Subido por alexis raul lucas rojas

2360-Texto del artículo-5564-1-10-20180816

Anuncio
Colombia Forense
ISSN (en línea): 2145-9649
Vol. 5, No. 1, abril 2018
Artículo de revisión / Review article
doi: https://doi.org/10.16925/cf.v5i1.2360
Revisión de la osteoartrosis postraumática y
aproximaciones medicolegales para su abordaje
Review of Post-traumatic Osteoarthrosis
and Medical-legal Approaches to Address It
Óscar Armando Sánchez-Cardozo, Méd. Esp.1*, Liliana Marcela TámaraPatiño M.Sc.2, Ninfa Andrea Fernández-Joaqui3, Magdolin Laila HassanAfifi-Alonso4, Luís Eduardo Muñoz-Perdomo5, Germán Alfonso FontanillaDuque6, Adriana Marcela Sánchez-Otero7
Unidad de Medicina legal Depto. de Patología. Facultad de Medicina. Universidad Nacional de Colombia
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (inmlcf), Bogotá, Colombia
3
Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá
4
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (inmlcf), Bogotá, Colombia
5
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (inmlcf), Bogotá, Colombia
6
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (inmlcf), Bogotá, Colombia
7
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (inmlcf), Bogotá, Colombia
1
2
* Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, calle 7A n.° 12A-51, Bogotá, Colombia. Correo electrónico:
[email protected]
Recibido: 12 de diciembre del 2017 Aprobado: 5 de marzo del 2018
Disponible en línea: 1 de abril del 2018
Cómo citar este artículo: Sánchez-Cardozo OA, Támara-Patiño LM, Fernández-Joaqui NA, Hassan-Afifi-Alonso ML, MuñozPerdomo LE, Fontanilla-Duque GA, et al. Revisión de la osteoartrosis postraumática y aproximaciones medicolegales para su
abordaje. Colomb Forense, vol. 5, no. 1, pp. 57-70, abril 2018. doi: https://doi.org/10.16925/cf.v5i1.2360
Resumen
Propósito: el trauma articular puede conducir a un espectro de lesiones agudas. Aunque los síntomas agudos se
resuelven y algunas de las lesiones pueden repararse quirúrgicamente, la lesión articular puede desencadenar
un proceso crónico de remodelación en el cartílago y otros tejidos articulares que puede manifestarse como osteoartrosis postraumática (oapt). La finalidad del presente documento es recopilar información actualizada sobre
los criterios para realizar la valoración forense de personas que puedan desarrollar esta condición en el contexto
del sistema penal colombiano.
Periodo que se abarcó, origen y tipos de publicaciones: se revisaron los artículos de las bases de datos Pubmed
publicados durante los últimos 15 años con los descriptores relacionados, y se realizó búsqueda secundaria de
referencias para contestar las preguntas formuladas.
Punto de vista: la osteoartrosis postraumática tiene frecuencias variables de acuerdo con el tipo de lesión articular
y su seguimiento es clínico y radiológico. Actualmente, hay tendencias a realizar diagnósticos previos a su diagnóstico, incluyendo la presencia de biomarcadores.
Conclusiones: la revisión evidenció que para diagnosticar la oapt en lesiones graves pueden pasar de dos a cinco
años, e incluso “décadas para fracturas menos severas”. El tiempo prolongado de diagnóstico de una oapt genera
problemas para el abordaje forense. Se identifican factores de riesgo para desarrollar oapt en algunos tipos de
lesión articular, a la vez que se establecen recomendaciones forenses para emitir conclusiones relacionadas.
Palabras clave: evaluación de la discapacidad, heridas y lesiones, índices de gravedad del trauma, medicina
legal, osteoartritis.
BY
NC
ND
ISSN: 2145-0684 (impreso) / ISSN: 2145-9649 (en línea)
Artículo de revisión
doi: https://doi.org/10.16925/cf.v5i1.2360
Review of Post-traumatic Osteoarthrosis and
Medical-legal Approaches to Address It
Abstract
Purpose: Joint trauma can lead to a range of acute injuries. Although acute symptoms disappear, and
some lesions can be surgically repaired, the joint lesion can trigger a chronic process of remodeling
in the cartilage and other joint tissues that may manifest as posttraumatic osteoarthrosis (ptoa). The
purpose of this paper is to compile updated information on the criteria for forensic assessment of individuals who may develop this condition, in the context of the Colombian criminal system.
Period covered, origin and types of publications: Articles from Pubmed databases published in the last
15 years were reviewed with the listed descriptors and a secondary search for references was made
to answer the questions asked.
Point of view: Posttraumatic osteoarthrosis has variable frequencies according to the type of joint injury,
and its follow-up is clinical and radiological. Currently, there are tendencies to make diagnoses prior to
its diagnosis, including the presence of biomarkers.
Conclusions: The review showed that to diagnose ptoa in serious injuries can take between two and
five years, and even “decades for less severe fractures.” The prolonged time to diagnose ptoa causes
problems for the forensic approach. Risk factors for developing ptoa in some types of joint injury are
identified, while forensic recommendations are made to draw related conclusions.
Keywords: assessment of disability, wounds and injuries, trauma severity indices, legal medicine,
osteoarthritis.
Revisão da osteoartrose pós-traumática
e abordagens médico-legais
Resumo
Objetivo: o trauma articular pode levar a um espectro de lesões agudas. Embora os sintomas agudos
se resolvam e algumas das lesões possam se reparar cirurgicamente, a lesão articular pode desencadear um processo crônico de remodelação na cartilagem e outros tecidos articulares, que pode se
manifestar como osteoartrose pós-traumática (OAPT). O objetivo deste documento é compilar informações atualizadas sobre os critérios para a avaliação forense de pessoas que possam desenvolver
essa condição, no contexto do sistema penal da Colômbia.
Período abordado, origem e tipos de publicações: revisaram-se os artigos das bases de dados Pubmed
publicados nos últimos 15 anos, ​​com os descritores relacionados, e realizou-se uma pesquisa secundária de referências para responder às questões propostas.
Ponto de vista: a osteoartrose pós-traumática possui frequências variáveis de
​​ acordo com o tipo de
lesão articular, e seu acompanhamento é clínico e radiológico. Atualmente, tende-se a realizar diagnósticos antes do diagnóstico utilizando biomarcadores.
Conclusões: a revisão mostrou que o diagnóstico da OAPT em lesões graves pode tardar de dois a
cinco anos, e até “décadas para fraturas menos graves”. O tempo de diagnóstico prolongado de uma
OAPT gera problemas para a abordagem forense. Identificam-se fatores de risco para o desenvolvimento de OAPT em alguns tipos de lesões articulares, enquanto estabelecem-se as recomendações
forenses para a emissão de conclusões relacionadas.
Palavras-chave: avaliação da incapacidade, feridas e lesões, índices de gravidade do trauma, medicina legal, osteoartrose.
BY
NC
ND
59
doi: https://doi.org/10.16925/cf.v5i1.2360
Introducción
La labor en clínica forense implica la valoración
de personas con lesiones articulares o periarticulares secundarias a trauma, en su gran mayoría en
el contexto de eventos de tránsito. Estas valoraciones implican el examen físico, la revisión
de historias clínicas, las opiniones de expertos
y la interpretación de imágenes para determinar las incapacidades y las secuelas medicolegales. La incapacidad medicolegal [1] en Colombia
se establece con la reparación biológica primaria
de lesiones óseas u osteoarticulares. Durante el
periodo de rehabilitación, o posterior a las reparaciones secundarias o con la permanencia de alteraciones funcionales, se establece la figura forense
llamada secuela medicolegal, que puede corresponder a una “perturbación funcional” de carácter
transitorio o permanente. Para determinar el carácter de la secuela medicolegal se debe valorar la
funcionalidad de la articulación afectada, determinando el grado de compromiso para establecer
si se trata de una secuela definitiva o transitoria.
