Construcciones

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Unidad Didáctica:
CONSTRUCCIONES
TRADICIONALES EN ASTURIAS.
Molín en Santolaya de Morcín.
Foto: Ana Fernández. 1998
Segundo Ciclo de Educación Primaria
Segundo trimestre
Teresa Álvarez Acero
1
En esta Unidad trataremos específicamente la casa, los hórreos, las paneras y los
molinos. Hay otras muchas construcciones tradicionales en Asturias, tales como, las
cabañas, los cabazos, las fuentes y lavaderos, etc., pero debido a la amplitud del tema,
quedan para posibles trabajos de campo que realizarán los alumnos asesorados por el
profesorado.
1- OBJETIVOS
A- Conocer algunas de las construcciones tradicionales más significativas de
Asturias: la casa, hórreos, paneras...
B- Asociar estas construcciones con su utilidad para la sociedad rural.
C- Valorar la importancia que poseen estas construcciones en nuestro patrimonio.
D- Conocer algunos instrumentos aerófonos tradicionales de Asturias.
E- Participar en actividades musicales grupales: corales-instrumentales y bailesdanzas.
F- Ampliar los contenidos de Lenguaje Musical.
G- Participar en la recopilación de datos sobre nuestro patrimonio arquitectónico
popular (fuentes, cabañas, puentes....)
2- CONTENIDOS DE EDUCACIÓN MUSICAL
Desarrollo rítmico: Crear ritmos individualmente con negras y corcheas, utilizando
los compases de 2/4, 3/4, 4/4 y 3/8.
Desarrollo instrumental: Tocar en la flauta dulce: do, re, mi, fa,s ol, la.
Desarrollo vocal: Aprender las canciones trabajadas en la Unidad
Desarrollo auditivo: Realizar pequeños dictados melódicos
Lenguaje musical: Equivalencia de las figuras (blanca/negras)
Introducción de la redonda. Sus equivalencias.
Líneas adicionales.
Ámbito melódico: en instrumentación: do-la.
Lenguaje corporal: baile LA DONZAINA.
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3-MATERIALES DIDÁCTICOS PARA EL DISEÑO DE
ACTIVIDADES
*Anexo en el DVD
MELODÍAS INSTRUMENTADAS PROPUESTAS PARA ESA UNIDAD:
-“La casa del señor cura”.
-“Ayer vite na fonte”.
1- Melodías para cantar y/o escuchar y/o bailar:
Cancionero de Inmaculada Quintanal.
Otras canciones relacionadas con el tema:
- Les Cuarenta Principales.
- Cancionero Torner nº154.
- Cancionero Torner nº 267 “debaxu l´hórreu “, (añada de adulterio).
- Cancionero Torner nº 300, (casa)
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Cancionero Torner, nº 114
GUTIÉRREZ A. Y FARALDO F. Burbús. 20 canciones de Asturias para cantar, tocar y bailar.
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Cancionero Torner nº 287
2- Baile
*Materiales AAVV en el DVD.
La Donzaina (dunzaina, dulzaina) :
Para Fernando Ornosa se trata de un baile de rueda, tradicional en los concejos
de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias.
Para su interpretación se realizan dos círculos concéntricos, uno de hombres en
el interior y otro de mujeres por el exterior, que van bailando con pasos cruzaos y
corridos, girando siempre hacia la derecha y finalizando en ocasiones con un enganche
al brazo de la mujer por parte del hombre.
Se acompaña generalmente con la pandereta, pero también se puede acompañar
con la xipla y el tambor o el acordeón.
Danza del país. Palacio del Conde de Revillagigedo
Xilografía de Toro, 1867.
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3- Cuento, leyenda o tradición.
Cuento que contaba Carmen Álvarez González, nacida en Pillarno (Castrillón) en
1905, a sus nietos en Uviéu hacia 1965:
“Taben una vez dos probes, qu´encima de probes yeren jorobaos, n´un molín
pasando la noche pa nun tener frio, y oyeron un ruidu muy raru. Fueron a ver y
topáronse con unos diablinos que entraben y salien pol güeyu la cerradura.
Molino de Niembru (Llanes). Enero 2004
Foto: T. Acero.
Entonces un de los probes oyó cantar a los diablos esta canción:
“lunes y martes, y miércoles, tres”.
Y a él ocurriósei seguir la canción y rematala contestando así:
“jueves, y viernes y sábado, seis”.
Cuando lo oyeron los diablinos abrieron la puerta y como yos gustó la
cancionina quitaron-y la joroba pa premialu por listu y ocurrente.
L´otru probe que lo oyó y que tamién quería vese sin joroba quiso canta-yos a
los diablinos pa que ficiesen lo mismo con él. Y cuando ellos empezaron: “lunes, y
martes, y miércoles tres, jueves y viernes y sábado, seis”, él añadió: “ y domingo siete”
Y....como ese remate de estrofa nun rimaba y encima el domingo yera el día consagrau
a Dios, los diablinos enfadáronse con él y en vez de quita-y la joroba cargáronlu con
la del otru probe que demostró que yera más ocurrente y listu”.
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4- Iconografía
Cabañas de Somiedo 1930 (81x100).
Joaquín Vaquero Palacios(Oviedo 1900
Museo de Bellas Artes de Asturias.
Casa con corredor y hórreo sobre seis pegoyos.
Fotografía de principios de siglo XX en el Cristo (Oviedo)
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Asturias, memoria celta. FUNDACIÓN BELENOS
Casa rota. Carlos Sierra. Oleo 150x150
CARLOS SIERRA.
