Subido por Gerardo Alexander Campos Mancilla

RECONSTRUCCION DE LOS PROCESOS DE ETNOGENESIS Y DE REPRODUCCION SOCIAL ENTRE LOS BARÉ DE RÍO NEGRO (SIGLOS XVI-XVIII).

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RECONSTRUCCION DE LOS PROCESOS DE ETNOGENESIS Y DE
REPRODUCCION SOCIAL ENTRE LOS BARÉ DE RÍO NEGRO (SIGLOS
XVI-XVIII).
por SILVIA MARGARITA VIDAL ONTIVERO Tesis de Grado presentada
como requisito parcial para optar al Titulo de Philosophus Scientiarum
enBiologia mencibn Antropología. INSTITUTO VENEZOLANO DE
INVESTIGACIONES CIENTIFICAS I.V.I.C. CENTRO DE ESTUDIOS
AVANZADOS CARACAS JUNIO, 1993
La Tesis de grado de Silvia Vidal 0. Titulada "RECONSTRUCCION DE LOS
PROCESOS DE ETNOGENESIS Y DE REPRODUCCION SOCIAL ENTRE LOS
BARÉ DEL RÍO NEGRO (Siglos XVI-XVIII)", ha sido aprobada por el jurado, quien
no se hace responsable de su contenido, pero que lo ha encontrado correcto en su
calidad y en su forma de presentación en fe de lo cual firman:
Dr. JONATHAN HILL
Southern Illinois University Carbondale
(S.I.U.C.-Illinois)
Dra. NELLY ARVELO JIMENEZ
I.V.I.C.
Dra. Alberta Zucchi. Directora de trabajo de grado
I.V.I.C.
Centro de Estudios Avanzados, IVIC
Altos de Pipe, 18 Junio 1993
RESUMEN DE LA TESIS DE GRADO PRESENTADA PARA OPTAR AL
TITULO DE PHILOSOPHUS SCIENTIARUM EN BIOLOGIA
MENCION ANTROPOLOGÍA
RECONSTRUCCION DE LOS PROCESOS DE ETNOGENESIS Y DE
REPRODUCCION SOCIAL ENTRE LOS BARÉ DE RÍO NEGRO
(SIGLOS XVI-XVIII)
Por:
Silvia Margarita Vidal Ontivero
Centro de Estudios Avanzados
Instituto Venezolano de Investigacidnes Cientificas
I.V.I.C.
Caracas, junio de 1993
Alberta Zucchi.:
Directora de la Tesis
Los Baré o Báale son un grupo indigena que casi ya no.hablan
fluidamente su lengua, sino el yeral o ñengatu, el castellano: o el portugués.
Su idioma.pertenece a la rama Maipure del Norte de la Familia Arawaka
(González Ñañez 1987; Loukotka.1968; ver Cuadros 1a y 1b). Actualmente
en Venezuela habitan alrededor de 2.000 Baré, la mayoría los cuales ha
emigrado desde su territorío ancestral en el Alto Negro y Casiquiare, hacia
otras zonas del Estado Amazonas. Se desconote la población de esta étnia
que se localiza en el Estadodo Amazonas, Brasil.
El objetivo principal de esta tesis es reconstruir los procesos de etnogénesis
y de reproducción social de los Baré durante los Siglos XVI-XVIII. Para ello
previamente se caracterizará la sociedad Baré y el sístema sociopolítico del cual
formaba parte al momento del contacto. También se ha considerado necesarío
reconstruir los procesos que durante este período, impulsaron las
transformaciónes que a principios del Siglo XIX ocasionaron el surgimiento del
grupo étnico Baré.
Para alcanzar los objetivos se combinaron diversos aportes de antropología
sociocultural y política, de etnohistoria, de historia y de economía política con
nuestros datos de campo, y se utilizó una concepción procesual de la historia y de
la cultura.
En síntesis se puede afirmar que para el momento del contacto europeo, varíos
grupos y subgrupos relacionados con los antepasados de los Baré, formaron parte
de un complejo sístema político que hemos denominado Macro-sístema de
Manoa. El mismo estaba integrado por tres grandes unidades políticas multiétnicas federadas (Provincias de los Manao, de los Yumaguaris y de los Epuremei
o Maduacaxes). Aparentemente, los Manao representaban el grupo lider y el
Señor de Manoa, su jefe supremo, residia en la ciudad de Ienefiti en el Río
Urubaxi. Este macro-sístema estaba estrechamente vinculado con el Macrosístema de Oniguayal u Omagua. Se considera que estos vinculos (comercio, etc.)
pudieron influir algunos desarrollos sociopolíticos que incidieron en el
surgimiento del Macrosístema de Manoa durante el Siglo XV.
A principios del Siglo XVI, sectores de la Provincia de Epuremei
estaban expandiéndose hacia el noreste del Río Branco. En esta zona o
"País" de Muchikeri, se estaleció la ciudad de Macureguarai en donde
residia el Señor Wariarimagoto.
No obstante, para mediados del mismo siglo la penetración
europea habia afectado la naturaleza de las relaciones al interíor del
macro-sístema. Si bien la independencia político-económica de sus
unidades multi-étnicas permaneció relativamente intacta hasta finales del
Siglo XVII, la desaparición física de sus jefes supremos y/o la restricción
del poder y de la influencia de esas autoridades tradicionales propició la
desintegración del Macro-sístema de Manoa.
Desde finales del Siglo XVII y durante el XVIII, la separación de
unidades multi-étnicas y la progresiva pérdida de autonomía política y
económica de sus confederaciones, generaron procesos, de etnogenesis
y de redefinición en las sociedades del antiguo Macro-sístema de Manoa.
El grupo étnico Baré se cristalizó precisamente durante este período y
como consecuencia de la participación activa de sus poderosos jefes o
capitanes en el sistema colonial y en la compleja red interétnica de
comercio de bienes europeos. En el contexto de la situación colonialperiferica, los Baré contemporáneos surgieron de la fusión de los grupos
que formaron parte de las desaparecidas confederaciones Demanao,
Marabitana y Madáwaka, y de la asimilación de otras sociedades del Noroeste
Amazónico (Arawakas, Makus, Tukanas, etc.).
A l a M em or i a d e m i q u er id o P a pá y m is a d or ad as A b u el as A n it a , C he p a y L u z.
A l a M em or l a d e m is a m igos B ar é: F e lix S ol a no , C lo t i ld e D a we m a, E le n a D a
Cos ta y L aur a Vi d a.
A l a m em or i a d e m i q u er id o J u l i o Ya v i n a.
A M ar go tt , K u am as i y P um é ya wa .
AGRADECIMIENTOS
A mi tutora Dra. Alberta Zucchi por su paciencia y profesionalismo para
conducir este trabajo de tesis, y fundamentalmente por su respaldo a la calidad
académica y la formación de nuevas generaciones de doctores en antropología.
''A la Dra. Nelly Arvelo de Jiménez por su desinteresado y contanste apoyo
como colega, profesora y amiga, y especialmente por haber tenido siempre fe en
mi. La fe es una enorme fuerza que lo compromete y lo impulsa a uno a dar lo
mejor de si.
A todos los investigadores y docentes del Departamento de Antropología
del IVIC por su valiosa colaboración durante mis estudios de postgrado.
A mis compañeros de estudio Franklin y Eduardo por sus excelentes
comentaríos críticos dentro y fuera del salón de clases.
A todo el personal técnico y administrativo del Departamento de
Antropología del IVIC, especialmente a Teresa, Flor, Carlos y Rubén por su
cariñosa preocupación y colaboración en mis actividades académicas.
Al Instituto Venezolano de Investigaciones Cientificas y al Centro de
Estudios Avanzados.
A CONICIT Por la-beca-credito que me permitió realizar este doctorado.
Al Dr. Jonathan Hill por su generosidad para compartir sus conocimientos y
experiencias antropológicas y por su importante apoyo y colaboración durante
mi pasantía en los Estados Unidos.
A Cherlyn (Susie) Wesbrook y Sue Stats, compañeras de estudios y
de vivencias en la Southern Illinois UniversityCarbondale, por su interés
en discutir sobre Antropología Suramericana y por brindarme su hermosa
amistad.
A mis amigos indígenas Baré, Warekena, Baniva, Curripaco, Yeral,
Tariana y Wayuu, sin cuya contribution no se hubiera podido realizar esta
tesis.
A mi mamá, hijos, esposo, hermanos, tíos, cuñados, primos,
sobrinos, suegra y amigos por el permanente respaldo material y moral.
INDICE GENERAL
Página
Resumen........................................................................................................... iii
Dedicatoria.........................................................................................................vii
Agradecimientos................................................................................................viii
Lista de Cuadros............................................................................................... xiii
Lista de Mapas......................................... ………………………………………...xiv
Introducción.......................................... …………………………………………….1
Capitulo I: Los Procesos de Etnogénesis y de Reproducción Social entre los
grupos Arawakos del Noroeste Amazónico:
Marco Conceptual.................................................................................................9
1.Antecedentes.........................................................................................................9
2. Etnogénesis y Reproducción Social en el contexto del Horizonte Civilizatorío
Orinoco Amazonense……………………………………………………………..........12
2.1. El Horizonte Civilizatorío Orinoco Amazonense.............................................18
2.2: La Matriz Cultural.Arawaka..............................................................................20
2.3. Sístemas de Cacicazgos en el NoroesteAmazónico…………………………...31
3. Etnogénesis y Reproducción social en el contexto de
la Situación Colonial-Periférica...........................................................................40
3.1. Etnogénesis y Reproducción Social en el contexto de la confrontación étnica y
política.....................................................................................................................45
3.2. Etnicidad y Política...........................................................................................47
4. Etnogénesis y Reproducción Social en el contexto de una concepción procesual
de la historia y la cultura...………………………………53
Página
4.1. Historia Oral y Mito-historia.........................................................54
4.2.La Historia antropologica o la Antropología histórica ……………… 56
Capitulo II:
Los Procesos de Etnogénesis y de Reproducción Social de los Baré:
Mitohistoria e Historia Oral…………………………………………………….61
1. Los procesos de etnogénesis y de reproduction social de los Baré
(hasta el Siglo XVII)...........................................................................61
2. La Mitohistoria.................................................................................6
3. La Historia Oral..............................................................................73
4. Mitohistoria e Historia Oral de los grupos Tukanos relanados con los
Baré y con otros Arawakos..................................................................98
Capitulo III: Los Documentos europeos de los Siglos XVI y XVII como
fuentes
para
la
reconstrucción
de
la
historia
de
los
Baré...................................................................................................103
1. El Proceso de Creación de Enclaves Europeos en el
Orinoco y en el Amazonas...................................................................103
2. Macro-sístemas Políticos Aborigenes del Siglo XVI…………………….114
3. El Macro-sístema de I1anoa para el Siglo XVII.................................137
Capitulo IV:
Los Lideres Espirituales y Seculares Baré y su Rol en los Procesos de
Etnogenesis, Reproducción Social y Transformación de la Sociedad Baré
(Siglo XVIII)........................................................................................155
i
Página
1.1. Mito-historia e Historia Oral sobre los líderes Baré del Siglo XVIII..............155
1.2. Breves Consideraciones Teóricas................................................................159
2. El Sístema de Misión: 1700-1755....................................................................166
2.1. Destrucción de la Autonomía y de la Autoridad Política de los Jefes Manao y
Baré del Medio Río Negro…………………………………………………………….166
2.2. La Expansión de las Fronteras Coloniales y su efecto sobre los líderes
Baré del Alto Negro-Casiquiare Alto Orinoco.......................................................175
3. El Sístema de Directorado o de Demarcación de
Fronteras Coloniales: 1757 - 1799.......................................................................187
Conclusiones....................................................................................................... 216
Notas.................................................................................................................... 225
Bibliografia........................................................................................................... 232
Apéndice...............................................................................................................276
Curriculum Vitae...................................................................................................280
xii
LISTA DE CUADROS CUADRO
Pagina
la
La Familia Arawaka..................................................................2
lb
La Rama Maipure.....................................................................4
2
El Modelo Societarío III.............................................................7
El Modelo Societarío II.......................................................................11
4Terminología de Parentesco simplificada para ego masculino
presentada en la forma dravidian (Baré, Warekena, Piapoco,
baniva y Curripaco)............................................................................23
5 Estructura Social de los Baré según Historia Oral............................85
6ª Denominaciones de grupos del Macro-sístema de Manoa,
S. XVII………………………………………………………………………………144
6b Continuación del Cuadro 6a..............................................................145
7ª Los Baré y otros grupos del Río Negro y Alto Orinoco,
Siglo XVIII.............................................................................................109
7b Continuación del Cuadro 7a.............................................................191
7c Continuación de los Cuadros 7a y 7b...............................................191
7d Continuación de los Cuadros 7a, 7b y 7c..........................................192
7e Continuación de los Cuadros 7a, 7b, 7c y 7d....................................193
8
Denominaciones recibidas por los antepasados de
los Baré (S. XVI--XVIII)..........................................................................220
xiii
LISTA DE MAPAS
MAPA
Página
1 Distribución de los Idiomas de la Familia Lingüística Arawaka............ 19
2 Macro-sístemas Políticos Aborígenes. Siglo XVI…………………………115
3 Macro-sístema de Manoa. Siglo XVI...................................................131
4 Viajes del Kuwai y del Purúnaminali (Baré)..........................................68
5 Viajes y Caminos del Kúwai................................................................70
6 Migraciones Ancestrales y Rutas Comerciales de los Baré.................. 76
7 Confederaciones Siglo XVIII. 1700-1730............................................169
8 Confederaciones Siglo XVIII. 1730-1770............................................177
xiv
INTRODUCCION.
Los Baré o Baale son un grupo indigena que ya casi no habla
fluidamente su lengua, sino el yeral o ñengatú, el castellano o el
portugués. Su idioma pertenece a la rama Maipure del Norte de la Familia
Arawaka (González Ñañez .1987; Loukotka 1968; ver Cuadros la y lb, y
Mapa 1). En Venezuela habitan alrededor de 2.000 Baré, la mayoría de
los cuales ha emigrado desde su territorío ancestral situado en el Alto
Negro y Casiquiare, hacia otras zonas del Estado Amazonas. Se
desconoce al numero de indígenas Baré localizados en el Estado do
Amazonas, Brasil.
Durante el Siglo XIX, la sociedad Baré aun mantenia una
organización social compleja cuyas características se pueden observar en
el Cuadro 2. La llegada de los europeos al Río Negro generó diversos
procesos que casi llevaron a la desaparición fisica de los Baré. Entre
estos procesos fueron especialmente importantes la esclavitud, las
epidemias, la inserción de aste y otros grupos del Noroeste Amazónico en
el comercio de bienes europeos, la progresiva pérdida de autonomía
política y económica, y la explotación del caucho.
El objetivo principal de esta tesis es reconstruir los procesos de
etnogénesis y de reproducción social entre los Baré durante los Siglos
XVI-XVIII, pero para alcanzarlo es necesarío que previamente a) se
caracterice a la sociedad Baré y al sístema sociopolítico del cual formaba
parte al momento del contacto; y b) se reconstruyan los procesos de
cambio
Cuadro la: la Familia Arawaka, clasificación interna.
PROTO-CURRIPACO
PROTO-BARÉ
PROTO-BANIVA-MANAO
PROTO-PALIKUR
s.
PROTO-NAIPURE-+
PROTO-AMUESHA PROTO-PIRG-APURINA PRE-ANDINO-+ PROTOASHANINCA PROTO-HARAKBUT
i
PROTO-MOXO
DEL SUR-i
PROTO-SHANI
PROTO-ARAMAKO--*
PARECIS
PARESSI-0 SAUARECA DENI
e
JANAMADI
PROTO-JAMAMADI
PROTO-MADI--0
J
ARUARA
ARAU
PAUNARI CULINA
APOLISTA CHAMICURO
`-
Vidal 1993
ocurridos durante el mencionado período y que conduieron a la
transformación a los Baré del Siglo XIX en un grupo étnico diferenciado.
Para llevar a cabo esta tárea combinamos aportes de antropología
sociocuIturaI y política, de etnohistoria, de historia y de economía política
con nuestros datos de campo, y utilizamos una concepción procesual de la
historia y la cultura. También adoptamos una perspectiva macroregiónal
(área entre el Río Orinoco y el Río Amazonas) que permitió establecer que
para el Siglo XVI los Baré y otras poblaciones Arawakas, Tukanas, Caribes,
Makes, etc., del Noroeste Amazónico estuvieron vinculadas a través de
sístemas económico — políticos regiónales. Asi mismo analizamos los
sístemas aborigenes en el ambito del Horizonte Civilizatorío OrinocoAmazonense, y tratamos de comprender y explicar sus transformaciónes a
partir del contacto y en el contexto de la situación colonial periférica.
Los estudios acerca de la evolución política de las sociedades
indígenas de Suramérica han sugerido varias tipologías (Steward 1948,
1949; Steward y Faron 1959; Oberg p
1973). En ellas los grupos
Arawakos y Tukanos del Noroeste Amazonas han sido categorizados como:
a) de Selva Tropical, b) de Tangos o jerarquizadas, y c) Circum-Caribe o
cacicazgos. Los Arawakos y Tukanos contemporáneos, sin embargo, no
pueden ser clasificados ni como tribus ni como cacicazgos y presentan una
organización político--religiosa internamente jerarquizada
4 j. WAND
ARAWAKA.
1b: L A R A M A M A I P U R E D E L A E A M I L I A
4 Uidal 1993.
____-______-.._AINUMA-YUKUiA-GUARU-KABIYARIPIAPOCO r
+
ACHAGUA.
+
-TARIANAUAINAMBEU.
+
+
-RESIGARO.
PROTO-CURRIPACO++CURRIPACO+ -WAREKENA.
+
-NARIATE.
+
-UARIINTES
DIALECTALES DEL CURRIPACO. + z:
L------------------ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - J _____________-= .
UARIANTESDIALECTALES DEL BARÉ. ______ + BARÉ--•
C4ADAWAKA-MfWAKWA-JABAANA-GUINAU-ANAUYA+
PROM-BARÉ-0+ IGNERI-CAQUETIO.
e
+
WAPISHANAPAUISHINA-AMRAI-MAPIDIAN. +
+ CAUISHANA.
.M.;
L---------------------------------------------------- J
DEL
r ---------------------------------------------- i
NOR -•
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BANIUAYAUITERO-MAIPURE
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+ BANIUACLOKONO-T AINO-GUAJIRO-P ARAUJ ANO.+
PROTOBANIUA- +
+
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--------NANAO.
+ PASEE.
+ MARAUNA 0 MARINA.
+ WAURA.
+
PROM-PALIKUR-i + YAULAPITI.
+
+ CUSTENAU.
+
+ MAHINACU.
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MAIPURE-+
L
+ ARUA 0 ARUAN. +
L
_..__..____..._._.J P R O M - A M U E S H A ~ ~ A M U E S N A . L.____._....____J 5 - - - - - - _ _ _ _ _ _ _ P R O T O - P I R O - A P U - + A P U R I N A .
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PROTO-HARAKBUT+ +AMARAKAERI.
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+SAPATERI.
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PROTO-MOXO-• +PAICONECA.
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+CHINE. + L--------------KINIKINAO. .
PROM-SHAM-0 + TERENA.
+
+BAURE.
+
L____._._.-___-J P A R E S P A R E C I S
ti
ssi savARECA.
5
que es única entre los grupos que han sobrevivido al sístema colonial
(Goldman 1968; Wright 1981; Hill 1983, 1989; Chernela 1983, 1991;
Jackson 1983). Entre los Arawakos del Noroeste Amazónico aun persisten
elementos socioculturales que señalan que en el pasado existió una mayor
complejidad sociopolítica. Nos referimos a una jerarquia intra e inter-étnica
y regiónal, en la cual los que ocupaban la mas baja posición en al sístema
de rangos son los "makú" (servidores o esclavos).
Los datos históricos (Si los XV1-XVII) señalan la presencia de
complejos sístemas sociopolíticos que Whitehead (1989a) ha denominado
“Macro-sístemas Políticos Aborigenes" en nuestra región de estudio para el
momento del contacto europeo. Los antepasados de los Baré y de otros
grupos del Noroeste Amazónico integraron uno de esos sístemas al que le
hemos dado el nombre de "Macro-sístema de Manoa".
En los trabajos sobre los cacicazgos de la Orinoquia y Amazonía (Meggers
1976; Steward y Faron 1959; Roosevelt 1980, 1987, 1991), se ha reificado
la homogeneidad étnico cultural y la de las zonas de várzea o riberas
inundables para el surgimiento y desarrollo de estos sístemas. No obstante,
la revisión de las fuentes históricas evidencian las limitaciones de estas
interpretaciones, al revelar que en el seno de cada uno de esos macrosístemas tempranos existia:
a) la integración de varias comunidades y grupos en confederaciones multiétnicas, b) unos niveles de articuiacidn política que trascendian
las
fronteras étnicas, lingüísticas, económicas y políticas, y c) una
interdependencia socioeconómica entre los grupos y aldeas ribereñas de las
de las zonas interfluviales.
Otra de las limitaciones de estos trabajos es no haber considerado
suficientemente el impacto de la expansión de los estados y poderes
coloniales sobre los complejos sistemas aborigenes. Como ya mencionamos,
en esta tesis analizamos los procesos de etnogénesis y reproducción social
de los Baré en el contexto de la situación colonial-periférica. Al hacerlo se
detecta que si bien entre los Siglos XVI y XVII, la inserción de los grupos
indígenas en el sístema colonial desarticula progresivamente este macrosístema, no destruye su complejidad sociocultural ni la autonomia políticoeconómica de la mayoría de sus sociedades. En efecto, durante el Siglo
XVIII en la cuenca del Negro aun persisten confederaciones multi-étnicas
bajo el mando de poderosos jefes. También se puede establecer que los
macro-sístemas del Siglo XVI y las confederaciones del Siglo XVIII son
diferentes. Por ello consideramos que muchos postulados de la teoria sobre
los cacicazgos, son mas pertinentes para el analisis y caracterización de las
formas societarias del Siglo XVIII.
Lo antes expuesto y otros conceptos (etnogénesis, etc.) se discuten en
el Capitulo I o marco teórico de nuestra tesis. En el Capitulo II se presentan
los relatos de historia oral y mitohistoria recolectados fundamentalmente
entre indígenas Baré, Warekena, Curripaco, Baniva, Yeral. Estos
Cuadro 2
Vidal 1993
Modelo Societarío III (Siglo XIX)
Fratrias:
Sibs:
Patrilina,jes.
ESTRU neales,
les,
exo
SOCIAL localizadas y localiza~os
rarquizadas. rarquizados.
Jeff
y Jefe
y Jefe
y
arlcIan05 pOr ancianos
anclan05 por
SÍSTEM fratria,
Sib
comunidad, y
POLÍTI
por
cada
En
situaciones
coyurnturales
se
aglutinaba dos o mAs fratrias.
Ciclo
de Ciclo de Mitos del Kuwai y
Creador
nali.
1) Origen de la ente y jerarquizaci6r, de
de descendencia gasadas en el crden
de
SÍSTEM manos
aqnAticos
ancestrales ,
2)
RELIGI 3
sociedades
secretas
mascu}irias;
3)
de iniciaci6n de chamanes; 4) existencia
grado o morada de los espiritus de
del territorío de cada sib y fratria como
vinculos que unen a los descendientes
esas
unidades;
5)
culto
a
los
I)
Orientaci6n
riberena
de
los
ture pesca como actividades principales
cia; ) la recolecci6n I la caza y el
ECONO bio como secundarias de
la producci6n;
lizaci6n en algunos oficios o actividades:
tesania, etc..
Estructura Social 13Asica Modelo III
Fratri Jerarqui Sib Jerarqui Linajes Comunidades
I
(:ap
ia b c d1 2 3 4 5 6 1 8
2 Chaman I
I
I
Capitan 3 Guerrer d
d
4 Dlre"no rn...
Co...
5
II
III
Iv
v
Charna
nes
Guerrer
os
Duenos
de
Servido
res
s de
Servido
I
D
E
rn
8
últimos se complementan con algunas narrativas y datos etnográficos de
grupos Tukanos Orientales.
En el Capitulo III se analizan los datos históricos correspondientes a
los Siglos XVI y XVII, con el objeto de caracterizar y definir al Macro-sístema
de Manoa y los proce sos de transformación que genera la inserción de los
grupos que to integraban en el contexto colonial. En el Capitulo IV, en
cambio, se documenta el rol de los poderosos lideres Baré en las protestas
que en el Siglo XVIII, condujeron a la pérdida de la autonomía política de las
confederaciones multi-étnicas, e impulsaron a partir del Siglo XIX, la
aparicidn de los Baré como grupo étnico diferenciado.
En !as conclusiones se hace una síntesis de la historia de los Baré y
proposiciones para la elaboración de una teoría que explique la evolución
sociocultural de los grupos indígenas de las Tierras Bajas de Suramérica.
CAPITULO I: LOS PROCESOS DE ETNOGENESIS Y DE REPRODUCCION
SOCIAL ENTRE LOS GRUPOS ARAWAKOS DEL NOROESTE '
AMAZÓNICO: MARCO CONCEPTUAL.
El objetivo del presente capitulo es construir un marco tebrico que nos
permita: 1) caracterizar el sístema sociopolítico de los Baré para el
momento del contacto, y 2) analizar e interpreter los procesos de
etnogénesis y de reproducción social en este y entre otros grupos
Arawakos del Noroeste Amazónico, en el contexto de la situación "colonialperiférica". Para 6llo, se hen combinado aportes tedricos de diversas
disciplines y datos de camper.
1. Antecedentes.
Después de comparar diversos grupos Arawakos que habitaban al Norte del
Río Amazonas, los clasificamos en varíos tipos o modelos societaríos
(Vidal 1987). Los Baré, Piapoco, Achagua, Island Carib o Igneri y otros se
asignaron al Modelo III (ver en Cuadro 2), el cual se consideraba intermedio entre el de "Selva Tropical" (f`1odelo Dos) y el de "Cacicazgo"
(I1odelo Cuatro), ya que abn presentando un mayor desarrollo sociocultural
que el primero (ver en Cuadro 3), no tenia la complejidad del segundo.
También se sei~alb que si bien al momento del contacto los Baré+ habian
consolidado el Modelo III, posteríormente a medida que el grupo se
involucraba en la situación colonial 6ste se habia transformado en Mode Io
II.
Inicialmente nuestra tesis pretendia caracterízar la sociedad Baré al
momento de la llegada de los europeos, re-
10
construir los procesos de etnogénesis, reproducción social, y de cambio que se
generaron como resultado de la confrontación con los imperíos coloniales. No
obstante, debido a nuestro enfoque macroregiónal (Área comprendida entre las
Cuencas del Orinoco y Amazonas), los datos revelaron una situación mucho mas
compleja de to que se habia previsto. Pudimos detectar que los Baré y muchos
otros grupos del Noroeste Amazónico fueron parte de Macrosístemas Políticos;
que nuestro Modelo III correspondía a las características de la sociedad Baré,
para finales del Siglo XVIII, y que estas caracteristicas fueron el resultado de los
procesos de transformación que se produieron a partir del Siglo XVI.
Como consecuencia de to anteríor fue necesarío reestructurar y ampliar el marco
tebrico a fin de poder caracterizar el Macrosístema Político en el que participaron
los Baré durance el Siglo XVI, e insertar este Macrosístema en el contexto de la
situación colonial-periférica. Dentro de este contexto se analizará la confrontación
étnica y política que se produjo entre indios y europeos y se tratará de reconstruir
procesos de etnogénesis y de reproducción social de los Baré.
Nuestra segunda dificultad surgió cuando contrastamos los datos de campo
con las teorias sobre la evolución política de las sociedades. Los planteamientos
teóricos existentes sobre los cacicazgos en las Tierras Bajas de Suramérica, no
permiten distinguir claramente: 1) los macrosiste-
ti~:.
Cuadro 3
Uidal 1993 Modelo Societarío II (Siglo XIM)
Fratrias: patrili- Sibs: patrilinea- Patrilinajes. ESTRUCTURA neales exogimicas
les, exoqimicos,
SOCIAL
y loca~izadas. localizados y jerarquizados.
En situaciones co- Jefe y consejo de Jefe y conse.jo de SÍSTEMA
yunturales se nom- ancianos por coda
ancianos por cads
POLÍTICO
bra jefe-guerrero. sib
comunidad,
y
lider por cada facci6n. Ciclo de Mitos del Ciclo de Mitos del Kawai
Creador
1) Origen de la gente y jerarquizaci6n de las unidades de de descendencia
basadas en el orden de nacimiento de herSÍSTEMA manos aqniticos
ancestrales- 2) ceremonias de iniciaci6n RELIGIOSO y sociedades secretas
masculinas; 3) ensenanza y rituales 4x.~
de iniciaci6n de chamanes; 4)
existencia de un luqar saqrado o morada de los espiritus de los ancestros
dentro gel territorío de cads sib y fratria coma parte de los vinculos que unen a
los descendientes vivos y muertos de esas unidades.
T
11
'-'
1) Orientaci6n riberaAa de los asentamientos;
2) agricul
ECONOMÍA
tura pesca como actividades principales de
la subsister, cia; ) la recelecci6n, la caza y el comercio e intercambio como
secundarias de la producci6n.
Estructura Social Basica Modelo II
Fratrias
1
etc..
Sibs
A
B
C
D
E
F
Duenos de
..:`
Jerarquia Capitanes Chamanes Guerreros Tradiciones
Servidores
Linajes
ABCDE
Idem...
Comunid.
12 3 4 5
Locales
6789
Idem...
12
mas políticos aborigenes ya consolidados o en proceso de consolidación al
momento del contacto, y 2) aquellos sístemas políticos o confederaciones
que surgieron entre los Siglos XVII y XVIII como consecuencia de la
interaccibn entre indígenas y europeos. Es probable que ésto se deba a que
los planteamientos sobre cacicazgos estan basados en sociedades que ya
estaban inmersas en el contexto colonial, y en cuya definición se utilizaron
evidencias correspondientes al Siglo XVIII. Otra razón es que en estas
teorias, generalmente el cambio es explicado desde lo simple hacia lo
complejo, en tanto que nuestro análisis revela en nuestro caso la
simplificación de un sístema complejo.
Consideramos que si bien los macro-sístemas y las confederaciones
comparten ciertos rasgos, también presentan diferencias que exigen
explicacibn. Es por ello qua, utilizando una perspectiva macroregiónal y para
diferenciar a los dos tipos de sístemas, se planteara el Macrosístema
Político Aborigen dentro del Horizonte Civilizatorío Orinoco-Amazonense.
Las confederaciones, en cambio, seran analizadas en el contexto de la
situación colonial-periférica, en la cual se produjo la confrontación de dos
horizontes civilizatoríos distintos, el Orinoco-Amazonense y el Europeo.
Cada uno de ellos con formas particulares de ejercicio del poder y de la
autoridad que influenciaron las modalidades de inserción de las sociedades
indígenas en el sístema colonial.
2. Etnogénesis y Reproducción Social en el contexto del Horizonte
Civilizatorio Orinoco-Amazonense.
En esta sección se alude a algunos conceptos básicos: grupo étnico,
etnogénesis, reproducción social, Horizonte Civilizatorío OrinocoAmazonense, etc. Posteríormente se discutirán las características
socioculturales de los Baré y de otros grupos del Noroeste Amazónico, asi
como Los niveles de desarrollo y de integración política. Luego se
analizarán los elementos diagnósticos del sístema de cacicazgo, y se
intentará definir el macrosístema político que agrupaba a los Baré y a
otros indígenas de la macroregión al momento del contacto.
Para explicar los procesos de etnogénesis, reproducción social y
transformación entre los grupos Arawakos del Noroeste Amazónico, es de
gran utilidad la teoria del "control cultural" de Bonfil Batalla (.1983,1986) .
Segun este autor (1986:19) un grupo étnico se define '... a partir de la
relación significativa entre el grupo y una parte de su cultura..." o cultura
propia. Esta relación se denomina control cultural y constituye el proceso
y el sístema de relaciones a través del cual un grupo ejerce la capacidad
social de decisión sobre los elementos culturales (Bonfil 1986:19,21).
Estos últimos son todos los componentes de una cultura que es preciso
poner en juego para efectuar todas y cada una de las acciones sociales, y
pueden ser materiales, de organización, de conocimiento, simbólicos,
emotivos, etc. (Bonfil 1986:19 a,,., 20). Bonfil (1986:21) También señala
que los elementos culturales pueden ser propios o ajenos. Los primeros
son tanto los que una determinada unidad social ha recibido como
patrimonio cultural heredado de generaciones anteríores, como aquellos
que crea, produce, reproduce, mantiene o trasmite (Bonfil 1986:21,27). Los
elementos culturales ajenos, en cambio, si bien forman parte de la cultura
de un grupo, no han sido producidos ni reproducidos par él (Bonfil 19e6:21).
En situaciones de contacto inter-étnico, toda cultura incluye elementos
propios y ajenos (Bonfil 1986:21-22).
Bonfil (1986:22) También menciona que en función de la relación
(control cultural) que existe entre el universo de elementos culturales
propios o ajenos y la condición propia o ajena de las decisiones sobre esos
elementos, en un momento dado en la cultura total se pueden distinguir o
establecer cuatro ambitos o esferas: autónoma, apropiada, impuesta y
enajenada. La cultura autónoma es aquella en la que la unidad social toma
decisiones sobre los elementos culturalespropios, porque los produce o
conserva como patrimonio pre-existente (Bonfil 1986:22-23). La cultura
apropiada surge cuando el grupo adquiere la capacidad de decidir sobre los
elementos culturales ajenos y los utiliza en acciones que responden a
decisiones propias. La cultura impuesta y la cultura enajenada en cambio,
forman el ambito de la cultura ajena, en la que los elementos culturales
estan bajo control ajeno (Bonfil 1986 : 2224).
Estos parametros teóricos, le han permitido a este
15
autor construir un concepto mas acabado y complejo de "grupo étnico",
que es tanto el resultado como la expresión de un proceso histórico y
representa:
"...un conjunto relativamente estable de individuos que mantiene su
continuidad histórica porque se reproduce biológicamente, y porque sus
miembros establecen entre si vinculos de identidad social distintiva a
partir de que se asumen como una unidad política (real o virtual, presente
o pasada) que
tiene derecho exclusivo al control de un universo de
elementos culturales que consideran propios." (Bonfil 1986:27).
La existencia de un grupo étnico presupone:
"... un momento previo en su proceso histórico en el cual el grupo dispuso
de la autonomia cultural necesaria para delimitar y estructurar el universo
inicial de sus elementos culturales propios capaces de garantizar por si
mismos la existencia y la reproducción del grupo" (Bonfil 1986:27).
En ese momento o período histórico se cristaliza una cultura
singular y distintiva, se configura el grupo y se define la identidad social
correspondiente (Bonfil 1986:2728). Además de ser el punto histórico de
origen, el momento de cristalización tambibn es el resultado de otro
proceso: el de etnogénesis (Bonfil 1986:40).
Resumiendo pudemos decir que de la teoria de 8onfil, hemos
tomado la idea de los sístemas culturales coma sístemas en constante
cambio y evolución, sin que esto signifique su desaparición, ya que su
continuidad depende del "control cultural" que el o los grupos, ejerzan
sobre un universo de elementos culturales considerados como propios. En
segundo término hemos adoptado la noción de que la etnogénesis
constituye una etapa del proceso histórico de un grupo, durante la cual éste
dispuso de la autonomía cultural, política y económica necesaria para
delimitar y estructurar un universo inicial de elementos culturales propios,
capaces de garantizar por si mismos la existencia y reproducción del grupo.
No obstante, consideramos que la etnogonesis no solo significa la
disponibilidad de cierta autonomia cultural, política y económica, sino que es
un proceso que También ocurre en condiciones de pérdida parcial o
sustancial de la autonomía - política del grupo, tal y como sucedió en el
contexto colonial.
Dado que la etnogénesis es un fenómeno de larga temporalidad, para
poder ser reconstruída y caracterizada es preciso que También se
investiguen y delimiten los procesos de reproducción social (Turner
1979,1985,1986).
Para Turner (1986:12) la "reproducción social" es un proceso social y
una estructura cultural. La define como la producción reflexiva de la
producción (medios de subsistencia, seres humanos, familias, relaciones
sociales de cooperacibn, etc.) (Turner 1986:29). En una situación de
contacto inter - étnico, una sociedad conceptualiza su relación con las otras ''
en términos sociopolíticos y culturales y en base a procesos socioculturales
internos mediante los cuales, se reproduce a Si misma y se acomoda
(adapta) a tal situación (Turner 1985:85). Estos procesos socioculturales
comprenden un sístema de acción colectiva que es a la vez social y cultural,
y esta compuesto por: a) las representaciones culturales colectivas
(conciencia social mitica y/o histórica. Ej.: el sístema de creencias sobre
el Creador y el Kuwai de los Baré y otros Arawakos), b) las formas
organizacionales (Ej.: el sístema de fratrias, sibs y linajes propio de los
Arawakos) y c) las actividades materiales-sociales a través de las cuales
la sociedad como un todo se reproduce (Turner 1985:85).
Para organizar nuestros datos y delimitar el análisis sobre los
Baré y otros grupos indígenas Arawakos y no Arawakos se han tomado y
adaptado los conceptos de "HORIZONTE CIVILIZATORÍO" y "MATRIZ
CULTURAL" de Bonfil (1986:26,40,47; 1987). Por "MATRIZ CULTURAL
ARAWAKA" entenderemos el nucIeo básico de la cultura autónoma de los
Arawakos, que está compuesto por un conjunto de elementos
estructurales que es común a todos ellos a pesar de la distancia
geográfica, la presencia de elementos culturales ajenos y de distintos
niveles de desarrollo sociocultural. Esta matriz cultural relaciona a todos
los Arawakos precisamente porque forma parte del patrimonio cultural
heredado de sus antepasados y de su praxis social, distinguiéndolos de
las otras sociedades aborigenes de las Tier - ras Bajas.
Por "HORIZONTE CIVILIZATORÍO ORINOCO-AMAZONENSE" en
tendemos la macrocuItura o civilización que surgió en la región
comprendida entre el Orinoco y el Amazonas, y fue desarrollada por
diversos grupos, cuyas matrices culturales poseen algunos elementos
estructurales comunes por hacer compartido: a) un origen remoto, b)
algunas etapas de sus historias, y/o c) haber mantenido una prolongada y
fructifera co-existencia, contacto y/o interacción. La existencia de elementos
estructurales comunes a pesar de la heterogeneidad, parece indicar que sus
matrices fueron compatibles y/o complementarias, to cual posibilitó distintos
procesos de asimilación, escisión y relaciones inter-étnicas a lo largo de la
historia.
2.1. El Horizonte Civilizatorío Orinoco-Amazonense.
Consideramos que el Horizonte Civilizatorío Orinoco Amazonense
es el resultado de un largo y dinámico proceso histórico que comenzó a
gestarse en el seno de cada una de las "culturas madres" (proto-tupi, protocaribe, proto-arawaka, proto-tukana, proto-tacana, proto-gO, etc.) de
pescadoresr recolectores, cazadores-recolectores y/o agricultores incipientes
que ocuparon los distintos ecosístemas fluviales, costeros y terrestres de la
extensa región Orinoco-Amazonas. Se generó a partir de variados procesos
de desarrollo y/o adopción de técnicas y formas de subsistencia, asi como a
través de contactos entre los portadores de estas numerosas y diferentes
sociedades y culturas..
La formalización de los contactos y de las alianzas intergrupales, y
los.procesos migratoríos habrían conducido progresivamente a la
diversificación y a la heterogeneidad y fueron definiendo la unidad
civilizatoria (Bonfil 1987) de los pueblos aborigenes de este amplio sector.
La diversidad-heterogeneidad se debió a las características socioculturales
de cada "cultura madre", a los procesos de adaptación a condiciones y
ambientes particulares, y a las diferencias an las relaciones intra e
intergrupales. En cambio, la unidad fue impulsada por: a) la interacción
intra e inter-étnica que hizo surgir elementos culturales caracteristicos de
ese horizonte civilizatorío an cada matriz cultural, y b) los niveles coyunturales o permanentes de integración política entre estas sociedades.
2.2. La Matriz Cultural Arawaka.
Los remotos antepasados de los grupos Arawakos pertenecientes a la rama
Maipure del Norte, formaron parte de los pueblos portadores de una de las
"culturas madres" forjadoras del Horizonte Civilizatorío OrinocoAmazonense. Segun la historia oral de varíos de estos grupos Arawakos
(Baniva, Warekena, Piapoco, Baré, Kabiyari, Tariana, etc.), sus primeros
ancestros eran pescadores-recolectores, por lo cual su patrón de
asentamiento ribereño y su relación con fuentes de aqua permanentes (ríos,
lagunas, etc.) es bastante antiguo. Este hecho queda confirmado an buena
parte por los resultados de las investigaciones arqueologicas llevadas a
cabo an el 'Orinoco Medio y Alto, el Atabapo, Casiquiare, Guainia y Alto Río
Negro (c.f. Zucchi, Tarble y Vaz 1984; Zucchi 1987, 1988, 1991). En ellas
se señala qua los Cedenoide (probablemente relacionados con la división
Maipure del Norte), un grupo alfarero temprano que ocupó las riberas del
Orinoco medio y
21
se dedicaba a la recolección y la pesca. Otros ceramistas cuyas alfarerias
se consideran pertenecientes a la Tradición de Lineas Paralelas (vease
Nericagua e lboa) en el Alto Orinoco, También preferian las zonas
ribereñas para sus asentamientos.
Estos grupos Arawakos habrían hecho su transición a la agricultura
en diferentes momentos y lugares de la región comprendida entre el
Orinoco y el Amazonas. No obstante, para la mayoría de estas
poblaciones, la Cuenca del Medio y Alto Río Negro parece constituir su
zona ancestral y el epicentro de diversos e importantes procesos
históricos de transformación y diferenciación cultural.
Lo anteríor sugiere que entre los grupos Maipure del Norte que habitaron
la Cuenca del Río Negro se produjeron diversos procesos socioeconómicos-políticos que moldearon su matriz cultural y su proceso
civilizatorío. Pur otra parte, la intensificación de la interacción intra e
intergrupal y la evolución de los niveles coyunturales y permanentes de
integración sociopolítica, permitieron que esta región se fuera perfilando
como un centro político-económico importante, no solo para Arawakos
sino para otros pueblos (Ej.: los Tukanos). En parte esto se debió a la
construcciónn y el progresivo control de una vasta red de caminos y rutas
fluvio-terrestres que unian y relacionaban esta zona con otros sectores de
Suramérica (c.f. Vidal 1.987). Este hecho es de particular importancia para
la comprensión y evaluación del impacto de la penetración y el control
europeo sobre esta área a partir del Siglo XVII.
Cuando se comparan entre si los grupos Arawakos Maipure del Norte
(Vidal 1987), se observa la presencia de varíos elementos estructurales
comunes, en base a los cuales se ha reconstruido su matriz cultural. Estos
elementos son: 1) una orientación ribereña de los asentamientos; 2) la pesca
como una de las actividades principales de la subsistencia o como actividad
secundaria importante; 3) una economía orientada tanto hacia el
autoconsumo como hacia la producción de excedentes destinados para un
sístema de fiestas-rituales y de circulación de bienes; 4) una estructura
social basada en la federacibn de más de dos unidades de descendencia
unilineales, exogámicas, localizadas y organizadas en un orden jerarquico; 5)
un sístema de alianzas matrimoniales basado en reglas de exogamia y de
matrimonios preferenciales, que permite el establecimiento y fortalecimiento
de las relaciones intra e Inter. grupales y propicia el intercambio
generalizado de bienes, servicios, personas, etc.; b) una terminologia de
parentesco I del tipo "dravidian" (ver Cuadro 4); 7) un sistema político que se
estructura paralelamente a su organización social y a la posición jerarquica
ocupada por cada unidad de descendencia; y 9) un sístema de creencias
que incluye un Ser Creador y heroes civilizadores y transformadores del
orden social (Ei.. Kuwai).
Esta Matriz Cultural es estructuralmente compatible
CUADRO 4; TERMINOLOGIA DE PARENTESCO SIMPLIFICADA PARA EGO
MASC. PRESENTADA EN LA FORMA DRAVIDIAN.- Uidal 1993
(a)=BARÉ; (b)=PIAPOCO; (c)=WAREKENA; (d)=BANIVA; (e)=CURRIPACO
AGNADOS
AFINES (a)NUDUTI/NUTIYU
(b)NUAWIRI/NUIRU
f2
(c)NAWELI/NUILU
(d)NADU/NATSI (e)NUFERI/NURUITA
(a)NUYAKALI
[(&)NUKUTI
(b)NUANIRI (b)NUKUIRI
F/ (c)JNANILI/JNANILI-BALIBA
MB (c)NUKUILI
FB (d)NURUAMI/NUTENE
(d)NUKU
(e)IIUNIRRI (e)NUKU
(F)NUKIR1
FI (a)NAKU
[(a)NUYAKAU
FZ (b)NUKUIRU
MZ (b)NUATUA-NA
(c)NUKUILU
IN) (c)JNABU-BALIBA
(d)NAKU
(d)NUSRUTEYA
(e)NUKUIRRU
(e)NUDUA
(a)NUWAJA
(a)NUKUTI/NAKU-DITALE
(b)NUENASERI
(b)NUDETUALI
B (c)NUBALIBA
MBS/ (c)NULIMASELI
(d)NUYALITUA
FZS (d)NUDENEWA
(e)NUPERI (e)NUDETUALI
0
(a)NUWALAJA
(a)NUKUTI/NAKU-DITALE
Z (b)NUENASATUA
MBD/ (b)NUDETUALU
(c)NUILUJNI
FZD (c)NULIMASELU
(d)NUYALIA (d)NUDENEVU
(e)NUPERU (e)NUDETUALU
(a)NUDITALE
(a)NUDIDUA
(b)NUIR1
(b)NUIBI
S (c)NUILIJNI
ZS (c)NUYENIKA
(d)NUTANI (d)NUITSI-MANANI
(e)NUINIRI (e)NIWI/NUDIDUA
(a)NISU
(a)NUSUBATI
D (b)NUIDU
ZD (b)NUIBIO
(c)NUITUJNI
(c)NUYENIKA
(d)NUTANI-ENAMI (d)NUTANISRU(`ESPOSA DEL NIJO')
(e)NUITU
(e)NIWIU
(a)NUYAKANEI/NUYAKANAU (b)NUTAKERI/NUTAKETUA
(c)NUBAKELIJNI/NUBAKEBU
-2
(d)NUYANTANI
(e)NUDAKERI/NUDAKETUA
:
24
con la de los Tukano-Orientales, quienes además comparten con los
Arawako-Maipures una forma de organizacidn político-religiosa internamente
jerarquizada, que es única entre los pueblos qua han sobrevivido al proceso
de contacto inter-étnico con las sociedades del Horizonte Civilizatorío
Occidental (Hill 1989:2). Entre algunos de los grupos Arawako-Maipures,
estas especificidades sociopolíticas y la compatibilidad con otras matrices
culturales favorecieron la consolidacibn de confederaciones inter-étnicas
liderizadas por poderosos jefes. Esto no ocurrió entre los Tukanos, quienes
an el Siglo XVIII sólo participaron como aliados de algunos de estas
confederaciones Arawakas (Chernela, 1991).
