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DATOS SOBRE BEATRIZ DE HARANA

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Datos nuevos referentes a Beatriz
Enríquez de Arana y los Aranas de
Córdoba, encontrados por D. Rafael
Ramírez de Arellano
Rafael Ramírez de Arellano
—461→
En el verano de 1892, pasando de Málaga á Madrid para instalar en la
Exposición colombina los objetos de arte que enviaba la citada capital andaluza, nos
detuvimos en Córdoba muy pocos días. Al llegar supimos que el Ayuntamiento
había acordado dar á una calle el nombre de Beatriz Enríquez de Arana, madre de D.
Fernando Colón y amante del célebre descubridor del Nuevo Mundo, y que, además,
había abierto un concurso para premiar la mejor memoria en que se probara el
casamiento de Cristobal Colón con la cordobesa.
Todo estaba preparado para colocar, con toda pompa, el rótulo en la calle y
hechas las citaciones para el acto de distribución de premios del certamen. Casi no
nos quedaba tiempo para combatir tan descabelladas ideas; pero como teníamos á
nuestra disposición la rica biblioteca de nuestro inolvidable tío el marqués de la
Fuensanta del Valle, acudimos á ella, y, en pocas horas, redactamos un artículo que
se publicó en el periódico La Unión, oponiéndonos á que se perpetuase el nombre de
una cordobesa cuya única celebridad consistía en haber sido un poco ligera de
cascos, aunque fuese la querida de un gran viajero y la madre de un escritor insigne.
Valiéndonos de los testamentos de D. Cristóbal y D. Diego Colón, de algunas
frases del padre Las Casas y del silencio que para su madre guarda el fundador de la
biblioteca colombina, pudimos convencer al Ayuntamiento de que Beatriz Enríquez
había sido una pobre muchacha seducida, que no fué esposa de Colón, que éste,
según se cree, no era aún viudo cuando engendró á D. Fernando, y que no había
celebridad plausible en aquella mujer para que se diera su nombre á una calle,
mucho más cuando tal nombre sólo sería un padrón de deshonra. El
Ayuntamiento —462→ oyó nuestras razones y el rótulo no se puso, pero se
adjudicó el premio á una desdichada memoria que reproducía, con distintas palabras,
las fábulas consignadas por el Dr. D. Andrés de Morales y Padilla en su Historia de
Córdoba, que dejó inédita en el archivo de la Corporación municipal. El laureado
escritor casaba á Colón, hacía de la Enríquez una dama de la primera nobleza que,
con sus encantos, retuvo en Córdoba al almirante y le presentó y recomendó á la
Reina; en una palabra, á ella ó á sus hermosos ojos, como dice el Duque de Rivas, se
debió el descubrimiento de América, y no contento con ésto, la llevó de viaje por
donde mejor quiso y la hizo pasear del brazo de Don Fernando el Católico por las
calles de Barcelona.
Fuerza será omitir el nombre del autor y mucho más el de los señores del jurado
que premiaron tan monstruoso engendro, si hemos de ejercer de algún modo la
caridad cristiana. La Memoria no se publicó y ni existe el manuscrito en el archivo
de la ciudad.
No volvimos á ocuparnos de este asunto porque creíamos agotado el tema con
lo que entonces se escribió en España, Francia y Portugal, y habían pasado algunos
años, cuando, un día, hojeando un manuscrito en la biblioteca colombina, en el folio
38 del tomo LXXII, de varios en folio, nos encontramos este apunte, entre otros,
referentes á escrituras cordobesas.
«Escrituras ante P.º González Escribano, cuyo oficio año 1636
tenia Jerónimo Gutiérrez.
Codicilo de Rodrigo de Arana, hijo de Juan Enríquez de Arana,
heredero á Diego de Arana, su hijo, y Catalina Arana, su nieta, natural
de Trassierra, casado con Lvcía Ruales. 4 Agosto de 1489.»
Desde el primer momento nos pareció que era éste un documento interesante
para poner en claro la progenie de D. Fernando Colón, y nos decidimos á buscarle.
Vinimos á Córdoba, pedimos permiso para hacer la investigación al archivero de
protocolos D. Sebastián Pedraza que nos lo dió inmediatamente, y puesta mano á la
obra, hallamos y leímos el codicilo precioso que lleva el número IV entre los
documentos justificativos del presente trabajo.
Rodrigo de Arana es el nombre de uno de los que se dice acompañaron —
463→ á Colón en su primer viaje1, y quedó en guarda del fuerte de la Navidad en
la isla Española. Otros le llaman Diego. Era primo de Beatriz Enríquez. Esto
creíamos antes de leer el codicilo; después pensamos de distinta manera. Leído el
documento, encontramos que Rodrigo de Arana era hijo de Juan Enríquez de Arana,
que, estando enfermo en Trassierra, hizo testamento en 31 de Julio de 1489, ante el
escribano Diego de Córdoba, y que, siguiendo enfermo, hizo codicilo en la collación
de Santo Domingo, cuyo vecino era, ante Pedro González, para reformar algunas
cláusulas de la escritura anterior. Seguía enfermo, y es probable que muriese
entonces. Debía ser viejo puesto que tenía una nieta. Lo primero interesante que de
allí dedujimos es que el hijo se llamaba Diego de Arana y que el Rodrigo no era
primo, sino tío de Beatriz; por consiguiente, el defensor del fuerte de Navidad se
llamaba Diego, positivamente. En ésto coincide el codicilo con el padre Las Casas,
que conoció mucho á esta familia y siempre le nombra de esta manera en los pasajes
siguientes2.
La primera vez que el padre Las Casas le nombra es después de referir el
naufragio de Colón en las costas de la Española la nochebuena de 14923, en que
dice: «Envió luego el almirante á Diego de Arana, de Córdoba, alguacil mayor de la
Armada, á hacer saber al rey Guacanagarí, que le había enviado á convidar, el
desastre y fortuna que le había sucedido.»
Más adelante, hecho el fuerte de Navidad y decidido el regreso á España,
«eligió para quedar en aquesta tierra y en aquella fortaleza e villa de Navidad, 39
hombres los más voluntarios y alegres y de mejor disposición y fuerzas para sufrir
los trabajos, que entre los que allí consigo tenía, hallar pudo. Dejóles por capitán á
Diego de Arana, natural de Córdoba, y escribano y alguacil con todo su poder
cumplido, como él lo tenía de los Católicos Reyes» 4. Poco después, al despedirse de
Guacanagarí, «le dijo cómo determinaba partirse, y que dejaba aquellos cristianos
allí para que le acompañasen y sirviesen, y defendiesen de los caribes... por tanto,
que se los encomendaba mucho mirase por ellos, especialmente por Diego de Arana,
y Pero Gutiérrez y Rodrigo de Escobedo que dejaba por sus tenientes...»5.
Mal les fué á los 39 hombres en el fuerte, si bien parece fué —464→ castigo
de sus pecados lo que les sucedió, pues como final del desastre6 «vino el dicho rey
Caonabo con mucha gente á la fortaleza donde no había más del Diego de Arana, el
capitán, y otros cinco... y de noche puso fuego á la fortaleza y á las casas donde
aquellos estaban, porque no estaban, por ventura, en la fortaleza, los cuales, huyendo
hacia el mar se ahogaron.»
Como se ve ni una sola vez dice el obispo de Chiapa Rodrigo, y siempre escribe
Diego; pero aún le nombra otra vez7 al hablar de la tercera expedición del almirante,
que salió de Sanlúcar de Barrameda el 30 de Mayo de 1498, y «puso por capitán de
un navío á Pedro de Arana, natural de Córdoba, hombre muy honrado, y bien
cuerdo, el cual yo muy bien cognoscí, hermano de la madre de D. Hernando Colón,
hijo segundo del almirante y primo de Arana, el que quedó en la fortaleza con los 38
hombres que halló á la vuelta muertos el almirante...»
El padre Las Casas debió oir este relato de labios del propio Pedro de Arana y
saber de él (puesto que también lo conoció), que Diego era su primo. No cabe duda
de que el muerto lastimosamente en el fuerte de Navidad se llamaba Diego, y era
primo de Beatriz Enríquez, y no cabe duda tampoco de que es el mismo de quien se
habla en el codicilo de Rodrigo de Arana, su padre. No estará el lector tan
convencido como nosotros, pero nos dara la razón del todo cuando sepa que Rodrigo
de Arana dice en la escritura citada que Beatriz Enríquez era su sobrina, con estas
palabras8:
«E por cuanto mandó que ficiese cuenta con Beatriz Enríquez su
sobrina, hija de Pedro de Torquemada, e si algo le alcanzase que lo
cobrase, manda que non faga cuenta con ella ni le pidan cosa alguna
por que le face gracia de lo que le debe, e si algo le debiere.»
Es concluyente que Beatriz Enríquez y Diego de Arana eran primos; pero
preguntará el lector, como nos preguntamos nosotros entonces, si esta Beatriz, hija
de Pedro de Torquemada, es la Beatriz amada por el descubridor de América.
Algunos años hemos tardado en podernos contestar de una manera satisfactoria,
hasta el pasado de 1899 en que, por Noviembre, de una manera constante nos
dedicamos á investigar en el archivo de protocolos cuantos —465→ documentos
pudiéramos, sobre escritores, artistas y hechos cordobeses. Cerca de un año hemos
dedicado á ésto sin faltar día, acompañados del paleógrafo D. José López Auto,
diligente archivista del Ayuntamiento de Córdoba, y nuestros afanes han sido
coronados del éxito más lisongero. Hemos podido completar la biografía de Pedro
Tafur, de quien sólo se sabía que escribió un itinerario á Oriente9, la de Gonzalo de
Ayora, de quien sólo había datos obscuros é incompletos, hemos encontrado los
testamentos de Antón de Montoro y Lope de Rueda, muchos documentos de D. Luís
de Góngora, Ambrosio de Morales y Gonzalo de Saavedra el autor de Los pastores
del Betis, los nombres y obras de muchos artistas notabilísimos hasta ahora
desconocidos10, y, por último, el testamento y el inventario de bienes de la madre de
Beatriz Enríquez y de Pedro de Arana, ambos hijos de Pedro de Torquemada, que
son los mismos á quienes se refiere el último texto copiado de la Historia de las
Indias. Estos documentos llevan los números II y III al final de este trabajo.
Lástima grande ha sido no poder hallar el testamento de Rodrigo de Arana,
hecho en Trassierra el 31 de Julio de 1489, porque en él, con más amplitud que en el
codicilo, se dirá qué clase de cuentas eran las pendientes entre él y su sobrina
Beatriz, tal vez la clase de servicio que ésta le prestara y hasta se vislumbrará,
porque tal vez enojado con ella manda que se le cobre y cuatro días después le hace
merced de la deuda. El documento no se ha encontrado porque de la escribanía de
Trassierra no hay más que un libro de fechas más modernas.
Del documento número II resulta que Pedro de Torquemada murió antes del 2
de Junio de 1471 en que testó su mujer Ana Núñez de Arana. Era ésta hija de Pedro
Núñez de Arana, difunto, y de Leonor Núñez, que le sobrevive. Tenía una hermana
llamada Mayor Enríquez de Arana, y del matrimonio de Ana Núñez y de Pedro de
Torquemada quedaron dos hijos, Pedro de Arana y Beatriz de Arana, ó sean, la
amada de Colón y el capitán de uno de los navíos que salieron de Sanlúcar en 1498.
Creemos que estos datos bastan para identificar la persona de quien venimos
hablando. Ana Núñez murió el mismo día en que dictó su última voluntad, según se
desprende del principio del inventario.
—466→
Hemos encontrado también el testamento de Pedro de Torquemada, en un tomo
formado de restos de escrituras, colocados sin orden ni concierto, pero tan
deteriorado que sólo se puede leer de él lo que ponemos entre los documentos al
número I y no ofrece nada interesante, ni siquiera la fecha que está destruida como
la mayor parte del instrumento.
Otra escritura, la que lleva el número VI, está falta del principio, y no se sabe
qué persona fuese la que testó en 12 de Mayo de 1478. Sólo se sabe por el contenido
de lo que queda que era una mujer, al parecer, en posición desahogada, y soltera ó
viuda sin hijos, puesto que deja por heredera á la Santa Cruzada. Manda esta dama
incógnita á su sobrino Rodrigo de Arana 1.000 maravedises, á su sobrina Mayor
Enríquez 2.000 maravedises y á sus hermanas Catalina Rodríguez, viuda de Juan de
Torres, y Elvira González, viuda de Martín Molina 2.000 maravedises á cada una.
Nombra otro sobrino, clérigo, capellán de San Pedro, llamado Juan García de
Saucedo.
De estos parentescos podría conjeturarse que Rodrigo de Arana, Mayor
Enríquez y Ana Núñez fuesen hermanos si no supiésemos por el codicilo del
primero y el testamento del último que no son hijos del mismo padre, pero
parécenos verosímil que Pedro Núñez de Arana, abuelo materno de Beatriz
Enríquez, fuese hermano de Juan Enríquez de Arana, padre de Rodrigo y abuelo de
Diego de Arana, el que murió en el fuerte de Navidad.
Rodrigo de Arana debió ser casado dos veces, siendo del primer matrimonio el
hijo Diego. En segundas nupcias casó con lucía Núñez, y no Ruales como dice el
asiento del códice colombino11, quien también sería viuda al tiempo en que casó con
Arana. Así se desprende del testamento de ésta (documento núm. V), donde
instituye herederos á su hermana Leonor Gutiérrez y á su hijo Diego de Góngora12 y
no nombra para nada á Diego de Arana y á Catalina, hijo y nieta de su marido.
De todo esto deducimos que Diego de Arana era primo segundo de Beatriz
Enríquez y los padres de éstos primos hermanos. Respecto á la condición social de
esta gente, puede asegurarse que pertenecían al estado llano, aunque tuviesen
algunos bienes de fortuna. Pruébalo el que Pedro de Arana aparece entre los —
467→ criados de D. Fernando Colón en el testamento de éste publicado por Mr.
Harrisse, y aún más el que en 27 de Octubre de 1472 un Lope de Arana, hijo de Ruy
Díaz de Arana, casó con Violante Suárez, hija de Diego Suárez y de Leonor
Fernández, criada de D. Egas Venegas.
(Véase el documento núm. VII.)
Otros dos documentos, los números VIII y IX, nos dan á conocer otro Rodrigo
Enríquez de Arana, hijo de Juan Rodríguez de Arana13, casado con Constanza de
Alarcón y en mejor posición que sus parientes. Algunos días hemos estado creyendo
que estos Rodrigos eran uno mismo y que habíamos leído mal el apellido del padre,
pero hemos vuelto á examinar los tres documentos en que se le nombra y no cabe
duda de que en dos dice Rodríguez y en uno Enríquez.
El 2 de Junio de 1471 murió, como hemos dicho antes, Ana Núñez, dejando
huérfanos de padre y madre á Pedro de Arana y Beatriz Enríquez y encomendados á
su abuela Leonor Núñez y á su tia Mayor Enríquez. Debieron quedar muy niños,
puesto que á la muerte de D. Fernando Colón, en 1539, vivía aún el primero, y desde
la fecha primera á la segunda hay sesenta y ocho años. Es muy probable que el
nacimiento de Beatriz fuese la ocasión de la muerte de su madre. Quedaron pobres,
muy pobres. Ana Núñez no murió en su casa, sino en la de su madre o su hermana,
puesto que testó en el barrio de San Pedro y su domicilio era en el de Santiago14.
En su habitación no se encontraron más que muebles muy viejos y muy
escasos15; cualquier jornalero de hoy tiene más y mejores. Mayor Enríquez la
socorría bastante en sus desgracias, según se expresa en el testamento, y aunque dejó
algunos bienes raíces, son insignificantes, pues se reducen á una huertezuela, un
lagarejo y dos pedazos de viña en el pago de Trassierra, que siempre fué y es pobre
y montaraz y que acaso se vendieran para poderse mantener la familia de allí
adelante.
De quince á veinte años debía contar Beatriz en 20 de Enero de 1485, que llegó
á Córdoba por primera vez Cristóbal Colón16, y quién sabe si sería la moza del
mesón en que aquél se hospedara. El futuro almirante siguió á la corte durante el
invierno —468→ de 1486 á 87 á Salamanca y Córdoba. En 5 de Mayo del Si
recibió en Córdoba el primer socorro pecuniario de los Reyes Católicos, consistente
en 3.000 maravedís por cédula de Alonso de Quintanilla con mandamiento del
obispo de Palencia17. De aquí fué á Málaga y en el invierno de 1487 á 88 tuvo sus
amores con Beatriz, que parió el 15 de Agosto del 88. Después del nacimiento de
Don Fernando fué Colón á Portugal, acaso á la muerte de su mujer Doña Inés Moñiz
de Perestrello, y estaba de vuelta en Córdoba el 12 de Mayo de 1489, en que se dió
orden para que le dieran albergue en todas las villas donde el servicio de sus Altezas
reclamara su presencia18.
Nada más que esto se sabe de la estancia en Córdoba de Colón, porque las actas
capitulares de la catedral de este período no existen y las del Ayuntamiento no le
mencionan, y hasta ahora no se ha encontrado ningún documento público otorgado
por él ni á que estuviera presente. Queda, pues, en el misterio cómo trabó Colón
conocimiento con Beatriz, habiéndose puesto en claro solamente que ésta no era
noble, ni rica, sino sólo una pobre huérfana medio ó totalmente abandonada y muy
joven, por todo lo cual muy expuesta á ser seducida, como lo fué por el gran
navegante. Cristóbal Colón no dejó de conocer su falta y le asignó por su testamento
una pensión anual de 10.000 maravedís, encargando que se le pagara, porque esto
era «en descargo de su conciencia». También protegió á los parientes de Beatriz,
llevando en sus expediciones á Diego y á Pedro de Arana.
Creemos que con los documentos que á continuación copiamos y con lo dicho
queda delineada bastante bien la figura de Beatriz Enríquez y determinada la
condición social de ella y los suyos: gente sencilla, honrada pero pobre y de humilde
extracción, y antes de concluir daremos cuenta de otro documento que hemos
encontrado sin relación con esta familia, pero que debe conocerse. Es el último que
publicamos entre los justificativos, y sirve para afirmar que, ó había en España antes
de la venida de Colón gente que usaba este apellido, ó vino antes que él un pariente
de quien nadie ha hablado, pero que en España ó en Portugal vivía bastante tiempo
antes de 1489, en que testó en Córdoba estando enfermo. El testamento no ofrece
nada interesante más que el nombre —469→ del padre del testador. Este se
llamaba Pedro González, hijo de Bartolomé Colom González ó Sánchez. El segundo
apellido está abreviado, pero creemos que dice González. Ambos nombres están
escritos como indica este calco.
No creemos que sea Bartolomé Colón hermano de Cristóbal, por el segundo
apellido, puramente español. Si no es éste y pertenece á la familia, es indudable que
debía andar por aquí hacía mucho tiempo, porque el testador era casado, con hijos y
una hija. Constanza Díaz era casada en segundas nupcias. Hay que suponerle al
padre por lo menos cuarenta años de edad, y el Bartolomé Colom, aunque sólo
tuviese otros veinte más que su hijo, tendría sesenta, y como el segundo apellido es
español, hay que suponer que hacia 1425 ó poco más vino á la Península un Colón
que se casó y avecindó. De aquí nace un nuevo problema. ¿Motivaría la venida á
España de Cristóbal Colón la estancia en ella de alguno de sus ascendientes?
Problema es éste que sólo un examen muy minucioso de los archivos de
protocolos lo podrán aclarar, y ese examen acaso nunca se haga.
Documentos justificativos
Documento núm. I
Restos del testamento de Pedro de Torquemada
Oficio 14, nota ó tomo 15, cuaderno 8, folio 14.
Sepan cuantos esta carta de testamento vieren como yo Pedro de
Torquemada fijo de Juan Ruiz de Biedma vecino que so en la muy
noble e muy leal cibdad de Córdoba en la collacion de Sant Miguel
estando enfermo del cuerpo e sano de la voluntad... por ende falto e
otorgo este mi testamento e manda de mis bienes a —470→ honor
de Dios... e mando primeramente mi anima á Dios... gloria e paraíso...
Mando que mi cuerpo lo entierren en la iglesia de Sant Miguel
en esta ciudad e mando... misas y mandas de costumbre... a los frayles
de Sant Francisco cincuenta mrs. e mando á Mari Rodríguez...
Documento núm. II
Testamento de Ana Núñez de Arana
Oficio 14, nota 7, cuaderno 12, folio 159.
Sepan cuantos esta carta de testamento vieren como yo Ana
Nuñez de Harana mujer legítima de Pedro de Torquemada, que Dios
haya, vecina que so en la muy noble e muy leal cibdad de Córdoba en
la collacion de Sant Pedro estando enferma del cuerpo e sana de la
voluntad y en mi buen seso, memoria e entendimiento natural cual
Dios me lo quiso dar e creyendo firmemente en la santa e verdadera
Trinidad así como todo fiel cristiano debe creer e temiendome de la
muerte que es natural, de la cual persona alguna no se puede escusar e
porque por esto el mejor remedio que yo pueda haber es tener escrito e
ordenado mi testamento e mi postrimera voluntad, por ende conozco e
otorgo que fago e ordeno este mi testamento e ultima e postrimera
voluntad de mi e de todos mis bienes a honor de Dios y de la Virgen
Santa Maria madre, con toda la corte celestial, en que mando
primeramente mi anima a Dios padre mi señor que la fizo e creó e
redimió a la su santa gloria e paraíso; e encargo, cuando de mi acaesca
finamiento, mando que lo entierren en la iglesia de la dicha collacion
de San Pedro e mando que el día de mi enterramiento que me digan en
la dicha iglesia de San Pedro una misa de requiem cantada e dende en
adelante fasta los nueve dias primeros siguientes que me digan cada
día una misa rezada e que fuera de los nueve dias que se diga otra
misa de requiem cantada, e mando que se ofrende de pan e vino e cera
en la dicha iglesia de Sant Pedro los dichos nueve dias, e mando a la
obra de la dicha iglesia de Sant Pedro por honra de los santos
sacramentos que recibo diez mrs., e mando a la cruzada e de la Santa
Trinidad —471→ a cada una un maravedí, e a Santa Maria de la
Merced treinta maravedís para ayuda á la redencion de los cristianos
que están cautivos en tierra de moros, e cuando á la obra de la iglesia
catedral desta cibdad seis mrs. e cinco dineros por ganar sus santos
perdones e indulgencias e mando á las emparedadas de todas las
iglesias de esta dicha cibdad con las de Santa Maria de las Huertas, á
cada una un maravedí y encomiendoles que rueguen á Dios por mi
anima, e mando que digan cinco misas rezadas en la dicha iglesia de
Santa Maria por el anima de Pedro Nuñez de Harana mi padre, e
mando á Mayor Enriquez de Harana mi hermana el remanente del
quinto de todos mis bienes raíces e muebles e derechos e acciones por
el buen deudo que con la dicha mi hermana tengo e por gran descargo
de muchas honras e buenas obras que de ella he recibido e recibo de
cada día, e cumplido e pagado todo esto que yo aqui mando en este mi
testamento en la manera que dicha es, el remanente que fincare de
todos mis bienes raíces e muebles e derechos e acciones mando que lo
hayan e hereden Pedro de Harana e Beatriz de Harana mis hijos
legítimos e de dicho Pedro de Torquemada mi marido á los cuales yo
establezco por mis herederos legitimos en todo el dicho mi remanente
de los dichos mis bienes. E para cumplir e pagar todo esto que yo aqui
mando, en este dicho mi testamento en la manera que dicha es, fago
mis albaceas a Leonor Nuñez mi madre e a la dicha Mayor Enríquez
de Harana mi hermana, e apoderolas de todos mis bienes e dolos
poder cumplido, libre e llenero para que ellas o cualquier de ellas por
si insolidum miren e tomen mis bienes e de ellos vendan e cumplan e
paguen todo esto que yo aqui mando y encargolas en esta parte sus
conciencias; revoco e anulo e do por ningunos e de ningun valor e
efeto todos cuantos testamentos e mandas e codicilos que yo fiz e
tengo fechos e ordenados en cualquier manera antes de este que otro
alguno no quiero que valga, salvo este que es mi testamento e
testimonio de la mi postrimera voluntad que es fecha e otorgada esta
carta de testamento en la dicha cibdad de Cordoba dos días de junio
año del nacimiento de nuestro Salvador Jesuchristo de mil e cuatro
cientos e setenta y un años. Testigos que fueron presentes al
otorgamiento de esta carta de testamento, llamados e rogados por
parte de mi —472→ la dicha Ana Nuñez de Harana testadora con el
escribano publico de yuso escrito, Alfon Garcia de Ecija fijo de Juan
Alonso de Erija, e Nuño Gonzalez Ferrero fijo de Juan Alfon Ferrero e
Garcia Rodriguez peraile hijo de Pedro Rodriguez de Valladolid e
Lucas Fernandez fijo de Miguel Fernandez e Anton Garcia albañil hijo
de Esteban Garcia albañil vecinos e moradores en esta cibdad de
Cordoba. Yo Gonzalo Gonzalez escribano publico de Córdoba en uno
con los dichos testigos fuy presente al otorgamiento de esta carta de
testamento e so ende testigo.
Documento núm. III
Inventario de bienes de Ana Núñez de Arana
Oficio 14. Nota 7. Cuaderno 12, fol. 155.
En Cordoba nueve dias del dicho mes de junio del dicho año de
setenta y uno estando en unas casas que son en la collacion de
Santiago en las cuales facia su morada al tiempo que vivia Ana Nuñez
de Harana mujer de Pedro de Torquemada, difunto que Dios haya,
estando y presentes Leonor Nuñez su madre e Mayor Enriquez de
Harana su fija e hermana de la dicha Ana Nuñez, las cuales dijeron
que hoy ha siete dias que la dicha Ana Nuñez falleció de esta presente
(sic) la cual fizo su testamento por escrito como por bien tubo en el
cual fizo ciertas mandas e legados á personas ciertas e lugares
señalados e las hizo albaceas, las cuales dijeron, que como albaceas
querian facer inventario de los bienes muebles que ella dejó por suyos
en las dichas casas e así mismo de los bienes raices que por suyos dejó
los cuales dichos bienes son los siguientes.
Primeramente un almadraque con lana demediado.
Otro almadraque con lana vieja.
Vn colchon de estopa con lana demediado.
Vn almadraque de cama llena de paja usada.
Otro almadraque vacia vieja.
Dos sabanas de estopa vieja.
Cuatro almohadas de lienzo con lana viejas.
Vna colcha blanca usada.
—473→
Vn paño de cama viejo.
Vna alcatifa usada.
Seis bancos y dos zarzos viejos.
Dos zargas de lana colorada viejas.
Vn suelo de lienzo de estopa colorado usado.
Vn baul pintado.
Otro baul blanco viejo.
Vn arca grande con su cerradura e llave usada.
Vna mesa de torno con un ¿baston? usada.
Vna almazala vieja.
Vna arteza mediana usada.
Vn calderete pequeño viejo.
Vna sarten de cobre vieja.
Dos azadores de hierro medianos.
Vnas parrillas viejas de hierro.
Vn brasero de hierro viejo.
Vnas trévedes e un polvero viejo.
Vna silla de costillas vieja.
Vn costal para harina viejo.
Vna arquilla pequeña sin cerradura vieja.
Vn arca vieja sin cerradura.
Tres canastas de mimbre viejas.
Vnos manteles de lienzo e otros de estopa pequeños usados.
Vna espada quebrada con su vaina.
Dos candiles sin candilejos.
Vna zaya aceitunada usada de paño de la tierra.
Vn mantillo prieto usado de veinte.
Vna camisa de herrado vieja de lino orillada.
Vn tocadero de lino viejo.
Vna ¿yaplilla? vieja.
Vn jubon fiesta blanco con mangas e collar de paño aceitunado
viejo y roto.
Vn zayo de paño de diez y ocho roto.
Vn capuz pardillo de diez y ocho viejo.
Vn cinto veinteno viejo blanco.
Dos capachos de mimbre viejos.
Dos seras de esparto.
—474→
Vna cama vieja.
Vna talla pequeña de hierro.
Vna tabla mesa vieja.
Vna tinajuela... para agua.
Otras dos tinajas para aceite.
E mas una huerta cerca de el aldea de Santa Maria de Trassierra
e un pedazo de viña que alinda el uno con el otro e alinda la dicha
huerta e el pedazo de una viña con viñas de Carrillo veinticuatro e con
viñas de Anton Ruiz maestro fijo de Anton Ruiz:
E unas casas e lagar e pila e tinajas en el aldea de Santa Maria de
Trassierra que alinda con casas de Anton Gomez Caballos de Rey e
con casas que fueron de los licenciados e la calle. Y mas un pedazo de
viñas en la limitacion de la dicha aldea en el pago que dicen de las
Huertas que alinda con viñas de Gonzalo Rodriguez de Baeza e con
viñas de Anton Garcia e con viñas de Diego de Toro fijo de Alonso
Fernandez e el camino que va al molino de los frayles e la senda que
va al pago de las Tapias.
Los cuales dichos bienes muebles otorgaron que reciben en su
poder e otorgan de dar razon dellos á quien con derecho los deban
haber cada e cuando les fueren demandados e para así cumplir amas á
dos de man comun y a voz de uno obligaron á sí e á sus herederos e
renunciaron las leyes. Testigos Juan Lopez de Alvaro labrador fijo de
Juan Lopez, e Anton Ruiz fijo de Alonso Sanchez, e Juan Sanchez su
hermano vecinos de esta cibdad.
(A continuacion.) En este dicho dia otorgó su poder Mayor
Enriquez de Harana fija de Pedro Nuñez de Harana á San Pedro á
Anton Garcia de Castro escribano del Rey e... (Falta lo demas).
Documento núm. IV
Codicilo de Rodrigo de Arana
Escribanía de Pedro Gonzalez, t. II, fol. 135 v.
En este dicho dia (4 de Agosto de 1489) fizo un codicillio
Rodrigo de Harana fijo de Juan Enriquez de Harana que Dios haya,
vecino á Santo Domingo estando enfermo, por cuanto fizo su
testamento —475→ a treynta y uno de julio en Trassierra ante
Diego de Cordoba, escribano publico de Trassierra, e ciertos testigos e
queriendo enmendar algunas cosas en él que quiero amenguar que por
cuanto mando á Diego de Harana mi fijo una mula pardilla por ende
manda que la dicha mula y sus dos asnos que se vendan para cumplir e
pagar las mandas de pia causa que él mandó en el dicho su testamento.
Iten dice que por cuanto el mandó á Catalina de Harana su nieta
fija del dicho su fijo un pedazo de viña en la limitacion de la aldea de
Santa Maria de Trassierra que era de su lagar que él tiene en Trassierra
que es de frente á la huerta de la culebra que alinda con viñas de San
Martin e con viñas de herederos de Pedro de Cardenas, que no le sea
dada e que se de á Juan de Frias porque es del dicho Juan de Frias.
A Santo Domingo cincuenta mrs.
A su confesor el rector otros tantos.
E por cuanto mandó que ficiese cuenta con Beatriz Enriquez su
sobrina hija de Pedro de Torquemada é si algo le alcanzase que lo
cobrase, manda que non faga cuenta con ella ni le pidan cosa alguna
porque le face gracia de lo que le debe, si algo le debe e si algo le
debiese.
Manda que Anton de Palma e Cristobal de Mesa veinticuatro
sean sus albaceas e manda que no sea albacea Juan de Frias.
Manda al dicho Anton de Palma mill mrs. por el buen amor que
le ha e por el trabajo que ha de tomar en cumplir su anima e en todo lo
que al que de este dicho testamento en su fuerza y vigor como en él se
contiene. Testigo Diego Ferrandez rector de la iglesia de Santo
Domingo desta cibdad.=Anton Garcia.=Pero Gonzalez.
Documento núm. V
Testamento de Lucia Núñez mujer de Rodrigo de Arana
Escribanía de Pedro Gonzalez, t. II, fol. 316.
En Cordoba en este dicho dia cuatro dias de agosto del dicho año
(1489) otorgó Locia Nuñez mujer de Rodrigo de Harana vecina á
Santo Domingo que face su testamento fecho en forma.
—476→
Mandose enterrar en el monasterio de Santa Ines de esta cibdad
en el habito de Sant Francisco.
Oficios cumplidos.
Mandas acostumbradas.
Manda que digan diez misas rezadas por las ánimas de sus
padres e manda en Santa Ines.
Tres misas rezadas por las animas del purgatorio en Santa Ines.
Manda para que vistan á señora Santa Marina en la iglesia de
Santa Marina desta cibdad unas faldillas de grana colorada con una
cortapisa de terciopelo negro e una camisa de lienzo casero delgada
con sus cordones de seda negra toda en fuerza e de un cabo de trapo
de seda nuevo que ella tiene porque señora santa Marina sea oradora á
Dios por su anima.
A la obra de Santo Domingo dos reales de plata.
Al rector de la dicha iglesia su confesor dos reales.
Manda á la sacristania de Santa Marina una arca de pino que ella
tiene usada.
Manda á Teresa su criada cuatro mil mrs. por el buen servicio
que le fizo.
Manda á Tocino hermano de su yerno Maestro Juan el que mora
á la calle de Carreteras dos fanegas de trigo que le es encargo y si no
fuere vivo que las den á sus herederos, e manda á Bartolomé Lopez
fijo de Juan Lopez que moran á la calle de la Madera otras dos fanegas
de trigo que le es en cargo e manda, á Leonor Gutierrez su fija unas
faldetas caneladas de binjas mayores con sus cuerpos tijados e manda
a Elvira Lopez su hermana mujer de Anton de Palma una cama de
bedenes de brocado de Flandes que son seis piezas.
Manda que paguen á Alonso de Córdoba platero fiel de la plata
dos mil mrs. que le debe de cierto chamelote e que reciban de él
cuarenta e un pesos de manteles de lino que tiene en prenda de Antón,
buenos é muchos.
Manda que recauden de Pedro Fernandez alguacil mil mrs. que le
es en cargo de ciertos paños que le fizo á él e a Pedro de Palma e les
cobró de la manda que le fizo Pedro de Palma para Alonso Chapines e
que sean para ayuda á pagar al dicho Alonso de Córdoba platero.
—477→
E manda al dicho Rodrigo de Arana su marido dos pares de casas
que ella tiene suyas en esta cibdad las unas en la collacion de Santo
Llorente á la cal de Topos e las otras en la collacion de San Andrés á
la calle del Moyano en una barrera, las cuales dichas dos pares de
casas compró de Gonzalo Ruiz de Reina carpintero.
Manda al monasterio de Santa Inés unas casas con una finca que
ella tiene suya en Trassierra que compró de Juan de Frias que alinda
con lagar de Benito Gonzalez de los Mulos e con casas de Pedro Ruiz
canonigo... e con condicion que digan el dia de santa Lucía de cada un
año para siempre jamas le faga la fiesta, que digan un responso e misa
e sermon con su... e otro dia siguiente una misa de requiem con su
vigilia sobre su sepultura. E esto es condicion... que de cada año fiesta
e despues de su vida... lo cumpliere que lo haya el monasterio de santa
Inés con el dicho cargo de hacer de dicha fiesta...
A la obra de santo Domingo seis varas de lino de seis palmas en
ancho.
E cumplido e pagado esto fizo herederos á Leonor Gutierrez su
hermana e á Diego de Gongora su fijo.
Albaceas á Anton de Palma é á Juan de Frias e apoderolos e
remato.
Testigos Diego Fernandez, rector de la iglesia de santo Domingo
e Diego de Soria hijo de Alonso Soria e Juan Patyno hijo de Juan
Sanchez Patyno vecinos desta cibdad.-Anton Garcia.-Pedro Gonzalez.
Documento núm. VI
Testamento de una mujer pariente de Beatriz Enríquez de Arana
Oficio 14, nota 11, cuaderno 10, folio 4.
(Falta el principio) dicho olivar de suso lindado e certificado
para adjutoria á la lumbraria de la lámpara del Sagrario con tal
condicion e postura que quede como queda el dicho convento —
478→
de frailes de San Francisco haya de cada un año
perpetuamente los dichos cincuenta mrs. en remuneracion e
satisfaccion de la dicha memoria e cuando á mi sobrino Rodrigo de
Harana mil mrs. por el deudo que con él tengo, é mando á Mayor
Enriquez mi sobrina dos mil mrs. por el deudo que con ella tengo e
mando á mi hermana Catalina Rodriguez mujer que fué de Juan de
Torres difunto que Dios haya dos mil mrs. e mando á Elvira Gonzalez
mi hermana mujer que fue de Martin de Molina difunto otros dos mil
mrs. e mando á la dicha Marina Rodriguez mi sobrina mujer del dicho
Juan de Cordoba una mi ropa de estameña prieta e más una pieza de
lienzo de lino por curar por el deudo que con ella tengo e porque lo ha
menester, e mando á Marina mi criada mujer de Fernando Calderero
mil mrs. por amor de Dios e porque es pobre ó mando por amor de
Dios y en ayuda al rescate de Lucia fija de Diego Gutierrez de la
Figuera que está cautiva en Loja cuatro mil mrs. e mando que den á
Ana Gomez por amor de Dios unas mis faldetas blancas e mas una
alfardilla e mas cien mrs. e encomiendole que ruegue á Dios por mi
anima e mando á Juan García de Saucedo mi sobrino clérigo capellan
de la iglesia de sant Pedro mil mrs. e encomiandole que rueguen á
Dios por mi anima, e cumplido e pagado todo esto que yo aquí mando
en este mi testamento, el remanente que fincare de todos mis bienes
muebles é raíces, títulos e acciones mando que los hayan ó los hereden
el hermano mayor de la Santa Cruz... de Jesucristo para que los gaste e
distribuya en obras memorias< †> e para cumplir é pagar esto que yo
aquí mando en este mi testamento fago mis albaceas e ejecutores del
al dicho Juan Ruiz clérigo rector e beneficiado de la dicha iglesia de
san Pedro e al dicho Rodrigo de Harana mi sobrino e apoderolos en
todos mis bienes á los cuales do e otorgo todo mi poder cumplido,
libre e llenero a amos á dos juntamente e á cada uno de ellos por si e
in solidum para que entren é tomen de los dichos mis bienes é vendan
e cumplan e paguen todo esto que yo aquí mando en este mi
testamento e encargoles en esta parte sus conciencias que ellos
ficieren de bien por mi anima á tal de parte de Dios que faga por las
suya e mando á los dichos albaceas doscientos mrs. e revoco todo, —
479→ cuantos testamentos e mandas e codicilos tengo fechos e fice
antes de este que no quiero que valan salvo este que es mi testamento
e mi postrimera voluntad que es fecho e otorgado en esta dicha ciudad
de Cordoba doce días de mayo del año del nascimiento de nuestro
señor Jesucristo de mil cuatrocientos é setenta e ocho años. Testigos...
(No hay más. De los otros instrumentos que anteceden y siguen se
deduce que el escribano fué Diego Sánchez.)
Documento núm. VII
Dote de Violante Suárez mujer de Lope de Arana
Oficio 14, nota 11, cuaderno 1.º, folio 8.
En Cordoba veinte e siete dias del mes de Otubre de este dicho
año de mil cuatrocientos setenta é dos años otorgó Lope de Harana
fijo de Rui Diaz de Harana vecino en la collacion de Omnium
Sanctorum que recibió en dote e en caudal en casamiento á Violante
Suarez su esposa fija legítima de Diego Suarez é de Leonor Fernandez
su legítima mujer ó criada del honrado caballero Egas Venegas que su
anima haya santa gloria e de Doña María de Aguayo su mujer veinte e
cinco mil mrs. que le da con ella en el dicho casamiento e por su dote
e caudal Egas hijo de los dichos señores Egas Venegas e Doña María
así como heredero del dicho su padre en esta guisa los veinte mil mrs.
que el dicho Egas su padre le da por su testamento é los cinco mil de
sus bienes de él graciosamente por la crianza que ella ha habido en la
casa de los dichos sus padres, &.ª &.ª
Testigos, Juan Muñoz calderero fijo de Alfon Muñoz é Juan de
la Sierra fijo de Juan Sánchez criado de García de Montemayor e
Gutierre Rodriguez tejedor fijo de Gutierrez Fernandez e Rodrigo de
Morales fijo de Rui García de Morales vecinos de Cordoba.-Gomez
Gonzalez escribano público.
—480→
Documento núm. VIII
Reconocimiento de dote hecho por Rodrigo Enriquez de Arana en favor de su mujer
Constanza de Alarcón
Oficio 14, nota 4, cuaderno 9.º, folio 6.
Sepan cuantos esta carta vieren como yo Rodrigo Enriquez de
Harana fijo de Juan Rodriguez de Harana que Dios haya, vecino que
so en la muy noble e muy leal cibdad de Cordoba en la collación de
Sant Pedro conozco é otorgo á vos Constanza de Alarcon mi legitima
mujer fija legitima del bachiller Diego de Alarcon e de... Rodriguez
que fue su legitima mujer que Dios haya, é digo que por cuanto el
tiempo que nos casamos vos trajo á mi poder por vuestro dote e caudal
treinta mil mrs. en ropas e joyas en que fueron apreciados con las arras
que vos yo di de los cuales vos otorgué carta dotal, segun mas
largamente se contiene e face mencion en la dicha carta e despues
desto vos la dicha Constanza de Alarcon mi mujer hobiste e heredaste
de Constanza Alfon vuestra abuela e de la dicha Catalina Rodriguez
vuestra madre, su fija, un par de casas en la barrera del jurado Juan
Ruiz que Dios haya, en la collacion de San Salvador que alinda con
casas de Pedro de Quintana e con casas que fueron del dicho jurado, e
otro par de casas en la collacion de San Pedro en la barrera de Martin
Alfonso de Villaseca que alindan con casas del dicho Martin Alfonso
e con casas de Diego Gutierrez de los Rios, e otro par de casas en la
collacion de San Pedro en la plazuela que dicen del Çapico que
alindan cor el horno de la dicha plazuela los cuales dichos tres pares
de casas yo vendi por cincuenta mil mrs. de esta moneda usual los
cuales yo recibí y pasé á mi poder de los cuales me otorgo e tengo de
vos por bien contento entregado á toda mi voluntad e que en algun
tiempo no pueda decir ni alegar que no los recibí de vos e si lo dijera
que no valga á mi ni á otro por mi en juicio ni fuera dél sobre lo cual
renuncio á la esencion de la pecunia no vista ni contada ni recibida ni
pagada e á la ley e derecho que dice que las firmas de la carta deben
ver facer la paga en dineros ó en otra cosa que lo —481→ vala e
que el que fizo la paga si le es negada, que es tenido á lo... dos años
como se fizo, los cuales dichos cincuenta mil mrs. otorgo que son
vuestros e vuestro dote e propio caudal que primeramente con vos
recibí, por tal otorgo é quiero e es mi voluntad e consiento que luego
que cada e cuando acaeciere porque el matrimonio se ha de apartar
entre mi e vos la dicha mi mujer, en cualquier manera que vos la dicha
Constanza de Alarcon ó vuestros herederos que hallades é cobredes
luego de mis bienes los dichos cincuenta mil mrs. de mas e allende de
los dichos treinta mil mrs. contenidos en la dicha carta dotal sin
atender ni esperar la declaracion del año que el derecho quiere ni otra
declaración alguna por cuanto yo renuncio la dicha declaracion y el
derecho que me la otorga e para lo así cumplir e pagar obligo á todos
mis bienes muebles é raíces los que he e habré e presentar carta pago e
pido e doy poder complido á cualquier alcalde ó juez ante quien fuere
mostrada que luego que acaeciere porque el dicho matrimonio se
departa de entre mi e vos, como dicho es, hagan facer entrega en mis
bienes pido que ge la yo haga por los dichos cincuenta mil mrs. e los
bienes en que la dicha entrega por esta razon fuere fecha, que gelo
faga vender en el almoneda bien así mismo por esto que fase pasada
ordenadamente en cosa juzgada e consentida entre partes en juicio e
que los mrs. e de su valía que me entregan que fagan facer pago
complido á vos la dicha Constanza de Alarcon mi mujer ó á los dichos
vuestros herederos de los dichos cincuenta mil mrs. de mas e allende
del dicho vuestro dote e caudal que primeramente con vos recibí como
dicho es, de todo bien e complidamente en guisa que vos non mengüe
ende cosa alguna en razon e defension e esepcion que con lo que
dicho es o contra parte dello en cualquier manera por lo non cumplir
que non vala a mi ni á otrie por mi en juicio ni fuera del en fee de lo
cual otorgo esta carta ante escribano público de Cordoba e testigos de
yuso escritos que es fecha e otorgada esta carta en Cordoba dos dias
de noviembre año del nacimiento de nuestro señor Jesucristo de mil
cuatrocientos e sesenta e siete años. Testigos que fueron presentes al
otorgamiento de esta carta llamados e rogados Diego Diaz de
Carmona fijo de Juan Gonzalez de Carmona e Juan
—
482→ Alfonso de la Morena fijo de Garci Fernandez e Juan
Rodriguez de Ayllon fijo de Pedro Fernandez e Miguel Sanchez
Bonifaz tondidor fijo de Pedro Fernandez Bonifaz e Miguel Ruiz de la
Cruz barbero fijo de Juan Ruiz de la Cruz e Diego Ferrador fijo de
Anton Martinez vecinos e moradores de esta cibdad.-Gonzalo
Gonzalez.
Fecha carta llevada para la dicha Constanza de Alarcon.
Documento núm. IX
Venta de una finca de campo de Rodrigo Enríquez de Arana y Constanza de Alarcón
Oficio 14. Nota 4. Cuaderno 8, folio 3.
En Cordoba diez dias de Febrero de mil cuatrocientos e sesenta e
siete años vendieron Rodrigo Enriquez de Harana fijo de Juan
Rodriguez de Harana y Constanza de Alarcon su legitima mujer en su
presencia e consentimiento, vecinos en San Pedro á Anton Muñoz
labrador fijo de Anton Muñoz e Ines García su mujer vecinos en la
dicha collacion una heredad de casas, viña e tinajas e olivares e otros
arboles que ellos tienen suya cerca de la ciudad en el pago de
Valdelecha que ha linderos olivar de Juan Rodriguez el abadejo e el
camino real e olivar de Labrada e viña e olivar de Fernando Diaz del
Oyo por precio de diez mil mrs. que de ellos otorgaron haber recibido
de que se otorgaron por pagados e contentos e entregados a toda su
voluntad e renunciaron la paga e á la esencion de la pecunia e dieron
bien poder para tomar la posesion; en esta razon otorgaron carta
complida con donacion de la masía e con autoría e plazo de quinto día
so pena de las tornar los dichos diez mil mrs. con el doblo e para lo
ase complir e pagar amos á dos marido e mujer... obligaron sus bienes
e herederos e renunciaron las leyes e su marido consintió. Testigos
Miguel Ruiz tejedor fijo de Miguel Ruiz tejedor e Anton de Quintos
tejedor fijo de Diego Martinez vecinos de la collacion de San Pedro.
Fecha la carta e llevada. (Rubrica del escribano Gonzalo
Gonzalez.)
En sabado en la tarde catorce de Febrero de dicho año el
dicho —483→ Rodrigo de Harana por si e en nombre de su mujer
dió la posesion de las dichas casas al dicho comprador el cual la tomó
por si en nombre de su mujer e tomó e cobró la posesion de ella e
pidió testimonio. Testigos Juan labrador... (El resto está destruido.)
Documento núm. X
Testamento de un hijo de cierto Bartolomé Colom
Escribania de Pedro Gonzalez, t. II, folio 449 v.
En Cordoba en veinte y cuatro dias del dicho mes de Octubre del
dicho año (1489) fizo su testamento Pedro Gonzalez fijo de Bartolome
Colom ¿Gonzalez? que Dios haya, vecino á Santa Maria estando
enfermo.
Mandose enterrar en el monasterio de San Francisco de esta
ciudad.
El día del enterramiento misa de requiem cantada e los nueve
dias nueve misas rezadas.
En fin de los nueve dias otra misa de requiem cantada todas con
ofrenda de pan e vino e cera.
A la obra de la iglesia mayor medio real para honra de los santos
sacramentos e porque le sean otorgados sus santos perdones.
A la cruzada e a la santa Trinidad e á santa Maria de la Merced a
cada una un mrs.
A las emparedadas sendos mrs.
Que digan por las animas de su padre e madre dos misas rezadas
en San Francisco.
Otras dos misas rezadas por las animas del purgatorio.
Manda que luego que de el acaesca finamiento sea entregado de
sus bienes Maria Alfon su mujer en los veinte e cinco mil maravedis
de su dote y arras segun por la carta parecerá.
E ruega e manda á Bartolomé Gonzalez su hijo porque le alcance
la bendicion de nuestro señor e la suya que tenga á la dicha su madre
consigo en su casa donde el mora ó morare y no le lleve alquiler
ninguno.
E dice que por cuanto tiene dado á Constanza Diaz su hija con
Bartolomé Gonzalez su primer marido diez e siete mil e
quinientos —484→ e cincuenta mrs. lo cual juro <†> e dice que por
cuanto tiene dado el dicho Bartolomé su hijo de sus bienes seis mil e
cuarenta maravedises por el arrendamiento de las casas mas mil mrs.
quien lo solicitó lo cual juró por ende manda que el dicho su hijo sea
entregado de sus bienes en otros diez mil e cincuenta mrs. como tiene
dados á la dicha Constanza Diaz su hija.
E cumplido é pagado esto fizo herederos á los dichos Bartolo
Gonzalez e Constanza Diaz sus hijos.
Albaceas á Pedro de Vbeda su yerno e Anton de Cordoba sedero
e apodero los e remato.
Testigos el dicho Anton de Cordoba sedero albacea é Francisco
fijo de Juan Rodriguez e Ferrando que son de Ecija vecino Palma e
vecinos de esta ciudad.
Anton Garcia.=Pedro Gonzalez.
Córdoba, Noviembre de 1900.
La cordobesa que conquistó
a Colón

