Subido por Jhonatan López Pérez

Estándares Bloque 8

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Bloque 8.- Pervivencias y transformaciones económicas en el siglo XIX: un desarrollo insuficiente.
1.- Identifica los factores del lento crecimiento demográfico español en el siglo XIX.
La población española pasó de tener 10,5 millones de habitantes en 1797 a 18,5 en 1900; es decir en un siglo creció
un 80%. El ritmo fue lento hasta 1820, se aceleró a partir de esa década hasta 1860 y se frenó desde entonces. En
comparación con otros países de nuestro entorno, fue un crecimiento moderado, debido sobre todo a la mayor
mortalidad y al retraso en la modernización económica.
Esa elevada mortalidad se explica por el atraso económico y social: pésimas condiciones sanitarias, crisis
alimentarias o "hambrunas" (una docena durante todo el siglo) y la elevada mortalidadt infantil. Por su parte la
natalidad también se mantuvo alta durante todo el siglo y aún en 1900 alcanzaba el 35%o, muy por encima de las
tasas de los países de Europa Occidental.
Todo ello definía un modelo demográfico típico del Antiguo Régimen que solo empezó a cambiar en el último tercio
del siglo, especialmente tras la epidemia de cólera de 1885. Las tasas de natalidad y mortalidad, desde entonces,
empezaron a reducirse pero no de modo uniforme.
Completar con las páginas 194, 195 del libro o también se puede añadir lo siguiente:
La evolución demográfica: A lo largo del siglo XIX la población española experimenta un
crecimiento constante (de 11 millones a 18,6 millones), más lento que los países de su
entorno. Esta lentitud obedece a la pervivencia del MODELO DEMOGRÁFICO ANTIGUO,
caracterizado por unas altas tasas de natalidad y de mortalidad, sobre todo infantil y una
baja esperanza de vida. La población española, mayoritariamente rural, emigra a lo largo de
todo el siglo, desde el campo hacia las ciudades o hacia América. Cientos de miles de
personas marchan a finales de siglo hacia Cuba, Argentina, para muchos es un viaje sin
retorno. Las ciudades experimentan un crecimiento que se traduce en la ampliación del casco
urbano, los ensanches.
1.1. SIGLO XIX
● El crecimiento de la población
A lo largo del siglo XIX, la población española pasó de 10,5 millones en 1797 a casi 19
millones de habitantes en 1900. Las causas más importantes de este crecimiento fueron:
-La desaparición de determinadas epidemias.
-La mejora de la dieta.
-La expansión de algunos cultivos como el maíz y la patata.
Sin embargo, el crecimiento demográfico español fue uno de los más bajos del
continente como resultado del mantenimiento, durante la mayor parte del siglo XIX, de los
rasgos típicos del régimen demográfico antiguo: alta mortalidad y elevada natalidad. A partir
de 1870 el comportamiento demográfico inició su transformación (TRANSICIÓN
DEMOGRÁFICA), que se prolongó durante buena parte del siglo XX: disminución de la
mortalidad, especialmente la catastrófica. La última epidemia de cólera se registró en 1885.
El crecimiento de la población se produjo pese a la elevada emigración exterior que
conoció un fuerte impulso a partir de 1880, cuando la mejora de los transportes navales
facilitó el traslado de personas a otros continentes. Las regiones más afectadas fueron
Galicia, Asturias, Canarias, Almería y Murcia, y los destinos mayoritarios resultaron ser los
países hispanoamericanos (Argentina, México, Cuba, Brasil) y el Norte de África. Durante
este siglo, siguiendo la tendencia iniciada el siglo anterior, continuó aumentando el peso
demográfico de la periferia en detrimento de la España interior, que tuvo un aumento
bastante limitado, excepto Madrid.
● ÉXODO RURAL Y CRECIMIENTO URBANO
A lo largo del siglo XIX, el proceso de urbanización español fue limitado, a consecuencia de la
modesta transformación industrial y del atraso agrario, que obligaba a la mayor parte de la
población a producir alimentos y a quedarse en el campo. Pero, a pesar de este predominio
del mundo rural, el crecimiento de las ciudades fue constante, aunque lento, pues hubo un
importante desplazamiento de población de las zonas rurales a las grandes ciudades.