Jackson (1983:6) ha indicado qua para poder comprender el sístema
regiónal de los grupos Tukanos Orientales an el Vaupés [al cual nosotros
llamamos Matriz Tukana] es preciso tomar el modelo de los sístemas
regiónales de cazadores-recolectores dispersos, en los cuales los grupos
locales son interdependientes, las fronteras territoriales son fluidas y la
membrecia de las comunidades locales es fluctuante. Sugerimos qua para
poder comprender la Matriz Cultural Arawaka as necesarío recurrir a un
modelo de pescadores-recolectores -localizados (o estrechamente
vinculados a un trecho especifico de un río, caiño o fuente de agua
permanente) pero en continua expansión hacia otras zonas y poblaciones.
Pero qua además, al igual qua los Tukano, los grupos locales y regiónales
(fratrias y sibs y otras poblaciones) eran interdependientes,
24
con la de los Tukano-Orientales, quienes además comparten con los
Arawako-Maipures una forma de organización político-religiosa internamente
jerarquizada, que es única entre los pueblos qua han sobrevivido al proceso
de contacto inter-étnico con las sociedades del Horizonte Civilizatorío
Occidental (Hill 1989:2). Entre algunos de los grupos Arawako-Maipures,
estas especificidades sociopolíticas y la compatibilidad con otras matrices
culturales favorecieron la consolidación de confederaciones inter-étnicas
liderizadas por poderosos jefes. Esto no ocurrió entre los Tukanos, quienes
an el Siglo XVIII sólo participaron como aliados de algunos de estas
confederaciones Arawakas (Chernela, 1991).
Jackson (1983:6) ha indicado qua para poder comprender el sístema
regiónal de los grupos Tukanos Orientales an el Vaupés tal cual nosotros
llamamos Matriz Tukana es preciso tomar el modelo de los sístemas
regiónales de cazadores-recolectores dispersos, an los cuales los grupos
locales son interdependientes, las fronteras territoriales son fluidas y la
membrecia de las comunidades locales mas fluctuante. Sugerimos qua para
poder comprender la Matriz Cultural Arawaka as necesarío recurrir a un
modelo de pescadores-recolectores -localizados (o estrechamente
vinculados a un trecho especifico de un río, caiño o fuente de agua
permanente) pero an continua expansión hacia otras zonas y poblaciones.
Pero qua además, al igual qua los Tukano, los grupos locales y regiónales
(fratrias y sibs y otras poblaciones) eran interdependientes,
25
las fronteras territoriales eran flexibles y la membrecia de las comunidades
locales y en las comunidades y grupos de descendencia era fluctuante.
No obstante, una comparación mas profunda de ambas Matrices
Culturales revela que si bien los niveles de integración de los Tukanos,
pueden abarcar o comprender una región (sístema regional de alianzas
matrimoniales), no se extienden mas alli de la misma y la influencia política
de sus lideres no trasciende el nivel del sib. En parte ésto se debe a que
para los Tukanos Orientales las relaciones entre las fratrias y sus afines se
polarizan en dos grupos: 1) los sibs afines que son parientes cercanos y
con quienes se practica una reciprocidad balanceada, y 2) los otros sibs (y
fratrias) no relacionados y distantes con quienes la reciprocidad negativa es
la norma esperada (Hugh-Jones 1979; Jackson 1983; Chernela 1983; Hill
1987) . Los Arawakos, en cambio, reunen en una sola categoría a todos los
afines ("los otros" o"ellos"), asignandoles significados ambivalentes y
contradictoríos ("gente", "no gente", "pariente o cuñado", potencial aliado o
enemigo, etc.) (Hill 1987:190-191). Esto sumado al sístema de creencias
religiosas y a la posibilidad de verticalizar-horizontalizar las estructuras
jerarquicas, son factores que incidieron en el liderazgo, en el control o
ampliación de las alianzas, y en la conformación de confederaciones interregionales e inter-étnicas.
Si bien entre los Arawakos se practica el matrimonio entre primos
cruzados cercanos y duistantes, el sistema se orienta cCOMPLETAR PÁG.
26)
27
los Hohódene y los Wariperidakéna, y por Vidal (1987) para los
Piapoco y Achagua.
El enorme potencial que el sístema de redes matrimoniales de los
Arawakos tiene para las alianzas políticas y regionales también se
evidencia en la prohibición del casamiento entre individuos que
pertenezcan a unidades de descendencia que compartan el mismo simbolo
totémico ("sombra" es la traducción literal) (Vidal, notas de campo). Por
ejemplo, los "nietos, hijos o descendientes" del "picure" o del "perro de
agua" no pueden casarse entre si, independientemente de que sean Baré,
Warekena, o Tukanos, etc.. Esto significa tanto la inclusión de un mayor
número de segmentos y pobIaciones a nivel regiónal en la categoría de
"hermanos" ("nosotros"), como la ampIiación de las redes de alianzas por
afinidad en tre diversos grupos ("los otros"). A su vez este sístema de
exogamia se relaciona y fundamenta en el sístema de creencias religiosas
sobre el origen del mundo y de las gentes.
Para los Arawakos el origen de las gentes se vincula con un lugar
único, especial que es compartido por los diferentes grupos. En dicho lugar,
los primeros antepasados emergieron en un orden de rangos de mayor a
menor, y a partir de alli se distribuyeron por toda la región OrinocoAmazonense. Este orden de emergencia no solo se refiere a los sibs de
cada fratria y a estas ultimas, since También a cada grupo Arawako y no
Arawako del Noroeste Amazónico. los Tukanos, en cambio, no relacionan el
origen del mundo y de sus antepasados con un
28
sitio especifico. El mismo esta ligado a una o varias anacondas-canoas
ancestrales que fueron dejando en distintos lugares a los miembros
fundadores de las unidades de descendencia (Goldman 1968; ReichelDolmatof 1971; Jackson 1975, 1983; Hugh-Jones 1979; Correa 1980-81;
Chernela 1983).
Esta flexibilidad de los Tukanos en cuanto a los sitios de emergencia
de las primeras gentes, contrasta con la rigidez que presentan en los
principios de rango de acuerdo a la edad entre el hermano mayor y el
hermano menor, la cual a su vez, esta en sincronía con el orden jerárquico
de los sibs de cada grupo lingüístico y fratria. Esta caracteristica se vincula e
incide fuertemente en el acceso a Los roles de liderazgo político (jefes de
pueblos o comunidades locales) y ritual (especialistas ritua-les poderosos).
En la mayoría de l o s grupos Arawakos (Wakuásnai, Baniva, Warekena,
Tariana,etc. por el contrarío, la distinción entre hermano mayor y ` rmenor es
mucho mas flexible en la vida cotidiana, ya que es posible que el hermano
más joven logre un estatus mas alto Como jefe de comunidad o especialista
ritual (Hill 1987). Aright (1981) ha señalado, sin embargo, que esta
flexibilidad no se presenta entre los Hohodene (fratria Wakuenai), ya que son
los hermanos mayores los que tienen la mayor posibilidad d e acceder a
las posiciones de poder y liderazgo ritual y secular. Hill (1987•186) ha
interpretado este hecho como una consecuencia de la tukanización de los
Hohodene, quienes mantienen estrechas relaciones con los Wanano y
Cubeo.
Noso29
tros (Vidal 1987, notas de cameo) hemos encontrado esta misma rigídez
en los principios de rango entre hermanos mayores y menores entre los
Piapoco y entre los Baré.
Los mecanismos y procesos de expansión y contracción constituyen
dos aspectos de un mismo proceso dinámico en las relaciones
sociopolíticas de los grupos Arawakos. Hill (1903, 1984, 1987, 1989) ha
documentado claramente estos dos aspectos entre los Wakuénai,
indicando su estrecha relación con el sístema religioso y el poder ritual.
Este autor (1989: 3-S) señala que los Wakuenai definen el poder ritual a
lo largo de dos dimensiones de sus relaciones sociales: 1) la vertical o de
"desarrollo generacional", que está asociada con la jerarquía de las
unidades de descendencia y los poderes míticos de creación y re-creación
de la vida, atribuidos a los ancestros patrilineales, a los especialistas
rituales y a los ancianos y ancianas del grupo; y 2) la horizontal o de las
"relaciones de intercambio", que es la que abre el mundo social
relativamente cerrado de los grupos de descendencia local, hacia un
dinámica y expansión universal de relaciones político-históricas entre
parientes consanguineos ("nosotros") y una pluralidad de afines de otros
pueblos o grupos de descendencia. Según Hill (1989:4), a través de esta
última dimensión los Wakuénai reproducen históricamente las
instituciones colectivas que definen el intercambio de bienes, personas y
servicios entre grupos de descendencia o fratrias. Se refiere al servicio de
los yernos para sus suegros, a los
30
ciclos ceremoniales de intercambio entre parientes por afinidad, y a las
ceremonias y rituales sagradas.
El mismo autor (1989:6) menciona, que en condiciones de stress
severo (sociopolítico, económico, ambiental, etc.), la jerarquia ritual se
convierte en un medio para cerrar temporalmente las relaciones horizontales
de intercambio y darle máxima expresión a las relaciones verticales de poder
que definen al grupo local, como decendientes de un conjunto compartido de
ancestros míticos. También indica que en condiciones de poco stress, la
dimension horizontal de las relaciones de poder implican una apertures del
mundo social del grupo local, y la expansión de las relaciones con otros pueblos y grupos de descendencia. Estas dimensiones evidencian la existencia
de mecanismos y procesos de fisión y de fusion (Vidal 1987), que forman
parte de la reproducción social (recreación y fortalecimiento constante de las
unidades y grupos de descendencia) de las poblaciones Arawakas-Maipures.
Estos procesos de contracción / expansión [dimensión , vertical /
dimensión horizontal] y de fusión y fisión han posibilitado: a) la integraciónasimilación de segmentos, unidades de descendencia o grupos completos a
poblaciones Arawakas; b) la escisión de sectores y/o unidades de
descendencia del seno de un grupo Arawako, que pueden fusionarse con,
otra sociedad Arawaka o no Arawaka, para constituirse progresivamente en
una nueva entidad social; c) el acceso y la explotación alterna o conjunta de
los recursos del territorío
31
de una fratria por parte de otra; d) la alianza política para la defensa o la
guerra; e) la articulación o desarticulación a niveles supracomunitaríos de
integración sociopolítica.
2.3. Sístemas de Cacicazgos en el Noroeste Amazónico.
En la literatura antropológica sobre la evolución política de las
sociedades existen diversas tipologias para clasificar y definir los sístemas
políticos de los aborígenes de Suramérica (Steward 1949:672, 1948-50;
Steward y Faron : ` .1959; Oberg 1973:190; Friedman 1975; Charnel a, 1991).
En base a estos esquemas, los Arawakos y Tukanos han sido clasificados
como: a) grupos de "Selva Tropical." o "tribales", b) , sociedades de rangos
o estratificadasy c )sociedades circun-Caribes" o "cacicazgos".
Como se vió en la sección anteríor, los Arawakos y Tukanos
contemporáneos comparten una organización político-religiosa jerarquizada
qua se caracteriza por la diferenciación de estatus. Esta caracteristica no
permite clasificarlos como "tribus", pero tampoco son "cacicazgos" porque
presentan menor consolidación política o centralización de la autoridad. En
an la actualidad los Tukanos y Arawakos pueden ser categorizados como
sociedades con complejos sistemas de rangos o jerarquizadas. Se
considera qua las mismas Constituyen tipos intermedios entre la tribu y los
cacicazgos, en los que la autoridad es ejercida por influencia y no por ;
coherción.
Los cacicazgos, a cambio, se describen como uni-
32
dades políticas autónomas que agrupan a varias comunidades bajo el control
permanente de un jefe supremo (thactch 1987; '' Roosevelt 1987; Chernela,
1991). También se ha resaltado su variabilidad, la flexibilidad de sus formas
organizacionales, y su inestabilidad sociopolítica (Hatch 1987).
Según el materialismo histórico y la antropología y ecologia cultural
(Friedman 1975; Steward y Faron 1959; Roosevelt 1980,1987,1991; Hames
y Vickers 1983; Carneiro 1961,1970; Hatch 1987; Peebles 1987; Lightfood
1987) los elementos diagnósticos de un sístema de cacicazgo serían: a)
producción y acumulación de excedentes, b) jerarquización de rangos en los
niveles segmentaríos, que va paralela a la de los espiritus de los ancestros",
c) justificación ideológico - religiosa de la estructura de poder, d)
verticalización del prestigio y de las redes de circulación y distribución de ""
bienes, e) jerarquización de los subgrupos de la sociedad y de las
estructuras de alianzas matrimoniales, f) jefes supremos y subjefes locales o
secundaríos, g) desigualdad social y esclavitud por guerras o endeudamiento-arrendamiento, h) intensificación del trabajo y de la producción, i)
expansión política, demográfica y territorial, j) centralización de la autoridad,
pero no de la economía, k) competencia entre élites, 1) celebración de
fiestas-rituales destinadas a incrernentar el préstigio de las élites, m)
organización de grupos guerreros, n) control y acceso desigual a los
recursos, alta densidad demográfica y presión sobre recursos.
33
estratégicos, o) patrón de asentamiento caracterizado por la integración
jerarquizada y regional de las comunidades alrededor de un centro-villa de
poder político-religioso-económico, p) inestabilidad y flexibilidad del
sístema basada en sus propiedades dinámicas inherentes y en el proceso
de la reproducción social.
En
los trabajos sobre las antiguas sociedades complejas o cacicazgos de la
Orinoquia y Amazonia (c.f. Meggers 1976; Steward y Faron 1959;
Roosevelt 1980,1987,1991),además de la presencia de varias de las
características ya enumeradas, se ha hecho hincapié en la existencia de
homogeneidad étnico-cultural. La presencia de individuos de otras étnias,
generalmente es atribuida a la esclavitud. Al tratar de definir su origen,
evolución y causalidad se ha insistido en la importancia que tuvo la
explotación de las zonas de varzea o las riberas inundables de los ríos de
aguas blancas. Estos argumentos se han reforzado con evidencias
etnohistóricas (Siglos XVI al XV1II) y etnográficas. En nuestra opinion una
de las limitaciones de estos trabajos es la de no haber ponderado
suficientemente el impacto de la expansión de los estados y poderes coloniales sobre estos sístemas. Inmediatamente después del contacto
europeo, muchos de ellos comenzaron a experimentar procesos de
descomposición y desarticulación en sus niveles de integración, los cuales
incidieron en el surgimiento de nuevas formas de organización
sociopolítica o en la "tribalizacion" (Whitehead 19896). Por
34
ello consideramos indispensable que previamente se intente definir la
naturaleza de los antiguos sístemas de cacicazgos. La literatura reciente
(Whitehead 1988, 1989a, 1989b, 1991) y la lectura reflexiva de las fuentes
coloniales nos permiten señalar que entre el contacto y la tercera década del
Siglo XVII, muchos de los grupos que habitaron la mencionada región se
caracterizaban por una notable complejidad sociocultural y política. Estas
sociedades estaban agrupadas en complejas confederaciones intra e interregiónales, a '`-través de las cuales se vinculaban en relaciones de interdependencia las poblaciones de las áreas de riberas inundables con las de las
zonas interfluviales. La especialización en determinadas técnicas o
actividades económicas y el sístema intercomunitarío e inter-étnico de
intercambio de bienes y de alianzas matrimoniales sustentaban el sístema
económico de esos.cacicazgos.
Aparentemente al interíor de estos últimos y dentro de cada comunidad
podrian co-existir grupos de diferententes idiomas. En al caso de los
Arawakos-Maipures y de otros grupos con estructuras scciopolíticas similares,
esta multi - etnicidad podría haber estado relacionada con el proceso de
reproducción social. En la sección anteríor se señaló que debido a la
estructura jerárquica y a las reglas de exogamia, para poder reproducirse
cada segmento social necesita vincularse con unidades sociales diferentes.
También es importante destacar que en estas antiguas confederaciones, el
liderazgo y
la autoridad estaban basados en el control sobre la gente y el trabajo
humano (Whitehead 1989a:8). La dinámica del poder y la influencia
política de los lideres se definia por el acceso a la mano de obra
destinada para determinadas actividades de producción y la construcción
de infraestructuras. Igual importancia tenía el acceso a los recursos
humanos necesarios para las incursiones bélicas y la expansión territorial.
Es probable que esta forma de liderazgo y las estructuras jerarquizadas
se relacionen con el uso ampliamente extendido de las denominaciones
de maku, poito, wajáriwa, etc., con las cuales los grupos dominantes
(generalmente agricultores) designaban a los "servidores", "esclavos" y/o
grupos de las regiones interfluviales (c.f. Whitehead 1.989b).
Whitehead (1989a:1--1=`)) ha mencionado que alrededor de 1500 entre el
Amazonas y el Orinoco existian poderosos y complejos Macrosístemas
Políticos Aborígenes, cada uno de los cuales habría surgido a través de la
integración o alianza de Unidades o Sístemas Etnica-políticos. El mismo
ator(1989a:12) señaIa que por encima del nivel comunitarío, la
composición de las entidades políticas y espaciales básicas de un Macrosístema (Ej.: Unidades Étnico-políticas del Macro-sístema de "Huyapari" o
"Reino cle Guayana") fue la siguiente: i) "país" o grupo de aldeas que
compartian una sección del río, ii) "provincia" o un conjunto formado por
un numero determinado de tales países, iii) "señorío" o "reino" o varias
provincias que abarca toda la cuenca de un río o región. La
36
revisión de los documentos históricos correspondientes al Siglo XVI para la
región entre el Orinoco y el Amazonas, nos permite sugerir sin embargo, que
la constitución de tales "Reinos" pudo haber sido en realidad mucho mas
compleja. Como ya mencionamos, una de las características importantes de
estos Macro-sístemas era la multi-etnicidad y el multilingüísmo. Un ejemplo
es el caso de la aIdea de Aruacay en el Bajo Orinoco, en la cual co-existian
varíos grupos diferentes liderizados por un Cacique principal y ocho o nueve
jefes secundaríos.
Con el fin de lograr una mejor presentación de los datos históricos
hemos adoptado el esquema de Whitehead (1989:9). Este actor distingue 12
diferentes macrosístemas políticos: Huyapari, Aruaki, Paricora, Tapajoso,
Amaipa, Machiparo, Macureguarai, Karipuna, Concri, Oniquayal, Manoa,
Guaypes. Sin embargo, como se verá en el siguiente capitulo, algunos de
ellos han sido reestructurados y refinados con el objeto de documentar el
Macro-sístema de Manoa, del cual formaron parte los antepasados de los
Baré.
A la propuesta de Whitehead sobre la composición interna de un
macro-sístema, se le han añadido datos etnográficos (Wright 1981; Hill 198;
Journet 1988; Vidal 1987), de las fuentes históricos, de historia oral
(Curripaco, Warekena, Baniva, Baré, Tariana), asi como información sobre la
jerarquia Inter.- étnica que aun conservan los Arawakos de la mencionada
región. Como resultado de lo anteríor y basandonos
37
en esa jerarquia inter-étnica, sugerimos que la probable estructura interna
de las Unidades Étnico-polítical del Macrosístema de Manoa pudo haber
sido la siguiente:
1) "Señorío" o "Reino" (Grupo lider): EnAwi (c.f. Wright 1981;probablemente
relacionado con Enagúa, o quizas con Omagua).
2) Región o "Provincia" ("Notables"): Tána (dana, sauna, sana, y ána, tauna,
sauna). Tana significa "maestros" o dirigentes. 3) Sub-región o "Guerreros"
("Defensores"): Epunawa (Epunawa). Epunawa o Ipunawa significa "los
seguidores o los que vienen detrás", y puede relacionarse con grupos
guerreros (Ej.: Ins Guaipunave).
4) "País" o "Nación" ("Especialistas" o "gente abuelos"): Minánai o mnainái.
4) -nái (=gente).
5) -néne, -en, -éni (=hijos).
6) dakénai o takéna (=nietos o descendientes de).
7) Makú (Máku, Máaku, Méro, Wajariwa): Servidores.
Además de esta jerarquía, los grupos Arawako Maipures También
utilizaban una serie de términos para designar a las autoridades políticas.
Esta refleja la existencia de varias categorias y posiciones de poder:
Cacique Supremo:
Wákali Kumaleje (Baré)
Iwakjeli Manúbali (warekena)
Ybacairri
Manua
(Flanuibai)/Cabaúnicayi
(achagua)
Talikana Manuiri (curripaco)
'Cacique o Principal: F
Wakali (Barés) Irq,
Améwa (baniva)
Pecanati (maipure)
Iwakjeli (warekena)
Ivaqueri (madawaka)
Jejanazi (yaviterc)
Ybacairri (achagua)
Talikana (curripaco)
Señor / dueño
Minali, Minari (barn, achagua)
Minali, Minari (warekena, curripaco, maipure) :.
Minaliana (baniva)
Jefe de pueblo:
Bineje-wakáli (Baré)
Pinasri-améwa (baniva ) '.
Jefe-guerrero :
Juwinu (Baré).
Además de lo anteríor, consideramos que las características de estos macrosístemas pudieron haber sido: 1) La Multi-étnicidad, tanto en el seno de las
aldeas como al interior del gran sístema. Es probable que la reproducción
social de la macro-unidad dependiera de esta diversidad y estuviera basada
en la exogamia asi como en otras formas de alianzas.
2) La existencia de una jerarquia inter-étnica integrada por :el (o los) grupo(s)
lider(es)-fundadores, los grupos "nota-
39
bles"-afiliados por alianzas voluntarias o por conveniencia (de igual o
similar prestigio que los anteríores), los grupos miembros-integrados
y
los grupos de servidores o recién conquistados. Este orden jerárquico
estaba basado en criteríon culturales particulares a cada étnia, entre los
cuales estaba la antigüedad real o mítica de los antepados de los grupos.
3) La presencia de una jerarquía de las aldeas, cuya gama de mayor a
menor comprendia la "villa" o "ciudad" del Gran Cacique, los pueblos de
jefes guerreros en fronteras o sitios estratégicos, las aldeas de otros jefes
secundaríos influyentes, los pueblos de los servidores, y los pequeños
asentamientos temporales (cotos de pesca, caza, recolección, conucos
etc.). 4) La dinámica de la autoridad y el poder de los líderes se definía
por el control sobre los recursos humanos y la mano de obra, y por la
dominación política de un grupo o sector sobre otras poblaciones. 5)
Especialización económica y producción de excedentes para el consumo y
para el intercambio con otras macro-unidades. b) Interdependencia socioeconómica entre los grupos ribereños lideres del macro-sístema y los que
habitaban en las zonas interfluviales. 7) La etnicidad podia trascender las
fronteras económicas, políticas y lingüísticas, y es probable que los
marcadores étnicos se orientaran hacia una diferenciación basada en la
especialización en determinada técnica o actividad económica, como en la
posición jerarquica del grupo dentro del macro-sístema. Whitehead (1989)
ha señalado que en estos macro
40
sistemas la etnicidad pudo fundamentarse en varíos criteríos, uno de los
cuales pudo haber sido la especialización en una determinada técnica
económica. A su vez esta técnica se relacionaba con el amplio sístema de
intercambios
comerciales.
También
sugiere
(1989:7-8)
que
las
denominaciones de los grupos pudieron estar asociadas con estas
especializaciones, y Cita varíos ejemplos como el de los Lokono o Aruak
(Aru=harina), los Warao o Tivitive (=gusano). A estos ejemplos nosotros
podríamos añadir el de los Caripuna o "Karipuna" (=ñame en Baré), quienes
liderizaron un macro-sístema en el bajo Amazonas.
Para finalizar, queremos recalcar que la situación colonial-periférica generó
cambios importantes en estos macrosístemas. Estos deben ser tornados en
consideración si se pretende diferenciar estas formas sociopolítical de las
que se consolidaron entre la segunda mitad del Siglo XVII y el Siglo XVIII.
3. Etnogénesis y Reproducción Social en el contexto de la Situación
Colonial-Periférica.
Para analizar los cambios ocurridos en los Macrosístemas Políticos
Aborigenes después del contacto, nuestro marco teórico debe ser ampliado
para incorporar los procesos de etnogénesis y de reproducción social en el
contexto de la confrontación de dos Horizontes Civilizatoríos
estructuralmente diferentes (el Orinoco-Amazonense y el Occidental). Este
"contexto mayor de confrontación entre dos horizontes civilizatorios
41
y de participación de los amerindios en el sístema colonial, lo hemos
denominado "Situación Colonial -Periférica".
Si bien en 1955
Balandier (Balandier 1969) fue el primero en definir "situación colonial",
nuestro concepto "situación colonial --periférica" se basa en la adaptación
hecha por Turner (1986) de los postulados Marxistas. No obstante,
queremos señalar que si bien se adoptó la noción de "situación periférica",
ésta ha sido denominada "colonial-periférica" por dos razones importantes.
La primera de ellas es para poder diferenciar dos etapas históricas: antes
y después de los procesos de independencia y consolidación de los
Estados Nacionales, es decir, la del período colonial y la contemporánea
(desde 1830-40 hasta el presente). La segunda es porque el período
colonial fue una época de transición para la región y sus habitantes.
Afirmamos ésto por dos motivos: 1) porque esta zona que habia sido un
centro intercultural y comercial importante para diversos grupos indígenas,
debido a la penetración e influencia europea se convirtió en un área
marginal y fronteriza; y 2) porque fue precisamente durante esta etapa
cuando surge y se consolida la situación periférica contemporánea.
Por "situación periférica" se entiende la relación que existe entre el
capitalismo y las sociedades o sístemas de relaciones productivas y de
intercambio que conceptrial y espacialmente estan ubicadas en su
"periferia" y no han silo completamente integradas o penetradas por 61
(Turner - 1986:21).
42
Son sístemas que interactuan, o según Turner (1986:4), se trata de un gran
sístema capitalista heterogéneo que engrana varíos subsístemas mas o
menos integrados al capitalismo. El desarrollo de los sectores "capitalistas"
en estos subsistemas depende de la interacción con formas de relaciones
productivas no capitalistas, relativamente no integradas al Capitalismo. Las
situaciones periféricas constituyen una caracteristica central del sístema
capitalista mundial.
Para Turner (1986:72), la lucha entre los elementos capitalistas y no
capitalistas de las situaciones periféricas se decide a nivel de las formas de
reproducción, ya que el control o habilidad para defenderlas es lo que
permite el mantenimiento de esferas autónomas de producción. Es decir, es
el control cultural (Bonfil 1986, 1987) sobre la reproducción social lo que le
da continuidad a la diferencia sociocultural del componente o sector no
capitalista dentro del Capitalismo.
Turner (1986:72) considera que la
reproducción social es la producción de las formas y fuerzas sociales de
producción (incluyendo las personas y sus formas sociopolíticas y reiigiosas
de organización). Por lo tanto, una sociedad se define a si misma y a la(s)
frontera (s) [marcador diacriticol entre si y otra(s) sociedad(es), nivel(es) o
sector(es) en una situación periférica empleando sus formas de reproducción
como instrumentos pragmáticos (Turner 1986:72).
Para el capitalismo mercantil europeo de los Siglos XVlI ; XVIII, las
colonias de Ultramar constituian subsiste
43
mas cuya asimilación exigía la explotación y subordinación de los pueblos
indígenas. Progresivamente estos últimos se transformaron en "sectores"
o "segmentos" con caracteristicas propias, y esta transformation fue
moldeada por los niveles de interacción y de integración entre estos
pueblos y entre éstos y los europeos.
Aun en el deIicado balance que caracterizó la situación colonial periférica,
los grupos indígenas del Noroeste Amazónico (especialmente Arawakos y
Tukanos) pertenecientes al Macro-sístema de Manoa, mantuvieron
intensas relaciones intra e inter-étnicas, basadas en la interdependencias
socioeconómica de sus unidades étnico-políticas y en el control sobre la
gente (verticalización de las estructuras jerarquicas y las alianzas por
afinidad) como forma de dominación política. Los europeos, en cambio,
definan el nivel de integracibn de Ios pueblos indígenas a partir de su
subordinación de jure (subditos de la Corona) y de facto (explotación y
esclavitud) a la estructura vertical de Clases del régimen colonial. La
imposición de este regimen se caracterizo por: 1) la conquista armada; 2)
el sístema de "entradas" (o "descimentos"), que consistía en la
penetración a las zonas indígenas obligando a su gente a residenciarse
en pueblos de misión o en aldeas europeas, la explotación de la mano de
obra indigeria y la pérdida de la autonomía económica y politica de estas
poblaciones; 3) el sistema de "rescate" (o "compra" de escIavos indios a
los grupos indígenas
44
"canivales") y el comercio de esclavos indígenas.
Estas formas de integración al régimen colonial condujeron a la
estructuracidn de sociedades plurales (Smith 1986:152) en Venezuela,
Colombia y Brasil. Una sociedad es plural o exhibe pluralismo cuando sus
miembros son incorporados en categorías o grupos mutuamente exclusivos o
excluyentes, que se distinguen por diferencias de raza, idioma, religión, étnia
o descendencia (Smith 1956:152). Por to tanto, las condiciones decisivas del
pluralismo son de indole política y se relacionan directamente con las
condiciones de la incorporación colectiva en el dominio publico (Smith V
1986:174). Segun Smith (1986:174), estas condiciones consisten en aquellos
patrones de facto y de jure que regulan las relaciones de las colectividades
entre si y determinan su acceso equivalente o diferencial a los organos
centrales que coordinan y administran la sociedad y distribuyen
oportunidades, restricciones e inhabilitaciones entre sus segmentos o
sectores sociales.
Para los indígenas la consolidación de las sociedades plurales en la
situación colonial-perifbrica, fue un proceso de incorporación o asimilación
que significó la destrucción de sus identidades colectivas y la imposición de
una identidad individualizada como subditos de la(s) Corona(s) y
posteríormente, como ciudadanos de un Estado Nacional. La contrapartida
de este proceso fue el continuo y dinámico proceso que emprendieron los
Arawakos, Tukanos y otros
45
, indigenas para marcar, definir, construir y mantener las entidades etnicas
propias.
3.,1..Etnogenesis y Reproducción Social en el contexto de '`& la
confrontaci6n etnica y política.
La progresiva incorporación de los indígenas al regimen colonial y sus
alianzas y/o enfrentamientos con las potencias europeas, rápidamente
socavaron las estructuras políticas de los macrosístemas aborígenes
(Whitehead 1989a), extremadamente vulnerables por la desaparición masiva
de sus élites gobernantes como consecuencia de las guerras y campañas
punitivas. Sin embargo, esta situación También generó la transformación de
los antiguos macro-sístemas en nuevas formaciones étnicas. Whitehead
(1989b) ha categorizado este proceso de "tribalización". Este autor denomina
la "tribu" de la etnografia contemporánea comp "formación tribal moderna", y
la diferencia de la "tribu colonial" (Fried 1975). Esta se define como una
forma de organización producida por la violencia de la ocupación europea, y
representa una respuesta a la confrontación con el Horizonte Civilizatorío
Occidental que involucró el cambio y la desestabilización de las formaciones
políticas pre-existentes (Whitehead 1989b). El mencionado autor (1989b) ha
sugerido que en el período comprendido, entre 1500 y 1800 el proceso de
tribalización incidió el surgimiento de las siguientes formaciones etnicas:
1) Tribus que emergieron como consecuencia directa de la esencia
europea (Ei: los Caribes).
,
46
2) Tribus que se desarrollaron a partir de grupos originalmente
poderosos, y que pueden subdividirse en: a) las que durante las primeras
campañas de ocupacibn fracasaron en sus negociaciones con Ios europeos
y fueron reducidas al status tribal mediante la conquista militar (E,.: los
Warao); y b) las que pudieron hacer una negociación y transición exitosa,
pero a pesar de ello se tribalizaron por su dependencia económica y política
de los europeos (Ej.: Lokono).
3) Tribus que surgieron como resultado de la presencia europea pero
sin haber tenido contactos directos hasta ei Siglo XIX (Ej.: Yanomami).
Podemos afirmar que los Baré y otros grupos del. Macrosístema de
Manoa, corresponden al tipo 2b de Whitehead. Es decir, representan la
tribalización de grupos poderosos ocasionada por la perdida de la autonomía
económica y política. Es necesario recalcar sin embargo, que entre los
grupos del Noroeste Amazónico, este proceso de tribalizacion También
significó: 1) la desarticulación del macrosístema y su reestructuración en
unidades polítical, compuestas por dos o mas étnias confederadas bajo el
mando de poderosos jefes (hasta mediados del Siglo XVIII); Z) su reducción
posteríor en unidades étnico - polítical integradas por varias comunidades
federadas de una misma étnia y liderizadas por jefes poderosos o lideres
guerreros (segunda mitad del Siglo XVIII); 3) que la etnicidad comenzara a
ser delimitada por fronteras lingüísticas y polítical.
47
En las transformaciónes que experimtó el antiguo macro-sístema un poco antes y
durante el Siglo XVIII, el rol de los líderes Arawakos fue decisivo. Para ello
centraremos el análisis en el sístema de liderazgo y en los poderosos jefes
Arawakos del Noroeste Amazónico. Esto permitirá comprender tanto los procesos
de cambio como el surgimiento de nuevas formaciones etnicas en el contexto de
la situación colonial periferica. No obstante, antes de esto es indispensable discutir
los conceptos de poder y de autoridad, en los procesos étnicos y políticos.
3.2. Etnicidad y Política
Se ha examinado la evolución histórica de la teoria de la
antropología política con el objeto de delimitar las definiciones de poder, autoridad,
influencia asi coma el rol de los mediadores o intermediaríos. Esto nos permitió
dividirla en dos etapas: 1) 1940-1960 y 2) 1960-1980.
La primera de ellas comienza con la aparición del
libro"African Polítical Systems" (FortesyEvans-Pritchard1:940), en el cual los
sístemas e instituciones políticas son visualizadas como mecanismos destinados a
garantizar y mantener el "orden social". Durante esta etapa también se estableció
una tipologia de los sístemas políticos (centralizados, no centralizados, etc.), y se
comenzaron a perfeccionar los conceptos de poder, autoridad, legitimidad,
ejercicio y delegación del poder y de la autoridad.
Se considera que el poder es inherente a la política
43
de toda sociedad humana, y contempla al uso de la fuerza para el control de
los grupos y el mantenimiento del equilibrío social intra e intersistémico. La
autoridad en cambio, es el ejercicio organizado del poder. También se
definen las clases y categorías socialas que componen a las estructuras
sociales, entre las cuales se encuentran !as distinciones entre hombres y
mujeres, nobles o jefes y súbditos, etc.. Es decir, se refieren a lo que
Radcliffe-Brown (1975:195) ha denominado la "persona social" o individuo
que es actor en la vida social y componente de la estructura social. dentro
de esta perspectiva teórica, los mediadores son personas sociales''.
La segunda etapa (c.f. Gluckman 1965; Halandier 1965, 1969; Leach
1979; Barth 1969; Swartz, Turner y Tuden 1966; Swartz 1972; Friedman
1975; Vincent 1975; Ortner 1994), comienza con la introducción de
definiciones mas dinámicas, destinadas a conocer el funcionamiento de los
sístemas socioculturales (conflictos, cambios intra-sistémicos, contradicciones, antagonísmos, competencia), e incluyen tanto el análisis de la
"situación colonial" ;colonialismo, dominación, imperialismo), como el de la
historia (diacrónia o tiempo histórico, desarrollo o secuencia de bases) y de
la ideología (de los objetos de estudio y de los antropólogos; manipulación,
estrategias). En consecuencia, conceptos tales como sístema, estructura.
equilibrío y persona, son reemplazados por los de "campo y / o arena
política", "proceso político", "dinámica dei poder", "acción o praxis social" y
''actor so-
49
cial”. En este contexto se amplia la perspectiva y se incorporan muchos otros
procesos previamente no tomados en cuenta (Ej: la situación colonial, la existencia
del colonialismo interno, la dependencia o fenómeno centro-periferica, la situación
periferica, la etnicidad, las sociedades plurales).
Durante esta etapa también se deslindan y perfeccionan las, definiciones de
poder, autoridad e influencia. El primero se concibe y analiza en dos dimensiones
contradictorias: 1) como monopolio de la violencia o coerción que un 'individuo o
grupo ejerce sobre el resto de la sociedad, y 2) porque cumple ciertos objetivos de
la sociedad (Ej.: mantener el orden) y se legitima (consenso) a través de
mecanismos camo: el parentesco, la tradición, los mitos, el contacto con lo
sobrenatural, el manejo y monopolio de la información, el uso, de la fuerza y de la
represión, etc.. La influencia, en cambio no conlleva el ejercicio de la coerción ni
de la fuerza, significa que el individuo posee ciertas cualidades personales
(generosidad, sabiduria, capacidad de conciliar, etc,) y una red de relaciones
sociales (intra e intergrupales) que son utilizadas y/o manipuladas directa y/o
indirectamente para persuadir e influir en las opiniones y decisiones de los demás
integrantes de la sociedad. La autoridad se define como la legitimidad o derecho
que se reconoce a una persona o a un grupo, con consentimiento del resto de la
sociedad de tomar las decisiones que atañen a todos.
En este Ambito teórico, además de ser "actores so-
50
ciales", los mediadores son analizados y definidos a partir de categorias de
relaciones sociales: dominación-subordinación, segmentación-jerarquia,
poder-autoridad, clientelismo, monopolio del conocimiento (ritual o secular),
poder-.influencia. En síntesis, se puede afirmar que la naturaleza de su rol
como actor social esta relacionada con la modalidad mediante la cual incide
sobre la vida y actividades colectivas de su sociedad, empleando el "poder'' o
utilizando la "influencia".
Varíos autores han demostrado que el factor étnico se evidencia en
sociedades con regimenes descentralizados, ya que sus poblaciones
participan individual y corporativamente en sístemas poli - étnicos (Després
1986:10). Al parecer, las identidades etnicas o mascaras de la confrontación
se llevan en las fronteras (de la comunidad juridica, del parentesco real o
ficticio) (Després 1996:10). El mismo autor (1996:17) También señala que es
aun mas probable que la máscara de confrontación sea usada en sociedades
multi-étnicas
[plurales], cuando existen !as siguientes condicónes: a) presencia de algún
grado de estratificación étnica, b) clases sociales poco desarrolladas o
inauténticas come fuerza política, y c) cuando la competencia por los valores
materiales de la sociedad debe conducirse principalmente a tráves del
dominio político.
Por otro lado hay que destacar, que para entender la etnicidad y los
problemas etnicos en el contexto, de la transforinación cultural, también es
necesario comprender y
51
contrastar los conceptos de poder y de ritual (Whitten 1981: 28) En el caso
que nos compete estamos frente a los conflictos y los reacomodos que
surgieron para el enfrentamiento de dos modalidades diferentes de ejercicio
de la autoridad: fuerza y coerción por parte del Horizonte-Civilizatorío
occidental y la influencia en el Horizonte Civilizatorío Orinoco - Amazonense.
Este proceso dió origen a la confrontación', "la sustitución, o superposición
de dos tipos completamehte distintos de interpretaciones, ideologías,
cosmovisiones, concepciones históricas de la cultura y del conocimiento.
Como ya se mencionó, entre los grupos Arawakos, el liderazgo y la
estructura religiosa y ritual están estrechamente vinculados. Muchos de los
grandes jefes políticos fueron poderosos chamanes y conocedores del
mundo sobrenatural y estas cualidades fueron las que respaldaron su
influencia intra e inter-regiónal y su enorme poder.
Para analizar la etnicidad en el contexto de la
situación colonial-periferica, también es necesarío tener en consideración
otros factores como: la constante violencia, la necesidad de mano de obra y
los intereses económicos de las potencias europeas. En su análisis sobre la
emergencia y desarrollo de una identidad etnica Caribe y los procesos
ocurridos en las Guayanas y en el Caribe, Whitehead (1990:360, 361) a
señalado la importancia de la relación entre guerra, comercio de bienes
europeos (coma base de la cooperación política"con y de la población
indigena) y etnicidad.
52
Ante la expansión de las fronteras de los estados coloniales, los
pueblos aborigenes adoptaron tres tipos de estrategias (Whitehead 1988):
1) la resistencia militar abierta; 2) la alianza política y la cooperación
económica con sectores de una o más potencias europeas; y 3) la evasion
al contacto directo. La primera de ellas impulso la redefinición de las
identidades etnicas, el establecimiento de nuevas alianzas y el surgimiento
de confederaciones multi-etnicas. El rechazo al contacto dió origen a
procesos migratoríos, y estos a su vez, influyeron a la reestructuracion de
las alianzas políticas.
La segunda alternativa en cambio, fomentó el surgimiento de nuevas
formas de alianzas entre europeos e indígenas (Ej.: como socios en el
comercio de esclavos y recursos materiales) (Whitehead 1908, 1990). Esto
hizo que los grupos indígenas compitieran encarnizadamente por el control
de las rutas comerciales de bienes europeos. Segun Whitehead (1990:357),
la necesidad que tenían los europeos de la ayuda militar indígena para
enfrentar a otros poblaciones aborigenes, a los esclavos rebeldes y a otros
rivales coloniales, permitió la aparición del fenómeno denominado "milicia
etnica" [ethnic soldiering]. A través del establecimiento de alianzas con
grupos indígenas autónomos, o la contratación con líderes locales, los
europeos podian tener acceso directo a una "tribu martial" (Whitehead
1990:357). Para los indígenas, la milicia étnica representó tanto una
estrategia
53 colectiva de lucha contra el regimen colonial, coma una alternativa local o
individual en el contexto de las relaciones coloniales establecidas (Whitehead
1990:359).
4.
Etnogénesis
Y
Reproducción
Social
en
el
contexto de ur+a concepción procesual de la historia Y la
cultura.En anteríores trabajos (Vidal 1987, 1990) destacamos la importancia de la
Historia Oral, de la Mitohistoria y del sístema religioso de los grupos Arawakos del
Noroeste Amazónico, para la reproducción social y la continuidad de su conciencia
social
y
etnica.
Gran
parte
de
las
narrativas
r
contenidas en la historia oral, en la mitohistoria y en el
sístema de creencias estAn organizadas aldededor de los cultos y ciclos de mitos
del Creador y del Kirwai. Estos ciclos
constituyen un c6digo que se actualiza constantemente y per- mite transmitir el
conocimiento sobre la creaci6n
cultural en diferentes contextos espacio-temporales. La r
transmisi6n de este conocimiento--siempre ha estado a cargo. de poderososchamanes y/o de,lideres rituales y seculares.
Para reconstruir.los procesos de etnogedesis y de err reproducción social de los::Hare, además de las fuentes hist6ricas,, se ha empleado la historia oral y la mitohisto-j ria. Estos datos han sido-analizados sdguiendo las formal particulares de
construcci6n y transmisi6n del conocimiento sociohist6rico de las Hare y,de otros
grupos Arawakos y en el contexto de la situación colonial-periférica.
La
tradici6n
C4
oral Hard =n la que se rela'-a su historia ha sido dividida en "historia oral" y
"mitohistoria". La primera incluye las narrativas sobre hechos y actores
(antepasados) cuncretos de este grupo. En cambio la mitohistoria narra
eventos
cuyoc. actores fueron seres rniticos o t-i6roes Civilizadores que
perse-nifican principios y procesos de transformación sociocultur-al. 4.1.
Historia Oral Mito-historia.
Hasta hate relativamente poco el estudio, analisis e interpr-etacibn de la
historia oral constituia un campo Je investigacibn pcl6mico para antropblogos
e h1storiadores. Esto se debio a que famosos invest igadcr=s (E-j.. Lowie)
insisterte-mente habiann ser'~alado que no era posible atríouir- valor cientifico
o credibilidad a Las tradiciones orales (Krech 1991 :::45) .
No obstante entre los arcs 60' y 70', ccmenzaron a ;;
aparecer
diversos
estudios etnohistdricos sobre grupos indígenas de America, Africa, etc. (Krech
1991), en lo=_ cuales además de los documentos escritos, se empleaban
otros tipos de evidencias (arqueologicas, linguisticas, etncgraficas Y
tradiciones orales) (Cohn 1987:57). Vansina (1965) fue uno de los primeros
autores en demostrar el valor de la historia oral, aL cuestionar la ahistoricidad
y recreaci6n
de Las tradiciones orales y seralar que estas constituian una fuente de
informacibn histórica tan valida como las demas (documentos, etc.). lndicb
que las distorsiones de los "hechos" y las discrepancias entre distintas versicries t"Verdad" vs. "sesgo" [bias] en la
55 informacibn), podian ser subsanadas empleando ei "motodo comparativo"
(Vansina 1965:138).
La corriente de mayor impacto para analizar e incorporar las tradiciones
orales en la interpretacion historica, es la estructuralista, que establece una
distinción entre sociedades "frias" (con estructura atemporal que congela
los eventos en un orden mítico) y las "calientes" (con estructuras que
interíorizan el devenir historico) (c.f. Levi-Strauss 1964; Hill 1988, 1990).
Esta distincidn, sin embargo, ha sido muy cuestionada (Hill 1988) y como
alternativa se ha propuesto concebir el mito y la historia oral coma formas de
conciencia social (Hill 1988; Hill y Wright 1988; Hugh-Jones 1988). Según
Hill (1988 5,7), son formas complementarias para interpretar los procesos
sociales, y constituyen modos de conciencia social a través de los cuales
los pueblos construyen marcos interpretativos compartidos. La conciencia
mitica puede convertirse en la base de un entendimiento reflexivo de los
procesos temporales dentro de un orden social Y en las metáforas
principales a través de las cuales una sociedad se reproduce a si misma.
Frecuentemente, la reflexividad de la conciencia mitica es directa o
implicitamente evocada comp marco de referencia paralelo en las
expresiones narrativas de la conciencia historica (Hill 1988:7-8).
Hill y Wright (1986; Hill y Wright 1988; Hill 1988, 1990) han analizado las
narrativas orales y las actividades rituales de los Curripaco o Wakuénai para
interpretar los Movimientos Mesianicos ocurridos en la región de la
Cuenca del Alto Río Negro-Guainia, entre mediados y finales del Siglo
XIX. Estos movimientos fueron liderizados por Venancio "Cristo" Camico
un indigena Baniva. En las narrativas este r
personaie se presenta
como un simbolo multivocal que integra
en si mismo la imagineria de iP;apirrikuli (el Creador),del Kuwai(ser
humano pri-mordial transformadcr del rundo;, V de poderosos chamanes
(DzAwinaitairi o DueP;os del Jaguar) (HIII y Wright 1988:94). Al ubicar
estos movimientos en el conte,tc de la situación de enfrentamiento que
se produjo entre los indígenas y los no-indígenas en la mencionada
región, los autores demuestran la interpenetracion y complementaridad
de los marcos espacio-temporales miticos e históricos, y de las dos
formas de conciencia. Venancio "Cristo" Camicco y sus seguidores
implementaron creativamente una estrategia de lucha y de supervivencia
cultural, en la cual el tiempo y la conciencia mitica se entremezclaron
selectivamente con simbolos cristianos claves. En esta mitohistoria se
resei~a un complejo pasado heteroganeo, en el cual las acciones miticas
y los eventos históricos se entretejen de tal manera que el culto de los
primeros ancestros (I~ ; ,apirrikuli, Kuwai y Amaru, etc.) se redefine como
uno de oposicion historica a la domination externa (Wright y Hill 1986:51;
Hill y Wright 1988:102).
4.2. Historia antropologica o Antropología historica.
En los ai~os 80's en las ciencias sociales se inicici
57 movimiento tebrico-metodologico (c.f. Ortner 1984; Krech 1991; Seed
1991) cuyo objetivo era comprender el pensamiento indigena acerca de la
historia. Esto llevo al replanteamiento de la interpretacidn de la historia de
los pueblos No Occidentales (Krech 1991:361-362). Nos referimos a la
combinacidn de los enfoques de la Teoria de la Practica y de la Accibn
Simbblica (c.f. Bourdieu 1978; Giddens 197?; Ortner 1984), y de la
Economía Política (c.f. Asad 1973; Friedman 1975; Wolf 1982) y a su
influencia en la interpretacidn de la histc-ria y de la cultura, asi como al
creciente dialogo entre historiadores y antropblogos (c.f. Cohn 1987; Chartier
1986; Guha 1987; Sahlins 1985).
