NOÉ A HABLAR BIEN EN PÚBLICO Y Á TU PERFORMANCE PROFESIONAL Norberto O. Malatesta PIDO LA PALABRA Aprendé a hablar bien en público y mejorá tu performance profesional BIBLIC)T'EC~L\. UNIVERSIDAD cie PALERMO CONSULTORIO~PAIDÓS Diseño de cubierta: Gustavo Macri Edición: Cecilia Legarralde Modelo fotograñas interior: María Cecilia Malatesta Malatesta, Norberto Pido la palabra: aprendé a hablar bien en público y mejorá tu performance profesional-1" ed.- Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Paidós, 2014. 240 pp.; 22x16 cm. ISBN 978-950-12-4838-8 1. Autoayuda. l. Titulo CDD 158.1 Ja edición en Argentina, mayo de 2014 Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático. © 2014, Norberto Osear Malatesta © 2014, Gustavo Macri (por fotografías de interior) © 2014, de todas las ediciones: Editorial Paidós SAICF Publicado bajo su sello PAIDÓS" Independencia 1682/1686, Buenos Aires - Argentina E-mail: [email protected] www.paidosargentina.com.ar Queda hecho el depósito que previene la Ley 11.723 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina Impreso en Primera Clase, California 1231, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en abril de 2014. Tirada: 3.500 ejemplares ISBN 978-950-12-4838-8 ---------------¡ ,-055~4~ L i ProcEdencia: (Á)Hp\L.A [ Fecha de ingreso: 1 l f)..~/3/ cAJL~ para el orador como para la audiencia y que no se debe descuidar ni tomar con cierta liviandad. Para el orador, porque es el momento en que podrás darte cuenta de qué aspectos puntuales de tu exposición interesaron más al auditorio. También es en la etapa de preguntas y respuestas donde podrás reforzar algunos puntos de tu disertación, ya que tenés unos minutos para ampliar Jos conceptos desarrollados durante la conferencia. Además, es otra oportunidad de deleitar al auditorio con tu conocimiento sobre el tema, y seguro que te lo agradecerán enormemente. Puede ocurrir que una persona o un grupo de personas monopolicen las preguntas. ¿Cómo evitarlo? Contestales con cortesía y, no bien termines tu respuesta, quitá inmediatamente la vista de ellos, porque puede entenderse como una invitación a que sigan preguntando. En ese caso, resulta útil dirigir la mirada hacia otro grupo de personas. Y ya que hablamos de la mirada, quiero decirte que el contacto de ojos también es importante en esta etapa de la conferencia. Tu mirada siempre debe estar enfocada en la persona a la que le estás respondiendo. Cuando comienza la respuesta, seguirás mirándolo por algunos segundos más y luego, de manera suave, desviarás la vista hacia el resto del auditorio; muchos seguramente estarán también interesados en conocer tu opinión sobre el tema que se te ha planteado. Sí, PERO ••• Tal vez el momento más difícil e incómodo para un orador en la etapa de preguntas y respuestas es cuando alguien del público pide la palabra para manifestarle que no comparte su pensamiento sobre un determinado punto del discurso. Si te sucede esto, no es grave, siempre y cuando sepas manejar la situación. Lo primero que debés hacer es no descalificar a tu interlocutor, porque lo estás poniendo en una situación incómoda 5. LA CONCLUSIÓN 1 83 ante el resto del auditorio. Hay que tener en cuenta que, si se llegara a producir un enfrentamiento verbal, lo más probable es que la audiencia tome partido a favor de quien está preguntando; es típico de la condición humana. De modo que de tu reacción dependerá el comportamiento del público. Pero para qué discutir cuando las cosas se pueden solucionar de buena forma. Ante todo, tenés que demostrar tranquilidad, no ponerte nervioso y escuchar con mucha atención la explicación de tu interlocutor. Después de todo, por qué intranquilizarte si se supone que, esté de acuerdo o no el auditorio, lo que hayas manifestado tendrá su fundamento o su razón de ser. Acto seguido, deberás responderle con calma, demostrando seguridad en tus palabras. Y aquí podrás emplear una regla que siempre da buenos resultados. Comenzá diciendo: "Sí, pero ... " e inmediatamente reforzá tu posición. Veamos cómo funciona: PARTICIPANTE: Si bien me ha parecido muy interesante la conferencia, no comparto para nada su forma de pensar respecto de que en el país no hay plena libertad de prensa; opino totalmente lo contrario y creo que, como yo, hay mucha gente que piensa lo mismo. ORADOR: Sí, pero ... si bien es cierto que los periodistas pueden opinar libremente en los medios donde trabajan, habrá observado usted que en los últimos tres años las máximas autoridades nacionales han dado solo una conferencia de prensa. Le diría más: los medios que tienen una política editorial diferente al pensamiento del Gobierno suelen ser "castigados" al no quedar incluidos en la pauta publicitaria oficial. De modo que ... Como podrás observar, la respuesta comenzó con "Sí, pero ... ". Esto tranquiliza a quien preguntó porque escucha un "sí", que es muy distinto a escuchar un "no", que lleva implícita una connotación negativa. Después del"Sí, pero ... ", reforzá inmediatamente el mensaje dando la mayor argumentación posible que avale tu posición, como en el ejemplo. 