Beatriz Enríquez de Arana Comenzaron la relación cuando ella
tenía 20 años y él 30. Tuvieron un hijo, Fernando, en 1488 pero
después del famoso viaje la abandonó
La cordobesa que conquistó a Colón
La cordobesa que conquistó a Colón
PILAR BARTOLOMÉ 19 FEBRERO, 2017 - 02:31H
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Nace en Santa María de Trassierra (1467-1521). Hija de pequeños
agricultores vizcaínos emigrados a Andalucía, Pedro de Torquemada y
Ana Arana. Huérfana a los cuatro años, permaneció junto a su
hermano Pedro, bajo la tutela de la abuela materna Leonor Núñez y su
tía, Mayor Enríquez. Fallecida éstas, fue tutor su tío, Rodrigo Enríquez
de Arana, lagarero de profesión. Tenían un cierto nivel social, ya que
Beatriz sabía leer y escribir, hecho infrecuente en la época. Le
enseñarían a trabajar como tejedora. Beatriz conoció a Cristóbal Colón
en casa de sus parientes de Córdoba, cuando esperaba ser recibido
por los Reyes Católicos. Al convertirse Córdoba en residencia habitual
de la corte año tras año, de la primavera al otoño, era también cita
obligada para Colón, que en 1486 mantuvo la primera entrevista con
los reyes en el Alcázar.
Fue en Córdoba donde pasó las mayores necesidades y "traía la capa
raída, o pobre", según el cronista Fernández de Oviedo. Se acogió a la
caridad del convento de la Merced, donde hoy, Palacio de la
Diputación Provincial, una placa lo recuerda. Su necesidad llegó a
tanto que se dedicó a mercader de libros de estampa y a pintar cartas
de marear para venderlas a navegantes. A fines de 1487 su empresa
era rechazada nuevamente.
Su relación comenzaría cuando Beatriz tenía 20 años y él 35 y ya era
viudo. De ella nació en 1488 su hijo Fernando. Colón volvió a Córdoba
en 1492, tras firmar las Capitulaciones de Santa Fe, y le encargó la
tutela de su otro hijo, Diego, ya que debía emprender el famoso viaje.
Los recogería al año siguiente, en 1493, cuando pasó por Córdoba
camino de Barcelona, donde informaría a los reyes del hallazgo de la
India. Fue entonces cuando abandonó a Beatriz, sin que se sepa que
volvieran a tener contacto. Fernando Colón estaba privado de ser
heredero de bienes y dignidades, siendo hijo natural. Fue menester
presentarlo ante los reyes haciendo la respectiva declaración de
paternidad. De esta manera pudo convertirse en paje del príncipe
Juan. Muerto este en 1497, los hijos de Colón serían pajes de la reina
Isabel la Católica. Los pajes eran todos hijos de la nobleza más florida
de Castilla. El tutor de los pajes era el humanista Pedro Mártir de
Anglería, milanés, futuro cronista de Indias y amigo personal de Colón.
Mucho se ha especulado sobre por qué el almirante, viudo de su
primera mujer portuguesa Felipa Moñiz, no quiso casarse con la
cordobesa. Se habla de una posible traición de Beatriz o incluso la
posibilidad de que ella fuera judía y temiera a la Inquisición por ser
familia de cristianos nuevos o "marranos". El síntoma más significativo
es la deliberada supresión del nombre del padre de Beatriz y de su
hermano Pedro.
Aunque nunca se casaron, se pretendió simularlo en el Siglo XIX,
cuando se intentó la canonización del descubridor. La explicación
según el profesor Manzano es más sencilla que todo esto. La
vertiginosa ascensión social de Colón tras el primer viaje hizo
imposible la unión entre él, ya virrey, almirante y gobernador, con la
humilde Beatriz. Las leyes de Castilla imponían restricciones a los
matrimonios de los Grandes del reino. Colón manifestó varias veces
su estimación hacia Beatriz. Le asignó en 1493 una corta pensión: los
10.000 maravedíes de juro que los Reyes Católicos ofrecieron a quien
primero divisara la tierra de la Indias, con los que se había quedado
alegando que le correspondían a él y no el marinero Rodrigo Bermejo.
Córdoba era el domicilio que Colón estableció para esta renta vitalicia
que traspasó a Beatriz.
En 1502, poco antes de partir a su cuarto viaje, ordena a Diego que
vele por Beatriz Enríquez "por amor de mí, atento como tenía des a tu
madre: haya ella de ti diez mil maravedís cada año, allende de los
otros que tiene…". Y en su testamento, encarga a Diego que no
descuide a Beatriz y la provea de todo lo necesario para vivir "como a
persona a quien soy en tanto cargo. Y esto se haga por mi descargo
de conciencia, porque esto pesa mucho para mi ánima. La razón dello
non es lícito de la escribir aquí".
Doña Beatriz sobrevivió a Colón (falleció en 1506) más de 15 años.
Así lo prueban algunas escrituras que atestiguan las dificultades
económicas a las que tuvo que hacer frente vendiendo dos casas de
su propiedad heredadas tras la muerte de su madre. Al retraso en el
pago de rentas encomendadas por Colón a Diego se sumaría el total
desamparo de su hijo, que siempre expresó hacia ella un desapego
extremo. Ni siquiera quiso conservar los bienes que ésta le legó. Su
pasado plebeyo siempre le pesó. Pronto se vinculó a los viajes de su
padre, participó con 14 años en su cuarta y última expedición a
América. Después, viajó por Europa, consagrándose a su pasión, los
libros, hasta dotarse de una de las mejores bibliotecas de su tiempo
en España. Falleció en Sevilla en 1539.
Ella, sin embargo, prefirió vivir casi en la indigencia y nunca reclamó la
herencia que al morir Colón le dejó (correspondiéndole un 10% de los
beneficios de los viajes debido a las Capitulaciones de Santa Fe). De
la buena relación de Colón con la ciudad de Córdoba dan fe que
comunicase por carta al Concejo de Córdoba la noticia del
Descubrimiento o su estrecha relación con los Arana. Rodrigo de
Arana -tío de Beatriz- lo acompañó en su primer viaje y después se
sumaron su primo Diego de Arana y Pedro de Arana (hermano), quien
participó en la tercera expedición, según cuenta el Padre Las Casas.
La ciudad recuerda la memoria de Cristóbal Colón con una gran plaza
y jardines que llevan su nombre, construidos en 1905; con un grupo
escultórico en el Alcázar, representando a Colón con los Reyes,
erigido en 1971; y con las calles Fernando Colón y Doce de Octubre
en el centro y la de Beatriz Enríquez en el barrio de la Huerta de la
Reina.
Beatriz Enríquez de Arana
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Datos principales
Fecha nacimiento
1467
Lugar nacimiento
Santa María de Trassierra
País nacimiento
España
Fecha muerte
1521
Desarrollo
Nació en Santa María de Trassierra (Córdoba) en 1467 y murió en 1521. Huérfana a
los cuatro años, se encargaron de ella sus parientes de Córdoba. Fue amante de
Cristóbal Colón cuando el futuro descubridor tenía 35 años y ella 20. De esta
relación nació en 1488 Hernando Colón. Aunque algunos historiadores dijeron que
ambos amantes se hablan casado en secreto, no hubo tal matrimonio, sino que Colón
la abandonó, aunque no se sabe a ciencia cierta la causa. Parece que la vertiginosa
ascensión social de Colón tras el primer viaje hizo imposible la unión entre él, ya
virrey, almirante y gobernador y la humilde Beatriz. Y es que las leyes de Castilla
imponían restricciones a los matrimonios de los Grandes del reino, entre los cuales
se contaba ya aquel. De esta forma, Cristóbal Colón, víctima de los prejuicios
sociales de su época, "no pudo o no quiso saldar la deuda de honor contraída con la
joven cordobesa". Se limitó a señalarle una pensión modesta y a encarecer a su hijo
legítimo Diego que la cuidara como si de su propia madre se tratara. (DE LA
TORRE Y EL CERRO, J. Beatriz Enríquez de Arana y Cristóbal Colón. Córdoba,
Caja de Ahorros Provincial, Asociación de Amigos de Córdoba, 1984)
Beatriz Enriquez una cordobesa amante de Cristobal Colón y madre de su hijo.
(Hay una calle que la conmemora en la Huerta de La Reina en perpendicular a la Avenida del
Brillante)
La vida de Beatriz siempre ha estado envuelta en un halo de misterio...
Desde no llevar los apellidos del padre hasta el no saber por qué Cristóbal Colón jamás se casó con
ella, a pesar de haberle dado un hijo... Tal vez por temor del Almirante, a ser blanco de las sospechas
de la inquisición por tratarse de una familia de cristianos nuevos.
El padre de Beatriz se llamaba Pedro Torquemada, apellido famoso en los anales de la Inquisición, y
su madre Ana Núñez de Arana.
Procedia de una familia de conversos que había dado a la Iglesia española al ilustre Cardenal de San
Sixto, Don Juan de Torquemada, de quien era pariente por cierto, el famoso Inquisidor.
Desde luego, basta este argumento, para pensar que el padre de Beatriz perteneciese a esa familia, y
así se hace más importante la hipótesis que dice que Doña Beatriz Enríquez era de una familia
conversa. El primer síntoma, y quizás el más significativo del ambiente converso en que todo este
episodio ocurre, en la deliberada supresión del nombre de su padre de Beatriz y de su hermano
Pedro.
Por frecuente que fuese en aquellos días el que los hijos de una familia escogiesen cada cual un
apellido distinto, no lo era el que “ninguno” de ellos siguiese el paterno. Parece, darse aquí cierta
"repugnancia" el adoptar el nombre del sangunario perseguidor de los conversos.
Doña Beatriz, pertenecía a una familia de labradores, debió de nacer hacia 1467. Tras la muerte
prematura de sus padres, permaneció junto a su hermano Pedro, bajo la tutela de la abuela materna
Leonor Núñez y su tía, de nombre Mayor Enríquez, hasta que unos años después, fallecidas éstas,
fue tutor de Beatriz su tío, Rodrigo Enríquez de Harana, lagarero de profesión y propietario de Santa
María de Trassierra, que vivía en la collación de Santo Domingo en Córdoba.
Los Arana tenían un cierto nivel social que se refleja en el hecho de que Beatriz supiera leer y
escribir, circunstancia bastante infrecuente en la época.
De su tutor Rodrigo se dice que fue una persona de vida desordenada, a juzgar por la documentación
referida a él que se ha conservado, nos lo presenta haciendo frente a continuas deudas...
Y es por eso que tal vez, doña Beatriz se emancipase tan pronto como pudiera de su tío y tutor, con
el que, al parecer, no mantenía buenas relaciones.
Lo más probable es que Beatriz frecuentara la casa de unos parientes, existentes en la ciudad, con los
que entraría en contacto con el recién llegado Cristóbal Colón, alrededor del año 1487.
Fue entonces cuando esta hermosa, inteligente y culta mujer sucumbió a la tentación y se enredó en
amores con el misterioso aventurero, seducida por una mezcla de fascinación y sueños de grandeza.
Parece que no hay duda de que Colón, que pasaba de la treintena, se enamoró de la joven que le hizo
«más llevadera y agradable» su estancia en Córdoba, en tanto su proyecto era definitivamente
asumido por la Corona.
Se desconoce la edad que contaba la cordobesa cuando inició su relación amorosa con Colón;
aunque algunos autores dicen que era una joven de unos dieciséis años.
Fruto de esta relación fue el nacimiento, en agosto de 1488, de un niño que se llamaría Hernando por
expreso deseo del padre, y en honor del Rey Católico.
Firmadas las Capitulaciones de Santa Fe, en abril de 1492, partió Colón para realizar su ansiado
viaje del descubrimiento, llevando consigo a Diego Arana, primo de Beatriz, y dejando instrucciones
para que su primogénito Diego Colón fuera confiado a aquella.
El regreso de esta expedición marcó el final de toda relación entre Beatriz y el navegante... Nadie
puede decir lo que pasó entre la pareja, pero lo cierto es que Cristobal Colón le recogió a sus dos
hijos (Diego y Hernando), que en adelante quedarían en la corte en calidad de pajes del príncipe don
Juan.
A modo de compensación de la deuda moral contraída con ella, Colón le asignó una pensión de
10.000 maravedís anuales en 1493, y otra igual en 1502.
Tres años después, al morir Colón, le dejó su fortuna y encomendó a Beatriz a su hijo primogénito
Diego, a fin de que le asegurara rentas que le permitieran llevar una vida desahogada.
Aunque se desconoce la fecha del fallecimiento de Doña Beatriz, le sobrevivió a Colón en más de
quince años. Así lo prueban algunas escrituras que atestiguan las dificultades económicas a que tuvo
que hacer frente; y es que al retraso en el pago de las mencionadas rentas se sumaba el total
desamparo en que la tenía su hijo, que siempre expresó hacia ella un desapego extremo... Ella, sin
embargo, prefirió vivir casi en la indigencia y nunca reclamó su herencia que el padre de su hijo le
dejó.
Imagen blog como las amapolas
Info blog Ozu que calor!
Nacimiento y primera formación Por memorias suyas fidedignas, nos dice su albacea testamentario
el licenciado Marcos Felipe, don Hernando Colón nació en Córdoba el 15 de agosto de 14881,
siendo hijo natural de Cristóbal Colón y Beatriz Enríquez de Arana, su amante. Los recuerdos
familiares que desprenden sus escritos fueron siempre precisos para con el padre, a quien le debía
apellido, honra y estado, es decir, posición social. La madre, por el contrario, se ve envuelta en el
silencio más absoluto. Ninguna referencia, ni temprana ni tardía, hacia su persona; ninguna alusión a
la calidad de parientes suyos de los Arana de Córdoba, algunos de los cuales destacaron como
criados de confianza de los Colón, pero sin que a Hernando se le escape --en sus escritos, repetimos- que también eran deudos o familiares. Algunos han querido ver como una alusión a su humilde
origen aquella inscripción que don Hernando ordenó poner en la parte baja de la fachada de su casa
sevillana y que debía rezar así: "Menosprecien los prudentes la común estimación, pues se mueven
las más gentes con tan fácil opinión que lo mesmo que lanzaron de sus casas por peor de que bien
consideraron juzgan hoy ser lo mejor." Refiriéndose a su origen o no, todos los indicios traslucen
que su nacimiento irregular y la ascendencia y situación maternas debieron pesar grandemente en el
segundo hijo del descubridor de América. Beatriz Enríquez de Arana2, amante de Colón y madre de
Hernando, fue una cordobesa de posición social humilde, hija de unos pequeños agricultores de las
cercanías de Córdoba, Pedro de Torquemada y Ana de Arana. Huérfana muy joven, pasó a vivir con
sus parientes a la ciudad, y aquí residía cuando apareció en escena un hombre que ofrecía a los
Reyes la manera de llegar a las Indias por la ruta nueva del Atlántico. En Córdoba, durante las largas
temporadas que pasó esperando la resolución de su negocio, Cristóbal Colón hizo casi de todo:
explicó sus proyectos, no faltándole algún que otro protector; llevó a los Monarcas la duda de si no
sería verdad lo que con tanto convencimiento defendía. Al convertirse la ciudad califal en residencia
habitual de la corte año tras año, de la primavera al otoño, era también cita obligada para Colón
desde 1485. El deseo regio de terminar la guerra granadina antes de embarcarse en otra aventura
condujo a indecisiones y aplazamientos para Colón. Y a pesar de que, mientras se discutía su
proyecto, recibió ayudas de los Reyes, nunca fueron regulares y mucho menos suficientes. Fue en
Córdoba donde pasó las mayores necesidades y traía la capa raída, o pobre, que dice el cronista
Oviedo. Su necesidad llegó a tanto que en esa y en otras ciudades de Andalucía tuvo que dedicarse a
mercader de libros de estampa y a pintar cartas de marear para venderlas a los navegantes. Los que
han reconstruido cuidadosamente las andanzas colombinas en tan críticos momentos cuentan3 que a
finales de 1487 su empresa era rechazada y su postración era total. Sólo Beatriz Enríquez debió
sentirse generosa con el genovés, y meses después nacía su hijo Hernando. La condición jurídica de
este niño era la de hijo ilegítimo o natural, nacido al margen del matrimonio por la Iglesia, lo que en
esta época arrastraba graves inconvenientes legales al vástago, como la privación de ser heredero de
bienes, honras, dignidades y honores que correspondieran a los padres. En consecuencia, para que el
pequeño Hernando, en lugar de apellidarse Torquemada, Núñez, Arana o cualquier otro nombre
familiar o local --que en esto reinaba la anarquía más absoluta--, recibiera el muy ilustre de Colón,
sobre todo después del glorioso triunfo de 1492, tenía que producirse una de estas dos
circunstancias: a) que Cristóbal Colón se casara con Beatriz Enríquez, hecho que no sucedió y
ningún historiador discute ya; b) que don Cristóbal legitimara a su hijo, lo que desde ese mismo
momento le permitiría disfrutar de una posición social privilegiada, como hijo que era de uno de los
nobles más importantes del reino después de 1492. Por este camino es por donde el futuro autor de la
Historia del Almirante pasó a convertirse en don Hernando Colón. Una simple declaración por parte
del padre ante los Reyes y una presentación del niño ante la corte eran requisitos suficientes. En
1493 Colón solicitó y obtuvo de los Reyes la merced de que Hernando fuera nombrado paje del
Príncipe don Juan. Y según el testimonio del propio interesado, la presentación oficial fue llevada a
cabo a principios de 1494 por su tío, Bartolomé Colón, llevando consigo a D. Diego Colón, hermano
mío, y a mí, para que sirviésemos de pajes al serenísimo Príncipe don Juan, que esté en gloria, como
lo había mandado la Reina Católica Isabel, que a la sazón estaba en Valladolid (c. LXI). Así se
cumplía la formalidad legal, y don Hernando Colón, niño de cinco años, se convirtió en hijo legítimo
del descubridor del Nuevo Mundo. El exquisito esmero con que los Reyes Católicos cuidaron la
educación del príncipe don Juan, futuro rey de todas las Españas, se proyectó igualmente sobre los
pajes reunidos junto a él, hijos de la nobleza más granada de Castilla y futuros compañeros de D.
Juan en el gobierno. Sabían los Reyes que de la colaboración sincera de aquéllos y éste brotaría un
reino fuerte que haría olvidar para siempre banderías pasadas. Y para ello no escatimaron esfuerzos,
recursos ni ilusión. Al igual que el Príncipe tenía su maestro, la enseñanza de los pajes4 fue
encomendada al humanista Pedro Mártir de Anglería, un milanés inquieto, devotísimo del saber y de
los libros, futuro cronista de Indias y amigo personal de Colón. En este ambiente fue creciendo
Hernando Colón y, en cuanto a glorias terrenales --apellido, ascenso social, reconocimiento público
y la corte-- todo se lo debla a su admirado y triunfante padre, el descubridor de las Indias. Sin
embargo, no todo en la corte fueron recuerdos gratos y camino de rosas. Un pasaje de la Historia del
Almirante, pleno de realismo, aunque amargo como pocos, nos traza el reverso de las horas
triunfales del apellido Colón. Corrían los años de 1499-1500 y el antaño paraíso de las Indias se
estaba convirtiendo para muchos en un verdadero infierno. La imagen de aquel Colón cumplidor de
cuanto decía, exacto en sus predicciones y admirado por todos, había dado paso al duro gobernante,
enemigo de vagos y hambrientos a la vez que castigador implacable de contestatarios. El Príncipe
don Juan había muerto en 1497 y los hijos de don Cristóbal seguían en la corte, ahora como pajes de
la Reina Católica; Hernando contaba once-doce años y Diego andaba por los dieciocho-diecinueve.
La escena, mezclando pasajes de los años 1499-1500, se sitúa en Granada, donde los descontentos de
los Colón, más que de las Indias, se manifestaban ruidosamente ante el paso del monarca: y si acaso
yo y mi hermano, que éramos pajes de la Serenísima Reina, pasábamos por donde estaban,
levantaban el grito hasta los cielos, diciendo: Mirad los hijos del Almirante de los mosquitos, de
aquel que ha descubierto tierras de vanidad y engaño para sepulcro y miseria de los hidalgos
castellanos; y añadían otras muchas injurias, por lo cual nos escusábamos de pasar por delante de
ellos (c. LXXXV). Hernando no debió olvidar nunca esta amarga experiencia; porque no era sólo la
actitud de esos vociferantes hombres sin vergüenza, sino las repercusiones entre compañeros de
oficio cortesano, con lo que daban que decir y murmurar a todos los que estaban en la Corte. Pocas
veces sentiría tan en sus adentros como en esta ocasión la fragilidad de su pasado y la razón misma
de su encumbramiento. Cierto era que en punto a dignidades y títulos su posición social había
alcanzado la mayor altura nobiliaria; pero al mismo tiempo, su reciente escudo de armas y la falta de
pasados orgullos familiares, en contraste con añejos blasones y casas arraigadas, los hacía más
quebradizos a los ojos de sus teóricamente iguales. Con espíritu de vieja nobleza castellana o, más
aún, de nobleza nueva y advenediza, lo plebeyo, el origen humilde era una mancha difícil de
sobrellevar. Esta debe ser la razón por la que el Almirante del Mar Océano, Virrey y Gobernador de
las Indias, convertido en uno de los principales nobles castellanos, nunca se casara con la humilde
cordobesa Beatriz Enríquez de Arana. Y acaso por el mismo celo social, aunque resulte muy duro,
casi nunca aludió don Hernando a su origen materno; sólo en un documento muy privado y
restringido, como veremos después, recuerda a su madre y familia. Por parte de los Colón cuatro
breves testimonios --tres de don Cristóbal y uno de su hijo y heredero don Diego-- evocan a Beatriz.
El primero tiene fecha de 24 de mayo de 1493 y se trata de la merced de 10.000 maravedís anuales
concedidos por los Reyes a Colón por considerarle el primero en ver tierra5. Esta renta vitalicia
estaba situada en las carnicerías de Córdoba y don Cristóbal Colón se la traspasó a la madre de don
Hernando. En 1502, antes de iniciar su cuarto viaje descubridor, ordena a don Diego que vele por
Beatriz Enríquez por amor de mí, atento como teníades a tu madre: haya ella de ti diez mil
maravedís cada año, allende de los otros que tiene en las carnicerías de Córdoba6. La tercera
referencia es una manda testamentaria del descubridor a su heredero para que no descuide a Beatriz
y la provea de todo lo necesario para que pueda vivir honestamente como a persona a quien soy en
tanto cargo. Y esto se haga por mí descargo de conciencia, porque esto pesa mucho para mi ánima.
La razón dello non es lícito de la escribir aquí7. ¡Todo un mundo de remordimientos, promesas
incumplidas y abandonos que pesan a la hora de hacer balance! Por último, el testamento del
segundo Almirante, Diego Colón, recuerda el encargo de su padre hacia Beatriz Enríquez, vecina
que fue de...8. ¿Qué mayor indiferencia que a la que fue madre de su hermano y en cuya casa él
mismo residió algunas temporadas se la identifique simplemente como vecina de un lugar que deja
en blanco? ¿Había algún deseo expreso de borrar huellas nada honrosas para tan ilustre apellido? Así
parece. Ni el segundo Almirante, cumpliendo la orden de su padre, ni Hernando, como hijo suyo, se
preocuparon mucho de Beatriz durante sus últimos años de vida, pues el mismo Diego reconocía que
se le dexaron de pagar los dichos diez mil maravedís tres o quatro años antes que muriese e no me
acuerdo bien dello. Que se averigüe cuánto es la deuda y se pague a sus herederos. Eso es todo. ¿Y
qué decir de Hernando en asunto que tanto le concierne? Veamos dos datos indirectos, escuetos y
para algunos harto ilustrativos de lo poco que se preocupaba por su madre. El 6 de noviembre de
1519 --recuérdese que la fecha coincide con el comienzo del retraso en el pago reconocido por Diego
Colón-- Beatriz Enríquez venderá a Juan Ruiz, canónigo de la catedral de Córdoba, dos casas de su
propiedad por el precio de 52.000 maravedís9. Nada sabemos sobre si tal venta fue hecha porque la
que fuera amante de Cristóbal Colón sufriera necesidad; de haberlo sido así, habría que calificar con
duros epítetos la conducta de hijo tan olvidadizo. En otras ocasiones su actividad viajera podría hasta
disculparlo, mas ahora estaba bien cerca pues la mayor parte de ese año residió en Sevilla, encargado
por su hermano de tramitar negocios de envergadura10; y bien sabemos que nada pasaba en la
ciudad de la Giralda que no se supiese pronto en Córdoba. Otro breve dato nos lleva a mediados de
1521; en tal fecha Beatriz otorgaba un poder al genovés Francisco de Cazana. estante en Sevilla,
para que éste, a su vez, cobrase de Juan Francisco de Grimaldi, banquero genovés muy ligado a los
negocios colombinos, todo el dinero que quisiera darle por su hijo Hernando. En contraste con esto,
ese mismo banquero concedía a Hernando Colón un mes después, en Venecia, un préstamo de 200
ducados que se invertirían en la compra de los más de 4.500 libros que para su biblioteca particular
adquirió durante el viaje que hizo recorriendo media Europa. Es probable que las cantidades libradas
por los Colón anteriormente en favor de Beatriz las recibiera ésta a través de la casa Grimaldi. Por
último, la excepción --que bien mirado no es tal-- a la que antes nos referíamos con respecto al
silencio hernandino sobre su madre y los Arana de Córdoba. Se trata de una escritura notarial11 de
17 de agosto de 1525 por la que don Hernando Colón, hijo de mi señora Beatriz Enrriques hace
donación irrevocable en favor de Pedro de Arana, mi primo, de unas casas, bodega, lagar, pila,
tinajas y huerta que heredó tras la muerte de su madre. En un documento así, de uso familiar
exclusivamente y sin mayor trascendencia, no era lógico ocultar estos detalles. Pero en los demás
escritos hernandinos, bien privados, bien públicos, de mayor proyección nunca dejará escapar
referencia alguna sobre sus familiares de Córdoba; en esos escritos el tal Pedro de Arana constará
como su criado. Hernando era un Colón y su orgullo familiar, honra y posición social le llego
siempre por vía paterna. Para los demás, el silencio.
Cristóbal Colón, biografía:
Cristóbal Colón, descubridor de un nuevo mundo, nace entre 1433 – 1436
y muere el 20 de mayo de 1506, desconociéndose con certeza donde está enterrado. Según nuestros manuales de colegio, era nativo de
Génova, Italia, pero en realidad todo lo relativo a su biografía es un misterio, nacido no se sabe cuando, no se sabe donde, hijo de no se sabe
quien. Sale repentinamente a la luz de la historia en 1492. Cristóbal Colón tenía un secreto que debía mantener bien oculto, motivo que era
bien sabido por aquellos más cercanos, incluyendo a los reyes Católicos y a los reyes portugueses Alfonso V y su hijo Joan II.
Presentó al rey Juan II de Portugal un proyecto para alcanzar ese destino navegando hacia el occidente ya que al no tener conocimiento de
otro continente (América) se pensaba que la ruta sería más corta. En Portugal no tuvo buena acogida se presentó en la Corte de Castilla,
donde sí fue apoyado.
Cristóbal Colón partió de Huelva (Palos de la Frontera) con tres embarcaciones llamadas la Santa María, la Pinta y la Niña. El viaje resultó
más largo de lo previsto, debido a la confusión geográfica inicial. En octubre del mismo año, la flotilla alcanzó las tierras de Guanahaní, en
las Bahamas, isla que Cristóbal Colón bautizó como San Salvador; después arribaron a las islas Fernandina, Isabela, Santa María, Juana
(Cuba) y La Española. En esta última Cristóbal Colón instaló un fuerte y dejó la nao Santa María. Regresó con las otras dos carabelas, que
llegaron por separado, una a Galicia y la otra a Lisboa, hecho este que dio origen a una disputa diplomática entre Juan II de Portugal y los
Reyes Católicos acerca de los derechos sobre las islas descubiertas. Entre 1493 y 1502 Cristóbal Colón realizó tres viajes más. Primero
alcanzó Puerto Rico y Jamaica. En La Española, su fuerte había sido devastado por los indígenas, por lo que hubo de reconstruirlo. Después
llegó a la desembocadura del Orinoco, a Trinidad y Venezuela. Por último, descubrió la costa de América Central, a la altura de Panamá,
Veragua, Costa Rica y Nicaragua. En 1506 muere en Valladolid, sus restos permanecieron en un convento franciscano de Valladolid hasta
1509 que por deseo de su hijo Diego se trasladaron a la Cartuja de la Cuevas en Sevilla, en 1544 vuelven a ser trasladados, esta vez a Santo
Domingo, cuando ya parecía descansar el descubridor en su última morada, España pierde la Colonia a favor de Francia en 1795 y los restos
son trasladados a Cuba, y en 1898 vuelven a trasladarse finalmente a Sevilla de nuevo. Anteriormente en 1877 realizando unas reformas en la
capilla de Santo Domingo se encuentra una urna con las siguientes inscripciones: “D. de la A. Per. Ate” “, C.C.A.; Illtre y Esdo. Varon Dn.
Criftoval Colon”. ¿Dónde está enterrado Cristóbal Colón, en Santo Domingo o en Sevilla?, parece que Cristóbal Colón se empeña aún
después de muerto en llenar todo lo relacionado con él de misterio.
Al nuevo Mundo se le llamó América, esto fue posible gracias al oportunismo de Américo Vespucio en connivencia con Fernando II de
Aragón (Rey Católico), quien hizo todo lo posible por ocultar la hazaña realizada por Cristóbal Colón al resto de países de Europa.
SU ORIGEN
Retrato de Cristóbal Colón, realizado según las referencias escritas sobre su aspecto y
fisonomía. Obra de Marga Millán bajo Imagen libre de derechos
Tanto Cristóbal Colón como su entorno, no quisieron aclarar el asunto de su origen y nacionalidad, motivo por el cual, hoy nos encontramos
desconocedores de ello.
Si su nacionalidad es importante para recomponer la biografía de un personaje tan relevante para la historia, tanto más lo es, el motivo por el
cual dedicaron tantos esfuerzos en mantener embrollada esta cuestión.
La incerteza de su origen y la causa que motivó tal enigma, es causa de innumerables debates, teorías y conjeturas desde hace más de cinco
siglos. Cientos de libros y escritos se han acometido ocupándose de esto, dándose la paradoja que cuanto más lee uno sobre sus muchas
biografías e historias, menos conocimiento y certeza cree tener de ninguna de ellas.
Su hijo Hernando es el primero en ocultar y enmarañar todo lo relativo al origen de su padre, el mismo nos lo confiesa:
“…quiso que su patria y origen fueran menos seguras y conocidas”
“…quiso que el Almirante imitase al mismo Cristo, que siendo sus
antecesores de la sangre real de Jerusalén, tuvo por bien que sus padres
fueran menos conocidos”
“…Fue su voluntad que sus padres fuesen menos conocidos, de modo que
cuanto fue su persona a propósito y adornada de todo aquello que convenía
para tan gran hecho, tanto menos conocido y cierto quiso que fuese su origen
y patria…”.
Habiendo caído Cristóbal Colón en el olvido ya antes de su muerte y no empezándose a estudiar hasta principios del siglo XVIII, fueron
sobre todo historiadores extranjeros los que recuperaron al personaje y le dieron la importancia que realmente tenía.
Por otro lado, los pleitos por la sucesión en el mayorazgo (1578 – 1606) no hicieron otra cosa que aportar más dudas a su vida, motivado por
multitud de escritos falsos y adulterados, aportados por los litigantes con la única intención de ganar un pleito ciertamente sabroso. El más
conocido de todos (1498), es aquel donde aparecen las famosas frases de:
“siendo yo nacido en Génova … della salí y en ella nací…”, también “…ni en
otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linaje verdadero que se
hubiese llamado y llamase él y sus antecesores de Colón…en tal caso lo haya
la mujer mas llegada en deudo y sangre legítima”.
En el testamento de 1498, se advierten bastantes irregularidades:








