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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la memoria histórica en Andalucía

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UNIVERSIDAD DE SEVILLA
FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORIA
DEPARTAMENTO DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA
TESIS DOCTORAL
"Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión
sobre la Memoria Histórica en Andalucía"
Memoria para optar al grado de doctor presentada por
Fco. Javier Giráldez Díaz
Director:
D. Leandro Álvarez Rey
Febrero 2014
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
2
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN (p. 5)
CAPÍTULO 1. LAS POLÍTICAS DE MEMORIA LLEVADAS A CABO POR PARTE DE LA
ADMINISTRACIÓN AUTONÓMICA ENTRE LOS AÑOS 2001 Y 2013 (p. 25)
1.1. Las indemnizaciones. Políticas de reparación de las víctimas y familiares de la
guerra civil y del franquismo (p. 27)
1.1.1. Las políticas de reparación económica del Estado español a las víctimas y
familiares de la guerra civil y el franquismo (p. 30)
1.1.2. Las indemnizaciones a los expresos políticos en Andalucía (p. 42)
1.1.3. El Decreto 372/2010, de 21 de septiembre, sobre mujeres vejadas durante
el franquismo (p. 54)
1.1.4. El caso de Luisa Rodríguez: la primera mujer que presentó la solicitud de
indemnización basándose en el decreto 372/2010, de 21 de septiembre (p. 67)
1.2.
Proyectos y convenios (p. 74)
1.2.1. El Mapa de Fosas de Andalucía (p. 75)
1.2.1.1. Los mapas de fosas en otras comunidades autónomas (p. 81)
1.2.1.2. El mapa de fosas de España (p. 83)
1.2.2. El proyecto sobre las actuaciones de los tribunales de responsabilidades
políticas en Andalucía, 1936-1945 (p. 86)
1.2.3. El proyecto “Todos los nombres” (p. 90)
1.2.4. El Banco Audiovisual de Memoria Histórica y Social de Andalucía (p. 95)
1.2.5. El convenio entre la Junta de Andalucía y el Ministerio de Defensa para la
informatización del Archivo del Tribunal Militar Territorial nº 2 de Sevilla (p. 99)
1.2.6. Los Premios Andalucía a la Recuperación Memoria Histórica (p. 107)
1.2.7. Convenio con sindicatos CCOO y UGT (p. 110)
1.2.8. El papel de la Fundación Centro de Estudios Andaluces en las iniciativas
políticas de la Junta de Andalucía en relación a la memoria Histórica (p. 114)
1.2.9. El Protocolo de colaboración entre la Junta de Andalucía y la Diputación de
Sevilla (p. 120)
1.3. La convocatoria de orden de subvenciones en materia memorial en Andalucía,
2004-2012 (p. 125)
3
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Capítulo 2. LAS EXHUMACIONES DE FOSAS COMUNES DE LA GUERRA CIVIL Y DE LA
REPRESIÓN FRANQUISTA EN ANDALUCÍA (p. 139)
2.1. El papel de las administraciones en las exhumaciones de fosas comunes de
la guerra civil y el franquismo en Andalucía (p. 141)
2.2. El futuro de las fosas comunes de la represión franquista en Andalucía (p.
148)
2.3. Las exhumaciones de fosas en Andalucía desde el año 2000 por provincias
(p. 157)
2.3.1. Sevilla (p. 157)
2.3.2. Cádiz (p. 177)
2.3.3. Huelva (p. 201)
2.3.4. Córdoba (p. 213)
2.3.5. Granada (p. 224)
2.3.6. Málaga (p. 246)
2.3.7. Jaén (p. 268)
2.3.8. Almería (p. 278)
2.4. Balance de las exhumaciones llevadas a cabo en Andalucía desde el año
2000 (p. 288)
Capítulo 3. LA MEMORIA DE LA GUERRA Y EL FRANQUISMO EN EL PATRIMONIO
ANDALUZ. LA MONUMENTALIZACIÓN DE LAS FOSAS (p. 297)
3.1. La monumentalización de los espacios de duelo y memoria en Andalucía (p.
299)
3.2. Normativa andaluza en relación a los espacios de memoria. El decreto
262/2011 sobre Lugares de Memoria (p. 310)
3.3. El patrimonio memorial en Andalucía: la monumentalización de las fosas
comunes en Andalucía y los espacios de memoria para el recuerdo de las
víctimas de la guerra civil (p. 319)
3.4. La monumentalización de los espacios de memoria en la provincia de
Sevilla (p. 340)
RECAPITULACIÓN Y CONCLUSIONES (p. 351)
ANEXOS (p. 361)
BIBLIOGRAFÍA (p. 607)
4
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
INTRODUCCIÓN
En enero del año 2013 visité el ayuntamiento de Grazalema. Fui a buscar
información sobre el monumento dedicado a las víctimas de la guerra civil y la
represión franquista que había en el cementerio municipal. Me atendió amablemente
una concejala, que me explicó con bastante detalle y, con un acento extraño (era hija
de inmigrantes franceses y había vivido casi toda su vida en el país galo), todo el
proceso de recuperación de la memoria histórica que había tenido lugar en el pueblo
desde el año 2006: la recogida de testimonios, la búsqueda de familiares vivos, la
exhumación de la “Fosa de las mujeres” y la posterior construcción de un hermoso
monumento de memoria en el cementerio municipal en cuyo interior se depositaron
los restos recuperados en la exhumación1. Durante más de una hora la responsable
1
Desde estas páginas quiero mostrar mi agradecimiento a María del Rosario Mateos Mateos, teniente
de alcalde del ayuntamiento de Grazalema que me concedió una entrevista para la que no tenía cita
previa atendiéndome de manera extraordinariamente amable. Dicha entrevista, así como los hechos a
los que hago referencia tuvieron lugar el día 3 de enero de 2013.
5
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
política del ayuntamiento de Grazalema me atendió con generosidad. Hablaba con
orgullo de un trabajo bien hecho y de lo complejo que resultó llevarlo a cabo con
tantos años de retraso. Al concluir añadió esta reflexión final: “Esto debió haberse
hecho antes.”
Tras aquella reunión en el ayuntamiento cogí el coche y recorrí apenas un
kilómetro para llegar al cementerio, con la intención de hacer unas fotos. Era casi la
hora de cerrar, por lo que entré con prisa. Después quería marchar en dirección a
Benamahoma.
Justo delante del espacio de memoria2, situado al fondo del hermoso
cementerio de esta localidad gaditana, un señor de avanzada edad miraba los nombres
inscritos como si buscara el de un familiar. Finalmente depositó una ramita de romero
muy cuidadosamente delante del monumento y se marchó sin percibir mi presencia.
No fui capaz, a pesar de mi infinita curiosidad, de alterar ese momento de paz de este
señor y no dije nada. En esa mañana fría de la sierra gaditana, y no por casualidad,
coincidimos el político, el historiador y la víctima o testigo, es decir, la memoria viva.
Cada uno en su papel y con su manera de ver las cosas, pero a los tres creo que nos ha
servido todo lo que en ese pueblo se hizo durante aquellos años.
Lo ocurrido en Grazalema puede resumir, si me lo permiten, la intención final
de este trabajo de investigación: conocer lo hecho en relación con las políticas de
memoria en Andalucía, para poder realizar un balance crítico que sirva como
instrumento útil a los responsables políticos, a los historiadores y a las víctimas y que
nos permita también avanzar en lo que queda por hacer.
Ante la pregunta de por qué es necesaria una política de memoria, como
ejemplo no hay más que hacer un somero análisis de la represión ejercida por parte de
los golpistas y de las lagunas que aún existen en estas investigaciones en Andalucía
para comprender la necesidad de seguir desarrollando iniciativas públicas que
contribuyan a continuar con estas investigaciones.
2
La ficha de este monumento puede consultarse en el apartado dedicado a los espacios de memoria de
la provincia de Cádiz referentes al capítulo tres de este trabajo, concretamente en los anexos.
6
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
En cuanto a los estudios que tenemos a día de hoy y que hemos podido
estudiar en relación con la represión física, los primeros datos totales que podemos
aportar hacen referencia al número de víctimas mortales que se encuentren
documentadas en Andalucía y que ascienden en la actualidad a 57.413 personas
asesinadas por el bando franquista, frente a las 8.715 víctimas que causó la represión
republicana. Hay que advertir no obstante que mientras que estas últimas admiten
sólo un pequeño margen de error, pues son muy ajustadas y están minuciosamente
recogidas por la Causa General, la represión desencadenada por el régimen franquista
requiere aún de nuevas investigaciones, dado que a fecha de hoy todavía existen
provincias donde sólo se conocen parcialmente –en algunas localidades, en algunas
comarcas– el número total de asesinados tanto durante la guerra civil como en la
inmediata posguerra.
Por otro lado resulta muy interesante analizar cómo y cuándo se llevó a cabo
esta represión. De las casi 58.000 víctimas constatadas en el período indicado, entre el
12% y el 14%, según José María García Márquez, lo fueron después de abril de 1939
tras la puesta en marcha de los consejos de guerra sumarísimos. La gran mayoría de
esas decenas de miles de andaluces y andaluzas asesinados lo fueron pues en
aplicación de los bandos de guerra, sin apertura de procedimiento ni causa judicial3.
Ciertamente hoy por hoy contamos ya con una información muy precisa de la
enorme magnitud y el alcance de la represión física que tuvo lugar en Andalucía como
consecuencia de la guerra civil y de la implantación de la dictadura franquista,
información fruto de la elaboración y difusión de importantes trabajos de
investigación; pero ello no significa que no sea poco lo que aún nos queda por conocer.
Aún escasean, por ejemplo, los estudios locales, especialmente en provincias como
Granada, Huelva, Cádiz o Málaga; estudios de cuantificación, pero también de
reconstrucción de lo que fue la historia de esas localidades en este periodo histórico.
Igualmente queda por conocer y determinar, dada la carencia de estudios al respecto,
3
MARTINEZ LÓPEZ, F.: «Incautación de Bienes y responsabilidades políticas en la Andalucía franquista
(1936-1945)» en COBO ROMERO, F. (coord.), La represión franquista en Andalucía: balance
historiográfico, perspectivas teóricas y análisis de resultados, Sevilla, Centro de Estudios Andaluces,
2012, p. 106.
7
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
el número de andaluces asesinados por los sublevados durante estos años fuera de
Andalucía, en el resto de la geografía española. Y en este ámbito de la represión física
posiblemente una de las mayores carencias que presenta actualmente la investigación
sobre Andalucía es la escasez de estudios sistemáticos sobre lo que podríamos
denominar el mundo carcelario del franquismo: las prisiones, los campos de
concentración, los trabajos forzados, etc.
Pues bien, después de tener una idea de la magnitud de la represión, desde el
punto de vista de las cifras, para justificar la necesidad de una política pública de
memoria, es imprescindible comprender también el tratamiento que han tenido, por
parte del franquismo primero y de los gobiernos democráticos después, estas víctimas.
El tratamiento por parte de las instituciones públicas que esas víctimas de la
represión franquista y sus familias han recibido en España ha sido de persecución de
sus familias y de sus bienes durante el franquismo, de olvido durante la transición y de
una tímida recuperación de su memoria y de reparación del daño que ha sido muy
desigual según la Comunidad Autónoma de donde fuera la víctima. Así pues, del lema
repetido tantas veces por las entidades y colectivos memorialistas “verdad, justicia y
reparación” nosotros nos vamos a ocupar de las iniciativas llevadas a cabo en relación
con “la verdad” y con “la reparación” de las víctimas que han sido los ámbitos
competenciales de la administración autonómica. En cuanto a la “justicia” no es objeto
de este estudio aunque si podemos decir, basándonos en las investigaciones de
organizaciones como Amnistía Internacional o la propia Organización de Naciones
Unidas, que ni los crímenes se han investigado ni los culpables de los mismos han sido
juzgados. Por tanto, a día de hoy no se ha hecho justicia con las víctimas de la
represión franquista en España4.
Concretamente en Andalucía hace ya más de una década que se están llevando
a cabo iniciativas para desarrollar una política pública de memoria. Ayuntamientos,
diputaciones, entidades sin ánimo de lucro, universidades, sindicatos y, sobre todo la
4
Así se desprende del Informe presentado el 30 de septiembre de 2013 por el Grupo de Trabajo sobre
Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la ONU en el que, entre otras cosas, se afirma que el
gobierno español debe “asumir su responsabilidad”, elaborar un “plan nacional de búsqueda de
desaparecidos”, derogar la ley de amnistía y juzgar en España las desapariciones forzadas. Véase la
noticia completa en la página web de la ONU:
http://www.ohchr.org/SP/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=13801&LangID=S
8
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Junta de Andalucía han desarrollado una labor intermitente desde el año 2000. Este
trabajo pretende realizar un balance de las políticas de memoria llevadas a cabo en los
últimos años en Andalucía. Nos centraremos especialmente en las actuaciones de la
administración autonómica. Estas actuaciones han girado entre:
- El estudio histórico, a través de las nuevas perspectivas teóricas desarrolladas
en los últimos años, con la aparición de novedosos estudios e investigaciones.
- La puesta en marcha de iniciativas políticas de carácter legislativo centradas
en el establecimiento, en el caso de Andalucía, de un marco normativo
complementario a la conocida popularmente como ley de Memoria Histórica5.
- Las demandas del movimiento memorialista, que exige una mayor implicación
de la administración así como la apuesta por un aumento de los recursos destinados al
desarrollo de esas políticas.
Por tanto, a través de esta investigación se pretende hacer un recorrido por las
políticas de memoria llevadas a cabo en Andalucía. Centraremos el análisis en las
actuaciones más relevantes realizadas desde el año 2000, en cuanto a su puesta en
marcha, desarrollo y consecuencias.
Hace algunos años pocos eran los que preveían este auge repentino de la
memoria en España. La transición se había llevado a cabo, como señalan diversos
autores a los que aludiremos a continuación, dejando de lado a las víctimas del
franquismo. Durante los años de dictadura, estas víctimas habían sido marginadas y
vilipendiadas por un régimen que se basó, entre otras cosas, en una exaltación
propagandística sobre unos mitos falsos. Como afirma Reig Tapia, “no hay suceso de la
guerra (Cruzada de Liberación Nacional) o de la Dictadura (Régimen del 18 de julio) que
no hay sido mitificado hasta el delirio primero, y mistificado hasta el hastío después”6.
Pero llegó la democracia y sus instituciones públicas siguieron sin prestar
demasiada atención a las miles de víctimas de la represión franquista (excepto en lo
5
Nos referimos a la ley 52/2007, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas
en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. Fue
aprobada por el Congreso de los Diputados el 31 de octubre de 2007 (BOE nº 310 de 27-12-2007, pp.
53.410 a 53.416).
6
REIG TAPIA, A.: “La pervivencia de los mitos franquistas” en VIÑAS, A. (ed.): En el combate por la
historia. La república, la guerra civil, el franquismo, Ed. Pasado & Presente, Barcelona, 2012, p. 904.
9
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
relacionado con las políticas indemnizatorias que veremos en el capítulo primero de
esta investigación). Mientras, se dejaba que algunos de los mitos, de la simbología y de
los discursos camparan por España con absoluta indiferencia. Vicenç Navarro califica
esta desmemoria intencionada como transición incompleta, producto de un silencio
impuesto que ha llevado a la generalización del olvido. De este modo, la transición se
hizo en términos muy favorables a las derechas. La democracia quedó muy limitada
debido a que el proceso fue controlado por estas fuerzas supervivientes del
franquismo7. La tesis del profesor Navarro también ha sido defendida por historiadores
como Francisco Espinosa que es muy crítico con los primeros gobiernos democráticos,
sobre todo con el de Felipe González: Navarro califica estos años (1982-1996), en
relación con la recuperación de la memoria histórica, como una época de suspensión
de la memoria8.
En contra de estas tesis se sitúan los planteamientos de Santos Juliá, muy
divulgados en medios como el diario El País, con el que el historiador colabora
habitualmente. Para Juliá no ha existido ningún pacto del olvido sino una saturación de
memoria9. Este pensamiento queda muy claramente expuesto en el artículo publicado
en diciembre de 1996 y titulado “Año de la memoria”. En su artículo, entre otros
planteamientos, Santos Juliá se pregunta: “¿Y qué es memoria histórica en un país
dividido a muerte por una guerra, en la que hermanos -de sangre, nada de metáforastomaron partido contra hermanos? Cuando un país se escinde, la memoria compartida
sólo puede construirse sobre la decisión de echar al olvido el pasado: ése es el sentido
de la amnistía general, como Indalecio Prieto y José María Gil-Robles lo comprendieron
ya desde los primeros años de la posguerra”10.
En la misma línea de Santos Juliá se pueden situar los planteamientos de la
politóloga Paloma Aguilar para la cual, el silencio fáctico sobre las víctimas del
7
NAVARRO, V.: Bienestar insuficiente, democracia incompleta. Sobre lo que no se habla en nuestro país.
Anagrama, 2003 (3º edición).
8
ESPINOSA MAESTRE, F.: Contra el olvido. Historia y memoria de la Guerra Civil. Crítica, Barcelona, 2003.
9
La expresión “saturación de memoria” corresponde al título de un artículo publicado en el diario El País
el 21 de julio de 1996, justo en los albores del movimiento social de recuperación de la memoria
histórica en España. Véase en la hemeroteca digital del propio diario en el siguiente enlace:
http://elpais.com/diario/1996/07/21/espana/837900021_850215.html
10
Véase su edición digital:
http://elpais.com/diario/2006/12/31/domingo/1167539433_850215.html
10
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
franquismo fue clave para que se pudieran desarrollar otros consensos durante la
transición11.
De todos modos, más allá de estos planteamientos con respecto a la transición,
unos más benignos y otros más críticos, hay un dato que es innegable: solo hasta
mediados y finales de los años noventa la memoria de esas víctimas ha empezado a
ocupar un espacio público. Han surgido entonces homenajes, conmemoraciones,
nuevas investigaciones, exhumaciones de fosas, etc. Se ido configurado, en suma, lo
que se conoce como el proceso de recuperación de la memoria histórica de las
víctimas de la represión franquista en España. Por tanto, algo de razón deben tener
Espinosa o Navarro cuando ponen en tela de juicio ese periodo durante el cual las
víctimas han quedado en el olvido.
Pero esta “obsesión” por la memoria como la denomina Enzo Traverso no es
específica de España sino un proceso generalizado producto del declive de la
experiencia transmitida, en un mundo que ha perdido sus referentes, ha sido
desfigurado por la violencia y atomizado por un sistema social que borra las tradiciones
y fragmenta las existencias12. Así, para Traverso cualquier interpretación que se haga
del siglo XX está fuertemente influenciada por el Holocausto que ha situado a la
víctima y al testigo como elementos fundamentales de la historia de dicho siglo13.
De modo que quizás el proceso de recuperación de la memoria histórica
surgido en España desde mediados de los años noventa tenga también un componente
de imitación de esa memoria del holocausto. Nuestros campos de concentración,
nuestro genocidio ideológico o nuestras fosas no son más que una reivindicación de las
víctimas y de los testigos tanto tiempo olvidados, en comparación con otras víctimas y
otros testigos de otras guerras y otras dictaduras.
La influencia de ese proceso en la política española es innegable, aunque su
incidencia sea desigual según el punto de vista temporal, según el lugar y según el
partido político que gobierne.
11
AGUILAR FERNÁNDEZ, P.: Políticas de la memoria y memoria de la política, Alianza Editorial, Madrid,
2008.
12
TRAVERSO, E.: El pasado, instrucciones de uso. Historia, memoria, política, Marcial Pons, Barcelona,
2007, pp. 14-17.
13 Ibíd.
11
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Desde el punto de vista temporal, podemos decir que antes, del año 1999,
apenas podemos encontrar iniciativas políticas memorialistas ni en el gobierno español
ni en los gobiernos autonómicos.
Si nos referimos al gobierno nacional, entre el año 2004 y el año 2011, años que
coinciden con el ascenso al poder del Partido Socialista bajo la presidencia de José Luís
Rodríguez Zapatero, es cuando se comienzan a desarrollar la mayoría de las iniciativas
políticas de memoria estatales. A partir de 2011, momento en el que llega el Partido
Popular al poder, las iniciativas políticas relacionadas con la memoria histórica o han
sido suprimidas o está suspendidas sine díe.
En el ámbito autonómico, las comunidades autónomas que han desarrollado
una actividad más intensa en materia de memoria histórica son, sin duda, Cataluña y
Andalucía. En Cataluña, durante el gobierno de izquierdas compuesto por el Partido
Socialista de Cataluña, Ezquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya entre los años
2004 y 2010. En la comunidad autónoma andaluza, donde siempre ha gobernado el
PSOE, excepto entre los años 1994 y 1996 cuando lo hizo en coalición con el Partido
Andalucista, y desde 2012, que gobierna con Izquierda Unida tras no revalidar la
mayoría absoluta. En esta última legislatura se sigue actualmente desarrollando una
intensa actividad política relacionada con la recuperación de la memoria histórica que
tiene cierta continuidad desde el año 2001. Al contrario, en Cataluña, el cambio de
gobierno que tuvo lugar en 2010, y que fue revalidado en 2012 (a partir de esta fecha
en coalición con Ezquerra Republicana) con la vuelta al poder de Convergencia y Unió,
ha provocado un recorte importante en todo lo que se refiere a las políticas de
memoria.
Por tanto, se puede extraer una primera idea cuando uno revisa el mapa de las
políticas de memoria desarrolladas en España: no existe una política de memoria del
Estado, sino políticas de partido que afloran o desaparecen desde mediados de los
noventa, dependiendo de quién gobierne en las comunidades autónomas o en el
estado. Cuando lo hace la izquierda o donde lo hace la izquierda, hay un impulso de
estas políticas. En cambio, donde gobiernan o cuando gobiernan los partidos
conservadores, se produce una especie de suspensión de la memoria.
12
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Lo cierto es que memoria e historia siempre han estado presentes en la política.
Desde una perspectiva geográfica e histórica totalmente diferente podemos citar dos
ejemplos. Por un lado, hay numerosos estudios que demuestran que la campaña
electoral por medio de la cual Adolf Hitler en 1933 presentó su candidatura al
Parlamento alemán se basó, entre otras cosas, en la transformación del profundo
pesimismo de los alemanes con respecto a su historia reciente en la reivindicación y
exaltación de su pasado. Más recientemente, la utilización de la memoria colectiva de
la represión ejercida en Perú sobre amplios sectores de la población fue clave en la
campaña de Ollanta Humala en contra de Keiko Fujimori, para que el primero ganara
las elecciones en el año 2011. Por lo tanto, el tratamiento que el poder político ha
hecho de la memoria y de la historia -olvido, negación, asunción, exaltación- es un
aspecto fundamental para entender la evolución de las sociedades y la manera en la
que éstas han afrontado su pasado.
Por otro lado, igual que la influencia de la memoria y de la historia sobre la
política es fundamental, la incidencia de la política sobre la memoria y la historia
también es incuestionable. El caso andaluz es un claro ejemplo. ¿Cuántas iniciativas
memoriales se hubieran llevado a cabo sin la intervención política? ¿Habrían podido
las universidades desarrollar proyectos de la envergadura de la investigación de los
tribunales de responsabilidades políticas del franquismo sin el apoyo y la financiación
autonómica? ¿Se hubieran construido más de 140 monumentos de memoria en otros
tantos pueblos andaluces sin la publicación de la convocatoria de subvenciones de la
Junta de Andalucía para la construcción de monumentos de memoria? En nuestra
opinión, seguramente no. Gracias a esa implicación de la política -en unos casos
efectiva, en otros muy parcial y en otros francamente insuficiente, como es por
ejemplo todo lo relacionado con la exhumación de las fosas comunes de la represión
franquista- no podemos negar que conocemos más y mejor nuestra historia. El hecho
de que desde el gobierno andaluz se crearan órganos administrativos concretos para el
desarrollo de una política de memoria –ya veremos si efectiva o no-, se desarrollara un
corpus legislativo ad hoc y se mantuviera un discurso más o menos definido, aunque
también demasiado errático, a lo largo de prácticamente la última década, supone el
desarrollo de una política de memoria que ha transformado la manera en la que los
13
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
ciudadanos observaban la historia de su región en relación con la guerra civil y el
franquismo.
Por tanto, las relaciones entre historia, política y memoria son complejas. Basta
con echar una mirada al pasado para encontrar multitud de casos como los citados
anteriormente. Estos conceptos están además íntimamente relacionados cuando nos
referimos al pasado reciente en cualquier país, sobre todo si ese pasado reciente ha
sido traumático. En este sentido, nos gustaría remitirnos a la respuesta que el
historiador francés Pierre Nora14 dio a una periodista del diario argentino La Nación,
ante la pregunta de si la memoria de una comunidad aparece siempre después de una
conmoción o de una tragedia. A esto respondió Nora: “En cierto sentido. Las guerras,
los genocidios, los totalitarismos... La Shoa es el ejemplo perfecto de la matriz
memorial. Fue justamente Auschwitz lo que dio origen a la expresión "deber de
memoria".”15
El caso español es un claro ejemplo de lo dicho. El episodio de la guerra civil y
las cuatro décadas de dictadura franquista han marcado nuestra manera de
enfrentarnos a esa historia traumática. La memoria ha desempeñado un papel muy
importante, al igual que el debate en torno a las políticas desarrolladas para la
recuperación, la conservación y la difusión de esa memoria. Unas políticas de memoria
que, como afirma el historiador Joan Sagués, han transitado en los últimos cuarenta
años en España entre la confrontación, la reconciliación, el olvido y la reparación. Cada
uno de estos conceptos ha correspondido a una etapa histórica.
Así, la etapa de confrontación puede asociarse al discurso desarrollado por el
franquismo de los buenos españoles contra los malos españoles, los antipatriotas, los
rojos, los masones, etc.
La reconciliación corresponde al periodo de la transición durante el cual se
equipararon responsabilidades para desarrollar un discurso del olvido, con objeto de
14
Pierre Nora es uno de los grandes historiadores franceses. Ha trabajado, entre otros muchos temas,
sobre la identidad francesa y la memoria. Es el representante corriente de historiadores franceses
Nueva Historia. Entre sus obras destacamos: NORA, P.: Les lieux de mémoire (dir.), Gallimard
(Bibliothèque illustrée des histoires), París, 3 tomos: t. 1 La République (1 vol., 1984), t. 2 La Nation (3
vol., 1987), t. 3 Les France (3 vol., 1992).
15
Diario La Nación (Argentina) de 15-3-2006. Véase su edición digital:
http://www.lanacion.com.ar/788817-no-hay-que-confundir-memoria-con-historia-dijo-pierre-nora
14
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
profundizar en el proceso de democratización, pero a costa de dejar aparcado el
asunto de la reparación de las víctimas del franquismo.
Desde finales de los años noventa comenzó un periodo nuevo. Toman el
protagonismo los familiares. El creciente movimiento memorialista empujó a las
instituciones políticas hacia el desarrollo de novedosas iniciativas políticas y
legislativas. Estas políticas se han desarrollado con mayor o menor intensidad,
dependiendo de la comunidad autónoma que se analice y, sobre todo, del color
político de los gobiernos centrales16.
En el caso de Andalucía, se han aprobado, ininterrumpidamente desde el año
2000, una serie de normas en relación con la memoria histórica que han permitido un
desarrollo de las políticas públicas solamente comparable al caso catalán. Aunque algo
erráticas y muchas veces desarrolladas sin un consenso amplio, podemos decir que el
conjunto de iniciativas memorialistas llevadas a cabo en la región andaluza por parte
de la administración andaluza, donde la represión franquista fue absolutamente
paradigmática, constituyen un interesante objeto de estudio debido a su cantidad y su
diversidad.
Investigaciones, publicaciones, indemnizaciones, homenajes y rehabilitaciones
de personajes fundamentales o la construcción de espacios memoriales a través de la
incentivación de la monumentalización de las fosas son, como apuntábamos
anteriormente, algunas de las iniciativas que podemos encontrar en el haber de la
Junta de Andalucía. La política de exhumaciones, la imposibilidad de desarrollar
consensos políticos y la excesiva dependencia del mayor o menor interés de los
responsables políticos de los órganos administrativos que en cada momento han
dirigido las políticas públicas de memoria son algunos de los aspectos en torno a este
asunto que podemos situar en el debe del gobierno autonómico andaluz.
Todo este acervo normativo, desarrollado desde el año 2001, cuando se publica
el primer decreto de indemnizaciones a expresos políticos represaliados por el
16
SAGÉS SAN JOSÉ, J.: “Han vuelto a pasar (casi) cuarenta años. Memoria y políticas públicas de
memoria en España desde la muerte del dictador” en MIR CURCÓ, C. y GELONCH SOLÉ, J. (eds): Duelo y
Memoria. Espacios para el recuerdo de las víctimas de la represión franquista en perspectiva comparada,
Espai/temps, Ediciones de la Universidad de Lleida, 2013, pp. 19-41.
15
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
franquismo, hasta el último decreto publicado en el año 2012 sobre lugares de
memoria, así como el conjunto de actuaciones en las que de una u otra manera ha
participado la Junta de Andalucía, pretenden ser analizadas a lo largo de este trabajo
de investigación. Para ello, hemos de decir que la labor que durante los años 2008 y
2012 desarrollé como asesor y coordinador de proyectos en el órgano administrativo
encargado en aquellos años de las políticas de memoria dentro del gobierno
autonómico, el Comisariado de la Memoria Histórica, ha sido fundamental para poder
realizar este trabajo. Los conocimientos adquiridos a lo largo de estos años, mis
contactos con miembros de entidades sin ánimo de lucro o con responsables políticos
locales, mi labor puntual como asesor parlamentario, la participación en el impulso de
algunas de las iniciativas, la coordinación de exhumaciones o la colaboración en la
redacción de varias normas me han proporcionado una visión global y, a la vez, de gran
cercanía con respecto a la problemática y al futuro de las políticas de memoria en la
región andaluza. Pero también quizás mis reflexiones puedan ser demasiado generosas
por esa misma cercanía y porque conozco las dificultades que entrañaron la puesta en
marcha de muchas de esas iniciativas a las que me refiero en el texto.
En este sentido, quiero insistir en que la mayoría de las afirmaciones que
realizo sobre diversas cuestiones son fruto del desarrollo de una labor continuada a lo
largo de varios años en el entorno del movimiento memorialista y de la política
autonómica en relación con este asunto, con lo que en ocasiones mis reflexiones y mis
análisis están condicionados por esa proximidad. Esperemos que esta proximidad sirva
más para complementar las reflexiones sobre los asuntos que abordo, con los matices
que proporciona algunas experiencias vividas en primera persona, que para dar un
matiz demasiado dulcificado de determinadas iniciativas políticas realizadas en estos
años.
Asimismo, lo que sí me gustaría dejar claro es que el interés por realizar un
balance de estos “años de memoria” radica en la creencia honesta de que es necesario
disponer de un estudio analítico que cense y analice las políticas desarrolladas desde
una perspectiva cercana, real y, sobre todo, crítica. Actualmente, y aunque parezca
extraño, no existe ningún trabajo global en nuestra comunidad autónoma sobre las
actuaciones en relación con la memoria histórica llevadas a cabo en Andalucía, y
16
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
menos aún sobre las políticas de memoria desarrolladas por la administración
autonómica. Por lo tanto, lo que pretendemos es cubrir modestamente esa especie de
vacío, censar y situar, desde una perspectiva global, esas actuaciones.
En los asuntos relacionados con el proceso de recuperación de la memoria
histórica encontramos en muchas ocasiones, por cierto en un porcentaje más alto que
en otros aspectos del discurso público, una maniqueísmo demasiado exacerbado.
Todos tenemos una especie de tendencia a las posiciones maximalistas en esta materia
que, por otro lado, se presta al debate. En este sentido, hace algunos meses un
prestigioso investigador, al que por cierto le tengo gran afecto personal, me comentó
que el tema al que estaba dedicando mi investigación doctoral era bien sencillo,
puesto que no se había hecho nada: no existía una política de memoria sino una
política de “parches”. Aquella afirmación, que en un principio me dejó algo inquieto,
me hizo pensar en que el trabajo tenía más importancia de la que mi amigo el
investigador, e incluso yo mismo, creíamos. ¿Por qué? Porque creo que es poco visible
lo hecho. Apenas se ha profundizado en el análisis de las consecuencias de las políticas
desarrolladas. Las reflexiones han sido inmediatas, debido a la velocidad de los
acontecimientos y a los cambios producidos en lo relacionado con la recuperación de
la memoria histórica, se han realizado más en caliente y desde posicionamientos
ideológicos que desde el análisis sosegado.
Y es que muchas de las iniciativas memoriales están desarrollándose en este
momento. Veamos dos ejemplos: en febrero de 2013 se declaraba lugar de memoria la
carretera Málaga-Almería a la altura del Peñón del Cuervo, en el término municipal de
Málaga. Y actualmente estamos viviendo cómo se están desarrollando los trámites y
las negociaciones previas para la publicación de una ley de Memoria Democrática
andaluza. Sin duda, las políticas de memoria son muy recientes, por lo que aún es
pronto para valorar su incidencia, debido a que muchas siguen en vigor. Pero sí
podemos realizar un balance de lo hecho y de lo que se ha dejado de hacer desde una
perspectiva crítica.
Si somos capaces entre todos de realizar ese balance, es decir, de ordenar las
ideas, de avanzar en lo menos efectivo y continuar con lo que se está haciendo bien,
seguramente estaremos siguiendo el camino correcto. Si nos empecinamos en la
17
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
crítica desmedida e ideologizada, nos colocaremos en una trinchera que a quien
menos beneficia es a la sociedad en su conjunto y al proceso de recuperación de la
memoria histórica en particular. En cambio, si establecemos criterios razonables y
objetivos sobre las acciones desarrolladas, siempre desde la perspectiva de que la
continuidad de las políticas de memoria no solo son necesarias sino innegociables,
podremos avanzar para conseguir como afirma Joan Sagués que todos asumamos un
pasado trágico que no acaba de pasar17, en parte porque hasta entrado este nuevo
milenio no se han comenzado a poner las bases de unas políticas de memoria reales.
Todas las sociedades deben asumir su pasado más pronto que tarde si
realmente quieren avanzar, porque no se puede construir nada sólido bajo la
ocultación y la no asunción de los errores cometidos. España y Andalucía vivieron
cuarenta años de larga dictadura franquista, en los que el pie sobre el cuello de los
vencidos nunca dejó de apretar. Sufrió otros casi treinta años democracia con miradas
hacia otro lado o, si me permiten, de olvido cruel. En la última década hemos podido
vivir un auge de la memoria que ha permitido reparar tardíamente algunas cosas. Pero
el proceso no está acabado: los últimos cambios políticos y sociales se están
redirigiendo hacía una nueva forma de conservadurismo y, por ende, de “suspensión
de la memoria”. El caso Garzón, la llegada al poder del Partido Popular en España y en
casi todas las comunidades autónomas, la aparición de nuevos medios de
comunicación ultraconservadores y filofranquistas, la crisis económica y la desafección
de la ciudadanía frente a los políticos –por cierto, un distanciamiento propiciado, entre
otras cosas, por la corrupción y por la incapacidad de nuestros políticos de impedir un
empobrecimiento general de la sociedad española-, no permiten albergar demasiadas
esperanzas en la continuidad de las políticas de memoria.
El concepto de reconciliación, desde nuestro punto de vista fallido en vista de la
realidad actual, y autoimpuesto –principalmente por la izquierda- durante la
transición, echó al olvido la reparación de los agravios cometidos por la dictadura
durante cuarenta años. Además dicho concepto fue asumido solamente por una parte
17
SAGÉS SAN JOSÉ, J.: “Han vuelto a pasar (casi) cuarenta años. Memoria y políticas públicas de
memoria en España desde la muerte del dictador” en MIR CURCÓ, C. y GELONCH SOLÉ, J. (eds): Duelo y
Memoria. Espacios para…Op. Cit., p. 19.
18
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de la sociedad española, es decir, por los que realmente creían en la democracia. Ni los
líderes franquistas, ni la otra parte de la sociedad española se sentían reconciliados
con nada ni con nadie, sino más bien orgullosos de su pasado reciente, del golpe
militar, de la represión y de los cuarenta años de franquismo. Como afirma Ana
Domínguez Rama en su análisis de las memorias publicadas en el año 1983 por el
recientemente fallecido Manuel Fraga Iribarne, ministro de Franco y posteriormente
líder de Alianza Popular, en relación con el sentimiento de culpabilidad sobre la guerra
civil o la represión franquista:
“Los responsables de la dictadura jamás estuvieron bajo sospecha o
amenaza institucional o social de nadie por lo que jamás sentirse
responsables de algo infame. ¿Por qué razón debían avergonzarse de
haber vencido, o de utilizar cualquier medio para garantizar lo que
definieron como ‘seguridad nacional’? Eso no solo no era delito. Era -esmotivo de orgullo, el cumplimiento de un mandato histórico que requirió
un golpe de estado y la pacificación del país durante un tiempo
extraordinario. Las memorias de Fraga Iribarne expresan con suma
sencillez esas razones y ese orgullo, la ausencia de cualquier tipo de
responsabilidad sobre torturas, detenciones, muertes y falsedades
diversas.”18
En este sentido no podemos estar más de acuerdo con Ricard Vinyes, porque
no hubo ni remordimientos de conciencia ni culpa ética o moral por parte del
franquismo en su sentido más amplio, político, social, militar o eclesiástico. En cambio,
hubo una cesión de los “vencidos” en la guerra para traer la democracia. Esa asimetría
en relación con las responsabilidades, ha terminado aflorando en España como ha
ocurrido en muchos países, que han sido incapaces de generar consensos en cuanto a
su pasado.
El caso estudiado por el historiador Josep Gelonch para Finlandia resulta
paradigmático, pues la guerra civil de 1918 provocó la imposición de una memoria
única por parte de los vencedores que podían conmemorar públicamente a sus
18
VINYES, R.: “Sobre víctimas y vacíos; ideologías y reconciliaciones; privatizaciones e impunidades” en
DOMINGUEZ RAMA, A. (ed.): Enrique Ruano: memoria viva de la impunidad del franquismo, Editorial
Complutense, 2011, p. 269.
19
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
muertos, mientras los vencidos eran excluidos de la memoria oficial. Hasta los años
sesenta, Finlandia no consiguió encontrar el camino hacia la reconciliación. Llegó
impulsada desde el Estado, que estableció su compromiso firme y consensuado en pro
de una política de memoria activa. Esta política permitió la exhumación de las fosas, su
dignificación, la realización de actos de homenaje públicos, etc.19
En el caso andaluz no podemos ser tan osados diciendo que se ha conseguido
recorrer el camino de la reconciliación llevado a cabo en Finlandia. Lo que sí es cierto
es que, a lo largo de los últimos doce años, se han desarrollado una serie de iniciativas
de memoria que, con mayor o menor éxito, han formado un corpus que merece la
pena analizar.
Para este análisis de las políticas de la memoria desarrolladas en Andalucía
hemos dividido nuestro trabajo en tres grandes capítulos, que profundizan en tres
aspectos esenciales:
-El primer capítulo hace balance de todas las iniciativas desarrolladas en
Andalucía, con apoyo o directamente por la Junta de Andalucía, desde el año 2000.
Exceptuamos las actuaciones en fosas comunes, que estudiamos en el segundo y
tercer capítulo. De este modo abordamos en sus diferentes vertientes (histórica,
política, social y económica) las políticas públicas llevadas a cabo en España en relación
con las reparaciones económicas como consecuencia de la guerra civil y el franquismo
desde 1978 hasta la actualidad. Incidiremos especialmente en el caso andaluz, como
paradigma
de
una
reparación
efectiva,
concretamente
en
cuanto
a
las
indemnizaciones.
A continuación dedicamos un apartado amplio a todas las iniciativas impulsadas
por la administración autonómica o que en alguna ocasión contaron con apoyo del
gobierno andaluz. Así, destacamos el apartado dedicado al mapa de fosas de
Andalucía. En este capítulo se plantean posibles mejoras y evolución de ese mapa.
Abordamos también los diferentes convenios firmados con diversas instituciones y
19
GELONCH SOLÉ J.: “La memoria de las víctimas de las guerras civiles desde una perspectiva europea.
Las fases del recuerdo en Finlandia” en MIR CURCÓ, C. y GELONCH SOLÉ, J. (eds): Duelo y memoria.
Espacios para el recuerdo de las víctimas de la represión franquista en perspectiva comparada,
Espai/temps, Ediciones de la Universidad de Lleida, 2013, pp. 41-70.
20
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
entidades sin ánimo de lucro, así como el papel desempeñado por instituciones, como
el Centro de Estudios Andaluces, para la publicación de investigaciones, celebración de
seminarios y talleres, etc.
El último apartado de este primer capítulo está dedicado en exclusiva a la
orden de subvenciones que la Junta de Andalucía tiene operativa desde el año 2004,
por medio de la cual se han patrocinado cientos de investigaciones, publicaciones,
jornadas o se han construido monumentos de memoria a los ayuntamientos,
entidades locales, sindicatos y universidades. Quizás este apartado tenga interés en
dos aspectos. En primer lugar porque se muestran datos globales de los proyectos
realizados y, hasta donde nos ha sido posible, del gasto ejecutado tras la revisión
pormenorizada de los boletines oficiales de la Junta de Andalucía en la que se
publicaron las resoluciones. En segundo lugar, porque esta convocatoria anual sigue
activa. Andalucía es, en España, la única comunidad autónoma, junto con Cataluña,
que dispone de una convocatoria de subvenciones en materia de memoria histórica.
- El segundo capítulo de este trabajo está dedicado en exclusiva a un aspecto
fundamental para entender el desarrollo del proceso memorialista en Andalucía: las
exhumaciones de fosas comunes de la guerra civil y el franquismo. En esta materia, la
intervención de la Junta de Andalucía ha sido muy desigual. Los criterios seguidos no
han sido uniformes. Se han invertido, por ejemplo, grandes cantidades de dinero en la
exhumación de la fosa de San Rafael de Málaga, mientras que en provincias como
Huelva no se ha colaborado en ninguna exhumación. No se ha desarrollado una
política de memoria sino que se ha colaborado de manera puntual en algunas
actuaciones, sin definir una postura general. Así, lo que hacemos en este capítulo es
censar las actuaciones desarrolladas por parte de la administración autonómica y
plasmar el total de las exhumaciones llevadas a cabo en Andalucía desde el año 2000,
sea cual sea su impulsor (ayuntamientos, familiares, entidades, etc.). De la
investigación realizada en relación con las exhumaciones de fosas en Andalucía se
desprenden conclusiones muy interesantes que pueden servir de base para futuros
proyectos de investigación. Los intentamos abordar aquí, aunque solo sea de manera
muy breve. Las diferencias entre unas provincias y otras, la falta de informes
arqueológicos publicados, el papel de ayuntamientos y entidades memorialistas, las
21
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
dificultades de localización de las fosas debido a la desaparición de las fuentes o el
problema de las identificaciones de los restos exhumados son asuntos que podrían ser
abordados con mayor profundidad en futuros trabajos.
Para este apartado ha sido imprescindible la colaboración de los arqueólogos
Andrés Fernández, Jesús Román y Juan Luís Castro, del antropólogo Juan Manuel
Guijo, de la documentalista María del Mar Téllez, de la historiadora Maribel Brenes y
de los responsables de entidades memorialistas y grupos de investigación como Miguel
Ángel Valdivia, Carlos Perales, Rafael López, José Barragán, Isabel Canto, María José
Domínguez o Cecilio Gordillo, entre otros. Ellos me proporcionaron algunos de los
datos más relevantes que se analizan en el texto, me orientaron en la búsqueda de
documentación y localizaron a algunos de los contactos en los pueblos andaluces, que
nos proporcionaron información crucial. Por tanto, ni que decir tiene que este trabajo
es también, en cierta manera, suyo. Por ello, quiero expresarles mi agradecimiento
sincero por su contribución a esta investigación.
De esta manera hemos podido cuantificar el número aproximado de
exhumaciones realizadas en Andalucía desde el año 2000 y describir los trabajos
llevados a cabo en prácticamente todas ellas. El análisis de estos datos nos ha
permitido establecer un balance de lo hecho y de lo que puede quedar por hacer en
relación con las exhumaciones en cada una de las provincias andaluzas.
- Tras el estudio de las actuaciones llevadas a cabo en Andalucía acerca de las
exhumaciones de fosas comunes de la guerra civil y de la represión franquista, en el
tercer y último apartado del trabajo de investigación creemos necesario analizar el
patrimonio memorial andaluz y las políticas públicas de memoria emprendidas para
solemnizar, dignificar y preservar los espacios de duelo ocasionados por la guerra civil
y la represión franquista. Aquí no puedo dejar de señalar que la elaboración de este
capítulo está fuertemente influenciada por la colaboración que, durante los dos
últimos años, he tenido con el Servicio de Historia, Documentación y Patrimonio de la
Universidad de Lleida, bajo la dirección de la profesora Conxita Mir. Se trata de una de
las escasas iniciativas que se están llevando a cabo para trabajar sobre el tratamiento
este patrimonio memorial en España. En este sentido, ha tenido una influencia muy
importante en nuestro trabajo los debates previos y la puesta en común de
22
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
información que desarrollamos para la elaboración de un estudio publicado en el año
2013, titulado Duelo y memoria. Espacios para el recuerdo de las víctimas de la
represión franquista en perspectiva comparada, coordinado y editado por Conxita Mir
y Josep Gelonch, y en el que colaboran Joan Sagués, Amaya Caunedo, Jordi Guixé,
Ricard Conesa, Mercedes Valdivieso y el autor de esta investigación. Así pues, nos
gustaría indicar que el artículo que publicamos en esta obra, titulado “El recuerdo de
las fosas comunes de la guerra civil y el franquismo en los cementerios de la Andalucía
democrática” ha servido como una guía muy importante para la elaboración de este
apartado tercero de la investigación20.
Principalmente nos hemos centrado en los monumentos de memoria
construidos en los cementerios de Andalucía con financiación autonómica, aunque
reseñamos también los monumentos de los que tenemos referencias realizados por
ayuntamientos, entidades sin ánimo de lucro, etc., realizados sin el patrocinio de la
Junta de Andalucía. Por otro lado, este último capítulo aborda, a pesar de que muy
poco podemos comentar de su incidencia, el decreto de lugares de memoria que se
está aplicando desde su entrada en vigor en el año 2011 en Andalucía.
Para esta tercera parte es imprescindible la relación de fichas de los
monumentos andaluces y de los espacios de memoria que se recogen en los anexos.
De este modo se presentan 202 fichas individualizadas de cada uno de los
monumentos construidos en las 8 provincias andaluzas, tanto con patrocinio de la
Junta de Andalucía bajo la orden de subvenciones de la Junta de Andalucía entre 2004
y 2013, como otros monumentos construidos por otras entidades y administraciones
locales desde principios de la democracia. Cada una de esos monumentos se presenta,
como hemos dicho, en forma de ficha, con información sobre la localización, el año de
construcción, financiación, una sencilla descripción y una imagen asociada. A través de
cada una de estas fichas y de los cuadros y tablas-resumen que también se pueden
consultar en los anexos hemos querido presentar una especie de sencillo catálogo de
los espacios de memoria que existen en Andalucía. Dichos espacios son, por desgracia,
20
GIRALDEZ DÍAZ, F. J.: “El recuerdo de las fosas comunes de la guerra civil y el franquismo en los
cementerios de la Andalucía democrática” en MIR CURCÓ, C. y GELONCH SOLÉ, J. (eds): Duelo y
memoria. Espacios para el recuerdo de las víctimas de la represión franquista en perspectiva comparada,
Espai/temps, Ediciones de la Universidad de Lleida, 2013, pp. 107-137.
23
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
muy poco conocidos. Han pasado desapercibidos para la mayoría de la sociedad pero
suponen, por su cantidad y por su relevancia, un patrimonio memorial único que hay
que proteger y que difundir.
En resumen, a través de estos tres grandes apartados se puede seguir el
desarrollo de lo acontecido en relación con las políticas de memoria en Andalucía en
los últimos quince años. Es muy complicado hacer un balance de conjunto debido a la
desigual incidencia de estas políticas. Así, mientras las actuaciones referentes a las
políticas de reparación en lo tocante a indemnizaciones, la dignificación de las fosas
comunes y el impulso de importantes investigaciones ha sido el principal eje en el que
se ha trabajado desde la administración autonómica, no podemos decir lo mismo de la
política de exhumaciones, caracterizada por la falta de decisión política para abordarla.
La consecuencia es la realización de actuaciones puntuales sin una planificación clara
de futuro.
Por último, queremos avanzar que este tipo de trabajos de investigación puede
suponer una interesante base sobre la que trabajar. Las conclusiones que podamos
extraer seguramente no serán las mismas que dentro de un año o dos, por ejemplo. La
velocidad a la que nuestra sociedad cambia se multiplica cuando nos referimos al
proceso de recuperación de la memoria histórica, que en los últimos años ha
evolucionado vertiginosamente. Cada día conocemos por los medios de comunicación,
a través de las redes sociales, de los blogs y de las páginas web nuevas actuaciones e
iniciativas que generan intensos debates socio-políticos y que siguen permitiendo que
el proceso sea visible.
24
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
CAPÍTULO 1. LAS POLÍTICAS DE MEMORIA LLEVADAS A CABO POR PARTE DE
LA ADMINISTRACIÓN AUTONÓMICA ENTRE LOS AÑOS 2001 Y 2013
25
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
26
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1.1. Las indemnizaciones. Políticas de reparación de las víctimas y familiares
de la guerra civil y del franquismo
En España, las políticas de reparación de las víctimas y de los familiares de los
perdedores de la guerra civil comenzaron a ponerse en práctica, de manera muy
tímida, desde 1978. Fueron con una serie de normas que por primera vez colocaban al
mismo nivel a vencedores y vencidos. Se trataba de un conjunto de disposiciones de
índole económico y de reconocimiento del agravio sufrido por una parte de la sociedad
española durante la guerra civil y la larga dictadura franquista.
Estas medidas constituyen el primer pilar sobre el que se han construido las
políticas de memoria en España. No obstante hay que señalar que nunca se llegaron a
eliminar los privilegios que, desde el final de la guerra civil, habían disfrutado los
vencedores. Estas medidas, al no perseguir al ejecutor de esas violaciones, dieron
27
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
legitimidad al bando vencedor, que había sostenido una cruel dictadura durante casi
cuarenta años.
En cualquier caso, que el reconocimiento por parte del Estado reconozca la
reparación de una víctima conlleva el reconocimiento implícito de que se ha producido
un daño y la violación de un derecho. En el caso que nos ocupa, el paso del tiempo
hace que el daño sea ya irreparable.
El derecho internacional ha ido reconociendo a lo largo de los años los
principios y directrices que deben aplicarse para que la reparación sea una adecuada.
La restitución, la indemnización, la rehabilitación, la satisfacción y las garantías de no
repetición.
- La restitución, siempre que sea posible, ha de devolver a la víctima a la
situación anterior al momento en el que se ha violado manifiestamente el derecho
internacional.
- La indemnización ha de concederse de forma apropiada y proporcional a la
gravedad y a las circunstancias de la violación.
- La rehabilitación ha de incluir la atención médica y psicológica y la puesta a
disposición de las víctimas y de los familiares de los servicios jurídicos y sociales del
estado.
- La satisfacción debe establecerse, entre otras cosas, basándose en la
revelación pública de la verdad y la disculpa, en la verificación de los hechos y en la
búsqueda y la condena de los culpables.
- Por último, las garantías de no repetición se fundamentan en la
independencia del poder judicial, el control de las fuerzas armadas por la autoridad
civil o la garantía de que todos los procedimientos militares y judiciales se ajustan al
derecho internacional, etc.21.
Estas medidas fueron puestas en práctica en plena democracia (joven,
inexperta y lo que queramos decir, pero régimen democrático al fin), para reparar una
21
Asamblea general de Naciones Unidas, resolución 60/147, de diciembre de 2005. Esta resolución fue
aprobada por aclamación por todos los Estados Miembros sin necesidad de votación.
28
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
injusticia histórica. No suponía más que reconocer que los que perdieron la guerra no
eran antiespañoles, como había hecho creer el franquismo constantemente. Sin
embargo, la equiparación de vencedores y vencidos condujo inexorablemente a que el
nuevo Estado democrático fuera legitimado por ambos bandos. Una lectura de la
exposición de motivos de cualquiera de los preámbulos de los diferentes reales
decretos para las reparaciones económicas relacionadas con las pensiones especiales
de la guerra civil e indemnizaciones a expresos políticos, que el gobierno de Adolfo
Suárez publicó desde finales de los años setenta, bastaría para ver que se sigue
hablando de vencedores y vencidos.
Por ejemplo, en el real decreto-ley 35/1978, de 16 de noviembre, por medio del
cual se concedían pensiones a los familiares de los españoles fallecidos como
consecuencia de la guerra civil, se señalaba lo siguiente:
«La necesidad de superar las diferencias que dividieron a los españoles
durante la pasada contienda cualquiera que fuera el ejército en que
lucharon. En esta línea, es necesario establecer igual trato para los
familiares de aquellos españoles que, habiendo fallecido como
consecuencia de la guerra mil novecientos treinta y seis-mil novecientos
treinta y nueve, no tuvieran aún reconocido derecho alguno a pensión»22.
De modo que, si nos atenemos a lo que el derecho internacional señala, en
España la reparación de las víctimas de la represión franquista no ha sido la adecuada,
sobre todo si tenemos en cuenta que un aspecto fundamental de la reparación es el
procesamiento de los responsables de esa vulneración, algo que no se produjo durante
la transición y que ha sido imposible posteriormente. Recordemos los recientes
intentos del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en este sentido y las
consecuencias que los intentos de investigar esos crímenes le han acarreado. Se trata,
como ha analizado Ricard Vinyes, de una “impunidad equitativa”. Es decir, las
iniciativas llevadas a cabo en relación con la reparación de las víctimas y los familiares
de la guerra civil y el franquismo reconocían el agravio, pero no tomaban medidas
contra los que cometieron ese agravio o se beneficiaron de él. Por tanto, la impunidad
equitativa en la Transición nos ha conducido según Vinyes a:
22
BOE, nº 276, de 18 de noviembre de 1978, pp. 26245-26246.
29
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
«Un modelo de actuación, que, aun reconociendo (y, por tanto, sin olvidar)
la existencia del daño y de la responsabilidad, elude, deliberada y
pragmáticamente, asumir las dimensiones éticas, psicológicas, jurídicas y
económicas de las responsabilidades políticas»23.
Por tanto, las únicas iniciativas políticas que el Estado español puso en práctica
durante la Transición fueron exclusivamente dirigidas a regular una serie de
disposiciones legislativas compensatorias de las víctimas de la dictadura. En ningún
caso el Estado llevó a cabo iniciativas dirigidas a la petición de responsabilidades
políticas. Tales disposiciones fueron medidas de reparación de las víctimas que no
buscaban la reparación social, sino únicamente la reparación económica, mediante las
pensiones de viudedad, el reconocimiento de los derechos a pensión de los militares y
las fuerzas del orden público de la República, etc. Más tarde, a principios de los años
noventa, se plasmaron también en forma de indemnizaciones a expresos políticos.
En cualquier caso, a pesar de ese olvido consciente por parte del Estado, de la
absoluta negación del derecho de las víctimas a pedir cuentas a sus verdugos y de la
tardanza de las medidas, lo que sí podemos afirmar es que estas medidas reparatorias
pusieron las bases de todo el conjunto de iniciativas políticas que, sobre todo desde el
ámbito autonómico, se han realizado en España a partir del año 2000.
1.1.1. Las políticas de reparación económica del Estado español a las víctimas
y familiares de la guerra civil y el franquismo
En este epígrafe pretendemos analizar en sus diferentes vertientes (histórica,
política, social y económica) las políticas públicas puestas en práctica en España en
relación con las reparaciones económicas como consecuencia de la guerra civil y el
franquismo desde 1978 hasta la actualidad. Para ello estudiaremos todo el conjunto
23
El concepto “impunidad equitativa” fue utilizado por Alexander y Margarete Mitscherlich para
referirse a las iniciativas políticas llevadas a cabo tras el final de la segunda guerra mundial en Alemania
en su obra Fundamentos del comportamiento colectivo. La imposibilidad de sentir duelo, Madrid, Alianza
Universidad, 1973. A este concepto también se refiere el historiador Ricard Vinyes para aplicarlo al caso
de la transición española, de modo muy acertado según nuestra opinión. Véase VINYES, R.: “La memoria
del Estado” en VINYES, R. (ed.): El Estado y la memoria. Gobiernos y ciudadanos frente a los traumas de
la historia, RBA, Barcelona, 2009, p. 26.
30
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
normativo que se fue desarrollando desde el principio de la democracia hasta nuestros
días. Esta normativa puede dividirse en dos grandes bloques: la legislación en materia
de pensiones especiales como consecuencia de la guerra civil y las indemnizaciones a
expresos del franquismo.
En materia de pensiones, el Estado español comenzó a legislar desde muy
pronto, apenas cinco meses después de la muerte del Dictador. Se hizo de una manera
tibia y con unas asignaciones económicas muy bajas en comparación con el daño
causado. El decreto-ley 670/1976, de 5 de marzo, por medio del cual se regulaban las
pensiones a favor de los españoles que sufrieron mutilación a causa de la pasada
contienda y que no pudieran integrarse en el Cuerpo de Caballeros Mutilados de
Guerra por la Patria, abrió camino a una serie de normas que han regulado hasta estos
momentos las conocidas comúnmente como “pensiones de guerra”.
En la siguiente tabla, de elaboración propia, se puede seguir el desarrollo
normativo en materia de pensiones especiales derivadas de la guerra civil que aplicó el
Estado español desde el año 1976 hasta el año 2007, con la entrada en vigor de la ley
de Memoria histórica24:
24
Es posible consultar esta información, además de en el Boletín Oficial del Estado, en la web del
Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, sección pensiones de la legislación especial
derivada de la guerra civil. Por cierto, el órgano competente para el reconocimiento de estas
prestaciones es la Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas del Ministerio de
Hacienda y Administraciones Públicas. Véase:
http://www.clasespasivas.sepg.pap.minhap.gob.es/sitios/clasespasivas/esES/PensionesPrestaciones/PrestacionesDerivadasGuerraCivil/Paginas/PrestacionesDerivadasGuerraCivil.
aspx
31
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
LEGISLACIÓN
DECRETO 670/1976, de 5 de marzo
REAL DECRETO-LEY 6/1978, de 6 de marzo
REAL DECRETO-LEY 35/1978, de 16 de noviembre
REAL DECRETO-LEY 43/1978, de 21 de diciembre
LEY 5/1979, de 18 de septiembre
LEY 10/1980, de 14 de marzo
LEY 35/1980, de 26 de junio
LEY 6/1982, de 29 de marzo
LEY 37/1984, de 22 de octubre
LEY 3/2005, de 18 de marzo
LEY 52/2007, de 26 de diciembre (artículos 5 y 6)
DESCRIPCIÓN DE LA NORMA
Regula las pensiones a favor de los españoles que, habiendo sufrido mutilación
a causa de la pasada contienda, no puedan integrarse en el Cuerpo de
Caballeros Mutilados de Guerra por la Patria.
Regula la situación de los militares que tomaron parte en la guerra civil.
Por medio de la cual se conceden pensiones a los familiares de los españoles
fallecidos como consecuencia de la guerra civil.
Reconoce beneficios económicos a los que sufrieron lesiones y mutilaciones en
la guerra civil.
Reconoce pensiones, asistencia médico-farmacéutica y asistencia social en favor
de familiares de fallecidos como consecuencia de la guerra civil.
Modificación del real decreto-Ley 6/1978, de 6 de marzo por el que se regulaba
la situación de los militares que intervinieron en la guerra para incluir a las
fuerzas de orden público, al escuadrón de escolta del presidente de la República
y a las escuelas de la marina de la Armada.
Reconoce las pensiones a los mutilados excombatientes de la zona republicana.
Reconoce las pensiones a los mutilados civiles de guerra.
Reconoce los derechos y servicios prestados a quienes durante la guerra civil
formaron parte de las fuerzas armadas, fuerzas de orden público y Cuerpo de
Carabineros de la República.
Reconoce una prestación económica a los ciudadanos de origen español
desplazados al extranjero, durante su minoría de edad, como consecuencia de
la guerra civil, y que desarrollaron la mayor parte de su vida fuera del territorio
nacional.
El artículo 5 mejora las prestaciones reconocidas en la ley 5/1979, de 18 de
septiembre, y el artículo 6 mejora las pensiones de orfandad reconocidas en la
ley 5/1979, de 18 de septiembre, y en la ley 35/1980, de 26 de junio.
LOCALIZACIÓN
BOE nº de 7-4-1976
BOE nº 57 de 7-3-1978
BOE nº 276 de 18-11-1978
BOE nº 305 de 22-12-1978
BOE nº 233 de 28-9-1979
BOE nº 76 de 28-3-1980
BOE nº 165 de 10-7-1980
BOE nº 80 de 3-4-1982
BOE nº 262 de 1-11-1984
BOE nº 68 de 21-3-2005
BOE nº 310 de 27-12-2007
32
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
En la tabla anterior podemos comprobar cómo entre 1976 y 1984 se publicaron
nueve leyes referentes a este asunto. Pero desde esa fecha y hasta el año 2007, en la
que entró en vigor de la ley de Memoria histórica, no se habían mejorado los derechos
que otorgaba la legislación especial de la guerra civil en lo relativo a pensiones. De esta
forma, y mediante la citada ley (artículo 5 y 6), se actualizaron los importes de las
pensiones de orfandad, cuyas cuantías permanecían inalteradas desde 1980. Se
incrementó la cuantía de 13.506 pensiones, que en el año 2011 quedó fijada en 148,66
euros al mes. La ley de Memoria histórica también reconoce pensiones a favor de
familiares de fallecidos en la guerra civil, así como indemnizaciones a los beneficiarios
de quienes fallecieron en defensa de la reivindicación de las libertades y los derechos
democráticos durante el periodo comprendido entre el 1 de enero de 1968 y el 31 de
diciembre de 1977.
Tanto los gobiernos de Adolfo Suárez como, posteriormente, los de Felipe
González desarrollaron un conjunto normativo que reguló las pensiones especiales
derivadas de la guerra civil con un doble objetivo, en nuestra opinión: la legitimación
de las nuevas instituciones mediante una correcta política compensatoria (aunque sin
tomar medidas contra los que ampararon durante cuarenta años la dictadura) y la
compensación de las tragedias personales de los perdedores de la guerra. Por tanto,
con estas medidas compensatorias los primeros gobiernos democráticos quisieron
reparar una injusticia, aunque con la suficiente timidez como para no romper con el
pasado.
Desde 1984, la legislación en materia de pensiones no experimentó ningún
cambio, hasta la entrada en vigor en el año 2005 de una ley muy significativa que
serviría de base para la posterior aprobación de la ley de Memoria histórica. Se trata
de la ley 3/2005, de 18 de marzo, en la que se reconoce una prestación económica a
los ciudadanos de origen español que fueron obligados a desplazarse al extranjero
durante su minoría de edad, como consecuencia de la guerra civil, y que desarrollaron
la mayor parte de su vida fuera del territorio nacional. No hemos querido detenernos
en esta normativa porque, de toda la que existe en materia de pensiones, esta norma
es la más reciente y, sobre todo, porque su puso de relieve la dimensión internacional
de la tragedia de la guerra civil y del exilio. La ley 3/2005 abrió la puerta a un asunto
33
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
que no por conocido estaba fuera del debate en torno a la memoria: las políticas que
se pusieron en práctica en torno a estos niños españoles, que se exiliaron por
obligación.
La importancia de esta norma, más allá de lo que tardó en aprobarse (en el año
2005 la mayor parte de los niños de la guerra que aún estaban vivos eran octogenarios
cuando menos), era que daba a conocer fuera de España un asunto como la memoria
histórica. Sentaba los pasos de lo que posteriormente sería la ley de Memoria. A un
año del setenta aniversario del inicio de la guerra civil, las víctimas volvían a estar en el
candelero mediático y político. De este modo, y aprovechando que se aprobó esta ley,
las asociaciones y colectivos memorialistas celebraron encuentros, seminarios y
congresos y, sobre todo, se hicieron más visibles. Los medios de comunicación
difundieron reportajes en la prensa y en la televisión. La clase política se posicionó en
este asunto públicamente. Además, un gran número de organismos internacionales y
de asociaciones de exiliados prestaron su apoyo a los posibles beneficiarios que tenían
dificultades para acreditar su salida de España, pues era ya mucho el tiempo
transcurrido. Por ello estas asociaciones de exiliados y demás instituciones
humanitarias montaron oficinas especiales de atención en un gran número de países.
En este sentido, la Oficina Francesa para la Atención a los Refugiados (OFPRA), la Cruz
Roja o la Asociación de Descendientes del Exilio Español son ejemplos de organismos
que colaboraron en el asesoramiento y en la búsqueda de documentos, ya que tenían
acceso a diversas fuentes a las que los niños de la guerra no habrían podido llegar a
título individual.
Concretamente, para ser beneficiarios de esta prestación económica es
necesario cumplir, entre otros, con estos requisitos:
- Haber sido español de origen y haber sido desplazado al extranjero como
consecuencia de la guerra civil española, en el periodo comprendido entre el 18 de
julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1939.
- Ser menores de 23 años.
- Haber desarrollado la mayor parte de su vida fuera de España.
34
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Además también podían percibir la prestación las personas que reunieran
alguna de las siguientes condiciones:
- Las que, aunque residan en el extranjero, sean perceptoras de una pensión
asistencial de España a favor de los emigrantes españoles (o bien reunían los requisitos
exigidos para su reconocimiento).
- Las que residan en territorio español y sean perceptoras de una pensión de
jubilación en su modalidad no contributiva o de la pensión asistencial que se menciona
en el apartado anterior.
- Las que, con independencia del país de residencia, sean perceptores de una
pensión del Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (SOVI), o reúnan los requisitos
exigidos para su reconocimiento.
Tendrían derecho a percibir esta pensión del SOVI aquellos ciudadanos que
hubiesen cubierto un periodo de cotización mínimo de1.800 días (5 años) en España
entre 1940 y 1966 o que hubieran estado afiliados con anterioridad a 1940 el Régimen
del Retiro Obrero en nuestro país.
- Las que, sumadas las pensiones que perciban tanto con cargo a otro país
como a España y, en su caso, otras rentas e ingresos del solicitante, éstas no superen
los 6.090 € anuales.
El éxito de esta tardía medida llevó a que en el año 2008, 2.181 personas
repartidas en 30 países fueran beneficiarias de tales pensiones. México, Argentina,
Chile, Rusia, Venezuela y Francia fueron los países donde residían la mayoría de los
perceptores.
Por último, hay que señalar que la mayoría de estas prestaciones siguen
estando vigentes en la actualidad, aunque con un cargo al estado mucho menor que
en años anteriores, debido a que muchos de los beneficiarios han fallecido. De hecho,
los presupuestos generales del Estado del año 2000 especificaban que la cantidad
destinada al pago de pensiones e indemnizaciones que tienen su origen en la guerra
35
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
civil sería de 621,6 millones de euros25. Doce años después, esa cantidad se ha
reducido casi a la mitad, concretamente a 314,8 millones de euros26.
En relación con las indemnizaciones, el Estado español comenzó a legislar
mucho más tarde en comparación con la normativa de pensiones especiales derivadas
de la guerra civil. Concretamente pasaron catorce años desde la publicación de la
primera norma que regulaba las pensiones de guerra en abril de 1976. Entonces, el
Gobierno socialista de Felipe González desarrolló una nueva norma que permitía la
solicitud de indemnizaciones a favor de las personas que habían sufrido privación de
libertad durante la guerra civil y el franquismo.
A continuación nos detendremos en el análisis de los contenidos de la ley
general de Presupuestos del Estado de 1990 (disposición adicional décimo octava de la
ley 4/1990, de 29 de junio). Es la primera norma que regulaba la reparación de las
personas que sufrieron privación de libertad como consecuencia de la guerra civil y el
franquismo. Esta disposición, y sus modificaciones posteriores incluidas en la ley de
Memoria histórica del año 2007, son las únicas referencias normativas que el Estado
ha propuesto en torno a las indemnizaciones a expresos. La mayor parte de la
legislación en esta materia fue puesta en práctica por las comunidades autónomas.
De esta ley, lo primero que llama la atención es que excluía por motivos muy
poco concluyentes de las indemnizaciones a un gran número de personas que habían
sufrido penas de prisión en las cárceles franquistas por motivos políticos. La necesidad
de que los expresos y sus esposas certificaran el periodo mínimo de tres años excluyó a
las viudas de los ejecutados, los que murieron por enfermedad o simplemente aquellos
y sus viudas que recibieron la libertad condicional sin haber cumplido tres años de
prisión en las cárceles franquistas. Además estaba la limitación de la edad, que
solamente permitía que los represaliados de los primeros años de la dictadura
pudieran concurrir a la convocatoria, ya que había que tener la edad de sesenta años
en 31 de diciembre de 1990. Este apartado irritó a muchos expresos y puso de
manifiesto las grandes deficiencias de la ley y su carácter francamente desigual. En
25
26
BOE nº 312, de 29 de diciembre de 2000.
BOE nº 156, de 30 de junio de 2012.
36
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
este sentido se manifestó Ángel Fernández Vicente, represaliado político, miembro de
la CNT y preso en cárceles franquistas durante más de quince años:
«En el año 1990, el Gobierno central votó la ley 4/1990 sobre
indemnización por tiempos pasados en los presidios en nombre de la
libertad. De nuevo, los niños de aquel otro país, los del exilio o los que
quedaron encerrados en ese inmenso campo de concentración con su
forma de piel de toro, volvimos a sufrir de la indiferencia por la
discriminación y embustera ley. (…) El Gobierno inventó barreras para
apartar a esos niños que estorbaban, siguen estorbando y estorbarán, con
su memoria.
(…)El Gobierno del Estado monárquico añadió a la ley que teníamos que
tener como mínimo 65 años de edad en el año 1990. La trampa la
encontraron: así quedábamos excluidos del beneficio de indemnización.
Una vez más, los niños de aquel país que dejó de existir pagábamos la ira
con la que siempre se nos miró y se nos trató»27.
En cualquier caso, y en nuestra opinión, una vez analizada con el paso de los
años, quizás la disposición más discriminatoria de la ley aprobada en 1990 era aquella
que dejaba sin posibilidad de ser indemnizadas a las personas que hubiesen
permanecido presas en Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores (BDST), por
considerarse que estos batallones sirvieron para que los jóvenes de los reemplazos de
los años 1936 a 1941 (los cuales no llevaron a cabo el servicio militar con el ejército
sublevado) cumpliesen su obligación con el nuevo régimen. Se trataba, por tanto, de
otra medida sectaria, pues se mostraba continuista con la distinción clara entre los
soldados del ejército sublevado y los que habían defendido la República. Estos últimos
fueron otra vez perjudicados. Por tanto, no solo no igualaba a ambos grupos de
soldados, sino que se perjudicaba a los que se mantuvieron, como era su obligación y
así habían jurado, fieles a la República.
Por qué la ley no recogió como objeto indemnizable la estancia en los BDST es
difícil saberlo. En nuestra opinión, puede haber dos explicaciones:
27
El artículo completo titulado El éxodo de los niños de un país que ya no existe de Ángel Fernández
Vicente puede consultarse en la web de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de
Cataluña, sección artículos, en el siguiente enlace:
http://www.memoriacatalunya.org/articles/art110.htm
(Nota: en estos artículos no aparece la fecha de publicación)
37
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- En primer lugar, que el legislador desconociera lo que significaba el ingreso en
muchos de estos batallones. Eran grupos destinados a la construcción de caminos
rurales, carreteras, vías de tren, pantanos etc., controlados y vigilados en todo
momento por un régimen semicarcelario que imponía unas condiciones de vida de
extrema dureza.
- En segundo lugar, que el gran número de personas que pudiera acogerse a
esta medida multiplicase la cantidad global que hubiese que indemnizar.
Estos batallones se formaron en 1940 y fueron disueltos en su mayoría en
diciembre de 1942, cuando habían trabajado en ellos unas 45.000 personas. De todos
modos, los jóvenes que cumplieron su servicio militar en estos batallones no lo
hicieron por su militancia política o participación en la guerra, ni siquiera por cometer
delitos concretos, sino porque el régimen los consideró elementos peligrosos que
había que modelar. Eran “desafectos”, en función de su ideología política28.
Finalmente, una sentencia del Tribunal Constitucional del año 2005 terminó por
concluir lo siguiente sobre los citados batallones:
La incorporación a los batallones disciplinarios de soldados trabajadores
constituía una forma de prestación del servicio militar en condiciones
semejantes a las establecidas para quienes se encontraban cumpliendo
condena, condiciones de prestación especialmente gravosas que se
encontraban directamente vinculadas al hecho de haber cumplido condena
con anterioridad. (...) La integración en los Batallones Disciplinarios de
Soldados Trabajadores constituía una forma especialmente aflictiva de
cumplimiento del servicio militar en condiciones semejantes a quienes se
encontraban cumpliendo condena. [A ello hay que añadir] que tal forma de
prestación traía causa de una previa situación de prisión que hoy resultaría
constitucionalmente intolerable por contraria al art. 17 CE.29
Cuando se publicó esta sentencia, el Gobierno andaluz ya llevaba cuatro años
permitiendo que los soldados que sirvieron en los BDST solicitaran sus
indemnizaciones, como veremos más adelante. Otras comunidades autónomas, como
28
Para profundizar en el tema se puede consultar el siguiente artículo: Beamont Esandi, E. y Mendiola
Gonzalo F.: Batallones disciplinarios de soldados ttrabajadores: castigo político, trabajos forzados y
cautividad, Revista de Historia Actual, nº 2-vol. 2, Marcial Pons, 2004.
29
Sentencia del Tribunal Constitucional 180/2005, de 4 de julio, F. J. 7º y 8º.
38
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
el País Vasco, incorporaron esta sentencia a su legislación sobre indemnizaciones a
expresos en el año 2006.
Los apartados uno, dos y tres del texto de la disposición adicional decimoctava
de la ley 4/1990, de 29 de junio, de Presupuestos Generales del Estado para 1990
(consolidada y anotada a 25-1-2012) son los que nos aportan la información más
relevante en la que se basaron los legisladores andaluces del decreto 1/2001. Se
concluye que era imprescindible corregir las deficiencias de esa ley y que era necesaria
que la Junta ampliase tales indemnizaciones.
A continuación mostramos los apartados más relevantes a los que hemos
hecho referencia en relación con la ley 4/1990, de 29 de junio:
Uno. Quienes hubieran sufrido privación de libertad en establecimientos
penitenciarios durante tres o más años, como consecuencia de los
supuestos contemplados en la Ley 46/1977, de 15 de octubre, y tengan
cumplida la edad de sesenta y cinco años en 31 de diciembre de 1990,
tendrán derecho a percibir por una sola vez una indemnización de acuerdo
con la siguiente escala:
- Tres o más años de prisión: 1.000.000 ptas.
- Por cada tres años completos adicionales: 20.000 ptas.
Dos. Si el causante del derecho a esta indemnización hubiese fallecido, y en
31 de diciembre de 1990 hubiera podido tener cumplidos sesenta y cinco
años de edad, tendrá derecho a la misma el cónyuge supérstite pensionista
de viudedad por tal causa.
Tres. El reconocimiento y abono de la indemnización establecida en esta
disposición corresponderá a la Dirección General de Costes de Personal y
Pensiones Públicas del Ministerio de Economía y Hacienda, ante quien
deberá presentar la correspondiente solicitud el causante del derecho o, en
caso de fallecimiento, el cónyuge supérstite de éste.
Algunos de estos apartados fueron modificados para todo el Estado a través de
la ley 52/2007, de 26 de diciembre de 2007 y por el real decreto 1791/2008, de 3 de
noviembre de 2008, por medio del cual se regula el procedimiento sobre la declaración
de reparación y reconocimiento a quienes padecieron persecución o violencia durante
la guerra civil y la dictadura franquista30. El artículo 7 de la conocida como ley de
30
BOE nº 277, de 17 de noviembre de 2008, pp. 45569-45576.
39
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Memoria histórica hacía referencia de manera clara a la intención de modificar algunos
aspectos de la ley de 1990. Pretendía incorporar los supuestos excluidos de esa ley en
relación con la edad necesaria para percibir la indemnización (edad que pasaba de
sesenta y cinco a sesenta) y en relación con los BDST (en cualquiera de sus
modalidades, como objeto indemnizable). Esto dice el artículo 7 de la ley 52/2007:
Artículo 7. Modificación del ámbito de aplicación de las indemnizaciones a
favor de quienes sufrieron prisión como consecuencia de los supuestos
contemplados en la ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía.
1. Con el fin de incorporar supuestos en su día excluidos de la concesión de
indemnizaciones por tiempos de estancia en prisión durante la Dictadura,
se modifican los apartados uno y dos de la disposición adicional
decimoctava de la ley 4/1990, de 29 de junio, de Presupuestos Generales
del Estado para el año 1990, que quedan redactados como sigue:
Uno. Quienes acrediten haber sufrido privación de libertad en
establecimientos penitenciarios o en batallones disciplinarios, en cualquiera
de sus modalidades, durante tres o más años, como consecuencia de los
supuestos contemplados en la Ley 46/1977, de 15 de octubre, y tuvieran
cumplida la edad de sesenta años en 31 de diciembre de 1990, tendrán
derecho a percibir por una sola vez una indemnización de acuerdo con la
siguiente escala:
- Tres o más años de prisión: 6.010,12 €.
- Por cada tres años completos adicionales: 1.202,02 €.
Dos. Si el causante del derecho a esta indemnización hubiese fallecido, y en
31 de diciembre de 1990 hubiera podido tener cumplidos sesenta años de
edad tendrá derecho a la misma el cónyuge supérstite, que sea pensionista
de viudedad por tal causa o que, aun no teniendo esta condición, acredite
ser cónyuge viudo del causante.
Dos bis. Una indemnización de 9.616,18 € se reconocerá al cónyuge
supérstite de quien, habiendo sufrido privación de libertad por tiempo
inferior a tres años como consecuencia de los supuestos contemplados en la
ley 46/1977, de 15 de octubre, hubiese sido condenado por ellos a pena de
muerte efectivamente ejecutada y no haya visto reconocida en su favor, por
esta circunstancia, pensión o indemnización con cargo a alguno de los
sistemas públicos de protección social (…)31.
31
BOE nº 310, de 27 de diciembre de 2007, p. 53.412. Por cierto, el texto de este artículo también puede
consultarse en la web del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, dentro del apartado
dedicado a clases pasivas, en el siguiente enlace:
http://www.clasespasivas.sgpg.pap.meh.es/sitios/clasespasivas/esES/Normativa/Documents/0206%20DA18%20Ley%204%201990%20ITP.pdf
40
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Los otros dos apartados de la ley 52/2007 que hacen referencia a la
modificación de las políticas de indemnizaciones son el artículo 9 y el 10. El artículo 9
de la ley 52/2007, de 26 de diciembre, por el que se aprueban ayudas para compensar
la carga tributaria de las indemnizaciones percibidas desde el 1 de enero de 1999 por
privación de libertad como consecuencia de los supuestos contemplados en la ley
46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía32, permite que las personas que hubieran
percibido desde el 1 de enero de 1999 hasta la fecha de entrada en vigor de la ley
52/2007 las indemnizaciones previstas en la legislación del Estado y de las
comunidades autónomas para compensar la privación de libertad en establecimientos
penitenciarios franquistas como consecuencia de los supuestos contemplados en la ley
46/1997, de 15 de octubre, de Amnistía, pueden solicitar el abono de una ayuda
cuantificada en el 15 % de las cantidades que, por tal concepto, hubieran consignado
en la declaración del IRPF en cada uno de esos periodos impositivos (en caso de
fallecimiento el derecho a la ayuda correspondería a sus herederos, que podrían
solicitarla, ayuda que estaría exenta del IRPF)33. Por su parte, el Artículo 10 de la ley
52/2007, de 26 de diciembre, reconoce el derecho a una indemnización, por una
cuantía de 135.000 euros, a favor de aquellas personas fallecidas en defensa y
reivindicación de las libertades y de la democracia durante el periodo comprendido
entre el 1 de enero de 1968 y el 6 de octubre de 197734.
El reconocimiento de estas indemnizaciones es competencia de la comisión de
evaluación prevista en el artículo 10.5 de la Ley 52/2007, órgano de carácter colegiado
adscrito al Ministerio de la Presidencia, y presidida por el secretario general técnico de
ese departamento ministerial. En esa comisión figura un representante por cada uno
de los siguientes ministerios: Presidencia, Interior, Justicia, Trabajo e Inmigración,
Economía y Hacienda. El secretario de la comisión es el representante del Ministerio
de Economía y Hacienda. El plazo de solicitud de estas indemnizaciones finalizó el 31
de diciembre de 2010. El número de solicitudes presentadas ha sido de 189, de las
cuales 49 se han resuelto en sentido favorable. Tomando como base esta norma,
32
BOE nº 310, de 27 de diciembre de 2007, p. 53.421.
El plazo para recibir estas ayudas finalizó el 14 de abril de 2008. Fueron 534 las solicitudes recibidas,
de las que se resolvieron favorablemente 382, según publica el Ministerio de Hacienda y
Administraciones Públicas en su web (www.clasespasivas.sepg.pap.minhap.gob.es).
34
BOE nº 310, de 27 de diciembre de 2007, pp. 53412-53413.
33
41
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
serían beneficiarios de la indemnización los hijos y el cónyuge de la persona fallecida,
si no estuviese separado legalmente ni en proceso de separación o nulidad
matrimonial, o la persona que hubiese estado conviviendo con ella de forma
permanente durante los dos años anteriores al momento del fallecimiento.
1.1.2. Las indemnizaciones a los expresos políticos en Andalucía
Las primeras medidas que el Gobierno autonómico andaluz llevó a cabo con
respecto a la recuperación de la memoria histórica fueron también de carácter
compensatorio. Se trataba de iniciativas relacionadas con la política de
indemnizaciones a expresos y represaliados políticos andaluces que habían sufrido
privación de libertad durante la guerra civil y el franquismo.
De las tres indemnizaciones que, desde mediados de los años noventa, los
colectivos memorialistas han exigido públicamente (verdad, justicia y reparación), ha
sido este último concepto el que primero asumieron los responsables políticos
andaluces. Fue el punto de partida para comenzar a desarrollar acciones efectivas en
torno a la recuperación de la memoria histórica.
Para que el Gobierno autonómico tomara este camino, y el Parlamento andaluz
tomara conciencia del gran vacío que en relación con las víctimas del franquismo
existía, se tuvieron que dar una serie de coincidencias que resultaron claves.
- El auge del movimiento asociativo a favor de la memoria histórica. Así, entre
1998 y 2004, se constituyeron la mayoría de las asociaciones de memoria andaluzas.
Aproximadamente desde esas fechas comenzó su pujanza. En muchas de estas
asociaciones la presencia en los órganos de dirección de expresos y familiares de
víctimas era mayoritaria. La presión pública ejercida por estos hombres y mujeres
sobre el poder político resultó fundamental a principios del nuevo siglo35.
35
Por estas fechas comenzó a funcionar una de las entidades memorialistas andaluzas más importantes
y con mayor número de asociados: la asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática. Está formada
principalmente por expresos políticos de toda Andalucía. La influencia que ejerció esta entidad fue
determinante para la reparación de los represaliados políticos del franquismo. También en estas fechas
comienza el trabajo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y Justicia de
Andalucía (AMHyJA) y del grupo de investigación, vinculado al sindicato CGT, Todos los Nombres,
organizaciones sin las que es imposible comprender la dimensión del proceso de recuperación de la
memoria histórica, no solo en Andalucía, sino en toda España.
42
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- La llegada a la Consejería de Gobernación y Justicia de Carmen Hermosín36.
Esta mujer tenía una trayectoria de lucha a favor de las libertades durante el
franquismo. Había sido represaliada política y tenía conciencia de la necesidad de que
era imprescindible, no solo reconocer públicamente la lucha de mucha gente, sino
también reparar, desde el punto de vista económico, los años de presidio de los
andaluces y andaluzas condenados por su oposición al régimen franquista. El apoyo a
estas políticas de los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO constituyó un aval en la
apuesta del Gobierno andaluz para construir una política de indemnizaciones que
complementara la que había llevado a cabo el gobierno de Felipe González a principios
de la década de los noventa.
Por último, el conocimiento general de que en otras regiones españolas se
estaban desarrollando normas para el resarcimiento de los expresos políticos provocó
sin duda una especie de efecto dominó en el resto de España. De ese modo, una vez
que la Comunidad Foral de Navarra decidió dar el primer paso en el año 1995, entre
1999 y el año 2000 comenzaron a secundar esta iniciativa Madrid, Asturias, Aragón y
Cataluña. En el año 2001 daría el paso Andalucía. Posteriormente otras regiones
aprobarían normas en este sentido. Una de las últimas sería Murcia, que lo haría en el
año 2004 con la aprobación del decreto 81/2004 de 23 de julio de 2004, por el que se
procedía a indemnizar a los presos acogidos a la ley de Amnistía que quedaron fuera
de las indemnizaciones aprobadas por el Gobierno de la nación por no cumplir los
requisitos de edad y permanencia en prisión y que fueran ciudadanos de la región de
Murcia.
En el anexo 5 podemos encontrar una tabla, de elaboración propia, que recoge
la legislación aprobada por las distintas comunidades autónomas que han desarrollado
una normativa en relación con las indemnizaciones a las personas que sufrieron
privación de libertad como consecuencia de la guerra civil y del franquismo desde
1990. Se han recogido las primeras normas de cada región. Pero hay que señalar que
36
Carmen Hermosín Bono fue consejera de Justicia y Administración Pública entre 2000 y 2004,
secretaria general del PSOE de Sevilla, diputada en el Congreso y, durante finales de los años sesenta y
principios de los años setenta, una importante activista política. En ese mandato se pusieron los
cimientos de las políticas de memoria que desarrollaría la Junta de Andalucía durante más de una
década.
43
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
muchas de estas normas han ido sufriendo modificaciones a lo largo de los años en
algunas comunidades autónomas. En cualquier caso, lo que se pretende destacar es
tanto la fecha de publicación de los decretos, las leyes, las órdenes, etc. como el hecho
de que las normas tienen contenido similar en la mayoría de las regiones.
En este contexto, el pleno del Parlamento de Andalucía, en sesión celebrada los
días 16 y 17 de junio de 1999, aprobó la proposición no de ley en pleno 5-98/PNLP1263637, relativa a la concesión de indemnizaciones a expresos y represaliados
políticos que no resultaron favorecidos con las indemnizaciones fijadas en la ley
general de Presupuestos del Estado de 1990 (D.A. 18ª de la Ley 4/1990, de 29 de
junio). Esta proposición no de ley, profundamente debatida en el pleno del
Parlamento, marcaría el camino de las iniciativas legislativas que el Gobierno andaluz
desarrollaría a partir de ese momento en relación con las políticas de reparación a las
víctimas y familiares de la represión franquista. En esa proposición no de ley, el
Parlamento andaluz instaba al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía a lo
siguiente:
1. Elaborar, en colaboración con el Defensor del Pueblo andaluz, en un
plazo no superior a tres meses, un estudio sobre los andaluces que sufrieron
prisión como consecuencia de los supuestos contemplados en la ley 47/77,
de 15 de octubre, y que no resultaron favorecidos por lo dispuesto en la
disposición adicional decimoctava de la ley general de Presupuestos del
Estado para 1990 (Ley 4/90, de 29 de junio), por cumplir cualquiera de los
requisitos establecidos en ella.
2. Dirigirse al Gobierno central con las conclusiones de ese estudio, a fin de
que en un plazo de tres meses se amplíe el régimen de concesión de
indemnizaciones previsto en la disposición adicional decimoctava de la ley
4/90, general de Presupuestos del Estado, al objeto de que afecte a todos
los españoles que se encontraren en tal situación.
3. A dictar un decreto, antes de que finalice el año 1999, con efectos
económicos de carácter retroactivo al 1 de enero de 1999, en el caso de que
por el Gobierno central no se cumpliera con el punto segundo anterior en el
plazo allí previsto, que regule la concesión de indemnizaciones, concretadas
como prestaciones únicas y no periódicas, en función del tiempo de
permanencia en prisión a los andaluces que sufrieron prisión como
consecuencia de los supuestos contemplados en la ley 47/77, de 15 de
octubre, y que no resultaron favorecidos por lo dispuesto en la disposición
adicional decimoctava de la ley general de Presupuestos del Estado para
37
BOPA nº 343 de 2 de julio de 1999, p. 20.101.
44
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1990 (ley 4/90, de 29 de junio), por no cumplir cualquiera de los requisitos
establecidos en ella.
4. Habilitar presupuestariamente los créditos necesarios, tanto para el
pago de las indemnizaciones derivadas de la entrada en vigor del citado
decreto como para atender el incremento de gasto que se pueda originar
como consecuencia de la tramitación de los correspondientes expedientes
de concesión38.
Paralelamente a esta iniciativa andaluza, el Congreso de los Diputados instó al
Gobierno de la nación a la realización de los estudios pertinentes con el objetivo de
ampliar el régimen de indemnizaciones establecidos en la ley 4/1990, de 29 de junio.
Este régimen, como mencionamos más adelante, era insuficiente, ya que dejaba a
muchos expresos fuera de la posibilidad de presentar la documentación para ser
indemnizados.
Basándonos en lo dicho anteriormente, en referencia a la proposición no de ley
del Parlamento andaluz de junio de 1999 y de la iniciativa del Congreso de los
Diputados instando al gobierno a la revisión de esa norma, se publicó el decreto
1/2001, de 9 de enero, por el que se establecieron indemnizaciones a expresos y
represaliados políticos que sufrieron privación de libertad durante más de tres años. Se
acordó abrir convocatoria pública para aquellos otros que sufrieron privación de
libertad durante menos de tres años, ambos como consecuencia de los supuestos
previstos en la ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía.
En cualquier caso y una vez detallada anteriormente la legislación que se ha
desarrollado en materia de indemnizaciones por parte del Estado, hay que destacar
que la normativa andaluza llevaba ya varios años funcionando cuando se aprobó la ley
52/2007, concretamente el decreto de 1/2001, de 9 de enero de la Junta de Andalucía.
Se adelantaba seis años a la ley 52/2007 en el apartado de indemnizaciones y, aunque
38
Dicha proposición no de ley fue presentada por el grupo socialista del Parlamento de Andalucía en
diciembre de 1998. Tras un arduo debate, no salió adelante. Finalmente se aprobó en junio del año
siguiente, con la inclusión de las enmiendas presentadas por el grupo Izquierda Unida (una de estas
enmiendas era la de instar a que tal indemnización pudiera ser solicitada a partir de la demostración de
la estancia en prisión durante tres meses o más, mientras que la proposición original hablaba de seis
meses). Ver diario de sesiones del Parlamento de Andalucía nº 131, de 17 de junio de 1999 (V
legislatura), pp. 28-35.
45
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
también llegaba tarde, lo cierto es que permitió reparar, al menos en lo que respecta a
los andaluces, un agravio que llevaba once años produciéndose.
Así pues, la publicación del decreto 1/2001 se cubría muchos de los vacíos que
había dejado la ley 4/1990. Se respondía positivamente desde un Gobierno regional a
las demandas de muchos expresos que se habían quedado fuera del amparo de la ley
estatal. Concretamente, y según los datos de Marcial Sánchez, un 40,03 de los
andaluces que presentaron la solicitud para ser beneficiarios de la indemnización
basándose en la ley 4/1990 quedaron excluidos39. Además, la nueva norma
autonómica, con seis años de antelación respecto a la conocida como ley de la
Memoria histórica, ampliaba la edad necesaria para recibir la indemnización, incluía los
BDST y admitía la estancia en campos de concentración.
Bastaba con leer con atención la exposición de motivos del propio decreto para
comprender que el espíritu con el que se había elaborado esa norma no era más que
complementar el vacío de la ley 4/1990 con respecto a un número muy elevado de
expresos políticos. En este sentido, el texto decía lo siguiente:
(…) resulta oportuno reparar la exclusión de muchos afectados que pese a
pasar una buena parte de sus vidas en prisión por defender la libertad, la
justicia y los valores democráticos no fueron beneficiados por las
indemnizaciones estatales de 1990. En este sentido, el Gobierno de
Andalucía pretende extender las indemnizaciones, con carácter inmediato
por ser la situación más agraviante, a los andaluces víctimas de represalias
que hayan cumplido penas privativas de libertad por un periodo total
superior a tres años en cualquier establecimiento penitenciario,
disciplinario o campo de concentración, sin limitación en cuanto a la edad
del represaliado. (…) Con estas disposiciones el Gobierno andaluz, aunque
consciente de que ninguna indemnización puede devolver a los afectados y
a sus familiares lo que perdieron en su lucha por las libertades públicas,
quiere testimoniar el respeto de todas las instituciones de nuestra
comunidad, expresadas por el Parlamento de Andalucía como
representante legítimo de todos los andaluces, con aquéllos de sus
conciudadanos que fueron privados de su libertad personal y sufrieron las
más penosas ofensas y humillaciones por su generosa lucha en defensa de
39
SÁNCHEZ MOSQUERA, M.: Del miedo genético a la protesta. Memoria de los disidentes del
franquismo, Fundación de Estudios Sindicales-archivo histórico de CCOO de Andalucía (Ediciones de
Intervención Cultural) y Junta de Andalucía, Sevilla, 2008, p. 241.
46
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
los valores democráticos en Andalucía y en España y que además se vieron
imposibilitados a acceder a las indemnizaciones.40
Asimismo, en una segunda fase se publicó el decreto 333/2003, de 2 de
diciembre, por el que se establecieron indemnizaciones a expresos y represaliados
políticos que sufrieron privación de libertad por un periodo superior a tres meses e
inferior a tres años, como consecuencia de los supuestos previstos en la ley 46/1977,
de 15 de octubre, de Amnistía41. El decreto 33/2003 fue definitivo para que muchos
andaluces pudieran solicitar la indemnización, pues abría la puerta a personas que
habían sufrido privación de libertad por motivos políticos entre tres años y tres meses.
Las conclusiones de la aplicación de los decretos 1/2001 y 33/2003 no dejaban
lugar a dudas sobre el éxito de la medida entre los expresos andaluces. En este
sentido, se tramitaron 5.300 solicitudes, de las cuales resultaron no favorables 2.678.
Los motivos que se alegaron para rechazar estas solicitudes fueron:
CAUSA
TOTAL
No se ajusta a la ley de Amnistía
Incompatibilidad del cónyuge
Incompatibilidad del expreso
Menos de tres meses
No empadronamiento en un municipio andaluz
No acreditación de pensión a favor de familiares
Incompatible con otra indemnización por el mismo motivo
No se acredita tiempo de privación de libertad
Fuera de plazo
Archivo actuaciones por fallecimiento
Desistimiento de la delegación provincial
No acreditación del certificado de matrimonio o de la pensión de
viudedad
Incompatible por recepción de ayudas por el mismo concepto
No perceptor de pensión a favor de los familiares
Por motivo no contemplado en la ley de Amnistía
TOTAL
104
4
13
95
40
590
57
1231
225
67
4
259
5
1
1
2.696*
* Hay varios casos de solicitantes a los que se les excluye por más de una causa
40
41
Decreto 1/2001, de 9 de enero (BOJA nº 11 de 27 de enero de 2001, pp. 1.641-1.650).
BOJA nº 236 de 9 de diciembre de 2003, pp. 25.726-25730.
