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El contexto actual de CS e Indicadores

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Revista Mexicana de Medicina Física y Rehabilitación
El contexto actual de la calidad
en salud y sus indicadores
M. en C. Roberto Coronado-Zarco,* M. en C. Eva Cruz-Medina,** M. en C. Salvador Israel
Macías Hernández,*** Dra. Aurelia Arellano Hernández,** Dra. Tania Inés Nava Bringas**
RESUMEN
El análisis de la calidad en salud se realiza de acuerdo a la teoría de sistemas en tres dimensiones: estructura, proceso y resultados.
En el contexto actual de valores y objetivos en el sistema de salud y en la sociedad en general, los criterios y dimensiones en una
evaluación de calidad son múltiples y están influenciados por los indicadores elegidos para estudiarla. México presenta un cambio
demográfico que se traduce en el envejecimiento de su población. Esto ha introducido nuevos retos en la atención que se brinda a
la población de adultos mayores, no sólo en materia política, sino también en el ámbito de la salud, ya que las patologías asociadas
a esta población tienden a ser de larga evolución, generando mayores costos para su atención. Ante este fenómeno, los indicadores
de calidad actuales se encuentran desbalanceados, ya que muchos de ellos fomentan la atención apropiada, pero existen pocos que
desalienten la atención inapropiada. Se deben de establecer indicadores de salud que permitan la evaluación y seguimiento de la
atención médica de acuerdo a la situación actual. Es necesario otorgar atención médica con oportunidad, competencia profesional y
seguridad, respetando los principios éticos de la práctica médica y satisfaciendo las necesidades de salud y expectativas de los pacientes.
Palabras clave: Calidad, indicadores de salud.
ABSTRACT
Health quality assessment is performed according to systems theory in three dimensions: Structure, process and results. In a
current context of values and goals in the health system and society in general, criteria and dimensions in quality assessment are
many, and are influenced by the indicators chosen to evaluate it. In México there is a demographic shift that results in an aging
population. This has caused the introduction of challenges in medical attention not only in politics but also in the field of health. Since
the pathologies associated with this population tend to be chronic, generating higher costs of care. Given this phenomenon, the
current quality indicators are unbalanced, since many of them encourage appropriate care, but few discourage inappropriate care.
Health indicators that evaluate and monitor health care according to the current situation must be established. It is necessary to
provide medical care in a timely, professional competence and security, respecting the ethical principles of medical practice that
meet the health needs and expectations of patients.
Key words: Quality, health indicators.
ANTECEDENTES
El concepto de calidad no es nuevo, ha sido una preocupación
permanente y parece tan antiguo como la humanidad1.
Las antiguas civilizaciones del mundo eran ya rigurosas
con los problemas de calidad. Así, por ejemplo, los fenicios,
egipcios y mayas contaban con normas y leyes en relación
a la calidad de los productos. Los egipcios tenían inspectores que comprobaban la perpendicularidad de los bloques
de piedras y los mayas empleaban métodos similares. Los
fenicios, comerciantes famosos por la gran calidad de sus
productos, cortaban la mano derecha de los operarios que
elaboraban mal estos productos y, de esta manera, pretendían
evitar la repetición de errores2.
En el contexto de la salud, existe evidencia del interés
por la calidad en papiros egipcios, en el código de Hammurabi y en el tratado «La Ley» de Hipócrates. En todos
estos casos, el buscar lo mejor para el paciente parece ser
la esencia de la calidad en el ejercicio de la práctica clínica. De esta forma, se crea el inseparable binomio: ética
y calidad2.
En un contexto global, la calidad ha evolucionado en
la misma medida que han evolucionado las sociedades,
las personas, los métodos de producción y distribución, el
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* Jefe de Servicio. Rehabilitación de Columna/Instituto
Nacional de Rehabilitación.
** Médico adscrito a Rehabilitación de Columna/Instituto
Nacional de Rehabilitación..
*** Médico adscrito a Rehabilitación Osteoarticular/Instituto
Nacional de Rehabilitación.
Recibido para publicación: mayo, 2012.
