Subido por Anthony marino Chavez linares

BATRACIOS PROYECTO FINAL

Anuncio
B
ATRACIOS
DENTRO DE SU MUNDO NOTABLE
RANAS – SAPOS - SALAMANDRAS
BATRACIOS
UNIVERSIDAD RICARDO PALMA
FACULTAD DE CIENCIAS BIOLÓGICAS
ESCUELA DE BIOLOGÍA
PROYECTO DE QUÍMICA
TITULO: La Química en el organismo de los batracios
ASESOR: PADILLA LAURIANO, Abiu Josué
REALIZADO POR:
 CHÁVEZ LINARES, Anthony Marino
 ROJAS TTITO, Steve Alessandro
LIMA- 2020
Los batracios son animales
vertebrados anfibios, que en su
primera edad tienen respiración
branquial, como los peces, pero
cuando son adultos presentan
tres tipos de respiración:
pulmonar,
cutánea
y
bucofaríngea.
Los anfibios, en la edad adulta,
tienen generalmente cuatro
patas; su cráneo es más sencillo
que el de los peces y se articula
con la columna vertebral por dos
abultamientos
o
cóndilos
occipitales; el esqueleto de sus
miembros se une a la misma
columna vertebral por medio de
dos grupos de huesos que
constituyen los cinturones o
arcos escapular y torácico; la piel
es lisa y desnuda, sin escamas,
y su temperatura varía con la del
medio.
Los batracios se clasifican por lo
general en dos grupos. Por un
lado, están los urodelos, como la
salamandra o el tritón, que tienen el cuerpo alargado, una larga cola y cuatro
extremidades iguales. Por otro lado, se hallan los anuros, que no presentan cola,
como son las ranas y sapos, que tienen un cuerpo corto y ancho, así como unas
extremidades posteriores mucho más largas que las anteriores que les permite
saltar con facilidad.
La mayoría de batracios, por no decir todos, se determinan que son ovíparos, a
excepción de la salamandra que es ovovivípara.
Se considera que los batracios fueron los primeros vertebrados en proceder a
abandonar el agua.
En el cuerpo de un batracio se advierten una boca ancha que puede carecer de
dientes, oídos sin pabellón externo y ojos con párpados. Aunque es habitual que se
diferencie entre las ranas y los sapos, la distinción no se sustenta en la taxonomía.
A nivel general se llama ranas a las especies con gran capacidad para saltar y
nadar, además tienen piel lisa. Los sapos, en cambio, presentan una piel más
rugosa, aspecto robusto y cuentan con una agilidad inferior.
 HÁBITAT
En las zonas con un clima más temperado y donde hay agua dulce más
accesible, los anfibios no tienen dificultades para vivir. Por ejemplo, en hábitats
relacionados con los bosques mediterráneos se pueden encontrar diversas
especies de ranas, sapos, salamandras y tritones. Los más representativos
pueden ser el sapo de espuelas, el sapo común, la rana verde, la ranita de San
Antonio, la salamandra común y el tritón jaspeado.
Las zonas donde más abundan los anfibios son, sin duda, las cercanas al
ecuador. Los climas tropicales y subtropicales con temperaturas elevadas y
elevadas precipitaciones los hacen un hábitat ideal para todo tipo de anfibios.
También podemos localizar anfibios que viven en las selvas tropicales a más de
200 especies de ápodos o cecilias, el grupo menos conocido de anfibios. Son
complicadas de estudiar ya que viven debajo de la tierra, muchas en lechos de
hojas o en el suelo blando. Algunas especies de ápodos viven completamente
en el agua, aunque no es lo más habitual.
Como ocurre en todos los anfibios, el ciclo de vida de las ranas depende
completamente del medio acuático. Se debe a que sus huevos no están
aislados del medio, como ocurre en los animales amniotas.
Además, sus larvas son acuáticas y respiran mediante branquias, como los
peces. Por este motivo, estos animales viven cerca de fuentes de agua. Es
una de las principales características de las ranas, aunque no siempre se
cumple.
La mayor parte de las ranas viven en lugares de aguas estancadas o en corrientes
de baja velocidad. Entre sus hábitats encontramos los ríos y todo tipo de
humedales, incluyendo lagunas, embalses o charcos temporales. Sin embargo,
muchas especies de sapos no viven cerca del agua cuando son adultos, sino que
tan solo acuden a ella para reproducirse. Aun así, siempre habitan en lugares
húmedos, ya que los adultos suelen tener respiración cutánea, por lo que necesitan
tener la piel siempre húmeda.
