Subido por Daniel Tirado Vargas

Recopilación de los mitos y leyendas de Pereira

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JOSÉ ORLANDO VALLEJO BARRIENTOS
UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PEREIRA
FACULTAD DE EDUCACIÓN
LICENCIATURA EN ESPAÑOL Y COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
PEREIRA, MARZO DE 2008
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JOSÉ ORLANDO VALLEJO BARRIENTOS
Proyecto monográfico presentado como requisito parcial para optar el titulo
de Licenciado en Español y Comunicación Audiovisual
Asesora
GLORIA INÉS URIBE GÓMEZ
Magíster en Comunicación Educativa
UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PEREIRA
FACULTAD DE EDUCACIÓN
LICENCIATURA EN ESPAÑOL Y COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
PEREIRA, MARZO DE 2008
NOTA DE ACEPTACIÓN:
___________________________
___________________________
___________________________
Firma del presidente del jurado
___________________________
Firma del jurado
___________________________
Firma del jurado
Pereira, Marzo de 2.008
DEDICATORIA
A mis padres, los amo.
A mi familia, la amo.
A mi abuela, por contarme todas esas
historias, que se me quedaron para
siempre.
AGRADECIMIENTOS
A mis profesores y directivos de la Universidad
Tecnológica de Pereira.
A todos los adultos mayores de todos los asilos de la
ciudad, por sus relatos y el miedito por la mañana a sus
empleados y directivos.
A Gloria Uribe, por su asesoría.
A mis estudiantes de 10 grado del 2004 del Colegio
Deogracias Cardona, a los profesores de Español y a
los directivos.
A Esther Marín, mi camarógrafa.
A don Mario Arroyave por sus cuentos.
A Diana Guarín por su preocupación
CONTENIDO
Pág.
INTRODUCCIÓN
12
1. ESTADO DEL ARTE
17
1.1 HISTORIA DE PEREIRA
21
1.2 CRONISTAS HISTORIA DE PEREIRA
22
1.3 PEREIRA CRUCE DE CAMINOS
23
1.4 PEREIRA ACTUALIDAD
26
1.5 CARACTERÍSTICAS BIOFÍSICAS
27
2. EL FOLKLORE
29
2.1 HISTORIA DEL FOLKLORE
29
2.2 DEFINICIONES Y CONCEPTOS DE FOLKLORE
32
2.3 RASGOS Y CARACTERÍSTICAS DEL FOLKLORE
39
2.4 FOLKLORE Y SOCIEDAD
42
2.5 TRANSCULTURACIÓN
42
2.6 ACULTURACIÓN
43
2.7 SINCRETISMO
44
2.8 NACIONALISMO
44
2.9 EL FOLKLORE LITERARIO
2.9.1 La Taxonomía del folklore literario
47
47
3. OTRAS CREENCIAS FOLKLÓRICAS
49
3.1 EL FOLKLORE DE LOS MITOS Y LAS LEYENDAS Y SU
INCORPORACIÓN AL CREDO POPULAR
51
4. EL MITO
55
4.1 DEFINICIÓN DE MITO
55
4.2 ESTRUCTURA DEL MITO
56
4.3 LENGUAJE DEL MITO
59
4.4 EL SIGNO
60
4.5 LA ALEGORÍA
60
4.6 EL SÍMBOLO
61
4.7 LA ANALOGÍA
63
4.8. CLASIFICACIÓN DE LOS MITOS
4.8.1 El mito según su origen cultural
4.8.2 Mitos indígenas o tribales
4.8.3 Mitos arcaicos
4.8.4 Mitos clásicos
4.8.5 Mitos cristianos y no cristianos
4.8.6 Según su contenido mitos de origen
4.8.6.1 Mitos teogónicos
4.8.6.2 Mitos cosmogónicos
4.8.6.3 Mitos etiológicos
4.8.7 Mitos escatológicos
4.8.8 Mitos morales
64
64
65
66
67
68
69
69
69
70
70
71
4.9 FUNCIONES DEL MITO
71
4.10 CADENA Y ELABORACIÓN DE MITOS
73
4.11 MITOS MESTIZOS Y CAMPESINOS DE COLOMBIA
75
5. LA LEYENDA
78
5.1 DEFINICIÓN
78
5.2 ETIMOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS DE LA LEYENDA
81
5.3 APORTE DE LOS ABORÍGENES A LAS LEYENDAS
85
5.4 LEYENDAS URBANAS
5.4.1 La leyenda y la tradición oral del eje cafetero
89
95
6. EL NARRADOR DE MITOS Y LEYENDAS PEREIRANO
98
6.1 MITOS Y LEYENDAS DE PEREIRA
99
7. OTROS MITOS Y LEYENDAS AVISTADOS EN PEREIRA
109
7.1 LA MADRE MONTE
109
7.2 LA MADRE DE AGUA
111
7.3 LA FOMAGATA
113
7.4 LA PATASOLA, LA PATETARRO, LA MANCARITA
7.4.1 La Patasola
7.4.2 La Patetarro
7.4.3 La Mancarita
114
114
116
117
7.5 LA LLORONA
118
7.6 LA CANDILEJA
120
7.7 LA BOLA DE FUEGO
123
7.8 EL CURA SIN CABEZA
123
7.9 EL DUENDE
125
7.10 EL MOHAN O MUAN
127
7.11 EL GRITÓN
129
7.12 EL COSTALÓN. EL CHUCHO. EL COCO. EL CHUPASANGRE
131
7.13 EL HOJARASQUÍN DEL MONTE
132
7.14 EL SOMBRERÓN. LA SOMBRERONA. EL JINETE NEGRO
134
7.15 EL ÁNIMA SOLA
136
7.16 LA MULA DE TRES PATAS
136
7.17 LAS BRUJAS
137
8. ESTRUCTURA METODOLÓGICA
140
9. PRESUPUESTO DE COSTOS Y FINANCIACIÓN
143
10. CONCLUSIONES
144
BIBLIOGRAFÍA
149
INTRODUCCIÓN
(OSUHVHQWHSUR\HFWR³5HFRSLODFLyQGHORVPLWRV\OH\HQGDVGH3HUHLUD´ aparte de
ser una investigación sobre el folclor, la oralidad y la tradición del pasado,
presente y futuro de nuestra ciudad, busca rescatar las leyendas espantos,
espectros, apariciones, vivencias, etc. que desde la época de los colonizadores e
indígenas, se veían y se sentían y las cuales, con el correr de los años, fueron
modificadas por las comunidades asentadas en nuestra región y alimentadas
con nuevos elementos que bisabuelos y abuelos contaban y que de alguna
manera han ido perdiéndose con el pasar de los años. Este es un patrimonio
inmaterial invaluable que forma parte de las raíces de los habitantes de la ciudad,
que no se encuentra de una manera aislada sino que por el contrario forma parte
de una estructura socioeconómica y cultural del contexto regional, por lo tanto es
importante aclarar que el trabajo esbozará la ciudad desde su fundación,
reseñando la colonización antioqueña, la constante migración de personas de todo
el país, así mismo conociendo las definiciones y etapas del folklore al igual que
sus géneros como lo son:
el mito, la leyenda, las creencias populares, la
superstición, entre otros, para luego adentrarnos en los mitos de la ciudad, que en
algunos son los mismos o similares traídos por los colonizadores españoles, o
modificados en la cadena mítica, con el paso de los años, también se plantean y
muestran mitos y leyendas urbanas autóctonas de Pereira.
En los Lineamientos y estándares curriculares de Español y Literatura,
establecidos por el Estado, a través del Ministerio de Educación Nacional se
tiene un capítulo dedicado a la enseñanza y recuperación de nuestros valores
históricos, autóctonos y antropológicos, al reconocimiento de nuestra cultura y
raíces. Por
lo tanto es pertinente abordar las leyendas de los antepasados,
presentes en los relatos orales, en su mayoría, y en los literarios, ya que existen
12
pocos textos a nivel regional dedicados al folklore
y recapitulación de dichas
narraciones.
A través de la sistematización de los relatos en un texto escrito, a manera de libro
electrónico se busca ofrecer una herramienta que permita generar una cultura de
apreciación y valoración hacia las historias con las que crecieron los abuelos en
Pereira y que
han ido pasando de generación en generación, a través de la
cultura oral Y como resultado se espera fomentar espacios de discusión y
participación. Así mismo como herramienta pedagógica de enseñanza, se abrirán
nuevas alternativas hacia la inspiración y creación del estudiante, que a la vez
fortalecen sus habilidades comunicativas y favorecen la lectura y la escritura.
La pregunta que se constituye como un faro orientador de la presente
investigación es la de: ¿Cómo recuperar y recrear en los niños y jóvenes los
relatos míticos, leyendas, creencias y vivencias de los antepasados de Pereira y
sus raíces, como referentes importantes de identidad cultural?
Una de las intenciones firmes en la elaboración de este proyecto es la de
enaltecer esa recuperación, a partir de divulgar, conservar y preservar, la oralidad
como elemento constitutivo y constituyente de la producción y la reproducción de
la cultura y de los imaginarios sociales y colectivos de la ciudad.
La realización de este proyecto se llevó a cabo mediante un enfoque de
investigación cualitativa, con técnica de entrevista estructurada y no estructurada
como herramienta específica y especializada de historia de vida de personas, con
edades promedio entre 50 y 90 años. Para tal efecto se llevaron a cabo visitas a
los diferentes asilos de la ciudad de Pereira, desde el año 2004 a través de las
cuales los adultos mayores pudieran regresar a un pasado con alegría, otros con
nostalgia, narrando vivencias donde comunicaron: experiencias, formas de vida,
situaciones, leyendas, mitos, usos, costumbres, modas y sueños, todo a través de
13
la oralidad, elemento primordial del folclor en la medida en que los adultos
mayores expresan
y transmiten significados y pensamientos, permitiendo la
reproducción del acervo cultural de la ciudad.
Desde la perspectiva de cada persona el espacio y el tiempo están abordados,
analizados y planteados a partir de sus vivencias personales; de ahí, que el enlace
que en el inicio se muestra como el encadenamiento socio-económico-cultural, es
ese mundo espacio - tiempo de cada individuo, que se manifiesta en la oralidad,
no con fechas o datos específicos sino con una perspectiva de acontecimientos y
vivencias propias: la época de la violencia, el temblor del 60, cuando asesinaron a
Kennedy, cuando el hombre llegó a la luna, entre otras, que en últimas son sus
KLVWRULDV GH YLGD ³&XDQGR \R HUD SHTXHxR´ ³FXDQGR WXYH PL SULPHUD QRYLD´ /D
cadena mítica está entrelazada, generada y llevada de la mano de los aspectos
sociales más relevantes de la comunidad, la ciudad, el país y el mundo.
La estructura del presente proyecto consta de los siguientes capítulos: el primero
acerca de Pereira, lugar de la investigación; el segundo, aborda el folclor, historia
y definición, características, para llegar al capitulo tercero con la recopilación de
ORVPLWRV\ODVOH\HQGDVHQHOFDSLWXORFXDUWRQRVGHVOL]DPRVDO³HVSHOX]QDQWH´\
maravilloso mundo de los mitos y leyendas principales de nuestra ciudad, con
datos exactos, lugares y apariciones. Finalmente se cierra con la estructura
metodológica, las conclusiones y la bibliografía.
Con este grano de arena se pretende contribuir a difundir y preservar nuestro
patrimonio oral, el cual está en la memoria colectiva, pero que en un mundo donde
lo audiovisual y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ganan
cada vez mayores espacios de seducción con sus relatos, conlleva a que las
nuevas generaciones tomen otros referentes de identidad, dejando de lado los
mitos fundacionales de su propio contexto.
14
Son tiempos nuevos y como Docentes de la lengua española es nuestro deber
recuperar y recrear en los niños y jóvenes las creencias y vivencias de los
antepasados de la ciudad y sus raíces, enseñando y teniendo como elemento de
primera mano, el presente texto Sistematizado en un libro, de tipo electrónico, con
los relatos presentes en la cultura oral, en el que ellos encontraran la Recopilación
de las leyendas, mitos, el folklore y la tradición presentes en las narraciones de
los adultos mayores de la ciudad de Pereira, asimismo, la Descripción de
los
pasos que involucran la recopilación de la memoria histórica, como herramienta
pedagógica para la asignatura de Español y Literatura.
(OWUDEDMRGHJUDGR³5HFRSLODFLyQGHPLWRV\OH\HQGDVGH3HUHLUD´UHSUHVHQWDXQ
valioso aporte para la motivación de la lectura por su contenido popular, toda vez
que la lectura tiene una gran importancia en el proceso de desarrollo de los
estudiantes, desde hace unos años se está notando un creciente interés de los
padres por la lectura de sus hijos, quizá porque saben de la relación que existe
entre lectura y rendimiento escolar. Este valor pedagógico se establece en la
medida que los estudiantes se apropien del material producido y lo lean
detenidamente y desarrollen un mayor sentido de pertenencia, de unas raíces,
de unos valores autóctonos y de una idiosincrasia que está en la oralidad y el
folklore de nuestras leyendas
El potencial formativo de la lectura va más allá del éxito en los estudios; la lectura
proporciona cultura, desarrolla el sentido estético, actúa sobre la formación de la
personalidad, es fuente de recreación y de gozo. La lectura constituye un vehículo
para el aprendizaje, para el desarrollo de la inteligencia, para la adquisición de
cultura y para la educación de la voluntad.
En la presente investigación se utilizó la técnica de entrevista estructurada, se
realizaron visitas a todos los asilos de la ciudad de Pereira con el fin de socializar
el proyecto y entrevistar a los adultos mayores, las personas tenían como único
15
requisito el haber vivido sino toda, parte de su vida o de manera significativa en la
ciudad. Durante el proceso investigativo también se visitaron, las empresas de
taxis, tomando como referente las experiencias vividas en carretera y en la Pereira
nocturna, asimismo se visitaron y entrevistaron personajes que de alguna u otra
manera viajan regularmente al campo, veredas, corregimientos y en particular a
los senderos de La Florida y los excursionistas regulares a La Laguna del Otún.
Cabe anotar que en el recuento de las leyendas urbanas y campesinas, se
mantuvo el manejo del lenguaje intacto de sus narradores, un discurso en que
talvez se pueden evidenciar algunas maneras coloquiales en su expresión, pero,
que lo hacen entendible a los lectores.
Con base en investigaciones y lecturas previas acerca de la polifonía y en los
mitos y leyendas que envuelven a los lugares que han sido muy concurridos, con
la firme creencia que su energía queda esparcida a través del tiempo y se hace
manifiesta en determinados momentos de la vida, se realizaron visitas a colegios y
universidades, centros comerciales y reconocidos edificios de la ciudad con el fin
de conocer experiencias y puntos de vista, las respuestas obtenidas en la muestra
fueron sorprendentes.
Estos mitos y leyendas de una u otra forma han sido vistos o visualizados por los
habitantes de la ciudad Pereira, o sus alrededores, entendiendo por alrededores,
las veredas, fincas circunvecinas, corregimientos y el área rural en general,
muchas veces la cobertura ha tenido un alcance del Área Metropolitana
Dosquebradas y La Virginia inclusive.
En el presente trabajo (por obvias razones) se van a omitir nombres, de empresas,
edificaciones y centros comerciales, pertenecientes al sector privado.
16
1. ESTADO DEL ARTE
Para la realización del presente proyecto se contextualizó HO ³HVWDGR GHO DUWH´
enfocado a libros, tesis, investigaciones y textos previos en general relacionados
FRQPLWRV\OH\HQGDVGHODFLXGDGGH³3HUHLUD´
Si bien es cierto que existen cantidades de textos enfocados y direccionados a la
descripción y clasificación de los mitos y las leyendas del país y de algunas
regiones de Colombia, se debe aclarar que muchos de ellos sean encargado de
³UHFRQWDU´ HVWRV PLWRV HQ HO iPELWR UHJLRQDO FRQ SRFDV R QLQJXna variación en
FXDQWRDODIRUPDFRPRVHPDQLILHVWDQR³DVXVWDQ´DODVSHUVRQDV
Cabe aclarar que esta monografía se enfocó a la ciudad de Pereira, a investigar y
profundizar sobre los verdaderos mitos de la ciudad, las variaciones y
avistamientos de aquellos otros mitos provenientes del mestizaje y de la
colonización antioqueña.
En la búsqueda del estado del arte se llevaron acabo visitas a las diferentes
bibliotecas de la ciudad, entrevistas con historiadores, charlas con uno de los
miembros de la academia de historia de Pereira el Dr.: Jaime Ochoa quien posé la
biblioteca más grande de autores de la región, entre otros. Si bien se publicaron y
estudiaron las leyendas y mitos tanto del país con exhaustivos trabajos como los
del maestro Guillermo Abadía Morales donde se clasifican y describen, a nivel
nacional, esta monografía se enfoco a los ya ampliamente conocidos y difundidos
SHURKDFLHQGR pQIDVLV HVSHFLDO HQORV³DXWyFWRQRV´D QLYHOGH OD XUEH FRPR WDO \
no un vistazo a lo ya conocido. ya que se puede establecer que la ciudad tiene sus
propias apariciones y avistamientos de: espectros, espantos, polifonías, etc. en los
barrios, comunas, y veredas que circundan la ciudad.
17
En la búsqueda de ese estado del arte se consultaron libros, textos e
investigaciones independientes, tal y como lo dijimos anteriormente se encuentra
una completísima investigación del folklore realizada durante años por el Dr.
Guillermo abadía morales en sus libros: compendio general
del folklore
colombiano, el gran libro de Colombia, el correo de las brujas y la literatura oral, el
ABC del folklore colombiano, en ellos hace una detallada clasificación de las
leyendas de nuestro país, y una completa clasificación de los mitos por regiones,
asimismo otros libros para destacar son los de los escritores Felix Ramiro Lozada
FORUH] FRQ ³+LVWRULDV PLWRV \ OH\HQGDV FRORPELDQRV´ \ ³PLWRV FRORPELDQRV´ GH
Javier Ocampo López.
En los libros anteriormente mencionados se toma un universo completísimo
nacional de los mitos y las leyendas, clasificados región por región, pero, ninguno
llega hasta el barrio o comuna de alguna ciudad de Colombia.
En cuanto a libros en el contorno regional tenemos a uno de los libros que se
publicaron sobre Pereira y sus mitos y
fue el del escritor: Euclides Jaramillo
³WHUURU´ Asimismo destacadas investigaciones tales como: las de la licenciada Ninfa Marín
(VFXGHURFRQVXOLEUR³/a otra historia de DoVTXHEUDGDV´ TXLHQHQIRFó su
trabajo hacia las leyendas del municipio industrial; existe también una
investigación direccionala por las magíster: Maria consuelo Restrepo y Olga Lucia
Bedoya, de la facultad de educación de la Universidad Tecnológica de Pereira
WLWXODGR ³Historias de vida y tradición oral de los adultos mayores del
Departamento dH5LVDUDOGD´ Asimismo existen monografías acerca de los mitos y leyendas, realizadas por
estudiantes de la Universidad Tecnológica de Pereira, los trabajos son:
18
La leyenda como una estrategia didáctica para el fortalecimiento de la identidad
cultural en el área del lenguaje (2007), realizada por: Yamilena Santana Aroca,
Fernando Escobar Escobar, José Julián Orozco Giraldo.
Asimismo en una monografía sobre mitos y leyendas, en la parte destinada para
referir el estado del arte, se deben reseñar los aportes del escritor soviético
Alexander Afanásiev, a la tradición oral ya que es una exaltación, a las leyendas
de la literatura popular, con su obra maestra: Los cuentos populares rusos (18551963).
«Los Cuentos populares rusos de Alexander Nikoláievich Afanásiev siguen siendo
considerados, en la actualidad, como una de las colecciones de cuentos más
clásicas e importantes de las que han sido publicadas a lo largo de la historia.
Pero estos Cuentos no han pasado a la historia sólo por su importancia intrínseca,
sino también porque constituyeron la base para que, en las décadas centrales del
siglo XX, el gran folclorista ruso Vladímir Jákovlevic Propp (1895-1970), en obras
WDQLPSRUWDQWHVFRPROD³0RUIRORJtDGHOFXHQWR´GHR³/DVUDtFHVKLVWyricas
GHOFXHQWR´GHSXGLHUDGHVDUUROODUDOJXQDVGHODVWHRUtDVPiVLQWHUHVDQWHVH
innovadoras (y polémicas), las que conforman el método llamado formalistaestructuralista, que sobre el cuento folclórico vieron la luz a lo largo del siglo XX.
El
escritor como historiador y folclorista realizó una
exhaustiva investigación
etnográfica, una monumental recopilación, de la llamada vieja Rusia, recorriendo
provincias enteras, obteniendo relatos de todas partes de moscovia. Otra de las
fuentes de Afanásiev, fueron los cuentos de la academia geográfica rusa y
algunas contribuciones de Vladimir Dal; en este viaje de ensoñación se lograron
condensar en total: 680 cuentos tradicionales rusos publicados en ocho
volúmenes, en la que recogió más de seiscientas fábulas y cuentos, todos
procedentes de la narrativa popular, fuente de su inspiración. Afanásiev, consigue
conducir al lector a un mundo de princesas encantadas, héroes sobrehumanos,
19
caballos habladores, duendes, demonios y tesoros, ingenuos campesinos y
mujeres encantadas, islas maravillosas y cuevas infernales, que conservan toda
la magia de los mitos ancestrales y de las creencias rurales,
los cuentos se
caracterizan por: mantener un ritmo impetuoso, la expresión inimitable del registro
popular ruso, y deslumbrantes e intempestivos giros.
A diferencia de otros repertorios del mismo estilo, estos cuentos carecen de
adornos literarios que alteren su forma. Es por ello que mantienen su frescura
original y su autenticidad. En los cuentos predominan los cuentos de hadas, esto
se debe a que la corriente folclorística de mediados del siglo XIX les daba una
importancia especial. El valor de estos cuentos reside en su capacidad de
interpretar los elevados ideales vitales del pueblo.
Otros cuentos contienen relatos inspirados en bilinas (romances que narran
hechos históricos) y cuentos de costumbres, todos ellos de creación popular.
Pintan con extraordinario sentido de observación y mucho arte colisiones que
terminan con la confusión y el castigo del malvado y del explotador.
Los cuentos populares en su riqueza narrativa sólo es comparable, por su
calidad y abundancia, con ³Las mil y una noches orientales´ o con los ³Cuentos
de los hermanos Grimm´. Afanásiev antes de realizar su investigación previa a
ORV³FueQWRVPDUDYLOORVRV´SURIXQGL]y en artículos mitológicos con obras como:
"Los brujos y las brujas", "Exorcismo eslavo" (Sortilegio eslavo) y "Leyendas
paganas acerca de la isla Buyán´, para luego entrar a publicar su destacado
trabajo en el que sobresalen títulos como: ³Basilisa la Hermosa´, ³La leyenda
de Márya Morevna´ FRQYLUWLHQGR D ORV ³FXHQWRV SRSXODUHV UXVRV´ SRU GHUHFKR
propio en una de las obras cumbres más perdurables de la literatura universal.
20
1.1 HISTORIA DE PEREIRA
En el territorio que hoy ocupa la ciudad de Pereira, existió antes de la invasión y
conquista hispánica, el grupo aborigen de los Quimbayas, que se caracterizó por
su elaborado trabajo de orfebrería, considerado como el mejor de América, según
HOOLEUR³3HUHLUD´GHOHVFULWRU+XJR Ángel Jaramillo.
Los españoles, con el objetivo de nutrirse del oro de los indígenas, en cabeza del
mariscal de campo Jorge Robledo funda el 9 de Agosto de 1540 Cartago donde
hoy se encuentra la ciudad de Pereira; bautizada así porque el grueso de hombres
que acompañó al mariscal provenía de Cartagena de Indias. El 21 de abril de 1691
Cartago fue trasladada al sitio que ocupa actualmente sobre la margen izquierda
del Río La Vieja. Una versión señala que la reubicación se debió al continuo
asedio de los indígenas Pijaos y otra por razones de conveniencia económica.
Entre 1816 y 1819 José Francisco Pereira y su hermano Manuel hallaron en estos
pasajes, refugio seguro, poniéndose a salvo de una avanzada del ejército español,
luego de que las huestes patriotas fueran derrotadas en Cachirí (Santander),
donde Pereira estuvo involucrado. Aquí construyó un tosco rancho pajizo que le
servía de albergue. Asimismo estudió el bosque secular que cubría la colina que
separa las aguas del Otún y el Consota.
El 24 de Agosto de 1863, cuatro días después de la muerte de Francisco Pereira
Martínez, el Padre Remigio Antonio Cañarte encabezó la caravana fundadora que
desde Cartago marchó a estas tierras cumpliendo así la voluntad de Pereira
Martínez, quien en sus últimos años pretendió que aquí se estableciera una
ciudad. Seis días después se celebra la misa de fundación y se protocoliza el
establecimiento de la Villa de Pereira, en la esquina de la calle 19 con carrera
octava, en toda la Plaza de Bolívar. En sus comienzos la aldea comprendía seis
manzanas y unas cien casas dispersas entre Egoyá y el Otún; levantadas en
guadua, bahareque y techo pajizo. No fue precisamente un lugar despoblado que
21
encontró el Padre Cañarte y sus cofundadores, al contrario, un grupo de colonos
ya se había establecido aquí, porque justamente Pereira, cartagueño, ilustre
abogado, naturalista y prócer de la independencia, perfilaba su potencial de
convergencia y dispersión de mercaderías en la ruta hacia Antioquia, Valle y el
centro del país. El 25 de Abril de 1870 se oficializó, por medio de Ley de la
República el establecimiento de la Villa de Pereira. Pereira fue creada dentro del
gran movimiento conocido como de la colonización antioqueña, la cual generó un
vigoroso movimiento económico y de interrelación social y entre los estados de
Antioquia (con base económica minera) y Cauca (de vocación agrícola y
ganadera) que requería de un punto que brindara algunos servicios a los arrieros y
comerciantes de la época, en razón a las condiciones de distancia, conformación
topográfica y desarrollo incipiente de comunicaciones.
1.2 CRONISTAS HISTORIA DE PEREIRA
Es primordial para realizar un trabajo de esta relevancia, tener como referente, a
los cronistas que han producido textos y han contribuido, a escudriñar la historia
de Pereira, cronistas que en sus narraciones plasmaron todo el acontecer desde
Cartago la vieja, hacia lo que seria la futura villa de cañarte.
Entre los muchos cronistas que escribieron sobre Pereira, están: Pedro Cieza de
León, Juan Friede, Alanzo valencia, Carlos Echeverri Uribe, el maestro Luis Carlos
Gonzáles, hasta los mas contemporáneos como Hugo ángel Jaramillo, y los
actuales Emilio Gutiérrez y Álvaro Acevedo Tarazona, entre otros, considerando
pertinente tanto por la importancia de su investigación, como por el momento
KLVWyULFR SODVPDU HQ HVWHWUDEDMR SDUWH GHOD LQYHVWLJDFLyQ ³La nueva historia de
Pereira" del académico víctor Zuluaga Gómez, ya que
es un documento que
rompe el rito fundacional de la ciudad. Víctor Zuluaga ha sido la persona que
prácticamente en la actualidad ha replanteado la historia de la vieja Cartago. No
22
obstante aquí se encuentran apartes de muchos cronistas mencionados, en
especial del historiador Hugo Ángel Jaramillo quien en sus libros: Pereira I y II,
Hugo ángel realizó exitosas investigaciones sobre el desarrollo y progreso de la
ciudad y las instituciones mas relevantes.
El Dr. Zuluaga en su libro nos habla de una historia totalmente desconocida
acerca de la fundación, la cual estuvo enmarcada, entre pugnas políticas de la
época, por ambiciosos líderes que con supuestas donaciones de tierras, dejaban
HQWUHYHU VXV YHUGDGHURV SURSyVLWRV ³DOWUXLVWDV´ WHQLHQGR FRPR UHIHUHQWH HVWRV
cronistas se puede establecer que la visión del mundo del hombre de la época era
muy limitada, habían pasado sus generaciones, por una autoridad de los
españoles y estaban ahora en el naciente dominio bipartidista. La economía se
basaba en una naciente agricultura, y las condiciones económicas para la mayoría
de los habitantes eran precarias, en la exhuberancia de las construcciones las
clases altas querían imitar el refinamiento
de los ibéricos, y
la desigualdad
económica de los europeos. Los pereiranos eran unos habitantes que tenían una
extrema fe religiosa, signados por la fe católica, legado de los ibéricos, que muy
seguramente direccionaba a los habitantes a la sumisión y a la obediencia, ante la
institucionalidad. La ciudad se erigió en una plaza en la que el centro de todo era
la catedral, lugar donde todos los habitantes de la naciente ciudad acudían
fervorosamente a realizar sus rituales; la catedral tardó años en edificarse y donde
aparte de construirse una exuberante estructura se edificaron paralelamente
leyendas que prevalecen hasta nuestros días. La colonización antioqueña y la
migración del cauca, fueron parte fundamental en el desarrollo socioeconómico,
TXHOHGLRHODSHODWLYRPXQGLDOPHQWHFRQRFLGRGH³UD]DSXMDQWH´.