Aceptado para publicación: agosto, 2012.
Este artículo puede ser consultado en versión completa en
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Contexto actual de calidad
transporte, los medios de comunicación, la tecnología de la
información y los mercados. Se ha transitado desde la típica
inspección del siglo XIX, seguida de una fuerte vocación
por el control estadístico, hasta los conceptos más recientes
que tienen que ver con la calidad total y el mejoramiento
continuo de la misma2.
En lo referente a los servicios de salud, las particularidades de estos recientes conceptos de calidad resultan aún
más significativas, pues obligan a modificar y a adaptar
sustancialmente los métodos y técnicas originados en la
industria y la tecnología2.
CONCEPTO DE CALIDAD
La palabra calidad proviene etimológicamente del latín
qualitas o qualitatis, que significa perfección. El diccionario
de la Real Academia Española la define como «propiedad
o conjunto de propiedades inherentes a algo, que permiten
juzgar su valor». En esta definición se concibe a la calidad
como un atributo o característica que distingue a personas,
bienes y servicios1.
Deming afirma que: «la calidad es el orgullo de la mano
de obra» —entendiendo mano de obra en el más amplio
sentido— y también afirma que «la calidad se define en términos de quien la valora». Asegura, además, que «la mejora
de la calidad se consigue con el control estadístico de todos
los procesos»1,3.
De acuerdo a Ishikawa, el control de la calidad consiste en
desarrollar, manufacturar y mantener un producto de calidad
que sea el más económico, el más útil y siempre satisfactorio
para el consumidor4. Según Crosby «la calidad debe definirse
como un ajuste a las especificaciones y no como bondad o
excelencia». Por su parte, Juran define calidad como «aquellas
características que responden a las necesidades del cliente y
la ausencia de deficiencias»1.
Lift y Hunt en el contexto de salud la definen como el grado
mediante el cual los procesos de atención médica incrementan
la probabilidad de resultados deseados por los pacientes y
reduce la probabilidad de resultados no deseados, de acuerdo
al estado de los conocimientos médicos5.
En 1966, Donabedian, define la calidad en salud, circunscribiéndola a la perspectiva de la atención médica y
recomendó que debería de medirse en tres áreas: estructura
(en la que se encuentran las características de las instalaciones y el personal que atiende a los pacientes); proceso
(método de entrega) y resultados (de las intervenciones)
(Cuadro 1). Esta propuesta tiene el objetivo de obtener
mayores beneficios con menores riesgos para el usuario
en función de los recursos disponibles y de los valores
sociales imperantes1,6.
Probablemente, una de las definiciones más clásicas
sobre lo que representa la calidad en la atención médica
fue propuesta por Lee y Jones; quienes la refieren como el
conjunto de juicios de valor aplicados a diversos aspectos,
propiedades, ingredientes o dimensiones del proceso llamado
atención medica2,7,8.
La atención médica se define como el tratamiento que
proporciona un profesional de la salud a un episodio de
enfermedad claramente establecido, en un paciente dado.
De esta atención se originan dos aspectos: el primero es
la atención técnica, la cual es la aplicación de ciencia y
tecnología para la resolución de un problema de salud. El
segundo es la relación interpersonal, que es la interacción
social, cultural y económica entre el profesional de la salud
y el paciente. Este concepto deja de lado la percepción de
calidad en la salud desde lo colectivo, ya que por sí mismo
Cuadro 1. Indicadores y métodos de evaluación del sistema de calidad*.
Indicador
Descripción
Estructura
Miden la calidad de las características del marco en que se prestan los servicios y el estado de los recursos para prestarlos. Los indicadores de estructura se desarrollan en cuatro categorías: estructura física,
ocupacional, financiera y organizacional, de acuerdo a los siguientes recursos: recursos materiales,
instalaciones, equipos y presupuesto monetario. Recursos humanos: número y calificación del personal.
Aspectos institucionales o gerenciales: organización del personal médico y métodos para su evaluación.
