Subido por Pedro Pablo Bocanegra

1998-08-06 la piedra ungida en bet-el

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LA PIEDRA UNGIDA
EN BET-EL
Jueves, 6 de agosto de 1998
Waco, Texas, Estados Unidos
Notas
NOTA AL LECTOR
Es nuestra intención hacer una transcripción fiel y
exacta de este Mensaje, tal como fue predicado; por lo
tanto, cualquier error en este escrito es estrictamente
error de audición, transcripción e impresión, y no debe
interpretarse como errores del Mensaje.
El texto contenido en esta conferencia puede ser
verificado con las grabaciones del audio o del video.
Este folleto debe ser usado solamente para
propósitos personales de estudio hasta que sea publicado
formalmente.
Notas
LA PIEDRA UNGIDA EN BET-EL
Dr. William Soto Santiago
Jueves, 6 de agosto de 1998
Waco, Texas, Estados Unidos
M
uy buenos días, amados hermanos y amigos
presentes aquí en Waco, Texas. Es para mí de grande
bendición compartir con ustedes en esta ocasión este tema
tan importante: “LA PIEDRA UNGIDA EN BET-EL”.
Encontramos en ese pasaje de la historia de la vida de
Jacob algo muy importante. Vamos a leer en el capítulo 31
del Génesis, donde dice… verso 10 en adelante, donde…
o un poquito antes, para que veamos bien la historia. Del
verso 1 en adelante dice:
“Y oía Jacob las palabras de los hijos de Labán, que
decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre,
y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta
riqueza.
Miraba también Jacob el semblante de Labán, y veía
que no era para con él como había sido antes.
También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de
tus padres, y a tu parentela, y yo estaré contigo.
Envió, pues, Jacob, y llamó a Raquel y a Lea al campo
donde estaban sus ovejas,
4
Dr. William Soto Santiago
y les dijo: Veo que el semblante de vuestro padre no es
para conmigo como era antes; mas el Dios de mi padre ha
estado conmigo.
Vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido a
vuestro padre;
y vuestro padre me ha engañado, y me ha cambiado el
salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me
hiciese mal.
Si él decía así: Los pintados (o sea, de las ovejas) serán
tu salario, entonces todas las ovejas parían pintados; y si
decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las
ovejas parían listados.
Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio
a mí.
Y sucedió que al tiempo que las ovejas estaban en
celo, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí los machos
que cubrían a las hembras eran listados, pintados y
abigarrados.
Y me dijo el ángel de Dios en sueños: Jacob. Y yo dije:
Heme aquí.
Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás que todos los
machos que cubren a las hembras son listados, pintados y
abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha
hecho.
Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra, y
donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta
tierra, y vuélvete a la tierra de tu nacimiento.
Respondieron Raquel y Lea, y le dijeron: ¿Tenemos
acaso parte o heredad en la casa de nuestro padre?
¿No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos
vendió, y aun se ha comido del todo nuestro precio?
Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro
La Piedra ungida en Bet-el
37
“121. … cuando nuestro Señor aparezca sobre la
Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve,
y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios
encarnada en un hombre”.
Esa es LA PIEDRA UNGIDA EN BET-EL, en la
Iglesia del Señor Jesucristo en y para este Día Postrero.
Que las bendiciones de la Piedra ungida en y de Bet-el,
las bendiciones de Cristo en Su Primera y Segunda Venida,
sean sobre todos ustedes y sobre mí también; y pronto se
complete el número de los escogidos de Dios, y pronto los
muertos en Cristo resuciten en cuerpos eternos y nosotros
los que vivimos seamos transformados y llevados a la
Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre
Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.
Ha sido para mí un privilegio grande darles testimonio
de “LA PIEDRA UNGIDA EN BET-EL”.
Bueno, que Dios les continúe bendiciendo a todos,
que Dios les guarde, y con nosotros nuevamente Miguel
Bermúdez Marín.
“LA PIEDRA UNGIDA EN BET-EL”.
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Dr. William Soto Santiago
cortada de manos, corresponden a la Venida del Señor,
la Segunda Venida de Cristo en este Día Postrero, como
LA PIEDRA UNGIDA EN BET-EL; la Piedra ungida
en la Iglesia del Señor Jesucristo, que es el Bet-el actual
profético, donde la Segunda Venida de Cristo está
prometida para ser manifestada, donde está prometida
la Venida de la Piedra no cortada de manos. De ahí es
de donde es cortada esa Piedra: de la Segunda Venida de
Cristo, y ungida con el aceite del Espíritu Santo.
Ahora podemos ver “LA PIEDRA UNGIDA EN
BET-EL”.
Todavía hay muchas cosas más con relación a esta
Piedra ungida en Bet-el, porque todo el Programa de Dios
para el Día Postrero gira alrededor de esta Piedra ungida
en Bet-el, o sea que gira alrededor de la Segunda Venida
de Cristo.
Así que solamente hemos hablado algunas cosas aquí,
pero podemos estar todo el año hablando acerca de esta
Piedra ungida, que sería hablando acerca de la Segunda
Venida de Cristo.
Ya yo llevo muchos años hablando de esta Piedra
ungida, y todavía no he terminado de decir todo lo que
Dios quiere que yo diga acerca de esta Piedra ungida en
Bet-el.
Les he mostrado por medio de la Escritura lo que Dios
ha dicho de esta Piedra ungida, de la Segunda Venida de
Cristo. Les he mostrado lo que Dios dijo por medio del
precursor de Su Segunda Venida con relación a la Venida
de esta Piedra ungida.
Y cuando esta Piedra ungida venga, será la Venida
del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19. Y cuando
venga:
La Piedra ungida en Bet-el
5
padre, nuestra es y de nuestros hijos; ahora, pues, haz
todo lo que Dios te ha dicho”.
Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos
permita entenderla.
En este pasaje, donde Jacob cuenta a sus esposas
Raquel y Lea que Dios le ha dicho que se regrese a su
tierra de nacimiento, vean ustedes, Dios se identifica como
el Dios de Bet-el, donde Jacob ungió la piedra.
Bet-el significa ‘la Casa de Dios’.
¿Dónde fue ungida la piedra con aceite? En Bet-el, que
es la Casa de Dios. La piedra representa a Cristo.
Y, vean ustedes, Jacob cuando venía de la tierra de
Israel hacia la tierra de Padán estuvo en Bet-el, y allí
tuvo un sueño en donde vio una escalera que se apoyaba
en la Tierra y que su otro extremo llegaba al cielo, y vio
ángeles de Dios subiendo por esa escalera y bajando por
esa escalera; y en la cúspide, la parte que tocaba con el
cielo, allá vio a Dios.
Y cuando despertó Jacob, despertó temblando,
asustado, y decía1: “Este es un lugar terrible. No es otra
cosa sino Casa de Dios, y Puerta del Cielo”. Porque Betel, la Casa de Dios, “es un lugar terrible”: es el lugar que
se apoya aquí en la Tierra pero que se conecta con el Cielo.
Ahora miren, Nimrod quiso hacer una torre2 que se
apoyaba en la Tierra y su parte alta llegaba al cielo, o sea,
quiso imitar lo que Dios le mostraría más adelante a Jacob.
¿Qué quiso imitar Nimrod? Quiso imitar a la Iglesia del
Señor Jesucristo. Y por eso Dios no le permitió lo que él
quiso hacer.
