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Tema 1

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TEMA 1: CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL NIÑO Y LA NIÑA HASTA LOS 6 AÑOS.
PRINCIPALES FACTORES QUE INTERVIENEN EN SU DESARROLLO. ETAPAS Y
MOMENTOS MÁS SIGNIFICATIVOS. EL DESARROLLO INFANTIL EN EL PRIMER AÑO DE
VIDA. EL PAPEL DE LOS ADULTOS.
1. INTRODUCCIÓN:
La Educación Infantil está regulada actualmente por dos normas básicas: la Ley
Orgánica 2/2006 de 3 de mayo, de educación, y la recientemente publicada Ley
Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE),
que modifica la LOE, y varios artículos y una disposición adicional de la Ley Orgánica
8/1985 de 3 de junio, reguladora del Derecho a la educación (LODE).
En la etapa que nos ocupa nos centraremos también en el RD 1630/2006, de 29 de
diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas del 2º ciclo de Educación
Infantil, concretado en el caso de la comunidad en que nos encontramos en el Decreto
17/2008 de 6 de marzo, del consejo del gobierno, por el que se desarrollan para la
Comunidad de Madrid las enseñanzas de la Educación Infantil, estando así este tema
especialmente de forma más o menos directa, con todos y cada uno de los objetivos
de dicho decreto.
A través de estos objetivos intentaremos conseguir el propósito de que nuestros
alumnos alcancen la finalidad establecida para el periodo infantil por LOE en su
artículo 12.2 "contribuir al desarrollo físico, social, intelectual y moral de los niños",
respetando su nivel de desarrollo, sus necesidades y sus intereses.
La importancia de conocer las principales características del desarrollo de los niños de
0 a 6 años en la etapa de Educación Infantil radica en que los futuros maestros
conozcan los diferentes momentos evolutivos con el fin de poder llevar a cabo una
adecuada intervención educativa.
2. CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL NIÑO HASTA LOS 6 AÑOS:
En este epígrafe, vamos a estudiar las características de los niños de 0 a 6 años en
relación con los ámbitos de desarrollo físico, psicomotor, cognitivo, lingüístico y socioafectivo.
La visión que presentamos del desarrollo es global e integradora, afecta a la persona
en su conjunto; por tanto, el avance en un ámbito favorecerá el avance en el resto.
En lo que se refiere al crecimiento físico he de decir que es un proceso rítmico, que se
produce por fases ordenadas y predecibles que se suceden de modo progresivo según
un calendario madurativo aproximado. Este crecimiento está condicionado tanto por
factores endógenos como externos destacando aquí a Sampascual (2000) el cual habla
de los factores que influyen en el desarrollo físico del niño, destacandoo: la
alimentación, la salud, el sexo, la raza, los trastornos emocionales y los factores
genéticos y hormonales.
El ritmo de crecimiento es muy intenso los dos primeros años de vida y disminuye y se
estabiliza entre los 3 y 6 años, caracterizándose por una variación de las dimensiones
del cuerpo. Así, en los recién nacidos la cabeza es muy grande en proporción al resto
del cuerpo para pasar posteriormente a reducirse su crecimiento en tanto que los
miembros superiores experimentan un crecimiento importante, aunque a los 5 años,
siguen siendo más cortos en relación al resto del cuerpo.
Cuando hablamos de desarrollo psicomotor estamos haciendo referencia al proceso
por el cual el niño controla su cuerpo y toma consciencia del mismo, lo cual le permite
una adecuada percepción del mundo que le rodea. Los progresos alcanzados en este
periodo en el plano motor son realmente importantes y se puede observar a nivel de
motricidad gruesa, fina y construcción del esquema corporal.
El progresivo dominio del cuerpo se ajusta a dos grandes leyes:
1. La ley céfalo-caudal: según la cual se controlan antes las partes del cuerpo que
está más próximas a la cabeza, extendiéndose luego el control hacia abajo.
2. La ley próximo-distal: basada en el hecho de que se controlan antes las partes
que están más cerca del eje corporal que las que están más alejadas.
Como consecuencia de estas leyes, el niño va controlando su propio cuerpo de manera
progresiva y sus movimientos se van haciendo cada vez más precisos, lo cual le
permite incorporar repertorios psicomotores complejos y especializados. Por ello
conseguirá, poco a poco, mantenerse sentado, correr o saltar, para posteriormente,
seguir avanzando hasta los 6 años, en el desarrollo en cuanto a armonía, soltura y
precisión de movimientos.
La evolución es también evidente en el ámbito de la motricidad fina ya que acabará
realizando tareas de la vida cotidiana como comer, vestirse... O tareas escolares como
dibujar, punzar, recortar...
A lo largo de estos años el niño va construyendo además su esquema corporal. Se trata
de la imagen que va adquiriendo de sí mismo, en situaciones tanto estáticas como
dinámicas, consecuencia de la maduración y de las experiencias con el propio cuerpo.
En cuanto al desarrollo cognitivo, distinguimos dos etapas establecidas por Piaget
para los niños de 0 a 6 años:

Estadio sensoriomotriz: ocurre hasta los 2 años de edad y se caracteriza porque el
pensamiento se da solo en presencia del objeto, en contacto con los sentidos. El
término motriz indica que la percepción del objeto incluye toda la actividad
manipulativa mediante la cual el niño se descubre a sí mismo y al objeto. Este
proceso supone inicialmente un egocentrismo intelectual donde lo importante es
el propio cuerpo y las propias sensaciones y termina con el dominio del mundo
circundante. Este momento final coincide con la aparición del símbolo.

Estadio preoperacional: surge hacia los 2 años y se prolonga hasta los 7
aproximadamente, cuando en el niño aparece la capacidad de representar un
significado por medio de un significante como los gestos, las palabras y las
imágenes mentales. Es lo que llamamos la función simbólica. La posibilidad de
comunicarse mediante símbolos implica una mayor capacidad para dominar la
realidad.
En el paso de la inteligencia sensoriomotriz a la preoperacional juega un papel
importante el lenguaje, la imitación y el juego.
En lo que se refiere al desarrollo socio-afectivo, la etapa de 3 a 6 años, es la más
significativa en la construcción de la personalidad. Wallon la definió como la del
"personalismo", donde el niño necesita diferenciarse de los demás mediante la
oposición, para pasar posteriormente a una fase de consolidación de su autonomía en
la que necesita realizarlo todo por sí mismo y finalmente mediante procesos imitativos
realiza identificaciones y adopta características de los papeles que tienen un mayor
impacto para él.
El campo de actuación social se ve incrementado entre los 2 y los 6 años con el ingreso
en el centro escolar, aunque la familia continúe siendo el punto de referencia. Las
relaciones con iguales facilitan el descentramiento social ya que permiten la expresión
de vivencias que no pueden aflorar en las relaciones con los adultos.
Y por último, en lo que se refiere al desarrollo del lenguaje, tal y como señala Gómez
(2000) se distinguen dos periodos; una etapa pre-lingüística en el primer año de vida
cuando se desarrollan los precursores y componentes del lenguaje y otra que
comienza con la adquisición de las primeras palabras, entre los 12 y 18 meses, y
culmina hacia los 2 años con un lenguaje equiparable al adulto. Así, a continuación,
explicaré la evolución del lenguaje en el niño hasta los 6 años de edad.

Durante el primer año, la transición del gesto a la palabra tiene lugar de forma
progresiva.

Hacia los 2 años, el niño se enfrenta a interlocutores nuevos y contextos variados
que le hacen esforzarse por hacer su lenguaje más comprensible. Se pronuncian
correctamente todas las vocales y casi siempre las consonantes. Hacia la mitad del
segundo año ya combinan dos palabras apareciendo también las flexiones de
género y número, la persona y más tarde los modos indicativo e imperativo y por
último las flexiones de tiempo. Normalmente, los niños, al utilizar verbos
irregulares, sufren hiper-regularizaciones (rompido por roto) que en algunos casos
se prolongan en el tiempo. Al final, aparecen los primeros usos de las
preposiciones, los artículos y los pronombres personales (yo y tu) y los posesivos
(mío y tuyo).