Proceso
Miden de forma directa o indirecta la calidad de la actividad llevada a cabo durante la atención al paciente;
mediante el conjunto de acciones realizado principalmente por el médico como generador de documentación; por ejemplo, la historia clínica y otros documentos resultantes de la actividad asistencial.
Resultados
Miden el nivel de éxito alcanzado en el paciente, es decir, si se ha conseguido lo que se pretendía con
las actividades realizadas; el beneficio logrado en los pacientes, o cambios en la salud atribuibles a la
atención recibida, incluyen: Indicadores centinela, indicadores de datos agregados (continuos o basados
en tasas), indicadores trazadores e indicadores basados en opinión del paciente.
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* Donabedian 2005.
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Coronado-Zarco R y cols.
está asociado a tradiciones socialmente aceptadas en un
momento determinado2,5-7.
Definir la calidad de la atención médica requiere conocer
cuántos pacientes se benefician de los servicios de salud.
Esto se debe a que la calidad se mide por factores como
los resultados de diagnósticos específicos y procedimientos terapéuticos, satisfacción del paciente y sensación de
bienestar social. Debido a que es difícil mantener la calidad
disminuyendo costos, ambas condiciones —la calidad y el
costo— reciben la misma atención en los debates actuales
de reformas, particularmente en el contexto de la administración de la salud y en los sistemas de salud integrados.
Al progresar las reformas, uno de los mayores retos será
controlar costos y, de forma simultánea, mejorar la calidad
sin imponer controles externos8.
Existen otros enfoques contemporáneos sobre la definición de calidad de la asistencia médica. Para el Instituto de
Medicina de los Estados Unidos de Norteamérica, la calidad
de la asistencia médica es el grado en que los servicios de
salud incrementan la posibilidad de que los individuos y las
poblaciones alcancen resultados deseados en salud y que
corresponden a su vez (estos servicios) con el nivel actual de
los conocimientos profesionales2.
El organismo internacional de normalización ISO, en
su norma 8402, ha definido a la calidad como la totalidad
de características de una entidad que le confiere capacidad para satisfacer necesidades explícitas e implícitas. La
norma precisa que entidad es: una organización, llámese
empresa o institución, producto o proceso; mientras que
las características de los satisfactores de las necesidades
son básicamente seguridad, disponibilidad, mantenibilidad,
confiabilidad, facilidad de uso, la economía (precio) y el
ambiente1.
La calidad es, pues, un derecho que debe ser garantizado.
Por lo tanto, la garantía de la calidad es imperativa en los
sistemas de salud y, de manera concreta, en las organizaciones que los conforman9.
Como puede apreciarse, definir calidad no es fácil. En
la práctica, tal como lo refiere R. Schonberger, «la calidad es como el arte; todos la alaban, todos la reconocen
cuando la ven, pero cada uno tiene su propia definición
de lo que es»1.
sistemas de monitoreo y la aplicación de encuestas de opinión
a proveedores y usuarios, entre otros5,10.
Al ser, pues, la calidad, un reflejo de los valores y objetivos actuales en el sistema de atención médica y en la
sociedad en general, los criterios y dimensiones a tomar en
cuenta en su evaluación son múltiples y se verán influidos
por los instrumentos o métodos que elijamos para estudiarla.
Existen diferentes abordajes para dicho fin. Por ejemplo:
el pronóstico en términos de recuperación, restauración de
la función —del órgano que se esté tratando— y supervivencia, han sido clásicamente indicadores de la calidad en
atención médica8.
Las bases conceptuales y metodológicas para la evaluación de la calidad de la atención, publicadas en los ámbitos
nacional e internacional durante los últimos diez años, se
han estado justificando en el modelo desarrollado por Donabedian. Este modelo ha sido una contribución importante,
pues permite medir ordenadamente las variables ligadas a la
calidad de los servicios de salud. Este esquema supone que
los resultados realmente son consecuencia de la atención
proporcionada, lo cual implica que no todos los resultados
puedan ser fácil y exclusivamente imputables a los procesos,
y no todos los procesos dependerán directa y unicamente de
la estructura1,6,10.