La firma que aparece no se corresponde con la grafía del Almirante y cometen varios errores al
colocar los puntos que Cristóbal Colón situaba a cada lado de las eses.
Se da como vivo al Infante D. Juan cuando había fallecido el 7 de octubre de 1497. Cuando se
presentó este documento ya habían pasado 80 años desde los hechos.
No fue elevado a escritura pública.
Varios litigantes sacaron paulinas, eran unos despachos o cartas de excomunión que se expedían en
los tribunales para el descubrimiento de algunas cosas que se sospechaba habían sido robadas u
ocultas malicio samente, tomaron tal nombre por haberlas instituido el Papa Paulo III.
Aparecen varios renglones tachados y con distintas fechas.
Los giros gallegos que Cristóbal Colón tanto usaba en su habla y escritura, aparecen correctamente en
el de 1506 y reemplazados en el de 1498 : aviamiento en vez de aviamento, señalar en vez de
aseñalar, sellará en vez de asellará, entienda y entiende en vez de intenda y intende, asimismo en vez
de asimesmo, almirantdgo en vez de almirantado, privilegio en vez de privillejo y privillejos, muestre
en vez de amostrar.
La institución no era de su letra, al documento le faltaba una hoja, la más importante, y el tribunal con
signa que: “no está auténtica ni solemne”
Aparece firmada por los Reyes Católicos y su secretario de Estado, don Fernando Alvarez, que había
muerto en 1501 y que desde cuatro años antes no firmaba.
El testamento de 1506, otorgado en Valladolid, fue el único que se tuvo en cuenta como indiscutible para regular la sucesión de la herencia,
títulos y privilegios, en él no dice que nació en Génova ni en parte alguna, ni hace mención a ningún pueblo de Italia ni del genovesado, ni
distingue entre parientes legítimos e ilegítimos y tampoco figura la exclusión de cualquier apellido excepto los “de Colón”.
Acercándose el IV Centenario del descubrimiento de América, los nacionalistas italianos (Mussolini) encuentran en Cristóbal Colón la
figura propicia para enaltecer con tan glorioso personaje a la nación italiana, pero para ello sería necesario crear al personaje, ¿por qué?, por
que de Cristóbal Colón solo se sabía lo que habían dicho algunos cronistas, que era genovés, por que así lo habían oído decir . La ciudad de
Génova encarga catorce volúmenes entre 1892 y 1896, para así apuntalar la nacionalidad genovesa del almirante, es cuando aparece el
“colombo” como solución a tanta desconfianza, mediáticamente resultó efectivo, sin embargo el personaje que se dio a conocer “Cristóforo
Colombo”, no encaja con el del descubridor del Nuevo Mundo, “Cristóbal Colón”, resultando un verdadero despropósito y manteniéndose
únicamente por una cuestión de fe.
Cristóforo Colombo (Christopher Columbus)
Retrato de navegante en Tui, podría ser Cristóbal Colón por su parecido con el de
otros retratos
Gracias a esta pretendida ocultación de sus orígenes, se consiguió que su nacionalidad fuese una incerteza, provocando todo tipo de
especulaciones sobre ello entre sus coetáneos, así tenemos que, los cronistas y escritores italianos coetáneos de Cristóbal Colón que no lo
consideraban italiano, por qué lo desconocían, encontramos a Sabellico en su Rapsodia Historiarum, Venecia 1504, Foresti da Bergamo, en
su Suplementum Suplementi, Venecia 1503, Albertino en su Miraviglia Romé, Roma 1509 y Trivigiano. Los escritores italianosAmbiveri,
Corbani, Pereti y Franceschi, no lo consideran Genovés ni italiano. El Conde de Savorgnan de Brazza, Pablo Toscanelli y Serpa Pinto, lo
suponen lusitano. Y sí lo consideraban español, Giacomo Trotti y Aníbal Juanarius, además del PapaAlejandro VI, que en carta a los Reyes
Católicos, llama a Cristóbal Colón, “dilecto hijo de España”.
No es cierto que todos los historiadores contemporáneos de Cristóbal Colón lo supongan genovés, pues muchos le suponen portugués o
español y otros ni siquiera mencionan su patria, y de aquellos que escribieron poco después de su muerte, no pueden abrigar la convicción
que fuese natural de Génova ni de Italia, o, por lo menos, ninguno puede afirmarlo con hechos y razones, ya que todos se limitan a establecer
su patria genovesa, refiriéndose unos a otros, señalando distintos pueblos de Génova, sin pruebas concluyentes y sin datos ciertos, ni de sus
padres y demás ascendientes, ni de sus hermanos, ni de su mujer ni de su vida, hasta que llegó a Castilla; por lo cual bien podemos concluir
afirmando que la patria de Cristóbal Colón para todos ellos fue un enigma indescifrable.
Durante los veintidós años de su vida pública y conocida en España, desde 1484 hasta 1506 en que falleció, no manifestó jamás que fuese
genovés, ni hay documento auténtico que así lo acredite. Siempre procedió como español, y como si fuera natural de España lo consideraban
los Reyes que, en abril de 1497, al darle facultad para fundar uno o más mayorzgos, razonaban la merced, entre otros motivos, en que es
propia cosa de Reyes y Príncipes “honrar e sublimar a sus súbditos y naturales”.
Hasta el último momento de su vida, quiso llamarse Cristóbal Colón, a la española, y no Cristóforo Colombo, a la italiana. Siempre desdeñó
a Italia. Ni un solo nombre de lugar de este país, ni uno solo que recordara a personas o cosas de Colombos en Génova, aparecen en las
tierras que descubrió. Todo es hispano (castellano, portugués y gallego). En sus libros apuntó algunas palabras y frases en italiano, con
muchas incorrecciones, de donde se desprende que conocía este idioma menos que el portugués y el castellano.
Cristóbal Colón nos dice que tomó parte en una expedición armada por Renato De Anjou en el año 1459 y 1462, Cristóforo Colombo
genovés (1451), tendría entre ocho y once años de edad, siendo imposible que con esa edad pudiera capitanear una expedición cuyo objeto
era reponer al rey Renato de Provenza en el trono de Nápoles, del que había sido arrojado por Alfonso V de Aragón en 1442, ello, nos lo
cuenta Cristóbal Colón en una carta escrita a Fernando e Isabel muchos años después:
“A mí acaeció, que el rey Reynel, que Dios tiene, me envió a Túnez, para
prender la galeaza Fernandina, y estando ya sobre la isla de Sant Pedro, en
Cerdeña, me dijo una saetía que estaban con la dicha galeaza dos naos y una
carraca; por lo cual se alteró la gente que iba conmigo, y determinaron de no
seguir el viaje, salvo de se volver a Marsella por otra nao y más gente. Yo,
visto que no podía sin algún arte forzar su voluntad, otorgué su demanda, y
mudando el cebo del aguja, di la vela al tiempo que anochecía, y, otro día, al
salir del sol, estábamos dentro del cabo de Cartagine tenido todos ellos por
cierto que íbamos a Marsella”
COLÓN GALLEGO
Historia y nacimiento de la teoría gallega:
Celso García de la Riega
Celso García de la Riega, iniciador de la Tesis Gallega y verdugo de la genovesa.
En el año 1892 Celso García de la Riega encuentra el primer indicio de un origen gallego de Colón al leer el libro titulado El Río Lérez, en el
que su tío Luís García de la Riega describe las bellezas de la comarca surcada por este río, menciona una escritura de aforamiento hecho a
principios del siglo XVI por el monasterio de Poyo, en las inmediaciones de Pontevedra, a favor de Juan de Colón y su mujer Constanza.
Más tarde Antelo Carmelo Castiñeiras secretario de la sociedad Arqueológica de Pontevedra y abogado, encontraría otros documentos en el
Ayuntamiento de Pontevedra, donde aparecen los apellidos de Colón y Fonterosa -que eran los apellidos paterno y materno de Cristóbal
Colón- estos documentos los llevó a la tertulia en la que él participaba, era la tertulia de Casto Sampedro fundador del Museo Arqueológico
de Pontevedra, en esta tertulia es donde Celso García de la Riega retoma el tema de Colón, animado por los tertulianos y por la aparición de
nuevos documentos encontrados y aportados por D. Casto Sanpedro, continúa en solitario hasta su muerte con la idea de un Colón
pontevedrés viendo ya con más claridad lo inverosímil de las fuentes oficiales.
Casa natal de Cristóbal Colón según la tradición de Portosanto –
Poio
El 20 de diciembre 1898 realiza una conferencia en la Sociedad Geográfica de Madrid. La conferencia tuvo gran impacto y repercusión, la
noticia de la nueva teoría se extendió por países de todo el mundo. En 1914 Celso García de la Riega, ante la insistencia de muchos de sus
seguidores, publica su libro “Colón español”, siendo el primero en dinamitar el candidato italiano “Cristóforo Colombo”, además trata de
construir el personaje, creyendo que si él quiso y puso todo su empeño en ocultar su origen, lo sería por algo realmente grave, y grave era en
1492 ser judío. Celso García de la Riega murió un mes después de la publicación, a la edad de 70 años, consiguiendo dejar tocada de muerte
la concepción genovesa del Almirante, sus argumentos en contra de un Colón genovés son todavía hoy en día utilizados por todos los que
defienden un origen distinto al oficial.
Podríamos resumir la Teoría presentada por Celso García de la Riega en cinco Pilares:

El apellido que utilizaba Cristóbal Colón y sus hijos siempre fue Colón, nunca Colombo, Colom, etc., Pontevedra era el único lugar
del mundo donde se encontraba el apellido Colón, siendo este el único apellido que utilizaba en sus cartas dirigidas a sus hijos y
hermanos; el único apellido que utilizaban en todos los documentos oficiales; así lo escribió en su testamento; así lo llamaban los Reyes
Católicos y el rey de Portugal; incluso desde el Vaticano, el Papa Alejandro VI lo llamaba Colón; ¡nunca con ningún otro apellido!; la
mayoría de los Colón de Pontevedra eran Mareantes, existen documentos desde 1428 que lo avalan. En la basílica de Santa María de
Pontevedra hay una inscripción pétrea que dice que “Juan Colón” hizo una capilla. El propio Almirante decía que la forma de vivir de
sus antepasados fue el de mercaderías por la mar.

Colón escribía en gallego. Sus escritos como bitácoras, cartas y demás, las escribió con palabras galaico-portuguesas y muchas
netamente gallegas, diferentes a las portuguesas y castellanas; como ejemplo: “Despois” (palabra gallega usada en la época y en la
actualidad, en castellano se escribía después y en portugués após). Escribía en gallego “Saliron” (en castellano se escribía salieron y en
portugués saíron). Escribía en gallego “Foy” (en portugués se escribía foe, y en castellano fue)…… y así hasta más de 300 palabras.
Cuando no encontraba el término especifico en castellano, empleaba uno gallego: “A longo da costa”(a lo largo de la costa), “Anduvo a
la relinga” (como en la actualidad siguen empleando los marineros gallegos para referirse al viento contrario), “ala corda”, etc.

La Toponimia:Los nombres que utilizo Colón para bautizar las tierras descubiertas coinciden por centenares con los nombres de las
costas gallegas especialmente con la costa de Pontevedra, de ninguna otra región aparecen tantos nombres en común como los de
Galicia, es evidente que Colón conocía perfectamente el mar, las rías y la geografía del entorno gallego más específicamente la ría de
Pontevedra. Colón bautiza la primera isla como San Salvador, el segundo nombre que utilizo Colón fue el de Santa María de la
Concepción que es el nombre de la Copatrona de San Salvador de Poio, muchos de ellos, tienen geográficamente un parecido
asombroso, como el mar de Santo Tome, en Santo Domingo con Santo Tome del mar de Cambados en Pontevedra, sus contornos son
tan parecidos que se pueden superponer uno encima del otro, o como Porto Santo en las Antillas que tiene un parecido asombroso con
el Porto Santo de San Salvador de Poio. Todas estos topónimos son de fácil comprobación, comparando mapas de las zonas
descubiertas y mapas de las rías gallegas, por ejemplo se pueden citar: Río Xallas en Jamaica, que solo existe en Galicia, Punta Muros
(Venezuela/Ría de Muros. A Coruña), Río Minho (Jamaica/ río de Galicia), Puerto del Sol (Cuba/Isla de Onza. Pontevedra), Punta
Aguda (Isla Tortuga/Bueu. Pontevedra), Punta del cabo (Cuba/ Cesantes. Pontevedra), Punta do Ferro (Rep. Dominicana/Ría de
Pontevedra), Punta Lagoa (Bahamas/Ría de Vigo), Punta Moa (Cuba/Punta Moa. Pontevedra) y así hasta más de 125 lugares.

La carabela (Nao) “Santa María”, fue construida en los astilleros de la Moureira en Pontevedra, propiedad de Juan de la Cosa, el
nombre completo o como se conocía a la embarcación era Santa María “la Gallega”, fue la nave capitana de Colón, que también fue la
única aportación que hizo el Almirante al descubrimiento. Al encallar la nave en el primer viaje Colón se queja y dice “la traición del
maestre y de la gente que eran todos o los más de su tierra”, se refiere a la tripulación de la Santa María que procedía de las costas
gallegas.

La Casa de la tradición, la tradición dice que en una casa de Poio (Pontevedra) de siempre se supo que había nacido el descubridor de
las Indias, estaba y está situada en la parroquia de San Salvador, en el barrio de Porto Santo, enclavada en la finca de La Puntada, finca
que en su parte sur la baña la ría de Pontevedra, justo entre la Galea y la Lanzada y enfrente de la ermita de Nuestra Señora de Gracia en
la isla de Tambo y cuando llega por primera vez al Continente Americano le llama “Salinas” y “Saíñas” se llama aún hoy en día la
ensenada y el barrio colindante con la Finca de la Puntada y calle que la bordea. Esta finca perteneció a la casa de Veragua,
descendientes del Almirante.
Dibujo de Castelao, en la nota superior se
interesa por los documentos.
La teoría gallega tendría después de la muerte de su iniciador, un enemigo inesperado, la propia Academia gallega, esta, dirigida por Murguía
se encargará de poner todas las trabas a los continuadores de la tesis, hará valer sus influencias en la Academia de la Historia en Madrid, y
todo por evitar que el inminente reconocimiento pudiera recaer en su enemigo político, Celso García de la Riega. Llegando a proponer que
los méritos deberían pasar a Don Castro Sanpedro, si se quería que la Academia deliberara a favor, y alegando que él encontró los primeros
documentos (no era cierto), pero los rieguistas se opusieron, por lo cual, ni para ti, ni para mí.
Don Wenceslao escribiría un artículo en el diario ABC de fecha 28 de agosto de 1926, una
sátira burlesca sobre este asunto de las manos del gallego Wenceslao Fernández-Flórez.
Dieciocho años después de haber realizado su famosa conferencia en Madrid, se le acusa de haber alterado algunos documentos, la Academia
Española de la Historia, arengada por Murguía y con el apoyo de Altolaguirre y Oviedo yArce, intentará desbaratar por todos los medios que
a Cristóbal Colón se le reconozca gallego. El historiador y miembro de la Sociedad Geográfica de Londres, coronel Mansfield, salió en
defensa de García de la Riega, afirmando en una conferencia dada en Londres, que consideraba auténticos y válidos todos los documentos,
pues no cree que las raspaduras que tienen algunos, afecten al texto y otras deficiencias no parecen esenciales, sobre todo cuando donde
aparece el vocablo “Colón” en cada uno de los documentos, no presenta ningún deterioro o alteración, el paleógrafo Camille O’Sirvi
consideraba lo mismo.Sin embargo esta acusación sirvió para arrinconar la tesis gallega, y aún hoy en día algunos siguen haciendo referencia
a la falsificación, mientras, siguieron apareciendo documentos y más documentos donde se evidenciaba la existencia de Colones en
Pontevedra. El mayor instigador de esta cruzada fue el académico de la Historia Altolaguirre y Duval, quien suprimió deliberadamente
aquellas actas de la Raccolta Colombina, que eran sospechosas y perjudiciales para su tesis, pero cuando se demostró la falsificación de
abundantes actas, en vez de aplicarse la misma medicina que recetó a García de la Riega, se defendió diciendo esto:
“el haberse descubierto que algunos documentos donde figura el nombre del
primer Almirante de la Indias son apócrifos (falsos), y el no poder
comprobarse la autenticidad de otros por haber sido destruidos o no
encontrarse los originales, han motivado el que sean acogidos con cierta
desconfianza los documentos notariales de Italia…el que algún documento
haya resultado falso, no puede constituir prueba de que lo sean todos los
demás”.
Cuando los seguidores de la Teoría levantina de Luís Ulloa, presentaron los documentos Borromeo, a la par estaban criticando los
documentos presentados por Don Celso, a sabiendas de que los documentos por ellos presentados eran documentos totalmente inventados,
como así quedó demostrado, tanto que hoy en día no existen y tenemos la duda de si llegaron algún día a existir.
Además de los documentos defendidos por Celso García de la Riega, Telmo Vigo encontraría un documento de 1519 donde aparece el
mismo “Juan Colón” de Santa María y del cruceiro y aunque los paleógrafos Serrano Sanz y Oviedo Arce se esmeraron en buscar algún
vestigio de falsedad, tuvieron que darlo por bueno. Castro Sanpedro encuentra dos documentos, uno de 1518 y otro de 1520, que hacen
referencia también al citado “Juan Colón” y otro de 1500 haciendo referencia a un “Antonio Colón”.
Los continuadores de Celso García de la Riega:
Alfonso Philippot Abeledo
En los años 80 el vigués Alfonso Philippot, marino mercante y presidente de la Asociación
Colón gallego, publicó una copiosa y trabajada teoría sobre la verdadera identidad de Cristóbal Colón, la sorpresa sobre todo radicaba en el
personaje, “Pedro Álvarez de Sotomayor” conocido por “Pedro Madruga”, señor feudal gallego que protagonizó una lucha encarnizada
contra las Irmandades en Galicia y contra los reyes Católicos después. Luchó este noble señorial contra la alianza entre la Corona de Aragón
e Isabel Trastámara, que pretendían arrebatar los derechos al trono de Castilla a su sobrina, la legítima y verdadera heredera al trono, Juana
de Trastámara, casada con su tío Alfonso V de Portugal. Una unión con Portugal que preocupaba sobremanera a la corona de Aragón. Pedro
Madruga se posicionó del bando portugués hasta su rendición en Acasovas.
Alfonso Philippot, aportaba sobremanera el motivo buscado por tantas teorías, aquel que debería justificar que Cristóbal Colón y sus
coetáneos más cercanos trabajaran por ocultar su origen y cuna. Llegados a este punto, trataremos de demostrar que el candidato aportado
por Alfonso Phlippot, además de ser el único que queda sin descartar, a falta de otros nuevos, reúne sobradamente todos los condicionantes
para ser incluido en un proyecto de autentificación utilizando los últimos avances en la ciencia genómica.
En 1977 Alfonso Philippot publica en el Faro de Vigo su primer trabajo “Don Cristóbal Colón de Soutomaior”, con una teoría totalmente
inédita, Cristóbal Colón y Pedro madruga el famoso noble feudal gallego y/o portugués son la misma persona. En principio parece una
historia fantasiosa parecida a las teorías levantinas, pero resulta que las piezas del rompecabezas empiezan a encajar, el documental
probatorio gallego crece sin parangón. Philippot nos dice:
La importancia de estos hallazgos nos indujo a revisar el testimonio de Lucio
Marineo Sículo, del año 1530, y de la propia Academia de la Historia,
llegando a la conclusión de que su nombre de pila completo era Cristóbal
Pedro, tal y como refleja la abreviatura del polémico documento de 1496:
XPº de Colón. Por otra parte, la cita de Marineo, “Petrum Colonum”, viene
corroborada por el reciente hallazgo de un texto del gran humanista y
sacerdote portugués Gaspar Frutuoso (1522-1591) en su obra manuscrita
“Saudades da Terra”, publicada hacia 1580.
Algunos Indicios y vidas paralelas que llevaron al sr. Philippot a formular su Tesis:

Además de la aseveración de Fernando Colón y el padre Las Casas sobre la nobleza de linaje del Almirante, y que los dos tenían
almirantes en su familia, los reyes siempre le dieron tratamiento de Noble tanto en las maneras como en las formas. ¡Colón era noble!
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Tanto en un caso como en el otro empiezan a navegar a la edad de 14 años por un periodo continuado de 23 años.

Cuando unas fuentes sitúan en la misma fecha a uno y a otro de camino a España, llevando el mismo cometido de reunirse con los
reyes, entre Valladolid y Alba de Tormes uno aparecerá ya para siempre, mientras el otro desaparecerá sin dejar rastro.
Tanto en un caso como en el otro, tenían conocimientos de latín y de las sagradas escrituras.
Los familiares de uno fueron los mejores aliados del otro, así como los enemigos de uno lo fueron también del otro.
Los dos fueron corsarios
Colón manifiesta tener diez hijos además de Diego, Pedro Madruga tenía 10 hijos.
Cuando unas fuentes aseguran que Pedro Madruga se refugia en Portugal, otras aseguran que Colón llega a este reino.
Cuando unas fuentes relatan como Colón abandona Portugal para irse a España, otras nos dicen que Pedro Madruga alberga la misma
idea.

