informe Colombia viva

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VERSIÓN RESUMIDA
COLOMBIA
Colombia Viva:
Un país megadiverso de cara al futuro
Informe 2017
Foto: © Rodrigo Gaviria-Obregón
COLOMBIA
COMITÉ DIRECTIVO:
Mary Lou Higgins
Directora para Colombia
Luis Germán Naranjo
© WWF-Colombia
ISBN impreso: en trámite
ISBN digital: en trámite
Octubre 2017
Director de Conservación
Ximena Barrera
Directora de Política Pública y
Responsabilidad Corporativa
Sandra Valenzuela
Directora de Planeación y Monitoreo
Alexandra Gómez
Directora de Comunicaciones y Marketing
Carmen Candelo
Directora de Gobernanza y Calidad de Vida
María Fernanda Berón
Gerente de Finanzas y Administración
Este documento es el resultado
de un análisis de la evolución del
patrimonio natural del país, a partir
de la recopilación de los hallazgos de
diferentes estudios recientes llevados a
cabo por organizaciones e investigadores
tanto gubernamentales como no
gubernamentales. En este esfuerzo de
casi tres años se revisaron numerosos
informes producidos por el IAvH, el
Ideam, Invemar, el IGAC, el Instituto
Sinchi, distintas universidades y más de
un centenar de fuentes científicas.
Las denominaciones geográficas en este
informe y el material que contiene no
entrañan, por parte de WWF, juicio alguno
respecto de la condición jurídica de Países,
Territorios o Áreas, ni respecto del trazado
de sus fronteras o límites.
Compilación y Edición:
Luis Germán Naranjo
Resumen:
Pablo Correa
Coordinación editorial:
Carmen Ana Dereix R.
Diseño e infografías:
El Bando Creativo
Cítese como:
WWF-Colombia 2017. Colombia Viva: un país
megadiverso de cara al futuro. Informe 2017. Cali:
WWF-Colombia.
Nuestro especial agradecimiento por las revisiones y las contribuciones adicionales a:
Felipe Alejandro Estela (Asociación Calidris); Fabián Navarrete y Juan David
Vargas (Corporación Ecoversa); Valeria Pizarro (Fundación Ecomares); Fernando
Trujillo (Fundación Omacha); Jorge E. Patiño y Jesica Zapata (IAvH); Luz
Marina Mantilla (Instituto Sinchi); Francisco Arias (Invemar); Elisa Bayraktarov
(University of Queensland); Juan Darío Restrepo (Universidad Eafit); Javier
Maldonado (Universidad Javeriana) y Diego Amorocho, Ximena Barrera, Mauricio
Cabrera, Camila Cammaert, Leidy Johana Cuadros, Ferney Díaz, Luz Stella
Gómez, Luis Fernando Gómez, Jairo Guerrero, Óscar Javier Guevara, Viviana
Londoño, Diego Montoya, Johanna Prüssmann, Sofía Alejandra Rincón, Paula
Rodríguez, César Freddy Suárez, José Saulo Usma, Sandra Valenzuela, Silvia
Vejarano y Luis Alonso Zapata, de WWF-Colombia.
Todos los derechos reservados. Se autoriza la reproducción y difusión del
material contenido en este documento para fines educativos u otros fines no
comerciales sin previa autorización del titular de los derechos de autor, siempre
que se cite claramente la fuente. Se prohíbe la reproducción de este documento
para fines comerciales.
© Rodrigo Gaviria-Obregón
© Diego M. Garcés / WWF
WWF, en colaboración con la Sociedad Zoológica de
Londres y la Red Global de Huella Ecológica, publica cada
dos años el Informe Planeta Vivo. Este documento se basa
en la mejor información científica disponible y provee una
lectura periódica del estado de la naturaleza, los impulsores
de pérdida de la biodiversidad, la afectación a la calidad de
vida de los seres humanos y las posibles soluciones a estos
problemas. Se trata de una herramienta fundamental para
que quienes toman decisiones políticas y económicas lo
hagan orientados al desarrollo sustentable y el manejo de los
recursos en el territorio.
El Informe Planeta Vivo combina el Índice Planeta Vivo (LPI, por su
nombre en inglés) y las mediciones de la Huella Ecológica Global. El LPI
es una métrica desarrollada por la Sociedad Zoológica de Londres; permite
comparar, de manera general y en una línea de tiempo, el comportamiento de
los ecosistemas terrestres, marinos y de agua dulce, mediante el análisis de
las tendencias de 14.152 poblaciones de 3706 especies de vertebrados. Por su
parte, el cálculo de la huella ecológica mide la cantidad de área –terrestre y
acuática– utilizada por la humanidad para suplir sus necesidades y absorber
sus residuos.
Este año, WWF-Colombia ha querido aportar una herramienta adicional de
información a los ciudadanos y tomadores de decisiones del país. Se trata del
primer Informe Colombia Viva donde analizamos la evolución histórica del
patrimonio natural, a partir de la recopilación de los hallazgos obtenidos de
más de un centenar de fuentes científicas.
VERSIÓN RESUMIDA
LA ENCRUCIJADA
AMBIENTAL DE COLOMBIA
E
l Informe Colombia Viva revela
que hoy el país se encuentra en
una encrucijada. Colombia tiene
una población en crecimiento, que
demanda cada vez más recursos, y
una economía que compromete la
resiliencia futura de sus ecosistemas y
pone en riesgo la supervivencia de un
número creciente de especies. Si el país
continúa transitando por una ruta al
desarrollo basada en la transformación
de los ecosistemas y la extracción
incontrolada, o pobremente regulada,
la nación se verá abocada a la pérdida
irreparable de atributos ambientales
y será cada vez más vulnerable a los
impactos derivados del cambio global.
Adicionalmente, más del 50 % de
todas las decisiones vinculantes que la
Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE) le exige
al país obedecen a criterios para un
desarrollo económico más sostenible y
más equitativo en términos sociales.
© Meridith Kohut / WWF-US
La firma de un acuerdo de paz entre
el Gobierno colombiano y las FARC
configura un escenario lleno de retos
y oportunidades en esa encrucijada.
La interrupción del conflicto armado,
indudablemente, desencadenará
uno de los más grandes procesos de
transformación de grandes paisajes en
la historia del país, a medida que las
poblaciones desplazadas retornen a
sus tierras, que muchos combatientes
desmovilizados se inserten en los
sistemas de producción rural; que el
Estado, el sector privado y la inversión
extranjera pongan en marcha planes
de desarrollo en regiones previamente
COLOMBIA TIENE UNA POBLACIÓN EN CRECIMIENTO, QUE
DEMANDA CADA VEZ MÁS RECURSOS, Y UNA ECONOMÍA QUE
COMPROMETE LA RESILIENCIA FUTURA DE SUS ECOSISTEMAS Y
PONE EN RIESGO LA SUPERVIVENCIA DE UN NÚMERO CRECIENTE
DE ESPECIES. SI EL PAÍS CONTINÚA TRANSITANDO POR UNA
RUTA AL DESARROLLO BASADA EN LA TRANSFORMACIÓN
DE LOS ECOSISTEMAS Y LA EXTRACCIÓN INCONTROLADA, O
POBREMENTE REGULADA, LA NACIÓN SE VERÁ ABOCADA A LA
PÉRDIDA IRREPARABLE DE ATRIBUTOS AMBIENTALES Y SERÁ
CADA VEZ MÁS VULNERABLE A LOS IMPACTOS DERIVADOS DEL
CAMBIO GLOBAL.