1.3 PEREIRA CRUCE DE CAMINOS*
*
En Pereira se han realizado trabajos bajo este mismo título, para hacer referencia y evocar a la
ciudad de antaño como punto de encuentro y de paso.
23
Pereira fue, es y será, cruce de caminos por excelencia, en el marco del llamado
triangulo de oro, es sitio obligado para la comunicación interdepartamental, por
consiguiente en la época de la colonización antioqueña se gestó un verdadero
cruce de caminos, en el cual se involucraba a toda la arriería de la época, que no
solo buscaba en Pereira el sitio de paso y de descanso, sino también de
esparcimiento donde se podían interrelacionar e intercambiar ideas y vivencias e
historias de su trasegar por los caminos, abriendo trocha en una colonización que
involucró a algo mas de ciento cincuenta pueblos. El tema de la arriería y la
colonización antioqueña hacia el Eje cafetero es apasionante, ha sido recreado
por historiadores, viajeros y autores costumbristas y hace parte de nuestro folklore
picaresco, sobretodo del refranero y el cancionero paisa siempre adornados con
su particular vocabulario. La primera mitad del siglo XIX no trajo muchas variantes
en la red principal de caminos que venía de la época colonial, pero a medida que
corría el siglo, se consolidó la arriería como medio de transporte, esta actividad
exigió una relativa mejora en las vías de comunicación y sobretodo una extensión
considerable de ellas.
La arriería constituyó una verdadera epopeya en nuestro territorio y fue
complementada con otra no menor, que fue básica en la formación de capitales
importantes que favorecieron, primero a la agricultura y la ganadería, luego al
comercio y posteriormente a la industria y al sector financiero.
No se
atemorizaban los arrieros con ninguna carga y utilizando mulas o bueyes, en
recuas o en solitario, por el sistema de carga individual para cada animal,
movieron la agricultura, rescataron el oro de las minas y trajeron al interior del
departamento toda clase de mercancías de uso diario como alimentos, licores,
tabacos, vajillas, telas, mantas, herramientas para la agricultura y hasta neveras.
Es destacable la tenacidad de estos arrieros que por caminos en condiciones
intransitables y haciendo recorridos entre bosques y pantanos espesos que a decir
verdad no eran caminos y que atendieron un territorio de gran extensión,
SUR\HFWiQGRVH\VLUYLHQGRDOUHVWRGHOSDtVFRPRFRPSHWHQWHV³WUDQVSRUWDGRUHV´
24
El trabajo de la arriería se ejecutaba con extrema honradez, «al arriero podían
confiársele cargamentos de oro en polvo con la seguridad de que llegaban a su
destinatario sin merma ni menoscabo. Y no había necesidad, como hoy día, de
contrato escrito ni estipulaciones de ninguna índole.
Para mediados y finales del siglo XIX todo se transportaba por arrieros, cargas,
equipajes e inclusive personas que viajaban en silla y por ello pagaban más. Se
calcula que llegó a haber hasta diez mil arrieros antioqueños trabajando la
actividad en todo el país.
Al finalizar el siglo la red principal de caminos del país, estaba constituida por:
caminos de herradura, de arriería, para cargueros o para viajeros de a pie, era
bastante extensa, antes de la llegada del ferrocarril y los automotores, cuando
comenzaron a desaparecer los caminos de herradura y arrieros, mulas y bueyes
que fueron paulatinamente desplazados por otros sistemas de transporte. Hacer
historia sobre los caminos es algo más que trazar su ruta, medir su ancho y
localizar en un mapa su recorrido, implica además, detectar las
formas de
significación a lo largo de la historia y referenciar las huellas que dejaron en la
mente de los hombres del pasado y de lo que les posibilitaron a los distintos
grupos sociales que interactuaban sobre el territorio.
Si el teléfono es una extensión de la voz, el camino es una prolongación de la
disposición técnica de los pies y de una manera particular de exteriorización de la
memoria, una proyección del deseo, de los imaginarios, de los símbolos y de la
civilización de la cultura. A través de los caminos se buscaban nuevas rutas para
el comercio, la agricultura y las relaciones afectivas y familiares. Por los caminos,
los fugitivos de la justicia y los bígamos y los inconformes con el proyecto de
sedentarización de la colonización antioqueña, buscaban abrirse paso en las
sociedades fractales. Por ellos, no sólo circulaban ideas y bienes materiales, sino
también otras manifestaciones menos tangibles al discurso histórico.
25
Las epidemias, la peste, la pobreza y el rumor de las "novelerías" hacían su
tránsito por los resbaladizos caminos en los que el ritmo de los días se medía con
otras categorías distintas de las del tiempo que se mide a horas.
Los caminos evidencian la herida que deja el hombre en el paisaje cuando busca
nuevos horizontes. Ellos indican hacia dónde dirigió sus
intereses sociales,
económicos, políticos, territoriales y culturales. Su antigüedad es difícil de
determinar, máxime cuando han sido intervenidos y modificados a través del
tiempo. No obstante, todos los caminos por donde circuló toda nuestra herencia
paisa, esconden en sus entrañas una trama polifónica que no debe ser reducida
a la construcción de la identidad de los pueblos, ni mucho menos a la visión
reduccionista de los caminantes que, a la manera de los viajeros del siglo XIX, los
ven como un medio estético. Hay que ir más allá. Por los caminos, los aires del
pasillo y las coplas republicanas recorrían la geografía de la patria para llegar a
nuevas poblaciones en las que sus historias se quedaron para siempre.
1.4 PEREIRA ACTUALIDAD
Capital del departamento de Risaralda, ubicada en el Eje Cafetero, uno de los
principales núcleos de la economía nacional y parte de la llamada región paisa
que señala una subcultura colombiana. La ciudad cuenta con una población de
421.648 habitantes en su cabecera municipal y 560.000 en su Área Metropolitana
y se encuentra ubicada en la región centro-occidente del país, en el valle del río
Otún, en la Cordillera Central de los Andes colombianos. Pereira está a 359 Km de
Bogotá y es centro del denominado triángulo de oro conformado por Bogotá,
Medellín y Cali. Esta creciente urbe colombiana es conocida también como "la
querendona, transnochadora y morena", "La perla del Otún" y "La ciudad sin
puertas". Ciudad universitaria y comercial, Pereira es punto obligado de la red vial
nacional. La ciudad se ha caracterizado por un crecimiento paulatino ya que por su
26
privilegiada ubicación se da la llegada sucesiva de migraciones en busca de
mejores condiciones de vida, lo que ha generado la creación de valores sociales
como la hospitalidad, solidaridad y tolerancia y la ha potencializado como una
ciudad pluricultural y de carácter cosmopolita regional. La economía cafetera, se
constituyó en la oportunidad de vinculación de la ciudad con el comercio
internacional, lo que le permitió que se consolidara como una ciudad empresarial y
prestadora de servicios, con un proceso de urbanización acelerado y un moderado
crecimiento industrial. Hoy Pereira, capital del departamento de Risaralda y
municipio núcleo del Área Metropolitana del Centro Occidente, se identifica como
uno de los principales municipios cafeteros y polo de desarrollo del país.
1.5 CARACTERÍSTICAS BIOFÍSICAS
El área municipal es de 702 km²; limita al norte con los municipios de La Virginia,
Marsella y Dosquebradas, al este con Santa Rosa de Cabal y el departamento del
Tolima, al sur con los departamentos de Quindío y Valle del Cauca, al oeste con el
municipio de Balboa y el departamento del Valle del Cauca. Como el primer centro
urbano del eje cafetero y el segundo de la región paisa, Pereira es la séptima
ciudad de Colombia en crecimiento industrial y económico.
La mayor parte del territorio municipal corresponde al relieve escarpado de la
Cordillera Central. Entre los accidentes orográficos se destacan los nevados del
Quindío y Santa Isabel, situados en los límites con los departamentos de Quindío
y Tolima respectivamente. El sistema hidrográfico del municipio comprende los
ríos Cauca, Barbas, La Vieja, Otún y Consota, con sus numerosos afluentes. Por
lo quebrado de su relieve, goza de variedad de climas, presentando los siguientes
pisos térmicos: cálido, 60 km²; medio, 367 km²; frío, 70 km² y páramo, con 107
km².
27
El municipio cuenta con pisos térmicos que van desde las nieves perpetuas
(Nevado de Santa Isabel a 5.200 msnm) en límites con el departamento del
Tolima, hasta pisos cálidos a 900 msnm y a orillas del Río Cauca. Por lo tanto,
presenta distintas alternativas de uso agrícola. De hecho, existen áreas de
bosques para protección de cuencas, zonas de diversificación y medias conocidas
como la zona cafetera y zonas cálidas con actividad ganadera y agrícola (piña,
caña de azúcar, caña panelera y pasto). La ciudad de Pereira se encuentra a una
altura promedio de 1.411 msnm y cuenta con una temperatura promedio de 21ºC.
Topografía del terreno M2:
Plano: 9.701.950
Inclinado: 6.085.340
Empinado: 9.196.850
Latitud Norte: 4 grados 49 minutos
Longitud Oeste: 75 grados 42 minutos
Altura sobre el nivel del mar: 1.411 metros
Superficie total del Municipio: 60.400 hectáreas
Superficie comunas: 3.148 hectáreas
Superficie corregimientos: 57.252 hectáreas
Temperatura promedio: 21° centígrados
Precipitación media anual: 2.750 mm
Su suelo se distribuye según sus climas así:
Clima cálido el 9.9 %, clima medio el 60.7 %, clima frío el 11.5%, páramo 17.7%,
su precipitación media anual es de 2.750 mm.
Esta característica climática y la conformación de los suelos, brinda también una
variedad en la cobertura vegetal y paisajística, potencializando el municipio de
Pereira con una de las biodiversidades más ricas de la nación. No obstante, la
ciudad se presenta como zona de alta vulnerabilidad sísmica por el tipo de suelos
que la conforman y por las fallas geológicas que la atraviesan.
28
2. EL FOLKLORE
2.1 HISTORIA DEL FOLKLORE
Gottfried Von Herder (1778), animó por primera vez a registrar y preservar
deliberadamente el folklore para documentar el auténtico espíritu, tradición e
identidad del pueblo germano. La creencia de que tal autenticidad pueda existir es
uno de los principios del nacionalismo romántico que Herder desarrolló. Para Von
Herder, las clases campesinas son al mismo tiempo depositarias, vehículo y
guardianes del genio popular, que se modeló mediante el contacto de los hombres
con la tierra y el clima y se trasmitió de generación en generación, tanto oralmente
como en las epopeyas, cuentos y leyendas. En una visión universalista, Herder
mantuvo que cada pueblo posee su «genio» único y singular, que aparece como
fundamento por excelencia del renacimiento cultural que debía permitir reunificar
a los pueblos germánicos1.
Sobre los incentivos de Herder (1812), los hermanos Grimm se comprometieron
como pioneros con la enorme empresa de recopilar cuentos orales alemanes, para
recuperar el carácter auténtico de una cultura nacional perdida por las élites. Así,
en 1812 publicaron la primera serie de cuentos tradicionales como Kinder- und
Hausmarchen ('Historias infantiles y familiares').
Rápidamente, la iniciativa de los hermanos Grimm fue imitada en toda Europa (del
Este y el Oeste) y en los países escandinavos. A partir del siglo XIX se emprende
la labor de educar al pueblo en su propio folklore, que aparece amenazado de
desaparición bajo los efectos de la modernidad y la urbanización. Las campañas
1
NAUBERT, Bedikte. Cuentos populares alemanes (2 volúmenes 1812-815). Madrid, España:
Editorial Siruela, 2003. 42 p.
29
de difusión del folklore toman la forma de verdadera propaganda nacionalista,
procurando esencialmente hacer resaltar la originalidad y singularidad propia del
folklore de cada pueblo, permitiendo distinguirlo de los vecinos y vincularlo a los
que, en el contexto de instauración de las identidades nacionales, se designa
como sus legados antepasados.
En primera instancia el folklore se limitó a la tradición oral. Hacia la ruta del siglo
XIX se amplia el ámbito del folklore, comenzando los recopiladores a interesarse
también por distintas producciones que emanan de las culturas populares
(creencias, medicina tradicional, trajes, artes, técnicas).
No fue hasta el siglo XX cuando los etnógrafos empezaron a intentar registrar el
folklore sin manifestar metas políticas.
El folklore puede contener elementos religiosos y mitológicos, se ocupa también
de las tradiciones, a veces mundanas, de la vida cotidiana. El folklore relaciona
con frecuencia lo práctico y lo esotérico en un mismo bloque narrativo. Ha sido a
menudo confundido con la mitología, y viceversa, porque se ha asumido que
cualquier historia figurativa que no pertenezca a las creencias dominantes de la
época no tiene el mismo estatus que dichas creencias dominantes. Así, la religión
romana es calificada de «mitología» por los cristianos. De esa forma, tanto la
mitología como el folklore se han convertido en términos clasificatorios para todos
los relatos figurativos que no se corresponden con la estructura de creencias
dominante. A veces el folklore es de naturaleza religiosa, como las historias o las
de la poesía escáldica islandesa. Muchos de los relatos de la leyenda dorada de
Santiago de La Vorágine, también plasman elementos folclóricos en un contexto
cristiano: ejemplos de dicha mitología cristiana son los temas desarrollados en
torno a San Jorge o San Cristóbal. En este caso, el término «folklore» se usa en
un sentido peyorativo, es decir, mientras las historias del trotamundos Odín tienen
un valor religioso para los nórdicos que compusieron las historias, debido a que no
30
encajan en las creencias cristianas no son consideradas religiosas sino
«folclóricas» por los cristianos.
Los cuentos populares son un término general para diversas variedades de la
narrativa tradicional. La narración de historias parece ser un universal cultural,
común por igual a las sociedades básicas y las complejas. Incluso las formas que
adoptan las historias populares son ciertamente parecidas de una cultura a otra, y
los estudios comparativos de temas y formas narrativas han tenido éxito al
demostrar estas relaciones.
Por otra parte, el folklore puede usarse para describir precisamente una narrativa
figurada, que no tiene contenido sagrado o religioso alguno. Desde el punto de
vista jungiano, que no es más que un método de análisis, puede en su lugar
corresponder a patrones psicológicos inconscientes, instintos o arquetipos de la
mente. Este saber puede o no tener componentes fantásticos (tales como magia,
seres etéreos o personificaciones de objetos inanimados). Estas historias
populares pueden surgir de una tradición religiosa, pero sin embargo habla de
asuntos psicológicos profundos. El folklore familiar, como Hansel y Gretel, es un
ejemplo de esta sutil línea2.
El propósito manifiesto del cuento puede ser primordialmente una enseñanza
mundana sobre la seguridad en el bosque, o secundariamente un cuento cautelar
sobre los peligros del hambre en las familias grandes, pero su significado latente
puede evocar una fuerte respuesta emocional debido a que en los temas puede
haber un alcance tanto moral como psicológico en la obra, así como un valor
Iúdico, dependiendo de la naturaleza del narrador, el estilo de la historia, la edad
promedia de la audiencia y el contexto general de la actuación. Los folcloristas se
suelen resistir a las interpretaciones universales de los relatos y, donde sea
2
RHYDDERCH, Llyfr Gwyn. El libro blanco. Valencia, España: Salvat Editores, 1969. 78 p.
31
posible, analizan las versiones orales de historias en contextos específicos, más
que en fuentes impresas, que a menudo muestran el efecto del sesgo del escritor
o editor.
Los relatos contemporáneos comunes en Occidente incluyen la leyenda urbana.
Hay muchas formas de folklore que son tan comunes, sin embargo, que la
mayoría de la gente no advierte que son folklore, tales como acertijos, rimas
infantiles y cuentos de fantasmas, rumores (incluyendo teorías conspirativas),
chismes, estereotipos étnicos, costumbres festivas y ritos del ciclo vital (bautizos,
funerales, entre otras). Los relatos de abducciones por ovnis pueden ser
considerados, en un cierto sentido, como actualizaciones de los cuentos de la
Europa precristiana o incluso de historias de la Biblia.
2.2 DEFINICIONES Y CONCEPTOS DE FOLKLORE
Guillermo Abadía Morales( 1983) define el folklore como: "es lo que el pueblo
piensa, cree, dice y hace", es la tradición popular típica, empírica y viva.
"Tradición"3, porque es todo lo que una generación entrega a otra y puede ser oral,
escrita y monumental. La tradición oral se transmite por medio de la palabra
hablada y es la más común en los fenómenos folklóricos. El propio maestro señala
que: ³HOIRONORUHPXHUHFXDQGRVHROYLGDQODVUDtFHV´.
Un estudio del Folclor lleva al análisis de las supervivencias tradicionales de larga
duración que se manifiestan en el Pueblo: sus costumbres, tradiciones, creencias,
música y danzas, coplas, mitos, medicina popular, fiestas tradicionales y todas
aquellas manifestaciones populares que son el "haber del pueblo", su herencia
ancestral y su legado.
3
ABADÍA MORALES, Guillermo. Compendio general del Folclore colombiano. Cuarta edición.
Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología, 1983. 16 p.
32
La tradición transmite los fenómenos folclóricos como supervivencias, o hechos
que perviven, pero pertenecen al pasado. El Folclor es el estudio de las
supervivencias (sur viváis) que han sobrevivido del pasado; lo que vive hoy, pero
que pertenece al pasado; son aquellos valores tradicionales que han penetrado
profundamente en el alma popular. Las supervivencias son espontáneas porque
se expresan generalmente en forma oral; no reflexiva, ni escrita. Se transmiten de
individuo a individuo; de generación en generación; de pueblo a pueblo en algunos
casos, hasta que su origen desaparece casi totalmente en el tiempo, lo cual
significa que adquieren anonimato.
Los hechos folclóricos presentan profundas raigambres de muchos siglos de
duración en su proyección estructural; tienen un ritmo lento en su movimiento en el
tiempo y se manifiestan como estructuras básicas convertidas en elementos
estables de una infinidad de generaciones; permanecen sin cambios durante
muchos siglos y son casi inmóviles.
Los hechos folclóricos son colectivos, pues pertenecen a la sociedad incrustada y
relacionada en todos sus elementos con Colombia e Hispanoamérica. Se han
transmitido por tradición con fuerza y vivacidad a través del tiempo, convirtiéndose
en patrimonio cultural más querido por el pueblo. Son funcionales, porque se
identifican con la vida espiritual, material, social y económica de la comunidad.
Son hechos que adquieren anonimato, por cuanto al pasar de individuo a individuo
y de generación en generación, sus orígenes se van perdiendo hasta desaparecer
completamente. Son hechos vigentes, porque a pesar de aparecer como
supervivencias tradicionales, se manifiestan con todo vigor y fuerza en la
sociedad, que los considera como frutos de aquella herencia ancestral del pasado.
Un estudio sobre los Mitos folclóricos nos presenta un conjunto de creencias
brotadas del fondo emocional, las cuales se expresan en un juego de imágenes y
de símbolos y se manifiestan como una fuerza operante en la sociedad. El
33
conocimiento de los mitos equivale en algunos pueblos a llegar al secreto de
origen de las cosas y a la adquisición de un poder mágico sobre ellas, gracias al
cual se logra dominarlas, multiplicarlas o reproducirlas a voluntad.
El Folklore -dice Javier Ocampo López- (1989) es una disciplina de las ciencias
humanas definida como "la ciencia del saber popular"; la ciencia que investiga los
valores tradicionales que han penetrado profundamente en el alma popular. Es
una concepción del mundo y de la vida, elaborada por las masas populares;
precisamente su estudio nos lleva al conocimiento de las manifestaciones
auténticas de la cultura popular tradicional y nos señala su lucha contra la
dependencia cultural extranjerizante4.
Paulo de Carvalho -citado por Ocampo López (1989)- afirma que folklore "es el
estudio científico, parte de la antropología cultural, que se preocupa del hecho
cultural de cualquier hecho pueblo, caracterizado, principalmente, por ser anónimo
y institucionalizado"5.
El concepto de folklore, tal como salió de manos de quien acuñó el propio término,
como neologismo creado a partir de las palabras anglosajonas Folk ("pueblo") y
Lore ("sabiduría", acaso enseñanza, vinculada por algunos con el alemán Lehre),
quería sustituir a lo que, en Inglaterra, venían llamándose antigüedades populares
o literatura popular ("aunque sea más un saber tradicional que una Literatura y
pueda describirse con mayor propiedad, con una buena palabra compuesta
anglosajona, Folk-Lore, esto es, el saber tradicional del pueblo, decía William John
Thoms, con el pseudónimo de Ambrosio Martín, en su carta, titulada "Floklore",
publicada en el nº 982 de la revista Athenaeum de 22 de agosto de 1846). Pero es
evidente que se trataba de algo más que una sustitución de términos, porque el
4
OCAMPO, LÓPEZ Javier. Las fiestas y el folclor en Colombia. Bogotá: El Áncora Editores, 1989.
13 p.
5
Ibid., 16 p.
34
folklorista no se concibió ya desde el principio como un anticuario. Sin duda,
muchas antigüedades podrían ser incluidas en la esfera del nuevo concepto de
folklore, y de ahí la intersección del campo de este término con el significado que
7\ORU HQ VX WH[WR ³/D &XOWXUD 3ULPLWLYD´ GHVLJQy FRPR VXSHUYLYHQFLDV
culturales (survivals). Pero, evidentemente, aunque en extensión puedan
parcialmente
coincidir
los
contenidos
folklóricos
y
las
supervivencias
(parcialmente, puesto que hay muchos contenidos folklóricos que no pueden, sin
más, ser considerados supervivencias y hay supervivencias, en el sentido de Tylor
(1871) La definición originaria de Thoms ("saber tradicional del pueblo") es, por
otra parte, tan amplia en denotación que tampoco permite por sí misma decidir,
por ejemplo, si este saber tradicional del pueblo debe entenderse restringido a los
pueblos europeos, civilizados, o bien si debe extenderse a los pueblos naturales o
primitivos, como quería el P. W. Schmidt, que encontraba totalmente injustificado
el hacer semejante distinción. Y con razón, si no se dan otras determinaciones del
concepto6. Lo malo es que, de no darse estas determinaciones del concepto, el
concepto de folklore, al ampliarse, se desvirtúa, puesto que al hacerse coextensivo
con "el saber tradicional de cualquiera de los pueblos" y, además, al dejar
indeterminado el alcance de ese "saber tradicional", el concepto se confunde
prácticamente con el concepto antropológico de "cultura", en el sentido
precisamente de Tylor7.
De la definición de Thoms, sin embargo, podemos extraer un componente implícito
muy significativo para nosotros: que la "sabiduría tradicional de un pueblo" está
aquí conceptualizada, desde luego, desde una perspectiva emic, y emic subjetual.
El folklore es "lo que sabe el pueblo", "los saberes del pueblo", y estos saberes,
sin duda, no han de entenderse en el sentido de un saber abstracto, científico,
sino en el sentido de un saber concreto (el saber propio del sabio que es catador o
probador de vinos o sabores de los alimentos), el saber de leyendas,
6
7
TYLOR, Burnett Edgard. Cultura primitiva. Madrid: Gordon Press, 1976. 77 p.
Ibid., p 94.
35
generalmente ligadas al lugar, el saber danzar en fiestas. Todo esto habrá que
tomarlo, ante todo, desde el punto de vista emic del propio pueblo (folklore en su
sentido material u ontológico). Pero esta reproducción operatoria tiene un
momento tecnológico o artístico (como cuando una vieja danza popular es
"recuperada"8 por un cuerpo de actores) y tiene un momento gnoseológico (el que
tiene el Folklore cuando se considera como disciplina o parte de la Antropología).
La recuperación tecnológica (artística, musical, teatral, literaria) se encuentra aquí
en una situación muy ambigua. No puede, sin más, considerarse como una mera
aplicación de la "reconstrucción científica", puesto que esa reconstrucción puede
estar basada en la misma imitación directa de danzas aldeanas a punto de
extinguirse; incluso son los propios aldeanos, y no ya como supervivencia, sino
como renacimiento, los que reproducen la danza en el escenario del teatro de la
ciudad y, en este caso, la reproducción emic llega a su límite, pues la distinción
entre la danza popular y la danza reconstruida sólo procede de criterios que
parecen "externos", tomados del lugar donde se ejecuta la danza o de la
instalación en la que tiene lugar la ceremonia.
Pero hay otra característica que puede ser deducida de la misma dualidad a la que
ya hemos aludido, y que el concepto de folklore de Thoms implica desde su
principio: la dualidad entre el sentido material (ontológico) y el sentido lógico
(gnoseológico) del folklore, una dualidad paralela a la que corresponde a otros
conceptos, el más conocido el de "Historia" 9, en tanto éste significa tanto las
gestas como la narración científica de las mismas.
Algunos expresan esta diferencia utilizando la minúscula y la mayúscula:
Historia/historia y Folklore/folklore. Pero así como la historia y la Historia
8
THOMS, Revista The Athebneum 22 de ag- 1846 Edición No. P. W Schmitd Cantares del sur del
Tolima.
9
Somershire (Editorial prensa, Ibérica 5ª edición, Nov. /97 Barcelona (el mito de la cultura. Ensayo
de una filosofía materialista de la cultura.
36
difícilmente podrían, sin más, considerarse como dos entidades independientes,
así tampoco cabe considerar el Folklore y el folklore como dos procesos
independientes. De hecho, Thoms introdujo el término en un contexto más bien
gnoseológico, propio del "hombre de letras", entendido en tradiciones antiguas,
que escribe en revistas científicas y que, precisamente, no quiere ser un
"anticuario", pero con referencia a una realidad material, el saber tradicional, el
folklore. De otro modo: el folklore por el cual se interesaba Thoms es el que puede
incorporarse al Folklore; una incorporación que ha de incluir de pronto una
perspectiva emic, pero que no excluye, en el Folklore, la perspectiva ética.
En el uso originario que Thoms hace de su neologismo constatamos, por tanto,
que el folklore (en su sentido material) aparece, ante todo, como aquello que es
reconstruido (en el Folklore). Es cierto que esta reconstrucción, entendida en su
sentido científico, antropológico, podrá afectar a cualquier contenido de cualquier
pueblo o cultura, tal como quería W. Schmidt10.
Pero, si tenemos en cuenta el momento tecnológico o artístico de las
reconstrucciones, tal como las hemos expuesto, nos inclinaríamos a concluir que
lo que reconstruimos es propiamente ciertos saberes tradicionales del pueblo,
pero no tomado en general, sino del pueblo que, de algún modo, permanece en el
entorno de la ciudad misma.
En todos los conceptos que sobre el folklore se han dado hay acuerdo en que se
trata de una disciplina nueva en las Ciencias Humanas, que tiene por objeto el
estudio del saber popular o "Lore", que comprende todos aquellos hechos
culturales antiguos que sobreviven en una sociedad Folk. Estos hechos culturales
se transmiten por Tradición; adquieren anonimato, porque al pasar de individuo a
individuo y de generación en generación, sus orígenes van perdiéndose poco a
10
P.W. SCHMITD: die stellung derpygm in der pag. 1 stuggart, 1910. (Cantares del sur del Tolima.
Rosales).
37
poco, hasta desaparecer completamente. Así mismo son hechos que se
manifiestan en el pueblo en forma espontánea, siendo considerados por este
como su patrimonio cultural. Los hechos folklóricos son transmitidos por el pueblo
espontáneamente; se conocen por tradición; pero sus orígenes se pierden en el
tiempo, lo cual les infunde precisamente ese carácter de anónimos.
Los hechos folklóricos son populares porque corresponden a la civilización
tradicional y concepción del mundo y de la vida de las masas populares.
Son colectivos porque son comunes a una colectividad que los usufructúa y
transmite. Son anónimos porque no tienen autor conocido y su origen remonta a
tiempos muy antiguos. Son funcionales porque ejercen una función en la sociedad
que los posee y los disfruta. No son institucionalizados para un aprendizaje
sistemático y organizado, sino que se transmite por la vida popular y sencilla, con
un aprendizaje no organizado, no dirigido y no graduado. Son tradicionales porque
se transmiten de generación en generación y permanecen como supervivencia del
pasado, manifestando continuidad y permanencia. Son hechos folklóricos que se
localizan en un espacio geográfico determinado y en el tiempo; y asimismo se
transmiten o difunden, tanto interna como externamente.
