Subido por Natalia Aranda Hidalgo

Tema 1 PTRRHH

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Tema 1: Introducción a la PTRRHH
1. Introducción
El trabajo constituye un elemento básico de la construcción social e individual, a la vez
que configura un contexto privilegiado de relaciones recíprocas entre el individuo y la
organización. En la historia han predominado los acercamientos economicistas y de
mercado, dado el carácter social, cultural, político e histórico en el que se enmarca toda
actividad laboral. Esta realidad laboral, subjetivada, socio-construida y de cambios
vertiginosos requiere un acercamiento claramente de tipo psicosocial. La Psicología del
Trabajo y de las Organizaciones ofrece ese marco idóneo para entender la realidad
laboral y el marco organizacional actual, sin olvidar el contexto socio-histórico que lo
rodea. No olvidemos que las concepciones de trabajo, el significado o las formas de
entender la actividad laboral han ido transformándose a la par que se transformaba la
sociedad del momento.
2. El trabajo como fenómeno psicosocial
La labor de confeccionar una definición consensuada de lo que significa el trabajo es casi
una tarea imposible, subjetivada por el individuo, y a la vez cambiante en función del
transcurrir histórico de cada sociedad. El trabajo (su posesión, conservación o pérdida)
articula y estructura la vida personal y social de los individuos, e incluso de las
sociedades. Drenth plantea dos aproximaciones diferenciales a la definición del este
concepto, una teórica y otra de carácter empírico. Desde la propuesta teórica, el trabajo
es definido como una actividad propositiva e intencional, con un marcado carácter
instrumental, poniendo énfasis en que la actividad laboral permite conseguir ingresos o
bien resultados para la satisfacción de necesidades individuales o sociales. Por otro lado,
desde la aproximación empírica, se define el concepto de trabajo en base a las
opiniones de diversas muestras de personas sobre cuándo considera que una actividad
es un trabajo.
No obstante, una definición bastante citada en la literatura como definición integradora
del concepto es la proporcionada por Peiró que entiende por trabajo el “conjunto de
actividades humanas, retribuidas o no, de carácter productivo o creativo, que mediante
el uso de técnicas, instrumentos, materias o informaciones disponibles, permite obtener,
producir o prestar ciertos bienes, productos o servicios, aportando la persona energías,
habilidades, conocimientos u otros recursos y obteniendo a su vez resultados
económicos, psicológicos y/o sociales”.
Según Salanova, Gracia y Prieto, las nociones que desde una perspectiva teórica o
empírica tratan de conceptualizar este fenómeno subrayan que el concepto de trabajo
se puede definir en términos de obligatoriedad, intencionalidad e instrumentalidad
como una actividad-medio para conseguir algún fin.
3. Funciones psicosociales del trabajo
Otro aspecto importante son las funciones que el trabajo desempeña para el ser
humano. El significado que tiene el trabajo para las personas no puede concebirse en
términos exclusivamente económicos, ya que el concebir básicamente el trabajo como
valor de cambio, supondrían olvidar que las personas dependen del trabajo para
satisfacer necesidades sociales y psicológicas, no compensadas únicamente con la
remuneración económica.
Funciones psicosociales del trabajo: Integra o da significado a la existencia, proporciona estatus y
prestigio social, fuente de identidad personal, ofrece oportunidades para la participación, afiliación e
inserción en grupos laborales, es un instrumento para el logro de autonomía económica, social, ideológica
y moral, proporciona comodidad y bienestar laboral, ofrece oportunidad para la interacción y los
contactos sociales, ampliando los ámbitos familiar y vecinal, facilita el desarrollo de aspiraciones,
expectativas, actitudes, conductas, proyectos y realizaciones profesionales, estructura el tiempo diario,
semanal, anual y vital, proporciona un marco de referencia de actividad, regular obligatoria y con
propósito, ofrece oportunidades para desarrollar competencias, habilidades y destrezas sociales y
profesionales, cumple una función socializadora, normas, creencias y expectativas sociales, permite la
posibilidad de obtener reconocimiento, estatus, poder y control y permite la percepción de utilidad social
y de cumplimento de un deber moral.
