La escuela histórica y el socialismo

advertisement
TEMA 6
LA ESCUELA HISTORICA Y EL SOCIALISMO
6.1 INTRODUCCIÓN .
En el transcurso del siglo XIX empezaron a surgir movimientos de reacción en
contra de los fundamentos básicos de la escuela clásica.
Tal reacción comenzó a manifestarse en casos aislados, entre los que destacan
Sismondi, Adam Muller y Friedrich List, que, aunque acordes en muchos
aspectos con las categorías de Smith, empezaron a preocuparse por los efectos
que podría traer consigo el liberalismo económico; y para paliarlos propusieron
una mayor intervención del Estado y una serie de medidas temporales de corte
proteccionista (favorecer la exportación), atacando de esta forma el libre cambio que
propugnaban los clásicos.
Sin embargo, la primera escuela que cronológicamente se enfrentaría a los
clásicos se desarrolló en Alemania en el período 1.834-1.883, extendiendo su
influencia a casi todos los paises europeos e incluso a los EE.UU donde se
desarrolló una variante de la misma a la que se ha denominado
Institucionalismo.
Esta escuela (la Escuela histórico alemana) discutió la esencia misma del
"laissez-faire" clásico, pues defendía un mayor intervencionismo del Estado en la
vida económica, lo que no deja de ser ógico teniendo en cuenta el mayor
subdesarrollo en el que se hallaba Alemania respecto a los restantes paises
europeos. También en el aspecto metodológico introdujeron novedades
importantes los autores historicistas, al abandonar el sistema clásico de elaborar
teorías abastractas sin contrastar con la realidad, y dedicarse a estudiar los hechos
económicos desde un punto de vista histórico y estadístico.
6.2 PRINCIPALES CORRIENTES DE LA ESCUELA HISTORICA.
Schumpeter distingue. dentro de esta escuela del pensamiento económico
dos corrientes, que se conocen con el nombre de "Antigua Escuela Histórica" y
"Moderna Escuela Histórica"; aunque ambas se hallan perfectamente diferenciadas,
hay en ellas algunos rasgos comunes, entre los que podemos destacar:
- La defensa del método inductivo histórico, para el análisis de las circunstancias
económicas. Negando la posibilidad de elaborar leyes generales del
comportamiento económico, que son incompatibles con la libertad humana.
- Afirman que la Economía debe ser una ciencia ética y no egoista, en la que no
prevalezca tanto el interés personal, a diferencia de lo que pensaban los clásicos.
- Destacan al Estado, desde el punto de vista del análisis económico, proponiendo
su intervención en favor de los menos fuertes económicamente.
Pág. 1
Tema 06. La escuela histórica y el socialismo
Los principales representantes de la "Antigua Escuela Histórica' fueron:
Roscher, Knies y Hildebrand.
Roscher (1817-1894). Defendía la superioridad de los métodos
historicistas frente a los clásicos, que pretendían lograr conclusiones de carácter
general a través de métodos deductivos. Afirmaba que los hechos económicos
deben estudiarse teniendo en cuenta las características peculiares de cada
pueblo, por lo que, no se pueden criticar las instituciones económicas del mismo.
Su obra más destacada fué "Sistema de Economía Política". Fué el fundador
de la Escuela Histórica y también el autor más moderado de la misma, lo que le
valió las críticas de otros autores más radicales de esta tendencia, como las
formuladas por Hildebrand, que creía que la Economía era la ciencia que
estudiaba las leyes del desarrollo económico de los pueblos, las cuales se podían
describir y analizar.
En cambio Kníes, negaba la existencia de ninguna clase de leyes, y pensaba
que la Economía era sólo una ciencia descriptiva de los diferentes grados de
desarrollo de los pueblos.
Estos autores fueron en su tiempo bastante desconocidos, pero a partir de
1.870 se produce un nuevo desarrollo de las teorías historicistas que dió lugar a la
llamada "Nueva Escuela Histórica", cuyo mayor representante es Schmoller,
(1838-1.917), siendo su obra fundamental "Compendio de teoría económica
general". Este autor opinaba que, en el momento en el que se encontraba el
desarrollo de la ciencia, no se podían formular leyes económicas, pues, aunque
existan no podrán estudiarse hasta que no se realicen los estudios históricos que
servirán de base para ello.
Otro punto interesante de la evolución de esta escuela es la polémica que
mantuvo Schmoller con Menger (neoclásico perteneciente a la Escuela de Viena)
sobre el método, "La Methodens Treit". En ella, se planteaba por los neoclásicos la
bondad del método deductivo, para llegar a elaborar modelos abstractos, con
validez general, ya que, si no se hiciera así, la Economía perdería su valor
científico, siendo sólo descriptiva, y sin capacidad para predecir y explicar los
hechos.
