Subido por Sergio D' Los Santos

PREGUNTAS UCE-IMAGENOLOGÍA Dra. RAPOSO 20019-2591

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IMAGENOLOGÍA BUCOMAXILOFACIAL
Nombre: Rita Raposo
Matrícula: 2019-2591
 Responder las siguientes preguntas del área indicando la
fuente bibliográfica utilizada en la elaboración de la
respuesta de cada una.
1. Breve historia de la tomografía computarizada Cone Beam (TCCB).
La tomografía computada (TC) fue creada y desarrollada por sir Godfrey Hounsfield en el
año 1972, Godfrey, ideó la posibilidad de reconstruir un corte trasversal del cuerpo humano
a partir de varias proyecciones radiográficas adquiridas desde diferentes posiciones;
recibiendo seis años más tarde el Premio Nobel de medicina debido a que se convirtió en
una técnica de uso casi ilimitado.
Con los equipos de primera generación se podía obtener una sola imagen por cada apnea
inspiratoria y los estudios se realizaban en plano axial. En 1989, surge la tomografía
computada helicoidal, la cual tenía ventajas considerables a su antecesora la Tomografía
Axial Computada (TAC). Ya que permitía la adquisición continua de varias imágenes por cada
inspiración; esto era posible debido a la sincronía que se daba entre el tubo de rayos X, la
camilla y los detectores (una sola fila de detectores). En el año 1998, nace la tomografía
computada multidetector, también conocida como multislice (TCMS), el avance en esta
técnica es que ya contaban con varias filas de detectores (4 filas para los primeros equipos
de este tipo) los cuales iban en aumento conforme se perfeccionaba el diseño y técnica del
instrumento hasta llegar actualmente a encontrar tomógrafos con 64 filas de detectores; es
importante resaltar que a mayor número de filas de detectores los resultados son mejores.
De manera más reciente se desarrolla el sistema de tomografía cone-beam (CBCT), técnica
muy utilizada en odontología, para el análisis de la región buco maxilofacial. la Tomografía,
es una técnica no invasiva que permite la adquisición de imágenes en capas o cortes de un
objeto, logrando hacer un diagnóstico adecuado de lesiones quísticas, tumorales, así como
la aplicación que se le da durante los tratamientos de implantes debido a que nos permite
tener una evaluación preoperatoria de altura, espesor y calidad ósea.
1
Tiznado Orozco Gaby Esthela. Como nace la tomografía. Revista Tamé. México
2014.vol.3.8va
Edición.
Pág.
250
[citado
noviembre
2014]
Disponible
en:
http://www.uan.edu.mx/d/a/publicaciones/revista_tame/numero_8/Tam148-1.pdf
1. Diga el uso de la TCCB en la Implantología bucal.
La utilización de tomografía Cone Beam es esencial para la planificación de implantes
dentales, especialmente cuando se va a colocar implantes dentales en el sector posterior de
la mandíbula, podemos delimitar el conducto del nervio dentario inferior y prevenir el riesgo
de lesionarlo; para cuando el implante será colocado en el maxilar superior sector posterior
y se debe conocer la distancia exacta que existe hasta el seno maxilar; para determinar
previo a la cirugía - si se realizará levantamiento de seno maxilar y se considera útil si se va
a realizar tratamiento de rehabilitación oral sobre implantes en pacientes edéntulos.
Dávila Moreno, Cinthia Sancho. Aplicaciones de la Tomografía Cone Beam 3D en Implantología.
[citado
22
diciembre
2016].