En los casos en los cuales hay evidencia imagenológica de osteoartrosis atribuible al trauma, el
cuadro clínico manifiesta dolor y alteración funcional significativa en la articulación, con lo cual
se generan tres elementos constitutivos para determinar la perturbación funcional del miembro
afectado y del órgano/sistema de la locomoción/
prensión; ello puede derivar en sanciones penales
o indemnizaciones por el daño.
La experiencia en clínica forense evidencia
cambios clínicos y radiológicos de frecuente aparición tardía, con lo cual se crea un problema en tanto
no se responde a los tiempos de un proceso penal.
Así entonces, esta revisión considera tres preguntas: ¿cuál es el tiempo promedio para el desarrollo
de osteoartrosis postraumática (oapt)?; ¿cuáles son
los factores de riesgo y factores protectores?; y ¿cuáles son las escalas que determinan la probabilidad
de desarrollar esta enfermedad?
Metodología
Se buscaron artículos de los últimos 15 años en la
bases de datos de Pubmed y Google Académico
con los siguientes descriptores en inglés: (((((posttraumatic[All Fields] AND (“arthritis”[MeSH
Terms] OR “arthritis”[All Fields])) AND (“risk
factors”[MeSH Terms] OR (“risk”[All Fields] AND
“factors”[All Fields]) OR “risk factors”[All Fields]))
AND (“etiology”[Subheading] OR “etiology”[All
Fields] OR “pathogenesis”[All Fields])) AND (“prevention and control”[Subheading] OR (“prevention”[All Fields] AND “control”[All Fields]) OR
“prevention and control”[All Fields] OR “prevention”[All Fields])) AND (“diagnosis”[Subheading]
OR “diagnosis”[All Fields] OR “diagnosis”[MeSH
Terms])) AND (“therapy”[Subheading] OR “therapy”[All Fields] OR “treatment”[All Fields] OR “therapeutics”[MeSH Terms] OR “therapeutics”[All
Fields]). Lo anterior arrojó una lista de 9 artículos
que podían responder a una o varias de las preguntas formuladas, y luego se realizó una búsqueda
secundaria a partir de las referencias.
Una vez recopilada la literatura científica, esta
se presentó a un grupo de 10 expertos del Grupo de
Clínica Forense de la Regional Bogotá del Instituto
Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses,
en seis sesiones; seis de los expertos contaban con
más de 20 años de experiencia en la labor pericial
forense, y tres con más de 10 años. Una vez revisada la información por dicho grupo, se seleccionaron los artículos y los elementos conceptuales y
prácticos que pudieren ser útiles para la valoración
en clínica forense de lesiones que pueden generar
osteoartritis postraumática mediante exposición,
argumentación, contrastación y consenso. El resultado de este proceso se expone a continuación.
Osteoartrosis
La osteoartrosis (oa) corresponde a un grupo de
enfermedades con tres aspectos en común: la pérdida de integridad del cartílago articular, los cambios en el hueso subcondral y los cambios en los
rebordes articulares [2]. La oa es multifactorial y
entre sus diversas causas podemos mencionar alteraciones genéticas (por ejemplo, mutaciones en
genes del colágeno, particularmente COL2A1), así
como factores sistémicos (mayor edad, sexo femenino), metabólicos (hemocromatosis, artropatía
por presencia de cristales de pirofosfato cálcico
dihidratado o de hidroxiapatita) y biomecánicos
(sobrepeso u obesidad, traumatismos, desalineación, displasias y patología meniscal) [3].
Se puede afirmar que la oapt constituye la
enfermedad articular más frecuente del ser humano: su prevalencia es del 30% en mujeres mayores de 45 años y sube al 85% en mayores de 65
60
años. El estudio en Zoetermeer (Países Bajos)
comparó la prevalencia de oa moderada y grave
mediante los criterios de Kellgren y Lawrence, en
una muestra aleatoria de 6585 sujetos. De este trabajo se deduce que: 1), la prevalencia de oa radiológica aumenta progresivamente con la edad,
siendo las localizaciones más frecuentes cervical
(pico: varones 84,8%, mujeres 84,3%), lumbar
(pico: varones 71,9%, mujeres 67,3%) e interfalángicas distales (pico: varones 64,4%, mujeres 76%); y
2), la oa radiológica grave es rara por debajo de los
45 años [4].
Los principales factores de riesgo para OA
son genéticos (hasta 40-60% para mano, rodilla
y cadera), constitucionales (edad, sexo femenino,
obesidad y densidad ósea) y biomecánicos (lesión
articular y mala alineación articular) [5]. Para otros
autores, la edad juega un papel secundario, mientras que la obesidad, el trauma articular y los factores anatómicos y biomecánicos gurdan una relación
más estrecha con la afección nombrada [6,7].
La clínica típica de la OA primaria incluye el
compromiso simétrico de articulaciones que soportan peso, tales como caderas, rodillas y columna.
El dolor se intensifica con la actividad y disminuye
con el reposo: inicialmente cede con analgésicos,
pero al avanzar el desgaste articular, el alivio es parcial y transitorio, con lo cual disminuye la capacidad funcional de modo gradual; si hay rigidez, esta
es inferior a 30 minutos —algunos refieren crepitación articular al movimiento—. Otros hallazgos
corresponden a sensibilidad articular aumentada a
la palpación, aumento del tamaño articular, deformidades e inestabilidad articular [8]. En cuanto a
paraclínicos, los marcadores inflamatorios como
VSG y factor reumatoide no se encuentran alterados; el líquido sinovial es viscoso y claro, con leucocitos menores de 2000 por litro de predominio
monocitíco; el frotis y cultivo para gram son negativos; y hay ausencia de cristales al microscopio de
luz polarizada [9].
A nivel radiológico, los hallazgos pueden
corresponder a estrechamiento o pérdida del espacio articular, esclerosis ósea subcondral y formación de osteofitos y quistes [10,11]. El estudio de
Illingworth et al. [12] comparó el grado de pérdida
de cartílago femorotibial en la radiografía simple y
la resonancia magnética 3T con las puntuaciones
WOMAC y KOOS, que evalúan los síntomas de los
pacientes; se encontró que el grado de correlación
clínico-radiológica fue muy pobre. La tomografía
Artículo de revisión / Colombia Forense / Volumen 5 / Número 1 / abril 2018
computarizada (tc) es la técnica diagnóstica de
elección para articulaciones sacroilíacas y columna
vertebral, en tanto que permite evidenciar la proliferación ósea cerca del canal medular, recesos laterales y agujeros de conjunción, y ayuda a monitorizar
el tratamiento de la enfermedad [13]. La resonancia magnética nuclear (rmn), a su turno, permite
determinar la integridad estructural de la articulación, evaluando la pérdida cartilaginosa, los osteofitos, el líquido articular, las lesiones meniscales y
los cambios estructurales en la superficie subcondral [14]. LA rnm es la mejor técnica para el diagnóstico de condromalacia rotuliana; la evaluación
de las articulaciones interfalángicas proximales y
distales; y el diagnóstico de oa en manos comparativas [15]. Algunas técnicas de menor utilidad son
la ecografía en el diagnóstico y seguimiento de la
artrosis, que puede ser útil en atención primaria
para detectar la presencia de derrame en articulaciones poco accesibles, como la cadera. La gammagrafía no es de rutina, ayuda a diferenciar la oa de
la osteomielitis y las metástasis óseas.
El manejo farmacológico de la oa es amplio e
incluye antiinflamatorios no esteroideos, corticoides intraarticulares ocasionales, ácido hialurónico
intraarticular, condroitín sulfato y glucosamina.
