información que no se encontró en otros
estudios del estado, con respecto a puntos de vista de los usuarios de un espacio
ripario urbano. Dentro de las posibles líneas de investigación, se proponen:
• La realización de un inventario de especies faunísticas y florísticas de la
ribera del Humaya.
• La realización de la revisión de la aportación de las riberas del Humaya como
sumideros de carbono para la ciudad y el mundo entero.
298
Información que sería muy importante para apoyar el grado de necesidad
urgente de “protección real del río Humaya” como medio de sobrevivencia de la ciudad
y del mundo entero.
5.6. Propuesta
Los resultados manifiestan que la ribera del río Humaya, es altamente valorada por el
servicio cultural que aporta a la población en general más que ninguna otra cosa. Esto
es importante con respecto a la planeación ambiental (Newmark et al., 1993; Infield,
2001; Xu et al., 2006 en Hernández-Ramírez et al.), ya que las percepciones y
actitudes benéficas de las personas hacia las áreas de conservación es el beneficio
percibido, aprovechando este conocimiento adquirido a través de la investigación se
dispondría que el:
Objetivo de la propuesta es establecer un plan de rehabilitación de la ribera del
Humaya a través de la participación ciudadana y su educación ambiental.
Alcance de la propuesta
La ribera del río Humaya que se considera para el plan de rehabilitación comprende
una longitud aproximada de 3,005.20 m delimitado por tres elementos muy
representativos de la ciudad de Culiacán los puentes: Rafael Buelna, Josefa Ortiz de
Domínguez y Jorge Almada quedando claramente definido el perímetro de afectación.
El tipo de investigación de esta propuesta es de carácter descriptiva-transversal
porque tiene como prioridad describir cualidades, profundizar y medir características
de un fenómeno o grupo de personas en un proceso de rehabilitación de un espacio
natural en un determinado periodo de tiempo.
Importancia de la conservación y restauración del medio natural
La importancia de la conservación del medio natural es de beneficio común a la
humanidad ya que permite la satisfacción de las necesidades básicas y también
aquellas de carácter emocional y espiritual que les permiten su sobrevivivencia y
estabilidad, traducida en el estado de equilibrio del humano. Sumando a lo anterior el
conocimiento adquirido sobre el alto grado de valoración del servicio cultural que
299
aporta la ribera a la ciudad y las percepciones de la ciudadanía y de los usuarios sobre
este espacio natural sería un elemento de aporte maravilloso con respecto a la
planeación ambiental para que la ribera del Humaya estuviera en una mejor condición
y pudiera ser reconocida también por la población en general como la Región Terrestre
Prioritaria ayudando este conocimiento de toda la población a cuidarla, con mayor
acierto.
Por lo que se presenta un plan de rehabilitación de la ribera estructurado
primeramente por las consideraciones hacia las unidades de paisaje involucradas y
posteriormente las actividades que entrarían como programas de educación ambiental
que funcionarían dentro de las mismas como procesos creadores de experiencias y
conocimientos entre las personas usuarias o interesadas en participar en la
rehabilitación de la ribera.
5.6.1 Propuesta de Plan de Rehabilitación de la Ribera del Humaya a
través de la Educación Ambiental
Se puede relacionar el concepto degradación relativo a un espacio determinado con
dos importantes conceptos: el valor de conservación del espacio como sistema, es
decir, del conjunto de las dimensiones que conforman su valor: ecológica, paisajística,
científica, cultural, funcional y productiva, y la función que cumple para la sociedad
(Gómez-Orea, 2004). Lo anterior se demuestra en las diferencias que se percibieron
en las unidades del paisaje que se definieron para desarrollar la investigación. Se
definieron diversas actividades, dado las características de degradación que
presentaba cada unidad de paisaje entre las que podemos mencionar:
5.6.1.1. Unidad de paisaje 1
Esta unidad de paisaje, por sus características, hasta el día de hoy es una unidad que
no está en estado prístino, se encuentra en estado de abandono al no estar urbanizada
y el uso que recibe de autoridades y ciudadanía es tiradero de escombro y basura de
todo tipo. De acuerdo con (Gómez-Orea, 2004) esta unidad de paisaje no presenta un
valor paisajístico por el uso que recibe, su valor ecológico es que a pesar del daño que
recibe sigue aportando servicios ecosistémicos a la ciudad, tal vez en menor
300
proporción que si estuviera sana, por las condiciones de degradación antropogénica
que presenta en este momento no tiene un valor paisajístico ni cultural para la
ciudadanía, eso no limita a que tenga un valor científico y educativo, puesto que
presenta especies endémicas de gran edad y las sinergias que se dan con otras
especies y el propio cauce. Se siguen desarrollando las dinámicas naturales con alto
grado de afectación en la salud de las especies riparias y del humano como vecino
que recibe servicios de ahí mismo.
Se propone un plan de limpieza y emparejamiento del escombro, para
posteriormente colocar una cubierta de tierra de grosor aproximado de 20 cm como
mínimo, apoyando con esa capa la posibilidad de una sucesión natural, por tener áreas
cercanas que pueden aportar semillas de manera natural y recibir también el efecto
benéfico de las inundaciones para la formación natural de la reserva y dispersión de
semillas en el suelo ribereño. De esta forma se disminuye el impacto visual que
produce, deja de ser un foco de posibles infecciones y se permite que la naturaleza
vaya apropiándose del espacio, sobre todo evitar el origen de su afectación que es el
uso inadecuado y abusivo que se le da a esta parte de la ribera por los ciudadanos y
las propias autoridades.
5.6.1.2. Unidad de paisaje 2
Esta unidad está muy degradada y es la única que presenta derrumbes de los taludes
por la deforestación, tiene una de las partes más angosta de la ribera y mucha erosión
en las orillas del cauce. El valor de conservación del espacio como sistema juega un
papel clave en la generación de servicios ecosistémicos, presenta poca presencia de
plantas y animales endémicos por su degradación, presenta un alto valor cultural por
el valor estético, valor espiritual, valor recreativo y de esparcimiento que presenta,
provee recursos básicos que provee a la ciudad y comunidades por las que pasa. En
esta parte la ribera no tiene un valor productivo inmediato porque no es área de
generación de recursos alimenticios, tiene un alto valor científico y educativo por dar
la posibilidad de estudio de todas las relaciones presentes en el ecosistema ripario y
su relación con la ciudad. Es importante por la funcionalidad que todavía resguarda
con muchos esfuerzos debido al impacto antropogénico por la excesiva
301
impermeabilización de suelos y la importante presencia de basura y residuos de
construcción.
a) La propuesta para esta unidad de paisaje es un programa de limpieza de
basura y residuos plásticos (campaña de limpieza promovida en redes
sociales a través de las universidades, del voluntariado invitando a los
usuarios de la ribera y a la comunidad en general, logrando el apoyo del
ayuntamiento de la ciudad en lo que hubiera necesidad).
