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JESUS, NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE - JOEL PERDOMO

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JESÚS
NombrE
sobre todo
nombre
________________________________
Copyright © 2019 por Joel Perdomo
NOMBRE sobre todo Nombre
¡IMPORTANTE!
ESTE LIBRO ES UNA OFRENDA A DIOS Y LOS
DERECHOS DE AUTOR HAN SIDO CEDIDOS
A LA IGLESIA DE CRISTO EN LA TIERRA.
POR TANTO:
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PUEDE SER COMPARTIDO GRATUITAMENTE
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PUEDE SER IMPRESO – SIN FINES DE LUCRO.
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PUEDE SER
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CUALQUIER
IDIOMA – SIN ALTERAR SU CONTENIDO
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ES UN REGALO DEL HNO. JOEL PERDOMO A
LA AMADA IGLESIA DE CRISTO EN LA
TIERRA. DANDO POR GRACIA, LO QUE POR
GRACIA HA RECIBIDO.
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ESTOS LIBROS TOMARON CASI 20 AÑOS
ESCRIBIRLOS. COMPARTALOS CON OTROS
CRISTIANOS, SERIA TODO LO QUE PIDO A
CAMBIO.
¡DIOS TE BENDIGA! JOEL PERDOMO
2
JESÚS
ÍNDICE
Capítulo - 1 - EL VERBO DE DIOS
I. LA PREEXISTENCIA DE JESÚS ...7
a. Los títulos de Jesús
b. La revelación del nombre de Jesús
c. Jesús, el Salvador del mundo
II. EL ÁNGEL DEL PACTO ...9
a. Jesús es coexistente con el Padre y el Espíritu Santo
b. Jesús es preexistente
c. El Ángel de Jehová
Capítulo - 2 - EL PLAN ETERNO DE DIOS EN CRISTO
I. EL TESTIMONIO DE JESÚS …15
a. Jesús en el plan eterno de Dios
b. El testimonio de las Escrituras
c. El testimonio del Padre
d. El testimonio del Espíritu Santo
Capítulo - 3 - LA MANIFESTACIÓN DEL HIJO DE DIOS
I. EL VERBO HECHO CARNE …25
a. Divinidad y humanidad de Jesús
b. Manifestaciones de la divinidad de Jesús
Capítulo - 4 - EN MI NOMBRE
I. JESÚS, NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE …29
a. Revelación del nombre de Jesús
b. Jesús, Nombre sobre todo nombre
c. Creer en Jesús y en el poder de su santo Nombre
d. Jesús es la llave para entrar al cielo
Capítulo - 5 - EN EL NOMBRE DE JESÚS
I. JESÚS EL SALVADOR …37
a. El poder de su Nombre
b. En su Nombre
3
NOMBRE sobre todo Nombre
c. El poder de Su palabra
d. Jesús es la puerta para entrar al cielo
II. PROPIEDAD DEL NOMBRE DE JESÚS …45
a. El privilegio de ser cristiano
Capítulo - 6 - JESÚS RESUCITADO Y GLORIFICADO
I. DÓNDE ESTA MUERTE TU AGUIJÓN? …47
a. Jesús venció a la muerte por medio de su muerte
b. Jesús apareció resucitado
c. Jesús glorificado
d. El retorno glorioso de Jesús a la tierra
Capítulo - 7 - ALGUNOS TITULOS DE JESÚS
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.
21.
JESUS, EL SALVADOR
EMANUEL
JESUS, EL HIJO DE DIOS
JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE
JESÚS, EL HIJO DE DAVID
JESÚS, EL PAN DE VIDA
JESÚS, EL AGUA DE VIDA
JESÚS, EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA
JESÚS, LA PUERTA
JESÚS, EL CORDERO Y EL LEÓN
JESÚS, EL PRÍNCIPE DE PAZ
JESÚS, EL PROFETA
JESÚS, APÓSTOL Y SACERDOTE
JESÚS, EL MAESTRO
JESÚS, EL SIERVO DE JEHOVÁ
JESÚS, REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES
JESÚS, LA ESTRELLA DE LA MAÑANA
JESÚS, LA LUZ DEL MUNDO
JESÚS, EL MEDIADOR
JESÚS, ABOGADO Y JUEZ
JESÚS, EL ALFA Y LA OMEGA
4
JESÚS
INTRODUCCIÓN
Este libro surge de la manifestación diaria de la presencia
de Jesús en mi vida. He visto y comprobado lo que el
nombre de Jesús puede hacer en aquellos que le creen.
Los que hemos experimentado el poder del nombre de
Jesús en nuestra vida, debemos aprender a estructurar
nuestro conocimiento bíblico acerca del poder del nombre
de Jesús a fin de confirmar las Escrituras y no caer en
errores. Esto se logra a través del estudio de la Palabra de
Dios que precisamente, fue dada para nuestra enseñanza:
4 Porque
las cosas que se escribieron antes, para
nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la
paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos
esperanza (Ro. 15:4). Ver, 2 Ti. 3:15.
Este libro es de lectura sencilla y solo trata de citar los
versos que pueden sustentar lo poderoso que es el
nombre de Jesús. A los que ya han experimentado el
poder, Dios les dará una base sólida para sustentar lo que
han
creído y
experimentado.
A los que no han
experimentado el poder del nombre de Jesús, les dará el
conocimiento para ponerlo por obra.
Al final, lo que se procura es que el nombre de Jesús
sea conocido, en toda la plenitud de su gloria y poder.
5
NOMBRE sobre todo Nombre
6
JESÚS
Capítulo 1 – EL VERBO DE DIOS
I. LA PREEXISTENCIA DE JESÚS
a. Los títulos de Jesús
Es importante afirmar que, muchos de los títulos de Jesús,
mencionados en la Biblia, están relacionados con su triunfo
en la cruz. La Biblia dice que, a causa de su victoria, a Jesús
se le dio un nombre sobre todo nombre:
9 Por
lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le
dio un nombre que es sobre todo nombre (Fil 2:9).
Al afirmar que se le dio un Nombre sobre todo nombre,
significa que Él está por encima de cualquier titulo terrenal,
pero como Dios eterno, es uno con el Padre:
7 Porque
tres son los que dan testimonio en el cielo: el
Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son
uno (1 Jn. 5:7).
Los títulos terrenales obtenidos por Jesús, son solo una
parte de su triunfo en la cruz, pero en su divinidad, Él es
uno con el Padre. La Biblia dice:
8 Yo
soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el
Señor, el que es y que era y que ha de venir, el
Todopoderoso (Ap. 1:8).
7
NOMBRE sobre todo Nombre
b. La revelación del nombre de Jesús
La revelación del nombre de Jesús es la más
importante del universo. Su nombre encierra toda la
plenitud del Dios eterno. En la eternidad, Jesús es conocido
como el Verbo de Dios. La Biblia afirma que, el Verbo es
desde el principio y es Dios: 1 En el principio era el Verbo,
y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios (Jn. 1:1).
El verso no dice que el Verbo existe a partir de un
tiempo determinado, ni que fue creado. Solo afirma que Él
es desde el principio. Él es coexistente con el Padre desde
el principio: 2 Este era en el principio con Dios (Jn. 1:2).
El Verbo es la Palabra por la cual fueron hechas todas
las cosas: 3 Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él
nada de lo que ha sido hecho, fue hecho (Jn. 1:3).
En la revelación de Juan, cuando ve a Jesús retornar a
la tierra, le reconoce con su nombre eterno, el Verbo de
Dios:
13 Estaba
vestido de una ropa teñida en sangre; y
su nombre es: EL VERBO DE DIOS (Ap. 19:13).
b. Jesús, el Salvador del mundo
Es tan poderoso el nombre de Jesús que, aunque una
persona clame al Padre para salvación, sería remitido a
Jesús, porque el Padre le dio toda potestad para salvar. Por
8
JESÚS
esa
razón
los
judíos
de
religión
quedaron
condenación, por rechazar a Jesús como Salvador:
bajo
18 El
que
en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha
sido condenado, porque no ha creído en el nombre del
unigénito Hijo de Dios (Jn. 3:18).
Cornelio practicaba la religión judía, pero Dios le dijo
que llamara a Pedro para que le explicara el evangelio para
que fuera salvo (Hch. 11:14). El judaísmo y la Ley no le
bastaron a Cornelio para ser salvo, él debió creer en Jesús
como salvador. Pedro le predicó el Evangelio diciendo:
36 Dios
envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando
el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es
Señor de todos. 37 Vosotros sabéis lo que se divulgó por
toda Judea, comenzando desde Galilea, después del
bautismo que predicó Juan:
38 cómo
Dios ungió con el
Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo
éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los
oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
39
Y
nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús
hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien
mataron colgándole en un madero (Hch. 10:36-39).
9
NOMBRE sobre todo Nombre
II. EL ÁNGEL DEL PACTO
a. Jesús es coexistente con el Padre y el Espíritu Santo
El Dios de la Biblia se ha dado a conocer como un Dios
trino en su manifestación al mundo. Desde el principio de
la creación esta revelación está implícita en la Biblia.
Cuando se relata la creación del ser humano, la Biblia
señala que Dios dijo, “hagamos” (plural) en una clara
alusión a las tres personas de la trinidad:
26
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra
imagen, conforme a nuestra semejanza (Gn. 1:26 a).
Implica que Jesús como Dios es preexistente, no existe
a partir de su nacimiento en la tierra; sino que es coeterno
y coexistente con el Padre y el Espíritu Santo, quien al
principio también participa de la creación:
2
Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas
estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios
se movía sobre la faz de las aguas (Gn. 1:2).
10
JESÚS
b. Jesús es preexistente
En las escuelas teológicas el tema de la revelación de
Jesús en el Antiguo Testamento es muy debatida. Si bien,
no hay una manifestación de Cristo encarnado en el
Antiguo Testamento por razones obvias, a saber: No había
nacido en un cuerpo humano; sino, hasta que le concibe
María. También, es cierto que la trinidad divina: El Padre, el
Hijo y el Espíritu Santo es un solo Dios preexistente.
Eso implica que Jesús, como el Hijo de Dios, participa
activamente con el Padre y el Espíritu Santo no solo en la
obra de la creación, también en todo el plan de redención
para la humanidad desde el principio (Gn. 1:26, 11:7).
En
los
breves
pasajes
que
se
han
señalado
anteriormente, se nota a la trinidad divina obrando
conjuntamente en la creación de los cielos y la tierra.
Eso implica que Dios, en sus tres personas: Padre, Hijo
y Espíritu Santo ha estado activo durante todo el plan
divino para la humanidad. Solamente que Jesús no había
sido encarnado. Es claro que Jesús es eterno en el pasado y
en el futuro, pues en la eternidad no existe el tiempo.
11
NOMBRE sobre todo Nombre
c. El Ángel de Jehová
Hay algunos pasajes del Antiguo Testamento que
hacen alusión a “el Ángel de Jehová” y que son
manifestaciones del Hijo de Dios, antes de ser manifestado
en carne al mundo. No significa que todos los pasajes de
ángeles
del
Antiguo
Testamento
aluden
a
Jesús
preencarnado; sino, ciertos pasajes específicos que difieren
en contenido de los demás.
Tampoco es que Jesús sea un ángel común, pero el
“Ángel de Jehová”, es uno de sus muchos títulos, pues a
Él pertenecen todos los títulos, como señala la Biblia. Para
el caso, Jesús es el apóstol y sumo sacerdote de nuestra
fe:
1
Por tanto, hermanos santos, participantes del
llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo
sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús (Hb. 3:1).
Esto no significa que Jesús sea un apóstol o un
sacerdote per sé, son solo títulos que Él posee. Jesús goza
de todos los títulos, Él es: a) El Hijo de Dios (Lc. 1:35), que
alude a su divinidad. b) El Hijo del hombre (Mt. 9:6), que
alude a su humanidad y nacimiento de una mujer. c) El Rey
de reyes y Señor de señores (1 Ti. 6:15), que alude a su
gobierno sobre los gobernantes y poderosos del mundo.
