LA EVOLUCION TECNICA y LOS RECURSOS DEL MAR

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LA EVOLUCION TECNICA
y LOS RECURSOS DEL MAR
POR
v.
PAZ
ANDRADE
Publicado en «Información Comerciar
~spañola •.
•
número 383 . julio 1965
LA EV O L UCION T ECNICA
Y L O S R ECU RSOS DE L MA R
Por \', PAZ A:'\DR .\ D E
l .a rr:, ~ •• 1" Ift" III I" gh • .~ t h a IId "d.. "e .. Ür co n f ll e l'7.:1 e n la ll :Icliv i d adt~'" !Irm l m '!i \'a s d el m a l', 1" 11 ,'s,'
fr,-nl!'; !"Conó " "c,, '!\lC " llt' n:HI SI h a ~~ "u .. n1"ld .. " e XI.lul "rile c o n IIn m(n i lll o d e ,'a ciu""li datl . :-;"1",,, las I"" 'Sflt.'1 :th·" " ~h~ . la C\'oJ " cjli n t ~c nit:a " "1','.'1(1,, a la cxtrm:c ió 11 d e IUl:I "ec lI" " US d e l lII ill' ,:.~(:J"luc UII ,'alio"" U·ahajo
1111 1:.~ ll cc m l , s l a de ""':'lIloc ld a s lI ln mcm. c u )' o n o mlll' C " " n mltln 1'" IIln's IIc ,""I"II,-,; ;, II IICIII I''' " J)ág i" a.~: V.
A .. tlra d e.
"";0;
INTRO DUCCI O N
1.
I
La técnica y el hom br e.
Estamos as istiendo a la más
audaz aventura que ha inte ntado
el corazón huma no. En rigor formal, podríamos atribu irla a la
imaginación hu mana, pero e n es·
te caso es el coraje lo que merece
prioridad en la exaltación .
Con dualismo más cnérgico que
en cualq uicl' otro t ie mpo, -el
hombre se nos presenta como un
extraño producto de h ibridación ,
entre lo nat u ral y lo a r t ificia!. (1 ). Por u na parte, dotado
de «endocuerpo _ - su soma y su
psiqui s, su organismo mortal-,
Por otra , inevitablemente vinculado a un _exocuerpo _, constituído por elementos que al nacer
enc uentra preformados: la tierra
y el ma r, la familia , la sociedad,
el ambiente, la t radición, la religión, la cu ltura, la his toria ...
Este conj unto de relaciones
que le vie nen dadas, det e rm ina
la ventura o la desventu ra del
hombre. Constituye la trama básica de la vida, que hoy, más que
nunca, está siendo interferida por
la imperiosa presencia de la t écnica y sus modelos de aplicación.
Ninguna persona consciente
puede sentir tibieza ante semeJante macro-fenómeno social. Lo
ha engendrado la actividad del
homo faber -el hacedor de la
máquina-, y tendrá que ser gobernado por las leyes del homo
aeconomicus. Nunca la capacidad
humana había alcanzado un desarrollo tan lúcido como t emerario. Tampoco había s ido sometida
a tan dura prue ba.
(1 ) C",,'.os M. Jb:vl .>:s: Prólogo n 'I'ff;JI CJvUi~acM". de t.e ... b loIumford
~:ml'l!é ~:'lI lores. S....... Hu en os .'\.1 1"1>11. 19·15:
"íe"
defenso fren te a ta n desor"bitada
peripecia. Como ha señalado Sombart, en orden a1 proceso de la
producción , el hombre ha crecido
e n dos sentidos: Aumentando - los
conocimientos relativos a las propied ades de la natura leza ... y con
cuyas energías nos vemos obligados a luchar hasta el logro de
nues t ros deseos_ y eleva ndo «el
nivel de la propia capacidad para amoldar a n uestms deseos ...
la realidad externa_ (2).
l. ET A P A S DEL A
« C IVllIZAC ION
DE LA MAOUINA .
2.
Revolución UC?tica en el
maT
P retendemos e n focal' el a n ális is del tema, centrándolo en una
sola parcela de la acti vidad pl'oductiva . Aquella que menos desvelo me reció del hom bre antiguo.
y de la cual el hombre moderno
espera más. A I menos, en orden
a la dotación global de a limen tos.
Sobra decir que nos referimos al
ma r.
Tanto en el mundo sólido como en el líqu ido, la explosión de
la técnica está revolucionando la
econom ia y renovando la filosofía . Los s ucesivos impactos recaen e n el des t ino del hombre,
q ue no es un ser tota lmente in-1 -
Se m blanza de tres pe ríodos.
Hace treinta años, de la técn ica aún era pos ible habla r en
España con a ire de vaticinio.
Au nque el profeta se llamara nada menos q ue José Ortega y Gassel. P ué en 1933 cuando el maestro de generaciones dictó s u «Meditación de la Técnica_ prelud ia ndo el d iscurso con e~tas pala bra s :
- Uno de los temas q ue e n
los próximos años se va a debat ir con mayor br ío es el del
sentido, ventajas, daños y límites de la técn ica_ (3).
F'uera de España, en la misma
época, la técnica resultaba m¿J¡;
propicia al trato con los pensadores. Qu ince años despu és de ItI
p~imera Gran Guerra, de la téc·
Olea ya no se hablaba en futul'o.
Algunas ca be7.<lS hiperlúcidas ha-
bían avanzado en el análisis del
fe~óm.en o, investigando s us im_
p]¡caclOnes sociales y su proyec_
ción histórica.
La llamada _civ ilización de la
máquina», comenzó entonces a
ser mordida por los reactivos de
!a razón , ~anto para ajustar su
mlerpret~clón sociológica, como
para deshndar y d efinir Sil evolución, marcando las edades recorridas por el progreso logrado
y dando a cada una su con figu_
ración adecuada.
E l escocés Patrick Geddes inició la tarea. Distingue en el proceso dos grandes períodos a los
que ba ut iza como paleotéenico y
neoUcnico. E n esta fórm ula, el
norteamerica no Lewis Munford
ec~ó de menos otro perrodo, anterior y preparatorio. E l perfodo
eotécnico (4).
La concepción trinartita es hoy
la más. difundida. Eotécnica, fKlleolümCrt y neotécnica son las
etapas del movimiento innovador
más penetrante y d ilatad o que
ha sacudido al m·undo. La etapa
primitiva que precede a la Revolución Industrial; la qUe puede
identificarse con ésta, y la qu e
supera, rebasa y eclipsa todos los
demás complejos h istóricos.
Ta n to como Jos «ú ltimos mi!
años» ---cronologfa que le atribuy e el autor- , el tracto sucesivo de los tres tiempos pO<lrll1
muy blcn comnrender desde el
neolítico hasta nuestros día s, Especialmente si referimos el esquema a la eX!llotación del mar corno fu en t e de alimentos,
La invenfiva del hamo sGpiens
floreció incluso en aouel/a remot a edad, plasmadora del anzuelo.
la red, el arpón, el remo ... y otras
formas instrumentales de permanente vigencia .
Una a una. las fases representan _u n período de la historia
humana», aplicado principalmen_
te a la sistem:ítiC3 de la producción. Se s uceden una tras otra.
si n eliminación reciproca salvo
oor caducidarl de métodos '¡mpro..
du" +ivos. Los elementos q u (>
anortan las subsiguientes etapa s,
obran por superposición antes
que por expul sión , P ero hay entre ellas ciertas a finidades sitbya_
r {' ntes y hasta determimdo<: C<l.
r;J{'lel es romune!';:
.Cé.lda Jase ~iene su origen jo de electricidad y aleaciones .•.
en clerlas regtones d efinidas,
A ésta habría que agregarle hoy
y muest ra una tendencia a emla
energfa l1ucle<lr y s us aplicaplear ciertos recu.rsos y maciones ,pacificas. Para completar
tedas primas especiales.»