Disponible
en:
https://aguayo.jimdo.com/2016/12/22/aplicaciones-de-la-tomograf%C3%ADa-cone-beam3d-en-implantolog%C3%ADa/
La CBCT aplicada a la implantología entrega valiosa información diagnóstica, siendo
una importante herramienta para complementar el estudio clínico. La CBCT puede orientar
al clínico en la toma de decisiones respecto a dimensiones, número, localización, y
orientación de el o los implantes. Además, esta tecnología orienta respecto del pronóstico
del tratamiento rehabilitador con implantes. La CBCT puede ser utilizada en tres distintas
fases del tratamiento con implantes. Fase I: diagnóstico por imagen pre-quirúrgico
Corresponde a la fase previa a la colocación de los implantes. Esta fase se compone de dos
etapas: etapa de diagnóstico por imagen pre-quirúrgica y etapa de planificación prequirúrgica. En la etapa de diagnóstico por imagen pre-quirúrgica se analiza la situación inicial
del paciente, evaluando no sólo el sitio a rehabilitar sino también el estado general de la
dentición remanente cuando ésta exista.
En esta etapa también se evalúa el resto de las estructuras de interés para el clínico,
en busca de la mejor alternativa de tratamiento; abarca toda la información quirúrgica y
protésica necesaria para determinar la disponibilidad y calidad ósea.
Una rehabilitación exitosa con implantes dentales requiere de una adecuada
planificación pre-quirúrgica. En esta etapa se determina la angulación de los componentes
óseos, la posición y/o trayecto de estructuras anatómicas críticas y la presencia o ausencia
de patologías en los sitios de interés. Con esta información, el clínico puede determinar con
mayor certeza la orientación, tipo y tamaño de los implantes a utilizar en dicho paciente). El
análisis pre-quirúrgico con imágenes tridimensionales (3D) en esta fase puede influir en el
éxito de los tratamientos quirúrgicos. El correcto análisis de estos exámenes imagenológicos
complementarios, sumado a la información ya obtenida a partir de un detallado examen
clínico, son fundamentales para formular un diagnóstico preciso.
Durante muchos años, la información necesaria para establecer un diagnóstico
adecuado se obtuvo a partir del examen clínico e imágenes en dos dimensiones (2D) como
la radiografía periapical o la radiografía panorámica.
Actualmente, la disponibilidad de CT y CBCT permite obtener imágenes de sección
transversal. Estos exámenes son los que más se aproximan a la modalidad imagenológica
ideal para esta fase. Sin embargo, debido al costo financiero adicional y la dosis más alta de
radiación al paciente con imágenes de sección transversal en comparación con las
radiografías convencionales, la decisión de su uso debe basarse en beneficios clínicos
evidentes que lo justifiquen.
Si bien las Fases II y III no son el objetivo de la presente revisión, se mencionan algunos
aspectos de interés. Fase II: diagnóstico por imagen quirúrgico o intraoperatorio Esta fase se
centra fundamentalmente en el tratamiento quirúrgico, en el que la imagenología juega un
rol importante para que el clínico asegure la correcta posición y orientación del implante
durante e inmediatamente después de la cirugía. En caso de encontrarse radiográficamente
algún problema en relación con el implante recién puesto, el clínico puede regresar con el
paciente a corregir quirúrgicamente el error.
El examen imagenológico se utiliza también para reconocer la cercanía de el o los
implantes con estructuras anatómicas relevantes. Además, en esta fase se evalúan los tejidos
biológicos adyacentes, verificando que el implante no haya invadido raíces de piezas
dentarias vecinas, favoreciendo una correcta cicatrización e integración del implante en los
tejidos de soporte. Fase III: diagnóstico por imagen post-quirúrgico Corresponde al período
comprendido desde la colocación del implante, prolongándose por todo el tiempo que este
implante permanezca en el tejido óseo.
Existen parámetros a evaluar para determinar el éxito del tratamiento, como la
inmovilidad del implante y la evidencia radiográfica de hueso adyacente al implante. Lo que
se busca en esta fase a través del examen imagenológico es determinar posibles cambios de
posición del implante. Además, se busca establecer si existen cambios óseos alveolares
alrededor del implante en cuanto a mineralización y volumen, que se desarrollen durante
este período en el paciente. Los exámenes imagenológicos en esta etapa permiten
establecer una referencia respecto a la condición inicial del paciente posterior a la colocación
de implantes. Mediante el examen imagenológico se puede establecer una comparación a
largo plazo del comportamiento del implante y los tejidos óseos adyacentes durante la etapa
de mantenimiento. Así, el examen imagenológico juega un rol fundamental en el pronóstico
del tratamiento.