Así se le puede notar como el ángel de Dios en el
pasaje de la zarza: 2 Y se le apareció el Ángel de Jehová
12
JESÚS
en una llama de fuego en medio de una zarza; y él
miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se
consumía (Éx. 3:2).
Aquí el Ángel de Jehová está juntamente con el Padre y
el Espíritu Santo revelándose a Moisés. En un pasaje similar
se aparece como un príncipe con una espada:
14
El
respondió: No; mas como Príncipe del ejército de
Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose
sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice
mi Señor a su siervo?
15
Y el Príncipe del ejército de
Jehová respondió a Josué: Quita el calzado de tus pies,
porque el lugar donde estás es santo. Y Josué así lo
hizo (Js. 5:14-15).
Lo mismo que Dios le dijo a Moisés desde en medio de
la zarza, fue lo que el príncipe divino le dice a Josué. Otro
dato que lo difiere de las manifestaciones comunes de los
ángeles de Dios es que este príncipe permitió la adoración
de Josué, mientras que los ángeles de Dios no permiten
adoración (Ap. 19:10, 22:8-9). Además, entre sus títulos,
Jesús posee el de Príncipe:
4Y
cuando aparezca el
Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona
incorruptible de gloria (1 P. 5:4). Jesús es el Príncipe de
Paz (Is. 9:6).
13
NOMBRE sobre todo Nombre
En el encuentro de Agar con el “Ángel de Jehová” se
nota su divinidad y diferencia con los ángeles de Dios: 7 Y
la halló el Ángel de Jehová junto a una fuente de agua
en el desierto, junto a la fuente que está en el camino
de Shur.
8
Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde
vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de
delante de Sarai mi señora.
9
Y le dijo el Ángel de
Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su
mano.
10
Le dijo también el Ángel de Jehová:
Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser
contada a causa de la multitud (Gn. 16:7).
En el verso nueve, el Ángel de Jehová le dio órdenes
directas a Agar. En el diez le dice que multiplicará su
descendencia, promesa que Dios le dio directamente a
Abraham (Gn. 12:2). Ningún ángel tiene el atributo de dar
tal promesa, solo el Ángel de Jehová, que alude al Hijo de
Dios manifestado en una teofanía, antes de ser encarnado.
El pasaje señala literalmente que, el Ángel de Jehová era
Dios mismo que hablaba con Agar y llamó a Jehová: “Tú
eres Dios que me ve”.
13
Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella
hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he
visto también aquí al que me ve? (Gn. 16:7-13).
14
JESÚS
Cuando Abraham iba a sacrificar a su hijo, el Ángel de
Jehová también aparece hablando desde el cielo diciendo,
“Por cuanto no me rehusaste tu hijo”:
10
Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo
para degollar a su hijo.
11
Entonces el Ángel de Jehová
le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham.
Y él respondió: Heme aquí.
12
Y dijo: No extiendas tu
mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya
conozco que temes a Dios, por cuanto no me
rehusaste tu hijo, tu único (Gn. 22:10-12).
Los ángeles de Dios no hablan a título personal cuando
hacen promesas o juramentos (Dn. 12:7; Ap. 10:6), solo son
mensajeros que hablan en nombre de Dios.
En cambio, aquí el Ángel de Jehová le dice a Abraham:
“No me rehusaste tu hijo”. Habla como Dios, no como
un mensajero. El Ángel de Jehová fue quien guio al pueblo
de Israel en el desierto:
20
He aquí yo envío mi Ángel
delante de ti para que te guarde en el camino, y te
introduzca en el lugar que yo he preparado.
21 Guárdate
delante de Él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque
él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre
está en Él (Éx. 23:20-21).
El único que puede perdonar pecados es Dios. Además,
Dios dice que su Nombre está sobre Él.
15
NOMBRE sobre todo Nombre
16
JESÚS
Capítulo 2 - EL PLAN ETERNO DE DIOS EN CRISTO
_______________________________________________________________
I. EL TESTIMONIO DE JESÚS
a. Jesús en el plan eterno de Dios
Jesús dijo que las Escrituras dan testimonio de Él:
39
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os
parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son
las que dan testimonio de mí (Jn. 5:39). Ver, Ap. 19:10.
Acerca de la eternidad de Jesús, la Biblia dice:
15
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de
toda creación.
16
Porque en Él fueron creadas todas
las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la
tierra,
visibles
e
invisibles;
sean
tronos,
sean
dominios, sean principados, sean potestades; todo
fue creado por medio de Él y para Él.
17
Y Él es antes
de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten
(Col. 1:15-17).
Dios había preparado de antemano un plan de reunir
todas las cosas en Cristo. Al final, todas las cosas quedarían
17
NOMBRE sobre todo Nombre
bajo el señorío de Jesús, tanto las que están en el cielo
como las de la tierra:
9 Dándonos
a conocer el misterio de su voluntad, según
su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,
10 de
reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación
del cumplimiento de los tiempos, así las que están en
los cielos, como las que están en la tierra (Ef. 1:9-10).
b. El testimonio de las Escrituras
Al referirnos al testimonio de las Escrituras, aludimos
directamente a todos los profetas que dieron testimonio
de Cristo. El Padre dio testimonio de Jesús a través de
todos los profetas de la Biblia que anunciaban su llegada.
La Biblia dice:
1 Dios,
habiendo hablado muchas veces y de muchas
maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
2 en
estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a
quien constituyó heredero de todo, y por quien
asimismo hizo el universo;
3 el
cual, siendo el
resplandor de su gloria, y la imagen misma de su
sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la
palabra
de
su
poder,
habiendo
efectuado
la
purificación de nuestros pecados por medio de sí
18
JESÚS
mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las
alturas, 4 hecho tanto superior a los ángeles, cuanto
heredó más excelente nombre que ellos (Hb. 11:1-4).
Una de las primeras profecías en las Escrituras acerca
de Jesús fue la que Dios predijo después de la caída. Esta
habla de la enemistad entre Satanás y Cristo. Satanás
heriría su calcañar, en alusión a su crucifixión, y Cristo le
heriría su cabeza:
15
Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu
simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la
cabeza, y tú le herirás en el calcañar (Gn. 3:15).
Moisés dio testimonio de Cristo, Jesús dijo:
46 Porque
si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí,
porque de mí escribió él (Jn. 5:46).
Moisés escribió una de las grandes profecías acerca de
Jesús:
15 Profeta
de en medio de ti, de tus hermanos,
como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis (Dt.
18:15).
Enoc dio testimonio de la segunda venida de Cristo:
14 De
éstos también profetizó Enoc, séptimo desde
Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas
decenas de millares (Jd. 1:14).
19
NOMBRE sobre todo Nombre
Dios le prometió a Abraham que en su Simiente (Cristo, Gá
3:16) bendeciría todas las naciones de la tierra:
18 En
tu Simiente serán benditas todas las naciones de
la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz (Gn. 22:18).
Cerca de 700 años antes de que Jesús naciera, el profeta
Isaías anunció su nacimiento de una virgen:
14 Por
tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí
que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará
su nombre Emanuel (Is. 7:14).
Isaías también profetizó detalles de su muerte en la cruz:
3 Despreciado
y desechado entre los hombres, varón
de dolores, experimentado en quebranto; y como que
escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no
lo
estimamos.
4 Ciertamente
llevó
él
nuestras
enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros
le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5 Mas
él herido fue por nuestras rebeliones, molido
por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue
sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados (Is.
53:3-5).
Cerca de 500 años antes del nacimiento de Cristo, el
profeta Zacarías ve a Jesús entrando en Jerusalén,
montado sobre un asno:
20
JESÚS
9
Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija
de Jerusalén; he aquí tu Rey vendrá a ti, justo y
salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre
un pollino hijo de asna (Zac. 9:9).
Juan fue el último profeta en dar testimonio de Jesús:
13 Porque
todos los profetas y la ley profetizaron
hasta Juan (Mt. 11:13).
Juan fue testigo ocular de la manifestación de Jesús al
mundo:
15 Juan
dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es
de quien yo decía: El que viene después de mí, es
antes de mí; porque era primero que yo (Jn. 1:15).
Dios le había dado señal a Juan acerca de Jesús diciéndole
que, sobre quien descendiera el Espíritu Santo en forma de
paloma, ese era el Hijo de Dios. Y Juan le reconoció:
32 También
dio Juan testimonio, diciendo: Vi al
Espíritu que descendía del cielo como paloma, y
permaneció sobre Él. 33 Y yo no le conocía; pero el que
me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre
quien veas descender el Espíritu y que permanece
sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.
34 Y
yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el
Hijo de Dios (Jn. 1:32-34).
21
NOMBRE sobre todo Nombre
c. El testimonio del Padre
El Padre dio testimonio de Cristo cuando estuvo en la
tierra, hablando desde los cielos:
16
Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del
agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al
Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía
sobre El.
17 Y
hubo una voz de los cielos, que decía:
Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia
(Mt. 3:16-17).
Esta es una de las manifestaciones mas lindas de la
Trinidad en la tierra, justamente para dar testimonio del
Hijo de Dios. Jesús también, usó su autoridad divina e hizo
que Elías y Moisés bajaran a la tierra a dar testimonio de Él:
1
Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a
Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;
2y
se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su
rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos
como la luz. 3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías,
hablando con él (Mt. 17:1-3).
En esta ocasión, los dos representantes más grandes de
la Ley y los profetas (Moisés y Elías) descendieron a la
tierra para dar testimonio de Jesús y la voz de Dios desde
el cielo vuelve a confirmar a Jesús como el Hijo de Dios:
22
JESÚS
5
Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió;
y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi
Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd
(Mt. 17:5).
Jesús dijo que el Padre había dado testimonio de Él:
37
También el Padre que me envió ha dado testimonio
de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su
aspecto,
38 ni
tenéis su palabra morando en vosotros;
porque a quien él envió, vosotros no creéis (Jn. 5:3738).
En este pasaje Jesús dice que ha escuchado la voz del
Padre y que conoce su aspecto, aludiendo a que estuvo en
el cielo con Él (Jn. 17:5). Además, afirma que tiene su
Palabra morando en Él, con eso confirma su eternidad y
divinidad. En otra ocasión dijo:
13 Nadie
subió al cielo, sino el que descendió del cielo;
el Hijo del Hombre, que está en el cielo (Jn. 3:13).
En este verso y en esta traducción que es la más común,
Jesús dice que está en la tierra y en el cielo a la vez. Esto no
sería extraño porque Jesús es uno con el Padre.
23
NOMBRE sobre todo Nombre
d. El testimonio del Espíritu Santo
La obra más grande del Espíritu Santo en la tierra es
dar testimonio de Cristo:
26
Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os
enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual
procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí
(Jn. 15:26).
El Espíritu Santo testifica de Cristo en el cielo y en la tierra:
6 Este
es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre;
no mediante agua solamente, sino mediante agua y
sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque
el Espíritu es la verdad. 7 Porque tres son los que dan
testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu
Santo; y estos tres son uno. 8 Y tres son los que dan
testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre;
y estos tres concuerdan (1 Jn. 5:6-8).
En los siguientes versos, Jesús habla acerca de la labor
del Espíritu Santo como testigo suyo en la tierra y de la
unidad de la trinidad en el propósito eterno en Cristo:
13 Pero
cuando venga el Espíritu de verdad, él os
guiará a toda la verdad; porque no hablará por su
propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y
os hará saber las cosas que habrán de venir.
24
14 El
me
JESÚS
glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará
saber.
15 Todo
lo que tiene el Padre es mío; por eso
dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber (Jn.
16:13-15).
25
NOMBRE sobre todo Nombre
26
JESÚS
Capítulo 3 – LA MANIFESTACIÓN DEL HIJO DE DIOS
_______________________________________________________________
I. EL VERBO HECHO CARNE
a. Divinidad y humanidad de Jesús
Cristo es preexistente y coeterno juntamente con el
Padre, pero se dio a conocer como el Hijo de Dios, en su
manifestación al mundo. Así lo anunciaba la promesa dada
a María:
31 Y
ahora, concebirás en tu vientre, y darás a
luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
32 Este
será
grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor
Dios le dará el trono de David su padre (Lc. 1:31-32).