47
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
En una tercera fase se publicó el decreto 35/2006, de 21 de febrero, por el que
se estableció el procedimiento de concesión de indemnizaciones de cuantía única a los
expresos y represaliados por motivos políticos que sufrieron privación de libertad
como consecuencia de los supuestos previstos en la ley 46/1977, de 15 de octubre, de
Amnistía y que no se acogieron a las indemnizaciones reguladas en los decretos
1/2001 de 9 de enero, y 333/2003, de 2 de diciembre (BOJA nº 50 15 de marzo de
2006). Una de las novedades que presentaba el nuevo decreto era que se simplificaba
el procedimiento: a partir de la publicación comenzó a tramitarse en su integridad ante
un mismo órgano administrativo. Además no era precisa resolución administrativa
previa de inclusión en la base de datos de los periodos de privación de libertad y se
unificaban los procedimientos de concesión, ya que hasta ese momento eran distintos,
dependiendo de si la prisión lo fuera por más de tres años o de menos. La cuantía
indemnizatoria se fijó en 1.800 euros, cualquiera que fuese el periodo de privación de
libertad. Esto evitaba la necesidad de extremar la instrucción para afinar con exactitud
la acreditación del tiempo, lo que resultaba a veces imposible. Por último, no se
sujetaba la solicitud a un plazo de presentación de instancia, sino que se configuraba
con carácter de estabilidad en el tiempo y con vigencia indefinida. Cualquier persona
que quisiera presentarla, de ese modo, lo podría hacer, a lo largo de todo el año. En
cualquier caso, se permitió que quienes hubiesen obtenido una anterior resolución de
inclusión en la base de datos prevista en el decreto 1/2001 de un determinado tiempo
de privación de libertad recibieran las cuantías indemnizatorias previstas en el decreto
333/2003. También se previó que con el nuevo decreto presentarían solicitud de
indemnización:
- Aquellas personas a quienes se tuvo que rechazar con anterioridad por
haberlas presentado fuera de los plazos que se establecieron.
- Quienes a partir de la publicación del nuevo decreto pudieran conseguir las
formas de acreditación de la privación de libertad.
- Los que por cualquier motivo no se acercaron antes a la administración
andaluza para solicitar la indemnización.
48
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Finalmente, el decreto 397/2009, de 22 de diciembre, modificó el decreto
35/2006, de 21 de febrero, para adaptarlo a Plan de Medidas de Simplificación de
Procedimientos Administrativos y Agilización de Trámites. Este plan tenía como
finalidad que los asuntos de la ciudadanía fueran resueltos en un plazo razonable,
siguiendo el principio de proximidad y mejorando la eficacia en la respuesta de la
Administración. Este decreto sigue vigente en este momento.
En conclusión, a través de la normativa en materia de indemnizaciones que
llevó a cabo la Junta de Andalucía desde el año 2001 hasta diciembre del año 2011, se
pudo indemnizar a 2.491 andaluces y andaluzas que durante el franquismo habían
sufrido privación de libertad. La cantidad que recibieron los indemnizados osciló entre
los 1.800 y los 9.000 euros, según el tiempo que hubieran permanecido en el presidio.
Se trataba de indemnizaciones que se abonaban en un solo pago a la persona
afectada, o a su cónyuge en caso de fallecimiento. En total, y según datos de enero de
2012, la cantidad total que abonó la Junta de Andalucía a los afectados rozaba los diez
millones de euros, una de las cifras globales más altas pagadas en concepto de
indemnizaciones por un Gobierno autonómico en España. Esta cifra está directamente
relacionada con el gran número de presos políticos andaluces condenados por el
régimen. En este sentido hay que señalar que Andalucía tuvo durante la dictadura una
de las cifras más altas de población reclusa por motivos políticos en España, debido a
la dura represión franquista y a que era una de las regiones más pobladas. Los datos
referentes al número de beneficiarios, la anualidad y las cantidades pagadas pueden
consultarse en el cuadro que presentamos a continuación (cuadro de elaboración
propia, que toma como referencia los datos facilitados por el Comisariado para la
Recuperación de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía en marzo de 2012):
ANUALIDAD
BENEFICIARIOS
CANTIDAD en euros
EJERCICIO 2001
108
885.290,82
EJERCICIO 2002
81
836.608,84
EJERCICIO 2003
90
417.102,35
EJERCICIO 2004
1.380
4.909.899,17
49
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
EJERCICIO 2005
520
1.909.898,21
D 35/2006
2007
266
478.800,00
D 35/2006
2008
21
50.546,31
D 35/2006
2009
6
10.800,00
D 397/2009 2010
13
23.400,00
D 397/2009 2011
6
10.800,00
2.491
9.533.145,7
TOTAL
Cuadro con el número de beneficiarios, cantidades en euros y anualidades
referentes a las indemnizaciones a expresos en Andalucía 2001-2011
Como puede comprobarse, 2004 fue el año en el que más solicitudes de
indemnización se concedieron en Andalucía, con un total de 1.380 beneficiarios. La
causa del aumento del número de personas que obtuvieron la indemnización, en
comparación con los años anteriores, cuando el número de beneficiarios fue mucho
menor, tiene que ver con la entrada en vigor del decreto 333/2003, de 2 de diciembre,
por el que se establecieron indemnizaciones a expresos y represaliados políticos que
sufrieron privación de libertad por un periodo superior a tres meses e inferior a tres
años. Como demandaron públicamente las asociaciones de expresos, el grueso de las
excarcelaciones que tuvieron lugar durante el franquismo fueron de penas que
oscilaban entre un día y un año de prisión con lo que, tanto en el decreto de 2001 de la
Junta de Andalucía como la ley de 1990, dejaban fuera de la posibilidad de solicitar la
indemnización a un número muy elevado de personas. Por tanto, la publicación del
decreto de 2003 permitió que muchos expresos políticos que habían pasado
relativamente poco tiempo en prisión (entre tres meses y tres años) pudieran acogerse
a la indemnización. Este hecho provocó un aluvión de solicitudes: de ahí las 1.380
solicitudes aprobadas del año 2004 y las 520 del año 2005. Fueron los años con mayor
número de beneficiarios/as desde que está activa la legislación en esta materia.
También el año 2004 se pagó la cantidad más alta en indemnizaciones hasta el
momento. Fueron 4.909.899,17 euros, lo que representa casi el 50 % de la cantidad
total abonada a lo largo de los diez años representados en la tabla. Pese a que las
50
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
penas de presidio eran de menor tiempo y, por tanto, las cantidades que la
Administración tenía que pagar administración también eran menores, como ya hemos
dicho la cantidad de expresos indemnizados fue mucho mayor. En este sentido, por
ejemplo, la media de dinero pagado en concepto de indemnización por la Junta de
Andalucía en 2002, basándose en la normativa citada, fue de 10.328,5 euros, en
comparación con la media del año 2004, que fue de 3.557,8 euros. A partir del año
2004, tanto el número de beneficiarios como las cantidades han ido menguando
paulatinamente. El año 2011 se cerró con 6 expresos indemnizados, a los que la
Administración autonómica ha pagado una cantidad total de 10.800 euros.
En Andalucía, la mayoría de las solicitudes para la concesión de subvenciones
fueron presentadas por los propios afectados. En otros casos, por sus familiares o por
personas habilitadas (en caso de fallecimiento de la persona o por incapacidad física).
Pero, tanto informar del decreto como para servir de ayuda para la tramitación de la
documentación a los perjudicados, las asociaciones memorialistas desempeñaron un
papel fundamental.
Concretamente, en Andalucía, la asociación Memoria, Libertad y Cultura
Democrática fue una de las organizaciones que mejor asesoramiento prestó a muchos
expresos andaluces. Esta asociación nació oficialmente en 2007, aunque inició su
andadura a principios de la década de 2000. Fue impulsada por un grupo de hombres y
mujeres, veteranos en la lucha por la libertad, que conocieron la clandestinidad, las
comisarías y las prisiones franquistas. Esta asociación no solo ha ayudado a muchos
expresos y a sus familiares en la gestión de las distintas indemnizaciones sino que han
servido de conexión entre muchas viudas y la Administración y de instrumento eficaz
para que no se pierda el contacto entre los expresos y sus familias. Para ello en el año
2005 organizaron el primer encuentro “Luchadores por la libertad”, que se celebró en
Sevilla capital, a la que asistió numeroso público. En este encuentro participaron más
de doscientos expresos políticos de toda Andalucía. A lo largo de la jornada se trató el
asunto de la lucha de estas personas contra la dictadura y su determinación para
preservar nuestra democracia. A partir de este primer encuentro, cada año y en
distintas localidades andaluzas, se siguen celebrando encuentros como este. En estos
años y en colaboración con la Junta de Andalucía y con diferentes ayuntamientos
51
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
andaluces, la asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática ha realizado una
intensa actividad entre la que cabe destacar el homenaje que rindieron en el año 2011
a las víctimas de la columna minera de Huelva que intentó la defensa de Sevilla contra
las tropas franquistas y que cayó en una emboscada en la localidad de Camas. Entre las
publicaciones cabe destacar, la biografía de José Hormigo (presidente de honor de la
asociación): Tiempos difíciles. Memoria de un trabajador. También han organizado
importantes jornadas, como por ejemplo las llevadas a cabo en colaboración con el
área de Derecho Internacional de la Universidad de Sevilla tituladas: “El 60º aniversario
de la Declaración de los Derechos Humanos” o el homenaje a Miguel Hernández en
2010 titulado “Cien años con Miguel Hernández,” junto con la Facultad de
Comunicación de la Universidad de Sevilla, entre otras muchas actividades.
Pero, como ya hemos apuntado, lo que tiene de importante esta asociación
para nuestra investigación es el asesoramiento que han prestado muchos de sus
miembros a expresos andaluces. En una entrevista con José Barragán42, responsable de
comunicación de la asociación, nos contaba que la organización ha seguido la dinámica
que aplicaban durante la época franquista, cuando muchos de sus compañeros
estaban en la cárcel. Se trataba de establecer redes de solidaridad, de información y de
ayuda a las familias de los expresos fuera, además de mantener una estructura
organizativa dentro de la propia cárcel. Lo mismo ha hecho la asociación para ayudar a
muchos de sus miembros, no solo en la tramitación de las solicitudes de
indemnización, sino en la solicitud a los órganos correspondientes (Ministerio de
Defensa, Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, etc.) de los certificados
necesarios para poder solicitar las indemnizaciones (en el anexo 4 de este capítulo
hemos incluido dos copias de los certificados que incluía la Dirección General de
Instituciones Penitenciarias para poder solicitar las indemnizaciones).
Desde la Administración hay que destacar al Comisariado para la Recuperación
de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía que, desde su creación en el 2005, ha
servido de interlocutor entre la Administración y muchos represaliados políticos. Este
42
El autor de esta investigación entrevistó a José Barragán, histórico de Comisiones Obreras en
Andalucía y actual responsable de comunicación de la asociación Memoria, Libertad y Cultura
Democrática, los días 19 y 20 de noviembre de 2012.
52
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
órgano administrativo, que, como ya hemos dicho, a partir del año 2008 desarrolló
nuevas competencias, ha estado desde el primer momento al servicio de las entidades
y de los expresos. Les ha facilitado la tramitación de las solicitudes y ha solicitado la
documentación pertinente a la Administración central, para evitar embrollos
administrativos a estas personas.
Las conclusiones que la mayoría de los colectivos memorialistas y parte de los
afectados pudieron extraer del desarrollo de la normativa andaluza fueron positivas.
Por fin se había reparado lo que tanto tiempo se había pospuesto. En cualquier caso,
en nuestra opinión debió ser el Estado el que en 1990 regulara lo que se vieron en la
obligación de hacer las comunidades autónomas casi una década después, porque esa
tardanza impidió una reparación más efectiva de los represaliados del franquismo.
Como afirma el investigador Marcial Sánchez Mosquera en su libro Del miedo
genético a la protesta. Memoria de los disidentes del franquismo, citado
anteriormente:
«Ante la tardanza de estas medidas y la timidez, sobre todo de la iniciativa
de la Administración central del Estado de 1990, algunas víctimas de la
dictadura han percibido que tanta reparación no resultó suficiente ni
efectiva».
Y recoge las declaraciones realizadas por el poeta Marcos Ana al diario El País
en julio de 2006, en las que el preso político que más tiempo ha pasado en las cárceles
franquistas habla así de la política de reparación de las diferentes administraciones
españolas:
«Se hacen algunas cosas, pero de extranjis, sin afirmar los valores que
representamos. Incluso en el terreno económico se hace poco»43.
43
SÁNCHEZ MOSQUERA, M.: Del miedo genético a la protesta. Memoria de los disidentes del
franquismo, Fundación de Estudios Sindicales-Archivo histórico de CCOO de Andalucía (Ediciones de
Intervención Cultural) y Junta de Andalucía, Sevilla, 2008, p. 243.
53
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1.1.3. El Decreto 372/2010, de 21 de septiembre, sobre mujeres vejadas
durante el franquismo
De las 2.491 personas indemnizadas gracias a los diferentes decretos
publicados desde el año 2001 hasta el año 2011 por la Junta de Andalucía, solamente
83 fueron mujeres, frente a los 2.408 hombres. El porcentaje total de mujeres que
sufrieron privación de libertad indemnizadas por la Junta de Andalucía fue del 3,33%,
un porcentaje ínfimo si tenemos en cuenta la durísima represión que sobre ellas
ejerció la dictadura franquista. En cualquier caso, lo que quedaba claro, prestando
atención a esos datos, era que esa represión sobre la mujer era más opaca (las
acciones que el franquismo consideró condenables contra la mujer no repercutieron
tanto en penas de prisión y sí en otro tipo de agravios). Pero, sobre todo, lo que ponía
de manifiesto el análisis de esos datos era que en Andalucía hacían falta nuevas y
rigurosas investigaciones sobre la represión a las mujeres, que sin duda estaba mucho
menos estudiada y era menos visible que la represión a los hombres.
Desde el punto de vista cuantitativo, hay que señalar que recientemente hemos
ido conociendo estudios sobre la represión física de las mujeres durante la guerra civil
y el franquismo, aunque carecemos de datos totales. Los trabajos del investigador José
María García Márquez sobre la provincia de Sevilla, basados en diferentes fuentes, son
muy interesantes para conocer el número de mujeres fallecidas en comparación con la
cifra de hombres: de los 12.509 asesinados en la provincia por aplicación de bandos de
guerra, consejos de guerra y desaparecidos, 445 mujeres fueron asesinadas por bando
de guerra, 7 fallecieron en bombardeos o durante la entrada de las tropas en sus
pueblos, 1 fue muerta por la Guardia Civil, 4 se suicidaron como consecuencia de la
represión desatada por los sublevados y otra murió cuando le dijeron que su marido
había sido asesinado. Por tanto, la cifra que se está barajando actualmente de mujeres
fallecidas víctimas de la represión franquista durante la guerra y posterior dictadura es
de 468.
La siguiente tabla muestra la distribución por municipios en Sevilla:44
44
Los datos actualizados de esta investigación, hecha por José María García Márquez, fueron
incorporados a la base de datos de Todos los Nombres el 7 de marzo de 2010. Véase el enlace web:
http://www.todoslosnombres.org/php/generica.php?enlace=muestranoticia&idnoticia=2771
54
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Municipios
ALANÍS
ALCALÁ de GUADAIRA
ALCALÁ del RÍO
ALCOLEA del RÍO
ALGÁMITAS
ALMADÉN de la PLATA
AZNALCÁZAR
AZNALCÓLLAR
BRENES
CANTILLANA
CARMONA
CASTILBLANCO de los ARROYOS
CAZALLA de la SIERRA
CONSTANTINA
DOS HERMANAS
ÉCIJA
El ARAHAL
El CORONIL
El MADROÑO
El PEDROSO
El REAL de la JARA
El RONQUILLO
El RUBIO
El SAUCEJO
ESTEPA
FUENTES de ANDALUCÍA
GUADALCANAL
GUILLENA
La CAMPANA
La LUISIANA
La PUEBLA de CAZALLA
La PUEBLA de los INFANTES
La RODA de ANDALUCÍA
Las CABEZAS de SAN JUAN
Las NAVAS de la CONCEPCIÓN
LORA de ESTEPA
LORA del RÍO
Los CORRALES
MARCHENA
MAIRENA del ALCOR
MONTELLANO
MORÓN de la FRONTERA
OSUNA
Número de mujeres
fallecidas
1
2
5
7
3
3
1
6
5
4
16
5
16
9
4
1
28
6
8
1
12
5
1
16
1
4
1
17
3
4
5
7
2
14
3
2
32
6
34
1
11
22
6
En el estudio de José María García Márquez sobre los pueblos de la provincia, el autor de este trabajo de
investigación colaboró aportando los datos sobre mujeres fallecidas en el municipio de Montellano.
En diciembre de 2012, el mismo investigador incorporó nuevos datos sobre mujeres víctimas de la
represión franquista, que fueron recogidos en su libro sobre las víctimas de la represión franquista en la
provincia de Sevilla. La cifra de víctimas llegó a las 744. Véase GARCÍA MÁRQUEZ, J. M.: Las víctimas de
la represión franquista en la provincia de Sevilla (1936-1963), Sevilla, Ed. Aconcagua, 2012, p. 162.
55
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
PARADAS
PEÑAFLOR
PRUNA
San JUAN de AZNALFARACHE
SANLÚCAR la MAYOR
SANTIPONCE
SEVILLA
TOMARES
UMBRETE
UTRERA
VILLANUEVA del RÍO y MINAS
VILLANUEVA de SAN JUAN
TOTAL
24
3
4
3
1
1
27
1
1
19
26
13
464
Tabla de elaboración propia basada en los datos de García Márquez
Los datos del estudio de García Márquez son muy interesantes, pues sacan a la
luz el gran número de mujeres que fueron reprimidas. Estos hechos no se habían
investigado hasta ahora. Las cifras de mujeres asesinadas en Marchena, Lora del Río,
Villanueva del Río y Minas o El Arahal deben hacernos reflexionar. Tendrían que
sentarse las bases para que estos asesinatos se sigan investigando, no solo en Sevilla
sino en las demás provincias andaluzas. En cualquier caso, y a pesar de la falta de datos
para el resto de Andalucía, es destacable el hecho de que estas cifras son muy
inferiores en comparación con las de los hombres.
No obstante, también sabemos que el ejército golpista ejerció sobre la mujer
una represión física que, si bien no provocó la muerte de las afectadas, sí derivó en
vejaciones de todo tipo: escarnio público, violaciones, torturas, etc.45 Se trata de un
tipo de represión difícilmente cuantificable.
Como afirma la profesora María del Carmen Fernández Albéndiz:
«Estamos ante una represión con unas connotaciones, formas, espacio y
tiempo específicas, y que va más allá de la represión física, política e
45
Hay que señalar que el análisis del golpe militar del 18 de julio en Sevilla, protagonizado por Queipo
de Llano, así como la dura represión que se instauró en la ciudad por parte de los sublevados ha sido
convenientemente realizado en varias obras de interés. Véase: ESPINOSA MAESTRE, F.: La justicia de
Queipo: violencia selectiva y terror fascista en la II División en 1936. Sevilla, Huelva, Cádiz, Córdoba,
Málaga y Badajoz, Crítica, Barcelona, 2005 (primera edición año 2000), BAHAMONDE, A.: Un año con
Queipo: memorias de un nacionalista, Espuela de Plata, Sevilla, 2005 (segunda edición) y ORTIZ
VILLALBA, J.: Del golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936, RD Editores, Córdoba, 1998 (primera
edición), entre otras.
56
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
intelectual ejercida contra los hombres, ya que a esta se suma y potencia
una represión de género ancestral que la II República había comenzado a
combatir y a sustituir por una situación de igualdad jurídica y social entre
los sexos»46.
Por tanto, podemos concluir que existió sin lugar a dudas una represión de
género ejercida específicamente por el ejército sublevado e instaurada plenamente
durante el franquismo, que tiene identidad propia y que fue más allá del castigo por la
defensa de los valores republicanos, como ocurrió con los hombres, ya que el castigo
contra las mujeres se produjo por el hecho de su propia condición de mujer. Y las
vejaciones sufridas exclusivamente por las mujeres tuvieron una doble función: servir
de ejemplo a otras mujeres y someterlas a la condición que el régimen les asignó: la
subordinación absoluta con respecto al hombre.
Una de las investigaciones fundamentales para conocer quiénes fueron estas
mujeres andaluzas y qué tipo de acusaciones el régimen vertió sobre ellas es la llevada
a cabo por la investigadora Pura Sánchez en su libro Individuas de dudosa moral,
publicado en el año 2009. La autora reconstruyó en su libro el clima de acoso y las
prácticas represivas a través de los expedientes del Tribunal Militar Territorial nº 2 de
Sevilla, completados con otros documentos y con testimonios orales de muchas
mujeres. Su libro contiene muchas historias individuales de humillación y de
sufrimiento. Refleja el panorama de una sociedad en la que las mujeres habían de
acomodarse a ser subordinadas y dependientes. Así pues, las características de la
represión ejercida exclusivamente sobre las mujeres durante la guerra civil y la
posguerra poco o nada tenían que ver con la represión ejercida sobre la población
masculina. La mayoría de estas mujeres no estuvieron en prisión pero sufrieron
vejaciones y escarnio público, igual o mayor que las que estuvieron en prisión. En la
mayoría de los casos se escondía detrás de esa persecución un castigo por haber
pretendido emanciparse de la función subordinada a que las condenaba su condición,
algo que resultaba aún más grave cuando se trataba de mujeres del pueblo47.
46
FERNÁNDEZ ALBÉNDIZ, M. Carmen: “La represión sobre las mujeres” en MARTINEZ LÓPEZ, F.,
ÁLVAREZ REY, L. y MELLADO, S.: Memoria viva de Andalucía. Que la tierra no duerma, C&/T Editores,
2011, p. 85.
47
SÁNCHEZ SÁNCHEZ, P.; Individuas de dudosa moral. La represión de las mujeres en Andalucía (19361958), Crítica, Barcelona, 2009. Pura Sánchez recibió en el año 2010 el premio Andalucía a la
Recuperación de la Memoria Histórica en materia de investigación.
57
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Asimismo, hay que señalar que en esta represión sobre la mujer la iglesia
católica desempeñó un papel fundamental.
Como afirma Claudia Cabrero, lo que pretendió la jerarquía eclesiástica fue:
«Sanear la sociedad corrompida por la experiencia republicana. (…) El
prototipo que había de imponer era el de una mujer subordinada al hombre
en la que reacentuaban las características propias del conjunto de la
doctrina religiosa de la época»48.
Un ejemplo claro de la subordinación del Estado franquista con respecto a los
postulados de la Iglesia católica española fue la reforma del Patronato de Protección a
la Mujer49, perteneciente al Ministerio de Justicia y presidido por la esposa de Franco,
Carmen Polo.
El preámbulo del decreto que reformaba este organismo aseguraba que se
pretendía:
«La dignificación moral de la mujer, especialmente de las jóvenes, para
impedir su explotación, apartarla del vicio, y educarlas con arreglo a la
religión católica, para lo que tendrá la facultad de adoptar medidas
protectoras y tutelares (…)»50.
En definitiva, lo que se ponía de manifiesto el estudio de Pura Sánchez era que
se habían producido actos de violencia ejecutados exclusivamente contra mujeres,
como el sometimiento al escarnio público, a la vergüenza y a la degradación. El
ejemplo más gráfico es el de las rapadas o el de las mujeres expuestas a la vista de los
demás, después de haberlas obligado a tragar el aceite de ricino. Atacando su pudor,
se buscaba quebrantar la firmeza de sus ideas. Estas acciones eran consideradas por la
48
CABRERO BLANCO, C.; Mujeres contra el franquismo (Asturias 1937-1952). Vida cotidiana, represión y
resistencia, KRK Ediciones, Oviedo, 2006, p. 79.
49
Esta reforma se llevó a cabo mediante el decreto de 6 de noviembre de 1941. Véase: ES AHPSE,
Junta Provincial de Sevilla del Patronato de Protección a la Mujer, fondos del Archivo Histórico Provincial
de Sevilla, Consejería de Cultura, Junta de Andalucía. También consultable en Internet:
http://www.juntadeandalucia.es/cultura/archivos_html/sites/default/contenidos/archivos/ahpsevilla/f
ondosYcolec/ahpsevilla/PPMujer.pdf
50
Para conocer más sobre este patronato, véase: ROURA, A.: Mujeres para después de una guerra. Una
moral hipócrita del franquismo, Flor del Viento Ediciones, Barcelona, 1998.
58
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
sociedad como un acto repulsivo que solo los animales hacen ante la mirada ajena. Y
aunque estos actos no estaban reñidos con otros castigos, sí eran específicos de la
represión femenina, a la vez que marca de indignidad.
En definitiva, esta represión tuvo una dimensión de género. Las mujeres fueron
ultrajadas, a veces, únicamente por ser mujeres.
Por estas fechas, mediados de 2009, el movimiento asociativo memorialista
andaluz emprendió una campaña de denuncia pública sobre la necesidad de llevar a
cabo alguna medida de resarcimiento público. En reiteradas ocasiones se hizo público
el vacío que existía sobre este asunto y se reclamó algún tipo de modificación de la
normativa de la Junta de Andalucía, para dar cabida a las mujeres que sufrieron todas
estas vejaciones.
En marzo de 2009, la AMHyJA celebró unas jornadas con el significativo título
“Mujer y guerra civil: doblegadas e insurrectas”. Tuvieron lugar en un pueblo
onubense, La Palma del Condado. En estos días se puso de manifiesto el interés de los
investigadores, de los medios de comunicación y de la sociedad en general por este
asunto. Abrieron un profundo debate en el seno del movimiento asociativo, que
pronto se trasladó a los responsables políticos.
La llegada a la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de
Andalucía de una joven consejera, Begoña Álvarez Civantos, y de un nuevo comisario
para la Recuperación de la Memoria Histórica, Juan Gallo, aceleraron la puesta en
marcha del proceso de elaboración de una nueva normativa en materia de
indemnizaciones. Esta normativa recogería esa represión exclusiva contra la mujer. Así,
el 8 de marzo de 2010, coincidiendo con el día internacional de la Mujer, Begoña
Álvarez anunció que se estaba preparando un decreto para indemnizar a las mujeres
que sufrieron vejaciones pero no tuvieron penas de cárcel.
La consejera declaró a la Agencia EFE ese mismo día lo siguiente:
«Hemos querido que Andalucía haga justicia con las mujeres de su tierra,
con todas las que sufrieron los horrores de la guerra. Todas los sufrieron,
pero hubo algunas que, además, fueron encarceladas, injustamente
vejadas, sufrieron escarnios públicos, fueron rapadas, fueron obligadas a
59
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
tomar aceite de ricino, fueron obligadas a hacer actuaciones públicas que
no debieron de realizarse en ese ámbito público, fueron violadas o
ultrajadas sólo por el hecho de ser mujer. (…) Hay una perspectiva de
género clarísima en la represión que sufrieron las mujeres por parte del
régimen franquista. La represión que sufrieron las mujeres fue distinta»51
Aunque la consejera anunció que los trabajos de elaboración del decreto52
tardarían dos meses, el proceso se alargó durante más de seis meses. Hubieron de
celebrarse reuniones de los responsables políticos con investigadores, historiadores,
asociaciones etc., trámites de audiencia y cambios de última hora debido al difícil
encaje de la norma en lo referente a la documentación que debía presentarse para que
una mujer fuese beneficiaria de la indemnización.
Hasta ese momento los decretos publicados no habían contemplado estas
situaciones sufridas exclusivamente por las mujeres, por tanto, aunque en muchos
casos era evidentemente muy tarde, se trataba de aprobar una norma que colocara en
un mismo nivel a las mujeres y a los expresos y que posibilitara resarcir en lo
económico a estas mujeres. Para ello, y ante la dificultad que suponía para estas
personas la presentación de cualquier documento que acreditara las vejaciones que
habían sufrido, se proponía crear una comisión de valoración, integrada por expertos y
funcionarios públicos, que analizarían cada caso de manera particular. Esta comisión
estudiaría la documentación, las declaraciones juradas, la bibliografía, etc. Se elevaría
finalmente la propuesta pertinente al órgano administrativo competente para tramitar
la indemnización. Y, como una característica de estas formas de represión residía en la
dificultad, cuando no imposibilidad, de ser probadas por quienes las sufrieron
recurriendo a expedientes administrativos o judiciales, para evitar que la carencia de
una prueba documental de tal naturaleza pudiera impedir la consecución de los
objetivos del decreto, expresamente se habilitaba la prueba mediante cualesquiera
medios admitidos en Derecho, salvando de esta manera el escollo principal para
igualar la represión según el tiempo en prisión y una represión que difícilmente se
podía comprobar con documentos.
51
Agencia EFE, 8 de marzo de 2010.
El autor de esta investigación participó, como personal funcionario eventual del Comisariado para la
Recuperación de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, en la elaboración de este decreto.
52
60
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Así, el 13 de octubre del año 2010 se publicó el decreto 372/2010, de 21 de
septiembre, por el que se establecían indemnizaciones a mujeres que sufrieron formas
de represión de la dictadura franquista sobre su honor, su intimidad y su propia
imagen53. En la exposición de motivos se recogía el argumento principal de lo que se
pretendía trasmitir a la sociedad andaluza con esta norma:
(…) La Dictadura franquista alcanzó formas de diversa configuración, entre
ellas algunas relacionadas con la intimidad, el honor y la propia imagen y
que especialmente recayeron en mujeres. Esta forma de represión debe ser
firmemente denunciada y repudiada, rehabilitando con ello los derechos
infringidos con formas de castigo que socialmente denigraban la dignidad
de quienes las sufrían, con independencia de que se impusieran al margen,
en muchas ocasiones, de procedimientos documentados.
El presente decreto se dirige a aquellas mujeres que sufrieron diversas
formas de represión distintas de penas privativas de libertad, con
incidencia, esencialmente, en su consideración social, con el objetivo de
reparar su honor, intimidad y propia imagen y reconocer su contribución a
la construcción de la sociedad democrática.54
La mayor dificultad que encontró la comisión de valoración fue el análisis de la
documentación y los criterios que habría de seguir en caso de que las pruebas
presentadas no quedaran lo suficientemente claras. Hubo que comprobar fechas,
consultar a los investigadores, a los ayuntamientos, a las asociaciones, etc. Muchas
solicitudes estaban perfectamente documentadas, sobre todo las que venían de los
servicios sociales de los ayuntamientos, referidas a las mujeres que fueron asesoradas
por las entidades memorialistas, las mujeres cuyas historias de vida ya estaban
recogidas en libros e investigaciones o incluso que habían recibido reconocimientos
públicos de sus ayuntamientos, diputaciones o asociaciones de memoria porque su
sufrimiento y lucha durante la dictadura había sido ejemplar y era conocida por sus
comunidades. En algunos pueblos andaluces aquellas vejaciones pervivieron en formas
de mote: la Pelona, la Rapá, etc.
53
54
BOJA nº 200 de 13 de octubre de 2010, pp. 7-11.
Ibíd., p. 7.
61
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
En este contexto hay que situar las manifestaciones del entonces viceconsejero
de Gobernación y Justicia, José Antonio Gómez Periñán. En una entrevista en el diario
Público resumió perfectamente la ardua tarea de la comisión:
«Las historias que nos han llegado son sobrecogedoras (…). La mayoría
proceden de núcleos rurales, porque en este tipo de represión se jugaba con
el conocimiento público»55.
A la historia de una de estas mujeres que hicieron públicas sus penurias nos
referiremos más adelante, con la intención de profundizar en lo comentado
anteriormente.
La cuantía económica de las indemnizaciones se fijó en 1.800 euros, que se
haría en un pago único. El plazo para la presentación de la documentación pertinente
se establecía en tres meses, contados a partir de la publicación del decreto. De esta
manera se equiparaba esta indemnización con la que recibían los expresos. Las
previsiones se vieron desbordadas. Se estimó que se recibirían entre 50 y 100
solicitudes, pero, transcurridos los tres meses, se alcanzó la cifra de 250 solicitudes en
todas las provincias andaluzas. Se ponía así de manifiesto que la represión hacia las
mujeres fue generalizada en los pueblos andaluces de la inmediata posguerra. Todo
esto sin contar con que el artículo 1 del decreto acotaba en el tiempo el periodo en el
que se habían sufrido las vejaciones (1936-1950), pues el espíritu de la norma
perseguía reparar el daño y las vejaciones llevadas a cabo en los primeros momentos
del golpe mediante un procedimiento y unas acciones concretas perfectamente
planificadas por el propio ejército golpista, específicamente contra la mujer:
Artículo 1. Objeto.
El presente decreto tiene por objeto establecer y regular el procedimiento
de concesión de las indemnizaciones a que tienen derecho las mujeres que
sufrieron represión en la guerra civil e inmediata posguerra, abarcando el
periodo comprendido entre 1936 y 1950, mediante hechos que vulneraron
su intimidad, honor y la propia imagen, tales como el rapado o la ingesta de
aceite de ricino, y posterior exposición a la vergüenza pública.
55
Diario Público de 12 de enero de 2011. Véase la edición digital:
http://www.publico.es/espana/355863/unas-cien-mujeres-vejadas-por-el-franquismo-cobraranindemnizacion
62
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
De este modo, tras varias reuniones, la comisión de valoración aceptó 114
solicitudes de indemnización de las 254 presentadas en todas las provincias andaluzas.
Córdoba y Sevilla fueron las que tuvieron más solicitudes aceptadas. Almería, Granada
y Jaén, las que menos. Un número de solicitudes tan numeroso no dejó de sorprender
a los responsables políticos, a los medios de comunicación e incluso al movimiento
asociativo, que muy pronto comenzaría a pedir una ampliación del plazo de
presentación.
Así se expresaría públicamente en reiteradas ocasiones Cecilio Gordillo,
coordinador del proyecto de CGT Todos los Nombres. Gordillo pedía que se aceleraran
los pagos de las indemnizaciones y que los plazos previstos se eliminaran para
convertirse en indefinidos, como ocurría con el decreto de los expresos del que hemos
hablado al principio de este texto56.
También pidió públicamente una ampliación del plazo la vicepresidenta de
AMHyJA, Paqui Maqueda, que sugirió en enero de 2011 en prensa que el plazo
«debería estar abierto siempre», pues «puede haber muchos más casos» de mujeres
vejadas «que podrían presentar sus respectivas peticiones». Maqueda se mostró
sorprendida no obstante por el número de solicitudes recibidas y puso de manifiesto
que, aunque valoraba el decreto, no había «suficiente dinero en el mundo que pague el
sufrimiento padecido por estas mujeres», las cuales, junto a sus familiares, «jamás han
solicitado dinero». «No se puede pagar de ninguna manera lo que estas mujeres han
pasado» concluyó una de las responsables más activas de la AMHyJA en la defensa de
los derechos de estas mujeres.57
Finalmente, el plazo no se amplió y el resumen definitivo del número de
mujeres beneficiadas por el decreto fue el que refleja la siguiente tabla, de elaboración
propia, basada en los datos proporcionados por el Comisariado de la Memoria
Histórica de la Junta de Andalucía.
56
Véase el siguiente enlace:
http://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/11/14/primer-homenaje-publico-a-una-mujer-vejada-porfranco/
57
La hemeroteca del diario ABC recoge la noticia que referimos en su edición digital:
http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/cordoba/abc.cordoba/2010/09/23/054.html
63
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
PROVINCIA
BENEFICIARIAS
ALMERÍA
7
CÁDIZ
9
CÓRDOBA
36
GRANADA
7
HUELVA
9
JAÉN
7
MÁLAGA
17
SEVILLA
22
TOTAL
114
58
Cuadro de la distribución de las indemnizaciones aprobadas por provincia
Mientras el movimiento asociativo pedía la ampliación de plazos y de
homenajes públicos, un desagradable debate se instalaba en los medios de
comunicación, incitado por la prensa conservadora. Desde el anuncio de la consejera
Begoña Álvarez, esta prensa cargó con dureza contra el decreto de indemnizaciones a
mujeres represaliadas con argumentos torticeros, en algunos casos, y maliciosos, en
otros. Como un resorte la derecha española salió a criticar el decreto publicado por la
Junta de Andalucía. Se produjo una ola de manifestaciones en toda España, que poco
tenían que ver con el coste de las indemnizaciones y mucho con el simbolismo de la
medida.
En este sentido se expresó la entonces secretaria general del Partido Popular,
María Dolores de Cospedal. Calificó la medida de «problemática» y afirmó que la Junta
«dividía» a estas mujeres «por el hecho de pertenecer a una ideología y otra». La
portavoz del PP andaluz, Rosario Soto, recomendó al presidente de la Junta «no vivir
del pasado» y dedicar el dinero de la Junta a «las agresiones sociales del siglo XXI».
Ante esto el Gobierno andaluz, dirigido por el Partido Socialista, respondió a través de
la entonces consejera de la Presidencia, María del Mar Moreno. La consejera instó al
58
El total pagado por la Junta de Andalucía en concepto de indemnizaciones basándose en el decreto
372/2010, de 21 de septiembre fue de 205.200 euros. Son datos facilitados al autor de este trabajo por
el personal funcionario del Comisariado de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, con fecha
febrero de 2012.
64
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
PP a reconciliarse «alguna vez con la memoria histórica y no demostrar que es un tema
que les incomoda y les altera» porque con este decreto «se hace justicia histórica»
sobre aquellas mujeres. Por su parte, el consejero de Gobernación y Justicia, Luís
Pizarro, calificó las declaraciones de Cospedal de «reaccionarias» y le pidió que
revisara sus notas sobre historia ya que «no se prima ninguna ideología sino que la
indemnización reconoce a muchas mujeres que fueron vejadas, encarceladas,
humilladas, perseguidas y torturadas sin tener nada absolutamente que ver con la
ideología de izquierdas de aquella época».
Los artículos y editoriales de la prensa conservadora tampoco se quedaron
atrás y cargaron contra el decreto. El diario El Mundo trató el asunto con un tono
jocoso y se tomó la iniciativa a broma. El título elegido para encabezar esta noticia fue:
“Griñán busca mujeres rapadas hace setenta años para darles 1.800 euros”. El diario
Granada Hoy del grupo Joly publicaba un artículo de opinión de Francisco J. Domínguez
sobre la iniciativa de la Junta de Andalucía.
El autor decía, entre otras cosas, lo siguiente:
« (…) medidas de este tipo no hacen sino poner de manifiesto que todavía
hay quienes están dispuestos a utilizar la guerra civil para captar votos y
para resaltar visiones maniqueas de buenos y malos sobre un conflicto que
ha sido ya afortunadamente superado por el subconsciente colectivo de la
sociedad. ¿Dónde están los límites de estas ayudas? ¿Cómo se demuestra
siete décadas después que una mujer barrió las calles de su pueblo después
de ser rapada e insultada? ¿Por qué ahora sacar a pasear estos
fantasmas?».
En el mismo artículo pero en la sección de comentarios, Cecilio Gordillo, del
grupo de investigación Todos los Nombres, le contestaba de la siguiente manera:
«Lamentable sus reflexiones y afirmaciones contundentes, sin el menor
atisbo de dudas, sin preguntar. Le sale de "dentro”, o sea pura ideología.
Una sola cuestión. Quedan miles de testigos presenciales de tales hechos,
muchos más que víctimas. ¿Por qué le molesta que sean reconocidas y
homenajeadas públicamente en los sitios donde fueron humilladas?».
65
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
El periodista de El País, Román Orozco, analizó un año más tarde en un artículo
titulado “Las bien pelás” en el libro Memoria Viva de Andalucía la polémica mediática
con las siguientes reflexiones:
«Parecía que la medida iba a ser aceptada por todo el espectro político y
social de la comunidad andaluza. No fue así. Por desgracia aún quedan
viejos resabios entre la clase política y algunos medios de comunicación.
(…) La derecha española respiraba por la herida. A la derecha no le gusta
que le recuerden su pasado. No les gusta la ley de Memoria histórica. (…) A
esta derecha montaraz les parece un circo resarcir moralmente a
centenares de mujeres humilladas y ofendidas, violadas y asesinadas, por
sus padres ideológicos”.
Y concluía con la siguiente reflexión:
«Una derecha no ha entendido nada. Que quiere impedir que la verdad
salga a la luz. Que las heridas sean sanadas. Y la mejor forma es airearlas.
Pero les duele, les duele lo que fueron capaces de hacer sus abuelos y sus
padres ideológicos (…).»
A favor de la medida y con sólidos argumentos mostró su opinión en el diario El
País la escritora y periodista Mercé Rivas, en un artículo en la sección “Tribuna”.
Merece ser destacado porque desmenuzaba las razones de esa reacción de la derecha
mediática y política y porque ponía de manifiesto la absoluta ausencia de visibilidad de
estas mujeres a lo largo de la historia reciente de España:
«La Junta de Andalucía piensa indemnizar a las mujeres que fueron vejadas
por ser republicanas. Más vale tarde que nunca, aunque, como era de
esperar, a Dolores de Cospedal no le ha gustado. No importa. Es una gran
oportunidad para reivindicar a miles y miles de mujeres que fueron
pisoteadas por sus ideas o simplemente por estar casadas o ser hijas de
republicanos. Nunca fueron reconocidas como presas políticas, sino como
prostitutas (…). La mayoría de ellas han sido y siguen siendo invisibles. Tan
solo puntuales historiadores han investigado sus vidas. Y lo seguirán siendo
mientras en nuestras escuelas no se explique qué pasó. Ni nuestros
universitarios ni los estudiantes de Bachillerato reciben información. Para
los libros de texto estas mujeres no existieron.
En cambio, para los vencedores de la guerra civil, las mujeres fueron un
pilar importante de su nuevo régimen dictatorial. Enfocaron en ellas toda su
66
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
ideología y las convirtieron en su arma más importante para educar a
futuras generaciones, para conseguir que las familias fueran el núcleo de la
sociedad en donde "los valores del franquismo" se mantuviesen y
proliferasen. (…) Muchas de ellas ya han fallecido, pocas siguen entre
nosotros, pero los que sí están y deberían conocer a fondo lo que pasó son
sus nietos y bisnietos. Mientras que no se explique a los jóvenes quiénes
fueron y qué hicieron estas mujeres, no podremos dar por superada una
etapa de nuestra historia. Lo más triste es que personas como Cospedal,
que han tenido la oportunidad de leer e informarse, no lo hayan hecho»59.
Las manifestaciones públicas fueron subiendo de tono hasta alcanzar su punto
álgido con las declaraciones del entonces consejero de Justicia de la Comunidad de
Madrid, Enrique Granados, que tachó la medida de «vomitiva»60. Una expresión que
posiblemente sea, en nuestra opinión, una de las calificaciones más desacertadas que
se hayan realizado en relación con este asunto.
Una vez más la memoria histórica se encontraba en medio de una irrefrenable
tensión entre los que seguían y siguen pensando que las medidas en favor de las
víctimas son tímidas e insuficientes y los que se sienten ofendidos cada vez que se
realiza alguna acción en memoria de las víctimas del franquismo. Se convierte este
asunto en espinoso dentro del panorama mediático y político español. Invade, como
afirma Enzo Traverso, el espacio público de las sociedades occidentales61.
1.1.4. El caso de Luisa Rodríguez: la primera mujer que presentó la solicitud
de indemnización basándose en el decreto 372/2010, de 21 de septiembre
Toda esa convulsión mediática contra el decreto 372/2010, de 21 de
septiembre, fue menguando cuando otro sector de la prensa comenzó a dar a conocer
59
Diario El País 27 de septiembre de 2010, sección Tribuna.
Estas manifestaciones pueden consultarse en la prensa del momento. Aquí señalamos algunos enlaces
donde se hace referencia a la citada polémica, que tuvo lugar en los meses de octubre y noviembre de
2010:
http://elpais.com/diario/2010/09/24/andalucia/1285280523_850215.html
http://www.ideal.es/granada/v/20100923/andalucia/cospedal-ahora-mujeres-vejadas20100923.html
http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/2010/09/
23/042.html
http://www.canalsur.es/portal_rtva/web/noticia?id=121103
61
TRAVERSO, E.: El pasado, instrucciones de uso. Historia, memoria, política, Marcial Pons, 2007, pg. 13.
60
67
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
las historias de algunas de las mujeres que habían presentado solicitudes de
indemnización. La magnitud de las tragedias y la pervivencia de cierto rencor en la
prensa conservadora contrastaban con la dignidad de estas mujeres, que
valientemente asumían su pasado y se sentían profundamente agradecidas, no por la
ínfima indemnización sino por el reconocimiento público de la sociedad.62
Luisa Rodríguez García fue la primera mujer que presentó una solicitud de
indemnización. Fue una de las primeras cuyo expediente se consideró estimatorio. Se
trata de un caso paradigmático de las muchas solicitudes que se presentaron porque
tiene en común con muchas de ellas lo terrible de la represión y la cantidad de vidas
rotas que generó la represión franquista en los pueblos andaluces.
Su historia ya había sido recogida en un documental titulado Montellano. El
tiempo perdido, del director Martín Rey Matesanz, en el que Luisa contaba parte de la
historia de vida. Además una entidad memorialista del pueblo natal de Luisa
(Montellano), llamado Ateneo Montellanense, realizó varias entrevistas y recopiló
numerosos datos con los que se había redactado una pequeña biografía63. En octubre
del año 2010, cuando se llevó a cabo la última entrevista que realizaron los miembros
del Ateneo, Luisa estaba a punto de cumplir 101 años y tenía una lucidez impecable.
De estas entrevistas hemos querido extraer una reseña de la vida de Luisa que refleja
lo terrible de la represión, las vidas rotas de mucha gente y la “purga de sus pecados”
que le hizo pagar la Iglesia, al amparo de la dictadura franquista, una vez acabada la
guerra:
62
El diario El País publicó un reportaje el 17 de mayo de 2010, en el que se contaba la historia de Ana
Macías, una mujer de 91 años natural de Los Corrales (Sevilla). Es la única superviviente de todas
aquellas mujeres que sufrieron vejaciones y fueron rapadas en este pueblo ocupado por los franquistas
en septiembre de 1936 (http://elpais.com/diario/2010/05/17/andalucia/1274048530_850215.html).
También Canal Sur Televisión dedicó un reportaje muy interesante a estas mujeres en su programa
informativo Los Reporteros. Este reportaje, titulado “Al paso alegre de la paz”, fue emitido el 22 de
enero de 2011 y es consultable en la sección de la web de Canal Sur Televisión Emisiones a la Carta. El
diario Público (http://www.publico.es/espana/346548/primer-homenaje-publico-a-una-mujer-vejadapor-franco) o la revista Interviú (http://www.interviu.es/reportajes/articulos/la-memoria-de-lasrapadas-del-franquismo) recogieron historias y publicaron testimonios muy interesantes en relación con
la represión de la mujer en Andalucía.
63
Como miembro del Ateneo Montellanense estuve presente en todas estas entrevistas y por tanto he
tenido acceso a todo ese material (la mayoría inédito), tanto a la extensa entrevista que los miembros
del Ateneo Montellanense realizaron a Luisa Rodríguez García como a la entrevista completa que llevó a
cabo la periodista Auxiliadora García Fuentes para el documental anteriormente citado.
68
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Cuando llegaron los moros y regulares a Montellano (Sevilla) Luisa estaba a
las afueras del pueblo, se asustó mucho porque tocaban las campanas en
son de alarma y porque la gente huía despavorida hacia la sierra. En el
trayecto le pasó una bala muy cerca. Ella vivía con sus padres y estaba
embarazada, ya en los últimos meses64.
Pese a lo que estaba sucediendo, su madre y su padre se quedaron en el
pueblo y ella hizo lo mismo, pero conforme pasaron los días comenzaron a
pensar que era mejor irse, «porque a las mujeres solteras y embarazadas
las mataba la Falange». Enseguida empezaron a aterrorizar a la familia, ya
que los escuadrones de la Falange local iban a buscarla a su casa a
cualquier hora del día o de la noche. Su madre la escondió. Cuenta que de
noche dormía debajo del colchón de paja, con la cama hecha encima, para
que pareciera que en esa cama no había nadie. Debajo de este colchón
escuchaba a su madre jurar que su hija hacía días que no estaba en la casa,
y a los falangistas decirle que su hija ya estaba muerta, que la iban a coger
y que no contara más con ella.
Aguantaron esta situación muchos días, cuenta Luisa, «porque su padre no
quería irse», pero al final no pudieron más y una noche, con lo puesto, su
madre y ella se fueron del pueblo. Contaba Luisa que estuvieron días
caminando sin parar con poco que comer, pasando las noches en olivares y
eras, hasta que llegaron a una iglesia en el campo en algún lugar de
Málaga. En esa iglesia se quedaron varios días porque Luisa «no podía
más». Su hijo nació prematuramente, dice que «asustado de lo que ella
pasó» y murió a los pocos días. (…) En aquellos días tan terribles «la
ayudaron gente buena que también se escondía por la zona», ellos se
hicieron cargo de enterrar a su hijo, «¡hasta le hicieron una cajita!». Ese
gesto ella lo ha agradecido siempre.
Días después llegaron a Málaga, donde cuenta que se escondieron en los
refugios y que presenciaron bombardeos. «Pasamos mucho sufrimiento
porque allí la falange era muy mala», contaba Luisa.
Según parece su situación mejoró algo cuando encontraron trabajo en la
casa de una familia adinerada de la ciudad. Le dieron el trabajo porque la
mujer de la casa había tenido una niña y no tenía leche para darle. Luisa la
amamantó hasta que la pequeña tuvo casi los dos años a cambio de cama y
comida.
Pero madre e hija estaban deseando regresar, porque no sabían qué había
pasado con su padre durante aquel tiempo y temían que no hubiera
sobrevivido. Por eso decidieron volver recién acabada la guerra. Se
encuentran su casa destrozada por los saqueos y el paso del tiempo. Dicen
que su padre estaba bien, viviendo con su hermana Frasquita, a donde
también se fueron a vivir ella y su madre.
Traía instrucciones del señor de la casa en la que había trabajado en
Málaga. Le había dicho que cuando llegara al pueblo fuera directamente a
la Comandancia de la Guardia Civil y entregara el papel que él le había
64
La ocupación de Montellano por parte de los golpistas se llevaría a cabo por una compañía de
regulares comandada por el capitán Anzuloaga, que entró en Montellano el 30 de julio de 1936, fecha a
la que seguramente se refiere Luisa en su entrevista.
69
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
dado, que no era otra cosa que una carta en la que contaba el
comportamiento ejemplar de esta mujer durante la estancia en su casa.
Según cuenta Luisa, «el señorito de Málaga era militar y tenía influencias»,
por eso ella piensa no la metieron en la cárcel y que solamente la obligaron
a ir durante días a la iglesia, unas veces de rodillas y otras sentadas para
pulgar las culpas. También tuvieron que presentarse en el cuartel a diario
durante meses. Fue el primer día que se presentaron en el cuartel cuando
las pelaron y donde sufrieron otras vejaciones a lo largo de muchos días
que prefiere no describir.
La lectura de la historia de la vida de Luisa nos da una idea de la magnitud de
esa represión sobre la mujer en general. Posiblemente ese tipo de represión y la
historia de esta mujer fuera el paradigma de lo que el decreto 372/2010 quería
transmitir a la sociedad andaluza.
En noviembre del año 2010 y coincidiendo con la presentación de la
documentación necesaria para solicitar la indemnización, el Ayuntamiento de
Montellano (Sevilla), en una sesión extraordinaria del pleno de la Corporación,
celebrada el 13 de noviembre de 2010, rindió homenaje a Luisa Rodríguez. Se
reconocía así su labor, su lucha y su determinación para que esta parte de la historia
de España no se olvidara.
La historia de Luisa, al contrario que sucedió con otras muchas mujeres
represaliadas, trascendió del ámbito privado de la familia al público, sobre todo
cuando, coincidiendo con la publicación del decreto, el grupo socialista en el
Parlamento de Andalucía presentó una iniciativa instando a las instituciones a llevar a
cabo homenajes a estas mujeres represaliadas. Uno de los argumentos utilizados por
la entonces portavoz de la Comisión de Justicia del grupo socialista del Parlamento,
Pilar Navarro Rodríguez, para defender la iniciativa, resume la intención con la que se
pretendió llevar a cabo la citada iniciativa. Fue el siguiente:
Todas ellas (en referencia a las mujeres andaluzas represaliadas por el
franquismo), señorías, todas ellas y sus familias tienen derecho a que sea
70
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
recordado su dolor. Llevan más de setenta años esperando a que nuestra
sociedad decida que es el momento de acordarnos de ellas.65
El homenaje que el ayuntamiento de su pueblo rindió a Luisa Rodríguez fue el
primero que se realizó en Andalucía a partir de la proposición no de ley relativa al
reconocimiento de la mujeres represaliadas durante la guerra civil y el franquismo,
aprobada por el Parlamento de Andalucía en la sesión plenaria celebrada los días 13 y
14 de octubre de 2010, con los votos del grupo socialista y del grupo Izquierda Unida.
El Partido Popular decidió levantarse en bloque de sus escaños y ausentarse del
plenario mientras tenía lugar la votación. Se provocó así un nuevo “incendio
mediático”, puesto que en la zona habilitada para invitados del plenario del
Parlamento estaban presentes numerosos representantes del movimiento asociativo
memorialista, sindicalistas, familiares de mujeres represaliadas e investigadores. A las
preguntas de la prensa sobre por qué habían decidido no votar la iniciativa, un
portavoz del Partido Popular respondió con un escueto «no nos va nada en ello».
En este sentido, el título del artículo publicado en el diario Público puede
resumir, en mi opinión, el sentir general de los colectivos memorialistas y de muchos
de los que estábamos presentes aquel día en el sector habilitado para invitados del
Parlamento andaluz: “El PP pierde otra ocasión de romper con el franquismo”66.
Otra de las historias que apareció en aquellos días en los medios de
comunicación fue la de una mujer del municipio de Los Corrales (Sevilla) llamada Ana
Macías. Ana fue la única mujer viva del municipio sevillano de Los Corrales que sufrió
la represión franquista en forma de vejaciones y que recibió la indemnización en base
al decreto 372/2010.
Su historia comienza al estallar la guerra civil. Ana huyó en dirección a Málaga
junto con sus parientes y la familia del alcalde republicano Antonio Rueda. Su huida
duró cinco meses, hasta que fueron detenidos en febrero de 1937. Después volvieron
65
Cita textual de la portavoz de la Comisión de Justicia de grupo socialista en el pleno del Parlamento de
Andalucía de la XVIII legislatura. Diario de sesiones del Parlamento de Andalucía del día 14 de octubre de
2010, pp. 87-95. Consultable en la web del Parlamento de Andalucía en el enlace siguiente:
www.parlamentodeandalucia.es/webdinamica/portalwebparlamento/pdf.do?tipodoc=diario&id=52593
66
Véase la edición digital del diario Público:
http://www.publico.es/espana/341699/el-pp-pierde-otra-ocasion-de-romper-con-el-franquismo
71
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
al pueblo, directamente a la cárcel. La primera intención de los militares fue asesinarla
con la excusa de que trabajaba como sirvienta en casa de un conocido republicano del
pueblo, aunque ella sostiene que el verdadero motivo era que un militar falangista de
su localidad se encaprichó de ella. Uno de sus hermanos convenció a los soldados para
que no lo hicieran. En cambio, la raparon, la obligaron a beber aceite de ricino en
varias ocasiones para “purgar su alma de izquierdas”, y la pasearon por el centro de su
pueblo para mofa de sus vecinos. La rapó un viejo gitano con una maquinilla de pelar
burros en una cafetería de la plaza mayor de Los Corrales. Solo le dejó un moñito. «El
pobre lloraba porque no quería». Después, con otras vecinas, tuvo que pasear gritando
arengas franquistas. «Nos decían: “¡Venga las pelonas! ¿Por qué no cantan esas
coplas?” Que ustedes saben muchas coplas de soldados"». Una vez en Los Corrales,
durante 90 días, cada vez que las tropas tomaban una gran capital, el Jefe de las
Pelonas, apodo por el que se conocía al falangista del pueblo que las reclutaba, sacaba
a Ana y a otras mujeres a pasear. Él, sobre un caballo y con la fusta. Ellas, con el brazo
en alto.67
Al igual que Luisa Rodríguez, Ana Macías no sabía ni leer ni escribir. Son sin
duda pilares de nuestra democracia, que debe sustentarse sobre el conocimiento de su
lucha y de su sufrimiento. Es imposible conocer la cantidad de mujeres que como Luisa
y Ana fueron vejadas en Andalucía durante la guerra civil. En muchos casos estas
mujeres han fallecido y se han llevado consigo sus historias o las han dejado en la
intimidad de la familia. El silencio debido a la vergüenza de contar su historia ha
impedido que se llegue a conocer en su totalidad la dimensión de esta represión de
género que el franquismo implementó para hacer desaparecer cualquier atisbo de
progreso y mejora de las condiciones de vida de las mujeres. Por tanto, la principal
consecuencia que se extrajo tras la publicación del decreto fue que habían salido a la
luz algunas historias fundamentales para conocer la represión más oculta del
franquismo. Se hicieron visibles a los ojos del conjunto de la sociedad las vidas de estas
mujeres, que han vivido con entre la tragedia y el pudor.
67
Resumen de la historia de Ana Macías realizado en base a los artículos publicados en el diario El País y
en la web Todos los Nombres. Véase el reportaje de la periodista Elsa Cabra publicado en el diario El
País el 17 de mayo de 2010.
72
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Lo cierto es que, visto con perspectiva, y más allá de si la cantidad con que se
indemnizó a las mujeres era poca o mucha, si era más necesario homenajear que
indemnizar, si era tarde o temprano para llevar a cabo estas medidas o si constituyó un
acto de oportunismo político (como denunciaron algunos políticos y medios de
comunicación), en nuestra opinión solamente atendiendo serenamente a las historias
de Luisa Rodríguez y Ana Macías uno puede hacerse la idea de la dimensión de la
tragedia personal de estas mujeres y de la dimensión de la tragedia social de una
región como Andalucía tras el golpe militar del 18 de julio de 1936. La reparación es
siempre insuficiente cuando hablamos de asesinatos sin juicios ni condenas, cuando
hablamos de opresión, de falta de libertades y de represión. Es imposible, incluso
como historiador, mantener el equilibrio cuando unas medidas que no van contra
nadie sino que son a favor de víctimas, sean de la condición que sean, generan tanta
animadversión y tanto rechazo. Cada vez que se produce un acto de memoria, una
parte de la sociedad española o mira hacia otro lado o se siente agredida, señalada con
el dedo, como si setenta y siete años no fueran nada, como si el tiempo se hubiera
detenido en los años de la posguerra. Para pasar página los historiadores debemos
seguir investigando y las asociaciones de memoria recordando y exigiendo reparación.
Por su parte, los responsables políticos tienen la obligación de establecer medidas a
favor de las víctimas del franquismo y de cualquier tipo de violencia sin escudarse en
que ha pasado mucho tiempo o en que hay que mirar al futuro. Solo cuando se tome
conciencia de esto, los ínfimos 1.800 euros que recibieron Luisa Rodríguez y Ana
Macías por tanto sufrimiento no harán “vomitar” a nadie.
73
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1.2. Proyectos y convenios
Dentro del amplio espectro por medio del cual se han llevado a cabo las
políticas de la memoria en Andalucía, es conveniente detallar algunos de los proyectos
que se han puesto en práctica mediante convenios, acuerdos, protocolos, etc.,
firmados entre el Gobierno autonómico y distintos organismos e instituciones públicas.
Algunas de estos proyectos son iniciativas verdaderamente innovadoras con respecto a
la recuperación de la memoria histórica. Otros, debido a diversas razones que
analizaremos en cada uno de los epígrafes, no han tenido continuidad o ni siquiera
llegaron a iniciarse.
Al margen de las subvenciones ordinarias, que analizaremos específicamente,
los acuerdos permitieron el inicio de proyectos de más envergadura económica que
mediante la orden no pudieron o no quisieron hacerse. Algunos se realizaron en
colaboración con sindicatos, universidades, asociaciones, diputaciones provinciales,
etc. Son las universidades públicas andaluzas los organismos que más proyectos y de
mayor envergadura se han llevado a cabo por parte de la administración autonómica
andaluza.
El objetivo de este epígrafe es censar, describir y valorar el conjunto de
proyectos y colaboraciones entre distintas entidades, instituciones y administraciones
públicas en relación con la recuperación de la memoria histórica y el estudio de la
represión franquista en Andalucía. El hecho de que distintos organismos de los más
variados ámbitos políticos, educativos, sindicales e incluso militares hayan participado
conjuntamente en proyectos de memoria supone la consecución de uno de los
objetivos fundamentales del proceso de recuperación de la memoria de las víctimas de
la guerra civil y del franquismo, que no es otro que el principio de colaboración. De
modo que, en nuestra opinión, es imposible hacer visible de la memoria sin la
participación de la sociedad en general. De ahí la importancia de que las acciones no
sean aisladas y demasiado concretizadas, sino que planteen principios de cooperación
como aspecto fundamental para el proceso. La implicación de muchos agentes
sociales, políticos y económicos son la clave para que el movimiento asociativo sienta
el respaldo y la unión en torno a sus reivindicaciones, que no son más que las
reivindicaciones de la democracia en general. En definitiva, si no somos capaces de
74
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
socializar la memoria, será imposible culminar el proceso de recuperación de la
memoria histórica.
Centrándonos ya en el contenido de este epígrafe, queremos también
puntualizar que no vamos a tratar los convenios firmados por la administración
autonómica para la localización y exhumación de víctimas, que serán tratados en el
epígrafe que dedicamos en exclusiva a las fosas. En cualquier caso sí es conveniente
indicar que las reticencias de la Junta de Andalucía para implicarse en las
exhumaciones hicieron que, hasta el año 2012, en la convocatoria ordinaria de
subvenciones no se incluyera el asunto de las exhumaciones de fosas comunes, las
catas de localización o las prospecciones con georadar. Hasta la convocatoria de ese
año la mayoría de las exhumaciones en las que participó la Junta de Andalucía se
hicieron mediante convenio. Se trata de los casos de la exhumación del cementerio de
San Rafael de Málaga, la exhumación de la fosa de Alfacar, la exhumación de los
maquis de Sierro, la fosa de las 17 mujeres de Gerena y la exhumación del cementerio
viejo de Chiclana de la Frontera. Las otras exhumaciones en las que participó la Junta
de Andalucía sin convenio fueron las de El Bosque, Grazalema, etc., en las que parte de
los trabajos fueron realizados por personal de la Delegación Provincial de Cultura de
Cádiz, perteneciente a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
1.2.1. El mapa de fosas de Andalucía
El proyecto del mapa de fosas de Andalucía ha sido una fuente de información
esencial para nuestro trabajo. Haremos referencia a este mapa en múltiples ocasiones.
Es el proyecto más importante llevado a cabo en Andalucía en relación con la
recuperación de la memoria de las víctimas de la guerra civil y de la represión
franquista. Es importante por la envergadura del proyecto, es decir, porque estudia
cada una de las fosas comunes de la guerra civil y de la represión franquista en
Andalucía y, por lo tanto, de casi todos los pueblos andaluces. También es importante
por la forma como se realizaron los trabajos: se siguió el principio de colaboración y
participación entre los principales agentes sociales y políticos implicados en el proceso
de elaboración del mapa de fosas comunes de la guerra civil y de la represión
75
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
franquista en Andalucía. El resultado fue un trabajo coral que, a pesar de extenderse
demasiado en el tiempo, constituyó un documento de extraordinaria importancia para
los investigadores y para la sociedad civil en general.
Las primeras reuniones para la elaboración de este mapa tuvieron lugar en el
año 2003. A ellas asistieron algunos miembros de las asociaciones memorialistas,
algunos investigadores y el Gobierno andaluz (a través de la Consejería de Justicia y
Administración Pública). En estos primeros contactos se decidió que, para cualquier
tarea relacionada con la investigación de las víctimas enterradas en las fosas comunes
era imprescindible contar con un mapa de fosas. En aquel momento, ni el Estado
español ni ninguna de las comunidades autónomas disponía de un mapa de fosas. De
hecho, fue a raíz de la iniciativa andaluza cuando otras comunidades comenzaron a
plantearse la idea de la elaboración de su mapa.68
El proceso de realización del mapa tuvo tres fases, que correspondieron a tres
entidades cada una: las asociaciones, las universidades y a la Administración
autonómica.
La primera fase correspondió a las asociaciones. Estas realizaron el trabajo de
campo, para lo cual recibieron por cada provincia una subvención excepcional de
55.000 euros, basada en los convenios firmados con ellas69. De este modo:
- La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y Justicia de
Andalucía (AMHyJA) sería la encargada de la realización de los trabajos del mapa de
fosas de las provincias de Cádiz, Sevilla y Huelva.
- La Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica
(AGRMH) llevó a cabo los de la provincia de Granada.
- El Foro Ciudadano para la Recuperación de la Memoria Histórica de Andalucía
(FCRMHA), los de la provincia de Córdoba.
68
Andalucía fue la primera comunidad autónoma en comenzar los trabajos. Pero, cuando se publicó el
mapa de fosas de Andalucía, en diciembre de 2010, ya lo habían hecho antes Cataluña, el País Vasco y
Asturias. En cualquier caso, a diferencia del resto de las comunidades autónomas, el mapa andaluz sólo
incluye fosas comunes de personas asesinadas y no de combatientes muertos en el frente.
69
BOJA nº 2 de 4 de enero de 2006, p. 34.
76
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- La Asociación Guerra; Exilio y Memoria Histórica de Andalucía (AGEMHA)
finalizó los trabajos de las provincias de Almería, Jaén y Málaga.
En este sentido hay que señalar que los trabajos de campo del mapa fueron
bastante dificultosos. Hubo que visitar todas las localidades andaluzas, realizar
entrevistas, consultar documentación, explorar archivos, etc. Bien es cierto que las
fuentes de información para la efectiva localización de las fosas han estado basadas en
fuentes orales en la mayoría de los casos: el testimonio oral de testigos, familiares o
investigadores locales. El mapa se completó con la consulta de los registros civiles y
judiciales y los registros de los cementerios. Esto ha permitido constatar la existencia
de ejecuciones en esos municipios e identificar los nombres de las víctimas en la mitad
de los casos. Así, en algunos lugares las fuentes orales fueron un extraordinario
complemento a las investigaciones realizadas en los registros civiles, en los archivos
municipales o en los archivos militares. Pero fueron las menos: el grueso del mapa se
basó en fuentes orales, porque era la única fuente que podría aportar datos fiables ya
que el régimen franquista apenas dejó rastro de documentación escrita referente a
estos enterramientos. No sabemos si esta documentación desapareció, se destruyó o
si realmente el régimen nunca registró estos datos, que parece lo más probable.
La segunda fase de los trabajos del mapa fue encargado a las universidades
públicas andaluzas. Estas se dedicarían a revisar, homogeneizar y validar las bases de
los datos que habían elaborado las asociaciones. Para ello las universidades crearon un
comité técnico de coordinación formado por investigadores de todas las universidades
públicas andaluzas. La dirección de este comité recayó sobre el catedrático de la
Universidad de Almería Fernando Martínez López. Para tal fin las universidades
recibieron una subvención de la Consejería de Justicia y Administración Pública de la
Junta de Andalucía, tomando como base los convenios firmados con ellas. La
subvención ascendía a 84.000 euros, cuya distribución se realizó de la siguiente
manera:
- Universidad de Almería, 12.000 euros.
- Universidad de Cádiz, 12.000 euros.
- Universidad de Granada, 12.000 euros.
77
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- Universidad de Huelva, 12.000 euros.
- Universidad de Jaén, 12.000 euros.
- Universidad de Málaga, 12.000 euros.
- Universidad Pablo de Olavide, 6.000 euros.
- Universidad de Sevilla, 6.000 euros70.
Finalmente, una vez que los trabajos fueron validados por los comités técnicos
de coordinación de las universidades, el trabajo definitivo fue entregado al
Comisariado para la Recuperación de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, el
cual se ocupó de pulir el material, corrigiendo o ampliando algunos aspectos. Por
ejemplo, para el caso de la provincia de Sevilla se encargó un estudio complementario
al investigador José María García Márquez, quien concretó un victimario completo de
la provincia por localidades. En el caso de la provincia de Granada se incluyó la
información sobre los últimos sondeos y exhumaciones realizadas que, por razones
lógicas, ni las asociaciones ni las universidades habían podido incluir, ya que habían
entregado su trabajo antes de producirse esas actuaciones.
Una vez que se realizaron estas correcciones, los datos completos se
entregaron al Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, que
se encargó de normalizar y codificar toda la información en una base de datos común,
organizada en una estructura de 21 campos principales y 10 tablas asociadas. En esta
base de datos se depuró la información textual, se completó la documentación
bibliográfica y se comprobó la localización de las fosas, contrastándola sobre las
fotografías aéreas y mapas topográficos del Instituto de Cartografía de Andalucía.
Fruto de este último trabajo fue la conversión de la base de datos inicial en un mapa
de precisión cartográfica que fue publicado tanto en Internet como en soporte de DVD
en diciembre del año 2010 por el Comisariado de la Memoria Histórica de la Junta de
Andalucía, tras cuatro años de trabajo.
70
BOJA nº 234 de 4 de diciembre de 2006, p. 25.
78
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
A día de hoy el mapa de fosas de Andalucía es consultable en la página web de
la Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales de la Junta de
Andalucía en el siguiente enlace:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/presentaci
on.html
Así pues el mapa de fosas de Andalucía ha evidenciado la existencia de
enterramientos comunes no identificados hasta este momento y pertenecientes en
exclusiva a la indiscriminada represión franquista durante la guerra civil y la posguerra.
Se ha tratado de un trabajo complejo de una duración de cinco años. La labor colectiva
y de participación ha sido esencial para conseguir el principal objetivo que se
perseguía: llevar a cabo unas políticas de restitución de la memoria efectivas.
Las conclusiones desde el punto de vista cuantitativo de los trabajos del mapa
de fosas de Andalucía reflejan unos datos globales por provincia que deben hacernos
reflexionar sobre la cantidad de fosas comunes que podemos encontrar en Andalucía y
el número de actuaciones de cualquier tipo (investigación, monumentalización,
exhumación, etc.) que se han realizado:
PROVINCIA
ALMERÍA
NÚMERO DE
FOSAS
9
CÓRDOBA
69
CÁDIZ
100
HUELVA
120
JAÉN
24
GRANADA
86
MÁLAGA
76
SEVILLLA
130
Total
614
Tabla de elaboración propia realizada a partir de los datos del mapa de fosas de Andalucía.
Como se puede comprobar, la distribución geográfica de estas fosas comunes
refleja una concentración en las provincias occidentales, con un límite por el este que
79
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
coincide a grandes rasgos con el frente de guerra, estabilizado en febrero de 1937 a lo
largo de la línea Peñarroya-Motril. Por tanto, es en la zona controlada por el ejército
golpista donde aparecen la práctica totalidad de las fosas, debido a la dura represión
de retaguardia. El mapa concluye también que el 46,5 % de las localidades andaluzas
dispone en su término municipal de una o más fosas comunes de la guerra civil o de la
represión franquista y que el 80 % de los enterramientos identificados son de entre
julio y diciembre de 1936, aunque hay una veintena posteriores 1939,
correspondientes la mayoría a miembros del Ejército Guerrillero de Andalucía
asesinados por la guardia civil tras el final de la guerra.
En cualquier caso, y más allá de las datos que se pueden extraer del mapa, y
aunque en los capítulos 2 y 3 de este trabajo incidiremos más en profundidad en las
diferentes actuaciones que se han llevado a cabo en las fosas andaluzas, es
conveniente indicar, según nuestra opinión, que el futuro del mapa de fosas de
Andalucía deber estar orientado a una complementación permanente de los datos. Es
necesario que el mapa se convierta en un documento “vivo” cuyos datos deben ser
corregidos, ampliados, modificados y completados con más datos de manera
permanente. De lo contrario, se corre el riesgo de que deje de ser una herramienta útil
al servicio de la sociedad. Ese proceso de mantenimiento del mapa debe estar regido
por la Administración pública andaluza. Sería conveniente que desempeñaran un papel
esencial las entidades, las universidades y los ayuntamientos, de manera que se
establezcan cauces de comunicación entre todos los agentes implicados ante las
diferentes actuaciones que puedan llevar a cabo en las fosas a lo largo del tiempo, para
que se integren en el mapa lo más rápido posible.
A modo conclusión, se puede decir que el mapa de fosas de Andalucía
constituye una herramienta útil y necesaria para abordar cualquier investigación sobre
la represión en Andalucía. Los convenios firmados en el año con asociaciones y
universidades permitieron la realización de un trabajo, que, como dato negativo, se
excedió en demasía en el tiempo. A la vez, y por el propio mecanismo de
funcionamiento de las tareas, permitió la colaboración entre Administración,
investigadores, asociaciones, universidades, familiares e informantes. De ese modo,
80
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
por su propia estructura de funcionamiento, la elaboración del mapa supuso una obra
colectiva de la que mucha gente se siente parte.
1.2.1.1. Los mapas de fosas en otras comunidades autónomas
Veamos ahora algunas referencias sobre la localización, bibliografía y modo de
ejecución de los mapas de fosas que elaboraron las comunidades autónomas más
activas en relación con la memoria histórica. Estos mapas fueron posteriormente
integrados en el mapa estatal, para observar las semejanzas y diferencias con el
andaluz. Las referencias a los mapas que citaremos a continuación son accesibles
desde las webs de los gobiernos autonómicos como en Andalucía. Ponen de manifiesto
un interés político de las administraciones con todo referente a la memoria. En las
webs de todas esas comunidades autónomas, cuyos gobiernos han participado en la
elaboración de los mapas, existe la posibilidad de contactar con los funcionarios, los
equipos de investigación o las entidades sin ánimo de lucro encargadas del
mantenimiento de los mapas. En cambio, otras comunidades autónomas no han
colgado en sus webs los mapas (Castilla-La Mancha, por ejemplo), con lo cual es muy
difícil que los ciudadanos puedan corregir datos, enviar información nueva o
establecer una conexión con ese organismo público.
El mapa de fosas de Catalunya se puede consultar en la página web de la
Generalitat de Catalunya, en la Dirección General de Memoria Democrática
(http://fossesirepressio.cat/es/home). Una de las fuentes principales para el estudio
de los datos del mapa de fosas de Catalunya fue la investigación de la profesora de la
Universidad de Barcelona Queralt Solé, que publicó un libro clave para conocer las
fosas de la guerra civil en esta parte de España71. Posteriormente a través del
organismo que gestiona en Cataluña las políticas de memoria, el Memorial
Democrático, se ha ido ampliando y completando el mapa hasta localizar más de 230
fosas en todo el territorio (datos de enero de 2011).
71
SOLÉ I BARJAU, Q.: Els morts clandestins. Les fosses comunes de la guerra civil a Catalunya (19361939), Editorial Afers, Catarroja-Barcelona, 2008.
81
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
El mapa de fosas de Asturias fue elaborado por un grupo de investigación de la
Universidad de Oviedo. Puede consultarse en la página web del Gobierno de Asturias
(http://tematico.asturias.es/asunsoci/fosas/index.htm). La elaboración de este mapa
es fruto de varios proyectos de investigación llevados a cabo por la Universidad de
Oviedo, bajo la dirección de la profesora Carmen García García. Estos trabajos
concluyeron con la localización de 343 enterramientos.
Los trabajos para realizar el mapa de fosas de Navarra fueron llevados a cabo
entre los años 2011 y 2012, por iniciativa del Gobierno de Navarra, concretamente del
Departamento de Presidencia, Justicia e Interior. El organismo encargado de realizar el
mapa fue la empresa pública Trabajos Catastrales, Sociedad Anónima (TRACASA). Esta
empresa ha localizado un total de 118 fosas comunes de la guerra civil y de la
represión franquista. El mapa de las fosas de la Guerra Civil en Navarra es accesible a
través de la página web fosas.navarra.es, directamente a través de la web del
Gobierno de Navarra y en el Sistema de Información Territorial de Navarra (SITNA).
En relación con el mapa de fosas de Aragón, la iniciativa partió de la Asociación
para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón, que comenzó los trabajos de
elaboración del mapa en el año 2007. La financiación y la coordinación del mapa
recayó en la Dirección General de Patrimonio Cultural del Departamento de Educación,
Cultura y Deporte del gobierno aragonés, mediante una subvención a la citada entidad
memorialista. Un año después esta subvención pasó a ser un encargo directo del
Gobierno de Aragón, cumpliendo el artículo 12 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre,
en el que se insta a las administraciones públicas a elaborar y poner a disposición de
los interesados un mapa en el que consten los terrenos en los que se localizan los
restos de las víctimas asesinadas en el periodo mencionado. Actualmente el mapa de
fosas de Aragón es consultable desde la web del Gobierno de Aragón
(http://www.sipca.es/censo/busqueda_fosas_simple.html), lo que permite, como en
todos los casos reseñados anteriormente, un acceso rápido a la información de las más
de 519 fosas localizadas en Aragón (datos enero 2011).
El Gobierno vasco fue una de las primeras administraciones públicas españolas
en disponer de un mapa de fosas accesible a los ciudadanos. Actualmente el mapa de
fosas vasco puede consultarse a través de la web del Departamento de Administración
82
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Pública y Justicia del Gobierno vasco (http://www.jusap.ejgv.euskadi.net/r47contmh2/es/contenidos/informacion/fosas_franquismo/es_fosas2/mapa_fosas_franq
uismo.html). El mapa vasco localiza un total de 92 fosas de la guerra civil y de la
represión franquista. El estudio parte de las investigaciones que ha realizado y sigue
realizando un organismo del prestigio internacional de la fundación Aranzadi con la
que el Gobierno vasco mantiene una estrecha colaboración desde hace años. Además
de las localizaciones de las fosas, podemos encontrar también datos sobre personas
desaparecidas, normativa sobre indemnizaciones, testimonios de familiares y víctimas
etc., que proporcionan un valiosa información de una manera fácil y accesible para las
familias de las víctimas y para los investigadores.
1.2.1.2. El mapa de fosas de España
En otro orden de cosas, es conveniente recordar que, cuando ya se llevaba en
Andalucía más de un año trabajando en el mapa de fosas, se publicaba la ley 52/2007,
de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen
medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil
y la dictadura. El artículo 12.2 de esta ley decía lo siguiente:
Las Administraciones públicas elaborarán y pondrán a disposición de todos
los interesados, dentro de su respectivo ámbito territorial, mapas en los que
consten los terrenos en que se localicen los restos de las personas a que se
refiere el artículo anterior, incluyendo toda la información complementaria
disponible sobre los mismos.
El Gobierno determinará el procedimiento y confeccionará un mapa
integrado que comprenda todo el territorio español, que será accesible
para todos los ciudadanos interesados y al que se incorporarán los datos
que deberán ser remitidos por las distintas Administraciones públicas
competentes.
Las áreas incluidas en los mapas serán objeto de especial preservación por
sus titulares, en los términos que reglamentariamente se establezcan.
Asimismo, los poderes públicos competentes adoptarán medidas
orientadas a su adecuada preservación.72
72
BOE nº 310 de 27 de diciembre de 2007, p. 53413.
83
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
De modo que, respondiendo a este mandato de la conocida como ley de
Memoria histórica, el mapa andaluz fue puesto a disposición del Ministerio de Justicia
e integrado en un mapa de fosas estatal, tras la firma de un convenio de colaboración
entre el Ministerio de Justicia y la Junta de Andalucía el 25 de enero de 2010 (además
de Andalucía también firmaron este convenio del mapa de fosas ese mismo día las
comunidades autónomas de Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña,
Cantabria, Extremadura y el País Vasco). Finalmente el mapa estatal fue publicado en
mayo del año 201173 tras varios años de trabajo.
La elaboración del mapa de fosas de España fue también una tarea complicada,
ya que algunas comunidades autónomas (las gobernadas en aquel momento por el
Partido Popular) no firmaron los convenios con el Ministerio, incumpliendo así el
mandato de la ley. Fueron las entidades memorialistas las que se encargaron de hacer
las tareas de investigación y elaboración de los mapas, en la mayoría de los casos sin
ayudas públicas ante la falta de compromiso político en materia de memoria de estas
comunidades autónomas. 74
La siguiente tabla, de elaboración propia, a partir de los datos del mapa estatal
consultable en la página web del Ministerio de Justicia del Gobierno de España
(www.memoriahistorica.gob.es/MapaFosas/index.htm), refleja el número de fosas de
la guerra civil y la represión franquista en el territorio español:
COMUNIDAD AUTONÓMA
73
74
NÚMERO DE
FOSAS
Aragón
594
Andalucía
492
Asturias
320
Castilla y León
187
Cataluña
151
Castilla-La Mancha
139
País Vasco
92
Comunidad Valenciana
85
http://mapadefosas.mjusticia.es/exovi_externo/CargarMapaFosas.htm
http://elpais.com/diario/2010/04/29/espana/1272492003_850215.html
84
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Madrid
51
Extremadura
46
Galicia
46
Navarra
1675
Cantabria
7
La Rioja
6
Murcia
6
Baleares
4
Canarias
2
Ceuta
1
Melilla
1
TOTAL
2.246
Tabla de elaboración propia.
En relación con Andalucía hay que señalar que el número de fosas que aparece
en el mapa integrado del Ministerio de Justicia es menor (492) que las que aparecen
en el mapa andaluz (614). Esta diferencia se debe a que el mapa estatal suma como
una sola fosa las ubicadas en un mismo recinto. Por ejemplo, en el interior del
cementerio de San Fernando de Sevilla, el mapa andaluz localiza y distingue cinco
fosas. En cambio, el mapa del Ministerio localiza una fosa, un lugar de enterramiento
que aglutina a las cinco fosas, con lo cual el número total de fosas se reduce
considerablemente. Algo similar ocurre en el cementerio de San José de Almería: el
mapa andaluz sitúa siete enterramientos en fosas comunes y el mapa del ministerio
reconoce uno.
Por otro lado, otro aspecto importante que se debe tener en cuenta a la hora
de comparar ambos mapas es que no todos los datos del mapa de Andalucía se han
volcado completamente en el mapa del Ministerio. De ahí el desfase que se encuentra
cuando se accede a determinada información y se comparan los datos. De modo que
podemos decir que el mapa andaluz es más detallado, ya que aborda individualmente
las fosas de un mismo cementerio y las detalla más en profundidad. Lo que sí es cierto
75
Los últimos trabajos del mapa de fosas de Navarra cifran en 118 el número de fosas comunes de la
Comunidad Foral de Navarra.
85
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
es que la sincretización que se hace en el mapa estatal proporciona una visión más
global, sencilla y generalizada para las personas que quieran hacer consultas y que no
deseen una gran profundización en este asunto.
No obstante, un dato muy interesante que podemos encontrar en el mapa
integrado del Ministerio, y que no aparece en el mapa andaluz, es que en el primero se
recogen las fosas cuyos restos fueron exhumados durante el franquismo y trasladados
al Valle de los Caídos. Con ello se proporciona una información muy interesante y
novedosa de la que carece el mapa andaluz. Quizás un planteamiento de futuro para
que ese mapa andaluz no se quede obsoleto pueda ser la incorporación de los datos de
las fosas andaluzas trasladadas al Valle de los Caídos, cuyos datos están perfectamente
investigados actualmente.
En resumen, la necesidad de disponer de unos mapas de fosas actualizados y lo
más completos posible radica en que pueden constituir unas herramientas, no solo de
conocimiento e investigación, sino también de concordia y reconciliación. Además
creemos que este tipo de iniciativas desarrolladas por algunas comunidades
autónomas y por el Estado español son clave para la construcción de una democracia
más sólida, ya que conllevan una profundización en el análisis de las diferentes formas
de preservar u honrar la memoria de las víctimas de la guerra civil y del franquismo.
1.2.2. El proyecto sobre las actuaciones de los tribunales de responsabilidades
políticas en Andalucía (1936-1945)
En el año 2006, la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Justicia y
Administración Pública, firmó una serie de convenios con los rectores de nueve
universidades andaluzas, con el fin de llevar a cabo una profunda revisión de las
actuaciones de los tribunales de responsabilidades políticas del franquismo en
Andalucía. Se trataba de realizar un gran proyecto de investigación que analizara en
cada provincia andaluza cada caso individualmente. Estaba claramente enmarcado
dentro del conjunto de iniciativas públicas que se estaban llevando a cabo a partir del
decreto 334/2003, de 2 de diciembre, para la coordinación de actuaciones en torno a
la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento institucional y social de las
86
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
personas desaparecidas durante la guerra civil en Andalucía, y a partir de la ley del
Estado 52/2007, de 26 de diciembre, conocida como ley de la Memoria histórica.
Se trataba de dar continuidad a proyectos como el mapa de fosas o el propio
Banco Audiovisual de la Memoria Histórica y Social de Andalucía, pero incidiendo en la
investigación de la represión económica del franquismo, que afectó a miles de familias
andaluzas. Por cierto, este tipo de represión era poco conocida hasta ese momento,
debido a que se había avanzado más en la investigación de la represión física y la
localización de desaparecidos. Las conclusiones sobre la represión económica fueron
de gran utilidad para conocer más exactamente la secuencia represora del franquismo.
El primer tipo de represión que se puso en práctica fue la física. Se ejerció de
múltiples formas, Por ejemplo, en cárceles y en campos de concentración, llegando a
causar la muerte. En los campos de concentración, se usaron diferentes instrumentos
represivos, como la aplicación de los bandos de guerra o de los consejos de guerra. A
partir de 1940 se añadió el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el
Comunismo. Otro método de represión física fueron las depuraciones profesionales,
llevadas a cabo a través de las comisiones depuradoras profesionales.
En una segunda fase, se procedió a la represión económica y administrativa,
para lo cual se puso en marcha la ley de Responsabilidades políticas. Los antecedentes
de esta ley eran los bandos de guerra de incautación de bienes de las personas
vinculadas a los partidos del Frente Popular o a los dirigentes sindicales76. Esta ley se
promulgó el 9 de febrero de 1939. Desde sus primeros artículos ya dejaba muy claro a
qué personas de qué periodo se iba a perseguir:
Artículo 1. Se declara la responsabilidad política de las personas, tanto
jurídicas como físicas que, desde 1º de octubre de 1934 y antes del 18 de
julio de 1936, contribuyeron a crear o a agravar la subversión de todo
orden que se hizo víctima a España y de aquellas otras que a partir de la
segunda de dichas fechas se hayan opuesto o se opongan al Movimiento
Nacional con actos concretos o con pasividad grave.
76
MARTINEZ LÓPEZ, F.: “Incautaciones de bienes y responsabilidades políticas en la Andalucía franquista
(1936-1945)” en COBO ROMERO, F. (coord.): La represión franquista en Andalucía. Balance
historiográfico, perspectivas teóricas y análisis de resultados, Centro de Estudios Andaluces, Sevilla,
2012, p. 102.
87
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Artículo 3. Los partidos, agrupaciones y organizaciones declaradas fuera de
la ley, sufrirán la pérdida absoluta de sus derechos de toda clase y la
pérdida total de sus bienes. Estos pasarán íntegramente a ser propiedad del
Estado.77
De ese modo, miles de familias de políticos, sindicalistas, simpatizantes de los
partidos del frente popular, así como cientos de alcaldes y concejales fueron
condenados por la Ley de Responsabilidades Políticas. Las consecuencias recayeron
sobre los que sobrevivieron a los castigos físicos y sobre las viudas e hijos de los
asesinados. Se trataba de extender la miseria dentro de los derrotados en la guerra
civil y de ejercer un control total sobre los vencidos que no hubieran sido eliminados.78
Pero, curiosamente, la represión económica en Andalucía ha sido hasta hace
muy poco tiempo un objeto de estudio secundario debido, en nuestra opinión, a que
se ejerció mayoritariamente sobre familias que habían tenido en su seno a miembros
de partidos políticos o sindicatos. La represión física ha sido tratada más en
profundidad por los investigadores e historiadores. Por ello, las conclusiones del
proyecto de investigación sobre los tribunales de responsabilidades políticas en
Andalucía que se han ido conociendo son de gran interés, ya que completan el ciclo
represor del franquismo hacia muchas familias de víctimas y además ponen de
manifiesto el silencio que sobre este tipo de represión se instaló en la sociedad
andaluza desde la promulgación de la ley.
Para conocer la dimensión de esta represión, el grupo de investigación
recuperó y procesó más de 70.000 expedientes sobre las actuaciones de estos
77
BOE de 13 de febrero de 1939, pp. 824-847.
Para profundizar más en esta materia, véanse entre otros, ÁLVARO DUEÑAS, M.: Por ministerio de la
ley y voluntad del Caudillo: la jurisdicción especial de responsabilidades políticas (1939–1945), Centro de
Estudios Políticos y Constitucionales, 2006, pp. 665-681; CASANOVA, J. (Coord.): Morir, matar,
sobrevivir. La violencia en la dictadura de Franco, Editorial Crítica, Barcelona, 2002; VEGA SOMBRÍA, S.:
La represión en la provincia de Segovia en los orígenes del régimen de Franco. La represión económica y
administrativa, revista Hispania Nova nº 4, Universidad Complutense de Madrid, 2004. Por último
podemos citar una de las obras pioneras en la investigación de la represión económica del franquismo
en España: se trata de la obra coordinada por la catedrática de la Universidad de Lleida Conxita Mir
sobre los tribunales de responsabilidades políticas en la provincia de Lleida. Véase; MIR CURCÓ, C.,
CORRETGÉ BLASI, F., FARRÉ CUNILLERA, J. y SAGUÉS SAN JOSÉ, J.: Represió económica i franquisme.
L´actuació del tribunal de responsabilitats polítiques a la provincia de Lleida, Publicacions de l´Abadia de
Montserrat, Barcelona, 1997. Por cierto, el fondo documental producido por el Tribunal Nacional de
Responsabilidades Políticas de 1936 a 1945 se compone de 1.156 cajas y se conserva en el Archivo
General de la Administración en Alcalá de Henares.
78
88
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
tribunales durante el franquismo en Andalucía. Fueron más de 53.771 los expedientes
incoados entre las comisiones provinciales de incautación de bienes (11.012) y los
tribunales de responsabilidades políticas (42.710)79. Unos expedientes muy dispersos,
al encontrarse repartidos entre los archivos históricos provinciales, los archivos de los
juzgados, los archivos municipales y el Centro Documental de la Memoria Histórica de
Salamanca.
Como hemos dicho, el proyecto fue realizado por investigadores de nueve
universidades andaluzas: la Universidad de Granada, la Universidad Pablo de Olavide
de Sevilla, la Universidad de Sevilla, la Universidad de Córdoba, la Universidad de
Málaga, la Universidad de Jaén, la Universidad de Huelva y la Universidad de Almería.
La coordinación general del proyecto recayó sobre el catedrático de la Universidad de
Almería Fernando Martínez López. El proyecto se abordó con una única metodología.
Hubo una única base de datos para toda Andalucía, en la que se volcaron las
informaciones de los expedientes recuperados. Por otro lado la dificultad para ordenar
y procesar una documentación tan desigual y de procedencia tan dispar fue muy
grande. Gracias al trabajo colectivo de todas las universidades se lograron obtener una
serie de datos cuantitativos y cualitativos sobre la represión económica y
administrativa del franquismo en Andalucía, datos que han aportado una información
complementaria para el estudio de la represión física, al incluirse aspectos tan
relevantes como los informes de curas locales, alcaldes, Falange, Guardia Civil,
testigos, etc. Otros datos que se incluyen son los expedientes en los que se detalla el
papel desempeñado por las personas encausadas durante la Segunda República y la
guerra, así como datos sobre la situación económica de las propias familias.
El desarrollo de los trabajos y las primeras conclusiones se han ido presentando
en diversos congresos y seminarios en todo el mundo. Por ejemplo, en el Congreso
Internacional “Historia y Memoria” celebrado en la Universidad de Granada en
noviembre de 2007, bajo el patrocinio de la Consejería de Justicia y Administración
pública de la Junta de Andalucía; en el 38th Annual Meeting of Society for Spanish and
Portuguese Historical Studies (hispanistas norteamericanos) celebrado en Miami en
abril 2007; en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) de París, marzo
79
MARTINEZ LÓPEZ, F.: “Incautaciones de bienes y responsabilidades…” Op. Cit. Pp. 101-121
89
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de 2007; o en el encuentro sobre memoria histórica celebrado en la Universidad de
Valencia en octubre de 2008. Además, esta investigación sobre las actuaciones de los
tribunales de responsabilidades políticas en Andalucía fue la lección magistral que
clausuró el encuentro internacional celebrado en el mes de marzo de 2009 en México
con motivo del septuagésimo aniversario del exilio republicano que llevaba por título
"El destierro republicano español. Guerra civil, represión y exilio: 1939-2009”, y que
estuvo organizado conjuntamente por el Colegio de México y el Ateneo Español de
México.
El estudio de los tribunales de responsabilidades políticas ha sido, pues, un
proyecto de investigación en el que tanto la administración autonómica como las
universidades han realizado un gran esfuerzo. Una vez publicado, sería conveniente
que estuviese a disposición de familiares, asociaciones e investigadores a través de
Internet. Para ello, se debería de desarrollar una herramienta informática ágil y sencilla
de consulta. De este modo, el ingente trabajo desarrollado no solo tendrá interés para
los investigadores sino que tendrá una función social para las miles de familiares
represaliados por el franquismo y para las asociaciones memorialistas.
1.2.3. El proyecto Todos los Nombres
El proyecto Todos los Nombres es posiblemente una de las iniciativas más
interesantes y participativas dentro de todas las acciones que las diferentes
administraciones públicas, universidades, asociaciones y grupos de investigación en
Andalucía han llevado a cabo. En el año 2005 comenzó a funcionar en Internet una
plataforma llamada todoslosnombres.org.
La iniciativa partió de dos entidades: la Asociación Andaluza Memoria Histórica
y Justicia (AMHyJA) y la Confederación General del Trabajo de Andalucía (CGT-A).
Ambas asociaciones comenzaron a trabajar algunos años antes en la idea de crear una
web que contara con una gran base de base de datos con toda la información posible
sobre las víctimas de la guerra civil y de la represión franquista en Andalucía80. Esta
80
Posiblemente el trabajo realizado por algunos de los impulsores del proyecto Todos los Nombres para
la investigación sobre el Canal de los Presos de Sevilla sirvió de experiencia y sentó las bases para
posteriormente desarrollar la web. Esta investigación fue llevada a cabo dentro del programa
90
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
web se organizaría teniendo en cuenta los tipos de represión y relacionaría los
diferentes campos, de manera que fácilmente cualquier persona pudiera buscar a un
familiar o inscribir nuevos datos, de acuerdo con un mecanismo de acceso que
asegurara un uso adecuado.
Esta iniciativa fue presentada por parte de la AMHyJA a la convocatoria de
subvenciones para actividades de investigación, difusión y conmemoración fijadas
como ejes de las actuaciones a llevar a cabo por el decreto 334/2003 y su orden de
desarrollo. Pero, debido a la trascendencia, la complejidad y la envergadura del
proyecto, el Comité Técnico de Coordinación81 decidió reconducirlo y proponer que
fuera asumido por la Consejería de Justicia y Administración Pública, siempre
respetando la propiedad intelectual generada y el principio de ejecución de las
actuaciones subvencionables fijado por el decreto 334/2003 a favor de las entidades
sin ánimo de lucro y los ayuntamientos andaluces. Así, el proyecto Todos los Nombres
se instrumentalizó mediante un convenio específico donde además se ampliarían el
número de entidades participantes. El día 3 de octubre de 2005 se firmó en la sede del
aulario del Instituto Andaluz de Administración Pública un convenio de colaboración
entre la Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia, la Confederación General
del Trabajo de Andalucía y la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta
de Andalucía. En ese convenio también se haría referencia a la participación de la
fundación El Monte y de la Universidad Pablo de Olavide.
“Recuperando la Memoria Social de Andalucía” del Grupo de Recuperación de la Memoria Histórica de
la CGT-A. Se centró en el trabajo esclavo como forma de represión económica reflejado en una gran
obra del franquismo como fue la construcción del Canal del Bajo Guadalquivir, conocido como el Canal
de los Presos, en el que trabajaron miles de presos políticos del franquismo. Esta investigación se
plasmó en un libro titulado El Canal de los Presos (1940-1952). Trabajos forzados: de la represión política
a la explotación económica de Gonzalo Acosta Bono, José Luís Gutiérrez Molina, Lola Martínez Macías y
Ángel del Río Sánchez (Crítica, 2004), apoyado desde las instituciones: contó con el patrocinio de la
Consejería de Justicia y Administración Pública, la Consejería de Relaciones Institucionales, la Consejería
de Gobernación y la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, la Diputación
de Sevilla y la Universidad Pablo de Olavide.
81
ORDEN de 31 de mayo de 2004, por la que se crea el Comité Técnico de Coordinación previsto en el
decreto 334/2003, de 2 de diciembre, para la coordinación de actuaciones en torno a la recuperación de
la memoria histórica y el reconocimiento institucional y social de las personas desaparecidas durante la
guerra civil y la posguerra (BOJA nº 24 de 4 de febrero de 2005 pp. 38-39).