Pero miren, en la actualidad hay edificios más grandes
1
2
Génesis 28:16-17
Génesis 11:1-9
6
Dr. William Soto Santiago
que la torre que estaba construyendo Nimrod, y sin
embargo… Vean ustedes: hay torres de esas, edificios, que
algunas veces están dentro de las nubes (en tiempos donde
hay muchas nubes, la parte alta algunas veces se cubre de
nubes); y Dios les permitió hacer esas torres, o sea, esos
edificios; sin embargo a Nimrod no se lo permitió. Es por
lo que significa en aquel tiempo aquella torre que Nimrod
estaba construyendo.
Y por eso el nombre fue Babel, que significa ‘confusión’,
pues allí Dios confundió las lenguas de las gentes, y ahí
comenzaron a hablar diferentes idiomas; y el uno le decía
al otro en la construcción: “Dame un ladrillo”, y el otro
no entendía lo que le estaba diciendo, porque allí hubo un
cambio de lenguas; y por ejemplo, el uno le decía: “Dame
un ladrillo”, y el otro lo entendía en otro idioma y entendía
otra cosa; o sea que no se comprendían allí.
Y ahora vean ustedes, todo lo que está fuera del
Programa Divino, correspondiente a la Casa de Dios, a la
Iglesia del Señor Jesucristo (representada la Casa de Dios
en Bet-el, y también representada en esa escalera que se
apoyaba en tierra y su otro extremo llegaba al cielo), todo
lo que no sea la Iglesia del Señor Jesucristo (la cual está
representada allí), todo lo que sea diferente a la Iglesia de
Jesucristo, ¿estará en qué? En confusión.
Como Nimrod y la gente de su tiempo que construían la
torre: No era la torre de Babel, pero cuando Dios confundió
a la gente que allí estaban trabajando y confundió sus
lenguas, vino a ser la torre de Babel; o sea que con lo
que Dios hizo le vino el nombre a esa torre, o sea, a ese
edificio que estaban construyendo.
De seguro el nombre que le iban a poner era el nombre
de Nimrod, que era el rey de ese territorio, el primer rey, el
La Piedra ungida en Bet-el
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Y el eunuco le dice: “¿Y cómo voy a entender, si no
hay quién me explique?”; y le invitó a subir al carro. Y le
dice: “Aquí lo que el profeta está hablando, ¿está hablando
él de sí mismo o está hablando de otra persona?”.
Le dice Felipe que está hablando de otra persona, y
comienza a explicarle acerca de la Primera Venida de
Cristo y cómo se cumplió ese capítulo 53, en donde como
oveja fue llevada al matadero. Eso se cumplió cuando
Cristo fue llevado a la Cruz del Calvario y murió allí.
No estaba hablando de sí mismo el profeta Isaías,
aunque parecía que estaba hablando de sí mismo.
Muchos de los profetas del Antiguo Testamento,
cuando hablaron acerca de la Venida del Mesías, tanto
para la Primera Venida del Mesías como para la Segunda
Venida del Mesías, aparentemente estaban hablando de sí
mismos, pero no era así.
Por ejemplo, el rey David, cuando dijo14: “Horadaron
mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos”,
¿de quién estaba hablando? Estaba hablando del Mesías,
aunque parcialmente se estaba cumpliendo en él como
tipo y figura de lo que se cumpliría en el Mesías.
Y así ha sido con los profetas del Antiguo Testamento,
con relación a lo que se ha reflejado en ellos acerca de
la Primera Venida de Cristo y de la Segunda Venida de
Cristo. Y también en los mensajeros de las siete edades se
ha reflejado la Segunda Venida de Cristo.
Por eso podremos encontrar, principalmente en el
séptimo ángel mensajero, el reverendo William Branham,
muchas cosas que él dijo, las cuales aparentemente las
hablaba de sí mismo, pero corresponden al que vendría
después de él: corresponden a la Venida de la Piedra no
14
Salmos 22:16-17
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Dr. William Soto Santiago
Luz, cuando nuestro hermano Branham alzó sus brazos
y habló; es la misma Piedra que el profeta Daniel vio en
la interpretación al sueño del rey Nabucodonosor; porque
esa Piedra es la Segunda Venida de Cristo.
Ahora vean cómo este sueño ha sido mandado por
Dios, dice nuestro hermano Branham, y vean cómo guarda
este sueño todo el orden de las profecías de la Segunda
Venida de Cristo: se reflejó la Segunda Venida de Cristo
en esa Piedra no cortada de manos, sino por una Luz; se
reflejó también en los ojos de nuestro hermano Branham,
saliendo fuego de sus ojos… porque en Apocalipsis,
capítulo 1, y Apocalipsis, capítulo 10, y Apocalipsis,
capítulo 19, encontramos la Venida de Cristo con Sus ojos
como llama de fuego.
Ahora vean, por cuanto en los profetas se ha reflejado
el Programa de Dios y se ha reflejado la Venida del
Señor…, tanto la Primera como la Segunda Venida de
Cristo en los profetas del Antiguo Testamento, y en los
ángeles mensajeros de las siete edades se ha reflejado la
Segunda Venida de Cristo.
Por eso en nuestro hermano Branham encontramos que
en un sinnúmero de ocasiones se ha reflejado la Segunda
Venida de Cristo y el ministerio de la Segunda Venida de
Cristo para el Día Postrero.
Por eso es que en muchas ocasiones sucede como
cuando el eunuco leía el pasaje de Isaías, del capítulo 53,
y le dice el Espíritu Santo a Felipe13: “Acércate al eunuco
que va en su carro”.
Y se le acercó, y lo escuchó leyendo el libro del profeta
Isaías (el capítulo 53), y le pregunta Felipe: “¿Entiendes
lo que lees?”.
13
Hechos 8:26-40
La Piedra ungida en Bet-el
7
primer poderoso y el primer hombre que tuvo un ejército.
Y ahora, Dios le puso el nombre correspondiente, porque
él quiso hacer lo que Dios haría en Su Programa.
Ahora miren, en la construcción de la Iglesia del Señor
Jesucristo, miren ustedes cómo ha ido la Iglesia del Señor
Jesucristo creciendo: de abajo hacia arriba, en la forma de
una escalera o de una torre o de un edificio, de edad en
edad; y han estado subiendo (por esa escalera, que es la
Iglesia de Jesucristo) y bajando ángeles de Dios, que son
los hijos e hijas de Dios con sus ángeles mensajeros.
Vean cómo Cristo coloca a Sus hijos en Su Iglesia, que
es esa escalera de Jacob y que es Bet-el, o sea, la Casa de
Dios, donde se hace contacto con el Cielo; y donde los que
suben por esa escalera, ¿a dónde llegarán? Al Cielo.
Y ahora, es en la parte alta donde Jacob ve a Dios.
En las demás etapas vio ángeles subiendo y bajando, pero
cuando miró a la parte alta, allí vio a Dios.
Y ahora, encontramos a Jacob que al despertar del
sueño ungió la piedra que le había servido de cabecera,
con aceite la ungió; ofreció allí a Dios… hizo un altar allí
y ofreció allí a Dios… conforme (vamos a ver) al capítulo
28 del Génesis, vamos a ver aquí lo que hizo Jacob, verso
10 en adelante, veamos:
“Salió, pues, Jacob de Beerseba, y fue a Harán.