En cuanto a su humanidad, Jesús fue concebido en el
vientre de María, pero no intervino ningún hombre. Él fue
concebido divinamente por obra del Espíritu Santo:
35 Respondiendo
el ángel, le dijo: El Espíritu Santo
vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con
su sombra; por lo cual también el Santo Ser que
nacerá, será llamado Hijo de Dios (Lc. 1:35).
Este milagro de ser concebido por obra del Espíritu Santo
en el vientre de una virgen es exclusivo de Jesús como Hijo
27
NOMBRE sobre todo Nombre
de Dios:
14 Por
tanto, el Señor mismo os dará señal: He
aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y
llamará su nombre Emanuel (Is. 7:14).
En Jesús se revelan dos naturalezas, la divina y la humana,
así lo advertían las profecías:
13
Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las
nubes del cielo venía uno como un hijo de
hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le
hicieron acercarse delante de Él.
14 Y
le fue dado
dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos,
naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es
dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que
no será destruido (Dn. 7:13-14).
En su naturaleza divina, Jesús es el unigénito Hijo de
Dios y en su naturaleza humana, es el Hijo del hombre. La
generación del tiempo de Cristo, cuestionaban
su
naturaleza divina y humana a la vez. Jesús les dijo:
10 Pues
para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene
potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al
paralítico):
11 A
ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y
vete a tu casa (Mr. 2:10-11).
Jesús mostró constantemente su naturaleza divina
cuando estuvo en la tierra, perdonando pecados y
28
JESÚS
haciendo milagros; pero, a la vez mostró su naturaleza
humana. Como Dios es todopoderoso, pero como humano
estaba sujeto a las limitaciones del cuerpo humano: a) Él
sufrió sed, Jn. 19:28. b) se cansaba y angustiaba, Jn. 4:6; Mt.
26:38. c) lloraba como todo ser humano (Jn. 14:35).
b. Manifestaciones de la divinidad de Jesús
Desde el momento que el Hijo de Dios se encarna
queda sujeto a todas las limitaciones de un cuerpo
humano. No obstante, Jesús demostró su divinidad cuando
estuvo en la tierra. En una ocasión Jesús mandó a sujetar a
los vientos y las aguas y la naturaleza le obedeció:
24 Y
vinieron a él y le despertaron, diciendo: !Maestro,
Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió
al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza. 25 Y
les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se
maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es éste,
que aun a los vientos y a las aguas manda, y le
obedecen? (Lc. 8:24-25).
En otra ocasión, Jesús caminó sobre las aguas ante el
asombro de sus discípulos:
25 Mas
a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos
andando sobre el mar.
26 Y
29
los discípulos, viéndole
NOMBRE sobre todo Nombre
andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !Un
fantasma! Y dieron voces de miedo.
27
Pero en
seguida Jesús les habló, diciendo: !Tened ánimo; yo
soy, no temáis! (Mt. 14:25-27).
El hecho más relevante acerca de la divinidad de Jesús, fue
su resurrección de entre los muertos. El ángel dijo:
6 No
está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo
que os habló, cuando aún estaba en Galilea,
7 diciendo:
Es necesario que el Hijo del Hombre sea
entregado en manos de hombres pecadores, y que
sea crucificado, y resucite al tercer día (Lc. 24:6-7).
Jesús dijo que, nadie le quitaba la vida; si no, que Él la
ponía voluntariamente y volvía a tomar:
17 Por
eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida,
para volverla a tomar.
18 Nadie
me la quita, sino que
yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla,
y
tengo
poder
para
volverla
a
tomar.
Este
mandamiento recibí de mi Padre (Jn. 10:17-18).
En sus enseñanzas, Jesús afirmó ser la vida y lo confirmó
con su resurrección. Por tanto, nadie puede matar la vida:
25 Le
dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que
cree en mí, aunque esté muerto, vivirá (Jn. 11:25).
30
JESÚS
Capítulo 4 – EN MI NOMBRE
_______________________________________________________________
I. JESÚS, NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE
a. Revelación del Nombre de Jesús
Jesús tenía poder para perdonar pecados, antes de
morir en la cruz. Esto habla de su naturaleza divina:
5 Al
ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus
pecados te son perdonados.
6 Estaban
allí sentados
algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus
corazones: 7 ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice.
¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? (Mr.
2:5-7).
Jesús les dio autoridad a sus discípulos para echar fuera
demonios y sanar a los enfermos en su Nombre:
5
Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio
autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los
echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda
dolencia (Mt. 10:5).
31
NOMBRE sobre todo Nombre
Los discípulos se asombraron que solo al pronunciar el
nombre de Jesús, los demonios se les sujetaban:
17 Volvieron
los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun
los demonios se nos sujetan en tu nombre (Lc. 10:17).
Jesús les dijo que Él había visto caer a Satanás como un
rayo a la tierra:
18
Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del
cielo como un rayo (Lc. 10:17).
Quizás esa fue una alusión a su divinidad y preexistencia.
Él les reveló que vio la caída de Satanás desde el cielo.
Para Jesús no fue ningún asombro que los demonios se
sujetaran en su Nombre, pues aún los demonios le
reconocían cuando estuvo en la tierra, porque ellos fueron
ángeles y le vieron cuando estuvieron en el cielo:
7Y
clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo,
Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que
no me atormentes.
8 Porque
le decía: Sal de este
9Y
le preguntó: ¿Cómo te
hombre, espíritu inmundo.
llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo;
porque somos muchos.
10 Y
le rogaba mucho que no
los enviase fuera de aquella región (Mr. 5:7-10).
Para los discípulos de Jesús fue de gran asombro que al
pronunciar su Nombre los demonios se les sujetaran. Jesús
les dijo que les daba poder sobre toda fuerza de Satanás:
32
JESÚS
19
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y
escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada
os dañará. 20 Pero no os regocijéis de que los espíritus
se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros
nombres están escritos en los cielos (Lc. 10:19-20).
Todavía es asombroso saber que los cristianos vencen al
mundo y a Satanás solo con su fe en el nombre de Jesús.
b. Jesús, Nombre sobre todo nombre
El nombre de Jesús tiene toda potestad. Él es adorado
en el cielo, exaltado en la tierra y temido en el infierno. Su
Nombre es sobre todo nombre:
9 Por
lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le
dio un nombre que es sobre todo nombre,
10 para
que
en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los
que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la
tierra;
11 y
toda lengua confiese que Jesucristo es el
Señor, para gloria de Dios Padre (Fil. 2:5-11).
Jesús abrió una vía de libre acceso para que sus hijos
entren al mismo cielo y puedan gozar de perfecta
comunión con el Padre.
33
NOMBRE sobre todo Nombre
La Biblia dice:
19 Así
que, hermanos, teniendo libertad para entrar en
el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,
20 por
el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del
velo, esto es, de su carne,
21 y
teniendo un gran
sacerdote sobre la casa de Dios (Hb. 10:19-21).
Jesús es el único camino al Padre (Jn. 14:6); Él es la
puerta
para
entrar
al
cielo
(Jn.
10:9).
Así
como
humanamente los cristianos cargamos la cruz de Cristo
cada
día
que
vivimos
sobre
la
tierra
(Gá.
2:20);
espiritualmente estamos sentados juntamente con Él en los
lugares celestiales:
6Y
juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos
hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús
(Ef. 2:6).
Jesús se ha sentado a la diestra del Padre y gobierna
sobre toda autoridad espiritual y humana:
20 La
cual operó en Cristo, resucitándole de los
muertos y sentándole a su diestra en los lugares
celestiales,
21 sobre
todo principado y autoridad y
poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra,
no sólo en este siglo, sino también en el venidero (Ef.
1:20-21).
34
JESÚS
c. Creer en Jesús y en el poder de su santo Nombre
Si bien, la única vía de salvación es creer en Jesús como
salvador, nuestra fe práctica debe conducirnos a creer que
Jesús es capaz de obrar a nuestro favor en cualquier
circunstancia. Eso significa poner por obra nuestra fe.
Aunque el nombre de Jesús es todopoderoso, solo
puede actuar en favor de los que creen en su poder para
obrar milagros. Uno de los pasajes reveladores de que no
basta creer en Jesús como salvador para ver milagros, es la
promesa que Jesús le hizo a sus discípulos, cuando
apareció resucitado. Él dijo:
17 Y
estas señales seguirán a los que creen: En mi
nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas
lenguas;
18 tomarán
en las manos serpientes, y si
bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los
enfermos pondrán sus manos, y sanarán (Mr. 16:1718).1
1
Estudiosos de la Biblia afirman que este pasaje (Mr. 16:14-19) no
aparece en algunos de los manuscritos más antiguos, aunque en otros sí
aparece. Este argumento se pudiera utilizar para justificar la
incredulidad de algunos cristianos que parecen más enfocados en negar
el poder de Dios que en decir amen a la Biblia. No obstante, este pasaje
en nada contradice lo que la Biblia revela acerca del poder de Dios para
obrar en favor de sus hijos. Las promesas descritas en este pasaje están
evidenciadas en innumerables pasajes adicionales del contexto bíblico,
en nada contradicen lo que la Biblia enseña acerca del poder de Dios.
35
NOMBRE sobre todo Nombre
Quizás éste sea uno de los pasajes más citados por
aquellos cristianos que han experimentado el poder de
Dios en sus vidas. Pero, usualmente se comete un error al
leer este pasaje. Los cristianos tienden a leerlo de corrido,
sin hacer la pausa donde hay dos puntos: “Y estas
señales seguirán a los que creen(:)en mi nombre”.
Hay un error en la lectura, lo cual se debe leer como está
escrito: Y estas señales seguirán a los que creen:, aquí
hay dos puntos y hay que detenerse, antes de continuar.
¿Por qué eso es importante? Por el contexto sabemos
que Jesús le está hablando a sus apóstoles, y ellos ya creen
en su Nombre. Entonces, ¿por qué dice estas señales
seguirán a los que creen? Porque Jesús sabía que habría
cristianos que, aunque creen en Él como su salvador, serían
incrédulos de su poder (Mt. 16:14). Tal como Tomás, el
apóstol (Jn. 20:27).
Por eso Jesús dice: Y estas señales seguirán a los que
creen. Porque los milagros no son para todos los
cristianos, sino para los que sean capaces de creer en su
poder. Se supone que todos los cristianos crean, pero en la
realidad hay mucha incredulidad.
La escritura dice: Y estas señales seguirán a los que
creen:, hace una pausa. Luego de creer, dice: En mi
nombre echarán fuera demonios.
36
JESÚS
Toda esta explicación sirva para afirmar que, si bien, Jesús
es el salvador de la humanidad, esa salvación sólo es
efectiva a quien la recibe, pues Dios respeta la libre
voluntad del ser humano. Lo mismo, Jesús es sanador y
libertador, pero esas manifestaciones de sanidad y
liberación solo la verán los cristianos que crean al poder de
su santo Nombre.
Lo único que Jesús requería para hacer milagros en la
gente cuando estuvo en la tierra, era su fe:
23 Jesús
posible.
le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es
24 E
inmediatamente el padre del muchacho
clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad (Mr. 9:2324).
37
NOMBRE sobre todo Nombre
38
JESÚS
Capítulo 5 - EN EL NOMBRE DE JESÚS
_______________________________________________________________
I. JESÚS EL SALVADOR
a. El poder de su Nombre
En los tiempos de Jesús el nombre de alguien
importante estaba revestido de gran autoridad. Los reyes y
poderosos daban órdenes en sus nombres, a veces
estampados en sellos y al mencionar sus nombres todos
debían obedecer (Lc. 2:1). Así era de importante un
nombre.
Ese es el conocimiento que debemos tener al conocer
el nombre de Jesús, saber el poder que hay en su nombre
y la autoridad que nos ha sido delegada como Iglesia:
22 Y
sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por
cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
23 la
cual es
su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en
todo (Ef. 1:22-23).
El nombre de Jesús es tan poderoso que trasciende el
tiempo y el espacio. Toda autoridad le pertenece a Jesús.
