Subido por Jacob Garcia

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Dios en la
tormenta
IBV
Amor en el corazón
de nuestras tormentas
— Jonás 1:3-4
«3 Y Jonás se levantó para huir de la
presencia de Jehová a Tarsis, y descendió
a Jope, y halló una nave que partía para
Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella
para irse con ellos a Tarsis, lejos de la
presencia de Jehová. 4 Pero Jehová hizo
levantar un gran viento en el mar, y hubo
en el mar una tempestad tan grande que
se pensó que se partiría la nave»
– Jonás 1:3-4
Dios misionero. Orden
de profetizar. Jonás
se levanta y huye.
Está huyendo de su
forma de ver a Dios.
Sus razones se
interpusieron al camino
de la obediencia.
El profeta intentó huir de sí mismo,
construyendo «un relato», porque
«sabía» que de Dios era imposible huir.
Dios y Jonás
Dios lo iba a seguir, y lo iba alcanzar
fuera donde él fuera.
Jonás dejo de ser guiado por sus
convicciones doctrinarias (Amitai), para
ser dirigido por sus sentimientos.
Su huida raya lo absurdo (descendió a
Jope, sótano del barco, mar, gran pez…
¡CAÍDA LIBRE!)
Frente a lo absurdo, 3 soluciones:
el suicidio, la religión o la simple
aceptación del absurdo.
Dios no iba a permitir que Jonás
continuará con «su relato». Entonces,
interviene con su amor extravagante y
se mete en su historia.
Cuando renunciamos a
nuestro llamado
«Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis...
entró en ella (una nave) para irse con ellos a Tarsis, lejos de la
presencia de Jehová.
Cuando un profeta habla de huir
de la presencia de Dios, está
renunciando a su vocación.
No era una simple renuncia. Le
decía a Dios que no estaba de
acuerdo con su criterio (Nínive).
Huyó porque se negó a revisar su
teología. «Su idea» de Dios
Pretender alejarnos de la lógica de Dios
es la antesala de una tormenta que nos
advertirá que nuestra lógica no solo es
absurda, sino opuesta a la de Dios.
Cuando nos persigue Su poder
«Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar,»
Hay una tormenta adosada para
cada acto de desobediencia a
Dios. Cada dificultad NO es
resultado del pecado.
Dios tiene un plan. Cuando nos
vamos en sentido contrario nos
perseguirá.
«hizo levantar»: lanzar una lanza.
El amor impetuoso y celoso de
Dios en busca de su hijo.
Cuando estamos alejados de Dios o lejos
de su voluntad, el poderoso amor
extravagante de Dios nos perseguirá y
nos alcanzará en forma de una tormenta.
Un detalle:
un «gran» viento
una «gran» ciudad
Si Jonás se niega a ir a una «gran
ciudad», entonces irá a una «gran
tormenta».
Cuando nos alcanza Su amor
««y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que
se partiría la nave.»
Cuando las tormentas llegan,
tenemos una promesa de parte de
Dios: Romanos 8:28.
Cada dificultad puede ayudar a
reducir el poder del pecado y
despertarnos a verdades que de
otra manera nunca veríamos.
«¿se partiría la nave?» Dios puede
salvar a través de la debilidad, el
sufrimiento y el fracaso.
Si tú estabas en un momento de
desobediencia (fuera de la lógica
de Dios), y hoy estás en una
circunstancia compleja… Dios ya
lanzó su lanza de amor y te alcanzó.
Los que vieron morir a Jesús no vieron más
que pérdida y tragedia. Pero, en el corazón
de esa oscuridad, la misericordia de Dios
estaba trabajando poderosamente,
produciendo perdón para nosotros.
La salvación de Dios vino al
mundo a través del
sufrimiento.
• Hay misericordia en lo profundo
de nuestros fracasos por el pecado.
• Hay amor en el corazón de
nuestras tormentas.
• Hay un amor extravagante de Dios
que nos persigue y nos alcanza.
Amor en el corazón
de nuestras tormentas
— Jonás 1:3-4
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