Subido por Samuel Jofré Figueroa

744252517 Corte

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Santiago, treinta y uno de octubre de dos mil dieciocho.
VISTOS :
En estos autos recaídos en juicio arbitral sobre partición caratulados
“Mendoza Fernández José Guillermo con Cooperativa de Servicios Persa
Placer Limitada”, seguidos ante el juez árbitro Waldo Violic Adams, por
sentencia de veintitrés de enero de 2015, escrita a fojas 201 y siguientes
del tomo en custodia, el tribunal a quo rechaz ó la demanda de disoluci ón
y liquidación de la comunidad existente entre el actor y la Cooperativa de
Servicios Persa Placer.
Impugnada dicha sentencia por el demandante mediante recursos
de apelación y casación en la forma, la Corte de Apelaciones de Santiago,
por sentencia de diez de julio de dos mil diecisiete, escrita a fojas 250 y
siguientes del presente tomo, desestimó el libelo de nulidad formal y
confirmó la sentencia recurrida.
En contra de este fallo la misma parte interpuso recurso de
casación en el fondo.
Se ordenó traer los autos en relación.
Y TENIE ND O EN CONS IDE RAC I ÓN:
PRIME RO: Que de conformidad con el artículo 775 del C ódigo
de Procedimiento Civil, pueden los tribunales conociendo por v ía de
apelación, consulta o casación o en alguna incidencia, invalidar de oficio
la sentencia cuando los antecedentes del recurso manifiesten que ellas
adolecen de vicios que dan lugar a la casaci ón en el forma, debiendo o ír
sobre este punto a los letrados que concurren a alegar en la vista de la
causa.
SEGUNDO: Que, a su vez, el primer numeral del artículo 768
del Código de Procedimiento Civil dispone que constituye motivo de
nulidad
haber
sido
pronunciada
la
sentencia
por
un
tribunal
incompetente, defecto en el que se incurrió en la dictaci ón del fallo de la
especie, como quedará en evidencia en las reflexiones que siguen.
MBLTHXXCXX
TERCERO: Que resulta necesario, primeramente, precisar los
siguientes antecedentes y actuaciones verificadas en el proceso de autos,
en lo que interesa a lo que se decidirá:
1.- El 8° Juzgado Civil de Santiago design ó como juez árbitro al
abogado Waldo Violic Adams, para conocer y resolver la solicitud de
disolución y liquidación de la comunidad existente entre Jos é Guillermo
Mendoza y la Cooperativa de Servicios Persa Placer 960.
2.- El 11 de marzo de 2014 se constituyó el arbitraje y se estableci ó
que su objeto era dar término al cuasi contrato existente entre Jos é
Guillermo Mendoza y la Cooperativa de Servicios Persa Placer 960 desde
el 31 de mayo de 2009.
3.- Ante el juez árbitro el actor reiteró su demanda de terminaci ón
y liquidación de la comunidad existente entre él y la demandada. Refiere
que dicha comunidad se originó con ocasión de la compra que efectu ó a
terceras personas respecto de los derechos y acciones que éstos ten ían
sobre los locales 32, 82 y 107 ubicados en el inmueble de calle Placer N°
898, comuna de Santiago Centro, inscrito a nombre de la Cooperativa.
4.- La demandada solicitó el rechazo de la acción deducida,
alegando ser el único y exclusivo dueño de los locales a los que alude el
demandante. En tal sentido, explica que s ólo pueden adquirir derechos
sobre la cooperativa quienes tengan y hayan adquirido la calidad de socio
conforme a los estatutos, condición que el actor no ostenta.
5.- Evacuando el trámite de la réplica, el demandante afirma que la
existencia de la comunidad materia de autos está basada en una
presunción de derecho, fundada en el artículo 2304 del C ódigo Civil, de
manera que pronunciamiento alguno a este respecto le cabe al partidor.
