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Mecanismos de protección del derecho a la familia

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MECANISMOS DE PROTECCIÓN DEL DERECHO A LA FAMILIA
Hasta en las sociedades más antiguas la familia ha sido siempre protegida. Es el núcleo
fundamental de una sociedad. Protegiendo a la familia se protege a la sociedad.
En Colombia, como en casi todos los países, la familia es el bien jurídico supremo, que está
resguardado en el Código Penal con disposiciones específicas que condenan la comisión de
delitos en su contra.
Las leyes que protegen al ciudadano contra robos, asesinatos, violencia, etc., tienen como fin
último asegurar que cada núcleo social pueda desarrollarse plena y sanamente en el contexto
legal y social en que se encuentra.
Protección constitucional
En Colombia, una de las grandes transformaciones jurídicas se ha dado con la entrada en
vigencia de la Constitución Política de 1991, porque ha implicado la superación del Estado de
derecho legislativo para pasar al Estado constitucional, el cual se caracteriza por la eficacia
directa de la norma Superior en materia de derechos fundamentales, los cuales son objeto de
protección a través de la acción de tutela.
La Constitución Política consagra en su artículo 42 a la familia como el núcleo fundamental de
la sociedad y agrega que se constituye por vínculos naturales o jurídicos, es precisamente a
partir de este precepto que la jurisprudencia de la Corte Constitucional se ha ocupado en
sus sentencias, tanto de constitucionalidad como de tutela, de estudiar y proteger a la familia
que, en palabras de la Corte en su sentencia (C-271-03, 2003), se ha considerado la “piedra
angular” de la sociedad y del Estado.
La familia es la institución más importante en el ordenamiento jurídico nacional, motivo por el
cual ha sido objeto de especial protección por parte del Constituyente, el legislador y la
jurisdicción constitucional, que le compete la garantía de los derechos fundamentales de las
personas.
Se podría pensar que el significado y alcance del concepto de familia, tomando como referencia
el artículo 42 Superior, no ofrecería ningún problema jurídico, pero la realidad muestra que
no es así; por tal motivo, la jurisprudencia del máximo Tribunal Constitucional ha sido de vital
importancia al haber reconocido realidades familiares que, incluso a la fecha, no han sido objeto
de desarrollo legislativo, lo cual implica un cambio en el concepto tradicional de familia y, por
consiguiente, de su protección constitucional.
Por lo anterior, en el presente escrito se plantea el siguiente problema jurídico por resolver:
¿Cuál ha sido el alcance de la protección que ha dado a la familia en Colombia la Constitución
Política de 1991 y la jurisprudencia constitucional?
La Constitución Política de 1991 le dio un tratamiento especial a la familia al consagrarla como
núcleo fundamental de la sociedad, estableció normas constitucionales sobre la institución de
la familia y recogió los principios sobre las declaraciones de derechos humanos (Jiménez
Valencia, 1998).
En el país, de acuerdo con la Constitución Política, la familia es el núcleo fundamental de la
sociedad, que goza de la especial protección del Estado, por esta razón la constitución ha
ampliado atravez de la jurisprudencia todas las clases de familia que reconoce él está do y
atravez de las cuales se protege el mismo derecho a la familia.
Pero es necesario formular los siguientes problemas jurídicos: ¿en Colombia, ¿cuál es la
familia que protege el Estado?, o en forma concreta, ¿qué se considera familia desde el punto
de vista constitucional?, además se debe precisar si, ¿el concepto de familia ha sufrido algunos
cambios?
La norma Superior protege a la familia como institución básica de la sociedad, así lo establecen
los artículos 5 y 42; el primero consagra dentro de los principios constitucionales el amparo a
la familia como institución básica de la sociedad; y, el segundo incluye dentro del capítulo de
los Derechos Sociales, Económicos y Culturales a la familia como núcleo fundamental de la
sociedad.
La Corte Constitucional con fundamento en los anteriores preceptos constitucionales, entre
otros, ha resaltado la importancia de la institución de la familia en el Estado, ha dicho que es la
primera institución socia (Declaración Universal de Derechos Humanos, 2016), que concilia las
exigencias de la naturaleza con los imperativos de la razón social, es anterior a la sociedad y
al Estado (Engels, s.f.), quienes están instituidos para servir al bienestar de la familia, del cual
dependen las condiciones de la sociedad y del Estado (C-271-03, 2003).
LAS CLASES DE FAMILIA EN COLOMBIA
En el país, de acuerdo con la Constitución Política, la familia es el núcleo fundamental de la
sociedad, que goza de la especial protección del Estado, pero es necesario formular los
siguientes problemas jurídicos: ¿en Colombia, ¿cuál es la familia que protege el Estado?, o en
forma concreta, ¿qué se considera familia desde el punto de vista constitucional?, además se
debe precisar si, ¿el concepto de familia ha sufrido algunos cambios?
Para dar respuesta a los anteriores problemas jurídicos, se debe acudir, en primer lugar, a la
Constitución Política; y, en segundo lugar, a la jurisprudencia de la Corte Constitucional, pero
se debe anotar que no ha sido un tema pacífico porque no es solo un asunto jurídico, sino que
además involucra otros aspectos de carácter económico, social, cultural, religioso y por
supuesto valores propios de la sociedad colombiana, los cuales al igual que las personas no
son de carácter estáticos, sino que son esencialmente dinámicos, es decir, que han cambiado
a través del tiempo como da cuenta la historia del país.
La familia constituida por vínculos naturales, jurídicos o por la voluntad libre y
responsable de conformarla:
La Carta en su artículo 42 enumera algunas formas mediante las cuales se puede constituir la
familia, dice que se puede formar ya sea por vínculos naturales, o jurídicos, como el matrimonio,
o por la voluntad libre y responsable de conformarla. Por esta razón, la Corte ha afirmado que
un componente transversal que abarca el concepto de familia en el ordenamiento jurídico
colombiano es el de pluralidad. Sobre este punto la Corte afirmó:
conviene precisar que el concepto de familia no puede ser entendido de manera aislada, sino
en concordancia con el principio del pluralismo. De tal suerte que, en una sociedad plural, no
puede existir un concepto único y excluyente de familia, identificando a esta última únicamente
con aquella surgida del vínculo matrimonial. (T-572, 2009).
La Corte se refirió al derecho a la igualdad entre las diferentes clases de familias y sostuvo lo
siguiente:
La igualdad que propugna la Carta entre las uniones familiares surgidas de vínculos naturales
y la conformada por vínculos jurídicos, abarca no sólo al núcleo familiar como tal, sino también
a cada uno de los miembros que lo componen, puesto que estas disposiciones guardan íntima
relación con el artículo 13 Superior, que prescribe: “Todas las personas nacen libres e iguales
ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos
derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza
origen nacional o familiar, lengua religión, opinión política o filosófica […] (Subraya la Corte).
(C-892, 2012).
También, en la sentencia (C-278, 2014), se afirmó que la familia de acuerdo con la Constitución
se puede formar por vínculos naturales, es decir, por la voluntad responsable de conformarla,
como en el caso de la unión marital de hecho, regulada por la Ley 54 de 1990, o por vínculos
jurídicos, esto es, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio.
La Corte en la sentencia (C-289, 2000) dijo que la familia es una realidad sociológica que fue
objeto de un reconocimiento político y jurídico en la Constitución de 1991, al considerarla núcleo
fundamental de la sociedad, lo cual implica que sea objeto de protección por parte de la
sociedad y el Estado, sin consideración a su origen o la forma que adopte; la Constitución, aun
cuando distingue, no discrimina entre las diferentes clases de familia.
También, en la sentencia (C-278, 2014), se afirmó que la familia de acuerdo con la Constitución
se puede formar por vínculos naturales, es decir, por la voluntad responsable de conformarla,
como en el caso de la unión marital de hecho, regulada por la Ley 54 de 1990, o por vínculos
jurídicos, esto es, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio.
La Corte en la sentencia (C-289, 2000) dijo que la familia es una realidad sociológica que fue
objeto de un reconocimiento político y jurídico en la Constitución de 1991, al considerarla núcleo
fundamental de la sociedad, lo cual implica que sea objeto de protección por parte de la
sociedad y el Estado, sin consideración a su origen o la forma que adopte; la Constitución, aun
cuando distingue, no discrimina entre las diferentes clases de familia.
La familia monoparental y biparental
La Corte con fundamento en el artículo 42 Superior ha afirmado que la familia en el país puede
ser monoparental o biparental, como lo sostuvo en la sentencia (T-068, 2011).