Cualquier actividad laboral, inevitablemente, tiene lugar en un contexto social, en
interacción con otras personas formando grupos de trabajo, se desempeñan roles
particulares, se posee un cierto estatus asociado y se realiza en un medio donde rige
una cultura organizacional determinada.
4. Recorrido histórico de la PTO
La psicología del trabajo y de las organizaciones es un área especializada de la psicología
cuyos antecedentes más inmediatos son la psicología industrial y la psicología social. Es
una disciplina científica que estudia la conducta del ser humano y sus experiencias en
el contexto del trabajo y la organización desde una perspectiva individual, grupal y
organizacional. Tiene por objetivo describir, explicar y predecir estas conductas, pero
también resolver problemas concretos que aparecen en estos contextos. Su finalidad
principal se resume en dos: mejorar el rendimiento y la productividad así como
potenciar el desarrollo personal y la calidad de vida laboral de los empleados en el
trabajo.
Conducta personas que llevan
Dentro de los antecedentes de la
Psicología del Trabajo y de las
Organizaciones, el ámbito de la
Psicología que mayor influencia ha
ejercido, como hemos comentado, es la
disciplina de la Psicología Social.
a cabo el trabajo
Organización
Trabajo
Así pues, siendo ineludible el carácter Escenario donde se produce la actividad laboral
psicosocial de la actividad laboral, es
necesario un enfoque que intente integrar las dimensiones constructivista y sociocognitiva, implicando la consideración de la actividad laboral como una realidad
subjetivada de carácter social, que nos acerca a la percepción y subjetivación del
ambiente laboral, a la identificación de los sistemas de significados y creencias
compartidos.
Por tanto, la Psicología Social juega un papel destacado en el análisis y comprensión del
comportamiento humano en el trabajo y permite adquirir conocimientos básicos sobre
la conducta social en este contexto. No podemos olvidar, sin embargo, otras disciplinas
que, en la evolución histórica de la Psicología del Trabajo, influyeron sobremanera en
sus orígenes tales como la Psicología Experimental o la Psicología Diferencial. La
primera se interesa por aspectos como el aprendizaje, la percepción, la sensación, la
motivación o la emoción utilizando métodos “más experimentales” en su trabajo. La
Psicología Diferencial, por su parte, se interesa por predecir las reacciones particulares
de las personas en su entorno, pretendiendo extraer de ahí las leyes que explican las
diferencias tanto desde un punto de vista personal (diferencias en aptitudes,
habilidades, personalidad, destrezas, inteligencia, etc.) como grupal (diferencias entre
sexos, edades, etnias, clases sociales, educación recibida, puestos profesionales, etc.).
Con respecto al desarrollo histórico, la Psicología del Trabajo y de las Organizaciones
tuvo sus orígenes a comienzos del siglo XX. Podría decirse que la Psicología del Trabajo
y de las Organizaciones es hija de la necesidad, pues en realidad su nacimiento estuvo
íntimamente relacionado con la necesidad de resolver problemas prácticos que surgían
en el mundo del trabajo como consecuencia de la rápida industrialización, el aumento
de la producción, la aparición de nuevas máquinas, el abandono de las zonas rurales
hacia las grandes ciudades, generando necesidades desconocidas. La labor de los
primeros psicólogos fue conseguir mejores beneficios mediante la aplicación a los
problemas industriales de los conceptos, métodos y herramientas de la Psicología.
Algunos autores ponen fecha concreta a la aparición de la Psicología del Trabajo como
disciplina. En 1901, Walter Dill Scott ofreció una charla ante un grupo de empresarios
acerca del uso potencial de la psicología en la publicidad. Estos primeros psicólogos
adoptaron un enfoque marcadamente individualista o personalista, ocupándose de
forma primordial del análisis de variables individuales que consideran importantes para
predecir el comportamiento laboral. La denominación utilizada para la disciplina tanto
en Estados Unidos como en Reino Unido era la de Psicología Industrial, puesto que en
esa época los primeros estudios y el principal sector económico era el vinculado al sector
industrial. Con la Primera Guerrra Mundial, la Psicología del Trabajo creció y se
expandió vertiginosamente gracias a los programas de evaluación y selección de
reclutas y el desarrollo general de negocios. A partir de entonces, muchas compañías
empezaron a crear departamentos de recursos humanos, y las universidades empezaron
a ofrecer formación en esta área.