Muchas ranas terrestres viven en selvas con una humedad elevada. Es el caso de
las ranas arborícolas. Otras optan por vivir en la hojarasca que se acumula en el
suelo de los bosques caducifolios o bien permanecen enterradas en el barro durante
la estación seca. Algunas ranas y sapos, además, presentan pulmones, por lo que
tienen más facilidad para sobrevivir en lugares áridos.
Los entornos más comunes
dónde
suelen
vivir
las salamandras se encuentran
en el norte de América y también
en la zona norte y Sur de
América, sobre todo por la zona
de las Montañas Apalaches,
pero, al ser un animal en que se
adapta con facilidad a todo tipo
de hábitats se
pueden
encontrar también por África y en
las zonas centro y sur de
Europa.
Les encanta estar en ecosistemas con humedales altas por lo que son estos sitios
más probables que se pueda llegar a localizar.
 FISIOLOGÍA:
A. SISTEMA DIGESTIVO DE LOS ANFIBIOS
El sistema digestivo de los anfibios es una estructura gástrica sencilla similar
a la de otros animales vertebrados. Este sistema cambia durante la maduración
de los anfibios, siendo de una forma cuando son larvas acuáticas y de otra
cuando se mueven en el aire y tierra.
Los anfibios tienen una estructura digestiva de vertebrados y no de peces.
Tienen boca, esófago y estómago. El pez solo tiene intestino delgado, mientras
que los anfibios poseen tanto intestino delgado como grueso.
ESTRUCTURA DIGESTIVA DE LOS ANFIBIOS
1. En las larvas
En sus formas terrestres y acuáticas el sistema digestivo de los anfibios muta.
Lo mismo ocurre con sus hábitos alimenticios.
Los renacuajos o larvas se alimentan de algas y de restos de organismos
muertos. Pero, una vez adultos, son carnívoros, por lo que comen moscas,
arañas e insectos.
2. En anfibios adultos
El aparato digestivo del animal adulto cuenta de varias estructuras:
En las larvas, la estructura es sencilla, cuentan con una boca, un esófago, un
estómago como almacenador y un intestino alargado.
En primer lugar, tiene una boca larga como vía de entrada de sus alimentos.
Sus bocas no tienen dientes, pero sí cuentan con una lengua muy
desarrollada, fundamental para comenzar el proceso alimenticio. Algunos
pueden tener dientes, pero son muy pequeños.
La lengua de los anfibios
está
provista
de una
viscosidad que la hace muy
pegajosa. Esto le permite al
animal capturar a sus presas
que suelen estar volando o
paradas en el ambiente.
Además, la lengua es
protráctil. Esta característica
indica
que
puede
proyectarse hacia afuera de
la boca cubriendo una larga distancia.
Tras la boca se encuentra el esófago corto y ancho. Este es el canal que
conecta con el estómago y por donde pasan los alimentos hacia el interior
del cuerpo.
El estómago, por su parte, contiene glándulas que producen las enzimas
digestivas. Estas sustancias son capaces de ayudar a la descomposición y
transformación de los alimentos en nutrientes.
Además, esta cavidad extracelular es donde inicia la digestión propiamente.
La estructura del estómago cuenta
con una válvula antes de él y una
después que impiden que los
alimentos se devuelvan o salgan del
estómago hacia abajo. La primera es
llamada cardias y la segunda píloro.
El estómago se conecta después con
el intestino delgado, en el que se
produce la asimilación de los
nutrientes mediante la absorción.
Mientras, en el intestino grueso es
donde se producen las heces
fecales, que equivalen a los residuos
que no pueden ser aprovechados por
el organismo del anfibio. Aquí
también ocurre una reabsorción de líquidos para secar el producto residual.
Otra particularidad es que el intestino de los anfibios no termina en un ano sino
en una “cloaca”. Esta es una abertura ensanchada común del sistema digestivo
excretor, urinario y reproductor.
Además, cuenta con glándulas anexas, como el hígado y páncreas, que
producen secreciones importantes que ayudan en la digestión.
 RESPIRACIÓN
Respiración
branquial
Las branquias son órganos respiratorios
externos, compuestos de numerosas
evaginaciones
cuya
superficie
se
encuentra en contacto con el agua y en la
cual se lleva a cabo el intercambio
gaseoso, debido a esta estructura y al
carecer de un soporte, las branquias son
estructuras exclusivamente acuáticas.