39
NOMBRE sobre todo Nombre
Creer o no en Jesús es lo que determina la salvación o la
condenación eterna:
12 Mas
a todos los que le recibieron, a los que creen
en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de
Dios (Jn. 1:12).
18 El
que en él cree, no es condenado;
pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no
ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios (Jn.
3:18).
Conocer el nombre de Jesús no se trata de saber las
letras que forman su nombre, ni siquiera es pronunciarlo,
se trata mas bien de tener revelación de lo que encierra su
poderoso Nombre.
El Apóstol Pablo oraba para que los cristianos tuvieran
revelación en el conocimiento del poder del glorioso
nombre de Jesús:
15 Por
esta causa también yo, habiendo oído de
vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para
con todos los santos,
16 no
ceso de dar gracias por
vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis
oraciones,
17 para
que el Dios de nuestro Señor
Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de
sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,
18 alumbrando
los ojos de vuestro entendimiento,
para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha
40
JESÚS
llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su
herencia en los santos,
19 y
cuál la supereminente
grandeza de su poder para con nosotros los que
creemos, según la operación del poder de su fuerza,
(Ef. 1:15-19).
Cuando un cristiano sabe por revelación divina quien
es Jesús (Mt. 11:27), tiene acceso a su poder para vencer al
mundo, a los hombres, a Satanás y sus demonios.
Creer en el nombre de Jesús, es estar convencidos de
que a Él le pertenece toda autoridad en el cielo, en la tierra
y debajo de la tierra. Por tanto, es estar seguros de su gran
amor y poder para protegernos de todo mal y darnos
victoria en nuestro peregrinaje por este mundo.
b. En su Nombre
No hay otro nombre bajo el cielo más poderoso que el
nombre de Jesús. Hoy más que nunca que ha resucitado y
se ha sentado a la diestra del Padre:
20 La
cual operó en Cristo, resucitándole de los
muertos y sentándole a su diestra en los lugares
celestiales,
21 sobre
todo principado y autoridad y
poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra,
no sólo en este siglo, sino también en el venidero; 22 y
41
NOMBRE sobre todo Nombre
sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por
cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
23
la cual es
su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en
todo (Ef. 1:20-23).
Cuando Jesús resucitó y apareció a sus discípulos les
dio autoridad sobre toda fuerza del mal y les mandó actuar
en su glorioso Nombre:
18 Y
Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda
potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
19 Por
tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y
del Espíritu Santo;
20 enseñándoles
que guarden todas
las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con
vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén
(Mt. 28:18-20).
Jesús dijo que, mayores cosas que las que Él hizo haríamos
en su Nombre:
12 De
cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las
obras que yo hago, él las hará también; y aun
mayores hará, porque yo voy al Padre.
13 Y
todo lo
que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para
que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14 Si
pidiereis en mi nombre, yo lo haré (Jn. 14:12-14).
42
algo
JESÚS
Jesús dijo que, los que sean capaces de creer, verán el
poder de su nombre manifestado en sus vidas:
17
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi
nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas
lenguas;
18
tomarán en las manos serpientes, y si
bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los
enfermos pondrán sus manos, y sanarán (Mr. 16:1718).
c. El poder de Su Palabra
Jesús sustenta todas las cosas con el poder de su Palabra:
3
El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen
misma de su sustancia, y quien sustenta todas las
cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado
la purificación de nuestros pecados por medio de sí
mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las
alturas (Hb. 1:3).
En su regreso a la tierra, Juan ve a Jesús con una espada en
su boca que representa el poder de su Palabra:
15 De
su boca sale una espada aguda, para herir con
ella a las naciones, y él las regirá con vara de
hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira
del Dios Todopoderoso (Ap. 19:15).
43
NOMBRE sobre todo Nombre
Cuando Jesús estuvo en la tierra dio órdenes con su
Palabra y fueron obedecidas. En una ocasión maldijo una
higuera y ésta se secó ante el asombro de sus discípulos:
18 Por
19 Y
la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre.
viendo una higuera cerca del camino, vino a ella,
y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le
dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la
higuera.
20 Viendo
esto
los
discípulos,
decían
maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la
higuera? (Mt. 21:18-20).
En otra ocasión Jesús solo dio la orden y el criado de
un centurión fue sanado a la distancia por el poder de su
Palabra:
8 Respondió
el centurión y dijo: Señor, no soy digno
de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra,
y mi criado sanará.
13 Entonces
Jesús dijo al centurión:
Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue
sanado en aquella misma hora (Mt. 8:8 y 13).
En otro caso similar, Jesús envió su palabra a la distancia y
el hijo de un hombre importante fue sanado:
49 El
oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que
mi hijo muera.
50 Jesús
le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el
hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.
44
JESÚS
51
Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a
recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive
(Jn. 4:49-51).
Este hombre quiso comprobar a qué hora había sido
sanado su hijo y le respondieron que el día anterior a las
siete. Él confirmó que, a esa misma hora, Jesús había dado
la orden de sanidad para su hijo:
52
Entonces él les preguntó a qué hora había
comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete
le dejó la fiebre.
53 El
padre entonces entendió que
aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu
hijo vive; y creyó él con toda su casa (Jn. 4:52-53).
d. Jesús es la puerta para entrar al cielo
Desde que Jesús tomó toda autoridad en el cielo, en la
tierra y debajo de la tierra, todo lo que hacemos los
cristianos debe ser hecho en Su nombre. Jesús dijo:
13 Y
todo lo que pidiereis al Padre en mi Nombre, lo
haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14 Si
algo pidiereis en mi Nombre, yo lo haré (Jn. 14:13).
Toda oración y acción del cristiano debe ser hecha en el
nombre de Jesús:
17 Y
todo lo que hacéis, sea de palabra
45
NOMBRE sobre todo Nombre
o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús,
dando gracias a Dios Padre por medio de Él (Col. 3:17).
Es únicamente por medio de Jesús que podemos
acercarnos al Padre. Él ve la sangre de Jesús sobre sus hijos
para que podamos gozar de comunión con Él. De lo
contrario, nuestro pecado no lo permitiría:
19 Así
que, hermanos, teniendo libertad para entrar en
el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,
20 por
el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del
velo, esto es, de su carne,
21 y
sacerdote sobre la casa de Dios,
corazón
sincero,
en
plena
teniendo un gran
22 acerquémonos
certidumbre
de
con
fe,
purificados los corazones de mala conciencia, y
lavados los cuerpos con agua pura (Hb. 10:19-22).
46
JESÚS
II. PROPIEDAD DEL NOMBRE DE JESÚS
a. El privilegio de ser cristiano
Cristiano significa seguidor de Cristo. Además, implica ser
propiedad de Jesús. Al ser propiedad de Jesús, todo lo que
atañe al cristiano, alude directamente a Jesús. Él se lo toma
personal, sea bueno o sea malo. Él dijo:
41
Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi
nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que
no perderá su recompensa (Mr. 9:41).
Jesús dijo que el que recibe a un niño por cuanto son de Él,
lo recibe a Él:
36 Y
tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y
tomándole en sus brazos, les dijo:
37 El
que reciba en
mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el
que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me
envió (Mr. 9:36-37).
Todo lo bueno que la gente haga por los cristianos se lo
hacen directamente a Jesús. Él dijo:
37 Entonces
los justos le responderán diciendo: Señor,
¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o
sediento, y te dimos de beber?
38 ¿Y
cuándo te vimos
forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?
39 ¿O
cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y
vinimos a ti?
40 Y
respondiendo el Rey, les dirá: De
47
NOMBRE sobre todo Nombre
cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de
estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis
(Mt. 25:37-40).
Todo lo malo que la gente haga en contra de los cristianos,
se lo hacen a Jesús. Él dijo:
44
Entonces también ellos le responderán diciendo:
Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento,
forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te
servimos?
45 Entonces
les responderá diciendo: De
cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de
estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis (Mt.
25:44-45).
La Biblia dice que los hijos de Dios estaremos
identificados con el nombre de Jesús, como propiedad de
Él por la eternidad, que será un nombre nuevo; tanto el de
Jesús como el nuestro (Ap. 2:17, 19:12):
12 Al
que venciere, yo lo haré columna en el templo de
mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre
él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de
mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del
cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo (Ap. 3:12).
48
JESÚS
Capítulo 6 – JESÚS RESUCITADO Y GLORIFICADO
_______________________________________________________________
I. ¿DÓNDE ESTA MUERTE TU AGUIJÓN?
a. Jesús venció a la muerte por medio de su muerte
La gran victoria de Jesús no estriba totalmente en que
fue a la cruz para dar su vida por la humanidad, porque
todos los seres humanos mueren. Su gran victoria estuvo
en su resurrección, pues pudo vencer a la muerte.
Por esa razón era necesario que Jesús se encarnara o
viniera al mundo en un cuerpo humano, pues solo así sería
legítima su victoria sobre la muerte. Jesús debía vencer a la
muerte por medio de su muerte y resurrección:
14 Así
que, por cuanto los hijos participaron de carne y
sangre, él también participó de lo mismo, para
destruir por medio de la muerte al que tenía el
imperio de la muerte, esto es, al diablo (Hb. 2:14).
La victoria de Cristo sobre la muerte es nuestra victoria:
55 ¿Dónde
está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh
sepulcro, tu victoria? (1 Co. 15:55).
49
NOMBRE sobre todo Nombre
La muerte reinó en la humanidad hasta la victoria de Jesús
en la cruz. Ahora cada persona puede decidir librarse de la
muerte eterna, si recibe a Jesús como su salvador personal:
21 Para
que así como el pecado reinó para muerte, así
también la gracia reine por la justicia para vida eterna
mediante Jesucristo, Señor nuestro (Ro. 5:21).
Jesús descendió hasta el mismo infierno para dar
testimonio de su victoria:
18 Porque
también Cristo padeció una sola vez por los
pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a
Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero
vivificado en espíritu;
19 en
el cual también fue y
predicó a los espíritus encarcelados,
20 los
que en otro
tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la
paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se
preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir,
ocho, fueron salvadas por agua (1 P. 3:18-20).
Jesús bajó hasta el infierno y se levantó victorioso hasta lo
sumo de los cielos:
9Y
eso de que subió, ¿qué es, sino que también había
descendido primero a las partes más bajas de la
tierra?
10 El
que descendió, es el mismo que también
50
JESÚS
subió por encima de todos los cielos para llenarlo
todo (Ef. 4:9-10).
Jesús descendió en espíritu a lo profundo de la tierra y
tomó las llaves del infierno y de la muerte:
18 Y
el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que
vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las
llaves de la muerte y del Hades (Ap. 1:18).
Por esa razón, la Biblia testifica constantemente que Jesús
reina en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra. Porque
en las profundidades de la tierra está el infierno:
9 Por
lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le
dio un Nombre que es sobre todo nombre,
10 para
que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de
los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de
la tierra;
11 y
toda lengua confiese que Jesucristo es el
Señor, para gloria de Dios Padre (Fil. 2:9-11).
b. Jesús apareció resucitado
Después de su resurrección, Jesús traspasó las paredes y
apareció dentro de la casa donde estaban reunidos sus
discípulos:
51
NOMBRE sobre todo Nombre
19 Cuando
llegó la noche de aquel mismo día, el
primero de la semana, estando las puertas cerradas en
el lugar donde los discípulos estaban reunidos por
miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les
dijo: Paz a vosotros.
20
Y cuando les hubo dicho esto,
les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se
regocijaron viendo al Señor (Jn. 20:19-20).
No obstante, no había sido glorificado, por esa razón no se
dejó tocar de María cuando le vio resucitado:
16 Jesús
le dijo: !María! Volviéndose ella, le dijo:
!Raboni! (que quiere decir, Maestro).
17 Jesús
le dijo:
No me toques, porque aún no he subido a mi Padre;
mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a
vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios (Jn. 20:1617).