Cristóbal Colón se negó siempre a firmar como “Cristóbal Colón”, recurriendo a la forma “xpo. Ferens”, el capellán y confesor de los
reyes que trató en persona a Colón, le llama en uno de sus escritos “Petrum Colonum”. Cristóbal Colón dijo: “Pónganme, pues, el
nombre que quisieren, que al fin David, rey sapientísimo, fue guarda de ovejas, y después fue hecho rey de Jerusalén, y yo siervo soy
de aquel mesmo que le puso a él en tal estado.”
El genealogista Antonio Pedro documenta la existencia de un hermano de Pedro
Madruga llamado Juan González, que coincide con el perfil de Bartolomé Colón, hijo de la misma madre y mismo padre. El apellido
González concuerda con la supuesta madre de Cristóbal Colón, que según Alfonso Philipot se trataría de “Constanza González Colón”.
Manuel Doval a finales de 2013, encontró en las murallas del castillo de Sotomayor, lo que parecen las armas que según los reyes Católicos,
Cristóbal Colón solía traer. Sonia Barja encuentra otro escudo en un manuscrito inédito hasta 1950, donde parece que las armas de los
sotomayor ocupan el cuartel reservado a las armas del almirante. Hayazgos que se suman a otro trabajo de Antonio Pedro Sottomayor sobre
la supuesta madre de Pedro Madruga y Cristóbal Colón.
La toponimia coincidente entre Galicia y el Nuevo Mundo
Mucha toponimia con la que Cristóbal Colón bautizaba se correspondía con la gallega, además de observarse casi siempre mucho parecido.
Cristóbal Colón iba bautizando lugares y accidentes geográficos con una toponimia coincidente en Galicia, la gran mayoría de esta toponimia
se encuentra enclavada en tan solo un radio de unos 50 kilómetros dentro de las Rías Baixas. Cristóbal Colón bautiza a la primera isla
descubierta como “San Salvador”, luego vendrían, Porto Santo, mar de santo Tomé (ensenada en la ría de Pontevedra), Tierra de Gracia, (ría
de Pontevedra), cabo de La Galea, La Puntada, Punta Lanzada, etc., y cuando pisa por primera vez el continente americano a la enseneda
donde pisará tierra le llama «Salinas». La tradición dice que en una casa de Poio (Pontevedra) de siempre se supo que había nacido el
descubridor de las Indias, estaba y está situada en la parroquia de San Salvador, en el barrio de Porto Santo, enclavada en la finca de La
Puntada, finca que en su parte sur la baña la ría de Pontevedra, justo entre la Galea y la Lanzada y enfrente de la ermita de Nuestra Señora de
Gracia en la isla de Tambo y que linda al oeste con «Saiñas (Salinas)».
El Almirante no impuso en sus bautizos un solo nombre ni en recuerdo de Génova, Saona, Liguria ni de ningún otro pueblo de Italia.
Cristóbal Colón le puso “La Gallega” a una isla, a dos naves, y a un navío “el Gallego”. Entre estas naves destaca “La Gallega” nave
capitana del primer viaje, dedicada a Santa María patrona de Pontevedra.
Todos los navíos del primer viaje llevaban tripulantes gallegos.
El Castillo de Sotomayor, pertenecía a la parroquia de San Salvador.
Cristóbal Colón festeja a la patrona de Pontevedra
El 18 de diciembre en el primer viaje de Cristóbal Colón, este manda ataviar las naves y festejar a la Virgen María de la O, el mismo día que
en Pontevedra se conmemora a su patrona. Fr. Martín Sarmiento (siglo XVIII) opina sobre este particular:
“La Carabela en que salió Colón, se llamó La Gallega, según Oviedo, y era
dedicada a Santa María, aludiendo a la Patrona de los de Pontevedra. Es
mucho concurrir el que Henrique IV diese, como dio a Pontevedra, el
Privilegio de una Feria de 30 días, 15 antes y 15 después de la Fiesta de Sn.
Bartolomé, Patrono de la Villa. El que los Reyes Católicos hubieran dado
como dieron a todos los Mareantes de la Villa, el Privilegio de que no los
pudiesen ajusticiar sino como a Nobles, no siendo por delito de alta traición.
El que los mismos Reyes mandasen que todos usasen escudos de la Fábrica
de Pontevedra. Y el que la carabela de colón se llamase la Gallega y se
llamase y estuviese dedicada a Sta. María. Es mucho concurrir todo eso, digo,
para que sea inverosímil que la mejor nave, Argos Gallega o la Carabela en
la cual montado colón descubrió en su primer viaje el nuevo Mundo, había
sido fabricada en el Arrabal o Pescadería de Pontevedra y que se dedicase a
Sta. María la Grande (que así llaman), que es la Patrona de todos los
marineros en Parroquia separada. fr.Martín Sarmiento”
Sus escritos delatan su lengua nativa
En sus escritos figuran muchas palabras del portugués, todas ellas de uso compartido con el gallego, otras de uso exclusivo del gallego y
ninguna únicamente exclusiva del portugués.
Única nota autógrafa de Cristóbal Colón intentando escribir algo en italiano, se le daba
francamente mal
Solo una vez intentó escribir en italiano, pero de manera calamitosa, demostrando que solo lo chapurreaba.
Cristóbal Colón escribía el castellano mucho antes de fijar su residencia en Castilla, pues ya en el año 1481 anotaba libros en español, y
cuando leía y escribía en latín, incurría en solecismos propios de una persona de habla española.
Es imposible que en las cartas a sus hijos, a sus hermanos y a sus amigos emplease siempre el castellano, con muchos giros (galaicoportugueses), sin que jamás se le escapase una frase, un dicho, ni una palabra en italiano. Igualmente sucede con todas las notas relativas a
sus gastos, sus créditos y deudas.
En 1951 el Capitán de Navío, Julio Guillén Tato, realizó un laborioso informe de investigación, “La parla marinera en el primer viaje de
Cristóbal Colón”, que entre otras cosas decía:
“Colón cuarteaba el compás o aguja con voces distintas a las del
Mediterráneo y de las galeras, que emplea siempre Ramusio y tantos otros,
incluso traduciéndolas del portugués…Y al emplear íntegramente esta rosa
oceánica de origen nórdico, parece como si jamás hubiese navegado por el
Mediterráneo, o tan poco, que ni en una sola ocasión se le desliza un
“mediterranismo”. “Cristóbal Colón escribe según la parla navaresca ú
oceánica: la de las naos, que nuestros marineros de Cantabria, Galicia y
saco de Cádiz ya hablaban por lo menos un siglo antes”.
La película: Pontevedra, cuna de Colón
Película de relevancia histórica, científica y pionera del cine en color, tuvo una acogida y eco impresionante. El 29 de julio de 1925 se
estrena en el Teatro Principal la película «Pontevedra, Cuna de Colón», su autor el investigador, fotógrafo y cineasta Don Enrique Barreiro.
El suceso hubiera pasado ‘desapercibido sino fuera porque dicha película era la primera en color que se había hecho en España por un
sistema inventado por el propio Enrique Barreiro. La noticia tuvo gran repercusión y tan importante suceso cubrió numerosas columnas de la
prensa regional, nacional e incluso del extranjero.
La Tradición y la casa de la puntada
Las gentes de Poio (Pontevedra) han sabido de antiguo, transmitiéndose de padres a
hijos, queCristóbal Colón había nacido en una casa de la parroquia de San Salvador,
ello llevó a que el Gobernador Civil de Pontevedra, Don Luis Tur y Palau, llamase a
Benito Muñiz Pérez, de 76 años para que prestase declaración, y ante los señores
D.Adolfo CastroMonge, D. Cosme Rupelo, D. Julio Álvarez Builla, D. Andrés Rojo
Soto, D. Luciano Varela, manifestó que:
“siendo joven había oído a Francisco Fraga Portas, fallecido a los 97 años de edad,
que este supo por su madre Alberta Portas de 105 años, y Alberta de los suyos de 107,
que el que había descubierto las Américas había nacido en una casa pequeña de Porto
Santo (que ahora habita una sobrina suya), y que se marchó de pequeño y no se supo
más de él”.
Esta tradición oral, se ve refrendada por
un documento encontrado a principios del siglo XX, donde se dice que un descendiente
y heredero de Cristóbal Colón, Duque de Veragua, vendió esta propiedad reconociendo
haberla recibido en herencia de sus finados padres.
La Casa donde hoy está el Museo de Colón en Poio, la tradición decía que era la casa
natal de Cristóbal Colón, tradición oral recogida a principios de siglo entre personas de
más de 80 años que atestiguaban haberlo oído a sus padres y abuelos, y estos a los suyos
respectivamente.
Casa natal
donde la tradición dice que nació.
En frente de la casa de la tradición existe una Cruz que tenía grabado «Juan Colón» el
mismo que aparece en otra inscripción labrada en piedra en una Capilla de Santa María,
existe también un documento en el museo de Pontevedra, donde Juan Colón reconoce
paga un importe para la realización de esta Capilla.
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En el documento de venta de la finca de la Puntada se nos dice que un descendiente y
heredero de Cristóbal Colón, Duque de Veragua, vende esta propiedad y reconoce que
la recibió en herencia de sus finados padres. La leche, esto hace todo mucho más fácil, a
partir de ahora todos los cientos de indicios y argumentos esgrimidos por más de un
siglo por tantos y tantos defensores de la teoría gallega cobrarán importancia capital.
Paio Gómez de Soutomaior era vecino de estos Colones.
Muy cerca había otra finca, la de Andurique, que había pertenecido a Juan Colón y
Constanza Colón.
Los Colón visitan Galicia
Cristóbal Colón (biznieto de Colón) visita en los años 1575 y 1576, coincidiendo
precisamente con los años en que quedó vacante la sucesión de Cristóbal Colón por
falta de varón, aparece visitando las Cofradías de los gremios de la Santísima Trinidad y
de mareantes de Pontevedra.
El Obispo Geraldini, oyó decir que Cristóbal Colón había tenido en Galicia noticias del
nuevo mundo antes del descubrimiento.
Bartolomé Colón recibió en Galicia (A Coruña) a los Reyes de Castilla D.Felipe y Dª
Juana el 28 de Abril de 1506 de vuelta para Castilla se pierde su rastro en Puebla de
Sanabria, sin conocerse su paradero durante más de un año.
Cuando Carlos V traslada las Cortes a La Coruña y buscaba recursos para viajar a
Alemania y ser elegido emperador, se presentó Fernando Colón ofreciéndole una
importante cantidad de oro, esto ocurrió en el año 1519, año en el que enfermó su madre
y falleció.
La inscripción en la Capilla de Santa María la Mayor
Inscripción en la Basílica de Santa María.
Es curioso que en la Basílica de Santa María de Pontevedra, aparece en su inscripción
«John Collon» y el crucero «Juan de Colón,» la misma curiosidad que Juan II de
Portugal cuando se dirigió en una carta a Cristóbal Colón , lo primero que hizo como
«Collon» y los párrafos abajo como «Colón». Su hijo, Fernando Colón, dice:
“El Almirante, conforme a la patria donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado,
limó el vocablo para conformarle con el antiguo y distinguir los que precedieran de él,
de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón”.
Los colombistas pretenden defender que es posible limar el apellido Colombo y dejarlo
en Colón, los colonianos(1) creemos que resulta más plausible limar el apellido francés
“Collon” y dejarlo en Colón, cuando fonéticamente se pronuncian igual y además se
evita confundirlo en Galicia y Portugal, con aquellas partes tan íntimas.
El Baldaquino del descubrimiento en Caldas de Reis
Galicia, entre otras cosas, puede presumir además de conocer antes que nadie la noticia
del descubrimiento, de poseer la primera representación lapídea de la famosa gesta del
nauta gallego.
En Caldas de Reis existe una iglesia del siglo XII, Santa María de Caldas, de estilo
románico que fue destruida por Almanzor, alrededor del año mil, según consta en las
crónicas árabes, y renovada en numerosas ocasiones, situada en pleno Camino de
Santiago posee curiosas inscripciones templarias en sus muros que nos hablan de los
enigmas del camino.
El profesor Filgueira Valverde en una de sus visitas a Caldas para dar alguna que otra
conferencia, se encontró cerca de la iglesia en unos vallados exteriores, una pieza de
indudable valor histórico que parecía abandonada y descuidada, se trataba de un
baldaquino de finales del siglo XV con forma ojival, donde aparecían representadas
las naves de Colón y el escudo de los Reyes Católicos en una pieza pétrea. Eso en el
caso que se tratara de un baldaquino, según la valoración de Filgueira Valverde y no
el adorno de algún túmulo funerario.
Esta pieza se trasladó al interior del templo en su muro norte, y hoy se puede admirar lo
que ya representa la primera figuración de la gesta del descubrimiento.
Un baldaquino representa una construcción en forma de cúpula o dosel que
generalmente estaba soportada por cuatro columnas, y que se destinaba a albergar el
altar cuando este aparecía aislado.
(1) Colonianos: Dícese de aquellos individuos que acostumbran a llamar cada cosa por
su nombre, ejem. Descubridor de América: Cristóbal Colón; se diferencian de otros que
se autodenominan Colombinos, en que estos adoran a un viñatero mitológico
llamado ”Cristóforo Colombo”, del que cuentan fantásticas leyendas y aventuras
cuando apenas contaba 14 años.
(2) Hágome cargo que todo este pliego es una prolija digresión. ¡Qué Importa I Con esa
prevención le escribí. El que no le quisiere leer que le deje, que yo haré lo mismo con lo
que ese tal pudiere escribir en contra o del asunto o de la digresión, y rogaré a Dios que
le alumbre». Fray Martín Sarmiento (s.XVIII)
Colón genovés
(Wikipedia) – La tesis apoyada mayoritariamente mantiene que Cristoforo Colombo
nació el año 1451 en Savona, en la República de Génova. Sus padres serían Doménico
Colombo —maestro tejedor y luego comerciante— y Susanna Fontanarossa. De los
cinco hijos del matrimonio, dos, Cristoforo y Bartolomeo, tuvieron pronto vocación
marinera. El tercero fue Giacomo, que aprendió el oficio de tejedor. Respecto a los dos
restantes, Giovanni murió joven y la única mujer no dejó rastro. Existen actas notariales
y judiciales, como el mentado testamento de su hijo en donde afirma la oriundez
genovesa de su padre, que defienden esta tesis. Además el mismo Cristóbal Colón
declara ser genovés, en el documento denominado Fundación de Mayorazgo él menta
«della salí y en ella nací [en Génova]» pero diversos autores e investigadores indican
que probablemente esta declaración sería interesada por los Pleitos colombinos que
mantuvieron sus descendientes con la corona de Castilla, y por ello lo declararon como
falso o apócrifo, sin embargo otros investigadores a principios del siglo xx encontraron
en el Archivo de Simancas documentación que, según ellos, mostraban la autenticidad
de esta declaración. Dicho escrito fué hallado en 1925 y contenía todas la firmas y sellos
pertinentes, que fueron validadas por una comisión especial que ratificó la credibilidad
del documento expedido el 28 de septiembre de 1501. También existe una misiva de
Pedro de Ayala, embajador de los Reyes Católicos en Inglaterra, en donde haciendo
alusión al propósito anglosajón de explorar el Atlántico, menciona que esa incursión
contaría con «otro genovés como Colón». Además las autoridades municipales de
Génova mostraron, entre los años 1931 y 1932, actas fidedignas que afirmaban su
origen genovés.
Colón Catalán
(Wikipedia) – Luis Ulloa, historiador peruano que residió en Barcelona varios años, afirmaba
que Cristóbal Colón era originario deCataluña y de tradición marinera, basándose, entre otras
razones, en que en sus escritos, todos en lengua castellana, existen giros lingüísticos propios del
catalán. Para Ulloa, Cristóbal Colón fue un noble catalán que se llamaría realmente Joan Colom,
un navegante enemigo del rey Juan II de Aragón, contra el que luchó al servicio de Renato de
Anjou, aspirante al trono y que además sería el supuesto John Scolvus que habría llegado al
norte de América en el año 1476, que posteriormente le ofrecería el proyecto del descubrimiento
al rey Fernando el Católico para beneficio de la Corona de Aragón. Esta teoría ha sido seguida,
ampliada o modificada por diversos autores, en su mayoría historiadores e investigadores
catalanes, aunque también existen investigadores de otros países como el estadounidense
Charles Merrill que han apoyado esta tesis. Por contra, esta hipótesis ha sido contestada
indicando que los partidarios de la misma dedican gran parte de sus esfuerzos en refutar o
desmentir numerosos documentos históricos que manifiesten el origen genovés del navegante,
mientras que no han aportado ningún documento que demuestre el supuesto origen catalán.
La mayor parte de los nobles de la Castilla Occidental
acuerdan y están conformes junto con Enrique IV en casar a su hija Juana con el rey de
Portugal Alfonso V, antes lo intentaron también con Isabel, su hermana, pero esta
rechaza el matrimonio por motivos de diferencia de edad, Alfonso V le llevaba 20 años;
lo que nadie se podía imaginar es que desde la corona de Aragón se forjara un complot
para evitar que los distintos reinos de la península se unieran con el de Portugal,
dejando a la corona de Aragón aislada y con unas posesiones en el mediterráneo que
difícilmente podría mantener por largo tiempo.
Juana hija de Enrique IV, era la verdadera heredera de Castilla, la unión en secreto de
Fernando e Isabel les vale para pugnar por los derechos sucesorios, alegando que Juana
no era hija natural de Enrique IV, que era hija de un tal Beltrán, de ahí que comienzan a
denominar a Juana, la Beltraneja.
Todo ello lleva a Portugal y a Aragón a una guerra sucesoria, donde los nobles se ven
obligados a decantarse de un lado u otro, para muchos ven en esto una oportunidad para
mejorar su situación, como es el caso del obispo de Santiago, Fonseca, quien viéndose
arrinconado por Pedro Madruga (Colón), aprovecha los acontecimientos como única
salida para recuperar las tierras que Madruga le había arrebatado.
Madruga (Colón) también tiene que decidirse por una u otra opción, y entiende que la
portuguesa le reportará mayores beneficios, a él y a todos los nobles ribereños con
Portugal, entiende que una alianza con el reino de Aragón alejaría la corte y las
influencias de Galicia, como así ocurrió. Entiende que la unión entre Castilla y Portugal
es más lógica y natural aportando mayores beneficios en el futuro.
Trata de convencer a familiares suyos en Extremadura, Andalucía y Castilla para que
apoyen la causa Portuguesa, consigue el apoyo de la mayoría de ellos, pero en la batalla
de Toro donde Portugal sufre una contundente derrota, hace que la mayoría de ellos se
inclinen ahora por Fernando e Isabel, lo que intentaban era tratar de adivinar quién
acabaría venciendo, si escogían mal perderían todas sus posesiones y posición social, la
cosa era complicada.
Pedro Madruga (Colón) fue de los pocos que se mantuvo firme hasta el final, participó
en la batalla de Toro aportando tropas propias y aconsejó a Juan II que esperase a su
padre Alfonso V, quien se había desplazado a Francia para traer refuerzos en la flota del
Corsario Casanove Colón, familiar este de Pedro Madruga, pero Juan II desoyó los
consejos de Madruga y no esperó a que llegaran los refuerzos.
La derrota fue nefasta para los intereses de Madruga (Colón), ahora él estaba en el
bando de los perdedores y los reyes Fernando e Isabel, le harían pagar cara su decisión
contraria a ellos, él se refugia en Portugal perdiendo todas sus posesiones en Galicia,
donde ya no podrá volver sin que sus enemigos den cuenta de él, tal como le sucedió al
mariscal Pardo de Cela que cuando quiso regresar, lo decapitaron en un camino. Por
otro lado las relaciones con Juan II se habían empeorado desde que Madruga lo
responsabilizara de la derrota, y tuvo que solicitar ayuda a familiares para poder
sobrevivir.
Juan II cuando vio que Madruga se encontraba en la Rábida y en tratos con los reyes
Católicos por la empresa de cruzar el océano, que había conseguido el perdón a cambio
de renunciar a su verdadera identidad y cogiendo otra, le escribe una carta donde le trata
de “especial amigo” y le pide encarecidamente que vuelva, Madruga conociendo la
forma de actuar de Juan II, quien ya había matado a nobles portugueses que le eran
revoltosos, llamándolos en audiencia para luego apuñalarlos personalmente, prefirió
optar esta vez por los reyes Católicos y enviar a su hermano Bartolomé a Inglaterra
como otra posible opción. Sabía que sin la protección de la gran amistad de Alfonso V,
ya muerto, ahora no se podía fiar de su hijo.
Parece mentira que Colón fuera un visionario en lo que se refiere a los intereses
gallegos, castellanos y portugueses…
Portugal tiene el doble de población, la mitad de desempleo y menor inflación que
Cataluña; desde hace mucho tiempo es nuestro mayor cliente, nos compra cada año por
valor de 25 millones de euros, mientras Cataluña no representa ni la veinteava parte. La
deslocalización de empresas en Cataluña Independiente y el cambio de Sede de muchas
de estas, nos haría ganar PIB, Portugal tiene un PIB (2014) de 174.000 millones de
euros, Cataluña repartiría parte de su PIB entre las comunidades vecinas (Aragón,
Valencia, Madird, …). Cataluña exporta menos de la décima parte que Portugal.
La cornisa atlántica de Hispanya es la mejor situada estratégicamente de la península, es
absurdo querer llegar a Asía por el camino de Marco Polo, en vez del trazado por Colón.
Los portugueses y gallegos somos los que tenemos mejores relaciones con Sudamérica,
los que más cerca estamos de ellos, quienes a su vez, son lo que mejor acceso tienen a
China y Japón.
Galicia y Portugal tienen que recuperar el sitio que les corresponde y las zonas del
interior de España, aprovecharse de esta situación para mover mercancías, convertirse
en puertos secos y dejar de una vez por todas de ser zonas deprimidas.
Es antinatural que Barcelona un puerto alejado, reciba descargas marítimas como
hidrocarburos, mercancías asiáticas, etc. cuando lo lógico sería descargar en puertos
portugueses y gallegos, para luego con el transporte terrestre y ferroviario
desmultiplicarlo comercialmente.
No se puede pensar en el AVE gallego para transporte de personas únicamente y como
meta fundamental. Galicia tiene que mover mercancías, no pasajeros; si el AVE lleva
pasajeros, el tren convencional debería destinarse a mercancías, mercancías que
recalarían en León, Zamora, según el destino. Todos ganamos.
Francamente es difícil entender como no somos todos “separatistas catalanes” como
Colón y optamos por cambiar Portugal por Cataluña, aunque ahora no quieran:
Hace tiempo que hay un movimiento en Portugal que quiere unirse a España…
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El idioma se entiende mejor que el catalán y se esfuerzan por hacerse entender, es mas, les
encanta hablar castellano.
Ganaríamos en población y en territorio.
Tendríamos Madeira y Azores para ir de hollidays… complemento ideal de nuestras demas
islas.
Perderíamos Barcelona pero ganaríamos Oporto y Lisboa .
Tendríamos todo el mercado luso – hablante del mundo con sus relaciones comerciales ya
encauzadas.
Perderíamos al barça y al español pero tendríamos al oporto ..benfica. .. Y recuperaríamos
a Casillas.
Son mucho mas amables.
Perderíamos la butifarra y ganaríamos el bacalao y el arroz de marisco.
Las raciones en los restaurantes son mas abundantes y económicas.
Tendríamos mas costa y por tanto mas playas.
Su folclore es mucho mas alegre y entretenido que la sardana (que casi no se mueven para
no gastar energía)
No se tu.. pero creo que ganaríamos con el cambio…
Bandera de Iberia o Hispania
Colón Francés
La idea es que Cristóbal Colón sirvió a las órdenes de un pirata llamado Guillaume
Casenove Coulon, y ¿qué mejor manera de ocultar su pasado pirata que tomando el
apellido de su antiguo jefe?
Colón Vasco
Esta teoría sostiene que Cristóbal Colón habría nacido en Soraluze, cerca de Vergara, en
Vizcaya, y Colono sería la traducción al castellano de su verdadero apellido, que era
Maiztegi. Según los padrinos de este sensacional descubrimiento, Cristóbal Colón
hablaría de una manera muy similar al Salvatore de “El nombre de la rosa”, es decir,
chapurreando varias lenguas a la vez. Hay una carta en la que recomiendan a un marino
vizcaíno que se llama Cristóbal Colón, y también, esta teoría entronca con la (4) en la
que se afirma que sirvió a las órdenes de Coulon. Me gustaría ver la carta en la que se
recomienda a Cristóbal Colón, y mientras tanto, quedamos a la espera de más datos del
Almirante Maiztegi.
Colón Corso, de Calvi
Córcega estaba en esa época bajo control genovés, y Cristóbal Colón decidió ocultar su
origen porque no tenían buena fama los habitantes de esta isla (supongo que por temas
de contrabando y piratería). No hay evidencias documentales que prueben esta teoría.
Colón Griego
De la isla de Quíos que en ésa época estaba bajo control genovés. Allí no se hablaba
mucho italiano, pero Cristóbal Colón -en una ocasión- se denominó a sí mismo como
“Columbus el de la Tierra Roja” y Quíos es famosa por el color rojo de su tierra. Me
parece una prueba totalmente circunstancial, además de no explicar porqué Cristóbal
Colón no quería reconocer que su origen era este.
Colón Noruego
Un historiador noruego ha comparado el escudo de armas de una familia noruega (los
Bonde) que emigró a Italia en el siglo XV con el escudo de Cristóbal Colón y los ha
encontrado parecidos. Parece que le da lo mismo que los indicios se acaben ahí: había
unos noruegos en Italia y un italiano famoso en la misma época y con escudos
parecidos. Conclusión: tienen que ser los mismos.
Colón Judío
Parece ser que los análisis de ADN que realizaron hace unos pocos años descartan la
posibilidad de que fuera judío. Por supuesto, habrá quien niegue que el gentil enterrado
en Sevilla sea Cristóbal Colón, pero cada vez hay menos dudas a este respecto. En otro
post contaré la abracadabrante historia de los restos de Cristóbal Colón, uno de los
pocos hombres que viajó (casi) tanto después de muerto como estando vivo.
Colón Prusiano (de Dantzig)
La hoy polaca ciudad de Gdansk contaba entre sus habitantes con una familia de
navegantes llamada Colno, e incluso puede que alguno de sus miembros estuviera en la
famosa expedición a Groenlandia en 1472. ¿Era Cristóba Colón de allí? Si no aportan
más pruebas que ésas, antes creeremos que era un indio Semínola que llegó nadando a
Portugal que esto. Ya avisé de que la mayoría de las teorías que había eran bastante
esperpénticas.
Colón Extremeño (judío)
Vicente Paredes afirma que Cristóbal Colón era miembro de una conocida familia de
conversos judíos extremeños, de Santa María, para ser más exactos. Se desconocen las
pruebas que aportó para sustentar dicha teoría.
Colón Suizo, de Ginebra
Hubo (y hay) una familia Colomb allí, pero nada avala su parentesco con el Descubridor.
Colón Castellano
Tres historiadores (Ricardo Sanz, Margarita del Olmo y Emilio Cuenca) sostienen que Cristóbal Colón era pariente de los Medinaceli e hijo
de Aldonza de Mendoza, duquesa de Arjona, y de Diego Gómez de Manrique, conde de Treviño. La pega que yo le encuentro a esta teoría es
que -al igual que la ibicenca- sitúa la fecha del nacimiento en 1435.
Colón Inglés
Un libro editado en Londres en 1682 (dos siglos después del Descubrimiento) afirma que Cristóbal Colón era “nacido en Inglaterra pero
residente en Génova”. No sabemos nada del libro ni de las fuentes que éste utiliza.
PROYECTO DEL DESCUBRIMIENTO DE
AMÉRICA
En el siglo XV y XVI no se discutía la redondez de la Tierra,
no necesitaba Cristóbal Colón convencer a las distintas juntas de Sabios sobre esta cuestión, pero salvo la de Salamanca todas encontraban
un problema infranqueable, y ese problema residía en la creencia Ptolomeica que a partir del grado 90 todos los cuerpos se
precipitarían inexorablemente al vacío si antes no eran devorados por terribles bestias. Ptolomeo había dibujado varios mapas que
delimitaban la zona habitable y segura, aún habiéndose perdido todos ellos, fueron copiados y reproducidos sin cuestionarse jamás hasta que
el Continente Americano fue descubierto. Esta idea y la concepción geocéntrica de la Tierra era la creencia que la Iglesia imponía por buena
y determinante.
Cristóbal Colón tenía la certeza empírica del error de esta teoría, para comprobarlo viajó al Sur superando la zona tórrida y a Ultra Thule al
Norte, comprobó que las creencias basadas en los mapas de Ptolomeo no eran correctas, esto le acreditó para defender que un viaje al Oeste
no tendría por qué acabar en tragedia ya que había demostrado que al norte y al sur estas reglas no se habían cumplido.
Uno de los más acreditados sabios de la época era el florentino Toscanelli, que por cierto creía que Cristóbal Colón era portugués, también,
al igual que Cristóbal Colón, consideraba que la teoría de Ptolomeo era errónea, pero a diferencia de Cristóbal Colón nunca salió de
Florencia para comprobarlo, ni fue quien de presentar un proyecto de exploración a rey o príncipe alguno movido por la seguridad de sus
conjeturas.
Además, Cristóbal Colón estaba convencido que se podría circunnavegar el planeta sin correr más riesgos que los habituales y conocidos,
Toscanelli, que era matemático, astrónomo y cosmógrafo, se había carteado tanto con Alfonso V, rey de Portugal, como con Cristóbal Colón
defendiendo esta posibilidad, Toscanelli había calculado la circunferencia de la tierra una sexta parte más pequeña de la que es en realidad, y
creía que la distancia entre España y la parte oriental de Asia era la que en realidad se encontraba el continente americano. Ni Toscanelli, ni
Cristóbal Colón, ni nadie se planteaban la posibilidad que en medio de los continentes Europeo y Asiático existiera otro.
Los cálculos de Toscanelli probablemente beneficiaron a Cristóbal Colón para defender la posibilidad de realizar un viaje, que de conocer la
distancia real sería imposible acometer. Si Cristóbal Colón desconocía la existencia de esas nuevas tierras, la fortuna le resultó benévola y el
error de cálculo resultó ser providencial, en este caso, tanto Toscanelli como Cristóbal Colón estaban equivocados, eso siempre que hubieran
realizado los cálculos por separado, por el contrario, si Cristóbal Colón se fió y dio por buenos los cálculos de Toscanelli con reputación de
gran matemático y astrónomo, el único equivocado sería Paolo Toscanelli.
Existe la posibilidad, según algunos, de que Cristóbal Colón conociera la existencia de esas tierras, si así fuera, Cristóbal Colón encontraría
coincidente los cálculos de Toscanelli con los suyos, de ser así, Cristóbal Colón que había leído y estudiado los viajes de Marco Polo, que
obtuvo información privilegiada sobre las expediciones Portuguesas bordeando África, y que él mismo había participado en una de ellas,
tendría una idea aproximada de a que distancia hacia al este estaba Cipango (Japón), si a esta posición se le suma la recorrida por un viajero
desconocido desde Europa hacia Occidente, el resultado obtenido coincidiría con la del matemático florentino a la hora de calcular la
circunferencia de la Tierra.
Mapa de Henricus Martellus
Además, si como dicen algunos, Cristóbal Colón se sirvió, de el mapa creado en 1491 por el cartógrafo alemán Henricus Martellus, (que
como Toscanelli, desconocía el nuevo continente y creía menor la cirucunferencia de la Tierra), donde aparece Cipango (Japón) situado más
al Este, sería fácil entender por qué Cristóbal Colón confundió la costa atlántica del nuevo Continente con la costa oriental de Asia.
Es cierto, no se le ocurrió pensar que un continente de enormes dimensiones podría estar en medio, nadie se lo advirtió tampoco, si alguien lo
hubiera hecho ya me dirán que pinta el usurpador Américo Vespuccio en todo esto.
El viaje de exploración sirvió a la humanidad para desterrar muchos mitos, y también, para conseguir avances científicos de valor
incalculable para su progreso, Cristóbal Colón no solo descubrió un nuevo Continente, con su determinación y puesta en marcha del proyecto
de Exploración, descubrió la declinación de la aguja magnética, que no es otra cosa que un punto de la travesía las agujas de las brújulas
cambiaban su posición, cayó en la cuenta que una explicación sería que el Norte geográfico no coincidía de manera muy marcada con el
Norte magnético, eso le llevó a ser el primero, que se tenga constancia, en barajar la posibilidad que la Tierra no fuera totalmente redonda,
esta comprensión acertada de un suceso desconocido para él, demuestra una formación y aptitudes muy por superiores a la ciencia de su
época, pero no solo lo comprendió, si no que fue quien de aprovechar este descubrimiento para situarse señalando la longitud, valiéndose de
las variaciones de la declinación magnética, y de determinar la línea sin variación magnética en el Atlántico.
El viaje de exploración tan al Oeste, tan fuera de los límites marcados por Ptolomeo y tan apartado de los límites que la redondez de la tierra,
que además se creía más pequeña, permitiría no precipitarse al vacío, tenemos mientras no haya constancia de un hecho similar, el primer
hombre que comprobó y demostró la existencia de la fuerza central de la Tierra que mantenía los cuerpos atraídos hacia ella en cualquier
lugar del planeta, fue el primero en comprobar que la atracción de la gravedad es una fuerza central.
Pero si esto parece poca cosa para la compresión de un lanero genovés, tendríamos que añadir:
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Determina aproximadamente la hora por medio del movimiento de las guardas.
Descubre la excentricidad de la Estrella Polar. Halla la situación de América, valiéndose de los eclipses.
Descubre la dirección de las corrientes marinas, en los mares tropicales; la corriente equinoccial y de rotación.
También descubre la corriente ecuatorial. Aprecia que las carabelas navegan mejor en el Atlántico con velas redondas.
Crea los verbos “nordestear” y “noroestear” que inmediatamente se adoptan en el idioma castellano.
Descubre el mar de los Sargazos. Distingue las focus de dicho mar, de las existentes en las costas de las Azores.
Aprecia que las especies de los árboles americanos son distintas de las europeas, y en las coníferas, distingue las del género monocarpo,
americanas, de las del podocarpo, europeas.
Estudia la configuración geográfica de las Antillas y las causas geológicas que la determinan.
Observa la emigración de las especies marinas hacia el Mar de los Sargazos.
Aprecia que la raza de los aborígenes de las tierras descubiertas, es diferente a las demás razas humanas.
Y de paso … descubre un Nuevo Mundo
Si algunos están en lo cierto y Cristóbal Colón fue lanero ayudando a su padre hasta los 22 años, luego marinero enrolado en barcos de
comercio en el mediterráneo y luego agente comercial hasta poco antes de naufragar en las costas de Portugal combatiendo contra sus
paisanos, que al poco tiempo entra en España con un proyecto de exploración que expone a los reyes y a los mayores sabios del reino en un
perfecto castellano, cuando no en Latín, explicando como emprender tamaño proyecto de exploración y aportar a la ciencia tantos
descubrimientos y aplicarlos a su fin, puede que nos quedemos cortos al considerarlo una persona excepcional, tendríamos que pensar en
considerarlo un prodigio de la naturaleza o un extraterrestre de incógnito que vino a darnos un empujoncito.
Cristóbal Colón: “… puesto a pensar en ello, hallo que el mundo no es
redondo en la forma que han descrito, sino que tiene forma de una pera que
fuese muy redonda, salvo allí donde tiene el pezón o punto más alto; o como
una pelota redonda que tuviere puesta en ella como una teta de mujer, en
cuya parte es más alta la tierra y más próxima al cielo. Es en esta región,
debajo de la línea equinoccial, en el Mar Océano, el fin del Oriente, donde
acaban todas las tierras e islas…”
Cristóbal Colón: «Yo estuve en el Castillo de San Jorge de la Mina de el rey
de Portugal, que está debajo de la equinocial, y soy buen testigo que no es
inhabitable como quieren algunos»
Nota autógrafa de Cristóbal Colón anotada en el libro «Imago Mundi»: «…
navegando de Lisboa hacia el sur de Guinea yo he observado con cuidado el
trayecto que hacen los capitanes y los marinos; y en seguida he tomado la
altura del Sol con el cuadrante y otros instrumentos en varios sentidos, y he
encontrado que ella concordaba con los datos de Alfragán, a saber, que a cada
grado corresponden 56 2/3 millas; por ello hay que prestar fe a esos cálculos;
se puede, pues, decir que el circuito de la Tierra bajo el círculo equinoccial es
de 20.400 millas. Es tal como lo habían establecido el maestro, médico y
astrólogo José Vicinho y varios otros que fueron enviados expresamente para
esto por el Serenísimo Rey de Portugal».
Fernando Colón sobre su padre: «Asimismo, en una memoria o acotación que
hizo para demostrar que las cinco zonas son habitables, probándolo con la
experiencia de las navegaciones dice: Yo navegué el año 1477, en el mes de
febrero, ultra Thile, cien leguas, cuya parte austral dista de la equinocial
setenta y tres grados, y no sesenta y tres, como algunos dicen y no está dentro
de la línea que incluye el Occidente, como dice Ptolomeo, sinó mucho más
occidental, y a esta isla, que es tan grande como Inglaterra, van los ingleses
con mercaderías, especialmente los de Bristol. Y al tiempo que yo a ella fui,
no estaba congelado el mar, aunque había grandísimas mareas, tanto que en
algunas partes, dos veces al día, subía veinticinco brazas, y descendía otras
tantas en altura.»
Carta de Toscanelli a Cristóbal Colón recogida en la biografía de su hijo:
«Traslado de otra carta que hace tiempo yo escribí a un amigo y familiar del
serenísimo rey de Portugal, antes de las guerras de Castilla: — Mucho placer
hube de saber la privanza y familiaridad que tienes con vuestro genrosísimo y
magnificentísimo rey, y bien que otras veces tenga dicho del muy breve
camino que hay de aquí a las Indias–»
Segunda carta de Toscanelli a Cristóbal Colón recogida por su hijo: «No me
maravillo que tú, que eres de gran corazón, y toda la nación de
PORTUGUESES, que han sido siempre hombres señalados en todas las
grandes empresas, estéis con el corazón encendido y gran deseo de poner el
obra el dicho viaje»
Algunas notas autógrafas de Cristóbal Colón escritas en los márgenes de
algunos libros consultados: Subraya en el libro de D’ailly el Imago Mundi:
«La Tierra es redonda y esférica», «El agua y la tierra juntas forman un
cuerpo redondo…», «La distancia entre España y la India por tierra es muy
larga», «La distancia entre España y la India por mar es muy corta». En una
nota marginal escribe: «El eclipse de Luna se debe a la sombra que proyecta
la Tierra»
SU FIRMA JEROGRÍFICA
La firma de Cristóbal Colón, constituye un verdadero jeroglífico basado en una disposición
concreta de siglas, vírgulas y enunciado. Muchos historiadores trataron de descifrar esta curiosa rúbrica, entendiendo que en ella el Almirante
quiso encerrar muchos de los secretos que conforman el enigma de su vida.
La interpretación de la firma siempre será conjetural mientras no aparezca un documento del propio Almirante explicando su significado.
La mayoría de los analistas han tenido en cuenta sobremanera la disposición y conformación de las siglas que se describen en la Institución
de Mayorazgo de 1498, independientemente de que la consideran falsa, consideraron que no sería apócrifo todo su contenido, que solo se
había alterado aquello que interesaba. Yo no creo necesario recurrir a un documento sospechoso en el que no podemos tener seguridad de
que tanto en su totalidad como en alguna de sus partes, su información no sea cierta.
Atendiendo a lo descrito en el Mayorazgo apócrifo, de cómo se debería conformar la firma con sus siglas, vírgulas y puntos, siguiendo un
orden establecido, que además se obliga con carácter hereditario por el cual sus descendientes en el cargo deberían firma de igual manera, se
consideró la posibilidad que la firma fuese la genealogía del propio Colón, reflejando en ella su origen y linaje anterior. De ser así, sus
descendientes estarían condenados a no reflejar su propio árbol genealógico, lo que inevitablemente se tendría que ir modificando con el paso
de generación en generación.
A mi entender Antonio Fernández es de todos los que han analizado la firma del Almirante, el más acertado, siguiendo su línea me pareció
extraño que Cristóbal Colón utilizara una firma con la intencionalidad de resultar incomprensible para el resto, escondiendo un significado
ultra secreto, tremendamente encriptado y conspiranoide. Quizás la solución sea más sencilla de lo que nos quieren hacer creer, si se escucha
lo que Cristóbal Colón nos dice en sus escritos.
Colón empieza a firmar de esta forma y manera, según parece, a partir de la concesión de privilegios en las Capitulaciones firmadas en Santa
Fe, este documento se extravió y puede que en él encontráramos la solución definitiva a este enigma. De los documentos que se conservan
haciendo referencia a las Capitulaciones Santafesinas, existen tres, una es un testimonio autorizado y un registro cedulario, donde se
transcribe únicamente los capítulos de privilegios sin preámbulo alguno.
Existe otro documento que por su configuración y contenido reúne todos los requisitos para comprender la firma. Es una carta de
confirmación de las “Capitulaciones de Santa Fe”, suscrita por los Reyes Católicos en Burgos el 23 de abril de 1497, documento del que hay
constancia en el Registro General del Sello de la Cancillería castellana en el Archivo General de Simancas (Valladolid), donde si aparece
preámbulo. Nos dice Antonio Romeu de Armas, que Cristóbal Colón demandó la confirmación de las capitulaciones de 1492 elevándolas a
rango y categoría de carta de privilegio en pergamino y con el sello grande de plomo. Para la conversión de las capitulaciones Colón tuvo
que presentar el original del documento, las cartas de privilegio se revestían de particular solemnidad, se iniciaban con una invocación a la
Santísima Trinidad y a la Virgen María, seguido de un preámbulo de circunstancias, rematándose el protocolo inicial con la intitulación larga
de reinos, alineados unos en pos de otros. Correspondía al beneficiario la exhibición del documento a lo que se llamaba presentación. A
renglón seguido se insertan, con toda puntualidad, las cláusulas de las Capitulaciones, sin que sea preciso añadir pormenor alguno.
Según Consuelo Varela la redacción de esta carta de privilegio no sigue la norma usada en Castilla, y se parece más a la empleada en
Portugal, creyendo que debió ser el propio Colón quien realizó su redacción.
Antes de analizar con detalle este documento de confirmación de las Capitulaciones santafesinas , necesitamos detenernos en la fanática
religiosidad de Cristóbal Colón, su obsesión por la SANTÍSIMA TRINIDAD, y en la idea de ser el elegido para emprender tal empresa por
inspiración DIVINA y en ser el MENSAJERO de la Fe Católica. Sirvan estos párrafos, de tantos, donde Cristóbal Colón deja patente su
predilección:
Carta de Cristóbal Colón al escribano de ración de los Reyes Católicos, D.
Luis Santangel, el 15-02-1493: “Señor: Porque sé que habeis placer de la
grande victoria que nuestro señor me ha dado en nuestro viaje……a la
primera que fallé puse por nombre San Salvador en conmemoración de su
Alta majestad… Dar gracias solemnes a la SANTÍSIMA TRINIDAD con
muchas oraciones solemnes por el tanto ensalzamiento que habrán,
ayuntandose tantos pueblos a NUESTRA SANTA FE…”
Carta de Cristóbal Colón al escribano de ración de los Reyes Católicos, D.
Luis Santangel, el 15-02-1493: “Señor: Porque sé que habeis placer de la
grande victoria que nuestro señor me ha dado en nuestro viaje……a la
primera que fallé puse por nombre San Salvador en conmemoración de su
Alta majestad… Dar gracias solemnes a la SANTÍSIMA TRINIDAD con
muchas oraciones solemnes por el tanto ensalzamiento que habrán,
ayuntandose tantos pueblos a NUESTRA SANTA FE…”
Historia del tercer viaje de Cristóbal Colón, como la envió a los Reyes desde
la Isla Española: “Serenísimos e muy Altos e muy Poderosos Principes, Rey e
Reina, nuestros señores: LA SANTA TRINIDAD movio a vuestras Altezasa
esta empresa de las indias, y por su infinita bondad, hizo a mi MENSAJERO
DELLO… y no la palabra de Dios, y que se cumplirá todo lo que dijo el cual
tan claro habló de estas tierras por la boca de Isaías en tantos lugares de su
esriptura, afirmando que de España les sería divulgado su santo nombre. E
parti en nombre DE LA SANTISIMA TRINIDAD… tornaronme ea enviar
Vuestras Altezas, y en poco espacio, digo no de… le descubri por VIRTUD
DIVINAL 333 leguas de la tierra firme… parti en nombre de LA SANTISIMA
TRINIDAD, miércoles 30 de mayo (de 1498) de la Villa de San Lucar… y
como su Alta Majestad haya usado de misericordia siempre conmigo, por
acertamiento subió un marinero a la gavia, y vido al poniente TRES
MONTAÑAS juntas: dijimos la Salve Regina y otras prosas… a un cabo que
le dije de la Galea después de haber nombrado a la Isla, DE LA TRINIDAD…
y les dije la policia y nobleza de todos los cristianos, y la fe que en LA SANTA
TRINIDAD tienen… y me enviarán a mandar, y se cumplira con ayuda de LA
SANTA TRINIDAD con toda diligencia enmadera que Vuestras Altezas sean
servidas y hayan placer, Deo gracias.”
Carta del Almirante a la que había sido Ama del Príncipe Don Juan, escrita a
fines de 1500: “… La posesión de todo fui yo a tomar en su Real Nombre…
Ya mucho quisiera despedir el negocio si fuese honesto con mi Reina; el
esfuerzo de nuestro Señor y de su Alteza fizo que yo continuase…del nuevo
cielo y tierra que decia Nuestro Señor por San Juan en el Epocalipsis, después
de dicho por boca de Isaias, Me hizo dello MENSAJERO y amostro en cual
parte… me consolo Nuestro Señor milagrosamente y dijo: esfuerza, no
desmayes ni temas: YO PREVEERE EN TODO…”
Carta de Cristóbal Colón a los Reyes Católicos del Cuarto Viaje. Isla de
Jamaica a 7 de Julio de 1503: “Desque naciste, siempre el tuvo de ti muy
gran cargo. Cuando te vido en edad de que él fue contento, maravillosamente
hizo sonar tu nombre en la Tierra… parti en nombre de LA SANTISIMA
TRINIDAD, la noche de Pascua con los navios podridos… después que yo,
por VOLUNTAD DIVINA, la hube puesto debajo de su Real y Alto
Señorío… Cuya vida y alto estado LA SANTISIMA TRINIDAD guarde y
acreciente.”
Carta de Cristóbal Colón a Fray D. Gaspar del 11-5-1503: “… mi partida
será en nombre de LA SANTA TRINIDAD, el miércoles a la mañana…”
Carta de Cristóbal Colón a Fray D. Gaspar del 20-5-1503: “…Agora será mi
viaje en nombre de LA SANTA TRINIDAD y espero Della la victoria.”
Carta de Cristóbal Colón a su hijo Diego Colón del 1-12-1504:“…plega a LA
SANTA TRINIDAD de dar salud a la Reina Nuestra Señora, porque con ello
se asiente lo que ya va levantando…”
Institución de mayorazgo del 22-2-1498 del 22-2-1498: “… en nombre de LA
SANTISIMA TRINIDAD, el cual me puso en memoria, y después llego a
perfecta inteligencia que podria navegar e ir a las Indias desde España,
pasando del Mar Oceano al poniente…, y así lo notifiqué al Rey D.Fernando y
a la Reina Isabel, nuestros señores…”
Carta a los reyes D.Felipe y Dª Juana de abril de 1506: “LA SANTA
TRINIDAD guarde y acreciente el muy alto y real estado de Vuestras
Altezas…”
Testamento del 22 de Febrero de 1506: “… Digo a D. Diego , mi hijo e
mando que tanto que él tenga renta del dicho Mayorazgo y herencia, que
pueda sostener en una Capilla que se haya de facer, TRES Capellanes que
digan cada dia TRES misas, una a honra de LA SANTISIMA TRINIDAD, e
otra a la concepción de Nuestra Señora, e la otra por anima de todos los fieles
difuntos e por mi anima e de mi Padre e Madre e Mujer. E que si su facultad
abastara que haga la dicha Capilla honrosa, y la acreciente las oraciones y
preces por el honor de LA SANTA TRINIDAD, e si esto puede ser en la Isla
Española que Dios me dio milagrosamente, holgaria que fuese allí donde yo la
invoqué, que es en la Vega que se dice De la Concepción.”
Esta adoración a La Santa Trinidad por Cristóbal Colón, la continua mención a la causa divina en la consecución de sus proyectos, y la
creencia de ser él escogido por Dios como su mensajero y portador del evangelio, es considerado por Antonio Fernández como parte y el
todo en la resolución de su laboriosa firma.
Podríamos incluir más ejemplos referidos a la Santísima Trinidad recogidos de sus escritos, pero creo suficiente los textos escogidos. Y
habría que preguntarse si fue casualidad que fueran, tres, las naves que protagonizaron el viaje de descubrimiento.
Las siglas y puntos con una “A” en medio, que en la cabeza de la firma se observan, representan a la Santísima Trinidad que Colón tanto
invocaba. Padre e Hijo e Espíritu Santo, tienen la misma naturaleza divina, aunque son tres Personas realmente distintas.
La “A” que se sitúa en el medio de las “S” no puede ser la inicial de Almirante, primero por que Cristóbal Colón hasta después de 1500,
firmaba en la parte inferior con “El Almirante”, lo que vendría a repetirse o a redundar, y segundo, por que sería una pretensión extralimitada
posicionar su cargo en el lugar donde la tradición católica situaba a Dios. Una explicación sería que la “A” inmersa en las “S” se referiría
a “Alma”. En el misterio trinitario desde el día de nuestro bautismo, si no rechazamos a Dios por el pecado mortal, está en nuestra alma Dios
Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, pero lo cierto, es que me inclino por el significado de «Alpha»; Cristóbal Colón, personaje místico
por antonomasia, se recrea en darle significado mesiánico a la «empresa de la Indias», en el preámbulo:
«…y así el ome puede entender que Dios es comienço e medio e fín de todas
las cosas; e que en él se ençierran y él mantiene a cada uno en aquel estado
que las ordenó…»
Alpha y Omega, representan la primera y última letra respectivamente del alfabeto griego, y como símbolo cristiano representan a Dios, que
es el comienzo y el fin de todas las cosas, ya que antes de Dios no hay ninguno y no habrá ninguno después.
Cristóbal Colón en su segundo viaje bautizó al cabo más oriental de Cuba como «Alpha», muchos le llaman «Alfa y Omega» creyendo que
le llamaba Colón así por creerse en tierra firme y no en una isla y que este punto era el comienzo y el fin de Asia, pero lo cierto es que no le
llamó «Alfa y Omega», y quien nos da la referencia de ello es su hijo y mayor biógrafo, que nos dice:
«Habiendo el Almirante navegado 17 leguas hacia el Levante por la costa de
Cuba, llegó al cabo oriental de ella que llamó «Alfa«»
A este cabo Cristóbal Colón también le llamaría «Maisí«, sin traducción en cualquier idioma salvo en gallego «es cierto«, lo cual adquiere
mayor significado: Todo lo que dije a los sabios, príncipes y reyes, era cierto, y este sitio es el principio de lo que yo dije que iba a descubrir,
ya que soy XPO FERENS (El mensajero de Xristo).
En el preámbulo:
“y así como el coraçón es uno, e por él reçiben todos los otros mienbros
unidad para ser un cuerpo”
“ca los sanctos dixeron que el Rey es puesto en la tierra en el lugar de Dios
para conplir la justiçia e dar a cada uno su derecho y por ende lo llamaron
coraçon y alma del pueblo, y asi como el alma está en el coraçón del ome, e
por él vive el cuerpo y se mantiene, así en el Rey está la justiçia,”
Curiosidad: A la isla de Cuba, Cristóbal Colón la bautizó con el nombre de
«Juana», según muchos, en honor del príncipe Juan hijo de los RRCC, a otra
isla le puso Isabela en honor a la reina, y a otra «Fernandina» en honor al
rey. El nombre de «Juana» puesto por Colón a la Isla resulta un poco
comprometido, ya que este nombre puede malinterpretarse llegando a creer
que estaba puesto en honor a Juana de Trastámara (La beltraneja), quizás
Colón jugó un poco con la ambigüedad del término, lo curioso vendría más
tarde cuando Fernando el Católico retira el nombre de «Juana» a la isla para
ponerle «Fernandina», ¿retira el nombre en honor a su hijo fallecido para
poner el suyo en honor propio». Curioso
Las tres “S” con los puntos o vírgulas que le acompañan, representan el símbolo de La Santísima Trinidad, Sanctus, Sanctus, Sanctus.
Conforman en su conjunto la corte celestial de Santos y Santas.
“e así mismo a onor y reverençia de todos los otros sanctos e sanctas de la
Corte Celestial.”
Tres cosas distintas e iguales al mismo tiempo, y a su vez, cada una (una S con dos puntos) es al mismo tiempo las tres cosas, delimitando su
lectura, donde cada una de eses con sus puntos, es principio, medio y fin.
Justo debajo de las siglas .S. A .S. escribe X M Y, al no observar puntos en las siglas X, M, e Y, entendemos que juntas en su contexto
adquieren el significado que se le quiso dar. Las siglas “X” y “M” fueron interpretadas con mayor Quorum como “Xristo” y como “Maria”,
en el caso de la “Y” que muchos identificaron a “Yhesus” y otros a “Yhosef”, obteniendo como resultado “Cristo, María y Jesús” o “Cristo,
María y José”.
Pero también podemos recurrir a su biógrafo e hijo, Fernando Colón, que nos dice que su padre «no probaba la pluma sin escribir estas
palabras: «Jesús cum María, sit nobis in via:», que viene a significar «Jesún y María me acompañan en el camino», que nos llevaría a
pensar que la X es abreviatura de Xristo, la M de María y la Y abreviatura de «Yo», viniendo a resultar las tres siglas la abreviatura de la
frase que su propio hijo dice que siempre empleaba, esto resolvería que aparentemente no se cumpla, tal afirmación, en muchos de sus
escritos, como debería suceder según Fernando Colón. También resolvería los dos puntos (:) que en ocasiones anteponía a XPO FERENS y a
EL ALMIRANTE.
De ser la «Y» de Yhosef, como así creo, el Almirante trata de representar con este trío de letras «La Concepción de Xristo», Jesús, María y
José. En este sentido encontramos algunas pistas que refuerzan este significado:
Recurrimos a su hijo Fernando Colón, por ser de mayor garantía, el nos dice que su padre:
«Por no haber hallado en esta isla cosa de importancia, navegaron el viernes
19 de Octubre, á otra llamada «Saometo» á la cual puso por nombre la
Isabela», el Almirante, para proceder con orden en la imposición de los
nombres, pues á la primera que llamaban o Guanahani los indios la llamó
«Gloria de Dios,» que se la había mostrado librándole de muchos
peligros; «San Salvador» á la segnnda por la devoción que tenía á la
Concepción de María Santísima, y por el principal favor que en ella tienen los
cristianos, llamó, Santa María dé la Concepción; á la tercera, llamó
«Fernandína,» en memoria del Rey Católico y á la cuarta Isabela, por respeto
á la serenísima Reina doña Isabel y después á la que halló primero que
Cuba,la llamó «Juana», en memoria del Príncipe D. Juan, heredero de
Castilla, teniendo cuidado de satisfacer, con estos nombres a la memoria
espiritual y temporal.»
No se refiere a la Inmaculada Concepción de María, lo hace a la Concepción de Cristo-Jesús, del que dice era devoto. Este es otro aspecto
del franciscanismo de Colón, los Franciscanos creían en la Concepción de Cristo por los tres actores (Jesús, María y José) gracias a la
intervención de Dios. Recordar que Colón no solo era devoto de la Orden de San Francisco, sino que en repetidas ocasiones vestía sus
hábitos.
Fernando Colón se referiría a esta isla en otras ocasiones como isla «De la Concepción» e isla «Concepción». De este modo tal como nos
dice su hijo y biógrafo, Colón quiso satisfacer primero a la memoria espiritual, y así puso a la primera isla descubierta «Sant Salvador» en
honor a San Salvador «Gloria de Dios», que en la firma representan las tres «S» con sus vírgulas y la «A» en el medio; y a la segunda le puso
«Santa maría de la Concepción», representándose en la firma con las siglas «X,M,Y»; luego quiso satisfacer la memoria temporal y así pueso
«Fernandina» a la tercera, «Isabela» a la cuarta y «Juana» a la Quinta.
Cristóbal olón:«A la primera que yo hallé puse nombre San Salvador [isla
Watling] a comemoración de Su Alta Majestad, el cual maravillosamente todo
esto ha dado; los Indios la llaman Guanahaní; a la segunda puse nombre la isla
de Santa María de Concepción [Cayo Rum]; a la tercera Fernandina [Isla
Long]; a la cuarta la Isabela [Isla Crooked]; a la quinta la isla Juana [Cuba], y
así a cada una nombre nuevo.»
Fernando Colón: «el Almirante, para proceder con orden en la imposición de
los nombres, pues á la primera que llamaban o Guanahani los indios la llamó
«Gloria de Dios,» que se la había mostrado librándole de muchos
peligros; «San Salvador» á la segunda por la devoción que tenía á la
Concepción de María Santísima, y por el principal favor que en ella nen los
cristianos, llamó, Santa María de la Concepción; á la tercera, llamó
«Fernandína,» en memoria del Rey Católico y á la cuarta Isabela, por respeto
á la serenísima Reina doña Isabel y después á la que halló primero que
Cuba,la llamó «Juana», en memoria del Príncipe D. Juan, heredero de Castilla,
teniendo cuidado de satisfacer, con estos nombres a la memoria espiritual y
temporal.
Al terminar su Tercer Viaje, comienza su carta a los Reyes diciendo: «La santa Trinidad movió a Vuestras Altezas a esta empresa de las
Indias y por su infinita bondad hizo a mí mensajero de ello».
En el preámbulo de la carta de privilegios:
“porque el Rey deve ser y es uno, y por eso deven ser todos unos con él para
lo seguir y ayudar en las cosas que ha de hazer; y naturalmente dixeron los
sabios que los reyes son cabeça del Reyno, porque como de la cabeça naçen
los sentidos porque se mandan todos los mienbros del cuerpo, bien así por el
mandamiento que naçe del Rey, que es señor y cabeça de todos los del Reyno,
se deve mandar y guiar y lo obedesçer; y tan grande es dicho del poder de los
Reyes que todas las leyes y los derechos tiénenlo so su poderío, porque aquel
no lo han de los omes mas de Dios, cuyo lugar tiene en las cosas tenporales; al
qual entre las otras cosas prinçipalmente perteneçe amar e honrrar e guardar
sus pueblos, y entre los otros señaladamente, deve tomar e honrrar a los que lo
meresçen por serviçios que les aya fecho; y por ende el Rey o el Prínçipe,
entre los otros poderes que ha, non tan solamente puede, mas deve fazer
graçias a los que las meresçen por serviçios que le ayan fecho y por bondad
que falle en ellos.”
“él (Dios) es dicho rey sobre todos los reyes, porque de él han ellos nonbre y
por él reynan y él los govierna y mantiene; los quales son vicarios cada uno en
su reyno puesto por él sobre las gentes para los mantener en justiçia y en
virtud tenporalmente;”
Colón firmará debajo de las siglas primero con “El Almirante”, luego con “Xpo FERENS”, este cambio sucede cuando los reyes le niegan
su favor, siendo despojado de su rango es encarcelado y esposado, y es enviado a Castilla en tales condiciones por el nuevo Gobernador
Bobadilla con el beneplácito de los reyes.
En el preámbulo de la carta de privilegios se dedica una extensa parrafada a resaltar los derechos de los que es acreedor por sus méritos y
servicios:
“Y porque entre las otras virtudes anexas a los Reyes, segund dixeron los
sabios, es la justiçia , la qual es virtud e verdad de las cosas, por la qual mejor
e más endereçadamente se mantiene el mundo, y es así como fuente donde
manan todos los derechos, e dura por sienpre en las voluntades de los omes
justos e nunca desfalleçe, e da e reparte a cada uno ygualmente su derecho, e
conprehende en sí todas las virtudes prinçipales, y naçe de ellas muy grande
utilidad, porque haze bivir cuerdamente y en paz a cada uno segund su estado,
sin culpa e sin yerro, e los buenos se hazen por ella mejores, reçibiendo
galardones por los bienes que fizieron, e los otros por ella se endereçan e
emiendan. La qual justiçia tiene en sí dos partes prinçipales: la una [9 recto] es
comutativa, que es entre un ome e otro; la otra es distributiva, en la qual
consisten los galardones e remuneraçiones de los buenos e virtuosos trabajos e
serviçios que los omes fazen a los Reyes e Prínçipes y a la cosa pública de sus
reynos; y porque, segund dizen las leyes, dar galardón a los que bien e
lealmente sirven es cosa que conviene mucho a todos los omes, mayormente a
los Reyes e Prínçipes e Grandes Señores que tienen poder de lo hazer; e a
ellos es cosa propia honrrar e sublimar a aquellos que bíen e lealmente les
sirven, e sus virtudes e serviçios lo mereçen en galardonar los buenos fechos,
los Reyes que lo fazen muestran ser conosçedores de la virtud, e otrosí,
justiçieros; ca la justiçia no es tan solamente en escarmentar los malos, más
aun es galardonar los buenos; e demás de esto naçe de ella otra muy grande
utilidad, porque da voluntad a los buenos para ser más virtuosos e a los malos
para emendarse, e quando así no se faze podría acaeçer por contrario. E
porque entre los otros galardones e remuneraçiones que los Reyes pueden
fazer a los que bien e lealmente les sirven, es honrrarlos e sublimarlos entre
los otros de su linage, e los ennobleçer e decorar e honrrar, e les fazer otros
muchos bienes e graçias e merçedes;”
Cristóbal Colón, escoge un modo de reivindicar la empresa de las indias como algo propio, que le fue entregado por un acto divino. Se
considera el elegido por Dios como apóstol para llevar a Cristo (Cristoferens, Cristóforo) a un Mundo Nuevo, así lo dice en su carta de 1500
a Juana de la Torre, diría: «del nuevo cielo y tierra que decía Nuestro Señor por San Juan en el Apocalipsis…, me hizo a mí mensajero y
amostró aquella parte».
En La Historia de Cristóbal Colón escrita por su hijo Fernando Colón, la mejor y más completa biografía realizada hasta el momento, a pesar
de muchos; su hijo nos deleita con interesante información sobre la atribución de su padre en considerarse “el elegido”. El siguiente extracto
de su libro lo incluyo quizás un poco generoso en su extensión, no dejando escapar la oportunidad para observar otros detalles que ahora no
nos ocupan pero que pueden hacer pensar a quienes sepan leer entre líneas.
“…bien que el Almirante, conforme a la patria, donde fue a vivir y a empezar
su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el antiguo, y distinguir
los que procedieron de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se
llamó Colón: esta consideración me mueve a creer que así como la mayor
parte de sus cosas fueron obradas por algún misterio, así en lo que toca a
la variedad de semejante nombre y sobrenombre, no deja de haber algún
misterio. Podríamos traer para ejemplo muchos nombres que fueron puestos
como indicios de los efectos que habían de suceder por causas ocultas, como
en lo que pertenece al Almirante, de quien fue pronosticada la maravilla y
novedad de lo que hizo; porque si atendemos al sobrenombre común de sus
ascendientes, diremos que verdaderamente fue Colombo, o Paloma, en cuanto
llevó la gracia del Espíritu Santo al Nuevo Mundo, que descubrió;
mostrándose como en el bautismo de San Juan Bautista el Espíritu Santo, en
figura de Paloma, manifestando que era el hijo amado de Dios, que no era allí
conocido, porque sobre las aguas del Océano, llevó como lo paloma de Noé,
el ramo de oliva, y el aceite del bautismo; por la unión, y paz, que debían
tener aquellas gentes con la Iglesia, que estaban encerradas en el arca de las
tinieblas, y la confusión, y consiguientemente, son muy apropósito al
sobrenombre de Colón, que volvió a renovar, que en griego significa miembro, para que siendo el propio suyo Cristóbal, se supiese de quien era
miembro; esto es, de Cristo, de quien había de ser enviado para salud de
aquellas gentes, y si queremos reducirle a la pronunciación latina, es
Christophorus Colonus, y diremos que como se dice que San Cristóbal tuvo
aquel nombre por qué pasaba a Cristo por la profundidad de las aguas, con
tanto peligro, de que fue llamado Cristóbal, que así como llevaba y conducía
las gentes, quo ninguno se atrevía a pasar, del mismo modo el Almirante que
fue Chistophorus Colonus, pidiendo a Cristo su ayuda, y que le favoreciese en
aquel peligro de su viaje, pasó él y sus ministros para que hiciesen a las gentes
indias, colonos y habitadores de la Iglesia triunfante de los cielos; pues es de
creer que muchas almas, de que imaginaba Satanás apoderarse, faltando quien
las pasase por el agua del bautismo, fueron hechas por él colonas del cielo, y
habitadores de la gloria eterna del Paraíso.”
El significado de “FERENS” se traduce del latín en “mensajero” o “portador”, y “Xpo” es la abreviatura de “Xristobal” o
“Xhristophorus”. “Xristóbal” significa el que porta a Cristo, y “Colon”, tanto en la forma francesa “Culon”o “Cullon”, en la italiana
“Colombo”, como en latín “Columbus”, significan todas ellas «paloma».
De todo ello resulta que, tanto su firma como su nombre vienen a significar lo mismo. En las treinta y dos firmas que Colón trazó de su puño
y letra, siempre se resistió a poner el nombre y apellido por el que fue conocido «Cristóbal Colón», y no existe documento con contenido
autógrafo que no ocurra lo mismo. No me extraña que alguien pudiera pensar en la posibilidad de que su propio nombre fue tomado para que
reuniese el significado buscado.
De todo anteriormente expuesto, podemos significar tres partes diferenciadas en el preámbulo y asociar cada una de ellas a una de las tres
partes de la firma:

