Diapositiva 1 - Universidad del Valle de Guatemala

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Memorias del
II Coloquio de Antropología y Sociología
de la Universidad del Valle de Guatemala
Comunidades y Medio Ambiente
Asociación de Estudiantes de
Ciencias Sociales
Universidad del Valle de
Guatemala
2011 AECCSSE-UVG
Edición de Estilo
Aiken Chew
Diego Alburez
Edición Gráfica
Eduardo Bustamante
Diseño de Portada
Diego Alburez
AGRADECIMIENTOS
Comité Cultural:
Andrea Aguilar
Liggia Samayoa
Margarita Rivera
Mónica Girón
Comité Académico:
Silvia Sánchez
Ixkik Zapil
Mandy Ortega
Diego Alburez
Lucía Chavarría
Comité Logístico:
Anaisabel Galindo
Ramón Zamora
Maria Reneé Ortiz
Ana Lucía Mazariegos
Gabriela Queme
Luna Oliva
Comité de Publicidad:
Leticia Miguel
Alejandro Pineda
Adriana Guzmán
i
Autores en esta Publicación
Andrés Álvarez Castañeda
Departamento de Antropología y
Sociología, UVG
Tatiana Paz Lemus
Departamento de Antropología y
Sociología, UVG
Walda Barrios-Klee
Asociación de Estudios Feministas
(AMEF)
Diego Vásquez Monterroso
Departamento de Arqueología, UVG
Ana Barth
Departamento de Arqueología, UVG
Alfredo Bedregal Calvinisti
Departamento de Antropología y
Sociología, UVG
Aiken Chew
Departamento de Antropología y
Sociología, UVG
Iyaxel Cojtí Ren
Departamento de Arqueología, UVG
Gilberto Cruz
Depatamento de Arqueología, UVG
Paola Beatriz González Rosales
Escuela de Relaciones Internacionales,
USAC
Doris E. Martínez Melgar
Centro de Estudios Ambientales,UVG
Mónica Mendizábal Juárez
Escuela de Ciencia Política, USAC
Antonio Mosquera Aguilar
UMG, UVG
Beatriz Palomo de Lewin
Departamento de Historia, UVG
ii
INDICE
Agradecimientos........................................................................... i
Autores en esta publicación.......................................................... ii
Índice............................................................................................ iii
Introducción a este volumen ..................................................... v
Mesa: Seguridad y Prevención de conflictos ............................... 1
- Legislación e institucionalidad en materia de seguridad e
inteligencia: 1985-2009 Andrés Álvarez Castañeda y Alfredo Bedregal
Calvinisti .........................................................................................
2
Mesa: Estudios de Atitlán y áreas colindantes ........................... 10
- La Etnohistoria de los Pueblos de la Bocacosta de
Suchitepéquez y Cotzumalguapa Gilberto Cruz .............................. 11
Mesa: Movimientos sociales y de género ....................................
- Modernidad reflexiva como respuesta de movimientos
sociales en Guatemala Ana Barth ....................................................
- Lo Reaccionario en el Arte Moderno en Guatemala
Diego Vásquez Monterroso ....................................................................
- La propuesta metodológica feminista Walda Barrios-Klee ..............
Mesa: Género y etnicidad en la educación superior:
Avances del Proyecto FOCINEG..................................................
- Proyecto FOCINEG: Fortalecimiento en etnicidad y género
Walda Barrios-Klee .............................................................................
- Las mujeres trabajadoras en maquilas y call center: Una
aproximación desde la economía feminista Mónica Mendizábal Juárez
- Entretejiendo una Justicia Alternativa desde las Mujeres
“Experiencias sobre Tribunales de Conciencias Contra la
Violencia hacia las Mujeres en la Etapa Postconflicto” Paola
Beatriz González Rosales.......................................................................
20
21
28
46
53
54
60
71
Mesa: Arqueología e historia de Guatemala .............................. 80
- Algunos comentarios acerca del sitio Arqueológico de Xultun,
iii
Petén. Alejandro Garay ...................................................................... 81
- La importancia de la arqueología para las poblaciones
indígenas Iyaxel Cojtí Ren ................................................................. 87
- Mujeres, repartimiento de algodón y motines coloniales.
Beatriz Palomo de Lewin ...................................................................... 96
Mesa: Antropología en Práctica ................................................ 105
- Plan Maestro alternativo desde la cosmovisión q’eqchi’
campesina “...práctica y no teoría...” Aiken Chew ............................106
Mesa: Teoría y metodología en las Ciencias Sociales ................ 112
- Los aportes de Nicos Mouzelis a las Ciencias Sociales del
siglo XXI. Antonio Mosquera Aguilar ................................................... 113
- La constitución del hombre-masa desde las perspectivas de
Étienne de la Boétie, José Ortega y Gasset, Erich Fromm,
David Riesmann. Alfredo Bedregal Calvinisti ....................................... 122
Conferencias Magistrales ........................................................... 129
- El reto de la gestión Comunitaria Indígena de Recursos
Naturales en Estados Multinacionales Doris E. Martínez Melgar ........ 130
iv
Introducción a este Volumen
Tatiana Paz Lemus
Universidad de Vanderbilt
Universidad del Valle de Guatemala
El Coloquio de Antropología y Sociología de UVG, nació en 2009 como una
actividad con a los estudiantes que en
el segundo semestre tomaban la clase
“Etnología de Guatemala”. Previo a la
incorporación de dicha actividad en el
pensum de esta materia, una buena parte del claustro de nuestro departamento había desarrollado –y continua con
ello- una intensa discusión sobre cómo
generar espacios de discusión que permitieran un mayor debate sobre la teoría y la práctica de la antropología en
Guatemala. Estando a cargo de la cátedra mencionada, y luego de discutirlo
con otros miembros del departamento, mi propuesta de acción fue iniciar
el debate desde las aulas. Así, el CAS
inicialmente se diseñó como un espacio de interacción entre estudiantes y
graduados.
El I CAS (2009) no tuvo un tema en específico, sin embargo en sólo tres días
de intensa interacción, se presentaron
un total de ponencias, videos y pósteres académicos articulados en torno a
las mesas de Etnología de Guatemala,
Antropología Ambiental, Antropología
en la Práctica, Estudios de Género, Seguridad y Ciudadanía, Teoría Crítica,
Redes Sociales y Antropología Visual.
El amplio programa de ponencias fue
posible gracias a la participación de
alumnos, ex alumnos y catedráticos
de las licenciaturas de Antropología,
Sociología y Arqueología de UVG. Finalmente se alcanzó la meta de generar
una puesta en común del conocimiento
adquirido en los análisis bibliográficos,
trabajos de graduación, prácticas aplicadas y otras investigaciones realizadas por antropólogos delvallerianos.
Al finalizar este primer coloquio estábamos satisfechos y agotados, sin
embargo un mayor reto quedaba pendiente. Tanto el claustro como los estudiantes del Departamento de Antropología y Sociología debíamos decidir
cómo continuar (si ese era el camino)
con esta empresa: definir la frecuencia
y temporalidad del evento; establecer
el rol del Departamento y de la Asociación de Estudiantes de Ciencias Sociales y Ecoturismo (AECCSSE-UVG);
y decidir si era posible la publicación
de aquellas ponencias que fueron cuidadosamente preparadas por los expositores. La respuesta de AECCSSE fue
positiva y así el CAS se cimentó en los
hombros del estudiantado.
El II CAS (2010) contó con todo el apoyo del departamento de Antropología y
Sociología así como de la AECCSSE,
eligiéndose para éste el tema de “Comunidades y Medio Ambiente”. La crisis ambiental en el Lago de Atitlán, los
múltiples retos a nivel mundial frente
al cambio climático y los crecientes
retos del desarrollo sostenible daban
un marco idóneo para dicho tema. Sin
embargo el II CAS no cerró sus puertas a otros debates, e incorporó una
amplia diversidad de temas: seguridad
v
y prevención de conflictos, movimientos sociales y de género, arqueología
e historia de Guatemala, antropología
en práctica y, teoría y metodología en
las Ciencias Sociales. También se presentó una mesa especial sobre el proyecto Focineg “Género y etnicidad en
la educación superior” impulsado por
PNUD-INDH y USAC a través de IUMUSAC e IDEI con el apoyo de la Cooperación Canadiense.
Los esfuerzos vertidos en este II CAS
lograron no sólo un exitoso ciclo de
conferencias sino también la organización de los documentos escritos de las
ponencias presentadas. La publicación
de las ponencias no es un trabajo sencillo, y es un gran logro para los diferentes comités del CAS pues requiere
mucho esfuerzo dar seguimiento a los
trabajos de diferentes autores (cuyas
agendas ya están ocupadas) así como
realizar la edición y diagramación de
un volumen como el que ahora se presenta. Esperamos que en próximas ediciones del CAS tanto ponentes como
organizadores aprendamos de estos retos y nos permitan identificar rutas más
expeditas para la publicación de los
materiales que se han de presentar en
las distintas mesas. Que espacios como
el CAS puedan permanecer vigentes en
la vida académica de nuestro país sería
de vital importancia pues facilitan el
intercambio de ideas y el debate informado; incluso, por qué no soñar con el
establecimiento a futuro de una publicación periódica con un consejo editorial que nos permita competir a nivel
internacional y a la vez facilitar la difusión del conocimiento antropológico y
sociológico en Guatemala.
vi
Mesa:
Seguridad y prevención de
conflictos
1
Legislación e institucionalidad
en materia de seguridad e
inteligencia: 1985-20091
Andrés Álvarez Castañeda - Alfredo Estuardo Bedregal Calvinisti
Departamento de antropología y sociología, UVG
Resumen
Esta ponencia se desarrollará en función del análisis de la legislación y la institucionalidad
de seguridad e inteligencia en Guatemala que fue creándose a partir de la transición democrática (1985) y de la firma de los Acuerdos de Paz (1996). Una parte sustantiva de estas
instituciones y espacios de coordinación interinstitucional para formular políticas públicas
que hoy se tienen resultaron de los compromisos contenidos en el Acuerdo sobre el fortalecimiento del poder civil y función del ejército en una sociedad democrática, APOCIV. El
proceso se estudió en dos grandes etapas: La primera va de 1985 a 1996, y se caracteriza por
la emisión de leyes ad hoc para resolver situaciones de criminalidad concretas. La segunda
etapa (1996-2009), sobresale principalmente por las diversas instituciones que se crearon
en coherencia con el paradigma de seguridad democrática e integral, cuyos rasgos están
contenidos en el APOCIV y, de forma más elaborada, en el Tratado Marco de Seguridad Democrática, TMSD. Perduran, empero, diversas influencias en lo que a paradigmas de seguridad se refiere. Por tener como principal referente paradigmáticos el APOCIV y el TDSM,
se designará genéricamente a este conjunto de organizaciones como “institucionalidad de
la paz en materia de seguridad e inteligencia”. Su estructuración a lo largo de los años resultó lenta y, muchas veces, ambigua. Se concluye que lo que actualmente se tiene no debe
conducir a un optimismo ingenuo. Los retrasos en la creación e implementación formal y
operativa de estas instituciones han resultado excesivos y, en la opinión de varios analistas,
son a propósito y responden a intereses de grupos aún vinculados con el pasado bélico y el
presente criminal del istmo centroamericano. Procesos que se impulsaron recientemente y
que se vieron como positivos, como el Acuerdo Nacional para la Seguridad y la Justicia,
en el que se vislumbraba un enfoque integral y amplio para abordar temáticas estructurales
de los sistemas de seguridad, inteligencia y justicia, con la participación y seguimiento
de la sociedad civil, también evidenciaron limitaciones. En lo cotidiano, la realidad de la
delincuencia y la percepción negativa de la población, basada en la indefensión que se enfrenta y la impunidad manifiesta por los medios de comunicación, se consolidan día a día.
1Este trabajo se realizó en coautoría con Andrés Álvarez Castañeda, antropólogo y director del Departamento de Antropología y Sociología de la Universidad del Valle de Guatemala. Una ponencia con un formato y contenido similar
se presentó por el Sr. Álvarez en el Congreso Centroamericano de Sociología 2010, celebrado en San José, Costa
Rica. En esta ponencia se resaltarán sólo algunos de los elementos abordados en esa ocasión, a saber: legislación e
institucionalidad de seguridad e inteligencia.
2
E
sta ponencia se desarrollará con
base al análisis de la institucionalidad de seguridad e inteligencia en Guatemala que fue creándose
a partir de la firma de los Acuerdos de
Paz en 1996 hasta la fecha. Buena parte
de las instituciones y espacios de coordinación interinstitucional que hoy se
tienen resultaron de compromisos contenidos en el Acuerdo sobre el fortalecimiento del poder civil y función del
ejército en una sociedad democrática,
APOCIV. Se tratará de responder a la
siguiente pregunta: ¿Existe una institucionalidad de seguridad e inteligencia
en Guatemala basada en un paradigma
de seguridad democrática?
Construyendo institucionalidad desde los referentes de la democracia y
el fortalecimiento del poder civil
La estructuración reciente de la institucionalidad de seguridad e inteligencia
en Guatemala puede estudiarse en dos
grandes etapas. La primera va desde
1985, cuando inició la transición democrática hasta 1996, cuando se firmó
la Paz. Se caracteriza por la emisión de
leyes ad hoc para resolver situaciones
de criminalidad concretas. La segunda
etapa (1996-2009), sobresale principalmente por las diversas instituciones que
se crearon en coherencia con el paradigma de seguridad democrática e integral, cuyos rasgos están en el Acuerdo
sobre el fortalecimiento del poder civil
y función del ejército en una sociedad
democrática, APOCIV y en el Tratado Marco de Seguridad Democrática,
TMSD. Por sus referentes paradigmáticos, se designará genéricamente a este
conjunto de organizaciones “institucionalidad de la paz en materia de seguridad e inteligencia”. Su estructuración a
lo largo de los años resultó lenta y, muchas veces, ambigua, al recurrirse tanto
a leyes como a acuerdos gubernativos.
La primera etapa (1985-1996)
En este periodo los criterios de legislación fueron la readecuación institucional del ejército en función de la nueva
Constitución, reacciones a dinámicas
criminales específicas como el narcotráfico y la aprobación de convenios
y tratados internacionales en materia
de seguridad. Una de las primeras leyes decretadas fue para hacer frente a
la circulación de gran cantidad de armas como resultado del conflicto armado. La cantidad de armas en posesión,
empero, se mantuvo e incrementó en
los años siguientes. Esta ley se derogó recientemente a favor de una nueva
normativa que, en teoría, cumpliría con
los compromisos contemplados en los
Acuerdos de Paz. La misma, empero,
no satisfizo totalmente a los sectores
que buscaban una normativa más restrictiva. Otra ley de importancia que se
emitió fue para lograr la adecuación del
Ejército de Guatemala al orden constitucional que se estableció en 1985.
Durante la gestión de Jorge Serrano
Elías (1991-1993) se aprobó la ley
contra la narcoactividad (1992). Este
problema ya había ganado relevancia
desde el gobierno anterior, presidido
por el democratacristiano Marco Vinicio Cerezo Arévalo (1986-1990), que
en su discurso de toma de posesión
había prometido combatir este flagelo
y la criminalidad (Luján 1998:355).
Aunque se habían ratificado convenios
para el combate al narcotráfico para esa
fecha, aún no existía ninguna legislación específica en la materia.
3
En la línea de asumir los compromisos
contenidos en los Acuerdos de Paz,
específicamente en el Acuerdo para el
reasentamiento de las poblaciones desarraigadas por el enfrentamiento armado, ARECODES, que aún no se habían
firmado en 1995, se emitió una ley para
reducir los riesgos a los habitantes de
zonas afectadas por el enfrentamiento
armado, a través del rastreo y desactivación de minas y otros artefactos explosivos (Dto. No. 60-95). Fue ésta una
normativa que se orientó a la protección de población principalmente indígena y rural del noroccidente del país,
donde los efectos del conflicto armado
fueron particularmente intensos. Las
temáticas en las que se legisló durante
esta etapa se presentan en el siguiente
cuadro No. 1.
La segunda etapa (1996-2009)
La segunda etapa de legislación inició a partir de la firma de la paz y se
extiende hasta el segundo año de la
actual gestión de gobierno. Entre sus
características están la creación de la
institucionalidad de seguridad e inteligencia en coherencia con el APOCIV y
el TMSD, la entrada a escena de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, CICIG y la puesta
en marcha del Acuerdo Nacional para
el Avance de la Seguridad y la Justicia,
ANASJ.
La creación de la nueva institucionalidad se dio apenas al siguiente año de
la firma de la paz con la creación de
la Policía Nacional Civil (Decreto No.
11-97), durante la presidencia de Álvaro Arzú Irigoyen (1996-1999). En
la siguiente gestión, de Alfonso Portillo Cabrera (2000-2003), se organizaron dos entidades esenciales para el
fortalecimiento del poder civil en los
campos de seguridad e inteligencia: la
Secretaría de Asuntos Administrativos
de la Presidencia, SAAS, a cargo de la
Cuadro No. 1.
Temáticas de seguridad e inteligencia en las que se legisló con su respectiva gestión de gobierno previas a la firma de la paz (29 de diciembre de 1996)
Gestión de gobierno
Temáticas en las que se legisló
Oscar Humberto Mejía
Víctores (1983-1986)
Creación de entidades de coordinación interinstitucional en
la perspectiva de la lucha contra-insurgente y la delincuencia
común.
Marco Vinicio Cerezo Arévalo (1986-1990)
Legislación específica en el control de armas y municiones y
organización del Ejército de Guatemala a partir de la emisión
de la nueva Constitución Política y vuelta al orden constitucional y democrático.
Jorge Serrano Elías (19901993)
Legislación específica en la lucha contra el narcotráfico.
Ramiro de León Carpio
(1993-1996)
Creación de entidades de coordinación interinstitucional para el
combate del crimen, la delincuencia, la violencia, la impunidad
y legislación específica para la protección de población indígena y rural desplazada por el conflicto armado y con riesgo de
minas antipersonales.
Álvaro Arzú Irigoyen (1996)
Legislación específica para la protección de mujeres y niñez
que forman el núcleo familiar y prevenir episodios de violencia
intrafamiliar.
Fuente: Elaboración propia.
4
seguridad del gobernante y, la Secretaría de Análisis Estratégico, SAE, como
organismo de inteligencia estatal.
Mientras que la primera se implementó
mediante una ley, la segunda lo fue a
través de un acuerdo gubernativo. Esta
diferencia respecto a su fundamento
legal incidió notablemente en la falta
de desarrollo institucional de la SAE
en el transcurso de los siguientes años.
Una ley que resultó ambigua por ir en
contra del fortalecimiento institucional
de la recién creada PNC fue la Ley de
Apoyo a las Fuerzas de Seguridad Civil
(Dto. No. 40-2000). Con esta normativa se facultó al Ejército de Guatemala
para apoyar a las fuerzas de seguridad
civil en la prevención y combate del
crimen organizado y la delincuencia
común. Este mecanismo de vigilancia
mixto se ha aplicado desde entonces
y, dados los altos índices de violencia
y homicidios, un gran porcentaje de la
población lo aprueba. Sus efectos en la
baja de la criminalidad, sin embargo,
no se han determinado objetivamente.
El mayor número de leyes aprobadas
hasta la fecha se dio durante la gestión
legislativa 2004-2007. Se legisló en temas diversos: el combate al terrorismo,
la eficiencia del sistema penitenciario y
la persecución de la delincuencia organizada. Se crearon la Dirección General de Inteligencia Civil, DICIGI., adscrita al Ministerio de Gobernación y el
Consejo Asesor de Seguridad, CAS. En
justicia se implementó el Instituto Nacional de Ciencias Forenses, INACIF
y, en la línea de combatir la impunidad
y proteger los derechos humanos, el
acuerdo que aprueba el funcionamiento
de la CICIG.
Al igual que la anterior, la actual gestión del legislativo ha emitido decretos
en temas diversos y relevantes para
darle concreción a una institucionalidad de seguridad e inteligencia coherente con un paradigma de seguridad
integral y democrática. La promulgación de la Ley Marco del Sistema
Nacional de Seguridad (Dto. No. 182008), LMSNS, constituye la prueba
principal de lo anterior. Es oportuno
aclarar, empero, que tanto esta ley
como el acuerdo gubernativo que sustituyó a la SAE por la Secretaría de Inteligencia Estratégica, SIE, fueron iniciativas que comenzaron a impulsarse
desde la gestión anterior. También, en
cumplimiento de uno de los principales
compromisos de los Acuerdos de Paz,
se emitió la Ley de Armas y Municiones (Dto. No. 15-2009). Al igual que en
el apartado anterior, en el cuadro No.
2 se presentan las principales temáticas
de seguridad e inteligencia en las que
se legisló.
¿Existe una institucionalidad de
la paz en seguridad e inteligencia?
Continuidades y discontinuidades
Hasta ahora, ninguna administración
parece haberse apartado del paradigma
de seguridad democrática. Respecto a
las continuidades específicas del sector
de seguridad entre la actual gestión de
gobierno y las anteriores, pueden identificarse dos líneas concretas: a) la institucionalización de las entidades coordinadoras de los sectores de seguridad
e inteligencia, con la creación del Sistema Nacional de Seguridad, SNS, el
Consejo Nacional de Seguridad, CNS
y el Sistema Nacional de Inteligencia,
SNI, contempladas en la LMSNS, que
va de 1997 a 2009 y b) el apoyo a la
instalación de la CICIG.
La ambigüedad, empero, ha sido parte
5
del proceso, en cuanto algunas entidades se crearon con leyes que propiciaron cierta estabilidad y autonomía institucional para desarrollarse mientras
que otras no. Entre estas entidades pueden mencionarse la PNC, con un serio
desgaste institucional, la SAAS y la
DIGICI. Como contraparte están aquellas instancias que, al haberse creado
mediante acuerdos gubernativos, no
contaron con las mismas condiciones
favorables, como la SAE y el Consejo
Asesor de Seguridad, CAS.
Aunque ha pasado poco tiempo como
para evaluar sus alcances, se estima
que la reestructuración de la SAE, que
pasó a ser la SIE, y la creación de marcos de coordinación interinstitucional
como el SNS, el CNS y el SNI darán
consistencia tanto al sector de seguridad como de inteligencia. Se espera
que en los siguientes meses se elaboren
los instrumentos de política contemplados en la ley, a saber: la Política Nacional de Seguridad, la Agenda Estratégica de Seguridad, la Agenda de Riesgos
y Amenazas y el Plan Estratégico de
Amenazas. De lograrse esto, la actual
administración de gobierno habrá dado
Cuadro No. 2
Temática de Seguridad e Inteligencia en las que se legisló con su respectiva gestión de gobierno
a partir la firma de la paz (29 de diciembre de 1996)
Gestion de
Gobierno
Normativa aprobada
Álvaro Arzú
Irigoyen (19971999)
Creación de la Ley de Policía Nacional Civil, PNC, reforma de la ley
para la protección de población desarraigada por el conflicto armado y
en riesgo por minas antipersonales y aprobación del Tratado Marco de
Seguridad Democrática.
Alfonso Portillo
Cabrera (20002003)
Creación de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad
de la Presidencia de la República, SAAS, y de la Secretaría de Análisis
Estratégico. Legislación que permite al Ejército apoyar a las fuerzas de
seguridad civil en el combate a la delincuencia y crimen organizado. Se
legisla a favor de grupos vulnerables tales como la niñez y la adolescencia
Oscar Berger
Perdomo (20042007)
Creación de la Dirección General de Inteligencia Civil, DIGICI, el
Consejo Asesor de Seguridad, CAS y el Instituto Nacional de Ciencias
Forenses, INACIF. Se legisla a favor del cumplimiento de los compromisos contenidos en los Acuerdos de Paz y se crea el Consejo Nacional
de los Acuerdos de Paz. Se emite legislación para prevenir y reprimir el
financiamiento del terrorismo, favorecer el combate a la delincuencia
organizada y hacer más eficiente el sistema penitenciario. Se aprueba el
Acuerdo entre la Organización de las Naciones Unidas y el Gobierno de
Guatemala para establecer la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala.
Álvaro Colom
Caballeros
(2008 a la fecha)
Se emite la Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad, que crea el
Sistema Nacional de Seguridad, SNS, el Consejo Nacional de Seguridad, el CNS y el Sistema Nacional de Inteligencia, SNI. Se reforma el
acuerdo gubernativo que regula el funcionamiento de la SAE a favor
de la Secretaría de Inteligencia Estratégica del Estado, que coordina el
SIN. Se legisla a favor de grupos vulnerables, como las mujeres, con las
leyes contra el feminicidio, la violencia sexual, la explotación y la trata
de personas; se reforma en la temática de armas y municiones y para el
fortalecimiento de la persecución penal.
Fuente: Elaboración propia.
6
un paso importante para fortalecer la
institucionalidad de seguridad e inteligencia.
Respecto a la segunda línea, desde el
gobierno de Alfonso Portillo se trató de
instalar una Comisión de Investigación
de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos, CICIACS, cuyo acuerdo no
se concretó por adolecer de una serie
de inconstitucionalidades. La administración de Oscar Berger logró, a finales
de su mandato, firmar el acuerdo para la
instalación de la CICIG, que comenzó
a operar a inicios del actual gobierno.
Hasta ahora los avances de esta comisión en el sector de seguridad han sido
escasos. Esto, de acuerdo a la CICIG,
se explica por los cambios constantes
de titulares en la cartera de gobernación y la PNC, desde junio de 2008
hasta la fecha. Es probable que en los
siguientes dos años el fortalecimiento
del sector de seguridad, principalmente
de la PNC, por parte de la CICIG, logre consolidarse. Este fortalecimiento
puede verse en tres grandes direcciones: a) el apoyo en actividades de investigación policial; b) la propuesta de
reforma de algunos reglamentos de la
PNC y c) el diseño e implementación
de políticas de seguridad.
Aunque las discontinuidades que se
perciben en la actual gestión en materia de políticas de seguridad puedan deberse al constante relevo de autoridades, es oportuno indicar que se nota un
estancamiento en las estrategias y planes de prevención de la violencia. En la
gestión de gobierno anterior se notó un
abordaje integral desde la perspectiva
de los derechos humanos; la prevención de la violencia juvenil, en el marco de la Política Nacional de Prevención de la Violencia Juvenil, PNPVJ,
de la Comisión Coordinadora de la
Política del Ejecutivo en materia de
Derechos Humanos, COPREDEH; la
creación del Viceministerio de Apoyo
Comunitario y la organización comunitaria para la prevención de la violencia,
de la cual resultaron comisiones de seguridad y planes locales de seguridad.
Actualmente sólo puede notarse que algunos de los programas que se impulsan desde el Consejo de Cohesión Social parecen contemplar un criterio de
prevención de la violencia a través del
desarrollo social. Esta tendencia parece
reforzarse con las declaraciones de la
primera dama, en abril de 2010, de prevenir la violencia mediante programas
como el de Escuelas Abiertas.
Este programa parece tener mucho potencial para implementar el criterio de
prevención de la violencia a través del
desarrollo social. Escuelas Abiertas se
creó mediante el Acuerdo Gubernativo No. 241 “A” – 2008, con algunas
modificaciones posteriores. Se estima
que unos 56,200 niños y jóvenes en
situación de riesgo tuvieron acceso al
programa durante 2008. En el registro
actual de beneficiarios del programa
aparecen, al 1 de noviembre de 2009,
158,397 jóvenes de los departamentos
de Guatemala, Sacatepéquez, Chimaltenango, Escuintla, Sololá, Quetzaltenango, Suchitepéquez, Chiquimula y
Retalhuleu. Desafortunadamente, aún
se cuenta con poca información como
para determinar el efecto de este programa en la prevención y la reducción
de la violencia juvenil.
Entre los derroteros propios de la actual gestión de gobierno en materia de
seguridad y justicia vale mencionar
la firma del ANASJ, el 15 de abril de
2009. El acuerdo contempla 101 com-
7
promisos en diversos temas por parte
del Organismo Ejecutivo, el Congreso
de la República, la Corte Suprema de
Justicia y el Ministerio Público. Como
contraparte para velar por su cumplimiento se constituyó un Grupo Garante, también promotor de la iniciativa,
conformado por el Procurador de los
Derechos Humanos, la Universidad
de San Carlos de Guatemala, la Iglesia Católica y la Alianza Evangélica de
Guatemala.
Lo anterior no significa que estos compromisos constituyan insumos o principios para la elaboración de un cuerpo
unificado y equilibrado de políticas
públicas en materia de seguridad y
justicia. Como elemento positivo debe
reconocerse que el acuerdo contiene
elementos que le darían continuidad a
la institucionalización de las entidades
creadas recientemente en la LMSNS, lo
cual contribuiría a la coherencia de esta
administración con las anteriores en
materia de fortalecimiento de la institucionalidad de seguridad e inteligencia.
No obstante, también se contemplaron
una serie de compromisos que pueden
no tener correspondencia con lo que se
había proyectado hacer por el Estado.
El hecho de que la hoja de ruta, que en
junio de 2009 presentara la Secretaría
Técnica del CNS, no cumpliera con las
expectativas del Grupo Garante significa que no hay certeza de cómo y cuándo se cumplirán estos compromisos,
ni cuánto costarán. También evidencia
que en materia de seguridad y justicia
no se han formulado hasta ahora las
políticas públicas necesarias por parte
del Estado. Aunque el fortalecimiento
y la depuración de la PNC es un tema
recurrente, no está claro si la actual
gestión de gobierno había anticipado
una refundación de esta entidad tal y
como se propone en el acuerdo. Tampoco puede determinarse si los diversos compromisos que se contemplan en
todos los ejes podrían llegar a ser insumos o principios de política pública en
los siguientes años. Algunos miembros
del Grupo Garante han hecho pública
su insatisfacción y hablan de su retiro.
Conclusión
Determinar que en los últimos catorce
años se implementó una institucionalidad de seguridad e inteligencia acorde
con los paradigmas de seguridad democrática e integral, tal como se exponen en el APOCIV y el TMSD, no debe
conducir a un optimismo ingenuo. Los
retrasos en la creación e implementación formal y operativa de estas instituciones han resultado excesivos y,
en la opinión de varios analistas, son
a propósito y responden a intereses de
grupos aún vinculados con el pasado
bélico del istmo centroamericano.
Entre ejemplos obvios de lo anterior
se tienen la nueva Ley de Armas y
Municiones, la creación del SNS y el
CAS. La primera, que se considera determinante para reducir los índices de
delincuencia y las tasas de homicidio
en el país, tomó varios años para su
negociación y cabildeo. Finalmente, se
tiene una versión diluida que deja inconformes a casi todos los sectores, a
excepción de los empresarios de armas
y municiones y de seguridad privada.
Desde 1996 se intuía la necesidad de
una solución sistémica al problema de
seguridad. Sin embargo, fue hasta el
2008, doce años después, que se creó
el SNS. El tercer ejemplo importante
es el CAS como ente asesor y fiscalizador del Estado, planteado también
desde las negociaciones de paz y que
8
no se puso en marcha sino hasta 2005.
Quizás lo más desalentador sea que, a
pesar de toda esta institucionalidad, la
realidad de la delincuencia y la percepción negativa de la población se consolidan día a día. Existe al día de hoy un
desfase entre lo estratégico y lo coyuntural en los temas de seguridad e inteligencia. La brecha, empero, no logra
resolverse aunque la institucionalidad
ya esté creada, después de varios años.
Las amenazas que pretende abordar,
sin embargo, son un obstáculo para el
desarrollo de la población, que demanda medidas inmediatas.
En lo que respecta a políticas preventivas, vale afirmar que éstas deberían
ser la parte prioritaria dentro del gran
conjunto de políticas públicas de seguridad. Sin embargo, no se nota una
relación directa ni indirecta entre las
grandes normativas legales y las medidas preventivas impulsadas en los
últimos años. Esto se ve por ejemplo
en el poco apoyo financiero y legal que
recibieron instancias de gran potencial
como la PNPVJ, la SAE o el Sistema
de Alerta Temprana para la Prevención
de Conflictos, que funcionó solamente
durante la vicepresidencia de Eduardo Stein (2004-2007), principalmente
con apoyo internacional y que colapsó
cuando se le trasladó a la SAE.
Muchas veces los instrumentos legales
analizados no explicitan cómo aterrizará la legislación en política pública
concreta. Existe un gran desbalance e
incoherencia entre el nivel normativo y
el de la implementación de la política.
Algunos consideran que esta falencia
se puede subsanar con la implementación del SNS, pero en este momento no
pueden anticiparse conclusiones al respecto, a lo sumo ser optimista.
Como aspecto positivo puede decirse
que el ANASJ representa un buen inicio para la participación directa de la
sociedad civil en la fiscalización y propuesta de políticas públicas de seguridad. Probablemente la diversidad de
temáticas contenidas en el acuerdo exija formular políticas públicas en materias más específicas (reforma policial,
seguridad ciudadana, justicia, sistema
penitenciario, grupos vulnerables, prevención de la violencia, entre otros).
Programas como Escuelas Abiertas
parecen apuntar a programas que en
el largo plazo podrán ser sostenibles
y generar resultados importantes en la
prevención de la violencia juvenil. Sin
embargo, la evaluación y la fiscalización de estas estrategias tendrán que
llevarse a cabo.
Bibliografía
Comisión Coordinadora de la Política
del Ejecutivo en Materia de Derechos
Humanos, COPREDEH.
2005
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de la Violencia Juvenil. Guatemala.
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Luján, Jorge
2004
Guatemala. Breve historia contemporánea. Guatemala: Fondo de Cultura Económica.
