Historia Ilustrada de la Educación, Siglos XIX y XX: con especial énfasis en el Tolima / Néstor R. Cardoso Erlam

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Cardoso Erlam, Néstor R.
Historia Ilustrada de la Educación, Siglos XIX y XX: con
especial énfasis en el Tolima / Néstor R. Cardoso Erlam. -1a. Ed. -- Universidad del Tolima, 2019.
116 p. : fotos
Contenido: Los discursos liberal y conservador sobre la
educación -- Las prácticas pedagógicas -- Los textos
escolares -- Silencio, obediencia y castigos -- El conocimiento
-- El patriotismo -- Los profesores -- La Universidad del Tolima
ISBN: 978-958-8932-93-4
1. Educación - Historia - Siglo XIX y XX 2. Métodos
de enseñanza 3. Calidad de la educación I. Título
986.136
C268h
En memoria de mi hermana Lygia.
Q. E. P. D.
c Sello Editorial Universidad del Tolima, 2019.
c Néstor R. Cardoso Erlam.
Primera edición. 250 ejemplares.
ISBN: 978-958-8932-93-4
ISBN Electrónico: 978-958-8932-94-1
Número de páginas: 116
Ibagué - Tolima
Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad del Tolima.
Grupo de investigación “Didáctica de las Ciencias”.
Historia Ilustrada de la Educación. Siglos XIX y XX.
Con especial énfasis en el Tolima.
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nrcardoz@ut.edu.co
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Dedicado a:
Mi madre Margarita,
Gloria, Guillermo Andrés y Juan Diego.
CONTENIDO
¿Por qué
este libro?
8
1.
1.1.
1.2.
Los Discursos
Liberal y
Conservador
sobre
la Educación
La fe medieval
versus la
nueva ciencia
ilustrada.
El pacto de
la Iglesia y el
conservatismo
11
11
17
2.
2.1.
2.2.
Las Prácticas
Pedagógicas
El mobiliario
y los útiles
escolares.
Instrumentos
para el
aprendizaje
de las
matemáticas
27
34
37
3.
Los Textos
Escolares
41
4.
4.1.
4.2.
5.
Silencio,
Obediencia
y Castigos
Los castigos
y premios
escolares.
La educación
de la mujer.
El
Conocimiento
55
61
65
53
6.
7.
8.
El
Patriotismo
Los
Profesores
La
Universidad
del Tolima
77
87
99
Referencias
111
¿POR QUÉ ESTE LIBRO?
En 1994, como docente del Departamento de Psicopedagogía de la Universidad del Tolima, se
requirió documentación sobre la historia de la pedagogía y de la educación en nuestro
departamento, quedando en evidencia la ausencia de un archivo o de una biblioteca especializada en educación y textos escolares. Las pocas carpetas de archivo estaban dispersas en
una dependencia de la Gobernación del Departamento. Tal carencia creó la necesidad de
rescatar y preservar la documentación e iniciar un proceso de sistematización para legarlas a
futuras generaciones como parte de la memoria escrita para su comprensión e interpretación.
Con las imágenes se espera que el lector valore los documentos antiguos como indispensables
en construcción de relatos auténticos que aporten a la identidad cultural. Para la investigación
se recurrió tanto a la colección del Museo Pedagógico de la Universidad del Tolima como a la
Biblioteca Nacional de Colombia, al Archivo General de la Nación y a la Biblioteca Luis Ángel
Arango en sus recursos físicos y archivos electrónicos. Para el capítulo sobre la Universidad
del Tolima se contó con el acervo fotográfico preservado por el señor Camilo Pérez Salamanca
y cedido al Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Por tal razón, ese mismo año, presenté el proyecto “Archivo Histórico y Museo de la Educación del Tolima”, el primero de su género en el país. Hasta 2019, se han realizado cuatro
exposiciones temporales, en los años 2002, 2004 y 2014 sobre documentos, textos y piezas
museísticas referentes a las didácticas y a las prácticas educativas prevalecientes en los siglos
XIX y XX. La colección del Museo se puede apreciar en www.museodelaeducacion.ut.edu.co
El fín último del libro es aportar a la idea de que la historia no es para recordar los hechos
pasados, sino para transformar la realidad actual.
Del acervo surge este estudio con el objetivo de mostrar los factores que identifican la Educación y la Pedagogía como un campo de conocimiento histórico y culturalmente determinado,
evidenciando los matices que configuraron el discurso oficial de transmisión de conocimientos y valores. En tal discurso, que se entroniza poco a poco, se evidencia la influencia religiosa,
política, el autoritarismo y la violencia, con lo cual se conformó la personalidad del hombre
tolimense y colombiano. Para hacer visibles tales discursos se presenta una historiografía con gran número de imágenes que da cuenta de las categorías propuestas y que apoyan
la narrativa histórica.
Esta historiografía poco se relaciona con la exaltación de personajes o con rupturas de tendencias. Se recurre a algunas temáticas vistas críticamente con el propósito de explicar
cómo lo ideológico va modelando la conducta social y la mentalidad del hombre colombiano
mediante ciertos procesos de alienación, para lo cual la escuela es impropiamente usada. Por
tal motivo, el orden de presentación de los capítulos es categorial no cronológico.
8
Estado en que se encontraron, en 1994, los documentos
sobre Educación en el Archivo Departamental del Tolima.
Foto: Néstor R. Cardoso Erlam.
9
1.
Los Discursos
Liberal y
Conservador
sobre
la Educación
“El liberalismo es pecado”. Ezequiel Moreno. 1896 - 1905.
Obispo de Pasto. Declarado santo en 1992.
historia de dos ideologías y por tanto dos modelos pedagógicos: el religioso y el laico, con
dos perspectivas: la federal centralista y la
regional propietaria de tierras que se asoció
al clero para el control político y económico.
La Fe Medieval versus
La Nueva Ciencia Ilustrada.
Dilucidar las características del pensamiento
educativo liberal requiere reconocer el pensamiento ilustrado francés del siglo XVIII;
de igual forma, aludir al pensamiento educacional conservador requiere asociarlo con
las ideas católicas de la edad media.
Así surgieron, de una parte, los defensores
del proyecto progresista y, de otra, los conservadores y la jerarquía católica quienes
combatían la propuesta educativa liberal radical. Contradicción que podría decirse, está
inscrita en los genes sociales desde antes de
la fundación de la república, que rige la conciencia y se mantiene, especialmente, por la
élite y la fe, convirtiendo los problemas sociales en asuntos religiosos o morales. Para
mantener tal principio el respeto a la tradición
Pensamiento eclesiástico-conservador y liberalismo son ideologías evidentes a través
de los discursos educativos que orientan la
cosmovisión, las mentalidades y las prácticas que en la historia han generado persecuciones, luchas y guerras. La historia educativa de los siglos XIX y XX, en Colombia, es la
11
Representación de la escuela lancasteriana en Inglaterra. Los alumnos mayores tutoraban a los más pequeños. La memorización y el castigo fue
su metodología.
http://www.revistatemalivre.com/lancaster09.html
Eustacio Santamaría en el primer texto escolar de lectura basado en la pedagogía pestalozziana, fechado en 1872, afirmaba que la escuela moderna buscaba “ ...despertar en la mente de los niños, espíritu práctico de observación, de análisis i de investigación”.
Original Biblioteca Nacional de Colombia. Bogotá.
resulta incuestionable, la libertad de pensamiento es limitada y la propiedad privada
indiscutible, en este caso, especialmente la
eclesiástica, por tanto, la idea de propiedad
colectiva o socializada no tiene cabida en el
pensamiento conservador.
dagógico nuevo como el de la educación
mutua desarrollada por Joseph Lancaster,
normativa consignada en el Decreto del 3 de
octubre de 1826 sobre el Plan de Estudios.
vatismo e Iglesia como aliadas permanentes
lo han hecho notar especialmente a través de
los proyectos educativos.
En la Nueva Granada, en 1774, el señor Moreno y Escandón, notable ilustrado, propuso
un plan de estudios que incluyó los nuevos
aportes científicos de Copérnico, la matemática, la física y la trigonometría, pero la Real
Audiencia lo descartó pues atentaba contra
el conocimiento escolástico absolutista.
Como la libertad, presuntamente, conlleva
el progreso, esta y la propiedad social son
cuestionados y censurados. En la mentalidad
conservadora la autoridad deviene de Dios,
de forma supuestamente connatural, y en la
tierra la asumen los reyes, los príncipes, los
pontífices y hasta es invocada en ciertas democracias. Así, entonces, la educación no
debe desviarse de esta ley divina, su fin es
agradar a Dios y ganar la eternidad. Conser-
Cuatro décadas más tarde, ya en el período republicano, la iniciativa educacional utilitarista de Francisco de Paula Santander
implicó la expropiación a las comunidades
religiosas y la aplicación de un modelo pe-
12
todo. Este modelo, denominado educación
mutua, no fue acogido por la Iglesia puesto
que no correspondía con sus postulados
escolásticos. Así se formaron las primeras
generaciones de la élite republicana.
El método lancasteriano, creado en la India e
implementado en Inglaterra (Cardoso, N.
2007), se caracterizó por la posibilidad de la
masificación pues se aplicaba a cien, doscientos o más alumnos con un solo profesor,
este elegía a los alumnos más avanzados y
mayores, para que en grupos de diez tomaran
las lecciones de aritmética o lectura de manera memorística.
Las orientaciones de Pío IX se introdujeron a
Colombia en 1864 a través de las encíclicas
del siglo XIX para dar a conocer los “errores
y perniciosas doctrinas condenadas y reprobadas por su Santidad” (Quanta Cura y Syllabus). Allí se describieron los supuestos
ochenta errores de la civilización moderna
entre los cuales se resaltan los siguientes: El
panteísmo, el naturalismo y los racionalismos absoluto y moderado; el socialismo, el
comunismo, el indiferentismo, las socieda-
La expresión “La letra con sangre entra y la
labor con dolor” proviene de tal época y mé-
13
Facsímil de “El Tradicionista”. Junio 11 de 1872. Los periódicos de la época no se centraban en dar noticias sino en defender ideologías. Los liberales fueron llamados instruccionistas y los conservadores llamados ignorantistas.
En: catalogoenlinea.bibliotecanacional.gov.co/client/es_ES/search/asset/138763
Colegio San Simón. Calle 11 Cra. 3. Ibagué. Década 1930.
Foto: Colección Biblioteca Darío Echandía. Ibagué.
des secretas clérigo-liberales; el matrimonio
cristiano y el liberalismo.
es nuestro único Señor y salvador, sea excluido de las mentes de las personas así
como de la vida moral de las naciones y se
establezca así el reino de lo que ellos llaman la simple razón o naturaleza” (Concilio
Vaticano I 1870).
Años después, en 1870, luego que los conservadores estuvieron en el poder, los liberales radicales introdujeron los principios de la
pedagogía activa pestalozziana, portadora
de las innovaciones de la escuela alemana.
tento de implementar el progreso europeo
mediante la idea de preferir la santa ignorancia al modernismo liberal pues el propósito de la regeneración era “en lugar de
formar ciudadanos, preparar buenos cristianos”, contrariando uno de los postulados
de Juan Bosco de “formar tanto honrados
ciudadanos como buenos cristianos”.
El liberal radical, Cónsul de Colombia en
Berlín, señor Eustacio Santamaría aportó
el “Primer Libro de Instrucción Objetiva”,
donde se expresa la idea que ocasionó uno
de los principales rechazos por parte del
conservatismo de la época, dado el propósito de promover el análisis, la observación
y la investigación. Fue la oposición al in-
Una de las reacciones al modelo laico y moderno impulsado por el pensamiento liberal
provino del Concilio Vaticano I, la que fue
de inmediato replicada por la dirección conservadora del país: “ ...nace y se difunde a lo
largo y ancho del mundo aquella doctrina
del racionalismo o naturalismo... la cual no
ahorra esfuerzos en lograr que Cristo, quien
14
este último se conoce uno editado en Bogotá,
en 1845, que ayudó a difundir el gobierno
adquiriéndolo para las escuelas públicas. Así
la idea de educación quedó limitada a la visión católica consolidándose como el único
modelo de formación con sus prácticas, misión y método.
Sin embargo, la cristopaidea como modelo
de educación católica realizó adecuaciones
que facilitarían el aprendizaje de sus fundamentos reemplazando la lectura de la Biblia
por el aprendizaje de un texto de fácil acceso para toda la población: los catecismos.
Estos, provenientes del siglo XVI, tuvieron
primacía entre todos los textos escolares;
hubo dos de particular circulación en nuestras escuelas, el de Ripalda y el de Astete. De
El primer intento de separación de la educación pública y religiosa, tanto en nuestra
región como en Colombia, ocurrió cuando
Ibagué aún formaba parte de la provincia
de Mariquita, época de inicio de la república, cuando Francisco de Paula Santander, en su propósito de alfabetizar y elevar la
moral civil a los nuevos ciudadanos, creó
los cinco primeros colegios, entre otros el
15
Arriba: Periódico “El Bien del Pueblo”. Bogotá 16 de abril de 1911.
Imprenta San Bernardo.
Abajo: Periódico “Chantecler”. Bogotá 25 de septiembre de 1910.
http://www.banrepcultural.org/sites/default/files/brblaa288301.pdf
de San Simón mediante el Decreto 86-5 de
1822 donde se afirmó: “ ... Habrá en la
Provincia de Mariquita un Colegio que se
denominará San Simón ... destinándose para
su establecimiento el Convento de Santo
Domingo”.
Los lectores y directores de los periódicos “Ravachol” y Chantecler”
fueron excomulgados públicamente por el arzobispo de Bogotá por
expresar ideas diferentes a las tradicionales.
Aunque el Primer Congreso Pedagógico no negó el estudio de las ciencias si consideró que se debía aplicar la verdad religiosa y someter la
conciencia infantil al Evangelio.
En: Memorias del Primer Congreso Pedagógico. Uribe, J. A. (1919).
de la Prensa Libre” donde se expresa que es
pecado leer, o leerle a otros, malos periódicos por ser impíos o inmorales.
El Pacto de la Iglesia
y el Conservatismo.
Igualmente, la censura fue aplicada por el
Arzobispo de Bogotá cuando anunció la
máxima excomunión a los editores, distribuidores y lectores de los periódicos “Chantecler” y “Ravachol”.
La pretensión de establecer la educación
pública condujo a la expulsión de las comunidades religiosas y a eliminar a la Iglesia
de las responsabilidades educacionales lo
cual generó la satanización de las ideas progresistas liberales y de su prensa, aspecto
que se mantuvo por muchos años como se
evidencia en el semanario “El Bien del Pueblo” dirigido por el presbítero Fidel León, en
1911, quien publicó el artículo “El Demonio
El Concordato, firmado entre el gobierno y
la Iglesia romana, fue el sello de fidelidad
y apoyo mutuo en favor del predominio del
modelo pedagógico católico fortaleciendo
la santa ignorancia.
Durante el período colonial la Iglesia se configuró como la institución que orientaba el
pensamiento y las acciones de la sociedad,
además del amplio control ideológico y de la
tierra a través de la escuela y las relaciones
con las autoridades civiles. (Villa, L. 1988).
Bajo este propósito se produjeron entre otras
acciones la promulgación de la Ley 39 de
1903, el concurso de textos en 1912 y, en
1917, la oficialización del pensamiento educativo de Juan Bautista De Lasalle con ocasión de la realización, en Bogotá, del Primer
Congreso Pedagógico Nacional.
Esta alianza tuvo al menos tres altibajos:
El primero, la Independencia, el segundo, la
firma del Concordato en 1887 y el tercero,
la búsqueda de la identidad ideológica nacional luego de fundarse los dos partidos políticos -Liberal y Conservador- en la década
de 1840.
16
El Congreso, dirigido por Antonio José Uribe, fue una oportunidad más de restricciones de las opciones laicas y modernistas en la
17
Apartes de la Encíclica “Divini Illius Magistri” sobre la educación cristiana de la juventud promulgada por Pío XI (1929).
Facsímil Periódico “El Derecho”, mayo 13 de 1896.
educación, no obstante, se aceptaron nuevas
modalidades educativas como la enseñanza
comercial con el fin de satisfacer las necesidades inmediatas de la élite capitalina.
por ejemplo, ordenó a los seminaristas que
votaran por los candidatos por él recomendados, tal como se denunció en el periódico
“El Derecho” del 13 de mayo de 1896.
En semejante lucha por establecer hegemonías se recurría a las encíclicas, consideradas
orientaciones obligatorias para los católicos,
para forzar a que la juventud no ingresara a
las escuelas liberales, denominándolas antros y para que quienes lo hiciesen fueran
considerados desgraciados e inútiles.
La memoria del Congreso incluye la intervención de un asistente quien se pregunta
“¿Qué es la escuela? y responde con la afirmación De Lasalle:
El presidente del Congreso Pedagógico,
Antonio José Uribe y reconocidos presbíteros, como Martín Restrepo Mejía, expresaron su beneplácito y estrecho vínculo con
las autoridades eclesiásticas con ocasión de
la realización del magno acontecimiento pedagógico. La influencia de la Iglesia en asuntos del Estado se basó en el principio de unidad de cuerpo, así, el obispo de Antioquia,
“Un jardín de la Iglesia y del Estado,
donde los niños se educan para ser
trasplantados, cual tiernos árboles, ...una
academia santa donde los educandos
aprenden ciencia de la salvación y la
práctica de las cristianas virtudes”. (Uribe,
J. 1917).
18
En los siglos XIX y XX, clérigos, presidentes y políticos pertenecían a
las mismas familias. El presidente, General Mosquera (der.) y su hermano, el Arzobispo de Bogotá, Manuel José Mosquera (centro). 1853.
Foto: Boletín Bibliográfico y Cultural. B. de la R. Vol. 39 No. 60, 2002.
creó la Sociedad Naturalista la cual fue atacada desde los púlpitos y los colegios católicos al punto que, la guerra de 1860 obligó al
cierre de la citada Sociedad y de las escuelas
liberales radicales surgidas con ocasión del
DOIP (Decreto Orgánico de Instrucción Pública), (Uricoechea, s.f.).