Según Mildred Puello, Silva Pertuz & Silva Silva (2014), cuando hoy se habla de familias
monoparentales, se refiere a aquellas en las que hay un solo progenitor, ya sea por muerte o
separación, o porque los hijos nacieron fuera del matrimonio; también, afirman que otro tipo de
familia monoparental se origina cuando se da un divorcio, los padres viven en casas diferentes
pero continúan compartiendo la responsabilidad y compromiso con los hijos, este tipo de familia
se llama binuclear, el adolescente vive con uno de sus padres, pero cuenta con el apoyo de
ambos.
La familia biparental está conformada por una pareja, casada o unida de hecho, con o sin hijo(s),
la familia tradicionalmente integrada por una pareja de personas de diferente sexo con o sin
hijos, ha sido protegida antes de la Constitución de 1991 en forma exclusiva por la legislación
y después de la Constitución de 1991, es amparada tanto por la norma Superior como por
legislación, la cual debe de estar en armonía con el texto constitucional y no excluye la
posibilidad que la pareja se integre por personas del mismo sexo, según ha sostenido la
jurisprudencia del Máximo Tribunal Constitucional, como se precisará más adelante.
La familia conformada por madre o padre cabeza de familia
La Corte se ha ocupado de precisar el concepto de madre cabeza de familia, en la sentencia
T-316, 2013 se fijaron los requisitos jurisprudenciales para que una mujer pueda ser
considerada cabeza de familia, y son los siguientes:
…(i) que se tenga a cargo la responsabilidad de hijos menores o de otras personas
incapacitadas para trabajar; (ii) cuya responsabilidad sea de carácter permanente; (iii)
responsabilidad derivada no sólo la ausencia permanente o abandono del hogar por parte de
la pareja, sino que aquélla se sustraiga del cumplimiento de sus obligaciones como padre; o
(iv) cuya pareja no asuma la responsabilidad que le corresponde, por algún motivo como la
incapacidad física, sensorial, síquica o mental o, como es obvio, la muerte; y (v) que no reciba
ayuda alguna por parte de los demás miembros de la familia o, recibiéndola, que exista una
deficiencia sustancial entre lo requerido para satisfacer el mínimo vital de los sujetos a su cargo
y lo recibido, siendo, en la práctica, el sustento del hogar una responsabilidad exclusiva de la
madre. (T-316, 2013).
También, la jurisprudencia constitucional ha equiparado los conceptos de madre cabeza de
familia y padre cabeza de familia, como lo expuso en la sentencia T-400 de 2014, cuando
afirmó:
En efecto, en reiterada jurisprudencia este Tribunal ha entendido que los beneficios y
prerrogativas previstas en la normatividad vigente en forma exclusiva a favor de las madres
cabeza de familia se remite también a los padres jefes de hogar, en un trato equiparable,
bajo el entendido de que “tales medidas buscan proteger a los menores dependientes de la
mujer [...] por lo que deben ampliarse igualmente a los menores dependientes de padres
(varones) en similares circunstancias. (T- 400, 2014).
La Corte, en la sentencia C-368, 2014, sostuvo que el ámbito de protección de la familia no se
limita a su modelo nuclear clásico del siglo XX, compuesta por la madre, el padre y los hijos,
sino que incorpora otras estructuras formadas por vínculos de consanguinidad o jurídicos, a las
familias de crianza y a las parejas homosexuales, como lo definió la Corte en las sentencias C075, 2007 y C-029, 2009. De lo anterior, se deduce la existencia de otras clases de familias
fuera de la tradicional, como lo son la familia de crianza, la cual no necesariamente coincide
con la familia biológica y las parejas homosexuales.
La familia de crianza o, de hecho
Por otra parte, la Corte ha extendido el concepto de familia a la denominada familia de crianza
o, de hecho, protegiéndola constitucionalmente, así en la sentencia T-606, 2013 afirmó:
La protección constitucional a la familia no se restringe a aquellas conformadas en virtud de
vínculos jurídicos o de consanguinidad exclusivamente, sino también a las que surgen de facto
o llamadas familias de crianza, atendiendo a un concepto sustancial y no formal de familia, en
donde la convivencia continua, el afecto, la protección, el auxilio y respeto mutuos van
consolidando núcleos familiares de hecho, que el derecho no puede desconocer ni discriminar
cuando se trata del reconocimiento de derechos y prerrogativas a quienes integran tales
familias. La protección constitucional de la familia también se proyecta a las conformadas por
padres e hijos de crianza, esto es, las que surgen no por lazos de consanguinidad o vínculos
jurídicos, sino por relaciones de afecto, respeto, solidaridad, comprensión y protección. La
evolución y dinámica de las relaciones humanas en la actualidad hace imperioso reconocer que
existen núcleos y relaciones familiares en donde las personas no están unidas única y
exclusivamente por vínculos jurídicos o naturales, sino por situaciones de facto, caracterizadas
y conformadas a partir de la convivencia y en virtud de los lazos de afecto, solidaridad, respeto,
protección y asistencia, y en las cuales pueden identificarse como padres o abuelos de crianza
a los cuidadores que ejercen la autoridad parental, relaciones familiares de crianza que también
son destinatarias
de las medidas de protección a la familia fijadas en la Constitucional Política y la ley (T-606,
2013).
La familia conformada por personas: de diferente sexo y por personas del mismo sexo
El máximo Tribunal Constitucional se ha ocupado de estudiar a la familia conformada por
personas de diferente sexo, pero también ha afirmado que se puede formar una familia por
personas del mismo sexo, siendo uno de los temas que mayor polémica ha causado, no solo
por sus implicaciones jurídicas, sino también sociales, económicas, culturales y, especialmente,
morales.
La Corte Constitucional en la sentencia C-577, 2011 concluyó que las uniones conformadas
por personas del mismo sexo constituyen familia, siempre y cuando se caractericen por la
voluntad responsable de constituirla, que impide confundirla con la unión espontánea u
ocasional basada en las relaciones de amistad, en encuentros fortuitos o en el simple compartir
casual o desarrollado en períodos o estancias cortas que no alcanzan a cimentar una relación
estable y duradera; se limita a dos personas, siendo incompatible con otras relaciones
simultáneas de pareja, donde haya una verdadera comunidad de intereses o de fines basados
en el afecto, que se traduzca en su notoriedad y publicidad, aunque reconoce que en el caso
de las parejas del mismo sexo los prejuicios sociales llevan a que este requisito esté sujeto a
una consolidación progresiva.
Así mismo, la Corte Constitucional en la sentencia C-071 de 2015 afirmó:
La nueva conceptualización de la noción de familia, a partir de una interpretación evolutiva y
sociológica fundada en la cláusula de Estado Social de Derecho, el pluralismo y la diversidad
cultural, condujo a la Corte a reconocer que las parejas del mismo sexo que asumen
compromisos de afecto, solidaridad y respeto, también conforman una familia (C-071, 2015).
En la sentencia antes citada, la Corte dijo en relación con las parejas del mismo sexo que: “Sólo
pueden adoptar cuando la solicitud recaiga en el hijo biológico de su compañero o compañera
permanente”.
En la sentencia C-683 de 2015, el Máximo Tribunal Constitucional determinó que las parejas
del mismo sexo están habilitadas para adoptar conjuntamente, acorde con una lectura de las
normas legales acusadas conforme con la Constitución Política y los Tratados Internacionales
sobre derechos humanos, que consagran la protección del interés superior de los niños, niñas
y adolescentes.
La familia que surge como consecuencia del conflicto armado
La Corte en el Auto (098, 2013) afirmó que, como consecuencia del conflicto armado interno
en Colombia, ha surgido una familia especialmente vulnerable por razones del conflicto que
debe ser protegida, son los casos en que la mujer, es cabeza de familia y defensora de
derechos humanos.
Así, en la providencia antes citada, la Corte Constitucional ha reconocido que como
consecuencia del conflicto armado en Colombia ha habido un cambio en el concepto
tradicional de familia y la mujer defensora de derechos humanos que ejerce la jefatura del
hogar, cuando es la principal proveedora económica y/o en los casos en los que la mujer se
encuentra a cargo de hijos e hijas menores de edad, personas discapacitadas y adultas
mayores, está en condiciones de vulnerabilidad y reconoce la protección constitucional
reforzada a la mujer en estas circunstancias.
Las familias ensambladas
También, la Corte ha reconocido la existencia de las denominadas familias ensambladas, a las
cuales hizo referencia, entre otras, en la sentencia C-577, 2011 y afirmó que se presentan
cuando después del divorcio o de la separación se consolidan nuevas uniones. La familia
ensamblada se ha definido como la estructura familiar originada en el matrimonio o unión de
hecho de una pareja, en la cual uno o ambos de sus integrantes tiene hijos provenientes de un
casamiento o relación previa, aunque todavía es objeto de disputa doctrinaria lo concerniente
a su conformación.