Texto que hace referencia a las tres «S», con sus vírgulas
y la «A» en el centro: «En el nonbre de la Sancta Trenidad y eterna unidad, Padre e Fijo Espíritu Sancto tres personas realmente
distintas en una esençia divina, que bive e reyna por sienpre sin fin, e de la bien aventurada virgen gloriosa Sancta María, nuestra
Señora, su madre, a quien nos tenemos por señora e por abogada en todos los nuestros fechos, e a honrra e reverençia suya, e del bien
aventurado apóstol Señor Santiago, luz e espejo de las Españas, patrón e guiador de los reyes de Castilla e de León, e así mismo a
onor y reverençia de todos los otros sanctos e sanctas de la Corte Celestial. Porque, aunque segúnd natura non puede el ome
conplidamente conosçer qué cosa es Dios, por el mayor conosçimiento que del mundo puede aver, puédelo conoçer, viendo e
contenplando sus maravillosas obras e fechos que fizo e faze de cada día, pues que todas las obras por su poder son fechas e por su
saber governadas e por su bondad mantenidas, y así el ome puede entender que Dios es comienço e medio e fín de todas las cosas; e
que en él se ençierran [8 verso] y él mantiene a cada uno en aquel estado que las ordenó, y todas le han menester y él non ha menester
a ellas, y él las puede mudar cada que quisiere segund su voluntad, y non puede caber en él que se mude nin se canbie en alguna
manera; él es dicho rey sobre todos los reyes, porque de él han ellos nonbre y por él reynan y él los govierna y mantiene;…»

Texto que referencia a las letras «X,M,Y»:«…los quales son vicarios cada uno en
su reyno puesto por él sobre las gentes para los mantener en justiçia y en virtud tenporalmente; lo qual se muestra conplidamente en
dos maneras: la una de ellas es espiritual segúnd lo mostraron los profetas y los sanctos, a quien dio nuestro Señor graçia de saber
todas las cosas çiertamente e las fazer entender; la otra manera es segund natura, así como lo mostraron los omes sabios que fueron
conozçedores de las cosas naturalmente, ca los sanctos dixeron que el Rey es puesto en la tierra en el lugar de Dios para conplir la
justiçia e dar a cada uno su derecho y por ende lo llamaron coraçon y alma del pueblo, y asi como el alma está en el coraçón del ome,
e por él vive el cuerpo y se mantiene, así en el Rey está la justiçia, que es vida y mantenimiento del pueblo de su señorío; y así como el
coraçón es uno, e por él reçiben todos los otros mienbros unidad para ser un cuerpo, bien así todos los del Reyno, maguer sean
muchos, son uno; porque el Rey deve ser y es uno, y por eso deven ser todos unos con él para lo seguir y ayudar en las cosas que ha de
hazer; y naturalmente dixeron los sabios que los reyes son cabeça del Reyno, porque como de la cabeça naçen los sentidos porque se
mandan todos los mienbros del cuerpo, bien así por el mandamiento que naçe del Rey, que es señor y cabeça de todos los del Reyno, se
deve mandar y guiar y lo obedesçer; y tan grande es dicho del poder de los Reyes que todas las leyes y los derechos tiénenlo so su
poderío, porque aquel no lo han de los omes mas de Dios, cuyo lugar tiene en las cosas tenporales; al qual entre las otras cosas
prinçipalmente perteneçe amar e honrrar e guardar sus pueblos, y entre los otros señaladamente, deve tomar e honrrar a los que lo
meresçen por serviçios que les aya fecho; y por ende el Rey o el Prínçipe, entre los otros poderes que ha, non tan solamente puede, mas
deve fazer graçias a los que las meresçen por serviçios que le ayan fecho y por bondad que falle en ellos. …»