Mientras mayor sea el número de
filamentos braquiales, mayor será la
superficie dispuesta para el intercambio
gaseoso. Estas estructuras se encuentran
presente en todas las larvas de anfibios,
así como en algunas salamandras con
pedomorfosis y cuyo ciclo de vida se
desarrolla completamente en el agua.
En las salamandras, las larvas cuentan con una gran diversidad de branquias tanto
en tamaño como en estructura, dependiendo del ambiente acuático en donde se
desarrollan. Las salamandras que viven en estanques, ya sean larvas o adultos
perennibranquiados, presentan grandes branquias plumosas, mientras que las que
viven en arroyos o ríos tienen menor número de filamentos.
En el caso de los anuros, las larvas presentan branquias internas cubiertas por un
pliegue de piel llamado opérculo. Estas branquias internas son irrigadas por un
mecanismo de bomba bucal; en el cual, el agua entra por la boca, pasa por las
branquias y salen por uno o dos espiráculos. Tras la metamorfosis, los anuros
pierden sus branquias, las cuales son remplazadas por los pulmones.
Los cecilidos no cuentan con una fase larval, sin embargo, durante su desarrollo
presentan branquias que se degenerar en una de las etapas embrionarias.
Respiración pulmonar
Los pulmones son los principales órganos respiratorios de los tetrápodos. En los
anfibios, los pulmones son sacos ovoides y elásticos, cuya superficie interna se
encuentra dividida por tabiques, que a su vez se encuentran subdivididos en
pequeñas cámaras aéreas denominadas alvéolos. Para llevar a cabo el intercambio
gaseoso, los anfibios requieren que el aire ingrese por
medio de un mecanismo de presión positiva. La base
de la boca es baja, lo que permite que el aire entre por
las fosas nasales abiertas y se introduzca en la cavidad
bucal en donde se almacena temporalmente. Cuando
el piso de la boca se eleva, las fosas nasales se cierran
y la glotis se abre, permitiendo el flujo del aire hacia los
pulmones. El bombeo bucal es un proceso continuo, a
intervalos periódicos se abre la glotis y el aire
desoxigenado en los pulmones es expulsado
rápidamente, gracias a contracciones musculares de la
pared del cuerpo y por su propia recuperación elástica.
Este mecanismo de respiración se puede apreciar en
la mayoría de las especies de ranas y sapos, sobre
todo en su etapa adulta cuando sus pulmones se
encuentran completamente desarrollados.
Respiración cutánea
Existe una tercera modalidad de respiración en estos animales, la cual los
acompaña a lo largo de toda su vida: la respiración cutánea.
La piel de los anfibios es considerada un importante órgano de respiración , es
muy permeable y vascularizada, lo que permite el paso de oxígeno desde la
superficie hasta la sangre. Además, tienen glándulas
que segregan una mucosa que los mantiene
humectados, lo cual facilita el intercambio gaseoso.
Este tipo de respiración se puede apreciar tanto en
salamandras, cecilidos y ranas.
La mayoría de las salamandras de la familia Plethodontidae carecen de
pulmones y de branquias, así que la respiración es principalmente a través de la
piel. La salamandra Cryptobranchus alleganiensis o salamandra gigante
americana, Cuenta con extensos pliegues de piel vascularizados que permiten
el 90% de la absorción de oxígeno.
Es pariente cercano de la salamandra
gigante china y tiene una forma similar, con
patas cortas, una cabeza grande y una piel
arrugada y resbaladiza.
Su distribución es América del Norte. Estas
salamandras viven en los ríos y arroyos de
cauce rápido, y pasan el día escondidas
debajo de las rocas.
Otro ejemplo tenemos a La Rana del Titicaca, Telmatobius culeus, su principal
característica es la piel, que es suave, muy holgada en forma de un saco que cuelga
en
pliegues
desprendidos,
permitiéndole aumentar la absorción
de oxígeno por la piel. Esto se debe
al bajo contenido de oxígeno en el
Titicaca. Su dorso es muy glandular
provocando, cuando la especie es
cogida con la mano, la secreción de
una mucosa muy pegajosa no
irritante.
Respiración bucofaríngea
Las membranas bucofaríngeas sirven como superficies respiratorias tanto en
salamandras como en algunos anuros. Este mecanismo o tipo de respiración se
caracteriza por la presencia de membranas permeables al oxígeno y al dióxido
de carbono tanto en la boca como en la faringe.