b) Promover labores de reforestación de las áreas deforestadas con especies
endémicas (considerar las propuestas en el inventario sobre todo de aquellas
nativas ya no presentes en el espacio, con la intención de reintroducirlas a
su espacio original revisando las asociaciones con las que todavía existen),
que pueden servir para diversificar las especies presentes en el espacio,
dominado por la especie Pithecellobium dulce de la que se observan
plántulas en casi toda la ribera de esta unidad de paisaje mientras no reciba
mantenimiento, ya que se observa que se desarrolla con facilidad en áreas
perturbadas. Dicha propuesta tiene una estrecha relación con la participación
ciudadana, en términos de lograr una propagación de planta en viveros
participativos (jardines boutique), mediante la colaboración en distintas fases:
recolección, propagación y establecimiento en el sitio de restauración.
c) Relleno de cárcavas a través de soluciones de bioingeniería y alianza con
organismos que ya tienen experiencia en ellas como FACES u otros.
d) Fortalecimiento de las orillas del cauce a través de la siembra de especies
arbustos, árboles de acuerdo con su estilo radicular para tratar de disminuir
el daño por las avenidas posibles del río y las salidas de drenaje.
e) Ubicación de mayor cantidad de botes de basura al espacio sobre el andador,
porque no hay, sólo existen colocados a los costados de la ciclovía.
f) La solicitud a los constructores en turno para retirar los restos de residuos de
construcciones en el espacio. Esta unidad de paisaje queda a espaldas del
estadio de futbol y en un futuro muy próximo estará avecindada con una
unidad laboral gubernamental, por lo que la presión en esta unidad será
mucho mayor.
302
g) Ante la apertura por la conversión de la edificación vecina al estadio de futbol
los Dorados, en una unidad gubernamental con gran cantidad de empleados,
se propone utilizar la terraza que presenta el edificio con cara al río, como
medio educativo a través de mensaje de orientación alusivos al tema y a la
invitación de “vivir el espacio con respeto”.
A través de programas de servicio social y voluntariado hacer campaña de
educación ambiental con el personal de las dependencias sobre su contribución a su
salud y al ambiente con no generar más residuos, al hacer cambios en los hábitos de
consumo, realizar cambios de envases de un solo uso por envases permanentes o
retornables, sobre la buena utilización de materiales de oficina y recicle de los mismos.
Diseño de letreros amables con el ambiente (ecodesign) de información sobre
la importancia de la ribera como región terrestre prioritaria y la importancia de su
cuidado para nuestra sobrevivencia. Se está considerando este edificio porque será
un elemento que generará mucho impacto, además del que genera el estadio a la
ribera, sino se establece un protocolo de uso del espacio que ocupa el mismo,
generando más degradación en esta unidad de paisaje.
5.6.1.3. Unidad de paisaje 3
Es una de las unidades de paisaje más dañado durante el periodo de investigación y
en crecimiento, puesto que se construyó excesivamente durante ese lapso y se sigue
construyendo con mucho descuido equipamiento por la Junta de Agua Potable y
Alcantarillado de Culiacán. Esta unidad de paisaje es la que presenta mayor extensión
de deforestación de la ribera y presencia de especies invasoras y un casi total
abandono con respecto al mantenimiento, a pesar de ser una de las unidades de
paisaje más visitada por los usuarios deportistas, más que por las familias. De acuerdo
con Gómez-Orea (2004), pese al grado de degradación, sigue teniendo un valor
ecológico porque realiza la generación de servicios ecosistémicos para la ciudad y el
propio ecosistema; cuenta con un valor paisajístico mermado por la deforestación y la
impermeabilización de suelos que lastiman la ribera; tiene un alto valor cultural en el
303
valor de recreación y esparcimiento, ya que hasta ahora es altamente visitada por los
deportistas.
El aprovechamiento de las áreas deforestadas en esta unidad de paisaje para
una reforestación con variedad de especies endémicas (considerar las propuestas en
el inventario sobre todo de aquellas nativas ya no presentes en el espacio, con la
intención de reintroducirlas a su espacio original revisando las asociaciones con las
especies que todavía existen), que pueden servir para diversificar las especies
presentes en el espacio; cabe hacer la aclaración que es una de las unidades que
presenta mayor cantidad de invasión de la especie exótica Azadirachta indica,
pudiendo buscar la posibilidad de sustituir los especímenes joviales por especímenes
de especies endémicas joviales para evitar siga la propagación de esta especie en el
espacio, ya que no presenta competencia aparente.
Aquí precisamente por esta condición, hay oportunidad de propagar plantas
endémicas a través de los jardines botánicos boutique (jóa juya ili, en yaqui jardín
pequeño). Recomiendan Hardwick et al. (2011) la inclusión de los ecosistemas en las
investigaciones de los jardines botánicos, además de aumentar su colaboración en
proyectos prácticos de restauración y capacitación de recursos humanos y, asimismo,
ser centros de información e intercambio de datos. La Asociación Iberomacaronésica
de Jardines Botánicos, Sección Española, define al jardín botánico como “institución
comprometida con los pueblos y sociedades locales y regionales, con la administración
pública al servicio de un desarrollo sociocultural económico, medioambientalmente
sostenible; comprometida con el uso sostenibles de la diversidad biológica y cultural,
con las formas tradicionales de aprovechamiento de los recursos naturales y con los
valores medioambientales que aseguren el bienestar de la humanidad y del resto de
la biosfera”.
Los jardines botánicos boutique sería pequeñas islas controladas de vegetación
conformados por arbustos, subarbustos de especies endémica que no se desarrollen
a mucha altura, para que no se pierda la visibilidad en el parque, generando sensación
de inseguridad entre los usuarios y visitantes; además, estos pequeños jardines
boutique pudieran tener la utilidad de propagar a través de ellos plantas endémicas
304
para reforestar las diversas unidades del paisajes, pudiendo ser esta actividad
apoyada por el Jardín Botánico de Culiacán en la selección más adecuada y la
capacitación de los cuidados que fueran necesarios si hubiera necesidad para las
especies endémicas propuestas. La creación de jardines botánicos boutique a lo largo
de la ribera, que les permita a los usuarios, conocer alguna de las especies de
vegetación nativa del río que ya no están, al momento de que recorran las riberas por
deporte, por placer, etc. Buscar la cooperación con las comunidades comerciales, para
que adopten los jardines boutique en beneficio de la belleza del río y de la belleza de
su negocio.
5.6.1.4. Unidad de paisaje 4
La unidad de paisaje 4, en su parte final, al igual que la unidad de paisaje 5, se
encuentra en mejor estado de conservación por tener un inventario de árboles bastante
antiguo y abundante, comparado con otras unidades de paisaje; presenta gran erosión
en sus riberas del cauce, gran presencia de basura, contaminación odorífera.