Y llegó a un cierto lugar, y durmió allí, porque ya el
sol se había puesto; y tomó de las piedras de aquel paraje
y puso a su cabecera, y se acostó en aquel lugar.
Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en
tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles
de Dios que subían y descendían por ella.
Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual
dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el
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Dr. William Soto Santiago
Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a
ti y a tu descendencia.
Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te
extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y
todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu
simiente.
He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por
dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra;
porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he
dicho.
Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente
Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía.
Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No
es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.
Y se levantó Jacob de mañana, y tomó la piedra que
había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y derramó
aceite encima de ella.
Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-el, aunque Luz
era el nombre de la ciudad…”.
Bet-el significa ‘la Casa de Dios’, y el nombre de ese
lugar era Luz; y la Casa de Dios es Luz en medio de este
mundo, porque en la Casa de Dios es que está la Luz de
Dios. Dios es Luz y está en Su Casa. Por eso Cristo dijo a
Sus discípulos: “Vosotros sois la luz del mundo, vosotros
sois luz; (y Él dijo) una ciudad que está sobre un monte
alto no se puede ocultar”3.
Y ahora, vean ustedes cómo Jacob tomó la cabecera,
la piedra donde se había acostado o había colocado su
cabeza, y la ungió con aceite.
Encontramos que esa piedra representa a Cristo. Esa
piedra, siendo ungida ahí, nos habla de la Primera Venida
3
San Mateo 5:14
La Piedra ungida en Bet-el
33
‘Ningún hombre sabe el minuto ni la hora’. Yo no dije el
minuto ni la hora, yo dije: ‘Será entre el anochecer y el
amanecer’. Yo le dije: ‘Vámonos Billy’. Y yo dije: ‘Este es
el tiempo, vámonos’. Y nos subimos al carro y nos fuimos
hacia la montaña. Y cuando nos fuimos, parecía que la luz
del amanecer ya venía…”.
Recuerden que fue cuando estaba rayando el alba que
el Ángel de Jehová bendijo (¿a quién?) a Jacob.
“… y los cielos estaban obscuros sobre la Tierra. Él
dijo que me salí a un lado del camino y levanté mis manos
de esta manera (o sea, arriba, al cielo). Todavía me salía
lumbre (o sea, fuego) de los ojos; y dije: ‘Señor, yo he
hecho esto por tu mandato, yo he hecho esto porque Tú
me dijiste que lo hiciera así… Yo he hecho estas cosas de
acuerdo con lo que Tú me dijiste’. Y yo hice señas a una
grande montaña de granito, y una luz sin manos cortó esta
piedra de la montaña que pesaba cientos de toneladas, y
venía (o sea, venía bajando). Yo dije: ‘Volteen sus cabezas,
no miren. Todo se acabará en unos cuantos minutos’. Y un
grande y santo silencio había en todas partes…”.
Un grande y santo silencio, como en Apocalipsis,
capítulo 8, verso 1, donde dice que cuando el Séptimo
Sello fue abierto en el Cielo hubo silencio en el Cielo
como por media hora.
“Y un grande y santo silencio había en todas partes,
cuando esta piedra venía hacia nosotros. Puede ser más
tarde lo que pensamos. Es exactamente escritural. (¿Miran
ustedes?) La piedra sin manos que cortó de la montaña.
Y alguno de estos días va a acontecer así, que ustedes
gritarán por algo… Este es un sueño mandado del Señor”.
Ahora vean cómo compara esa piedra, que en el sueño
vio Billy Paul que fue cortada de la montaña por esa
32
Dr. William Soto Santiago
gentil, los cuales aparecen en esa foto, en esa nube, en
sus cuerpos teofánicos; pero para tener esos ministerios
aquí en la Tierra, tuvieron que estar en carne humana y
ministrar —en la edad que Dios los envió— la Palabra de
Dios a la Iglesia de Jesucristo.
Y para el Ángel que tiene el Séptimo Sello, el Ángel
que era diferente a los demás y forma el cabello blanco del
Señor, para tener Su ministerio y ministrarle a Su Iglesia
la Palabra en la Edad de la Piedra Angular, tiene que venir
manifestado en carne humana en Su Ángel Mensajero.
Aunque Su Ángel Mensajero no es el Señor Jesucristo,
por medio de Su Ángel Mensajero Cristo, la Piedra del
Ángulo, estará manifestado hablándole a Su Iglesia todas
estas cosas que deben suceder pronto.
Tenemos aquí… Les había dicho que ya para concluir,
pero aquí hay algo que dijo el reverendo William Branham,
de un sueño que tuvo su hijo Billy Paul, que se relaciona a
la Venida de esa Piedra no cortada de manos. En la página
118 del libro de Citas en español, verso 1050, dice:
1050 – “Mi hijo Billy Paul habla dormido, pero no
tiene estos sueños muy a menudo. La otra noche tuvo un
sueño que lo estremeció. Soñó que estaba en la iglesia y
que yo no llegaba todavía, y cuando llegué me salía lumbre
de los ojos, y yo dije: ‘Este es el tiempo; ya terminó…’.
Y todos empezaron a gritar: ‘No puedo, mis hijos.’ Mi
esposa dijo: ‘No puedo hacer a Sara que haga oración en
la mesa, etc.’. Billy Paul dijo: ‘Tengo que traer a Loyce (o
sea, su esposa) y al niño’. Y yo dije: ‘Loyce no puede venir
ahora, el niño está muy pequeño para saber esto. Billy, la
hora está aquí; vale más irnos’. Y yo dije: ‘Ya es la media
noche; antes del amanecer Jesús estará aquí. Y si no es
así, soy un falso testigo de Cristo’. Y alguien habló y dijo:
La Piedra ungida en Bet-el
9
de Cristo, el cual fue ungido (¿dónde?) en la Casa de Dios;
pues Él vino en medio del pueblo hebreo dos mil años
atrás…
La Iglesia hebrea bajo la Ley, el pueblo hebreo bajo
la Ley, se encontraba en la séptima edad de la Iglesia
hebrea bajo la Ley, bajo el ministerio de Juan el Bautista;
y apareció Jesucristo como el hombre precursado por
Juan el Bautista, del cual Juan dijo4: “Después de mí
viene un varón (o sea, un hombre), del cual yo no soy
digno de desatar la correa de su calzado; Él les bautizará
con Espíritu Santo y Fuego”. Y cuando apareció Jesús,
vean ustedes, apareció en el entrelace de una nueva
dispensación: la Dispensación de la Gracia entrelazándose
con la Dispensación de la Ley.
Ese entrelace allí fue la Edad de la Piedra Angular.
En esa Edad de la Piedra Angular, que es la parte alta
de la Escalera de Jacob, que vio en sueños, que toca con
el Cielo, vean, esa Edad de la Piedra Angular es donde
vemos a Dios en la cúspide de la escalera manifestado en
carne humana en Jesús.
Y para el Día Postrero Él estará manifestado en medio
de Su Iglesia, la Escalera de Jacob; y en la cúspide de la
Escalera de Jacob, que es la Edad de la Piedra Angular,
estará manifestado por medio de Su Ángel Mensajero
hablándonos a todos nosotros, al Israel espiritual
primeramente, y luego al Israel terrenal. El Israel celestial
primero recibe la Voz de Cristo, la Voz de Dios, y después
el Israel terrenal, o sea, el pueblo hebreo.