Para el analisis e interpretacidn de la ideologia, la construccibn y
reproduccion (creacion-recreacion) del conocimiento, la cultura y la historia
tambion son importantes las contribuciones de los tebricos del Analisis del
Discurso (cf. Barthes 1987a y b; Bauman 1977, 1986; Bauman and Sherzer
1974; Basso 1989,1990; Gumperz 1984; Hymes 1981; Sherzer y Woodbury
1987; Tedlock 1983; White 19731) de is Critica Lite— raria (Derrida 1978;
Williams 1977) y de la Hermen6utica (Gadamer 1975, 1982). Igualmente los
aportes de los estudiosos que relacionaron los procesos de construccion y
reproduccion del conocimiento, is cultura y la historia con las estructuras del
poder, la autoridad y is dominacidn colonial y postcolonial son fundamentales
(Arac y Johnson 1991; Berman 1989; Boon 1982; Borofsky 1987;
Bricker
1981; Comaroff 1985; Chartier
58 1988; Grinzburg 1986; Hodder 1986; Hill 1988; Hulme 1990; Hunt 1989;
Marcus y Fisher 1986; Rosaldo 1980; Sahlins 1981, 1985; Stocking 1983,
1991; Sullivan 1989; Taussig 1997; Turner 1985, 1986, 1987, 19886, 19886).
Con todas estas nuevas perspectives, la historia de los grupos No
Occidentales ya no se construye coma un refle3o de la historia europea. Los
textos y !as tradiciones erale=_ codificadas ya no son empleadas solo ;-:era
establec2rcronologias o para separar el "hecho" historico de la "fantasia"
mitica. En la actuaiidad se intenta comprender el signi-ficadc de las fcrmas y
de !as contenidos de estos temtos en sus propics tArminos culturales (Cohn
1967:69). Segun Sahlins (1981:8), el reto no solamente estriba en conocer
coma la culture organiza los eventos, sino en saber coma esta ultima se
reorganiza a trav6s de este proceso. Gewertz y Schieffelin (1985:) hen
señalado que las motivaciones humanas v ios procesos históricos son
moldeados par configuraciones culturales particulares, par to cual no es
pos.ible entender la naturaleza de !as eventos con una perspective "objetiva".
Su significado solo puede ser aprehendido cuando se comprande coma los
experimentan y entienden !as pueblos mismos tanto en el momento coma en
retrospective. Los gAnercs narratives de los relatos crales y la forma que is
gente de otras cultures utiliza pare tipificar !as eventos y categor.izar sus
experiencias, constituyen modos de ordenamiento de la realidad, clue no
distorsionan !as hechos limo que Los definen y Ins den Slgn1 –
59
fiicado (Gewertz y Schieffelin 1985:2) Gewertz y Schieffelin (1985:2),
señalan que esta clase de in -fluencia cultural no puede ser separada del
relato porque es parte del significado de los evgntos, puesto que no existen
"hechos" históricos aculturales.
Consideramos que el movimiento de lcs SO's de este siglo tiene un doble
aporte: 1) por introducir ur, cambic cualitativo en el tratamiento,
interpretation y analisys de la historia oral come documento historicc valido,
y -7) por ubicar la information y a its pueblos No Occidentales en el contexto
del dialcgo-confrontacitn con las sociadades =oloniales y postcoloniales.
Cohn ;1997:50) ha sei~alado que tantc is hjstcria comc la antropoicgia son
formas de conocimi2ntc, cuya creacidn, formalizacion y practica estan
profundamente ar-ticuladas con la experiencia historica de Europa.
Tradicionalmente la (auto)construccidn del pasado europeo se relacionb ten
ei aumento del control sobre el espacio (colonial). Segur Guru (1987:xx), en
el contexto del colonialismo existe una re actor e interpenetracion entre las
formas de conocimiento (historico, etc.) de los colonizados, de los
colcnizadores ei poder político. Esos vinculos moldean el preceso de ar-ticulacion del poder en is relación historica en 4- re gobe; - nantes y gobernados
(Guha 1987:xiii, xv, xviii).
Durante este prccesc los gobernantes coloniales fueron desarrollando un
modelo consciente de to que elios consideraban y tomaban por historia y
cultura de lcs ccloni—
6 C:
zados (Cohn 1987:63; Guha 1987:xix). Lo interesante, sin `` embargo,
es
que los pueblos colonizados, objetos y sujetos de los sístemas de control
colonial, fueron "atrapados" en una situación dialLctica. No solo participaron
CComo informantes sino como interpretes y moldeadores de sus propias
culturas (Cohn 1997:63) para los poderes coloniales. Es decir, que `°
También contribuyer -on en la creación de la historic colonial
sobre sus países y score epos mismos. Esta version colonial de la historic, a
su vez influyo tanto en sus interpretaciones acerca de la situación colonial
como en "as de sus propias historias locales y regiónales. Tai como indica
Cohn (1987:70), la investigacidn de las formas indígenas de conocimiento
con respecto a la creacidn de las historias nacionaies, no constituye un mero
ejercicio acadomico, sino que forma parte del proceso mismo de creación de
los estados-nacio-nales, a partir de las entidades multilingues y multicultuc
~'
rales que se formaron durante el período colonial.
Gewertz y 5chieffelin (1987) y 8orofsky (1997), han y ser,alado
que
es
necesarío yuxtapcner las formas de conocimiento y las categorias historicas
Occidentales y No Occidentales en el marco de una amplia perspectiva etnoetnohistorica.
59
ficado (Gewertz y 5chieffelin 1985:2) Gewertz y• 5chieffelin (1985:2),
ser~alan que esta clase de in -fluencia cultural no puede ser separada del
relato porque es parte del significado de los eventos, puesto que no existen
"hechos" históricos aculturales.
Consideramos que el movimiento de lcs 80 s de este siglo tiene un doble
aporte: 1) por introducir ur, cambio cualitativo en el tratamiento,
interpretacidn y analisys de la historla oral como documento historico valido,
y 1) por ub. , car la informacidn y a los pueblos No Occidentales en el contexto
del dialogo-confrontation con las sociedades =oloniales y postcoloniales.
Cohn ;1987:50) ha sef'~alado que tanto is historia como la antropología son
formas de conocimiento, cuya creación, formalizacion y practica estan
prof~.jndamente ar -ticu
f
k,
ladas con la experiencia historica de Europa. Tradicionalmente la
(auto)construccidn del pasado europeo se relaciono con ei aumento del
control sobre el espacio (colonial). Segur Guna
(1987:xx), en el contexto del colonialismo existe una relacior e
interpenetracion entre las formal de conocimiento (historico, etc.) de los
colonizados, de los colonizadores v ei poder político. Esos vinculos moldean
el proceso de ar-ticulacion
de l poder en
la relación historica
en ;_re gcobe; - ;• nantes y gobernados (Guha 1987:xiii, xv, xviii).
Durante este proceso los gobernantes coloniales fueron desarrollando un
modelo consciente de to que elios consideraban y tomaban por historic y
cultura de lcs coloni—
60 zados (Cohn 1997:63; Guha 198 - 7:xix). Lo interesante, sin embargo, es
que los pueblos colonizados, objetos y sujetos de los sístemas de control
colonial, fueron "atrapados" en una situacion dial6ctica. No solo
participaron como informantes sino como interpretes y moldeadores de sus
propias cultural (Cohn 1997:63) para los poderes coloniales. Es decir, que
tambibn contribuyer - on en la creación de la historic colenial sobre sus
países y score 2 1 1 0 5 mismos. Esta version colonial de la historia, a su
vez influyo tanto en sus interpretaciones acerca de la situacion colonial
como en las de sus propias historias locales y regiónales. Tal como indica
Cohn (1987:70), la investigacicn de las fcrmas indígenas de conocimiento
con respecto a la creación de las historias nacionaies, no constituye un
merc ejercicio acadomico, sino que forma s-,parte del proceso mismo de
creación de los estados-nacio-nales, a partir de las entidades multilingues y
multicultu-rales que se formaron durante el período colonial.
Gewertz y Schieffelin (1997) y Borofsky (a997), han señalado que es
necesarío yuxtapener las formal de conocimiento y las categorias historical
Occidentales y No Occidentales en el marco de una amplia perspectiva
etno-etnohistorica.
Y. x
61 CAPITULO II: LOS PROCESOS DE ETNOGENESIS _Y _DE
REPRODUCCION SOCIAL DE LOS BARÉ: MITOHISTORIA E_ HISTORIA
ORAL.
En este capitulo se analizar6 la informacidn contenida en dos tipos de
fuentes: la mitohistoria y la historia oral. La finalidad de este anAlisis es
reconstruir: 1) la historia de los Baré hasta el Siglo XVII, y 2) los
mecanismos de reproducción social que durante este lapso incidieron e
impulsaron sus
61
CAPITULO III procesos de etnogénesis.
1. Los Procesos de Etnogénesis y de Reproducción Social de los Baré
hasta el Si to XVII).tPara los Baré y otros grupos Arawakos del Noroeste
Amazónico, la interpretacibn histórica del mundo, del hombre y de la
sociedad se relaciona estrechamente con los sístemas religiosos y de
creencias ancestrales (c.f. Wright 1981; Hill 1983, 1988; Wright y Hill 1986;
Hill y Wright 1988; Vidal 1987). El vasto corpus de narrativas religiosas
(cuentos, mitos, rezos, cantos, consejos, etc.) contiene un conjunto
de
c6digos ideol6gico-simbblicos destinado a transmitir un importante,
din6mico .y creativo acervo de ensenanzas y conocimientos ancestrales.
Estos c6digos influyen y orientan las estrategias que cada grupo y
subgrupo Arawako puede implementar ante cada hecho o proceso de la
vida secular o ritual. Es decir, que entre los Baré y otros grupos Arawakos
este conjunto de c6digos y de conocimiento ha incidido directa e indirecs
tamente tanto en su concepcibn de la historia, como en la construccibn de
una conciencia social y étnica (1).
62
Entre los Baré todas las narrativas miticas e
r
históricas se denominan [a]chelekawaka (=contar, narrar, relatar, conversar;
viene de [a]chLsleka[n] = hablar). Constituyen g6neros complementaríos
que se influyen mutuamente, a trav6s de los cuales (en creativa y dinamica
combinacibn o por separado) los Baré relatan e interpretan su historia y los
procesos de cambio pasados y presentes.
La mitohistoria se distingue de la historia oral porque emplea al comienzo o
intercala en la narrativa, la expresibn "en los comienzos o en el principio"
("idabaka bbuku yajanei" = cuando comenzb el dia o la luz). En la historia
oral, en cambio, se utilizan como marcadores los nombres concretos de
parientes lejanos (ancestros) o los términos de parentesco (Ei.: "nuduti = mi
abuelo, o mis viejeros, mis antigueros); todas estas denominaciones
pueden terminar en "
e
mi", un preterizador (Ei.: "nudutimi" = mi abuelo- era o mi antepasado).
Entre los Baré ambos representan modos complementaríos de conciencia
social y étnica cuyas narrativas acerca de los procesos históricos ocurridos
antes y despu6s del Contacto Europeo se entremezclan.
La mitohistoria Baré comprende un conjunto de relatos miticas sobre la
creación de los mundos humano, natural y sobrenatural, en un tiempo
mitico que es visualizado como un complejo, heterog6neo y dinamico
sístema de 6pocas pretbritas, tempranas y tardias. Toda la informacibn
mitohistórica es considerada por los Baré como real y vivencial, y
constituye
m,
63
el marco interpretativo de los procesos que se generaron por las situaciones
colonial-periférica y periférica-contemporAnea. Este marco influyb y fue
influenciado por las acciones de los Baré para enfrentar el proceso histórico
de la confrontaci6n entre el Horizonte Civilizatorío Orinoco-Amazonense y el
Europeo.
La historia oral Baré comprende
aquellos
relatos que se refieren a hechos y procesos generados por antepasados
concretos y que ocurrieron tanto antes como despu6s del con `tacto.
No
obstante, en algunas narrativas de este g6nero se observa la influencia de la
mitohistoria, cuando las acciones de los ancestros se transforman en una
especie de continuacibn de las hazanas miticas del Creador y de los Hbroes
Culturales (2). Para finalizar queremos sei;alar que una parte de esta historia
se generb en respuesta a nuestra solicitud de una mayor explicaci6n o en
respuesta a nuestras preguntas sobre determinados detalles y personaies.
2. La Mitohistoria.
La mitohistoria de la mayoría de los demAs grupos Arawakos del Noroeste
Amazónico (c.f. Bourgue 1976; Herrera Angel 1976; Gonzanez rvariez 1980;
Wright 1981; Hill 1983; Vidal 1987) se divide en dos ciclos miticas
fundamentales: el del Creador Inapirrikuli o NApiruli y sus parientes, y el del
Kirwai y su tropa. En cambio entre los Yukuna, Van der Hammen (1992)
logrb diferenciar seis ciclos miticos, en tanto que nosotros hemos podido
detectar tres entre los Baré.
64
Estos tres ciclos corresponden al surgimiento y destrucci6n sucesiva de dos
mundos y la transformaci6nrecreación del mundo actual. El primero de estos ciclos
se
r
refiere a la creación del universo y del planeta Tierra, y a F ciertos procesos de
transformaci6n. Sus personajes centrales son el Napiruli, AmAruyawa, el primer
Kuwai y un conjunto de ;, gentes-animales. El segundo ciclo habla de nuevas
creaciones y de profundos cambios socioculturales y ecologicos ocurridos en la
regi6n Amazonas-Río Negro. Sus actores principales son, entre otros, Amaruyawa,
los hijos del Napiruli (Napiruli jdntibe), una parte de las primeras gentes-animales
(los sobrevivientes de la destrucci6n del primer mundo), el segundo o verdadero
Kuwai, Kjadi, Purunaminali, y los primeros antepasados. Este segundo ciclo
penetra y moldea el tercero, que se centra bAsicamente en el gran territorío
tradicional de los Har6 y estA dedicado al culto de los antepasados y de
Purunaminali, Kjadi (o Duida) PumLsyawa, PuAkali, KuAmati y SU'ba.
'
E1 primer ciclo narra que en el principio o "idAbaka bibuku yajAnei" (3), no
existia nada. NApirulu cre6 el primer mundo y todo to que contenia: la tierra, los
rips, a sus parientes y a las primeras gentes ("jawiji[nu)-kinAnu"=animalesgentes) que eran seres-animales o animales-pensantes. Con el poder de su
pensamiento-palabra Napiruli cre6 todo, primero pensAndolo y luego nombrandolo.
No obstante, dado que . este primer mundo era imperfecto, fue destruido por una
gran
65
inundacibn, a la que s6lo sobrevivieron NApiruli, su hermana S,Am,truyawa y
algunas gentes-animales.
El segundo mundo ("idAba b6uku yajAnei" o "idaba b6uku kj~kdi",
kjtkdi=tierra o mundo) se inicia con NApiruli, a
y
quien se describe como un poderoso chamAn que tiene muchos, muchos
anos. Por un largo período de tiempo 61 y su hermana
a
AmAruyawa viven solos en el interíor de un cargo. La soledad
t
de estos hermanos se interrumpe con la llegada del Kirwai (primer Kbwai o
ser con forma de hombre pero con el poder de +~ transformarse en animal),
quien se enamora de Amaruyawa y a ~~ pesar de tener esposa, le pide que
sea su mujer.
Los hermanos discuten el posible matrimonio de AmAruyawa con el Kuwai,
ya que gracias a sus poderes, Napiruli supo que 6ste to mataria. Con el
poder de su "canto", el Kuwai conquista a AmAruyawa y transcurrido un
tiempo, mata al Napiruli y to entierra en el hueco de un palo sumergido en el
brío. AmAruyawa encuentra los huesos de su hermano, y descubre ,on :su
f6mur la forma de gente. Se trataba de tres muchachos
e•
.:varones, que eran los hijos del Napiruli y sus sobrinos, quienes al reventar
el f6mur salieron a ese mundo. Despu6s de un proceso de aprendizaje y
desarrollo de sus poderes sobrena
'"Aurales, los tres hermanos matan al primer Kuwai con un pode.roso veneno
y a su primera esposa con flechas envenenadas. Al ': `, morir el Kuwai, la
tierra y todos los animales se estremecen porque saben que los hijos del
Napiruli han venido a transformar a todos los animales malos o ponzor;ozos
("kawinal6nei") en .r
66
las especies que habrian de quedar en el mundo. El unico animal que los pudo
burlar fue la pereza (waluti), que los envi6 al mundo subterrAneo desde donde no
pudieron salir por mucho tiempo. Los hijos del NApiruli salieron posteríormente
l
con la ayuda de unas hormigas (en las profundidades 6stas son gentes, pero se
transforman en animales al salir a la super
z
ficie), que conocen el camino que conecta al mundo subterrAneo :y
el
exteríor. Sin embargo, a su regreso los hijos del NApiruli encontraron que por el
mal comportamiento de las gentes-animales, el segundo mundo habia sido
destruido por una gran inundacibn y por el fuego.
El Segundo Ciclo comienza con el regreso de los
F
hijos de NApiruli al mundo exteríor. Uno de ellos se llamaba Yuli (o primer brujo),
el otro KAmu o JAre, y el tercero se denominaba Napirikuri. Este ultimo era el que
poseia los mayores
poderes sobrenaturales. Los tres emprendieron un viaje habia la Cuenca del Isana,
y encontraron que s61o habian sobrevivido cuatro familias y las personas de buen
corazón. En esta zona se reunen con su tia AmAruyawa, con KjAdi (o KAdi, la
madre tierra) y sus nietas (Jamau
y MatAna), Eliyawa (la
tAbano) y con otros parientes.
Entonces KjAdi quien vivia en una cueva, empez6 a pensar en la creación de las
primeras gentes y experimentando con barro fue molde~kndolas hasta que
estuvieron bien hechas. Al principio estas primeras gentes parecian mun-ecos,
pero poco a poco KjAdi les enseAb a moverse, a hablar y todo to que eila
67
sabia. Con la ayuda del Yuli y KjAdi, NApiruli sac6 o hizo emer-ger de la cueva o
de buracos (huecos) los primeros ante pasados de los Barés en un orden de
mayor a menor y les entreg6 sus oficios y parafernalias rituales. Una vez que los
sac6 a todos, los hijos del NApiruli repartieron la tierra entre todos ellos, de
acuerdo a su orden de nacimiento. Segun algunos informantes este proceso de
emergencia ocurrió en Jipana (raudal del río Ayari, afluente del Isana). Para otros,
se produjo en el Alto Pasimoni-Alto Haria-Alto Cano HajAiwa, entre los Cerros
Cupi, Neblina (Tawiwibei), MaturacA e Imeri. Un tercer grupo en cambio, señala
que la emergencia de los primeros antepasados tuvo lugar en la Piedra de Cocui
(KawakUta), en el Alto Río Negro.
Con el pensamiento, Napirikuri embaraz6 a su tia '~ AmAruyawa, quien se
convirti6 en la madre del segundo o ver`, dadero Kuwai. Al nacer, los hombres to
escondieron de su madre, y se to dieron a otros para que to criaran. Cuando
~`KOwai creci6, comenz6 a utilizar sus poderes y a "'transmitirselos a la gente.
Inici6 la gran expansi6n del ;`{;mundo, cuando mediante el poder de su
pensamiento y con el (,sonido de su voz nombr6 todos los lugares. Mientras 6sto
'ocurria, Purunaminali y JamAu aparecieron en el Isana. El ~primero de estos
personajes es el dueno de los animales y el dador de nombres, y naci6, surgi6, o
apareci6 por primers vez L^
den la Sierra Parima (Parima viene de: paridi o baridi="ceniza", ima="candela") (4).
69
PurUnaminali y JamAu tienen tres hijos varones, que son desobedientes. Un dia
los muchachos se encuentran con el K6wai y al desobedecer sus 6rdenes, 6ste se
transforma en cueva y se los traga. Por medio de sus poderes PurUnaminali
descubre to"ocurrido, hace que el YUri se duerma y Lsste suena c6mo hacer salir
a los j6venes de la barriga del K6wai. Una ,.;.` vez liberad6s, los muchachos
comienzan a ser entrenados por el K6wai para ser iniciados en sus secretos, pero
dado que cometen otros errores, 6ste los vuelve a castigar. Entonces
Puriunaminali, el Y6ri y otros primeros antepasados se enfrentan al K6wai y to
matan en un gran fuego que se propaga a todo el mundo. El K6wai sube al cielo
(un plano espiritual por encima del mundo material), pero de sus cenizas surgen
los "animales sagrados", que constituyen el centro de los secretos y de su culto.
Y
El Pur6naminali pint6 en las piedras los secretos del K6wai para que los
aprendieran los hombres, y luego emprendi6 un largo viaje que to llevb desde los
ríos Ayari e
Isanapor toda la tierra. Durante el mismo persiguib a los animales ponzoSosos
que quedaban, y transformb, recre6 o embelleci6 el paísaje y a los animales que
finalmente t
quedarian en este mundo. También se encarg6 de darle el fuego y otra gran
cantidad de "cosas" nuevas a las primeros gentes. Sin embargo, AmAruyawa y
otras mujeres robaron los secretos del K6wai a los 'hombres, y huyeron por
distintos sectores de las Cuencas del Isana y Río Negro. Luego de una
71
Bran persecucibn y de varíos enfrentamientos con las mujeres, los
hombres los recuperaron, reorganizaron las ceremonial y leyes del culto, e
instituyeron las sociedades secretas masculinas.
El Tercer Ciclo comienza despuLss del gran incendio que acabb con el
Kilwai y cambib la tierra. Kjadi (También llamada Duida; que viene de "tuida",
"tuwida" =piojo), y sus nietas salieron de la cueva con otros de los primeros
antepasados. "Todo estaba pelao, como un gran sabanbn", y la vieja Duida
salib a recorrer el mundo para aprender to que debia enseP;arle a la gente
que tenia escondida en la cueva. Entre los primeros que encontrb estaban
un viejo y su gente quienes le "ensei5aron" la yuca dulce y su use como
alimento. Sb'ba un hombre Har6, También salib de la cueva y al no encontrar
nada se fue a vivir para un car;ito. Alli en suenos, el Sb"ba recibib mucha
informacidn y "descubrib todo": la yuca amarga, el casabe, la cesteria. Al
darse cuenta de que habia gente que tenia de todo al otro lado del cano, se
cash con Taw6ya la hija de su jefe. El Sb'ba representa todo to que se
refiere al intercambio matrimonial, al servicio de los yernos para los suegros
y a las relaciones entre parientes por afinidad.
En este ciclo También se destacan las narraciones sobre PumLsyawa,
Puakali y KuAmati. Pum6yawa y su marido Puakali (o Puakali=comadreja;
este nombre o personaie podria estar relacionado con "wakali" = jefe),
vivian en el Pasimoni y en un viaje por el Casiquiare se toparon con la gente
Mono-
-
72 Chucuto (kakajau kinanu o kakajau-awAmi-kinanu). la Lanica Clase de gentemono que existia en esa 6poca. Esta gente habitaba en el Pasiba y estaba
llevando a cabo una fiesta de dabokuri, en la que llevaban los animales sagrados
del Kuwai, que no pueden ser vistas par las mujeres. Dado que Pum6yawa los vi6,
ella y su marido fueron perseguidos hasta una laja del cano Aguachapita, en
donde ella fue muerta. No obstante, antes de morir pari6 al Kuamati, quien fue
criado en secreto par otras gentes (los "Inamalu-kinanu" = gente raya y los
"Iniliwiyu-kinanu" = gente pAjaro baco). Una vez convertido en hombre, Kuamati
vengb la muerte de su madre matando a casi todos los monos y transformAndolos
en las diferentes especies existentes. También dib origen a la Laguna Pasiba y en
el cano que ileva este mismo nombre qued6 su figura en piedra. En el cano
Aguachapita en cambia, estAn las marcas (petroglifos) que señalan el sitio en
donde fue muerta la Pum6yawa.
Otros relatos que se asocian con cambios, recreaciones y relaciones intra e
intergrupales son los que se refieren al origen de la Laguna del cano Mawarikanda (Río ~;
Casiquiare) y el del Yakiuana (o Yekuana). El primero de ellos
habla de la gente que habitaba en cuevas (o "cuevas de palo") de la zona
interfluvial del cano MAwari-kanda. Estos tuvieron enfrentamientos b6licos con los
Har6 porque 6stos les "mezquinaron" los peces del río. El segundo, en cambia,
narra las
P
experiencias de un famoso chamAn que podia transformarse en animal (gavilAn,
serpiente, etc.), pero que estaba "casado con
73
su propia hermana". Este poderoso personaje y su gente (es probable que se trate
de los Ye'kuana) mantenian estrechas relaciones con los Har6. La referencia al
matrimonio con su propia hermana, podria indicar que esa población
acostumbraba casarse deritro de una misma comunidad y/o linaie o subgrupo.
Otras narrativas de este ciclo mitohist6rico relativas al Purunaminali y a poderosos
lideres Har6 (Ei.: Cocui) las veremos en el Capitulo IV.
3. La Historia Oral.
Todos nuestros entrevistados coincidieron en sePalar que las primeras gentes
eran "como animales" o "gentes-animales", porque no vivian en sitios fijos,
andaban desnudos, no sembraban, y se casaban entre parientes. Vivian
"comiendo frutos del monte, gusanos, y pescao", comian "todo to que comian los
animales", to que "veian comer a los animales". No obstante, todos ellos poseian
grandes poderes, eran brujos y vivian "bruieAndose entre ellos". Es por 6sto que el
mundo fue destruido dos veces.
Con la llegada de los "viejeros" o "antigLleros" (Ei.: el N.~piruli, el K6wai, el
Pur6naminali) todo cambi6, porque ellos También eran brujos de extraordinaríos
poderes y
le enseParon todo a la gente. Los antepasados de los Har6 s
dibujaron todas
esas historias en las piedras (petroglifo= 11
iwAnada
o
mAni ), cuando 6stas estaban
blanditas . No obstante, se
sePala que los viejeros También utilizaron los "palos del monte" (tronco de los
Arboles) para pintar las
74 ` cosas del Kuwai cuando andaba con sus animales sagrados.( S ) Para
los viejos "el mundo" era la casa comunal o maloca (bAna), aunque También
se menciona que habia gente que vivia en cuevas (Ej.: los MadAwaka).
"Esos antigueros eran maestros, eran brujos y crearon a la gente sacAndolos
de huecos o cuevas, fueron sacando uno por uno a los cabezas de cada una
de las gentes".
Señalan los entrevistados que los primeros antepasados de los Baré fueron
creados en los Raudales de Jipana, _afluente del Isana. En ese tiempo
todos eran una misma gente, y los tres primeros hermanos mayores fueron:
los Baré, los Hoh6dene y los Wariperidak6nai. Los HardS ocuparon el
segundo o tercer lugar en el orden de emergencia. SegCin algunos entrek.
vistados Hoh6dene
y Warekena, los HAalenAi (los Hard, en Curripaco y Warekena) fueron los
segundos, despu6s de los Hoh6dene, que salieron de los buracos de Jipana.
Los Wariperi
en cambio, emergieron en los Raudales de Enu-koa (Isana). Inmediatamente
les siguieron los KumadA-mnAnai, los AdArruf., minAnei, los Kapite-minAnei,
los DzAwinAi (o YAwi-n..ii), los Baniva, los Desana (DLstanai), los Wanano
(PuiP;ai o Puy6ine), los Tucano, los Tariana, los Warekena, los Manao, y
continua is larga lista (6). Tanto los propios Baré,, coma los Warekena,
Baniva y Curripaco coinciden en señalar la antigtiedad de los BAlenai
(BAaleni, BAale, HAlenu) en la Cuenca del Río Negro.
La primera gente en "salir" (emerger o llegar a un sitio) es reconocida por los
demAs como los abuelos (c.f. Van
75
der Hammen 1991:128). Cuando los Har6 salieron, el Napirikuli les dijo "hijos Uds
van a ser tAna" (tLsna, tuna), es decir maestros
'efes.
Por
611o
las
denominaciones de las unidades ,
/. de descendencia de este grupo terminan en t6na, t6na o t6una Ej.: "Malhdi-t6na"
= gente %uquira). De tana, t6na probablemente se derivan los sufijos dana, d6ne,
d6na, sana, shana, yana, que se encuentran en los nombres de algunos
subgrupos Har6 o en los de otros grupos que tienen ancestros de este
r
grupo.
Los hermanos mayores de la fratria primigenia
actualmente un sib de la fratria Wayulu), y los Aparu o "indios sapo" formaron parte de los TibAU. Los Aparu remontaron el Río Negro y
emigraron hacia el Este (c.f. Pbrez 1988). Existen canaletes, hachas de piedra,
petroglifos, disenos en cestas, restos cerAmicos, etc., que llevan este f nombre y
cuya manufactura se les atribuye.
Una vez ocurrido el proceso o ceremonia de emergencia, los primeros
antepasados se dispersaron. Desde el cano
z
Uaran'A (YukuAli, en hohbdene) los Hohbdene (cuidadores de los Raudales de
Jipana) se extendieron por el Alto Ayari y sus alrededores. Los Wariperidak6nai
fueron hasta el cano Pamari (Alto Isana), mientras que los Har6 se movieron hacia
el Papuri (brazo del Vaupbs) y el Apaporis (afluente del
77
CaquetA). Una vez alli, muchos de ellos regresaron hasta el Río Caur6s (Cauaury)
situado en la margen derecha del Medio Río Negro. Luego remontando por este
ultimo "llegaron lejos" y "se metieron" por los ríos Branco, Cauaburi (o Cababuri;
margen izquierda del Alto Negro), Casiquiare, Alto Orinoco y sus afluentes. Los
"viejeros" Baré "llegaron lejos" y tenian caminos para todas partes, "aunque para
el Guainia son nuevos", pero nunca dejaron de visitar la Cuenca del Isana. Fueron
ellos quienes ensenaron y entrenaron en los secretos del Kuwai a varíos grupos
no Arawakos como los Cubeo (Kub6ua), quienes ocuparon posteríormente el río
Cuyari.
Los informantes También hablan de los viajes a gran distancia hechos por sus
antepasados utilizando una vasta red de caminos fluviales y terrestres: 1) a trav6s
del Baria y por el desecho "Makuritidawi" que sale al río Cauaburi y al Negro, se
pasa al Hranco (ese camino y desecho se dej6 de usar al ser tomado por los
caucheros y con la entrada de los "Waj,.~riwa" _ Yanomami); 2) por el Hranco
hasta las Guayanas; 3) desde el Río Cunucunuma o por el Iguapo hacia las
Guayanas (incluyendo Ciudad Bolivar) y hacia Bel6m do ParA; 4) por el Vaupes,
CaquetA, Putumayo y otras regiónes hacia el Alto Amazonas que j llaman de los
"Cerros Azules" (kulini siyAba). Estos caminos I '.s
servian para "comúnicarse y comerciar con indios de otras partes" que eran muy
"civilizados". Algunos entrevistados ser;alan que estos indios pueden haber sido
del Ecuador, de Peru o de Bolivia, mientras que otros dicen que de los Andes
78
en general.
Baré parece
a
La informaci6n sobre los Baré que emigraron hacia el Apaporis es escasa, pero,
en cambio, manejan muchos datos sobre los antepasados que ocuparon la región
Río Negro-Branco Cauaburis-Casiquiare-Alto Orinoco. Seg6n relatan los informantes, cuando los primeras Baré llegaron al Medio y Alto Negro, el clima era
diferente, habia un "verano que era terrible" y el río "se secaba". Pasaron mucha
hambre ("wamari") porque la comida era poca. Comian tierra, bebian agua o
ingerian gusanos, bachacos, frutos silvestres, etc.. Esas primeras gentes
fabricaban cerAmica (los entrevistados señalan que esta es una actividad muy
antigua), y vivian en cuevas (?) al pi6 de piedras y serranias, o en las riberas (en
lugares de raudales) de los ríos y de los canos. Se vestian con guayucos de fibra
de marima (8). Es posible que algunos segmentos de esta población tuvieran
agricultura, pero otros aparentemente la adquirieron en la zona a travL5s del
contacto con otro grupo cuyo nombre se desconoce. El jefe de este ultimo les
habria proporcionado "yuca dulce sancochA", asi como el "secreto" para cultivarla.
Los entrevistados tambid6n cuentan que cuando... "...los viejeros conocieron la
yuca (dulce o amar ga?), se emper;aron en sacA el almid6n hasta que to
consiguie-ron y eso era to que comian, porque no sabian que hac6 con aquel
bagazo o nepe. Entonces to botaban, hasta que por ultimo descubrieron como
prepara el cazabe y el mar,oco con ese bagazo".
Posteríormente, y luego de algunos enfrentamientos, estos indígenas llegaron a
convertirse en los parientes por
79
afinidad de los primeros Baré.
Progresivamente la población comenz6 a expandirse geograficamente, pero este
proceso sigui6 el modelo mitico. Es decir, se produjo despu6s de que se
efectuaron ceremonias de "creaci6n" o re-creaci6n de las gentes que permitieron
el surgimiento de nuevas unidades de descendencia.
Algunos de estos sitios sagrados de re-creaci6n o emergencia parecen haber sido:
1) las Serranias del Alto Siapa [siyApa=montaia, cerrol (Imeri, Tapirapec6) y del
Alto Baria MaturacA; 2) el Cerro o Piedra Cocui (Kawakirta, en Baré); y 3) el Cerro
Maraguaca (Madawaka o Madawaka, en Baré) del cual los Madawaka derivan su
origen y nombre.
En
este grupo de sitios sagrados También estan incluidos los lugares en donde
se Ilevaron a cabo las primeras ceremonias de iniciaci6n de jdvenes (ambos sexos)
y chamanes. En el mismo se encuentran: 1) el Alto Pasimoni, en donde esta
ubicada la casa del Kuwai o de los animales sagrados; 2) la Sierra Parima o casa
del Purunaminali; 3) los Raudales de Sao Gabriel, especialmente los que se
denominan Biburi (=borboIlones o remolinos en Baré), y Kurukbi o Cocorubi; y 4)
varics sitios del Río Casiquiare con raudales y/o piedras grandes con petroglifos.
El propic nombre de Casiquiare parece relacionarse precisamente con la palabra
"Kasimajada" o "Kasijmakasi" que significa ceremonia de iniciacibn o de ayuno. Es
decir, que el significado de Kasiki-are ("are" o "ale" = luz o sol primordial, 0 dia)
podria asociarse con "lugar primordial
80
donde se celebraron iniciaciones o ayunos".
Los MadAwaka, Mandauaca, Maldavaka, Mandauaca ocuparan los Ríos Caur6s y
Acarai (Media Río Negro), algunas zonas del Río Branco, el Alto Cauaburis, Alto
IA, Alto Yatua, Alto
Baria, Alto Pasimoni, el Alto Siapa extendi6ndose hacia los Ríos Castai~o y
Matapire, todo el curso de los Ríos Pasiba, ` Emoni, Pamoni, Caripo del Brazo
Casiquiare, los Ríos Mavaca, Iguapo, la parte baja del Cunucunuma, del Padamo
y las zonas riberenas del Alto Orinoco. Segun los informantes, estos a
indígenas preferian vivir en los cargos pequeP;os, a en las cabeceras de los ríos,
cerca del piedemonte de las serranias de la región (Ei.: los que vivian al pi6 del
Cerro Maraguaca,
n
a quienes se les conoce en Baré coma los "Kabukuali", nombre que se deriva de:
buku="carga/producto-de" o "frutos", y ka-...-li=aumentativo). A los MadAwakas
siempre se les vincula can la ocupacion de cuevas. De hecho se dice que despu6s
de la llegada de los europeos, muchos de ellos se escondieron en las cuevas que
se encuentran en las montanas de su territorío (se cree que aun hay MadAwakas
ocultos en cuevas). Otros, habitaban "grandes malocas" o casas comunales, cuya
forma se desconoce.
Los MadAwaka hablaban una variante dialectal del Baré, y los informantes
ser;alan que existian dos clases de Mad.iwaka, la que se hablaba en el Cauaburis
y en el Media Río Negro, y la que predominaba en el resto de su territorío. La
comparacibn de varíos vocabularíos permite sugerir que los
S
81
idiomas Arawakos conocidos como Anauy~t, Mawakwa, Jabaana y Cariaya
(o Caraiais), representaban variantes dialectales del Barés. Los
entrevistados nos confirmaron que los dos primeros forman parte de la
variante dialectal mAs extendida (Casiquiare, Alto Orinoco), pero que los
ultimos constituyen un
d.
dialecto "ligeramente" distinto del anteríor. Además de estas variantes, los
Baré reconocen la existencia de otros dos dialectos: "Casiquiarei~o"
(popular en Solano) y "Santarroseno" (popular en el Alto Río Negro).
Los otros subgrupos Baré se ubicaban en: a) las mArgenes del Alto Río
Negro (desde los Raudales de Sao Gabriel hasta el Casiquiare) y b) en los
cursos medios y bajos de varíos afluentes del Casiquiare y del Medio y Alto
Río Negro (Hranco, Demini, Ajuana, Mari6, Marauia, Padauiri, Curicuiari,
Cauaburis, Caguapune, Mayabo, Darigua, Chagueni, Chiyaqueni,
Marimajare, Janabo, Macacuni, Amanavo, Pasimoni, Siapa, Cuajayare). Los
entrevistados tambiOn recuerdan la presencia de Baré en el Papuri del
Vaup6s y en un "sitio viejo" de nombre "Kalakarai" situado en el Hajo Río
Hranco.
Los Baré vivian en comunidades de diferentes tamas;os ubicabadas en las
riberas de los ríos y lagunas. Los pueblos eran de dos tipos: 1) los grandes
y permanentes denominados
"bin6je" (=pueblo), y 2) los temporales o "kanAwake", locali- zados
cerca
de los conucos y de los cotos de pesca y de recolección. Los bind5je de
mayor tamano podian tener mAs de una vivienda multifamiliar grande
(malocas), con techo de
82
palma de dos aguas y paredes de barro recubiertas con una mezcla de barro
blanco y pendare. Además de las malocas, la comunidad contaba con casas de
trabajo con techo de palma y paredes de palos delgados de madera o bejucos. En
los pueblos de este tipo, las casas estaban dispuestas alrededor de una plaza, y
una de ellas (la del jefe u otra especial) servia como "casa de la fiesta" y se
destinaba para las reuniones masculinas, las ceremonias de dabokuri y las
iniciaciones. Otros pueblos en cambio, solo contaban con una maloca y un numero
de casas de trabajo equivalente al de mujeres casadas.
Tanto la distribución espacial de la población en el territorío como la organizacion
interna de los pueblos estaba basada en la estructura social Har6. Al comienzo los
primeros
Z: antepasados estaban organizados en tres unidades de descendencia: T6ma o
DLsma (hermanos mayores), Aparu o Tibau y Wayulu, 5.
pero se desconoce si se trataba de sibs o de fratrias. Con el tiempo el crecimiento
natural de la población, las relaciones con otros 9ruPos, Y los Procescs rituales de
recreaci6n ,
hicieron que esta estructura inicial se modificara y llegara a transformarse en una
compleja organizaci6n de sibs y fratrias confederados. Si bien a6n no se pos6e
suficiente informacibn para reconstruir integramente el proceso, es posible sugerir
que para la 6poca pre-contacto tardio, la estructura interna de los Hal6nu estaba
conformada por una confederacibn de mAs de diez fratrias patrilineales,
83
exogamicas, localizadas y jerarquizadas segun un orden mitico de
emergencia de hermanos ancestrales.
A su vez cada una de estas fratrias estaba constituida por una federacibn
de sibs patrilineales, exogAmicas, localizados y con un orden de rangos de
mayor a menor. Esta jerarquia se reforzaba a travLss del principio de orden
de rangos por edad entre hermanos agnAticos reales o clasificato' ríos.
Este orden de rangos se expresaba en las categorias r
=miyale (=mayor; nuwAja-miyale=mi hermano mayor)), baiakunama
(=en el medio) y painimi (=menor).
Hasta ahora se han logrado obtener los nombres de las siguientes fratrias: I.
T6ma-tana (hermanos mayores o "capitanes"; También conocidos como
Demanao o Demananu,
k
r
Damacuri o Damaueri en las fuentes escritas), II. MalAjayu t.
tana, III. AwAmi-dana (Madawaka del Pasiba), IV. TibAu-tana (los
Tibajakena o Jibajakena de los cronistas), V. Kuwati-tana (los Cubena,
Kuena del Siglo XVIII), VI. Wayulu-tana, VII. Maladi-tAna (los famosos
Marabitanas), VIII. MakawAkau-dana (o Mawakwa, pertenecientes a los
Madawaka), IX. Yaba-tana (los
F!'
Jabaanas o Yabahanas de las fuentes, También Madawaka) X. Adali-tana.
Despuas de este conjunto de fratrias seguian en el orden jerarquico otras
gentes como los Baniva (o Baniva de !
Maroa)
(9)
quienes
eran
considerados los mAku o "servidores"
S
de los Baré. Por el momento no se sabe si este tratamiento ya existia
antes del Contacto o fue una consecuencia de la situación colonialperiférica.
84
Es necesarío aclarar que en el idioma Baré hay varíos términos para clasificar las
relaciones no consanguineas. Por ejemplo, existen las categorias de
"nusiruwAi"=mi
cunado; "nusAlima"=mi amigo, socio, compar;ero o aliado; a
"mapachika"=mi
hijo adoptivo ("mi hijo criado o que yo crib"); "nuetasAmbore"=mi criado (o el
hu6rfano que me sirve y hace '' ciertas táreas para mi y vive en mi casa"). El
término "mAku" = servidores, puede referirse tanto a todo un grupo o subgrupo
indigena con una posicibn de menor jerarquia dentro de una sociedad y región,
como a uno que habla en un idioma distinto ("no escuchan nuestro idioma"; viene
de: ma- "sin", -ku"idioma" [jalu-k6-juli=idioma]).
Si bien los datos son alln incompletos, en el Cuadro 5 se presenta la composicion
tentativa de cada una de las fratrias Sar6. Es necesarío aclarar sin embargo, que
en este no se han incluido los nombres de otros posibles sibs y fratrias porque la
informacion sobre ellos era insuficiente. (Ei.: AlAwata, ChAru, Yaliwe, Aw6dali,
Kulikuya, MAtali, Dumuku, WanAleu, Sibiyu, Kulubau, Kudua, etc.). Dueremos
aclarar que tanto las denominaciones que aparecen en el Cuadro como estas
ultimas, se derivan de las de animales que pos6en "bulukubitei".
En lengua Baré el tL6rmino bulukubitei significa "sombra" o espiritu invisible de los
animales-gente, y constituye el simbolo tot6mico. Se relaciona con la cualidad que
se atribuye a ciertas especies de animales de transformarse en
85
Cuadro
SEGUN HISTORIA ORAL.
5 • ESTRUCTURA
SOCIAL
DE
LOS
BARÉ,
Vidal 1993
FRATRIA +JERARQ.+SIBS
+ JERARQUIA
+
+tilma (danto)
+
I
TEMA , + I +inOvi (perro de aqua)
2
+
+kulimau (morrocoy)
+
3
+
+daiAnalu (tragavenado)
+ 4
+maJS,jagu(venado) + I
+
+uk~re (p iapoco)
+
2
MALAJAVU + iI
+,~~wibudi (temblador) +
3
+
+kuydiri (paya)
+
4
+
+jayana (cachicamo)
+
5
+
+awAmi (mono blanco) +
I
+
+kak au (mono chucuto) +
2
AWAMI
III mabdti(ard(Ihharmiguero)
4
+
+jiwa (puercoespin)
+
5
+
+tibAu (sapo)
I
+
+Aparu (rana aparo)
+
2
TIBAU
+ IU +dulukulukjau (rana)
+
3
+
+kaw6i (guacamaya raqa) +
4
+
+kurawigu (esp. sapo)
+
5
+
+kuwAti (tigre)
+
I
KUNATI
+ V +kiglbisi (tigre rojo)
+
2
+
+ Au (oso palmero) +
3
+
+ sinu (Perro)
+
4
+
+waydlu (Picure)
+
I
+
+waueu (pereza grande) +
2
WAVULU
+ UI +waldti (pereza pequena)+
3
+
+ Pudkali
(comadreja)
+
+
+kuYAu (loro)
+
5
+
+malldi (aye dquira)
+
I
MALADI
+ VII +jAmu(culebra de agua )
3
+
:"n-,~ i (hormiga 24)
+
+jaddli (babo)
+
4
+
+makawAkau (mono viudita) +
1
MAKAWAKAU+
VIII +11ii111
(ga 1 I ineta) +
+
+waydmal~(pkjaro minero)
+
4
+
+ydba (lapa)
+
1
VABA
+ IX +,~Awa (gavilAn)
+
2
+
+kapi i (zorro guache)
+
3
+
+teM~i (chiriguare) +
4
:^
+
+adl i ( ban)
+
1
_
+
+wakAla
(Va rza blanca) +
ADALI
+ X +inAmalu (raga)
+
3
+
+araWduli
(ga rza morena)
+
+iniliwiyu (PAjaro baco) +
5
t
+
4
2
2
4
86
gente, tal como to hicieron los primeros antepasados. Para la gente de este grupo
algunas especies de la fauna (Ei.: los peces y algunos pAjaros pequenos) no la
pos6en. Los que la tienen son considerados "gentes" o "gentes-animales", y por
ello no deben ser comidos. Los "viejeros de antes no los - comian", y solo se
alimentaban de pescados, tortugas, pAjaros pequenos, frutos silvestres y plantas
cultivadas. Las personas También tienen b u l u k u b i t e i y el de un individuo es
sagrado y no puede ser mencionado o conocido en publico. Si una persona se to
dice a otros puede perder su "suerte", ser victima de brujerias o encantamientos e
incluso morir. Este concepto constituye la base de las denominaciones de las
fratrias y de ''los sibs. Este término se diferencia de "duw,anaja" (sombra o silueta,
de persona, animal o cosa que se forma al contraluz) y de "najaluku" (espiritu de
persona muerta).
Otro aspecto importante del bulukubitei de una ,4
persona es su relación con la
unidad de descendencia, ya que se transmite de padres a hijos. Si bien la
membresia de un individuo 8ar6 a un sib y/o fratria es heredado por linea '
paterna, esta regla no siempre se cumple en la transmisibn del bulukubitei.
Aunque se supone que el bulukubitei de una persona
corresponde al "totem"
o denominacibn de su sib (y/o fratria), durante las entrevistas varias personas
seF;alaron f. que si bien pertenecian a la unidad de descendencia de su ',
padre, su bulukubitei habia sido heredado de su madre. Informantes Barés,
Warekena y Haniva (10) interrogados acerca de
87
este hecho, coincidieron en señalar que el bulukubitei es muy antiguo, dado que
viene desde el tiempo de los origenes del mundo y de l.cs primeros antepasados y
de la transformaci6n de las gentes-animales en personas.
Las reglas de exogamia exigen que las personas con un mismo bulukubitei y/o
pertenecientes a un mismo sib y/o fratria no se casen entre si,
independientemente de si son o no Har6. Esto quiere decir, que estas reglas
trascienden las diferencias Létnicas y linguisticas. Segun los entrevistados, asto
explica par qu6 "antiguamente" los matrimonios eran arreglados o negociados par
los padres, quienes averiguaban sobre el bulukubitei y otros "asuntos". Una vez
que se convenia la boda, el futuro esposo se mudaba durante una o mas anos a la
casa y comunidad de sus suegros, con el objeto de prestarle diversos servicios.