CUARTO: Que la sentencia impugnada confirmó con mayores
argumentos el fallo de primer grado que rechaz ó la demanda, por estimar
que “de los antecedentes que obran en el proceso, se concluye,
claramente, como acertadamente lo hace el fallo que se revisa, que no se
configuran los elementos necesarios para que exista la comunidad que
pretende la actora, y ello por cuanto los locales comerciales en cuestión
MBLTHXXCXX
son de dominio exclusivo de la Cooperativa de Servicios Persa Placer 960
Limitada.”
QUINTO: Que la competencia "es la potestad que tienen los
tribunales para resolver, con efecto de cosa juzgada, los conflictos de
intereses de relevancia jurídica que les sean sometidos a proceso; para
conciliarlos en tanto corresponda y para intervenir en los demás asuntos
que la ley les encomiende" (Juan Colombo Campbell; La Competencia;
Ed. Jurídica de Chile, pág. 77).
Sabido es que existen distintos tipos de competencia, algunos
complementarios y otros excluyentes, entre los que se encuentra la
competencia absoluta. El autor citado caracteriza a la competencia
absoluta como un elemento de orden público e irrenunciable, que
“permite al legislador establecer e imponer, en raz ón de la materia y de
la jerarquía la organización
adecuada de tribunales con capacidad
suficiente para sustanciar y resolver, por medio del proceso, la amplia
gama de conflictos que surgen en la vida nacional” (Ob. Cit, pág. 98).
También es conocido que la competencia absoluta se determina en
razón de la materia, fuero y cuantía, factores que permiten determinar el
tribunal que ha sido llamado por ley a solucionar el conflicto, dentro del
ámbito de su jurisdicción, operando la regla de la competencia relativa si
existe más de un tribunal con igual competencia absoluta, consider ándose
generalmente, para esos efectos, el factor territorial.
SEXTO: Que las normas sobre competencia absoluta son de
orden público y han sido establecidas por el legislador en raz ón de
intereses superiores, siendo, por tanto, indisponibles por las partes.
Así lo ha declarado desde antiguo esta Corte: “Las leyes que
determinan la competencia de diversos tribunales, sea con relación a la
materia, sea con relación al fuero personal, son de derecho estricto, no
pueden renunciarse por las partes interesadas, ni aun en el caso que la
renuncia mire al interés individual del renunciante ” (Revista de Derecho
y Jurisprudencia, Tomo XXIV, sección 1°, pág. 689, 1927, citado por
Colombo en Ob. Cit, pág 135).
MBLTHXXCXX
Debe recordarse, en tal sentido, que los art ículos 6 y 7 de la
Constitución Política de la República disponen que los órganos del Estado
deben someter su acción a la Constitución y a las normas dictadas
conforme a ella y que actúan válidamente, previa investidura regular de
sus integrantes, dentro de su competencia y en la forma que prescriba la
ley, concluyendo, finalmente, que todo acto que contravenga la exigencia
precedentemente apuntada es nulo.
S ÉPTIMO : Que el artículo 222 del Código Orgánico de
Tribunales señala que se llaman árbitros los jueces nombrados por las
partes, o por la autoridad judicial en subsidio, para la resoluci ón de un
asunto
litigioso.
Son
tribunales
diversos
a
aquellos
establecidos
permanentemente por el Estado, a quienes las partes concurren de com ún
acuerdo o por mandato de la ley, una vez elegidos por los propios
interesados, por la autoridad judicial en subsidio o por un tercero en
ciertos casos.
Estos jueces pueden conocer de un determinado asunto por dos
motivos: a) porque las partes han convenido en ello mediante la
convención de arbitraje; b) porque la ley obliga que un conflicto deba ser
resuelto por árbitros; razón por la que los autores aluden a dos clases de
arbitraje: el voluntario y el forzoso. Este último tiene su fundamento en la
ley, ya que es la voluntad del legislador lo que obliga a las partes en
conflicto a llevar el asunto controvertido al conocimiento del árbitro.
En consecuencia, para que se constituya el tribunal arbitral en el
caso del arbitraje forzoso se requiere únicamente de tres actos jur ídico
procesales: a) el nombramiento del árbitro; b) la aceptación de éste; y c) el
juramento del mismo en cuanto a desempeñar el encargo fielmente y en
el menor tiempo posible.