Carrasco Meza A, Quintanilla Sfeir M, Hidalgo Rivas A. Guías sobre el uso de tomografía
computarizada de haz cónico en la evaluación prequirúrgica en implantología. Odontología
Clínica-Cientifica.
(Online) vol.9 no.4 Recife Dez. 2010
Disponible
en:
http://scielo.isciii.es/pdf/odonto/v34n4/0213-1285-odonto-34-4-183.pdf
2. ¿Qué es el vóxel en una tomografía computarizada?
Vóxel es la unidad cúbica que compone un objeto tridimensional. Constituye la unidad
mínima procesable de una matriz tridimensional y es, por tanto, el equivalente del píxel en
un objeto 2D.
Para crear una imagen en tres dimensiones, los vóxeles tienen que sufrir una
transformación de opacidad. Esta información da diferentes valores de opacidad a cada
vóxel. Esto es importante cuando se han de mostrar detalles interiores de una imagen que
quedaría tapada por la capa exterior más opaca de los vóxeles.
Las imágenes con vóxeles se usan generalmente en el campo de la medicina y se aplican, por
ejemplo, en la tomografía axial computarizada o para las resonancias magnéticas. De este
modo, los profesionales pueden obtener un modelo preciso en tres dimensiones del cuerpo
humano. A comienzos del siglo XXI su uso ya se ha extendido en multitud de campos como
la medicina, ingeniería, cine, videojuegos...
Al igual que los píxeles, los vóxeles no contienen su posición (x,y,z) en el espacio 3D, sino que
esta se deduce por la posición del vóxel dentro del archivo de datos.
Colaboradores de Wikipedia. Vóxel. Wikipedia, La enciclopedia libre. [citado el 4 de febrero del
2020]
Disponible
en: https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=V%C3%B3xel&oldid=123292348
3. Usos de las unidades Hounsfield de la TCCB en el área de la odontología.
Para comprender el concepto de Unidades Hounsfield es necesario comprender el
coeficiente de atenuación lineal μ, el cual corresponde a la habilidad de un material para
detener fotones lo que es directamente proporcional al número atómico del material (Z) y
su densidad, mientras que se relaciona inversamente con la energía. Esta variable μ depende
de dos mecanismos básicos de interacción de los rayos X con la materia: Compton y el efecto
fotoeléctrico (Lehmann y cols., 1981). Compton, predomina en los tejidos blandos (como el
pulmón), y se caracteriza porque se absorbe parte de la energía del fotón incidente, y el resto
se invierte en la expulsión de un electrón de alta energía y la dispersión de un fotón de menor
energía.
El efecto fotoeléctrico prevalece en los materiales de alto número atómico y aunque
también se caracteriza porque el fotón incidente causa la expulsión de un electrón y la
producción de un fotón de baja energía, la diferencia, con respecto al anterior fenómeno,
radica en que este fotón se dispersa debido a que un electrón de las capas exteriores se
desplaza hacia una capa más interior y en que no se presenta absorción de energía. La
probabilidad de estas interacciones decrece a medida que la energía del fotón se aleja de la
energía de unión de la capa K (denominada en inglés, k-edge), que es la capa de electrones
más cercana al núcleo.