.Cada fase tiene sus medios e! p~rfll de cada una, son impres_
especificos de u tilizar y gene_ cmdlbles al g u n a s refe rencias
más;
rrLr energias y sus formas esa) La era cotécnica se cierra
.peciales de prod ucción .•
«Cada fase crea tipos espe_ en Europa al mediar el siglo XVIII.
ciales de trabajadores los es- Si quisié ramos representarla por
pecializa de acuerdo ~on mo- sfmbolos, deberíamos escoger a l
dalidades determinadas es- molino en t ierra y la vela de los
t i?lu la ciertas apt itudes; ate- marinos en la mar. y evocar'
nua otras y desarrolla Clertos la figura de cierto Obispo de
aspectos de la herencia so- Utrecht, que en e~ siglo XIV incia l» (4),
ventó someter a su autoridad
--:supon emos que a baSe de un
3. Las economías eotécniea y t ~l buto a los usuarios- tod08 los
Vientos que soplaban. en su diópaJeotécniea.
cesis (5).
Cualquier etapa del desar rollo
Aquella fué la época de la ener_
social provocado por la técnica, gía no transferible. De origen
supone una multiplicación de po- natural, animal o humano pero
de res humanos. Constituye el sólo utilizable in situ . No obstand escubrimiento de mayores fa- te, el mundo de la mar resu ltó
cultades de c reación de bienes y enriquecido con notables inven..
servicios, rl estinados a la satis- ciones, casi todas especificas de
f~ c<: ión de 13 comunidad y al cre_ la navegación: la brújula -1 m.
CimIento del nivel de la masa,
portada de Ch ina por los .1 • .1_
A través de las d iversas épo- bes-, la corredera - inventada
cas, el proceso de desarrollo va por Leonardo d e Vinci- el re.
ga~ando en. rigor. Pierden graviloj mecánico -al parecer' Ideado
Laclón el mllagro y el mito. des- en algún convento- , el timón la
plazados por la experimentación rueda hidráulica, el sextante, los
sistemática, por el avanCe de la portulanos, los faros .. .
razón contra la revelación. Lo
b) La era paleotécnica marca
que ha comenzado en forma d is- el tr.ánsito de l ca r bón vegetal al
continua, como hazaña individual de piedra, en la fund ición del hieaislada. se ha ido convirtiendo en rro. La energía se hace ya transun ataque general ::1 todas las po- portable. Alrededor de 1750 el
sibilidades latentes, la s reservas bosque comienza a ceder su
ocu ltas y los enigmas resist encia_ mada a la mina. Sobre el subles, para transformarlo todo en snelo de Gales, de los Appalaches
mayor volumen de riqueza pro- y del Ruhr se funda la delantera
rlu cida y demanda g lobal. O sea
industrial que adquieren sobre
en victoria contra el dolor la
los demás pa[ses Inglaterra los
breza y el hambre.
.
Estados Unidos y Alemanla~ RiMás fu ertes Glle las analogfas
cardo formula la ley de bronce
adheridas al fondo cu ltural su¡; nel salario.
yacente, tran smis ible por la caE l sistema del molino artesadena de la tradición , son los fac- nal queda arrinconado poi" la sotores emergentes. Aquellos ras- lirlez de la fábrica. La bomba prigos ne di ferenci ación que sepa ran mero, y la máqu ina de vapor
un nerfodo de los inmediatos.
más tarde. puestas a punto por
Cada é poca tiene los suyos. Pe_ James W att, en plena Guerra de
ro tod;:¡s eligen, como base del tipo los Siete Años, levantan en Escorle civilización oue en ellas se des- ci a la presión dominadora del réarrolla, un;:¡ determinada clase de gimen capitalista.
recursos ener.'!"ét icos v de p r ime_
ras material':. SCg\Ín ia definición 4. T~cnica y capitalismo.
del pronio Mumford :
«La fase eotéCtlica es un comEn efecto, con el fin d e la era
pleio de agua v madera;
eotécnica entró en caducidad la
la fase paleoléC'TIira es un .com- economfa gremial y precapltalispiejo de c;:¡ rbón y hierro y
(5) J. F . GR.o.VIEJI: P trr b et ¡, Duert
13 fase neotécnica, un Co'mple- ~'rmr.r"I.!,
Plammarlón, Pa r:.-. 1947.
pri_
po.:
-2-
r
L.4. ECONOM IA
1~.4.LEO'rECNICA
EN EL ;\1.o\1t
Las innova ciones no sie-mlJre han llegado en su momento
ta, Ni aun la iglesia parece haber sido ajena a la histórica guiñada social. Basta recordar que
,algunos autores -Coulton y Sombart entre otros (4}-- atribuyen a
la orden benedictina la fundación del capitalismo moderno.
Lo importante es que, desde
,entonces, la asociación del capitalismo y la téenica han dominado la marcha de la civilización.
El salto de una era a otra ha venido a provocar radicales virajes
en el rumbo del pensamiento y
de la acción . El culto polarizado
hacia el reino celestial, llevado
al ápice durante la Edad Media,
ablandó su tensión sobre las almas.
Sin duda este fenóm eno moral
contribuyó al despertamiento del
espíritu de empresa. La conquista del mundo exterior y la explotación de sus riquezas ocupan
después el primer plano, pero bajo formas, en general. excesivamente duras. Tan desprovistas de
sentido social y cristiano que habrían de originar, como contragolpe, la interpretación materialista de la historia. La civilización de la mina reportó un
grandioso desarrollo del mundo,
pero tan inarmónico que engendró la lucha de clases. No se
puede desconocer que fué la incubadora del marxismo . O, al menos, del estado emocional que,
sin perjuicio de la frialdad del
análisis, inspiró a Marx y a Engels el Manifiesto Comunista.
Tampoco parece indiferente
que la cuna del movimiento que
postula la revolución proletaria
se haya mecido en países adictos a la Reforma, Como si los
principios religiosos en que se
inspiraba el protestantismo no
hubieran calado suficientemente
la conciencia social.
5.
El tránsito de una economía
a otra.
En el sector de la producción
del mar, el advenimiento de la
economía paleotécnica hubo de
originar profundas evoluciones.
Tanto en el instrumental de captura, como en las actividades de
transformación de los recursos
alimenticios. Las más relevantes
podrían resumirse así:
a) La adopción del vapor en
la propulsión de las embarcaciones. El remo y la vela quedaron
relegados a los of icios de la micro-pesca ribereña, como reliqu ia
de la era primitiva .
b) El material férrico, comienza a utilizarse en la construcción
de los cascos. No obstante, la madera resiste, prolongando en ex-3-
ceso su predominio en la Cabricación naval.
c) El apa1·ejo de arrastre
-trawl-, remolcado Dar embarcaciones comienza a - barrer los
fondos de pesca. El cerco real,
heredado de los gremios medievales, se reconvierte en cerco de
jareta. Asociado a este arte, al palangre, a los trasmallos ... el casco
de pino y eucalipto sobrevive en
el subsector pesquero de superficie.
d) La fabricación de cQrlservas
al estilo de Nantes, aplicando el
método de Appert hace su aparición en Galkia, á impulso de la
inmigración catalana. La vieja
industria de la salazón de sardina, salcochada primero y prensada después, pasa a segundo término.