Pintor nacido en Lieres (Siero) en 1943 y residente en Oviedo. Tiene una
formación autodidacta y actualmente es uno de lo más importantes pintores
“hiperrealistas” españoles. Incluído en la Fundación Lorenzana, su obra se
exhibe en importantes galerías europeas. Sin embargo, su obra, muy apreciada
por grandes coleccionistas, es bastante escasa, por la lentitud de su trabajo1.
Su obra se mueve dentro de un figurativismo de evocación poética. La
naturaleza a menudo aparece como indagación, y el tiempo como una
preocupación constante. (Historia de Asturias. La Nueva España vol. IV,
comentarios de Julia Barroso Villar).
1
La gastronomía en la pintura. Casa Consuelo. Oviedo 1995
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5- Organología
Para esta parte de la Unidad nos basamos en los trabajos de J. A. Llaneza y D.
García de la Cuesta.
Aerófonos: Clarinete – Flauta travesera – Xipla
Clarinete.
El clarinete es un instrumento que conocemos con las características actuales
desde el siglo XVIII, tiene una técnica de construcción refinada por lo que pocas
personas pueden fabricarlo y antiguamente era necesario comprarlo en tiendas
especializadas. Este instrumento siempre estuvo en constante evolución. En un primer
momento tenía ocho agujeros y dos llaves y a principios del siglo XX ya contaba con
trece llaves. Hoy en día podemos encontrarnos con instrumentos que cuentan con
diecisiete llaves y veinticuatro agujeros, con un ámbito melódico de tres octavas y una
sexta.
En Asturias este instrumento se incorpora a finales del siglo XIX y principios del
XX en algunas formaciones de música tradicional, especialmente en la zona occidental.
Los Quirotelvos.Fototeca del MPd´A
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Flauta travesera.
Es un instrumento aerófono de cuerpo tubular, generalmente hecho de madera o
caña con los agujeros en el mismo plano que la embocadura.
Los ejemplos más elaborados que conocemos en Asturias pertenecen a la zona
occidental con el nombre de travieses o requintos. Los requintos tienen entre tres y
cinco tubos unidos por espigo,s utilizando para reforzar la unión virolas de hueso o
metálicas.
Tiene seis agujeros divididos en dos grupos de tres, cada grupo colocado en tubos
diferentes. En los instrumentos más evolucionados aparecen las llaves, con lo que se
aumentan las posibilidades sonoras.
Xuacu d´Andrín. Fototeca MPd´A
Xipla.
Es un aerófono con embocadura de bisel y tres agujeros, dos en la parte delantera
del tubo y uno atrás, todos en la parte inferior del instrumento. Para tocar se usan los
dedos corazón e índice en los agujeros de la parte anterior y el pulgar para la parte
posterior. Lo más característico es que el mismo ejecutante toca a la vez un tambor, que
suelen sujetar a la cadera.
En toda Europa hay instrumentos de estas características, así como en la Península
Ibérica contamos con la gaita charra en Salamanca, el txistu y la txirula en Euskadi, etc.
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Domingo García. Tamboriteiro del Reblol.lar (Degaña).
Foto: F. Ornosa 1995. Argüelles (Siero)
Capitel de Santa Mª de la Oliva en Villaviciosa. Aerófono y tambor.
Foto: T. Acero. Diciembre 2003
6- Trabajo de campo.
Recopilar información sobre otras construcciones tradicionales del
entorno de los alumnos como: puentes, palomares, cabazos, fuentes o cabañas.
También de hórreos, paneras, casas y molinos que les interesen por su
proximidad.
Sería muy interesante que se organizase una actividad extraescolar para
visitar alguna ruta de molinos, por ejemplo la de Gijón, la de Villaviciosa a lo
largo del río Profundu, donde se computan una veintena de molinos en siete
kilómetros, o la de Oneta (Vil.layón) que cuenta con tres cascadas
impresionantes y varios molinos en un lamentable estado de conservación.
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4- EVALUACIÓN
-
Reconocer las construcciones tradicionales asturianas en el entorno.
Comprender la utilización de las mismas en el mundo rural.
Reconocer los instrumentos aerófonos: clarinete, flauta travesera y xipla.
Marcar los compases de 4/4 y 3/8.
Participar en las actividades grupales propuestas.
5-PATRIMONIO CULTURAL
El estudio de la arquitectura popular se empieza a realizar en España a finales
del siglo XIX, como muchos otros aspectos, bajo la influencia de los Movimientos
Románticos relacionados con las nacientes nacionalidades buscando elementos de
identidad. Pero anteriormente a esta fecha ya existen trabajos de intelectuales
interesados por describir el mundo que les rodea. Este es el caso del ilustrado Jovellanos
que en sus escritos del siglo XVIII refleja con maravillosa precisión y exactitud
determinados tipos de construcciones en Asturias.
HÓRREOS Y PANERAS
Los hórreos y las paneras son construcciones tradicionales que se realizan casi
exclusivamente con madera, y una de sus características más destacables es que para el
ensamblaje de las piezas no se usan clavos ni tornillos metálicos.
Su cuerpo está formado por tablas dispuestas verticalmente. Tiene una
techumbre a cuatro aguas. Se asienta sobre unos pilares llamados pegoyos que suelen
estar hechos de piedra o madera. Es un tipo de construcción que se puede desmontar en
piezas y trasladarla a otro lugar, considerándose un de bien mueble.
Cancionero Torner nº 154
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En la zona occidental, al imperar el sistema de mayorazgo, cada casa poseía un
hórreo o panera situado dentro de la propiedad familiar, pero en las zonas centro y
oriental era frecuente que la propiedad de éstos perteneciese a más de una familia al
dividirse la herencia entre los hijos. Los hórreos y paneras en estas zonas están
colocados frente a las casas pero en espacios de uso común.