A partir de 1920, en los países europeos (excepto Reino Unido), comienza a utilizarse la
etiqueta de Psicología del Trabajo, ya que el término industrial era excesivamente
restrictivo. Los famosos estudios Hawthorne realizados en la Western Electric Company
y dirigidos por E. Mayo y T.N. Whitehead permitieron descubrir la importancia de
aspectos psicosociales de los trabajadores, como el estado emocional, la calidad de las
relaciones o el estilo de liderazgo de sus superiores, que influían en la satisfacción y
productividad incluso más que elementos físicos tradicionalmente analizados. Fue con
ellos como empezó a extenderse el denominado movimiento de las relaciones
humanas y durante la década de los 30 siguió aumentando el interés por el estudio de
las actitudes de los empleados, mejorándose las técnicas de medida.
No fue hasta la década de los años 30 y 40, cuando en pleno proceso de aparición y
consolidación de la Psicología Social, se incorporaron nuevos paradigmas, enfoques y
herramientas en el estudio del trabajo, dando lugar a la Psicología Social del Trabajo.
Empezó a partir de entonces a analizarse la influencia de factores grupales (ej. clima de
equipo) e interpersonales (ej. relación con supervisores o directivos) en el
comportamiento laboral. El enfoque netamente basado en el individuo evoluciona hacia
un enfoque más interpersonal-grupal, dejando el análisis individual para aspectos del
comportamiento laboral como la fatiga o el estrés o bien para procedimientos de
selección del personal. Los estudios de Kurt Lewin supusieron un avance importante
para la Psicología Organizacional.
No obstante, la Psicología del Trabajo y de las Organizaciones en Europa, especialmente
Centroeuropa, sufrió un bloqueo en su avance tras el surgimiento del nazismo y la 2ª
Guerra Mundial, provocando una fuerte emigración de psicólogos europeos a EEUU. En
Estados Unidos, con el inicio de la guerra se contrataron multitud de psicólogos para
desarrollar test psicológicos, programas de entrenamiento, diseño de equipos y
herramientas para la asignación de personas.
Sobre la década de los 50, edad dorada de la Psicología Social, empiezan a incorporarse
al análisis del mundo del trabajo las propuestas y teorías procedentes del ámbito de la
Sociología, igualmente se empezó a estudiar los factores organizacionales (ej. tamaño
de la empresa, tecnología empleada, prácticas de dirección, sistemas de comunicación
y promoción….), dando lugar a la aparición de una nueva disciplina conocida como
Psicología de las Organizaciones. El enfoque interesado en las relaciones humanas se
pone de manifiesto y los trabajos de Herzberg potenciaron el análisis y diseño de
puestos de trabajo satisfactorios y la mejora de la calidad de vida. Otros temas como
el liderazgo, la satisfacción laboral, la comunicación y los factores organizacionales
empezaban a cobrar gran interés.
A partir de los años 70, la mayor parte del comportamiento laboral ocurre en
organizaciones variadas, no sólo de índole industrial sino también educativas,
sanitarias, comerciales, de servicios, etc. el estudio del comportamiento laboral requiere
la integración de diferentes niveles y perspectivas. Por ello, a partir de los años 70 y
hasta actualmente, en países anglófonos la disciplina recibirá el nombre de Psicología
Industrial y de las Organizaciones mientras que en los países de la Europa continental
se denominará Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, conceptualización que
se mantiene hoy en día. Aunque hubo bastantes avances en la Psicología de los Recursos
Humanos, desde el punto de vista de la Psicología del Trabajo, los temas a los que se
dedicó más interés fueron la motivación laboral y las actitudes.