Pero esta serie de jnnn" .,~,,,,.
nes no siempre ha sido recibida
a su hora, ni siempre aceptada
por las buenas. Entre la lnvt:Ución de la máquina de vapOr y su
adopción en la flota pesquera ha
mediado m ás de un siglo. Cuando
en la segunda mitad del siglo xvu,
los inmigrantes catalanes trataron de introducir los artes con
E3CO -«bou» y «xavega»-, se
levantó airada oposición en el
país de recepción. Mentes preclaras de Galicia --como las de Cornide y Sarm iento-, apuntalaron
la protesta con el prestigio de sus
plumas. Rugieron en las calles al·
garadas vecinales, se quenmron
aparejos en los muelles y se h i·
cieron populares no pocos Improperios rlmados contra los adve·
nedizos. Algunos han s ido n~co­
gidos en el cancionero regional:
Calulún s ue Calal u iiu,
barbas d e eoello 111ilnsO,
110n r'o uh edes aos galegos,
SlWS horas de ue sc;Hlso.
{IU~~g:]J~i~~ <;~~::;::rl~~:nJ ifla,
Hmlarán pol a ]'ilJe inr,
li ta nd o pedms :ros tán s.
Un siglo des pues, en Vigo,
c uando e l s iglo XIX declinaba,
asomó cierto d ía pOI' 111 bO<'a Sur,
un par de embarcaciones, pin ta ndo a¡'abescos en el aire de la !tía
con el humo de sus chimeneas,
Era la prime ra pa¡'eja de pesca
a vapor, qu e llega ha de l Mediterráneo. También se lcv¡mló re·
vuelo popular contra el intrus is~() de los precU I'sores. Sus a pe-Iltdos -Lorenzo, Sem pnm y
Pombo--, desd e el Arenal a Bou-za s, restallab... . n en 1<1.'; coplas de
las - pcixeiras_ amoti nadas:
Mor'I';1 SCmp rll11 que é u n
e v iva ir mariner'j;],
rico,
que nos vellcn 11 rOllh;1 r,
o pe ,xc da llOs a Hl a.
Poco después, la s hostilidades
se re produ jeron e n Be r meo, Lequeitio, Ondá rroa, Santurce, elcé-t~ra , con tra la fl ota de don IgmlCIO Mercader, p..... dl'e de la pesca
de iu't'<lstre e n e l C;¡n1<Í bl'ico (6,.
Pe ro aun h<lbían de perdurar e n
Ca licia , d ura nte muchos afios, las
lucha s entre el . xeito _ y la _tl'aí_
ña _, versión postrera de la pugna
cntre \;.\ rutina y la inn ovación
en el campo de las pesque l'Í<ls
marítimas.
Aquellos episodios eran a la vez
un índice de la enel'g[u latente.
E:n cualquiel' caso, e ncu bría n una
c<lpacidad de e mulación , e inclu-so de superación, que no tanló
c ~ ~jercerse con flUto . Aquella
vltahelad popular, mal I:onducida,
e ncontró, al fin, su cauce feClln~
do. y abrazada a las aportaciones
tecnológicas, en principio com-batidas, sin tutela supel'iol', e n
poco más de medio siglo. supo
colocar a E:spaña entre las pri-meras potencias pesqu e ras de
Occiden te.
(6) J Av rER A " rElxs [RI"AR: 1,,, I ",IIM.
I~'" 1'{':t' I"""" </,. A/ltlr<I ..'ti " usojf'u San
Sd...",:Um. J9-1J.
•
11. PRODUCCION DE LAS
PESQUERIAS
6.
Cuarto factor del proceso
productivo.
Desde Sm ith has ta Kcynes, el
pr-oceso de la pl'Oducción se ha
entendido como una clave de tres
cuerdas, De Ull lado, dos factoI'es prima dos, pUI'OS y autóno-mas. el hombre y la naturaleza.
De otl'O ]¡ulo, el ca pila l, factor
del'i vado, m ixto, s ubonlinado e n
su generación y e n su aplicación
a aquellos factorcs básicos.
Tal era la tri logia tradicional,
hoy escindida para d.u' cabida a
otro elemento. Conforme a la rea-Iidad actual, en e l proceso económico inter vienen c uatro factores:
el hombre, la nalut'ale",a, el capital y la técnÍ(;a . Así como del
hombre y la n<ltur¡¡leza del'Íva el
capital , del hombl'c y el capita l
deriva la técnica .
El 1>,ISO de la trilogía a la tel:arquía de los factores produc-tl vOS s upone rom pimiento pl'Ofundo con los patl'Ones de vida
qu e fraguara n los s iglos. Pero
esto es una cosa, y otm que ha-yan de originar debilitamiento de
las defensas del homure, la desin-tegración de s u sistema ecológico
o de su arte de vivir.
}\ I lad o de los fa clores natu ra-les, fijos, pl'cconstituídos -hombre y naturaleza-, e ntl'an en el
proceso de la producción fac lores
unific.:iales, móv iles emergentes
-----ca pital y técn ica- en paridad
con aquéllos. I<:;ste e nl'iquecimien-lo instrumental, con elementos
\',ola(1os de propiedades controlaules, no debe conducir a la cie-ga acumulación confli ctiva de po-del' y riqueza. Por el contra rio,
debe desembocar en un estado
~ i.a l de mayor plenitud y equ i-!Ibno, de m<Ís armónica y justa
Integración humana .
7. Vinc ulación a l espacio aJi-me n tido.
Decíamos que es objetivo fun-damental de la técnica el de a ument ar la capacidad del hombre
para dom inar la . realidad exter-na_, para goberna r su _exocuer __
po - profuso y C<lmbiante. O sea,
para reconducir cada d ía más
dócilmente hacia la sa tisfacción
de nuestros deseos _la naturaleza
que nos rodea _o
-4-
En primer térm ino, este con--ceplo ha de referirse al espacio.
.Sin espacio -escribió Camu&no hay inocencia ni libertad_ (7 ) .
Ni pan , podriamos anadir. La
vinculación más inmed iata enlaza
al hombre con el espacio alimenticio asequible a sus apetitos,
La idea e ngloba, t anto los r e-cursos re novables y fluyentes de
la geo-esfe ra, como los auto--I'enova bies de la hidro-esfera. Y e n
ambos s upu estos, abstracción hecha de cua lquier relación jurfdi-to-privada. Abarcando así e l espacio pa t l'imonial de cada pais,
como las <Í reas de libre acceso a l
aprovechamiento comunitario.
Los textos de la teoría económi ca se h,1Il elaborado con una
óptica mutilante del fact or natural eza. Este concepto se ha
apli cado directamente a la tierra.
El m;u', como ~ realidad extrema _ con propia s ustantividad su-jeto a ley cs bio-económicas ;adi-ca lmente distintas de las del sec-la r' lCITcs l l'e, se ha desconocido,
L a p¡'etl~ dd ón se ha manten ido
hasta época recien te, en el campo
de la especu lación teórica (8).
Algún d ía tenian que ser arran-cadas las venda s que pola ri zaban
los ojos con exclusividad a la
prod ucción telTestre. Dos impel'Íosos fenómenos determinaron la
reconcil iadón con el ma r : el cre-cimie nto demográfico mu ndial y
el de los poderes de la técnica ,
Ba jo ambos signos, uno de temor y otro de esplendor, la ta-bla tradicional de valores come nzó a regenerarse. Se h izo cabida
en e lla , a la impor tancia real y
potencia l del espacio product ivo
,efluido. Cubre el 70,8 por 100
de toda la superficie del g lobo,
Le pll/tuUe 'l'erre est done en
realité le planel e Océan, eSCribe
Hotschi (9).