Texto que hace referencia a su persona, labor y méritos: «…Y
porque entre las otras virtudes anexas a los Reyes, segund dixeron los sabios, es la justiçia , la qual es virtud e verdad de las cosas, por
la qual mejor e más endereçadamente se mantiene el mundo, y es así como fuente donde manan todos los derechos, e dura por sienpre
en las voluntades de los omes justos e nunca desfalleçe, e da e reparte a cada uno ygualmente su derecho, e conprehende en sí todas
las virtudes prinçipales, y naçe de ellas muy grande utilidad, porque haze bivir cuerdamente y en paz a cada uno segund su estado, sin
culpa e sin yerro, e los buenos se hazen por ella mejores, reçibiendo galardones por los bienes que fizieron, e los otros por ella se
endereçan e emiendan. La qual justiçia tiene en sí dos partes prinçipales: la una [9 recto] es comutativa, que es entre un ome e otro; la
otra es distributiva, en la qual consisten los galardones e remuneraçiones de los buenos e virtuosos trabajos e serviçios que los omes
fazen a los Reyes e Prínçipes y a la cosa pública de sus reynos; y porque, segund dizen las leyes, dar galardón a los que bien e
lealmente sirven es cosa que conviene mucho a todos los omes, mayormente a los Reyes e Prínçipes e Grandes Señores que tienen
poder de lo hazer; e a ellos es cosa propia honrrar e sublimar a aquellos que bíen e lealmente les sirven, e sus virtudes e serviçios lo
mereçen en galardonar los buenos fechos, los Reyes que lo fazen muestran ser conosçedores de la virtud, e otrosí, justiçieros; ca la
justiçia no es tan solamente en escarmentar los malos, más aun es galardonar los buenos; e demás de esto naçe de ella otra muy
grande utilidad, porque da voluntad a los buenos para ser más virtuosos e a los malos para emendarse, e quando así no se faze podría
acaeçer por contrario. E porque entre los otros galardones e remuneraçiones que los Reyes pueden fazer a los que bien e lealmente les
sirven, es honrrarlos e sublimarlos entre los otros de su linage, e los ennobleçer e decorar e honrrar, e les fazer otros muchos bienes e
graçias e merçedes;…»
SU EDAD
Cristóforo Colombo nació en 1451 según los documentos italianos. Según propias declaraciones hechas por Cristóbal Colón, se deduce que
nació en 1433.
La fecha de su nacimiento es otro asunto enormemente debatido y las disparidad de fechas es tan amplia que se llega a un intervalo de 20
años. Cristóbal Colón fue dando pistas de cual podría ser su año de nacimiento, pero uno de los problemas muy común en los biógrafos, es el
no hacer caso de lo que Cristóbal Colón dice, o de lo que dice su mejor biógrafo, su hijo Fernando Colón, que además de conocerlo bien
acompañó a su padre en el Cuarto Viaje. Se tiende a decir que bien se equivocó, bien se mal transcribió, bien mintió, etc. siempre que el dato
no interesa se recurre a cuestionarlo y/o apartarlo. Puede parecer que llego demasiado rápido a esclarecer la fecha de su nacimiento, pero no
hace falta que me enrolle más de lo necesario, otros emplean fórmulas complejas y enrevesadas precisamente por no interesarles lo que el
propio Cristóbal Colón dice. Como me va a sobrar tiempo y espacio lo emplearé en aclarar otras fechas.
1430 .- Ramusio
1432 .- Alfonso Philippot y los acólitos madruguistas.
1441 .- El Padre Charlevoix.
1445 .- Bossi
1446 .- Muñoz; Antonio Fernández, J.R. Fontán, …
1447 .- Robertson y Spotorno.
1449 .- Willard.
1451 .- Tesis Genovista
Cristóbal Colón de Sotomayor es legitimado en 1968, pero no es hasta 1969 cuando realmente se hace cargo de la casa principal a la muerte
de su medio hermano Álvaro.
En diciembre de 1492, Cristóbal Colón nos dice: “Veintitrés años he andado por el mar sin salir de él, por tiempo que deba descontarse;
vi todo el Levante; y el Poniente, y al Norte, Inglaterra…”
Y Antonio López Ferreiro: “una vez liberado de la tutela de Fray Esteban de Soutelo, en 1446 “cambió los libros por la espada”, y en 1469
regresó a Galicia después de veintitrés años de ausencia”
1469 – 23 = 1446 (año en que empezó a navegar)
Fernando Colón nos dice que su padre afirma que empezó a navegar con 14 años.
1446 – 14 = 1432 (año de su nacimiento)
Tenemos que 1432 sería el año de su nacimiento, que concuerda con lo expresado por Andrés Bernáldez “Cura de los Palacios”, amigo
personal del descubridor quien afirma que Cristóbal Colón murió sobre los 70 años y con la cédula del rey Fernando: “Por cuanto soy
informado que vos el Almirante don Cristóbal Colón estáis indispuesto de vuestra persona a causa de ciertas enfermedades que habéis tenido
e tenéis, e que no podéis andar a caballo sin mucho daño de vuestra salud: por ende, acatando lo susodicho e vuestra ancianidad, por la
presente vos doy licencia para que podáis andar en mula ensillada e enfrenada (entrenada a que obedezca) por cualquier partes de estos
reinos e señoríos que vos quisiéredes y por bien toviéredes […] Fecha en la ciudad de Toro a veinte y tres de febrero de mil quinientos y
cinco”.
En la carta de 7 de julio de 1503 llamada “carta rarísima” que Cristóbal Colón dirigió a los reyes, dice: “yo vine a servir de veinte i ocho
años, i agora no tengo cavello, en mi persona, que no sea cano, i el cuerpo enfermo, i gastado quanto me quedo de aquellos, i me fue
tomado y hendido, i amis hermanos fasta el saio, sin ser oido, ni uisto con gran deshonor mio”
Sirve a Renato de Anjou
Cristóbal Colón no dice a quien vino a servir con 28 años, a los reyes Católicos no fue, ya que más adelante diremos por sus escritos en que
año ocurrió, se refiere a cuando servía al Renato de Anjou en compañía de sus dos parientes corsarios llamados Colón el viejo y Colón el
joven, con los que luchó en la batalla de Cabo San Vicente contra Genoveses.
Fernando Colón: «Teniendo el Almirante conocimiento de estas ciencias, empezó a atender al mar y hacer algunos viajes a Levante y a
Poniente, de los cuales, y otras muchas cosas de sus primeros años, no tengo bastante noticia, porque murió cuando yo no tenía atrevimiento
o práctica para preguntárselo, por el respeto de hijo, o para hablar con más verdad, porque entonces, como muchacho, me hallaba yo muy
lejos del pensamiento de escribirlo; pero en una carta que escribió a los Reyes Católicos el año de 1501, a los cuales no podría contar sino
aquello que fuese verdad, dice las palabras siguientes: Serenísimos Príncipes: Entré a navegar en el mar de muy tierna edad y lo he
continuado hasta hoy, pues el mismo arte inclina a quien le sigue a desear saber los secretos de este mundo, y ya pasan de cuarenta los
años que le estoy usando;»
Fernando Colón: “…y en otra carta que escribió a los Reyes Católicos en el mes de Enero del año 1495 desde la Española, contando las
variedades y errores que suelen hallarse en las derrotas y los pilotages, dice: A mí me sucedió, que el Rey Reinel (que ya le llevó Dios) me
envió a Túnez para tomar la galeota Fernandina, y habiendo llegado cerca de la isla de San Pedro, en Cerdeña, me dijeron que había dos
navíos y una carraca con la referida galeaza, por lo cual se turbó mi gente y determinó no pasar adelante, sino de volverse atrás, a Marsella por otro navío y más gente; yo, que con ningún arte podía forzar su voluntad, convine en lo que querían, y mudando la punta de la
brújula hice desplegar las velas, siendo por la tarde, y el día siguiente, al salir el sol, nos hablamos dentro del cabo de Cartagena, estando
todos en concepto firme de que íbamos a Marsella.”
Fernando Colón: “digo que en tanto que el Almirante navegaba en compañía de Colón el Mozo, lo cual duró mucho tiempo, sucedió que
entendiendo que las dichas cuatro galeras gruesas venecianas volvían de Flandes, fueron a buscarle y le hallaron entre Lisboa y el Cabo de
San Vicente, que es en Portugal”
Fernando Colón: “El principio y causa de la venida del Almirante a España, y ser tan dado a las cosas del mar, fue un hombre muy
señalado de su apellido y familia, llamado Colombo, muy nombrado por mar, por la armada que gobernaba contra los infieles, y también la
de su patria: tal era su fama, que espantaban con su nombre hasta los niños en la cuna. Es creíble que este sujeto y su armada fuesen muy
grandes, pues una vez apresó con ella cuatro galeras venecianas gruesas, cuya grandeza y fortaleza no será creída sino de quien las hubiese
visto armadas.”
Fernando Colón: “y querían también que hiciese una larga relación de aquellos dos Colones, sus parientes, cuya gran victoria alcanzada
contra los venecianos”.
1432 + 28 = 1460 (vino a servir a Renato de Anjou en compañía de su parientes, los corsarios Colón)
Ofrece a Juan II la empresa de las Indias
En una carta enviada a Cristóbal Colón en 1488 por Juan II de Portugal, este le invita a que regrese a su país, le trata de “especial amigo” y le
perdona hechos pasados, en otra carta Cristóbal Colón, dice: “…Fui a aportar a Portugal…que en 14 años no le pude hacer entender lo que
yo dije”
1488 – 14 = 1474
(año en que le ofrece a Juan II la empresa de las Indias)
Coincide este año de 1474 con la muerte de Enrique IV que dio comienzo a la Guerra de sucesión castellana.
Vino a servir a la empresa de Indias
En 1500 dice: “… ya son diecisiete años que yo vine a servir a estos Príncipes con la Empresa de las Indias…”
1500 (inclusive) – 17 = 1484
En la misma carta: “… los ocho (años) traído en disputas”
1492 – 8 = 1484
(año en que Cristóbal Colón vino a servir a la Empresa de las Indias)
Vino a servir a los RRCC
En el Diario de Navegación, en el día 14 de enero de 1493, dice: “…después que yo vine a servir, que son siete años agora, a veinte de
enero de 1493”
1493 – 7 = 1486
(año en que vino a servir a los reyes Católicos)
En la historia del tercer viaje: “… puse en esto seis o siete años, mostrando, lo mejor que se podía hacer, a nuestro señor”
En la carta de 7 de julio de 1503: “… siete años estuve en su Real Corte…”. Si incluimos el año del descubrimiento nos da también el año
1486
En la carta al Ama de Don Juan: “…siete años se pasaron en estas pláticas…”, si incluimos todo el año 1492, nos da también el año 1486
1492 – 6 = 1486
(año en que vino a servir a los reyes Católicos)
En la carta del Duque de Medinaceli a los reyes: “…y por yo detenerlo (a Colón) en mi casa dos años…”
1486 – 2 = 1484
(año en que vino a servir a la Empresa de las Indias)
En otra frase fechada en 1501 Cristóbal Colón dice: “Entré a navegar en el mar de muy tierna edad y lo he continuado hasta hoy, pues el
mismo arte inclina a quien le sigue a desear saber los secretos de este mundo, y ya pasan de cuarenta los años que le estoy usando;”
Si contamos todos los años que estuvo haciendo uso de la navegación, tenemos que de 1446 en que entró a navegar hasta 1501 fecha de la
carta, habría que descontarle los años de 1484 a 1492 y los periodos de tiempo que no navegaba en las costas gallegas, tenemos más de
cuarenta años en ese uso.
Viaja a Tule
Fernando Colón atribuye estas palabras a su padre: “El año de 1477, por Febrero, navegué más allá de Tile cien leguas”. Unos dicen que
Tile o Thule, es una isla, otros que se refiere a Islandia, o quizás lo aclare el propio Colón en otro escrito al decir: “Veintitrés años he andado
por el mar sin salir de él, por tiempo que deba descontarse; vi todo el Levante; y el Poniente, y al Norte, Inglaterra…”; sea como fuese,
todo candidato a ser Cristóbal Colón, de cualquier Teoría que se precie, debe poder justificar este dato.
Siguiendo la premisa que cuando Cristóbal Colón dice haber estado en un sitio, Pedro Madruga no aparece en otro distinto o se desconoce su
paradero; y por ende, cuando Pedro Madruga está allí o aquí, Colón también, o en todo caso se desconoce que esté en distinto lugar; cuando
Cristóbal Colón se dirige a Alba de Tormes, Pedro Madruga también; cuando Cristóbal Colón se entrevista con los reyes, Pedro Madruga
también; cuando Cristóbal Colón aparece como tal, Pedro Madruga desaparece.
La mayoría de los historiadores mal interpretaron las palabras de Vasco de Aponte copiándose unos a otros. Vasco de Aponte nos relata las
vivencias y peripecias del señor feudal más sobresaliente de Galicia, pero no data los hechos y sucesos. Careciendo de cronología sigue
siendo su relato uno de los legados más importantes de nuestra historia en el medievo. Aun así, la información parece muy acertada y debió
obtenerla del entorno cercano a Pedro Madruga, o del él mismo.
Vasco de Aponte relata el intento de toma de la ciudad de A Coruña por parte de Pimentel (conde de Benavente) con la ayuda de Pedro
Madruga, y acto seguido cuenta el apresamiento de este por aquel, quien lo llegó a tener preso en Benavente por periodo de un año más o
menos. Durante este apresamiento nos cuenta como el Obispo Fonseca aprovecha su ausencia para tomar Pontevedra y otras plazas (en
agosto de 1477), defendida esta por Teresa de Távora esposa de Pedro Madruga, termina por entregarla a los isabelinos. ¿Dónde estaba
Pedro Madruga?. Los historiadores concatenaron un hecho con el otro y asunto resuelto, Pedro Madruga no estaba defendiendo Pontevedra
por estar preso en Benavente, pero existen varios documentos que demuestran lo contrario, que Pedro Madruga no fue liberado hasta después
de agosto de 1479, si como dice Vasco de Aponte, estuvo prisionero cerca de un año más o menos, su apresamiento fue posterior a la toma
de Pontevedra defendida por su esposa, lo que confirma que Pedro Madruga no estaba en Galicia por esas fechas.
Si Pedro Madruga no estaba en Galicia a finales de 1477 es por qué viajaba con Alfonso V.
Un intento anterior (segundo) por parte de los isabelinos en tomar Pontevedra terminó a principios de 1477 donde ambos bandos concertaron
una tregua, en febrero el conde de Benavente pretende tomar A Coruña, y antes envía a su ahora aliado Pedro Madruga a Portugal para que
este ataque por mar la ciudad con la ayuda de la armada Portuguesa. Sucede que habiendo conseguido Alfonso V de Portugal también otra
tregua con los reyes Católicos, quizás sea la misma, decide partir en febrero de 1477 con ayuda del corsario Francés, Casanove Colón,
solicitar ayuda a Francia de donde no regresará hasta últimos de noviembre de 1477.
Al mismo tiempo, la armada que Pedro Madruga acompañaba hacia A Coruña nunca llegará a intervenir y seguirán rumbo Francia e
Inglaterra, esto coincide con el viaje de Alfonso V y con el que Cristóbal Colón dice haber hecho.
Poco podía hacer Pedro Madruga en Galicia si Portugal perdía la guerra con Castilla, en 1477 todo se decidía en las alianzas que se pudieran
conseguir, más conseguía acompañando a Alfonso V que quedándose en Galicia.
Resumen:
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1432 .- Año de su nacimiento.
1446 .- Empieza a navegar.
1460 .- Está al servicio de Renato de Anjou en compañía de sus parientes corsarios.
1474 .- Ofrece a Juan II la Empresa de las Indias.
1477 .- Viaja a Francia e Inglaterra.
1484 .- Lleva a España la Empresa de las Indias.
1486 .- Empieza a servir a los reyes Católicos.
CULTURA
Libros utilizados por Cristóbal Colón
La Española: 1º Mapa de Colón a mano alzada – 2º Mapa de Juan de la Cosa – 3º Carta
moderna
Como Marino
Cristobal Colón demuestra en muchas ocasiones su pericia navegando, acierta siempre en sus derroteros, sabe situarse en Canarias mejor que
todos los demás pilotos, predice tempestades y lucha hábilmente contra los elementos. Cuando decide partir de Las Azores hacia Lisboa, lo
hace con condiciones adversas, más logra su objetivo. La razón de tomar ese rumbo, es un misterio, pudo ser por adelantarse a Marín Alonso
Pinzón, o por tener motivos serios que aconsejaran no arrimarse a baiona (Galicia).
Conocimientos de Astronomía
En la época de Cristóbal Colón, ni mucho después, se resolvió el problema de situar un buque por la longitud. Cristóbal Colón,
intuitivamente, lo hacía, sin embargo, por aproximación, basándose en su descubrimiento de la variación de la aguja magnética. Observa
también el movimiento de las Guardas, con respecto a la Polar, lo que viene a servirle para determinar la hora. Concluye que la Tierra no es
totalmente esférica y que está achatada en los polos. Fue quien de predecir eclipses, y concibió la idea de valerse de los eclipses para situar
las tierras descubiertas, con respecto a España, los almanaques de la época no tenían calculados los eclipses para situar tierras tan lejanas.
Conocimientos de Cosmografía
Cristóbal Colón concibió la redondez de la Tierra, la falsedad del espacio Ptolomeico, la atracción central de la Tierra, la longitud del grado,
etc., etc. En una época donde había pocos libros impresos, Cristóbal Colón estudió a la mayoría de los sabios que le precedieron: Aristótles,
Séneca, Strabon, Ptolomeo, etc. También conocía de los trabajos de otros de su época como Toscanelli.
Conocimientos de Geografía Física
El descubrimiento de la variación magnética, o más bien del cambio de la variación en el Océano Atlántico, corresponde sin duda alguna a
Cristóbal Colón, que además le serviría para saber la longitud en que estaba un buque. Descubrió la influencia de la longitud en la
distribución del calor siguiendo el mismo paralelo, creyendo que estos dos fenómenos dependían uno del otro, comprobando la diferencia del
clima del hemisferio occidental. Comprobó la dirección de las corrientes de los mares tropicales, como la gran corriente general de este a
oeste que reina entre los trópicos, y atribuye a estas la configuración de las islas y causas geológicas.
“Muy conocido tengo, dice, que las aguas de la mar llevan su curso de
Oriente a Occidente como los cielos, y que allí, en esta comarca, cuando
pasan, llevan mas veloce camino, y por esta han comido tanta parte de la
tierra, porque eso son acá tantas islas y ellas mismas hacen de esto
testimonio, porque todas a una mano son largas de Poniente a Levante, y
Noureste a Sueste que es un poco mas alto y bajo, y angostas de Note a Sur y
Nordeste a Sudeste, que son en contrario de los otros dichos vientos. Verdad
es que parece en algunos lugares que las aguas no hagan este curso (E.O.);
mas esto no es, salvo particularmente en algunos lugares donde alguna tierra
le está al encuentro y hace parecer que andan diversos”
Conocimientos de Arquitectura Naval
Cambió el velamen de las naves para navegar el Atlántico con más seguridad, Martín Alonso Pinzón hizo escala forzada para seguir su
ejemplo. Dice Cristóbal Colón:
“Yo creo que V. A. se acordará que yo quería mandar hacer los navios de
nueva manera: la brevedad del tiempo no dio lugar a ello, y cierto yo había
caído en lo que cumplia …”
Conocimientos sobre Cartografía
Cristóbal Colón en una época se dedicó a la cartografía, sus mapas sirvieron a los demás para el seguimiento de sus pasos por las nuevas
tierras.
Mapa de Cristóbal Colón – data de 1477 y se basa en los cálculos del famoso geógrafo greco-egipcio Ptolomeo. El Atlas fue consultado por
Cristóbal Colón en su primer viaje a América batió en el año 2006 todos los récords al venderse por 3,15 millones de euros (unos 4 millones
de dólares) en la casa de subastas Sotheby’s, de Londres.
El Mapa de Juan de la Cosa, es la representación del Continente
Americano más antigua que se conoce, data de 1500. La cartografía que hace referencia a Europa es muy similar a la que aparece en el Mapa
de Colón (arriba). Sorprende que donde debería aparecer el Océano Pacífico en las costas de Panamá, Juan de la Cosa colocó la imagen de un
San Cristóbal.
Mapa Piri Reis en
castellano. El Mapa de Piri Reis (1513) es
uno de los primeros mapas que retratan el Nuevo Continente. Perteneció al cartógrafro turco Piri Reis, emplea mapas de Cristóbal Colón,
junto con otros veinte mapas más antiguos como referencia; algunos de ellos tratan de la época de Alejandro el Grande. Sorprende la perfecta
cartografía del continente Americano.
Autor: Fernando Alonso Conchouso
Conocimientos Estrategia Militar
Ordena despiezar la Santa María y construir según sus indicaciones, el Fuerte Natividad. Desconocimientos Cuando quiso escribir en
italiano, lo hizo demostrando un desconocimiento asombroso del idioma.
Nota autobiográfica de Cristóbal Colón, en un pésimo italiano
Descubrimientos científicos de Cristóbal Colón:
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Demuestra que el concepto ptolomeico del espacio terrestre era falso.
Comprueba que la atracción de la gravedad es una fuerza central.
Descubre la declinación magnética de la aguja.
Enseña a situarse señalando la longitud, valiéndose de las variaciones de la declinación magnética.
Halla y determina la línea sin variación magnética en el Atlántico.
Determina aproximadamente la hora por medio del movimiento de las guardas.
Descubre la excentricidad de la Estrella Polar. Halla la situación de América, valiéndose de los eclipses.
Descubre la dirección de las corrientes marinas, en los mares tropicales; la corriente equinoccial y de rotación.
También descubre la corriente ecuatorial. Aprecia que las carabelas navegan mejor en el Atlántico con velas redondas.
Crea los verbos “nordestear” y “noroestear” que inmediatamente se adoptan en el idioma castellano.
Descubre el mar de los Sargazos. Distingue las focus de dicho mar, de las existentes en las costas de las Azores.
Aprecia que las especies de los árboles americanos son distintas de las europeas, y en las coníferas, distingue las del género monocarpo,
americanas, de las del podocarpo, europeas.
Estudia la configuración geográfica de las Antillas y las causas geológicas que la determinan.
Emigración de las especies marinas hacia el Mar de los Sargazos.
Aprecia que la raza de los aborígenes de las tierras descubiertas, es diferente a las demás razas humanas. Y… descubre el Nuevo
Mundo.
Cristóbal Colón y la Ciencia (artículo)
Aclaración: La financiación de la Empresa fue realizada, por el Reino de Castilla, y en la que le tocó a Colón, por banqueros o amigos.
Arman las dos carabelas y Cristóbal Colón fleta la nao Santa María, “La gallega”. Cristóbal Colón se vio obligado a firmar con los
tripulantes de Palos de la Frontera, obligados a embarcarse por cumplir castigo impuesto por su ilegal tráfico con los enemigos, el regresar en
caso de no encontrar tierra a las ochocientas leguas, motivo por el cual, Cristóbal Colón, hace previsión de descontar camino recorrido para
tener una reserva de leguas. Pasadas estas ochocientas leguas, Pinzón en base a este acuerdo, obliga a Cristóbal Colón a variar el rumbo
prefijado y seguir el rumbo del vuelo de las aves, esto impide que la expedición encuentren en su primer viaje, tierra firme, La Florida. La
gran mayoría de los nombres impuestos por Colón coinciden con los accidentes geográficos o las advocaciones de los similares en las rías
gallegas. Cada decisión importante, cada festividad o vigilia le sugiere un nombre del Santoral con amplio culto y rendida devoción en
Pontevedra, Galicia. En el escudo que se concede a Cristóbal Colón, para nada figuran las armas aragonesas, como tampoco nada que pueda
recordar ni el apellido Colombo, ni signo alguno de extranjería; por el contrario son, en cualquiera de sus aspectos, armas españolas. Aún
cuando el diario de Cristóbal Colón haya sido copiado por un castellano y de esta versión haya tomado la suya Fray Bartolomé de las Casas,
se observa que cuando transcriben palabras que desconocen, por no ser castellanas, resultan gallegas. Cuando el Fraile yerra en la
interpretación, traducidas al gallego, la expresión resulta lógica y correcto el párrafo.
Lisboa a principios del s.XV. Grabado alemán
CRISTÓBAL COLÓN EN PORTUGAL
(De 1474 hasta 1484) En 1474, concibe a la edad de 28 años, conoce las cartas de Toscanelli sobre el viaje a las Indias por Occidente, esto le
mueve a escribirse con el sabio florentino para completar sus datos. En su estancia en Portugal Cristóbal Colón, navega en 1476 con
Casanove Coullón, corsario al servicio de Francia y aliado de Portugal, Fernando Colón, nos dice que es su pariente, en la Batalla del Cavo
San Vicente, donde se enfrentan con barcos genoveses, su barco se incendia, y tiene que tirarse al mar, agarrándose a un remo llega a las
costas de Portugal, en esta fecha, aseguran los que defienden un Cristóbal Colón genovés, que llega a Portugal por primera vez, sin embargo,
Cristóbal Colón, nos dice otra cosa:
Cristóbal Colón: «… dije milagrosamente porque fui a aportar a Portugal a
donde el Rey de allí entendía más que otro. El le atajó la vista, el oído y todos
los sentidos, que, en CATORCE AÑOS no le pude hacer entender lo que yo le
dije.”
Cristóbal Colón salió de Portugal en 1484, si le restamos CATORCE AÑOS, tenemos que se refiere a 1470, pero si se cuenta desde la fecha
de 1488, en la que el Rey portugués Juan II, expresó hallarse convencido de la viabilidad de la empresa y le llamó para enviarlo a descubrir.
Por lo tanto, tenemos que como mínimo, ya estaba en Portugal en el año 1474.
Viaje de Cristóbal Colón a Thule
Cristóbal Colón: “Yo navegué el año 1477, en el mes de Febrero, ultra Thile,
cien legus, cuya parte austral dista de la Equinocial setenta y tres grados, y
no sesenta y tres, como algunos dicen; y no está dentro de la línea que incluye
el Occidente, como dice Ptolomeo, sino mucho más occidental, y a esta isla,
que es tan grande como Inglaterra, van los ingleses con mercaderías,
especialmente los de Bristol”
Cristóbal Colón decide hacer un viaje al Norte, el que describe Fernando Colón tomándolo de las memorias de su padre. Comprueba que la
isla más septentrional del mapa de Ptolomeo está a los 63º de la equinoccial y que, en lugar de precipitarse en el vacío, al navegar más allá de
tal latitud, encuentra una isla, mayor que Inglaterra, cuya parte austral está a los 73º. Esto le demuestra el primer fallo, la primera
equivocación, de la teoría Ptolomeica.
Viaje de Cristóbal Colón a África
Cristóbal Colón: «Yo estuve en el Castillo de San Jorge de la Mina de El Rey
de Portugal, que está debajo de la equinoccial, y soy buen testigo de que no
es inhabitable como quieren algunos”.
Entre 1479 y 1482, Cristóbal Colón, vuelve a comprobar, esta vez, viajando al Sur, que las teorías Ptolomeicas no se cumplen. Los viajes de
Cristóbal Colón al África tienes tres finalidades fundamentales para el descubrimiento:
Comprobar personalmente que la tierra es habitable, en la zona tórrida, cosa que se reputaba imposible en aquellos tiempos, según la tesis
Ptolomeica. Únicamente algunos navegantes portugueses sabían, por experiencia que no era así, mas Cristóbal Colón posiblemente dudaba
de que hubiesen comprobado técnicamente su navegación más allá de la equinoccial.
Comprobar que, pasando la línea equinoccial no se caía en el vacío. De ahí el interés de Cristóbal Colón en señalar que la zona donde se
halla enclavado el Castillo de San Jorge de la Mina está por debajo de la equinoccial.
Comprobar con el cuadrante y los demás instrumentos que se utilizaban en la época el valor del grado terrestre, a la sazón fijado en 56 millas
y 2/3. La falta de precisión de los aparatos de que disponía justifica que no haya logrado obtener el valor del grado con rigurosa exactitud.
Con estos datos tomados personalmente por Cristóbal Colón en sus viajes al África, hacia el Sur, y con los que había tomado navegando diez
grado más allá de Thule, en el Norte, se convenció de que navegando hacia el Oeste era factible llegar al Asia; al Oriente conocido. Fernando
Colón, asegura, que la primera razón que movió a Cristóbal Colón a descubrir las Indias, es la siguiente:
Fernando Colón: “En cuanto a lo primero, que es razón natural, digo que él
consideró que, como todo el agua y la tierra del mundo constituyen una
esfera, era posible rodearla de Oriente a Occidente, andando por ellas los
hombres hasta estar con pies los unos con los otros, en cualquier parte que en
oposición se hallasen”.
Para admitir que tal podía ser posible, tuvo que pensar en alguna acción, en alguna fuerza, que impidiese caer al vacío. Al descubrir, más
tarde el Nuevo Mundo, Cristóbal Colón fue el primero en comprobar que la fuerza de atracción terrestre es una fuerza central. Cristóbal
Colón afirma que desde la edad de 28 años, se halla al servicio de la Empresa de Indias, y que desde esa edad se gastó todo lo que tenía. Es
de suponer que estos viajes científicos fueron sufragados por él. En 1483 presenta su proyecto al Rey Juan II de Portugal. En 1484 Juan II de
Portugal envía, a espaldas de Cristóbal Colón, una expedición para comprobar sus teorías, llegando a la altura del mar de los Sargazos,
deciden dar la vuelta. Cristóbal Colón decide abandonar Portugal acompañado de su hijo Diego Colón, y entran en Andalucía, más tarde, en
1488, el monarca portugués, le escribe una carta pidiéndole que regrese ya que está dispuesto a atenderle, en esta carta se dirige a Cristóbal
Colón como “especial amigo”, nombrándole como “Colón” y “Collón” indistintamente. Cristóbal Colón, no acude a esta llamada.
CRISTÓBAL COLÓN EN LA CORTE
ESPAÑOLA
(Pendiente)
VIAJES
Los cuatro viajes de Colón y testamento
Carta de Cristóbal Colón a los Reyes, relatando su primer viaje al Nuevo Mundo.
Creative Commons
PRIMER VIAJE
Relación de los tripulantes que fueron con Cristóbal Colón en el primer viaje a las IndiasDiario de Cristóbal Colón, de su primer viaje a las
Indias.Apuntes del primer viajes de navegación (artículo en «Colonianos» Francisco Freijanes)
Finalidad de viaje:
Cristóbal Colón trataba de hallar la ruta del Cathay para llegar a las Indias Occidentales, por Occidente. Al realizar el Descubrimiento de
América, cree estar en las Indias, llegando a confundir el río Orinoco con el Ganges, se cree que murió ignorando que había descubierto un
Nuevo Mundo. Cuando la humanidad, pasados algunos años, conoció la realidad, comenzó a denominarlas Indias Occidentales, para
diferenciarlas de las Indias Asiáticas. Tan seguro estaba de ello, que llevó una carta de los Reyes Católicos para el Gran Kan, además de un
intérprete en dialectos árabes (Luis de Torres).
Financiación del viaje:
Que la reina Isabel la Católica, empeñó las joyas para sufragar la expedición , es la idea más difundida, pero hoy es rechazada por la mayoría
de los historiadores. El costo de la expedición se estima en 2.000.000 de maravedíes, más el sueldo de Cristóbal Colón, Se cree que
Cristóbal Colón aportó la cuarta parte, la mitad Luis de Santángel (Judio) y el resto supuestamente los banqueros genoveses, Juanoto
Verardi, la familia Di Negro y los Spinola, entre otros, con quienes Cristóbal Colón reconoció tener deudas.
El 17 de abril de 1492 se firman las Capitulaciones de Santa Fe:
“Que en todos los navíos que se armaren para el dicho trato y navegación, cada e cuanto e cuantas veces se armaren, que pueda el
dicho D. Cristóbal Colón, si quisiere contribuir a pagar la ochava parte de todo lo que se gastase en el armazón; e que también haya
e lleve del provecho la ochava parte de la que resultare de tal armada”
Preparativos del viaje
El 30 de abril de 1942 dictan los monarcas una Real Provisión dirigida al Alcalde, Diego Rodríguez Prieto, y a los vecinos de Palos, los
cuales estaban condenados a servir DURANTE DOCE MESES CON DOS CARAVELAS, por cierta desobediencia cometida durante la
guerra con los moros. Otra Real Provisión de la misma fecha obliga a todas las autoridades de cualquier lugar de los reinos a facilitar
artesanos, materiales, mantenimientos, pólvora, etc., en cuanto sea necesario para abastecer las carabelas, a precios razonables, y establece la
pena de diez mil maravedíes al que ponga impedimento. A petición de Cristóbal Colón y en la misma fecha, fue dictada otra Real Provisión
por la que se daba seguro de que no habría de hacerse daño ni desaguisado en su persona o bienes durante su ausencia y que se suspendiese
cualquier mandamiento judicial contra alguno de los que con él fuesen y estuviesen en ese caso durante el viaje y dos meses después.
Las Carabelas
Según la Información de Moguer de 12 de febrero de 1515, Alonso Pardo, escribano Público de Moguer, declara haber embargado dos
carabelas en Palos. Se desconoce si fueron al viaje estas carabelas u otras dos mejores. Estas carabelas se conocieron por la “Pinta” y la
“Niña”, la Niña se le llamó inicialmente “Santa Clara” . La tercera fue fletada, a su costa, por Cristóbal Colón, y fue la “Nao”, que en un
principio se denominaba “La gallega”, propiedad de Juan de la Cosa, más tarde se la conocerá como “Santa María” al ofrecerla Cristóbal
Colón a la Virgen, esta nave sería la capitana de la expedición.
Sección de la Nao Santa María o Gallega, de 29 m de eslora.
Dibujo de Julio Guillén. (Archivo Pdf). Creative Commons
El Viaje
El 3 agosto 1492: La expedición, cruzaba la barra de Saltés, rumbo a Canarias, se calcula que la componían 90 marineros y 120
expedicionarios.
El 6 de agosto: Salta el timón de la “Pinta” y Pinzón consigue repararla, pero se ven obligados a detenerse más tiempo en Canarias con el
objeto de calafetear la dicha nave.
El 9 de septiembre: Cristóbal Colón acordó contar menos leguas de las realmente navegadas, y consigna en el diario que lo hace “por si el
viaje fuese luengo no se espantase ni desmayase la gente”.
El 22 de Septiembre: En todos estos días, la hierba, los pájaros y ciertos animales marinos, con las rompientes y otras señales, les hacían
creer en la cercanía de las tierras. En este día “vieron unas PARDELAS y otra ave”.
El 23 de Septiembre: La mar quedó calma y la gente murmuraba que no habría viento, para volver.
El 25 de Septiembre: Martín Alonso Pinzón cree ver tierra, variando la expedición el rumbo al Sudoeste, cuando se convencieron de la
inexistencia de costa, se volvió al rumbo del Oeste que hasta entonces llevaban.
El 01 de Octubre: Se habían navegado 700 leguas aunque a la marinería sólo le confesaba 580.
El 03 de Octubre: Encuentran unos islotes, pero Cristóbal Colón decide no pararse al considerar que no es tierra firme.
El 06 de Octubre: Llevaban andadas unas 950 leguas y por muchas que tratase de ocultar Cristóbal Colón, ya habían pasado el límite de las
800 que se había establecido. Martín Alonso Pinzón le pide derive al Sudoeste, ya que hacía allí van las aves, pero el Almirante no accede,
pues creía inminente la aparición de la tierra firme.
El 07 de Octubre: Los de la “Niña” creyeron ver tierra y desde su posición, avisan con un tiro de lombarda. Más pasado el día la tierra no
aparece, creciendo la desilusión de los tripulantes. Cristóbal Colón les convence para que le den dos días más, y si no se encuentra tierra,
entonces se volverán.
El 10 de Octubre: Del 8 al 10 arrumbaron al Sudoeste, pese a que ya habían pasado los dos días que consiguió.
El 11 de Octubre: Las señales de tierra ya son evidentes. Vieron un palillo labrado, otro cargado de escaramujos, etc. En la noche de este día
vieron tierra, 12 de octubre de 1942.
El 18 de diciembre en el primer viaje de Cristóbal Colón, este manda ataviar las naves y festejar a la Virgen María de la O, el mismo día que
en Pontevedra se conmemora a su patrona. Fr. Martín Sarmiento (siglo XVIII) opina sobre este particular:
“La Carabela en que salió Colón, se llamó La Gallega, según Oviedo, y era
dedicada a Santa María, aludiendo a la Patrona de los de Pontevedra. Es
mucho concurrir el que Henrique IV diese, como dio a Pontevedra, el
Privilegio de una Feria de 30 días, 15 antes y 15 después de la Fiesta de Sn.
Bartolomé, Patrono de la Villa. El que los Reyes Católicos hubieran dado
como dieron a todos los Mareantes de la Villa, el Privilegio de que no los
pudiesen ajusticiar sino como a Nobles, no siendo por delito de alta traición.
El que los mismos Reyes mandasen que todos usasen escudos de la Fábrica
de Pontevedra. Y el que la carabela de colón se llamase la Gallega y se
llamase y estuviese dedicada a Sta. María. Es mucho concurrir todo eso, digo,
para que sea inverosímil que la mejor nave, Argos Gallega o la Carabela en
la cual montado colón descubrió en su primer viaje el nuevo Mundo, había
sido fabricada en el Arrabal o Pescadería de Pontevedra y que se dedicase a
Sta. María la Grande (que así llaman), que es la Patrona de todos los
marineros en Parroquia separada. fr.Martín Sarmiento”
El regreso
El 4 de Enero: Parten de La Española.
El 15 de Febrero: Cristóbal Colón, donde Cristóbal Colón recala ocho días.
El 01 de Marzo: Llega Martín Alonso Pinzón al puerto de Bayona, en Galicia, tardando cuatro días más que Cristóbal Colón en hacer la
travesía a Lisboa desde las Azores, donde permaneció hasta el 10 de marzo, fecha en que hizo rumbo a Palos de Moguer, llegando el día 15
de marzo.
El 04 de Marzo: Reconocieron tierra, se trataba de la Roca de Cintra, cerca de Lisboa.
El 09 de Marzo: Se entrevista con el Monarca portugués, Joao II.
El 11 de Marzo: Sale rumbo Palos de Moguer.
El 15 de Marzo: Entra con la “Niña” en la barra de Saltes, a mediodía; por la tarde había de entrar Pinzón con la “Pinta”, quien fallece a los
pocos días.
Cristóbal Colón sale para Sevilla y de allí para Barcelona, donde se hallaban los soberanos, en el mes de Abril es recibido triunfalmente por
los Reyes Católicos. Explica el Descubrimiento y muestra cuanto trae del Nuevo Mundo. S.S. el Papa despacha varias Bulas, en el mes de
mayo, en una de las cuales se señala la demarcación de los mares, pedida a instancia de Cristóbal Colón.
Los Privilegios
Confirmación del privilegio de 30 de abril de 1492, en Santa Fé.
“Para vos e cuantos fijos e descendientes e subcesores, uno en pos de otro, y después de nuestros días podades tener, y tengades, los
dichos oficios de Almirante e Visorey e Gobernador del dicho Mar Océano e Islas e Tierra firme, que así habeis descubierto e
fallado, e descubierdes e hallardes, de aquí en adelante, con todas aquellas facultades e preeminencias e prerrogativas de que han
gozado, e gozan los nuestros Almirantes e Vosorey e Gobernadores que han sido e son, de los dichos Reinos de Castilla y Leon”.
Se le otorga a Cristóbal Colón escudo de armas que se describe así:
“Castillo dorado en campo verde, enel cuadro del escudo de vuestras armas en lo alto a la mano derecha; en el otro cuadro alto a la
mano izquierda un león de púrpura en campo blanco rampante en… y enel cuadro bajo de la mano derecha unas islas doradas en
ondas de mar, en el otro cuadro bajo a la mano izquierda las otras ARMAS VUESTRAS QUE SOLÍADES TENER.”
SEGUNDO VIAJE
Segundo viaje de Cristóbal Colón a las Indias Es natural que el descubrimiento del camino de Indias por occidente produjese una formidable
conmoción en España, más explicable si se tiene en cuenta que la fantasía popular, alimentada durante siglos por las narraciones, siempre
exageradas, del legendario viaje de Marco Polo, presentaba aquellas tierras como un emporio de riquezas, al que solo habría que llegar para
obtener oro y especies, muestras de las cuales ya traían los que fueran al Descubrimiento. La flota estaba compuesta por 17 naves, donde
repetía la “Niña” del Primer Viaje, y otra que se bautizó como “Marigalante” en honor a la del primer viaje, el número de expedicionarios
ascendió a entre 1200 y 1500, según distintas fuentes. En contraste con el primer viaje, la mayoría de la gente era voluntaria. Es posible que
en la segunda expedición formases muchos hidalgos, pero resultó mayor el número de indeseables que el de gentes de bien.
Nuevas concesiones
Los reyes el 26 de mayo de 1493 se dirigen a Cristóbal Colón en los siguientes términos:
“Por cuanto por la brevedad de vuestra partida no hay lugar a que
propongáis tres para cada oficio de gobernación, según con vos se asentó,
vos damos poder para que nombréis a quien os pareciere y por el tiempo que
quisieredes” “… por la presente vos confirmamos a vos e a los dichos
vuestros hijos…, para agora y para siempre jamás los dichos oficios de
almirante del dicho mar Océano e de Visorrey e Gobernador de las dichas
islas e tierra firme”
Tal carta es de privilegio y no hay duda que se concede a un español ya que, si se tratase de extranjero habría de ser contrato. El Papa
Alejandro VI, concede lo que se llamarán Las Bulas Alejandrinas, que a petición de Cristóbal Colón se solicita una línea a cien leguas al
Oeste de las Azores e islas de Cabo Verde, a fin de no interferir los derechos de Portugal, y desde cuya línea los descubrimientos futuros
quedarían reservados a la Corona de Castilla.
El viaje
Le acompañaron sus dos hijos, Diego Colón y Fernando Colón, este último dice:
El miércoles a 25 de septiembre de 1493, una hora antes de salir el sol, estando presentes mi hermano y yo, el Almirante levó anclas de el
puerto de Cádiz, donde se había reunido toda la armada”
El 5 octubre 1493: Arriban a la isla de Gomera, donde se aprovisionaron de semillas, agua, leña y otros bastimentos.
El 24 de octubre: A cuatrocientas leguas al Oeste de la isla de la Gomera no encontraron los sargazos porque llevaban rumo más al Sudoeste
que en el primer viaje.
El 3 de noviembre: Descubren tierra, a la que saltan al día 5. El veedor, Diego Márquez, sin permiso y acompañado por varios hombres se
interna en la misma y se pierde en la espesura. Colón espera tres días; reaparecen y dan cuenta de haber visto cuerpos humanos colgados y
otros en asadores, por que infieren hallarse en tierra de caribes, antropófagos. A la primera isla descubierta la llamó Dominica, por haber
arribado en domingo según su hijo, pero lo lógico es que de ser así le llamara Dominga/o, Dominica debió ser en honor de algún convento
Dominico. La segunda fue llamada Marigalante, nombre del barco del Almirante. La tercera Santa María de Guadalupe por el triple motivo
de evocar el santuario extremeño. A la cuarta Montserrat, por indicación de Fray Boyl, ermitaño de esas tierras. A la quinta la llamó San
Martín, por descubrirla en 11 de noviembre.
El 22 de noviembre: Arriban a la costa de La Española, y el 27 llegan a puerto de La Navidad, desembarcaron el 28 y comprueban que el
fuerte ha sido arrasado y quemado y muertos los que en él habían quedado. Cristóbal Colón se muestra, una vez más, prudente y cuando
captura a Caonobó, el cacique, evidente autor natural de la muerte de los cristianos y arrasamiento del Fuerte de Navidad, sin duda por pesar
en su conciencia la provocación por parte de las gentes que allí dejara, se limita a prenderlo y enviarlo a España, con el proceso instruído, a
fin de que le juzgue la Audiencia Real.
El 7 de diciembre: Salen las carabelas del puerto de La Navidad y, en lugar cercano a las minas de oro, fundan la primera colonia de las
Indias que se denominó Isabela, en honor de la Reina.
El 4 enero 1494: Cristóbal Colón escribe El Memorial a los Reyes Católicos.
El 2 de febrero: Salen para España doce navíos con una tripulación de 400 hombres, al mando Antonio de Torres, para llevar con
su memorial, las buenas nuevas de las tierras y minas de oro descubiertas.
El 24 de abril: Cristóbal Colón, sale con tres carabelas a explorar la isla de Cuba.
El 29 de abril: Cristóbal Colón, llega al puerto de San Nicolás, desde el que se divisa la punta oriental de la isla, a cuyo cabo, por creer que
se halla en tierra firme, denomina Alfa y Omega. Es decir, comienzo del nuevo continente y final de su viaje.
El 3 de mayo: Se dirige al Sur y el 5 llega a la isla de Jamaica, a la que denominó Santiago.
Mientras, en la Metrópoli
Llega su hermano Bartolomé Colón a España, recoge en Sevilla las instrucciones del Almirante, de llevar a sus dos hijos: Diego Colón y
Fernando Colón, a la Corte, donde la reina, Isabel I de Castilla, había hecho merced de nombrarles pajes del Príncipe Don Juan. Se firma
el Tratado de Tordesillas, por dicho tratado la línea de separación de las conquistas españolas y portuguesas se establece en 370 leguas de las
islas de Cabo Verde.
El 12 junio 1494: Ya en las proximidades del extremo oriental de Cuba, con el agrado de todos, determina volver. Con pocos víveres y el
cansancio de la tripulación, deciden firmar un documento donde todos aseguran haber llegado a tierra firme, de ese modo podrían volver al
estar cumplida en todos sus términos la condición de llegar a tierra firme por el camino del Oeste. Más tarde, el gallego, Sebastián do
Campo, descubre la condición insular de Cuba.
El 13 de junio: Ordena el regreso y arriba a la isla de Pinos, que bautiza del Evangelista.
El 18 de julio: Llega al Cabo da Cruz, en honor al cabo del mismo nombre en la ría de Arousa, en Galicia.
El 15 de septiembre: Se produce un eclipse lunar, que sirvió a Cristóbal Colón para determinar que la diferencia horaria con Cádiz es de
cinco horas y veintitrés minutos.
En Junio de 1496: Cristóbal Colón regresa a España a bordo de la Santa Clara (La Niña), y acompañado de la India, primera nave
construida en el Nuevo Mundo.
Aclaración: Colón regresa victorioso del Descubrimiento, este hecho crea una reacción en todos aquellos que no creyeron en la Empresa de
Indias y que entran a formar parte de la fracción contraria al Almirante. Fernando de Aragón, excéptico en cuanto al éxito del
Descubrimiento, había firmado las Capitulaciones de Santa Fé más por complacer a su esposa, que por considerarla conveniente o viable.
Pronto se encuentra con el hecho consumado del que Cristóbal Colón ha de llevarse, para sí y para sus descendientes, una buena parte de las
inmensas riquezas del mundo descubierto; que sus reinos, es decir, Aragón, Cataluña y demás, están al margen del descubrimiento, realizado
exclusivamente para los reinos de Isabel. Se percata de la preponderancia que puede alcanzar Cristóbal Colón y surge la razón de Estado que
le obliga a atar en corto, o a tratar de anularlo. Por todo ello, coincide que a su llegada del Segundo Viaje a las Indias, se crea una facción
encargada de difamar al Almirante, de la mano de los catalanes enviados por Fernando de Aragón, Fray Buyl, Pedro Margarit y Bernal de
Pisa, junto con otros dos enemigos naturales de Cristóbal Colón, Juan Rodríguez de Fonseca y Juan de Soria. Finalmente cuando Cristóbal
Colón acude a la Corte, consigue convencer a la Reina y esta le colma de honores. Desacreditados los calumniadores, quedan de falsarios, no
obstante, Fernando de Aragón se encarga de dejar impugnes a los catalanes, encargándose también el Católico, que el Obispo Fonseca le siga
siendo leal.
TERCER VIAJE
El Tercer viaje de Cristóbal Colón a las Indias Cuando Cristóbal Colón parte para España en su segundo viaje, deja a Bartolomé Colón y
Roldán, como Gobernador al primero y Alcalde Mayor al segundo. Roldán se subleva al poco de partir Cristóbal Colón.
El 30 mayo 1498: Zarpaban de San Lucas de Barrameda seis naves, bajo el mando de Cristóbal Colón, hacia las Indias.
El 9 de julio: Llegaban a la Gomera, mandando separar tres navíos para que fuesen directamente a la Española a llevar los bastimentos; los
otros tres salieron a su mando para proseguir los descubrimientos hacia el Austro. Capitanes de los tres primeros fueron Pedro de Arana, su
cuñado, Alonso Sánchez de Carbajal y Juan.
El 21 de junio: Zarpa para la isla de Hierro y de allí puso rumbo a las islas de Cabo Verde a las que avista el 27 de junio y el 4 de julio las
abandona. El 13 del mismo mes sufren mucho calor y el 14, observa el movimiento de las Guardas alrededor del Polo. El 19 vuelven a tener
mucho calor que dura ocho días y por fin ven la primera tierra, al Oeste, el 31 de julio de 1498; era una isla a la que llamó de la Trinidad,
donde desembarcan el primero de Agosto. Explora el golfo de Paria, recorre la tierra de Gracia y va descubriendo islas a las que da nombre;
rescata oro y perlas, y por temor a que se le perdiesen los bastimentos, y por hallarse enfermo de la vista, parte para la Isla Española, con
intención de enviar a su hermano Bartolomé a explorar aquellas tierras que tanto prometían.
El 18 de octubre: Cristóbal Colón da cuenta a los Reyes de la rebelión de Rodán. En diciembre llegarían las cartas y relaciones de Cristóbal
Colón y los demás acerca de rebelión.
El 21 de marzo: Se nombra a Francisco de Bobadilla como Juez Pesquisidor atendiendo a los ruegos de Cristóbal Colón. Tendría por
misión tomar información sobre los rebeldes y, en su caso, procesarles y prenderles. En Abril se prepara el viaje de Alonso de Ojeda para
comprobar lo descubierto en Paria y sus riquezas, regresando por la Española en misión secreta contra Cristóbal Colón.
El 20 de mayo: Sale Alonso de Ojeda, portador del Mapa de Cristóbal Colón y con solo la licencia de Fonseca.
El 21 de mayo: Nombramiento de Francisco de Bobadilla como Gobernador de las Indias sin nuevo motivo ni causa conocida que lo
justifique.
El 5 de septiembre: Después de una cortísima estancia en el Golfo de Paria, llega Alonso de Ojeda a la Española, donde se entretiene seis
meses sin conseguir reactivar la disidencia contra Cristóbal Colón. Roldán el más directo enemigo del Almirante lo echa de la isla. No visita
a Cristóbal Colón, pero hace bajas entres sus partidarios. Hurta palo del Brasil y toma indios que luego había de vender en Cádiz como
esclavos pese a la orden en contra promulgada por la Reina. Al partir de la isla deja a Hernando Ladrón de Guevara para continuar su secreta
misión y este termina alzándose contra Cristóbal Colón.
El 5 de octubre: Cristóbal Colón envía noticias diciendo que consiguió apaciguar la rebelión de Roldán y dando cuenta de la arribada de
Alonso de Ojeda y de los disturbios y daños que produce en la isla.
En junio de 1500: Llega Alonso de Ojeda a España confirmando los descubrimientos de Paria. También relata a su sabor lo ocurrido en la
Española, su fracasado intento contra Cristóbal Colón y dando cuenta de que allí deja para continuar su misión a Hernando de Guevara. Se
decide enviar a Francisco de Bobadilla quien en lugar de pesquisar, toma la gobernación.
En octubre de 1500: Salen Cristóbal Colón y sus hermanos presos hacia España, llegando el 25 de noviembre.
Aclaración: Mientras la valedora de Cristóbal Colón era Isabel la Católica, Fernando de Aragón se mostraba receloso del Almirante, por no
afirmar que era su mayor enemigo. Cuando el Almirante de las Indias va de éxito en éxito, conquistando nuevas tierras y aumentando el
poder que tiene reconocido en Privilegios y Capitulaciones, el sentido político de Fernando de Aragón se inclinaba a minarle el terreno, a
tratar de evitar que aquella ingente figura la más ligera sombra a su poder real. A la Reina habían de presentársele cuantos hechos colonianos
fuesen en desprestigio de su protegido, como se lo ocultarían los de sus enemigos, o le restarían importancia quienes estaban tácitamente
autorizados para ello mejor servir a su Señor. Todos los enemigos, alzados, etc., contra Cristóbal Colón, el único castigado es Roldán, pero se
da el curioso caso de que también es el único que desoye las órdenes, verbales sin duda, que llevaba Alonso de Ojeda, como antes las llevara
Aguado. Cada vez que el Almirante va a la Corte y explica su proceder, no solo desbarata los planes de los que no le son afectos, sino que ha
de compensársele colmándole de honores, derechos y preeminencias; eso si, para combatirle posteriormente con redoblado ardor, una vez
que se halla lejos de su Real Valedora. A tanto llega este desenfado que Alonso de Ojeda, creyendo moribunda a la Reina no se recata de
pregonarlo en las islas, como no se recatan ya los enemigos de Cristóbal Colón en la Corte de publicar su desgracia. En estos años se perfila
la animosidad de Fernando de Aragón, hacia Cristóbal Colón, lo que ha de culminar en el pleito que posteriormente han de sostener los
herederos contra la corona, motivo de la ocultación de la patria del Almirante por estos.
CUARTO VIAJE
Cuarto viaje de Cristóbal Colón a la Indias Llevó Cristóbal Colón para este cuarto viaje, cuatro naves: la “Santa María”, capitana, mandada
por Diego Tristán; la “Santiago de Palos”, al mando de Francisco de Porras, a quien acompañaba su hermano Diego de Porras, Escribano
oficial de la Armada; el “Gallego”, mandado por Diego Terreros, y “El Vizcaino”, capitaneado por Bartolomé Fliesco. Tampoco existe el
Diario de Navegación de esta expedición, siendo conocidas las vicisitudes del viaje por los relatos de Fernando Colón, Fray Bartolomé de las
Casas, Diego de Porras, la relación de Diego Méndez y la carta de Colón, en 7 de Julio de 1503, dirigida a los Reyes, desde Jamaica.
El 11 mayo 1502: Salen las carabelas del puerto de Cádiz, para este viaje. Navegó Cristóbal Colón hacia Arcila, por saber que esta plaza
estaba cercada por los moros y para socorrer a los portugueses.
El 26 de mayo: Parte la flota desde la isla de Hierro y, después de una rápida y feliz travesía llega a las islas Caribes arribando más tarde a la
Española, donde habrían de resultar defraudados, el comendador Ovando, niega a Cristóbal Colón el derecho de puerto y tampoco permite
que compre un navío para sustituir uno inservible de los de la escuadra que lleva a descubrir, para los reyes. Cristóbal Colón, se observa
indicios de tormenta y aconseja al Comendador Ovando, advirtiéndole que en ocho días no dejase salir la armada del puerto porque corría
gran peligro. Pero el Comendador Ovando no quiso consentir que el Almirante no entrase en el puerto y mucho menos impedir que la armada
saliera para Castilla, que debería llevar al comendador Bobadilla a Francisco Roldán y a todos los demás que se habían sublevado. Las
predicciones de Cristóbal Colón se hicieron realidad y una tormenta hundió la flota ahogándose la mayoría de los hombres.
El Almirante: “Yo tengo por cierto que esto fue providencia Divina; porque si estos arribaran a Castilla, jamás habrían sido
castigados según merecían sus delitos; antes bien, como eran protegidos del Obispo Fonseca, habrían recibido muchos favores y
gracias…”
Cristóbal Colón llamó a esta cuarta expedición “Alto Viaje”, ya que era, efectivamente, un proyecto de gran envergadura. Creía que Cuba era
la tierra firme y había observado que su costa meridional corría hacia el Sudoeste y la de Paria hacia el Noroeste. También había observado
que las corrientes del Mar Caribe se dirigían hacia Oriente, lo que le hizo concebir la idea de paso a Las Tierras de las Especies, al Mar de la
India. Pone rumbo a esos parajes con miras a alcanzar los descubrimientos de los portugueses, pero por el camino de occidente, que el
Almirante estimaba más corto que el bordeando el África, por el Cabo de buena Esperanza y regresar a España dando la vuelta al mundo.
“Alto viaje” y de gran mérito para el Almirante si, como creía, había de ser el primero en dar la vuelta al mundo. Más, en aquel tiempo en
que muchos todavía dudaban de la redondez de la tierra. El solo hecho de encontrarse con los portugueses ya era demostración suficiente y si
tal conseguía, quedarían chasqueados sus detractores y quienes tanto le combatían. El 1 mayo 1503: Toman Norte, y el 13 de este mes llegan
a la isla de Cuba, para ir a La Española, escapando de los bajos que hay en la costa Sur de dicha isla de Cuba, peligro que había pasado en el
segundo viaje, en los mismos parajes, se desvía más al Sur, pero deriva tanto que llega a la isla de Jamaica, a donde llegan la víspera de San
Juan.
Viaje a Jamaica
De D.Fernando Colón sobre los gastos hechos por su padre en Jamaica.Relación del viaje a Cuba y Jamaica
El 23 julio 1503: La carabela “Santiago” encalla, y el 12 de agosto corre la misma suerte la capitana en Puerto de Gloria, isla de Jamaica,
anegadas hasta los puentes, se habilitan los castillos y los alcázares, proa y popa de las naves, para alojar a la gente. Quedan atrapados en
Jamaica.
Fernando Colón: “… los indios que eran gente buena y mansa, vinieron
pronto con sus canoas, a vendernos cosas de las suyas… Para que en el trato
no hubiera alguna diferencia entre los cristianos y ellos…” “Siendo
necesario buscar manera de regresar a Castilla, algunas veces el Almirante
convocaba a los Capitanes… para salir de aquella prisión… querer seguir
allí con la esperanza de que algún navío llegase a aquellas partes era vano…
y pensar fabricar naves de nuevo era imposible, porque no teníamos
instrumentos… el Almirante determinó enviar a la Española a hacer saber
que estaba perdido en aquella isla y que le enviasen un navío… Para este fin
eligió a dos personas… con gran valor, porque el paso de una isla a otra
parecía temerario e imposible…”
Cristóbal Colón escribe una carta el 7 de julio 1503 a la Reina, y envía a Diego Méndez y a Bartolomé Fiesco para que en su nombre
pidan auxilio al Gobernador Ovando. Después de recorrer doscientas millas llegan a la Española, pero el Gobernador los retiene varios meses
y permanece sin enviar ayuda. Mientras en Jamaica la gente empezó a enfermar, además de pensar que la ayuda no llegaría nunca,
sospechando que dejarían a Cristóbal Colón a su suerte y con toda la gente.
El 2 enero 1504: El Capitán Porras y el Escribano de la armada, se sublevan y se marchan con muchos hombres en canoas, por donde pasan
realizan muchos agravios a los indios:
Fernando Colón: “Por todas partes donde pasaban hacían mil agravios a los
indios… diciéndoles que fuesen al Almirante que él se lo pagaría; y caso de
que no- que le daban licencia para que lo matasen…; llevando consigo en las
canoas algunos indios… como los vientos eran poco seguros, y las canoas
demasiado cargadas, determinaron volverse…”
Los indios al sentirse agraviados por los sublevados, determinan la resistencia a llevar alimentos y aún la subversión contra los
expedicionarios. Cristóbal Colón, entonces aprovecha su conocimiento de que va a producirse un eclipse lunar para hacer creer a los indios
que a voluntad puede borrar el satélite del firmamento y confirmar, como creían éstos, que son enviados de la divinidad, lo que hace que
continúen enviándoles alimentos. De esta forma Cristóbal Colón consigue mantener el suministro de alimentos, además de evitar el conflicto
con los indios, provocado por los sublevados y sin derramar una sola gota de sangre.
Fernando Colón: “Habiendo pasado ocho meses después que habían
marchado Diego Méndez y Bartolomé Fisco… teniendo… por cierto que no
podía llegar socorro… un maestro Bernal… y otros… hicieron otra conjura…
Pero viendo Nuestro Señor el gran peligro que ponía al Almirante esta
segunda sedición… quiso remediarlo con la venida de un carabelón enviado
por el Gobernador de La Española… su Capitán Diego de Escobar… y
ofreciole un barril de vino y un tocino… salió aquella misma noche.”
En marzo de 1504: pasados ya ocho meses desde la partida de Diego Méndez y Bartolomé Fiesco, y cuando está a punto de producirse otra
rebelión, llega al fin un barco al mando de Diego de Escobar, llega sin muchos víveres. Cristóbal Colón diría:
“El Gobernador no lo envió a visitar sino a saber si era muerto”.
Cristóbal Colón y sus hombres, permanecieron por más de un año sin socorro, náufragos, en una isla salvaje y sin ayuda alguna del exterior.
El Almirante comunica a la facción rebelde la llegada del carabelón, a fin de que vuelvan a la obediencia, estos no lo hacen según Fernando
Colón, por los siguientes motivos:
“Que por esto Roldán y sus amigos no se habían fiado de él, ni de sus ofertas
en La Española; y les había salido bien, y fueron tan favorecidos que lo
hicieron enviar con grillos a Castilla. Y que ellos no tenían menos causa y
esperanza de hacerlo.”
Tenían razón, pues los hechos eran ciertos. Toda traición a Cristóbal Colón era favorecida. Fray Bartolomé de las Casas confirma que los
caudillos de la rebelión propagaron que el carabelón era engaño, que la salvación era persistir en el levantamiento, pues tenían el favor de la
Corte, y les sucedería lo mismo que los partidarios de Roldán, que no habían sido castigados. Basados en tales argumentos, los rebeldes
intentan ir a los navíos a tomar lo que fuere, enterado Cristóbal Colón, envía a su hermano Bartolomé Colón a hacerles frente, en la refriega
hay herido y muertos y Francisco Porras cae en manos de Bartolomé Colón, que se alza con la Vitoria. Los demás rebeldes suplican
misericordia al Almirante, quien una vez más otorga perdón general, excepto al Capitán, a quien retine preso. Come era de esperar, una vez
más reciben favor los traidores a Cristóbal Colón, según nos lo relata Ballesteros Beretta:
“Ovando pondría en libertad a Francisco de Porras. En una nómina de 1513,
aparece Diego de Porras como pagador de Melilla, u se menciona a
Francisco de Porras contino del Rey.”
Pero, por lo que se ha visto, no fueron castigados sino ensalzados. La promesa de Fernando de Aragón que, según Fernando Colón, había
hecho el Rey de defender a su padre, no se ve por parte alguna. Por el contrario, la Reina escribe a Ovando con su sola firma, caso poco
frecuente, ordenando se protejan los derechos del Almirante Cristóbal Colón:
“Es nuestra merced y voluntad que el dicho Almirante tenga en la dicha isla
Española persona que entienda de las cosas de su hacienda, e reciba lo que él
hobiese de haber… E mandamos al nuestro Gobernador… que cumplan e
fagan guardar lo susodicho… mandamos que el dicho Almirante pueda traer
de aquí adelante cada año ciento once quintales de brasil… E agora Alonso
Sánchez de Carbajal, contino de mi Casa, en nombre del dicho Almirante me
hizo relación que después… no habéis querido ni queréis acudir con las cosas
a los dichos capítulos contenidos… Por ende yo mando que veáis los dichos
capítulos… e cumpláis… e non fagades ende mal.”
Por estas cartas, se le obliga a Ovando terminantemente que atienda los intereses del Almirante, lo que tiene que hacer dudar a aquel de su
actitud en no acudir en socorro de éste. Conociendo a la Reina ha de temer caer en su disfavor, y aunque no sea más que por precaución,
acude en socorro del Almirante, y en consecuencia, accede a los deseos de Diego Méndez, quien: El Gobernador Ovando, dos meses después
de haber sabido que Cristóbal Colón estaba vivo, da permiso a Diego Méndez para comprar un navío e ir en su auxilio. A las órdenes de
Diego de Salcedo. Se embarcan el Almirante y su gente, el 28 de junio de 1504.
El 28 julio 1504: Se embarcan el Almirante y su gente, abandonan Jamaica, llegando en Agosto a Santo Domingo.
LAS CAPITULACIONES DE SANTA FÉ
(Pendiente)
EL TESTAMENTO Y MAYORAZGOS
Testamento y codicilio de Cristóbal Colón A la muerte del cuarto Almirante Diego Colón en 1578, se extingue la línea directa de varón y
motivó un pleito por la sucesión que no terminaría hasta el año 1608 (treinta años), en el juicio se presentan dos testamentos uno de 1506 en
el que hace referencia a otros de 1502 y 1505 que nunca aparecieron. En el de 1506 constituye Cristóbal Colón mayorazgo a favor de su hijo
Diego:
“y non habiendo el fijo varón que herede mi hijo D. Fernando por la misma
guisa, e non habiendo el fijo varón heredero que herede D. Bartolomé mi
hermano por la misma guisa y por la misma guisa si no tuviese hijo heredero
varón, que herede otro mi hermano; que se entienda de uno a otro el pariente
más allegado a mi línea, y esto sea para siempre. E no herede mujer, salvo si
no faltase no se fallar hombre, e si esto acaeciese, sea la mujer más allegada a
mi línea”.
Se presenta otro testamento en el juicio, donde aparece las famosas frases:
“siendo yo nacido en Génova … della salí y en ella nací…”, también “…ni en
otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linaje verdadero que se
hubiese llamado y llamase él y sus antecesores de Colón…en tal caso lo haya
la mujer mas llegada en deudo y sangre legítima”.