Aparecen así en una misma construcción características y ornamentos que
diferencian las distintas propiedades, además de varios accesos en determinados casos.
Hórreo en Villamarcel (Quirós) con dos puertas
Foto: T. Acero. Junio 2004
Las personas que construyen estas edificaciones son verdaderos maestros en
conocimientos de carpintería y también de arquitectura. Desde la elección de los robles
o castaños, con los que se va a construir, hasta la colocación de las diversas piezas, todo
implica un nivel de previsión, ajuste y elaboración, junto con una sabiduría que se
transmite solamente a través del oficio.
En relación a los tipos de techumbres se puede decir que dependen en cierta
mediad de las posibilidades del entorno. Los materiales podían ser la teja, las chousas o
pizarras, las llábanas y también cubiertas vegetales.
Así en la zona occidental aparecen los hórreos y paneras cubiertos por pizarra,
que es el material más común debido a las condiciones geológicas. En la zona centro y
oriental, estas construcciones se cubren principalmente con tejas y en menor medida,
llábanas en algunos concejos de montaña.
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Teitando un hórreo con cubierta vegetal a paleta.
Foto: Gran Atlas del Principado de Asturias
En algunas zonas se utilizaba también la cubierta vegetal, en concreto la escoba
en Somiéu y la paja de centeno. En otros tiempos algunos teitadores venían de Los
Ancares cada temporada a realizar su trabajo en Asturias. Este tipo de cubierta fue
sustituida por otros materiales debido, entre otros motivos, al riesgo de incendio.
En el concejo de Morcín a las mozas presumidas de los pueblos de los valles, los
mozos de la montaña les cantaban:
Aunque vivo a la par del monte
Donde la neblina posa,
Non voy a la tu panera
Non te alabes, fachendosa.
Las partes principales son:
1- Los pegoyos que son los pies o pilares, que pueden ser de mampostería, de
piedra o de madera.
2- Las muelas o pegoyeras que son piedras grandes que van encima de los
pegoyos para evitar que los roedores se introduzcan en la edificación.
3- Los trabes o madres, son las cuatro vigas que van engarzadas que constituyen
el cuadro sobre el que se apoya la construcción.
4- Los pontones son cada uno de los tablones que forman el suelo del hórreo.
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5- Las tolondras, coroncias o cureñes son cada una de las tablas verticales que
encajadas forman las paredes de la edificación. El engüelgu es una pieza única
con forma angular que se coloca en las cuatro esquinas de la edificación.
6- Los liños son el cuadro de vigas que cierra las paredes en la parte superior y en
el que se apoyan los aguilones y los cabríos de la techumbre.
Estas construcciones sirven de secadero y almacén de los productos agrícolas en el
campo asturiano. También se emplean para guardar ropas y utensilios, y ocasionalmente
como de dormitorio.
Hórreo de Palmira en L.lugás, Villaviciosa
Foto. T. Acero, Enero 2004.
El hórreo presenta una forma cuadrada y una cubierta con un tejado a cuatro
aguas, tiene unas medidas más reducidas que las paneras.
Las paneras comienzan a construirse en el siglo XVII y aparecen con el
desarrollo agrícola impulsado por la producción de cereales en Asturias, en concreto el
maíz, y también la patata. Por ello tienen unas dimensiones mayores que las de los
hórreos. Se trata de la evolución natural del hórreo, en ella también aparecen
compartimentos interiores y en algunos casos desvanes para el almacenamiento, junto
con los corredores para el secado del maíz. Para favorecer la mayor dimensión se
añaden más pilares o pegoyos y la planta es rectangular.
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Hórreo del molín de Benjamín, en La Huera de Meré con ocho pegoyos.
Foto: T. Acero. Abril 2004.
Las teorías más aceptadas consideran el tejado como pieza referente a la hora de
clasificar este tipo de construcciones. Se denominará hórreo cuando la cubierta a cuatro
aguas se remata en un único vértice, mientras que será una panera si existe línea de
cumbre en el tejado.
En relación a la ornamentación de estas construcciones diremos que existen
motivos grabados, pintados y tallados que en algunos casos tienen sus orígenes en el
Bronce Final y la Edad del Hierro europeos1.
Algunos de tipo astral como trísqueles, tetrasqueles, motivos florales
hexapétalos (flor del agua), círculos....Otros zoomorfícos como caballos, serpientes,
aves...y también antropomórficos como cabezas humanas, guerreros... Vegetales entre
los que se puede destacar el tejo (texu), y aparecen también motivos geométricos.
Inscripción en una panera de Pillarno (Piedras Blancas).
Foto: T. Acero, otoño 2007
1
Asturias, memoria celta. FUNDACIÓN BELENOS
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Otros ornamentos son los propios de la religión cristiana, principalmente las
cruces con la finalidad de alejar a las fuerzas del mal.
Panera con tetrasqueles. Casa´l Juanin. Busmente.
Foto: T. Acero. Diciembre 2003
En esta panera, los tetrasqueles están pintados sobre las antiguas tallas en la
propia madera. Se observa también un dibujo geométrico a base de rombos
concatenados a dos alturas en paralelo, en todo el perímetro de la construcción, lo que
es propio de la zona.
También el embellecimiento del remate en la parte de la esquina es algo
característico en las brañas de Vil.layón.
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Partitura de Les Cuarenta Principales. ISMAEL GONZÁLEZ ARIAS
Pozu, llavaderu, panera y horro en Pillarno (Piedras Blancas)
Foto: T. Acero, otoño 2007.
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Nos parece interesantísima la descripción de Fermín Canella y Octavio Bellmunt
que sobre este tipo de edificaciones realizan en el Tomo III: 22 de Asturias.