Donabedian también menciona que la atención a la salud
tiene tres componentes: la atención técnica, la relación interpersonal y el medio ambiente (comodidades), en los que se
lleva a cabo el proceso de la atención. La forma de empezar
a traducir las grandes abstracciones de la formulación de conceptos en los atributos más detallados de la atención que van a
representar su calidad es a través de la exploración «empírica»
de la experiencia de cada día; con el fin de extraer de las opiniones expresadas por pacientes, médicos y administradores,
los juicios que comparten sobre la calidad, así como aquellos
en los que difieren9,11 (Cuadro 1).
Por otro lado, Aguirre12 señala que conocer la calidad
con que se otorga la atención médica es el primer paso para
mejorar su prestación, y es una necesidad inherente al acto
médico mismo. También considera necesario tener en cuenta que la calidad de la atención puede enfocarse desde tres
ángulos diferentes, conforme a la satisfacción no sólo de las
expectativas del derechohabiente, sino también de la institución que otorga el servicio y del trabajador de salud mismo9.
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INDICADORES DE CALIDAD
EVALUACIÓN DE LA CALIDAD
Actualmente, en las instituciones —tanto públicas como privadas— de los sistemas de salud, existe un creciente interés
por evaluar el conocimiento en aspectos relacionados con la
calidad de la atención. Para mejorar esta calidad, se han desarrollado diversas acciones como la organización de comités
de mortalidad, grupos de consenso encargados de evaluar la
optimización de las técnicas, comités y círculos de calidad,
28
Es ya una práctica común, al menos en las sociedades occidentales desarrolladas, evaluar la calidad de los servicios
sanitarios públicos y privados mediante la medición del nivel
de satisfacción de sus usuarios.
El interés por conocer la opinión de los usuarios tiene, al
menos, una triple justificación: primero, desde la óptica de la
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Contexto actual de calidad
participación social, los ciudadanos son parte integral y central
del sistema, participando activamente tanto en la evaluación
como en la planificación y redefinición de la política sanitaria.
Segundo, los usuarios pueden monitorizar y juzgar la calidad
del servicio, aportando información a gestores públicos sobre
determinados aspectos que no es posible obtener por otros
medios. Y, finalmente, el objetivo de medir la satisfacción de
los usuarios de los servicios, ya que un paciente satisfecho
es más propenso a seguir las recomendaciones médicas y
terapéuticas13.
Un indicador es una construcción teórica concebida para
ser aplicada a un colectivo y producir un valor numérico,
por medio del cual se procura cuantificar algún concepto o
noción asociada a ese colectivo. Es decir, un indicador es una
operacionalización cuantitativa (números) que permite medir
conceptos abstractos como calidad y eficiencia, estableciendo
comparaciones en tiempo y espacio14.
Jaramillo define a la eficiencia como el máximo resultado posible de productividad que puede ser alcanzado a
partir de un volumen de recursos determinados, mientras
que la eficacia sería la expresión general del efecto de
determinada acción cuyo objetivo fuera perfeccionar la
atención médica. Y la efectividad sería, a su vez, la medida
de impacto que dicho procedimiento tiene sobre la salud
de la población14.
Un indicador debe cumplir al menos con cuatro criterios
básicos15,16(Cuadro 2).
Otro tipo de indicadores que pueden llegar a utilizarse
en la evaluación de la calidad de la atención médica, como
propone la ISO 90006, son los indicadores centinela, los
cuales se caracterizan por una baja probabilidad de ocurrencia y una alta probabilidad de ser producto de falla en
la atención. Los indicadores de datos agregados miden el
desempeño con base en eventos que ocurren con cierta frecuencia, e indican la necesidad de una revisión detallada sólo
si la proporción de casos sobrepasa un límite considerado
aceptable. También existen los indicadores trazadores, con
una condición diagnóstica típica de una determinada espe-
Cuadro 2. Criterios de indicadores.
Indicadores en salud
cialidad médica o institución, que reflejan la globalidad de
la asistencia brindada5,6.