(Ej.: apertura de conucos, construcci6n de una nueva casa de trabajo, cazar,
pescar, etc.). Si bien una vez cumplido el servicio a los suegros, la nueva pareja
se trasladaba a la comunidad de los padres del hombre, los lazos, la lealtad y la
responsabilidad del yerno para con su suegro y cunados tendian a fortalecerse
con el tiempo.
Los informantes señalan que si bien el matrimonio ideal o preferencial es aquel
entre primos cruzados cercanos o distantes ("nukuti-ditale o naku-ditale, nukuti-jisu
o naku jisu; Ver Cuadro 4), muchas uniones matrimoniales se producian par
razones políticas destinadas a iniciar a reforzar rela-
88
ciones y lealtades con otros grupos y subgrupos, dentro y fuera del
territorío tribal. El establecimiento de estas alianzas matrimoniales
generalmente estaba acompa;~ado por una serie de fiestas de dabokuri o
de intercambio, destinadas a consolidar los nexos entre parientes por
afinidad. Permanente
,:. Lmente También se procuraba incorporar a otras poblaciones y
regiónes a la red de relaciones de afinidad. Los entrevistados Baré
mencionan que entre los parientes afines de sus antepasados estaban los
Manao, Curripaco, Baniva, Warekena, Makfu del Alto Orinoco, Puinave,
Ye"kuana, Cubeo, Uanano, Desana, Tucano.
En cuanto al sístema político de los antepasados, los entrevistados siempre
mencionan la existencia de "capitanes o caciques generales", quienes eran
"muy predominantes". Esto ultimo significa una mezcla de prestigio e
influencia,
J.,
asi como el dominio o control sobre una determinada zona o regibn y sobre
su gente. En el idioma Baré a los capitanes generales se llamaban "WAkali
KumAleje" (= gran jefe), para
t.
diferenciarlos de los jefes de comunidades o "WAkali". Se dice que en el
pasado, estos personajes hablaban varíos idiomas y poseian poderes
sobrenaturales. Uno de los primeros capitanes generales se llamb BAale (=
color blanco, claridad, luz del
x
sol). De este nombre aparentemente, se derivb la autodenominacibn del
grupo: BAale-j6ntibe (=los hijos de BAale), BAale-kinAnu (=1a gente Baré),
Bal6nu (los Baré) o ''~ BAalenai (los Baré en Curripaco, Warekena,
Baniva, etc.). La
89
ie costumbre de asignar el nombre de un poderoso capitan a su gente o a
su territorío es popular entre varíos grupos del Noroeste Amazónico y
probablemente muy antigua (11).
~.os capitanes generales ejercian su "predominio"
Y sobre: 1) su propio pueblo (bin6jesi), 2) las comunidades de su mismo
cano y sib, cuyos jefes generalmente eran sus hermanos menores reales o
clasificatoríos (Enulwalajanu painimi), 3) las aldeas de su misma fratria, y 4)
los pueblos cuyos jefes eran sus aliados y/o parientes por afinidad. En esta
forma, un capitan general podia liderizar una confederaci6n de varias
comunidades de su misma fratria. Esta confederaci6n tenia un consejo
intercomunitarío de ancianos, el cual junto a su capitan general, recibia el
nombre de "Sibul6nei" o gobierno.
Al capitan general le seguian en orden jerarquico los "juwinei" o guerreros.
Cada uno de ellos se destacaba por su destreza en la guerra y era el jefe
de un pueblo, pero carecia del gran poder sobrenatural caracteristico de los
capitanes generales. Si bien la influencia de un juwinei podia extenderse a
mAs de una comunidad, su autoridad se mantenia solamente durante los
conflictos b6licos.
Segun los informantes, antes de la ilegada de los Yaranawi (=europeos y
críollos) las guerras indígenas se iniciaban con el grito de juwi (=guerra).
Las armas eran lanzas puntiagudas de madera y puyas (dardos de
cerbatanas) envenenadas (?) o untadas con curare.
90
"Cuando las gentes se iban a pelear se mandaban el aviso, se avisaban donde y
cuando se iban a pelear; s los viejeros se peleaban porque algunas gentes divulgaban los secretos o faltaban a las leyes del Kuwai; También se peleaban por las
mujeres, cuando robaban las mujeres; se peleaban contra los enemigos y alli
tenian que Bali los cunaos de uno a defend6lo a uno, porque si uno no peleaba
contra los enemigos de su suegro y sus cunaos le quitaban a uno su mujer. Habia
otra clase de pleito pa" gang la mujer y casase con ella. Los hombres que pedian
una muchacha tenian que pelearse por ella, los que perdian se ponian furíosos e
iban a buscA su venganza. El que perdia se iba a buscar a sus parientes, sus
hermaneros Chermanos reales o clasificatoríos, miembros de su mismo sib y _
fratrial, sus cur;aos, y entonces se hacia la guerra a los parientes
de la mujer y a los parientes del hombre que se la habia llevao".
"Los viejeros hacian trincherones en los pueblos, las trincheras eran hondas, del
tamano de un hombre, de una orilla del río, por detrAs del pueblo hasta la otra
orilla [es decir, rodeando el pueblo por su parte trasera, con salidas hacia puntos
equidistantes en la margen del río o cameo), en donde tenian escondidas curiaras
pa" picurease".
Al parecer, estas trincheras servian como vial de escape para ancianos, mujeres y
ninos, quienes se marchaban custodiados por algunos guerreros cuando se les
avisaba med iante un grito o sei5al, que no habia esperanzas de victoria. También
se habla de la existencia de otras técnicas defensivas tales como las atalayas (los
Har6 igualmente les dicen "trincheras") desde las cuales se disparaba a los
enemigos, las empalizadas o estacadas alrededor de las comunidades, y las
trincheras con estacas construidas en la parte delantera del pueblo.
"Algunos trincherones tenian puyas, como la que hay `~. en el pueblo viejo de
Santa Cruz en el Casiquiare, frente a Mango, entre la boca del Siapa y la boca del
91
Pasimoni. Pero esas trincheras las hacian por delante del pueblo y les ponian un
puente por donde ellos pasaban, y era muy flojito pa' enganA a los enemigos para
que los persiguieran y entonces se cayeran al caerse el puente; alli les caian a
macanazos. Pero s eso fue despu6s que llegaron los YarAnawi, porque antes no
se usaban en las guerras las macanas, sino fue despu6s con la llegada de los
espar;oles se empezb a peliA con macanazos y garrotazos. Cuando llegaron esas
gentes, los esparíoles, bueno los portugueses tambibn, esos llegaban en la casa y
porque les gustaba una muchacha se la llevaban pa' comLssela, o porque
mataban un hombre [indio] y se to comian, despu6s votaban los pellejos de la
gente sobre las piedras de los canos como si fueron conchas de yuko [fruto], por
eso se les decia Yukuida, despu6s fue que se les dijo Yaranawi. Si los indios
tambiLsn comian gente, pero eso fue despu6s cuando esa gente llegb, bueno asi
decian los vieje-ros. Hubieron muchas guerras. Por eso la gente se picureaba pal
monte adentro, muchos se convirtieron en WajAriwa [=Yanomami], en MAku, se
picurearon pa' salvase y les dieron otros nombres despu6s que los espar;oles los
corrieron. Ellos tenian sus escondites, tenian cuevas, tenian huecos por debajo la
tierra, tenian huecos en los palos. Los Yar'Anawi llegaban en la noche, zas! y
asaltaban los pueblos. Tenian sus rifles, pistolas, y no se podian matA fAcilmente,
habia que esperA se les acabaran las municiones y entonces se les cafa a
garrotazos. Hubieron muchas guerras. La gente se esgaritb [dispersb, se dividi6],
daba tristeza. Alli la gente se entremezclaron, se revolvieron unos con otros y fue
empezando a caer la lengua de nosotros. Unos se picurearon para Manaus y otros
pa' Ciudad Bolivar, ellos fueron los que fundaron Manaus, Ciudad Bolivar y
muchos pueblos. Los Har6 se esgaritaron, daba tristeza, pero fueron una gente
muy guerrera y mUy predominante, con ellos se fundaron muchos pueblos".
Uno de los roles de los Jefes Juwinei o guerreros era precisamente organizar todo
to concerniente a la guerra y a la defensa de las comunidades. Se encargaban de
la construcci6n de las trincheras, que se hacian rapidamente una vez recibido el
aviso del conflicto, planificaban la huida y ponian a salvo la poblacibn. Si bien un
CapitAn general podia
92
ser guerrero, un Juwinei que no poseia dotes o poderes , chamanicos no podia
convertirse en Wakali Kumaleje. Se nos
{ explicb que Napiruli, Puruna-minali, y Napirikuli fueron Capitanes Generales
porque además de ser jefes, eran sabios con grandes poderes chamanicos.
El cambio el Yuri y el Kiiwai si bien fueron sabios y poderosos chamanes, no
llegaron a ser a
capitanes pues eran comandados por el Puruna-minali y Napirikuli. Se señala que
desde el principio del mundo los Juwinei (guerreros) siempre han sido los
hermanos del medio (Ej.: Kamu, el hermano del medic entre Yiuri y Napirikuli).
La importancia que se atribuye al conocimiento chamanico y a la especializacibn
ritual en la validacion y fortalecimiento del liderazgo supracomunitarío no solo se
debe al desarrollo alcanzado por esas actividades sobrenaturales, sino a la fuerte
influencia que ejerce el sístema religioso
,r.
sobre el sístema político de los Har6. SegCin los informantes, el aprendizaje
chamanico es sumamente complejo y requiere de grandes sacrificios personales,
de cualidades individuales especiales (Ei.: dotes sobrenaturales, capacidad de
memorizar, rapidez en el aprendizaje), y la superacibn de varíos niveles de
desarrollo del conocimiento y de entrenamiento chamanico.
Existen cinco niveles de conocimiento 0 especializacibn chamanica
que pueden ser interpretadas como una jerarquia del conocimiento ritual y del
poder para mediar entre to natural y to sobrenatural. Esta jerarquia influye y es
influenciada a su vez por el orden de rangos de la estruc
93
tura sociopolítica. De menor a mayor estos son: 1) biniji o yerbatero (curaci6n con
yerbas); 2) makakana o soplador (curacibn por medic de tabaco); 3) uyukali o
chupador (curaci6n por medic de la succi6n), 4) sibunitei o soAador (curacibn y
adivinaci6n a trav6s de los suenos), y 5) el chaman sabio. El 61timo nivel domina
todas las especialidades y además conoce numerosos cantos rituales y rezos
ancestrales. Diverscs entrevistados sugirieron que los capitanes generales
poseian el nivel mas alto de especializacibn chamanica.
También es importante mencionar la influencia política y religiosa ejercida por los
ancianos Har6 ("viejeros"), quienes poseian y perfeccionaban el conocimiento de
is historia oral y de las oraciones y cantos sagrados, que son vitales en la
celebraci6n de las ceremonial de iniciaci6n y de otros rituales.
El contexto en el cual se expresaban y mezclaban dinamicamente las relaciones
socio-polítical y el conocimiento chamanico era el de las fiestas y ceremonias
rituales. Hasta ahora se han logrado diferenciar tres tipos de fiestas: 1) las de
"Dabukuri", 2) las de "KasimAjada", y 3) las "guerras rituales".
El Dabukuri o fiesta de frutos es un complejo ceremonial que incluye: a) el
intercambio generalizado de bienes, servicios y conocimientos entre aliados y
parientes consan guineos y afines; b) el comercic entre socios cuyo pago podia
efectuarse a mediano y largo plazo; c) la redistribución de
94
recursos naturales y sobrenaturales relativamente escasos entre dos o mas
grupos de una o mas regiónes; d) una serie de bailes y cantos ancestrales que
reviven y transmiten las > historias
de las fratrias y de los sibs, asi como las
individuales o biografias; e) el consumo de grandes cantidades de
r
comida y bebida; f) la flagelacibn con latigos ("adabi"), y g) los rituales sagrados y
secretos del Kbwai.
4
Generalmente los Dabukuri se celebraban durante el verano y duraban dos dias.
Su organización estaba a cargo de
1
una junta de 15 o 20 personas, y su finalidad era obsequiar y "~ distribuir entre
los invitados frutos silvestres (seje, yuko,
p
yuri, etc.),
cabezbn (el item mas apreciado), o katibiya (=masa
de yuca rayada y prensada en sebucan, envuelta en
N
hojas). Las ceremonias de Dabukuri se efectuaba entre dos sibs, fratrias o grupos
de parientes afines o aliados, e incluia tres fiestas: una de frutos, otra de katibiya y
la iultima de cabezones. Generalmente el dabukuri de katibiya era preparado por
los parientes uterinos o por los de las esposas
4
*~
de las hombres del pueblo. Durante estas fiestas se oian los "diablos" o
animales sagrados del Kbwai que venian para la "bendicibn" de los frutos. No
obstante, tambiE§n se tocaban los yapururos ("mabe"), los pilones y otros
instrumentos que podian ser vistos por las mujeres. Los hombres y mujeres se
vestian con sus mejores galas, pero dejandose el torso desnudo
4a
para poder recibir los latigazos. Una vez que toda la comida y ;:,; bebida
(burE~che y yalaki) preparada se habia consumido, se
95 I ntonaban cantos coma al "Mariye" (para los bailes de pi16n) y
+ 'Kamarkradani" (canto que narra historias y biografias, pare`- ido al Areito
de Las Antillas Mayores y al Jayeechi de los ayuu)
%Las ceremonial "Kasimajada" son los rituales de niciaci6n de los j6venes
de ambos sexos, y estAn dedicadas al ;'Culto de los ancestros o primeros
antepasados y al Kuwai. En ,ellas se reproduce el tiempo y las acciones de
la creaci6n de r,.jas gentes, de las unidades de descendencia y se
transmite el -'acervo de conocimientos a Las nuevas generaciones.
Antiguamente se llevaban a cabo en verano y en invierno y solian -'durar
mAs de dote dias. Durante este lapso se ayunaba, y s61o `,se consumia
agua, yucuta y/o jugo de seje. Al final se llevaba a_cabo la ceremonia de
"probar" la comida. Esta comida "sopla''da" par los chamanes consistia de
varíos tipos de pescados, 'f,,rutos silvestres, cazabe, manoco y algunas
presas de caceria. La misma era repartida.primero a•-los j6venes iniciados
y luego ,ai ,los demas asistentes.r:
Los iniciados y los demAs participantes se flagela;ban con -lAtigos "adabi",
hechos con bejucos o ramas'amarradas 'con curagua, en cuyas puntas,.se
colocaban huesos de temblador £:que laceraban la piel. Durante
las.ceremonias KasimAjada se Y
Mefectuaban bailes, habia cantos sobre las historias de los . primeros
antepasadas, y se tocaban las animales sagrados del Kiuwai - q%&e eran
ensenados par orimera vez a Los varones iniciados. Para el ultimo baile,
todos sue- adornaban con b~
96
! atuendos de plumas, se tenian el cuerpo can chica, y con pr;
'pintura blanca se dibujaban an la espalda los respectivos ~ bulukubitei.
Las fiestas destinadas a vengar las afrentas o t"!guerras 'rituales" generalmente se
llevaban a cabo entre parientes afines, aunque tambidfin podian hacerse entre
grupos vecinos o reci6n mudados a una zona y sin nexos parentales. El
pretextoyusual era el de obsequiar frutos (Ei.: yuri, auyama) °' _a otra población
durante un dia y una noche. Sin embargo, an "este caso no existia un acuerdo
previo entre las partes de `•-~ reciprocarse
con su trabajo, los ofendidos `-°,invitaban al hombre y a sus parientes a una fiestapara obsek quiarles yuri u-otro fruto dal cual habian sacado an "exceso". .-Una vez
llegados'los--invitados, se les dabs gran.cantidad
~~ bebida,--,-fermentada y de ~comida, asi, coma.
dal
L
fruto an -A,cuesti6n, tantot.para su.consumo inmediato como para qua lleva x'ran
a su comunidad.
Par la noche-durante los bailes, los hombres se .-flagelaban -con lAtigos con
dientes de Paz caribe qua "'malherian, al -ofensor-y a sus parientes. Dependiendo
de la naturaleza de la ofensa
de la innPortancia de las heridas
,, ;r-recibidas,
los vpodian retribuir a sus anfitríones
`~~,ton otr-a,fi
a• En estas celebraciones, además de los lAtigos
97
se podian emplear otros tipos de armas (Ej.: las lanzas). Su finalidad sin
embargo, no era la muerte sino la de dar una lecci6n ejemplarizante, saldar
deudas o hacer las paces.
Las actividades económicas principales de los Baré
i
(agricultura, pesca y recolección) se regian por una serie de ciclos
ecol6gicos y astrol6gicos. Se mencionan por to menos seis ciclos de
crecientes, que eran indicados tanto por la posición de determinados astros
como por el comportamiento de ciertas especies de la fauna: 1) Creciente
de Wakaltiyaja o de Garza (meses de diciembre y enero), despu6s de la
cual se queman y siembran los conucos. 2) Creciente de Yaliwe-binAka o
de Cachicamo (los primeros dias de abril), o primer aviso del invierno. 3)
Creciente de Kambibiukule o de La Cabrilla o PlLsyades (segunda
quincena de abril), que indica la temporada de desove de los bocachicos y
de otros peces). 4) Creciente de ` Kasuijiyali o de Las Tres Marias
(Oríon) (finales de abril), o comienzo del invierno. 5) Creciente de
DusiyejLsini o de Cabeza (mes de mayo). 6) Creciente de Apariiyaja o de
Aparo (mes de julio), que marca la cosecha de los primeros frutos del coneco.
Los Baré preferian hacer sus conucos (miyOle) en Tierra Firme,
especialmente en aquellos lugares que tuvieran tierra negra (kjadi taini) o
arena anaranjada. Cultivaban yuca dulce (kanikasi) y amarga (kaniyate),
mapuey (judiyu), name (karip6na), ocumo (uk6mu), pima (mawajaule),
lechoza (mapaya), algodbn, tabaco (Ali), batata (kajau), aji (jati), maiz
98
(makAnasi), etc..
La pesca constituia otra de las actividades importantes y se realizaba con
anzuelo, Baréasco y nasas. El pescado era un recurso muy preciado y
frutos. Par
de
conocian ttcnicas que permitian' preservarlo por varias meses y hasta por
un ano (Ej.: la harina de pescado y el "siy6be" o maceracibn de la carne en
catara). Tambibn era importante la explotacibn de otros animales y
productos acuaticos como las tortugas y sus huevos, en varias playas del
Branco y del Casiquiare. La recolección de diversos recursos vegetales
(frutos, resinas,
` maderas, fibras, etc.) También era vital para la dieta, para la medicina
tradicional, y para la construccibn de viviendas y la elaboracidn de otros
utensilios.
Se dice que en la zona de muchas islas llamada "Masaripi" o "Masarapi",
localizada en las margenes del Río Negro mas abajo de Sao Gabriel, en el
pasado hubo un lugar en donde se sembraba mucho algod6n y la gente
tenia "tintes" para colorar la tela. Se desconoce si este cultivo de algodbn a
gran escala se inicib antes del contacto, ya que los portugueses
establecieron dos telares en ese mismo lugar.
m
4. Ilitohistoria e Historia Oral de grupos Tukanos relacionados con los 8ar6
y con otros Arawakos.
Grupos pertenecientes a la familia Tukano, quienes comparten creencias,
elementos socioculturales y parte de la historia con los Arawakos, tienen
narrativas que relatan los origenes del mundo y de las primeras gentes. La
mayoría de los
4
c
99 Tukanos Orientales atribuyen su nacimiento o descendencia a
anacondas ancestrales (diferentes o segmentos de una misma) que
viajaron desde la Puerta o Entrada del Agua en el Este (podria tratarse de
la parte baja de cualquier río, pero para algunos se refiere al Amazonas o a
su desembocadura en el mar), siguiendo el Río Leche, hasta el Centro de
la Tierra
i.
(c.f. Reichel-Dolmatof 1968,1985; Hugh-Jones 1979; Arhem 1981). Durante
este viaje las grander anacondas (canoas) ancestrales se dividieron y
dispersaron, y al desembarcar se transformaron en los antepasados de los
serer humanos. Luego de esta transformación y en el lugar de destino los
Tukanos adoptaron el Culto de Yurupari (o del Kiuwai), sobre el cual
pos6en un amplio repertorío de narrativas que se refieren al origen de este
ultimo y a su robo por parte de las mujeres (c.f. Reichel-Dolmatoff
1968,1985; Hugh-Jones 1979; Arhem 1981).
Reichel-Dolmatof (1985) opina que los grupos Arawakos Precedieron a los
Tukanos en la Cuenca del VauP6s. En las tradiciones orales de los Desana,
Tucano y Pira-tapuya los antepasados de los Arawakos se denominan
como Gente Danta (HehkAra) y Gente Venado (NyamA). Se habla de que
los primeros tenian costumbres extranas y desconocidas, y se dice que una
partida de hombres Desana se ocult6 cerca de sus malocas para observar
un ritual de iniciacibn (Rei-chel-Dolmatof 1985:113).
Al comienzo, los Tukanos raptaban las mujeres de los Danta y
Venado,
pero que posteríormente los tres grupos
100
establecieron relaciones de afinidad mediante el intercambio de hermanas
(Reichel-Dolmatof 1985:113, 123-133). Sugiere el mismo autor que los
Danta o "Danta Trueno" podrian haber sido los Tariana, mientras que los
Venado estarian relacionados con los Wariperidak6nai o Siusi-tapuya.
Hugh-Jones (1979:168-171) ha mencionado que los Barasana llaman a los
Wariperi "Nyokoa Oa" y, segbn Reichel-Dolmatof (1985:131), la palabra
"Nyama" (=venado) en Desano se asocia con "Nyamb", las Pl6yades. Esto
confirmaria la vinculacibn propuesta por Reichel-Dolmatoff entre la Gente
Venado y los antepasados de los Wariperidak6nai. Hugh-Jones También ha
señalado que los Bara y Barasana denominan a los ancestras de los
Tariana como "Truenos" o "Jaguares Trueno", pero no Gente Danta.
Consideramos que la Gente Danta ancestral a la que se refieren los
Desana mas biers podria estar relacionada con los Baré y con los Yukuna,
cuando estos grupos pasaron por el Vaup6s en su migracibn hacia la
Cuenca del Yapura-CaquetA.
En su estudic de los Uanano, Chernela (1983, 1991) También menciona las
frecuentes incursiones b6licas, los raptos, los intercambics matrimoniales
formales y las alianzas políticas que diversos sibs, fratrias y grupos
Arawakos sostenian probablemente despuds del Contacto Europeo, con los
Uanano, Pira-tapuya, Arapago, Tuyuka y Siriano. Entre los grupos, sibs y
fratrias de posible filiacibn Arawaka, la autora destaca a los Nyapia Taro
Pona (Ayari), los Wipi Pona (Isana), los Bu?sa Dita Parenoa (Ayari), los
Maha Yucuria (sib
101 Tariano del Vaup6s), los Maca Pino Pona (Cubeos del Guerari) y los
Wayu Pina. Tambian hace referencia a los Wamu Macama Coro quienes
eran cunados de los antepasados de los Uanano. Nosotros consideramos la
posibilidad de que: 1) los Nyapia Taro Pona hayan sido un sib de los
Wariperi-dak6nai, 2) los Wayu
Y
Pina estan estrechamente relacionados con los Baniva de Maroa a quienes
los Curripacos llaman precisamente Wadzupinai (Gente Zamuro), 3) los
Bu?sa Dita Parenoa y los Wamu Macama Coro est6n asociados con los
Baré. El término Parenoa podria venir de Barénu (los Bara), mientras que
Wamu (=pereza grande) es el nombre de uno de los sibs de la fratria
Wayiulu (=pereza pequei~a) .
Arhem (1981) ha indicado que los Makuna, cuyo territoric se encuentra
entre los Ríos Pira-parana y Apaporis, estAn divididos en 12 sibs
distribuidos en dos categorias frAtricas, una de las cuales comparte
ancestros con los Barasana. En cambio, la segunda estA integrada por los
siguientes
c
sibs (Arhem 1981:118-131): 1. Siroa masa, 2. Buhabungana, 3.
Tabotohehea, 4. Saiba masa, 5. Hogoro Siroa, b. umua masa. Los sibs 2, 3
y 4 constituyen una sola gente (verdaderos hermanos) los Ide masa,
quienes descienden de un mismo ancestro mitico Ide hino (Anaconda del
Agua). Los sibs 1 y 5 tambian son hermanos verdaderos, pero descienden
de una anaconda ancestral llamada Baré oka uhu ("Jefe de la Comida").
Finalmente los umua descienden de umua hino (Anaconda Dia). No
obstante, se cree que todos estos ancestros fueron hermanos, y que Baré
oka
102 u h u era el mayor y umua hino el menor. Es interesante observar
que además de relatar su ocupacidn de zonas del Apaporis, los Baré son
conocidos como introductores de las fiestas de "dabokuri" (12 ). Otro grupo
Arawako que mencionan los Makuna es el Yukuna o Kamajeya, el cual es
clasificado como Teni masa (cur;ados) y como Niku masa (gente-abuelos)
(Arhem 1961:133).
a t is
103 CAPITULO III: LOS DOCUMENTOS EUROPEOS DE LOS SIGLOS XVI
Y_ XVII COMO FUENTES PARA LA RECONSTRUCCION DE LA HISTORIA
DE LOS BARÉ
En el presente Capitulo se presentarAn y analizarAn los datos históricos
correspondientes a los Siglos XVI y XVII sobre algunos de los grupos
indígenas pertenecientes al Horizonte Civilizatorío Orinoco-Amazonense.
Nuestros objetivos serAn: 1) caracterizar el Macro-sístema Político del cual
formaban parte los Baré y otros aborigenes del Noroeste Amazónico para el
momento del contacto y durante el Siglo XVI, 2) analizar los procesos de
cambio, de etnogénesis y reproducción social que fueron impulsados por la
inserci6n directa e indirecta de estos grupos en el contexto de la situación
colonial-periférica del Siglo XVII.
1. El Proceso de Creacidn de Enclaves Europeos en el Orinoco y en el
Amazonas.
A partir de 1493 con la llegada de Colon a las Bocas del Orinoco, Trinidad y
Tierra Firme (Colon 1985; Fernandez de Oviedo 1959:59) se emprendieron
incontables expediciones por diferentes zonas de Suram6rica, las cuales
generaron cambios progresivos en las poblaciones indígenas de la costa y
del interíor. Este proceso fue facilitado por la existencia de relaciones intra
e inter-étnicas y de extensas redes de caminos fluviales y terrestres que
conectaban a los grupos aborigenes de diferentes Áreas.
El proceso de posesibn o apropiacibn de Suram6rica que comenzb con la
primera exploracibn de Co16n, impulsb la
104
creación de enclaves y frentes de expansión europea, los cuales fueron
cercando la extensa zona comprendida entre el Orinoco y el Amazonas.
Para los europeos 6sto significb el descubrimiento de sociedades
aborigenes con formas complejas de organi , zacibn e integracion
sociopolítica, que les proporcionaron recursos econbmicos, asistencia
político-militar y facilitaron la dominacidn y el control colonial. Este contacto
y la interaccibn entre europeos e indígenas También provocaron una
continua transformación de las estructuras organizativas precolombinas.
Entre 1500 y 1501 se realizaron los viajes de Yanez Pinzbn (espai~ol) y
Pedro de Lepe (portugubs) por la costa y la desembocadura del Río
Amazonas (Herrera 1944). Simultaneamente se produjo el descubrimiento
de la Provincia de Santa Cruz o Brasil por Pero Alvarez Cabral (Vaaz de
Caminha 1500).
En 1531 hubo otros intentos fallidos por parte de los portugueses Diogo de
Sordas y Jeronymo Furtal de explorar y penetrar el Amazonas (Ferreira
1960:317). Por otra parte, entre 1530 y 1532 Antonio Sedeno, Diego de
Ordaz y Alonso de Herrera emprendieron el reconocimiento y la conquista
de Trinidad y del Orinoco (Fernandez de Oviedo 1959, Vol 11:337413;
Herrera 1944, T VI:122,341-342; Lopez de Gomara 1922, T 1:205).
Si bien las empresas de conquista comenzaban con relaciones amistosas
con los indígenas que incluian el trueque
105
y otros tipos de intercambio (Ei.: alianzas matrimoniales), generalmente
finalizaban conflictivamente dado que a los indios se les exigia
subordinacibn (vasallaje) a las autoridades coloniales y se les imponia la
prestacibn de diversos servicios (aportar comida, embarcaciones, servir
como guias, guerreros, etc.). Este proceso, También conllevaba la invasion
de aldeas indígenas por tiempo indefinido, asi como el secuestro y/o la
esclavitud de indios e indias, quienes eran obligados a formar parte de las
huestes de conquista. La posesibn de metales preciosos ((oro, plata) por
parte de los indios, o la information sobre su ubicacibn, frecuentemente
generb pleitos, competencia y escisiones entre los propios europeos,
fomentb nuevos expediciones de descubrimiento y abrío nuevos frentes de
expansión colonial.
El efecto de las incursiones de Sedeno, Ordaz y Herrera en la poblacibn
aborigen fue inmediato y bastante drastico y el caso de la aldea de Aruacay
to ilustra perfecta mente. En 1532 las huestes de Ordaz llegaron a ese
poblado que contaba con 200 "bohios grandes" y estaba bajo el mando del
gran cacique Naricagua y de otros nueve jefes. Si bien su poblacibn era
multi-btnica, existia un predominio de indios Aruacay o Lokono. Los
expedicionaríos se instalaron en bl durante dos meses, despubs de los
cuales siguieron su viaje; posteríormente regresaron por otro período
indefinido de tiempo. En 1534, Herrera retornb al Orinoco, encontrb a los
indígenas de la zona en rebelibn, y vib que Aruacay habia sido
106
''
abandonada. Anos mas tarde, en 1595, Ralegh (1970:67) menciona a
"Arowacai" y sei~ala que estaba ocupada por indios "Nepoios" seguidores
del cacique "Carapana".
Queremos destacar que, tal como ocurre en este ejemplo, 1*os europeos
sei~alaron tanto la existencia de aldeas grander ocupadas por gente
perteneciente a mas de una étnia, como También la de vinculos o
relaciones entre poblaciones indígenas que trasciendian el ambito de un
pueblo y las barreras linguisticas. Cuando los espar;oles encontraban
varias aldeas ascciadas en esta forma, les asignaron el término "provincia".
Entre 1535-37 Jorge Spira liderizb una hueste que desde Coro penetrb a
los LLanos hasta llegar a las mArgenes del Río Guaviare (Simon 1882, T
1:102-168; Fernandez de Oviedo 1959, Vol II1:35-46). En 1537 Federman y
su tropa También incursionaron por los Llanos de Apure y Meta y desde alli
se dirigieron al PAramo de Fosca y a Santa Fe en 1539 (Simon 1882, T
1:168-176; Fernandez de Oviedo 1959, Vol 111:46). La lectura de las
fuentes sobre estas expediciones, no solo revela la existencia de extensas
redes de relaciones intergrupales e interzonales (Llanos y Cuenca del
Orinoco, con Piedemonte Andino, Cuencas del Guaviare, Caqueta,
Putumayo, Alto Amazonas, etc.) sino el amplio conocimiento de los
indígenas sobre diferentes regiónes y poblaciones aborigenes de
Suram6rica (c.f. Fernandez de Oviedo 1959, Vol III; Simon 1882, T I;
Herrera 1726).
107
Como parte del proceso de expansibn portuguesa, la Provincia de Sancta
Cruz o Hrasil, fue dividida por el Rey D. Joao III en doce capitanias, una de
las cuales fue la de Maranhao que se otorgo a Joao de Harros (Ferreira
1969:318). En 1535 este bltimo intento explorar y conquistar el Río
u a. Maranhao, y para tal fin envib a Ayres da Cunha y Fernando s Alvares
de Andrada, quienes naufragaron en su desembocadura (Ferreira
1960:319). En 1549 Luiz de Mello da Silva tampoco pudo cumplir esta
empresa al naufragar en la parte baia del río (Ferreira 1960:319).
La conversion de la regibn costera de Hrasil en enclave colonial portugubs
produjo importantes transformaciónes en las poblaciones aborigenes. Un
ejemplo es el caso de
los Tupinamba (Tupinambases, Tupinikin o Hrasiles, de filiacibn Tupi)
quienes ocupaban el área de Pernambuco en la `,
costa Atlantica de
Hrasil. Es probable que la p6rdida de su autonomia política y económica,
hiciera que la gente de mas de 84 grandes comunidades de Tupinamba
atravesaran el norte del Mato Grosso, descendieran por el Madeira y se
instalaran en el Río Amazonas (Hemming 1978:235).
En 1541 Felipe de Utre organizb una hueste de conquista para repetir el
recorrido hecho por Spira. Llegb a la Provincia de los Guayupe (Guaiupe,
Wayupe) en Alto Guaviare Papamene y a su ciudad de Macatoa, y desde
alli penetrb a la Provincia de Omeguas u Omaguas (Simbn 1882, T 1:199213; Fernandez de Oviedo 1959, Vol II1:56 y siguientes). Esta y
108 otras expediciones ocasionaron el abandono y la quema de muchas
aldeas, el surgimiento o incremento de las fricciones y guerras inter-otnicas
(entre indígenas y entre astos y los europeos) y otros dramaticos caminos
en las condiciones de
F.
vida de -los aborigenes (Fernandez de Oviedo 1959, Vol. 111:56).
Los datos de esta expedici6n de Utre sei~alan que entre los Llanos, el Alto
Guaviare-Papamene y el Alto Caqueta existian diferentes provincias
interconectadas por pequei~os y grandes ("reales") caminos terrestres.
Cada una de estas provincias estaba integrada por varias aldeas federadas
y pertenecientes a uno o mas grupos étnicos. Un ejemplo de 6sto es la
Provincia de los Guayupe, la cual desde Fosca se extendia por el Upia
("Opia"), el Alto Guaviare-Papamene, el Alto Caqueta (Caguan) y el Alto
Amazonas (Alcedo 1786:289; Fernandez de Piedrahita 1942, T 111:184;
Fernandez de Oviedo
F
1959, Vol 111:57 y siguientes; Fritz 1918). La provincia de los Guayupe se
conectaba con la de los Omaguas del Alto Caqueta mediante una red de
grandes y anchos caminos (Simon 1882, T 1:210-212).
En 1541-42 se produjo la expedici6n de OrellanaCarvajal que desde el Río
Napo descendib hasta el delta del Amazonas (Fernandez de Oviedo 1959,
Vol V.:237-399; Carvajal 1934:168-235, 1986:35-98). En las crbnicas sobre
esta empresa
a
También se men-ciona la existencia de caminos "reales" que se internaban
desde las riberas de este río hacia regiónes y
109 poblaciones situadas al Norte y/o al 5ur. También se señala la presencia
de confederaciones liderizadas par grandes caciques y jefes secundaríos.
Estas confederaciones y sus respectivas provincias mantenian un intenso
comercio de bienes diversos. Debido a '6sto, los miembros de la expedicibn
encontraron "gallinas de less de Castilla" en un pueblo ubicado en la margen
derecha del Amazonas (a poca distacia de la desembocadura del Río Negro)
que nunca habia sido visitado par los europeos (Fernandez de Oviedo 1959,
Vol V:397; c.f. También Carvajal 1934:204).
Los informes sobre la expedicibn de Orellana y otros "descubrimientos",
generaron una feroz competencia entre los capitanes o adelantados y less
empresas comerciales espanolas, par el control de los recursos del nuevo
continente
(especialmente
less
minas
de
minerales
preciosos).
5imultAneamente en algunas regiónes tanto los gobiernos colcniales coma
los ciudadanos particulares comenzaron a confrontar seríos problemess
pares el desarrollo de sus empresas y negocios, debido a la violenta
disminuci6n o desaparicibn de la población aborigen. Como consecuencia de
6sto se incrementb la captura y el trafico de esclavos indígenas. En efecto,
en 1548 Fernandez de Oviedo (1959, Vol 1:66-67) mencionaba que dada
que yes quedaban pocos indios en less Antillas Mayores, se estaban
trayendo esclavos indígenas de less otras islas y desde Tierra Firme (Ej..
Venezuela).
Como parte del proceso de busqueda de minerales
110 .reciosos y de esclavos, en 1554 y desde Santa Fe de Bogota se ''fectua una
expedici6n hacia los Llanos al mando de AvellaneA1 ago siguiente 6ste funds San
Juan de los Llanos, en el
i
;,~smo sitio en.donde Jorge Spira y Nicolas Federman habian
e
ratado de establecer un pueblo. El hallazgo de unas minas de ". r a y plata en sus
inmediaciones, convirti6 a este asentamien`~ 0 en un importante centro de
expansión de fronteras hacia el Y" .
f u r (Llanos-Orinoco) y Sureste (Caguan-Alto CaquetA) (Simon 1 3 8 2 , T
111:192-193).
En 1558 el jefe Viaruzo y un grupo de 13 o 14 mil
'F.
dios Brasiles o Tupinamba, acompagados por dos portugueses, •Montaron el
Amazonas, llegando hasta el Peru, en donde /utron trasladados hasta la capital y
presentados ante el 4 l i r r e y (Ortiguera 1909:308-309; Hemming 1978). Estos
indios raSiles eran la misma gente que desde Pernambuco habia emirado hacia el
Amazonas. La informacibn proporcionada por
CS motiv6 la famosa "Jornada del Maran6n" liderizada por "tro de Urzua y Lope de
Aguirre en 1560 (Ortiguera 1909:305~,$:,Almesto 1986:99-233; Vazquez
1909:423-484).
Esta expedici6n se caracteriz6 por una extrema ?~Ilncia y por el pillaie. El oro que
se obtuvo fue escaso, ,~Ue aparentemente los indios ocultaron el precioso mineral
los europeos. También se menciona que los aborigenes bandonaron y quemaron
sus casas antes o en el momento de la ;legada de los europeos. Esto ocasion6
profundos cambios tanto las relaciones intergrupales como en el patrón de asenta111 miento del área riberer;a del Amazonas y sus sectores aledanos. En aquellas
aldeas y zonas en donde los espa„oles permanecieron por tiempo prolongado
(mAs de dos meses) pudieron apreciar la existencia de: a) caminos reales con
"posadas" destinadas a la atenci6n de los tran-seCintes, al intercambio y la
transmisi6n de noticias; b) alianzas intergrupales e interregiónales; c) "gallos de
Castilla" y otros articulos dejados por los miembros de la expedici6n de Orellana.
Despu6s de esta jornada por el Marai;6n no se produjo ninguna otra expedici6n
oficial que recorriera el río, y s61o se puede suponer que su desembocadura haya
sido visitada por exploradores portugueses, franceses y holandeses sin que se
hicieran registros escritos.
En otras zonas sin embargo, ya se habian logrado consolidar enclaves y frentes
de expansi6n. Para 1580 los holandeses
habian fundado el fuerte Nueva
Zelanda en la ribera derecha del PomerUn, estableciendo importantes alianzas
políticas con grupos indígenas de la zona y de regiónes vecinas (Useche 1985:,7).
Por otro lado, si bien desde 1500 los franceses habian visitado y comerciado con
los indios de las costas de Hrasil (Hemming 1978), no fue sino a mediados del
Siglo XVI cuando se establecieron nucleos estables en la regi6n. Las relaciones
francesas y holandesas con las poblaciones aborigenes diferian marcadamente de
las portugueses y espanolas, porque eran de indole comercial y política (incluyendo enlaces matrimoniales), sin exigir subordinacibn y
112 conversibn. Esto hizo que al desarrollar sus colonias pudieran contar
con la lealtad y la coloboracibn de sus socios y de sus parientes indígenas.
En 1584, Antonio de Herrío recorrib los ríos Pauto, Casanare, Meta,
Guaviare para finalmente salir al 8arraguAn u Orinoco (Simbn 1882, T
11:268). Se menciona que entre el Guaviare y el Orinoco, Herrío y su
hueste vieron "...caminos anchos y muchas poblaciones de naturales,
prolongadas de media legua, y algunas mucho mas, en cuyas vistas y
caminos de mas de treinta leguas gastaron hasta veinte dias." (Simbn 1882,
T 11:269). Los indios También les informaron de la existencia de "Manoa",
la ciudad de orc, y bsto hizo que Herrío regresara a Santa Fe para
organizar una expedicion hacia 6lla. Solo anos despu6s pudo emprender
esta empresa, y recorrib el Orinoco hasta su parte baia, en donde fundb a
Santo Thom6 en Guayana y San JosLs de Oruno en la Isla de Trinidad
(Simbn 1882, T 11:270). A partir de este momento aumentb el numero de
penetraciones hacia el Orinoco, desde los Andes, los Llanos y Trinidad.
Entre 1595-96 Sir Walter Ralegh y otros ingleses penetran en el Orinoco e
inician su proyecto de colonizacibn en las Guayanas (Ralegh 1970). Al igual
que los franceses y holandeses, Ralegh También abordb a los indígenas
por la via pacifica, tratando de convertirse en su aliado-defensor frente a
las agresiones de los espai~oles y portugueses. Debido a d?sto, Ralegh
logrb obtener de los mas reputados caciques
113 indígenas valiosas informaciones acerca de la situación , geografica y
sociopolítica de Guayana y de las áreas vecinas, cuya importancia se ha
podido apreciar solo recientemente. En efecto, Whitehead (1991) indica
que buena parte de los datos de la obra de Ralegh han sido interpretados
como simbblicos o como fAbulas, tan de moda para esa bpoca de
conquistadores y exploradores europeos. No obstante, es evidente que la
informacibn sumistrada a Ralegh por sus amigos indígenas fue veraz,
aunque en algunos casos mal interpretada por el cronista, debido a su
desconocimiento sobre la región y sus pobladores.
Las entrevistas realizadas por Ralegh También aportan datos sobre: a) los
efectos de la conquista europea en la región comprendida entre el Orinoco
y la margen norte del Amazonas, tanto al momento del contacto (entre 1500
y 1515) como entre 1595-1596; b) el vasto conocimiento de los caciques
sobre la situación sociopolítica; c) los complejos niveles de integracibn; y d)
las extensas redes de comercio (oro, articulos suntuaríos, esclavos, etc.) y
de relaciones intra e intergrupales existentes tanto en el pasado como
durante el Siglo XVI.
Las fuentes señalan que los vinculos y las alianzas políticas y comerciales
a gran escala aparentemente fueron comunes entre las poblaciones
aborigenes. También to era el conocimiento sobre la existencia de estas
alianzas y sobre la geografia fisica y político-económica de Surambrica.
Whitehead
114 (1991:258) indica que las relaciones (políticas, económicas, culturales
y comerciales) de escala continental tambibn se encuentran entre los
Lokono de la costa de Guayana. Tanto sus narraciones como la informacibn
recogida por los Moravios
e
durante el' Siglo XVIII en Surinam, señalan que la geografia fisico-política
de este grupo se extendia hasta el "Gran Mar del Sur" u Oceano Pacifico.
Otro ejemplo sobre este tema es el que proporciona Juan de Castellanos
(1972:184), cuando menciona que los miembros de la expedicibn de Jorge
Espira (1535-37) dejaron abandonada en una comunidad del Río
Papamene una "estribera". Esta fue encontrada posteríormente (1541) por
los expedicionarics que acompa„aban a Francisco de Orellana, en una
aldea del Río Amazonas.
2. Macro-sístemas Políticos Aborigenes del Siglo XVI.
En las fuentes tempranas del Siglo XVI, se menciona la existencia de un
poderoso Cacique y Reino de nombre Viaparis, Viapari, Uriaparia, Uyapari,
Huyapari en la zona com prendida entre Trinidad, y Hajo Orinoco (Herrera
1945, Tomo V:122,341-342; Fern4ndez de Oviedo 1959, Vol. 11:387
4
.r
388,391398,405-413; ver Mapa 2). Whitehead (1989) considera que
este famoso reino fue un Macro-sístema Político integrado por nueve
unidades étnico-políticas cuyos nombres eran: Pariana, Acaeri, Sayma,
Horrotomaka, Pallamos, Assawai, Canuria, Arromaia y Emeria. En el mismo
estaban poblaciones de varics idiomas (Warao, Caribe, Arawako, etc.) y
una de sus principales ciudades era Aruacay. Adem~is del Señor Huyapari,
116
este Macrosístema tuvo otros importantes jefes principales coma Naricagua,
Toparimaca, Turipari, Maruana, Paralaure, Carapana, Morequito,
Canuretona, Chacomar. La mayor parte de sus miembros participaban en
un comercio a gran escala de piezas de oro, piedras verdes y otros
productos, desde y hacia las Guayanas (Ralegh 1970).
Igualmente importante fue el Macrosístema de Aruaki, que tenia un
poderoso sístema político y estaba liderizado par los Lokono o Aruak; este
macrosístema vinculaba las cuencas del Orinoco y del Amazonas, y
comúnicaba el Hajo Orinoco, el Corentyn y el Herbice con el Paru y el
Trombetas (Whitehead 1989:9). Whitehead (1991:259) También sei~ala que
entre los grupos que to integraban (Ej.: Yao, Lokono y Caripuna) existib un
patrón de liderazgo jerarquico hereditarío, el cual se
r
reforzaba mediante las cualidades prof6ticas y el control de cono:imientos
especializados de los jefes. En el caso de los Lokono, 6sto aun puede
observase en el extenso vccabularío que se emplea para expresar
diferentes grados de jerarquia y de status (Whitehead 1991:259). Es
interesante notar, que segiun Im Thurn (1883:175-186), las unidades de
descendencia unilineales y exogitkmicas de los Lokono siempre terminan
tanto en -(f)ona para todos los individuos, como en -(f)odie/otie y en (f)odo/oto para miembros del g6nero masculino y femenino respectivamente.
No obstante, en la lista de nombres de unidades recolectada par este autor,
También aparecen otras formas tales coma -(1/r)ena, -(k)ana, -ino, -ono, tana,
117
-yana, que podrian estar vinculadas precisamente con la jerarquización a la
que se refiere Whitehead. Consideramos que estos sufijos y la jerarquia
asociada con ellos, se relacionan con los de los Hard3 y con los de otros
Arawakcs del Noroeste Amazónico mencionados en los Capitulos I y II.
La existencia del Macrosístema político de Tapajosos fue ser;alada por
primera vez en 1542 por Fray Gaspar de Carvajal (1934:209-211, 215-219,
226-227, 1986:76-78, 90-91), cuando se realizb la expedicibn de Orellana.
Desde el río Tapajbs, este reino se extendia por la margen derecha del
Amazonas hasta un poco antes de la desembocadura del Río Madeira (ver
Mapa 2). Estaba constituido por al menos tres grandes unidades étnicopolíticas, que fueron denominadas por la gente de Orellana como
"Provincia de las Picotas", "Provin
z
cia de San Juan" y "Provincia de Guerreros-flecheros" (los propios
Tapajosos). En la bltima de ellas estaba el asiento del Gran Señor Principal
llamado "Nurandaluguaburabara". Asi mismo se menciona a otro Señor
Principal de nombre "Ichipayc" (probable jefe secundarío) quien tambien
ocupaba del río Tapajbs. En la provincia de las Picotas se señala a otro
Jefe ~:
que ocupaba una gran aldea situada en la margen del
Amazonas, pero que no fue visitada por los europeos. Los pueblos de este
t'
reino eran de tamano variable (grandes y pequenos), estaban w
muy cerca unos de otros, tenian "calles",y estaban fortificados. La
poblacibn de cada aldea se dedicaba a la agricultura (maiz), la pesca, la
caceria, y a la recolecci6n.