Madrid creció considerablemente como consecuencia de sus funciones políticas,
administrativas y financieras. Barcelona creció también de forma destacada debido a la
atracción que ejercía su industrialización.
Las ciudades vivieron enormes cambios tecnológicos y sociales: iluminación de calles con
farolas de gas, estaciones de ferrocarril, construcción de redes de alcantarillado. Pero la
transformación de mayor alcance fue, primero, el derribo de las antiguas murallas, que impedían
su crecimiento, y luego, la construcción de ensanches o barrios de nueva planta, planificada
según los criterios del nuevo urbanismo de la época.
2.- Describe la evolución de la industria textil catalana, la siderurgia y la minería a lo largo del siglo XIX.
Textil catalana: Se inició con el tejido de algodón, el cual fue creciendo gracias a la introducción a principios del
siglo XIX, de máquinas movidas por ruedas hidráulicas o máquinas de vapor. La evolución de esta industria estuvo
marcada por el contexto histórico. Tras la parálisis producida por la guerra de la independencia y la pérdida de las
colonias americanas, se recuperó y se expandió la fabricación de hilados entre 1830 y 1855. Entre 1870 y 1898
vivirá otro periodo álgido debido al monopolio mercantil con Cuba y Puerto Rico.
Siderurgia: Estuvo muy supeditada a la explotación minera de sus materias primas: mineral de hierro y carbón.
Conoció una gran expansión a partir de 1871, con la creación de varias empresas en Vizcaya relacionadas con los
Altos Hornos. El atraso relativo de la siderurgia se explica por la libertad de importación que estableció la ley de
ferrocarriles de 1855, la reducida demanda interna, el atraso técnico, la escasez de carbón, que se importaba, ..
Minería: Estuvo estancada casi todo el siglo por la escasa demanda, el atraso económico, la falta de capitales y de
tecnología y la intervención del Estado, que frenaba la inversión extranjera. La “Ley de Bases sobre Minas” de 1869
y otras de carácter librecambista favorecieron la actividad extractiva, a la vez que crecía esta por la demanda.
Completar con páginas 199,200,201 o con los siguientes contenidos:
a) La industria textil:
o Se localiza en las comarcas marítimas y fluviales catalanas, en Alcoy y en Málaga. Está ligada a la industria
textil del algodón y a la protección arancelaria.
o Se emplean capitales familiares de indianos enriquecidos en las antiguas colonias americanas, antiguos artesanos
o empresarios manufactureros.
o Se trata de empresas industriales de pequeñas dimensiones, que crecen progresivamente gracias a la reinversión
de sus beneficios.
o El proceso de renovación tecnológica es gradual. Viejas hiladoras y telares manuales serán sustituidos por hiladoras
y telares mecánicos movidos por la energía de la máquina de vapor o de los saltos de agua de los ríos. Obreros y
máquinas se concentran reunidos dentro de las modernas fábricas. En 1833 la Fábrica Bonaplata es la primera en
funcionar con vapor.
o Estos productos textiles se destinan al escaso mercado interior y a las colonias (Cuba y Puerto Rico). Sin embargo,
el bajo poder adquisitivo de los consumidores españoles limita su crecimiento.
b) Siderurgia y metalurgia:
o El desarrollo de la industria siderúrgica (producción de hierro y acero) a partir de 1830 irá unido al desarrollo de
la industria textil, a la construcción del ferrocarril, a las obras de ingeniería, al desarrollo de la industria naval, y a
la mecanización del campo. Tres núcleos siderúrgicos se suceden a lo largo del S. XIX: Málaga, Asturias y Vizcaya.
o A finales del S. XIX adquiere un gran desarrollo la metalurgia vasca que se establece en Vizcaya junto a las
minas de hierro. Se funda la empresa “Altos Hornos” en 1882.
o Las construcciones mecánicas (locomotoras, máquinas industriales, maquinaria naval) no podían competir con las
extranjeras. Pero las construcciones metálicas como puentes, edificios, mercados, se elaboraban en España. Se
hace necesario la protección aduanera frente a los productos extranjeros.
c) La minería:
o La legislación de 1868-69 liberaliza el sector minero, las minas hasta entonces pertenecían a la Corona. El
Estado vende las minas a particulares, a cambio de una cantidad anual y se simplifican los trámites para la
concesión de explotaciones a los particulares. Esto favorece la llegada de capitales extranjeros para su explotación
y posterior exportación. Alrededor de las minas surgen numerosas industrias y se construyen redes de ferrocarriles.