4
5
marginadas de la producción
económica, y que la erradicación y la
sustitución de cultivos ilícitos avancen
en distintas regiones.
mejorar la calidad ambiental y lograr
un crecimiento resiliente; y reducir la
vulnerabilidad frente a los riesgos de
desastres y al cambio climático.
Resolver estos desafíos y hacer un
uso sostenible del capital natural y
del territorio requiere del diseño y la
implementación de una estrategia de
crecimiento económico y el fomento
de la competitividad a largo plazo. El
Plan Nacional de Desarrollo 20152018 hace una mención específica
a la necesidad de una estrategia
transversal de crecimiento verde.
Dicha estrategia contempla avanzar
hacia un crecimiento sostenible y
bajo en carbono; proteger y mejorar
el uso sostenible del capital natural;
Implementar un nuevo modelo de
desarrollo exige tomar decisiones
basadas en la mejor información
científica posible. En este sentido, el
Informe Colombia Viva aporta una
revisión histórica de la transformación
de nuestros ecosistemas, del estado
actual de su biodiversidad y los
servicios ecosistémicos, un recuento de
las principales presiones y, por último,
la propuesta de WWF para encauzar
al país por una senda de desarrollo
socioeconómico que sea incluyente,
equitativo y bajo en carbono.
EL PLAN NACIONAL
DE DESARROLLO
2015-2018 HACE UNA
MENCIÓN ESPECÍFICA
A LA NECESIDAD DE
UNA ESTRATEGIA
TRANSVERSAL DE
CRECIMIENTO VERDE.
© Pablo Corral / WWF
COLOMBIA VIVA 2017
ESTADO DE LA
BIODIVERSIDAD
L
as planicies del Caribe, las elevaciones medias de las
cordilleras que miran hacia los valles interandinos
y los valles mismos han sido las zonas favoritas de
asentamiento humano en Colombia. Gran parte de la
modificación a gran escala de los ecosistemas originales ha
tenido lugar en esas regiones, mientras que las tierras bajas
de la Amazonia, la Orinoquia y el Pacífico, al igual que las
vertientes andinas orientadas hacia ellas, han mantenido
porciones significativamente mayores de su cobertura
vegetal “original”.
© Day’s Edge Productions / WWF-US
El área transformada por intervención antrópica en el
país pasó de unos 15 millones de hectáreas, durante
el período de la Conquista Española, a 42 millones de
hectáreas, en el año 2000. El impacto de la colonización,
los cambios demográficos y la introducción de sistemas de
producción agropecuaria fueron los principales factores
que determinaron estas modificaciones, aunque con
variaciones importantes tanto en el tiempo como en el
espacio.
Aunque durante los últimos años se ha señalado que
Colombia tiene una huella ecológica relativamente
baja, no es posible afirmar que esto indique que nuestra
sociedad sea ambientalmente sostenible. Quizá sea más
acertado pensar que tenemos bajos niveles de consumo
gracias a una densidad poblacional relativamente baja
y altos niveles de pobreza. El país cruzó el umbral
del antropoceno con una población en aumento, una
demanda creciente de recursos y un modelo de desarrollo
económico que continúa presionando, hacia los límites de
la sostenibilidad, a unos ecosistemas cada vez más frágiles
y degradados.
8
© Jeffrey A. Sayer / WWF
ESTADO
VERSIÓN RESUMIDA
PÉRDIDA Y DEGRADACIÓN
DE ECOSISTEMAS
En Colombia se han identificado 85
grandes tipos de ecosistemas. Se calcula
que 31,3 % del área de estos ecosistemas
ha sufrido alguna transformación.
Debido a la concentración de la población
colombiana en la región andina, los
ecosistemas de alta montaña han sufrido
las consecuencias de grandes cambios.
Solamente durante el período 19852005, la tasa anual de pérdida de los
ecosistemas de páramo alcanzó un 17 %.
El cambio climático ha empezado
a actuar como catalizador y agente
sinérgico de la transformación de dichos
ecosistemas. Hacia finales del siglo XIX
había en el país 17 picos nevados, de los
cuales 8 sufrieron un deshielo total desde
entonces: Puracé, Galeras, Sotará, Chiles,
Pan de Azúcar, Quindío, Cisne y Cumbal.
Se estima que, para el año 2032, estos
ecosistemas desaparecerían.
1985
Tasa anual de pérdida de
los ecosistemas de páramo
17
8
2005
17 %
PICOS
NEVADOS
había en el país hacia
finales del siglo XIX
SUFRIERON UN DESHIELO TOTAL
DURANTE EL SIGLO PASADO
Puracé
Sotará
Pan de Azúcar
Cisne
Galeras
Chiles
Quindío
Cumbal
COLOMBIA VIVA 2017
9
24 %
17
Ecosistemas
de los ambientes de agua
dulce evidencian algún
grado de transformación por
acciones humanas.
EN
EN PELIGRO
(21 % del total del país)
20
Ecosistemas
85
CR
EN PELIGRO
CRÍTICO
GRANDES TIPOS
DE ECOSISTEMAS
(25 % del total del país)
35
16
34
MARINO-COSTEROS
AGUA DULCE
TERRESTRES
CONTINENTALES
E INSULARES
10,4 %
de la superficie continental
del país está cubierta por
ecosistemas de agua dulce.
El hecho de que casi la mitad de
los ecosistemas colombianos se
encuentre amenazada es una señal
alarmante del deterioro de la base
natural de los recursos en el país.
EN 2005, EL 80 % DE
LOS CORALES DEL
PARQUE NACIONAL
NATURAL CORALES
DEL ROSARIO Y DE SAN
BERNARDO SUFRIERON
BLANQUEAMIENTO.
Aproximadamente 10,4 % de la
superficie continental de Colombia
está cubierta por ecosistemas de agua
dulce. Alrededor de 24 % de estos
ambientes, y de aquellos que al parecer
estuvieron cubiertos por humedales
hasta hace relativamente poco
tiempo, evidencian algún grado de
transformación por acciones humanas.
Entre ellos figuran la Ciénaga Grande
de Santa Marta, en la costa Caribe; el
valle medio del río Magdalena, el valle
del río Sinú, el valle del río Cauca y el
altiplano de Bogotá.
Si bien los indicadores de integridad
de los ecosistemas marinos
colombianos se encuentran entre las
categorías de aceptable y en buen
estado, esta generalización debe
tomarse con cautela. Por ejemplo,
las praderas marinas en la bahía
de Cartagena retroceden ante la
contaminación, con aguas negras
e hidrocarburos, y el desarrollo de
obras de infraestructura, potenciados
por impactos negativos del cambio
climático. Lo mismo ocurre con los
arrecifes coralinos; en 2005, el 80 %
de los corales del Parque Nacional
Natural Corales del Rosario y de San
Bernardo sufrieron blanqueamiento.
En conclusión, en Colombia se han
identificado 20 ecosistemas (25 % del
total del país) en Estado Crítico CR y
17 ecosistemas (21 %) En Peligro EN .