9
Mesa:
Estudios de Atitlán y áreas
colindantes
10
La Etnohistoria de los pueblos
de la Bocacosta de
Suchitepéquez y
Cotzumalguapa
Gilberto Cruz
Departamento de Arqueología, UVG
Resumen
Los pueblos ubicados en la Bocacosta de Suchitepéquez y Cotzumalguapa revisten especial interés ya que durante el Período Postclásico estos territorios fueron controlados
por los Tz’utujiles y los K’aqchikeles, esto debido a la gran riqueza de sus suelos y a
la diversidad de productivos que podían acceder y controlar, sobretodo, el cacao. Ya inmersos en la Colonia, los pobladores de esta región tuvieron de adaptarse a un nuevo
sistema de organización, lo que provocó grandes rupturas y el despoblamiento de la zona.
Las Relaciones Geográficas de Zapotitlán y Santiago Atitlán fueron elaboradas en 1579
y 1585 respectivamente e incluyen una vasta cantidad de información sobre el clima, diversidad animal y natural, organización socio-política, orografía, topografía y población
de esta zona en particular. El Título de San Bartolomé es un documento escrito en lengua
tz’utujil cuya fecha de elaboración se desconoce. Una traducción del mismo fue realizada
por Andrés Sánchez de Santiago en 1712 y trata principalmente de un conflicto de tierras
entre los pueblos de San Bartolomé (ahora Chicacao) y San Juan Nagualapa (ahora San
José el Ídolo). En los Títulos de los Xpantzay se incluye la conquista de Cotzumalguapa
por mano de los Kaqchikeles y en la Recordación Florida, escrita por Fuentes y Guzmán
se incluye la situación de los pueblos fundados por los españoles. Gracias a la riqueza de
información en todos estos documentos puede reconstruirse la historia de esta importante región, cuyo pasado espera ser develado y cuya población actual carece de identidad.
V
arios grupos indígenas habitaban la actual República de
Guatemala antes de la Conquista. La Bocacosta fue un área muy
apetecida por estos grupos, siendo los
Tz’utujiles y los Kaqchikeles los que
compitieron por acceder a las tierras
fértiles de Suchitepéquez y Cotzumalguapa. Durante un largo período de
tiempo extrajeron de esta región varios
productos; en especial el cacao, la sal y
el algodón. Al momento de la Conquista la población fue obligada a vivir en
los pueblos fundados por los españoles
y a dar tributo a la Corona. Las constantes pestes diezmaron a la población
y muchos de los pueblos desaparecieron, y con ellos, la historia de estos
grupos que lucharon por conservar sus
tierras y su identidad.
Varios documentos escritos durante la
época Colonial guardaron fielmente la
11
información sobre estos pueblos, lo que
nos permite conocer la situación de los
mismos entre los siglos XVI y XVIII.
Bajo el enfoque etnohistórico se consultaron varios documentos coloniales
y se fue compilando la información
más importante sobre esta región, principalmente de los pueblos que estuvieron bajo la jurisdicción de la Alcaldía
Mayor de Atitlán y el Curato de Santiago Cotzumalguapa. La información
fue acompañada de varios extractos de
algunos documentos, los cuales detallan aspectos específicos que fueron seleccionados para mostrar un panorama
general de los pueblos de la Bocacosta
de Suchitepéquez y Cotzumalguapa;
esto con el fin de promover un mejor
aprecio de estos documentos e incentivar el estudio de esta región de Guatemala que por mucho tiempo ha sido
ignorada.
Suchitepéquez
Las relaciones geográficas consisten
en un cuestionario de 50 preguntas
enviadas por el Rey para obtener una
descripción precisa de las regiones
conquistadas y como la instrucción
misma dice “para el buen gobierno y
ennoblecimiento de las Indias”. Las
preguntas tocan diferentes aspectos y
cada una de ellas debía ser respondida,
en la medida de lo posible, para completar la descripción de la región donde
se realizaba la misma.
Relación Geográfica de Zapotitlán
Es un documento que consta de 32
páginas no numeradas que incluyen:
Instrucción y Memoria, texto de la Relación Geográfica de Zapotitlán, texto denominado “Papel del orígen de
los señores” y el “Árbol Genealógico
de los Señores”. Aunque se carece de
la fecha de su culminación, se toma
como referencia de su elaboración el
22 de noviembre de 1579, que es la fecha que aparece en el encabezado del
texto. Se considera a Juan de Estrada
como autor de la obra, ya que la misma
muestra datos precisos sobre náutica,
conocimientos que Estrada poseía. La
pintura que acompaña a la relación es
un mapa a colores que fue elaborado
sobre papel español y mide 55 x 57 cm.
La pintura de Zapotitlán y Suchitepéquez complementa sustancialmente los
datos que contiene la relación, ya que
describe la hidrografía, orografía y topografía de la región, así como la situación de los pueblos, encomiendas y
estancias, proporcionando los nombres
de algunos encomenderos o propietarios. A parte de dar la toponimia de la
región, presenta a escala las distancias
que separan a los lugares y, en varios
casos, algunos datos demográficos. Se
desconoce quién fue el autor de la pintura (Acuña 1982: 17-20). Se presenta
a continuación algunos fragmentos de
esta obra:
“Lo que quieren decir en lengua de
Indias los nombres de los pueblos y
lo que significan: lo que pude saber
del pueblo de San Francisco Zapotitlán se llama así en lengua mexicana
por tomar…el nombre de una fruta…
que se llama zapote. Y así…Zapotitlán
quiere decir lugar donde hay muchos
zapotes. San Antonio Suchitepeque se
llamaba antiguamente Suchitepeque
porque hay muchos árboles que llevan muchas flores…por llamarse las
flores en lengua mexicana súchiles…
Suchitepeque, que quiere decir lugar
de muchas flores…El pueblo de San
Bartolomé se llamaba Aguacatepet,
que, en lengua mexicana, quiere decir
lugar donde hay muchos aguacates…
12
San Juan Nahualapa tomó la denominación del río que va junto a él, que
se llama Nagualat, que quiere decir
río bravo, temeroso y feroz” (Acuña
1982: 38).
“En lo que toca a la calidad y temple
desta costa y provincia…los tiempos
de los inviernos y los veranos, que
parece es al contrario de lo que según
razón había de ser…cuando el sol esta
apartado a la parte del sur (que había de ser invierno) es verano…desde
principio de octubre hasta abril no
llueve…y después de que el sol pasa de
la parte equinoccial para la parte norte…que es desde once de marzo a trece de septiembre…después de las dos
o de las tres para la tarde hasta gran
parte de la noche, no hace otra cosa
sido derramar agua…con tanta furia,
que se puede comparar ni aun como
cuando con mayor violencia llueve en
España…” (Acuña 1982: 35)
Relación Geográfica de Atitlán
La Relación Geográfica de Atitlán y de
sus estancias, San Bartolomé, San Andrés y San Francisco consiste en un documento de 94 páginas que incluyen:
Instrucción y Memoria, texto de la
Relación Geográfica de Atitlán, pintura del pueblo de Atitlán; Instrucción y
Memoria, Relación Geográfica de San
Bartolomé; Instrucción y Memoria,
Relación Geográfica de San Andrés;
Instrucción y Memoria, y la Relación
Geográfica de San Francisco. El tipo de
caligrafía es uniforme y es de suponer
que el documento entero fue redactado
por el escribano Francisco de Villacastín. La Relación Geográfica de Atitlán
se preparó formalmente entre el 8 y 9
de febrero de 1585; la de San Bartolomé el 23 de febrero, la de San Andrés
el 26 de febrero y la de San Francisco el 27 de febrero de 1585. Estan-
do presente el Corregidor de Atitlán,
Alonso Páez Betancor; Fray Pedro de
Arboleda, guardián del convento de
Atitlán y varios informantes que proveyeron la información (ver Tabla 1).
La pintura del pueblo de Atitlán es un
mapa a colores y sobre papel europeo,
el cual mide 61.5 x 81 cm. Los datos
que proporciona son más limitados y al
parecer fue elaborada por un indígena
debido a la disposición del pueblo y al
sin fin de detalles que un español no se
hubiese preocupado de anotar (Acuña
1982: 65-68). Estos son extractos de
esta obra:
“…hay un genero de víboras que no
son más grandes que desde el codo a
la muñeca de la mano, las cuales llaman los indios, en lengua mexicana,
tlamacaz coatl, la cual es negra , que
no tiene cascabel…y hay otras víboras
y culebras que son bobas, que no hacen mal, que los indios llaman mazacoatl…” (Acuña 1982: 108)
“…hay unos árboles…que llaman
madres de cacao. Ésta madera incorruptible…dura cuarenta, y cincuenta
y sesenta años. Y desta madera hacen
los naturales tablas y vigas para enmaderar y entablar sus casas…” (Acuña 1982: 109)
“…las frutas de la tierra que hay en
este pueblo son aguacates y ciruelas de la tierra, y zapotes que llaman
injertos…y unas vainas que producen
los arboles, que es fruta sabrosa, que
llaman quauxonequiles, la carne blanca y el hueso verde… una fruta menuda como manzanilla, que llaman los
indios nances…” (Ibíd.)
Título San Bartolomé
Es un documento escrito en lengua
tz’utujil cuya fecha de elaboración se
desconoce. Una traducción del mismo
fue realizada por el Ministro de Vara y
13
vecino del pueblo de San Andrés Suchitepéquez, Andrés Sánchez de Santiago el 31 de octubre de 1712; esto por
orden de Don Manuel de Lacunza en la
fecha 26 de febrero de 1712. La traducción fue elaborada en el pueblo de San
Antonio Suchitepéquez. El título trata
principalmente de un conflicto de tierras entre los pueblos de San Bartolomé
(ahora Chicacao) y San Juan Nagualapa
(ahora la estación de ferrocarril de San
José el Ídolo). Los pobladores de San
Bartolomé, cansados de las invasiones
a sus tierras deciden resolver el asunto y, ayudados por un español llamado
Pablo Chacona, viajan con ocho cargas
de cacao hacia la Villa de Santa María
la Mayor de la Victoria para entrevistarse con Fernando (Hernán) Cortés.
Ellos exponen su problema y solicitan
la compra de las tierras por ocho cargas
de cacao a Carlos V, Rey de España.
Se les entrega los títulos de las tierras
y Don Pedro de Alvarado les promete
entregárselas cuando llegue a Guatemala. En dicha villa los indígenas fueron adoctrinados por Fray Ramón de
Olmedo y Fray Nicolás Díaz después
del conflicto acaecido en Tlaxcala. Al
llegar Alvarado a Guatemala envió a su
hermano, Don Juan de Alvarado para
dar posesión de las tierras y establecer
los mojones. Los indígenas del pueblo
de Nagualapa fueron llamados para
que fueran testigos de los límites de
las tierras. Al final aparece Juan López
como escribano de los títulos en idioma
tz’utujil y los firmaron Francisco Solís
(Alcalde Ordinario), Francisco Samuel
(Alcalde) y Adriano López (Regidor).
Este es un extracto del documento donde trata sobre la delimitación de los
mojones (Crespo 1956: 12-13):
“…y le puso mojón en la orilla de un
río llamado Ixca y de allí va derecho
hasta llegar a un rio llamado de Panán y de allí va derecho hasta llegar
a un talpetate al pie del cerro…Don
Juan de Alvarado de cómo él nos entregó y dio posesión de las tierras y el
clavó los mojones ante nosotros, los
principales que somos de este pueblo
a donde nos han dejado nuestros antepasados Abuelos y abuelas en este
pueblo de San Bartolomé…” (Crespo
1956:13).
Cuadro No. 1
Personas que participaron en la composición de las Relaciones Geográficas de Atitlán
Pueblos
Santiago Atitlán
San Bartolomé
San Andrés
San Francisco
Escribano
Francisco de
Villacastín
Francisco de
Villacastín
Francisco de
Villacastín
Francisco de
Villacastín
Testigos
Alonso Páez
Betancor y
Fray Pedro de
Arboleda
Alonso Páez
Betancor y
Fray Pedro de
Arboleda
Alonso Páez
Betancor y
Fray Pedro de
Arboleda
Alonso Páez
Betancor y
Fray Pedro de
Arboleda
Informantes
Don Fernando de
Soto y Pedro de
Alvarado
Gaspar Manrique, Domingo
Elías, Baltasar
López, Domingo
Ramos y Marcos
Sánchez
Tomás Pérez,
Melchor y
Andrés Martín y
Melchor Pérez
Diego Rodríguez, Andrés de
Aguilar, Antón
Mansilla y Diego
Méndez
Intérpretes
Gonzalo Méndez,
Gonzalo Ortiz,
Diego Ramírez y
Juan Elías
Gaspar Manrique
Gaspar Manrique
Gaspar Manrique
14
La reducción a pueblos en el área Suchitepéquez se llevo a cabo entre 1547
y 1550 por Gonzalo Méndez y Diego
Ordóñez. Por disposición real, los pueblos debían seguir un plan de rejilla,
con calles y avenidas rectas, de oriente
a poniente y de norte a sur respectivamente. Los asentamientos de la Bocacosta eran llamados estancias, sujetos,
ranchos o milpas y generalmente no
seguían el plan de parrilla debido a lo
difícil del terreno; por ejemplo, Xeoj
consistía en casas agrupadas alrededor
de la iglesia. La conquista causó grandes cambios en los patrones de asentamiento indígenas ya que muchos tinamit fueron abandonados cuando los
indios fueron congregados. Algunos
sitios antiguos sobrevivieron y fueron
utilizados como centros de congregación y adquirieron nombres hispanos.
Algunos pueblos como San Antonio
Suchitepéquez, se transformaron en
pueblos de españoles durante el siglo
XVII debido al auge del cacao (Orellana 1984: 121-127).
Los pueblos fundados en la Costa Sur
y que pertenecieron a la Alcaldía Mayor de Sololá fueron San Bartolomé,
San Andrés, San Francisco San y Santa
Bárbara, los cuales eran ricos en cacao.
San Francisco no sobrevivió la crisis
del cacao en el siglo XVIII y en 1756 el
alcalde mayor de Sololá ordenó abandonar el pueblo y reubicar a los pobladores en Santa Bárbara. San Bartolomé
fue movido a su ubicación actual de
Chicacao. Santa Bárbara fue separada
de Sololá e incorporada al departamento de Suchitepéquez en 1934 al igual
que San Bartolomé y San Antonio Suchitepéquez. San Andrés aun existía
para el año 1800. Al separarse Nagualapa de la influencia de los Tz’utujiles,
estos perdieron su dependencia más
lucrativa de cacao. El efecto de la conquista fue retraer gradualmente la influencia del altiplano en la costa, hasta
que finalmente esta desapareció. (Orellana 1984: 131-133).
Cotzumalguapa
Antes de la Conquista
Durante el Clásico Tardío (600-900
DC), se consolidó un estado teocráticomilitar poderoso en la región de Santa
Lucía Cotzumalguapa, el cual controló la riqueza agrícola de la zona y el
intercambio comercial de las ciudades
de la Costa del Pacifico con las del
Altiplano. El centro de poder estuvo
localizado en el complejo urbanístico
conformado por los sitios de Bilbao,
El Castillo y El Baúl, que ocupaban
en conjunto una superficie de más de 6
km2. En dicha acrópolis se combinaban
las actividades artesanales (elaboración
de armas con obsidiana que se traía de
El Chayal y San Martín Jilotepeque),
artísticas (figurillas de jade), políticas
y religiosas (Cabezas 2005: 67). Los
sitios monumentales de Cotzumalguapa fueron abandonados posiblemente
entre el 1000 y 1100 DC. Es posible
que las áreas en sus alrededores nunca
hayan sido abandonadas ya que para la
conquista española aun estaban habitadas. Durante el Postclásico se dio una
serie de cambios con el ingreso de los
Pipiles entre los años 900 y 1350 DC;
y de los Cakchiqueles quienes para
1400 DC habían conquistado la zona
de Cotzumalguapa (Johnston 2001:
22). En una tasación realizada en 1684
se incluyen los nombres de dos parcialidades Kaqchikeles presentes en Santiago Cozamaloapa: Xahilá y Bacajolá.
La intrusión de los Kaqchikeles queda
15
plasmada en este extracto de los Títulos de los Xpantazay, el cual manifiesta
la presencia de dicha población en la
zona:
“…y tiene hijos este Don Francisco
Orozco, Bonifacio se llama uno y otro
Juan y otro Francisco, que son tres
nietos del primer Francisco, que tenía
un hermano Diego Ordoñez y tiene un
nieto llamado Gaspar Ordoñez y otro
Joseph, que están en Santa Lucía Sacbinyá…” (Berlín 1950: 50).
La Conquista
En general, se conoce poco sobre la
conquista española en Escuintla y en
especial de Cotzumalguapa, pero es
claro que el proceso no finalizó con la
expedición inicial de Alvarado contra
Izquintepec. Las guerras de Coçamaloapan (seguramente Santiago Cozamaloapa) y Huehueychan (San Francisco Ichanhuehue) aparecen en dos
láminas del manuscrito de la Relación
de la Ciudad y Provincia de Tlaxcala. Estas últimas guardan una cercana
relación con el Lienzo de Quauhquechollan, pues son documentos pictóricos que registran las campañas de los
guerreros tlaxcaltecas que participaron
en la conquista de Guatemala. A pesar
de la ausencia de otros testimonios que
permitan contrastarlos, no hay motivos para dudar de la veracidad de estos testimonios pictóricos. Los pueblos
Kaqchikeles de la Bocacosta de Cotzumalguapa y Escuintla seguramente participaron en la cruenta guerra que sostuvieron sus reyes contra los españoles
entre 1524 y 1530. Los ricos pueblos
de cacao de la Bocacosta debieron ser
presas codiciadas por los españoles, y
la abrupta geografía de la región no debió facilitar las campañas. Es posible
que el lienzo mencione otra campaña
en la región de Cotzumalguapa, contra
los pipiles de San Juan Alotepeque. El
signo toponímico se encuentra abajo y
a la izquierda del volcán en erupción,
y representa un cerro marcado con la
figura de un ave. Frente a él se desarrolla una confrontación entre un guerrero quauhquecholteca y un guerrero
local, que se identifican por el color de
su piel. La posición elevada del quauhquecholteca denota su victoria contra
el oponente, que parece pronto a caer
de espaldas. Se sugirió que este signo
representa a Alotenango, pueblo situado entre los volcanes de Fuego y Agua
(Chinchilla y Genovez 2008: 7 y 8).
Durante la época colonial la región de
Cotzumalguapa fue una división político-administrativa que perteneció a la
Alcaldía Mayor de Escuintla y Guanagazapa. El Curato de Cotzumalguapa
perteneció a la Diócesis de Guatemala.
Las encomiendas más tempranas que
se conocen en la región las hizo Jorge Alvarado entre 1528 y 1529, en las
que se repartieron los pueblos de Siquinalá y Cotzumalguapa, también en
esos años, Doña Leonor de Alvarado
recibió la encomienda de San Francisco Ichanhuehue. En 1601, Francisco
Antonio de Fuentes y Guzmán recibió
dos encomiendas, una en Santiago Cotzumalguapa y otra en Santo Domingo
Sinacamecayo. El nombre para Cotzumalguapa en Kaqchikel era Sacb’inya
que significa rio de la comadreja. Su
equivalente en náhuatl era cucuzamatl
o cuzatli que significa comadreja (Johnston 2001: 22 y 37).
Fundación de los pueblos
Miembros de la Orden de San Francisco fundaron varios pueblos en la región. Existían dos cabeceras, situadas a
16
menos de dos kilómetros de distancia
una de otra. La principal era Santiago
Cozamaloapa, que era predominantemente Kaqchikel. Era la cabecera del
curato y contaba con un convento franciscano, cuyas ruinas aún se observan
en el lugar conocido como “El Convento”. Santiago Cozamaloapa tenía una
sola estancia, Santo Domingo Sinacamecayo, situado aproximadamente
cinco kilómetros al oeste; la ubicación
exacta se desconoce pero según los documentos se encontraba entre Patulul y
Santiago Cozamaloapa. La segunda cabecera era el pueblo de San Juan Alotepeque, que también aparece en los documentos bajo los nombres de Aloteca,
Alotequi, Alotect y Alotepeque. Esta
última es la forma correcta, derivada de
las raíces nahuas alotl, “loro grande” y
tepetl, “cerro”. San Juan Alotepeque
era un pueblo predominantemente pipil
y poseía las estancias de Santa Lucía
Cozamaloapa, pueblo fundado antes de
1570 y ubicado a dos kilómetros al sur
de Santiago Cozamaloapa; y San Cristóbal Cozamaloapa, posiblemente ubicado en la actual finca San Cristóbal a
dos kilómetros al oeste de Santa Lucía.
Existían además otros dos poblados
menores, muy cercanos, pero reconocidos como cabeceras independientes.
San Francisco Ichanhuehue se encontraba en un promontorio al este de San
Juan Alotepeque, todavía se conservan
restos de la iglesia en el lugar actualmente conocido como San Francisco
Perdido. El otro pueblo, que recibía los
nombres de San Andrés Tepechapa, Tapochapa o Chipichiapa, se encontraba
algunos kilómetros más al norte, en el
área de la actual finca Los Tarros; el lugar actualmente no ha sido identificado
(Chinchilla y Genovez 2008: 3 y 4).
Estos son algunos extractos de la Recordación Florida, escrita por Fuente y
Guzmán, y que se refieren a los pueblos
de Cotzumalguapa:
“El pueblo de Santiago Cozumaluapa, es cabecera de curato, y convento
guardián con claustros altos y bajos,
excelente templo, que uno y otro es
de teja, y admirables y ricos adornos
de sacristía…tiene su situación en
terreno desapacible y fragoso, con
temperamento caliente y húmedo, y
su población ofuscada y cubierta de
maleza y montaña intratable, buenos
cacaguatales, vainilla y algún achiote…buenas gallinas, y buena provisión
de pescado” (Fuentes y Guzmán 1932:
79).
“El pueblo de Santo Domingo Sinacamecayo es de corta y pequeña poblazón…gente dejadísima aun para el
aseo de sus personas, de rudo entendimiento, mas no faltos de maliciosa,
mas amigos de el monte que de las
habitaciones; mas no por eso dados
a el cultivo de sus plantíos de cacao,
son algo contaminados de la asquerosa enfermedad de el jiote; el cacao de
su cosecha, es el mejor y más gustoso
que se coje para el chocolate. Lleva
su territorio excelentes dátiles, cocos,
coyoles, pitahayas, anonas de todas
suertes, y cirgüelas diversas, gozan de
buenas pesquerías…” (Ibíd.).
“El de San Juan Ichangüegüe, que
quiere decir casa de viejos, es como
los demás, de temperamento caliente
y húmedo. Vese desde él la mar con
grande claridad…umbroso en selvas,
fragosidad de sus caminos y cogida
de frutos…” (Fuentes y Guzmán 1932:
79, 80).
“…Santa Lucía y San Juan Alotepeque, que siendo calientes en suficiente
grado, porque produce su territorio
cacao, vaynillas, achyote, palmas de
dátiles, cocos, coyoles, y otras frutas
17
La población de Santiago Cotzumalguapa era de uno 650 habitantes en
1549, a principios de 1600 su población
decayó, pero hacia finales de ese siglo
la población se vuelve a restablecer.
En 1710, cuando se quemó la iglesia,
el pueblo estaba muy deprimido. Para
1718 solo se contaba con 15 vecinos
viviendo en el lugar y el Cabildo, las
casas del Ayuntamiento y el convento
ya habían desaparecido. Antes de 1734
fueron incorporados los últimos sobrevivientes de Santiago a Santa Lucía.
En 1743 un representante de la Corona
visitó Santiago e informó que el pueblo
ya había desaparecido. San Juan Alotepeque también poseía una población de
650 habitantes para 1549 y, para finales
de 1600 la población comenzó a descender. Para 1718 solo contaba con 25
habitantes y para 1755 solo una persona habitaba el lugar. Un documento de
1803 declara que los habitantes y los
bienes de la iglesia de San Juan habían
pasado a la cabecera de curato de Santa
Lucía, entre ellos el santo patrono. En
otro documento se anotó el traspaso de
la pila bautismal (Johnston 2001: 51,
52, 56 y 58).
habitantes; en 1738 solo quedaban 19
habitantes a causa de una gran mortandad y para 1755 los últimos tres indios se trasladaron a Santa Lucía. Para
1684, la población de San Cristóbal
Cotzumalguapa era de 413 habitantes
pero en 1779 la mayor parte de la población murió a causa de una peste de
calenturas y los últimos 6 habitantes se
trasladaron a Santa Lucía. Las alhajas
de la iglesia, dos campanas, dos varas
de plata para la cofradía, dos candelabros de bronce y el santo patrono fueron pasados a Santa Lucía. Para 1684,
Santo Domingo Sinacamecayo tenía
una población de 178 habitantes, para
1686 esta se había reducido a 20 habitantes. En 1769, el Arzobispo Pedro
Cortes y Larraz visitó la región e informo que los pueblos de San Francisco
Ichanhuehue y San Andrés Tepechapa
habían desaparecido. En 1699 se trasladó el último habitante de San Andrés
hacia San Juan Alotepeque, ya que los
demás habían muerto a causa de enfermedades. Se realizó un inventario de
los bienes de la iglesia, los cuales incluyen objetos de plata para uso de la
misa, casullas, libros, misales, pendones, etc.; estos fueron trasladados para
ayudar a la fundación del convento de
Santa Clara en Santiago de Guatemala.
En 1575, Santa Lucía poseía 250 habitantes y para 1734 eran 540 habitantes;
en ese mismo año el pueblo sufrió una
epidemia de sarampión y viruela. Para
1740 eran 520 habitantes y, en 1769 el
pueblo sufrió una epidemia de tifus.
(Johnston 2001: 56, 63, 69 y 70).
El obispo Juan Ortega Montañés hizo
una visita pastoral en 1679 y constató
que los pueblos de la zona de Cotzumalguapa eran muy pobres. Para 1684,
San Francisco Ichanhuehue poseía 619
El proceso de desaparición fue muy
complejo y dentro de las causas principales están: el despoblamiento debido
a la introducción de nuevas enfermedades y la baja en el precio del cacao. La
crisis demográfica debido a las enfer-
muy regaladas comunes a las tierras
calientes” (Fuentes y Guzmán 1932:
80).
“El pueblo de San Andrés Tepechapa,
el de San Cristóbal… son todos iguales en el temperamento a los demás…”
(Ibíd.).
Sobre la población y el abandono de
los pueblos
18
medades originó que descendiera el número de tributarios y, debido a que las
tasaciones no eran anuales el monto del
tributo de cada pueblo no se modificó,
la carga tributaria para los pobladores
fue mayor. Esta situación motivo que
la gente huyera de los pueblos, lo que
acelero el proceso de despoblamiento
y abandono de los pueblos (Johnston
2001: 56).
Conclusiones
Las dinámicas sociales que se dieron
en la Bocacosta de Suchitepéquez y
Cotzumalguapa fueron muy complejas,
debido principalmente la importancia y
riqueza de esta zona. Los Kaqchikeles y Tz’utujiles pelearon férreamente
por esta región hasta que la misma fue
conquistada por los españoles. Aunque
al principio la Bocacosta proveyó de
grandes ganancias a los encomenderos
y a la Corona, esta zona fue perdiendo su importancia. Esto causado por la
muerte de un gran número de personas,
las cuales sucumbieron ante las enfermedades. Los pueblos desaparecieron
y mucha de esa riqueza histórica se
perdió, salvo la que quedo conservada
en los documentos coloniales. Por ello,
es importante incentivar los proyectos
etnohistóricos, los cuales muchas veces permiten reconstruir y conocer el
pasado histórico de los pueblos indígenas de la Bocacosta y de Guatemala en
general.
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and Change 1250-1630. University of
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19
Mesa:
Movimientos sociales y de
género
20
Modernidad reflexiva como
respuesta de movimientos
sociales en Guatemala
Ana Barth
Departamento de Arqueologia, UVG
Resumen
La modernidad reflexiva significa un cambio de fundamentos que se producen de manera
planificada, y que en caso de existir un orden económico y político constante, como el caso
de Guatemala, son cuestionados para lograr una radicalización que disuelve el contorno de
la sociedad industrial y permite el paso a nuevas modernidades. Además pretende ser una
autotransformacion de la sociedad, o una disolución y sustitución de la primera modernidad
existente para descubrir nuevos conformidades. Es decir: las grandes estructuras y semánticas de las sociedades industriales nacionales se transforman, desplazan, rehacen (procesos
de individualización y globalización) y lo hacen en un sentido radical (Beck, 1997: 16).
En Guatemala, cuando se reconocen los riesgos, tiene en cierta parte algo de irreal. En
un sentido central, son al mismo tiempo reales e irreales. Por una parte, muchos peligros
y destrucciones ya son reales; pero por otro lado, la autentica pujanza social del argumento del riesgo reside en la proyección de amenazas para el futuro. Son riesgos que
allí donde hacen acto de aparición causan destrucción en una medida que se vuelve prácticamente imposible, y que por tanto poseen una relevancia para la actuación ya como
conjeturas, como amenazas para el futuro. Al ser cuestionado lo que se entiende como
común o como cotidiano, se llega a una situación de riesgo, pues es cuestionarse todo
lo que se crea tradición. Una función del riesgo como resultado es la unión que provoca,
pero no anula el pensamiento cosmopolita, un manejo libre acompañado de tolerancia.
L
“En los sartenes se sofríe y se envenena la sociedad mundial”
Beck, 2002
a primera diferencia entre la
primera y segunda modernidad
(modernidad reflexiva) presupone la existencia de <<modernidad>>, es decir, presupone una comunidad de <<modernidad>> que ahora
se debe determinar, entender bien, descubrir, preguntar y alcanzar transnacionalmente en la confrontación entre
periferia y centro, entre experiencias y
proyectos de modernización asiáticos,
africanos, chinos, sudamericanos y noratlánticos. (Beck 2002: 20). Significa,
por tanto, encontrar una diferenciación
entre continuidad y ruptura. Ejemplos
de ambos, puede ser en ruptura el significado que se entiende por “vías de
desarrollo”, de los derechos humanos;
y en el caso de ruptura, cómo el predominio de Occidente también en las
21
ciencias sociales ha quedado superado
por un cosmopolitismo metodológico.
(La cosmopolitización es un fenómeno
que sólo se explica con nuevos conceptos más allá de esta distinción tradicional: ni nosotros ni ellos, ni interior ni
exterior, ni local ni global. En lugar de
la lógica de “o bien esto o bien aquello”, impera la de “tanto lo uno como
lo otro”. Las fronteras ya no pueden
mantenerse alejados al otro, de ahí que
debamos adoptar la actitud normativa
del cosmopolitismo que acepta e intenta extraer lo mejor de este nuevo estado
de cosas mundial) (Beck 2002: 21).
Urlich Beck habla de una modernidad
reflexiva, en donde el ser humano empieza a darse cuenta de los riesgos y peligros que sus actitudes pueden tener,
en donde se reconoce la existencia de
una determinada de sus acciones. La
modernidad reflexiva es algo “nuevo”
que se incorpora y a la vez no en lo que
se entiende por cotidiano o tradicional.
Es una destrucción creativa “donde un
tipo de modernización destruye y otro
le modifica” (Beck 1997: 12). En este
sentido, la modernidad reflexiva, según
en mi aprendizaje, representa un periodo de auto obstrucción con los efectos
y riesgos de los procesos de modernización, o sea, que la sociedad del riesgo es reflexiva en la medida en que
reconoce estos peligros y demás detalles que puedan existir. “Se exige una
auto reflexión en relación a las bases
de la cohesión social y un examen de
las convenciones y de los fundamentos
predominantes de su racionalidad”.
(Beck 1997: 19). Este aspecto reflexivo
diferencia la modernidad de los tiempos remotos pues no es solamente la
tradición la que es reinventada, la reflexividad se formula a partir de sus
prácticas sociales en donde éstas pueden alterar el carácter y sentido de la
sociedad.
Algunos consideran la modernidad reflexiva como representante de contornos de una orden social emergente; los
contornos de la modernidad que se presentan como evidencia de los riesgos,
de los limites de los sistemas impuestos
para comprenderos y, por consecuencia
o resultado, se da una pérdida de la
razón que puede tener la ciencia, sin
embargo, toda modernidad es reflexiva a la vez que conoce su inestabilidad
frente a lo que conoce como estable o
perfecto dentro de la sociedad (Ayora
1998: 17). Por lo que por medio de éste
ensayo se busca entender qué es la modernidad reflexiva, y cómo y porqué a
partir de ella surgen nuevas identidades, proyectos y movilizaciones sociales. Además, cómo por medio de una
modernidad reflexiva, en Guatemala
se adoptan ciertas particularidades que
tienen una proyección hacia futuro, que
es la parte irreal del riesgo y que permite las perspectivas a futuro.