Ya a partir de los años 80, los psicólogos europeos del trabajo y las organizaciones
estimularon la institucionalización. La constitución de la Red Europea de Psicólogos del
Trabajo y de las Organizaciones (ENOP) en 1981, el desarrollo de proyectos conjuntos
de investigación europeos sobre trabajo (p.e., IDE, MOW, WOSY; etc…) y la celebración
del primer congreso europeo sobre la disciplina en Holanda en 1983, supusieron hitos
importantes en el desarrollo de esta disciplina. Respecto a los temas de estudio, en gran
parte de los casos se trataron de refinamientos conceptuales y metodológicos de
aproximaciones previas. Dentro de la Psicología del Trabajo se revitalizó el interés por
el concepto y la evaluación de la personalidad.
En el siglo XXI se añade el concepto de las organizaciones saludables donde se pone de
manifiesto los aspectos positivos de las organizaciones y del trabajo dando importancia
a los Recursos Humanos. Surge la Psicología Positiva en el trabajo.
5. Sub-disciplinas de la Psicología del Trabajo y de las Organizaciones
En primer lugar, la Psicología de las Organizaciones se interesa por el comportamiento
colectivo en relación con los modos en los que las organizaciones se conforman y
funcionan como sistemas socio-técnicos. Las personas implicadas en estos sistemas o
estructuras son consideradas “miembros organizacionales”. Los temas de estudio
incluyen aspectos como los procesos de comunicación, toma de decisiones, estructura
organizacional, cambio organizacional, tecnología, participación, etc…
Por su parte, la Psicología del Personal o de los Recursos Humanos analiza las relaciones
entre las personas y la organización, en concreto los procesos de formación, selección,
desarrollo de carrera, incorporación, socialización y salida. En este ámbito, se considera
a las personas como “empleados”. En su análisis de estudio son comunes los temas
relacionados con los procesos de selección, evaluación, aptitudes, capacidades,
necesidades, análisis y valoración de puestos, sistemas de compensación, etc…
Por último, la Psicología del Trabajo se encargaría del análisis de la actividad general
de los empleados en el trabajo, derivado de los procesos laborales que tienen lugar en
el seno de las organizaciones. En esta disciplina, a las personas se las concibe como
“trabajadores”. Su objeto de estudio lo constituyen las conductas y experiencias de las
personas desde una perspectiva individual, social y grupal, en contextos relacionados
con el trabajo. Su objetivo consiste en describir, explicar y predecir los fenómenos
psicosociales que se dan en esos contextos, así como prevenir o solucionar los posibles
problemas que se presentan, su objetivo último consiste en mejorar la calidad de vida
laboral, la productividad y la eficacia laboral. Entre sus temas de trabajos se incluyen
aspectos como las condiciones y los ambientes de trabajo, la calidad de vida laboral, las
cargas de trabajo y fatiga y el diseño de tareas, el análisis de los factores de riesgos
psicosociales y propuestas de prevención e intervención, desarrollo de herramientas y
procedimientos para medición y mejora de actitudes laborales, etc…
Aunque el contexto laboral que
más se ha estudiado en el ámbito
de esta disciplina es el
organizacional, de ahí que algunos
la denominen conjuntamente
como “Psicología del Trabajo y de
las Organizaciones”, existen otros
contextos relacionados con el
trabajo que no son estrictamente
organizacionales
pero
que
también se estudian desde la
Psicología del Trabajo.
Las empresas cada vez son más
conscientes de que una parte de
su responsabilidad corporativa social es promover la salud y mejorar los lugares de
trabajo. Para conseguir este objetivo, las políticas y legislación de los gobiernos, así
como las iniciativas públicas y privadas deben contribuir a la promoción de la salud en
las empresas. Los psicólogos sociales, así como otros profesionales cuya orientación se
relacione con la intervención socio-laboral, tienen por delante una labor fundamental
de asistencia a la, cada vez más dudosa, sociedad del bienestar.