118
De las tres provincias, la que recibib con mayor hostilidad a los espai~oles
fue la de San Juan, tanto es asi, que los expedicionaríos consideraron que
sus guerreros eran profesionales. Sin embargo, toda la poblacibn era
experta en el arte de la guerra y usaba arco y flechas envenenadas. Por
esta razdn la gente de Orellana evitb acercarse mucho a los Tapajo sos,
pero esta gente ya hacia tenido
contacto con otros europeos. Una India
que fue capturada informb a Orellana que cerca de alli se encontraban
otros europeos, por to que se pensb que debia tratarse de los espanoles
que se habian perdido de la expedicibn de Ordaz. No obstante, es mas
probable que se tratara de avanzadas portuguesas que intentaban
conquistar el Amazonas desde Pernambuco.
Frente al Reino de los Tapajosos, estaba el Macrosístema de los Caripuna
(Carvajal 1934:223, 1986:87-88). Su gente ocupaba la margen izquierda del
Amazonas, desde un poco mas arriba de la desembocadura del Xingu
hasta el Trombetas, y desde alli, hacia tierradentro hasta unos lagos
ubicados en las cabe-cercs del Corentyn. En la crbnica de Carvajal se
señalan dos grandes provincias, la de los Tiznados o de los Negros en
donde estaba el pueblo de un "Señor muy Grande" llamado "Arripuna" o
Caripuna. La segunda era la de "Tinamostbn" ubicada en los alrededores
de un lago. La primera de ellas era rica en plata y en otros metales, y al
igual que la de los Tapajosos, sus pobladores También habian contactado a
los europeos. Los Caripuna eran famosos por sus trabajos en
119
madera (bancos, idolos, armas, etc.), y estos itemes eran
:
a.
elementos importantes de sus reputadas actividades comerciales en la
región. Whitehead (1989:10; Carvajal 1934:223) seriala que esta gente
estaba estrechamente relacionada con los Lokono, y que generalmente no
se podia establecer una clara distinci6n entre ambos. Consideramos que
esta escasa diferenciación entre Aruacas y Caripuna se haya debido a la
composición multi-étnica de cada Provincia. Es decir, a la existencia de mas
de un grupo estno-linguistico en cada aldea, o a la presencia de "enclaves"
Lokono-Aruacas en el territorío
k
Caripuna.
Cerca de los Caripuna se encontraba el MACROSÍSTEMA
s
DE LOS CONORI (13 ), cuyo territorío se extendia a to largo de la margen
izquierda del Amazonas, desde el Trombetas hasta la ribera izquierda del
Río Negro. Por el norte se extendia hasta el alto Río Branco, mientras que
por el sur abarcaba la desembocadura del Río Madeira (Carvajal 1934:204209, 1986:72-76, 79-81, 85-86; FernAndez de Oviedo 1959, Vol. 5:387-389;
Vazquez 1909:447; Ortiguera 1909:370; Acuna 1864:122;Fritz Fx1918;
Betendorf 1910; Mendoga Furtado 1906; Hemming 1978). Por los momentos
hemos podido detectar siete provincias distintas entre los Conori (14 ):
r
1) Los Condurises, Cunuri, Conoris o Amurianos, quienes h constituian el
grupo dominante y estaban liderizados por el Gran SeF;or Couynco o
Ouenyuc, aunque se ser,ala que 6ste a su vez, era subdito de la Sei~ora
Conori, reina de las Amazonas.
120
Esta gente fue denominada por los expedicionaríos de Orellana como los
Trombetistas o Trombetistas, y descritos como guerreros-flecheros vasallos de las
Amazonas.
2) Los Apantos c Apoto, que eran vecinos de los Condurises en el Río JamundAs.
Se desconoce el nombre de su principal. Acuna (1864:122) senalb que hablaban
la "lingoa yeral" de Brasil, pero Loukotka (1968:206) considerb que su idioma
podria estar emparentado con la Familia Caribe.
3) Los Tagaus quienes tambibn habitaban el Jamund.as. No se conocen mAs
detalles sobre este grupo.
4) Los GuacarAs ocupaban el Alto JamundAs y estaban asociados a las muieres
guerreras Amazonas, con las cuales supuestamente mantenian comúnicacibn y
comercio.
5) Los Urubii o Urubutinga tenian grandes aldeas en la ribera izquierda del
Amazonas, aunque la mayor parte de su poblacibn vivia en los car;os del interíor,
cuyas desembocadu ras eran utilizadas como campamentos estacionales o
temporales para la explotacibn de la fauna acudtica. Se sabe que algunas de sus
"parcialidades o tribus" recibian los nombres de Caboquena o Abuquena,
Guanavena, y AnibA. La gente de la expedicibn de Orellana-Carvajal los denomind
Provincia del "Pueblo de la Calle" o de la "Estancia de pescadores".
6) Los Tarum;ft, Trumas, Taromases o Jahuraz, quienes segun Orellana
ocupaban la margen Norte del Amazonas, entre el Río Negro y el Madeira. Fueron
descritos como pescadores-agricul tores muy guerreros, cuyas aldeas fortificadas
estaban en
121 terrenos elevados (lomas). Sus pueblos eran de tamano variable y los
que no estaban cercados tenian plazas y adoratoríos de madera. Se les
señala como tributaríos de las Amazonas a quienes proveian de plumas de
aves para los techos de los templos. En el Siglo XVII tuvieron un poderoso
jefe llamado Tabapari, quien controlaba la boca del Río Negro.
7) Los Aruaquizes, Aruaquez, Araaquy, Aruaz, Aruaquinas o Annaquinas,
constituian una extension del Reino Co nori hasta la margen derecha del
Amazonas, especialmente en la desemboca dura del Madeira. Carvajal
(1934:211-212, 1986:78-79) los describe como gente guerrera que usaba
arco y flechas. En 1561, los miembros de la hueste de Urzua-Lope de
Aguirre (Ortiguera 1909:370; Vazquez 1909:447) los denominaron Aruaquinas. Tenian adoratoríos, ropas de algodbn y bodegas de vino o bebidas
fermentadas hechas de maiz y yuca. Los Aruaquizes estaban divididos en
cuatro "parcialidades o tribes": Cayanas (=habitantes o duenos del Madeira
o Cayari), Guatinuma, Anamaris y Erepunaca. Uno de sus famosos
caciques del Siglo XVII se llam6 Caytabuna.
Aparentemente cada unidad del macrosístema político de los Conori estaba
integrada a su vez, por federaciones de poblaciones de gran
heterogeneidad étnico-linguistica (ha blantes de idiomas Arawako, Caribe,
Tupi, Taruma). No obstante, a pesar de esta diversidad bstas compartian
importantes elementos socioculturales. Resumiendo, se puede afirmar que
sus elementos caracteristicos fueron:
122
A) Una economía basada en la agricultura, y en la explotaci6n a gran
escala de la fauna acuatica con fines comerciales (pescado ahumado,
harina de pescado, etc.). El comercio era intensivo e intra e inter-regiónal
(Ej.: la gente
r
de Orellana encontrb que en una de sus aldeas de la margen
F
izquierda del Amazonas habia gallinas de Castilla, probablemente
obtenidas a travos del intercambio con indígenas de otras áreas que
estaban en contacto con los europeos; c.f. Fernandez de Oviedo 1959, Vol.
5:387-389; Carvajal 1934:204209, 1986:72-76).
8) El territorío de cada "provincia" estaba claramente ' definido, y en las
fronteras habia pueblos o puestos estratégicos de guerreros cuya función
era la proteccion del macrosístema. Las aldeas contaban con un sístema
de tambores que daban la alarma y transmitian noticias. Su tamano era
variable, y en las mas grandes residian el Gran Señorlos `jefes
principales, mientras que en las comunidades de menor tamano habitaban
los guerreros. Las aldeas estaban muy prbximas y una federacion podia
estar formada par 17 a 300 de ellas. Un pueblo podia tener un maxima de
500 casas y 6stas podian ser redondas y estar blanqueadas. Se habla de
la existencia de caminos que conectaban las diferentes aldeas entre si, y
6stas con las zonas vecinas, asi coma de petroglifos en determinadcs
pueblos (Ej.: la aldea de Itacoatiara; "ita"=piedra, "coatiara" = sitio de
marcas o dibujos).
C) El nivel de integracibn política era supracomunitarío,
123 pero tambion podia existir la federacion o alianza de dos o mAs
provincial en caso de guerra contra terceros. Esto permitia disponer de
hasta mAs de cinco mil hombres armados. Esta integracibn iba
acompanada del pago de tributo al grupo dominante , o mas poderoso (Ei.:
los Conori) en determinados productos (Ej.: plumas de aves y otras
parafernalias de use ritual, etc.) .
D) El sístema religioso se caracterizaba por un culto (bastante extensioo) al
sol, con templos-adoratoríos que contenian distintos objetos de use ritual
(mAscaras, trajes de plumas sobre algodbn, sombreros o coronas de fibras
vegetales, etc.). En las plazas de los pueblos habia retablos-adoratoríos
(grandes tallas de madera). También se sei~ala la celebracibn de
ceremonias de iniciacibn para los hombres, los jefes, y los poderosos
pag6s o chamanes.
Es probable que con la ilegada de los Tupinamba al Río Amazonas, se
produjeron enfrentamientos y violencia, to cual hizo que los Aruaquizes y
algunos Conori abandonaran los sectores riberenos y emigraran hasta el
Río Negro, el Urubu y Áreas vecinas.
El Macrosístema Político Oniguayal, Omaguas o Ditaguas quizAs fue uno
de los que tuvo mayor extension e influencia en la Cuenca del Amazonas
(Carvajal 1934, 1986; Simbn 1882, Tomos I y II; FernAndez de Oviedo 1959,
Vol. 5; Castellanos 1972; Acuna 1864:95-107; De la Cruz 1986:239-245;
Nunez 1916:375-377; Betendorf 1910; Fritz 1909; Mendoga Furtado
124 1906; Vazquez 1986:142). Si bien algunos autores han seP,alado su
importancia para la historia de la Amazonia (c.f. Meggers 1976), ha sido
caracterizado como un sístema social etnolinguisticamente bastante
homog6neo y circunscrito a una zona geogrAfica y ecol6gica especifica.
Probablemente esto se deba a que los investigadores se basaron
fundamentalmente en las fuentes para el Alto Amazonas, y no incluyeron
las de otras regiónes. Ampliando la perspectiva, se puede afirmar que este
macrosístema abarcaba un extenso territorío que comprendia ambas
mArgenes del Alto Amazonas entre el Putumayo y el Purrs, asi como
regiónes de terrafirme situadas al Norte (desde el Caqueta y Putumayo
hasta la ribera derecha del Guaviare-Guayabero) y al Sur del Amazonas.
En 1535 en su recorrido por las selvas del Peru, el explorador Diogo Nunez
(1916:375) relata que 61 y otros europeos casi llegaron al Río Amazonas, y
lograron entrar a la Provincia de Machifalo por uno de sus extremos. Los
Machifalos, junto con sus aliados de otras "lenguas" y tierras", integraban
una partida de guerra que peleaba contra otro Gran Soberano. Es posible
que esos aliados fueran los Omaguas, ya que segUn Carvajal (1934: 190),
ambos grupos eran "amigos y aliados" y se reunian para hacerle la guerra a
otros jefes que venian cada dia desde tierradentro, para tratar de sacarlos
de sus hogares. Es decir que para las primeras d6cadas del Siglo XVI, el
reino de los Omagua en alianza con los Machiparo, estaba expandi6ndcse
hacia el Sur.
125
Sin embargo, su expansión y el control sobre la parte septentríonal de su
territorío (área Alto PutumayoCaguan) eran mas estables. Casi
simultAneamente a la expedicibn de Nunez, Jorge Espira recorria los
Llanos del y
Orinoco y el piedemonte vecino (Fernandez de Oviedo 1959, Tomo 111:3846; Simbn 1882, T. 1:102-122). Durante este viaje, Espira se entera de la
existencia de otra parcialidad o grupo de Guaipies que vivian en un río muy
grande, asi como de reinos muy ricos situados hacia el Sur-oeste. En 1541,
uncs meses antes del viaje de Orellana, Felipe de Utre visita de nuevo a los
Guaipies de los Llanos y logra llegar a los que habitaban la región o
Provincia de Macatoa (Alto GuaviareGuayabero y áreas vecinas hacia el
Alto Caqueta). Desde alli y a trav6s de anchos caminos reales visita dos
ciudades de la Provincia de Omeguas u Omaguas. La primera de ellas tenia
mas de 50 bohios y era el asentamiento de los indicts que cuidaban las
sementeras del Gran Señor Quarica, cuyo pueblo estaba mas adelante. El
tamano de este Ultimo impresionb a los europeos (Simbn 1882, T. 1:20.9212). Acuna (1864:99) ser;ala además que en el Alto Putumayo como
"reyes soberanos", vivian También Omaguas, a quienes los Curuziraris
(una "parcialidad" Omagua) llamaban "Omaguasyet6 o verdaderos
Omaguas". Todo to anteríor evidencia que la expansibn Omagua hacia esta
región no era reciente ni inestable como to era hacia el Sur del Amazonas.
La estructura que proponemos para este macrosístema consiste de cuatro
grandes provincias:
127
o espacios sin aparente ocupacibn), sino por la presencia de aldeas
fronterizas fortificadas y habitadas por guerreros. Poseian una vasta red de
caminos que conectaban las comunidades y el sector ribereno del
Amazonas con otras provincias y reinos. Estos caminos tenian a distancias
mAs o menos regulares, alcabalas o "posadas". En la confluencia de dos o
mas ríos, las comunidades tendian a ser mAs grandes y populosas.
C) Los niveles de integracibn política eran supracomunitaríos y se basaban
en la federacibn de aldeas de una misma zona, y/o de grupos de una región.
El mando estaba a cargo de jefes locales y regiónales, subordinados al
Gran Señor Oniguayal. Este ultimo y los señores secundaríos podian
establecer alianzas o entablar guerras en nombre de toda la confederacibn,
asi como solicitar la colaboracion de sus vasallos y de los reinos amigos
(Ej.: los Machiparo).
D) El sístema religioso giraba en torno al Gran Señor y los sacerdoteschamanes. El Jefe Supremo se identificaba con la Divinidad (el Sol), y
representaba una mezcla de Autoridad .¢ Política y de Pcder SobrenaturalSabiduria. Existian casasadoratoríos con idolos de gran tamano con orejas
grandes perforadas, hechos de palmas tejidas.
2) Provincia de P a g u a n a . El Jefe o Señor de esta provincia residia en el
interíor, probablemente en alguna parte del Río Tef6. la misma estaba
conformada por dos sub-provincias: P a g u a n a s y C u c h i v a r a s , y 6stas
a su vez, comprendian varias "naciones" denominadas Cuchiguaras,
Cumayaris, Guaquiaris,
128 Cuyariyayanas, Curucurus, Duatausis, Mutuanis (Acuna 1864:107).
Para el momento de la expedicibn de Orellana (Carvajal 1934:203-204,
1986:70-71), su gente fue descrita como pacifica, y que tenia aldeas de
mAs de dos leguas de extension. Estas estaban divididas en barríos, cada
uno de los cuales tenia su puerto. Su economía era parecida a la de los
anteríores, aunque se señala que criaban "ovejas" como las del Peru.
3) Provincia de Yurimagua. Si bien la mayor parte de la informacion sobre
los Yurimagua comienza en el Siglo XVII, los miembros de la expedicibn
de Orellana (Carvajal 1986:71-72;
Fernandez de Oviedo 1959, T. 5:204) los vieron en la margen derecha del
Amazonas, muy cerca de la desembocadura del Río Negro. Se les describib
como gente de maneras civilizadas, pero muy guerreros y belicosos y que
peleaban con armas y e
escudos de madera.
4) Provincia de Ica o Iza. Cuando la expedicibn de Orellana visitb a los
Irimara del Río Napo, recibieron la visita del Señor Aparia (el Viejo o
Menor), y 6ste les informb sobre un Gran Señor, de nombre Ica, Iga o Iza
que vivia tierradentro (Carvajal 1986:48) y poseia mucho orb. No fue
visitado por los expedicionaríos y no se le menciona mas en las
fuentes. Pensamos que el Señor Iza pueda estar relacionado con la
expansión Omagua u Omaguasyet6 al Alto Putumayo-CaguAn mencionada
por Espira, Utre y Acuna, asi como con las poblaciones de idiomas
Guayupe-Sae, Arawako, Tukano, Uitoto, Caribe, etc., que ocupa-
129
ban la región comprendida entre la ciudad de Macatoa (Alto GuaviareGuayabero), la Cuenca del Putumayo y la parte Alta del CaquetA. Acuna
(1864:99,105) sei~a16 que los nativos del Putumayo denominaban Iza a
este río que contenia mucho oro, y estaba poblado por numerosas naciones
bajo el dominio de los Omaguasyet6. Estas poblaciones del Putumayo
recibian las ;_
denominaciones de Yurunas, Guaraicus, Yacariguaras,
Parias, Ziyus, Atuais, Cunas.
x.
Uno de los temas mAs populares en los cronistas de Indias del Siglo XVI
fue el de "El Dorado" o "Gran Reino de Manoa". Para el Siglo XVIII la idea
de encontrarlo habia sido abandonada y su existencia se tildb de mito. Si
bien los europeos obtuvieron enorme cantidad de oro de los indios, para
fines . del Siglo XVI varics grupos indígenas del Amazonas y del Orinoco
habian adoptado la estrategia de esconder a los europeos, tanto el mineral
como los datos sobre la ubicacibn de las minas (c.f. en Ralegh 1979 los
testimonios de jefes indígenas). Tal como se ha pcdido constatar durante
este siglo, 6sto servib para ocultar los ricos yacimientos de oro y otros
minerales, y de piedras preciosas que existfan en los cerros y cadenas
montanosas de la Cuenca del Isana, Alto Guainia, Medic Negro-Casiquiare,
Alto Orinoco, etc..
La informacibn histórica correspondiente a los Siglos XVI y XVII
constantemente referiere la existencia de grandes redes de intercambio de
bienes diversos que desde Terrafirme llegaban al Amazonas y al Orinoco
(Carvajal
130 1934,1986; Simon 1882; FernAndez de Oviedo 1959; Ralegh 1970;
Keymis 1968; Acuna 1864; Fritz 1909; Hetendorf 1910). Si bien una buena
parte de ellos estaban asociados con los Macrosístemas ya discutidos, los
yacimientos auriferos y el control del
A
comercio de oro y de otros metales se relacionaba con el famoso Reino de
Manoa (c.f Ralegh 1970; Sim6n 1882). Hasandose en los datos hist6ricos
correspondientes a los Siglos XVI y XVIII, Whitehead (1989;1991)
hipotetizb la exis ,:
tencia del Macro-sístema Político de Manoa y to
relacionb con los indígenas Manao (ver Mapa 3). Nosotros apoyamos la
hiPbtesis Y Presentamos su probable composición interns.
El Macrosístema de Manoa ( 15 ) tenia un territorío que se extendia desde la
margen izquierda del Amazonas entre
i
la ribera derecha del Hajo Negro y el Japura, abarcaba todo el curso del
Negro, el Hranco, el Alto Japura, el Vaupbs, el Isana, el Guainia, el Inirida,
el Casiquiare, y el Alto Orinoco (ver Mapas 2 y 3). Ralegh (1970:76) se
refiere a este macrosístema, cuando al entrevistar al Señor Topiawari,
d6ste le informs que su ubicacibn estaba muy lejos al oeste del Gran ',
Valle de Guayana, probablemente a
partir del Río Hranco. Acuna (1864:105) También senal6 que entre el
Araganatuba-Japura y hacia las tierras al Norte, se encontraban varias
"tribus" entre las cuales estaba el reino del "Lago Dorado".
Hasandoncs en las fuentes de los Siglos XVI al XVIII, sugerimos que el
Macro-sístema de Manoa estaba inte9rado por tres grandes provincias, que
se habian confederado en
132
el Siglo XV. A principios del Siglo XVI, esta gente inicib un proceso expansivo en
direccibn Noreste, hacia to que Whitehead (1989), siguiendo a Ralegh y al Señor
Topiawari, ha denominado el Macro-sístema de Macureguarai (ver Mapas 2 y 3).
,Las tres grandes provincias de este Macro-sístema
fueron:
1) Provincia de los Manao. Se localizaba entre la margen derecha del Hajo y
Medio Río Negro (hasta el Uneuxi) y el Río Japura (ver Mapa 3). Aparentemente
en el Río Urubaxi estaba la aldea lenefiti que era la cabeza del Macro-sístema y la
mas importante de la provincia. La misma estaba bajo el mando del Señor Manoa
(ver nota 9) (Ferreira 1885:86). Para 1639, además de los Managus o Manao y los
Zuanas (Acuna 1864:103), como miembros de ella se mencionan a los Yaguanais,
Macunas, Mapiarus, Aguaynaus, Huirunas, Mariruas, Yamoruas, Terarus, Siguiyas,
Guanapuris, Piras, Mopitirus, Yguaranis, Aturiaris, Masipias, Guayacaris, Anduras,
Caguaraus, Maraymumas y Guanabis (Acuna 1864:105). El mas famoso de estos
grupos fue el de los Manao, cuya gente mantenia un intenso comercio con el
Reino de los Omagua. Desde el Urubaxi atravesaban el Japura y remontaban el
Alto Amazonas en grandes curiaras para intercambiar oro, tintes, rallos de yuca,
hamacas de moriche y otros articulos con los Curuziraris, Yurimaguas y Aisuares.
2) Provincia de los Yumaguaris. La ubicamos en la región comprendida entre la
margen derecha del Alto Negro (desde la desembocadura del VaupL6s) y el Inirida.
La primera noticia
133 sobre esta provincia se obtuvo en relación con el comercio de 5 s oro de
los Manao (Acur;a 1864:103). Estos to adquirian de otro pueblo denominado
Yumaguaris (16), cuya gente era "duena" y explotaba las minas ubicadas en
una colina del Río Yquiare (actual Ouiari), afluente del Isana. Entre el Ouiari
y el Ayari se en-cuentran las Serranias de Tunui, que son un lugar sagrado
para muchos indígenas de la zona, y en donde el gobierno brasilero
actualmente estA llevando a cabo una importante explotacibn aurifera. Las
cuencas del Isana y del Vaup6s, han sido tradicio-nalmente habitadas por
numerosos grupos de idiomas Arawakos (Curripaco o Waku6nai, etc.),
Tukanos y Macu. Uno de los grupos del Isana que ocupa sectores cercanos
a la mina de los Yumaguaris, es el de los Hohbdene, cuya historia oral
menciona a los Enawi (Wright 1981), un poderoso subgrupo que los liderizb,
pero que desaparecib como consecuencia de la penetracibn europea y de la
violencia que caracterizb los Siglos XVII y XVIII.
Otros grupos Arawakos (Ei.: Warekena y Haniva) También identifican a los
Enawi como los "Jefes, Cabezantes o Se„ores" que presidian un orden
jerarquico, y eran seguidos por los Ipunawa o Epunawa (literalmente
significa "los que siguen o vienen detrAs" y se asocia con gente guerrera).
En la historia oral de los Warekena y de los 8aniva, los Ipunawa
generalmente se asocian con los Guaipunavi o Guaypuinabe históricos,
quienes irrumpieron el el Alto Orinoco durante la tercera d6cada del Siglo
XVIII. Useche (1985:11) seF;ala que
los espanoles "...recogieron leyendas segun las cuales los jefes
Guaipunavis descendian 'de unos grandes caziques (sic) que habian
dominado toda la tierra, que señalaban entre el mediodia y•poniente'.".
Algunos cronistas mencionan el use de distintivos que servian para
diferenciar la posicibn jerarquica de los individuos en el seno de algunas
sociedades. En efecto, se indica que los Boap6 o Tariana usaban una
piedra cilindrica blanca colgada al cuello. Su mayor o menor tamai~o
denotaba el rango e importancia de la persona (Ei.: las mas grandes eran
llevadas por los jefes, las medianas por los nobles y las pequenas por los
subditos) (Monteiro Baena 1886:278).
Pensamos que los grupos que formaron parte de esta provincia estuvieron
relacionados con los antepasados de los actuales Tukanos, Arawakos y
Macu-Puinave. Tanto en sus histo rias orales como en sus jerarquias, estos
grupos señalan la importancia de la Cuenca del Isana u "Ombligo del
Mundo", y aun hoy, una parte de ese antiguo orden de rangos, es el que
organiza la vida social y político-religiosa de toda la regi6n Guainia-Río
Negro.
3) Provincia de Epuremei o Maduacaxes. Su territorío se extendia desde la
desembocadura del Jauaperi por toda la margen derecha de Río Negro
hasta el Uraricoera, Parima, Alto Orinoco y Casiquiare (ver Mapa 3). Segun
Whitehead (1991:262), el nombre de Epuremei era otorgado a los "Señores
de las Montanas". Una de las primeras referencias históricas sobre
135
los HarO y Har6-Mandawaka hace mencibn de la "Sierra de los Maduacaxes"
ubicada en el Alto Padauiri, entre los ríos Marari, Ataui e Ixiemerim, actual Sierra
Tapirapeco (Ribeiro de Sampaio 1825:109). En el capitulo anteríor se mencion6
que varíos subgrupos 8ar6 han sido relacionados con las montanas y con la
ocupaci6n de cuevas. Los Wapishana son otro grupo que También ha sido
asociado con ellas (Mendoga Furtado 1906). El nombre de esta provincia se basa
en el vinculo entre las sierras y los Epuremei.
La Provincia de los Epuremei o Maduacaxes estuvo integrada por grupos de
diversa filiacibn étnico-linguistica: Arawakos, Caribes, Macu. A principics del Siglo
XVII su gente no solo tenia contactos estrechos con los europeos que ocupaban
las costas maritimas de Guayana, sino que era
conocida en amplios
sectores del Amazonas (Acuna 1864). Uno de los nombres con que se les conoce
era el de Carabuyanas, y se señala que estaban divididos en varias "tribus"
denominadas: Caraguanas, Pocoanas, Vrayaris, Masucaruanas, Quererus, Cotocarianas, Moacaranas, Ororupianas, guinarupianas (probablemente relacionada
con la palabra Baré "kinanu"= gente), Tuinamaynas, Arawanaynas, Mariguyanas,
Yaribarus, Yacucaguacas, Cumaruaruayanas y Curuanaris (Acuna 1864:108).
Segun Acuna (1864:108), estos grupos eran agricultores (maiz, yuca) que
También pescaban y cazaban.
Desafortunadamente para el Siglo XVI existe muy poca informacibn histórica sobre
estos grupos, sin embargo, en las
136
narraciones del Sei~or Topiawari (Ralegh 1970:27,37,76-77), se menciona
que a principios de ese siglo, los OREIONES y EPUREMEI, quienes venian
desde el este, incursionaron en el Gran Valle de Guayana con tan gran
multitud que no se podia enumerar ni resistir. Mataron a mucha gente,
salvandose solamente los Iwarawaqueri, Arawagotos y Cassipagotos que
ocupaban las cabeceras del Caroni. Los Epuremei se aduenaron de todo
hasta el pi6 de la montai~a llamada Curaa (Acarai), en donde construyeron
una gran ciudad llamada Macureguarai (17) (probablemente entre las cabeceras del Branco, Takatu y Corentyne) con casas con machos cuartos o
habitaciones. El Gran Rey de los Oreiones y Epuremei mantenia a 3.000
hombres para la defensa de sus fronteras y para la expansión, pues
diariamente invadia y atacaba. Al parecer, la llegada de los europeos,
interrumpib el avance de los Epuremei, e influyo en el establecimiento de
alianzas comerciales con las poblaciones de la región. Macureguarai
estaba a once dias de viaje de la gran ciudad de Manoa en donde residia el
Gran Rey. No obstante, Topiawari dudaba de esta informacion porque decia
que También existian otras ciudades grandes y ricas antes de llegar a
Manca (Ralegh 1970:37). Keymis (1968) anade que el "País" de los
fhacureguarai se llamaba MUCHIKERI ( 18 ), y que el Capitan que liderizaba
a los Epuremei era Wariarimagoto. Los Epuremei y la ciudad de
Macureguarai estaban vinculados con una amplia red comercial de oro y
otros bienes, que se extendia por varias regiónes de Suramorica (Ralegh
1979:27).
137
Nosotros sugerimos que un sector de los Epuremei estaba integrado por
antepasados de los Baré (Guaranaquazanas, Cariaya, Curanaos o Carnaos,
Maduacaxes, Caburicenas, etc.) quienes estaban aliados con varíos grupos
Arawakos y Caribes (Ej.: Wapishana, Makushi, Paravilhana, etc.). También es
posible
que los Oreicnes estuvieran relacionados con los R Omagua, o con
grupos del Macro-sístema de Manoa que estaban muy influenciados por 6stos.
3. El Macro-sístema de Manoa para el Siglo XVII.
A principios del Siglo XVII las potencias coloniales habian logrado establecer
enclaves desde Ios cuales intentaban penetrar a otras regiónes incluyendo la de
nuestro estu dio. Desde Santa Fe, Barinas, Provincia de Caracas y Santo Tome,
los espanoles llevaban a cabo "entradas" hacia los Llanos, el Orinoco y Las
Guayanas. Habiendo llegado hasta los Raudales de Atures, alln no poseian ningun
asentamiento en la '
zona (Carvajal 1934, 1986; Tapia 1966). Por su parte,
los ingleses, holandeses y franceses continuaban visitando las costas de las
Guayanas y el Bajo Amazonas, pero a partir de 1610 comenzaron a establecer
poblaciones y fortificaciones en la región (Souza Ferreira 1894:18). Desde estas
colonias establecieron relaciones comerciales y alianzas políticas con grupos
aborigenes de diversas zonas, e incursionaban en áreas controladas por
espanoles y portugueses.
Una vez consolidada su colonia en la costa AtlAntica de Suram6rica, los
portugueses iniciaron empresas de conquista
138_`
hacia sectores del Bajo Amazonas que estaban bajo el domin;" de franceses y
holandeses. Entre 1614 y 1618 varíos capitanes y caudillos lusitanos se
enfrentaron a franceses e indígenas rebeldes por el control de este sector. A
comienzos de lo;= esta zona fue "pacificada", se nombrb el primer Gobernado,
del Maranh-ao y Sgo Luiz y BelLsm se fortalecieron como centr`..-, del poder
portugubs (Betendorf 1910:45-47; Ribeiro de Samp3;,_ 1825:7-9).
Durante la d6cada de 1630's los holandeses invadiE~ron GurupA y
aumentaron su influencia en varias zonas espanol,,.; y lusitanas (Betendorf
1910:48). A raiz de 6sto el Rey h0, Felipe ordenb expediciones destinadas a
reafirmar su soberanl,, sobre el Río de las Amazonas hasta Quito. Una de
ellas ,, ilevb a cabo en 1637 bajo el mando de Pedro Texeira, y estr_,\,,,,
integrada por una tropa de 2.000 personas (70 soldados port,,,,. gueses, y el
resto indígenas) (Betendorf 1910:50; Acuna 18b•~~, En 1640 la unidad
hispano-lusitana se rompe,
Portugal separa de Espar;a y nombra al Duque
de Braganga como el Rey L)tj,, JOAO IV (Hemming 1978,:230). Durante su
reinado, la Amazonaa „ abre a las exploraciones en busca de oro, plata y
otros reci„ SOS (Souza Ferreira 1894:33), y se consolida la captura y ,
comercio de esclavos en el Medio y Alto Amazonas. A partir este momento
portugueses, espanoles, franceses, holandesesa ,; ingleses incian una feroz
competencia por la extraction dir,_,, to e indirecta (a travbs de los indígenas)
de las "rique:,,.:,'' de
las
selvas,
bien sea en forma de
productos natur.A 1,.,.,
139 (minerales, salsaparrilla, cacao, vainilla, etc.) o en la de esclavos
indios (remeros, trabajadores agricolas, servicio dom6stico, guias, soldados,
etc.) (Sweet 1975.1981; Hemming 1978).
Este contexto sociopolítico y econbmico tuvo su impacto sobre las
poblaciones de los macro-sístemas políticos de Caripuna, Manoa y
Oniguayal. La consolidacidn de las colo nias portuguesas en la costa
atlantica provocb la gran migracibn de los Tupinamba hacia el Amazonas.
Esta inmigracibn a su vez impulsb la emigracibn de los Aruaquizes
(miembros del Macro-sístema de Caripuna) a los rips Urubu y Jamundas.
Estos desplaza-mientos debieron afectar tanto las relaciones internas del
Macro-sístema de Caripuna como las de bste con el de Manca.
Para el momento en que Texeira y Acuna viajan por el Amazonas (16371639) ciertas unidades étnico-políticos del Macro-sístema Oniguayal ya
habian comenzado a debilitarse como consecuencia de las constantes
guerras con otros grupos del Norte y Sur del Río Amazonas (Ei.: los
Curinas y Ticunas) (Acuna 1864:95-97). A pesar de bllo, sin embargo,
algunas "provincias" de este macro-sístema continuaron ejerciendo su
control político sobre el río, como es el caso de los Yurimaguas, Curuziraris,
Cuchivaras, Omaguasyet6 (Acuna 1864:99102).
Asi mismo la penetracibn portuguesa del Bajo Amazonas habia comenzado
a ejercer sus efectos sobre el Macro-
140 sístema Caripuna. En efecto, Acuna (1864:107) señala que la mayoría
de los "Caripunas" y "Zurinas" habian perdido el control sobre su territorío y
deambulaban desde la desembocadura del PurOs por la ribera sur del
Amazonas.
Si bien la informacibn sobre el Macro-sístema de Manoa es abn bastante
limitada, Fr. de la Cruz (1986[1639]: 235) menciona que el piloto mayor de
la expedicibn de Texeira se enterb por los indios sobre la conexibn
(Casiquiare) que existia entre el Negro y el Río Orinoco. Por otra parte,
Acuna (1864:102-103,105), informs sobre las visitas comerciales que los
Manages hacian a las villas de los Curuziraris en el Alto Amazonas, en las
cuales utilizaban los ríos Japura y Urubaxi r
como conexibn con el
Negro. También se supo de la existencia
''
de los Yumaguaris del "Yquiare" (o Quiary-Isana) y de otras a
"tribus" asociadas con el "Lago Dorado" y la explotacibn y red de
comercializacibn del oro (c.f. Betendorf 1910:54).
En las crbnicas de Acuna (1964) y Betendorf (1910)
K
se indica que en la zona comprendida entre el Japura o Bajo Caqueta, el
Río Negro-Guainia y el Branco, existian grandes "provincias" de varias
"naciones", cuyos naturales eran muy guerreros y usaban arcos y flechas
envenenadas. Algunas de esas "naciones" (Ei.: los Carabuyanas y los
Manao) estaban confederadas (Acuna 1864:108; Betendorf 1910:54-56) y
afiliadas a una vasta red comercial que incluia sectores del Alto y Medio
Amazonas, regiónes situadas al este del Negro y a los holandeses. En
efecto, los Iruruzes que habitaban en una isla
141
del interíor del Río Madeira, despreciaban lag herramientas de log
portugueses porque preferian lag que obtenian de log indios del Río Negro,
que Bran compradas a extranjeros (holandeses) (Betendorf 1910:355).
Los primeros europeos en penetrar al Río Negro durante el Siglo XVII
generalmente fueron miembros de "tropas de rescate" que observaron que
log indígenas poseian muchas "folhetas de ouro", a partir de lag cuales se
elaboraban pendientes para lag orejas y otras cosas (Mendoga Furtado
1906:323). Este oro era intercambiado por diversas mercancias traidas por
el gentio del Río Branco que se comúnicaba con el Suriname (Mendoga
Furtado 1906:323). Betendorf (1910) sei~alo que a pesar de la fama
guerrera de log indígenas del Negro, log primeros contactos entre E~stos y
log portugueses fueron pacificos y permitieron el establecimiento de
relaciones de parentesco por afinidad.
Los exploradores de esta zona mencionaron su riqueza en peces y caceria
y señalaron además que log indígenas practicaban la agricultura (maiz,
yuca, "frutos") y explotaban lag tortugas en el río Branco (Acuna 1864;
Betendorf 1910; Ribeiro de Sampaio 1825; Mendoga Furtado 1906; Ferreira
1885). El patrón de asentamiento de estas poblaciones era ribereno
(Betendorf 1910; Ribeiro de Sampaio 1825), y se habla de dog clases de
asentamientos. Los temporales o estacionales (Ferreira 1885: 169-170)
estaban ubicados cerca de log conucos y de log cotos de pesaa y caza. En
log pueblos permanentes se
142 distinguia la casa del jefe principal porque era la mas grande y en
forma circular (churuata), y habia otra churuata redonda destinada a las
reuniones masculinas y las fiestas rituales ;, (Ferreira 18Q6:179). En las
aldeas de mayor tamano podia haber
una casa ritual par cada jefe principal.
Varias fuentes coinciden en señalar la existencia de grupos, subgrupos o
parcialidades de "dieztros guerreros" (Betendorf 1910), quienes controlaban
y/o custodiaban sec tores estratégicos del Negro (Ei.: confluencia del
Branco y el Negro) (Betendorf 1910; Ribeiro de Sampaic 1825), y se
dedicaban al comercio con otros indígenas y con los europeos (Acuna 1864;
Betendorf 1910; Ribeiro de Sampaio 1825). También se menciona que dos
o mas grupos de igual o menor desarrollo socioeconbmico podian compartir
un cano o ric, coma es el caso de los Carajahi (Cariaya) y los Uarina
(Wirina) quienes compartian el Río Uerere, o el de los BarO, Mepuri y
Mavez quienes ocupaban el Mari6. En estos dos casos, los Cariaya y los
Baré, ocupaban el curso bajo de esos ríos, y es probable que 6sto se haya
debido a que par tener una posicion jerarquica mas alta, detentaran el
control sobre esas territoríos.
Par otro lado, las fuentes También hablan sobre lugares sagrados que
estaban bajo el control de una o mas grupos influyentes. En el sector
conocido coma Cumaru o JurupariparaceitAua (=Lugar de danzas del
Yurupari o Kuwai), ubicado entre los cameos Arira (o Ariraja) y Unini,
existió un
143 centro ceremonial que era controlaado por los Caburicenas, en donde
se realizaban las fiestas y bailes de los "gentiles" (Ribeiro de Sampaio
1825:102-103).
En los Cuadros ba y bb se presentan las denominaciones que segun las
fuentes de hasta mediados del Siglo XVII recibieron las "naciones" y
"provincias" de la región Japura-Negro. En base a esta informacion, los
Manao y sus grupos asociados, habitaban la ribera derecha del Río Negro
entre el Uneuxi y el Cuiuni, y desde alli se extendian hasta al Japura. En
cambio, los Har6 y sus aliados estaban localizados a to largo de la margen
izquierda del Negro, desde la desembocadura del Branco hasta el Cauaburi.
Entre este ultimo y el Isana habitaban ambas riberas del Negro, pero a
partir de alli solo ocupaban la margen izquierda del Alto Negro. Sin
embargo, estas divisiones territoriales entre los Manao y los Haro eran
flexibles, ya que parcialidades de cada uno de ellos habitaban sectores que
estaban bajo el control del otro. Ejemplos de 6sto, son los Orumanao (de
idioma manao) que estaban en el Padauiri y los Mariaranas (de idioma Baré)
que vivian en el Uneuxi. Esto podria significar que las alianzas entre grupos
trascendian las fronteras étnico-linguisticas y los lazos de parentesco
consanguineo o mitico.
Entre las "naciones" del Negro y del AraganatubaJapura-Vaup6s-Isana (ver
Cuadros ba y bb) estan presentes varíos grupos Tukanos coma los Macuna
quienes pertenecieron a la
gran "provincia de los Manao", y los Wanano
que estaban
CUADRO 6a: DEMOMINACIONES DE GRUPOS DEL MACROSÍSTEMA DE
MAMA, S. XUII Uida! 1993
8=idioma bart.
T=idioma Tukano. A=idioma Arawako.
C=idioma
Caribe.
Denominaci Ubicaci6n
Caracteristicas
dn
R.
Basurd-Manacapur6- Nombre de Confederaci6n
Carabuyana
Bajo Negro.
Naci6n
Carabuyana.
Pocoana
Karuwatana-Macuna.
Urayari
Naci6n Carabuyana.
Masucaruan
Naci6n
a
Carabuyana.(machaka=ma"noc
Naci6n
Quererd
Carabuyana.Coretu/Kueretu;
',Cotocarian
Naci6n Carabuyana. C(?). 0 T,
a
v
I
,Moacarana
Naci6n
~Ororupian
Naci6n Carabuyana,
a
',Quinanupi
ana
Tuinamayna
Araguanayn
a
Yaribaru
'Yarucaguac
a
Curuanari
'Conizuari R.
',Aguayra
',Yacuucara
e
ICahuayapit
Ii
Manacuru R.
Yanma
R.
I
6uanama
Carapanari
6uarianacag ''
ua
Azerebari '°
Curupataba
6uaranaqua
zana
Yaguanai
R.
Macuna
Mapiaru
Aguaynau
Huiruna
Negro.
Urubaxi, Uneuxi, etc.
Negro.
Araganatuba-Negro.
Carabuyana.(6ro=perdiz;
8).
Naci6n
Carabuyana.(kininu=gente;
B).
Naci6n Carabuyana.
iNaci6n Carabuyana.
Naci6n Carabuyana.
Nacidn Carabuyana. I
Naci6n
Carabuyana.CuranaoMadiwaka.8
Conizuari. (Tarumt/Manao?). j
Tarumt?
?
Cauaburi/Caburi. B.
Managu, Manave o Manao.
Yahuna/Tanimuka. T.
Uanano/Wanana. T.
CarapanA, T. j
?I
Bart?
GuaranacoacenaiCariaya/Mada
waka.
B.
YAwinai/Dziwinii/Curripaco.
A.
Makuna. T.
l
Mapixana/Wapishana?
I
Guinau? l
Uirina/Wirina/Uarina. A.
Marirua
Yamorua
Teraru
Siguiya
"
I
CUADRO 6b: DENOMINACIONES DE 6RUPOS DEL MACROSÍSTEMA DE
MANOA, S. XUII Uidal 1993
B=idioma Baré.
T=idioma Tukano.
A=idioma
Arawako.
C=idioma Caribe.
Denominaci6n Ubicaci6n
Caracteristicas
6uanapuri
R. Araganatuba-Negro. Uanano/Wanano? T.
Pira
Pira-tapuya? T.
Mopitiru
?
Yguarani•
?
Aturiari
Aturaiu/Atorai. A. Masipia
p
6uayacare
?
Andura
anduyo=enrollado
de
tabaco, B.
Maraymuma
'°
marii,
malli,
malAdi=uquira (ave), B
6uanabi
Guaipunavi?
Carajahi
R.
Uerere,
Caburis,
Negro,
Aratay.
CariayaiCarajariz/Carayai.Madiwaka.B,
Uarina
R. Uerere, Negro.
Uirina/Wirina. A.
Curanao
R. Marauia.
Curanave/Carnao.
MadAwaka. B.
i
Ujano
R. Juambu
Manao. A.
Demacuri
R. Miua, Cauaburi.
tema=danto, B.
Canari
R. Mappau
Conori? Aruaquizes?
Anavilhena
Aruaquizes.
i
Cabusina
R. Cabiris o Cauaburi (Caur6s).
Caburicena. B.
Araytasena
R. Aratay, Mariva
Manao? A.
B.
Mariarana
R. Anauexy, Uneuxy
Nave
R. Uneuxy, Maritt, Curicuriari, .
Mepuri
R. Xiuarl,Marit, Curicuriari. A.
Baré
R. Xiuara, Marid.
B.
Paravilhana
R. Branco, Ocahy, 6uanavau,Tacutu Peravilhanas.
Chapare
R. Ocahy, Branco.
?
6uayura
wayulu=picure, B.
Aturaju
R. Guanavau (Branco). Atorai. A.
Mapixana
R. Parima, en catacumbas Wapishana/Wapiyana. A.
Macuxes
Cabeceras Parima.
Makushi/Macusi. C.
I
1
I Peranovan
I
I
Saparar
R. Uraricoera.
Sapara, Zapara. C?
Orumanao
cabeceras Padauiri, Ataui, Marari Manao. A.
Guariba
Cabeceras Padauir(, Ataui, Marari Yanomami?
(wajAriwa en Baré).
Maduacaxe Serrania de Maduacaxes /Tapirapecb Madiwaka, Maldavaka,
Maldavaka. B.
: 146 afiliados a la de los "Yumaguaris". También, se nota la presencia de
varias grupos de probable filiaci6n Caribe (Makushi, Cotocariana, Sapara,
Paravilhana), la mayoría de los cuales estaban vinculados a la "provincia
de los Epuremei". Estos 61timos y los diversos grupos Har6 controlaban la
red comercial que interconectaba el Negro, las Guayanas y la costa
atlAntica de Suram6rica (Macro-sístemas de Caripuna y Aruaki). En cambio,
los Manao y otros grupos de esa provincia tenian el control sobre la red
comercial que desde el Negro se extendia hacia el Medio y Alto Amazonas
(Macro-sístemas de Oniguayal y de Tapajoso). Si bien en las fuentes del
Siglo XVII existe poca informacibn al respecto, es posible suponer que
otros grupos Arawakcs (Ei.: Mawakwa, Guinau, etc.) y Caribes (Ej.:
Ye'kuana, etc.) tambidn estuvieron asociados con la "provincia de
Epuremei".
Antes de lograr obtener el control sobre este vasto territoric, los
portugueses tuvieron que enfrentarse a varias poblaciones del Hajo
Amazonas, y competir y luchar con espanoles, holandeses, franceses e
ingleses
(Sweet 1975; Hemming 1978). Entre 1645 y 1654 se produjo la
guerra que no s61o permiti6 a los portugueses expulsar a los holandeses
del Amazonas brasilero, sino tambid~n ocasionb el aniquilamiento, la
esclavitud y la pacificacibn de la poblacibn indigena costera y del Hajo
Amazonas (Hemming 1978).
Una vez obtenido el control de la regi6n, y con el apoyo y/o participacion de
las Ordenes Religiosas (jesuitas,
147 carmelitas y mercedaríos), los portugueses comenzaron a incursionar
hacia el Medio y Alto del Amazonas en busca de esclavos y recursos
minerales. En 1657 se envi6 una gran "tropa de rescate" compuesta por
críollos e indios (principalmente TupinambA)' que remontb el Amazonas
hasta el Negro, y regresb con un botin de seiscientos esclavos (Betendorf
1910:108). A1 ano siguiente, se efectub otra "expedicibn de rescate" que se
prolongb por varíos meses, recorrib desde el Tocantins hasta el Negro,
capturando mas de setecientos indios (Betendorf 1910:112-134). Grupos
como los Taruma, Aruaquizes y TupinambA participaban y/o colaboraban
en este comercio (Betendorf 1910:134,205).
Las tropas de rescate fueron el mecanismo a trav6s del cual los misioneros
contactaban a las poblaciones indígenas con el propbsito de reubicarlas en
zonas de catequizacibn. También se construian "arraiales" o "corrales"
destinados a la encarcelacibn de los esclavos, y estos sitios generalmente
servian como bases o campamentos tanto para las expediciones como para
las visitas misionales a las "tribus" libres.
Entre 1659 y 1660 estallb una guerra entre dos bandos indígenas
importantes del Río Negro, a causa de la muerte repentina de uno de los
mayores Principales de este río. Los "vasallos" de este ultimo acusaban a
otra poderosa "nacibn" de haberlo envenenado (Betendorf 1910:132). Si
bien se desconoce el nombre del Jefe Principal fallecido y su rango
1 148 (Cacique o gran Señor, Jefe de Guerreros, etc.), es probable que se
trataba de una autoridad influyente que hasta ese momento habia logrado
mantener la unidad del macro-sístema. Los sucesos que se produjeron
posteríormente, permiten sugerir que este enfrentamiento marcb el
comienzo de las hostilidades entre los Manao y los Baré-Maditiwaka
(Cariaya, Curanao), cuya verdadera causa, mas allA de la venganza por la
muerte de un Gran Principal, era la de lograr el control de la red comercial
Río Branco-Guayanas.