Es ta inme nsa envoltura líquida es como el manto del génesis
de la t ierra. De la corteza emer-gen te -29,2 por 100 restante-,
es necesario deducir las extensiones estér iles. Aunque algu nas
exista n también en la mar: la
c-llergía biológica se di fu nde por·
todo el plas ma sali no, que mide
1.370 millones de kilómetros .cú(71 AI." YR T {'A,i,, '>; : 1-;1 Vcm "o , Sur,
1l"\,IlQ" At~1I, 19.57.
(M)
V
1"1.· A,."" A"t:: I'ri""¡,,¡,,s ti " 1(1
1-:('''''o",la /" '8q"f'rO. FAO. SantIago <1" Chl10',19M .
11 I IcJT~"HI: ' ''-h",,,mr N la .... ' ~ ....
p' n '!nlpa,·l., "úm. 2 , vul. X, U",,&<,'O , 1960.
bieos de agua. En ca mbio, de!
suelo arable sólo la ca pa s uperior
e s apta pa ra la producción de ali~
mentos.
8.
Poblución mundia l y prod uc·
ción pesque ra.
Recientes estadísticas perm iten
estimar en el 1,8 por 100 al año
el índice de cr ecim ien to de la po-blación mund ia l. Y deducir q ue
esta magnitud llega rá a los 3.000
millones de habitantes antes de l
año 2000.
Sólo la cosecha de recursos ali·
menticios del mar aumenta en
proporción superior. De 20.300.000
toneladas métricas, e n 1937, llegó
a 46,4 m illones en I!J63 (lO).
La producción de la tierra ex i ~
ge sie mbra, abonado, cu ltivo ...
Crece mucho mas lentamente que
la del m a r. Desde la pre-guerra
al b ien io 1 96 1 ~62, e l pl"Omedio de
unidades producidas por persona
ha subido solam ente de 95 a
105 (11). Mucho me nos de la par
con e l crecimiento del censo mun~
d ial de comensales.
La fria ldad de semejan tes premisas basta para just ificar la
rnaxi mización del esfuerzo sobre
las reservas que atesoran las al forja s <1zules de l orbe. Hasta
ahora , su con tribución apenas
cubre e l 1 por 100 de la de manda
global de a li men tos. La pl"Opol·~
ción aumenta r ía bastante referi ~
da al consumo de ulimentos nobles, ricos en proteína animal y
oligoelementos m inerales.
Entre la cosecha real y la po-t encia l queda mucha distancia.
La presión extractiva ha gra vitado hi stórica mente sobre e l hemis·
ferio Norte. Sólo desde hace pocos años comenzaron a explotarse
con a lguna intens idad los mares
del S ur.
Las estimaciones de la FAO
cifr,m e n 60-70 millones de toneladas m étricas el pronóstico de
la producción mundia l de recur~
sos marinos e n 1980. Mosec r e(·oge e l cálcu lo de a lg unos exper~
tos, que hacen llega r a l OO millones e l mismo dato para el afio
2000. Graha n y Edwards calculan una disponibilidad potencial
de 115.000.000 de tone ladas para
l!osecha r anua lmente, tomando
como base del cálculo la produc(0) ~'AO :
r. '~'. 1fI0 ~. \'01.
(111 ~'AO:
Antm'ri"
xv,
~:~la,If ~lk "
d.,'
I',,~·
ll olJla. Hlua.
l'~tfUI"
lu
A grkullM\l JI 1" .-\1i",../IWcj(1" . 1002. Ro·
m a, HH~J .
¡.;¡
""",dial
de
ción pr imaria neta, estimada para
todos los océanos (12).
111. LA EVOLUCION
NEOTECNICA
9. Si nfonía inacabadu...
El tr<Ín sito a la fa se actual del
desar rollo de la técnica se h izo
posible merced a la a plicación rig urosa del método cien tífico. An~
tes, la fuente del progr eso en este
orden era el hallazgo empírico.
Ahora , la invención fortu ita
ubandonó e l t erreno a la invenc ión p¡·emeditada. Y, e n muchas
ra mas, a la invención e n cadena.
Las matem<Íticas superiores, la
fis ica experimental, la química, la
mecánicu de preci sión, . , entra r on
en su apogeo. Por aportac iones
directas o focalizando su es fue r~
zo sobre o bjelivos comunes, han
preparado la ex plosión de la in·
venti va humana en que el mundo
se halla envuelto. Mientras las
ems preceden tes han cubierto su
<.:ido, la neo-técnica es un;] sinfonía que se est á ejecu tando alm.
Una s infonía inacabada. Su a pa
I·ición coincide, m<Ís que con el
descubrimiento de la electt·icidad,
con el comienzo de su uti lizac ión
como energía de base.
Este momento se ha producido
cua ndo la nueva fuer-.ta entr ó en
el concierto social, por consecu encias de los inventos comple
mentaríos: la turbina hidráulica ,
e l alternador , la d ínamo, la pila,
el motor, el acumulador, el con~
ductor, la lá m para ...
Así como la paleotécnica rllé
la época de los materiales pesados, la neotécnica provoca la invasión de los ma ter iales ligeros:
nuevas aleaciones, caucho, aluminio, celuloide, plásticos, deri,·ados de res inas sintéticas, et cétera. Es ta inaca bable gama de
primeras m aterias livianas se rué
acumulando en oleadas sucesivas.
La destilación de la gasolina fa~
cilitó la u tilización del caucho
pr imero, y después, de l látex. La
petroquímica enriq ueció el mer~
cado con productos y flúidos de
con sumo m asivo y gener alizado.
La eleclrónicll, por su partc, cn~
gend r ó u na eclosión deslu mbran~
t e en e l campo del son ido, la ima~
gen, la transmis ión a distancia.
Desde el fonógrafo a la televi~
(12)
E'R"· ¡ü,"~· , md
Ru,,,,, .•· I{II " UZER;
f'i~11 ¡ti ",,,lrlll(HI. F!shing
LId .• LO/"ldo/"l, 19(11.
-5-
l'\t!w~
Il:Jook s
Slon , las aplicaciones industriales
fueron tan importan tes como la!>
domésticas. Bastará citar las de
más d irecto empleo en la s l-utas
y los trabajos de la m a r : la son~
da ultrasonora, los d ive rsos t ipos
de de tectores de pesca, el radiote léfono, el radio-gon iómetro, la
aguja giroscópica , e l radar ...
A través de la neotécnica, la
utopla se trans formó en rea lidad
tangible. La ciencia-ficción crislaliza en ciencia exac ta. Veamos
más concre tam ente cómo esta revolución se produce en los d omi~
nios de la mal".
10. La vangum·di a de la ma r,
E;l océano, como an tes se apll n ~
tó, ha permanecido muchos s i ~
glos a extramul"OS de la historia.
Por una paradoja que hoy nos
fl<Ircce increiblc, la zona mo"is pród iga del planeta, su mayor r eserva biológica, aquella donde la v idu tuvo origen, Cll1edó abandona~
\:l a a su suerte, d ivorciada del
hombre, envuelta en sombras de
es panto y alucinación m itológica.
Cua ndo come nzó la era neot&:~
nica, la cultura l·elacionada con
e l mar apenas existía . E ra inm atura y pobre. Si no era bana l. Al
menos en relación a la g igan tesca
d imensión, dens idad y arcano del
med io que debia penetra r. Para
algunos países y para muchos
hombres, la conciencia del mar
<1ú n s igue careciendo de profu n ~
di dad.
Por fortuna, en las a va n zad i~
Has de la in vestigación cientiCi~
ca, de la tecnología y del espíritu indust rial , tas cosas ha n sucedido de otro modo. En los tres
sectores, la indiferencia , la su bestimación y la fá bu la han sido
canceladas hace tie m po. El mar,
a horu, también tiene su \'a n gu ar~
d iu.