El hecho de que casi la mitad de los
ecosistemas colombianos se encuentre
amenazada es una señal alarmante
del deterioro de la base natural de
los recursos en el país. La pérdida
de la integridad ecológica de los
ecosistemas compromete seriamente
la supervivencia de muchas especies
y limita la provisión de servicios a la
sociedad.
ESTADO
VERSIÓN RESUMIDA
ESPECIES
AMENAZADAS
Y VULNERABLES
De acuerdo con la información
consignada en los libros rojos de
especies amenazadas de Colombia,
2,22 % de las especies presentes en el
país se encuentran en una de las tres
categorías de amenaza (Peligro Crítico,
Amenazada o Vulnerable) de la Unión
Internacional para la Conservación de
la Naturaleza.
De las 1853 especies de plantas
evaluadas, 665 (36 %) se encuentran
amenazadas de extinción; y la
situación de la fauna terrestre
colombiana es, en apariencia, mucho
más preocupante. De 284 especies
de animales terrestres 41 están en
Peligro Crítico, 112 Amenazadas y 131
son Vulnerables. De avanzar estas
tendencias, Colombia tendría que
borrar de la lista de su biodiversidad
especies de abejas que cumplen
funciones críticas de los ecosistemas,
colibríes (Trochilidae), paujiles
(Cracidae), loros (Psittacidae) y
monos araña, entre otros.
La declinación de especies propias
de ríos, pantanos, ciénagas y lagunas
es un fenómeno menos evidente que
el riesgo de extinción de organismos
terrestres. Sin embargo, y como
era de esperarse en razón de las
numerosas presiones sobre muchos
de estos ambientes en Colombia,
la información disponible sobre el
riesgo de extinción de la flora y la
fauna relacionada con ellos indica
con claridad su avanzado estado de
deterioro.
10
36 %
1853
(665 especies)
se encuentran
amenazadas
de extinción
ESPECIES DE
PLANTAS
EVALUADAS
La situación de la fauna terrestre colombiana es,
en apariencia, mucho más preocupante:
41
112
284
131
ESPECIES DE
ANIMALES
TERRESTRES
examinadas en los
libros rojos
De avanzar estas tendencias,
Colombia tendría que borrar de la lista de su biodiversidad:
Especies de ABEJAS
(Cumplen funciones críticas
de los ecosistemas)
COLIBRÍES
(Trochilidae)
LOROS
(Psittacidae)
PAUJILES
(Cracidae)
MONOS
ARAÑA
CR
VU
Por su importancia social y
económica, la mayor cantidad de
especies animales dulceacuícolas
amenazados son peces. Las cuencas
de los ríos Magdalena, Orinoco y
Amazonas presentan signos claros
de una declinación alarmante de
sus pesquerías. Las capturas en la
cuenca Magdalena disminuyeron casi
el 90 % desde la década de 1970, los
desembarcos pesqueros en la cuenca
del Orinoco declinaron el 85 % entre
1997 y 2009, y en la cuenca del río
Putumayo el descenso registrado
entre 1992 y 2009 fue cercano al
80 %. El bocachico del Magdalena
(Prochilodus magdalenae) o el bagre
tigre (Pseudoplatystoma fasciatum)
prácticamente han desaparecido de
las cocinas de los colombianos.
11
© Juan Simón Hernández / WWF-Colombia
COLOMBIA VIVA 2017
Las cuencas de los ríos Magdalena, Orinoco y Amazonas presentan una
declinación alarmante de sus pesquerías:
CUENCA MAGDALENA
CUENCA DEL ORINOCO
85 %
90 %
de los desembarcos
pesqueros disminuyeron
entre 1997 y el 2009
de las capturas
disminuyeron desde
la década de 1970
El bocachico del Magdalena
(Prochilodus magdalenae)
o el bagre tigre
(Pseudoplatystoma fasciatum)
prácticamente han
desaparecido de las cocinas
de los colombianos
CUENCA DEL RÍO PUTUMAYO
80 %
de los desembarcos pesqueros
disminuyeron en la cuenca del río
Putumayo entre 1992 y el 2009
VERSIÓN RESUMIDA
© Day’s Edge Productions / WWF-US
ESTADO
12
De 79 especies de anfibios, reptiles, aves y
mamíferos dulceacuícolas analizadas en los
correspondientes libros rojos, 22,8 % está en
Peligro Crítico, 44,3 % En Peligro y 32,9 % se
considera Vulnerable. La persecución de la
que son objeto los manatíes y los delfines
de río, y su captura incidental en artes
de pesca destinadas a otras especies son
amenazas serias para sus poblaciones ya
considerablemente reducidas.
En cuanto a los ambientes marinos, 97
especies están amenazadas: 10 en Peligro
Crítico, 7 En Peligro y 72 Vulnerables. La
principal amenaza a estos organismos es
su sobreexplotación, combinada con la
captura incidental en las pesquerías de
arrastre. El deterioro de los ecosistemas
marinos podría significar, en las
próximas décadas, la desaparición de
especies emblemáticas como las tortugas
caguama (Caretta caretta) y carey
(Eretmochelys imbricata), aves como
el flamenco rosado (Phoenicopterus
ruber) y la gaviota rabihorcada (Creagrus
furcatus), o mamíferos marinos como la
yubarta o ballena jorobada (Megaptera
novaeangliae).
AMBIENTES DE AGUA DULCE
79
22,8 %
CR
44,3 %
EN
32,9 %
VU
EN PELIGRO CRÍTICO
ESPECIES DE ANFIBIOS, REPTILES, AVES
Y MAMÍFEROS DULCEACUÍCOLAS
analizadas en los
correspondientes
libros rojos
EN PELIGRO
VULNERABLES
AMBIENTES MARINOS
La principal amenaza
a estos organismos es
Sobreexplotación
Captura incidental
en las pesquerías
de arrastre
97
ESPECIES ANALIZADAS
ESTÁN AMENAZADAS
10
CR
7
EN
72
VU
EN PELIGRO CRÍTICO
EN PELIGRO
VULNERABLES
COLOMBIA VIVA 2017
13
TENDENCIAS POBLACIONALES
Identificar las especies con algún
grado de amenaza representa un
avance importante en el proceso
de integrar la información
sobre la biodiversidad a los
procesos de gestión ambiental.
Desafortunadamente el monitoreo
continuado y sistemático de
poblaciones no ha sido una práctica
regular en Colombia, por lo que
no existen resultados confiables
que orienten respuestas para su
protección. Entre las contadas
excepciones están los esfuerzos
por monitorear aves por parte de
la Red Nacional de Observadores
de Aves de Colombia; los conteos
de delfines, liderados por la
Fundación Omacha en Orinoquia y
Amazonia; así como los trabajos de
Invemar sobre la Ciénaga Grande
de Santa Marta y los arrecifes de
coral en el Caribe.
© Rodrigo Gaviria-Obregón
En algunas localidades las
poblaciones de muchas aves
relativamente comunes están
aumentando de manera acelerada.