91
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
El proyecto reflejado en el convenio consistía en síntesis en la creación de una
base de datos con toda la información disponible organizada por campos significativos,
según el tipo de represión, debidamente correlacionada, así como el diseño y la
creación de una página web que permitiera hacer consultas de acuerdo con un
protocolo de acceso que asegurase el uso adecuado, de acuerdo con la ley orgánica
15/99, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter personal. Y, por último,
la creación de las aplicaciones necesarias para incrementar la información mediante
aportaciones institucionales o particulares. En concreto, las obligaciones de las partes
firmantes serían las siguientes:
- A la AMHyJA y la CGT correspondería la realización de las actuaciones de
carácter investigador, material e intelectual, necesarias para la conclusión del
proyecto, bien con sus propios medios, bien mediante la contratación, en su propio
nombre y por su exclusiva cuenta, del personal adecuado para llevarlas a cabo, así
como la adquisición de los medios materiales precisos para el buen fin de aquél,
cuando no fuesen de la expresa responsabilidad del resto de las partes del convenio.
-La Universidad Pablo de Olavide facilitó a las asociaciones participantes el
espacio físico necesario para la realización de las tareas, excepto en los trabajos de
campo, con la puesta a disposición de los materiales de oficina e informáticos,
fungibles y no fungibles, así como el necesario espacio telemático que sean precisos
para llevar a cabo el proyecto, con el fin de albergar la información y operar con ella,.
Igualmente velará por la calidad de los trabajos. Aportará con su participación la
credibilidad del proyecto y su aceptación por parte de las instituciones y de la sociedad
en general.
- La Fundación El Monte financiaría y organizaría desde el punto de vista
administrativo las jornadas que se celebren para la presentación pública del proyecto
Todos los Nombres y la formación y coordinación del personal que colabore en el
proyecto. Contribuirá esta fundación por estos conceptos con la cuantía máxima de
6.000 euros, imputables al ejercicio contable y presupuestario coincidente con el año
de la firma de este convenio de colaboración. La organización técnica de estas jornadas
correrá a cargo de AMHyJA y de CGT-A.
92
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Por su parte, la Consejería de Justicia y Administración Pública, para contribuir
a la financiación de los trabajos descritos más arriba, aportó a AMHyJA la cantidad de
70.000 euros. Ese importe no debía superar el coste de la actividad. El primer pago
sería de 50.000 euros, en el ejercicio presupuestario que correspondiese con el de la
firma del convenio, y otro de 20.000 euros en el ejercicio siguiente, previa justificación
del primero.
Además, se constituía una comisión de seguimiento, compuesta por
representantes de las entidades firmantes, a la que correspondería, entre otras, la más
alta dirección en la elaboración del proyecto. La dirección científico-técnica correría a
cargo de las asociaciones participantes.
De este modo comenzaba una primera colaboración entre la Junta de Andalucía
y Todos los Nombres, que llegaría hasta octubre de 2007, momento en el que finalizó
el patrocinio, pues no se renovó el convenio.
Desde el año 2008 hasta el año 2012 el proyecto Todos los Nombres contó con
el patrocinio del Ministerio de la Presidencia del Gobierno de España, que le concedió
tres subvenciones (2009, 2010, 2011), dentro de la convocatoria de subvenciones a
proyectos relacionados con la recuperación de la memoria histórica que estuvieron
vigentes entre los años 2008 y 2011. Finalmente, desde el 2013, la Junta de Andalucía
renueva su colaboración con el proyecto mediante la concesión de una subvención a la
Confederación General del Trabajo de Andalucía basándose en la convocatoria
publicada en la orden de 6 de septiembre de 2012, por la que se aprueban las bases
reguladoras de concesión de subvenciones para la coordinación de actuaciones en
torno a la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento institucional y
social de las personas desaparecidas durante la guerra civil y la dictadura.82
Durante los años que lleva el proyecto en marcha, se ha seguido actualizando la
página web, hubiera o no financiación por parte de las administraciones. Esto ha sido
fundamental para conseguir los datos de visitas, las colaboraciones, las consultas, etc.
Para que ese funcionamiento haya sido y siga siendo efectivo ha sido clave la
82
BOJA nº 184 de 19 de septiembre de 2013, pp. 7-40.
93
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
metodología de trabajo que se planteó en un principio y la dirección científica del
propio proyecto.
En relación con la metodología de trabajo, hay que decir que desde el principio
se basó en cuatro ejes: la revisión de la bibliografía existente, para vaciar toda la
información personalizada de represaliados del franquismo (archivos, hemerotecas,
testimonios orales, etc.), la organización de la información, la creación de la base de
datos correlacionada y el diseño, el mantenimiento y la gestión de la página web.
Así, bajo estos principios metodológicos comenzó la web de Todos los
Nombres. El éxito de la web radica principalmente en la gran cantidad de información
relacionada con la memoria histórica que gestiona y, como decíamos anteriormente,
en los criterios de control y de análisis de una información que tras varios filtros se
hace pública. La dirección científico-técnica ha estado compartida entre los
historiadores Francisco Espinosa Maestre (2005-2012) y José Luís Gutiérrez Molina
(desde 2012 y, continuando con la responsabilidad, en enero de 2013). Ambos han
contado con un equipo técnico de gestión de la información histórica formado por el
historiador Fernando Romero Romero, el ingeniero informático José Espinosa Santiago
y el ingeniero industrial Manuel López Peña. Además de los citados, el consejo general
del proyecto cuenta con expertos reconocidos en el ámbito de la recuperación de la
memoria histórica. Son los historiadores Antonio Miguel Bernal y José María García
Márquez, los antropólogos Ángel del Río Sánchez y José María Valcuende del Río, el
archivero Laureano Rodríguez Liáñez o el geógrafo Gonzalo Acosta Bono. Por otra
parte, las personas que han coordinado el proyecto son Francisca Maqueda Fernández,
por parte de la AMHyJA, y Cecilio Gordillo Giraldo, por parte de CGT-A. Además de este
grupo de personas hay un extenso grupo de colaboradores, entre los que se
encuentran muchos familiares de víctimas. Todos han hecho posible que la web de
Todos los Nombres se haya convertido en una referencia para todo lo relacionado con
la recuperación de la memoria histórica en Andalucía.
En nuestra opinión, esta web es la herramienta más efectiva a la hora de buscar
información sobre desaparecidos en Andalucía, no solo por el volumen de información
que contiene sino por la rapidez con la que se contestan las consultas, la facilidad de
acceso, el manejo de los datos y por la cantidad de contactos que proporciona. De
94
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
hecho, podemos decir que en enero de 2013 la base de datos contenía los nombres de
73.134 víctimas del franquismo de Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla.
Además, la web es una referencia para muchos investigadores de la memoria,
ya que muchas investigaciones que no han encontrado vías de publicación han podido
exponer sus trabajos en esta web. Por ejemplo, algunos de los proyectos y memorias
arqueológicas de exhumaciones de la importancia de Grazalema, que citaremos en el
epígrafe de este trabajo referente a las exhumaciones de fosas en Andalucía, proceden
de la sección de investigaciones de la propia página web. Por tanto, nos gustaría
destacar que esta web ha sido un espacio muy importante para la promoción y el
conocimiento de trabajos de ámbito local. Sin la posibilidad que les brinda la web,
hubiera sido imposible que estos trabajos vieran la luz y que pudieran ser consultados
por otros investigadores.
En cualquier caso, esta web se ha convertido en un punto de encuentro para
familiares de víctimas y entidades memorialistas, una referencia donde poder
compartir información, consultar la agenda memorialista, seguir los eventos, las
noticias etc., en relación con la recuperación de la memoria histórica.
En muchos casos, la web ha ocupado para sus promotores el espacio que
debían ocupar las administraciones públicas, porque, como se puede leer en la página
de inicio de la propia web, «las administraciones no han creado los mecanismos
necesarios para dar este elemental servicio de información a sus ciudadanos. La
búsqueda de información de cualquier persona interesada encuentra múltiples
dificultades. En primer lugar, porque suele desconocerse los archivos y los registros a
los que puede dirigir su consulta. En segundo lugar, por la débil estructura que soporta
todo lo relacionado con la guerra civil y la represión del franquismo».
1.2.4. El Banco Audiovisual de Memoria Histórica y Social de Andalucía (BAMHSA)
El 9 de noviembre del año 2000, el Parlamento de Andalucía aprobaba por
unanimidad una proposición no de ley (6-00/PNLC-000161), presentada por el grupo
parlamentario de Izquierda Unida, relativa a la creación de un banco de imágenes para
la historia social de Andalucía. Entre otras cosas, en esa proposición se instaba al
95
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía para que coordinase las actuaciones y
articulase los mecanismos necesarios para la realización de ese banco de imágenes.
Así se expresaba la entonces portavoz del grupo IU Concha Caballero en la
presentación de esta proposición no de ley:
«La proposición no de ley hace especial mención a la historia de las
personas que vivieron la guerra civil, el periodo del franquismo y la
resistencia al franquismo. Hay que hacer hincapié en esa materia, porque
son personas que por su edad pueden desaparecer en breve fecha, y su
testimonio con ellas, si no se acomete rápidamente el proyecto. Pero el
proyecto de Banco Audiovisual para la Historia Social de Andalucía es
muchísimo más amplio: se trata de recuperar todo tipo de experiencias y de
hechos sociales, vistos desde el punto de vista de la gente corriente y de la
gente sencilla. En este breve boceto que hace la Confederación General del
Trabajo de Andalucía hablan de recuperar, pues, la historia de los que
lucharon por la libertad, pero habla también de recuperar los modos de
vida, la situación de la educación en España, situaciones específicas que se
dieron, como la emigración andaluza, recuperar la historia reciente de
nuestro movimiento obrero, la lucha por la democracia, la lucha por la
autonomía, y todas aquellas manifestaciones de vida, de trabajo y de
cultura que se han ido produciendo en nuestra comunidad autónoma (…).
(…) Creo que recuperar la memoria de la gente que no ha tenido voz,
recuperar las voces de los que no han podido hablar y recuperar la
experiencia, la historia pequeñita de Andalucía, la historia de géneros, la
historia de territorios, la historia de clases sociales que han sido
discriminadas y explotadas a lo largo de muchísimos siglos, pues es un
proyecto precioso y fundamental y creo que este Parlamento debe
contribuir a hacer realidad»83.
Como se indica en la proposición no de ley que había sido presentada por el
grupo parlamentario de Izquierda Unida, se trataba de un proyecto elaborado por un
grupo de investigadores vinculados a la CGT-A. El proyecto ya había sido presentado a
varias administraciones, sin conseguir que ninguna de ellas lo impulsara.
83
BOPA de 7 noviembre de 2000, pp. 201-206. Diario de sesiones de la comisión 13/serie B, VI
Legislatura. Proposición no de ley 6-00/PNLC-000161, relativa a la creación de un Banco de Imágenes
para la Historia Social de Andalucía, presentada por Izquierda Unida-Los Verdes-Convocatoria por
Andalucía. Esta información se puede consultar en la web del Parlamento de Andalucía en el siguiente
enlace:
http://www.parlamentodeandalucia.es/webdinamica/portal-web
parlamento/recursosdeinformacion/diariosdesesiones/comisiones
96
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Sólo varios años después, y tomando como referencia el decreto 334/2003, de
2 de diciembre, para la coordinación de actuaciones en torno a la recuperación de la
memoria histórica y el reconocimiento institucional y social de las personas
desaparecidas durante la guerra civil española y la posguerra, la Consejería de Justicia
y Administración Pública se haría cargo de la iniciativa y la incorporaría al área de
memoria histórica, cuyas políticas se desarrollaban entonces desde la Dirección
General de Cooperación con la Justicia. Posteriormente, tras la unificación de las
competencias de las políticas de memoria histórica en el año 2009, sería el
Comisariado de la Memoria Histórica el órgano administrativo del cual dependería el
BAMHSA. El BAMHSA se puso pues en marcha gracias a una asignación de este órgano
de la Junta de Andalucía. Se realizaron alrededor de ochenta entrevistas por toda
Andalucía a personas que habían vivido la guerra civil, la dictadura franquista y la
llegada de la democracia. Se trataba de sindicalistas, exiliados, familiares de víctimas,
luchadores antifranquistas, expresos políticos, etc. Para realizar las entrevistas la
dirección general contó con la colaboración de la GCT-A, de la AMHyJA, de la
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Jaén y de dos productoras
audiovisuales.
Fueron un centenar, aproximadamente, las que se hicieron. A través de ellas se
puede hacer un recorrido no solo por las historias de multitud de vidas de personajes
públicos y conocidos sino también por las historias de personas sencillas, las cuales no
traspasaron el ámbito privado. El archivo dispone de un conjunto de documentos
audiovisuales muy interesantes. Constituye una fuente para la investigación y el
conocimiento de Andalucía desde la perspectiva de la guerra civil y de la represión
franquista. Además, estos documentos podrán estudiarse a través de otras ciencias
sociales aparte de la historia, como pueden ser la sociología, la antropología o la
psicología social.
Para la gestión y el análisis de toda la información contenida en el BAMSHA se
firmó en el año 2013 un convenio de colaboración entre la Consejería de Gobernación
y Justicia de la Junta de Andalucía y la Universidad de Sevilla. Las obligaciones de las
partes quedaron especificadas así:
97
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- Por un lado, la Junta de Andalucía facilitaría el acceso de los investigadores de
la universidad a toda la documentación gráfica, sonora y audiovisual de quienes
sufrieron represión (y también de sus familiares) durante la guerra civil y la dictadura
franquista, lo que constituye parte de la historia social de Andalucía.
- Por otro lado, la Universidad de Sevilla, a través del Departamento de Historia
Contemporánea de la Faculta de Geografía e Historia realizará un tratamiento de la
documentación desde el punto de vista de la investigación de la etapa de la guerra civil
y el franquismo, con el fin de recopilar, ordenar, catalogar, recuperar y sistematizar los
datos contenidos en el archivo.
Con el objetivo de tratar adecuadamente la información, se hizo necesario
superar varias dificultades técnicas. Las conocemos porque hemos revisado la citada
documentación audiovisual en varias ocasiones, con objeto de clasificarla:
- En primer lugar, las entrevistas están grabadas en diferentes formatos y
procedimientos. Un paso previo sería la unificación en un formato único.
- En segundo lugar, las imágenes y los documentos sonoros no disponen de la
misma calidad: podemos encontrar documentos de gran calidad visual y sonora junto a
otros muy deficientes, por haber sido grabados sin los medios adecuados. Además,
muchas de estas filmaciones se han deteriorado por el paso del tiempo. Para
solucionar este problema, habría que ponerse en contacto con los autores de las
grabaciones para recuperar los archivos originales, si se conservan.
- En tercer lugar, es conveniente dejar constancia de la dificultad de hacer
públicos estos documentos, ya que muchas de estas personas ya han fallecido y son
sus descendientes los custodios de sus derechos de imagen84.
84
En este sentido, hay que decir que en el convenio firmado entre la Consejería de Gobernación y
Justicia y la Universidad de Sevilla, a través del Decanato de la Facultad de Geografía e Historia, se indica
expresamente que los datos se utilizarán siempre de conformidad con lo dispuesto en la ley orgánica
15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter personal y en el real decreto
1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el reglamento de desarrollo de la citada ley.
98
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1.2.5. El convenio entre la Junta de Andalucía y el Ministerio de Defensa para la
informatización del Archivo del Tribunal Militar Territorial nº 2 de Sevilla
Uno de los aspectos que los investigadores y los colectivos memorialistas han
reivindicado con más fuerza ha sido la necesidad de mejorar sustancialmente la
facilitación, el acceso, la informatización y la digitalización de los archivos militares,
como un elemento fundamental para poder consultar datos referentes a la guerra civil
y a la represión franquista. Algunos archivos militares contienen una documentación
única e imprescindible tanto para los investigadores como para los familiares de
desaparecidos que intentan encontrar algún tipo de referencia para localizarlos. En
muchos casos, los investigadores y los familiares encuentran grandes dificultades para
acceder a unos fondos que se encuentra bajo una ley de octubre de 1978.
Así, según el Reglamento de Archivos Militares aprobado en 1998 (real decreto
2598/1998, de 4 de diciembre85) no se pueden consultar los documentos clasificados
porque quedan bajo el amparo de la ley de Secretos Oficiales de 196986 (modificada en
octubre de 197887). Para los demás documentos existe el principio de libre acceso a los
fondos.
Por lo tanto, al lamentable estado de los archivos, en algunos casos se une que
la consulta de la información que se busca depende del arbitrio del personal militar de
los archivos. Si a esta situación sumamos una legislación preconstitucional y, por
consiguiente, obsoleta, podemos concluir que la situación de los archivos militares no
es la más adecuada para la investigación.
No son de extrañar, por tanto, las declaraciones de la entonces Ministra de
Defensa Carmen Chacón cuando, en agosto de 2008, se expresaba así en la Comisión
de Defensa del Congreso de los Diputados, en relación con la situación de los archivos
militares y las iniciativas políticas de futuro:
85
BOE nº 303 de 19 de diciembre de 1998, pp. 42771-42787.
BOE nº 84 de 6 de abril de 1968, pp. 5197-5199.
87
La ley de Secretos oficiales de 1968 fue derogada en octubre de 1978 (Ley 48/1978, de 7 de octubre,
por la que se modifica la ley de 5 de abril de 1968, sobre secretos oficiales puede consultarse en el BOE
nº 243 de 11 de octubre de 1978, pp. 23605 a 23606.
86
99
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
«Desarrollaremos el proyecto de desclasificación de documentos del
Ministerio de Defensa, lo que permitirá el acceso libre a una documentación
que, hasta el día de hoy, era inaccesible y que encierra un alto valor
científico, y también, por supuesto, sentimental para muchas personas.
Aunque muchos de estos documentos están en instalaciones de Defensa, no
somos los únicos competentes para decidir qué se desclasifica y qué no.
Estamos trabajando con el Ministerio de Presidencia para buscar una
solución que sabemos que será compleja y no excesivamente rápida. Pero
está claro que queremos abrir una nueva etapa para que vea la luz esa
desclasificación, por su interés científico, histórico y hasta emocional»88.
A día de hoy el Estado español ha avanzado poco en la mejora de las
condiciones de uso y de acceso a los archivos militares. Ni la ley 52/2007 de Memoria
histórica ni su desarrollo han aportado mejoras significativas en este asunto. En
cambio, han sido algunas iniciativas de las comunidades autónomas, de algunas
diputaciones provinciales, de ayuntamientos e incluso de fundaciones y entidades sin
ánimo de lucro los que de manera particular han logrado poner a disposición de la
ciudadanía en unas condiciones “decentes” los fondos de estos archivos, para que
sean consultados por el público.
En este sentido, y antes de referirnos a una de estas iniciativas llevadas a cabo
en Andalucía por parte del gobierno andaluz en relación con el Archivo del Tribunal
Militar Territorial nº 2 de Sevilla, citaremos varios ejemplos:
- En primer lugar, hay que citar del convenio firmado en 2011 en Galicia entre la
fundación Luís Tilve de Santiago de Compostela y el Ministerio de Defensa en relación
con la digitalización de fondos del Archivo Militar de Ferrol89.
- Otro ejemplo es el convenio de colaboración entre el Ministerio de Defensa, el
Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y la
Universidad de Zaragoza, para el tratamiento archivístico (informatización,
digitalización etc.) de los procedimientos judiciales correspondientes al periodo
comprendido entre los años 1939-1988, custodiados por el Tribunal Militar Territorial
88
Sobre el particular, véase el diario El País de 9 de agosto de 2008 en su edición digital:
http://elpais.com/diario/2008/08/10/espana/1218319205_850215.html
89
El Faro de Vigo de 1 de julio de 2011. Véase la edición digital:
http://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2011/07/01/
100
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
III y ubicados en el archivo del Juzgado Togado Militar Territorial número 32 de
Zaragoza de febrero de 200990. Por último, podemos citar el convenio entre la
Diputación de Huelva y el Ministerio de Defensa para el tratamiento de la información
contenida en el archivo del Tribunal Militar Territorial nº 2 de Sevilla sobre la provincia
de Huelva referente a la guerra civil y el franquismo, al cual nos referiremos más
adelante.
Dentro de todos los archivos militares españoles, el archivo del Tribunal Militar
Territorial nº 2 de Sevilla es de especial interés, ya que guarda toda la documentación
de este órgano militar. En él se pueden encontrar miles de procesos militares abiertos
durante el franquismo contra todas las personas que podían ser sospechosas de
simpatizar con la República. Hablamos de concejales y alcaldes del Frente Popular,
sindicalistas, masones, familiares de éstos, etc., en el área de la región militar formada
por las provincias de Sevilla, Huelva, Cádiz, Córdoba y Badajoz.
El archivo del Tribunal Militar Territorial nº 2 de Sevilla, situado en un edificio
de la antigua fábrica de Artillería, en la calle Eduardo Dato, depende directamente de
la Secretaría del Tribunal. Contiene actualmente casi dos kilómetros lineales de
documentos91. Este archivo se crea tras la aprobación de la ley orgánica 4/1987, de
Competencia y Organización de la Jurisdicción militar. En la disposición transitoria
primera se ordena a las antiguas autoridades judiciales la remisión a los nuevos
órganos competentes de la documentación que tuvieran en su poder, para que fueran
los tribunales militares territoriales los que se encargaran de la custodia de los
documentos judiciales de la antigua jurisdicción92.
A pesar de lo valioso de la información contenida en este archivo, las
condiciones de conservación eran precarias, lo que hizo que durante los primeros años
del nuevo milenio algunos investigadores y familiares se quejasen públicamente en
reiteradas ocasiones de la situación de los fondos y de la tardanza en poder obtener la
90
BOE nº 133 de 2 de junio de 2009, pp. 46404-46409.
El archivo está integrado por cinco centros, todos ellos dependientes de la secretaria relatora del
tribunal, cuya sede se encuentra en Sevilla. A la secretaría es a quien deben acudir los historiadores que
deseen conseguir la preceptiva autorización que facilite el acceso a los fondos depositados en cualquiera
de estas unidades. Los cinco depósitos documentales se encuentran repartidos por Andalucía y Ceuta y
se localizan en: Sevilla, Málaga, bajo la custodia del Juzgado Togado Militar nº 24, Granada y Ceuta.
92
BOE nº 171 de 18 de julio de 1987, pp. 22065 a 22079.
91
101
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
información que se buscaba. Hay que decir, en cambio, que ya desde principios del
nuevo milenio se había comenzado un tímido proceso de ordenación e
informatización93. En cualquier caso, queremos dejar claro que fue sin duda el interés
mostrado por el primer comisario para la recuperación de la memoria histórica de la
Junta de Andalucía, José María Romero Calero, y sus gestiones para mejorar las
condiciones del archivo, el que forzó los primeros contactos entre las partes para
buscar una vía de acuerdo en relación con la mejora de las condiciones de uso e
informatización del archivo. Por cierto: el acuerdo, formalizado en un convenio de
colaboración, llegó en el año 2006, un año después de la llegada al cargo del comisario.
Para esa fecha, finales de 2006, ya se estaba poniendo en práctica una
experiencia, que resultó positiva. Fue otra de las causas que impulsaron la firma del
convenio entre Junta de Andalucía y el Ministerio de Defensa. Se trataba de la
iniciativa de la Diputación de Huelva de informatizar y digitalizar los expedientes
relacionados con la provincia de Huelva del archivo del Tribunal Militar Territorial nº 2
de Sevilla. Esta labor fue llevada a cabo por una de las personas que mejor conoce el
archivo: el investigador José María García Márquez94. Los expedientes digitalizados
correspondían a los procedimientos instruidos por la justicia militar en la provincia de
Huelva, a través del Consejo de Guerra Permanente de la provincia, a partir del golpe
militar del 18 de julio de 1936 y a los procedimientos instruidos directamente en la
plaza de Sevilla por la auditoría de guerra y relativos a vecinos de la provincia de
Huelva, en especial durante el periodo de la guerra. Se trataba de unos fondos
formados por expedientes, diligencias previas, causas y sumarísimos de urgencia que
se encontraban sin catalogar y cuya digitalización se llevó a cabo de forma
individualizada por cada procedimiento. La tarea concluyó con la catalogación de 2.488
93
En muchos casos los familiares y víctimas necesitaban la información del archivo para acreditar el
tiempo pasado en prisión, las condenas, etc. y demás datos necesarios para poder presentar solicitudes
de indemnización al amparo de las distintas normas tanto del Estado como de las comunidades
autónomas. Este aspecto ya lo hemos abordado en este trabajo, en el epígrafe dedicado a
indemnizaciones (ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía; y la Ley 4/1990, de Presupuestos
Generales del Estado, y en concreto su disposición adicional décimo octava, el decreto 1/2001, de 9 de
enero, por el que se establecieron indemnizaciones a expresos y represaliados políticos que sufrieron
privación de libertad por más de tres años, de la Junta de Andalucía, etc.). Para hacernos una idea del
volumen mensual de consultas que recibe el archivo en el tiempo en que duró el convenio, fueron 114
expedientes facilitados. No hay que olvidar que los expedientes tenían que volver a sus legajos o cajas,
lo que supone haber gestionado una media de 228 expedientes cada mes.
94
http://www.huelvainformacion.es/article/ocio/449063/los/documentos/la/guerra/civil.html
102
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
procedimientos. Actualmente los datos anteriormente citados pueden consultarse en
la página web de la propia diputación de Huelva gracias, en parte, a todo el trabajo de
ordenación, informatización y digitalización realizado bajo la dirección de José María
García Márquez entre 2007 y 2009.95
Así pues, gracias a estas gestiones se firmó un convenio de colaboración entre
la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Presidencia y del Centro de Estudios
Andaluces, y el Ministerio de Defensa, para ordenar, conservar e informatizar este
archivo96. Concretamente, según el convenio, lo más significativo del contenido de las
cláusulas era que estaba dirigido en exclusiva a los fondos de la sede de Sevilla. Para
ello se concretaba el tratamiento informatizado de las fichas existentes en el archivo
concernientes a los procedimientos judiciales anteriores a 1936, que se encontraban
sin controlar, al no existir ficha alguna sobre ellos, la reordenación de los legajos y
demás documentos judiciales históricos, y su archivo en las condiciones adecuadas que
reforzaran su conservación.
Desde el punto de vista de la investigación de la historia contemporánea, el
convenio suponía un avance fundamental. Pero, por encima de todo, tras este acuerdo
subyacía el deseo de cubrir un interés social enmarcado dentro del proceso de
recuperación histórica y de las iniciativas políticas de memoria de la Junta de
Andalucía. En este sentido, la exposición de motivos del convenio ya dejaba bastante
claro cuál era la finalidad para la que fue elaborado. Esta finalidad está directamente
relacionada con el proceso de recuperación de la memoria histórica y las
investigaciones sobre la guerra civil y la represión franquista:
El interés existente en la sociedad española por conocer de forma completa
su legado histórico más reciente ha generado que las diversas
administraciones públicas y, entre ellas, la comunidad autónoma andaluza,
hayan procedido a dictar normas que intentan preservar y regular los
archivos documentales depositarios de nuestra historia más reciente,
95
Véase la web de la Diputación de Huelva:
https://sede.diphuelva.es/inicialSede.aspx?pagina=/app/memoriahistorica/inicio.aspx
96
Los firmantes fueron el consejero de la Presidencia y presidente del Patronato de la Fundación Centro
de Estudios Andaluces, Gaspar Zarrías Arévalo; el subsecretario de Defensa, Justo Zambrana Pineda; y el
presidente del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla, José María Vigier Glaría.
103
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
dentro de una política más amplia de recuperación de la memoria histórica
y de reconocimiento institucional y social de las personas desaparecidas
durante la guerra civil española y la posguerra97.
También según el convenio, el ministerio se encargaría de aportar los medios
materiales necesarios, en tanto que la Junta de Andalucía, a través de la fundación
Centro de Estudios Andaluces facilitaría el personal encargado de la ejecución de los
objetivos (dos técnicos de archivo y un responsable de administración). El personal del
Centro de Estudios Andaluces estuvo trabajando en la ordenación, la atención al
público y la informatización del archivo desde el 1 octubre de 2007 hasta el 31 de
diciembre de 2009, fecha de finalización del convenio.
Para hacernos una idea del trabajo llevado a cabo por los técnicos del proyecto
referiremos algunos datos recogidos en un informe realizado por el responsable de
administración José Barragán Pilar en julio de 2009, remitido el 25 de ese mes al
Comisariado de la Memoria Histórica y al Centro de Estudios Andaluces98. Para esa
fecha la mayoría de los sumarios ya se habían reordenado y ya se habían mejorado las
condiciones de conservación de 13.032 expedientes, en 321 cajas. A escasos meses de
finalizar el proyecto solamente quedaban por “controlar” por lo tanto 979
expedientes. De los 13.032 expedientes, se le extrajo información a 3.000 y se habían
incorporado a la base 465 nuevos nombres. La información extraída era el cotejo de
los datos del expediente con los de la ficha y su corrección (si procedía), la
incorporación de los procesados que no figuraban en el fichero, la plaza del
procedimiento y cualquier otra incidencia destacable. En el exhaustivo informe al que
hacemos referencia también se relacionaban las causas compuestas de unos 3.000
expedientes. Solo eran accesibles a los procesados o familiares directos, debido a que
no cumplían el requisito de tener cincuenta años de antigüedad (esta serie incluye, por
ejemplo, los expedientes de objeción de conciencia del periodo 1966-1976). Estas
causas también fueron ordenadas e informatizadas. De este modo, en julio de 2009 la
base de datos contaba con 86.110 registros de procesados, la inmensa mayoría
97
GIL HONDUVILLA, J.: “La conservación de los fondos del archivo del Tribunal Militar Territorial
Segundo”, Revista HAOL, nº 18 (invierno 2009), pp. 133-134. Publicación online.
98
BARRAGÁN PILAR, J.: “Informe de situación del proyecto de informatización del archivo del Tribunal
Militar Territorial Segundo, 25 de julio de 2009”. Inédito.
104
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
referentes a la época de la guerra civil y el franquismo (concretamente desde
1935/1936 hasta 1964, cuando se creó el Tribunal de Orden Público que asumiría
algunas de las competencias del tribunal).99
En las tablas siguientes, de elaboración propia, cuyos datos se basan en el informe
de José Barragán Pilar, se resumen los datos referidos anteriormente. También se resumen
el total de fichas existentes en formato papel100:
Fichas:
TOTAL DE FICHAS
NOMBRES AÑADIDOS EXTRAÍDOS DE EXPEDIENTES
TOTAL DE PROCESADOS EN LA BASE DE DATOS
86.645
465
86.110
Causas y sumarios:
SUMARÍSIMOS
CAUSAS
TOTAL
NÚMERO DE LEGAJOS
1.454
1.600
3.054
NÚMERO DE EXPEDIENTES
43.934
28.055
71.989
Otros:
DILIGENCIAS PREVIAS
DILIGENCIAS
INFORMATIVAS
EXPEDIENTES JUDICIALES
y COMPLEMENTARIOS
TOTAL
NÚMERO DE LEGAJOS
841
48
NÚMERO DE EXPEDIENTES
12.267
1.800
134
3.000
1.023
17.067
99
Del total de expedientes, hay que destacar que un total 179 cajas y 2.265 expedientes (sumarios,
causas y diligencias previas) corresponden a los expedientes de la provincia de Huelva, los cuales fueron
objeto de estudio con anterioridad al inicio del proyecto. La persona que los investigó, José Mª García
Márquez, creó una base de datos y digitalizó los expedientes. Este trabajo está disponible para cualquier
persona que lo quiera consultar en la web de la Diputación de Huelva, como referimos más adelante.
100
Los datos han sido proporcionados por el responsable de la parte administrativa del personal que
trabajó en el archivo en nombre de la Junta de Andalucía, José Barragán Pilar, que fue entrevistado por
el autor de este trabajo el día 18 de marzo de 2013 y con el que se ha mantenido una fluida
comunicación a lo largo de la fase de investigación del trabajo, ya que, además es responsable de
comunicación de la asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática. José Barragán participó
además en la creación de la base de datos que actualmente sigue utilizándose junto con el personal
técnico de archivos.
105
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
En enero de 2013 el total de registros en la base de datos ascendía ya a más de
98.000. Gracias al trabajo realizado a partir del convenio firmado entre la Junta de
Andalucía y el Ministerio de Defensa, se pusieron las bases para que el personal del
archivo informatizara las nuevas fichas. El trabajo se llevó a cabo de manera más
rápida (aproximadamente unas 4.000 fichas por año), por lo que se ha mejorado
considerablemente el funcionamiento del archivo. Este avance sustancial ha permitido
la agilización también del tiempo que se tarda en proporcionar la información
requerida por los usuarios, principalmente víctimas, familiares e investigadores.
Por último, queremos señalar también, a modo de conclusión, que la iniciativa
de la Diputación de Huelva de digitalizar los fondos concernientes a esta provincia, así
como la de la Junta de Andalucía en relación con la informatización del archivo del
Tribunal Militar Territorial nº 2, a pesar de ser francamente interesante, no deja de
poner de manifiesto la necesidad de llevar a cabo de manera inmediata una serie de
medidas dirigidas a la conservación y digitalización de los fondos de los archivos
militares. No podemos depender del interés de la Administración autonómica o de las
diputaciones y ayuntamientos para disponer de un acceso adecuado a una información
tan valiosa. El futuro de los archivos militares españoles debe pasar por la puesta a
disposición de la ciudadanía de la información a través de Internet. Además, según
nuestra opinión, es el Estado español el que debe, a través del propio Ministerio de
Defensa, encargarse de ejecutar esta tarea, según su presupuesto.
Es muy difícil entender las trabas y dificultades que se presentan a los
familiares cuando pretenden buscar a sus familiares desaparecidos. Aún más
descarnado resulta comprobar que en los pocos lugares donde aún se puede encontrar
información de diversa índole sobre las víctimas de la guerra civil y del franquismo, el
acceso y la consulta de estos fondos siga encontrándose en condiciones arcaicas.
106
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1.2.6. Los premios Andalucía a la recuperación de la memoria histórica
Estos premios surgieron como una iniciativa que perseguía el
reconocimiento público de todas las personas, instituciones, entidades sin ánimo de
lucro o investigadores que hubieran destacado, en el año anterior a la convocatoria de
la orden, en los diferentes ámbitos de la memoria histórica. De este modo, se
insertaban dentro del conjunto de iniciativas de reconocimiento de las víctimas de la
guerra civil y de la represión franquista, de las asociaciones, investigadores, etc. Fue
otro medio de mostrar la necesidad de que este problema fuera más visible en la
sociedad y un modo de seguir expresando la necesidad de que el proceso de
recuperación de la memoria histórica no se detuviera.
Se continuaba de este modo el desarrollo del decreto 334/2003 de la Junta
de Andalucía, que desde hace más de diez años ha marcado, junto con la ley de
Memoria histórica del Estado, las actuaciones en materia de memoria histórica en la
región andaluza.
En la exposición de motivos de la orden de convocatoria de los premios
hacía referencia a ese decreto, como base fundamental de las políticas de memoria:
Los premios Andalucía a la recuperación de la memoria histórica, en sus
seis modalidades, se crean como respuesta a la necesidad de articular
aquellas actuaciones previstas en el artículo 2 del decreto 334/2003, de 2
de diciembre, para la coordinación de actuaciones en torno a la
recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento institucional y
social de las personas desaparecidas durante la guerra civil española y la
posguerra, cuya finalidad es la recuperación de la denominada memoria
histórica.”
De modo que, como indicaba la exposición de motivos de la orden de 6 de abril de
2010 de la Junta de Andalucía, por medio de la cual se creaban estos premios, el
objetivo principal estaba muy relacionado con lo dicho en los párrafos anteriores:
(…) incentivar la concienciación y el interés de la ciudadanía, investigadores
e investigadoras, universidades, entidades sin ánimo de lucro, entidades
locales andaluzas y personas jurídicas que trabajan en este ámbito, es por
107
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
lo que se considera oportuno crear los premios Andalucía de memoria
histórica, en los que se reconocerá la contribución a la recuperación de la
memoria histórica en la comunidad autónoma de Andalucía en ciudadanía,
investigación, política local, agentes sociales de la memoria y educación en
valores101.
Hasta enero del año 2013 se han celebrado tres ediciones de estos premios.
La primera edición tuvo lugar en el teatro Isidoro Maiquez de Granada, el día 28
de mayo de 2010. El acto de entrega fue presidido por el viceconsejero de
Gobernación y Justicia, José Antonio Gómez Periñan, al cual acompañaban el
presidente de Cajagranada, Antonino Jara, y la delegada del Gobierno de la Junta de
Andalucía, María José Sánchez Rubio. Hubo premios para las seis modalidades
- El premio a la trayectoria individual, tanto personal como profesional,
destinado al reconocimiento de la conducta ejemplar de difusión de los valores de
recuperación de la memoria histórica, recayó en Francisco Espinosa Maestre.
- Se premió la investigación histórica, antropológica o arqueológica de más
importancia y significación del año: el premio se concedió al trabajo de la profesora
Pura Sánchez Sánchez, titulado Individuas de dudosa moral.
- El premio a la mejor iniciativa llevada a cabo por una entidad sin ánimo de
lucro, que reconocía la labor de las asociaciones que se destacaron por su significación
en materia de memoria histórica, fue para la Asociación Granadina para la
Recuperación de la Memoria Histórica y para la Asociación contra el Silencio y el Olvido
y por la recuperación de la Memoria Histórica de Málaga.
- También se premiarían en esta edición a las entidades locales andaluzas: se
reconocían a aquellos ayuntamientos cuyas políticas públicas e iniciativas en relación
con la memoria histórica más se hubieran destacado. En este caso el premio recayó
sobre el ayuntamiento de Sevilla.
- El premio a la mejor labor en el ámbito educativo en los distintos aspectos de
la memoria histórica se concedió al IES de Prado del Rey.
101
ORDEN de 6 de abril de 2010, por la que se convocan los premios Andalucía a la recuperación de la
memoria histórica en su primera edición (BOJA nº 92 de 13 de mayo de 2010, pp. 7-8).
108
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- Por último, el premio a la aplicación de las nuevas tecnologías en la difusión
de la memoria histórica fue para la página web Todos los Nombres.
En la segunda edición, celebrada en 2011, los premiados en las seis
modalidades fueron:
- Encarnación Lemus López y José Luis Gutiérrez Molina por su trayectoria
individual.
- El catedrático y profesor de la Universidad de Sevilla, Leandro Álvarez Rey, en
el ámbito educativo.
- La Diputación de Sevilla fue premio a las entidades locales.
- La asociación Amical de Mauthausen y la asociación Memoria, Libertad y
Cultura Democrática obtuvieron el premio a las entidades sin ánimo de lucro más
destacadas del año.
- El premio a las nuevas tecnologías aplicadas a la memoria histórica reconoció
a la entidad Foro Ciudadano para la Recuperación de la Memoria Histórica de
Andalucía.
- Finalmente, el premio a la investigación histórica más destacada del año fue
compartido por los trabajos de la profesora Concha Langa Nuño y Encarnación
Barranquero Texeira.
En la tercera edición, celebrada también en Sevilla, en enero de 2012, los
premios se distribuyeron de la siguiente manera:
- Premio a la trayectoria individual al catedrático de la Universidad de Almería,
Fernando Martínez López.
- Premio a la mejor labor en el ámbito educativo al catedrático del IES Juan
Ortiz Villalba.
- Premio a la aplicación de las nuevas tecnologías al programa La memoria de
Canal Sur, dirigido por Rafael Guerrero.
- Premio a la investigación histórica, antropológica o arqueológica a la
Fundación de Estudios Sindicales de CCOO de Andalucía, por el libro La Dictadura en la
109
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de
Excepción de 1969, de los autores Alfonso Martínez Foronda, Eloísa Baena Luque e
Inmaculada García Escribano.
- Premio a la mejor iniciativa llevada a cabo por las entidades sin ánimo de lucro
a la asociación de memoria histórica “19 Mujeres”, de Guillena.
- Por último, el premio a entidades locales andaluzas lo compartieron los
ayuntamientos sevillanos de Gerena y Guillena. Tanto a la asociación de Guillena como
los ayuntamientos de Gerena y Guillena se les concedió por su espíritu de colaboración
y su labor en la lucha por recuperar los restos de las 17 mujeres víctimas de la
represión franquista, localizadas e identificadas en el año 2012.
Los premios Andalucía a la memoria histórica, a pesar de su escasa dotación
económica (3.000 euros por premio, excepto el premio a la administración local, que
no tiene asignación económica), han conseguido que las iniciativas de memoria
llevadas a cabo en Andalucía sean más conocidas por la sociedad andaluza, pues han
tenido una gran repercusión mediática. Además, aparte de contribuir a uno de los
objetivos con los que se crearon los premios, al que hemos hecho referencia al
principio de este epígrafe, que es hacer visible esta situación, los premios se han
convertido en un punto de encuentro y en una parada obligada en la agenda de todos
los agentes implicados en la recuperación de la memoria histórica.
1.2.7. El convenio con los sindicatos Comisiones Obreras y Unión General de
Trabajadores.
Entre los años 2007 y 2008, la Junta de Andalucía firmó dos convenios de
colaboración en materia de recuperación de la Memoria Histórica con el archivo
histórico de la UGT de Andalucía, que gestiona la Fundación de los Pueblos de
Andalucía (FUDEPA) y la Fundación de Estudios Sindicales-Archivo Histórico de CCOO.
El primero de los convenios fue firmado por la Consejería de Presidencia y el segundo
por la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía.
110
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
El archivo histórico de la UGT, integrado en el Sistema Andaluz de Archivos
desde el 25 de noviembre de 2005102, dispone de un gran volumen de documentos
textuales, una fototeca muy importante y abundante material gráfico (carteles,
dípticos, etc.) y audiovisual (cintas magnetofónicas, vídeos, etc.). Además, este archivo
está plenamente digitalizado: es uno de los centro con más archivos disponibles en
soporte digital. Por su parte, el archivo histórico de CCOO de Andalucía fue creado a
finales de los años ochenta con el objetivo de recuperar y conservar la documentación
histórica generada por este sindicato durante el franquismo. El 7 de abril de 1992 fue
creado oficialmente, por acuerdo de la comisión ejecutiva de la Confederación Sindical
de CCOO de Andalucía. Por orden de 4 de julio de 1994 se integró en el Sistema
Andaluz de Archivos103. Dispone de inventarios impresos y catálogos informatizados.
En el año 2000 el archivo histórico comenzó a formar parte de la Fundación de
Estudios Sindicales, la cual tiene entre sus fines prioritarios promover la investigación y
la reflexión sobre las cuestiones laborales en sus más amplias perspectivas.
Actualmente, el archivo de CCOO-A dispone de 2.300 títulos de publicaciones de
organizaciones sindicales y políticas editadas desde principios del siglo XX, aunque la
mayor parte corresponde al periodo del franquismo y a la transición española. Cuenta
con una biblioteca auxiliar de más de 6.000 títulos104.
Ambos sindicatos se habían caracterizado desde su creación por el interés en
recuperar una parte de la memoria histórica muy relacionada con la lucha
antifranquista y sindical, a través de la documentación y de la recopilación de los
testimonios orales de sus protagonistas. No podemos olvidar que fueron las centrales
sindicales democráticas uno de los colectivos en los que más se reflejó la represión
ejercida por el régimen nacido del golpe militar contra el gobierno legítimo de la II
República. Por otro lado, el papel desempeñado por los militantes, cuadros y dirigentes
de la UGT y de CCOO durante el franquismo y en los primeros años de la transición
102
Orden de 25-11-2005, por la que se acuerda la integración del archivo histórico de la Unión General
de Trabajadores de Andalucía en el Sistema Andaluz de Archivos (BOJA nº 243 de 15 de diciembre de
2005, p. 60).
103
Orden de 4 de julio de 1994, por la que el archivo histórico de CCOO de Andalucía se integra en el
Sistema Andaluz de Archivos. (BOJA nº 126 de 10 de agosto de 1994, p. 10.245).
104
Fundación de Estudios Sindicales. Memoria de los años 2000-2008. Archivo Histórico, pp. 47-59
(http://www.estudiossindicales.andalucia.ccoo.es/Documentos/file/memoria.pdf)
111
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
democrática constituye un testimonio de gran interés para comprender una parte de
nuestra historia reciente.
De modo que, basándose en la importancia de los fondos contenidos en los
archivos históricos de UGT y CCOO y teniendo en cuenta la labor que estaban
desarrollando para la recuperación de una parte de la memoria histórica reciente de
Andalucía, la Consejería de Justicia y Administración Pública firmó un convenio de
colaboración con ambas fundaciones el 4 de diciembre de 2006. Dicho convenio se
fundamentaba en el decreto 334/2003, de 2 de diciembre, para la coordinación de
actuaciones en torno a la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento
institucional y social de las personas desaparecidas durante la guerra civil y la
posguerra.
Tomando como base estos convenios, la Fundación de Estudios SindicalesArchivo Histórico de CCOO-A como FUDEPA han desarrollado una serie de
investigaciones y publicaciones de gran interés para la investigación de los
movimientos sociales de oposición al régimen franquista y para el estudio de la
transición democrática española. Así, durante el desarrollo del primer convenio
firmado entre la Consejería de Justicia y Administración Pública y la Fundación de
Estudios Sindicales-Archivo Histórico de CCOO de Andalucía se realizó el proyecto
“Historia de la represión en Andalucía durante el franquismo a través de la memoria de
sus protagonistas”. Se trataba de la realización de casi una centena de entrevistas de
más de 500 horas de duración, que ha permitido reconstruir la biografía de numerosos
andaluces represaliados durante el franquismo. Se trata de unos testimonios que han
sido catalogados e incluidos en el fondo de fuente oral de la citada fundación, donde
pueden ser consultados. Este fondo ya cuenta con alrededor de 300 entrevistas y
1.000 horas de grabación. En cuanto al segundo convenio firmado entre la Consejería
de Justicia y Administración Pública y la Fundación de Estudios Sindicales-Archivo
Histórico de CC.OO. de Andalucía, se planteó la posibilidad de ampliar el proyecto
iniciado anteriormente, para centrarlo en el estudio de la memoria de los
protagonistas de los movimientos opositores al régimen franquista surgidos a partir de
finales de los años cincuenta del siglo veinte y que resultaron claves para entender la
transición a la democracia.
112
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Además de la ampliación del proyecto de 2006 este convenio incluía otro
apartado de investigación: se trataba de la realización del proyecto “El barco prisión.
Un episodio desconocido de la represión franquista en Sevilla. Entre la historia y la
memoria”. Gracias a este apartado del convenio, se pudo llevar a cabo una
investigación sobre el buque Cabo Carvoeiro, un barco mercante perteneciente a la
influyente familia Ibarra, de 5.100 toneladas, comprado a Inglaterra en 1907 y que
cubría la ruta entre Bilbao y Sevilla. Este barco estuvo anclado en el muelle de la Sal de
Sevilla desde el inicio de la guerra civil hasta febrero de 1937. Fue empleado como
prisión. La investigación de lo sucedido en este barco, donde muchos represaliados
estuvieron detenidos en los primeros meses de la guerra, fue dirigida por el historiador
de la Fundación de Estudios Sindicales Manuel Bueno Lluch. Constituye un trabajo de
gran importancia para comprender la dimensión de la represión franquista en Sevilla
capital105. El importe del presupuesto de los proyectos objeto de este convenio
desarrollado entre 2008 y 2009 por la Fundación de Estudios Sindicales ascendió a
67.299,07 euros.
Por su parte, la Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía, que
gestiona el archivo histórico de la UGT, desarrolló, a partir de los dos convenios
firmados con la Consejería de Justicia y Administración Pública, un proyecto de
investigación con dos finalidades. En primer lugar, se trataba del tratamiento
documental del archivo histórico de la UGT en Andalucía, concretamente de los fondos
de Huelva y Granada. Se trataba de una exhaustiva labor de recuperación, custodia,
conservación, digitalización y difusión del patrimonio documental sindical, así como la
puesta al servicio de los ciudadanos de este patrimonio documental, con el objetivo de
que fuera consultado, estudiado e investigado por el público en general. En segundo
lugar, el convenio tenía como finalidad también la investigación de la represión
ejercida por el franquismo sobre la UGT de Sevilla, así como la recuperación de la
memoria de los represaliados. El importe del presupuesto de los proyectos objeto de
este convenio, desarrollado entre 2008 y 2009 por FUDEPA, ascendió a 75.000 euros,
105
Algunas de las conclusiones de la referida investigación fueron expuestas por el investigador Manuel
Bueno Lluch en una ponencia titulada “El barco-prisión Cabo Carvoeiro”, en el marco de unas Jornadas
celebradas en Olivares y organizadas por el ayuntamiento de esta localidad sevillana el 29 de abril de
2011. Las jornadas se celebraron entre el 27 y el 29 de abril de 2011 bajo el título: “Recuperación de la
memoria histórica: franquismo y represión en el Aljarafe”.
113
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de los cuales el 25 % correspondió a esta fundación y el 75 % a la Junta de Andalucía, a
través de la Consejería de Justicia y Administración Pública.
1.2.8. El papel de la fundación Centro de Estudios Andaluces en las iniciativas
políticas de la Junta de Andalucía en relación con la memoria histórica
Dentro de las actuaciones de memoria histórica que se han realizado en
Andalucía con financiación autonómica, cabe destacar las que ha realizado el Centro
de Estudios Andaluces. Este centro, a lo largo de los últimos años, ha desarrollado
numerosos seminarios, ha colaborado en la publicación de libros e incluso ha creado
un seminario permanente para el estudio de la guerra civil y la represión franquista.
Como culminación, ha publicado recientemente una obra de gran interés para los
investigadores.106
Veamos cronológicamente cuáles han sido las iniciativas propias y compartidas
realizadas por esta entidad pública:
-En el año 2004, la revista Andalucía en la Historia dedicaba su número de abril
a la guerra civil. Este hecho fue el inicio de todo lo que a lo largo de los años ha sido el
interés del Centro de Estudios Andaluces por la guerra civil y la represión franquista.107
-En relación con el recuerdo y la investigación de los valores de la II República,
hay que destacar los seminarios realizados en Sevilla en junio y septiembre de 2005
titulados “Decíamos ayer. Valores democráticos de la II República”, en los que
participaron, entre otros, Carlos Blanco Escolá, Fernando Reinlein, Jorge Martínez
106
El Centro de Estudios Andaluces (http://www.centrodeestudiosandaluces.es/) es una entidad de
carácter científico y cultural, sin ánimo de lucro, constituida por la Administración de la Junta de
Andalucía el 26 de marzo de 2001 y adscrita a la Consejería de la Presidencia de la Junta de Andalucía.
Uno de sus objetivos fundamentales es el fomento de la investigación científica sobre asuntos de índole
económico, social, histórico o político de Andalucía y la difusión de sus resultados mediante seminarios,
exposiciones, cursos, publicaciones, etc. Esta entidad también dispone de un interesante fondo editorial
y es socia de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas. Por último, hay que señalar también que
desde el Centro de Estudios Andaluces se gestiona el Recinto de la Autonomía de Andalucía, un gran
proyecto de carácter científico y cultural situado en los municipios de La Puebla y Coria del Río (Sevilla),
formado por el Museo de la Autonomía de Andalucía, la casa de Blas Infante y el Centro de Investigación
para la Memoria de Andalucía.
107
La revista Andalucía en la Historia es una publicación trimestral de carácter científico que aborda
diferentes aspectos de la historia andaluza. Está dirigida por el profesor titular de historia moderna de la
Universidad de Córdoba, Manuel Peña Díaz. Su primer número fue publicado en enero del año 2003.
114
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Reverte, Francisco Durán Alcalá, Juan Antonio Estrada, Pilar del Río, Francisca Adame,
Carlos Berzosa, Amelia Valcárcel o Gregorio Peces Barba. Durante las jornadas también
se proyectaron cortometrajes como Días rojos de Gonzalo Bendala o el documental
Mujeres, retrato de memoria viva, que recoge el testimonio de cinco mujeres sobre la
vida en España durante la II República y la guerra civil, elaborado por la asociación
memorialista Foro Ciudadano para la Recuperación de la Memoria Histórica de
Andalucía de Córdoba108.
- También en noviembre del año 2005 se celebraron unas jornadas sobre la
imagen de Andalucía en el exterior titulada “Dos siglos de imagen de Andalucía”, en las
que el catedrático del London School of Economics, Paul Preston, impartió una
conferencia. En ella, abordó entre otras cosas la represión militar del franquismo sobre
los jornaleros andaluces durante la guerra civil.
-En el año 2006, el Centro de Estudios Andaluces publicó una investigación de
Ángel del Río, Sandra Checa y Ricardo Martín sobre los deportados andaluces a los
campos de exterminio nazis titulada Andaluces en los campos de Mauthausen109. Este
libro, con prólogo de Carlos Castilla del Pino, recoge documentos históricos,
investigaciones sociológicas, testimonios, biografías e imágenes muy interesantes,
además de la relación de los casi 1.500 andaluces deportados a los campos de
exterminio (los asesinados y los supervivientes). Este libro tomaba como punto de
partida la visita que realizaron los supervivientes junto con una amplia representación
institucional, al frente de la cual estaba el entonces presidente del gobierno José Luís
Rodríguez Zapatero, con motivo del sexagésimo aniversario de la liberación del campo
de exterminio de Mauthausen por parte del ejército de Estados Unidos en mayo de
1945. En ese viaje participó el superviviente cordobés Alfonso Cañete, que contó de
primera mano el sufrimiento de tantos hombres y mujeres que o murieron o quedaron
marcados para siempre. Por otro lado, queremos destacar también la importancia que
esta publicación tuvo para que se conociera una historia que había estado reducida
prácticamente al ámbito privado de las familias. Podemos decir que a partir de esta
108
http://www.centrodeestudiosandaluces.es/datos/paginas/memoria2005.pdf, pp. 24-26
CHECA, S., DEL RÍO SÁNCHEZ, A. y MARTÍN, R.: Andaluces en los campos de Mauthausen, Centro de
Estudios Andaluces, Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía, Sevilla, 2005.
109
115
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
publicación el reconocimiento de estas personas y los homenajes públicos a las
víctimas, a los supervivientes y a sus familias se multiplicaron.
- En este contexto podemos insertar también los homenajes llevados a cabo
entre 2006 y 2010 por parte de las diputaciones de Málaga, Cádiz y Sevilla, en cuyos
muros se pueden localizar unas placas con los nombres de las víctimas de la barbarie
nazi de cada una de esas provincias.
- En el año 2007 y un año después de aquella visita y de la publicación del libro
Andaluces en los campos de Mauthusen, el comisario para la recuperación de la
memoria histórica, José Romero Calero, propuso que se hiciera una relación de todos
los nombres de los asesinados en el campo de concentración de Mauthausen y se
elaborara con ellos una exposición. Esta exposición está formada por nueve paneles de
uno por dos metros, con el listado completo de nombres de las víctimas, el lugar y
fecha de nacimiento, la de su muerte y el campo donde ocurrió. A lo largo de los seis
años que la exposición lleva creada ha podido visitarse en numerosas localidades
andaluzas. Ha estado expuesta en Barcelona. Se ha podido también ver en varias
universidades (por ejemplo, la de Granada) y en algunas diputaciones (Cádiz o Sevilla).
- También relacionado con la guerra civil, en septiembre y octubre del año
2006, el Centro de Estudios Andaluces trajo a Sevilla (concretamente al Museo de
Artes y Costumbres Populares) la exposición “Carteles de la Guerra 1936-1939” de la
Fundación Pablo Iglesias, una muestra representativa de los más de dos mil carteles
sobre la guerra civil española.
- En el año 2007 se reeditó la obra Crónica general de la guerra civil de María
Teresa León. El prólogo fue de Luis A. Esteve. El libro recoge una serie de crónicas y
artículos periodísticos publicados desde el 27 de julio de 1936 hasta junio de 1937,
realizados por la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Se publicó en julio de 1937110.
- Paralelo a la reedición de este libro se desarrollaron numerosas jornadas y
conferencias en torno a la guerra civil española, entre las que cabe destacar aquellas
en las que se reunieron eminentes juristas para tratar diversos asuntos relacionados
110
LEÓN, M. T. (prólogo de Luis A. Esteve): Crónica general de la guerra civil, Editorial Renacimiento,
Sevilla, 2007.
116
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
con el mundo del derecho durante la II República, titulada “Los juristas andaluces en la
II República”, celebradas en Sevilla en abril de 2007.
-
En este año vio la luz también el libro de José María García Márquez La
represión militar en la Puebla de Cazalla (1936-1943), editado por el Centro de
Estudios Andaluces, que sirvió de documento histórico base para la realización de los
trabajos de exhumación de la fosa del cementerio de La Puebla de Cazalla (Sevilla).111
- A principios del 2008, el Centro de Estudios Andaluces un libro muy
interesante que abordaba directamente la temática de la recuperación de la memoria
histórica desde una perspectiva multidisciplinar y a través de unos materiales que a día
de hoy siguen siendo útiles para la reflexión y la acción. Así, con el título La
recuperación de la Memoria Histórica. Una perspectiva transversal desde las ciencias
sociales, se publicó este libro, coordinado por Gonzalo Acosta Bono, Ángel del Río
Sánchez y José Mª Valcuende del Río. Además de servir de guía para los que quieren
aproximarse al conocimiento del proceso memorialista en los últimos años,
proporciona interesantes herramientas de estudio.112
- Durante el año 2009 se terminó de elaborar el primer volumen del diccionario
biográfico del catedrático de la Universidad de Sevilla Leandro Álvarez Rey sobre todos
los diputados andaluces de la II República. Esta investigación, publicada entre la
Consejería de Gobernación y Justicia y el Centro de Estudios Andaluces fue publicada
en tres volúmenes. Tiene un enorme interés, ya que proporciona una interesante
revisión del periodo histórico sobre la II República y la guerra civil, entre 1931 y 1939.
En él se abunda en el conocimiento de quienes integraron la elite política que
representó a Andalucía en las cortes republicanas. Recoge el listado completo de los
diputados de todos los partidos por orden alfabético. Se realiza también un resumen
de su actividad parlamentaria y se incluyen algunos de los discursos, las imágenes y las
fotografías. Se ha publicado en tres tomos. El primero, en el año 2009 (de la letra A a la
111
GARCÍA MARQUEZ, J. M.: La represión militar en la Puebla de Cazalla (1936-1943), 2007, edición
online desde la página web del Centro de Estudios Andaluces en el siguiente enlace:
http://www.centrodeestudiosandaluces.es/datos/publicaciones/ediciond_cazalla.pdf
112
ACOSTA BONO, G., DEL RÍO SÁNCHEZ, A. y VALCUENDE DEL RÍO, J. M.: La recuperación de la memoria
histórica. Una perspectiva transversal desde las ciencias sociales, Centro de Estudios Andaluces,
Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía, Sevilla, 2007.
117
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
letra E); el segundo, en 2010 (de la letra F a M); y el tercero, en el año 2011 (de la letra
L a la Z).113
-En el año 2010, el Centro de Estudios Andaluces y la Consejería de
Gobernación y Justicia materializaron un proyecto relacionado con la recuperación de
la memoria histórica en el libro El patio de la cárcel. La sección femenina de FET-JONS
en Almería (1937-1977), de la investigadora almeriense Sofía Rodríguez López114.
- También en diciembre de 2010, aprovechando que en pocos días se
conmemoraban el setenta y cinco aniversario del inicio de la guerra civil, el Centro de
Estudios andaluces dedicaba su revista Andalucía en la Historia a la guerra civil, bajo el
título “Nuevas miradas sobre la guerra civil”, coordinado por los profesores de la
Universidad de Granada Francisco Cobo Romero y Teresa María Ortega López.
Por último, en relación con los estudios sobre la guerra civil, la institución
andaluza reeditó la obra de Juan Marinello y Nicolás Guillén Hombres de la España leal,
publicado originalmente en 1938. El libro reúne doce entrevistas a destacados
representantes de la política, la cultura y el ejército republicano durante 1937, entre
los que podemos destacar al general Miaja, la dirigente del Partido Comunista Dolores
Ibarruri, Lluís Companys o Miguel Hernández.
-Finalmente, en el año 2011, y en conmemoración del septuagésimo quinto
aniversario del inicio de la guerra civil, el Centro de Estudios Andaluces llevó a cabo
diversas iniciativas, que comenzaron con la puesta en marcha de un seminario
permanente de Historia Contemporánea de Andalucía. La primera sesión tuvo lugar el
16 de febrero de 2011. Se pretendía crear un espacio de debate donde seguir
construyendo un discurso renovado de la historia de Andalucía, a través de la puesta
en valor de las nuevas investigaciones y los trabajos más actuales. Partiendo de estos
postulados, el 19 de octubre se celebró un taller científico titulado “La represión
franquista en Andalucía: balance historiográfico, perspectivas teóricas y análisis de
113
ÁLVAREZ REY, L.: Los Diputados por Andalucía durante la Segunda República (1931-1939), Centro de
Estudios Andaluces, Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía, Sevilla (Tres volúmenes editados
el primero en 2009, el segundo en 2010 y el tercero en el año 2011).
114
RODRIGUEZ LÓPEZ, S.: El patio de la cárcel. La sección femenina de FET-JONS en Almería (1937-1977),
Centro de Estudios Andaluces, consejerías de Presidencia y Gobernación y Justicia de la Junta de
Andalucía, Sevilla, 2010.
118
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
resultados”, en el cual tuvo la oportunidad de participar el autor de este trabajo. El 30
de noviembre se celebró el segundo taller, llamado esta vez “La memoria democrática
en Andalucía”. Se creó entonces una microsite web específica, al objeto de hacer
accesibles a los usuarios los materiales científicos generados en el desarrollo de estos
encuentros. Este seminario permanente de Historia Contemporánea de Andalucía
cuenta con un comité asesor integrado por catedráticos de todas las universidades
andaluzas. Leandro Álvarez Rey y María Sierra Alonso, de la Universidad de Sevilla;
Antonio Barragán Moriana, de la Universidad de Córdoba; Francisco Cobo Romero y
Miguel Gómez Oliver, de la Universidad de Granada; Salvador Cruz Artacho, de la
Universidad de Jaén; Manuel González de Molina Navarro, de la Universidad Pablo de
Olavide; Encarnación Lemus López, de la Universidad de Huelva; Fernando Martínez
López, de la Universidad de Almería; María Dolores Ramos Palomo, de la Universidad
de Málaga; y Alberto Ramos Santana, de la Universidad de Cádiz.
Asimismo, el 17 de abril de 2012 se presentó en la ciudad de Granada un libro
sobre las conclusiones del taller celebrado el 19 de octubre de 2011 en el Centro de
Estudios
Andaluces,
titulado
Represión
franquista
en
Andalucía:
balance
historiográfico, perspectivas teóricas y análisis de resultados, coordinado por el
profesor Francisco Cobo Romero e insertado en la colección “Cuadernos de Andalucía
en la Historia Contemporánea”. En este libro varios autores reflexionaban sobre la
naturaleza y las diferentes formas de represión franquista en Andalucía.115
Al margen de lo dicho y para terminar, no podemos olvidar la iniciativa que
comenzó a ponerse en práctica en enero de 2011, mediante la subscripción entre la
entonces directora de la fundación Centro de Estudios Andaluces, Carmen Mejías, el
presidente del Consejo Consultivo de Andalucía y Juan Cano Bueso, del protocolo de
colaboración para la constitución de la cátedra Rafael Escuredo de estudios sobre
Andalucía, vinculada a la Universidad de Almería. Esta cátedra se presentaría
oficialmente poco meses más tarde. En el marco de esta cátedra se celebró en octubre
el curso “Fascismo y democracia: la política reaccionaria frente a la II República”,
115
COBO ROMERO, F. (coord.): La represión franquista en Andalucía: balance historiográfico,
perspectivas teóricas y análisis de resultados, Centro de Estudios Andaluces, Consejería de Presidencia
de la Junta de Andalucía, Sevilla, 2012.
119
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
organizado por la Universidad de Almería y financiada por el Ministerio de Cultura. En
este curso se presentaron algunas de los aspectos más novedosos en relación con
materias como el exilio republicano, las nuevas categorías conceptuales para el estudio
de la represión franquista, la justicia militar del primer franquismo y la incautación de
bienes en la Andalucía franquista.
1.2.9. Protocolo de colaboración entre la Junta de Andalucía y la Diputación de
Sevilla
El 5 de mayo de 2010, la Junta de Andalucía y la Diputación de Sevilla firmaron
un protocolo general de colaboración, que tenía como finalidad el impulso de
actuaciones sobre recuperación de la memoria histórica en Sevilla. En esta provincia se
habían realizado hasta ese momento el mayor número de actuaciones en toda la
región. Solamente hay que echar un vistazo a las tablas donde se reflejan el número de
beneficiarios de las subvenciones, las cantidades aportadas, etc., para comprobar que
estábamos en una provincia donde el movimiento asociativo y las entidades locales
habían desarrollado una importante tarea en materia memorialista. Quizás por esta
razón se planteó la firma de este protocolo. Ambas administraciones se comprometían
a colaborar en iniciativas de envergadura, ya fueran exhumaciones, investigaciones,
publicaciones, etc.
A pesar de que este protocolo no conllevaba una aportación económica de las
partes, sí sentaba las bases para futuras colaboraciones. Así, para concretar las
acciones que se desarrollarían por cada parte, se nombró una comisión mixta. La
formaban dos miembros por parte de la Consejería de Justicia y Administración Pública
de la Junta de Andalucía y otros dos por parte de la Diputación de Sevilla. Sus
funciones serían las siguientes:
- El conocimiento, el seguimiento y la evaluación de las actuaciones
contempladas en el protocolo, a cuyo efecto podrán solicitar cuantos datos e informes
sean necesarios.
120
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- La resolución, en primera instancia y por vía de consenso, de los conflictos que
pudieran surgir entre las partes sobre la aplicación, la interpretación, la modificación o
la resolución del protocolo.
- La elaboración de un calendario de actuaciones de carácter anual.
- Y, por último, la autorización de cambios en la programación de actividades,
motivados por situaciones sobrevenidas, inclusión de nuevas iniciativas, supresiones,
etc.
Desde la firma de este protocolo, las actuaciones en las que han cooperado
Junta de Andalucía y Diputación han sido muchas. Destacaremos fundamentalmente
cuatro:
- La cesión del salón de actos y de la sala de exposiciones de la Casa de la
Provincia por parte de la Diputación de Sevilla (organismo autónomo dependiente del
Área de Ciudadanía, Participación y Cultura), para la celebración de algunas actividades
llevadas a cabo por diversas asociaciones memorialistas sevillanas. La Casa de la
Provincia dispone de unas instalaciones modernas y muy bien situadas (en la Plaza del
Triunfo, en pleno centro de Sevilla). En parte gracias al citado protocolo general,
numerosas entidades e investigadores han tenido la oportunidad de poder usar estas
salas para presentar libros e investigaciones. Entre ellos, cabe citar por ejemplo la
presentación de la investigación de José María García Márquez sobre los represaliados
en la provincia de Sevilla, pueblo por pueblo, titulado Las víctimas de la represión
militar en la provincia de Sevilla (1936-1969), que tuvo lugar el día 12 de diciembre de
2012. También partiendo de este protocolo general, se llevó a cabo la cofinanciación
del trabajo de investigación de este autor y de Miguel Guardado Rodríguez sobre la
represión en Morón de la Frontera, que derivaría en la publicación del libro Morón:
consumatum est (1936-1953). Historia de un crimen de guerra.116
Entidades como la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y
Justicia de Andalucía han celebrado allí numerosas jornadas, como la realizada en
febrero de 2010, aprovechando la inauguración de la exposición “Todos los nombres.
116
GARCÍA MARQUEZ, J. M. y GUARDADO RODRÍGUEZ, M.: Morón: consumatum est (1936-1953).
Historia de un crimen de guerra, Ed. Aconcagua, Sevilla, 2012.
121
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Base de datos sobre la represión franquista” organizada también por el grupo de
investigación Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía. Tanto las
jornadas y la exposición no solo fueron un éxito de público sino que tuvieron una
enorme repercusión mediática.
En cuanto a los seminarios, ciclos de conferencias y jornadas de difusión de
aspectos relacionados con la recuperación de la memoria histórica y el estudio de la
guerra civil y de la represión, la Asociación para la Recuperación de la Memoria
Histórica Manuel Barrios Jiménez ha realizado una labor muy destacada. En este
sentido ha desarrollado ciclos tan interesantes como las jornadas sobre los “Masones
andaluces del siglo XX” celebrada en noviembre de 2012, el seminario
titulado
“República y municipios. Las corporaciones locales en la República y en la represión
franquista en la provincia de Sevilla” que tuvo lugar en octubre de 2012 o las jornadas
celebradas en el mes de marzo de 2013, tituladas “UGT y CCOO. Del franquismo a la
democracia”.117
- El protocolo general de colaboración entre Junta y Diputación se firmó
aprovechando que por aquellos días se cumplía el septuagésimo quinto aniversario de
la liberación del campo de concentración nazi de Mauthausen por parte de los aliados.
En este campo de exterminio fueron asesinados ochenta sevillanos. Por ello, el día de
la firma del protocolo también se aprovechó para inaugurar una placa situada en el
patio de la Diputación de Sevilla con los nombres de todos ellos. Esta placa fue
financiada, siguiendo el protocolo, por las dos administraciones públicas firmantes.
- Por último, no podemos dejar de lado la colaboración ofrecida por la
Diputación de Sevilla para la identificación genética de los restos humanos
encontrados en la exhumación de las 17 mujeres de Gerena llevada a cabo entre 2010
y 2012. El protocolo general permitió que tras la exhumación de los cuerpos de 17
personas por parte de la entidad impulsora del proyecto, la asociación “19 Mujeres” de
117
Dentro de esta entidad hay que destacar la labor de Juan Ramón Troncoso Pardo y de Antonio
Rodríguez Galindo, impulsores de la labor desarrollada en los últimos años en la difusión de la memoria
histórica en la provincia de Sevilla. Por otro lado, es conveniente no olvidar la importancia del
historiador Juan Ortiz Villalba, director científico de muchas de las actividades realizadas por la
Asociación Andaluza para la Recuperación de la Memoria Histórica Manuel Barrios Jiménez, así como la
colaboración del Departamento de Historia Contemporánea dela Universidad de Sevilla en muchas de
las jornadas y seminarios.
122
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Guillena, y cuya financiación había correspondido a la Junta de Andalucía, la
Diputación colaborara, en parte, en la financiación del proceso de identificación
genética realizado en un laboratorio de la localidad sevillana de Bollullos de la
Mitación.
En resumen, esta forma de colaboración entre la administración autonómica y
las diputaciones puede ser una herramienta muy interesante a la hora de plantear
proyectos conjuntos y de establecer colaboraciones concretas. El hecho de que los
responsables políticos y técnicos de las diputaciones conozcan los municipios y las
entidades sin ánimo de lucro puede resultar de gran interés cuando se abordan
proyectos a nivel provincial. Las catas de localización de la Fosa del Aguacho en
Fuentes de Andalucía, donde hay implicadas entidades memorialistas, ayuntamiento y
familiares o la continuación de la exhumación de la Puebla de Cazalla (una vez el
ayuntamiento de la Puebla de Cazalla haya retirado un grupo de nichos que
obstaculizan los trabajos) son ejemplos de los muchos proyectos que necesitan de la
Diputación para culminar sus iniciativas.
En el caso concreto de la Diputación de Sevilla, podemos decir, en nuestra
opinión, que su implicación en cuanto a la financiación, promoción y difusión de
investigaciones y publicaciones locales relacionadas con estudio de la II República y la
guerra civil ha sido incuestionable. Ahora bien, conveniente dar un paso más y
potenciar las investigaciones y publicaciones sobre la guerra civil y la represión
franquista, que en los últimos años se han incrementado en muchos pueblos de la
provincia. Quizás un modelo adecuado sea el implantado durante el Gobierno
conjunto de PSOE e IU en la Diputación de Cádiz, en la que se creó dentro del Área de
Ciudadanía una sección específica de memoria histórica que dispuso de presupuesto y
convocatoria de subvenciones, cuyos beneficiarios eran los ayuntamientos y las
diputaciones. Por medio de esta convocatoria, se impulsaron actuaciones de
exhumación como la de Grazalema, investigaciones como las llevadas a cabo sobre la
represión franquista en el Valle de la Sauceda y jornadas y seminarios. La llegada a la
Diputación de Cádiz del Partido Popular provocó la desaparición de este servicio,
aunque la idea es exportable a otras diputaciones. Si además se establecen relaciones
de colaboración con otras entidades y administraciones como las universidades y la
123
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
propia Junta de Andalucía, a través de la firma de protocolos o de cualquier otro tipo
de normas, la labor de las diputaciones en materia memorialista puede constituir una
gran ayuda para el conjunto de la sociedad civil implicada en este movimiento social,
sobre todo en un territorio tan amplio y diverso desde el punto de vista social y
geográfico como es el andaluz. Aquí, estas administraciones son más necesarias como
elemento de cohesión y cercanía de la administración al ciudadano.
124
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1.3. La convocatoria de orden de subvenciones en materia memorial en Andalucía
(2004-2012)
Si hay algo inobjetable desde cualquier punto de vista (por imperativo del
respeto debido a la dignidad de todas las personas, según el artículo 10.1
de la Constitución) es que los restos de quienes hubieran sufrido muertes
violentas no pueden continuar en el anonimato ni fuera de los lugares
propios de enterramiento. Y tampoco cabe imponer a sus familiares el
gravamen representado por tal clase de situaciones, moral y jurídicamente
insostenibles. (…).
Este extracto del auto del Tribunal Supremo de 28 de marzo de 2012 reafirma
la doctrina marcada por la sentencia 101/2012, de 27 de febrero de 2012, del mismo
Tribunal, en el proceso por prevaricación abierto contra el magistrado Baltasar Garzón,
por intentar investigar los crímenes contra la humanidad, como fueron las
desapariciones forzadas de personas durante la guerra civil y el franquismo. Esto
confirma que cualquier actuación tendente a la investigación en los juzgados de tales
crímenes es inviable e imposible en España desde el punto de vista jurídico.
Tal contradicción es posible debido a los argumentos esgrimidos por el Tribunal
Supremo en la sentencia de 27 de febrero de 2012: irretroactividad, prescripción y
amnistía. El tribunal concluye que no se puede adoptar medida alguna en relación con
las fosas identificadas. El resultado final que encierra esta paradoja, según el propio
auto, emplaza a la legislación vigente como proveedor de recursos legales a través de
los que, por más que su suficiencia se discuta, pueden canalizarse las acciones dirigidas
a satisfacer los derechos de las víctimas. Así, ya se ha dicho, la ley 52/2007, de 26 de
diciembre, establece obligaciones para las administraciones.
En definitiva, pese a la retórica del auto del Tribunal Supremo, en relación con
la dignidad de las víctimas y con no “imponer a sus familiares el gravamen
representado por tal clase de situaciones”, se deja en manos de los familiares lo que el
propio Tribunal Supremo ha calificado como “situaciones moral y jurídicamente
insostenibles”.
La vía abierta en 2007 con la conocida como ley de la Memoria histórica
imponía la administrativización de las exhumaciones ya iniciada por la Junta de
125
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Andalucía, que, como comunidad autónoma carece de otro margen legal (no así el
Estado). Limitaba los deberes a las disponibilidades presupuestarias y desarrollaba esta
actividad, por una parte, con la convocatoria de subvenciones públicas, pero
eximiendo a los poderes públicos, por otra, de actuar de oficio y de la obligación de
soportar los costes de estas intervenciones.
Así, dentro de las políticas de memoria desarrolladas por la Junta de Andalucía
en los últimos años, podemos encontrar ya una iniciativa, a la que por cierto
aludiremos en muchas ocasiones durante el texto, que marcaría un hito en las
actuaciones que han llevado a cabo principalmente ayuntamientos y entidades sin
ánimo de lucro en la región. Se trata de la orden de convocatoria pública anual que
tiene como objeto (aún está vigente) la subvención de proyectos relacionados con la
recuperación de la memoria histórica. Su finalidad no era otra que el establecimiento
de medidas encaminadas a establecer un marco adecuado para el reconocimiento
público y la rehabilitación moral de las personas desaparecidas en la guerra civil y en la
dictadura franquista. Se adelantaba así la Junta de Andalucía varios años a la ley
52/2007, de 26 de diciembre, que obligaba a las administraciones a establecer
medidas encaminadas a facilitar la colaboración con los descendientes directos de las
víctimas. Así, la orden reglada de subvenciones se convertía en la única herramienta
legal que pueden utilizar las comunidades autónomas, según sus competencias, para
abordar este asunto. En este sentido, el artículo 11 de la citada ley no deja lugar a
dudas en cuanto a las obligaciones de las administraciones:
Artículo 11. Colaboración de las Administraciones públicas con los
particulares para la localización e identificación de víctimas.
1. Las Administraciones públicas, en el marco de sus competencias,
facilitarán a los descendientes directos de las víctimas que así lo soliciten
las actividades de indagación, localización e identificación de las personas
desaparecidas violentamente durante la guerra civil o la represión política
posterior y cuyo paradero se ignore. Lo previsto en el párrafo anterior
podrá aplicarse respecto de las entidades que, constituidas antes de 1 de
junio de 2004, incluyan el desarrollo de tales actividades entre sus fines.
2. La Administración General del Estado elaborará planes de trabajo y
establecerá subvenciones para sufragar gastos derivados de las actividades
contempladas en este artículo.
126
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
El decreto 334/2003, de 2 de diciembre, para la coordinación de actuaciones en
torno a la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento institucional y
social de las personas desaparecidas durante la guerra civil y la posguerra, ya recogía
en sus artículos 4 y 5 que la consejería competente en esta materia establecería las
bases reguladoras de las subvenciones para realizar las actuaciones previstas en el
artículo 2 del decreto. De este modo, el día 16 de abril del año 2004, la Consejería de
Justicia y Administración Pública publicó en el BOJA la primera orden de convocatoria
de subvenciones, que tenía como beneficiarios a ayuntamientos y a entidades sin
ánimo de lucro andaluzas. El objeto final era que se establecieran las bases reguladoras
aplicables a la concesión de estas subvenciones a los ayuntamientos andaluces y a las
entidades sin ánimo de lucro cuyos fines estuvieran relacionados con los objetivos
previstos en el decreto 334/2003, de 2 de diciembre. Por tanto, con esta medida, la
Junta de Andalucía se convertía en el primer Gobierno autonómico en facilitar a
familiares, entidades y ayuntamientos la posibilidad de obtener recursos económicos
para abordar actuaciones en relación con la recuperación de la memoria histórica,
mediante una orden de subvenciones específica. Entre estas actuaciones
subvencionables se destacaban las siguientes:
-La indagación, la localización, la exhumación, la identificación y el traslado a los
cementerios, si procede, de las personas desaparecidas violentamente durante la
guerra civil o durante la represión política posterior.
-La investigación de fuentes documentales, así la publicación de testimonios
orales que contribuyan a la recuperación de la memoria histórica de Andalucía.
-La organización de cursos, seminarios, jornadas y exposiciones relacionados
con la recuperación de la memoria histórica de Andalucía.
-El reconocimiento y la puesta en valor de los territorios y espacios geográficos
vinculados a la memoria democrática.
-Cualquier otra actividad que tuviera por objeto la recuperación de la memoria
histórica de Andalucía.
127
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Además, para que la convocatoria contara con el respaldo de la comunidad
científica y civil, se constituyó mediante la orden de 31 de mayo de 2004 un comité
técnico de coordinación integrado por representantes de la Federación Andaluza de
Municipios y Provincias, científicos de reconocido prestigio de las ramas de
conocimiento de antropología, medicina legal e historia, así como las principales
asociaciones andaluzas que tienen entre sus fines la búsqueda y el esclarecimiento de
la memoria histórica.
Los proyectos, para ser subvencionables, tendrían que contener algunas de las
siguientes actuaciones:
-Por parte de los ayuntamientos andaluces, las dirigidas a la investigación y
estudio, a la identificación de los lugares en cuyo territorio se encuentren ubicadas las
fosas con los restos de víctimas de la guerra civil y posguerra y al levantamiento de
monolitos o cualquier otro monumento conmemorativo en los lugares mencionados
anteriormente o en aquellos supuestos en los que no se pueda determinar el lugar
exacto, en aquél en que los estudios los sitúen, y a la realización de exhumación de
cadáveres y posterior traslado, si procede, a los respectivos cementerios, cuando se
cuente con las autorizaciones judiciales y legales pertinentes. Todo ello en los términos
previstos en el artículo 8 de la presente orden.
-Y en cuanto a las entidades sin ánimo de lucro, se ayudaría a los proyectos que
tuvieran por objeto la investigación y los estudios dirigidos a la localización de los
lugares de enterramiento, así como la divulgación de los sucesos y lugares que se
pretenden rememorar.
Como hemos dicho, cuatro años después de la promulgación de aquel decreto,
el Congreso de los Diputados sancionaba la ley 52/2007, conocida como de la Memoria
histórica, cuyo contenido implicaba la imposibilidad de esclarecer en los juzgados
hechos concretos penalmente perseguidos y la exigencia de responsabilidades
punitivas a los partícipes a través de un procedimiento penal, tal y como ratificaría
posteriormente la anticitada sentencia del TS 101/2012, de 27 de febrero de 2012.
El legislador obvió una declaración expresa, puesta de relieve con posterioridad
por el auto de 28 de marzo de 2012, para evitar que de la ley 52/2007 derivara un
128
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
derecho que garantizase “que los restos de quienes hubieran sufrido muertes violentas
no pueden continuar en el anonimato ni fuera de los lugares propios de
enterramiento”. Este derecho no era reclamable, por no haberse contemplado así en el
articulado de la mencionada ley 52/2007, en concordancia con el citado artículo 10 de
la Constitución, que significativamente es el primero que se deriva del título I de
nuestra Carta Magna, y cuyo título no puede ser más firme: De los Derechos y Deberes
Fundamentales.
El fomento forma parte de la actividad prestacional de la Administración, que
estimula la iniciativa privada para alcanzar determinados objetivos que se consideran
de utilidad pública. Y aquí la ley 52/2007 sí que no obvió declarar de interés social y
utilidad “pública la realización de las actividades de localización y eventual
identificación o traslado de los restos de las víctimas.”
Esta ha sido la respuesta del legislador a las peticiones de verdad, justicia y
reparación: sustraer del articulado la apelación a la inviolabilidad de los derechos de la
dignidad de la persona. Ningún poder tendría facultad para cohibirlos. Ninguna ley
tendría facultad para mermarlos. El Tribunal Constitucional discrimina entre los
principios fundamentales y los no reconocidos como tales, que deben orientar sin
duda la acción de los poderes públicos, pero no generan por sí mismos derechos.
En el articulado de la ley 52/2007 figura la palabra dignidad una sola vez. Es en
el artículo 19. Se hace para reconocer a las entidades que hayan destacado en la
defensa de la dignidad de las víctimas.
Esta ha sido, entonces, la vía por la que apuesta la ley 52/2007, instrumentada
a través del citado artículo 11, que compromete genéricamente a que las
Administraciones públicas, en el marco de sus competencias, faciliten a los
descendientes directos de las víctimas que así lo soliciten las actividades de
indagación, localización e identificación de las personas desaparecidas violentamente
durante la guerra civil o la represión política posterior y cuyo paradero se ignore.
Por eso, toda actuación que se realice al amparo de estas premisas supone una
acción pública de carácter voluntario, cuya justificación reside en ser una de las formas
de fomentar una actividad, preocupándose por ella y por sus efectos, ordenando su
129
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
desarrollo en términos razonables, participando en su organización y contribuyendo a
su financiación. Además, como órgano otorgante, podrá requerir a los beneficiarios el
cumplimiento de determinados requisitos para su concesión.
Desde el año 2004, cuando se publicó la primera convocatoria, hasta el año
2012, la Junta de Andalucía ha hecho públicas un total de ocho convocatorias de
subvenciones. El año 2011 es el único en el que no se publicó la citada orden de
convocatoria. Las competencias en materia de memoria histórica en relación con las
subvenciones residieron en la Consejería de Justicia y Administración Pública (esta
consejería pasó a denominarse Consejería de Gobernación y Justicia en el año 2009)
desde el año 2004 hasta el año 2012, cuando un cambio en la estructura del Gobierno
asignó las competencias de memoria histórica y la convocatoria de subvenciones a la
Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales. Desde el año 2004
hasta el año 2008, el órgano administrativo encargado de la gestión de esta
convocatoria anual de subvenciones fue la Dirección General de Entidades y
Cooperación con la Justicia. Desde el año 2008 hasta el 2012, se hizo cargo el
Comisariado de la Memoria Histórica, ambos organismos pertenecientes a la
Consejería de Justicia y Administración Pública. Desde el año 2012 y hasta el momento,
el órgano administrativo que gestiona la convocatoria de subvenciones es la Dirección
General de Memoria Democrática.
La primera convocatoria de subvenciones se publicó en el año 2004. Tuvo dos
beneficiarios: los ayuntamientos y las asociaciones. Los ayuntamientos solo podían
optar por la construcción de monumentos de memoria. Las asociaciones, por
actividades de difusión, es decir, investigaciones, jornadas y publicaciones. Sería a
partir del año 2005 cuando la línea dirigida a los ayuntamientos se ampliaría, para que,
además de la construcción de monumentos de memoria, pudieran optar también a la
línea de investigaciones, jornadas y publicaciones. La orden permaneció prácticamente
igual (excepto algunas modificaciones administrativas) hasta la convocatoria del año
2009, que incluyó algunas novedades relacionadas con la publicación del protocolo
andaluz de exhumaciones de la Junta de Andalucía. Así, la orden de 2 de diciembre de
2009 estableció las bases reguladoras de las subvenciones. En el artículo 4 recogía las
distintas modalidades, que se concretaban en levantamientos de monumentos
130
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
conmemorativos de los hechos que dieran lugar a la desaparición de personas
causadas por las fuerzas sublevadas durante la guerra civil española y la posterior
dictadura franquista en los lugares de enterramientos de las víctimas; la elaboración,
recopilación o publicación de investigaciones, testimonios, informes o documentos
que divulgasen los hechos y circunstancias objeto de la recuperación de la memoria
histórica, así como jornadas, seminarios u otras actividades divulgativas; y los trabajos
divulgativos preliminares de indagación, localización y estudios para la exhumación en
los términos del artículo 6 de la orden de 7 de septiembre de 2009, por la que se
aprueba el protocolo andaluz de actuación en exhumaciones de víctimas de la guerra
civil y la posguerra. Con esta modificación por primera vez la orden contemplaba como
objeto subvencionable la realización de actividades relacionadas con la exhumación de
fosas por parte de las entidades sin ánimo de lucro.
En vista de lo realizado en los últimos ocho años, en los que ha estado
operativa la orden de subvenciones, podemos señalar que la convocatoria de
subvenciones ha marcado un antes y un después en la financiación de los proyectos
memorialistas en Andalucía, ya que permitió que se abriera la puerta a un conjunto de
iniciativas, de menor o mayor envergadura, que de otra manera difícilmente se
hubieran puesto en marcha. La convocatoria de la orden incentivó a los ayuntamientos
y a las entidades memorialistas locales y permitió la puesta en marcha de numerosos
proyectos. Facilitó la realización de investigaciones y publicaciones en el ámbito local
que, sin ese apoyo, seguramente aún permanecerían en el anonimato.
Por último, y relacionado con lo dicho anteriormente, no podemos olvidar la
contribución de la orden de subvenciones al conocimiento de los hechos ocurridos
durante la guerra civil y la represión franquista en el ámbito de la historia local,
además de la promoción de investigadores locales cuyos estudios han sido
fundamentales, sobre todo en la cuantificación de las víctimas de la represión
franquista en los últimos años.
No obstante, hay que decir que la convocatoria de subvenciones ha tenido y, en
algunos casos aún tiene, según nuestro criterio, una serie de defectos que no podemos
dejar pasar por alto. En primer lugar, hay que decir que, hasta el año 2012, la orden
incluía una limitación en la cantidad subvencionable para asociaciones y entidades sin
131
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
ánimo de lucro de 6.050 euros, lo que ha impedido que la posibilidad de abordar
proyectos de más envergadura o programas conjuntos entre varias asociaciones o
ayuntamientos. La exclusión de la convocatoria, hasta el año 2010, de los trabajos
arqueológicos y de exhumación de fosas pone de manifiesto la inexistencia de una
política efectiva en relación con la política de exhumaciones. Este hecho ha impedido
en muchos casos que entidades y ayuntamientos se embarcasen en proyectos
relacionados con las exhumaciones. También la publicación aleatoria de la fecha de
convocatoria de la orden de subvenciones ha impedido a las entidades planificar sus
actividades o poner en marcha proyectos a medio y largo plazo.
A continuación, presentamos varias tablas de elaboración propia donde se
recogen el total de las subvenciones concedidas por la Junta de Andalucía, desde la
primera convocatoria en el año 2004 hasta la más reciente de 2012, en relación con las
actuaciones relacionadas con la memoria histórica, de las que han sido beneficiarios
ayuntamientos, entidades sin ánimo de lucro, sindicatos y universidades públicas
andaluzas. Las fuentes para obtener los datos han sido los distintos boletines oficiales
de la Junta de Andalucía (BOJA), donde se publicaron las resoluciones que referimos a
continuación:
CONVOCATORIA
RESOLUCIÓN
BOJA
2004
16-12-2004
BOJA nº 2 de 4-1-2005, pp. 12-15.
2005
16-12-2005
BOJA nº 2 de 4-1-2006, pp. 29-35.
2006
20-11-2006
BOJA nº 237 de 11-12-2006, pp. 25-32.
2007
18-12-2007
BOJA nº 9 de 14-1-2008, pp. 8-13.
2008
30-12-2008
BOJA nº 11 de 19-1-2009, pp. 47-53.
2009
4-11-2009 y 27-11- BOJA nº 227 de 20-11-2009, pp. 40-46 y
2009
BOJA nº 245 de 17-12-2009, pp. 94-96.
2010
25-9-2010
BOJA nº 229 de 23-11-2010, pp. 18-27.
2012
21-12-2012
Sin publicar en BOJA
132
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Ayuntamientos
En primer lugar, abordaremos las iniciativas llevadas a cabo por los
ayuntamientos andaluces, tomando como referencia la orden de subvenciones, en la
línea de difusión de proyectos memorialistas, que incluye investigaciones, jornadas y
publicaciones.
En la tabla siguiente, podemos comprobar que se han puesto en práctica entre
los años 2004 y 2012 un total de 264 proyectos entre jornadas de difusión, proyectos
de investigación y publicaciones de libros. Destacan las provincias occidentales (Sevilla,
Córdoba, Cádiz y Huelva), en las que más actuaciones de este tipo se han llevado a
cabo. Donde menos actuaciones se han realizado es en Granada, Almería o Málaga.
Muy por debajo de estas provincias podemos encontrar los municipios de Jaén, donde
se han realizado un total de 8 proyectos. Con respecto a Jaén, debemos tener en
cuenta que esta provincia tiene solo 24 municipios, frente a los 105 de Sevilla, por
ejemplo.
Es conveniente también señalar que entre estos proyectos podemos encontrar
numerosas publicaciones e investigaciones, aunque el 70 % de los proyectos están
relacionados con la difusión, es decir, son jornadas, seminarios o cursos vinculados a
diferentes ámbitos de la memoria histórica en Andalucía. Por último, la tabla dispone
de una columna que recoge las cantidades totales recibidas por los ayuntamientos de
cada una de las provincias. Podemos comprobar que siguen siendo las provincias de
Sevilla, Córdoba y Cádiz las que más dinero han recibido en concepto de subvenciones
por investigaciones, jornadas y publicaciones.
Línea de difusión (2004-2012). Ayuntamientos:
PROVINCIA
ALMERÍA
CÁDIZ
CÓRDOBA
GRANADA
HUELVA
JAÉN
MÁLAGA
SEVILLA
NÚMERO DE
AYUNTAMIENTOS
23
41
55
24
31
8
22
60
SUBVENCIÓN
131.165
218.921
267.276
156.882
152.626
36.314
120.621
301.552
133
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
TOTAL
264
1.385.357 euros
Sobre la construcción de monumentos de memoria por parte de los
ayuntamientos andaluces, basándose en la convocatoria de subvenciones,
simplemente cabe señalar que los datos son analizados más detenidamente en la
tercera parte de este trabajo de investigación. Es la parte dedicada a los espacios de
memoria en Andalucía. Hemos querido incorporar estos datos aquí solo con objeto de
que puedan ser comparados con las demás datos de las otras tablas. De este modo,
podemos observar el número de ayuntamientos por provincia que han recibido
subvención por parte de la Junta de Andalucía para la construcción de monumentos de
memoria y la cantidad total por provincia.
Línea de construcción de monumentos de memoria (2004-2012). Ayuntamientos:
PROVINCIA
NÚMERO DE
AYUNTAMIENTOS
ALMERÍA
CÁDIZ
CÓRDOBA
GRANADA
HUELVA
JAÉN
MÁLAGA
SEVILLA
TOTAL
1
17
31
11
25
12
26
40
163
Asociaciones
En segundo lugar, presentamos una tabla con el listado completo de entidades
sin ánimo de lucro andaluzas que se han beneficiado de subvenciones relacionadas con
las diferentes convocatorias entre el año 2004 y el año 2012. Aparecen también el año
y las cantidades recibidas. Gracias a este apartado de la convocatoria se han llevado a
cabo jornadas de difusión, investigaciones, publicaciones, homenajes, etc. Algunas de
134
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
estas actuaciones han tenido una repercusión más restringida, solo local o comarcal.
Otras han cobrado una mayor dimensión, sobrepasando lo provincial incluso.
Hay que decir que, más allá de las cantidades recibidas para la organización de
eventos o investigaciones y publicaciones en concepto de subvención, lo que
realmente ha marcado en líneas generales el éxito y la repercusión de una actividad ha
sido la entidad organizadora. Es decir, las actividades organizadas por entidades sin
ánimo de lucro con experiencia, solidez y que cuentan con un número significativo de
miembros y cuya finalidad es trascender el ámbito local o provincial han logrado una
gran visibilidad con sus proyectos, a los que han podido, además, dar continuidad. En
este sentido, los encuentros de “Luchadores por la libertad” organizados por la
asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática en diferentes localidades de
Sevilla (La Rinconada, Alcalá de Guadaira, Camas, etc.) reúnen anualmente a cientos de
asistentes y tienen una repercusión mediática muy significativa. También las jornadas
que organiza anualmente la AMHyJA son de enorme interés, ya no solo para el entorno
asociativo, sino para los investigadores e historiadores, porque generalmente abordan
un asunto de actualidad en relación con la memoria y lo analizan desde diferentes
perspectivas y con distintas miradas: la de los familiares de las víctimas, la de los
juristas, la de los investigadores, etc. Entre estas jornadas anuales queremos destacar
las celebradas en 2011 en la sede de Sevilla de la Universidad Internacional de
Andalucía tituladas “Memoria histórica y derechos humanos: el derecho a la
memoria”, que contó con la participación de Carlos Jiménez Villarejo entre otras
juristas e investigadores. Por otro lado, no podemos olvidar que las asociaciones de
ámbito provincial o regional disponen en muchos casos de más recursos que las de
ámbito local, tanto económicos como personales, para abordar actuaciones de más
envergadura.
Proyectos subvencionados a las asociaciones andaluzas en la línea de difusión
(2004-2012):
PROVINCIA
NÚMERO DE ASOCIACIONES
ALMERÍA
CÁDIZ
10
13
135
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
CÓRDOBA
GRANADA
HUELVA
JAÉN
MÁLAGA
SEVILLA
TOTAL
16
6
12
7
12
43
119118
Sindicatos
También dentro de la línea de difusión, la Junta de Andalucía patrocinó algunos
proyectos relacionados en su mayoría con investigaciones y publicaciones. Fueron
presentados por fundaciones sindicales y grupos de investigación. A continuación,
mostramos una tabla que contiene el listado completo de los sindicatos y las
fundaciones sindicales andaluzas beneficiarias de subvenciones recogidas en las
diferentes convocatorias de subvenciones entre el año 2004 y el año 2012.
CONVOCATORIA
2007
2008
2009
2010
2012
TOTAL
FUNDACIONES SINDICALES/GRUPOS
INVESTIGACIÓN
4
3
2
1
1
11
CANTIDAD EN EUROS
24.000
16.000
12.100
6.000
6.000
64.100
Como puede observarse apenas, se subvencionaron once proyectos en los ocho
años objeto de este estudio. La entidad con la que más ha colaborado la Junta de
Andalucía a través de la convocatoria es la Fundación para el Desarrollo de los Pueblos
de Andalucía de la Unión General de Trabajadores, con seis proyectos, la mayoría de
ellos vinculados al protagonismo de los líderes sindicales durante la II República y la
118
En el cuadro correspondiente a las subvenciones recibidas por las asociaciones nos ha sido
prácticamente imposible fijar una cantidad exacta por provincia debido al volumen de proyectos, las
diferentes cuantías y las devoluciones o reintegros realizados aunque la cifra global supera los 450.000
euros.