En 1660 se desatb una epidemia de viruelas en la Gobernacibn de
Maranhao. Sin embargo, bsto no impidio la salida de otra gran expedicibn
de rescate liderizada por el Sargento Mayor Antonio Arnau, la cual tuvo una
duracibn de 3 o 4 anos (Souza Ferreira 1894:132; Betendorf 1910:203-204;
Hemming 1978:410). Arnau se dirigib al Madeira y de alli Paso al UrubuJamundA en donde fue recibido pacificamente por los Aruaquiz. No
obstante, durante la noche, Arnau y su tropa saquearon y esclavizaron la
gente de diversas aldeas (Betendorf 1910:205). Esto provocb la rebelibn de
los Aruaquiz quienes emboscaron y mataron a Arnau y a su gente (Souza
Ferreira 1894:132). En 1665 al conocer esta noticia, las autoridades
coloniales enviaron una expedicibn de guerra en contra de los Urubu, que
fue comandada por el famoso mercenarío-esclavista Pedro da Costa
Favella. Durante la misma se quemaron 300 aldeas, se mataron 700 indios
y se capturaron 400 esclavos (Ribeiro de Sampaio 1825:3). No obstante, un
gran
149 n(umero de Aruaquiz y de otros habitantes del Urubu lograron emigrar
hacia el Negro (Betendorf 1910:233-236). ', En 1666 salid otra "expedicibn
de rescate" hacia el j i Solimbes y el Negro, que regresb al Para, con 900
esclavos in-'° dins, la'mayoría de los cuales fueron obtenidos en el Japura y
en el Negro (Betendorf 1910:274).
s
En 1668-69 precisamente Pedro Acosta Favella lleva a
s•.
cabo la primera entrada oficial de conquista y poblamiento en ` el Río Negro
(Ribeiro de Sampaio 1825:89). En el río Urubu este mercenarío se entera de
que en el Negro estaba la "naci6n" de los Taruma, y en compania del Padre
Fray Theodosio
i1
.
(religioso mercedarío) fue a "procurarla". Utilizando a los Aruaquiz como
intermediaríos, logra contactar a los Taruma. Estos admiten al religioso y
acceden a fundarse en el Bajo Negro. Esta poblacidn llegd a tener 800
hombres de guerra, la mayoría de los cuales eran Tarumas (Ribeiro de
Sampaio 1825:96).
t
A partir de esta entrada comienza la construccidn de la Fortaleza da Barra
do Río Negro. El Sargento Guilherme Valente uno de los que habian venido
para esa guarnicibn, emprendi6 la tárea de penetrar este río para conocer y
"domesticar" a sus "naciones" (Ribeiro de Sampaio 1825:89). Alcanzb la
desembocadura del Caburiz (Cauaburi o Caurds) y entablb amistad con los
Caburicena, con los Carayai, y finalmente con los Manao. Se alib con estos
i~ltimos convirti6ndose en "cur ado" al aceptar por mujer a la hija de uno de
sus princi-
150 pales (probablemente el famoso Jefe Caboquena) (Ribeiro de Sampaio
1825:90).
Carmo das Caldas la segunda poblacidn del Río Negro fue fundada en la
misma ribera del Cauaburi, con indios Caburicena (Ribeiro de Sampaic
1825:102), y posteríormente mudada a la ribera del Negro. La tercera
fundacidn fue con los Uaranacoacena, pero este pueblo tuvo corta duracibn
y para el Siglo XVIII ya no existia (Ribeiro de Sampaio 1825:102).
En 1688 se llev6 a cabo otra Bran "expedicidn de rescate" hacia el Urubu y
el Negro. En la misma se obtuvieron muchos esclavos y se descubrieron
minas de oro en el primero de estos ríos y en el Uatum`d. El misionero que
la acompanaba visitb el Río Negro para convencer a sus pobladores que se
fundaran en la Fortaleza da Barra (Hetendorf 1910:415). En 1690 la
expedicidn regresd al Para; con su botin de esclavos y minerales, y el
Padre Fritz (1918:381) señala en su crbnica que esta tropa estaba
acompanada por indios Tupinamba. También menciona que los TarumA
tenian enfrentamientos con los Cuchivara, pero que Bran amigos y
comerciaban con los Caripuna quienes les servian de intermedia-ríos en la
obtencidn de escopetas de los franceses (Fritz 1916:392).
En 1692 se envia otra "tropa de rescate" al Urubu y al Negro, que estaba
integrada por 100 blancos, 200 indios y dos misioneros. Su propbsito no
solamente era la captura de esclavos, sino el fortalecimiento de la
presencia y poder portugubs en la regidn (Hetendorf 1910:38-39). En
ambos ríos
151
el misionero Joao Justo "rescatb" los hijos de algunos jefes principales para
adoctrinarlos y ensei~arles la lengua Yeral en Para. Con osto se esperaba
que los muchachos se convirtieran en propagadores del Yeral, de la
doctrina cristiana y de otras costumbres (Bentendorf 1 9 1 0 : 4 9 4 ) .
Durante estas ultimas expediciones se comenzaron a esclavizar los
chamanes o "pages", como una estrategia para eliminar la idolatria y la
rebelibn ' de los indios "gentiles" (Betendorf 1 9 1 0 : 4 9 4 ) . Lo anteríor
hizo que el Yeral se convirtiera en la lengua de los indígenas aculturados
del Amazonas, y que los pueblos de misibn se transformaran en los centros
desde donde se penetraba la región.
La necesidad de controlar el Río Amazonas, la competencia que se habia
generado entre las distintas ordenes religiosas que operaban en la zona,
fueron los factores que llevaron a las autoridades coloniales portuguesas a
dividir la Gobernacibn del Maranhao y a repartir a las poblaciones
indígenas entre 6llas (Betendorf 1 9 1 0 : 5 4 3 ) . La región de nuestro
estudio, fue.asignada a Carmelitas (Río Negro y ribera izquierda del Alto
Amazonas) y Mercedaríos (Urubu y Aniba).
El Siglo XVII concluye con el choque de los frentes expansivos portugueses,
espanoles, holandeses y franceses en el área Alto Amazonas-NegroBranco-Guayanas-Orinoco. Para las poblaciones indígenas bsto significb la
presencia mas directa y permanente de los europeos en sus territoríos.
Los enfrentamientos y la esclavitud indigena masiva
152
en la zona Urubb-UatumA provocb la migracibn de Aruaquiz, Taruma,
Urubu, Aniba, Guanavena, Abuqueno y Caboquena hacia los sectores
medios y altos del Negro. Esto alterb la correlación de fuerzas y de control
sobre áreas estrat6gicas de este río. Lo anteríor sumado a las alianzas y
compromisos que cada grupo mantenia con los distintos poderes coloniales
y con otros macro-sístemas incrementb las fricciones y los enfrentamientos,
y produio cambios tanto en los niveles de integracibn sccio-política, como
en las relaciones entre las "naciones" que integraban el Macro-sístema de
Manoa. r? También, claro esta, provocb la rebelibn de los indígenas en
contra las autoridades coloniales, ya que cada vez hacia una mayor
competencia entre los comerciantes y los aventureros portugueses por
negociar y/o aduenarse del monopolio comercial de los holandesas (c.f.
Sweet 1981:278).
Ribeiro de Sampaic (1825:97,109) y Ferreira (1885:86) hablan de las
guerras entre los Manoo, los Carayai, los Curanao y los Hara por el control
de sectores del Medio Negro relacionados con el trafico de mercancias
desde y hacia las colonias holandesas. Sweet (1981:278) También señala
que para finales del Siglo XVII, los Manao hicieron la guerra a los Carajai,
los esclavizaron y vendieron, obligandolos a emigrar, extendiendo el propio
territorío hacia las áreas que aqu6llos habian ocupado. Con estos
enfrentamientos los Manao ganaron acceso a los ríos Daraa, Padauiri,
8ranco, y a otras zonas del Negro (hasta la Isla Timcni) que habian estado
bajo
153
la influencia de los otros grupos. Contemporaneamente, los portugueses
hacian una "guerra justa" en contra de los Taruma, muchos de los cuales
fueron llevados como esclavos al Para, mientras que los sobrevivientes
fueron obligados a emigrar hacia el Branco-Esequibo. Un pequeno grupo
permaneció en una aldea de misibn del Bajo Negro (Sweet 1981:278).
Todos estos hechos resquebrajaron las relaciones entre los grupos que
integraban el Macro-sístema de Manoa, comprometiendo en esta forma su
propia existencia como macro unidad sociopolítica. Las antiguas
"provincias" se separaron y los grupos comenzaron a reagruparse en
confederaciones, utilizando viejas alianzas o afiliando a nuevos miembros.
Ejemplos de este ultimo caso son algunos de los grupos que pertenecieron
al Macro-sístema de los Conori, como los Abuquena y Caboquena, quienes
se integraron a las confederaciones que liderizaron parcialidades de los
Baré o de los Manoo.
El Siglo XVII finaliza con expediciones a la Fortaleza da Barra de Río Negro
cuyo objetivo era ganar la lealtad de los indígenas ya aldeados, para asi
poder penetrar por este río sin conflictos con los "indios selvAticos"
(Betendorf 1910:619-623). Esto se debib a que indígenas "gentiles" habian
dado muerte a unos blancos que se habian internado en este río para
explotar salsaparrilla y otros recursos. Todo to anteríor tambidsn indica que
aunque los grupos de la cuenca del Negro habian experimentado drasticas
transformaciónes aun conservaban y defendian su autonomia política y
económica ante la
154
expansión europea.
155 CAPITULO IV: LOS LIDERES ESPIRITUALES Y_ SECULARES Y_
S_U ROL EN LOS PROCESOS DE ETNOGENESIS, REPRODUCCION
SOCIAL Y TRANSFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD
BARÉ S(
IGLO
XVIII).
En este Capitulo se analizarAn los efectos de la progresiva , consolidacibn
del Sístema Colonial-Periforico sobre la estructura sociopolítica y el
liderazgo Baré durante el Siglo XVIII. En este contexto se examinara el rol
desempei~ado por los poderosos lideres rituales y seculares en la implementacibn de estrategias para enfrentar la penetracibn colonial y las crisis
econbmico-políticas. Este rol fue fundamental tanto para moldear la
naturaleza de las relaciones interétnicas, como en los procesos de
etnogénesis, reproduccion social y transformaciónes experimentadas por
los Baré y por otros grupos del Noroeste Amazónico.
1.1. Mito-historia e Historia Oral sobre los lideres Baro del Siglo XVIII.
En esta seccibn se presentarAn relatos de indígenas Baré contemporaneos
que proporcionan informacion sobre sus antepasados durante el Siglo XVIII.
"Ya para cuando yo estaba pequeno (el entrevistado tiene alrededor de
noventa anos), ya no habia mas Capitanes Generales Baré". "El ultimo
Capitan que yo recuerdo se llamaba Don Hilarío Bolivar (c.f. Tavera Acosta
1927:146, proporciona informacion adicional sobre este personaie). Era un
payo (chaman) y semicacique alla en Santa Rosa (de Amanadona, Río
Negro); su sitio propio era Santa Elena, mas abajo de Santa Rosa, pero
ese pueblo se acabb. Despu6s de 61 vino el viejo Don Hila-río Maroa,
(Maroita) que era un gran pay6 y era muy bueno, pero ya no era igual
porque no era capitan solo pay6".
"Los Baré eran una gente guerrera y muy predominante. Dominaban el
Casiquiare y de alli pa' bajo por el Río
156 Negro". "Habian Capitanes Generales que eran predominantes en varias
regiónes, como Cocui o Cocubi que era el Cacique General de todas estas
regiónes (desde la Piedra del Cocui, en el Alto Negro hasta el Casiquiare). Esa es
una historia remota. Era un Capitan que se comúnicaba con Dios, que los angeles
to visitaban, y cuando vino el Purunaminali, ese se posh ahi, en su residencia de
Cocubi que era el Cerro Cocui.' Arriba ese cerro tiene un enorme lago, con mucho
pescao de todas clases; ese cerro se incendiaba en tiempos pasados durante el
verano, debe ser que es muy rico en minerales. Todo esta cambiado". "Este
mundo comenzo en el Cerro Cocui, ese tiene duenos, viven eternamente alli.
Cocui quiere deci cocuyo en la, lengua de nosotros, el Baré. Alli hay dibujos en las
piedras (petroglifos), mewanadaka le decimos, pero tambien le dicen mani. Esos
los habian los viejeros".
"La gente de Cocubi y todos los Baré tenian caminos desde aqui (Río Negro),
desde La Esmeralda hasta el Para, tenian uno que salia por el Cunucunuma hasta
Ciudad Bolivar, tambien salian a Manaus. Los Hare eran una gente muy
predominante, entre ellos se comúnicaban con los indios de otras partes, como los
Manao, los TarumA, como los cazadores de cabeza esos de Bolivia, Peru o
Ecuador, no se. Esas gentes de esas regiónes eran muy desarrollados y tambien
tenian caciques generales; habian unos muy adelantados de esas regiónes que
les decimos de los Cerros Azules". "Habian muchas clases de Hare, eran varias
tribes, el Hare legitimo, el Baré Madawaka, el Baré Mavaca (Mawakwa), que es el
mismo Madawaka, el Baré Yabana (Jabaana), el Baré Baniva; el Warekena tiene
bastante de Baré, pero es distinto; el Tariano es otra tribu. Los espiritus o
bulukubitei identifican clases de gente, la gente de una misma sombra no se
casaban". "Los Baniva eran los Maku, como esclavos, los sirvientes de los Baré.
Make es como deci aquellos del monte, como los Wajariwa (los Yanomami), que
dependen de otro idioma; no hablan la lengua de nosotros. Algunos Madawaka se
volvieron Wajariwa, se escondieron en los montes y no se dejan ver de nadie.
Habian Wajariwa que eran amigos y enemigos de los Baré".
"Los Baniva eran los Maku de los Baré. El Capitan Cabi era un indio Baniva, Maku
de los Baré".
Cabi, Caavi o Cavi, fee uno de los jefe de los Pasimonaris que comandaba el
Capitan General Amuni de los Amoisanas (c.f. Cuervo 1893, T 111:322-323).
8G
t.
157 "Cocubi, era Cacique General de los Baré, otro Capitan era Cayama o
Cayamu (Cayamu) ese era capitan brasilero. Kaman. (Camanao) era Capitan
General, ese tenia un nieto que se fundb en un sitio cerca de un raudal
grande. Marabitana era otro Cacique General brasilero (Ymmo, Immo o
Imo?)". "El Capitan Basimunare (Arucuni, Amuni o Caavi?) era muy malo,
ese llegaba a un caserío y mandaba agarrA a uno y decia -picale la mano ahi,
si estA gordo me to matan pa' nosotros comb, decia ese. Vivia por el
Pasimoni". Segun uno de nuestros entrevistados, un anciano
Warekena:
"
los conquistadores sacaron mucha gente Warekena,
Baniva, Bara y los sacaron de sus canos y pueblos y se los llevaron pa'
vendelos. Los Baré vivian pal Pasimoni y de alli los sacaron y los poblaron
en Comunidad, Tiriquin, Solano. Tiriquin era un ca~o de puro BarLs. Los
antigueros hacian antes mucha guerra, entre Warekena, Bara, Baniva, y
todos; se hacia la guerra entre los duenos de KUwe (Kuwai), los que erraban
eran castigados. Los que faltaban a los secretos del Kuwe, tenian que irse".
Probablemente estos conflictos estaban relacionados con la intervencion de
misioneros y autoridades civiles quienes pretendian erradicar las ceremonial
sagradas mostrAndoles los secretos a nebfitos y mujeres (c.f. Gilij 1965,
Tomo III; Daniel 1916, 1960; Ferreira 1886; Humboldt 1956, Tomo IV:202203;
para ver ejemplos de esta naturaleza en las misiones del Orinoco, Amazonas
y Negro).
"También habian guerras por robo de las mujeres; por venganza, se
asaltaban los pueblos. Si, tambian se hacian fiestas de dabokuri, se hacia
comercio, y se casaban entre ellos".
'
"Mi abuelita contaba (entrevistado barn de casi noventa anos), que cuando
los espanoles construyeron el fortin de San Felipe, frente a San Carlos de
Río Negro, ella era pequeilita y vib que a su papa y los demas indicts los
tenian como esclavos, cargando piedra desde muy lejos. Los espai";oles les
prohibian a otros elementos que no fueran indios, como los portugueses les
prohibian fundar y pasar por alli. Todo ha
158
cambiado".
La mito-historia que se transcribira a continuacibn se refiere tanto a los
origenes del presente mundo como del fuego. Todos los entrevistados
aclararon que no se trataba del fuego o "candela" comun, sino de las armas
de fuego. La misma demuestra claramente que para llegar a ser un cacique
o capitan general era necesarío poseer además de otras cualidades,
conocimiento chamAnico, controlar to sobrenatural y el mundo de los
antepasados. Es interesante destacar que, al igual de to que ocurre entre
los Curripaco o Wakuenai (Wright y Hill 1986; Hill y Wright 1988), entre los
Baré También existe una clara asociacidn entre los poderosos lideres rituales-seculares y los primeros ancestros. 5us narrativas resenan un
complejo pasado en el cual las acciones miticas y los eventos históricos se
entretejen de tal manera, que continuamente el culto a los ancestros se
redefine como uno de oposicibn a la dominacibn externa y a la
confrontación interétnica.
(El entrevistado es un anciano Baré de mas de 80 anos).
"Este mundo comenzb en el Cerro Cocui. El Cacique Cocubi era un hombre
muy guerrero y podia reunir a todos los capitanes de estas partes para it a
pelear con otros indios de otros lados como los Tapuyos, TupinambA,
Wariwa. Ese Cacique Cocui tenia muchas mujeres en todas parte, bl se
comúnicaba con todas las tribus hasta el Amazonas, dominaba todo eso
por ahi. Un dia estaba en una fiesta con sus invitados, ally en el Cocui, y se
le aparecib Puruna-minali. Ahora, a los viejeros que le contaban eso a uno,
uno se cansaba de preguntales que de dbnde habia venido el Purunaminali,
y ellos decian que no sabian de
159 dbnde habia salido, ni mucho menos cbmo. Total es que Purunaminali
aparecib entre ellos, sera coma una visibn, tray6ndoles muchas cosas
nuevas. Ellos no conocian el fuego, yo les voy a traer el fuego, le dijo pa'
Cocui. Yo les voy a trab el fuego pa' que se calienten, esp6renme ahi, les
dijo, y salib y se fue coma volando. Ellos usaban plumas de ave que se la
metian par aqua entre la piel de los brazos, y con eso volaban. Por ahi hay
una historia de una de esos brujos, un tal Yakuana, que volaba asi.
Hueno, contesto el Cocui. Al dia siguiente se aparecib Purunaminali y dijo:
aqui traje yo el fuego. Pero tienes que irte conmigo a la punta mas alta del
cerro, que ahora llaman Cerro de Padre, pero que antes ellos le tenian otro
nombre. Alfa vamos a prepara el fuego para que todos los demas
habitantes cojan fuego. Ahi se fue el Cocui con Purunaminali, volaron pa'lla
y ahi le dijo al llegar al cerro, en donde habia familias: Miren ahora nosotros
vamos a prepara comida con fuego para un invitado que voy a presentarles.
Y asi to hizo. Cocui via la cosa y preguntb Ay! quo es eso? Eso es para
cocinar la comida, le dijo Puruna. Habian animales muy avaros y envidiosos,
coma el baba ("jaduli", También es el nombre de una unidad de
descendencia), a quien le gusto mucho el fuego y se arrimb a 61 para
calentase. Y mientras los otros se descuidaron, se to tragb y se zumbb al
aqua y se llevb el fuego. Ahi fue donde llegaron los otros y se dieronm
cuenta de to que habia hecho el baba, y preguntaron c,y ahora qud, vamos
hacer pa' quitale el fuego a ese baba en las profundidades de esas aguas
del río? Ahi dijo el Puruna, no se preocupen que yo voy a visita al baba ese
y le voy a quita el fuego. Y se fue par alla, par donde estaba el baba.
Le dijo, mira chico yo quisiera habiA contigo, que to me prestaras el fuego.
El babo le dijo, hablando sin abrir la boca, no! Mira chico, le dijo Puruna, a
mi me han dicho que to no tienes lengua. Alli le contestb el baba, no!
abriendo la bocota. Y Purunaminali le quitb el fuego y se to entregb pa'1
Cocui".
1.2. Hreves Consideraciones Tebricas.
El Siglo XVIII se inaugura con la ruptura definitiva del Macro-sístema
Político de Manoa, y su fraccionamiento en confederaciones que estaban
liderizadas par grupos poderosos
160
r
como los Manao y los Baré. La composicion interna de estas
confederaciones era variable dado que estuvieran integradas por varias
étnias, agrupadas alrededor de lideres influyentes. No obstante, para el
Siglo XIX esta estructura multi-étnica ya habia desaparecido porque
paulatinamente los grupos sobrevivientes que habian integrado estas
confederaciones se habian tribalizado. Esta transformación fue moldeada
por diversos procesos que ocurrieron en la región Alto Orinoco-Río Negro,
entre los cuales se destacan a) la confrontacion cada vez mas directa entre
el Horizonte Civilizatorío Orinoco-Amazonense y el Europeo y b) la
consolidacidn de la Situacion Colonialperiforica.
La inserción definitiva de los grupos del Río Negro en la vasta red
comercial de bienes europeos, asi como el control que algunos lideres
indígenas y sus "naciones" comen zaron a ejercer sobre amplios sectores
del Alto Orinoco-NegroBranco, produjeron una respuesta inmediata por
parte de las autoridades civiles, militares y religiosas de las Coronas de
Portugal y Espar;a. Sus ambiciones económicas, y el temor de que los
indios estuvieran en posesion de un gran numero de armas, hicieron
necesarias la exploracion, el patrullaje y el control de las rutas comerciales
por las cuales circulaban las mercancias (materias primas, esclavos, etc.)
que estaban destinadas a las otras potencias extranieras (Ferreira 1888;
Mendoga Furtado 1906; Vega 1974; Ramos Perez 1946). Estas acciones de
los europeos no solo provocaron conflictos de
161 intereses y luchas entre las distintas p
,
progresiva perdida de la autonomia política, posteríormente económica, de
los pasta entonces poderosos grupos indígenas del Río Negro.
Esta
p6rdida de la autonomia política se debit a qua
las posibilidades de interaccibn e integracibn ofrecidas por el poder colonial
a las poblaciones aborigenes requerian de una subordinacibn de jure y de
facto a la estructura vertical del rLsgimen. Esto a su vez les imponia nuevas
identidades individuales o individualizantes, como sObditos de un sístema
colonial-perif6rico. Las respuestas de los Ha'rE~, de los Manao y de otros
grupos del Río Negro fueron influenciadas, tanto por el tipo de
i otencias col
es (esp
participación de cada unidad étnico-política an esta misma situación colonialperifdrica, como por el control y defensa qua estos indígenas ejercian sobre
sus formas de
reproducción social. A partir del contacto, los agentes coloniales
establecieron relaciones y basaron el proceso de `,
suiecibn
mediante
convenios o acuerdos con el "principal", i.
"capit.an", o "cacique". La autoridad se impuso coercitivamente y Ossto
contrastaba marcadamente con las formas qua utilizaban los lideres
aborigenes.
Como se verA a to largo de este capitulo, tradicionalmente la autoridad y la
consolidacibn
y la expansión del
r.
162 poder político de los lideres Har6 y Manao se habia basado en: a) la
manipulacion de las alianzas con parientes consaguineos y por afinidad, b)
el control y manipulacion de las relaciones con determinadas potencias y/o
sectores europeos, y c) sus dotes chamAnicas y el monopolio sobre
algunas actividades rituales importantes (Ei.: el ciclo de fiestas del KUwai).
Sin embargo, cuando las autoridades coloniales llegaron a tener acceso
directo y utilizaron muchas de estas redes indígenas de poder político, 6sto
precisamente conduic a su progresiva desaparicibn.
La participacion y la influencia de los europeos en las redes comerciales y
de poder político indígenas provoco que los lideres Har6 implementaran
varias estrategias que fortalecieran y garantizaran el ejercicio de su
autoridad. Estas estrategias fueron las siguientes: a) la resistencia militar
abierta, b) las alianzas políticas y c) la cooperaci6n económica con
holandeses, portugueses y espanoles. Lo anteríor trajo como consecuencia
que varias de sus parcialidades se convirtieran en "milicia étnica", primero
de los portugueses y luego de los espai~oles.
Con el objeto de lograr una mejor organización de
t
la informacibn, y siguiendo parcialmente a Maclachlan (1973:199-230), el
Siglo XVIII ha sido dividido
en dos k
períodos:
1)
1700-1755,
correspondiente al Sístema Misional y 2) 1757-1799, relacionado con el
Sístema de Directorado (Brasil) o de Demarcacibn de Fronteras.
163
Si bien el Sístema de Misibn se inicib en el Siglo XVII, alcanzb su mayor
desarrollo durante el XVIII tanto en las posesiones espanolas como
portuguesas. Este período se caracterizb por: 1) un incremento en las
"jornadas, entradas o descimentos", en las que generalmente se empleaba
la coercibn militar con el objeto de obligar a los indígenas a establecerse
en reducciones o aldeas de misibn; 2) procesos de sedentarizacibn y de
cambio religioso, sociopolítico y cultural de los grupos indígenas; y 3) la
reparticibn de la mano de obra indigena entre los colonos (encomiendas),
las autoridades gubernamentales (en construccibn de infraestructuras, en
expediciones de descubrimiento como remeros y vaqueanos, etc.) y las
brdenes misioneras (conducir otras expediciones de entradas o
descimentos, etc.; y actividades de produccibn para sostener y financiar el
pueblo o reduccibn) (c.f. Sweet 1975).
Es interesante destacar que a partir de 1720, con el incremento de las
"entradas", las expediciones esclavistas y la fundacibn de pueblos,
comenzaron a proliferar las epidemias
s
(viruelas y sarampibn) en la región. Entre 1720 y 1740 en el Río Negro se
desataron varias que afectaron tanto a los indígenas aldeados, como a
aquellos que habitaban en zonas selvaticas alejadas de los pueblos de
misibn (Ferreira 1885:28-29). Entre 1738 y 1740 se produjo otra epidemia
de viruela y sarampibn que azotb a varíos pueblos de misibn y aldeas
tradicionales en el Orinoco (Vega 1974:104-108). No obstante, fue a partir
de 1749 a raiz de las "entradas" al Río
164 Branco, cuando ocurrieron las peores que se conocieron en la cuenca
del Negro y zonas vecinas. Si bien se iniciaron entre los indios del Branco,
pronto se extendieron por todo el Estado de Gr;fto Para (Ferreira 1885:29).
Consideramos que Para explicar la considerable reduccibn poblacional
indigena de la región para fines del Siglo XVIII, además de las epidemias, es
necesarío analizar otros factores. Entre L~, llos estan las guerras, la
esclavitud, el exceso de trabajo y las deficiencias alimentarias de los
indígenas en los pueblos de misidn (Ferreira 1885:27-28).
Otro proceso que se asocib estrechamente con el sístema de misidn en el
Brasil, fue el de las "tropas de rescate" (empresas y expediciones de captura
de indios). Esto se debib fundamentalmente a la activa participación de los
carmelitas en su parte "legal". Durante la primera mitad del Siglo XVIII, el
trafico de esclavos indígenas recrudecib a causa de la competencia por el
control de este jugoso negocio, tanto por parte de los propios europeos
(espanoles, portugueses y holandeses) como entre Lsstos y varíos grupos
aborigenes. A partir de 1720 los portugueses se propusieron dominar este
comercio en la zona del Río Negro, área que desde el siglo anteríor habia
proporcionado la mayor parte de los esclavos que se negociaban en el Para
(Sweet 1975; Hemming 1978; Ferreira 1887:127-129). Cinco o seis anos mas
tarde las incursiones esclavistas lusitanas ya llegaban al Alto Negro y se
estaban extendieroo hacia el Atabapo, Guaviare y Alto
165 Orinoco (Ferreira 1887:127-129; Ribeiro de Sampaio 1825:9091). Para
1740 ya se habian convertido en un grave problema tanto para las
autoridades espan olas, como para las misiones jesuitas y capuchinas del
Orinoco y los Llanos (Vega 1974:94100,114-119; Gilij 1965, T. 1:55).
El Sístema de Directcrado o de Demarcacibn de Fronteras Coloniales
(1757-1799) fue un proyecto destinado al control y a la integracibn cultural,
económica y política de los indígenas a las Coronas Imperiales. Tambid)n
intentb solucionar los conflictos que se habian generado por la expansión
de fronteras vivas portuguesas y espanolas en las Cuencas del Alto
Orinoco y Alto Negro. Pese a Ias diferencias entre las dos modalidades
coloniales, con la implementacibn de este proyecto, las autoridades civiles
y militares de ambas potencias compartieron políticas y acciones. Dos de
ellas son de particular interbs: 1) la expulsion de los jesuitas de
Suramd,rica y la supeditacion de las misiones y de las brdenes religiosas al
poder secular; y 2) la fundacibn de asentamientos en zonas estrat6gicas, y
la transformación de jure y de facto de los pueblos de misibn en "villas"
regidas por autoridades coloniales.
En este sístema la poblacibn indigena se dividia en dos grupos, los que
debian permanecer en los pueblos para producir los alimentos y otros
bienes necesaríos para el consumo, y los que prestaban otros servicios al
gobierno estadal o colonial (expansión-decubrimientos, construccion de
166 obras de infraestructura, recolección de productos de la selva, guerras,
etc.), por los cuales podian o no recibir un salarío fijo. En la mayoría de los
cabos, sin embargo, la poblacibn masculina mayor de catorce anos,
siempre prestaba sus servicios al gobierno colonial fuera de las villas. Esto
lejos de generar desarrollo, empobrecia a las poblaciones, ya que los
individuos con mayor potencial para impulsar la economía local eran
enviados lejos, o morian por exceso de trabajo, desnutricibn o por efecto de
las guerras.
2. El Sístema de Misibn: 1700-1755.
2.1. Destruccibn de la Autonomia y de la Autoridad Política de los Jefes
Manao y Hare del Medio Río Negro.El Sístema de Misibn se inicib con la
apertura del Negro y de otros afluentes del Medio y Alto Amazonas a la
trata de esclavos, bajo la supervisibn de los Misioneros Carmelitas, quienes
eran jueces de las "Tropas de Rescate". Los misioneros contactaban los
pueblos de indígenas "libres" (frecuentemente se trataba de los mismos
indígenas que vendian esclavos a las tropas) con el objeto de convencerlos
para que se instalaran en aldeas de misibn. Los cabos de tropa (o
comandantes), soldados, exploradores, misioneros, etc., se instalaban en
campamentos denominados "arraiales" que servian como alcabalas para el
control del transito de indios y europens, y como "corrales" para encerrar
los indígenas capturados. Para comienzos del Siglo XVIII los dos arraiales
mas famosos en nuestra área de estudio fueron: a) el lugar de
167
Alvaraes, en el Río Amazonas (entre el Tefé y el Paragoari), el cual estaba
dirigido por el Capit,.~n Francisco de Costa Pinto (segundo cabo de la
tropa de rescate del Negro y Japura), y b) la Fortaleza da Barra do Río
Negro.
DurAnte este período, desde la Fortaleza de Barra las autoridades
portuguesas controlaban la desembocadura del Negro y bsto ocasionb la
virtual desaparicibn de los TarumAs de este tramo bajo del río. Segun
Ferreira (1888:5-6), los "gentiles" Manao y Baré eran los grupos
dominantes en el Río Negro durante las primeros dos dbcadas del XVIII.
Los primeros controlaban el trecho inferíor del río, mientras que los
segundos to hacian en su parte alta.
En 1716 el Gobernador Christovao da Costa Freire le ordena al Coronel
Josb da Cunha d"Ega la vigilancia a los indígenas del Río Negro,
especialmente de los Manao, Xapuenas
a
y Matiuenas, y la confiscacibn de sus numerosas armas de fuego, para que
no pudieran causar mAs dano a los carmelitas y a las aldeas de misibn
(Ferreira 1888:6). El Coronel da Cunha tambibn fue encargado de penetrar
las selvas de los ríos Amazonas, Negro y Madeira para capturar a los
numerosos soldados desertores de las Capitanias del Parb y Maranhgo,
quienes incitaban al desbrden y a la violencia (Ferreira 1888:6). Muchos de
estos individucs vivian en pueblos indígenas, con cuya gente se habian
emparentado. Cuando su situación legal mejoraba por haber sido
perdonados, instaban a los indígenas a que se asentaran en los pueblos de
misibn o en las villas
i
168
(c.f. Ferreira 1886:109). Estos desertores formaron parte de las fuerzas
vivas de expansión de las fronteras coloniales al interíor de los territoríos
indígenas.
En 1716 aumentaron las penetraciones de las tropas de rescate
portuguesas al Bajo Negro, y en 1718 comenzaron sus incursiones en el
Branco (Ferreira 1887:61). Con bsto se inicib la confrontación directa entre
los Manao y sus asociados y los intereses político-econbmicos de los
portugueses. Si bien la misma comenzb en 1716, culminb entre 1725 y
1730 cuando estos ultimos emprendieron la guerra de exterminio que acabb
con el poder y el control que ejercian los poderosos Manao y sus aliados
sobre el curso del Negro, entre el Jauaperi y la Isla Timcni.
Entre 1700 y 1730 (Metraux 1948; Joyce 1951; Stewand y Faron 1959;
Sweet 1975,1981; Hemming 1978; Wright 1981) la Confederacibn de los
Manao estaba integrada por varias comunidades y parcialidades de Manao
y de otros grupos del Medic y Alto Negro y del Río Branco, entre las cuales
estaban los: Manao, Caburicena (relacionados con los Baré), Mepuri o
Mepuri (segun Szentmartonyi en Wright 1981, hablaban el idioma Baré),
Macu, Caranai (segun Szentmartonyi en Wright 1981, hablaban Baré),
Tiburi, Mabazari, Javari, Bumejana, Maiapena (6stos podrian estar
vinculados con los Baniva de Maroa, o con los Mayabitanas o Mayabitanas)
(ver Mapa 7). La confederacidn estaba liderizada por un Jefe Principal o
Capit.in General (Ayuricaba o Ayuricaba) y de otros jefes aliados o
subordina170
dos al anteríor (Debajari, Beiari, Basuriana, CaricuA, Camandry o Camandary,
Aduana, Caboquena).
Paralelamente a las actividades esclavistas de las tropas de rescate, los
misioneros fundaban pueblos de misibn, tanto en los arraiales ya establecidos
como en nuevos lugares. Una de estas aldeas, situada cerca del Río Cauauri o
Caur6s, fue Santo Alberto dos Cauauris o Aracary, que constituyb el segundo
establecimiento portuguLss en el Río Negro (Ferreira 1886, 1887; Mendoga
Furtado 1906; Ribeiro de Sampaio 1825). Inicialmente este lugar se fundb con la
anuencia del Principal Curunama (que habitaba el río XiuarA), gran jefe de los
Cauaburicena o Caburicena (relacionados con los Baré), a quienes posteríormente
se les agregaron los Uaranacoacena o Aranacoacena (tambibn vinculados con los
Baré) (Ribeiro de Sampaic 1825:113; Ferreira 1886:33-35). Los portugueses
establecieron estrechas relaciones con ambos grupos Baré y empezaron a
utilizarlos en las tropas de rescate y en las entradas o "descimentos". La
participaci6n de estos Baré en tales actividades, aumentb las diferencias y
fricciones que desde finales del Siglo XVII existian entre 6llos y los Manao por el
control del comercio con los holandeses. Esta situación fue aprovechada por los
portugueses para dividir y enemistar a los indígenas que eran liderizados por estos
dos grupos.
Como consecuencia, entre 1720 y 1723 estallb un conflicto entre los Jefes Manao
Basuriana o Baguriana y Caricua y sus respectivcs aliados. Esto provocb que el
primero de ellos
171 ^WMigrara hacia el Japur3 y solicitara la protecci6n de las MiMiones Carmelitas
del Solimbes (Ferreira 1886:183). Los Carmelitas enviaron a Fray Mathias de S-ao
Boaventura, quien tomb posesibn de Ila aldea de IapurA y oblig6 a Basuriana a
dejar a Sus numerosas concubinas. Por ello el Principal y su gente
6 planearon su muerte (Ferreira 1886:183). Este misionerose huy6 del JapurA,
past al Urubaxi y Uneuxi y desde alli penetrb al Negro, y se encontrb con el Jefe
Manao Camandary (Ferreira 1886:184) en cuya comunidad ( de unas 2.000
personas) permaneci6 por varíos ai~os. Las tropas de guerra obligaron a estos
Manao de Camandary a fundarse en en la Aldea de Mariua (Harcellos), cuando la
guerra contra Ajuricaba (Ferreira 1886:184).
Hemming (1978:441) señala que al comienzo Ajuricaba se mantuvo en buenos
tarminos con los misioneros y esclavistas " portugueses que habian penetrado el
Medio Negro, pero en 1723 por alguna razón decidi6 oponarseles. Nosotros
pensamos que Ajuricaba no solo estaba sosteniendo una lucha por el poder
político con otros importantes lideres Manao y Baré, sino que tambian estaba
compitiendo con portugueses e indígenas por el control del mercado de bienes
europeos, esclavos y productos de la selva. Durante ese mismo ar;o se llevaron a
cabo otras expediciones de rescate en el Negro, una de las cuales reportb la
captura de 529 esclavos (Sweet 1975:527). En respuesta a estas incursiones
portuguesas, Ajuricaba, Debajari y Beiari asaltaron la misibn de Aracary, dando
muerte a Carunama, el
172
Jefe Principal de los Cababuri (Ferreira 1885:51-52).
Estos hechos incrementaron las fricciones entre los lideres Manao y entre 6stos y
los Baré, y provocaron la movilizacibn del ei6rcito y de las tropas de rescate
lusitanas hacia el Medio y Alto Negro (Mendoga Furtado 1906; Ferreira
1885,1886,1887; Ribeiro de Samapio 1825; Sweet 1975,1981; Hemming 1978).
En 1727, a instancias del fraile carmelita Josh s
Y de Souza, se intentb pacificar a Ajuricaba y a sus aliados ofreci6ndoles
participaci6n en el comercio portugu6s de esclavos. Si bien 6ste aceptb el pago
adelantado y otras dAdivas, no entregb la "mercancia" y siguib asaltando los
arraiales y las aldeas de misibn (Hemming 1978:441-442). En 1728 la expedicibn
de "guerra justa" en contra de la Confederaci6n de los Manao penetrb hasta el
Medio Negro. Atrapb a Ajuricaba, a otros jefes y a mAs de dos mil indios, quienes
fueron llevados prisioneros al Par. (Ferreira 1885:52; Hemming 1978:442).
Ajuricaba prefirib morir ahogado que ser esclavizado o ejecutado en Bel6m do
Par4 (Ferreira 1885; Ribeiro de Sampaio 1825; Sweet 1975,1981; Hemming 1978).
Los sangrientos resultados de esta expedicibn, hizo que varíos jefes o principales
Manao y Baré solicitaran la protección de los misioneros y se fundaran en aldeas
de misibn. Entre estos jefes se encontraban: 1) Camandary o Camandry (fhanao),
con quien se fundb la aldea de Mariua o Mariva; 2) landaby (Baré), con quien en
1729 se poblb Aldeinha. En 1739 la misma fue reforzada con mas Baré, y
permaneció
173 hasta 1759 cuando sus pobladores pasaron a formar parte de Mariua o
Villa de Barcelos (Ferreira 1886:143); 3) Aduana (Manao), con cuya gente y
algunos Baré se establecib la aldea de Cumariu (lugar sagrado para los
Manao, Baré, etc., relacionado con el Culto del Kuwai) (Ferreira 1886); 4)
Caboquena (Manao), quien primero se instalb en Santa Rita de Pedreira
(Moura) y luego se mudb para Ntra_ Senhora do Monte do Carmo a aldea
do Camara (Moreira) (Ferreira 1885,1886); 5) Cabacabari (Manao), con
quien se inicib el pueblo de Bararua. Ribeiro de Sampaio (1825:109;
Ferreira 1885:26-27) to denominb "la Corte de los Manao" porque su
poblacion era numerosa (alrededor de 1.200 a 1.500 hombres de guerra); y
6) Dari (Manao), quien era hermano del anteríor. Par un pleito con su
hermano se separb de Bararua para fundarse en la aldea Dary (luego
conocida como Lamalonga). En 1744 a esta aldea se sumaron los indios
que vivian en el lugar de AnivA o AnidA, que fue visitado par el jesuita
Roman cuando desde el Orinoco se trasladb al Casiquiare y al Negro
(Ferreira 1886:130; Ribeiro de Sampaio 1825:90-91). Dary fue la ultima
poblacibn fundada par las misiones y las tropas de rescate en el Negro.
No obstante, como estrategia de sobrevivencia, una parte de los Manao y
Baré del Media Río Negro emigraron hacia el JapurA y Amazonas, en
donde permanecieron hasta principios del Siglo XIX (Mendoga Furtado
1906; Ferreira 1885,1886, 1887; Ribeiro de Sampaio 1825). Para 1731 los
portugueses habian "pacificado" el Media Negro, y tres anos mas tarde
174
hasta las inmediaciones de los Raudales de Sao Gabriel, este río estaba
practicamente deshabitado, porque los sobrevivientes vivian en pueblos de
misibn o se habian replegado a los cursos medios y altos de sus afluentes
(Sweet 1975).
A pesar de todos estos acontecimientos, sin embargo, el Jefe Principal
Camandary todavia controlaba una pequena confederacibn que reunia a
varíos jefes Manao
(Ignacio,
Faustino,
Maycanary,
Cauarubana,
Jaudaby, Taramacunim o Teodozio Tarrimary, Gianauitary o Romao, hijo
del anteríor, Ouyana), Baré (Ianabaty o Iandaby, Iama o Manoel, Damara,
Maucabana), y Baniva (Ferreira 1886:138-185). Si bien no se sabe cuAnto
durb esta alianza bajo el control directo o indirecto del rbgimen misional, se
señala que en 1744 se produjo una guerra entre Ouyana y Gianauitary.
Esto hizo que los misioneros solicitaran la mediacibn de Camandary para el
reestablecimiento de la paz (Ferreira 1886:138-139).
Podemos afirmar que durante este período los Manao y los Baré fueron
progresivamente transformados de la condición de "gentiles ( 19 )
dominantes" (o unidades uni o multi-étnicas, política y económicamente
independientes) en la de grupos que tenian un mayor numero individuos en
las aldeas de misibn. Si bien todos estos procesos lesionaron gravemente
la autonomia política de la mayoría de los Jefes mas poderosos de los
Manao y Baré del Medio Negro, También estimularon el establecimiento de
alianzas con algunos Jefes Baré del Alto Negro y fomentaron la expansión
de sus fronteras vivas hacia el Alto Negro-
175
Casiquiare-Orinoco.
r
2.2. La Expansidn de las Fronteras Coloniales Y su efecto sobre los lideres
Har6 del Alto NegroCasiguiare-Alto Orinoco.
Entre
1725
y
1726
además
de
las
acciones
po
rtuguesas destinadas a la pacificaci6n del Medic Río Negro, varias
c
tropas de rescate penetraron hasta el sitio del Capitan Yauita o Yavita en el
Alto Negro, en donde se establecib un arraial
's.
que perdurb hasta 1740 (Ribeiro de Sampaic 1825:91; Ferreira 1887:127)'.
En ancs posteríores y hasta despu6s de 1750, se comenzb a utilizar como
arraial el puerto del Jefe Principal z_
Cocubi, Couci o Cocui (Har6),
cercano al sitio en el que luego se estableceria la aldea y el fuerte de
Marabitanas (Ferreira 1887:128; Ribeiro de Sampaio 1825:91). Desde este
sitio se enviaban tropas de rescate para todos los afluentes del Alto Negro,
algunas de las cuales llegaron hasta el Río Inirida (Ferreira 1887:128;
Mendoga Furtado 1906:328).
Entre 1743 y 1744 las tropas de rescate capitaneadas por Francisco Xavier
de Moraes penetraron por el Casiquiare y salieron al Alto Orinoco,
navegando este ultimo hasta su con fluencia con el Atabapo (Ribeiro de
Sampaio 1825:90-91; Ferreira 1887:127). En 1749, incursionaron por el Río
Vaup6s o Cayari en busca de esclavos y de minerales preciosos, y encontraron piedras supuestamente de plata y oro en manos de los indígenas
Tariana y Pariana (o Pananua) (Ribeiro de Sampaio 1825:81; Mendoga
Furtado 1906:329). Los indígenas Pariana eran
176 oriundos de la región comprendida entre el JapurA y Alto Vaup6s y
posiblemente estaban relacionados con los Paraiene, Parene o Yavitero. Estos
Pariana y otros grupos del Río Negro se desplazaban por los ríos Japura, Vaup6s,
Guaviare y Orinoco, y se señala que por esta ruta, circulaban muchos bienes,
entre los cuales estaban "laminas de oro" (folhetas de ouro) (Mendoga Furtado
1906; Ribeiro de Samapio 1825).
Es importante mencionar que fue fundamental en todas estas expediciones de
rescate, la participacion de los jefes principales que residian en pueblos de misi6n,
de aquellos re cientemente contactados y de los que hasta despu6s de 1755
seguian en condici6n de "gentiles" (Ribeiro de Sampaio 1825; Ferreira 1885, 1886,
1887, 1888; Mendoga Furtado 1906). La mayor parte de estos ultimos pertenecian
a confederaciones del área en cuesti6n. Hasta ahora s61o se ha podido establecer
que para el período comprendido entre 1725 y 1755, existian tres confederaciones
en la región del Alto Negro-Vaup6s-IsanaGuainia-Casiquiare-Alto Orinoco (Ribeiro
de Sampaio 1825; Caulin 1841; Ferreira 1885, 1886, 1887, 1888; Monteiro Haena
1886; Cuervo 1893; Mendoga Furtado 1906; Daniel 1916, 1960; Ramos P6rez
1946; Humboldt 1956; Gilij 1965; Vega 1974; Szentmartonyi, en Wright 1981) (Ver
Mapa 8):
1) Confederaci6n de los Demanao:
El territorío de esta confederacibn situado en el Alto Negro, abarcaba desde la
desembocadura del Cababuri y los Raudales de Sao Gabriel hasta la boca del
Casiquiare. Sus mas
178 importantes centros ceremoniales estaban en los Raudales de Sao
Gabriel o Cocorubi y el Área de la Piedra del Cocui. Su
i
Jefe Principal General era Camanao de los Demanao, Demanano o
Demakuri (de idioma Baré, segiun Szentmartonyi, en Wright
r.