Hacia los 3 años ya no tienen dificultades en la pronunciación de diptongos y se
produce un progreso muy significativo en las consonantes.

Hacia los 4 años el repertorio fonético está prácticamente completo. El léxico
crece, duplicándose el vocabulario cada año, aunque depende de las experiencias
individuales. Empieza a usarse el pronombre de tercera persona.

Hacia los 5 años distingue claramente la flexión de género.

Hacia los 6 años, ya se puede esperar un dominio completo de todos los sonidos
simples y sus combinaciones y distingue claramente la flexión de número.
Al final de este periodo la lectoescritura introduce al niño en una nueva dimensión del
uso del lenguaje y de acceso a los conocimientos culturales.
3. PRINCIPALES FACTORES QUE INTERVIENEN EN SU DESARROLLO:
A continuación, pasó al siguiente epígrafe del tema donde hablaré de los principales
factores que intervienen en el desarrollo del niño, entendiendo por desarrollo el
proceso por el que el organismo evoluciona desde su origen hasta alcanzar la
condición adulta debido tanto a cambios cuantitativos como cualitativos, pueden ser
internos o externos:
Los factores internos, hacen referencia a la herencia que es una condición importante
para el desarrollo, aunque no la única, ya que encontramos otros factores internos y
también muy importantes como el sistema neurológico y el sistema endocrino y
metabólico. Los factores internos sí son decisivos en la maduración del organismo, ya
que la maduración supone la aparición de ciertas conductas sin que haya existido
aprendizaje previo y supone procesos de crecimiento independientes a la experiencia.
Los factores externos pueden ser biológicos o físicos como alimentación, higiene y
riqueza estimular, jugando un papel fundamental la familia ya que tiene una gran
importancia la afectividad que reciba el niño y además, es el medio social que le
proporciona estímulos y seguridad desde su nacimiento, sin olvidar que el niño
necesita de un modelo humano para poder imitar conductas (aprendizaje vicario)
encontrando en el núcleo familiar este modelo.
4. ETAPAS Y MOMENTOS MÁS SIGNIFICATIVOS:
Las etapas del desarrollo en el niño son aquellos momentos del desarrollo distinguibles
en función de ciertas características homogéneas. Muchos son los autores que han
intentado enumerarlas y entenderlas, entre los que destacamos a:
- Piaget y Vigotsky con el modelo cognoscitivo-evolucionista.
- Skinner y Bandura con el modelo basado en la influencia del entorno en el
aprendizaje.
- Bowlby con el modelo etiológico.
- Bronfenbrenner con el modelo ecológico.
Así, en este tema nos centraremos en especial en el modelo cognoscitivoevolucionista.
De este modo, para Piaget, el desarrollo precede al aprendizaje y por consiguiente es
necesario saber cuáles son los niveles de desarrollo alcanzados por los niños para
poder de este modo conocer lo que van a ser capaces de hacer y lo que no y adaptar
así los procesos de aprendizaje al nivel del niño.
Para Vygostky, en cambio, el aprendizaje precede al desarrollo, despertando procesos
que de otra manera no podrían ser actualizados. La postura de Vygostky es una
postura de intervención, ya que considera que el aprendizaje es el motor que impulsa
el desarrollo del niño.
Actualmente se piensa que ambos factores se necesitan y se complementan, que el
nivel de desarrollo favorece la adquisición de distintos aprendizajes, pero una
adecuada influencia ambiental potencia las posibilidades de desarrollo madurativo del
sujeto.
A lo largo de dicho desarrollo hay una serie de momentos de gran significación
evolutiva que son los siguientes:

La aparición de la sonrisa, hacia los 3 meses, que indica que el niño empieza a
reconocer en cierto modo. No reconoce el objeto, pero si unos atributos
superficiales de él. Es el primer paso para identificar y distinguir a las personas.

La angustia de los 8 meses, que indica que el niño distingue entre conocidos y
extraños, reaccionando con miedo antes los desconocidos.