La familia conformada por sujetos de especial protección constitucional
Finalmente, merece una mención especial las familias conformadas por las personas que la
Corte ha considerado sujetos de especial protección constitucional y que son ciertos grupos
minoritarios de la población que tradicionalmente han sido discriminados, como sucede con los
indígenas, la comunidad KROM o gitana, las minorías étnicas, los desplazados, entre otros, a
los cuales la Corte le ha protegido sus derechos constitucionales fundamentales no solo desde
el punto de vista individual sino como miembros de un grupo que son, entre otras en las
siguientes providencias se han referido al tema.
En la sentencia T-078, 2013, la Corte Constitucional dijo en relación con los derechos de los
indígenas lo siguiente:
Los indígenas tienen derecho, como pueblo o como individuos, al disfrute pleno de todos los
derechos humanos y las libertades fundamentales reconocidas en la Carta de las Naciones
Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos y las normas internacionales de
derechos humanos. (El subrayado es nuestro).
En relación con la población Rromo gitana, entre otras providencias en la sentencia C-359 de
2013 dijo:
La población Rrom en Colombia. Como se ha explicado, la población Rrom o Gitana se organiza
en comunidades llamadas kumpañy (kumpania en singular), que está dada por un conjunto de
patrigrupos familiares extensos que efectúan una apropiación simbólica del lugar donde
perviven en términos de sostenibilidad de la cultura. Por esta razón, la organización social está
fundamentada principalmente en el parentesco, apoyada en la patrilinealidad –pertenencia
étnica a partir del
padre– y la patrilocalidad -toma de decisiones recae sobre el hombre cabeza de familia.
También, la Corte ha precisado el concepto de desplazado y la protección de su núcleo
familiar en la sentencia C-372, 2009, cuando sostiene que:
El concepto de desplazado no es un derecho o facultad sino una noción que describe una
situación fáctica cambiante, de la cual se desprende la exigibilidad de derechos y garantías
para el afectado y su núcleo familiar, y de ahí que deba ser entendida y aplicada de manera
amplia con arreglo al principio pro homine, tal como lo recomiendan la jurisprudencia de
esta corporación y los organismos internacionales, tomando en consideración, por lo menos
tres elementos básicos identificados en los antecedentes reseñados: (i) la coacción, que
hace necesario el traslado, (ii) la permanencia dentro de las fronteras de la propia nación y
(iii) la inminencia o efectiva ocurrencia de hechos que puedan propiciar desarraigo. (El
subrayado es nuestro).
En síntesis, se encuentra que la Constitución Política y la jurisprudencia de la Corte
Constitucional han protegido a la familia, pero el concepto de familia no solo se limita al
concepto tradicional, sino que se ha extendido a otras clases de familia, para ampararlas.
PROTECCIÓN LEGAL DEL DERECHO A LA FAMILIA
Derecho Civil
La adopción no es un tema fácil, a pesar de que cientos de miles de niños esperan en el
Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para ser adoptados por familias que
quieran hacer con ellos una familia. Sin embargo, el tema es mucho más complejo que
simplemente hacer unos papeles para hacerse de un niño o una niña en adopción, sino que
como podremos ver en el documental Amanecer, hacerlo cambia radicalmente la vida de
las personas generando todo tipo de sentimientos, desde la frustración, el miedo hasta la
ternura.
La adopción, sea nacional o internacional, es una medida de protección que tiene clarísimas
ventajas: es permanente, estable y buscada. Nadie va a la adopción forzado, al contrario,
las personas que quieren adoptar tienen que pasar por una serie de filtros sociales y
psicológicos; los niños adoptados se encuentran con padres que llevan mucho tiempo
esperando y con una gran capacidad para dar amor. El idioma y las costumbres pueden
dificultar la integración en la familia y basta con que el niño sea más moreno que sus
compañeros para que sea ‘el negrito’, con que sus ojos sean más rasgados para que sea
‘la chinita’. Basta con que se sepa que son adoptados para que reciban comentarios
hirientes. Con frecuencia estos niños van a tener problemas académicos”, agregó a El
Tiempo Palacios.
Con todo y esto, la adopción es la mejor opción para un ser humano que inicia la vida, pues
como explicó Palacios, son los niños quienes tienen derecho a ser adoptados pues ser
acogido por alguien que pueda garantizar estabilidad, permanencia, afecto y calidad en las
relaciones es lo más importante, incluso más allá de la naturaleza de la familia.
¿QUIÉNES ADOPTAN?
Parejas heterosexuales
Una de las opciones es que los niños en adopción sean acogidos por parejas hetrosexuales
que por asuntos de fertilidad o por decisión ética prefirieron conformar una familia con niños
que hayan nacido en otro seno familiar pero que tienen todo el amor para dar como en
cualquier otra familia.
“Tuvimos siempre muy claro que queríamos compartir todo ese amor de familia que
teníamos, y también sabíamos que una familia tiene más de dos integrantes. Visto así
además, todos los niños son biológicos y los adoptados son los padres”, afirmaron Claudia
Marín y Diego Sáenz, dos padres adoptivos que dieron su testimonio en entrevista a la
televisión internacional.
Gente soltera
Sin embargo, los padres adoptivos no necesariamente tienen que ser parejas y, si un
ciudadano sin pareja quisiera adoptar a un infante también puede hacerlo. Esto no implica
que sea más o menos complicado el proceso de adopción, pues los requisitos previstos en
el Código de la Infancia y la Adolescencia son los mismos tanto para las personas solteras
como para las parejas que pretendan la adopción conjunta.
De acuerdo a cifras recogidas por la revista Semana, entre 2010 y 2016 se dieron en
adopción 249 infantes a personas solteras, de los 11.772 niños y niñas adoptados en ese
periodo.
Parejas del mismo sexo
Aunque se trata de un tema que ha generado polémica en el país por cuenta de opositores
y gente que apoya este tipo de conformación familiar, la realidad es que en Colombia está
permitido y, al menos en el papel, las parejas homosexuales tendrían que hacer el mismo
proceso que una pareja del mismo sexo.
Esto, por cuenta de la Corte Constitucional, la máxima autoridad judicial encargada de velar
por la integridad y la supremacía de la Constitución, decidió que la identidad sexual no
puede ser un criterio para definir si una persona puede adoptar o no. De esta manera amplió
el derecho de los menores de edad frente la posibilidad de ser adoptados por parejas
homosexuales.
¿Qué proceso se debe adelantar para hacer una adopción?
Los requisitos que el ICBF solicitan a quienes quieran iniciar una familia de esta manera
debe ser plenamente capaz, tener 25 años de edad cumplidos, demostrar la idoneidad
física, mental, moral y social suficiente para ofrecerle una familia adecuada y estable a un
menor de 18 años de edad; tener al menos 15 años más que el adoptable y tener al menos
15 años más que el adoptable.
Regulación en el código de infancia y adolescencia
Artículo 61. Adopción. La adopción es, principalmente y por excelencia, una medida de
protección a través de la cual, bajo la suprema vigilancia del Estado, se establece de
manera irrevocable, la relación paterno filial entre personas que no la tienen por naturaleza.
Artículo 62. La autoridad central en materia de adopción. La autoridad central en materia
de adopción es el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Código de la Infancia y la
Adolescencia 37 Solamente podrán desarrollar programas de adopción, el Instituto
Colombiano de Bienestar Familiar y las instituciones debidamente autorizadas por éste.
Artículo 63. Procedencia de la Adopción. Sólo podrán adoptarse los menores de 18 años
declarados en situación de adoptabilidad, o aquellos cuya adopción haya sido consentida
previamente por sus padres. Si el menor tuviere bienes, la adopción se hará con las
formalidades exigidas para los guardadores.
Artículo 64. Efectos jurídicos de la adopción. La adopción produce los siguientes efectos:
1. Adoptante y adoptivo adquieren, por la adopción, los derechos y obligaciones de padre
o madre e hijo.
2. La adopción establece parentesco civil entre el adoptivo y el adoptante, que se extiende
en todas las líneas y grados a los consanguíneos, adoptivos o afines de estos.
3. El adoptivo llevará como apellidos los de los adoptantes. En cuanto al nombre, sólo podrá
ser modificado cuando el adoptado sea menor de tres (3) años, o consienta en ello, o el
Juez encontrare justificadas las razones de su cambio.
4. Por la adopción, el adoptivo deja de pertenecer a su familia y se extingue todo
parentesco de consanguinidad, bajo reserva del impedimento matrimonial del ordinal 9 del
artículo 140 del Código Civil.
5. Si el adoptante es el cónyuge o compañero permanente del padre o madre de sangre
del adoptivo, tales efectos no se producirán respecto de este último, con el cual conservará
los vínculos en su familia.
La adopción tiene dos etapas:
- La primera es administrativa. Se surte ante el ICBF y en ella se declara adoptable al niño.
- La segunda es judicial. La adopción es decretada a través de sentencia judicial en los
juzgados de familia, y debidamente ejecutoriada establece la relación paterno - filial.