OCTAVO : Que, conforme lo dispone el artículo 227 del C ódigo
Orgánico de Tribunales, la partición de bienes es objeto de arbitraje
forzoso. Esta materia, a su vez, se encuentra regulada en los art ículos
1317 y siguientes del Código Civil.
MBLTHXXCXX
En este punto no es posible soslayar lo dispuesto en el art ículo 1331
del texto legal antes citado, norma que expresamente dispone: “Las
cuestiones sobre la propiedad de objetos en que alguien alegue un
derecho exclusivo y que en consecuencia no deban entrar en la masa
partible, serán decididas por la justicia ordinaria; y no se retardar á la
partición por ellas. Decididas a favor de la masa partible, se proceder á
como en el caso del artículo 1349”.
A continuación, en su inciso 2°, se indica que “Sin embargo,
cuando recayeren sobre una parte considerable de la masa partible,
podrá la partición suspenderse hasta que se decidan; si el juez, a petici ón
de los asignatarios a quienes corresponda más de la mitad de la masa
partible, lo ordenare así”.
Como es fácil advertir, las normas transcritas se refieren a la
competencia absoluta, por cuanto determinan el tribunal que debe
conocer de un asunto en razón de la materia debatida, y en este caso
excluyen expresamente del conocimiento de un juez árbitro todo aquello
que diga relación con el debate acerca del dominio exclusivo sobre un
bien.
NOVE NO: Que, en la especie, la demandada centró su defensa
en el dominio exclusivo de los bienes objeto de la solicitud de disolución y
liquidación de bienes, ya que, en su concepto, no existe la supuesta
comunidad a que alude el actor.
En tal contexto, si bien la partición de los bienes comunes es
materia de arbitraje forzoso, en el evento que alguna de las partes alegue
un derecho exclusivo, como ocurrió en autos, tal materia debe
necesariamente ser resuelta por la justicia ordinaria y, por ende, dicho
asunto escapa de la competencia absoluta del juez árbitro.
No obstante el tenor literal del artículo 1331 del C ódigo Civil, el
juez árbitro se pronunció sobre el dominio de los bienes en cuesti ón,
resolviendo rechazar la demanda por considerar “que los locales a que se
refiere el demandante en su libelo son de dominio exclusivo de la
Cooperativa demandada, al igual que todos los otros que forman parte
MBLTHXXCXX
del inmueble en que ésta tiene su sede”, lo que a su juicio descarta
absolutamente la idea de una comunidad, una copropiedad o un
cuasicontrato de comunidad existente entre las partes.
Por su parte el fallo recurrido desestimó la nulidad formal basada
en la incompetencia del juez árbitro, arbitrio que en todo caso tuvo su
fundamento en la ausencia temporal del árbitro, sin que se efectuara por
parte del tribunal de alzada análisis alguno sobre la competencia del
mismo atendida la naturaleza de la materia resuelta por el a quo.
D ÉCIMO : Que tal como se ha venido razonando, el derecho
exclusivo sobre algún bien objeto de la partición es una materia que el
legislador expresamente sustrajo de la competencia del juez partidor, aun
cuando así lo pudieran pretender las partes. En otras palabras, las
alegaciones relativas al dominio exclusivo de un bien sujeto a partici ón
corresponde a una materia respecto de la que, por expresa disposici ón de
la ley, no puede existir arbitraje, por ser ajena a la partici ón misma y
hallarse comprometido un interés que el legislador considera relevante.
En consecuencia, el fundamento esencial de la defensa planteada
por la parte demandada, en la medida que se circunscribi ó al dominio
exclusivo de los locales en cuestión, debe ser conocida y resuelta por la
justicia ordinaria, atendido el claro tenor de lo estatuido en el art ículo
1331 del Código Civil, pudiendo el juicio de partici ón continuar su curso
respecto de los restantes bines que componen la masa partible. Pero si
ocurre que tal conflicto se presenta sobre una parte considerable de dicha
masa partible, como es el caso de autos en que las alegaciones de la
defensa comprenden todos los objetos de la partición, dicho juicio debe
suspenderse.
