Subido por Mar Moreno

8Fragmento de TIEMPO DE SILENCIO

Anuncio
Fragmento de TIEMPO DE SILENCIO
(Monólogo interior)
Somos mojamas tendidas al aire purísimo de la meseta que están
colgadas de un alambre oxidado, hasta que hagan su pequeño éxtasis
silencioso.
Tracatracatracatracatracatracatraca
traqueteo
tracatracatracatracatraca: se puede formar un ritmo, es cuestión de
darle una forma, una estructura gestáltica, puede conseguirse un ritmo
distinto según la postura en que uno se ponga a escuchar un ritmo cada
dos, un ritmo cada tres, un ritmo cada cuatro y luego repetir, o bien
otro ritmo como en las figuras ópticas se puede ver una copa o el perfil
de una cara. Racionalismo mórbido, qué me importan a mí los ritmos,
las figuras y las gestalten si me están capando vivo. ¿Y por qué no estoy
desesperado? Es cómodo ser eunuco, es tranquilo, estar desprovisto de
testículos, es agradable a pesar de estar castrado tomar el aire y el sol
mientras uno se amojama en silencio. ¿Por qué desesperarse si uno
sigue amojamándose silenciosamente y las rosas siguen sien... las
rosas?... ajjj. Podrás cazar perdices, podrás cazar perdices muy gordas
cuando los sembrados estén ya... podrás jugar al ajedrez en el casino. A
ti siempre te ha gustado el ajedrez. Si no has jugado al ajedrez más es
porque no has tenido tiempo. Acuérdate que antes sabías la defensa
Philidor. El ajedrez es muy agradable y además al no estar desesperado,
qué fácil será acostumbrarse si uno no está desesperado. Será muy fácil,
no habrá más que estar quieto al principio porque, al moverse, puede
rozarse la herida. Primero estar quieto. Entonces vendrá una mujer, una
linda mujer a tu consulta y te dirá lo que padece, prurito de ano. Tú la
diagnosticarás sin esfuerzo, le recetarás lo que necesita. Ella dirá, es
simpático el nuevo. Por poco tiempo que tengas que esperar a que
venga esa mujer tendrás tiempo para que se te pase. Se te habrá pasado
todo. Entonces dirán, es mejor que el otro. El nuevo es mejor. Habrá
algunos que todavía no, que todavía no, que todavía creerán que el
viejo es mejor o que les dará vergüenza dejarlo. Mejor, porque si no, no
tendrías tiempo suficiente para cazar perdices. Estarás así un tiempo
esperando en silencio, sin hablar mal de nadie. Todo consiste en estar
callado. No diciendo nunca nada de eso. Todo el mundo, poco a poco,
verá cómo eres de bondadoso, de limpio, de sabio. Ahí está el páramo,
el largo páramo igual que una piel aplicada directamente sobre el
esqueleto. En esta época, donde hay árboles rojo-dorados de otoño, no
hay nada más que tierra seca, paisaje masculino nunca castrado nunca,
de donde quién sabe aún qué nuevas piedras pueden salir si se arranca
la tierra. Granito redondo, acariciado por el aire durante tanto tiempo
que se ha ido quedando redondo, piedras doradas, piedras negras,
piedras rojas. Habrá un lagarto. No, ya no. En otoño se duermen. Allí la
sierra azul acercándose, acercándose, esperando la perforación del
tren,.la sierra como si guardase un secreto. Allí está, es mejor que nada.
Hay una esperanza. Al otro lado, todavía están los moros. Una
cabalgada y los echamos, otra cabalgada y se van hasta la otra sierra,
repoblar, repoblar, cargar la tierra de niños, de hombres, de mujeres
que paren, henchirla hasta que se os vayan quedando delgados y
cuando ya tengan tanta hambre que parezcan mojamas echarlos fuera y
ya veréis, ya veréis lo que harán. Pero si ya no hay sitio donde echarlos
qué hacemos nosotros. Aquí estoy. No sé para qué pienso. Podía
dormirme. Soy risible. Estoy desesperado de no estar desesperado. Pero
podría también no estar desesperado a causa de estar desesperado por
no estar desesperado. A qué viene aquí ahora ese trabalenguas. Parece
como si me gustaría decirlo a alguien. Alguien me tomaría todavía por
ingenioso y no tendría que preguntarme de dónde viene mi ingenio,
porque para qué iba a preguntarse de dónde viene mi ingenio. ¿Y qué
demonios puede importarle a nadie si yo soy ingenioso o no soy
ingenioso o si era ingeniosa la puta que me parió? ¡Imbécil! Otra vez
estoy pensando y gozo en pensar como si estuviera orgulloso de que lo
que pienso son cosas brillantes... ajj. El sol sigue tan tranquilo entrando
en el departamento y allí se dibuja el Monasterio. Tiene todas sus cinco
torres apuntando para arriba y ahí se las den todas. No se mueve. Tiene
las piedras alumbradas por el sol o aplastadas por la nieve y ahí se las
den todas. Está ahí aplastadito, achaparradete, imitando a la parrilla
que dicen, donde se hizo vivisección a ese sanlorenzo de nuestros
pecados, a ese sanlorenzaccio que sabes, a ese sanlorenzón, a ése que
soy yo, a ese lorenzo, lorenzo que me des la vuelta que ya estoy tostado
por este lado, como las sardinas, lorenzo, como sardinitas pobres,
humildes, ya me he tostado, el sol tuesta, va tostando, va amojamando,
sanlorenzo era un macho, no gritaba, no gritaba, estaba en silencio
mientras lo tostaban torquemadas paganos, estaba en silencio y sólo
dijo -la historia sólo recuerda que dijo- dame la vuelta que por este lado
ya estoy tostado... y el verdugo le dio la vuelta por una simple cuestión
de simetría.
Descargar