Subido por WITMAN VLADIMIR CAICHIHUA CASTRO

SIG EXPOSICIÓN

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1.- ¿QUÉ ES UN SATÉLITE ARTIFICIAL?
Son naves espaciales fabricadas en la tierra y enviadas en un vehículo de lanzamiento
(Cohetes) para ser colocadas en el espacio exterior. Los satélites artificiales pueden
alrededor de planetas, comentas, lunas o estrellas. Tras su vida útil, los satélites
artificiales pueden quedar orbitando como basura espacial.
Un satélite consigue su órbita cuando el objeto recibe una velocidad aproximada de
28.500 kilómetros por hora. A esta velocidad la curvatura terrestre compensa la fuerza
de la gravedad.
Los científicos han inventado una serie de satélites, cada uno con funciones especiales y
diferentes.
2.- IMPORTANCIA
La importancia de los satélites artificiales radica en que son valiosos para actividades
científicas, económicas y sociales.
CIENTIFICAS: ofrecen imágenes detalladas de la superficie terrestres. Gracias a las
fotografías satelitales es posible visualizar el relieve, los océanos, y hasta la cantidad de
energía que se utiliza durante las noches.
ECONÓMICAS: significan un adelanto tecnológico que ofrece a los gobiernos y
particulares aprovecharlos para transmitir información a gran escala, como el caso de
las televisoras y los sistemas GPS.
SOCIALES: el uso de las tecnologías satelitales radica en que la población disfruta de
sus beneficios. Los satélites artificiales son utilizados para enviar y recibir
comunicaciones de uso masivo como telefonía, televisión o Internet, también sirven
para prestar servicios educativos, con fines militares y de educación científica.
Hoy el día es importante tener satélites como medios de enlaces entre dos puntos de
comunicación ya que la distancia no es excusa para estar incomunicado; todo esto por la
misma tendencia natural de los seres humanos del dinamismo, por la necesidad de estar
físicamente en varios sitios del mundo y poder rendir cuentas o estar comunicado con
otras personas en un sitio totalmente lejano.
3.- TIPOS DE SATÉLITES ARTIFICIALES
3.1 SEGÚN SU TRAYECTORIA:
Existen dos tipos básicos de satélites que orbitan la Tierra. Son los siguientes:
Geoestacionarios: son aquellos que se mueven en dirección este a oeste por encima del
Ecuador. Siguen la dirección y velocidad de la rotación de la Tierra.
Polares: se llaman así porque viajan de un polo a otro en dirección norte a sur.
Dentro de estos dos tipos básicos tenemos algunos tipos de satélites que se encargan de
observar y detectar las características de la atmósfera, los océanos y las masas de tierra.
Son considerados con el nombre de satélites ambientales. Se pueden dividir en algunos
tipos como lo son los geosincrónicos y los heliosincrónicos.
Los primeros son aquellos que orbitan alrededor del planeta a la misma velocidad que la
rotación terrestre. Los segundos son los cuales pasan cada día a la misma hora sobre un
punto determinado del planeta. La mayoría de los satélites que son utilizados en las
telecomunicaciones en la predicción del tiempo son geosíncronos.
3.2 SEGÚN SU FINALIDAD O MISIÓN:
Satélites de Comunicaciones
Los satélites de Comunicaciones son el pilar de la industria espacial. Han
experimentado un enorme crecimiento en la primera década del siglo XXI, de forma que
actualmente hay más de 300 satélites de comunicaciones en la órbita geoestacionaria.
De manera general los Satélites de Comunicaciones permiten generar un canal de enlace
que conecta varios puntos en la Tierra. Es decir, podemos conectar por ejemplo por
teléfono dos puntos de la Tierra ubicados en lugares remotos sin necesidad de que
existan cables.
Los primeros satélites de comunicaciones fueron lanzados a principios de los años 60
del siglo pasado. En estos inicios sus prestaciones eran muy limitadas, por lo que el
tamaño de las antenas de las estaciones terrenas tenía que ser muy grande, con antenas
de más de 20 metros de diámetro para poder establecer el enlace tierra-satélite. Su uso
inicial estaba limitado a la telefonía de larga distancia y al transporte de señal de
televisión entre estudios.
En la década de 1990, ya dos de cada tres llamadas de teléfono intercontinental se
transmitían a través de satélites. En la actualidad, tanto la mejora en el desarrollo de
componentes, que permiten más potencia, como el uso de frecuencias más elevadas, que
reduce el tamaño de las antenas de tierra, ha permitido el uso generalizado de las
comunicaciones por satélite.
Existen fundamentalmente tres tipos de servicios de comunicación que este tipo de
satélites pueden proporcionar: telecomunicaciones, radiodifusión o broadcasting y
comunicaciones de datos.
Satélites Meteorológicos.
La meteorología es la ciencia interdisciplinaria, de la física de la atmósfera, que estudia
el estado del tiempo, el medio atmosférico, los fenómenos producidos y las leyes que lo
rigen. Uno de los aspectos más importante en la meteorología son las observaciones,
que permiten conocer los datos del estado actual, así como ser empleadas en modelos
numéricos para conocer las predicciones del tiempo.
