Subido por Daniela Muñoz

Paisaje del ADOBE V5

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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE
PROGRAMA MAGÍSTER EN PATRIMONIO CULTURAL
COMBARBALÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Documental sobre el habitar el patrimonio de tierra hoy
Amanda Rivera Vidal
Proyecto de Grado presentado al Programa de Magíster en Patrimonio Cultural de la Pontificia Universidad Católica de
Chile para optar al grado académico de Magíster en Patrimonio Cultural
Profesores Guía: Lorena Pérez Leighton
Germán Hidalgo
Comité de Tesis: Dino Bozzi
Olimpia Lira
José Quintanilla
Santiago de Chile | Agosto de 2019
© 2019. Amanda Rivera Vidal
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
La tierra está ahí
esperando las manos que la trabajen
los hombres estamos aquí
deseando construir nuestras viviendas, escuelas, talleres
y la tierra está esperando ser construida
es tan simple.
Magdalena Gutiérrez
Dibujo de construcción con adobe de Le Corbusier. Fuente: Dethier (2019).
3
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
A mis compañeros de vida y aventuras Cristian Muñoz Catalán y Matilde Muñoz Rivera.
A los habitantes de Combarbalá y el Norte Verde en Chile, por su persistencia en el habitar este territorio de tierras coloradas. Particularmente a quienes
cuidan su identidad, cultura y patrimonio. Y quienes colaboraron abriendo sus
casas para realizar este trabajo.
A quienes defienden nuestras culturas propias, ancestrales y mestizas, y trabajan por su recuperación y valorización.
Hoy, más que nunca, la recuperación de nuestra identidad es indispensable
para la construcción del futuro.
A quienes trabajan por el futuro, con el aprendizaje de nuestro pasado.
Agradezco al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimoino de Chile, quienes financiaron estos estudios a través de la convocatoria FONDART 2017.
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Índice
Introducción
9
CAPÍTULO 1: Patrimonino vernáculo de tierra hoy
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1. Problemática
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1.1 Valores Patrimoniales
1.2. Estado de la cuestión
2. Marco Teórico
2.1 Arquitectura Vernácula
2.1.1 Definición
2.1.2 Relación con su entorno
2.1.3 Arquitectura vernácula y patrimonio
2.1.4 Lo vernáculo, apropiado y sostenible
2.1.5 Lo vernnáculo y la identidad
2.1.6 La arquitectura vernácula y los materiales disponinbles
2.2 Cultura Constructiva
2.2.1 La Tierra en la arquitectura vernácula
2.2.2 Culturas constructivas chilenas
2.2.3 Patrimonio vernáculo chileno en tierra
2.2.4 Diversidad Geográfica, diversidad cultural
2.3 Patrimonio y modernidad
2.3.1 Lo vernáculo, la modernidad y la evolución
2.3.2 Tradición v/s modernindad
2.3.3 Lo urbano: la tierra y la modernidad
2.3.4 La “modernindad” en provincia
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CAPÍTULO 2: El adobe de Combarbalá
33
3. Norte chico, población y fundación
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36
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38
4. El caso de Combarbalá
41
41
5. Cumparpayay: el paisaje de la Combarbalita
45
45
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49
6. Arquitectura Combarbalina
51
52
CAPÍTULO 3: Proyecto Documentar el habitar
55
Conclusiones
63
Bibliografía
65
3.1 El Norte Chico y Chile
3.2 Arquitectura y construcción del Norte Chico
3.3 Fricción de la “modernidad” y lo tradicional
4.1 Historia
5.1 Con lo que está debajo de los pies
5.2 ¿Qué es la modernidad?
5.3 Continuidad de la cultura constructiva
6.1 Habitar la tierra combarbalina hoy
6.2 Modernidad, tierra y futuro
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
Introducción
Arquitectura vernácula
En la arquitectura vernácula, las construcciones son la forma en que los hombres se ha relacionado con su entorno, transformando los materiales disponibles en su refugio y paisaje construido. Transfigurando así las materias primas
hacia las formas de habitar el paisaje, expresión de su visión de mundo. El patrimonio vernáculo es hoy, una de las principales expresiones de estas culturas,
siendo fundamental su comprensión y preservación.
A pesar de esto, las construcciones tradicionales de Chile son frecuentemente
amenazadas de destrucción, tanto por su deterioro, como por su inminente reemplazo por nuevos materiales y modos de habitar considerados modernos. Es
en ese contexto, que el patrimonio se encuentra en permanente fricción entre
su mantención y extinción, más aún si están erguidos en materiales considerados frágiles como la tierra.
Combarbalá en el Norte Chico
A pesar de esta amenaza, hay territorios en Chile donde existen culturas constructivas que son aún representantes de la forma vernácula de habitar el paisaje. En el norte chico se encuentra la localidad de Combarbalá, comuna que
mantiene gran porcentaje de su patrimonio construido en adobe, a pesar de los
grandes terremotos que la han azotado en los últimos años, y en contraposición
con lo destruido del patrimonio de sus comunas vecinas.
Es esta misma característica, la de mantener de manera casi integra la constitución de sus fachadas continuas, junto con la forma de habitar estas construcciones, la que la distingue.
Descubrir la razón de la sobrevivencia de este patrimonio, a pesar de la “modernidad”, con la introducción de nuevos materiales y arquitecturas, es el eje
de este trabajo; el que se centrará en el estudio de la manera de habitar el patrimonio de adobe, como parte de su cultura constructiva. Esto por medio de la
indagación y el registro de este habitar, además, de la percepción de los propios
habitantes hacia su patrimonio.
El trabajo se realizará a través de un video documental de observación, con
algunas entrevistas semiestructuradas; utilizando este medio tanto como metodología de análisis del habitar patrimonial combarbalino, así como resultado
final del mismo. Se tendrá como principales protagonistas a los mismos habitantes del centro histórico de Combarbalá, donde instituciones locales tendrán
un rol de colaboración con el proyecto.
A través de este documento visual, como testimonio de un ejemplo de persistencia del habitar vernáculo, se busca irradiar a otros territorios el ejemplo de
la preservación de la identidad de Combarbalá a través de sus construcciones
habitadas.
9
Capítulo 1: Patrimonio vernáculo de tierra hoy
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
1.
Problemática
En Chile el patrimonio se enfrenta recurrentemente con la visión de “modernidad”, la que se expresa de maneras diversas, y, paradojalmente, es, frecuentemente una de las primeras razones de su reconocimiento. Ante la posible extinción de ciertas expresiones culturales que representan la identidad y la cultura
local, éstas pueden ser resaltadas o destruidas, la disyuntiva entre dos acciones
contradictorias.
Este es el caso de la arquitectura vernácula de adobe de Combarbalá, localidad
que se encuentra en una fricción entre la introducción de una “modernidad”
expresadas en materiales y forma de habitar, y la mantención de sus construcciones tradicionales como parte de una continuidad del paisaje, la historia y su
identidad.
Esta fricción se genera al comparar la construcción tradicional dentro del núcleo fundacional de la ciudad con los nuevos barrios construidos en los márgenes del centro histórico, que se ha desarrollado principalmente a través de
la construcción de condominios subsidiados por el Servicio de Vivienda y Urbanismo (SERVIU), los que son construidos en albañilería confinada. Por otra
parte, diversos proyectos, de infraestructura se comienzan a emplazar dentro
del centro histórico imponiendo importantes muros de hormigón armado.
Particularmente, en ocasión del terremoto de 2015, diversos proyectos han sido
impulsados para la reconstrucción o reparación de viviendas principalmente
financiadas por SERVIU, poniendo un énfasis en la intervención de viviendas
de interés patrimonial en centro histórico de la comuna.
Ilustración n° 1. Viviendas de emergencia
entregadas por SERVIU luego de la demolición
de viviendas de adobe de fachada continuna en
la comunna de Canela, Región de Coquimbo .
En el contexto de emergencia del terremoto de
2015.
Valores patrimoniales
Se distingue el caso de Combarbalá por su permanencia histórica desde la segunda mitad del siglo XVIII, momento en el cual se comienza la edificación
del pueblo en su ubicación actual. Este hecho apoya el valor histórico que
tendrían su disposición existente como centro urbano. Éste además mantiene
el ordenamiento original de damero español, según la planimetría de su fundación.
Por otra parte, el sistema de agrupamiento continuo, con altura y volumetría
de conjunto que configuran este ordenamiento colaboran al valor urbano del
agrupamiento, que mantiene una unidad estética y técnica.
Este colectivo de construcciones configura, por su materialidad y proporciones,
un conjunto de valor estético singular, con construcciones de época colonial
y republicano, vinculado a un paisaje especifico. De un lenguaje austero con ausencia de ornamentos, todos ellos intervenidos con los modos similares en las
últimas décadas, manteniendo un lenguaje común. Transformado al conjunto
de edificaciones en un artefacto cultural local.
Ilustración n° 2. Fotografía de Aliro Flores
de mujer arriando cabras por el centro de
Combarbalá
13
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
A su vez, las unidades de este conjunto mantienen tipologías comunes dentro
de su configuración espacial, donde elementos como el zaguán, recintos unidos
entre sí con circulaciones conectadas, corredores hacia los patios interiores, entre otros, les otorgan el valor arquitectónico a las edificaciones.
Al estar esta arquitectura erguida con técnicas artesanales locales le confiere,
además, de un valor constructivo, donde las edificaciones fueron constituidas con la técnica constructiva de bloques de tierra cruda (adobe) y tabiquerías
interiores de madera rellenos con tierra, principalmente de adobe en pandereta. Manteniendo espesores de muros similares, por lo tanto, utilizando bloques
de similares características dispuestos de la misma forma.
Ilustración n° 3. Fachada casa en el centro de
Combarbalá.
Por último, se debe mencionar el valor social de las construcciones del pueblo de Combarbalá, las que son mayoritariamente usadas como viviendas o en
servicios para los habitantes, ya sea en servicios de comercio, de organizaciones
o servicios públicos. Manteniendo así una vigencia en el acontecer contemporáneo combarbalino.
Estado de la cuestión
La zona del Norte Chico, en Chile, se encuentra entre el árido desierto de atacama y la concentrada zona central. Zona semidesértica con poca concentración
de habitantes. Característica demográfica que se traduce en la carente preocupación del estado hacia este territorio. Preocupación que, de arribar a la zona,
ha de centrarse en las principales ciudades del territorio: La Serena y Coquimbo, quedando el resto del territorio muy alejando de las prioridades administrativas y políticas a nivel nacional.
Ilustración n° 4. Evidencia de sistema
constructivo tradicional al retirar
revestimientos. Construcciones de adobe con
escalerillas de madera y fundaciones de piedra
La falta de concentración de población, como el disminuido impulso inmobiliario fuera de la centralidad de la capital regional, han permitido la permanencia de arquitecturas tradicionales, e inclusive la ausencia de importantes
intervenciones en ellas, manteniendo erguidas estructuras centenarias que son
manifestación de la época de fundación de ciudades y pueblos o primeros asentamientos en época colonial y republicana.
En septiembre de 2015, ocurrió en este territorio, entre Tongoy y Los Vilos, un
terremoto de gran magnitud con epicentro en la comuna de Canela (31°24′S;
71°27′O), provincia de Choapa. Es por esto que este terremoto es conocido
como el terremoto de Illapel, siendo esta ciudad la capital de la provincia. Este
evento sísmico generó una mirada hacia este territorio, logrando realizar acciones tanto por parte de organizaciones de la sociedad civil como por parte del
gobierno.
En ese contexto, organizaciones como la Escuela Taller Fermín Vivaceta, la Escuela de Construcción en Tierra ECoT y la Red nacional PROTIERRA Chile,
en conjunto organizaron las primeras jornadas de voluntarios patrimoniales,
donde se realizaron trabajos de evaluación de daños y obras preventivas en las
viviendas patrimoniales. Luego de esto, se generó un especial interés en estamentos público, para poder transformar al pueblo epicentro del terremoto,
también en un ejemplo de la labor del estado para la recuperación patrimonial.
De esta manera, el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) junto con la Dirección de Bibliotecas Archivos y Museos (DIBAM), apoyaron iniciativas como
la primera “Fiesta del Adobe” realizada en enero de 2016 en la Plaza de armas
de Canela. Por otra parte, el CMN impulsó la creación del expediente del Canela
Baja para ser denominado como “Zona Típica”, para esto, mediante un conve-
14
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
nio entre la Facultad de Arquitectura y Urbanismo FAU de la Universidad de
Chile cuatro estudiantes del quinto año de la carrera de Arquitectura, realizaron
una investigación sobre la arquitectura de tierra de Canela Baja, sentando las
bases del expediente que se presentaría el día miércoles 11 de enero de 2017.
En esta sesión ordinaria del Consejo de Monumentos Nacionales se acordó por
unanimidad pronunciarse a favor de la declaración de MN en la categoría de
ZT del Casco histórico de Canela Baja (CMN 2017). Además, el Servicio de Vivienda y Urbanismo SERVIU de la Región de Coquimbo, impulsó un programa
especial de reconstrucción patrimonial, con la experiencia de servicios que ya
habrían aplicado programas similares en las regiones de la zona central luego
del terremoto del 2010. Se comenzó, entonces, una campaña para la recuperación de viviendas, que sin tener declaratorias patrimonial, podrían representar
al patrimonio local a partir de su arquitectura.
Combarbalá, por encontrarse dentro del territorio afectado fue también afecto
a estos beneficios por parte de SERVIU, logrando intervenirse un colectivo de
viviendas en el centro histórico. En este contexto, ha existido por parte de instituciones públicas una mirada hacia este patrimonio local.
Ilustración n° 5. Viviendas intervenidas en el
centro histórico de Combarbalá a través de los
subsidios de Reconstrucción Patrimonial de
SERVIU.
15
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
2.