Desarrollo
Cuando las personas se hacen conscientes del peligro de sus acciones para
manifestar o solucionar problemas,
surge la conciencia social y se puede analizar dichas acciones desde una
comprensión de la “sociedad de riesgo”. En ella, el ser humano se enfrenta
al desafío que plantea la capacidad de
la industria o el sistema para destruir
cualquier tipo de estilo de vida común y suprimir de alguna forma, las
limitaciones que amenazan de manera
global. El riesgo es respecto no sólo al
entorno donde la vida se desarrolla sino
que también a los sistemas económicos
22
y de organización que se viven actualmente. Además, la sociedad del riesgo,
también conocida como la sociología
del riesgo, es la síntesis sociológica
de un momento histórico en el período moderno en el cual éste pierde sus
componentes centrales, provocando
una serie de debates, reformulaciones
y nuevas estrategias de dominación
(Ayora 1998: 17). De igual forma, reaccionando por medio de la sociología,
se debe de reflexionar sobre qué ocurre
cuando se suprime el orden del Estadonación como concepto y principio de
la organización investigadora. Luego
se debe medir, experimentar y elaborar
este espacio de la imaginación sociológica. El punto de arranque es la globalidad, la globalidad significa la experiencia cotidiana global y a menudo banal
de vivir en un mundo global (Beck
2002: 28). Quiere decir que muchas
de las cosas que se conocen tradicionalmente han dejado de tener la importancia anterior por el hecho de nuevos
elementos culturales de otros países, la
mayoría de occidente. Un ejemplo de
ello puede ser la cocina, pues en los
libros de cocina y programas de televisión de cocinas de otros continente y
otras culturas, como la norma a seguir.
Ocasionando dentro del pensamiento
de las personas o conductas una alteración que responde más a las necesidades actuales, tanto las leyes del país
como las reglas más generales, son el
resultado de un reinterpretación menos
correspondiente a la misma cultura, del
mismo modo, una interpretación relativa a los sucesos y hechos que ocurren
alrededor. Ya no es la compresión subsumida de la sociedad para la sociedad,
sino es la comprensión menos tradicional, cosmopolita.
Citando a Beck,
la “modernización reflexiva significa la posibilidad de una (auto) destrucción creativa de toda una época:
la de la sociedad industrial. El ser
humano es el sujeto de esta destrucción creativa, no encuentra su medio
en la revolución, ni en la crisis, sino
encuentra su medio en la victoria de
la modernización occidental. Sin modernización simple (u ortodoxa) significa, en el fondo, en primer lugar la
desvinculación y en segundo lugar la
revinculación de las formas sociales
tradicionales por las formas sociales
industriales, entonces modernización
reflexiva significa primero la desvinculación y luego la revinculación de las
formas sociales industriales por otro
tipo de modernidad” (1997: 15).
Por modernización se entiende los impulsos tecnológicos de racionalización
y la transformación del trabajo y de
la organización, pero incluye muchas
cosas más: el cambio de los caracteres
sociales y de las biografías normales,
de los estilos de vida y de la formas de
amar, de las estructuras de influencia
y de poder, de las formas políticas de
opresión y de participación, de las concepciones de la realidad y de las normas cognoscitivas. Para la comprensión sociológica de la modernización,
el arado, la locomotora de vapor y la
computadora son indicadores visibles
de un proceso que llega mucho más
abajo y que abarca y transforma toda la
estructura social, en la cual se transforman en última instancia las fuentes de
la certeza de que se nutre la vida (Lepsius 1977, en Beck 1997: 57). Es habitual distinguir entre modernización e
industrialización; y se entiende la modernización como un concepto superior. Pues le modernización abarca más
espacios sociales que la industrializa-
23
ción. La industrialización es entendida
como el proceso por el que el Estado o
algún país, pasa del uso de la mano de
obra al uso de capitales, en donde se
fundamenta el desarrollo industrial. Por
lo que su campo de actuación es importantes, pero no tanto, pues solamente se
influencia en un aspecto y es una etapa
que busca el perfeccionamiento y no se
plantea cuestionamientos sobre aspectos y fenómenos sociales.
Quiere decir que dentro de la comprensión del concepto de la modernización
reflexiva, se permite el espacio para
que se cuestione la significación de lo
que es el Estado Nacional, la democracia, la familia, la persona y hasta la
modernidad misma, lo que hay de tras
de cada una de ellas como palabras de
significación, en dónde inicia y en dónde termina. Cuáles son los contornos,
principios y oportunidades, en sí, es
cuestionarse sobre lo que se entiende
con intensiones en donde la persona
piensa a partir de una interpretación
común y tolerante, pero que a la vez
busca más allá de una simple respuesta,
porque el pensamiento se vuelve sustancialmente cuestionable. Así pues, se
habla de una modernización reflexiva
también, no solo como reflexión sino
como la autoconfrontación de la modernidad consigo misma. En donde las
sociedades “modernas” desarrollan un
tipo de modelo industrial y tecnológico
que conlleva a una serie de cursos de
acción, de efectos que provocan el riesgo, no solo para la conciencia colectiva
sino que también a manera individual.
Aplicando el caso a Guatemala, una
modernización reflexiva, se produce la
coexistencia problemática entre la expansión de opciones y la de los riesgos,
ambas indisociables. El comprender
una sociedad en donde se necesita tanto
de lo uno como de lo otro, es comprender desde un punto de vista reflexivo,
pues se cuestiona tanto el hecho del
espacio que permite la expansión de
las opciones, pero éstas al expandirse
y abrir nuevos espacios, crean el medio por el cual surge el riesgo. Pues
dentro de un lado, así como se dan nuevos movimientos y fenómenos sociales
entre los que salen a luz: la lucha por
los derechos de la mujer, de los homosexuales, los conflictos regionales, las
luchas religiosas, o el cuidado ambiental; y por otro lado, “en un mundo que
se encuentra divido y dominado por la
actividad profesional las perspectivas
de futuro y las oportunidades de la
ciencia paradójicamente quedan sujetas a la crítica de la ciencia” (Beck
1998: 78). Es en donde se encuentra el
riesgo, pues riesgo implica una serie
de cambios que pintan un paisaje de la
actualidad e invitan a reflexionar sobre
todo lo que sucede y los ámbitos que
fomentan los movimientos sociales.
Pero dichos movimientos sociales, a
medida rápida, son las primeras reflexiones del cuestionamiento que se
hace. Se encuentra la complejidad para
encontrar soluciones que puedan alterar el sentido que presenta la sociedad,
y muchas veces un sentido que origina
la alteración de lo que se entiende por
común o por cotidiana. Muchas aspectos, tanto materiales o no materiales,
empiezan por tener otro significado.
Siguiendo en la misma línea de comprensión, se le da una importancia a los
nuevos movimientos sociales; pues son
respuestas que están dirigidas a la autorrealización, a una política local-global
y a la construcción de un sistema. Un
Movimiento Social es simultáneamente un conflicto social y un proyecto
24
cultural... aspira siempre a la realización de valores culturales y, al mismo
tiempo, a obtener la victoria frente a un
adversario social (Beck 1998: 80). Los
movimientos sociales oponen, pues,
principios morales, religiosos, políticos
o sociales afincados en la conciencia de
los sujetos, a una “sociedad” que define
roles cuyo desenvolvimiento se presume determinado. Ello implica revelarse ante este determinismo abstracto
e impersonal que tiene como función
la de ordenar una determinada sociedad de acuerdo a una serie de valores
que considera necesarios. Aunque no
todos los nuevos actores sociales que
se conocen tienen un carácter positivo,
incluso muchos podrían considerarse
lo contrario, por ejemplo los movimientos xenofóbicos, militares, religiosos extremistas o fundamentalistas,
movimientos guerrilleros y políticomilitares, que tergiversan el contenido
de las más legítimas aspiraciones de la
vida social, y que por supuesto no serían el ejemplo de identidad (Castells
1997: 30).
En el país los numerosos conflictos étnicos, sociales, políticos y religiosos,
el desempleo, el deterioro ambiental,
la pobreza, violación de derechos humanos; hacen emerger muchas movilizaciones como respuesta directa,
inmediata y necesaria del movimiento
popular ante las nuevas condiciones
económicas, políticas y sociales creadas por las transformaciones del capitalismo en la actualidad (Castells 1997:
32).
Dentro de los movimientos sociales se
distinguen cuatro que proporcionan las
pautas de transformación futura y que
son consecuencia de la modernización
y de la globalización:
a) Movimientos democráticos que
valoran y luchan por la libertad de
expresión, proclaman la participación democrática de todos los estamentos y pretenden generar un orden
mundial orientado a luchar contra el
autoritarismo.
b) Movimientos por la paz, que pretenden la desmilitarización, la trascendencia de la guerra y el fin de las
crisis nucleares.
c) Movimientos ecológicos (contracultura) que pugnan por la humanización de la tecnología y un sistema
de cuidado del planeta.
d) Por último, movimientos obreros
que intentan crean un sistema postescasez, una organización económica socializada que supere la crisis
económica (Ayora 1998: 24).
La modernización reflexiva permite un
potenciamiento de las personas, la existencia de un predominio de la agencia
sobre la estructura, el creciente poder
de los sectores sociales, el retroceso de
las viejas estructuras suplantadas por
las estructuras informativas y comunicativas. Sólo el fortalecimiento de la
sociedad civil y de los sujetos que en
ella intervienen a través de los movimientos sociales, varias organizaciones
no gubernativas (ONG), y asociaciones
se puede revalorar la participación activa, amplia y permanente para poder
enriquecer las posibilidades (Ayora
1998: 26).
Conclusiones
La modernidad reflexiva significa,
pues, un cambio de fundamentos que
se producen de manera planificada, y
que en caso de existir un orden económico y político constante, como el caso
25
de Guatemala, son cuestionados para
lograr una radicalización que disuelve
el contorno de la sociedad industrial y
permite el paso a nuevas modernidades. Además pretende ser una autotransformacion de la sociedad, o una
disolución y sustitución de la primera
modernidad existente para descubrir
nuevos conformidades. Es decir: las
grandes estructuras y semánticas de las
sociedades industriales nacionales se
transforman, desplazan, rehacen (procesos de individualización y globalización) y lo hacen en un sentido radical
(Beck 1997: 16).
En Guatemala, cuando se reconocen
los riesgos que son existentes, tiene en
cierta parte algo de irreal. En un sentido central, son al mismo tiempo reales
e irreales. Por una parte, muchos peligros y destrucciones ya son reales; pero
por otro lado, la autentica pujanza social del argumento del riesgo reside en
la proyección de amenazas para el futuro. Son riesgos que allí donde hacen
acto de aparición causan destrucción
en una medida que se vuelve prácticamente imposible, y que por tanto poseen una relevancia para la actuación
ya como conjeturas, como amenazas
para el futuro.
Por lo que quiere decir, que al ser cuestionado lo que se entiende como común o como cotidiano, se llega a una
situación de riesgo, pues es cuestionarse todo lo que se crea tradición. Una
función del riesgo como resultado es
la unión que provoca, pero no anula el
pensamiento cosmopolita, un manejo
libre acompañado de tolerancia.
Un tipo de desarrollo industrial no regulado por un sistema político, puede
producir un tipo de riesgo dentro de la
sociedad. Los riegos que esto puede
presentar, son proyecciones a futuro
que hacen que cada uno que sea posible tenga nuevas magnitudes, algunas
de ellas son magnitudes incalculables,
imprevisibles e incontrolables por la
sociedad actual. Además, estos riesgos
no pueden afrontarse desde el Estadolocal por cuanto trascienden nociones o
sus resultados. Ello implica que surge
objetivamente una comunidad mundial, pues parte de una característica
del riesgo es que es un medio para unir.
La sociedad del riesgo implica una serie de cambios que presentan una imagen de la actualidad y proporcionan
espacios para la reflexión, tales como:
a) El pasaje de una sociedad de clases a una sociedad de riesgos (según
Beck, el smog es democrático puesto
que su efecto alcanza a todas las clases sociales (1997:59)).
b) El pasaje de una sociedad estamental, de identidades fijas sostenidas en la etnia, la religión, el trabajo,
a una sociedad de individuación cada
vez mayor, en la que las personas
construyen sus trayectorias en forma
reflexiva, escogiendo sus trabajos,
sus parejas, sus modos de vivir.
c) El cambio del estatuto de la ciencia, desde una situación de monopolio del saber, hacia un escenario en el
que las opiniones de expertos compiten con el saber “libertino” y con la
racionalidad social.
Analizar una sociedad de riesgo, a partir de una modernización reflexiva, es
comprender otros aspectos que también se incluyen, como las transformaciones contemporáneas en el proceso
de trabajo, la forma en cómo se da una
individualización de las tareas, desregulación, precarización del empleo,
26
generalización del desempleo; en el
tema de género al hacer comprensiones desde el rol de la mujer, cómo ella
propicia su incorporación al mercado
de trabajo y tenga una mayor independencia; y en el caso de las ciencias,
como se da el cambio de paradigmas,
ya sea por la necesidad de incorporar
la interdisciplinariedad o por la competencia de saberes. En fin son muchos
los cambios que se dan al tener como
propio las identidades nuevas, que dan
dentro de la sociedad medios por los
cuales se pueden plantear proyectos
y movilizaciones sociales que buscan
analizar y cuestionar aspectos sociales
que marcan un nuevo tiempo de ideas
y de comprensiones. De igual forma, la
industrialización tiene un papel importante, pues por medio de ella se busca el desarrollo pero partiendo de su
comprendimiento desde una postura
cosmopolita. En donde lo que se entiende es aceptado tanto de forma individual como de forma colectiva. Un
tipo de pensamiento que por medio de
la crisis, también busca sus respuestas
sobre hechos futuros, que no han pasado y que logran una proyección, pues
son simplemente suposiciones de las
situaciones.
Hay tanto por comprender y analizar,
como seres humanos siempre estará
presente la preocupación por el futuro,
por querer conocer hechos que no se
presentan en la actualidad pero que se
sabe que tendrán una gran consecuencia a futuro. Los problemas ambientales, culturales o económicos, mantienen dentro de cada individuo una
zozobra por tratar de mejorar la situación con tal de evitar el riesgo. ¿Es parte de la conducta humana o es parte del
cuestionamiento que como personas
racionales hacemos? O por qué, para
algunas personas la modernización
reflexiva son simplemente reflexiones
propias. Entender un paradigma como
general, es muy difícil pero permite
conocer cuál es la posición del ser humano como un ser pensante y determinador de su medio social que lo rodea.
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27
Lo Reaccionario en el Arte
Moderno en Guatemala
Diego Vásquez Monterroso1
Departamento de Arqueología, UVG
Resumen
Este es un trabajo que analiza las relaciones de poder que se observan en el arte. Se
analiza específicamente el caso de la sexta avenida ubicada en el Centro Histórico
de la Ciudad de Guatemala. Además, se hace comparaciones sistemáticas con la Francia de hace más de un siglo y los primeros intentos de modernización. En ese sentido,
se utiliza el cuerpo teórico que ha dejado la Teoría Crítica y en especial los aportes de
Theodor W. Adorno. Los resultados demuestran que hay una lógica detrás de todo el
arte y está reflejando el imaginario social de un grupo dominante y hasta ciertos casos
del género masculino (imágenes que proyectan el falo). Se concluye que hay un contexto de represión continua que se da bajo la discriminación y, actualmente, encubierta por el discurso de la modernización (orden y progreso). En ese sentido, hay mucha
tela que cortar en las representaciones estéticas y los ordenes morales detrás de ellas..
«La imagen de lo bello como lo uno y lo
diferenciado surge con la emancipación respecto
del miedo a la naturaleza abrumadora en
tanto que un todo no diferenciado. Lo bello
conserva el pavor a ella cerrándose frente a
lo que existe inmediatamente, fundando un
ámbito de lo intocable; las obras se vuelven
bellas en virtud de su movimiento
contra la mera existencia.»
Theodor W. Adorno, Teoría estética.
E
A Ma° Lisandro Guarcax, asesinado en agosto de 2010.
l arte, como representación de
las relaciones sociales, siempre
tiene algo que decir en torno a
la situación de desigualdad en un mo-
mento particular, pero también otras
tantas busca reafirmar lo dado, ontologizarlo. Esto último, nos indica el
discurso dominante dentro del moder-
1 Arqueólogo, graduado de la Universidad del Valle de Guatemala con una tesis sobre la relación entre la iconografía
en vasijas y su relación con el poder y la ideología durante el período prehispánico. Actualmente es coordinador del
Eje de Etnicidad del Proyecto FOCINEG, investigando sobre expresiones pictóricas indígenas contemporáneas y
su relación con la memoria histórica, la crítica social y la emancipación. Contacto: diego.vasquezmo@yahoo.com.
28
no sistema del arte2, desapareció a inicios del siglo XX, cuando el arte – que
ya venía desarrollando un proceso de
independencia con respecto a la sociedad desde el siglo XIX – dio un paso
firme hacia lo no-figurativo y hacia
su supuesta auto-disolución como una
forma de crítica a la misma sociedad.
Sin embargo, el arte y los artistas parecieran haberse enceguecido tanto con
la libertad recién adquirida respecto
a la sociedad que asumieron que, per
se, dicha libertad – que también podemos cuestionar – implicaba una postura crítica total como parte intrínseca a
aquella. Más que un hecho concreto,
se trata más bien de una aspiración, de
un ideal. Y ese ideal siempre va a estar
mediado por lo social, por lo concreto,
que le va a dar su matiz particular.
gunas décadas – llevado a cabo por la
municipalidad capitalina. Estas obras,
como veremos, forman parte de un
proceso contradictorio: son tanto expresión de una libertad artística que no
se veía en décadas en Guatemala, como
también la reafirmación de un tipo de
pensamiento sobre la sociedad que está
más cerca del autoritarismo que de una
sociedad más abierta consigo misma.
Este proceso, sin embargo, no se inserta en un contexto neutro, ni tampoco las
obras son realizaciones de individuos
ajenos a la sociedad guatemalteca, por
lo que este arte público está, de algún
modo, formando parte de procesos sociales y políticos mucho más amplios y
que forman parte de políticas más bien
reaccionarias. Veamos cómo se da eso.
Pero, por el momento, y aunque en
algunos momentos el arte sí se erige
como crítica a la totalidad, acá no vamos a ahondar en dicho aspecto, sino
en su contrario: cómo el arte – por muy
«moderno» que pueda ser – sirve de
vehículo para lo más reaccionario de
una sociedad, en este caso la guatemalteca. Este trabajo explora dos casos
particulares: el Monumento a la República y las esculturas en la «Cuadra
Modelo» de la 6ta Avenida de la zona
1, ambos en la Ciudad de Guatemala.
Ambos trabajos, realizados entre 2009
y 2010, forman parte de la modernización y restauración de ciertas áreas
de la ciudad – en especial aquellas que
han mostrado un abandono durante al-
El ethos autoritario en Guatemala.
Se ha llegado a creer, especialmente a
través del discurso dominante a partir
de 1996, que los militares guatemaltecos (acusados de la mayoría de los
crímines en contra de la población civil) son la quintaesencia de la dominación, del control y de la explotación.
Sin embargo, pocos trabajos toman en
cuenta los factores psicológicos y del
entorno social que propiciaron un momento tan oscuro en la historia reciente
como el acaecido entre 1978 y 19843.
Esa violencia tan particular de dicho
período no fue producto del azar, ni de
un exabrupto militar, ni de un cálculo
racional (aunque las tres cosas formaran parte de ello de alguna forma). En
2 Tomo la idea de moderno sistema del arte de Shiner (2004), quien desarrolla esta categoría como una reformulación
de mundo del arte elaborada por Bourdieu (1971). La idea de sistema del arte en sí alude a un entramado epistemológico amplio relacionado con la configuración misma de la sociedad – o sociedades – en las cuales se manifiestan
determinadas formas artísticas.
3 Un trabajo notable que examina los factores psicosociales de la violencia y el autoritarismo en Guatemala es el de
Erazo (2007). A pesar de no estar enfocado en el período de la guerra civil, proporciona elementos para comprender,
no tanto la violencia, sino el por qué de su forma particular. Otros trabajos interesantes son los de la Universidad de
Vanderbilt y del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos INCEP.
29
todo caso, pareció ser la consolidación
particular – al poseer los medios para
ello – de una forma autoritaria de personalidad, que en diferentes medidas
todos debemos de poseer en este país.
Ello, por supuesto, no lo afirmamos
para justificar dicha violencia (ni de
ningún otro período histórico), sino
para ayudar a comprender mejor el por
qué de su permanencia bajo distintas
formas, en toda la sociedad. Porque dicha personalidad autoritaria – o ethos
autoritario – no solo forma parte de
los sectores que ejercen la violencia y
la dominación de manera abierta, sino
también de aquellos que, bienintencionados, pretenden oponérsele.
Un caso que ilustra este autoritarismo,
que rebasa clases sociales y generaciones, es la admiración por el general Jorge Ubico y su dictadura de mediados
del siglo XX (1931-1944). A pesar del
tiempo transcurrido, las personas aun
siguen añorando un gobierno como
el ubiquista, que para Tischler (2009:
198) representaba la última fase del
Estado liberal oligárquico, y que en
la persona misma de Ubico encarnaba
sus estereotipos clásicos: hombre, de
mediana edad, miembro de familia de
la oligarquía, militar y finquero.4 Es
común escuchar en quienes añoran al
llamado «gobierno de los 14 años» frases como «es que con Ubico no había
ladrones, iban a picar piedra» o «con
Ubico uno podía dejar las puertas abiertas sin temor a que asaltaran». Estas
frases, si bien hablan de una realidad
concreta – en efecto, durante el régi-
men de Ubico se podía dejar las puertas
abiertas y los presos picaban piedra en
los caminos – también es cierto que dichos fenómenos eran posibles a través
de un meticuloso aparato represivo que
silenciaba con la muerte, la cárcel y el
exilio toda crítica, y en donde Ubico se
perpetuaba en el poder de manera indefinida. Asimismo dichas afirmaciones proceden más de un sector de clase
media capitalina, que desconocía mucha de la realidad del interior del país
– como la brutalidad de finqueros convertidos en señores feudales, apoyados por el Estado – pero que al mismo
tiempo sufría los efectos de tener salarios muy bajos y guardar silencio sobre temas políticos. Al mismo tiempo,
era especialmente de esta clase media
(aunque no exclusivamente) de donde
surgían los llamados «orejas» (espías
del Estado infiltrados en la sociedad),
de tristemente célebre recuerdo, y que
actualmente aun se mantienen aunque
de forma más difusa.5
Finalmente, González Ponciano (2006)
desarrolla en un pequeño ensayo un
poco más esta idea de autoritarismo,
analizando un glosario de «términos
guatemaltecos» realizado durante la
época ubiquista, encontrando que varias de las expresiones compiladas allí
no solo se siguen usando en la actualidad, sino que están relacionadas a una
sociedad que, en esencia, no ha superado sus propios rasgos autoritarios
desde entonces. Asimismo resalta una
característica interesante, y que nos va
a servir para comprender el contenido
4 Tischler también desarrolla en este trabajo la idea de un ethos señorial y de una cultura finquera arraigados en la
oligarquía local, pero que también tiene partidarios fuertes en los demás sectores de la sociedad. Es necesario aclarar
que muchos de estos seguidores de dichas formas de pensamiento son seguidores en tanto que formas de relaciones
sociales, y no en tanto que una admiración a los individuos – de la oligarquía – que las ejercen.
5 Existe la creencia popular de que en Guatemala cualquiera puede ser «oreja». Ello, más que un detalle sin impor-
tancia, habla muy bien de las relaciones históricas entre las personas que conforman la sociedad guatemalteca, en
todos los niveles.
30
de este trabajo: las lógicas de ascenso
social por medio de la imitación de las
elites, conocido en Guatemala como
«arribismo», y que están impregnadas
de cierta idea despectiva de este tipo de
personas que, al ascender socialmente
pero careciendo del abolengo de las
élites, pasan – para decirlo con otro refrán popular – «de zope a gavilán». De
manera interesante, todas estas ideas de
autoritarismo, de cierto tipo de ideales
de supremacía de cualquier tipo – algunos incluso rayando en el fascismo
abierto –, aparecen retratadas en distintas expresiones del arte moderno en
Guatemala. Lo que hace aún más interesante esto es que los autores de estas obras han sido entrevistados y ellos
mismos han manifestado – no sabemos
si de forma consciente o inconsciente
– diferentes formas reaccionarias de
concebir la realidad.
En este pequeño trabajo, que más que
un desarrollo exhaustivo es un estudio
preliminar, nos centramos en dos obras
artísticas actuales: la llamada «Plaza
de la República» en la 7ª Avenida de la
zona 4, y los trabajos de remodelación
en el Centro Histórico (la parte más antigua de la zona 1), especialmente en
la 6ta Avenida; ambos ejemplos en la
Ciudad de Guatemala. Ambas obras
representan un esfuerzo por «embellecer» la capital pero, al mismo tiempo,
de borrar sus contradicciones (sin su-
perarlas, simplemente borrándolas) y
retomar espacios para los grupos dominantes que habían formado parte de la
vida cotidiana de sectores subalternos,
especialmente en lo referente al Centro
Histórico. Pero, aparte de ello, esta recuperación reaccionaria de los espacios
céntricos de la ciudad va acompañada
de obras de arte, obras que expresan –
tanto en términos puramente estéticos
y de teoría del arte, como de los propios testimonios de los artistas y para
quiénes realizan sus trabajos – el pensamiento autoritario y el tinte reaccionario y restaurador de dichas políticas
de mejoramiento estético de lo urbano
en Guatemala. Bajo lo reluciente de
estas obras de urbanismo y arte «cívico»6 (Fig. 1) y público, se esconde también lo más regresivo y reaccionario de
la sociedad, en estas obras de arte contemporáneas está la marca de las contradicciones de la sociedad.
Lo nacional como totalidad.
La idea de lo nacional, tan en boga durante el siglo XIX y que ahora se encuentra en un proceso de reinvención
restauradora7 en países como Guatemala, ha sido un campo fértil para las
expresiones artísticas. Esto, dentro de
las políticas del Estado liberal oligárquico guatemalteco de finales del siglo
XIX, significó también la construcción
de monumentos conmemorativos a di-
6 Tomo la referencia a “cívico” de un próximo festival de “arquitectura cívica” que, curiosamente, se desarrollará
en la Universidad Francisco Marroquín, de tendencia derechista y de extrema derecha. En el afiche y promoción
de este festival se habla de una “ciudad enferma” y se busca desarrollar un urbanismo neoclásico que tome lo mejor
de todas las épocas, para restaurar la calidad humana y que las personas se sientan “como que si están en su hogar”
al momento de salir a la calle y transitar por la ciudad. Silvia Tejeda comentó brevemente sobre este festival en su
columna de elPeriódico (Tejeda, 2010). Curiosamente los arquitectos homenajeados – los hermanos Krier, en especial Leon – desarrollan residenciales de clase alta en Guatemala, como el proyecto “Ciudad Cayalá” en la zona 16.
7 Con reinvención restauradora me refiero a los actuales movimientos como Guateámala o Yo A+, que más que crear
una nueva forma de relaciones sociales que no impliquen necesariamente la forma-nación, buscan restaurar – al
mismo tiempo que actualizar bajo los nuevos cánones de lo «correcto» – su antiguo poder dirigente. Ambos movimientos han contado en el pasado y en la actualidad con el apoyo de la municipalidad capitalina, y especialmente de
su alcalde Álvaro Arzú, tema que si bien no trataremos en este trabajo, sí es de importancia para el mismo.
31
ferentes eventos que habían logrado la
constitución del Estado liberal. Tenemos de este modo la Avenida de la Reforma (originalmente bautizada como
Boulevard 30 de junio), donde en la
actualidad todavía encontramos varios
de los monumentos que fueron colocados originalmente en ese lugar, especialmente aquellos que se encuentran
frente a la sede actual del Ministerio de
Educación. Sin embargo, y pese a la
unidad que las élites liberales mostraron con respecto a las actividades económicas – el cultivo del café – como a
las de control social – el despojo territorial a la Iglesia Católica y, especialmente, a las comunidades indígenas
– en el ámbito político la relación estuvo marcada por tensiones y enfrentamientos dentro de dichas élites, lo que
desencadenó las dos revoluciones de la
primera mitad del siglo XX: la caída
del dictador Estrada Cabrera en 1920
y el fin del Estado liberal oligárquico
en 1944-1945. Nos enfocaremos especialmente en la primera de ellas, la de
1920.
Al caer Estrada Cabrera se instauró un
régimen de tinte conservador y de corta
duración (alrededor de 18 meses), pero
que aún así pudo edificar construcciones como el Palacio Nacional (llamado
«Palacio de Cartón» por estar hecho de
materiales prefabricados) y el monumento conmemorativo al Partido Unionista (que había derrocado a Estrada
Cabrera) en la llamada «Plaza 11 de
Marzo», sobre la 7ª Avenida de la hoy
zona 4 de la Ciudad de Guatemala.8
Posteriormente el monumento – que
ocupaba una rotonda en el centro de la
avenida – fue demolido para facilitar el
paso vehicular. En el año 2001 parecía que se avanzaba en su restauración,
al colocar los miembros del moderno
Partido Unionista una placa alusiva al
movimiento de 1919-1920. Sin embargo, el alcalde Arzú cambió la conmemoración de dicha área, de «Plaza 11
de marzo» a «Plaza de la República»,
a pesar de que tanto ideológica como
familiarmente el alcalde posee vínculos con el primer Partido Unionista.9
Esta actitud no es novedosa en la historia misma de Guatemala, donde más
que inaugurarse nuevas obras, lo que se
hace tradicionalmente es rebautizar las
8 Este monumento fue erigido para conmemorar la marcha del 11 de marzo de 1920, que recorrió precisamente ese
sector. Dicha protesta era una demostración de fuerza del recién creado Partido Unionista, y también una forma de
protesta ante la dictadura del abogado quetzalteco Manuel Estrada Cabrera, quien para entonces ya llevaba 22 años
en el poder. Un mes después, y al finalizar una semana de enfrentamientos violentos por toda la capital, su gobierno
cayó y posteriormente los unionistas erigieron el monumento mencionado.
9 La sorpresa surge, sobre todo, porque Arzú es el líder histórico del nuevo Partido Unionista (derecha/derecha ex-
trema), que surgió de la escisión posterior a la finalización de su mandato como Presidente de la República, de 1996
a 2000. Antepasados de Arzú incluso estuvieron entre los unionistas históricos y él mismo realizó la compilación de
textos de uno de ellos, Manuel Cobos Batres (Arzú Irigoyen y Ordóñez Jonama, 2009).
10 Ejemplos en la Ciudad de Guatemala sobran. Uno de ellos fue el cambio de denominación de las calles, de poseer
nombres propios (Calle Real, Calle de la Universidad) a números (6ta Avenida, 10 calle, respectivamente). El caso
de la Avenida de la Reforma – inaugurada con el nombre de Boulevard 30 de junio – muestra, en todo caso, una
transformación conmemorativa: de la gesta militar (la entrada a la Ciudad de Guatemala el 30 de junio de 1871) a
la conmemoración del proceso de transformación de la hegemonía (la reforma liberal); siempre estando dentro de la
misma concepción de la nación y el Estado. Un ejemplo extremo lo es el Estadio Nacional Olímpico «Mateo Flores»,
originalmente bautizado como «Estadio Nacional de la Revolución» y después de 1954 llamado a secas «Estadio
Nacional» y actualmente «Mateo Flores». En este caso las banderas ideológicas – primero la izquierda moderada,
después la extrema derecha – sí influyeron en los cambios de nombre. La Plaza Central es otro ejemplo de varios
cambios de nombre: Plaza Central, Plaza de Armas, Parque Central, Plaza Mayor de la Constitución. Y esto en 230
años de historia de la Ciudad de Guatemala (una media de alrededor de 55 a 60 por cada nombre dado a la plaza
central). La falta de memoria histórica en Guatemala no es una condición cuasi-genética – como se lamentan muchos
– sino que es una práctica ideológica que busca objetivos muy precisos.
32
ya existentes, incluso varias veces.10
La nueva Plaza de la República – con
una escultura de 18 metros fundida en
bronce representando un obelisco sostenido por tres figuras masculinas, obra
de Max Leiva – forma parte de un plan
de restauración y embellecimiento de
diferentes áreas de la Ciudad de Guatemala, especialmente donde se encuentra la ruta del sistema de transporte municipal (Transmetro). El monumento
(Fig. 2) se encuentra en medio de la
rotonda, y es posible verlo – por su altura – desde distintos puntos cercanos.
El conjunto arquitectónico y artístico
en su totalidad poseen un estilo entre
neoclásico minimalista y art decó, exhibiendo trazos simples pero también
ciertas reminiscencias al arte griego y
romano, e incluso egipcio (por el obelisco).11 Estas formas arquitectónicas
en Guatemala han tenido un referente
histórico, que incluso las combinó en
un mismo período histórico: Jorge Ubico. El alcalde Arzú es conocido por
sus aficiones a las figuras autoritarias
y de extrema derecha12, por lo que la
referencia pueda no ser casual, tomando en cuenta la posible relación entre
estos desarrollos urbanísticos y el congreso sobre el trabajo neourbanista de
los hermanos Krier, mencionado en el
apartado anterior (Fig. 1), y comentado
por Silvia Tejeda (2010). Este urbanismo, sin embargo, exhibe cierta forma
de romanticismo reaccionario13 y es,
curiosamente, patrocinado por grupos
empresariales e intelectuales afines a la
extrema derecha.14 El estilo art decó y
el neoclasicismo sirvieron en el pasado
como reflejo estético de las simpatías
de la dictadura ubiquista por el fascismo europeo, mientras en la Alemania
nazi se desarrollaba un «clasicismo
desnudo» dirigido por el arquitecto Albert Speer (Fig. 4). Todos estos estilos – igual que el estilo neoclasicista/
minimalista de las obras municipales
– han buscado la creación de comunidades humanas utópicas, ya sea regidas
por un ideal más comunitario (como el
11 De forma interesante – y en abierto contraste con el estilo de todo el conjunto, incluyendo las farolas – las bancas
que rodean la rotonda, colocadas al lado oriente de ésta, muestran un estilo más cubista y abstracto, decoradas con
mosaicos que muestran figuras geométricas (Fig. 3). Desconocemos la razón del contraste entre ambos estilos,
aunque puede deberse a diferentes proyectos que fueron unificados posteriormente, sin tomar en cuenta los aspectos
de relación estética entre ambos.