En cuanto al manejo no farmacológico se encuentran el uso de soportes como bastón; evitar sobrecargas; ejercicios isométricos; calor y frío local en
fases agudas; bajar de peso; acupuntura; Tai Chi;
implementación de técnicas quirúrgicas como
osteotomías para malas alineaciones articulares; y
reemplazos articulares en oa avanzadas. También
se pueden utilizar otras medidas paliativas como
medicina alternativa y terapia intraarticular con
plasma rico en plaquetas, cuya meta es aliviar el
dolor mejorando el estado funcional. En desarrollo
se encuentran los inhibidores de metaloproteinasas, los agentes inhibidores de citosinas proinflamatorias y el trasplante de cartílago [16,17,18].
Osteoartrosis postraumática
El trauma articular puede conducir a un espectro de lesiones agudas, entre las que se incluyen
fracturas osteocondrales, desgarros de ligamentos o meniscos y daño al cartílago articular, asociadas a menudo con el sangrado intraarticular y
la subsecuente inflamación articular postraumática. Aunque los síntomas agudos se resuelven y
doi: https://doi.org/10.16925/cf.v5i1.2360
algunas de las lesiones pueden repararse quirúrgicamente, la lesión desencadena un proceso crónico de remodelación del cartílago y otros tejidos
articulares que, en última instancia, se manifiesta
como osteoartritis en la mayoría de los casos [19].
La oapt es frecuente, debilitante y costosa para las
poblaciones [20].
La oapt es el resultado combinado de la lesión
inicial del cartílago y la muerte de los condrocitos,
la interrupción de la matriz y la liberación de citocinas proinflamatorias y radicales libres de oxígeno,
aunada a la sobrecarga crónica de las articulaciones
secundarias, producto de la inestabilidad, incongruencia y mala alineación articular. Algunos consideran que los cambios degenerativos en la oapt
son solo consecuencia de una deficiente reducción
y fijación que conduce a una articulación inestable.
Sin embargo, no todos los pacientes que mostraron
cambios artrósicos en las radiografías tienen síntomas relacionados con ellos [21].
En la oapt se describen cambios a nivel histopatológico del daño articular en tres niveles:
•
•
•
Primer nivel: daño de la matriz articular con
pérdida de proteoglicanos que puede repararse
con excelente pronóstico.
Segundo nivel: el trauma atraviesa la superficie
articular, proliferan los condrocitos y hay síntesis de la matriz cartilaginosa. Con frecuencia la
reparación no es completa y hay fractura osteocondral, con muerte de los condrocitos y exposición de la medula ósea.
Tercer nivel: el más severo, con respuesta inflamatoria por una lesión vascular asociada; los
fibroblastos producen fibrocartílago que tiene menos proteoglicanos y más colágeno tipo
I [22]. Este tejido de reparación es diferente al
tejido articular normal, dado que es menos organizado, más vascular y biomecánicamente
diferente en contenido de agua, proteoglicano y
tipo de colágeno, y mecánicamente dura menos
[23]. Se describe que entre el 23 y el 44% de las
personas con fracturas articulares —y más del
50% si se compromete la superficie articular—
desarrollan osteoartrosis de rodilla [24].
La tomografía de coherencia óptica (oct), que
puede complementar la artroscopia convencional y la resonancia magnética cuantitativa (qmri)
[25], permite hacer diagnósticos tempranos y establecer estrategias de manejo preventivo [26] con
61
resultados promisorios al comprender que, ante
un daño subarticular, el cartílago articular tiene la
posibilidad de repararse en un ambiente mecánicamente sano [27].
Se calcula que cerca del 12% de los pacientes
con oa de miembro inferior tienen origen postraumático, y de este valor aproximadamente el 2% es
de cadera [28]. De 351 pacientes con fracturas acetabulares se escribe una incidencia del 14% de OA
[29]. Hay un estimado de 900.000 casos de lesiones de rodilla anualmente en Estados Unidos, y la
oapt representa el 12% de todos los casos de OA.
Se hacen 10 veces más diagnósticos de oa de rodilla que de tobillo; sin embargo, el trauma articular previo es la causa común, en tanto representa
entre el 20 y el 78% de las causas. También se ha
calculado que pacientes con lesiones tendinosas
y ligamentarias demostradas tienen 10 veces más
riesgo de desarrollar oapt [30]. En Colombia, solo
el estudio de Gonzales et al. [31] describe las indicaciones de intervenciones quirúrgicas en las articulaciones de cadera y rodilla dado el diagnóstico
principal del 94,5% de oa, con un 4,6% de origen
postraumático.
El tiempo de desarrollo de la oapt puede
variar clínicamente de 2 a 5 años después de fracturas articulares graves, pero pueden transcurrir
décadas para el diagnóstico en fracturas menos
severas. El estudio de Gelbert et al., [32] con 36 años
de seguimiento, describe un riesgo relativo de desarrollar artrosis de rodilla cinco veces mayor en los
pacientes que habían sufrido una lesión en esa articulación durante la adolescencia (incidencia acumulada del 13,9%), en comparación con aquellos
que no tenían evidencia de lesión (incidencia del
6%). Hay reporte de rápido inicio de la enfermedad
si hay lesión mayor de rodilla, lesión del ligamento
cruzado anterior (lca), y de menisectomía total en
el 30% de los casos pasados 5 años, y 50% después
de 10 a 20 años [33].
El riesgo de oapt aumenta con la edad del
paciente en el momento de la lesión y con el tiempo
transcurrido desde el inicio de la misma. La presencia de otros factores de riesgo, tales como obesidad,
desalineación articular o factores de riesgo genéticos, conducen a un resultado más severo [34]. El
tipo de lesión, sobre el ligamento cruzado anterior
y lesiones meniscales, se asocia a la progresión de
este tipo de osteoartrosis. Se reportó que, en lesiones meniscales aisladas que requirieron reparación
quirúrgica, el 14% desarrolló oapt [35,36].
62
Artículo de revisión / Colombia Forense / Volumen 5 / Número 1 / abril 2018
En las fracturas de la meseta tibial lateral,
la oapt se desarrolla entre el 9% y el 44% de los
pacientes, con factores predictivos de mayor gravedad cuando hay más de 2 mm de depresión en
la superficie articular. En las fracturas de platillos
tibiales bilaterales, los factores protectores son la
congruencia articular posoperatoria y la alineación
normal de la extremidad, pero no parecen predecir
el resultado a mediano plazo [37].
Se informó una incidencia de artrosis coxofemoral postraumática entre 12% y 57%, más
frecuente si la fractura acetabular era con desplazamiento, conminuta, afectaba el domo acetabular o no se obtenía una reducción correcta [38]. La
osteonecrosis cefálica puede ocurrir con una incidencia que oscila entre 2 y 40% luego de luxaciones,
fracturas y luxofracturas, y llevará a oapt en casi el
100% de los casos a 5 años [39].
En la muñeca, las lesiones a nivel del ligamento
escafolunar generan un deterioro progresivo del
cartílago articular, comenzando por la articulación
radioescafoídea, luego mediocarpiana, y terminando con una artrosis radiocarpiana generalizada
tardía. La evolución natural de la necrosis avascular
del escafoides, por su fractura, puede generar artrosis de la muñeca (entre el 13 y el 50%). Cuando existe
un escalón de 2 mm o más en una fractura articular
de radio distal, el 100% de los pacientes desarrollará
una artrosis radiocarpiana a largo plazo, aunque no
todos serán sintomáticos [40].
En un seguimiento a diez años, el 8,7% de las
primeras luxaciones de hombro, hacia los 40 años
termina en osteoartrosis de moderada a grave,
con algunos casos sin recurrencia [41]. Dicha cifra
puede elevarse hasta 31,2% cuando se realiza valoración tomográfica [42].
En la luxofractura de Lisfranc, son factores
para desarrollar oapt el tener más de 2 fracturas
de metatarsianos; la presencia de lesiones asociadas; el “signo de la flecha” (fragmento intraarticular
resultante de la avulsión del ligamento de Lisfranc);
mayor distancia entre la base del segundo metatarsiano a la cuña medial; mayor distancia entre la
cuña medial a la cuña intermedia en el pie lesionado; inadecuada fijación; mala reducción o inadecuada inmovilización posoperatoria que conducen
a resultados insatisfactorios, incongruencia articular; inestabilidad residual; y edad del paciente
[43,44]. La prevalencia de oapt radiológica fue significativamente menor en pacientes con reducción
anatómica y menos de 2 mm de desplazamiento
residual (16%) que en aquellos con reducción no
anatómica (60%).