MARCO TEÓRICO
Toda evolución o cambio, presume el desarrollo o mejora de un estado preliminar, donde muchas veces su avance depende de la manera en que rompe y
niega los estados anteriores. Presume también la adaptación de las especies a
un nuevo contexto y cambia así su percepción anterior sobre su entorno.
Como toda especie, la humanidad ha sufrido importantes cambios. En cuanto
a sus formas de habitar, desde la transformación de la vida nómade a la sedentaria y la introducción de la agricultura, el hombre ha desarrollado tecnologías
siempre modernas para su época, desde la construcción de refugios permanentes, la invención del primer elemento constructivo prefabricado: el adobe, y
su posterior evolución hacia el ladrillo al ser cocido, el cemento romano en su
fusión con la cal, para que en tiempos más recientes y luego de la revolución
industrial se creara el cemento portland y el más usado en la actualidad hormigón armado.
En la arquitectura y construcción, la introducción de nuevas formas de producción afecta directamente las formas de vida y relación de las personas, así como
la fabricación de materiales y su relación con sus entornos. El cambio en los
materiales constructivos y su distribución mundial ha generado enormes transformaciones principalmente desde la revolución industrial, donde la mecanización de procesos productivos dio un salto en la creación de nuevos materiales.
Éstos a través del proceso de globalización han llegado a todos los rincones del
mundo, generando una amenaza a las técnicas y estéticas constructivas tradicionales, amenazando así su identidad y modos de vida, generalmente adecuado a sus entornos.
Por otra parte, el crecimiento en los mecanismos industrializados para la confección de materiales de construcción se ha transformado hoy en uno de los
principales contaminantes en el rubro de la construcción, constituyéndose
como uno de los primeros colaboradores en el deterioro de la ecología mundial.
Ilustración n° 6. Capas de muros de adobe con
pionturas murales que realizabann las distintas
dinastías en la Cultura Moche (100-600dc).
Huaca de la Luna, Perú.
Es en este contexto que las arquitecturas vernáculas toman una relevancia a nivel mundial, como una alternativa además de adecuada culturalmente, también
ecológica, como aporte a la sostenibilidad.
Arquitectura vernácula
Ilustración n° 7. “Edificio de Al KhawarnakKhausa” donde se expresa el proceso
constructivo de edificio persa en adobe.
Definición
El concepto vernáculo, fue primeramente acuñado en el ámbito de la lingüística, y comenzara recién su utilización en la arquitectura con Bernard Rudofsky
en el año 1964 con su texto “Architecture without Architects” y posteriormente por Paul Oliver con sus publicaciones “Shelter and Society” de 1969, “Dwellings: The House Across the World” de 1987 y en 1997 con su “Encyclopedia of
Vernacular Architecture of the World”.
El concepto vernáculo, proveniente de la casa de verna, que en latín significaría
“esclavo nacido en la casa” y vernaculus significaría “indígena” o “doméstico”
(Frey 2010). Es entonces este concepto que agrupa lo propio de un lugar, lo
nativo, y por extensión a su territorio colindante.
17
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Ilustración n° 8. Arquitectura vernácula como
parte del paisaje. Construcción con Tepe en el
altiplano boliviano. Chipayas 2009.
18
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
Los primeros autores, se refieren a esta arquitectura como una arquitectura
popular o tradicional (Guillaud 2014), de alguna manera en contra posición
con la actual arquitectura académica. Señalando que en estas construcciones
se levanta un saber que es más generalizado que en los profesionales, y que se
complementa con otras labores de la vida. Sería la arquitectura vernácula en su
concepción inicial la creada como parte de la vida, en conjunto con una serie de
quehaceres básicos como la agricultura y la ganadería.
Esta denominación es muchas veces acuñada, y con razón, para construcciones
propiamente “nativas” o con raíces indígenas o precolombinas en el caso americano; es extensible para culturas forjadas como parte de esta continuidad cultural, dada en contextos de colonización y desplazamiento de grupos humanos,
que ha debido adaptarse a las condiciones de sus nuevos contextos, han debido
contextualizarse.
Podríamos establecer que la arquitectura vernácula es, entonces, una arquitectura contextualizada, que nos habla de su entorno, y que pertenece a él, por una
parte, en términos estéticos, y frecuentemente técnicos, adoptando los materiales disponibles y transformándolos en albergue para la humanidad.
Ilustración n° 9. Construcción sobre pilotes,
con madera y techos de palmera en Amazonas
peruano. Puerto Miguel 2009.
Relación con su entorno
Esta arquitectura que pertenece al lugar y es del lugar, se ha configurado de
diversas maneras, transformando a la vez en un lenguaje que adapta el entorno
a través de su ideología, la arquitectura vernácula es “la expresión tangible de
un modo de vida” (Rudofsky 1984), de la forma de ver el mundo y de interactuar
con él.
La arquitectura vernácula nos habla así del mundo, su heterogeneidad en paisajes, climas, culturas y, en particular, la respuesta de la humanidad a su contexto. Enfatizar y trabajar para poner de relieve esta diversidad es esencial para
contrarrestar la homogeneidad cultural que impone la globalización. La construcción vernácula es la forma natural y tradicional en que las comunidades han
construido su hábitat.
Lo vernáculo representa a su vez lo ancestral, transformándose el sustento de
identidad cultural, siendo no solo una respuesta al clima y en el mundo, sino
además un símbolo de trabajo que se manifiesta en la construcción de diversas
evoluciones y tecnologías hechas a mano, tecnologías relevantes y apropiadas
para su contexto y, por tanto, sostenible en el tiempo. En el campo de la vivienda y la construcción, la mirada se fija en la forma variada, diferente y, a
menudo, hermosa e ingeniosa que las personas de todo el mundo y a través del
tiempo han imaginado, diseñado, usado y mantenido en sus entornos construidos (Vellinga 2015).
Ilustración n° 10. Contrucción con piedra y
mortero de tierra en el altiplano chileno. Sucuna
2012.
Hay tantos ejemplos de arquitectura vernácula como culturas del mundo, cada
forma vernácula es necesariamente local y es una parte importante de la identidad de un grupo humano.
Arquitectura vernácula y patrimonio
Lo vernáculo y el patrimonio tienen, claramente, puntos en común.
En cuanto lo primero se refiere a lo propio de un lugar, y cambia significativamente entre un contexto y otro, se encuentra vinculado al pasado, pero no está
limitado a él. Más bien representa la forma de evolucionar con el tiempo, siendo
lo vernáculo también adaptable y parte de un proceso continuo.
Por otra parte, el concepto de patrimonio esta intrínsecamente vinculado al
pasado, siendo anterior del mismo concepto de “patrimonio” la utilización del
pasado para construir identidades individuales o grupales como parte de la
Ilustración n° 11. Contrucción con tierra y piedra
en la falla de Bandiagara, Mali. Pueblo Dogón
2009.
19
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
condición humana (Smith 2006). Es, justamente, el mecanismo de la generación de identidad que constituyó al patrimonio como una herramienta central
en Europa de los siglos XIX y XX, para la conformación de la identidad de los
estados nación, discriminando las expresiones culturales que sería parte de ese
imaginario nacional para construir la identidad desde el poder. Sin embargo,
los conceptos de patrimonio, como la humanidad, ha evolucionado, ampliando su concepción a patrimonios populares reclamados incluso por la sociedad
civil alejada del poder. En ese sentido, muchos de los patrimonios reclamados
por la gente común son además arquitecturas de la gente común, arquitecturas
vernáculas.
Ilustración n° 12. Barrios de zonas inundables
en la ciudad de Pontianak, donde las
edificaciones se levantan en palafitos,
asegurando la ventilación. Indonesia 2009.
Es en ese concepto, que las concepciones de lo vernáculo, como popular y propio, se funde con el concepto de patrimonio, naciendo el patrimonio vernáculo.
Este concepto se ve ya consolidado durante la segunda mitad de los años noventa, cuando nace el comité científico internacional dentro del Comité Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) denominado Comité Internacional de Arquitectura Vernácula (CIAV), que se ocupa del patrimonio vernáculo
construido.
Según la Carta del Patrimonio Vernáculo Construido, ratificada en la 12º Asamblea General de ICOMOS en México el año 1999:
Ilustración n° 13. Construcciones de tierra,
donde la relación de las edificaciones y la tierra
de su contexto es evidente. Asentamiento del
Valle del Draa, Marruecos 2015.
El Patrimonio Vernáculo Construido constituye el modo
natural y tradicional en que las comunidades han producido su propio hábitat. Forma parte de un proceso
continuo, que incluye cambios necesarios y una continua
adaptación como respuesta a los requerimientos sociales y ambientales. La continuidad de esa tradición se ve
amenazada en todo el mundo por las fuerzas de la homogeneización cultural y arquitectónica. El cómo esas fuerzas pueden ser controladas es el problema fundamental
que debe ser resuelto por las distintas comunidades, así
como por los gobiernos, planificadores y por grupos
multidisciplinarios de especialistas.
Debido a esa homogeneización de la cultura y a la globalización socio-económica, las estructuras vernáculas
son, en todo el mundo, extremadamente vulnerables y
se enfrentan a serios problemas de obsolescencia, equilibrio interno e integración.
Lo vernáculo, apropiado y sostenible
Se discute ampliamente, mucho más allá de la arquitectura y del patrimonio,
el estado de degradación actual de sistema ecológico mundial, donde los importantes avances tecnológicos, la forma de vida actual o “moderna” y rápida,
han acelerado procesos como el calentamiento global a niveles irreversibles y
que amenazan la misma vida en el planeta. En este sentido, y por sobre todo
Europa, las técnicas y tecnologías tradicionales de bajo costo son nuevamente
vistas, y surgen iniciativas de investigación desde diferentes frentes donde la
arquitectura vernácula tiene un importante lugar.
Muchas de estas investigaciones, sin embargo, vuelven sobre la arquitectura
popular con una idealización y falta de contemplación desde las disyuntivas actuales, analizando de manera parcial cada uno de los aspectos de interés como
enfocados en su medio ambiente, únicamente en las técnicas, representaciones
esencialistas o simplemente una visión romántica de estas expresiones culturales.
20
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
A pesar de que existan innumerables ejemplos de idealización en cuanto a la
arquitectura vernácula, existen proyectos como VERSUS, donde se buscan rescatar tecnologías y estrategias de sustentabilidad de la arquitectura y construcción vernáculas para ser aplicadas en la construcción contemporánea, no tan
solo vuelven la mirada en forma romántica e idealizada hacia la arquitectura
vernácula, sino que buscan, de una manera crítica, rescatar lo hecho antiguamente para los estándares de vida actual (Correia, Dipasquale y Mecca 2014).
La arquitectura vernácula manifiesta su importancia por presentar las variadas, características e ingeniosas maneras en la que las personas, alrededor del
mundo y a en el tiempo, han imaginado diseñado, usado y mantenido sus ambientes construidos. Abriendo la arquitectura vernácula y tradicional un camino para ver las soluciones encontradas en el pasado, a problemas que persisten
hasta hoy. Siempre y cuando se tengan en cuenta las características contemporáneas del habitar, con las limitaciones que presentan culturas del pasado, las
arquitecturas vernáculas pueden presentar importantes ejemplos en términos
de resoluciones técnicas y, muchas veces, simples, donde la vinculación el entorno se hace latente. Esta vinculación, que muchas veces se ha perdido en la
“modernidad” colabora con la reintroducción de materiales naturales y tradicionales a la respuesta actual de confort.
Lo vernáculo y la identidad
En términos culturales, al tener la arquitectura vernácula una intrínseca ligazón con su contexto, representa en el ámbito construido parte de su entorno,
construyendo con lo que está debajo de sus pies, siendo esto, a la vez, un reflejo
se la ideología presente. Son respuestas específicas a contextos específicos, no
diseñadas por los arquitectos, pero personalizadas por el propietario-constructor o la comunidad de constructores, utilizando los recursos disponibles con
técnicas tradicionales (Oliver 1997).
Al ser la arquitectura vernácula un producto emanado de la propia comunidad,
a través de oficios transmitidos de manera informal y generalizados, donde es
ésta la que ha forjado su estética y utilizado la comprensión colectiva de su
entorno y los materiales encontrado en él, la transforman en un importante
constructor de identidad. Por otra parte, según los principios planteados por
ICOMOS-CIAV
Ilustración n° 14 Imagen de mujer en los techos
planos de Gyantse, donde se observa muros
cubiertos con excremento de vaca para ser usado
como combustible. El Tibet 2009.
21
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
El Patrimonio Tradicional o Vernáculo Construido es la
expresión fundamental de la identidad de una comunidad, de sus relaciones con el territorio y al mismo tiempo, la expresión de la diversidad cultural del mundo.
(…)
El Patrimonio Vernáculo no sólo obedece a los elementos materiales, edificios, estructuras y espacios, sino
también al modo en que es usado e interpretado por la
comunidad, así como a las tradiciones y expresiones intangibles asociadas al mismo.
La construcción con materiales locales junto con las prácticas sociales construye una importante cohesión e identidad, que es fundamental valorar de la arquitectura vernácula. La arquitectura vernácula ve el mundo como un sistema y
refleja la humanidad de la que forma parte. En lugar de intentar “conquistar” la
naturaleza como sucede con la ideología “moderna”, la arquitectura vernácula
nos llama a adaptarnos al clima y aceptar el desafío de la topografía (Rudofsky
1984).