12 Para darse cuenta de ello basta ver el nombre con el bautizó un reciente paso a desnivel – «Presidente Jorge Ubi-
co», un dictador de 14 años – así como el cambio del lema del Partido Unionista a «Dios, Patria, Libertad», lema
que con anterioridad perteneció al Movimiento de Liberación Nacional, partido de extrema derecha autonombrado
como «el partido de la violencia organizada» (Simon, 2010: 121), y que financió y organizó escuadrones de la muerte
durante el período de la guerra civil. Berganza (2010) en una reciente columna de opinión hace una reseña de las
declaraciones de Arzú durante el último año relacionadas a esta forma de personalidad autoritaria.
13 Romanticismo reaccionario es una forma de pensamiento que asume que todo pasado fue mejor o adecuado, y por
lo tanto debería de restaurarse en el presente. En ello estriba su calidad romántica. Lo reaccionario está en la postura
individual – desde el sujeto se valora qué fue bueno y qué no – así como el hecho de que este tipo de pensamiento no
asume las contradicciones del pasado ni del por qué ciertas cosas fueron adecuadas (generalmente como consecuencia del dolor de muchos más, ignorado bajo el recuerdo idealizado).
14 Empresas como Cementos Progreso – actualmente en un grave conflicto territorial con el pueblo kaqchikel de
San Juan Sacatepéquez – y la Universidad Francisco Marroquín – centro universitario de la élite oligárquica y foco
ideológico de las derechas guatemaltecas – están entre los patrocinadores del evento. Tal evento incluye un «Gran
Coloquio» sobre «La genialidad Krier».
15 Escuela alemana de arte y diseño que funcionó en el período entreguerras, entre 1919 y 1933. Fue cerrada por los
nazis por acusaciones de «filo-comunismo» al interior de ella y por promover un «arte degenerado». Sus diseños
minimalistas, creados por artistas de renombre y que eran producidos en masa con el objetivo de crear un tipo de
socialismo tecnológico, inspiraron el movimiento minimalista actual, y en Guatemala es posible encontrar diseños
inspirados en ellos en locales como Kalea. Sin embargo, la esencia comunitaria asociada al minimalismo se perdió
con su cierre. Sobre la Bauhaus y sus diferentes expresiones artísticas de vanguardia, ver Droste (2002).
33
caso de la Bauhaus15), o uno más reaccionario y de anulación de la diversidad de grupos en pos de la hegemonía
de lo nacional como totalidad. El monumento de Leiva, que puede representar en sí mismo tanto el romanticismo
reaccionario como los ideales de vigor,
poder y unión, posee también una referencia explícita a la dominación masculina – sus tres figuras humanas son
hombres – y, por supuesto, el obelisco
como un falo en su forma clásica. De
manera interesante, esto se conjuga con
la placa los ideales liberales colocados
en la base del monumento16 (Fig. 5) y
con el texto de la placa conmemorativa, alusiva a uno de los más grandes
dictadores de la historia de Guatemala:
Rafael Carrera.17 (Fig. 6) El mismo autor confiesa que prefiere dar un mensaje directo con sus obras, y que cree que
el arte tradicional es el mejor vehículo
para ello (Hernández, 2010).18 La idea
de nación, con sus referentes hacia la
identidad común, la tradición y el mando de elites ilustradas, se conjugan en
este monumento de forma impresionante y, a la vez, inquietante.
La técnica también es, para Leiva
(Hernández, 2010), antinómica a la
crítica, que pasa a ser vista – por deducción – como una forma desordenada, «no-lógica», en contraposición
a la técnica y su orden lógico, respeto
a las formas establecidas y búsqueda
de ideales universales. La totalidad,
en su forma de sociedad administrada
(Horkheimer y Adorno, 2006: 59-96),
cobra forma bajo el primado de la técnica sobre la razón, sobre la conciencia
crítica. Adorno nos habla de un proceso similar en la música de Stravinski,
la cual mediante una combinación de
acordes neoclásicos con elementos de
vanguardia anuncia la transformación
del capitalismo, de uno incipiente y en
su fase de acumulación hacia uno de
expansión y (aunque él no lo dijera de
este modo) de asimilación de lo diferente, en este caso del multiculturalismo (Adorno, 2003).
Las vanguardias como abstracción
del terror concreto.
La remodelación de la 6ta Avenida de
la zona 1 es quizá lo que más ha altera-
16 Sapere aude! / Razón • Dignidad • Justicia / Max Leiva / Guatemala 16 de junio de 2010. Esta inscripción ve hacia
el lado occidental de la plaza, o sea hacia el lado del Banco Industrial.
17 La placa tiene la siguiente inscripción: MONUMENTO A LA REPÚBLICA / “No aspiramos a hacernos dueños
del / poder, sino a / formar un gobierno de los pueblos / y para los pueblos.” / Rafael Carrera / Fundador de la / República /21 de marzo de 1847 /Guatemala 2010. Se localiza en el lado norte de la rotonda.
18 En la entrevista que Hernández (2010) le realiza a Leiva, llama la atención el apartado denominado «La técnica
sobre la crítica» en especial el siguiente párrafo: «Entonces uno va comprendiendo que el trabajo de Max Leiva no
realza la crítica sino la técnica como recurso de representación. “Claro que tengo ideas sobre la sociedad, sobre lo que
somos, pero mi trabajo es más positivo. Mis esculturas realzan la técnica antes que la crítica”, explica.» ¿Pensar en
la sociedad implica una crítica «negativa» – desacreditante – necesariamente? Y, si así fuera, ¿no es ello un ejercicio
necesario en toda sociedad que busca mejorarse a sí misma? Al ver las otras dos obras públicas de Leiva – el Miguel
Ángel Asturias en la Avenida de la Reforma, y el Santo Hermano Pedro en las cercanías del Aeropuerto Internacional
La Aurora – ambos iconos de lo nacional (en lo cultural y en lo religioso), vale la pena preguntarse: ¿no es el trabajo
de Leiva una búsqueda de restauración de los iconos de la nación, ontologizándolos y no viendo sus contradicciones,
o lo negativo que ellos pueden representar?
19 La remodelación incluye, además de lo arquitectónico, una transformación de la propiedad y del segmento de la
sociedad que se busca atraer con ella. De este modo, la remodelación comenzó con la construcción, en el límite sur
del Centro Histórico, del centro de comercio de la economía popular «El Amate», a donde fueron trasladados – previo acuerdo entre las partes – los vendedores populares que ocupaban las aceras de la 6ta Avenida. Posteriormente
– y hasta la fecha – se ha seguido con la remodelación física, que incluye el ensanchamiento de las banquetas y el
carril único para el Transmetro, así como la construcción de ciclovías y la ornamentación con esculturas, que es de
lo que nos ocuparemos en este apartado.
34
do la vida cotidiana en la parte nuclear
del Centro Histórico en este año.19 Forma parte de la «recuperación del espacio ciudadano», tal y como se afirma
en las diferentes campañas impulsadas
por la municipalidad. Sin embargo, en
Guatemala muy pocas veces este tipo
de situaciones son bienintencionadas, y
generalmente asumen más tintes autoritarios y reaccionarios que uno de verdadero mejoramiento de las condiciones de la sociedad en su conjunto. Al
mismo tiempo, esta remodelación está
incluyendo la colocación de esculturas
a lo largo de la avenida, en la banqueta
más ancha (la oriental), y para este momento – octubre de 2010 – de las tres
cuadras terminadas hay esculturas en
las dos más cercanas a la Plaza de la
Constitución.
La remodelación, al igual que el complejo alrededor de la Plaza de la República – sobre la cual profundizamos en
el apartado anterior – sigue la misma
línea minimalista-neoclasicista que han
tenido todas las obras municipales desde que Arzú retomó la alcaldía en 2004.
En estas es notable la interacción entre arquitectura y arte escultórico, algo
que forma parte de la visión que la
modernidad tiene sobre los espacios
urbanos, pero que tiene sus referentes
clásicos – directos, aunque no los únicos conocidos – en Grecia y Roma y,
de forma más directa aun, en el París
del siglo XIX y hasta la fecha. De manera interesante y, salvando las obvias
distancias, el proceso llevado a cabo en
el Centro Histórico tiene paralelos de
todo tipo con la remodelación en gran
escala llevada en París entre 1848 y
1871 por el barón de Haussmann; paralelos que no dejan de inquietar, especialmente por sus implicaciones restauradoras y altamente reaccionarias.
En ambos casos – París en el siglo XIX
y Guatemala en el XXI – se buscan dos
objetivos específicos: volver el centro
de la ciudad un lugar «habitable» y promover una restauración de la sociedad
mediada por el consumo. Mientras en
París las obras fueron posteriores a la
Revolución de 1848, tratando de borrar
todo atisbo de arquitectura y urbanismo que recordara la rebelión20 (Harvey,
2008: 5-30) (Fig. 7), en Guatemala la
remodelación se da como una búsqueda de retomar un espacio que antaño
perteneció a la élite, y posteriormente fue totalmente tomado por sectores
populares. Este proceso de elitización
de sectores específicos de las ciudades
tiene ya algunos años de desarrollarse
en la Ciudad de Guatemala, comenzando por el remozamiento del área alrededor de la Plaza de la Constitución y
Parque Centenario entre 2004 y 2009,
y el mejoramiento del área alrededor de
la antigua Estación de los Ferrocarriles,
en el límite sur del Centro Histórico.
Estos procesos, más que producir un
beneficio para la población de escasos
y medianos recursos que diariamente transita por el lugar, ha significado
también un desplazamiento en pos de
sectores sociales con más recursos.
Esto porque el plan original es devolverle el esplendor al centro, y eso significa promover la especulación inmobiliaria y la competencia despiadada, que
Harvey retrata de manera excelente en
su estudio sobre la capital francesa21
20 Ello implicó demoler zonas enteras de la ciudad para construir los boulevares.
Asimismo se reordenaron las
relaciones espaciales del trabajo, localizando las industrias en las periferias y los comercios de lujo alrededor de los
boulevares. La introducción de la luz en las calles permitió que la burguesía pudiera asistir a espectáculos nocturnos,
creando una elitización en zonas que anteriormente habían sido barrios marginales.
35
(Harvey, 2008: 164, 188, 192).
En la búsqueda de la restauración de la
6ta Avenida como la «Calle Real» del
período colonial y hasta mediados del
siglo XX, los trabajos de remodelación
han implicado también el olvido sistemático de una de las facetas por las que
popularmente es más conocida dicha
calle: los movimientos de protesta y rebelión. Y es que, a pesar de ser el centro del comercio de elite desde los años
30 hasta los 70 del siglo XX, la 6ta
Avenida también fue el camino principal por el que desfilaron multitudes de
sindicalistas y campesinos, y también
donde se dieron algunos ataques guerrilleros a comercios (como el incendio
de La Paquetería). En dicha avenida
también ocurrieron asesinatos, como
los de los estudiantes en el cruce de
la 12 calle, en 1956, y el del dirigente
estudiantil Oliverio Castañeda de León
en la salida lateral del Portal del Comercio, en 1978 (cerca de las esculturas de José Toledo, analizadas acá más
adelante). También por la 6ta Avenida
pasó la gran «marcha de los mineros
de Ixtahuacán» que congregó a más de
cien mil personas a finales de los setenta, así como también por allí pasaron
los entierros de políticos apreciados
popularmente, como Alberto Fuentes
Mohr y Manuel Colom Argueta, ambos
en 1979. Como símbolo de la rebelión,
la 6ta Avenida representa la contradicción en el lugar mismo de la opulencia,
o al menos así lo fue durante los años
de la guerra civil. Sin embargo, en las
remodelaciones actuales no solo se está
borrando con todo ello, sino también se
está transformando estéticamente la
significación histórica del lugar.
Entre la 8ª y la 9ª calle, sobre la 6ta
Avenida se han colocado, como parte
del remozamiento de la avenida, dos
esculturas de José Toledo. Estas esculturas, hechas con bronce, acero y
latón, representan tanto a un oso polar
como a un toro, ambos en posición de
ataque, y se titulan – respectivamente –
«El grito» (Fig. 8) y «Taurus» (Fig. 9).
Ambas, como dice el autor, están inspiradas estilísticamente en el cubismo,
el constructivismo y, especialmente en
el futurismo. Esta última corriente parece dominar también la expresividad
misma de las esculturas, al dotarlas del
sentimiento de vigor, de fuerza y de expresividad incontrolable – incluso de
violencia –, características que eran tan
apreciadas por los futuristas italianos.
Toledo, en una entrevista concedida
a un periódico local con motivo de la
inauguración de una exposición relacionada a estas esculturas (La Hora,
2010), comentó, respecto al por qué de
la elección de los animales y la temática:
«En la mayor parte de piezas se conjugan las tres grandes aficiones en mi
vida: los animales, los automóviles y
el arte. En general quise transmitir el
amor y respeto que siento por la obra
del Creador: la flora, la fauna y el hombre. Dios creó al mundo y se lo entregó
al hombre para señorearlo. Esto quiere
decir administrarlo, no dilapidar sus recursos. Tampoco quiere decir que no lo
podemos tocar, como es el caso de posiciones extremistas. Dios también creó
21 De forma interesante en el París del siglo XIX se dieron procesos que aparecen – en una escala más reducida – en
Guatemala. Entre éstos está la corrupción generalizada en los negocios de remodelación del área central, la especulación inmobiliaria con miras a facilitar el acceso a comercios de élite y alejar a las clases bajas del lugar, el control
de la prensa para promover como «positiva» la transformación de la ciudad, y la eliminación de la tradición que
asociaba ciertos lugares a momentos importantes de la historia de los movimientos revolucionarios. Para el caso de
París, ver Harvey (2008, cap. V al VIII).
36
al hombre. Lo hizo a su imagen y semejanza y le concedió diferentes dones que
distribuyó en diferentes medidas a cada
individuo. Es por esto que podemos
crear, unos más que otros. »
(La Hora, 2010; cursivas nuestras).
Notamos una fuerte convicción religiosa – casi fanática – en la explicación
de la obra por parte del autor, pero al
mismo tiempo notamos el uso instrumental de dicha religiosidad para apañar actitudes más terrenales. Al indicar que si bien respeta a la fauna y la
flora, también indica que el Creador se
la ha dado a los seres humanos «para
administrarla» y «no dilapidar sus recursos». Al mismo tiempo realiza una
crítica a posiciones que él llama «extremistas» y que consisten en «no tocar»
(asumimos que quiere decir “no controlar”) a la naturaleza. Esta visión de
la administración de la naturaleza coincide exactamente con lo que Horkheimer y Adorno (2006: 59-96 «Concepto
de Ilustración») llaman racionalidad
instrumental, y que posteriormente
Adorno (2005) consideraría parte medular de la sociedad administrada del
capitalismo. De forma interesante
estas son las obras que más muestran
elementos futuristas, especialmente en
las patas de los animales (Fig. 10), al
mismo tiempo que todo el pensamiento
futurista – que ya resumimos en el párrafo anterior – se encuentra presente.
Contrario a lo que afirma Hernández
(2010) y que parece ser la tendencia
dominante en el panorama artístico
guatemalteco actual, no todo arte moderno significa crítica y superación de
la dominación, así como no todo arte
anterior significa algo reaccionario. Es
su posición ante el sujeto y ante la realidad la que le da al arte la categorización de arte reaccionario o arte radical
(Adorno, 2004; Gómez, 1998). Recordemos que el futurismo, como movimiento artístico e intelectual, celebró
jubilosamente el inicio de la Primera
Guerra Mundial - como símbolo del vigor22, la violencia y el nacionalismo, la
guerra era para ellos el momento cumbre de la humanidad – y posteriormente
tanto sus miembros, como su ideología,
formaron parte de la dictadura fascista
de Benito Mussolini. Las expresiones
futuristas, por añadidura, tenían una
fuerte relación no solo con la violencia
como algo bueno para la sociedad, sino
también concebían la tecnología como
el progreso de la humanidad hecho materia23. Esto tiene mucha relación con
el siguiente párrafo del ensayo hecho
por el mismo Toledo:
«Para unir las piezas teníamos tres opciones: soldadura, pegamentos epóxicos
y remaches. Decidí utilizar los remaches
buscando la fuerza, el aspecto de armadura, de tanque y por qué no decirlo un
toque de [sic] transformer. Lo que es
más, usamos remaches del color con-
22 Vale recordar la frase de uno de los dirigentes más prominentes del Movimiento de Liberación Nacional (MLN,
extrema derecha), al referirse a su partido como «el de la violencia organizada» en 1980: «(..) admito que el MLN
es el partido de la violencia organizada. Violencia organizada es vigor, justo como el color organizado es paisaje
y el sonido organizado es armonía. No hay nada de malo con la violencia organizada; es vigor, y el MLN es un
movimiento vigoroso.» (Leonel Sisniega Otero en Simon, 2010: 121). Llama poderosamente la atención el hecho
de que tanto Sisniega Otero y José Toledo – aunque en temporalidades y contextos diferentes – apelen a la razón
instrumental como algo que va a proveer de bondades a todos, razón instrumental que – por supuesto – implica la
eliminación de lo no-idéntico.
23 Recordemos una de las frases más famosas del líder fundador del futurismo, Fillipo Tommaso Marinetti, en el
Manifiesto Futurista de 1909: «(...) un automóvil rugiente, que parece correr sobre la metralla, es más bello que la
Victoria de Samotracia» (Essers, 2005: 548).
37
trario a la lámina para resaltarlos. La
influencia de la arquitectura se puede
apreciar sobre todo en las patas de los
animales: repetición de formas, ventanas, profundidad, etcétera. Hay influencia de varias corrientes de arte. [...] Se
renuncia a la estética de la masa, reemplazada por la estética de líneas y planos. El aire ocupa el lugar de la masa.
Al verlas de frente y por atrás son obras
totalmente abstractas; las figuras se
adivinan al verlas de lado. En las patas
de los animales tratamos de representar
el movimiento al modo de los futuristas
de principios del siglo XX.»
(La Hora, 2010; cursivas nuestras).
Esculturas que quizá para un espectador que pasa de prisa por la calle escapan, las dos obras de Toledo sobre la
6ta Avenida, más que celebrar la fuerza de una felicidad popular, celebran
el triunfo de la violencia de las élites
dominantes. Vemos como el mismo
artista – en los dos párrafos que hemos citado de manera literal – busca
en sus obras el aspecto «de armadura,
de tanque», esculturas donde «el aire
ocupa el lugar de la masa» del mismo
modo en que el aire pasó a ocupar el
lugar de la masa de cuerpos humanos
en los crematorios masivos de campos
de concentración judíos durante la Segunda Guerra Mundial24 y, ¿por qué
no?, a ocupar el espacio dejado por las
más de 400 aldeas arrasadas durante la
guerra civil guatemalteca. Al validar
la diferenciación «de dones» entre los
seres humanos, Toledo no solo está ontologizando la desigualdad social, sino
también – implícitamente – la máxima
futurista de que las personas conside-
radas por el poder como «inferiores»
deben desaparecer (a través de las guerras, ¿o del genocidio sistemático?)
para mejorar a la humanidad entera. El
vigor y la violencia expresadas en las
esculturas de Toledo no solo son una
expresión artística de la misma violencia que cotidianamente se ejerce en
Guatemala, de la violencia – mediada
por el diálogo – ejercida en la disposición de los espacios públicos como la
6ta Avenida o la Plaza de la Constitución, sino que son una burla a la memoria de tanta lucha popular llevada a
cabo por los considerados «inferiores»
de la sociedad guatemalteca, como
también es un recordatorio de que los
que siempre han dominado y han mantenido la desigualdad en este país, no
han dejado de vencer.
Kraft durch Freude25, o la felicidad
del olvido.
Tanto la lógica de la fuerza, como la
lógica del olvido, forman parte de un
pensamiento autoritario que no ve algo
como bueno media vez no se haga
idéntico a él. Por eso el timbre de la
fuerza y el poder absolutos en ciertos
pasajes de la obra de Richard Wagner,
por eso la estética del poder del Tercer Reich en la obra arquitectónica de
Speer – y recordemos que Hitler admiraba la obra de Wagner -, por eso el deseo de borrar de la historia todo aquello
que recordara a los judíos en Europa,
por eso también lo mismo reaccionario
entierra a su propio pasado, como el
Monumento a la República en Guate-
24 Para un excelente estudio sobre la relación entre los campos de concentración nazi durante la Segunda Guerra
Mundial y la estética del dolor, ver Didi-Huberman (2004).
25 Literalmente «Fuerza a través de la alegría» en alemán. Organización estatal durante el régimen nazi que proveía
de descanso y recreación – mediada ideológicamente – a personas «arias» de las clases bajas y medias alemanas. Fue
un modelo copiado en muchos otros países, tanto en el mismo período (especialmente en Italia, también fascista para
entonces), como en la Portugal y España de la posguerra.
38
mala, por eso las esculturas de Toledo
cantan al poder en medio de las lápidas
que recuerdan el dolor de la represión.
En un contexto de represión continua,
como lo ha sido el guatemalteco a lo
largo de – al menos – los últimos cinco siglos, al tener una obra de arte enfrente no se puede simplemente caer en
el placer estético, no se puede pensar
que en lo inmediato de la obra, en su
ser-ahí, está la promesa de una sociedad emancipada. Como tratamos de
mostrar en este trabajo, no todo el arte
aspira a la utopía, mucho de él – y con
él sus creadores – aspira a la totalidad
del silencio, a la totalidad del dolor y
del terror.
Por supuesto, estas obras también encierran un momento de verdad. Su
momento de verdad se encuentra alrededor del hecho de que, nuevamente,
es posible hacer arte en forma pública,
después de años de represión sistemática. También su momento de verdad
se encuentra en el hecho de que, al
quebrar con la idea de lo netamente
figurativo en el arte público, este arte
presenta al resto de la sociedad formas
diferentes de acercarse a comprender y
expresar la realidad y los sentimientos
(aunque esto no es nuevo). Sin embargo, todo su contenido de verdad es vaciado en pos del mantenimiento de formas de pensamiento reaccionarias, más
cercanas a la represión del pasado y del
presente que a una reflexión crítica y
dialéctica sobre una mejor sociedad en
el futuro. La esperanza que su momento de verdad encierra queda soterrada
bajo la ideología que, contradictoriamente, la promueve. El ideal del progreso es utopía, pero el ideal del progreso como máquina es enajenación,
es restauración y mantenimiento de
la dominación, tautología del silencio
y el sufrimiento. Tanto el Monumento
a la República de Max Leiva como las
esculturas «bestiarias» de José Toledo
nos recuerdan que solo en una humanidad emancipada el ser humano podrá
prescindir de un arte radical, mientras
tanto servirá de testimonio de la dominación y al mismo tiempo proyectarán
su utopía negativa de lo ya emancipado. Los dos proyectos artísticos presentados acá no son arte radical, sino
que son testimonio y permanencia de lo
reaccionario, de la razón instrumental,
de la violencia de la totalidad, del olvido y, especialmente, de la permanente
necesidad de desarrollar una crítica y
arte verdaderamente radicales, que nos
muestren, en medio de todo lo cosificado y administrado, lo que aun no es.
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Editores.
Créditos de las imágenes.
Figura 1.
http://otraarquitecturaesposible.blogspot.
com/2010/09/primer-festival-de-arte-civico.html
40
Figura 2.
Fotografía del autor, septiembre de 2010.
Figura 3.
Fotografía del autor, septiembre de 2010.
Figura 4.
http://www.taringa.net/posts/info/4939498/
Obras-del-Equot_arquitecto-del-diabloEquot_.html
Figura 5.
Fotografía del autor, septiembre de 2010.
Figura 6.
Fotografía del autor, septiembre de 2010.
Figura 7.
http://www.lefigaro.fr/
photos/2009/03/27/01013-20090327DIMWWW00367-paris-avant-et-apreshaussmann.php
Figura 8.
Fotografía del autor, septiembre de 2010.
Figura 9.
Fotografía del autor, septiembre de 2010.
Figura 10.
Fotografía del autor, septiembre de 2010.
Figuras
Figura 1. I Festival de Arte Cívico:
Genialidad Krier en Guatemala.
41
Figura 2. Monumento a la República, zona 4, Ciudad de Guatemala.
Figura 3. Bancas en el lado este,
Monumento a la República.
42
Figura 4. Cancillería del III Reich,
diseñada por A. Speer.
Figura 5. Base del Monumento a la
República, de Max Leiva.
Figura 6. Placa conmemorativa en
el Monumento a la República.
43
Figura 7. Transformaciones de
París. Foto del siglo XIX y actual.
Figura 8. José Toledo, El Grito, 6ta
Avenida, Ciudad de Guatemala.
44
Figura 9. José Toledo, Taurus, 6ta
Avenida, Ciudad de Guatemala.
Figura 10. Vista lateral de Taurus,
de José Toledo. Nótese la sensación
de movimiento en las patas. La otra
escultura (Fig. 8), también tiene el
mismo diseño en sus patas, inspirado
en el futurismo italiano.
45
La propuesta metodológica
feminista
Walda Barrios-Klee1
Asociación de Estudios Feministas (AMEF).
Resumen
Desde los años 70 las académicas feministas han propuesto formas distintas de
aproximarse a la realidad y a las sujetas de estudio que rompen con la epistemología tradicional, por lo que se ha recibido la crítica de falta de cientificidad. En esta
ponencia se destacan los aportes y los nudos de este debate teórico metodológico.
L
a presente ponencia es una revisión de algunas de las aportaciones fundantes que permiten
hablar de una propuesta de metodología feminista. Se elaboró a partir de
la revisión bibliográfica de las principales autoras anglosajonas y los planteamientos de Eli Bartra, quien fue la
introductora en la academia mexicana
del pensamiento no traducido al castellano de estas pensadoras.
Voy a dejar de lado la academia española que es prolífica en el tema y tiene
abundantes desarrollos, tanto desde el
punto de vista científico como el de la
implementación práctica de políticas.
En España las políticas de igualdad
de género son una realidad así como
la reflexión académica profunda, los
post grados y la producción de textos
es prolífica.
Pero, por ser este un coloquio, en dónde
debemos acotar la reflexión me referiré
a los principales aportes de 5 autoras
anglosajonas y desde luego a nuestra
maestra y amiga Eli Bartra. Como una
invitación a la posterior indagación y
profundización.
La propuesta metodológica
feminista.
A partir de 1970 las académicas feministas han planteado formas distintas
de aproximarse a la realidad, desde el
clásico texto de María Miess (1998) en
dónde señala una serie de pautas para
la epistemología feminista, hasta otras
más contemporáneas (Donna Haraway
[1989, 1991]; Sandra Harding, Smith
Doroty [1974]) que han revisitado la
relación entre mujeres y ciencia; todas
estas autoras han sido criticadas por
romper con los cánones de la epistemología tradicional y se ha negado el
carácter de científico a sus aportes.
Todas ellas han planteado que el conocimiento se produce por seres humanos
y personas concretas que se desenvuelven en contextos históricos, que tienen
emociones, necesidades, intereses,
socialmente determinados, de allí que
Donna Haraway (1991) sostiene que el
1 Coordinadora del Programa de Género de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, sede aca-
démica Guatemala.
46
conocimiento es siempre situado. Del
carácter situado se deriva la conexión
entre conocimiento y poder.
Por su parte María Miess, señala que la
investigación feminista busca el cambio social, recupera los saberes de las
sujetas de investigación; estableciendo
un compromiso con ellas; se enmarca
dentro del paradigma de la investigación acción. Planteando el concepto de
parcialidad consciente, que implica la
decisión deliberada de posicionarse del
lado de las mujeres.
Antes de continuar con la reseña de las
autoras que desde la academia norteamericana han sentado las bases de la
ciencia feminista haré una breve referencia a Guatemala.
En Guatemala, Ana Silvia Monzón
(2009) y las colegas Aura Cumes, Ana
Lucía Ramazzini, Guisela López y Lily
Muñoz, intentan aproximarnos al recorrido histórico de las ciencias sociales
feministas en la academia guatemalteca. Un camino espinoso que se ha
dado en distintos espacios, tanto en la
única universidad pública que existe en
Guatemala, como en otros centros de
estudios superiores como la Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales.
El texto compilado por Ana Silvia
Monzón marca un hito en la aproximación a la epistemología desde distintas
miradas feministas, con las tensiones
que implica presentarnos públicamente como productoras de conocimiento.
En él Ana Lucía Ramazzini plantea
la pedagogía de la subordinación de
las mujeres, enfatizando cómo todo el
proceso de socialización busca finalmente la domesticidad de las mujeres.
Entendida por la condición de seres relegados al espacio de la casa, crianza y
educación de la prole.
En Guatemala, hemos avanzado, tenemos logros, pero todavía nos falta
mucho por construir, los espacios académicos siguen siendo patrimonio casi
exclusivo de los hombres, especialmente en aquellos en dónde se toman
decisiones.
Las feministas hemos estado bregando
desde estos espacios, para ser reconocidas como productoras de conocimiento
situado, y reivindicar que el papel de
las mujeres en la ciencia no es marginal. Lo que ha sucedido es que ha sido
poco recogido por la historia.
En la educación superior hay que destacar el papel que ha tenido el Instituto Universitario de la Mujer (IUMUSAC), fundado en 2004, poco después
que en 2001 FLACSO hiciera el Primer
Encuentro Mesoamericano de Estudios
de Género, en dónde ya había un área
de estudios de las mujeres y las relaciones de género desde 1996.
Las dificultades para que las mujeres
accedamos a la academia y la ciencia,
se encuentran en la histórica división
sexual del trabajo y la separación que
el patriarcado ha hecho de las actividades en públicas y privadas, dejándonos
confinadas a las mujeres a la esfera doméstica.
Si bien, esto se ha estado revirtiendo ha
sido en forma muy paulatina.
Al hablar de metodología feminista
podemos remitirnos a dos grandes vertientes, la pionera corriente anglosajona que inicia en Europa con el clásico
artículo ya referido de María Miess
(1970), y en América Latina en la academia mexicana con la compilación
realizada por Eli Bartra (1998) docente
47
de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, que sirvió de punto de partida para los análisis tanto en
México, como en la primera cohorte de
la especialización en estudios de género y feminismo que se impartió en
FLACSO Guatemala en 2003, en dónde tuvimos el privilegio de contar con
Eli Barta como docente.
Eli Barta al retomar el postulado metodológico que “la investigación social
desde un punto de vista feminista se
hace a partir de las experiencias de la
persona o grupo investigado y en función de las experiencias de las mujeres
investigadas, si ese es el caso” (Bartra
1998:143), encuentra el problema que
los marcos teóricos y el debate provienen de Europa y Estados Unidos entonces las académicas feministas latinoamericanas “hemos tenido que aprender
a ver cuáles cuestiones teóricas nos
sirven y cuáles no” (Bartra 1998:143)
Bartra señala “en términos generales
hay consenso entre las académicas feministas de que existe algo que se llama investigación feminista (o de género, como le denominan últimamente de
una manera un tanto aséptica)” (Bartra 1998:145)
Se le puede llamar también método no
sexista o androcéntrico; pero metodología feminista expresa de manera explícita la relación entre política y filosofía.
“La deconstrucción es parte nodal del
método feminista. En su forma más
simple significa el análisis meticuloso
de cuanto conocimiento existe sobre el
tema que se trabaje para descubrir los
sesgos sexistas e intentar corregirlos.
Significa ir desarticulando las diversas disciplinas por su marcado androcentrismo, e intentar la construcción
de conceptos nuevos, no sexistas y no
androcéntricos.” (Bartra 1998:148)
En general la metodología ha planteados tres fases o etapas: la investigadora,
la de sistematización y la fase expositiva. Por ejemplo en la fase investigadora, la observación deberá realizarse
siendo lo que Eli Bartra llama “el punto
de vista feminista”, porque existen diferentes formas de ver la realidad que
priorizan algunos aspectos.
La síntesis de las autoras anglosajonas
la voy a empezar con Dorothy Smith,
que si bien nació en Inglaterra emigró
hacia Estados Unidos en 1955 para estudiar su doctorado en la Universidad
de California en Berkeley, en 1967 se
traslada a Canadá.
Desarrolló una visión de la sociología
que recupera el punto de vista de las
mujeres, desarrollando categorías de
análisis que integren la experiencia cotidiana y de la vida diaria. De esta forma se rompe la lucha ideológica de las
disputas profesionales entre la vida y la
ciencia social.
De fuerte raigambre marxista propuso
las relaciones de control, entendidas
como el conjunto de actividades sociales complejas que intentan controlar
la producción social humana. Estas se
acompañan de los textos impersonales
(contratos, informes policiales, certificados médicos, etc.) que configuran y
traducen la experiencia individual específica de la vida real a un lenguaje
aceptable para las relaciones de control.
Esto conduce a la bifurcación de la
experiencia, separación socio científica de la experiencia de las personas
para que la experiencia vivida por las
mujeres coincida con los tipos ideales
48
patriarcales que se utilizan para describirla y la experiencia vital de éstas
El concepto de bifurcación de la experiencia, implica el desdoblamiento de
las personas, al no concebirlas como
una unidad, sino de manera fragmentada, para poder ejercer el control social,
a través de los textos impersonales, entre otros medios. (cfr. Smith 1989).