Los animales que utilizan este método, deben forzar la entrada de aire para
permitir el intercambio, el cual proporciona un pequeño porcentaje de oxígeno.
Este tipo de mecanismos se aprecia en algunas salamandras de la familia
Plethodontidae.
Phaeognathus hubrichii
Bolitoglossa adspersa
 Patología:
Infecciones bacterianas
Los anfibios cautivos viven en ambientes
ricos en bacterias. Organismos como
Aeromonas sp, Pseudomonas sp,
Citrobacter sp, Proteus sp, Salmonella sp,
otras bacterias y clamidias pueden causar
enfermedades localizadas o septicemias
en función del estado de defensas del
anfibio. Los signos clínicos que se observan
no son casi nunca específicos de una
enfermedad y por tanto deben realizarse
pruebas laboratoriales para descartar el
agente causal. De
entre los síntomas Los signos clínicos que
más comunes podemos destacar los siguientes: erosiones cutáneas, se observan no son casi
pequeñas hemorragias cutáneas, congestión de las patas y áreas nunca específicos de una
ventrales del cuerpo, anorexia, hinchazón del abdomen o de las patas
enfermedad y por tanto
o adelgazamiento. En enfermedades bacterianas crónicas se observa
infecciones oculares, afección del sistema nervioso central o mudas deben realizarse pruebas
incorrectas de la piel y cambios de coloración. La enfermedad laboratoriales para
conocida como “Red leg” o “síndrome de la pata roja” está causada descartar el agente
normalmente por un agente bacteriano (Aeromonas hydrophila) que
causal.
puede estar acompañado de otros según la gravedad de la infección
y el grado de contaminación del ambiente donde se mueva el animal.
Los principales síntomas son una
alteración de las zonas ventrales del
animal y de las patas, enrojeciéndose a
causa del incremento en riego
sanguíneo. Esta infección suele
presentarse posteriormente a un
período de estrés intenso como una
exportación o cambio de hábitat. Otros
agentes
como
Flavobacterium
indologenes causan también una
enfermedad parecida pero además de
los síntomas antes explicados
provocan infección de los globos
oculares con afección de la córnea.
El tratamiento de esta infección dependerá del correcto
diagnóstico del agente bacteriano. Las infecciones por
Mycobacterias (agentes relacionados con los causantes
de la tuberculosis en mamíferos) no son extrañas en
anfibios. Esta enfermedad se diagnostica poco en estos
animales debido a que no se le presta la atención
necesaria y también a que su correcta identificación
necesita sistemas laboratoriales que casi nunca se
utilizan en anfibios. Los agentes causales de esta
enfermedad son M. marinum, M. xenopi y M. fortuitum.
Hasta el momento no existe la certeza de que esta
enfermedad sea muy contagiosa entre anfibios
contrariamente a lo que ocurre en reptiles, aves o
mamíferos. Nuevamente, los animales afectados han de tener un período previo de
disminución de sus defensas. Los síntomas se observan a nivel cutáneo como pequeños
nódulos que producen ulceraciones y que al abrirse al exterior se contaminan con otras
bacterias, agravándose el cuadro inicial. La afección cutánea extensa de esta y otras
enfermedades en anfibios les provoca una incapacidad para el intercambio gaseoso a nivel
de la piel o la regulación osmótica cuando están
sumergidos. Esto acaba generalmente con la vida
del animal. Uno de los síntomas más claros de las
enfermedades cutáneas en anfibios es la
deshidratación y pérdida lenta de peso. El
diagnóstico definitivo en enfermedades
infecciosas de anfibios solo puede realizarse
mediante cultivos y aislamientos del agente.
El diagnóstico definitivo en
enfermedades infecciosas
de anfibios solo puede
realizarse mediante
cultivos y aislamientos del
agente causal o cortes
histopatológicos y/o
muestras para citología de
los tejidos lesionados
Enfermedades fúngicas
Los factores que predisponen a una infección
fúngica en anfibios son una depresión del sistema
inmune unida a una degradación de la calidad del
agua o ambiente donde éste vive. Las más
frecuentes son micosis superficiales que forman
nódulos cutáneos y están causadas por hongos
como Mucor, Basidiobolus, u otros. Estas
lesiones externas fácilmente se contaminan con
bacterias que complican el cuadro clínico. Algunas veces se presentan enfermedades
internas causadas por otros tipos de hongos como Cladosporium. El diagnóstico definitivo
se realiza mediante el raspado y cultivo del hongo, así como la citología o biopsia de las
áreas afectadas.