De esa manera, la clerecía compartía el poder político con los conservadores y buena
parte de los gamonales liberales justificando, para lo educativo, que la Iglesia poseía
mayor experiencia que los republicanos.
Fueron los comienzos de la hegemonía conservadora.
El debate sobre la convivencia de las ciencias útiles fue asunto de trascendencia en la
orientación filosófica nacional, de un lado lo
primordial era evangelizar y moralizar la raza mediante los fundamentos del evangelio
y del otro, el progreso fundamentado en el
pensamiento racional y científico. De fondo
estaba la idea aristotélica de bien y mal que
polarizó lo ideológico. (Verdugo, C. 2004).
De otra parte, el naturalismo y la investigación iniciadas por Mutis un siglo antes
aún no eran de pleno dominio público.
Ezequiel Uricoechea en 1859, por ejemplo,
19
Memorias del Primer Congreso Pedagógico de 1917, p. 31.
La fusión entre la corona y la cruz simbolizaron el poder supremo de la Iglesia y el Estado sobre el pueblo.
https:es.wikipedia.org/wiki/corona_(heráldica)#/media/File:Heraldic_Crown_of_the_Prince_of_Asturias.svg
La idea de lo moderno caracterizado por el
rechazo al predeterminismo, el geo y teocentrismo surgió en Europa a finales del siglo
XVII dados los enfrentamientos entre los
“ancient” y los “modernes”.
Entre tanto, para los conservadores la construcción de nación requería necesariamente
de la religión, la lengua y el patriotismo, es
decir, la corona y la cruz con mediación del
idioma el cual se aprendía en los catecismos
y los libros sagrados. La pedagogía moderna surgió en Europa como la posibilidad de
un nuevo hombre que se relacionaría más y
mejor con la naturaleza, la estudiaría, exploraría y la pondría a su servicio. Tal concepción obligaba a reducir la mirada al cielo y estudiar lo terrenal recurriendo a los
sentidos.
Según los modernos, la sociedad posee
procesos de autoperfeccionamiento, no reconocen el conformismo social, conciben al
hombre como parte de la naturaleza, aceptan
la historicidad del hombre y por tanto la capacidad de establecer verdades a partir de la
razón y las artes. Con esta comprensión, son
los sentidos, no la fe, los generadores de
conocimiento, por lo que su sensualismo se
consideró atentatorio de los ideales religiosos.
La explicación de la tabula rasa, para expresar que las ideas no eran preconcebidas
sino que el niño nacía con la mente en blan-
20
co y que los sentidos serían los responsables
del desarrollo del entendimiento, fue tan revolucionaria como perseguida. Tal principio
filosófico lo plasmó Pestalozzi para las escuelas mediante el método denominado
“lecciones objetivas” o “lecciones de cosas”, dejando clara la diferencia entre el
aprendizaje mecanizado de palabras y el de
los significados a partir del contacto con los
objetos y la observación.
decreto separó a la Iglesia de los asuntos educativos, planteó la obligatoriedad y gratuidad de la educación y el libre derecho a
elegir culto. El artículo noveno explicaba
que la función del Director General de Instrucción Pública era dictar las medidas que
vulgarizaran en la nación toda clase de conocimientos literarios, industriales y científicos, excluyendo los aspectos relativos al
control moral o religioso.
El método de “lecciones de cosas” fue acogido por el gobierno de Eustorgio Salgar
mediante el Decreto Orgánico de Instrucción Pública (1870). Considerado el más
importante intento de transformación del
país a partir de una reforma educativa, el
Ante la necesidad de difundir las directrices
educativas y dada la carencia de medios para
imprimir textos, se creó el periódico “La
Escuela Normal” en 1870, época de predominio liberal redical. El periódico circuló
por seis años en todos los estados de la unión,
21
Periódico “La Escuela Normal”. Julio de 1871.
Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Periódico “El Maestro de Escuela”. Agosto de 1880.
Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Art. 1° La Instrucción Pública en Colombia
será organizada y dirigida en concordancia
con la Religión Católica.
difundiendo desde las nuevas ideas pedagógicas de grandes autores, capítulos de libros, decretos, “La Historia Patria” de
Quijano Otero, los métodos más adecuados
para la lectura, conferencias sobre geografía,
hasta cartas y advertencias. De esta manera
se buscó plasmar el propósito de formar a los
maestros como ciudadanos líderes de la
nación. Con similar propósito se publicó el
periódico “El Maestro de Escuela” de circulación en el Estado Soberano de Cundinamarca.
Art. 3° La Instrucción Primaria costeada
con fondos públicos será gratuita y no obligatoria. (Ley 39 de 1903 sobre Instrucción
Pública).
Art. 13° En cada una de las ciudades capitales de los departamentos existirá una Escuela Normal para varones y otra para mujeres,
costeadas por la Nación e invigiladas por el
respectivo Gobierno Departamental.
Las anteriores normativas perdieron vigencia con la promulgación del Concordato en
1887 y ratificadas mediante la Ley 39 de
1903 que literalmente decía:
¿Por qué gratuita? Porque la Iglesia hacía
apostolado, no cobraba su catequesis.
22
¿Por qué no obligatoria? Porque para el
liberalismo la educación debía estar a cargo
del Estado y debía llegar a todo el pueblo en
función del progreso; en cambio, para la
Iglesia aceptar que fuera obligatoria era
admitir que todos los niños recibieran la instrucción estatal llamada naturalista o útil que
los alejaría de los preceptos clericales. Tendencia que se ratificó durante más de 40 años
como cuando se expresó que:
Las concepciones políticas se vislumbran
claramente en los diversos discursos programáticos como cuando en 1922, con motivo
de la Convención Liberal Nacional realizada en Ibagué, se lanzó la candidatura presidencial de Benjamín Herrera, a la postre
presidente de Colombia, quien en el sexto
punto de su programa político propuso:
“Reforma de la instrucción secundaria y
profesional sobre bases científicas y prácticas, para que corresponda a las necesidades nacionales y a los principios de la pedagogía moderna. Autonomía universitaria.
Difusión de la enseñanza primaria, que debe
ser obligatoria. Nacionalización de esta
enseñanza. Prohibición de que la historia
“...La religión no es simplemente una clase
más en la escuela o en el colegio. Debe ser el
centro alrededor del cual giren toda la enseñanza y toda la vida escolar. Porque Dios
es el centro de todo” (Ministerio de Educación Nacional -MEN-, 1935).
23
En la Convención Nacional Liberal de 1922 en Ibagué, Benjamín Herrera
se opuso al belicismo para derrotar a los conservadores, en cambio,
promovió fundar la Universidad Libre para adelantar el laicismo, la modernidad y el libre pensamiento.
Ibagué. Plaza principal. 1901.
Foto: Archivo Biblioteca Darío Echandía. Ibagué.
de la patria se enseñe en las escuelas por
maestros extranjeros y con textos que no
sean escritos por ciudadanos colombianos”.
(Herrera, B. 1922).
Las opciones educativas se concentraban en
las grandes ciudades pero las instituciones
eran mayoritariamente de tipo religioso.
En Ibagué, en 1935, existían seis colegios de
orientación religiosa y cuatro laicos, así: Seminario Conciliar, Escuela Agronómica San
Jorge, Santa Teresa, Sagrado Corazón, La
Presentación y la Escuela de Artes y Oficios.
Los laicos eran: San Simón, el Jorge Isaacs y
la Escuela de Artes Manuales Femeniles,
uno sólo mixto, el Conservatorio de Música.
Como resultado de su propuesta, en plena
hegemonía conservadora, surgió la Universidad Libre, abierta al debate y sin influencia
alguna del clero. (Ortíz, D. 1922).
Ibagué, como el resto de Colombia, crecía
demográficamente a tasas muy altas. La ciudad en 1870 tenía 10.346 habitantes, en 1918
ascendió a 30.254 y en 1928 llegó a 56.233,
(Revista El Bodegón. 1935) esto es que en
menos de seis décadas (58 años) quintuplicó
la población.
ciales las prácticas, que pronto fueron suprimidas por considerarse formación ficticia.
Del funcionamiento de tales Liceos no se
han hallado evidencias.
denominados liceos que eran asambleas de
maestros en cada municipio, presididas por
el señor inspector quien, como funcionario
estatal, orientaría bajo los lineamientos oficiales las prácticas, que pronto fueron suprimidas por considerarse formación ficticia.
Del funcionamiento de tales liceos no se han
hallado evidencias.
La preparación pedagógica de maestros en el
Tolima, igual que en todo el país, era casi
nula, las opciones de profesionalización de
quienes ya ejercían estaban centradas en los
24
Frontispicio del Salón Alberto Castilla del Conservatorio de Música.
Ibagué. El salón es considerado templo de la música.
En: “El Maestro Alberto Castilla, entre el Bunde y el Conservatorio”.
http://www.oocities.org/athens/forum/8886/castilla.html
25
2.
Las Prácticas
Pedagógicas
La mayoría de expresiones y prácticas educativas actuales se originaron en el modelo
escolástico, surgido con la fundación de la
Iglesia en la edad media. De hecho, las expresiones cátedra y catedral tienen origen común.
man, el tablero, los premios, los castigos, las
ceremonias y rituales tienen origen en las citadas escuelas catedralícias, cardenalícias y
parroquiales. Fueron centros poderosos de
pensamiento con importantes bibliotecas
que dieron pie a la fundación de la institución
escolar y la universidad.
En las catedrales se dio apertura a las escuelas catedralícias pues allí tenían asiento los
obispos ocupando su cátedra, esto es el atril y
silla desde donde dictaban las lecciones.
La pedagogía aplicada obedecía al principio
de la revelación divina y de la autoridad, esto
es, se leían las escrituras para procurar tal
revelación del mensaje pero, quien dictaminaba la verdad era el Papa.
La institución escuela, tal como la conocemos, un espacio físico cerrado, con aulas, un
plan de estudios organizado por años, con
horarios fijos, regulados con el tañer de una
campana, un profesor que enseña a numerosos alumnos, las lecciones que se dan y se to-
La llamada pedagogía escolástica no admitía
que la razón superase la fe, por lo que la
refutación, la crítica y la evidencia científica
27
La Campana: La voz de Dios. Campana y campanilla utilizada en la
“Institución Escolar San Andrés” de Dolores. Tolima. Donadas al Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima, por
Edna Socorro Pacheco.
Campana utilizada a mediados del siglo XX en el Colegio San Isidoro
del Espinal, Tolima. Construida en hierro con baño de cobre.
Cedida al Museo de la Educación y la Pedagogía dde la Universidad
del Tolima por Helio Fabio Jiménez. Rector. 2012.
debieron esperar siglos para mostrar su
potencial. El plan de estudios se desarrolló
en los “estudium general” que posteriormente pasaron a ser las universidades. Para
acceder a estos estudios lo propio era acreditar limpieza de sangre y nobleza de los padres y abuelos paternos y maternos. (Hernández de Alba, G. 1983).
nar el tiempo y el espacio de la escuela; indicaba inicio, fin de tareas y descansos, acatamiento inmediato a lo institucional, a los
mayores y a la tradición. Similar que en la
iglesia, sólo la podían tañer los hombres.
El Concordato con la Iglesia entronizó la pedagogía católica y conformó, en alta medida,
la mentalidad del colombiano del siglo XX,
período en que la alfabetización pasó de 30%
a 80% aproximadamente.
El tiempo y espacio de la vida medieval giró
alrededor de la Iglesia y lo eclesiástico, donde la campana, desde lo alto de las torres,
controlaba las acciones de la población; representaba la voz de Dios y señalaba obediencia y silencio. Según el tañer anunciaba
ángelus, mortuoria, reunión, alarma, duelo,
la hora, etc. Como dispositivo, pasó a domi-
La escuela católica bajo la dirección de la
“Sagrada Congregación para la Educación
Católica”, organismo dependiente de la Santa Sede, fundamenta su misión en el evangelio, su labor de apostolado se encamina a los
28
Las prácticas pedagógicas, en las Escuelas Normales femeninas, estaban orientadas a la dedicación de la mujer a la familia para la salvación
eterna. Para ello se debían leer textos como el “Tratado de las Vírgenes” de San Ambrosio. El texto se utilizó en la Escuela Normal de Ibagué.
niños, niñas y jóvenes para la redención de
los hombres basado en la dualidad de cuerpo
y alma.
La formación para el matrimonio, la orientación de la familia y la obediencia al esposo
correspondían a la concepción por la cual la
mujer no se consideraba sujeto de derechos,
tal como quedó consignado en la Constitución de 1886, Título II, Artículo 15:
Por tal circunstancia, establece y sostiene su
modelo pedagógico, pues reconoce en la escuela el medio más adecuado para transmitir su cosmovisión del humano como un ser
ahistórico, esto es, con un pasado que lo predetermina y el futuro enlazado con una vida
posterior a la muerte donde se le castigará o
premiará. El concepto de la verdad se deriva
del texto sagrado basado en la fe y la moral
por lo que la ciencia quedó supeditada.
“Son ciudadanos los colombianos varones
mayores de 21 años que ejerzan profesión,
arte u oficio, o tengan ocupación lícita
u otro medio legítimo y conocido de subsistencia”.
Así, entonces, la primera mujer profesional
egresada de una universidad colombiana fue
de origen ruso, Paulina Beregoff quien se
graduó de médica en la Universidad de Car-
Así, el modelo pedagógico católico repitió
las prácticas propias de conventos y abadías.
29
“Escuela Normal” de Ibagué. Carrera 2a. con calle 10a.
Foto: Archivo Biblioteca Darío Echandía. Ibagué.
Primera Comunión “Colegio Ángel de la Guarda”. Ibagué. 1954.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
tagena en 1925, asunto que le generó múltiples problemas con instancias religiosas y
civiles. (Piñeres, O. 2002). Para entonces la
líder sindical María Cano ya había adquirido presencia política nacional.
mésticas y manuales serían intermediarias
principales.
La mujer se consideró como miembro connatural de la Iglesia para su fortalecimiento.
Ante la prohibición de realizar lecturas y demostrar dominio de conocimiento lo propio
era que la familia le asignara un esposo para
procurar defender o mejorar el estatus y las
rentas.
En 1930, cuando se realizó el Primer Congreso Internacional Femenino con apoyo del
gobierno de Olaya Herrera, se adelantaron
importantes discusiones reivindicativas del
papel de la mujer en la sociedad colombiana
ante el avance en países europeos por parte
de mujeres progresistas.
Para fines del siglo XVIII eran prácticamente inexistentes las mujeres que supieran leer
y escribir, quienes accedían alcanzaban básicamente una educación doméstica (García,
B. 2007), para lo cual se fundaron institucio-
La mente femenina debía dominar todo
mal pensamiento, esto es ideas de placer,
distracción o gozo, para ello, las labores do-
30
nes como el “Colegio de la Enseñanza” creado en 1783 y de “La Merced” en 1832 en
Santafé de Bogotá.
Desde la firma del Concordato, la pedagogía
católica fue excluyente de otras tendencias
educativas; educación y religiosidad fueron
sinónimas, se enseñaba en el púlpito y en las
aulas, por ello las primeras comuniones han
sido la principal simbiosis entre la formación
escolar y el ingreso al credo católico.
Las instituciones educativas ofrecían a las
familias más pudientes, mediante un currículo diferenciador, enseñar palabras en
francés, dibujo, música vocal e instrumental,
religión, principios de moral y economía
doméstica, complementada con labores de
costura, bordados de cama y mantelería.
(Vahos, L. 2007).
Luis Vives, por ejemplo, en sus fundamentos
pedagógicos ya había señalado que los alumnos asumieran la escuela como el culto en la
iglesia. (Foster, et al. 1922).
Las mujeres símbolo a imitar eran la Virgen
María, aunque de menor importancia Manuela Sáenz y Policarpa Salavarrieta y como
anti-símbolo Eva.
Las instituciones escolares, en su mayoría,
se crearon separadamente para hombres o
mujeres, por lo que el currículo también fue
diferenciado. Así para las mujeres existieron
31
Arriba: Dechado de 1930. Margarita Erlam de Cardoso.
Abajo: Dechado de 1962. Margarita Cardoso Erlam, Donados al Museo
de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Dechados de tejido manual de 1965. Elaborados por Elvia Polanía.
Donados por la familia Polanía Manjarréz, al Museo de la Educación y
la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
clases exclusivas tales como costura y economía doméstica.
Unificar el discurso requería, igualmente,
uniformar las prácticas externas, los textos,
la higiene y los cursos según la edad de los
niños y niñas. Una forma de tal pretensión
fueron las prácticas militares mediante la
formación de compañías al mando del maestro, divididas en escuadrones con manejo de
esgrima y fusiles de madera.
Fue el Congreso Pedagógico, de 1917, el que
solicitó al Ministerio de Instrucción Pública
la derogación del Decreto 491 de 1904, para
que se adoptara el propuesto con tal ocasión,
que en cuanto a la educación de las señoritas
establecía: “Tejidos de crochet con una sola
aguja, punto de calceta, zurcido y pedaceo de
medias, trabajo de bolillo, bordado al pasado y economía doméstica. Desinfección de
habitaciones y ropas. Principio de arte culinario. Lavado y planchado de ropa”.
Al finalizar el año escolar las alumnas debían
realizar muestras de sus progresos manuales
mediante los dechados que fueron muestras
de los diversos tejidos elaborados para preparar a las niñas en las labores del hogar.
El atraso del país se evidenciaba en el hecho
que el analfabetismo era superior al 70% a
inicios del siglo XX; para reducirlo se invitó a las comunidades religiosas a retornar y
fundar colegios y escuelas normales en todo
32
Alumnas de 3° de Bachillerato (octavo grado) del Colegio Oficial
Santa Teresa de Jesús de Ibagué, 1947.
Foto del Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del
Tolima.