A medida que el coeficiente de atenuación lineal de un material aumenta, más blanco
aparecerá este en la imagen y viceversa (los materiales con bajo μ dejan pasar más rayos X a
través de ellos y por eso se ven más negros en la imagen). Por otro lado, es importante tener
en cuenta que los fotones dispersados (fenómeno conocido como scattering) contribuyen
negativamente al contraste de la imagen puesto que no aportan información y cambian la
energía y dirección de los rayos incidentes (Bushberg, 2002; Ramirez y cols., 2008). Sin
embargo, existen varios métodos para reducir la cantidad de dispersión: usar colimadores
para hacer el rayo más estrecho, utilizar una película antidispersión que sólo deje pasar los
rayos paralelos a los colimadores y finalmente, reducir el campo de visión FOV (del inglés
Field Of View), es decir, el tamaño de la región que se está registrando (Bushberg, 2002).
Otro fenómeno que es importante considerar es el endurecimiento del rayo, que se
refiere a un incremento gradual en la energía efectiva de los espectros policromáticos a
medida que penetran más profundamente en el material. Esto ocurre a causa de que los
fotones de baja energía son más fácilmente atenuados y hace que el mismo tejido, a una
profundidad mayor, tenga un coeficiente de atenuación menor. Por consiguiente, un objeto
hecho del mismo material aparecerá más oscuro en el centro (menor μ), y más claro en la
periferia de la imagen (mayor μ).
Con el fin de corregir este artefacto, Hounsfield, en su primer prototipo propuso el uso
de una caja llena de agua para realizar una corrección al fenómeno de endurecimiento del
rayo. Lo que hacía era medir el μ resultante del paso del rayo sólo a través de agua y
compararlo con el obtenido con el rayo que pasaba al mismo tiempo tanto a través de la caja
de agua, como del paciente. Posteriormente, calculaba un μ equivalente igual a la diferencia
entre ambas medidas y aplicaba un factor de corrección (Goldman, 2007).
Debido a esto y al hecho de que las diferencias entre los coeficientes de atenuación
lineales de distintos materiales son muy pequeñas (alrededor del 0,5 %), surgieron las
unidades Hounsfield (HU), o números TC, que se definen con una fórmula matemática
algorítmica basada en la cantidad de agua presentes en los distintos tejidos del organismo:
𝐻𝑈 = 1000 𝑋 𝜇𝑥 − 𝜇𝐴𝑔𝑢𝑎 𝜇𝐴𝑔𝑢𝑎 16 Tal como ha sido descrito en el párrafo anterior, la
atenuación de los rayos x al pasar por los tejidos del organismo genera pixeles, que a través
de una fórmula matemática, entrega un valor digital que se ha estandarizado en una escala.
De acuerdo a lo observado por Godfrey Hounsfield, los diferentes tejidos del cuerpo
arrojan diferentes grados de atenuación de estos rayos, por lo que elaboró una escala (ver
figura 2), la cual tomó como referencia la atenuación que producía el agua sobre un haz de
rayos y le dio un valor de 0 HU, posteriormente midió la atenuación del hueso compacto
cortical al que le adjudicó el valor de +1000 HU y luego al aire -1000 HU. Entre ambos
extremos fue ordenando, de mayor a menor, la atenuación producida en otros tejidos y
órganos que tienen gran importancia en la composición de los seres humanos.
Para generar la imagen se asoció esta escala de HU a una escala de grises la cual va
indicando visualmente la densidad de los tejidos (ver figura 3). (Hounsfield, 1973). Es posible
así diferenciar distintos tipos de huesos a través de estas unidades, siendo denominado un
hueso cortical muy denso a aquellos que superan las 600 HU, hueso cortical esponjoso a
aquellos que están entre 400 y 600 HU y hueso cortical esponjoso de baja densidad a
aquellos que están bajo las 400 HU. (Shapurian y cols., 2006).
Rodríguez Basulto Erwin A., Unidades Hounsfield en tomografía computarizada, torque
quirúrgico de inserción y frecuencia de resonancia como predictores de indicación de carga
protésica inmediata en implantes unitarios. Adscrito a proyecto bridge, biomet 3i. Universidad
de
chile.
Santiago
-
Chile
2014.