136
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
represión sufrida por los militantes sindicales de la UGT durante la guerra civil y la
dictadura franquista. Por otro lado, la Junta de Andalucía también participó
patrocinando dos proyectos de esta fundación relativos al desarrollo y la funcionalidad
de las casas del pueblo durante la II República, que en muchos lugares compartían UGT
y el Partido Socialista. Estas casas fueron clausuradas tras el golpe militar y requisadas
por las autoridades franquistas. En segundo lugar, hay que citar a la Fundación de
Estudios Sindicales-Archivo histórico de Comisiones Obreras de Andalucía, a la que se
le han patrocinado cuatro proyectos, todos referentes a la represión franquista sufrida
por el incipiente movimiento sindical desde principios de los años sesenta hasta la
muerte del dictador.
Universidades
En la siguiente tabla aparece el listado completo de las universidades andaluzas
beneficiarias de subvenciones:
CONVOCATORIA
PROYECTOS DE UNIVERSIDADES
CANTIDAD EN
EUROS
2006
2008
8 (Proyecto “Mapa de fosas”)
10 (Proyecto “Tribunales de responsabilidades
políticas”)
2
4 (Proyecto “Tribunales, masonería y comunismo)
1
25
96.000
107.900
2009
2010
2012
TOTAL
32.000
72.000
13.900
321.800 EUROS
Las universidades públicas andaluzas han llevado a cabo varios proyectos de
mucha importancia y envergadura patrocinados por la Junta de Andalucía, los cuales
ya han sido analizados en el epígrafe anterior. Los proyectos más destacados son el
que hace alusión al mapa de fosas de Andalucía, los estudios sobre los tribunales de
responsabilidades políticas e incautación de bienes y el proyecto de investigación
sobre los andaluces represaliados por los tribunales especiales para la represión de la
137
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
masonería y el comunismo (en el que, a fecha diciembre de 2012, aún se sigue
trabajando).
Hay que señalar que prácticamente todas las universidades andaluzas han
participado en estos proyectos. Estas instituciones se han caracterizado siempre por
dotar a los proyectos del mayor nivel de rigor científico y de un destacado espíritu de
colaboración, dos premisas fundamentales a la hora de abordar investigaciones y
proyectos relacionados con la memoria histórica.
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Capítulo 2. LAS EXHUMACIONES DE FOSAS COMUNES DE LA GUERRA CIVIL Y DE LA
REPRESIÓN FRANQUISTA EN ANDALUCÍA
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
2.1. El papel de las administraciones en las exhumaciones de fosas comunes de la
guerra civil y del franquismo en Andalucía
En este capítulo vamos a analizar las exhumaciones de fosas comunes de la
guerra civil y del franquismo que se han realizado en Andalucía desde el año 2000,
incidiendo especialmente en las actuaciones en las que ha participado la
administración autonómica, ya sea financiándolas o aportando otros recursos.
El trabajo está dividido por provincias. El análisis en cada provincia comienza
con una breve reseña histórica sobre el golpe militar del 18 de julio de 1936 y sobre
cómo actuó la represión franquista. Las víctimas de esta represión nutrieron las más de
seiscientas fosas comunes que se crearon en toda Andalucía. Después, referido
también a cada provincia, trataremos sobre las exhumaciones que se han llevado a
cabo de las que hemos podido obtener algún tipo de información (bibliografía,
141
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
informes arqueológicos, noticias de prensa, entrevistas personales, publicaciones en
revistas especializadas, etc.).
En los anexos de este segundo capítulo recogemos ocho tablas-resumen
(anexos 11-18). Contienen datos más esquemáticos y detallados por provincia.
También se incluye una selección fotográfica de material inédito, recogido por el autor
de esta investigación, durante las visitas a algunas de estas intervenciones.
Dentro del proceso de recuperación de la memoria histórica dentro del
territorio nacional, hemos podido comprobar que se han llevado a cabo un importante
número de actuaciones impulsadas por algunas administraciones públicas, entidades
locales, asociaciones, universidades, sindicatos, etc. En los epígrafes anteriores de este
trabajo, en el capítulo 1, pudimos analizar la mayoría de los ámbitos de actuación en
materia memorialista en Andalucía: indemnizaciones, publicaciones, jornadas,
congresos, actos de homenaje, etc. Ahora bien: el asunto de las exhumaciones de fosas
quizás sea no solo el más polémico y controvertido sino el que menos ha sido
abordado en las políticas públicas. La exhumación es la actuación menos financiada por
las administraciones públicas. Se evita usar este medio si existen otros para reparar a
las víctimas.
En cualquier caso, y según nuestra opinión, la recuperación de las víctimas de
las fosas comunes supone la culminación del proceso de reparación de la memoria.
Aporta datos históricos, antropológicos o arqueológicos de primer orden, que sirven
para encauzar nuevas investigaciones. Además, sobre todo, con la exhumación, se
consigue tener la prueba más palpable de que la represión que ejercieron los golpistas
en gran parte de los pueblos y ciudades andaluzas fue violenta y planificada.
En este sentido, podría servirnos de ejemplo la exhumación de la fosa de los
maquis de Sierro, realizada durante el año 2010 y financiada por el gobierno
autonómico. La exhumación de estas dos víctimas de la represión franquista en la
localidad almeriense de Sierro fue realizada por un experimentado equipo de
arqueólogos que tomaron como referencia un estudio histórico llevado a cabo por la
Universidad de Almería. También colaboró el ayuntamiento del pueblo. Los trabajos se
pudieron hacer gracias a un convenio de colaboración entre el Comisariado de la
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, la Universidad de Almería, la Asociación
para la Recuperación de la Memoria Histórica Rocamar de Almería y los ayuntamientos
de Uleila del Campo y de Sierro, bajo la coordinación de los técnicos del Comisariado.
La exhumación se llevó a cabo tras la reclamación del hijo de Indalecio Fuentes, un
guerrillero que huyó junto a un compañero y que fue perseguido, detenido y asesinado
en la localidad de Sierro.
El caso de los maquis de Sierro es el paradigma del concepto “recuperación de
la memoria histórica” en toda su dimensión, desde que se celebró la primera reunión
entre la familia, los responsables políticos de la Junta de Andalucía y los alcaldes de los
municipios y el equipo arqueológico hasta que los restos de los guerrilleros
antifascistas fueron enterrados en el cementerio de Uleila del Campo, una vez hechas
las pruebas genéticas. Este caso es un claro ejemplo de que esa página del libro ficticio
de nuestra democracia puede cerrarse desde el punto de vista familiar, político y social.
Ese libro ya puede ser entregado a los historiadores. Tras años de lucha, la familia
descansó, recuperó la memoria de una persona que nunca se rindió, restableció su
honor, respiró tranquila y aliviada y enterró a su familiar como quería. Por su parte, los
responsables políticos cumplieron con su deber poniendo al servicio de la sociedad los
medios y la colaboración para que en ese cementerio dejara de existir una fosa común
ilegal e indigna de nuestros tiempos. Los historiadores y arqueólogos descubrieron una
fuente de investigación de valor incalculable en aquel oscuro agujero de tres por dos
metros para seguir abundando en el conocimiento de la resistencia antifranquista.
No obstante, la implicación de las administraciones ha sido escasa en todo este
asunto. La actuación de la Justicia en España ha sido aún peor: la podemos calificar de
delirante. Sobre todo a raíz del intento del entonces juez de la Audiencia Nacional,
Baltasar Garzón Real, de comenzar un proceso para juzgar los crímenes del franquismo
como delitos de lesa humanidad. En este intento el juez Garzón requirió a los
ayuntamientos, cementerios, etc., toda la información posible sobre los fusilados en la
contienda. También se dirigió a las familias de los represaliados para que aportaran
todo el material que tuvieran sobre sus allegados víctimas de la represión. Así llegaron
miles de fichas de españoles con información sobre los lugares de enteramiento, la
forma de la muerte, expedientes de juicios sumarísimos, etc., en relación con
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Andalucía. Garzón ordenó la apertura de cinco fosas que se encuentran en la
comunidad andaluza: Córdoba, Alfacar (Granada), La Palma del Condado, Bonares y
Niebla (Huelva). Este intento de abrir una causa sobre el franquismo ha quedado en
nada, ya que la Audiencia Nacional emitió, poco después del inicio de la causa, un
dictado en el que negaba que el magistrado fuese competente para enjuiciar estos
hechos. La causa fue remitida de nuevo a los juzgados provinciales, los cuales ni han
ordenado una sola exhumación ni han abierto un solo proceso. En mayo de 2010 el
juez Garzón fue suspendido de forma cautelar de sus funciones como juez de la
Audiencia Nacional por el Consejo General del Poder Judicial, después de que el
magistrado del Tribunal Supremo Luciano Varela acordara la apertura de juicio oral
contra él, por presunta prevaricación, por la decisión de declararse competente para
investigar los crímenes de la represión franquista desde su juzgado de la Audiencia
Nacional. Por cierto, resulta paradójico que el juicio se abriera tras admitirse a trámite
una querella presentada por la organización de ultraderecha Falange Española de las
JONS, por el sindicato Manos Limpias y por la asociación Igualdad e Identidad.119
Por tanto, lo que parece claro a estas alturas del proceso memorialista, iniciado
en España a mediados de los años noventa, es que el poder judicial no va a hacer nada
por juzgar los crímenes del franquismo ni por impulsar un proceso de apertura de las
fosas comunes. El que un sindicato ultraderechista y la Falange hayan denunciado a
Garzón y el que este juez haya sido inhabilitado supone un bochornoso final para el
único juez en activo que había intentado abrir una vía para juzgar unos crímenes hasta
ahora impunes.
Frente a la inacción, o mejor la persecución de todo lo que pueda suponer la
apertura de vías judiciales, sería conveniente que las administraciones actuaran de una
manera seria en favor de las víctimas. Se tendrían que diseñar estrategias definidas,
claras y rigurosas que permitan que las familias que lo deseen puedan conocer los
lugares de enterramiento y recuperar los restos de sus familiares.
119
Garzón ha estado imputado en tres causas abiertas en el Tribunal Supremo, de las que dos continúan
su proceso. La primera de estas causas tuvo un fallo contrario a Garzón el 9 de febrero de 2012, cuando
este tribunal le condenó por prevaricación de forma unánime por las escuchas ilegales durante la
investigación de un escandaloso caso de corrupción, el caso Gürtel, con la pena de once años de
inhabilitación especial para el cargo de juez o magistrado con pérdida definitiva del cargo que ostenta.
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
En este sentido, me reafirmo en que ese tipo de actuaciones son esenciales
para comprender lo que pasó o para que la memoria de los que allí murieron sea
rescatada. Ahora bien: se trata de un triunfo social que solo puede llevarse a cabo si
hay colaboración y rigor. En Sierro el proceso empezó y acabó. La familia cerró una
página para que ahora desde la historia, la arqueología y las ciencias sociales en
general se puedan escribir miles. De modo que cuando hablamos de fosas comunes de
la guerra civil y del franquismo lo hacemos desde la esencia misma del proceso de
recuperación de la memoria histórica. El movimiento social memorialista se
fundamenta, más que en cualquier otro aspecto, en la demanda de exhumación de las
fosas. Principalmente porque, tanto las víctimas como sus familiares, así como las
entidades que los representan, saben que el franquismo impuso un sistema basado en
la aplicación de un terror extremo que tenía su culminación, entre otras formas de
violencia, en las desapariciones forzadas y los enterramientos en fosas comunes
anónimas. Por ello, para los familiares de las víctimas la importancia de localizar y
exhumar las fosas comunes, en la medida de las posibilidades técnicas, es
fundamental.
Puesto que es fundamental para los familiares y para las entidades
memorialistas, también debe serlo para el Estado español y para los gobiernos
autonómicos. En este sentido, resulta en cierto modo bochornoso que organizaciones
del prestigio internacional de la ONU hayan enviado informes, como el elaborado por
el Comité de Desapariciones Forzadas del citado organismo, a los distintos gobiernos
españoles y que éstos no hayan desarrollado mecanismos efectivos para asumir las
recomendaciones de tales informes. Las declaraciones del presidente del grupo de
trabajo de la ONU sobre desapariciones forzadas e involuntarias, Jeremy Sarkin,
recogidas por la diversos medios de comunicación el 29 de agosto de 2011 tras una
rueda de prensa, fueron muy críticas con el Estado español en este sentido. Sarkin
denunciaba públicamente la responsabilidad del Estado español, el cual debería aclarar
«dónde están las fosas comunes y quiénes son las personas que están en esas fosas».
Recordaba que las desapariciones «son una violación continúa de los derechos
humanos». De acuerdo con la legislación internacional, «aquellas que siguen sin
resolverse tienen la consideración de delitos que todavía se están cometiendo».
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Terminaba con la siguiente aseveración: «Las familias de los desaparecidos tienen
derecho a conocer la verdad, aunque las desapariciones ocurrieran hace más de 70
años, porque el derecho a la verdad es crucial». Añadía que «es necesario estar al
servicio de estas familias, sin olvidar la importancia de la reconciliación»120.
Así pues, sería conveniente iniciar lo antes posible un proceso valiente para
cerrar este asunto de las fosas comunes de una manera consensuada. Sabemos que
encontrar consenso no es fácil, pero es la obligación de un Gobierno, porque es la
mejor forma de ayudar a las víctimas y porque ayudará a mejorar la confianza de los
ciudadanos españoles en las instituciones que los representan y, por tanto, en la
democracia.
No podemos obviar que han pasado más de siete décadas desde del final de la
guerra civil y treinta de democracia, pero que aún hay aspectos relacionados con la
represión franquista que apenas han cambiado. Los enterramientos en fosas comunes
de víctimas de la represión franquista y de la guerra civil siguen estando en la misma
situación de absoluta ambigüedad y al arbitrio de que el Gobierno de turno, ya sea
autonómico o estatal, tome una postura u otra en relación con este asunto. Ni ha
habido ni hay una política de Estado sobre qué hacer con las fosas. Por tanto, salvo
algunas excepciones, nada ha cambiado. Solamente el Gobierno autonómico de la
Generalitat de Catalunya aprobó en el año 2009 una ley de fosas para su territorio121.
Sin embargo, ha tenido poca aplicación, debido a que por las propias características de
las fosas y por el tipo de represión en esa zona de España (la mayoría de las fosas
corresponden a batallas y son de soldados más que de represaliados) solo se ha
exhumado una fosa amparándose en esta ley, desde su publicación en 2009122.
Hasta ahora las exhumaciones de fosas han seguido el peligroso camino del
vacío legal, de la vista gorda de las autoridades políticas, del mirar hacia otro lado de
los jueces o de la falta de financiación por parte de las administraciones. El único paso
120
Esta noticia era recogida por la agencia EFE el 29 de agosto de 2011.
Ley 10/2009, de 30 de junio, sobre la localización e identificación de las personas desaparecidas
durante la guerra civil y la dictadura franquista, y la dignificación de las fosas comunes (Diario Oficial de
la Generalitat de Catalunya nº 5417 de 9-7-2009, pp. 55065-55071).
122
Véase la noticia que recoge la Generalitat de Catalunya en su página web en febrero de 2009:
http://www10.gencat.cat/gencat/AppJava/es/actualitat2/2009/90220exhumacidefossesdelaguerracivil.j
sp
121
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
dado por el Estado fue la promulgación de la ley de Memoria histórica. Esta ley supuso
un paso importante y sacó a España del vacío legal existente en este asunto, aunque no
abordaba de forma clara el tratamiento efectivo sobre qué hacer con las fosas
comunes. Dejaba en manos de las asociaciones, de las agrupaciones de familiares y de
las entidades locales la ejecución de las subvenciones para exhumar. A pesar de todo
esto, si miramos con perspectiva y de una manera positiva, hay que decir que se han
elaborado los mapas de fosas regionales. Podemos consultar el mapa español, con lo
cual ya tenemos un punto de partida. Además, se han exhumado numerosas fosas en
toda España (en Andalucía, el dato con el que estamos trabajando es de 60
exhumaciones desde el año 2000). Hay equipos técnicos de gran experiencia y
capacidad, pero sigue faltando voluntad, valentía política y financiación. Para colmo, la
crisis económica y la llegada al Gobierno de España de un grupo político como el
Partido Popular, opuesto radicalmente al desarrollo de políticas públicas de memoria,
ha frenado un proceso que había alcanzado en la primera década de nuestro siglo un
impulso notable.
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
2.2. El futuro de las fosas comunes de la represión franquista en Andalucía
Sobre las víctimas de la violencia republicana conocemos muchos datos, con
bastante rigor, gracias a la Causa General: las cifras exactas, donde fueron enterrados,
etc. La memoria de estas víctimasfue restaurada en forma de homenajes oficiales en
sus distintas formas (misas, mausoleos, monumentos de memoria, lápidas, etc.) una
vez terminada la guerra. En cambio, la práctica totalidad de las fosas comunes de
víctimas de represión franquista, al menos en Andalucía, lo son de desparecidos a los
que es complicado poner nombre y rostro.
Sobre la represión que tuvo lugar en zona republicana hemos querido recoger
un extracto del informe que la dirección jurídica solicitó al historiador Francisco
Espinosa Maestre dentro de las diligencias previas 399/2066-E que se seguían en el
Juzgado Central de Instrucción nº 5, cuyo objetivo era proporcionar un resumen del
estado actual de los estudios e investigaciones sobre la represión franquista:
(…) recién acabada la guerra civil, el fiscal general del Estado abrió una
espectacular y minuciosa investigación de carácter judicial a escala
nacional, denominada Causa General, que analizó lo ocurrido en cada
localidad (desde febrero de 1936 –a veces desde octubre de 1934- hasta la
fecha de ocupación) y documentó lo ocurrido a cada una de las víctimas del
llamado terror rojo. Este proceso, que llevó varios años y en el que
colaboraron diferentes instancias administrativas, dio lugar a un
importante fondo documental
de más de mil quinientos legajos
conservados actualmente en la Sección de Fondos Contemporáneos del
Archivo Histórico Nacional.
En su momento tuvo cuatro finalidades: informativa, represiva, reparadora
y legitimadora, que no requieren mucha explicación, ya que aparte del
objetivo principal de saber qué había pasado, la información se utilizó para
profundizar más en la represión, para compensar a las víctimas y, en última
instancia, para socavar la memoria de la república y justificar el golpe
militar123.
Andalucía sigue siendo una isla dentro del Estado español ya que, no solo se
123
ESPINOSA MAESTRE, F.: “Informe sobre la represión franquista” en NÚÑEZ DÍAZ-BALART, M. (Coord.):
La gran represión. Los años de plomo del franquismo (1939-1948), Barcelona, Ediciones Flor del Viento,
2009, pp. 433-434.
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
han mantenido las competencias en materia de memoria, sino que se siguen
financiando diversas iniciativas: publicaciones, jornadas, investigaciones, lugares de
memoria, etc. Quizás el déficit sigue estando en la política de exhumaciones, pues falta
compromiso político, rigor en los procedimientos y, sobre todo, financiación.
A pesar de lo dicho la falta de iniciativa para abordar las exhumaciones de fosas
resulta a veces incomprensible. A día de hoy disponemos de más información que en
ningún otro momento anterior sobre las fosas: la práctica totalidad están localizadas,
los medios técnicos de localización e identificación son ahora más asequibles
económicamente y más avanzados desde el punto de vista técnico, los equipos técnicos
de exhumación andaluces tienen experiencia y están más preparados que hace unos
años. Por si fuera poco, disponemos del mapa de fosas de Andalucía, una herramienta
fundamental que está infrautilizada y a la que se puede sacar más rendimiento para
servir de punto de partida en cualquier tipo de iniciativa relacionada con las fosas
comunes.
Distribución por localización de las 614 fosas de Andalucía. Mapa de fosas de
Andalucía:
Cementerio interior
415
Cementerio exterior
21
Camino/carretera
54
Barranco/vaguada
36
Zona edificada
17
Otros
71
Quizás una de las propuestas para avanzar en el proceso exhumatorio de fosas
comunes de la represión franquista podría ser la elaboración inmediata de un plan
director de fosas de Andalucía, plan que, según nuestra opinión, debió haberse
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
realizado tras las primeras elecciones democráticas, cuando se contaban con fuentes
orales de primer orden. Así pues, la elaboración de este plan debe comenzar con
urgencia. Su diseño debería estar fundamentado en una metodología científica
desarrollada por expertos y debería partir del Estado central, que para eso ejerce las
competencias necesarias. Pero, además, debería ser el Estado el que lo ejecutase, para
evitar agravios entre las distintas comunidades autónomas, ni diferencias entre unas
zonas de España, pues en unas zonas los familiares de las víctimas tienen más
facilidades que en otras en las que es muy complicado obtener ayudas para exhumar
fosas.
Por otro lado, sería imprescindible que se determinara qué tipo de trabajos
técnicos con metodología científica se pueden realizar, qué fosas son “exhumables” con
garantías de que las intervenciones sean rigurosas, cuáles de estas fosas son imposibles
de abordar, qué nivel de protección patrimonial se impondría, etc. Quizás el camino
para la puesta en marcha del citado plan debería comenzar en los ayuntamientos, las
diputaciones provinciales y las delegaciones provinciales de cultura, que deberían
tomar más protagonismo. Por lo tanto, la redacción del plan director debería ser hecha
con la participación no solo de familiares y entidades sino también de los alcaldes y
concejales de los municipios. También sería conveniente que se crearan equipos
multidisciplinares en las que los historiadores, los arqueólogos y los antropólogos
forenses fueran fundamentales, sin olvidar a expertos en topografía, arquitectos,
fotógrafos profesionales, etc. Sería imprescindible un estudio detallado de cada uno de
estos lugares de enterramiento bajo todos los prismas posibles, pero siempre
fundamentados en el rigor científico y técnico. Entre otras muchas cosas, habría un
aspecto primordial: este plan también señalara las fosas que con más urgencia
deberían ser abordadas con motivo de su deterioro, cambio de ubicación de
cementerios, obras, erosión del terreno, etc.
En resumen, a día de hoy sabemos, gracias a la experiencia de cientos de
exhumaciones realizadas en Andalucía en los últimos años, la complicación que supone
recuperar los restos de una persona de una fosa común. Resulta muy difícil localizar la
fosa con exactitud. Además, existen muy pocos patrones comunes, ya que cada fosa es
un universo único y tiene su propia idiosincrasia. El único patrón es que en las fosas
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
comunes existen restos de personas que no querían estar allí.
Por tanto, y a pesar de lo hecho, aún estamos en los minutos previos de una
tarea que tarde o temprano tendrá que abordarse en relación con este asunto. Cuanto
más tarde comience, que lo hará, menos reparación, menos información para los
investigadores y menor calidad de nuestra democracia.
Entre tanto, y ante el pesimismo de que iniciativas como la anteriormente
expuesta sean abordadas con seriedad y cooperación institucional y política, veamos el
estado de la cuestión de las exhumaciones en Andalucía a día de hoy. Tomamos como
punto de partida el año 2000. La fecha ha sido elegida siguiendo el esquema
desarrollado por el profesor Francisco Echeverría Gabilondo en el proyecto que la
Sociedad de Ciencias Aranzadi ha estado desarrollando con financiación del Ministerio
de la Presidencia español124. Se trata de una investigación en la que se incluye, entre
otras cosas, una relación de las exhumaciones de fosas comunes de la represión
franquista realizadas en el territorio español desde el año 2000125. Esta relación de
exhumaciones formó parte, como anexo, del informe pericial enviado por Francisco
Echeverría Gabilondo al Comité de Desaparición Forzada de Personas de la
Organización de Naciones Unidas, con el fin de que pudiera ser tenido en
consideración en relación con las causas de muerte de las personas cuyos restos
humanos han sido recuperados desde el año 2000 en fosas comunes víctimas de la
represión franquista en España126.
124
La exhumación de la fosa de Prioranza del Bierzo (León, año 2000) realizada por la Asociación de la
Recuperación de la Memoria Histórica supuso un antes y un después en relación a las exhumaciones de
fosas en España ya que se trató de una de las primeras exhumaciones realizada con carácter científico
en España y porque provocó una especie de efecto dominó a partir de la cual crecieron
exponencialmente las exhumaciones en España. Pero sobre todo la exhumación fosa de Prioranza y su
repercusión mediática lo hizo fue en cierta forma, que se visibilizara que había familiares que habían
podido recuperar los restos de sus pariente asesinados durante la guerra civil y el franquismo aún sin
ayuda institucional.
125
Mediante resolución de 27 de noviembre de 2009 de la Subsecretaría del Ministerio de la
Presidencia, la Sociedad de Ciencias Aranzadi llevó a cabo el proyecto para realizar una base de datos
con información integral de las fosas comunes exhumadas de la guerra civil (BOE nº 290 de fecha 2 de
diciembre de 2009) bajo la dirección del profesor Francisco Etxeberría Gabilondo, profesor titular de
Medicina Legal y Forense de la Universidad del País Vasco y especialista universitario en Antropología y
Biología Forense por la Universidad Complutense de Madrid. En dicho proyecto en el que colaboran la
práctica totalidad de los técnicos y especialistas que han realizado exhumaciones hasta el año 2010.
126
Para un primer acercamiento a la exhumación de Prioranza del Bierzo (León) puede revisarse el
reportaje que la periodista Lola Huete Machado publicó en el diario El País el día 20 de noviembre de
2010 titulado “La memoria de la tierra”. Véase:
http://elpais.com/diario/2010/11/14/eps/1289719616_850215.html
151
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La relación de esas exhumaciones incluidas en el proyecto de la Sociedad de
Ciencias Aranzadi ha servido también como una fuente más para elaborar este trabajo,
aunque nuestra investigación ha sido ampliada y corregida con nuevos datos,
entrevistas orales e informes inéditos de los equipos técnicos que han llevado a cabo
las exhumaciones. De hecho, hemos podido documentar nuevas exhumaciones que, o
bien no estaban incluidas en el informe de Aranzadi, o se realizaron con posterioridad
a 2010.
Para nuestro caso, además de las exhumaciones llevadas a cabo desde el año
2000 siguiendo criterios científicos, recogemos para las provincias que se hemos
podido documentar algunas referencias a exhumaciones realizadas a partir de la
muerte de Franco, debido a que consideramos que son importantes para conocer el
estado general de la situación en alguna comarca, por la importancia de las
exhumaciones en relación a los datos que se conocen o bien por el procedimiento o
por el número de víctimas exhumadas. Aunque lo que encontramos con anterioridad al
año 2000 es una relación de actuaciones no planificadas, llevadas a cabo por entidades
y familiares en la mayor parte de los casos y cuya financiación fue muy diversa.
Solamente para el caso de la provincia de Sevilla disponemos de datos sobre
exhumaciones realizadas desde 1936, para cuyo trabajo se revisó en profundidad el
mapa de fosas de Andalucía, se realizaron numerosas entrevistas orales y se contactó
con diversas entidades e investigadores obteniendo una información que debería ser
ampliada, a pesar de la dificultad de la investigación, ya que cada vez quedan menos
testimonios y apenas existen documentos escritos.
En relación con las fuentes, hay que decir que desde hace algunos años los
equipos técnicos formados por historiadores, antropólogos y arqueólogos que han
intervenido en fosas comunes, han elaborado informes técnicos cada vez más rigurosos
y completos, aunque, salvo contadas excepciones, la mayoría no han sido publicados.
En este sentido, hay que destacar la labor de la web de Todos los Nombres que, bajo la
coordinación de Cecilio Gordillo y la dirección científica de José Luis Gutiérrez Molina,
ha servido de plataforma para muchos investigadores a la hora de publicar los informes
de las exhumaciones. Sobre las exhumaciones de la provincia de Cádiz (El Bosque,
Grazalema, etc.) la web ha publicado diversos informes que de otro modo sería muy
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
difícil que los investigadores tuviéramos acceso a ellos.
En el debe, encontramos inexplicable que a fecha enero de 2013 ninguna
institución pública haya publicado el informe final de la exhumación de San Rafael de
Málaga, la mayor de España con 2.840 cuerpos exhumados.
En cuanto a las fuentes hemográficas, hay que señalar que constituyen, sobre
todo desde aquella exhumación de Prioranza del Bierzo, que abre también en cierta
manera los ojos a la prensa en relación con proceso de recuperación de la memoria
histórica, una herramienta de primer orden a la hora de abordar el estudio de las
exhumaciones en Andalucía. La mayoría de los trabajos tienen un interesante recorrido
mediático que, aunque de una manera muy introductoria, permite al investigador una
primera aproximación a la información sobre las distintas actuaciones. El tratamiento
de las noticias relacionadas con la recuperación de la memoria histórica tiene
lógicamente
un
enfoque
muy
distinto
en
los
medios
de
comunicación
ultraconservadores, radicalmente opuestos a cualquier iniciativa en este sentido: la
exhumación de la fosa de Alfacar es un ejemplo.
Es destacable el hecho de que sean escasas las publicaciones que han visto la
luz sobre esta materia. No existen muchas en las se traten las intervenciones
arqueológicas, más allá de alguna reseña adicional. La mayoría de los estudios
realizados en localidades donde se han producido intervenciones arqueológicas lo son
sobre la represión en el ámbito local, sin entrar en aspectos metodológicos del proceso
exhumatorio. A veces ni siquiera se aborda el asunto de la exhumación de la propia
fosa. Es decir interesan más las historias de vida, las biografías de las víctimas, la
secuencia represora. Solo en los últimos tiempos se han abordado publicaciones sobre
las intervenciones arqueológicas en las fosas comunes. Dos obras pueden servir como
paradigma de lo dicho: por una parte la reciente publicación de los trabajos
arqueológicos de la Fosa de la localidad malagueña de Teba127 y, en segundo lugar, el
sencillo pero interesante dossier fotográfico que aborda la secuencia de la exhumación
de la fosa de Linares en Jaén128.
127
FERNÁNDEZ MARTÍN, A., BRENES SÁNCHEZ, M. I., ALCÁNTARA VEGAS, C. y MELERO GARCÍA, F.: Teba
se desangra. Intervención arqueológica en la fosa común de Teba, Ed. Manuel Pinta Guerrero, 2013.
128
ORCERA RUIZ, A.: La fosa 25 del patio de San Diego. Un proceso de recuperación de la memoria
histórica en Linares, Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Jaén, Linares, 2011.
153
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Se ha generalizado en los últimos años la grabación en vídeo de los trabajos de
exhumación y la edición de documentales, reportajes, exposiciones, etc. Son
herramientas que sirven no solo para la difusión sino como fuentes de primer orden
para las investigaciones. En el caso de este trabajo han sido fundamentales los trabajos
documentales llevados a cabo por el realizador Jorge Rodríguez Puche sobre las
exhumaciones de Teba (Málaga), Algarinejo (Málaga) o Melegis (Granada) y el
documental sobre la exhumación de “las 17 rosas de Guillena” de Intermedia
Producciones. Son ejemplos de la proliferación de estos documentos. En todos estos
documentales, además de hacer un seguimiento a diario de los trabajos arqueológicos,
se recogían testimonios orales de protagonistas, familiares o responsables políticos, se
recopilaban documentos originales como fotografías y cartas y hasta se podían ver los
objetos asociados a las víctimas exhumadas que se iban encontrando en el día a día de
la exhumaciones. La falta de difusión de estos excelentes documentos, más allá de las
localidades donde se llevaron a cabo los trabajos de exhumación o del ámbito de
difusión de las entidades memorialistas, así como la falta de iniciativa por parte de las
administraciones públicas para su producción y difusión, constituyen el principal déficit
en relación con acceso de los investigadores a estos documentos videográficos.
En cualquier caso, para lograr acceder a cada una de esas fuentes ha sido
imprescindible la colaboración de decenas de personas, historiadores, arqueólogos,
antropólogos, realizadores, concejales, miembros de asociaciones memorialistas,
educadores etc., pero sobre todo de los familiares siempre dispuestos a prestar sus
testimonios y a orientar a los investigadores. En este sentido, quería mostrar mi
agradecimiento a estas personas:
- En Almería, Fernando Martínez López (Universidad de Almería), Martirio
Tesoro (exsenadora y miembro de la asociación Rocamar), Eduardo Crespo (presidente
de Rocamar) y Eusebio Rodríguez Padilla (historiador).
- En Jaén, no hubiera sido posible recoger los datos de las exhumaciones y de
los monumentos de memoria sin la colaboración de Miguel Ángel Valdivia, presidente
de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Jaén, que me puso
154
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
en contacto con concejales de pueblos, familiares de víctimas e incluso con artistas
como el escultor Miguel Fuentes.
- En Cádiz, ha sido esencial la colaboración del arqueólogo e historiador Jesús
Román Román, el cual puso a mi disposición los datos de sus informes con amabilidad
e inmediatez, así como también fue imprescindible la colaboración de Carlos Perales
Pizarro resolviendo multitud de dudas y detalles de gran importancia.
- En Córdoba, es de destacar la ayuda del antropólogo Juan Manuel Guijo Mauri
y de la historiadora María del Mar Téllez. María del Mar también es documentalista y
presidenta del Foro Ciudadano para la Recuperación de la Memoria Histórica de
Andalucía. Sin ellos hubiera sido imposible abordar el estudio de las fosas comunes de
una provincia de tan extensa y con tantos casos, tanto desde el punto de vista de
exhumaciones como de los espacios de memoria.
- En Málaga, mi guía fue sin duda el arqueólogo Andrés Fernández Martín. Al
que pude entrevistar en varias ocasiones. También Andrés me permitió el acceso a
todos los informes de las actuaciones que había dirigido, que son la mayoría de las
llevadas a cabo en dicha provincia.
- Para las provincias de Huelva y Sevilla, quiero destacar la rapidez y eficacia con
la que resolvieron muchas de mis dudas Rafael López (presidente de AMHyJA), Juan
Luis Castro (arqueólogo y presidente del Foro por la Memoria de Sevilla) y Cecilio
Gordillo (coordinador del proyecto de investigación Todos los Nombres). Han sido tres
personas esenciales para comprenderla dimensión de las actuaciones en las fosas
comunes de la represión franquista en nuestra región.
Una vez hecha la introducción sobre la materia que vamos a abordar, nos
disponemos a recoger y a analizar, en la medida en que los datos a los que hemos
tenido acceso nos lo permitan, cada una de las exhumaciones realizadas en Andalucía
desde el año 2000 sobre las que tenemos documentación. El criterio que hemos
seguido para analizar cada una de las provincias es tener en cuenta el orden en el
cayeron en manos de los sublevados. Las provincias que cayeron rápidamente bajo
control de los sublevados y donde se produjeron al inicio de la guerra las mayores
matanzas como son Sevilla, Cádiz y Huelva han sido abordadas en primer lugar; las
155
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
provincias que quedaron partidas y fueron frentes de combate como Córdoba y
Granada a continuación; después tratamos las que cambiaron de mano durante la
guerra, como es el caso de Málaga; y, por último, las provincias que hasta el final de la
misma permanecieron en zona republicana como fueron Jaén y Almería.
Finalmente, queremos indicar que antes de abordar cada una de las
exhumaciones, abordamos en cada provincia de manera muy breve el contexto
histórico del golpe militar y la violencia física ejercida que dará como consecuencia más
de 600 fosas comunes en toda Andalucía.
156
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
2.3. Las exhumaciones de fosas en Andalucía desde el año 2000 por provincias
2.3.1. Sevilla
El 18 de julio de 1936, los generales José Fernández de Villa-Abrille y Julián
López-Viota fueron detenidos por los sublevados a las órdenes del general Queipo de
Llano, en la sede de la Capitanía General de Sevilla en la Plaza de la Gavidia. Ese día el
general de división Gonzalo Queipo de Llano y Sierra, junto con un grupo de militares
golpistas, consumó un plan tejido durante meses que supuso que Sevilla cayera en
manos de los sublevados sin que los militares republicanos ofrecieran apenas
resistencia. Militares que, bien por su tibieza, bien por apoyar veladamente la
sublevación o bien porque no creían en el triunfo del golpe, entregaron el mando sin
oponer resistencia. Solo la Guardia de Asalto y la gente de los barrios humildes
defendieron la democracia republicana en la capital sevillana129.
El control de Sevilla era imprescindible para el cerebro del golpe, el general
Mola. Sevilla era un bastión clave para el triunfo del golpe por su situación geográfica,
por disponer de un importante aeródromo (Tablada), por ser la sede de importantes
cuarteles y porque en ella se encontraba la pirotecnia y una de las fábricas de artillería
más importantes de España (la Maestranza de Artillería de Sevilla, donde parece que
había en depósito más de 40.000 fusiles). Controlando Sevilla y con el aeródromo en
manos golpistas, las tropas de África al mando de Franco podrían acceder a la
península con mucha más facilidad.
En cualquier caso, los sublevados encontraron una dura resistencia en los
barrios obreros de Sevilla. De hecho, el barrio de Triana fue sometido la mañana del 21
de julio de 1936 por tres columnas mixtas. La ocupación se hizo a través de los tres
puentes entonces existentes (San Telmo, Isabel II y Pasarela del Agua), previo cañoneo
de la calle Betis desde el Paseo de Colón. El barrio de la Macarena fue igualmente
129
Estos hechos han sido convenientemente explicados en varias obras de interés. Véase: ORTIZ
VILLALBA, J.: Del golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936, RD Editores, Córdoba, 1998 (primera
edición), ESPINOSA MAESTRE, F.: La justicia de Queipo: violencia selectiva y terror fascista en la II
División en 1936. Sevilla, Huelva, Cádiz, Córdoba, Málaga y Badajoz, Crítica, Barcelona, 2005 (primera
edición: año 2000) y BAHAMONDE, A.: Un año con Queipo: memorias de un nacionalista, Espuela de
Plata, Sevilla, 2005 (segunda edición).
157
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
atacado el 22 de julio por varias columnas, aunque unas horas antes se había
producido el cañoneo de las barricadas del famoso Arco de la Macarena. Otro barrio
resistente, San Bernardo, fue ocupado también ese mismo día.
El hombre al que Queipo nombró para crear la estructura represiva en Sevilla
fue el capitán Díaz Criado, Delegado de Orden Público. Díaz Criado tuvo un poder
ilimitado sobre el destino de muchos hombres y mujeres. La “limpieza” política e
ideológica de Díaz Criado se desarrolló entre el 25 de julio y el 12 de noviembre de
1936. En ese periodo se realizaron ejecuciones extrajudiciales, paseos y sacas de
presos de los lugares de reclusión.
Sevilla capital se fue rápidamente llenando de cárceles y centros de detención y
tortura, no solo para la gente de la capital andaluza sino también para muchos
hombres y mujeres de los pueblos de la provincia. Un elevado número de presos en
estos centros de detención salieron camino de las tapias del cementerio de San
Fernando y fueron fusilados en los primeros meses del golpe130.
No se puede saber con exactitud el número de asesinados que albergan las
fosas comunes del cementerio, debido a la cantidad de enterramientos que se llevaron
a cabo, a la falta de documentos y a las modificaciones que se han realizado en este
camposanto desde 1936. En muchos casos, estas modificaciones han alterado el
terreno o lo han modificado. En cualquier caso, y según el mapa de fosas de Andalucía,
desde julio de 1936 hasta 1953, la cifra de cadáveres que había en las fosas del
cementerio superaba los 3.600131.
Como afirma José Díaz Arriaza:
el cementerio de San Fernando adquiere protagonismo propio una vez
130
La rápida creación de diversos centros de detención en Sevilla, poco después del golpe militar del 18
de julio, pone de manifiesto que todo estaba planificado por los mandos golpistas: la Prisión Provincial
de la Ranilla, los barcos-prisión (el Cabo Carvoeiro y el Mogador), la antigua residencia de los jesuitas, la
plaza de toros de la Real Maestranza, el cuartel de la Plaza del Duque, la Casa del Pueblo de la calle
Cuna, el cine Jáuregui, los bajos de la Plaza de España o propio cabaret Variedades se hicieron famosos
por convertirse en edificios preparados para la tortura y que servían de antesalas de la muerte.
131
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=4109101&codigoProvincia=8
Los datos han sido extraídos del Mapa de fosas de Andalucía que basa sus conclusiones en los diferentes
estudios e investigaciones de José María Márquez, Francisco Espinosa Maestre y Juan Ortiz Villalba.
158
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
dominado el barrio de la Macarena por parte de los golpistas, puesto que
en las tapias exteriores del recinto (costado derecho e izquierdo) se llevaran
a cabo la ejecuciones en aplicación del Bando de Guerra o por sentencias de
Consejo de Guerra en Sevilla132.
En muchos de los pueblos de la provincia de Sevilla los golpistas encontraron
una oposición muy dura de la población, que se organizó en torno a los dirigentes de
los partidos de izquierda y de los sindicatos. A pesar de no contar con apenas
armamento y de disponer de una organización muy precaria en pueblos como
Carmona, Valencina, Coria del Río, Arahal, Morón de la Frontera, La Campana, Cazalla
de la Sierra, Constantina o Peñaflor, las columnas mixtas de las tropas sublevadas
encontraron una fuerte resistencia. Pero el ejército español sublevado estaba más
organizado, más y mejor armado, y tenía el apoyo abnegado de miles de voluntarios
falangistas, requetés y católicos reaccionarios, lo que facilitó la ocupación de Sevilla y
de la mayoría de los pueblos sevillanos en pocas semanas.
Una vez sometida Sevilla, los sublevados comenzaron, como harían en el resto
de las provincias andaluzas, un plan de exterminio sobre los dirigentes políticos y
sindicales y sobre la población que había resistido al golpe. Las tropas franquistas
mandadas por el general Queipo de Llano fueron ocupando la provincia pueblo a
pueblo. Nombraron en cada localidad comisiones gestoras compuestas por una
autoridad militar, generalmente el comandante de puesto de la Guardia Civil, el jefe
local de Falange y alguna persona de orden del propio pueblo perteneciente
generalmente a la oligarquía local. La tarea más importante encomendada a estas
comisiones gestoras fue la eliminación de los elementos políticos y sindicales que más
se hubieran destacado en esas localidades durante la II República. Inmediatamente
comenzaron las persecuciones, los encarcelamientos, los asesinatos por bandos de
guerra y la utilización de las fosas comunes para enterrar a los asesinados.
Las fosas comunes repartidas por prácticamente todos los pueblos sevillanos
son hasta hoy día el legado de la represión que los sublevados ejercieron sobre la
población civil de la provincia. Y es que Sevilla era una de las provincias más pobladas
de España en los años treinta del pasado siglo y fue una de las provincias españolas
132
DÍAZ ARRIAZA, J.: Op. Cit. p. 51.
159
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
donde más asesinatos llevaron a cabo los golpistas desde el 18 de julio de 1936.
A día de hoy, y una vez estudiada prácticamente toda la provincia de Sevilla,
podemos avanzar una serie de datos de interés. Sevilla cuenta con 107 municipios,
según los datos del Instituto Andaluz de Estadística. 84 de estos municipios tienen en
su término municipal una o más fosas, hasta sumar un total de 130 fosas, según el
mapa de fosas de Andalucía. Con esta cifra tan elevada de fosas no es de extrañar que
Sevilla sea una de las provincias donde más actuaciones se han llevado a cabo, dentro
de Andalucía, tanto de exhumaciones de fosas como de construcción de espacios de
memoria.
* *
*
En el caso de Sevilla, podemos ofrecer más datos sobre exhumaciones que los
que podemos dar de las demás provincias andaluzas. Los datos que manejamos
actualmente son los siguientes: de las 84 localidades sevillanas que tienen fosas
comunes en su término municipal, en 28 de ellas se ha llevado a cabo la exhumación
de una o más fosas desde 1936 hasta la actualidad. Contabilizamos en este apartado
cualquier tipo de exhumación: los trabajos científicos llevados a cabo en localidades
como Gerena, Palomares del Río y Puebla de Cazalla; las llevadas a cabo por familiares
de manera clandestina durante el franquismo; las exhumaciones que realizaron los
ayuntamientos franquistas (generalmente para traslado de cementerio u obras de
ampliación); o las que realizaron los ayuntamientos durante los primeros momentos de
la democracia.
En los epígrafes que siguen detallaremos una por una las exhumaciones que,
siguiendo procedimientos científicos, se han realizado en la provincia desde el año
2000. No aparecen en la relación de exhumaciones que repasamos a continuación las
intervenciones llevadas a cabo en El Ronquillo y en la Puebla de los Infantes porque no
hemos encontrado datos suficientes y certeros para describirlas con detalle, aunque si
aparecen incluidas en los cuadros que recogemos en los anexos.
Es necesario aclarar que es muy difícil determinar el número de cuerpos
exhumados, porque es imposible censar las exhumaciones clandestinas llevadas a cabo
160
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
por los propios familiares durante la Dictadura, generalmente con la vista gorda o con
la colaboración mediante sobornos de las autoridades municipales. Este caso se dio en
Alcolea del Río y en Guillena. Asimismo, hay que tener en cuenta que, aunque sea una
información que hay que tener en cuenta, no es demasiado concreta, pues proviene de
fuentes orales, generalmente de terceros o de nietos y biznietos.
En otros casos, la recuperación de los restos de los asesinados que se llevaron a
cabo durante la Transición se realizó por personal no cualificado de los ayuntamientos y
no siguieron una metodología científica. Son los casos de Constantina, El Madroño y
Huevas del Aljarafe. En otros casos, fueron los familiares los que directamente hicieron
esta tarea. Por ejemplo, en las fosas de Écija, Martín de la Jara o Marinaleda. La
mayoría de las exhumaciones que los gobiernos municipales llevaron a cabo fueron
consecuencia de obras de ampliación o traslados de cementerios: se sacaron los restos
y se depositaron en el osario general o en nichos sin contabilizar.
En la siguiente tabla, de elaboración propia, podemos observar la relación de
localidades sevillanas donde se realizaron exhumaciones sin procedimiento científico
durante los primeros años de la democracia:
Municipios
Alanís
Casariche
Constantina
Carmona
Los Corrales
Badolatosa
Écija
Estepa
Huévar del Aljarafe
Mairena del Alcor
Marinaleda
El Madroño
Montellano
Martín de la Jara
Morón de la Frontera
El Pedroso
El Real de la Jara
Pedrera
Año de la exhumación
S/D*
S/D
1982
1981
S/D
1991
1982
S/D
1980
S/D
1954
1981
1981
1985
1985
1983
1980/1988
1983
*S/D: sin datos (no se conoce la fecha exacta)
161
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
También en plena Dictadura las autoridades franquistas llevaron a cabo
actuaciones de exhumación de restos en varias localidades sevillanas. En cualquier
caso, hay que dejar claro que, en todos los casos, los restos fueron exhumados por las
autoridades locales y que, casi siempre, los restos fueron a parar al osario general. Es
pues imposible su individualización.
En la mayoría de los casos la exhumación de restos óseos se realizó por clausura
de los cementerios o por obras de ampliación. Encontramos una excepción en
Villaverde del Río. Allí los restos de Isabel Molina Sánchez fueron exhumados por sus
familiares el 19 de junio de 1940 y trasladados a la localidad de Villanueva del Río y
Minas, de donde era natural.
El cuadro siguiente recoge el listado de las localidades sevillanas donde se
realizaron exhumaciones sin procedimiento científico durante el franquismo. Añadimos
el año de la exhumación:
Municipios
Año de la exhumación
Castilleja del Campo
El Coronil
Marinaleda
Pruna
La Puebla de los Infantes
La Roda de Andalucía
El Rubio
Villanueva del Río y Minas
Villanueva de San Juan
Villaverde del Río
1977
1960
1954
1945 y 1987
1940 y 1982
1940 y 1982
1956 y 1970
1940
1955
1940
Por último, debemos añadir que en tres localidades sevillanas se han realizado
catas y sondeos arqueológicos de localización de las fosas. Se trata de Coria del Río, El
Castillo de las Guardas y Alanís de la Sierra. Estas catas determinaron la existencia de
restos, las características de la fosa y aproximaron el número de cuerpos. En los tres
casos se construyeron después monumentos de memoria en los cementerios.
162
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La exhumación de la fosa de Palomares del Río
En abril de 2005, un equipo técnico dirigido por el arqueólogo Juan Luis Castro
comienza los trabajos de exhumación de una fosa conocida como “los cinco de la
Riuela”, en el cementerio municipal de Palomares del Río. Se trataba de la primera
exhumación realizada en la provincia de Sevilla desde el año 2000 siguiendo
procedimientos y protocolos científicos.
Se buscaban los restos de cinco vecinos de la Puebla del Río simpatizantes de
los partidos de izquierda durante la II República, que fueron detenidos y asesinados el
13 de agosto de 1936 en un paraje conocido como La Riuela (cercano a la localidad de
Gelves). Los cuerpos fueron arrojados a una fosa común del cementerio tras
permanecer tres días a la intemperie. Cuatro de las cinco víctimas solían frecuentar la
sede de la Sociedad de Obreros Agrícolas, lo que les supuso la condena a muerte:
Manuel Lama Suárez (50 años), Francisco Ponce Martín (38 años), Antonio González de
la Rosa (31años), José Vargas Garrido (31 años) y José Blanco Osuna (29). El quinto,
José Vargas Garrido, perdió la vida por haber hecho frente a un falangista local en una
pelea días antes del golpe militar del 18 de julio de 1936.
La intervención arqueológica realizada en Palomares del Río tomó como punto
de partida los trabajos de documentación e investigación recogidos en el libro y el
documental titulado Los cinco de la Riuela, de Vicente Aranda, miembro de la
asociación La Guardia de la localidad de Puebla del Río133. Por otro lado, como indica el
mapa de fosas de Andalucía, esta excavación se enmarcó en un proyecto integral de
recuperación de la memoria histórica conjunto de los municipios de Palomares del Río,
Coria del Río, La Puebla del Río y Gelves, con la participación de la Asociación Memoria
Histórica y Justicia de Andalucía (AMHyJA), la Asociación para la Recuperación de la
Memoria Histórica de Coria y la Asociación para la Difusión del Patrimonio La Guardia
de La Puebla. Por su parte, el Ayuntamiento de Palomares del Río prestó los medios y
los recursos necesarios para que la intervención se llevara a cabo durante los dos
133
ARANDA CAMPOS, V.: Los cinco de Riuela. Cinco víctimas del levantamiento militar en la Puebla del
Río, editor autor, Sevilla, 2008.
163
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
meses que duraron los trabajos134.
Las dificultades que presentó el registro arqueológico fueron muy grandes,
debido a que una serie de enterramientos posteriores dificultaron la localización de la
fosa. Para la localización exacta de la fosa se siguieron las indicaciones de uno de los
enterradores, que en el momento de la exhumación aún vivía. Siguiendo esta
información, se planteó un primer corte de unos seis metros por seis en el espacio
central del cementerio, justo debajo del monolito erigido como homenaje a “Los cinco
de la Riuela” a finales de los años noventa. Tras la retirada del monolito, se realizó una
limpieza superficial de la zona para identificar las posibles acciones antrópicas que su
hubieran llevado a cabo en el lugar. A partir de la retirada de una capa niveladora
comenzaron a aparecer distintos enterramientos y osarios situados sobre la supuesta
fosa que se buscaba. Se trataba de fosas individuales con restos de ataúdes y
esqueletos en posición de decúbito supino y dos osarios donde estaban mezclados
restos óseos infantiles no contemplados en ningún registro del cementerio135.
Finalmente se localiza la fosa común buscada en el sector norte del corte
arqueológico, correspondientes a dos enterramientos individuales femeninos. La fosa
de los fusilados se encontraba cortada por estas dos. La recuperación de los restos
resultó muy difícil, debido a la complejidad de la intervención y al grado de alteración
de la fosa. A pesar de eso, se exhumaron los restos incompletos de cinco individuos. A
partir de este momento los restos óseos recuperados, principalmente de los cráneos y
de los fémures, se trasladaron a la Universidad Autónoma de Barcelona, Departamento
de Biología Molecular, donde se realizaron las pruebas de identificación genética.
Después de casi dos años, en 2007 llegaron los resultados de las pruebas de
identificación, que resultaron negativos.
134
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=4107002&codigoProvincia=8
135
CASTRO FERNÁNDEZ, J. L. y BARRAGÁN MALLOFRET, D.: “Arqueología de la Justicia. Arqueología de la
víctimas de la guerra civil y de la represión franquista” en Revista Atlántica-Mediterránea de Prehistoria
y Arqueología Social (RAMPAS), 7, 2004-2005, Universidad de Cádiz, pp.166-169.
164
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La exhumación de la fosa de Alanís
Según el mapa de fosas de Andalucía, una de las fosas de Alanís, situada en el
interior del cementerio de la localidad, podría contener los restos de 56 prisioneros
políticos. Estas personas fallecieron en un accidente de tren que se produjo en el
apeadero de Alanís en la madrugada del 19 al 20 de noviembre de 1937136. Se trataba
de un convoy cargado de material militar y de prisioneros condenados a trabajos
forzados que chocó contra otro, tren que estaba estacionado en el apeadero. Según
parece los enterramientos se llevaron a cabo los días 23 y 24 de noviembre de 1937.
Según un estudio de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, de las 56 víctimas, 31
fueron debidamente identificadas y registradas con sus nombres y apellidos, aunque,
como se ha podido demostrar décadas después, muchas familias desconocían el
paradero de estas personas. El Gobierno Civil de Sevilla informó de estas fosas al
Ministerio de Gobernación el 28 de noviembre de 1958 en lo que llamó “relación de
caídos durante la pasada Guerra de Liberación”, con la intención de trasladar los restos
al llamado Valle de los Caídos. Este traslado no se llegó a producir137.
En noviembre de 2007 Luis Avial, de la empresa Cóndor Georradar, realizó una
prospección en el cementerio de Alanís. En 2008 un equipo técnico de la Fundación
Aranzadi dirigido por el arqueólogo Jimi Jiménez llevó a cabo una serie de sondeos
arqueológicos. El resultado fue negativo: no fue posible localizar la fosa. Según parece,
las continuas obras llevadas a cabo en el cementerio de la localidad, sobre todo las de
ampliación y las de construcción de nuevos bloques de nichos, son, como otros casos
que hemos comentado, la causa de que sea muy complicado localizar muchas de estas
fosas. En este caso, a pesar de la importancia del hecho en sí del accidente y del gran
número de cadáveres que podrían estar enterrados en esta fosa.
La exhumación de la fosa la Puebla de Cazalla
La Puebla de Cazalla fue uno de los pueblos andaluces con más significación
136
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/gobernacionyjusticia/mapadefosas/busquedaTumbas.cgj?codigoTumb
a=4100204&codigoProvincia=8
137
AGA, Interior, IDD (08) 003.002. Caja 44/12118 Legajo 996
165
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
socialista durante el primer tercio del siglo XX. De hecho la agrupación socialista más
longeva de la provincia de Sevilla fue la de esta localidad: se creó el 23 de junio de
1899138. Con la llegada de la II República, la militancia en sindicatos y partidos políticos
aumentó de manera muy importante, para una localidad del tamaño de La Puebla de
Cazalla. Quizás esta militancia participativa y la efervescencia social reivindicativa del
propio pueblo fuera la causa de que, tras ser ocupada por las tropas franquistas el 31
de julio de 1936, se pusiera en marcha un duro proceso de limpieza ideológica, que
culminaría con el asesinato de 161 personas significadas dentro de las izquierdas
locales139.
Es difícil aproximar cuantas de estas víctimas están enterradas en las fosas de la
Puebla de Cazalla por dos razones principalmente:
- La primera tiene que ver con que un número muy importante de víctimas
asesinadas en la Puebla eran, no solo del pueblo, sino de otros pueblos como La
Lantejuela, Morón de la Frontera, Marchena y Villanueva de San Juan. Es muy
complicado determinar quiénes fueron enterradas en fosas comunes en la Puebla o
quiénes no.
- En segundo lugar, porque algunas de las víctimas de La Puebla de Cazalla
fueron asesinadas en otros pueblos (el historiador José María García Márquez afirma
que 23 vecinos de La Puebla fueron asesinados en Osuna: se desconoce el lugar exacto
de enterramiento140).
En cualquier caso y basándonos en las evidencias recogidas tras las tres
intervenciones arqueológicas realizadas en el cementerio de la localidad, sí podemos ir
concluyendo que el número de víctimas de la guerra civil y del franquismo sepultadas
en fosas comunes supera los doscientas.
En el municipio sevillano de La Puebla de Cazalla se han producido tres
intervenciones diferentes en las distintas fosas de la guerra civil y del franquismo que
existen en el cementerio municipal de San José. Las tres intervenciones se llevaron a
138
PONCE ALBERCA, J.: Cien años de socialismo. El PSOE en La Puebla de Cazalla (1899-1999), Diputación
de Sevilla, 2001, p.19.
139
GARCÍA MÁRQUEZ, J. M.: La represión militar en La Puebla de Cazalla (1936-1943), Cajasol Obra
Social y Ateneo Cultural Morisco, 2009, p. 199.
140
Ibíd, pp. 199-200.
166
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
cabo en diferentes fechas y por equipos técnicos diferentes:
-2006: los primeros sondeos arqueológicos de localización de víctimas fueron
realizados bajo la dirección de los arqueólogos Juan Luis Castro Fernández y de Daniel
Barragán. En esta intervención se realizaron un total de 38 zanjas de distintas medidas
en diferentes puntos del cementerio: en la zona norte (al fondo del cementerio), a la
entrada en la zona derecha y en las tapias exteriores. En la zona norte, junto a un ciprés
y cerca de la cruz se localizaron y exhumaron otros tres cuerpos. En una de las fosas
conocida como “El Carnero” se localizaron los restos de dos personas. En este sentido,
hay que decir que la ampliación del cementerio había hecho que esta fosa se situara
dentro del mismo cementerio, pero en 1936 era una pequeña cantera situada detrás
de lo que fue el cementerio viejo antes de su ampliación y que fue utilizada como fosa
común de los asesinados por las autoridades franquistas en aquellos meses de 1936 y
1937. Estos primeros trabajos de sondeo y de la exhumación de los restos de estas tres
víctimas fueron financiados por la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía.
-2008: la segunda fase de la intervención fue dirigida por Jimi Jiménez, de la
Sociedad de Ciencias Aranzadi. Se llevó a cabo entre marzo y abril. En esta intervención
se delimitó la fosa de “El Carnero”, localizada en 2006, y se procedió a la exhumación
de los restos de las víctimas. Un mes después de comenzarse la excavación finalizó por
falta de presupuesto con un balance de 15 cuerpos exhumados y 21 identificados. Esta
intervención fue financiada por la Junta de Andalucía (40.000 euros), a partir de un
convenio entre el ayuntamiento de la localidad, la Asociación para la Recuperación de
la Memoria Histórica y Justicia de Andalucía y la Consejería de Presidencia de la Junta
de Andalucía.
-2009: la última fase de la excavación fue llevada a cabo, entre mayo y julio, por
un equipo arqueológico dirigido por Elena Vera Cruz. El director de los trabajos
antropológicos fue Juan Manuel Guijo. Este nuevo equipo continuó los trabajos justo
en el punto en el que los había dejado el equipo de Aranzadi. Exhumaron la totalidad
de los cuerpos de esa fosa hasta que una fila de nichos impidió la continuación de los
trabajos, ya que la fosa continuaba debajo de dicha hilera de nichos y era imposible
seguir por razones de seguridad según las arqueólogas. Así las cosas, el informe final no
deja lugar a dudas sobre la necesidad de finalizar una de las escasas exhumaciones que
167
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
hay en Andalucía sin terminar, a pesar de estar perfectamente localizados los restos:
Hasta el momento se han identificado un total de 17 grupos o
enterramientos superpuestos, de los cuales 12 se han localizado en esta
campaña, desde el enterramiento 6 hasta el 17, ambos incluidos. De entre
ellos se han individualizado un total de 43 cuerpos, tanto en deposiciones
colectivas como individuales. Se han extraído 23, mientras que 17 han
quedado bajo el perfil sur ante la imposibilidad de su extracción. Tres de
ellos se han extraído parcialmente por necesidades metodológicas durante
el proceso de excavación. A estos hay que sumar los 17 exhumados en las
campañas anteriores, haciendo un total de 60 individuos localizados o
extraídos141.
Por tanto, el número total de cuerpos recuperados en esta tercera intervención
fue de 43, con lo cual aún queda mucho que exhumar si atendemos a los datos
proporcionados en el informe final de la actuación, que aproxima entre 159 y 230 el
total de los cuerpos que podrían estar enterrados en este cementerio.
Durante la excavación de esta fosa se ha detectado la existencia de
diferentes grupos de cuerpos, debido al proceso continuado de represalias
entre julio-septiembre de 1936 y febrero de 1937. Por los datos recopilados
hasta el momento se estima que el número de personas que aquí fueron
ocultadas asciende a un mínimo de 159 y a un máximo de 230. La intención
y la urgencia del ocultamiento de los cuerpos, así como la morfología del
espacio de la fosa, han dificultado en gran medida el proceso de excavación
y exhumación de los cadáveres142.
La exhumación de la fosa de Cazalla de la Sierra.
La Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia (AMHyJA) lleva impulsando
desde el año 2010 la exhumación de una de las fosas significativas de la Sierra Norte de
Sevilla: la fosa común del cementerio de Cazalla de la Sierra. Con la colaboración del
Ayuntamiento de Cazalla de la Sierra y de la Diputación de Sevilla, la citada asociación
141
VERA CRUZ, E.; ROMERO PAREDES, C.; CARRASCO GÓMEZ, I.; CABRERA BARRIGÜETE, J. J.; GUIJO
MAURI, J. M. y LACALLE RODRÍGUEZ, R.: Exhumación de las fosas en el cementerio municipal de San José.
La Puebla de Cazalla (Sevilla), 2009. Consultable en la web Todos los Nombres en el siguiente enlace:
http://www.todoslosnombres.org/php/verArchivo.php?id=1123
142
Ibíd.
168
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
emprendió en julio del año 2010 una intervención arqueológica de gran magnitud,
pues era elevado el número de cuerpos que se pretendían exhumar. Hasta el
momento, los trabajos exhumatorios se han dividido en dos fases, la primera entre los
meses de julio y diciembre del 2010 y la segunda entre los meses de abril y agosto de
2012.
En las dos fases se han recuperado los restos de 136 personas, de los cuales
109 se corresponden con fusilados y asesinados durante los primeros momentos de la
represión franquista (80 son hombres, 23 mujeres y 5 sin adscripción sexual). El resto,
27 cuerpos, pertenecen a enterramientos de beneficencia, realizados con el ritual
católico, que se encontraban superpuestos a los enterramientos de los fusilados. Ha
sido necesaria la exhumación de 21 de ellos para poder proseguir con la excavación y
extraer los cuerpos de los fusilados143.
El equipo técnico que está llevando a cabo los trabajos (de la empresa
Arquatro), dirigido por Elena Vera, cuenta con varios expertos de reconocida
experiencia en la exhumación de fosas comunes de la guerra civil y de la represión
franquista. De hecho, prácticamente el mismo equipo fue el que exhumó los restos de
más de 40 víctimas en el cementerio de La Puebla de Cazalla en 2009.
Los trabajos fueron financiados por el Ministerio de la Presidencia a través de la
convocatoria de subvenciones de memoria histórica de los años 2009 y 2012144. Por
cierto, el Gobierno anunció eliminación de la partida destinada a proyectos
relacionados con la memoria histórica para el año 2013 de los presupuestos generales
del Estado145. La tercera fase de esta exhumación está parada en espera de nuevas
fuentes de financiación para poder culminar los trabajos.
143
Véase el periódico El Correo de Andalucía de 31-8-2012 en su edición digital:
http://www.elcorreoweb.es/provincia/152576/concluye/exhumacion/fusilados/guerra/civil
144
BOE nº 290 de 2 de diciembre de 2009, sección III, p. 102.794 y BOE nº 284 de 25 de noviembre de
2012, sección III, p. 126.021.
145
Véase el diario Público de 29-9-2013 en su edición digital:
http://www.publico.es/espana/443160/el-gobierno-elimina-en-2013-el-presupuesto-para-memoriahistorica
169
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La exhumación de la fosa de El Álamo
A finales de noviembre de 2011, la Asociación para la Recuperación de la
Memoria Histórica se desplazaba desde León hasta el municipio sevillano de El
Madroño para cubrir la demanda de una familia que intentaba desde hacía años
recuperar los restos de dos mineros asesinados por el ejército golpista el 11 de febrero
de 1938. Uno de los mineros (el que buscaba su familia) se llamaba Nicomedes
Valeriano Emilio Fernández Rubiano, Emilio (de 33 años). Del otro no se sabe con
certeza los apellidos exactos, aunque sí se sabe que su nombre era José.
Un equipo técnico de voluntarios dirigido por el arqueólogo René Pacheco logró
localizar la fosa junto a la cuneta de una carretera comarcal propiedad de la Diputación
de Sevilla. Los cuerpos estaban uno sobre otro, tal y como habían apuntado las fuentes
orales, por lo que la recuperación de los restos se pudo llevar a cabo sin grandes
dificultades técnicas. Una vez se realicen las pruebas de identificación genética a los
cuerpos, los restos de Nicomedes Valeriano Emilio Fernández Rubiano serán
enterrados en Osuna por deseo de la familia. En cuanto a José, será enterrado en el
cementerio de El Madroño146.
La exhumación de la fosa de las 17 mujeres de Gerena
A lo largo de los meses de enero y febrero de 2012, un equipo técnico dirigido
por el arqueólogo Juan Luis Castro y el antropólogo Juan Manuel Guijo Mauri procedió
a la exhumación de una fosa común de la represión franquista en el cementerio
municipal de San José de Gerena147.
146
La noticia de la recuperación de los restos de estas dos víctimas fue contada con detalle en un
artículo publicado por el diario El Mundo el 28 de noviembre de 2011, en su edición digital:
http://www.memorialibertaria.org/IMG/pdf/_Exhumacion.pdf
147
El autor de esta investigación fue el coordinador en nombre del comisariado para la Recuperación de
la Memoria Histórica de la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía de la
exhumación de la fosa de Gerena, basándose en el artículo 4, apartado 1 del Protocolo de Exhumaciones
de la Junta de Andalucía que señala lo siguiente: ”El Comité Técnico de Coordinación, de acuerdo con la
entidad promotora, designará una persona que actuará como coordinador del proceso de exhumación,
el cual deberá tener experiencia cualificada en tales labores” (BOJA nº 190, de 28 de septiembre de
2009, p. 9). Por cierto, consideramos que es conveniente señalar que, a partir de marzo 2010, esta
consejería asumió las competencias de Gobernación y perdió las de Administración Pública. En ese
proceso de cambio, la memoria histórica permaneció en Justicia. No sufrió ningún traslado, aunque pasó
a denominarse Consejería de Gobernación y Justicia. Por ello, a lo largo de todo el texto nos referiremos
a ambas consejerías dependiendo de la cronología de la actuación.
170
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Se trataba de una fosa donde presumiblemente estaban enterradas los restos
de 17 mujeres del pueblo vecino de Guillena detenidas por un grupo de militares
franquistas y un escuadrón de Falange en septiembre de 1937, con objeto de, o bien
obtener información sobre sus hermanos, hijos o esposos, o para intercambiarlas por
éstos si decidían volver. En la cárcel de Gerena permanecieron casi dos meses
acusadas de un único delito: ser familiares de rojos. Fueron, según los testimonios
orales de los vecinos y familiares, dos meses de torturas y de interrogatorios, hasta
que los falangistas se cansaron, las montaron en un camión y las asesinaron y
enterraron en el cementerio de Gerena. De esas 19 mujeres detenidas, dos de ellas
lograron salvarse su vida, debido a la intervención del médico de la localidad, que
determinó un avanzado estado de gestación de ambas mujeres. Se pudo conseguir que
se bajaran del camión que las conducía a una muerte segura.
Tal y como hemos visto en páginas anteriores a las mujeres de Guillena y a las
exhumadas en Grazalema (Cádiz) les ocurrió algo parecido, un hecho que por desgracia
se repitió en muchos pueblos de Andalucía.
La lucha de las familias por recuperar los restos de estas mujeres había
superado el miedo a cuarenta años de franquismo y la decepción, tras comprobar que
la democracia tampoco traería un proceso de recuperación de las víctimas del
franquismo enterradas en fosas comunes. Los hijos y sobrinos de estas mujeres nunca
dejaron de intentar recuperar los restos. Cuando los nietos tomaron el protagonismo,
se le dio el impulso definitivo a este proceso, sobre todo tras la constitución de una
entidad sin ánimo de lucro llamada Asociación para la Recuperación de la Memoria
Histórica 19 Mujeres de Guillena, presidida por una de las nietas de las mujeres,
llamada María José Domínguez Postigo.
Tras varias reuniones con distintos responsables políticos, los responsables de la
asociación 19 Mujeres de Guillena consiguieron que el que fuera comisario de la
Memoria Histórica de la Junta de Andalucía entre junio de 2009 y mayo de 2012, Juan
Gallo González, se comprometiera a impulsar el proyecto de exhumación y ayudar en
lo económico y en lo político a las familias. Desde ese momento, toda la coordinación
institucional entre los ayuntamientos de Gerena y Guillena y la Diputación de Sevilla
fue asumida por el comisario. Además, el día 9 de diciembre de 2009, la consejera de
171
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Justicia y Administración Pública, Begoña Álvarez Civantos, anunciaba en un pleno del
Parlamento de Andalucía que, dentro de las actuaciones de la consejería en relación
con las políticas de memoria, la exhumación de la fosa de Gerena sería prioritaria148. El
esfuerzo de las familias por fin se veía recompensado.
Así, el primer paso dado por el Comisariado fue encargar al investigador José
María García Márquez una investigación histórica sobre el asesinato y el enterramiento
de las 17 mujeres de Guillena, que concluyó, entre otras cosas, con un dato
importante:
A la vista del examen de la documentación existente y de los testimonios
orales recogidos, creemos, sin que pueda afirmarse esto taxativamente, que
el asesinato de las mujeres de Guillena en Gerena se produjo en el otoño de
1937 y no en 1936, dentro de las masivas acciones de castigo que se
llevaron a cabo en Huelva y Sevilla para la represión y persecución de los
huidos, como consecuencia del bando de guerra de 6 de agosto de 1937 149.
De modo que la investigación histórica certificaba un hecho muy significativo: el
error de muchos de los informantes, que situaban el asesinato de las mujeres en 1936,
cuando el informe de García Márquez decía que los acontecimientos se produjeron en
1937, sin dejar lugar a dudas.
En segundo lugar, el Comisariado de la Memoria Histórica contrató a un equipo
técnico150 con objeto de realizar sondeos arqueológicos en el cementerio de Gerena. La
intención era localizar el lugar exacto donde podrían estar enterrados los restos de
estas mujeres. En cualquier caso, a pesar de contar con apoyo económico y político,
fueron meses de incertidumbre, ya que ni el estudio histórico ni las catas concretaron
148
Confrontar la web del Parlamento de Andalucía en el apartado correspondiente a los recursos de
información en el siguiente enlace:
www.parlamentodeandalucia.es/webdinamica/portal-web
parlamento/recursosdeinformacion/diariosdesesiones/plenos.do
149
GARCÍA MARQUEZ, J. M.: Informe al comisario de la Memoria Histórica, Consejería de Justicia y
Administración Pública. El asesinato de 17 mujeres de Guillena en Gerena y su enterramiento en la fosa
común del cementerio de dicha localidad, Sevilla, 2010, p. 42. Consultable en la web Todos los Nombres:
http://www.todoslosnombres.org/php/generica.php?enlace=muestrainvestigacion&idinvestigacion=10
4
150
El equipo arqueológico fue elegido por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica 19
mujeres de Guillena, como indicaba el Protocolo de Exhumaciones de la Junta de Andalucía.
172
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
el lugar exacto de enterramiento. Tras muchos sondeos arqueológicos en distintos
puntos del cementerio de Gerena, en el mes de febrero de 2011 uno de los sondeos
fue positivo. Se localizaron un conjunto de restos que el informe antropológico
determinó que podrían pertenecer a las mujeres de Gerena:
En esos trabajos preliminares se reconoce la existencia de un depósito
colectivo, con sincronía de los diferentes enterramientos, de hasta un total
de 6 individuos, posiciones de los cuerpos que están lejos de los patrones
usuales en un enterramiento normalizado y una identificación general de
sujetos femeninos basándonos en los testimonios pélvicos. Ello se refleja en
un informe donde se recoge la alta probabilidad de encontrarnos ante los
restos antropológicos históricos de las 17 Rosas de Guillena”151.
Los cuerpos de las 17 mujeres aparecieron justo en el lugar que habían indicado
las fuentes orales “a unos veinte metros de la entrada del cementerio en la parte
izquierda”. La zona era de difícil acceso. Estaba debajo prácticamente de una hilera de
nichos. De hecho, los primeros sondeos arqueológicos realizados en esa zona dieron
negativo. En la segunda vez que se intervino sí se localizó la fosa.
Los trabajos de exhumación de la fosa se retrasaron once meses tras la
localización los restos. En esos once meses se tramitaron todos los permisos del
ayuntamiento, muy preocupado por la posibilidad de que la excavación provocara un
derrumbe de los nichos que estaban situados sobre la fosa. La asociación tuvo que
elaborar un proyecto de obra que asegurara los citados nichos. El proyecto
arquitectónico fue costeado por el Comisariado de la Memoria Histórica de la Junta de
Andalucía.
Finalmente, los trabajos de exhumación comenzaron el 23 de enero de 2012 y
concluyeron el 10 de febrero del mismo año. Se exhumaron los restos de 17 cuerpos,
algunos de ellos bastante deteriorados. A pesar de eso, se pudieron reconstruir e
individualizar todos los cuerpos. También aparecieron numerosos objetos como
horquillas, anillos, monedas, un peine, botones, etc. Estos objetos fueron reconocidos
por las familias de cada mujer, lo que ayudó al avance en la identificación. El informe
151
GUIJO MAURI, J. M.: Informe antropológico….2011, p. 1 (inédito).
173
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
final del experto Juan Manuel Guijo no dejaba lugar a dudas de que esos restos eran de
las mujeres que se buscaban:
Queda probada la existencia de un depósito colectivo en el cementerio de
Gerena, con las inhumaciones realizadas en un corto espacio de tiempo,
puesto que existe un respeto anatómico entre los sujetos y ningún conjunto
está en proceso de esqueletización cuando se agregan los otros.
Los esqueletos adultos tienen como rasgo común la condición femenina,
basándonos en testimonios pélvicos y craneales en la mayor parte de los
casos. Se identifican edades que oscilan entre mediados de la veintena y
más allá de los 60 años. Identificamos evidencias antropológicas de dos
fetos a término.
Las posiciones de los cuerpos están totalmente lejos de lo que podría
considerarse un procedimiento normalizado. (…)
Se identifican evidencias del paso de proyectiles en dos cráneos. En todos
los casos se trata de disparos efectuados desde la zona occipital o desde la
zona posterior de un temporal, con salida por el frontal. Uno de los sujetos
recibió tres disparos.
En tres individuos se identifican en huesos de las extremidades fracturas
peri mortem, que son roturas propias del hueso en estado fresco, con
colágeno. En dos casos corresponde a dos impactos de proyectil en la zona
posterior de un fémur, por tanto por la espalda, provocando una fractura
conminuta, con restos visibles del orificio en uno de los casos. En otro caso
afecta a un antebrazo y un brazo simultáneamente, con la extremidad en
gesto de protección refleja y fracturas conminutas subsiguientes.
(…) No se identifican, o no hemos sido capaces de detectarlos, daños óseos
que puedan asociarse a golpes o malos tratos, lo que no significa que no los
hubiera sino que no existen consecuencias en el hueso.
Las características del depósito, la demografía de sus componentes y los
episodios de violencia sellados en algunos huesos son totalmente
compatibles con la identidad histórica de las 17 Rosas de Guillena.
Los trabajos de exhumación contaron en todo momento con la ayuda de
voluntarios de la asociación y duraron poco menos de un mes. Además, durante el
tiempo que duraron, y por deseo de la asociación, la excavación estuvo siempre bajo la
atenta mirada de numerosos medios de comunicación españoles y extranjeros,
familiares, representantes del movimiento asociativo, autoridades políticas e incluso
jóvenes de diferentes cursos de un instituto de secundaria cercano, que visitaron la
fosa con sus profesores.
Finalmente, se realizaron los estudios de identificación genética. Se
174
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
establecieron coincidencias en los perfiles genéticos entre los restos de quince mujeres
y sus familiares. Los restos de dos quedaron en cambio, sin identificar. Los restos
individualizados de estas mujeres se enterraron en el cementerio de Guillena el día 15
de diciembre de 2012 ante la presencia de sus familiares y de más de 300 personas.
El coste total de todo el proceso de exhumación incluía el estudio histórico, los
salarios del equipo técnico compuesto por arqueólogos y antropológos, los materiales
necesarios y la identificación genética. Diferentes organismos realizaron aportaciones
económicas para que se realizasen los trabajos de exhumación. Estas aportaciones
fueron: 3.000 euros por parte de la Asociación para la Recuperación de la Memoria
Histórica 19 Mujeres de Guillena152, 4.500 euros de la Diputación de Sevilla y 20.581
euros de la Consejería de Gobernación y Justicia de la Junta de Andalucía a través del
Comisariado de la Memoria Histórica153.
A partir de estos datos, hay varias reflexiones que hacer, desde nuestro punto
de vista.
- En primer lugar, el coste total de la exhumación permite, cuando menos,
discutir que las cantidades económicas necesarias para la exhumación de fosas
comunes sea demasiado elevada, como afirma una gran parte de la prensa
conservadora e incluso algunos responsables políticos, que realizan estas afirmaciones
sin conocer en profundidad este asunto.
- Por otro lado, los casos de Gerena, al igual que el de la fosa de San Rafael de
Málaga, la fosa de las mujeres de Grazalema o la fosa de los maquis de Sierro, pone de
relieve la necesidad de cooperación entre administraciones, entidades y familiares. La
toma de decisiones conjuntas, la colaboración y el rigor deben ser las pautas esenciales
para llevar a cabo cualquier proceso de exhumación. Si alguno de estas tres principios
no se cumple, es mucho más difícil avanzar en este proceso. Además, resulta imposible
152
La ARMH 19 Mujeres de Guillena fue Premio Andalucía a la Recuperación de la Memoria Histórica. La
dotación económica del premio era de 3.000 euros, que fueron destinados al completo a cubrir los
gastos de esta exhumación. Constituyeron la cofinanciación referida en el texto.
153
Las cantidades que se han señalado fueron aportadas como datos por el Comisario de la memoria
histórica, en una conferencia sobre fosas comunes impartida en la Casa de la Provincia el día 9 de abril
de 2012, en el marco de las “I Jornadas sobre la guerra civil y la represión en Sevilla” que organizó la
Asociación Andaluza para la Recuperación de la Memoria Histórica Manuel Barrios Jiménez y que fueron
coordinadas por el investigador Juan Ortiz Villalba.
175
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
trasladar a la sociedad en general la idea de que es urgente y necesario llevar a cabo,
de una vez por todas, la recuperación de los restos de las víctimas y su devolución a las
familias, siempre que sea posible desde el punto de vista técnico. De hecho, a lo largo
de este capítulo hemos podido comprobar cómo la resolución de los trabajos sobre las
fosas que han sido intervenidas bajo estas pautas, fuera cual fuera el final de la
intervención, es decir con la aparición o no de restos, en la mayoría de los casos fue
satisfactoria para todas las partes implicadas.
La exhumación de la fosa de Coria del Río
En septiembre de 2011comenzaron los trabajos de localización de una fosa en
el término municipal de Coria del Río. La iniciativa fue de la Asociación para la
Recuperación de la Memoria Histórica de Coria del Río (ASREMEHCO), que llevaba
varios años buscando colaboración institucional para recuperar el cuerpo de Juan
Landero López. Este jornalero, de ideología y militancia anarquista, natural de Jerez de
la Frontera, fue asesinado por el ejército golpista en otoño de 1936. Su cuerpo
enterrado en una fosa en el entorno de la finca Dehesa La Atalaya.
La historia de la detención y asesinato de Juan Landero ha sido estudiado por
Juan Miguel Baquero, que ha concluido lo siguiente:
Juan Landero fue detenido, un día no determinado entre octubre y
noviembre de 1936, por cinco hombres que se presentaron a caballo en la
zona donde habitaban estos jornaleros en chozas. Se lo llevaron a la grupa
de uno de ellos en presencia de su familia, a los que dijeron que no les
pasaría nada. Entre ellos se encontraba el mencionado terrateniente. A
escasos metros de su vivienda lo asesinan en presencia de su familia. Lo
dejan allí tendido y amenazan posteriormente a los presentes con que, si no
lo enterraban, volverían y seguirían matando. Así, las familias que
habitaban en esta zona, que hoy es la finca municipal Dehesa La Atalaya,
cavaron una fosa y lo enterraron. Los asesinos también obligaron a un
menor de edad a que quemara la choza que era la vivienda familiar, junto a
las escasas pertenencias que poseían.
(…) Su familia destaca el «calvario» al que fue sometida su mujer Juana,
«teniendo que repartir a sus hijos» para poder subsistir, cuando «el mayor
de ellos tenía 8 o 9 años».
Las causas que motivaron asesinato de Juan Landero estuvieron
relacionadas con su pertenencia al sindicato anarquista CNT y a las
176
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
denuncias que durante 1935 hizo el dueño de las tierras donde trabajaba,
la finca conocida como La Corchuela, porque éste no quería pagar el salario
que se le debía a los trabajadores por la recolección de aceitunas de ese
año154.
Los trabajos arqueológicos de exhumación de la fosa de Juan Landero son
bastante complicados, debido a que no se dispone de ninguna fuente documental u
oral que determine con exactitud el lugar exacto. La zona de búsqueda es amplia. Así
pues, los primeros sondeos realizados por un equipo técnico, dirigido por el
arqueólogo Juan Luis Castro Fernández, proporcionaron resultados negativos. Los
trabajos continuarán, según la propia asociación, una vez reciban algún tipo de ayuda
económica, ya que los primeros trabajos los llevó a cabo el equipo técnico de forma
voluntaria.
2.3.2. Cádiz155
154
La información sobre esta fosa nos la han proporcionado, durante varios encuentros, Juan Miguel
Baquero y su padre, ambos miembros de ASREMEHCO. El texto que reproduzco es un extracto de un
artículo suyo publicado en uno de los blogs del diario Público, dedicado íntegramente a todo lo que
tiene que ver con la memoria, llamado “Memoria Pública”, en el sitio web:
http://blogs.publico.es/memoria-publica/2012/11/08/luis-landero-jornalero-asesinado-en-coria-en1936/
155
Para una aproximación más general a la represión franquista en la provincia de Cádiz ver:
DOMÍNGUEZ PÉREZ, A.: El verano que trajo un largo invierno. La represión político-social durante el
primer franquismo en Cádiz (1936-1945). Cádiz, Diputación de Cádiz y Quórum Editores. 2005, vol. 1 y 2;
ROMERO ROMERO, F. y ESPINOSA MAESTRE, F.: “Justicia militar y represión fascista en Cádiz”. Historia
16, nº 297, 2001, 74-91; ROMERO ROMERO, F.: “La represión fascista en la Sierra de Cádiz: una
aproximación cuantitativa desde los registros civiles y archivos municipales”, en ORTIZ VILLALBA, J.
(editor): Andalucía: Guerra y Exilio, Sevilla, Universidad Pablo de Olavide – Fundación El Monte, 2005,
149-164; NÚÑEZ CALVO, J. N., Francisco Cossi Ochoa (1898-1936). El último presidente de la Diputación
Provincial de Cádiz en la Segunda República. Una muerte sin esclarecer, Diputación de Cádiz, 2005;
PETTENGHI ESTRADA, J.: “1936-1996. LX aniversario del 18 de julio de 1936 en Cádiz. Nuevos datos para
su historia”. Diario de Cádiz, 18-7-1996, 6-7; NÚÑEZ CALVO, J. N.: “La represión y sus directrices
sevillanas en la provincia de Cádiz”, Almajar, nº III, 200-205 y ROMERO ROMERO, F.: “Víctimas de la
represión en la sierra de Cádiz durante la guerra civil (1936-1939)”, Almajar, nº II, 2005, 209-240. En
relación con los pueblos donde se han llevado a cabo exhumaciones hemos consultado: PIZARRO
FERNÁNDEZ, J.: Puerto Real durante la II República. Procesos electorales, sociedad y política municipal.
Verano de 1936: violencia política, Ayuntamiento de Puerto Real, 2006; GUTIÉRREZ MOLINA, J. L.: El
anarquismo en Chiclana. Diego Rodríguez Barbosa, obrero y escritor (1885-1936), Chiclana de la
Frontera, Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera, 2001; ROMERO ROMERO, F.: Historia de Puerto
Serrano. Puerto Serrano Contemporáneo, Cádiz, Diputación de Cádiz, 2003, pp. 319-346; MORALES
BENÍTEZ, A. y SÍGLER SILVERA, F.: Después del olvido. Sublevación militar, resistencia republicana y
represión en la guerra y posguerra. Memoria histórica de Ubrique (Cádiz), Ubrique, asociación Papeles
de Historia, 2006; ROMERO ROMERO, F., Socialistas de Torre Alháquime. De la ilusión republicana a la
tragedia de la Guerra Civil 1931-1946, Ayuntamiento de Torre Alháquime, 2009; ACOSTA BONO, G. y
177
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Las primeras noticias sobre la sublevación militar del ejército de África en el
protectorado llegaron a Cádiz el día 17 de julio. Nada más enterarse de la noticia, el
gobernador civil, Mariano Zapico, realizó una alocución desde la radio pidiendo a los
gaditanos la defensa de la República. Esa resistencia al golpe en Cádiz tendrá como
principales protagonistas a la Guardia de Asalto, la guardia municipal, una mayoría de
los empleados del ayuntamiento y muchos militantes de los partidos de izquierda y de
los sindicatos.
Por otra parte, la misma tarde del 17, Zapico, al conocer lo sucedido en Melilla y
tras recibir órdenes del Ministerio de la Guerra, encarceló en la prisión militar de Santa
Catalina al general José Enrique Varela, el cual sería puesto en libertad el día siguiente
por orden del general López Pinto, para inmediatamente ponerse al frente de los
sublevados en Cádiz156.
A partir de la tarde del día 18 de julio las fuerzas que estaban resistiendo el
golpe se atrincheraron en los edificios públicos: Gobierno Civil, edificio de Correos y
Telégrafos, y ayuntamiento, a la espera de que la sublevación fracasase o que tropas
leales a la República llegaran para ayudarles. Nada de eso ocurre, sino que el día 19
llega a Cádiz el destructor Churruca, cargado con regulares de Ceuta que rápidamente
dan a Varela una superioridad de equipo y hombres que le permite acabar antes del
mediodía con la resistencia. Las tropas ceutíes provocan destrozos en comercios y
casas de particulares, además de en la Casa del Pueblo y en la sede de la CNT. Los
defensores de la república, superados en número y muy mermados, entregan las
armas.
A partir de ese momento el triunfo de la sublevación militar en Cádiz está
GORDILLO GIRALDO, C.: “La fosa de El Bosque: ¿de la esperanza al desengaño?”. Almajar, nº II, 2005,
241-246; Asociación Jerez Recuerda, “Las cifras de la represión en Jerez de la Frontera tras el golpe de
estado militar de 1936: una aproximación”. Revista de Historia de Jerez, nº 13, 2007, 137-180; CARO
CANCELA, D.: Violencia política y luchas sociales: la Segunda República en Jerez de la Frontera (19311936), Jerez de la Frontera, Ayuntamiento, 2001; ROMERO ROMERO, F.: Alcalá del Valle. República,
guerra civil y represión (1931-1946). Ayuntamiento de Alcalá del Valle, 2009; ALGARBANI RODRÍGUEZ,
J.M.: “La guerra civil española en el Campo de Gibraltar”, Ubi Sunt?, Cádiz, nº 17, 2005, pp. 31-34 y
NAVARRO CORTECEJO, J.: “La guerra civil en Tarifa”, Aljaranda. Revista de Estudios Tarifeños, Tarifa, nº
48, 2003, pp. 28-32.
156
GIL HONDUVILLA, J.: Desde la proclamación de la República al 18 de julio del 1936: el cambio de
rumbo político de la II División orgánica. Se trata de una tesis doctoral consultable en la web de la
Universidad de Huelva (p. 625):
http://rabida.uhu.es/dspace/bitstream/handle/10272/2715/b15480495.pdf?sequence=1
178
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
consumado, de modo que rápidamente se procede a detener a las autoridades
gubernativas y provinciales que se habían significado en la defensa de la República. De
este modo, el día 4 de agosto se inició un procedimiento judicial militar contra el
gobernador civil Mariano Zapico Menéndez-Valdés, el teniente coronel de Carabineros,
Leoncio Jaso Paz, el capitán de Artillería Antonio Yáñez Barnuevo157 y el oficial de
telégrafos Luis Parrilla Asensio. Todos fueron condenados a muerte y fusilados en día 5
de agosto158. Las ejecuciones se llevaron a cabo en el Castillo de San Sebastián, donde
a partir de entonces serian asesinados muchos defensores de la legalidad y del orden
constitucional, en muchos casos sin ni siquiera la farsa del juicio para sancionar una
decisión tomada de antemano y sin que sus cuerpos aparecieran nunca. Otros muchos
sufrieron allí años de prisión en penosas condiciones.
También fueron encausados en un procedimiento aparte el presidente de la
Diputación Francisco Cossi Ochoa, el capitán de fragata Tomás de Azcárate y el
secretario del gobernador Antonio Macalio Carisomo. Estos tres últimos fueron
fusilados el día 16 de agosto sin que ningún juez hubiera dictado sentencia.
Las autoridades golpistas tomaron buena nota de la consigna de Queipo de
Llano, que escribió el 4 de agosto al gobernador civil de Cádiz en estos términos: «¡Esto
se acaba! Lo más que durarán serán diez días. Para esa época es preciso que hayas
terminado con todos los pistoleros comunistas (...)»159. En este momento, y tras la
eliminación de todas las autoridades de la República en Cádiz, comenzó una represión
157
Participó en las protestas de los artilleros contra la dictadura de Primo de Rivera que disolvió el
cuerpo por no ser fiel al régimen militar. Fue condenado a prisión durante un año por estos hechos. Una
vez restaurada el arma de Artillería y con la dictadura desaparecida, fue repuesto en su grado y cuerpo y
destinado a la Artillería de costa gaditana. Después de la victoria del Frente Popular en las elecciones
generales de 1936 fue destinado al Ministerio de la Guerra en Madrid, y después al Cuerpo de
Carabineros, donde ascendió al grado de capitán. En junio de 1936 había sido enviado de nuevo a Cádiz
como jefe de las fuerzas de seguridad de la provincia gaditana.
158
En una carta enviada a su viuda, el coronel Jaso se despedía de esta manera: «Cuando esta sea en
vuestro poder, mi cuerpo mortal ya no pertenecerá al mundo de los vivos. Un Consejo de Guerra me ha
condenado a muerte y la sentencia se va a cumplir. El delito: el que yo entendía cumplimiento del deber.
Soñábamos con nuestra felicidad. El destino lo dispone de otro modo. Resignación. En el trance en que me
hallo, mi pensamiento y mi alma va hacia vosotros, para los que pido fortaleza y dicha. Por el Juez de la
causa y por Román, llegarán a vosotros los efectos de mi pertenencia, únicos que con el ejemplo de
honradez pudo legaros el que siempre fue vuestro guía y maestro y hoy os envía el último adiós y los
últimos besos». Ver en El Diario de Cádiz un artículo muy interesante escrito por el historiador Jesús Núñez
el 20 de julio de 2002 (p. 18) titulado: “Me han condenado a muerte y la sentencia se va a cumplir". El
fusilamiento del teniente coronel Jaso (1936)”.
159
PETTENGUI ESTRADA, J.: “1936-1996. LX aniversario del 18 de julio en Cádiz. Nuevos datos para su
historia”, Diario de Cádiz, 18-7-1996.
179
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
planificada que acabó con miles de personas en toda la provincia: sindicalistas,
concejales del frente popular, funcionarios de los ayuntamientos, líderes obreros,
militantes políticos, etc., que no llegaron a ser juzgados y a los que comenzó a fusilar
por un método que sustituyó a los juicios sumarísimos que fue el bando de guerra. El
bando de guerra constituyó un método más rápido y efectivo que no entendía de
juicios ficticios. Amparados en este bando los golpistas llevaron a cabo la mayor parte
de los fusilamientos.
Como afirma Fernando Romero,
«en todos los pueblos de la provincia hubo represión fascista, con violencia
izquierdista previa o sin ella. Su objetivo era eliminar los poderes,
instituciones, personalidades e ideas que representaban el régimen
republicano»160.
De hecho la totalidad de los pueblos de Cádiz estarían en manos golpistas antes
del 8 de octubre de 1936, cuando terminó la resistencia de la aldea del Tesorillo,
último bastión republicano en la provincia. Por tanto, el triunfo del golpe en
prácticamente todas las localidades gaditanas permitió al ejército golpista poner en
marcha su maquinaria represiva con bastante rapidez, manteniendo una alta
intensidad hasta enero de 1937, cuando el número de asesinatos comienza a
disminuir.
Los asesinados fueron enterrados en fosas comunes, que empezaron a llenar
los cementerios y los alrededores de los pueblos gaditanos durante aquellos últimos
meses de 1936. En total, y según el mapa de fosas de Andalucía, en toda la provincia
de Cádiz se pueden encontrar 100 fosas comunes de la represión franquista.
En Cádiz capital hubo varios centros de detención y tortura que fueron
utilizados por los golpistas durante prácticamente toda la guerra: la prisión provincial,
la fábrica de Torpedos, el vapor Miraflores (un barco que desde agosto de 1936 estuvo
habilitado como prisión), el castillo de Santa Catalina y el citado castillo de San
Sebastián. Los fosos de Puerta Tierra también fueron testigos de los asesinatos allí
160
ROMERO ROMERO, F., La represión fascista en la provincia de Cádiz, publicado en la revista Memória
antifranquista del Baix Llobregat, edición extraordinaria, Any 7, Num. 11, 2011, p. 17.
180
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
cometidos desde julio de 1936, ya que se utilizaron como paredón. Se trataba de
ejecuciones públicas en muchos casos que llegaron a concebirse como una especie de
espectáculo:
"(...) Ejecuciones. A las seis de la tarde de ayer fueron ejecutados en uno de
los fosos de las Puertas de Tierra el capitán de fragata Tomás Azcárate; el
que fuera secretario particular del gobernador Zapico, Antonio Macalio; el
médico y exdiputado a Cortes, Rafael Calbo Cuadrado; el capitán de
Infantería y excomandante de la Guardia Municipal, Antonio Muñoz Dueña;
y el obrero metalúrgico de filiación comunista, Julián Pinto. Los cuatro
primeros murieron después de haber confesado y comulgado. Que Dios
haya acogido sus almas (...)”161
“A las seis de la tarde de hoy, en el segundo foso de los glacis han sido
fusilados Manuel Morales Domínguez, comandante retirado de Infantería;
José de Barrasa Muñoz de Bustillo, capitán de complemento del Cuerpo
Jurídico Militar y secretario judicial; Manuel Cotorruelo Delgado, oficial del
Cuerpo de Telégrafos, y Milagros Rendón Martel”162
En total, y según los datos que aporta la historiadora Alicia Domínguez,
podemos concluir que los asesinados por los golpistas en Cádiz capital superan las 700
personas163. Muchos de ellos aún están enterados en las fosas comunes del
cementerio de San José, en el cual desde 1936 solo hay documentada la exhumación
de una víctima, realizada en 2006 y de la que hablaremos más adelante.
*
*
*
Según algunos estudios, basados en fuentes orales fundamentalmente,
podemos decir que en la provincia de Cádiz se llevaron a cabo exhumaciones de fosas
en varios pueblos durante la etapa franquista y en los primeros años de la democracia
que no hemos recogido en nuestra tabla, debido a que son anteriores al año 2000.
Nuestra investigación tiene ese año 2000 como punto de partida. Algunas de estas
exhumaciones se realizaron por los familiares, muchas fueron clandestinas y otras las
161
Diario de Cádiz de 17 de agosto de 1936.
Diario de Cádiz 29 de agosto de 1936.
163
DOMINGUEZ PÉREZ, A., El verano que trajo un largo invierno. La represión política-social durante el
primer franquismo en Cádiz (1936-1945), Vol. 1, Diputación de Cádiz-Quorum Editores, 2005.