A m edida que la era n cotéc ni·
ca avanza, avanza e l volumen de
lu cosecha pesquera mundia l. La
h uma nidad deposita e n el hidrociclo las espera nzas que no lc per~
m ite alimentar la escasa producdón del geo-ciclo. Cada dla , nuevas arm as técnicoindust riales se
aprestan a ganar. en e l espacio
oceánico, la ba ta lla mundial del
hombre. Una batalla de antema~
no perd ida, si sólo pudiera ser
reñ ida en tierra, sobre el su rco y
el prado, con la hoz, el arado y los
abonos m inerales.
¿I~n qué consiste la aportaciv'h
n itas ul"t:a:; dc pesca. .e erO ha01"lan u c :' UJ01,.! S ll"i:lf t:n loao t:élSO
informat:lOnes ua::;H:as, para el esl. W.1IU ¡ÜUtugl"<lIIf,;O y
DIO-CéonUIllI_
UC las ¿vnas lúmaUl:I::; t:omo 00Jell vo; leJ1lpCI·atunt oel agua, saunluad , ]ll"~ s ion, vewclOau oe las
t:OITJl:I1tC::;, extt:nslón de aguas
homogeneas, uen::;loa(i Oc sus pouJaciones, t:'u.;.
lOO
o)
.\ Tg".·\S TI<:CXIC.-\ S
I)I~
l'HOS[>.~CC IOX
Ji.'l ecosonda, con oltciwyrofo, y el jJ«lic/U1Qr dc
de la era neotécnica, a tan ambicioso empeilo humano ? La materia resulta de masiado compleja para ser sometida a un aná lisis elemental. Aun reducida al
sector de las pesquerías, las posiciones ya ocupadas, y las que
se vislumbran e n la t:oyuntura
presente, obligan a la selección de
los aspectos de mayor traseendencia y novedad, dosificando en
lo posible s u análisis.
Este, aun siendo sumario, tendrá que encarar el problema bajo varios á ngu los: la investigación científica aplicada a la mar,
los medios de prospección, los
nuevos procesos de conservación,
la reestructuración de los equipos de (."aptura y los cambios
con secutivos en la est rategia operativa.
11.
Super-objetivos de la investigación.
La economía pesquera mundial
es deudora de la investigación
científica. Le debe subsidios de
alto valor. Singularmente, a la
explotación oceanográ fi ca y submarina.
Han sido obtenidos a costa de
pacien tes pesquisas y de teme rarias inmersiones, no siempre asistidas por la abundancia de me(1 3) JA'" Qu,F T"" UH" and N ","n F u ·
Ireuarc!l VU'C¡ De~f gn, fo'AO, Roma, 1961
~l ."' A ill l·
/,1l8G<1
dios. Los utilizados con mayor
constancia han sido los buques
de investigación (researeh v e_
ssel (13), los laboralOrios costeros
y la actividad de los hombresrana.
Todos los tl'abajos emprendidos
dentro del marco tradicional pueden c ualquier día resultar descartados. Se a nuncia la construcción de estaciones submarinas,
dotadas de persona l encargado de
la investigación, y de transmitir
a tierra los resu ltados, Sin llegar
a tanto, otras innovaciones sensacionales se preparan:
a)
Satélites
de
exploración
submarina, - Alverson y. Wili_
nousky (14), e n el ú ltimo Congreso Internacional de Artes de
Pesca (Londres, 1963), han señalado algunas posibilidades de futuro, verdaderamente fulguran tes. No están al alcance de todos
los países, pero aquellos que detentan la energía del átomo podrán ponerse en pI·áctica el día
menos pensado.
Si se han lanzado satélites espaciales hasta la luna ¿por qu é
no se han de lam,ar satélites submarinos, de más modesta órbita,
para arrancar todos sus secretos
a la entraña del océano? No hay
seguridad de que pudieran acusar directamente la presencia de
poblaciones vírgenes, en incóg( 14) .J~i. hinll" News.; .Itod " rn F lshln"
01 lI,e World . 2. La ndan . Jun e . 1964.
G~llr
-
6 -
lJlu /,Jucw';lón
I.H"Hjicial
ae
«upwe¡Ü¡¿g».-Ld cOHqulsta oceanogl"af¡ca más ltIteresante de la
epOl." a prc-<llomlC<l, paret:e haber
sido la revelación del mecanis mo
de la foto-slIllesis. Tiene su asie nto en la wlla fótH.:a, formada por
las capas ilum madas del mal'.
y funCiOna en el micro- mundo de
las algas verdes, sensibles a la
ca ricia del sol.
l)l'OCeSO clave en la generación
del plane.ton, que es como el maná de los peces. De s u grado de
concentración depende el volumen de las biO-masas a capturar.
S~ los fondos de Grande SOle,
Terranova O Sudá(rica están densamente poblados, no es por el
núme ro de seres que allí nacen,
sino por el de los que pueden alimentarse y sobrevivir, Si el mejillón cultivado en las Rías Gallegas, alcanza talla comercial en
la te rcera parte del tiempo que
necesita en el Mediterráneo o en
el Mar del Norte, se debe a la
misma poSibilidad de sobreaJimentarse. O sea, a que en las
áreas favorecidas la productividad
primaria del mar -autorregene_
rador del fitoplancton- es mucho más elevada.
Si nos referjmos a este fenómeno, no es por el placer de relatarlo, es porque apunta en el horizon te la posibilidad de reconducirlo y enriquecerlo, mediante
la acción del hombre.
Para la fru ctificación de la foto-sintesis marina no basta el
ayuntamiento del 'agua y el sol.
Además, el medio liquido habrá
de contener en la proporción necesaria sales nutrientes en suspens ión, Se trata de reconvertir
sustancias minerales e n materia
orgánica. Sustancias que tienden
a quedar depositadas o s uspendidas sobre el fondo. Es neceSario
provocar su ascensión (<<upwellingl ) a la zona Cótica, para que
la energía solar haga el resto (15).
{Hll S"':RPRU I', J ORHSOl< y
1'h t {XtO"S. Prent lc:e Hall. I ne.
1946.
~'Lal>Ul<G:
N"w_York.
r¡
Agen tes hid r omecán ü:os n,1tural es ejercen ya la l función impelen te. La s corrientes y contracorrientes s ubma r inas, el descenso por e nfda miento de aguas supe rfi ilia les pobres. con simu ltáneo ascenso de las profundas y
más r icas, el a rado de la su pe rficie del mar por la reja de los
vientos, etc., son otl'OS tantos ractoreli qu e la na tu ra leza pred ispuso pa ra ta les in terca mbios.
Pe m no tardará el d ía e n que
cl hombre inten te e n mendal· la
plan;:1 a la natura lcí',a, en este tel"I"e no. Median te la inmersión de
reactores nuele;:u·es en el piso
bentónico, pa ra e ngendrar oleadas ascendenteS de calor a tómico,
se pl"Ovocaril el 1LIJwe llin g arti fi cia l. De este modo Se podrá aume nta r la fl oU.l ci6n su perficial de
nutrie ntes , e nriqu ecer la producción de fitoplan cton y multiplicar la cosecha de especies comest ibles.
Se a bre así u n hor izon te des·
lumbrador a la producci ón dc recu rsos ma ri nos comestibles. A 1;1
abunda ncia na tural , vincu lada a
determinados para jes del océano,
pod l·á su marse la abundancia provoc'lda. e n lugares hastll a hora
cscalk'lmentc productivos.