Pag
14.
Disponible
https://pdfs.semanticscholar.org/b6d1/913986e39bcf91a9f6cd7ad2e1a5410159c9.pdf
en:
4. Mencione 5 efectos biológicos de las radiaciones ionizantes
Resumen de las consecuencias, dosis y causas de los principales efectos deterministas
(radiación de baja LET y exposición aguda)
1. Sistema hematopoyético
Efecto – Infecciones-Hemorragias
Periodo de latencia -2 semanas
Umbral- 0,5 Gy
Dosis efectos severos- 2,0 Gy
Causa- Leucopenia Plaquetopenia
2. Sistema Inmune
Efecto- Inmunosupresión
Periodo de latencia Algunas horas
Umbral- 0,1 Gy
Dosis efectos adversos -1,0 Gy
Causa -Linfopenia
3. Sistema gastrointestinal
Efecto
-Infección
sistémica,
Deshidratación, Desnutrición
Periodo de latencia -1 semana
Umbral - 2,0 Gy
Dosis- efectos adversos - 5,0 Gy
Causa -Lesión del epitelio
intestinal
4. Piel
Efecto- Escamación
Periodo de latencia 3 semanas
Umbral 3,0 Gy
Dosis efectos adversos 10,0 Gy
Causa - Daño en la capa basal
5. Ovario
Efecto Esterilidad
Periodo de latencia 1 mes
Umbral - 0,5 Gy
Dosis de efectos adversos - 3,0 Gy
Causa - Muerte interfásica del
ovocito
Consejo de seguridad nuclear. Aspectos generales de la interacción de la radiación con el
medio
biológico.
España
2013.
Disponible
en
:
http://csn.ciemat.es/mdcsn/recursos/ficheros_md/1581136598_1572009112950.pdf
BIBLIOGRAFIA
1. Tiznado Orozco Gaby Esthela. Como nace la tomografía. Revista Tamé. México
2014.vol.3.8va Edición. Pág. 250 [citado noviembre 2014] Disponible en:
http://www.uan.edu.mx/d/a/publicaciones/revista_tame/numero_8/Tam148-1.pdf
2. Dávila Moreno, Cinthia Sancho. Aplicaciones de la Tomografía Cone Beam 3D en
Implantología.
[citado
22
diciembre
2016].
Disponible
en:
https://aguayo.jimdo.com/2016/12/22/aplicaciones-de-la-tomograf%C3%ADa-conebeam-3d-en-implantolog%C3%ADa/
3. Carrasco Meza A, Quintanilla Sfeir M, Hidalgo Rivas A. Guías sobre el uso de
tomografía computarizada de haz cónico en la evaluación prequirúrgica en
implantología. Odontología Clínica-Cientifica. (Online) vol.9 no.4 Recife Dez. 2010
Disponible en:
http://scielo.isciii.es/pdf/odonto/v34n4/0213-1285-odonto-34-4-
183.pdf
4. Colaboradores de Wikipedia. Vóxel. Wikipedia, La enciclopedia libre. [citado el 4 de
febrero
del
2020]
Disponible
en: https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=V%C3%B3xel&oldid=123292348
5. Rodríguez Basulto Erwin A., Unidades Hounsfield en tomografía computarizada,
torque quirúrgico de inserción y frecuencia de resonancia como predictores de
indicación de carga protésica inmediata en implantes unitarios. Adscrito a proyecto
bridge, biomet 3i. Universidad de chile. Santiago - Chile 2014. Pag 14. Disponible en:
https://pdfs.semanticscholar.org/b6d1/913986e39bcf91a9f6cd7ad2e1a5410159c9.p
df
6. Consejo de seguridad nuclear. Aspectos generales de la interacción de la radiación
con
el
medio
biológico.
España
2013.
Disponible
en
http://csn.ciemat.es/mdcsn/recursos/ficheros_md/1581136598_157200911295
0.pdf
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