En el rescate del punto de vista de las
mujeres y sus experiencias coincide
con Sandra Harding, y otras epistemólogas feministas, como Helen Longino
que argumenta que la objetividad de la
ciencia está mediada por valores sociales que son parte del contexto humano,
el escrutinio colectivo de quienes poseen diversos valores apoya la posibilidad de la objetividad científica.
Quizás, el aporte mas revolucionario es
el de Donna Haraway en su Manifiesto
Cyborg (1991), ella define al Cyborg
como “un organismo cibernético, un
híbrido de máquina y organismo, una
criatura de realidad social y también
de ficción.”
“El Cyborg es una criatura en un mundo post genérico. No tiene relaciones
con la bisexualidad, ni con la simbiosis pre edípica, ni con el trabajo no
alienado u otras seducciones propias
de la totalidad orgánica”
Un ser no atado a ninguna dependencia, son los hijos ilegítimos del militarismo y del capitalismo patriarcal, por
no mencionar el socialismo de Estado.
En Haraway el Cyborg es una metáfora.
Cuando se lee el Manifiesto Cyborg, es
imposible no evocar a Molly, la micro
chip inteligente, que aparece en el libro
de María Suárez Toro: Mujeres: metamorfosis del efecto mariposa (2008)2.
La mujer robot de voluminosos senos,
tacones altos y largo cabello rubio,
pone en evidencia que las tecnologías
no son neutrales, como tampoco lo es
la ciencia sustentada en esa tecnología.
La micro chip inteligente se rebela contra el sistema, desobedece órdenes impuestas, se niega a ser “la mujer ideal”:
hermosa, callada, sumisa y obediente,
aunque así la hayan programado, y se
autonombra: “Celeste Brava y Fuerte”.
Esta ciencia ficción que empieza a invadir las relaciones sociales y el mundo cotidiano que nos plantea Haraway
(1991), tiene una expresión cinematográfica en la película de Steven Spielberg (2001) A.I. Inteligencia Artificial.3
Al contrario de la micro chip inteligente del libro de María Suárez que representa el estereotipo de la mujer ideal,
el Cyborg de Haraway es asexuado.
En esto discrepa Haraway con MacKinnon, quien sostiene que la mujer
no existe fuera del deseo masculino. El
deseo masculino nos cosifica y transforma en objetos sexuales, sola para el
placer de los hombres.
MacKinnon, como abogada se dedicó
a la denuncia de la pornografía y del
2 El libro de María Suárez Toro fue adaptado a una obra de teatro titulada El Laberinto de las mariposas, que pone en
escena a algunas de las principales personajes del texto, entre las que se encuentra Molly, la micro chip inteligente.
La obra es dirigida por Aylin Morera, también responsable de la dramaturgia. Se ha presentado en varios países del
mundo. Participan las actrices: Raquel Hernández Castro, Alejandra Solórzano, María Fernanda Campos, y Andrea
Oryza Porras.
3 Sinopsis: En un mundo futuro en dónde los avances científicos hacen posible la existencia, los humanos comparten
todos los aspectos de sus vidas con sofisticados robots denominados Mecas. La emoción es la última y controvertida
frontera en la evolución de las máquinas. Pero cuando un avanzado niño robótico llamado David es programado para
amar, los humanos no están preparados para las consecuencias. David se encuentra solo en un extraño y peligroso
mundo (FILMAFFINITY) Se dice que está basada en un proyecto que quiso llevar a cabo Stanley Kubrick,.
49
acoso sexual, como formas de discriminación hacia las mujeres y a partir
de allí el planteamiento de las mujeres
como objetos sexuales.
punto de vista, que es algo mucho más
complejo que una simple opinión, es
parte de la reflexividad de las ciencias
sociales.
Según Haraway, MacKinnon pierde de
vista las estructuras materiales de dominación masculina, de clase y de raza.
Valora la estructura sexo/ género por
encima de la clase, de dónde el interés
de los hombres es la apropiación sexual
de las mujeres.
Define a la teoría del punto de vista feminista, como una teoría que “empieza
por la vida de las mujeres para identificar en qué condiciones, dentro de las
relaciones naturales y / o sociales, se
necesita investigación y qué es lo que
puede ser útil (para las mujeres) que se
interrogue de esas situaciones.” (Harding, 2000:33). Se trata de “empezar
por la vida de las mujeres.”
Harding que fue la primer directora del
Centro de Estudios de la Mujer de la
Universidad de California, Los Angeles (1996-2000), y co directora de la
prestigiosa revista feminista publicada
por University of Chicago Press, Signs: Journal of Women in Culture and
Society (2000-2005), es una de las
principales exponentes de la teoría del
Harding sostiene que hay tres características fundamentales que caracterizan
a la investigación feminista:
1) Nuevos recursos empíricos y teóricos: las experiencias de las mujeres
Cuadro No. 1
Nombre
Profesión
País y año de
nacimiento
Aportes centrales
Dorothy E. Smith
Socióloga
Inglaterra, 1926
Punto de vista
Etnografía institucional
Sandra Harding
Filósofa
Phd. New York (1973)
1935
Filosofía de la ciencia.
Epistemología feminista
Teoría post colonial
Donna Haraway
Zoóloga y filósofa
(Colorado, 1966)
Filosofía de la evolución (París, 1971)
Dra. En biología (Yale,
1972)
Denver, Colorado
1944
Post moderna
Argumenta contra el
esencialismo
Manifiesto Cyborg
(1985)
Helen Longino
Filósofa de la ciencia
1944
Los valores son parte
del contexto humano
de la ciencia
Catharine A.
MacKinnon
Abogada
Smith College (1968)
Phd. Yale (1977
1946
Acoso sexual, como
forma de discriminación por sexo.
Pornografía
Feminismo radical
Fuente Elaboración Propia
50
2) Nuevos propósitos para la ciencia
social: estar a favor de las mujeres.
3) Nuevo objeto de investigación: situar a la investigadora en el mismo
plano crítico que el objeto explícito
de estudio. (cfr. Harding, 2000: 19 a
26)
Las académicas anglosajonas que estamos analizando responden al mismo
clima intelectual, por eso a pesar de
algunas divergencias (caso Haraway /
MacKinnon), lo normal es que en sus
planteamientos existan coincidencias,
y son estas las que han permitido construir un corpus teórico propio, que permita hablar de un método, metodología
y epistemología feministas.4
1) Rescatar el punto de vista de las
mujeres, lo que da lugar al conocimiento situado y a la teoría del punto
de vista (Smith, Harding, Haraway,
Bartra).
2) La objetividad de la ciencia pasa
por los valores sociales (Longino,
Smith, Haraway, Bartra).
3) El esfuerzo por ampliar el horizonte de las ciencias sociales a las
naturales, generando discusiones que
han aportado a la filosofía feminista
de la ciencia (Haraway 1978; Harding 1996). Haraway ha buscado entender la biología como un discurso
de control de mandos cibernéticos y
los organismos como “objetos técnicos naturales del conocimiento.”
Me gustaría concluir refiriendo a Har-
ding cuando escribe que los hombres
pueden hacer contribuciones importantes a la investigación y a la academia
feminista (Harding, 2000:28) porque
“es evidente que ni la habilidad ni la
disposición de contribuir con el pensamiento feminista son rasgos asociados
con el sexo” (Harding, 2000:29).
Y continúa
“lo que yo afirmo es que la designación de ‘feminista’ puede aplicarse a
los hombres que satisfacen cualquiera
de las normas a las que las mujeres
deben ajustarse para obtener dicho
calificativo.” (Harding, 2000:32)
En esto coincide con lo que se acordó
en el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe celebrado en
San Bernardo, Argentina (1990), en
dónde se dijo que era feminista toda
persona que lucha por los derechos de
las mujeres y que no exista opresión de
un género sobre el otro.
Quizás, en lugar de este breve repaso,
hubiera sido mejor concentrarme en
Donna Haraway y su Manifiesto Cyborg, espero que esta reseña sirva de
motivación para leer y profundizar en
esta especialidad de las ciencias sociales contemporáneas.
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4 Retomando a Harding:
“Método de investigación es una técnica para recabar información (o una manera de proceder para recabarla).”
(2000:11)
“Una metodología es una teoría de los procedimientos que sigue o debería seguir la investigación y una manera de
analizarlos.” (2000:12)
“Una epistemología es una teoría del conocimiento. Responde a la pregunta de quién puede ser sujeto de conocimiento (¿pueden serlo las mujeres?) (2000:13)
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52
Mesa:
Género y etnicidad en la
educación superior:
Avances del Proyecto
FOCINEG
53
Proyecto FOCINEG: Fortalecimiento en etnicidad y género
Walda Barrios-Klee1
Asociación de Estudios Feministas (AMEF).
Resumen
Este ensayo trata sobre dos ejes temáticos: el género y la etnicidad. Narra experiencias
concretas sobre cómo se ha tratado el reconocimiento de personas étnicamente distintas y el rol de la mujer en algunas instituciones. Así mismo, comenta sobre la importancia de las nuevas metodologías y de equipos de profesionales con distintos acercamientos. Al final, hace un llamado para conocer las distintas publicaciones que se
están haciendo en algunas instituciones del país para poder generar un cuerpo de conocimiento que aborde la etnicidad y el género en Guatemala. El texto se debe de leer
como una breve historia entre algunas instituciones que han luchado por incluir los
temas de género y etnicidad a la discusión académica y a la consecución de la acción.
C
omo integrantes de la Universidad de San Carlos sabemos,
que en su Plan Estratégico 2022
se consideran como ejes que deben
atravesar todas las actividades y la vida
académica de la institución: la interculturalidad, el medio ambiente y el enfoque de género. Además, propone como
principios rectores de su quehacer la
ética, eficacia, equidad, sostenibilidad,
eficiencia y participación. (2005 :6)
da mundial después de la II Guerra y
del holocausto producido por los nazis.
Para precisar, de manera somera y rápida haré una reseña de estos tres enfoques que deben regir la vida de la
Universidad Pública.
En 1952, la UNESCO encargó al antropólogo Claude Levi-Strauss que
escribiera un ideario sobre la debida
convivencia de las personas, y que las
diferencias no deben dar lugar al etnocentrismo. De ese tiempo data el texto
Raza e Historia, que posteriormente
reformuló bajo el nombre de Raza y
Cultura, que fue leído por su autor el
22 de marzo de 1971, con motivo de la
inauguración del Año Internacional de
la lucha contra el racismo y la discriminación racial.
La interculturalidad, constituye uno
de los brazos del pluralismo cultural,
ideología que se posiciona en la agen-
El pluralismo cultural como filosofía
plantea la multi y la interculturalidad.
En la multiculturalidad se propone el
1Coordinadora del Programa de Género de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, integrante de la Aso-
ciación de Estudios Feministas (AMEF).
54
respeto de las diferencias; como filosofía de la diversidad, partiendo de dos
principios fundamentales, el primero:
la igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades (principio que
podemos denominar de ciudadanía común o general) y segundo: el respeto a
las diferencias etnoculturales o derecho
a la diferencia.
Por su parte, la interculturalidad tiene en cuenta no solo las diferencias
entre personas o grupos sino también
las convergencias, los vínculos, los valores que unen y nos pueden conducir
al diálogo intercultural y a la construcción de un proyecto común.
El tercer eje, el medio ambiente constituye una preocupación, que también
se ha discutido en las distintas cumbres
de pueblos indígenas con la reivindicación de los derechos de la Madre
Tierra; por su parte Occidente, en la
Cumbre de Copenhague, se planteó la
preocupación por el cambio climático
y el calentamiento global.
La Universidad de San Carlos es partícipe de las preocupaciones globales,
por eso funda dos institutos que buscan
dar respuesta, uno a las relaciones inter
étnicas y las complejidades del pluralismo cultural, y el otro para construir
la equidad de género, como punto de
partida de la democracia participativa.
El Instituto de Estudios Inter étnicos
(IDEI), es inaugurado de manera emblemática el 12 de octubre de 1992, día
en que Cristóbal Colon llegó a nuestros territorios, que ha sido reivindicado como “Día de la Raza”, y a partir
de la conmemoración de los 500 años
del llamado encuentro de dos culturas,
como “Día de la Resistencia” de los
pueblos originarios. El acto inaugural
tuvo lugar en el Salón General Mayor
de esta casa de estudios, siendo Rector
el Dr. Alfonso Fuentes Soria. Su primer
director y promotor fue el Dr. Jorge Solares.
Dentro del proceso histórico, la creación del IDEI por el Consejo Superior
Universitario, el 1 de abril de 1992,
constituyó una respuesta concreta de la
universidad pública a las distintas reivindicaciones que con ocasión de los
500 años se planteaban.
El Instituto Universitario de la Mujer
(IUMUSAC) se crea por Acuerdo de
Rectoría No.1051-2005 de fecha 11 de
noviembre 2004, inició sus funciones
el 1 de febrero de 2005 en la Casa de la
Cultura Flavio Herrera. El acto de presentación a la comunidad universitaria
se realizó el 8 de marzo de 2005 por
el Rector Dr. M.V. Luis Alfonso Leal
Monterroso, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la
Mujer.
Fue nombrada Directora del mismo la
Licenciada Miriam Maldonado, después de un proceso de selección en el
que participaron integrantes de la Comisión Universitaria de la Mujer. También fueron seleccionadas Carmen Yolanda López Palacios, para coordinar
el área de investigación y la licenciada
Patricia Galicia de docencia y extensión.
En el Acuerdo de creación del IUMUSAC, la Universidad reconoce los
compromisos del Estado de Guatemala
contenidos en diversos tratados internacionales, particularmente la Convención sobre la Eliminación de todas
las formas de discriminación contra la
Mujer (CEDAW), adoptada por Naciones Unidas en 1979 y ratificada por
55
Guatemala, en 1982 que en el artículo
10 establece:
“los Estados parte tomarán todas las
medidas apropiadas en todas las esferas, particularmente en la política,
social, económica y cultural, para asegurar el pleno desarrollo y adelanto de
la mujer, con el objetivo de garantizarle el ejercicio y el goce de los derechos
humanos y las libertades fundamentales en igualdad de condiciones.” (Galicia y Maldonado, 2006: 4-5)
En enero del presente año empieza a
funcionar un Proyecto destinado a fortalecer las capacidades de ambos institutos; que carecen de presupuestos adecuados, así como de suficiente personal
para cubrir el impacto y la incidencia
que deberían llevar adelante en la universidad pública. Ambos son centrales
en la concepción no solo del desarrollo
humano, sino en la construcción de una
auténtica democracia y una sociedad
diferente.
A pesar de sus limitaciones presupuestarias y de personal ambos institutos
han realizado esfuerzos para potenciar
sus capacidades y han buscado construir alianzas externas a la USAC.
El apoyo y la búsqueda de relaciones
internacionales en ambos casos, puede
documentarse. El IDEI ha tenido vínculos con la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Tromso; el
IUMUSAC por su parte se ha integrado
al FMICA promoviendo la integración
centroamericana desde la academia. Se
ha esforzado por documentar, con pocos recursos sus acciones a través de
una serie de publicaciones.
Como parte de estas acciones de alianzas se establece el Proyecto FOCINEG
(Fortalecimiento de las Capacidades
Institucionales para aplicar el enfoque
de etnicidad y género en la investigación universitaria), cuyo objetivo
es reflexionar desde la perspectiva de
género tres grandes dimensiones de la
realidad: la gobernabilidad, la economía y la etnicidad, teniendo como horizonte el desarrollo humano.
Como punto de partida se realizó un
diagnóstico sobre ambos institutos,
del cual forman parte algunas de las
reflexiones que comparto en esta oportunidad. Además del diagnóstico, se
llevaran a cabo tres investigaciones exploratorias (por el carácter perentorio
del proyecto), dos guías metodológicas
para realizar investigaciones atravesadas por la etnicidad y el género.
A la fecha, ya se realizaron tres estados
del arte en los temas de economía, gobernabilidad y etnicidad y un protocolo
matriz.
El equipo de investigación está integrado por dos personas historiadoras, una
abogada, un economista, cuatro sociólogas, una licenciada en relaciones
internacionales, un arqueólogo. Este
colectivo aplicará de acuerdo a nuestro
protocolo matriz, investigación transdisciplinaria. Porque la transdisciplina
permite la visión holística e integradora de la realidad.
Entendida la transdisciplinariedad
como el cruce de aportes teóricos y
metodológicos de las distintas disciplinas, para construir una visión holística
de la realidad. Utilizamos la idea de
transdisciplinariedad en el sentido de
transitar de diversas maneras entre una
disciplina y otra, estableciéndose una
suerte de diálogo multi disciplinario.
“Los temas transdisciplinarios son temas tratados de un modo plural desde
56
distintas perspectivas, y con la intención de llegar a constituir un lugar
distinto a los usuales.” La transdisciplina no es un asunto teórico sino que
supone y propone una actitud ética en
el mundo, y esta exige una actitud política.”
Parafraseando al Dr. Rigoberto Pupo,
la idea rectora para la transdisciplinariedad, concibe a la cultura como parte
esencial de las personas, como sensibilidad humana y humanidad concreta,
que vincula en indisoluble unidad lo
físico, lo biológico y lo social de la humanidad.
Como naturaleza humanizada integra
en síntesis los atributos cualificadores
de las personas en relación con la naturaleza (ecosistema): conocimiento,
valores, praxis, comunicación, sobre
la base de las necesidades- los intereses – los fines – los medios y condiciones- hasta el resultado, que es al mismo
tiempo, comienzo de un devenir que
transcurre en forma de espiral, en esencia, contradictorio e incierto. (Pupo)
El Dr. Pupo puntualiza que al asumir
la transdisciplinariedad en la aprehensión del saber, no es posible obviar la formación disciplinaria que
poseemos, hay que seguir una lógica
gradual que asuma, incluya y supere,
nuestra formación disciplinaria, para
ir incorporando la inter y la multidisciplinariedad, hasta arribar a una forma
superior integradora de saberes con
sentido cultural y complejo, es decir,
a la transdisciplinariedad, que permite
aprehender la totalidad y las partes en
sus diversas mediaciones: como razón
holística, como realidad concreta, en
sus vínculos, determinaciones y condicionamientos múltiples.
La transdisciplinariedad está estrecha-
mente vinculada a la idea de pensamiento complejo desarrollada por Edgar Morin (París, 8 julio, 1921 Edgar
Nahum). Quien plantea el pensamiento
multidimensional, que implica una visión planetaria, una ciudadanía universal.
La complejidad es una forma de pensar
lo humano, el conocimiento y el mundo, en su unidad fundamental, a partir
de la diversidad. En este sentido, la
complejidad, del latín complexus, “lo
que está tejido junto”, alude a una red
interconectada de fragmentos, de islas
de saberes y conocimientos, que posibilitan la comprensión del mundo desde una visión global y solidaria, pero
no totalizadora. Se trata de acometer la
aventura humana de reconexión del conocimiento. (cfr. Pupo)
De manera análoga a las urdiembres
que hacen las mujeres mayas en sus
textiles, que implican inter conexión de
saberes y complejidades. Permitan la
metáfora de tejer el conocimiento. De
esto se trata, de tejer gobernabilidad,
etnicidad, economía, y en todo este entramado las mujeres como actoras.
La trasndisciplinariedad y el pensamiento complejo han sido recuperados
por la epistemología feminista, que
siempre ha reivindicado el holismo.
Desde el polémico artículo de Maria
Miess, Lineamientos Metodológicos
(1983) que convulsionó las ciencias
sociales europeas entre 1980 y 1983 al
plantear:
1) La parcialidad consciente o identificación parcial, que cuestiona la
neutralidad de la ciencia y propone
la distancia crítica, porque en las
ciencias sociales las personas somos
sujetas, no objetos de estudio.
57
2) La visión desde abajo, horizontal,
no la ciencia como torre de marfil.
3) La investigación acción.
4) Intentar el cambio.
5) Convertir el proceso de investigación en proceso de concientización.
6) Utilizar una metodología problematizadora.
7) Colectivizar las propias experiencias.
Los planteamientos de María Miess
constituyen la estrategia metodológica
de la investigación feminista.
En la ponencia que elaboré para el V
Congreso Centroamericano de antropología celebrado en Managua, Nicaragua en febrero de 2004, puntualizaba
que el concepto de género es una de
las principales aportaciones de la teoría social feminista, casi equivalente al
concepto de clase social, así como la
metodología feminista nos ha permitido:
1) “Recuperar la primera persona y
visibilizarnos como sujetas.
2) Dar importancia a la subjetividad
y tenerla en cuenta como herramienta heurística.
3) Considerar al relato como elemento de la ciencia social. El patriarcado
siempre ha tenido la metanarrativa,
totalizadora y omniexplicativa. Las
feministas partimos de las experiencias personales de las sujetas.”
La otra categoría central es el concepto de género desarrollado dentro de las
ciencias sociales feministas, que constituye una aportación equivalente al
concepto de clase social.
“Conjunto de rasgos asignados a mu-
jeres y hombres en una sociedad que
son adquiridos en el proceso de socialización. Responsabilidades, pautas
de comportamiento, valores, gustos,
temores, actividades y expectativas
que la cultura asigna en forma diferenciada a mujeres y hombres. Es el
modo de ser mujer o de ser hombre
en una cultura determinada. De ahí se
derivan necesidades y requerimientos
diferentes de mujeres y hombres para
su desarrollo y realización personal,
Se distingue del término sexo que alude a diferencias socioculturales y no
biológicas. Al ser una construcción
social, está sujeta a modificaciones
históricas, culturales y aquellas que se
derivan de cambios en la organización
social. Como categoría de análisis se
basa fundamentalmente en las relaciones sociales entre mujeres y hombres”
(Solís, 2000)
Por esto se ha insistido en que el concepto género, además de ser una construcción cultural, es relacional, en el
sentido que permite desentrañar las relaciones de poder que se presentan en
el entramado social.
El género ha quedado definido como
categoría fundamental de la realidad
social, cultural e histórica, que permite la percepción y estudio de la misma,
comprende un conjunto complejo de
relaciones y procesos.
Resulta ser una útil herramienta teórico metodológica para comprender el
carácter binario del mundo como construcción social que opone lo masculino
a la femenino, rara vez en situación de
igualdad, por lo general en términos jerárquicos.
Finalmente, es necesario sensibilizarnos acerca de la necesidad de la equidad de género como base del nuevo
58
pacto social que arranca con los Acuerdos de Paz. Como parte de este proceso, conocer la trayectoria académica
de los estudios de género puede ser un
estímulo para internalizar la necesidad
de la equidad de género. Dado que,
solo de esta manera se llegará a construir la democracia de género.
No obstante, hay un escollo a vencer,
los estudios de género constituyen una
especialización holísta de las ciencias
sociales, bastante desconocida por la
gran mayoría de académicos y académicas de nuestras universidades. Por lo
que habrá que comenzar por estudiar
sus contenidos.
Bibliografía
Morín, Edgar
El pensamiento complejo. En línea: Javeriana.edu.co/cua/apel/ Introducción al
pensamiento complejo.pdf
Rochietti, Sergio
“El arte es eminentemente transdisciplinario, en sus búsquedas, en su yuxtaposición de elementos divergentes a primera
vista, en sus composiciones, en sus obras.
En su obrar con el movimiento, con los
espacios y los tiempos.” En línea: http://
www.con-versiones.com/nota0472.htm
Suárez, Cecilia
En línea: Puga: http.1/transdisciplina.tripod.com
Barrios-Klee, Walda
2005 Los estudios de género en la antropología guatemalteca. Papel presentado
en Memoria del V Congreso Centroamericano de Antropología, Nicaragua. Febrero
23 – 27.
59
Las mujeres trabajadoras en
maquilas y call center: Una
aproximación desde la economía
feminista
Mónica Mendizábal Juárez1
Escuela de Ciencia Política, USAC
Resumen
Las maquilas y los call center son fuentes laborales para muchas personas. De ahí la
necesidad de investigar las dinámicas dentro de esta esfera. En la ponencia se utilizan
las perspectivas de la teoría de género y en específico las vertientes económicas. Es por
ello que la discusión es sobre el capital y las relaciones de poder. Debido a que se está
hablando de estructuras, el análisis comienza con la historia del posicionamiento de estas empresas que en su naturaleza son transnacionales. La información empírica proviene de las entrevistas que se realizaron en los dos tipos de trabajo y en la hemeroteca.
E
l Proyecto Focineg (Fortalecimiento de capacidades institucionales para aplicar el enfoque
Étnico y de Género en la Investigación
de Desarrollo Humano) tiene tres ejes
de investigación: Etnicidad, Gobernabilidad Democrática y Economía.
El equipo del Eje de Economía está
conformado por Sergio Palencia (sociólogo), Manuel Poroj (economista)
y Mónica Mendizabal (socióloga). La
propuesta de investigación que el eje
de Economía presenta es la “Reconfi-
guración del capital en maquilas de
confección y call center2 en Guatemala. Relaciones de poder desde la
teoría crítica en el género y la etnicidad” la cual se desarrolla durante el
segundo semestre del año 2010 y tiene
como objetivo central el “Demostrar
cómo la reconfiguración del capital
transforma las relaciones sociales en
Guatemala, a través de la especificidad
de lo que significa ser mujer o indígena
en nuestra sociedad, así como los procesos de resistencia”.
1Posee estudios en Sociología en la Escuela de Ciencia Política de la Universidad de San Carlos de Guatemala y
una Especialización en estudios de Género y Feministas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO-Guatemala. Ponencia presentada para el II Coloquio de Antropología y Sociología UVG – 2010. Población,
comunidad y medio ambiente. 14 de octubre de 2010. Ciudad de Guatemala. Investigador eje economía: Proyecto
FOCINEG (IUMUSAC-IDEI-PNUD)
2 Se utiliza el término en inglés que significa centros de llamadas, debido a su connotación desde la globalización
de lo que éstos espacios laborales significan, ya que son conocidos en muchos países bajo este nombre, call center.
60
Las corrientes de pensamiento que se
están utilizando para el análisis radican
en la teoría crítica, teorías feministas
y teorías de la etnicidad. Para el caso
de la delimitación nos hemos centrado
en las maquilas de confección y call
center ubicados en el departamento de
Guatemala3.
Nuestras sujetas de investigación son
mujeres trabajadoras o ex trabajadoras
de maquilas de confección, principalmente organizadas en asociaciones; y
mujeres trabajadoras o ex trabajadoras de call center. Se está recogiendo
la experiencia que ellas tienen en el
trabajo de la maquila y los call center,
sus vivencias en el plano de las relaciones sociales dentro del trabajo, las
relaciones de poder cómo se expresan y
se materializan. Además, de estudiar y
comparar las dos reconfiguraciones del
capital en Guatemala (fábricas de confección y centros de llamadas), cómo
se inserta el neoliberalismo y la globalización en las sociedades.
El perfil de las personas que laboran
en el sector de call center la primera
característica es, técnica, en los conocimientos bilingües que posea, y la segunda una más subjetiva, por ejemplo:
tono de voz agradable, facilidad de palabra, capacidad de trabajo en equipo,
estabilidad emocional. Se les conoce
como teleoperadores o teleoperadoras,
también se les llama “agentes” (Hernández, 2008), están contratando a jóvenes (hombres y mujeres), la mayoría
tiene estudios de diversificado y se encuentran estudiando en universidades,
pertenecen a un estrato social mediano,
no necesitan haber tenido experiencia
laboral con anterioridad.
En el caso de las mujeres que trabajan
en el sector de la maquila, la mayoría
posee únicamente estudios primarios o
básicos, algunas son madres, el rango
de edad que deben tener para aplicar a
un empleo es de 18 a 35 años, pertenecen regularmente a un estrato social
bajo, existe la posibilidad de que hayan
familias enteras laborando en distintas
maquilas, como fuente única de empleo en sectores urbanos y rurales.
Principales características de las maquilas y los call center
La industria maquiladora ingresa a
Guatemala en la década de los años 80,
debido a razones de cambio de ubicación geográfica de las empresas procedentes, sobre todo de países asiáticos;
además Centro América fue una región
atractiva debido a su cercanía con Estados Unidos de Norteamérica, por otro
lado, como parte de las políticas económicas y sociales que EEUU estaba emprendiendo en 1981 promueve el Programa de Iniciativa de la Cuenca del
Caribe. No obstante, luego de diez años
de su instalación se evidencia el auge
de esta nueva industria, ya que desde
el mismo Estado se le ofreció todos los
beneficios económicos y políticos para
su instalación.
A manera general, puede decirse que la
maquila «es una actividad económica
realizada por empresas que producen
por cuenta ajena; por contrato con otras
empresas que diseñan los productos,
planean los procesos de producción,
aportan el objeto de trabajo (como mínimo las materias primas principales) y
conservan la propiedad de los productos» (Avancso 1994: 1-2). Según Paz y
Orozco (2001), la industria de maquilas
3 Basados en el registro de la Asociación Guatemalteca de Exportadores AGEXPORT.
61
a nivel mundial ha sido parte del proceso de internacionalización del capital,
como parte fundamental del desarrollo
del sistema capitalista, que se origina
principalmente a partir de 1970 en los
sectores textiles y de confección.
Las maquilas están regidas legalmente
bajo los Decretos 29-89 y 65-89, Ley
de fomento y desarrollo de la actividad exportadora y de maquila y Ley
de Zonas Francas, respectivamente.
Estas leyes promueven incentivos fiscales como la: «suspensión de los derechos arancelarios por la importación
de materias primas, insumos y empaques, maquinaria y equipo; exoneración del impuesto al valor agregado,
de impuestos de exportación, de tasas
y arbitrios municipales, y por diez
años, la exonera del impuesto sobre la
renta.» (Avancso 1994: 48) Todo esto
bajo el argumento de crear incentivos
para crear desarrollo para el país, sobre
todo en materia de generar empleo en
sectores sin mayores oportunidades; no
obstante como veremos en las siguientes páginas, muchas veces el supuesto
desarrollo se convierte en regresión, ya
que no ofrece calidad de vida para sus
trabajadoras y trabajadores.
Actualmente, existen 165 maquilas de
confección, de las cuales 153 están
ubicadas en el departamento de Guatemala, lo que representa un 92.72%.
El origen del capital está conformado
de la siguiente manera: la inversión
de Corea representa un 57.9%, mientras que de origen guatemalteco hay un
34.8%, desde EEUU existe un 6.7%, y
solamente un 0.6% de Francia.
En Guatemala, el concepto de “maquila” tiene sus variantes, ya que un
73.8% son empresas maquiladoras,
en contraposición hay un 26.2% tienen equipo completo4 que significa la
cadena de producción completa (consiguen la tela, serigrafía, confección
de piezas, empaque completo, exportación). Por otra parte, hay empresas
que contratan a otras para hacer ciertas
prendas, ha esto le llaman subcontratación y representan un 40.8% mientras
que un 59.2% proveen a clientes directos que son en su mayoría empresas
extranjeras5. Según Vestex (Agexport),
solamente la industria de confección
genera al menos 49,000 empleos, y se
ha caracterizado por ser una industria
que se capitaliza por la fuerza de mano
de obra de las mujeres.
Los call center son empresas dedicadas
a recibir, transmitir y realizar llamadas
telefónicas con el fin de atender a personas (clientes) de empresas específicas. Los call center están el sector terciario, ya que algunas veces pueden ser
contratadas por otras empresas para la
atención de clientes. Utilizan tecnología innovadora y actualizada, tanto en
equipo como en sistemas operativos;
sus trabajadores y trabajadoras deben
tener conocimiento de cómo utilizarla
adecuadamente, así como el manejo
óptimo del idioma inglés y español.
Estas llamadas (recibidas o efectuadas)
pueden cumplir varias funciones, Micheli (2007) indica que es una ‘telenegociación’6 en un sentido más empresarial en la cual se pretende: ofrecer y
vender productos, realizar los cobros a
4 Término utilizado por Vestex – Agexport, en inglés: full package.
5 Base de datos elaborada por Manuel Poroj, en base a: Guatemala delivers: Apparel & Textile industry directory
2010. Sección empresas de confección 11-30 pp.
6 La acción de comunicar de una forma unidereccional (desde la telefonía), donde existen nuevas formas de lenguaje
y expresión para llegar a distintos ámbitos de la sociedad.
62
clientes, ordenar comida rápida, hacer
transacciones bancarias, recepción de
quejas; no obstante existen call center que se dedican a dar informaciones de procedimientos institucionales,
atención a personas en situaciones
críticas. En este sentido, la encargada
de la Comisión de Contact Center de
Agexport7 menciona que en Guatemala
existen aproximadamente 75 empresas
de tipo inhouse, y las empresas especializadas en outsourcing llegan a ser
al menos 20. El origen del capital de
estas empresas proviene en un 44.4%
de los EE.UU.; 27.8% de Guatemala;
11.1% de España; y de menor inversión
India (otro con capital compartido con
EE.UU.), y México cada uno representa un 5.6%.8
Se puede decir que actualmente los call
centers son una de las ramas de inversión de capital internacional con mayor
fuerza, contratando grandes cantidades de personas, sobre todo jóvenes y
mujeres, de cierta posición socio-económica diferenciada y con posibilidad
de estudios (la mayoría superiores). La
diferencia respecto a las maquilas es
evidente, los call centers no utilizan la
fuerza de trabajo de la misma manera,
su especificidad reside en el llamado
sector servicios, haciendo énfasis en el
uso de los conocimientos, destrezas comunicativas, instrumentalización vocal
en variedad de servicios, manejos del
tiempo y horarios. (Palencia 2010)
En versión del Programa Nacional de
Competitividad, existen 23 call centers
en el país, sólo uno de ellos se encuentra en Quetzaltenango y el resto en la
ciudad capital y el total de las empresas
emplean a 12,653 agentes (hombres y
mujeres), de los cuales 6,283 son bilingües y 6,3709 hablan castellano. Sin
embargo, no existe un consenso ni un
conocimiento exacto de cuanta gente
emplean los call center, otro inconvenientes es que no existe desagregación
por sexo, ni por etnia.