Facsímil del Reglamento de la Escuela Normal de Ibagué sobre
las sabatinas.
el territorio. Esta formación tenía la característica que con 6 años de estudios los y las
jóvenes podían vincularse laboralmente.
tegraban a la máxima autoridad del municipio, la jerarquía eclesiástica y a los padres
de familia. Estas evaluaciones se realizaban
cada quince días, en las llamadas sabatinas,
consistentes en exámenes orales ante los padres y diversos funcionarios civiles y eclesiásticos.
Las escuelas normales ofrecían la posibilidad de estudiar en modalidad interna, semiinterna o externa, de manera que en la primera permanecían las 24 horas, los siete días
de la semana durante, al menos, diez meses
al año, solo con cortas y ocasionales visitas
de los familiares.
Las prácticas escolares de la mujer estaban
referidas a las concepciones prevalecientes
tales como la idea de la inferioridad femenina sostenida, entre otros, en el libro “Elementos de Pedagogía” donde se expresa que
la imaginación es una cualidad inferior al
raciocinio, muy propia de la condición femenina. Tal estado de precariedad conceptual fue expresado por el maestro Rafael Ber-
En la segunda modalidad, la jornada incluía
la permanencia al mediodía en el colegio.
En tal época, las evaluaciones eran actos
académicos de incumbencia social que in-
33
351 _ En la mujer la imaginación es más activa, tierna
y poderosa que en el hombre. Cree ver lo que no ve, oir
lo que no oye, sentir lo que no siente, como dice San
Francisco de Sales. Como es muy débil en ella el raciocinio, toma fácilmente por realidades las creaciones de
su imaginación, los sueños, las preocupaciones, los temores, las esperanzas. Como la imaginación no es facultad que difiera realmente de la memoria sensitiva (131),
lo que de ésta hemos dicho es casi en todo aplicable á
aquélla. Su excesivo desarrollo no sólo es síntoma sino
causa también de entendimiento especulativo poco profundo y vigoroso y de entendimiento práctico poco acertado; porque la vivacidad y rápida sucesión de las imágenes tanto impide concentrar debidamente la atención
intelectual en un objeto abstracto, como turba los cálculos del entendimiento práctico, ya presentando como
realidades los deseos, ocultando los obstáculos ó exagerándolos, ya proponiendo como bueno ó útil lo que
sólo es sensiblemente bello.
Transcripción p. 72 del libro “Elementos de Pedagogía” de los presbíteros Luis y Martin Restrepo. Tercera edición de 1903.
Pupitre bipersonal. Usado en el Colegio Sagrada Familia, Fresno. Tolima. 1950. Propiedad del Museo de la Educación y la Pedagogía de
la Universidad del Tolima.
Pizarra. Elaborada con roca pizarra pulida. Antecedente del cuaderno.
Donada por María del Carmen Guzmán quien la utilizó en 1936 en la
Escuela Urbana del Valle de San Juan. Tolima.
Tablero de doble cara. Construido en madera, con pintura mate negra
o verde fue un objeto muy versátil para las explicaciones del profesor.
Propiedad del Colegio Santa Teresa de Jesús. Ibagué
nal quien presentó en 1932, en el Sexto Congreso Mundial de Educación, un extenso panorama de la educación en Colombia, proponiendo su reforma.
El Mobiliario y los Útiles Escolares.
modidades. Existieron bancas de 6 puestos,
similares a las usadas en las iglesias, también
las hubo de 4 puestos y bipersonales. Las
bancas escolares fueron antecesoras de los
pupitres individuales, no tenían espaldar ni
existía un modelo unificado.
con la introducción de la pizarra y el gis. La
pizarra, era una superficie plana, de 25 x 15
cm. aproximadamente, de roca de pizarra pulida, donde se escribía con el gis -o jis- consistente en una barrita de yeso o caolín, cuya
huella era borrable. Fue el antecedente de los
cuadernos como implemento de uso individual. Para enseñar los maestros utilizaban
carteles, también llamados cartapolos que
contenían palabras, frases o imágenes.
Entre los errores principales señaló: Ignorancia de la personalidad del niño, abuso de la
coerción y la corrección, disciplina que inhibe la espontaneidad, represión de la curiosidad, abuso del método memorístico, desconocimiento de la observación y la experimentación. (Bernal, R. 1932. p. 10).
34
A pesar de que para la élite y la dirección política colombiana la educación ha sido considerada vital para la construcción de la sociedad, aún no se asigna presupuesto para su
adecuado funcionamiento. La república desde su conformación ha adolecido no solo de
maestros formados para el delicado oficio,
sino de todo tipo de implementos y muebles
escolares.
En la década del 30 del siglo XX, la decisión
de universalizar la educación primaria generó un proceso de gradual masificación y
de adquisición de mobiliario escolar.
La Banca o el banco. A los padres de familia
les correspondía aportar los butacos o sillas;
en caso contrario los chicos se sentaban en el
suelo. Fue poco a poco que la necesidad de
modernizar la escuela introdujo mínimas co-
La Pizarra y el Tablero. Para la enseñanza
de las primeras letras, los niños y niñas escribían sobre la tierra o en piezas planas de
cera con implementos de punta. Precariedad
superada en la primera mitad del siglo XX
Luego se introdujo el tablero o pizarrón
construido en madera pulida que pintada en
negro mate permitía escribir con la tiza (barra cilíndrica de 6 cm. aprox.), compuesta de
arcilla y yeso. El tablero escolar de madera
fue utilizado por más de 60 años.
35
Pantógrafo. Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad
del Tolima.
Planetario. Donado al Museo de la Educación y la Pedagogía de la
Universidad del Tolima, por la Escuela Normal Superior de Ibagué.
Antiguo metrónomo. Aparato para la medición de tiempos musicales.
https:/upload.wikimedia_org/wikipedia/commons/9/9c/Wooden_
Metronome.jpg
Antiguo compás francés elaborado en hierro.
www.antiqualia.es/antiguo-compas-frances-fabricado-hierro.html
El Pantógrafo. Fue un invento de origen alemán del siglo XVII, acreditado a Langlois.
Es un aparato para realizar copias ampliadas
o reducidas, de dibujos, mapas o formas geométricas. Se compone de 4 regletas dispuestas con posibilidad de movimiento basado en
el principio de los paralelogramos. Con un
punto extremo fijo y uno de referencia que se
desplaza sobre el modelo, en el otro extremo
amplía o reduce la figura mediante un lápiz
que se le ha fijado. De amplio uso en gran
parte del siglo XX, protagonista importante
en la elaboración y agrado por las tareas.
mediados del siglo XX cuando la educación
media empezó a popularizarse y la educación laica tuvo impulso en los gobiernos liberales a partir de 1930.
Instrumentos para el Aprendizaje
de las Matemáticas.
de instrumentos se posibilita dado que las
matemáticas recurren a elaboraciones algorítmicas, esto es, a una secuencia finita y
fija de operaciones para alcanzar una medición o resultado por lo que la escuela los ha
incorporado en sus procesos pedagógicos
que han significado saltos cualitativos importantes.
Este propósito y el apogeo de la pedagogía
que buscaba desprenderse del memorismo
para basarse en el contacto con la realidad
atrajeron la importación de implementos que
modernizaron la enseñanza, para ello, las instituciones educativas adquirieron aparatos
diseñados para tal fin. Uno de estos fue el
planetario que mediante un sencillo pero ingenioso mecanismo mostraba el movimiento de los planetas y los eclipses, enseñanza
para procurar la evidencia propia del pensamiento científico.
El Planetario. La enseñanza de las ciencias
ha tenido un ingreso lento a la escuela colombiana. Los importantes avances se dieron a
36
Contar, medir, pesar, calcular, son las elaboraciones conceptuales abstractas de las
matemáticas, con las que la humanidad busca conocer, predecir y determinar algoritmos precisos, al punto que pasan de la fría
lógica a la estética, por ello se suele afirmar
que toda medición es preciosa y que hay tanta belleza en el Teorema de Pitágoras como
en la Venus de Milo.
Además del ábaco, existen el compás, el metrónomo, el cronómetro, el calibrador, el
metro, la balanza, la brújula, el cuarto de
círculo, la regla de cálculo, la máquina sumadora, la calculadora electrónica y el computador entre otros. En suma, todos ayudan
a describir la armonía del mundo como la
belleza de la sección áurea en el arte, los
La comprensión matemática requiere abstracciones complejas, pero conforme a los
avances tecnológicos se han diseñado aparatos que facilitan su aprendizaje. La creación
37
Ábaco. Donado al Museo de la Educación y la Pedagogía de la
Universidad del Tolima, por la señorita Lygia Cardoso, Colegio Nuevo
Liceo. Ibagué.
La Pascalina. Máquina de sumar y restar, creada por Blas Pascal
en 1642.
Regla de cálculo de 2 m. x 0,60 m., marca Néstler. Utilizada en la Universidad del Tolima para la enseñanza del cálculo en las décadas de
los 60´s y 70´s del siglo XX.
fractales en ciertos objetos, la proporción
armónica de una obra clásica de la música
y la relatividad determinada por la luz y el
espacio.
la suma mediante números que se basa en la
representación simbólica de las cantidades.
go en la formación escolar media. Para su
adecuado manejo se requería de un manual
y de explicaciones por parte de un experto.
El Ábaco, inventado en Asia entre los años
3000 y el 2500 antes de la era actual, es aún
útil para la enseñanza de las primeras operaciones aritméticas; consiste en un mecanismo sencillo de desplazamiento de un grupo
de cuentas por diversos ejes paralelos dispuestos de manera horizontal o vertical que
representan las unidades, decenas, centenas,
etc. Es un sistema idóneo para enseñar a sumar y restar pues se adapta a la inteligencia
sensorial y motriz del niño; opera sobre objetos y evidencia las respuestas a diferencia de
38
La Pascalina. Su nombre, en memoria de su
inventor Blas Pascal, perfeccionada por
Leibniz. Se considera la primera calculadora
mecánica. El funcionamiento se basó en un
mecanismo de discos o ruedas interconectadas, de manera que el giro completo de una
hacía avanzar la siguiente ciertos grados;
según fuera suma o resta se giraba con una
manivela adelante o atrás.
La regla permitía realizar las cuatro operaciones básicas, elevar al cuadrado u otra potencia, sacar logaritmos, inversos y ecuaciones, evitando la realización de extensas
operaciones con lápiz y papel. Su uso llegó a
ser cotidiano para los alumnos de los últimos
grados de bachillerato pues cada uno debía
poseer una para sus tareas y ejercicios.
La Regla de Cálculo. Esta herramienta tuvo
su origen en el siglo XVII. Su uso se popularizó en Colombia, a mediados del siglo
XX, inicialmente a nivel universitario y lue-
Se comercializaban diversas marcas siendo las más conocidas la Faber Castell y la
Néstler. Su uso declinó en cuanto aparecieron las calculadoras electrónicas.
Para reducir el analfabetismo nacional (cerca del 70%), se creó la Escuela Radiofónica por Monseñor José Joaquín Salcedo.
http://www.semana.com/nacion/articulo/radio-sutatenza-una-revolucioncultural-en-el-campo-colombiano/529745
Por su parte, en la década del 60, la “Alianza
para el Progreso”, un programa del gobierno
de Estados Unidos para intervenir en los
países subdesarrollados, prometió erradicar
la pobreza, eliminar el analfabetismo adulto
y asegurar el acceso a la escuela desde los
seis años en máximo una década, así como
modernizar y expandir la educación.
Para ello, la radio y la televisión se constituyeron en recursos educativos importantes.
Mediante las escuelas radiofónicas se difundió la educación primaria a distancia dirigida
a los campesinos. Se enseñaban los elementos básicos de lectoescritura, las operaciones
matemáticas y asuntos de la vida del campo.
39
3.
Los Textos
Escolares
Los textos son dispositivos pedagógicos,
objetos de consumo, (Cardoso, N. 2007) y
preservadores de memoria cultural. Como
dispositivos, son reguladores de la cultura
y de los saberes; en sus inicios fueron especialmente transmisores de ideología más
que de ciencia. A partir del primer libro impreso para difusión masiva, como lo fue la
Biblia, el control fue asumido por la Iglesia
al punto que los textos y los autores considerados contrarios a los principios católicos
eran incluidos en el Índice, con lo cual quedaban proscritos.
Se podría afirmar que Comenio se constituye
en el padre no sólo de la Didáctica sino de los
textos escolares. En su libro “La Didáctica
41
“Lettres de Gasparin de Pergame”. 1470. El primer texto francés para
enseñanza. Escrito en latín, el idioma de la Iglesia y considerado el
idioma culto.
“Orbis Sensualium Pictus” de Comenio, considerado el primer texto
escolar por reunir texto escrito y dibujos alusivos. Escrito en formato
de catecismo, a doble columna en latín e inglés.
Portada del Catecismo “El Libro de la Infancia” de Miguel Copin.
(1802). La primera edición fue de 1728.
Magna” dejó las bases de la formación infantil al determinar los métodos para la enseñanza de los diversos campos de conocimientos y las particularidades que debería
tener la enseñanza de los niños.
Entre tanto, las comunidades indígenas, que
ocupaban la Colombia precolonial transmitían sus conocimientos ancestrales únicamente de manera oral.
allí. Para los indígenas, considerados salvajes, bastaba la memorización de los principios de la doctrina cristiana.
Por su parte, el período de dominación española ingresó en el siglo XV con la evangelización a cargo de los curas doctrineros,
mediante la lectura de los catecismos, la Biblia y la vida de santos.
La invención de la imprenta en 1440 inició
una revolución cultural con la reproducción
de textos escritos. El texto “Orbis Sensualium Pictus” de Comenio, fue el primero especialmente preparado para niños y jóvenes.
En nuestro medio de inicios republicanos,
los textos para la enseñanza de la lectura y
la escritura se utilizaron para evangelizar a la
población considerada noble y urbana.
Dichos textos contenían lecturas alusivas a
la corona española, puesto que se editaban
En Occidente fue la escuela del siglo XV la
que dio comienzo a los textos escolares con
la publicación de “Las Cartas de Gasparín”
de Pergame (1470), “Isopete Historiado”
(1489) y “Orbis Sensualium Pictus” (1658).
42
“La Cartilla Elemental para Aprender el
Alfabeto y las Primeras Nociones de Lectura
Castellana” es un texto sin autor conocido.
Todo indica que se utilizó en los inicios del
siglo XIX por lo que se infiere que en ella se
formó parte de las primeras generaciones de
republicanos. Contenía lecturas de la historia de España, como la relación cristiana
con los triunfos del Rey Constantino y los
reyes de Castilla, León y Navarra.
Catecismo en defensa del gobierno monárquico.
http://books.google.com.co/books/about/El_libro_de_la_infancia.html
“El Libro de la Infancia” fue un catecismo
editado en 1802, se conoce una edición de
43
Declaración de la doctrina socialista
POR PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Pregunto: ¿Sois socialista?
Respondo: Sí, obligado por el dios Capital.
P. - Ese nombre de socialista ¿de quien lo hubisteis?
R. - De Carlos Marx, nuestro maestro.
P. - ¿ Qué quiere decir socialista?
R. - Hombre que quiere que desaparezca la propiedad individual y hacerla colectiva, social o común.
P. - ¿Qué entendéis por propiedad colectiva?
R. - El que la propiedad sea de todos, y de ninguno, y que los
beneficios que de ella se extraigan, con el trabajo del hombre,
sean para todos, y no para unos pocos.
P. -¿En qué se conoce al socialista?
R. -En sus acciones.
P. -¿En qué se conocen y distinguen éstas?
R. -En pertenecer al partido Socialista Obrero.
P. -¿Basta para ello este solo hecho?
R. -Sí.
P. -Explíquese usted.
R. -Respondo sí porque es innegable que para ser afiliado a este
Partido es necesario tener una buena conducta pública y pri-
Transcripción “El Catecismo de Doctrina Socialista”. de Felipe Carretero. 6a Edición. 1928. En formato de preguntas y respuestas, para
adoctrinar sobre el socialismo. En: “El Catecismo de Nuestros Padres”,
p. 257.
Justificación de la supuesta necesidad de la pobreza.
http://books.google.com.co/books/about/El_libro_de_la_infancia.html
Caracas, de 1885 que seguramente circuló en
los Estados Unidos de Colombia.
textos su impresión, publicación y difusión
fue motivo de legislación y control. Así, durante el federalismo colombiano, luego de
promulgado el Decreto Orgánico de Instrucción Pública, en 1870, cada uno de los nueve
Estados Soberanos debía aceptar o rechazar
el articulado.
El texto desconoce los principios republicanos dando pleno respaldo a la monarquía;
allí se explica que es mejor vivir bajo el dominio de un rey que el de una república.
“El Catecismo” de Copin preguntaba si
sirven de algo los pobres a lo que respondía
que sí, pues los ricos al ejercer la caridad
pueden adquirir la gracia de Dios.
En tal sentido, el Estado Soberano del Tolima aceptó el decreto pero, con respecto a
los textos se reservó el derecho de examinarlos y aceptarlos o rechazarlos según su juicio; fue la mirada con matices de censura
eclesiástica propia de la época; la decisión
fue publicada mediante decreto en el periódico “La Escuela Normal” de noviembre
18 de 1871.
Mediante el sistema de preguntas y respuestas, propio de los catecismos cristianos,
también se enseñó la historia patria y el socialismo. Por el contenido ideológico de los
44
En las escuelas hai hoi una extrema discrepancia en los textos que se usan, i éstos por lo
jeneral son mal adaptados a las necesidades de
las escuelas primarias, i al desarrollo intelectual
de los niños que deben estudiarlos.
Por lo jeneral hai muchas definiciones complicadas, mucha palabrería i pocos ejercicios
prácticos. se va de las definiciones a los hechos,
en vez de ir de los hechos a las definiciones. En
suma, no hai textos que valgan la pena para que
estudien los niños pequeños.
Decreto del Estado Soberano del Tolima sobre reservas frente al Decreto Orgánico de Instrucción Pública.
En: Periódico “La Escuela Normal” del 18 de noviembre de 1871.