Este hecho parece contradictorio,
teniendo en cuenta las tendencias
de degradación y pérdida de
ecosistemas naturales. Un ejemplo
claro de esta situación es el
aumento, aunque no es exagerado,
del gallinazo común (Coragyps
atratus), que podría explicarse en
razón de la oferta de alimento que
resulta de la enorme producción
de residuos sólidos de la ciudad
de Bogotá y de las poblaciones
vecinas.
La variabilidad observada en
los resultados de los censos de
la sabana de Bogotá significa,
sin embargo, que no todas
las especies incluidas en los
censos están incrementando.
Existen signos negativos en
muchas especies. Al examinar
casos específicos de aves con
mayores restricciones de
hábitat, como el semillero
coliblanco (Catamenia analis)
y el atlapetes cabeciblanco
(Atlapetes pallidinucha), se
evidencia una disminución
importante, lo cual sugiere
el deterioro del hábitat para
especies propias de ambientes
no perturbados.
AL EXAMINAR CASOS
ESPECÍFICOS DE AVES CON
MAYORES RESTRICCIONES DE
HÁBITAT, COMO EL SEMILLERO
COLIBLANCO (CATAMENIA
ANALIS) Y EL ATLAPETES
CABECIBLANCO (ATLAPETES
PALLIDINUCHA), SE EVIDENCIA
UNA DISMINUCIÓN IMPORTANTE.
Análisis hechos por Invemar a los recursos
hidrobiológicos de la Ciénaga Grande
de Santa Marta establecieron:
DESDE 2001
crustáceos y
moluscos ha
aumentado
CARIBE COLOMBIANO
la captura total y la de peces
ha disminuido en más del
50 %
14
En cuanto al monitoreo de delfines
de río, para estimar las densidades
de delfín rosado (Inia geoffrensis)
se realizaron, entre los años 2006 y
2012, tres expediciones al río Meta,
en la cuenca del Orinoco, entre las
localidades de Puerto Gaitán y Puerto
Carreño; la comparación de los
resultados de estos censos sugiere una
declinación de esta población en el río
Meta.
Gracias a los análisis hechos por
Invemar a los recursos hidrobiológicos
de la Ciénaga Grande de Santa Marta,
desde el año 2001, se estableció
que la captura total y la de peces ha
disminuido en más del 50 %, pero,
al mismo tiempo, la de crustáceos
y moluscos ha aumentado. En
cuanto a los peces cartilaginosos,
un buen indicador de la calidad de
las poblaciones de peces de una
región, la información histórica
recopilada por Invemar para todo el
Caribe colombiano demuestra una
disminución entre el 70 % y el 90 % de
todas las poblaciones.
disminución de peces
cartilaginosos entre el
70 % Y EL 90 %
© Meridith Kohut / WWF-US
ESTADO
VERSIÓN RESUMIDA
EN CUANTO AL MONITOREO DE
DELFINES DE RÍO, PARA ESTIMAR
LAS DENSIDADES DE DELFÍN ROSADO
(INIA GEOFFRENSIS) SE REALIZARON,
ENTRE LOS AÑOS 2006 Y 2012, TRES
EXPEDICIONES AL RÍO META, EN LA
CUENCA DEL ORINOCO, ENTRE LAS
LOCALIDADES DE PUERTO GAITÁN Y
PUERTO CARREÑO; LA COMPARACIÓN
DE LOS RESULTADOS DE ESTOS
CENSOS SUGIERE UNA DECLINACIÓN DE
ESTA POBLACIÓN EN EL RÍO META.
COLOMBIA VIVA 2017
L
SEGÚN LA UNIDAD
DE PLANEACIÓN
MINERO ENERGÉTICA,
EL 70 % DE LA
ENERGÍA UTILIZADA
EN COLOMBIA EN
2015 PROVINO DE
HIDROELÉCTRICAS,
LO QUE DEMUESTRA
LA IMPORTANCIA
DE CONSERVAR
LAS CUENCAS
HIDROGRÁFICAS Y
LOS ECOSISTEMAS
QUE REGULAN SUS
CAUDALES.
os servicios ecosistémicos se
reconocen por los beneficios
que la población recibe de los
ecosistemas, y sus relaciones se
establecen desde las características
sociales que cada comunidad posee.
La población de Colombia pasó de
4.143.632 habitantes, en 1905, a
48.203.405 habitantes, en 2015. Un
incremento de esta naturaleza en 100
años se traduce inevitablemente en
una mayor demanda y provisión de
servicios por parte de la naturaleza.
© Camilo Ortega / WWF-Colombia
SERVICIOS
ECOSISTÉMICOS
Prender el televisor o cargar el celular
son acciones que realizamos sin
asociarlas con la existencia de las
cuencas hidrográficas que regulan y
mantienen la provisión de agua para
la generación de energía eléctrica.
Según la Unidad de Planeación
Minero Energética, el 70 % de la
energía utilizada en Colombia en
2015 provino de hidroeléctricas, lo
que demuestra la importancia de
conservar las cuencas hidrográficas
y los ecosistemas que regulan sus
caudales.
En cuanto a la oferta hídrica se
estima que en 1985 alcanzaba una
cifra de 60.000 m3 por habitante
al año, reduciéndose, en 2014, a
un poco menos de 45.000 m3 por
habitante al año. Si mantuviésemos
los hábitos de uso y consumo actual,
al término de 40 años el país tendría
una disponibilidad hídrica anual per
cápita igual a 1000 m3, que equivalen
a los valores críticos para una crisis
del agua.
15
OFERTA HÍDRICA
60.000 m
45.000 m
1985
2014
3
3
por habitante
al año
1.000
por habitante
al año
m3
por habitante
al año
Si mantuviésemos
los hábitos de uso y
consumo actual, al
término de
40 AÑOS
VERSIÓN RESUMIDA
ESTADO
La provisión de alimentos es otro
de los servicios ecosistémicos
esenciales. De acuerdo con el Censo
Agropecuario de 2014, hay en el país
42,3 millones de hectáreas en uso
para actividad agropecuaria, de las
cuales 8,4 millones están dedicadas a
la actividad agrícola y 33,8 millones
se destinan a la ganadería. Sin
embargo, a pesar de su potencial
para producir alimentos, Colombia
cuenta con 4,4 millones de personas
subalimentadas, equivalentes al 9 %
de la población.
La producción pesquera continental
en 2014 fue estimada en
17.644 t, la marítima en 90.294 t y
DE ACUERDO CON EL
CENSO AGROPECUARIO
DE 2014, HAY EN EL
PAÍS 42,3 MILLONES
DE HECTÁREAS EN
USO PARA ACTIVIDAD
AGROPECUARIA. SIN
EMBARGO, A PESAR DE
SU POTENCIAL PARA
PRODUCIR ALIMENTOS,
COLOMBIA CUENTA
CON 4,4 MILLONES
DE PERSONAS
SUBALIMENTADAS,
EQUIVALENTES AL 9 %
DE LA POBLACIÓN.
16
la de acuicultura en 92.002 t; aunque
económicamente este sector no
representa un gran porcentaje con
respecto al Producto Interno Bruto en
Colombia (0,17 %), la pesca artesanal
continental es la actividad productiva
y la fuente de seguridad alimentaria
para más de un millón de colombianos.