Statistics
World
TYPES AND
CONSTRUCTION MODES
150 PROPERTIES
Type of site
0%
50%
100%
Archaeological site
Rock-art sites
Historic buildings
Historic ensembles
Urban settlements
Rural settlements
Vernacular architecture
Religious properties
Agricultural, industrial and technological properties
Military properties
Cultural landscapes, parks and gardens
Cultural routes
Burial monuments and sites
Symbolic properties and memorials
43%
4%
37%
47%
42%
17%
27%
35%
5%
5%
21%
13%
14%
8%
Type of earth construction
0%
50%
100%
Rammed earth (compacted earth)
Adobe (bricks made with raw earth)
Wattle and daub (earth and vegetal structure)
Cob (shaped earth)
Other
20%
50%
0%
6%
39%
Position of earth
0%
50%
Walls
Floors
Ceilings and/or roofs
Mortars
Interior decorations
Exterior decorations
Other
100%
75%
30%
42%
50%
(l)
(ll)
(lll)
(lV)
(V)
(Vl)
(Vll)
(Vlll)
100%
22%
52%
55%
76%
24%
27%
0%
0%
50%
Periods
27%
28%
0%
11%
Proportion of earth on site
0%
0 to 25% earth
25 to 50% earth
50 to 75% earth
75 to 100% earth
Criteria
24%
50%
100%
16%
84%
0%
23%
29%
100%
Type
24%
24%
50%
BC
AD
50%
Cutural
Mixed
100%
98,5%
1,5%
24
La arquitectura vernácula y los materiales disponibles
Vivienda es ambos, proceso y artefacto (Oliver 1987), donde el proceso de vivir
en ella es parte del proceso físico de construirla. En el ámbito de la arquitectura
vernácula, la vivienda como construcción mínima y primera de refugio es la
manifestación de su ubicación, esculpida a través del mundo con los materiales
disponibles, donde un mínimo cambio en sus componentes resulta en innumerables tipos de construcciones y técnicas.
22
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
Las condiciones ambientales son, lo que en la historia ha determinado el desarrollo de la diversidad de las culturas constructivas en el planeta, lo que ha llevado a técnicas de construcción que dibujan la arquitectura vernácula existente.
El lugar con sus recursos y el hombre con su creatividad han generado una forma infinita de construcción, cuyos conocimientos y técnicas de construcción se
han transferido, mejorado y perfeccionado. La arquitectura vernácula expresa
una creatividad increíble que refleja un alto nivel de inteligencia colectiva y un
proceso de experimentación constructiva que se ha convertido gradualmente
en una experiencia. Este patrimonio social y cultural demuestra un alto nivel
de ingenio en términos de adaptación a los recursos con el uso de su sabiduría
(Guillaud 2014).
La directa relación de la arquitectura vernácula con su entorno, es, en términos
técnicos, de gran interés. Donde se manifiesta la creatividad de las culturas que
habitaron zonas diversas, muchas de ellas inhóspitas. Desarrollando habilidades en las culturas locales para procesar y entender desde la lógica del material
a la estructuración en ellos.
Statistics
World
ANALYSIS
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CURRENT
SITUATION OF
PROPERTIES
Use
0%
50%
Not in use anymore
Living heritage
Used as originally
New
THREATS
Degradation speed
0%
Ownership
0%
50%
Private
Governmental
100%
30%
70%
Site management
0%
50%
Traditional
Institutional
Local
Regional
National
100%
8%
50%
25%
16%
61%
50%
MAP OF PROPERTIES
BUILT WITH EARTH
150 properties
25%
Maintenance
Traditional
Institutionally planned
No maintenance mechanism
50%
100%
33%
60%
17%
100%
47%
34%
9%
24%
22%
18%
37%
8%
17%
13%
7%
Current level
of satisfaction
50%
100%
67%
87%
62%
65%
53%
55%
53%
62%
43%
39%
53%
58%
50%
50%
53%
61%
Priorities for action
100%
17%
50%
25%
Heritage site documentation
Authenticity
General state of conservation of earthen structures
Durability of conservation works carried out
Promotion and valorisation of the site
Efficiency of site management strategies
Efficiency of legal framework
Efficiency of institutional framework at a National level
Logistic and technical means for the site
Staff number
Skills of managerial staff
Skills of technical staff
Involvementc/support of local decision makers
Educational activities at the site
Participation of local populations
Contribution to local development
58%
0%
13%
0%
Management plan
0%
Yes
No
In preparation
27%
0%
60%
30%
35%
Natural erosion
Weather changes
Pollution
Development of infrastructures
Lack of respect of the value of heritage
Lack of capacities to manage the site
Lack of technical or financial means
Vandalism, theft and other illegal activities
Need to adapt to modern needs
Change of status of the owners
Abandonment
13%
19%
100%
Type of threats
PRIORITIES
100%
50%
Slow
Progressive
Fast
Stabilised
0%
Site documentation
To reinforce the legal framework
To update the management plan
To reinforce the capacities of site managers
To reinforce the skills of site workers
To preserve the earthen structures
To improve the facilities
Sensitization of local populations
Promotion and valorisation activities
Other
50%
100%
25%
27%
36%
40%
28%
34%
32%
29%
17%
8%
25
La gran muralla China es un ejemplo de esto, siendo un camaleón que se adapta a el lugar donde se ha erguido, donde habría tierra y poca agua se ha desarrollado la técnica de tapial, donde habría piedras se ha construido con ella, donde
habría tierra y recursos para cocerla se ha construido con ladrillo, incluso en
zonas donde solo habría arena se ha construido con ella.
Ilustración n° 15. Mapa de Sitios de Patrimonio
Mundial construidos con tierra realizado por el
programa WEAP de la UNESCO en 2012.
Es de esa manera, que en cada lugar se desarrolla una cultura específica a través
de la construcción relaciona el ambiente natural con el construido, las culturas
constructivas.
23
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Cultura constructiva
Según el antropólogo inglés Edward Burnett Taylor:
La cultura es el todo complejo que abarca nociones, conocimientos, creencias, artes, moral, leyes, costumbres
y todas las demás habilidades y hábitos adquiridos por
el “El hombre como miembro de una sociedad” (Taylor
1871).
Una cultura constructiva es, por lo tanto, un proceso dinámico determinado por
diferentes parámetros, que responde a las necesidades de un grupo humano en
un contexto específico. Inicialmente, limitada a la cuestión de la vivienda durante los tiempos primitivos, la evolución de las capacidades y necesidades ha
llevado a una complejidad y diversificación de culturas constructivas. Son entonces las culturas constructivas la expresión material de creación de refugios
con los materiales disponibles.
Las formas arquitectónicas, las técnicas o las organizaciones sociales que constituyen las culturas constructivas nacen de la reunión de un pueblo, portador de
una historia, conocimientos técnicos, ritos y un entorno, caracterizado por un
clima, una geología, una pedología, riesgos naturales. Estas culturas resultan
de un complejo tejido entre datos objetivos y hábitos culturales más subjetivos.
Ilustración n° 16. Ilustraciones de Jean-Marie
Louis para el primer Festival panafricano de la
cultura de 1969, donde se exponen las culturas
consturctivas de tierra de diversas naciones
(Mali, Argelia y Marruecos, entre otras)
La tierra en la arquitectura vernácula
Actualmente alrededor de un 30% de la población mundial vive en hábitats de
tierra, tanto en zonas rurales como urbanas, en Europa, Asia, África, América y Oceanía. Construir con tierra es moldear un material que se pisa todos
los días (Houben y Guillaud 1989), necesariamente local es la expresión de la
transformación de un material ampliamente disponible por la misma cultura
que habita ese territorio, es un testimonio vivo de la historia y la cultura de los
pueblos. Por otra parte, los edificios de tierra se desarrollan principalmente a
través de la transferencia de conocimientos de origen popular, como todos los
conocimientos tradicionales, implican la manifestación de respuestas lógicas a
las necesidades locales, así como las condiciones y los recursos ofrecidos por el
medio ambiente natural (L. F. Guerrero 2007), transfiriendo estos conocimientos principalmente de generación en generación.
La tierra como material ampliamente disponible en el planeta, es base de múltiples arquitecturas vernáculas, constituyendo diversas culturas constructivas
por su misma diversidad y otros materiales disponible en el entorno. Donde la
escasez de agua prima, se han constituido culturas de la construcción en tapial,
técnica que principalmente necesita tierra con poca agua y pisones como el tapial; en cambio en lugares de abundante agua y por lo tanto fibras disponibles
se han desarrollado culturas que mezclan la construcción con tierra y maderas
como la quincha. Al ser la materia prima variada, éste se puede transformar
en innumerables materiales de construcción, siendo el adobe uno de los más
recurrentes.
La exposición de la diversidad de las culturas constructivas de tierra, principalmente expresada en la arquitectura vernácula, ha sido recogida por diferentes investigadores en las últimas décadas, con especial interés en las técnicas
constructivas, siendo el laboratorio francés CRATerre quien ha liderado esta
búsqueda desde los años 70. Desde esta institución diferentes iniciativas que
asocian a la tierra con el pasado y el futuro se desarrollan, siendo la creación
del Programa de Patrimonio Mundial en Tierra (World Heritage Earthen Ar-
24
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
chitecture Program) de la UNESCO el año 2007 de relevancia a nivel mundial. A través sus publicaciones se devela que el patrimonio construido con este
material sobre pasa el 15% de los inmuebles declarados patrimonio mundial.
El programa busca además, ayudar a identificar las mejores prácticas y a establecer ejemplos para el desarrollo y la difusión de métodos y técnicas apropiados en conservación, gestión y creación de capacidades (WHEAP-UNESCO
2009). Esta importancia se demuestra también en la creación en 1998 de la
Cátedra UNESCO “Arquitecturas de tierra, culturas constructivas y desarrollo
sostenible”, la que es una red de más de cuarenta instituciones (universidades,
centros de investigación, ONG, etc.) de África, América, Asia y Europa. Su objetivo principal es acelerar, dentro de la comunidad internacional, la difusión del
conocimiento científico y técnico sobre la arquitectura de tierra en dos áreas:
medio ambiente y patrimonio mundial; y medio ambiente y asentamientos humanos (UNESCO & CRAterre 2018).
Culturas constructivas chilenas
La construcción con materiales locales, notablemente la tierra, levantó importantes arquitecturas tanto urbanas como rurales en el mundo, estando Chile no
exento de ello.
Ilustración n° 17. Construcción de quincha
con cañas locales en la quebrada de Tarapacá.
Huarasiña 2013.
Como plantea el arquitecto Alfredo Benavides de las viviendas indígenas chilenas:
En la Zona norte, donde la abunda la piedra y escasea
la madera, la vivienda es construida de pirca de piedra,
asentada o no en barro y cubierta de madera y paja, la
que tenía mayor o menor importancia según sean las
lluvias de la región.
(…)
En las Zonas Central y Sur, en que abunda la madera
y las lluvias son intensas y frecuentes, la vivienda evolucionará: sus muros se ejecutaran con pies derechos
hincados en el suelo entre los que con quincha y barro se
forma el tabique más o menos grueso; el techo adquiere
cada vez mayor importancia, hasta llegar a la “ruca” o
vivienda mapuche (Benavides 1961).
Ilustración n° 18. Sitio arqueológico Aldea de
Tulor en el norte de Chile. Construcción con
tierra amazada. San Pedro de Atacama 2013.
25
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Existen en Chile culturas que han utilizado la tierra como materia prima para
levantar sus construcciones desde el desierto de Atacama hasta la Patagonia,
donde se pueden encontrar inmuebles que fusionan tecnologías aborígenes con
foráneas, y que responden a diferentes usos y, por lo tanto, tipologías y dimensiones. Más del 40% de los inmuebles catastrados en el Inventario de Patrimonio Cultural Inmueble de Chile, realizado por el Departamento de Patrimonio
Arquitectónico perteneciente a la Dirección de Arquitectura del Ministerio de
Obras Públicas serían de tierra (Karmelic 2013), tanto en técnicas de mampostería de tierra cruda y las técnicas mixtas de madera y tierra (Contreras, y otros
2010).
Ilustración n° 19. Corredor de viviendas de
adobe en la Zona Típica de Vichuquén, donde
se han removido sus revesimientos para ser
reparadas luego del terremoto del 2010. Región
del Maule 2013.
Estas culturas, se han construido dependiendo de los cambios que han sufrido
los grupos humanos en sus contextos. Es común encontrar construcciones de
piedra en el altiplano del norte grande, las casas de madera y adobillos de Valparaíso, así como las Iglesias de madera de Chiloé, todas ellas expresiones de
las culturas constructivas locales encontradas en el país.
Este último caso, además, ha permitido declarar un conjunto de 21 iglesias
como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, donde no tan solo la edificación sería la manifestación de esta cultura constructiva, sino por sobre todo la
relación con las comunidades que no tan solo las construyeron en su momento,
sino que las reparan y reconstruyen permanentemente. La vinculación de los
templos religiosos asentados en una diversidad de localidades del archipiélago
por los jesuitas, tiene una importante vinculación con la llamada carpintería
de ribera que se dedica a la construcción ya no de edificaciones establecidos en
un territorio, sino en embarcaciones que comunican a estas islas: barcos. Son a
su vez los barcos un elemento fundamental en la cultura chilota, no tan solo en
tiempos coloniales, sino sobre todo para los pueblos ancestrales del territorio,
mucho de los cuales serían nómades del mar.
Patrimonio vernáculo chileno en tierra
Sobre el patrimonio vernáculo y las culturas constructivas relacionadas al material que se refiere este trabajo, la tierra, se pueden ver ejemplo desde los inicios de los asentamientos humanos del territorio. No tan solo con refugios o
viviendas, sino además con estructuras funerarias como los Chullpares.
Ilustración n° 20. Palacio Astoreca en Santiago
Centro. Mansión neoclásica del arquitecto
Francois Brunet DesBaines, construida de adobe
en padereta (tabiques de madera relleno de
adobe y revestido en tierra).
Se pueden observar sitios arqueológicos como el de Tulor (22°58’S, 68°14’O),
cercano al pueblo de San Pedro de Atacama, que sería el sitio arqueológico más
antiguo del norte de Chile construido en tierra que consiste en 23 estructuras
circulares con 2.250 años de antigüedad (Bahamondez y Muñoz 2012). Se habla
que el despoblamiento de este sitio seria producto de cambios climáticos.