“Fuera de la casa, en la antojana frente a la vivienda, se levanta el clásico hórreo,
típica construcción de madera sostenida por cuatro pilares de piedra o madera, los
pegollos, colocados en los ángulos sobre otras tantas bases de cantería, los pilpayos, y
coronados por cuadradas pegolleras o muelas de igual materia para evitar la subida de
ratones. Sobre ellas descansan las cuatro vigas o trabes, donde se colocan las tablas de
castaño o roble de los frentes colondres que, unidos unos a otros forman las cuatro caras
o colondrames. La cubrición es de teja y la independiente ascensión a la escalera de
piedra que, para defender más de roedores y alimañas al edificio, no llega a éste, siendo
preciso una revalgada desde la escalera a la talandoria o tabla horizontal a donde llega el
campesino, cogiéndose a una aldaba a fin de entrar en el hórreo, por la puerta principal
enfrente de la estrecha y posterior portuca, que se abre en horas de ventilación.
El interior de aquel no está generalmente dividido en compartimentos, como las
paneras u hórreos de seis o más pegollos, propias de caseríos de más importancia. En
caprichoso desorden se distribuyen por aquel interior el maíz en grano, en panoyes o en
riestres, el trigo y la escanda, les fabes, castañas y más frutos, allí bien conservados y
preservados de la humedad. De las vigas o cruces, que sostienen la cubrición, penden de
cuerdas y garfios ropas, macones, paxos, cestos de todas clases, herramientas y aperos,
etc.
No pocas veces también el hórreo o panera pertenece o lo “llevan” una o varias
familias, así como también sirve de dormitorio o suplemento sano y ventilado a las
casas.
Son siempre construcciones curiosas ,y no pocas lujosas con singulares adornos
de talla, pinturas vistosas en los lienzos y en los corredores alrededor, cuyo espacio
asimismo se dedica a orear y secar producciones de determinadas épocas. Debajo del
hórreo se coloca también el carro como en ocasiones ciertos preseos y artefactos, bien
que también ahora se cierra a veces dicho espacio por más debajo de las pegolleras,
lográndose un departamento de aplicación varia.”
Paneras de seis pegoyos en Villanueva de Teberga.
Foto: T. Acero. Abril 2004
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Panera de diez pegoyos en el concejo de Carreño.
Foto: T. Acero Junio 2004.
Vista de la misma panera tres meses después con la cosecha de fabes y arbeyos
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Hórreo en Proaza con vivienda debajo.
Foto: T. Acero. Abril 2004
Panera de ocho pegoyos con vivienda debajo
en Cornellana.
Foto: T. Acero. Junio 2004
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Panera de Araceli en Rañeces de Sierra (Cangas del Narcea).
Foto: T. Acero Junio 2004
Techumbre rematada con dos cerámicas del cercano pueblo de Llamas del
Mouro. Tiene tallados tetrasqueles y figuras florales. Se aprecian también las tallas en
las balaustradas y en las cornisas.
Detalle en la panera anterior de flor del agua ( hexapétala) en una colondra.
Foto: T. Acero. Junio 2004
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MOLINOS
Molinos de Mazonovo (Taramundi)
Foto: T. Acero. Junio 2004
Iniciamos el tratamiento de este tipo de construcciones con un relato que nos
hace comprender la enorme importancia de los molinos como lugar de encuentro y
relación entre los habitantes de un lugar geográfico determinado.
Informante: Teresa Acero Acero, nacida en Busmente (Vil.layón) en el año
1940.
Esta información fue recogida en Oviedo el 14 de Febrero de 2006.
“Los años 40 del pasado siglo fueron años de muchas necesidades, incluso
hambre y miseria en muchas familias asturianas y especialmente entre los campesinos.
Faltaba mano de obra pues los hombres habían muerto “por Dios y por España”.
En mi casa, ca´l Tixidor de Busmente (Vil.layón), la familia la formábamos la abuela
“mai”, mis padres y sus seis hijos.
Nuestro patrimonio, unas fincas en las que se sembraba “pa comer” durante el
año y unas vacas lecheras. A veces el año “venia malo” y no había cosecha o algún
animal “se perdía”, porque habían tenido un accidente o una enfermedad.
Entonces…………..!la ruina, el desastre! ¡A vivir de la caridad ajena!.
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También teníamos un mulo, que era otro miembro más de la familia. Nosotros
jugábamos con él, le tirábamos del rabo, nos metíamos por debajo de su vientre,… le
hacíamos mil perrerías. El nos miraba y a veces rebuznaba como si se riera de la
situación complacido. El mulo era tan inteligente que sabía ir solo y venir a todos los
sitios de costumbre, pero no quería ir solo, tenía que ir acompañado de alguien. Así es
que un día había que ir al molino a moler el grano. Los adultos no podían ir, entonces
mi padre cargó al mulo con la molienda y después de aparejarlo bien me puso encima,
que entonces tendría 8 ó 9 años, y me encomendó la tarea de ir al molino y traer el
grano molido.
Me sentí muy contenta pues consideraba que la responsabilidad que me daban
me hacía muy mayor y útil.
Una vez en el molino esperé mi turno y al acabar la faena, para meter la harina
en el saco hay que abrir la boca del mismo siendo para ello necesarias dos personas,
entonces un joven del vecino pueblo de Illaso se ofreció a ayudarme y le pregunté:
-¿Ia tou esti sacu? (¿es tuyo este saco?)
A lo que el joven me contestó:
-¡E!. (Si)
Yo como creí que no me había oído bien le volví a preguntar:
-¿Ia tou esti sacu?