Considerando a Gómez-Orea (2004), esta unidad presenta un alto valor
ecológico y paisajístico, por estar en mejor estado de conservación que otras unidades,
lo que permite que tenga un alto valor científico y educativo, por presentar mayores
posibilidades de investigaciones de las especies florísticas y faunísticas presentes;
tiene un alto valor cultural por ofrecer recreación y esparcimiento, sin embargo, no es
tan visitada como la unidad de paisaje 5. La función que cumple para la ciudadanía es
de recreación y esparcimiento.
Se proponen Senderos Ecológicos definidos por Asociación Mexicana de
Jardines Botánicos (1997), como áreas destinadas a la interpretación de la naturaleza
y al entendimiento de las condiciones naturales ín situ, es decir, aquellas que privan
en el sitio. Formados por especies que se sembrarían en la reforestación y aquellas
endémicas que tienen representatividad en las unidades, así como la presentación de
especies bandera al público a través de los especímenes que todavía sobreviven en
el espacio.
305
5.6.1.5. Unidad de paisaje 5
Para esta unidad por la cantidad de afluencia que recibe, tiene altos grados de
contaminación, presencia de deforestación en pequeñas partes de la ribera, malos
olores por desagües. Conforme a Gómez-Orea (2004), esta unidad de paisaje
presenta un valor ecológico muy importante, ya que presenta una gran cantidad de
árbol endémicos de gran edad (es de las áreas más conservadas); esto le permite
desarrollar los procesos biológicos que le permiten brindar los servicios ecosistémicos,
con alto valor científico por las posibilidades de estudio directamente en el ecosistema
de las especies presentes y las migratorias que se quedan de este lado de la ribera,
alto valor cultural para la población y su valor funcional. Desarrollando en su totalidad
la función cultural de recreación, esparcimiento, estética, espiritual y de costumbre que
tiene la población hacia esta ribera.
Se propone para los espacios deforestados la siembra de árboles endémicos
(considerar las propuestas en el inventario sobre todo de aquellas plantas nativas ya
no presentes en el espacio, revisando las asociaciones con las que todavía existen),
además del desarrollo al final de la unidad de paisaje de sur a norte en la cercanía del
puente Josefa Ortiz, la ubicación de un jardín botánico boutique bajo las mismas
consideraciones que en la unidad de paisaje 3; así abarcaría las dos unidades
conjuntas dentro de la misma línea de ribera.
De esta forma la ribera del Humaya sería un área de conservación de especies
endémicas riparias en activo real en una Región Terrestre Prioritaria, esto mismo
aplicable a cualquier ribera.
La ribera en cuestión por ser un elemento muy reconocido, muy funcional y con
un aforo muy interesante de recordar, de aproximadamente 6,991 usuarios por
semana, entre los cuales encontramos una solicitud generalizada de los que lo
recorren a pie, corriendo o en bicicleta; la autora se atrevió a incluirla como una
propuesta dentro del plan de rehabilitación y a continuación se presenta.
306
5.6.1.6. Propuesta de especies de flora a utilizar en Plan de
rehabilitación de la ribera del Humaya
Al revisar el espacio de la ribera, observar las especies que se encuentran presentes
y hacer una comparación con inventarios anteriores de la flora del espacio, pudimos
Identificar posibles especies a integrar en una rehabilitación:
Detectamos a través de la revisión de información y la aportación de los
especialistas que las plantas nativas y emblemáticas que estaban antes, pocas existen
actualmente, por lo que su reintroducción sería un elemento muy importante para
diversificar las especies y apoyar a otras para su sobrevivencia o retorno de otras que
no se observan, ya en este espacio. Marcamos con un asterisco las emblemáticas y
nativas:
*Álamo (Populus dimorpha), Sauce (Salíx nigra), *Higuera (Ficus sp), *Ceiba,
pochote (Ceiba aesculifolia, petandra), Palma (Palma washingtonia filifera),
Guamúchil (Pethecelobium dulce), *Bainoro prieto (Pisonia capitata),
*Bainoro Blanco (Celtis pallida o iguanacea), Batamote (Bacharis glutinosa),
Higuerilla (Ricinus sp), Tabaquillo (Nicotiana ipomosiflora), Binolo (Acacia
sp.), *Guácima (Guazuma ulmifolia), *Iza (Prunus rhamnoides Koehne),
*Camichín (Ficus padifolia), *Guanacastle (Enterolobium cyclocarpum),
*Gualámos, *Sabino (Taxodium mucronatum), *Arrayán (Myrtuscommunis L.),
*Bebelamas, *Cupias, *Chirimoyas (Annona cherimola), *Cacaraguas
(Vallesia glabra), *Sapote dormilón-Blanco (Casimiroa edulis), *Limoncillo
(Trichilia havanensis Jacq.), *Papelillo (Wimmeria confusa Hemsl).
Bledo (Amaranthus sp), Toloache (Datura sp), Malva (Malva sp), Zacate
gramma (Cynodon dactylon), Tule (Typha sp), Lirio acuático (Pontederiáceas
Eichhornia crassipes), Zacate tule (Cyperus sp.), Lechuga de agua (Pistia
strati).
Guaje Leucaena glauca, cucharo (Acacia cochliacantha), vinorana (Acacia
farnesiana), amate amarillo (Ficus petiolaris), palo verde (parkinsonia
aculeata), amapa rosa (Tabebuia rosea), mezquite (prosopis juliflora), san
307
juan (jacquinia pungens),
moral
(chlopora tinctoria),
palo colorado
(caesalpinia plathiloba).
La ribera del río en ciertas unidades de paisaje como la 2, 3, parte de la 4, se
observan muy carentes de árboles y no se observa mucha diversidad de los mismos,
así como también la ausencia de vegetación endémica sustituida por el ajardinamiento
generado, lo que aparentemente disminuye la población de especies faunísticas y
florísticas, por ser en muchos casos especies exóticas o que no producen frutos que
pudieran atraer a muchas más especies que se han retirado del espacio por carecer
de recursos que antes tenía y que por la acción urbanística hoy no presenta. Ayudando
a restablecer un equilibrio tanto para especies terrestres como para especies acuáticas
y voladoras.
En comparación con el listado de flora que presenta DUTR (2007, p. 44), se
enriquece con varias especies que ya no se observan en la ribera y que no están
inventariadas, pero que se obtuvieron a través de la aportación del conocimiento de
nuestro experto, Beltrán M., además de la revisión realizada a las aportaciones de
Sicaeros S.E. et al. (2012).