En otra ocasión, Jesús volvió a aparecer a sus discípulos
y le dijo a Tomás que metiera sus dedos y manos en sus
heridas. Obviamente, Tomás no las metió porque Jesús no
había sido glorificado aún. Jesús solo repitió las palabras
de incredulidad que Tomas les había dicho a los demás
discípulos que ya le habían visto:
26 Ocho
días después, estaban otra vez sus discípulos
dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las
puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a
52
JESÚS
vosotros.
27
Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y
mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi
costado;
y
28 Entonces
no
seas
incrédulo,
sino
creyente.
Tomás respondió y le dijo: !Señor mío, y
Dios mío! 29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás,
creíste;
bienaventurados los que
no vieron, y
creyeron (Jn. 20:26-29).
La Biblia dice que, Jesús incluso, comió con sus discípulos,
después de resucitar:
39 Mirad
mis manos y mis pies, que yo mismo soy;
palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni
huesos, como veis que yo tengo.
40 Y
diciendo esto,
les mostró las manos y los pies.
41 Y
como todavía
ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados,
les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?
42 Entonces
dieron parte de un pez asado, y un panal de miel.
le
43 Y
él lo tomó, y comió delante de ellos (Lc. 24).
c. Jesús glorificado
Uno de los testimonios mas tempranos acerca de Jesús ya
glorificado, fue cuando se le apareció a Pablo cuando iba
rumbo a Damasco. Pablo escuchó su potente voz y quedó
ciego por tres días a causa de la gloria de Jesús (Hch. 9:353
NOMBRE sobre todo Nombre
9). Pero, un testimonio aún más poderoso acerca de Jesús
glorificado en la Escrituras es cuando se le aparece
glorificado a Juan en la Isla de Patmos:
13 Y
en medio de los siete candeleros, a uno semejante
al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba
hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de
oro.
14 Su
cabeza y sus cabellos eran blancos como
blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de
fuego;
15 y
sus
pies
semejantes
al
bronce
bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como
estruendo de muchas aguas.
16 Tenía
en su diestra
siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de
dos filos; y su rostro era como el sol cuando
resplandece en su fuerza (Ap. 1:13-16).
Juan quedó asombrado al ver a Jesús lleno de gloria. Él le
había conocido en su humana y débil condición cuando
estuvo en la tierra, ahora le ve como el Todopoderoso:
1. Un cinto de oro en su pecho. El cinto de oro habla de
su autoridad y realeza sacerdotal. Los sacerdotes
vestían un cinto de oro (Éx. 28:8).
2. Cabellos blancos como la nieve. El cabello blanco de
Jesús habla de la plenitud de su sabiduría y
conocimiento.
54
JESÚS
3. Ojos como llama de fuego. Los ojos son la lampara
del cuerpo (Mt. 6:22). Los ojos de Jesús dicen que Él es
la Verdad (Jn. 14:6). A los ojos de Jesús no se esconde
nada, su luz revela la verdad de todas las cosas.
4. Pies como bronce refulgente. El bronce habla de su
gran fortaleza y la firmeza de sus pasos.
5. Voz como un trueno. Cuando alguien tiene un
nombre poderoso, su voz es escuchada atentamente y
hace temblar a los que oyen. Jesús tiene un Nombre
que es sobre todo nombre; por tanto, su voz es la más
poderosa de todas.
6. Una espada de doble filo en su boca. La espada
representa el poder de su palabra con la que sujeta
todas las cosas. La espada de doble filo habla de su
amor y su justicia. Si se le acepta puede dar vida, pero
si se le rechaza condena.
7. Su rostro como el sol. La luz del rostro de Jesús habla
de su justicia (Mal. 4:2).
d. El retorno glorioso de Jesús a la tierra
Jesús vino la primera vez como Cordero, pero vuelve
como León. En su primera venida fue humillado, en su
segunda viene a reinar con poder sobre la tierra.
55
NOMBRE sobre todo Nombre
El profeta Habacuc dice que la gloria de Jesús cubrirá
todo el universo en su segunda venida:
3 Dios
vendrá de Temán, y el Santo desde el monte de
Parán. Selah. Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se
llenó de su alabanza. 4 Y el resplandor fue como la luz;
rayos brillantes salían de su mano, y allí estaba
escondido su poder (Habacuc 3:3-4).
En su segunda venida, la gloria de Cristo cubrirá todo el
universo y alumbrará hasta el mismo infierno:
7 He
aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá,
y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra
harán lamentación por él. Sí, amén. (Ap. 1:7).
Al decir que le verán hasta los que le traspasaron, significa
que su gloria alumbrará hasta el mismo infierno.
Los discípulos de Cristo le vieron ascender al cielo en
una nube desde el monte de los olivos:
9Y
habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue
alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos
(Hch. 1:9).
También se les prometió que, asi mismo regresaría a la
tierra:
10 Y
estando ellos con los ojos puestos en el cielo,
entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a
ellos dos varones con vestiduras blancas,
56
11 los
cuales
JESÚS
también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis
mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido
tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le
habéis visto ir al cielo (Hch. 1:10-11).
Jesús regresará en una nube a la tierra (Ap. 1:7), y sus
poderosos pies pisarán el monte de los olivos y éste se
partirá en dos, creando un gran valle:
4
Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte
de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al
oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en
medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo
un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará
hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur (Zc. 14:4).
57
NOMBRE sobre todo Nombre
58
JESÚS
Capítulo 7 – ALGUNOS TÍTULO Y NOMBRES DE JESÚS
_______________________________________________________________
I.
JESÚS, EL SALVADOR
a. La divinidad y la humanidad de Jesús
A continuación, se explican algunos de los títulos
relevantes de Jesús, y su trasfondo en las Escrituras. Todos
los títulos del universo le pertenecen a Jesús y no
sabremos cuantos existan. Los siguientes se explican
someramente, para tener una idea de los más comunes
usados en la Biblia.
Algo importante acerca del nombre de Jesús en este
libro, es afirmar que sus títulos terrenales los obtuvo como
Jesucristo hombre; pero, Jesús en su divinidad es Dios
eterno. Hay sectas que reconocen a Jesús como: Rey,
Señor, Salvador, Mediador, Sacerdote, Juez, etc., pero en el
fondo niegan que Jesús sea divino.
Las sectas de línea judaizante, piensan erradamente
que solo el Padre es Dios. Esto se debe a que confunden
estos títulos terrenales de Jesús cuando se usan en la Biblia
para referirse a su humanidad e ignoran su divinidad. Jesús
fue humano al encarnarse, pero siempre fue divino. Si solo
se ve a los títulos terrenales de Jesús, podemos cometer el
error de dejar de lado su divinidad.
Para el caso, La Biblia dice que:
59
NOMBRE sobre todo Nombre
1. Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres:
5
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre
Dios y los hombres, Jesucristo hombre (1 Ti. 2:5).
Este título de Mediador, es solo para afirmar que ni
Moisés, ni Abraham, pueden guiar al cielo. Solo Jesús.
Si no se afirmara esa verdad, los hombres buscarían
otros mediadores para entrar en el reino de los cielos.
Pero, Mediador es solo un título que Jesús ganó,
relacionado a su condición como el único que puede
mediar entre Dios y los hombres. No obstante, en su
divinidad, Jesús es Dios Eterno.
2. Otro ejemplo, es que la Biblia dice que todo lo que
pidamos al Padre lo debemos hacer en el nombre de
Jesús:
13
Y todo lo que pidiereis al Padre en mi
nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado
en el Hijo.
14
Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo
haré (Jn. 14:13-14). Pedir al Padre en el nombre de
Jesús, les hace creer a los judaizantes que Jesús es
menos que el Padre. Ignorando que, Jesús obtuvo un
nombre que es sobre todo nombre en la tierra. No hay
nombre en que podamos invocar a Dios desde la tierra.
Pero, ese es solo un título de superioridad de Jesús,
sobre todo nombre. No obstante, Jesús es Dios Eterno.
3. En muchas ocasiones, como en la anteriores, la Biblia se
refiere a Jesús en relación a sus títulos que alcanzó en
su humanidad, pero no se refiere a su humanidad. En
otros casos, mientras Jesús estuvo en su humanidad en
60
JESÚS
la tierra, habló como Dios, no como hombre. En una
ocasión, Felipe le dijo a Jesús que le mostrara al Padre
para creer que Él era el Mesías. Jesús le respondió:
8
Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos
basta. 9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy
con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que
me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues,
dices tú: Muéstranos el Padre? (Jn. 14:8-9). En este
pasaje se puede notar que Jesús no está hablando
como humano, si no en su divinidad. Se debe hacer la
diferencia cuando la Biblia se refiere a la parte humana
y a la divina de Jesús, para no caer en el error de los
judíos, quienes negaron la divinidad de Jesús.
4. En otra ocasión, Jesús se refirió a que Él estaba en el
cielo, aun estando en la tierra:
13
Nadie subió al cielo,
sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre,
que está en el cielo (Jn. 3:13). Parece contradictorio
que Jesús dijera que estaba en el cielo, aun estando
aquí en la tierra. La razón es que Él se refería a su
divinidad, en la cual es uno con el Padre y el Espíritu
Santo. Jesús vino a la tierra en forma humana para
salvar a la humanidad, pero en su divinidad siempre
fue, es y ha sido, Dios Eterno.
5. A continuación, Jesús pareciera contradecir lo que dijo
anteriormente, al decir que el Padre, es mayor que Él:
28
Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a
vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado,
61
NOMBRE sobre todo Nombre
porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre
mayor es que yo (Jn. 14:28). Si Jesús le dijo a Felipe
que, El y el Padre son UNO ¿Por qué ahora dice que el
Padre es mayor que Él? La respuesta es sencilla. Es
porque en esta ocasión, Jesús no está hablando en su
divinidad, como Dios Eterno; sino en su humanidad,
como Jesucristo hombre.
6. Los siguientes pasajes muestran la divinidad de Jesús:
6
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y
el principado sobre su hombro; y se llamará su
nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre
Eterno, Príncipe de Paz (Is. 9:6). Este pasaje afirma
que, Jesús es Padre Eterno. En el siguiente verso se
afirma que Dios es Trino. Un solo Dios, en tres
personas: 7 Porque tres son los que dan testimonio
en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y
estos tres son UNO (1 Jn. 5:7)2.
b. Etimología del nombre de Jesús
El nombre de Jesús deriva del hebreo Yeshuah, que
significa Yahveh salva. Por lo cual Jesús, significa Salvador.
No hay necesidad de pronunciar el nombre en hebreo, se
debe pronunciar en español.
2
Algunas sectas han borrado este verso de la Biblia, para su propia
perdición.
62
JESÚS
Algunos judaizantes se obsesionan con el uso del
idioma hebreo y quieren obligar a los cristianos a que
pronuncien los nombres y toda la biblia en hebreo.
Incluso, para ridiculizar otros idiomas le buscan
significados literales en hebreo a las traducciones, lo que
termina en absurdas aberraciones. Eso sería igual a que
escucháramos una palabra hebrea y la juzgáramos por el
sonido en nuestro propio idioma. Es un absurdo.
Para el caso, la palabra hebrea bereshit al inicio del
Génesis pudiera sonar como una mala palabra muy
conocida en inglés. Obviamente, no fue dada para ser oída
en inglés, sino en hebreo. Asimismo, los judaizantes usan
este pobre argumento para obligar a los ingenuos a usar el
hebreo. Los judaizantes creen erradamente, que el hebreo
es un idioma sagrado, pero el hebreo es solo el idioma en
que Dios le habló a los judíos porque era el que entendían.
Si las traducciones no existieran nadie habría sido salvo en
el mundo, pues ¿si no oyen, como creerían? (Ro. 10:14).
c. Origen del nombre de Jesús
Antes de nacer Jesús, el ángel le dijo a María que su
nombre era Jesús, que significa Salvador:
21 Y
dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS,
porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mt.
1:21).
63
NOMBRE sobre todo Nombre
Era importante que Dios le diera el nombre a María
porque en Israel era común que a los hijos se les diera el
nombre de sus parientes (Lc. 1:59:63).
Israel había sido esclavizado durante mucho tiempo y
Dios había levantado caudillos que les libertaron por cierto
tiempo, pero Dios prometió un salvador perenne y a esa
liberación hace alusión el nombre de Jesús como salvador.