Los primeros pasos entre los 12 y los 18 meses, lo que dará cierta autonomía
para acercarse a los objetos y manipularlos, repercutiendo esto en el
conocimiento de los mismos, en la adquisición del yo corporal y en la
adquisición de nociones espaciales y temporales.

Aparición del lenguaje: soporte fundamental para el pensamiento del niño y el
desarrollo de sus relaciones sociales.

La crisis de oposición: aparece poco antes de los 3 años. El niño quiere actuar
por sí mismo y ser independiente pero todavía necesita de los demás, aunque
se opone a que esto sea así. Su actitud es necesaria para llegar a la
autoconfianza e independencia.

Abandono del egocentrismo: se produce hacia los 5 o 6 años. El niño comienza
a darse cuenta de la existencia de puntos de vista distintos al suyo. Es un
requisito imprescindible para el desarrollo social, moral e intelectual.
El desarrollo de todos estos momentos se produce de forma continua y progresiva.
5. EL DESARROLLO INFANTIL DEL PRIMER AÑO DE VIDA:
A continuación nos vamos a centrar más en el desarrollo del niño durante el primer
año de vida. Este desarrollo comienza antes incluso del momento del nacimiento, ya
en el vientre materno y es vital para un desarrollo global positivo. Aunque en epígrafes
anteriores hemos visto que el desarrollo del niño se produce de forma continua y
progresiva, esta etapa del primer año de vida tiene unas características especiales que
son:

Rapidez: cada día hay un progreso.

Apertura y plasticidad a todos los estímulos lo cual acelera el desarrollo en
todos los ámbitos.

Estrecha relación con la figura de apego, recibiendo de ella la mayoría de las
experiencias y es la base de seguridad desde la que explora el mundo que le
rodea.
Ahora vamos a estudiar el desarrollo de cada uno de los ámbitos por separado:
En primer lugar, en cuanto al crecimiento físico, el bebé experimenta un crecimiento
rápido acompañado de la modificación de las distintas partes del cuerpo. El peso
medio del bebé al nacer es de 3'500 kg, durante los primeros días suele haber una
pérdida de peso que pronto recupera; a los 3 meses aproximadamente pesa el doble
de lo que pesó al nacer y al año casi 10kg. El crecimiento en altura también es muy
rápido, al nacer su longitud es de 50 cm y al año alcanza los 74 cm. El bebé nace sin
dientes y entre los 6 y los 8 meses se inicia la llamada dentición de leche que concluye
hacia los 3 años.
En cuanto al desarrollo neurobiológico, el cerebro y el sistema nervioso evolucionan
muy rápidamente. El desarrollo del cerebro tiene lugar siguiendo un proceso
progresivo que va desde el centro a la periferia. Su tamaño aumenta progresivamente
lo que está relacionado con los progresos observados en cuanto al control postural y el
equilibrio. Hacia los 12 meses se consigue una maduración importante que tiene que
ver con el desarrollo del lenguaje.
El bebé nace con una serie de reflejos innatos, como el de succión, el de grasping, el de
moro, el de marcha, etc... que indican la madurez del recién nacido y/o el retraso
madurativo cuando se prolongan más allá de los 6 meses.
En cuanto al desarrollo del lenguaje, comienza también en el momento del
nacimiento, ya que desde entonces el niño muestra el llanto ante situaciones que le
resultan incómodas, comenzando así a desarrollar su capacidad de expresión
lingüística. Esta etapa del primer año es conocida como etapa pre-lingüística y sigue el
siguiente desarrollo:

Desde el primer mes, el bebé se comunica a través del llanto y empieza a
producir sonidos guturales. Todas sus pautas de comunicación están vinculadas
a la satisfacción de necesidades biológicas.

Cuando el niño tiene alrededor de 4 meses, como consecuencia del desarrollo
perceptivo-motriz, el niño se interesa por los objetos del medio y tanto el niño
como el adulto los incorporan a sus interacciones, siendo así la comunicación
mucho más compleja. Surgen las primeras vocalizaciones y comienza la etapa
de BALBUCEO, etapa de extensa experimentación vocálica, sobre la que el
entorno va ejerciendo una influencia moldeadora.

Hacia el 5º mes, aparecen sonidos consonánticos y empiezan a unirlos a
vocales.

