Subido por Angélica Sánchez Castro

EL-PARRAFO-Serafini

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EL PÁRRAFO
Extracto del Capítulo 5 [páginas 131- 172] de:
SERAFINI, María Teresa (1994). Cómo se escribe. Barcelona: Paidós.
Se transcriben únicamente descripciones centrales de la escritura de párrafos. Se han
eliminado comentarios teórico-prácticos de menor importancia, tanto como los ejemplos y
los ejercicios del texto original. Tales “mutilaciones” se señalan con puntos suspensivos
encerrados en corchetes. Igualmente con corchetes se indican elementos insertados por el
preparador de este material. Se han agregado notas de pie de página convenientes para
precisar algunos puntos del texto original.
Los estudiantes aplicarán los principios propuestos, para elaborar párrafos pertinentes a los
intereses individuales y de grupo.
Material para el uso exclusivo en los cursos de
Comunicación Oral y Escrita de la Universidad Icesi.
[…]
Una vez confeccionado el esquema [1],
tenemos que desarrollar todos sus puntos para
crear el texto. Cada idea o cada bloque de
ideas del esquema ha de ser utilizado para un
párrafo, que constituye la unidad del texto y
presenta una unidad de información
completa. […]
Los párrafos están separados entre sí por
puntos y aparte, que evidencian la transición
del uno al otro. Con frecuencia el párrafo
coincide con el apartado [2], pero en el caso
de unidades de información largas y
complejas, un párrafo puede estar integrado
por dos o tres apartados, e incluso más.
[…]
5.1. Párrafo de enumeración
5.1.1. Descripción
por una frase organizadora [3], que indica al
lector la estructura del párrafo. […]
La frase organizadora puede aparecer
antes o después de la lista, y ser de tres tipos
diferentes: frase/recuento, frase/síntesis y
frase/encuadramiento. […]
a. Frase/recuento: En este caso, la frase
organizadora dice cuántos elementos la
siguen o preceden. [4]
b. Frase/síntesis. En este caso, la frase
organizadora anticipa [o recoge] los
contenidos de la lista, presentando cada
elemento en forma breve.
c. Frase/encuadramiento: En este
caso, la frase organizadora permite intuir que
seguirá una lista, o bien sintetiza a la lista que
la precede, pero no presenta un número [5]
que la resuma, ni pasa revista a cada uno de
sus elementos.
[…]
El párrafo de enumeración está
constituido por una lista de propiedades que
describen un mismo objeto, hecho o idea, y
5.1.2. Cómo se construye
1
3
Este capítulo supone que se ha estudiado el
contenido de los 4 capítulos anteriores: El acopio
de las ideas, la generación de las ideas, la
organización de las ideas y la documentación. Por
eso hace referencia al paso previo de
“confeccionar el esquema”.
2
Serafini llama “apartado” al bloque de ideas que
se separa de otro por medio del punto y aparte.
Serafini no hace distinción entre oración y frase.
Su “frase organizadora” equivale a oración
principal, nuclear o temática, nombres utilizados
por otros autores.
4
“Cuántos” quiere decir „un cuantificador
definido, exacto: 4, 5, 8…‟.
5
Pero sí puede incluir un cuantificador indefinido:
algunos, varios, unos cuantos, muchos…
2
El párrafo de enumeración requiere una
buena organización de la información en la
fase de preescritura. Antes de empezar a
escribir, es oportuno precisar el listado,
rellenando un esquema del siguiente tipo:
FRASE ORGANIZADORA ………………..
……………………………………………….
LISTA
1. ……………………………………
2. …………………………………...
3. ……………………………………
4. ……………………………………
5. ……………………………………
Para relacionar los elementos entre sí, se
pueden utilizar conectores que se refieran a la
posición de cada uno de los elementos en la
lista, como: «primero, segundo, tercero», o
bien «uno, otro, el último», o bien «uno, por
el contrario, finalmente», o también «además,
luego, en fin».
En muchos casos, para hacer más incisivo
el texto, es oportuno ordenar de forma
determinada los elementos de la lista. Los
criterios de organización pueden ser varios,
por ejemplo:
—
—
—
—
—
—
del más frecuente al más raro
del más al menos importante
del más extraño al más obvio
del más alto al más bajo
del más viejo al más joven
del más antiguo al más reciente
Obviamente cada uno de estos criterios,
que puede aparecer en el texto final a través
de los conectores adecuados, es aplicable
únicamente a algunas situaciones.