 Nutrición (dieta)
Los anfibios son unos de los animales
vertebrados que tienen mayores limitaciones a
la hora de vivir en un hábitat, ya que estos
tienen que ser siempre terrestres pero
húmedos y con fácil acceso al agua. Esto hace
que
la alimentación
de
los
anfibios sea,
probablemente, la menos variada que se puede encontrar en todos los animales
vertebrados.
No se puede decir que todos los anfibios coman lo mismo, puesto que, de hecho,
lo que ingiere una especie y otra puede ser totalmente diferente. Sin embargo,
sí se puede considerar que son alimentos del mismo origen y por lo tanto se
puede generalizar en cuanto a los hábitos relacionados con la alimentación de
los anfibios.
En la alimentación de los anfibios, algo que ocurre en la mayoría de animales se
presentan diferencias alimenticias de acuerdo al estadío de vida, cuando los
organismos son adultos en comparación con los de corta edad.
En ese sentido, se pueden distinguir dos tendencias en la alimentación de los
anfibios según el estadío de su desarrollo. Los organismos adultos, ya
totalmente desarrollados, se alimentan básicamente a partir de animales, por lo
que se les podría considerar carnívoros o más estrictamente insectívoros; en
cambio, los individuos en estado de larva, aunque también pueden alimentarse
de
otros
pequeños
animales,
acostumbran a hacerlo mayormente
ingiriendo compuestos de origen
vegetal.
Alimentación anfibios adultos
La alimentación de los anfibios adultos es
variada en función de la especie, aunque
hay que destacar que son cazadores y sus
presas
favoritas
suelen
encontrarse
entre insectos, gusanos y babosas. Como
siempre, el tamaño del animal determinará
también el tamaño de las presas que
pueden ingerir. Por eso, aunque la mayoría de anfibios adultos se alimentan
únicamente de invertebrados, algunas especies más grandes son capaces de
devorar a pequeños mamíferos, reptiles o aves.
Un ejemplo de este caso lo encontramos en el escuerzo común, que se trata de un
anfibio que en edad adulta adquiere gran envergadura. Este animal, además de
comer insectos y otros invertebrados es capaz de alimentarse de pequeños ratones.
Alimentación de anfibios en estado larvario
El caso de los renacuajos, o anfibios en fase larvaria es bastante curioso. Hay que
recordar que en este momento las larvas viven exclusivamente en medios
acuáticos, por lo que la alimentación estará condicionada por esta situación. En este
caso se pueden alimentar tanto de otros animales pequeños como de algas o
compuestos vegetales que encuentren en el agua. Por lo tanto, se podría considerar
que los renacuajos son anfibios omnívoros ya que pueden tomar alimentos de
distinto origen. Eso sí, la mayoría de su nutrición
viene dada por los vegetales ya que los animales
que pueden ingerir representan una parte mucho
más pequeña de su alimentación. A medida que
van creciendo, la capacidad que tienen para
alimentarse de otros animales va aumentando
progresivamente y por lo tanto la proporción de nutrición de origen animal empieza
a ser más importante hasta que el renacuajo se desarrolla completamente y se
convierte en el adulto carnívoro.
Modos de alimentación de los anfibios
A pesar de que los anfibios poseen ciertos rasgos adaptativos para su alimentación,
se consideran animales oportunistas que se alimentan de lo que puedan y no tanto
de lo que ellos elijan. Es cierto que los adultos poseen una lengua poderosa y
pegajosa, unas mandíbulas para sujetar a sus presas y, en ciertas especies, unas
zancas para poder realizar saltos. Sin embargo, estas adaptaciones no son
suficientes para hacer de los anfibios unos cazadores tan eficientes como pueden
ser los felinos, por ejemplo. Es por eso que en la mayoría de ocasiones la presa
vendrá dada por las circunstancias y no por las preferencias del animal.