Isaías profetiza acerca de Jesús como libertador diciendo:
1
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque
me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas
nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de
corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los
presos apertura de la cárcel (Is. 61:1).
1. EMANUEL
Inmediatamente que el ángel le da el nombre de Jesús a
María, el escritor resalta que era en cumplimiento a la
profecía de Isaías acerca de Jesús:
23 He
aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y
llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios
con nosotros (Mt. 1:23).
El nombre de Emanuel dado a Jesús es en alusión a su
encarnación. Es decir, que Dios descendió del cielo para
habitar entre los hombres.
Emanuel, significa Dios con nosotros. Este título es muy
importante, pues habla de la divinidad de Jesús, es decir,
64
JESÚS
que Jesús es Dios juntamente con el Padre y el Espíritu
Santo. Desde la iglesia primitiva, hasta hoy día, la divinidad
de Jesús ha sido atacada de diferentes flancos. Negar esta
doctrina, es causa de condenación eterna.
Una de las profecías más esperadas por Israel es
cuando se ve a Jesús en las nubes, juntamente con el
Padre:
13
Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las
nubes del cielo venía uno como un Hijo de
hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le
hicieron acercarse delante de él (Dn. 7:13).
Este verso habla de la divinidad de Jesús. La Biblia
confirma que Jesús ascendió al cielo en una nube:
9Y
habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue
alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos
(Hch. 1:9).
Juan vio cumplida esa visión en el cielo, después de la
ascensión de Jesús al cielo:
6Y
miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro
seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en
pie un Cordero como inmolado, que tenía siete
cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus
de Dios enviados por toda la tierra. 7 Y vino, y tomó el
libro de la mano derecha del que estaba sentado en el
trono (Ap. 5:6-7).
65
NOMBRE sobre todo Nombre
La Biblia afirma que Jesús es uno con el Padre. En el
siguiente verso a Jesús se le llama Padre Eterno:
6 Porque
un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y
el principado sobre su hombro; y se llamará su
nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre
Eterno, Príncipe de Paz (Is. 9:6).
Jesús le afirmó a Felipe que, Él es uno con el Padre:
7 Si
me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y
desde ahora le conocéis, y le habéis visto. 8 Felipe le
dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. 9 Jesús
le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y
no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí,
ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos
el Padre?
10 ¿No
crees que yo soy en el Padre, y el
Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las
hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que
mora en mí, él hace las obras.
11 Creedme
que yo soy
en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera,
creedme por las mismas obras (Jn. 14:7-11).
La Biblia afirma que, Dios es uno en tres personas:
7 Porque
tres son los que dan testimonio en el cielo: el
Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son
uno (1 Jn. 5:7).
Todo esto sirva para reafirmar la divinidad de Jesús, que es
Dios juntamente con el Padre. La mayoría de sus títulos
66
JESÚS
terrenales están relacionados con su señorío sobre la tierra,
pero Jesús es Dios Eterno con el Padre y el Espíritu Santo.
Él tiene toda potestad en el cielo y en la tierra:
18
Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad
me es dada en el cielo y en la tierra (Mt. 28:18).
2. JESÚS, EL HIJO DE DIOS
Cuando la Biblia se refiere a Jesús, como el Hijo de Dios,
alude a su divinidad. Significa que, antes de encarnarse,
Jesús ya es prexistente y eterno. A eso se refiere el título de
Hijo de Dios. Los demonios reconocieron a Jesús como el
hijo de Dios cuando le vieron en la tierra porque le habían
visto en el cielo, pues ellos son ángeles caídos:
29 Y
clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros,
Jesús,
Hijo
de
Dios?
¿Has
venido
acá
para
atormentarnos antes de tiempo? (Mt. 8:29).
El nombre de Hijo de Dios dado a Jesús es en referencia a
su preexistencia y divinidad.
3. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE
Si bien, el título de Hijo del hombre hace alusión a la parte
humana de Jesús. También es cierto que alude a un ser
humano y divino a la vez. El concepto que los judíos tenían
acerca del Hijo del hombre no era el común que se refiere
a un hijo de cualquier ser humano. Mas bien se refiere a un
título divino de ese ser humano que es divino a la vez.
67
NOMBRE sobre todo Nombre
La profecía acerca del Hijo del hombre viniendo en las
nubes era una de las más conocidas y esperadas en Israel
con relación al Mesías. Es de suponer que este hijo del
hombre era Dios mismo, pues podía cabalgar sobre las
nubes (Nh. 1:3). Daniel dice:
13 Miraba
yo en la visión de la noche, y he aquí con las
nubes del cielo venía uno como un Hijo de
hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le
hicieron acercarse delante de él.
14
Y le fue dado
dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos,
naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es
dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que
no será destruido (Dn. 7:13-14).
Es de maravillarse que un hombre pueda usar las nubes
como su vehículo, por eso Jesús como Hijo del Hombre es
divino, diferente a todos los hombres comunes. Jesús en
muchas ocasiones se refirió, asimismo, como el Hijo del
Hombre, pues era un título, no un nombre.
Cuando Jesús estaba ante el sumo sacerdote, éste le
preguntó en nombre de Dios, si Él era el Hijo de Dios (Mt.
26:63). Jesús le citó la misma escritura de Daniel acerca del
Hijo del Hombre:
64 Jesús
le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que
desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la
diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del
cielo (Mt. 26:64).
68
JESÚS
Los sacerdotes judíos conocían bien ésta escritura y se
llenaron de ira contra Jesús acusándole de blasfemia, pues
por primera vez Él se atrevía a decir que era el Hijo del
hombre descrito por Daniel, al señalar que le verían
sentado a la diestra del Padre y viniendo sobre las nubes.
4. JESÚS, EL HIJO DE DAVID
En la Biblia a Jesús se le llama Hijo de David con relación a
su descendencia. Dios le prometió a David que su reino no
tendría fin:
16
Y será afirmada tu casa y tu reino para
siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable
eternamente (2 S. 7:16).
David, como hombre murió, pero la promesa de un reino
eterno se cumpliría en Jesús el Mesías (Lc. 1:32),
descendiente de David (Mt. 1:1, 20; Ro. 1:3).
Esta profecía acerca del hijo de David era conocida y
esperada en Israel. Por esa razón preguntaron:
23 Y
toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será éste
aquel Hijo de David? (Mt. 12:23).
5. JESÚS, EL PAN DE VIDA
A causa del pecado la humanidad completa quedó
bajo muerte espiritual. Jesús dijo que Él es el verdadero
pan (espiritual) que le imparte vida a la humanidad:
35 Jesús
les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí
viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no
tendrá sed jamás (Jn. 6:35).
69
NOMBRE sobre todo Nombre
Jesús dijo que el maná solo era un símbolo de esa
verdadera vida que Él imparte al que, en sentido simbólico,
come de su carne al aceptar la salvación por medio de la
ofrenda de su cuerpo:
32
Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os
dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el
verdadero pan del cielo.
33
Porque el pan de Dios es
aquel que descendió del cielo y da vida al mundo (Jn.
6:32-33).
La muerte de Jesús se convirtió en vida para la humanidad.
Al aceptar la salvación por medio de su sacrificio,
participamos simbólicamente de su carne:
24 Y
habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad,
comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es
partido; haced esto en memoria de mí (1 Co. 11:24).
El alimento físico es lo primordial para sostener la vida del
ser humano. Asimismo, el alimento espiritual es el que
sacia el hambre del alma. Jesús dijo:
4 Escrito
está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de
toda palabra que sale de la boca de Dios (Mt. 4:4).
Jesús dijo que Él es el verdadero pan del cielo que da vida
a la humanidad:
51 Yo
soy el pan vivo que descendió del cielo; si
alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el
pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la
vida del mundo.
58 Este
es el pan que descendió del
cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y
70
JESÚS
murieron;
el
que
come
de
este
pan,
vivirá
eternamente (Jn. 6:51, 58).
6. JESÚS, EL AGUA DE VIDA
El agua es vital para la vida física, pero también el alma
sufre de sed espiritual. Jesús también dijo que, Él es el
agua que da vida al ser humano:
14 Mas
el que bebiere del agua que yo le daré, no
tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será
en él una fuente de agua que salte para vida eterna
(Jn. 4:14).
El ser humano tiene una sed espiritual insaciable desde
que se separó de Dios a causa del pecado y procura
saciarla con los placeres de este mundo. Jesús es el único
que puede saciar la sed del alma, porque es sed espiritual.
Ese es el simbolismo de la roca que golpeó Moisés de
la cual salieron aguas:
11 Entonces
alzó Moisés su mano y golpeó la peña con
su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la
congregación, y sus bestias (Nm. 20:11).
Jesús es la roca que brota agua viva. Esta agua fluye en
el interior del cristiano y le convierte en una fuente que
salta hasta la vida eterna: “sino que el agua que yo le
daré será en él una fuente de agua que salte para vida
eterna”.
71
NOMBRE sobre todo Nombre
7. JESÚS, EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA
A. EL CAMINO
Desde que el ser humano se apartó de la senda de
comunión con su Creador, procura encontrar el camino
correcto para retornar a la paz con Dios. Esto ha causado
que mas veredas incorrectas aparezcan prometiendo
conducir a la vida eterna. La Biblia dice: 25 Hay camino que
parece derecho al hombre, pero su fin es camino de
muerte (Pr. 16:25).
Entre tantas promesas fallidas de los hombres y las
religiones, Jesús es el único camino que conduce a los
brazos amorosos del Padre celestial. Este camino es
angosto y son pocos los que transitan por el:
14 porque
estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la
vida, y pocos son los que la hallan (Mt. 7:14).
En cambio, el camino de la perdición es ancho porque
tiene un abanico amplio de veredas falsas:
13 Entrad
por la puerta estrecha; porque ancha es la
puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición,
y muchos son los que entran por ella (Mt. 7:13).
B. LA VERDAD
El ser humano procura continuamente encontrar la
verdad de cada cosa. Jesús dijo, sin ambages, que Él es la
Verdad. Entre tantas mentiras que Satanás (padre de
mentira) ha esparcido en el mundo, Jesús dijo:
72
JESÚS
44
Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los
deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido
homicida desde el principio, y no ha permanecido en
la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla
mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre
de mentira (Jn. 8:44).
Jesús murió solo por decir la verdad. Él dijo:
45 Y
a mí,
porque digo la verdad, no me creéis (Jn. 8:45).
Jesús no solo habló la verdad, Él es la Verdad y fuera de Él
no hay verdad.
C. LA VIDA
La muerte fue la consecuencia advertida a la primera
pareja:
17 mas
del árbol de la ciencia del bien y del mal
no comerás; porque el día que de él comieres,
ciertamente morirás (Gn. 2:17).
Esta muerte, no solo se remite a lo físico; sino también
a una muerte espiritual. Jesús prometió que quien cree en
Él, aunque muera físicamente, vivirá eternamente: 25 Le dijo
Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en
mí, aunque esté muerto, vivirá (Jn. 11:25).
Los judíos creían que la Torá transmitía vida, por sí
misma, solo al leerla. Pero, Jesús les dijo que esa vida que
ellos procuraban está en Él:
39 Escudriñad
las Escrituras;
porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida
73
NOMBRE sobre todo Nombre
eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
40
y no
queréis venir a mí para que tengáis vida (Jn. 5:39-40).
8. JESÚS, LA PUERTA DEL CIELO
Jesús dijo que Él es la puerta de las ovejas. Este concepto
de las ovejas y el pastor era muy conocido para los judíos.
Jesús lo usó en diferentes ocasiones para ilustrar sus
enseñanzas. Jesús dijo:
7
Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os
digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 9 Yo soy la puerta;
el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y
hallará pastos (Mt. 10:7, 9).
Al decir que Él es la puerta de las ovejas, Jesús
representa dos cosas: Una es que Él es la puerta literal para
entrar al cielo. La otra, es que las ovejas representan a los
cristianos. Quizás esta verdad de que Jesús es la puerta, no
la entendamos en su totalidad mientras estemos en la
tierra; sino, hasta que entremos por la puerta del cielo.