La proliferación de los usos urbanos hasta el borde del río ha hecho
desaparecer total o parcialmente la vegetación riparia. Este acto implica también la
desaparición de las funciones fundamentales que realiza esta vegetación tan especial
relacionada con el río. Entre otros González del Tánago y García de Jalón (1998)
mencionan funciones como el:
Reforzamiento de la estabilidad de las riberas a través de sus raíces y por la
capacidad de disminuir la velocidad de la corriente al choque con ellas
▪ Lugar de refugio para la fauna acuática y la fauna terrestre.
▪ Provisión de alimento para la fauna terrestre y acuática.
▪ Generación de sombreo y reducción de la temperatura del agua, lo cual es
bueno para la fauna acuática.
▪ Filtro de la escorrentía, reduciendo el tiempo que tardan estas aguas en llegar
al cauce y disminuyendo contribuciones de sólidos, nutrientes y
contaminantes.
308
▪ Calidad paisajística, por constituir corredores singulares con relación al
territorio circulante.
Por lo tanto, la revegetación incrementa la protección del suelo, frena la
escorrentía y facilita la infiltración. Las raíces contribuyen a aumentar la resistencia
mecánica del suelo y la presencia de materia orgánica; permite también la estabilidad
rugosidad y porosidad, lo que considera un aumento en la capacidad de infiltración
(Porras, 2000; Laporte y Porras, 2002; Bochet y García, 2004). Desde otro punto de
vista, la vegetación ribereña puede constituir un corredor para la diseminación y el
movimiento de la fauna (Malanson 1993; Gardali et al. 2006), actuando también como
conductor, filtro o barrera en el flujo de información entre los organismos. Por ejemplo,
la vegetación es capaz de absorber los sonidos, dificultar la visión y controlar la
dirección del movimiento de compuestos químicos (Naiman et al. 2005).
Ante una reforestación con especies endémicas hay más posibilidades de que
sobrevivan y puedan reproducirse porque son especies cuyas relaciones con otras
especies del espacio fortalecen la sobrevivencia del sistema natural. El generar mayor
conocimiento sobre las áreas riparias urbanas al conocer las especies que la
conforman actualmente o que fueron parte de ellas anteriormente, podría ayudar con
mayor certeza en su conservación, puesto que muchas de las relaciones naturales que
se dan en este ecosistema natural-urbano, han sido modificadas por los usos y
costumbres de sus habitantes humanos.
Es de vital importancia la reforestación y revegetación con una amplia
diversidad de especies y qué mejor que reintroducir las que ya estaban y que
corresponden a ese sistema natural siendo necesarias en él, evitando así el
empobrecimiento genético y cuidando su fortaleza.
Las riberas de Humaya ofrecen refugio a algunas especies amenazadas o en
peligro de extinción, son importantes también no sólo para las especies que se han
reportado como propias de los mismos sino para aquellas que las utilizan como
corredores y como sitio de descanso, como es el caso de las especies migratorias que
visitan la ciudad de Culiacán cada año. Sinaloa es una importante zona de tránsito de
aves migratorias como: Pichihuila (Dendrocygna autummalis), garza grande gris
309
(Ardea
erodias),
garza
grande
blanca
(Casmerodius
albus),
Agachonas
(Himanthophus mexicana), Pato boludo (Aythya sp.), etc., por lo que se le debe prestar
especial atención a los requerimientos que estas tengan para lograr para ellos,
espacios más equilibrados para su sobrevivencia y propagación.
La deforestación, así como la degradación forestal, disminuyen notablemente la
capacidad de los suelos para retener los nutrientes, además de aumentar la erosión y
fomentar la inestabilidad de las capas freáticas del subsuelo, afectando las fuentes de
agua tanto para consumo como para las actividades productivas del ser humano y las
actividades de sobrevivencia de las especies presentes, generando en muchos de los
casos condiciones para las especies oportunistas, ajenas al espacio natural, se
propaguen limitando la existencia de las endémicas y proyectando para las riberas un
triste y decadente futuro por la falta de cuidado en el estudio de las especies que ahí
se siguen desarrollando y de aquellas que lo toman como parte de sus áreas de
tránsito y descanso que les permite sobrevivir.
5.6.1.7. Propuesta de movilidad
Las riberas del río Humaya son consideradas áreas de recreación, donde uno de los
principales usos es su utilización como ciclovía. Se anota que a pesar de que la ribera
izquierda y derecha son ambas riberas en uso y una renovada en noviembre de 2019
llamándola “Paseo de la Alegría”, las personas usan más la ciclovía en las unidades
de paisaje 5 y 3, que tuvieron renovación hace unos años, a diferencia de las unidades
de paisaje 2 y 4, que son las recientemente mejoradas. Precisamente a través de la
observación nos dimos cuenta de que al ser las unidades de paisaje 5 y 3, el lado de
la ribera del río que está con cara a uno de los corredores comerciales y de servicios
más importantes de la ciudad, y estar comunicada directamente con el centro de la
ciudad, hace que la gente la visite más a pie o en bicicleta o por cualquier medio de
transporte. Siendo la distancia que los separa de la otra ribera, el cauce del río y sus
riberas, aproximadamente a la altura del puente Rafael Buelna, 180 m, a la altura del
Puente Jorge Almada, 411 m.
¿Por qué estas anotaciones sobre la separación de riberas?
310
Al solicitar la opinión de los usuarios, encontramos una solicitud que se vio muy
presente entre los usuarios, fue el de que se hiciera un puente peatonal sustentable,
que tuviera la menor posible de afectación para la ribera. De esta forma, se podrían
comunicar de manera más confiable y sencilla para los usuarios y visitantes las dos
riberas sin dar un rodeo para llegar a la otra ribera del río evitando riesgos para la
ciudadanía en general, cuando usa las riberas como elemento de recreación o como
medio de conexión y transporte, haciendo más atractivo y seguro todavía el circuito de
recorrido en bicicleta u otro medio, ya que el parque mide 12 kilómetros distribuidos en
las márgenes de ambos ríos.
Considerando que pudiera desarrollarse este punto de conexión en la parte más
angosta de la ribera, se podrían reutilizar los pilotes que están construidos hace
muchísimos años en la ribera y que coincide con una de las partes más angostas de
135 m y que nunca se han utilizado, así como reutilizar la gran cantidad de plástico
que se recoge de la zona como material de construcción. Según muestra el profesor
Nosker (2011), la combinación de residuos de botellas con polipropileno maximizaba
los beneficios propios de ambos materiales, por la forma en que logran interactuar a
nivel molecular. De esta forma se podrían comunicar de manera más confiable y
sencilla para los usuarios y visitantes las dos riberas sin dar un rodeo para llegar a la
otra ribera del río evitando riesgos para la ciudadanía en general cuando usa las
riberas como elemento recreación o como medio de conexión y transporte.
