Subido por cruz965

1reyes13

Anuncio
El varón de Dios había rehusado decididamente aceptar la invitación del rey, a
pesar de la recompensa que éste le ofrecía; sin embargo, un viejo profeta le
persuadió a que se volviese con él a Betel y comiera con él allí, en contra de la
orden que Dios le había dado. Aquí vemos cuán cara le costó la comida.
I. La perversidad del viejo profeta. Es posible que hubiese acudido a la escuela
de profetas fundada por Samuel. En todo caso, bien pudo tener el don profético,
aun siendo un mal hombre, como lo tuvo Balaam. No se nos dice por qué no
acudió a la ceremonia con que dedicaba el rey el altar, pero todo hace ver que
quiso congraciarse con Jeroboam al conseguir que el varón de Dios contraviniera
la orden de Dios, con lo que lo desacreditaba ante el rey y el pueblo. Le engañó
diciéndole que un ángel le había hablado por palabra de Jehová (v. 18) a fin de
que regresase a comer y beber en Betel. Este «ángel» sería su propio hijo (v. 11),
quien le contó lo que había pasado en la dedicación del altar; como si Dios pudiese
contradecirse a Sí mismo (comp. con Gá. 1:8, 9). Así es como los falsos profetas
causan muchas veces la ruina de los verdaderos.
II. La debilidad del verdadero profeta al dejarse engañar por la manifiesta
mentira del viejo (v. 19): «Entonces volvió con él». El que había tenido suficiente
resolución para rehusar la invitación del rey, quien le prometía recompensa, no la
tuvo para resistir a la sugerencia de alguien que pretendía engañosamente hablarle
de parte de Dios. Pero estando ellos a la mesa (v. 20), vino verdadera palabra de
Dios al propio profeta que le había hecho volver, con el anuncio de la muerte
inminente del verdadero, pero desobediente, profeta. Parece extraño, a primera
vista, que este mensaje llegase por medio del perverso viejo, pero era conveniente:
1. A fin de que la verdad fuese declarada por el mismo que había inventado el
engaño, y el varón de Dios se percatase de su tremendo error. 2. A fin de que el
viejo fuese afectado por el mensaje, como lo muestra el clamor (v. 21) con que lo
anunció, así como su conducta posterior. Quienes predican a otros la ira de Dios,
por fuerza han de tener corazón duro, si no tiemblan ellos mismos bajo tal mensaje,
Mateo 24:4 Jesus dijo mirad que nadie no os engane
Mateo 7:21-23
Descargar