El sector pesquero nacional genera
101.000 empleos directos y,
adicionalmente, 45.000 empleos más,
distribuidos en función de la pesca
industrial en su operación, descarga,
procesamiento y comercialización,
y 90.000 empleos más por la
acuicultura.
De acuerdo con el Censo
Agropecuario 2014
HAY EN EL PAÍS
42,3
MILLONES
DE HECTÁREAS PARA
ACTIVIDAD AGROPECUARIA
8,4 millones
dedicados a
actividad agrícola
4,4
Millones de personas
subalimentadas
33,8
millones
destinados para
ganadería
COLOMBIA VIVA 2017
Estados Unidos
44
10 MILLONES
17
Colombia
MILLONES
DE OBSERVADORES DE AVES
de los cuales
© Day's Edge Productions
COLOMBIA TIENE UN
GRAN POTENCIAL
ECOTURÍSTICO,
GRACIAS A SU CAPITAL
NATURAL; EXISTE UNA
DEMANDA EXTERNA
DE SEGMENTOS
ESPECIALIZADOS COMO
EL DE OBSERVACIÓN DE
AVES SILVESTRES, LA
PESCA DEPORTIVA Y
EL AVISTAMIENTO DE
BALLENAS.
13
MILLONES
DE PERSONAS AFICIONADAS
A OBSERVAR BALLENAS
viaja con regularidad
a otros países para
disfrutar de su pasatiempo
se suman a
la demanda de
64 MILLONES
23 MILLONES
DE ECOTURISTAS AL AÑO
DE TURISTAS DE AVENTURA
Colombia tiene un gran potencial ecoturístico, gracias a su capital natural
apreciado no solo por la población colombiana; existe una demanda externa de
segmentos especializados como el de observación de aves silvestres, la pesca
deportiva y el avistamiento de ballenas. Solo en Estados Unidos de América hay
alrededor de 44 millones de observadores de aves, de los cuales casi 10 millones
viaja con regularidad a otros países para disfrutar de su pasatiempo; igualmente,
alrededor de 13 millones de personas aficionadas a observar ballenas se suman
a la demanda de 64 millones de ecoturistas al año y 23 millones de turistas de
aventura.
PRESIÓN
ESTADO
VERSIÓN RESUMIDA
18
PRESIONES SOBRE LA
BIODIVERSIDAD
E
l alarmante deterioro de la biodiversidad en Colombia
tiene profundas raíces en los procesos de desarrollo
económico que han sucedido a lo largo de la historia
y que se han basado, fundamentalmente, en dos grandes
dinámicas: la extracción de recursos naturales, tanto
renovables como no renovables, y la transformación de
paisajes y ecosistemas para la implantación de sistemas
productivos.
© F. Ayerbe-Quiñones / WCS Colombia
Se calcula que a la llegada de los españoles al territorio que
hoy es Colombia la población aborigen alcanzaba entre
1,5 y más de 10 millones de personas. Vastas regiones,
como la Sierra Nevada de Santa Marta, el valle del Sinú,
la sabana de Bogotá, el alto valle del río Cauca y el Macizo
Colombiano no solo estaban densamente pobladas, sino
que en ellas alrededor 15 millones de hectáreas habían
sido transformadas para la agricultura y otras prácticas de
manejo.
Luego de la conquista y hasta bien entrada la época
republicana, la mayor parte del país no presentó cambios
ambientales considerables. La mayoría de la población
siguió el patrón geográfico de la época precedente.
El principal uso de la tierra consistió en la ganadería
extensiva iniciada durante la colonia. Los procesos
extractivos en este largo período estuvieron concentrados
en la minería, a una escala que no representó mayores
transformaciones.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, el país
intentó ingresar a los mercados internacionales con otros
productos (quina, tagua o marfil vegetal, sombreros,
cueros, tabaco, algodón y añil), en cuya obtención tampoco
se ocasionaron mayores cambios a los ecosistemas. El
impacto ambiental de estos procesos extractivos puede
considerarse como relativamente bajo.
SE HA ESTIMADO QUE LA EXTENSIÓN DE PAISAJES TRANSFORMADOS EN
EL PAÍS HASTA 1920 ERA DE 24 MILLONES DE HECTÁREAS. A PARTIR DE
ESTE MOMENTO LA VELOCIDAD A LA CUAL DEVIENEN LAS MODIFICACIONES
DE GRANDES PAISAJES TERRESTRES SE ACELERA Y YA PARA FINALES DEL
SIGLO XX MÁS DEL 40 % DEL TERRITORIO CONTINENTAL HABÍA SUFRIDO
TRANSFORMACIONES DE CONSIDERACIÓN.
Después de 1930, el país inició
un tránsito relativamente rápido
hacia la adopción de modelos
económicos originados en otros
lugares del mundo, en gran parte
recomendados por una serie de
misiones extranjeras solicitadas
por el Gobierno colombiano o
como parte de los acuerdos con
organismos internacionales. Estas
misiones ayudaron a configurar la
industrialización, la sustitución de
importaciones y el análisis de las
condiciones y las potencialidades del
desarrollo económico colombiano,
entre otros procesos.
Aunque las mayores tasas de
pérdida de coberturas naturales en
el territorio continental, posteriores
a 1950, todavía se concentraron en
las tres cordilleras y en los valles
interandinos, algunos sectores del
complejo ecorregional Chocó-Darién,
de la Orinoquia y del piedemonte
Andino-Amazónico, hasta entonces
marginados de estas dinámicas,
empezaron a sufrir modificaciones
importantes.
El desarrollo de infraestructura, la
extracción minera, la explotación
de hidrocarburos, la expansión de
la ganadería y la agroindustria, y la
explotación forestal han avanzado
en Colombia sin una consideración
adecuada de las determinantes
ambientales del territorio, lo que se
© Asim Hafeez / WWF-UK
PRESIÓN
VERSIÓN RESUMIDA
ha traducido en la intensificación de
numerosas presiones sobre la base
natural de los recursos. En paralelo,
la inestabilidad política del país,
resultado de la profunda inequidad
social y económica, se ha expresado
en complejos conflictos por el acceso
a la tierra y a los recursos naturales,
al igual que en nuevas oleadas
de colonización, en gran medida
asociadas a la expansión de cultivos de
uso ilícito y al desplazamiento forzado
de millones de personas.
20
COLOMBIA VIVA 2017
21
AMENAZAS, IMPULSORES Y TENDENCIAS
ACTUALES DE PÉRDIDA DE LA BIODIVERSIDAD
La deforestación es responsable de
la mayor parte de las modificaciones
de los socioecosistemas terrestres
en el país durante las últimas dos
décadas. Las regiones con mayor tasa
de deforestación, entre 2005 y 2010,
fueron los Andes y la Amazonia; esta
última representa el 41 % de la pérdida
de bosque natural del país.
Otro de los motores de pérdida de
biodiversidad es la expansión del
sector agrícola. Entre 2005 y 2010
el porcentaje de transformación de
coberturas atribuible a este impulsor
alcanzó 55,7 %. Adicional a la pérdida
de coberturas originales, el empleo de
fertilizantes nitrogenados y fosfatados
comerciales provoca efectos en los
ecosistemas. Colombia es hoy uno de los
principales consumidores de fertilizantes
comerciales de América Latina.