6. El papel del psicólogo en el ámbito laboral
El psicólogo en la organización laboral se enfrenta hoy a problemas de cambio y
desarrollo organizacional, al rediseño de puestos de trabajo, al estudio de sistemas
socio-técnicos y a toda una problemática nueva, generada por las interrelaciones que se
establecen entre el individuo y el puesto de trabajo y los sistemas complejos donde esta
interrelación se produce. La ampliación de la problemática del marco industrial-laboral
a otras organizaciones tanto públicas como privadas sin afán de lucro, agranda el campo
de actuación del psicólogo, puesto que dichas organizaciones se rigen también por
objetivos de eficacia, y les pueden ser trasladadas todas las técnicas y conocimientos
que sobre aquello se poseen. En este amplio campo de actuación se le ofrecen al
psicólogo tres tipos de funciones: a) la técnica (que por su formación de psicólogo le es
propia); b) asesora o staff (propone a la dirección planes y programas que ayuden a un
proceso de cambio y desarrollo positivo); c) ejecutiva (se responsabiliza. de la aplicación
de los planes de acción aprobados en las áreas de su especialidad, llegando a actuar
como verdadero director ejecutivo, asumiendo riesgos y aceptando responsabilidades
personales en términos de calidad, plazo y costo).Esta última es nueva para él y no tiene
los conocimientos instrumentales necesarios porque no corresponden a su formación
universitaria. Estos conocimientos y habilidades directivas deberán complementar su
formación de base. En resumen, las nuevas funciones del psicólogo laboral, y las
investigaciones generadas en torno a ellas, han orientado nuevas filosofías de dirección
de empresas, abriendo nuevas fronteras en la progresiva humanización del trabajo y
management en general.
Algunas de las tareas del psicólogo dedicado al ámbito laboral:
 Desarrollo de métodos y procedimientos para aumentar al máximo la eficacia de
los programas de selección y formación, y estudio del modo como estos mismos
métodos pueden influir sobre la conducta laboral.
 Estudio e intervención del influjo de la organización y demás factores
ambientales sobre la conducta y la satisfacción laboral y del modo como pueden
modificarse estos factores para aumentar el rendimiento y la satisfacción.
 Alcanzar los objetivos contenidos en el Plan de Gestión en cuanto a adecuación
cualitativa de los recursos humanos, asegurando la selección y contratación
adecuada de los miembros de la organización y la preparación técnica de los
mismos para ocupar los puestos actuales, potenciando su preparación para





posibilitar que asuman puestos más cualificados y/o con mayores
responsabilidades y adecuando constantemente la estructura de la Organización
a la estrategia.
Aplicación de la metodología de estudio, diagnóstico, investigación e
intervención de la Psicología a la mejora del factor humano en las
organizaciones.
Generación de políticas y planes de acción para que la Organización provoque en
el mercado el efecto deseado y la implantación de su producto o servicio sea
eficaz.
Garantizar la seguridad de las personas en el trabajo, los bienes y el medio
ambiente, así como la mejora de condiciones de trabajo.
Aplicación de los principios y técnicas psicológicos a la selección, formación,
clasificación y asignación de personal militar y cuerpos de seguridad específicos.
Conducir las investigaciones, desarrollo, aplicación y evaluación de los principios
psicológicos relacionados con el comportamiento humano en cuanto a
características, diseño, y uso de entornos y sistemas dentro de los cuales
trabajan y viven los seres humanos. Aconsejar sobre factores humanos que
deben considerarse en el diseño de sistemas constituidos por el hombre y la
máquina, equipos militares y productos industriales.
Entre las principales funciones, sin ánimo de ser exhaustivos, puede destacarse las
siguientes:
 Condiciones de Trabajo, Seguridad, Ergonomía y Salud
 Selección, Evaluación y Orientación de personal
 Formación y Desarrollo del personal
 Organización y desarrollo de Recursos Humanos
 Dirección y Management
 Detección e intervención en psicopatologías con inadaptación laboral
 Desarrollo de programas preventivos e intervención en el desarrollo e
implantación de programas de gestión de la calidad
 Evaluación del desempeño
Por lo que respecta a los distintos ámbitos de actuación, los psicólogos del trabajo y las
organizaciones pueden desarrollar su labor a nivel público y privado, en Instituciones y
Organismos Públicos y Privados, y en empresas Públicas, Semipúblicas o Privadas de
cualquier sector o del sector terciario avanzado como empresas de consultoría y
asesoramiento, así como la práctica como profesional liberal. Los niveles en los que se
desarrollan las funciones son diferentes en cuanto que encontramos estas
responsabilidades a nivel auxiliar, técnico o directivo.
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