Con el emp leo del instrume n ·
to nuclea r. pod rá llegarse a la localización d iscrec ional de las bio·
masas ca plurables. e n alb''l.lnOS
casos. A reas actua lment e empobrecidas podr<í n recobra r exhube ra ncia biológica. Aquéllils cuyo
b<ljo n ivel de productividad pr ima ria obedezca a ine rcia na t ural
e n l<l d inám ica de los sed im cn tos ,
pod rán quedar I'Ic poblactas. Las
d el MeditelTíi nco 1Hl vez pud iera n t ene r esta pe rspectiva de futuro e nriquecim ie nto.
12.
Avance en los med ios de
prospección.
DeSile los tiempos biblicos, la
pesca milagrosa se h izo cada d ía
menos frecue nte. De un a r te mágico fué convi rtiéndose e n u n a rte racional, metód ico. Pero e n el
rel:tblo industrial. como figu ra de
t ransición , s urgió la del 1J~l tró1!
(fe l)eScfl. Profesional por inst into. úllimo mago de la ma r .
La imaginación d e los pue blos
mar ineros, propensa a l deslumbramiento, lo ha e rigido en héroe oe las copadas mas ivas. En
verdad. e ra un héroe de la orfa n-
,I~,\
U E' r E ('( 'IO:\' I) IJ: ¡'OS IIHJ1J:s
E m;s(Jr·reeqi / llr
<Id «: II:!irW/'lr d e ¡ICIICU », !!itmll/Q el ! lu viseru (le ú! ref/
dad t écni ca, un PrometeJ oc la
i.nvidencia en lucha contra el Lcvia t han azu l.
Su reinado de bía termi nar con
el perfecciona miento de los d ispositivos de sonda. Pero fué u n
pe rsonaje de la estirpe ilu mi nada
-el sk-i-pper Hall.'>, de Grca t Ya rmout h- , el pr ime ro q ue inte rpret ó los ·'ruidos extraños de l
a parato de sondeo visual" y tra dujo los ecos e n se ii a lcs a nu nciadoras del pescado (lG). A pan ir
d e est<l expe r ie nc ia empírica, los
ciw tíficos desarrolla r on la gamél
actual de sondadorf1.'1 p I,,. (' CO.
tan to de pa n ta ll a CO Ill ( l reg is t radores sobre papel, dí' haz ve rt ica l, hor izonta l o ambiva len tes.
E l menos difu ndido . .Y aC,tSO el
más eficiente, es el nór dico SOII{//".
Descubierto d uran te la Lllt im<.;
Gran Gue rra, comenzó e mpleándose en la persecución de submar inos. "Pe r mi te ... a los p !!sradores "ver " lo que hay en e l agua .
y no sólo en la parte que t ie nen
de bajo. s ino h acia adelante y a
los lados (1 7).
La más recient e ad ic ión a h
nu mer osa ser ie de aparatos (!eleclores es la 7!et zsonde. l~st e
(6)
~" .. ió"
'·01. ~.
~'AO,
AIII"""s ",.""" ' ''1 d c /"'"',/1.
de /" /' '''I("fr • • Holl'Hn
n ú m s. 3 y 4 .
.J01 ' .~'; ".~,
.lfr. T. FA O . • !\"ot!(-h)~ •. \"(J;.
y .;; ; ""i o . IH64 , R o m ~.
( 7)
P EYTOS
-
( ' ..\I " I·U IU, S
7-
,I(~
Pl'SC"a ~.
n("I .... lh·r~ dU
5. n(un. 3 1. "m·
nomb:-c r ~ ~ p on d e a s u inserción
e n el a parejo de a rl"as tre, sobre
la reli nga superior. Se destina a
orientar la red hacia la bio-masa
captura ble. o a registra r e l volu men de la misma que t iene e ntrada en e l copo.
Al margen d ~ esta evoluc ión
instru menta l, la tecnología busca
ou·os proced im ient os de pros pectal" y de tecta r la presencia de los
"stoc ks" vivie ntes en el mar. Aún
no se utilizaron con tal finalidad
los ·rayos i nfra.·rojos, pero alguien
con fía e n aplicarlos pi.l ra deslinda r masas homogéneas de agu il
y conocer su índ ice tér m ico, al
ohjeto de ave riguar las poblacion es qu e a lojan.
Un au tor s ugie re el e mpleo de
h aces de lla d e una sola longitud
de ond<l , para obtener la vis ibi'jci ad del medio opaco. y descubrI r
bancos de peces hacta pr ofundidades d ~ 200 me tros A mo,lo d e
u na veulall(L lu minosa que se
a briera sobre el fondo oeeán ico.
¡" a ltaba aún prescindir del sonido y de la luz, para de tectar
por e l olfato. Alve rson y su colaborador ,. tambié n, defie nden la
via bilidad de un espectro-fotómel ro, registrador de olores orgán icos e n e l mar. Parece qu e los pec ~ s. como cie n os animales terrestres, se guían por el olfato. Pos~ en J" in o- l rop i ~ m 0 positivo y nc-
- - -----.-
gativo, para dejarse atra er por el
ceb,) o para alejarse de sus p tedadores. De este oato se deouce
la posiblidad de producir olores
arÜficiales, y e mplearlos en la
faena de captura, a fin de concentrar manadas de atún, caballa, sardina u otras especies pelágicas.
13. . Procesos evolucionados de
conservación.
sos de ]Jaste·urizaci6n pur inadia_
d6n.., antes del empaque en hielo,
para prOlOngar la preservación
durante un mes o más. Cuando
el cost~ de instalación resulte
asequible, el buque trad iCIOna l
pod r ía adquirir mucha mayOl"
ericacia.
14,
Re modela miento del equipo
de producción ,
La evoluc ión técnica ha revisado la concepCión y la estr uctura
de los equipos de captura, con
e nérgica tendencia innovadora.
Princi palmente el dise ño del casco, el tamaño, la capacidad y la
confortabi lidad d el buque, y su
eficiencia como máquina produc.
tor3, han experimentado cam bios
ustancia les.
s
Tápida del pescado a bordo, rué
El princip io de la especializa·
demolida en pocos años. Actua lción,
en la construcción tradiciomente, el siste ma está en auge,
nal
de
nav[os de pesca , apenas se
utilizando túneles con circulación
forzada de aire gélido, o armarios reducía a separar los de altu ra
de <..'osta, y los arrastreros
de placas de contacto. Cuantos de los
los demás. Ha llegado ahora
pr'ejuicios se invocaban para fre- además
netas definicion es. Por un
nar la evolución, quedal"On des- lado , cre¡mdo
t ipos nuevos, como
vanecidos ante la elocuencia eco- el buque-factoría, autónomo o con
nómica de los resultados,
floti lla auxili<lr; el a r rastrel'O
Entre el hielo rragmentado y congelador, con o s in d ispositivo
la congelación rápida ha surgido a popa para la maniobra del arun método intermedio, En de la t e; el marisquero congelador, pacons!:! l"vación de l pescado o el ma- ra crustáceos d e fondo; el "purse
risco en tanques de agua de mar seiner" o de cerco, pa r'a túnidos
refr igerada, E ste procedim iento u ot ras especies de super·Cicie,
resulta especialmente t'ttil para con halador automático para la
embarcacion es de tamaños infe- !'cd; el buque mixto o polivalenriOl'es al del arrastrero auto-con- te, susceptible de adaptarse a
cu alquier tipo de apa rejo.
gelador.