Aunque en este caso, Jesús no se refiere a una puerta
física; sino, al hecho de que Él es el único medio para
entrar al cielo, también se debe señalar que, tanto el cielo
como el infierno, tienen su puerta de entrada.
La Biblia habla de las puertas del infierno:
18 Y
yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre
esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades
no prevalecerán contra ella (Mt. 16:18). Ver, Is. 38:10.
En cuanto a las puertas del cielo, Jesús dijo:
74
JESÚS
14
Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener
derecho al árbol de la vida, y para entrar por las
puertas en la ciudad (Ap. 22:14).
9. JESÚS, EL CORDERO Y EL LEÓN
Jesús es Cordero y León. Como cordero, ofreció su vida
por la humanidad, mostrando su gran amor. Como León,
Jesús es todo poder y autoridad con la cual regresará a
gobernar la tierra.
Por tanto, el Cordero representa su amor y el León su
justicia. Debemos conocer a Jesús en sus dos facetas: No
solo como un Dios de amor, sino como un Dios justo. Dios
es amor, pero es fuego consumidor (Hb. 12:29).
Un cristiano inmaduro solo conoce a Dios en su faceta
de amor; pero, cuando se trata de entender su juicio se
enreda y le da pavor. Eso es inmadurez.
A. EL CORDERO DE DIOS
La Biblia dice que Jesús, es el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo:
29 El
siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y
dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado
del mundo (Jn. 1:28).
Esta faceta de Jesús como el Cordero de Dios, se refiere
al
sacrificio
de
Jesús
en
la
cruz,
donde
inocentemente, como un cordero. Isaías dice:
75
murió
NOMBRE sobre todo Nombre
7
Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como
cordero fue llevado al matadero; y como oveja
delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió
su boca (Is. 53:7).
En el Ley se sacrificaban corderos y su sangre era para
remisión de los pecados del pueblo (Lv. 16:18-19).
La Biblia dice:
22
Y casi todo es purificado, según la
ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se
hace remisión (Hb. 9:18).
B. EL LEÓN DE LA TRIBU DE JUDA
El león representa la fuerza mayor entre los animales
salvajes. Jesús es representado como un poderoso León:
5Y
uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí
que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha
vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos
(Ap. 5:5).
La alusión a Jesús como el León de la tribu de Judá, es
debido a que estaba escrito que el Mesías saldría de la
tribu de Judá. Así profetizó Jacob sobre Judá:
10 No
será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de
entre sus pies, hasta que venga Siloh; y a Él se
congregarán los pueblos (Gn. 49:10).
Jesús descendía de la tribu de Judá (Hb. 7:14).
76
JESÚS
10. JESÚS, EL PRINCIPE DE PAZ
La paz y la justicia son dos de los anhelos más grandes de
la humanidad. Jesús es el Príncipe de Paz y establecerá una
justicia perdurable (Dn. 9:24):
6
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y
el principado sobre su hombro; y se llamará su
nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre
Eterno, Príncipe de Paz (Is. 9:6).
A. ADMIRABLE.
Jesús fue admirado cuando estuvo en la tierra a causa de su
autoridad y sabiduría (Mr. 1:22). Él es admirado en su gloria,
cuando Juan le vio glorificado, quedó como muerto:
17 Cuando
le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso
su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el
Primero y el Último (Ap. 1:17).
B. CONSEJERO
Jesús es el consejero por excelencia. No hay ciencia, sabio
o psicólogo que se le iguale. Los grandes fracasos de la
humanidad, y aún de los hijos de Dios, suceden porque no
77
NOMBRE sobre todo Nombre
pedimos consejo a Dios, antes de tomar cada decisión
importante de la vida diaria.
C. DIOS FUERTE
Al referirse a Jesús como Dios fuerte, reafirma su divinidad
y poder. Jesús es Dios fuerte. En todo es Todopoderoso
Dios juntamente con el Padre y el Espíritu Santo.
D. PADRE ETERNO
Es de suma importancia la mención de Jesús en este pasaje
como Padre Eterno, pues queda demostrado una vez más
que Jesús es eterno y uno con el Padre. En su humanidad
Jesús era el Hijo del hombre e invocaba a su Padre, en su
divinidad es Padre Eterno.
E. PRÍNCIPE DE PAZ
Continuamente, los gobernantes de las naciones hacen
pactos de paz, pero son fallidos, no se consigue la paz.
Solo cuando Jesús regrese a la tierra establecerá la
verdadera paz en el mundo. Aun el Anticristo ofrecerá una
falsa paz que terminará en una gran tribulación:
3 Que
cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá
sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a
la mujer encinta, y no escaparán (1 Ts. 5:3).
A Jesús también se le llama el Príncipe de los pastores:
78
JESÚS
4
Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores,
vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria (1
P. 5:4).
El título de Príncipe en la Biblia se le atribuye a Jesús para
resaltar su autoridad sobre todas las cosas. Es uno más de
sus innumerables y soberanos títulos.
11. JESÚS, EL PROFETA
La Palabra profeta es muy abarcadora en todo el contexto
bíblico y se aplica de diferentes maneras a los hombres y
mujeres de Dios en la Biblia (Abraham, Gn. 20:7; Moisés, Dt.
34:10; María, Éx. 15:20), y no solo a los profetas de oficio.
Moisés dijo que Dios levantaría un profeta en Israel:
15 Profeta
de en medio de ti, de tus hermanos, como
yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis (Dt. 18:46).
En esta ocasión no se refiere a cualquier profeta, sino a
Jesús, el profeta anunciado por Moisés.
Cuando Juan comenzó a bautizar los judíos le
preguntaron que, si era el profeta, Juan respondió que no:
21
¿Eres tú el profeta? Y respondió: No (Jn. 1:21).
79
NOMBRE sobre todo Nombre
La pregunta fue específica: ¿Eres tú el profeta? Se
refiere a un profeta en particular, no a cualquiera. Era el
que Moisés les había profetizado en las Escrituras y que los
judíos esperaban. Juan era profeta, pero no era el profeta
anunciado por Moisés.
Nuevamente, el título de profeta dado a Jesús es solo
para reafirmar la veracidad de sus Palabras. Además,
Moisés era figura de Cristo y por eso fue llamado profeta.
Por tanto, Moisés les anuncia que Dios levantará un nuevo
Moisés (Hb. 3:1-6).
12. JESÚS, APÓSTOL Y SACERDOTE
La Biblia menciona que Jesús es, por antonomasia, el
apóstol y sacerdote de nuestra fe. El gobierna sobre todo
título que se menciona, ya sea secular o espiritual:
1
Por tanto, hermanos santos, participantes del
llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo
sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús (Hb. 3:1).
Jesús como apóstol, es el enviado de Dios a la tierra para
salvación de la humanidad. Como sumo sacerdote, está a
la derecha del Padre y vive para interceder por sus hijos:
80
JESÚS
24
Mas éste, por cuanto permanece para siempre,
tiene un sacerdocio inmutable;
25 por
lo cual puede
también salvar perpetuamente a los que por él se
acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por
ellos.
santo,
26 Porque
tal sumo sacerdote nos convenía:
inocente,
sin
mancha,
apartado
de
los
pecadores, y hecho más sublime que los cielos (Hb.
7:24-26).
13. JESÚS, EL MAESTRO
A los rabinos y maestros judíos les gusta los títulos
reverenciales. Los religiosos judíos creen que los rabinos
renombrados del judaísmo tienen la última palabra en
cuanto a la interpretación de la Ley de Dios.
Jesús se opuso a ese concepto errado y dijo que sólo el
que había estado en el cielo tiene la correcta interpretación
de la Palabra de Dios, pues la misma Ley dice que Dios
vendría y les enseñaría. Ese es Jesús:
45 Escrito
está en los profetas: Y serán todos
enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al
Padre, y aprendió de él, viene a mí.
46 No
que alguno
haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste
ha visto al Padre (Jn. 6:45-46).
81
NOMBRE sobre todo Nombre
Jesús se opone a estos maestros judaizantes que creen
tener la última palabra en cuanto a la interpretación del
texto sagrado. Jesús prohibió llamarles maestros afirmando
que, Él es el único Maestro:
8 Pero
vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque
uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros
sois hermanos. 9 Y no llaméis padre vuestro a nadie en
la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en
los cielos.
10 Ni
seáis llamados maestros; porque uno
es vuestro Maestro, el Cristo (Mt. 23:8-10).
Estos maestros no se refieren al ministerio de los
maestros de la Iglesia. Jesús se opone a los maestros de la
Ley que reclaman tener la verdadera interpretación de las
Escrituras. Entre ellos hay cristianos “mesiánicos”.
Jesús es el único Maestro que tiene la última palabra y
la verdadera interpretación del texto sagrado. Sus
enseñanzas están escritas en los Evangelios y en las cartas
que escribieron los apóstoles de la iglesia primitiva quienes
escucharon sus enseñanzas cuando Él estuvo en la tierra.
Jesús refutó constantemente las interpretaciones que
los maestros del judaísmo hacían de la Ley. Él dijo:
7 Hipócritas,
dijo:
8 Este
bien profetizó de vosotros Isaías, cuando
pueblo de labios me honra; mas su corazón
82
JESÚS
está lejos de mí.
enseñando
como
9
Pues en vano me honran,
doctrinas,
mandamientos
de
hombres (Mt. 15:7-9).
Solo el Espíritu Santo puede iluminar al cristiano para
entender la Biblia (2 P. 1:21). Los maestros de la Ley se
asombraban como Pedro y Juan, siendo hombres del vulgo
y sin ser rabinos podían entender las Escrituras:
13
Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y
sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se
maravillaban; y les reconocían que habían estado con
Jesús (Hch. 4:13).
Eso fue lo que Jesús quiso evitar al desautorizar a los
maestros judaizantes, ya sean judíos de religión o
cristianos mesiánicos. Ellos quieren obligar a los cristianos
a hablar hebreo y a entender el texto a partir de la
interpretación y tradición judía.
Hablando acerca de los judaizantes, Pablo dice:
4Y
esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a
escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad
que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a
esclavitud,
5a
los cuales ni por un momento
accedimos a someternos, para que la verdad del
evangelio permaneciese con vosotros (Gá. 2:5).
83
NOMBRE sobre todo Nombre
Al decir que Jesús es el único Maestro de la Iglesia,
afirmamos que los demás maestros se remiten a enseñar y
confirmar lo que Jesús enseña en la Biblia. Él dijo:
20 Enseñándoles
que guarden todas las cosas que os
he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos
los días, hasta el fin del mundo. Amén (Mt. 28).
14. JESÚS, EL SIERVO DE JEHOVÁ
Uno de los títulos de Jesús que trata el profeta Isaías,
es el siervo sufriente de Jehová. Eso es, el esclavo del
Señor. Este título, que no es muy honorífico, hace alusión a
la humillación de Jesús y su sometimiento a la voluntad del
Padre cuando estuvo sobre la tierra. Isaías dice:
1
He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en
quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre
él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones (Is. 42:1).
Acerca de su humillación Isaías dice:
3 Despreciado
y desechado entre los hombres, varón
de dolores, experimentado en quebranto; y como que
escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no
lo
estimamos.
4 Ciertamente
llevó
él
nuestras
enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros
le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
84
JESÚS
5
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido
por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue
sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados (Is.
53:3-5).
Jesús dijo que aprendiéramos de su humildad:
29 Llevad
mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí,
que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis
descanso para vuestras almas (Mt. 11:29).
Jesús dijo que, el que se humilla, será exaltado:
11 Porque
cualquiera que se enaltece, será humillado;
y el que se humilla, será enaltecido (Lc. 14:11).
Jesús es el gran ejemplo de humillación para sus
seguidores. No debemos buscar grandeza en esta tierra, es
mejor humillarse aquí para ser exaltado en la eternidad.