Para que el párrafo resulte «equilibrado»,
hay que tratar de desarrollar los elementos de
la lista del mismo modo: es preciso evitar la
utilización de tres palabras para uno y tres
renglones para otro. Entre los elementos de la
lista se emplea preferiblemente el mismo
signo de puntuación: coma para las listas de
palabras o frases breves; punto y coma para
frases de longitud intermedia; punto para
periodos largos y complejos. En algunos
casos, cuando la información es muy rica, la
frase organizadora relaciona entre sí varios
párrafos: uno para cada elemento de la lista.
5.1.3. Los errores más comunes
1. Ausencia de la frase organizadora
[…]
2. Presencia de contradicción entre la
frase organizadora y la lista […]
3. Redundancia en los elementos de la
lista […]
4. Falta de orden entre los elementos
de la lista […]
5. Omisión o incoherencia en el uso de
la puntuación […]
6. Estructura diferente de los elementos enumerados […]
5.2. Párrafo de secuencia
El párrafo de secuencia es un caso
particular del párrafo de enumeración: los
elementos se presentan por separado, pero
además se ordenan según un criterio
explícito, por ejemplo, cronológico. Este tipo
de párrafo se encuentra con frecuencia en
textos de tipo científico, y es típico de las
instrucciones operativas para la resolución de
un problema.
5.2.1. Descripción
En el párrafo de secuencia, los elementos
se presentan a menudo en un orden temporal;
el orden se explicita por medio de números o
letras sucesivos.
[…]
5.2.2. Cómo se construye
Antes de empezar a escribir, es útil preparar
un esquema como el siguiente:
PROCEDIMIENTO: ………………………...
FASES PRINCIPALES: 1. …………………
2. …………………
3. …………………
4. …………………
5. …………………
La principal dificultad de la construcción
de un párrafo de secuencia consiste en
comprender bien el proceso que se describe, y
3
presentarlo con precisión. El número ideal de
fases depende de la complejidad del proceso.
Cada una de las fases puede articularse a su
vez por medio de una nueva secuencia
interna.
Las frases que corresponden a los
distintos elementos de la secuencia deben
estar construidas del mismo modo. Por
ejemplo, ha de optarse entre presentar todos
los verbos de la secuencia en infinitivo, o
bien en indicativo o subjuntivo. En el caso de
emplear indicativo, puede optarse por una
forma impersonal o bien por la segunda
persona del singular o del plural.
5.2.3. Los errores más comunes
1. Omitir una fase del proceso, o bien
invertir el orden correcto de dos
fases […]
2. Utilizar un nivel de detalle distinto
en la descripción de las diferentes
fases […]
5.3. Párrafo de comparación/contraste
El párrafo de comparación/contraste
indica las semejanzas y diferencias entre dos
o más objetos, situaciones, ideas o personas,
comparándolos según cierto número de
categorías.
5.3.1. Descripción
En
general,
un
párrafo
de
comparación/contraste está introducido por
una frase que presenta los dos o más objetos
que se someten a comparación. Hay después
dos tipos de esquema general que desarrollan
un párrafo de estas características.
a. En el desarrollo por descripciones
contrapuestas cada una de las categorías se
analiza por separado, comparando los dos o
más objetos y mostrando sus diferencias. El
párrafo finaliza cuando se han agotado las
categorías de comparación.
[…]
b. En el desarrollo por descripciones
separadas cada objeto es analizado por
separado. Se construyen de esa forma dos
frases (o dos párrafos) que tienen una
estructura idéntica, con los términos de la
comparación presentados en paralelo.
5.3.2. Cómo se construye
El párrafo de comparación/contraste
exige una buena organización de la
información en la fase de preescritura; es
necesario distinguir tres tipos de elementos:
los objetos de la comparación, las categorías
por las que se establece dicha comparación, y
las características que surgen de ella. Todas
esas informaciones se organizan por medio de
un cuadro de objetos/categorías, en el que
aparecen en las columnas las características
de los objetos comparados, y en las líneas las
categorías comparadas:
CATEG. 1
CATEG. 2
CATEG. 3
CATEG. 4
…
OBJETO
A
OBJETO
B
A1
A2
A3
A4
B1
B2
B3
B4
(OBJETO
C)
Si se elige el método de las descripciones
contrapuestas, se desarrolla el párrafo
leyendo el cuadro del modo siguiente:
Objeto A, Objeto B (A1-B1), (A2-B2), (A3B3), (A4-B4)…
Si se elige el método de las descripciones
separadas, en cambio:
Objeto A (A1, A2, A3, A4,…); Objeto B (B1,
B2, B3, B4, …).