Por otro lado, dobündo a las
En la pri me r'a Exposición Mundial de la Pesca en Londres. se unidades de los sistemas más e voh icieron demostraciones de un lucionados de orientación y se.
nu evo sisWma (jQnservador-re- /:,'U ridad en la navegac ión, aulod uctor. E l de la deshidratación matización de ope raciones, cletecde Jos -alimentos naturales (free re_ ción de bancos de pesca, etc. La
d1'lJing). P ermite rebajar el volu- incorporación del rada r, el Decca,
m en en proporción impresiona n- el piloto automático, el cuentate, lo mismo \.Que el . peso. Las millas eléctrico, etc., al cu art6 d e
p iezas, s in me ngua de sus pro· derrota o a l puente del buque de
piedades típicas -sabor', conte- pesca. revela n la capacidad y
nido nutrit ivo, visualidad-o re- avance de la t ransformación esoperada en esta induscobran el estado de fr escura y tructural
peso normales, al ser sometidas t ria.
Debe reconocerse que ha s ido
en tierra :'1 la adición de agua.
menos ace ntuada e n los modelos
La restaurac ión dura menos de de
artes de pesca. No as í en los
un minuto. E l ahorro de espacio materiales,
pues la sustitución de
permitiría mul t iplicar la capaci- las fibras vegetales
por las sintédad de almacenam ien to a bordo
ticas, la eliminación del nudo en
sin aumentar los costes de trans~ las redes. e l monofila mente. et.
fercn cia.
cétera. constituyen 'mejoras poPodían ci tarse aún los proce- sitivas.
El ciclo d e hielo tritlll'<.tdo t<lffibién está aprox imándose a su fin.
Al menos para las pescas a larga
d istancia. La era neotécnica ha
redimido ya a la industria de tan
limiléltiva ser vidumbre.
La barrera del costo de instalación, opuesta a la congelación
-8-
Otras innovaciones en materia
de anes ue pesca , se nallan en
vías de definitiva ¡¡climatacion.
El aparejo de a rrastre a medias
aguas (ftoating tmwlJ, la pesca
con luz, y borniJa par¡¡ la succión directa del cardumen y la
pesca eléctrica. La prim er· modalidad parece arra igar en Bscand inav ia. La segunda cs ya clásica
en el f..'l ar Caspio, para la pesca
del espadín . La tercera com renza
a utilizarse con éxito en varios
pa íses, para lcvantar ·del fango
los bancos de ca marón , med i¡¡nte
campos eléctricos extendidos sobre el fondo, a fin de colocarlos
al alc¡mce de la red .
Pero e l futuro de la era neotécnica nos reser va mayores sorpresas. Una de ellas pudiera ser
la indepe ndización, a bsoluta o relativa, del buque y el arte. Se trata del aparejo auto-propulsado y
teledirigido, con sustitución de las
actuales puertas por grupos mot orizados.
15.
Cam bi.os de la es trategi.a
ope r a tiva,
A medida que la explotación
pesquera rué alargando su radio,
la empresa armadora hubo de aumentar pl"Oporciona lmente el volumen de la inversión . La relación capital-producto se vió e ntonces interferida por el incremento de los cos tes, tanto de producción como d e transfer'encia,
Causados por sueldos, salarios y
participaciones e n el ingreso bruto, o por consu mos, repa raciones,
seguros, gastos de comercialización, e tc. La gravitación del pr o-blema exigía cambiar la estrategia tradicional en los movimientos de la fl ota. E l nuevo objetivo
a c ubl"ir se d irigía a la reducción
de t iempos pasivos e incremento
d e los activos. El pleno empleo
del bu que pescador en la faena
especírica , y no en los v iajes a
base m uy distante.
Partiendo de una premisa económica tan e lemen tal, se per fil aron dos modelos mixtos de e xplotación : e l trasbordo a bugue
de t ransporte en p roximidad al
caladero y la operación en fl otilla, a base ele buques-madre congeladores o de buques-factoría .
De este modo, e l volu men del costo un itario desciende notableme nte, al ser referido a un númc-
~------------------~
ro mucho mayor de toneladas d2
pescado. que las proporcionadas
por cadil expediciun en viilje redondo,
Otras rorlllas de maxim izal· los
beneficios, a base de la compresión del costo unitario - no propia mente global- , se han lograd )
directam ente en ciertos tipos d e
buqu ss. Bastará citar dos eje mplos típicos.
E n los arrastreros. los dispositivos de latlzi.ltl1ie nto y recogida
de l arte por la popa. reducen notablemente el tiempo de ambas
operaciones. '['<1ll1bién pl1ede n economizar mano de obra . En todo
caso, permite aume ntar el nllmero de l,lnces pOI" jornada.
Estas ventajas aún res ultan más
ostensibles e n los buqu es con arte de cerco, d ot ados de puwcr
block.
Pero la estrategiil nueva ta mbién puede penetrar en el rondo
de los mares para someter il la
obediencia , pre v ia al sacrificio.
las formaciones de especies pelágicas. Antes se ha citado la pesca por ilbsorción ligada al empleo
de luces concentradora s. Tam bién
s e ha citado la utilización de redes eléctricas. Podt"ia añadirse
aún la cortina de burbujas. producida por aire comprimido en
circulación por un tubo perforado
que se s u merge y tiende c n el
fondo. Como en e l caso de la pesCiJ eléctrica, la cot'tinil de burbujas permite conducir los c¡¡rdúmenes detectados hasta el lugar
propicio a la captura. Este procedim ie nto ha sido ya e xperimentarlo con éxi to en la pesca del
arenque.
confond uvec ct!lIe de la multipli c<ltion des richesses" (18). Pero
las a rmas de la nu eva técnica son
de dos filos. O por imperfecto manejo de s us resol'tes, o por falta
de control sobre s us efectos, o por
de'sv iación de los imperativos soc iales. pu eden ser empleadas negativa menle. Para destruir más
qU 2 para fomentar . Para esclavixa!" al hombre más que para
emanciparlo.
La larea de prevenir y evitar
se mejante riesgo incumbe al capitalismo. Sin su arrollador impulso, ni la ciencia se hubiera
convertido e n técnica. ni la técnica habría llegado a ponerse en
órbita . El cap italismo y la técnica son los dos ejes h is tór icos en
torno a los cuales gira la civilizadón occidental.
Que tampoco es a hora, como
ilat:e un siglo. la civi lizildón de
la mina y la ley de bronce del sal'l'·b. 8s la civi lización neot ecn i
ca , que exige un capi ta lismo a
tono, mucho más evolucionado y
sensible. mucho menos acumulativo y estático. Un neoca pitalismo dinámico.
Es dedr. no un régime n instrumentado paril la polal'ización de
pode r y riqleza hacia los grupos
de presión. Por el contrario, un
s istema mucho más a bierto. orientado a la red istribución, la inlt."-graciótl. y la relativa paridad. Un
movimien to de vanguardia, más
qu e de retaguardia , decididam ente comprometido a eliminar la
{¡e rencia social en que ha pl"Oliferado el marxismo. comenzando
por hacer inaperante la lucha de
clases. O sea. intenta ndo jubilar
definitivamente la clase ociosa y
facilitar la conversión del proletariado e n clase med ia .
En todo caso. como meta impostergable, habrá de disponerse
a radiar e n pocos años la pobreza .Y el hambre, que aún gravitan
sobre los dos tercios de la población de mundo. Es, precisamente en los dos te rcios de su extensión. cubienos por e l manto
del génesis. donde deposita mos la
fe más firme en \rirtud multip licadora de la técnica, t eniendo como beneficiario la despensa de
toda la humanidad necesItada.