Con la llegada de los europeos durante la colonia, se comenzaron a establecer
centros urbanos, siendo los primeros de Santiago y La Serena, todos ellos fundando edificaciones de tierra, principalmente adobe y tapial (Benavides 1961),
los que a través del tiempo se fueron adaptando a las inclemencias de este nuevo territorio, como los sismos. Llegando a crear construcciones que han permanecido en pie por más de cuatro siglos de terremotos con materiales encontrados en la naturaleza- Ese es el caso de la Iglesia y convento de San Francisco,
emplazado en plena arteria principal de la capital del país, construida de piedra
en el caso de la iglesia y de adobe en el caso del convento, con interesantes sistemas de fundaciones con piedras canteadas.
Otro ejemplo de la aplicación de culturas constructivas de tierra en Chile, son
las creadas en distintos puertos de la zona norte y central de Chile, donde tec-
26
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
nologías fueron creadas a partir del material disponible en los puertos, mucha
madera que sería traída como lastre en barcos que se llevarían materias primas
del país, las que eran principalmente de Pino Oregón traído de California. Es
así como en Valparaíso, Arica, Iquique y Antofagasta, se crearon culturas de
construcciones de madera rellenas con diversas técnicas de tierra, dependiendo
los recursos locales disponibles y su contexto. En el caso de las ciudades del
norte la utilización de cañas locales rellenas con tierra es general; siendo el caso
de Valparaíso excepcional por la creación de un bloque similar al adobe de un
tamaño menor para facilitar su transporte por los cerros, los que eran utilizado
para en estos tabiques, los adobillos.
Por otra parte, existen culturas, como las encontradas en Cobquecura (36°08’S,
72°47’O), que vinculan la cultura mapuche con las construcciones coloniales en
el centro urbano. Se observarían aquí construcciones con estructura de postes
de madera de roble pellín enterrados en el suelo (Morgado y Seguel 2016), con
piezas de madera de escuadría regular distanciadas de forma regular con relleno de una pieza secundarias de madera maciza que sería recubierto con tierra,
también conocido como “tabique cobquecuraon”, todo esto para configurar casas con techos de teja y una estética propia de la vivienda colonial.
Ilustración n° 21. Vivienda en Calle Latorre de
Cobquecura, donde se evidencia el “tabique
cobquecurano”
La referencia de culturas constructivas de tierra más austral de nuestro país,
serían las encontradas en Aysen y Magallanes, construcciones realizadas durante la colonización de este territorio hace menos de cien años. Es notable el
desarrollo de las tecnologías de adobe en contexto tan adverso y la vinculación
con otros materiales como la tejuela de madera para cerramientos, protección
de los bloques de tierra y techumbres. Esto se ha visto principalmente en pueblo influenciado por el lago General Carrera como Chile Chico, Puerto Guadal y
Cochrane (47°15’S, 72°34’O).
Diversidad geográfica, diversidad cultural
Es así que la diversidad que generan cuatro mil quinientos kilómetros de longitud del alargado territorio chileno, construye una inmensa diversidad de arquitecturas y de patrimonios. Con la influencia de distintas culturas ancestrales
sedentarias, desde los quechua y aymara por el norte, con los diaguitas, y la
diversidad de culturas mapuche en la zona centro y sur. Culturas que en distintos momentos y de diversas maneras se vincularon con las distintas colonias
europeas.
Sólo en el norte grande, la inmensidad de pueblos creados como reducciones
indígenas con una diversidad de manifestaciones de los materiales locales esta
expresado en casas e iglesias de manera increíble, construidos en piedra asentada en barro, con adobe o tapial, con techos de tierra o paja brava. Por otro lado,
existen las culturas de los puertos construidos principalmente de quinchas y
la posterior cultura de las salitreras. En el norte chico, la relación de las culturas indígenas en la constitución de las quinchas y la piedra con barro es muy
distinta de las culturas construidos en adobe, aunque todas tenían en común
hasta hace un par de décadas sus techos vegetales. En la zona central priman
las construcciones de adobe y muros divisorios de diversas tabiquerías y rellenos de adobes, adobillos y quinchas, son además muy presentas los muros de
divisiones prediales en tapial.
Ilustración n° 22-23. Exposición de “tabique
cobquecurano” en sala de Cobquecura. Sistema
general (arriba) y detalle (abajo).
Se observa una enorme diversidad con mayor o menor introducción de tecnologías indígenas, donde la arquitectura colonial y republicana crean sus propias
culturas constructivas al cambiar las condiciones en las que construyen sus hábitats.
27
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Patrimonio y modernidad
Lo vernáculo, la modernidad y la evolución
Si bien se ha planteado con anterioridad lo natural de los cambios, la rapidez
con la que los cambios tecnológicos se han desarrollado en los últimos siglos
genera un enfrentamiento con culturas tradicionales. Éstos cambios, pueden
no tener vinculación con las culturas predecesoras ni las tradiciones locales. En
algunos casos, termina la “modernidad” superponiéndose a estas expresiones.
Importantes cambios enfrenta la forma de vida a nivel mundial, como el costo
de la mano de obra, la migración, los materiales disponibles, el cambio climático, las necesidades sociales, los tipos de habitantes, las aspiraciones de estos
mismos habitantes, los valores culturales asociado a materiales y tecnologías,
el comportamiento diario de los habitantes. Reconocer como la arquitectura
vernácula se adapta o no a estos cambios es importante para la evaluación de su
pertinencia, siendo fundamental para enfrentar la disyuntiva de permanencia
o desaparición.
Ilustración n° 24. Calle Vichuquén en Santiago
Centro, rodeado de un avance inmobiliario de
edificios en altura.
Se plantea, entonces, que el patrimonio vernáculo está amenazado por los cambios culturales mundiales, a pesar de la habilidad de las comunidades, a través
del patrimonio vernáculo, de adaptarse de forma continua en respuesta a limitaciones sociales y ambientales, siendo este patrimonio parte de un proceso
continuo (ICOMOS-CIAV 1999). Se reconoce la inevitabilidad de los cambios,
en conjunto con la necesidad de respeto a la identidad cultural especifica de las
comunidades, mostrando la fricción planteada por este trabajo en el contexto
mundial.
Tradición v/s modernidad
Entendemos el concepto de modernidad, para estos efectos, como el conjunto
de cambios que se presentan en contraposición con la tradición, que, muchas
veces, por la velocidad en la que se suscitan no permiten un diálogo con el patrimonio.
28
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
Debido a los cambios de vida que han surgido como producto de esta modernidad, durante el último siglo nuevos materiales y tecnologías arribaron al país.
Particularmente, la introducción del cemento y el hormigón armado, generaron
el desplazamiento de las tecnologías constructivas tradicionales, lo cual ha derivado además en su estigmatización.
Es así que las técnicas constructivas, así como las culturas asociadas a ellas
hayan comenzado una depresión y se encuentren hoy en muchos lugares al
borde de la desaparición. Esto, sumado a los diversos terremotos que afectan
periódicamente al país, los que se han utilizado como pretexto para la masiva
demolición de estas construcciones, tradicionales sin haber, en muchos casos,
estudios técnicos ni justificaciones constructivas.
Ilustración n° 25. Avance de edificaciones en
altura sobre edificaciones antiguas del Centro
de Santiago.
Lo urbano: La tierra y la modernidad
Desde principios de 1900, y con la industrialización un importante proceso de
las principales ciudades de Chile comenzó, donde la necesidad de aumentar la
densidad era evidente. Las ciudades comenzaron a crecer principalmente en
la periferia por las masas de trabajadores que llegaron, y luego adentro, con la
proliferación de un tipo notorio de construcción de Santiago conocido como
cité, todas estas construcciones se levantaron con técnicas de tierra. Fue así
como, además, comenzaría la contraposición cultural de la modernidad traída
por el acero y la precariedad de las construcciones de tierra.
Estudios recientes muestran que hace 100 años, la ciudad de Santiago estaba
construida en gran parte de tierra, con al menos el 50% de los edificios construidos en adobe (N. Jorquera 2016), lo que demuestra la posibilidad de construir
ciudades con este material universal, y que incluso después de casi 400 años
de
Figura 2. Plano que evidencia el uso del “adobe” en Santiago en 1910 (Fuente: Natalia Jorquera basado en inform
Ilustre Municipalidad de Santiago, DOM).
Ilustracióncatastro
n° 25.
Plano uso del adobe en
aprendizaje,
error
y
sismos,
siguen
en
pie.
Las
construcciones
urbanas
de
tierra
Figura 2. Plano que evidencia el uso del “adobe” en Santiago en 1910 (Fuente:
Natalia
Jorquera basado en inf
como mampostería y tecnologías mixtas de tierra y madera, funcionan como un Santiago en 1910, realizado por Natalia
catastro
Ilustre
Municipalidad
de
Santiago,
Jorquera DOM).
basado en información catastro Ilustre
sistema comunitario, donde cada uno colabora con el otro, y todos los
edificios
Figura
2. Plano que evidencia el uso del “adobe” en Santiago en 1910 (Fuente: Nata
Municipalidad de Santiago, DOM.
catastro Ilustre Municipalidad de Santiago, DOM)
representan un sistema de construcción colaborativo. Por lo que la intervención
de ellos genera una degradación en el sistema completo. El reemplazo de parte
de este sistema con edificios en altura de hormigón, rompiendo la estrategia
sísmica urbana de las construcciones de tierra que actúan juntas para apoyarse
Figura 3. Manzana del centro de Santiago, construida principalmente en adobe en 1910 (Fuente: catastro Ilustr
Municipalidad de Santiago, DOM, re-elaborado).
mutuamente desarrollando un marco constructivo complejo y necesario para
su supervivencia. La intervención en un edificio afecta directamente el comporDe esas más de mil construcciones en tierra en el centro histórico de Santiago, hoy quedan s
inmuebles, de acuerdo al catastro realizado en el año 2014 en la presente investigación (Fig.4); s
tamiento estructural del vecino porque se unen en una construcción continua,
de 2 viviendas coloniales de un piso, 7 viviendas coloniales denominadas “de transición” , 3 vivi
especialmente en casos como el distrito oeste de Santiago, donde se demolieron
coloniales de 2 pisos y el Convento de San Francisco. En el mismo catastro se registraron adem
viviendas republicanas construidas en técnicas mixtas madera-tierra-ladrillo, las cuales s
edificios en el centro del bloque y donde, en las parcelas vacantes restantes,
se
pertenecen a un periodo posterior al poblamiento del centro Colonial, igualmente utilizan la tierra
sus materiales,
y hacen que al día de hoy exista un total de 48 construcciones en tierra en el
construyeron tipologías de edificios con un comportamiento estructural
muy
Figura
3. Manzana del centro de Santiago, construida principalmente en adobe e
histórico de Santiago, la mayoría de las cuales poseen algún tipo de protección patrimonial, y
Municipalidad de Santiago, DOM, re-elaborado).
diferente, lo que afectó el rendimiento de las casas vecinas (Contreras, y otros
2010). Esta situación se ve agravada por la presencia de varios pisos subterrá5 Se denominó “vivienda de transición” a aquella de fines de la Colonia, que mantiene la morfología de la vivienda co
pero es de dimensiones menores y en algunos casos incorpora el uso del ladrillo en la fachada.
neos en estas construcciones, un profundo abismo y una vibración permanente,
De esas más de mil construcciones en tierra en el centro histórico de
tanto en el proceso de construcción como en uso, que ataca a los edificios debi- Ilustración n° 26. Manzana del centro de
inmuebles, de acuerdo al catastro realizado en el año 2014 en la presen
Santiago, construida principalmente en adobe
litados y a todo su sistema antes de la Protección disminuida. Estode
se2convierte
viviendas coloniales
de un piso,
7 viviendas
coloniales
denominad
Figura
3. Manzana del centro de Santiago, construida principalmente
adobe
en
(Fuente:
catastro
I
enen
1910.
Elaborado
por1910
Natalia Jorquera
basado
en la mayor debilidad y riesgo de la arquitectura de tierra tradicional
y
la
idencoloniales de 2 pisos y el Convento de San Francisco. En el mismo cata
en información catastro Ilustre Municipalidad
Municipalidad
de
Santiago,
DOM,
re-elaborado).
tidad cultural en las ciudades chilenas.
viviendas republicanas
construidas en técnicas mixtas madera-tier
de Santiago, DOM.
5
pertenecen a un periodo posterior al poblamiento del centro Colonial, ig
sus materiales, y hacen que al día de hoy exista un total de 48 constr
histórico de Santiago, la mayoría de las cuales poseen algún tipo de
La “modernidad” en provincia
como en
centros
urbanos reina la especulación
contra lahistórico de Santiago, hoy queda
De esasAsímás
delosmil
construcciones
en tierrainmobiliaria,
en el centro
construcción tradicional, a través del amplio desprestigio de las técnicas
cons5 Se denominó
“vivienda de transición” a aquella de fines de la Colonia, que mantiene
inmuebles,
de acuerdo al catastro realizado en el año
2014
en lamenores
presente
investigación (Fig.4
peroen
es el
de dimensiones
y en algunos casos incorpora el uso del ladrillo en la
tructivas tradicionales, sobre todo después de catástrofes sísmicas;
caso
5
de sectores coloniales
urbanos y rurales
de esa7especulación,
en denominadas “de transición” , 3
de 2 viviendas
dealejados
un piso,
viviendasgeneralmente
coloniales
provincia, la introducción de materiales “modernos” es la forma de hacer llegar
coloniales
de 2 pisos y el Convento de San Francisco. En el mismo catastro se registraron ad
este llamado progreso.
viviendas republicanas construidas en técnicas mixtas madera-tierra-ladrillo, las cuales
pertenecen a un periodo posterior al poblamiento del centro Colonial, igualmente utilizan
la ti
29
sus materiales, y hacen que al día de hoy exista un total de 48 construcciones en tierra en
histórico de Santiago, la mayoría de las cuales poseen algún tipo de protección patrimonia
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Es así que, en diversos poblados del norte grande, luego de los terremotos del
2015 y 2017, las viviendas tradicionales de adobe fueran reemplazadas por viviendas prefabricadas de madera con cubiertas de zinc. Estas, además de ser un
atentado a la cultura local por su estética, representan una importante precarización de la calidad de vida de estas localidades, donde las variaciones térmicas
son enormes, el calor y el frio dentro de estas construcciones han obligado a sus
habitantes a abandonarlas.