En el testamento de 1498, se advierten bastantes irregularidades:
La firma que aparece no se corresponde con la grafía del Almirante y cometen varios errores al colocar los puntos que Cristóbal Colón
situaba a cada lado de las eses.
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Se da como vivo al Infante D. Juan cuando había fallecido el 7 de octubre de 1497. Cuando se presentó este documento ya habían
pasado 80 años desde los hechos.
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No fue elevado a escritura pública.
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Varios litigantes sacaron paulinas, eran unos despachos o cartas de excomunión que se expedían en los tribunales para el
descubrimiento de algunas cosas que se sospechaba habían sido robadas u ocultas malicio samente, tomaron tal nombre por haberlas
instituido el Papa Paulo III.
Aparecen varios renglones tachados y con distintas fechas.
Los giros gallegos que Cristóbal Colón tanto usaba en su habla y escritura, aparecen correctamente en el de 1506 y reemplazados en el
de 1498 : aviamiento en vez de aviamento, señalar en vez de aseñalar, sellará en vez de asellará, entienda y entiende en vez de intenda y
intende, asimismo en vez de asimesmo, almirantdgo en vez de almirantado, privilegio en vez de privillejo y privillejos, muestre en vez
de amostrar.
La institución no era de su letra, al documento le faltaba una hoja, la más importante, y el tribunal con signa que: “no está auténtica ni
solemne”
Aparece firmada por los Reyes Católicos y su secretario de Estado, don Fernando Alvarez, que había muerto en 1501 y que desde
cuatro años antes no firmaba.
El testamento de 1506, otorgado en Valladolid, fue el único que se tuvo en cuenta como indiscutible para regular la sucesión de la herencia,
títulos y privilegios, en él no dice que nació en Génova ni en parte alguna, ni hace mención a ningún pueblo de Italia ni del genovesado, ni
distingue entre parientes legítimos e ilegítimos y tampoco figura la exclusión de cualquier apellido excepto los “de Colón”. A pesar de contar
para el juicio el último testamento que sí fue elevado a escritura pública, lo cierto es que con el testamento de 1498 se consiguió enredar lo
suficiente para dejar fuera a su verdadero heredero, Cristóbal Colón biznieto del Almirante, que era hijo adulterino del tercer Almirante Luís
Colón, puesto que aparece ajustada al caso la disposición en que exige que el heredero ha de ser hombre legítimo y no ha de haber incurrido
en falta gruesa que toque a la honra de Dios y de su linaje. Con el testamento falso, también consiguieron excluir a los Colombo litigantes,
por no apellidarse “de Colón”. De esta manera los Colón de Portugal consiguieron heredar por línea femenina, cuando existía un heredero
varón con mayor legitimidad.
AMÉRICO VESPUCIO Y JUAN DE LA COSA
Este navegante italiano que trabajó al servicio del reino de Portugal y de la Corona de Castilla y que se
le concedió en 1505 carta de naturaleza de los Reinos de Castilla (nacionalidad), cosa que Colón nunca necesitó por ser ya natural por el
reino de Galicia.
A partir de 1505 se publicaron varios ejemplares que circularon por toda Europa y que narraban las proezas de un tal Américo Vespucio, se
omitía nombrar a Cristóbal Colón y Juan de la Cosa aparecía como subordinado del Florentino, por esta razón el cartógrafo Martín
Waldseemüller en su mapa de 1507 utilizó el nombre de «América» en su honor como designación para el Nuevo Mundo, cuando seis años
después, Waldseemüller retiró ese nombre y añadió una nota atribuyendo a Cristóbal Colón el descubrimiento, era demasiado tarde, este
término para designar al continente recién descubierto por los europeos cuajó entre la población, pero no fue reconocido hasta dos siglos más
tarde por los eruditos que acabaron por admitir por motivos de uso y costumbre un término extendido en el populacho.
Más tarde, cuando era evidente que no había sido el descubridor del Nuevo Mundo, se le consideró el primer europeo en comprender que las
tierras descubiertas por Cristóbal Colón conformaban un nuevo continente, pero tampoco era cierto, Juan de la Cosa elabora el primer mapa
donde se tiene constancia del continente y en la zona donde debería figurar América Central con su costa oriental, la tapó con una imagen de
San Cristóbal para evitar dibujar una línea de costa continua entre Norteamérica y Sudamérica, la cual habría negado la existencia del paso
marítimo hacia las islas de las Especias que Colón y otros afirmaban existía allí. En el mapa también se observa a Cuba como una isla del
continente asiático a pesar de que en junio de 1494 Colón había hecho jurar a todos los que le acompañaban en su Segundo Viaje, entre los
que se encontraba De la Cosa, que Cuba no era una isla sino una península del continente asiático, Colón en el segundo viaje se dio cuenta
como todos los demás que Cuba no era parte del continente, pero trataba de hacer valer a su regreso los privilegios firmados en las
Capitulaciones de Santa Fe, que como condición establecían el requisito de llegar a tierra firme, y que ya le habían sido reconocidos en el
primer viaje.
El primer viaje de Américo Vespucio fue usado por algunos cronistas para conferirle como el primer europeo en pisar suelo continental, hoy
en día se sabe que Américo Vespucio jamás realizó es viaje, si fue un año más tarde con Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa como piloto y él
como subordinado de este último, en todo caso, el mérito sería de Ojeda y Juan de la Cosa por estar al mando. Aún así, Colón ya había
conseguido este logro en su Tercer Viaje, la expedición de Ojeda y De la Cosa no hizo otra cosa que seguir la ruta que un año antes había
realizado Colón.
Juan de la Cosa
Buena parte de los historiógrafos contemporáneos de Américo Vespucio dudaron del valor documental de sus escritos, en donde se narraban
fantásticas experiencias, no siendo otra cosa que fabulaciones oportunistas hechas con el propósito de ganar notoriedad y títulos.
El historiador británico de origen español Felipe Fernández Armesto decía: «Vespucio no era en realidad un gran cosmógrafo, pero
lograba convencer a la gente de que lo era”.
En 1501, y después en 1503, según las cartas del mismo Américo Vespucio, estuvo en el servicio del Rey de Portugal, quien le mandó dos
veces en viajes de descubrimiento por la costa abajo del Amazonas ; y aunque refiere el cosmógrafo las circunstancias de su viaje, no han
podido encontrarse en los archivos portugueses documentos que prueben la verdad del hecho.
Fray Bartolomé de las Casas que ignoraba el alcance de sus sospechas al desconocer las publicaciones de Américo Vespucio (la Lettera), fue
el primero en denunciar al florentino de “mentiroso” y “ladrón” al robar la gloria que por derecho le pertenecía al almirante:
“(…) [al] pretender tácitamente aplicar a su viaje y a sí mismo el descubrimiento de la tierra firme, usurpando al almirante Cristóbal
Colón lo que tan justamente se le debía.”
“El nuevo continente debería haber sido llamado Columba, y no como es injustamente llamado, América.”
“(…) un largamente premeditado plan de Vespucio para conseguir que el mundo le reconociera como descubridor de la mayor parte de
las Indias.”
“Maravíllome yo de don Hernando Colón, hijo del mismo almirante, que siendo persona de muy buen ingenio y prudencia y teniendo en
su poder las mismas navegaciones de Amérigo, como lo sé yo, no advirtió en este hurto y usurpación que Amerigo Vespucio hizo a su
padre.”
Fray de Espinosa en su obra de 1623:
“(…) como dice el doctísimo D. Juan de Solórzano, Oidor meritísimo del Consejo de Indias, de Indiarum iure, fol. 38 y 39, lib. 1, ca. 4,
por todo él, refiere deberse llamar Colonia de Colon, y no América. Y no sé yo con qué fundamento se la haya usurpado Américo
Vespucio, pobre marinero, que ni pasó a aquellas partes de los primeros, ni hizo cosa notable para que su nombre quedase eternizado
con la gloria de semejante descubrimiento, pues él no fue quien lo hizo.”
El historiador escocés Wiliam Robertson llama a Américo Vespucio “un feliz impostor” en su obra “Historia de América”.
En 1817 el geógrafo portugués Manuel Ayres de Cazal:
(…) parece increíble que el rey Don Manuel mandase buscar fuera del reino a un navegante para ir en una escuadra suya a un país
adonde ya habían ido y vuelto navíos suyos gobernados por pilotos de sus reinos.
(…) [Vespucio] dejó a la posteridad tres relaciones en dos cartas y un sumario, que substancialmente no pasan de otras tantas meras
invenciones encaminadas a exaltar su propio nombre y a ser reconocido por sus compatriotas por descubridor del hemisferio
[]
occidental.”
El historiador español Martín Fernández de Navarrete hacia 1830 escribe en una carta a un colega suyo:
“Si hay noticias [de Vespucio] desde 1496 a 1505 especialmente, convendría mucho, para seguirle el rastro y saber si, en efecto, estuvo en
los dos viajes con Alonso Hojeda, porque ciertamente él no los hizo con mando propio y orden del rey, como lo supone y finge en sus
relaciones latinas (sic), que divulgó por todas partes para usurpar a Colón la gloria del descubrimiento del continente que, por su astucia,
logró darle del suyo, el nombre de América.”
El matemático, astrónomo y periodista Duarte Leite en su obra Descobridores do Brasil manifiesta:
“Este personaje fatuo no pasa de ser un novelista mentiroso, navegante como los había a montones, cosmógrafo que repetía ideas de
otros, falso descubridor que se apropió de glorias ajenas. A pesar de esto, consiguió impresionar a generaciones de hombres cultos que se
desvelaron tratando de interpretar fantasías y dar sentido a sus disparates.”
En el pináculo del infundio, el poeta americano Ralph Waldo Emerson escribió en 1856:
“Extraño…que toda América deba llevar el nombre de un ladrón. Américo Vespucio, el vendedor de encurtidos de Sevilla, quien zarpó
en 1499 como subalterno de Hojeda y cuyo mayor rango naval fue el de segundo contramaestre en una expedición que nunca navegó, se
las arregló en su mundo de embustes para suplantar a Colón y bautizar la mitad de la Tierra con su nombre deshonesto.”
El editor de las cartas de Américo Vespucio en inglés, Sir Clements Markham, escribió en 1894:
“La evidencia en contra de Vespucci es abundante y bastante concluyente. Su primer viaje es una fabulación. No puede ser absuelto de la
intención de apropiarse para sí de la gloria de haber descubierto el continente. El imparcial y honesto [Bartolomé de] las Casas, tras
sopesar cuidadosamente la evidencia, lo encontró culpable. Este veredicto ha sido y continuará siendo confirmado por la posteridad.”
En la Compton’s Encyclopaedia de 1985, publicada por una división de la Enciclopedia Británica bajo asesoramiento de la Universidad de
Chicago, Américo Vespucio es descripto como «an unimportant Florentine merchant» («un mercader florentino de poca importancia«).
SUS RESTOS
LOS RESTOS DE CRISTÓBAL COLÓN – artículo de Roberto Taboada Ribadulla
Así como el origen de Cristóbal Colón, no ha sido todavía perfilado. Así como cada día que transcurre, la hipótesis de que el descubridor era
de Pontevedra es menos descabellada y tiene, de momento, tantos visos de verosimilitud como la tesis genovesa; también sigue existiendo
gran polémica acerca del sitio exacto donde reposan los restos de Cristóbal Colón. Todo ello conforme nos acercamos al V Centenario del
Descubrimiento, cobra actualidad.
En la «Guía Colombiana», editada con ocasión del IV centenario del descubrimiento, su autor, Manuel Jarreto Panlagua, recoge las palabras
que Cristóbal Colón dirige a su hijo:
«Poco, hijo mío, me han valido veinte anos de servicios, pues he servido con
tanta fe que hoy no tengo en Castilla una teja; si quiero comer o dormir, no
tengo salvo el mesón o taberna, y las más de las veces, ¡hijo mío!, falta para
el escote.»
El autor de la mencionada obra en homenaje al inmortal marina, se lamenta de ingratitudes y suplantaciones de esta guisa: «Y como si el
infierna agrupara contra él desgracias, Vespucio da su nombre a las regiones descubiertas; los que ignoran su miseria le llaman avaro; Cortés
y Pizarra eclipsan su gloria; se le cree plagiario; se dice que había tenido noticia de la existencia del Nuevo Mundo por un libro de la
biblioteca de Inocencio VIII; se atribuye el primer viaje a daneses, a noruegos, a normandos, a germánicos…
Cristóbal Colón todo lo oye, todo lo sabe; todo lo sufre; nadie le visita; vive en la miseria; la gota lo rinde; el sepulcro lo llama y dicta su
testamento…» Muere en brazos de su hijo Diego, en Valladolid, el 20 de mayo de 1506.
Los distintos enterramientos
Está claro que al primer enterramiento de Cristóbal Colón fue en el convento de San Francisco, de la ciudad del Pisuerga.
En fecha ignorada, sus restos fueran trasladados a la Cartuja de Santa María de las Cuevas, extramuros de la ciudad efe Sevilla. Tiempo
después, respondiendo a los deseos expresados por él, fue— ron depositadas en la iglesia catedral de Santo Dominga, hecho que se hizo valer
por haber aparecido en unas reparaciones verificadas en el templo por Fray Roque Coccia en 1877, una urna de plomo que contenía unos
restos mortales que el creyó pertenecían a Cristóbal Colón.
Percatada de tan trascendente tema el Gobierno español, el entonces ministerio de Fomento encargó al historiador Colmeiro el estudio del
asunto, pero el informe redactado no resolvió la cuestión de si los despojos correspondían al famoso marino.
Fue en 1945, con ocasión de unas declaraciones del historiador americano Álvarez Pedroso al «Diario de la Marina», en la que se insistía que
los restos de Cristóbal Colón estaban en la catedral de Santo Domingo, dio motivo a que Antonio Ballesteros Serete, catedrático de la
Universidad Central de Madrid, presentará un extenso informe, ampliando la documentación dada a la luz par Colmeiro, que fue hecho suyo
por la Real Academia de la Histeria en sesión plenaria de diciembre de 1946, en el que se rebaten la mayoría de los argumentos de Álvarez
Pedroso, haciéndose constar que las aludidos restos fueran trasladados de Valladolid a la Cartuja de las Cuevas, en 1509, partiendo desde
ésta a la isla de Santo Domingo, en 1536, suponiéndose que el cabildo catedral se resistió a recibir sus restos, llevándose éstos a la catedral
de La Habana en 1795, y después de la guerra con los EE.UU. (1898), fueron trasladados a España.
La versión dominicana
La versión anteriormente expuesta tiene su réplica. Remontémonos al año 1795, fecha en la que firma el Tratado de Basilea, por la que
España cede a Francia la isla de Santo Domingo. Un militar, Gabriel de Aristizábal, sería el encargado de evacuar, con todos los buques
disponibles en la zona de las Antillas en mayor número posible de españoles; pero también tiene otro firme propósito, llevarse a la Catedral
de La Habana los restos de Cristóbal Colon.
No eran muchos los datos, ni rigurosamente fiables, Habría que fiarse de lo que afirmaba la tradición, y ésta aseguraba que «las reliquias de
Cristóbal Colón habían sido depositadas en el presbiterio de la catedral, del lado del Evangelio, el lugar don de solía colocarse el dosel
arzobispal». El militar dio estos datos al arzobispo que procedió a la exhumación que tendría lugar el 20 de noviembre de 1795.
A partir de aquí comienza la polémica. ¿Fueron o no los restos de Cristóbal Calón los que se exhumaron?. Lo que diversos historiadores han
deducido del acta que levantó el escribano, es que no se puede afirmar que los restos sean de Cristóbal Colón.
Desde 1887, o 1898, esta cuestión enfrenta a dos ciudades; Sevilla, que tiene unos restos, traídos en 1858 de La Habana, llevados allí desde
Santo Domingo, donde fueron precipitadamente exhuma dos en 1795. Y en la Catedral de Santo Domingo hay otros restos, que se dicen
fueron encontrados durante unas obras de readaptación del presbiterio el 10 de septiembre de 1877.
Muy recientemente, una innovadora y original tesis ha revolucionado a los seguidores de las dos históricas existentes hasta el momento: la
dominicana y la sevillana. José de la Pena Cámara exdirector del Archivo General de Indias, expone que los restos de Cristóbal Colón se
encontrarían repartidos entre las catedrales de Santo Domingo y Sevilla. No obstante la contestación a esta hipótesis por parte de los
historiadores de Santo Domingo no se hizo esperar. Carlos Esteban Deive, antropólogo, diplomático dominicano, respondió a De la Peña, en
un artículo en la revista «Sevilla’92», en el n-2 de fecha, febrero 1985, en la siguiente forma: «La hipótesis del historiador De la Peña nos
perece una solución Salomónica y, por ser una mera especulación, sin asidero documental que la apoye, en modo alguno resulta
convincente».
Es indudable que la ciencia histórica tiene cada vez más medie para la investigación, tampoco se puede olvidar que la posibilidad de los
testimonios directos, no existe. Pero no obstante nuestros expertos no deben, ni pueden renunciar a «Cristóbal Colón» como un enigma,
quizá el más grande de la Historia de España. ¿Donde nació? ¿Donde descansan sus restos? La investigación debe proseguir. Tenemos un
reto científico e histórico en ello.
El ADN
Valiéndose del ADN para comprobar si los restos depositados en la Catedral de Sevilla son
los auténticos y no los de Santo Domingo, se exhumaron los restos de Cristóbal Colón, de Fernando y de Diego. Siguiendo la tradición
Coloniana, los resultados de estos análisis se volvieron a embrollar, y en los medios se vertieron distintas versiones de los resultados. En
realidad, lo único claro y demostrado que se consiguió, es relacionar el parentesco entre Fernando Colón y Diego Colón. El ADN de los
restos de Cristóbal Colón solo se pudo recomponer hasta un 80 %, insuficiente para defender la autenticidad de los mismos. Poco importaba
teniendo los resultados completos de su hermano e hijo, en realidad, todo ello se acometió y diseñó con otro fin, muy distinto de la búsqueda
de una autentificación de los restos de Sevilla; prueba de ello es que quien financió el proyecto fue un lobby catalán, que inmediatamente
después de obtener los resultados de Fernando y Diego, se acometió el coteje del ADN, único fin verdadero, con el de los candidatos
catalanes. Los resultados no fueron satisfactorios y los portugueses aprovecharon la ocasión para hacer lo mismo con sus candidatos, el
resultado tampoco fue el esperado. Le tocó el turno a los italianos, con idéntico resultado negativo, estos cometieron el tremendo error de
realizar las pruebas sin estar necesitados de ello, cuando el solo hecho del fracaso de catalanes y portugueses les beneficiaba.
Primero se buscó la identificación de parentesco entre restos fósiles, luego entre personas vivas con apellido Colom, Colombo, etc. Solo
quedaba una posibilidad de éxito, la identificación geográfica, es decir, identificar estadísticamente los marcadores del ADN con una
población determinada, mejor dicho, con la población del levante español, la población italiana y la portuguesa. El silencio mediático, es
prueba del rotundo fracaso.
La extraordinaria vida de Hernando, el
hijo ilegítimo de Cristóbal Colón (y todo
lo que nos dice sobre su padre)
Carolina Robino [email protected]
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17 noviembre 2019
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No es un hecho ampliamente conocido, pero casi todo lo que sabemos de Cristóbal
Colón, lo sabemos gracias a su hijo ilegítimo, Hernando, quizás la persona que
mejor conoció al "descubridor" de América.
Image caption Hernando Colón emuló a su padre y en cierto sentido lo superó.
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Ambos protagonizan "Memorial de los libros naufragados", obra del historiador y
académico de la Universidad de Cambridge Edward Wilson-Lee, un libro fascinante en
muchos niveles: habla de la Edad Media y el Renacimiento, de las intrigas y luchas de
poder en la corte de los Reyes Católicos y sus sucesores, de la épica de navegar en los
siglos XV y XVI, de grandes inventos, artistas y pensadores, pero sobre todo detalla la
vida de dos hombres visionarios atados por un intenso amor filial.
Aunque nunca fue reconocido legalmente, Hernando tuvo una relación muy cercana con
su padre, viajó con él en la cuarta y última travesía de Colón al Nuevo Mundo y como él
tuvo sueños grandiosos.
Si Cristóbal quería conquistar el mundo, Hernando buscó aprehenderlo a través de la
creación de una biblioteca universal que abarcara todos los libros, folletos, partituras de
música, pasquines y grabados que existieran en el mundo. De todas las culturas, en
todos los idiomas.
Pero no sólo tenía este proyecto extraordinario. También hizo mapas, ocupó cargos
públicos, fue un viajero empedernido y escribió una biografía de su padre que durante
siglos fue la única referencia que tuvimos sobre Colón.
La extraordinaria vida de
Hernando, el hijo ilegítimo de
Cristóbal Colón
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VIDA Y ESTILO
El hijo de Cristóbal Colón creó una enorme
biblioteca y encuentran el libro que descubre
los secretos de la misma
El “Libro de los Epítomes”, que sirvió como guía para la colección
masiva de libros de Hernando Colón, había desaparecido durante
siglos. (Glenn Koenig / Los Angeles Times)
(Los Angeles Times)
By MICHAEL SCHAUB
ABRIL 28, 2019
6:45 AM
Un libro que detalla la legendaria biblioteca de Hernando Colón, el hijo menor
del explorador Cristóbal Colón, fue descubierto en Dinamarca, informa NPR.
El “Libro de los Epítomes”, que sirvió como guía para la colección masiva de
libros de Colón, había desaparecido poco después de la muerte del bibliógrafo
en 1539.
Edward Wilson-Lee, quien ha escrito un libro sobre Colón y su biblioteca,
dijo que el libro de 2.000 páginas es “una cosa absolutamente hermosa”.
“Lo más emocionante de esto es que muchos de los libros que resumen su
vida se perderían de cualquier otra forma”, dijo Wilson-Lee a NPR.
“Hernando fue, en muchos sentidos, una especie de visionario obsesivo, como
su padre. Mientras que la mayoría de los otros coleccionistas de libros de la
época coleccionaban manuscritos viejos y polvorientos de Platón y Cicerón,
Hernando fue una de las pocas personas que vio el potencial real de la
impresión”.
ANUNCIO
Colón, a menudo conocido como Fernando Colón, estaba entre los marineros
en la cuarta expedición de su padre al Nuevo Mundo, que terminó con la
tripulación varada en Jamaica después de un naufragio.
A su regreso a Europa, comenzó a coleccionar libros, acumulando una
biblioteca de al menos 15.000 volúmenes en varios idiomas.
“Tal vez eso no suene tan grande hoy en día, pero fue al menos más grande
que las bibliotecas existentes en esa época”, dijo Wilson-Lee al Guardian. “La
mayoría de las otras personas, incluso las que son muy complacientes, habrían
tenido un par de cientos de libros. Otras colecciones importantes de esos días
fueron alrededor de 3.000. Esta fue al menos cinco veces más grande”.
“Estaba tratando de probarse a sí mismo como el legítimo heredero espiritual
de su padre, incluso si no era un hijo legítimo, al construir una biblioteca
universal que contenía todos los libros del mundo”, dijo Wilson-Lee en una
entrevista con CBC Radio. "Él personalmente fue y compró libros en estos
extraordinarios lugares para adquirir miles de títulos a la vez”.
Sólo una fracción de la biblioteca de Colón todavía existe. Los libros se
encuentran en la Catedral de Santa María de la Sede en Sevilla, España, donde
están enterrados Colón y su padre.
El “Libro de los Epítomes” fue encargado por Colón como guía para su
colección de libros.
“Una de las cosas que Hernando se dio cuenta fue que coleccionar todos los
libros del mundo -y esto fue durante la época temprana de impresión cuando
el número de libros se aceleraba rápidamente- recolectar todos estos libros
realmente no sería muy útil si no los organizara de alguna forma”, dijo
Wilson-Lee. “Así que le pagó a un ejército de lectores para que leyeran
esencialmente todos los libros de la biblioteca y lo resumieran en una breve
narración para que esta enorme colección pudiera estar a disposición de una
sola persona que pudiera controlarlo”.
El historiador Guy Lazure estuvo de acuerdo con la evaluación de WilsonLee, según informa el National Post.
“Es genial tenerlo todo, pero no tiene sentido si no puedes encontrarlo”, dijo
Lazure. “Esa es una de las grandes cosas acerca de su minuciosidad y de lo
meticuloso que era. Anotó todos sus libros de la misma manera”.
El libro apareció en una colección de una universidad de Copenhague entre
varias obras de literatura islandesa.
“Esta realmente es una historia de un libro que casi se perdió en la biblioteca,
porque se colocó en el estante equivocado”, dijo Wilson-Lee a NPR.
Dijo que en algún momento el libro se traducirá del latín y se digitalizará,
aunque es probable que no esté disponible pronto.
“Probablemente tomará cinco o siete años lograr que todo se haga”, dijo
Wilson-Lee. “Eventualmente se pondrá a disposición del público y contribuirá
más a esta historia fantásticamente emocionante”.
LA CUNA Y LA TUMBA DE CRISTÓBAL COLÓN
INVESTIGACIONES HISTÓRICAS
BARTOLOMÉ DE LAS CASAS
Copiado del texto escaneado de la
dirección:.www.cervantesvirtual.com
Hernando Colón
De Wikipedia, la enciclopedia libre
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Hernando Colón
Información personal
Nombre de
nacimiento
Nacimiento
Fallecimiento
Nacionalidad
Hernando Colón y Enríquez de Arana
15 de agosto de 1488jul.
Córdoba (Corona de Castilla)
12 de julio de 1539jul.(50 años)
Sevilla, Corona de Castilla
Española
Familia
Padres
Cristóbal Colón y Beatriz Enríquez de
Arana
Familiares
Diego Colón (medio hermano)
Información profesional
Ocupación
Explorador, bibliotecario, biógrafo y
pintor
Firma
[editar datos en Wikidata]
Tumba de Hernando Colón en la catedral de Sevilla con los cuatro libros que escribió y la
leyenda "A Castilla y León Nuevo Mundo dio Colón".
Hernando o Fernando Colón y Enríquez de Arana (Córdoba, 15 de agosto de 1488Sevilla, 12 de julio de 1539) fue un bibliógrafo y cosmógrafo español, hijo de Cristóbal
Colón y hermano de Diego Colón. Acompañó a su padre en el cuarto viaje a América y
posteriormente a su hermano Diego y escribió la Historia del almirante en honor a su
padre.1
Índice