Por el contrario, los historicistas defendían el método inductivo, porque el
desarrollo económico -de los pueblos no podía trasplantarse de unos a otros, al
ser diferentes las circunstancias que les rodeaban. A pesar de-lo cual,
posteriormente,llegarían a admitir la posibilidad de elaborar ciertas teorías
abstractas, coincidiendo con los neoclásicos en que si no se hiciera así, la
Economía perdería su nivel científico.
Entre los últimos representantes de la escuela destacaron Max Weber (1.8641.920) y Werner Sombart (1.863-1.941).
6.3
LA POLÉMICA DEL MÉTODO.
Una de las mayores reacciones a la que se vió sometida la Escuela Histórica, y
más concretamente Schmoller, fué la que protagonizó la Escuela Neoclásica de
Viena a través de su máximo representante Karl Menger acerca de la metodología
que se debería utilizar en el campo de la Política Económica. La publicación en
Pág. 2
Tema 06. La escuela histórica y el socialismo
1.884 de la obra de este último autor "Los errores del historicismo" fué la que
suscitó en Schmoller la "Methodenstreit" o la "Polémica del método", que duró
varios años.
La postura defendida por Karl Menger la fundamentó en su convencimiento
de que a través de la explicación individual de los fenómenos, tema del que se
ocuparía la Historia y la Estadística, se podría llegar al reconocimiento de la
naturaleza y desarrollo de determinados fenómenos económicos, pero no a
explicar aquellas manifestaciones que se repiten a pesar de la existencia de
cambios en dichos fenómenos. La investigación teórica, pues, trata de conseguir
resultados que se puedan considerar verdades teóricas absolutas (iguales
circunstancias provocan iguales resultados) y las leyes por las que se rigen. Los
fenómenos así regulados no tienen, necesariamente, que presentarse con toda
pureza, y por ello, para su reconocimiento la investigación teórica utiliza la técnica
de abstracción.
No obstante, para Menger, también gozaba de importancia el desarrollo
histórico de los fenómenos económicos y aunque encontrara justificado el estudio
de las leyes evolutivas de la economía, éste debía ser algo totalmente accesorio. Por
ello, para este autor, el error de la Escuela Histórica se hallaba en que a pesar de
los conocimientos sobre la evolución de un fenómeno económico, por muy
detallados que fueran sobre, por ejemplo, la formación del precio de un bien, no
guardaría relación con la formación de dicho fenómeno hoy.
Por el contrario, la postura de Schmoller fué fundamentalmente relativista.
Consideraba los problemas económicos como elementos de carácter informal y
cambiantes, cuya verdadera naturaleza sería difícil poderla captar. Así afirmó que:
"El futuro traerá para la economía una nueva época, pero ello únicamente como
consecuencia de la utilidad del material histórico-descriptivo y estadístico que
ahora acumulamos, mientras tanto, el proceder principalmente de manera
deductiva no implica descuido de la teoría, sino dedicación, para mejor servirla a su
infraestructura".
6.4
LOS AUTORES SOCIALISTAS: EL SOCIALISMO UTÓPICO.
Con la revolución industrial se dieron una serie de circunstancias que
condujeron a que se pusieran de manifiesto las malas condiciones de vida a que se
hallaba sometida la clase trabajadora, tanto en el medio urbano (con salarios de
subsistencia, largas jornadas de trabajo, empleo de menores), como en el agrario,
aún más abandonado.
En estas circunstancias, la lucha por la consecución de una mayor equidad se
veía impulsada, por un lado, debido a que la concentración de los trabajadores en
los centros industriales favorecía un mayor contacto entre ellos a la vez que se
conseguía una mayor difusión de sus posturas reivindicativas, que provocaron
una serie de movimientos para la mejora de su situación. Por otra parte, desde
posiciones doctrinales, algunos autores denunciaron las desigualdades y las
injusticias, defendiendo una mejora de las condiciones de los trabajadores,
apareciendo diversas doctrinas en desacuerdo con el liberalismo económico
característico de la escuela clásica. Y aunque el precedente de esta tendencia
pueda considerarse antiguo, si atendemos por ejemplo a la postura de Platón en la
Grecia clásica, sin embargo, las corrientes socialistas modernas comenzaron a
finales del siglo XVIII.
Pág. 3
Tema 06. La escuela histórica y el socialismo
Posteriormente se ha clasificado a los autores socialistas en dos grupos: los
pertenecientes al llamado socialismo "utópico" y los que integran el socialismo
"científico"; con diferencias apreciables entre ambas tendencias, incluso dentro de
cada una de ellas, a pesar de lo cual pueden detectarse una serie de rasgos
comunes.