Y el respondió lo mismo. Después de varios intentos por aclararme y con la
paciencia agotada el joven me gritó malhumorado:
-¡E cuñu, E!
Fue la primera vez que me enfrentaba a una situación donde a pesar de la
proximidad de las aldeas de procedencia del joven, Illaso, y de la mía, Busmente, unos 7
u 8 kilómetros, la forma de expresión lingüística nos separaba justamente en el límite
geográfico del río Polea, donde habíamos acudido ambos para moler el grano.
Al llegar a casa lo comenté con mi familia y me explicaron que había otros
idiomas con los que las personas, dependiendo de su ámbito geográfico, aprenden a
expresarse”.
Molino de la ría de Niembru (Llanes)
Foto: T. Acero Marzo 2004.
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Para la descripción de los molinos nos basamos en el material aportado por la
Guía Didáctica “Trabayar pa comer”, ya que nos parece un material excelente y muy
adecuado al propósito de este trabajo.
Hasta la Edad Media los molinos harineros eran manuales. A partir de ahí se usa
la fuerza del agua para este menester, como se hacía con las ferrerías y los batanes.
La proliferación de los molinos, como la de los hórreos, coincide con la llegada
del maíz, lo que originó mayores cosechas que exigieron mejorar la molienda y el
almacenamiento.
En el río se construye una presa que desvía el agua hacia una acequia o
canaliega, por la que discurre hasta quedar embalsada junto al molino en un plano
superior, lo que se conoce como barbacana.
Barbacana del molín de la Huera de Meré.
Foto: T. Acero. Abril 2004
Al ponerse en funcionamiento el molino, el agua embalsada cae por el cubu,
cogiendo presión hasta salir por un pequeño orificio llamado salibu.
La fuerza del agua mueve así el llamado rodendu, que es una rueda con varias
aspas o péndoles.
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Molín de la Huera de Meré.
Del rodendu arranca el asta o árbol, que finaliza en una pequeña pieza, la inira,
que encaja en la muela de arriba.
La tolva o moxeca.
Cuando el grano se lleva a moler se deposita en una tolva o moxeca, gracias a la
vibración de una pieza cilíndrica de madera, el tirabolu o tarabica, el grano va cayendo
al cuernu, una canaleta por donde salía el grano, quedando así entre la muela fija o
frayón y la muela móvil o volandera, por el güeyu, agujero central de la muela.
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De aquí el grano ya convertido en harina, va cayendo en un gran cajón, el
baranzal, barandal o merendal.
Manuel Lombardía Pastur nos enseña el detalle de un “sapu” y “güevu”
Elementos fundamentales del mecanismo del molino.
Foto: T. Acero. Junio 2004 en Esquíos (Taramundi)
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Molín de la Huera de Meré
Otras piezas eran: la cabaria, especie de grúa para levantar la muela cuando era
necesario para limpiarla o picarla; la paradoria o peslera, paleta que tapona el salibu y
que al accionarse permite la salida del agua lo que posibilita el funcionamiento del
molino; el raposu, por el cual se regulaba la distancia entre la muela móvil y el frayón,
obteniéndose así una harina más o menos fina.
Detalle del mismo molino.
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Los molinos hidráulicos funcionaron hasta poco más o menos la mitad del siglo
XX, cuando la electricidad sustituyó en muchos casos a la fuerza del agua. El fin de la
economía de subsistencia de nuestros pueblos fue también el inicio del abandono de los
molinos como parte fundamental en la economía tradicional de Asturias.
Vista posterior del molín de la Huera de Meré.
Fotos: T. Acero. Abril 2004
Según la clase de propiedad había dos tipos de molinos:
-Molinos veceros, cuyos propietarios eran varios vecinos que se turnaban en su uso.
-Molinos de maquila, de propiedad privada –de una familia, de un monasterio, etc- que
cobraban en especie. Se quedaban con una parte de lo molido, algo así como medio kilo,
una maquila, por cada cuatro kilos, un galipu. Eran los mejores técnicamente y los
mayores, situados junto a buenos cursos de agua.
Benjamín en su molino de la Huera de Meré mostrando la maquila.
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En este molino, hoy en día, se cobra el 10 % del grano molido.
Detalle de la maquila.
También había molinos de mareas, llamados aceñas o encienes. Tenían la
ventaja de trabajar todo el año. El más antiguo del que se tiene noticias estuvo en la ría
de Avilés en el siglo XIII, y el más reciente el de Tornón, en Villaviciosa construído en
1880.
Molino de marea de la Enciena de Tornón (Villaviciosa).
Foto. A. Fresno.
Los molinos, como las fuentes o los lavaderos eran lugar de encuentro. En ellos
se arreglaban negocios económicos y de amores. Estas construcciones fueron tema
habitualmente en la literatura, las canciones o la mitología pues por ellos parecían
andar sueltos los trasgos, los diaños y las xanas. También el molinero y la molinera
aparecen con frecuecia.
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En el trabajo realizado en el C.P. Vega de Rengos titulado “Ruta de los
artesanos” se trata el tema de los molinos en la zona y se especifica que a mediados del
siglo XVIII, Cangas del Narcea contaba con casi 300 molinos, todos ellos movidos por
fuerza hidráulica, que pagaban impuestos al Monasterio de Corias, recaudando en 1752,
la cantidad de 316 reales.
Según su construcción existen dos tipos de molinos: los de “regueiro” y los de
río.
Los primeros son muy numerosos y constituyen pequeñas construcciones. En el
interior solo hay una piedra de moler. Muchos de ellos no necesitan ninguna obra de
trasvase y canalización del agua, pues se asientan sobre el mismo “regueiro”.