Una sistematización del Lore o Saber Popular, a nivel general -según Abadía
Morales11, divide el Árbol Folklórico Colombiano en cuatro grandes ramas a saber:
El folklore literario, que está conformado por el habla popular, las narraciones, el
coplerío, la paremiología; el folklore musical, que comprende las tonadas y cantos
indígenas, tonadas y cantos mestizos, tonadas y cantos mulatos, organología
musical; el folklore coreográfico, integrado por las danzas (indígena, mestiza,
mulata), las artesanías, la medicina empírica, la bromatología, usos y costumbres,
los mitos y las supersticiones y agüeros.
11
ABADIA MORALES, Guillermo. Compendio general del folclore colombiano. Bogotá: Cuarta
edición, 1983. 35 p.
38
2.3 RASGOS Y CARACTERÍSTICAS DEL FOLKLORE
A. Tradicional: Rasgo que identifica el hecho como algo que viene del pasado. Es
condición esencial el arraigo popular a través del tiempo. Es la herencia de
nuestros antepasados. Existen hechos tradicionales que no son públicos como:
ceremonias militares, costumbres académicas, protocolos, uniformes, etc.
B. Oral: Se transmite mediante la palabra hablada, de oír, y practicar.
C. Anónimo: Aunque tiene autor, nadie lo recuerda porque el hecho ha pasado a
la comunidad.
D. Empírico: Es producto de la experiencia, no hay erudición ni saber académico,
no tiene
teoría pura, ni doctrinas. Es inductivo y no por conocimiento lógico,
sistemático, casual, y cierto de los fenómenos.
E. Dinámico: Los hechos y costumbres no son estáticos y con el tiempo varían
aunque en grado mínimo. Es por eso que el folklore es sincrónico y a la vez
diacrónico; Lo que se queda estático deja de ser folclórico.
F. Funcional: Cumple con una función práctica en el medio. Es además una
necesidad del grupo.
G. Colectivo: Representa a una comunidad, es decir está socializado y es
vigente. Su origen puede haber sido de origen individual, pero con el tiempo se ha
convertido en algo colectivo.
H. Popular: Pertenece al pueblo quien se encarga de transmitirlo. Es lo que
siempre identifica al pueblo.
39
I. Regional: Se afirma que es típico y hogareño.
J. Universal: Puede tener rasgos de otros sitios universales. No se es universal
porque se acepta todo lo que llega de fuera, sino en la medida que los valores se
incorporan a la cultura universal. Los rasgos anteriores podemos agruparlos así:
Diacrónicos: Significa que después de pasados los hechos pasan a ser parte de
la historia. Comprende: lo tradicional, oral, textos anónimos, empíricos y
dinámicos.
Sincrónicos: La palabra sincrónico quiere decir que son los estudios que se
realizan en el momento en que ocurren los hechos.
La imaginería popular en las comunidades es la verdad sabida y poco
pronunciada, en razón a temores sentidos y secretos que colectivamente se
esconden o se guardan como un tesoro que es mejor no desenterrar. El origen
analfabético proviene del patrón africano o del indígena. El origen culto o letrado
llegó del europeo. El sentido ritual de las manifestaciones espirituales de
Latinoamérica, impone un determinado silencio. Lo esotérico y misterioso de los
mitos y leyendas es su principal vehículo de preservación porque encierra multitud
de preguntas sin respuesta, como la fe de los fanatismos y las creencias comunes.
Este aire tenebroso de algunos relatos que surgen en la oscuridad y se maximizan
en ella, es un atractivo intenso para su difusión cosmopolita y la verdad rural de
muchos habitantes. El refranero del pueblo que como las creencias míticas
llegaron y se continúan transmitiendo por tradición oral, es sabio en la síntesis de
muchas situaciones: No creo en brujas, pero que las hay, las hay. Con este refrán
queda intacta la creencia popular pero a la vez se advierte que el sujeto no cree
en ellas. De cierta manera, las creencias míticas del pueblo se aproximan a la
categoría de una ideología social, que es aquella forma individual y colectiva de
40
afirmarse en algo que explica de alguna manera lógica o por actos de fe, orígenes
y destinos de los hombres, como sin duda lo es "la otra vida" que es de donde
provienen los duendes, los espantos, las ánimas, los espíritus, no así las brujas
que parecen ser de alguna próxima o lejana vecindad terrenal en pacto con el mal.
La ideología social es imposible de erradicar de una comunidad.
Los cuentos del pueblo trazan una diferencia con aquellos cuentos citadinos en los
cuales la trama y los personajes transcurren por un misterio diferente casi
universalizado por los grandes maestros como Edgar Allan Poe, donde la casa o
el castillo son los escenarios de rutina. Claro está que son también niveles
literarios diferentes que resultan de ángulos también distintos.
La cuentería o acto de contar cuentos es una evocación telúrica de los viejos y
ancianos alrededor de quienes la muchachada familiar tiende un hilo de agradable
vínculo, por supuesto en las comunidades que no se han desintegrado y
conservan el espíritu del clan o de familia. Es la manera más noble y común de
transmitir las creencias, las cuales también van de madre a hija, de padres a hijos,
ó de padre a hijo. Las creencias y la obsesión del conocimiento pertenecen al
hombre común. Solo que unos creen más que otros.
La riqueza de la imaginería popular deviene de la confluencia triétnica: para los
aborígenes llaneros el ritmo de la vida se relaciona entre lo natural y lo
sobrenatural. Es la misma concepción cosmogónica del africano donde toda
actividad guarda relación con el equilibrio del Universo. El sistema de
representación mítico lo establecen con elementos de la tierra, del aire o del
fuego. En el mestizaje se incorporó la abundante mitología occidental religiosa y la
superstición con raíces en lo profundo del medioevo, donde los más ahincados en
la ciencia experimental eran los alquimistas en busca de la eterna juventud y la
forma de fabricar oro.
41
Otras sectas católicas como los Caballeros Templarios en la conquista de los
secretos más íntimos de la naturaleza divina, y órdenes secretas con carácter
religioso, como los Caballeros de Colón, el Opus Dei, Los Rosacrucistas, otros de
carácter político-literario como los Masones, la mayoría utilizaba representaciones
físicas a manera de talismán, allí confluían las creencias y simbologías de cada
congregación donde la vida era una ofrenda permanente y juramentada en su
defensa. Todo ello, con Europa llegó a América.
La mezcla mítico-religiosa creó nuevos dioses y rituales: la magia del negro y la fe
cristiana se funden en los orixás de Bahía o en el Vudú de Haití.
2.4 FOLKLORE Y SOCIEDAD
Debido a que el folklore está estrechamente ligado a la cultura de una sociedad,
todos los cambios culturales que ella presente, lo van a afectar directamente; es
así que la transculturación, aculturación, sincretismos y nacionalismo, son
términos importantes a contextualizar.
2.5 TRANSCULTURACIÓN
Implica la influencia de tipo cultural, que una sociedad ejerce sobre otra.
Generalmente, se logra cuando hay contacto entre ambas o un desnivel patente.
Según Fernando Ortiz12 (1999), antropólogo cubano, esta palabra define el
proceso que ocurre cuando dos o más culturas comparten y mezclan las cosas de
sus culturas. Este proceso puede ser voluntario o involuntario. Al final, se
desarrolla una cultura nueva, con influencia de todas las culturas, en un proceso
continuo y evolutivo.
12
ORTIZ, Fernando. Contrapunteo cubano del tabaco y del azúcar. Cuba, Madrid: España 1999, 2
p.
42
La transculturación expresa mejor las diferentes fases de un proceso transitivo de
una cultura a otra, porque este no consiste solamente en adquirir una distinta
cultura (que es aculturación), sino que el proceso indica también necesariamente
la pérdida o el desarraigo de una cultura precedente, lo que pudiera decirse de
una parcial desculturación y, además, significa la consiguiente creación de nuevos
fenómenos culturales que pudieran denominarse neoculturación.
Podemos concluir que existe un proceso de transculturación cuando hay una
mezcla de culturas, más o menos, equitativamente. Por otra parte, la
transculturación ocurre cuando hay una interacción de dos culturas, pero una de
las dos pierde más que la otra, esto ocurre involuntariamente y pasa usualmente
por la fuerza.
2.6 ACULTURACIÓN
El término de aculturación fue creado por J.W. Powell (1880)
13
, un antropólogo
estadounidense, para calificar los cambios observados entre los emigrantes en
esta sociedad a finales del siglo XIX.
Posteriormente, D. Cuche14, determina que la "A" de aculturación no era privativa
(en el sentido de "sin cultura") sino indicaba un movimiento de acercamiento
porque viene del latín ad que significa hacia. No obstante, es en los años treinta
que el concepto es definido por antropólogos culturales, quienes se interesan en el
encuentro entre las culturas y empiezan a reflexionar sobre los procesos de
aculturación. Ellos toman como primer elemento que permite hablar de
aculturación, el contacto continuo y directo.
13
J. C Powell (1880) El Hombre y sus obras (la realidad de la cultura) Hertskovits, (1976 ± 372)
FCE, México, 63 p.
14
CUCHE, D. La Noción de cultura en las ciencias social. Buenos Aires: Nueva Visión, 1996. 367
p.
43
Se refiere al paso de elementos de una cultura a otra, o interpretación de culturas,
es decir, cuando dos o más grupos humanos de diferentes culturas se hallan
directamente en contacto permanente, se registra una especie de ósmosis cultural
entre los grupos. Al principio se trata fundamentalmente del intercambio de objetos
materiales, tales como utensilios, armas, vestidos, etc.; a continuación se da una
interrelación social y más tarde, espiritual. La nueva aportación trae consigo una
reestructuración de los elementos preexistentes y la aparición de nuevas formas
originales.
El resultado de la aculturación no es casi nunca un cambio completo de la pauta
cultural anterior, por lo que se pueden dar los grados de sincretismo, elaboración y
transformación de los elementos incorporados.
2.7 SINCRETISMO
Este término proviene del griego sygkretismós, el cual significa coalición de dos
adversarios contra un tercero, por tanto se puede conceptuar al sincretismo como
el sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes.
2.8 NACIONALISMO
Es la doctrina ideológica que considera la creación de un Estado nacional,
condición indispensable para realizar las aspiraciones sociales, económicas y
culturales de un pueblo. Esta ideología expresa la creencia en la existencia de
unas características comunes en una comunidad, nacional o supranacional, y el
deseo de plasmarla políticamente.
El nacionalismo se caracteriza ante todo por el sentimiento de comunidad de una
nación, derivado de unos orígenes, religión, lengua e intereses comunes. Antes
44
del siglo XVIII, momento de surgimiento de la idea de Estado nacional moderno,
las entidades políticas estaban basadas en vínculos religiosos o dinásticos: los
ciudadanos debían lealtad a la Iglesia o a la familia gobernante. Inmersos en el
ámbito del clan, la tribu, el pueblo o la provincia, la población extendía en raras
ocasiones sus intereses al espacio que comprendían las fronteras estatales.
La aparición del nacionalismo coincidió cronológicamente con el inicio de la
Revolución Industrial, que favorecía el desarrollo económico nacional y, ligado a
éste, la aparición de una clase burguesa que no tardaría en reclamar gobiernos
representativos
sancionados
por
constituciones
liberales.
Adscritas
al
romanticismo surgieron literaturas nacionales que expresaban las tradiciones y el
espíritu común de cada pueblo. Se concedió nueva importancia a los símbolos
nacionales de todo tipo, y de esta forma se crearon las festividades nacionales
conmemorativas de los diferentes sucesos de la historia nacional.
Desde el punto de vista histórico, las reivindicaciones nacionalistas se generaron a
raíz de diversos avances tecnológicos, culturales, políticos y económicos. Las
mejoras en las comunicaciones permitieron extender los contactos culturales más
allá del ámbito del pueblo o la provincia. La generalización de la educación en
lenguas vernáculas a los grupos menos favorecidos les permitió a éstos conocer
sus particularidades y sentirse miembros de una herencia cultural común que
compartía con sus vecinos, y empezaron así a identificarse con la continuidad
histórica de su comunidad.
La mayor parte de las naciones modernas se ha desarrollado de modo gradual
sobre la base de unos vínculos compartidos, tales como la historia, la religión y la
lengua y su comercio. Por esto, desde los comienzos de la década de 1990, el
nacionalismo aún sigue siendo una fuerza muy poderosa en la política
internacional.
45
Se puede concluir que:
Los términos folklore, cultura, aculturación, transculturación, sincretismo y
nacionalismo, son términos que guardan una estrecha relación entre ellos s que
guardan una estrecha relación entre ellos, por lo que al hablar de uno de ellos
estamos usando los otros.
El folklore se basa en el estudio de las tradiciones, costumbres, creencias y
conocimientos populares de cualquier sociedad. Estas costumbres y creencias
están íntimamente relacionadas con la cultura de dicha sociedad, sus cuentos, su
música, su cocina, y hasta su idealismo; la manera de interpretar el mundo de una
sociedad establece sus reglas, y así sus costumbres y las creencias de qué es lo
bueno y lo malo. Este folklore se pasa de generación en generación durante la
vida de una sociedad.
Con la modernización también suele suceder que las culturas se mezclan, y
con ella viene la adopción de nuevos elementos de una cultura perteneciente a
otra diferente por lo que, por ejemplo, la cultura de América latina tiene rasgos de
la cultura europea; hemos adoptado su música, su forma de vestir, sus alimentos,
entre otros, pero sin perder la mayoría de los elementos que conforman nuestra
cultura, de allí el concepto de aculturación.
Ahora bien, la transculturación indica una pérdida parcial de los elementos
de una cultura al adherirse a otra.
El sincretismo es la conciliación de varias culturas o sociedades, es más
como tomar todo lo de dos corrientes culturales y hacerla una sola, pero sin dejar
fuera ningún elemento.
46
2.9 EL FOLKLORE LITERARIO
Es una parte del total del folklore de un pueblo. Son las manifestaciones literarias
primitivas, indígenas o hispánicas, de origen remoto, que la tradición ha
conservado: cantares, cuentos, adivinanzas, oraciones, relaciones y otras formas
más. No se conocen sus autores, ni su edad, y a veces ni siquiera su origen
preciso.
2.9.1 La Taxonomía del folklore literario
Se divide en:
Antropominia: Manera caprichosa y regional de denominar a las Gentes según
sus características destacadas ejemplo: Los cotudos de San Luis, Taitas por decir
padres, Langarutos por lo flacos, Los caratejos de Chaparral.
Zoonimia: Manera caprichosa y regional de denominar a los anímales Eje: al
gallinazo se denomina zamuro, chulo: al ternero, becerro; Al caballo, mocho: etc.
Fitonimia: Manera regional de denominar las plantas, Ejemplo: el borrachero es el
mismo pildio burundanga; el matarratón, cachaco, Cambulo, etc.
Toponimia: Manera caprichosa de denominar los lugares, montes, pueblos, ríos,
veredas; etc., por ejemplo: el Cerro la Martínica, El río Combeima, Hacienda el
Vergel, Corregimiento Laureles, etc.
Dejo y tonada de voz: El dejo o tonada de los Paisas diferentes al de Opitas,
Santandereanos o Pastusos.
47
Giros locales: )UDVHV FDUDFWHUtVWLFDV GH FDGD UHJLyQ HMHPSOR ³$YH 0DUtD SXHV´
GHORVSDLVDV³0iVPHFKXGRTXHXQPRKDQ´GHORV7ROLPHQVHV
Narraciones: Comprende 5 elementos que son:
Cuentos: Narraciones oral, a veces escrita, de lo que relatan los Campesinos en
forma elemental.
Fábula: Narración corta, se usa la personificación con animales, la Conclusión
es llamada moraleja.
Leyenda: Narración que tiene principios en recuerdos históricos o en hazañas, se
agrega fantasías y habladurías populares.
Novela: Sucesión de episodios con temática folklórica y léxico Popular. Ejemplo:
Río y Pampa de Nicanor Velásquez Ortiz.
Cachos: Narraciones que dicen un suceso gracioso, humorístico.
Coplería: Esta parte la conforman 7 elementos:
Cantas: Ensaladas o Ensaladillas
Bambas: Décimas
Corridos: Poemas típicos
Galerones.
Paremiologia: Tratado del refrán, le corresponden 8 elementos:
REFRANES
TRABALENGUAS
DICHOS
RETAHILAS
COMPARACIONES
JITANJÁFORAS
ADIVINANZAS
JERINGONZAS
48
3. OTRAS CREENCIAS FOLKLÓRICAS
La proximidad mítica de las creencias populares de esencia mestiza y origen en la
transculturación de los patrones étnicos enfrentados y sintetizados, con la religión,
con la superchería, el ocultismo, la brujería o con la magia negra, tiende a que sea
relativamente sencillo el traspasar sus fronteras por parte de creyentes
consuetudinarios. No obstante unos y otros son diferentes, a pesar de su
irreconciliable fundamento.
La confusión ocurre porque ellas -las creencias- se afirman en un subconsciente
también creyente, miedoso y supersticioso que parece indicarle rumbos a la
muerte, para esperar que el acto de vivir no sea tan efímero: menos de un
segundo astronómico en la edad del universo. En la mayoría de los casos, la
conducta se deriva también de una decisión sopesada donde el temor y la
búsqueda del más allá son conscientes, no traumáticos. En ocasiones estas
formas ilógicas del pensamiento responden a situaciones patológicas y
contribuyen a disminuir tensiones.
El hombre necesita de creencias y eso lo demuestra la historia de la humanidad.
Unos grupos étnicos u otros, concibieron el origen del Universo como una sacra
creación de uno o varios dioses y el hombre como un ser al servicio de quien
tuviese la potestad de representarlo y por supuesto la capacidad material de
imponerlo. El simple agüero ronda la cotidianidad, en la lectura de la tasa del
chocolate, de la ceniza del cigarrillo, en la determinación de no mirarse en espejo
roto, evitar el paso por debajo de una escalera, el temor al martes 13 y a los gatos
negros. La idolatría surge en el comienzo de la humanidad ante lo inexplicable de
la vida y de sus fenómenos. Con posterioridad aparecen manifestaciones
racionales que legitiman el ejercicio del poder en cabeza del más fuerte y le
49
otorgan, en la necesidad de su conducción, origen divino, para el cual se
establecen unos ritos ceremoniales donde los aromas, las estatuas, los tatuajes,
los sahumerios, el agua, el fuego, los vestuarios, cumplen la acción pública. El
ritualismo obedece a la necesidad de alabanza de la deidad y de satisfacer
obligaciones. La historia se encarga en diversas formas de extender esos orígenes
hasta nuestro tiempo y de describir los detalles del proceso que es bien diferente
en cada caso, en cada región. Las ideologías se encargan de vestir de seda a
grandes criminales como fueron los inquisidores, o los masacradores de
Tiananmen para no recordar la famosa Revolución Cultural China.
Las religiones que subsisten se conforman por una serie de creencias e
interpretaciones de las élites que lograron popularizar y legalizar ante el
establecimiento durante períodos importantes de la humanidad, mediante luchas
sin cuartel como fueron Las Cruzadas y como es la guerra Santa que propugnan
los fundamentalistas musulmanes para que la humanidad conserve los patrones
conductuales del siglo XV, lo cual, de hecho, no es un absurdo, sino un
anacronismo real. La sociedad civil fue controlada mediante la acción de las
sectas secretas encargadas de aplicar su código negro.
La legalización histórica de la actividad religiosa contiene elementos positivos en
cuanto que elimina prácticas ocultas que originan males peores y situaciones
críticas en personalidades sensibles, o aprovechamientos desordenados de parte
de quienes ofician de sacerdotes o de intermediarios entre esta vida y los seres o
situaciones de la otra. El poder terrenal es el manjar de las religiones que en el
discurso público pretenden las almas. Los Borgia fueron ejemplo, el Imán Komeini
lo evidenció en la actualidad. La violencia en Colombia fue impulsada desde los
púlpitos.
Las sociedades suelen condenar aquellas actividades esotéricas. Eso les otorga
una ilegalidad que protege su condición secreta, en la mente del usuario. Eso
50
pasa con los practicantes de la magia negra y con los que pretenden combatirla.
Como son actividades marginales, segregadas, secretas, entonces toman el
rumbo de penetrar en la angustiosa duda del creyente, en sus fracasos
espirituales y materiales para echarle culpas a alguien y proponerle salidas, entre
las cuales emerge la del enriquecimiento súbito por el hallazgo de un tesoro oculto
por sagrados antepasados, ante lo cual, para conquistarlo se deberá emprender
una vida austera y sumergirse en lo que puerilmente denominan como metafísica.
Los centros emblanquecidos, los indios amazónicos, los extraños doctores
mentalistas suelen surgir para colmar las expectativas de la psiquis o para apagar
ánimos.
La actividad religiosa cuando se institucionaliza crea un código moral que suelen
ejecutar y controlar sus militantes con niveles obsesivos de fanatismo, disfrazado
con votos de castidad, caridad, fe, abnegación, etc. El nivel de preparación de los
sacerdotes o sacerdotizas es manifiesto en teología y en especialidades
pedagógicas, lo cual hace que el ejercicio religioso y su labor misionera se
impregne de valores éticos, por lo menos en el discurso, contrario a lo que ocurre
con los practicantes empíricos de magias o de ocultismos. Las sectas
norteamericanas poseen militantes antropólogos y lingüistas con lo cual su
penetración se facilita en particular en las comunidades aborígenes del tercer
mundo.
3.1
EL FOLKLORE DE LOS MITOS
INCORPORACIÓN AL CREDO POPULAR
Y
LAS
LEYENDAS
Y
SU
La credibilidad colectiva que resume o sintetiza tradiciones y elementos del
misterio parroquial de las veredas que integra la totalidad del universo campesino,
un universo sencillo basado en las fuerzas naturales y en su relación permanente
con el trabajo, incorpora en la práctica cotidiana, de manera inconsciente y
continua, muchos elementos materiales y variados conocimientos que para el
51
hombre de ciudad son incomprensibles; estos son plasmados en los relatos
cambiantes de los narradores espontáneos del campo, quienes jamás cuentan la
misma versión.
Es usual la práctica de una astronomía en los hechos del trabajo rural como son
las siembras, las recolecciones de cosechas, los partos, los apareamientos, las
lluvias, el sonido de ciertos animales o su vuelo tradicional, la colocación de las
estrellas, los cambios lunares, etc. que son parámetros que rigen la vida y sus
relaciones, algunas de ellas, resumidas en el calendario Bristol. Ocurre que la
H[WUDFFLyQ R LQFRUSRUDFLyQ SDUD µOR GLDULR GH DVSHFWRV DVWURQyPLFRV \R GH ODV
plantas, los rige una concepción equilibrada de las relaciones entre el hombre y la
naturaleza, como pueden ser las fases de la luna para las siembras o el uso de
plantas para efectos curativos. La astrología no es de su manejo. Poco importa
para los efectos de su trabajo, el nombre de las constelaciones o de las estrellas y
el significado que de ellos han edificado con tanto detalle muchas civilizaciones
anteriores.
El conocimiento empírico para uso doméstico de los fenómenos naturales y las
propiedades de las especies se encuentra acoplado en las labores productivas y
en el normal rumbo de la existencia, heredado del conocimiento ancestral,
aprendido de generación en generación, aún sin que se conozcan los nombres de
las constelaciones ni las acepciones científicas de las plantas. Es la sabiduría
popular, la cual actúa en el escenario particular del núcleo veredal, en el cual la
creencia y el respeto accionan positivamente frente a un enfermo o a una relación
entre individuos. Por fuera de ese mundo pequeño de la aldea donde ya no actúan
condicionamientos sociológicos tradicionales, esa "magia" se reduce, se diluye y
semeja posturas de ingenuidad infantil o de ridiculez senil, como suele ocurrir en
círculos metropolitanos, donde los rasgos del dolor de las raíces ya no cuentan. El
mundo para ellos y su máxima expectativa se halla en la ciudad, en las
52
posibilidades del acceso al consumo orgiástico, agenciado desde otras latitudes
mediante los medios masivos de comunicación.
Por supuesto que en el transcurso de las generaciones, en su contacto con otras
formas culturales, la sabiduría popular se torna cambiante, sus patrones originales
se envilecen, renuevan o refuerzan. Esta incorporación de nuevos elementos al
igual que el despojo de otros se produce de modo inconsciente. Es la dinámica
particular de la cultura popular. Por ello el término de sabiduría popular, mirado en
ese contexto, guarda cierta distancia frente a la acepción que las civilizaciones
avanzadas le dan término, pese a que afirmar sobre civilizaciones avanzadas
puede prestarse a una gran queja y merecida protesta. Aclaro que es una
referencia al desarrollo material, científico y tecnológico.
No siempre las tradiciones populares producen buenos efectos. En la China
tradicional hasta hace muy poco se impedía el crecimiento de los pies femeninos
mediante
métodos infrahumanos,
lo
cual
era
aceptado
con
estoicismo
sadomasoquista por todos, resignación particular de los orientales. En Antioquia
se creía que los hijos eran una bendición y que cada uno traía el pan debajo del
brazo. Esa creencia semifeudal elevada a cánones religiosos generó una
explosión demográfica que al trasladarse a las comunas urbanas resultó fatal. Era
usual familias con más de veinte hijos, un absurdo para el mundo actual, pero una
ventaja relativa en la jornada montañera del siglo XIX porque era la mano de obra
familiar.
En otros términos, la sabiduría popular se desadapta frente a la velocidad de los
cambios del mundo contemporáneo y aquello que hace pocos años podía ser una
verdad absoluta, ahora emerge como un remedio inadecuado. En Colombia, la
desintegración del mundo rural con envilecimiento progresivo de las conductas
salidas de la masificación urbana, impregna de la enfermedad del consumo
convulsivo a todos los componentes sociales, por reacios que ellos sean,
53
penetrando así en el mercado suntuario que causa endeudamiento individual y
colectivo, con un agravante, cual es la demolición de los valores y el desprestigio
de las raíces ancestrales.
No obstante, las creencias populares se hallan intactas. Estas carecen de afán
competitivo frente a la práctica religiosa y se alzan a prudente distancia del
confuso mundo de la magia negra, del vudú o de la hechicería. Carecen de
parentesco con la brujería y no entra para nada en los vericuetos de la adivinación
con cartas, astros o líneas de la mano. Tampoco tiene que ver con el espiritismo y
las jornadas de invocación satánica de los aquelarres secretos. No hay en su
esencia nada de ocultismo ni su presentación es esotérica.
54
4. EL MITO
4.1 DEFINICIÓN DE MITO
Los mitos son el modo de ordenar el mundo y de conocerlo de manera total,
mediante el cual los miembros de un grupo en proceso de mestizaje cultural
asumen colectivamente la experiencia adquirida e intentan responder las sentido,
incluimos bajo este rótulo a un amplio elenco de relatos pseudo históricos,
legendarios o épicos, protagonizados normalmente por seres que sobrepasan la
condición humana.
Aquí se consideran los mitos como leyendas de dioses, héroes y monstruos.
preguntas fundamentales que inquietan su existencia, Se trata de un
ordenamiento que articula en un mismo espacio-tiempo al hombre, a la naturaleza
y a la sobre naturaleza y comprende un sistema de valores que guían la acción de
las personas hacia ciertos fines. Como instrumento de conocimiento, el mito no
excluye ningún elemento de la realidad: plantas y animales, hombres y cosas, lo
importante y lo banal, el trabajo y el ocio, lo sagrado y lo profano; todo es
explicado de manera comprensiva e integral.
El mito tiene diferentes acepciones:
Fábula, ficción alegórica, especialmente en materia religiosa. En este primer
sentido, incluimos bajo el rótulo de mitos a un amplio elenco de relatos pseudo
históricos, legendarios o épicos, protagonizados normalmente por seres que
sobrepasan la condición humana. Aquí se consideran los mitos como leyendas de
dioses, héroes y monstruos.
55
En una segunda acepción, un mito es una narración fabulosa y, por ende,
puramente inventada, esto es, una ficción. Este es el uso del término que
encontramos cuando, para referirnos a la imposibilidad o falsedad de algo decimos
eso es un mito.
Un tercer sentido lo otorga la consideración de los mitos en tanto que habla de
historias sagradas, esto es, relatos verdaderos que plasman problemas
recurrentes y contradicciones socio-culturales de la condición humana. Así,
englobamos en esta acepción al conjunto de narraciones tenidas por sagradas y
verdaderas en determinados contextos culturales.
Aún habría un cuarto sentido de mito, un tanto más impreciso que los anteriores
pero muy corriente en el lenguaje coloquial, que es aquel que utilizamos cuando,
para referirnos a personajes famosos o populares, decimos que fulano o mengano
es un mito, o que tal o cual evento es mítico.