Algo similar ocurre con la
ganadería. Actualmente, casi el
35 % del territorio de Colombia se
destina a la cría de ganado, a pesar
de que solo la mitad de esta área
es adecuada para el pastoreo. La
ganadería extensiva es un factor
determinante en la degradación
de la tierra y la deforestación,
excepto en sabanas naturales.
Además, contribuye a la emisión
de gases de efecto invernadero y
a la contaminación del agua. La
ganadería constituye, además, la
intervención más importante sobre
los humedales, dado que el 54 %
de las coberturas intervenidas de
estos ecosistemas están asociadas al
pastoreo de ganado, que afecta 1,18
millones de hectáreas de humedales
permanentes y temporales.
Andes
2005
Las mayores tasas de
DEFORESTACIÓN
2010
Amazonia
41 %
DE LA PÉRDIDA
DE BOSQUE
NATURAL DEL PAÍS
OTRO DE LOS MOTORES DE PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD ES
LA EXPANSIÓN DEL SECTOR AGRÍCOLA. ENTRE 2005 Y 2010
EL PORCENTAJE DE TRANSFORMACIÓN DE COBERTURAS
ATRIBUIBLE A ESTE IMPULSOR ALCANZÓ 55,7 %.
LA DEFORESTACIÓN
ES RESPONSABLE DE
LA MAYOR PARTE DE
LAS MODIFICACIONES
DE LOS
SOCIOECOSISTEMAS
TERRESTRES EN
EL PAÍS DURANTE
LAS ÚLTIMAS DOS
DÉCADAS.
VERSIÓN RESUMIDA
PRESIÓN
La producción de energía y
minería también da cuenta de una
fracción de pérdida de biodiversidad.
Desde el año 2000 la producción
colombiana de petróleo ha aumentado
un tercio y la producción de gas natural
70 %. La superficie cubierta por títulos
mineros aumentó de 1 millón de
hectáreas, en 2000, a 8,5 millones, en
2010. Entre 2000 y 2011 la producción
de carbón se duplicó, transformando
a Colombia en el undécimo mayor
productor de carbón del mundo y el
primero de América Latina.
© Federico Rios
La minería ilegal de metales
preciosos es un problema creciente
en el país, especialmente en el
Pacífico, en donde más del 90 % de
las actividades mineras son de esta
naturaleza. Hay en la región alrededor
de 79.000 hectáreas degradadas por la
minería ilegal. En las áreas protegidas
se han solicitado decenas de miles de
títulos mineros.
22
La producción de energía y minería también
da cuenta de una fracción de pérdida de biodiversidad:
la producción
colombiana
de petróleo ha
aumentado
UN TERCIO
la producción de
GAS NATURAL
ha aumentado
70 %
2000
LA SUPERFICIE CUBIERTA POR TÍTULOS
MINEROS AUMENTÓ
1
millón de
hectáreas
2000
8,5
millones de
hectáreas
2010
COLOMBIA VIVA 2017
La madera y el carbón vegetal
constituyen gran parte de la matriz
energética en las poblaciones rurales.
Más allá de la sobreexplotación
para subsistencia, las actividades
ilegales organizadas representan
una amenaza constante para la
biodiversidad. Se estima que entre un
40 % y un 50 % de toda la madera se
extrae de forma ilegal. Por su parte, el
sector forestal legal aportó, en 2014,
cerca del 0,2 % del PIB nacional con
exportaciones de 97,3 millones de
dólares en muebles y accesorios, y
504,9 millones de dólares en papel,
cartón y artículos de pasta de papel.
El tráfico de fauna es una causa
importante de disminución de un
buen número de aves, mamíferos,
reptiles, anfibios, moluscos, peces,
arácnidos, crustáceos y antozoos.
Entre 1996 y 2010, Colombia fue la
segunda exportadora mundial de
reptiles vivos (2,9 millones) y pieles
de reptiles (9,6 millones).
El sector pesquero no ocupa un
lugar prominente en la economía
colombiana, ya que representa solo
el 0,2 % del PIB, pero es fuente
de alimentos y empleo para las
comunidades locales, especialmente
en el océano Pacífico, en donde se
obtiene más del 95 % del volumen
de capturas marinas en el país. No
obstante, las pesquerías, la extracción
de peces de interés ornamental y la
captura incidental en artes de pesca
no reglamentarias tienen un impacto
ENTRE 1996 Y
2010, COLOMBIA
FUE LA SEGUNDA
EXPORTADORA
MUNDIAL DE REPTILES
VIVOS (2,9 MILLONES)
Y PIELES DE REPTILES
(9,6 MILLONES).
© Miguel Pacheco / WWF-Colombia
En ese sentido, causa especial
preocupación el gran aumento
registrado, entre 2005 y 2009, de
solicitudes correspondientes a zonas
de páramos, con más de 400 títulos
concedidos en 2010, y las más de
800 solicitudes presentadas en ese
mismo año.
Las actividades ilegales organizadas representan
una amenaza constante para la biodiversidad:
ENTRE 40 % Y 50 %
Se extrae de forma ilegal.
MADERA
DEL PAÍS
SECTOR LEGAL
97,3 MILLONES $US
en muebles y accesorios
504,9 MILLONES $US
en papel, cartón y
artículos de pasta de papel.
Aportó, en 2014, cerca
del 0,2 % del PIB nacional
CON EXPORTACIONES
23
PRESIÓN
VERSIÓN RESUMIDA
significativo sobre numerosas
especies de peces.
Una de las mayores amenazas para la
diversidad biológica está relacionada
con la introducción, intencional o
incidental, de especies exóticas
(no nativas). La presencia de estas
especies, que pueden desarrollar
comportamientos invasivos,
podría ocasionar cambios en la
estructura y la composición de las
poblaciones y las comunidades
naturales, degradación y pérdida de la
integridad ecológica de ecosistemas,
y reducción de la diversidad genética.
Hasta 2014, se habían registrado en
Colombia 877 especies introducidas
o exóticas y 85 trasplantadas. Entre
ellas figuran especies consideradas
por la UICN como una de las cien
peores invasoras del mundo, como el
retamo espinoso (Ulex europaeus),
las tilapias (Tilapia spp.), las truchas
(Oncorhynchus mykiss), la rana Toro
(Lithobates catesbeianus) y el pez
león (Pterois volitans).
La contaminación de suelos
y aguas constituye otra amenaza
seria para la biodiversidad. En 179
municipios de 15 departamentos
se estimó, en el año 2012, una
carga vertida de 205 toneladas de
mercurio al suelo y el agua. Es así
como Colombia se considera el
tercer país más contaminado del
mundo en términos de cantidad de
mercurio liberado, y el primero en las
liberaciones de mercurio per cápita.
Por último, entre las amenazas
hay que mencionar el cambio
climático. Las emisiones de gases
de efecto invernadero de Colombia
han sido relativamente bajas: 0,4 %
del total mundial, pero se prevee que
24
La contaminación de suelos y aguas constituye
otra amenaza seria para la biodiversidad:
EN 179 MUNICIPIOS
DE 15 DEPARTAMENTOS
SE ESTIMÓ, EN EL AÑO
2012 UNA CARGA DE 205
TONELADAS DE MERCURIO
VERTIDAS AL SUELO Y EL AGUA
el país sufra cambios a gran escala principalmente en las regiones
Caribe y Andina. En ambas el clima cambiaría de semihúmedo
a semiárido en el curso de este siglo. Los posibles impactos para
los Andes son preocupantes, ya que la región alberga el 75 % de la
población colombiana y la escorrentía que proviene de las montañas
es una fuente esencial de agua para el consumo doméstico e
industrial, el riego y la energía hidroeléctrica.