Ahora vean cómo Jacob estuvo en la tierra de Padanaram unos 20 o 21 años; y luego al regresar, ya venía
con su familia, venía con 11 hijos y 1 hija, y solamente
4
San Mateo 3:11, San Marcos 1:7, San Lucas 3:16, San Juan 1:27
10
Dr. William Soto Santiago
le faltaba el hijo número 12, que sería Benjamín, el cual
nacería allá en el camino a Belén; pero todavía no había
nacido cuando viene de regreso Jacob y se encuentra con
el Ángel de Jehová, el cual le bendice (en el capítulo 32) y
le cambia el nombre.
Y ahora, en el capítulo 35 encontramos que Dios envía
a Jacob a Bet-el; y allí, veamos lo que sucede:
“Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Bet-el, y
quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció
cuando huías de tu hermano Esaú.
Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que
con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre
vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos.
Y levantémonos, y subamos a Bet-el; y haré allí altar
al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha
estado conmigo en el camino que he andado”.
¿Por qué tenían dioses ajenos, pues Jacob dice que se
quiten los dioses ajenos? Porque la familia de Jacob por
medio de sus esposas y de las siervas de sus esposas venían
de Padan-aram, y eran territorios donde tenían diferentes
religiones y tenían ídolos, creían en esas tonterías de
ídolos y de imágenes. Y Jacob les ordena quitar todos esos
ídolos, porque en la Casa de Dios no pueden estar con
ídolos e imágenes y cosas así.
Y ahora podemos ver que el pueblo hebreo para el
Día Postrero está regresando de entre todas las naciones
gentiles, en donde han obtenido muchísimos ídolos y
en donde algunos hebreos se han convertido también a
algunas religiones paganas; pues aun en medio del pueblo
hebreo, en diferentes etapas de los reinos de diferentes
reyes hebreos, el pueblo se inclinó a la idolatría, muchos
de ellos.
La Piedra ungida en Bet-el
31
“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la
Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve,
y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios
encarnada en un hombre”.
Esa es la Piedra Angular: la Piedra de la Segunda
Venida de Cristo levantada y ungida con el aceite del
Espíritu Santo en el Día Postrero.
Y eso es el Ángel que era diferente a los demás, que
apareció en febrero 28 de 1963, el cual es el que forma el
cabello blanco del Señor aquí, y los otros ángeles forman
la barba del Señor.
De este Ángel dijo el reverendo William Branham (ya
para concluir)… dice, en la página 469 del libro de Los
Sellos:
“153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era
muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban
en una constelación con tres a cada lado y uno arriba;
y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda
hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más
brillante y significaba más para mí que los demás. Les
dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia
el Oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’.
¿Se acuerdan?
154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo
Sello, lo cual he mantenido como una pregunta en mi
mente toda mi vida”.
¿Quién es el que tiene el Séptimo Sello (y el Séptimo
Sello es la Segunda Venida de Cristo)? El Ángel que era
diferente a los demás, que forma en esta foto el cabello
blanco del Señor.
Para manifestarse ese Ángel, tiene que hacerlo en la
misma forma que lo hicieron los siete ángeles de la Iglesia
30
Dr. William Soto Santiago
con Dios. Y, vean ustedes, Dios le dijo que fuera a ese
lugar; y fue allí, y allí ungió… hizo un altar para Dios y
allí ungió una piedra, levantó una piedra por señal y la
ungió.
Y ahora vean ustedes, para la Primera Venida de Cristo
la Escritura dice en el libro de Isaías, capítulo 7, verso 14:
“Por tanto, el Señor mismo os dará señal (ahora aquí
está esta señal que Dios dará, la cual será una Piedra):
He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y
llamará su nombre Emanuel (que traducido es: Dios con
nosotros)”.
Y cuando se cumplió esa promesa, nació en Belén de
Judea, Jesús, por medio de la virgen María.
Ahora podemos ver cómo Dios levantó esa señal, que
fue la Piedra que los edificadores desecharon, así como
Jacob había levantado por señal una piedra.
Y luego, por segunda ocasión levantó una piedra por
señal, en Bet-el, cuando ya estaba allí, en el territorio que
Dios le prometió que le daría a él y a su descendencia, y la
ungió allí también con aceite; lo cual representa la Piedra
Angular de la Segunda Venida de Cristo.
Ahora hemos visto este misterio tan grande.
Les mostré (en lo que dijo el precursor de la Segunda
Venida de Cristo) la Venida de esa Piedra como el Jinete
del caballo blanco de Apocalipsis 19; y también les mostré
en Apocalipsis, capítulo 2, verso 17, esa Piedrecita blanca
que viene con un nombre nuevo, el cual ninguno entiende
sino aquel que lo recibe.
Y ahora, ¿qué dice que será la Venida del Jinete del
caballo de Apocalipsis 19?, ¿qué dice el precursor de la
Segunda Venida de Cristo, el reverendo William Branham?
En la página 256 del libro de Los Sellos dice:
La Piedra ungida en Bet-el
11
Por ejemplo, en el tiempo del profeta Elías solamente
quedaban ¿cuántos? 7000 personas —y por todos, 7001,
con Elías— que no habían doblado sus rodillas a Baal, o
sea, que no se habían inclinado a la idolatría.
Y, vean ustedes, hubo unos cuantos millones que se
inclinaron a otras religiones, y principalmente a la religión
de Baal, que era la religión de la esposa del rey, o sea, de
Jezabel; y el corazón de Acab había sido inclinado hacia
la religión de Baal, y se había convertido a la religión de
Baal, y había dejado a Jehová.
Ahora, vean ustedes cómo siempre los profetas
llamaron el pueblo a salir de toda la idolatría, y de todas
esas imágenes e ídolos, y a convertirse al Dios de Abraham,
de Isaac y de Jacob.
Y ahora aquí Jacob le ordena a su familia a salir de
todos esos ídolos y cosas para ir a Bet-el, a la Casa de
Dios. Y ahora veamos lo que allí sucedió:
“Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que había
en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas;
y Jacob los escondió debajo de una encina que estaba
junto a Siquem.
Y salieron, y el terror de Dios estuvo sobre las ciudades
que había en sus alrededores, y no persiguieron a los hijos
de Jacob.
Y llegó Jacob a Luz, que está en tierra de Canaán
(esta es Bet-el), él y todo el pueblo que con él estaba.
Y edificó allí un altar, y llamó al lugar El-bet-el, porque
allí le había aparecido Dios, cuando huía de su hermano.
Entonces murió Débora, ama de Rebeca, y fue
sepultada al pie de Bet-el, debajo de una encina, la cual
fue llamada Alón-bacut.
Apareció otra vez Dios a Jacob, cuando había vuelto
12
Dr. William Soto Santiago
de Padan-aram, y le bendijo.
Y le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamará
más tu nombre Jacob, sino Israel será tu nombre; y llamó
(Dios) su nombre Israel”.
Aquí, vean ustedes, le confirma Dios nuevamente el
cambio de nombre. Ya se lo había cambiado en el capítulo
28… o capítulo 32, verso 28, ahí le había cambiado el
nombre, pero ahora le reconfirma el cambio de nombre.
Jacob significa ‘suplantador’ e Israel significa ‘príncipe
con Dios’.