4.2 ESTRUCTURA DEL MITO
Según Levi-Strauss, el mito es algo que narra una historia. Es una anécdota. A
diferencia de la poesía, en la que la palabra del individuo es importante, en el mito
lo que importa es la historia, no la palabra. De modo que los mitos, según LeviStrauss, ³D GLIHUHQFLD GH ORV SRHPDV los mitos se dejan traducir bien´15, De
acuerdo a el concepto, los mitos son ante todo narraciones donde los hechos y
los detalles de la historia son importantes. Los mitos están sujetos a nuevas
interpretaciones, es decir, ellos pueden ser contados de maneras diferentes sin
que el narrador emplee necesariamente las mismas palabras cada vez; las
palabras pueden cambiar.
15
LEVI-STRAUSS, Claude. El pensamiento salvaje. México: Editorial Fondo Cultura, 2001. 226 p.
56
El mito es una realidad compleja que puede ser abordada e interpretada desde
diferentes perspectivas.
El mito cuenta una historia sagrada, relata un hecho o un lugar en tiempos
fabulosos del comienzo. Los personajes míticos son seres sobrenaturales, y
generalmente los mitos son considerados como una historia sagrada y una historia
verdadera.
Levi-Strauss explica las contradicciones entre la naturaleza y la cultura, y se funda
sobre la teoría del toteísmo, dando un gran valor a la interacción fundamental
entre la naturaleza y la cultura en el mundo. Es importante notar la diferencia entre
los mitos que parten de historias verdaderas y las fábulas o cuentos llamados
historias falsas. Los mitos ligados a las historias verdaderas tratan del origen del
mundo; los personajes son generalmente divinos, sobrenaturales, celestes o
australes.
En efecto, los mitos relatan no solamente el inicio del mundo, de de plantas y del
hombre, sino también los hechos primordiales que han precedido la prehistoria o
la historia.
Los mitos literarios se presentan simultáneamente como sistemas de relaciones
abstractas y son diferentes de los que se encuentran en las obras de arte. Tanto
en el mito como en el toteísmo, la naturaleza permite estructurar la cultura en el
HVStULWXGHOKRPEUH³(OPLWRUHFRUUHHOPLVPRFDPLQRSHURHQRWURVHQWLGRXWLOL]D
una estructura para producir un objeto absoluto que ofrezca el aspecto de conjunto
de acontecimientos (puesto que todo mito cuenta una historia). El arte procede,
pues, a partir de un conjunto: objeto + acontecimiento y se lanza al descubrimiento
de su estructura; el mito parte de una estructura por medio de la cual comprende
la construcción de un coQMXQWR REMHWRDFRQWHFLPLHQWR ´.
57
Según Levi-Strauss, el mito refleja dos realidades: una realidad social porque crea
relaciones estrechas entre los diversos aspectos culturales de la vida social, y los
códigos culturales, y una realidad natural que refleja los principios fundamentales
del espíritu asimismo FRQVLGHUD ³TXH ORV PLWRV HQ OD OLWHUDWXUD VRQ VLVWHPDV GH
UHODFLRQHVDEVWUDFWDVTXHGLILHUHQGHODVREUDVGHDUWH´
La epistemología estructuralista se sustenta en una concepción de la naturaleza
humana y del origen de la cultura. Una peculiar evolución biológica dotó a nuestra
especie con un cerebro capaz de la función simbólica. Esta función es, en todo
hombre, lo inconsciente: esa base común consistente en ciertas «estructuras
fundamentales del espíritu humano». Su actividad estriba en imponer leyes
estructurales a elementos inarticulados que vienen de otra parte. Estas leyes,
cuyos mecanismos o cuya lógica son los mismos siempre y por doquier, hacen
aparecer a la humanidad dotada de facultades constantes, si bien enfrentada con
nuevos objetos a lo largo de las épocas. Esos mecanismos de las estructuras
mentales obedecen básicamente a una lógica binaria. Pero ésta, a su vez, no
refleja sólo un atributo del espíritu, sino una propiedad de lo real. De modo que lo
que se piensa estructuralmente es ya un mundo estructurado. Pensamiento y
mundo son isomorfos; el espíritu es una cosa entre las cosas. Según este principio
de isomorfismo, las leyes del pensamiento primitivo o civilizado son las mismas
que se expresan en la realidad física y en la realidad social, siendo ésta sólo un
aspecto de aquélla. Por consiguiente, no sólo las estructuras mentales preexisten
con independencia de los modelos teóricos, sino que, por su mediación, estos
mismos formulan estructuras que pertenecen al mundo real. Con ello parece
postularse una ontología estructuralista, al identificar estructuras categoriales del
pensamiento,
puestas
de
manifiesto
metodológicamente,
con
estructuras
racionales de la realidad en sí.
Razones similares llevan a concebir una homología entre los diversos niveles de
estructuras socioculturales, lo mismo que entre infraestructura y superestructuras,
58
todas constituidas, en definitiva, como tales por la actividad organizadora del
pensamiento simbólico. Sus leyes operan universalmente en toda la cultura y en
todas las culturas, y pueden inteligibilizar tanto las semejanzas como las
diferencias.
Para Lévi-Strauss, la mente humana tiene una estructura para relacionarse con el
mundo, esta estructura articula el mundo que a su vez ya está articulado. El
estructuralismo descansa sobre la creencia de Lévi-Strauss de que las mentes
humanas tienen ciertas características que se originan en rasgos del cerebro del
Homo Sapiens. Estas estructuras mentales comunes conducen a que la gente de
todos los lugares piense de forma similar independientemente de su sociedad o de
su sustrato cultural. Entre estas características mentales universales están la
necesidad de clasificar: imponer orden sobre aspectos de la naturaleza, sobre la
relación de las personas con la naturaleza y sobre las relaciones entre las
personas.
Según Lévi-Strauss, un aspecto universal de la clasificación es la oposición o el
contraste. Aunque muchos fenómenos son continuos en lugar de separados o
inconexos, la mente, dada su necesidad de imponer orden, los trata como si
fueran más diferentes de lo que son. Las cosas que son cuantitativamente más
que cualitativamente diferentes se hacen parecer absolutamente disímiles.
4.3 LENGUAJE DEL MITO
El mito debe cumplir la tarea de referirse a fines radicales; hacer creíbles unos
contenidos que no son sensibles ni evidentes; hacer pensable lo intangible y
palpable lo invisible. Y, para hablar de esa realidad radicalmente lejana,
inaccesible, recurre a lo más cercano, lo más concreto, lo más cotidiano. No hay
otra materia prima para construir mensajes acerca de lo que no se ve, que lo que
59
se ve. Así, e! mito termina hablando de los mismos lugares donde transcurre la
vida de todos los días, de los mismos animales y plantas, de! mismo paisaje, de
las mismas actividades, de las mismas personas: de la realidad misma.
Con el fin de expresar su mensaje, el mito recurre a mecanismos de comunicación
que se pueden agrupar en tres niveles que responden a los niveles de
decantación de la experiencia:
4.4 EL SIGNO
Las cosas y hechos escuetos, es decir, los datos, se representan mediante signos:
elementos, como palabras, que identifican directamente a otros objetos. Sin
embargo, los elementos que aparecen en los mitos no son nombrados en el relato
como simples partes del paisaje, de la escenografía: están cargados de sentidos
múltiples, en la medida en que poseen un interés real para la gente de una
comunidad.
4.5 LA ALEGORÍA
Aunque los valores no son desconocidos, sí son difícilmente representables, y por
eso se muestran a través de alegorías: construcciones mentales en las que
mediante la confluencia de varias ideas concretas se trata de hacer referencia a
una idea abstracta. Por ejemplo, si los momentos de dolor y placer son hechos
inmediatos y escuetos, evocables mediante signos, el sufrimiento eludido y el gozo
buscado se ubican en el mundo de los valores, representables mediante la
alegoría.
En el mito, las cosas no se representan únicamente a sí mismas. También se
asocian a algún valor, a algún recuerdo, a algún ser maravilloso del que entran a
formar parte. Lo trascendente intuido se hace patente, como presencia total y real,
60
en las cosas evidentes, "duras", como las montañas, los ríos, las casas (sobre
todo las más viejas)... Las cosas adquieren un nuevo color y lo real pierde sus
linderos: ya no cuentan las clasificaciones ni las taxonomías. Es justo ahí donde el
mensaje del mito y el de la ciencia se bifurcan.
4.6 EL SÍMBOLO
Los fines radicales que se intuyen son representados mediante símbolos:
mecanismos expresivos que utiliza la comunicación humana para hacer presentes
hechos absolutamente ausentes, desconocidos. Por eso, el filósofo y antropólogo
francés Gilbert Durand (1921) califica el pensamiento simbólico como radicalmente
indirecto, prueba de acercamiento a lo inasible o irrepresentable; es decir,
justamente lo que persigue el mito.
³Si el lenguaje mítico busca hablar de un estado de salvación, de un espacio
sagrado, desconocido por todos pero dLFWDGR SRU HO GHVHR´ HO PHQVDMH -dice
Durand-16 echa mano de recuerdos gratos de la vida y asociaciones alrededor de
ellos. Así se articula el mundo en el discurso mítico, y se expresa y comunica la
experiencia. Las frases del discurso operan como signos, alegorías o símbolos;
pero lo que hace que actúen de esa forma es su relación emotiva con la
experiencia, bien sea inmediata o lejana.
El mito es el que nos define, y, en consecuencia, describe el espíritu de cada
época, explicándola, dado que es previo a la historia o al destino.
El mito, supone, además, la puesta en marcha del estatismo del símbolo como
ejemplo de una primera emergencia de la conciencia, el inicio de la derivación
16
La imaginación simbólica Durand, Gilbert, 1921, (Cantor) Rojzman, Marta (traductor), Buenos
Aires: Amorrortu Editores, 2000.
61
cultural en la que se muestra y actualiza la naturaleza humana, el nacimiento de la
diferencia, ya que es efectivamente en la diferencia , donde se invierten los
procesos analíticos que permiten comprender la evolución, el cambio, las
recurrencias del aparato simbólico, en una palabra, que permiten entrever el
desciframiento de un destino individual o colectivo del hombre.
El mito constituye, por tanto, el último peldaño en el desarrollo constitutivo del
símbolo, su dinámica, y desde él se instaurará cualquier despliegue de sentido
posterior, ya sea en el lenguaje natural, en el filosófico, en el artístico, etcétera.
Así pues, el mito quedaría definido, en palabras del propio Durand, como: «un
sistema dinámico de símbolos, de arquetipos y de esquemas, sistema dinámico
que, bajo el impulso de un esquema, tiende a componerse en relato. El mito es ya
un esbozo de racionalización, puesto que utiliza el hilo del discurso, en el que los
símbolos se resuelven en palabras y los arquetipos en ideas». Una vez instaurado
el mito, su cometido se orientará, centrípeta mente, hacia la tensión de
antagonismos que subyace a toda constitución de sentido, contagiando, de este
modo, el desarrollo de cualquier discurso que suponga una visión del mundo
determinada, desde la concepción religiosa hasta la teoría científica por
excelencia.
La actitud de Durand ante el mito se halla radicalmente enfrentada a la actitud
moderna que lo desvaloriza en tanto que relato fabuloso, fruto de la incapacidad
de la mente primitiva por dar una explicación racional y científica de la realidad. El
proceso de racionalización del mito iniciado gracias a la cultura, el paso del
mythos al logos, tendrá, por otra parte, mucho que ver con la victoria del libro
sobre la tradición oral. Sin embargo no podemos obviar que, paradójicamente, el
mismo medio que acabó con la relevancia de lo mítico ha hecho posible su
supervivencia en el tiempo, y que, por lo tanto, la obra artística en sí -en este caso
62
la obra literaria- debe mucho de sus orígenes y de su razón de ser al terreno de lo
que se ha venido denominando como fabuloso.
/D³PLWRFUtWLFD´SHUVLJXHSXHVHOVHUPLVPRGHODREUDPHGLDQWHODFRQIURQWDFLyQ
del universo mítico que emerge de la lectura de una obra determinada.
³6L HO OHQJXDMH PtWLFR EXVFD KDEODU GH XQ HVWDGR GH VDOYDFLyQ GH XQ HVSDFLR
sagrado, desconocido poU WRGRV SHUR GLFWDGR SRU HO GHVHR´ HO PHQVDMH -dice
Durand-17 echa mano de recuerdos gratos de la vida y asociaciones alrededor de
ellos. Así se articula el mundo en el discurso mítico, y se expresa y comunica la
experiencia. Las frases del discurso operan como signos, alegorías o símbolos;
pero lo que hace que actúen de esa forma es su relación emotiva con la
experiencia, bien sea inmediata o lejana.
4.7 LA ANALOGÍA
Tras la alegoría y el símbolo opera una misma mecánica, la analogía: un
instrumento para comprender el mundo mediante la comparación de distintos
objetos y el descubrimiento de estructuras y relaciones similares entre estos:
"Ellos podían ver la llama que lamía con lenguas de fuego su presa, antes de ser
devorada"17, escribe Tylor, para mostrar la analogía en acción. El antropólogo
inglés considera el pensamiento analógico como canal conductor del mito.
Mediante las analogías, se descubre que las cosas distintas están integradas a un
único orden, pues las similitudes en sus relaciones internas insinúan que
comparten la misma naturaleza, posiblemente de carácter mágico. En la magia, la
metáfora se desliza de las palabras a los hechos.
17
Ibid. P. 92
63
4.8. CLASIFICACIÓN DE LOS MITOS
Pese a que el mito es uno solo, se presentan pequeñas divergencias entre unos
mitos y otros. A partir de ellas podemos establecer criterios de clasificación que
nos permiten entender las diversas formas que el mito adopta, de acuerdo con su
origen cultural y su sentido, así como sus diferencias con las falacias.
Es preciso aclarar que los diversos tipos de mitos no son excluyentes: la
existencia de una determinada modalidad en cierto grupo social no descarta
necesariamente otras. Por ejemplo: entre los u'was o tunebos, comunidad
indígena del nororiente de Colombia, existen mitos etiológicos (la creación del
agua); escatológicos (con la muerte de los tunebos "la Tierra se caerá y también
morirán los blancos") y cosmogónicos (el origen de la Tierra por intervención de
Bistoá). Lo mismo ocurre en las demás culturas, con excepción de las laicas o
seculares18.
4.8.1 El mito según su origen cultural
Todas las culturas, excepto las seculares o laicas, tienen mitos; pero como ellas
presentan algunas diferencias, debidas a su grado de evolución, las formas
míticas que poseen no son idénticas. De acuerdo con las investigaciones
históricas y sociológicas, esas distinciones obedecen, entre otros factores, a la
tecnología disponible y sus aplicaciones al entorno, la mayor o menor primacía de
la oralidad sobre la escritura y el grado de sacralidad o religiosidad de su modo de
ver el mundo. Así, podemos hablar de culturas primitivas, arcaicas y clásicas.
Cabe señalar que para los propósitos del presente trabajo, dichos modelos
18
LOZADA FLOREZ, Félix Ramiro. Historias mitos y leyendas colombianos es un libro escrito por
Leyendas colombianas. Tres Culturas Editores, 1995.
64
culturales son, al menos teóricamente, puros, ajenos a toda influencia externa y a
todo sincretismo.
Las culturas primitivas o tribales son aquellas en las que la condición fundamental
del lenguaje es la oralidad; Así, por ejemplo, las sociedades paleolíticas, las
neolíticas y algunas comunidades indígenas contemporáneas, entre las que
podemos citar a los Nukak Makú del Guaviare colombiano.
Las culturas arcaicas se caracterizan porque en la mayoría ya ha aparecido la
escritura, se presentan importantes logros en la arquitectura, se conoce y se aplica
la metalurgia a la producción de instrumentos de trabajo, y la organización política
se complejiza, debido a la aparición de la burocracia en la administración de los
asuntos públicos. La China y el Egipto de las primeras dinastías, así como la India
histórica, son una muestra de este estadio de desarrollo cultural. En América,
podemos considerar arcaicas las culturas maya, azteca e inca.
Finalmente, nos encontramos con las culturas clásicas, en las cuales los procesos
iniciados en la época arcaica han alcanzado su máximo grado de madurez o
desarrollo, tanto en materia política como arquitectónica, técnica, artística y
metalúrgica. Se destaca el perfeccionamiento de la escritura, que permitió efectuar
avances importantes en la filosofía, la ciencia (matemáticas, física, geometría), la
historia y la literatura. Grecia y Roma son las culturas clásicas por excelencia.
4.8.2 Mitos indígenas o tribales
Los mitos de los pueblos indígenas reflejan el asombro del individuo ante el
mundo natural y ante sí mismo, como también ante esa sobrenaturaleza que
intuye y que, para él, se encuentra en todo el cosmos: la naturaleza y la cultura
están tocadas por una especie de magia y, por ello, se las considera una
65
hierofanía o revelación de un misterio. En general, los mitos de estas culturas
explican el origen del mundo, del hombre, de los fenómenos naturales, de la
muerte y de las instituciones sociales. Son comunes los relatos míticos sobre
héroes civilizadores -el Bochica de los muiscas, por ejemplo- y sobre la
destrucción y regeneración de la humanidad -como las diversas estirpes humanas
que fueron destruidas por no alabar a los dioses, según narra el Popol Vuh-, al
igual que las representaciones de la serpiente, asociada generalmente con la
fecundidad, la abundancia y el cuidado de las aguas, y de los cuerpos celestes,
relacionados con valores simbólicos.
En conclusión, los mitos del estadio tribal plantean y resuelven los problemas
sobre el origen y la conservación de la vida y regulan las relaciones entre los
hombres y los dioses.
4.8.3 Mitos arcaicos
En las sociedades arcaicas, aunque se conservan las etiologías, comunes a las
culturas sacrales de todos los tiempos, son característicos los mitos sobre el fin
del mundo; sobre la superación de una condición humana amenazada o
deficiente, gracias a la intervención de un héroe o del hombre mismo; y sobre la
introducción de una serie de elementos simbólicos relacionados con la metalurgia,
que eventualmente se asocian a las potencias subterráneas, demoníacas: los
dones de los dioses ya no proceden exclusivamente de los cielos; también pueden
venir de la misma tierra, como el bronce y el hierro.
En general, la temática central de estos mitos es la hierogamía o matrimonio entre
la madre Tierra y el dios Toro, el dios Serpiente o el dios Dragón. Sus principales
personajes son deidades masculinas y femeninas, así como semidioses y héroes
mágicos, que se consolidarán en las mitologías clásicas de Grecia y Roma. En la
66
mitología arcaica se destaca el surgimiento de los primeros panteones.
4.8.4 Mitos clásicos
Los mitos ocuparon un lugar esencial en el desarrollo de los pueblos de Grecia y
Roma. Aunque el mundo clásico representó el punto culminante de la antigüedad
en materia de artes, ciencias, historia, literatura y filosofía, su visión del mundo
estaba centrada en un complejo universo mítico que comprendía tanto los mitos
populares, surgidos de la tradición oral, como los mitos sabios o cultos, emanados
de la mente de creadores (Hornero y Hesíodo en Grecia, Virgilio en Roma). Estos
recogieron los relatos tradicionales y los convirtieron en formas literarias que,
como la epopeya, han llegado hasta nuestros días.
En lo sustancial, los mitos clásicos no difieren mucho de los indígenas y los
arcaicos; pero se nota en ellos, como novedad, una marcada influencia de la
escritura, la aparición de una función catártica y la consolidación de la visión
escatológica (del fin del mundo) y de los panteones que ya se esbozaban en los
mitos arcaicos. Además, los personajes míticos son semejantes al hombre, tanto
en su aspecto físico como en el psicológico, pues comparten con él vicios y
virtudes, con la diferencia de que son inmortales. Otro aspecto importante de estos
mitos es el perfeccionamiento de los relatos cuyos personajes centrales son
héroes o semidioses, como Heracles (o Hércules) y Jasón.
Es necesario señalar que buena parte de la mitología romana fue una apropiación
más o menos libre de la mitología griega, como consecuencia de la expansión
conquistadora de Roma. El panteón griego fue enriquecido con los dioses
familiares romanos o deidades del hogar, como los lares y los penates -que
recuerdan el culto primitivo a los ancestros- y con los lémures, genios maléficos
que perturbaban la tranquilidad de los súbditos de Etruria y Roma.
67
4.8.5 Mitos cristianos y no cristianos
Hablábamos, al referimos a los estadios culturales, de culturas "puras", ajenas a
todo sincretismo; sin embargo, difícilmente podríamos encontrar alguna que no
haya recibido influencias de otras. Por ejemplo: hace varios siglos, entre las
sociedades que se desarrollaron en la cuenca del Mediterráneo y en el Cercano
Oriente tuvo lugar un intercambio cultural sin precedentes, del cual surgieron lo
que tratadistas como Cencillo denominan culturas mixtas. Entre ellas podemos
mencionar la cultura islámica, la alejandrina y la cristiana.
La cultura hispanoamericana, a la cual pertenece la de nuestro país, puede
considerarse mixta y, más propiamente, mestiza, en la medida en que es el
resultado del choque de tres culturas: la hispana (que ya era mixta), la africana y
la indígena, cada una de las cuales aportó elementos a la construcción de un
imaginario común. Así nacieron los mitos campesinos colombianos, que nosotros
llamamos mestizos.
En este marco los mitos tienen una marcada tendencia hacia lo místico y lo
esotérico, sustentada en la incorporación de elementos procedentes de tradiciones
místicas y herméticas egipcias e iranias, entre otras. Los temas míticos ya no se
articulan en grandes y complejos relatos, sino que se expresan a través de
símbolos, como en la espiritualidad de los alquimistas y en el Corpus Hermeticum;
o, como en el Nuevo Testamento, adquieren un sentido moral y un valor místico
múltiple. Así, por ejemplo, las parábolas evangélicas y los simbolismos del cáliz,
del arca y de la cruz, en la tradición mitológica cristiana y el sello de Salomón, en
la judía.
Los mitos campesinos colombianos, al igual que los demás de la América hispana,
hacen parte de los mitos mixtos de origen cristiano, pues, en general, acogen
símbolos procedentes del cristianismo, de las culturas americanas nativas y de las
68
tradiciones africanas traídas por los esclavos. La mayoría de estos mitos tienden a
orientar la conducta moral del individuo hacia el bien (elemento cristiano) a través
del ejemplo: quien viola la ley recibe un castigo. Los personajes míticos poseen
atributos e inclusive denominaciones propias de la mitología aborigen, por ejemplo
El Muan.
4.8.6 Según su contenido mitos de origen
Estos mitos revisten especial importancia para los procesos de conocimiento de
todos los pueblos, en la medida en que, a través de ellos, comprenden la razón de
ser de sus dioses, del mundo, del hombre y de los objetos; es decir, entienden el
porqué de todas las cosas.
Desde este punto de vista, los mitos pueden ser teogónicos, cosmogónicos,
etiológicos y antropológicos.
4.8.6.1 Mitos teogónicos
Estos mitos tienen como objetivo explicar el origen de los dioses (de dónde
proceden, cuál es su historia); al mismo tiempo, revelan "los contenidos sacrales
de las realidades últimas", como la muerte y la vida eterna. En últimas,
representan de manera clara e inequívoca el sentido del cosmos y la vida misma,
mediante la descripción de la naturaleza de los dioses o de la estructura de los
panteones.
4.8.6.2 Mitos cosmogónicos
El ser humano ha explicado el origen del mundo de diferentes maneras:
científicas, literarias, míticas, religiosas... Desde el punto de vista mítico, el mundo
69
existe porque ha sido creado por uno o varios dioses, ya en un solo acto creador,
como narran los mitos de los indígenas norteamericanos, ya en varios, como
creían los mayas y los aztecas.
4.8.6.3 Mitos etiológicos
Aunque también son mitos de origen, no se refieren a aspectos esenciales de la
vida religiosa de las comunidades ni a los fines del mundo, sino al porqué de
algunas instituciones -el matrimonio, las herramientas, las prácticas sociales, por
ejemplo- que se consideran fundamentales para la vida en comunidad. A partir de
un hecho ocurrido en un pasado remoto, los mitos etiológicos permiten
comprender el presente y anticipar, en cierta forma, lo que será el futuro.
Los mitos sobre la procedencia de la humanidad se cuentan entre los más
conocidos de los mitos etiológicos, y hacen parte de la mitología de todos los
pueblos. Entre nosotros es muy conocido el de Bachué y su hijo, que conformaron
la pareja original de la cual habría de surgir el pueblo muisca.
4.8.7 Mitos escatológicos
Estos mitos son propios de las culturas arcaicas y clásicas, aunque sus
antecedentes pueden encontrarse en la mitología indígena o tribal. Se refieren al
fin del mundo, ya por la vía del agua, ya por la del fuego, ya por cualquier
catástrofe de proporciones devastadoras provocada por los dioses para castigar a
los hombres que los han desobedecido. Así, por ejemplo, el diluvio universal, de
que trata el libro del Génesis en el Antiguo Testamento.
70
4.8.8 Mitos morales
La función principal de los mitos morales o jurídicos es fijar las reglas de
comportamiento de la comunidad. En el plano moral, por lo común estas se
plantean en términos de la lucha entre el bien y el mal.
.
4.9 FUNCIONES DEL MITO
Dentro de la amplia gama de tareas que cumple, el mito en el marco de la vida
social, se destacan las siguientes:
opera como modo del conocimiento, como criterio de ordenamiento del
mundo, como mecanismo que da sentido a la existencia, como instrumento que
ofrece al hombre una guía de comportamiento y, finalmente, como medio que
permite vincular la existencia con lo trascendente.
El mito es un modo empleado por el ser humano para asimilar su
experiencia en el mundo; es una forma de conocimiento que, antes que
explicaciones sobre cosas en particular, busca comprender la existencia como un
todo. La realidad que el mito plantea es totalizante: paisaje, familia, sistema social,
tradición. Así conoce el mito: abarcándolo todo, organizando lo diverso en una
unidad y, de ese modo, impregnando el mundo de sentido. A través suyo, el
hombre se integra e integra el mundo.
El mito no demarca linderos, no apunta a particularidades sino a incógnitas
radicales. No le importan, por ejemplo, las características evidentes del fuego, sino
las pistas simbólicas que ofrece. En esa medida se erige como una manera de
asimilar, un modo de transformar, conocer y representar simbólicamente el ser en
el mundo.
71
El conocimiento comprensivo del ser en el mundo que construye el mito
abarca la totalidad de la experiencia y le da un orden en torno de tres ejes, que se
presentan como uno solo: el natural, el humano y el sobrenatural, ya que, el mito
pugna por la unidad del mundo, pretende una ordenación del caos, una
organización de la complejidad.
Lo natural se conforma por hechos y cosas que llegan a la conciencia en
forma de datos; lo humano está mediado por valores que regulan la interacción
social; y lo sobrenatural materializa fines radicales de la existencia. La presencia
simultánea de estos tres ámbitos en la realidad que muestran los mitos -por
ejemplo, al presentar la naturaleza habitada de espíritus o personalizada- es el
modo de expresar que todo responde a un mismo orden.
Cuando el mito confiere un orden al mundo, un orden que abarca al
hombre, pone a este en relación con los demás hechos de la existencia -naturales
y sobrenaturales-, dándole sentido. Dicho sentido depende de las relaciones del
ser humano con lo natural y lo sobrenatural, expresadas por los mitos.
Adicionalmente, al utilizar las cosas y hechos comunes para construir su mensaje,
el mito vuelca su sentido sobre la experiencia vital en su totalidad.
El mito es también una guía de comportamiento, se constituye en un patrón
de conducta para las personas. El ser humano, involucrado en tal orden, es puesto
en relación, lo que le significa asumir responsabilidades y adoptar un código ético
sustentado y legitimado por el peso de la experiencia. el mito es también una guía
de comportamiento.
Las acciones de los héroes y los dioses sugieren un ejemplo a seguir. El
mito irrumpe como la manera de hacer tangible una ética delineada a la luz de una
búsqueda de plenitud, que no es otra cosa que el sentido "apostado", la garantía
de la vida como continuidad imperecedera. La apuesta a un sentido de la
72
existencia interpela la libertad del ser. El mensaje del mito aspira a que la acción
de los individuos haga de lo posible una realidad. Todo mito quiere, en últimas,
llegar a ser comportamiento.
El mensaje del mito de que todos los hechos de la realidad pertenecen a un
mismo orden pone al ser humano junto a los hechos sobrenaturales que vencen
los límites y la muerte. De esa manera, el mito trae la noticia de que no hay
límites, ni siquiera la muerte; habla de la trascendencia como fin y sentido radical
de la existencia; reivindica la condición eterna del hombre, sacándolo del tiempo
lineal que le ofrecen los acontecimientos históricos, y le ofrece un camino de
esperanza.
4.10 CADENA Y ELABORACIÓN DE MITOS
La elaboración de mitos a través de los relatos es una tendencia de todo grupo
humano, aunque no siempre los productos de esa inclinación llamada por nosotros
mitismo, alcanzan a ser mitos. Se trata de una propensión universal, por cuanto es
universal la forma como todos los individuos decantan en la memoria y luego
comunican sus experiencias vitales de acuerdo con su importancia y su significado
y en particular, con las intuiciones de muerte o trascendencia que despiertan.