5.6.1.8. Plan de rehabilitación de la ribera del Humaya a través de la
educación ambiental
La preparación del plan de educación ambiental inicia desde la propuesta de cómo se
rehabilitaría básicamente la ribera del Humaya a través de sus unidades de paisaje
que ya expusimos, acompañada de otras actividades de carácter educativo-recreativo
que puedan apoyar lo anterior. Esta propuesta de educación ambiental estaría
conformada con la visión primordial de “CREEMOS HISTORIAS DE FAMILIAS” a
través de nuestro río fundador Involucrando con la emoción, los aromas, la interacción
con el espacio, la provocación, donde involucremos la unión familiar, una historia para
crear mejores recuerdos familiares y de esta forma lograremos el acercamiento e
311
identificación de las personas con el espacio, formando parte de su historia y las que
ya tienen esa identificación la acrecienten y la traspasen a otros. Esto es lo bello de la
educación ambiental recordando “momentos importantes a través de emociones
generadas en un espacio natural” en un aula libre sin limitaciones.
“Pon emoción a un momento y nunca lo olvidarás” […]
La creación de actividades dirigidas a jóvenes de entre 12 a 20 años, que según
nuestra revisión de la aportación de sus puntos de vista, son los más ausentes de
información de este tipo, que son visitantes, usuarios que forman parte de grupos
(tribus), de artistas, skates, ciclistas, darks, bailarines que se observan en las riberas
(que se muestran entusiastas), siendo inclusivos en actividades dirigidas para todos
los voluntarios (monitores) que deseen participar cada determinado tiempo en
actividades como:
a) Limpieza del cauce del río (actividad de pesca de PET), limpieza de la ribera
y sus alrededores.
b) Concientización entre los visitantes de: 1) colocar la basura en su lugar, 2)
no traer productos al área que generen desechos y 3) crear la conciencia de
que el visitante se lleve sus residuos fuera del espacio, para disminuir la
basura dentro de la ribera y el grado de contaminación del cauce.
c) Creación dentro de los Senderos Ecológicos de las riberas, de programas de
observación de especies de flora y fauna (aves, reptiles, insectos) endémica
del espacio, ya que contamos con especies en extinción, con cuidado
especial y en amenaza, el conocimiento de estos estatus de las especies
pertenecientes a la ribera, conocidos por las personas que la visitan,
permitiría que esto ayude a conservarla y protegerla. Dar a conocer las
riberas como corredores ecológicos, su importancia, los servicios que nos
aportan, necesarios para nuestra salud, la ciencia, la economía de la región,
el bienestar, etc., ¿por qué son importantes para nuestra ciudad? y ¿qué
pasaría sino los tuviéramos?, etc. Hacer saber a los usuarios y visitantes que
la ribera del Humaya es una Región Terrestre Prioritaria y que la isla de
Oraba es un Área Natural protegida, y el ¿por qué? son nombradas así, ¿cuál
312
es el valor de su importancia? ¿y cuál papel juegan los usuarios en su
conservación y protección?, pues desarrollando programas donde participen
las familias o cualquiera que esté interesado en aprender de forma activa la
vida de un río y a la vez “CREEMOS NUEVAS HISTORIAS”.
d) Presentación a la ciudadanía a profundidad de nuestras especies endémicas,
en extinción, en amenaza o en cuidados especiales, tomarlas como especies
bandera para lograr la penetración de su presencia en toda la ciudadanía, y
de esta forma mejorar la visión sobre ellas, su cuidado y protección, logrando
tal vez también una identificación y generación de orgullo, por ser parte de
nuestro patrimonio natural para el mundo.
e) Prohibir la sustracción o destrucción de especies endémicas o en categoría
de riesgo, de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010 (SEMARNAT
2010) y de aquellas cuya presencia se relacione con especies de fauna que
se encuentren en los mismas condiciones dentro del área riparia en cuestión,
haciéndolo un elemento de obligado conocimiento y de normatividad legal
cuando ingresas en cualquiera de sus accesos al parque las riberas y así
evitar el abuso de esas especies por muchas de las personas que las visitan.
f) Creación de redes sociales para convocar al apoyo del río a través de las
asociaciones de cuidado ambiental, grupo de usuarios del río Humaya,
universidades y monitores dentro del río, creando grupos de apoyo al cuidado
del río. Desarrollo de las redes a través de mercadotecnia de contenido para
lograr seguidores en el cuidado ambiental y que sean amigos de los ríos.
g) Generando la acción e interacción con el entorno a través de las actividades
de:
•
Renovando el concepto de propuesta del trenecito familiar que todavía
de vez en cuando se utiliza por los andadores o las ciclovías de la
ribera, innovando la energía solar y la fuerza motriz, física en su
funcionamiento, como elemento de formación educativo en energías
sustentables.
•
Durante el recorrido del tramo de las 2 riberas Humaya y Tamazula,
12 kilómetros, se expondría a través de un embajador de cultura
313
ambiental las especies que podemos observar en el momento de los
recorridos, propuestos en los días de mayor afluencia, viernes,
sábados y domingos; en periodos vacacionales se podrían modificar
los recorridos y los horarios según la afluencia de personas.
•
Utilización de las ágoras dentro de la ribera para espectáculos
culturales que se enfoquen en esta dinámica (teatro guiñol, mimos,
danza, etc.) de educación ambiental básicamente y de manera
permanente, dirigidas a las visitas escolares y público en general.
Hay mucho por hacer y propuestas por realizar siempre en bien de todos. Es de
tal magnitud la importancia de los ecosistemas riparios urbanos que es ineludible
iniciar las acciones destinadas no sólo a su rehabilitación sino también a su
conservación.
El sentir del ciudadano con respecto a un lugar de uso es muy importante,
porque de él derivan las conductas que permitirán al fin de cuentas realizar o conservar
ese espacio en condiciones de seguir sobreviviendo para las generaciones futuras y
que estas sigan teniendo una calidad de vida.
314
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rce=referral&utm_campaign=marketing&utm_campaign=thisishome
339
ANEXOS
340
Anexos
Anexo 1: Encuesta para ciudadanos:
Buenos días/Buenas tardes. Me permite un momento de su tiempo para conocer
su punto de vista con respecto al río Humaya. La información que usted aporte
es de esencial interés para el desarrollo de esta investigación. ¡Muchas gracias!
Grado de estudios: ___________ Edad: _________ Sexo: H___ M____ Colonia___________ hora:
_________ lugar de aplicación ___________________
1. ¿Reconoce los principales ríos que se encuentran dentro de la ciudad? ¡¡Menciónalos!!
2. ¿Conoce la ribera del río Humaya? (es la ribera en la que está ubicado en el estadio Los
Dorados, Edificio Dafi, Plaza Ley 3 ríos, La consentida, etc.) SÍ, NO.
3. ¿Cada cuánto usted visita esta ribera? Diario____ 1 vez a la semana_____ 3 veces x sem.