Cuando se comparan entre sí dos únicos
objetos (el caso más común), las
descripciones contrapuestas resultan en
general más legibles; en cambio, cuando los
objetos son tres o más, las descripciones
separadas resultan más claras.
[…]
5.3.3. Los errores más comunes
1. Olvidar un término de comparación
para uno de los objetos comparados. Con
ello se rompe la simetría y el texto resulta
incomprensible.
2. Construir el párrafo de forma
asimétrica. En descripciones separadas,
invertir el orden de las categorías; en
4
descripciones contrapuestas, invertir el orden
de dos objetos. […]
3.
Omitir el planteamiento de
comparación/contraste. Es decir, prescindir
de una frase marco que indique de forma
clara cuáles son los objetos que se van a
comparar.
5.4. Párrafo de desarrollo de un concepto
En el párrafo de desarrollo de un
concepto se da una idea principal, enunciada
de forma explícita, que posteriormente se
reafirma por medio de ejemplos o argumentaciones. Las informaciones de apoyo explican, aclaran, dan detalles o ilustran la
afirmación principal. Este tipo de párrafo es
muy frecuente en todos los tipos de prosa.
5.4.1. Descripción
En el párrafo de desarrollo de un
concepto está presente una idea principal,
que por lo general aparece al principio o al
final del párrafo. Los elementos que la
desarrollan están constituidos por palabras
aisladas, frases breves, períodos enteros o
incluso párrafos complejos. […]
5.4.2. Cómo se construye
También en este caso es necesaria una
buena organización de la información en la
fase de preescritura. Antes de empezar a
escribir, conviene construir un esquema del
siguiente tipo:
IDEA PRINCIPAL : .………………………
………………………………………………
EJEMPLOS
1. …………………….
O
2. …………………….
ARGUMENTOS
3. ……………………....
4. ……………………...
5……………………….
Es importante destacar mucho la idea
principal, por medio de un breve período
colocado al inicio o bien al final del párrafo.
En textos narrativos o periodísticos es
frecuente encontrar la idea principal al final;
cuando se quiere facilitar la comprensión del
lector, por ejemplo en el caso de textos
técnicos, se aconseja colocarla al principio.
Los elementos que desarrollan la idea
central deben ser presentados siguiendo un
orden determinado: por ejemplo, atendiendo a
su importancia o a sus dimensiones. En el
caso de elementos de longitud distinta,
conviene colocar los más breves al comienzo,
y el más largo al final; de ese modo el lector
podrá relacionarlos más fácilmente con la
idea principal.
Los modos de relacionar la idea principal
con los ejemplos y los argumentos, y éstos
entre sí, son múltiples. A menudo se
introduce la serie de ejemplos con la
expresión en efecto. Son asimismo frecuentes
las expresiones de relación del tipo de como
se ha explicado antes… añadiremos ahora…
5.4.3. Los errores más comunes
1. Falta de evidenciación de la idea
principal, que no aparece destacada
suficientemente en el interior del párrafo.
Esta situación se da sobre todo cuando se
escriben impresiones y pensamientos de
forma improvisada, sin releer lo ya escrito y
sin reunir en un cuadro adecuado las
diferentes partes.
2. Presencia de ejemplos que contradicen la idea principal o que no contribuyen a su aclaración. Se genera así un texto
confuso, incoherente y poco desarrollado.
5.5. Párrafo de enunciado/solución de un
problema
El párrafo de enunciado/solución de un
problema emplea la forma retórica de plantear y posteriormente resolver un problema
para desarrollar un tema dado. Se utiliza en
escritos descriptivos y también en los de tipo
científico.
5.5.1. Descripción
El párrafo de enunciado/solución de un
problema está constituido por dos partes: en
la primera se presenta un problema, en la
segunda se expone una solución. Este
esquema admite algunas variantes.