En este mismo contexto, han sido intervenido distintas arquitecturas de tierra
tradicional, como el caso de la Iglesia en San Lorenzo de Tarapacá, monumento
que fuese construida en el siglo XVII, y que fuera intervenida de forma importante durante la década de los ochenta con refuerzos de hormigón armado,
refuerzos que terminaron por desarmarla completamente con el terremoto de
2005.
Por otro lado, es recurrente que las construcciones estructuradas con tecnologías tradicionales de tierra, como el adobe, sean recubiertas con gruesos estucos de cemento. Esto para transformar la apariencia de las construcciones
hacia un imaginario avanzado o acorde con los años actuales, y no anclado en
la antigüedad. Esta práctica ha sido repetida indistintamente en ciudades y
pueblos, aislados y centrales, ocultando de la vista los materiales esenciales,
pero a la vez generando importantes perjuicios en la estructura de éstos. En
casos de construcciones que incorporan madera, su estructura es rápidamente
deteriorada por la pudrición de estos elementos, en el caso de las construcciones completamente de tierra, genera una degradación también por la humedad
retenida en el interior, la que se agrava con la introducción de bajadas de agua
por dentro de los muros. Estos estucos jamás pueden anclarse del todo a los
muros de tierra, generando una separación que puede significar peligro fatal en
el momento en que estos se desprenden, como fue el caso de una de las quince
consecuencias fatales del sismo de septiembre de 2015 en Illapel, quien falleciera aplastada por el estuco y cornisa de cemento al salir de su vivienda de adobe.
Hoy en día, el principal factor de riesgo en el momento de ocurrir un terremoto es la alta vulnerabilidad de los edificios de tierra, debido a la difamación
Ilustración n° 27. Demolión de casa esquina de
adobe en el Centro de Combarbalá, luego del
terremoto de 2015 con casas del centro histórico
de fondo.
30
sistemática que condujo a su rápida incomprensión e ignorancia, traducido
principalmente en intervenciones inapropiadas. La masiva y creciente desaparición de las estructuras históricas de tierra se observa cada vez más, no solo
por las fuerzas del terremoto, sino también por las decisiones mal informadas
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
del hombre, que apresuradamente para demoler la herencia de tierra ha ignorado las posibilidades de recuperar estas estructuras con técnicas probadas y
compatibles (Contreras, y otros 2010). Así, la difusión de materiales modernos,
aparentemente más funcionales y más rápidos de implementar, reemplaza a la
tierra bruta; la pérdida de conocimiento del proceso de construcción y mantenimiento ha contribuido a la degradación y el reemplazo de la construcción
tradicional (N. Jorquera 2012).
Es así como en los lugares donde existe aún una importante cantidad de edificaciones patrimoniales, que constituyen la base de su identidad, se presenta la
persistente fricción entre cierta “ilusión de modernidad”, que tendería a reemplazar las antiguas tradiciones constructivas de tierra, por sistemas constructivos estandarizados de hormigón y albañilería. Un importante aporte a esta
estigmatización son las políticas gubernamentales, que promueven las edificaciones de conjunto de viviendas siempre estandarizadas y de albañilería o ladrillo, sin considerar las culturas o materiales locales.
Es entonces, por lo general, vista la tierra, como un elemento frágil, sinónimo
de lo antiguo y por lo tanto en oposición a lo nuevo y “moderno”, además de ser
pobre, justamente por no necesitar comprarse y construirse con los que se tiene
bajo los pies.
Ilustración n° 28. Vivienda de adobe marcada
con “NO HABITAR” por voluntarios de
bomberos después del terremoto de 2010.
Chanco 2010.
Ilustración n° 29. Contraste en la introducción
de construcción de hormigón en asentamiento
de tierra. Valle del Draa, Marruecos 2015.
31
Capítulo 2: El adobe de Combarbalá
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Ilustración n° 30. Litografía «Andacollo. 26 de
diciembre de 1836», realizada por F. Lehnert
para el Atlas de la historia física y política de
Chile de Claudio Gay de 1854.
34
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
El presente trabajo, busca indagar en este patrimonio vernáculo y ligado a los
materiales locales del Norte Chico de Chile, y como son las formas de habitarlo.
Busca sumergirse en la relación que mantienen hoy los habitantes de las casas
de adobe del pueblo de Combarbalá con estas mismas casas y con el territorio
que las rodea.
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3.
El norte chico, población y fundación
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Existen amplios registros de la población de los valles y la costa del Norte Chico
desde hace más de 2.000 años, se conoce diferentes pueblos que habitaron este
territorio y habrían tenido fuertes enfrentamientos para resistir las invasiones
Incas en el siglo XV, resistencia que persistió con la llegada de los españoles
(León 1983).
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La primera ciudad española de este territorio sería La Serena. Con fecha en el
año 1544 por orden de Pedro de Valdivia, Juan Bohon daría la primera fundación de una urbe en el territorio que uniese a Lima con Santiago. Ésta característica seria lo principal de tal fundación, servir de descanso o escala para esos
inevitables viajes (Concha 1871). Luego de múltiples destrucciones de la ciudad,
por nativos, inclemencias naturales y en el siglo XV por piratas, por largos siglos se encontró la ciudad muy mal comunicada con la capital y sin recursos
necesarios para mantener a sus pobladores, sometiéndola a grandes miserias.
El territorio entre el despoblado de Atacama al río Choapa por el sur, pertenecían administrativamente al corregimiento de La Serena hasta 1744 (Pinto
1983), zona en la que esta ciudad fuese el único núcleo urbano hasta el siglo
XVIII. Se relata que en el corregimiento no abundaba el ganado, teniendo en
cambio, numerosos asientos mineros, por los cuales deambulara la población
sin formar poblados estables. La conquista de este territorio, primeramente
por los inca y posteriormente por los hispanos, seria basándose en estas riquezas minerales del territorio (Ampuero y Hidalgo 1975). Es así, entonces, que
promovido por esta minería y la agricultura que desde fines del siglo XVII se
comenzara la fundación de parroquias que serían convertidas posteriormente
en poblados. En esta misma época se dividió el corregimiento en siete curatos:
Cutún, La Serena, Valle del Elqui, Andacollo Limarí, Sotaqui y Combarbalá. Se
conoce la gran importancia que tendría en términos económicos la minería en
Andacollo, lo que generó el importante asentamiento e iglesia en esta localidad,
construyendo una identidad particular fuertemente ligada a los bailes chinos,
hoy declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO
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Ilustración n° 31. Plano de la villa de1FSFJSB-B*HMFTJB$BUØMJDBZTVNJTJØOFOMPTWBMMFTEFMB*73FHJØOE
La Serena,
1713 por M. Freizer
Ilustración n° 32. Mapa geográfico de Chile
de 1768, con las cuencas hidrográficas desde
Caldera por el norte hasta Chiloé por el sur.
35
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
El Norte Chico y Chile
A través de la historia se puede comprobar la postergación desde la colonia por
el territorio del norte chico, encontrándose en esa situación entre el desierto
grande y la capital. Esto la mantuvo como una zona de tránsito hacia el Perú,
en medio de cierto aislamiento. El norte chico experimentó un muy lento crecimiento, tanto económico como de población hasta la segunda mitad del siglo
XVIII, lo que cambió al encontrarse importantes yacimientos mineros (Pinto
1980). Desde ese período se ve un aumento de población sobre todo en las zonas
Ilustración n° x34 Plan de la cituación local del
balle de Barraza 1818
de desarrollo agrícola-minero como Combarbalá. Este crecimiento durara solo
hasta fines del mismo siglo, cuando se descubrieran minerales de mayor importancia hacia el norte del país. Esta situación no ha tenido grandes cambios hasta nuestros días, y solo puede verse revertido en la medida del crecimiento de la
ciudad de La Serena y el impulso turístico hacia el Valle del Elqui, quedando el
resto de los Valles de la región de Coquimbo (Limarí y Choapa), principalmente
ligados a la producción agrícola y ganadera, y al desarrollo minero que se da
aún en ciertos poblados (como Punitaqui, Camarones, Andacollo).
Sería esta misma característica, la que ha permitido mantener sin grandes modificaciones gran parte del patrimonio urbano y rural erguido en tiempos de la
colonia y principios de la república en la zona.
36
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
Ilustración n° 35. Litografía «Cogotí 1837»
realizada por F. Lehnert
37
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Arquitectura y construcción del Norte Chico
La arquitectura de la mayoría de los poblados del Norte Chico se caracteriza por
la presencia de viviendas históricas construidas en adobe y quincha, que se organizan adyacentes a caminos en caso de sectores rurales, o junto a calles en el
caso de sectores urbanos. Se pueden identificar importantes relaciones con patios posteriores a través de corredores traseros y en casos de haciendas de mayor dimensión se han encontrado construcciones de diversos patios similares a
los encontrados en el valle central. La principal diferencia con ese territorio, es
que la arquitectura del Norte Chico es de dimensiones inferiores, en correspondencia a su uso residencial o productivo a nivel doméstico (Jorquera y Rivera
2017), encontrándose aún una alta presencia de edificaciones ligadas a labores
agrícolas o ganaderas construidas con tierra. Caso notable son los secadores de
tabaco con importante presencia en la comuna de Salamanca.
Se pueden observar en cada poblado una iglesia, todas ellas construidas de muros macizos de adobe, con una importante presencia de elementos de madera
que colaboran con su estabilidad, aunque gran parte de ellas se encuentre actualmente con importante deterioro. Por otra parte, se encuentra aún diversos
poblados que mantienen una identidad construida por sus casas de adobe, los
mejores conservados lejanos a centros urbanos.
Fricción de la “modernidad” y lo tradicional: Mantención o destrucción
Ilustración n° 36. Plano de la zona estudiada
desde la cuenca del río Elqui al Choapa, con
el estado de conservación de la edificaciones
históricas de adobe en los centros urbanos.
Podríamos establecer, que, por su situación histórica, económica y geográfica,
la zona del norte chico habría estado sujeta a cierta aislación y postergación,
dilatando el arribo de ciertas corrientes de modernización que atentaran con
sus construcciones tradicionales, transformándose así en un reducto de permanencia de identidad constructiva representada en su arquitectura vernácula.
Principalmente asentamientos alejados de centros urbanos donde no ha habido
un interés o razones para reemplazar esta arquitectura tradicional, por la persistencia de su utilidad, serían los principales representantes de esto.
A pesar de esta connotación negativa de la postergación, esto se transforma, en
momentos en el que la destrucción de construcciones tradicionales abunda, en
la oportunidad de realzar esta característica, desde los lugares que aún mantienen sus construcciones y tradiciones.
Ilustración n° 37. Construcción histórica de
adobe de inicios del S.XX frente a la plaza de
armas de Ovalle posteriormente demolida.
Enero 2016
Ilustración n° 38. Reemplazo de fachas
continuas de adobe por viviendas de emergencia
en Zona Tïpica Canela. Octubre 2015
38
Es a partir de esta premisa, que se ha realizado un recorrido por la zona del
Norte Chico, enfocándose particularmente entre los ríos Elqui (30°00’S,
70°34’O) y Choapa (31°37’S, 71°09’O). Se ha podido constatar, luego de visitas y
entrevistas la abundante destrucción de los centros urbanos de varias ciudades,
los principales casos de esto sería Illapel, Canela y Punitaqui, las tres capitales
comunales. Esta destrucción se ha justificado principalmente por el prejuicio
sufrido por las construcciones de adobe y tierra gracias a los sismos. Desde el
siglo XIX, a lo menos cuatro terremotos sobre los 8Mw1 habrían afectado el
territorio: Valparaíso en 1822 con 8.5Mw, Vallenar en 1922 con 8.7Mw, Canela
en 1943 con 8.2Mw y el último de Canela en 2015 con 8.4Mw. Sería registrado, además, un terremoto ocurrido en las costas de Tongoy el año 1955 con
7.1Mw y otro con epicentro en Punitaqui el año 1997 que alcanzó 7Mw (Rivera
2016). Este último permanece ampliamente vivo en la memoria popular de la
zona, planteándose importante demoliciones e intervenciones del patrimonio
1
La escala de magnitud de momento (Mw) es una escala logarítmica utilizada para medir
y comparar terremotos.
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
construido en adobe del Norte Chico como consecuencia. Justamente desde el
año 1955, se ha identificado la principal modificación de la arquitectura tradicional del territorio: revistiendo la mayoría de las construcciones con estucos
de cemento, bajando la altura de muchas viviendas y cambiando las cubiertas
tradicionales por cubiertas metálicas.
En medio de estas comunas antes mencionadas, se pueden encontrar otros
centros urbanos que mantiene aún, a partir de su arquitectura tradicional, una
identidad particular, siendo la ciudad de Combarbalá la más antigua entre ellas.
Otros centros importantes que mantienen aún la organización fundacional y las
casas de adobe que la configuran son Ovalle y Vicuña.
Ilustración n° 39. Destrucción de fachadas
históricas en el centro de Illapel, luego
del terremoto de septiembre de 2015, por
ampliación de vanos para local comercial.
Octure 2015.
39
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
4.