Jesús dijo que debemos aprender de su ejemplo, pues Él
no vino a ser servido, si no a servir:
26 Mas
entre vosotros no será así, sino que el que
quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro
servidor,
27 y
el que quiera ser el primero entre
vosotros será vuestro siervo;
28 como
el Hijo del
Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y
para dar su vida en rescate por muchos (Mt. 20:26-28).
85
NOMBRE sobre todo Nombre
Es importante resaltar el título de Jesús como siervo de
Jehová, porque todos los títulos que conquistó en su
humanidad fueron debido a su humillación.
15. JESÚS, REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES
El título de Rey de reyes y Señor de señores dado a Jesús
resalta que Él reina absolutamente sobre todos los
poderosos de la tierra y están bajo su gobierno:
11 Entonces
vi el cielo abierto; y he aquí un caballo
blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y
Verdadero, y con justicia juzga y pelea.
16 Y
en su
vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre:
REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES (Ap. 19:11, 16).
Los reyes, se refieren a todos los gobernantes sobre la
tierra; y los señores, se refiere a todos los ricos y
poderosos. Rey de reyes, aún se refiere a que Jesús tendrá
bajo su gobierno a muchos reyes de su reino cuando
venga a la tierra:
10 Y
nos has hecho para nuestro Dios reyes y
sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra (Ap. 5:10).
La Biblia dice que todos los poderosos de la tierra
tendrán que dar cuenta un día de sus gobiernos ante Dios:
86
JESÚS
11
Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado
en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y
ningún lugar se encontró para ellos.
12 Y
vi a los
muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los
libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual
es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos
por las cosas que estaban escritas en los libros, según
sus obras (Ap. 20:11-12).
Al decir, grandes y pequeños, se refiere a humildes y a
poderosos de la tierra, no a la edad.
16. JESÚS, LA ESTRELLA DE LA MAÑANA
Las estrellas de los cielos brindan luz en las oscuras
noches. Jesús es aquella estrella que trae luz de esperanza
al corazón del pecador que vive en tinieblas:
16 Yo
Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio
de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje
de David, la estrella resplandeciente de la mañana
(Ap. 22:16).
87
NOMBRE sobre todo Nombre
Pedro se refiere a Jesús como el Lucero de la mañana3:
19 Tenemos
también la palabra profética más segura,
a la cual hacéis bien en estar atentos como a una
antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el
día esclarezca y el Lucero de la mañana salga en
vuestros corazones (2 P. 1:19).
El profeta Balaam llamó a Jesús “la Estrella de Jacob”, en
relación a su descendencia del pueblo de Israel:
17 Lo
veré, mas no ahora; lo miraré, mas no de cerca;
saldrá ESTRELLA de Jacob, y se levantará cetro de
Israel, y herirá las sienes de Moab, y destruirá a todos
los hijos de Set (Nm. 24:17).
El profeta Malaquías llama a Jesús, el Sol de justicia:
2 Mas
a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el
Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis,
y saltaréis como becerros de la manada (Mal. 4:2).
Una estrella que brilla en el cielo, antes del amanecer,
anuncia que un nuevo día se acerca. Asimismo, Jesús es la
luz que trae esperanza a la humanidad.
Este lucero de la mañana difiere del llamado lucero “hijo de la
mañana” descrito en Isaías (Is. 14:12).
3
88
JESÚS
17. JESÚS, LA LUZ DEL MUNDO
La lucha entre el bien y el mal es un tema constante en la
Biblia. El bien se representa con la luz y el mal con las
tinieblas. Isaías habla de este contraste diciendo:
20 !Ay
de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno
malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas
luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por
amargo! (Is. 5:20).
Jesús comparó el bien con la luz y el mal con las tinieblas:
22 La
lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es
bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero si tu
ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así
que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no
serán las mismas tinieblas? (Mt. 6:22-23). Ver, Ro.
13:12-14.
Las tinieblas simbolizan las sombras donde se esconde
el pecador para que no vean sus malas obras. La Luz
representa la verdad, pues nada hay oculto en la luz:
19 Y
esta es la condenación: que la luz vino al mundo,
y los hombres amaron más las tinieblas que la luz,
porque sus obras eran malas.
20 Porque
todo aquel
que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz,
para que sus obras no sean reprendidas.
89
21 Mas
el que
NOMBRE sobre todo Nombre
practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios (Jn.
3:19-21).
Jesús comparó la luz con las buenas obras de sus hijos:
16
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres,
para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a
vuestro Padre que está en los cielos (Mt. 5:16).
Jesús afirmó que Él es la Luz del mundo:
12 Otra
vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la Luz del
mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino
que tendrá la luz de la vida (Jn. 8:12).
La Biblia dice que existe un lugar de tinieblas donde los
pecadores son lanzados después de morir físicamente:
13 Entonces
el rey dijo a los que servían: Atadle de pies
y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será
el lloro y el crujir de dientes (Mt. 22:13).
La luz de Cristo brillará por la eternidad. La Biblia dice que
la Jerusalén celestial será alumbrada por la luz de Jesús:
23 La
ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que
brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el
Cordero es su lumbrera (Ap. 21:23).
90
JESÚS
18. JESUS, EL MEDIADOR
La Biblia dice que Jesús es el único mediador entre Dios y
los hombres:
5 Porque
hay un solo Dios, y un solo mediador entre
Dios y los hombres, Jesucristo hombre (1 Ti. 2:5).
Esta afirmación tiene un trasfondo teológico que
procura afirmar que Jesús es el único camino al Padre,
como Él lo afirmó: “Nadie viene al Padre, sino por mí”
(Jn. 14:6 b).
Los judíos del tiempo de Cristo se refugiaban en
Abraham, afirmando que él era su padre a fin de
justificarse ante Dios (Lc. 3:8). Otros se refugiaban en
Moisés, el mediador del antiguo pacto (Gá. 3:19).
Ni Abraham, ni Moisés, ningún hombre o religión
puede conducir al cielo. Jesús es el único mediador entre
Dios y los hombres:
24 A
Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre
rociada que habla mejor que la de Abel (Hb. 12:24).
Jesús es el sacerdote eterno que intercede por sus hijos
ante el Padre celestial:
22 Por
23 Y
tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.
los otros sacerdotes llegaron a ser muchos,
debido a que por la muerte no podían continuar;
24 mas
éste, por cuanto permanece para siempre,
tiene un sacerdocio inmutable;
25 por
lo cual puede
también salvar perpetuamente a los que por él se
91
NOMBRE sobre todo Nombre
acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por
ellos (Hb. 7:22-25).
No hay en la tierra un sacerdote, santo o virgen que pueda
mediar o interceder ante Dios por los hombres, solo Jesús:
11
Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los
edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del
ángulo.
12 Y
en ningún otro hay salvación; porque no
hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en
que podamos ser salvos (Hch. 4:11-12).
19. JESÚS, JUEZ Y ABOGADO
A. JUEZ
La Biblia dice que Jesús es el juez de vivos y muertos:
42 Y
nos mandó que predicásemos al pueblo, y
testificásemos que él es el que Dios ha puesto por
Juez de vivos y muertos (Hch. 10:42).
Jesús es un juez justo (Ap. 19:11) y realizará un juicio a
cada ser humano, después de la muerte (Hb. 9:27). Pero,
antes del juicio le da oportunidad de arrepentimiento al ser
humano mientras vive:
92
JESÚS
30
Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de
esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en
todo lugar, que se arrepientan;
31 por
cuanto ha
establecido un día en el cual juzgará al mundo con
justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a
todos con haberle levantado de los muertos (Hch.
17:30-31).
Como juez justo, Jesús pagará a cada uno según sus obras:
6
El cual pagará a cada uno conforme a sus obras:
7 vida
eterna a los que, perseverando en bien hacer,
buscan gloria y honra e inmortalidad,
8 pero
ira y
enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la
verdad, sino que obedecen a la injusticia (Ro. 2:6-8).
B. ABOGADO
Jesús también es el abogado de sus hijos. Durante la Ley la
persona que pecaba debía morir inmediatamente, no había
oportunidad de arrepentimiento para los pecados de
muerte en el Antiguo Testamento (Hb. 10:28).
En la Gracia, Jesús es el abogado de sus hijos. Juan dice:
1
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no
pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado
tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo (1 Jn.
2:1).
93
NOMBRE sobre todo Nombre
Es de hacer notar que, este abogado es para los hijos de
Dios, es decir, para los que le reciben como Salvador, ya
que el pecador está condenado por su pecado, salvo que
se arrepienta y reciba a Jesús como salvador.
Por esa razón, Jesús enseñó que pidiéramos perdón al
Padre por nuestros pecados en oración (Mt. 6:12), porque
la Gracia da oportunidad de arrepentimiento a los que de
corazón confiesan sus pecados y se apartan de el (Pr.
28:13).
No
se
trata
aquí
de
practicar
el
pecado
voluntariamente y luego pedir perdón, porque la Biblia
dice que el que practica el pecado es del diablo (1 Jn. 3:8).
Practicar, significa se complace en el pecado y lo practica
intencionadamente. Es distinto a caer en la tentación
indeseada del pecado, pero arrepentirse de corazón y
apartarse del pecado.
20. JESÚS, EL ALFA Y LA OMEGA
Alfa (A) y Omega (Ω) son la primera y última letra del
alfabeto griego, idioma en que se escribió el Nuevo
Testamento. Esto equivale a decir en español que, Jesús es
la A y la Z. Jesús está fuera del tiempo y del espacio. El
concepto es sencillo, pero profundo a la vez:
94
JESÚS
8
Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el
Señor, el que es y que era y que ha de venir, el
Todopoderoso (Ap. 1:8).
El verso también dice que Jesús es principio y fin, que
es el mismo concepto de las letras, pero dicho de otra
manera. Todo se refiere a la eternidad de Cristo:
“ El que es y que era y que ha de venir”
Jesús es antes y será después de todas las cosas. Si Él
es el principio, significa que es antes de todo lo creado.
Detrás de la creación, debe haber un Creador.
También es el fin, porque cuando el mundo que
conocemos sea destruido (2 P. 3:10-12), Él permanecerá.
Esta aseveración de Jesús como el antes y después de todo
nos habla de su eternidad como Dios.
Es de hacer notar que dentro de la gran revelación que
Juan tiene de Jesús en el Apocalipsis, ésta es la primera
descripción que da de Él. Y es importante, porque el
propósito es reafirmar que Jesús es eterno, Todopoderoso
y uno con el Padre. Hay sectas que se niegan a aceptar que
Jesús es Dios eterno y este verso lo confirma.
95
NOMBRE sobre todo Nombre
LIBROS ESCRITOS POR JOEL PERDOMO
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
24.
25.
26.
NO HAY MALDICIÓN PARA LOS CRISTIANOS
EL DIEZMO DESDE ABRAHAM A CRISTO
LA PROFECIA COMO MINISTERIO DE LA IGLESIA
LA ORACIÓN EFICAZ
LA LEY Y LA GRACIA
EL LLAMADO AL MINISTERIO
LOS MINISTERIOS DE LA IGLESIA
ADORADODES EN ESPÍRITU Y EN VERDAD
FE SIN LÍMITES
SIN SANTIDAD, NADIE VERÁ AL SEÑOR
VIDA Y MINISTERIO (autobiografía).
LA IGLESIA E ISRAEL COMO SEÑALES DEL FIN
LA AUTORIDAD – El Desafío Cristiano
HUMILLACIÓN Y EXALTACIÓN DEL CRISTIANO
RESPUESTAS A PREGUNTAS DIFÍCILES DE LA BIBLIA
TEMAS INTERESANTES DE LA BIBLIA
JESÚS, NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE
EL ESPÍRITU SANTO EN LA IGLESIA
UNA SOLA CARNE – Matrimonio, Divorcio y
Recasamiento a la luz de la Biblia.
SOLTERO – ¿Cómo esperar en Dios?
ADOLESCENCIA. ¿Cómo enfrentar los cambios?
LA SABIDURIA DIVINA
LOS PRIMEROS PASOS
VIDA CRISTIANA – Reflexiones
TESOROS DE LA BIBLIA
DISCIPULADO DE DOCTRINAS BASICAS
(búsquelos escritos y en audio en internet).
96
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