Para los autores pertenecientes al Socialismo Utópico, la-implantación de sus
ideas no era algo que se debiese conseguir a través de la lucha, sino que pretendía
convencer de sus ideas a los hombres y desarrollarlas, generalmente, a través de
asociaciones, a las que se afiliarían voluntariamente (por eso, también fueron
llamados "asociacionistas"). Creen también que quienes más pueden ayudar al
desarrollo del socialismo son las personas que en régimen de propiedad privada
gozan de buena posición (ricos, intelectuales,...etc) porque su situación podrá
mejorar con el socialismo.
Los máximos representantes de esta tendencia son:
a) Saint Simón (1.760-1.825). Sus ideas son bastante confusas, pero, lo más
Característico de este autor, es que defiende la dirección por el Estado
(intervencionista) de la vida económica y admite, aunque no de forma clara, la
propiedad privada y las diferencias económicas entre los hombres, basadas en
la diferente capacidad de cada uno.
b) Fourier (1.772-1.837). Sus obras fundamentales son: "Teoría de los
cuatro movimientos" (1.808) y "Tratado de la asociación agrícola", en las cuales
propone la organización del trabajo a través de "falanges", grupos de personas
que vivirían en los "falansterios", que eran una especie de cooperativas de
producción y consumo, distribuyéndose de forma similar en todas ellas los
beneficios, y donde existiría una amplia distribución del trabajo organizado en
"grupos" o "series", permitiéndose dentro de cada "serie" obtener una mayor
variación en el mismo, cosa que proporcionaría una mayor satisfacción y una
mejora en la producción.
c) Robert Owen (1.771-1.858). Sus obras más destacadas fueron: " Una nueva
opinión la sociedad" (1.812), "Libro del nuevo mundo moral" (1.820) y "Report to
de Country of Lanark". Opina que la educación es muy importante para la
realización del socialismo, por ello, había de ser general, gratuita y a cargo del
Estado. El trabajo sería obligatorio, pero para su realización debían crearse
asociaciones voluntarias (igualmente, de tipo cooperativo) en las que trabajara cada
uno en la actividad que le fuera más agradable. Propuso la supresión del beneficio,
sustituyendo el dinero por "bonos de trabajo", siendo el trabajo el único medidor
del valor de una mercancía.
6.5
EL SOCIALISMO CIENTIFICO: KARL MARX.
La otra corriente socialista se caracteriza por creer que para la
consecución del socislismo es necesaria la lucha, ya que el nuevo régimen no es
algo que va a interesar a todos los hombres, sino sólo a aquellos a quienes
perjudique el capitalismo.
La asociación voluntaria, que tan importante papel desarrollaba en las
teorías de los socialistas utópicos, ocupa en los científicos un segundo plano, ya
Pág. 4
Tema 06. La escuela histórica y el socialismo
que dan una gran importancia, para la consecución del socialismo, a la fuerza
del Estado.
Entre los primeros representantes del llamado socialismo científico, se pueden
considerar a Rodbertus y Lassalle, aunque la principal figura es Karl Marx.
Karl Marx (Alemán. 1.818-1.883). Entre las obras más destacadas de
este autor podemos citar: "La miseria de la filosofía" (1,847), "Manifiesto comunista"
(1.848) y, su obra fundamental, "El Capital", publicada en 1.867.
La concepción que este autor tuvo de la sociedad supuso una serie de
críticas a los modelos socialistas anteriores, ya que según Marx, a este tipo de
sociedad no se llegaba a través de una promulgación de ideales de igualdad y
justicia, sino que era fundamentalmente un fenómeno político que tenía su origen
en el sistema económico capitalista y a tal fin, intentó demostrar científicamente,
en su obra "El Capital", la transición inevitable que se produciría de la sociedad
capitalista a la socialista.
Las teorías en las que basó la evolución de la sociedad tienen sus
antecedentes más próximos en:
1) El método dialéctico del filósofo alemán Hegel.
2) En las teorías materialistas de Darwin.
Para Marx, si en una sociedad existe una clase dominante que impone
un modelo de producción propio al resto de la sociedad, y ésto le supone una serie
de privilegios económicos, surgirán conflictos entre las clases económicamente
menos y más privilegiadas que darán lugar a un nuevo tipo de sociedad. Si en
esta nueva sociedad las relaciones de producción provocasen nuevos privilegios
económicos,- -se volvería a repetir el fenómeno anterior y así sucesivamente
hasta que llegara el momento en que dichas relaciones no implicasen
desigualdades sociales. Llegado este punto de equilibrio en la sociedad, se
impondrá una dictadura de la clase productiva, "dictadura de proletariado", a la
que Marx concede un carácter de transitoriedad hasta tanto sean vencidas las
reacciones que este cambio social puede provocar, y una vez superadas, establecen
un comunismo total de bienes, que al no estar sometido a tensiones, se
desarrollaría en una situación de libertad absoluta.