Por este camino las experiencias que cuentan, aquellas colectivamente
relevantes, se van puliendo y perfeccionando en el cedazo del boca en boca,
hasta llegar a las elaboraciones concretas en la memoria que integran la totalidad
de la experiencia en el orden trascendente de los fines radicales, es decir, a los
mitos. Estos son elaborados por las colectividades en forma espontánea e
inadvertida a partir de la cadena y elaboración de mitos. Que es el mecanismo a
través del cual los mitos llegan a la comunidad. Las gentes cuentan historias al
calor del fuego y a orillas del río, ya en el campamento en una loma solitaria, ya en
73
cualquier ocasión y lugar propicios. Se trata de un acto eminentemente social, en
el cual los hombres comparten su saber, sus alegrías y sus sufrimientos. Las
historias son narradas en ocasiones por una sola voz y en ocasiones por varias
voces que cuentan simultáneamente un mismo hecho o complementan lo que otro
ha dicho.
En tanto modo esencial de manifestación del mito mestizo, la ronda de relatos se
constituye en la forma por excelencia como las comunidades campesinas
colombianas decantan la experiencia, forjan la memoria colectiva y construyen la
tradición.
El conocimiento de la vida, como decían los dramaturgos griegos, es doloroso, no
hay hombre que escape al dolor: cada cual carga en su memoria el sufrimiento.
Como un péndulo, la vida se mece entre el placer y el dolor, aunque en ocasiones
tarde más en uno de los extremos; de ahí el deseo de encontrar la felicidad o la
placidez. Son tres los elementos que dan origen al mito: en primer lugar, la
decantación de la experiencia común en el tiempo. Según el psicoanalista suizo
Carl Gustav jung (1875-1961), las experiencias comunes a la humanidad entera
generan estructuras psíquicas presentes en todos los individuos, que él llamó
arquetipos19, las cuales organizan las experiencias vitales en la misma forma y,
ante situaciones similares, generan respuestas y comportamientos semejantes en
todas las personas.
El mitismo opera como una energía integradora que permite descubrir la
manifestación de valores humanos en los hechos de la naturaleza. Los
sentimientos de pertenencia a la tribu que despiertan ídolos del deporte o del
espectáculo, las narraciones que sobre estos se intercambian en el grupo, así
19
JUNG, Car Gustav. Estudios Psquiátricos. Vol. I. Madrid: Edit Tratta, 1999. 68P.
74
como las creencias generalizadas sobre actores relevantes de la sociedad, son
manifestaciones del mitismo distintas del mito.
4.11 MITOS MESTIZOS Y CAMPESINOS DE COLOMBIA
Quizás tan rica como las mitologías aborígenes, la mitología mestiza o campesina
de nuestro país exhibe una variada gama de matices y personajes que, por boca
de nuestras gentes, recorren las altas montañas, los valles, las costas y las
riberas. Aunque sus nombres y apariencias varían, corresponden en líneas
generales a un mismo modo de ver el mundo. Hablamos de mitos mestizos debido
a que son el resultado del sincretismo entre diferentes culturas y tradiciones
cristianas y no cristianas. Por ejemplo El Muan, espíritu tutelar de las aguas, tiene
elementos de la cultura indígena prehispánica (su nombre, relacionado con el
moján o sacerdote, y su carácter de deidad tutelar de las aguas) y de la cultura
española (se trata de un personaje que, por quebrantar la ley de Dios, fue
condenado a vivir en las profundidades de los ríos y a reprender a los hombres
que violen los mandamientos). El carácter campesino de estos mitos se desprende
del hecho de que son elaborados espontáneamente por las comunidades rurales
de nuestro país.
El mito campesino es una manera de ordenar el mundo y conocerlo de manera
total. Se trata de un ordenamiento que articula en un mismo espacio-tiempo al
hombre, a la naturaleza y a la sobrenaturaleza y comprende un sistema de valores
que guían la acción de las personas hacia ciertos fines. Como instrumento de
conocimiento, el mito campesino no excluye ningún elemento de la realidad:
plantas y animales, hombres y cosas, lo importante y lo banal, el trabajo y el ocio,
lo sagrado y lo profano; todo es explicado de manera comprensiva e integral.
75
Estos mitos son la expresión de la experiencia colectiva de los hombres. Esto
significa que sus contenidos reflejan hechos y datos de la vida diaria que la
sociedad considera fundamentales para su subsistencia. Así, por ejemplo, en las
zonas selváticas -donde suele aparecer La Patasola los árboles y el bosque
desempeñan un papel fundamental en la vida económica de la comunidad, y por
consiguiente son un elemento indispensable en la representación que esta hace
de su entorno.
Hay que tener en cuenta que los mitos mestizos son generados por culturas en
construcción, entre otras razones porque los procesos de colonización continúan
en nuestro país y, por ello mismo, la adaptación del ser humano al paisaje no ha
terminado. En tales condiciones, podemos decir que estas personas viven el
tiempo sagrado de la creación o de los orígenes; en consecuencia, los trasgos,
endriagas y fantasmas de sus relatos interactúan con los hombres en el mismo
espacio-tiempo, a diferencia de las otras mitologías, en las cuales los relatos se
refieren a hechos de un pasado remoto.
Los mitos campesinos tienen una clara orientación moral, que se sintetiza en
breves fórmulas como las siguientes: "Respete a sus papás", "No trabaje los días
festivos", "No se emborrache" o "Cuide a sus hijas". Pero no se trata de un
ordenamiento moral policivo, no opera por medio de la represión de una fuerza
coactiva externa, sino a través del ejemplo y de la disuasión que emanan de la
experiencia. Por ejemplo, las muchachas que van solas al río pueden ser
seducidas por El Muan y llevadas a su mansión en lo profundo _e las aguas, como
le ocurrió a una joven hace algún tiempo. De esta manera, se advierte a los
padres descuidados lo que puede ocurrirles a sus hijas si no se ocupan de ellas.
En el mundo del mito campesino, los seres sobrenaturales se convirtieron en lo
que son por haber violado una norma fundamental de la convivencia social o
haber desafiado abiertamente a Dios. Tal vez por esa razón su apariencia
76
combina característica humanas y animales (La Patasola) o humanas y vegetales
(La Madremonte), y tienen atributos propios de los seres inmortales: no mueren,
vuelan por los aires, viven debajo del agua, se convierten en animales, tienen un
solo pie, caminan de para atrás. La misión perpetua de estos personajes es
asustar a los hombres, para evitar que cometan el mismo mal que los convirtió en
lo que son. Así, quien no santifica las fiestas y se va de pesca es molestado por El
Muán, y los padres alcahuetes con sus hijos reciben una lección inolvidable de
manos de La Candileja, a menos que conozcan la contra, es decir, el mecanismo mágico o no- que impide o neutraliza la acción del espanto.
Es el mecanismo a través del cual los mitos campesinos llegan a la comunidad.
Las gentes cuentan historias al calor del fuego, ya a orillas del río, ya en el
campamento en una loma solitaria, ya en cualquier ocasión y lugar propicios. Se
trata de un acto eminentemente social, en el cual los hombres comparten su
saber, sus alegrías y sus sufrimientos. Las historias son narradas en ocasiones
por una sola voz y en ocasiones por varias voces que cuentan simultáneamente
un mismo hecho o complementan lo que otro ha dicho.
En tanto modo esencial de manifestación del mito mestizo, la ronda de relatos se
constituye en la forma por excelencia como las comunidades campesinas
colombianas decantan la experiencia, forjan la memoria colectiva y construyen la
tradición responden en líneas generales a un mismo modo de ver el mundo.
77
5. LA LEYENDA
5.1 DEFINICIÓN
Las leyendas son un relato, que se fundamenta en personajes presuntamente
históricos a los que se atribuyen aspectos pertenecientes a relatos míticos
anteriores y que han llegado hasta nosotros a través de la tradición oral. A
diferencia del mito, en la leyenda los valores -como el heroísmo- o los fines
radicales -como la muerte- no son esenciales, sino puramente accesorios; no se
constituyen en la razón de ser del relato, sino que apenas se muestran como un
elemento para embellecerlo o darle plasticidad. Al mismo tiempo, la leyenda aspira
a la exaltación de valores ligados a la patria y a la nacionalidad. Además, no es
venerable, como sí lo es el mito. Las leyendas hacen parte de la historia de los
pueblos, en esencia reflejan los valores, creencias, costumbres y visiones que la
gente tiene del mundo de acuerdo con su región, cultura y raza. de ahí que la
oralidad se constituye en una posibilidad para transmitir lo simbólico, lo mítico, lo
mágico y las percepciones de la historia presentes en la memoria colectiva de una
comunidad.
En la leyenda se acogen preferentemente elementos provenientes de la
propensión natural del hombre hacia lo extraordinario y lo maravilloso, con los
cuales se acrecientan el interés del hecho escueto, como el descubrimiento y la
conquista de América y la valía o las hazañas del personaje, como se hizo con los
conquistadores españoles durante los azarosos primeros años de "existencia" del
nuevo continente. Así, el héroe de carne y hueso, como Orellana, deberá estar
acompañado de personajes fantásticos, fruto de la imaginación de los hombres
gigantes o mujeres guerreras, por ejemplo, para que la historia de su gesta, el
78
descubrimiento del río Amazonas, tenga visos de dramatismo que, acaso, le
permitirán un mayor reconocimiento de sus contemporáneos. En otros contextos,
la actividad del héroe va acompañada de personajes fantásticos como elfos,
hadas y dragones, o de viajes al mundo de los muertos, como el del rey Arturo,
quien llegó hasta allí en busca del Santo Grial.
Por último, digamos que las leyendas, aunque comportan una base real,
aparentemente histórica, son ficciones, mientras que los mitos siempre son
percibidos por la comunidad como algo verdadero, que tuvo ocurrencia en otro
tiempo y que se actualiza cada vez que se cuenta la historia. Esto no ocurre con la
leyenda.
Las leyendas son un tipo particular de relato que acude, en muchas ocasiones, a
elementos sobrenaturales propios del mito, con fines puramente estéticos y de
entretenimiento. Son historias de Acción (lo que los diferencia de las leyendas,
que siempre tienen una base histórica) que hacen parte de la tradición oral de los
pueblos y, por lo mismo, no se refieren a las incógnitas radicales de la existencia
humana, como sí lo hace el mito. Las leyendas están más bien ligadas al conflicto
y a ciertos problemas que, aunque relevantes para la vida en sociedad, no tienen
el carácter radical de las cuestiones básicas de que se ocupan los mitos, así
eventualmente compartan con estos un mensaje de carácter ejemplarizante. La
leyenda se opone al mito, aunque, en general se nutra de él o de las temáticas
que él maneja.
Las leyendas en esencia, son anónimas y pasan de boca en boca, de generación
en generación, a través de la tradición oral. En esa medida no constituyen
literatura propiamente dicha, como sí los cuentos de hadas, creación de la
literatura romántica del siglo XIX, desde luego con respaldo en la tradición oral.
Como ejemplos de este tipo de cuentos tenemos, para el caso colombiano, las
historias de Tío Tigre, de Tío Conejo y de Juan sin Miedo, entre otros. las
79
leyendas enmarcadas en la tradición oral en Colombia son el resultado de la
simbiosis de tres vertientes culturales: la indígena, la africana y la española.
Conviven así, en nuestra memoria colectiva, los mitos indígenas, desafortunadamente empobrecidos por el adoctrinamiento de los españoles. La rica cantera de
arrullos, nanas, canciones y relatos propios de la cultura africana, recreada por los
negros esclavos y, finalmente, los romances, los cuentos antiguos y los juegos
propios de la tradición hispánica, quizás el legado mayor, recibido por
generaciones enteras de colombianos.
La tradición española es, tal vez nuestra herencia más legitimada, pero también la
más reelaborada a través de las instituciones educativas, gubernamentales y
religiosas encargadas de fusionar esa mezcla cultural y devolverla intencionalmente depurada a las jóvenes generaciones.
Estas historias se fueron mezclando con los mitos y cuentos propios de los
aborígenes y con las imágenes y personajes de la religión católica, hasta generar
un mestizaje cultural que empezó a tener características propias y que produjo
narraciones en las que se hace evidente la transculturación, En esa mágica fusión
propia de las leyes de la tradición oral, van surgiendo seres fantásticos, con
poderes provenientes de las fuerzas de la naturaleza, de otros dioses, seres que
forman parte esencial de nuestra cultura, como la madremonte, la patasola, el
Mohán, el hojarasquín, etc. los cuales son creaciones auténticamente americanas,
propias del mestizaje cultural.
Es así como los personajes y las estructuras de las leyendas y de los cuentos más
antiguos de Europa, África y América, se armonizan con los hábitos, paisajes,
costumbres y creencias locales y nacionales, creando una fuente propia, casi
inagotable de historias, leyendas, poemas narrativos, mitos, legado del cual se
han apropiado y enriquecido el patrimonio inmaterial colombiano.
80
Penetrar en el mundo de los mitos y las leyendas es una experiencia que nos
permite conocer el fondo de creencias y supersticiones que brotan del carácter
emocional de un pueblo, que forman parte de su alma colectiva, y explica muchos
de los comportamientos transmitidos de generación en generación.
La multi-significación puede apreciarse en las técnicas constructivas, la
permanencia o desaparición de su ruta y en los pedazos discontinuos que se han
conservado con vallados y canoas de desagüe. Los caminos pueden explicarse
por medio de significados como el de 'tránsito, itinerario, guía, recorrido, ruta y
desplazamiento'. Los caminos son a la formación territorial lo que las venas al
cuerpo. Vistos a través de un mapa, ellos son las venas antrópicas de la tierra; en
el siglo XIX se decía que eran las venas de la nación. Tal expresión se usó
durante todo este siglo y las dos primeras décadas del siglo XX para significar que
el atraso de la república tenía una relación directa con el mal estado de los
caminos y las demás vías de comunicación. A diferencia de la historiografía
tradicional, consideramos que esta afirmación está más cerca del imaginario
burgués del progreso que de la realidad colonial o republicana.
5.2 ETIMOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS DE LA LEYENDA
Leyenda viene del latín legenda («lo que debe ser leído») y es, en origen,
una narración puesta por escrito para ser leída en voz alta y en público, bien
dentro de los monasterios, durante las comidas en el refectorio, o dentro de las
iglesias, para edificación de los fieles cuando se celebra la festividad de un santo.
En las leyendas
la precisión histórica pasa a un segundo plano para
resaltarse la intención moral o espiritual.
81
La leyenda durante el Romanticismo se vuelve sinónima de lo conocido en
el siglo XIX como "tradición popular".
En literatura, una leyenda es una narración ficticia, casi siempre de origen
oral, que hace apelación a lo maravilloso.
Una leyenda, está ligada siempre a un elemento preciso (lugar, objeto,
personaje histórico etcétera) y se centra menos en ella misma que en la
integración de este elemento, en el mundo cotidiano o la historia de la comunidad
a la cual la leyenda pertenece.
La leyenda se desarrolla habitualmente en un lugar y un tiempo precisos y
reales; comparte con el mito la tarea de dar fundamento y explicación a una
determinada cultura, y presenta a menudo criaturas cuya existencia no ha podido
ser probada (por ejemplo, la leyenda de las sirenas).
Una leyenda está generalmente relacionada con una persona, una
comunidad, un monumento, un lugar, un acontecimiento, cuyo origen pretende
explicar.
Las leyendas contienen casi siempre un núcleo básicamente histórico,
ampliado en mayor o menor grado con episodios imaginativos. La aparición de los
mismos puede depender de motivaciones involuntarias, como errores, malas
interpretaciones o exageraciones, o bien de la acción consciente de una o más
personas que, por razones interesadas o puramente estéticas, desarrollan el
embrión original.
Cuando una leyenda presenta elementos tomados de otras leyendas
hablamos de contaminación de la leyenda.
82
La leyenda cuenta historias del ultramundo, del mundo y de la vida, de una
civilización tradicional que ha sido transmitida oralmente durante muchos siglos y
cuyos orígenes se pierden en el tiempo, pero cuya vigencia y realidad presenta
permanencias y supervivencias.
La leyenda habla de creencias que han penetrado profundamente en el
alma popular y que hacen parte del saber del pueblo, ellas se manifiestan vigentes
y permanecen por tradición en el tiempo y que son del dominio de las masas
populares, transmitiéndose de generación en generación.
La leyenda remite al conocimiento de las manifestaciones espirituales mas
autenticas de la cultura popular tradicional.
Las leyendas son el testimonio pasado y futuro de los temores, miedos,
fantasías, creencias y formas de vida del hombre quien interactúa con su entorno
para crearlos.
Las leyendas son un campo una selva inextricable en cuyas marañas se
pierden hasta los propios dioses.
Leyenda es una narración oral o escrita. La leyenda tiene una mayor o
menor proporción de elementos imaginativos y que generalmente quieren hacerse
pasar por verdaderos o fundamentados en la verdad, o ligados en todo caso a un
elemento de la realidad.
Se transmite habitualmente de generación en generación, casi siempre de
forma oral, y con frecuencia son transformadas con supresiones, añadidos o
modificaciones.
83
Muchos sucesos ocurren por la noche. Se hace alusión al temor, al miedo y
al pánico. Hombres mujeriegos que visitan por las noches a sus novias. · Sustos
de hombres después de haber salido tomados de alguna cantina.· Se toma como
referencia la alusión a ríos, pozos, cuevas encantadas; el agua relacionado con la
serpiente.· Utilización del color negro como referencia a lo tenebroso, o de la
maldad.· Jinetes montados en corceles negros, duendes, hombres sin cabeza,
mujeres lavando en río, rostros de calavera, cuerpos esqueléticos.· Espíritus
fantasmagóricos en forma de animales. · Uso de elementos para contrarrestar
encantos mágicos, por ejemplo: agua bendita. · Similitud de leyendas en diversos
sitios geográficos como: carreteras, ríos, o determinada vereda.
Representa a las culturas las involucradas en el proceso de mestizaje, ha
sido Transmitida por tradición oral desde la época de la fundación de Pereira y la
colonización antioqueña habla y expone a
Personajes sobrenaturales tanto
externos como típicos de la región. Narra Historias inventadas (ficticias), muchas
de ellas por arrieros que tenían una finalidad de entretener al finalizar las
exhaustas jornadas.
Una leyenda es una narración ficticia, hace apelación a lo maravilloso.
Una leyenda, esta ligada siempre a un elemento preciso (lugar, objeto,
personaje histórico y se centra menos en ella misma que en la integración de este
elemento en el mundo cotidiano o la historia de la comunidad a la cual la leyenda
pertenece.
La leyenda se desarrolla habitualmente en un lugar y un tiempo precisos y
reales.
Comparte con el mito la tarea de dar fundamento y explicación a una
determinada cultura.
84
Una leyenda está generalmente relacionada con una persona, una
comunidad, un monumento, un lugar, un acontecimiento, cuyo origen pretende
explicar.
A menudo se agrupan en ciclos alrededor de esos temas.
Contienen casi siempre un núcleo básicamente histórico, ampliado en
mayor o menor grado con episodios imaginativos. La aparición de los mismos
puede
depender
de
motivaciones
involuntarias,
como
errores,
malas
interpretaciones o exageraciones, o bien de la acción consciente de uno o más
personas que, por razones interesadas o puramente estéticas, desarrollan el
embrión original.
5.3 APORTE DE LOS ABORÍGENES A LAS LEYENDAS
Los aborígenes precolombinos poseían una abundante mitología que otorgaba
explicaciones divinas a los fenómenos naturales. En Colombia, los Chibchas
consideraban que Bachué y Bochica habían creado las cosas y los hombres. Ese
tipo de creencias era su religión. Pero al tratar explicarse la situación de la vida en
el contexto del funcionamiento de la sociedad tribal y de las interrelaciones de
poder, se genera una serie de interpretaciones que establecen creencias,
leyendas o mitos de enorme valor en la personalidad tribal pero subalternas a los
dioses.
Las comunidades indígenas de la panamazonia en su gran mayoría dentro de la
cual se halla la Orinoquia y por supuesto los Llanos, coincidían en la creencia de
la filiación matriarcal del poder en los orígenes, explicando su predominio en la
existencia de una serie de atributos que poseía la mujer. Entre ellos el de la
maternidad y el de administrar el sexo sin dolor o con él cuando quería, puesto
85
que en la vulva poseía una doble fila de dientes capaces de cercenar los genitales
masculinos. La mujer tenía su propio gentío de fauna y flora que dominaba a su
antojo, que la protegía del acecho de los hombres que la querían despojar del
poder para establecer una dominación sin el equilibrio del matriarcado, con otro
capaz de alzarse sobre las fuerzas naturales, las tribus vecinas y colocarlas a su
servicio.
El hombre agazapado entre los matorrales y las piedras esperó pacientemente
hasta que la madre desnuda penetró en el agua que la adormecía mientras
contemplaba las nubes y mordía algunas plantas. Se deslizó, mezcló el yopo con
los capullos aromáticos e inventó el barbasco con el cual la dejó privada, sin el uso
de sus sentidos. Entonces prendió fuego en las dos orillas para espantar a sus
aliados y dando brincos le abrió de par en par las piernas que separó con un
madero de donde ató con lianas cada pié a un extremo y procedió a arrancar los
filosos dientes de la vulva que se resistía furiosa dando descomunales mordiscos.
Poco a poco los arrancó todos, sin dejar raíces, y procedió a curar esas heridas
con tanino y sanarlas con hojas de papayo y de cajeto. Luego de tres noches de
luna la poseyó entre el agua; las otrora feroces contorsiones de la vulva que
arrancaban el pene, ahora sirvieron al placer del hombre que la preñó sin dolor y
la dominó a su antojo.
Así, la filiación del poder pasó al hombre en representación de quien maneja las
hierbas, el agua, el fuego y fue capaz de eliminar el matriarcado. Ese hombre tiene
distintos nombres que sintetizan el contenido de esa magia.
El Payé del Amazonas; El Kareka de Tunebia; El Panaliorobín de los Sikuani. El
mayor renombre es el de Chamán y su práctica, el chamanismo. Los rituales
curativos, o de actos trascendentales como el matrimonio, la entrada en la
pubertad, el nacimiento, se acompañan de rituales o ceremonias invocatorias de
espíritus selectos ²según el caso² especial para cada asunto. Por ejemplo,
86
existen diferentes enfermedades que provienen de maleficios, del uso indebido de
los peces, del maltrato a los árboles o a los animales, de efectos de la lluvia, el
viento, los rayos.
Los africanos que también aportan tintes indelebles en el proceso de mestizaje en
Colombia, vinculan una concepción esotérica en la cual el arte y la palabra son
representaciones divinas que el intermediario o artesano transmite. Artista y
artesano son uno mismo, las dos representaciones sagradas. Los objetos y las
palabras sirven de instrumento transmisor del conocimiento mediante una
simbología especial. La tradición africana considera a la obra de arte, ya
pertenezca a las artes plásticas, ya a las de la expresión, como una ventana a
través de la cual se contempla el horizonte infinito del cosmos.
Ya en América, el contador o el escritor mestizo de leyendas y el artesano tienen
para el común cierto significado ²pero un significado terrenal² del portador de
las más preciadas tradiciones, pero en la marcha del coloniaje se desvalorizó la
raíz al ser sojuzgada por el europeo padre y dueño cruel del poder. No obstante
en la imaginería criolla surgen las deidades y cosmovisiones de todos los patrones
étnicos y se funden en interminable acto de la creación en el continente mestizo.
Para ratificar nuestra información sobre la propensión sociológica del pueblo
colombiano hacia creencias que vienen del mas allá, hemos de argumentar sobre
la enorme influencia que ejercen sobre la psicología colectiva nuestra, es este
tiempo, las informaciones que llegan del exterior particularmente de Europa, a
quién el avance de la ciencia y la tecnología no le han hecho perder el sentido de
las ciencias esotéricas, ni sus ansiedades racistas, ni los fanatismos. Es increíble
que existan todavía escritores como Umberto Eco que al elaborar toda una
documentada historia de la edad media, en pleno siglo XX en sus finales,
obtengan tanta audiencia, no por su aporte a la literatura y la novela, sino por
escudriñar los secretos sobre el Vellocino de Oro, la Piedra Filosofal, el elíxir de
87
los alquimistas que dicen que es Cristo. Otros, esperan el anticristo, anclados en
el descubrimiento de los tesoros que en la criptografía de cada secta aún por
descifrar, con inmensas tragedias que sintetizan su venganza que viene desde el
año 1344, ocurriendo cada 120 años. En otros términos, los rituales, simbologías,
creencias celtas, arias, judaicas, etc., son una práctica corriente para el europeo
contemporáneo imbuido del fanatismo de sus antecesores que llegaron a
América20. Es preciso anotar que en los Estados Unidos, las sectas tuvieron vía
libre en su trasplante mecánico, se fortalecieron y hoy tienen actividad
supranacional. Hace poco en el conflicto del Golfo Persa, se revivieron con vigor
ciertas profecías de Nostradamus 21, sobre el holocausto universal.
El saber esotérico se halla en plena vigencia en los temas investigativos de
universidades europeas como la de Bolonia, que condensan la obra citada del
escritor Eco. Por esas circunstancias es usual en el medio nacional
contemporáneo, encontrarse rodeado por pseudo-orates suprareligiosos, con una
apariencia de normalidad absoluta, que son católicos, apostólicos y romanos, pero
a la vez son practicantes de la magia negra o de su contrario la metafísica.
Sin duda alguna es propensa a beber el elixir de la eterna juventud, si algún astuto
con labia fulminante llega a su entorno. Creen en los sueños y tienen miedo,
mucho miedo. Pero tienen fe, mucha fe en el más allá. Entonces se hunden en el
rezo, con el ritual que más conozcan, eso, en últimas poco importa, es la
parafernalia, no la filosofía en su monumental confusión. Es más: el libro más
comprado en Colombia es el de metafísica, obviamente la que abre los caminos
del más allá y "ayuda a vivir" señalan sus lectores; son apenas pequeñas
aproximaciones a las creencias medievales, sin el vestuario de símbolos, criptas,
grafías, consignas, rituales, ó militantes.
20
ECO, Humberto. La nueva Edad Media. Madrid: Alianza Editorial S.A., 2000. 85 p.
21
Nostradamus. 1era edición. Enigmas históricos desasperdo. Barcelona, 2005. 43P.
88
La fuerza expresiva del medioevo y la expansión del fanatismo religioso sepultaron
durante centurias la gran mitología griega con Zeus, Poseidón, Afrodita, Hera,
Deméter, Hestia, Hefesto, Ares, Apolo, Artemisa, Atenea, Hermes, que
conformaban el Olimpo de los dioses; era la personificación de las fuerzas
demoníacas y de potencias naturales. Ellos eran simbólicamente la representación
de un orden del universo. Ellos eran seres superiores e inmortales pero con gran
categoría humana. También existían otras divinidades menores como Cupido,
Baco ó Prometeo, algunos hijos de Zeus. Con ellos se comunicaban mediante el
oráculo que representaba por enigmas los mandatos del Olimpo. Esta mitología
que no fue ajena a prácticas esotéricas, la brujería entre ellas, se transfirió en gran
parte a Roma.
Con la llegada a América de la Europa del siglo XVI, estos mitos volvieron a tomar
presencia: Colón escribió en su bitácora que había visto peces con torso de mujer
pero que no eran sirenas; la gente, sin embargo, creyó que eran ellas; los
centauros también llegaron en las carabelas, esta vez fueron los aborígenes que
no conocían el caballo. El río Amazonas se denominó así porque se creyó que en
sus playas, río arriba, habitaban esas hermosas mujeres que atraían a los
hombres con sus encantos y los hacían prisioneros; ante el delta del Orinoco
muchos españoles creyeron que contemplaban el paraíso terrenal y que esa era
una caída de agua que venía de las alturas.
Naturalmente predisponen al producto del encuentro interétnico a la imaginería
popular, a sus manifestaciones y espectros representativos.
5.4 LEYENDAS URBANAS
Son historias o cuentos extravagantes y fantásticos, pero lo suficientemente
verosímiles, que circulan de boca en boca, adquiriendo así y sólo por ese hecho
89
datos nuevos y matices personales de quien los cuenta, como si se trataran de
hechos verdaderos que tuvieron lugar en algún momento y sitio determinados,
habitualmente dentro de una gran ciudad y siempre con relación a una de ellas.
Una característica que por lo general las distingue es que es casi imposible
encontrar un testigo directo del suceso narrado, por lo que prácticamente se
corrobora la veracidad de lo dicho, o más bien en su caso, de lo visto, por medio
de alguna fuente no verificable o dudosa, ya sea proveniente del primo lejano que
llegó de visita de improviso, del chico del supermercado que no es especialmente
observador, de un documental quizá de bajo presupuesto o experimental o de
cierto programa de TV de muy baja credibilidad, etc.