Otros factores de riesgo establecidos son el
desplazamiento fracturario inicial, la conminución
metafisiaria y la interposición de partes blandas, así
como la presencia de líquido articular en el foco de
la fractura [45] y el exceso de tracción causado por
yesos colgantes [46].
En la tabla 1 se resumen algunos factores de
riesgo según la articulación, con el porcentaje de
desarrollo de la oapt y algunos cambios radiológicos identificados.
Tabla 1. Factores predictores para oapt según articulación
Ubicación
Muñecas
Hombro
Factores predictores
Desarrollo oa
Fractura con necrosis avascular del
escafoides (13-15% de las fx)
Lesión ligamento escafolunar
Fractura articular con escalón de 2 mm
en radio distal.
100% a largo plazo [39]
Luxación anterior de hombro
8,7% [40]
Inestabilidad traumática anterior
11 – 31% [41]
Fracturas
Factores: tipo de fractura, desplazamiento inicial, conminución metafisaria.
Interposición de partes blandas, líquido
articular en el foco de la fractura.
Exceso de tracción causada por yesos
colgantes.
1,1% [42]
Cambios radiológicos
• Estrechamiento del espacio articular
• Osteofitos
• Esclerosis ósea
• Quistes subcondrales
Aparición de un osteofito en
el margen articular inferior
de la cabeza humeral
(continúa)
63
doi: https://doi.org/10.16925/cf.v5i1.2360
(viene)
Ubicación
Factores predictores
Desarrollo OA
Luxofractura de acetábulo y luxación
coxofemoral
Cadera
Rodilla
Tibia
Tobillo y complejo articular tarsometatarsiano
(Lisfranc)
Si hay desplazamiento:
• Reducción incorrecta
• Necrosis avascular cabeza femoral
(2 -40% luego de luxaciones, fracturas
Incidencia del 12 al
57% [44]
Incidencia de hasta
100% a 5 años [45]
Fracturas articulares
23-44% [34]
• Lesión mayor de rodilla
• Lesión ligamento cruzado anterior
• Lesiones meniscales y ligamentarias
30% a los 5 años y
50% a los 10-20 años
[30,34,35]
Menisectomía por desgarro
Incidencia del 14% [33]
• Fractura de meseta tibial con lesión
meniscal
• Mas de 2 mm depresión en superficie
articular
• Edad avanzada
• Inestabilidad de la rodilla
Incidencia del 9 al 44%
[30]
• Fracturas (70%)
• Lesiones ligamentarias
• Reducción incorrecta
• Fractura luxación tobillo
• A 7 años, subastragalina en ATT*-AT** del
12 al 20%
• Preoperatorio del 19
al 59%
• 25% cambios a 2 años
[46,47]
• Más de 2 fracturas metatarsianas
• Signos de la flecha
• Mayor distancia base segundo metatarsiano a la cuña medial y la cuña
intermedia
• Inadecuada fijación
• Incongruencia articular
• Edad del paciente
Cambios radiológicos
• Osteofitos
• Estrechamiento espacio
articular
• Refuerzo del cuello femoral medial
• Quistes subcondrales
• Remodelamiento de la
cabeza femoral
• Pinzamiento del espacio
articular, más frecuente en
el compartimento femorotibial interno
• Esclerosis del hueso
subcondral, generalmente
en la tibia
• Osteofitos en el compartimento femoropatelar
• Angulación en varo más
que en valgo, con desplazamiento lateral de la tibia
sobre el fémur
• Subluxación de la rodilla
• Disminución espacio
articular
• Esclerosis subcondral
• Osteofitos marginales
Rango 25-50% [46,47]
*ATT artroplastia total de tobillo
**AT Artrodesis de tobillo
Fuente: elaboración propia
La evaluación clínica de la oapt exige la valoración del dolor y de la pérdida de capacidad funcional. La primera debe hacerse a través de los
diferentes instrumentos de valoración de dolor,
escala funcional de dolor [47], escala numérica
[48], escala verbal numérica [49], cuestionario de
MacGill [50], escala de caras [51], escala visual
análoga y otros recomendados por la Federación
Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio
del Dolor [52].
La pérdida de capacidad funcional puede revisarse a través de los instrumentos validados para
tal propósito, entre los cuales se encuentran el
manual International Classification of Impairment,
Dissabilities and Handicaps [53]; las guías de la
American Medical Association (ama) para la evaluación de la discapacidad permanente (Guides
to Evaluation of Permanent Impairment - Sixth
Edition) [54]; el Baremo-guía europeo de evaluación del menoscabo a la integridad física y psíquica
64
Artículo de revisión / Colombia Forense / Volumen 5 / Número 1 / abril 2018
[55]; o en Colombia, el Manual único para la calificación de la pérdida de capacidad laboral y ocupacional (muci) [56].
Es posible realizar la evaluación específica
de oa mediante escalas que pueden ser divididas
en subjetivas, objetivas, radiológicas y basadas en
marcadores biológicos [57]. Entre ellas se encuentra el índice de osteoartritis de las Universidades
del Oeste de Ontario y Mac Masters (Womac) para
la osteoartritis de cadera y rodilla [58], con sus versiones en español [59,60], bien sea de manera presencial, telefónica o virtual, según la guía para
usuarios [61]. Esta escala evalúa dolor, rigidez y
función física. La valoración de Womac, el Medical
Outcomes Study Short Form 36 [62] y el cuestionario corto de dolor de MacGill miden diferentes aspectos del dolor de las personas con oa de
cadera y rodilla [63]. La escala koos (Knee Injury
and Osteoarthritis Outcome Score), a su turno, fue
desarrollada como una extensión del Womac para
los pacientes más jóvenes o más activos con lesión
en la rodilla u oa de rodilla, y ha demostrado ser
más sensible que dicho índice en este grupo de
pacientes [64,65]. Existe multiplicidad de escalas
para la valoración de la oa de la rodilla, cuya confiabilidad y validez se ha puesto a prueba [66]; la
tabla 2 muestra una de ellas, esto es, la de Kellgren
y Lawrence [67].
Tabla 2. Clasificación radiológica de Kellgren y
Lawrence
Rodilla
Osteofitos
Thomas [71] correlacionó un índice de severidad de las fracturas intraarticulares en TC de
última generación con la disfunción articular y la
presencia de signo de Raynaud [72]; estableció una
correlación con el uso de la resonancia magnética
cuantitativa para medir la progresión de la oa de
la rodilla con precisión y ayudar a identificar a los
pacientes con enfermedad de progresión rápida.
El Código Penal en Colombia establece la
prescripción de la acción penal para lesiones personales no privativas de la libertad a los 5 años, y
la Corte Suprema de Justicia estableció (mediante
la sentencia SP2685-2015 del 11 de marzo del 2015)
para lesiones personales culposas (por ejemplo,
lesiones en eventos de tránsito) un lapso máximo
para la prescripcion de la acción penal de 3 años.
Sin embargo, con la Ley 1826 del 12 de enero del
2017, “Nuevo procedimiento especial abreviado”,
las lesiones culposas causadas por accidentes de
tránsito se consideran querellables y puede reducirse el trámite judicial a un término de 6 meses
a un año. Frente a este panorama judicial, la clínica evidenciable de oapt puede ir de 2 a 5 años
en fracturas articulares graves, hasta décadas para
fracturas menos severas [5]; ello indica que un alto
porcentaje de pacientes con trauma articular escapará al correspondiente reconocimiento medicolegal de las secuelas funcionales permanentes (de
órgano y de miembro).