5
a. Forma completa. El problema se
expresa con claridad y va seguido por una
solución igualmente explícita.
b. Contraposición de soluciones. El
problema se expresa con claridad, pero va seguido por hipótesis de solución contrapuestas.
c. Omisión de la solución. Se expresa el
problema, pero la solución queda sobreentendida.
d. Omisión del problema. Se expresa la
solución, pero se sobreentiende el problema.
1. Omitir la premisa/marco, o bien
omitir la descripción del problema que se
ha de resolver, cuando el contexto no nos
ayuda a deducir su contenido.
2. Dar una solución insatisfactoria al
problema planteado, por no resultar pertinente o bien por no estar relacionada claramente con la pregunta.
[…]
En ocasiones el enunciado del problema
se descompone posteriormente en una
premisa/marco, que da algunas informaciones necesarias para plantear el problema,
seguida por una pregunta, que expone el
problema de forma explícita. A veces la
pregunta […] queda sobreentendida y solo
aparece la premisa.
[…]
El párrafo organizado de causa/efecto
presenta un acontecimiento o una situación
seguidos por las razones que los han causado;
se encuentra con frecuencia en textos
argumentativos.
5.5.2. Cómo se construye
El párrafo de enunciado/solución de un
problema exige centrar la atención en el
problema y la elección de una de las cuatro
formas descritas anteriormente. El contenido
del párrafo puede esquematizarse de la forma
siguiente:
PROBLEMA:
PREMISA/MARCO ………………………
………………………………………………
………………………………………………
PREGUNTA ………………………………
………………………………………………
……………………………………………….
SOLUCIÓN ……………………………..
………………………………………………
………………………………………………
El párrafo resulta más legible en la forma
completa, pero en ocasiones puede resultar
excesivamente pesado; por ese motivo,
normalmente se omite la pregunta. La forma
con omisión del problema es preferible, en
especial, cuando en el contexto del escrito la
situación resulta lo bastante explícita.
5.5.3. Los errores más comunes
5.6. Párrafo de causa/efecto
5.6.1. Descripción
En este tipo de párrafo, se contraponen
frases, períodos o apartados que presentan
una relación de causa/efecto. La descripción
de la causa puede preceder o bien seguir a la
del efecto.
5.6.2. Cómo se construye
La construcción de este tipo de párrafo
exige destacar de forma clara la relación de
causa/efecto entre varias ideas o hechos y
posteriormente elegir entre anteponer la
descripción del efecto o bien la de las causas.
La estructura del párrafo es la siguiente:
CAUSAS: 1. …………………………….
2. …………………………….
3. …………………………….
EFECTO: ………………………………..
O bien:
EFECTO: …………………………………
CAUSAS: 1. …………………………….
2. ………………………….
3. ………………………….
En algunas ocasiones, es necesario
describir más de un efecto.
5.6.3. Los errores más comunes
1. Describir
una relación de
causa/efecto poco convincente. Se presentan
6
unos elementos con una relación de
causa/efecto, sin que tal relación resulte
explícita; a veces se trata únicamente de una
sucesión temporal.
2. Introducir entre las causas
elementos que no contribuyen al efecto. En
párrafos bien estructurados están presentes
elementos descriptivos colaterales, que pueden eliminarse porque, si bien se examinan,
no determinan el efecto.
5.7.1. Introducción-síntesis
5.7. Introducciones
5.7.2. Introducciones con anécdota
Las introducciones y las conclusiones son
párrafos especialmente difíciles y comprometidos. A menudo oímos decir que el
párrafo introductorio es el que cuesta mayor
trabajo, ya sea por la necesidad de superar el
obstáculo del «folio en blanco», ya porque
normalmente tiene un contenido importante
(indicar el problema, plantear la tesis
defendida por quien escribe), ya, finalmente,
porque en él el escritor presenta su estilo. De
forma análoga, la conclusión contiene un
último y significativo mensaje que a menudo
resume todo el texto. En realidad puede
abordarse el primer (y también el último)
párrafo cuando el «cuerpo» del escrito está ya
concluido. En efecto, la introducción y la
conclusión siguen sus propias convenciones,
que en parte difieren de las del resto del
escrito.
[…]
…el inicio de un artículo tiene que resultar
atractivo y eficaz, pues de otro modo el lector
pasará a otro texto; el final ha de resultar
agradable para dejar un buen recuerdo.
Algunas de estas introducciones y conclusiones pueden también utilizarse en otros[6]
tipos de textos.