El morbo, la superstición natural que nace en las personas de las cosas y
acontecimientos, que tienen un semillero fértil en la imaginación del ser humano,
así como el espíritu de atracción que provocan las leyendas urbanas en mujeres y
niños, ya que
son su principal base de sustento. Se puede considerar
sociológicamente que las leyendas urbanas surgen de la necesidad de crear un
imaginario urbano común, global, cada vez más parecido y aglomerado, a
consecuencia del sistema de valores imperante en la actualidad (llámese
capitalismo o globalización) y de los medios de transmisión masiva super veloces.
Por lo mismo: la rápida difusión noticiosa y la gran dificultad para determinar el
origen principal de los datos, hacen que Internet sea el principal punto de creación
y distribución de leyendas urbanas en los últimos tiempos.
Leyendas urbanas, con sus excepciones, que corren hoy en día tienen un
profundo origen en creencias rurales de sitios apartados, los cuales por verse (aun
en la actualidad) privados de cualquier adelanto técnico o de conocimiento,
tuvieron que explicarse ciertas conductas, acontecimientos y señas propias de su
entorno.
90
En lo que sí coinciden ambos es en que el "imperio de la razón" (sentido común)
parece no bastarle a las personas de las urbes, que de alguna manera mantienen
un sustrato mítico, e inmemorial, que las conecta en la distancia.
El rasgo más importante de las leyendas urbanas es su carácter internacional,
debido a que se cuentan con mínimas variaciones en su estructura en ciudades o
"lugares", alrededor del mundo.
Pero no cualquier historia se convierte en una leyenda urbana. Esto sucede hasta
que su difusión, con sus tintes respectivos, se generaliza en sitios (cuantos más
mejor) alejados entre sí, y se torna una fuente de información para prever o evitar
futuros hechos.
La leyenda urbana puede inspirarse en cualquier fuente, pero incluye siempre un
elemento de misterio o incomprensibilidad, detalle importante en el suceso en sí
que luego alcanza proporciones gigantescas y exageradas, casi fantásticas, pero
que no dejan de ser improbablemente posibles, que se siente amenazador y que,
por lo tanto, suscita la necesidad de invocar la protección del conocimiento
colectivo. De allí que se transmitan fácilmente y se incorporen al acervo cultural
como un signo de identidad grupal.
En cuanto al origen preciso de una leyenda urbana es prácticamente imposible de
puntualizar, pues en algún sentido, aquel que cuenta que le contaron un "suceso
extraño" pasa a convertirse en el primero que lo cuenta, como si se apropiase de
la historia y la hiciera suya, cuando en realidad quizá ya haya tomado forma de
creencia popular y tenga tiempo de haber sido divulgada. A lo mucho se especula
sobre su aparición. Muchas de estas leyendas tienen nacimiento en distintos
puntos de la geografía mundial, y pueden encontrarse bajo un nombre diferente o
una versión de los hechos un poco distinta, dependiendo de las creencias del
lugar en que se ubiquen, pero en resumen y en esencia seguirá siendo la misma.
91
Esto tiene sus mejores ejemplos en la mitología del licántropo o de los vampiros,
cuando "una" de las posibles explicaciones del primer caso pueda darse de la
manera más sencilla y lógica, ahora con los adelantos médicos: el Síndrome del
Hombre Lobo, conocido científicamente como Hipertricosis Universal Congénita,
es una muy rara enfermedad que ocasiona el crecimiento desmesurado y continuo
del cabello en el hombre en todo el cuerpo. Si pensamos que desde la Edad
Media y es posible que desde mucho antes, sólo se tienen registrados
aproximadamente 50 casos de esta anomalía, pues no resulta descabellado
concluir que para un aldeano de aquellos tiempos descubrir una persona con esa
condición le pareciera un lobo, es decir, un hombre lobo, el cual a través de
cientos de años ha terminado por ser un icono de la mercadotecnia. Sin hacer a
un lado los horrores y prejuicios a los que habrán sometido a este tipo de persona,
a veces la realidad supera con creces a la ficción. En Latinoamérica, Una leyenda
más actual sería la del "Chupacabras", animal nocturno casi demoníaco que
succionaba la sangre de animales de granja, mismo que se desprende de la
leyenda clásica de los vampiros, y el cual no sería de sorprender que tuviera su
origen en un simple gato montés o un chacal, o incluso haya sido creado en la
mente de un muy ingenioso publicista.
Pero concretamente, en los ambientes urbanos las leyendas pueden poseer un
origen más oscuro: el hombre que antes repartía caramelos envenenados a la
puerta del colegio, hoy ofrece droga. Tienen una estructura más compleja
(planteamiento, nudo y desenlace) que el chisme o cotilleo, además de que no
tienen como fin, como aquellos, desacreditar a una persona en concreto, sea
famosa o no, sino que abordan una "problemática" que afecta a un número más
amplio de personas. Los chismes son frecuentemente hechos inventados con el
fin de desmeritar o dañar el prestigio de determinada persona o sociedad, mismos
que se dan a conocer en las comidas, discursos públicos o entrevistas de
personajes eminentes, a través de situaciones embarazosas.
92
Por lo común, y a diferencia de los rumores, las leyendas urbanas se apoyan en
una trama enmarañada meticulosamente en función del desenlace, que se
condensa en una viñeta violentamente gráfica, a veces redondeada por un
pequeño epílogo.
La leyenda urbana suele contarse como si fuera un suceso verdadero o, en su
defecto, como noticia ambigua, que muy bien podría haber ocurrido alguna vez.
Ello exige que los personajes sean meros arquetipos anónimos, "un hombre", "una
mujer", "una pareja" o "un conocido de un amigo", el cual el narrador de la leyenda
urbana no conoce personalmente, aunque situados siempre en escenarios
concretos (una determinada ciudad, calle, país) para reforzar el realismo de un
argumento que depende íntegramente del grado de verosimilitud de los detalles.
La acción contada por la historia generalmente se sitúa en un pasado impreciso
pero inmediato, y el narrador suele aludir a fuentes de información "fiables" para
conferir una aparente solidez a los puntos débiles de su historia. La más socorrida
de dichas fuentes es el quimérico "amigo de un amigo", inevitable protagonista de
la historia y último eslabón de una cadena sin fin.
El origen del término es puramente comercial. Las historias en cuestión reciben
diversas denominaciones por parte de quienes las usan y difunden. A partir de una
concienzuda reflexión, podría argumentarse que la "Ciudad" (feudo de la razón y
la ciencia) ha relevado al campo en cuanto a propagar relatos de corte mitológico
o tradicional.
Aunque algunas de las leyendas urbanas tienen su principal fundamento en
creencias religiosas, mitológicas o paranormales, la mayoría de ellas nacen
puramente de hechos cotidianos y actuales. Aunque se conocen desde el siglo
XIX, en los dos últimos ha tomado un gran impulso su difusión y creación, gracias
al llamado fenómeno del Netlore (Net- de Internet. -Lore de Folklore). Un
93
fenómeno que los medios de comunicación actuales crean con el rápido
esparcimiento de las leyendas.
Una leyenda urbana puede ser cierta, es decir, estar fundada en un hecho que
tuvo lugar, pero adquiere su condición por los acontecimientos poco usuales que
le rodean y que suelen ser ficticios.
El mecanismo para que una leyenda urbana sea creíble es el mismo que cualquier
noticia; de hecho, no hay diferencias sustanciales. Los sucesos se narran lo
suficientemente bien, de modo que la leyenda tenga acción, ritmo, suspenso y sea
cómplice. Si además se le añaden elementos violentos, como accidentes, con
consecuencias mortales o de lesiones físicas, la leyenda urbana impresiona más,
creando a través de ella un aire de superstición, temor infundado y recelo contra
los protagonistas de la historia. Después de estas leyendas urbanas que se
podrían llamar originarias o primarias han surgido más leyendas que poco a poco
se han extendido al igual que las dos anteriores, y que también han conseguido
una fama merecida a lo ancho de la tierra. Estas leyendas en un principio han
aparecido en un sitio específico y se consideraban como tradicionales, pero tras el
transcurso del tiempo también se han extendido.
9.1.4.1. Características de las leyendas urbanas
A. Le ha pasado a alguien muy cercano a quien lo cuenta, pero sin nombre ni
apellido ni posibilidad alguna por parte del otro de conocerlo.
B. La acción se puede desarrollar en un sitio muy común como el metro, una
cadena multinacional de comida rápida o un cine. Este tipo de historias pretende
normalmente generar el pánico colectivo.
94
D. Aparecen de forma misteriosa y se difunden espontáneamente en diversas
formas.
E. Contienen elementos de humor o de horror (el horror a menudo "castiga" a
alguien que se burla de las convenciones sociales).
F. No tienen que ser falsas, aunque en su mayoría lo son. Las leyendas urbanas
se basan con frecuencia en hechos reales.
5.4.1 La leyenda y la tradición oral del eje cafetero
Los mitos y leyendas del interior giran por lo general en tomo a tres circunstancias:
los tesoros o guacas indígenas, los ríos y las ciudades coloniales. En tomo a ellos
se construyen los cuentos de la tradición oral, cuyas denominaciones varían de un
sitio a otro.
La Madre de Agua, con su angustia por hallar el hijo ahogado, pudre con sus
llantos el agua de los ríos donde se aparece. La Madremonte, con su andar
pausado entre la selva y sus estridentes gritos, es castigadora de hombres
extraviados moralmente y que desean apropiarse de los terrenos ajenos. Cuando
entra en furia los ríos donde se baña se vuelven torrentosos, se desbordan y
pueden causar tragedias. La Muelona es una mujer hermosa que siempre ríe y
acecha a los adúlteros, a los borrachos y a los embusteros. Según parece fue una
libertina española muy mala que vino en uno de los viajes de los primeros
aventureros y murió de una terrible enfermedad. Al seducir al desprevenido
caminante, lo tritura con sus terribles dientes. La Patasola, es otra mujer de
contextura hermosa, habitante de la selva o de los sitios enmarañados. Atrae a los
viajeros con sus lamentos y ternura de una joven herida, pero al llegar los
destroza. Es violenta y temible, la más atroz de todas. Tiene una sola pierna que
95
termina en una pezuña de res, con la cual confunde a quien la busca. Esa pezuña
afilada la utiliza para descuartizar. La Llorona es otra de las leyendas campesinos
surgido del dolor de una madre a quien se le murió un hijo por su propia
negligencia. Cuando falleció por falta de cuidados, echó a andar por los montes
con locura terrible y llorando a grito partido. En otras versiones, La Llorona surge
de su inquebrantable dolor al haber accedido al amor de otro hombre que la preñó,
creyendo que su esposo había muerto, al llegar éste, ella echó a correr para
defender al hijo de la furia del marido ofendido. Sus gritos son horribles, pero no
ataca a nadie. La pléyade femenina en la mitología andina la conforman las brujas,
cuya circunstancia y acción es conocida porque es igual en todas partes, similar a
las brujas europeas. No obstante, algunos sitios tienen brujas. Casi todas ellas
fueron bellas damas que fracasaron en la intimidad, pero su rara hermosura las
tentó a la búsqueda de la felicidad mediante prácticas absurdas. Su maldad y
grosería es total; producen humores malignos.
Lo siguen los duendes que son traviesos y dañinos con las cosas; se conjuran
dejando encima de una mesa un tiple afinado de forma diferente a lo usual, porque
el interpretar algo y no poder, rompen el instrumento y se alejan para siempre. El
diablo o Mandingas es el engendro del mal, pero en la mitología campesina
Satanás es otro engendro más, tan asustador como los otros mitos en tomo a
personajes de poco renombre como El Sombrerón, el Fraile sin cabeza. El Tunjo,
El Cazador, El Guando.
Otras como el Anima Sola, La Tarasca, La Muía de Rafles, son demasiado
lugareñas y apenas son mencionadas por libros regionales de cuentos populares.
La idiosincrasia campesina considera, sin aspaviento alguno, que las brujas en su
trajín nocturno, a veces se acostumbran a llegar a ciertas casas y al posarse en el
techo semejan el ruido de veinte gallinas escarbando. Unas veces entran y otras
solo descansan. Pero algunas veces toman ciertas casas como morada
96
permanente y es natural que sus dueños asustados no regresen. Cuando las
brujas se apoderan de un lugar, no existe poder humano que las ahuyente. Si al
caso se van es porque se les da la gana.
Si un parroquiano despistado e ingenuo no cree en esa vaina y se acuesta
tranquilo, lo sacan de las patas y lo tiran al patio pasada la media noche, porque
contrario a los duendes, las brujas salen después de las 12. Parece que es un
pacto para evitar que los aquelarres sean interrumpidos por cualquier Silbón, por
un Tirapiedras, o por la Bola de Fuego llamada también la Candileja.
97
6. EL NARRADOR DE MITOS Y LEYENDAS PEREIRANO
El Contador de los mitos y leyendas pereirano es por lo general una persona de
origen campesino, que es o ha sido uno de los líderes de su región: comuna,
barrio, vereda, caserío, no en términos políticos. Es acatado y respetado por todos
por su don de gentes, voluntad de servicio y honradez. Cuando se trata de narrar,
de preparar un sancocho o dirigir una tarea colectiva, sobresale con naturalidad.
En otros términos tiene la aceptación cuando toma la palabra y empieza el relato
lleno de refranes, dichos, palabrotas y acciones corporales que engarzan cada
sílaba para realzar su significado. La audiencia enmudece, el miedo llega a las
atónitas miradas, los corazones comienzan a galopar y ninguno se va si ya son las
ocho de la noche y con paciencia esperan el toque de las doce, cuando los
espantos se van a descansar. Este narrador desencadena su conocimiento, y su
imaginación; combina tiempos o lugares para hacer próxima la sentencia
invocadora, próxima a cada asistente, a cada contertulio. La versión, siendo la
misma, cada vez varía y es distinta.
Por eso la escuchamos con agradable escalofrío, una y mil veces, si es preciso.
Por eso mismo, si tratamos de grabarla, el ritmo espontáneo se falsea y adquiere
los tintes actorales propios de momentos diferentes. La grandilocuencia de los
narradores es absoluta, impide el diálogo o siquiera una pregunta; causa mudez,
perplejidad, asombro.
A diferencia de las prácticas ocultas, la narración es
abierta, pública, sin tapujos de ninguna especie. Todos tienen acceso a entender
el suceso aunque nadie quiera explicación del misterio. El cuentero es lugareño,
con hogar bien logrado y parentescos por doquier, amén de compadrazgos. En
esto también existe distinción con el adivinador o hechicero que son personajes
sombríos y lejanos, hijos de las tinieblas de la noche, vividores. Es y ha sido
hombre de trabajo, servicial, afectivo, inteligente. Conocedor del campo y de la
98
naturaleza. Con él encontramos un sabor adicional en la belleza misteriosa de la
ebriedad verde de los árboles. A diferencia de los narradores populares, que son
intelectuales que interpretan la realidad regional y le otorgan su sello particular con
lo que ciertas adaptaciones toman rumbos desconocidos.
El narrador popular siempre se refiere a la región, con términos sencillos que
señalan las características de plantas y animales. En esta forma los mitos y
leyendas tienen una pertenencia de lugar.
El cuentero urbano casi siempre ubica el lugar en proximidades de la utopía
perdiendo las huellas. Son narraciones de otro estilo y situaciones que
circunscriben el sentido de las ciudades, donde el efecto de luces y sonidos
conforman la base coreográfica indispensable. El estilo raya con el "show", es
decir, con el espectáculo. Por esa razón tiene que hacer concesiones en los
contenidos.
La mayoría de las veces el narrador popular es anónimo y él mismo ignora sus
grandes cualidades e importancia en la posesión de los secretos de una
comunidad, de pronto más universal, como es la vereda, el barrio, el caserío,
existente en todos los rincones del planeta.
6.1 MITOS Y LEYENDAS DE PEREIRA
Muchas de estas historias con procedencia de herencia paisa han sido narradas
por nuestros antepasados, con frecuencia son alteradas, algunas veces
modificadas, en otras adaptadas, pero ninguna desaparecida, por el contrario
muchos de los mitos y de las leyendas se acoplaron o han logrado permanecer,
difundirse y transmitirse a través de los años.
99
No obstante la ciudad tiene sus propias leyendas, las construcciones, vías
edificaciones y todo lo que el progreso ha cambiado ha dejado no solo una historia
material sino también una historia dentro del mundo fantástico, que se pasea
silencioso, en la moderna Pereira de hoy en día.
Pereira mágica, ha sido un común denominador hoy día por todos los secretos y
misterios que encierra, tiene particularidades especiales,
tiene su barrio
GHQRPLQDGR ³GHODV EUXMDV´ SRUOD FDQWLGDG GH HVWRV PtWLFRV SHUVRQDMHV TXH KDQ
sido avistados, según arrojó el muestreo realizado, se trata ni más ni menos que
del barrio San Nicolás. Algunos de los casos socializados fueron:
una tarde apacible, en un caluroso día de agosto en un reconocido taller de la
zona se encontraban cuatro personas realizando una reparación a un vehículo, a
unos 30 metros se desplazaba una mujer joven que rodeaba a un árbol y salía
nuevamente de él, intrigados los hombres la observaron detenidamente, pasados
unos 10 minutos vieron como se convirtió, de un momento a otro, en un ave
parecida a un gallinazo completamente negra, pero de un tamaño mayor, casi
igual a un águila, la cual momentáneamente voló hacia las ramas del árbol, esperó
unos dos minutos sentada sobre la copa del árbol, los cuatro hombres engrasados
dejaron el trabajo mientras observaban sorprendidos, nadie cruzaba palabra y
enmudecidos vieron como el bulto convertido en ave a los dos minutos, desde la
copa del árbol alzó vuelo como si fuera un ave, paradójicamente fue avistada a la
una de la tarde cuando la hora de salida de la brujas es pasada la media noche.
Los cuatro mecánicos experimentaron los síntomas infaltables que decían las
bisabuelas y abuelas cuando, van a asustar a alguien, son tres y básicos para
tomar nota: primero, los pelos se ponen de punta brazos y cabeza, segundo
escalofrío que recorre la espalda, empezando desde la cintura y terminando en la
nuca y tercero, la lengua se pone como una pelota que no permite pronunciar
palabra alguna, durante segundos y minutos después de haberse ido el espanto.
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Otra peculiar historia, de San Nicolás, esta vez vivida por uno de los taxistas de la
ciudad, iniciando el pasado año: recogió una joven, con pinta de universitaria de
unos 23 años aproximadamente, en el área de la terminal de transportes, le indicó
al conductor que la llevara al barrio en mención, corrían aproximadamente la una y
treinta de la mañana, cuando llegaron le indicó la cuadra donde la debía dejar,
durante la vía no cruzaron palabra alguna, normalmente ella le canceló la carrera,
descendió del vehículo y se despidió, el taxista arrancó suavemente el vehículo, y
transcurridos tres o cuatro metros de recorrido escuchó que la dama lo llamaba:
señor, señor, señooor, se detuvo creyendo que había olvidado algún paquete
dentro del vehículo, ella se acercó lentamente por la ventana derecha de adelante
e ingresó su cabeza al vehículo y preguntó: me podría informar la hora?; él, un
poco aterrado ante la absurda pregunta que le hizo detener el vehículo respondió
ante ello, por lo cual, ella dio las gracias y se despidió amablemente procediendo
a dar la vuelta y seguir su ruta, el taxista arrancó el vehículo, intrigado, por la
pregunta y la actitud de la muchacha, transcurridos quince segundos, hizo el pare
de rigor ante el semáforo en rojo, en la calle 24 con carrera 14, reaccionando
asustado y con un frío que le recorría todo el cuerpo lanzó su mano hacia la
ventana derecha, la misma por donde la chica había metido casi medio cuerpo,
comprobó que el vidrio estaba arriba.
Inmediatamente, se dirigió tembloroso a la empresa donde, socializando la
aterradora experiencia con sus compañeros, estos le informaron que a muchos
durante dos años les había ocurrido lo mismo.
Un reconocido centro comercial de la ciudad, es el que más presenta, situaciones
tanto de polifonía como paranormales. En las noches, relativamente temprano,
cuando ya todo el personal se dirige a sus casas, se han escuchado y visto, por
parte de secretarias, que con trabajo atrasado aprovechan algunas horas extras,
voces y risas, pero la situación que provocó a varias de ellas salir en estampida
101
mucho antes de oscurecer, es una sombra con ojos, que las observa con mirada
firme y penetrante, no presenta cuerpo de humano y es totalmente negra.
Asimismo el personal de vigilancia, se ha acostumbrado en las noches al
constante sube y baja del ascensor, con la luz encendida y sin nadie a bordo.
Durante la construcción del hoy imponente Instituto de Cultura de Pereira, en la
zona de Ciudad Victoria, trabajadores del lugar observaron atónitos como una
botella de gaseosa vacía, se desplazaba de un lugar a otro a unos 15 centímetros
del suelo. El lugar tiene mucha historia, muchos secretos que dejó la antigua
galería de Pereira, tanto así, que de muy alta fuente, se llegó a afirmar, que dos
cuadras mas arriba, existía una mini ciudad subterránea, que se conectaba por
túneles, llegándose a afirmar que uno de ellos iba casi hasta el inicio del viaducto
César Gaviria Trujillo. La finalidad de los túneles consistía, según la fuente en que
servían para que el hampa evadiera la acción de las autoridades.
Se dice que la famosa leyenda la han visto desde la Costa Atlántica, los
Santanderes, el Valle, la zona Cafetera, entre otros lugares. En Pereira tomó su
auge nuevamente, durante la década de los 90, la historia es similar en todas
partes, presenta variantes en el abordaje, descenso y mensaje final de la pasajera.
en Pereira. Un taxista de la ciudad la recogió y le pidió que la llevara a un
reconocido convento, durante el recorrido le vaticinó la clasificación de Colombia
al mundial, a otro taxista le pronosticó un sismo con el estadio lleno, en ambos
casos los dejó esperando para pagar por la carrera, al ingresar los taxistas al
convento las monjas hacen referencia a una compañera que había muerto años
atrás.
La leyenda de Mirús la conocen varios ancianos mayores de 80 años, en los asilos
de la ciudad, Mirús fue un ladrón reconocido en la ciudad de la década de los
veinte. Se dice que evadía la acción de las autoridades, ya que tenia ciertos
102
³SRGHUHV´TXHORKDFtDQLQIDOLEOHPX\FHUFDDO/DJR8ULbe tenia su guarida, al cabo
de un tiempo de hacer fechorías, cuando la Policía ingresó a la cueva,
sorprendidos vieron que conservaba almacenados, parte de los cadáveres de sus
victimas y que este convivía allí también con ellos.
Cuando se habla del hampa, los mayores siempre hacen referencia a otro
maleante de la época de los años veinte en la ciudad, sin duda compañero de
Mirús solo que con mayores poderes que este. Se dice que este maleante,
mediante raponazos, despojaba a los ciudadanos, en cierta ocasión, después de
un atraco con varios integrantes de su banda en el centro de la ciudad fueron
perseguidos por las autoridades, logrando escabullirse, ingresaron a una céntrica
residencia, la cual estaba constituida por dos cuartos, cocina y baño, la policía
llegó al lugar logrando la captura de cuatro de sus compinches al interior de la
vivienda, unos 10 efectivos policiales mal contados seguían la búsqueda en la
pequeña casa, en uno de los cuartos solo había un racimo grande de bananos en
un rincón, el sargento encargado de la operación hizo buscar hasta el más
recóndito lugar, techo, pisos, cocina, baño y nada. La multitud en la calle
reclamaba por su captura, horas después los policías cansados de la minuciosa
búsqueda, se fueron a uno de los cuartos a hablar sobre lo acontecido. Un policía
fatigado por la búsqueda, espontáneamente tomó uno de los bananos del racimo y
empezó a comer, brindándole a sus compañeros, quienes no dudaron en aceptar,
comieron tranquilamente, dejando el racimo de bananos por algo más de la mitad,
pasada media hora finalmente desalojaron la casa, sin haber capturado a el
cabecilla, los pocos curiosos que quedaban vieron como se iban los policías, rato
después al borde del desmayo el puñado de curiosos que quedaba vieron salir al
bandolero mayor con su vestimenta vuelta harapos y rasguñado, diciendo
mientras emprendía la huida: se quedan más estos tombos y me comen es del
todo.
103
Altagracia es un apacible corregimiento, que es ya casi un barrio por su cercanía
de Pereira, allí se presentó uno de los mitos mas autóctonos de la región:
³$QWLRTXLD´HOFXDOIXHREMHWRGHDOJXQRVPHVHVGHHVWXGLRGXUDQWHODHMHFXFLyQ
del presente proyecto, el cual en ningún libro, crónica o página web, se encuentra
registrado, por lo cual se considera un mito auténticamente pereirano, también por
sus contemporáneas apariciones, no solo se ha visto en Altagracia, ya que
bordea Cuba y sus alrededores, a quienes se les ha presentado Antioquia, hablan
de un hombre alto, elegantísimo, refinado, con bozo prominente, y traje blanco,
fuma copiosamente y tiene una particularidad que se presenta dentro de las casas
sin habérsele invitado aparece mientras las damas reposan, entablando una
conversación como si fueran amigos de vieja data y esfumándose de un momento
a otro.
Existe una leyenda de vieja data, mundialmente es conocida como el judío errante,
condenado a vagar por el mundo, de lugar en lugar, este mítico personaje fue
avistado por una anciana en la vía Cerritos - La Virginia, en un kiosco de su
propiedad, corrían las 11:30 de la mañana de un caluroso día, cuando llegó un
señor de mediana estatura, blanco en exceso, delgado, con una ropa sudada casi
mojada, pidió un refresco y posteriormente un almuerzo, después de transcurridos
unos minutos, siendo medio día, se le erizó la piel, ya que todo concordaba con la
historia que su abuela le había contado de una tía que también lo había tenido en
frente suyo en un pueblo antioqueño. Las características del judío errante eran:
sudor excesivo, una piel blanca en su rostro salida de lo común, cansancio en el
rostro y la principal nunca se sienta, no se detiene bajo ninguna circunstancia,
camina y camina. La anciana, transcurrida media hora después de su llegada, le
sirvió el almuerzo, asombrada comprobó sus dudas, el extraño hombre se llevaba
cada cucharada de un lado a otro dentro del perímetro de su kiosco, sin
detenerse, terminó su almuerzo e inmediatamente lo canceló, estando a bordo de
carretera, no tomó carro ni flota alguna, prosiguió su condena, a divagar errante
por los caminos del mundo.
104
La Universidad Tecnológica de Pereira, también tiene historias, una de ellas, le
ocurrió a una joven que acostumbraba departir con los jóvenes que se aglomeran
a practicar skate, en el parque de los Álamos. Un día sábado, a eso de la
medianoche, decidieron ingresar al Jardín Botánico de la Universidad, camino al
lugar, por los bloques de Medicina, la joven se sintió observada, repentinamente
desvió la vista y vio como desde una de las ventanas de la Facultad los
observaba, a través de una ventana cerrada, una mujer de cabello largo con la
mirada perdida sobre el grupo, el grito fue estremecedor, al momento se diluyó la
figura, continuaron el camino hacia el Jardín Botánico. En la vía escucharon
repentinamente mover sillas de manera exagerada como si se tratara de un grupo
en indisciplina, de unos 30 estudiantes, se aplacaban y a los cinco minutos se
volvían a escuchar voces, risas, mover sillas, como si estuvieran dando clases, era
ya casi la una de la mañana. Esta historia llama fuertemente la atención, porque
cuatro de los ocho jóvenes que iban en el grupo y que semanalmente hacen la
misma travesía, se han acostumbrado tanto que manifiestan al momento de
PERCIBIR los ruidos, A LOS NUEVOS VISITANTES QUE LOS ACOMPAÑAN:
³QRVHDVXVWHQHVRHVFRVDGHWRGRVORVGtDV´
La Florida, sitio de descanso y esparcimiento, encierra también sus secretos, son
frecuentes las perdidas que se registran de excursionistas y viajeros frecuentes,
una de las que más ha llamado la atención en los últimos años fue la de los
H[FXUVLRQLVWDVGH³3L]]DV3LFFROR´GH/D&LUFXQYDODU\DTXHODSUHQVDHVWXYRDO
tanto de su desaparición. En la vía a La Laguna, con guía a bordo se perdieron
durante tres días, sin modo de comunicación alguna. En esta área de manera
extraña los equipos de comunicación funcionan hasta determinado lugar, pero
luego enmudecen, estas personas al retomar su camino aparecieron con algunos
kilos de menos y con el susto de sus vidas. Los escépticos atribuyen estas
perdidas
a problemas con la guianza, pero existen versiones, muy serias
relacionadas con que son zonas encantadas, donde la gente que se pierde
merodea durante días dando vueltas en circulo. Como se ha podido apreciar en el
105
presente proyecto, hay mitos y deidades encargadas de cuidar la naturaleza y de
impedir que el hombre la profane o haga caso omiso de las advertencias para su
protección por lo cual toman mediadas a veces drásticas.