1Biografía
o 1.1Infancia y paje real
o






1.2Viajes a América
 1.2.1Con su padre Cristóbal (1502-1504)
 1.2.2Con su hermano Diego (1509)
o 1.3Estancia en Castilla
2Cosmógrafo
3Bibliófilo
4Historia del Almirante
5Bibliografía
6Referencias
7Enlaces externos
Biografía[editar]
Infancia y paje real[editar]
Hernando nació en Córdoba, fruto de la relación de su padre Cristóbal Colón y de la
cordobesa Beatriz Enríquez de Arana. Su padre se encontraba en la ciudad buscando
financiación para su viaje, ya que los Reyes Católicos vivían en el Alcázar. Por lo tanto,
el joven pasó sus primeros años de vida en la ciudad.
Tras el regreso de su padre Cristóbal Colón de su primer viaje a América, y a pesar de
ser considerado hijo ilegímito, Hernando confirmó sus privilegios y tanto él como su
hermano Diego fueron presentados en la corte a principios de 1494 y se convirtió en
paje del heredero a la Corona española, el príncipe Juan de Aragón, recibiendo la misma
educación que el mismo heredero al trono. Esta esmerada formación influenciará mucho
a Hernando especialmente en su faceta como bibliófilo. El 4 de octubre de 1497, el
príncipe Juan muere y queda libre como paje, ayudando a su padre a organizar los
preparativos del tercer viaje a América. No obstante, el viaje se retrasa y tras las
tensiones, decide regresar a la corte como paje de la mismísima reina Isabel la Católica
el 18 de febrero de 1498 en Alcalá de Henares.2
Viajes a América[editar]
Con su padre Cristóbal (1502-1504)[editar]
Su padre Cristóbal regresa destituido como virrey y apresado, volviendo a ver a sus
hijos a mediados de diciembre de 1500 en Granada. No obstante, al contar Hernando
con casi catorce años, se decidió a acompañar a su padre en su cuarto viaje a América,
abandonando las costas gaditanas el 11 de mayo de 1502. Hicieron una breve parada en
las Islas Canarias y llegaron a América en tan solo veintiún días. A finales de julio
alcanzaron las costa de la actual Honduras tras sortear múltiples peligros en la mar;
Colón incluso habla de las calamidades que su hijo debe pasar siendo tan joven:
“El dolor del hijo [Hernando] que yo tenía allí me arrancaba el ánimo, y más por verle de tan
nueva edad de trece años en tanta fatiga”.
Cristóbal Colón
Hernando también hablará de este viaje en la Historia del almirante. A finales del año
recorren la costa de Veragua y el istmo de Panamá hasta el golfo de Darién, hasta
decidir regresar a La Española. A finales de junio de 1503 se encuentran en la bahía de
Santa Ana, en Jamaica, donde encallan los dos barcos que les quedaban y tardarán un
año hasta poder llegar a Santo Domingo y finalmente, de vuelta en Sanlúcar de
Barrameda el 7 de noviembre de 1504.3
Con su hermano Diego (1509)[editar]
Tras la muerte de de su progenitor, Hernando regresó al Nuevo Mundo en 1509 junto a
su hermano Diego, ya que este había sido nombrado gobernador de La Española. Sin
embargo, Hernando regresó a España dos meses después con el fin de defender los
intereses familiares durante los Pleitos colombinos.4
Estancia en Castilla[editar]
Hernando Colón fue el elemento más activo durante la celebración de los Pleitos
colombinos, en la que se discutieron los derechos de la familia Colón en América. Su
postura fue bastante firme hasta el final de sus días y defendió a su hermano Diego en
relación a la gobernabilidad de todos los territorios conquistados. Tras la muerte de su
hermano en 1526 perderá bastante influencia y en 1535 el nombre de la familia Colón
se hallaba en su peor momento. Será entonces cuando, entre 1536 y 1539, Hernando
escriba Historia del almirante para honrar la memoria de su padre.
Finalmente Hernando murió en Sevilla, en su casa ubicada en la puerta de Goles el 12
de julio de 1539 y fue enterrado en la nave principal de la catedral de esta ciudad, donde
siguen sus restos actualmente bajo la leyenda "A Castilla y a León Mundo Nuevo dio
Colón".5 En su testamento estipuló que su biblioteca se conservaría en su casa, pero la
casa y otras propiedades de Hernando Colón fueron embargadas y subastadas
públicamente para reembolsar sus deudas. Sus herederos optaron por ceder la biblioteca
al Convento de San Pablo el Real (Sevilla). Finalmente tras un pleito planteado por el
Cabildo de la Catedral de Sevilla ante la chancillería de Granada, los libros pasaron a
ser depositados en la Biblioteca Colombina de la Catedral de Sevilla.6
Cosmógrafo[editar]
Hernando Colón fue un afamado cosmógrafo. Adelantó la solución al problema de la
medida de la longitud geográfica en el mar, indicando que este se resolvería llevando a
bordo un reloj con la hora del punto de partida.7
Los códices 10-1-2 y 10-1d-3 de la Biblioteca Colombina de Sevilla contienen su
Descripción y Cosmografía de España, obra también denominada Itinerario. Con este
ambicioso proyecto geográfico comenzado en 1517, Colón pretendió "hazer la
cosmografía de España y en ella escribir todas las particularidades y cosas
memorables". Según Juan Pérez, su criado, para ello "fue necesario enviar por todos los
pueblos de España algunas personas que informasen en cada pueblo de los vecinos que
había y de todo lo demás que en él hobiese dino de memoria y habida la información la
truxiesen por fee de escribanos e de testigos fidedinos".7
Vista de Sevilla en 1585, conservado en la Biblioteca Nacional, que muestra la casa de
Hernando Colón en primer término en la puerta de Goles.
Esta obra quedó repentinamente interrumpida: el 13 de junio de 1523, una provisión
real del Consejo de Castilla ordenaba al corregidor de Córdoba que se les retiraran a
Hernando Colón y sus colaboradores los permisos para la realización del trabajo.7
Bibliófilo[editar]
Preocupado por la cultura y el pensamiento de su época, Hernando Colon dedicó su
tiempo y su fortuna a reunir una de las más grandes bibliotecas del Renacimiento.
«Tuvo también don Hernando, mi señor, ... muy grande deseo de allegar muchos libros y aún
todos los que pudiese hallar como lo puso por obra, y allegó y puso en su librería todos los más
que hasta su tiempo se imprimieron, y dejó renta para que siempre se comprasen los que
demás se hallasen. Este deseo que tuvo tan intenso, fue y es digno de grande admiración, y de
él resulta y siempre se seguirá provecho incomparable, aunque muchos inconsideradamente se
han engañado, no advirtiéndolo, pareciéndoles que sería mejor que estos dineros y tiempo, que
en esta tan santa obra empleó, los empleara en cetrerías o en otros ejercicios de caballeros...»
Memorial de Juan Pérez
Historia del Almirante, publicada en 1571 a título póstumo.
Así, entre 1509 y 1539 recorrió gran parte de Europa buscando obras impresas y
manuscritas para su colección, una biblioteca de corte universal que sirviese de
instrumento de trabajo a los estudiosos e investigadores. Pero no solamente compraba
libros, sino que también los leía, los catalogaba y los resumía. Además anotaba el precio
de cada uno, dónde lo compró o quién se lo regaló. Este catálogo es conocido como el
Libro de los Epítomes. Durante mucho tiempo se ha considerado perdido, pero se ha
encontrado por casualidad en 2019 en Copenhague.8 Nicolás Antonio en su Bibliotheca
Hispana Nova (1783) dijo de Hernando Colón: «Allí (junto a la Puerta Real, llamada
anteriormente de Goles) reunió y organizó, con grandes gastos y mayor interés, una
biblioteca riquísima de casi todos los libros que entonces estaban impresos, además de
muchos códices manuscritos; en vida, con el uso se familiarizó con ellos y al morir la
dejó a la Iglesia Hispalense, a la que también entregó su cuerpo para que le
dispensasen los ritos cristianos y sepultura en un lugar honorabilísimo».
La Biblioteca Colombina –o Hernandina como quiso llamarla su creador- llegó a
alcanzar los 15.000 volúmenes, de los cuales –desgraciadamente- sólo ha llegado hasta
nosotros una quinta parte, entre ellos 1.250 incunables y 636 manuscritos, que se
conservan en la Institución Colombina. La gran colección de grabados se dispersó,
posiblemente para pagar deudas. En 2004, la Fundación La Caixa organizó una
exposición sobre dichos grabados, con colaboración del Museo Británico de Londres.
Hernando dejó dispuesto en su testamento que todos sus libros llevasen una nota a
modo de ex libris: «Don Fernando Colón, hijo de Don Cristobal Colón, primer
Almirante que descubrió la India, dejó este libro para uso e provecho de todos sus
prójimos, rogad a Dios por él».
Historia del Almirante[editar]
Hernando Colón escribió una obra sobre la vida y viajes de su padre que hoy se conoce
como la Historia del Almirante. Hernando no llegó a publicarla y, a su muerte en 1539,
el manuscrito pasó a su cuñada María de Toledo, esposa de Diego Colón.
Posteriormente, Luis Colón (hijo y heredero de Diego) se lo entregó al genovés Baliano
de Fornari, al parecer en pago de una deuda. Fue Fornari el que lo llevó a Venecia,
donde se imprimió finalmente en 1571, con el título de Historie del S.D.Fernando
Colombo; nelle s'ha particolare et vere relatione della vita e de fatti dell'Almiraglio D.
Christoforo Colombo suo padre. La traducción del castellano al italiano la realizó
Antonio de Ulloa.9
En el texto se distinguen dos partes claramente definidas: una primera que esboza la
biografía de Cristóbal Colón y una segunda que narra los viajes del Almirante a las
Indias.5 Más precisamente, el contenido de la obra es el siguiente:


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




Capítulos 1 a 14: Biografía de Cristóbal Colón hasta 1492
Capítulos 15 a 41: Primer Viaje de Colón
Capítulo 42: Colón en la Península en 1493
Capítulo 43: Transcripción de las Capitulaciones de Santa Fe y de un privilegio real de
confirmación fechado a 28 de mayo de 1493
Capítulos 44 a 63: Segundo Viaje, incluyendo en el capítulo 61 la "relación de fray
Ramón Pané" sobre las costumbres de los indios
Capítulo 64: Colón en la Península en 1497-98
Capítulos 65 a 86: Tercer Viaje
Capítulo 87: Colón en la Península en 1500-02
Capítulo 88 a 108: Cuarto Viaje
Capítulo 108: Últimos años de Colón (1504 - 1506)
Existen dudas entre los historiadores sobre la autenticidad y fiabilidad de la obra, sobre
todo de la primera parte. Antonio Romeu de Armas ha afirmado que la narración de los
Viajes en la Historia es veraz y precisa pero que la parte biográfica es falsa e inventada.
En su opinión el manuscrito de Hernando Colón sólo contenía la parte relativa a los
viajes mientras que la pseudo-biografía de Colón fue añadida después por un autor
desconocido. Otros historiadores defienden la autoría de Hernando sobre el conjunto de
la obra y echan la culpa de los errores a simples despistes o a fallos del traductor; otros
opinan, al contrario, que ni una sola palabra fue escrita por Hernando Colón.510
Entre los errores y omisiones más evidentes de la Historia del Almirante se destacan las
siguientes:511





no aclara el lugar de nacimiento de Colón;
atribuye a Colón una ascendencia noble que hoy se estima inexistente;
afirma que Colón estudió en la Universidad de Pavía, cosa también considerada falsa
hoy día;
ubica el puerto andaluz de Palos en Portugal;
afirma que Colón estaba viudo cuando dejó Portugal.
En general se considera que la Historia es una obra parcial, no objetiva, encaminada a
enaltecer la figura de Colón y criticar a sus detractores y rivales. En particular ataca
duramente a Gonzalo Fernández de Oviedo, cronista oficial de Indias, y a los hermanos
Pinzón, co-descubridores de América.5
No tuvo descendencia. Toda la descendencia de Colón desciende de su hijo legítimo
Diego Colón. Dicho árbol está desarrollado en sus diversas ramas hasta 1600-1700.
(Habla de los Braganza) ( A ver si yo desciendo de alguno, creo que no) No lo he
podido copiar. Está en Favoritos, dentro de la carpeta Colón y me envié el enlace a
mi email.)
Un exanalista de la
CIA descubre el
origen de Cristóbal
Colón
El antiguo miembro del espionaje estadounidense maneja
sorprendentes teorías sobre el origen del marinero que descubrió
América. Acaba de publicar un libro
Estatua de Cristóbal Colón en Barcelona. (iStock)
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28/12/2017 05:00 - ACTUALIZADO: 30/12/2017 12:18
En la penumbra de la Sala de Lectura de la Biblioteca del
Congreso de EEUU, el exanalista de la CIA Peter Dickson ha
empleado "miles de horas" intentado desentrañar uno de los
grandes misterios de la Humanidad: el origen de Cristóbal
Colón. Colón pasó a la historia como el hijo de un humilde
tejedor de la República de Génova que acometió para los Reyes
Católicos de España la épica singladura que condujo en 1492 al
descubrimiento de América, pero nadie conoce a ciencia
cierta su procedencia.
El propio descubridor del Nuevo Mundo "eligió vivir en la
oscuridad en todo lo relativo a su lugar de nacimiento y familia",
como recuerda su hijo Hernando Colón en la biografía de su
padre. Obsesionado con ese enigma desde 1991 y bajo la
majestuosa cúpula de la Sala de Lectura en la Biblioteca del
Congreso en Washington, Dickson ha surcado mares, no de agua
salada, como el legendario navegante, sino de documentos
antiguos en busca de la verdad.
El exanalista de la CIA
Dickson aprendió "la
habilidad de ver pruebas que
no parecen relacionadas,
pero lo están"
"En los años noventa pasé miles de horas y gasté miles de
dólares. Durante muchos años, casi viví aquí (...) escarbando" en
archivos, comenta a Pedro Alonso, de la agencia EFE, en el
Edificio Thomas Jefferson, sede central de la biblioteca nacional
"de facto" de Estados Unidos. Nacido en 1947, Dickson trabajó
durante "más de veinte años" como analista político-militar
especializado en la proliferación de armas nucleares para
CIA.
En el más poderoso servicio de espionaje del mundo, Dickson
aprendió "la habilidad de ver pruebas que no parecen
relacionadas, pero lo están". Con esa "mente analítica", el ahora
investigador independiente, autor de un libro y varios ensayos
sobre Colón, intenta ordenar el galimatías de su vida
mediante un infatigable rastreo genealógico.
Colón, mestizo
De entrada, Dickson cuestiona su origen humilde históricamente
aceptado: "Eso no tiene sentido", subraya, porque "el
desconocido hijo de un tejedor genovés" nunca podría haberse
casado por estatus con Felipa Moniz, una dama de una familia
aristocrática vinculada a la poderosa Casa de Braganza, que
reinó en Portugal de 1640 a 1910. Para decepción de quienes
claman que Colón fue italiano, portugués, francés o catalán, el
investigador sostiene que "no es nada (de eso) al cien por cien" y
que se trata de "un mestizo mediterráneo multicultural con
un complejo árbol genealógico".
El exanalista de la CIA apoya la teoría de que el almirante
proviene de una zona que abarcaba la costa entre Savona (Italia)
y Mónaco (Riviera Francesa), bajo control de la República de
Génova. "Puedes ser un ciudadano de la república genovesa
-arguye- sin ser un italiano monocultural". El puzzle de la vida
de Colón se complica aún más porque "nunca escribe en italiano
a los italianos. Les escribe en castellano", apunta Dickson, al
recordar que filólogos, como Ramón Menéndez Pidal, han
demostrado que "el castellano no es su lengua materna".
Los expertos cotejan ese
ADN con muestras de restos
de Colón, su hijo Hernando y
su hermano Diego
exhumados en Sevilla
En un reciente ensayo publicado bajo el sugestivo título 'Colón: El
ADN secreto y los misteriosos orígenes del primer icono de
América', el investigador se zambulle también en las aguas de la
genética como posible respuesta a la eterna incógnita. Dickson
aborda la investigación que, bajo la batuta del director del
Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de
Granada, José Antonio Lorente, estudia desde 2003 cientos de
muestras de ADN de posibles descendientes del almirante
apellidados Colón, Colom o Colombo de España, Francia e
Italia.
Los expertos cotejan ese ADN con muestras de restos de
Colón, su hijo Hernando y su hermano Diego, exhumados en
Sevilla. En un artículo divulgado en 2011 en la revista 'European
Journal of Human Genetics', los investigadores concluyeron que
los Colom catalanes pertenecen a un número de linajes menor
que los de los Colombo italianos, lo que hace más fácil seguir su
pista genética. Dickson lamenta que los científicos no desvelaran
información sobre el cromosoma Y hallado en los "bien
preservados restos" de Hernando, de mayor calidad que los de su
padre y su tío.
Nuevo enfoque
El exanalista cree que optaron por el "secretismo" para esconder
que "no hallaron ninguna coincidencia" genética, y por temor a
que ese resultado reforzase la "sospecha" de que esos apellidos
fueran "un sinónimo adoptado para ocultar el origen de la
familia". Lorente alegó el pasado octubre que, en aquel
momento, "las tecnologías no eran suficientemente potentes"
para establecer el tipo de cromosoma Y en los Colom catalanes y
los Colombo italianos, si bien confía ahora en poder acabar el
estudio en 2018. Más allá de polémicas, Dickson asume la
"magnitud titánica" de desentrañar un misterio que dura más de
quinientos años y admite que tal desafío requiere la labor de un
"equipo multidisciplinar". "Al menos -agrega el exanalista de la
CIA-, creo que he abierto la puerta a un nuevo enfoque".
Jaime Colón JB
LA JUNGLA ENTREVISTA
Un descendiente español de
Cristóbal Colón: "Yo también
soy un conquistador"
En La Jungla. Charlamos con Jaime Colón de Carvajal, un abogado al
que separan 20 generaciones del navegante que descubrió el Nuevo
Mundo.
( La continuación de esta entrevista la tengo en mi apartado de Notas del móvil
donde aparece el enlace. Imposible copiarla)
Yo soy el Cristóbal Colón número 20
Conversamos con el descendiente directo de Cristóbal Colón, el descubridor de
América.
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Portada
Cristóbal Colón de Carvajal y Gorosábel ostenta varios títulos nobiliarios: es almirante
y adelantado mayor de las Indias, duque de Veragua y marqués de La Jamaica.
Foto:
Edward Córdoba
RELACIONADOS:
CRISTOBAL COLÓN
AMÉRICA
Por: Jorge Peris
25 de junio 2019 , 01:42 p.m.
Es almirante y adelantado mayor de las Indias, duque de Veragua y marqués de La
Jamaica. Estos son solo tres de los varios títulos nobiliarios que ostenta Cristóbal Colón
de Carvajal y Gorosábel. Sin embargo, y como se puede adivinar por su nombre
imponente y sus llamativos apellidos, todo el mundo lo conoce por ser el descendiente
directo de Cristóbal Colón, el descubridor de América.
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Este Cristóbal Colón (Madrid, 1949), el vigésimo heredero del almirante que partió en
agosto de 1492 desde el Puerto de Palos, al suroeste de España, con dirección a lo que
resultó ser el Nuevo Mundo, es también académico de la Real Academia de Historia;
miembro de la Real Asociación de Hidalgos; socio de honor de la Real Liga Naval
Española; académico de honor de la Real Academia de la Mar y de la Academia de la
Hispanidad y –entre otros títulos un poco más exuberantes– miembro honorario de los
Knights of Columbus, Grand Marshall del Pasadena Tournament of Roses, del
Columbus Day en Nueva York y del Festival de Globos Aerostáticos de Nuevo México.
Un currículum, más que reseñable, que pone de relieve el fuerte poder de antaño de su
estirpe: la de los Colón.
Después de varios meses buscando la forma de contactar con él, un viernes de abril
recibí una llamada al celular procedente de un número desconocido: “Hola, soy
Cristóbal Colón de Carvajal y Gorosábel. Tengo entendido que me quiere hacer una
entrevista”, dijo. Concertamos la entrevista y, antes de colgar, subrayó que, si iba a
escribir sobre él, no me fiara de lo que aparece en internet, puesto que hay “mucha
mentira y mucho fake news”, y que, si me parecía bien, me iba a hacer llegar en esos
días una suerte de currículum suyo.
Cristóbal Colón es un historiador bastante singular que dice que América se debería
llamar Colombia.
Foto:
Edward Córdoba
No falló a su palabra y pocos días después me llegó un correo procedente de Cristóbal
C. de Carvajal con el título: ‘Currículum breve’. En el documento, de una página,
titulado ‘Datos biográficos del Excmo. Sr. D. Cristóbal Colón de Carvajal, duque de
Veragua’, cuenta en tercera persona su relación con el famoso navegante, los títulos que
ostenta, los actos a los que ha asistido en representación de España y sus aficiones, y
narra también que está casado con doña Isabel de Mandalúniz, marquesa de Taurisano,
con la que tiene dos hijos varones, uno de ellos llamado también Cristóbal Colón.
La cita con el descendiente del almirante fue en la terraza de una cafetería del centro de
Madrid. Llegó puntual, exactamente a las 11:30, vestido con un traje azul oscuro,
corbata a juego, pasador de corbata de estilo japonés –“regalo de un viaje que hice hace
tiempo”, me dice–, camisa azul cielo con gemelos y zapatos negros de borlas. Se
presenta como “duque de Veragua, almirante de las Indias y marqués de La Jamaica”,
mientras me da un fuerte apretón de manos que deja entrever en la muñeca contraria un
reloj dorado.
Luce cabello elegantemente canoso, peinado hacia el lado izquierdo y posee maneras
refinadas. Antes de sentarnos en la cafetería, le sugiere al fotógrafo que demos un
pequeño paseo por el vecino Parque del Oeste para aprovechar la luz del sol y tomar las
instantáneas pertinentes.
Después de media hora de posados para la cámara, regresamos a la terraza, pedimos dos
cafés y agua del grifo para dos e iniciamos una charla larga, amena y relajada en la que,
de entrada, aclaro su parentesco con Cristóbal Colón.
SIEMPRE DIGO QUE SOY EL CRISTÓBAL COLÓN 20 Y EL DUQUE DE
VERAGUA. HAN PASADO 20 GENERACIONES DESDE EL ALMIRANTE. POR
CIERTO, YO TAMBIÉN SOY ALMIRANTE DE LAS INDIAS Y TAMBIÉN
TENGO ESE TÍTULO


FACEBOOK
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¿Cuál es su parentesco con Cristóbal Colón, el navegante?
Antes de nada, y para no hacerle un lío a la gente, cuento que, aquí en España, a las
personas que tienen títulos nobiliarios se les cuenta por su número de poseedor. Yo, por
ejemplo, soy el 18 duque de Veragua. Sin embargo, en uno de mis viajes a América me
di cuenta de que allí la gente no sabe quién es el duque de Veragua, pero sí conoce a
Cristóbal Colón. Y si yo decía que era el 18 duque de Veragua, automáticamente creían
que era el decimoctavo Cristóbal Colón. Eso no es verdad: yo soy el Cristóbal Colón
número 20, contando al descubridor como número uno, claro está. A partir de ese viaje,
siempre digo que soy el Cristóbal Colón 20 y el duque de Veragua. Han pasado 20
generaciones desde el almirante. Por cierto, yo también soy almirante de las Indias y
también tengo ese título.
¿Tiene usted su misma pasión por el mar?
Eso es algo muy curioso, ya que ahí tengo un paralelismo muy grande con mi
antepasado: él comenzó a navegar cuando tenía 14 años y yo a los 15. En mi familia no
ha habido una tradición grande de marinos. Mi padre sí lo fue, pero mi abuelo no: él fue
oficial de caballería; y tuve antepasados que eran ganaderos de toros bravos,
terratenientes… Marinos ha habido pocos. Yo ya casi no navego; sólo lo hago en
verano, en La Coruña, donde tengo un barquito.
Su padre (que murió en un atentado terrorista de ETA en 1986) también se
llamaba Cristóbal, al igual que uno de sus hijos. ¿Es una forma de perpetuar el
nombre Cristóbal Colón?
En cierta medida, aunque no siempre ha sido así. El nombre de Cristóbal no ha estado
presente en todas las generaciones. En la mía, por ejemplo, sí, y en la siguiente, ya que
uno de mis hijos se llama Cristóbal. A él le pasarán los títulos de duque de Veragua,
marqués de La Jamaica y almirante y adelantado mayor de las Indias.
Además de usted y sus hijos, ¿cuántos descendientes de Colón siguen hoy vivos?
Sinceramente, creo que hay muchos, ya que el árbol de los descendientes de Colón es
bastante frondoso. Tiene una rama principal, que es de la que yo vengo y soy cabeza, y
otras más secundarias. En la rama principal se ha mantenido la tradición del heredero y
los títulos, que son los que vienen del Descubridor y que luego le dieron a su hijo y a su
nieto.
¿Qué supone en su día a día llevar el apellido Colón? Imagino que la reacción de la
gente será de sorpresa cuando descubren que es descendiente del famoso
navegante.
Digamos que ya estoy acostumbrado a este papel desde hace mucho tiempo. Para mí es
algo natural, convivo con ello y no le doy más importancia. Cuando me levanto y me
miro en el espejo, me veo como usted se ve en el suyo. Luego, con los amigos que ya te
conocen no hay problema alguno; y a la gente extraña les llama un poco la atención y te
preguntan quién eres, que cómo es tu familia… pero no hay mayor problema.
¿Qué siente al ser descendiente de una de las personas más importantes en la
historia? ¿Está orgulloso de llevar el apellido Colón?
¡Clarísimamente! Cristóbal Colón es la persona más importante y la que hace la hazaña
de más relevancia para la historia de la humanidad. Es más, ya en el siglo XIV, muy
poco después del fallecimiento de mi antepasado, hubo una historia de las Indias que
escribió López de Gómara, en la que dijo que “la mayor hazaña después del nacimiento
y muerte de Jesucristo, nuestro Señor, es el descubrimiento de las Indias”. Y es
realmente así. Si nos fijamos, el hecho que más ha cambiado, el que más ha influido en
la historia de la humanidad, ha sido el Descubrimiento de América. Dicen, por ejemplo,
que llegar a la Luna fue una hazaña; y sí, lo fue, pero, ¿qué cambió en la vida de las
personas? Nada.
Para el Cristóbal Colón número 20, ni siquiera la llegada a la luna se compara con la
hazaña de su ancestro.
Foto:
Edward Córdoba
Entonces, ¿en qué lugar de la historia colocaría a su antepasado? ¿Al nivel, por
ejemplo, de Da Vinci o de algún otro artista o inventor?
Muy por encima. Analizando todos los aspectos, uno se da cuenta de cómo esto cambió
la vida, no solo para los habitantes del Nuevo Mundo, sino también para las personas en
Europa, Asia e, incluso, África. Por dar, simplemente, un dato: a partir del
Descubrimiento, España, Europa y China vivieron una época de esplendor enorme; y
eso fue gracias a cambios en la alimentación, una mejora económica, un crecimiento de
los intercambios comerciales.
Se habla de que nació en Génova, en Galicia, en Sevilla, en Grecia, en Chipre.
¿Qué teoría tiene usted sobre el origen de su antepasado?
Soy muy respetuoso con todas las personas que han investigado el origen de Colón para
llegar a todas esas teorías. Es un tema que yo, de forma intencionada, dejo para los
historiadores. No puedo decir si es de aquí o de allá, como si tuviera una varita mágica.
No obstante, no hay que perder de vista la teoría principal acerca de su origen: el Colón
genovés, que es la que mantienen los historiadores.
El tema de sus restos es otro que ha dado mucho que hablar: hay varias teorías y
se habla de Santo Domingo, La Habana, Sevilla… ¿Dónde cree que está enterrado
su antepasado?
Cristóbal Colón es un personaje que sorprende porque, aparte de sus cuatro viajes al
Nuevo Mundo, hizo uno más después de muerto. Él murió en Valladolid el 20 de mayo
de 1506, y desde allí fue trasladado a Sevilla, a la Cartuja de las Cuevas. Más tarde, en
cuanto estuvo lista la Catedral de Santo Domingo, el emperador Carlos I le concedió el
privilegio de ser enterrado en dicha catedral, que fue utilizada como panteón familiar,
solo para los descendientes directos. Ahí fueron llevados Cristóbal Colón y su hijo
Diego hasta que se firmó el Tratado de Madrid, en el que se perdió la parte que nos
correspondía de la isla de La Española, que pasó a manos francesas. En ese momento,
los restos de Colón se llevaron a la Catedral de La Habana, pero después de la guerra
hispano-americana de 1898, estos se trajeron a Sevilla y se enterraron en la catedral. Así
que fue un viaje más de ida y vuelta. Sin embargo, en 1870 o 1880, mientras hacían
unas obras de remodelación en la Catedral de Santo Domingo, se encontraron unos
restos que habían permanecido hasta ese momento ocultos debajo del sitial que tenían
para el obispo: hicieron una cata y encontraron una tumba oculta, donde aparecieron los
que pueden ser los auténticos restos de Cristóbal Colón. Ahí surge la dualidad de la
posibilidad de que los restos del Descubridor estén en Sevilla o en Santo Domingo.
Recientemente hicieron unas pruebas de ADN de los restos “españoles”, pero los de
Santo Domingo nunca se han analizado. A día de hoy seguimos manteniendo una cierta
incógnita con respeto a lo que hay. Los restos de Santo Domingo, eso sí, están en un
monumento fastuoso, que es el Faro a Colón: una pirámide moderna descomunal, con
180 metros de largo y 80 de ancho.
USTED SABE QUE EN COLOMBIA, VENEZUELA, ECUADOR, PERÚ HAY
INDIOS PARA DAR Y REGALAR
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¿No cree que América tendría que haberse llamado Colombia, por su antepasado,
en lugar de América, por Américo Vespucio?
Sin ninguna duda. Es una paradoja de la historia, como hay otras muchas. Realmente,
todo esto se debió a un error del cartógrafo Waldseemüller cuando estaba editando una
nueva edición de la geografía de Tolomeo. De esa obra, conocida en la época de Colón,
se hizo una edición en 1475, creo recordar, que se tradujo al latín y tuvo una muy buena
difusión por toda Europa. Fue una obra fantástica, que tuvo un gran predicamento y fue
reproducida varias veces. Y, con motivo de una edición de 1508, o por ahí,
Waldseemüller incluyó la existencia del Nuevo Mundo, que ya se conocía por la Carta
de Colón. Eso sí, lo incluyó por las noticias que le dio Américo Vespucio y, de forma
impropia, lo llamó ‘El Mundo de Américo’.
¿Ha estado en Colombia?
Lamentablemente no he estado nunca en Colombia, pero sé que es el país más próximo
al nuestro en cuanto a idioma y filosofía de la vida.
Según me ha contado, sí ha estado en otros países de Latinoamérica. ¿Cómo es el
recibimiento que le brindan? ¿Cómo reaccionan cuando están delante de Cristóbal
Colón?
Mire, el tema que se plantea ahora con estos asuntos de la historia tiene dos niveles: hay
una parte en todas las sociedades, que es una parte culta, que no se puede engañar con
mentiras y que conoce la historia, y otra que es inculta, que es manipulada y a la que se
le puede convencer de lo que sea. Yo jamás he tenido un problema con las élites de los
países, ya que entienden perfectamente la cuestión: a ellos no se les puede engañar
tergiversando la historia. Sin embargo, hay otra parte que es fácilmente manipulable, y
eso es algo que sucede hoy en día: si se fija, detrás de las voces que estamos escuchando
con todos estos movimientos no hay nunca ningún historiador.
¿Qué fue lo que llevó a Colón y a España a hacer el viaje a América?
Le lleva su idea de alcanzar los lugares de Asia, de Oriente, de China y de Japón, de los
que provenían una serie de productos que eran muy apreciados en Europa. Sin embargo,
en lugar de hacer la ruta a través del Estrecho de Ormuz y por tierra, que encarecía
muchísimo los productos, Colón lo hizo directamente por mar. Era un proyecto que
tenía detrás una necesidad económica. Él buscaba llegar a Asia y traer las especias, que
eran completamente necesarias. ¿Qué fue lo que ocurrió? Que había un error en la
distancia que había entre un sitio y otro. No era un error de Colón sólo, ¡ni mucho
menos! Nadie había medido la Tierra en el siglo XV; y cuando hicieron el viaje no
podían sospechar que había un continente por el medio que impedía el paso.
En su opinión, ¿qué supuso el Descubrimiento para los pueblos de América?
El Descubrimiento para los indígenas americanos que estaban allí supuso entrar en
contacto con un mundo y unas personas totalmente nuevas. Todos los procesos de
aculturación tienen sus ventajas y sus inconvenientes, pero nosotros, que hemos pasado
previamente por unos procesos similares en las épocas de los romanos y de los árabes,
sabemos lo que conlleva. Para los habitantes de América de entonces supuso un cambio
en su vida diaria; en muchos de ellos sustancial, como es el caso de los indígenas de
México: allí existía un régimen en el que los aztecas dominaban a una serie de pueblos
sojuzgados, y, para estos, la llegada de los españoles fue una bendición, ya que
rompieron completamente con el sistema represivo. Si no, no se entendería cómo 500
hombres llegaron a un país con una gran población y un imperio detrás, el azteca, y lo
desmontaron en nada de tiempo: solo se entendería con la participación de los pueblos
sojuzgados. ¿Qué sucedió en otros lugares? Pues un poco de lo mismo. Muchos de los
que están en contra de Colón y del Descubrimiento siguen una teoría que es la del “buen
salvaje”. Dicen que aquello era el paraíso terrenal y que todos vivían maravillosamente,
con colgantes de oro y demás. Eso no es verdad: había esclavitud y había de todo.
Desde el 20 de junio de 1508, después de la aprobación de la Real Orden, los españoles
tenían prohibido esclavizar a los indios, en la que fue una norma que también se aplicó
para que los propios caciques no esclavizaran a nadie de su entorno.
Mucha gente en Latinoamérica y Norteamérica reniega abiertamente de la llegada
de Cristóbal Colón y los españoles, y un gran número asegura que habrían
preferido ser conquistados por los ingleses.
La gente no quiere darse cuenta de lo que ha pasado en sus países y echa la culpa de sus
problemas actuales a los no participantes. De hecho, el tema fundamental es que en el
momento de la emancipación de los países latinoamericanos, en 1812-1814, el nivel de
muchas ciudades de Hispanoamérica era superior al de las urbes españolas y europeas.
Me refiero a nivel de ordenanzas municipales, de limpieza, de riqueza, de
monumentos… ¿Qué sucedió después? En aquella época, las ciudades españolas
estaban a mayor nivel que las colonias inglesas en América, lo que hoy en día es
territorio de EE.UU. Entonces llegó la Revolución Industrial, en la que Hispanoamérica
perdió el tren. Ahí EE.UU. se desarrolló más rápido; aunque lo hizo en el último siglo,
ya que antes no era así. Sin embargo, la gente por la calle dice que les hubiera ido mejor
con los ingleses… Si uno se fija y ve cómo están los indios en Norteamérica puede
apreciar que quedan muy pocos, puesto que, prácticamente, fueron exterminados,
mientras que en todos los países de habla hispana siguen existiendo. Además, hay que
considerar una cosa: en la época en la que España instaura las leyes contra la esclavitud,
en Europa todavía seguía existiendo, y no desapareció hasta 1865 o por ahí. España
también prohibió quitarles tierras a los indios, en el que era un sistema legal que tenía el
tutelaje del virrey de la localidad y de los gobernadores.
El tema del Descubrimiento ha vuelto a estar en boga en los últimos años, sobre
todo por ese movimiento ‘anti-Colón’ en EE.UU. De hecho, el año pasado retiraron
en Los Ángeles una estatua de su antepasado y la ciudad suprimió la fiesta del Día
de Colón.
Hay una cuestión muy clara y que mucha gente no sabe: Cristóbal Colón nunca estuvo
en Estados Unidos. Los españoles no estuvieron nada más que en la parte sur diagonal,
desde el Golfo de California para abajo. Precisamente ahí, en Nuevo México y Texas, es
donde se preservan indios; en el resto del país, no. ¿Qué sucedió? Eso hay que repasarlo
en los libros de historia y ver qué ocurrió.
¿Por qué cree que se ha desarrollado ese sentimiento en EE.UU.? Hace no mucho
un concejal en Los Ángeles afirmó que la estatua de Colón “reescribe un capítulo
manchado de la historia que da una visión romántica de la expansión de los
imperios europeos y la explotación de los seres humanos y de los recursos
naturales”.
Es una manipulación de la historia. Vamos a ver: usted ha vivido un tiempo en España y
sabe que es una nación por la que han pasado varios imperios de forma sucesiva, entre
ellos los romanos. ¿Ha conocido a algún español que les eche la culpa a los romanos de
las desgracias que nos puedan pasar hoy en día? Nosotros, los españoles, estamos muy
orgullosos del paso de los romanos por nuestro país: nos dejaron una lengua, el derecho,
una organización, obras de infraestructura muy importantes, calzadas, puentes,
acueductos… Nadie aquí está en contra de los romanos; y eso que nosotros teníamos
oro y unas minas de plata riquísimas. Creo que existe una manipulación de la historia
para echar las culpas a otro de una situación que se quiere ocultar.
DICEN, POR EJEMPLO, QUE LLEGAR A LA LUNA FUE UNA HAZAÑA; Y SÍ,
LO FUE, PERO, ¿QUÉ CAMBIÓ EN LA VIDA DE LAS PERSONAS? NADA
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Entonces, ¿niega usted que el Descubrimiento fuera una masacre y que Colón
fuera un genocida, como muchos dicen en América?
Eso es una falacia. ¿Qué interés iba a tener España en exterminar a los indios? ¡Si no se
podían quedar con las tierras porque las Leyes de Indias las protegían! Piense, por
ejemplo, que el descubrimiento para paliar, en cierta medida, la malaria venía de un
producto que se llamaba la quina, que se introdujo en Europa gracias a que los indios se
lo enseñaron a los españoles. Usted sabe que en Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú
hay indios para dar y regalar.
España no se ha pronunciado sobre el tema. ¿Qué le parece que desde España no
defiendan el nombre de Colón?
Perdone, pero no es defender el nombre de Colón: es defender el nombre de España.
Cristóbal Colón no estuvo nunca en EE.UU., así que hablamos de la obra de España.
Sin embargo, me parece sorprendente, y no sé por qué no se dice nada.
Hasta el presidente mexicano, Andrés López Obrador, ha hablado sobre el tema
últimamente: dice que España ha de pedir perdón por la conquista. ¿Qué opinión
tiene al respecto?
Eso es populismo en estado puro. Ni más ni menos. Yo creo que las élites cultas del
propio México no les dan mayor importancia a esas palabras. Me parecería
tremendamente injusto que España pidiera perdón. Hoy en día nosotros también
podríamos pedir perdón por el exterminio de aborígenes en Australia. ¿Por qué? Porque
pertenecemos a la raza humana, nada más.
¿Ha leído el libro Las venas abiertas de América Latina, del escritor uruguayo
Eduardo Galeano? En ese ensayo el autor tiene una visión muy negativa del
Descubrimiento.
No lo he leído, pero le puedo asegurar que no lo voy a leer. Mire, la tergiversación de la
historia la puede hacer hoy en día cualquiera, ya que es muy fácil acceder a los medios
de comunicación. Lo que me preocupa es que la gente haga caso a cualquier tío que
pasa por ahí. Estamos acostumbrados a una cantidad ingente de noticias falsas, a los
fake news. Esto es algo semejante. La gente, en lugar de coger un libro de un historiador
solvente, recurre a cualquier cosa; y a mucha de esa gente le gusta ser engañada: sabe
que está siendo manipulada y no hace lo más mínimo para salir de ahí.
Existe una leyenda en Latinoamérica, que ha llegado a ser una canción popular
conocida por muchos, y que habla sobre el supuesto romance entre Cristóbal
Colón e Isabel ‘la Católica’.
Es completamente falso. Ella tenía una moral muy recta, y eso, dentro de las costumbres
de la época, hubiera sido imposible. Lo que sí es cierto es que Colón siempre consideró
a la reina Isabel como su protectora, ya que era una persona que tenía un gran sentido de
la moral y de la ética. En España no se oyen esas canciones. No obstante, sí se habla de
una relación con otro personaje de la corte: doña Beatriz Bobadilla. Resulta que Colón
pasó por la isla de La Gomera en un par de sus viajes, y se decía que tuvo una relación
con ella. Lo que es cierto es que con quien doña Beatriz sí había tenido una relación era
con Fernando ‘el Católico’. Por eso, la reina mandó a Beatriz de Bobadilla, que era una
dama en la corte, lo más lejos que encontró; y lo más lejos era La Gomera. Ahí era
donde Colón hacía escala en sus viajes.
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