_____ 1 vez x mes_____ cada 6 meses_______ Una vez x año (¿Por qué? Sólo para este
caso) __________ Nunca________
4. ¿En que se desplaza a la ribera? Auto___ Camión____ Bicicleta_______ patines o
patineta_____ caminando___
5. ¿Qué lo motiva a venir a la ribera del río Humaya ¿(mencionar 2 o 3 motivos) o en caso de
que no la visite, qué los DESMOTIVA a no hacerlo?
6. ¿Cuál es el uso que usted cree que las personas le dan a este espacio?
7. ¿Cuáles son los principales problemas que detecta en la ribera?
8. ¿Cuáles de esos problemas cree usted que dificultan o impiden las actividades en la ribera?
9. ¿Qué infraestructura cree que hace falta a la ribera del río Humaya?
10- ¿Consideras que es un sitio seguro la ribera del río Humaya? ¿Por qué?
¡¡MUCHAS GRACIAS POR SU TIEMPO Y PUNTO DE VISTA!
341
Anexo 2: Encuesta para usuarios
Buenos días/tardes. Me permite un poco de su tiempo para conocer su punto de vista con
respecto al río Humaya. La información que usted aporte es de esencial interés para el
desarrollo de esta investigación. ¡Muchas gracias!
Grado de estudios: _______ Edad: _________ Sexo: H___ M____ Colonia: ___________
hora: _______________ lugar de aplicación de la encuesta _____________________
1. ¿Cada cuánto usted visita esta ribera? Diario____ 1 vez x sem. _____ 3 veces x sem. _____
1 vez x mes_____ cada 6 meses_______ 1 vez x año o nunc a________ (¿Por qué?) Sólo
para este caso)
2. En qué se desplaza a la ribera? Auto___ Camión____ Bicicleta_______ patines o
patineta_____ caminando___
3. ¿Qué lo motiva a venir a la ribera del río Humaya? (mencionar 2 o 3 motivos)
4. ¿Cuáles actividades desarrollas en la ribera?
5. ¿Cuáles son los principales problemas que tú detectas en la ribera?
6. ¿Cuáles de esos problemas dificultan o impiden las actividades en la ribera?
7. ¿Qué infraestructura crees que hace falta en el rio?
8. ¿Usted se siente identificado con el río? Si, ¿Por qué?, NO ¿Por qué?
9. ¿Te sientes seguro cuando vienes a la ribera del río Humaya? ¿Por qué?
10. ¿Qué importancia tiene para usted el río dentro de la ciudad?
11. ¿Considera usted al río Humaya como un elemento indispensable para la ciudad? Si, ¿Por
qué?, NO ¿Por qué?
12. ¿Piensa usted que el río Humaya, río Tamazula y el río Culiacán son un símbolo de la cd
de Culiacán?
13. ¿Podría usted, mencionar algunos de los servicios que brinda el río gratuitamente a la
ciudad? (mínimo 4)
14. ¿Estaría dispuesto usted, cuando visita el río, a participar en recorridos donde nos enseñen
el valor de un río para la sobrevivencia de todos los que estamos dentro de este ecosistema?
15. ¿Considera usted que los ríos forman parte de la identidad del culiacanense?
16. ¿Cuánto valora estar en contacto con la naturaleza en la ribera del río? En escala del (0 al
10), dónde 0 es lo más bajo y 10 lo más alto.
17. ¿Consideras que la ribera del río Humaya es un sitio seguro para visitar? ¿Por qué?
342
18. Si hubiera que pagar por este servicio de uso de ribera, ¿cuánto estaría dispuesto a pagar,
según sus posibilidades?
19. Apoyaría usted un proyecto de rehabilitación del río Humaya a través del acto del
voluntariado ciudadano en coordinación con universidades? ¿Por qué?
20. ¿Cómo evitaría usted el DAÑO al río Humaya?
21. ¿Reconoce áreas de conservación natural dentro o en las cercanías de la ciudad? (si
conoce nombre que lo mencione)
22. ¿Usted considera que construir en las riberas del río es correcto para la salud del río y por
lo tanto de nosotros mismos?
23. ¿Cuál área de la ribera es más visitada por usted? (mostrar las fotos de las áreas de
paisaje) ¿Por qué?
¡¡MUCHAS GRACIAS POR SU TIEMPO Y PUNTO DE VISTA!
2/2
343
Anexo 3 Guía de observación (conteo de usuario por horarios)
UNIDAD DE PAISAJE A OBSERVAR______________
Hora: _________
FECHA: _________________
No. Personas_________
Medio en que realizaban actividad_______
No. Personas_________
Medio en que realizaban actividad_______
No. Personas_________
Medio en que realizaban actividad_______
No. Personas_________
Medio en que realizaban actividad_______
No. Personas_________
Medio en que realizaban actividad_______
No. Personas_________
Medio en que realizaban actividad_______
No. Personas_________
Medio en que realizaban actividad_______
No. Personas_________
Medio en que realizaban actividad_______
Sexo: ________
Hora: _________
Sexo: ________
Hora: _________
Sexo: ________
Hora: _________
Sexo: ________
Hora: _________
Sexo: ________
Hora: _________
Sexo: ________
Hora: _________
Sexo: ________
Hora: _________
Sexo: ________
344
Anexo 4: Entrevista a Experto 1
(Exp 1): Maestra en Ciencias Erika Pagaza Calderón, por el Instituto de Biología
U.N.A.M, con especialidad en el manejo de recursos naturales. Especialidad en
Conservación vegetal, Etnobotánica y florística de huertos familiares indígenas y
huertos urbanos en contextos de cambio cultural y afectación del entorno natural
(2008). Licenciada en Biología por la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del I.
P. N., Especialidad en taxonomía de árboles tropicales de la cuenca del Río Balsas,
México (1996-2001). Las respuestas de este especialista la consideraremos como R1.
¿Considera al río Humaya un símbolo para la ciudad de Culiacán? Sí, No, ¿Por
qué?
Ambos entrevistados coincidieron en su respuesta de que sus tres ríos (en este caso
el objeto de estudio es el Humaya) son un símbolo para nuestra ciudad.
R1. Culiacán tiene la virtud de gozar de 3 cauces que sobreviven todavía como ríos en
el entorno urbano, elemento que nos identifica y es raro, porque en otras ciudades son
aguas negras o están entubados. Los ríos simbolizan una riqueza de vida, fuente de
biodiversidad ese poder que tiene la ciudad de acercarse a su entorno de manera
positiva. Simbolizan la productividad del valle, sin él no existe.
¿Cuáles consideras que son los servicios más importantes que brinda el río a la
ciudad de Culiacán?