El caso de Combarbalá
Se ha tomado el caso de Combarbalá, por representar la persistencia constructiva, a diferencia de sus comunas vecinas de Punitaqui, Canela, Monte Patria e
Illapel, pudiendo realizar un trabajo en terreno, además de un estudio histórico.
Historia
Antes de existir el pueblo de Combarbalá, hay antecedentes que indican que
estaría poblado por diferentes grupos indígenas, quienes habrían sufrido diferentes procesos de mestizaje y migraciones forzadas. Particular expresión de
esto el caso de los chiles o promaucaes del valle de Chile, Aconcagua, quienes
habrían sido traídos al valle del Cogotí durante el poderío inca (Contreras y
González 2014). Ejemplo de esto es lo expuesto en testimonio judiciales de 1633
recopilado por la historiadora Marisol Palma
[...]Los representantes de los chiles presentaron una carta
en la cual señalaron la situación concreta de tierras en la
que se hallaron. En ese momento habitaban en el pueblo
de indios de Sotaquí, sin embargo, sus tierras para ganado y siembra se hallaban en los valles de Cogotí y Combarbalá. Dichas tierras las tenían usurpadas y suplicaban a
la Real Audiencia los amparase en los legítimos derechos
«para que cesasen los agrabios y molestias y les fuesen
restituídos sus hijos y tierras» [...] En la visita de reconocimiento, el cacique Juan Guentemanque junto a Miguel
Llaullan, indio, indicaron las tierras que les pertenecían
por antiguos derechos. Las tierras recorridas desde el
valle de Cogotí pasando por el de Combarbalá y hasta el
de Pama, pertenecían a sus pueblos antiguos. El cacique
pidió en aquella ocasión la restitución de parte de sus tierras [...] Sentado en su taburete, el escribano tomó nota
de las palabras de Diego Cortés Monroy, quien tradujo
el relato pausado del viejo cacique Juan Guentemanque:
«Habrá cien años antes más o menos que mi abuelo vino
Ilustración n° 40. Fachadas continunas en calle
Comercio en centro histórico de Combarbalá.
Enero 2018.
Ilustración n° 41. Fotografía de Aliro Flores
de fachada continua en el centro histórico de
Combarbalá.
41
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Ilustración n° 42. Plano del territorio del “Norte
Chico” (desde la cuenca del río Copiapó al
Aconcagua) con las fechas de fundación de las
principales ciudades.
de Santiago y se pobló aquí con veinte indios y otros caciques llamado Quepuemenguelen que aún no eran cristianos cuando vinieron los españoles y dieron la paz y con
otros veinte el cual mi abuelo se pobló en tierras del valle
del río de Cogotí que es donde nació mi padre». Tras la
muerte de algunos indios, parece que permanecieron juntos los de Cogotí y Combarbalá. Cogotí fue el nombre que
le dieron sus antepasados al pueblo fundado a orillas del
río de «agua solobre». Aquel fue el lugar que vio nacer
a su padre. A estas alturas, toda la concurrencia estaba
muy agitada. Los testigos indios fueron los más viejos de
las comunidades, recordaban a los hijos de los fundadores
de los pueblos antiguos. El cacique Agustín del pueblo de
Guana y Miguel Llau Llau, «indios viejos y antiguos que
lo saben todo lo susodicho por ser tan antiguos» (40v),
confirmaron el relato del cacique Juan. Afirmaron haber
conocido al padre de Juan, que se llamaba Domingo y al
padre de Quepuemehuelen, Francisco Choino. La comitiva se dirigió luego al valle de Combarbalá. El protector
Fernando Severinos presentó por testigos al cacique Salvador del pueblo de Guana y a Juan Matado, pastor. Este
último necesitó intérprete. El cacique había oído decir de
su padre, muchas veces, que el abuelo del cacique Juan
Guentemanque había venido desde Santiago a poblar el
valle del Cogotí, en el lugar en que al presente estaba el
ganado de Laurencia Manzano de Castilla. También dijo
que desde hacía treinta años había visto pastar los ganados de los indios chiles en el paraje de Combarbalá. El
más viejo de todos los testigos fue el cacique Pedro Care
Care. Su rostro, surcado por hondas marcas, impresionó
a los visitadores del pueblo de Guana aquel invierno de
1642. El cacique tenía a la razón cien años. Pedro Care
Care con lentitud acomodó su cuerpo cansado y tras una
pausa habló en su lengua materna lo que sabía del padre
y abuelo de Juan Guentemanque. Recordaba al padre de
Juan, llamado Domingo. Este último le había contado,
cómo junto a su gente había poblado el valle de Cogotí,
«... y ahí estuvieron muchos años hasta que por la justicia
española que vinieron a esta tierra lo redujeron al valle de
Sotaquí para que tuviesen doctrina y se les administraran
los santos sacramentos». Y agregó algo que no dejase lugar a dudas: «... esto es público y notorio, pública voz y
fama y que no sabe cosa en contrario» [...] el protector les
otorgó la posesión para ganado en el Valle de Combarbalá
y Pama. En Cogotí pidieron la restitución de tierras para
sembrar y hacer pueblo. (Palma 1997)
El principal camino que se realizara para recorrer desde La Serena a Santiago, sería el conocido como “Camino Real” que transitaba desde la Serena por
Andacollo, por el actual Ovalle (antiguo Tuquí), Punitaqui y luego a través de
Combarbalá seguiría su ruta al sur. Este camino lo tomaría en 1789 Ambrosio
Higgins y posteriormente Claudio Gay.
También a través de Combarbalá correría la línea férrea que unía la ciudad de
la Serena con Santiago desde principios del siglo XX. Esta conexión se viera
mermada con la creación de la actual principal vía de comunicación nacional,
la carretera panamericana (ruta 5) de los años 70 que evitara su paso por la
comuna cordillerana de Combarbalá.
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MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
En el territorio donde se emplaza hoy Combarbalá han habitado diferentes cultura ligadas a la tierra, desde su hábitat hasta su alfarería, donde culturas como
la Molle y la Diaguita la habitaron desde hace más de 2.000 años (Villagrán
2015).
El actual asentimiento de Combarbalá (31°10’S; 71°00’O) data de la segunda
mitad del siglo XVIII, siendo la fundación de la primera parroquia en 1757 lo
que impulsó la población urbana colonizadora en la zona. La principal actividad económica desde su fundación la extracción de mineral, actividad económica que hasta hoy en día se mantiene. Sin embargo, se conocen documentos
de la colonia que hablan del tránsito que habría en esa zona desde el siglo XVI,
cuando en 1536 pasara Diego de Almagro (Pinto 1983). No fue hasta en 1790
que se le instruyera a Don Juan Ignacio Flores la planificación de la Villa de San
Francisco de Borja de Combarbalá, en honor a la imagen de la iglesia que se
mantiene hasta nuestros días. A través del plano que mandatara la conformación del pueblo que se estableciera su ordenamiento urbano actual, incluyendo
éste la ubicación de la iglesia y donde debía estar ubicada. Sería, entonces, el
templo el primer elemento que daría carácter de villa al asentamiento. Según el
Ilustración n° 43. Plano delineado de cuadras
de la Nueva Villa de San Francisco de Borja
de Combarbalá (1790), que coincide con la
disposición y cantidad de manzanas del centro
histórico actual. Fuente: Villagrán 2015.
43
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
registro de propiedad del inmueble, la iglesia estaría ubicada donde se habría
establecido según Amborsio Higgins desde la primera mitad del siglo XIX, según se constata el dominio con fecha de 13 de marzo de 1919 del conservador de
bienes raíces de Combarbalá:
(…) Sutario Forteza, cura y vicario de ésta Parroquia a
usted espongo: Que la Parroquia de Combarbalá, posee
quiera, pacíficamente y sin intermitencia ni clandestinidad, desde hace más de setenta años, un sitio ubicado en
la Plaza de Armas de ésta ciudad en que ha edificado una
Iglesia y una Casa Parroquial y sus dependencias cuyo
sitio, emprendiendo los edificios d Iglesia y casas, mide
treintatinueve metros de frente por cuarenta y cinco de
fondo y deslinda: por el norte con la calle Maipú; por el
sur con sitio y casa que actualmente pertenece a don Ramón Donoso; por el Poniente, con la calle Unión y por el
Oriente con la Plaza de Armas.
Ilustración n° 44. Collage de fachadas contiunas
en el centro histórico de Combaralá. Enero 2018
Según se registra en los censos, en 1813 en el curato debían vivir unas 3.000
personas, y ya en 1835 tenía 8.500 habitantes, de los cuales unos mil quinientos
vivían en la villa (Pinto 1983).
Combarbalá posee así una zona urbana consolidada de envergadura media, con
una arquitectura predominantemente patrimonial de adobe con una antigüedad entre 100 a 150 años en la zona de cuatro cuadras a la redonda de la plaza principal, donde se encuentra el templo católico principal, la parroquia San
Francisco de Borja. Hacia las zonas rurales de la comuna se encuentra un amplio repertorio de construcciones de antigua data, principalmente representada
por las haciendas y otras construcciones ligadas a la agricultura, las que podrían
ser aún más antiguas que la Iglesia. En las zonas urbanas que rodean el casco
fundacional es posible encontrar ejemplares de construcciones de adobe, construida principalmente durante los años 80, representando éstas, los ejemplares
más recientes de la continuidad de la cultura del adobe combarbalino.
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MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
Cumparpayay: El paisaje de la combarbalita
Jerónimo de Bibar sería el primer cronista en mencionar el valle de Combarbalá o Cocambala, cuando junto con Pedro de Valdivia transitaran esta zona
del camino del Inca en 1541. Uno de las hipótesis sobre el origen del nombre
Combarbalá, sería el derivado del quechua cumparpaypay, que significaría hacer partir con un martillo, demostrando la cultura local presente vinculada a la
roca, actualmente conocida como combarbalita.
Con lo que está “debajo de nuestros pies”
Diversos estudios se han enfocado en comprender la composición de los cerros
de este territorio, principalmente en búsqueda de minerales para su extracción,
distinguiéndose el oro, la plata y el cobre. En el caso de Combarbalá, se ha estudiado específicamente la composición de su particular piedra, compuesta de
alteraciones avanzadas de arcillas y otros compuestos, con un bajo contenido
de cuarzo, lo que caracteriza a la piedra combarbalita con su manejabilidad sin
herramientas de diamante y exposición de diversas texturas, razón del éxito de
la fabricación de objetos ornamentales con ella desde hace varias décadas. Se
han establecido que las vetas que proveerían de este material están compuestas
por colinita, alunita y cuarzo, con colores rojizos y morados, principalmente
por los óxidos de hierro como los encontrados en la Quebrada Colorada (Kelm,
y otros 2001).
Estos estudios también confirman la alta cantidad de piedra en la zona donde se
yergue la ciudad actualmente, siendo esta una característica importante para la
durabilidad de las viviendas según expertos y habitantes. Como relata el señor
nacido en Combarbalá, Alberto Pallero de 92 años, que vive en el centro histórico, en la casa que fuera la escuela primaria donde el mismo estudió.
Ilustración n° 45. Cerro en las cercanías de
Combarbalá, donde se evidencia la diversidad
cromática de la materia prima.
Ilustración n° 46. Muestras de tierras extraídas
de las cercanías de Combarbalá, y sus
diferencias cromáticas.
Y la otra es que el terreno acá en Combarbalá es muy
duro, porque es pura roca casi, porque cuando llegamos
aquí nosotros, fuimos haciendo una excavación para poner una cañería de agua y me toco pura roca que no pude
hacer nada pu. Entonces todo, casi la mayoría de la ciudad de Combarbalá es roca el piso, por eso que hace muy
poco daños los temblores, los terremotos.
Nadie sabe quien construyó estas casas porque son casas
muy antiguas
Porque son bien construidas, pues, el adobe bien hechos,
bien construidos, y el como le digo yo, que el terreno para
los terremotos es muy duro, es roca, no es tierra como en
otras partes, es roca no más.
Esta piedra combarbalita, es, además de una importante materia prima para
elementos ornamentales, literalmente la base de sus construcciones, las que
han sido erguidas sobre un terreno altamente pedregoso y con importantes bases de esta piedra, las que luego levantaron sus muros con adobes colorados
como la conocida piedra.
Ilustración n° 47. Vivienda en el centro de
Combarbalá, donde se han desprendido los
revestimientos de cemento y se evidencian
los adobe de color rojizo como el paisaje del
territorio.
Se puede observar a simple vista, la relación cromática de los cerros, con estas
piedras y luego sus adobes. Transformándose este color en el distintivo de la
ciudad, y traspasando característica del paisaje natural al paisaje construido del
45
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Ilustración n° 48. Fachadas continuas de casas
de adobe en el centro de Combarbalá
46
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
pueblo. Por otra parte, una de las principales materias primas que se utilizaron
para la construcción de las casas, en la techumbre fue la fibra. Fibra de totora
principalmente con las que se techaban las casas que todo este territorio, según
se constata en diversas fuentes históricos, y así como relata el combarbalino
Raúl Tapia en su libro Ocho Décadas
(…) Después de algunos días de duro trabajo cortando la
totora en el agua, sacándolo y tendiéndola para que secara lo más rápido posible, había que hacer los atados a
lo que daba la mano para en seguida hacer los hachones
con una cantidad determinada de atados, para que todos
quedaran iguales. Han pasado algunos días, la totora y el
rome están en condiciones de atar y formar los hachones
(Tapia 2018)
La utilización de esta fibra ha sido constatada en diversos ejemplares de construcciones vernáculas del Norte Chico, y particularmente, debido a la intervención que sufrieran viviendas tradicionales del centro histórico con ocasión del
terremoto de 2015 se pudo verificar en terreno. Al ser desnudadas las casas,
de las intervenciones realizadas luego de los años 50, se pudieron ver las casas
centenarias, la estructura de gruesos muros de adobes sentado sobre piedras
coloradas y antiguamente techados con paja.