En alimentación de los anfibios, la técnica de caza es muy relevante y está basada
mayormente en un comportamiento de acecho. Esto consiste en sentarse a esperar
a que aparezca una presa. Se pueden mantener inmóviles durante largos periodos
y una vez que la presa se ha acercado lo suficiente, es cuando se activan y sacan
sus armas, ya sea a través de la lengua o de los saltos. Muchos anfibios tienen la
capacidad de camuflarse para sorprender
todavía más a sus presas. Aunque algunos
pueden ser muy venenosos, se trata de un
mecanismo de defensa y no un mecanismo de
caza como puede suponer en otros grupos de
animales.
METABOLISMO:
Basándonos en la teoría de la escala metabólica, en general, los anfibios de mayor
tamaño requieren proporcionalmente menos calorías que los animales más
pequeños. Los requerimientos metabólicos también varían según la temperatura
ambiental y el grado de actividad. Las especies más activas que buscan su comida,
como las ranas Dendrobates, necesitan más energía que las especies que cazan
por sorpresa, como los escuerzos o ranas cornudas (Ceratophrys spp.). La tasa
metabólica se incrementará 1,5- 2 veces en caso de enfermedad o después de una
cirugía, y hasta 9 veces si se desarrolla una actividad intensa.
 Toxicidad
Debido a que viven entre la tierra y el agua, los anfibios se ven afectados
doblemente por las alteraciones y la degradación que sufren ambos medios. Más
abajo relacionamos las amenazas más importantes, que sorprenden por su elevado
número, su efecto combinado y su importante incidencia en un periodo de tiempo
muy breve. Además, para su desgracia, los batracios parecen no tener ningún aliado
en esta lucha por su supervivencia, pues el ser humano –responsable máximo de
sus problemas– en el mejor de los casos solo les muestra indiferencia.
Factores que amenazan con la vida de los anfibios
Contaminación agropecuaria, urbana e industrial de aguas dulces, charcas y
lagunas, que acumulan pesticidas (herbicidas e insecticidas), fertilizantes (nitratos
y nitritos) o sufren el efecto de la lluvia ácida,
haciendo que mueran súbitamente las larvas,
se disminuya o se distorsione su desarrollo,
aumente
la
incidencia
de
enfermedades
infecciosas, etc.
También tienen una negativa influencia muchos fitosanitarios e insecticidas de
aplicación directa sobre especies de la cadena trófica de los anfibios.

Aumento de la radiación ultravioleta (UV-B) que daña la piel de los adultos y
afecta a la viabilidad y desarrollo de huevos y larvas.

Cambios de temperatura y precipitación, que alteran los microclimas y afecta a
sus patrones reproductivos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Aparato Digestivo. Editorial COA. Nutrición para niños previsores.
Recuperado desde coa-nutricion.com
2. AsturnaturaDB. (2004 – 2017). Los Anfibios. Aparato
digestivo. Recuperado desde asturnatura.com
3. Pilar, M. (2016). Sistema digestivo. Órganos Animales. Facultad de
Biología. Universidad de Vigo. Recuperado desde
mmegias.webs.uvigo.es
4. Sistema Digestivo de Anfibios. (2015). Recuperado desde es.scribd.com
5. SISTEMA DIGESTIVO ANFIBIOS. (2015). Recuperado desde
zvert.fcien.edu.uy.
6. Hutchison, V. H., Haines, H. B., & Engbretson, G. (1976). Aquatic life at
high altitude: respiratory adaptations in the Lake Titicaca frog,
Telmatobius culeus. Respiration physiology, 27(1), 115-129.
7. Amphibian Species of the World 6.0, American Museum of Natural
8. Kardong, K.V. 2012. Vertebrates. Comparative anatomy, function,
evolution. 6th edition. McGraw-Hill, New York, U.S.A. Pag. 816.
9. Dell, Amore, C. (2011). Frogs evolve teeth. National Geographic News.
En: nationalgeographic.com. Consultado el 12 de mayo de 2020.
10. Hickman, C. P. et al (2009). Principios integrales de Zoología. McGrawHill, Madrid.
11. Arxold, E.N. & Burton, J.A. (1978). Guía de campo de los anfibios y
reptiles de España y Europa. Editorial Omega. Barcelona.
12. Stuart, S. N., J. S. Chanson, N. A. Cox, B. E. Young, A. S. L. Rodrigues,
D. L. Fischman y R. W. Waller. 2004. “Status and trends of amphibian
declines and extinctions worldwide”. Science 306:1783-1786.
13. Marin, J., & Hedges, S. B. (2016). Time best explains global variation in
species richness of amphibians, birds and mammals. Journal of
Biogeography, 43(6), 1069-1079.
Descargar