Facsímil periódico “La Escuela Normal”, diciembre 16 de 1871.
La carencia de imprentas por parte del Estado -las pocas imprentas existentes eran
privadas- y el escaso presupuesto, como ya
se señaló, sumado a la difícil comunicación
entre los Estados de la Nación, impedían la
circulación de los textos escolares. La mayoría de estos textos eran traídos por quienes
viajaban a Europa, entonces, al compararse
con la producción local, quienes tenían formación en la escuela moderna denunciaban:
el palabrerío, la falta de ejercicios y el método de las palabras a los hechos, no lo inverso,
ya propuesto por Pestalozzi.
Aunque el libro “Orbis Sensualium Pictus”
fue publicado cerca de dos siglos atrás, en
nuestra Nueva Granada aún se recurría a publicaciones periódicas para su difusión.
“El Primer Libro de Instrucción Objetiva
para el Aprendizaje Combinado del Dibujo,
la Lectura y la Escritura” fue la punta de
lanza del proyecto instructivo medernizador del gobierno liberal radical de Eustorgio
Salgar.
Fue el primer intento de hacer una enseñanza
integrada, conforme a lo planteado por la escuela alemana, pues se propuso aplicar las
lecciones objetivas o lecciones de cosas
consistente en que a partir de una idea o cosa
Así, mediante transcripciones de lecturas de
diversos autores, generalmente europeos, se
difundió el conocimiento denominado útil.
45
SECCIÓN TERCERA _ FIN DEL HOMBRE
115
526 _ El indio es desconfiado, ingrato y poco propenso á nobles aspiraciones. En su educación moral es
preciso, por tanto, cuidar especialmente de inspirarle
las virtudes contrarias.
527_La raza negra es más inteligente que la raza
india, sin que iguale, sino por excepción, á la blanca;
su entendimiento, sin embargo, puede recorrer todos
los grados en que hemos dividido su desarrollo. A pesar de esto, y en atención á la posición social que entre nosotros ocupa por su pobreza, sus costumbres y
el grado de civilización que ha alcanzado, su buena
educación moral exige que la intelectual se contenga
en los fines que hemos señalado para la de los indios,
con excepción de los casos en que reemplacen á aquellas circunstancias otras mejores.
a) Los vicios más comunes en esta raza son la pereza y el abandono, la envidia y el irrespeto, el robo y la
crueldad, lo cual impone cuidados especiales en la
educación.
Lección de ciencia publicada en el Periódico “La Escuela Normal”.
Noviembre 18 de 1871.
Citolegia, utilizada en el siglo XIX y XX, con instrucciones para el
maestro.
Original preservado en la Biblioteca Nacional de Colombia. Bogotá.
Transcripción sobre características morales de las razas.
En: “Elementos de Pedagogía” de Luis y Martín Restrepo, p. 115.
Facsímil de portada: “Essai Sur L’Inégalité Des Races Humaines”
Conde de Gobineau. 1853.
se estudiaban analíticamente con las demás
que se relacionaran.
de vigencia lo importante fue la enseñanza de
la moral y la fe, para lo cual las ideas de progreso y ciencia eran relegadas y hasta
proscritas. Miguel Antonio Caro (1880)
defendió la idea de que la fe con ignorancia
era más importante que el progreso.
La teoría de las razas y las supuestas diferencias en cuanto a capacidades mentales
fue sugerida en Europa, entre otros, por el
Conde de Gobineau, cuando la antropología y la teoría evolucionista aún eran incipientes.
La versión consistió en afirmar, a partir del
color de la piel, las características morales e
intelectuales de las personas.
En este ambiente se autorizaban sólo las publicaciones que sustentaran tal cosmovisión
cristiana y europeizante.
El libro de los hermanos Restrepo incluyó
tales supuestos con lo cual la élite, considerada sin mancha de tierra, encontró más
excusas para ratificar la intolerancia y las
concepciones excluyentes.
Las citolegias, en un comienzo, no eran textos propiamente dichos, sino carteles que
contenían palabras o frases divididas en sílabas.
Correspondía a la lectura en voz alta, sílaba
por sílaba pero que impedía la comprensión
del significado de las palabras y las frases.
Conforme a la pedagogía católica, eran mensajes morales y religiosos.
Uno de los textos que determinó poderosamente la formación de los maestros del
siglo XX en Colombia fue el libro “Elementos de Pedagogía” de los presbíteros Luis y
Martín Restrepo, cuya primera edición data
de 1893.
La expansión de la pedagogía católica fue la
meta del período de la regeneración conservadora. Durante sus cuarenta y cuatro años
46
Así, entonces, la raza blanca, proveniente de
los arios, era superior a las razas amarilla y
negra, planteada por el Conde de Gobineau
en el “Essai Sur L´Inégalité Des Races
Humaines”, escrito en 1853.
Tal teoría fue sostenida en 1928, por el influyente político conservador Laureano Gómez, en una famosa conferencia en el Teatro
Municipal de Bogotá.
Allí se reprodujo la teoría de las razas, paralela a la versión de lo civilizado versus lo
salvaje, aplicado a los europeos y a las colonias americanas.
Este entorno ideológico mantuvo la idea de
desconocer a quienes no fueran blancos, en
47
Laureano Gómez defendiendo la teoría de las razas en conferencia
en el Teatro Municipal de Bogotá.
Foto tomada de Restrepo, E. 2007.
Facsímil de carta enviada al Ministerio de Educación Nacional por la
jerarquía católica.
En: “La Iglesia y el Estado de la Educación”. (1935).
consecuencia, el acceso y la calidad de la
educación, sin duda, se centró en esta población pues, por la supuesta inferioridad, no
había para que educarla.
En una carta el clero solicitó al gobierno
aplicar la censura de libros incluidos en el
Índice, dado que en uno de ellos se habían
propuesto autores considerados perjudiciales para la juventud.
Lo que se quiere significar acá, es cómo los
textos, para el caso el de Gobineau, son utilizados para sostener ideas y prácticas según
la conveniencia e intereses de ciertos grupos
que determinan el futuro de las poblaciones.
Conforme a la pedagogía católica, imperante
desde 1885, los planes de estudio adjuntaron
cursos de historia sagrada, para lo cual las
editoriales de las comunidades religiosas los
producían. Allí se incorporaron narraciones
del antiguo testamento y vidas de santos, con
el fin de afianzar el conocimiento en la fe.
Además, la prohibición de textos fue algo
muy usual en el siglo XX. Los reclamos de
los jerarcas de la Iglesia eran directos y frecuentes. Para los cursos de literatura española, por ejemplo, se censuraron autores que
no contaran con su visto bueno.
La Editorial FTD de los hermanos maristas,
que posteriormente se denominó Edelvives,
junto con la Editorial Bruño de los hermanos
48
Libro “La Imitación de Cristo” de Tomás Kempis, fraile del siglo XV.
Fue una guía espiritual de los aprendices de monjes, popularizado
en el siglo XX con ocasión de las primeras comuniones.
La primera edición data de 1418. Donado por: Lázaro Varón Varón, al
Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Primer libro de pedagogía escrito por colombianos. Autores los
presbíteros Luis y Martín Restrepo. Tercera edición de 1905.
Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
lasallistas de Perú, dominaron el mercado
editorial escolar de la segunda mitad del siglo XX.
tra el camino para establecer, a pesar de la
independencia, vínculos con algunas prácticas coloniales.
Los textos de historia sagrada, el “Catecismo
de Doctrina Cristiana” de Gaspar Astete, el
“Manual de Urbanidad y Buenas Maneras”
de Manuel Carreño y “La alegría de Leer”
de Evangelista Quintana conformaron, en
alta medida, la mentalidad católica de los escolares; Fue un proyecto ideológico y adoctrinador basado en un modelo uniforme y supuestamente ideal para consolidar la nación
y fortalecer la unión entre sus habitantes.
La obra se basa en un libro de Erasmo de Roterdam de 1537, como lo muestra Norbert
Elías (1989).
Fue parte del proceso transformador de las
costumbres llamadas bárbaras o incivilizadas para adecuar los ademanes, el vestido y
el trato según la usanza de las cortes. Estas
normas de comportamiento refinado permitían parecerse a los de clase noble y a la
aristocracia, imponiendo sus formas de interacción al resto de la población. Este aislamiento de las prácticas propias de los indí-
En el “Manual de Urbanidad y Buenas Maneras”, del venezolano Carreño, se encuen-
49
“Manual de Urbanidad y Buenas Maneras” de Manuel Carreño.
Donado por la Familia Vázquez B. Colección Museo de la Educación
y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
“Alegría de Leer” de Evangelista Quintana. 1936.
Donación Familia Vázquez B. Colección Museo de la Educación
y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Álgebra de Aurelio Baldor.
Colección Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad
del Tolima.
genas y de las clases bajas a cambio de aportar a la supuesta identidad nacional generó
desarraigo y mayor distanciamiento social.
La enseñanza del álgebra, por ejemplo, incrementó las dificultades, los fracasos escolares se sumaban a los frecuentes castigos y
al desconocimiento de los beneficios de la
educación por parte de la mayoría de la población.
cantidad de ejercicios de aplicación y mecanización procuró facilitar el aprendizaje,
los profesores de la época se concentraban
en que los alumnos lograran las respuestas a
los ejercicios sin desarrollar la comprensión
y el auténtico desarrollo del pensamiento algebraico. El texto fue utilizado en la escuela
secundaria por más de cuarenta años en muchos países suramericanos.
Con la adecuación de los programas de formación media y primaria, de mediados del
siglo XX, la formación moralista poco a
poco fue perdiendo su predominio; la educación ahora exigía las ciencias naturales, las
ciencias sociales y las matemáticas que colocaran a los colombianos a tono con el desarrollo de otros países.
El Álgebra de Baldor fue un gran avance editorial y pedagógico si se compara con el texto de Liévano (1895), pues este no contenía
imágenes ni color. Baldor, nacido en Cuba,
publicó su obra en 1941, con innumerables
reediciones, se constituyó en el texto que más
padecimientos ocasionó en la juventud.
Entonces, cursos que eran propios de los programas universitarios fueron incluidos en la
formación media, aunque sin la suficiente
preparación magisterial.
Textos escolares de Historia Sagrada de amplia difusión en el siglo XX.
Colección Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad
del Tolima.
Aunque con su formato visualmente agradable, sus explicaciones reguladas y la gran
50
51
4.
Silencio,
Obediencia
y Castigos
La pedagogía tradicional, directamente
relacionada con la cosmovisión católica del
mundo, asumió la idea de educación como
instrucción para acatar y obedecer las creencias provenientes del texto sagrado. Dios,
como ser creador, fue presentado con similar
y doble condición humana de premiador y
castigador.
Las gentes, intimidadas por el dominio de los
señores, fueron adoctrinadas en la obediencia por virtud religiosa. (Melo, 1978). De allí
que la obediencia fue un tema recurrente
desde los primeros años a través de los textos
de lectura. A partir de la pedagogía católica,
la concepción de bondad y maldad fue asimilada con la de premio y castigo provenien-
Texto de Lectura de comienzos del siglo XIX.
Preservado en la Biblioteca Nacional de Colombia. Bogotá.
53
Apartes del “Libro de Lectura” del presbítero Martín Restrepo, 1917.
Sobre la obediencia.
Libro ganador del concurso de textos escolares.
Facsímil sobre la supuesta superioridad física de la raza blanca.
“Elementos de Pedagogía” Luis y Martín Restrepo. p. 60.
Facsímiles sobre la supuesta superioridad intelectual y moral de la
raza blanca y sobre la autoridad y la obediencia. “Elementos de
Pedagogía” Luis y Martín Restrepo. p. 61 y 151).
Recreación de castigo, aplicado a mediados del siglo XX.
Foto: Néstor Cardoso Erlam.
te no de los hombres sino de Dios. Los textos
escolares, del siglo XIX, para la enseñanza
de las primeras letras abundaron en tales
preceptos. El ya referido “Texto de Lectura”
de inicios de la república incidió en las primeras generaciones de colombianos en tal
sentido y, aún en el siglo XX, se mantenían
las prescripciones conforme se encuentra en
el texto de Luis y Martín Restrepo.
Para los hermanos Restrepo no fue impedimento hacer compatibles las ideas del innovador Pestalozzi con las conservadoras de
Fitch y con la teoría de las razas del Conde de
Gobineau (1853-1857) en su “Ensayo sobre
la Desigualdad de las Razas Humanas”,
tal como quedó incluido en el libro “Elementos de Pedagogía” sobre la supuesta superioridad de la raza blanca. Este libro hizo
parte de la formación de maestros y maestras
a través de la Escuela Normal Superior de
Ibagué.
su inteligencia puede llegar á los análisis
más minuciosos, á las síntesis más elevadas,
á las más delicadas abstracciones...y
mueven las aspiraciones más nobles, como
el amor al estudio y á la gloria”. (Restrepo,
p. 60).
Los Castigos
y Premios Escolares.
Sobre la forma de imponer la obediencia
desde temprana edad, el libro retoma lo escrito por J. G. Fitch, educador inglés del
siglo XIX. “...Ya sabemos que cuando en una
nación discuten sus ciudadanos los derechos
del hombre y los principios de gobierno, se
encuentran en estado anormal ...”.
“La raza blanca además de contener el
tipo de belleza y armonía de las formas humanas, goza de mayor fuerza intelectual...
requiere menos trabajo para su educación;
54
En el siglo XIX ni la psicología ni la sociología habían iniciado como ciencias; las
categorías infancia y juventud no existían,
los niños y niñas eran considerados apenas
como seres vivos, o adultos pequeños. De
hecho, la proporción de niños que morían
era similar a la de los que vivían, el conocimiento sobre la psique era referido a lo
innato del alma que, por haber nacido con
pecado, deberían expurgar sus culpas para
lo cual el dolor corporal era prioritario.
Según esta teoría, en la raza negra “las
fuerzas intelectuales son inferiores a los
de la raza blanca; y es grande en ellos el
predominio de lo sensible sobre lo moral...
el apetito sensible es violento y la inteligencia muy limitada”. (Restrepo, p. 61).
Bajo estos principios se pretendió estructurar
la nación y se formaron los maestros en las
escuelas normales del Tolima y Colombia.
Así, entonces, el castigo corresponde al sistema de sumisión por el cual una cultura pre-
55
Recreación de castigo.
Foto: Néstor Cardoso Erlam.
Los castigos mortificantes y dolorosos fueron prohibidos por el
Vicepresidente Santander en 1822.
Foto: Néstor Cardoso Erlam.
Castigos en la escuela antigua.
http://garaycochea.wordpress.com/2010/09/21/castigos-escolaresaprendizaje-de-la-crueldad
tende controlar y reproducir una ideología y
sus correspondientes prácticas hasta convertirla en hábito incuestionable.
ni le perdones sus malas acciones... Haz que
se someta, y dale azotes mientras es muchacho... corrige y somételo con energía...” para
que en su necedad no se rebele contra ti”.
Eclesiástico, 30.
y a la dignidad humana. En la edad media se
podía aplicar hasta ocasionar la muerte, por
lo cual filósofos como J. Lock alertaban de
tal exceso.
El castigo conduce a la obnubilación del pensamiento y la razón, a la sumisión del menor
o del débil mediante el miedo y el dolor.
Educación y sumisión quedaron asociados
como algo natural.
“No dejes de corregir al joven, que unos
cuántos azotes no lo matarán; por el contrario, si lo corriges, lo librarás de la
muerte”. Proverbios 23:12.
Escritos como el Eclesiástico y Los Proverbios así lo plantean: “El que ama a su hijo
no deja de castigarlo y al final encontrará
en él su alegría. Hijo dejado a sus anchas se
desboca... No te diviertas con él, si no
quieres sufrir con él y terminar lamentándolo terriblemente. No le des autoridad...
“La necedad es parte de las ideas juveniles,
pero se quita cuando se corrige con golpes”.
Proverbios 22:15.
El castigo fue una práctica escolar cotidiana,
no se consideraba atentatoria a los derechos
56
María Montessori, en 1898 propuso un método para niños con discapacidades, que luego extendeió a toda clase de niños.
En: https://juegoseranlosdeantes.blogspot.com/2013/08/mariamontessori-una-mujer-unica-en-su.html
subordinación. No obstante, María Montessori, desde inicios del mismo siglo, había
pregonado la bondad del juego y la creatividad como actividad importante para el
aprendizaje.
Se requirieron varios siglos para que las ciencias humanas y cognitivas como la psicología y la sociología dilucidaran teorías y
estudios sobre sus efectos negativos, finalmente, en el siglo XX, se establecieron las
consecuentes leyes sobre protección.
Por la ausencia de teoría psico-social sobre
la infancia, los castigos escolares tortuosos
fueron aceptados por la sociedad sin preocupación. Fue el ilustrado Francisco José de
Caldas, en el “Semanario del Nuevo Reino
de Granada” en 1808, No. 11, quien rechazó
los castigos pues minaban la moral del niño,
a cambio propuso el plan de la Escuela Patriótica como una forma de elevar la moral,
la fe y la virtud de los ciudadanos y pensar
más en lo colectivo que en lo personal.
La escuela antigua consideró la espontaneidad y el juego como algo impropio, el
niño debía adquirir actitudes de adulto, entre tanto, se permitieron, hasta finales del
siglo XX, dichos mecanismos de control y
57
primero el cabello, juagado los pies, las piernas y
cortado las uñas. Sería de desear que ya que no alcanzan
estas gentes a comprar el zapato, usasen por lo menos de
alpargate, con que evitarían la deformidad del pie y
añadirían nueva decencia a su persona.
18
23. Para el gobierno de los hombres son precisos el
premio y la pena. Los muchachos necesitan de uno y
otro y así se tendrá cuidado que haya en la escuela una
palmeta con qué castigar las faltas menores y un azo
para las de mayor gravedad. Estas serán las únicas
penas que se aplicarán, siguiendo siempre la prudencia
del maestro a cuya consideración se deja el más o menos
de todas ellas.