R1. Biodiversidad de flora y fauna, producción económica, recreación a través del
parque la Riberas (espacios de los más impresionantes que tiene la ciudad), beneficios
emocionales (pivote control para el estrés, lugar de hacer comunidad [descansar]; los
jardines son centros gratuitos de esparcimiento y convivencia, donde se refuerzan
lazos entre padres, hijos, familia), control biológico, polinización, corredores biológicos
de los que dependen muchas especies para sobrevivir, control de la erosión, absorción
de humedad, control de temperatura.
345
¿Las riberas sanas ayudarían a controlar elementos pandémicos para la ciudad
de Culiacán?
R1. Sí, por supuesto, si nosotros mantenemos una buena proporción de poblaciones
de fauna benéfica vamos a tener un ecosistema más fuerte y hasta más resilientes.
Eso nos impacta directamente a nosotros porque sino tenemos las formas de mantener
los controles bilógicos sanos, ahí es cuando se disparan las pandemias.
Ante la ausencia de controladores biológicos sería algo muy preocupante para la salud
humana, hay una relación directa entre las poblaciones y la cantidad con la que se
regulan poblaciones de animales con otras, relación directa con las enfermedades,
como hoy en día no hay vegetaciones que regulen el clima y cada vez son las
temperaturas más calientes, también se expande el área de influencia de
enfermedades ocasionadas por vectores y de esta forma tenemos un problema grave
de expansión de la enfermedad.
¿Consideras que hacer una rehabilitación del río Humaya, es urgente para la
ciudad y el mundo entero?
R1. Sin duda, salvar los pocos ríos medianamente salvos urbanos que nos quedan,
sería una tarea prioritaria, hay que perpetuar la salud de los ríos y la vegetación que
nutren sus afluentes porque hay árboles, estos filtran el agua hacia los mantos
freáticos; nos garantizan la disponibilidad del agua en pozos, la seguridad del agua en
los cauces.
Para mí es urgente hacer labores de restauración no sólo en el valle, sino también
desde que nacen. Son 11 ríos de Sinaloa todos tienen su problemática, pero me parece
que todos están abandonados a su suerte y a una suerte muy triste, que está
condenada al desarrollo de proyectos urbanos donde cambian los cauces de los ríos
hay un incremento de desagües hacía en río en pro del desarrollo.
Tiene que ver mucho con entender la dinámica de los ríos y sobre todo, de verdad,
sino estamos pensando a futuro vamos a tener problemas graves;
¡Ahí hay una situación que resolver! Por supuesto, se tiene que trabajar en una visión
integral donde toda la trayectoria del Humaya y el Tamazula se protejan para que
346
Culiacán pueda ser; eso implica entender muy bien que sería una restauración del
bosque de galería.
¿Cuáles serían las principales consideraciones para rehabilitar la ribera del río
Humaya?
R1.
a) Entender el tipo de vegetación característico de la ribera, seleccionar con
cuidado las especies que históricamente se han desarrollado ahí,
b) Labores educativas además de las de rehabilitación,
c) El diseño de cruces de fauna en el malecón nuevo.
¿Cuáles especies endémicas considerarías útiles para una rehabilitación en
términos de un espacio ya degradado como lo es la ribera del río Humaya?
R1. Sauce, álamos, capules (crecimiento rápido), guamúchiles (habría que revisar más
detalladamente).
Influiría una rehabilitación de la ribera del río Humaya en el estado de salud de
la recién descubierta área de conservación de la sierrita de Mirasoles en
Mojolo. ¿Por qué?
R1. Claro que sí, sería un espectáculo podríamos estar explotando el ecoturismo a
gran escala, respetando la naturaleza. Porque sería un corredor biológico más sano,
de los últimos relictos de las selvas secas y de la biodiversidad que esto resguarda. Si
sumamos todos los focos donde estamos deforestando de manera intensiva, estas
áreas que todavía son relictos donde hay especies importantes (venados, felinos
cazadores importantes), debían de ser un síntoma para el municipio que son áreas
urgentes de proteger y es urgente hacer una labor educativa con la gente para
que no los cace.
Vale la pena que se haga el esfuerzo por Mojolo (Sierrita de Mirasoles), que aún tiene
muchas especies que son prioritarias tanto de árboles como de animales.
¿Cómo se podría hacer partícipe a las personas dentro de las estrategias de
rehabilitación?
R1.
347
a) Un proyecto de conservación no puede realizarse sin el apoyo de la
comunidad (regla de oro),
b) recorridos para observar animales silvestres (familiarizar a la comunidad es
hacer recorridos con ellos para que hagan avistamientos de animales de
aves, mariposas,
c) generar fuentes de trabajo a través del cuidado ambiental,
d) lo anterior puede lograr que los jóvenes se acerquen a la ciencia (botánicos,
biólogos, médicos),
e) generar alianzas con boy scouts y empresarios que pudieran apoyar.
¡Soy optimista!, creo que la comunidad quiere a su naturaleza, pero no tienen opción.
Porque la gente creció con ese monte la gente no es ajena. ¡Estamos Apostando a la
destrucción en vez de la permanencia!
348
Anexo 5: Entrevista a Experto 2
(Exp 2): Maestro en Ciencias José Adrián Beltrán Magallanes, Profesor investigador
de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Lic. En Agronomía con especialidad en
Zootecnia, Posgrado en Biología en sistémica vegetal y maestría en Educación por
competencias. Las respuestas de este especialista la consideraremos como R2.
¿Considera al río Humaya un símbolo para la ciudad de Culiacán? Sí, No, ¿Por
qué?
R2. Pocas ciudades en el mundo tienen la fortuna de que un río atraviese por su ciudad
y nuestro municipio tiene dos que forman un tercero que dan identidad y orgullo a la
capital de Culiacán estado de Sinaloa, México. Es símbolo porque:
A. Un atractivo y bello paisaje que nos da salud en todos nuestros sentidos. El agua
es la vida de todos los seres vivos del planeta.
B. Desarrollo económico y prosperidad para una entidad donde su mayor fuente
económica es la agricultura considerada el granero del país, hortalizas, frutales,
ganadería, acuacultura y turismo (pesca y caza deportiva).
C. Áreas de esparcimiento, recreación, deportes y hábitat de muchas especies
animales incluyendo: Mamíferos, aves, reptiles, anfibios, artrópodos (varios grupos),
peces. De los cuales algunos están en la lista de especies NOM-059 SEMARNAT que
merecen nuestra atención y cuidados.
D. Representa un fuerte eslabón de la cadena para el beneficio social, desarrollo
económico, político y cultural de todos los sinaloenses y visitantes foráneos
¿Cuáles consideras que son los servicios más importantes que brinda el río a la
ciudad de Culiacán?
R2. Área de esparcimiento, recreación un atractivo por su belleza y significado de
bienestar salud, abundancia, regulador de la temperatura, ruido, plantas medicinales,
sumidero de dióxido de carbono, humedad, hábitat para muchos seres vivos.