En el 6º mes, y como resultado de lo anterior, comienza la fase de LALEO o
balbuceo reduplicado, que se caracteriza por la unión de cadenas silábicas
consonante-vocal reiteradas en las que la consonante y la vocal son las mismas,
aunque ellos solo producen estos sonidos por experimentación, los adultos los
interpretan como palabras y las refuerzan, de manera que el niño, por
repetición de lo que dice el adulto, empezará a emitir las primeras palabras SIN
significado. Es la etapa de papá y mamá.

En el 9º o 10º mes, comienza la fase de ECOLALIA en la que imitan
correctamente sonidos de la lengua que empiezan a hablar.

Al final del primer año, empezará a emitir palabras, ya de manera intencionada,
con el significado de una frase, es lo que llamamos HOLOFRASE.
En cuanto al desarrollo psicomotor destacamos el desarrollo del tono muscular, el
control postural y la prensión.
En cuanto al tono muscular, existe una hipertonicidad en los miembros superiores e
inferiores que desaparece a partir de los 12 meses.
El desarrollo postural sigue los siguientes pasos:

Hacia los 3-4 meses controla la cabeza.

Entre los 4-5 meses se mantiene sentado con apoyo y hacia los 6-7 meses sin él.

Hacia los 8 meses gatea, se sostiene de pie.