Si bien es cierto, que las maquilas y los
call center están dando oportunidades a
grandes sectores de la población guatemalteca estos se contrastan con los
niveles de desarrollo y atropello a los
derechos laborales que se tienen.
Para el presente documento solamente
haré referencia a lo relacionado con las
teorías feministas y las corrientes económicas que de ella se derivan, esto
conlleva a la utilización de categorías
de análisis desde postulados feministas.
Economía del género y economía feminista.
Los diversos enfoques económicos dan
cuenta que esta disciplina no ha sido
imparcial frente a los distintos sectores
de la sociedad, entiéndase: mujeres,
jóvenes, diversos grupos étnicos, entre
otros. Por otra parte, la relación capitaltrabajo presenta inmersas relaciones de
poder en lo social y en el caso particular en lo laboral, situación que genera
diversas desigualdades por ejemplo
desde el género.
Las mujeres, de diversos sectores, poco
a poco han ido “abriendo brecha” en
estudiar los problemas económicos de
7 Entrevista 23 de junio 2010 (25’), Ciudad de Guatemala.
8 Base de datos elaborada por Manuel Poroj basados en información de Invest in Guatemala
9 El Periódico. 28.09.2009. Sección Economía. Artículo titulado: “Call centers necesitan más personal bilingüe para
crecer”
63
las sociedades, con énfasis en género o
propiamente desde corrientes feministas.
Los cambios sociales de orden político y económico, propiciaron el agrupamiento de movimientos centrados
en problemáticas comunes, en este
sentido los movimientos de mujeres y
feministas (de distintas corrientes teóricas) han abordado diversos temas,
entre ellos la problemática económica,
haciendo una crítica a los postulados
de la teoría neoclásica, la escuela institucionalista y la corriente marxista. En
donde, a manera general, las críticas
radican en que la ciencia económica no
es neutral; los estudios de la economía
giran en torno al mercado y no frente a
una economía política. Otras críticas
encaminadas a los aspectos de género son: los roles asignados a mujeres
y hombres han tenido consecuencias
para que las mujeres no se logren desempeñar en actividades “fuera” de la
casa, históricamente se nos ha asignado los trabajos “domésticos”; la diferenciación sexual del trabajo, donde se
evidencian las relaciones de poder, y en
los casos más recientes la feminización
de ciertas áreas de trabajo.
La economía del género10 surge a finales de la década de 1960 paralelo a
los inicios de la segunda ola del feminismo. El objetivo de esta corriente es
que las mismas mujeres puedan conocer, estudiar y explicar sus experiencias
en el plano laboral, es decir, partir de lo
personal para analizar esas relaciones
de trabajo. También consideran importante el registro estadístico o cuantitativo de la incursión de las mujeres en
puestos de trabajo o por áreas, de esta
manera dar cuenta de la discriminación
que pueda existir en algún género, estos análisis son comparativos. Algunos
estudios económicos con enfoque de
género han incorporado a las mujeres
como sujeto y objeto de estudio, en la
política, que en este caso, Sandra Harding llama «añada mujeres» (citada
por Pérez 2005: 6) a los estudios de
económicos del género. De aquí surgen
dos vertientes: a) los estudios de equidad y b) el empirismo feminista.
Los estudios de equidad, según explica Harding «son aquellos que atiende
a la ausencia o sub-representación de
las mujeres entre la comunidad científica, por tanto a su negación como
sujeto epistemológico» (citada por Pérez 2005: 6). Esta postura cuestiona la
exclusión, tomando como herramienta
la documentación de características y
formas de cómo se aborda.
Por otro lado, los estudios del empirismo feminista plantean una exigencia
de inclusión del sujeto cognoscible,
ya que lo económico presenta sesgos
androcéntricos y han invisibilizado
los aportes de mujeres hacia esta disciplina11. Esta postura menciona que
de gran importancia será el rescate de
las experiencias de las mujeres, en este
sentido: «su objetivo básico es revertir
esos errores históricos…» sin embargo, esa reclamación de espacio de inclusión de las mujeres queda sujeta a
un mismo marco teórico preestablecido
sin cuestionarlo o tratar de modificarlo.
Es necesario mencionar que las relaciones de género son relevantes para el
estudio del mercado laboral entre unos
10 Como lo explica Amaia Pérez Orozco en: «Economía del género y economía feminista, ¿conciliación o ruptura?»
en la Revista venezolana de estudios de la mujer, 2005.
11 Véase los aportes que las mujeres han hecho en la economía desde el siglo XIX que no son incluidos en los contenidos en los estudios superiores.
64
y otros (Pérez 2005: 7).
La economía feminista tiene sus orígenes en la década del 90, teniendo
un apoyo concreto por la creación de
la Asociación Internacional de Economistas Feministas en 1992, posteriormente la formación de la Revista Feminist Economics en 1955. Esta corriente
se enfoca en cuestionar las bases epistemológicas de la economía que vienen de una posición androcéntrica; sin
embargo, no se ha profundizado en este
aspecto y los pocos que hay no son lo
suficientemente conocidos. A continuación se dan algunas características de la
economía desde una visión feminista.
La economía feminista también define
como tarea fundamental el «replanteamiento de la estructura androcéntrica que identifica la economía con
lo monetizado y desvelar los sesgos
androcéntricos subyacentes.» (Pérez
2005: 10). Resignificar la definición de
economía-económico donde las mujeres sean visibilizadas y que estas sean
vistas como “agentes económicos”;
por otro lado, evidenciar las relaciones de poder de género dentro de una
estructura dicotómica. Otro aporte es
que establece que el fin último no es el
análisis de la realidad, sino más bien el
de «mejorar las condiciones de vida de
las mujeres y de la población en general» (Pérez 2005: 11), asumiendo así la
propuesta de soluciones.
Al igual que en la economía del género,
de la economía feminista se han generado dos corrientes, que son relevantes
para el posicionamiento de las investigadoras y desde la cual se pueden
hacer lecturas diferentes de la realidad
y por supuesto una propuesta distinta,
siendo estas la economía feminista de
la conciliación y la economía feminista
de la ruptura.
La economía feminista de la conciliación, intenta redefinir conceptos básicos en la economía y el trabajo, donde
la mediación de la actividad de las mujeres quede explícita12. Es esta corriente la que propone “medir” o “cuantificar” el valor de los trabajos realizados.
Aquí también se toman en cuenta las
desiguales en las relaciones de género
en términos económicos se establece
el concepto de «división sexual del
trabajo»13 (Pérez 2005: 12) en ella se
establece que la distribución del trabajo no es neutral, habiendo una clara
diferencia entre hombres y mujeres en
el espacio laboral.
Otro concepto que sale para el análisis es la concepción de la «familia
nuclear tradicional» (Pérez 2005: 13),
implicando en términos simbólicos y
concretos, los siguientes imaginarios:
“hombre-generador de ingresos vs.
mujer-ama de casa”. Esta corriente
también cuestiona las interconexiones
que existen entre el mercado y los hogares, en este momento histórico sería
desde el sistema capitalista y patriarcal.
Por otra parte, la economía feminista de la ruptura, se encuentra en una
fase de crecimiento siendo su eje de
análisis «la sostenibilidad de la vida y
explorar las consecuencias de esto en
el cuestionamiento de todas las concepciones conceptuales y metodológicas previas…» (Pérez 2005: 15). Uno
de los aspectos fundamentales es que
pretende captar procesos y no perderse
12 Por ejemplo el trabajo doméstico y reproductivo que hacen las mujeres, del que algunas veces se niega y otras
enfatiza demarcando roles asignados.
13 Concepto de origen marxista, retomado por las economistas feministas de la conciliación.
65
Cuadro No. 1
a) la división sujeto / objeto, pareciera que no son sujetos o sujetas que
hacen la economía; además es percibido como algo “natural” la idea de
los “otros” para una exclusión o dominación del sistema.
Reflexiones críticas
al conocimiento
económico desde la
economía feminista.
b) no existe neutralidad desde los sujetos protagonistas, sino más bien
existen intereses y valores que se manifiestan en la producción de
conocimiento.
c) la obtención de conocimiento no son procesos individuales o
aislados de los sociales, donde se vinculan esos conflictos como el de
género.
d) se ocultan los auténticos intereses del discurso científico estableciendo a la objetividad como una neutralidad valorativa.
Elaboración Mónica Mendizabal (2010).
en particularidades. Se evidencian las
diferencias entre mujeres y hombres,
pero también las relaciones de poder
dentro de las mismas mujeres.
Una crítica fuerte que le hacen a la economía feminista de la conciliación es
que centran el análisis en lo mercantil
“masculinizado”, y a nivel jerárquico
eso pesa más que las actividades “feminizadas” como las del hogar, pero
además éstas posiciones reducen y limitan a la mujer en actividades específicas en este caso, el doméstico. La
economía feminista de la ruptura establece como una categoría de análisis
de los procesos de sostenibilidad de la
vida y de la satisfacción de las necesidades humanas14, es vista como algo
dinámico, por tanto, no son categorías
concluidas. Aspectos clave para el análisis desde esta posición son: que existe
un reconocimiento de las diferencias
y las relaciones de poder dentro de las
mismas mujeres, se anulan así los universalismos.
La teorización de estas posturas del
género y feministas frente a la disciplina de la economía, se desarrollaron al
menos hace cinco décadas, buscando
en un inicio la igualdad de condiciones, la equidad, oportunidades laborales (economía del género). Pero en la
medida del avance teórico y práctico
del feminismo, han ido surgiendo otras
posturas que critican el sistema capitalista y el modo en que sectores de las
sociedades se enriquecen y dejan a la
mayoría, en condiciones empobrecidas
(economía feminista); esto ha dado pie
a replantearse la forma de vida de las
mujeres pero también de la población
en general.
Oportunidades y desarrollo. Perspectiva desde las mujeres.
El trabajo en la maquila ha generado
proceso de feminización, debido a su
alto número de mujeres que laboran
en esta industria, muchas de estas mujeres provienen de áreas marginadas,
rurales o urbanas, con baja o nula escolaridad, vienen con experiencias de
trabajos domésticos o de otras actividades asignadas históricamente a las mujeres (quehaceres del hogar: limpieza,
elaboración de alimentos), entre ellos
también podemos encontrar la confec-
14 Desde un sentido multidimensional, ya que se establecen necesidades materiales y no materiales (afecto, cuidado,
vínculos sociales, participación colectiva/individual, en un caso concreto: reconocimiento del trabajo de las mujeres
entre otros).
66
ción de prendas de vestir, para lo cual
las maquilas contratan a mujeres por la
destreza y motricidad fina que muestran para su fabricación. (Paz y Orozco).
Existe contradicción entre los procesos
de autonomía económica que las mujeres pueden tener yendo a laborar a estos lugares, maquila y call center, frente a las relaciones de poder que pueden
persistir en los ambientes privados y
más aún en los laborales (públicos)15.
Según, Pautassi, el salir de casa al trabajo da la posibilidad de generar vínculos sociales, los cuales tienen «un
enorme significado simbólico» (2007:
52), ya que para muchas mujeres provoca acciones emancipatorias dentro
del ámbito más cercano. Los procesos
de autonomía que las mujeres pueden
tener por poseer un trabajo, genera la
posibilidad de la toma de decisiones
personales en sus hogares y con los
miembros de la familia (hijos/hijas).
No obstante, esta “oportunidad de desarrollo personal” se contrasta con las
difíciles relaciones laborales a que son
sometidas, sobre todo en el ámbito de
la maquila.
Otro factor que se observa en los espacios laborales es la “flexibilización”,
donde las actividades laborales de las
mujeres son vistas como «trabajo más
fácil que [el de] los varones, en tanto
están dispuestas a aceptar condiciones de trabajo más precarias y con
menor remuneración.» (Pautassi 2007:
60) Las pocas oportunidades laborales
que existen ha hecho que las mujeres
acepten condiciones laborales desfavorables (incluso poniendo en riesgo su
salud y familia), con el fin de tener un
ingreso para el sustento familiar. Continuando con el término de “flexibilización” se observa en los distintos tipos
de trabajo, en las nuevas formas de remuneración, en los alcances y formas
de la seguridad social. Así que bajo estas “nuevas circunstancias” laborales,
se contrata mayor número de mujeres
donde se contratan a tiempo parcial o
con extensas jornadas laborales (promedio laboral de una mujer trabajadora
de call center son 9.6 horas), produce
también empleos temporales y la subcontratación de trabajos o servicios.
Existe una regulación supuestamente
“flexible” en cuanto a las contrataciones, estas pueden ser en horario, pero
también es común, según Micheli, que
al momento de firmar el contrato laboral, se firme la renuncia y la fecha se
queda en blanco. Esto es una muestra
de cómo las empresas pueden hacer
contrataciones de corta duración y
cuando el trabajador o trabajadora ya
no es conveniente a la empresa, ésta
puede prescindir del contrato sin tener
objeción del afectado.
Desde la visión de mujeres trabajadoras
de maquila consideran que el trabajo en
esta industria ha permitido a familias
poder alimentarse mejor: «personas
que nunca podían comer carne, huevo
o leche, ahora al menos pueden hacerlo una vez por semana»16. No obstante,
mencionan, que existen niveles altísimos de explotación y opresión sobre
todo a las mujeres y se evidencia más
aún con mujeres indígenas con las actitudes racistas y discriminatorias. Es
de resaltar, que las mujeres que deci-
15 Regularmente los espacios públicos son vistos en la sociedad con mayor prestigio y forman parte del reconoci-
miento social.
16 Entrevista a mujeres ex trabajadoras de maquila, 10 de agosto 2010 (70´). Ciudad de Guatemala.
67
den ingresar a trabajar en la maquila,
es porque tienen necesidad de empleo,
y no porque sea la mejor opción.
Por otro lado, la visión de las mujeres
en su mayoría jóvenes universitarias
trabajadoras de call center, indican
que para ellas si existe desarrollo sin
embargo lo ven como un proceso más
individual y no un desarrollo comunitario, desde estos espacios laborales se
promueve el consumo en ciertos sectores (restaurantes, gimnasios, entre
otros). Además, mencionan que para
algunas ha sido fuente de oportunidad
ya que con los ingresos han podido
costear estudios universitarios, mientras que otras mencionan que al ver
que la “paga es muy buena” en estos
espacios laborales, han decidido dejar
los estudios superiores.
Las jornadas laborales que en ambos
sectores de trabajo (manufactura y servicios), oscilan entre 9 y 12 horas de
trabajo. En los call center existen períodos de receso de 15 minunos cada
uno y el tiempo de almuerzo oscila entre 30 y 45 minutos. En contraposición,
las mujeres trabajadoras de maquila no
tienen recesos y cuentan con 30 minutos de almuerzo. Cabe resaltar que las
mujeres trabajadoras de ambos lugares
invierten aproximadamente 2.5 horas
en traslados (algunas en buses urbanos,
buses extraurbanos o en vehículos particulares). Las jornadas que las mujeres
realizan no se quedan sólo en el trabajo
remunerado, existe una contribución
extensa en las actividades del hogar,
cuidado de hijos y/o hijas, son catalogadas como actividades reproductivas
y productivas, dejando poco o nada de
tiempo para esparcimiento, esto basado
en casos específicos de mujeres traba-
jadoras de maquila. Para el caso de las
mujeres trabajadoras de call center, disponen de tiempo establecido para estudios superiores. Pero en ambos casos,
el promedio de descanso por la noche
oscila entre cuatro y cinco horas.17
Aproximaciones finales
El problema del trabajo y mujeres es
un tema amplio, pasa por aspectos
económicos, políticos, sociales y culturales. Se presenta la necesidad de que
las mismas mujeres se acerquen a los
temas económicos, no sólo que sean
protagonistas de las actividades económicas (remuneradas o no) sino que estudien las transformaciones que a nivel
local e internacional se están llevando
a cabo en materia de la economía política.
Los aportes epistemológicos que las
teorías feministas y del género han dado
para el análisis de la economía, están
permitiendo visibilizar los problemas a
los que las mujeres nos enfrentamos en
lugares de trabajo de alguna manera tan
hostiles con horarios como lo son las
maquilas y los call center.
Conocer las relaciones capital-trabajo
que se están generando en Guatemala
con dinero extranjero, es de suma importancia para analizar qué tipo de dominación económica se está llevando a
cabo, no sólo a nivel macro sino en los
espacios laborales precisos donde se
ejerce dominación de unos sobre otros,
concretamente las relaciones entre
empleador-empleado o empleada, así
como las mismas relaciones entre los
empleados y empleadas.
A manera general, el estudio pretende
conocer cuáles son las condiciones y
17 Grupos focales realizados a mujeres trabajadoras de maquila y call center. Julio-Agosto 2010.
68
relaciones laborales con una perspectiva desde las mujeres y los pueblos indígenas, ya que son grupos de población
que tienen una fuerte participación en
el plano económico laboral, han sido
cooptadas para trabajos concretos en
las maquilas y call centers, quienes poseen un perfil específico en cada uno de
los trabajos.
Lo que se presenta en este texto son
algunos hallazgos de las entrevistas
realizadas a mujeres trabajadoras de
call center y de maquila, además de
búsqueda de información bibliográfica
y hemerográficas.
Es necesario continuar el estudio,
análisis y reflexión desde las mujeres
y desde el feminismo para conocer y
transformar las distintas realidades de
las mujeres. En materia económica,
es importante profundizar en aspectos que contribuyan a ese análisis, por
ejemplo, poseer estadísticas desagregadas por sexo, por etnia y por rangos
de edad ayudaría para tener un mejor
panorama de la situación del empleo
en Guatemala. Así como, la relevancia
de que distintas disciplinas sociales se
interesen en el tema económico dando
énfasis a los problemas que involucran
a las mujeres
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70
Entretejiendo una Justicia
Alternativa desde las Mujeres
“Experiencias sobre Tribunales
de Conciencias Contra la
Violencia hacia las Mujeres
en la Etapa Postconflicto”
Paola Beatriz González Rosales1
Escuela de Relaciones Internacionales, USAC
Resumen
Se discute la forma en que se está tratando de hacer justicia alternativa a través del acercamiento sistemático con las mujeres que vivieron durante la época del conflicto armado y fueron atacadas por las fuerzas de ese tiempo. Se contextualiza la situación
que se vivió y que actualmente se vive (de ahí que sea post-conflicto). En ese sentido,
el texto ilustra qué son los tribunales de consciencia, demuestra la resistencia que llevaron todos estos años y cómo se empodera a la mujer de forma individual y colectiva.
E
n el marco de la realización de
la investigación: “Aportes para
el estudio de la Justicia Transicional en Guatemala, desde la visibilización de las contribuciones de las mujeres indígenas”, con una perspectiva
de género y etnicidad, que tiene como
objetivo principal dar a conocer las
principales contribuciones de mujeres
indígenas para la justicia transicional
en Guatemala, desde la resistencias y el
empoderamiento personal y colectivo.
En esta investigación se define como
uno de los ámbitos de indagación des-
de estudios de caso, el abordar aspectos
cualitativos que interrelacionen las resistencias y el empoderamiento de mujeres indígenas partiendo de recopilar
relatos de vida como “sujetas de cambios”. Es así como se decide en el equipo de Gobernabilidad, documentar dos
experiencias de empoderamiento personal de mujeres indígenas - q´eqchi
y garífuna-, una experiencia de empoderamiento colectivo y un aporte en la
recopilación de información sobre las
experiencias de los dos tribunales de
Conciencia sobre mujeres, realizados
en Guatemala. Este último esfuerzo es
1Licenciada en Relaciones Internacionales egresada de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Vice presidenta
de la Asociación de Mujeres para Estudios Feministas. Investigadora del Eje de Gobernabilidad del proyecto FOCIN
EG, impulsado por el Instituto de Estudios Interétnicos y el Instituto de la Mujer. Docente Universitaria.
71
el que se comparte en el presente escrito.
Desde la transdisciplinariedad, se integran en la investigación la historia, sociología, antropología y el derecho. De
igual forma, la epistemología feminista, como una aportación a las ciencias
sociales, ha sido una importante estrategia de trabajo en la investigación.
La metodología de la investigaciónacción entrelazo tres dimensiones:
a) la dimensión metodológica que
“parte de la concepción de la persona
humana como un sujeto integral con
historia, sentimientos, experiencias de
vida, valores, potencialidades, identidades y en constante interacción con
su medio social y natural”,2 b) la dimensión ética, ya que se parte desde
la práctica de considerar sujetas a las
personas que participan en el proceso
de investigación, de la que recibe la
información como la que la comparte; en la construcción de un diálogo
horizontal y holístico, y en el análisis
de contextos situados. En este proceso
el consentimiento y la devolución de
la información son factores esenciales y c) la dimensión de elaboración
de instrumentos para la recolección,
sistematización y producción de conocimientos, donde confluyen las dimensiones metodológica y ética, ya que su
“Creo que la memoria histórica la
estamos construyendo todas, sólo que
creo que tiene que construirse a partir de
¡Cómo nosotras nos estamos convirtiendo en protagonistas de la historia¡ ”
Yolanda Aguilar, feminista guatemalteca
aplicación se da mediante las técnicas
participativas utilizadas.
Justicia alternativa para las mujeres: Tribunales de conciencia en
Guatemala
1.1. Tribunal de Conciencia por los
Derechos humanos de las Mujeres
Con la firma de los Acuerdos de Paz
en el año 1996, se culmina el enfrentamiento armado interno en Guatemala,
que tuvo una duración de más de treinta y seis años, dejando daños humanos
irreparables. Dos años después de este
acontecimiento nacional y antecedido por el Tribunal Penal Internacional
para la ex Yugoslavia (1993) y el Tribunal Internacional contra crímenes
en Ruanda (1994)3; el 9 de diciembre
del año 1998 se lleva a cabo, como una
medida de justicia alternativa, el Tribunal de Conciencia por los Derechos
Humanos de las Mujeres, el cual se da
en el marco de los cincuenta años de
la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en el contexto de la
conmemoración del Día Internacional
de la No Violencia contra las Mujeres.
El Tribunal de Conciencia por los Derechos Humanos de las Mujeres, se
“promovió como una sanción moral al
Estado Guatemalteco y a la sociedad
sobre la problemática de la violencia
contra las mujeres debido a la falta de
respuesta formal-jurídica nacional”
(Vicente 2010: 4).
La iniciativa de realizar un tribunal,
es propuesta por la feminista Yolanda
Aguilar4 en el marco de “…una reunión que convocó las Naciones Uni-
2Protocolo de Investigación del Eje de Gobernabilidad. FOCINEG. IDEI-IUMUSAC. 2010.
3 En estos tribunales se condeno la violencia sexual y las violaciones a los derechos de las mujeres y niñas como
estrategia de guerra, de genocidio, etnocidio y femicidio.
72
dad por motivo del 50 aniversario de
la Declaración Universal de los Derechos Humanos” (Aguilar, 2010:3).
“En esa reunión se nos preguntó a las
organizaciones acerca de las iniciativas para ser apoyadas, allí propuse la
idea del tribunal…” (Aguilar, 2010: 3).
La propuesta de realizar el tribunal da
respuesta a la demanda sentida de las
organizaciones de mujeres, conscientes de la necesidad latente de romper
el silencio y de denunciar los hechos
de violencia que enfrentan las mujeres,
visualizando esta problemática como
pública. Lucrecia Vicente,5 como integrante del Grupo Guatemalteco de
Mujeres organización participante en
el Tribunal, señala “Esta iniciativa
surgió debido a la falta de respuesta
de la institucionalidad estatal ante la
problemática de la violencia contra las
mujeres en Guatemala. Y del interés
de mujeres organizadas y mujeres a
título individual para denunciar públicamente los hechos de violencia y falta
de respuestas de las instancias responsables de velar y proteger los derechos
de las mujeres guatemaltecas” (Vicente 2010: 3).
En el marco del empoderamiento personal de las mujeres, el romper el silencio, el derecho a la verdad sin ser victimizada y el derecho a la justicia, fueron
algunas de las motivaciones y derechos
de los que se apropiaron las mujeres al
presentar su testimonio.
Concientizar al Estado y a la sociedad
sobre la violencia contra las mujeres y
el tratamiento de este problema para su
erradicación; aportar al cumplimiento
de los derechos de las mujeres y analizar la relevancia de fortalecer las instancias del Estado responsables de la
atención de casos de violencia contra
las mujeres, fueron los principales objetivos del Tribunal de conciencia (Vicente 2010).
Diversas organizaciones de mujeres,
organizaciones sociales y de derechos
humanos, así como las académicas fueron algunas de las impulsoras de este
tribunal.
En este tribunal se visibilizó el problema de cómo “la violación sexual de
mujeres y niñas en el marco del conflicto armado constituye un crimen de lesa
humanidad”. De igual forma se expresa públicamente que: “la violación a
los derechos culturales y el exterminio
de los pueblos indígenas son producto de políticas estatales etnocidas que
tienen un impacto más profundo en la
vida de las mujeres” (CEJAMERICAS
1998, cita la Sentencia, 1998: 1).
En este tribunal, se condenaron las violaciones a los derechos de las mujeres,
manifestada en el ámbito intrafamiliar,
en el conflicto armado interno, en el
ámbito económico y social, así como
en el ámbito de acceso a la justicia y
otras violaciones a los derechos humanos de las mujeres ejercidas por el Estado, por el ejército, por la Facultad de
ciencias médicas y el consejo universitario de la Universidad de San Carlos,
por el Instituto Guatemalteco de Segu-
4 Antropóloga con Master en Autoconocimiento, sexualidad y relaciones humanas en Terapia de Reencuentro. Femi-
nista que ha trabajado procesos de memoria histórica con mujeres de Guatemala y otros países. Coautora del Informe
de la Recuperación de la Memoria Histórica desde la perspectiva de lo ocurrido a las mujeres.
5 Feminista empírica, con una trayectoria de más de 23 años de lucha a favor de los derechos de las mujeres. Pionera
en la atención integral a mujeres sobrevivientes en Guatemala, ha estado involucrada en procesos de construcción de
marcos jurídicos y políticas públicas en pro del desarrollo de las guatemaltecas. Actualmente, es la Coordinadora del
Área de Docencia del Instituto Universitario de la Mujer, de la Universidad de San Carlos de Guatemala.
73
Lo que las mujeres promovimos fue
romper el silencio y la impunidad..
Lucrecia Vicente, 2010
ridad Social (IGSS) y a la ex organización Ejército Guerrillero de los Pobres
(EGP), integrada en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca.
Los casos presentados fueron los testimonios de Gladys Amanda Bailey Vargas, Miriam Alvarado, Floridalma de
Paz, Aída Marylú Castillo, Guisela López y el testimonio de Carlos López.
Desde este acontecimiento es que las
guatemaltecas del movimiento de mujeres y feministas empiezan a posicionar la violencia sexual contra las mujeres y niñas como un crimen, aporte
atribuible a este tribunal y a las luchas
nacionales e internacionales de las mujeres. Además, se sitúa en la agenda de
las mujeres como la violencia contra
las mujeres no sólo se dan en contextos
de conflicto, sino que también se produce en sociedades postconflicto y en
sociedades democráticas.
El tribunal de conciencia por los derechos humanos de las mujeres como
medida justicia alternativa es un antecedente histórico, que visibiliza las
contribuciones de las mujeres a los procesos de justicia, pero además, constituye un grito de demanda de las mujeres hacia el Estado para que el sistema
de justicia sea eficaz y eficiente en la
aplicación de los derechos humanos de
las mujeres y se haga justicia.
Que este esfuerzo sea un aporte a la
visibilización y reconocimiento de las
luchas emprendidas por las mujeres
guatemaltecas empoderadas dirigidas
a posicionar la violencia sexual como
un crimen patriarcal y para reclamar
la democratización del sistema de justicia donde las mujeres sean escuchadas, atendidas con dignidad y donde
sus casos sean juzgados bajo el espíritu del derecho nacional e internacional a favor de los derechos humanos
de las mujeres; y donde más mujeres
ocupen cargos de decisión en las instancias encargadas de aplicar justicia.
La erradicación de la violencia contra
las mujeres se logrará en la medida en
que confluyan esfuerzos desde el Estado, la sociedad y desde cada una de las
guatemaltecas que decidan romper el
silencio, ejercer el derecho a la verdad
mediante la palabra y denunciar para
que se logre justicia.
El Tribunal de Conciencia emitió condena al Estado Guatemalteco, al Ejército, al disuelto Ejército Guerrillero de
los Pobres, al Instituto Guatemalteco
de Seguridad Social, a la Facultad de
Ciencias Médicas y al Consejo Superior Universitario (1988-1991 y 19941998) de la Universidad de San Carlos,
por las violaciones a los derechos humanos de mujeres y hombres.
El pleno cumplimiento de la Ley para
prevenir, sancionar y erradicar la violencia intrafamiliar y la creación del
ente rector de dicha ley, mediante la
institucionalización de la Coordinadora
Nacional de Prevención de la Violencia
Intrafamiliar (CONAPREVI); así mismo, “…el resarcimiento a las víctimas
del conflicto armado y la implementación de programas de rehabilitación integral (física, psicológica, espiritual),
para ellas…” (CEJAMERICAS 1998,
cita la Sentencia, 1998: 3) constituyen
algunas de las demandas vinculadas a
las reivindicaciones del movimiento
74
de mujeres en el Día Internacional de
la No Violencia hacia las mujeres, que
aparecen en el documento sentencia
del tribunal de Conciencia.
1.2. Tribunal de Conciencia contra la
violencia hacia las mujeres en el conflicto armado
La conmemoración del Día Internacional de las Mujeres, a diez años de declarada la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la Organización de
las Naciones Unidas (ONU) “Mujeres
y Paz”, de la campaña latinoamericana
promovida por el Secretario General
de la ONU, para poner fin a la violencia contra las mujeres, a diez años de
realizado en Japón el Tribunal contra
violencias sexuales como crímenes de
guerra contra las mujeres, después de
realizado el Festival por la Memoria6
impulsado por la organización Actoras
de cambio en el año 2008 y transcurridos 14 años de la firma de los Acuerdos
de Paz, son acontecimientos políticos
en los que contextualiza la realización
del Tribunal de conciencia contra la
violencia hacia las mujeres durante
el conflicto armado. Dicho tribunal
constituye un precedente histórico en
la lucha de mujeres indígenas y mestizas por la defensa de sus derechos y
para poner fin a la violencia sexual en
contextos de guerra, en situaciones de
post conflicto y en contextos de democracias.
La iniciativa de realizar un Tribunal
de Conciencia para Mujeres Sobrevivientes de Violencia Sexual durante
el conflicto armado interno, data desde los años 2003 y 20047. El Tribunal
de Conciencia fue una medida política
de justicia alternativa organizada por
la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG), el Equipo de
Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP), Mujeres Transformando el Mundo (MTM), la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala
(CONAVIGUA) y la Asociación Feminista La Cuerda.
Esta actividad se llevó a cabo en la
Ciudad de Guatemala, los días 4 y 5 de
marzo de 2010, con una cobertura de
participación nacional. Este tribunal,
es el segundo que se realiza en Guatemala, en materia de derechos de las
mujeres, como acción de justicia pública alternativa.
“Se plantea la necesidad de constituir
un Tribunal de conciencia para dar
reparación simbólica a los casos de
violencia sexual durante el conflicto
armado interno, que ejemplifican el
uso sistemático de la violencia sexual
por el Estado guatemalteco como estrategia contrainsurgente. En estos
crímenes es posible definir un patrón
que conlleva un modus operandi. El
Estado guatemalteco debe asumir su
responsabilidad por ello” (BarriosKlee, 2009: 1).
El tribunal surge como una demanda
sentida desde las mujeres, quienes a la
par de tomar conciencia de que la violencia sexual no es fenómeno normal y
natural, sino que se da en situaciones de
opresión de género en las mujeres, que
lleva implícito misoginia y estereotipos
alrededor del ser mujer en una sociedad
patriarcal. La violencia sexual hacia los
cuerpos, memorias, sentires y cosmo-
6 Que lleva por nombre “Mujeres y Guerra”, sobreviví, estoy aquí y estoy viva. Festival realizado en Huehuetenango,
en el mes de noviembre 2008.
7 En el marco del Consorcio Actoras de Cambio (2004-2008), integrado por UNAMG, ECAP y feministas en lo
individual.
75
visiones de las mujeres son un instrumento de dominación y mantenimiento
de la sociedad patriarcal vinculados a
los contextos históricos sociales.
La decisión de hacer un Tribunal de
Conciencia de mujeres sobre violencia
sexual tomo algunos años, mediante
los cuales las organizaciones se informaron de experiencias de otros tribunales, analizaron los aspectos a favor y
en contra, así como las posibles alianzas que permitieran tejer andamiajes
institucionales, comunitarios y organizativos cercanos a las mujeres, que garantizaran seguridad y redes de apoyo
social.
Algunas personas preguntaban si la
idea del tribunal nacía desde las organizaciones o era una demanda sentida
por las mujeres sobrevivientes con las
que se trabajaba. Quizás la modalidad
del mecanismo para el acceso a justicia, mediante un tribunal fue una propuesta que surgió de la Unión Nacional
de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG),
el Equipo de Estudios Comunitarios y
Acción Psicosocial (ECAP)8 y de Mujeres Transformando el Mundo (MTM)
hacia las mujeres, pero la necesidad de
justicia desde las mujeres fue legítima.