178
Recreación de castigo.
Foto: Néstor Cardoso Erlam.
Recreación de castigo utilizado en la escuela del siglo XX.
Foto: Néstor Cardoso Erlam.
Transcripción de “Documentos para la Historia de la Educación en
Colombia”. Tomo V. 1777-1800. p. 178. Hernández de Alba, G. (1983).
Palmeta. Instrumento de madera utilizado para castigos.
http://www.lagaceta.com.ar/nota/790603/opinion/alguna-vez-palmeta.html
Más tarde, los castigos mortificantes fueron
prohibidos en 1822 por el Vicepresidente
Francisco de Paula Santander pero sin éxito.
que castigar el cuerpo. El castigo físico
provino de las prácticas cristianas y monacales de flagelación y autoflagelación para
superar las faltas, alcanzar el perdón y el
cielo.
manera que afectaran más el alma que el
cuerpo. (Foucault, 2009). Para el alma estaban: la exclusión y la vergüenza, para el
cuerpo: la férula, la palmeta y el cucurucho,
entre otros.
La escuela como institución se creó más para
disciplinar, normalizar y controlar que para
permitir la creatividad y plena libertad.
La palmeta era un objeto de madera con orificios, utilizada para pegar con contundencia
en las manos o en las piernas en presencia de
los demás niños. Los orificios generaban
ampollas y reventaban la piel.
- Pellizcar los brazos.
- Exclusión del salón de clase.
- Dar vueltas al patio bajo el sol.
- Arrodillarse por varios minutos sobre tablas
con tapas de latón.
- Recoger de rodillas maíz o arena.
- Desplazarse en cuclillas.
- Alzar ladrillos o libros.
- Mantenerse quieto de pie en un rincón del
salón mirando la pared.
- Colocar orejas similares a las de un burro.
- Pellizcar o halar orejas.
- Coscorrones (golpe en la cabeza con los
nudillos de las manos).
- Hacer planas (escribir en el cuaderno frases
como “debo permanecer en silencio”.
- Colocar moños de papel en la cabeza.
Así, la máxima pedagógica pre-moderna de
“la letra con sangre entra y la labor con
dolor” de inicios del siglo XIX se entronizó
y mantuvo vigente.
La intención del castigo era degradar la moral, disciplinar, imponer la sumisión y obligar el ejercicio de la memoria mediante repetición mecánica de las lecciones.
El paso del modelo pedagógico lancasteriano al católico y al de la Escuela Nueva, privilegiados en los siglos XIX y XX,
no alcanzaron la transformación. Los maestros y maestras en su deber unificador adquirieron dispositivos educativos de poder
para obligar a la obediencia y el estudio de
La práctica provenía del método lancasteriano y de la concepción medieval por la
cual, para dominar y salvar el espíritu, había
58
Para los castigos, también, se utilizaron látigos, reglas de medidas y varas o ramas de arbustos propios de cada región. A continuación un listado de los castigos escolares más
frecuentes en el siglo XX:
59
Imágenes alusivas a la escuela antigua.
Evangelista Quintana. Cartilla “Alegría de Leer” 1932 y 1954.
Facsímil de certificado para reconocimiento de niños juiciosos.
La cartilla “Alegría de Leer”, en su promoción del modelo de la Escuela Nueva, incluyó imágenes alusivas a la escuela antigua.
tiva. En resumen, solo a fuerza de legislación,
más que por convicción, la máxima pedagógica perdió su vigencia.
A partir de la Declaración de los Derechos
Humanos, en 1948, se proclamó la Declaración de los Derechos del Niño, en 1959, el
Decreto 2277 de 1979, sobre el ejercicio de
la profesión docente, señaló como causal de
mala conducta de los docentes “la aplicación
de castigos denigrantes o físicos a los educandos” (Artículo 46).
De otra parte, sobre los premios la documentación existente es muy reducida. Se conoce
que en el gobierno del liberal Eustorgio
Salgar (1870 a 1872) con el fin de difundir la
asistencia a la escuela se otorgaban certificados que recomendaban a los niños por
ciertas cualidades. (Pérez, A. 1941).
Posteriormente, tales certificados, las medallas y los cuadros de honor fueron diversificándose para valorar aquellos alumnos
y alumnas que se destacaban por diversos
logros.
Luego, la Constitución Política de Colombia, de 1991, y la Ley General de Educación,
de 1992, fueron las normas que finalmente
erradicaron el castigo como práctica educa-
60
Paul Julius Moebius. “La Inferioridad de la Mujer”. La primera versión
en alemán data de 1900. Moebius fue neurólogo y psiquiatra.
En: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del
Tolima.
Del porqué la mujer no debería estudiar.
En: “La Inferioridad de la Mujer”. Moebius
Original Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del
Tolima.
La Educación de la Mujer.
que poseyera alma; seguramente, siguiendo
las palabras de San Pablo: “La mujer debe
escuchar la instrucción en silencio, con toda
sumisión; y no permito que la mujer enseñe
en público ni domine al hombre. Quiero que
permanezca callada, porque Dios hizo primero a Adán...”. (San Pablo a Timoteo 2:12).
Según Aristóteles la mujer encarnaba la oscuridad, la pasividad y el sentimiento, por
oposición al hombre quien era visto como
luz, actividad e inteligencia. Consideró el
cuerpo femenino falto de belleza, por carecer
de fuerza, por tanto, la mujer era un varón a
medias.
“Las ancianas deben enseñar a las jóvenes
a amar a sus esposos, y a sus hijos, a ser juiciosas, puras ...sujetas a sus esposos...”
(San Pablo a Tito. 2, 1-8).
La Iglesia católica, basada en los principios
aristotélicos, toma tal discurso que se traduce en la imagen pasiva, complaciente y como
“una eterna menor de edad”, con lo cual, fue
excluida de la vida pública y apenas un ser al
servicio del hombre. Por su parte, Tomás de
Aquino dudó de su capacidad de raciocinio y
Pablo Julio Moebius fue un médico alemán
(1852-1907), que alcanzó gran notoriedad
por sus escritos sobre la diferencia fisiológica de la mujer y del hombre, basado en es-
61
“Guía de la Buena Esposa”. 1953. España.
Se acredita a Pilar Primo de Rivera. Hija del dictador español.
En: http://www.elpalilloleones.com/wp-content/uploads/2014/04/guia-de-la-buena-esposa-falange-espac3b1ola-seccion-femenina-jons-10.jpg
tudios sobre las características de los cerebros femeninos y masculinos. Estimó que la
mujer maestra no era importante sino como
madre y cuidadora de niños. Con respecto a
las características y condiciones generales
“la mujer está ubicada entre el hombre y el
niño” como se afirma en “Inferioridad de la
Mujer”. (Moebius, s.f. p. 32).
El concepto de género femenino, igual que el
de infancia, son categorías que, solo en el siglo XX, alcanzaron atención y aceptación similar que la del masculino. La sociedad, preponderantemente machista, le asignó un papel virginal, maternal o de belleza sublime, por
esta razón, no recibían educación, eran apenas instruidas para la obediencia al esposo,
asignado según intereses económicos y de
abolengo. Las niñas se vestían y portaban similar que una adulta, esto es que, no vivían la
infancia tal como la entendemos actualmente.
Según este autor, la mujer debía tener una
vida de claustro si buscaba la felicidad. Su
destino era cuidar niños y defender el hogar
mediante la piedad y la obediencia. Creencias que sin duda fortalecieron la apertura de
colegios y escuelas normales donde las niñas ingresaban internas preparándose para
el apostolado de la educación.
De tal manera que, el discurso sobre lo femenino provenía exclusivamente del pensamiento masculino, especialmente de los
jerarcas de la Iglesia, por ejemplo el obispo
62
“La Mujer Piadosa”. Primera edición 1895. Francia. Monseñor Landriot.
En: https://www.google.com/search?q=la+mujer+piadosa+de+landriot&tbm
francés Landriot en el libro “La Mujer Piadosa” (1895) explica y recomienda que: “...
un hombre puede tener muchos defectos,
grandes vicios; puede tener sus horas de
irritación, y durante ellas tratar a su compañera en términos tan duros como injustos;
no importa a pesar de las palabras violentas
que la pasión hace el papel de creer cuando
las profiere, el corazón quedará fiel, el corazón se inclinará ante la virtud, el corazón
tendrá confianza”. “¡Pagar con el bien
siempre y jamás con el mal... porque la mujer tiene tantos medios de hacer el mal cuando quiere! ... os ruego encarecidamente, en
nombre de Dios, ...en nombre de vuestra
familia y de vuestra sangre, que nunca uséis
de semejante proceder, aun cuando vuestro
marido sea colérico, vengativo, egoísta; aun
cuando sintáis herido vuestro corazón en lo
que tiene de más delicado ... hacedle el bien:
a cada acto de egoísmo, oponed un acto de
abnegación, de desprendimiento; a cada
palabra dura, una palabra dulce, o al menos
el silencio, pero no el silencio provocativo,
sino el silencio de amor y paciencia: y al día
siguiente, la misma noche, para continuar
esta noble venganza, que vuestro cariño sea
más sincero, vuestra ternura mas ingeniosa,
más esmerada”. “Únicamente os diré:
mientras más sencilla y más sobria de precauciones sensuales fuere vuestra cama,
más saludablemente dormiréis; vuestro
cuerpo estará más sano, y quizás a menos
peligros se verá expuesta vuestra alma” .
63
5.
El
Conocimiento
El movimiento social de la modernidad,
surgido en el siglo XVIII, se caracterizó por
el inicio de las libertades de pensamiento y
de imprenta y por el estudio de la naturaleza;
atrás quedó la “autoricta” como determinante de la verdad. Durante la edad media,
cuando la explicación de un fenómeno no
coincidía con la “autoricta”, el error no era
de esta, sino debido a alguna anomalía en el
observador o en el método.
Del geocentrismo se pasó al heliocentrismo; la razón, los estudios útiles y el sensualismo confrontaron la verdad de fe, entonces, el pensamiento dogmático recurrió a las
encíclicas, a los índices de libros prohibidos
y a los juicios de la inquisición para detener
las nuevas verdades. No obstante, el racionalismo iniciado por Kant, Voltaire, Descartes,
Rousseau, entre otros, avanzaba y superaba
el desgastado modelo.
La escolástica, caracterizada por el abuso de
la razón y la especulación, se introdujo a las
escuelas “haciendo alarde de su habilidad y
disputando cosas que no entendían” (Frexas,
José. 1852), con el fin de demostrar ingenio y
salir triunfantes en tales batallas.
Esta nueva manera de interpretar la realidad
conllevó al apocamiento del conocimiento
tipo medieval iniciado y preparado desde el
Renacimiento por personajes releventes
como: Miguel Ángel, Gutenberg, Galileo,
Newton y Paracelso.
65
Enciclopedia o diccionario de la Razón, las Artes y los Oficios. (1751).
Gigante empeño de la Ilustración para divulgar todo el conocimiento
humano.
Facsímil del texto “Orbis Sensualium Pictus” de Juan Amos Comenio
(1642).
http://www.gutenberg.org/files/28299/28299-h/28299-h.html
Versión geocéntrica de la tierra, incluida en la Biblia de Martín Lutero
de 1534.
Imagen de Lucas Cranach. Dibujante de la Biblia. Ed. Taschen.
Representación geocéntrica del universo del siglo XVIII.
En: Orbis Sensualium Pictus.
Varias obras inmensas representan este nuevo conocimiento y su modelo de desarrollo:
“Novum Organum” (1620) de Bacon, el
“Discurso del Método” (1637) de Descartes, “Orbis Sensualium Pictus” (1658) de
Comenio y la “Enciclopedia o Diccionario
de las Ciencias y las Artes” (1751).
del citado libro de Comenio. Allí se aprecia
al maestro y al alumno en espacio abierto. El
primero, de bastante mayor edad, con barba
y bastón, simboliza que se requiere de tiempo para adquirir conocimiento.
cómo pronunciar y tu mano sepa hacer, Después iremos por el mundo a ver todas las
cosas”.
sión geocéntrica proveniente de Ptolomeo
que ya había sido incluida en la Biblia de
Martín Lutero.
Correspondía con la idea que sobre conocimiento existía, en el sentido que todo aprendizaje es primero palabra y luego, cuando se
tuviera la idea, se podría pasar a la acción,
de allí que el memorismo fue el método de
aprendizaje fundamental.
Dos siglos antes, Copérnico ya había postulado y sufrido las consecuencias de su
teoría heliocéntrica, al incluirse sus escritos
en el índice de libros prohibidos cuando, a
inicios del siglo XIX, los estudios de ciencias naturales eran apenas conocidos y aún
prohibidos. En nuestro medio, por ejemplo,
circulaba un cálculo matemático especulativo, por el cual se consideró que el mundo
había sido creado por Dios 4.004 años antes
de Cristo. Bajo tal tipo de cálculo, la tierra
tendría actualmente alrededor de 6.000 años
nada más. Similar dato sobre la creación de
Ahora bien, tal conocimiento es representado como luz proveniente de fuente externa
superior que, para llegar al alumno, requiere
pasar primero por el maestro como mediador
y así no se deslumbre al comprender.
Es de anotar que, “Orbis Sensualium Pictus”
(El mundo en imágenes), escrito en latín e inglés, es el precursor de los textos escolares,
pues por primera vez se incluyó texto narrativo acompañado de una imagen alusiva
al mismo con fines de enseñanza escolar.
El aprendiz busca la iluminación del saber
para lo cual dicha mediación es fundamental.
La citada imagen se acompaña del siguiente
texto resumido: “Yo te guiaré. Yo te lo mostraré. Yo te lo nombraré. Y tu lengua sepa
¿Qué era el conocimiento? Para responder se
recurre a la inferencia a partir de las imágenes
66
En las dos imágenes que representan el
mundo prima lo esférico, propio de la idea
de perfección. En la parte superior: el sol y
la luz ocupando la mitad de la figura; en la
inferior: la noche con las estrellas y la luna;
en el centro: la tierra y los mares. Es la ver-
67
Las citolegias eran carteles ubicados en la pared para lectura de los
niños. En una citolegia de 1834 se planteaba que la edad de la tierra
era de 5.838 años.
El “Boletín de la Sociedad de Naturalistas Neo-Granadinos”, (1860),
relata sobre el conocimiento de los indígenas y esclavos respecto
del poder curativo de las plantas.
De: https://archive.org/details/memoriassobrelahi12vezg/page/n2
la tierra se encuentra en “El Libro de la Infancia, por un amigo de los niños” de Amenodoro Urdaneta (1865). El libro, editado en
Caracas, circuló en la Nueva Granada.
El modelo escolástico, implementado por la
Iglesia para la formación del clero, se caracterizó por la división del conocimiento en 2
grandes campos: el trivium y cuadrivium.
Cuando José Celestino Bruno Mutis y Bosio
y Francisco José de Caldas introdujeron en
las universidades granadinas la matemática, la geografía, la física acogiendo la
teoría sobre el giro de la tierra alrededor
del sol, en Europa esta manera de entender
el universo ya era ampliamente difundida,
aunque, en los diversos textos de lectura de
inicios del siglo XX, en Colombia aún se
defendía el creacionismo en contra del naturalismo recurriendo a la “autoricta” de la
Iglesia.
El primero incluía la gramática, la dialéctica
y la retórica; El cuadrivium incluía la música, la aritmética, la geometría y la astronomía. Su finalidad era estudiar la armonía
del universo creado por Dios, basados en que
la fe se impone ante la razón.
La escolástica pierde su hegemonía con
Tomás de Aquino en el siglo XIII al integrar
razón con fe y con la aparición de los primeros lineamientos sobre el pensamiento
científico planteados por Bacon y posterior-
68
Ilustración del capítulo XXXVI del texto de lectura de Restrepo, (1913),
donde se defiende el creacionismo y se ataca el naturalismo.
Texto de lectura de Hotschick y Lleras. Editado en París. 1890.
Original en la Biblioteca Nacional de Colombia. Bogotá.
mente, con el surgimiento del pensamiento
moderno o ilustrado.
“Primer Libro de Instrucción Objetiva”
(1872), que introdujo los dibujos para acompañar los textos narrativos. El “Primer Libro
de Lectura” (Método Alemán) preparado por
Hotschick y Lleras fue otro de los textos
producidos con ocasión de la contratación de
los nueve maestros alemanes traídos a los
Estados Unidos de Colombia, cuando se incorporó el nuevo método de Johann Heinrich
Pestalozzi.
Producto de esta concepción en Francia, de
mitad del siglo XIX, ya circulaba el método
de conocimiento de los objetos proveniente
del pensamiento pestalozziano a través de
“The Science of Common Thing”, que fue
la forma para iniciar a los niños en el modo
de pensar la ciencia. Consistía en observar,
describir y comprender un objeto natural o
artificial y su relación con los demás objetos.
(Cardoso, N. 2007).
Esa primera edición, de 1872, incluyó abundantes fábulas de Esopo, no obstante que Pestalozzi ya había recomendado no incluirlas
en la formación infantil, pues desvirtuaban el
conocimiento de la realidad al acreditarse a
los animales moralidad y voluntad.
El principal representante de estas “lecciones de cosas” en los Estados Unidos de Colombia fue Eustacio Santamaría con el texto
69
Arriba: Sobre la incapacidad de la mujer para gobernar.
Centro: Sobre los fines de la educación femenina.
Abajo: Sobre cómo controlar a las niñas que demostraban conocimientos.
En: “Elementos de Pedagogía”. Luis y Martín Restrepo. 1905. p. 118, 290.
Sobre la adquisición de conocimientos según el género.
En:“Elementos de Pedagogía”. Luis y Martín Restrepo. 1905. p. 68.
Como se señaló en el capítulo 3, el libro
“Elementos de Pedagogía” fue el primer
texto colombiano de su género. Los autores
obtuvieron favor del gobierno conservador
al adquirirles 5.000 ejemplares que fueron
distribuidos en todo el país. El texto se localizó en la biblioteca del Liceo Nacional de
Bachillerato, antigua Escuela Normal de Señoritas de Ibagué.
se trasladó a los indígenas quienes, por carecer de pureza de sangre, no podían acceder
a las instituciones educativas.