“También le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente:
crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones
procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.
La tierra que he dado a Abraham y a Isaac, la daré a
ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra.
Y se fue de él Dios, del lugar en donde había hablado
con él.
Y Jacob erigió una señal en el lugar donde había
hablado con él, una señal de piedra, y derramó sobre ella
libación, y echó sobre ella aceite.
Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios
había hablado con él, Bet-el”.
Aquí encontramos que nuevamente Jacob toma una
piedra y la unge con aceite. Ahí tenemos representada la
Segunda Venida de Cristo. Y es ungida esa piedra ¿dónde?
En la Casa de Dios, o sea, en Bet-el.
Hemos visto en Hebreos, capítulo 3, lo que nos dice el
apóstol San Pablo acerca de la Casa de Dios. Capítulo 3,
verso 5 en adelante, para no leer mucho (ustedes pueden
leer del 1 en adelante después):
“Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios,
como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir;
La Piedra ungida en Bet-el
29
Y así también sucede con nosotros: si hacemos la Obra
de Dios con ira: siempre el Mensaje va a llegar a la gente
y va a ser de bendición para la gente, pero nosotros, si lo
estamos haciendo por ira, no tenemos la bendición de Dios,
y Dios no estará contento con nosotros. Pero si hacemos
todo el trabajo en el Reino de Dios con amor divino, Dios
estará muy contento con nosotros; y la Palabra, el Mensaje
llegará a la gente, llegará el Agua de Vida Eterna. Él dice:
“Al que tuviere sed, yo le daré de la Fuente del Agua de la
Vida”. (Apocalipsis, capítulo 21, verso 6).
Y Apocalipsis 22, verso 17, dice:
“Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye,
diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome
del agua de la vida gratuitamente”.
Ahora podemos ver… Eso está en Apocalipsis,
capítulo 22, verso 17.
Ahora podemos ver que hay una oportunidad aquí
para todo ser viviente, para que pueda tomar del Agua de
la Vida gratuitamente y pueda así recibir el Espíritu de
Cristo en este tiempo final, y así obtener vida eterna.
Hemos visto este misterio de LA PIEDRA UNGIDA.
La piedra fue ungida en Bet-el la primera vez, cuando
Jacob iba del territorio donde él había nacido e iba al
territorio de Padan-aram. Ahora, este territorio, Bet-el,
pertenece al pueblo hebreo. Y cuando iba huyendo de
su hermano, allí se detuvo para dormir, y tuvo así esa
experiencia gloriosa; y ungió luego (en la mañana) esa
piedra, que representa la Primera Venida de Cristo.
Y luego, cuando regresaba de entre los gentiles, de
entre el territorio gentil, hacia la tierra prometida, ya
estando ahí en ese territorio que Dios le daría a Jacob y a su
descendencia, encontramos que se encontró nuevamente
28
Dr. William Soto Santiago
pero Dios siempre lo escucha, y escucha a toda persona
que habla en esta Tierra. Ahora aquí Moisés dice: “Pero
Dios no me escuchó”.
“… y me dijo Jehová: Basta…”.
O sea, que no orara más, que no le hiciera más esa
petición. Le dijo:
“Basta, no me hables más de este asunto”.
O sea que era un asunto ya concluido.
Dios le dijo allá, cuando hirió la roca (en vez de
hablarle, como Dios le dijo), Dios le dijo: “No entrarás tú
ni Aarón a la tierra prometida”. Y ya eso era algo definitivo
de parte de Dios.
Y Moisés trató que Dios cambiara Su sentencia, pero
Dios le dijo: “Basta, no me hables más de este asunto”, o
sea, “no entrarás a la tierra prometida”; y le dice:
“Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos al oeste,
y al norte, y al sur, y al este, y mira con tus propios ojos;
porque no pasarás el Jordán.
Y manda a Josué, y anímalo, y fortalécelo; porque él
ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar
la tierra que verás”.
Vean ustedes, Moisés solamente vería la tierra
prometida. En su cuerpo físico no entraría a la tierra
prometida, al otro lado del Jordán, por lo que hizo. Aun
cumpliendo la voluntad de Dios, de darle agua al pueblo
de la roca, lo hizo en la forma incorrecta: hiriendo la roca,
cuando le tenía que hablar a la roca.
Por eso es que no podemos hacer la Obra de Dios,
trabajar en la Obra de Dios con ira, sino con amor divino,
para que Dios se agrade de nosotros. Dios no se agradó
de Moisés en la forma que hizo la Obra de Dios en ese
momento, aunque produjo el agua.
La Piedra ungida en Bet-el
13
pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos
nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el
gloriarnos en la esperanza”.
O sea que la Casa de Dios somos ¿quiénes? Nosotros.
La Iglesia del Señor Jesucristo es la Casa de Dios, o sea,
es Bet-el.
Y es en Bet-el en donde la piedra fue ungida por Jacob
con aceite por segunda vez, así como había sido ungida
por primera vez cuando iba de la tierra prometida hacia la
tierra gentil.
Y ahora, cuando viene de entre los gentiles y llega a la
tierra de Israel, estando ya en la tierra de Israel ungió por
segunda vez en Bet-el la piedra que representa a Cristo
en Su Segunda Venida; así como la piedra que ungió por
primera vez en Bet-el representa la Primera Venida de
Cristo, el cual fue ungido con el aceite del Espíritu Santo
y fue así lleno del Espíritu Santo en toda Su plenitud.
Y ahora, en Bet-el: Bet-el dos mil años atrás era el
pueblo hebreo en sus diferentes etapas o edades por las
cuales estaba pasando hasta llegar a la Edad de la Piedra
Angular, donde fue ungida esa Piedra, la Primera Venida
de Cristo.
Y ahora Bet-el es la Iglesia del Señor Jesucristo, el
Israel celestial… Así como Bet-el dos mil años atrás era
el Israel terrenal, ahora Bet-el es el Israel celestial. Y es
el Bet-el espiritual o celestial el que por dos mil años ha
estado esperando la Venida de la Piedra no cortada de manos, la Venida de la Piedra del Ángulo que los edificadores
desecharon dos mil años atrás en Su Primera Venida.
Pedro les dice que Cristo es esa Piedra que los
edificadores desecharon; en el capítulo 4, verso 11, dice
[Hechos]:
14
Dr. William Soto Santiago
“… Jesús es la piedra reprobada por vosotros los
edificadores…”.
Pues los edificadores eran los líderes religiosos del
pueblo hebreo.
Y ahora, vean cómo Cristo es la Piedra del Ángulo que
los edificadores desecharon.
Él es también aquella Piedra que hirió Moisés en la
primera ocasión, allá en el monte Sinaí cuando el pueblo
hebreo tuvo sed, y Dios le dijo5: “Hiere la piedra con tu
vara, la roca con tu vara, y ella dará aguas para el pueblo”.
O sea, un río de agua saldría para el pueblo, de esa roca,
porque eran unos dos millones de personas; o sea que no
es poquita agua, sino mucha agua la que saldría de esa
roca, o sea, un río de agua saldría de esa roca.
Recuerden que hay ríos subterráneos; y un río
subterráneo, si se abre un lugar donde se hace contacto
con ese río, pues de ahí brota todo ese río subterráneo y
se convierte en un río sobre la tierra. Y así pasó para el
pueblo hebreo.