162
181
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
hicieron los propios ayuntamientos de las localidades. Aunque lo que hay que señalar
es que ninguna de las exhumación que vamos a citar a continuación se llevó a cabo
siguiendo un procedimiento de exhumación científico sino por parte de los familiares
de las víctimas o por personal no cualificado durante los primeros años de la
democracia164.
En Alcalá del Valle, en una zona conocida como “El Baldío” fueron enterradas
cuatro personas asesinadas por los golpistas el 18 de septiembre de 1936. Se trataba
de Juan Guerrero Listán, alias el Tito, José Rodríguez Partida y su madre Remedios
Partida Morilla. Los cuerpos fueron exhumados y trasladados al cementerio de Alcalá
del Valle a escondidas por sus familiares dos días después de ser enterrados165.
Un caso parecido ocurriría en el pueblo gaditano de Torre Alháquime ya en la
década de los cincuenta, cuando los familiares llevaron a cabo la exhumación del
vecino de Alcalá del Valle Antonio Ayala Ayala, asesinado por los fascistas a finales de
septiembre de 1936 y enterrado, según los testigos, en una fosa en el término
municipal de Torre Alháquime (no se conoce con exactitud el lugar)166. Su cuerpo sería
trasladado a su pueblo natal tras la exhumación. Fue enterrado en el cementerio de
Alcalá del Valle.
También, y según los testimonios recogidos durante la elaboración del mapa de
fosas de Andalucía, en Torre Alháquime se exhumó en los años sesenta el cuerpo de
Francisco Guerra Valiente, asesinado el 18 de septiembre de 1936 y enterrado un
antiguo paraje (hoy en día es núcleo poblacional) denominado Vereda Ancha167.
Igualmente se tiene constancia de una exhumación durante la dictadura
franquista en el cementerio de Puerto Serrano. El caso es relatado por el historiador
Fernando Romero de manera muy gráfica y pone de manifiesto la dificultad para
164
Los estudios de Fernando Romero Romero cuyas publicaciones citamos en las páginas siguientes, así
como el trabajo sobre la serranía de Cádiz realizado por Jesús Román Román para el mapa de fosas de
Andalucía son esenciales para que hayamos podido citar algunas de estas exhumaciones llevadas a cabo
antes del año 2000.
165
ROMERO ROMERO, Fernando: Alcalá del Valle. República, guerra civil y represión, 1931-1946.
Ayuntamiento de Alcalá del Valle, 2009, p. 147.
166
Ibídem, p. 147
167
ROMÁN ROMÁN, Jesús: Informe preliminar del mapa de fosas de la sierra de Cádiz. AMHyJA, 2007
(Inédito) y ROMERO ROMERO, Fernando: Socialistas de Torre Alháquime. De la ilusión republicana a la
tragedia de la guerra civil, 1931-1946. Ayuntamiento de Torre Alháquime, 2009, p. 156.
182
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
conseguir información sobre estas exhumaciones, que solo se pueden conocer a través
de las fuentes orales, unos testimonios que por desgracia están desapareciendo por
razones de edad:
«José del Pino Yuste ha relatado cómo en el otoño de 1941 acompañó a su
madre desde Villamartín al vecino pueblo de Puerto Serrano, donde su
padre Antonio Pino Morales había sido enterrado con otros fusilados cinco
años antes. En este caso se trata de una fosa común dentro del cementerio
municipal y la intervención sólo fue posible con la autorización –la vista
gorda– de las autoridades locales. El sepulturero reconoció el cadáver de
Antonio Pino cuando lo llevaron al cementerio en 1936 y lo enterró en la
fosa con los demás, pero separándolo con dos redores de molino; creyó que
sería fácil distinguir sus restos, pero el esparto se había descompuesto y a
medida que excavaba empezaron a salir los huesos mezclados de varios
cadáveres, sin poderse saber cuáles eran los del marido y finalmente la
mujer, desesperada, exclamó: “¡Ya basta! Déjelo, ya. Es suficiente, se lo
agradezco mucho. El fin ya está cumplido. Meta la mitad de esos restos en
ese cajón, que son los que caben. Los que queden, vuelva a colocarlos en el
boquete y tápelo con la tierra nuevamente, de forma que se note lo menos
posible que hemos tocado ahí168»
Hechos similares a los relatados por Fernando Romero se produjeron en
muchos pueblos andaluces. El silencio de los propios familiares, el paso del tiempo y la
ausencia de documentos escritos nos impiden contabilizar todas las acciones de este
tipo que se realizaron en los años posteriores al golpe militar de julio de 1936.
Solamente en el caso de Sevilla hemos podido documentar un número significativo de
actuaciones, basándose en los datos del mapa de fosas de Andalucía y mediante
algunos testimonios orales, que reflejan los desenterramientos y la recuperación de los
restos de los asesinados y sepultados en fosas comunes por los familiares en la
provincia.
Por último, y antes de detallar las exhumaciones realizadas desde el año 2000
en la provincia de Cádiz, hay que destacar que una de las primeras exhumaciones que
se hicieron en los albores de la democracia en la provincia de Cádiz tuvo lugar en
Jimena de la Frontera en el año 1980. En esta intervención se recuperaron los cuerpos
168
Fragmento de las memorias de José del Pino Yuste, publicado en la web Todos los nombres:
http://www.todoslosnombres.org/asp/generica.asp?enlace=muestrabiografia&idbiografia=99&page=
183
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de cuatro personas asesinadas el 31 de octubre de 1936: Catalina Delgado Gavilán,
Manuel León Pérez, Antonio Vallecillo Jiménez y Francisco Vera Gallego, que fueron
enterrados tras su fusilamiento en el paraje conocido como Cruz Blanca169. Una vez
exhumados los restos fueron enterrados en el cementerio de Jimena de la Frontera,
donde se celebró un acto de homenaje. El ayuntamiento construyó allí, con
financiación de la Administración autonómica, un sencillo espacio de memoria a las
víctimas de la represión franquista.
Las fosas del cementerio de El Bosque170
La primera exhumación que se llevó a cabo en Andalucía tras la aprobación por
del gobierno andaluz del decreto 334/2003, de 2 de diciembre, para la coordinación de
actuaciones en torno a la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento
institucional y social de las personas desaparecidas durante la guerra civil española y la
posguerra171, fue la exhumación de la fosa del cementerio del municipio gaditano de El
Bosque a comienzos de 2004. En este sentido se pronunciaría el vocal de
exhumaciones de AMHyJA durante aquellos años, Cecilio Gordillo, destacando que se
trataba de la primera exhumación que se hacía con respaldo de la Administración y
todas las garantías legales172. Desgraciadamente, pasados ya casi 10 años de aquella
exhumación de El Bosque, hay que concluir que muy pocas han sido las actuaciones
exhumatorias de oficio realizadas directamente por las administraciones públicas en
169
ALGARBANI RODRÍGUEZ, José Manuel: Y Jimena se vistió de negro. II República, guerra civil y
posguerra en Jimena de la Frontera. Diputación de Cádiz, 2011, p. 183. También se puede consultar en el
mapa de fosas de Andalucía en el siguiente enlace:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=1102103&codigoProvincia=2
170
Una de las fuentes principales para el análisis de las exhumaciones de El bosque, Grazalema y
Benamahoma procede de la publicación en formato CD realizada por la Diputación de Cádiz en el año
2009 titulada La memoria se abre paso. Dicha publicación fue coordinada por Carlos Perales Pizarro
como director del área de Ciudadanía. El guion dependió de David Doña. El montaje final correspondió
al servicio de vídeo de la propia diputación gaditana.
Para la investigación de las fosas de El Bosque también ha sido imprescindible la ayuda de Jesús Román
Román, historiador y arqueólogo, que además de la realización de numerosas exhumaciones
(Grazalema, el Bosque, Marrufo, etc.) llevó a cabo los trabajos del mapa de fosa para la sierra de Cádiz,
como ya hemos dicho anteriormente. Las entrevistas realizadas a este investigador, la orientación
bibliográfica, así como la visita a todas las localidades donde se ha realizado actuaciones exhumatorias
en Cádiz fueron claves para poder desarrollar este capítulo de nuestro trabajo.
171
BOJA nº 236 de 9-12-2003, pp. 25731-25733.
172
http://www.elmundo.es/cronica/2004/431/1074518895.html
184
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Andalucía.
Las actuaciones fueron realizadas por arqueólogos de la Delegación Provincial
de Cultura de la Junta de Andalucía. Es el único caso en el que se ha intervenido de
oficio, ya que en todos los demás exhumaciones realizadas con posteridad por el
gobierno andaluz el órgano administrativo encargado de las exhumaciones fue el
Comisariado para la Recuperación de la Memoria Histórica (fosa de San Rafael de
Málaga, la exhumación de los maquis de Sierro, etc.), creado en el año 2005173, o por la
Dirección General de Memoria Democrática una vez traspasadas a este nuevo
organismo las competencias sobre memoria histórica en Andalucía en el año 2012174.
Pero más allá de quién la financió o de quiénes llevaron a cabo los trabajos,
desde nuestro punto de vista, lo que hay que destacar de la exhumación de esta fosa es
que supuso un punto de partida para posteriores intervenciones. La exhumación de El
Bosque hizo que los familiares, el movimiento memorialista y las administraciones
rompieran una barrera, lo que ha permitido (con lentitud en muchas ocasiones, miedo
en otras y falta de recursos en prácticamente todas) que comenzara un reciente pero
imparable proceso. Hasta ese momento las dudas y las incertidumbres sobre la
conveniencia o no de la apertura de las fosas pasaron en Andalucía a un segundo
plano. El debate se centró a partir de ese momento, no en si había que abrir o no las
fosas comunes de la represión franquista en Andalucía, sino qué fosas se podían
exhumar y cuáles “técnicamente” tenían dificultades. Es decir, se superaba el debate
político y social sobre la conveniencia de abrir las fosas para pasar a otro debate,
todavía no cerrado, sobre otras cuestiones, como la financiación de las exhumaciones,
los procedimientos técnicos que se utilizarían, la participación de los familiares, el
papel de las entidades memorialistas etc. Es decir lo que a nivel de España supuso la
exhumación de Prioranza del Bierzo, en Andalucía fue la exhumación de El Bosque.
Así pues, la intervención arqueológica de urgencia que realizó la Delegación
Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía en Cádiz en el cementerio de El Bosque
tuvo lugar como consecuencia del hallazgo de unos restos óseos, presuntamente y
173
Decreto 54/2005, de 22 de febrero de 2005, por el que se crea la figura de comisario para la
recuperación de la memoria histórica (BOJA nº 40 de 25-02-2005, pp. 7-8).
174
Decreto 147/2012, de 5 de junio, por el que se establece la estructura orgánica de la Consejería de
Administración Local y Relaciones Institucionales (BOJA nº 115, de 13-06-2012).
185
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
según los testimonios orales de la época de la guerra civil, cuando se iniciaban unas
obras para la construcción de nichos en la pared sur del propio cementerio.
La reclamación de los familiares al ayuntamiento y la notificación de este a la
delegación provincial pusieron en marcha una intervención, para la cual fue
determinante el testimonio de un hombre de 91 años llamado Juan Vázquez Jiménez.
Este hombre indicó con seguridad dónde se encontraban las fosas y además aportó la
información sobre quiénes eran los vecinos allí enterrados. Los hechos narrados por
Juan Vázquez resultaban tan verosímiles porque él mismo había sido el enterrador de
muchos de ellos. En este sentido, las declaraciones que el anciano realizó al diario El
Mundo son muy reveladoras de lo ocurrido durante aquellos meses de 1936 en los
pueblos de Cádiz:
Entre agosto y septiembre de 1936 enterró a decenas de fusilados «pero a
la fuerza», recalca, por si hiciera falta, «porque voluntarios no íbamos
ninguno”. Construía parapetos en la línea del frente obligado por los
falangistas sublevados. Hasta que un día les encargaron en el cuartel una
misión peor. «El que tenga una pala o un azadón en su casa, que se vaya
para el cementerio. Fuimos cinco o seis y nos cogió la noche excavando. Era
para enterrar a los nueve primeros que habían matado en Ubrique. Los
recogimos en carretas y los trajimos al pueblo. Conforme se iban
descargando, los llevábamos en escaleras arriba hasta el cementerio, como
con unas parihuelas. Las escaleras se desbarataron de cargar tanto».
(…) La primera fosa la abrieron pegada por dentro al muro meridional del
cementerio, aprovechando que ya había una zanja de desagüe. Luego,
conforme se sucedían las sacas, continuaban cavando a lo largo del muro
(la fosa del primer día quedó sepultada años después bajo una columna de
nichos, y los huesos fueron a parar a una huesera).
Así, tiro a tiro, las fosas se fueron colmando con al menos una treintena de
hombres, adolescentes y alguna mujer, inocentes de Ubrique,
Benamahoma, Grazalema y Prado del Rey (…). Los dos únicos rostros que
reconoció fueron los del cartero de Benamahoma y su hijo, de 15 años,
fusilados junto a otros tres vecinos. «A esos no hubo que trasladarlos»175.
175
El extenso artículo publicado en el suplemento “Crónica” del diario El Mundo por el periodista
Eduardo del Campo es muy interesante para acercarnos a este asunto, ya que recoge numerosos
testimonios de protagonistas e incluso, como el caso de Juan Vázquez, del propio enterrador (Del
Campo, E., “Su memoria abre las tumbas”, diario El Mundo, suplemento “Crónica”, 18-1-2004, pp. 6-7.
También consultable en Internet:
http://www.elmundo.es/cronica/2004/431/1074518895.html)
186
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Pues bien, según la información proporcionada por Juan Vázquez y por los
familiares que habían reclamado al ayuntamiento la paralización de las obras, en las
distintas fosas había enterrados vecinos de Benamahoma, Grazalema, Ubrique y El
Bosque.
De este modo y basándose en los testimonios orales comenzaron los trabajos
arqueológicos, dirigidos por los arqueólogos Alfonso Pando y Virginia Pinto176, con la
estrecha colaboración del Ayuntamiento de El Bosque, que no solo facilitó todos los
permisos necesarios sino que corrió con los gastos de contratación de los peones y
aportó los materiales necesarios para la realización de los trabajos. Los trabajos se
llevaron a cabo durante los primeros meses de 2004 y, en total, se recuperaron 13
cuerpos de las dos fosas que se exhumaron. Concretamente de la fosa nº 1 se pudieron
recuperar seis cuerpos y de la fosa nº 2 un total de 7 cuerpos aunque todavía
quedaban algunas fosas por abrir, concretamente tres fosas, cuya exhumación la
realizó un nuevo equipo arqueológico en el año 2005.
Los restos de estas trece personas correspondían a un grupo de vecinos de
Ubrique asesinados por los golpistas y enterrados posteriormente en las citadas fosas
del cementerio de El Bosque. Así, gracias al testimonio de Juan Vázquez y al recuerdo
imborrable de otros muchos familiares, se pudieron conocer los nombres de estas
víctimas que fueron inhumadas en el cementerio de Ubrique el 5 de febrero de
2005177. El largo tiempo transcurrido entre la exhumación y el acto de entierro y
homenaje en el cementerio de Ubrique puso de manifiesto las dudas de las
administraciones y el desamparo de las familias que veían como no solo no se
atendieron sus peticiones de realización de análisis mediante ADN sino que además los
cuerpos permanecieron más de seis meses en un salón del Ayuntamiento de Ubrique a
la espera de la construcción de lugar de memoria en el cementerio de la localidad. Las
palabras de una de las familiares un discurso pronunciado el día del homenaje no
dejaba lugar a dudas de los sentimiento de las familias respecto al comportamiento de
las diferentes administraciones con respecto a sus familiares: «Lamentamos que las
176
Véase el informe preliminar sobre esta intervención en el siguiente enlace de la web Todos los
Nombres: http://www.todoslosnombres.org/php/verArchivo.php?id=1232
177
Véase la edición digital del diario El País de 5-2-2005:
http://elpais.com/diario/2005/02/05/andalucia/1107559345_850215.html
187
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
instituciones nacionales, regionales, provinciales y locales no hayan estado a la altura
que todas estas personas merecían, pues defendieron la justicia y la libertad de nuestro
país»178.
En cualquier caso, las trece víctimas exhumadas en El Bosque en 2004
descansan juntas bajo una placa con sus nombres. Se trataba del concejal socialista del
Ayuntamiento de Ubrique durante la II República y presidente del Comité de Defensa
de la villa de Ubrique, Andrés García Fernández; el también concejal José Bazán Viruez;
y los vecinos José Castro Blanco, José García Moreno, Manuel Flores Núñez, Diego
Flores González, Sebastián Flores Jiménez, Francisco Moreno López, Manuela Pardeza,
Juan Ruiz Rodríguez, Juan Peña y Alfonso Yuste Ramírez.
La segunda parte de la intervención en las fosas del cementerio de El Bosque
tuvo lugar el año 2005 bajo la dirección arqueológica de Jesús Román Román. Esta vez
fue la Diputación Provincial de Cádiz la que financió los trabajos en sustitución de la
Administración autonómica. En este sentido, tenemos que destacar la figura del
director del Área de Ciudadanía de la Diputación en aquellas fechas, Carlos Perales
Pizarro, como el gran impulsor de esta actuación y de otras muchas iniciativas, en
relación a las políticas de memoria en Cádiz (exhumaciones, catas de localización,
investigaciones, actos de homenaje, publicaciones, etc.). Tal es así que la Diputación de
Cádiz creó una unidad administrativa específica encargada de la gestión de las políticas
de memoria histórica en la provincia, e Servicio para la Recuperación de la Memoria
Histórica, adscrito a la Delegación de Ciudadanía. Desde este servicio se crearon incluso
una línea de subvenciones específicas para la memoria histórica. Se convirtió así en la
única diputación andaluza que disponía de personal experto, atención a los familiares y
asociaciones y un presupuesto específico de memoria histórica.
En cualquier caso también hay que señalar que el cambio político provocado en
las elecciones municipales de 2011, que permitió la presidencia por mayoría absoluta
en la Diputación de Cádiz al Partido Popular, acabó con este servicio, así como con la
partida presupuestaria destinada a las iniciativas de memoria.
178
Estas declaraciones pueden consultarse en El Periódico de Ubrique de 5-2-2005. Véase:
http://www.elperiodicodeubrique.com/hemeroteca/modules.php?name=News&file=print&sid=205
188
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Volviendo a la exhumación, hay que señalar que, con financiación de la
Diputación de Cádiz y la colaboración del Ayuntamiento de El Bosque, los trabajos
arqueológicos de la segunda fase de la exhumación de las fosas del cementerio
permitieron recuperar los restos de 9 personas repartidas en tres fosas (Fosas 3, 4 y 5).
Los trabajos realizados por el equipo dirigido por Jesús Román concluyeron que dos las
tres fosas eran comunes y la otra individual. De las tres fosas, dos de ellas estaban
alteradas; una de ellas (nº 5) estaba seriamente dañada: solo se encontró una
extremidad, la inferior derecha, en conexión anatómica. El resto de la fosa estaba
alterada por posteriores inhumaciones (se pudo determinar que los restos localizados
en la fosa nº 5 podrían pertenecer a un mínimo de 3 personas). En la fosa nº 4 se
localizó un cuerpo y en la fosa nº 3 se localizaron 5 cuerpos, aunque fue imposible
recuperar los cuerpos completos debido a las alteraciones posteriores como
consecuencia la construcción de un murete de ladrillos junto a la fosa, de modo que
estas obras habían alterado sobre todo las zonas pélvicas y las extremidades inferiores
de los cuerpos exhumados. Por tanto, aunque algunas fuentes orales hablaban de la
posibilidad de que en estas fosas hubiera enterrados unas 17 personas, la intervención
arqueológica que realizó Jesús Román determinó la evidencia de 9 cuerpos.
Estas fosas pertenecían a vecinos de Benamahoma, en cuyo cementerio se
construyó un mausoleo donde fueron inhumados los restos de las nueve personas el
día 30 de julio de 2005 en un multitudinario acto de homenaje.
La Fosa del cementerio de San José de Cádiz
En el año 2006 se llevó a cabo en el cementerio de San José de Cádiz la
exhumación de los restos de Juan Pérez Domínguez, asesinado en 1944 y enterrado en
una fosa de este cementerio179. Juan Pérez Domínguez, conocido como el Trabas, era
179
Según la empresa pública que gestiona el cementerio de San José de Cádiz, además de otros
cementerios de la Bahía de Cádiz (CEMABASA), el número de posibles enterramientos de víctimas de la
represión franquista que pueden deducirse del libro de registro del cementerio de San José y que se
encuentran en fosas comunes y sepulturas, algunos ya exhumados en nichos, es de 406 personas. El
informe completo que detalla los datos de esta investigación no ha podido consultarse a pesar de los
intentos del autor de acceder a él dirigiéndose a CEMABASA y al propio Ayuntamiento de Cádiz. Por
tanto, lo único que conocemos de este informe es lo publicado en prensa. En este sentido, véase el
artículo publicado el 20 de enero de 2011 en el Diario de Cádiz:
189
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
natural de Setenil de las Bodegas (Cádiz) y tenía 37 años cuando fue detenido, juzgado
y condenado a muerte, acusado de rebelión militar según el artículo 238 del Código de
Justicia Militar franquista. Este asesinato se fundamentó sobre una denuncia falsa
basada en un rumor público. El propio auditor militar había afirmado afirmando que
«se proceda a quitar la pena de muerte impuesta por consejo de guerra al no existir
una acusación directa, existiendo solo prueba de rumor público». Dejó por escrito una
nota que decía lo siguiente: No tiene como fundamento una acusación directa y
concreta, sino que se encuentra amparada en un rumor público, cuyo origen no resulta
claramente definido en cuanto al asesinato de persona alguna”180. Fue, en suma, uno
de los tantos asesinatos revestidos de normalidad jurídica que el franquismo ejecutó
sin reservas en su afán por implementar una política de terror y violencia una vez
terminada la guerra civil.
En cualquier caso, el sumario del consejo de guerra incorporaba la diligencia de
ejecución de la sentencia y un documento descriptivo del lugar de enterramiento.
Además se da la circunstancia de que su cadáver no fue a la fosa común mezclado con
los cuerpos de otros fusilados, ya que su mujer solicitó una mejora de sepultura a los
responsables del cementerio. Así, fue enterrado individualmente en una caja de
madera y está perfectamente localizado. Se trataba, por tanto de uno de las escasas
víctimas, enterrada en una fosa común y exhumada en Andalucía, de la que se podía
disponer de registro documental (en el anexo 7 se puede ver una copia del certificado
de defunción de Juan Pérez Domínguez).
En el verano del año de 2006, un equipo técnico dirigido por el arqueólogo Juan
Luis Castro, presidente también de la asociación Foro por la Memoria de Sevilla,
consiguió con la ayuda y esfuerzo de la familia los permisos necesarios y, en pocos días,
se logró recuperar el cuerpo de Juan Pérez Domínguez. Estos restos descansan hoy en
día en su pueblo natal, Setenil de las Bodegas.
A partir de esa exhumación en el cementerio de San José en el año 2006, se
creó un grupo ciudadano integrado por numerosas asociaciones sin ánimo de lucro,
http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/883797/mas/fusilados/por/regimen/franco/enterrados/san/j
ose.html
180
Sobre la causa militar de Juan Pérez Domínguez, véase ATMTSS, consejo de guerra sumarísimo nº
1.368, leg. 341-5274.
190
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
sindicatos y algunos partidos políticos que reclamaron al ayuntamiento medidas en
torno a la exhumación de restos de represaliados de la fosa de este cementerio. Este
conjunto de entidades se integraron a principios de 2010 en una nueva Plataforma
Ciudadana para la Recuperación de la Memoria Histórica en Cádiz capital, que tiene
desde el momento de su creación como objetivo central la recuperación de los restos
de los fusilados y desaparecidos que se encuentran en las fosas comunes y sepulturas
del cementerio de San José de Cádiz181. Esta plataforma viene reclamando al
consistorio gaditano la exhumación (con un modelo similar al de la exhumación de la
fosa de San Rafael de Málaga, que detallaremos en el apartado dedicado a las
exhumaciones de la provincia de Málaga) de las fosas de la represión franquista del
cementerio, el acceso a los libros del cementerio, etc. Por el contrario, el
ayuntamiento, a través de la empresa pública que gestiona los cementerios de la bahía
de Cádiz (CEMABASA) y de los responsables políticos del gobierno municipal de la
capital gaditana (Partido Popular), se han escudado en que son escasas las solicitudes
de exhumación de los familiares de las víctimas para no llevar a cabo un proyecto
exhumatorio completo. Por tanto, este asunto sigue en punto muerto. Las obras del
cementerio (clausurado hace años) siguen paradas en espera de una solución que
satisfaga a todas las partes, pero que pasa por la exhumación de los más de
cuatrocientos asesinados por los golpistas en Cádiz y sepultados en diferentes fosas en
San José182.
181
Algunas de las propuestas presentadas por esta plataforma se hicieron públicas en una mesa
redonda titulada “La recuperación de los restos de fusilados/as y desaparecidos/as que se encuentran
en las fosas comunes del cementerio de San José de Cádiz”, celebrada en Cádiz el 16 de marzo de 2010
con presencia de entidades, sindicatos y grupos políticos con representación en el ayuntamiento
gaditano. Ver:
http://www.dipucadiz.es/opencms/opencms/dipucadiz/areas/presidencia/ciudadania/anuncios/debate
_exhumacion.html
182
En julio del año 2012, el grupo socialista del Ayuntamiento de Cádiz presentó una moción en pleno
que instaba al ayuntamiento a tomar una serie de medidas en cumplimiento de la ley de Memoria
histórica de 27 de diciembre de 2007. Estas medidas eran, entre otras: el cierre de un calendario de
actuaciones, para que se resolvieran las exhumaciones, acordes con la ley de Memoria histórica, de los
restos de las víctimas que fueron fusiladas; que el equipo de gobierno del ayuntamiento se
responsabilizara de todos aquellos restos de personas que no habían sido reclamadas, para que se les
diera una cobertura digna y testimonial, llevándose a cabo un acto de reconocimiento de toda la
sociedad gaditana; o que se creara una comisión de nomenclator para que se cambiaran aquellos
nombres de calles y plazas, que aún existían en Cádiz, relacionados con la época de la dictadura, por
nombres alusivos a la Constitución de 1812. Esta iniciativa del PSOE de Cádiz fue recogida por la prensa
en diversos medios. Entre ellos se puede ver:
http://www.lavozdigital.es/cadiz/v/20120718/cadiz/psoe-pedira-proximo-pleno-20120718.html
191
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La fosa de Grazalema183
La fosa de Grazalema fue exhumada en el año 2008 por iniciativa del
Ayuntamiento de Grazalema y de la Diputación de Cádiz, con la colaboración de
algunos colectivos memorialistas gaditanos, principalmente AMHyJA Cádiz. Se
culminaba de esta manera una larga investigación iniciada en el año 2006 para la
localización e identificación de esta fosa, situada en la carretera de Ronda, en el
entorno de una zona de la carretera conocida como “la curva de las mujeres”, por ser
el lugar donde fueron asesinadas.
En concreto, la exhumación fue realizada por un equipo multidisciplinar dirigido
por Jesús López Jiménez (arqueólogo), Jesús Román Román (arqueólogo), Isabel Mª
Parra Moreno (jurista y criminóloga) y Sonia Gallardo Cano (antropóloga física). En un
principio se buscaban dos fosas, en las que, según los testimonios orales, podían
aparecer restos de víctimas de la represión franquista en el municipio gaditano. Se
trataba de “la fosa de las mujeres” (señalizada con una cruz de piedras) y “la fosa del
tío Fraile” (donde estaban enterradas presuntamente dos personas: un vecino de
Grazalema conocido como el tío Fraile y su esposa, fusilados en septiembre de 1936 y
enterrados cerca de “la fosa de las mujeres”184).
Se desconoce el lugar exacto del enterramiento conocido como “la fosa del tío
Fraile”. Solamente se encontró “la fosa de las mujeres”. Finalmente, se exhumaron de
allí un total de 16 cuerpos. En relación a la identificación del sexo de los cuerpos
exhumados, el informe final de los trabajos en su apartado antropológico apenas
dejaba lugar a dudas: catorce eran claramente femeninos, uno masculino y en uno no
se pudo determinar. Además, el informe final citado hacía referencia a varios aspectos
relacionados con los daños peri mortem y post mórtem que sufrían los cuerpos. En
este sentido, hemos querido reproducir textualmente un breve resumen del informe
debido al interés de los datos aportados que recoge. Así conoceremos no solo si los
cuerpos fueron objeto de torturas previas sino la dificultad que encuentran los
arqueólogos y los antropólogos para poder sacar conclusiones sobre restos humanos
183
La Memoria se abre paso, op. cit. 2009.
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=1101901&codigoProvincia=2
184
192
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
sepultados en la tierra durante más casi ochenta años y expuestos a la degradación por
causas naturales:
Por lo que se refiere al índice de conservación cabe destacar que es bajo en
general. Muchos de los restos presentan fracturas post mórtem
ocasionadas por grandes piedras que sirvieron para cubrirlos
posteriormente. La mayoría de los huesos largos sufren grandes pérdidas
en las zonas epifisarias, lo que ha impedido obtener sus longitudes.
Invadiendo la fosa se encontraron túneles de roedores cuya acción
necrófaga afectó a los individuos inhumados. Varios de ellos presentan
lesiones estriadas por acción de los dientes de los roedores en los huesos
largos de sus extremidades.
Las raíces, abundantes en el enterramiento, han destrozado muchos de los
huesos, desplazándolos y mezclándolos entre sí. Del mismo modo, la acidez
del suelo.
La mayoría de los restos pertenecen a individuos enterrados en posiciones
inusuales y extremas, de lo que se deduce que fueron arrojados y no
depositados. Varios aparecen en decúbito supino, con los brazos extendidos
a lo largo del cuerpo o flexionados en distintos ángulos; otros, en decúbito
lateral con las piernas flexionadas; y otros, en decúbito prono. La
superposición de cuerpos y la posterior descomposición cadavérica hace
que los restos aparezcan muy mezclados.
De entre los individuos estudiados, cuatro pertenecen al grupo de edad
Juvenil (14 - 20 años), siete al grupo de edad Adulto (21 – 40 años), tres al
grupo de edad Maduro (41 – 61 años) y en uno no se ha podido determinar
la edad.
En cuanto al sexo, catorce son claramente femeninos, uno es masculino y en
uno no se ha podido determinar el sexo.
Se observan en algunos individuos marcas de corte y fracturas producidas
durante el peri mortem. En dos se observan agujeros de entrada
ocasionados por impactos de bala que se corresponden con fracturas
generalizadas de zonas del cráneo ocasionadas por la salida de los
proyectiles185.
De modo que, comparando la información previa basada en fuentes orales y en
las que se basaron principalmente los trabajos exhumatorios, hay que decir que se
correspondían con los restos encontrados finalmente, aunque no se realizaron pruebas
de ADN.
185
LÓPEZ JIMÉNEZ, J., ROMÁN ROMÁN, J., PARRA MORENO, Isabel M. y GALLARDO CANO, S.: Informe
preliminar de exhumación de fosa común con víctimas de la guerra civil en Grazalema (agosto de 2008),
publicado en la web Todos los Nombres:
http://www.todoslosnombres.org/php/generica.php?enlace=muestradocumento&iddocumento=357
193
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Los testimonios recabados en el pueblo por el ayuntamiento, previos a la
exhumación, hablaban de un grupo de quince mujeres detenidas tras la ocupación del
pueblo por las tropas franquistas y posteriormente asesinadas en la carretera de
Grazalema a Ronda, tras permanecer dos días detenidas vejadas públicamente en el
pueblo (las fuentes orales hablan de rapado, ingesta de aceite de ricino, etc.)186.
En este sentido, Grazalema distaba poco de muchas de las localidades a las que
nos hemos referido anteriormente ya que, tras ser ocupada la localidad por los
franquistas el 15 de septiembre de 1936, comenzó una intensa represión mediante la
aplicación del bando de guerra a decenas de personas, de las cuales muchas fueron
mujeres.
Las quince mujeres fusiladas y enterradas en la fosa de Grazalema y que fueron
exhumadas son: Salud Alberto Zarzuela, Catalina Alcaraz, Cristina Carillo Franco, Teresa
Castro Ramírez, Ana Fernández Ramírez, Isabel Gómez, Josefa Gómez, Lolita Gómez,
Teresa Menacho, María Nogales Castro, Antonia Pérez Vega, María Rincón Barea,
Jerónima Rincón Barea, Isabel Román Montes y Natividad Vílchez. El otro cuerpo
encontrado, correspondiente a un varón. Podría ser un adolescente que cavó la fosa
para después ser fusilado y enterrado dentro.
En Grazalema existen, según el mapa de fosas de Andalucía, siete
emplazamientos distintos con fosas comunes de la represión franquista. La única que
ha sido exhumada a día de hoy es “la fosa de las mujeres”. La cifra de asesinados en
Grazalema es de 209 personas, según el mapa, que se basa en una investigación del
historiador Fernando Romero Romero187. Con 4.000 habitantes al comienzo de la
guerra civil, Grazalema era uno de los pueblos más poblados y prósperos de la sierra de
Cádiz. Sufrió una represión más fuerte que otras localidades cercanas, seguramente
por la dura resistencia que los grazalemeños ejercieron para frenar el avance del
186
Los testimonios orales a los que hacemos referencia fueron expuestos en una ponencia impartida por
el entonces concejal del Ayuntamiento de Grazalema y uno de los promotores de la exhumación de “la
fosa de las mujeres” de Grazalema, Joaquín Ramón Gómez. La conferencia fue organizada por la
asociación memorialista Ateneo Montellanense (en colaboración con el Ayuntamiento de Montellano) el
8 de noviembre de 2008 dentro de los cursos de estudios históricos que anualmente organiza esta
entidad y de la que el autor de esta investigación guarda un archivo sonoro.
187
Véase ROMERO ROMERO, F.: “La represión fascista en la provincia de Cádiz. Una aproximación
cuantitativa desde los registros civiles y los archivos municipales”, p. 16. Publicado en la web Todos los
Nombres: http://www.todoslosnombres.org/php/verArchivo.php?id=902
194
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
ejército golpista por la sierra de Cádiz.
Fosa del Marrufo en Jerez de la Frontera
Dentro del Parque Natural de Los Alcornocales se encuentra un cortijo
conocido como El Marrufo que, aunque pertenece al término municipal de Jerez de la
Frontera (Cádiz), limita con el término municipal de Cortes de la Frontera (Málaga).
El Marrufo fue tomado a comienzos de noviembre de 1936 por el ejército
franquista al mando del teniente del Instituto Armado de la Guardia Civil, José Robles
(antes se había establecido un destacamento republicano, seguramente por su
situación estratégica y geográfica, en la frontera de las dos provincias). Los franquistas
consideraron esa zona de Cádiz como un lugar de paso necesario para todos los que
intentaban escapar desde la campiña de Jerez y parte de la Sierra de Cádiz hacia la
provincia de Málaga. Además, a unos tres kilómetros del Marrufo estaba situada la
aldea de la Sauceda, que las tropas franquistas tenía orden de “controlar” lo antes
posible. De ese modo, se produjo un brutal ataque a esta aldea, que quedó
prácticamente destruida. Según parece, en ella se habían escondido numerosos
republicanos tras el golpe del 18 de julio.
Así comenzó la oscura historia del cortijo, que su antiguo propietario cedió a las
fuerzas franquistas para que fuera utilizado como cuartel, como centro de tortura y,
sus aledaños, como lugares de enterramientos colectivos de víctimas de la represión
franquista.
El investigador Carlos Perales ha sido uno de los pocos que lleva años
investigando los sucesos ocurridos en la Sauceda y en el Marrufo. Uno de los
documentos más interesantes que Perales destaca para explicar la toma de ambos
emplazamientos por las tropas franquistas es el libro del cronista de la Diputación
Provincial, Eduardo Julia Téllez, Historia del movimiento liberador de España en la
provincia gaditana, publicado en Cádiz en 1944:
El 31 de octubre, fuerzas del Batallón de Milicias del Puerto de Santa María,
destacadas en este pueblo, acompañadas de los falangistas y voluntarios,
195
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
emprenden una marcha hacia el lugar conocido por Puerto Galis,
consiguiendo tras larga lucha vencer la resistencia de los elementos
marxistas y establecer contacto con la columna que llegaba de Jerez de la
Frontera mandada por el Marqués de Casa Arizona. La operación, como
decimos, fue verdaderamente dura, pero se consiguió, con la ayuda
también de la aviación, que tomó parte en ella, poner en fuga a los que allí
se habían hecho fuertes y aprisionar a muchos de ellos.
Después de vencer grandes obstáculos esta misma columna, con la que
también actúan falangistas y requetés de Algar, y Regulares, se apoderan
del cuartel marxista instalado en la hacienda denominada El Marrufo,
continuando el avance hasta adueñarse de la Aldea de La Sauceda de
Cortes, destruyendo los reductos rojos y haciéndose numerosos prisioneros,
que son llevados a distintas cárceles. Al día siguiente, cumplidos los
objetivos señalados por el mando, regresa la columna a su punto de
procedencia, habiendo conseguido despejar el justo ambiente de temor
creado por la proximidad de los revoltosos que amenazaban
constantemente no solo la población de Alcalá, sino sus alrededores.
Todavía quedaron diseminados algunos elementos por distintos lugares de
las cercanías, pero con todos estos fueron acabando los falangistas,
haciéndolos prisioneros, libertando a las personas que tenían secuestradas
y, como ya decimos, haciendo que por fin reinara la más absoluta
tranquilidad188.
También cuenta Carlos Perales, basándose en diversos testimonios, como
llegaron al Marrufo camiones cargados de mujeres y niños, los hombres a pie,
procedentes de la Sauceda. Las mujeres y niños fueron encerrados en la capilla y los
hombres en un barracón-almacén cercano. Algunas mujeres recuerdan aún cómo
fueron peladas a rape muchas de ellas y cómo, durante las noches y las madrugadas,
algunas eran sacadas de la capilla para ser fusiladas. Otras eran violadas y
posteriormente también fusiladas. Cerca de la capilla, tras unas naves que hoy se
conservan, existe una pequeña pendiente. En ese lugar, en tiempos pasados presidido
por una cruz de hierro, se encuentran, según los testimonios orales, algunas de esas
fosas189. En torno al cortijo existen varias zonas de enterramiento donde se cree que
están sepultados un número elevado de hombres y mujeres fusilados por los golpistas.
188
PERALES PIZARRO, J.C.: El Marrufo. Fosa común, 2004, p. 2. El texto está trascrito literalmente del
artículo publicado por el investigador Carlos Perales en diversos medios, entre ellos en la web Todos los
Nombres: http://www.todoslosnombres.org/php/verArchivo.php?id=887
189
PERALES PIZARRO, J. C.: El Marrufo, fosa común. La Sauceda de Cortes de la Frontera (Málaga).
Aportaciones para el proyecto de investigación y exhumación de la fosa del Marrufo, 2011. Este artículo
es una ampliación del citado anteriormente del año 2004 y también fue publicado en la Web Todos los
Nombres en año 2011, en el marco de las investigaciones previas a la exhumación de la fosa:
196
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
En esta zona de la finca comenzó en el año 2012 la exhumación de las fosas del
Marrufo, tras una intensa investigación financiada por el Ministerio de Justicia, que
duró más de un año. La primera fase de la exhumación fue coordinada por el
presidente de la asociación Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y de la
Asociación de Familiares de Represaliados de El Marrufo, Andrés Rebolledo. Los
trabajos arqueológicos fueron dirigidos por el arqueólogo gaditano Jesús Román
Román junto con un equipo compuesto por otro arqueólogo, un topógrafo, dos
antropólogos forenses, un historiador, ocho voluntarios y dos peones especializados.
Tras finalizar la investigación, se llevó a cabo una prospección intensiva
superficial visual usando medios electromagnéticos. Se trataba así de detectar
evidencias de cuerpos enterrados y de encontrar posibles zonas de ejecución y
enterramiento. Esta fase concluyó con la localización de los cuatro cuerpos y la
delimitación de tres fosas separadas en el terreno. Posteriormente comenzaron los
trabajos de exhumación, que se llevaron a cabo durante el verano de 2012. Estos
trabajos concluyeron con la aparición de 28 cuerpos en una de las fosas, con evidencias
claras de haber sufrido una muerte violenta, tras el examen antropológico realizado
por el antropólogo Juan Manuel Guijo (se encontraron 55 registros entre balas y
casquillos).
Los cuerpos fueron llevados a la localidad de Jimena de la Frontera. El
ayuntamiento custodió los restos hasta que fueron enterrados en el rehabilitado
cementerio de La Sauceda (término de Cortes de la Frontera, Málaga) durante un
emotivo homenaje el 1 de diciembre de 2012. Desde esa fecha, en este cementerio
luce una cerámica con la siguiente leyenda: “Valle de la Sauceda. Donde talaron vidas,
sueños e ilusiones retoñan la memoria y la justicia”.
http://www.todoslosnombres.org/php/verArchivo.php?id=925
197
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Intervenciones arqueológicas en fosas comunes de la provincia de Cádiz donde no
han aparecido restos
Al margen de las exhumaciones, queremos señalar, a modo de conclusión, que,
aunque no aparecieran restos en las exhumaciones y catas de localización llevadas a
cabo en distintas localidades gaditanas, hemos querido detallar, si bien someramente,
algunos detalles del desarrollo de estos trabajos. Además, dentro del grupo en las que
no aparecieron restos, está una de las pocas exhumaciones llevadas a cabo de oficio
por la Junta de Andalucía. Se trata de los trabajos exhumatorios realizados en el
cementerio de San Juan Bautista de Chiclana de la Frontera.
En Chiclana de la Frontera, el golpe de estado triunfó rápidamente, como en la
mayoría de los pueblos de la costa de Cádiz. Tras la toma de la localidad por el ejército
golpista, comenzaron los asesinatos, mediante aplicación del bando de guerra. Los
muros del cementerio de San Juan Bautista y una zona conocida como “el pinar de los
franceses” se convirtieron en los lugares de fusilamiento de los republicanos.
Las fuentes orales hablaban de dos fosas dentro del cementerio, en la zona
pegada al muro de la puerta lateral. Las fuentes orales y el mapa de fosas también
señalaban que al menos una de las fosas podría situarse debajo de una hilera de
nichos. En septiembre de 2010, los responsables de la Asociación para la recuperación
de la Memoria Histórica, Social y Política de Chiclana de la Frontera entraron en
contacto con el Comisariado de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, con la
intención de estudiar la posibilidad de exhumar las dos fosas del cementerio viejo de
Chiclana. La existencia una de las fosas podría estar evidenciada por la aparición de
restos humanos con impactos de bala en el cráneo en unas recientes obras de reforma.
Tras una reunión entre el comisario de la Memoria Histórica, Juan Gallo González, y el
alcalde de Chiclana de la Frontera, José María Román Guerrero, el 28 de noviembre se
acordó el inicio de los trabajos por la vía de urgencia. El acuerdo sería el siguiente: el
ayuntamiento concedería los permisos necesarios para los trabajos arqueológicos y
prestaría la maquinaria necesaria, mientras que la Junta de Andalucía correría los
financiaría. Tal acuerdo se plasmaría en la firma de un protocolo de colaboración entre
las partes: Consejería de Gobernación y Justicia de la Junta de Andalucía,
Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera y Asociación para la Recuperación de la
198
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Memoria Histórica, Social y Política de Chiclana de la Frontera, firmado el 4 de febrero
de 2011. Finalmente los trabajos comenzaron el día 7 de marzo de 2011, bajo la
coordinación del autor de este trabajo. Se desarrollaron en dos fases:
- 1ª fase (del 7 de marzo al 16 de marzo). Durante estos días se realizaron 8
catas en el patio de San Julio (que fue levantado casi por completo), en los lugares que
las fuentes orales de la asociación señalaron. Los resultados fueron negativos: se
encontraron restos humanos pero pertenecían a otras épocas históricas y estaban
enterrados en ataúd, cosa muy poco común en las fosas de la guerra civil. También en
esta fase se analizaron los restos humanos encontrados durante la obra referida
anteriormente (un cráneo). Los expertos concluyeron que se trataba de orificios post
mórtem, y no provocados por impacto de bala.
- 2ª fase (del 27 de junio al 30 de junio). Se realizaron dos catas de localización
más en el primer patio (parte derecha). Allí, al parecer, existía un osario, donde podrían
estar depositados restos de los 35 desaparecidos de Chiclana asesinados tras el 18 de
julio. Los resultados también fueron negativos: no existía en esta zona del cementerio
ninguna evidencia cadavérica. Tras esta última intervención y una reunión entre la
asociación, la Junta de Andalucía y el equipo arqueológico, se dieron por concluidos los
trabajos arqueológicos y se acordó que la futura colaboración se centraría en la
celebración de jornadas, durante las cuales se expondrían los trabajos. También se
aprobó la construcción de un monumento conmemorativo, con los nombres de los
fusilados, en el primer patio del cementerio. Este monumento se construyó entre
enero y marzo de 2013. Hablaremos sobre este monumento en el apartado dedicado a
los espacios de memoria.
En 2008 se llevó a cabo también una intervención para localizar las posibles
fosas que pudieran existir en el cementerio de San Roque, en Puerto Real. Esta
intervención fue impulsada por la Asociación por la Recuperación de la Memoria
Histórica, Social y Política de Puerto Real y contó con la colaboración del ayuntamiento
de la localidad. El director de aquellos trabajos de localización fue el profesor de la
Universidad de Cádiz, Lázaro Lagostena Barrios. Según el informe de estos trabajos: “se
realizaron un total de 32 sondeos arqueológicos en el entorno del cementerio: 23 en el
área externa al muro oriental del cementerio y 9 en el área externa al muro
199
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
septentrional y los resultados fueron negativos al no detectarse niveles antrópicos
relacionados con las fosas de la guerra civil y la Dictadura”. También se realizaron un
total de “40 prospecciones geofísicas en el interior del cementerio en la calle 4 y en la
calle 8. Destacando los resultados en la calle 4 donde se constata la presencia de
alteraciones no justificadas que se acrecientan especialmente a lo largo de la calle”. En
cualquier caso, no se encontró ninguna fosa con víctimas de la guerra civil y de la
represión franquista en el cementerio de esa localidad190.
Por último, el arqueólogo de la Delegación Provincial de Cultura de Cádiz,
Alfonso Pando, realizó nuevas catas de localización en el cementerio de Puerto Real en
junio del año 2010. El resultado fue positivo en este caso: se localizaron dos posibles
fosas, que están aún a la espera de ser exhumadas191.
Otra de las intervenciones en la que no se encontraron restos de víctimas fue la
realizada en el año 2010 en la localidad gaditana de Torre Alháquime. Estos trabajos
fueron financiados por la Diputación de Cádiz, con la colaboración de los
ayuntamientos de Torre Alháquime y de Alcalá del Valle. Los directores de los trabajos
fueron Jesús Román Román y Luis Javier Guerrero Misa. Estos, durante varias semanas,
intentaron sin éxito localizar dos fosas denominadas por la toponímia como “Pareoro”
y “Huerto Pernía”. Los trabajos arqueológicos se vieron muy afectados por las
condiciones atmosféricas. Hubo lluvias torrenciales que afectaron a toda la comarca. El
río Guadalporcún se inundó a su paso por Torre Alhaquime, lo que destruyó el camino
que daba acceso directo a la zona donde se llevaron a cabo los trabajos de localización
de la fosa. Durante el tiempo que duraron estos trabajos, se realizaron 17 sondeos
arqueológicos con medios mecánicos, en aquellas zonas donde los testigos afirmaban
que podrían localizarse las fosas. El resultado fue negativo en todos los casos. Los
arqueólogos publicaron en la web de la Diputación de Cádiz un informe preliminar en
190
Véase LAGÓSTENA BARRIOS, L.: Informe arqueológico. Control de movimientos de tierras y sondeos.
Identificación y localización de fosas comunes de represaliados en el cementerio de San Roque y su
entorno (Puerto Real, Cádiz), 2008. En Internet: http://www.ateneorepublicanopr.org/proyecto.htm
191
La información sobre esta última intervención procede de Jesús Román y de fuentes hemerográficas,
ya que, según parece, este último informe no ha sido publicado. En prensa:
http://www.puertorealweb.es/spip/spip.php?article1634
http://www.diariobahiadecadiz.com/detalle-noticia-7429
http://www.lavozdigital.es/cadiz/v/20110620/puerto_real/razones-para-exhumar-20110620.html
200
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
el que se detallaban los trabajos realizados192.
El último intento de localización de una fosa común de la represión franquista
en la provincia de Cádiz tuvo lugar en el cementerio municipal de la localidad de Alcalá
del Valle, por parte de un equipo multidisciplinar dirigido por el arqueólogo René
Pacheco, en septiembre de 2011. Colaboró en ellos el Ayuntamiento de Alcalá del Valle,
aunque no contaron con ninguna subvención del Estado o de la Junta de Andalucía. En
estos trabajos se pretendía encontrar los restos de diez vecinos de este pueblo
asesinados por los golpistas en el mes de septiembre de 1936: Juan Colchero Gavilán,
Juan Jiménez Domínguez, Francisco Pulido García, Antonio Aguilera Guerrero, José
Dorado Álvarez, Isabel González Linares, Francisco Soriano Vargas, Juan Martínez
Blanco, Pedro Vázquez Jiménez y Julio Pardillo Oliveira. El resultado de la intervención
tras una semana de trabajo fue negativo: no se encontraron evidencias de restos de
víctimas en la citada fosa.
2.3.3. Huelva193
El golpe militar no triunfó en Huelva el 18 de julio de 1936. Hubo dos razones
principalmente:
- En primer lugar, por la actitud de las autoridades civiles representadas, entre
otros, por el gobernador civil de Huelva, Diego Jiménez Castellano; el alcalde Salvador
Moreno Márquez; el presidente de la Diputación Juan Tirado Figueroa; y los militares
Julio Orts Flor y Alfonso López Vicencio. Todos se opusieron al golpe desde el primer
momento.
- En segundo lugar, había pocos militares sublevados como para que éstos
pudieran imponerse a las autoridades anteriormente citadas.
A partir de que el golpe fracasa en Huelva, comienza la preparación de una
192
Sobre las prospecciones y trabajos previos, véase:
http://www.dipucadiz.es/opencms/export/sites/default/dipucadiz/areas/presidencia/ciudadania/Servici
o_d_Memoria_Historica/documentospdf/Trabajo_desarrolladoFosaPareoro_Torre_Alh.pdf
193
ESPINOSA MAESTRE, F.: La guerra civil en Huelva. Huelva: Diputación Provincial, 2005. Se trata de la
investigación más completa sobre la guerra civil en Huelva. Contiene numerosos datos, procedentes del
Archivo Militar de Sevilla, un trato muy adecuado de las fuentes hemerográficas e incluso un
tratamiento novedoso, para la época, de las fuentes orales.
201
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
ofensiva basada en la creación de una columna que se dirigiría a Sevilla para parar a los
sublevados que allí si habían logrado imponerse. Finalmente, se enviaron dos
columnas. La primera fue la Columna Minera procedente de la cuenca. Era
independiente de la segunda, que estaba compuesta por mineros y por civiles de
muchos de los pueblos de Huelva. Al mando de esta última estaba el diputado
republicano Luis Cordero Bel, que desempeñó un papel fundamental. La segunda
columna enviada era militar y estaba comandada por el conocido comandante
antirrepublicano Gregorio Haro Lumbreras. La Columna Minera caería en una
emboscada de los golpistas a pocos kilómetros de la capital sevillana, en una zona del
aljarafe sevillano conocida como La Pañoleta, en la localidad de Camas, en la mañana
del día 19 de julio. La mayoría de sus miembros fueron abatidos por las ametralladoras
de la Guardia Civil (que también contaron con el apoyo de la columna del comandante
Haro). Los que se rindieron (71 milicianos) morirían como consecuencia de las heridas
o serían posteriormente fusilados194. Por su parte, cuando la Columna Minera estaba
llegando a Sevilla, la columna militar del comandante Haro ya había traicionado a la
República y se había pasado al bando golpista en un movimiento previamente
acordado con los golpistas sevillanos. Sería posteriormente una de las columnas que se
encargarían del control y de la represión en el barrio de Triana en Sevilla. En este
sentido hay que decir que Queipo de Llano pagaría bien la traición del comandante
Haro nombrándolo posteriormente gobernador civil y militar hasta febrero de 1937.
Este fue el encargado de toda la represión, mediante aplicación de los bandos de
guerra en la provincia.
Las autoridades republicanas onubenses intentaron defender Sevilla, pero fue
un fracaso. El día 23 de julio, una vez controlada Sevilla, un número importante de
fuerzas golpistas se dirigieron hacía Huelva, con objeto de llevar a cabo una acción
rápida de ocupación que permitiera el control del puerto y aprovechar la frontera
portuguesa como un espacio estratégico de primer orden mediante el cual se pudiesen
comunicar con el sur de España, Andalucía y el norte, Galicia, ambas en manos
194
Las imágenes de los camiones cargados de los mineros detenidos en la Pañoleta en su salida de la
Audiencia Provincial de Sevilla el 29 de agosto de 1936, dos días antes de ser fusilados, fueron
publicadas en un libro editado por la asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática y por el
Servicio de Archivos, Publicaciones y Hemeroteca del Ayuntamiento de Sevilla, titulado El golpe, 75 años
(1936-2011), 2011, p. 67.
202
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
sublevadas, para el tránsito de hombres y armas desde los primeros momentos del
golpe. Por otra parte, la ayuda de la dictadura salazariana portuguesa sería vital en
muchos aspectos. Algunos ejemplos son la “caza” de republicanos que huían de los
golpistas por la frontera y la colaboración logística.
El día 29 de julio, los golpistas ocupan la ciudad de Huelva y rápidamente son
detenidas las autoridades onubenses. La planificada represión comienza con el
gobernador Diego Jiménez Castellano y los tenientes coroneles de la Guardia Civil y
Carabineros Julio Orts Flor y Alfonso López Vicencio, fusilados el día 4 de agosto en la
conocida zona de la ciudad conocida como El Conquero, un lugar donde conocerán la
muerte cientos de personas.
A partir del control de la capital, los golpistas comienzan la ocupación pueblo a
pueblo de la provincia instaurando en cada ayuntamiento comisiones gestoras con
presencia de falangistas, de Guardia Civil y de miembros de la oligarquía local. Los
últimos pueblos que caerían en manos golpistas lo hicieron el 19 de septiembre de
1936: se trataba de Cumbres de San Bartolomé, Cumbres Mayores, Hinojales y
Cumbres de Enmedio.
Así, una vez conquistada la provincia, comenzaba, como en otras provincias
andaluzas, el proceso de limpieza ideológica de los golpistas que acabaría, según las
últimas cifras investigadas, con el asesinato de 6.019 personas en la provincia de
Huelva195. Por su parte los datos que se recogen en el mapa de fosas de Andalucía
sitúan a la provincia de Huelva como la segunda provincia andaluza tras Sevilla con
mayor número de fosas. En Huelva hay un total de 120 fosas localizadas en 73
municipios.
Antes de entrar en el estudio de las exhumaciones, nos gustaría destacar una de
ellas, concretamente la fosa de Nerva. Por su significación y su dimensión, merece una
breve reseña.
El pueblo de Nerva fue el escenario de una de las más imponentes matanzas
195
Espinosa Maestre recoge, a través de un exhaustivo estudio bibliográfico y documental, las cifras por
provincia sobre la represión franquista en Andalucía en la citada obra Violencia roja y azul (Op. Cit. p.
78). En cualquier caso, los datos presentados por la AMHyJA en su ponencia sobre el Mapa de fosas de
Andalucía en el Congreso Internacional de Historia y Memoria, celebrado en la Universidad de Granada
los días 28-30 de noviembre de 2007, fueron 9.725 las personas fusiladas en la provincia de Huelva.
203
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
realizadas por el ejército franquista. Nerva fue ocupada por el ejército golpista el 26 de
agosto de 1.936, aunque desde hacía algunos días había empezado a sufrir los
bombardeos de la aviación franquista, que causaron decenas de muertos. Los
bombardeos provocaron la huida masiva de la población en dirección al campo. Las
fuerzas fascistas entraron en Nerva sin ningún tipo de oposición y comenzaron una
durísima represión, que se traduciría en un número de asesinados que podría rondar el
millar. En este sentido, hay que recordar que Nerva era un pueblo minero que, en
aquella época, estaba en pleno apogeo económico y social. Contaba con unos 20.000
habitantes, muchos de los cuales venían a trabajar a la mina desde otras zonas. Por lo
tanto, se desconoce el número de personas que desaparecieron y es muy difícil
intentar averiguar el número exacto de asesinados en el pueblo. A pesar de eso, según
el mapa de fosas de la Junta de Andalucía, puede haber en torno a 1.500 cadáveres en
una gran fosa en el interior del cementerio. Esta fosa se encuentra delimitada y está
dignificada desde hace algunos años. No parece ser tampoco la única fosa del término
municipal, pues en algunos parajes de una finca llamada La Uceta o en la Huerta del
Loco también existen enterramientos de víctimas de la represión franquista196.
*
*
*
Las exhumaciones llevadas a cabo en la provincia de Huelva desde el año 2000
son tres, según la información que hemos podido recopilar. Han sido un total de 15
cuerpos recuperados, un número ínfimo si tenemos en cuenta la enorme cantidad de
fosas que existen en la provincia.
Las tres exhumaciones se llevaron a cabo en las localidades de Valverde del
Camino, Zalamea la Real y Calañas, aunque no podemos olvidar las catas y sondeos
realizados con procedimiento científico en Encinasola, en la que no aparecieron restos
humanos.
De estas cuatro actuaciones nos ocupamos en las páginas siguientes. Antes de
entrar en la descripción de cada una de ellas, queremos citar brevemente las tres fosas
196
En la revista local Nervae, en el número correspondiente al mes de agosto de 2006, se recoge un
artículo sobre la II República y la Guerra Civil, donde se citan parte de los nombres de los fusilados del
pueblo.
204
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de la provincia de Huelva que formaron parte del procedimiento abierto que abrió el
juez Garzón en Andalucía. Recordemos que en el auto de fecha 16 de octubre de 2008,
Garzón autorizaba la exhumación de las fosas andaluzas de Alfacar en Granada y
Niebla, Bonares y La Palma del Condado en Huelva. El auto de Garzón fue tumbado por
la Fiscalía y así se desvanecía desapareció la posibilidad de exhumar esas fosas
mediante un procedimiento judicial.
El pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acordó en noviembre de
2008, por diez votos contra cinco, paralizar la exhumación de todas las fosas comunes
de la Guerra Civil autorizadas por el juez Baltasar Garzón. Los magistrados adoptaron
esta decisión con carácter "cautelarísimo", a petición de la Fiscalía (el Ministerio Fiscal
había planteado una cuestión de incompetencia de Garzón aún no resuelta).
Ordenaron al Juzgado Central de Instrucción número 5 que paralizara todas las
actuaciones acordadas por Garzón.
Este fue el recorrido jurídico de las fosas de Huelva. El hecho de que tres de las
fosas que Garzón incluyó en su auto para ser exhumadas fueran de Huelva puso de
manifiesto dos cosas:
- La primera, que la represión franquista en esta provincia había sido ejemplar:
cientos de fosas comunes y miles de desaparecidos dan fe de ello.
- La segunda, que el trabajo realizado por las asociaciones de la provincia,
enviando documentación, informes, declaraciones, etc., al juez fue fundamental. En
este sentido, el papel jugado por el presidente de la AMHyJA Rafael López resultó clave
como nexo de unión entre las asociaciones comarcales y locales, los investigadores y
los familiares para que, el 18 de julio de 2007, miembros de la AMHyJA pudieran
presentar ante el Juzgado número 5 de Instrucción de la Audiencia Nacional la
denuncia junto con importante información complementaria.
El hecho de que, de las cuatro fosas autorizadas en primera instancia por
Garzón, tres fueran de Huelva tuvo un efecto positivo al menos a corto plazo, a pesar
de que más tarde esta autorización fuera anulada. Se situaba a la provincia onubense
en el centro del debate memorialista y ponía de manifiesto públicamente las
205
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
dificultades encontradas por las asociaciones y los familiares en muchos
ayuntamientos de la provincia para realizar actuaciones de cualquier índole en las
fosas.
La exhumación de una de las fosas de Valverde del Camino197
En octubre del año 2005 se llevó a cabo la exhumación de la fosa común del
guerrillero antifranquista Juan Ramón Bobero, en el término municipal de Valverde del
Camino. La exhumación estuvo impulsada por los familiares de la víctima. Contó con la
colaboración del Ayuntamiento de Valverde del Camino y fue dirigida por el arqueólogo
Juan Luis Castro.
La fosa se encontraba en un terreno forestal. Se sabía con precisión dónde
estaba, ya que la familia de la víctima había colocado allí, años atrás, una cruz y una
placa de metal con la siguiente leyenda: Juan Ramón Maestre Bobero, fusilado 18-021939.
La historia de este guerrillero fue investigada y documentada por la asociación
Foro por la Memoria de Huelva, la cual proporcionó al director de la exhumación todos
los datos históricos, que servirían como paso previo a la exhumación198. En este sentido
hay que señalar que la ayuda de los hijos de la víctima que aún vivían en el año 2005
fue fundamental, no solo para la localización de la fosa sino para trazar una biografía
de la víctima. Juan Ramón Maestre Bobero tenía cincuenta años, trabajaba en la mina y
estaba afiliado a uno de los sindicatos mineros. Fue detenido en Valverde poco
después de la ocupación de la localidad onubense por las tropas golpistas. Tras
permanecer varios días detenido, fue conducido junto a otros hombres a la localidad
de Beas, para ser fusilado en el cementerio. Sin embargo, en el trayecto, Juán Ramón
saltó del camión con otro compañero y logró escapar escondiéndose en el monte. Más
tarde se integró en la guerrilla y luchó contra los golpistas en varios lugares de España,
como Peñarroya y Teruel. Según los testimonios de la familia, parece que a finales de
197
Sobre la represión franquista en Valverde del Camino, véase ESPINOSA MAESTRE, F. Y GARCÍA
MÁRQUEZ, J. M.: “El azar y el terror” en La gran represión. Los años de plomo del franquismo (19391948), Barcelona, Ediciones Flor del Viento, 2009, pp. 359-363.
198
La web de la asociación Foro por la Memoria recoge numerosos datos sobre la víctima publicados por
Felix Ramos Toscano, así como dispone de una amplia galería fotográfica sobre la exhumación:
http://www.foroporlamemoria.info/documentos/2005/fm_huelva_ag2005.htm
206
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1938 volvió a Valverde del Camino para unirse a los grupos de guerrilleros que resistían
en los montes el asedio de la Guardia Civil. Finalmente, el día 18 de febrero de 1939
cae en una emboscada en una zona conocida como la Majada de la Atalaya. Es
tiroteado y muere desangrado poco después.
Los familiares supieron siempre dónde estaban enterrados los restos de Juan
Ramón. Por ello los trabajos resultaron más sencillos. Por otro lado, la fosa había sido
estudiada y cartografiada por el investigador local Arturo Carrasco Sánchez199, el
encargado de informar sobre las fosas de aquella zona de Huelva a la AMHyJA,
encargada de los trabajos del mapa de fosas en la provincia200.
Según los datos aportados por la familia y por el citado investigador local, la
fosa se localizó en los alrededores de la Majada de la Atalaya, a unos cien metros al
Noroeste de esta finca.
Los trabajos de exhumación comenzaron con la retirada de todo el taraje que
circundaba la fosa, así como de la cruz, la placa y las lajas que señalizaban el lugar.
Posteriormente, y tras la realización de las pruebas de detección electromagnética,
comenzó el levantamiento de las distintas capas estratigráficas. A pocos metros de
profundidad, se encontraron los restos de una persona. El informe arqueológico
indicaba lo siguiente:
Tras distinguir claramente la extensión del relleno de la fosa, se inicia el
199
El personaje de Arturo Carrasco Sánchez es fundamental para cualquier aproximación que se quiera
realizar al estudio de la represión franquista en la provincia de Huelva. En este sentido, el periodista del
Diario El Mundo (edición Andalucía) Manuel María Becerro dedicaba el 28 de noviembre de 2008 un
interesante artículo completo a este funcionario jubilado que comenzaba así: “Arturo Carrasco se la jugó
literalmente en el arranque de los 60, cuando desobedeció la orden expresa del Ministerio de Justicia
franquista de destruir todos los expedientes de responsabilidades políticas derivados de la Guerra Civil.
Asumiendo todos los riesgos (incluso penales), este funcionario los hizo desaparecer de la vista, pero
ocultándolos bajo viejos ejemplares del BOE del archivo judicial que sabía que, nadie aparte de él
mismo, iba a entretenerse en remover jamás. Pasaron los años y las décadas, hasta que en 1984, con la
Democracia ya felizmente consolidada en España —gracias, entre otros muchos, a él mismo, que fue
concejal de Valverde entre 1979 y 1983— informó al alcalde, el socialista Américo Santos, de la
pervivencia de todas aquellas pruebas de cargo de que la represión franquista fue mucho más allá de
abril de 1939. Los legajos fueron donados al pueblo, que a día de hoy los custodia en un archivo”.
Arturo Carrasco Sánchez es también colaborador del grupo de investigación de Todos los Nombres:
http://www.todoslosnombres.org/php/generica.php?enlace=colaboradores
200
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=2107207&codigoProvincia=5.
207
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
levantamiento de esta unidad estratigráfica. Pasada media hora, aparecen
los primeros indicios: un casquillo de máuser fabricado por Pirotécnica
Sevillana en 1935, aportado como prueba judicial, que después no fue
devuelta por el juzgado a los familiares. Poco después comienzan a
aparecer las suelas de las botas que calzaba Juan Ramón y de forma
inmediata, los primeros restos óseos. Poco a poco va quedando al
descubierto el esqueleto de Juan Ramón, que se encuentra en perfecta
conexión anatómica. La acidez del sustrato había disuelto completamente
la ropa e incluso parte de los huesos más finos (costillas y omoplatos de
forma parcial), dotando a los restos óseos de una coloración gris oscura y
de una textura parecida al cuero, debido a la descalcificación.
El esqueleto se encontraba en posición de decúbito supino, con los brazos
ligeramente flexionados hacia el interior en una posición que denotaba una
deposición primaria realizada claramente por dos o tres personas. Se
identificó perfectamente el impacto de bala en el fémur derecho a partir de
una fracturación múltiple de este hueso en un punto concreto. Sin embargo,
no fue posible documentar el impacto en el omoplato, al encontrarse este
casi totalmente descompuesto. La mandíbula presentaba los alveolos
dentales totalmente cicatrizados, lo cual concuerda con la edad de Juan
Ramón en el momento de su muerte y con los testimonios de sus
familiares201.
En apenas dos días de trabajo se lograron exhumar los restos de la víctima. El
paso siguiente que dieron la familia y los arqueólogos fue dar parte a la Guardia Civil,
para que iniciara la tramitación del atestado correspondiente e iniciar las
correspondientes diligencias judiciales. Tras la personación de los agentes de la Guardia
Civil en la fosa y realizadas las diligencias, el asunto quedó pendiente de resolución
judicial. El día 2 de octubre se levantaron los restos, se llevaron al juzgado de la
localidad de Nerva y, finalmente, fueron devueltos a la familia, sin que ni la Guardia
Civil ni la policía judicial realizara ningún tipo de prueba de identificación genética202.
Finalmente, los restos de la familia Juan Ramón Maestre Bobero fueron
inhumados en el cementerio de Valverde del Camino a finales de octubre de 2005, por
deseo de la familia.
201
CASTRO FERNÁNDEZ, J. L. y BARRAGÁN MALLOFRET, D.: “Arqueología de la Justicia. Arqueología de la
víctimas de la guerra civil y de la represión franquista” en Revista Atlántica-Mediterránea de Prehistoria
y Arqueología Social (RAMPAS), 7, 2004-2005, Universidad de Cádiz, pp.171-172.
202
Ibíd. pp. 172-173.
208
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La exhumación de la fosa de Zalamea la Real
El 25 de agosto de 2007 se llevó a cabo en un paraje conocido como Finca
Juanini, en el término municipal de Zalamea la Real, la exhumación de los restos de
Francisco Caballero Gómez y Rosario Palmar García (ambos de 59 años).
Estas dos personas fueron asesinadas el 11 de marzo de 1938 por el ejército
golpista. Rosario y Francisco fueron detenidos días antes de su asesinato por la
Guardia Civil acusados de poseer “propaganda revolucionaria”, por haber encontrado
en un registro de su casa algunos ejemplares del periódico de Tierra y Libertad.
Realmente, el registro tenía por objetivo buscar a sus dos hijos (huidos a zona
republicana en los primeros momentos del golpe). A partir de aquí se montó una gran
farsa judicial que terminó con el asesinato de los dos ancianos.
Los hechos han sido descritos de manera muy clara por el historiador Fernando
Romero Romero:
Francisco y Rosario fueron detenidos y trasladados a la cárcel municipal de
Zalamea. El atestado se remitió al Gobierno Militar de Huelva, que a su vez
lo trasladó a los Servicios de Justicia. El auditor de guerra de la Región
Militar dio vía libre para que se incoase contra Francisco y Rosario un
procedimiento sumarísimo, que fue registrado con el número 1.013 del
Consejo de Guerra de Huelva. Se designó juez instructor del sumario a
Pedro María Bugallal del Olmo, capitán honorario del Cuerpo Jurídico
Militar.
El 26 de marzo, el capitán Bugallal del Olmo, asistido en función de
secretario por el falangista Cristóbal del Río Márquez, que era secretario del
Juzgado de Primera Instancia de Valverde del Camino, se personó en la
cárcel municipal de Zalamea la Real para tomar declaración a los dos
encartados, pero los detenidos no estaban. El encargado de la cárcel les
informó de que a las cinco o seis de la mañana del día 11 ambos fueron
sacados del depósito municipal por fuerzas de la Guardia Civil del puesto de
Zalamea y pasados por las armas.
Según la versión oficial de los hechos que notificó el comandante de puesto
de la Guardia Civil, los dos detenidos –casi sexagenarios y esposados–
intentaron escapar cuando eran conducidos a su domicilio, con el objeto de
que estuviesen presentes cuando se iba a practicar un nuevo registro. No
obedecieron la orden de alto y fueron abatidos por los disparos de los
guardias que los escoltaban.
Francisco y María habían sido asesinados por aplicación del Bando de
Guerra. Esto ocurría en una fecha en la que el principal instrumento de
represión empleado por los sublevados no era el Bando de Guerra, sino la
209
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Justicia Militar. Naturalmente, los Servicios de Justicia no abrieron una
investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte de los dos
encartados en el sumario. El juez instructor se limitó a dar por conclusas las
actuaciones judiciales contra Francisco y Rosario, ya que «la muerte
extingue toda clase de responsabilidad criminal». Propuso el
sobreseimiento del sumario.
El 2 de agosto, el consejo de guerra sumarísimo de urgencia de Huelva
propuso al auditor el sobreseimiento definitivo de las actuaciones, que fue
aprobado por el auditor Francisco Bohórquez el 18 de agosto 1938203.
El promotor de la exhumación fue un familiar de las víctimas: el nieto de
Francisco y Rosario. Le apoyó la AMHyJ, posiblemente una de las asociaciones
andaluzas que mejor conoce las fosas onubenses, entre otras cosas porque fue la
encargada de los trabajos del mapa de fosas de Andalucía.
La dirección de los trabajos exhumatorios y la coordinación general recayeron
sobre el arqueólogo Ignacio Muñiz Jaén, que contó con la colaboración de un grupo de
expertos de diversas ramas que trabajaron también de forma voluntaria. Entre ellos se
encontraba la antropóloga Inmaculada López Flores, el historiador Fernando Romero
Romero (responsable del estudio histórico), el antropólogo Ángel del Río (encargado
del informe en el que se recopilaban los testimonios orales), el topógrafo Diego Gaspar
y los arqueólogos Carlos Romero, Educardo Kavanagh y J. Antonio Brito Ibáñez.
La fosa estaba localizada en una zona boscosa de complicado acceso, junto a un
pequeño barranco y a unos 50 metros de la carretera. La finalidad de los trabajos era
completar el intento de exhumación llevado a cabo un año antes en la misma fosa.
Entonces se habían encontrado algunos restos óseos (este primer intento de
exhumación fue paralizado por la Guardia Civil por carecer de los permisos
pertinentes204, de modo que los restos encontrados fueron cubiertos posteriormente
con un plástico y la misma tierra extraída durante los trabajos del año 2006).
Así, como hemos dicho, el día 25 de agosto de 2007, un año después del primer
intento de recuperar los restos de las dos víctimas y a pesar de lo complicado de los
203
DEL RÍO A. y ROMERO ROMERO, F. (y otros): Estudio histórico-arqueológico. Exhumación de la fosa de
la guerra civil en la Finca Juanini (Zalamea la Real, Huelva), 2007, pp. 37-38.
204
El primer intento de exhumación, y su paralización por parte de la Guardia Civil (SEPRONA), se puede
consultar en el blog de la AMHyJA, en el sitio web: http://www.amhyja.blogspot.com.es/
210
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
trabajos (realizados bajo una lluvia intensa), se lograron localizar los restos de dos
personas. El grado de conservación de los huesos encontrados era muy deficiente. Se
trataba de los restos de un hombre y de una mujer con signos de muerte violenta y de
lesiones peri mortem. Los antropólogos forenses determinaron que eran los restos de
las dos víctimas buscadas.
Los restos de Francisco y Rosario fueron finalmente enterrados por su familia
en el cementerio de Zalamea al día siguiente de la exhumación, en un sencillo acto de
homenaje al que asistieron familiares, autoridades políticas, miembros del movimiento
asociativo y un número muy importante de vecinos de la localidad205.
La exhumación de la fosa del cementerio de Calañas
Las tapias del cementerio municipal de la localidad de Calañas fueron escenario
durante la guerra civil del fusilamiento de cientos de personas que se opusieron al
golpe militar del 18 de julio de 1936.
Según el mapa de fosas de Andalucía, es muy difícil saber con certeza el número
de personas asesinadas en aquellos meses pero pudo rondar las doscientas. De todas
estas víctimas es aún más difícil saber cuántas están enterradas en las fosas comunes
del propio cementerio. A través de testimonios orales, se conoce que la zona central y
ajardinada del cementerio fue el lugar elegido por las autoridades franquistas de la
localidad para enterrar a las víctimas. Por cierto que la mayoría de las víctimas eran
vecinos del propio municipio y de la localidad cercana del Cerro del Andévalo206.
Así, a principios de noviembre de 2008 se llevó a cabo la exhumación de una de
las fosas localizadas en este cementerio. El impulsor de la excavación fue Fco. Javier
González Tornero, que localizó la fosa después de una profunda investigación, basada
en el estudio de la documentación de los archivos municipales, los libros de
cementerio y, sobre todo, gracias a la recopilación de multitud de testimonios orales.
205
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=2107803&codigoProvincia=5
206
Ibíd:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=2102302&codigoProvincia=5
211
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Mediante esta investigación se pudieron conocer los nombres de las once víctimas
asesinadas en 1937. Se trataba de José Gil Romero (militante del PSOE), Agustín
González Vázquez (Partido Republicano Reformista), Martín González Volante (PSOE),
Fernando Márquez Leandro, Manuel Patricio Valle (Comité de Defensa Antifascista),
Alfonso Pavón Sánchez (campesino), José Pavón Sánchez (ex guardia civil y militante
anarquista), José Rodríguez Domínguez (Comité Antifascista), Diego Sánchez Delgado,
Luis Serrano Delgado (PSOE) y Juan Trigo Campillo. Todos fueron fusliados contra las
tapias del cementerio de Calañas y posteriormente fueron arrojados a una fosa
común207.
Fco. Javier González Tornero, biznieto de una de las víctimas supuestamente
enterrada en la fosa que se buscaba, fue el coordinador de un grupo de expertos de la
ARMH que llevaron a cabo los trabajos de manera voluntaria a lo largo del mes de
noviembre del año 2008. Los trabajos dieron como resultado la localización de los
restos de once personas, los cuales, aunque no se les hicieron los estudios de
identificación genética, fueron identificados por los forenses como las personas
buscadas. Fueron inhumados todos juntos en el cementerio del Cerro del Andévalo en
mayo del año 2009208.
La exhumación de Encinasola
En Encinasola, la AMHyJA ha llevado a cabo una serie de sondeos y catas
arqueológicas con la intención de exhumar los restos de una víctima, que podría estar
localizada en una zona de la localidad.
Tras la realización de estos primeros sondeos y con el testimonio nuevo de un
familiar, se llegó a la conclusión de que no solo había restos de una persona sino que
podrían aparecer como mínimo cuatro cuerpos más. La falta de recursos económicos y
207
El investigador local y coordinador de la exhumación, Fco. Javier González Tornero, ha recogido la
información de la exhumación en un blog de internet. Allí se puede consultar el relato histórico y ver
numerosas imágenes, tanto de la exhumación en Calañas como del entierro de las víctimas en el
cementerio del Cerro del Andévalo en mayo del año 2005:
http://memoriahistoricaelcerro.blogspot.com.es/
208
Véase el diario Huelva Información de 24-5-2009 en su edición digital:
http://www.huelvainformacion.es/article/provincia/431445/setenta/anos/esperando.html
212
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
técnicos para abordar una exhumación más compleja que la que se preveía ha hecho
que los responsables de AMHyJA tengan que retrasar los trabajos, con objeto de
buscar colaboración institucional.
Y es que la dificultad para localizar fosas es grande, al igual que la falta de datos
que se tienen sobre lo que podemos encontrar dentro de la fosa. Se ha dado el caso de
no encontrar nada a pesar de que todas las fuentes indicaban un lugar y un número de
cuerpos, como fue el caso de la fosa del cementerio de Chiclana de la Frontera. Al
contrario, como en este caso de Encinasola, las fuentes hablaban de una fosa con un
cuerpo y finalmente aparecieron restos de cinco víctimas. Este tipo de situaciones son
habituales, a pesar de que, en muchos casos, las exhumaciones vienen precedidas de
estudios históricos serios y rigurosos. Pero, al fin y al cabo, están basados en la
mayoría de los casos en testimonios orales. Aún siendo una fuente esencial, tiene
también sus riesgos, porque se fundamenta en la memoria y en el recuerdo de unos
hechos que han comenzado a investigarse hace como mínimo sesenta años.
2.3.4. Córdoba 209
La noticia del triunfo de la sublevación en Sevilla llegó oídos del coronel Ciriaco
Cascajo Ruiz al mediodía del 18 de julio de 1936. Fue una llamada del responsable de la
sublevación en Andalucía, el general Queipo de Llano. Así se daba inicio a la
sublevación el Córdoba. Cascajo, al mando del Regimiento de Artillería Pesada número
uno, formó a su tropa en el patio del cuartel y leyó el bando de guerra ante un nutrido
grupo de elementos de la Falange, requetés y oligarcas, venidos de la provincia para la
ocasión.
209
Sobre el golpe de estado del 18 de julio y la guerra civil en Córdoba ver: MORENO GÓMEZ, F.: 1936:
el genocidio franquista en Córdoba, Barcelona, Crítica, 2008; ORTIZ VILLALBA, J.: “Las bases sociales del
18 de julio en Córdoba”, Axerquia, Córdoba, nº 3 (1981), pp. 253-274; ÁLVAREZ REY, L.: Los diputados
por Andalucía de la Segunda República (1931-1939). Diccionario biográfico, Sevilla, Centro de Estudios
Andaluces, 2009, varios tomos; MARTÍNEZ BANDE, J.M.: La campaña de Andalucía, Madrid, San Martín,
1969 (2ª ed. 1986, revisada y aumentada) y GIL HONDUVILLA, J.: Desde la proclamación de la República
al 18 de julio de 1936. El cambio de rumbo político en la II División Orgánica, Universidad de Huelva,
Tesis Doctoral, 2009.
213
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Paralelamente los sectores políticos y sindicales contrarios al golpe declaran la
huelga general revolucionaria. Al frente se hallarían representantes del Frente Popular
en la capital cordobesa. Los líderes más destacados de la política cordobesa se
trasladaron inmediatamente al edificio del Gobierno Civil, donde además de la persona
al mando, el capitán Manuel Tarazona Amaya, también se encontraban el alcalde de
Córdoba Manuel Sánchez Badajoz o el presidente de la Diputación José Guerra Lozano.
Estos se organizaron en la defensa del Gobierno Civil, ante la tibieza del gobernador
Antonio Rodríguez de León, al que Cascajo había llamado para comunicarle su cese y
declarar el estado de guerra.
La falta de medios para defender el Gobierno Civil, donde solo se encontraban
algunos miembros armados del Frente Popular y de la Guardia de Asalto, no pudieron
impedir que las tropas de Cascajo bombardearan y asaltaran el edificio, ni tampoco la
rápida rendición de sus defensores. Estos fueron detenidos y, en su mayoría, fusilados
en los días siguientes. La excepción fue el gobernador civil, al que se le premió su
actitud colaboracionista con los golpistas enviándolo a un hotel, en vez de a la cárcel
como a los demás.
En resumen, se puede concluir que poco o nada pudieron hacer por frenar el
golpe las fuerzas defensoras de la República, tanto civiles como de orden público, ya
que las pocas que se mantuvieron fieles a la Constitución estaban mal armadas y
pésimamente organizadas. Con la toma del Gobierno Civil, podemos decir que se
consumaba el triunfo del golpe en Córdoba. A partir de aquí los golpistas fueron
ocupando los demás edificios públicos, la Telefónica, las sedes de los partidos de
izquierdas, los centros obreros y las sedes sindicales. La mayoría de ellas fueron
arrasadas y posteriormente incendiadas.
En Córdoba, como ya estaba sucediendo en Sevilla210, los golpistas formaron
grupos paramilitares formados por miembros de la oligarquía provincial, la Falange y
los requetés, que fueron creando grupos violentos de acción rápida para eliminar a
personas adeptas al régimen republicano. El Batallón del Gran Capitán o el Escuadrón
210
En Sevilla, el torero José García Carranza, conocido como el Algabeño, fue uno de los falangistas más
destacados. Capitaneó un grupo paramilitar al servicio de Queipo de Llano. Véase ORTIZ VILLALBA, J: Del
golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936, RD Editores, 2006, p. 118.
214
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de Cañero, son algunos de los ejemplos de grupos paramilitares que sembraron el
terror en muchos pueblos de la provincia. Para que diera comienzo esta estrategia de
eliminación selectiva211 resultó fundamental la visita de Queipo de Llano a Córdoba el
día 5 de agosto. El general alentó a la persecución, a la detención y al asesinato de
políticos, sindicalistas, personalidades, intelectuales liberales y líderes del movimiento
obrero.
De modo que, como ya ocurriría en Cádiz, Sevilla y Granada, los primeros días
de agosto se eliminó a toda la élite política y social cordobesa. Así, el alcalde socialista
cordobés, Manuel Sánchez Badajoz, el diputado Vicente Martín Romera y varios
concejales del ayuntamiento (el concejal Francisco Copado Moyano no sería fusilado
hasta el día 18) fueron fusilados en la madrugada del día 7 de agosto. El 13 de agosto a
las 11 de la mañana fue fusilado el capitán de la Guardia de Asalto de Córdoba Manuel
Tarazona Anaya. El 15 de agosto llegó el turno para uno de los médicos y políticos más
eminentes de Córdoba, el doctor Manuel Ruiz Maya (gran propagandista de las ideas
republicanas, masón y fundador de la logia Turdetania). A partir del día 16 de agosto y
bajo el mando, primero del comandante golpista Luis Zurdo y más tarde del teniente
coronel Bruno Ibáñez, enviado "con carta blanca" por el general Queipo y conocido
como don Bruno (que tomó posesión como jefe de Orden Público, el 22 de septiembre
del 36), comenzaron los fusilamientos en masa212. Durante los meses de agosto y
septiembre, las tapias del cementerio de la Salud de Córdoba fueron el escenario de
decenas de asesinatos diarios, muchos de los cuales eran inscritos en el libro de
registros del cementerio. Por ejemplo, el día 17 de agosto hubo 61 anotaciones de
defunción y el día 18 se superó el centenar de fusilados.
Pero el cementerio de la Salud no fue el único lugar elegido por los golpistas
para las ejecuciones: otros parajes de la ciudad como la Carrera del Caballo, la
carretera de Sevilla o las propias orillas del río también sirvieron como escenario
211
Término utilizado por algunos autores para denominar la limpieza ideológica perpetrada por los
golpistas tras el triunfo del golpe militar. Véase ESPINOSA MAESTRE, F. (ed.): Violencia roja y azul.
España, 1936-1950, Crítica, 2010, p. 11.
212
Sobre el personaje de don Bruno, como sobre cualquier aspecto relacionado con la represión en
Córdoba, es imprescindible consultar la obra completa del historiador Francisco Moreno, entre la que
cabe destacar su última obra sobre la represión franquista en Córdoba (MORENO GÓMEZ, F., 1936. El
genocidio franquista en Córdoba, Crítica, Córdoba, 2008).
215
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
propicio para la desaparición de muchas personas. Además hay que señalar que los
fusilamientos continuaron de forma masiva y se multiplicaron a raíz de los
bombardeos republicanos sobre la ciudad y de la cercanía de las tropas republicanas al
mando del general Miaja.
Por otro lado, los golpistas se hicieron rápidamente con el control de la
provincia, de un modo eficaz. De hecho, el día 20 de julio, ya habían puesto bajo su
control un total de 48 localidades. Muy pocos pueblos pudieron ser controlados por los
comités de defensa de la República, como la cuenca minera de Peñarroya. Desde esta
cuenca, más tarde, se situaría la línea que marcaría el frente de guerra durante
muchos meses.
Esta situación de persecución, miedo y asesinatos continuos se mantuvo en
Córdoba durante varios años, ya que la mayoría de los fusilamientos llevados a cabo
desde febrero de 1937 lo eran de personas de los pueblos de la provincia que
permanecían en las cárceles de la capital o bien eran juzgados allí. De aquí el número
de personas contabilizadas en las fosas de los cementerios de la Salud y de San Rafael.
Esta dura y permanente represión tuvo los efectos deseados por los golpistas,
puesto que consiguieron la desmovilización social y el establecimiento del terror
colectivo en las mentalidades. Las fosas comunes que podemos encontrar en muchos
pueblos cordobeses son aún hoy la prueba de esos asesinatos y de la represión
ejercida durante años
Como consecuencia de todo lo anterior, la miseria, el hambre y las
desigualdades hicieron el resto del trabajo. Los golpistas pudieran vivir tranquilos
durante muchos años.
Como afirma Francisco Moreno,
«lo llamativo es que las derechas prepararon el alzamiento con meses de
antelación -campañas de violencia callejera incluida- para promover la
inestabilidad política y poner así a su favor al cuartel africanista, al casino
latifundista y a la sacristía cómplice e integrista. (…) La represión franquista
fue una auténtica guerra preventiva, sin escrúpulos ni miramientos. Los
216
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
fascistas mataron en todas partes, durante muchos años, de manera
programada y ciega, en caliente y en frío»213.
*
*
*
El mapa de fosas de Andalucía, realizado para la provincia de Córdoba por la
asociación Foro Ciudadano de Andalucía contabiliza un total de 69 fosas de la
represión franquista, distribuidas en 57 localidades cordobesas. Por tanto, se puede
concluir, según estos, que el 78 % de los municipios cordobeses cuentan con al menos
una fosa común en su término municipal. Las localidades con fosas son Monturque y
Puente Genil.
En relación con las exhumaciones realizadas desde el año 2000, hay que decir
que ha sido en los últimos años, y al abrigo de las subvenciones del Ministerio de la
Presidencia y de la Junta de Andalucía, cuando se han llevado a cabo la mayoría de los
proyectos. Todas estas exhumaciones han sido impulsadas por los familiares y por las
entidades sin ánimo de lucro que, en colaboración con las corporaciones locales, han
ido realizando los trabajos no con pocas dificultades.
Por último, es conveniente indicar que, como en otras provincias, durante el
franquismo y los primeros años de la democracia se realizaron numerosas
intervenciones, principalmente en los cementerios cordobeses. Pero, como ya hemos
indicado en varias ocasiones, son muy complicadas de cuantificar. Las intervenciones
que se realizaron en Córdoba durante el franquismo se hicieron como consecuencia
del traslado o ampliación de los cementerios y sin ningún tipo de procedimiento
arqueológico. Por su parte, las llevadas a cabo durante la Transición, aunque se
realizaron con el digno propósito de reparar a las familias también adolecen de la
misma ausencia de rigor en los procedimientos arqueológicos y antropológicos
utilizados. Sólo la cercanía de las fechas (en un intervalo de entre 1976 y 1982) nos ha
permitido obtener datos algo más precisos. Por ejemplo, en la localidad de Almodóvar
del Río tenemos constancia, por los datos del mapa de fosas de Andalucía, de que en
213
Véase el diario Público de 7-11-2008 en su edición digital:
http://www.publico.es/171934/el-genocidio-que-arraso-cordoba
217
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1980 los restos de una fosa común con nueve víctimas fueron exhumados y
trasladados a un enterramiento común con una lápida conmemorativa214.
Por otro lado, la fuente principal, a excepción de los libros de cementerio, que
en contados casos recogen estos datos, son los testimonios orales que, aunque
aportan una información esencial, no terminan en muchos casos de aclarar las fechas,
el número de restos exhumados ni incluso lo sucedido finalmente con los restos
desenterrados. Un caso paradigmático de lo que acabamos de decir ocurre con la fosa
de Bélmez: es prácticamente imposible determinar lo ocurrido con estos restos:
Según testimonios orales se sabe de la existencia de una fosa común, que
se encontraba en el cementerio de Bélmez. Sin embargo no se tienen datos
de cómo pudo ser su tamaño, ya que los cuerpos que estaban enterrados
fueron exhumados y trasladados a un nicho común, donde se encuentran
los restos de estas víctimas. El emplazamiento originario de la fosa ha sido
reutilizado para otros usos. Lo que sí se debe decir es que en esta fosa solo
se encontraban 13 víctimas de las 72 registradas en Bélmez (aunque se ha
dicho que muchas están en el cementerio de Hinojosa). Las trece son las
que perecieron entre los días 2/03/40; 28/03/40 y 30/03/40, por lo que el
resto de víctimas no se sabe dónde pueden estar enterradas, o bien puede
haber alguna otra fosa común, de la cual no se sabe su existencia o
localización, o bien estar en enterramientos individuales. En relación con el
número de víctimas registradas, que asciende a 72, solo aparecen
enterradas en el cementerio de Bélmez 41. Se ha localizado una fosa con 13
cuerpos. El resto (31) aparecen enterradas en el cementerio de Hinojosa del
Duque215.
Y es que en las exhumaciones realizadas sin utilizar procedimientos científicos,
durante los primeros años de la democracia, lo que realmente se hacía eran trabajos
de desenterramiento tratados como obras menores. En otros casos eran
procedimientos manuales llevados a cabo por familiares u obreros de los
ayuntamientos, trabajadores del antiguo empleo comunitario, etc., que en contados
casos individualizaron los restos.
214
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=1400501&codigoProvincia=3
215
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=1400901&codigoProvincia=3
218
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Desde enero del año 2000216 y hasta diciembre de 2012 se han llevado a cabo,
según nuestros datos, un total de ocho intervenciones arqueológicas en fosas comunes
de la guerra civil y del franquismo en la provincia de Córdoba. En dos de ellas el
resultado ha sido negativo, pues no se encontraron restos de las víctimas que se
intentaban localizar. Se trataba de las exhumaciones de Montoro y de Cañete de las
Torres, bajo la dirección técnica de Juan Bretones, y coordinadas por María del Mar
Téllez, del Foro Ciudadano de Andalucía. En las otras seis intervenciones se han
exhumado un total de 160 víctimas. Las fosas del cementerio de Aguilar de la Frontera
(coordinadas por Rafael Espino) y la fosa del cementerio de Castro del Río (coordinada
por María del Mar Téllez) es donde más cuerpos se pudieron localizar. Fueron 66 y 65,
respectivamente.
La exhumación de la fosa común del cementerio de La Guijarrosa217
Se trata de la primera exhumación de una fosa común llevada a cabo en la
provincia de Córdoba. Tuvo lugar en el cementerio de San José de La Guijarrosa
(pedanía de la Carlota) en junio del año 2004. El director técnico de los trabajos fue el
arqueólogo Miguel Contreras Martínez, bajo la coordinación general de José María
Pedreño, presidente de la asociación Foro por la Memoria. Les acompañó un equipo
multidisciplinar, compuesto por antropólogos, psicólogos, abogados e historiadores,
que trabajaron durante varios fines de semana de manera voluntaria.
La iniciativa de los familiares era la recuperación de los restos de 36 víctimas de
la represión franquista asesinadas en los meses de agosto y septiembre en esa zona de
la provincia. Se encontraban repartidas en dos fosas: una situada en el interior del
cementerio de la Guijarrosa (con una primera estimación de 17 personas) y otra en el
cementerio de Santaella (con una estimación inicial de 19 personas). Para los trabajos,
los familiares contaron con la colaboración de la asociación Foro por la Memoria del
216
Como ya hemos comentado, el año 2000 es la fecha que utilizamos para comenzar nuestra
investigación, ya que fue la fecha de la primera exhumación de la fosa de Prioranza del Bierzo. A pesar
de eso, hay que señalar que la primera exhumación que se realizó en la provincia de Córdoba data del
año 2005 y corresponde a la exhumación de la fosa de La Guijarrosa llevada a cabo por el Foro por la
Memoria y que comentamos a continuación.
217
Desde el año 2006 esta localidad es una entidad local autónoma. En el año 2005 todavía dependía del
Ayuntamiento matriz de Santaella, de la que dista unos 9 kilómetros.
219
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Ayuntamiento de Santaella que, además de conceder los pertinentes permisos, prestó
su colaboración en todo momento.
La fosa del cementerio de La Guijarrosa tenía una anchura de 2´20 metros y una
longitud de 19 metros, un tamaño adecuado para albergar los cuerpos de los 17
asesinados que lograron localizarse. Los restos encontrados presentaban daños peri
mortem así como numerosos impactos de bala, que evidenciaban una muerte
violenta218.
La exhumación de la fosa de Santaella
Como hemos dicho anteriormente, en La Guijarrosa se exhumaron 17 de los 36
víctimas que se buscaban. Quedaba por tanto, y siguiendo los testimonios orales, otra
fosa localizada en el interior del cementerio de Santaella. Esta segunda fase de
localización de las 36 víctimas, ahora en el cementerio de Santaella, fue dirigida por el
mismo equipo que realizó los trabajos en la fosa del cementerio de San José de La
Guijarrosa.
Finalmente, se localizó una fosa con restos óseos de cinco fusilados, los cuales
aparecían con conexión anatómica. En uno de los esqueletos se evidenciaron
atrocidades como la decapitación. Otro de los esqueletos presentaba evidencias de
impacto de bala219. Según la información que nos ha trasladado uno de los arqueólogos
voluntarios que participaron en esta exhumación, Juan Luis Castro, resultó imposible la
identificación de los cuerpos debido al estado de algunos de los cuerpos y a la negativa
de la jueza a la que el Foro por la Memoria denunció los hechos.
Todos los restos exhumados e individualizados, tanto los del cementerio de
Santaella como los hallados en el cementerio de La Guijarrosa, fueron trasladados
posteriormente a una tumba en el cementerio de Santaella, sobre la que se construyó
un monumento de memoria220.
218
CASTRO FERNÁNDEZ, J. L. y BARRAGAN MALLOFRET, D.: “Arqueología de la Justicia. Arqueología de la
víctimas de la guerra civil y de la represión franquista” en Revista Atlántica-Mediterránea de Prehistoria
y Arqueología Social (RAMPAS), 7, 2004-2005, Universidad de Cádiz, pp.163-164.
219
Ibíd, p. 165.
220
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
220
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La exhumación de la fosa de Pedroche
En el año 2006, un equipo dirigido por el arqueólogo David Montes, miembro
del Foro por la Memoria, exhumó los restos de tres personas en el cementerio de
Pedroche. Se trataba de los restos de Juan Aperador García, Rafael Fernández Muñoz
(naturales de El Guijo) y Pedro Castillo de la Fuente, fusilados en diciembre de 1948 por
la guardia civil221.