Los lineamientos técnicos se constituyen en una herramienta por medio de la cual el ICBF
tiene la posibilidad de seleccionar las familias que garanticen un hogar estable y seguro
para el desarrollo armónico del niño.
Se les da trámite preferente e inmediato para su asignación familiar a aquellas solicitudes
para niños con discapacidades físicas, mentales o sensoriales, para los grupos de más de
dos hermanos, para los niños indígenas que gozan de jurisdicción especial y para los
mayores de 7 años.
La adopción es irrevocable.
El adoptivo llevará los apellidos de los adoptantes.
Por la adopción, el adoptivo deja de pertenecer a su familia biológica y se extingue todo
parentesco de consanguinidad, bajo reserva del impedimento matrimonial del ordinal 9.º del
artículo 140 del Código Civil.
Los trámites que se adelanten en el ICBF con relación a las adopciones son totalmente
gratuitos.
Requisitos para tramitar la adopción
- Tener cumplidos 25 años de edad.
- Tener al menos 15 años más que el adoptable.
- Garantizar idoneidad física, mental, moral y social suficiente para suministrar una familia
adecuada y estable al niño, niña o adolescente. Pueden adoptar.
- Los cónyuges conjuntamente.
- Conjuntamente los compañeros permanentes que demuestren una convivencia
ininterrumpida de por lo menos dos años.
- El cónyuge o compañero permanente, al hijo del cónyuge o compañero, que demuestre
una convivencia ininterrumpida de por lo menos dos años.
- Las personas solteras que tengan cumplidos 25 años de edad. Pueden ser adoptados
- Los menores de 18 años declarados en situación de adoptabilidad, o aquellos cuya
adopción haya sido consentida previamente por sus padres o autorizada por el defensor de
familia, cuando el menor no se encuentre en situación de abandono y carezca de
representante legal.
- Los mayores de 18 años, siempre y cuando el adoptante haya tenido a cargo el cuidado
personal del adoptable y haya convivido con él por lo menos dos años antes de que este
cumpliera los 18 años de edad3. El hijo de uno de los cónyuges podrá ser adoptado por el
otro.
- El menor puede ser adoptado por el cuidador una vez hayan sido aprobadas las cuentas.
- Las leyes prohíben las adopciones determinadas, salvo cuando el adoptivo: fuere pariente
del adoptante hasta el tercer grado de consanguinidad o segundo de afinidad, o fuere hijo
del cónyuge o compañero permanente del adoptante.
OTRAS FORMAS DE PROTEGER EL DERECHO A LA FAMILIA
Proceso de alimentos
Es el recurso legal empleado para exigirle a un padre que no convive con sus hijos a que
cumpla con los derechos fundamentales de su hijo(s). Este pago debe ser mensual y
obligatorio hasta que los hijos alcancen la mayoría de edad. Sin embargo, más adelante
veremos los casos en que se debe seguir con esta cuota aún para hijos mayores de edad.
Este pago incluye la vivienda, alimentación,
asistencia médica, educación y entretenimiento y el desarrollo integral.
¿Cuáles son los requisitos para presentar una denuncia por alimentos ante la
fiscalía?
Antes de empezar algún procedimiento legal, se debe acudir ante una comisaria de familia
para realizar una conciliación, si no se llega a ningún acuerdo el paso a seguir es la
denuncia penal, donde debe llevar toda la documentación necesaria para probar por qué
no se cumplió con la cuota alimentaria, los requisitos son:
Acta de conciliación, donde se fijó el acta de la cuota alimentaria, por parte de una decisión
judicial, o los documentos dados por el comisario de familia en caso de no llegar a un
acuerdo.
Facturas de los gastos de los niños para hacer valer las necesidades del menor.
Testimonios de las personas cercanas.
¿Cuáles son los requisitos para presentar una demanda por alimentos ante el ICBF?
Para presentar demanda de alimentos ante el Instituto de Bienestar Familiar, se debe
presentar ante las instalaciones del lugar de residencia del niño, niña, adolescente o
persona mayor de edad con discapacidad mental absoluta. Los requisitos para presentarlo
son:
El documento de identidad de los padres.
La fotocopia del Registro Civil de Nacimiento de los niños, niñas y adolescentes.
Tarjeta de Identidad para mayores de 7 años.
Carnet de estudiante o Boletín Académico vigente.
Afiliación a salud EPS o SISBEN vigente.
Carnet de vacunas y control de crecimiento y desarrollo para niños menores de cinco (5)
años.
¿Quiénes pueden presentar una demanda por alimentos en Colombia?
Una demanda por alimentos puede ser presentada por:
El padre que tengala custodia de los niños, niñas y adolescentes.
La mujer que se encuentre en embarazo, siempre que se encuentre casada o este en unión
marital de hecho declarada con el padre del hijo que está por nacer, o que el padre lo
hubiese reconocido.
La persona mayor de edad con discapacidad mental absoluta o su representante legal.
DEFENSORES DE FAMILIA
"El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar reconoce que los funcionarios más
importantes del Estado son los Defensores de Familia, porque son ellos quienes dedican
su día a día a garantizar los derechos de quienes son el futuro del país". Así lo afirmó la
subdirectora General del ICBF, Margarita Barraquer Sourdis, durante la instalación del
Congreso de Defensores que se realiza en Bogotá.
El defensor de familia es la autoridad garante por excelencia de los derechos de los
menores y tiene a su cargo no solo el conocimiento y decisión de los casos de vulneración
de derechos y adopción de medidas para su restablecimiento, sino incluso, en eventos
determinados por la ley, su representación legal.
Por regla general, este funcionario no está obligado por el secreto profesional, ya que su
relación con el menor de edad no obedece a la lógica de abogado cliente y como servidor
público debe atender el mandato del artículo 67 del Código de Procedimiento Penal, sobre
la obligación de denunciar los delitos que deben investigarse de oficio que conozca bajo
cualquier circunstancia.
No obstante, indicó el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, en la medida en que
puede conocer de manera directa información sensible y detalles de la vida personal y
familiar del menor, por la estrecha relación de confianza construida a partir del conocimiento
del proceso administrativo de restablecimiento de derechos y la vulneración a la que puede
estar sometido a su ingreso, es necesario que en todas las actuaciones en las que tenga
acceso a dicha información se le informe debidamente al menor y a los parientes cercanos
sobre la garantía de no autoincriminación, prevista en el artículo 33 de la Constitución
Política.
Al respecto, la Corte Constitucional (C-422 del 2002) ha señalado que más que a la
naturaleza específica de los asuntos de que se trate debe atenderse como criterio
preponderante, definidor del ámbito de aplicación de la mencionada garantía, el carácter
relevante de la información, en función de su protección, que puede proyectarse en los más
variados ámbitos de interrelación de las personas con el Estado.
DEBERES DEL DEFENSOR DE FAMILIA.
Están consagrados en el Código de infancia y adolescencia (22) y el desempeño de su
cargo estará regido por el código único disciplinario;
1. Dirigir el proceso, velar por su rápida solución, adoptar las medidas conducentes para
impedir la paralización y procurar la mayor economía procesal, so pena de incurrir en
responsabilidad por las demoras que ocurran.
2. Hacer efectiva la igualdad de las partes en el proceso, usando los poderes que la ley le
otorga.
3. Prevenir, remediar y sancionar por los medios que señala la ley, los actos contrarios a la
dignidad de la justicia, lealtad, probidad y buena fe que deben observarse en el proceso, lo
mismo que toda tentativa de fraude procesal.
4. Emplear las facultades que la ley le otorga en materia de pruebas, siempre que estime
conducente y pertinente para verificar los hechos alegados por las partes y evitar nulidades
y providencias inhibitorias.
5. Guardar reserva sobre las decisiones que deban dictarse en los procesos, so pena de
incurrir en mala conducta.
6. Dictar las providencias dentro de los términos legales; resolver los procesos en el orden
en que hayan ingresado a su despacho, salvo prelación legal; fijar las audiencias y
diligencias en la oportunidad legal, y asistir a ellas.
FUNCIONES GENERALES DEL DEFENSOR DE FAMILIA
Los Defensores de Familia tienen como funciones aquellas encaminadas a la prevención,
protección, garantía y restablecimiento de los derechos, las cuales se concretan en
actuaciones administrativas y de policía que les corresponden como integrantes del
I.C.B.F., y en acciones judiciales, administrativas, civiles, penales y de jurisdicción de
familia, relativas a la adopción, alimentos, conciliaciones, denuncias penales, asistencia en
los procesos del sistema de responsabilidad penal de adolescentes, y en general, toda la
gama de intervenciones previstas en el artículo 82 y demás normas concordantes del
Código de la Infancia y la Adolescencia.