S~
N ecesita d6 u.n neocapiwliamo
dinámico
Lo que sí subemos es que el apogeo de la técnica no h<l veni do
solo. 1-1 <1 venido he r manado con
e l apogco de l capital ismo. Y más
que saber. palpamos cómo en el
seno de la s ociedad humana un
nuevo sistema de p!'Oducción 'ha
s ido instalado. No responde. sin
ciurla. ,1 una filosofía de la historia coherente y a,·ticulada . pero
puede estar a punto de adquirirla.
Los dogmas de la econom ía clásica está n en liquidación por deCONClUSION
rril)Q. Sobre base especial más
completa, y mayor clarificación
E l tiempo en qu e vivimos, pa!'- doctrinal, se ed ifit:¡l la economia
cela trepidante de la industria llIoderna. El mar. del bra;m de la
u ni versal. luce sobre su frente un técnica, e ntra en eIJa definitivat itulo que obliga a mucho: tiem- mente. El m,.II'. espacio mayoripo del apogeo de la técnica . Co- tario donde es pnxluctiv<l has ta
nocemos sus períodos de incuba- la terce ra dim ensión. 81 mar, aución, el deslinde de las etapa s Su- toconvertidor de la ene rgía biocesivas. algún anticipo de las ve- lógica en recursos viv ientes, mánideras .. . De las últimas fases. ximo depositario de pr incipios
e l d~c1inio y el fin de la trayectoria emprend ida .. .. nada se vis- minerales y especies aliment.icias.
lu mbra todavía. Ni tampoco de El mar . llamado a compe nsar el
cuál será el grado de ca pacitación :léficit que e l crecimiento rlemade l hombre y cl nivel medio de gráfico agudixa cada día sobre lu
satisfa cción social al tér mino "Be tierra.
" L'histoire de !'industrializatan espectacu laJ· proceso d e destion -escriben Seott y Lyntonarrollo.
-9-
( I H)
J" .. Ó~ " ~-. ScOTT y H. P. L V",TQ"':
"'. /!r"yr" ~
d"rc, I'~r( s.
/("("I"'1l1 ft
H153.
n
r¡"tcgrn/lnn so
~------------------~
ro mucho mayor de toneladas de
pescado. que las proporc ionadas
por cada e xpediciun en viaje re·
dondo,
Otras formas de maximizal· los
beneficios, a base de la compre~
sión del costo unitario - no propia mente global- , se han lograd )
directam ente en ciertos tipos d e
buqu ss. Bastará citar dos ejemplos típicos.
En los arrastreros, los dispositivos de lanzamie nto y recogida
del an!! por la popa. reducen notablemente el tiempo de ambas
operaciones. También puede n economizClr mano de obra . En todo
CClSO, permite i;lllme ntar el nllmc1'0 de lances por jornada.
Es tClS ve ntajas aún resultan más
ostensibles en los buqu es con arte de cerco, dotados de fJu'Wcr
block.
Pel'O la estrategia nueva también pued e penetrar en cl fondo
de los mares para someter a la
obediencia. pre via al sacrificio.
las formaciones de especies pelágic;¡s. Antes se ha citado la pesca por absorción ligada al empleo
de luces concentradora s. Tam bién
se ha citado la utilización de redes eléctricas. Podria añadirse
aún la cort ina de burbujas. producida por aire comprimido en
circu lación por un tubo perforado
que se s umerge y t iende en el
fondo. Como en e l caso de la pesca eléctrica, la cortina de burbujas permite conducir los cardúmenes detectados hasta el lugar
propicio a la captma. 8ste procedim ie nto ha sido ya e xperimentado con éxi to en la pesca del
arenque.
S~
.-\I·OG I';O O E l •.'\ ' l' EL' :\' It':\
N ecesita de un neocapiw.liamo
dinámico
Lo que sí sabemos es que el apogeo de la técnica no ha veni do
solo. I-I a venido he r manado con
e l apogeo de l capitalismo. Y más
que saber. palpamos cómo en el
seno de la s ociedad humana un
nuevo sistema de pl'Oducción 'na
s ido instalado. No responde . sin
duda . ¡l una filosofía de la historia coherente y ,u·ticulada , pero
puede estar a punto de adquirir la.
Los dogmas de la econom ía clás ica están en liquidación por deCONClUSION
rril)(l. Sobre base especial más
completa, y mayor clarificación
8 1 tiempo en que vivimos. pa !'- doctrinal, se ed ifit:;¡ la economia
cela trepidante de la industria moderna. El mar. dcl braw de la
universal. luce sobre su frente un técnica, e ntra en ella definitivatitulo que obliga a mucho: tiem- mente. El mar. espacio mayoripo del apogeo de la técnica . Co- mrio donde es pnx!uctiV<1 hasta
nocemos sus períodos de incuba- la tercem dim ensión. 8 1 mar, aución. el deslinde de las elapas Su- toconvertidor de la energía biocesivas. algún anticipo de las ve- lógica en recursos viv ientes, mánideras. .. De las ú ltimas fases. ximo depositario de pr incipios
e l d ec1 inio y el fin de la trayectoda emprendida .. . , nada se vis- mine!'ales y especies alimenticias.
lumbra todavía. Ni ta mpoco de 81 mar. llamado a compe nsar el
cuál será el grado de ca pacitación :léficit que e l crecimiento rlemode l hombre y el nivel medio de gráfico agudixa cada día sobre lü
satisfa cción social al térm ino "Be tierra.
" L'histoire de !'industrializatan espectacu lal· proceso d e destion -cscl'Í ben Scott y Lyntona rrollo.
-9-
confond avec ct!lIt! de la multíplication des richesses" (18). Pero
las armas de la nu eva técnica son
de dos fi los, O por imperfecto mancjO de s us resortes, o por falta
de control sobre s us efectos, o por
de'sviación de los imperativos soc iales, pu eden scr empleadas negativa menle. Para destruir más
qU 2 para fomentar . Para esclavixa!' al hom bre más que para
emanci parlo.
La tarca de prevenir y evitar
semejante riesgo incumbe al capitalismo. Sin su arrollador impulso, ni la ciencia se hubiera
conver t ido e n técn ica. ni la técnica habl'Ía llegado a ponerse en
órbita . El cap italismo y la técnica son los dos ejes his tóricos en
torno a los cuales gira la civi lización occidental.
Que tampoco es ahom, como
<lace un siglo, la civilización de
la mina y l<t ley de bronce del sa13'·i'J. Es la civi lización neoteen i
ca , que ex ige un capitalismo a
tono, mucho más evolu cionado y
sensible, mucho menos acumulativo y estático. Un neocapitalismo dinámico.
Es decir. no un régime n instrumentado para la polarización de
pode r y riql.eza hacia los grupos
de presión. Por el contrario. un
s istema mucho más abierto. orientado a la rerl istribución. la intt.....
graeión. y la relat iva paridad. Un
movimiento de vanguardia. más
que de retagu ardia , decididam ente comprometido a eliminar la
"(¡e rcncia social en que ha prol iferado el marxismo. comenzando
po!" hacer inopera nte la lucha de
clases. O sea. intentando jubilar
dennitivamente la clase ociosa y
facilitar la conversión del pl"Oletariado e n clase media.
En todo caso. como meta impost ergable, habrá de disponerse
a radiar e n pocos años la pobreza .Y el hambre, que <tún gravitan
sobre los dos tercios de la población de mundo. Es, precisamenle en los dos te rcios de su extensión. cubie rtos por e l manto
del génesis. donde deposita mos la
fe más firme en \rirtud multiplicadora oc l,l técnica, t eniendo como beneficiaria la despensa de
toda la humanidad neces itada,
( 111 ) J" .. Ó~" ~-. Rcorr
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y
H . P. Ln<TQ.\I:
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