Se realizaron consultas a las mujeres,
con el fin de que ellas decidieran por sí
mismas su participación en el tribunal
y si estaban en la disposición de presentar sus testimonios, tal como lo relata el Plan de Acción Política del Tribunal (UNAMG, ECAP, MTM 2009).
El tribunal de conciencia para las mujeres simboliza el empoderamiento político del que se apoderan las guatemaltecas, en su mayoría mujeres indígenas
para presentar sus testimonios sobre
8 IDEM.
las violaciones masivas a los derechos
humanos sufridas durante el conflicto
armado interno. Pero además permitió
visibilizar los procesos de resistencias,
resiliencias y fortalezas de las mujeres
quienes han sobrevivido a tantos años
de silencio, dolor, miedo, rechazo y
culpa, posicionándose como sujetas y
precursoras de cambios.
Cuando se empezó a trabajar con las
sobrevivientes hace seis años, recuerdo
que ellas mismas proclamaban que se
hiciera justicia ante las violaciones individuales y colectivas a sus derechos,
esta siempre fue una reivindicación
posicionada en los talleres, espacios de
reflexión, encuentros y visitas.
El tribunal significa dejar plasmado un
tributo a todas aquellas mujeres indígenas y mestizas asesinadas y sobrevivientes durante el conflicto armado
interno. Pero además para las generaciones actuales simboliza un legado
de las contribuciones de las mujeres
indígenas como pioneras y sujetas de
las acciones de justicia alternativa en
Guatemala.
Las fiscales del tribunal fueron la guatemalteca María Eugenia Solís y la española Juana María Balmaceda, ambas
juristas reconocidas nacional e internacionalmente. La secretaria del Tribunal, fue Ana Lucia Morán, abogada
feminista integrante de la Organización
de Mujeres Transformando el Mundo.
Las magistradas de conciencia son mujeres que se han destacado por sus luchas para poner fin a la violencia sexual
contra las mujeres, partiendo de abanderar sus propias luchas demandando el
acceso a la justicia en sus distintos países, fueron convocadas como juezas y
76
magistradas de conciencia. Juana Méndez Rodríguez (Guatemala), Gladys
Canales (Perú) Shihoko Niikawa, (Japón) y Teddy Atim (Uganda).
En el Tribunal se presentaron 8 testimonios, seis mujeres indígenas y dos
de mujeres mestizas. De acuerdo a su
identidad étnica, fueron dos mujeres
indígenas q´eqchi´, una mujer indígena
kaqchikel, una mujer Chuj, una mujer
kiché y dos mujeres mestizas. Considerando que según la Comisión de Esclarecimiento Histórico señala dentro de
los más afectados por el conflicto armado interno fueron los pueblos q´eqchi,
kaqchikel y kiché. Los testimonios se
presentaron de manera oral, ejerciendo
el derecho a la palabra.
Los testimonios presentados por las
mujeres demuestran como los efectos
de la violencia sexual aún perduran en
sus cuerpos, vidas y sentires. Romper
el silencio, conlleva la decisión de las
mujeres en dar a conocer su verdad de
lo acontecido en sus cuerpos y vidas
durante la guerra. El romper el silencio
simboliza, el quebrantamiento de las
cadenas del pasado de terror, miedo y
represión, que permitan la construcción
de cambios sociales.
“La justicia es la herramienta que tenemos para enfrentar la impunidad”,
“Compañeras, las feministas valoramos su valentía en la demanda de
justicia”, “Que sus voces salgan de la
frontera de Guatemala”, “Que se escuche a la mujer indígena para que ya no
haya discriminación”, “si una nace en
Guatemala, tiene que ser revolucionaria para poder cambiar” algunas de las
voces escuchadas.
Las mujeres recibieron acompañamiento psicosocial de las organizacio-
nes no solo durante, sino en la fase de
preparación y seguimiento después de
realizado el tribunal. Otro ámbito de
apoyo y acompañamiento importante
para las mujeres es la vida familiar,
de donde recibieron también apoyos
concretos, tal como lo relata Jeannette Asencio una de las organizadoras
del Tribunal “De una u otra manera,
las mujeres han recibido durante todo
el proceso el apoyo de su familia (en
unos casos más que en otros), ya que
pueden participar en las actividades y
sus familiares quedarse en casa a cargo de tareas que tradicionalmente ellas
realizan” (Asencio 2010: 5).
Hubo exposiciones de peritajes donde
se abordaban aspectos psicosociales,
de género, cultural, forense, de salud,
jurídico, relacionados con el contexto en el que se da la violencia sexual
como parte de las estrategias ideológicas, políticas y contrainsurgentes del
conflicto armado, los escenarios y sus
responsables. Las personas que tuvieron a cargo la presentación de los peritajes, son personas con una trayectoria y especialidad en el estudio de los
respectivos temas, su contribución es
invaluable a los procesos de justicia alternativa que pueden ser considerados
un valioso aporte para los procesos de
justicia estatal.
La asistencia al tribunal, estuvo conformada por activistas del movimiento
de mujeres, movimiento pro derechos
humanos, feministas, universitarias,
grupos de mujeres con los que se trabaja. Representantes de Instancias del
Estado, de la Cooperación Internacional, entre otros.
77
Conclusiones:
• Los Tribunales de Conciencia que
denuncian violaciones a los derechos
de las guatemaltecas, son un precedente prodigioso que deja las bases
para que se continúen realizando juicios de acción alternativa, que permita judicializar casos en el ámbito
nacional e interamericano.
• El respaldo de las mujeres sobrevivientes, trayectoria de las organizaciones, reconocimiento internacional del que gozan las magistradas o
juezas de conciencia, la trayectoria
de las testigos y testigos de honor en
la lucha por la justicia, el reconocimiento de las fiscales como conocedoras del derecho guatemalteco e
internacional, las organizaciones de
derechos humanos presentes, las feministas, organizaciones de mujeres
locales, regionales, nacionales e internacionales, representantes del estado y el grupo de amigos y amigas
internacionales es lo que da legitimidad a la realización de los tribunales
de Conciencia como un medio de
justicia alternativa para las mujeres.
• En los Tribunales de Conciencia, se
evidencia como las mujeres sobrevivientes al haber decido presentar su
testimonio, ejercieron el derecho a
la palabra y a la verdad, manifestaron su valentía, resistencia, coraje
y lucha para se sepa lo que vivieron,
exigiendo la aplicación de la justicia,
como parte de su proceso de empoderamiento personal y colectivo.
• El avance de las luchas por los derechos de las mujeres alcanzadas, es
producto también de las resistencias
de muchas mujeres indígenas y mestizas que han dejado sus contribu-
ciones a lo largo de la historia de las
comunidades y del país.
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79
Mesa:
Arqueología e historia de
Guatemala
80
Algunos comentarios acerca del
sitio Arqueológico de Xultun,
Petén.
Alejandro Garay
Escuela de Historia, USAC
Resumen
Xultun es quizás el último de los grandes sitios arqueológicos del período clásico maya
que sigue siendo una interrogante dentro del Petén guatemalteco, ¿qué papel jugó en las
dinámicas políticas y comerciales de ese período?, ¿quiénes fueron sus reyes? Las escasas
investigaciones y abandono del sitio desde su descubrimiento han hecho que el aura de
misterio que rodeaba al lugar cuando Morley lo visitara en 20’s se mantenga hasta nuestros
días. Una nueva serie de investigaciones a partir del nuevo interés que ha despertado su
posible relación con otros sitios más tempranos del período preclásico (en especial San
Bartolo) han hecho que nueva información salga a la luz y nuevas ideas empiecen a emerger. Nuestras fuentes hasta hace muy poco tiempo han sido solo la epigrafía, iconografía,
arquitectura y estudio del patrón de asentamiento, es a partir de estas que se puede hablar
sobre Xultun. Lo que hoy sabemos de Xultun es apenas un esbozo de la información que
hemos logrado con ellas, situación que en un futuro no muy remoto cambiará seguramente.
Palabras Clave: Xultún, Tierras Bajas Mayas, Período Clásico, Epigrafía Maya
E
l sitio arqueológico Xultun está
ubicado aproximadamente 25
km al noreste del sitio arqueológico de Uaxactun y a 8 km al sur de
San Bartolo. El sitio fue descubierto por un chiclero de nombre Aurelio
Aguayo por el año de 1915 (Von Euw,
1978). Tres investigaciones arqueológicas de campo han sido llevadas a
cabo alrededor de Xultun. El primero de estos proyectos fue dirigido por
Sylvanus Morley del Instituto Carnegie de Washington como parte de su
reconocimiento de monumentos en
Petén durante la década de 1920. La
siguiente investigación fue la que realizó el proyecto del Corpus de Inscripciones Jeroglíficas Mayas que visitó
Xultun en 1974 y 1975 con el fin de
documentar monumentos con inscripciones en el sitio (Von Euw 1978; Von
Euw & Graham 1984). La más reciente
investigación es la que está llevando
actualmente a cabo, Thomas Garrison,
del PRASB, que estuvo reconociendo
el área inter sitio entre Xultun y San
Bartolo como parte de la investigación
regional del patrón de asentamiento del
PRASB (Proyecto Regional Arqueológico San Bartolo) (Garrison, 2003).
Solo los grupos mayores de Xultun
han sido mapeados sistemáticamente debido a la brevedad y estilo de las
investigaciones previas. Xultun es un
sitio enorme que debe estar reconoci-
81
do como un centro mayor en el este de
Petén (Garrison & Stuart, 2004). Desde
hace ya dos años el PRASB está realizando mapeo y excavaciones en el área
central de Xultun.
Hay 24 estelas inscritas conocidas en
Xultun, todas descubiertas por las investigaciones de los programas de
la Carnegie y el Corpus (Garrison &
Stuart, 2004). La única investigación
epigráfica moderna de las inscripciones del sito fue llevada a cabo por Stephen Houston (1986), quien identificó
el glifo emblema del sitio y descifró las
fechas legibles de la Cuenta Larga en
los monumentos. Las fechas de Xultun
abarcan unos 450 años e incluyen una
de las fechas más tardías conocidas
en las Tierras Bajas centrales que es
10.3.0.0.0 1 Ajaw 3 Yaxkin ó 889 DC
(Houston, 1986). Es esta fecha tan tardía es la que hizo que Morley diera al
sitio su nombre actual: Xul-tun, o “terminación -piedra” (Von Euw, 1978).
La lectura actual del glifo emblema
del sitio como la proponen Garrison
y Stuart (2004) actualmente parece
ser: ?- WITZ- AJAW, siendo el glifo
principal el logograma WITZ “montaña”, con un prefijo de un signo aún
no identificado y con un superfijo que
es el logograma AJAW. A esto hay que
agregar la propuesta que hacen Matteo
y Krempel (2010) para el glifo que no
había sido identificado. Para ellos este
glifo tiene la lectura BAAX, que se
basa en una sustitución encontrada en
una vasija de una colección privada de
los Estados Unidos que probablemente provenga de la zona de Xultun. En
concreto ellos encontraron el glifo emblema de Xultun – el logograma WITZ
con el superfijo AJAW – precedido por
2 silabogramas cuyas lecturas son b’a
– xi, que forman la palabra baax que
ellos tradujeron por “pedernal o cuarzo”. Siguiendo el principio de sustitución, estas sílabas representarían la
lectura fonética del signo desconocido que siempre está al frente del glifo
emblema del sitio. Sugiriendo con ello
que la lectura completa del glifo emblema de Xultun sería BAAX – WITZ
– AJAW, que se traduciría a algo así
como “Señor de la Montaña Pedernal”
(Matteo y Krempel, 2010).
La dinastía de Xultun es una de las
más antigua de las que tenemos conocimiento en el período Clásico, de la
cual la Estela 18 del sitio es un fuerte
indicador de su longevidad en el tiempo. En esta estela del Clásico Temprano – fechada estilísticamente – un
gobernante, llamado AHK-NAL, es
nombrado: ?-WITZ-AJAW “Señor de
Xultun”. Después más abajo del glifo
emblema, el texto que le sigue nos dice:
u-OXLAJUN-WINIK TZ’AK-b’u-il,
que se traduce como “33o en la línea
del fundador”, siendo lo que sigue el
nombre del fundador de la dinastía de
Xultun (Garrison y Stuart, 2004). Desafortunadamente no todo el registro
epigráfico de Xultun se encuentra en un
buen estado como para hacer análisis
y revelarnos más información debido a
que la calidad de la piedra caliza usada
para las estelas no fue la mejor.
Sabemos que Xultun tenía interacciones con Tikal desde una fecha temprana, ejemplo de ello es la Estela 6 de
Xultun, donde aparece el Glifo Emblema de Tikal. La naturaleza de esta
interacción es muy oscura y poco clara,
pero muy probablemente involucre el
ascenso real de algún miembro de la
dinastía de Xultún, basado en la iconografía del trono de jaguar en el mo-
82
numento. Los monumentos de Xultun
también refieren al sitio de Los Alacranes o b’u-k’a, ubicado a corta distancia
en México, que aparece mencionado en
la Estela 21 del sitio (Garrison y Stuart,
2004).
Otros sitios tienen menciones de Xultun en sus inscripciones, entre ellos
está el reino de Ik’, ubicado en alguna
parte de la región de los lagos del Petén
Central o Motul de San José, que mantuvo contactos de algún tipo a nivel de
la élite, además del sitio de Caracol en
Belice (Garrison y Stuart, 2004).
La iconografía en la cerámica y los monumentos de Xultun es muy conservadora, en términos de estilo como en su
contenido. Las estelas de Xultun tienen
ciertos motivos que son representados
constantemente, entre ellos: un felino
infantil, el dios Chaak, un duende, y los
tocados de la Deidad Pájaro Principal.
En la Estela 10, que lleva la fecha de
la Cuenta Larga más tardía en el sitio
(10.3.0.0.0 1 Ajaw 3 Yaxk’in), la iconografía es similar a los monumentos
más tempranos del sitio, mostrando con
ello que la tradición cultural y artística
del sitio fue eminentemente conservadora con pocos cambios a lo largo de
los 450 años que tenemos registrados
en sus monumentos (Garrison y Stuart,
2004).
En Xultun por otra parte las investigaciones arqueológicas realizadas han
sido muy escasas, pudiendo hablar básicamente de 3 períodos en la investigación:
La primera investigación en el sitio fue
dirigida por Sylvanus Morley del Instituto Carnegie de Washington como
parte de su reconocimiento de monumentos en Petén durante la década de
1920. Realizó 2 visitas al sitio con la
4ª Expedición Centroamericana de la
Institución Carnegie de Washington.
Fue en este momento cuando Morley
bautizó el sitio como Xultun. En esta
primera corta visita de 3 días, se encontraron las Estelas 1 a 17, y se realizó
un pequeño mapa del Grupo A del sitio. En poco menos de un año Morley
regresaría con un grupo de compañeros
como parte de la 5ª Expedición Centroamericana de la Institución Carnegie de Washington, en la que pasaron
una semana en el sitio. Se registraron
las Estelas 18 a 22, se hicieron notas
y fotografías de los monumentos. La
última visita al sitio por miembros de
la Institución Carnegie fue en Abril de
1923, cuando la 7ª Expedición Centroamericana, hizo una parada en el sitio,
y W. A. Love y O. G. Ricketson determinaron las coordenadas del sitio (Von
Euw, 1978).
El segundo momento de investigaciones en el sitio fue el del proyecto del
Corpus de Inscripciones Jeroglíficas
Mayas que fueron realizadas por Eric
Von Euw quien visitó Xultun en 1974
y 1975 con el fin de documentar inscripciones en el sitio (Von Euw 1978;
Von Euw & Graham 1984). Se descubrieron 3 nuevas estelas, haciendo que
el corpus del sitio llegará en total a 25,
aunque cabe hacer la mención que en
realidad solo hay 24 estelas (la estela
extra es debido a un error de nombramiento de Morley, que pensó que la
parte superior de la estela 13 era un
monumento diferente y lo nombró estela 11). Junto con esto se descubrió
un Juego de Pelota y una serie de rasgos arquitectónicos que habían pasado
desapercibidos por los miembros de la
Carnegie, entre ellos un sakbé. Además
83
de esto se realizo un nuevo mapa del
sitio (Von Euw, 1978).
La más reciente investigación es la
que está llevando actualmente a cabo,
el PRASB, que estuvo reconociendo
el área inter sitio entre Xultun y San
Bartolo como parte de la investigación
regional del patrón de asentamiento del
PRASB, que estuvo a cargo de Thomas Garrison (Garrison, 2003). Solo
los grupos mayores de Xultun han sido
mapeados sistemáticamente debido a la
brevedad y estilo de las investigaciones
previas, debido a ello desde hace 2 años
el PRASB se ha dedicado a realizar un
nuevo mapa de la zona, con el uso de la
tecnología más avanzada para este propósito. Este año esta tarea estuvo a cargo de Jonathan Ruane, de la Univ. de
Boston. Junto con el mapeo, el PRASB
también ha iniciado excavaciones en el
sitio, en varias zonas que han aportado
varios descubrimientos notables.
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86
La importancia de la arqueología
para las poblaciones indígenas
Iyaxel Cojtí Ren
Departamento de Arqueología, UVG
Resumen
En Guatemala, la arqueología ha sido un tema poco conocido por las comunidades indígenas. Esto se debe principalmente por la limitación a su acceso, porque se desconoce su
utilidad y porque se tienen prejuicios sobre ella. Pese a este alejamiento, la arqueología
es una herramienta que podría ayudar a la persecución de intereses de los pueblos indígenas en materia cultural y política principalmente. Alrededor del mundo, esta situación se
repite en países con población indígena. A finales del siglo pasado e inicios de este, han
comenzado a surgir nuevas iniciativas tanto de arqueólogos indígenas como de no indígenas por proponer modelos de hacer arqueología que respondan al contexto en donde se
desenvuelve. En esta ponencia, se hace una revisión sobre las experiencias y propuestas
que hacen arqueólogos de diferentes partes del mundo para hacer de la arqueología un
medio al servicio de los intereses y derechos de los pueblos indígenas y de la humanidad
misma. Estas experiencias alrededor del mundo pueden darnos ideas de cómo hacer una
arqueología más comprometida con la realidad social y política de Guatemala.
E
l siguiente documento tiene
como finalidad ilustrar la potencialidad de la arqueología y
disciplinas afines en la persecución de
los derechos de los pueblos indígenas
especialmente aquellos que respectan
al patrimonio cultural e histórico. Se
comenzará con la descripción de algunos factores que han propiciado la
separación de los pueblos indígenas a
su patrimonio histórico y cultural, y de
la dificultad actual que enfrentan para
investigar su pasado. Posteriormente se
presentarán los aportes directos o indirectos de la arqueología hacia los pueblos indígenas, como también se discutirá lo que hace falta para que haya una
mejor colaboración entre arqueólogos
y poblaciones indígenas. Y por último,
se harán varias recomendaciones dirigidas a los pueblos indígenas, a las universidades que imparten arqueología y
a los arqueólogos indígenas y no indígenas para descolonizar dicha disciplina y para que pueda ser utilizada como
un instrumento para la persecución de
los derechos de los pueblos indígenas.
La situación de los pueblos indígenas
con respecto a su historia y patrimonio cultural
En Guatemala, la separación entre las
poblaciones indígenas y su patrimonio
histórico y cultural comienza a gestarse desde el período colonial cuando la
87
imposición de una nueva religión y un
nuevo orden sociopolítico trajo consigo la eliminación de los sistemas de
organización local y de los recursos
humanos y materiales que mantenían
la autonomía de los pueblos. También la reducción a pueblos (o fundación de pueblos de indios) produjo
la separación de los indígenas de sus
tierras ancestrales que incluían espacios sagrados. En este nuevo espacio
administrativo llamado municipio, villa, pueblo o tierra comunal, en donde
fueron asentados indígenas de diferentes comunidades lingüísticas, es que
comienza a forjarse una nueva identidad comunal que incluyen elementos
culturales e historias locales que serán
compartidas por sus miembros (Tax
1937). Esta identidad comunal o local,
es la que predomina en la actualidad
y se manifiesta en la vestimenta, en la
producción y comercialización de ciertos productos, en la veneración de un
Santo, en la variante de un idioma, en
la historia local y en las tradiciones de
cada pueblo.
¿Pero será que la historia de las comunidades indígenas de Guatemala,
comienzan con la fundación de los municipios que son producto de la empresa colonial española? ¿Qué pasa con
el pasado prehispánico de los pueblos
indígenas, será que ya no tiene importancia en la actualidad? Primero es necesario aclarar que parte de ese pasado
prehispánico sigue vivo y se manifiesta
en la cultura de los indígenas de hoy
día. Sin embargo, existe otra parte
que se ha borrado de la memoria y es
la parte histórica que nos habla sobre
los relatos de origen y fundación de
los pueblos mayas prehispánicos, de
sus formas de organización política y
religiosa, de sus principales cargos y
personajes importantes, de sus ciudades y límites territoriales, de sus sistemas económicos y religiosos, entre
otros. Este desconocimiento sobre la
vida de los pueblos indígenas prehispánicos, no solo se debe a que su práctica
y continuación fue interrumpida, sino
que además desde la Independencia de
Guatemala, se impuso una historia oficial propia de una nueva nación.
En resumen se podría decir que la historia de los pueblos indígenas se reduce
a las historias locales de sus municipios
y/o a la historia oficial planteada desde
el Estado.
A partir de los Acuerdos de Paz y del
surgimiento del Movimiento Maya en
la segunda mitad del siglo XX, es que
comienza a reconocerse la descendencia de los pueblos indígenas de una de
las civilizaciones más complejas de
América y a defenderse los derechos
colectivos. Es así como también comienza a emplearse el término Maya
como una forma de identificación que
rememora las raíces culturales e históricas, al mismo tiempo que sustituye
las etiquetas de indio o indígena que en
Guatemala tienen connotaciones despectivas. Estudios antropológicos1 han
señalado que existes reacciones positivas y negativas con respecto al uso
de este término por diferentes razones.
Una de ellas consiste en la persistencia de la creencia que los “verdaderos
mayas” o “los mayas puros” dejaron
de existir hace mucho tiempo y que su
cultura terminó de desintegrarse durante la invasión española. Esta idea
aún vigente en la mente de indígenas
como de no indígenas, descarta la po-
1 Ver tomos sobre Mayanización y Vida Cotidiana de Santiago Bastos, Aura Cumes y Leslie Lemus (2007).
88
sibilidad de que lo maya fue y es una
cultura capaz de transmitirse, trasladarse y transformarse.
En los talleres de epigrafía maya que
se realizan anualmente en Guatemala
con la ayuda de varias organizaciones2, y que va dirigida principalmente
a hablantes de idiomas mayas, los participantes confirman o reflexionan sobre su identidad y su relación con los
mayas prehispánicos. Algunas de las
preguntas más comunes que plantean
son: ¿Somos realmente mayas? ¿Qué
tipo de relación tenemos con los mayas que tallaron esos monumentos?
¿Los mayas eran politeístas? ¿Cuáles
son nuestros orígenes, ya que la cronología arqueológica no coincide con
lo que dice el Popol Vuh? Estos espacios en donde se reciben elementos que
permiten demostrar la conexión entre
los mayas pasados y presentes con evidencia arqueológica y lingüística son
muy limitados en nuestro país, por lo
que la exaltación de lo Maya en muchas ocasiones se convierte solamente
en un discurso (que es verdadero pero
no sustentado).
El interés de los indígenas por estudiar
su pasado ha aumentado en los últimos
días, pero pocos han sido los que lo han
abordado desde la perspectiva arqueológica o los que incluyen información
arqueológica.3 Esto es entendible ya
que los documentos sobre arqueología tienen un alto costo, porque es una
materia especializada cuyo lenguaje es
difícil de entender y porque muchas
de las investigaciones más recientes
sobre arqueología están publicadas en
inglés. Por otro lado, el acceso a la carrera de arqueología esta llena de obs-
táculos para los estudiantes indígenas.
Entre ellos se pueden mencionar que
la arqueología es un carrera disponible
solamente a nivel universitario, lo cual
ya es un impedimento a sabiendas que
la población indígena tiene muy poco
acceso a la educación superior. Y en el
caso de que hubiera la oportunidad de
ingresar a la universidad, las presiones
económicas son determinantes en la selección de otras carreras consideradas
más productivas económicamente.
Otro problema que se enfrenta es el
poco interés de las pasadas y nuevas
generaciones por profundizar en la
historia y la cultura de la comunidad
o involucrarse en la protección de su
patrimonio, ya que existen prioridades
y urgencias relacionadas con la sobrevivencia (Gómez 2009: comunicación
personal). También influyen otros factores. El antropólogo Robert Carmack
quien es especialista en la historia y
cultura k’iche’ describe en su libro
Guatemala: Cosecha de Violencia lo
siguiente:
“Nos dimos cuenta con desilusión de
que los residentes de Santa Cruz del
Quiché mostraban escaso interés en
la antigua cultura quiché. El sitio de
la vieja capital permanecía ruinoso y
menospreciado, y su pasado glorioso
olvidado por todos, aún por aquellos
que eran descendientes directos de
sus antiguos ocupantes” (Carmack,
1991:70).
Carmack agrega que a finales de los
años 70’ e inicios de los años 80’ la situación política (con la guerra interna),
la situación étnica (con predominio del
racismo), la situación religiosa (con
la intervención de la Acción Católica)
2 OKMA, CODISRA, PLFM, SAQ CHUWEN, GTZ y la Universidad de Bonn, Alemania
3 Rodríguez (1994), García (2008) y Xol (2009).
89
y las corrientes modernizantes que se
dieron en Quiché en ese tiempo moldearon el pensamiento de las poblaciones indígenas. No debe asumirse
simplemente que a los indígenas de
Guatemala ya no les importa su pasado
por puro gusto, es necesario conocer
los procesos históricos que han atravesado y como ello influyó en el alejamiento hacia su cultura e historia.
la etnohistoria son las principales disciplinas que han generado evidencia para
sustentar la conexión entre los pueblos
mayas pasados y presentes. Pero como
se mencionó anteriormente, la difusión
de esta información y con este enfoque
es casi inexistente en nuestro país. A
continuación se enunciarán otros beneficios recibidos en forma directa o indirecta desde dicha disciplina.
También sucede que arqueólogos indígenas de diferentes partes del mundo han mostrado su temor por haber
seleccionado esta carrera ya que para
los miembros de sus comunidades,
ellos son considerados como traidores.
Para muchos pueblos indígenas, la arqueología es sinónimo de saqueo, desacralización de sus lugares sagrados,
invasión y destrucción de su patrimonio (Silauleleioamoa, 2010: 35-44). Se
puede afirmar también que la arqueología no ha hecho mucho por cambiar
esta realidad.
La arqueología proporciona la información y los medios para cuestionar
muchos estereotipos o malentendidos
que existen alrededor de las poblaciones indígenas prehispánicas y contemporáneas. En Guatemala, algunos
temas que han sido debatidos y que
aún es necesario seguirlos debatiendo
son: la sobrevivencia y continuidad de
la cultura maya, la interpretación del
sacrificio humano, el orígenes de los
grupos k’iche’anos, el tema del colapso maya, el fin del mundo en el 2012,
la guerra y el militarismo prehispánico,
entre otros.
Beneficios de la arqueología
Es necesario resaltar que la mayoría de
los estereotipos mencionados anteriormente surgieron desde la arqueología,
disciplina social carente de ética ya que
no considera su impacto en la sociedad,
especialmente hacia los pueblos indígenas de quienes se “especializa”4.
A pesar de que la arqueología desde su
práctica y teoría ha propiciado la desconexión de los indígenas contemporáneos con su pasado y su patrimonio
cultural, es la misma que puede apoyar a revertir estos efectos. Como lo
menciona la arqueóloga indígena Rae
Gould de Nueva Inglaterra, la relación
del pasado con las generaciones contemporáneas de una cultura es establecida por medio de sitios antiguos, entierros, espacios de credos y por medio de
los monumentos y artefactos (Gould,
2010: 107-115). En el caso de Guatemala, la arqueología, la lingüística y
Por medio de la arqueología, también
se puede fortalecer la identidad de los
pueblos indígenas al identificar sus
raíces históricas y culturales. Es necesario agregar que al dar a conocer la
forma de vida de los pueblos ancestrales se logra establecer nexos entre el
pasado y el presente por medio de la
identificación de elementos culturales
4 Con esto no se quiere decir que debe ocultarse la verdad sobre ciertos aspectos negativos de la vida de los mayas,
simplemente no debe juzgarse esos acontecimientos desde valores actuales, ni mucho menos exagerarlos para llamar
la atención como se observa en muchos reportes arqueológicos en los medios de comunicación.
90
comunes. En necesario mencionar que
una de las organizaciones que más ha
apoyado los talleres de epigrafía maya
en Guatemala ha sido CODISRA (Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo). Su interés se
basa en que estos talleres fortalecen la
identidad de los jóvenes indígenas, lo
cual se considera importante para contrarrestar el racismo y la discriminación al que están expuestos.
En el campo político, la arqueología
también es una importante herramienta
para la persecución de los derechos de
los pueblos indígenas, especialmente
aquellos que respectan al patrimonio
cultural y a los derechos de los territorios ancestrales. Casos positivos de
colaboración entre indígenas y arqueólogos en el campo político aún no se
han observado en Guatemala5. Sin
embargo, existe una fuerza mayor que
sobrepasa los intereses del gremio arqueológico y de los pueblos indígenas
y consisten en las leyes del Estado.
En la actualidad, el manejo del patrimonio cultural esta bajo el cargo del
Instituto de Antropología e Historia de
Guatemala. Y las actividades que su
personal realiza se rigen a partir de la
Ley para la Protección del Patrimonio
Cultural de la Nación (2004). En esta
ley se especifica que todo bien tangible
e intangible que tenga algún valor artístico, histórico o arqueológico pasará
a ser automáticamente propiedad de la
nación y que las instituciones específicas del Estado, mencionadas anteriormente, serán las encargadas de protegerlas y administrarlas6. Con esta ley
se institucionaliza la enajenación de
los pueblos indígenas a su patrimonio
cultural ya que por ley se establece que
instituciones, que especialistas y que
procedimientos serán los permitidos
para investigar, proteger y administrar
el patrimonio cultural tangible e intangible de “los guatemaltecos”. Pongo
entre comillas guatemaltecos, ya que
dicha ley implícitamente defiende el
modelo de Estado monocultural en
donde todos deben compartir una misma identidad nacional.
En décadas recientes, han surgido en
toda Latinoamérica, movimientos indígenas que se construyen en espacios
geográficos en donde se desarrollaron
civilizaciones originarias. Entre las
demandas más comunes que plantean
estos movimientos están: La autodeterminación, la autonomía territorial, la
propiedad de su patrimonio cultural e
histórico, el respeto a las diversas espiritualidades, la decolonización de las
ciencias y tecnologías, entre otros.
Siguiendo de esta misma tendencia en
Guatemala se encuentra el movimiento Maya cuyo cuerpo esta constituido
por organizaciones privadas, públicas,
no gubernamentales, comunidades,
grupos o individuos que persiguen los
intereses y derechos de los pueblos
indígenas. En el campo del patrimonio cultural y la libertad espiritual,
la organización de guías espirituales
Oxlajuj Ajpop planteó en el 2008 la
Iniciativa de Ley de Lugares Sagrados
de los pueblos indígenas (2008). Esta
iniciativa se planteó debido a que la ley
vigente sobre Protección del Patrimonio Cultural de la Nación no reconoce
la existencia de lugares sagrados ni el
5 Se han hecho intentos sin resultados concretos. Un caso ejemplar fueron las reuniones que entablaron miembros de
la organización Oxlajuj Ajpop con arqueólogos de la UVG en el 2008 para discutir la propuesta de Ley de Lugares
Sagrados. Se realizaron varias reuniones pero no se llegaron a acuerdos comunes.
6 Véase los artículos 2 y 5 de la Ley para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación (2004).
91
derecho de los pueblos indígenas en
la administración del patrimonio histórico, espiritual y cultural (Oxlajuj
Ajpop, 2008:7). Después de dos años
de su establecimiento, no se ha tenido
respuesta en el congreso sobre su aprobación. En este punto, valdría la pena
plantear la pregunta si ¿la lucha por la
autodeterminación de los pueblos indígenas entra en conflicto con la Ley de
Protección al Patrimonio cultural de la
Nación? La respuesta es que si, debido
a que las leyes del Patrimonio Cultural
no contemplan los derechos colectivos
ni la posibilidad de un Estado Multinacional en donde los pueblos indígenas
maya, garífuna, y xinca gocen de autonomía. Sin embargo, las dos leyes
tienen en común que representan los
intereses de dos polos opuestos que no
contemplan medios alternativos para
compartir el patrimonio cultural. En lo
personal considero que por ahora sería
más factible transformar la forma en
como se lleva a cabo la arqueología, y
en este proceso, los pueblos indígenas
deben tener una gran incidencia.
Existen casos ilustrativos en varias partes del mundo en donde la arqueología
ha cambiado su forma de proceder, de
pensar y de relacionarse con los pueblos indígenas, pero esto no hubiera
sido posible si estos últimos no hubieran demandado sus derechos.