La totora, las piedras y la tierra, materias primas del paisaje, que muchas veces
pisamos, que son tan comunes y por lo mismo muchas veces son materiales
también pisoteados sin asignarles valor.
Confirmado está que los óxidos de fierro que han teñido las arcillas de los cerros
combarbalinos, le han aportado identidad, por lo menos a través de la artesanía. Identidad traspasable por su cualidad estética a la arquitectura.
Al arribar al valle del Cogotí, se puede distinguir la diferencia cromática con sus
cerros vecinos, color que se confirma con imágenes aéreas y que se puede constatar en la tierra que se encuentre dentro de la ciudad, en sus piedras y muros
desnudos. Los adobes de sus primeras construcciones son morados.
Como relata don Roberto Alfaro, se trabajaba con la tierra que se tenía a disposición, con la tierra de los cerros morados.
Y el barro no, la tierra, era buscar donde hacerla, uno no
compraba la tierra para hacer los adobes, sino que tener
la paja, y buscar donde contarlos no más. Aquí haba un
caballero que cortaba adobes, vendía adobes. Él hacia
sus 100, 80 adobes en el día, los vendía y toda la gente le
compraba adobes, si era muy buena la venta que había de
adobe, yo a veces también le iba a ayudar.
Ilustraciones n° 49-51. Edificación histórica de
fachada continua en el centro de Combarbalá
con revestimientos deteriorados y faltantes
que evidencian el sistema constructivo de
albañilería simple de adobe y los colores, tanto
de los bloques como de las diferentes capas de
revestimiento de tierra rojiza. Enero 2019
47
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
¿Qué es la modernidad?
La construcción en adobe, muchas veces símbolo de un tiempo anterior. Un
tiempo anterior que en lugares lejanos puede interpretarse con un estigma negativo del que se quisiera despojar. Reemplazar por planchas prefabricadas sin
grietas o azulejos brillantes que se puedan limpiar. Una remembranza de un
tiempo de pobreza, donde solo se construyó con tierra por no tener otro recurso
y, por lo tanto, un tiempo que se quisiera olvidar.
Ilustración n° 52. Raúl Tapia Argandoña,
propietario y constructor de vivienda
de adobe en el centro de Combarbalá
Relata Roberto Alfaro, quien comenzó a construir en adobe con su propia casa,
por no tener más posibilidad, pero que esto luego generó que continuara con el
oficio, levantando más de 10 casas en la ciudad, y otras fuera de ella
Yo la hice de adobe porque no teníamos los recursos para
hacer una casa como es debido, hacerla de bloque, de ladrillo. En esos años no había las comodidades, éramos
muy de escasos recursos, a veces había trabajo a veces no
había, entonces por eso que se hacían la mayoría. Aquí en
Combarbalá la mayoría de las casas son de adobe. Porque
se hacen casas de adobe. Todas estas que están aquí, todo
esto al rededor, aquí hay una población de puras casas
de adobe casi todas, son muy pocas las casas que son de
bloque con fierro, puras casas de adobe, son contaditas
las casas que son de otro material que no sean adobe, aquí
en la población casi la mayoría de las casas son todas de
adobe, se construía por eso, porque la gente antes no tenía sus medios para hacer una casa más, con material más
bueno, entonces por eso.
Pero puede hablar también de un tiempo anterior, que solo viven en estos muros, que vale la pena rememorar. La belleza encontrada en lo simple, en lo que
nos hable de algo más que un muro mismo, sino de donde esta inserto, en relación a un contexto del tiempo y del lugar.
Se plantea esta visión también como una fricción, de encontrar la identidad en
lo que distingue al lugar, o buscar ser igual al resto para ser moderno como en
los tiempos actuales. Esta necesidad de “modernidad” se puede evidenciar en
términos constructivos en diferentes manifestaciones. En algunos casos tienen
relación eventos de la naturaleza, como los sismos, pero muchas veces tiene
relación con otras influencias, menos coyunturales y con mayor relación al ámbito de la transformación cultural y la arquitectura como una expresión más
de esto. La llegada de carreteras, la mayor conectividad, la baja de los precios
de los materiales industrializados, los incentivos fiscales. Una expresión muy
marcada, en términos de esta transformación cultural, es la expresadas en innumerables casas de adobe que asimilan otro material, más “firme” o más “moderno”. Es así como encontramos casas con dibujos de piedras en sus estucos
de cemento y las características casas de adobe estilo “vivienda de subsidio”
asimilando albañilería confinada. Don Roberto Alfaro nos relata porque su casa
tiene dibujos de ladrillo, que al transeúnte sin un ojo agudo perfectamente puede pensar que es de albañilería
Ilustraciones n° 53-55. Imagenes del proceso
constructivo de vivienda de adobe realizada por
Sr. Raúl Tapia (en la década de 1980), donde se
observa el vano de la ventana unido al vano de
la puerta, basado en la tipología de viviendas
subsidiadas por el estado en la época.
48
Este es imitación ladrillo, no tiene, parece que fuera de
ladrillo, al verla, todos dicen, la casita bonita de ladrillo,
es imitación ladrillo. Aquí somos las vigas de la casa, estas
son las resistencias que tiene la casa, ¿ve?, estas son la resistencia que tiene la casa, entonces estas chavetas, una va
por fuera y otra va por dentro, bien apegado a la muralla
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
para que entonces no se abran las casas, esta es la firmeza
que tienen las casas de adobe, ¿ve? Esa es la resistencia
que tienen las vigas. Esta tiene 5 vigas y tiene 9 metros de
largo no más. Esa casa también la hice yo, que esta acá al
lado, esta casa, del vecino. También se la hice imitación
ladrillo, para que se vea simple a la vista, ve, también tiene vigas, tal cono deben de ser las casa con buenas vigas.
Los cimientos, estos no tienen cimiento de cemento, sino
que es de piedra y barro, y yo al verla, parecer que está
firme, porque yo en esos años que la hice no estaba muy
práctico todavía, después aprendí ya, cuando me fui a las
construcciones ahí, ahí aprendí más, de a poco me fui desarrollando.
Continuidad de la cultura constructiva
En la búsqueda de la razón de la mantención de las viviendas de adobe de Combarbalá, se ha podido constatar que muchos de sus habitantes, son quienes han
construido casas, no las de la zona histórica, pero casas de barrios cercanos,
principalmente construidas durante los años 80. Muchos de ellos, además de
manifestar sus conocimientos constructivos, manifiestan su confianza hacia el
material, como relata el vecino del centro histórico don Alberto Pallero.
Ilustración n° 56. Roberto Alfaro, constructor
de casas de adobe con dibujos de ladrillos
tipo albañilería reforzada en Combarbalá. A
la derecha se observa su casa de adobe con
fundaciones de piedra, ejecutada en los años
1980.
Nadie sabe quien construyó estas casas porque son casas
muy antiguas
(…)
Yo trabajaba con mi padrino, yo, trabajaba haciendo casas, cortando adobes en aquellos años (…) el adobe era
un trabajo que se hacía de puro barro y paja, se cortaba
en terreno así espacio que se secara y después lo acarreábamos a la propiedad donde iban a construir las casas o
las murallas que le llamábamos en aquellos años y ahí se
hacia esa cuestión de adobe.
(…)
Los adobes hay distintos adobes, que eran de 40 de largo
(…) y 30 de ancho, entonces esa muralla tiene 40 centímetros de ancho. Son firmes, gracia a dios. Y la otra es
49
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
que el terreno acá en Combarbalá es muy duro, porque
es pura roca casi, porque cuando llegamos aquí nosotros,
fuimos haciendo una excavación para poner una cañería
de agua y me toco pura roca que no pude hacer nada pu.
Entonces todo, casi la mayoría de la ciudad de Combarbalá es roca el piso, por eso que hace muy poco daños los
temblores, los terremotos.
(…)
Porque son bien construidas, pues, el adobe bien hechos,
bien construidos, y el como le digo yo, que el terreno para
los terremotos es muy duro, es roca, no es tierra como en
otras partes, es roca no más.
Ilustración n° 57. Foto familiar del proceso
constructivo de obra de Raúl Tapia.
Ilustración n° 58. Proceso constructivo de obra
de Roberto Alfaro en las afueras de Combarbalá.
50
Se observa así, una tradición aún viva, en algunos de los habitantes, que podría
ser la base de los reaprendizajes constructivos del pueblo. Partir de la base de
la confianza con el material, demostrada luego de numerosos terremotos, que
no han logrado derribar la identidad que general las construcciones de adobe
en el pueblo.
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Arquitectura combarbalina
Particularmente es el centro histórico de Combarbalá, que mantiene alrededor
del 80% de sus construcciones tradicionales, un exponente ejemplar sobre la
mantención de su cultura constructiva a través del habitar los recintos vernáculos.
La agrupación de las edificaciones construidas con este material, representa a la
vez, una estética que nos habla de la configuración urbana histórica de Combarbalá, que puede identificarse como parte de la tradición de la ciudad, y donde
la comunidad ha producido su propio hábitat siendo este patrimonio vernáculo
una expresión fundamental de la identidad de esta misma comunidad, de sus
relaciones con el territorio y al mismo tiempo, la expresión de la diversidad
cultural.
Habitar la tierra combarbalina hoy
Ilustración n° 59. Retiro de revestimienntos de
cemento en construcción histórica en el centro
de Combarbalá. 2017.
ELEVACIÓN DE ACCESO E_1:50
Para los habitantes de las mismas casas, como se vive dentro de ellas es lo primero, como señala el señor Raúl Tapia Argandoña, quien vive en una casa de
adobe del centro, que no es de la zona fundacional de Combarbalá, en la cual el
mismo se vio involucrado en su ejecución durante los años 80.
ELEVACIÓN DE ACCESO E_1:50
CASA DE MARTA
E: 1:50
Lo que sabía del adobe, es que, en verano, por ejemplo,
es fresquita la casa y en invierno es abrigada. Esta casa
es abrigadita en invierno, o sea, no paso frio. Porque el
adobe es lo que produce eso, yo pienso que eso es. Así es
que la quisimos hacer de adobe, pu. Y ha resistido estos
terremotos, que han venido tan fuertes, que otras casas se
han caído y la casa sigue en pie.
ELEVACIÓN DE ACCESO E_1:50
CASA DE FERNANDO UBILLO
E: 1:50
VIVIENDA COLINDANTE
VIVIENDA COLINDANTE
(…)
Yo pienso que la construcción de adobe es algo bien como
importante, y lo que yo sé decir es que, por ejemplo, en
inviernos las casas son abrigaditas con las construcciones
de adobe. Y en verano es fresquito, o sea, hace harto y la
casa es fresca, es fresquito. Es un cambio de temperatura,
no sé porque se produce, pero es algo que lo nota estando
viviendo ahí, las personas que vienen, a veces, yo me dado
cuenta, vienen amigos o personas que llegan a la casa y
dicen “tan abrigadita la casa”, porque aquí es frio el clima
en invierno, y en verano el calor es insoportable, es fuerte
también, entonces la casa es fresquita, se mantiene así,
que es muy bueno
CASA DE ERIKA MARIN
E: 1:50
ELEVACIÓN DE ACCESO E_1:50
VIVIENDA
COLINDANTE
Combarbalá, comuna cordillerana, tiene importantes oscilaciones terminas
anuales, llegando a caer nieve en temporadas de eventuales inviernos muy fríos,
y subiendo sobre los 35 grados todos los veranos. En este contexto el habitar en
construcciones que ayuden a estas oscilaciones terminar es de suma importancia, facilitando la tierra estas prestaciones.
CASA DE ZUNILDA
E: 1:50
Ilustraciones n° 60-63 Elevaciones de viviendas
históricas de fachada continua en el centro de
Combarbalá.
Se observa en el simple caminar de los combarbalinos en verano la búsqueda
de la sombra, las frescas sombras de las casas de adobe. Esta forma de habitar
el paisaje construido urbano, buscando los lugares de refugio del fuerte sol,
sentados en las entradas de las casas del lado de la sombra o bajo los frondoso
arboles de la plaza.
51
COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Esta frescura es apreciada también en el interior de las viviendas, donde parte
importante de la vida doméstica sucede estas búsquedas de penumbra, en recintos muy ventilados, con puertas y ventanas abiertas que aseguren el frescor.
Se habita en recintos de penumbra y en los patios posteriores, a la sombra de
los árboles.
Otro factor son las dimensiones de los recintos, los que, en proporción con los
espesores de los muros, genera formas de habitar muy distintas a las contemporáneas. El señor Fernando Ubillo nos cuenta sobre su casa en contraste con
las viviendas de subsidio que abundan en las nuevas poblaciones aledañas al
pueblo y en relación a departamentos urbanos de otras ciudades.
Ilustración n° 64. Vista aérea de la ciudad de
Combarbalá, donde se distingue la zona urbana
en relación a su contexto de tierras rojizas.
La parte más antigua es el más importante, donde dormimos nosotros. Está el
living, está el corredor y dos dormitorios. Pero dormitorios amplios, porque nosotros estuvimos viviendo dos años cuando nos pasaron esas casas de emergencia, que es más o menos del mismo porte del dormitorio nuestros, solamente la
casa. Eso es lo que a ti te apasiona más o te gusta más, la amplitud pu. Cuando
vienen los nietos juegan ahí en las piezas, cosa que no hacen en su casa porque
son piezas chiquitas.
Modernidad, tierra y futuro
Luego de varias conversaciones, con habitantes de casas históricas de adobe,
vecinos de la comuna y autoridades, existe un consenso en plantear la particularidad de la persistencia de las casas de adobe en Combarbalá. A pesar de existir
voces discordantes con la seguridad e incluso la continuidad de estas construcciones, quienes las defienden coinciden en la necesidad de la modernización.