Los molinos de río, siempre necesitan trabajos de canalización para llevar el
agua hasta ellos. En muchos casos tienen dos o más muelas y en consecuencia también
su edificio tiene que ser mayor.
Otros artilugios de funcionamiento hidráulico eran los batanes de los cuales
cinco estaban en Vega de Rengos según los datos aportados por David Flórez.
Ruedas de molinos de época romana. Museo de Esquíos (Taramundi)
Foto: T. Acero. Junio 2004
En el Cancionero de Torner , los números 299, 435, 356 y 287 hacen referencia
a los molinos.
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LA CASA
La ca la ca la ca la casa del señor cura
Nunca nunca nunca nunca la vi como ahora,
Venta venta venta ventana sobre ventana,
Y el corre corre corre corredor a la moda.
Puerta de cuarterón
“Pelando la pava”, Xilografía de Cuevas, 1876.
Para esta parte del trabajo sobre las construcciones tradicionales nos hemos
basado fundamentalmente en la Enciclopedia La Asturias Popular. Vol II y en el Gran
Atlas del Principado de Asturias.
Los asentamientos rurales que se establecen a partir de la Edad Media se
consolidan en un sistema en el que aparecen las villas como capitales de concejo y
centros urbanos. La parroquia como sistema social . Y la aldea como núcleo básico de
población.
Para introducirnos en el estudio de la arquitectura tradicional en Asturias
debemos tener en cuenta una serie de cuestiones: las propias condiciones geográficas,
sociales y económicas del territorio y por otro lado la geomorfología que incide en los
materiales constructivos de los que se dispone.
Según José Luis García Grinda, arquitecto y profesor de la Escuela de
Arquitectura de Madrid, basándose en los estudios de Balbás y Flores, los tipos básicos
de la casa asturiana obedecen, por un lado a la situación geográfica. Así habrá una zona
de influencia gallega correspondiente al área cultural y lingüística del occidente de
32
Asturias, otra de influencia cántabra en la zona de Oriente con la característica del
corredor y una zona centro determinada por la casa mariñana.
Además de está distribución geográfica tenemos otra clasificación basada en el
tipo de cubierta, ya sea de pizarra, de teja, vegetal...
En textos más recientes se añaden otras características morfológicas como los
portales, la escalera exterior o el hermetismo constructivo.
También se deberá tener en cuenta para este estudio las consideraciones específicas del
tipo de economía de sus moradores: agricultura, ganadería, pesca....
Distribución de las viviendas separadas en las fincas de las brañas vaqueiras.
Braña de Busmente (Vil.layón) Casas del Torneiro, Mangalo, Texedor, Estanqueiro y Capitán (de
izquierda a derecha).
Foto: T. Acero, Enero 2009.
En la Gran Enciclopedia Asturiana de Silverio Cañada editada en 1981, en el
tomo X y en la sección dedicada a Morcín, aparece este cantar:
Estas puertas son de pino
De hierro la clavazón,
A los amos de esta casa
Dios les de la salvación.
Para darnos l´aguinaldo
Que´l cantar ya se acabó.
Se trata de un cantar de ronda de aguinaldos de la Foz de Morcín que se realiza
el 24 de Diciembre, en el que los mozos van por las casas ataviados con gorros,
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bastones y ramos de laurel, cantando la misma canción en todas ellas para pedir el
aguinaldo.
En esta cancioncilla se habla de las casas tradicionales y en concreto de los
materiales constructivos de las puertas.
En el Gran Atlas del Principado de Asturias aparece la siguiente clasificación
Tipología de la casa tradicional:
1- La casa redonda.
La casa redonda es conocida como palloza o pallaza palabra que alude al material
de cubierta, la palla. Es también denominada casa, corte o payeiro, atendiendo a la
función que desempeña.
Valentín del Frenso. Acuarela. Braña de Tuiza.
En la actualidad está próxima a su extinción y no hay casas de este tipo
habitadas hoy en día. Se constata el uso en Ibias y Cangas del Narcea para cumplir la
función de pajar o cuadra.
Deriva de la casa castreña, pero con unas medidas más amplias, en torno a los
diez metros de diámetro.
La descripción que hace Hans Friedrich Gadow, naturalista alemán que viajó por
Asturias en 1895, de una braña del concejo de Lena cuyas cabañas circulares se
construyen íntegramente de materia vegetal, es la siguiente:
“La bajada por distinto camino fue preciosa y muy interesante, pues me condujo
a una braña, es decir un pastizal de altura que en verano sirve para tener ganado. Este no
se encierra, sino que de noche lo reúnen los pastores, que se albergan en cabañuelas
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semejantes a colmenas cuyas paredes circulares están formadas por palos verticales con
ramas entrelazadas, y se cubren con una gruesa capa de retamas y helechos”.
También Fritz Krüger describe en el concejo de Cangas del Narcea en 1927 las
casas circulares. “Todo el cuadro del poblado está dominado por las casas, cuyos
potentes tejados de paja, que arrancan en forma de punta cónica y que se inclinan
grandemente hacia un lado, dejan en la penumbra todo lo demás”. Por tanto las
viviendas de planta circular o curvilínea tienen gran presencia en el mundo rural
asturiano”.
2- La casa terrena.
Fue el tipo más generalizado de casa campesina hasta el siglo XVIII, hoy en día ha
desaparecido de algunos concejos.
Este tipo de casa es un bloque a ras de suelo de unos cincuenta metros cuadrados de
superficie, en los que se dispone la cocina terrera, portal, dormitorio y establo. Los
materiales empleados son piedra para las paredes, de planta rectangular, y el tejado es
de escoba o piorno.