SATISFACCIÓN DE USUARIO COMO
INDICADOR DE CALIDAD
Evaluar la calidad de la atención desde la perspectiva del
usuario es cada vez más común. A partir de ello, es posible obtener del entrevistado un conjunto de conceptos y
actitudes asociados con la atención recibida, mediante los
cuales se adquiere información que beneficia a la organización otorgante de los servicios de salud, a los prestadores
directos, y a los usuarios mismos, en sus necesidades y
expectativas10.
Existe el convencimiento de que son los usuarios quienes
pueden monitorizar y, finalmente, juzgar la calidad de un
servicio, y por lo tanto, quienes pueden aportar a los gestores
públicos información de primera mano sobre determinados
aspectos que no es posible obtener por otros medios. Esto
se debe a que la percepción subjetiva del usuario habla
de la calidad del servicio conjugando al tiempo tanto sus
necesidades como sus expectativas. Por último, medir la
satisfacción de los usuarios de los servicios sanitarios es de
suma importancia porque está contrastado que un paciente
satisfecho se muestra más dispuesto a seguir las recomendaciones médicas y terapéuticas y, por lo tanto, a mejorar
su salud13.
Desde la perspectiva del paciente, la tarea del médico se
puede dividir en la técnica (ciencia) y la interacción interpersonal. A estas dos tareas habría que añadir las condiciones
bajo las cuales se ofrece la atención, tales como el confort,
aspectos relativos a la información o comunicación y la rapidez o amabilidad17.
El análisis de la satisfacción de los usuarios es visto
como un indicador de la dimensión de resultado. A partir
de este indicador se puede obtener la opinión acerca de
los aspectos de la estructura (comodidades, instalaciones
físicas, organización), el proceso (procedimientos y acciones realizadas en la consulta) y el resultado (cambios en
el estado de salud y la percepción general de la atención
recibida). También se puede obtener información sobre
aquellas características de los servicios que facilitan u
obstaculizan los esfuerzos del usuario para obtener atención
(accesibilidad). En ocasiones, la accesibilidad se traslapa
conceptualmente con la definición de calidad, ya que
aquélla abarca aspectos que tienen repercusiones directas
en la atención, como los tiempos de espera, los horarios
del servicio o los costos de esta misma atención, los cuales, en conjunto, se consideran como características de la
accesibilidad a las organizaciones10,13.
La satisfacción de los usuarios como indicador de calidad es valorada en los distintos modelos de atención a
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1. Validez
Reflejar el aspecto de calidad
para el que se creó o estableció.
2. Confiabilidad
Brindar el mismo resultado en
iguales circunstancias.
3. Comprensibilidad
Fácil entendimiento del aspecto
que pretende reflejar.
4. Sencillez
Facilidad para administrar, aplicar
y explicar.
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la salud. Se define como la relación que existe entre las
expectativas y necesidades del paciente, o de sus familiares,
con el logro de las mismas, a través de la atención médica
recibida. Mientras que la satisfacción del prestador de
los servicios se refiere al logro de sus expectativas y a la
satisfacción de sus necesidades personales a través de la
realización de su trabajo13,18. La opinión de los usuarios
tiene alta credibilidad en los estudios sobre satisfacción,
debido a que la evaluación que hacen del servicio es producto de sus experiencias y no está mediada por juicios de
los servidores del programa18.
Se ha determinado que las prioridades para el paciente
son: recibir atención oportuna; ver satisfechas sus necesidades de salud; recibir un trato digno, amable y respetuoso;
que la institución prestadora del servicio cuente con personal
suficiente y preparado para otorgar la atención requerida;
que esta institución disponga de los recursos suficientes para
otorgarla, y que la atención brindada se dé en un ambiente
adecuado. En la satisfacción del usuario intervienen fundamentalmente dos factores: la expectativa y la experiencia;
la diferencia entre ambas nos da como resultado el grado
de satisfacción o de insatisfacción del usuario; sin embargo,
en ambos factores influyen las valoraciones que el paciente
tenga. En este sentido, es diferente el grado de satisfacción
de un paciente que acude al hospital por primera vez que
el de un paciente que acude al hospital en forma continua1.