La mayoría de las compañías privadas mineras son extranjeras.
o España se convierte en uno de los principales países productores de minerales del mundo. Los minerales
constituían un tercio de las exportaciones españolas en 1900.
o El carbón escaso, caro y de baja calidad, se concentra en Asturias y León, su extracción, muy protegida por los
aranceles aduaneros, encarece los costes de la industria nacional. Otros minerales que se extraen son: plomo (Jaén);
cobre (Huelva); mercurio (Ciudad real); hierro (Vizcaya).
3.- Compara la revolución industrial con la de los países más avanzados de Europa.
Mientras los países más avanzados de Europa entraban en el siglo XIX en una acelerada
industrialización con firmes instituciones liberales, tanto a nivel político (Parlamentos, que legislaban
a favor de esta actividad) como a nivel económico (predominio del laissez-faire), España se refugiaba
en el despotismo ilustrado anacrónico entre 1814 y 1833.
A partir de entonces con la instauración del liberalismo habrá una cierta apuesta por la
industrialización pero insuficiente, de modo que la industrialización en España no fue tan importante
como en los países europeos más avanzados. En primer lugar, porque afectó principalemte a solo dos
regiones: Cataluña y el País Vasco.
El retraso de la revolución industrial en España se debe a varios motivos:
o Escaso poder de compra de la mayoría de la población española, que son campesinos con pocos
recursos.
o No existe un mercado interior nacional integrado, al no disponer de una red de transportes que facilite
los intercambios y permita la especialización regional
o Los sectores industrializados (textil, metalurgia) no pueden competir con los productos de países
europeos, y piden una política proteccionista, que les asegure el mercado interior.
o
No hay capitales nacionales que inviertan en la industria. Los que pueden, compran tierras
desamortizadas o especulan en la Bolsa. Por tanto el capital extranjero será quien financie la
modernización en la industria siderúrgica y la construcción del ferrocarril. Estos capitales extranjeros
vienen atraídos por la política proteccionista del Estado.
Algunos de estos problemas se fueron resolviendo a lo largo del siglo XIX, pero de todos modos la
industrialización española fue lenta, débil y tardía, si la comparamos con los países más avanzados,
en tal sentido, de Europa.
También puede añadirse parte de la siguiente información:
La revolución industrial española fue más tardía y menos potente que la del resto de Europa occidental. Las causas hay que
buscarlas en la inestabilidad política, las destrucciones de la guerra de la Independencia y de las guerras carlistas, y en la inexistencia
de una burguesía moderna y abundante que prefirió invertir en la compra de tierras (desamortizaciones) antes que en la industria.
España, desde los fenicios, ha sido tierra de exportación de su riqueza minera (cobre, estaño, oro, hierro, mercurio...). Durante el
siglo XIX, y sobre todo a partir de 1868 (Ley de Minas, desamortización del subsuelo), van a ser los capitales extranjeros
(principalmente británicos) los que van a venir a explotar la minería y montar las primeras fundiciones para ese mineral. Los capitales
extranjeros se sintieron especialmente atraídos por las zonas mineras de Huelva, Cartagena y Vizcaya.
Los capitales acumulados por la exportación de mineral de hierro vasco y la baratura del carbón británico serán el origen de la gran
siderurgia vasca (Altos Hornos de Vizcaya, 1902). El inicio de la explotación del carbón asturiano va a crear una industria siderúrgica
moderna, que en el caso de Vizcaya, va a ayudar a la instalación en sus costas de los más potentes astilleros del país (Euskalduna).
Por otra parte en Cataluña van a aparecer una serie de empresarios textiles que van a modernizar el proceso productivo textil y van a
crear modernas empresas en este sector. Todos estos procesos productivos estaban favorecidos por una política de proteccionismo
económico.
La industria se centrará en estos dos focos principalmente. En determinados núcleos urbanos surgirán pequeñas industrias de carácter
local y ligadas a los bienes de consumo y a la reparación de maquinaria. Serán pequeños oasis industriales en una sociedad agraria.
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