Entre tales funciones, merece destacarse aquella en la que el Defensor de Familia actúa
como máxima Autoridad Administrativa para verificar, garantizar y restablecer los derechos
de los niños, niñas y los adolescentes, a través de las medidas de restablecimiento de
derechos consagradas en la ley de infancia y adolescencia
Proceso de custodia
La ley colombiana últimamente ha cambiado y ha determinado por medio de la corte
constitucional establecer que no habrá discriminación de género, dejando algunos estigmas
sociales sobre el tema, ya que no siempre es la mejor decisión darle el cuidado de los hijos
a la madre. Además, la corte estableció por medio de una decisión judicial que se vulnera
uno de los principios constitucionales fundamentales y es el de la igualdad, donde se deja
de presumir que la cualidad que hasta el momento era única para las madres, podría ser
ejercida por los padres, en el que se tiene en cuenta el cuidado que le puede brindar el
padre dedicado a sus hijos. Exigiendo que los jueces de ahora en adelante juzguen de
acuerdo a las cualidades que tienen cada padre.
Causales para perder la custodia de un hijo
Las circunstancias para poder perder la custodia de un hijo se pueden presentar cuando
uno de los padres o los dos incumplen con los requisitos pertinentes para la convivencia
sana y tranquila que tiene que llevar el hijo o los hijos menores de edad. Las causales para
perder la custodia son 7:
1. Que el comportamiento de un padre o los padres, no sea el adecuado para que el niño
pueda convivir en ese ambiente.
Cuando se presenten situaciones peligrosas que logran alterar el ambiente del menor, o
cuando la pareja de alguno de los padres no se comporte apropiadamente, es posible que
se ordene el traspaso de la custodia hacia un familiar(es) cercanos como los abuelos, y en
el caso en el que no se encuentren o no tengan familiares adecuados para cumplir este
papel, serán entregados a las instituciones estatales como el bienestar familiar.
2. Mantenerse ausente del cuidado de los hijos
Cuando el padre o los padres que cuentan con la custodia de los hijos no lleven a cabo los
requisitos respectivos de cuidado, como es el de la adecuada atención médica, la higiene,
la
correcta alimentación , la educación básica pero de calidad, las autoridades les quitaran a
los niños por falta de responsabilidad y del deber de ser padre.
3. Estar en la cárcel
Si el padre que tiene la custodia es acusado y llevado ante las instalaciones penitenciarias
por realizar alguna actividad delictiva, el padre que no cuente con la custodia puede pedirla
ante la autoridad pertinente, modificando la situación a permanente si el delito es grave.
4. Que existan antecedentes de maltrato hacia sus hijos
Cuando se presenten situaciones tan graves como la violencia física, abusos hacia su
pareja delante de sus hijos por parte del padre, perderá la custodia y en los hechos más
graves como el abuso sexual perderá la patria potestad. (Clic si también deseas saber más
sobre la violencia intrafamiliar y los tipos que existen).
5. Drogadicción
El padre que por sus vicios a las drogas o al alcohol descuide a sus hijos afectando el
adecuado cuidado que deben tener los niños para desarrollar el crecimiento de su
desarrollo físico y emocional, no será apto para seguir con el cuidado de ellos, es importante
saber que se tendrá que demostrar la adicción por medio de pruebas ante las autoridades.
6. Hablar mal del otro padre
La persona que ponga en contra a sus hijos de manera maliciosa y razonable hacia el otro
padre, tendrá como consecuencia el retiro del cuidado de los hijos. Quien podrá ser pedido
por el padre que se ha visto perjudicado por las consecuencias dañinas de los comentarios
del otro padre que buscaba desprestigiar su nombre, su actuar y la inclinación parental que
pueden presentarse en los niños a consecuencia de esta actividad, produciéndole al niño(s)
el síndrome de alienación parental (SAP).
7. Cambio de residencia
Cuando el padre que cuenta con la custodia decide de manera radical cambiar de ciudad,
ambiente o costumbres por motivos laborales o personales, perjudicando el desempeño y
la calidad de vida de los hijos, el padre que no tenga la custodia podrá pedirla teniendo
como causal la estabilidad emocional del niño.
¿Cómo ceder la custodia de un hijo?
Es importante tener en cuenta que para realizar el procedimiento adecuado en lo que tiene
que ver con la custodia de los hijos menores de edad, este medio debe realizarse ante las
autoridades judiciales. El derecho del padre que tiene la custodia es irrenunciable, no es
simplemente tomar la decisión de no continuar con el cuidado de sus hijos y dejarlos a la
deriva, no podrá renunciar al cuidado de los niños así tenga un acuerdo con el otro padre.
Solo un juez puede tomar la decisión de dar por terminado el cuidado y decidir qué es lo
mejor para los menores. A menos que no cumpla con las causales referidas en el punto
anterior.
¿Cómo obtener la custodia de un hijo por vía legal?
El padre que solicite la custodia del hijo debe realizar ante un juez de familia una demanda.
Escrito que ayudara a determinar al tribunal correspondiente quien será el que obtendrá la
custodia de los niños, y determinar con quien tendrá una mejor calidad de vida, evaluando
la seguridad de la residencia en la que vivirán, el trabajo de ambos y el horario que les
permita cuidar e interactuar con los niños, además que si los menores tienen una
determinada edad pueden elegir de manera equitativa con quien le gustaría convivir. Este
último punto podría ser un factor determinante para el juez al momento de tomar una
decisión.
Requisitos para pedir la custodia de los hijos menores
Los requisitos necesarios para pedir la custodia a los niños menores de edad son;
Documento de identidad de las partes.
Fotocopia del Registro Civil de Nacimiento de los niños, niñas y adolescentes.
Tarjeta de Identidad para mayores de siete (7) años.
Carné estudiantil.
Afiliación a salud EPS o SISBEN vigente.
Carnet de vacunas y control de crecimiento y desarrollo para niños menores de cinco (5)
años.
Certificado médico expedido por la EPS o el SISBEN
¿Qué es custodia compartida de los niños menores en Colombia?
Se habla de custodia compartida en Colombia, cuando los dos padres de maneja conjunta
garanticen la seguridad física, además del cuidado equitativo, personal y social de los
menores. El juez determinará de manera clara que deben estar resueltos los conflictos
personales de los padres para que la custodia compartida se pueda decidir, cumpliendo 3
principios para que se pueda realizar:
1. El principio de responsabilidad igualitaria entre los padres
Las decisiones para el bienestar de los hijos se tomaran en cuenta de manera concreta y
equitativa entre los dos padres para que puedan desarrollar con equilibrio todas las
actividades que son necesarios para los hijos.
2. El principio de identidad parental
Los padres puedan reunirse para resolver los respectivos conflictos que se puedan
presentar y adecuar a las condiciones que de manera cordial y calmada se pongan de
acuerdo y lleguen a solucionar cualquier inquietud. Ejemplo: la conciliación.
3. El principio de garantía a los menores
Es el que los padres se pondrán de acuerdo para garantizar al menor los derechos a los
que están sujetos, además del mejoramiento de la calidad de vida de los niños como
prioridad.
Conclusión
El objetivo de la ley que ampara la custodia de hijos menores en Colombia es brindarles
seguridad a los niños Colombianos. El padre o los padres que estén autorizados por parte
de un juez a conservar la custodia, debe ser consciente que la búsqueda de una mejor
calidad de vida es constante, respetando los deberes y derechos fundamentales con los
que cuentan los hijos. Por eso el ideal es que una pareja no debe separarse, pero de llegar
a presentarse la manera más eficaz de solucionar algún conflicto es por medio de un
abogado especialista en familia para que la solución sea de manera profesional y
satisfactoria para todos.
DERECHO PENAL
Delitos contra la familia
El Código Penal Colombiano tipifica los siguientes delitos:
1) Violencia intrafamiliar:
Es el maltrato físico, psíquico o sexual ejercido sobre cualquier miembro de la familia. Si el
maltratado es menor, mujer, o mayor de 65 años, incapaz, o de alguna forma disminuido,
quien atente en su contra sufrirá una pena mayor. A este fin, el concepto de familia incluye
también a las parejas del mismo sexo.
2) Maltrato mediante restricción a la libertad física:
Consiste en la lesión a la libertad de locomoción de cualquier persona mayor de
edad integrante del grupo familiar, comprendiendo cónyuges o parejas permanentes, padre
y madre aunque vivan en lugares distintos, ascendientes, descendientes, hijos adoptivos y
cualquier otra persona integrada al grupo; e incluye y comprende también a los menores de
edad sobre los que no se ejerce la patria potestad.
3) Ejercicio arbitrario de la custodia de un hijo menor de edad:
Son acciones que se llevan a cabo con la finalidad de privar al otro padre del derecho de
custodia y cuidado personal de los hijos menores de edad sobre los que ejerce la patria
potestad.