La modernización junto con la tradición. Cómo a través de diferentes metodologías constructivas, principalmente de reforzamiento estructural, se puede asegurar la estabilidad del habitar combarbalino. Dándole un valor a los recintos,
a las sombras, a la penumbra, a los “abrigado” de las construcciones. Reconociendo la relación con su entorno y valorando este dialogo.
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MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
El vecino Raúl Tapia Argandoña, que vive en una casa de adobe sin refuerzos
contemporáneos, nos comenta su percepción de las casas de adobe hacia el futuro.
Ojalá se siga construyendo a futuro casas de adobe, modificando, con mallas acma, con lo otro, para protegerlas
más de las grietas y todo eso. Que se pueda seguir construyendo. Ojalá eso suceda de nuevo. Buen aquí y en todas
partes, los terremotos siempre van a dañarlas, eso es una
cosa que, alomejor con la tecnología hoy en día se podría
evitar y hacer un sistema que las proteja un poco más.
Por otra parte, el señor Fernando Ubillo, luego de haber sido beneficiado con la
reparación de su vivienda histórica, la que ha sido reforzada con mallas electro
soldadas para mejorar su comportamiento sísmico nos plantea:
El hecho de conservar las casas es un buen augurio, por lo
menos ya va a quedar eso, no lo van a sacar, porque por
lo que vi yo, los trabajos, están en las casas enmalladas
completas, por lo menos lo de nosotros, se va a mover,
pero no se van a caer, entonces, eso es importante porque
no te van a transformar la ciudad. Yo lo veo así, fíjate, que
se va a extender hacia fuera por las poblaciones, pero el
casco va a quedar, y eso te da la identidad de Combarbalá.
Ilustración n° 65. Plano delineado de cuadras
de la Nueva Villa de San Francisco de Borja de
Combarbalá (1790).
(…)
Combarbalá está como refloreciendo, está llegando gente nueva, está llegando gente antigua que vivió acá está
retomando sus casas, que muchas se las arreglaron justamente por el terremoto, y eso es bueno, es bueno para
Combarbalá
Ilustración n° 66. En gris las cuadras
originalmente planificadas y en negro las
construcciones históricas hasta 2019.
Ilustración n° 67. Contorno gris de delimitación
de zona urbana actual de Combarbalá. En gris
las mannzanadas del trazado fundacional. En
negro las construcciones históricas hasta 2019.
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Capítulo 3: Proyecto documentar el habitar
MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
El presente trabajo trata el tema de la cultura constructiva vernácula, siendo
ésta última la materialización de un conocimiento producido en el pasado y
cuya eficacia ha sido probada después de milenios, bajo el sistema de prueba y
error (Guerrero y Vargas 2015). Cada cultura constructiva es portadora de sus
propias peculiaridades, historias y orígenes, que generan saberes específicos y,
al mismo tiempo, particulares.
El objeto a estudiar en este trabajo, es el habitar patrimonio construido en adobe en el centro histórico de Combarbalá, en la provincia del Limarí, Región
de Coquimbo. Que representa un ejemplo de sobrevivencia, tanto a la virtual
modernidad en las construcciones como a la introducción de materiales industrializados. El centro de Combarbalá tiene valores históricos, de antigüedad, de
autenticidad, que por otro lado siguen en uso.
Ilustración n° 68. Fotografía de Aliro Flores en
el centro histórico de Combarbalá, niños rumbo
a la iglesia (se observa torre del templo a la
izquierda)
Las construcciones de adobe en Combarbalá son la representación de un momento anterior de plena conexión con su entorno, donde la misma tierra morada de sus cerros se transforma en los adobes de sus casas. Son estas viviendas
las que al agruparse en el centro histórico comienzan a constituir un paisaje
propio, un paisaje del adobe.
Este paisaje de adobe se constituye de las construcciones, como una forma de
ver la relación con el contexto natural y responder a él de forma coherente,
donde sus habitantes son fundamentales, ya que además de haber sido quienes
han elevado la tierra en gruesos muros resistentes, han permanecido utilizándolas y cuidándolas. Este trabajo pretende centrarse en las formas de habitar el
patrimonio vernáculo construido en tierra del centro histórico de Combarbalá
y la relación de sus habitantes con el ambiente construido.
Ilustración n° 69. Acuarela de Alix Steinmetz de
la casa de Fernando Ubillo en el centro histórico
de Combarbalá durante su reparación.
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COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
Documental del habitar
Ilustración n° 70. Habitar el paisaje del adobe:
sombra , circulación y descanso.
Ilustración n° 71. La fachada continua de casas
de adobe como paisaje en el centro histórico de
Combarbalá.
Ilustración n° 72. Relación del paisaje
connstruido con el paisaje nataural. Tierra de
los cerros a los muros.
Este trabajo se propone poner en valor la cultura constructiva vernácula que da
cuerpo al Centro Histórico de adobe de Combarbalá, a través de un video documental que sea a la vez una metodología para comprender las formas de habitar
este patrimonio particular, que le han permitido sobre vivir a la modernidad, y
que sea a la vez un resultado en sí mismo.
Se buscará retratar la imagen de las construcciones de adobe en la ciudad, así
como su imagen e identidad. Se registrará la percepción desde los habitantes
hacia la calidad de los ambientes construidos en adobe, su pertinencia geográfica y técnicas. La percepción desde las autoridades y organizaciones locales
hacia el patrimonio construido en adobe y su relación con el paisaje.
La metodología de registro será a través de la observación pasiva y participante
de la investigadora y la cámara, así como de entrevistas semiestructuradas que
nos guíen hacia respuesta de las percepciones enunciadas anteriormente.
Se busca que a través de este documento visual como resultado sea testimonio
de un ejemplo de persistencia del habitar vernáculo y con ello irradiar a otros
territorios el ejemplo de la preservación de la identidad de Combarbalá a través
de sus construcciones habitadas.
Se realizará un plan de difusión del resultado del trabajo, donde el principal
público objetivo son los habitantes de comunas vecinas, con un patrimonio deteriorado y al borde de su desaparición: Monte Patria, Illapel, Canela y Punitaqui. Para luego exponerlo en diferentes comunidades de la misma Provincia
del Limarí con una presentación de gran importancia en la capital provincial
de Ovalle que cuenta con una importante presencia de patrimonio vernáculo
construido en adobe, permanentemente amenazado. Y posteriormente ser exhibido en diferentes comunas de la región y del país, donde la mantención del
patrimonio construido sea un tema a relevar.
Si bien la investigación de las personas es probablemente uno de los principales
métodos en los estudios del patrimonio (Stig Sørensen y Carman 2009), no es
el primero al hablar de patrimonio material, donde hay un gran enfoque en el
estudio en sí mismo de las construcciones históricas. La observación participativa y la entrevista serán las principales metodologías para la indagación sobre
cómo se les otorga valor a ciertas cosas y como ese valor podrá ser analizado.
Para analizar y definir el concepto de patrimonio en el caso de Combarbalá se
pretende indagar cómo y cuándo los diversos actores involucrados construyen
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MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
su propia noción de patrimonio y las formas de comprometerse de éstos con
esta causa (Andrews 2009).
En el presente existe una oportunidad de reunión, discusión y opinión de diversos actores para con el patrimonio construido en adobe, y el reconocimiento de
su valor. Luego del terremoto y hasta la actualidad se ha desarrollado de forma
general en la región, y por lo tanto también en la comuna el Plan de “Reconstrucción Patrimonial” impulsado y financiado por el SERVIU, a través del cual
se desarrollan intervenciones en viviendas valoradas por ese organismo del estado con un valor patrimonial; proceso en el que la autora del presente trabajo
ha tenido la posibilidad de involucrarse. Existe la posibilidad de dar continuidad a la reparación de viviendas patrimoniales o antiguas con financiamiento
del Estado. Esta oportunidad no debe entenderse tan solo para recuperar las
construcciones, sino que también para reforzar la identidad local a través de
ellas.
Este trabajo se desarrollará aprovechando los trabajos previos realizado con la
autora al territorio, luego de un trabajo recientemente terminado de reparación
de viviendas en el centro histórico, por lo que se cuenta con contactos, tanto en
instituciones y organizaciones locales, como con vecinos de la comuna. Trabajos de registro audiovisual y de levantamiento de in formación que se encuentra
en desarrollo, por lo que se puede plantear que el trabajo de este proyecto ya
ha comenzado.
Ilustración n° 73. Circulación por la sombra en
el paisaje del adobe.
Ilustración n° 74. Habitar la sombra en el
paisaje del adobe.
Por otra parte, la autora cuenta con experiencia en realización de tres piezas
audiovisuales junto al realizador Cristian Muñoz, con quien ha realizado un
análisis de la arquitectura vernácula (“Ancestral sustainability”2), un video educativo (“El Adobe”3), un Nanometraje patrimonial (“¿lo sabia?”4)
A través de la metodología de la etnografía del patrimonio, consistente observar
la práctica cultural de los actores involucrados y relacionando la practica cultural general y su relación con la memoria y la historia, se pretende trabajar con
los actores principales, los habitantes de las construcciones históricas. En este
contexto se pueden observar diversos actores con los cuales interactuar para lograr llegar a sus definiciones de valor patrimonial, comenzando con los mismos
2
Resultado de la investigación “Ancestral cities, ancestral sustainability” 2009 RIBA Norman Foster Travelling Schollarship
3
Realización financiada por el Fondart 2011
4
Video ganador del primer lugar del concurso de Nanometrajes Patrimoniales, Concurso
de la Comisión de Patrimonio del Colegio de Arquitectos de Chile XVIII Bienal de Arquitectura y Territorio “Ciudades para ciudadanos”
Ilustración n° 75. Código QR para acceder al
video documental “Comarbalá el paisaje del
adobe” en Youtube
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COMBARLÁ: EL PAISAJE DEL ADOBE
habitantes, que son quienes usan estos dispositivos del pasado en el presente,
luego con las instituciones, autoridades y organizaciones locales.
El principal público con el que se quiere trabajar en el proyecto está constituido
por los habitantes del centro histórico de Combarbalá en la Región de Coquimbo.
Ilustración n° 76. Dormitorio en vivienda de
adobe: viento, sombra.
Ilustración n° 77. Espacios interiores de
vivienda de adobe.
Por otro lado, incorporarán diversos actores, ya sean sociales, públicos y políticos, con quienes ya ha habido acercamientos.
Entre las instituciones que apoyaran este proyecto las principales son la Ilustre
Municipalidad de Combarbalá, a través del departamento de Turismo y Cultura. Por otro lado se contará con otras oficinas municipales como colaboradores,
así como el mismo SERVIU de la región de Coquimbo a través de su delegación
Provincial del Limarí.
Por lo demás existen una serie de organizaciones comunitarias locales relevantes que deben actuar en este proyecto, como son las juntas de vecinos, organizaciones de adulto mayor y asociación de minusválido, muchas de las cuales
cuentan con infraestructura de adobe ubicada en el centro histórico de Combarbalá.
Se deberá trabajar con actores políticos de relevancia, como el alcalde, concejales y diputados locales, algunos de los cuales han manifestado su voluntad e
interés por el patrimonio.
El proyecto será auto gestionado en su primera etapa de realización de tráiler,
insumo que servirá para conseguir finamiento de entidades regionales (FNDR),
nacional (FONDART) e internaciones (IDFA Bertha Fund), entre otros.
Ilustración n° 78. Corredor de vivienda de adobe
hacia patio interior.
Ilustración n° 79. Espacios interiores en
vivienda de adobe.
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MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
Ilustración n° 80. Lugares de encuentro con el
adobe como paisaje.
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Conclusiones
La persistencia de los hábitats vernáculos, dependen de múltiples factores, muchas veces algunos de ellos pueden ser factores a priori determinaros desde
ámbitos negativos, por representar el olvido de un territorio por las autoridades políticas competentes. Esa misma “negligencia”, puede ser a la vez el factor
que determine la permanencia de estos hábitats. En el caso de Combarbalá,
se ha podido observar una persistencia por parte de los habitantes de usar las
construcciones tradicionales, muchas veces adaptándolas a usos modernos. En
notable la adhesión de nuevos recintos para pernoctar, generalmente en materiales livianos que no representa una calidad de hábitat en términos de confort
térmico, por lo que son usados solo en algunos momentos, permaneciendo el
resto del tiempo en las zonas determinadas por gruesos muros de adobe.
Por otra parte, la persistencia en la utilización del material disponible transformándolo en el elemento constructivo primogénito: el adobe. Esto también por
posibles razones de carácter negativas, como la falta de recursos económicos
que posibilitaran el arribo de materiales considerados “modernos” ha generado
el traspaso de información entre artesanos para el trabajo constructivo.
Ilustración n° 81. Vivienda de adobe habitada,
como vivier en el paisaje del adobe.
Otro factor que podría verse como un elemento negativo, es la ocurrencia de
eventos naturales como los terremotos, que el caso del ocurrido en septiembre
de 2015, ha representado más bien una posibilidad de volver a mirar el territorio, volver a pensar en el valor el patrimonio familiar, comunal y del paisaje.
Es así, como diferentes expresiones de la fricción de la modernidad y el patrimonio, pueden determinar el camino que los lugares recorran. Transitar con el
pasado hacia el futuro, utilizando el presente expresado en la modernidad en
sus tecnologías y la tradición en el habitar, podría ser la forma en que el poblado
de Combarbalá, sus habitantes y sus autoridades decidan recorrerlo.
Ilustración n° 82. Centro histórico de
Combarbalá y la forma de habitar la ciuda, la
calle, la sombra, con el adobe como contexto,
como paisaje.
Ilustración n° 83. Vivienda reparada con
terminaciones de tierra de Combarbalá en
centro histórico.
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MAGISTER EN PATRIMONIO CULTURAL | A. RIVERA VIDAL
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