En su evolución aparecen otras dos posibilidades: casa terrena con cuartos en avance
ampliando las posibilidades de habitabilidad para dormitorios, y por otro lado el corripu
de los cerdos. Otra forma es la casa terrena con avances y portal, se trata de ampliar el
cuerpo de la casa dando lugar a un amplio espacio cubierto, denominado el portalón con
múltiples funciones: tendal de ropa, protección del carro,...
3- La casa mariñana.
Constantino Cabal la define como “ la de toda la costa, que tuvo antaño un tipo
abundantísimo y que hoy se va muriendo a toda prisa”.
Es una casa terrena con dos cuartos en avance y portal central, con planta
rectangular casi cuadrada y cubierta de teja generalmente y a doble vertiente.
La fachada suele colocarse al sur y tiene un diseño simétrico: dos muros en los que
están unas ventaninas y en medio el amplio portal central. Este portalón da acceso a las
dos dependencias, a un lado la cuadra y al opuesto la cocina, separadas por una pared
maestra.. El bajocubierta situado encima de la cuadra se utiliza como pajar y se
denomina tenada. Para acceder a él se usa una escalera de mano.
En la parte habitable, está la cocina y en ella puede haber o no separación en otros
departamentos que sirven de dormitorios. Es frecuente que esta separación sea de tabla
denominada boladru. Esta parte puede estar a teyavana o techarse, y si es así da lugar al
desván o solláu.
A los lados del portal se sitúan otros habitáculos denominados los cuartinos
d´afuera con diversas utilizaciones.
4- Casas tipo Vidíu.
Este tipo de casa fue denominado así por Benjamín Menéndez y se sitúa
geográficamente entre los cabos de Vidio y Bustio, aunque también aparecen en casos
puntuales en parroquias del interior de los concejos de Valdés y Cuideiru. Se trata de
una evolución en altura de la casa terrena de gran singularidad. De esta ampliación se
sitúan encima de la cuadra habitaciones nuevas destinadas a sala y dormitorios.
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Los paramentos exteriores suelen revocarse con mortero, pudiendo cubrir todas las
fachadas o limitarse a la principal.
Las dimensiones medias de planta suelen estar entre 11,80m y 6,86 m.
Valentín del Fresno. Acuarela, Lastres.
5- Casa de turria.
Denominada también casa de talud, propia de los paisajes de montaña y valles
interiores.
Partiendo de las condiciones orográficas del terreno, este tipo de solución
arquitectónica se adapta a las pendientes distribuyéndose en dos niveles: el piso
superior destinado a vivienda y la inferior a cuadra y otras dependencias.
El piso bajo es siempre inferior en superficie al aprovechar el desnivel, y en
ocasiones está semiexcavado, utilizando la propia roca del terreno como cerramiento en
alguna de sus paredes.
Tiene una planta rectangular con cubierta generalmente a tres aguas.
Como sucede en la casa terrena, se trata de un tipo propio de escasas posibilidades
economicas. En cuanto a las dimensiones se han estudiado casas de turria desde 12,5
por 10 metros, hasta los 6 por 5,75 metros, en cualquier caso los metros cuadrados
superan a los de la casa terrena, contando con unos 75 m2. aproximadamente.
Esta tipología se puede aún observar en las brañas vaqueiras de Somiedo, Salas,
Tineo o Valdés.
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Valentín del Fresno. Acuarela.
6- Casa de patín.
Se caracteriza por la escalera exterior de piedra respondiendo a una organización
interna precisa: planta rectangular, distribución en dos pisos.
Como en el caso de la anteriormente citada, la vivienda se halla en el piso superior y
el inferior se destina a cuadra y otras dependencias. También se accede por puertas
independientes y no tiene comunicación interna una planta con otra.
Casa con escalera exterior en Proaza
Foto: T. Acero. Abril 2004
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La escalera se puede cerrar lateralmente con balaustrada de piedra o madera y
está cubierta total o parcialmente por la prolongación del alero.
Vivienda con escalera exterior en Llanes.
Foto: T. Acero, Julio 2004
Como diferencia de la casa de turria tenemos que al no estar condicionada por
los desniveles del terreno la planta baja aumenta de volumen, y por tanto la cuadra pasa
a ser de mayores dimensiones.
Es característica de las zonas de montaña y valles interiores, destacándose el
concejo de Somiedo donde hay aldeas en las que constituye el tipo básico.
7- La casa bloque.
Se la denomina así por tener un considerable tamaño que reúne en este volumen la
vivienda, las cuadras y los espacios de almacenamiento, y por su estructura cúbica y
hermetismo, con pocas ventanas, lo que le confiere un aspecto pesado y macizo.
Se trata de la solución arquitectónica tradicional en las caserías de una bonanza
económica, típica de los concejos de El Franco, Tapia y Navia, aunque también
aparecen con una serie de transformaciones en Boal y Allande.
Se distribuye en dos plantas y desván, con cubierta de l.lousas (lajas de pizarra)
apiramidada y rematada en cumbrera.
La entrada principal se sitúa en el lateral sur o en el este y da acceso al zaguán o
entrao, de ahí parte la escalera que comunica con el piso superior. En ocasiones este
zaguán era utilizado también por el ganado para acceder a la cuadra.
En el piso de arriba hay un elemento distribuidor que es el pasillo, por un lado da
entrada a la sala que es una estancia utilizada también para secado de distintas
producciones y reuniones de trabajo y ocio como filas, esfoyones... Por otro lado están
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los cuartos de dormir. De aquí también sale una escalera estrecha para subir al desván
que se usaba como almacén de productos y trastero.