La falta de mejoría en el estado de salud manifestada por los
informantes parecería estar relacionada, en general, con dos
aspectos: a) la supervisión y la capacitación del personal en
el manejo clínico, y b) las variables intrínsecas a la población
usuaria. Respecto al primer aspecto, se puede señalar que, a
Este documento
es elaborado
por yMedigraphic
pesar
de la existencia
de manuales
normas para el manejo
clínico, la estandarización en el diagnóstico y en la atención
sigue siendo deficiente en muchos sentidos. Aunado a ello,
la falta de sistematización de mecanismos de supervisión
en estos procesos se hace evidente, de alguna manera, en la
insatisfacción de los usuarios10.
Seclen-Palacin y Darras refieren que existen varios factores
que influyen en la satisfacción de los usuarios de servicios de
salud, entre los que encontramos:
a)
factores individuales: la edad y el género; sociales:
estado marital, grupo social, nivel educativo, dinámica
organizacional de la comunidad, redes de participación
social; factores económicos, expectativas, concepciones
culturales sobre el proceso salud-riesgo-enfermedad y,
por último, en este rubro, experiencia en el contacto
previo entre usuario y servicio.
b) factores familiares/sociales: experiencias con el servicio
de parte de amigos, familiares, y de la red social circundante en general, y conducta y concepción del entorno
familiar sobre el proceso salud-enfermedad.
c)
factores del servicio de salud: accesibilidad geográfica,
comunicación interpersonal, resolución del servicio,
tiempo de espera para la atención, eficacia de las acciones, trato y cordialidad del personal, disponibilidad
de medicamentos, confort local y privacidad, entre
otros19.
En este sentido, es importante la capacitación del personal
adscrito permanentemente, así como la de los estudiantes.
Esto debido a que en los servicios de salud es muy frecuente que la atención sea otorgada por los segundos y que, en
ambos casos, se dé poca importancia al entrenamiento y a la
estandarización, tanto en los aspectos de diagnóstico como
en el de la atención misma. En el segundo aspecto, estarían
jugando un papel importante el nivel de instrucción y la
cultura del usuario acerca de los beneficios que le brinda la
institución y de las obligaciones que se le confieren (cuidado
de su salud, seguimiento de las prescripciones, cumplimiento
con horarios). El concepto que el usuario tiene acerca de los
servicios de salud y del proceso salud-enfermedad son elementos que también modulan la percepción de la población
respecto a la calidad de la atención recibida. La reforma del
sistema de salud en México, que parece impostergable en el
corto o en el mediano plazo, requiere considerar el desarrollo
de mecanismos que permitan incrementar la calidad en los
servicios de salud10.
No obstante, hay que considerar las diferencias organizacionales y la disponibilidad de recursos de cada institución.
Por ello, en la medida de lo posible, cada institución de salud tendrá que cubrir las necesidades básicas de salud de su
población; atender y cumplir con las expectativas que esta
última tiene respecto a sus servicios; ya que sin la opinión
de esta población, cualquier esfuerzo por mejorar la calidad
quedaría truncado10.
CONTEXTO ACTUAL DE
INDICADORES DE CALIDAD
Los indicadores de calidad son herramientas poderosas que
pueden modificar la conducta del proveedor de servicios
de salud y mejorar la atención del paciente; sin embargo,
actualmente, los indicadores no son balanceados y no
consideran el tiempo de demora entre la intervención y el
beneficio. Situación que puede afectar en mayor medida a
grupos particulares, por ejemplo, los adultos mayores, ya
que ellos son los mayores consumidores de los servicios
de salud20.
Los indicadores de calidad en ancianos frecuentemente
están basados en guías de práctica clínica, y se encuentran
diseñados para fomentar intervenciones efectivas con base
en la evidencia. Y aunque estos indicadores de calidad
están incrementando su importancia, existe preocupación
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Contexto actual de calidad
porque el seguimiento estrecho con indicadores de calidad
de pacientes adultos mayores con condiciones médicas
complejas puede exponer a estos pacientes a condiciones
potencialmente dañinas en forma no intencional20.