349
¿Las riberas sanas ayudarían a controlar elementos pandémicos para la ciudad
de Culiacán?
R2. Sí, porque las áreas de ribera representan ecosistemas que guardan gran cantidad
de especies de flora y fauna (endémicas), que permite a la ciudad estar en mejor
condición de salud a través de los servicios ecosistémicos que nos ofrecen como el
control de la temperatura que permite hacer un control de población de ciertos
vectores, logrando un equilibrio de las poblaciones que pueden ser dañinas para el
hombre, además que al mantenerlas sanas las especies buscan estos espacios que
les permite su sobrevivencia y generalmente si las respetamos permanecen en ellos
evitando el contacto con esos vectores perjudiciales, salvo como al parecer sucedió
en este caso de la pandemia que como en la mayoría de los casos nosotros seamos
los que los molestamos en los espacios.
¿Consideras que hacer una rehabilitación del río Humaya, es urgente para la
ciudad y el mundo entero?
R2. Sí es urgente, cada día más porque el proceso de urbanización de la ciudad es
demasiado rápido y estamos perdiendo estos ecosistemas importantísimos para
nuestra sobrevivencia por la provisión de recursos especialmente agua para nuestra
ciudad y suelos fértiles. Además, que el río Humaya y el Tamazula se unen y forman
el tercero que recorre casi toda la ciudad los cuales también requieren una
rehabilitación urgente y la protección plena establecida en la ley ambiental para los 3
cauces aquí nombrados, ya que los tres tienen especies como: mamíferos, aves,
reptiles, anfibios, artrópodos (varios grupos), peces además de especies de flora muy
importantes para la región. De los cuales algunos están en la lista de especies NOM059 SEMARNAT que merecen nuestra atención, cuidado y protección. Al salvaguardar
la sobrevivencia del río en nuestra ciudad también estamos apostando por la sanidad
del mundo entero, porque son zonas que tienen un gran impacto por el tamaño y los
servicios que realizan a nivel regional, pero con impacto sistémico como precisamente
está diseñada la naturaleza.
¿Cuáles serían las principales consideraciones para rehabilitar la ribera del río
Humaya?
350
R2.
1) Contar con un proyecto bien desarrollado donde se tenga el aval de las autoridades
correspondientes del gobierno, Secretaría de Ecología del Gobierno del Estado,
dependencias de la federación (SEMARNAT, PROFEPA. CONAGUA y CONANAP);
Departamento de Ecología del municipio de Culiacán y realizar una campaña de
identidad ciudadana, apropiación y protección por el río.
2) FINANCIAMIENTO.
3) Selección y ubicación de las especies nativas características de la ribera pensando
todos los aspectos ambientales y ecológicos para tener resultados a corto mediano y
largo plazo.
4) Desarrollar un Programa de educación ambiental específicamente sobre identidad
ribereña que sea símbolo y emblema de SINALOA.
¿Cuáles especies endémicas considerarías útiles para una rehabilitación en
términos de un espacio ya degradado como lo es la ribera del río Humaya?
R2. Primero las emblemáticas y nativas que estaban o pocas existen actualmente:
Sauce, Álamo, Guácima, Iza, Higueras, Camichín, Guamúchiles, Gualámos,
Sabino, Arrayán, Bebelamas, Cupias, Chirimollas, Cacaraguas, Sapote dormilónBlanco, Vainoro blanco, Vainoro prieto, Limoncillo, Papelillo, Guanacastle, Pochote
etc. Una vez rehabilitado las especies de fauna nativa también volverán y si no también
tendrían un espacio para usarlo en los programas de reubicación etc.
Influiría una rehabilitación de la ribera del río Humaya en el estado de salud de
la recién descubierta área de conservación de la sierrita de Mirasoles en
Mojolo. ¿Por qué?
R2. Serviría como un corredor ecológico natural, un apéndice importante para muchas
especies de fauna de la propuesta como Área de Conservación, ya que la ribera es
parte para muchas especies, sobre todo de mamíferos y aves que se encuentran esa
recientemente propuesta sierrita de Mirasoles que también se debe de trabajar en un
351
proyecto de educación ambiental contemplado en el PLAN DE MANEJO, no sólo del
área de la Sierrita de Mirasoles, sino también las áreas circunvecinas externas a esa
propuesta. además de como CONCIENTIZAR y EDUCAR A LOS POBLADORES
sobre todo por los FELINOS y SERPIENTES VENENOSAS presentes en esas áreas
y las actividades a desarrollarse.
¿Cómo se podría hacer partícipe a las personas dentro de las estrategias de
rehabilitación?
R2. Con una participación conjunta de autoridades de gobierno, sector empresarial y
social “educativo”. En esto último la participación social es muy importante se debe
hacer una fuerte campaña bien dirigida con: proyectos (programas con propuestas de
resultados a corto, mediano y largo plazo).
352
Síntesis curricular
Alma Julieta Armienta Zazueta
Es Lic. Informática de formación básica con estudios de maestría en administración;
ha desempañado diversos puestos en el área académica y administrativa dentro de la
Universidad Autónoma de Occidente, como: jefe de evaluación de procesos
académicos y Egel, jefe de supervisión académica, jefe de titulación y certificación,
jefe de área de seguimiento académico.
En la iniciativa privada ha realizado el desarrollo de estudios de investigación
mercadológica, jefe de proyectos de investigación mercadológica, asesor de ventas,
gerencia de tienda, desarrollador de sistemas de información para empresas,
emprendedurismo, profesor de asignatura a nivel técnico y nivel licenciatura.
Su amor y curiosidad por la naturaleza desde siempre y la observación de la
necesidad de su cuidado, la llevó a crear dentro de la Uadeo un programa de Servicio
Social independiente llamado “Universidad Ecológica”, como actividad de formación
integral en el alumnado propio y ajeno; el ingreso al estudio del doctorado en
conservación y restauración del medio natural ve satisfecho de manera formal su
siempre necesidad de aprender de las maravillas naturales que nos rodean y que en
silencio llenan y sanan nuestras almas y ni siquiera nos damos cuenta.
En esta gratitud hacia esos seres silenciosos que nos acompañan, sean plantas,
animales, “ríos vivos”, se escribió esta investigación, con la intención de crear en otros
a través de la observación y estudio científico, esa conciencia que se requiere para
salvaguardar la integridad de esta bella área natural y todo el cúmulo de relaciones
que sostiene con las especies que viven en él y aquellas que somos parte de él y que
no nos hemos dado cuenta.
“Doy gracias por tener la capacidad de disfrutar en cada momento de mi vida
de esa grandeza y belleza que dios nos proveyó, ¡que grita! que ¡ahí esta para
todos y que quiere ser parte de todas las nuevas generaciones!”
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