Conclusiones
Estrechamiento
espacio articular
Esclerosis
No
0. Normal
No
No
1. Dudosa
Posibles
Dudoso
+
2. Leve
Definidos
Posible
+
3. Moderada
Múltiples
Definido
++
4. Severa
Grandes
Marcado
+++
Fuente: [15] (adaptación)
Pese a lo anterior, se ha demostrado que la
mejor confiabilidad y correlación entre las escalas radiológicas y los hallazgos artroscópicos se
encuentra con la clasificación internacional del
Comité Internacional de Documentación de la
Rodilla [68,69] con el uso de radiografías de 45° con
flexión posteroanterior [70].
En la literatura revisada hay algunos tipos de traumas en los cuales se han establecido tiempos para
que se pueda identificar la instauración de una
oapt. En la lesión del ligamento cruzado anterior
(lca) y de menisectomía total, se observa desarrollo de la osteoartrosis en el 30% de los casos en los
primeros 2 a 5 años y hasta 50% cuando se hace
seguimiento a 10-20 años. En la necrosis traumática de cabeza femoral se podrá diagnosticar
la oapt en casi el 100% de los casos a 5 años; sin
embargo, en general no se establecen tiempos precisos ni de corto plazo para realizar el diagnóstico, situación que dificulta el planteamiento de
conclusiones forenses que puedan servir para una
correcta administración de justicia.
Ante la segunda pregunta planteada se identificaron factores de riesgo y protectores. Dentro
de las situaciones que determinan la aparición de
65
doi: https://doi.org/10.16925/cf.v5i1.2360
una oapt se encuentran el trauma articular severo,
la lesión mayor de rodilla con lesión del ligamento
cruzado anterior (lca) y de menisectomía total,
las fracturas de la meseta tibial lateral y con peor
pronóstico si tienen más de 2 mm de depresión de
la superficie articular. Igualmente, se incrementa
el riesgo en fracturas acetabulares con desplazamiento, conminutas, que afecten el domo acetabular o si no se obtiene una reducción correcta, o
cuando ocurre necrosis de la cabeza femoral, así
como en lesiones del ligamento escafolunar, en
necrosis avascular del escafoides y en fracturas
articulares de radio distal con escalón de 2 mm o
más. También se incrementa el riesgo en fracturas
de Lisfranc con fragmentos intraarticulares, fracturas múltiples metatarsianas y en los casos donde
no se alcanza reducción con menos de 2 mm de
desplazamiento residual. Finalmente, en general
el riesgo aumenta cuando se evidencia desplazamiento fracturario inicial, conminución en fracturas metafisiarias, interposición de partes blandas,
presencia de líquido articular en el foco de la fractura y exceso de tracción cuando se utilizan yesos
colgantes.
No se encuentran descritos factores protectores para todos los tipos de lesiones articulares;
empero, entre los identificados se encuentran la
congruencia articular posoperatoria y la alineación
normal de la extremidad en las fracturas de platillos tibiales bilaterales, al igual que la reducción
anatómica con menos de 2 mm de desplazamiento
residual en la fractura de Lisfranc.
Frente a la tercera pregunta propuesta, en años
recientes se han identificado técnicas para detectar cambios previos a la osteoartrosis mediante
biomarcadores e imágenes como la tomografía de
coherencia óptica complementaria a la artroscopia
convencional y a la resonancia magnética cuantitativa. Sin embargo, su falta de disponibilidad
para toda la población impide que se pueda realizar el diagnóstico en los tiempos establecidos por el
código penal colombiano actual.
A partir de la revisión realizada se generó un
proceso de análisis, discusión y consenso entre el
grupo de expertos para llegar a las siguientes aproximaciones del abordaje clínico forense de personas lesionadas con riesgo de OAPT:
•
Toda persona con lesiones ligamentarias, meniscales o intraarticulares de mediana o alta
•
•
•
severidad debería tener tempranamente (en el
transcurso del primer mes posterior al trauma)
un TC o una RMN locales, con el fin de evaluar,
entre otras cosas, hallazgos que indiquen presanidad comprometida (cambios osteoartrósicos previos), la magnitud del daño óseo, cartilaginoso y periarticular, la congruencia articular
y la alineación postratamiento. Además, es muy
importante evaluar clínicamente factores de
riesgo (edad, sobrepeso, comorbilidades) y
factores protectores, así como la articulación
contralateral.
En los casos en los cuales los antecedentes osteoarticulares no sean claros (no hay historia
clínica previa que los avale), las resonancias y
TC sean tardíos, las valoraciones ortopédicas
y forenses se hagan de manera muy esporádica, y la rehabilitación sea pobre e incompleta, se
incrementa la incertidumbre en cuanto al peso
que tiene el evento traumático frente al cuadro
clínico actual. Por esto, cuando la persona forense detecte casos de alto riesgo para desarrollar OAPT, debe hacer un seguimiento especial y
solicitar al ortopedista su opinión experta sobre
diagnósticos finales, pronóstico y tratamiento
disponible.
Dado que no se encontraron escalas pronósticas
para el desarrollo de esta enfermedad como tal,
sino que se registran factores de riesgo diferentes
para cada articulación, deberá hacerse notar a
las autoridades judiciales la posibilidad de desarrollar OAPT en términos de riesgo.
La conclusión del consenso forense en relación a
OAPT determina que, frente a una persona lesionada con mal pronóstico por desequilibrio entre los factores de riesgo versus los protectores,
cambios radiológicos en aumento (atribuibles al
trauma) y escalas clínicas que demuestren dolor
y limitación funcional crecientes, se reúnen los
criterios medicolegales suficientes para considerar una perturbación funcional permanente
tanto del miembro correspondiente como del
órgano relacionado (locomoción, prensión,
etcétera).
Es deseable realizar estudios prospectivos que
evalúen a personas con lesiones articulares en nuestro medio a largo plazo, para verificar el impacto de
estas recomendaciones, el seguimiento y los resultados finales.
66
Artículo de revisión / Colombia Forense / Volumen 5 / Número 1 / abril 2018
Agradecimientos
[9]
Agradecemos a la Regional Bogotá del Instituto
Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, y a
la Universidad Nacional de Colombia por su apoyo
para la realización de este trabajo investigativo.
[10]
Referencias
[1]
[2]
[3]
[4]
[5]
[6]
[7]
[8]
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Reglamento Técnico para el abordaje integral de lesiones en clínica forense [Internet]. Bogotá:
Imprenta Nacional; 2010 [citado 2017 junio 9]. p.
167. Disponible en: http://www.medicinalegal.gov.
co/documents/48758/78081/R6.pdf/694176ece044-4266-a9d1-61543adc343c
López-Armada M, Carames B, Cillero-Pastor B,
Blanco García F. Fisiopatología de la artrosis: ¿cuál
es la actualidad? Rev Esp Reum [Internet]. 2004
[citado 2018 mayo 8];31(6):379–93. Disponible
en: https://media.cylex.mx/1123/8520/uploadedfiles/11238520_635185369490503012_fisologia_de_
artrosis.pdf
Patel V, Issever AS, Burghardt A, Laib A, Ries M,
Majumdar S. MicroCT evaluation of normal and
osteoarthritic bone structure in human knee specimens. J Orthop Res [Internet]. 2003 enero 1 [citado
2018 mayo 8];21(1):6–13. Disponible en: http://doi.
wiley.com/10.1016/S0736-0266%2802%2900093-1
Mendieta E. Relevancia de los hallazgos clínicos y
radiológicos en la artrosis. Rev española Reumatol.
2005;32(1):37.
Reddi AH. Role of morphogenetic proteins in skeletal tissue engineering and regeneration. Nat Biotechnol [Internet]. 1998 marzo 1 [citado 2018 mayo
8];16(3):247–52. Disponible en: http://www.nature.
com/doifinder/10.1038/nbt0398-247
Swain DP, American College of Sports Medicine.