Los indicadores de calidad actuales no se encuentran balanceados, en el sentido de que existen muchos indicadores
que fomentan la atención apropiada, pero pocos indicadores
que desalienten la atención inapropiada20. Este desbalance de los indicadores de calidad afecta principalmente al
adulto mayor. Los adultos mayores tienen mayor riesgo
de padecer enfermedades, lo cual incrementa la magnitud
del beneficio con un tratamiento; sin embargo, también
se encuentran en mayor riesgo de efectos adversos por el
tratamiento y por complicaciones en los procedimientos,
por lo que sería importante enfocar las intervenciones a
los pacientes que más probablemente se beneficien de las
intervenciones20.
En 1994, Lee SJ y colaboradores propusieron los siguientes puntos para mejorar los servicios de salud basados en
calidad: limitar servicios que son de mínimo beneficio o
sin beneficios para los pacientes, fomentar cuidados menos
costosos pero más efectivos, asegurar el acceso a la atención
y, finalmente, fomentar los sistemas de servicios de salud
integrados que pueden proveer servicios beneficiosos más
efectivos20,21.
En 1999, el Sistema Nacional de Salud de los Estados
Unidos (NHS) publicó el llamado «Marco para la evaluación del desempeño» (Cuadro 3) en el que se señala
la necesidad de acciones evaluativas en seis áreas y se
presenta una serie de indicadores para cada una de las
áreas mencionadas5.
CALIDAD EN LA POBLACIÓN ADULTA
MAYOR DE MÉXICO
En las últimas décadas, se está presentando en México el
fenómeno demográfico conocido como envejecimiento
poblacional, es decir, un incremento en la población mayor
de 60 años. Sector que ha adquirido una gran relevancia en
cuanto a sus condiciones de salud, ya que, en gran parte,
se ven afectados por enfermedades crónicas como la hipertensión, diabetes, osteoartritis degenerativa y otras. Lo
anterior genera que ya sean uno de los principales grupos
de usuarios de los servicios médicos. Esta situación ha
sido reconocida por el sector salud; por ello, en el IMSS
se implantó el programa de atención de la salud del adulto
mayor, el cual busca otorgar a los derechohabientes de este
grupo de edad una atención de calidad que cumpla con sus
expectativas de atención22.
En México hay más de 10 millones de adultos mayores; el
25 por ciento tendrá más de 60 años en 2040: el incremento
del costo de la atención médica es la carga de morbilidad
Cuadro 3. Evaluación del desempeño en salud.
Marco para evaluación del desempeño
1. Mejoría de la salud.
2. Entrega efectiva de atención adecuada.
3. Eficiencia.
4. Experiencia de pacientes y cuidadores.
5. Resultados del sistema.
6. Acceso justo.
crónica acumulada. Las enfermedades reportadas con mayor
prevalencia en el país son las cardiovasculares, la diabetes y
el cáncer23,24.
La prevalencia nacional de demencia y de deterioro cognitivo —padecimientos en los que predomina el Alzheimer— es
mayor a seis por ciento en mayores de 60 años. A su vez, son
trascendentes la osteoporosis, la depresión, los trastornos
nutricionales, la pérdida de audición y la pérdida de visión.
De los 10 millones de adultos mayores se estima que, por
lo menos, dos millones presentan alguna limitación en las
actividades de la vida cotidiana23,24.
Entre los adultos mayores se ha encontrado que los
aspectos de la calidad en la atención médica considerados
prioritarios son: el trato amable, la mejora contra el padecimiento y el corto tiempo de espera. Los pacientes de este
grupo de edad padecen enfermedades crónicas y necesitan
de tratamientos por el resto de su vida, por lo que se incrementan sus requerimientos de apoyo institucional. Al ser
usuarios frecuentes de los servicios de salud se enfrentan a
una serie de problemas en su atención, es decir, que algunos
de estos usuarios no ven cumplidas sus expectativas cuando
son atendidos en las unidades de medicina familiar. Por ello,
es necesario conocer esta problemática para brindarles una
mayor satisfacción en el servicio22.