4) Mendicidad y tráfico de menores:
Es el ejercicio de la mendicidad utilizando un menor de hasta 12 años, o permitir que otra
persona lo utilice con el mismo fin. Si el menor tiene menos de 6 años o está afectado por
alguna deficiencia que despierte sentimientos de pena, repulsión, etc., en la gente, la
sanción será mayor.
5) Adopción irregular:
Consiste en apropiarse del menor utilizando prácticas irregulares, sin cumplir los requisitos
legales o sin la licencia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Si la conducta se
realiza con ánimo de lucro o aprovechando alguna ventaja profesional, la pena será mayor.
6) Inasistencia alimentaria:
Es el incumplimiento de la prestación de alimentos que se le debe a ascendientes,
descendientes, adoptantes o adoptivos, cónyuges y compañeros permanentes o del mismo
sexo.
7) Malversación y dilapidación de bienes de familiares:
Es el mal uso de los bienes que se administran con motivo de la patria potestad, tutela o
curatela, en ascendientes, descendientes, adoptados, cónyuges, compañeros
permanentes, o parejas del mismo sexo, y que no se encuadran en otros delitos.
8) Incesto:
Es tener acceso carnal u otro acto sexual con un ascendiente, descendiente, hermano,
hermana, adoptante o adoptivo.
9) Supresión, alteración o suposición del estado civil:
Como su nombre lo indica, es suprimir o alterar el estado civil. Comprende la inscripción en
el Registro Civil de una persona como hijo, cuando no lo es, o inscribir a una persona que
no existe.
Hay otros delitos que indirectamente también afectan a la familia, pero son motivo de una
profundización mayor.
CÓDIGO DE INFANCIA Y ADOLECENCIA
¿Por qué el proyecto de ley para la infancia y la adolescencia?
Porque Colombia es el único país de América Latina que no ha actualizado su legislación
de acuerdo con los mandatos de la Convención de los Derechos del Niño, y a los demás
tratados, convenios, pactos y protocolos internacionales que ha ratificado el Estado, a pesar
de las insistentes y permanentes recomendaciones internacionales. Y porque a pesar del
mandato constitucional, el Estado, la sociedad y la familia aún no han comprendido la
importancia que supone reconocer a los niños, niñas y adolescentes como sujetos de
derechos y los compromisos que eso conlleva.
¿Cual es el objetivo del proyecto de ley de infancia y adolescencia?
Garantizar el disfrute de los derechos de todos los niños, las niñas y los adolescentes y
asegurar su desarrollo integral y armónico en el seno de la sociedad colombiana.
¿Cuáles son los derechos que tiene mayor prioridad en el proyecto de ley?
En el proyecto contemplamos los derechos como un conjunto, no estamos diciendo que el
derecho a la vida es más importante que el derecho a la participación. No podemos seguir
viendo a los niños y a las niñas como seres compartimentados, a los que les damos
educación, nutrición y salud pero no el derecho a participar, a hacer reuniones pacíficas, a
tener su propia identidad. El proyecto de ley reconoce el conjunto de derechos como
universales e interdependientes entre sí.
¿Quiénes serán los responsables de ahora en adelante por que los derechos de los
niños y las niñas se cumplan?
La responsabilidad de garantizar los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes le
corresponde a la familia, a la sociedad y al Estado. Cada uno de estos tres círculos de
protección tendrá que hacer lo necesario para garantizar estos derechos de acuerdo con
sus competencias y sus obligaciones. Eso es lo que entendemos como corresponsabilidad.
El mejor ejemplo de la corresponsabilidad se da cuando vemos que para garantizar el
derecho a la educación, de poco sirve que el Estado garantice los cupos educativos en
instituciones gratuitas y de calidad, si los padres y madres no matriculan sus hijos en la
escuela. Allí hay una responsabilidad compartida.
Disposiciones del código de infancia y adolescencia
ARTÍCULO 1o. FINALIDAD. Este código tiene por finalidad garantizar a los niños, a las
niñas y a los adolescentes su pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de
la familia y de la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión. Prevalecerá
el reconocimiento a la igualdad y la dignidad humana, sin discriminación alguna.
ARTÍCULO 2o. OBJETO. El presente código tiene por objeto establecer normas sustantivas
y procesales para la protección integral de los niños, las niñas y los adolescentes, garantizar
el ejercicio de sus derechos y libertades consagrados en los instrumentos internacionales
de Derechos Humanos, en la Constitución Política y en las leyes, así como su
restablecimiento. Dicha garantía y protección será obligación de la familia, la sociedad y el
Estado.
ARTÍCULO 3o. SUJETOS TITULARES DE DERECHOS. Para todos los efectos de esta ley
son sujetos titulares de derechos todas las personas menores de 18 años. Sin perjuicio de
lo establecido en el artículo 34 del Código Civil, se entiende por niño o niña las personas
entre los 0 y los 12 años, y por adolescente las personas entre 12 y 18 años de edad.
PARÁGRAFO 1o. En caso de duda sobre la mayoría o minoría de edad, se presumirá esta.
En caso de duda sobre la edad del niño, niña o adolescente se presumirá la edad inferior.
Las autoridades judiciales y administrativas, ordenarán la práctica de las pruebas para la
determinación de la edad, y una vez establecida, confirmarán o revocarán las medidas y
ordenarán los correctivos necesarios para la ley.
PARÁGRAFO 2o. En el caso de los pueblos indígenas, la capacidad para el ejercicio de
derechos, se regirá por sus propios sistemas normativos, los cuales deben guardar plena
armonía con la Constitución Política.
ARTÍCULO 4o. ÁMBITO DE APLICACIÓN. El presente código se aplica a todos los niños,
las niñas y los adolescentes nacionales o extranjeros que se encuentren en el territorio
nacional, a los nacionales que se encuentren fuera del país y a aquellos con doble
nacionalidad, cuando una de ellas sea la colombiana.
Capitulo II
Derechos y libertades
ARTÍCULO 17. DERECHO A LA VIDA Y A LA CALIDAD DE VIDA Y A UN AMBIENTE
SANO. Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a la vida, a una buena calidad
de vida y a un ambiente sano en condiciones de dignidad y goce de todos sus derechos en
forma prevalente.
La calidad de vida es esencial para su desarrollo integral acorde con la dignidad de ser
humano. Este derecho supone la generación de condiciones que les aseguren desde la
concepción cuidado, protección, alimentación nutritiva y equilibrada, acceso a los servicios
de salud, educación, vestuario adecuado, recreación y vivienda segura dotada de servicios
públicos esenciales en un ambiente sano.
PARÁGRAFO. El Estado desarrollará políticas públicas orientadas hacia el fortalecimiento
de la primera infancia.
ARTÍCULO 18. DERECHO A LA INTEGRIDAD PERSONAL. Los niños, las niñas y los
adolescentes tienen derecho a ser protegidos contra todas las acciones o conductas que
causen muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico. En especial, tienen derecho
a la protección contra el maltrato y los abusos de toda índole por parte de sus padres, de
sus representantes legales, de las personas responsables de su cuidado y de los miembros
de su grupo familiar, escolar y comunitario.
Para los efectos de este Código, se entiende por maltrato infantil toda forma de perjuicio,
castigo, humillación o abuso físico o psicológico, descuido, omisión o trato negligente,
malos tratos o explotación sexual, incluidos los actos sexuales abusivos y la violación y en
general toda forma de violencia o agresión sobre el niño, la niña o el adolescente por parte
de sus padres, representantes legales o cualquier otra persona.
ARTÍCULO 19. DERECHO A LA REHABILITACIÓN Y LA RESOCIALIZACIÓN. Los niños,
las niñas y los adolescentes que hayan cometido una infracción a la ley tienen derecho a la
rehabilitación y resocialización, mediante planes y programas garantizados por el Estado e
implementados por las instituciones y organizaciones que este determine en desarrollo de
las correspondientes políticas públicas.
ARTÍCULO 20. DERECHOS DE PROTECCIÓN. Los niños, las niñas y los adolescentes
serán protegidos contra:
1. El abandono físico, emocional y psicoafectivo de sus padres, representantes legales o
de las personas, instituciones y autoridades que tienen la responsabilidad de su cuidado y
atención.
2. La explotación económica por parte de sus padres, representantes legales, quienes
vivan con ellos, o cualquier otra persona. Serán especialmente protegidos contra su
utilización en la mendicidad.
3. El consumo de tabaco, sustancias psicoactivas, estupefacientes o alcohólicas y la
utilización, el reclutamiento o la oferta de menores en actividades de promoción,
producción, recolección, tráfico, distribución y comercialización.
4. La violación, la inducción, el estímulo y el constreñimiento a la prostitución; la
explotación sexual, la pornografía y cualquier otra conducta que atente contra la libertad,
integridad y formación sexuales de la persona menor de edad.