Pero, entonces, ¿qué pasó con las mujeres
blancas con real o ficticia ascendencia noble? Para tal caso se aplicó la idea de la inferioridad de la mujer expuesta, entre otros,
por Truhl y explicada por el presbítero Martín Restrepo, así: “ella no es capaz de hacer
por sí sola raciocinios complicados, deducir
consecuencias remotas, descubrir leyes naturales ... es incapaz de inventar por sí sola...” (1905).
Los fundamentos aprendidos por las normalistas de la época corresponden con el
pensamiento filosófico y pedagógico que
mantenían los prejuicios clasistas sobre predominio de la raza blanca y la inferioridad de
la mujer en el siglo XIX. El asunto de las diferencias intelectuales y morales de las razas,
A las anteriores ideas, que sostuvieron supuestas diferencias intelectuales según las ra-
70
zas y el género, se sumó el memorismo escolar del modelo escolástico, en particular
por el uso de los catecismos religiosos e históricos, tendencia que encontró contradictores provenientes del pensamiento ilustrado.
Gonzáles Cañaveras lo expresó defendiendo
el aprendizaje de las ciencias mediante la incorporación de la experiencia en el “Plan de
Estudios” de 1767, aprobado por el Real
Consejo de Castilla.
Archimède Pouchet, se definió claramente
en favor de la generación espontánea y publicó, al año siguiente, un volumen sobre
“Hétérogénie ou Traité de la Génération
Spontanée” cuyo texto traducido apareció
impreso en el periódico “La Escuela Normal” en 1871.
La teoría de la generación espontánea era
coherente con la idea del creacionismo, propia de la historia y filosofía natural de tipo
escolástico. Esta teoría negaba el naturalismo, en particular la teoría evolucionista del
origen de las especies de Charles Darwin,
publicada en 1859, con la cual la ciencia
biológica muestra la importancia del razonamiento y la evidencia.
No fue fácil el debate en favor de la ciencia,
pues ideas como la generación espontánea
provenían de entidades prestigiosas. El 20
de diciembre de 1858, en una nota dirigida
a la Academia de Ciencias, el director del
Museo de Historia Natural de Rouen, Félix-
71
Arriba: Conceptos sobre la Materia.
Abajo: Conceptos de Física y Química.
“El Educacionista”. Bogotá. Abril, 1880, p. 27, 28.
http://www.banrepcultural.org/sites/default/files/brblaa302776.pdf
Facsímil de “El Educacionista” Bogotá. Abril, 1890. p. 6.
http://www.banrepcultural.org/sites/default/files/brblaa302776.pdf
El conocimiento de las ciencias fue algo de
exclusiva circulación en las universidades.
Para su difusión se recurrió a los periódicos mediante explicaciones extensas y muy
pocas imágenes.
sidad Libre) se difundió la idea proveniente de la Ilustración, por la cual se reconoce
que enseñar a pensar, no el memorismo, es
lo fundamental para la evolución moral; de
la mano del desarrollo del conocimiento gradual, la razón iría ampliándose.
Arriba se muestra el facsímil de una parte
del curso de química de la Universidad Republicana donde se explica el concepto materia que circuló en el siglo XIX.
Como se mencionó anteriormente, los nuevos conocimientos científicos y progresistas se publicaban en los periódicos. En
“El Educacionista”, por ejemplo, órgano de
origen liberal, divulgativo de la Universidad Republicana (posteriormente Univer-
72
Para la enseñanza de la moral católica se publicaban catecismos para
memorizar los principios de convivencia fundados en la concepción
católica. “Catecismo de Moral”. Vázquez, R. (1869).
Original en la Biblioteca Luis Ángel Arango. Bogotá.
“Elementos de Matemáticas. Tomo IX. Benito Bails. Director de la Real
Academia de S. Fernando. Individuo de las Reales Academias Española
de la Historia y de las Ciencias Naturales, y Artes de Barcelona. 1783.
En: http://bibliotecnica.upc.es/eportals/fons/portadesllibres/llibre-1108.jpg
como una suma y acumulación de ideas, sino
como el desarrollo progresivo y ordenado
del conocimiento con el propósito de enseñar a pensar.
Precisamente los abates La Caille y Saure;
el presbítero Thomas Vicente Tozca y el dominico Gherli fueron productores de textos de matemáticas. Todo porque fueron los
presbíteros quienes consideraban que si
Dios había creado el mundo conforme a un
plan perfecto, a las matemáticas les correspondía explicarlo.
Así se marcaba límite con la pedagogía escolástica imperante. El origen y difusión de
la moral estaban en el centro de los debates
ideológicos.
En la Nueva Granada, en 1787, el Arzobispo
Virrey de Santafé, don Antonio Caballero y
Góngora autorizó enseñar la matemática para
propagarla como ciencia necesaria en bien
del Estado; entonces, exigió que se enseñara
según el texto de Benito Bails.
Para los católicos y conservadores la fuente
de la moral era la religión, en cambio, para
los liberales y el pensamiento moderno, la
moral era asunto derivado del desarrollo intelectual y de la instrucción, entendida no
Los principales textos de matemáticas de los
siglos XVI y XVII fueron escritos por abates
y monjes conforme a la tradición, cuando el
conocimiento se producía en las abadías,
monasterios y escuelas catedralicias.
De allí se puede inferir que existían conocimientos puros e impuros, esto es, los referidos a asuntos teológicos y los de tipo pagano
o útil. Sobre el origen del concepto matemática pura se encuentra una referencia proveniente de 1779, en el texto de Benito Bails,
donde se le asimila lo puro con la matemática
especulativa, esto es sin referente directo;
73
Arriba: Sobre las ciencias útiles y la creación de la universidad pública
en Santafé de Bogotá. Facsímil Hernández De Alba. Documentos para
la Historia de la Educación. Tomo V, p. 168.
Abajo: Facsímil 1er. capítulo “Elementos de Arismética” de Bails, p. 1.
la matemática no pura era la mixta o práctica que incluía la perspectiva, la arquitectura
civil o naval y la hidráulica, entre otras. El
mismo Virrey Caballero y Góngora explicó
la diferencia entre ciencias útiles y especulativas recomendando dar prioridad a las
primeras.
José F. de Restrepo, en la inauguración de estudios en Popayán, en 1791, subrayó a la aritmética como “ciencia divina que sujeta todas
las causas al cálculo y abre la puerta a las
demás”. (Hernández de Alba, 1983, p. 219).
Arriba: “Álgebra” Autores: Alfonso y Néstor. Editorial Bruño. 1954.
Abajo: “Tratado de Álgebra” de 1875. Autor: Indalecio Liévano.
Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
“La Voz de la Iglesia en la Educación Física”.
Editado por el Ministerio de Educación Nacional. 1958.
atención a aquellas que tengan más relación
con la industria y comercio...” (Hernández
de Alba, 1983, p. 152). Consideró el Virrey
que poseyendo el reino preciosísimas producciones, metales para depurar y caminos
que abrir se requería de personas que manejaran el cálculo, el compás y la regla.
(Hernández de Alba, 1983, p. 168).
por el que ya se producía cerca a Bogotá a
menor costo y, supuestamente, de mejor calidad, para dar gloria a la Corte. (Hernández
de Alba. 1983, p. 170).
Bajo esta argumentación y la introducción
de los primeros textos de matemáticas, los
estudios de botánica, química y metalurgia,
Caballero y Góngora solicitó a la Corte de
España la creación de la universidad pública en Santafé de Bogotá, con lo cual se
autorizó el ingreso de los estudios útiles a la
Nueva Granada y la sustitución del té chino
El Virrey recomendaba que “aunque se
trataran sólidamente las matemáticas sublimes, deberá el catedrático poner su mayor
74
Preámbulo de Carlos Alberto Guzmán. Director General de Deportes.
Abajo: Apartes del discurso de Pío XII en la Asamblea Plenaria de la
Asociación Internacional de Prensa Deportiva. p. 7.
En “La Voz de la Iglesia en la Educación Física”. 1958.
El Ministerio de Educación Nacional colombiano, de mediados del siglo XX, en el período de gobierno de la Junta Militar, publicó
las instrucciones que provenían del Papa
Pío XII.
Si la enseñanza de las matemáticas ingresó
en el siglo XVIII, la del álgebra tardó un poco
más si nos atenemos a los primeros textos hallados. Uno de los más antiguos fue el “Tratado de Álgebra” de Indalecio Liévano de 1875.
El concepto cuerpo, entendido por la Iglesia
como templo del alma, conllevó a que el ejercicio físico para su cuidado y el tiempo dedicado al deporte también fueran motivo de
control eclesiástico.
La intervención de la Iglesia fue en todos los
asuntos de la vida cotidiana. En la concepción dualista para dominar el alma era indispensable controlar el cuerpo, por tal razón las
clases de educación física y el deporte en general fueron motivo de orientación religiosa.
Pio XII interpretaba que el deporte, y aún
más el competitivo, no debían interferir con
la cotidianidad de la familia, ni de los esposos, ni con las obligaciones religiosas de
los domingos.
75
6.
El
Patriotismo
“El patriotismo, no es otra cosa que una
religión civil cuyo Dios es la Patria”. “El Libro de la Infancia” (Amenodoro Urdaneta.
1865. p. 68).
La afirmación anterior expresa cómo las
ideas de Dios y religión se asociaron estrechamente con la de patriotismo.
La idea de patria fue elevada a la condición
de religión para generar arraigo y respeto a la
nueva autoridad establecida con la independencia.
Dejar de obedecer al Virrey de Santafé y al
Rey de España requirió un largo proceso de
aculturación puesto que, un segmento de po-
Fray Diego Francisco Padilla, quien promovió la idea de dar la vida
por la patria.
77
“¿Quién es el autor de la Patria?
El creador de los hombres,
Dios nuestro Señor,
¿Luego el supremo patriota es Dios?
Sí, Dios nuestro Señor es
el supremo patriota,
que amó a la humanidad
en tanto grado que nos dio
a su unigénito hijo para redimirnos
de la esclavitud del demonio”.
Origen de la Patria según el Catecismo Patriótico.
En: Jimenez , P. (2013).
www.revistacredencial.com/credencial/historia/temas/amor-la-patria
Desfile de banda de guerra del Colegio de San Simón por las calles
de Ibagué en la década del 50 del siglo XX.
Banco de fotos de la Biblioteca Darío Echandía. Ibagué.
Celebración del día de la Independencia: Desfilan alumnas del Colegio Liceo Greg de Ibagué. 1958 aproximadamente.
Banco de fotos de la Biblioteca Darío Echandía. Ibagué.
población, motivados por algunos eclesiásticos, vieron el proceso emancipador como
algo indebido.
Fueron diversos los mecanismos para arraigar el amor patrio; los símbolos fueron tomando su peso específico hasta regularizarce a través de la escuela como principal centro difusor. El periódico “Aviso al Público”,
dirigido por Fray Diego Francisco Padilla en
1810, fue el primero en manifestar la necesidad de amar la patria expresando que tal
sentimiento es superior a cualquier otro, al
punto de ofrecer la gloria a cambio de dar la
vida por ella; para ello, además, se utilizaron
los catecismos patrióticos que asociaban a
Dios con la patria.
exaltaban la separación de la corona española pero no la del báculo eclesiástico. Fue
una fusión teocrática y herocrática. Si Dios
nos dio la patria había que amar a los héroes
que morían por ella.
Esto es que, no bastó con ganar la guerra de
independencia sino, ante todo, se requirió luchar contra la mentalidad prevaleciente.
El autor del libro, José Amenodoro Aurelio,
hijo del General Venezolano Rafael Urdaneta, quien fuera presidente en la Nueva
Granada y profesor en Caracas, en su “Libro
de la Infancia”, escrito después de cincuenta años de la fundación de la república nos
indica el tiempo requerido y la retórica necesaria para la construcción de la identidad
nacional.
En resumen, la consigna fue Dios y patria
mediados por el amor. Con religiosidad y patriotismo los nuevos ilustrados americanos
78
nacional. Fueron actividades de máximo respeto, similar a los actos religiosos.
Tal sentimiento patriótico y republicano fue
especialmente insistente por la necesidad de
consolidar, a inicios del siglo XIX, la idea
de nación alrededor de los principios católicos enmarcados en el Concordato firmado
con la Santa Sede.
Así, la historia enseñada de forma acrítica,
asocial, coloca a los héroes en pedestales,
más que humanos, seres superiores, que a
manera de modelos de buenos patriotas, la
escuela debía reproducir.
Las cartillas y manuales de historia que se
elaboraron en el siglo XIX y la primera mitad
del siglo XX fueron catecismos inspirados
en la fusión señalada. Pero no fue una particularidad de nuestra educación, en todos los
países hispanoamericanos se escribieron catecismos patrióticos. En ellos, las biografías
Los alumnos eran instruidos en el amor a la
patria mediante cursos, ritos y actos solemnes tales como formaciones en el patio central de la escuela, desfilar por escuadras como
militares, izar la bandera y cantar el himno
79
Portada y visto bueno de la Iglesia Católica para el permiso de
publicación. Agosto de 1900.
Original Biblioteca Nacional de Colombia. Bogotá.
Facsímil del “Catecismo de Historia de Colombia”. De Soledad
Acosta de Samper. 1908.
Original Biblioteca Nacional de Colombia. Bogotá.
de los héroes y la narración exaltadora de
sus actos eran los fundamentos principales,
al punto que debía amarse más a la patria
que a la propia madre.
De otra parte, es importante resaltar que en
tal época se oficializó el himno nacional que
unió música marcial con imaginarios heroicos y religiosos, igualmente, fue un período
de alta producción de poemas a la bandera y
a la patria.
Entre nosotros, los más conocidos fueron el
del clérigo cartagenero Juan Fernández de
Sotomayor y el de Soledad Acosta de Samper. En el primero se alude al proceso de independencia como una guerra santa, así dice:
Uno de estos es el “Himno del Patriota”, de
José María Torres Caicedo escrito en el
contexto de la guerra de 1851, recién fundados los dos partidos tradicionales de Colombia, por el cual se hizo un llamado a las
armas contra los denominados “rojos”, en
defensa de la moral, la religión y la propiedad privada.
“Luego la guerra que sostenemos,
¿es una guerra justa?
Sí, una guerra justa y santa, y acaso la más
justa y santa que se ha visto
en el mundo de muchos siglos acá”.
Fernández de Sotomayor (1814).
A manera de evidencia la siguiente estrofa:
80
José María Torres Caicedo, autor de la letra del “Himno del Patriota”.
1851. Banrepcultural. En: http://geopoliticahispanoamericana.blogspot.
com/2013/12/criterio-8-parte-2-b-sobre-los.html
Poema “Saludo a la Bandera”. Autor desconocido.
“Religión y moral rescatemos
Y con ellas honor y libertad
El fusil y revólver carguemos
Dios y patria, marchando, entonad”.
Torres, José (1851).
poemas, tal como el “Saludo a la Bandera”,
uno de los más conocidos.
El poema es una invocación de sentimientos
de santidad, honor y pureza, que nos aproxima a la aceptación de las guerras santas,
el nacionalismo exacerbado y la eliminación del otro, como cuando afirma que: “por
tí moriremos felices gritando que viva el
sublime pendón tricolor”.
La edición de los catecismos de historia,
como era usual, requirió superar la censura
de tres miembros eclesiásticos. El jesuita J.
Toro exaltó la obra por el criterio puro y netamente católico, así entonces, la versión
histórica que podía leerse era aquella que
coincidiera con los intereses de la Iglesia.
El poema alcanzó notable difusión en la segunda parte del siglo XX, en las instituciones
educativas colombianas.
En un entorno que se preciaba de ser culto,
las expresiones patrióticas se promovieron
de diversa forma. Una de estas fueron los
Así, entonces, un componente del imaginario juvenil de este siglo, igual o más im-
81
“Quiso Dios de salvajes formar un gran
imperio, y creó a Manco Capac pero
que, por atreverse a luchar contra el
español Pizarro, pecó su raza, lo que les
conllevó a tres siglos de expiación,
hasta cuando Dios se apiadó y entonces
creó a Bolívar”
(Quintana, 1953, p. 79).
Arriba: Escudo de Colombia en el “Nuevo Lector Colombiano” de Cortázar, Otero y Rengifo. (1903). Aparece una paloma, no se incluía aún
el cóndor, la leyenda libertad y orden ni las banderas a los costados.
Original: Biblioteca Nacional de Colombia. Bogotá.
Abajo: Escudo de Colombia de 1854.
Facsímil de “Alegría de Leer”. De Evangelista Quintana. 1953. p. 79.
portante que la ciencia, el progreso o la paz
conciliada, fue el destino de morir en función
de intangibles que representaban los ideales
de la élite intelectual, dividida por el ideario
político que defendían.
Los símbolos patrios, en su proceso de consolidación como referentes, han sufrido diversas modificaciones. Tal es el caso del escudo nacional que, a partir de la Nueva Granada, ha sido regulado por varias leyes y
decretos.
La historia como ciencia era casi inexistente.
Los textos escolares, para su publicación
requerían permiso del Arzobispo de Bogotá,
con lo que se estimulaba la inclusión de
explicaciones ahistóricas y míticas como la
que relata una asociación entre los Incas y
Simón Bolívar, donde el indígena Manco
Capac, creado por Dios, fue castigado por
atreverse a luchar contra los españoles, hasta
cuando de nuevo Dios creó a Bolívar. (Ver
arriba).
La primera vez que aparecieron estos símbolos en un texto de lectura en Colombia fue
en 1913, generando su popularización y posterior declaración como oficiales en 1920.
(Cardoso, N. 2007).