La exhumación de la fosa de Belmez
La exhumación de una fosa común de la represión franquista en el cementerio
de Belmez trajo como resultado la recuperación de los restos de cuatro guerrilleros
antifranquistas asesinados por la guardia civil en el año 1949. Se trataba, según las
investigaciones y los testimonios de los familiares, de los restos de Manuel López
González, Antonio Vargas Monte, Alejandro Escribano Cobos y Benito Calero222.
La fosa fue exhumada en el año 2009 por un equipo técnico dirigido por
Inmaculada López Flores. El equipo lo formaban arqueólogos e historiadores
pertenecientes a la asociación Foro por la Memoria de Córdoba. Para la realización de
los trabajos, se contó con la colaboración de los familiares de las víctimas. Por su parte,
el ayuntamiento de la localidad concedió todos los permisos necesarios para poder
llevar a cabo la exhumación en el interior del cementerio.
Exhumación de la fosa de Aguilar de la Frontera
Se trata de una exhumación que a fecha de diciembre de 2012 aún sigue en
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=1406002&codigoProvincia=3
221
La información de esta exhumación está recogida en el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=1405101&codigoProvincia=3
222
Para ampliar la información véase la web de la asociación Foro por la Memoria de Córdoba:
http://www.foromemoriacordoba.org/?page_id=24. También la agencia EFE se hizo eco de la noticia,
que fue publicada el 4 de noviembre de 2010, entre otros por el diario ABC en su edición digital:
http://www.abc.es/20091004/cordoba-cordoba/belmez-exhuman-primer-cuerpo-20091004.html
221
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
marcha. En el 2012 se ha concluido la segunda fase de la exhumación. Los trabajos han
sido coordinados por el presidente de la Asociación para la Recuperación de la
Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (AREMEHISA), Rafael Espino. El director
técnico ha sido el arqueólogo Jorge Juan Cepillo Galvín. El experto encargado de la fase
antropológica de la exhumación ha sido Juan Manuel Guijo Mauri. A estos dos expertos
los acompañaron un equipo multidisciplinar formado por otro arqueólogo, un técnico
en planimetría, un documentalista y un técnico experto en análisis mediante ADN.
En las tres primeras fases de la exhumación (años 2010, 2011 y 2012) se han
recuperado un total de 66 cuerpos de enterrados por los golpistas en el cementerio de
Aguilar de la Frontera, aunque, según los estudios documentales llevados a cabo por
Rafael Espino, las víctimas de Aguilar de la Frontera asesinadas en el propio pueblo son
124.
En la primera fase de los trabajos de exhumación realizados durante el año
2010 se pudieron recuperar 55 cuerpos de personas asesinadas en esta localidad
cordobesa en los días posteriores al golpe del 18 de julio de 1936. En este sentido, la
recuperación de los restos, el estado de los huesos y la existencia de familiares, para
poder cotejar las muestras, permitieron la realización de los correspondientes estudios
de identificación genética.
La segunda fase se llevó a cabo durante el verano de 2011, tras conseguirse los
permisos administrativos y familiares oportunos. Se produjo entonces el traslado de un
mausoleo que databa de los años cincuenta y que descansaba sobre la fosa número 21,
en la zona oeste del cementerio municipal de Aguilar de la Frontera, donde se creía
que podía haber enterrados víctimas de la represión franquista. Finalmente, y tras
varias semanas de trabajo, se lograron exhumar los restos de 10 víctimas más, que
presentaban indicios de muerte violenta, según los informes de los antropólogos. De
hecho, todos los cuerpos tenían las manos atadas con alambre. Existían evidencias de
tiros de gracia: se encontraron además varios casquillos de bala.
La tercera fase fue llevada a cabo a partir de marzo del año 2012. Estos trabajos
continuaban durante la redacción de las conclusiones de este trabajo de investigación.
Se habían localizado los restos de una persona. En este sentido hay que señalar que en
222
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
esta fase se buscaban los restos de represaliados que no fueron ejecutados en el
propio cementerio, como los exhumados hasta ahora, sino que murieron en el pueblo
durante los primeros días del golpe militar del 18 de julio tras un tiroteo con la Guardia
Civil.
AREMEHISA ha sido la voz de los familiares y la promotora de esta exhumación,
que ha contado con la financiación del Ministerio de la Presidencia y la colaboración
del Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera.
Exhumación de Castro del Río
La exhumación de la fosa del cementerio de Castro del Río se llevó a cabo entre
los años 2009 y 2012, tiempo en el que se pudieron localizar, exhumar e individualizar
los restos de 65 víctimas de la represión franquista en la localidad.
La fosa ya había sido investigada por el Foro Ciudadano, que fue la entidad
encargada de la realización de los trabajos del mapa de fosas de Andalucía
correspondientes a la provincia de Córdoba. En estos trabajos de recogieron una serie
de testimonios, que se completaron con un exhaustivo estudio de los archivos locales,
libros de cementerios, el archivo del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla, etc.
Dieron como resultado un importante estudio documental que sirvió de base para los
trabajos arqueológicos:
En los libros del ayuntamiento tenemos registradas 162 víctimas, la
mayoría muertas entre 1939 y 1940, es decir, ya en posguerra. En el
Registro Civil aparecen registradas 177 víctimas. Las 162 del ayuntamiento
las encontramos en el registro, y alguna más. En total aparecen 186
víctimas. Sin embargo, podemos decir que solo aparecen enterradas en el
cementerio 112, según los datos de los libros. Las víctimas que aparecen en
el registro y no aparecen en el ayuntamiento son, sobre todo, fallecidos en
1936, bien por haberles aplicado el bando de guerra o por haber muerto en
un tiroteo223.
223
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=1401901&codigoProvincia=3
223
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Los promotores de la exhumación fueron los familiares y la asociación Foro
Ciudadano para la Recuperación de la Memoria Histórica de Andalucía. El arqueólogo
Juan Bretones Borrego fue el director técnico de la exhumación, que contó con el
asesoramiento del director del Laboratorio de Antropología Física de la Universidad de
Granada, Miguel C. Botella López224.
Los trabajos fueron financiados por la Junta de Andalucía y el Ministerio de la
Presidencia, para la fase de investigación, exhumación e identificación. En el caso de la
Junta de Andalucía la financiación provenía de la Consejería de Empleo a través de una
subvención para la realización de un taller de empleo225.
Este es el único caso de una exhumación en la que se han recuperado restos
humanos de víctimas de la guerra civil y del franquismo realizados con financiación del
Área de Empleo de la Junta de Andalucía. Aparte de este caso y de la intervención de la
Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía en algunas intervenciones
arqueológicas en la provincia de Cádiz (por ejemplo, la exhumación de la fosa de El
Bosque), la financiación de los trabajos siempre había correspondido al Área de
Justicia, donde residían las competencias hasta junio de 2013, ya fuera mediante la
concesión de subvenciones ordinarias o mediante la firma de un convenio entre las
partes.
2.3.5. Granada
El golpe militar contra el Gobierno legítimo de la República, que dio origen a la
guerra civil y a la dictadura franquista, triunfó en la capital granadina el día 20 de julio
de 1936. Ese día, a las cinco de la tarde, salieron a la calle las tropas golpistas, apoyadas
por la Guardia Civil, la Guardia de Asalto y grupos organizados de falangistas y
224
En la página web de la asociación Foro ciudadano para la Recuperación de la Memoria Histórica de
Andalucía se pueden encontrar referencias actualizadas a las exhumaciones que han llevado a cabo. En
este sentido hay que apuntar que dicha asociación fue galardonada en los Premios Andalucía a la
Recuperación de la Memoria Histórica del año 2012, en la modalidad de nuevas tecnologías, por lo
innovadora de su página web (una plataforma virtual donde se recogen las biografías de todas aquellas
personas que quieran hacer público su testimonio y todas aquellas publicaciones y referencias
bibliográficas sobre este ámbito de investigación, en cualquier formato, impreso, audiovisual, digital
etc.):
http://www.foromemoriahistorica.org/blog/category/excavaciones-arqueologicas/
225
BOJA nº 37 de 24 de febrero de 2009, p. 161.
224
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
requetés. Estos grupos consiguieron hacerse con el control de casi toda la ciudad en
muy pocas horas.
Al igual que en otras capitales andaluzas, como en Sevilla, podemos decir que el
golpe militar solo encontró una resistencia férrea en los barrios obreros bajo la
organización de los militantes socialistas, comunistas y cenetistas. Pero, debido a la
precariedad de su armamento y a que eran notablemente inferiores en número,
terminaron cediendo el control de los barrios en pocos días. Concretamente en
Granada, la resistencia se organizó en el barrio del Albaicín que se rendiría tres días
después de los continuos bombardeos de la aviación y de los disparos de la artillería
golpista.
Granada capital quedó cercada bajo el mando golpista, porque la provincia aún
seguía controlada por las fuerzas leales al Gobierno de la República. De este modo, y
ante la amenaza exterior, los golpistas instauraron en la capital un régimen de terror
permanente basado en detenciones y fusilamientos masivos de una parte importante
de la población, sospechosa de lealtad a la República.
La prisión provincial de Granada, construida para albergar a un máximo de 400
presos, a los pocos días de la sublevación ya tenía encarcelados a 2.000 personas. En
un principio, a los presos más relevantes se les sometió a consejos de guerra y a juicios
sumarísimos, carentes de garantías jurídicas. Después, debido al aumento de la fuerza
represiva, los juicios dejaron de realizarse y los presos serían ejecutados directamente.
Cada noche en la cárcel, se leían públicamente las listas de los presos que habían sido
condenados a muerte. Unas horas antes del amanecer, los llevaban en camiones hasta
las tapias del cementerio, donde eran fusilados.
Los sepultureros debieron de trasladar los cuerpos amontonados en el exterior
hasta el patio de San José. Allí abrieron numerosas fosas comunes para enterrar los
cadáveres. Las víctimas que procedían de la cárcel llevaban en el bolsillo una tarjeta de
identificación, cuyos datos eran recogidos en los libros de registro del cementerio. Se
anotaba la fecha de defunción, el nombre y los apellidos y la causa de la muerte. Ian
Gibson en 1966 pudo consultar el libro de registro del cementerio correspondiente a
los años 1936-1939. Se había anotado anotó la muerte de 2.102, hombres y mujeres
225
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
fusilados entre el 26 de julio de 1936 y el 1 de marzo de 1939. A este número habría
que sumar los asesinados por las “Escuadras Negras”, que no llevaban identificación
alguna, y todos los ejecutados en años posteriores226.
Como ya ocurrió en los camposantos de Sevilla, Almería o Córdoba, las tapias
del cementerio de Granada fueron el lugar elegido por las tropas franquistas para
asesinar a miles de personas. En su interior se excavaron grandes fosas comunes para
depositar los cuerpos. Según la obra Jaque a la República227 de Rafael Gil Bracero y
María Isabel Brenes, se calcula que en su interior puede haber enterrados alrededor de
4.000 personas, asesinadas durante la represión franquista en Granada.
Los testimonios en torno a los asesinatos selectivos y a los enterramientos en
fosas comunes que se llevaron a cabo en el cementerio de San José de Granada son
muchos y de lo más variopinto. Aquí destacamos algunos, como es el diario de Robert
Neville, cronista del New York Herald Tribune, publicado íntegramente en ese
periódico. Neville, que llegó a Granada el 18 de julio de 1936 y permaneció en la
ciudad hasta el 12 de agosto, escribió:
Ya hemos desentrañado la significación de la ráfaga de disparos que oímos
cada mañana al amanecer y cada tarde al anochecer (…). El camino que
pasa por el Washington Irving va al cementerio. No va a otro sitio. Hoy los
camiones subieron con aquellos paisanos. En cinco minutos oímos los
disparos. A los cinco minutos bajaron los camiones, y esta vez no había
paisanos. Aquellos soldados eran el pelotón y aquellos paisanos iban a ser
fusilados.
También Helen Nicholson publicó en Londres en 1937 un libro llamado Death in
the Morning, que se basaba en su trágica experiencia mientras veraneaba en julio de
1936 en una casa situada en el camino del cementerio:
Desde hacía bastante tiempo las ejecuciones habían ido aumentando a un
ritmo que alarmaba y asqueaba a toda la gente ponderada. El guardián del
226
Dentro de los grupos paramilitares y organizaciones civiles que tuvieron actividad en Granada
durante la guerra hay que destacar a las conocidas como Escuadras Negras, pelotones de falangistas con
licencia por parte del gobierno civil para detener y asesinar rojos.
227
GIL BRACERO, R. y BRENES SÁNCHEZ, M.I.: Jaque a la República, Editorial Osuna, 2010.
226
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
cementerio, que tenía una pequeña y modesta familia de 23 hijos, nada
menos, le rogó a mi yerno que le encontrara algún sitio donde su esposa, y
sus 12 hijos más pequeños, que todavía vivían con ellos, pudiesen recogerse
(…). No podían evitar el oír los tiros y a veces otros sonidos –los lamentos y
los quejidos de los agonizantes – que hacían de su vida una pesadilla”
Por tanto, a partir del 20 de julio de 1936 el cementerio granadino, conocido ya
como cementerio de San José, era trágicamente protagonista.
Por otro lado, ya hemos comentado en la introducción del relato histórico de
otras provincias que la represión política y la violencia de Estado fueron elementos
fundacionales del franquismo, conceptos sin los cuales es imposible entender su
desarrollo a lo largo de varias décadas. En este sentido, la provincia Granada no es
ninguna excepción, sino más bien todo lo contrario.
Granada es efectivamente un paradigma, dentro de España, de la aplicación de
la violencia como instrumento represivo en todas sus vertientes. La tortura, las
vejaciones, el escarnio público, los asesinatos selectivos, el robo de la propiedad o la
incautación de bienes son acciones represivas que el franquismo desarrolló con
planificación y rigor. Las cifras de la represión franquista en la provincia de Granada
completan las referencias cualitativas y dan una idea de la dimensión de esa represión.
Las primeras investigaciones a las que podemos referirnos son las de Salas
Larrazabal228, que situaba en 2.314 las víctimas mortales. Gibson229 llegó a la
conclusión de que la cantidad sería de unas 2.102, una cifra parecida a la que señalaba
Molina Fajardo230 (2.100 asesinados). Aunque son las más recientes investigaciones de
Rafael Gil Bracero y María Isabel Brenes Sánchez las que, basándose en un exhaustivo
estudio de los registros civiles, de los libros de cementerio de los municipios de la
provincia y de las causas y los juicios sumarísimos encontrados en el Archivo Militar de
Granada, han obtenido los datos más concluyentes. Se cifra el número de víctimas
mortales documentadas por encima de las 5.500 personas en toda la provincia. Si
completamos esa cifra con las dadas por las fuentes orales, el total de asesinados por
228
SALAS LARRAZABAL, R., Pérdidas de guerra. Barcelona, 1977, pp. 371-372
GIBSON, I., La represión nacionalista en Granada en 1936 y la muerte de Federico García Lorca, París,
1971.
230
MOLINA FAJARDO, E., Los últimos días de Federico García Lorca, Barcelona, 1984.
229
227
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
la violencia franquista en la provincia superaría las 12.500 víctimas231.
Al contrario de lo que hemos constatado en otras provincias como Cádiz o
Sevilla, donde la mayoría de las fosas están dentro de los cementerios, en Granada
encontramos grandes fosas comunes en parajes fuera de los cementerios. Así
podríamos hablar de cuatro grandes zonas de enterramiento:
-El valle del Lecrín donde se han exhumado varias fosas. La más significativa es
la de Melegís. Allí se calcula que fueron asesinadas más de 600 personas.
-También se llevó a cabo una brutal represión en Loja y los montes aledaños, en
Alhama, en Guadix y en la Costa Tropical, que han dejado numerosas fosas comunes,
sobre todo en los cementerios.
-Para la zona de La Alpujarra, las cifras se sitúan entre 5.500 y 6.000 víctimas.
Destacan dos fosas de grandes dimensiones: la situada en el Barranco del Carrizal en
Órgiva y la del Barranco de la Sangre en La Tahá, donde se han llevado a cabo varias
catas de localización, que han puesto de relieve la dificultad para exhumar en una zona
con una orografía muy abrupta.
La zona de La Vega posiblemente es la más conocida, porque allí fue asesinado
uno de los personajes más relevantes y conocidos del mundo, el poeta Federico García
Lorca. A esta comarca pertenecen municipios como Alfacar y Víznar, donde, según los
estudios antes referidos de Gil Bracero y Brenes Sánchez, el ejército sublevado podría
haber asesinado a más de 6.500 personas. Entre los municipios granadinos de Víznar y
Alfacar transita una pequeña carretera, conocida por muchos como “la carretera de la
muerte”, debido a la cantidad de personas que fueron fusiladas por los golpistas a
partir de julio de 1936 y que fueron enterrados en aquella zona. La mayoría de los
fusilados eran detenidos por escuadrones de falangistas al mando de militares y
encarcelados en un albergue juvenil de Víznar conocido como “Las Colonias”. Este
albergue sirvió de último paso hacia la muerte no solo para la mayoría de los
asesinados sino también para los enterradores (generalmente masones, a los que
después también terminaban fusilando). Desde Fuente Grande en Alfacar hasta el
Barranco de Víznar se sucedieron los fusilamientos de significados republicanos y
231
GIL BRACERO, R. y BRENES SÁNCHEZ, MARÍA I.: Op. Cit. p. 300.
228
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
opositores al golpe, de diversa condición social (masones, profesores universitarios,
jornaleros, etc.). Según cuentan las fuentes orales, los camiones iban y venían de
madrugada cargados de hombres y mujeres, que en muchos casos eran fusilados al pie
de la carretera y enterrados aprovechando la orografía del terreno (cunetas,
manantiales, depresiones, etc.). Según la Asociación Granadina para la Recuperación
de la Memoria Histórica, la cifra de víctimas sepultadas en estos parajes se puede
situar entre 2.500 y 3.000 personas232.
Con la intención de buscar información para sus libros e investigaciones, han
pasado por aquellos parajes desde los años cincuenta personajes de la relevancia
pública de Claude Couffon, Gerald Brenan, Agustín Penón y, más tarde, Ian Gibson.
Todos ellos, que buscaban datos e información sobre el poeta granadino en aquella
zona de Granada, pudieron descubrir el horror de la represión a través de las
conversaciones con muchos testigos y vecinos de aquellos pueblos.
*
*
*
En relación con las exhumaciones, hay que señalar que ya durante la Transición
se llevaron a cabo en la provincia algunas intervenciones. Pero, como en el caso citado
anteriormente de la fosa de Jimena de la Frontera de Cádiz, no se siguieron
procedimientos exhumatorios rigurosos. Veamos algunas de estas exhumaciones. La
información es inédita y pertenece a María Isabel Brenes, responsable de la provincia
de Granada en el mapa de fosas de Andalucía:
-En la localidad de Pulianas, concretamente en una finca conocida como La
Colorá, fueron asesinados tres hombres, vecinos de distintos pueblos de La Vega. No se
sabe con certeza si los llevaron a ese lugar para fusilarlos o si trabajaban allí y en esa
finca los asesinaron. Este lugar es actualmente un barrio de nueva construcción, justo a
la entrada de Pulianas, viniendo desde de Granada. Los cuerpos se sacaron entre los
años 1983 y 1984 y están enterrados en el cementerio de Pulianas.
232
Este artículo recoge la información sobre los datos que la Asociación Granadina para la Recuperación
de la Memoria Histórica envió al juez Garzón para que fuesen investigados en la Audiencia Nacional:
http://www.granadahoy.com/article/granada/218601/garzon/pide/alcalde/listado/los/fusilados/durant
e/franquismo.html
229
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- La investigación previa a la exhumación de la fosa de Melegís están recogidas
en un libro de Maribel Brenes Sánchez todavía sin publicar desgraciadamente233. Se
trata de una fosa en la que aparecieron enterrados restos de seis personas. La fosa
estaba localizada en la entrada exterior del cementerio del pueblo, en un recinto que
pertenece a la Iglesia y que en septiembre de 2012 estaba abandonado.
En relación con esta fosa, el libro citado anteriormente recoge el siguiente
testimonio de que la fuera cuñada de uno de los asesinados:
«Eran tres los cuerpos enterrados, una mujer (su cuñada, hermana de su
marido) y dos hombres. Los mataron y abrieron la zanja, pusieron cal en la
base y luego los cuerpos y a continuación les echaron agua, con lo que la
cal comenzó a hervir y quemó los cuerpos»234.
Los restos fueron exhumados también a comienzos de los años 80 y
actualmente tres cuerpos están enterrados en el cementerio de Nigüelas.
- En una era del término municipal de la localidad de Mondújar fueron fusilados
casi una decena de vecinos de Lanjarón, entre ellos el teniente alcalde del
ayuntamiento. Según información de su propia hija y de otro testigo presencial, se
trataba de «ocho hombres que fueron asesinados en el verano de 1936. Los dejaron allí
tirados y con el calor estaban un poco irreconocibles. Allí también los acabaron
enterrando. A comienzos de los años ochenta los sacaron». Al igual que en otras
muchas fosas, los familiares consiguieron los permisos del alcalde para exhumar los
cuerpos poco después de la muerte del dictador y trasladaron sus restos al cementerio
de Lanjarón, donde están enterrados actualmente.
- Por otro lado, queremos citar, aunque se trata de datos de los que difícilmente
queda documentación escrita, el caso del propio cementerio de Granada. Algunos
cuerpos fueron rescatados días e incluso horas después de haber sido fusilados allí a lo
largo de 1936 y 1937. Otros fueron exhumados de aquellas fosas debido a que éstas se
vieron afectadas por la ampliación o por las diferentes reformas que ha sufrido el
cementerio. Una de las familias que recuperó el cuerpo en los inicios de la transición
233
234
BRENES SÁNCHEZ, M.I.: II República y guerra civil en Melegís, Inédito.
Ibídem.
230
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
fue la familia del que fuera concejal republicano Juan Fernández Rosillo, cuyos restos
fueron recuperados por su hijo y enterrados en una tumba familiar235.
- También en Tablate fueron exhumados los restos de más de cien personas.
Posteriormente fueron enterrados juntos todos los restos en el cementerio de Órgiva
en el año 1984. La exhumación fue realizada por familiares y voluntarios con la
colaboración del Ayuntamiento de Órgiva236. Otra exhumación fue la de seis víctimas
de la represión franquista asesinados en 1937, llevada a cabo por los familiares, que
tuvo lugar en 1980 en el cementerio antiguo de El Valle.
En relación a las exhumaciones llevadas a cabo en Granada desde el año 2000
hay que señalar que, excepto las catas de localización que se llevaron a cabo en Órgiva
en el año 2003, todas las demás se realizaron a partir del año 2008, coincidiendo con la
publicación de la orden de subvenciones para actividades relacionadas con las víctimas
de la guerra civil y del franquismo del Ministerio de Presidencia del Gobierno de
España237. Mediante esta orden de subvenciones y en menor medida a partir de la
orden de subvenciones de la Junta de Andalucía238, se pusieron en práctica casi todos
los trabajos arqueológicos en las fosas granadinas. Además, sería la Asociación
Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica la responsable de la mayoría
de estos trabajos, con la colaboración de los ayuntamientos de los pueblos donde
estaban localizadas las fosas.
235
Gabriel Fernández Valladares, hijo del concejal fusilado, ha sido uno de las personas que más ha
luchado por el reconocimiento público como lugar de memoria de la tapia del cementerio de Granada.
236
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/gobernacionyjusticia/mapadefosas/busquedaTumbas.cgj?codigoTumb
a=1814701&codigoProvincia=4
237
ORDEN PRE/3536/2008, de 3 de diciembre, por la que se establecen las bases reguladoras y se
efectúa la convocatoria para la concesión de subvenciones destinadas a actividades relacionadas con las
víctimas de la guerra civil y del franquismo para el año 2009 (BOE nº 293, de 5 de diciembre de 2008). En
Internet: http://www.boe.es/boe/dias/2008/12/05/pdfs/A48839-48859.pdf
238
ORDEN de 8 de marzo de 2007 de la Consejería de Justicia y Administración Pública (BOJA nº 73, de
13 abril de 2007), por la que se establecen las bases reguladoras de los procedimientos para la
concesión de subvenciones en materia de organización de acciones formativas y para la financiación de
gastos corrientes a organizaciones sindicales, Recuperación de la Memoria Histórica y mejora de las
infraestructuras y gastos de equipamiento de los juzgados de paz. En la edición digital:
http://www.juntadeandalucia.es/boja/2007/73/2
231
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La fosa de Órgiva
El Barranco de El Carrizal de Órgiva está situado en la zona granadina de La
Alpujarra. El ejército franquista conquistó rápidamente aquella zona de Andalucía, lo
que permitió que las autoridades golpistas nombraran una brigada especial de la
Guardia Civil para sembrar el terror en toda esa zona. De este modo se cometieron
miles de asesinatos sin causa ni juicio. La mayoría de estos asesinados acabaron en
fosas comunes del propio barranco. Los asesinos y los enterradores los utilizaron para
hacer desaparecer sin problemas los cuerpos. Según el catedrático de Economía de la
Universidad de Granada y cronista oficial de Órgiva, Juan González Blasco, el barranco
se convirtió en un auténtico matadero y cementerio de seres humanos procedentes de
los pueblos de La Alpujarra. De este modo describe ese lugar en su obra Órgiva, hitos
de su historia:
Este paraje sería el lugar designado para fusilar a cientos de personas
contrarios al bando nacional y un verdadero río de sangre corrió por él.
Los ejecutores de la voz del terror era la Brigada Criminal de Murcia,
alrededor de quince guardias civiles que imponían sólo a su paso el miedo y
el pánico, aunque no para todos. A ellos, en raras ocasiones, se les unía
algún guardia civil de Órgiva. La Escuadra Negra, integrada por falangistas
del pueblo, a veces acudía algún voluntario, tenían también como misión
los fusilamientos en El Carrizal, siempre con disparos de pistola. Sólo en la
parte de arriba del barranco, y durante algún tiempo, hubo una
ametralladora.
El Carrizal de Órgiva era un auténtico matadero y cementerio de seres
humanos, procedentes de los pueblos de La Alpujarra. Una vez que bajaban
del camión los ponían en fila y les disparaban. Los presos de Órgiva iban a
enterrarlos, unos boca arriba, otros boca abajo, de lado, según caían. El
enterrador de Órgiva echaba los cadáveres rodando barranco abajo, como
si fueran piedras. En otras ocasiones a los detenidos se les obligaba a cavar
zanjas de casi 200 metros de longitud, siempre a la izquierda del puente,
pues en la parte de arriba costaba mucho por el gran número de peñones.
Una vez fusilados los echaban unos encima de otros. Muchos días se
fusilaban a 70 u 80 personas, pero también a 1, 3, 7 u 8 inocentes, según los
casos. No se paraba de abrir zanjas, se cavaban muy profundas, por los
propios presos que iban a fusilar y una vez ya cadáveres los enterraban
otros presos, que posteriormente serían asesinados y así continuaban...
En ocasiones algunas personas quedaban vivas y los remataban con tiros en
la cabeza. Otras veces la prisa hacía que permanecieran mal enterrados y
los animales los sacaran, de ahí la necesidad de cavar zanjas profundas,
orden que cumplían los mismos detenidos, y de echar cal viva a los
232
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
cadáveres. Siempre se procuraba tener zanjas libres, para el que venía
mañana, pasado, o sea, por si se presentaban dos o tres personas que
fusilar, acción que era realizada por varios guardias civiles y voluntarios. En
una de las grandes fosas, la cal viva ponía punto final a los enterramientos.
Después se levantaba el control y se permitía el paso por la carretera. Como
si no hubiera pasado nada239.
Esta fosa podría ser de las más grandes de Andalucía (entre 3.000 y 5.000
cuerpos pueden estar sepultados en ese paraje), según la historiadora Maribel Brenes
Sánchez, que llevó a cabo los trabajos para la elaboración del mapa de fosas de
Andalucía. Brenes Sánchez basó su investigación en el análisis de los registros civiles y
en fuentes orales (en el año 2012 aún existían testigos vivos)240. La dificultad para dar
una cifra más exacta es muy grande, debido a que la mayoría de los innumerables
asesinatos se ejecutaron sin que mediara tipo alguno de causa o juicio. Lo que sí se
puede se puede asegurar, según Brenes Sánchez, es que la mayoría de estos asesinados
(habitantes de La Alpujarra y personas detenidas a su paso por la provincia de Granada
durante la huida de Málaga-Almería en 1937) acabaron en las numerosas fosas
comunes existentes en el propio barranco y curvas de su alrededor. Esa zona era
utilizada por los asesinos y por los enterradores para hacer desaparecer sin problemas
los cuerpos241.
La aparición de una serie de restos humanos en una de las zonas del barranco,
durante unas obras que el Ministerio de Fomento estaba realizando para colocar muros
de contención y evitar la caída de deshechos al pantano de Rules, provocó una protesta
general de los vecinos de Órgiva.
239
GONZÁLEZ BLASCO, J.: “Órgiva. Hitos de su historia”. Vol. I., Editorial Hnos. Gallego Hórda, S. L., 2001.
También son recogidas estas palabras en el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/gobernacionyjusticia/mapadefosas/busquedaTumbas.cgj?codigoTumb
a=1814710&codigoProvincia=4
240
El día 7 de septiembre de 2009 el diario granadino El Ideal se hacía eco, en un extenso reportaje
titulado “La memoria contra el olvido” de los testimonios de algunos de aquellos supervivientes de los
hechos acaecidos en la zona de La Alpujarra desde julio de 1936. Véase la edición digital en el siguiente
enlace:
http://www.ideal.es/granada/20080907/granada/memoria-contra-olvido-20080907.html
241
En el mapa de fosas de Andalucía se señalan hasta ocho emplazamientos donde existirían fosas
comunes de la represión franquista. Es una de las localidades andaluzas con más fosas comunes en su
término municipal. En Internet:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoProvincia=4
233
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Los vecinos han considerado desde julio de 1936 a esa zona como el segundo
cementerio. Se produjeron varias denuncias: primero, del PSOE de Órgiva al
ayuntamiento, a la Junta de Andalucía y finalmente al Ministerio de Obras Públicas.
También se quejó la Asociación Andaluza Memoria y Justicia (AMHyJA) al Defensor del
Pueblo Andaluz, el cual abrió un expediente tras admitir la queja. Algunos miembros de
la asociación junto con vecinos y familiares realizaron una batida superficial, durante la
cual aparecieron una cantidad importante de restos humanos (concretamente, y
apenas sin profundizar, unas 15 piezas de restos humanos), que fueron certificados por
el forense Fernando Méndez242.
Desde ese momento hasta diciembre de 2012 no se ha llevado a cabo ningún
tipo de actuación, ni catas ni sondeos de localización o exhumaciones de fosas. Lo que
sí es cierto es que en el año 2006 el Ayuntamiento de Órgiva construyó un monumento
de memoria que se inauguró en ese mismo paraje, cerca del Barranco del Carrizal,
donde se celebra anualmente un homenaje a las víctimas.
Finalmente el 2 de marzo de 2012, el grupo de trabajo de expertos daría el visto
bueno a la propuesta de declarar el Barranco del Carrizal de Órgiva como lugar de
memoria de Andalucía. Se integró este espacio en el Catálogo de Lugares de Memoria
de Andalucía, siguiendo el decreto 264/2011, de 2 de agosto, por el que se crean y
regulan la figura de lugar de memoria Histórica de Andalucía y el Catálogo de Lugares
de Memoria Histórica de Andalucía243.
La fosa de los maquis de Moraleda de Zafayona
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que presidía
entonces Emilio Silva, fue la responsable en 2008 de la exhumación de dos víctimas de
la represión franquista en Moraleda de Zafayona244. Los trabajos fueron llevados a cabo
242
Diario El País de 1 de septiembre de 2003. Consultable en su edición digital:
http://elpais.com/diario/2003/09/01/espana/1062367213_850215.html
243
BOJA nº 158, de 12 de agosto de 2011, pp.19-21.
244
ECHEVERRÍA GABILONDO, F.: “Informe pericial elaborado para Comité de Desaparición Forzada de
Personas, en relación con las causas de muerte de las personas cuyos restos humanos han sido
recuperados desde el año 2000 en fosas comunes víctimas de la represión franquista”, Universidad del
País Vasco, 2012, p.15. Consultable en Internet. Entre otros sitios web, véase:
http://www.todoslosnombres.org/php/verArchivo.php?id=6622
234
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
bajo la dirección del arqueólogo Andrés Crespo, con la colaboración de familiares, y del
ayuntamiento de la localidad granadina. Los restos exhumados correspondían a los
guerrilleros, de la Agrupación Guerrillera de Málaga-Granada, Ricardo Moles Moles y
José García Muñoz, asesinados en 1950 por la Guardia Civil.
La fosa de Diezma
En enero de 2009, un equipo técnico de la Universidad de Granada, dirigido por
el arqueólogo Francisco Carrión y el antropólogo Miguel Botella, recuperó los restos de
tres víctimas de la represión franquista asesinados en el año 1947 en Granada. Se
trataba de los restos de Francisco León Cobos el Peroles, Manuel Rodríguez Lezama el
Morro y su hijo Manuel Rodríguez Osorio. Eran tres vecinos del municipio de Beas que
fueron fusilados en 1947 y cuyos cuerpos fueron recuperados por iniciativa de sus
familiares del cementerio de Diezma, donde permanecían enterrados. El hecho de que
existiera una causa militar donde se indicaba el lugar exacto del enterramiento así
como la profundidad, tres metros, ha facilitado el trabajo del equipo técnico que
trabajó sin financiación pública o privada y de manera voluntaria en dicha fosa245.
La exhumación de la fosa de Melegís
En junio de 2009, un equipo arqueológico dirigido por Francisco Carrión
exhumó una de las fosas de Melegís, pedanía del municipio granadino de El Valle.
Concretamente se exhumaron los restos de 18 militares republicanos fusilados en
febrero de 1937, tras ser detenidos cuando huían en dirección a Almería246.
245
La noticia del proceso de exhumación de los tres víctimas de Beas enterradas en una fosa común del
cementerio de Diezma fue cubierto en exclusiva por el desaparecido periódico La Opinión de Granada,
que tenía una sección dominical dedicada a la memoria histórica titulada “La memoria recuperada”. En
uno de estos artículos se abordaba el asesinato de estos tres vecinos de Beas bajo el título: “Montaje de
sangre en cortijo de Rías”, firmado por Santiago Sevilla y Álvaro Calleja. Aunque es complicado poder
acceder a la noticia, es posible encontrarla a través de la web Todos los Nombres:
http://www.todoslosnombres.org/php/generica.php?enlace=muestranoticia&idnoticia=1946&page=77
246
Los datos de esta exhumación nos han sido proporcionados por la historiadora y presidenta de
AGRMH en aquellas fechas, María Isabel Brenes, en una de las entrevistas realizadas a esta historiadora
el 1-12-2012.
235
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La iniciativa de exhumar los restos de estos militares partió de la Asociación
Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica (AGRMH) que financió los
trabajos con fondos propios y con la colaboración del Ayuntamiento de El Valle. En
este sentido hay que decir que no hubo reclamación de familiares, ya que se trataba
de un grupo de soldados que pasaba, perdidos y en desbandada, por el valle del Lecrín,
según algunos testimonios. Allí fueron detenidos. Además, ninguno era vecino de este
pueblo ni de otros cercanos. Los trabajos duraron alrededor de un mes. Además de
localizar, exhumar e individualizar los 18 cuerpos buscados, se pudo encontrar una
cantidad muy importante de objetos como medallas, monedas, insignias militares, etc.
La fosa, situada en una parcela privada, tenía una longitud de 10,5 metros y una
profundidad de entre 1,50 y 1,75 metros cuadrados. Los cuerpos, que fueron cubiertos
de cal, tenían en su mayoría evidencias de tiro de gracia.
Tras más de un año desde la exhumación de las 18 víctimas, sus restos fueron
enterrados el día 8 de octubre de 2010 en un panteón construido en el cementerio de
Melegís247. Los restos están depositados de manera que se puede acceder a ellos en el
caso de apareciera algún familiar. Además se llevaron a cabo pruebas de ADN que
concluyeron que los restos eran la mayoría de jóvenes de entre 15 y 20 años.
La fosa de Alfacar
En la zona comprendida entre los términos municipales de Alfacar y Víznar se
pueden localizar, según las fuentes orales, un conjunto de enterramientos de víctimas
de la represión franquista. Concretamente, la fosa a la que nos referimos está situada
en una pedanía de Alfacar conocida como Fuente Grande, perteneciente a la comarca
de La Vega de Granada, a pocos kilómetros de la capital granadina.
Lo primero que hay que decir de la fosa de Alfacar es que es imposible hablar
de este enterramiento sin hacerlo de Federico García Lorca, una de las cinco víctimas
enterradas supuestamente en esta fosa. Lorca es posiblemente la víctima de la
247
El autor de esta investigación estuvo presente en el entierro de los soldados el día 8 de octubre de
2010. Al entierro de los soldados republicanos asistió un representante del Ministerio de Defensa, el
coronel Juan Antonio Díaz Ripoll. El Diario Público se hizo eco de la presencia del militar español:
http://www.publico.es/espana/340733/defensa-honra-a-19-milicianos-republicanos
236
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
represión franquista más conocida del mundo. La dimensión pública de su memoria es
extraordinaria, al igual que su legado literario. Por tanto, cuando la Consejería de
Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía decidió aceptar la solicitud
para la realización de un proyecto de excavación presentado por la Asociación
Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica (AGRMH), en representación
de los familiares, Nieves García, nieta adoptiva del maestro Dióscoro Galindo, y
Francisco Galadí Marín, nieto del anarquista y banderillero. Francisco Baladí era
consciente sin duda de la repercusión mediática que tendría esta exhumación, a pesar
de que desde un primer momento la administración autonómica garantizó el derecho
a la intimidad de las familias. Pero el impacto mediático fue tal que desde el inicio de
los primeros trabajos la presencia permanente de decenas de periodistas, fotógrafos y
curiosos hizo muy difícil el trabajo de los técnicos. En palabras del periodista y
miembro de la AGRMH, Francisco Vigueras:
Corresponsales de todo el mundo, procedentes de Europa y Estados Unidos,
pero también de los países árabes e incluso de China, se concentran al otro
lado de la verja que da acceso al Parque García Lorca. Más de un reportero
gráfico se tiró al monte para hacer la foto del año248.
En cualquier caso los restos que oficialmente se buscaban eran los de
banderillero Francisco Galadí Melgar y los del maestro Dióscoro Galindo, aunque en la
fosa también estaban, presumiblemente, los restos de otro banderillero, Joaquín
Arcollas Cabezas, los del inspector de tributos Fermín Roldán García, los del mecánico
Miguel Cobo Vílchez y los del poeta Federico García Lorca.
Las fuentes apuntaban a que se trataba de un grupo de cinco personas que
fueron sacados a medianoche de la colonia en Víznar, que fueron fusilados en el
entorno de la Fuente Grande y enterrados en ese paraje. La fuente principal sería la
persona que los enterró, Manuel Castilla, un joven conocido como Manolo el
Comunista. Manuel señaló primero a Agustín Penón el lugar exacto donde creía que
había enterrado a las cinco víctimas en 1955: unos diez años después indicó a Ian
248
VIGUERAS ROLDÁN, F.: “Granada 1936. Estado de terror. La fosa más polémica de la guerra civil” en
MARTINEZ LÓPEZ, F., ÁLVAREZ REY, L. y MELLADO, S.: Memoria viva de Andalucía. Que la tierra no
duerma, C&/T Editores, 2011, p. 149
237
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Gibson el mismo lugar. Además existía y existe un documento, depositado en el Centro
de Estudios Lorquianos del Patronato García Lorca en Fuentevaqueros (Granada),
referente a una comisión de encuestas creada por la Diputación de Granada a
principios de la democracia para localizar el lugar exacto de la fosa de Lorca. El objetivo
era comprar los terrenos y también indicar el lugar exacto de la fosa, con la intención
de situar sobre la misma un sencillo monumento. Finalmente, el historiador y
vicepresidente de la AGRMH fue el autor del informe histórico necesario, según el
Protocolo de Exhumaciones de la Junta de Andalucía, como paso previo necesario para
la realización de una exhumación que indicaría, basándose en un profundo análisis
histórico, el lugar donde podría estar situada la fosa. Por último, y antes de comenzar a
gestionar las autorizaciones pertinentes y con anterioridad a la firma del convenio de
colaboración que daría inicio a los trabajos, la Consejería de Justicia y Administración
Pública ordenó un estudio técnico con georradar a los expertos del Instituto de
Geofísica de Granada que determinan la existencia de “anomalías” y cambios de
densidad en el terreno. Esto hacía suponer la presencia de una o más fosas en el
espacio en torno al monumento situado por la Diputación de Granada en los años
ochenta y al famoso olivo citado por Manuel Castilla.
Así, con la petición formal de los familiares de algunas de las víctimas y de la
AGRMH, con un estudio histórico solvente de un investigador granadino experto en
represión franquista como Rafael Gil Bracero y con las pruebas del georradar, se dio
luz verde a la exhumación.
La exhumación de la fosa de Alfacar fue la primera que se llevó a cabo en
Andalucía tras la aprobación del Protocolo de Exhumaciones de la Junta de
Andalucía249. Para estos trabajos se firmó un convenio de colaboración con la
Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica, que se encargaría
de las labores de excavación y exhumación de los restos que procedieran. La
Universidad de Granada se comprometió a prestar los servicios técnicos que fueran
requeridos por la citada asociación, ejecutora de las actuaciones. Por su parte, el
249
ORDEN de 7 de septiembre de 2009, por la que se aprueba el protocolo andaluz de actuación en
exhumaciones de víctimas de la guerra civil y la posguerra. BOJA nº 190 de 28 de septiembre de 2009,
p. 8-12.
238
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Ayuntamiento de Alfacar acordó prestar su colaboración para la correcta ejecución del
presente convenio, ejerciendo todas las potestades para facilitar la tarea. En particular
era el encargado de otorgar conforme a derecho todos los permisos y licencias que
procedieran. La Diputación de Granada, como titular de los terrenos donde
presuntamente fueron enterradas las personas arriba citadas, acordó prestar su
colaboración, otorgando y facilitando las autorizaciones que procedieran para el
desarrollo de las actuaciones. Por último, la Consejería de Justicia y Administración
Pública se comprometió en el citado convenio a otorgar una subvención excepcional
de 60.000 euros y a ejercer las competencias que en Derecho le correspondían en
materia de memoria histórica. También, y teniendo en cuenta el citado protocolo, se
designó un equipo técnico de coordinación, formado por el historiador Rafael Gil
Bracero250 como director de la fase de investigaciones preliminares, por el arqueólogo
Francisco Carrión Méndez251 como director de la fase exhumatoria, por José Antonio
Lorente252 como director de la fase de forense y por el antropólogo Gonzalo Javier
Trancho Gayo253. El informe final debía ser responsabilidad de María Isabel Brenes254.
250
Doctor en Historia, profesor de la Universidad de Granada y autor de diversas publicaciones
centradas en el ámbito de estudio de la II República, la guerra civil y la represión en Andalucía. Experto
en la represión franquista en Andalucía Occidental, actualmente es vicepresidente de la Asociación
Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica. Ha sido coordinador de la investigación del
listado de víctimas mortales producidas durante la guerra civil en Granada. Recientemente ha publicado
con Maribel Brenes una monografía sobre la represión en Granada en guerra civil titulada Jaque a la
República. Guerra civil en Granada 1936-1939.
251
Doctor en Arqueología, investigador del Instituto Andaluz de Geofísica y profesor de la Universidad
de Granada. Ha presentado más de 35 comunicaciones en congresos nacionales e internacionales. Ha
escrito cuatro libros o capítulos de libros y más de 45 artículos en revistas nacionales e internacionales
especializadas. Ha sido asesor científico de varias series para la TV. Además de codirector de las
expediciones científicas de la Universidad de Granada a África del Norte y África Subsahariana.
252
Es uno de los más prestigiosos especialistas en identificación basada en análisis de ADN. Se doctoró
en el año 1989 y es médico, especialista en Medicina del Trabajo y médico especialista en Medicina
Legal y Forense. Actualmente es profesor titular de Medicina Legal y director del Laboratorio de
Identificación Genética de la Universidad de Granada. Es presidente de la Academia Iberoamericana de
Criminalística y Estudios Forenses, presidente del Grupo Iberoamericano de Trabajo en el Análisis del
DNA. Ha sido profesor titular de la División de Entrenamiento Internacional del FBI en Quantico (EEUU).
Asimismo, es profesor del Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología de la Universidad de
Granada. Es asesor de diversos gobiernos, organismos e instituciones internacionales en Chile, El
Salvador, México, Perú y Uruguay, además de conferenciante en países de los cinco continentes.
253
Doctor en Ciencias Biológicas y profesor titular del Departamento de Zoología y Antropología en la
Universidad Complutense de Madrid. Ha participado en diversos proyectos para varias universidades y
entidades españolas y extrajeras, el último de ellos en Chile. Es miembro de la Asociación Española de
Paleontología.
254
Doctora en Historia por la Universidad de Granada. Es experta en represión franquista y autora del
mapa de fosas de Granada, así como de diversos artículos y publicaciones en diversos ámbitos de la
historia contemporánea. Además en el momento de la intervención arqueológica presidía la Asociación
Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica.
239
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La coordinación de todos los trabajos correría a cargo del autor de este trabajo de
investigación, Fco. Javier Giráldez Díaz.
La expectación marcó el comienzo y el desarrollo del proceso exhumatorio.
Agencias internacionales, medios de más de 40 países, cámaras desde los altos de la
sierra e incluso un helicóptero buscaban la foto del cadáver de Lorca. Al contrario que
en otras exhumaciones donde la prensa era más reticente a asistir o bien les costaba
hacerse eco de la noticia, aquí la situación fue radicalmente distinta. Tal es así que
familiares de las víctimas y firmantes del convenio decidieron colocar una carpa para
trabajar y disponer de vigilancia tras los intentos de acceder al recinto de varias
personas ajenas a la intervención.
Tras varias semanas de trabajo, el resultado de la búsqueda fue negativo: no
había evidencias de ningún tipo de enterramiento en los doscientos metros excavados
con minuciosidad. El informe del profesor Carrión no dejaba lugar a dudas: «Nunca
hubo enterramientos de víctimas de la represión franquista en esa zona»255.
A partir de aquí, las especulaciones sobre el lugar exacto de la fosa comenzaron
a aflorar en todos los medios de comunicación. Hasta que dos personas cerraron una
parte de las inevitables especulaciones sobre futuras búsquedas de la fosa.
- Por un lado, hay que citar las palabras de Francisco Galadí, uno de los dos
familiares que oficialmente había presentado a la Junta de Andalucía la solicitud de
exhumación de la fosa su abuelo. En declaraciones a los medios de comunicación dijo
lo siguiente: «Yo entiendo que no podemos llenar Granada de agujeros. Hay muchas
otras fosas por investigar y muchas familias esperando»256.
- En segundo lugar, el comisario de la Memoria Histórica de la Junta de
Andalucía, Juan Gallo González, zanjaba el tema con la siguiente consideración: «No se
trata de llenar Granada de agujeros (...) Los datos históricos que tenemos nos llevan al
255
Esta noticia fue recogida, entre otros medios de comunicación por el diario El País o por el diario
Público, de los que recogemos dos enlaces de interés:
http://elpais.com/diario/2009/12/18/cultura/1261090809_850215.html
http://www.ideal.es/granada/20091218/local/granada/culmina-excavacionalfacargranada200912181139.html
256
Véase la edición digital de prestigioso canal de comunicación inglés BBC. En su sección internacional
recogía las declaraciones citadas:
http://www.bbc.co.uk/mundo/cultura_sociedad/2009/12/091218_1433_lorca_fosa_pea.shtml
240
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
parque»257. Estas palabras, de un familiar y de un responsable político, dejaban al lado
conjeturas y polémicas, ya que venían a decir que, si teniendo todos los parámetros
para localizar la fosa no había sido posible, era poco razonable seguir buscando sin
tener cierta idea de dónde podría estar. Había que empezar de nuevo, investigar,
recoger nuevos datos y ver si en el futuro se podía retomar el asunto.
En cualquier caso, la exhumación de la fosa de Alfacar dejaba atrás muchos
meses de declaraciones cruzadas, de polémicas en los medios de comunicación y de
debates entre historiadores. Pero se había logrado saber que en el lugar donde
siempre se había creído que estaba la fosa no había habido nunca ningún
enterramiento. Afloraba una farsa histórica y se abría un nuevo camino a futuras
investigaciones. Se ponía de manifiesto la dificultad que había para interpretar en
muchas ocasiones los testimonios orales. Tomaba fuerza la idea defendida por una
parte del colectivo memorialista sobre la necesidad de intervenir con métodos
arqueológicos. Se tenía la certeza de que, en un porcentaje alto de las ocasiones, era
imposible saber lo que nos íbamos a encontrar hasta que no habríamos la fosa.
La fosa de Loja
La exhumación de una de las fosas del cementerio de Loja se llevó a cabo en el
año 2009. Corrió a cargo de un equipo de arqueólogos dirigido por Francisco Carrión,
bajo la iniciativa de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria
Histórica (AGRHM) y la colaboración del Ayuntamiento de Loja. Se trataba de recuperar
los restos de seis guerrilleros pertenecientes al Ejército Guerrillero de Andalucía que
murieron tras un tiroteo con la Guardia Civil el 18 de mayo de 1950 en el Salar de Loja.
En el tiroteo murieron también tres guardias civiles y otros tres resultaron heridos. De
todos estos hechos había una prueba documental: la Causa Militar 601 de 1950. Esta
causa se abrió con motivo de la muerte de Manuel Cruz Herrezuelos y cinco más al
encontrarse con la Guardia Civil, en el sitio conocido como “Paso del Lobo”, del término
de Loja, el 18 de mayo de 1950. Resultaron muertos también tres guardias civiles y
257
http://elpais.com/diario/2009/12/18/cultura/1261090809_850215.html
241
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
otros tres fueron heridos258.
La petición para que la AGRHM pudiera actuar en el cementerio la realizaron los
familiares de Antonio Sánchez de la Rosa, el Niño la Rosa, uno de los guerrilleros
inhumados. El lugar de la inhumación vendría también recogido en la causa militar, en
el apartado “Diligencia de Enterramiento” que indicaba que los restos de estos seis
guerrilleros fueron enterrados en el patio civil del cementerio de Loja, concretamente
en las fosas 45 y 46. Pero la documentación no especificaba el lugar exacto del
cementerio donde se ubicaban las fosas. Para encontrarlas fue necesario recurrir a la
información de los familiares, que sabían el lugar exacto.
La exhumación de la fosa de Alhendín
Entre el 22 de abril y el 18 de mayo de 2010 fue exhumada en el patio civil del
cementerio municipal de Alhendín una fosa común con los restos de ocho personas. La
fosa fue localizada gracias a los testimonios orales, principalmente de uno de los que
procedieron a enterrar los cuerpos, personas a las que un grupo de golpistas obliga a
cavar a cambio de salvar la vida259.
La intervención se produce por una petición realizada a la AGRMH en el año
2009 por 7 familiares de las supuestas 21 víctimas que podrían estar localizadas en la
fosa. Se trataba de un grupo de personas (todos varones) naturales de Alhendín,
Armilla, Gójar y Ogíjares, la mayoría militantes socialistas, que fueron asesinados pocos
días después del golpe militar del 18 de julio en el entorno del cementerio de Alhendín.
La AGRMH se encargó de la coordinación de los trabajos, ya que la financiación
correspondería al Ministerio de Presidencia mediante una subvención ordinaria basada
en la convocatoria pública de subvenciones de memoria histórica para el año 2009 260.
Por su parte, los trabajos fueron dirigidos por el arqueólogo Andrés Fernández y
contaron con la colaboración del también arqueólogo Antonio Oliver.
258
Archivo del Juzgado Togado de la IXª Región Militar. Legajo 632, pieza 23.
VIGUERAS ROLDÁN, F.: “Granada 1936. Estado de terror. La fosa más polémica de la guerra civil” en
MARTÍNEZ LÓPEZ, F.: Memoria… (Op. Cit., p. 145).
260
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=1801401&codigoProvincia=4
259
242
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Por último, hay que señalar que la exhumación fue tremendamente dificultosa,
debido a que la fosa había sido alterada posteriormente con nuevos enterramientos y
movimientos de tierra, lo que provocó que solamente aparecieran los restos de nueve
cuerpos (a parte de una cantidad importante de vestigios asociados como monedas,
botones, etc.). Era muy posible, según los datos del equipo técnico, que el resto de las
víctimas hubieran sido enterradas en otro lugar o que las alteraciones citadas o los
posteriores enterramientos hubieran provocado la desaparición de los otros cuerpos.
La exhumación de las fosas de Algarinejo y Montefrío261
Si hay una imagen que refleja las fosas comunes de Andalucía esa es, en
nuestra opinión, la fotografía aérea propiedad de Andrés Fernández (publicada por el
diario El País en su edición andaluza el 10 de septiembre de 2010). Se trataba de la
exhumación de la fosa común situada en el término municipal de Montefrío,
concretamente en el cortijo ”Los Martínez”. La imagen es la de una larga y estrecha
zanja de unos diez metros de largo y medio metro de ancho situada a pocos metros de
la cuneta de la carretera comarcal que separa los municipios granadinos de Montefrío
y de Algarinejo.
Se trataba de los trabajos llevados a cabo por un equipo arqueológico dirigido
por Andrés Fernández para recuperar los restos de 18 personas naturales de Algarinejo
y de Fuente de Cesna, enterradas a unos seis kilómetros del pueblo, aunque en el
término municipal de la vecino localidad de Montefrío. La fosa estaba situada, según
los testimonios orales, al borde de la carretera, a unos 15 metros de la cuneta. Podría
albergar los restos de 18 víctimas (16 hombres y 2 mujeres) de la represión franquista,
asesinadas entre el 21 y el 26 de septiembre.
La petición de exhumación a la AGRMH llegó oficialmente a través del alcalde
de Algarinejo, Antonio Cobo, que a su vez había recibido el requerimiento por parte de
los familiares de los fusilados. De modo que, con los permisos de los ayuntamientos
implicados, la colaboración de familiares y la financiación procedente de una
261
Sobre el particular se puede consultar la página web de la Asociación Granadina para la Recuperación
de la Memoria Histórica:
http://www.granadamemoriahistorica.es/documentos/algarinejo.pdf
243
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
subvención del Ministerio de la Presidencia, comenzaron los trabajos exhumatorios,
que se realizaron a lo largo del mes de agosto de 2010.
Los trabajos dieron como resultado la recuperación de los restos de dieciséis
hombres y dos mujeres, de edades comprendidas entre los 18 y los 80 años, con claros
signos de violencia peri mortem. Algunos cráneos tenían signos de haber recibido un
tiro de gracia. Otros cuerpos aparecieron maniatados, signo evidente de haber sufrido
torturas, como indicaba el director de la excavación en la rueda de prensa donde se
presentó el informe final de la exhumación.
La exhumación de la fosa de Velez-Benaudalla
Se trata de la exhumación de los restos de dos personas en la localidad de
Vélez-Benaudalla, concretamente en un paraje privado conocida como El Noguerón.
Allí, en una zona de fuerte pendiente cercana a la carretera, aparecieron una serie de
restos humanos que podrían pertenecer, según algunos testimonios orales, a víctimas
de la represión franquista. Los restos fueron estudiados por la AGRMH, que solicitó una
subvención para la realización de sondeos arqueológicos en una zona de Granada
donde podría haber cientos de cuerpos sepultados de víctimas de la represión
franquista, asesinados cuando huían de las tropas franquistas en dirección a Almería.
Uno de los testimonios sobre la localización de otra fosa con restos en la zona la dio la
propia alcaldesa de Velez-Benaudalla en el año 2009. Afirmó que ella había oído desde
siempre que podía existir «una fosa con más de 300 personas». Estos testimonios se
recogieron en el informe preliminar que realizó el arqueólogo Francisco Carrión sobre
el hallazgo de los restos y que puede consultarse en la web de la citada asociación262.
Por cierto, el mapa de fosas de Andalucía también indicaba la posibilidad de la
existencia de una fosa con un número indeterminado de cuerpos de personas que
pretendían huir a zona republicana en ese paraje cuando fueron detenidos, fusilados y
enterrados cerca de la carretera que comunicaba La Alpujarra con la costa.
262
CARRIÓN F.: “Proyecto de intervención arqueológica en la finca de El Noguerón (Vélez de
Benaudalla). Excavación para delimitar e intervenir en la fosa común”, publicado en la sección de
documentos de la web de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica, 2009,
p. 10. Véase:
http://www.granadamemoriahistorica.es/documentos/doc2.pdf
244
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
En cualquier caso tuvieron que pasar varios años para que la Junta de Andalucía
concediese una subvención a la AGRMH para que realizara un estudio arqueológico.
Dicho estudio basado en catas y sondeos arqueológico fue dirigido por el arqueólogo
Francisco Carrión y pudieron localizarse restos.
La Exhumación de la fosa de Gualchos
El 1 agosto de 1947 la Guardia Civil fusiló en el cruce de la carretera entre
Motril y Gualchos con Lújar a 11 personas, que habían sido detenidas días antes en esa
zona de Granada. El historiador José María Azuaga263, que ha investigado los hechos,
explica que las ejecuciones fueron consecuencia de un encuentro entre guerrilleros
antifranquistas y la Guardia Civil, en el que fallecieron tres milicianos y un teniente del
instituto armado. Como represalia y en venganza por estos hechos, la Guardia Civil
detuvo a un guerrillero y a un grupo de 10 personas, que no tenían vinculación con los
hechos, entre ellas a una mujer embarazada. Las 11 personas fueron fusiladas. Algunos
de las víctimas fueron rematadas, como demuestran los tiros de gracia de algunos de
los cráneos encontrados en la excavación.
Pasados más de 65 años, los familiares de algunas de estas víctimas realizaron
una petición formal a la AGRMH para que se les ayudase en la recuperación de los
restos. Inmediatamente comenzaron los trámites para la localización y exhumación de
la fosa. Para esta exhumación, así como para la que se realizaría posteriormente en la
localidad granadina de Pinos del Valle, la AGRMH solicitó una subvención de 45.800
euros al Ministerio de la Presidencia basándose en la convocatoria 2011. La ayuda le
fue concedida.
La exhumación de la fosa del cementerio de Gualchos fue realizada por un
equipo arqueológico dirigido por el arqueólogo de la Universidad de Granada Francisco
Carrión, quien contó con el asesoramiento del historiador José María Azuaga Rico. Tras
la realización de diversas catas, finalmente el equipo arqueológico encontró el lugar
263
AZUAGA RICO, J. M.: Granada-Málaga: represión, resistencia y guerrilla (1939-1952), tesis doctoral
del autor. Pendiente de publicación. También del mismo autor, AZUAGA RICO, J. M.: La guerrilla
antifranquista en Nerja. Nerja, 1996 y “Huidos y guerrilleros en la Axarquía durante la guerra civil” en
PRIETO BORREGO L.: Guerra y franquismo en la provincia de Málaga. Nuevas líneas de investigación,
Málaga, 2005, pp. 57-80.
245
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
exacto donde se hallaban los cuerpos: una esquina del cementerio. La exhumación de
los cuerpos se llevó a cabo a lo largo del mes de julio de 2012 y finalizó el día 3 de
agosto. Durante ese mes, el equipo técnico pudo recuperar los restos de las 11
personas que se buscaban. Los restos serán devueltos a sus familias una vez que se
realicen sobre ellos las pruebas de identificación genética.
La exhumación de Pinos del Valle
Tras la exhumación de la fosa de Gualchos, la AGRMH y todo el equipo técnico
se desplazó a la localidad de Pinos del Valle, para comenzar los trabajos de localización
de los restos de cuatro personas cuyos restos eran reclamados por sus familias desde
hacía años para darles “una digna sepultura”. La fosa que se buscaba era la de los dos
hermanos Molina y Juan Díaz y su hijo José, asesinados en mayo de 1947264.
Para localizar la fosa fue fundamental, como en la de Gualchos, el trabajo de
investigación de un historiador antes citado, José María Azuaga. Los testimonios orales
fueron clave para situarla con exactitud. Por otro lado, hay que decir que el
ayuntamiento de la localidad prestó su colaboración en todo momento.
La intervención arqueológica dirigida por Francisco Carrión se llevó a cabo junto
a la iglesia de La Inmaculada, en el barrio bajo de la localidad de Pinos del Valle, donde
estaba situado el cementerio en la época de los hechos. No solo fueron localizados los
cuatro cuerpos buscados, sino que, en las catas posteriores, se pudieron recuperar
también los restos de ocho víctimas más. Concretamente se trataba de siete vecinos de
Almuñécar acusados de colaborar con la guerrilla antifranquista. Por último, se localizó
otra fosa individual con los restos de un pastor vecino de Pinos del Valle, que fue
torturado por la Guardia Civil hasta casi la muerte por colaborar con la guerrilla. Este
pastor apareció ahorcado en su celda días después265.
264
Véase el diario Granada Hoy de 30-8-2012, en su edición digital:
http://www.granadahoy.com/article/provincia/1341438/hallan/restos/represaliados/franquismo/pinos
/valle.html
265
http://www.granadamemoriahistorica.es/exhumaciones.html
246
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
2.3.6. Málaga
Tras el triunfo del golpe de militar el 18 de julio en Sevilla, Granada, Córdoba y
Cádiz (Huelva se uniría días después), la provincia malagueña se convirtió en uno de los
pocos lugares donde la mayoría de los andaluces que huían de las tropas franquistas
podían refugiarse. Miles de personas alcanzarían la provincia de Málaga desde el valle
de la Sauceda y a través de la Sierra Norte de Cádiz y desde la Sierra Sur de Sevilla
entre julio de 1936 y febrero de 1937.
El fracaso del golpe en Málaga fue un hecho el día 19 de julio. Constituyó un
mazazo muy duro para el éxito general del plan golpista. La confianza en la sublevación
y el rápido triunfo del golpe en Málaga era tal que incluso Queipo de Llano trasladó a
su familia a esta ciudad, para que estuviera más segura, días antes del 18 de julio266.
Según las instrucciones del general Mola, el plan para Málaga se basaba en una
ocupación rápida del muelle y del campamento Benítez para, una vez llegadas las
tropas regulares desde Melilla, ir sobre Madrid.
La causa del fracaso del golpe en Málaga, según las mayoría de las fuentes, fue
el miedo o más bien la indecisión del general de brigada Francisco Patxot Madoy. El
general temía que los obreros se levantaran en caso de seguir adelante. La fuerza
obrera era muy importante en la ciudad. Aunque, según parece la llamada de teléfono
de Diego Martínez Barrios a Patxot el mismo 18 de julio, tuvo mucho que ver en la
decisión de retirar las tropas de la ciudad de Málaga. Lo cierto es que la vacilación de
Patxot fue importante para que en Málaga el golpe no triunfara aunque. Pero lo que
verdaderamente lo impidió fue la determinación de la Guardia de Asalto y del capitán
Molino, que se mantuvieron inflexibles en su postura de no entregar el Gobierno Civil.
De modo que, aunque los capitanes Agustín Huelin Gómez y Julio Hernando Pedrosa y
el teniente Francisco Ruiz de Segalerva sacaron las tropas a las calles el mismo día 18 y
leyeron el bando de guerra en la Comandancia Militar, fueron incapaces de asaltar
Gobierno Civil, fuertemente defendido por la Guardia de Asalto y las milicias obreras.
Las tropas sublevadas se retiraron esa misma madrugada: el golpe había fracasado
golpe en Málaga.
266
Revista Jábega, nº 21, 1978, pp. 30-39.
247
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
A partir de ese momento, la ciudad comenzó a recibir exiliados de los pueblos
que iban cayendo en manos de los golpistas. Las calles se llenaron. La manutención de
tanta gente era casi imposible. Además, los bombardeos de la aviación franquista se
convirtieron en parte de la vida cotidiana, con el consiguiente desgaste moral para la
población. Entretanto, a la desorganización de los mandos militares leales a la
República se unió la incertidumbre por el avance rebelde que se estaba produciendo
desde las provincias donde había triunfado el golpe.
Desde principios de enero, el avance de las tropas franquistas fue inevitable,
sobre todo teniendo en cuenta que el Gobierno de la República no supo reforzar
militarmente a unas fuerzas republicanas cada vez más mermadas, cuyos mandos
militares se sucedían al frente de la comandancia, lo que impidió tener un control ni
siquiera parcial de la resistencia antifranquista en la provincia. Con un insuficiente
equipamiento militar y peor organización, las exiguas tropas republicanas debían
resistir el asedio de las fuerzas franquistas y además controlar los desmanes de los
grupos violentos incontrolados dentro de la propia ciudad. Ante esta situación, y
debido a la importancia estratégica de Málaga, las tropas franquistas comenzaron a
avanzar, imposible de detener con los mimbres con los que contaba la resistencia
republicana. A finales diciembre desembarca en Cádiz un grupo de 3.000 soldados
italianos que se dirigiría, bajo el mando de Queipo, hacía Málaga267. Además en los
primeros días de enero llegaron a la bahía de Málaga dos bombarderos del ejército
franquista, el Canarias y Baleares, que se sumaron a la estrategia de bombardeo y
acoso de la capital malagueña.
Las tropas italianas iniciaron su avance desde el norte y el noreste de la
provincia y las tropas de infantería, comandadas por el duque de Sevilla, el coronel
Borbón, fueron ocupando la costa hasta situarse a pocos kilómetros de la ciudad. Ante
la inminente conquista de la ciudad tras la caída de Ronda y Antequera, comenzó la
conocida “desbandá”: miles de andaluces huyeron del avance franquista de forma
267
La llegada de este batallón de soldados italianos fuertemente equipados fue consecuencia del
acuerdo que habían firmado días antes en Roma representantes del ejército sublevado y el Gobierno de
Mussolini. Así se creó el Ufficcio Spagna para coordinar el esfuerzo italiano en España, que incluyó el
despliegue de los 48.000 soldados del Corpo Truppe Volontarie, contingente que empezó a ser
desembarcado en Cádiz a finales de diciembre de 1936.
248
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
improvisada. Las autoridades republicanas no pudieron organizar esta huida, que se
hizo por la única salida posible: la carretera que unía la Costa del Sol con el Levante
peninsular, a través de la provincia de Almería. Esta carretera posteriormente sería
conocida como “la carretera de la muerte”. A esa “desbandá” respondieron las tropas
franquistas con un bombardeo indiscriminado. Se cebaron conscientemente contra la
población civil y mataron a miles de personas. En esa huida se desplazaron entre
100.000 y 150.000 personas, que sufrieron el acoso de los bombarderos franquistas y
alemanes, además de los disparos de ametralladora de la aviación franquista.
Finalmente, las tropas italianas y las del general Borbón conquistan Málaga el 8
de febrero de 1937 a las 7:30 horas de la mañana. Rápidamente comenzó la
persecución de la gente que iba huyendo dirección Almería.
A esta persecución Motril se hacía referencia en el parte de guerra emitido
desde el cuartel general de Salamanca el mismo día de la toma de Málaga:
(…) A las 7 horas y 30 minutos del día de hoy atravesaron nuestras tropas el
Guadalmedina, entrando en el corazón de Málaga y derrotando al enemigo,
que intentaba defender la entrada de la población. Se le cogieron más de
doscientos muertos (…). A las dos de la tarde, extinguidos todos los focos de
resistencia, desfilaron las fuerzas por el centro de la ciudad entre delirantes
ovaciones y frenéticos aplausos (…) El enemigo, derrotado, huía a la
desbandada en dirección a Motril, perseguido de cerca por nuestros
soldados.
Tras la toma de Málaga el ejército franquista comenzó una planificada represión
sobre la población civil que no había huido hacía zona republicana o que había vuelto
ante las falsas promesas del ejército franquista de que no se tomarían represalias
contra ellos. La represión dejaba en un segundo plano los asesinatos por aplicación de
Bando de Guerra. Se estableció una jurisprudencia militar que serviría para revestir los
asesinatos de una falsa legalidad. A partir de entonces el cementerio de San Rafael se
convertiría en una gran fosa donde fueron yendo a parar miles de represaliados.
La ocupación sistemática por las tropas sublevadas llevó al ejército franquista a
realizar una “limpieza sistemática” de la población de muchos pueblos malagueños.
Como ya se había hecho en los pueblos de Sevilla o Cádiz, los asesinatos provocaron
249
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
que el territorio malagueño se fuera sembrando de fosas comunes hasta un total de
76, según el mapa de fosas de Andalucía.
*
*
*
Málaga es la provincia española donde más cuerpos se han exhumado, con
mucha diferencia sobre las demás. Además, las dos exhumaciones donde más cuerpos
se han extraído en España se realizaron en poblaciones malagueñas: la fosa de San
Rafael de la capital malacitana y la fosa de Teba. Desde el año 1994 se han exhumado 9
fosas de las 76 que contempla el mapa de fosas de Andalucía, con lo que el número de
exhumaciones es el mayor de Andalucía en porcentaje con casi un 12%.
La fosa de Periana268
La fosa se encontraba en las afueras del pueblo, en el denominado “Llano de la
Matanza”, junto al antiguo apeadero del tren. La fosa contiene los restos de
aproximadamente 14 personas represaliadas por ambos bandos. Los restos fueron
exhumados en 1994 por el propio ayuntamiento de la localidad, sin seguir ningún tipo
de procedimiento científico. Fueron trasladados al cementerio del pueblo donde se
construyó un sencillo espacio de memoria.
La fosa de Istán269
Se trata de una fosa con cuatro vecinos de Istán, asesinados en febrero de 1937
por un grupo paramilitar de Falange denominado “Los leones de Rota”. Este grupo
actuó asesinando a decenas de personas en distintos puntos de la provincia de Cádiz y
Málaga durante la guerra civil. La fosa estaba situada en un paraje denominado “La
268
La información sobre la fosa de Periana ha podido obtenerse gracias a los datos que se aportan en el
mapa de fosas de Andalucía y a la corroboración de los mismos por parte del arqueólogo Andrés
Fernández Martín, cuyos informes y reseñas han sido citados en varias ocasiones en este trabajo de
investigación.
269
Fuente: la prensa de aquellos días recogió masivamente la noticia de los trabajos (El País, 2-8-2012,
Europa Press, 31-7-2012 o La Opinión de Málaga, 1-8-2012). En la página web de la Federación de Foros
por la Memoria se puede encontrar toda la información sobre la exhumación de Istán
(http://www.foroporlamemoria.info/seccion/exhumaciones/)
250
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
lomilla de los Muertos”.
La iniciativa de la exhumación partió de un vecino de la localidad, Juan
Granados. Con la colaboración del Foro por la Memoria de Málaga y el Ayuntamiento
de Istán comenzaron la puesta en marcha del proceso exhumatorio.
Los trabajos se llevaron a cabo en los primeros días de agosto de 2012 y la
financiación corrió a cargo del Foro por la Memoria de Málaga, el Foro de Andalucía y
la Federación Estatal de Foros por la Memoria. Los trabajos fueron coordinados por el
presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria, José María Pedreño, y
dirigidos por el arqueólogo Jordi Estévez Escalera y la antropóloga Elena García Guixé.
Contaron con un numeroso grupo de trabajo, integrado por arqueólogos, historiadores,
psicólogos y antropólogos, los cuales consiguieron exhumar los restos de las cuatro
personas que se buscaban y a los que se les tiene previsto realizar las pruebas de
identificación genética oportunas.
La fosa de Villanueva del Rosario270
La fosa de Villanueva del Rosario, que se encontraba situada junto al puente
que cruza el río Guadalhorce, entre Villanueva del Rosario y Villanueva del Trabuco,
contenía los restos de 11 personas, que fueron fusiladas el 14 de febrero de 1937.
Todos eran campesinos, excepto el panadero del pueblo y su hijo. La exhumación fue
promovida por la Federación Estatal del Foro por la Memoria, con la colaboración de
los familiares y del ayuntamiento. La dirección de los trabajos recayó sobre los
profesores Ermengol Gassiot y Joaquim Oltra, que coordinaron a un equipo de
arqueólogos, antropólogos y geólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona. Los
trabajos fueron financiados por la Comisión Interministerial para el Estudio de las Fosas
de la Guerra Civil del Gobierno español.
Los trabajos se llevaron a cabo en el mes de septiembre de 2007. Los restos
descansan en el cementerio municipal de Villanueva desde el 14 de diciembre de 2008.
270
Fuente: la información sobre la exhumación de esta fosa es posible consultarla en el libro publicado
por el Foro por la Memoria de Andalucía: Recobrando nuestra dignidad. Exhumación de la fosa común
nº1 de Villanueva del Rosario (2012), además de en la web: www.memoriahistoricamalaga.org y en el
blog: http://foromemoriandalucia.blogspot.com.es/
251
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
El 27 de octubre de 2012 se presentó en Villanueva del Rosario (Málaga) el libro que
elaboró el Foro por la Memoria de Andalucía sobre la exhumación.
Las fosas de Alfarnatejo
En la localidad malagueña de Alfarnatejo se exhumaron en el año 2010 dos
fosas de gran trascendencia para el proceso de recuperación de la memoria histórica
en Andalucía: por primera vez se exhumaban los restos de personas asesinadas por
ambos bandos271. En total se exhumaron siete personas en tres fosas diferenciadas.
La primera fosa contenía los restos de dos carabineros y un joven asesinados
por la Guardia Civil la madrugada del 17 de febrero de 1937. El joven era Fernando
Conejo López, Fernandillo, nacido en Riogordo, de 19 años de edad. Se dedicaba a
vender material de costura por los pueblos. El primero de los carabineros era el Brigada
Francisco López Contreras, natural de Málaga, de 50 años. El segundo carabinero era
Salvador Alba Luque, nacido en Alfarnatejo, de 39 años, casado y con tres hijos. La
familia de Salvador Alba Luque fue la que promovió la exhumación, por medio de uno
de sus sobrinos nietos, Miguel Alba (investigador y coordinador en La Axarquía de la
Asociación contra el Silencio y el Olvido y para la Recuperación de la Memoria Histórica
de Málaga), que consiguió involucrar al ayuntamiento de la localidad en la localización
de los restos de estas tres personas.
El asesinato de los dos carabineros y del joven es narrado por el investigador
Miguel Alba en el informe histórico que realizó el arqueólogo Andrés Fernández tras la
exhumación de esta fosa:
La confusión en primera instancia sobre lo ocurrido a estos tres fusilados
fue notoria, pues los dos carabineros estuvieron detenidos y fueron llevados
a la comandancia de la Guardia Civil de Colmenar (Málaga), teniendo un
régimen de semilibertad, pues, al no tener delitos de sangre, podían incluso
salir hasta la puerta del recinto a despedir a familiares y visitas.
Lógicamente estaban desarmados y a la espera de órdenes concretas sobre
su destino. Todo hacía prever una pronta puesta en libertad pues no tenían
delito que penar. Pero todo dio un imprevisto y radical giro la noche del 17
271
La prensa recogió con bastante interés la noticia de la exhumación de asesinados de ambos bandos.
Véase: El País de 17-9-2010, Diario Sur de 16-9-2010 o Málaga Hoy de 17-9-2010.
252
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de febrero de 1937.
A media noche un automóvil, aparentemente sin dirección determinada,
paró en la puerta de la Comandancia. Sin ningún tipo de explicación fueron
introducidos en su interior los dos carabineros y supuestamente el joven
(…). Al llegar la mañana del 18 de febrero se trasladó María Rodríguez,
esposa de Salvador, a visitar a su marido. Llevaba a su hijo José en brazos y
estaba embarazada de su cuarto hijo, Salvador. María pide al centinela de
puerta que avise a su marido. La espera se hace más larga de lo normal.
Poco a poco la intranquilidad se va adueñando de la mujer. Tras largo rato
aparece un oficial al mando y le comunica que esa noche se han llevado a
Salvador, sin conocer el motivo ni destino de su viaje. (…) En la familia
saltan las alarmas. Desgraciadamente, al poco tiempo comunican a un
vecino del pueblo -casualmente cuñado de Salvador- que vaya al lugar
llamado “Mal Infierno”, término municipal de Alfarnatejo, junto a la venta
de Alfarnate, para recoger los cuerpos de tres personas que yacían en sus
inmediaciones. (…) Comprobaron que uno de los tres asesinados llevaba
una cazadora del Cuerpo de Carabineros con el distintivo de brigada. Se
llegó a la conclusión de que el otro uniformado era su cuñado Salvador: el
tiro de gracia le había deformado el rostro. El tercer cadáver fue reconocido
como Fernandillo, joven que se dedicaba a vender material de costura por
los pueblos. Los tres cuerpos fueron trasladados y enterrados en una fosa
común en el cementerio de Alfarnatejo272.
Los trabajos de exhumación de esta fosa se realizaron en dos fases. La primera,
desarrollada a lo largo de octubre de 2009, dio resultados negativos. Se comprobó con
decepción que sobre el lugar donde se creía estaba la fosa, según el estudio histórico,
se habían construido nichos. Finalmente se retomaron los trabajos en julio del año
2010 cuando, debido al traslado del cementerio, se pudo utilizar otro tipo de
maquinaria: los nichos que había sobre la fosa habían sido trasladados al cementerio
nuevo. De este modo, tras el rebaje del terreno se pudo localizar una fosa con tres
individuos varones de distinta edad que, según los criterios estándares antropológicos
forense aplicados, determinaron que podían corresponder a los tres asesinados por los
golpistas el 18 de febrero de 1937. Finalmente, las pruebas de identificación mediante
ADN determinaron que los restos pertenecían a Francisco López Contreras, Salvador
Alba Luque y Fernando Conejo López.
La segunda fosa exhumada pertenecería, según las fuentes orales y el estudio
272
FERNÁNDEZ MARTÍN, A.: Informe arqueológico de la exhumación de las fosas del Cementerio de
Alfarnatejo, 2010, p. 5 (Inédito).
253
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
antropológico, a Manuel y Francisco Robledo Sánchez, los Postemas. Estos dos
hermanos, naturales de Alfarnate, fueron encarcelados al final de la guerra civil. Una
vez puestos en libertad, se tiraron al monte y se integraron en uno de los grupos
operativos del Ejército Guerrillero que rondaba aquella zona de Andalucía. Fueron
capturados por la Guardia Civil y, según testimonios orales, se le aplicó la ley de Fugas
en diciembre de 1949273. Fueron enterrados en el cementerio de Alfarnatejo. Sus
cuerpos fueron arrojados a una fosa fuera del recinto de enterramientos, pegados a la
pared. La localización en esa zona de una fosa con dos individuos varones que había
sido afectada por inhumaciones posteriores coincidía plenamente con los testimonios
orales que indicaban el lugar de enterramiento de los Postemas. Además, en la fosa se
detectaron varios proyectiles. Por último, hay que señalar que los restos de los dos
hermanos se encontraban incompletos y que su identificación genética fue imposible
por la ausencia de familiares.
Por último, también en el Cementerio de Alfarnatejo, y en el transcurso de la
intervención arqueológica para la exhumación de los dos carabineros y del joven, el
alcalde del pueblo indicó dónde podría haber otro enterramiento, del que él tenía
referencias orales. Preguntó a los arqueólogos si era posible realizar unas catas de
localización. Se trataba de una fosa donde presumiblemente se encontrarían los restos
de dos hermanos, los Garabatos, naturales de Loja y que tenían arrendado el Cortijo de
Jovo, donde cuidaban ganado. Según los testimonios orales, fueron fusilados en las
cercanías del cementerio de Alfarnatejo por un grupo de milicianos entre agosto y
septiembre de 1936. El sondeo arqueológico permitió localizar sus cuerpos, que se
encontraban en una de las esquinas del cementerio, en el perímetro exterior,
aprovechando un boquete que existía en aquel lugar, muy cerca del lugar de
fusilamiento y exactamente donde indicaban las fuentes orales.
Los trabajos de exhumación de ambas fosas fueron sufragados por el
Ayuntamiento de Alfarnatejo y por la Diputación de Málaga. El consistorio colaboró
activamente además en la agilización de permisos. Puso a disposición del equipo
técnico los materiales y el personal necesario para ayudar a llevar a cabo los trabajos.
También se editó un documental sobre las exhumaciones de Alfarnatejo, en el que
273
La fecha procede del acta de defunción, que se encuentra en el Registro Civil de la localidad.
254
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
participaron familiares, responsables políticos, investigadores y los arqueólogos, que
fue presentado a finales de 2011, cuando se presentaron los trabajos finales en la
Diputación de Málaga274.
La fosa del Cementerio de San Rafael de Málaga
En el año 2006 se firmaba un convenio de colaboración, entre la Consejería de
Presidencia de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga, la Universidad de
Málaga y la Asociación Contra el Silencio y Olvido y para la Recuperación de la
Memoria Histórica de Málaga, para exhumar los restos de las fosas del cementerio de
San Rafael de Málaga275. Hasta ese momento, el camino recorrido por los familiares
integrados dentro de la Asociación Contra el Silencio y Olvido y para la Recuperación de
la Memoria Histórica de Málaga había sido largo y lleno de dificultades. Desde que el
ayuntamiento de la ciudad anunciara, unos meses antes del comienzo de la
exhumación, la pretensión de construir un parque en esa zona cercana al centro de
Málaga, los familiares de las víctimas presumiblemente enterradas en el cementerio
desde 1937 hasta 1957 se unieron para impedir que los restos de tantos y tantos
represaliados quedaran sepultados para siempre.
Las dudas que mostró el ayuntamiento de Málaga en un primer momento para
apoyar la exhumación de la fosa de San Rafael desaparecieron cuando más de 400
personas asistieron a la primera reunión convocada por los familiares en la sede del
sindicato CGT. En esa reunión desempeñó un papel fundamental Francisco Espinosa
Jiménez, primer presidente y alma de la asociación. Francisco Espinosa Jiménez no solo
llevó el peso de las negociaciones con las diferentes administraciones y organismos
implicados sino que además realizó un exhaustivo estudio documental sobre la
represión en la capital malagueña y sobre los enterramientos de víctimas de la
represión franquista en el cementerio de San Rafael. Mediante un exhaustivo estudio
documental de los fondos del Archivo Histórico Provincial, del Archivo Municipal de
274
Véase:
http://www.malaga.es/buscar/home.asp?cod=3200&com=com1&com1_md=3&com1_md3_cd=9180
275
El antiguo cementerio de San Rafael de Málaga está situado al oeste de la ciudad, en el conocido
distrito de la Cruz de Humilladero.
255
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Málaga, del Registro Civil, del archivo del Juzgado Togado Militar de Málaga y del libro
de defunciones del cementerio de San Rafael se pudieron obtener datos aproximados
sobre el número de represaliados enterrados en San Rafael como consecuencia de la
represión franquista276. Además, estas fuentes archivísticas fueron contrastadas con
otras fuentes orales a partir de decenas de entrevistas a familiares de las víctimas, que
proporcionaron las pistas para ampliar la investigación. Con todos los estudios
archivísticos y orales, Espinosa construyó una base de datos con casi 4.500 nombres de
asesinados por la represión franquista en Málaga, desde que el ejército franquista
conquistara la ciudad. Para concluir, la casi totalidad de estos 4.471 asesinados fueron
enterrados en las diferentes fosas comunes del cementerio de San Rafael. Se trataba de
hombres y mujeres de muchos pueblos de Málaga, pero también de otras partes de
Andalucía, principalmente de la parte occidental, que habían huido, como dijimos más
arriba, ante el avance del ejército franquista.
Pues bien, como decíamos al principio, el convenio firmado en 2006 ponía las
bases para la localización y exhumación de todos los represaliados del franquismo que
yacían en las 9 fosas comunes del cementerio de San Rafael. Las aportaciones
económicas para el desarrollo de los trabajos que recogía dicho convenio correrían a
cargo de la administración local, autonómica y estatal a partes iguales. En la
Universidad de Málaga las funciones de dirección de los trabajos. La asociación
malagueña se encargó de la fiscalización. El Gobierno de España participó en los
diferentes convenios y adendas que se realizaron desde 2006, mediante subvenciones
276
Según la información que hemos podido conocer tras una entrevista realizada por el autor de esta
investigación el 7 de octubre de 2010 a los investigadores Francisco Espinosa y Andrés Fernández, la
investigación archivística, que por cierto sigue abierta, fue decisiva para conocer aproximadamente el
número de personas que pudieron ser enterrados en las fosas comunes de este cementerio. Del
Registro Civil de Málaga se revisaron todas las inscripciones de los fusilamientos (más de noventa
tomos). La inscripción que buscábamos era “heridas por arma de fuego”, o “encontrado en los
alrededores del cementerio de San Rafael”. Los inscritos desde el 7 de febrero de 1937 (“fecha de la
entrada de las tropas sublevadas”), solo constan con el nombre y apellidos y la consecuencia de la
muerte, aparte del nombre del juez y el secretario. Solo a partir del año 1939 se empieza a completar la
hoja de inscripción con los datos correspondientes. La documentación revisada en la sección “Prisión
Provincial” del Archivo Histórico Provincial sirvieron para completar los datos extraídos del Registro Civil.
Además el estudio llevado a cabo sobre los libros de registro del cementerio de San Rafael (registro de
defunciones) permitieron obtener datos de más de 600 personas fueron inhumadas según el
procedimiento habitual previo pago de los familiares del difunto. Por último, también ha sido
fundamental el estudio de los más de 30.000 expedientes relacionados con los consejos de guerra del
Juzgado Togado Militar de Málaga.
256
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
extraordinarias a la propia asociación aunque no fue firmante del convenio. La Junta de
Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga sí firmaron el convenio con la asociación. Por
su parte, la Universidad de Málaga participó en el convenio a través del Vicerrectorado
de Investigación y Doctorado, que propuso además al profesor Sebastián Fernández
como primer director del proyecto de exhumación. La codirección de los trabajos
correría a cargo del arqueólogo Andrés Fernández, que actuó primero como ayudante
de Sebastián Fernández, pero que terminó siendo el director de la última fase de la
exhumación.
En total, y durante los tres años que duraron los trabajos, se firmaron dos
convenios y una adenda: el primero en el año 2006, el segundo en diciembre de 2007
(la adenda) y el último en 2009. El coste total de los convenios y adendas fue, según
nuestros datos, de 890.000 euros, distribuidos de la siguiente manera:
- Junta de Andalucía: 280.000 euros (80.000 en el convenio del año 2007 +
80.000 euros en la adenda de 2008 + 120.000 euros en el año 2009).
- Ayuntamiento de Málaga: 280.000 euros (80.000 en el convenio del año 2007
+ 80.000 euros en la adenda el año 2008 + 120.000 en el año 2009).
- Asociación Contra el Silencio y Olvido y para la Recuperación de la Memoria
Histórica de Málaga: 330.000 euros (80.000 en el año 2007 + 100.00 en la adenda del
año 2008 + 150.000 euros en 2009)277.
La intervención arqueológica se desarrolló desde el 16 de octubre de 2006
hasta el 16 de octubre de 2009, día en que se levantó el último cuerpo de la fosa sur
del patio civil.
En el proyecto arqueológico trabajaron 9 especialistas y 120 voluntarios de
diversas nacionalidades, coordinados por el Instituto Andaluz de la Juventud de la
Junta de Andalucía.
La secuencia de trabajo podría resumirse en las siguientes fases
- En la primera fase, se realizó el estudio geofísico previo por el que, mediante
277
Es el dinero correspondiente a las tres subvenciones que la Administración del Estado otorgó a la
asociación.
257
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
una onda, se practicó el rastreo del suelo y la delimitación de disfunciones provocadas
por la acumulación de restos humanos y cal. Los trabajos fueron llevados a cabo por el
Instituto de Geofísica de Granada bajo la dirección del profesor José Peña Ruano.
- En segundo lugar, se realizó el grueso de los trabajos arqueológicos de
exhumación de las diferentes fosas del cementerio. Los cuerpos que se iban
localizando se iban registrando en fichas individualizadas, en las que se anotaba la
situación y disposición de los cuerpos y los objetos que se iban encontrando.
- En tercer lugar, se llevó a cabo el estudio antropológico, que culminaría con la
toma de muestras para la realización de las identificaciones mediante ADN, que aún se
están realizando a los familiares.
El informe final de los trabajos se hizo público el 4 de marzo de 2010 en el
auditorio del Museo Picasso de Málaga, en un emotivo acto donde intervinieron la
entonces consejera de Justicia y Administración Pública, Begoña Álvarez; el alcalde de
la capital malagueña, Francisco de la Torre; la rectora de la Universidad de Málaga
(UMA), Adelaida de la Calle; el presidente de honor de la asociación, Francisco
Espinosa; y el director de la exhumación, Sebastián Fernández. Todos los discursos
destacaron, por encima de cualquier otra consideración, tres cosas
- Por un lado, que lo realizado en el cementerio de San Rafael de Málaga los
últimos tres años había sido un acto de justicia que reforzaba nuestra democracia.
- En segundo lugar, el rigor con el que se habían desarrollado los trabajos.
- Por último, la voluntad de colaboración entre las administraciones en un
asunto tan importante como el de las exhumaciones de las fosas de la guerra civil y del
franquismo278.
Las conclusiones expuestas por el profesor Sebastián Fernández en la mañana
del 4 de marzo de 2010 en Málaga decían que de las 4.471 personas registradas como
asesinadas en el antiguo cementerio de San Rafael que se habían identificado en la
investigación documental, desde febrero del mismo año hasta mayo de 1957, se
pudieron exhumar los restos de 2.838 personas. Además, también se pudo saber de
278
Véase: http://www.malagahoy.es/article/malaga/645156/la/reconstruccion/infierno.html
258
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
forma clara tras el proceso arqueológico que, tomando como referencia las evidencias
arqueológicas, los restos de las personas de las 9 fosas exhumadas pertenecían a varios
episodios represivos y que, además, sufrieron asesinatos selectivos durante dos
décadas279.
La siguiente tabla, de elaboración propia, elaborada a partir de los datos del
informe final, es un complemento a los datos a los que hemos hecho referencia
anteriormente:
HOMBRES
MUJERES
SIN DETERMINAR
INFANTILES
1.138
89
1.262
349
TOTAL DE
EXHUMADOS
2.838
Este es un breve resumen de las conclusiones del apartado antropológico de
este informe donde se presentan una serie de conclusiones que pueden servir, entre
otras cosas, para establecer coincidencias y diferencias con otras fosas comunes de la
represión franquista en Andalucía:
En las tareas de exhumación han sido recuperados, de conformidad con los
criterios antropológicos estándar, los restos esqueléticos de un total de
2.840 personas, en la inmensa mayoría varones. El porcentaje de hombres y
mujeres se corresponde, en líneas generales, con las listas elaboradas a
partir de los registros documentales.
El análisis del patrón anatómico de las heridas sugiere que la mayoría de
los fusilados recibieron los disparos en la región torácica y abdominal, así
como en las extremidades. Este hecho se interpreta como un tipo de
fusilamiento, donde muy probablemente el pelotón de ejecución sostuviera
los mosquetones a la altura de la cadera.
Otro modelo de ejecución documentado, por los impactos de proyectil en
algunos de los cráneos, es el denominado “tiro de gracia”, efectuado en su
mayoría por armas cortas de fuego.
Por otro lado, hasta la fecha no ha sido posible la identificación positiva, a
partir de las evidencias osteológicas, debido a la insuficiencia de
información ante mortem.
La interpretación forense que se podría dar es la de una masacre de miles
279
El autor de esta investigación estuvo presente en la presentación del informe final de la exhumación
de Málaga y, además, ha tenido acceso al informe completo por cortesía de uno de sus autores, el
arqueólogo Andrés Fernández Martín.
259
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de personas, hombres y mujeres, donde la población infantil también
sufriría los daños colaterales.
En lo referente al índice de conservación, hay que destacar que en líneas
generales, es bajo. Muchos de los restos de las fracturas que presentan los
cuerpos fueron causadas post mórtem, en particular las zonas epifisarias de
los huesos largos, lo que nos ha impedido llevar a cabo, en gran parte de los
casos, la medición máxima de estos huesos.
Gran cantidad de los restos esqueléticos pertenecen a individuos que fueron
arrojados a las fosas. Las posiciones que adoptaron al caer pueden ser
calificadas de extremas. Se les encuentra de todas las formas posibles. A
esto hay sumar la superposición de cuerpos que, tras su obvia
descomposición, fue la causa de que los restos de los individuos estuvieran
muy mezclados. En cambio, hemos deducido que muchos sujetos, por la
posición en la que se encuentran, fueron depositados.
Según nuestro análisis, la mayoría de los individuos de los que hemos
determinado el sexo se encuentran en la edad adulta, es decir, dentro del
intervalo de edad comprendido entre los 20 y los 40 años.
La disposición de los restos esqueléticos es variada. En las primeras seis
fosas excavadas, los testimonios orales han sido decisivos para actuar. Ahí
los restos pertenecen a los días donde los fusilamientos eran masivos, por lo
que corresponderían al año 1937. (…) Por otro lado, cabe destacar que, tras
ser arrojados, los cuerpos eran cubiertos con gran cantidad de cal viva.
Algunos individuos eran arrojados maniatados, por la disposición de las
extremidades superiores. Incluso han aparecido individuos con las
extremidades inferiores atadas. Los testimonios orales hablan de que
fueron amarrados con alambre, pero en el levantamiento de las fosas en las
parcelas de San Francisco no se ha detectado ningún indicio de este
elemento. Por lo tanto, se utilizaba cuerda. Al tratarse de un material
perecedero, no ha podido ser documentado desde el punto de vista
arqueológico.
En la parcela del patio civil sí se ha detectado gran cantidad de individuos
maniatados con alambre.
Hay que destacar que se encuentran varias inhumaciones de neonatos y de
niños, lo que se interpreta que murieron a causa de los bombardeo, de la
metralla, incluso por la carestía, las enfermedades infantiles y la hambruna.
Posteriormente serían trasladados al cementerio de San Rafael donde se
reaprovecharían las fosas aún abiertas. Igualmente se hallaron cuerpos con
amputaciones de extremidades inferiores, halladas en más de una fosa.
Los testimonios orales hablan de que eran fusilados en la entrada del
cementerio y trasladados con una parihuela a las fosas donde eran
arrojados. En otras ocasiones, hay que resaltar que algunos individuos eran
fusilados a pie de la fosa. Llegamos a estas conclusiones tras el análisis de
la gran cantidad de casquillos de fusiles que aparecen en el interior de la
fosa y por la disposición que adquieren estos sujetos en el interior. Por otro
lado, cabe destacar que algunos cráneos presentan un orificio de entrada
260
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de proyectil correspondiente al tiro de gracia (…)280.
Un artículo del periodista Pablo Bujalance, al que ya hemos hecho referencia,
publicado en la edición digital del diario Málaga Hoy, titulaba lo siguiente, en
referencia al informe final de la exhumación del cementerio de San Rafael: “La
reconstrucción del infierno”. En este artículo se ponía de manifiesto la dimensión de la
represión franquista tras la conquista de la ciudad y la utilización del cementerio de
San Rafael como un espacio de horror y de tragedia colectiva. Afirmaba el periodista
que lo ocurrido en San Rafael es «una demostración de la barbarie capaz de mermar la
sensibilidad más castigada. Sorprende la naturalidad con la que Málaga ha vivido a
espaldas del exterminio».
En cualquier caso, lo que no es rebatible a día de hoy es que estamos ante la
fosa con mayor número de cuerpos exhumados en España. Es también las exhumación
para la que se ha contado con un mayor presupuesto y en la que han participado más
administraciones. Sin duda, los trabajos de San Rafael han sido un ejemplo de
colaboración, pero, sobre todo, y lo que es más importante y necesario, desde nuestro
punto de vista, de discurso sereno en torno a la memoria histórica. Como decía el
periodista Fernando J. Pérez en el diario El País el día siguiente a la presentación del
informe final de la exhumación, «los partidos políticos y la sociedad civil de Málaga
dieron ayer una rara muestra de unidad en un asunto relacionado con la memoria
histórica»281.
La custodia de los restos recayó en la empresa pública del Ayuntamiento de
Málaga encargada de la gestión de los cementerios, Parque Cementerio de Málaga S.
A. (PARCEMASA). Esta empresa habilitó un espacio en el que están depositados los
restos exhumados desde octubre de 2009, en espera de que se realicen las
correspondientes pruebas de ADN a los familiares que lo soliciten (unos trescientos
familiares)282.
280
FERNÁNDEZ LÓPEZ, S. y FERNÁNDEZ MARTÍN A.: Intervención arqueológica en el antiguo cementerio
de San Rafael (Málaga), Apartado de Conclusiones, año 2009, pp. 1-6 (inédito).