HASTA 2014, SE HABÍAN REGISTRADO EN COLOMBIA 877 ESPECIES
INTRODUCIDAS O EXÓTICAS Y 85 TRASPLANTADAS. ENTRE ELLAS
FIGURAN ESPECIES CONSIDERADAS POR LA UICN COMO UNA DE
LAS CIEN PEORES INVASORAS DEL MUNDO, COMO EL RETAMO
ESPINOSO (ULEX EUROPAEUS), LAS TILAPIAS (TILAPIA SPP.), LAS
TRUCHAS (ONCORHYNCHUS MYKISS), LA RANA TORO (LITHOBATES
CATESBEIANUS) Y EL PEZ LEÓN (PTEROIS VOLITANS).
25
© Day's Edge Productions / WWF-US
COLOMBIA VIVA 2017
HUELLA ECOLÓGICA
Y BIOCAPACIDAD EN COLOMBIA
El análisis de la demanda y la oferta
de recursos naturales utilizados
por los seres humanos es una
importante herramienta empleada
en la producción del Informe Planeta
Vivo, para entender el impacto de
nuestra especie sobre la biodiversidad
en todo el planeta. Con el fin de
comparar la demanda de recursos,
para cada país se calcula la huella
ecológica, entendida como el área
biológicamente productiva que se
requiere para suministrar los recursos
usados por la población y para
absorber sus residuos, y se compara
con la biocapacidad, es decir, el área
biológicamente productiva disponible
per cápita.
En 2016 (medición de 2012)
Colombia se ubicaba en el puesto 92
entre 150 países analizados por su
huella ecológica, mientras que por
su biocapacidad ocupaba el puesto
14. La biocapacidad per cápita total
para Colombia fue de 3,6 hectáreas
globales (GHA, por su nombre en
inglés), lo cual, en gran medida,
se puede atribuir a la considerable
extensión de sus ecosistemas
forestales. Sin embargo, este indicador
ha disminuido a lo largo de los
años. Entre 1961 y 1985, pasó de 10
a 6,0 GHA, y entre 1985 y 2012 se
redujo a 2,1 GHA. La huella ecológica
de Colombia alcanzó 1,9 GHA en 2016.
El comportamiento de estos dos
indicadores es una señal importante
para la gestión de la biodiversidad.
Mientras la biocapacidad se encuentre
por encima de la huella ecológica, un
país podrá contar con una reserva de
recursos para mantener su población.
Aunque este es el caso de Colombia,
y a pesar de que la huella ecológica se
ha mantenido prácticamente estable
desde 1961, la tendencia negativa de
la biocapacidad per cápita sugiere que
nuestras reservas de recursos están
en franca reducción. Sin embargo, la
nación aún cuenta con una base de
recursos rica y diversa, que ofrece
múltiples oportunidades para buscar
vías alternas de desarrollo, amigables
con la biodiversidad, socialmente
justas y económicamente viables.
COLOMBIA TIENE
MÚLTIPLES
OPORTUNIDADES
PARA BUSCAR VÍAS
DE DESARROLLO
AMIGABLES CON
LA BIODIVERSIDAD,
SOCIALMENTE JUSTAS
Y ECONÓMICAMENTE
VIABLES.
RESPUESTA
RESPUESTA: UN PAÍS
MEGADIVERSO DE
CARA AL FUTURO
E
l territorio de Colombia y su biodiversidad le ofrecen a
la sociedad una gran variedad de servicios esenciales,
como la seguridad alimentaria, recursos energéticos
básicos, agua para consumo, regulación climática y del
ciclo de nutrientes, y la protección continental y costera
frente a fenómenos naturales extremos, entre otros. Esta
oferta de servicios, provistos por la estructura ecológica
del territorio, es parte sustantiva en la cadena de valor de
distintas actividades económicas que los utilizan como
materias primas en sus procesos productivos, como, por
ejemplo, la pesca industrial y artesanal, el turismo, la
agricultura, el desarrollo minero energético, y en sectores
como el farmacéutico, cosmético y aseo, biocombustibles y
alimentos.
© Staffan Widstrand / WWF
Sin embargo, y a pesar de su importancia, durante las
últimas cuatro décadas se ha incrementado la degradación
de este capital natural. Por consiguiente, la calidad de vida
de millones de personas que dependen de estos bienes y
servicios se ve amenazada de manera directa o indirecta.
El cambio que Colombia requiere en el paradigma de
desarrollo debe contemplar el mantenimiento y el manejo
sostenible de la infraestructura ecológica –entendida como
los ecosistemas terrestres, marinos y de agua dulce, y los
servicios ecosistémicos– como un elemento fundamental
para garantizar la sostenibilidad de las estrategias de
desarrollo que se planteen. La adopción de un modelo de
desarrollo de esta naturaleza requiere, necesariamente,
transformaciones sistémicas a diferentes escalas, que,
en su conjunto, reflejen un nuevo, responsable y efectivo
acoplamiento de la sociedad a la realidad y la riqueza
ecológica del país.
28
© Day’s Edge Productions
RESPUESTA
VERSIÓN RESUMIDA
Esta transición representa una
nueva relación entre la sociedad
colombiana y su territorio, con
características muy diferentes
a las que han prevalecido a lo
largo de la historia. WWF busca
contribuir a que, en el año 2025,
el desarrollo socioeconómico de
Colombia sea incluyente, equitativo
y bajo en carbono, y esté basado
en la valoración de sus servicios
ecosistémicos y en una adecuada
gobernanza institucional, social
y política a nivel local, nacional,
regional e internacional.
Para avanzar en la consecución de
este ambicioso propósito, WWF ha
formulado un plan de conservación
que se fundamenta en tres grandes
estrategias, enmarcadas en líneas
temáticas transversales definidas
por la organización a nivel mundial.
ESTRATEGIA 1:
UN ESPACIO PARA LA NATURALEZA
WWF HA FORMULADO
UN PLAN DE
CONSERVACIÓN QUE
SE FUNDAMENTA
EN TRES GRANDES
ESTRATEGIAS,
ENMARCADAS EN
LÍNEAS DEFINIDAS POR
LA ORGANIZACIÓN A
NIVEL MUNDIAL.
El mantenimiento futuro de los
complejos gradientes ambientales,
responsables de la enorme
biodiversidad de Colombia y
de la provisión de servicios
ecosistémicos, es un reto que
requiere de una diversidad de
enfoques en su abordaje. De un
lado, el desencadenamiento de
procesos de transformación de
grandes paisajes y, de otro lado, las
nuevas dinámicas socioecológicas
que generan una demanda creciente
por los recursos naturales.