Las observaciones pueden realizarse in situ, mediante estaciones meteorológicas más o
menos complejas o de manera remota (mediante teledetección), bien mediante
teledetección terrestre mediante redes de detección de las descargas eléctricas de rayos y
de radares terrestres que permiten estimar la estructura de la precipitación y del viento
radar y teledetección vía satélite.
Los satélites meteorológicos por su posición, permiten de manera privilegiada observar
la situación meteorológica en el conjunto del planeta. Sin embargo, hay que tener en
cuenta que lo que miden es la radiación que llega al sensor. Estas medidas, teniendo en
cuenta el tipo de sensor y el rango de frecuencias de la radiación medida, pueden
transformarse en variables meteorológicas como son la temperatura, viento,
precipitación, etc. y realizar un estudio y estimación de las mismas. Los primeros
satélites meteorológicos fueron posicionados en las órbitas terrestres bajas (LEO). Sin
embargo, en la primera serie de satélites meteorológicos experimentales lanzados por la
NASA (los TIROS) se apreciaron las ventajas de la órbita polar, con una inclinación
muy cercana a los 90º, por lo que los satélites pasan muy cerca de los polos y
proporcionan muy buena cobertura de los mismos.
Además, también hay satélites meteorológicos en órbita geoestacionaria, que son mucho
más conocidos. En Europa, los satélites que “observan” nuestras longitudes geográficas
son los conocidos satélites Meteosat.
Satélites de Navegación
Los satélites de navegación permiten proporcionar en tierra en un punto y lugar
determinado el conocimiento preciso de la posición, el tiempo, así como información de
navegación (esto es, como llegar de una posición a otra).
Para conseguir este servicio, Estados Unidos ha implementado el sistema GPS (Global
Positioning System, el más conocido por todos y que da nombre al servicio), Rusia el
sistema GLONASS y Europa el sistema Galileo (que comenzó a ser concebido en la
década de 1990). Galileo proporciona a Europa independencia de servicio, asegurando
la disponibilidad de las aplicaciones y servicios. Los receptores pueden recibir señales
de todos los satélites de navegación con independencia del sistema al que pertenezca, lo
que proporciona más precisión en la localización. Además, China, Japón e India
también han desarrollado sus propios sistemas de navegación.
Satélites de observación
Como su propio nombre indica, estos satélites son objetos que se han puesto en órbita
de forma voluntaria, con la finalidad de observar la Tierra desde una órbita concreta. No
tienen finalidades militares, pues recaban información de uso común a toda la especie
humana: cartografía, climatología, meteorología, etc. Pueden ser de órbita baja (LEO) y
de órbita geoestacionaria (GEO).
Satélites espía
La premisa es la misma que la del satélite de observación, pero en este caso, los fines
son puramente militares. Estados Unidos y la Unión Soviética, en su día, fueron las
fuerzas políticas más famosas por utilizar satélites de esta índole. Aún así, cabe destacar
que no son infalibles: para combatir la obtención de información por parte de estos
objetos, existen armas antisatélites.
Satélites de energía solar
Aunque a día de hoy están en periodo de propuesta, los satélites de energía solar se
basan en un método de obtención de energía tan sostenible como atractivo.
Básicamente, lo que se busca con estos objetos es la recogida de la energía solar en la
órbita y su posterior envío a una zona de recepción en la Tierra. Por desgracia, el coste
de los lanzamientos en órbita aún es demasiado elevado para justificar estas técnicas.
Satélites astronómicos. Se fabrican para observar galaxias, planetas, asteroides u otros
objetos astronómicos.
SmallSats o satélites de baja masa
Son satélites de tamaño muy reducido, generalmente menor a 500 kilogramos. Debido a
que son más baratos y prácticos a la hora de fabricación y lanzamiento, se pueden
utilizar, por ejemplo, en la recopilación de datos para investigaciones científicas.
Estaciones espaciales
Las estaciones espaciales son satélites habituados para que las personas puedan vivir en
el espacio exterior. A diferencia de otros tipos de naves, estas estructuras carecen de
métodos de propulsión o de aterrizaje. Por ello, deben usarse otros vehículos para volver
a la Tierra.
3.3 POR EL TIPO DE ORBITA.
Según la distancia a la que estos satélites se encuentren respecto de la Tierra, se pueden
subclasificar en tres:
Órbita baja terrestre: Se ubican a corta distancia; entre 700 y 1400 km y su período
orbital es de entre 80 y 150 minutos.
Órbita media terrestre u órbita circular intermedia: Se ubican entre los 9.000 y los
20.000 km y su período orbital puede ser entre 10 y 14 horas.
Órbita geoestacionaria: Se encuentra a una distancia mayor que los dos anteriores; a
35.786 km de distancia sobre el ecuador. Estos satélites permanecen siempre sobre el
mismo lugar de la Tierra. Es decir, no giran.
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