UND ÉC IMO: Que, en consecuencia, no ha podido el juez de
primer grado resolver las alegaciones que la parte demandada hizo valer
en su defensa y que descansaban en el dominio exclusivo de los locales
objeto de la partición, aun cuando así lo hubiesen estimado las partes,
pues, como se ha expresado, respecto de esta materia –dominio exclusivo
de los objetos que componen la masa partible- el árbitro carece de
MBLTHXXCXX
competencia absoluta, siendo manifiesto que al no considerarlo as í se
incurrió en la causal de casación formal que se viene relacionando,
correspondiendo sancionar tal inobservancia privando de valor al fallo
que la contiene.
DUOD ÉCIMO : Que, tal como se expresó, el artículo 775 del
Código de Procedimiento Civil dispone que los tribunales, conociendo,
entre otros recursos, por la vía de la casaci ón, pueden invalidar de oficio
las sentencias cuando los antecedentes manifiesten que ellas adolecen de
vicios que dan lugar a la casación en la forma, oyendo a los abogados
que concurran a alegar, exigencia que no pudo ser satisfecha por haberse
advertido el defecto sólo en la etapa de acuerdo.
En consecuencia, por las razones expresadas en las motivaciones
anteriores, se procederá a ejercer las facultades que le permiten a esta
Corte casar en la forma de oficio la sentencia en examen.
Por lo razonado y lo previsto en los artículos 775 y 786 del C ódigo
de Procedimiento Civil, se invalida de oficio la sentencia de diez de
julio de dos mil diecisiete, escrita a fojas 250 y siguientes, y todo lo
actuado a contar de la presentación de la contestaci ón de la demanda,
reponiéndose la causa al estado de resolver lo que en derecho resulta
pertinente, debiendo las partes ocurrir ante quien corresponda para que
la justicia se pronuncie acerca del dominio exclusivo o com ún de los
bienes en cuestión.
En atención a lo decidido, no se emite pronunciamiento sobre el
recurso de casación en el fondo formulado por la parte demandante en el
primer otrosí de la presentación de fojas 256, en contra de la sentencia
que se ha anulado.
Regístrese y devuélvase con sus agregados
Redacción a cargo del Ministro señor Héctor Carreño S.
Rol N° 42.546-2017.Pronunciado por la Primera Sala de la Corte Suprema, por los Ministros,
Sr. Sr. Héctor Carreño S., Sr. Guillermo Silva G., Sra. Rosa Egnem S.,
Sr. Juan Eduardo Fuentes B. y Abogado Integrante Sr. Rafael G ómez B.
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No firma el Ministro Sr. Carreño, no obstante haber concurrido a la vista
del recurso y acuerdo del fallo, por estar con permiso.
GUILLERMO ENRIQUE SILVA
GUNDELACH
MINISTRO
Fecha: 31/10/2018 11:32:23
ROSA MARIA MAGGI DUCOMMUN
MINISTRA
Fecha: 31/10/2018 11:32:25
ROSA DEL CARMEN EGNEM SALDIAS JOSE RAFAEL ABEL JORGE GOMEZ
MINISTRA
BALMACEDA
Fecha: 31/10/2018 11:32:25
ABOGADO INTEGRANTE
Fecha: 31/10/2018 11:32:26
MBLTHXXCXX
Autoriza el Ministro de Fe de la Excma. Corte Suprema
MARCELO DOERING CARRASCO
MINISTRO DE FE
Fecha: 31/10/2018 11:47:05
En Santiago, a treinta y uno de octubre de dos mil dieciocho, notifiqué en
Secretaría por el Estado Diario la resolución precedente.
MARCELO DOERING CARRASCO
MINISTRO DE FE
Fecha: 31/10/2018 11:47:05
Este documento tiene firma electrónica y su original puede ser
validado en http://verificadoc.pjud.cl o en la tramitación de la causa.
En aquellos documentos en que se visualiza la hora, esta
corresponde al horario establecido para Chile Continental.
MBLTHXXCXX
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