6
Serafini tomó artículos de prensa como base de
su tratado del párrafo. Lo que plantea aquí, puede
entenderse como la utilización de diversos “actos
de texturización” (Oviedo, 2002), para introducir
cualquier escrito. Debe tenerse en cuenta, además,
que actos como síntesis, anécdota, cita, interrogante, analogía no son exclusivos de las introducciones y las conclusiones; pueden integrarse al
texto en el momento y punto en que el sujeto de
significación estime conveniente.
La introducción síntesis es una de las más
frecuentes en todo tipo de texto. En ella se
resume el tema o la tesis del escrito […]
[…]
Este tipo de introducción ofrece la ventaja de dar, de forma rápida, informaciones
esenciales sobre el contenido del texto; pero
con el defecto de hacerlo previsible, y en
ocasiones un poco reiterativo […] [7]
Las introducciones que incluyen una
anécdota, un hecho, una historia, atraen e
implican al lector, siempre muy interesado en
hechos concretos y en experiencias
individuales. […]
5.7.3. Introducción con breves afirmaciones
La introducción con breves afirmaciones
es típica de un estilo periodístico,
fragmentado. Está constituida por frases
breves, formadas por pocas palabras y en
ocasiones sin verbo. Es sintética y efectiva,
pero puede resultar incomprensible si se lee
aisladamente. […]
5.7.4. Introducción-cita
La introducción-cita es una de las formas
más utilizadas y eficaces para atraer la
atención del lector. Puede tratarse de un
proverbio, de unos versos de un poeta o de la
frase pronunciada o escrita por una persona
más o menos famosa. Es importante que el
contenido de la cita se ajuste de manera no
forzada al texto. […]
[…]
5.7.5. Introducción-interrogante
La introducción-interrogante plantea un
problema. El texto posterior describe su
desarrollo y, en ocasiones, añade otros
interrogantes que ilustran los diferentes
7
Este fenómeno ocurrirá, más que todo, en
escritos muy breves.
7
aspectos de la cuestión inicial. Este tipo de
introducción, como el anterior, tiene la
ventaja de la inmediatez: el escrito aborda su
asunto principal desde el inicio, de la forma
más directa posible. […]
5.7.6. Introducción-analogía
La introducción-analogía establece una
comparación entre el tema del escrito y otra
situación. Su objetivo es explicar el problema aprovechando un contexto similar que sea
capaz de atraer la atención inicial del lector.
5.8. Conclusiones
El párrafo que concluye un escrito tiene,
como el introductorio, una función particular:
la de dejar un buen recuerdo, enviar un
postrer mensaje que resuma el sentido del
escrito y dar a la lectura un sentido de
plenitud.
5.8.1. Conclusión- síntesis
La conclusión-síntesis, muy común en
todo tipo de escritos, presenta un breve
resumen de las principales ideas del escrito.
[…]
5.8.2. Conclusión con anécdota
La conclusión con una anécdota, una
historia, un hecho concreto, una imagen
afortunada, recupera el hilo de todo el texto a
través de elementos narrativos o visuales que
atraen la fantasía y la imaginación del lector,
dejándole un buen recuerdo del escrito. […]
5.8.3. Conclusión con breves afirmaciones
Del mismo modo que puede construirse
la introducción a partir de una frase breve,
existe
una
conclusión
con
breves
afirmaciones. Este tipo de conclusión sigue a
un período que representa el verdadero final
del texto, y replantea como un eco, una
resonancia que profundiza en él. A menudo
ese «añadido» está constituido por un
fragmento, una frase sin verbo explícito. […]
5.8.4. Conclusión-cita
También en la conclusión de un escrito es
posible utilizar citas de todos los tipos,
siempre que se adapten al tema tratado. […]
5.8.5. Conclusión interrogante
La conclusión-interrogante plantea al
final del escrito las cuestiones no resueltas,
los problemas abiertos a las hipótesis de
futuro. […]
5.8.6. Conclusión-analogía
La conclusión-analogía establece un
parangón entre el tema tratado y una situación
que ofrece similitudes con él, únicamente en
el párrafo de conclusión. Se trata de una
última imagen o idea que se utiliza para
reforzar los asuntos ya tratados en el escrito.
[…]
PARA USO EXCLUSIVO EN LOS CURSOS DE
COMUNICACIÓN ORAL Y ESCRITA
UNIVERSIDAD ICESI
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