Ahora, de seguro para ese momento hubo un buen
terremoto… algo pasó cuando Moisés hirió la roca con la
vara.
Esa fue la forma en que Dios le dijo a Moisés que hiciera
en esa ocasión. Y por cuanto Dios refleja Su Programa en Sus
profetas, y Dios refleja en Sus profetas la Venida del Señor,
está reflejando en esta roca la Primera Venida de Cristo, el
cual fue herido en la Cruz del Calvario, y ahora de esa Roca
sale Agua de Vida Eterna: sale el Espíritu de Cristo.
Él dijo: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”. Él
dijo: “El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de
agua viva correrán de su vientre (o sea, de su interior)”,
5
Éxodo 17:6
La Piedra ungida en Bet-el
27
manos, y les contará como les contó a aquellas personas la
crucifixión de Cristo.
Ahora veamos en Deuteronomio, capítulo 3, verso
23, algo muy importante aquí; capítulo 3, verso 23 en
adelante, dice:
“Y oré a Jehová en aquel tiempo, diciendo:
Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo
tu grandeza, y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en
el cielo ni en la tierra que haga obras y proezas como las
tuyas?
Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que está
más allá del Jordán, aquel buen monte, y el Líbano”.
O sea, aquí Moisés le está pidiendo a Dios que le
permita pasar a la tierra prometida. Dice Moisés que oró
así a Dios; aquí le está contando al pueblo hebreo cómo él
oró a Dios.
“Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de
vosotros…”.
Ahora, a causa del pueblo, Moisés cometió el error
que cometió; o sea que toda la culpa no la tiene el pueblo,
sino también Moisés. El pueblo provocó a Moisés a ira, y
Moisés se dejó llevar por la ira y cometió el error de herir
la roca dos veces, cuando Dios le había dicho: “Háblale a
la roca, y dará aguas para todo el pueblo y sus animales”.
“Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de
vosotros, por lo cual no me escuchó…”.
Ahora, Moisés oró a Dios y Dios lo escuchó pero no
escuchó su petición, o sea, no le concedió la petición de
Moisés.
Cuando decimos: “Oré a Dios y Dios no me escuchó”,
lo que significa es que Dios no le concedió a la persona lo
que le estaba pidiendo a Dios, no le concedió su petición;
26
Dr. William Soto Santiago
Jesucristo, que no es otro sino el Nombre Eterno de Dios.
Y ahora, vean ustedes cómo para el tiempo final, con la
Venida de esa Piedrecita blanca que viene con un nombre
nuevo escrito en ella, viene el cumplimiento de la Segunda
Venida de Cristo con Su Nombre Nuevo. Y el que recibe
la Segunda Venida de Cristo es el que lo entenderá.
Ahora podemos ver que esta bendición no estaba
disponible para las edades pasadas, porque esta es una
bendición que corresponde a la cúspide de la Escalera
de Jacob, que es la Edad de la Piedra Angular; así como
la Venida del Mesías, la Venida de la Piedra que los
edificadores desecharon dos mil años atrás, correspondía a
la Edad de la Piedra Angular con el nombre para redención,
el nombre Jesús.
Y ahora, vean ustedes cómo para este tiempo final,
para la Edad de la Piedra Angular, que es la cúspide de la
Escalera de Jacob, es que la Piedra no cortada de manos
viene con un nombre nuevo, viene esa Roca, esa Piedra
con un nombre nuevo.
Y herir esa Roca significa, para las personas que lo
hagan, lo mismo que significó para Moisés y Aarón: que no
entrarán a la tierra prometida. No podrán ser transformados
y raptados y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero
en el Cielo y tampoco al glorioso Reino Milenial de Cristo.
Porque Moisés, vean ustedes, por herir la roca con
ira… Vean ustedes, así también harán muchas personas,
con ira, como hicieron en la Primera Venida de Cristo,
que se llenaron de ira y pidieron la muerte de Cristo, y fue
crucificado por los romanos.
Y ahora con ira muchos se levantarán en este tiempo
final en contra de la Segunda Venida de Cristo, en el
cumplimiento de la Venida de la Piedra no cortada de
La Piedra ungida en Bet-el
15
hablando del Espíritu que recibirían los que creerían en
Él. En el capítulo 7 de San Juan6 nos habla estas cosas
Jesús, en el gran día de la Fiesta de los Tabernáculos, o
sea, en el último día de la Fiesta de los Tabernáculos.
Ahora vean ustedes cómo Dios tipificó en Moisés
hiriendo la roca, representó la crucifixión de Cristo; pues
la Roca, siendo Cristo, fue herido en la Cruz del Calvario.
Luego llegaron, más adelante y pasado algún tiempo
(de seguro algunos años probablemente), llegaron a otro
lugar; no era el mismo lugar, sino otro lugar. Y ahora
en Números nos habla acerca de ese evento que allí se
llevó a cabo, Números, capítulo 20. (Vamos a ver si lo
encontramos, para que ustedes vean lo que allí aconteció…
Ya lo tenemos por aquí… Vamos a ver si les puedo mostrar
dónde sucedieron estas cosas…)
La primera roca que fue herida fue ahí, frente al
Sinaí… Y aquí en el mapa que tenemos, en el mapa que
tenemos podemos ver que fue en Refidim, que está frente
al Sinaí, aquí; pero cuando Moisés hirió la segunda roca,
fue en esta parte de Cades-barnea, que está muy retirado
del monte Sinaí (en esta parte de acá).
Para llegar ahí no sabemos cuánto tiempo le tomó al
pueblo hebreo, ya que Dios los estaba llevando por el
desierto con un propósito, probando al pueblo hebreo, para
que así se manifestara en ellos la intención del corazón de
cada uno de ellos.
Vamos a ver… Luego veremos cuando llegaron allí,
pero vamos a ver en el capítulo 8 de Deuteronomio el
propósito por el cual Dios llevó al pueblo por el desierto
por 40 años; y eso solamente era un viaje (¿de cuánto
tiempo, Miguel?) de 3 meses lo más, como mucho 3 meses,
6
San Juan 7:37-39
16
Dr. William Soto Santiago
de Egipto a la tierra de Israel; pero vean ustedes, le tomó
40 años al pueblo por una causa. Así como encontramos
que de Moisés a la Venida del Mesías tomó unos cuantos
cientos de años (¿más de mil años, Miguel?, ¿de Moisés a
Jesús?), y luego de Jesús a este tiempo final.
Vean ustedes, la Iglesia del Señor Jesucristo también
ha estado pasando por una trayectoria hacia la tierra
prometida del glorioso Reino Milenial. Pero vean ustedes,
ya han transcurrido unos dos mil años de Cristo hacia acá;
y algunas personas que se han desesperado a través de
este recorrido, en alguna edad se han desesperado, pues
han deseado que el Reino Milenial esté en la Tierra, o sea,
han deseado llegar a la tierra prometida del glorioso Reino
Milenial y a la tierra prometida del nuevo cuerpo; pero
hay un propósito en todo este recorrido, el cual nosotros
necesitamos comprender porque de otra manera nos
desesperamos y pensamos que nunca vamos a llegar.