Pero la obra de Marx no es simplemente la de un historiador o la de un
político, sino la de un economista que pretende explicar las relaciones económicas
existentes en la sociedad en que vive, para lo cual es necesario conocer la Teoría
Económica contenida en su obra "El Capital". Desde este punto de vista Marx
cuenta entre sus predecesores más inmediatos con los autores
representativos del pensamiento económico clásico, y más concretamente David
Ricardo, del que tomó la “teoría del valor trabajo”.
Así cree, al igual que David Ricardo, que el valor de las cosas viene
determinado por la cantidad de trabajo necesario para producirlas, de tal forma,
que el intercambio de productos en el mercado se efectúa con arreglo a dicho valor.
Sin embargo, la forma de medir la cantidad de trabajo que contiene cada bien,
vendría determinada por lo que Marx denominó "tiempo socialmente necesario", que
sería aquel tiempo empleado en una producción efectuada en condiciones normales
y a un grado medio de habilidad e intensidad del trabajo.
Pág. 5
Tema 06. La escuela histórica y el socialismo
Marx, al igual que los clásicos, también distinguió entre:
1. Valor de cambio, el valor de las cosas en el mercado, y;
2. Valor de uso de un bien, la utilidad que tiene todo objeto para satisfacer
una necesidad. Toda necesidad es subjetiva.
Por otra parte, la determinación del valor de la "fuerza de trabajo" no implicaba
un tratamiento diferente al que estaban sometidas las restantes mercancías,
quedando por tanto sujeta a la ley de la oferta y la demanda. En estas condiciones,
el valor de la "fuerza de trabajo" que el obrero vende al empresario, vendrá
determinado por el tiempo necesario para producir los bienes que le permitan
vivir a él y a su familia, siendo equivalente al salario de subsistencia o salario
mínimo que es el que le paga el empresario.
En cuanto al proceso de producción de la sociedad capitalista, puede quedar
reducido al ciclo dinero-mercancía-dinero (d l-m-d2), en el que se trata de conseguir
que la cantidad de dinero que se obtiene por la venta de la mercancía producida
(d2), sea superior a la cantidad invertida en la compra de los factores de
producción (dl), siendo la diferencia entre estos dos valores lo que Marx denominó
"plus-valía", y que es considerado por este autor como el ingreso típico de los
capitalistas. La obtención de esta "plus-valía", ha sido posible debido a la
intervención del trabajo de los obreros, ya que las restantes mercancías se
compran y venden por su valor (cantidad de trabajo que necesitan para su
producción), mientras que dicho trabajo, se compra por un valor que sería el
salario de subsistencia, o mínimo pagado por el empresario, pero produce un
valor superior, que se consigue porque el obrero dedica a la producción más
tiempo de las horas necesarias para la obtención de dicho salario de
subsistencia. Así, Marx considera que el obrero es explotado por el empresario, al
no pagarle, realmente, el valor de su trabajo, sino simplemente lo necesario para
reproducir su "fuerza de trabajo".
De una forma más esplícita, el valor de una mercancía, para este autor,
vendría determinado por el valor de las materias primas, desgaste de la
maquinaria utilizada en su producción, etc..., que denomina capital
constante, más los salarios pagados a los trabajadores, denominado capital
variable, y por la plusvalía.
Esta plusvalía que el empresario va acumulando, crece lógicamente cuando
aumenta el número de obreros empleados, lo que va originando progresivamente
una acumulación de capital que implica la ampliación de las empresas »pone
producir más a costos más bajos, lo que implicará una mayor dominación del
mercado.
Sin embargo, esta situación no es favorable a todas las empresas, puesto
que aquellas más pequeñas, al no poder competir con las de mayor dimensión,
tendrán que unirse a ellas para no desaparecer, llegándose a, producir una mayor
concentración del capital que, en definitiva, supondría que tilos empresarios podían
contratar más factor trabajo en condiciones cada vez más favorables. Pero por
otra parte, este crecimiento de las empresas supondría una mayor demanda de
trabajo, que traería consigo -una subida de los salarios, con lo que la plusvalía
comenzaría a descender, hasta tal punto, que la competitividad entre las
empresas les obligaría a sustituir la "fuerza de trabajo" por maquinaria,
produciéndose así una desocupación cada vez mayor, con lo que habría crecido
la producción, pero el consumo habría seguido una trayectoria inversa (crisis de
sobreproducción) desembocando en una paralización del mercado debida a la falta
Pág. 6
Tema 06. La escuela histórica y el socialismo
de nuevas producciones.