5. El secuestro, la venta, la trata de personas y el tráfico y cualquier otra forma
contemporánea de esclavitud o de servidumbre.
6. Las guerras y los conflictos armados internos.
7. El reclutamiento y la utilización de los niños por parte de los grupos armados
organizados al margen de la ley.
8. La tortura y toda clase de tratos y penas crueles, inhumanos, humillantes y
degradantes, la desaparición forzada y la detención arbitraria.
9. La situación de vida en calle de los niños y las niñas.
10. Los traslados ilícitos y su retención en el extranjero para cualquier fin.
11. El desplazamiento forzado.
12. El trabajo que por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo es
probable que pueda afectar la salud, la integridad y la seguridad o impedir el derecho a la
educación.
13. Las peores formas de trabajo infantil, conforme al Convenio 182 de la OIT.
14. El contagio de enfermedades infecciosas prevenibles durante la gestación o después
de nacer, o la exposición durante la gestación a alcohol o cualquier tipo de sustancia
psicoactiva que pueda afectar su desarrollo físico, mental o su expectativa de vida.
15. Los riesgos y efectos producidos por desastres naturales y demás situaciones de
emergencia.
16. Cuando su patrimonio se encuentre amenazado por quienes lo administren.
17. Las minas antipersonales.
18. La transmisión del VIH-SIDA y las infecciones de transmisión sexual.
19. Cualquier otro acto que amenace o vulnere sus derechos.
ARTÍCULO 21. DERECHO A LA LIBERTAD Y SEGURIDAD PERSONAL. Los niños, las
niñas y los adolescentes no podrán ser detenidos ni privados de su libertad, salvo por las
causas y con arreglo a los procedimientos previamente definidos en el presente código.
ARTÍCULO 22. DERECHO A TENER UNA FAMILIA Y A NO SER SEPARADO DE
ELLA. Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a tener y crecer en el seno
de la familia, a ser acogidos y no ser expulsados de ella.
Los niños, las niñas y los adolescentes sólo podrán ser separados de la familia cuando esta
no garantice las condiciones para la realización y el ejercicio de sus derechos conforme a
lo previsto en este código. En ningún caso la condición económica de la familia podrá dar
lugar a la separación.
ARTÍCULO 23. CUSTODIA Y CUIDADO PERSONAL. Los niños, las niñas y los
adolescentes tienen derecho a que sus padres en forma permanente y solidaria asuman
directa y oportunamente su custodia para su desarrollo integral. La obligación de cuidado
personal se extiende además a quienes convivan con ellos en los ámbitos familiar, social o
institucional, o a sus representantes legales.
ARTÍCULO 24. DERECHO A LOS ALIMENTOS. Los niños, las niñas y los adolescentes
tienen derecho a los alimentos y demás medios para su desarrollo físico, psicológico,
espiritual, moral, cultural y social, de acuerdo con la capacidad económica del alimentante.
Se entiende por alimentos todo lo que es indispensable para el sustento, habitación,
vestido, asistencia médica, recreación, educación o instrucción y, en general, todo lo que
es necesario para el desarrollo integral de los niños, las niñas y los adolescentes. Los
alimentos comprenden la obligación de proporcionar a la madre los gastos de embarazo y
parto.
ARTÍCULO 25. DERECHO A LA IDENTIDAD. Los niños, las niñas y los adolescentes tienen
derecho a tener una identidad y a conservar los elementos que la constituyen como el
nombre, la nacionalidad y filiación conformes a la ley. Para estos efectos deberán ser
inscritos inmediatamente después de su nacimiento, en el registro del estado civil. Tienen
derecho a preservar su lengua de origen, su cultura e idiosincrasia.
ARTÍCULO 26. DERECHO AL DEBIDO PROCESO. Los niños, las niñas y los adolescentes
tienen derecho a que se les apliquen las garantías del debido proceso en todas las
actuaciones administrativas y judiciales en que se encuentren involucrados.
En toda actuación administrativa, judicial o de cualquier otra naturaleza en que estén
involucrados, los niños, las niñas y los adolescentes, tendrán derecho a ser escuchados y
sus opiniones deberán ser tenidas en cuenta.
ARTÍCULO 27. DERECHO A LA SALUD. Todos los niños, niñas y adolescentes tienen
derecho a la salud integral. La salud es un estado de bienestar físico, psíquico y fisiológico
y no solo la ausencia de enfermedad. Ningún Hospital, Clínica, Centro de Salud y demás
entidades dedicadas a la prestación del servicio de salud, sean públicas o privadas, podrán
abstenerse de atender a un niño, niña que requiera atención en salud.
En relación con los niños, niñas y adolescentes que no figuren como beneficiarios en el
régimen contributivo o en el régimen subsidiado, el costo de tales servicios estará a cargo
de la Nación.
Incurrirán en multa de hasta 50 salarios mínimos legales mensuales vigentes las
autoridades o personas que omitan la atención médica de niños y menores.
PARÁGRAFO 1o. Para efectos de la presente ley se entenderá como salud integral la
garantía de la prestación de todos los servicios, bienes y acciones, conducentes a la
conservación o la recuperación de la salud de los niños, niñas y adolescentes.
PARÁGRAFO 2o. Para dar cumplimiento efectivo al derecho a la salud integral y mediante
el principio de progresividad, el Estado creará el sistema de salud integral para la infancia
y la adolescencia, el cual para el año fiscal 2008 incluirá a los niños, niñas y adolescentes
vinculados, para el año 2009 incluirá a los niños, niñas y adolescentes pertenecientes al
régimen subsidiado con subsidios parciales y para el año 2010 incluirá a los demás niños,
niñas y adolescentes pertenecientes al régimen subsidiado. Así mismo para el año 2010
incorporará la prestación del servicio de salud integral a los niños, niñas y adolescentes
pertenecientes al régimen contributivo de salud.
El Gobierno Nacional, por medio de las dependencias correspondientes deberá incluir las
asignaciones de recursos necesarios para dar cumplimiento a lo dispuesto en este artículo,
en el proyecto anual de presupuesto 2008, el plan financiero de mediano plazo y el plan de
desarrollo.
ARTÍCULO 28. DERECHO A LA EDUCACIÓN. Los niños, las niñas y los adolescentes
tienen derecho a una educación de calidad. Esta será obligatoria por parte del Estado en
un año de preescolar y nueve de educación básica. La educación será gratuita en las
instituciones estatales de acuerdo con los términos establecidos en la Constitución Política.
Incurrirá en multa hasta de 20 salarios mínimos quienes se abstengan de recibir a un niño
en los establecimientos públicos de educación.
ARTÍCULO 29. DERECHO AL DESARROLLO INTEGRAL EN LA PRIMERA INFANCIA. La
primera infancia es la etapa del ciclo vital en la que se establecen las bases para el
desarrollo cognitivo, emocional y social del ser humano. Comprende la franja poblacional
que va de los cero (0) a los seis (6) años de edad. Desde la primera infancia, los niños y las
niñas son sujetos titulares de los derechos reconocidos en los tratados internacionales, en
la Constitución Política y en este Código. Son derechos impostergables de la primera
infancia, la atención en salud y nutrición, el esquema completo de vacunación, la protección
contra los peligros físicos y la educación inicial. En el primer mes de vida deberá
garantizarse el registro civil de todos los niños y las niñas.
ARTÍCULO 30. DERECHO A LA RECREACIÓN, PARTICIPACIÓN EN LA VIDA
CULTURAL Y EN LAS ARTES. Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho al
descanso, esparcimiento, al juego y demás actividades recreativas propias de su ciclo vital
y a participar en la vida cultural y las artes.
Igualmente, tienen derecho a que se les reconozca, respete, y fomente el conocimiento y
la vivencia de la cultura a la que pertenezcan.
PARÁGRAFO 1o. Para armonizar el ejercicio de este derecho con el desarrollo integral de
los niños, las autoridades deberán diseñar mecanismos para prohibir el ingreso a
establecimientos destinados a juegos de suerte y azar, venta de licores, cigarrillos o
productos derivados del tabaco y que ofrezcan espectáculos con clasificación para mayores
de edad.
PARÁGRAFO 2o. Cuando sea permitido el ingreso a niños menores de 14 años a
espectáculos y eventos públicos masivos, las autoridades deberán ordenar a los
organizadores, la destinación especial de espacios adecuados para garantizar su seguridad
personal.
ARTÍCULO 31. DERECHO A LA PARTICIPACIÓN DE LOS NIÑOS, LAS NIÑAS Y LOS
ADOLESCENTES. Para el ejercicio de los derechos y las libertades consagradas en este
código los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a participar en las actividades
que se realicen en la familia, las instituciones educativas, las asociaciones, los programas
estatales, departamentales, distritales y municipales que sean de su interés.