¿Y saben quiénes no llegaron? Los que se desesperaron
y creyeron que nunca llegarían. Pero Josué y Caleb
creyeron que iban a llegar porque salieron para llegar;
y llegaron a la tierra prometida. Se mantuvieron fieles
a Dios. Ahí está el secreto. Mantenerse fieles a Dios y
al profeta Moisés les garantizó la salida de Egipto y la
llegada a la tierra prometida.
Ahora, miren lo que sucede cuando se está por esa
etapa en donde la persona sale del mundo al recibir a
Cristo como su Salvador y entra en ese recorrido en su
vida; y también la Iglesia del Señor Jesucristo.
Ahora, en el capítulo 8, verso 1 en adelante, de
Deuteronomio, dice:
“Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que
yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados,
La Piedra ungida en Bet-el
25
escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino
aquel que lo recibe”.
¿Tiene o no tiene esa Piedra un nombre nuevo? ¡Claro
que sí!
La Piedra, que es Cristo en Su Segunda Venida, viene
con un nombre nuevo. Esa es la Piedra no cortada de
manos que vio el profeta Daniel en la interpretación que
le dio al sueño del rey Nabucodonosor.
“Y ninguno conoce ese nombre sino aquel que lo
recibe”. Habrá alguien que recibirá… ¿Que lo recibirá?
Vamos a ver si lo dice la Escritura. Apocalipsis, capítulo
3, verso 12, dice:
“Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de
mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él
el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi
Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de
mi Dios, y mi nombre nuevo”.
Él ha prometido escribir el Nombre Eterno de Dios y
Nombre de la Ciudad de nuestro Dios y Su Nombre Nuevo
¿dónde? Sobre el Vencedor.
Ese es el que lo recibirá y el que lo entenderá y el que
lo revelará a los escogidos de Dios en este tiempo final,
en la Venida de esa Piedra no cortada de manos, que es la
Piedra Angular que los edificadores desecharon dos mil
años atrás, los edificadores del judaísmo; y que en el Día
Postrero viene nuevamente esa Piedra Angular, y muchos
edificadores del cristianismo también menospreciarán y
desecharán.
Pero ahí vendrá la manifestación del Nombre Eterno
de Dios y Nombre de la Ciudad de nuestro Dios, porque
no hay otro nombre mejor para la Ciudad de nuestro Dios
que el Nombre de Dios y el Nombre Nuevo del Señor
24
Dr. William Soto Santiago
‘Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su
nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.
Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en
caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y
limpio.
Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella
las gentes; y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el
lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.
Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este
nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES’.
Apocalipsis 19:13-16
133. Allí viene el Mesías, allí es donde está”.
Es la Venida de la Piedra no cortada de manos.
Así como la piedra que hirió Moisés frente al monte
Sinaí, el lugar donde estaba esa piedra tenía un nombre;
pero cuando hirió por segunda vez, o sea, la otra piedra, el
lugar donde estaba esa piedra pues tenía otro nombre.
Y ahora, cuando Jesucristo vino dos mil años atrás,
cuando vino esa Piedra no cortada de manos, tenía un
nombre: Jesús. Y ahora cuando Él ascendió al Cielo
victorioso recibió un nuevo nombre.
Y ahora, la Piedra tiene un nuevo nombre, pero la
Piedra sigue siendo ¿quién? Cristo. Vamos a ver si esa
Piedra tiene o no tiene un nuevo nombre. Si lo tiene, la
Escritura tiene que decir que tiene un nuevo nombre.
Apocalipsis, capítulo 2, verso 17, dice:
“Al que venciere, daré a comer del maná escondido…”.
El maná escondido estaba en el lugar santísimo; y eso
es la revelación de la Segunda Venida de Cristo, que es el
alimento espiritual para todos los hijos de Dios del Día
Postrero.
“… y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita
La Piedra ungida en Bet-el
17
y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con
juramento a vuestros padres.
Y te acordarás de todo el camino por donde te ha
traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto,
para afligirte, para probarte, para saber lo que había en
tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”.
¿Para qué los trajo por el desierto por cuarenta años?
Para probarlos y para saber lo que había en su corazón;
porque cuando se pasa por pruebas es que sale lo que hay
en el corazón de las personas. Y para saber si habían de
guardar o no los mandamientos de Dios; porque cuando
las personas están en las etapas buenas, dicen: “Oh, qué
bueno es nuestro Dios”, y le dan gracias a Dios y están muy
contentos; pero cuando vienen los momentos difíciles en
la vida de las personas, piensan algunos que Dios no está
con ellos o que Dios no existe, y algunos se apartan de
Dios y hablan cosas que no conviene que hablen. Y eso
fue lo que sucedió con el pueblo hebreo.
En 10 ocasiones quisieron apedrear al profeta Moisés7.
O sea que en cada año por lo menos en 2 ocasiones
quisieron apedrear a Moisés (o sea, cada 6 meses); y
quizás en 1 año, quizás 4 veces. Porque en 40 años, a 2
veces serían 8 veces, y las otras 2 se las pueden añadir
a algunos de los años donde fue más de una ocasión que
quisieron apedrear al profeta Moisés.
Y ahora dice que Dios los pasó por esas pruebas
durante esos cuarenta años para que se manifestara lo que
había en el corazón de ellos.
“Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con
maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían
conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá
7
Números 14:20-22
18
Dr. William Soto Santiago
el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová
vivirá el hombre”.
Y Jesús usando este pasaje dice8: “No solamente de
pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la
boca de Dios”. Y la boca de Dios son los profetas de Dios.
La Palabra de Dios por medio del profeta Moisés
era bendición para el pueblo hebreo, y si guardaban esa
Palabra eran bendecidos por Dios. Los que se rebelaron en
contra de Moisés perecieron.
Josué y Caleb permanecieron fieles a Moisés y
entraron a la tierra prometida, y todos los niños y jóvenes
que salieron de Egipto de 20 años hacia abajo; pero los
que tenían de 20 años hacia arriba no entraron a la tierra
prometida, excepto Josué y Caleb9. O sea que las personas
más ancianas del pueblo hebreo que entraron a la tierra
prometida fueron Josué y Caleb.
Ahora, podemos ver el por qué en la trayectoria de
los miembros de la Iglesia de Jesucristo hacia la tierra
prometida del nuevo cuerpo y la tierra prometida del
Reino Milenial pasamos por diferentes pruebas en nuestra
vida cristiana: para que sea mostrado ante la presencia de
Dios lo que hay en nuestro corazón, si hemos de guardar
o no Su Palabra. Porque “no solamente de pan vivirá el
hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
Cristo dijo: “Mis palabras son espíritu y son vida”10, y
“el que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida
eterna; y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a
vida”11.
8
9
10
11
San Mateo 4:4, San Lucas 4:4
Números 14:28-31
San Juan 6:63
San Juan 5:24
La Piedra ungida en Bet-el
23
aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán
autoridad como reyes juntamente con la bestia.
Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su
poder y su autoridad a la bestia.
Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá,
porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que
están con él son llamados y elegidos y fieles”.
¿Y quiénes son los que están con Él?
Ahora, esa es la Venida de la Piedra no cortada de
manos, es la Venida del Señor.
En Apocalipsis, capítulo 19, Él viene sobre un caballo
blanco, y dice así… Capítulo 19… Vamos a ver lo que nos
dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo, para así
tener un cuadro claro…
Ahí, en el capítulo 19, están los que vienen con Él. Los
que vienen con Él, los que están con Él, que son llamados,
fieles y elegidos, es la Iglesia del Señor Jesucristo, los
muertos en Cristo que resucitarán en cuerpos eternos y
nosotros los que vivimos que seremos transformados. Ese
es el poderoso Ejército del Señor Jesucristo: es Su Iglesia.