1981). Otros jefes eran Maga, Manacagari o Uanocagari e Ignacio. La
confederacibn estaba integrada por los: Kuena o Abuena (de idioma Baré)
cuyos jefes eran Ioa y Mababire; los Maribitana, Maritivitana, Marabitana,
Manetivitana o Manitivitana (de idioma Baré) y sus principales eran
Jauinuman, Immo, Cocui o Cocubi, Dauema, Auajari, Jubiary, Davary,
Cayamu; los Madivena o Mallivena (de idioma warekena, segiun
Szentmartonyi, en Wright 1981), uno de sus jefes se llamaba Muru; los
Uarekena, Uarequena o Warekena, los Umarebitauna (de idioma warekena)
cuyo jefe era Davipe; los Mariarana o Amariavana (de idioma Baré); los
Maku; los Mepuri (de idioma Baré, seg6n Szentmartonyi, en Wright, y
Ribeiro de Sampaio 1825:81); los Makuni; los Kavaipitena (de idioma Baré,
segun Szentmartonyi, en Wright 1981); los Hare uno de cuyos jefes fue
Cauhinarao; los Tibajakena o Jibajakena (de idioma Baré, segtin
Szentmartonyi, en Wright 1981), uno de sus jefes fue Mab o Mabe); los
Carnau o Curanao (de idioma Baré); los Cubena (o Cubeo de idioma
Tukanoan); los Urumanao (Manao), uno de sus jefes fue Inao; los
Irruminabis (Manao), con su jefe Yune o Une; y algunos otros Manao
fugitivos de las misiones.
2) Confederacibn de los Hoape-Pariana-Maniva:
El territorío de esta confederacibn comprendia las
179 Cuencas del Vaup6s, Isana, Guainia e Inirida. Para el período entre
1750 y 1790 las fuentes registran como centro ceremonial importante el río
Tomo ("Los Botutos del Tomo"; c.f. Humboldt 1956, Tomo IV). A principios
del Siglo XVIII aparentemente esta confederaci6n fue liderizada por los
Baniwa (Curripaco o Waku6nai) o Maniva (maniva=yuca amarga), bajo el
mando del Jefe Principal Cunaguari (residenciado en el Isana). Sin
embargo, para la segunda mitad del Siglo XVIII, los Pariana y los BoapLs (o
Tariana) competian por el liderazgo de la misma y por el control del Río
Vaup6s. Luego de las entradas de las tropas de rescate al Vaup&s, Japura
e Isana, eran los Guaipunavi (Guaipunabi o Guaipunabe) y los Pariana,
quienes se disputaban el control sobre el sector Guainia-Inirida-Atabapo.
Además de los Baniwa, los otros integrantes de esta confederacibn eran:
los Mabena o Mabena; los Meoana o Arapago; los Mabei; los Kuevana o
Coeuana (Cubeo); los Yapoa; los Manonape o Uanano; los Mach; los
Cogena (Baré); los Biaquena; los Berapaquinabi; los Uerekena; los Pariana;
los Macucoena; los Puinavi o Puitena; los Avinabi; los Assauinaui; los Duanae; los Degana; los BoapO o Tariana; los Bajana o Maiana (posiblemente
relacionados con los Maiapena); los Chapuena o Xapuena (fugitivos del
Medio Negro); los Guaipunabi (probablemente fugitivos de las guerras en el
Medio Negro).
3) Confederacibn de los MadAvaka:
Su territorío comprendia los cursos altos del Cababuri, Padauiri, Dar4a, la
Cuenca del Casiquiare, algunos
180
n
afluentes del Alto Orinoco como el Mavaca, asi como las serranias situadas entre
6stos y el Orinoco. Uno de los sitios
1 ceremoniales que se menciona en las fuentes es la Laguna Pasiba. Mendoga
Furtado (1906:317) seAala que en el Casiquiare habia un Reino cuyo asiento
principal se localizaba en el Pasimoni (Hassimuny). Si bien para 1760 el Jefe
Principal de ' esta confederacibn era Amuni de los Amuisanas (Ramos Pbrez
1946), en algunas fuentes (Jerez 1960) se menciona que Guaicana de los
Maldavaca fue un antiguo Cacique de este reino.
Los integrantes de esta confederacibn fueron: los Maldavaca, Madavacas o
Maduacaxe (idioma Baré) cuyos jefes fueron Guaicana y su hermano Mavideo; los
Mabana; los Uerikena o Ariquena (idioma warekena), uno de cuyos jefes era
Mabiu o Mavia; los Yabacuyana, Jabaana o Yabaana (de idioma Baré); los
Maisana o Darivazanna, con su jefe Mara; los Amuisana, con sus jefes Amuni y
Arucuni; los Deesana (Desana?); los Pasiumonari o Parimonari (segbn
informantes Har6, esta gente hablaba Haniva de Maroa), uno de cuyos jefes fue
Cavi o Caavi; los Haruca; los Vasiva; los Guariba; los Macb; los AnAs o AnauyA;
los Guinau o Quinhau; los Jalcure, Yahure o Yahb. Es posible que los Maquiritare
o Ye'kuana formaron parte de esta confederacibn, o que hubieran estado
vinculados comercialmente con algunos de sus grupos.
La composición de estas tres confederaciones cambib rapidamente porque a
medida que los portugueses fueron adquiriendo poder en el Alto Negro,
establecieron medidas de
181
E
=s
control sobre las comunidades y sus lideres. Entre 6stas se pueden
mencionar el otorgamiento de autorizaciones o patentes a algunos jefes
principales para que participaran en el comercio de esclavos y de otros
bienes y de salvoconductos o permisos para circular o transitar libremente,
tanto en su propio territorío como en otras regiónes (Ramos P6rez
1946:365; Ferreira 1885:166). Para obtener estas prebendas se les exigia:
a) un pacto de lealtad hacia la corona portuguesa, b) la participacion en
expediciones de rescate y en las entradas o descimientos dirigidos por los
portugueses, y c) el suministro de sus propios parientes y amigos como
sirvientes. Entre 1750 y 1755, los Har6 y sus aliados del Alto Negro y
Casiquiare comenzaron a experimentar directamente los efectos de la
expansión de la frontera portuguesa hacia sus territories.
Varias d6cadas antes, sin embargo, estos grupos ya habian sufrido las
consecuencias indirectas del proceso expansive espanol, que se
aproximaba cada vez mAs, hacia sus terri toríos y zonas de influencia como
el Alto Orinoco ( 20 ). En efecto, en 1730 los misioneros jesuitas y los colonos
espanoles habian logrado consolidar la mayoría de las fundaciones en los
Llanos y en el Alto Guaviare, y desde donde penetraban al lhedio Orinoco
(Rivero 1883).
En 1735 los capuchinos comenzaron a competir con los jesuitas por el
control del Orinoco y de sus poblaciones. Los primeros, acompai~ados por
tropas armadas asaltaban las comuni-
182
dades indígenas y los pueblos de mision para llevarse a los
Y
indios hacia Calabozo y áreas vecinas (Vega 1974:65-66). No obstante,
entre 1736 y 1737 las luchas entre las difierentes ordenes religiosas y los
ataques de los Caribes a las misiones del Orinoco Media, fueron opacados
par la noticia de que los x
Guaipunavi y los portugueses estaban
diezmando con sus guerras y con la captura de esclavos a los grupos del
Alto Orinoco (Vega 1974:94,98; Gilij 1965, Tama 1:54). Entre 1739 y 1740,
Ft
los jesuitas comenzaron a remontar el Orinoco para llegar al Atabapo y al
Ventuari (Gilij 1965, Tomo 1:54-71,129, Tomo 111:104). Durante este
período se trasladaron algunos Cavere, Caberre o Cabre desde el Atabapo
y Alto Orinoco hacia Cabruta en donde fueron empleados coma "milicia
étnica" en contra de los Caribes. Entre ambos grupos se inicio una cruenta
lucha, a la que se sumo la persecucion de los Cavere par parte de los
Guaipunavi. Estos ultimos También extendieron su guerra hacia los
Maipure y los Avane, cui~ados de los Caberre (Vega 1974). En el Alto
Orinoco, los CAveres prActicamente se transformaron en sirvientes o
esclavos de los Guaipunavi (Vega 1974:117).
Los Guaipunavi ( 21 ) fueron un grupo Arawako, integrado par diversas
fratrias grandes, que se estaba desplazando desde la Cuenca del MediaAlto Negro hacia la región Guainia Inirida-Atabapo-Alto Orinoco (Vega 1974;
Gilij 1965). Segun Vega (1974:96), esta gente estaba huyendo de los
"Aranaos" (probablemente los Aranacoacena, un grupo del Media Negro; o
bien los Yaranawi=europeo o críollo) quienes los estaban
183 aniquilando. Es posible que lcs Guaipunavi y los Yavitero o Pariana,
estuvieran asociados con los arraiales del Capitan Yauita y Manuteso
("Rochelas de Manuteso") ubicados en las cabeceras del Atabapo (c.f.
Humboldt 1956, Tomo IV:205; Ramos P6rez 1946). Los renombrados jefes
Guaipunavi, Macapu y Cuseru mantenian relaciones y ejercian influencia
tanto al interíor coma fuera de su propio grupc (Vega 1974:117-118,128-129;
Humboldt 1956, Tomo IV:125). Sin embargo, ambos tenian roces entre si
(Vega 1974:128), probablemente a causa de que Macapu nunca pactb con
los europeas mientras que Cuseru se mantenia cerca de los jesuitas
espanoles y de los portugueses (Ramos Pbrez 1946) y, finalmente, se
sometib a los primeros.
El viaie del Padre Roman al Negro, la llegada de los portugueses al Orinoco
(22), y los conflictos interbtnicos de los grupos que habitaban el Alto
Orinoco-Atabapo Inirida-Guaviare y Negro, a partir de 1750 repercutieron
tanto en las políticas coloniales europeas como en las condiciones de vida y
en el liderazgo de los Baré y de otros Arawakos. Con el establecimiento de
relaciones amistosas entre los espai~oles y los Guaipunavi (especialmente
con el Jefe Cuseru), los primeros pudieron extender su control hasta el
Ventuari y el Atabapo, y comenzaron a enfrentar el trafico de esclavos de los
portugueses en el Orinoco y en los sectores vecinos (Vega 1974:98 y
siguientes; Gilij 1965 Tomo 1:129, Tomo 111:104). Simultaneamente los
portugueses fueron afianzando su dominio en Río Negro a trav6s de una
intensa campana de "entradas" o
184 "descimentos" destinadas al establecimiento de los indios en aldeas de
misibn (como formas de fronteras vivas), y de las visitas de funcionaríos de
alta jerarquia con el propbsito de elevar la importancia política y
administrativa de esta zona de la gobernacibn del ParA (Capitania de Sao
Josh do Río Negro) (Mendoga Furtado 1906; Ribeiro de Sampaio 1825).
Estas acciones portuguesas influyeron en las migraciones que grupos
indígenas del Alto Negro hicieron hacia el Guainia y Casiquiare. A la larga
estas ultimas a su vez, produieron cambios en la composición de las tres
confederaciones descritas.
Uno de los primeros Jefes Principales que emigrb desde el Alto Negro
hacia el Casiquiare aparentemente fue Immo (Marabitana o Marepizana),
quien se instal6 en el Pasiva (Laguna Pasiva) y probablemente se
emparentb con algunos de los Guaipunavi, Amuisana y otros grupos de la
Confederacibn de los Madawaka (Szentmartonyi, en Wright 1981; Gilij 1965,
Tomo III; Ramos P6rez 1946). En 1750, Immo visitb las misiones jesuitas
con una escolta de 100 hombres. Se señala que este Jefe Principal hacia
custodiar permanentemente sus aposentos por dos de sus guerreros y si
bien 61 solo portaba un bastbn de mando, sus cien hombres iban bien
armados con arcos, flechas, mazas y escopetas (Gilij 1965, Tomo II:174175). Poco despu6s, Immo y otros Jefes (Ei.: Cayamu), acompanados por
mAs de 200 guerreros (Marabitanos o Marepizanos, Amuizanos y
Guaipunaves) y varias muieres (servian de espias y sei~uelos),
185
atacaron la misidn de San Juan Nepomuceno de Atures (Gilij 1965, Tomo
111:118). Este ataque fue precedido por los sonidos de finas flautas
tocadas por los guerreros de Immo.
Es posible que esta accibn militar haya tenido la finalidad de detener la
penetracibn espa„ola hacia el Alto Orinoco y Alto Negro, en los Raudales
de Atures. Esta accibn, sin embargo, no constituyb un hecho aislado, sino
que se enmarca en una serie de rebeliones de los indígenas del Alto
Negro-Casiquiare destinadas a recuperar su autonomia política y el control
sobre sus territoríos. Entre 1755 y 1767 se produieron tres grandes
revueltas. Por ahora, sin embargo, nos referiremos a la primera de ellas.
A partir de 1752 Francisco Xavier Mendoga Furtado, Gobernador y Capitan
General del Maranhao y hermano del Marquez de Pombal, inici6 un
recorrido del Amazonas y del Río Negro, el cual marca el principio de la
política de poblamiento y expansión portuguesa sobre el Negro y sus
afluentes (Mendoga Furtado 1906; Ribeiro de Sampaio 1825; Ferreira 1885,
1888). Como parte de 611a se ordenb contactar y establecer alianzas con
importantes Jefes Principales para convencerlos de fundarse en
determinados sitios estratégicos, y para que juraran lealtad a la corona
portuguesa. Debido a 6sto en 1755, el Gobernador Mendoga Furtado, envib
una tropa al río Mari6 para buscar al Jefe Principal Manacagari y ayudarlo a
mudarse junto con sus aliados a un pueblo de la desembocadura de ese río
en el Negro (Landi 1755, en Ferreira 1885:165-175;
186 Ferreira 1888:31). Esta tropa incluyb militares de rango, dibujantes, soldados,
dos Jefes Manao (Aduana, de la misibn de Cumaru, y Gianauitary, de la de Mariua)
con sus guerreros, asi como los Jefes Principales Mabds (de los Jibajakena o
Tibajakena; de idioma Baré) y Cocui (de los Iharabitana; de idioma Baré), a
quienes tambian se pretendia convencer de aliarse con los portugueses y de
asentarse en aldeas de misibn (Landi en Ferreira 1885:166). Cocui y Mab6
rechazaron estas proposiciones y regresaron a sus pueblos en el Alto Negro
(Landi en Ferreira 1885:166).
Por su parte, el Jefe Manacagari recibib los regalos (2 docenas de cuchillos, 12
navajas, etc.), se despidib de los portugueses informandoles que los esperaria en
su sitio del Mari6, con todo listo para la mudanza. No obstante, cuando los
portugueses llegaron a este sitio, to encontraron abandonado y enviaron hasta el
pueblo de Manacagari una pequena expedicibn compuesta por un cabo
portuguLss, con dos o tres soldados, el Jefe Gianauitary y varíos indios (Landi en
Ferreira 1885:170). En el trayecto tuvieron noticias de que desde varias zonas,
estaban llegando al Marids varíos Jefes Principales con sus guerreros armados de
arco, flechas y arcabuces (Landi en Ferreira 1885:171). La pequena expedicibn
fue atacada sorpresivamente, muriendo casi todos sus miembors, a excepcibn de
dos indios que advirtieron a la tropa y 6sta abandonb el Iharib (Landi en Ferreira
1885:172; Ferreira 1885:97). Tanto en la desembocadura de este río comp
187
a to largo del Negro, los portugueses observaron una intensa
En 1755 los esfuerzos portugueses por penetrar y controlar el Cababuri y el
territorío de los Marabitana se debieron a las noticas de que los Madawaka
eran los que con trolaban el comercio de esclavos con los holandeses
(Mendoga Furtado 1906:316). Es en este contexto que cobra importancia la
alianza que Immo establecib con este grupo del Casiquiárealto Orinoco, ya
que despu6s de la rebelibn indigena de 1755 los Marabitana se convirtieron
en el grupo lider del Alto Negro. Lo anteríor, sin embargo, También se
relaciona con la p6rdida de autonomia política de los Demanao. La mayor
parte de esta gente estaba viviendo en pueblos de misibn y cada vez estaba
mas involucrada en las actividades expansivas portuguesas.
Curíosamente, el 06 de junio de ese mismo ar;o, en Portugal se decretb la
ley de libertad para los indicts. Su aplicacibn se inici6 en 1757 bajo el
r6gimen de directorado, y sblo en 1773 comenzb la aplicacibn de las
disposiciones relativas al trabajo y al salarío de los indígenas (Ferreira
1888:27).
3. El Sístema de Directorado o de Demarcacibn de Fronteras Coloniales:
1757-1799.
El 13 de enero de 1750 se firma en Madrid el Tratado hispano-lusitano
destinado a solucionar el problema de la
188 delimitacion de los respectivos dominios americanos (Ramos P6rez 1946:21).
Sin embargo, no fue sino en 1752 cuando ambas Coronas decidieron enviar
comisiones oficiales para establecer los linderos en el Orinoco y el Río Negro
(Ramos P6rez 1946; Ribeiro de Sampaio 1825; Ferreira 1887). Además de la
delimitacion fronteriza, estas comisiones tambid6n tenian otros objetivos como
hacer un inventarío de los recursos naturales susceptibles de ser explotados (Ei.:
cacao, zarsaparrilla, canela, vainilla, minerales, etc.) y expulsar definitivamente a
los holandeses de los territoríos portugueses y espanoles (Ramos P6rez 1946;
Ribeiro de Sampaio 1825; Ferreira 1886, 1887, 1888; Mendoga Furtado).
Los holandeses no s61o habian penetrado el Ihedio y Alto Orinoco (Ramos P&rez
1946:24) sino el Branco y el Negro (Mendoga Furtado 1906:324'325) para
negociar directamente con varíos grupos indígenas (Ej.: los Caribe, Guaipunavi,
HarL6, Manao, etc.). Tanto espanoles como portugueses tenian el propbsito de
interrumpir el comercio entre indios y holandeses y romper los circuitos a trav6s de
los cuales circulaban los bienes y se escapaban o desertaban los indígenas.
Esta encarnizada competencia por el control de las cuencas del Orinoco y del
Negro, no solo requeria que ambas potencias coloniales controlaran los grupos
indígenas y sus lideres, sino era necesarío demostrar una ocupacibn
efectiva
de sus pretendidos dominios. Para 6sto adoptaron: a) una política de expansidn,
dirigida por autoridades civiles o
CUADRO 7a: LOS BARÉ Y OTROS GRUPOS DEL NEGRO Y ALTO
ORINOCO, SIGLO XVIII.
189
Uidal 1993.
i
Denoninaci6n Ubicaci6n
Lider o Jefe Caracteristicas Reubicaci6n
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aldea Sto Elias ?
extintos en el Negro Alto
Branco
dos Tarumis, Ba
para 1758. jo Negro.
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selvas. Mappau.
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Isla de
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Urubaxi. 1a 1/2 XVIII
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del
Bajo y Mericaba,Cabaca que incluia
Baré,etc.
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Villas del Medio
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Negro,
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Aldeas del Me- mara MaucabaSSo Gabriel y
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a1 rra.Villas en Me-! dio Amazonas y Jaj purA.
I
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Bernardo
naos/Demakuri Raudales S. Ga- Luiz Camanao. ron en entradas al do
Camanao.
Demacuris
briel,R Caburis
Vaupds y a los Ariquel
11 Shamani,Caua
na jue vivian huidos
en~re Alto Caua
en auaburi.Eran alial
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dos y socios de los
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Portuguese s. Kuenas/Cuenas
R Negro, desde Mabavire,Ioa, Idioma Baré.Tuvieron
Cogena.
Raudales de S. Dojo
guerra con Demanao
Gabriel,R labasus cunados, y muchos
na,6uivaro(?).
murieron.
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Con ellos se fund6 la Villas
del ;9e
Aranacuacenas nA. Aldeas Sto
tercera población en dio Negro.
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uaburis y Araca
bo antes de empezar
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el S XVIII.
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Con
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segunda población en ro.
I
Aldea ho Alber
el Negro ' sobrevivian
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cenas, Aracary
para el S XVIII.
Maribitena/Ma Raudales de S
Ymno/Immo/Imu Idioma Baré.Fueron aAldeas del Alto j
ritibitena/Ma Gabriel;entre
Cocuhi/Cocui, liados de tos portu- Negro,
Fuerte doll
rabitena/Mani Maboabi y Iaba- Joaquim Josh, gueses y espa"noles
Marabitanas,
Bra-!
sipitana/Hane na entre Pamoni Jauinuman,Cla asi co mo de
los
ho)an sit.
Aldeas del
tibitana.
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Alto Orinoco y
I,Dari qua Lagu Aua.J'ari,Jubia frontera entre cotoAlto Negro.
na Pasiba,~a"o ry,Davary
nias de Espdna y Por
Buturu,Dimiti,
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Camaboexy,Abuade evasi6n y sobrevi-j
I
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trla y sib Baré.
CUADRO 7b: LOS BARÉ V OTROS GRUPOS DEL NEGRO V ALTO
ORINOCO,
SIGLO
XUIII.
196 Uidal 1993
Denm inacidn
Ubicaci6n
Lider
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Wirinas,6uiri R Negro,
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o
Jefe
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igual a la boca de u-j nos monos Ilamados `i za' en idioma Omagua o
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Uaupts, Boapi R Vaupts ti
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Mar it, R Apacuello se colgaban
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ba posicibn jerirquica. Expertosartesa
nos en trabajos de
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Aldeas del Alto
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Idioma bars.
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ORINOCO,
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19
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pago,Arapaso.
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Paicuenos ' R. Vaup6s
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R. Vaup6s
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Aguaras
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Uacaris
R. Vaup6s
Indios gentiles.
Uananas
R. Vaup6s
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Indios gentiles.
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Cudu,jaris
R. Vaup6s
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Indios gentiles.
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Cequenos
R. Vaup6s
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Indios gentiles.
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Quereruis
R. Vaup6s
?
Indios gentiles.
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Cubenas, Cu- R. Vaup6s
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Indios gentiles.Idio- ?
beos.
ma Tukanoan.
Burenaris
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Indios gentiles.
I
Mamangas
R. Vaup6s
Indios gentiles. I?
Pumenicas
R. Vaup6s
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Indios gentiles. ?
Pananuas,Pa- Alto Vaup6s, A- ?
Usan aretes de oro en Aldea
Castro
rianas,Paria- paporis, Tonati
orejas.Tienen
comerAvelans(Putu
nas,Payana.
Putumayo,JapurA
cio con otros grupos. mayo).
Termaisairis R Isana
?
Indios gentiles.
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Turimaris
R Isana
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Indios gentiles.
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Duanes
R Isana
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Indios gentiles.
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Puitenas
R Isana
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Indios gentiles.
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Xapuenas,Cha- R.Medio Negro, ?
Portaban arenas euro- ?
puenas.Vers
Xi6.
peas.Los del Xi6 son
Abuena/Kuenas
gentiles.Idioma Baré
Peralvilhanos R. Branco Ocahy ?
Sirven de intermedia- Villa de
Carvoei
Paravilhenas Uranacua Kanaríos con los holande- ro.
Paraviana. vau,Tacuiu.
ses.
Umaiunas
?
?
Umauas?
Villa
Carvoeiro.
Urumanaos
R. An,juri
Inao,Yune Alqunos son gentiles. Aldeas
del Alto Idioma manao.Aliados Negro. Santa BAr de los Marabitanas.
bara de Orinoco.
Curanaos,Car- R. Marauya,Abua ?
Idioma Baré.
Aldea
Bararoa. naos,Carnaus. ra,Daria,Inambu
o.
Madavacas,Ma- R. Camaboexy(?) ?
Comercian con los ho- Solano,
Casiquia
banas.
aFluente de l
Ma
landeses y con
los Ca
re.
rauya. Siapa,
Daribatanas I R. Pasiba Sit a MarA
Darivazannas, Pamoni, Alto ~le~
Dasivazaura, gro. Maisanas.
ribes. Pasimoni.
Indios
gentiles.
CUADRO 7d: LOS BARÉ V OTROS GRUPOS DEL NEGRO Y ALTO
ORINOCO,
S.
XUIII.
19
2 Uidal 1993.
Denominaci6n Ubicaci6n
Lider o Jefe Caracteristicas Reubicaci6n
Maupeximvape- R. Tcmo
?
Indios gentiles ? xis.
Atura,juz, Ato R. 6uanavau, R ?
Indios gentiles. ?
rayus,Atorai. Branco.
laguaretes
R. Apaporis ?
Indios gentiles Cave
arys, Ca- R. Apaporis,
?
Indios gentiles lugar
de
Alvaraes
uiari, ~abiya Japuri.
(Amaz) ri
a
Querunas
R. Miritiparani ?
Indios gentiles ?
Incunas, Yuku R. JapurA
Jefes tienen Algunos son gentiles Lugar
de Alvares.
nas.
casas cbnicas
Umavas, Umaua R. Yari
?
Indios gentiles. ?
Miranhas
R. Caqueta ?
Indios gentiles. ?
Januma
R. Teft
?
Villa Ega
Tamuana
R. Tef6
?
Villa Ega
Sorim2o
R. Amazonas
? Villa Ega
Jauana
R. Tef6
?
Villa Ega
Tupiva
R. Tef6
?
Villa Ega
Achouari
R. Tef6
Villa Ega
Cocruna
R. Tef6
?
Villa de Ega
Uaru, Ward,
R. Japuri
?
Lugar
de
Alvaraes Coca.
Marauas
R. Japura,Jurui ?
Lugar
de
Alvaraes
Uaraicu
R Japuri
?
Indios gentiles. ?
Conamanas
R Japura,
?
Indios gentiles. ?
Cayuvicenas, R Tonati R. Pu 7
Su idioma se parece S.
Fernando del
Cayuviuna.
tumayo, k. Yava
al
de
los
Pariana.
Putumayo, Castro
ri.
de Avelans.
Macuxi, Macu- R. Branco, Ura- ?
Indios gentiles.
? chi. ricoera.
Uapixana, Va- R. Branco, Ura- ?
Indios gentiles. ?
pishana.
ricoera.
Sapara
R. Branco
?
Indios gentiles ?
Caripona, Ca- R. Branco, Ura- ?
Indios gentiles,prob. ?
ripuna
ricoera.
emigrados de Amazonas
Kavaipitenas R. XiuarA
?
Idiom& bartt.Gentiles ?
Jabanas Yaba Raudales de Bi- ?
idioma bark. Indios ?
nas, Ja;aanas buri, Daria Ma
gentiles. rauil, Inambd.
Biakenas
R. 6uainia
?
Indios gentiles ?
Equenabis
R. Atacavi
?
Relacionados Warekena ?
6uaipunabi,
R.Atabapo,Chamo Cuseru, Maca- Idioma parecido al
Ca S. Fernando Ataba Guaypunavi,Ci guini,Inirida, pu,Capi,Guaya
verre.Prob. Warekena. po, Maipures. vitenes.
Sierra
Mabicore
pi,Murucare.
R. Patavita.
CUADRO 7e: LOS BARÉ Y OTROS GRUPOS DEL NEGRO V ALTO ORINOCO,
S. XVIII.
193
Vidal 1993.
Denm inaci6n
Ubicaci6n
Lider o Jefe Caracteristicas
Reubicacidn
Madivena Mati Raudales S Ga- Muru.
Idioma warekena.Trafi ?
uena,Mallive- briel,Alto Ne- caban armas de Fuego. na. gro,Curicuriari
Mariarana,Ama R Anauexi,JapuIdioma bartk.
Aldea
Nogueira,A
riavana.
rA,Ajuana,Uneumazonas;S
Antonio xi,Araganatuba,
de
Japuri.
Basuru.
Mavez, Maues R Anauexi Xiua- ?
Indios gentiles. ?
rA,Marik4ricu
riari.
Tarianas
R. Vauptts. ?
Indios gentiles. ?
Tibajakena,Ji Raudales de Bi- Nab,
Indios gentiles.tdio
bajaquena.
buri,R Shamani.
ma Baré.
Puryrienas
R Xi6.
?
Indios gentiles.
Puxerymaves, R Xi6.
Tejo o Teyo. Indios gentiies.Fede
Putcirinavi.
rados con Peecinavis.
Berapaquinabi R Ichani,Ikeven ?
Indios gentiles.
Mke,Itinivini,
I Uerapaquinavi
I Atabapo.
IAmuisanas
R Guainia,116e, Amuni,Arucuni Indios gentiles.
'
Pasimoni.
Cavi (Caavi).
Umarevitauna, R Guainia,Itini Davipe.
Indios gentiies.Idio-IAldea S
Miguel de
Umasebitana. vini,
ma warekena. Davipe.
k
Aquinavis.
C. Aki o Acque. ?
Indios gentiles. ?
6uasmienes.
C. Aki.
?
Indios gentiles.
Puinavi.
Cabecera Guai- ?
Indios gentiles. S
Fernando
de Ata
nia, Nooquene,
bapo.
Serrania Maria
piti.
Vasivas.
Sierras Purumas ?
'deambulan'/n6madas.
?
Baniuas I Bani- R Vaupts, Isana Macuamini,Jai Indios sacados del I Villas
y Aldeas
vas,Manivas
Xit.
buco,Mabt Da- sana y Vaupts por Je- del
Alto Negro y ricauana,tuna Fes Manao y Baré. Su Bajo Isana. Aldea
guasi.
industria: rallos de da Barra do
RN. yuca.
Juruna,Yuruna Putumayo,Japuri ?
?
Villa Moreira.
i Pexunas. ?
?
?
Castanheiro-Nova j S.J.N. CamundO.
i
Muras.
Caurds, Unini, ?
Guerra contra Qortu- ?
!
Japuri.
gueses hasta 1;85.
i
Curutus.
R Papuri.
?
Enemigos de Camanaos. ?
i
Abuenas.
R Abyabante,1A too.
Indios gentiles.bartt ~?
i Bassimunariz. R Pasimoni. Rey de los Reino de Gentiles.
~?
Bassimunariz.
Anusisanas,Ha R Seviaqueny(?) ?
? nusysanas.
Yaditanas.
R Erebato
?
Indios gentiles.
Yabacuyanas. R Cunucunuma. ?
Indios
gentiles.
Probl?
relacionados con Jaba na o Yabaanas de idiot
a
ma Baré. I
194 militares, y destinada al establecimiento de nuevas fundaciones y a la
fortificacibn de áreas estrat6gicas y de territoríos pasta ese entonces
considerados como zonas de misibn; b) la secularizacibn de las aldeas o
pueblos de misidn transformandolos en villas y ciudades mixtas (europeos y
aborigenes), como una manera de integracibn de sus pobladores al sístema
colonial; y 3) la militarizacibn de las fronteras coloniales y de algunas de
las vias de acceso a las rutas que utilizaban los indios para movilizarse
desde y hacia otras regiónes.
Tambion es interesante señalar que tanto espanoles como portugueses
usaron los territoríos tribales y la presencia de determinados grupos
indígenas (Guaipunavi, Pariana, Marabitana, etc.) como marcadores de la
extension de sus colonias y de sus fronteras con otras potencias europeas.
Entre 1754 y 1756, cuando los miembros de la Expedicion de Limites por
Espana llegaron a las costas de Venezuela, a la Guayana y al Orinoco
Medio, sufrieron el sabotaje por parte de las autoridades coloniales locales
(Ramos P6rez 1946). Simultaneamente Mendosa Furtado y un gran
contingente de soldados, oficiales y expertos con pleno conocimiento de la
existencia del Tratado de Madrid de 1750, estaban recorriendo el Río
Negro (1755-1756) con planes de quedarse en posesibn de todo este río y
del Casiquiare (Mendosa Furtado 1906:301-314; Ferreira 1886:188). Una
de las estrategias de Mendosa Furtado fue la de dirigir las expedi-
195
ciones hacia aquellos afluentes del Negro que eran rutas
aa
comerciales de los indios (Ei.: el río tharib, que conecta con el JapurA).
Estas expediciones armadas no solo perseguian la pacificacibn de los indicts,
sino la elaboracibn de mapas con los lugares estratbgicos para la ubicacibn
de fortificaciones y/o centros poblados (indios-europeos) (Mendoga Furtado
1906;
x
Ferreira 1888). En esters expediciones se implantb la costumore de utilizar a
los Jefes Principales "leales" aldeadcs y a los indios de misibn como
mediadores (entre portugueses y otros indígenas) y como milicia btnica para
el sometimiento de grupos rebeldes o renuentes a fundarse en los pueblos.
Sin embargo, muy pronto comenzaron las revueltas. En
r
marzo de 1757, ciento veinte soldados acantonados en la Aldea de MariuA
se alzaron y desertaron, dirigi6ndose algunos de ellos hacia las misiones
espanolas del Alto Amazonas (Ferreira 1886:189-190, 1888:31). Este
debilitamiento de las tropas portuguesas, fue aprovechado por los indígenas
del Alto Negro. En junio de ese mismo ano, la gente de la Aldea de Dary se
levantb en armas y muy pronto la rebelibn se extendid a los pueblos de
misibn de 8ararua, Caboquena, Cumaru y la Isla de Timoni (Ferreira
1886:190, 1888:31; Ribeiro de Sampaio 1825:106-107). Si bien los cronistas
ser,alan que el motivo de esta revuelta fue la venganza del indio Domingos
en contra del misionero de Dary, porque bste to habia separado de una de
sus concubinas (Ribeiro de Sampaio 1825:106), tambibn es ciento que bste
indio se asocib con otros tres Principales (Jo.1º
196 Damasceno, Manuel y Ambrozio). En 1755 el ultimo de Lsllos ya habia
tenido problemas con el ejOrcito cuando se le quiso impedir el libre transito
por el Río Negro (Ferreira 1885:167). No pretendemos restar importancia a
la prohibicibn de la practica poliginica, ya que las relaciones por afinidad
son fundamentales tanto para la reproducción social de los subgrupos y
grupos Arawakos del Negro, como para el establecimiento y fortalecimiento
de las alianzas de sus lideres.
Además de los cuatro Jefes ya mencionados, a esta lucha se incorporaron
los Principales Manacagari y Mab6, y los grupos indígenas confederados
de las Cachoeiras o Raudales del Alto Negro (Raudales de Sao Gabriel).
Todos juntos atacaron la Aldea de Mariua (8arcellos), capital de la
Capitania de Sao Josh do Río Negro, con el fin de destruir esa colonia
portuguesa (Ribeiro de Sampaio 1825:107; Ferreira 1885:9-11). Para hacer
frente a los indígenas se expidid un cuerpo de infanteria al mando del
CapitAn Miguel de Siqueira (famoso por sus encuentros armados contra los
indios), que llevo a cabo una encarnizada batalla con el "gentio con
extraordinarío poder" que descendia por el río. Esta culminb en las mismas
Cachoeiras con una gran mortandad de indios (Ribeiro de Sampaio
1825:107-108; Ferreira 1885:10-11). Esta derrota afectb las relaciones
indígenas intergrupales del Alto Negro y las de bstos con los lusobrasileros, e influyb en los acontecimientos que ocurrieron en la regibn Alto
Orinoco-CasiquiareNegro-Guainia a partir de 1758, con la llegada de los
197
espanoles de la Expedici6n de Limites.
En 1757, Fracisco Xavier Mendoga Furtado aprueba en Helem, el Sístema
de Directorado como política oficial para los indios del Para y Maranhgo
(Moreira Neto 1988:27). Moreira Neto (1988:26) ser;ala que el Directorado
consistia en un detallado catalogo de instrucciones, leyes o normas
practicas que justificaban la transformación de los indios (de las misiones y
tribales) en una gran masa de nativos, económica y socialmente controlada,
cuya fuerza de trabajo permitiera garantizar el dominio colonial portugu6s
en la Amazonia. La finalidad de este sístema fue el mantenimiento y
expansión del sístema colonial, ya que los lideres indígenas y sus pueblos
se utilizaban y manipulaban como piezas importantes en el juego políticodiplomAtico entre Portugal y Espai~a (Moreira Neto 1988:26).
El Directorado utilizó un sístema de poblamiento que incluia la
transformación de las aldeas de misi6n en villas, y la fundacibn de nuevos
pueblos y fortalezas en los territoríos de los indios gentiles. En ambos
casos este proceso significb: a) la realizacibn de un mayor numero de
entradas o descimientos de indios; b) la reagrupacibn y redistribución de la
población aborigen ya aldeada; y c) la traida de nuevos colonos europeos
estimulando su permanencia en los centros poblados mediante el
ofrecimiento de mano de obra indigena (c.f. Ribeiro 1825; Ferreira
1885,1886,1887,1888; Moreira Neto 1988:27). No obstante, durante todo
este período (1757-1799),
198
la mayoría de los centros poblados fueron inestables y frecuentemente sufrieron
variaciones poblacionales, decayeron y/o se extinguieron. Esto no solo se debio a
las deserciones y las hostilidades indígenas, sino al hecho de no haber tenido la
posibilidad de organizarse y prosperar como otras poblaciones del sístema
colonial. Estas poblaciones fueron creadas o reforzadas en función de la política
de establecimiento de limites, destinada a consolidar el dominio portuguds sobre el
Amazonas (Moreira Neto 1988:42). Cuando esas condiciones cambiaban o
cesaban el apoyo directo y las presiones desde los centros de decision y poder
colonial, estos pueblos y villas desaparecian. Esto mismo tambion fue valido en
el caso espanol en el Alto Orinoco, Casiquiare y Guainia-Río Negro, del cual
hablaremos mas adelante.
Para los indígenas la organización de las villas, feligresias y pueblos del Sístema
de Directorado significaba nuevas formas y figuras de autoridad impuestas por los
portu gueses. Estas autoridades estaban encabezadas por un director que segun
la jerarquia del asentamiento, podia ser un oficial, un sargento o un soldado. En
orden de importancia seguian jueces, delegados y ayudantes o asistentes (c.f.
Ribeiro de Sampaio 1825; Moreira Neto 1988). Estos tres ultimos cargos podian
ser ocupados por indígenas (Jefes Principales, sus hijos o descendientes, o
cualquier otro indio con cierta influencia política en su comunidad) y/o mestizos. Al
comienzo, si bien los Jefes tradicionales estaban subordinados al
199 ',director, continuaron ejerciendo su autoridad sobre sus comu'° nidades. Sin
embargo, al aceptar actuar como delegados de las ^,autoridades lusitanas,
institucionalizaron su rol de media'adores entre los europeos y sus propias
comunidades y fami''liares y otros grupos indígenas (c.f. Ribeiro de Sampaio 1825;
Ferreira 1885,1886,1887,1888; Monteriro Haena 1886:293; `rMendoga Furtado
1906; Moreira Neto 1988). La p6rdida de influencia y de autoridad de muchos
lideres Manao y Har6 del Medio y Alto Río Negro se debib precisamente a este
hecho. Un ejemplo es el de Camanao, el poderoso Jefe de los Demanao, quien
entre 1759 y 1785 perdib su posición de lider de esa confederacibn (Ferreira
1885:97).
En el Sístema de Directorado otros indicts cuyo unico m6rito fue el ser "fieles" o
"leales" servidores de los intereses portugueses, progresivamente fueron
accediendo a los
cargos de autoridades indígenas, en sustitucidn de los anteríores Jefes Principales,
y estos individuos que se fueron . convirtiendo en nuevos "Jefes o Capitanes",
Moreira Neto (1988:56) los denomina "abalizado", un término muy popular
entre los cronistas de la regi6n brasilera de Río Negro de este período. Es
necesarío destacar, sin embargo, que algunos "abalizados" (hijos, hermanos o
parientes de los antiguos jefes principales) fueron el producto de una política de
integracibn cultural que comenzb con el envio de los candidatos a Portugal, y
continuo con la creaci6n de escuelas o seminaríos y talleres en el Río Negro (c.f.
Ferreira
200 1886:147). Por ejemplo, Xavier, hermano del Principal de los Manao de
Barcellos (antigua MariuA), fue estudiante del seminarío de esa villa, y
luego fue enviado a Lisboa, desde donde
r
regres6 graduado de Sargento Mayor (Ferreira 1886:147).
Otro aspecto importante del Sístema de Directorado fue el intento por
desarrollar económicamente a las villas y pueblos. Para bllo se distribuyb
entre colonos y autoridades locales y regiónales a la poblacion indigena
"util" para trabajar como mano de obra. Como se indicb anteríormente, los
indios se dividian en dos grupos, los que trabajaban para los colonos y en
el mantenimiento de las villas y, los que se empleaban en las expediciones
de demarcacion, en los descimentos o entradas, en la construccion de
obras de infraestructura y en otros servicios (c.f. Ferreira 1886:196). En la
segunda mitad del Siglo XVIII la excesiva explotacibn deteríorb considerablemente la salud de los indígenas (c.f. Ferreira 1885:28),y la sobreexplotacibn del Medic Río Negro ocasionb a
el empobrecimiento de los
suelos afectindo a las actividades agricolas, tanto de europeos como de los
indígenas (c.f. Ferreira 1886:197-203).
En 1758, el gobernador Mendoga Furtado, y una gran comitiva (incluyendo
un oidor,etc.), visito nuevamente el Río Negro para: a) elevar varias aldeas
de mision a la categoria de villas, y b) organizar una campana represiva y
abrir un proceso legal a los indígenas que habian participado en la revuelta
de 1757 (Ribeiro de Sampaio 1825:108; Ferreira
201
1885:11). En esta forma se inauguraba oficialmente el Sístema de
Directorado en la región (Ferreira 1986).
Los pueblos y sitios que se convirtieron en villas durante el Sístema de
Directorado fueron: 1) el Lugar o poblacibn situado frente a Fortaleza da
Barra do Río Negro (hot' Manaus), compuesta de dos barríos de indios (los
Mave y los Manao) y algunos blancos, cuya poblacibn luego fue aumentada
con lcs indios traidos por un soldado fugitivo (Hare, Baniva, Uerequena, Juri,
Passe); 2) Villa de Airao (Santo Elias dos Tarumas o Jau) con una poblacibn
compuesta de Aroaquiz, f 11anao, Hare, Tucuna y blancos; 3) Villa de Moura
(Santa Rita o Pedreira), poblada por Manao, Baré, Cariaja, Cueuana, Baniva,
Yuma y blancos; 4)
Villa de Carvoeiro
F
(Aracary), integrada por Manao, Baré, Peravilhena, Umaiuna,
a
Taranana, Cauauricena, Aranacuacena, Yuma y blancos; 5) Villa de Poiares
(Cumariu), sus pobladores eran Manao, Hare y blancos; 6) Villa de Barcellos
(Mariua), con dos barríos, uno de blancos y otro de indios Manao, Baré y
Baniva; 7) Villa de Moreira (Caboquena), habitada por muchos blancos e
indios
x Manao y Baré: 8) Villa de Thomar (Bararoa), cuyos moradores eran Manao,
Baré, Uayana, Passe y blancos; 9) Lugar de Lamalonga (Dart'), ocupado por
Manao, Baré, Baniva y algunos blancos; 10) Lugar de Santa Isabel, recien
fundado con indios de nacibn Uaupe o Boape (Tariana).
En 1756 los miembros de la Expedicibn espai~ola de Limites habian llegado
a los Raudales (Ramos Perez 1946), en
C
202
donde pusieron fin a la expansión lusitana por el Casiquiare . y el Alto
Orinoco y la actividad de las tropas de rescate (Humboldt 1956, Tomo
IV:205; Ferreira 1887:128-129). No obstante, en muchos aspectos los
espanoles de la Expedicion de Limites coincidian con los portugueses, ya
que tambibn tenian planes concretos para la explotación de recursos
naturales y para el desarrollo economico. Fundaron poblaciones y construyeron fortalezas en sitios estratégicos con el objeto de impedir el comercio
entre los indígenas y otras potencias europeas (Ei.: en desembocaduras
del Atabapo, Ventuari, Cunucunuma, Casiquiare, Alto Negro, etc.).
Igualmente se comenzo a militarizar las fronteras y los centros poblados se
reforzaron con parejas de colonos espanoles traidos de otras zonas
(Margarita, los Llanos, etc.) o con vagabundos y malhechores (Humboldt
1956, Tomo IV:287; Ramos P6rez 1946:308).
Al llegar a los Raudales, a Solano le fue informado que el Padre Olmo ya
habia logrado contactar uno de los Jefes Guaipunavi (Gilij 1964, Tomo
111:104) y que existian seríos conflictos entre los guerreros de Cuseru
(Guaipunavi) y los de Cocui (Manetivitano)(Humboldt 1956, Tomo IV:125).
Los primeros se habian convertido en el grupo dominante del Alto Orinoco,
mientras que los segundos to eran en el Alto Negro. Es probable que las
disputas fueran debidas a la competencia por el control de la región Alto
Orinoco-Casiquiare-Alto Negro. Solano se entrevisto con Cuseru en
Maipures y logro que este Jefe Principal le diera apoyo, viveres y remeros
para remontar
203
el Orinoco. Tambibn to convencib para que se fundara en la confluencia
Orinoco-Atabapo-Guaviare (Ramos Pbrez 1946: 212,295). Solano tambibn
contactb a Immo pero no pudo llegar a ningun acuerdo con este capitan
general (Ramos Pbrez 1946:296):
En 1758 en Maracoa, el pueblo de Cuseru en el Atabapo, Solano y otros
expedicionaríos fundaron la poblacion de San Fernando. Inmediatamente
despubs, Francisco Bobadilla y otros soldados fueron a explorar el Alto
Orinoco y sus afluentes (Casiquiare, Ocamo, Padamo, Mavaca) (Ramos
Pbrez 1946:298,321). Solano nombrb a Cuseru teniente del pueblo,
subordinado a las autoridades espar;olas (Ramos Pbrez 1946: 299).
Igualmente los espai~oles se informaron de la rebelibn indigena de 1757 en
la colonia portuguesa, y de la llegada de los Irruminavis y otros Manao al
Alto Orinoco. Solano comisionb a Cuseru para que se entrevistara con los
Jefes del Río Negro y le informara sobre la situación (Ramos Pbrez
1946:296,300).
En 1759 Apolinar Diez de la Fuente y Bobadilla se dirigieron al Alto Orinoco,
Casiquiare y Río Negro, en donde lograron contactar a las autoridades
portuguesas (Ramos Pbrez 1946:323; Ferreira 1787:129; Ribeiro de
Sampaio 1825:92-94). Diez de la Fuente permaneció en el Alto Negro
explorando e intentando fundar pueblos en el Casiquiare y Negro. En la
colonia lusitana, Bobadilla visitb a los Marabitana (Marepizanas o
Manetivitanas de Cocui e Immo), y logrb que esta gente
204
quemara sus propias aldeas y se trasladara a los dominios
0 espanoles (Ferreira 1887:129). Si bien existe poca informacibn sobre el
encuentro entre 8obadilla y los lideres indígenas del Negro, consideramos
que debe haber sido importante puesto que incidib en las alianzas que
establecieron los Jefes Guaipunavi, Manetivitano, Madawaka, y Manao del
Orinoco y_del Casiquiare-Negro.
Solano y otros miembros de la Expedicion habian estado manipulando sus
relaciones con los grupos indígenas para incrementar o neutralizar el poder
y la autoridad de lideres indígenas como Cuseru, Immo, etc., para asi
lograr subordinarlos a la dominacion espanola. No obstante, a pesar de
6sto y del conflicto entre Guaipunavi y Manetivitano, los lideres indígenas
También pactaban acuerdos secretos entre si (Ramos Pbrez 1946:313). Sin
embargo, en 1759 la presion de las expansiónes pcrtuguesa
y espanola
hacia el Orinoco y el
Negro, promovib
actos de sumisibn par parte de los Jefes
Guaipunavi y
Manao que se produieron en San Fernando
de Atabapo (Ramos P6rez 1946:314-315,319,361-362).
El primero en declarar su vasallaje publicamente fue Cuseru (Ramos Pbrez
1946:314) y le siguib el Cacique Inao de los Manao (Ramos P6rez
1946:362). Sin embargo, tanto Immo como Cocui y otros Jefes del Alto
Orinoco, Casiquiare y Río Negro solo pidieron la proteccibn de la Corona
Espanola y aceptaron establecerse en pueblos o aldeas bajo el control
espanol (c.f Ramos P6rez 1946:315-315 y siguientes; Cuervo 1893, Tomo
III).