ACSM’s resource manual for Guidelines for exercise
testing and prescription. Wolters Kluwer Health/
Lippincott Williams & Wilkins; 2014. 862 p.
National Clinical Guideline Centre (UK). Osteoarthritis Care and Management in Adults NICE Clinical Guidelines, No. 177 [Internet]. National Clinical
Guideline Centre. London, UK: National Institute
for Health and Care Excellence (UK); 2014 [citado
2018 mayo 8]. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.
nih.gov/pubmed/25340227
Shane Anderson A, Loeser RF. Why is osteoarthritis
an age-related disease? Best Pract Res Clin Rheumatol [Internet]. 2010 febrero [citado 2018 mayo
8];24(1):15–26. Disponible en: http://www.ncbi.
nlm.nih.gov/pubmed/20129196
[11]
[12]
[13]
[14]
[15]
[16]
[17]
Taruc-Uy RL, Lynch SA. Diagnosis and treatment
of osteoarthritis. Prim Care [Internet]. 2013 diciembre 1 [citado 2018 mayo 8];40(4):821–36, vii.
Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24209720
Hinton R, Moody RL, Davis AW, Thomas SF. Osteoarthritis: Diagnosis and Therapeutic Considerations. Am Fam Physician [Internet]. 2002 marzo 1
[citado 2018 mayo 8];65(5):841–9. Disponible en:
https://www.aafp.org/afp/2002/0301/p841.html
Gallo Vallejo FJ, Ruiz VG. Diagnóstico. Estudio
radiológico. Ecografía, tomografía computarizada
y resonancia magnética. Atención Primaria [Internet]. 2014 enero 1 [citado 2018 mayo 8];46:21–8.
Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S021265671470040X
Illingworth KD, El Bitar Y, Siewert K, Scaife SL,
El-Amin S, Saleh KJ. Correlation of WOMAC and
KOOS scores to tibiofemoral cartilage loss on plain
radiography and 3 Tesla MRI: data from the osteoarthritis initiative. Knee Surgery, Sport Traumatol Arthrosc [Internet]. 2014 julio 23 [citado 2018
mayo 8];22(7):1649–58. Disponible en: http://link.
springer.com/10.1007/s00167-013-2402-6
Toquero de la Torre F, Rodríguez JJ. Guía para la
buena práctica clínica en artrosis [Internet]. 1a. Madrid: International Marketing & Communication,
S.A; 2008 [citado 2018 mayo 8]. 47 p. Disponible
en: https://www.cgcom.es/sites/default/files/guia_
artrosis_edicion2.pdf
Hunter DJ, Lo GH, Gale D, Grainger AJ, Guermazi
A, Conaghan PG. The reliability of a new scoring
system for knee osteoarthritis MRI and the validity
of bone marrow lesion assessment: BLOKS (Boston Leeds Osteoarthritis Knee Score). Ann Rheum
Dis [Internet]. 2008 febrero 1 [citado 2018 mayo
8];67(2):206–11. Disponible en: http://www.ncbi.
nlm.nih.gov/pubmed/17472995
Sociedad Argentina De Reumatología. Primeras
guías argentinas de práctica clínica para el diagnóstico y tratamiento de la osteoartritis (OA) de
caderas, rodillas y manos. Rev Argentina Reumatol
[Internet]. 2010 [citado 2018 mayo 8];21(4):1–64.
Disponible en: http://www.reumatologia.org.ar/
descargas/Guias OA SAR 2010.pdf
Cruz-Sánchez PM, Gámez-Pérez A, Rodríguez-Orta C de los A, González-Portales Y, López-González
E, Pérez-Mesa DS, et al. Rev Cuba Hematol Inmunol y Hemoter [Internet]. 2013 junio 6 [citado 2018
mayo 8];29(3). Disponible en: http://www.revhematologia.sld.cu/index.php/hih/article/view/101/63
Pech G, Coronado R, Diez M, León S, Cháves D.
Valoración funcional en pacientes con osteoartrosis
de rodilla tratados con glucosamina y un programa
doi: https://doi.org/10.16925/cf.v5i1.2360
[18]
[19]
[20]
[21]
[22]
[23]
[24]
[25]
[26]
de rehabilitación. Acta Ortopédica Mex [Internet].
2003 [citado 2018 mayo 9];17(4):179–83. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/ortope/
or-2003/or034e.pdf
Mongil E, Sanchez I, Torre F, Callejo A, Arizaga A.
Farmacos de acción lenta (Sysadoa) en el tratamiento de la osteoartrosis. Rev la Soc Española del
Dolor [Internet]. 2006 [citado 2018 mayo 9];13
(7):485–96. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-804620060
0700007&lng=es
Lotz MK. New developments in osteoarthritis.
Posttraumatic osteoarthritis: pathogenesis and
pharmacological treatment options. Arthritis Res
Ther [Internet]. 2010 junio 28 [citado 2018 mayo
9];12(3):211. Disponible en: http://arthritis-research.biomedcentral.com/articles/10.1186/ar3046
Brown T, Johnston R, Saltzman C, Buckwalter J.
Posttraumatic Osteoarthritis: A First Estimate of
Incidence, Prevalence, and Burden of Disease. J Orthop Trauma. 2006;20(10):739–44.
Peña A, Fernández J. Prevalencia y factores de riesgo de la osteoartritis. Reumatol Clínica [Internet].
2005 octubre 1 [citado 2018 mayo 9];3:6–12. Disponible en: http://www.reumatologiaclinica.org/
es/prevalencia-factores-riesgo-osteoartritis/articulo/13111157/
Orozco Delclos L, Soler Rich R. Artrosis y lesiones
del cartílago articular tratamientos actuales y perspectivas de nuevas terapias. In: Vilar E, Sureda S,
editors. Fisioterapia del Aparato Locomotor. MacGraw-Hill Interamericana; 2005.
Jackson DW, Scheer MJ, Simon TM. Cartilage substitutes: overview of basic science and treatment
options. J Am Acad Orthop Surg [Internet]. [citado
2018 mayo 9];9(1):37–52. Disponible en: http://
www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11174162
Marsh JL, Weigel DP, Dirschl DR. Tibial plafond
fractures. How do these ankles function over time?
J Bone Joint Surg Am [Internet]. 2003 febrero [citado 2018 mayo 9];85–A(2):287–95. Disponible en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12571307
Chu CR, Williams AA, Coyle CH, Bowers ME. Early
diagnosis to enable early treatment of pre-osteoarthritis. Arthritis Res Ther [Internet]. 2012 junio 7
[citado 2018 mayo 9];14(3):212. Disponible en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22682469
Schenker ML, Mauck RL, Ahn J, Mehta S. Pathogenesis and prevention of posttraumatic osteoarthritis
after intra-articular fracture. J Am Acad Orthop
Surg [Internet]. 2014 enero [citado 2018 mayo
8];22(1):20–8. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.
nih.gov/pubmed/24382876
67
[27] Chu CR, Millis MB, Olson SA. Osteoarthritis: From
Palliation to Prevention: AOA Critical Issues. J Bone
Joint Surg Am [Internet]. 2014 agosto 6 [citado 2018
mayo 8];96(15):e130. Disponible en: http://www.
ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25100783
[28] Thomas AC, Hubbard-Turner T, Wikstrom EA, Palmieri-Smith RM. Epidemiology of Posttraumatic
Osteoarthritis. J Athl Train [Internet]. 2017 [citado
2018 mayo 9];52(6):491–6. Disponible en: www.natajournals.org
[29] Laird A, Keating JF. Acetabular fractures. A 16-year
prospective epidemiological study. J Bone Joint Surg
Br [Internet]. 2005 julio 1 [citado 2018 mayo 9];87–
B(7):969–73. Disponible en: http://online.boneandjoint.org.uk/doi/10.1302/0301-620X.87B7.16017
[30] Weigel DP, Marsh JL. High-energy fractures of the
tibial plateau. Knee function after longer follow-up. J
Bone Joint Surg Am [Internet]. 2002 septiembre [citado 2018 mayo 9];84–A(9):1541–51. Disponible en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12208910
[31] González CM, Obando CM, Jaramillo CA, Jesús
Peña A de, Paz A, Acosta JL. Resultados clínicos de
pacientes intervenidos con reemplazos articulares
de cadera y rodilla en la Clínica Soma, año 2010. Rev
Colomb Ortop y Traumatol [Internet]. 2014 marzo
1 [citado 2018 mayo 8];28(1):4–8. Disponible en:
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/
S012088451530002X
[32] Gelber AC, Hochberg MC, Mead LA, Wang N-Y,
Wigley FM, Klag MJ. Joint Injury in Young Adults
and Risk for Subsequent Knee and Hip Osteoarthritis. Ann Intern Med [Internet]. 2000 septiembre 5
[citado 2018 mayo 9];133(5):321. Disponible en:
http://annals.org/article.aspx?doi=10.732/00034819-133-5-200009050-00007
[33] Lohmander LS, Englund M, Dahl LL, Roos EM.
The Long-term Consequence of Anterior Cruciate Ligament and Meniscus Injuries Osteoarthritis.
Am J Sport Med [Internet]. 2007 [citado 2018 mayo
9];35(10):1756–69. Disponible en: http://journals.
sagepub.com/doi/pdf/10.1177/0363546507307396
[34] Roos H, Lauren M, Adalberth T, Roos EM, Jonsson K, Lohmander LS. Knee osteoarthritis after meniscectomy: Prevalence of radiographic
changes after twenty-one years, compared with
matched controls. Arthritis Rheum [Internet].
1998 abril 1 [citado 2018 mayo 9];41(4):687–93.
Disponible en: http://doi.wiley.com/10.1002/15290131%28199804%2941%3A4%3C687%3A%3AA
ID-ART16%3E3.0.CO%3B2-2
[35] Koster IM, G Oei EH, Hensen J-HJ, Boks SS, Koes
BW, Vroegindeweij D, et al. Predictive factors for
new onset or progression of knee osteoarthritis one
year after trauma: MRI follow-up in general prac-
68
[36]
[37]
[38]
[39]
[40]
[41]
[42]
[43]
Artículo de revisión / Colombia Forense / Volumen 5 / Número 1 / abril 2018
tice. Eur Radiol [Internet]. 2011 [citado 2018 mayo
9];21:1509–16. Disponible en: https://link.springer.
com/content/pdf/10.1007%2Fs00330-011-2089-3.
pdf
Allen C, Wong E, Livesay G, Sakane M, Fu F, Woo
S. Importance of the medial meniscus in the anterior cruciate ligament-deficient knee. J Orthop Res
[Internet]. 2000 [citado 2018 mayo 9];18:109–15.
Disponible en: https://search.proquest.com/openview/da4888b5f977bcfad9095b19ad5bb1ac/1?pqorigsite=gscholar
Parkkinen M, Madanat R, Mustonen A, Koskinen
K, Paavola M, Lindahl J. Factors Predicting the develoPment oF early osteoarthritis Following lateral
tibial Plateau Fractures: mid-term clinical and radiographic outcomes of 73 oPeratively treated Patients. Scand J Surg [Internet]. 2014 [citado 2018
mayo 9];103:256–62. Disponible en: http://journals.
sagepub.com/doi/pdf/10.1177/1457496914520854
del Sel H, Lopreite FA, Menutti MM, Mana D.
Artroplastia total de cadera en secuelas de fracturas del acetábulo. Rev la Asoc Argentina Ortop y Traumatol [Internet]. 2011 [citado 2018
mayo 9];76(1):14–9. Disponible en: http://www.
scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid
=S1852-74342011000100003
Forriol Campos F, Marco Martínez F, Vaquero
Martín J, Carranza Bencano A, Sociedad Española
de Cirugía Ortopédica y Traumatología. Manual de
cirugía ortopédica y traumatología. Médica Panamericana; 2010.
Andrade F. Artrosis de muñeca, estudio y opciones
de tratamiento. Rev Médica Clínica Las Condes
[Internet]. 2014 septiembre 1 [citado 2018 mayo
9];25(5):750–5. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0716864014701026
Hovelius L, Augustini BG, Fredin H, Johansson O,
Norlin R, Thorling J. Primary anterior dislocation of
the shoulder in young patients. A ten-year prospective study. J Bone Joint Surg Am [Internet]. 1996
noviembre [citado 2018 mayo 9];78(11):1677–84.
Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8934481
Ogawa K, Yoshida A, Ikegami H. Osteoarthritis in
shoulders with traumatic anterior instability: Preoperative survey using radiography and computed
tomography. J Shoulder Elb Surg [Internet]. 2006 enero [citado 2018 mayo 9];15(1):23–9. Disponible en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16414465
García Renedo RJ, Carranza Bencano A, Castro Prieto R, De IC, Fuente L, Busta Va-Llina B, et al. Artrosis postraumática en pacientes con fractura-luxacion
de Lisfranc. Rev Española Cirugía Osteoartic No
[Internet]. [citado 2018 mayo 9];260(49):2014–173.
[44]
[45]
[46]
[47]
[48]
[49]
[50]
[51]
[52]
[53]
Disponible en: http://www.cirugia-osteoarticular.
org/adaptingsystem/intercambio/revistas/articulos/2364_173.pdf
Crutchfield EH, Seligson D, Henry SL, Warnholtz
A. Tibial pilon fractures: a comparative clinical
study of management techniques and results. Orthopedics [Internet]. 1995 julio [citado 2018 mayo
9];18(7):613–7. Disponible en: http://www.ncbi.
nlm.nih.gov/pubmed/7479399
Court-Brown CM, McQueen MM. Nonunions
of the Proximal Humerus: Their Prevalence and
Functional Outcome. J Trauma Inj Infect Crit
Care [Internet]. 2008 junio [citado 2018 mayo
9];64(6):1517–21. Disponible en: https://insights.
ovid.com/crossref?an=00005373-200806000-00014
Valencia M, Barco R, Antuña SA. Pseudoartrosis y
maluniones de húmero proximal. Rev Esp Cir Ortop
Traumatol [Internet]. 2011 septiembre [citado 2018
mayo 9];55(5):405–12. Disponible en: http://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S1888441511001664
Gloth FM, Scheve AA, Stober C V, Chow S, Prosser J. The Functional Pain Scale: reliability, validity, and responsiveness in an elderly population. J
Am Med Dir Assoc [Internet]. [citado 2018 mayo
9];2(3):110–4. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.
nih.gov/pubmed/12812581
Herr KA, Garand L. Assessment and measurement
of pain in older adults. Clin Geriatr Med [Internet].
2001 agosto [citado 2018 mayo 9];17(3):457–78, vi.
Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11459715
Young D, Mentes J, Titler M. Acute pain management
protocol. J Gerontol Nurs [Internet]. 1999;25(6):10–
21. Disponible en: https://www.healio.com/nursing/journals/jgn/1999-6-25-6/%7B5616eb7e-b98d
-466b-86b9-c8d0bc283227%7D/acute-pain-management-protocol
Masedo AI, Esteve R. Some empirical evidence regarding the validity of the Spanish Version of the McGill
Pain Questionnaire (MPQ-SV). Pain [Internet]. 2000
[citado 2018 mayo 9];85:451–6. Disponible en: http://
www.biblioteca.uma.es/bbldoc/articulos/16670474.
pdf
AGS Panel on Persistent Pain in Older Persons.
The Management of Persistent Pain in Older Persons. JAGS [Internet]. 2002 [citado 2018 mayo
9];50:205–24. Disponible en: http://geriatrie-albi.
com/AGS_2002_pain.pdf
Fedelat – Federación Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio del Dolor – Manejo del Dolor [Internet]. [citado 2018 mayo 9]. Disponible en:
http://fedelat.com/
WHO. International Classification of Functioning, Disability and Health (ICF) [Internet]. WHO.