Siguiendo en el área de La Florida tenemos una referencia acerca de las brujas,
ellas habitan la parte rural del Corregimiento, salen en las noches y hacen
actividades propias de ellas. Un grupo de seis excursionistas de varias
universidades de Pereira, se desplazaron a acampar, en la noche hicieron una
fogata, cantaron se divirtieron y luego procedieron a apagar la fogata, unos 15
minutos después de estar durmiendo dentro de la carpa sentían un aletaje
alrededor de la carpa, fue constante toda la noche, no pudieron dormir, parecían
gallinazos, según la leyenda ellas se convierten y toman forma de aves, vecinos
del lugar les indicaron que se trataba de brujas que salen en las noches.
También en las afueras de La Florida hay una pequeña casa, donde habita solo
una señora con su esposo, ella manifiesta que hace años conviven con la
presencia de una bruja, por increíble que parezca la mujer se le aparece sin
mediar palabra y se queda a metros de la casa, en ocasiones se posa después de
medianoche sobre el techo y no los deja dormir, cuando su esposo viaja y queda
sola aparece con apariencia de anciana, la señora argumenta que fue una mujer
que estuvo muy enamorada de su esposo.
En pleno centro de la ciudad, hay un famoso edificio, que bien se ha ganado su
fama no solo por sus cómodas oficinas sino, por la dificultad para arrendarlas, los
fenómenos paranormales han trascendido y la gente no quiere tener oficina, allí ni
regalada, sombras, ruidos, voces, risas, etc. Es extraño que este reconocido
edificio que no alcanza los 30 años de antigüedad presente tal cantidad de
fenómenos paranormales, teniendo en cuenta que estos eventos se caracterizan
por ocurrir en su mayoría, en lugares muy antiguos o que han sido muy
concurridos por personas como: colegios, alcaldías, universidades, etc. Se dice
106
que la energía de los visitantes queda desplegada en cada rincón de las
edificaciones, desencadenando la liberación de dichas energías, generando
eventos parapsíquicos y paranormales.
Los ríos atraen a figuras que habitan sus linderos, los protegen y defienden del
accionar del hombre en muchos casos, la leyenda de La Llorona se pasea por las
riberas de los ríos que bordean la ciudad de Pereira siendo avistada a lo ancho y
largo de los cauces. Pero no solo en la cercanía de los ríos en la tranquila
Altagracia en las madrugadas se escucha su lamento.
En el barrio San Judas a pocos metros del Río Otún, hace varias décadas cuentan
los ancianos existía un reconocido bailadero, lugar de libertinaje, donde hasta
altas horas de la madrugada la gente se divertía sin limites. Un día al amanecer,
ingresó al recinto un hombre alto, de buen porte y bien vestido, todas las mujeres
pusieron sus miradas en él, su forma de bailar y su amabilidad lo distinguían de
los demás asistentes, la rumba transcurría en lo mas alto del frenesí, de un
momento a otro el recinto se llenó de un olor a azufre, la música sonaba de
manera más y más estridente, todos rodeaban al hombre mientras este danzaba
con una y otra de las asistentes, sus pies fueron tomando formas de patas de
cabra, sus ojos se enrojecieron, la muchedumbre entraba en éxtasis mayor, al
instante este extraño personaje empezó a balbucear frases ilógicas. Se cuenta
que la construcción empezó a ceder mientras todos salían despavoridos, el local
fue a dar al río, muchos atribuían este hecho a un castigo por los excesos que allí
se presentaban.
Existe la leyenda de El Espanto de la Calle del Miadero: las gentes atemorizadas
se recogían temprano a rezar el rosario y a rogar por los muertos; aparecía un
fantasma en la Calle del Miadero (Calle Real). Se trataba de una sombra larga que
hacía señas con manos y cabeza en ademán de llamar y llevaba la cara cubierta
con una máscara blanca en la cual se distinguían, pintados de negro, ojos, nariz y
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dientes en forma de calavera, que asustaba a las personas que pasaban por esta
calle. Este espanto desapareció una vez que lo descubrieron. Era una mujer
celosa que seguía a su marido para saber sus andanzas.
108
7. OTROS MITOS Y LEYENDAS OBSERVADOS EN PEREIRA
La siguiente hace parte de la lista de los mitos y las leyendas de la región Andina
que han sido relatados por adultos mayores en el área de Pereira y sus
alrededores.
7.1 LA MADRE MONTE
Quizás la madre naturaleza esté ansiosa de tomar personificación por medio de
los mitos, para advertirnos, para reclamarnos, para darnos a conocer su clamor
desesperado por el mal trato que le damos. Quizás sea este el más misterioso y
agónico mensaje que la humanidad oye. Todas las culturas incluyen en su sinfonía
de reclamos cosmogónicos, el grito de la tierra y el grito del agua, como elementos
primigenios y generadores, pero injusta, torpe y malévolamente tratados por el
hombre.
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La Madre Monte, es la deidad tutelar de los ríos. La Madre Monte se baña, y como
no quiere que nadie se bañe con ella, emponzoña las aguas para causar daño a
quienes contravienen su mandato. Pero si los ríos tienen su leyenda, también la
tienen las montañas, las sierras y las mismas faldas de las cordilleras. En los
montes y montículos vive la madre monte. El de la Madre Monte es un mito o
leyenda Universal que se encuentra presente en varias regiones de Europa con
algunas variantes. Para la leyenda campesina nuestra, ella es una mujer
corpulenta, de rostro medio humano y medio animal, y con afilados y grandes
colmillos.
Es de carácter vengativo y cruel. Cubre usualmente su cuerpo con ramas, hojas,
musgos y con su larga y desordenada cabellera. La imaginería popular la pretende
Como agente moralizador, que castiga a los vagabundos, a los perjuros, y en
particular a quienes hacen mal uso de la naturaleza, destruyen sus recursos o son
perversos con sus semejantes. Se le teme en las noches de tempestad, por sus
aterradores bramidos o rugidos. En la Madre Monte es tutelar; imaginémosla, o
hagámosla ecológica, y en relación con la conducta humana, hagámosla
moralizadora y atemorizadora solamente, que no dañina. Para otros por nuestros
caminos aparece de improviso, pero se esconde rápido por las espesuras y los
matorrales, una visión o espanto. Es una fea mujer recubierta de escamosidades o
lamosidades verdes, aulladora y que mete espanto a quienes la ven. Va
usualmente acompañada de una bandada de pájaros de diferente plumaje que
hacen gran algarabía.
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Es frecuente encontrar en su rastro, peligrosas serpientes así éstas no sean muy
frecuentes en la región. Encontrársela, da inicialmente un gran miedo; pero es
frecuente que éste desaparezca al poco rato y que más bien en quien la vio,
quede una sensación de tranquila curiosidad, pues es un espanto o visión que
muestra ser manso y da la impresión de ser algo que forma parte de la misma
naturaleza, de su fauna, y que nunca ataca al hombre o al ganado y si más bien
como que sus costumbres se avienen con todos. En las espesuras de los montes,
selvas, montañas y cordilleras del Tolima, el Viejo Caldas, el Huila, los Llanos, el
Amazonas y el Vaupés, siguiendo los pasos del sol y los rumbos del viento, la
Madre Monte está presente en el pensamiento mítico del campesino. Para ellos la
Madre Monte es una mujercita de pelo largo, mitad persona, mitad monte como
paja. A veces la sorprenden en los ríos y quebradas bañándose tranquila. Los
hombres corren apenas la ven venir Esta misteriosa mujer es la madre naturaleza,
que se lanza contra la acción del hombre, de destrucción y muerte.
7.2 LA MADRE DE AGUA
111
Hay en todas las culturas, personajes de las aguas. El elemento agua tiene para
todo contexto cultural, una preponderante significación; ora como un elemento
purificador, como componente genético o bien como ingrediente o elemento de
castigo.
También hay otra mujer, la Madre del Agua, que en diferentes culturas es
personificación de la naturaleza en su elemento líquido, el agua. Este es el único
ser mítico que entre nosotros, que se nos presenta por completo desprovisto de
fealdad, de suciedad y de maldad. Lo describen como un hermoso fantasma
femenino en forma de niña que moraba en una cueva en el fondo de las rocas.
Otros dicen que se aparece en forma de una mujer alta y esbelta con sus brazos
gruesos, caderas y piernas; muy finos los dedos, los cabellos y los labios.
Para nuestros campesinos, este personaje mitológico, nos habla de una hermosa
niña de cabellos áureos y fulgurantes, casi blancos; sus ojos son grises, claros
como dos gotas de agua del más puro manantial. Pero en el fuego de sus ojos hay
hipnotismo, una fuerza de atracción que es imposible resistir; el único defecto de
esta angelical figura es que tiene la característica de tener los piecitos volteados
hacia atrás, más conocido en nuestro medio como Chapín.
Cuando camina deja sus huellas en forma invertida, lo cual confunde a sus
víctimas, quienes creyendo alejarse del peligro siempre las conduce hacia ella. La
particularidad de la Madre de Agua es que sólo persigue únicamente a los niños,
sobre los cuales ejerce una influencia maligna. Cuando un niño nace con los pies
chapines, es decir volteados hacia atrás, se atribuye esta malformación a la
influencia que pudo haber tenido por la Madre de Agua, sobre la madre cuando
esta era niña. Cuando el niño es acosado o perseguido, habla siempre de una
niña muy linda que lo llama, sueña con ella, se despierta asustado y vive
predispuesto siempre a ausentarse sin la compañía de nadie, porque se siente
112
atraído por algo extraño, es decir; la fascinación que ejerce sobre él es
incontrolable.
Si es llevado a las orillas de los ríos, se ve intranquilo, cree ver flores hermosas y
bellos pajaritos. No puede contenerse y se abalanza sobre lo que cree ver flotando
sobre el agua, pero no agarra nada, sólo era un espejismo creado por la madre de
agua. El niño insiste en que tiene que irse, pues una niña lo llama con sus blancas
manecitas. Luego comienza a subirle fiebre, su organismo se congestiona y le da
diarrea, su carita se le brota de pústulas malignas, tan graves que a veces puede
morir.
Es por eso que los campesinos nunca dejan que sus niños vayan solos a las
fuentes o quebradas, porque pueden ser raptados por la Madre de Agua. Es tanta
la influencia que este personaje mitológico ha ejercido sobre nuestros campesinos,
que todo nacimiento de agua que tengan dentro de sus fincas, siempre lo llaman
madre de agua y cuando un río se desborda se dice que se salió de su madre. En
la cultura popular se cree que para liberar al niño de esa fuerza maléfica hay que
rezarlo, llevárselo al cura para que lo bendiga, colgarle del cuello escapularios,
medallitas, abalorios o candongas indígenas. Frotarlo con ajo, o yerbas como la
ruda y la albahaca. Además es necesario ofrecerlo en presentación a las ánimas
Benditas y procurar no llevarlo a la orilla de las aguas, por lo menos mientras
crece y ya no es perseguido por el espíritu maligno.
7.3 LA FOMAGATA
Fomagata es descrito como un ser, feo, zoomorfo, con un solo ojo, cuatro orejas y
rabo, con funciones de demonio, malgeniado y cruel. Dicen que había sido
castrado y por eso tenía una fuerza hercúlea. Estuvo gobernando por el terror cien
años, y al morir exhaló una nube hedionda que cubrió toda la tierra, marchitó las
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flores y apestó a las mismas fieras. Este dios borrachín se divertía escondiendo
los ríos debajo de la tierra, y cierto día devoró tres luceros, por lo que los dioses se
enojaron.
Se escondió en las nubes, pero Quemuenchatocha, el dios del aire, lo derribó de
una bofetada, y no pudo escapar al castigo de los dioses.
7.4 LA PATASOLA, LA PATETARRO, LA MANCARITA
He aquí otra trilogía de mitos que ofrecen verdadera y sorprendente similitud.
Algunos autores pretenden inclusive reducirlos a una sola entidad. Son tantas sus
similitudes, que puede llegar a cundir el engaño, pero son realmente, si nos
atenemos al aspecto geográfico, mitos completamente diferentes.
7.4.1 La Patasola
Algunos campesinos la describen como una hermosa mujer, con sombrero de paja
y vestida de verde. Aparece caminando con su única pata. La rapidez de su
marcha es tal, que los hombres tiemblan apenas oyen sus gritos, perdidos en los
bosques, montes espesos, matorrales, selvas y páramos de las cumbres de las
cordilleras. Algunos dicen que la bellísima mujer paraliza a los hombres con su
mirada fija, hasta que en carcajadas, termina transformándose en un espanto con
ojos de fuego y largos colmillos de tigre. El pelo enredado le cubre la cara. Existen
versiones de hombres que vivían solos y fueron devorados por la Patasola.
114
Otros dicen que es una gran atrapadora de niños, a los que se los lleva al monte
donde los devora dejando solo los huesitos. Quién de niño, no sintió mucho miedo
cuando la Abuela nos narraba historias de la Patasola. Otra versión del mito de la
Patasola más común en toda América, es la de un ser feroz y sanguinario como
unos vampiros, roba a los niños y les chupa la sangre. Es amiga y defensora de
los animales de monte, los defiende de los cazadores.
Algunas versiones de la Patasola la describen como una mujer hermosa que atrae
a los hombres para enamorarlos, y poco a poco los va entrando en la espesura del
bosque, en donde se transforma en una mujer horrible con ojos que lanzan fuego,
boca grande con dientes afilados, un solo seno, y cabellera larga que la cubre
para tapar su feura.
No falta quien afirme que es una mujer extraviada, que grita pidiendo auxilio; los
quejidos que lanza se van tomando más lastimeros a medida que avanza sobre su
víctima, y cuando está bien cerca se les echa encima y les chupa la sangre o los
115
desmentiza. Como vampiresa hurta a los niños pequeños o los va sonsacando
hasta llevarlos al monte; a los cazadores los embolata o los empuja por los
precipicios.
Hay gente que asegura haberla visto saltando con su sola pata, por caminos,
sierras, cordilleras y montes, chorreando sangre de la pata mocha, lanzando
lastimeros gritos. Dicen que es el alma en pena de una mujer infiel, que vaga por
los montes, valles y llanuras; mujer que deshonró a sus hijos y no respetó a su
esposo. Hay palabras que no puede oír: El hacha y el fuego. Odia el hacha por
que su marido con esta herramienta de un solo tajo le cortó la pierna por infiel. La
hoguera o el fuego por que en ella se quemaban a las brujas. Le temen los
colonos, los mineros, los cazadores, los caminantes, los leñadores y los
agricultores.
7.4.2 La Patetarro
116
Puede ser como una versión adaptada de la Patasola, pues esta última, en casi
todas las versiones, sólo posee una sola pata, extremidad deforme y muy
aumentada, aunque no tiene la circunstancia de carecer de la otra por corte o
traumatismo, sino por deformación natural, la patetarro en cambio, se coloca un
muñón de la extremidad que le falta, un tarro de guadua "Pedazo de guadua
comprendido entre dos nudos del cañuto". Suele ser representada en una horrible
criatura, de rostro entre feminoide y bestial, cubierta con hojarascas, de
desordenada cabellera, puntiagudos colmillos y deformes uñas.
Tiene el hábito de bajar de las montañas a los poblados de las zonas mineras a
altas horas de la noche, para espantar con sus descompasados gritos y
carcajadas, a los mineros a quienes sorprende por las desiertas calles de sus
poblados, o de improviso en sus humildes habitaciones, o en los socavones de las
minas.
Los mineros creen que ella es la guardiana del oro que hay en el interior de la
tierra y por eso vive enojada con ellos.
7.4.3 La Mancarita
La descripción que tienen los campesinos de las veredas, de la Mancarita, es de
una especie de mujer salvaje de cabello largo y desgreñada, de una sola mano en
la mitad del pecho, el cuerpo peludo como el de los animales salvajes y los pies
vueltos hacia atrás.
Habita en las selvas; por las noches se le oye gritar en tono lúgubre y prolongado.
A veces se acerca a las viviendas de los humanos. Otros afirman que es tímida y
huye apenas percibe algún ruido de gente o perros. Otros dicen que se roba a los
niños y aún a los hombres. También dicen que es un salvaje que imita la voz del
hombre, los gritos de la mujer, y el llanto de los niños para engañar y atraer a la
117
gente y llevársela donde nadie pueda saberlo, por que regularmente anda de
noche y en la espesura de los bosques.
Es la fusión de dos palabras: Manca y Rita, que según una versión, una mujer
manca llamada Rita, que llegó a una vereda y se dio a chismear y a enredar vidas,
por lo que fue abandonada por los campesinos.
La Manca Rita, quedó convertida en la Mancarita, no teniendo en dónde recogerse
ni con quien tratar, se dio a vagar sola por los montes como una salvaje;
creciéndole el cabello y las uñas de un modo extraordinario, comía raíces y frutas
silvestres y huía velozmente a la vista de la gente. Tan solo de lejos se perciben
sus alaridos, extraña mezcla de llanto de mujer y aullido de perro en pena.
7.5 LA LLORONA
Cuentan que la Llorona es el alma en pena de una mujer despojada de sus hijos,
por eso su llanto errabundo. En algunos relatos aparece una mujer enloquecida
quien no aguantó la miseria, acabando con ella y sus hijos. Entonces el alma
quedó vagando por los pueblos, preguntando por sus hijos y lamentando su
tragedia.
La Llorona es pues, independientemente de las circunstancias y variantes que
cada región le de a su identidad, un mito genérico de los que personifican a un
espíritu de una madre en pena.
118
La llorona, no ya como el Ánima Sola, que anda errabunda para purgar sus
propias culpas debido a la santidad y perfección necesarias a un estado final de
gloria en el más allá, sino y es el caso de la llorona que busca el reposo y
aquietamiento del espíritu que permita disfrutar de un estado de retribución en
ultratumba.
Algunos afirman que es una mujer que ahogó a uno de sus hijos y por la noche lo
busca a lo largo de los riachuelos o quebradas, exhalando prolongados lamentos.
Un campesino hace la siguiente narración: con frecuencia aparecía de repente en
las noches de tormentas, en medio de truenos y relámpagos, la figura de una
mujer que de tanto en tanto, desaparecía de súbito, sumiendo en el mayor terror a
cuanto desprevenido campesino se cruzaba por la oscura noche de la montaña.
Otra versión es la de una mujer muy hermosa y de apariencia angelical, siente los
ardores deseos de mujer; recorre por muchas de estas montañas y poblados.
Gusta y enamora por ser tan bella, pero se la ve tan andariega por todas estas
veredas, que despierta recelo entre los hombres, y todos, a poco del requiebro
inicial, se alejan pensativos. Dice la leyenda, que fue con Serafín, el animero, o
con el bueno de Matías, o tal vez con alguno de esos mineros que pasaron por ahí
119
en busca de oro, con quien tuvo un hijo, pero Ella tan andariega y coqueta y poco
maternal, descuidó el crío, y éste se le ahogó en el río. Hoy en ultratumba, ánima
en pena, reconoce, llora y pregona su tragedia. Otra descripción de La Llorona es
la siguiente: Mujer de figura desagradable, alta y desmelenada, de vestido largo y
rostro cadavérico. Con sus largos brazos sostiene a un niño muerto. Pasa la
noche llorando, sembrando con sus sollozos lastimeros, el terror en los campos,
aldeas, y aún en las ciudades.
7.6 LA CANDILEJA
120
Teje el pueblo crédulo o creyente, y con ropajes legendarios diversos, más y más
mitos emparentados con la temática de los seres que han pasado a "La otra vida",
esas ánimas que penan todavía, que ocasionalmente errabundean y se
manifiestan para advertir su pena; escarmentar a los vivos, o dar cuenta de
asuntos que dejaron pendientes antes de partir, como es el caso de la riquísima
gama de leyendas de "entierros o Guacas" que todos hemos oído algunas vez.
Es el caso del mito La Candileja, que es una censura bondadosa a la violencia,
que ha convertido a la mujer en un alma en pena, un alma que busca su propia
identidad. La candileja es una mujer muy linda que a altas horas de la noche sigue
al vaquero y se monta en su caballo. Después, esta misma imagen briosa de
mujer, se convierte en bola de fuego incandescente que de todas direcciones
embiste a la bestia, que salta y relincha enloquecida.
Se dice que La Candileja es el alma en pena de una mujer que ardió viva en su
propio rancho...sin que nadie la auxiliara.
En algunas veredas, caseríos y valles, se dice que la gran bola de fuego asusta a
los hombres trasnochadores. No falta quien diga, que fue una mujer que se enredó
en asuntos amorosos con sus dos sobrinos y que cuando éstos murieron, sus
huesos se juntaron y en una bola en llamas, anda penando por las noches
brincando de árbol en árbol. Pretenden otras leyendas, que la Candileja es un
espanto con figura de mujer, con tres brazos muy largos, que al entrecruzarse y
frotarse, producen un ruido raro y característico como de chisporroteo,
acompañado de una luminosidad especial. Con su sono-visual, asusta a los
hombres pero no a los niños. Es muy popular por las riveras de los Ríos, es una
antigua leyenda campesina, la cual cuenta que una anciana mujer, fue condenada
a vagar por los montes solariegos y tenebrosos, por caudalosos ríos y quebradas,
oscuras trochas y caminos. Cuenta la leyenda que aparece cuando el gallo no ha
empezado a cantar, provista de una leña de madera encendida echando chispas y
121
produciendo un ruido infernal. Se dice que era una señora muy complaciente con
sus nietecitos que les alcahueteaba todos sus caprichos y maldades. Los
campesinos la llaman vieja alcahuete y cómplice de los muchachos malcriados y
groseros. Los hombres que viajan a caballo cuentan que en las trochas y caminos
montañosos se les aparece, y sin mediar palabra o pedir permiso se les sube a la
grupa para pellizcarlos y chuzar el anca de la bestia con el fin que esta corcovee y
los tumbe al suelo. Persigue borrachos irresponsables y malmaridos, novios
faltones y mentirosos. Padres que no llevan el mercado de la semana por
quedarse bebiendo, jugando a los dados, cartas, remis, billar o apostando a los
gallos. Al campesino le gusta mucho caminar por la noche con el fin de aprovechar
la fresca y en algunas veces para hacer sus perrerías amorosas. La candileja no
admite que le disputen sus terrenos nocturnos.
Si alguien quiere conocer y atraer a la Candileja debe rezar muchos rosarios y
padrenuestros de esos que manda el curita cuando se comete un pecadillo, pero
para ahuyentarla basta con insultarla diciéndole: Vieja farolera, alcahueta,
cómplice y otras cosas afines. Se le grita a todo pulmón, el demonio te ha de tener
en la profundidad de la paila mocha o sea más allá de los infiernos. Que no te falte
candela por delante y por detrás. Cuando la candileja escucha esto, sale
despedida echando chispas y dando alaridos quebrada abajo. Otros campesinos
cuentan que cuando cae una gran tormenta de agua, la candileja cabalga sobre la
cresta de las crecientes.
En las casas abandonadas le ha pegado el susto más tremendo aquellos
campesinos que buscan guarida de un chubasco o buscan donde pasar la noche.
Cada cual tiene una historia diferente de encontrarla, pero su comportamiento es
el mismo. En las playas solitarias, a veces se distinguen tres hachones: el de la
anciana y los dos de sus nietos y a la vislumbre se ven los tres bultos que avanzan
en fila. Algunos han confundido su lumbre con la llama de alguna guaca, pero los
grandes conocedores campesinos la distinguen inmediatamente pues la luz de
122
una guaca que arde es blanca o azulita, según sea de oro o plata, "es mansa y de
un bello matiz", aseguran. Mientras que la Candileja es rojiza que echa chispas
como si fuera un tizón azotado por la brisa; es además inquieta y se mueve como
un fantasma, se aparece de repente y desaparece de la misma forma.
7.7 LA BOLA DE FUEGO
Es otra versión del mito La Candileja por muy diferenciado, es solo una variante,
consiste en un efecto lumínico y no posee ningún otro aspecto distintivo. Se dice
simplemente que es el alma de una mujer que pecó. Ella regresa convertida en
una bola de fuego, que espanta y jugarretea con los hombres en las inmensas
llanuras iluminadas por la luna.
Usualmente no presenta figura humana ninguna, solamente la de una bola de
fuego danzarina y aterradora.
7.8 EL CURA SIN CABEZA
Este es uno de los Mitos de más trascendencia entre nuestros campesinos
antioqueños, quizás por las consecuencias que causaba su encuentro. Espanto
terriblemente horroroso, pues le faltaba la cabeza dándole un aspecto sepulcral y
maléfico.
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Se teje la historia que fue un curita de alguna parroquia pueblerina, y en una de
sus correrías por los campos evangelizando indiecitos, éstos lo asesinaron por
robarse los vasos sagrados con que oficiaba los santos sacramentos. Otras
versiones dicen que este curita se robó los vasos sagrados, en una noche de
Navidad mientras celebraba la Misa de Gallo, pues el párroco principal,
aprovechando la presencia del nuevo cura, sacó una disculpa argumentado que
tenía una confesión en el campo, pero solo era una artimaña para visitar una
mujer joven y rica recién llegada a la parroquia. Dicen las malas lenguas que el
curita superior, pasó la noche con esta mujer, y por causa de ello se robaron los
vasos sagrados, por lo tanto, el cura sin cabeza no es quien cometió la falta de
sacrilegio, si no el acto de lujuria. Desde entonces deambula por los caminos
pidiendo justicia y reclamando que le sean devueltos sus ornamentos y custodias
sagradas.
Las víctimas más frecuentes eran los arrieros. En sus largas travesías con sus
recuas de mulas se lo encontraban en cualquier recodo del camino. Veían venir un
124
fraile o cura, de sotana negra y estola blanca, de estatura alta, pero le faltaba la
cabeza.
El arriero detenía el paso. El espanto se iba acercando y cuando estaba a unos
diez metros de distancia desaparecía. El arriero sentía un frío helado tratando de
paralizarse.
Luego continuaba su marcha y unos pasos más adelante miraba hacia atrás y esto
lo dejaba perplejo, pues el cura había pasado y continuaba caminando. Otros
dicen que el cura llevaba la cabeza debajo del brazo envuelta en unas hojas
sanguinolentas y amarradas con bejucos recogidos en el bosque. En algunos
pueblos llega hasta sus calles al amanecer cuando no hay luna, las recorre y
luego desaparece, pero hay de aquella persona que se lo encontrara, quedaba
mudo, se paralizaba por mucho tiempo.
7.9 EL DUENDE
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Hoy son muchas las personas que aseguran y certifican la existencia de El
Duende en varios pueblos. Afirman que suele aparecer como un niño encantador
que les ofrece golosinas de hermosos colores a las jovencitas que deambulan
solitarias por el camino y cuando éstas las van a recibir, las atrapa y las rapta para
poseerlas.
Otros campesinos dicen que es la figura de un joven de mirada penetrante,
atractivo, con sombrero grande y jugando con flores en medio de los bosques
siempre buscando engañar a las mujeres enamoradizas, las chicas y a los niños lo
que motiva que nunca o permanezcan solos y apartados de sus familiares o
conocidos.
Versiones más atrevidas lo describen como un hombre corpulento, cabezón y
vestido de taparrabo, el cuerpo seco como las zarzas de los montes, se dice que
es capaz de remontar cumbres y lomas sin cansarse, vadear ríos tormentosos y
luchar con las tempestades, mover peñascos y resistir como las bestias. Al entrar
en acción, crece de súbito como los espinazos de los gatos.
Acompañado de un bastón de oro que le sirve de apoyo en los transes difíciles,
como cruzar puentes, peñascos. Se dice que toma agua en una concha de
caracol, duerme en las puntas de las agujas, en los huecos de las tinajas, en los
rincones oscuros. Para seguir su elegida, vela en los pajonales, en los aleros de
los ranchos, en el filo de las sementeras.
Puede permanecer en los tejados, en la mugre de los gallineros, encima o detrás,
abajo o distante de los árboles desde donde vigila las mujeres que le gusta. Una
mujer tocada por el duende se torna irritable, sin sueño, inapetente. Comienza a
perder peso. En ocasiones habla y canta, reza y maldice. Llora por causas irreales
o ríe ante sucesos funestos. Falta de memoria y con la voluntad debilitada, olvida
sus obligaciones, juega a la imitación, para terminar huyendo a las serranías más
126
altas, donde danza desnuda. En esta soledad acontece la posesión, entre alaridos
que estremecen. Las costumbres tradicionales afirman que si se quiere aplacar
tantas maldades hay que poner la contra, en ensalmo que lo destierre. Para ello
basta con vestir la escogida con un trapo rojo o colocar en el lugar de los
acontecimientos un instrumento melódico. Bautizar de nuevo a la que sufre,
conjurar la vivienda; además puede también ahuyentarlo el casamiento de la
infeliz , lo mismo que pasarla bajo un anillo que haya llevado un sacerdote, o darle
tres tomas de agua bendita cuando corren las estrellas.