205
La delegacibn con la cual se presentb el Jefe Principal Immo a San
Fernando de Atabapo fue bastante numerosa e incluia a varíos jefes
aliados, sus hijos y otros parientes, uno de los cuales era el Capitan
General Cocui (23 ). Entre los Manetivitaho o Marabitana y los Guaipunavi se
llevb a cabo un combate ritual, que a pesar de la intervencibn de Solano,
culmino con mas de catorce muertos y ochenta heridos (Ramos P6rez
1946:315). Immo acordo con Solano que se fundaria en la desembocadura
del Ventuari. Se marchb para su territorío dejando en Atabapo una parte de
su delegacidn, encabezada por Cocui (Ramos Perez 1946:316). Solano
aprovechd la oportunidad para entrevistarse con Cocui, a quien intentb
convencer de que se fundara junto con los Urumanavi en is desembocadura
del Cunucunuma. Tambid-n to interrogb sobre la situación política en el
Negro y logrb enterarse de algunos de los enfrentamientos entre indígenas
y portugueses, pero no pudo conocer el numero de guerreros Urumanavi y
otros datos estratégicos. Solano no pudo hacer que Cocui y su gente y los
Urumanavi se mudaran hacia el Orinoco (Ramos Perez 1946:316-318).
Entre 1759 y 1760, numerosas poblaciones indígenas del Alto Negro
estaban cruzando la frontera entre las colonias lusitana y espanola
(Ferreira 1885,1886,1887,1888; Ribei ro de Sampaio 1825). Algunos Vasiva
o Pasiva (relacionados con los 8ar6) deambulaban "sin domicilio" por las
faldas de las Sierras Parumas subsistiendo de la pesca, recolección de
frutos y caza (Cuervo 1893, Tomo 111:324). Otros grupos Har6
206
aun ocupaban áreas importantes de su territorío, tradicionalmente situadas entre
el Alto Negro y el Casiquiare. Esta gente integraban tres confederaciones: los
Manetivitano o Marabitano (Jefe Immo), los Darivazauna (Jefe Mara), los
Amuisana (Jefe Amuni) (Cuervo 1893, Tomo 111:322-323). Sin embargo, los
documentos de la Comisibn de Limites, sei~alan que los indígenas se estaban
retirando cada vez mas hacia los cursos medios y altos de los afluentes del Alto
Orinoco, Casiquiare y Alto Negro-Guainia (c.f. Cuervo 1893, Tomo III; Ramos
Pd5rez 1946; Caulin 1841).
Entre 1758 y 1760 a pesar de to inestable de la situación, se fundaron varias
aldeas en el Atabapo, Orinoco,
f
Casiquiare y Río Negro: 1) San Fernando de Atabapo, inicialmente con
Guaipunavi y luego se le ar;adieron otros indígenas del Inirida y Guaviare; 2)
Santa HArbara, con las gentes de Immo y de Inao; 3) Fuerte Buena Guardia, en la
boca del Casiquiare en el Orinoco, con el Jefe Dabillape y su gente del Pamoni; 4)
La Esmeralda, con los Caciques Guarape y Guarena de los Maquiritare; 5) San
Carlos de Río Negro, con varíos grupos del Negro; 6) Fuerte de San Felipe,
soldados y algunos indics de San Carlos; 7) San Jose, de Maipures, con indígenas
Guaipunavi, Megepure, Maypure, Macerinavi y Parene.
En 1760 lleg6 a Cabruta una delegaci6n portuguesa con el objeto de entrevistarse
con los espar;oles de la Comisibn de Limites. Ese mismo ano, con la muerte del
Rey Fernando VI de Espana, se detiene el avance de la Expedición
207 (Ramos Pbrez 1946:376,419). Debido a falta de viveres, las epidemias y
la desercibn de los indígenas San Fernando de Atabapo comienza a decaer
(Ramos Perez 1946:377). Para mediados de 1761, Solana y la mayoría de
los miembros de la Real
a
Expedicibn de Limites se marcharon de la Capitania General de Venezuela.
Solo queda Iturriaga coma Comandante General de las nuevas fundaciones
del Orinoco y del Río Negro hasta 1766 (Ramos PLsrez 1946:424).
Paco antes de marcharse, Diez de la Fuente mandb a apresar al Jefe Immo
porque intentaba it desde Santa Baréara hasta el Casiquiare sin autorizacibn
(Ramos P6rez 1946:410 Y
411). Esto provocb el alzamiento de Immo,
quien did muerte a dos soldados y continua en rebeldia, aun despubs de la
salida de Solano y Diez de la Fuente del Orinoco (Ramos Pares 1946:417).
Luego de estos eventos, el Jefe Immo no aparece mas en las fuentes del
Siglo XVIII. Cocui fue su sucesor en el liderazgo de los Manetivitano o
l'larabitano.
En el período comprendido entre 1759 y 1761, como consecuencia directa
de la presencia de las Comisiones de Demarcacibn de Fronteras Ids
portugueses fundaron alrededor de quince nuevas aldeas (Ribeiro de
Sampaio 1825:115):
S a o Bernardo do Camanao (Jefe Camanao de
Ids Demanac); S a o Josb dos Marabitanas; Sto Pedro (o Simapb); Santa
Baréara; Santa Maria; S a o JoAo Baptista do Mabb (R. XiL+); Santa
Izabel Rainha do Portugal (boca Vaupbs); Senhor da Pedra (en Raudal
Grande); Nossa Senhora de Nazareth de Curiana; S a o Sebastido; S a o
208 Francisco Xavier; Santo Antonio de Castanheiro-Velho (boca Mari6);
Fortaleza Isla de Sao Gabriel; Sao Nepomuceno do Camunda; Bacuru.
Algunas de ellas fueron asentamientos indígenas que se transformaron en
aldeas. Muchos de ellas eran continuamente abandonadas por los
indígenas, y para repoblarlas, se comisionaba a los Jefes Principales mas
poderosos (Ei.: Camanao de los Demanao) para que hicieran entradas al
Vaupbs, Japura y otros ríos en busca de indígenas. Estos practicamente
eran secuestrados y obligados a vivir en las aldeas (c.f. Ferreira
1885,1886,1887,1888; Ribeiro de Sampaio 1825).
Las entradas que se realizaron durante el Sístema de Directorado, fueron
las que ocasionaron las rebeliones indígenas del Río Negro entre 1766 y
1767. En efecto en 1766, el ayudante de infanteria Francisco Rodriguez
penetrb en el Cababuris para buscar a los Ariquena y a su Jefe Mabiu, pero
bstos to atacaron y acabaron con la expedicibn (Ferreira 1888:31). Mabiu y
los Ariquena fueron contactados de nuevo en 1773 y en 1781. Fue en este
ultimo ano cuando se logrb convencerlos de transformar su asentamiento
en la aldea das Caldas del Cababuris (Ferreira 1885:218-220).
En 1767 los Baré de la aldea de Santo Antonio de Castanheiro-Velho,
liderizados por el jefe Cauhinarac, se levantaron en armas, y para
reprimirlos se enviaron soldados. Estos apresaron al Jefe y a sus aliados y
cuando los trasladaban hacia el Fuerte de Sao Gabriel, los indios les dieron
209 muerte (Ferreira 1885:94). Luego regresaron a su pueblo, asesinaron
al director y a su ayudante, y luego todos huyeron hacia la colonia espanola
(San Carlos de Río Negro) (Ferreira 1885:94-95). El pueblo se volvib a
fundar con los indígenas
p que se quedaron, y en 1784-85 fue mudado a Castanheiro-Novo. Los
pueblos espanoles fundados por la Expedicidn de Limites en el Orinoco,
Casiquiare y Río Negro, sufrian los
y.
mismos problemas que los de los portugueses, pero experimenta
A.
ron además la presencia de los militares que custodiaban las fronteras.
En 1764, los Capuchinos extendieron la accibn misional hasta el Alto
Orinoco y el Río Negro (Armellada 1960: 183; Jerez 1960a: 184), y al ano
siguiente, el misionero Jerez
y su comitiva visitaron la región y encontraron que San Fernando de
Atabapo, Santa Baréara y Buena Guardia estaban desiertos. San Carlos de
Río Negro estaba ocupado por soldados, pero los indios estaban dispersos
por las zonas adyacentes (Jerez 1960a:184-185). Debido a 6sto, entre
1765 y 1767, los Capuchinos se entrevistaron con Cocui y con otros jefes
del Negro, y contactaron a los Madawaka del Casiquiare y a los Maquiritare,
Guinao, Guaipunavi, Manao y a otros grupos del
t
Orinoco. Con estos indios lograron re-establecer y fortalecer los pueblos de
San Carlos, San Felipe, Santa Baréara, San Francisco Solano, La
Esmeralda, y tambidn fundar a San Miguel de Davipe (Cameo San Miguel)
y Maroa (Alto Guainia) (Jerez
r
19606:192). Jerez (1960a, 19606) informb además que el trecho
210
del Orinoco, comprendido entre las desembocaduras del Atabapo y del Casiquiare,
estaba deshabitado y que en este ultimo solo habia encontrado la aldea del
Capitdn Davicape o Davillape. Esto indica que la mayoría de los indígenas habia
abandonado las riberas del Orinoco y del Casiquiare.
Durante la visita de los capuchinos el Jefe Cocubi o Cocui accedib a poblarse en
San Carlos de Río Negro, ya que habia estado residenciado en un sitio del Raudal
que recibia su mismo nombre, situado mss abaic de la desembocadura del
Casiquiare (Jerez 1960a:185). Cocui y otros jefes del Río Negro servian como
milicia étnica de los espanoles, puesto que Jerez (1960a:185) senalb que el
Sargento Josh Miguel Cornieles, de la guarnicibn de San Carlos tenia una "tropa"
de hasta 419 indios de diferentes naciones y liderizada por varics capitanes. Entre
estos jefes se mencionan a Cocui y Mara, quienes habian acompaRado al
Sargento en sus "entradas" para buscar indios en los montes con el fin de reforzar
las fundaciones.
Al concluir la presi6n de las Comisiones de Limites, en la colonia lusitana aument6
la desercibn de los indios de las aldeas y villas (Ferreira 1885:211), y 6sto
precipitb su desaparicibn. Para la d6cada de los 1770"s, los indios Mura atacaban
continuamente a pueblos y villas del Negro, del JapurA y del Amazonas. En ese
mismo período se produjo la caida del Regimen del Marquez de Pombal (Ferreira
1885,1886,1887,1888; Ribeiro de Sampaio 1825; Moreira Neto
211 1988). Estos hechos hicieron desaparecer pueblos recibn fundados en
el Alto Negro, e incidieron en las condiciones de vida de grupos como los
Cariaya (relacionados con los 8arL-). Despues de la guerra en contra de la
confederacibn de los Manao (1720-30), los Cariaya se habian ocultado en
las selvas para tratar de preservar su autonomia política y económica. En
1774-75 un gran nbmero de esta gente reaparecib en la Villa de Moura en
el Medio Negro, buscando asilo (Ribeiro de Sampaic 1825:97). A partir de
entonces, ya no hubo mas indígenas Cariaya independientes.
En 1784, el Coronel Manoel da Gama Lobo d Almada asumib el cargo de
Comandante General de la Comisibn de Demarcacibn de Limites en el
Negro, y le dio un nuevo impulso al proceso expansivo portugubs en la
región (Ferreira 1885; Moreira Neto 1988). Una de los principales objetivos
de Lobo d'Almada fue establecer la paz con los grupos indígenas y destituir
a los directores ccrruptos de las villas y aldeas.
a.,
Esto pronto le acarreb dificultades con las otras autoridades del Para
(Moreira Neto 1988:114 y siguientes). No obstante, su política permitib la
fundacibn de algunas nuevas aldeas y el fortalecimiento de los pueblos ya
existentes en el Alto Negro, tales como Nossa Senhora de Magarabi, Sgo
Gabriel da Cachoeira, Nossa Senhora da Guia, Sao Miguel do Iaparana,
Santa Izabel, Sao Marcellino, etc.. En 1785, a peticibn del Coronel Lobo
d'Almada, los Mura decidieron reconciliarse con los portugueses del Japur6
y Negro y comenzaron a visitar villas y
212
aldeas para comerciar (Ferreira 1887:74-75).
Sin embargo, al Sístema de Directorado le quedara poco de vida ya que en
1798, fue abolido por mandato real. En su defecto se decreto la política de
"integrar a los indios a la sociedad colonial sin diferencia de los otros
vasallos" (Moreira Neto 1988:30).
Por to que respecta a la situación en la colonia espa~cla, en 1769 con la
expulsion de los jesuitas de las ihiscones del Orinoco se produjeron
algunos cambios. Los misio neros capuchinos abandonaron la región Alto
Orinoco-Casiquiare-Negro y se trasladaron hacia el Orinoco Medio.
Esto ,iizo que esa región quedara en manos de militares quienes debian
vigilar las fronteras (Castro 1960). Estos aparentemente solo mantuvieron
algunos poblados de indios, cercanos a sus establecimientos con la
finalidad de obtener provisiones de 6stos. Esta situación se mantuvo hasta
1785, cuando se reinicid la accibn misional en esta zona con religiosos
Franciscanos, a quienes se subordinaron los soldados (Humboldt 1956,
Tomo IV:231). Cuando llegaron los misioneros, los indios se habian
replegado a las selvas (Humboldt 1956, Tomo IV:240), por to que tuvieron
que volver a realizar sus entradas para poblar viejos asentamientos y
fundar nuevas aldeas de misibn.
Entre este período y la visita de Humboldt (1956, Tomo IV:160-1161,212),
todavia eran famosos los centros ceremoniales de la Piedra de Cocui y del
Río Tomo ("Hotutos Sagrados"). Segun este autor, el segundo de ellos
formaba
213
parte del "Culto al Gran Espiritu de Cachimana" (Kuwai o Katsimanali), que
era comun en muchas "tribus de los ccntornos", y que incluia: ayunos,
flagelaciones, iniciacibn de hombres y la exclusion de las mujeres. La
"Glorieta" o Piedra de Cocui, en cambio, estaba asociada con una cueva en
donde Cocui, el Jefe de los Manetivitano, hacia sus ceremonias y "...tenia su
serrallo, y donde... se comia a las mas bellas y mas gordas de sus mujeres."
(Humboldt 1956, Tomo IV:212). Humboldt (1956, Tomo IV, nota al pio de
pagina 212), También sei;ala que en San Carlos aun se conservaba un
instrumento de musica (especie de tambor), con disenos indígenas, el cual
estaba relacionado con las proezas del Jefe Cocui. Durante la visita de este
notable escritor al Río Negro, el. hijo de Cocui era el Capitan de los indios de
San Carlos (Humboldt 1956, Tomo IV:213). Es decir, que el hijo del famoso
Jefe Cocui era un "abalizado" o mediador entre los europeos y su propic
pueblo y familiares.
A partir de 1798 en las colonias portuguesas y espanolas del Alto OrinocoCasiquiare y Río Negro, la autoridad y el poder de los lideres indígenas Har6
comienzan a restringirse al ambito de la comunidad, no solo por la presencia
de los llamados "abalizados", sino por la progresiva pbrdida de autonomia
económica. En la actual Republica de Brasil, a partir de 1798 los bienes de
los indios fueron expropiados, y la gente se dejb en manos de los colonos
blancos, quienes eran premiados si además de utilizar la mano de
214
obra indigena, los catequizaban (Moreira Neto 1988.30-31). En los
dominios espanoles, el regreso de las misiones a la región Orinoco-Negro
implicb en la prActica la expropiacibn de las tierras indígenas y la
utilizacibn de su mano de obra para el desarrollo econbmico de las
misiones y autoridades espanolas. Humboldt (1956, Tomo IV:120,210)
señala que los indios de Santa Baréara del Orinoco no recibian
remuneracibn, y el fruto de su trabajo (ganaderia, siembra de cana de
azbcar, etc.) y las ganancias servian para incrementar los bienes y joyas de
la Iglesia. Tambibn el autor observb que en San Carlos de Río Negro los
salaríos no se pagaban en dinero, sino con mercancias (viveres, etc.) cuyos
precios se inflaban.
Los ejemplos anteríores nos permite afirmar que el Siglo XVIII en la región
de nuestro estudio culmina con la introduccibn de la version modificada del
sístema de encomien das, que se conoce con el nombre de "sístema de
Avance". Una de las caracteristicas de este sístema es que precisamente
se
i
somete a la gente a trabajo forzado, y cuando se les gaga un salarío
(adelantantado o diferido), bste se les cancela con diversos bienes
(alimentos, ropa, calzado, armas de fuego, herramientas, etc.).
Tambibn podemos indicar que el Siglo XIX se inicia con la popularizacibn
en los textos históricos del use de la denominacibn "Baré" para referirse al
grupo btnico integrado principalmente por indígenas descendientes de los
antiguos Marabitana, Demanao y Madawaka, los cuales continuaban
ocupan-
215
do pueblos y zonas del Casiquiare y del Río Negro.
216
CONCLUSIONES.
Al reconstruir la historia de los Baré se hizo evidente la necesidad de
construir un macro tebrico que permitiera definir y caracterizar los
complejos sístemas políticos de los indígenas de Suram6rica al momento
del contacto. Si bien algunos autores (Arvelo, Morales y Biord 1989;
Whitehead 1989a) han hecho contribuciones en este sentido y en el
capitulo I nosotros hemos adelantado algunas proposiciones, consideramos
que aun se precisan estudios que se concentren en el analisis profundo de
cada macro-sístema en particular. De esa manera se podran hacer tanto
comparaciones de varíos macro-sístemas como mejores interpretaciones
de la historia de las Tierras Bajas de Suramorica.
Dado que esta tárea implica la revision de las fuentes desde el Siglo XVI al
XVIII, También es preciso tener en cuenta el contexto político-ideologico en
el cual se desen vuelven los cronistas, asi como el efecto que la interaccion
indígenas-europeos tuvo sobre los sístemas sociopolíticos aborigenes. Los
europeos, además de pretender justificar el sístema colonial, generalmente
utilizaron sus propias categorias para (mal)interpretar los novedosos
sístemas sociales que ellos encontraban en Am6rica (Rosaldo 1982:461).
Tampoco debemos olvidar que las relaciones indígenas-europeos incidieron
en las profundas transformaciónes experimentadas por los aborigenes a
partir del Siglo XVII.
Whitehead (1989a:4) ha sef*~ : ;alado que existe un pro-
217 fundo contraste entre la Amerindia antigua y moderna, y que bste se
debe a que antiguamente esas sociedades se caracterizaban por: a) la
variabilidad de su composición btnicolinguistica; b) la regiónalizacibn de
sus operaciones económicas (redes regiónales de intercambio y comercio);
y c) una complejidad política que facilmente permitia integrar o utilizar a
mas de diez mil individuos.
Sin embargo, consideramos que la transformación de las sociedades
amerindias antiguas en las contemporaneas, dib origen a otras formas
societarias. En el contexto de la situación colonial-perifbrica del Siglo XVIII,
surgieron confederaciones multi-btnicas que si bien continuaron presentando complejidad sociopolítica, eran formaciones societarias diferentes a
los macro-sístemas. A nuestro modo de ver, la mayoría de los postulados
de la teoria sobre los cacicazgos, analiza y define mejor a estas
confederaciones que a los
I
macro-sístemas regiónales. Es por bllo que recomendamos la
G
elaboracibn de un macro tebrico adecuado para caracterizar a
f
las sociedades aborigenes del precontacto-Siglo XVI, y poste
c
+ ríormente hacer un analisis comparativo de ambas formaciones s:
sociales para producir, una teoria de la evolucibn sociopolítica de los
grupos indígenas de las Tierras Bajas de Surambrica.
En los actuales momentos podemos decir que entre los Baré y otros grupos
del Noroeste Amazónico, cuyos antepasados pertenecieron al Macrosístema de Manoa, ambos tipos de forma-
218
ciones sociales presentan diferencias. En el macro-sístema regiónal las relaciones
y la integracidn política trascendian las fronteras étnicas, linguisticas, políticas y
económicas. Si bien la etnicidad También estaba relacionada con la
especializacibn en la elaboraci6n y/o produccidn de determinados bienes
(Whitehead 1989a), se definia fundamentalmente por la (auto)denominacidn
fr,~trica y la posicibn jerarquica de 6sta. Es posible que 6sta haya sido una de las
funciones de la jerarquia intra e inter-étnica de los grupos Arawakos, que hemos
mencionado en el capitulo I (Ei.: Enawi, Tana, etc.). Si bien la articulacibn de las
poblaciones en el macro-sístema se basaba en un sístema de poder y de
autoridad centrado alrededor de Jefes Supremos y en la jerarquizaci6n de los
grupos y comunidades, 6sto no significd la p6rdida de la autonomia políticoeconómica de las autoridades locales ni una homogeneizacibn cultural y linguistica
(c.f. Arvelo, Morales y Hiord 1989). Consideramos probable que la reproducción
social del macro-sístema se haya basado precisamente en estos principios que
permitian tanto la heterogeneidad como la interdependencia entre los grupos.
El sístema de confederaciones multi-étnicas se diferencia del macro-sístema
anteríor por su iserción en el sístema político-econ6mico colonial. Esto hizo que
progresiva mente la autoridad y el poder de los lideres se fuera basando en el
control efectivo que 6stos tenian sobre el comercio y el intercambio de bienes
europeos. Esto incrementb la competencia
219 entre los diferentes Jefes Principales indígenas y condujo a la violencia.
Lo anteríor sumado a la p6rdida de autonomia política incidib en la
redefinición de las fronteras btnicas, que comenzaron a definirse por
criteríon linguisticos y una cierta rigidez en la delimitacibn de los territoríos
tribales.
Hemos visto que para el momento del contacto europeo, varics grupos y
subgrupos relacionados con los antepasadon de los Baré formaron parte de
un complejo sístema político que hemos denominado Macro-sístema de
Manoa. El mismo estaba integrado por la federacibn de tres grandes
unidades políticas multi-étnicas (Provincias de los Manoo, de los
Yumaguari y de los Epuremei o fhaduacaxes). Aparentemente, los Manao
constituian el grupo lider y su Jefe Supremo el Señor de Manoa, residia en
la ciudad de Ienefiti del Río Urubaxi. Este macro-sístema estaba
estrechamente vinculado con el Macrosístema de Oniguayal u Omagua.
Consideramos que estos vinculos (comercio, etc.) pueden haber
influenciado algunos desarrollos sociopolíticos que incidieron en el surgimiento del Macrosístema de Manoa durante el Siglo XV. A principios del
Siglo XVI, gente de la Provincia de Epuremei se estaba expandiendo hacia
el área situada al noreste del Río Branco. En esta zona o "Pain" de
Muchikeri, se establecib la ciudad de Macureguarai en donde residia el
Señor Wariarimagoto.
Durante el Siglo XVI los grupos pertenecientes al fvlacro-sístema de Manoa
y relacionados con los antepasados de los Baré fueron: Uaranacoacena o
Guaranaquazana, Cariaya,
CUADRO 8: DENOMINACIONES RECIBIDAS POR LOS ANTEPASADOS
DE LOS BARÉ (S. XUI-XUIII). Vidal 1993.
S. XUI
S. XUII
S. Hill
Provincia de Epuremei Desarticulaci6n de la Prov. y
Confederaciones
Multi-ot
o Maduacaxes.
surgimiento de Confederaciones. nicas.
Azerebari
(
Baré(?)
Cahuayapiti/Cauaburi
Cauaburi/Cauauric
ena Mepuri
Aturiari/Aturayu (Atorai)
6rupo
diferenciado
EPUREMEI
Maraynuma/Maraymuma
Marabitana/Marisipitena
'
Demacuri
Demanao/Demanano
Mariarana Mariarana
BarO BarO
6uayura/Uaduana 6uayura
Mapixana (Wapishana) 6rupo diferenciado
Cabusina Cariaya
Masucaruana
Ororupiana ?
CARABUYANA
Araquanayna
?
Quinanupiana
?
Aranacoacena/U
aranacoacena
Yaribaru
?
Curuanari
Curanao/Carn
aus
Maduacaxes
Madavacas
Bassimunariz
Madavacas
Yasivas
Yasivas
Chapuena Chapuena/Kuena
MADUACAXES 0
?
Tiba,jakena/Jiba,jaquena~
BASSIMUNARIZ
?
?
Kavaipitena
?
Jabaanas/Yabaanas
Abuena
221 Curanao o Carnao, Maduacaxe, Caburicena, Carabuyana y Epuremei.
Estos y otros grupos de las tres unidades multi-étnicas del macro-sístema
estaban integrados en una gran red comercial y de alianzas políticas que
se extendia hacia otros macrosístemas tEj: Conori,Oniguayal, etc.) y otras
regiónes de Suram6rica.
No obstante, para mediados del mismo siglo la penetracibn europea habia
afectado las relaciones entre los macro-sístemas. Si bien la autonomia
político-económica de las unidades políticos multi-étnicas permaneció
relativamente intacta hasta finales del Siglo XVII, la desaparicibn fisica de
sus jefes supremos tradicionales y/o la restricción de su poder e influencia
paulatinamente propicib la desintegracibn del Macro-sístema de Manoa.
Uno de los primeros sintomas de descomposición del macro-sístema fue la
guerra entre los grupos del Medio Negro (Baré y Manao) por el control de la
ruta comercial Negro-Bronco-Guayanas. Esto significb la separacibn de la
gran red comercial en dos sístemas comer
a
ciales y de alianzas políticas: el de los Manao (Negro-JapuraAlto
Amazonas-Bronco-Esequibo-Guayanas) y el de los Maduacaxe (NegroCasiquiare-Alto Orinoco-Bronco-Esequibo-Guayanas). Durante el Siglo XVII
los grupos del Macro-sístema de Manoa relacionados con los antepasados
de los Baré fueron: Guayuraz, Mariarana, Curanao, Demakuri o Demanao,
Barés, Maduacaxe, Mepuri, Cariaya, Uaranacoacena y Caburicena. Para
finales del Siglo XVII, estos tres ultimos grupos habian sido fundados en
las primeras aldeas coloniales del Río Negro.
Entre 1700 y 1730 se profundizan las luchas entre los grupos federados
liderizados par los Manao (Confederacion de los manao) y par los Har6
(Confederacion del Alto Negro o de los Raudales de Sgo Gabriel). Con la
caida y persecucion de la Confederacion de los Manao, los grupos
federados del Alto Negro ("grupos gentiles" o independientes) pasan a
controlar las tres redes comerciales y de alianzas políticas existentes
(Manao, Maduacaxe y del Negro-Vaup6s-Guaviare-Orinoco).
Entre 1730 y 1760 tres confederaciones se disputan el control sobre las
redes de comercio de bienes europeos: Demanao, Hoap6-Pariana-Maniva y
Madawaka. Sin embargo, la participacion cada vez mas activa en el
sístema colonial de estas confederaciones y sus lideres significo la
transformación de muchos los grupos ("gentiles" o independientes) en
indios aldeados. A partir de 1760, las confederaciones de los Marabitana,
Madawaka, Amuisana (Haniva y HarLs), Darivasana (Warekena y Har6),
Guaipunave, Tariana-Maniva comienzan a destacarse en la escena política
del Río NegroCasiquiare-Orinoco coma grupos que son empleados par los
europeos como "milicia dstnica" en las "entradas" o "descimentos" al Isana,
Vaupas, Orinoco, etc.. Estas formas societarias de fines del Siglo XVIII se
caracterizan par estar integradas par dos o mas grupos federados y
liderizados par jefes guerreros.
Durante el XVIII la desintegracion de las antiguas
223 unidades políticas multi-etnicas y la perdida progresiva de la autonomia
político-económica de cada una de las confederaciones impulsaron
procesos de redefinición de la etnicidad en las sociedades del antiguo
Macro-sístema de Manoa. El grupo otnico Baré surge precisamente durante
ese período y como consecuencia de: 1) la disminucibn del poder y de la
autoridad que habian logrado acaparar los jefes Demanao, Marabitana y
Madawaka; 2) la reduccibn de la integracion política al ambito de la
federacibn de fratrias; 3) la fusion o incorporacibn de algunos grupos y
subgrupos pertenecientes a las confederaciones Demanao, Marabitana y
Madawaka y a otras poblaciones Arawakas, Tukanas, Macus, etc., del
Noroeste Amazónico. Todo to anteríor dib origen a los Baré del Siglo XIX,
con su especificidad cultural y linguistica (Ei.: tres variantes dialectales,
mandawaka, santaroseno y casiquiareno).
A principios del Siglo XIX, las Guerras de Independencia y otros
acontecimientos locales (Ei.: abandono de los pueblos de misibn por parte
de las brdenes religiosas), indi rectamente incidieron en la recuperacibn
político-económica de los Baré que habian permanecido relativamente
independientes o al margen del control misional. Sin embargo, tanto "la
continua participación de estos Baré como "milicia etnica" para consolidar
el control europeo y críollo del Alto Negro, del Alto Guainia, del Isana, del
Vaupbs, del Alto Orinoco, etc., como el proceso que conllevb la explotacibn
del caucho significaron su progresiva "tribalizacibn". Es decir que el
liderazgo y la
224 integracibn sociopolítica fueron reducidos al nivel del sib y/o la
comunidad local. q Los Barés que persistieron en los centros poblados
eurocríollos terminaron transformandose en indígenas Yerales o i~engatu,
~o en mestizos descendientes de Sar6. Esto mismo fue to que les ocurrió a
los indígenas Manao, antiguos lideres del Macro-sístema de Manoa. No
obstante, es necesarío destacar que las culturas de los Manao y de los
Sar6 tuvieron una importante influencia en el crigen y desarrollo de la
sociedad críolla del Amazonas venezolano y brasilero (Ei.: comidas, fiestas,
etc.).
Para concluir queremos seF;alar que, a partir de mediados del Siglo XVII,
la desintegracidn definitiva de los Macro-sístemas de Manoa, de Oniguayal,
de Conori y de Caripuna influyb en la estructura sociopolítica y la
composición étnico-linguistica que durante el Siglo XVIII presentaron los
grupos del Noroeste Amazónico. Se puede afirmar que 6ste fue un proceso
que paulatinamente condujo a la "simplificacibn" (Ej.: tribalizacibn) de
formaciones sociales complejas.
NOTAS
(1) Para la recolección de la mitohistoria y la historia oral hemos utilizado
un enfoque regiónal, el cual parte de la idea de que las poblaciones
aborigenes del Noroeste Amazónico, particularmonte los Arawako-Maipures
del Norte, comparten diversos elementos socioculturales y se vinculan
mediante un sístema de relaciones y de niveles de integracibn sociopolítica
intra e inter-étnicos. Por 611o, la reconstruccibn de la historia Hare se llevb
a cabo a troves de la informacibn recolectada tanto entre los diversos
grupos Arawakos, como en el material etnografico y etnohistdrico sobre los
grupos Tukanos.
( 2 ) Los datos de tradicibn oral (mito-historia e historia oral) se obtuvieron
mediante entrevistas individuales y colectivas a indígenas adultos de
ambos sexos. Estas ultimas se realizaron en reuniones con indígenas de
diferentes grupos, en los cuales se discutia y contrastaban las distintas
versiones. Estas discusiones nos servieron para elaborar la síntesis que
presentamos en este capitulo. Nuestros principales entrevistado e
informantes fueron: Don Herminio Ambrozio, Sr. Wilson Andrade, Don
Rosendo Da Silva, Dona Laura Vida, Dona Clotilde Dawema, Don Miguel
Yavina, Dona Manuela Delgado de Guerrero, Dona Mariana Deremare, Sra.
Teresa Escobar, Sr. Graciano Jordan, Don Eugenio Jesus Yarumare, Dona
Petra Yarumare, Dona Guillermina Yarumare, Sr. Marciano Yarumare, Dona
Elena Da Costa de Marquez, Don Carlos Da Costa, Don Vicente Yeraldo,
226
Dona Rosa Maria Mabajate Padrbn, Prof. Felix Solano, Sr. Julio Yavina, Sr.
Dionisio Mure, Don Lino Yuriyuri, Don Bautista Yuruyuri, Sr. Luis Gbmez, Sr.
Luis Matos, Don Amansio Lopez, Dona Catalina Yacame, Prof. Pompilio
Yacame, Don Gilberto Alvarez Silva, Sr. Mariano Silva, Dona Teresa
Esteves, Don Juan de Dios Camico, Sr. Hernan Camico, Dona Jacinta
Caidana, Sra. Maria Camico, Sra. Maria Yanave, Prof. Ricargo Yanave, Sra.
Antonia Da Silva, Don Jacinto Gavini, Prof. Luisa Elena P6rez de Borgo,
etc..
(3)
Las comillas se emplean para destacar las palabras, frases y
traducciones literales del idioms Baré y para las citas textuales de los
informantes.
( 4 ) Segun otra version de este relato recolectado por Amorim (1928:169-174)
entre finales del Siglo XIX y principios del XX, Purunaminali nacib en la
cima de la Sierra de Yacami (Alto Río Negro), cerca de los Raudales de
Boburi (parte de los Raudales de Sgo Gabriel).
( 5 ) Durante su viaje por el Alto Ventuari (territorío que era compartido por
grupos Arawakos --Maipure y Guinau-- y Caribes), Koch-Grunberg (1962,
Tomo 111:292, Figura 14) encontrb en plena selva to que le parecib una
figura humana tallada en la corteza de un arbol.
(6) Estos brdenes de emergencia pueden significar tanto procesos de
creación, de escisibn o de fusi6n de sibs y fratrias ancestrales, como
También el orden de llegada de los miembros fundadores de esas unidades
de descendencia a una determinada
227
zona o región. Cada una de estas antiguas fratrias tuvo además, su propio
orden interno de emergencia entre sus sibs. ( 7 ) En el lenguaje de los
chamanes, especialistas rituales y miembros de las sociedades secretas
masculinas, "Wamu-tana" o Wamu-dAna" También es el nombre sagrado
del Kuwai.
La Marima es una fibra que se obtiene de la corteza de un arbol. Los
indígenas señalan que la t6cnica para convertirla en "tela" es remojar la
corteza y luego golpearla con un palo para suavizarla.
( 9 ) Los Baniva, propios Baniva o Baniva de Maroa, son conocidos como
WadzLpinai c Wayupinai, gente-zamuro o Urubu-tapuya, por los Curripaco y
BarLS. Sin embargo, estos ultimos nos informarcn que a ese grupc
También les daban los nombres de Mayapina o Mayapena y Maisana. Otras
denominaciones que hemos encontrado en las fuentes escritas para los
Baniva (Vidal 1987) son: Aquinabis, Guasmienes, Guainimaneses,
Guasiriennes, Jurina, Anusisana y Paraiena.
(10) ContrAstese "bulukubitei" con "duwAnaia" que quiere decir sombra o
silueta, de persona, animal o cosa que se forma al contraluz, y con
"naiAluku" que significa el espiritu de una persona muerta.
(11) Un ejemplo de la costumbre de conferirle el nombre de los Capitanes a
los ríos y grupos es el de Boap6, cacique de los Tariana.
(12) Dabukuri es una palabra Baré que esta compuesta de (a)da=arbol,
ibuku=fruto (producto), -ri=nominalizador.
228
(13) Conori, cunuri, kunuri, kunuli, es una palabra que en varíos idiomas de
la rama Maipure del Norte, de la Familia Arawaka, significa una especie de
ave o pajaro, cuyo nombre cientifico se desconoce. Otro de los nombres
con que se conoce el Cai;o San Miguel o Itini-Wini de los Warekena, es el
de Conorichito, es decir, Conori pequeno.
(14) Los datos sobre los Conori y otros reinos que estuvieron relacionados
directa e indirectamente con los Baré seran complementados con la
informacion correspondiente a los comienzos del Siglo XVII.
(1 ,5)
"Manoa", "manna" viene del
idioma achagua,
y
significa "gran" o "grande". En otros lenguajes Arawakos gran o
grande se dice "mannbali" (Warekena), "manniri/mannili" (Piapoco,
Curripaco), "kumAleje" (Baré). Segnn Gumilla (1963:271) la palabra Manoa
es de la lengua achagua y se deriva de Mancayuna (Yuna=agua, río).
(16) Acuna (1864:103) señala que "Yumaguaris" es una palabra compuesta
que significa "yuma"=metal, y "guaris"=1os que extraen. Sin embargo, en la
mayoría de las lenguas Arawakos del Noroeste Amazónico, la palabra
"Yumaguari" se relaciona =on los "UmAwari", "Yum'Awari", "Mawari" que
son los "encantos" o seres parecidos a los humanos que viven en un
mundo o plano subterrAneo. Esta denominacibn También se vincula con las
culebras de agua, y con los nombres de algunos sibs y fratrias Arawakos,
como por ejemplo los "Maualiueni" quienes forman parte de los Wariperidak6nai que ocuparon el Río Gluiari. De
229 acuerdo can algunos cronistas, los Manoo llamaban al principio .1 del
bien "Mauari" (Ribeiro de Sampaio 1825:109).
(17 ) En idioma Baré "makuld6wawa" significa "alacran". Pensamos que esa
palabra podria estar asociada con el nombre de la Bran ciudad
"Macureguarai", fundada par los Epuremei o Manoa a principios del Siglo
XVI, cuando intentaron expandir sus dominios hacia el sector situado en la
parte nororiental del territorío del macro-sístema con ese mismo nombre.
18) "Muchikeri" es una palabra arawaka, que en el idioma curripaco o
wakuanai significa "el o los gusanos". Viene de "muchi o muti"= gusano, y
"keri"= marcador de genera de personas. Muchi-keri tambian se asocia con
la mitohistoria Hohodene (fratria vinculada con los Enawi o Yumaguaris)
sobre el rapto de Amarru, la primera mujer, quien fue llevada al cerro "Muttpani" o "Cerro Gusano" (en el Cano Warana, afluente del Ayari de la Cuenca
del Isana) para abrirle la vagina para que pudiera parir al Kbwai (c.f.
Gonzalez NAi~ez 1989),
(19)
Par "gentiles" generalmente se entiende a los indios o grupos
indígenas que no habian sido catequizados ni se habian subordinado a la
Corona Portuguesa. Es decir, que vivian libres y autonomos o
independientes.
(20) Todos los indígenas del Río Negro denominaban al Orinoco R, ParauA o
ParavA (Ferreira 1886:127; Mendoga Furtado 1906:317). t
En cambia, el Río Negro recibia varíos nombres: Curiguacuril o Conivacoru
para sus nativos, para otros era CutAna; en su
230
parte baja to denominaban Quiari y en la superíor ULsneyA; pero los
Tupinamba le decian Uruna (Acuna 1864; Hetendorf 1910; Ribeiro de
Sampaio 1825).
(21) Los Guaipunavi También se conocen con los nombres de Guaypuinavi,
Guaypunabi, Guipunabi, Ipunawa, Epunawa, Sibitene, Guachunavi,
Etanamo. Es probable que estbn relacionados con los Warekena ya que en
las misiones en donde se fundaron a los Guaipunavi durante el Siglo XVIII,
para principios del Siglo XIX solo se menciona la existencia de indios
Guarequena (c.f. Humboldt 1956, Tomo IV). Los Warekena contemporaneos
También consideran que estaban vinculados a sus antepasados.
(22) Para 1738 llegb un portuguLss (miembro de una tropa de rescate)
acompai~ado de CAveres a la misibn de Carichana (Vega 1974:114). Este
luso-brasilero se convirtio en asesor de los jesuitas y fue el guia que en
1744 acompanb al Padre Roman en su expedicibn por el Alto Orinoco hasta
is confluencia del Atabapo, en donde se encontraron con barcos
portugueses de otras tropas de rescate. El Padre Roman fue invitado a
viajar por el Casiquiare y a visitar el Río Negro (Vega 1974:98; Gilij 1965,
Tomo 1:55-56).
(23) Si bien Ramos Pbrez (1946:320) menciona
que el Cacique
Immo era suegro del Jefe Principal Cocui, el misionero Szentmartonyi (en
Wright 1981:608) quien conocid a ambos capitanes generales señala que
Bran hermanos. Creemos que este ultimo cronista es quien tiene la razón
ya que en el texto de Ramos Pbrez (1946:410-411) se indica que Immo fue
hecho prisionero
231
por los espanoles en el Casiquiare, y esta medida no ocasiono ninguna
reaccion en Cocui. De haber sido Immo su suegro, Cocui habria tenido que
enfrentarse contra los espanoles. Es probable que Immo haya sido
hermano agnatico clasificatorío de Cocui, es decir, que ambos hayan sido
miembros de la misma fratria.
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Field Archaeology. Vol. 11:155-180.
APENDICE
Criteríos y recomendaciones que empleamos en esta tesis para la
reconstruccibn e identificacion de las denominaciones que recibieron los
antepasados de los Sar6 y otros grupos Arawakos en las fuentes históricas
de los Siglos XVI al XVIII.
Etnográficos.
Si bien los Arawako-Maipures del Norte han experimentado profundos
cambios a partir del contacto europeo, el conocimiento de las
caracteristicas y dinAmica de estas socie dades es vital. Es por 611o que
para la reconstruccion de las denominaciones es de singular importancia la
estructura sociopolítica de los Arawakos. Los sibs y las fratrias de estos
grupos se identifican y diferencian por los nombres propios (especies
animales, vegetales, etc.) que reciben en cada idioma y la posicidn
jerArquica que ocupan. Aun en el caso en que dos sibs o fratrias
pertenecientes a dos o mas sociedades compartan el mismo simbolo
tot6mico, cada uno de ellos recibiria denominaciones derivadas de
sin6nimos (sagrados o seculares) o arcaismos (Ei.: "n6ri" = venado en los
Piapoco
y "atsAwa" =venado en los Achagua; "yawi"/"dzawi" =tigre en
los Curripaco y "Kuwati" =tigre en los Sar6). Ademis de esta caracteristica,
los sibs y las fratrias son unidades de descendencia localizadas, es decir
que estan estrechamente vinculadas con un área especifica (trecho del río
o cargo) de una región geografica. Esto implica que También son unidades
277 territoriales (o que requieren de la posibilidad de acceder a un territorío)
y por bllo es importante constatar a trav6s del tiempo sus patrónes de
ocupacibn (permanencia, migraciones estacionales y temporales) dentro de
un determinado espacio geografico, asi como sus migraciones (compulsivas
y permanentes, como consecuencia de la expansión europea) fuera del
mismo.
Los datos anteríores deben combinarse y contrastarse con la etnografia de
los grupos indígenas relacionados con los Arawako-Maipures (Ej.: los
Tukanos Orientales, Caribes, etc.). Especialmente importante es indagar
tanto las autodenominaclones de los No-Arawakos, como los nombres con
que estos grupos reconocen y distinguen a los Arawako-(Maipures.
Linguisticos.
El conocimiento (al menos rudimentos de la gramAtica y vocabularío) del
idioma Baré y de otras lenguas Maipures del Norte y de la clasificacibn
interna de la Familia Arawaka (diversas modalidades de relaciones
gen6ticas y otros vinculos) permiten valorar la informacibn contenida en las
fuentes históricas sobre las probables filiaciones lingbisticas de las
poblaciones aborigenes. Nos referimos a la toponimia, vocablos, etc.,
registrados en los documentos, asi como a las afirmaciones de los
cronistas acerca de las caracteristicas y parentesco lingOistico del idioma
de uno o mAs grupos indígenas (Par ejemplo, Gilij 1965; Szentmartonyi en
Wright 1981). Consideramos, sin embargo, que el criterío
278 linguistico por si solo no es suficiente para delimitar las fronteras
étnicas (c.f. Whitehead 1988) o las fronteras políticas entre los grupos
indígenas de las Tierras Bajas de Suram6rica para el período comprendido
entre el contacto y el Siglo XVII. Por 611o es necesarío que se combine
con el resto de las evidencias directas e indirectas para poder aceptar o
rechazar vinculos o relaciones entre grupos contempor,'meos y sus
supuestos antepasados.
3) Historia Oral.
La investigacibn y recolección de la historia oral, aunque es un proceso de
largo y complejo (ver Capitulos I y II y Notas 1 y 2 de esta tesis), resulta de
extrema importancia para la reconstruccibn de las denominaciones de los
antepasados de los Baré y otros grupos Arawakos. Por ejemplo, la historia
oral puede proporcionarnos informacibn acerca de las denominaciones de
antiguos y/o extintos grupos, fratrias y sibs Arawakos y de la ubicacibn de
sus asentamientos; de Ios nombres de sus jefes o capitanes ancestrales;
de la localizacibn de los lugares de origen y sitios sagrados (petroglifos,
etc.); de sus migraciones ancestrales y antiguas rutas comerciales; de
pret6ritas relaciones y alianzas sociopolíticas y económicas entre grupos
Arawakos y entre bstos y los No-Arawakos, etc.. No obstante,
consideramos indispensable que los datos de historia oral sean constantemente consultados y cotejados entre los entrevistados del grupo en
cuestibn (miembros de diferentes sibs y fratrias) y
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con informantes pertenecientes a otros grupos Arawakos y NoArawakos.
También es recomendable discutir la evidencia histórica escrita con los
entrevistados, asi como coteiarla con la historia oral.
Analisis y Revision Macro-regiónal de los Documentos Históricos.
Los europeos y los eurocríollos solo llegaron a tener un conocimiento mas
o menos aceptable de la geografia fisica, geopolítica y sociopolítica de la
Suram6rica Aborigen para principios del Siglo XIX. Los cronistas
acumularon una enorme cantidad de information, cuya importancia e
interpretation ha sido muy limitada por el desconocimiento antes citado, las
barreras linguisticas de los europeos y un 6nfasis muy localista en el use
de la evidencia. Es por Lllo que muchos de los datos registrados en los
documentos (aportados por los propios cronistas o provenientes de
entrevistas a indígenas o a otros europeos) cobran sentido o adquieren
relevancia cuando se actualizan y analizan reflexivamente, y se trascienden
el nivel local y la ignorancia de los expedicionaríos y autoridades coloniales.
CURRICULUM VITAE
DATOS PERSONALES
Nombre
Silvia Margarita Vidal Ontivero.
Lugar y fecha nacimiento
Caracas, 3 de noviembre de 1953.
Nacionalidad
Venezolana.
ESTUDIOS REALIZADOS
“Colegio
Nuestra
Sra.
De
La
Consolación”,
Bachiller
en
Ciencias.
Universidad Central de Venezuela, Titulo de Antropologo.
Instituto Venezolano de Investigaciones Cientificas, Titulo de Magister
Scientiarum en Biologia, mencion Antropología.
CARGOS DESEMPEÑADOS
Jul. 76-Ago. 77: Antropologo II. Oficina Ministerial de Asuntos Fronterizos e
Indígenas, Min. Educacion.
'met. 77-Oct. 79: Estudiante de Lingiiistirca. Washington Univ. at Saint Louis,
Missouri-U.S.A.
Oct. 79-Dic. 80: Asesora de trabajos de campo de indígenas ! , !a-ya y
traductora
ingles-espanol.
Programa
de
Formacibn
Pro
fesional
de
Etnolinguistas, SEP/INI/CIS-INAH, Mexico.
Ago. 83-Ago. 85
Estudiante maestria del I.V.I.C.
Ago. 91-Dic. 91
Estudiante de Etnohistoria del Noroeste
Amazónico y pasantia. Southern Illinois Univ., Carbondale, Illinois-U.S.A.
Set. 90-Ago. 93
Estudiante graduado regular del I.V.I.C. `W
CAMPO EN QUE SE HA DESEMPENADO Y/O PUBLICADO
Investigacion
en
Etnohistoria,
Linguistica
y
Etnologia.
HONORES
DISTINCIONES
Becaria de FUNDAYACUCHO (1983-85) y de CONICIT (1990-92).
Y
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