En cuanto a las medidas de este tipo de casa podemos establecer una media de 14
metros por 12, lo que implica una superficie de utilización mucho mayor que en las
anteriormente citadas.
Valentín del Fresno. Acuarela. Playa de Cuevas.
8- Las casías.
Esta palabra corresponde al diminutivo de casa en la zona occidental de Asturias y
es muy característico del área costera. Presenta una planta rectangular y dimensiones
reducidas distribuida en dos plantas y bajocubierta.
El desván está bien iluminado con una dos dos ventanas en el vértice de los espigos
(hastiales) y dos ventanitas o fornelos en las fachadas laterales.
Los muros se construyen de pizarra y/o cuarcita y en el caso de Ortigueira (Coaña),
aparece el típico contraste oscuro de la mampostería con los revoques de los vanos en
blanco y la carpintería de madera pintada en color verde.
Para la cubierta, nuevamente se aprovecha el material de la zona siendo la pizarra o
l.louxas que se presenta a dos aguas.
La planta baja se distribuye en cocina, bodega y espacio distribuidor que da acceso
al piso superior en donde se halla una zona de uso común o sala y desde ella se puede
pasar a los dormitorios y al desván.
Sus dimensiones son reducidas y nunca superan los 8,50 metros por el lado más
largo. Lo más frecuente es que tenga unos 80 m2 de superficie.
Socialmente se relaciona con familias de escasa capacidad económica y puede
contar con edificaciones auxiliares para gallinero, cubil... Por lo general carecen de
hórreo o cabazo, y son pocas las que tienen cuadra exenta.
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Valentín del Fresno. Acuarela. Castropol.
9- Las casas de corredor.
El corredor es un elemento presente en las distintas zonas de la arquitectura popular
asturiana . Está construido íntegramente en madera y consta de: basa, cierre de tabla o
balaustrada y pies derechos que soportan el vuelo del alero que lo protege.
Está situado en el piso alto y permite la prolongación de la estancia de uso común o
sala.
Valentín del Fresno. Acuarela. Casas de Banduxo
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Estructuralmente se dan varios tipos de casas de corredor:
Casas con corredor entre muros.
Casas con corredor y cuerpo lateral.
Casas con corredor entre dos cuerpos laterales.
Vite, vite, vite,
Vite y no me acuerdo
Si fue en el río lavando,
O en el corredor tendiendo.
Agua en un bocoy
Le voy a llevar
A la mi morena,
Camín de Candás.
(Diccionario geográfico popular de Asturias. Luciano Castañón). CANDÁS.
Casa de Pilar Cué en Niembru (Llanes).
Foto de principios del siglo XX cedida por sus herederos.
Casa de Pilar Cué en Niembru (Llanes).
Foto: T. Acero, verano 2008.
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OTRAS CONSTRUCCIONES TRADICIONALES
LAS FUENTES Y LAVADEROS
Celestina en el lavadero de Villamarcel (Quirós)
Foto: T. Acero Junio 2004
Fuente en Avilés
Foto: C. Acero, verano 2007.
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Lavadero y fuente de Frieres (Posada de Llanes)
Foto: T. Acero. Junio 2004
CONSTRUCCIONES RELIGIOSAS
Capilla de Niembru (Llanes)
Foto: Marina Sánchez. Junio 2004
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“Un párrafo al salir de misa”·
Xilografía de Cuevas. 1882.
Actividad artística en el C.P. Villafría de Otero.
El acuarelista Valentín del Fresno enseña su técnica pintando la Iglesia Prerrománica de Santullano.
Fotos: T. Acero, primavera 2008.
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Capilla de Maravio (Teberga-Tameza)
Foto: T. Acero, Junio 2004
Detalle de la piedra labrada con la cruz tipo griego en esta capilla.
Foto: T. Acero, Junio 2004
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CABAZOS
Cabazo del siglo XVIII en Esquíos (Taramundi)
Foto: T. Acero. Junio 2004
CONSTRUCCIONES ESCOLARES
Edificio escolar en Busmente (Vil.layón)
Actualmente Colegio Rural Agrupado.
Foto: T. Acero, enero 2009.
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La maestra y los alumnos de la braña de Busmargalí (Navia),
en la entrada de la escuela.
Foto tomada hacia el año 1963.
Reproducción del interior de una escuela rural de mediados de siglo XX en Navelgas.
Foto: T. Acero, Otoño 2005.
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6- MATERIAL DE APOYO
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Revista Narria nº 39 y 40.
FERNÁNDEZ BENITEZ Y OTROS, Trabayar pa comer. Producción y
alimentación na Asturies tradicional, (Xixón: Fundación Municipal de Cultura,
Educación y Universidá Popular, 2002).
GUTIÉRREZ A. Y FARALDO F. Burbús. 20 canciones de Asturias para
cantar, tocar y bailar.(Oviedo: Servicio de Publicaciones del Principado de
Asturias, Consejería de Educación, Cultura y Deportes, 1988)
GONZALEZ ARIAS, Ismael. Les cuarenta principales. Cancioneru Popular de
Mieres. (Mieres del Camín: Ilmo. Ayuntamiento de Mieres, Área de Cultura,
1999).
Vídeo sobre construcciones tradicionales, Productora del Principado.
Trabajo del C. P. Vega de Rengos “Ruta de los artesanos”.
C.D de la Asociación Cultural XANA de Perlora. (Cantos y bailes d´Asturies)
Enciclopedia La Asturias Popular.
QUINTANAL, Inmaculada Asturias canciones (Oviedo: Edición de la autora,
1980).
MARTÍNEZ TORNER, Eduardo, Cancionero musical de la lírica popular
asturiana. (Oviedo: RIDEA, 2000) Reed. Facs.,1ª 1920
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