7.10 EL MOHAN O MUAN
Es mucho lo que la imaginación popular haya urdido sobre un personaje
monstruoso que para diversas culturas o subculturas se presenta de tantas formas
como espectadores dicen haberlo visto. Se le describe como un ser androide,
muy corpulento, con una abundante y descuidada cabellera que utiliza para cubrir
gran parte de su cuerpo. Su cara es tosca y de miedoso aspecto, sus frecuentes
griterías y risotadas han sido el terror de los hombres que trabajan en el agua,
como pescadores, bogas y las lavanderas de ríos.
127
Los pescadores lo describen como un ser travieso, andariego, buscador de
aventuras, maligno, enredador y busca pleito con ellos, pues les desaparece sus
pertenencias y les juega malas pasadas y jugadas. A las mujeres se les presenta
como un Sátiro engañador, enamorado y sucio.
Se cree que son hombres que viven en las cavernas a orillas de los ríos donde
fumaban tabaco y se robaban a las mujeres que más le gustaban cuando éstas
iban a lavar la ropa a la quebrada razón por la cual las debía de acompañar un
hombre.
Al Mohan se le define como un ser de aspecto monstruoso, sin dientes y mirada
horripilante, corpulento, una larga cabellera que le cubre la mayor parte de su
cuerpo, cara tosca y de miedoso aspecto repugnante.
Otras personas, sobre todo los pescadores de los ríos lo definen como necio,
andariego, buscador de pleitos y aventuras, maligno, enredador y busca pleitos
con ellos, mientras que a las mujeres se les presenta como un sátiro, engañador
enamorado y sucio.
Las mujeres le tienen el pánico, porque el decir de la gente sobre este personaje
es que, es un violador, un sátiro incorregible, persigue a las jovencitas que apenas
están saliendo de la pubertad, se las lleva para sus cavernas para acariciarlas y
decirles cosas horribles, maliciosas y obscenas. Algunos cuentan que en sus
cavernas posee tesoros y guacas de oro pero que es imposible llegar a ellas.
Otros cuentan que realmente no es mueco, que por el contrario, tiene una
dentadura en puro oro, que cuando abre la boca se ilumina la montaña. Que su
sed de niños es insaciable y que en su costal, caben todos los que él quiera llevar.
128
7.11 EL GRITÓN
Es uno de los mitos lúdicos, denominado así, por su origen, su temática y su
función dentro del marco cultural de la sociedad. Se le dice mito lúdico dado su
aspecto cómico, chispeante, que los hace propios de una finalidad didáctica y
moralizadora, como las fábulas. Su función educativa salta a la vista; y la ausencia
en ellos de toda esa parafernalia de misterio y terror los identifica plenamente.
Los mitos lúdicos son un juego como las nanas o canciones de cuna. Son
formativos para llevar a la niñez al respeto de normas y leyes. Tienen el efecto de
una primera cartilla de ilusiones, y dan fomento al abuelo, para oficiar en función
de hogar.
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Del gritón, muchos relatos dicen los que lo oyen, con estentóreos y prolongados
gritos relacionados con los sonidos onomatopéyicos del oficio de la arriería.
Gritando, este duendecillo, persigue por largos trechos a la recua; "Cantidad de
mulas cargadas" a veces la adelanta, y de repente vuelve a oírseles detrás,
desorientando y metiendo miedo a los arrieros y despistando sus voces de mando,
que confunde la voz del arriero guía, con la voz del espanto.
Otros afirman haber visto su sombra, la de un hombre alto y delgado, cruzando a
prisa de un lado a otro del camino, para desaparecer luego entre los matorrales.
No falta quien quiera hacerle otra descripción: lo imaginan o lo ven, como un
arriero cansado, que sentado en un altico, o promontorio del monte a la vera del
camino, se pone a gritar. Suele decirse que es el alma en pena de un arriero, que
deshace los pasos por todos los caminos que en la vida frecuentó, por eso su
presencia era frecuente en el mes de las ánimas del purgatorio.
Mito lúdico o no, o de naturaleza trascendente como encarnación de algún ánima
en pena, es también para muchos, paradigma de esa otra función mítica
emparentada con el cuidado de la naturaleza, Mito-Ecológico. Así pues, muchos lo
describen como el mensajero, con sus gritos, de borrascas, tempestades e
inundaciones.
Los aullidos de los animales de la selva, el fragor y el restallar de truenos y rayos
en nuestras tempestades, el atemorizante rumor de un huracán, son efectos
sónicos que la imaginación de nuestras gentes tiende a identificar con la presencia
de este mítico y bochinchero ser.
Por eso es muy frecuente oír a nuestros campesinos decir a los niños "No grite.
1RVHDGHVREHGLHQWH4XHVHOHDSDUHFHHO*ULWyQ´
130
7.12 EL COSTALÓN. EL CHUCHO. EL COCO. EL CHUPASANGRE
Este es mito lúdico, se destaca por la gran mochila que porta, y que es su rasgo
distintivo, nos lo particulariza y hasta sugiere como un cansado y manso ser,
ocupado únicamente de llenar su costal y transportarlo.
El pueblo lo quiere imaginar, como un indeterminado personaje, cuyo único oficio
o función es robarse para siempre y meter en su costal a los niños malcriados o
groseros, a quienes transporta sin regreso a muy distantes comarcas.
Cada región tiene su modo de identificarlo y como tal lo nombra, ya sea: El
Costalón, El Chucho, El Coco o El Chupasangre, siempre su fin es asustar,
moralizar y enseñar. Es un mito proveniente de África el cual era llamado en ese
continente como el coco.
131
Hay de este simpático personaje tejidas y largas historias: se les dice a los niños,
que de repente aparece, los mete en su costal, los mete y se los lleva para la
selva o para otros lugares.
Quedan pues los nombres de: El Costalón, El Chucho, El Coco y el Chupasangre,
como sinónimos de un ser, o fuerza moralizante de la que todos hemos oído
alguna pequeña historia cuando éramos niños y que de alguna manera enrutó
nuestras vidas por el buen camino.
7.13 EL HOJARASQUÍN DEL MONTE
Este selvático ser, como lo quieren representar, tiene su origen más desconocido
aún que los otros mitos. Para algunos es un ser mitad hombre, mitad caballo como
los clásicos centauros; otros lo quieren como un hipogrifo. Quienes más lo
imaginan androide o simiesco, con extremidades enormes y velludas.
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Algunos dicen que es un ser musgoso del que salen ramas y hojarascas, de patas
velludas, grandes y de pies planos que semejan intrincadas raíces.
Se le supone de comportamiento raro y huidizo, es espantapájaros o coco para
asustar a niños malcriados, que ser con alguna dosis de malignidad.
Sus apariciones son episódicas y cortas sin ninguna trama. Algunos campesinos
le ponen algo de jocoso al Hojarasquín del Monte, y por ejemplo decían: " El
Hojarasquín depende de la borrachera que se tenga o de los árboles vistos a la luz
de la luna". Algunos le atribuyen a este simpático duendecillo, condiciones
ecológicas y protectoras. Dicen que deja huellas para guiar a quienes se pierden
en el monte y poder encontrar el camino. Por eso no se duda en considerarlo
como mito ecológico o naturista.
133
7.14 EL SOMBRERÓN. LA SOMBRERONA. EL JINETE NEGRO
Trilogía del vestido negro, la pregunta es: Es uno o son tres mitos, es masculino o
femenino? Lo cierto es que se trata de un alma en pena o uno de esos mitos
lúdicos.
Para algunos es el espanto más antiguo. Muy conocido por su figura humana con
ruana negra, un sombrero grandísimo montado en una mula negra y con dos
enormes perros negros cogidos por gruesas cadenas. Llega siempre de noche a
todo galope, acompañado de un fuerte viento helado y desaparece rápidamente.
La forma de La Sombrerona no es siempre la misma frente al "mujeriego", es
decir, el "Perro Macho" ella es una mujer bonita. Pero frente a la mujer de mala
vida, se presenta como un hombre elegante, o simplemente animal. Una vez la
Sombrerona llenó de pánico el pueblo cuando apareció bajo la forma de un
hombre muy alto, con una falda negra como un sacerdote, y una máscara de
calavera. Dos luces como bombillas iluminaban sus cuencas. Se trata de un
134
personaje mítico que preferencialmente agrede al hombre y lo humilla en su
virilidad.
Otros lo señalan como mito masculino, de sombrero alón, ruana o manta de color
negro, Hombre de gran estatura. Va al galope sobre una mula negra, en medio de
la oscuridad de la noche, acompañado en su paso firme y tenebroso por dos
enormes perros cogidos con gruesas cadenas.
Que solía hacer sus más frecuentes apariciones los viernes, en especial los
viernes santos. Hacía de preferencia sus galopantes y ruidosas apariciones
silbando, rastrillando su mula y dejando oír el arrastrar de las cadenas de sus
perros por las calles.
Hay quienes lo describen con ligeras variantes. Le atribuyen distintas formas de
presentación, la más frecuente es la de un hombre alto y corpulento, enlutado, que
termina en una calavera, adornada con un negro sombrero de alas anchas.
Para algunos arrieros, a su vez es un hombre apuesto, bien cabalgado en un
muleto negro; va vestido de penitente y pide limosna para las benditas ánimas del
purgatorio.
En todas las versiones se coincide en identificarlo con una ánima en pena y como
vimos en las descripciones que anteceden, en este mito se conjugan también los
elementos lumínicos y sónico en sus apariciones. Este mito todos lo conocemos y
lo describimos como un ser ceremonioso y juguetón. Y tal parece que su único
oficio conocido es. Espantar.
135
7.15 EL ÁNIMA SOLA
Es el espíritu de un hombre calumniador a quien Dios le perdonó la falta cometida
después de que lloró y se arrepintió con todo el corazón por los males que con su
calumnia había propiciado, pero lo sancionó con el fuego del Purgatorio y la
condena de vivir errando por todas partes, hasta el fin del mundo.
Se presenta después de las ocho de la noche como una figura con largo traje
blanco que le cubre no solamente su cuerpo, sino su cara y sus manos; no causa
males de ninguna naturaleza, salvo el lógico susto, y cuando se la ve debe rezarse
un padrenuestro.
7.16 LA MULA DE TRES PATAS
Hay quienes llaman a este espanto La mula cascoja y hacen relación al aspecto
de una mula que perdió una pata en una reyerta que tuvo su dueño, que era
afamadísimo ladrón y que perdió la vida en esta acción.
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En las noches de lluvia se escucha, tanto en los campos como en las poblaciones,
su trote en tres patas y dicen que lo hace buscando la que perdió hace ya mucho
tiempo.
Para los más es el mismo Satanás, convertido en mula de tres patas, que recorre
los campos y poblados en busca de almas de gentes perversas y corrompidas
para llevárselas para los infiernos; no de otra manera se explican el que siempre
se escuche cuando el reloj está para marcar las doce de la noche y que se
anuncia con fuertes resoplidos y rastrilladas de animal de tres patas con amplias
herraduras, así como que quienes se hayan atrevido a seguirla, han sido
encontrados muertos al otro día o con su cuerpo quemado y emitiendo fuertes
olores a azufre.
7.17 LAS BRUJAS
Las brujas son unas viejas horribles que visten trajes largos y destrozados; tienen
ojos muy rojos, cabellos desgreñados, nariz prolongada y puntiaguda y caminan
encorvadas, como dobladas por el peso de los años, acostumbran cambiar sus
ojos por los de un gato o por los de la lechuza con el fin de poder ver mejor; viajan
de noche, principalmente los martes y los viernes; nunca comen sal para poder
volar.
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Son muy amigas de la hechicería, los filtros de amor y la magia; gustan mucho de
los hombres ya que son muy lujuriosas; hacen sus reuniones o asambleas cerca
de los lagos o en parajes solitarios, principalmente en aquellos donde abundan los
árboles cuyas ramas penden gran cantidad de melenas; su principal congreso lo
realizan en la noche del 31 de octubre, víspera del día de todos los santos, nunca
se reúnen los domingos porque es el día del Señor.
Las brujas suelen transformarse en aves nocturnas y pasan volando por los
corredores
y
techos
de
las
casas,
dando
fuertes
aletazos,
riendo
estruendosamente y lanzando gritos agudos a manera de chillidos prolongados, y
por lo general se anuncian con mucho ruido; gustan de los niños recién nacidos y
los roban para dejarlos en los montes; borran las señales de los caminos,
envolatan a los viajeros nocturnos, los pellizcan y cuando visitan a su hombre, lo
abrazan fuertemente, impiden su respiración y le hacen toda clase de maldades y
travesuras.
Dicen que cuando las brujas van a emprender el primer vuelo se suben en el techo
de una casa, se montan en la escoba. Las brujas o hechiceras no pueden morir
hasta que haya otra mujer que las reemplace y poderles dejar el cargo o sea la
piedra de los siete lados que la bruja mantiene escondida porque es la que le dice
lo que tiene que hacer. Cuando mueren les chilla un lagarto o un sapo en le
estómago.
Para coger las brujas es de lo más fácil. Se coge un puñado de mostaza y riega
por todo el cuarto; por la noche viene la vagabunda y se hecha frutas de mostaza,
y cuando está bien agachada se le tira el cinturón de San Agustín, y ahí mismito
queda agarrada de patas y manos. Cuando la tengas cogida, con el mismo cinto la
amarras de la pata de una cama, pero eso si; no le vayas darle un huevo con
cáscara, porque lo rompe, se mete dentro de él y se escapa.
138
Son muchas y muy variadas las contras para alejar las brujas como por ejemplo:
Colocar una escoba detrás de la puerta, poner las chancletas boca abajo y debajo
de la cama, mantener una flor de ruda en un bolsillo, hacer cuatro cruces en el
suelo frente a la puerta, poner debajo de la almohada ajos o flor de ruda.
139
8. ESTRUCTURA METODOLÓGICA
De acuerdo a la metodología que se utilizó en este trabajo, y teniendo en cuenta
los tipos de investigación establecidos para la elaboración de un proyecto; en el
caso que nos ocupa, corresponde al tipo de investigación descriptiva De igual
manera dentro de las fuentes secundarias, se han tenido en cuenta las mismas
normas establecidas en la Norma ICONTEC 1486, los conceptos de los autores de
los textos utilizados sobre el tema y los manuales ya establecidos.
La estructura a seguir en la investigación, se circunscribe al campo del Diseño y el
Tipo de Investigación cualitativa, siguiendo las pautas de la estructura
funcionalista que se debe aplicar a un trabajo investigativo con alto contenido
sociológico y en este caso de relevancia pedagógica, en donde se debe tratar el
tema con gran capacidad de análisis e ilustración, para que sea de fácil acceso a
los lectores o consultantes.
Tipo de Investigación: Por basarse en un contenido teórico y conceptual, la
investigación es de tipo cualitativo.
Técnicas y procedimientos para la recolección de información: En docencia
de la asignatura de español y literatura, es pertinente la recuperación de la
memoria histórica, en lo que concierne a la tradición oral se refiere, por lo tanto el
enseñar de una manera practica a los estudiantes la manera como deben abordar
la recopilación de datos en una investigación como la presente, es un ejercicio que
se debe realizar en grupos y que conllevaría un semestre de trabajo de campo
tanto en la institución como fuera de ella, involucrando a cada estudiante como a
su familia y por que no a la comunidad, dado la metodología de la investigación
que se utiliza: cualitativa con enfoque etnográfico.
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Los pasos que se siguieron en la recopilación de esta investigación y que son una
herramienta pedagógica para la asignatura de español y literatura fueron:
Clasificación de los mitos y las leyendas. Partiendo de lo general, la
clasificación a nivel país de los mitos y las leyendas, luego abordar en lo particular
la zona andina y posteriormente la ciudad.
Ubicación de los testimonios : tratándose de la recuperación de la
memoria histórica, los mas indicados para referenciar esta memoria mediante la
técnica de entrevista estructurada, fueron los adultos mayores y el lugar propicio
para
encontrarlos fueron los asilos de la ciudad de Pereira,
el método de
investigación fue con enfoque etnográfico, aparte de las personas de la tercera
edad, también se tomaron como referencia aquellas que tenían una interactividad
y desplazamiento constante por la ciudad como taxistas, porteros, policías, etc.y
demás personas del común que tenían testimonios de eventos paranormales. Se
visitaron las residencias tanto en los barrios y las
veredas como la bella,
Altagracia, la florida, entre otras.
Número de entrevistados: con el método de entrevista estructurada se
realizaron 64 diálogos aproximadamente. A parte de esta muestra se realizaron
alrededor de
otras 50 charlas, con otras personas,
bajo la modalidad de
entrevistas no estructuradas.
Descripción de los elementos utilizados para recoger los testimonios :
se utilizaron elementos básicos como libreta de notas, grabadora de periodista, un
computador portátil, cámara de video en formato miniDVD, con su respectivo
trípode.
141
Duración de la investigación: el tiempo
que tomo la recopilación de
datos, entrevistas, contextualizacion, bibliografía, edición y entrega fue de 16
meses.
Por lo tanto la forma más utilizada para la recolección y análisis de la
información dentro de la estructura del trabajo fue mediante la aplicación de
encuestas y la observación.
142
9. PRESUPUESTO DE COSTOS Y FINANCIACIÓN
CONCEPTO Y DETALLE
COSTO
FINANCIACIÓN
Libros de consulta
$ 220.000,oo
Recursos
Propios.
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Digitación, impresión y argollad,
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presentación final.
Recursos
Propios
VALOR TOTAL
$ 1,210.000 = Recursos propios
143
10. CONCLUSIONES
como docentes de español debemos estar direccionados, en las políticas
del ministerio de educación nacional, en cuanto a los lineamientos de la
enseñanza en las instituciones educativas, esta monografía se enmarca a dichas
políticas puesto que
es pertinente la divulgación del patrimonio cultural
colombiano a las nuevas generaciones.
en esta monografía se encuentran identificados y descritos los diferentes
mitos y leyendas regionales, legados del mestizaje, y la colonización antioqueña,
HQWUHRWURVFRPRWDPELpQHVWiQSODVPDGRVORVPLWRV³DXWyFWRQRV´GHODFXLGDGGH
Pereira, vivencias y avistamientos de los habitantes de la ciudad los cuales están
empezando a ser una leyenda viviente de la perla del Otún.
Para tener un mejor conocimiento sobre la vida y las costumbres de
nuestros antepasados, es necesario esculcar en el legado que hemos recibido de
ellos, generalmente, a través de la transmisión oral, transmitida por generaciones,
hasta nuestros días actuales.
En la narración y recopilación de los mitos y las leyendas, se representan
un universo de valores, vivencias, saberes, y formas de ver y entender el mudo,
entre muchos aspectos, por lo tanto en este viaje, en esta exploración, se
manifiesta la diversidad y riqueza cultural de nuestra región.
Este grano de arena es un aporte a proteger la reconocida vulnerabilidad
intrínseca, del patrimonio inmaterial, generando una acción de sensibilización y
divulgación como parte de una estrategia educativa, tendiente a conocer y
conservar, el universo de esta expresión cultural.
144
En las ciudades principalmente, la gente inventa o cree en sus propios
mitos y leyendas de acuerdo a sus inquietudes y grupo social en que se
desenvuelvan, queriendo dar una explicación a su problemática diaria, se aferran
a lo sobrenatural, creando en su acontecer diario las leyendas urbanas, Un
ejemplo palpable es el avistamiento de
ovnis y el rito y veneraramiento a
personajes propios de la imaginería popular.
A través del presente trabajo, se busca conservar eL Patrimonio histórico
inmaterial regional, en lo relacionado Con los mitos y las leyendas, las cuales se
fueron divulgando de generación en generación, mediante la oralidad por parte de
nuestros antepasados, y que de alguna manera se han ido perdiendo, de la
memoria histórica de los habitantes de la ciudad.
La riqueza exuberante de nuestro idioma se mantiene intacta en las
descripciones que realizan los campesinos de espantos y contras de estos,
conservando sus jergas y modismos intactos, como fuente de conocimiento del
lenguaje.
En esta documentación de historias de nuestros antepasados, será una
fuente
de consulta para estudiantes, investigadores, instituciones, etc. Que
deseen realizar un inventario, diagnostico, o simplemente quieran conocer a fondo
y difundir estas leyendas para que permanezcan en el tiempo.
En la narración de mitos y leyendas no solo se hace alusión a determinado
espectro o espanto, allí se encuentra representada la historia económica, política y
social, de la región sobre la cual se lleva a cabo el relato, ya que siempre se parte
de lo general a lo particular ubicando a los oyentes en un lugar en el espacio,
acompañados generalmente del modo de vida, vestuario y hasta alimentación de
la época.
145
El diagnostico sobre el estado del arte en la región en lo relacionado al
estudio de los mitos y las leyendas, nos lleva
a concluir que es una de las
expresiones culturales de la oralidad, que presentan una inminente amenaza, de
perderse en el tiempo en el sentido de modificarse y descontextualizaren de sus
originales modos de narraciones, por lo cual es primordial mantener un inventario,
con el fin de salvaguardar este patrimonio.
Los mitos y leyendas son parte de nuestra cultura, que forman parte de la
vida de los pueblos, razón por la cual, están relacionados con sus creencias y las
de otras latitudes.
Con la aparición de la luz eléctrica y las nuevas tecnologías el mito y la
leyenda han ido evolucionando con el tiempo, convirtiéndose muchos de ellos en
leyendas urbanas, encontrando fuente de inspiración y difusión inmediata con los
mensajes por Internet. Haciendo que una leyenda urbana local, sea al día
siguiente noticia nacional.
Dada la investigación recopilada con adultos mayores
durante tanto
tiempo, escudriñando historias de vida de sus comunidades, se deben tomar
medidas para proteger del olvido, la destrucción, la explotación o la falsa
interpretación del patrimonio cultural inmaterial, utilizando herramientas para su
conservación como:
creando
escuelas de
saberes tradicionales en las
instituciones educativas, o introduciendo al proyecto educativo institucional (pei).
Esta monografía es un elemento de unión y fusión de generaciones ya que
fomenta espacios de encuentro con nuestros mayores, ya que en las narraciones
de mitos y leyendas, se esbozan también historias de vida, plasmadas de
experiencia y de enseñanza.
146
Como licenciados de español, esta tesis es una propuesta de trabajo en el
aula, sobre los mitos y leyendas, para esclarecer como se edifican las
construcciones simbólicas y la cosmovisión, para que a los se
les posibilite
entender el mundo en el que viven, esto implica no sólo la recopilación de
información o la memorización, es sobretodo un análisis crítico de la importancia
que tienen para nuestra cultura, dichos factores
y cómo a través de ellos
conocemos más de nuestros antepasados, su cosmogonía e imaginería. El trabajo
en el aula puede partir de una investigación que realicen los estudiantes sobre las
leyendas y mitos de la región, la investigación permitirá además, explorar sus
contenidos, para comprender su origen, en el sentido de esclarecer fenómenos sin
explicación y referidos a realidades fantásticas que son transmitidas generalmente
por tradición oral, con un carácter religioso, sociopolítico o cultural. También a
través de estas, se pueden identificar cambios y permanencias de las versiones a
través del tiempo, con lo cual se comprende el sentido dinámico de la cultura.
La pertinencia de esta monografía y la aplicación de proyecto educativo en
el aula de clase esta dada en la comprensión por parte de los estudiantes de la
presente tesis, esta fundamentada en la relevancia de expresar su voz en relatos,
mediante la exploración de textos orales donde los jóvenes, a pesar de sus
diferencias geográficas, étnicas y culturales, son capaces de apropiarse de los
recursos retóricos y estéticos del lenguaje para interpretar o soñar otra realidad;
generando importancia
del sentido crítico de frente al reconocimiento de la
identidad y de la memoria nacional.
Esta investigación es un elemento de motivación para que colegios,
universidades, y organizaciones comunitarias, para que como parte de sus
actividades, gestionen, diseñen y organicen, planes de investigación participativa
de la historia de la ciudad y la importancia de la preservación y renovación de la
identidad cultural. Los resultados de esas investigaciones deberán estar abiertos y
147
disponibles a la comunidad en general y contribuirán al enriquecimiento de los
programas escolares.
En la actualidad el hombre en su esencia, recurre a nuevos mitos y
leyendas creados por la sociedad, la ciencia, la ficción, y las diversas religiones
que aparecen diariamente en el país. Tratando de dar una explicación de
fenómenos que la ciencia no ha podido explicar, o como tendencia de atribuir sus
actos a poderes paranormales, todo esto enriquecido por la imaginería de cada
uno
de
los
pueblos
que
conforman
nuestra
geografía,
describiendo
acontecimientos que muchas veces tocan lo sagrado y lo incomprensible.
148
BIBLIOGRAFÍA
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www.lablaa.org/blaavirtual/publicacionesbanrep/bolmuseo/1991/enjn30/enjn01c.
htm - 35k www.wordrefence.com
151
ANEXO A. UNA NOCHE DE MITOS Y LEYENDAS CON MI ABUELA
Es una hermosa tarde matizada por el ambiente húmedo y reconfortante de una
leve brisa que cae sobre el techo de zinc que protege la finca del rocío, el olor a
hierba y café se aúnan con el tinto recién hecho por la abnegada madre,
aguardando a la familia entera que se alcanza a divisar.
Desde lo alto de El Nudo, mientras la ciudad inicia su camino hacia la noche la
silueta de las moles de cemento, aparecen difuminadas por los postreros campos
de luz solar, al final del crepúsculo, con el milagro de sus azules, sus ocres y sus
alburas, como en mágica paleta agitada por invisible mano. Llegan todos, rodean
a la abuela, desde la vieja hamaca contemplo el cafetal con granos de oro ávidos
de ser cogidos, sus luminarias ponen su toque de gracia en su
152
embrujada
atmósfera, suavemente cruzada por los caminos del progreso deseoso de escalar
día a día desde la querendona.
Mientras la pausada voz de la abuela nos narra historias de un tiempo sin edad,
repleto de duendes, brujas, luces, bultos, espectros, ruidos, personajes de un
mundo fantástico, paralelo a nuestra realidad material, la orquesta comienza,
diferencio en la quietud y el silencio cada ruido que agrupa la más bella de las
sinfónicas: el trinar de los pájaros, el lobo al acecho, el ganado en el remanso, el
incesante caer de las corrientes del riachuelo sobre las piedras, el fresco viento
del atardecer roza mi cara, tambalea mi cama en el aire, el chirrido de la
desgastada guadua amenaza con tumbarme sobre las polvorientas tablas del
corredor; las materas sostenidas del uniforme entejado se ladean al unísono de mi
meneo.
El miedo acecha, todos estamos juntitos, solo queremos que nos cuente mas, mas
y más, en su relato entre alegría y nostalgia esboza su pasado, pero a la vez con
el reconstruye las vivencias de una generación, de muchas generaciones, con
raíces de herencia paisa, de montañeros, de colonizadores, de triunfos, de la
época de la violencia, de alegrías, de dolor, un pasado que no es solo el de mi
DEXHOD«
De los labios de mi abuela salen las palabras que representan la universalidad de
un relato con vigencia en cualquier época, porque en el relato de sus mitos y
leyendas se plasma una parte de la historia de Colombia, llena de encanto, y
fantasía, que permite de una manera subliminal, etérea, casi fantástica, soñar
comunicarnos los habitantes de la ciudad, de una
forma fascinante,
con un
simbolismo particular, único, legado de nuestros abuelos, con significados
envueltos en raíces que solo se descifran leyendo el realismo mágico condensado
en las líneas de Macondo, eso es Colombia, esa es una de las tantas riquezas
de haber nacido aquí.
153
Ya todos se han ido, se hace tarde, lo sé, me lo dicen los grillos, las chicharras y
cuarenta y tantos diminutos cocuyos, linternas danzantes incesantes de la noche.
El ladrar de la jauría ahuyenta los sudorosos recolectores exhaustos, quienes se
dirigen de vuelta cuesta abajo a la cercana civilización. Entre estos cafetales
contemplo la ciudad del Bolívar Desnudo libertado.
Hace rato la abuela apagó el fogón de leña, sobre la batea me ha dejado los
fríjoles con chicharrón, dos arepas, mazamorra y una taza de agua de panela. En
puntillas camino, ella yace en la mecedora tibiamente adormecida por los
bambucos de la tierra, nacidos en la plenitud del idilio.
154
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