84 1 NORBERTO O. MALATESTA ESTOY PARCIALMENTE DE ACUERDO ••• Si la técnica dei"Sí, pero ... " no te convence demasiado, hay otra manera de enfrentar la situación. En este caso, la fórmula es: "Estoy parcialmente de acuerdo ... ". Veámosla con el ejemplo anterior: Si bien me ha parecido muy interesante su conferencia, no comparto para nada su forma de pensar respecto de que en el país no hay plena libertad de prensa; opino totalmente lo contrario y creo que, como yo, hay mucha gente que piensa lo mismo. ORADOR: Estoy parcialmente de acuerdo con lo que me está diciendo ... Si bien es cierto que los periodistas pueden opinar libremente en los medios donde trabajan, habrá observado usted que en los últimos tres años las máximas autoridades nacionales han dado solo una conferencia de prensa. Le diría más, los medios que tienen una política editorial diferente al pensamiento del Gobierno suelen ser "castigados" al no quedar incluidos en la pauta publicitaria oficial. De modo que ... PARTICIPANTE: También acá, al comenzar diciendo "Estoy parcialmente de acuerdo ... ", generalmente el interlocutor se queda conforme porque tu respuesta no fue una negativa rotunda a su manera de pensar. Igual que en el caso anterior, de inmediato pasá a reforzar tu pensamiento con la mejor argumentación que encuentres para tal fin. Pero no es todo. Según la situación, y si el caso que se analiza lo permite, lo ideal sería que utilizaras una de estas dos fórmulas, que reafirmes tus argumentos y que finalices tu respuesta diciendo algo así como: "Más allá de nuestras diferentes posiciones, lo interesante es que de su forma de pensar y de la mía podemos sacar una tercera conclusión que seguramente nos enriquecerá a todos: a usted, a mí y al resto de la audiencia. Y esa tercera posición es ... ". ¿Qué se ha logrado en este caso? Partiendo de una opinión contraria a la tuya, lo que en principio pareciera una catástrofe, en lugar de tomar el camino de la confrontaci<ln para '• 1/\ 1 1 INI 11 I.,I(IN 1 11'1 ver quién sabe más, quién defiende mejor sus ideas o quién queda mejor parado ante la audiencia, has optado por una alternativa más inteligente y conciliadora como es la de no descalificar al interlocutor, respetar su forma de pensar y sumar un nuevo punto de vista al tema analizado que difiere del presentado por vos y por tu interlocutor. ¿Quién ganó? Ganaron todos, porque, manejada con astucia, capitalizaste una situación potencialmente comprometida. ¿Y qué pasa si me preguntan algo cuya respuesta desconozco? No pasa nada. Lo que hay que hacer es responder. Por ejemplo, diciendo: "La verdad es que no lo sé, pero voy a ocuparme de encontrar una respuesta y con mucho gusto se la haré llegar por correo electrónico". Y si lo prometés, cumplí. De lo contrario, habrá quedado como una forma poco elegante de salir de la situación. Otra forma es decir: "Sinceramente, no conozco la respuesta. Lamento no poder ayudarlo". En este caso, todo termina allí y no estarás asumiendo ningún compromiso posterior. En cualquiera de las dos situaciones, la regla es siempre la misma: sinceridad. De nada vale entrar en una serie de comentarios si al final no les darás la respuesta que te han pedido. Quedará como una "sanata" sin sentido que perjudicará tu imagen. EL CIERRE A partir del momento en que el moderador anuncia que quedan una o dos preguntas finales, tratá de cerrar con un buen final. Si no lo lográs con la primera respuesta, da lugar a una o dos preguntas más hasta encontrar la situación que te dé el pie para cerrar con un mensaje fuerte, positivo y con entusiasmo. Dichas las palabras finales, deberás agradecer con la mirada y con una sonrisa sincera los aplausos del auditorio; luego, retírate con el cuerpo erguido y con la satisfacción personal 86 1 NORBERTO O. MALATESTA
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