Los textos escolares publicados en el gobierno de Eustorgio Salgar (1870-1875) no
incluyeron los símbolos patrios, a pesar de su
marcado interés nacionalista, sinembargo,
82
Imágenes de Policarpa Salavarrieta en Quintana, E. “Alegría de Leer”. Ediciones de 1936 y 1953.
resulta interesante encontrar que en dos textos escolares, publicados en 1914, se incluyeron dos escudos diferentes, uno de los
cuales poco o nada tiene que ver con la versión oficial de la época.
La inclusión de los héroes y heroínas en los
textos escolares se hizo más trascendente en
cuanto sus imágenes cada vez evocaban más
sentimientos, lo cual se infiere a partir de dos
imágenes de Policarpa Salavarrieta, una de
1936 y la segunda de 1953.
La idea de patria fue impulsada ante la necesidad de unificar y defender la identidad
nacional que durante un siglo había sufrido
varias transformaciones.
La primera refleja una mujer con traje español, sentada en actitud pasiva, cabeza y mirada baja.
Este proceso fue creciendo en la medida que
las ediciones de los textos tomaban importancia por su calidad, por su trascendencia
educativa y la exigencia de que los niños
cantaran el himno todos los días al finalizar
la jornada escolar.
Entre tanto, la segunda imagen, elaborada a
varias tintas, es una alegoría donde la bandera, además de cubrir el cuerpo, es agitada
ocupando todo el fondo. El gesto es altivo,
de fuerza y movimiento al contrastarse con
la primera imagen.
83
Atanasio Girardot. “Vivió para su patria un solo instante, vivió para su gloria demasiado, y, siempre vencedor,
murió triunfante”.
Mensajes para invocar a morir por la patria.
Memoria del Primer Congreso Pedagógico Nacional. p. 28
Uribe, J. (1913).
Una constante del imaginario fue la invocación a los niños a ofrecer la vida por la patria,
para ello los símbolos cumplirían su papel
emotivo y unificador.
Atanasio Girardot fue exaltado, por ejemplo,
tanto en las representaciones gráficas como
por los relatos sobre su vida.
Con ocasión del Primer Congreso Pedagógico Nacional en Bogotá, en 1917, se revisaron
los contenidos educativos y sirvió de plataforma para incrementar el amor a las instituciones que, para el caso, eran el estado conservador y la permanencia del pensamiento
católico tal como quedó consignado en las
memorias del citado congreso.
84
Durante el siglo XX, la enseñanza de la historia mantuvo una historiografía especialmente descriptiva de los acontecimientos y
de los personajes, en ese sentido no fue una
historia analítica ni crítica, fue la narrativa
desde el poder civil y eclesiástico, escrita por
personajes pertenecientes a la misma élite,
por tanto, presidentes y jerarcas de la Iglesia
siempre tuvieron espacio y exaltación.
te las imágenes de presidentes y prelados religiosos sin mayor análisis crítico.
En resumen, el patriotismo, entendido como
actitud tribal de arraigo, se hizo necesario
luego de la conformación de la república,
dado que quienes lucharon por la indepencia
mantenían apego al territorio español y sus
costumbres.
Se requirió esperar el nuevo paradigma metodológico de las ciencias sociales y, posteriormente, la Constitución Política de 1991,
para dar apertura a una manera diferente de
estudiar y comprender la realidad política
nacional. Los textos de ciencias sociales, en
su versión oficial, mostraban secuencialmen-
El sentimiento de afecto por la región no provenía de generaciones anteriores, sino que,
en alta medida, se formó mediante los nuevos símbolos nacionalistas, para lo cual se
recurrió a formas estéticas que sublimaban el
sentimiento e invitaban a los jóvenes a actos
heroicos por la patria que recién nacía.
Presidentes de Colombia entre 1950 y 1960 y prelados de la Iglesia.
Una forma de proponer modelos de autoridad para la juventud conforme a la historiografía antigua. En “Colombia Nuestra Patria”.
HME, (1965). Editorial Norma.
85
7.
Los
Profesores
Las expresiones profesor, maestro, docente,
guía, tutor, ayo, preceptor y pedagogo aluden
a la persona encargada de transmitir conocimientos y desarrollar actitudes considerados
necesarios para la sobrevivencia y el progreso social. No obstante, aún la identidad de la
profesión docente es inestable.
La historia de los maestros como funcionarios públicos, según el estudio de Martínez
Boom, et al. (1999), inició a finales del siglo
XVIII, cuando 3 de ellos, desde diferentes
poblaciones enviaron al Virrey en sendos escritos, no precisamente informes de sus oficios o solicitudes relacionadas con lo escolar; el motivo era suplicar, con la más profunda veneración, piedad y respeto, el pago de
sus estipendios. El pago era voluntario, de
medio real, o con uno o dos huevos, o lo que
la generosidad les indicara a los padres, tal
como se especifica en un documento de
1792, donde se anuncia la apertura de la “Escuela de Primeras Letras” en San Diego de
Ubaté. (Hernández de Alba, 1983, p. 228).
Fue el antecedente salarial de los maestros.
Desde los griegos, pasando por el medioevo,
hasta el siglo XVII, la pedagogía se consideró una misión, un oficio y hasta una acción
de caridad. ¿Quién era pedagogo para los
griegos antiguos? El pedagogo no cumplía
una función relacionada con el conocimiento, sino solo de acompañamiento en ausencia
de otro adulto; era el esclavo encargado de
cuidar al niño.
87
Johann Heinrich Pestalozzi. Fundador de la pedagogía moderna. Dio
prioridad a la naturaleza infantil, a la enseñanza a partir de la observación de los objetos y a la libertad.
Hernández de Alba, G. “Documentos para la Historia de la Educación
en Colombia” Tomo V. p. 145.
Facsímiles del periódico “La Escuela Normal”. Diciembre 16 de 1871.
Informe del Director de Instrucción Pública del Estado de Cundinamarca. Se menciona el difícil arte o ciencia de enseñar.
Consideraciones del Arzobispo Telésforo sobre la conducta pública y
privada de los maestros, en carta enviada al Ministro de Instrucción
Pública durante el gobierno liberal de López Pumarejo.
Enseñar en la Colonia era un acto espontáneo especialmente para superar el hambre,
entonces, cualquiera reunía en su casa o tienda unos muchachos y les enseñaba las primeras letras a cambio de algo para comer, lo
cual podría ser motivo de denuncia, pues tal
tarea solo la podían ejercer las comunidades
religiosas o con autorización de la Corona.
maestro luego de competir con José María
Álvarez. (Hernández de Alba, 1983).
Unidos de Colombia, lo que encontró más obstáculos que posibilidades.
El inicio del proyecto republicano y la consecuente idea de nación, en el siglo XIX,
tuvieron como principal obstáculo la carencia
de maestros preparados, lo que hizo necesaria la apertura de Escuelas Normales, conforme al modelo francés y alemán. Inicialmente, el vice-presidente Santander y luego
los liberales radicales impulsaron la creación
de tales centros educativos.
Para la formación de maestros que requería
la nación se creó la Escuela Central de
Bogotá, donde se enseñarían, además de los
métodos propios, cursos de: Gramática Superior; Literatura Castellana; Francés e Inglés;
Historia Universal e Historia Particular de
Colombia; Aljebra Superior; Jeometría, Trigonometría i Tipografía; Astronomía, Jeografía Universal i Jeografía Particular de
Colombia; Dibujo Lineal; Física i Química
Industriales; Mecánica Industrial; Historia
Natural; Agricultura; Anatomía, Fisiolojía
e Hijíene; Música i Canto; Jimnástica i Calisténica. (DOIP, Artículo 116).
Es decir, aquello que para fines del siglo XIX
significó el conocimiento útil y que nos pondría a tono con la sociedad moderna. El principal tropiezo fue la oposición de los representantes del conservatismo y de la Iglesia
Católica, por haberse desconocido a esta
como educadora y por la supuesta pertenencia al protestantismo de los normalistas contratados. Esta lucha del laicismo y catolicismo ocasionó la denominada “guerra de las
escuelas”, en 1876.
Así inició la historia del magisterio: con
mirada sospechosa, escasa autonomía y sin
un salario específico. Para proveer el cargo
de maestros de primeras letras existieron
exámenes sobre temas generales y específicos, tal como lo describen los documentos
cuando en Rionegro, Antioquia, en 1807, el
señor Manuel Bravo, accedió al cargo de
El presidente Eustorgio Salgar, en 1870, contrató a 9 maestros alemanes formados en el
modelo de Pestalozzi, para fundar sendas Escuelas Normales en cada uno de los Estados
88
El triunfo de los conservadores propició la
aprobación de la Constitución de 1886 y al
año siguiente, la firma del Concordato con la
sede romana. En este panorama complejo
poco o nada intervinieron los maestros quie-
89
Solicitud para ratificar que los Prelados Diocesanos vigilarán la
Instrucción. Facsímil de “Observaciones al Proyecto de Ley sobre
Instrucción Pública”. Sociedad Editorial. Bogotá. 1925: 23.
Requisitos para ser profesora según Decreto 491 de 1904.
Periódico “El Derecho”, Bogotá, 6 de marzo de 1896.
Sobre la poca idoneidad de los maestros y el no pago de sus salarios.
nes eran considerados pastores de la Iglesia,
para la transmisión del evangelio y al servicio de la verdad divina.
car en función del progreso derivado de la
Ilustración, en cambio, para los conservadores su misión era instruir a los niños disciplinados para servir de ejemplo en el vestido,
la voz, los gestos y la moral a los alumnos, su
personalidad debía reflejar los rasgos de hombre o mujer cristianos capaces de conducir el
rebaño similar a como lo haría un representante de Cristo en la tierra.
Ya para inicios del siglo XX, el nombramiento de los maestros, estaba a cargo de los gobernadores de cada estado soberano, pero supeditado a las recomendaciones, a los juicios
de buena moral y pureza de costumbres más
que al dominio de unos saberes y someterse
a no enseñar temas contrarios a la religión
católica pues serían retirados por el ordinario
diocesano como quedó consignado en el Concordato de 1887.
Este propósito lo desarrollaron las comunidades religiosas que, a partir de la firma del
Concordato, abrieron colegios y regentaron
las escuelas normales. Por la carencia de un
gremio pedagógico los maestros no tenían la
opción de autodeterminar su profesión ni
proponer los programas de formación. Estos
Por su parte, durante el período liberal radical se entendió que los maestros debían edu-
90
Solicitud de la Iglesia colombiana para que el personal docente y los
textos acataran el ideal religioso.
En: “La Iglesia y el Estado en la Educación Pública”. Imprenta Nacional. 1935. p. 15.
Solicitud sobre el control de la instrucción por parte de los prelados
y sobre las causales de remoción de los maestros.
En: “La Iglesia y el Estado en la Educación Pública”. Imprenta Nacional. 1935.
serían diseñados por una junta nombrada por
el gobierno donde tenían asiento políticos y
religiosos.
convierte a las grandes masas en instrumentos dóciles de las minorías”. (Verdugo, p.
81-98). Fue el primer reconocimiento, identificado, del papel que cumplen los maestros
para la formación política y ciudadadana.
El asunto de la identidad de la profesión docente tuvo en los liberales consideraciones
especiales al referirse sobre la baja, desconsoladora y escasa autonomía: “Las masas de
la población están sometidas al director de
la escuela, el director al cura, el cura al
obispo y el obispo al Syllabus”. (Verdugo,
2004, p. 93).
Al maestro, como un dispositivo del Estado,
no se le consideró sujeto profesional sino
objeto transmisor de ideología que obraba
como un elemento más de la escala jerárquica de poder vertical.
Al maestro se le enseñó a mirar para dominar, una mirada puesta por “desconfianza, la
sospecha permanente sobre la falla del
sujeto”. (Sáenz, J, Saldarriaga O. et al.,
1997, p. 61).
En contraposición, el presidente Salgar había afirmado que: “toda organización política que al consagrar los derechos electorales
se olvida de los maestros de escuela, de hecho
91
Entonces, ¿quienes tenían pureza de costumbres? y ¿de cuáles costumbres se hablaba?
Sin duda, quienes demostraran parentesco
especial con personajes de la élite, es decir
que no fueran mulatos o indígenas. Para reconocer la pureza de costumbres, bastaría recordar que en las universidades del Rosario
y San Bartolomé para elegir a los maestros
y doctores, además de superar el rigor de los
exámenes, denominados vejámenes, se podía obtener información secreta sobre sus
vidas.
Arriba: Sobre obtención secreta de información de la vida privada del
candidato a maestro o doctor en la Universidad del siglo XVIII.
Abajo: Sobre el sistema de nombramiento de maestro y doctor y el pago
por tal derecho en la universidad del s. XVIII. Hernández De Alba, G. “Documentos para la Historia de la Educación en Colombia”, Tomo V. p. 141.
Agustín Nieto Caballero. Introdujo la modernidad pedagógica en Colombia mediante la metodología de la Escuela Activa. Fundador del
Gimnasio Moderno de Bogotá, en 1914.
Alumnas de la Normal Superior Femenina de Ibagué. Década del 60
siglo XX.
Las críticas entre los partidos buscaban mostrar que su opositor no cumplía con los fines
que la nación esperaba. Así, por ejemplo, en
el periódico “El Derecho”, en 1896, se denunció la falta de idoneidad de los maestros,
la poca asistencia de niños y la ausencia de
pago a los primeros. La aseveración había
sido tomada del informe presentado por el
Ministro al Congreso de 1894.
mujer apenas su apéndice quien debía proteger y educar a la infancia en nombre de la
Iglesia. A esta y a la mujer, en cuanto madres, les correspondía la función educadora
para lo cual bastaba la instrucción moral.
Características sostenidas por discursos que
circulaban demostrando la supuesta inferioridad de la mujer.
En el Guamo, para entonces capital del Tolima, los maestros fueron acusados por obispos y párrocos, por ejemplo, Esteban Rojas
Tovar posterior Obispo de Ibagué, les consideró enemigos de las creencias mayoritarias
del pueblo por dar cumplimiento a las disposiciones de la reforma educativa liberal.
(Ramírez, J.1998).
El Concordato quizá fue el contrato social
más invocado durante casi todo el siglo XX.
En un oficio enviado al Ministro de Educación, señor Darío Echandía, en 1935, la jerarquía católica reclamó sobre la potestad de los
diocesanos para retirar maestros cuando sus
enseñanzas no coincidieran plenamente con
el pensamiento del ideal religioso.
Para identificar el problema de la identidad
profesional es importante indagar sobre cuáles eran los requisitos para ingresar al magisterio. Conforme al reglamento de la Escuela
Normal, promulgado por el Gobernador del
Estado Soberano del Tolima, bastaba tener
15 años y acreditar pureza de costumbres, saber leer, escribir y algo de aritmética.
Fue una sociedad centrada en imitar lo europeo, considerado como civilizado, en desmedro del reconocimiento de nuestra conformación triádica. Sociedad cuya representación
del tiempo y espacio eclesial no aceptó el
sexo femenino en su alta jerarquía, ubicó al
hombre como el centro de la sociedad y a la
92
A diferencia de los maestros de primaria, llegar a serlo en las universidades era un acto
con pompa y demostración de pertenencia a
la élite, por cuanto que, el candidato, además
de resistir el vejamen, tenía que pagar 166
pesos de la época; 100 a la comunidad y el
resto, a manera de propina, entre el Canciller,
los rectores, consiliarios y catedráticos asistentes y al doctor que preparaba el examen.
Los maestros no eran consultados cuando de
decisiones educacionales se trataba. De la
elaboración de los reglamentos, los programas de enseñanza en las escuelas públicas y
de las escuelas normales, a nivel nacional, se
encargó a una junta conformada mayoritariamente por presbíteros, entre otros, el rector
del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y el presbítero Martín Restrepo Mejía.
Para el caso del Estado Soberano del Tolima
el reglamento de la Escuela Normal Femenina fue sancionado por el gobernador mediante el Decreto No. 491 de 1904. Allí se
estipularon los requisitos para ser director y
demás aspectos de funcionamiento.
Entonces, ¿quiénes eran maestros? Lo eran
quienes instruían a los niños y se esmeraban
muy particularmente en educarles en el espíritu de la pedagogía católica como método y
contenidos. No se encuentran documentos
93
Facsímil de Reglamento de la Escuela Normal Superior del Tolima.
Finales del siglo XIX. Archivo General de la Nación. Bogotá.
Amina Melendro de Pulecio. Maestra Ibaguereña, creó el bachillerato
musical, único en su género en Colombia como promotor de paz y
cultura especialmente para los jóvenes de bajos recursos.
Facsímiles del Decreto 491 de 1904, Reglamento sobre funciones de
la directora de la Escuela Normal del Tolima y sobre los exámenes
públicos o sabatinas.
donde se denote prioridad a la enseñanza del
conocimiento naturalista.
yecto de nación, así mediante un decreto se
determinó que los maestros debían: “Despertar y avivar el amor a la patria por un
amor especial, que consista en excitar
entusiásticamente el sentimiento de los
niños... Exposiciones frecuentes sobre las
bellezas de la patria, sobre sus fastos
gloriosos, sobre los hombres que la han
ilustrado...” (Art. 57, Dec. 491 de 1904).
falta de preparación de los maestros lo que
conducía a una rutina petrificante.
La conducta de alumnos y maestros fue de
especial seguimiento y supervisión por las
implicaciones para el aseguramiento de la formación de la moral y las buenas costumbres;
para tales efectos el control y vigilancia se aplicaron conforme a los cánones monacales. En
este sentido, a la directora de la Normal se le
asignó un papel no solo formativo, sino policivo, pues una función era anotar diariamente las faltas, aún si estas ocurrieran fuera del
establecimiento.
La adecuada formación de los maestros, el
interés en que se desarrollaran conocimientos sobre los nuevos métodos de enseñanza
para adelantar el proyecto de nación liberal,
fue preocupación de algunos gobernantes.
En 1871, el Director de Instrucción Pública
del Estado de Cundinamarca informó de la
La república conservadora recurrió a la normatividad para unificar y mantener su pro-
94
Nelsy García Ocampo. Profesora del Colegio Nuevo Liceo de Ibagué.