281
Véase el diario El País en su edición digital de 4-3-2010:
http://elpais.com/diario/2010/03/04/espana/1267657212_850215.html
282
Los trabajos de recogida de muestra están siendo realizados por los expertos del Departamento de
Medicina Legal de la Universidad de Málaga. Estos han destacado la dificultad de obtener perfiles
genéticos adecuados, debido a la gran cantidad de cal viva que se vertió sobre los cuerpos, cal que los
261
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Por otro lado, el pasado día 26 de diciembre de 2012 comenzaron los trabajos
para la construcción de un monumento de memoria donde se depositarán los restos
de esas 2.838 personas exhumadas entre 2006 y 2009. El monumento de memoria,
cuya financiación compartirán Ayuntamiento de Málaga y Junta de Andalucía, tendrá
forma piramidal y una superficie de 140 metros cuadrados, aproximadamente. En el
interior de esta pirámide se construirá un sótano al que se podrá acceder desde el
exterior para depositar los restos. El exterior se recubrirá con planchas de mármol
blanco, sobre las que se grabarán los nombres de todas las víctimas que han sido
documentadas. Quedará un espacio libre para los restos que pudieran hallarse en el
futuro, ya que las investigaciones siguen abiertas283.
Con la construcción del monumento de memoria en la fosa más grande de
España se culmina un largo proceso para los familiares de los asesinados cuyos restos
fueron exhumados del cementerio de San Rafael de Málaga.
Fosa de Almáchar
En el cementerio de Almáchar se exhumaron en el mes de abril del año 2011 los
restos del dirigente socialista Juan Muñoz Fernández, asesinado en marzo de 1937
después de ser torturado por la Guardia Civil y los escuadrones de Falange en la prisión
de este pueblo malagueño.
Juan Muñoz Fernández fue alcalde de Almáchar desde mayo de 1931 hasta
octubre de 1932. También era presidente del Círculo Republicano de esta localidad.
Tras el golpe militar del 18 de julio se pone de inmediato al servicio de la República,
hasta la conquista de Málaga. Por temor a las represalias decide entonces huir con su
familia en dirección a Motril por la conocida como “carretera de la Muerte”.
El relato de las penurias pasadas por Juan Muñoz Fernández y su familia en su
ha deteriorado en su mayoría. En la presentación del informe final en marzo de 2010 la entonces rectora
de la universidad, Adelaida de la Calle destacó el esfuerzo de los investigadores del Departamento de
Medicina Legal «para abordar la difícil tarea de identificación» (ver MELLADO, S.: “Málaga: una
represión salvaje” en MARTÍNEZ LÓPEZ, F., ÁLVAREZ REY, L. y MELLADO, S.: Memoria viva de Andalucía.
Que la tierra no duerma, C&/T Editores, 2011, p. 174).
283
Véase la noticia con la información requerida en el siguiente enlace de la agencia Europa Press:
http://www.europapress.es/andalucia/malaga-00356/noticia-comienzan-obras-levantar-monumentomemoria-victimas-guerra-civil-20121226163757.html
262
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
huida hacía Almería es obra de su nieto Juan Muñoz Heredia, quien ha guardado el
recuerdo de su abuelo, hasta el punto de ser el promotor principal de la exhumación.
Esto nos dice el nieto del dirigente socialista, basándose en los testimonios de sus
propias tías:
« (…) La marcha resultaba muy penosa puesto que sus hijos éramos muy
pequeños. Dentro de los límites marcados por la desesperación, Juan
consiguió parar una camioneta, cuyos ocupantes se ofrecieron a
recogernos. En ese momento una bomba cayó sobre la camioneta y mató a
todos sus ocupantes. Podemos decir que nos salvamos de milagro. (…)
Entonces nuestro padre tomó la decisión de volver sobre sus pasos. María,
su esposa, intentaba convencerle de que no lo hiciera, pero las súplicas no
fueron suficientes. Al fin, todos regresaron, pero él fue detenido a la altura
de Torrox por una escuadra de falangistas. De la cárcel de Torrox lo pasaron
a la de Vélez, donde unos falangistas de Almáchar se lo llevaron con la
intención de interrogarlo en el pueblo. Él sabía lo que le esperaba. Cuando
fueron a cruzar el río de Vélez, que venía crecido, se tiró al agua desde la
mula donde lo transportaban amarrado, con la sola intención de ahogarse.
Lo sacaron del agua y lo llevaron a la prisión municipal. (…)En Almáchar, la
tortura fue bestial…nos relatan los familiares…los falangistas se turnaban
agotados de darle palos. Pidió agua y se la dieron con cal; le estrujaban
vinagre en las heridas. Le preguntaban por las personas que habían matado
a dos miembros de una familia de caciques del pueblo. Como él no
contestaba, continuaban con la tortura. Al final le pusieron unos grilletes en
la cabeza y apretaron hasta que lo mataron»284.
El cuerpo Juan fue enterrado, según las fuentes orales, en el pasillo, tras la
puerta de entrada del cementerio, para que todo el mundo pisara sus restos. Además
fue enterrado sin ataúd, ya que el que había comprado la familia para un entierro
digno les fue confiscado por las autoridades locales. En el Registro Civil de Almáchar se
puede consultar el certificado de defunción de Juan Muñoz Fernández. En el que
consta la fecha la hora de su muerte, “el 13 de marzo de 1937, a las cuatro horas
aproximadamente”, y que ocurrió en el “arresto municipal”285. Como se puede
284
En los estudios previos llevados a cabo por el equipo arqueológico dirigido por Andrés Fernández
Martín para la exhumación de la fosa de Juan Muñoz Fernández, se recoge el testimonio de su nieto,
Juan Muñoz Heredia. Véase FERNÁNDEZ MARTÍN, A.: Intervención arqueológica en el antiguo
cementerio de Almáchar, 2011, pp. 4-5 (inédito).
285
En los anexos se puede ver el certificado de defunción de Juan Muñoz Fernández. Una copia nos la
hizo llegar amablemente el director de la excavación, Andrés Fernández Martín, durante una visita del
autor de esta investigación a la localidad de Almáchar, con motivo de la presentación en el año 2011 del
libro Almáchar, la memoria dormida, de Antonio Oliver y Andrés Fernández. El libro, al que ya hemos
263
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
comprobar, los motivos expuestos de la defunción son los mismos eufemismos
utilizados en muchas de las inscripciones en los registros civiles de las localidades
andaluzas, cuando se inscribía a algún asesinado por el ejército golpista: colapso
cardíaco.
La exhumación fue financiada por la Junta de Andalucía y contó siempre con la
colaboración absoluta del Ayuntamiento de Almáchar. Fue dirigida por el arqueólogo
Andrés Fernández Martín, quien, con un equipo de historiadores y arqueólogos logró
recuperar los restos óseos incompletos del alcalde, después de 16 días de trabajo. Los
trabajos comenzaron el día 5 de abril y se alargaron hasta el día 21 del mismo mes,
debido a que sobre los restos se había enterrado posteriormente, en un féretro, a otra
persona. Esta importante alteración de la fosa común dificultó tanto la
individualización de los restos como la posibilidad de encontrar el cuerpo completo del
alcalde286.
Fosa de Villanueva de Cauche
La fosa del cementerio de Villanueva de Cauche (pedanía de Antequera) fue
exhumada por el arqueólogo Andrés Fernández en octubre de 2012. A lo largo del
proceso exhumatorio se pudieron recuperar los restos de 18 personas asesinadas por
el ejército golpista a partir de febrero de 1937. Estas personas eran naturales de
Periana y de Casabermeja. De Periana eran Andrés Alcoholado Garrido, Antonio
Benítez Molina, Juan Bueno Palomo, Elías Bueno Vega, Juan López López, Antonio
Moreno Álvarez, Domingo Muñoz García, Francisco Palomo Raya, Antonio Raya
Larrubia y Francisco Retamero Frías. De CasaBermeja eran naturales Juan Fernández
Rodríguez, Antonio Frías Benítez, Tomás Ruiz Cuesta, José Galán García, José García
Alcoholado, Francisco González Fernández, Juan Martín Rubia y José Aguilar Cabrera.
Estas personas fueron acusadas de rebelión militar y condenadas a muerte en un
consejo de guerra celebrado en el 20 de mayo de 1937287.
hecho referencia con anterioridad, fue editado por el Ayuntamiento de Almáchar y la Junta de
Andalucía.
286
FERNÁNDEZ MARTÍN, A.: Op. Cit., p. 29.
287
Archivo del Juzgado Togado Militar núm. 24, Málaga. Procedimiento 57, del año 1937, Juzgado
Especial núm. 16.
264
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Se trataba de un grupo de militantes de la UGT y del partido socialista, la
mayoría de ellos jornaleros, acusados de distintos delitos según el Tribunal franquista:
detención de personas “de orden”, saqueos en la iglesia del pueblo, requisado de
bienes de consumo, etc. Según el relato histórico llevado a cabo por la historiadora
María Isabel Brenes Sánchez e incluido en el informe histórico de la exhumación de
Villanueva de Cauche y los datos obtenidos tras los trabajos arqueológicos, Fernández
Martín afirma:
Los documentos encontrados en el Archivo Municipal de Casabermeja y en
el Archivo del Juzgado Togado Militar de Málaga nos confirman que los
procesados, tanto de Periana como de Casabermeja, fueron asesinados en
el cementerio de Villanueva de Cauche la noche del 23 de junio de 1937. A
ese lugar fueron conducidos procedentes de sus respectivos lugares de
detención. Sin embargo, la disposición de los cuerpos y los testimonios
recogidos confirman que la ejecución se llevó a cabo primeramente sobre el
grupo de bermejos, sin esperar a la llegada del camión que estaba en
camino y que había salido de Colmenar, lugar donde estaban retenidos los
vecinos de Periana288.
En un primer momento, y basándose en las diferentes fuentes orales
consultadas los investigadores pensaron que los cuerpos de estas 18 personas podían
estar sepultados en dos fosas comunes. Una primera fosa contendría los restos de 8
vecinos de la localidad vecina de Casabermeja, fusilados por los golpistas el 23 de junio
de 1937. Y, por otro lado, podría existir otro enterramiento diferenciado en una zona
no muy lejana del anterior, aunque dentro del mismo cementerio, que podría guardar
los restos de los otros diez vecinos de Periana. Pero finalmente, las investigaciones
documentales de la Asociación contra el Silencio y Olvido de Málaga y la Asociación
para la Recuperación de la Memoria Histórica de Antequera, así como los sondeos
arqueológicos llevados a cabo por el equipo de Andrés Fernández demostraron que
trataba de una única fosa ubicada a la entrada del cementerio.
Las dimensiones de la fosa hicieron pensar que había más cuerpos en el
enterramiento de los ocho inicialmente previstos: a 1,50 metros de profundidad se
288
FERNANDEZ MARTÍN, A.: Informe sobre la recuperación de restos humanos en la fosa común del
cementerio de Villanueva de Cauche, Antequera (Málaga), 2012, p. 3 (inédito).
265
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
hallaron los primeros restos, y los cuatro metros de anchura hicieron el resto. En
relación a los restos encontrados hay que decir que se les están realizando las pruebas
de identificación genética tras el informe antropológico realizado por el equipo
arqueológico dirigido por Andrés Fernández Martín.
Fosa del Cementerio de Santo Toribio de Teba
Para analizar la exhumación de la fosa de Teba llevada a cabo entre febrero y
julio del año 2012 es imprescindible comenzar hablando de Juan Fuentes Guerrero, un
investigador tebeño impulsor junto Rafael Valero de todo el proceso de recuperación
de la memoria histórica en su pueblo. Un proceso iniciado a finales de los años noventa
y que culminó con la exhumación de la fosa del cementerio de Teba donde se pudieron
recuperar 120 cuerpos de personas asesinadas por el ejército franquista.
La documentación que se encontró tras la investigación de los sucesos la
Revolución de Octubre de 1934 en Teba (estudio publicado en 2003) sirvió de punto de
partida para una investigación mucho más amplia que analizaría la guerra civil y la
represión en esta localidad que llevaron a cabo Juan Fuentes y Rafael Valero. La
primera conclusión fue que el desarrollo de la guerra en este pueblo determinó en gran
parte la fuerte represión posterior ya que tras el golpe militar del 18 de julio Teba
quedó situada en una de las líneas del frente defendido por los republicanos hasta que
fue tomada el 20 de septiembre de 1936. Durante los dos meses en los que Teba
estuvo en manos republicanas se produjo el asesinato de varias personas que habían
apoyado el golpe en la localidad, entre ellos un cura natural de El Coronil (Sevilla),
cuyos cuerpos fueron enterrados en grandes lápidas en la entrada del cementerio de
Teba. En una de estas lápidas se puede leer la siguiente inscripción: “Francisco Algarín
Sigüenza. Presbítero. Martirizado por Dios y por España el 31 de julio de 1936”.
Ante la inminente conquista del pueblo por parte del ejército golpista en
septiembre de 1936 muchos tebeños huyeron en busca del frente republicano, situado
entre Peñarrubia y Ardales, en dirección a Casarabonela y más tarde directamente a
Málaga. En febrero de 1937 y ante la conocida consigna del ejército franquista que
aseguraba que las personas que no tenían delitos de sangre podían regresar a sus
266
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
casas sin que les pasara nada, mucha gente emprendió el viaje de vuelta a Teba.
Prácticamente todos los que volvieron más algunas personas que se habían quedado
en el pueblo fueron detenidos e ingresados en dos cárceles improvisadas. No se sabe
con exactitud la cantidad de personas que fueron detenidas en esos días, lo que sí se
conoce es el 23 de febrero de 1937, unos días después de que las tropas de Queipo de
Llano junto con la infantería italiana hubieran entrado en la capital malagueña, un
grupo de falangistas con el visto bueno del ejército franquista sacaron de las dos
cárceles en las que estaban presos a más 80s vecinos y vecinas y mediante sacas de
diez y amarrados por los brazos los falangistas asesinaron a 83 personas (80 hombres y
tres mujeres, una de ellas embarazada). Todas fueron enterradas en una fosa
preparada per se situada en la parte final del cementerio de Teba, junto a la tapia de la
zona de la izquierda.
La historia se ha podido documentar en base a decenas de entrevistas y al
análisis de la documentación del registro civil, los archivos militares, el libro de
cementerio etc., realizada por Juan Fuentes que fue trazando la historia completa de la
represión franquista en Teba aunque centrándose en la conocida como Noche de los
Ochenta. Las conclusiones de la investigación fueron que en Teba se pudieron fusilar
alrededor de 125 personas en total que podrían estar en la fosa del cementerio.
Setenta y cinco años después de los sucesos, con la dirección de la Asociación
para la Recuperación de la Memoria Histórica de Antequera y Comarca, la financiación
del Ministerio de Presidencia, la colaboración del Ayuntamiento de Teba y el esfuerzo
de muchos voluntarios comenzó la exhumación de la fosa donde presumiblemente se
esperaban exhumar los restos de ochenta personas. La exhumación fue dirigida por el
arqueólogo malagueño Andrés Fernández y por un equipo compuesto por dos
arqueólogos, dos peones, una documentalista y la colaboración de un antropólogo
forense que determinaron mediante sondeos las dimensiones de la fosa: 25 metros de
largo por 2 de ancho. Los trabajos comenzaron el 20 de febrero de 2012 y se
desarrollaron hasta junio de 2012 determinándose, en primera instancia y desde el
punto de vista arqueológico, que los cuerpos fueron arrojados a una misma fosa en un
intervalo muy breve ya que no había diferenciación entre unos y otros, ni separación
de tierra entre los restos de más de cien cuerpos apilados (en el anexo 8 se puede ver
267
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
una imagen de la exhumación de la fosa de Teba).
Finalmente fueron recuperados e individualizados los restos de 151 personas
encontrados en la parte central de la fosa, bastantes más, por cierto, de las que se
pensaba cuando comenzó la investigación, la mayoría de los cuerpos han sido. Los
restos están custodiados en las dependencias del Ayuntamiento de Teba que según el
protocolo de exhumaciones es el responsable de la cadena de custodia de los restos.
Según los primeros informes técnicos de la exhumación al que el autor de esta
investigación ha tenido acceso289, junto a los cuerpos se encontró una gran cantidad de
objetos, principalmente enseres personales (decenas de mecheros, relojes, anillos,
medallas religiosas, lápices, peines e, incluso, bolígrafos, que no eran muy habituales).
Además apareció una ingente cantidad de proyectiles de pistola y de fusil, con el
indicativo PS (Pirotecnia de Sevilla) en las balas. Cada objeto ofreció una información
que podía resultar determinante en la aproximación a las identidades de los cuerpos a
los cuales se les están tomando muestras, para intentar, en el caso de que fuese
posible, la identificación genética.
2.3.7. Jaén290
289
El autor de esta investigación visitó los trabajos de exhumación en dos ocasiones (11-4-2012 y 6-62012) y se entrevistó con el investigador, Juan Fuentes, con el director de la excavación, Andrés
Fernández, y con la alcaldesa de la localidad, Isabel Garnica Báez. El 23 de febrero de 2013 se publicó un
libro sobre los trabajos arqueológicos de la fosa de Teba y un documental sobre los sucesos: La noche de
los ochenta. Además, durante los meses de febrero y marzo del mismo año, se inauguró una exposición
con los objetos encontrados a lo largo del proceso de exhumación. Ver: FERNÁNDEZ MARTÍN, A.,
BRENES SÁNCHEZ, M. I., ALCÁNTARA VEGAS, C. y MELERO GARCÍA, F.: Teba se desangra. Intervención
arqueológica en la fosa común de Teba, Ed. Manuel Pinta Guerrero, 2013. Ver el documental
RODRIGUEZ PUCHE, J: La noche de los ochenta, Medios Audiovisuales Aperos de vídeo, 2013.
290
La guerra civil y la represión franquista en Jaén ha sido convenientemente estudiada por varios
autores: COBO ROMERO, F. La guerra civil y la represión franquista en la provincia de Jaén (1936-1950).
Jaén, Diputación Provincial, 1994; GARRIDO GONZÁLEZ, L.: Riqueza y tragedia social. Historia de la clase
obrera en la provincia de Jaén (1820-1939), Jaén, Diputación Provincial, 1990. Vid. También del mismo
autor GARRIDO GONZÁLEZ, L. (coord.): Nueva Historia Contemporánea de Jaén (1808-1950), Jaén,
Diputación Provincial, 1995; SÁNCHEZ TOSTADO, L.M.: La guerra civil en Jaén: historia de un horror
inolvidable, Jaén, edición del autor, 2006. Asimismo, la Asociación para la Recuperación de la Memoria
Histórica publicó un libro en el año 2005 en el que se hacía un repaso a varios asuntos relacionados con
la memoria histórica: testimonios, listados de víctimas, artículos de opinión e informes de distintas
instituciones como Amnistía Internacional o el Defensor del Pueblo Andaluz. Además, este libro recogía
dos artículos más específicos relacionados con la guerra civil y la represión franquista que son de interés
para esta investigación: COBO ROMERO, F.: “El exterminio de la experiencia democrática y republicana”
pp. 17-55 y de CÓRDOBA ORTEGA, S.: todos los nombres. Borrador para un estudio de la tragedia en la
268
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Las dudas de algunos militares que, en un principio, iban a apoyar el golpe
militar del 18 de julio en la capital jienense hicieron que solamente la Guardia Civil
continuara las directrices del cerebro del golpe, el general Mola. El paso atrás de los
militares responsables de la plaza de Jaén impidió a las fuerzas, que durante meses
llevaban preparando el golpe en la provincia, consumar un plan basado en un
movimiento rápido que haría triunfar el alzamiento en pocas horas. El plan trazado por
los golpistas consistía en que las centurias de Falange, los requetés, los miembros más
jóvenes de la CEDA, así como algunos miembros de la Sociedad de Labradores,
organizados en las milicias de Acción Ciudadana, ocuparan el Gobierno Civil y
arrestaran a las autoridades civiles y militares que no se adhirieran al alzamiento. De
esa manera, en pocas horas el triunfo estaría servido. Pero tanto el teniente coronel
Pablo Iglesias como los comandantes Nofuentes y Navarro dudaron de la posibilidad
de triunfo de los golpistas y decidieron posicionarse a favor de la República. Así se
impidió que Jaén se incorporase al alzamiento. Se proporcionó a las improvisadas
milicias que se habían creado, formadas por las fuerzas de izquierda, armas. Estas se
encontraban custodiadas en el cuartel central de Jaén. Las fuerzas de Acción
Ciudadana esperaban ser ellos los que obtuvieran las armas por parte de los militares.
Lo que no pudo evitar el teniente Pablo Iglesias fue la huida de muchos
guardias civiles, que se pasaron al bando franquista a los pocos días de que se
produjera el golpe. Y es que los mandos de la Guardia Civil, con el capitán José
Rodríguez Cueto291 al frente, tenían planificada una estrategia que consistía en que, si
el golpe no triunfaba en Jaén, podrían “pasarse” al otro lado. En este sentido, es
conveniente recordar que en Jaén el despliegue militar era muy pequeño, ya que solo
se contaba con una compañía de Infantería. Por otro lado, había unos 650 guardias
civiles, repartidos por toda la provincia, y unos 80 guardias de asalto.
provincia de Jaén (1939-1952), pp. 55-145 en ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA
HISTÓRICA DE JAÉN, edición de la propia asociación, 2005.
291
El Diputado en Cortes por el Partido Agrario Española, José Cos Serrano, el militar de la UME,
Eduardo Gallo Ruberriz y el capitán de la Guardia Civil, José Rodríguez Cueto desempeñaron un papel
esencial en los preparativos del golpe militar en la provincia de Jaén. Véase: ÁLVAREZ REY, L.: Los
diputados por Andalucía en la Segunda República (1936-1939), Diccionario Biográfico, Sevilla, Centro de
Estudios Andaluces, 2009 (tomo I), p. 613.
269
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
A partir del fracaso del golpe, son las milicias populares las que toman el
control de la provincia de Jaén, en detrimento de las autoridades republicanas que en
algunos casos no pueden controlarlas.
Así lo cuenta el historiador jienense Miguel Ángel Valdivia:
En Jaén capital, milicianos asaltan la iglesia de la Merced, donde un grupo
de golpistas se han refugiado, armados de pistolas y fusiles, en la noche del
18 de julio. Las autoridades republicanas se las ven y se las desean para
controlar a grupos de milicianos que quieren tomarse la justicia por su
mano. Hay alcaldes, como el caso de Blas Fernández Moral, de
Torredelcampo, que con su actitud impide el fusilamiento de 26 golpistas
que iban a ser asesinados en Torredonjimeno.
En relación con esto, las cifras que manejan los investigadores de derechistas
asesinados en la capital jienense es de 146 personas, 23 de ellas muertos en la prisión
provincial.
En la provincia, hay que decir que los golpistas lograron controlar tres
localidades importantes: Alcalá la Real, Lopera y Porcuna. El resto de la provincia
permanecía bajo control de las autoridades republicanas, las cuales reforzaron la
provincia con la 22 División, compuesta por más de 20.000 soldados que se
establecieron entre los pueblos de Higuera de Calatrava y Santiago de Calatrava.
Pero, mientras el frente de guerra parte en dos la región andaluza, Jaén
comienza a sufrir el asedio de las tropas franquistas, en forma de bombardeos
indiscriminados sobre la ciudad. Uno de esos bombardeos es conocido como el
“Guernica Andaluz”. Se produjo el primero de abril de 1937, cuando varios
bombarderos franquistas de fabricación alemana descargaron sobre algunos barrios de
Jaén una cantidad indeterminada de bombas. Las estimaciones actuales de víctimas,
según el historiador Luis Miguel Sánchez Tostado, basándose en los datos procedentes
de registros civiles, libros de cementerio y la Causa General, son de unos 159 muertos
entre la población civil y de varios cientos de heridos292. Casi el 50 % de estas víctimas
292
El listado completo de víctimas y otros datos de interés sobre el bombardeo pueden consultarse en
una web de gran interés creada por el investigador Luis Miguel Sánchez Tostado:
http://www.laguerracivilenjaen.com/listado7.pdf
270
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
eran niños. Según María Isabel Brenes Sánchez (que ha estudiado en profundidad la
documentación militar del Archivo Histórico del Ejército del Aire, en relación con estas
acciones militares para una de sus investigaciones sobre la construcción de uno de los
refugios antiaéreos de Jaén)293, el bombardeo se produjo como represalia por el
ataque a la ciudad de Córdoba por la aviación republicana. Cita el parte de campaña en
el que el jefe de escuadrilla describe la acción que llevaron a cabo los bombarderos
franquistas:
Se despega a las 4 horas 10 minutos y se marcha rumbo a Córdoba. Allí se
recoge la carga y se pone rumbo a Jaén, donde se efectúa una pasada en
dirección SE – NO, haciendo un reguero de 4 bombas de 250 kg y 32 de 50
kg. Las bombas caen todas en la mitad NE de la población, dejando
inmediatamente a la izquierda la catedral.
Se han obtenido tres fotografías del bombardeo.
Se observa mucha gente en las calles294.
Como consecuencia de este bombardeo se construyeron varios refugios. El
mejor conservado fue restaurado hace unos años y es hoy día visitable.
El día 29 de marzo de 1939, las tropas franquistas ocupan Jaén. El diario ABC
recogía así la noticia:
Las tropas nacionales continúan su avance por todos los frentes. (…)
Nuestras tropas del sur también han continuado su avance habiendo
ocupado durante la noche pasada el pueblo de Adamuz, y hoy los de
Chillón, Almadenejos, Gualdamez, San Benito, Conquista, Venta de Azúel,
Marmolejo, Andújar, Los Caserones y Capilla”295.
Así con la ocupación de la capital y de todos los pueblos de Jaén comienza la
dura represión franquista contra todos los que de alguna u otra manera se habían
significado en favor de la República en la provincia. Se detuvo a todo el que había
tenido relación con las izquierdas. Las cárceles jienenses se convirtieron en lugares
293
BRENES SÁNCHEZ, M. I.: El refugio antiaéreo de Jaén, 2011. Inédito.
Parte de campaña número 295, fechado el 1 de abril de 1937, del jefe de la escuadrilla 6º E-22.
Archivo Histórico del Ejército del Aire. Signatura 2041 / 205.
295
Véase el diario ABC de 29 de marzo de 1939, edición de la mañana, p. 5.
294
271
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
donde el hacinamiento, las enfermedades contagiosas y la inanición provocaban a
menudo la muerte. Según algunas fuentes, en 1940 en las cáceles jienenses había
registrados en 4.000 presos políticos, en su mayoría condenados a muerte. También se
construyó uno de los mayores campos de concentración de España, situado entre las
localidades de Higuera y Santiago de Calatrava, donde llegó a haber más de 15.000
soldados republicanos, presos en condiciones infrahumanas296.
En cuanto a las cifras de asesinados por la violencia franquista hay que decir
que, según los datos de las asociaciones memorialistas que trabajan en la provincia, el
número de víctimas es de 3.550297, frente a las 1.368 víctimas298 consecuencia de la
violencia republicana.
El mapa de fosas de Andalucía señala lo siguiente:
Al finalizar la guerra, el cementerio de San Eufrasio fue el lugar donde más
gente fue fusilada en toda la provincia de Jaén. Un total de 1.275 personas
llegadas de todos los lugares de la provincia fueron fusiladas y enterradas
allí, a las que hay que sumar 12 por muerte violenta sin ninguna formación
de causa y 395 personas que fallecieron en la prisión provincial, en la
prisión de Santa Clara, en la de Santa Úrsula y en los diferentes hospitales.
Como es lógico fueron muchísimas las personas conocidas fusiladas en el
cementerio de San Eufrasio: líderes políticos, alcaldes y concejales de
muchos pueblos de la provincia, etc.299
Pero no solo en el cementerio de San Eufrasio de Jaén capital existen grandes
enterramientos colectivos. También la mayoría de los pueblos de la provincia vivieron
una durísima represión, cuyo ejemplo son las fosas comunes que se encuentran en sus
términos municipales. Los datos que se conocían a diciembre de 2012 indican que en
296
RODRIGO, J.: Cautivos. Campos de concentración de la España franquista, 1936-1947, Crítica,
Barcelona, 2005, pp. 197-198.
297
Se trata de un dato actualizado a diciembre de 2010. Vid. VALDIVIA MORENTE, M. A.: “Jaén, leal a la
República” en MARTÍNEZ LÓPEZ, F., ÁLVAREZ REY, L. y MELLADO, S.: Memoria viva de Andalucía. Que la
tierra no duerma, C&/T Editores, 2011, p. 194.
298
MARTÍNEZ LÓPEZ, F.: “Incautaciones de bienes y responsabilidades políticas en la Andalucía
franquista (1936-1945)” en COBO ROMERO, F. (coord.): La represión franquista en Andalucía. Balance
historiográfico, perspectivas teóricas y análisis de resultados, Centro de Estudios Andaluces, 2012, p.
107.
299
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
(http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqued
aTumbas.cgj?codigoTumba=2305002&codigoProvincia=6)
272
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
la provincia de Jaén se conocen 24 fosas comunes. Es una de las provincias con menor
número de fosas comunes de Andalucía. En este sentido, hay que recordar que en las
provincias en las que el golpe no triunfó y durante casi toda la guerra civil
permanecieron en manos republicanas, como son los casos de Jaén y Almería, el
número de fosas es mucho menor, debido a que la mayoría de las víctimas de la
represión franquista lo fueron por consejos de guerra, en la mayoría de los casos
sumarísimos, y no por aplicación de Bando de Guerra, como ocurre en las provincias
occidentales. Aquí no se conocen los datos de los enterramientos a no ser por los
testimonios orales. La aplicación del Bando de Guerra implica la ausencia de
documentación, la indiscriminalidad de los asesinatos, es decir, una violencia ejercida
de forma menos controlada, que se traduce en un número de fosas mucho mayor. En
cualquier caso, las fosas de Jaén son menos, pero contienen un número mayor de
víctimas.
*
*
*
Como ya hemos dicho, en el mapa de fosas de Andalucía se indica que en la
provincia de Jaén se pueden localizar un total de 24 fosas comunes, distribuidas en 19
localidades. Se han realizado, desde el año 2000, 6 intervenciones arqueológicas y 66
víctimas han sido exhumadas. La mayoría de estas intervenciones fueron propiciadas
por familiares y entidades sin ánimo de lucro y se llevaron a cabo entre el año 2003 y el
año 2012.
Antes del año 2000, cuyas exhumaciones intentaremos detallar más adelante,
hay que destacar que hubo 4 exhumaciones más realizadas durante los primeros años
de la democracia. Estas se hicieron sin seguir un procedimiento científico. Las hemos
podido estudiar gracias a los datos aportados por el historiador y presidente de la
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Jaén, Miguel Ángel
Valdivia Morente.
La primera de ellas es posiblemente la que contiene mayor número de restos
exhumados en Andalucía antes de 1980. La llevaron a cabo militantes del Partido
Socialista de la agrupación local de La Carolina en el cementerio de la localidad en el
273
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
año 1979. Esta intervención se produjo ante la posibilidad de que unas obras de
ampliación del cementerio pudieran alterar una fosa común de víctimas de la
represión franquista. Así, con financiación de la agrupación socialista local y con la
ayuda de un grupo de familiares y voluntarios, se exhumaron los restos de 82 víctimas.
Algunos de estos restos fueron identificados por sus familiares según los objetos que
tenían la y disposición de los cuerpos en la fosa, datos que se conocían por los
testimonios orales de los enterradores. La mayoría de las víctimas fueron inhumadas
en un amplio nicho bajo un monumento de memoria construido para tal fin. Como
ocurre en algunos casos ya mencionados para otras provincias, la ausencia de
metodología científica en el proceso de exhumación nos impide poder aportar más
información sobre los restos encontrados y las características de la propia fosa300.
También en las localidades de Bailén y de Martos se realizaron exhumaciones
de víctimas de la represión franquista durante los primeros años de la democracia. En
Bailén los familiares y el propio ayuntamiento de la localidad fueron los responsables
de la recuperación de los restos del alcalde socialista durante la II República, Juan
Comino Soriano, asesinado por los franquistas el 28 de noviembre de 1939 y enterrado
en una fosa común en el cementerio.
En el cementerio de Martos, hay también enterradas, según el mapa de fosas
de Andalucía, un total de 68 víctimas, repartidas en diversas fosas. En este pueblo no
existe una gran fosa común. De una de esas fosas, las familias, con la ayuda del
ayuntamiento de la localidad, lograron exhumar los cuerpos de dos víctimas también
en el año 1980. Se trataba de los restos del secretario general de UGT y del último
alcalde republicano de la localidad, ambos asesinados por ejército franquista. La
exhumación de Martos y la anterior, en Bailén, se realizaron sin seguir procedimientos
científicos.
Un caso distinto es el de la exhumación de los restos de las víctimas de la
represión franquista localizados en las fosas comunes del cementerio de las Navas de
300
En la prisión municipal de la localidad jienense de La Carolina estuvieron presos muchos
represaliados el franquismo a partir del 29 de marzo de 1939. Esta localidad era un núcleo muy
importante desde el punto de vista demográfico y económico. Disponía de una amplia prisión provincial.
Muchos de los presos que ingresarían en esa prisión serían fusilados a los pocas semanas en el propio
cementerio en cumplimiento de distintas sentencias militares. Sus cuerpos serían enterrados en la fosa
común exhumada en 1979.
274
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
San Juan durante la época franquista. Se autorizó a los familiares de casi una decena de
víctimas para que recuperaran los restos, puesto que se iba a construir un nuevo
cementerio. Según el mapa de fosas de Andalucía, los restos que nadie reclamó, ya sea
por desconocimiento o por falta de medios, se llevaron a un osario o bien se
destruyeron, por lo que no queda ninguna evidencia de esta fosa. Se desconoce
cuántos represaliados fueron reclamados por sus familias y cuántos fueron enterrados
en el osario del nuevo cementerio301.
Por último, en Arjonilla se recuperaron los restos de 13 personas, en una
exhumación realizada por el ayuntamiento de la localidad en el año 1980. Estos restos
descansan en su mayor parte en una tumba monumentalizada.
Esta exhumación está documentada en el mapa de fosas de Andalucía, que
detalla lo siguiente:
La fosa primitiva se encontraba en el primer patio del cementerio, en la
parte izquierda, a unos 20 metros del centro. Se trataba de una zanja
alargada de algo menos de dos metros de ancho y de unos diez metros de
largo en la que fueron colocados los cuerpos de los fusilados arjonilleros. La
fosa fue exhumada a finales de los años 80 y todos los restos se ubicaron en
una gran fosa situada prácticamente en el centro del cementerio, cubierta
por una gran lápida de mármol de tres metros de largo por un metro de
ancho. (…) En esta tumba se encuentran la mayoría de los fusilados,
aunque algunos fueron enterrados en nichos junto con sus familiares”302.
La fosa de Arjona
Esta exhumación se realizó en el año 2003, y es la primera que se llevó a cabo
en la provincia de Jaén siguiendo procedimientos científicos. Se recuperaron los restos
de siete personas que se encontraban en la única fosa común de la localidad. La fosa
estaba perfectamente señalizada, en un espacio ajardinado del cementerio municipal
de Arjona. Se trataba de siete militantes del Frente Popular asesinados entre el 7 y el
301
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busque
daTumbas.cgj?codigoTumba=2306301&codigoProvincia=6
302
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/gobernacionyjusticia/mapadefosas/busquedaTumbas.cgj?codigoTumb
a=2300701&codigoProvincia=6
275
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
13 de abril de 1940 tras ser condenados a muerte por un tribunal franquista.
La exhumación la llevaron a cabo los familiares de algunas de las víctimas y la
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica pero no conocemos más
datos. Hemos solicitado información a varias asociaciones y arqueólogos pero no
hemos obtenido más que los datos que acabamos de reproducir.
Exhumación de la fosa de Solanilla de Tamaral
En la exhumación de la Fosa de El Tamaral, situada en la provincia de Ciudad
Real, se encontraron los restos de un vecino de Andújar (Jaén), enterrado en la parte
manchega de Sierra Morena303. Los restos de Francisco Pacheco, miembro de la
guerrilla antifranquista y del que su familia no tenía noticias desde hacía más de
cincuenta años, fueron localizados y exhumados en ese pueblo y trasladados a Andújar,
en cuyo cementerio fueron inhumados.
Francisco Pacheco fue detenido por las autoridades franquistas de Jaén por
ejercer de enlace entre el comité provincial del Partido Comunista y el Ejército
Guerrillero de Andalucía, a los que abasteció de víveres, armas e información. Además
de ser militante comunista durante el franquismo, Pacheco ya había estado en cárceles
franquistas cumpliendo una condena de seis años y un día, periodo en el que conoció a
algunos de los contactos que más tarde le llevarían a convertirse en una persona clave
dentro del aparato comunista de la provincia.
En el año 1945, Pacheco fue descubierto por las autoridades franquistas. Se
convirtió en objetivo de la Guardia Civil, que consiguió localizarlo y detenerlo. Se le
extrajo información, mediante torturas y coacciones, sobre algunas de las bases de la
guerrilla en la sierra. Aunque pudo escapar de la Guardia Civil y huir al monte, la
guerrilla acabó con su vida acusándolo de traidor. Según el diario El País, “su cuerpo fue
abandonado en la sierra y encontrado por un guarda el 22 de octubre de 1945. Sin
embargo, su familia lo dio por desaparecido e incluso llegó a sospechar de que hubiera
303
Diario Ideal de Jaén de 10-10-2007.
276
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
alcanzado el exilio francés”304. Finalmente y gracias a la investigación del historiador
Luis Miguel Sánchez Tostado, el equipo técnico de la Asociación para la Recuperación
de la Memoria Histórica recuperó los restos de Francisco Pacheco, que pudieron ser
exhumados por un equipo técnico. También se hallaron los restos de Doroteo Cerro
Carnero, un minero natural de Argamasilla de Calatrava (Ciudad Real), asesinado por el
régimen franquista en 1948. Estos restos también fueron exhumados durante esa
misma intervención.
Exhumación de la fosa de Linares
La fosa número 25 del patio de San Diego, también conocida como el patio de
los ”Mataos”, en el cementerio viejo de Linares (zona norte , en la parte civil),
permanecía relativamente localizada y adecentada desde finales de los años setenta.
Entonces, el primer alcalde socialista de Linares, Julián Jiménez, y unos compañeros, se
encargaron de la limpieza del patio, de la delimitación de la fosa y de la dignificación de
aquel espacio305.
Los datos de esta fosa que aparecen en el mapa de fosas de Andalucía indican
que se trataba de una fosa donde podían estar enterrados los restos de casi setenta
víctimas de la represión franquista en esta localidad.
Según el relato histórico de los hechos entre,
el 14 y el 15 de abril, dos semanas después de acabada la guerra,
comenzaron las ejecuciones en las inmediaciones del cementerio de la
ciudad. En total fueron 58 los linarenses fusilados entre abril de 1939 y
septiembre de 1941. Además, a estas muertes hay que añadir otras
producidas bajo arrestos municipales y similares circunstancias, que elevan
el número de represaliados en la ciudad de Linares a 66 personas306.
304
La historia de Francisco Pacheco ha sido investigada por el historiador Luis Miguel Sánchez Tostado
que, además de conseguir el relato completo de la vida de Pacheco, consiguió localizar el lugar exacto
de la fosa donde estaban los restos de este militante comunista (SÁNCHEZ TOSTADO, L. M.: La fosa del
Tamaral. Investigación y exhumación tras 58 años de silencio, editado por el mismo autor, 2004). Los
medios de comunicación también se hicieron eco de esta exhumación (Diario El País de 12-12-2003,
Edición Andalucía)
305
ORCERA RUIZ, A.: La fosa 25 del patio de San Diego. Un proceso de recuperación de la memoria
histórica en Linares, Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Jaén, Linares, 2011.
306
Mapa de fosas de Andalucía. En internet:
277
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Con estos datos, las peticiones de los familiares y el apoyo de varias
administraciones (Ayuntamiento de Linares, Diputación de Jaén y Junta de Andalucía),
la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Jaén comenzó los
trabajos para la exhumación de los restos de las víctimas y la construcción de un
monumento de memoria.
En octubre de 2008 comenzaron los trabajos, usando una prospección con
georradar. La prospección la llevó a cabo un equipo del Instituto Andaluz de Geofísica
de la Universidad de Granada formado por José Antonio Peña Ruano y Teresa Teixidó
Ullod. El informe de la prospección con georradar dejaba a las claras que existían
evidencias sobre cambios de densidad de la tierra y alteraciones del subsuelo en la
zona donde indicaban las fuentes orales que podría encontrarse la fosa buscada. Los
trabajos exhumatorios fueron dirigidos por el arqueólogo Daniel Campos López. En la
exhumación participaron voluntarios, familiares y personal del Ayuntamiento de
Linares. En varias semanas lograron recuperar los restos de 55 personas, cuyos restos
se individualizaron y se depositaron en una gran urna junto al monumento de memoria
que se construyó posteriormente por deseo de la asociación y de los familiares.
2.3.8. Almería
Almería cayó en manos franquistas en abril de 1939 tras haberse mantenido en
el bando leal a la República durante los tres años que duró la guerra civil. Por lo tanto,
el volumen de la represión franquista no es comparable al de las demás provincias
andaluzas, sobre todo las occidentales, donde el golpe triunfó rápidamente y la
maquinaria represiva actuó desde el principio. De hecho, la provincia de Almería es la
única de Andalucía donde el número de muertos por la represión republicana es mayor
que el de muertos como consecuencia de la represión franquista. Según los estudios de
Rafael Quirosa (centrado en un exhaustivo estudio de los registros civiles, entre otras
fuentes), más tarde confirmados por Eusebio Rodríguez (según la documentación del
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=2305501&codigoProvincia=6
278
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
archivo del Juzgado Togado Militar Territorial nº 23 que este historiador ha estudiado
en profundidad), el número de asesinados como consecuencia de la represión
franquista está entre 340 y 350 personas, mientras que las víctimas de la represión
republicana son 471307.
Por otro lado, también la forma de la represión es diferente en Almería puesto
que la mayoría de los asesinados por parte franquista lo fueron como consecuencia de
las condenas de los tribunales militares, en contraposición con otras provincias como
Sevilla, Cádiz o Huelva, donde la represión franquista utilizó el método del bando de
guerra, los paseos, etc. Los tribunales militares constituyeron una aberración jurídica
que permitió la eliminación del enemigo político e ideológico sobre un soporte con
apariencia de legalidad en sustitución de lo que algunos historiadores denominan
terror caliente. En la provincia de Almería éste fue el método utilizado para justificar
los asesinatos de casi cuatrocientas personas y para condenar a miles de ciudadanos.
En cualquier caso, para los investigadores el estudio de los expedientes militares
que aún se conservan es de un valor incalculable, pues ya no solo se pueden aproximar
los nombres y el número de los asesinados con bastante certeza sino que tenemos
información sobre cómo se produjeron los juicios ficticios, cuáles fueron las condenas,
la militancia política de los condenados etc. Al contrario ocurre con las investigaciones
de provincias occidentales andaluzas donde un porcentaje muy importante de los
datos obtenidos sobre los asesinados por la violencia franquista proceden de
testimonios orales, libros de cementerios o registros civiles y, en menor medida, de la
información de los archivos militares donde se encuentran los expedientes.
No obstante, si el número de asesinados por la represión franquista
directamente fue menor, no lo fue el número de muertos en la cárcel, los exiliados y las
largas condenas de los almerienses perseguidos por la dictadura. Las cárceles
almerienses del franquismo fueron tristemente conocidas por su hacinamiento y malas
condiciones higiénico-sanitarias, por el maltrato que se infringía a los presos y por las
muertes derivadas de las enfermedades contraídas en prisión. Ejemplos de lo dicho son
la Prisión Provincial del Ingenio destinada para los hombres y la Cárcel de Mujeres de
307
QUIROSA-CHEYROUZE MUÑOZ, R.: Política y guerra civil en Almería. Almería, Cajal, 1986 y
RODRÍGUEZ PADILLA, E: La represión franquista en Almería, 1939-1945. Almería, Arráez, 2005.
279
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Almería, conocida como las Gachas Colorás, para la población reclusa femenina,
destino final para los que habían pasado por las cárceles de las cabeceras de partido y
que estaban a la espera de juicio y para los que estaban cumpliendo las penas.
Por tanto, después de conocer cómo se desarrolló el proceso represivo
franquista en Almería, podemos entender el escaso número de fosas comunes en
comparación con otras provincias andaluzas. El cementerio de San José de Almería es
el lugar donde están enterrados la mayoría de los represaliados por el franquismo en
Almería. Las tapias del Cementerio de San José fueron el escenario de la mayoría de los
fusilamientos de los condenados por los tribunales militares franquistas y sus fosas sin
identificar el lugar a donde irían a parar los cuerpos de estas personas, así como los de
los fallecidos en las prisiones a raíz de las torturas, la enfermedad o la inanición.
Según los estudios de Sofía Rodríguez y Maribel Ruiz, los enterramientos del
cementerio de Almería:
Están ubicados en tierra o en fosas numeradas por series y recintos, hoy no
apreciables por la edificación de buen número de nichos en superficie. En
ellas se hallaban, por años, un total de: 157 fusilados hasta final de 1939;
63 en 1940; 81 en 1941; 41 en 1942; 16 hasta el mes de julio de 1943, en
que se detienen los fusilamientos masivos; 20 entre febrero y octubre de
1944 y otras 21 muertes por causas sospechosas o herida de arma de fuego
hasta diciembre de 1949308.
Junto a estas fosas desperdigadas en la zona de la entrada del cementerio de
San José de Almería hay que citar la otra fosa importante almeriense que se encuentra
en el interior de un cementerio: se trata de la fosa de Berja, de la que nos ocuparemos
en las páginas siguientes.
Además, existen otras fosas de la represión franquista que pertenecen a los
guerrilleros a los que a la mayoría se les aplicó la ley de Fugas309. La mayoría de ellas
308
RODRIGUEZ LÓPEZ, S. y RUÍZ GARCÍA, M.: “Geografía de la represión franquista en la provincia de
Almería. Completando su mapa mudo con la memoria” en www.todoslosnombres.org, p.25.
309
La ley de Fugas fue aprobada en 1921 y estuvo vigente hasta la llegada de la democracia. Esta ley
permitía dotar a las fuerzas de seguridad del estado de una herramienta más contundente en su lucha
contra el pistolerismo y para frenar de manera radical la violencia sindical en un momento de
inestabilidad social y política justo en el ocaso del sistema de partidos de la restauración. El franquismo
aprovechó esta legislación para encubrir el asesinato a sangre fría de muchos guerrilleros
280
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
están sin localizar, a excepción de la conocida como fosa de Sierro, de la que nos
ocuparemos en profundidad más adelante, por ser la única fosa exhumada por la Junta
de Andalucía en Almería.
En cuanto a las fosas de la represión republicana, hay que destacar dos lugares
donde presumiblemente fueron enterradas las víctimas: los pozos de los campos de las
localidades de Tahal y de Tabernas (el pozo de la Lagarta es de los más conocidos).
Estas fosas ubicadas en pozos son muy difíciles de localizar con exactitud, aunque hay
algunos datos, sobre todo de clérigos asesinados y arrojados a estos pozos.
Concretamente los dos hermanos de las escuelas cristianas de Almería, Aurelio María
Villalón Acebrón y José Cecilio Rodríguez González, fueron fusilados el 13 de
septiembre. Sus cuerpos fueron arrojados al pozo de Cantavieja de Tahal310.
La fosa de Berja
La fosa se encuentra en un pasillo del cementerio de Berja, entrando a la
izquierda. Al principio de la democracia algunos de los restos humanos que contenía
fueron exhumados y trasladados por sus familiares al osario general. La exhumación se
llevó a cabo sin seguir ningún tipo de metodología arqueológica, como es común en la
mayoría de exhumaciones anteriores a la década de los noventa del pasado siglo. Aún
quedan restos en esta fosa, pero su exhumación es muy complicada, ya que a la
dificultad para localizarlos se une que sobre la fosa se construyó una fila completa de
nichos. En relación a la cuantificación de los cuerpos que pueden estar en la fosa hay
que remitirse a los estudios de las investigadoras almerienses Sofía Rodríguez López y
Maribel Ruiz García, que calculan que el número de personas ajusticiadas en Berja
pudo rondar las 36 (1 mujer y 35 hombres), de diversas procedencias geográficas311. En
cualquier caso es importante destacar que no se puede determinar con exactitud
antifranquistas con una apariencia de legalidad, ya que, amparadas en esta ley, las fuerzas del orden
tenían permiso para disparar cuando la persona trataba de huir tras recibir la orden de alto.
310
La Diócesis de Almería cuenta en su página web con un documento firmado por el miembro de su
comisión histórica, Alfredo Gallego Fábrega, titulado Geografía martirial de Almería (1936-1939). En
este documento se recoge un exhaustivo perfil y una tabla completa donde se indica el nombre,
nacimiento, edad, “lugar de martirio” etc. de los religiosos asesinados por de los milicianos tras el golpe
de estado del 18 de julio. Ver en el siguiente enlace:
http://www.diocesisalmeria.es/archivos/varios/geografiamartirialalmeria19361939.pdf
311
RODRIGUEZ LÓPEZ, S. y RUÍZ GARCÍA, M.: “Geografía de…” p. 25.
281
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
cuántos de estos represaliados están enterrados en esta fosa común, aunque el
número puede ser similar.
La razón de que en el cementerio de Berja exista una de las pocas fosas
comunes de la represión franquista en Almería quizás tenga su explicación en que en
esta localidad estaba situada la cárcel del partido judicial de la provincia. Tiene que ver
con la cercanía de la cárcel, el alto número de ajusticiados por los tribunales
franquistas y la sobresaturación de las cárceles almerienses, donde las enfermedades y
la muerte por inanición formaban parte de la vida cotidiana. De hecho, en marzo de
1941 todavía había 244 encerrados en la prisión de partido de Berja 312.
La fosa de Sierro
En Almería existen diversos enterramientos de pocos individuos diseminados
por los parajes de las sierras y los pueblos de la provincia. Albergan algunos fusilados
por la denominada ley de Fugas. De la mayoría de estos enterramientos es muy difícil
dar una localización exacta: por eso no están incluidos en la tabla anterior.
La fosa de Sierro es una de estas fosas es una de las pocas fosas exhumadas por
la Junta de Andalucía y la única exhumada en Almería según nuestras investigaciones.
Es una de las fosas más conocidas de la provincia almeriense, ya que en ella se
encontraban enterrados los restos de dos guerrilleros antifascistas conocidos como
“Los Maquis de Sierro”, que fueron asesinados por guardias civiles en el año 1947. La
fosa fue exhumada en diciembre del año 2010, bajo la dirección técnica del arqueólogo
Juan Luis Castro y con la coordinación del autor de esta investigación, poniendo en
práctica así un convenio de colaboración suscrito entre la Consejería de Gobernación y
Justicia de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Sierro y la asociación Rocamar de
Almería. El convenio se había firmado en noviembre de 2010, apenas un mes antes de
comenzar los trabajos de exhumación, poco después de que se realizara un sondeo
arqueológico de localización por medio del cual se descubrieron los restos de dos
individuos que respondían a las descripciones de los dos guerrilleros.
312
RODRIGUEZ BARREIRA, O.: “Almería, redimiendo la Ciudad Roja” en MARTÍNEZ LÓPEZ, F., ÁLVAREZ
REY, L. y MELLADO, S.: Memoria viva de Andalucía. Que la tierra no duerma, C&/T Editores, 2011, p. 211.
282
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La exhumación siguió las directrices que marca el protocolo de exhumaciones
de la Junta de Andalucía313, para lo cual contó con el apoyo de la Universidad de
Almería, que realizó los trabajos de investigación y documentación necesarios para
iniciar cualquier proceso exhumatorio314. El doctor en Historia de la Universidad de
Almería, Oscar Rodríguez Barreiro, llevó a cabo el estudio histórico a través del estudio
de los archivos militares y de un exhaustivo análisis de las fuentes orales (muy
abundantes debido a la fecha de los sucesos, 1947). Por su parte, la colaboración del
Ayuntamiento de Sierro fue fundamental ya que, además de facilitar todos los
permisos municipales pertinentes, puso a disposición de los técnicos los materiales
necesarios y el personal del propio ayuntamiento para la realización de los trabajos
exhumatorios. El estudio documental previo que realizó la Universidad de Almería
permitió conocer con detalle la posible localización de los restos, ya que adjuntaba el
atestado presentado por la Guardia Civil, los datos de la autopsia de los cuerpos y las
diligencias de enterramiento.
A continuación, realizaremos un escueto relato histórico sobre la detención de
Indalecio Fuentes y Rafael Jiménez, así como sobre el proceso de exhumación y
enterramiento de los restos de ambos guerrilleros. Los datos que aportamos, la
mayoría inéditos, proceden de la investigación del citado historiador Oscar Rodríguez
Barreira, del libro El Ejército Guerrillero de Andalucía (1945-1952) de Eusebio Rodríguez
Padilla315, de los informes realizados por el director técnico de la exhumación Juan Luis
Castro y del antropólogo forense Juan Manuel Guijo Mauri y de las diversas entrevistas
que el autor de esta investigación tuvo la suerte de hacer al hizo al hijo de Indalecio
Fuentes, Antonio Fuentes Sánchez, la última el 16 de abril de 2011. También el 30 de
mayo de 2011, la revista Interviú dedicó un amplio reportaje a los maquis de Sierro. El
reportaje se centraba en la figura de Antonio Fuentes Sánchez que tras 64 años de
espera pudo enterrar a su padre en un nicho del cementerio de Uleila del Campo.
313
ORDEN de 7 de septiembre de 2009, por la que se aprueba el protocolo andaluz de actuación en
exhumaciones de víctimas de la guerra civil y la posguerra (BOJA nº 190 de 28 de septiembre de 2009,
pp. 8-12).
314
El artículo en el que se hace referencia a los estudios documentales previos a la exhumación del
citado protocolo es el número 6, apartado 1.b.
315
RODRÍGUEZ PADILLA, E.: El Ejército Guerrillero de Andalucía (1945-1952), Arraez Editores, colección
“Memoria Histórica”, Mojácar, 2010.
283
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Indalecio Francisco Fuentes Agüero316, el Estraperlista, nació en 1909 en Uleila
del Campo. Tras casarse con Amalia Sánchez se estableció en el pueblo de ésta, Cúllar
de Baza, donde comenzó su militancia política en las Juventudes Socialistas,
organización de la que se convirtió en secretario general al poco tiempo de ingresar.
Inmediatamente después de estallar la guerra civil, Indalecio se hizo voluntario y
estuvo en el frente defendiendo a la República hasta el final de la guerra. Al volver al
pueblo fue detenido y condenado a seis meses de prisión, pena que cumpliría en el
campo de concentración de Benalúa de Guadix (Granada). Tras varias amenazas de
muerte de la Falange local y el ingreso en la prisión del Ingenio de Almería (cuyas
condiciones higiénico sanitarias y de maltrato eran infames) de su hermano Juan,
Indalecio decidió “tirarse al monte”, junto con un compañero llamado Rafael Jiménez
Ortega, Emilio el de Bayarque, antes que acabar muriendo en la cárcel o fusilado.
Pocos meses después de estar en el monte se integraron en el Ejército Guerrillero de
Andalucía, en cuya organización desempeñaron un papel fundamental, pues conocían
el terreno, conocimiento adquirido en sus años como estraperlistas en las sierra de los
Filabres317. Dentro del Ejército Guerrillero y junto con otros cuatro compañeros
formaron parte del grupo Grupo Operativo 1º, que desarrollaba su actividad bajo el
mando del jefe de la agrupación provincial de Almería, Juan Nieto Martínez, y que se
movía por toda la sierra de los Filabres318. En cualquier caso, las condiciones de vida en
la sierra almeriense eran calamitosas, debido a la falta de recursos y a la situación de
extrema pobreza del campesinado. Juntos pasaron más de cinco años en los montes
aledaños a Sierro y los pueblos colindantes, mientras eran perseguidos
sistemáticamente por la Guardia Civil, hasta que el 18 de mayo de 1947 un pastor de
Sierro los denunció al puesto de la Guardia Civil de Tíjola. Esa misma mañana, el
comandante de puesto de Tíjola, el cabo Antonio Prados Navarro, dio parte a las
autoridades de la capital y formó un batallón de persecución que comenzaría la
búsqueda de ambos guerrilleros. Fueron encontrados en un paraje del término
316
El verdadero nombre de Indalecio era Francisco, aunque en todo el texto nos referiremos a él como
Indalecio, por deseo de su familia y porque así es como era conocido.
317
La sierra de los Filabres tiene una longitud de 63 km y una anchura de 28 km. Su superficie total es de
151.000 hectáreas. Limita por el sur con el valle del Almanzora y las prominencias más altas de esta
provincia no se encuentran en esta sierra sino en Sierra Nevada. Se trataba, por tanto, de un espacio
ideal para el maquis, con un difícil acceso y una orografía montañosa.
318
RODRÍGUEZ PADILLA, E.: El Ejercito..., p. 70 y p. 121.
284
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
municipal de Sierro conocido como “El barranco de los Ceferinos”.
La versión de la Guardia Civil que puede leerse en el atestado afirmaba que…
ambos individuos estaban tendidos, si bien tenían apoyadas en el tronco de
un árbol dos escopetas. Las fuerzas se apostaron a unos quince metros de
los perseguidos. La Guardia Civil dio la voz de alto, a la que los individuos
respondieron de manera hostil, por lo que se inició un tiroteo que dio como
resultado la muerte de Indalecio (Francisco) Fuentes Agüero y Rafael
Jiménez Ortega conocidos como El estraperlista y Emilio el de Bayarque,
respectivamente. Las fuerzas de la Guardia Civil no sufrieron pérdida ni
herida alguna.
En este sentido hay que señalar, antes de continuar con el relato de los hechos,
que las pruebas realizadas tras la exhumación de los restos en el año 2010 por parte
del laboratorio forense encargado de la identificación genética de los restos así como el
informe antropológico realizado por el prestigioso antropólogo Juan Manuel Guijo319
indicaron que los disparos se habían realizado por la espalda mediante ráfagas de
ametralladora que dejaron los cuerpos prácticamente destrozados. La versión de la
Guardia Civil es francamente cuestionable. A pesar de todo no se pudo comprobar si
los cráneos tenían evidencias de tiros de gracia porque estaban completamente
destrozados.
Continuando con el relato de las diligencias judiciales del informe de la guardia
civil, el 19 de mayo de 1947, los médicos de Asistencia Pública Domiciliaria de Sierro y
Tíjola, acompañados del juez instructor y del secretario del procedimiento practicaron
la autopsia de los cadáveres y se ordenó se solicitara a los jueces de paz y alcaldes de
Uleila del Campo y de Bayarque certificaciones de las actas de nacimiento y los datos
personales de los fallecidos a fin de inscribir las muertes en el Registro Civil y practicar
la inhumación de los cuerpos. Ese mismo día a las siete y media de la tarde se
enterraron los cuerpos en el cementerio de Sierro.
Según esta diligencia…
319
Sin publicar. El autor de esta investigación ha tenido acceso a este informe por cortesía del citado
científico.
285
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
junto a la pared este del expresado cementerio, donde se halla el cuarto
escalón del bordillo, y del pie de la misma de la pared sur unos diez metros,
siendo cubierta la fosa con tierra que se arrojó sobre los cadáveres
inhumados.
El hecho de que el equipo técnico de exhumación de la fosa de Sierro conociera
este dato fue clave para localizar exactamente dónde estaban los restos. Pese a sufrir el
cementerio diversas modificaciones, los parámetros que marcaba el informe eran muy
evidentes.
Los certificados de las actas de nacimiento y los datos personales de los
fallecidos que los jueces de paz de Uleila del Campo y de Bayarque enviaron a Sierro
días después de la inhumación de Indalecio y Rafael marcaban un pequeño perfil
biográfico de ambos.
Indalecio (Francisco) Fuentes Agüero, hijo de Antonio Fuentes García y Consuelo
Agüero Merlos, nació en Uleila del Campo el 15 de mayo de 1908. Indalecio (Francisco)
Fuentes era obrero, si bien durante los meses que vivió en Uleila del Campo antes de
huir al monte se dedicó al estraperlo, a fin de mantener así a su familia. No tenía
antecedentes penales y su comportamiento durante esos meses fue, según el informe
político social del alcalde y jefe local de Uleila del Campo, bueno. Cuando la Guardia
Civil acabó con su vida contaba con 39 años de edad. Dejó viuda, Amalia Sánchez
Fernández, y tres hijos: María, Antonio y Consuelo Fuentes Sánchez.
Rafael Jiménez nació en Bayarque el 16 de abril de 1914 y aparecía inscrito en el
padrón de habitantes de 1940 como cabeza de familia que residía con su esposa,
Dolores Martínez Rubira, en el número 40 de la calle Alta.
La exhumación de los maquis de Sierro comenzó el mes diciembre de 2010 y los
trabajos apenas llevaron una semana. Se excavó de modo manual una fosa de dos
metros por dos en el lugar indicado por la diligencia de enterramiento. A pesar de que
la fosa era relativamente reciente en comparación con otras fosas de la guerra civil, el
estado de los restos no era el más idóneo, ya que, aunque habían sido enterrados en
cajas de madera, poco después, en los años sesenta, se había producido otro
enterramiento justo encima de los dos cuerpos, lo que provocó que los restos óseos
correspondientes a la mitad superior de los cuerpos de los maquis se deterioraran. De
286
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
todos modos se recuperaron restos óseos esenciales y, tras la reconstrucción de los
restos por parte de un antropólogo forense, se pudo realizar la identificación genética
de uno de los cuerpos, concretamente el correspondiente a Indalecio, ya que de Rafael
no se encontraron familiares directos para poder comparar muestras genéticas.
Finalmente, el Ayuntamiento de Uleila del Campo reclamó los restos de Rafael
al Ayuntamiento de Sierro, siguiendo la petición del hijo de Indalecio, que quería que
ambos fueran enterrados juntos (como juntos pasaron seis años y juntos fueron
asesinados), siempre y cuando no apareciera ninguna reclamación sobre el cuerpo de
Rafael. De este modo, el alcalde de Sierro entregó los restos de los dos guerrilleros a la
familia de Indalecio en el Ayuntamiento de Uleila del Campo, en cuyo cementerio
fueron enterrados en un emotivo acto el día 16 de abril de 2011. En este acto
estuvieron presentes miembros de la asociación Rocamar, responsables del
Comisariado de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía y los alcaldes de Sierro y
de Uleila del Campo, entre otras muchos asistentes (en el anexo 6 se recogen dos
fotografías inéditas realizadas por el autor de esta investigación: una de la exhumación
de la fosa de Sierro y otra del entierro de Indalecio y Rafael en Uleila en abril de 2011).
287
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
2.4. Balance de las exhumaciones llevadas a cabo en Andalucía desde el año 2000
Con este estudio sobre las exhumaciones de fosas en Andalucía hemos
pretendido dar a conocer el estado actual de las más de 600 fosas comunes de la
guerra civil y el franquismo que hay en Andalucía. Esta investigación quiere ser un
punto y seguido en esta materia. Entre otros muchos interrogantes, creemos que
queda pendiente dar respuesta a estas preguntas:
- ¿Puede mejorarse el mapa de fosas de Andalucía?
- ¿Cuántas fosas comunes se han exhumado en Andalucía desde el año 2000?
- ¿Quiénes realizaron dichos trabajos?
- ¿Cómo se financiaron?
Es decir aún son necesarios más trabajos sobre el mapa de fosas, que sirvan
desde un punto de vista cualitativo y cuantitativo para profundizar en un asunto capital
dentro de las investigaciones sobre la guerra civil y el franquismo.
Para acompañar las conclusiones a este capítulo, hemos querido elaborar una
serie de tablas que sirven de resumen sobre lo estudiado en páginas anteriores. Las
tablas contienen datos a enero de 2013. Teniendo en cuenta los trabajos que están en
marcha en Andalucía, podemos decir que estas tablas deberán ser revisadas cada poco
tiempo, ya que, como ocurre con los mapas de fosas autonómicos, se trata de
documentos vivos.
En las tablas, elaboradas a partir de los datos estudiados que se encuentran en
los anexos 11 al 18, podemos comprobar el número de exhumaciones llevadas a cabo
en Andalucía y el número total de cuerpos exhumados que hemos podido localizar.
Para algunas provincias, hemos incluido las fosas exhumadas desde la democracia,
como en el caso de Jaén, provincia en la que es destacable la intensa labor desarrollada
en relación con las exhumaciones de fosas tras la muerte de Franco. Sin embargo, estos
datos no están recogidos en el cuadro-resumen que presentamos a continuación, que
incluye únicamente las exhumaciones realizadas desde el año 2000. Por tanto, en el
cuadro presentamos un resumen de las ocho tablas en relación con el número de fosas
exhumadas desde el año 2000 y el número de víctimas exhumadas:
288
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
ALMERÍA
CÁDIZ
CÓRDOBA
GRANADA
HUELVA
JAÉN
MÁLAGA
SEVILLA
TOTAL
Número de
exhumaciones
2
11
8
13
6
6
7
7
60
Número de
víctimas
2
67
160
81
17
65
3.032
187
3.611
En Andalucía se han exhumado en total 60 fosas en toda Andalucía desde el año
2000. Esta cifra es menos de un 10 por ciento de las 614 fosas comunes que detectaba
el mapa de fosas de Andalucía. El número total de víctimas exhumadas es de 3.604. La
provincia de Málaga es la provincia de España donde más cuerpos se han exhumado
(3.032), más del doble que en el resto de las provincias españolas juntas. De hecho, en
Málaga están las dos intervenciones arqueológicas en las que más víctimas se han
exhumado: la fosa del cementerio de San Rafael de Málaga (2.840 víctimas) y la fosa
del cementerio de Teba (155 víctimas).
Asimismo, no podemos obviar que, aunque se han llevado a cabo
exhumaciones en todas las provincias, son Málaga, Granada, Sevilla y Córdoba las
provincias donde más intervenciones se han producido. Pero el número de
exhumaciones no se corresponde con la localización de una mayor actividad represiva.
De hecho, provincias como Jaén con 24 fosas localizadas se ha intervenido en 6 fosas
desde el año 2000 (por cierto, también se habían realizado exhumaciones en 4 fosas
más antes de esa fecha), al contrario que en Huelva donde, a pesar de que el mapa de
fosas localizaba 120 fosas, solamente se ha intervenido en 6 fosas de 4 localidades. De
modo que hay una represión generalizada en toda la región reflejada en las fosas
localizadas en el mapa, pero no ocurre lo mismo con la cantidad de exhumaciones
realizadas, que podo tienen con esa geografía represiva y sí con otros aspectos.
En este sentido, en cada lugar se han llevado a cabo exhumaciones
diferenciadas, no se han seguido patrones comunes de intervención. En la mayoría de
las ocasiones han seguido las directrices marcadas por los familiares y las entidades sin
ánimo de lucro y han estado amparadas o se han realizado en colaboración con sus
ayuntamientos. Cada intervención dependió de diversos factores político-sociales en
289
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
cada caso, como son la presencia de colectivos memorialistas fuertes, la urgencia
debido a la aparición de restos en la superficie, la disponibilidad presupuestaria, etc.
Pero sobre todo ha dependido de la colaboración de los propios ayuntamientos, sin la
cual, y según la legislación vigente, es imposible intervenir en los cementerios
municipales, donde están situadas la mayoría de las fosas comunes de Andalucía.
Por tanto, las situaciones que se han presentado tras las actuaciones en torno a
las fosas comunes andaluzas desde el golpe de estado del 18 de julio de 1936 son
diversas y han dependido y dependen de varios factores. La falta o disposición de
financiación para realizar la actuación también es clave ya que, aunque algunas
exhumaciones se han llevado a cabo con subvenciones públicas, la mayoría fueron
sufragadas por familiares o colectivos memorialistas, como veremos más adelante. El
empuje de los familiares y de las asociaciones memorialistas, que ejercen como
auténticos grupos de presión donde su presencia es numerosa y coordinada, ha sido
imprescindible para conseguir apoyos y financiación para la realización de las
exhumaciones. Sin familiares, no hay exhumación y, por tanto, no hay memoria. Ni el
Estado ni los ayuntamientos ni las comunidades autónomas han desarrollado proyectos
de exhumación en lugares donde no ha habido demanda de los familiares, por lo que
siempre se ha actuado a demanda de parte.
Llevando al extremo este hecho, que sin los familiares no habría memoria,
podríamos llegar a una reflexión tenebrosa: el día que los familiares más directos, es
decir hijos, nietos y biznietos, desaparezcan, el proceso de recuperación de la memoria
histórica corre el riesgo de desaparecer. Difícilmente, y a los hechos nos remitimos, las
instituciones van a velar por esa memoria, si no tienen la presión de los familiares y de
las entidades memorialistas.
Otro dato común a tener en cuanta, extraído de los informes técnicos de las
exhumaciones a las que hemos tenido acceso, es que la inmensa mayoría de los
cuerpos exhumados en las 60 fosas andaluzas presentan signos de muerte violenta:
tiros de gracia, cuerpos amarrados con alambres, daños peri mortem, etc. Hay que
destacar el deterioro de los restos, ya que también la mayoría han estado enterrados
directamente en la tierra y algunos cubiertos con cal viva (como es el caso de muchas
290
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
fosas del cementerio de San Rafael de Málaga). Esto determina una intención clara de
ocultar y de hacer desaparecer a las víctimas por parte de los ejecutores.
Hay víctimas de todas las edades de entre las exhumadas de las fosas: mujeres,
niños, hombres y ancianos. La mayoría de ellos obreros y campesinos, aunque también
se han localizado personas de otras profesiones, como mineros, ferroviarios, maestros
o médicos, muchos de éstos con militancia en partidos y sindicatos de izquierdas. La
aparición de varias fosas exclusivamente de mujeres como son los casos de Gerena y
Grazalema nos pone en antecedentes de la represión específica llevada a cabo sobre la
mujer por parte de los golpistas y nos pone en la pista de que no serán las únicas fosas
exclusivas de mujeres que se encuentren, si se siguen exhumando en Andalucía.
En referencia a las identificaciones de los restos exhumados, es conveniente
recordar que, como decía José Antonio Lorente, «exhumar no es identificar». Esto
quiere decir que el simple hecho de localizar los restos de una víctima e
individualizarlos no supone su identificación por lo que «en referencia a las
identificaciones, se está confundiendo lo que se puede hacer con lo que se quisiera
hacer». Así, para el experto de la Universidad de Granada, desde el punto de vista de la
antropología se pueden «obtener datos muy fiables sobre el sexo, la edad en el
momento de la muerte y la estatura de las víctimas de un enterramiento, incluso datos
de ciertas lesiones o causas de muerte, pero poco efectivas para identificarlos, a no ser
que sean fosas con pocas víctimas y donde todas o la gran mayoría sean conocidas».
Por otro lado, continúa Lorente, «el análisis genético, la famosa prueba del ADN que
tantos esgrimen como algo mágico y definitivo, tiene igualmente sus limitaciones. Una
identificación fiable basada en el ADN exige dos cosas. En primer lugar, el poder
obtener del hueso ADN de calidad y en cantidad suficiente, lo cual no siempre es
posible, especialmente en huesos de esta antigüedad. Esto implica el repetir los
análisis, trabajar con las muestras por duplicado, etcétera, y ello encarece y enlentece
los procesos de estudio. Pero es que en segundo lugar se necesitan muestras de
referencia de familiares más o menos cercanos, ya que de lo contrario no conseguimos
identificaciones fiables, sino más bien descartes de quien no puede ser»320.
320
José Antonio Lorente Acosta, profesor y especialista en Medicina Legal y Forense de la Universidad
de Granada, de reconocido prestigio internacional, publicó en el diario El País el día 6 de octubre de
291
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
A lo largo de las páginas que en esta investigación dedicamos a las
intervenciones en fosas comunes, hemos podidos comprobar que se han llevado a
cabo un total de 60 exhumaciones en Andalucía desde el año 2000, según nuestros
datos. Pero en muy pocas de ellas se ha podido identificar a las víctimas. Los motivos
por los cuales aún hoy día es difícil identificar a las víctimas radica en un conjunto de
circunstancias que, como afirma José Antonio Lorente Acosta, tienen que ver con la
tecnología, el estado de los restos, la dificultad para encontrar parientes vivos con los
que comparar el ADN, etc. Los casos de Gerena o Sierro son paradigmáticos. Por
ejemplo, de los maquis de Sierro exhumados en el año 2010 solo se pudieron
encontrar familiares de uno de ellos, Indalecio Fuentes, a cuyo hijo, Antonio Fuentes,
se le extrajeron muestras de ADN para realizar los análisis. Pues bien: a pesar de
disponer de dos cuerpos y un familiar, lo que podía preverse sencillo se convirtió en un
proceso complejo debido al mal estado de los cuerpos. Lo que impedía encontrar
muestras en buen estado entre los restos exhumados. En el caso de Gerena también
fue imposible identificar genéticamente a todas las mujeres, a pesar de que había
familiares de casi todas ellas. En definitiva, es muy complicado devolver las víctimas a
sus familiares. Es conveniente, por responsabilidad y por sentido común, hacer ver
esto a los familiares antes de comenzar cualquier proceso exhumatorio.
Otro dato que podemos extraer tras la investigación de las exhumaciones es la
importancia de los familiares para localizar las fosas y para identificar los cuerpos en los
casos en los que ha sido posible. El recuerdo guardado, la información trasmitida de
padres a hijos y la preservación en muchos casos oculta de la memoria han sido
fundamentales, no solo para la localización de las fosas sino también para las
exhumaciones. Como afirma el profesor Echeverría, «habitualmente los testimonios
facilitados por los familiares coinciden fielmente con las evidencias obtenidas en el
proceso de investigación que hemos llevado a cabo»321.
2008 un interesante artículo en el que recogía algunas de las conclusiones a las que hemos hecho
referencia en relación con la identificación de las víctimas de la guerra civil y del franquismo enterradas
en fosas comunes. Véase el artículo completo en la siguiente dirección web:
http://elpais.com/diario/2008/10/06/opinion/1223244012_850215.html
321
ECHEVERRÍA GABILONDO, F.: Informe pericial elaborado para el Comité de Desaparición Forzada de
Personas, en relación con las causas de muerte de las personas cuyos restos humanos han sido
recuperados desde el año 2000 en fosas comunes víctimas de la represión franquista, Universidad del
País Vasco, 2012, p.4.
292
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
El criterio para establecer la participación desde el punto de vista económico en
la financiación de las exhumaciones de fosas comunes es muy complicado. Es habitual
que los procesos exhumatorios vayan cofinanciados: raramente participa una sola
entidad o administración. Es también muy difícil cuantificar el trabajo voluntario o la
puesta a disposición de materiales, etc. Lo que sí podemos afirmar rotundamente es
que todas las exhumaciones realizadas en Andalucía desde el año 2000 (60
exhumaciones) se han sustentado sobre el trabajo voluntario de familiares y miembros
de los colectivos memorialistas, ya fuera con o sin colaboración económica
institucional. En algunos casos como en la exhumación de la fosa del Marrufo, que
contó para las catas de localización con una subvención del Ministerio de la
Presidencia, la fase exhumatoria se ha desarrollado con aportaciones de los familiares y
de la propia entidad promotora, la Asociación de Familiares de Represaliados del
Marrufo. También hay que destacar la colaboración de los ayuntamientos no solo en la
facilitación de los permisos o cofinanciado las intervenciones, como en los casos de la
fosa de San Rafael de Málaga, sino prestando servicios propios o poniendo a
disposición de los técnicos materiales y personal del propio ayuntamiento. Asímismo,
en otras exhumaciones, las menos, hay que decir, han participado varias
administraciones (Ministerio de la Presidencia del Estado, Junta de Andalucía,
ayuntamientos y diputaciones provinciales), como por ejemplo en el caso de la citada
fosa de San Rafael de Málaga, la fosa de Castro del Río (Córdoba), el Bosque (Cádiz), La
Puebla de Cazalla (Sevilla) o Gerena (Sevilla).
La publicación de la convocatoria de subvenciones del Ministerio de la
Presidencia en el año 2009 ha permitido, entre esa fecha y enero de 2013, la puesta en
marcha de 13 exhumaciones en Andalucía, en cuya financiación ha participado la
Administración del Estado. Se trata de exhumaciones llevadas a cabo en las provincias
de Córdoba, Granada, Málaga y Sevilla. Por su parte, la Junta de Andalucía ha
financiado o cofinanciado un total de 11 exhumaciones, es decir, apenas un 6,6 %. Si
tenemos en cuenta los cuerpos exhumados, el porcentaje es bastante mayor, ya que,
como ocurre con la financiación del Ministerio de la Presidencia, solamente en una
exhumación como es la de la fosa de San Rafael de Málaga se han exhumado el 73 %
de los cuerpos recuperados en toda Andalucía.
293
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Queremos concluir con una pregunta que debe hacernos reflexionar: ¿Las
autoridades locales y los familiares han ejercido suficiente presión para exhumar las
fosas de sus términos municipales ante instancias superiores? Pues bien, por un lado,
los pueblos andaluces han visto un crecimiento espectacular en este sentido. Quizás
uno de los mayores logros en los treinta años de democracia ha sido que los pueblos
andaluces no hayan perdido población y se hayan sostenido frente a la despoblación
del mundo rural que ha tenido lugar en otras comunidades autónomas como CastillaLeón o Galicia. Se han construido pabellones deportivos, campos de césped artificial,
en algunos modernos teatros, casas de la juventud y, en otros muchos lugares, hoteles
e incluso campos de golf.
Cabe plantearse, llegados a este punto, varias cuestiones: ¿Por qué en estos
pueblos, cuyo avance ha sido incuestionable en relación a las infraestructuras, no se
han llevado a cabo las exhumaciones de las fosas que permanecían inalterables en
muchos cementerios desde la guerra civil? ¿Cómo no se ha incluido la exhumación de
esas fosas o la construcción de lugares de memoria dentro de los centenares de planes
de ampliación de cementerios subvencionados en muchos casos por la Junta de
Andalucía? ¿Por qué los ayuntamientos de los pueblos que han recibido ingentes
cantidades de dinero público dentro de las subvenciones para obras de mejora del
antiguo empleo estable, más tarde Plan de Empleo Rural y ahora Programa de
Fomento del Empleo Agrario (PFOEA), por medio del cual se han mejorado los
pavimentos de las calles, los alcantarillados, las acometidas de agua, las instalaciones
eléctricas, los cementerios, etc., no han recibido subvenciones claras y específicas para
exhumar las fosas comunes de sus términos municipales?
Hay varias explicaciones desde nuestro punto de vista, pero todas terminan en
una profunda responsabilidad del poder local. No ha existido por parte de los
responsables políticos locales ningún interés por las fosas comunes de la guerra civil y
del franquismo. Seguramente por desconocimiento de su propia historia local, por
desconocimiento a la hora de abordar trabajos arqueológicos que con el tiempo se ha
demostrado que no tenían mayor complejidad que otros tipos de excavaciones y por
desconocimiento de la importancia que rescatar del olvido esos restos tenía para la
consolidación de la democracia y para mejorar la calidad de nuestras instituciones. Si a
294
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
esto le sumamos un miedo atroz a que esas exhumaciones pudieran levantar divisiones
sociales dentro de la comunidad local y que éstas se pudieran trasladar en una pérdida
de votos, un discurso zafio amparado por la extrema derecha política y mediática que
ha calado en la sociedad donde siempre se termina diciendo que hay cosas más
importantes que ponerse sacar muertos de hace setenta años y que hay que gastar el
dinero público en cosas más productivas, podemos ir obteniendo algunas posibles
respuestas a las preguntas formuladas con anterioridad.
Es cierto que hasta hace muy poco no se han abordado exhumaciones
importantes que han hecho posible y visible unos trabajos técnicos realizados con
respeto, rigor, y colaboración. Paralelamente además, han ido apareciendo equipos de
arqueólogos andaluces de gran profesionalidad que, pegados a su territorio, han
conseguido trasladar a la sociedad el respeto por un trabajo de calidad. Son los casos
en Málaga del arqueólogo Andrés Fernández, en Cádiz de Jesús Román, en Granada de
Francisco Carrión, en Sevilla Juan Luis Castro, Daniel Barragán o el propio equipo de
Arquatro con Elena Vera a la cabeza, ejemplos de lo dicho.
Por último, es fundamental el hecho de que detrás de las exhumaciones esté de
una manera u otra (subvenciones, planes directores, etc.) en primer lugar el Estado y,
en su defecto, la Administración autonómica, ya que no solo aportan la colaboración
económica tan necesaria, a pesar de que los trabajos se realizan en gran medida
gracias al trabajo voluntario, sino porque el amparo de estas administraciones ejerce
una fuerte influencia sobre los familiares y sobre las comunidades locales en general,
que se sienten respaldados y acompañados en unos procesos en muchos casos
traumáticos.
295
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
296
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Capítulo 3. LA MEMORIA DE LA GUERRA Y EL FRANQUISMO EN EL PATRIMONIO
ANDALUZ. LA MONUMENTALIZACIÓN DE LAS FOSAS
297
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
298
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
3.1. La monumentalización de los espacios de duelo y memoria en Andalucía
Como dijimos en la introducción de este trabajo, consideramos que la violencia
franquista y sus consecuencias constituyen elementos esenciales para entender
muchos aspectos de la cultura e identidad andaluza actuales. Fue la represión el
elemento definitivo para el mantenimiento y la sustentación de la Dictadura. Además,
por las propias características de la guerra civil en Andalucía esta idea de la represión
como base fundacional y de mantenimiento del régimen franquista se refleja
claramente en datos tan evidentes como el número de represaliados, la cantidad de
fosas comunes y las diferentes formas de violencia ejercidas sobre las propias víctimas
(paseos,
torturas,
juicios
sumarísimos,
condenas
por
los
tribunales
de
responsabilidades políticas, etc.).
Así, en la configuración de la sociedad andaluza, la memoria de las víctimas del
franquismo ha ido variando entre dos discursos:
299
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- Los que claman por la reconciliación y, en cierta manera, por el olvido. Este
discurso es predominante en los primeros años de nuestra democracia.
- Los que son más reivindicativos y se basan en la reclamación de aspectos
relacionados con la dignificación, la reparación o el reconocimiento y la rehabilitación
pública, tanto de las víctimas como de los lugares de memoria, de los últimos años.
Las actuaciones referentes a la dignificación de los espacios de memoria
relacionados con las fosas comunes de la represión franquista que vamos a analizar a
continuación se pueden situar en esta segunda etapa, que ha utilizado más los
discursos y las acciones en favor de las víctimas.
Dice el profesor Jordi Guixé, uno de los especialistas que mejor conoce el
desarrollo de los espacios memoriales europeos, que «España llega tarde y mal al
encaje europeo e internacional con relación a un pasado doloroso, polémico y
conflictivo»322. Si hay un asunto, en nuestra opinión, al que se llega especialmente
tarde es al del tratamiento del patrimonio memorial. Sin embargo, siendo cierto
también que no existen estudios globales sobre los espacios memoriales andaluces, la
verdad es que cuando se estudia detenidamente el patrimonio memorial, cuando se
visitan los cementerios y cuando se observan los espacios que ocupan las fosas
comunes de la represión franquista en Andalucía, se puede comprobar la cantidad y la
diversidad de estos espacios. Se trata de un patrimonio que nos rodea y que nos
enseña mucho sobre cómo han tratado su historia reciente muchos pueblos andaluces.
Este patrimonio que llena el espacio público de muchos de nuestros
cementerios ha pasado desapercibido en gran parte para la mayoría de la gente. Por
ello, creemos fundamental el estudio de estos monumentos como complemento a lo
analizado hasta ahora.
Así pues, tras el estudio en el capítulo 2 de las actuaciones llevadas a cabo en
Andalucía en relación con las exhumaciones de fosas comunes de la guerra civil y de la
represión franquista, creemos necesario completar esta investigación con el análisis de
los espacios de memoria construidos en Andalucía en homenaje a las víctimas del
322
GUIXÉ Y COROMINAS, J: “La resignificación del patrimonio memorial como instrumento de memoria.
Usos en los modelos de espacio de memoria internacionales” en MIR CURCÓ, C. y GELONCH SOLÉ, J.
(Eds.): Espacios de… (op. Cit. p. 199).
300
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
franquismo. En este capítulo se trata de realizar un análisis exhaustivo de las políticas
públicas de memoria emprendidas para solemnizar, dignificar y preservar los espacios
de duelo ocasionados por la guerra civil y la represión franquista, incidiendo
principalmente en las llevadas a cabo con en los cementerios de los pueblos andaluces
con financiación autonómica.
Queremos indicar también que hemos dedicado un epígrafe específico al caso
de la provincia de Sevilla, debido a la diversidad y a la enorme cantidad de espacios de
memoria que podemos encontrar en sus pueblos. A diferencia de otras provincias, el
estudio de Sevilla ha sido ampliado para censar los espacios construidos desde la
muerte de Franco por los ayuntamientos democráticos en los primeros años de la
democracia (por cierto, como veremos, algunos de estos monumentos fueron
reformados, ampliados y mejorados a partir del año 2004, cuando la Junta de
Andalucía publicó la convocatoria de subvenciones sobre monumentalización de las
fosas). Esta información, de gran interés en nuestra opinión, no la hemos podido
ampliar para las demás provincias. En las demás provincias, salvo algunas excepciones,
nuestro estudio se ha centrado en los monumentos construidos con financiación
autonómica.
Así pues, en este capítulo pretendemos mostrar, mediante un trabajo previo de
localización, censado, documentado y fotografiado, el patrimonio referente a las
víctimas de la guerra y de la represión en nuestra región hasta donde nos ha sido
posible. Nos hemos centrado en los cementerios como los espacios de intervención
principal, pero sin olvidar algunas actuaciones de importancia que se han llevado a
cabo fuera de éstos (por ejemplo, el monumento a las víctimas de los campos de
concentración de Mauthausen en el parque de las Almadrabillas de Almería o el
monumento a los brigadistas internacionales y poetas británicos Ralph Fox y John
Cornford en Lopera (Jaén)323.
323
En relación con el protagonismo de los brigadistas internacionales en la guerra civil en esta zona de
Andalucía, véase: JURADO, B.: “La guerra civil española y la batalla de Lopera”, Actas de las XIII, XIV y XV
Jornadas de Historia, Cultura y Sociedad (2001, 2002, 2003 pp. 296-318), Ayuntamiento de Lopera
(Jaén), 2004; TORIBIO, M.: “Ralph Fox, un escritor en la guerra” en E. PÉREZ E. y MEDINA C. (eds.):
Cultura, historia y literatura del exilio republicano español de 1939, Universidad de Jaén, 2002, pp. 403418 y PANTOJA VALLEJO, A. y PANTOJA VALLEJO J. L.: La XIV Brigada Internacional en Andalucía. La
tragedia de Villa del Río y la Batalla de Lopera, Diputación de Jaén, 2006.
301
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
El objetivo fundamental de este capítulo es plasmar los datos más interesantes,
a nuestro entender, de la base de datos que hemos desarrollado para el estudio de
patrimonio memorial tan poco conocido y tan de suma importancia por su cantidad y,
en algunos casos, por su calidad. De este modo, tanto en la base de datos que nos ha
servido como herramienta de trabajo como en las conclusiones que iremos aportando
a lo largo del texto, desempeña un papel esencial la fotografía, imprescindible para
plasmar gráficamente una tipología de las diversas intervenciones realizadas en estos
espacios de duelo y memoria. No hemos querido incorporar solamente un listado
esquemático, sino recoger una relación provincial de estos monumentos en formato
ficha. En ellas se pueden consultar los siguientes campos: provincia, localidad, fecha de
la construcción del monumento, localización en relación a si está dentro o fuera del
cementerio, una breve descripción y una imagen asociada. En el 80 % de los casos, los
monumentos han sido visitados y fotografiados por el autor de esta investigación. En
esos casos, la información complementaria ha sido proporcionada por el personal de
los ayuntamientos (concejales, técnicos municipales de cultura y desarrollo,
sepultureros, policía local, etc.), miembros de entidades memorialistas de los pueblos,
investigadores locales, etc.
A través de cada una de las fichas asociadas a una localidad, fosa o territorio
hemos podido analizar las distintas maneras de preservar u honrar la memoria de las
víctimas de la guerra civil y de la represión franquista, según la zona de Andalucía
donde se realizara. Se aportan de este modo nuevos elementos con los que poder
enriquecer el marco de referencia en el que integrar este aspecto de las políticas de
memoria desarrolladas en Andalucía desde la llegada de la democracia.
Dentro de todo este estudio, es importante resaltar una fuente instrumental
esencial: el mapa de fosas de Andalucía. Este mapa ha constituido un importante
complemento al trabajo de campo, ya que recoge un número significativo de los
espacios de memoria que se han hecho en todas las provincias andaluzas. No obstante,
el mapa terminó de elaborarse en el año 2009 y, aunque su publicación no se
produciría hasta diciembre del año 2010, hay numerosas actuaciones que no están
recogidas en él, bien porque se realizaron con posterioridad o bien porque los
302
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
monumentos no estaban en el espacio de las fosas sino en algún otro lugar distinto
(plazas públicas, espacios ajardinados, antiguos cementerios ya clausurados, avenidas,
etc.).
Por ello, hemos intentado completar la información del mapa con un arduo
trabajo de campo, que ha constituido un complemento de suma importancia para
completar las fichas de los monumentos de memoria construidos en Andalucía en
homenaje a las víctimas de la guerra civil.
Al visitar las localidades hemos podido comprobar la riqueza patrimonial en
torno a la memoria que existe en Andalucía, ya no solo por la cantidad de pequeños y
grandes monumentos que se pueden encontrar, sino por el grado de satisfacción de
los vecinos de esas localidades y su identificación con tales espacios. La pervivencia de
la memoria de las víctimas en este patrimonio supone la consecución del objetivo
principal con el que se cubrió una demanda de la sociedad civil en relación con el
recuerdo de las víctimas enterradas en fosas comunes en Andalucía.
Existe una gran diversidad de espacios de memoria. Los hay muy destacados,
realizados por significados escultores o arquitectos. Otros son muy sencillos, pero muy
hermosos, en nuestra opinión. También hay algunos que, por desgracia, apenas
sirvieron para cumplir la justificación de la subvención concedida, porque apenas
podemos distinguir en homenaje a qué o quiénes están hechos. Pero lo cierto es que,
haciendo balance de lo hecho, debemos decir que la mayoría de estos espacios se
construyeron siguiendo el principio de cooperación que debe regir cualquier actuación
relacionada con el patrimonio memorial de las víctimas de la guerra civil y de la
represión franquista. Así, gran parte de la identificación de los ciudadanos y los
espacios de memoria está directamente relacionado con la cantidad de familiares,
entidades, instituciones, investigadores y administraciones que participaron en la
investigación, el diseño, la construcción y la inauguración de estos monumentos.
*
*
*
En algunas regiones de España, cuando se aborda el asunto de los espacios de
duelo y memoria a las víctimas de la guerra civil y el franquismo, aún podemos hablar
303
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
de memorias en plural ya que en esos espacios, cementerios principalmente, perviven
aún la memoria de las víctimas de la violencia revolucionaria, la de los bombardeos, la
de los soldados o la de las víctimas de la represión franquista. El cementerio de Lleida o
la Fossar de la Pedrera en Catalunya son buenos ejemplos de esa especie de
superposición de diferentes memorias que han coexistido en un mismo lugar a pocos
metros de distancia, en forma de cruces, lápidas, placas, etc.324.
En el caso andaluz, y más concretamente en el de las provincias occidentales, es
muy difícil encontrar espacios compartidos por diversas memorias. El rápido triunfo
del golpe militar y la más inminente represión franquista dejó una gran cantidad de
personas asesinadas por la violencia franquista. Fueron, en cambio, muy pocos los
asesinados por la violencia revolucionaria. Los casos de Arahal en Sevilla y de Teba en
Málaga son posiblemente de las pocas acciones violentas con consecuencia de muerte
más significativas y conocidas ejercidas por parte de los comités revolucionarios de los
pueblos antes de la llegada de las tropas franquistas. Por tanto, nos encontramos en
una zona donde ni hubo trincheras, ni batallas, ni guerra, sino una secuencia que
empezó con el golpe militar, siguió con la ocupación y terminó con la represión.
Por ello, resulta curioso localizar algunos pueblos donde se creó un profundo
debate sobre qué hacer con las cruces de los caídos que durante el franquismo se
construyeron en plazas públicas, avenidas y calles de los pueblos, en muchos casos
muy cerca o incluso en las fachadas de las iglesias de los pueblos. Pues bien, en la
mayoría de los casos, con la llegada de la democracia, las cruces se retiraron o bien se
destruyeron. En otros casos, se dio un hecho singular en algunos pueblos: el traslado
de esas cruces a los cementerios. En otros lugares se dejaron en el mismo lugar, de
manera que en algunos pueblos aún perviven. Sin embargo, la pervivencia de estos
símbolos no ha dejado de estar exenta de polémica y de opiniones que se muestran a
favor y en contra de su retirada. Ni siquiera la publicación de la ley 52/2007, conocida
popularmente como ley de Memoria histórica, no ha podido solucionar este problema.
La ley, en su artículo 15 (apartados 1, 2 y 4), regula las medidas que deben adoptar las
administraciones en relación con la simbología y los monumentos públicos del
franquismo:
324
MIR CURCÓ, C. y GELONCH SOLÉ, J. (Eds.): Espacios de duelo y memoria… (op. cit. p. 16).
304
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
1. Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias,
tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias,
placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal
o colectiva, de la sublevación militar, de la guerra civil y de la represión de
la dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de
subvenciones o ayudas públicas.
2. Lo previsto en el apartado anterior no será de aplicación cuando las
menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los
enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o
artístico-religiosas protegidas por la ley.
4. Las Administraciones públicas podrán retirar subvenciones o ayudas a los
propietarios privados que no actúen del modo previsto en el apartado 1 de
este artículo.
Como se puede comprobar, este artículo resulta ambiguo. Además, se ha
producido un sistemático incumplimiento de la ley por algunos ayuntamientos. Todo
esto ha alimentado el debate en torno a la simbología franquista que podemos
encontrar en espacios públicos de la geografía española.
Un caso muy conocido y de cierta relevancia mediática es el ocurrido en la
localidad conquense de Mota del Cuervo, donde, tras la retirada de las cruces de los
caídos de la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, retirada decidida en un pleno
del ayuntamiento en noviembre de 2008, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo
de Cuenca ordenó al ayuntamiento en los primeros meses de 2010 la restitución de la
cruz de los caídos y, además, el mantenimiento de otra cruz similar en el cementerio,
aunque eliminando, eso sí en ambas, los símbolos franquistas. De este modo el
juzgado estimaba parcialmente los recursos presentados por el obispado de Cuenca y
de un grupo de por familiares de las personas que están enterradas bajo ese
monumento funerario situado en el cementerio, que pedían que se mantuviera su
ubicación. Según recogía la prensa del momento, atendiendo a los fundamentos de
derecho de las sentencias, el titular del juzgado consideraba que no había
inconveniente alguno en que los monumentos se preservaran y protegieran, aunque
como símbolo exclusivamente religioso. El titular determinaba específicamente la
necesidad de retirar de las cruces los símbolos y expresiones típicas y alusivas al
305
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
régimen franquista, ya que su mantenimiento podría suponer la exaltación del régimen
franquista325.
Veamos a continuación tres ejemplos de localidades andaluzas: Bornos,
Aguadulce y Peñaflor. En estos pueblos, las cruces se conservaron pero sin ningún tipo
de símbolo franquista, con lo que parece que no transgredían el citado artículo 15.
En Bornos (Cádiz) podemos encontrar un espacio memorial dedicado a las
víctimas del franquismo en la entrada del cementerio municipal, junto con otro
espacio situado en el interior del cementerio donde se ubica una cruz de los caídos de
grandes dimensiones, trasladada al cementerio desde otro lugar del pueblo. En
Aguadulce (Sevilla), a pesar de la dura represión ejercida por los golpistas, la cruz de
los caídos fue trasladada al cementerio, donde se habilitó un espacio de memoria al
que nunca le faltan flores. El ayuntamiento de la localidad terminó renunciando a una
subvención concedida por la Junta de Andalucía para construir un monumento de
memoria a las víctimas de la represión franquista. El ejemplo de Aguadulce puede
calificarse como la ausencia de la memoria, al menos de las víctimas de la represión
franquista en el plano monumental, ya que desde la investigación de la represión sí se
han realizado diversas actuaciones (libros, jornadas, etc.) 326.