El plan de conservación de WWF
contempla cinco líneas de trabajo
ajustadas a los distintos tipos y
grados de transformación de los
paisajes, desde aquellos poco
transformados, en donde debe
COLOMBIA VIVA 2017
primar un enfoque de preservación,
hasta los que requieran profundas
intervenciones orientadas a
recuperar su funcionalidad
ecológica.
•
•
© Kevin Schafer / WWF
SE PROPONE UN
ORDENAMIENTO DE
PAISAJES RURALES
CON ENFOQUE DE
REGIÓN Y MODELOS
DE PRODUCCIÓN Y
APROVECHAMIENTO
QUE REDUZCAN LA
DEFORESTACIÓN,
LOS CAMBIOS DE
USO DEL SUELO Y LA
SOBREEXPLOTACIÓN DE
RECURSOS.
Ordenamiento de paisajes
(terrestres, acuáticos y marinos)
con enfoque de región y
modelos de producción y
aprovechamiento que reduzcan
la deforestación, cambios de uso
del suelo o sobreexplotación de
recursos.
Cadenas productivas que
promuevan sistemas de manejo
sostenible de recursos forestales,
•
•
•
29
agropecuarios o pesqueros basados
en criterios de desarrollo de bajo
carbono.
Ordenamiento de paisajes urbanos
climáticamente inteligentes y bajos
en carbono.
Incremento en la cobertura y
el manejo efectivo de las áreas
protegidas y áreas de conservación.
Incremento de la resiliencia, la
conectividad y la funcionalidad de
ecosistemas degradados a través
de procesos de restauración y
remediación ecológica.
VERSIÓN RESUMIDA
RESPUESTA
ESTRATEGIA 2:
GOBERNANZA SOCIAL, POLÍTICA, LEGAL
E INSTITUCIONAL EFECTIVA
© Meridith Kohut / WWF-US
La gobernanza incluye procesos de
interacción y toma de decisiones
libres e informadas con diferentes
actores, con el propósito de generar
acuerdos sociales, legales, políticos
e institucionales para el adecuado
acceso y uso de los recursos naturales,
su conservación y un desarrollo
bajo de carbono. Para obtener
una gobernanza efectiva se debe
propender por el reconocimiento
de los derechos de propiedad o de
uso de los recursos naturales y de la
seguridad de la tenencia de la tierra
de manera equitativa e incluyente;
se deben reconocer los roles de cada
miembro de la sociedad, dependiendo
de su cultura, para así estimular una
verdadera apropiación territorial y,
por ende, el ejercicio de los derechos
y los deberes por parte de todos los
30
ciudadanos y gobernantes. Para
lograr una verdadera gobernanza,
que contribuya a la reducción de las
principales amenazas y presiones
definidas en el modelo conceptual,
WWF-Colombia tiene en cuenta tres
grandes líneas de trabajo:
•
•
•
Fortalecimiento de la
institucionalidad y del marco legal
para la adopción de una estrategia
de bajo carbono y el cumplimiento
de compromisos nacionales e
internacionales, mediante el
refuerzo de las capacidades de
Gobiernos y organizaciones locales.
Fortalecimiento de la gobernanza
sobre los recursos naturales y la
seguridad territorial, y resolución
de conflictos por el uso de las
tierras y los recursos naturales.
Promoción de una gobernanza
social, ambiental y política, más
allá de las fronteras.
COLOMBIA VIVA 2017
La planeación sectorial y los modelos de
producción y aprovechamiento deben
reducir la deforestación, los cambios de
uso del suelo o la sobreexplotación de
recursos. Los procesos de ordenamiento
y planificación de los territorios se
fundamentan en información científica
y promueven la conservación y la
producción climáticamente inteligente,
y cuentan con el compromiso y el
respaldo de entidades de Gobierno y del
sector financiero.
Para contribuir a la generación de una
economía baja en carbono, que valore
los servicios ecosistémicos y promueva
un desarrollo humano incluyente y
equitativo, WWF-Colombia desarrolla
cinco líneas de acción:
•
•
•
•
•
Fomento de la incorporación de
medidas que eviten la deforestación,
la degradación ambiental y los
cambios de uso del suelo en las
políticas de crédito e inversiones de
las instituciones financieras.
Fortalecimiento de mercados,
encadenamientos productivos y de
abastecimiento/suministros. Esta
línea de acción incluye también el
fomento de buenas prácticas para
el sector alimenticio, pesquero o
forestal.
Diseño y puesta en marcha de
mecanismos e instrumentos
de mercado que fomenten el
crecimiento verde.
Incidencia en los mecanismos de
financiación de los organismos
multilaterales para apoyar la
conservación.
Fomento de una cultura ambiental y
de consumo legal y responsable.
© Juan Simón Hernández / WWF-Colombia
ESTRATEGIA 3:
MERCADOS Y SISTEMAS FINANCIEROS
WWF busca que Colombia transite
con paso firme hacia una verdadera
economía verde, que asegure su
sostenibilidad económica, ambiental
y social, la paz y la seguridad.
Este es el momento para que
el país tenga un ordenamiento
territorial climáticamente
inteligente, adopte prácticas
que aseguren el mantenimiento
de los ecosistemas y ponga en
marcha sistemas económicos
e instituciones financieras que
propicien un desarrollo bajo en
emisiones de carbono. Además,
esta es la oportunidad para
contar con un sector privado que
valore los servicios ecosistémicos
y ponga en marcha prácticas
sostenibles. La reconciliación que
el país está buscando necesita una
transformación cultural, un cambio
de paradigma, un nuevo horizonte.
Esta es la oportunidad para que
entre todos se forme una ciudadanía
y un país responsable, consciente y
comprometido con la construcción
de un presente mejor para todos
y un futuro prometedor para las
generaciones venideras. Juntos y en
paz, es posible alcanzar un futuro
biodiverso para Colombia.
LOS PROCESOS DE
ORDENAMIENTO Y
PLANIFICACIÓN DE
LOS TERRITORIOS
SE FUNDAMENTAN
EN INFORMACIÓN
CIENTÍFICA Y
PROMUEVEN LA
CONSERVACIÓN Y
LA PRODUCCIÓN
CLIMÁTICAMENTE
INTELIGENTE.
31
© Luis Ángel / WWF-Colombia
COLOMBIA VIVA: Un país megadiverso de cara al futuro. INFORME 2017
ESTA PUBLICACIÓN CONTIENE UNA MIRADA RETROSPECTIVA E HISTÓRICA
AL ESTADO DE NUESTROS ECOSISTEMAS Y LA BIODIVERSIDAD, ASÍ COMO
A LOS MODELOS DE DESARROLLO Y LAS PRINCIPALES PRESIONES QUE HAN
GENERADO SUS CAMBIOS Y TRANSFORMACIONES. ASIMISMO, EL INFORME
PLANTEA UN CAMINO PARA CONSTRUIR UN FUTURO QUE SEA EL PRODUCTO
DE UN DESARROLLO SOCIOECONÓMICO MÁS INCLUYENTE, EQUITATIVO Y
BAJO EN CARBONO, SUSTENTADO EN EL MAYOR TESORO QUE POSEEMOS:
LA MEGADIVERSIDAD DE COLOMBIA.
Para detener la degradación de los ambientes naturales del planeta y construir
un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza.
wwf.org.co
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300 / 10 / 2017
¿Por qué estamos aquí?
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