En mayo de 1969 heroicamente salvó a sus alumnos de ser atropellados por un bus sin frenos, en el barrio La Pola, dispersándolos y falleciendo en el acto. Original en el Colegio Nuevo Liceo. Ibagué.
breza, filiación partidista o cualquier otra circunstancia. La segunda mitad del siglo XX
marcó la gran ruptura con semejante afectación debido a la realización del 1er. Congreso Nacional de Educadores, en marzo de
1959 y, la creación de la Federación Nacional de Educadores. Fueron cerca de 2 décadas de organización y luchas antes que se
promulgara el fallido Decreto 128 de 1977
sobre la profesionalización docente.
A través de las escuelas normales el saber
pedagógico alcanzó algún nivel de especialización antes de consolidarse en las Facultades de Educación como campo de estudio
profesional.
El país, en proceso de modernidad, requería
contar con maestros conocedores del arte o
ciencia de enseñar, más allá de los tradicionales principios escolásticos, teniendo en
cuenta que, hasta mediados del siglo XX, no
existía un estatuto profesional de la docencia, dado que los nombramientos de maestros era asunto de favores por razones de po-
Por el retraso en los pagos de sus salarios de
hasta seis meses o el pago mediante cajas de
aguardiente en varios departamentos, se generaron trascendentales marchas como la de
los maestros del Magdalena, realizada desde
Santa Marta hasta Bogotá en 1966.
95
Marcha de maestros y maestras de la costa norte a Bogotá. 1966.
http://centrovirtual.idep.edu.co/03_museo/sala_permanente/maestro/paradojas/contenido/linea7.html
Marcha de protesta del magisterio tolimense en Ibagué. 2007.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad
del Tolima.
El gran movimiento de rechazo al Decreto
Extraordinario No. 128 de 1977, ocasionó su
anulación y posterior creación del Primer Estatuto Docente con el cual se profesionaliza
el oficio.
poner su destino profesional y asumir la tarea
social y política de defender la educación
pública.
de Educación de la Universidad del Tolima
ya había creado, en 1972, el Plan Extramuros
para llevar formación pedagógica universitaria a diversas regiones del departamento,
con lo que se coadyuvó a la profesionalización del magisterio.
A partir de allí: “Sólo podrán ser nombrados
para ejercer la docencia en planteles oficiales de educación quienes posean título docente o acrediten estar inscritos en el escalafón docente nacional” Decreto 2277 de
1979, Capítulo II, Artículo 5.
La conquista de esta profesionalización
superó la injerencia política y religiosa en
la vinculación de los profesores; en la práctica fue un paso atrás al Concordato, abriéndose un nuevo espacio para el debate teórico
sobre la práctica pedgógica, tal como ocurrió
en el Congreso de la FECODE, en1982, en
Bucaramanga, dando origen al Movimiento
Pedagógico con dos objetivos; asumirse
como intelectuales críticos, capaces de pro-
La promulgación del Estatuto Docente obligó la realización de estudios universitarios y
cursos de actualización a todos quienes ejercieran sin título de licenciados. La Facultad
96
Estudiantes, profesores personal administrativo y directivas marcharon
junto con estudiantes de otras universidades y ciudadanía que se
solidarizó con la justa causa: la defensa de la universidad pública.
http://medios.ut.edu.co/2018/10/17/en-las-calles-por-la-defensa-dela-educacion-publica
El Decreto 1278 de 2002 es el golpe de gracia
a los logros alcanzados. A partir de este decreto el estatuto pedagógico de la profesión
es quebrantado, los nuevos maestros perdieron la estabilidad laboral y de a poco, pierde
vigencia y aplicabilidad el 2277 de 1979. La
“Misión Ciencia, Educación y Sociedad”,
llamada Comisión de los Sabios, en su informe “Al Filo de la Oportunidad” (1994),
ya había propuesto modificar el estatuto.
El movimiento Pedagógico nació justo una
década antes de la Constitución de 1991, por
lo que permitió aportar a la consolidación y
defensa de lo público y a la posterior promulgación de la Ley 115 de 1994 sobre educación. No obstante, estos logros fueron amenazados por la política de apertura económica, la globalización del mercado, la lucha
a los movimientos alzados en armas y a las
mafias productoras y transportadoras de
drogas ilegales. Así, las necesidades sociales
fueron desatendidas y el presupuesto educativo congelado.
El magisterio lideró y mantuvo la protesta
social nacional exigiendo, mediante marchas y paros, la adecuada financiación de la
educación pública y el establecimiento de un
estatuto único que vincule los anteriores logros profesionales.
97
8.
La
Universidad
del Tolima
Hasta 1921, cuando llegó el primer tren por
la ruta de Girardot, la vía de comunicación
con la Villa de San Bonifacio de las Lanzas
de Ibagué era por los caminos de Guaduas y
del Quindío, a lomo de mula. El recorrido a
Santafé de Bogotá, que duraba entre 2 y 3
días, ahora se realizaba en diez horas. La estación del tren y sus alrededores se constituyó
en sitio de especial atractivo; ver la llegada
de ese demonio llamado tren y consumir las
viandas que traían los campesinos fue motivo de regocijo dominical.
habitantes usaban ruana o saco y sombrero,
la mayoría descalzos. En sus casas eran prácticamente inexistentes los libros, pues el
analfabetismo superaba el 70% de la población, se leía escasamente la Biblia y uno
que otro catecismo de doctrina cristiana y
texto de lectura. El Teatro Torres, de la carrera
tercera con once, adecuado posteriormente
como Teatro Tolima, fue el escenario de las
principales películas sin sonido de la época.
El cementerio, ubicado en la calle veintiuna
con carrera tercera, era el confín de la ciudad.
Para entonces, la población se ubicaba entre
los alrededores de la plaza principal y la
actual calle 15 donde, según registros fotográficos, por el clima relativamente frío, los
En los barrios Belén y La Pola asentaron las
familias más acomodadas. En el primer tercio del siglo XX, Ibagué contaba con dos instituciones educativas públicas principales: el
99
Señor Lucio Huertas. Diputado de la Asamblea Departamental por el
partido conservador. Presentó la ponencia para la creación de la
Universidad del Tolima en 1945.
Coronel César Cuéllar Velandia Gobernador del Departamento del
Tolima, y Padre Saldukas, primer Decano de Agronomía. 1955.
Instalaciones de la Escuela Agronómica de San Jorge regentada por Salesianos. Donde inició actividades la Universidad del Tolima.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Colegio de San Simón y la Escuela Normal
de Señoritas, a la primera acudían los hijos de
hacendados y comerciantes y a la segunda,
las hijas de la clase trabajadora y de quienes
vivían en otras poblaciones y concibieron la
educación como opción de progreso.
a los diversos conventos de las comunidades
religiosas que, a comienzos del siglo, habían
abierto colegios, o a la Escuela Normal o simplemente, esperar la ocasión para lograr un
buen matrimonio.
Con tales antecedentes, en 1945, el señor
Lucio Huertas, en representación del partido
conservador, presentó a la Asamblea Departamental la propuesta de creación de una universidad. Con no poca oposición se aprobó la
Ordenanza No. 05 del 21 de mayo de 1945,
sin embargo, los aportes financieros indispensables no se hicieron efectivos, además, la
dirigencia regional no vio necesaria la apertura de una institución de estudios superiores.
De otra parte, existían las instituciones religiosas como el Seminario Mayor de Ibagué,
fundado en 1903, la Escuela de Artes y Oficios orientada por los salesianos donde se
enseñaban oficios y la Escuela Agronómica
de San Jorge, fundada en 1912.
Ibagué era una pequeña villa en la cabecera
de una meseta donde las grandes haciendas y
la producción de cultivos les permitían a unas
pocas familias gozar de las comodidades propias de la época y mantener vínculos económicos y culturales con la capital de la república.
La educación superior era inexistente, lo
usual era enviar a los hijos a alguna de las
universidades de Bogotá. Las hijas podrían ir
Durante los dos períodos presidenciales del
liberal Alfonso López Pumarejo la educación
pública tomó particular relevancia.
100
El inicio de la vida universitaria fue asunto
sin planeación, algo paradójico y coyuntural
pues, en 1945, un gobierno civil negó los
aportes y fue uno militar quien le dio apertura 10 años después, cuando un grupo de personajes de la ciudad solicitaron, al entonces
Gobernador del Departamento el Coronel CéCuéllar V., rescatar la citada Ordenanza.
La idea fue presentada al presidente, General
Rojas Pinilla, quien sugirió que se abriera
una carrera agropecuaria con apoyo de la comunidad salesiana, en la Escuela de Agronomía (Buitrago, Carvajal y Cardoso, 2002).
En efecto, el Decreto No. 1916 de 1954 firmado por el Coronel Cuéllar Velandia modificó la Ordenanza de 1945.
Esta dirigencia, propietaria de la producción
agropecuaria, consideraba que estudiar era
formar médicos y para eso estaba Bogotá a
donde podían ir sus hijos; para los hijos de
las clases marginales era suficiente que cursaran estudios de primaria y secundaria.
101
El Decano de Agronomía, Padre Saldukas y el primer Secretario de la Universidad, el señor Viña observando una práctica.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Estudiante de Bellas Artes en la calle 10 A entre carreras tercera y
cuarta de Ibagué.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del
Tolima.
Vista del Barrio Santa Helena desde la parte alta de la avenida de acceso a la Universidad. Construida en una antigua hacienda, se constituyó
en polo de actividad estudiantil y comercial. Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Luego de consultas se designó rector al señor
Adolfo Pardo Vargas y decano de agronomía
al salesiano Nicodemus Saldukas, iniciando
su funcionamiento en las instalaciones de la
Escuela de Agronomía San Jorge.
En la década del 60 fue adquirida una hacienda, en un predio de Santa Helena, para la
construcción de la sede propia, en un sitio privilegiado de la ciudad, iniciando así la consolidación de la infraestructura física.
La labor profesional docente universitaria
poco a poco se ha transformado. Desde la fundación hasta 1980, la dedicación de los profesores era solamente de docencia; con la promulgación de la Ley 080 de 1980 y la Ley 30
de 1992, se incorporó la investigación como
responsabilidad laboral, lo que generó no
poca resistencia, pues los docentes no tenían
formación para tal desempeño.
Universidad entre las de mayor prestigio a
nivel nacional.
El inicio sin planificación y sin adecuado
respaldo de la dirigencia pronto generó las
primeras protestas. Además de solicitar la
unificación del sitio de clases y la sede administrativa, que estaba ubicada en la carrera
3a. con calle 9a., se exigió que fueran propias
y con espacios adecuados.
Según exalumnos de la década del 60 consideran que los profesores eran excelentes por
su entrega, compromiso social y dominio
académico adecuadamente dosificados, con
conocimiento nato de la naturaleza propia
del campesino y los avances tecnológicos,
tales como los profesores Murgueitio, Lasso,
Perilla y Vargas, entre otros. (Cardoso, H.
2013). Bajo tal sapiencia los egresados de las
facultades de Ingeniería Agronómica, Forestal y Medicina Veterinaria colocaron a la
Los alumnos tenían que ir a Palmira a finalizar sus estudios. La recién fundada Facultad de Bellas Artes, que tampoco contaba con aulas especializadas, enviaba a sus
alumnos a cursar sus últimos semestres a la
Universidad Nacional en Bogotá.
102
Los primeros alumnos fueron: Alberto Fray,
Lotario Levy, Oswaldo Rentería y Hernando Mejía, quienes, con un plan de estudios
prestado por la Universidad Nacional de Palmira, luego de dos años, fueron trasladados
allí a terminar su formación. Los salesianos
incluyeron en ese primer grupo a sus alumnos de 4° grado de la Escuela de Agronomía
pero el Ministerio desautorizó tal inclusión
por cuanto que no tenían título de bachiller.
(Buitrago, Carvajal y Cardoso, 2002).
A finales de los 80's, mediante los seminarios orientados por el jesuita Borrero, sobre la historia de la universidad y la epistemología, se despertó el interés de un grupo
de profesores por la naturaleza del conocimiento y por la universitología. Para entonces, no existía ningún docente con título
103
Inicio de obras de las instalaciones de la Universidad del Tolima. Década de 1960.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
En 1956 la Escuela de Cultura y Bellas Artes fue adscrita a la Universidad y en 1962 fue elevada a Instituto
de Bellas Artes. La ciudad recibió la importante influencia de la expresión artística en una época cargada de
prejuicios y con profundas raíces religiosas. Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad
del Tolima.
La construcción, en su primera, etapa llegó hasta la actual cancha de baloncesto. Al fondo la casa de la
antigua hacienda. Foto Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
La construcción fue diseñada con carácter provisional.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
Cincuenta años cumple en 2020 la construcción del Coliseo cubierto, construido para los Juegos Nacionales.
Foto Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
104
Primeras aulas de clase. Década del 60.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
105
“La Cantaleta” Primer periódico estudiantil. Dirigido por estudiantes
de Agronomía. Década de 1960.
Norma Patricia Galeano. Estudiante de ciencias sociales de la Universidad
del Tolima. Su voz de protesta juvenil fue acallada por una mortal bala del
Ejército en el campus de la Universidad. En: http://administrativos.ut.edu.
co/images/VICEHUMANO/centro_cultural/gaceta/Gaceta_11.pdf
de doctor y recién se abría la oficina de investigaciones. La primera empresa investigativa estuvo a cargo de un colectivo de profesores, que luego de la tragedia de Armero,
con poca experiencia, buscaban aportar conocimiento social.
la UIS, la Tecnológica de Pereira, y la del
Valle, fundadas en la misma época, se consolidaron, no solo en sus regiones, sino a nivel nacional, luego del apoyo financiero de
varias multinacionales y el respaldo de su
respectiva dirigencia.
Coincide esta década con el período en que la
preparación pos-gradual de los docentes fue
casi nula.
Luego del cierre de la Facultad de Bellas
Artes y la expulsión, en 1978, de un grupo
de profesores como resultado de una huelga,
la década del 80 incorporó importantes modificaciones: las reformas educativa, del estatuto profesoral y curricular; el primer intento de evaluación docente y la implementación de los programas en la modalidad
Abierta y a Distancia. Un avance significativo fue la apuesta por la formación pos-
Este período es clave para entender los rezagos institucionales dado que el caciquismo,
encabezado por el liberal Alberto Santofimio Botero, orientó el presupuesto más a la
burocracia que a la calidad académica o investigativa. Entre tanto, universidades como
106
Marcha de la comunidad universitaria solicitando financiación para la educación superior, en 1996 aproximadamente.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
gradual, con el primer programa de especialización en Docencia de la Biología, ofrecido
a profesores de ciencias en 1984, en un esfuerzo por recortar el atraso acumulado en la
formación docente.
con otras 6 universidades públicas del país y
aprobado por el Ministerio de Educación en
1998. Con el respaldo de 2 grupos de investigación de la Facultad de Educación se dio
apertura a la primera cohorte del Doctorado
en Ciencias de la Educación en el año 2007.
Este hecho, la inclusión de presupuesto para
investigaciones y la reforma curricular que introdujo, como requisito de grado, la sustentación de trabajos de investigación permitió
solicitar mayor autonomía institucional, limitada, por ejemplo, en que la comunidad
universitaria no participaba en la elección
del rector.
La comunidad universitaria, en su búsqueda
de autonomía y su necesaria formación política y ciudadana, siempre ha reaccionado
mediante protestas, a veces encausadas y a
veces, con diversos grados de agitación, según los aconteceres locales, nacionales e internacionales.
El inicio del siglo XXI da vida al primer programa doctoral mediante convenio suscrito
El período presidencial de Turbay Ayala,
(1978-1982), generó una escalada de supre-
107
Marcha de protesta organizada por la ASPU y los movimientos estudiantiles contra el incremento del valor de las matrículas y por mayor presupuesto para la educación pública.
Foto: Museo de la Educación y la Pedagogía de la Universidad del Tolima.
de protesta representando los intereses colectivos. Grandes marchas se realizaron en contra del aumento de las matrículas exigidas por
las agencias financieras internacionales, empeñadas en ver la formación universitaria
como gasto no como inversión social, por
ejemplo, en 1995, cuando el Fondo Monetario Internacional solicitó el recorte de seiscientos cincuenta mil millones de pesos del
gasto público nacional. (Pardo, 2000).
sión de derechos civiles y fuerte persecución
a cualquier manifestación de disidencia,
amparado en la guerra de exterminio al movimiento M-19, creado a raíz de la nunca
clara elección presidencial de Misael Pastrana Borrero, en 1970, suplantándose la voluntad popular que había favorecido al General Gustavo Rojas Pinilla. La Universidad
del Tolima no fue ajena a tales coletazos viviendo una época de miedo por la presencia
de milicias urbanas, paramilitares, y la consecuente represión oficial. Los panfletos,
retenciones y juicios rápidos fueron algo cotidiano.
Desde sus inicios la Universidad, como institución pública, ha soportado no solo la dependencia política y politiquera de turno que
ha retrasado su auténtico desarrollo académico, también, los embates provenientes de
las diversas fuerzas que la cruzan le han pro-
Pero como institución pública el espíritu humanista y social universitario mantuvo la voz
108
piciado sus propias fortalezas y la sostienen
como “Alma Mater” de la región.
Finalmente, el logo-símbolo de la Universidad proveniente de la década del sesenta,
conforme a los tiempos, también se ha transformado. La simbiosis de la U y la T, ambas
de color rojo, sintetizan unidad, universalidad y la libertad de pensamiento. Luego,
la interpretación ingeniosa del artista Manuel León vincula la visión universal con lo
regional ancestral, como lo es la comunidad
indígena Pijao, unidad cultural que aún es
más aspiración que realidad aunque el tiempo y la historia continúan mostrando luces
y esperanzas a pesar de las contradicciones y
paradojas.
109
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Periódico: “Aviso al Público”. (1810). Bogotá: Imprenta Gubernamental del Gobierno, 1.
113
HISTORIA
ILUSTRADA
de la EDUCACIÓN
SIGLOS XIX y XX
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