Y ahora, en la página 131 del libro de Los Sellos nos
dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo:
“131. Y ahora Jesús: Su Nombre sobre la Tierra fue
Jesús el Redentor, porque fue el Redentor cuando estuvo
sobre la Tierra; pero cuando conquistó el infierno y la
muerte, los venció y ascendió, entonces recibió un nuevo
Nombre. Por esa razón es que gritan y hacen tanto ruido
y no reciben nada. Será revelado en los Truenos.
132. Fíjense en el misterio. Él viene cabalgando. Tiene
que haber algo para cambiar esta iglesia. Ustedes saben
eso. ¡Tiene que venir algo! Ahora noten: Nadie entendía
ese nombre, sino Él mismo.
22
Dr. William Soto Santiago
Ahora, habrá edificadores en medio del Israel espiritual,
en medio del cristianismo, que en el cumplimiento de la
Segunda Venida de Cristo se levantarán en contra de la
Segunda Venida de Cristo; y les contará a ellos como les
contó a los que rechazaron, a los que desecharon la Primera
Venida de Cristo, desecharon la Piedra del Ángulo que
vino en medio del pueblo hebreo, desecharon la Roca que
Moisés hirió con su vara allí frente al monte Sinaí.
Y ahora, para el Día Postrero habrá algunos que
desecharán la Piedra no cortada de manos en Su Segunda
Venida, que vio el profeta Daniel y le interpretó al rey
Nabucodonosor en el sueño que tuvo cuando vio una
imagen (o sea, una estatua) que representa el reino de los
gentiles; y vio que del monte salió una piedra no cortada
de manos que hirió a la imagen en los pies de hierro y
de barro cocido, y los desmenuzó; y así desmenuzó el
hierro y el barro cocido, desmenuzó las piernas de hierro,
desmenuzó los muslos y el vientre de bronce, desmenuzó
el pecho y los brazos de plata, y la cabeza de oro. Esa
Piedra es la Segunda Venida de Cristo.
Y ahora, vean ustedes, fue el imperio de los gentiles el
que crucificó a Cristo a petición del pueblo hebreo. Y para
este tiempo final el imperio o reino de los gentiles estará
presente también en la etapa de los pies de hierro y de
barro cocido; y eso será el reino de la bestia con los diez
reyes que le darán su poder y su autoridad.
Y ahora vean cuál será el desenlace de ese
enfrentamiento. Dice: “Y los diez…”. Capítulo 17, verso
11 en adelante [Apocalipsis]:
“La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es
de entre los siete, y va a la perdición.
Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que
La Piedra ungida en Bet-el
19
Y ahora veamos lo de la segunda roca… La primera
está en Éxodo… (¿Ya habíamos leído esa, Miguel?, ¿o
no?). Bueno, vamos a leer la del Éxodo, 17:5. Dice:
“Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y
toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en
tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve.
He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña
en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y
beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los
ancianos de Israel.
Y llamó el nombre de aquel lugar Masah y Meriba,
por la rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron a
Jehová, diciendo: ¿Está, pues, Jehová entre nosotros, o
no?”.
Y Dios mostró que sí estaba.
Y ahora, la segunda ocasión en que Moisés hiere una
roca para que salga agua para el pueblo fue en Números,
capítulo 20, verso 7 en adelante, donde dice… O sea, el
pueblo tuvo sed de nuevo y se levantó en contra de Moisés
y en contra de Aarón:
“Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu
hermano, y hablad a la peña a vista de ellos…”.
Ahora vean aquí lo que Dios le dice:
“… y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su
agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a
la congregación y a sus bestias.
Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová,
como él le mandó.
Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante
de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de
hacer salir aguas de esta peña?
20
Dr. William Soto Santiago
Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con
su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la
congregación, y sus bestias.
Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no
creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de
Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la
tierra que les he dado.
Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales
contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se
santificó en ellos”.
Ahora vean, Dios le había dicho a Moisés: “Háblale a
la roca”, y él lleno de ira golpeó la roca.
Y cuando una persona hace la Obra de Dios con ira,
siempre comete un error: que desagrada a Dios; porque la
Obra de Dios tiene que ser hecha con amor divino.
Y Moisés está haciendo una obra, la Obra de Dios,
en favor del pueblo de Dios, del pueblo hebreo, y está
haciendo esa obra con ira. Y, vean ustedes, aunque produjo
el agua que el pueblo necesitaba, lo produjo en una forma
que Dios no le dijo a Moisés que lo hiciera. Dios no le
dijo a Moisés: “Golpea la roca”, sino: “Háblale a la roca”.
Y Dios no le dijo a Moisés que podía ir a la roca con ira;
porque la Obra de Dios no puede ser hecha con ira por la
persona o por un mensajero, sino en amor divino.
Y ahora, Moisés, vean ustedes, por hacer esta obra en
esa forma: con ira y herir la roca con la vara, hiriéndola dos
veces, rompió el tipo y figura de lo que Dios quería mostrar
allí, lo cual es el tipo y figura de la Segunda Venida de Cristo.
Moisés rompió el tipo y figura de la Segunda Venida de
Cristo como Dios quería mostrarlo: hablándole a la roca.
Ahora, en la Primera Venida de Cristo, por cuanto
la Roca sería herida, Cristo sería herido en la Cruz del
La Piedra ungida en Bet-el
21
Calvario, pues Moisés tenía que herir la roca con su vara,
esa roca que estaba frente al monte Sinaí.
Pero ahora esta roca que está en otro territorio, en
otro lugar, en esta ocasión para dar agua tenía que ser por
medio de Moisés hablarle a la roca, hablando no con ira
sino con amor; porque esa roca representaba la Segunda
Venida de Cristo.
Y la Segunda Venida de Cristo no es para ser herida,
no es para ser crucificada la Segunda Venida de Cristo,
como fue crucificada la Primera Venida de Cristo; porque
por medio de la crucifixión de Cristo dos mil años atrás
se resolvió el problema del pecado, y no se requiere una
segunda crucifixión de Cristo en Su Segunda Venida.
Ahora, por cuanto Moisés rompió el tipo y figura
allí, la Segunda Venida de Cristo será perseguida como
fue perseguida la Primera Venida de Cristo, y tendrá
el equivalente a lo que fue la crucifixión de la Primera
Venida de Cristo; o sea, no será una crucifixión física sino
espiritual, por los que rechazarán la Segunda Venida de
Cristo.
Y los edificadores que desecharon, rechazaron
la Primera Venida de Cristo y pidieron Su muerte,
Su crucifixión, los edificadores del Día Postrero, del
cristianismo, que sean hallados peleando en contra de la
Segunda Venida de Cristo: serán tenidos por Dios en la
misma forma en que fueron tenidos los que rechazaron
la Primera Venida de Cristo, los edificadores, los líderes
religiosos del judaísmo, los cuales rechazaron la Primera
Venida de Cristo, la Venida de la Piedra del Ángulo, la
Piedra que los edificadores desecharon, la cual ha venido
a ser cabeza del ángulo12.
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1 Pedro 2:6-8
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