69
doi: https://doi.org/10.16925/cf.v5i1.2360
[54]
[55]
[56]
[57]
[58]
[59]
[60]
[61]
[62]
World Health Organization; 2001 [citado 2018
mayo 9]. Disponible en: http://www.who.int/classifications/icf/en/
Rondinelli RD. Guides to the Evaluation of Permanent Impairment [Internet]. 6th ed. American
Medical Association AMA; 2007 [citado 2018 mayo
9]. 634 p.
CEREDOC. Baremo-guía europeo de evaluación
del menoscabo a la integridad física y psíquica. CEREDOC; 2003.
Ministerio del Trabajo de Colombia. Manual Único para la Calificación de la Pérdida de la Capacidad Laboral y Ocupacional [Internet]. Imprenta
Nacional de Colombia; 2014 [citado 2018 mayo
9]. Disponible en: http://www.mintrabajo.gov.co/
documents/20147/51963/Manual+Unico+de+Calificaciones+Decreto.pdf/7d224908-ef78-1b90-0255f62a3e409e4c
Álvarez A, García Y, López G, López M, Áreas Y, Ruiz
A. Artrosis de la rodilla y escalas para su evaluación.
Arch Médico Camagüey [Internet]. 2012 [citado
2018 mayo 9];16(6):1777–90. Disponible en: http://
www.redalyc.org/articulo.oa?id=211125504014
Western Ontario & McMaster Universities. Western
Ontario & McMaster Universities Osteoarthritis Index (WOMUOI) [Internet]. 2002. [citado
2018 mayo 9]. Disponible en: https://www.rheumatology.org/I-Am-A/Rheumatologist/Research/
Clinician-Researchers/Western-Ontario-McMaster-Universities-Osteoarthritis-Index-WOMAC
Escobar A, Quintana JM, Bilbao A, Azkárate J,
Güenaga JI. Validation of the Spanish Version of
the WOMAC Questionnaire for Patients with Hip
or Knee Osteoarthritis. Clin Rheumatol [Internet].
2002 noviembre 1 [citado 2018 mayo 9];21(6):466–
71. Disponible en: http://link.springer.com/10.1007/
s100670200117
Villanueva I, Guzman M, Toyos FJ, Ariza-Ariza R,
Navarro F. Relative efficiency and validity properties of a visual analogue vs a categorical scaled
version of the Western Ontario and McMaster Universities Osteoarthritis (WOMAC) Index: Spanish
versions. Osteoarthritis and Cartilage [Internet].
2004[citado 2018 mayo 9]; 12:225-231. Disponible
en: https://www.oarsijournal.com/article/S10634584(03)00294-2/pdf
Bellamy N. WOMAC Osteoarthritis Index - WOMAC 3.1 - User Guide XI [Internet]. Brisbane, Australia; 2002 [citado 2018 mayo 9]. Disponible en:
http://www.womac.org/womac/womac_userguide.
htm
Kosinski M, Keller SD, Hatoum HT, Ware SXK and
JE, Jr. The SF-36 Health Survey as a Generic Outcome Measure in Clinical Trials of Patients with
[63]
[64]
[65]
[66]
[67]
[68]
Osteoarthritis and Rheumatoid Arthritis: Tests of
Data Quality, Scaling Assumptions and Score Reliability. Med Care [Internet]. 1999 [citado 2018 mayo
9];37(5):MS10-MS22. Disponible en: https://www.
jstor.org/stable/3767287
Gandhi R, Tsvetkov D, Dhottar H, Davey JR, Mahomed NN. Quantifying the pain experience in
hip and knee osteoarthritis. Pain Res Manag [Internet]. 2010 [citado 2018 mayo 9];15(4):224–8.
Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20808967
Roos EM, Roos HP, Lohmander LS, Ekdahl C, Beynnon BD. Knee Injury and Osteoarthritis Outcome
Score (KOOS)—Development of a Self-Administered Outcome Measure. J Orthop Sport Phys
Ther [Internet]. 1998 agosto 1 [citado 2018 mayo
9];28(2):88–96. Disponible en: http://www.jospt.
org/doi/10.2519/jospt.1998.28.2.88
Gonçalvesyz RS, Cabriy J, Pinheirox JP, Ferreirak
PL, Gilz J. Reliability, validity and responsiveness
of the Portuguese version of the Knee injury and
Osteoarthritis Outcome Score e Physical Function
Short-form (KOOS-PS). Osteoarthr Cartil [Internet]. 2010 [citado 2018 mayo 9];18:372–6. Disponible en: https://www.oarsijournal.com/article/
S1063-4584(09)00289-1/pdf?code=yjoca-site
Collins NJ, Misra D, Felson DT, Crossley KM, Roos
EM. Measures of knee function: International Knee
Documentation Committee (IKDC) Subjective
Knee Evaluation Form, Knee Injury and Osteoarthritis Outcome Score (KOOS), Knee Injury and Osteoarthritis Outcome Score Physical Function Short
Form (KOOS-PS), Knee Outcome Survey Activities
of Daily Living Scale (KOS-ADL), Lysholm Knee
Scoring Scale, Oxford Knee Score (OKS), Western
Ontario and McMaster Universities Osteoarthritis Index (WOMAC), Activity Rating Scale (ARS),
and Tegner Activity Score (TAS). Arthritis Care Res
(Hoboken) [Internet]. 2011 noviembre [citado 2018
mayo 9];63 Suppl 11(0 11):S208-28. Disponible en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22588746
Kellgren JH, Lawrence JS. RADIOLOGICAL ASSESSMENT OF OSTEO-ARTHROSIS. Ann rheum
Dis [Internet]. 1957 [citado 2018 mayo 9];16. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1006995/pdf/annrheumd00183-0090.pdf
Irrgang JJ, Anderson AF, Boland AL, Harner CD,
Neyret P, Richmond JC, et al. responsiveness of the
International Knee Documentation Committee Subjective Knee Form. Am J Sports Med [Internet]. 2006
[citado 2018 mayo 9];34(10):1567–73. Disponible
en: http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download?
doi=10.1.1.1000.1452&rep=rep1&type=pdf
70
[69] Hefti F, Jakob RP, Heftp F, Müller W, Jakob- RP, Stäubli H-V. Evaluation of knee ligament injuries with
the IKDC form. Knee Surg Sport Traumatol Arthrosc [Internet]. 1993 [citado 2018 mayo 9];226–
34. Disponible en: https://www.researchgate.net/
publication/14664537
[70] Wright RW, Wright RW, Ross JR, Haas AK, Huston LJ, Garofoli EA, et al. Osteoarthritis Classification Scales: Interobserver Reliability and
Arthroscopic Correlation. J Bone Jt Surg [Internet].
2014 julio 1 [citado 2018 mayo 9];96(14):1145–51.
Disponible en: https://insights.ovid.com/crossref?
an=00004623-201407160-00001
Artículo de revisión / Colombia Forense / Volumen 5 / Número 1 / abril 2018
[71] Thomas TP, Anderson DD, Mosqueda T V, Van
Hofwegen CJ, Hillis SL, Marsh JL, et al. Objective
CT-based metrics of articular fracture severity to assess risk for posttraumatic osteoarthritis. J Orthop
Trauma [Internet]. 2010 diciembre [citado 2018
mayo 9];24(12):764–9. Disponible en: http://www.
ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21076249
[72] Raynauld PJ, Martel-Pelletier J, Berthiaume M-J,
Labonté F, Beaudoin G, de Guise JA, et al. Quantitative magnetic resonance imaging evaluation of
knee osteoarthritis progression over two years and
correlation with clinical symptoms and radiologic
changes. Arthritis Rheum [Internet]. 2004 febrero 1
[citado 2018 mayo 9];50(2):476–87. doi: http://doi.
wiley.com/10.1002/art.20000
Descargar