A estos obreros que progresivamente se van quedando sin trabajo es a lo
que Marx llamó "ejército industrial de reserva", compuesto, además, por aquellos
empresarios incapaces de seguir el ritmo de crecimiento de las empresas de mayor
tamaño.
No obstante, observó un movimiento general de signo cíclico debido a que
esta tendencia decreciente, podría neutralizarse o retardarse por la actuación de
diversos factores entre los que se podría destacar la baja en los salarios debido a la
acumulación de trabajadores en paro, el abaratamiento de los materiales que
forman el capital constante, etc...
Sin embargo, lo que no quedó claro en la obra de Marx es si el derrumbe
del capitalismo será debido al estado estacionario del mercado, o a que las
consecuencias de los ciclos van siendo cada vez peores. En todo caso, los ciclos
prueban que el sistema capitalista es realmente contradictorio, pero también,
su capacidad de maniobra, por lo que la autodestrucción del mismo como algo
inevitable es más una intuición defendible por vía política, que una tesis
científica.
6.6 LA EVOLUCION DE LA DOCTRINA MARXISTA .
(no sue le salir e n e x ame n)
Ante cada una de las crisis se preveía el desmoronamiento del
capitalismo, pero éstas se sucedieron, y a simple vista, el sistema las resistía, y
con su capacidad de transformación, en principio salía fortalecido de cada una de
ellas.
Una de ellas se puede considerar de negativa a reconocer que ésto puede
suponer realmente un problema para el mantenimiento de la vigencia de las
ideas de Marx, tal como fueron formuladas. Para esta primera corriente nada
ha cambiado sustancialmente en el panorama económico mundial; o al menos,
nada que justifique el replantearse de nuevo estas cuestiones.
Otras tendencias pueden englobarse bajo-el nombre de "revisionistas", cuyo
origen se encuentra en Bernstein que, ante la evolución de la situación
económica, medio siglo después de la formulación de las tesis de Marx, tomó
estas teorías para revisarlas. Concretamente los puntos más importantes que
discutió fueron los siguientes:
1. Rechazo del materialismo como explicación de la historia;
2. Rechazo de la teroría de la plus-valía, aceptando el concepto de la
"utilidad marginal" como fundamento del valor de las mercancías.
3. Por último, y como tema más discutido, llegó a negar la progresiva
acentuación de la lucha de clases por la acumulación de la riqueza y la
progresiva depauperación de los trabajadores.
Sostenía que la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores (en
términos absolutos) y la legalización plena de los sindicatos y partidos obreros,
junto con la desmentida concentración de capital, puesto que el número de
capitalistas no sólo no decrecía, sino que aumentaba, harían menos violenta la
lucha de clases, de suerte que sería posible continuar con la vía de las reformas
graduales. Sus teorías fueron discutidas fundamentalmente, en su época, por
Kautsky defendiendo éste la línea ortodoxa del marxismo (el empeoramiento
Pág. 7
Tema 06. La escuela histórica y el socialismo
relativo y no absoluto de las condiciones de vida de los trabajadores, la
concentración del porcentaje de actividad económica que representan las empresas
grandes frente a las pequeñas...etc.).
Otra posible explicación fué la propuesta por las teorías sobre el
"imperialismo", cuyo principal exponente sería Lenin. Esta tesis supuso la
salida de los análisis marxistas de una economía cerrada, a una economía
abierta al comercio internacional. Sostenía que la supervivencia del sistema
capitalista era debida a la explotación de las colonias por los paises
desarrollados, que suponía un aumento de la tasa de beneficios, frenaba el
crecimiento del ejército de reserva y mejoraba incluso el nivel de vida de los
trabajadores de los paises colonizadores, etc. Esta situación finalizaría con la
liberación de los paises colonizados, cosa que plantearía, con mayor agudeza, la
contradicción interna del capitalismo y aceleraría su derrumbamiento definitivo.
En último lugar, esta evolución de los hechos económicos, junto con la
situación actual de la propia clase trabajadora, ha llevado a los autores hacia lo
que podría llamarse "neomarxismo", pretendiendo acomodar las afirmaciones de
Marx a los nuevos marcos en que ha de desarrollarse su análisis.
Pág. 8
Tema 06. La escuela histórica y el socialismo
Descargar