Hacia los 9- 10 meses camina con ayuda y hacia los 12- 14 meses lo hace sin ella.
Y en cuanto a la prensión, es una habilidad de destacable importancia para el
conocimiento y manejo de objetos, y por lo tanto para el desarrollo intelectual. La
coordinación visomotora es fundamental en la prensión de objetos a partir de los 6
meses y es hacia el año cuando se produce la evolución del movimiento de la mano
para coger un objeto de forma intencionada.
En cuanto al desarrollo sensorial, tanto el gusto como el olfato son funcionales desde
el nacimiento. En cuanto al tacto, hay constancia de sensibilidad táctil desde la vida
intrauterina. La vista es el sentido menos desarrollado en el momento del nacimiento y
por ello son frecuentes posiciones estrábicas siendo su agudeza visual inferior a la del
adulto. Respecto al oído, el bebé presenta conductas de orientación hacia la fuente
sonora desde el nacimiento e incluso hay constancia de oír desde el interior de la
madre.
Del desarrollo intelectual decir que durante el primer año de vida los niños pasan por
cuatro subestadios del periodo sensoriomotor, que son los reflejos innatos durante el
primer mes de vida, que corresponden a tendencias instintivas como la alimentación;
las reacciones circulares primarias, entre 1 y 4 meses, en las que ejercicios reflejos se
convertirán en hábitos que constituyen el punto de partida de nuevas conductas
adquiridas con ayuda de la experiencia; las reacciones circulares secundarias, de 4 a 8
meses, momento en el que repite aquellas acciones que le han conducido a un
resultado interesante; y la coordinación de esquemas secundarios, de 8 a 12 meses,
donde aparece una clara intencionalidad debido a la capacidad de utilizar sus
conocimientos de forma coordinada.
Por último, en cuanto al desarrollo socio-afectivo, desde el nacimiento los bebés son
capaces de percibir algunas expresiones emocionales de los demás y tener experiencia
vicaria de ellas. Desde los primeros días aprenden señales o indicios sociales que son
reconocidas y seguidas de determinadas pautas de comportamiento. Sin embargo, el
reconocimiento de emociones no significa que reconozcan a las personas como tales,
lo que se da hacia los 3 ó 4 meses. A partir de los 6 meses ponen de manifiesto
conductas de preferencia por determinadas personas, mostrando hacia los 8 meses
reacciones de miedo y angustia hacia los desconocidos.
Las figuras de apego sirven de base de seguridad desde la que se explora el entorno
físico y social; la afiliación y miedo a los extraños hacen que el niño esté interesado en
establecer relaciones con los demás, a la vez que se alarma si éstas no tienen lugar en
situaciones adecuadas.
Hacia finales del primer año de vida, los niños demuestran habilidades para
reconocerse a sí mismos diferenciándose de los demás, siempre que la imagen
presentada se corresponda con la realidad.
Todos estos cambios que hemos visto son el resultado tanto de su maduración como
de las experiencias con el entorno y con los adultos que le rodean.
6. EL PAPEL DE LOS ADULTOS:
Para terminar, vamos a describir cual es el papel de los adultos en la evolución y
desarrollo del niño en Educación Infantil.
Así, diremos que las influencias ejercidas desde el núcleo familiar condicionan, positiva
o negativamente el correcto desarrollo del niño ya que es en el seno de la familia
donde el niño realiza sus primeros y más importantes actos de conocimiento, relación
y descubrimiento de sí mismo. Así, los primeros afectos, rechazos y estímulos
proceden del medio familiar, de modo que, la imagen que el niño tendrá de sí mismo
comienza a formarse al lado de sus padres, hermanos y abuelos. Igualmente, los
primeros contactos con el lenguaje, así como las costumbres y usos sociales los realiza
el niño desde la cuna.
Por otro lado, el ingreso en la escuela supone para el niño un gran cambio: sale del
mundo familiar, donde se le procura un ambiente de seguridad con códigos
establecidos y roles determinados y conocidos, y se introduce en el mundo escolar
donde se le contempla desde otro punto de vista: como un niño del grupo en el que se
tiene que relacionar, en un espacio diferente, con unos materiales y mobiliario
diferentes, con otros niños diferentes y con adultos que, de momento, no son de su
confianza.
Así, este momento de ingreso en la escuela, conocido como periodo de adaptación, va
a ser muy importante siendo fundamental por ello que el maestro lo estructure y
organice de forma adecuada a través de horarios escalonados, atención personalizada
e información a los padres sobre la organización y funcionamiento del centro así como
de las dificultades que el niño puede atravesar durante los primeros días...
Esta relación familia escuela que sienta sus bases en el primer año de Educación
Infantil, es importante que se mantenga durante los siguientes. Atendiendo a criterios
de flexibilidad y realismo, queriendo decir con esto que cada parte contribuirá en
función de sus aptitudes y posibilidades.
Por último dentro del epígrafe, decir que la labor de los educadores será, por un lado,
la de orientar a los padres en esta colaboración, y respecto a los niños, cubrir todas sus
necesidades y estimular y potenciar el desarrollo de todas sus capacidades, valores y
habilidades, atendiendo a los criterios metodológicos adecuados a esta etapa.
7. CONCLUSIÓN:
Por último, para finalizar quiero exponer que a lo largo de este tema nuestra labor
docente se ha centrado principalmente en destacar la importancia que tiene conocer
las principales características del niño en Educación Infantil.
En definitiva, a modo de conclusión, decir que el estudio de este tema tiene como
objetivo final que los futuros maestros conozcan las etapas del desarrollo que el niño
atraviesa a lo largo de la Educación Infantil para una correcta intervención del adulto,
lo cual, influirá de manera decisiva en que el desarrollo del niño sea lo más completo
posible.
8. BIBLIOGRAFÍA:

Bibliografía legislativa:
La normativa mencionada a lo largo de la exposición del tema.

Bibliografía Web:
www.mec.es
www.cuadernospedagogia.com
www.padres.es
www.solohijos.com

Autores:

CARMEN IBÁÑEZ SANDÍN. “El proyecto de Educación Infantil y su práctica en el
aula”

ESCAMILLA, A. y LAGARES, AR. (2006). “La LOE: perspectiva pedagógica e
histórica. Glosario de términos esenciales”. Barcelona. Grao

GALLEGO, JL. (1994). “Educación Infantil”. Málaga. Aljibe.

MARCHESI (1991). “El conocimiento social de los niños en psicología evolutiva
II”. Madrid. Alianza.

PALACIOS, J. E HIDALGO (1990). “Desarrollo de la personalidad en los años preescolares”.

PANIAGUA, G. Y PALACIOS, J. (2005). “Educación Infantil: respuesta educativa
a la diversidad”. Madrid. Alianza.

Diccionario Santillana de Ciencias de la Educación.
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