El Estado y la sociedad propiciarán la participación activa en organismos públicos y
privados que tengan a cargo la protección, cuidado y educación de la infancia y la
adolescencia.
ARTÍCULO 32. DERECHO DE ASOCIACIÓN Y REUNIÓN. Los niños, las niñas y los
adolescentes tienen derecho de reunión y asociación con fines sociales, culturales,
deportivos, recreativos, religiosos, políticos o de cualquier otra índole, sin más limitación
que las que imponen la ley, las buenas costumbres, la salubridad física o mental y el
bienestar del menor.
Este derecho comprende especialmente el de formar parte de asociaciones, inclusive de
sus órganos directivos, y el de promover y constituir asociaciones conformadas por niños,
las niñas y los adolescentes.
<Inciso corregido por el artículo 1 del Decreto 4011 de 2006. El nuevo texto es el siguiente:>
En la eficacia de los actos de los niños las niñas y los adolescentes se estará a la ley, pero
los menores adultos se entenderán habilitados para tomar aquellas decisiones propias de
la actividad asociativa, siempre que no afecten negativamente su patrimonio.
Los impúberes deberán contar con la autorización de sus padres o representantes legales
para participar en estas actividades. Esta autorización se extenderá a todos los actos
propios de la actividad asociativa. Los padres solo podrán revocar esta autorización por
justa causa.
ARTÍCULO 33. DERECHO A LA INTIMIDAD. Los niños, las niñas y los adolescentes tienen
derecho a la intimidad personal, mediante la protección contra toda injerencia arbitraria o
ilegal en su vida privada, la de su familia, domicilio y correspondencia. Así mismo, serán
protegidos contra toda conducta, acción o circunstancia que afecte su dignidad.
ARTÍCULO 34. DERECHO A LA INFORMACIÓN. Sujeto a las restricciones necesarias
para asegurar el respeto de sus derechos y el de los demás y para proteger la seguridad,
la salud y la moral, los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a buscar, recibir
y difundir información e ideas a través de los distintos medios de comunicación de que
dispongan.
ARTÍCULO 35. EDAD MÍNIMA DE ADMISIÓN AL TRABAJO Y DERECHO A LA
PROTECCIÓN LABORAL DE LOS ADOLESCENTES AUTORIZADOS PARA
TRABAJAR. La edad mínima de admisión al trabajo es los quince (15) años. Para trabajar,
los adolescentes entre los 15 y 17 años requieren la respectiva autorización expedida por
el Inspector de Trabajo o, en su defecto, por el Ente Territorial Local y gozarán de las
protecciones laborales consagrados en el régimen laboral colombiano, las normas que lo
complementan, los tratados y convenios internacionales ratificados por Colombia, la
Constitución Política y los derechos y garantías consagrados en este código.
Los adolescentes autorizados para trabajar tienen derecho a la formación y especialización
que los habilite para ejercer libremente una ocupación, arte, oficio o profesión y a recibirla
durante el ejercicio de su actividad laboral.
PARÁGRAFO. Excepcionalmente, los niños y niñas menores de 15 años podrán recibir
autorización de la Inspección de Trabajo, o en su defecto del Ente Territorial Local, para
desempeñar actividades remuneradas de tipo artístico, cultural, recreativo y deportivo. La
autorización establecerá el número de horas máximas y prescribirá las condiciones en que
esta actividad debe llevarse a cabo. En ningún caso el permiso excederá las catorce (14)
horas semanales.
ARTÍCULO 36. DERECHOS DE LOS NIÑOS, LAS NIÑAS Y LOS ADOLESCENTES CON
DISCAPACIDAD. Para los efectos de esta ley, la discapacidad se entiende como una
limitación física, cognitiva, mental, sensorial o cualquier otra, temporal o permanente de la
persona para ejercer una o más actividades esenciales de la vida cotidiana.
Además de los derechos consagrados en la Constitución Política y en los tratados y
convenios internacionales, los niños, las niñas y los adolescentes con discapacidad tienen
derecho a gozar de una calidad de vida plena, y a que se les proporcionen las condiciones
necesarias por parte del Estado para que puedan valerse por sí mismos, e integrarse a la
sociedad. Así mismo:
1. Al respeto por la diferencia y a disfrutar de una vida digna en condiciones de igualdad
con las demás personas, que les permitan desarrollar al máximo sus potencialidades y su
participación activa en la comunidad.
2. Todo niño, niña o adolescente que presente anomalías congénitas o algún tipo de
discapacidad, tendrá derecho a recibir atención, diagnóstico, tratamiento especializado,
rehabilitación y cuidados especiales en salud, educación, orientación y apoyo a los
miembros de la familia o a las personas responsables de su cuidado y atención. Igualmente
tendrán derecho a la educación gratuita en las entidades especializadas para el efecto.
Corresponderá al Gobierno Nacional determinar las instituciones de salud y educación que
atenderán estos derechos. Al igual que el ente nacional encargado del pago respectivo y
del trámite del cobro pertinente.
3. A la habilitación y rehabilitación, para eliminar o disminuir las limitaciones en las
actividades de la vida diaria.
4. A ser destinatarios de acciones y de oportunidades para reducir su vulnerabilidad y
permitir la participación en igualdad de condiciones con las demás personas.
PARÁGRAFO 1o. En el caso de los adolescentes que sufren severa discapacidad cognitiva
permanente, sus padres o uno de ellos, deberá promover el proceso de interdicción ante la
autoridad competente, antes de cumplir aquel la mayoría de edad, para que a partir de esta
se le prorrogue indefinidamente su estado de sujeción a la patria potestad por ministerio de
la ley.
PARÁGRAFO 2o. Los padres que asuman la atención integral de un hijo discapacitado
recibirán una prestación social especial del Estado.
PARÁGRAFO 3o. Autorícese al Gobierno Nacional, a los departamentos y a los municipios
para celebrar convenios con entidades públicas y privadas para garantizar la atención en
salud y el acceso a la educación especial de los niños, niñas y adolescentes con anomalías
congénitas o algún tipo de discapacidad.
El Estado garantizará el cumplimiento efectivo y permanente de los derechos de protección
integral en educación, salud, rehabilitación y asistencia pública de los adolescentes con
discapacidad cognitiva severa profunda, con posterioridad al cumplimiento de los dieciocho
(18) años de edad.
ARTÍCULO 37. LIBERTADES FUNDAMENTALES. Los niños, las niñas y los adolescentes
gozan de las libertades consagradas en la Constitución Política y en los tratados
internacionales de Derechos Humanos. Forman parte de estas libertades el libre desarrollo
de la personalidad y la autonomía personal; la libertad de conciencia y de creencias; la
libertad de cultos; la libertad de pensamiento; la libertad de locomoción; y la libertad para
escoger profesión u oficio.
El Lineamiento técnico del modelo para la atención de los niños, las niñas y adolescentes,
con derechos inobservados, amenazados o vulnerados, es un documento que integra y
describe el conjunto de acciones planificadas y organizadas para la atención de los niños,
niñas y adolescentes, en el marco de la corresponsabilidad de la familia, la sociedad y el
Estado, con el fin de garantizar y promover el ejercicio pleno de sus derechos, prevenir su
inobservancia , amenaza o vulneración y restablecer aquellos que les han sido vulnerados.
La elaboración del presente lineamiento tiene como referencia lo dispuesto en la
Constitución Política de Colombia, la Ley 1098 de 2006, la Convención Internacional sobre
los Derechos del Niño, y las normas y tratados internacionales ratificados por Colombia, en
lo referente al reconocimiento, garantía, protección y restablecimiento de los derechos de
los niños, las niñas y los adolescentes, así como la prevención de su amenaza o
vulneración. El presente lineamiento está organizado en cuatro capítulos, los cuales
describen las condiciones técnicas, administrativas, financieras y legales fundamentales
para la implementación y desarrollo del modelo de atención. El primer capítulo contiene
componente técnico en el cual se expresan los conceptos fundamentales y normas
definidas que orientan la comprensión y el desarrollo y gestión del modelo de atención para
el restablecimiento de derechos. El segundo capítulo contiene los aspectos relacionados
con el componente administrativo, referidos a los requisitos de infraestructura física,
dotación institucional, básica, personal y talento humano exigido para el desarrollo del
modelo, en las modalidades definidas para la atención. El tercer capítulo hace referencia al
componente financiero, describe aspectos relacionados con presupuesto, contabilidad e
inversión de los recursos, de acuerdo con los requerimientos de cada modalidad y la forma
como se debe certificar el cumplimiento del servicio contratado y efectuar el pago
correspondiente a lo establecido en el contrato de aporte. El capítulo final corresponde al
componente legal, el cual contiene los requisitos legales que se deben cumplir para operar
una modalidad de atención y se relacionan con la personería jurídica, representación legal
y licencia de funcionamiento para el desarrollo de los servicios.
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