En México, el sistema de salud tiene como objetivo establecer instrumentos que promuevan la calidad y la eficiencia
de los servicios de salud, ampliar la cobertura de la seguridad
social, acelerar y profundizar la descentralización, y extender la cobertura de servicios. Evaluación de la Calidad de
la Atención en Salud, un primer paso para la Reforma del
Sistema en las zonas urbanas y rurales pobres, a través de
un paquete básico de servicios7.
Aunque las guías de práctica clínica, en general, reconocen la importancia de yuxtaponer la esperanza de vida
con el tiempo de demora del beneficio de intervenciones
preventivas, los indicadores de calidad promueven intervenciones preventivas para los pacientes en un cierto rango de
edad, sin considerar la heterogeneidad del incremento de la
expectativa de vida a mayor edad20.
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Coronado-Zarco R y cols.
En la actualidad, los sistemas de salud afrontan tres
grandes desafíos: primero, el envejecimiento poblacional;
segundo, la efectividad en la atención a la salud aumenta,
pero, a su vez, se vuelve más costosa y tercero, los pacientes
se han tornado más demandantes. Por lo anterior, a partir del
2001 la Comisión estableció que, en el futuro, la atención a
la salud y los cuidados del adulto mayor deben de garantizar
accesibilidad, calidad y viabilidad financiera25.
REFERENCIAS
1.
2.
3.
4.
CONCLUSIONES
Con la finalidad de garantizar la calidad en las prestaciones
de salud en los países de América Latina y el Caribe, la OMS
(Organización Mundial de la Salud) ha estado desarrollando,
desde los años ochenta, esfuerzos orientados a incrementar la
calidad y eficacia de la atención en los servicios de salud, así
como la eficiencia en el uso de los recursos disponibles. El
eje fundamental en este proceso de cambio es la acreditación
de los establecimientos de salud. Acreditación basada en
estándares administrativos, recursos humanos, normatividad,
resultados, infraestructura y equipamiento4,26.
A la fecha, el concepto de calidad ha evolucionado hacia
el concepto de calidad total, cuyo indicador fundamental es
la satisfacción de las expectativas del paciente, ya se trate de
pacientes internos o de pacientes externos.
Las expectativas de los pacientes pueden ser: 1. Implícitas o
básicas. 2. Explícitas: aquéllas que exigen algunas especificaciones y requisitos. 3. Latentes: aquellas que involucran un nivel
de excelencia por un valor agregado y no siempre esperado.
La escala de valores en este marco de calidad se resume
en tres variables: mayor calidad, mayor rapidez y precio más
económico, el cual se asocia con la cadena de producción
para competir con otras prioridades empresariales como
costos y productividad4.
Resalta la necesidad de avanzar en lo que se refiere a
la codificación de las quejas con base en la Clasificación
Internacional de Enfermedades (CIE 10). Ello, con un
doble propósito: homologar la clasificación con el Sistema
Nacional de Información en Salud (SINAIS) e identificar
puntos críticos del proceso de atención, desagregando categorías que indiquen con mayor precisión los problemas
de diagnóstico, de tratamiento y los concernientes a la
relación médico-paciente. Asimismo, para la identificación
de eventos adversos en las unidades médicas deberá tomarse en consideración la Clasificación Internacional para la
Seguridad del Paciente de la Organización Mundial de la
Salud (OMS)19.
Finalmente, es necesario recordar que se debe otorgar
atención médica al usuario, con oportunidad, competencia
profesional y seguridad, y con respeto a los principios éticos
de la práctica médica, para que tienda cada vez más a satisfacer
las necesidades de salud y sus expectativas20.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
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Dirección para correspondencia:
Dr. Roberto Coronado Zarco
Servicio Rehabilitación de Columna.
Instituto Nacional de Rehabilitación.
Av. México-Xochimilco 289, Col: Arenal de Guadalupe.
Deleg. Tlalpan, CP 14389, México, D.F.
Tel. 59 99 10 00.
E-mail: rcoronado@inr.gob.mx
www.medigraphic.org.mx
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