También en Peñaflor (Sevilla) se conserva una cruz de los caídos, en la Plaza de
España del pueblo. Justo en la entrada principal de la iglesia de Peñaflor (en la misma
plaza donde están las dependencias del ayuntamiento de la localidad), se puede
contemplar una de las escasas “cruces en homenaje a los caídos por Dios y por
España”. Esta cruz ha sobrevivido a los cuarenta años de franquismo y a la Transición.
Recientemente se ha restaurado, en pleno siglo XXI, para que pueda seguir anclada en
el centro de pueblo sevillano.
En cualquier caso, los casos citados son, como hemos dicho, muy poco
representativos, ya que la mayoría de los espacios memoriales construidos en las
325
Véase, por ejemplo, el artículo publicado por el diario Público en su edición digital el día 2-3-2010:
http://www.publico.es/298967/ordenan-restituir-la-cruz-de-los-caidos-retirada-en-un-pueblo-decuenca
326
Para profundizar en la historia de la República, la guerra civil y la represión franquista en Aguadulce,
véase PRIETO PÉREZ, J. O.: República, guerra civil y franquismo en Aguadulce, Aconcagua Libros, Sevilla,
2012.
306
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
provincias occidentales andaluzas lo son en homenaje a las víctimas de la represión
franquista. Incluso, hemos podido comprobar, como algunas localidades andaluzas se
han convertido en lo que podemos denominar “pueblos de la memoria”. Se trata de
localidades donde se ha desarrollado una intensa labor memorialista reivindicativa,
plasmada principalmente, y entre otras iniciativas (investigaciones, publicaciones,
jornadas, homenajes, etc.), en la construcción de espacios memoriales de gran
relevancia pública.
Los pueblos de la memoria de Andalucía se caracterizan desde el punto de vista
histórico por una fuerte represión franquista, desde el punto de vista social, por la
presencia y acción potente del movimiento asociativo. En algunos casos, también
desde el punto de vista político, por una implicación importante de los gobiernos
locales. Así, en nuestra opinión, podemos calificar como pueblos de memoria, entre
otros, las localidades de Grazalema en Cádiz, Fuentes de Andalucía y Marchena en
Sevilla, Melegís en Granada, Teba en Málaga, Córdoba capital y Linares en Jaén. Se
trata de lugares cuyos espacios memoriales son de gran interés monumental, artístico,
social o histórico. En las fichas que adjuntamos en el apartado de anexos se describen
cada uno de estos espacios y se pueden observar imágenes de ellos.
En cambio, en provincias como Almería o Granada es más común encontrarse
con una superposición de memorias en los cementerios o con la ausencia de la
memoria de las víctimas de la represión franquista. En este sentido, el cementerio de
Granada es un claro ejemplo. Allí podemos encontrar un monumento de carácter
religioso que pretende honrar a todas las víctimas y que provocó la crítica de los
colectivos memorialistas. Hay otro espacio en la parte exterior del cementerio,
catalogado como lugar de memoria por la Junta de Andalucía, basándose en el decreto
262/2011 de 2 de agosto, en el que se ha colocado una placa conmemorativa en
homenaje a las más de dos mil víctimas de la violencia franquista fusiladas en el muro
exterior del cementerio. También en Granada, concretamente en la céntrica Plaza de
Bibataubín, podemos encontrar una escultura en homenaje a José Antonio Primo de
Rivera, que la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica
denunció en dos ocasiones. Las denuncias fueron admitidas a trámite por el Juzgado
de los Contencioso Administrativo 1 de Granada, que habrá de arbitrar también si el
307
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
monumento incumple el artículo 15 de la ley de Memoria histórica, por el que se insta
a las administraciones públicas a la retirada de cuantos símbolos o insignias que hagan
exaltación de la sublevación militar, de la guerra civil o de la represión franquista.
El cementerio de Almería también sigue envuelto en polémica, por la negación
reiterada de los responsables políticos municipales a permitir los trabajos de
exhumación para la recuperación de las víctimas de la represión franquista327 y por la
pervivencia de un inmenso mausoleo en honor de las víctimas de la violencia
revolucionaria. En cambio, en el lugar donde presumiblemente están enterradas las
víctimas de la represión franquista se construyó un monumento, supuestamente en
honor de todas las víctimas de guerra civil, muy criticado por las entidades
memoriales, que lo consideraron una ofensa a las víctimas de la represión franquista.
Este monumento, construido por el ayuntamiento almeriense, es una especie
de altar de mármol de estilo clásico en forma de círculo con seis columnas, rodeado
por espacio ajardinado. Dispone de una placa con una cita de la Biblia
“Bienaventurados los que viven en el señor, que descansan de la fatiga porque sus
obras nos acompañan (Apocalipsis 14-13). En este caso, el conflicto entre el
ayuntamiento gobernado por el Partido Popular y la asociación Memoria y Libertad
sigue sin resolverse. Así, mientras la entidad memorialista reclama la construcción de
un espacio memorial que reconozca explícitamente a las víctimas de la represión
franquista, los responsables del equipo de Gobierno del consistorio almeriense se
escudan en que ya existe un monumento. Las declaraciones de unos y otros en la
prensa ponen de manifiesto las dificultades que entraña la construcción de espacios
memoriales si no se establecen consensos claros328.
327
La decisión del ayuntamiento de Almería de ignorar la petición de la familia del dirigente político y
sindical Martín Márquez Navarro, asesinado en 1939 y enterrado en una fosa común del cementerio,
está provocando que, junto con asuntos como el del monumento al que hacemos referencia en el texto,
se esté forjando un incipiente movimiento social apoyado por numerosos colectivos, sindicatos y
partidos políticos (principalmente PSOE e IU) en contra del tratamiento obstaculizador con el que el
gobierno local está tratando a las víctimas de la represión franquista enterradas en fosas comunes del
cementerio.
328
Véase el reportaje emitido por la cadena de televisión pública andaluza Canal Sur sobre el acto
celebrado en el cementerio de Almería en el que varias asociaciones almerienses reclamaban
públicamente la construcción del citado espacio de memoria, para el cual ya se han presentado varios
proyectos en el ayuntamiento: http://www.youtube.com/watch?v=wyshzSCOhqw
308
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Estas memorias superpuestas difícilmente han logrado convivir en estas
ciudades andaluzas de la zona oriental. El enfrentamiento entre familiares, colectivos
memoriales y administraciones públicas pone de manifiesto la dificultad para construir
y para que convivan distintas memorias en lugares donde se ejercieron diferentes tipos
de violencias políticas en diferentes etapas de la guerra civil y de la dictadura.
El que se ejerza una clara oposición a cualquier tipo de iniciativa propuesta en
favor de las víctimas de la represión franquista por parte de los equipos de gobierno de
algunas de las ciudades gobernadas por el PP pone de manifiesto que determinados
dirigentes o no conocen la historia de España o tienen un profundo desprecio por las
víctimas.
En este sentido se expresaba, con preocupación, el periodista David Mathieson
en un artículo en el diario británico The Guardian:
El gobierno del PP es incapaz de gestionar la diversidad de voces que
reclaman cosas diferentes sobre la memoria histórica y prefiere zanjarlo".
(…) "Lo que está pasando en Madrid (en referencia a la intención del
Ayuntamiento de Madrid de mantener nombres de calles que hacen
referencia a miembros del régimen franquista o conservar el Arco de la
Victoria, pero que quiere retirar la única placa conmemorativa a las
Brigadas Internacionales que hay en toda la ciudad) no es solo un ejercicio
asimétrico de memoria histórica sino una manera intolerante, peligrosa y
disfuncional de tratar el pasado que impide que la ciudad se proyecte hacia
el futuro como un lugar abierto, diverso y transparente329.
El debate, por tanto, no solo no está superado sino que sigue plenamente
vigente en la actualidad.
329
Véase el citado artículo en la edición digital del diario The Guardian del 6-6-2013:
http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2013/jun/06/madrid-history-anti-fascist-resistance
309
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
3.2. Normativa andaluza en relación con los espacios de memoria. El decreto
262/2011 sobre Lugares de Memoria
En relación con los instrumentos legislativos utilizados por la Junta de Andalucía
para el desarrollo de una política de memoria dirigida a la conmemoración de los
espacios de memoria, hay que destacar dos iniciativas:
- La convocatoria anual de subvenciones en materia de memoria histórica,
dentro de la línea dirigida a la construcción de monumentos de memoria.
- El decreto de lugares de memoria de la Junta de Andalucía.
En primer lugar, la convocatoria anual de subvenciones en materia de memoria
histórica de la Junta de Andalucía abierta desde el año 2004, y a la que nos hemos
referido en el capítulo primero de este trabajo, dispone de una línea concreta para la
construcción de monumentos de memoria dirigida a ayuntamientos andaluces que
dispongan en su término municipal de fosas comunes de la represión franquista.
Basándose en esta línea de la citada convocatoria, que trataremos en el epígrafe
siguiente, se han construido la mayoría de monumentos de memoria en Andalucía.
En segundo lugar, en agosto del año 2011 la Administración andaluza aprobaba
la creación de la figura de lugar de memoria histórica de Andalucía, para sitios
vinculados a hechos o acontecimientos singulares ocurridos durante la guerra civil y la
dictadura franquista. Asimismo, el propio decreto regulaba en otro apartado del texto
el catálogo en el que se inscribirán estos emplazamientos, que debía ser realizado por
la Junta de Andalucía. La finalidad de la declaración de estos espacios como lugares de
memoria tenía el objetivo de servir como recordatorio de los hechos más
trascendentales acaecidos en Andalucía entre 1936 y 1978. También pretendía ser un
homenaje a todas aquellas personas que sufrieron violencia, vejación, persecución o
privación de libertad como consecuencia del golpe militar del 18 de julio y de la
dictadura franquista. Pero además, la norma regulaba una serie de consideraciones,
como las relacionadas con la titularidad de los edificios y de los terrenos declarados
como lugares de memoria histórica, las medidas que había que adoptar para la
preservación de esos lugares, el proceso administrativo de declaración o la
310
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
documentación histórica y administrativa que se tenía que aportar a los expedientes
individuales de cada lugar.
En relación a la titularidad de los terrenos o edificios que fueran declarados
lugares de memoria, se obliga a las administraciones públicas que sean propietarias de
estos a garantizar su identificación y a adoptar las medidas necesarias para
preservarlos o, en su caso, para mantener una huella o registro permanente que sirva
para recordarlos (cuando la titularidad fuera privada, la Junta trataría de alcanzar
acuerdos con estos mismos fines).
En este sentido, hay que decir que la Junta de Andalucía regularía la
señalización de estos espacios memoriales unos meses más tarde mediante la
publicación de la orden de 27 de febrero de 2012, por la que se regula la señalización
de los lugares de memoria histórica de Andalucía330. Se indicaba el tipo de
señalización, en relación con el tamaño o el formato, entre otras consideraciones,
basándose en el Manual de Señalización Corporativa de la Junta de Andalucía,
aprobado por orden de 30 de abril de 1998331 y posteriormente adaptado y actualizado
por orden de 3 de septiembre de 2007332.
Otra de las cosas que este decreto dejaba muy clara es la importancia de los
informes. Estos deberían conllevar siempre un estudio exhaustivo, con documentación
sobre el emplazamiento, una narración detallada sobre los hechos ocurridos, los datos
sobre las personas e instituciones que se vieron involucradas en esos hechos y la
evolución que se ha producido a lo largo de los años en las personas y las entidades
relacionadas con el mismo (artículo 2.6. del citado decreto).
En cuanto al procedimiento que habría que seguir, sería el órgano competente
en materia de memoria histórica el encargado de iniciar el proceso de declaración de
lugar de memoria, ya sea a petición de particulares o de entidades, aunque también a
iniciativa propia.
Otro de los aspectos interesantes de la propuesta de declaración es que su
aprobación o denegación debía resolverse en el plazo de seis meses, lo que ha
330
BOJA nº 52 de 15 de marzo de2012, pp. 6-7.
BOJA nº 63 de 6 de junio de 1998 (no está vigente).
332
BOJA nº 193 de 1 de octubre de 2007, pp. 6.
331
311
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
permitido que algunas de las propuestas no se eternizaran en el tiempo, enredadas en
la burocracia (artículo 4.1.).
Todas las propuestas serían estudiadas por un grupo de expertos nombrados
por la Junta de Andalucía, los cuales debían emitir un informe vinculante
fundamentado en motivos históricos y científicos. Este informe deberá ser trasladado
al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía para ser aprobado definitivamente.
Este grupo estaría integrado por siete miembros, presididos por el titular del órgano
competente desde el punto de vista administrativo en relación con la memoria
histórica. Debía tener una composición paritaria entre hombres y mujeres. Los
expertos serían además nombrados por diferentes organismos, de modo que la Junta
de Andalucía propondría a tres miembros, la Federación Andaluza de Municipios y
Provincias (FAMP) a dos miembros. El Consejo Andaluz de Universidades designaría los
últimos dos miembros. Serían siete personas en total, de las cuales una actuaría como
coordinador/a (artículo 3.1 y 3.2).
De este modo, una vez el grupo de expertos otorgara un informe favorable, se
remitiría a la Comisión Interdepartamental para el Reconocimiento de las Víctimas de
la Guerra Civil y del Franquismo, que también debería pronunciarse. Además, podrían
proponer que el emplazamiento se protegiera con alguna de las figuras recogidas en la
ley de Patrimonio Histórico de Andalucía.
Finalmente, sería el Consejo de Gobierno de la Junta el órgano que otorgaría
definitivamente la declaración de lugar de memoria histórica (artículos 4.4 y 4.5).
El catálogo sería público y contendría también la documentación de cada lugar
de memoria desde el punto de vista histórico, además de toda la documentación
administrativa, si se considerase necesario. Sería la Junta de Andalucía la encargada de
mantener y difundir este documento.
Bajo estas premisas, el día 26 de septiembre de 2011, el entonces consejero de
Gobernación y Justicia de la Junta de Andalucía, Francisco Menacho Villalba, constituyó
el grupo de trabajo, integrado por expertos de memoria histórica, al amparo del
decreto 264/2011, de 2 de agosto. En esta sesión se presentaron las personas que
representarían a cada organismo, designadas previamente por cada uno de ellos:
312
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
-Por parte de la Junta de Andalucía fueron nombrados María Isabel Brenes
Sánchez, doctora en Historia y presidenta de la Asociación Granadiana para la
Recuperación de la Memoria Histórica en aquella fecha; Encarnación Lemus López,
catedrática de la Universidad de Huelva; y Encarnación Barranquero Texeira, doctora
en Historia y profesora titular del Departamento de Historia Contemporánea en la
Universidad de Málaga.
-Por parte del Consejo Andaluz de Universidades fueron nombrados Fernando
Martínez López, catedrático de la Universidad de Almería y Juan Ortiz Villalba,
catedrático de Historia en el IES Fernando Herrera de Sevilla y profesor de la
Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.
-Finalmente la FAMP solamente había designado una persona por aquella
fecha: se trataba de José María García Márquez, investigador y experto en la represión
franquista en Andalucía.
Asimismo, en esa primera sesión, además de la constitución del Grupo de
Trabajo de Memoria Histórica, se aprobaron las primeras propuestas para su traslado
al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía. Se trataba de dos lugares de gran
simbolismo: la casa de Blas Infante en Coria del Río (conocida como la Casa de
Alegría333) y el Cortijo de la Gota de Leche en Sevilla capital, lugar donde fue fusilado
Blas Infante y donde se puede visitar un monumento a su memoria334. Finalmente se
333
Dar Al Farah, “La casa de la alegría”, es el lugar donde pasó los últimos años de su vida el padre de la
patria andaluza, Blas Infante. Se trata de un edificio declarado bien de interés cultural, con la categoría
de monumento, por representar un valor histórico y simbólico fundamental para el pueblo andaluz. Esos
últimos años de la vida de Blas Infante vida fueron decisivos para el proceso de instauración de la
autonomía en Andalucía. La última puerta de la casa que flanqueó, tras ser detenido por una banda de
falangistas el 2 de agosto de 1936, fue la del vestíbulo de esta casa. El grupo de expertos consideró este
lugar como un espacio ideal para proponerlo como lugar de memoria histórica de Andalucía, para rendir
un homenaje a los represaliados y víctimas de la guerra civil y la dictadura.
334
Blas Infante fue asesinado en el kilómetro 4 de la carretera de Carmona, en la tapia del conocido
cortijo “La gota de leche”. La misma madrugada del 10 al 11 de agosto de 1936, junto a Blas Infante
fueron asesinados José González y Fernández de Labandera, exalcalde de Sevilla; el diputado Manuel
Barrios Jiménez, presidente de la Federación Provincial del PSOE; Fermín de Zayas, conocido masón
secretario de la Gran Logia Regional del Mediodía; y Emilio Barbero, teniente de alcalde del
ayuntamiento de Sevilla. Un día antes, el día 5 de agosto, ya habían sido fusilados en el mismo paraje
José Manuel Puelles, presidente de la Diputación de Sevilla en aquellos momentos y José Luis Relimpio,
delegado provincial de Trabajo. También en la madrugada del 6 al 7 de agosto de 1936 había sido
ejecutado el diputado y primer secretario general de UGT de Sevilla José Moya Navarro.
313
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
acordó el nombramiento de María Isabel Brenes Sánchez como coordinadora del
grupo de trabajo.
En las diversas reuniones celebradas por el grupo de expertos de memoria
histórica entre septiembre de 2011 y enero de 2013 (fecha que hemos elegido como
finalización de la investigación), se aprobaron un total de 28 propuestas de declaración
de lugares de memoria, que serían elevadas a los órganos competentes. Estas
propuestas son las siguientes:
PROPUESTA DE LUGAR DE MEMORIA DE ANDALUCÍA
ALMERÍA
El monumento del parque de las Almadrabillas de Almería.
La antigua cárcel de “El Ingenio” de Almería.
El refugio antiaéreo de Almería.
Las tapias del cementerio municipal de San José.
CÁDIZ
La fosa común de la guerra civil del cortijo del Marrufo en Jerez
de la Frontera.
El castillo de San Sebastián de Cádiz.
Los muros de Puerta Tierra en Cádiz.
El penal del Puerto de Santa María.
CÓRDOBA
Los muros de la memoria en los cementerios de La Salud y de
San Rafael.
La Ruta de los Jubiles en Montoro.
La batalla de Valsequillo en el municipio de Valsequillo.
GRANADA
Los muros del cementerio de San José de Granada.
La carretera que une los municipios de Víznar y Alfacar.
La antigua prisión provincial de Granada.
El barranco del Carrizal en Órgiva.
HUELVA
La fosa común del cementerio municipal de Nerva.
JAÉN
El refugio antiaéreo de Jaén capital335.
Los vestigios de la batalla de Lopera en dicho municipio.
MÁLAGA
La carretera Málaga-Almería, por la que intentaron huir del
335
De los seis refugios antiaéreos que se pueden encontrar en la capital jienense, construidos a raíz de
los bombardeos de la aviación franquista, el grupo de expertos propuso declarar como lugar de
memoria de Andalucía uno de los mejor conservados, que se había restaurado recientemente: el situado
en la plaza de Santiago.
314
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
acoso de las tropas franquistas miles de personas en febrero de
1937.
La fosa del cementerio de San Rafael de Málaga.
La cárcel de mujeres de Málaga.
La prisión provincial de Málaga.
SEVILLA
La casa natal de Blas Infante en Coria del Río, conocida como
“La casa de la alegría”.
El cortijo “La gota de leche”, donde fue fusilado Blas Infante.
La antigua cárcel de Ranilla de Sevilla.
La antigua comisaría de investigación y vigilancia de la calle
Jesús del Gran Poder.
Las tapias del cementerio de Sevilla.
El canal de los Presos y sus campos (de los que será el campo de
la Corchuela el lugar de señalización).
Tabla de elaboración propia
Las consecuencias de la aplicación de este decreto fueron inmediatas. Apenas
meses después de su publicación en el BOJA, se pudo señalizar el muro exterior del
cementerio de San José de Granada, uno de los lugares donde más personas fueron
fusiladas tras el golpe militar del 18 de julio. Ya durante varios años, los colectivos
memorialistas de la ciudad habían venido colocando una placa simbólica de material
plástico con una leyenda que hacía referencia a la memoria de los asesinados. Se
trataba de un sencillo acto que se celebraba en torno al mes de julio. Pero el
ayuntamiento siempre retiraba la placa en los días posteriores. Gracias al decreto
264/2011, una vez finalizado todo el procedimiento para la declaración de los muros
del cementerio de San José de Granada como lugar de memoria, se pudo colocar una
placa permanente que recuerda a todas las víctimas asesinadas en ese lugar desde
julio de 1936. La placa responde a la normativa oficial contenida en la orden de 27 de
febrero de 2012, por la que se regula la señalización de los lugares de memoria
histórica de Andalucía de la Junta de Andalucía, anteriormente citada.
Lo cierto es que, con la regulación de los lugares de memoria, Andalucía se
convertía, junto con Cataluña, en las la únicas regiones españolas que disponían de
315
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
una normativa específica en esta materia336. Por tanto, lo que se reconocía por
primera vez era simplemente la importancia que tiene un patrimonio muy poco
valorado pero de gran importancia para el conocimiento de nuestro pasado reciente.
Como afirma Jordi Guixé, desde la llegada de la democracia «tan sólo algunos
particulares y/o las asociaciones por la memoria, incluido algún ayuntamiento, habían
impulsado este tipo de iniciativas, enfocadas a recuperar tanto nuestra memoria como
la función que este patrimonio territorial desempeña en este proceso»337. Es decir, con
el decreto de lugares de memoria, lo que estaba haciendo la administración
autonómica era dar el primer paso para que el patrimonio memorial obtuviera un
grado de aceptación política y social del que había carecido hasta esa fecha. Por cierto,
sí tiene esa aceptación en todos los países de la Europa occidental.
Así, primero Cataluña y después Andalucía, dan continuación a un proceso en el
que Gran Bretaña, Alemania o Francia nos llevan aún mucha ventaja, ya que estos
países están desarrollando una actuación permanente de protección y dignificación
sobre su patrimonio memorial desde prácticamente el final de la segunda guerra
mundial.
Ahora bien, las actuaciones no pueden limitarse a la colocación de un panel o la
publicación de un catálogo con los espacios. Ese puede ser el primer paso, pero es
imprescindible para la concienciación colectiva efectiva la creación de una señalización
que no solo localice sino que sea también explicativa, que pueda integrarse en las
rutas culturales y en el programa curricular de los centros educativos, como se hace
por ejemplo en Francia con sus espacios memoriales338.
336
La orden IRP/91/2010, de 18 de febrero, por la que se crea la Red de Espacios de Memoria
Democrática de Cataluña, tiene por objeto la recuperación de la memoria democrática a través de la
valorización, la señalización y la difusión del patrimonio memorial del periodo 1931-1980. Según el
artículo 2 de esta orden, la Red de Espacios de Memoria Democrática de Cataluña está formada por un
conjunto de entes, titulares de espacios, que constituyen un patrimonio memorial representativo de la
lucha y los conflictos para la consecución de los derechos y las libertades democráticas. Estos entes
tienen una voluntad común: su recuperación, su conservación y su difusión (Diario Oficial de la
Generalitat de Cataluña de 26-2-2010, pp. 14651-14653).
Para ampliar la información sobre la ley del Memorial de Cataluña es conveniente la consulta de este
interesante texto; VINYES, R., INIESTA, M., VILANOVA, F., RISQUES, M., YSÀS, P. & ARANYÓ, L. (comisión
redactora): Un futur per al passat. Projecte de creació del Memorial Democràtic, CEFID, Barcelona, 2004.
337
GUIXÉ y COROMINES, J.: “El memorial democrático y los lugares de la memoria: la recuperación del
patrimonio memorial en Cataluña” en Entelequia. Revista Interdisciplinar: Monográfico, nº 7,
septiembre 2008, p. 217.
338
Ibíd, p. 224-225.
316
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
De esta manera, la Administración sí podrá cumplir con su responsabilidad, no
solo de protección sino de difusión del patrimonio memorial andaluz. Si nos limitamos
a colocar una placa sin más en los muros del cementerio de San José de Granada es
posible que estemos perdiendo la oportunidad de que ese lugar sea aprovechado para
integrarse en el espacio cultural con el mismo nivel de protección y reconocimiento
que cualquier otro vestigio patrimonial. Es inconcebible que el hallazgo de una
necrópolis romana tenga un nivel de protección, de reconocimiento y de divulgación
infinitamente más alto que el de una fosa común o que el muro de un cementerio
ametrallado donde se asesinaron a miles de personas. No podemos permitir que un
patrimonio tan rico desde el punto de vista social y cultural se destruya o se pierda sin
más, porque esteremos perdiendo una parte de nuestra historia reciente. Esta historia
es esencial para comprender los procesos de cambio social y político producidos en
nuestro país en los últimos ochenta años. En este sentido, podemos comprobar cómo
determinados sectores políticos y periodísticos desprecian la memoria cuando «es
indudable que historia y memoria son elementos estrechamente entrelazados que se
complementan y se enriquecen mutuamente»339. Es decir, el estudio, la difusión y la
protección de todos los aspectos relacionados con los procesos de recuperación de la
memoria histórica (fosas, vestigios, investigaciones, etc.) es un factor que mejora el
conocimiento de la historia. Por tanto, la preservación de los espacios de memoria es
un ejemplo claro de enriquecimiento de la historia.
Pero también es indudable que este tipo de iniciativas memorialistas deben
hacerse en colaboración con otras entidades, organismos e instituciones, sea cual sea
el color político de estas. O la memoria está convenientemente legislada en todos sus
ámbitos o corremos el riesgo de que las actuaciones se encuentren en la inestable
balanza de la arbitrariedad política partidista.
En conclusión, si conseguimos avanzar serenamente en la dirección de
reconocer nuestros espacios memoriales, podremos entonces reflexionar con calma
339
MIR, C., CALVET, J. y SAGES, J.: “Historia, patrimonio y territorio: políticas públicas de memoria en el
frente del Segre y la frontera pirenaica catalana” en Hispania nova. Revista de Historia Contemporánea,
nº 6, 2006, p. 5. En Internet: http://hispanianova.rediris.es
317
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
sobre «las relaciones que se establecen entre historia, patrimonio cultural y territorio a
través de la recuperación de la memoria»340.
340
Ibíd, p. 9.
318
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
3.3. El patrimonio memorial en Andalucía: la monumentalización de las fosas
comunes y los espacios de memoria para el recuerdo de las víctimas de la guerra civil
Antes de que apareciese una normativa específica sobre los lugares de
memoria en Andalucía, el Gobierno autonómico incluyó una línea dentro de la
convocatoria de subvenciones de memoria histórica del año 2004, que incidía en la
posibilidad de que los ayuntamientos andaluces pudieran monumentalizar, y como
consecuencia dignificar, los lugares donde pudieran localizarse fosas comunes de la
represión franquista. Lo que se pretendía era cumplir con lo dictado en el decreto
334/2003 de 2 de diciembre, para la coordinación de actuaciones en torno a la
recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento institucional y social de las
personas desaparecidas durante la guerra civil y la posguerra. En el artículo 2 de este
decreto se especificaba, como una de las prioridades “el levantamiento de monolitos o
cualquier otro tipo de monumento conmemorativo”, como una de las actuaciones que
podrán llevarse a cabo para promover la recuperación de la memoria histórica de los
desaparecidos en la guerra civil y la posguerra341. Se trataba, como se explicaría más
detalladamente en el artículo 4 del decreto, de conceder a los ayuntamientos la
posibilidad de solicitar ayudas para “erigir monolitos conmemorativos en los lugares en
los que se determinara fehacientemente la localización de fosas comunes y
enterramientos de la guerra civil y de la posguerra”342.
Pero ¿cuál fue el contexto en el que se comienzan a erigir los monumentos de
memoria basándose en esta convocatoria? Fue a partir de la primera década del nuevo
siglo, coincidiendo con el boom de la memoria histórica. Entonces se llevaron a cabo la
mayoría de actuaciones de monumentalización de los lugares donde presuntamente
estaban los restos de los asesinados por el ejército franquista. Antes de ese despertar
del movimiento memorialista hay que indicar que, tras la muerte de Franco y la llegada
de las corporaciones democráticas a los ayuntamientos, se llevaron a cabo actuaciones
de dignificación de fosas en muchos pueblos andaluces. Se trataba de diferentes
actuaciones, la mayoría de ellas muy sencillas que consistieron en la colocación de
341
DECRETO 334/2003, de 2 de diciembre, para la coordinación de actuaciones en torno a la
recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento institucional y social de las personas
desaparecidas durante la guerra civil y la posguerra (BOJA nº 236 de 09-12-2003, p. 25.732).
342
Ibíd. p. 25.732.
319
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
placas o lápidas en memoria de las víctimas del franquismo, que generalmente
coincidían en el tiempo con la eliminación de la simbología franquista, sobre todo de
las conocidas cruces de los caídos, construidas en homenaje a las víctimas franquistas,
que tan comunes eran en los pueblos de la Andalucía franquista.
En cualquier caso, es con el nuevo siglo, coincidiendo con el primer gobierno
socialista de Zapatero (2004-2008), y en pleno auge del movimiento memorialista,
cuando se llevan a cabo el grueso de las actuaciones. Concretamente, y según nuestros
estudios, en torno al 57% de los monumentos de memoria andaluces se construyeron
o reformaron y ampliaron en esos cuatro años. En estas fechas, en muchas localidades
de Andalucía los familiares de las víctimas comienzan a comprobar cómo en un pueblo
cercano se ha colocado una placa y se ha hecho un homenaje. Los investigadores
locales, los cronistas, los familiares cercanos comienzan a hacer públicos sus trabajos,
sus investigaciones, sus memorias, sus microbiografías, etc. La mayoría de estas
investigaciones contenían únicamente los listados de asesinados con nombres y
apellidos, extraídos de los registros civiles o basadas fuentes orales. Esto bastaba para
que los salones donde se presentaban estos trabajos se llenaran y las ediciones se
acabaran rápidamente. Los familiares, que durante tanto tiempo habían callado,
tenían la oportunidad ahora de hablar, de sentirse orgullosos de que los nombres de
su abuelo o de su tío estuvieran en un libro, de que la sociedad reconociera que habían
muerto por una causa justa y de que el homenaje. Sentían que el homenaje, aunque
tardío, era necesario.
No se puede decir con exactitud cuántos pueblos de Andalucía vivieron esta
especie de catarsis, pero se puede hacer referencia a un dato significativo: entre el
2004 y el 2013, los ayuntamientos andaluces fueron beneficiarios de un total de 264
subvenciones para proyectos de investigación, publicaciones, jornadas, etc. La mayoría
de las investigaciones derivaron en publicaciones, muchas de ellas con segundas y
terceras ediciones, como es el caso del reciente estudio sobre la represión en Morón
de la Frontera del que, en apenas unos meses, se vendieron centenares de ejemplares.
Este hecho se ha repetido en muchos lugares de Andalucía, lo que nos da una
320
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
dimensión de la necesidad que tiene la gente de los pueblos de que se hagan públicos
unos hechos que han estado callados demasiado tiempo343.
Lo más significativo de todo este proceso de visibilización de las víctimas es que
sirvió de base para el impulso de la monumentalización de las fosas comunes de la
represión franquista en los cementerios andaluces y la construcción de espacios
memoriales. Podemos establecer una secuencia medianamente clara: si ya tenemos
los nombres y sabemos dónde fueron enterrados, ahora toca exhumar o al menos
dignificar los lugares donde están enterradas las víctimas.
De esa dignificación de los espacios donde están enterradas muchas de las
personas a las que hacen referencia esos estudios e investigaciones locales es de lo
que queremos ocuparnos en las páginas siguientes.
En este sentido, nuestro estudio pretende ser un punto de partida para la
cuantificación y el análisis de todos los espacios de memoria que existen en Andalucía
a día de hoy, fruto de esa necesidad y de ese interés por recuperar y por preservar la
memoria de las víctimas del franquismo a través de la monumentalización de estos
espacios. En este trabajo se incluyen muchas de estos vestigios pero somos
conscientes de que no están todas, existen multitud de placas, lápidas e incluso
sencillos monolitos que no hemos podido censar.
En relación con los monumentos construidos en las fosas, hay que decir que el
mapa de fosas de Andalucía describía muchos ejemplos. Podemos incluso encontrar
algunas imágenes de esos lugares. Pero el mapa no tiene ni un censo completo ni
profundiza en la descripción y el análisis de estos monumentos, ya que se centra
principalmente en las fosas y no alude a otro tipo de espacios memoriales, como
pueden ser los monumentos a las víctimas andaluzas en los campos de concentración
nazis. La tarea no es sencilla, debido a lo amplio del territorio y a la cantidad de
localidades de las que estamos hablando. Pero creemos necesario disponer de ese
extraordinario inventario de lugares de la memoria, porque, tras la publicación del
mapa de fosas en 2010, se hace obligatorio dar un paso más que nos lleve a conocer
343
GARCÍA MÁRQUEZ, J. M. y GUARDADO RODRÍGUEZ, M.: Morón, consumatum est, 1936-1953.
Historia de un crimen de guerra, Autor Editor, 2011.
321
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
también en su totalidad el mapa de estos lugares, un mapa del recuerdo y de la
dignidad de las víctimas andaluzas enterradas en fosas comunes.
Para ponernos en situación, hay que decir que en Andalucía hay oficialmente
779 municipios, algunos de ellos con entidades locales autónomas o pedanías. Los
núcleos urbanos susceptibles de ser estudiados superan el millar. En este estudio
analizamos todos los vestigios y actuaciones de monumentalización que hemos podido
localizar por provincia llevadas a cabo de manera particular por los ayuntamientos,
entidades memorialistas, familiares etc., así como especialmente los monumentos
construidos a partir de la convocatoria de subvenciones de la Junta de Andalucía por
parte de los ayuntamientos.
Nos hemos centrado en los pueblos aunque no dejamos de lado las capitales de
provincia. Los monumentos que se construyeron en las fosas de las capitales se
hicieron al margen de la convocatoria de la Junta. Los casos de los monumentos del
cementerio de San Fernando de Sevilla o el monumento del cementerio de San
Eufrasio de Jaén son ejemplos de espacios de memoria construidos con financiación
propia de los ayuntamientos. Solamente “los muros de la memoria” de los
cementerios de la Salud y de San Rafael, en Córdoba capital, fueron cofinanciados a
través de la citada convocatoria de subvenciones. El caso del parque de las
Almadrabillas en Almería también contó con la colaboración de la Junta de Andalucía,
pero fuera de la orden de subvenciones. De hecho, cuando se construyó este espacio
en memoria de las víctimas almerienses del genocidio nazi, la orden de convocatoria
aún no se había publicado.
Del mapa de fosas se puede extraer un dato esencial: de las 614 fosas
estudiadas, el 68 % están en el interior de los cementerios de municipios andaluces.
Este hecho explica por qué el número de actuaciones de monumentalización es
superior al número de exhumaciones: las fosas que se encuentran dentro de los
cementerios, aunque resultan más fáciles de localizar que las que están fuera,
presentan muchas dificultades para exhumar, ya que los cementerios andaluces han
cambiado sustancialmente desde los años treinta y cuarenta hasta hoy. En algunos
casos se han ampliado, han cambiado de ubicación debido al crecimiento de los
pueblos y, en otros casos, se ha construido encima (principalmente nichos). También
322
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
hay que señalar que, en algunas ocasiones, en los cementerios donde se realizaron
obras se localizaron fosas presuntamente de la guerra civil (aunque este es un dato
que desgraciadamente nunca sabremos), incluso ya entrada la democracia. Algunos de
los restos óseos encontrados no fueron tratados de un modo científico. En la mayoría
de los casos estos restos se depositaron en osarios, donde se mezclaron con los demás
huesos.
En cuanto a lo señalado anteriormente, hay un dato relevante sobre la
provincia de Sevilla que nos puede servir como ejemplo: más del 90% % de las
actuaciones de monumentalización de los espacios de memoria y duelo de las víctimas
de la guerra civil y del franquismo se han llevado a cabo en fosas comunes que se
encontraban en el interior de los cementerios. Por ello, otro asunto que hay que tener
en cuenta es que la autorización y, por consiguiente, la implicación de los
ayuntamientos ha sido imprescindible para llevar a cabo las acciones como
propietarios de los cementerios.
Estos datos muestran la dificultad que implica llevar a cabo actuaciones de
exhumación y monumentalización de fosas comunes de la guerra civil y el franquismo
en terrenos privados. Si el propietario se niega a que se realicen los trabajos, solo cabe
responder con el inicio de un procedimiento judicial, que puede o no acabar en
expropiación temporal. Esta medida extrema se recoge en la ley de Memoria histórica,
en su artículo 14. En todo caso, es una medida que ni familiares ni entidades terminan
iniciando, en la mayoría de los casos344.
De modo que, si en algunos casos es muy complicado actuar en terrenos
públicos, más aún lo es intervenir en zonas privadas. Existen, sin embargo, excepciones
muy interesantes: es el caso de la exhumación del cortijo de Los Martínez en
Montefrío (Granada) o la exhumación de la fosa del Marrufo (Cádiz). En estas fincas
privadas, los propietarios prestaron todas las facilidades para que las actuaciones
llevadas a cabo allí se desarrollaran de una manera adecuada.
344
LEY 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen
medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura
(BOE nº 310 de 27-12-2007, pp. 53410-53416).
323
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Asimismo, hay que decir que la orden de convocatoria de subvenciones de la
Junta de Andalucía, por medio de la cual se han construido la mayoría de los
monumentos de memoria en Andalucía, señalaba como beneficiarios de las
subvenciones exclusivamente a los ayuntamientos.
Sobre el lugar donde construir los monumentos de memoria, indicaba lo
siguiente:
Podrán ser objeto de ayuda los planes de recuperación de la memoria
histórica que contengan alguna de las siguientes actuaciones: (...) la
identificación de los lugares en cuyo territorio se encuentren ubicadas las
fosas, con los restos de las víctimas de la guerra civil y posguerra y el
levantamiento de monolitos o cualquier otro monumento conmemorativo
en los lugares mencionados anteriormente. En aquellos supuestos en los
que no se pueda determinar el lugar exacto, en aquellos en que los estudios
los sitúen (...)345.
Por tanto, y teniendo en cuenta que en Andalucía se pueden localizar un total
de 614 fosas comunes, distribuidas en 359 localidades, según el mapa de fosas de
Andalucía, es obvio que la mayoría de los monumentos se construyeron sobre fosas.
Se exceptúa una minoría, que se tuvieron que realizar en otros lugares, debido a que
las fosas habían desaparecido, generalmente por el traslado o cambio de ubicación del
cementerio o por la construcción de nichos encima de las propias fosas, por lo que
esos espacios fueron alterados. En conclusión, la mayoría de monumentos de memoria
de Andalucía se han construido en los cementerios donde existen o han existido fosas
comunes.
En la tabla siguiente se puede observar un listado por provincias de las
localidades que tienen en su término municipal uno o más monumentos en recuerdo
de las víctimas de la guerra civil y de la represión franquista y a continuación un cuadro
resumen con los datos totales por provincia (el número que aparece entre paréntesis a
345
ORDEN del 9 de junio de 2011 de la Consejería de Gobernación y Justicia (BOJA nº 130, de 5-7-2011 y
corrección de errores en BOJA nº 136, de 13-7-2011), de 9 de junio de 2011 por la que se aprueban las
bases reguladoras para la concesión de subvenciones para la coordinación de actuaciones en torno a la
recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento institucional y social de las personas
desaparecidas durante la guerra civil y la dictadura, en régimen de concurrencia competitiva.
324
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
continuación de algunas localidades corresponde al número de monumentos de
memoria que existen en su término municipal):
ALMERÍA
Almería
CÁDIZ
CÓRDOBA
GRANADA
HUELVA
JAÉN
MÁLAGA
Alcalá de los
Gazules
Aguilar de la
Frontera
Alfacar
Aljaraque
Alcalá del
Valle
Alcaracejos
Algarinejo
Almonaster la Andújar
Real
Alfarnate
Albaida del
Aljarafe
BenalupCasas Viejas
Almedinilla
Alhendín
Almonte
Baños de la
Encina
Alhaurín de
la Torre
Alcalá del Río
Benamahoma Benamejí
(2)
Armilla
Alosno
Cazorla
Almáchar
Alcolea del
Río
Bornos
Bujalance
Churriana de
la Vega
Aroche
Jaén
Almargen
Aznalcóllar
Espera
Cabra
Granada
Ayamonte
La Carolina
Álora
Badolatosa
Chiclana de la Cañete de las Huevéjar
Frontera
Torres
Beas
Linares
Antequera
Camas
Chipiona
Córdoba
La Malahá
Bonares (2)
Lopera (2)
Archidona
Cañada Rosal
Espera
El Viso
Las Gabias
Calañas
Mancha Real Ardales
Carmona
Grazalema
Fernán Núñez Lecrín
Cortegana
Martos
Arriate
Casariche (2)
Jimena de la
Frontera
Guadalcázar
Cumbres
Mayores
Pegalajar
Campillos
Castilleja del
Campo
Olvera
Hornachuelos Melegís
El Almendro
Porcuna
Cártama
Castillo de las
Guardas
Paterna de
Rivera
La Victoria
Orce
El Campillo
Rus
Casarabonel Constantina
a
Prado del Rey Lucena
Órgiva
El Cerro del
Andévalo (2)
Villacarrillo
Casares
Coria del Río
Puerto Real
Luque
Pampaneira
Encinasola
Coín
Dos
Hermanas (2)
Puerto
Serrano
Montemayor Pulianas
Escacena del
Campo
Colmenar
Écija
Rota
Montoro (2)
Salobreña
Fuente
Heridos
Cortes de la
Frontera
El Coronil
Tarifa
Monturque
Víznar
Gibraleón
Cuevas Bajas El Rubio
Ubrique
Moriles
Zujaira
Hinojos
Cuevas del
Becerro
El Saucejo
Villaluenga
del Rosario
Nueva
Carteya
Isla Cristina
El Borge
Fuentes de
Andalucía
Obejo
Huelva
El Burgo
Gelves
Palma del Río
Lucena del
Puerto
Humilladero Gilena
Pedroche
Manzanilla
Málaga
Guadalcanal
PeñarroyaPueblonuevo
Nerva
Mollina
Guillena
Loja
Alcalá la Real Alameda
SEVILLA
Alanís
325
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Posadas
Paterna del
Campo
Parauta
Herrera
Puente Genil
San Juan del
Puerto
Periana
La Campana
Rute
Santa Ana la
Real
Pizarra
Lantejuela
San Sebastián
Tharsis
Ríogordo
Las Cabezas
de San Juan
Santaella
Villalba del
Alcor
Sayalonga
Lebrija
Valsequillo
Zalamea la
Real
Teba
Lora del Río
VélezMálaga
Los Corrales
Villanueva
de Tapia
Los Morales
de los
Ballesteros
Mairena del
Alcor
Marchena (2)
Marinaleda
Martín de la
Jara
Montellano
Morón de la
Frontera
Osuna
Paradas
Pedrera
Pruna
Puebla de
Cazalla
Sanlúcar la
Mayor
Santiponce
Sevilla (4)
Utrera
Villanueva
del Río y
Minas
326
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Cuadro resumen con el número de monumentos de memoria a las víctimas de la represión franquista y
de la guerra civil en Andalucía por provincia:
PROVINCIA
ALMERÍA
CÁDIZ
CÓRDOBA
GRANADA
HUELVA
JAÉN
MÁLAGA
SEVILLA
Total
Nº de monumentos
1
21
31
19
32
15
32
54
205
Como puede comprobarse en la tabla resumen, hemos podido censar 205
espacios de recuerdo a las víctimas de la represión franquista cuyas fichas
individualizadas recogemos en los anexos del capítulo 3. Hemos incluido todo tipo de
vestigios y monumentos (placas, lápidas, monolitos, parques, etc. Hay pueblos que
disponen en su término municipal de más de un espacio de memoria, se trata de las
siguientes localidades: Benamahoma en Cádiz, Bonares y Cerro del Andévalo en
Huelva, Casariche y Sevilla capital o Córdoba.
Según nuestros datos, en total 145 municipios andaluces han construido desde
el año 2004 hasta el año 2013 monumentos de memoria al amparo de la orden de
subvenciones de la Junta de Andalucía346. La provincia con más actuaciones es, con
diferencia, Sevilla seguida de Córdoba, Málaga, Huelva y Cádiz (en el caso de Cádiz hay
que señalar que 20 localidades -en Grazalema existen dos espacios monumentalestienen construidos monumentos de memoria pero es una provincia que solo cuenta
con 44 municipios, de modo que la proporción es más alta que en otras provincias). Las
provincias en las que ha habido menos actuaciones hemos podido localizar son
Almería, Jaén y Granada: entre las tres suman 35 actuaciones.
Estos datos ponen de manifiesto que al igual que ocurre con el número de
víctimas del franquismo y con la distribución de las fosas, las actuaciones de
monumentalización también se concentran en las provincias occidentales, lo que
346
Esta cantidad incluye las localidades que utilizaron la subvención para reformar, ampliar o mejorar
los monumentos de memoria según nuestros datos.
327
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
coincide con un límite por el este con el frente de guerra, estabilizado en febrero de
1937 a lo largo de la línea Peñarroya-Motril.
Otro dato de interés lo encontramos en la siguiente tabla. Podemos comprobar
la relación que existe entre el número de actuaciones de monumentalización, la
cantidad de fosas comunes de la guerra civil y el franquismo por provincia y el número
de asesinados por el bando franquista. Donde más dura fue la represión es donde más
fosas comunes existen y donde se han construido más espacios de memoria.
Hay una excepción a lo que acabamos de decir: se trata de Granada. Muchas de
las fosas que se encuentran en Granada lo son de personas que venían huyendo de las
provincias occidentales (principalmente Sevilla y Cádiz) en dirección a la zona
republicana. Fueron detenidas, y en la mayoría de los casos fusilados, en muchos
pueblos de granadinos o bien murieron como consecuencia de bombardeos de la
aviación franquista. El grueso de los asesinados en Granada lo fueron en tres zonas
principalmente: el cementerio y los pueblos limítrofes, el barranco del Carrizal y la
zona del Noguerón. De modo que, aunque hay una cantidad muy elevada de víctimas y
de fosas, muchas de estas víctimas no tenían relación con la localidad y por ello no han
sido reclamadas, ni ha pervivido el recuerdo que lleva a la construcción de lugares de
memoria.
PROVINCIA
REPRESIÓN
REPUBLICANA
REPRESIÓN
FRANQUISTA
FOSAS
COMUNES
MONUMENTOS
DE MEMORIA
466
398
9
1
96
3.307
100
21
CÓRDOBA
2.060
11.275
69
31
GRANADA
1.024
12.504
87
19
101
6.019
120
32
JAÉN
1.882
2.919
24
15
MÁLAGA
2.607
7.471
76
32
479
13.520
130
54
8.715
57.413
614
205
ALMERÍA
CÁDIZ
HUELVA
SEVILLA
TOTAL
Tabla de elaboración propia
328
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Los datos para la elaboración de la tabla anterior, en relación con el número de
víctimas de la represión franquista en Andalucía que detallamos en la columna
correspondiente, corresponden a un estudio inédito elaborado por la profesora María
del Carmen Fernández Albéndiz y el autor de esta investigación en el año 2013 basado
en la bibliografía existente sobre la violencia física durante la guerra civil347. Los datos
sobre el número de fosas comunes siguen siendo los del mapa de fosas de Andalucía,
publicado en formato web en el año 2010 y citado en varias ocasiones a lo largo de
este texto348.
Por último, cabe señalar que los datos que aparecen en la columna referida al
número de monumentos de memoria en Andalucía proceden de una investigación del
autor de este trabajo y están basados en fuentes orales, hemerográficas y
documentales, así como en las diferentes referencias que existen, sobre todo en
cuanto a los espacios de memoria, en el BOJA y las webs de los ayuntamientos
andaluces y de las entidades memorialistas.
En relación con las 145 actuaciones estudiadas desde el año 2004, hay que
resaltar que el mayor número de actuaciones se llevó a cabo durante la primera y la
segunda convocatoria. Esto se debe, seguramente, a la novedad de la orden y a que
347
FERNANDEZ ALBÉNDIZ, M. Carmen y GIRÁLDEZ DÍAZ, F. Javier: La represión física en Andalucía, 2013,
inédito. Dicho artículo se fundamenta en la siguiente bibliografía. Para la provincia de Sevilla véase
GARCÍA MÁRQUEZ, J. M.: Las víctimas de la represión franquista en la provincia de Sevilla (1936-1963),
Sevilla, Editorial Aconcagua, 2012. Para Almería; QUIROSA-CHEYROUZE Y MUÑOZ, R.: Represión en la
retaguardia republicana: Almería 1936-39, Almería, Librería Universitaria, 1997, RODRÍGUEZ PADILLA,
E.: La represión franquista en Almería 1939-1945, Almería, Arraéz, 2005 y RUÍZ EXPÓSITO, Mª D.:
Mujeres almerienses represaliadas en la posguerra española (1939-1950), Almería, Universidad de
Almería, 2008. En el caso de Cádiz; DOMÍNGUEZ PÉREZ, A.: El verano que trajo un largo invierno. La
represión político social durante el primer franquismo en Cádiz (1936-1945), Cádiz, Quórum, Diputación,
2005, [2 tomos] y ROMERO ROMERO, F.: «La represión en la provincia de Cádiz: bibliografía y cifras»
Todos
los
nombres
[Consulta:
1
septiembre
2013]
http://www.todoslosnombres.org/php/verArchivo.php?id=852. Para la provincia de Córdoba véase;
MORENO GÓMEZ, F.: La guerra civil en Córdoba (1936-1939), Madrid, Editorial Alpuerto, 1986 y GIL
HONDUVILLA, J.: Militares y sublevación: Córdoba y Provincia. 1936, Sevilla, Muñoz Moya, 2012. Para la
provincia de Granada; GIL BRACERO, R. y BRENES, Mª. I.: Jaque a la República (Granada, 1936-1939),
Granada, Ediciones Osuna, 2009. Para Huelva es imprescindible; ESPINOSA MAESTRE, F.: La guerra civil
en Huelva, Huelva, Diputación, 2005, (1ª ed. 1996). En Jaén véase; SÁNCHEZ TOSTADO, L.M.: Víctimas.
Jaén en Guerra (1936-1950), Jaén, Ayuntamiento, 2005. Y para la provincia de Málaga véase; NADAL
SÁNCHEZ, A.: Guerra Civil en Málaga, Málaga, Argubal, 1984, (3ª ed. 1988).
348
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/presentacion.ht
m
329
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
había una demanda efectiva de localidades que querían construir monumentos en
honor a los represaliados de franquismo. Esta demanda que se vio colmada en los
primeros años y ha ido paulatinamente descendiendo. Concretamente en la provincia
de Sevilla, solamente en la primera convocatoria del año 2004, un total de 19
ayuntamientos recibieron subvención para la construcción de monumentos de
memoria; en cambio, entre 2009 y 2012, apenas fueron 6 los que recibieron ayudas
por ese concepto. Por tanto, el año 2004 es el más activo en cuanto a realizaciones.
Esta fecha coincide con el momento álgido del movimiento memorialista y con una
importante presencia pública de sus reivindicaciones en los medios de comunicación:
Otro aspecto que hay que tener en cuenta y que hay que estudiar más
detenidamente es la estética de los propios monumentos: desde los primeros,
construidos en 2004 hasta los últimos, que se siguen construyendo en la actualidad.
Así, los monumentos construidos al amparo de la convocatoria de los años 2004 y
2005 son más sencillos, pero se van haciendo más complejos con el paso de los años.
En las fichas que adjuntamos, en los anexos sobre la provincia de Cádiz,
podemos observar los casos de Rota o Villaluenga del Rosario. Estos casos pertenecen
a la convocatoria 2004, frente a los casos de Grazalema (2006) o Bornos (2006), que
pertenecen a convocatorias posteriores. Estos últimos están bastante más logrados:
aparece en ellos un listado de víctimas y están en unos lugares más visibles, ya sea
dentro o fuera de los cementerios.
En la provincia de Sevilla, en Osuna, Badalatosa, Martín de la Jara o La Campana
tienen monumentos prácticamente iguales en sus cementerios. Se trata de monolitos
en granito gris colocados sobre una sencilla plataforma de ladrillo con una placa al
frente con idéntica inscripción: solamente cambia la referencia a la localidad: “En
recuerdo a las víctimas y de los que sufrieron la privación de su vida por el golpe militar
de 1936 y por el régimen que le siguió y en la defensa de la legalidad y los principios
democráticos. El pueblo de (…) y la sociedad andaluza”. Este proceso de imitación fue
sin duda impulsado por los ayuntamientos, pero seguramente con el asesoramiento de
las distintas entidades memorialistas locales.
330
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
Por cierto, si comparamos de manera muy breve los espacios de memoria de
las provincias de Sevilla y Cádiz, podemos ver como esta última dispone de un
importante número de monumentos donde se han primado las esculturas alegóricas
en vez de los monolitos. Además, en líneas generales, y siempre basándonos en
nuestra experiencia en el trabajo de campo realizado, en la provincia de Cádiz hemos
podido comprobar cómo la población de las localidades que disponen de monumentos
de memoria está más identificada con estos espacios: la gente los conoce, los valora.
Tanto las entidades memorialistas como los propios responsables políticos de los
ayuntamientos estuvieron implicados en su construcción. Los casos de los
monumentos de Grazalema, Benamahoma, Espera, Bornos o Ubrique son ejemplos de
lo dicho.
En la provincia de Sevilla y, principalmente en la Sierra Sur, los monumentos
han pasado más desapercibidos. En algunos casos, como el de La Lantejuela o La
Campana, incluso están deteriorados.
En cualquier caso, el dato comparativo que hemos citado con respecto a ambas
provincias obedece más a una percepción que a un patrón analizado según datos
objetivos. No es pues del todo relevante, teniendo en cuenta la diversidad de espacios
memoriales de la provincia de Sevilla, por ejemplo. Esta provincia cuenta con más de
cien municipios y alrededor de cincuenta monumentos de gran diversidad.
Si es verdad que los espacios monumentales de la zona sur de Sevilla son más
sencillos (El Coronil, Morón de la Frontera, Osuna, La Lantejuela, etc.) también lo es
que podemos encontrar excepciones. El caso de la localidad de Fuentes de Andalucía
es un claro ejemplo. Es un espacio de memoria muy interesante por la forma en la que
se diseñó, los colectivos que participaron y el resultado final. Se trata del parque
Luchadores por la Libertad situado en el antiguo cementerio de Fuentes, ahora casi en
pleno centro del municipio. Este parque cuenta con un amplio espacio ajardinado con
unas sencillas esquelas de metal clavadas en el suelo, con los nombres de las víctimas
que la represión franquista dejó en el pueblo. Una placa de mármol negro expone el
listado de víctimas. Una puerta de ladrillo alegórica con una placa de bronce contiene
el siguiente texto: “A los vecinos y vecinas de Fuentes de Andalucía que sufrieron y
perdieron la vida víctimas de la represión y de la guerra civil tras la sublevación militar
331
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
en julio de 1936. En defensa de la libertad, la democracia y la República quedaran en la
memoria de este pueblo”. Este espacio de memoria dispone en los anexos de una ficha
con varias imágenes, frente a la mayoría de fichas, en las que solo hemos añadido una
fotografía. Esto se debe a que es uno de los monumentos más significativos que hemos
encontrado en la provincia. Podría servir de paradigma para entender lo que supone la
consecución del objetivo final de un espacio de memoria: superar el ámbito del
recuerdo y del homenaje para formar parte de la memoria colectiva. Como afirma el
historiador Jordi Guixé «el sentido de memoria en los inicios del nuevo siglo nos tiene
que aportar un sentido cívico y una educación ciudadana que supere el tono
moralizador de algunos memoriales (…)»349.
Otro aspecto que consideramos de interés, sobre el asunto que estamos
tratando, es la evolución de los espacios de memoria que se ha producido en algunas
localidades andaluzas. La transformación de muchos espacios memoriales construidos
durante los primeros años de la democracia y modificados posteriormente con motivo
de la localización de nuevas fosas, las nuevas aportaciones en relación con las
investigaciones o simplemente ampliaciones y las mejoras estéticas, tienen como caso
excepcional al municipio malagueño de Teba.
Recordemos un poco la historia de Teba durante la guerra civil. Allí, una vez
conocido el golpe militar del 18 de julio, algunos grupos de incontrolados cometieron
varios asesinatos de ciudadanos que, según ellos, habían apoyado el golpe.
Posteriormente y tras la caída de Málaga en febrero de 1937, una vez ocupado el
pueblo por las tropas franquistas, se produjo el asesinato de más de 150 tebeños, de
los cuales 84 fueron asesinados en un solo día. El suceso se conoce como “la noche de
los ochenta“. Durante los primeros años de la década de los cuarenta, las autoridades
locales franquistas construyeron un espacio dentro del cementerio. Allí fueron
enterrados los tebeños asesinados en los primeros momentos del golpe, con grandes
lápidas y una cruz central. Ya en los años ochenta, y una vez instaurada la democracia
en España, se construye en otra zona del cementerio un espacio de memoria en
349
GUIXÉ COROMINAS, J.: “La resignificación patrimonial como instrumento de memoria. Usos en los
modelos de espacios de memoria internacionales” en MIR CURCÓ, C. y GELONCH SOLÉ, J. (Eds.):
Espacios de duelo y memoria… (op. cit. p. 200).
332
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
recuerdo de todas las víctimas de la guerra civil, un monumento cuya placa de
inscripción dice “En memoria de los caídos entre 1936 y 1939”. Constituye un claro
ejemplo de lo dicho anteriormente en relación con la evolución del lenguaje de las
inscripciones de homenaje a las víctimas de la guerra civil y del franquismo en
Andalucía. En el año 2005, al amparo de la orden de convocatoria de subvenciones de
la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Teba construyó otro monumento en una
plaza del pueblo, en la entrada del camino que lleva al cementerio. Esta vez estaba
referido a las víctimas del franquismo. La inscripción dice “La historia de un pueblo es
la base sobre la que se cimienta el presente y futuro de un pueblo. En memoria de
todos los que dieron su vida por la libertad y la justicia”. Finalmente, a lo largo de la
primavera de 2012 se realizó la exhumación y se recuperaron los restos de 151
personas asesinadas por los golpistas en los primeros meses de la guerra civil.
En Teba podemos comprobar cómo ha evolucionado la monumentalización de
los espacios y cómo ha ido cambiando el proceso de recuperación de la memoria de las
víctimas a lo largo de los años. Ha sido un proceso largo, que ha finalizado con éxito
pasados, ya casi cuarenta años de la muerte del dictador. Pero en el camino se han
quedado muchos familiares sin la posibilidad de completar el duelo ni de una
reparación efectiva.
Continuando con el análisis de ese proceso de cambio en el tratamiento de las
fosas y de los espacios de memoria, creemos conveniente examinar el caso de la
provincia de Sevilla. Como ya hemos comentado, hemos tenido la posibilidad de
ampliar el estudio de los monumentos de esta provincia desde 1977, a diferencia del
resto de provincias, de las que hemos analizado su patrimonio memorial únicamente
desde el año 2004.
De este trabajo de investigación de la provincia de Sevilla se puede extraer un
dato significativo: veinte municipios construyeron sencillos espacios de memoria entre
1977 y el año 2004. Estos monumentos, sobre todo los construidos en los primeros
momentos de la transición democrática, contenían leyendas e inscripciones muy
genéricas que se inscribían sobre lápidas y pequeñas placas, en la mayoría de los casos.
Veamos algunos ejemplos de localidades sevillanas que construyeron monumentos de
memoria durante los primeros años de la Transición.
333
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- En el cementerio de El Castillo de las Guardas, sobre la fosa común, podemos
encontrar una sencilla lápida construida en 1980 que dice: “El Ayuntamiento de esta
Villa en memoria de los caídos en la Guerra Civil Española 1936–1939”.
- En Herrera, el monumento fue construido en 1978 con la siguiente leyenda:
“Descansan en Paz, Mártires de la contienda sangrienta de 1936”.
- Algo más concreta es la inscripción que aparecía en lápida de la fosa común
del municipio sevillano de El Real de la Jara, construida en 1980: “Cayeron el día 17 de
agosto de 1937 por sentir y amar la libertad”.
Los monumentos construidos a partir de 2004 en la provincia sevillana son, en
cambio, más complejos, en la mayoría de los casos (ya hemos comentado el caso de la
zona sur de Sevilla, donde muchos municipios construyeron monolitos de granito gris
con una inscripción muy similar). Se pasa de colocar placas o cruces a construir
monumentos más elaborados, esculturas, parques memoriales, etc. También hay que
señalar que solamente 10 de estos monumentos de memoria que se construyeron a
partir de 2004 en la provincia sevillana incluyen el listado con los nombres de las
víctimas. Estos victimarios, generalmente inscritos en la piedra o en el mármol,
demuestran que existen investigaciones en estos municipios sobre la guerra civil y la
represión franquista y que ha habido un interés de que las víctimas sean el verdadero
centro de atención y formen la parte más importante de los espacios. Es evidente que
no es lo mismo un monolito con una placa que un monumento sobre el que se pueden
leer los nombres o la fecha en la que fueron asesinadas esas personas. Con los
victimarios se humaniza la memoria, se completa mejor el duelo y permite que los
familiares se identifiquen de manera más evidente con los espacios memoriales.
En este sentido, y como ejemplo de localidades que han desarrollado espacios
que verdaderamente han supuesto la culminación de un proceso de reparación,
podemos encontrar el caso del espacio de memoria de Montellano (Sevilla), construido
entre los años 2007 y 2008 sobre los restos de la fosa común de la represión franquista
de la localidad. La fosa fue parcialmente exhumada a principios de la democracia sin
seguir procedimiento científico alguno. Los restos encontrados fueron depositados en
el osario general. En el espacio de memoria de Montellano ha quedado expuesta una
334
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
lista con más de 90 nombres de las víctimas de la represión franquista, distribuidas en
dos grandes placas de mármol. Además, como se puede comprobar en la ficha que
adjuntamos en el apartado dedicado a los anexos, cuenta con un espacio ajardinado y
una explanada de cuatro metros cuadrados en forma de escalinata, donde se pueden
celebrar actos de homenaje.
El monumento construido en el año 2010 y que podemos encontrar en el
cementerio municipal de la localidad granadina de Melegís (municipio de El Valle) es
también de gran interés. Recoge los restos individualizados de 19 militares
republicanos asesinados por el ejército franquista, exhumados por el Ayuntamiento de
El Valle y la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica
durante el año 2009. Se trata de un panteón construido ex profeso, con diecinueve
nichos numerados, por si alguna vez alguien reclama alguno de los restos en el futuro.
En los cementerios de La Salud y de San Rafael de Córdoba se construyeron en
el año 2010 dos amplios espacios de memoria con unos muros donde podemos
encontrar los nombres de 2.298 hombres y mujeres asesinados entre 1936 y 1940 y
enterradas en las fosas comunes de ambos cementerios. Incluso en estos muros se han
dejado huecos libres para los nuevos nombres que puedan aparecer durante las
investigaciones que aún siguen en marcha. Los muros se construyeron en el lugar
donde se cree que se encuentran las dos fosas comunes más grandes de ambos
cementerios. El proyecto “Los muros de la memoria de Córdoba” fue una iniciativa
participativa en la que colaboraron diversas entidades y colectivos cordobeses:
asociaciones de memoria, archivo histórico, biblioteca municipal y partidos políticos. El
resultado final ha determinado un espacio amplio, muy accesible, plenamente
integrado en el entorno y que sobrecoge por la cantidad de nombres que pueden
leerse en cada muro, algo que no hace más que poner de manifiesto la durísima
represión ejercida sobre la provincia de Córdoba por el ejército golpista.
Por tanto, podemos concluir, como ya apuntábamos anteriormente, que,
paralelo al proceso de visibilización del movimiento memorialista que se ha ido
produciendo con mayor ritmo a partir del año 2004-2005 y que culminaría con la
aprobación de la ley de la Memoria histórica, se puede observar también una
evolución en la estética de los monumentos. La construcción de estos espacios ha sido
335
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
cada vez más compleja. Queda de manifiesto la evolución de los espacios de memoria
en Andalucía, desde la sencillez y la referencia más o menos neutras a la represión que
podemos observar a principios de la democracia, hasta los monumentos más
complejos que se han ido construyendo desde mediados de la primera década de este
siglo.
También, para explicar este proceso de complejización, es necesario resaltar
otro dato: la cuantía de las subvenciones ha oscilado entre los 4.000 y los 5.000 euros,
fuera cual fuera el tipo de proyecto que se iba a realizar. Sin la cofinanciación de los
ayuntamientos o las diputaciones sería muy difícil llevar a cabo una construcción más o
menos elaborada. Por tanto, en los primeros años de la convocatoria, la mayoría de los
ayuntamientos optaron por monumentos muy simples: constaban de un sencillo
monolito, una placa o una lápida que no rebasara ese presupuesto. En muchas
ocasiones, el monumento no colmaba las expectativas de los familiares. Conforme se
fueron llevando a cabo las actuaciones en distintas localidades, la demanda y el
empuje de familiares y asociaciones fue mayor. Los ayuntamientos, las fundaciones
públicas, las diputaciones provinciales, etc., se vieron abocados a implicarse en muchos
de estos proyectos y a participar en su financiación. Como resultado, los monumentos
donde han participado diversas entidades y administraciones son espacios más
completos y con un mayor reconocimiento social (el ejemplo de “Los muros de la
memoria de Córdoba” es paradigmático en este aspecto).
De este modo, se puede decir que la subvención de la Junta de Andalucía abría
la puerta a otras colaboraciones o a una mayor aportación de las entidades locales.
Asimismo, podemos encontrar monumentos más sencillos llevados a cabo con la
aportación de la Junta de Andalucía, como los de Rota (Cádiz), Lecrín (Granada), Cabra
(Córdoba) o Encinasola (Huelva). Hay otros más complejos, en cuya financiación han
colaborado la Junta de Andalucía y la Diputación de Jaén como son los casos de los
monumentos jienenses de Andújar, Villacarrillo, Mancha Real, Martos, Alcalá la Real o
Lopera. Estos últimos monumentos citados fueron diseñados por el escultor andaluz
Miguel Fuentes del Olmo.
336
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
*
*
*
En cualquier caso, el espacio memorial de Fuentes de Andalucía como los
monumentos de Guillena o Montellano en Sevilla, de Teba en Malaga, de Melegis en la
provincia de Granada o de Grazalema en Cádiz son ejemplos de cómo incluso en algo
tan particular como es la construcción de espacios de duelo y memoria también se
puede percibir la evolución del proceso de recuperación de la memoria histórica.
Como señalábamos antes, se ha ido produciendo con una gran lentitud una
transformación desde lo simple, lo sencillo, hasta la profunda complejización,
plasmada en esculturas, listados de víctimas, placas conmemorativas, parques de la
memoria, mausoleos, etc. Esta transformación no es más que el reflejo del camino
seguido por el propio proceso memorialista en Andalucía en general, desde la
Transición hasta nuestros días. La paulatina publicación de una normativa que ha ido
regulando y en algunos casos, como en el referente a la monumentalización,
subvencionando actuaciones memoriales basadas en unas políticas de memoria
novedosas, ha permitido el desarrollo de proyectos cada vez más complejos y
ambiciosos. Estos proyectos son, por ejemplo, las investigaciones de las universidades
andaluzas para el estudio de los tribunales de responsabilidades políticas del
franquismo, la exhumación de la fosa del cementerio de San Rafael de Málaga o el
decreto sobre lugares de memoria. Estas iniciativas se han abordado bajo una
cobertura económica y legislativa madurada en los últimos años. Difícilmente se
hubieran podido llevar a cabo durante los años noventa, pues no existían ni
herramientas normativas ni presión de las entidades memorialistas (que en aquellos
años comenzaban a germinar). Por supuesto, había mucha menos voluntad política
dentro de las administraciones para abordar estos asuntos.
La evolución también se ha podido comprobar en la mayoría de los ámbitos de
la recuperación de la memoria histórica (como hemos visto en las actuaciones
subvencionadas en relación con las jornadas, las investigaciones, etc.). También la
evolución es palpable en las propias entidades memorialistas, en las que se ha
producido una especie de proceso de profesionalización de la memoria. Así, las
entidades con más experiencia han ido desarrollando una actividad cada vez más
especializada, han ido abordando asuntos cada vez más complejos, posiblemente ante
337
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
la ausencia en muchos sentidos de las administraciones públicas y la falta de
compromiso político de las instituciones para abordar determinadas actuaciones. De
todos modos, esperemos que ese proceso, que es lógico en cierto sentido por la
evolución propia de los movimientos sociales, no termine con una pérdida de
identidad y de frescura que pueda institucionalizar en demasía el movimiento
memorialista350.
Lo que quizás pone más de manifiesto todo este proceso de evolución de los
distintos ámbitos de la memoria en los últimos años, y especialmente en este auge de
la monumentalización, es que este proceso de recuperación de la memoria es muy
reciente y sigue en construcción en este momento. No es un asunto cerrado ni que
pueda clausurarse a corto plazo. Se están planteando nuevos proyectos (la creación de
rutas de la memoria o el estudio del exilio andaluz que están realizando las
universidades andaluzas), se están preparando nuevas leyes y decretos (el debate
existente en Andalucía sobre una ley de memoria democrática autonómica es un
ejemplo claro) y las entidades memorialistas comienzan a abordar más temas y de más
envergadura (en junio del año 2013, la asociación Memoria Libertad y Cultura
Democrática, cuyo ámbito de trabajo había sido siempre el de la rehabilitación pública
y homenaje de los expresos políticos del franquismo, se embarcaba en la exhumación
de la fosas de los mineros de Camas en Sevilla, por ejemplo).
Ante el vacío existente en determinados ámbitos hasta hace muy poco tiempo
con respecto a muchas de las iniciativas que se están llevando a cabo en Andalucía,
está aún por ver qué efectos tendrán y qué conclusiones podremos extraer de ellas.
Por ello creemos que no debemos ser demasiado severos en todo lo que se ha hecho
hasta ahora, porque estamos ante un movimiento social y ante unas políticas públicas
en desarrollo y en crecimiento.
Es decir, el Estado no llevó a cabo verdaderas políticas de reconciliación ni en el
franquismo ni durante la transición democrática. Podemos comprobar, por tanto, que
setenta y seis años después de finalizada la guerra civil y treinta y cuatro de la
350
Sobre la importancia de los colectivos memorialistas (calificados por Elisabeth Jelin como
“emprendedores de la memoria”) en los procesos de conmemoración de las “memorias no oficiales”
localizadas al margen de las instituciones, véase JELIN E.: Los trabajos de la memoria, Siglo XXI, Madrid,
2000, pp. 48-58.
338
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
proclamación de nuestra Constitución, la tarea no está ni mucho menos acabada. Se
siguen llevando a cabo diversas acciones que, como es el caso de la construcción de
lugares de memoria, tienen como principal objetivo la dignificación y que dan la
posibilidad de consumar un duelo hasta este momento negado a las familias de las
víctimas. Unos espacios que, como en el caso de Teba, han evolucionado a lo largo de
la democracia y que podemos encontrar en muchos cementerios de Andalucía. En este
sentido, la transformación de la estética de los monumentos, la evolución del lenguaje
utilizado y la aceptación y el apoyo social son ejemplos de que los procesos de
reparación siguen desarrollándose con lentitud.
339
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
3.4. La monumentalización de los espacios de memoria en la provincia de Sevilla
En este epígrafe queremos detenernos en el proceso de monumentalización de
las fosas comunes de la represión franquista en la provincia de Sevilla. Nos
centraremos en los espacios construidos desde 1977 hasta la actualidad. Tienen
especial interés las actuaciones llevadas a cabo a través de la convocatoria de
subvenciones de la Junta de Andalucía a la que hemos hecho referencia en varias
ocasiones a lo largo de estas páginas.
Esta provincia es un escenario ideal para abordar de una manera cuantitativa
las actuaciones monumentales llevadas a cabo desde la muerte de Franco, por varios
motivos:
- Es la más extensa de Andalucía y la más poblada, en 1936 y en la actualidad.
- Hay un elevado número de fosas comunes en su territorio (130).
- La componen una gran cantidad de municipios (104).
- La represión ejercida por los golpistas sobre su población fue dura: hubo
13.520 víctimas de la represión franquista, según los datos de enero de 2013.
Se han llevado a cabo actuaciones en 43 localidades de la provincia de Sevilla,
en relación con la construcción de espacios de memoria. 36 de esos monumentos
fueron edificados o reformados con financiación de la Junta de Andalucía. Las obras se
llevaron a cabo entre el 2004 y el 2011. Fue en 2005 cuando más monumentos se
erigieron en la provincia. Entre 1977 y 2004 se construyeron 19 monumentos de
memoria en otras tantas localidades, de los cuales 10 fueron reformados y ampliados
entre 2004 y 2011 al amparo de la orden de subvenciones de la Junta de Andalucía.
La siguiente tabla contiene los nombres de las localidades sevillanas donde se
construyó un monumento conmemorativo en memoria de las víctimas de la represión
franquista entre 1975 y 2004. Se añade el año de construcción:
340
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
LOCALIDADES
Alcalá del Río
Alcolea del Río
Aznalcóllar
Las Cabezas de San Juan
Carmona
Castilleja del Campo
El Castillo de las Guardas
Constantina
Dos Hermanas
Écija
El Rubio
Herrera
Lora del Río
El Madroño
Mairena del Alcor
Marinaleda
El Real de la Jara
Sanlúcar la Mayor
Villanueva del Río y Minas
AÑO
1988
1979
1982
1980
1981
1977
1980
1982
1976-1986
1982
1990
1978
1977
1982
1994
1982
1980
1988
1977
Como ya hemos dicho, las actuaciones de monumentalización llevadas a cabo
entre 1977 y 2004 suelen ser muy sencillas: placas con una leyenda alusiva al recuerdo
de las víctimas, una lápida o una inscripción. La mayor parte de estos monumentos
fueron impulsados por los familiares de las víctimas, muchos de ellos militantes de
partidos políticos de izquierda o de sindicatos como UGT, CNT o Comisiones Obreras, o
por las primeras corporaciones democráticas.
En este sentido, merece especial atención la intervención llevada a cabo en el
cementerio de Lora del Río en el año 1977, a la que hicieron su aportación cada uno de
341
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
los integrantes de la coordinadora de partidos de izquierdas del propio municipio
(integrada por el PSOE, el PCE, el PSA y el MCA. Con el trabajo de esta coordinadora
más las aportaciones de los familiares de las víctimas, se consiguió adecentar el
espacio que ocupaba la fosa común y construir un sencillo recinto, donde se colocó
una placa con los nombres de las víctimas de la represión franquista. El monumento se
inauguró el 1 de noviembre de 1977 coincidiendo con la fiesta de Todos de los Santos.
Gracias a la publicación en el año 2006 de una relevante obra del profesor Manuel
Lozano, en la que se aportan nuevos datos y numerosos nombres de víctimas que no
se conocían hasta el momento351, el espacio memorial ha podido ser ampliado con dos
nuevas placas con más nombres. El monumento completo con las nuevas placas se
puede ver en la ficha correspondiente a la localidad que se puede consultar en el
apartado de anexos.
Otro caso donde sindicatos y partidos políticos fueron impulsores de una
actuación es Dos hermanas (Sevilla). En esta localidad, en abril de 1976, un grupo de
militantes y simpatizantes del PSOE y de la CNT lograron colocar una placa, en el
cementerio de la localidad, en la que aparecía un listado con más de un centenar de
nombres de víctimas de la represión franquista. En ese lugar es donde se cree que
puede localizarse la fosa común de esa localidad.
El caso del espacio memorial de Écija también es muy interesante, porque se
llevó a cabo por iniciativa de los familiares de las víctimas a los pocos meses del golpe
de estado del 23-F. En este caso, los familiares sabían exactamente dónde se
encontraban localizados los restos de sus familiares, puesto que, en vez de estar
enterrados en una fosa común, fueron sepultadas individualmente en uno de los
patios del cementerio352. Los restos de las víctimas pudieron ser exhumados por los
351
Para conocer en profundidad la situación socio-política de los años treinta en Lora del Río y el listado
de víctimas, que se puede leer en una placa adjunta al monumento, véase LOZANO NIETO, J. M.: A
sangre y fuego, Editorial Almuzara, Córdoba, 2006.
352
Écija fue uno de los tres pueblos sevillanos donde el golpe militar triunfó más rápidamente,
concretamente el 18 de julio de 1936. Las fuerzas del depósito de cría y doma del Ejército, con sede en
la localidad, publicaron el bando de guerra. El pueblo quedó en manos franquistas sin que se produjera
ningún tipo de resistencia. Aun así, las cifras que el investigador José María García Márquez ha podido
documentar nos hablan de 292 víctimas de la brutal represión ejercida contra la población de esta
ciudad sevillana, que en 1936 era la segunda de la provincia en cuanto a población después de la capital,
con 29.375 habitantes. Véase: GARCÍA MARQUEZ, J. M.: Las víctimas de la represión militar en la
provincia de Sevilla (1936-1963), Aconcagua, 2012, pp. 35-36 y pp. 368-374.
342
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
familiares, ayudados por personal del propio ayuntamiento, y depositados en un
mausoleo localizado en el cementerio de la localidad. Por cierto, la exhumación se
realizó sin seguir procedimiento científico alguno, pues se desconocía cómo hacerlo en
esa época. También se exhumaron otros cuerpos, pero estos no correspondían a
víctimas del franquismo. Sin embargo, todos fueron enterrados conjuntamente en el
espacio memorial citado en 1982353.
Esta es la cita que los familiares decidieron que se inscribiera en la lápida del
mausoleo. Es posiblemente, y en nuestra opinión, una de las más acertadas que
podemos encontrar en los monumentos andaluces que hemos podido estudiar:
Fueron hombres y mujeres nacidos en este cacho de tierra, vivieron
esclavizados entre campiña y verdes olivares y entorno suyo invisibles
cadenas de hierro forjaron. Duros como la piedra, porque así lo
demostraron en los surcos de nuestras tierras. Sudor y vida fueron dejando
cada uno con su cruz a cuesta, en pequeño o gran calvario. Pasados por las
armas, rosas rojas de sus pechos brotaron y, como animales en fosa común
fueron enterrados. Hoy en sepultura digna, sobre la tierra, ellos elevados.
También, entre las actuaciones desarrolladas por las primeras corporaciones
democráticas, hay que destacar el caso de Carmona. En esta localidad, con motivo de
la clausura del antiguo cementerio, se exhumaron los restos de la fosa común. Los
restos fueron depositados en un mausoleo en el nuevo cementerio donde aún
permanecen. En este caso fueron los familiares y el ayuntamiento los que exhumaron,
sin seguir procedimiento científico alguno, los restos localizados en el espacio de la
fosa, aunque también se terminaron exhumando otros restos pertenecientes al
cementerio civil (el conocido como “Patio de los Ahorcados”). En el mausoleo figura la
siguiente inscripción: “En memoria de los hijos de Carmona que dieron la vida en
defensa de la libertad y la democracia, 1936-1939”.
Parecido al anterior es el monumento inaugurado en una fecha tan
emblemática como el 1 de mayo de 1980 en el municipio sevillano de Las Cabezas de
353
Véase el mapa de fosas de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/mapadefosas/busqueda
Tumbas.cgj?codigoTumba=4103902&codigoProvincia=8
343
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
San Juan, gracias a los familiares, al ayuntamiento y a los partidos de izquierda de la
localidad. A pesar de haber sido reformado recientemente, sigue conservando la
estructura y la inscripción de los años ochenta: “En memoria de los que lucharon y
murieron por la libertad de nuestro pueblo. 1936-1939. Las Cabezas de San Juan, 1 de
Mayo de 1980”.
Como ya hemos dicho, más del 50 % de estos monumentos fueron reformados
en su totalidad a partir de 2005. El primer monumento construido en la provincia de
Sevilla del que tenemos noticias fue realizado en el año 1977 en Castilleja del Campo
por los familiares de las siete víctimas de la represión franquista de esa localidad.
Posteriormente fue reformado por el ayuntamiento en 2005. También en 1977, el
Ayuntamiento de Villanueva del Río y Minas colocó una losa sobre la fosa común con la
inscripción: “Aquí yacen los restos mortales de los mártires que cayeron en agosto del
año 1936. El pueblo no os olvida”. En el año 1978 se construyó el monumento de
Herrera por parte de los familiares y del ayuntamiento de la localidad que sería
ampliado en el año 2005.
Otro ejemplo de monumentos construidos en los primeros tras la muerte de
Franco lo podemos encontrar en la localidad de Alcolea del Río. Allí, el primer
ayuntamiento democrático construyó un pequeño monolito en 1979, que sería
restaurado en 2007. En relación con esta evolución de los monumentos la profesora,
Conxita Mir afirma lo siguiente:
«Se ha avanzado mucho desde los años de la Transición democrática,
cuando abundaron los recuerdos eufemísticos “a todas las víctimas de la
guerra civil” mientras intervenciones de memoria eran resultado, muchas
veces, de la reconversión o mudanza de los monumentos a los caídos que
durante la dictadura se habían levantado en la vía pública»354.
Las leyendas e inscripciones que acompañan a esos primeros monumentos
construidos en los años que siguen a la muerte de Franco son variadas, aunque la
mayoría destacan el recuerdo a las víctimas, a la democracia y a la II República. Muy
354
MIR CURCÓ, C.: “Rememorar a las víctimas: un recorrido por los espacios de duelo de las violencias
de guerra y posguerra en Cataluña” en MIR CURCÓ, C. y GELONCH SOLÉ, J.: Duelo y memoria…, pp.
1939-169.
344
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
pocos llevan condenas expresas de la dictadura franquista y tienen listados de
víctimas. Por ello, en las localidades donde existía algún tipo de monumento que fue
restaurado, generalmente suelen llevar el nombre de los asesinados. Otro dato que
hay que tener en cuenta es que, donde la presencia y la presión de familiares y de las
entidades sin ánimo de lucro ha sido mayor, los monumentos son más completos e
incluyen listados de víctimas, con la fecha en la que fueron asesinadas, etc.
Dentro de los lugares de memoria edificados en la provincia, al margen de la
convocatoria de subvenciones, queremos destacar los diferentes espacios que
podemos encontrar en el cementerio de San Fernando en Sevilla. Allí existen varias
fosas comunes, alguna de ellas de grandes dimensiones. La fosa mayor, la conocida
como la fosa de los Alpargateros, está acotada en un recinto de unos 1.000 metros
cuadrados y tiene dos sencillos elementos de recuerdo a las víctimas. Por un lado, en
un extremo de ese recinto está la conocida como “La cruz del Lolo”, en referencia a la
cruz de hierro que clandestinamente colocaron Manuel Vargas y su padre en 1940,
para indicar dónde estaba la fosa más grande del cementerio, según las fuentes orales.
En el lado opuesto a “La cruz del Lolo” está el monumento que realizó el ayuntamiento
en el año 2002. Anualmente se realiza en ese lugar el acto oficial en conmemoración
de la II República y de las víctimas del franquismo. Allí se congregan entidades,
sindicatos y partidos políticos el 14 de abril de cada año. También en el cementerio de
San Fernando, concretamente en la zona denominada como “Paseo de la Libertad” hay
una fosa con restos de los miembros del Partido Comunista de Sevilla asesinados por el
régimen franquista en marzo de 1949. En esa zona hay un monumento de memoria.
Por último, también hay que destacar que, en el año 2000, el Ayuntamiento de Sevilla
logró repatriar los restos de Diego Martínez Barrios, que se encontraban en París. Estos
restos reposan en un hermoso lugar de memoria en este cementerio. Igualmente el
mismo ayuntamiento, en el año 2005, logró la autorización de las autoridades
georgianas para repatriar también los restos de Pepe Díaz a Sevilla. También
descansan en un sencillo y muy visitado lugar de memoria.
Entre el 2004 y 2011 se han construido la mayoría de los espacios de memoria
de la provincia de Sevilla. Estas actuaciones, llevadas a cabo gracias a las subvenciones
de la Junta de Andalucía, han sembrado la geografía sevillana de pequeños
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
monumentos, la mayoría de gran sencillez estética. En todo caso, todos están cargados
de una fuerte carga simbólica. Se trata de espacios diferentes, con diseños variados y
que constituyen el referente físico más importante para el homenaje a las víctimas de
la represión franquista en Sevilla.
La siguiente tabla recoge los monumentos conmemorativos construidos en
memoria de las víctimas de la represión franquista en localidades de la provincia de
Sevilla entre 2004 y 2013, ordenados alfabéticamente:
LOCALIDADES
Alanís
Albaida del Aljarafe
Alcalá del Río
Badolatosa
Camas
Cañada del Rosal
Casariche
Castilleja del Campo
Castillo de las Guardas
Coria del Río
Dos Hermanas
Fuentes de Andalucía
Gelves
Gilena
Guadalcanal
Guillena
El Coronil
El Saucejo
Herrera
La Campana
CONVOCATORIA
2009
2004
2004
2004
2004
2004
2005
2004
2004
2004
2004
2005
2004
2006
2006
2005/2011
2004
2010
2005
2004
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
La Lantejuela
2006
Lebrija
2006
Los Corrales
2004
Los Molares
2005
Lora del Río
2005
Mairena del Alcor
Marchena
2004
Martín de la Jara
Montellano
Osuna
2004
2004
Paradas
2004
Pedrera
2005
Puebla de Cazalla
Utrera
2004
2008
Morón de la Frontera
Santiponce
2009
Sin datos
2006
2004
Tabla de elaboración propia
Como se puede comprobar, el 50 % de los monumentos que hay en la provincia
de Sevilla se construyeron en base a la primera convocatoria de subvenciones de la
Junta de Andalucía para la construcción de espacios de memoria, publicada en el año
2004. Por tanto, lo que venía a cubrir la orden era una demanda legítima y
fundamentada de las entidades locales y de los familiares, que no era más que la
dignificación de las fosas.
Por qué en muchas localidades no se habían hecho antes espacios de
dignificación no tiene una fácil respuesta. Confluyen diversas circunstancias
particulares que, dependiendo del lugar, tienen un mayor o menor peso.
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
- Por un lado está el miedo de las autoridades políticas municipales a “remover”
el pasado, por las críticas que en los sectores más conservadores locales pudieran
surgir.
- Tampoco podemos obviar el discurso instalado en la sociedad y que se fue
desarrollando paralelo al proceso de recuperación de la memoria histórica. Este
discurso viene a señalar que las actuaciones para la recuperación de la memoria
histórica a lo único que conducen es a “abrir heridas”. Lo único que pretende este
discurso viciado y zafio es evitar una catarsis necesaria e inevitable: que las víctimas y
los familiares puedan honrar a las víctimas y que las instituciones democráticas las
sientan como parte de un proceso de construcción democrática necesario por
inacabado. El hecho de que ni uno solo de los monumentos se construyera con un
Gobierno local del Partido Popular es muy significativo. Esto revela el desinterés de la
derecha política por la memoria y el peso de ese discurso sobre las heridas del que
este partido ha hecho bandera. En cualquier caso fueron los colectivos memorialistas
los que presionaron y apoyaron a las corporaciones locales para que solicitaran las
subvenciones y construyeran los lugares de memoria. Sin ese apoyo, difícilmente se
hubieran desarrollado en Sevilla decenas de actuaciones.
- Por otro lado, el desconocimiento de los acontecimientos y de la identidad de
las víctimas de alguna localidad puede ser una explicación en otros casos. La guerra
civil y la represión ha sido un asunto que ha quedado, la mayoría de las veces, en el
ámbito privado de la familia, en las que se contaban esas historias en voz baja y con
mucho miedo. La reparación pública de las víctimas está siendo un proceso lento que
aún sigue en marcha y que se está produciendo con bastante dificultad.
En resumen, el ejemplo de los monumentos de memoria de Andalucía, que se
comenzaron a construir en 1977, pero que han tenido un impulso definitivo a partir de
2004, no es más que la constatación de que existe una profunda necesidad de
reparación de las víctimas del franquismo en la sociedad andaluza. Es imprescindible
que, en paralelo a las demandas justas del movimiento memorialista, se siga una línea
clara de apoyo institucional, de manera que la memoria histórica siga constituyendo
un eje importante en la agenda política andaluza.
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
En relación con la monumentalización de los espacios de las fosas, lo que está
claro a estas alturas del proceso de recuperación de la memoria histórica es que poco
importa si los monumentos son más o menos sencillos, si tienen leyendas más o
menos reivindicativas, etc. Lo que importa de verdad es que esas pequeñas
comunidades han recuperado una parte silenciada de su memoria reciente. El simple
hecho de tener la posibilidad de depositar un simple ramo de flores tiene un valor
incalculable para los familiares. Para los hijos que han sufrido el silencio y el miedo y
para la generación de los nietos, que recuperan el orgullo de un abuelo que “no murió
en la guerra” sino que fue, en la mayoría de los casos, asesinado por pensar de un
modo diferente a los golpistas.
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
RECAPITULACIÓN Y CONCLUSIONES
Más 58.000 personas murieron como consecuencia de la represión física
ejercida por los golpistas desde el 18 de julio de 1936. Las cifras de la violencia en
Andalucía no tienen comparación con ninguna otra Comunidad Autónoma española.
De modo que, podemos afirmar sin dudas que la dimensión de la represión franquista
en Andalucía es absolutamente paradigmática en cuanto al número de víctimas,
empobrecimiento de la población, número de exiliados, población carcelaria, etc. Se
trató de una represión política, social y cultural, sistemática y a conciencia que
comenzó en el mismo momento del golpe y se mantuvo hasta la muerte del dictador.
La represión trajo un enorme terror y sufrimiento a quienes la vivieron directamente y
a sus familiares y allegados a lo largo del tiempo.
Los datos totales que hacen referencia al número de víctimas mortales
documentadas en Andalucía ascienden a más de 58.000 personas asesinadas por el
bando franquista, frente a las 8.715 víctimas que causó la represión republicana. En lo
referente a las víctimas del franquismo los datos no son definitivos. De modo que, a día
de hoy la primera conclusión que podemos extraer, tras el estudio documental y
bibliográfico referente a la represión física ejercida por los golpistas, es que aún nos
queda mucho por investigar. Como señalábamos en la introducción de esta tesis, faltan
aún por realizar muchos estudios locales, especialmente en provincias como Granada,
Huelva, Cádiz o Málaga, disponemos de muy pocos datos acerca del número de
andaluces asesinados por los sublevados durante estos años fuera de Andalucía y
queda mucho por investigar en lo relacionado con el mundo carcelario del franquismo.
Nos encontramos, por tanto, ante un vacío en la investigación científica pero
también ante una invisibilidad de las víctimas. Hasta finales de los años noventa, y
como consecuencia del auge del movimiento social memorialista, el debate sobre las
víctimas de la guerra civil no se había trasladado al conjunto de la sociedad. Es a partir
de este momento cuando, de manera muy lenta, las víctimas han ido recuperando un
espacio público más que necesario para conseguir sus reivindicaciones y es a partir de
351
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
esa fecha (finales de los años noventa y principios del nuevo milenio) cuando la
memoria histórica ha pasado a formar parte del debate político.
Por tanto, hay un asunto de gran importancia en el proceso de recuperación de
la memoria histórica y en la visibilidad de las víctimas: si no las conocemos, ni las
podemos identificar, ni reconstruir sus vidas, es muy complicado que podamos
reconocerlas, honrarlas y recordarlas. Es decir, sin investigación y sin conocimiento, no
hay memoria histórica, no hay ni verdad ni justicia ni reparación posible.
Para que en España podamos recorrer el camino de la reconciliación, que no es
otra cosa que asunción serena de nuestro propio pasado con las luces y sombras que
siempre conlleva la mirada a una historia reciente traumática, es imprescindible
establecer un consenso social amplio. A día de hoy es imposible que ese consenso
pueda establecerse puesto que faltan algunas piezas esenciales para que pueda
producirse: la investigación rigurosa de los hechos, el reconocimiento de las víctimas, la
reparación de las mismas y judicialización de los crímenes. Pues bien, exceptuado el
asunto de la justicia, en el que no hemos querido profundizar ya que no es objeto de
esta tesis, tanto la investigación como el reconocimiento de las víctimas necesitan un
enorme apoyo político hasta el punto de que las políticas de memoria sean nucleares
para las administraciones.
Se impone entonces, la necesidad de establecer políticas de memoria rigurosas,
consensuadas, y estables en el tiempo. Porque si las administraciones no establecen
medidas en favor de las víctimas y de sus familiares, si no permite un mejor acceso a
los archivos y a las fuentes documentales a los investigadores y si no destina recursos,
es en cierta manera lógico que una parte muy significativa de la sociedad española que
aún no ha sido ni reconocida ni reparada por años de sufrimiento sienta como vivimos
una democracia incompleta.
En Andalucía, las iniciativas políticas llevadas a cabo por parte de la
administración autonómica desde hace 14 años han sido muchas, pero es cierto que
han sufrido de cierta intermitencia. En cualquier caso, desde el año 2001 cuando se
publicó el primer decreto de indemnizaciones a expresos no se ha realizado una
cuantificación de las iniciativas llevadas a cabo con fondos de la Junta de Andalucía, ni
352
Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
tampoco se había hecho un balance crítico de las actuaciones realizadas. Por tanto,
faltaban unas herramientas de análisis de carácter general dentro las políticas de
memoria de la Junta.
Pero para hacer ese análisis quedaba ordenar, cuantificar, explicar y analizar las
diversas iniciativas y actuaciones llevadas a cabo en Andalucía principalmente por
parte del gobierno autonómico, sin dejar de lado algunas actuaciones de interés
llevadas a cabo por otras instituciones (diputaciones provinciales y ayuntamientos),
sindicatos o entidades sin ánimo de lucro al margen del gobierno andaluz y avanzando
otras iniciativas que faltan aún por abordar. En resumen este es el objetivo que hemos
pretendido conseguir con la realización de este trabajo de investigación.
Para esta tarea hemos dividido el trabajo en tres capítulos tras cuyo análisis
hemos podido obtener conclusiones diferenciadas:
-En el primer capítulo hemos abordado las políticas de indemnizaciones a
expresos y expresas represaliados del franquismo, los proyectos realizados con
financiación del gobierno autonómico desarrollados a través de convenios, protocolos,
acuerdos, etc., y por último hemos analizado la convocatoria de subvenciones de la
Junta de Andalucía en materia de memoria histórica.
Respecto a las indemnizaciones destinadas a reparar a las personas que
sufrieron privación de libertad por motivos políticos durante el franquismo, podemos
concluir que ha sido uno de los éxitos dentro del conjunto todas las actuaciones de
memoria llevadas a cabo en Andalucía. Hay que destacar el conjunto de decretos que
se fueron publicando por parte de la administración autonómica desde el año 2001 y
que poco a poco ampliaban los derechos de los expresos en lo relacionado con el
tiempo pasado en prisión necesario para poder optar a la reparación económica. Así,
dicha normativa andaluza ha permitido según nuestros datos indemnizar a más de
2.490 personas que sufrieron privación de libertad como consecuencia de su oposición
al régimen franquista. En cualquier caso, como ya decíamos en la parte final de la
primera parte del capítulo 1, esas reparaciones debieron de llevarse a cabo por parte
del gobierno central porque nos encontramos una situación absolutamente
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Política de la memoria y memoria de la política. Una reflexión sobre la Memoria Histórica en Andalucía
discriminatoria dependiendo de la Comunidad Española donde se viva ya que cada
gobierno regional ha elaborado su propia normativa.
Otra de las normas desarrolladas por el gobierno andaluz referente a las
reparaciones económicas tiene que ver con la represión específica sobre las mujeres.
En este sentido, nos detuvimos a analizar el decreto de 372/2010, de 21 de
septiembre, por el que se establecían indemnizaciones a mujeres que sufrieron formas
de represión de la dictadura franquista sobre su honor, su intimidad y su propia imagen
por medio de la cual fueron reparadas económicamente un total de 114 mujeres tras la
recepción de más de 250 solicitudes que ponían de manifiesto la represión ejercida por
el franquismo sobre la mujer por su propia condición. El decreto 372/2010 tuvo un
importante recorrido mediático y, como decimos en el texto, provocó un intenso
debate político entre los que seguían y siguen pensando que las medidas en favor de
las víctimas son tímidas e insuficientes y los que se sienten en cierta manera ofendidos
cada vez que se realiza alguna acción en memoria de las víctimas del franquismo.
También dentro del primer capítulo dedicamos un apartado a todos los
convenios, colaboraciones y acuerdos firmados por parte de la Junta de Andalucía con