A continuación representarán do casos
recopilados por el arqueólogo mexicano Francisco Mendiola Galván (sin
año: 17 y18): En la segunda mitad de
la década de los 80’, en un lugar ceremonial perteneciente a los Tohono
O’odham llamado Wikita en Sonora,
fue excavado y profanado por arqueólogos franceses del Centro de Estudios
Mexicanos y Centromericanos CEM-
CA. Después de un año y medio, los
indígenas entablan la demanda para
que se les regresen los materiales arqueológicos. El litigio es ganado por
los Tohono y en una ceremonia son enterrados. El INAH buscó ocultar este
hecho para no desprestigiar al Consejo
de Arqueología que había aprobado las
excavaciones. Como resultado de este
acontecimiento, la arqueóloga mexicana Elisa Villalpando quien continuó
trabajando en el sitio, establecieron
acuerdos con los Tohono para que
cuando ya se hayan analizado los restos
culturales y los entierros estos serían
devueltos a su comunidad.
Otro ejemplo se dio en la región indígena mayo del norte de Sinaloa. En
los años 80’ y 90’ se llevaron a cabo
investigaciones arqueológicas por parte de Ana María Álvarez y Francisco
Mendiola. Mendiola encuentra algunos
petrograbados importantes para su investigación, entre ellos uno conocido
como “la Piedra del Agua”. Este es removido para trasladarlo a un lugar más
seguro según lo dicta el Consejo de Arqueología del INAH. Esta acción fue
reclamada con justa razón por el gobernador Don Tirso Jichimea Buitimea
(indígena mayo) quien la calificó como
una falta de respeto a los ancestros de
todos los mayos. Para resarcir esta falta, Mendiola dedica su trabajo a todos
los mayos de Sinaloa a quien considera
los dueños de ese patrimonio.
En los ejemplos descritos anteriormente, se observa que la presión de parte
de los indígenas transformó la visión
y modo de investigar por parte de los
arqueólogos involucrados. Esta misma presión puede traer resultados más
concretos. En Estados Unidos y el Canadá, fueron dos temas los que deman-
92
daron los pueblos indígenas y que fueron las bases para el desarrollo de una
nueva arqueología llamada Arqueología Indígena en ciertas universidades. Las demandas de los indígenas
que impulsaron su formación fueron:
El tratamiento de los muertos que incluye el manejo de lugares y objetos
sagrados; y el debate sobre la legislación en cuanto a quién es el dueño del
patrimonio intelectual y cultural. La
arqueología indígena puede definirse
como una expresión de la arqueología
teórica y práctica en donde la disciplina
interactúa con valores, conocimientos,
prácticas, ética y sensibilidades indígenas (Nicholas, 2008:2). El arqueólogo
George Nicholas de la Simon Fraiser
University, Canadá, quien ha definido
con mayor consistencia este tipo de arqueología, indica que no importa quien
la realice (ya sea indígena o no indígena), lo importante es descolonizar la
disciplina y cuestionar los conocimientos obtenidos a través de la arqueología.
Algunas consideraciones para descolonizar la arqueología en Guatemala
Recomendaciones para los pueblos indígenas
Los pueblos indígenas deben involucrarse más en el conocimiento de su
historia, en el mantenimiento de su cultura y en la protección de sus recursos.
Para ello es necesario crear espacios en
donde se concientice a la población indígena sobre la importancia de la recuperación de su pasado. Sería una gran
avance si ONG’s indígenas u otro tipo
de entidad comunitaria lograran financiar investigaciones arqueológicas con
enfoque multidisciplinario que permitieran la construcción de las historias
de los pueblos indígenas y al mismo
tiempo establecer medios para divulgar estos resultados.
Un aspecto vital es que los pueblos
indígenas sigan exigiendo su participación en la protección, investigación
y administración de su patrimonio cultural. Una forma de hacerlo es a través
del planteamiento de leyes que respalden sus derechos, como también exigir
el establecimiento de protocolos de investigación que respeten sus valores e
intereses. Lo ideal sería que este protocolo de investigación fuera respaldado
por la ley y no sea un asunto optativo.
También es necesario, conformar unidades académicas o programas de estudio especializados en y para pueblos
indígenas, como existe en Estados Unidos con los indígenas Zuni y Navajos.
Quizá la futura Universidad Maya se
interese en brindar la carrera de Arqueología en donde se logre complementar los conocimientos tradicionales
de los pueblos indígenas con los conocimientos generados desde las disciplinas positivistas.
La recuperación o revitalización de la
historia y cultura de los pueblos indígenas es parte de la búsqueda de una
vida digna, pero mientras no se cuente
aún con los recursos básicos para la sobrevivencia es poco probable que este
fin pueda alcanzarse con éxito. Deben
buscarse medios en como la arqueología y disciplinas afines podría contribuir en el desarrollo de los pueblos
indígenas en forma integral .
Recomendaciones para las universidades
Arqueólogos indígenas de diferentes
partes del mundo, coincidimos con las
93
siguientes recomendaciones:
Aumentar la participación de arqueólogos indígenas en las aulas a través de
becas especiales para ellos, para que
puedan apoyar a sus comunidades desde su carrera y establecer mejores lazos
entre la disciplina y la población.
Apoyar desde un inicio la permanencia y el rendimiento de estudiantes
indígenas, ya que enfrentan dificultades particulares como ser los primeros
miembros de su familia que ingresa a la
universidad, además de enfrentar muchas inseguridades por su pertenencia
étnica y nivel educativo.
En caso de que ya hubiera estudiantes
indígenas en las universidades, debe
de aprovecharse sus conocimientos y
las relaciones con sus comunidades.
Tanto los maestros como estudiantes
no indígenas tendrían algo que aprender de ellos. También es recomendable
realizar trabajos antropológicos dentro
de las investigaciones arqueológicas,
no solo para evaluar el impacto del
proyecto, sino que también para establecer conexiones entre el pasado y el
presente.
Por último, es necesario educar a estudiantes indígenas y no indígenas de
arqueología acerca de la situación política y social de los pueblos indígenas.
En especial aquellos que tengan que
ver con su patrimonio cultural e historia, como por ejemplo: la Ley de Lugares Sagrados, Los Acuerdos de Paz
(AIDPI) y los instrumentos internacionales en materia de pueblos indígenas.
La finalidad de de todas estas recomendaciones es que los arqueólogos estén
preparados para la interacción con los
pueblos indígenas una vez que salgan
al campo a trabajar.
Desarrollar nuevas formas de hacer arqueología (en sus aspectos prácticos y
teóricos) que responda al contexto social y político del país, y sobre todo que
apoye la igualdad en derechos con respecto al patrimonio cultural e histórico.
Recomendaciones para los arqueólogos indígenas y no indígenas
Las siguientes recomendaciones son
propuestas por el arqueólogo Mendiola
Galván, con las cuales estoy de acuerdo.
La investigación arqueológica debe
contemplar el pedir permiso a las comunidades indígenas actuales para el
estudio de sus antepasados. Además
debe planteare la posibilidad- cuando
las condiciones académicas los permitan, de que sus resultados pueden presentar alguna conexión etnohistórica y
etnográfica con los indígenas actuales.
Se debe proporcionar a las comunidades indígenas la información que se
obtengan en los estudios –tengan o no
tengan relación con los indígenas o la
población local. Mendiola opina que
en el campo jurídico, esta información
permitirá sustentar la defensa de los derechos de los pueblos indígenas al demostrarse una conexión, como también
podría descartar un reclamo al no haber
evidencia que lo justifique.
Las investigaciones deben devolver a
las comunidades indígenas los materiales arqueológicos recuperados en
superficie y excavación.
Desarrollar una arqueología enfocada
en la persecución de los derechos de
los pueblos indígenas, la cual se apoye
de otras disciplinas como la antropología jurídica, la historia y etnohistória.
Las autoridades que trabajan en las en-
94
tidades protectoras del patrimonio cultural (INAH o IDAEH), deben incluir
en su reglamento uno o varios artículos
que contemplen la autorización expresa de los pueblos indígenas para que en
sus territorios se lleven a cabo investigaciones (Mendiola, S.F.: 18).
Espero que este trabajo sea un aporte
inicial que motive a arqueólogos indígenas y no indígena a cuestionar la
forma en como se realiza actualmente
la arqueología y a proponer nuevas formas de descolonizar la disciplina que
aún no se ha ganado su título de ciencia
social.
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de%20os%20derechos%20indigenas.pdf
95
Mujeres, repartimiento de
algodón y motines coloniales
Beatriz Palomo de Lewin
Departamento de Historia, UVG
Resumen
Explora la relación entre los motines de indios registrados durante la colonia y el repartimiento de algodón para hilar. Las mujeres vivieron el proceso de conquista de una manera
diferente a los hombres, ya que sus actividades tradicionales recibieron el interés de los
conquistadores y sus descendientes quienes descubrieron el valor comercial de dichas
actividades.El volumen de ganancia dependía básicamente del bajo costo de producción.
Por lo tanto el repartimiento de algodón para fabricar hilo, el de hilados para fabricar telas
de lana y algodón se convirtieron en un rubro de producción sin precedentes, con mano de
obra gratuita, en la mayoría de los casos
Sacar a las mujeres de sus hogares y comunidades se hacía necesario para maximizar dicha
producción. La ganancia era para los españoles y sus intermediarios indígenas. El costo lo
pagaron las mujeres, sus hijos y sus familias, que se vieron obligadas a prescindir de ellas,
del sustento emocional, el alimento, vestido y cuidado que las mujeres proveían tradicionalmente a familias y comunidades.Cuando las crisis económicas aumentaban la presión
sobre el común de los indígenas y a esto se sumaban las exigencias de los recaudadores
del tributo y los abusos “acostumbrados” se endurecían, el resultado fueron “motines de
indios” que pasaron a la historia como levantamientos masculinos en contra del poder,
ocultando así lo que está en la raíz de la ira: la disputa por el producto del trabajo de las
mujeres indígenas.
E
n 1813, hombres y mujeres de
Nahualá atacaron a una escolta
de 50 guardias de prisión “Comenzaron a herirlos con palos, piedras
y machetes los hombres, y las indias
con brasas, agua caliente, ceniza y
tierra que arrojaban a la cara con la
mayor fuerza y temeridad, hiriendo
gravosamente a más de 40 de ellos con
el comisionado a quien rompieron el
bastón a pedradas y despojaron del sable con que se defendía”1, denuncia el
informe oficial.
1AGCA A1. Leg.204, exp. 41 30. Motín de Nahualá
Este sorprendente relato abre muchas
preguntas no sólo acerca del comportamiento violento de los nahualeños,
sino sobre la innegable participación
de las mujeres en dicho evento. Siendo las mujeres personajes secundarios
de la historia, encontramos pocos registros de su comportamiento y de sus
contribuciones a la resistencia de los
pueblos subyugados por los castellanos
a partir del siglo XVI.
Revisitando la fuentes primarias de-
96
positadas en el Archivo General de
Centro América, padrones, juicios de
residencia y otras fuentes escritas, esta
ponencia2 persigue rescatar un aspecto
de la experiencia colonial: la relación
entre el repartimiento de algodón, el
pago del tributo y los motines de indios3.
La economía textil, dependía mucho
del trabajo de las mujeres, sea en el
hilado sea en el tejido. No es pues de
sorprenderse que las mujeres cumplieran un rol importante en la quejas ante
el superior gobierno, sobre los abusos
que las autoridades menores cometían.
“Era la mujer india, la que hilaba las
entregas de algodón repartidas por los
corregidores”, (. . .) “No es extraño,
que las mujeres hayan estado activamente presentes en aquellos momentos
críticos”. Las penurias encadenadas a
la tributación y a los servicios personales las llevaron a rebelarse por medio
de la huída y, en algunas ocasiones,
fueron las mujeres las que iniciaron el
motín.
En primer lugar me ocuparé del tributo, costumbre antigua que se prosiguió
y readecuó después de la guerra de conquista. Tributar era una señal de aceptación de la soberanía del Rey español.
Sin embargo, hay mucha discusión
acerca de quiénes en realidad tributaban y el monto de tal imposición. La
revisión de las leyes de Indias pueden
confundir más de lo que explican, pero
esta confusión se disipa cuando tomamos en consideración otros aspectos de
la sociedad indígena. En la antigüedad
los pobladores vivían en lo que hoy llamamos familia extendida que tenía su
expresión en los chinamit, y en las parcialidades, ambas con connotaciones
territoriales.
Al establecer su dominio, los españoles combatieron activamente esta estructura familiar, imponiendo en las reducciones de indios la llamada familia
nuclear. Esto tenía propósitos múltiples
siendo uno de ellos la recaudación del
tributo, ya que los cabezas de familia
tributaban, por lo tanto la familia nuclear es la que mas “cabezas de familia” proveía.
Parece ser un universal humano el
pagar impuestos con disgusto, por lo
tanto los tributarios trataban de evadir
esta responsabilidad. La Corona por su
parte, legislaba para obligar a pagar tributo. Por ejemplo “que los indios solteros tributen desde los 18 años. Por que
anteriormente tributaban los casados y
para evitar pagarlo se casaban hasta los
20 o 30 años. Por esta razón se establece que paguen todos los indios de 18 a
50 años.4
Las leyes normaban el comportamiento
de sus súbditos, pero en algunas ocasiones no era posible cumplir ciertas
disposiciones en ciertos lugares, por lo
que se instaló la frase “acato pero no
cumplo”, que significaba en la práctica que aceptaban la ley pero que no la
cumplían por no ser posible, y mientras el tiempo pasaba, no la cumplían
porque no convenía a los intereses de
2 Esta es una versión revisada y recortada de “Por él estamos pobres”. Repartimientos y las mujeres en motines
de indios. Ponencia presentada en el IX congreso Centroamericano de Historiadores, Managua; 2010 en Memoria
electrónica de dicho congreso.
3 Como ya lo expresara Severo Martínez Peláez en su obra Motines de Indios “Los repartimientos de mercancía y
de algodón fueron, junto con el tributo y sus fraudes conexos, las causas más frecuentes de motines” en (Martínez
Peláez1991, 107)
4 Recopilación de leyes de los reynos de Las Indias, 1681 1987. Libro VI título V Ley Vii
97
aquellos que estaban en la obligación
de hacerla cumplir. La ley iba por un
lado y la práctica por otro.
Esta explicación es necesaria para
comprender que si bien las mujeres no
tenían que pagar tributo de seguro desde 1618 cuando Felipe III emitió una
cédula en Madrid que claramente decía “Que las indias no paguen tasa. Las
mujeres de cualquier edad, que sean,
no deben pagar tasa”5, orden que fue
ampliamente ignorada como lo veremos más adelante.
El tributo fue durante todo el período
colonial el mayor ingreso de la Corona,
era para el Rey pero podía cedérselo a
quien él quisiera. Al principio de la dominación fue a los encomenderos que
habían sido quienes le habían acompañado y contribuido en la empresa
de conquista. El trato era que el encomendero debía de enseñar a los indios
la doctrina cristiana y a comportarse
“civilizadamente”6, a cambio de ello le
debían pagar tributo. La parte del pago
del tributo si se cumplió, lo de enseñarles cómo vivir como cristianos no.
Incluso Bartolomé de las Casas propuso que los españoles no vivieran cerca
de los indios porque eran un muy mal
ejemplo para ellos.
Los españoles, Corregidores, Alcaldes
Mayores y órdenes eclesiásticas7 iniciaron la costumbre de repartir algodón en rama a las mujeres indígenas
para que ellas lo hilaran supuestamente
pagando por este trabajo. Usaron su
auto-ridad para convertir esa labor
en “servicio personal”. Las indígenas
se quejaban que al repartir el algodón
los nobles se quedaban con una octava
parte, lo cual ellas reponían al hacer
la entrega del hilado. Como si esto fuera poco, al recibir el hilo “exigen peso
de 19 onzas, aunque se sabe que son
16”. En Jocotán, recibieron 180@ de
algodón. Las mujeres hilaron 119 @ de
algodón fino y 69 @ en putunque, lo
que suman 188@ de hilo, obviamente,
más de lo que recibieron en rama. Los
justicias se quedaban con 3 onzas de
cada libra entregada.8
Otros abusos llegaron a oídos del Rey,
en respuesta emana una ley que reza:
“Ningún encomendero ni otra persona
apremie a las indias a que se encierren
en corrales, ni otras partes a hilar, y
tejer la ropa que hubieren de tributar
en ningún caso, ni forma, y tengan libertad para hacer esto en sus casas, de
modo que no se les hagan ni reciban”9
En otra ley deja claro que si bien las
mujeres no se consideraban como tributarias, se sabía que eran coadyuvantes para la producción del tributo,:
“Que las indias no sean encerradas
para que hilen, y tejan lo que han de
tributar sus maridos”10.
Para las mujeres estaba claro que el
repartimiento era un violento tequio,
fuente de pobreza y abusos colaterales.
En muchas ocasiones las hilanderas no
reciben compensación alguna por parte del corregidor. Sin embargo, cuando
hay pago la ganancia se la reparten los
5 Op.. Cít: Libro VI título V Ley XIX: p.210
6 En este contexto significa vivir en un centro urbano, no en el monte como acostumbraban hacerlo
7 Notoriamente, la orden de Predicadores, Dominicos, sucesores de Bartolomé de las Casa.
8 (Recopilación de leyes de los reynos de Las Indias, 1681 1987) Guárdese la ley 22 título 5 y AGCA Sig A1.21.10
Leg. 5506 Exp. 47536 Año1743 FOL.31V
9 (Recopilación de leyes de los reynos de Las Indias, 1681 1987) Ley.15 Título 10 de libro VI.p.237.
10 (Recopilación de leyes de los reynos de Las Indias, 1681 1987) Ley.15 Título 10 de libro VI.
11 La tasación consistía en un conteo de personas, hombres y mujeres entre los 18 y 50 años. De ahí se sacaba lo
que “el pueblo tenía que pagar”.
98
Principales del pueblo o se lo apropian
para las cajas de comunidad. Sea como
fuere, las mujeres se ven defraudadas
del producto de su trabajo.
Como el pago del tributo se hacía por
tasación11, las mujeres se quejan también de no tener un marido que les
compre al algodón12. Este comentario
hace referencia a un fenómeno muy
común en los pueblos de indios. Los
hombres recargados por el tributo, el
repartimiento para servicio de la ciudad y los servicios personales optaban
por abandonar el pueblo, dejando atrás
a su mujer y a sus hijos, que tenían que
pagar por los ausentes. Esto se manifiesta cuando Felipe III ordena “que los
indios no sean agraviados en tributar
por muertos y ausentes” (. . .) “ Somos
informado, que al tiempo de cobrar los
tributos de los indios, les hacen pagar
por entero conforme a la última visita,
sin atención a que de ellos son muertos algunos tributarios y otros se han
huido, y como los pagan los caciques,
cobran lo que pagaron de las mujeres, hermanos, hijos y parientes de los
muertos ó huidos”13. Nuevamente la
orden no tuvo ningún efecto, pero las
denuncias continúan
En 1759, salen a luz varios documentos donde se establece que: “el alcalde
mayor de Totonicapán ha retenido la
paga de los algodones que las indias
(…) han hilado, hallándose éstas ya
reservadas del tributo, en virtud de
Real Provisión donde su majestad ha
ordenado que no se repartiese algodón
a las indias. Respaldadas en tal provisión se sucedieron varios disgustos
entre los alcaldes y los indios por resistirse ellas a los hilados, cobrar su
paga y violentarlas ellos con azotes y
carcelaciones.”14
El repartimiento de algodón era un uso
que se extendía de occidente a oriente. En el juicio de Residencia contra
Joseph Antonio de Ugalde, Regidor
de Chiquimula y Zacapa, aparece al
detalle las cantidades de algodón en
rama que este individuo había repartido en el pueblo de Jocotán entre 1765
a 1770. Alcanza un promedio de 123
@ por año. No es de sorprenderse
que en Jocotán “porque les compelía
dicha manufactura sin estipendio alguno, precisando el hilado con azotes;
tan preciso y delgado, que las que no
sabían hacerlo, se veían obligadas a
pagar 6 reales por cada libra de hilo
de lo que se les repartía y debían entregar, porque temerosas del castigo, en
vez de lucrar para sus sustento sufragaban 4 reales más para cumplir con
este violento tequio”15, “ las pobres indias para exonerarse de este trabajo y
del vigor con que se les trataba, varias
de ellas hicieron fuga con sus familias,
llevándose algunas hasta el algodón en
mota”16. Desde Totonicapán en 1771,
el alcalde Mayor de Sololá, Juan Bacaro denuncia el robo de 300@ de hilo
de las Casas Reales. “donde se había
acumulado para poner los tercios que
se remiten a Guatemala”17.
12 AGCA A1.14, leg. 190, exp.3849.
13 (Recopilación de leyes de los reynos de Las Indias, 1681 1987) Libro VI título V Ley XV
14 Como medio para doblegar a los indios, algunas autoridades encarcelaban o tomaban como rehenes a las mujeres.
AGCA. Sig.A1. Leg. 5482,Exp.47175, año 1759, sin foliación denuncia del cura.
15 AGCA. Sig.A1.30. Leg. 4745,Exp.41014, año 1771, sin foliación
16 AGCA. Sig.A1.30. Leg. 4745,Exp.41014, año 1771, sin foliación
17 AGCA. Sig.A1.30. Leg. 4745,Exp.41010, año 1771, sin foliación
18 Mantenimiento de tropa que algunas veces se afincaba en un poblado, era tarea de las mujeres, ya que involucraba,
además de la elaboración de comida: cocineras, molenderas y tortilleras, el lavado de la ropa. Este trabajo no se
contabiliza en las cuentas que los indios le presentan al juez de residencia. Sólo los gastos en víveres y otros insumos.
99
El examen de las fuentes permite constatar qué tanto de lo que las comunidades entregaban como tributo y otras
exacciones,18 era fruto del trabajo de las
mujeres. Gallinas, chompipes, huevos,
miel, tejidos, hilo. En 1767, violentamente extrajeron de los jacales y casas
de indígenas de Jocotán 600 gallinas
criadas y cuidadas por las mujeres diciendo que era de tributo. Las gallinas
eran, contabilizadas a un real, pero el
valor de mercado era de 2 reales19. Exigieron además una fanega de frijol,
que para sacar el grano las mujeres lo
aporreaban. Lo mismo sucedía con el
desgrane del maíz que era trabajo de
mujeres.
ba abusos colaterales y corrupción que
afectaban no sólo a las mujeres sino a
las comunidades. Por ser una economía no monetizada, las transacciones comerciales y económicas se hacían en
forma de trueque, de manera que cuando los indios venían a pagar sus tributos20, se descontaba lo que se les debía
por razón de hilados y otros efectos.
A continuación me ocupare del tercer
aspecto de la investigación, lo concerniente a los motines. Preguntarse ¿por
qué los indígenas, si sabían que seguramente les esperaba un castigo brutal
después de un motín se amotinaban?
Resulta irrelevante ya que por sus características el motín no es racional,
son “explosiones impremeditadas”
producto de la desesperanza.
Por otra parte les cobraban las deudas
por repartimiento de mercancía21, el
servicio del tostón22 y el servicio de
comunidad23, el diezmo a las viudas
propietarias de tierra24 y las Bulas de
Santa Cruzada. Impuesto que se traducía en la compra de indulgencias, para
el perdón de los pecados. Aunque la ley
prescribías que no se vendieran forzosamente a los indios, todos lo hacían.
En Jocotán, de la “paga” por el hilado
de algodón se descontaba, de lo que
debían en bulas.25 Si consideramos que
los pobres pagaban dos reales de plata
por ellas26, 100 arrobas de hilado que
presuntamente eran del pago de hilado,
cubrían más pecados de los que se pudieran cometer.
Lo que sí podemos es hacer un recuento de sus causas. 1- El abuso continuado: El repartimiento de hilados facilita-
Con frecuencia, cuando estos descuentos y recuentos pasaban la medida,
algunos miembros de la comunidad
19 Horacio Cabezas Carcache: “El Régimen Regulador del trabajo en Historia General de Guatemala –II,P. 269-
300, p.271
20 El alcalde mayor Jocotán les debe 2.104p.4r por el hilado que no pagó “con el pretexto de decir que era en cuenta
de los tributos, lo que nunca se verificó” Según un cálculo aproximado la venta de ese algodón importaba 7,520
pesos, habiendo tenido un costo de 1058p 5 reales. Asumiendo que los indios recibieron dicha cantidad de parte de
Ugarte. Según un cálculo aproximado la venta de ese algodón importaba 7,520 pesos, habiendo tenido un costo de
1058p 5 reales. Asumiendo que los indios recibieron dicha cantidad de parte de Ugarte.
21 AGCA. Sig.A1.30. Leg. 4745,Exp.41014, año 1771, sin foliación. Juicio de residencia de Ugarte. Se descuenta un
perol y un pollino, 132 p. en total, de lo que debería pagar por el hilado
22 Pago de un tostón semestralmente por cada tributario entero. Dos tostones eran igual a 1 peso
23 Un real y medio. Este servicio podía ser substituido por el cultivo de 10 brazadas de tierra, cuyo producto al ser
vendido, entraba a las cajas de comunidad. Según las quejas, las mujeres debían ingresar esta cantidad con el dinero
que les pagaban por el hilado, al faltar este ingreso, cuando no les pagaban, se quejan de que sus cajas de comunidad
están vacías.
24 que equivalía a un peso por año. Cabeza (C. H. CABEZAS 1995, 485)
25 AGCA. Sig. A1.30, Leg.4741, Exp. 41030, 1770 Juicio de Residencia de Ugarte. “…rebajadas las 100@ ultimas
del año 70 que supone el Alcalde haber pasado en cuenta de las bulas, que debían las hijas del pueblo”.
26 Horacio Cabezas Carcache: “Organización monetaria y hacendaria” en Historia General de Guatemala , Tomo II
p.479-498. Los ricos pagaban de dos a cuatro pesos. Como resultado del concordato, era administrado por la real
hacienda..
27 AGCA, A3.12, exp. 42997, leg.2897 (14 fols) Año 1679
100
trataban de reunir dinero para pagar un
escribano que les redactara una queja
ante el superior gobierno. Así sucedió
en 1679 en Totonicapán27. Para evitar
la denuncia el corregidor hizo arrestar
a los gestores y luego dio la orden de
trasladar a los prisioneros a Huehuetenango para juzgarlos lejos de la gente
que podía atestiguar a su favor. El motín se dio en plena noche, cuando los
habitantes del pueblo, emboscados en
las afueras, rescataron a los prisioneros. Las autoridades pretenden presentar el hecho como un rescate de delincuentes, pero no fue así.
En 1749, en San Miguel Totonicapán,
las mujeres protagonizaron otro motín. Nuevamente denuncian el papel de
los principales y de los justicias en el
repartimiento de hilados, y muestran
su oposición a la estructura patriarcal
local y al sistema de repartimiento español. Ya habían solicitado el cese del
repartimiento28 y exclaman “por él estamos pobres”. Diez años más tarde, 7
mujeres de Tecpán, indias del común,
atacaron a pedradas a un contingente
de 180 soldados, que procedían a sacar
del pueblo a unos presos por la razón
ya indicada29.
2-“La indiferencia del Estado ante las
quejas de los subalternos es también
una causa de amotinamiento porque
sólo el que se enfrenta al Estado es
escuchado”.30 La documentación del
motín de Tecpán de 180831, muestra
cómo va aumentando la presión. Cansados por los abusos del gobernador
de Indios, Felipe Güigui, habían envia-
do un escrito en que manifestaban “no
tiene consideración con nosotros, ni de
nuestras mujeres que muchas estamos
embarazadas (. . .) se sirva su señoría
proceder nombrar otro gobernador
porque esta no lo queremos, que nos
tiene muy atosigados. . . No firmamos
por no saber”32. Güigüi es reelecto en
una turbia elección, luego ocurre el
motín.
En el S.XVIII, las mujeres exentas de
tributo en teoría, siempre terminaban
pa-gando parte de él o la totalidad,
cuando eran viudas o con marido fugo.
Algu-nos años son más frecuentados
por motines que otros. Un escenario
posible es que después de las cíclicas
pestes que azotaban a los pueblos o,
por causa del repartimiento en las haciendas, parte del pueblo era obligado
a migrar en grupos familiares y, por el
cambio de clima, muchos y muchas enfermaban y volvían a los pueblos sólo
a morir. Si en estas circunstancias se
presentaba el recaudaros y arrancaba
de reservados y próximos el dinero del
tributo, era la gota que desencadenaba
el motín.
Así mismo, la saca de hombres para
ciertos trabajos, recargaba a las mujeres con las tareas que los ausentes no
cumplían: recoger zacate para forraje
de los vicarios o de la Real Hacienda,
cortar leña y acarrear agua para sus
hogares. Cuando ellas eran sacadas de
sus hogares para el repartimiento del
tejido, el trabajo personal en las fincas
o en las iglesias, poco se preocupaban
algunas autoridades de que los niños
28 AGCA A1.14, leg190, exp.3849
29 AGCA, Sig. A1.21.3, Leg.2141, exp. 15247.Motín de Tecpán, Este increíble comportamiento se repite en 1813
en Nahualá
30 John Tutino: De la insurrección a la revolución en México. Las bases sociales de la violencia agraria 1750-1940.
Ediciones ERA, México 1999, Pág.29 un peso por año. Cabeza (C. H. CABEZAS 1995, 485)
31 AGCA, A1. Leg.167, exp.4895, Año 1808. Motín de Tecpán
32 AGCA, A1. leg.167., exp. 4895, fol 24.Año 1808.
101
estuvieran bien cuidados. Los hombres protesta-ban por el repartimiento
de hilados porque se les privaba de los
cuidados y atenciones de las esposas,
sin contar con el trabajo reproductivo
que ellas desempeñaban.
Para empeorar la situación de las mujeres, la tradición patriarcal, que las
ve como propiedad de los hombres,
permitía que las mujeres fueran usadas como “prenda” para obligar a los
hombres a doblegarse. En el motín de
Tecpán (1808) los delegados declaran
que sus justicias son muy inconscientes
porque “han mandado a azotar a nuestras mujeres. Que las mandan a pegar
al palo, sin poner reparo de que estén
embarazadas o no. Y las castigan con
25 azotes, con tal ingratitud que las
tienen un mes o dos… y hasta que contribuimos con un peso, no las sacan”.33
La mayor probabilidad de una rebelión
surge cuando es manifiesto el súbito
empeoramiento de la situación y “allí
donde los perjudicados juzgan que las
causas de la miseria se deben a actos
de superiores identificables”34 esto explicaría por qué la mayoría de víctimas
de los motines fueran los indígenas
que desempeñan una función de opresores, delegados de los españoles. El
símbolo del poder “la vara” es arrebatado de las autoridades que han perdido
legitimidad porque se convierten en esbirros de su comunidad. Para luego entregarlo a otra autoridad o resguardarlo
en una caja.
Los levantamientos del siglo XIX tienen como telón de fondo la caída macroe-conómica debido a la reducción
de las ganancias provenientes del añil.
A esto se sumó la plaga de langostas
que disminuyó severamente la producción de granos básicos, “provocando
escasez, hambre y migración” (. . .) “la
crisis del añil se dio en un momento de
gran debilidad de la Corona española
que no ocultó su intención de extraer
cualquier excedente de capital de las
colonias, exigió el pago de todas las
deudas de la Iglesia, incluyendo las
Capellanías cuyos fondos servían de
posibilidad de préstamo a los indígenas. Pidió contri-buciones voluntarias
y subió el tributo en 1801”.35
El sufrimiento colectivo solidifica el
sentido de pertenencia a un grupo y el
comportamiento colectivo es la única
forma que tienen para frenar al poder,
por lo menos por unos instantes, mientras les caían encima las fuerzas represivas del Estado: Como secuela del
motín de Comalapa de 1755, la acción
violenta de las mujeres fue en defensa
de sus hombres. Los reos debían de ser
sacados montados en machos y azotados en las esquinas, mientras los soldados les hacían valla, para escarnio
público36.
El alcalde mayor de Chimaltenango,
encargado de hacer cumplir la sentencia anota: “armaron tanto alboroto,
especialmente las indias, sin querer
permitir que pusieran los presos en
las bestias (. . .) una india llamada Mi-
33 AGCA. Sig.A1.30. Leg. 4745,Exp.41014, año 1771, sin foliación .
34 John Tutino: De la insurrección a la revolución en México. Las bases sociales de la violencia agraria 1750-1940.
Ediciones ERA, México 1999, Pág.29 la insurrección a la revolución en México. Las bases sociales de la violencia
agraria 1750-1940. Ediciones ERA, México 1999, Pág.29 un peso por año. Cabeza (C. H. CABEZAS 1995, 485)
35 (POLLACK 2008, 81)
36 Para comprender el por qué del castigo público en el antiguo régimen es indispensable referirse a Michel Foucault:
Vigilar y Castigar
37 AGCA, A1. 21.3, Leg.2777, exp. 24246. Motín de Comalapa
102
chaela Pérez, se asió del cabestro del
macho en que habían puesto a su marido, que no había quien hiciera soltarlo (. . .) le di un palo en la mano con el
bastón” 37. La sentencia fue cumplida,
pero no sin deslustrar “al poder”, porque uno de los efectos de los motines
es revelar la debilidad del estado para
controlar la “legalidad”, no necesariamente hacer justicia.
Reflexiones finales
En el Reino de Guatemala, el sistema
de repartimiento facilitó la explotación
de las mujeres indígenas del común
tanto de parte de los españoles como de
los nobles y principales indígenas. Por
su parte el sistema corporativo que ve
en los pueblos cabezas de familia como
los que tienen que pagar tributo, oculta la contribución de las mujeres a la
producción del mismo, transformando
el ingreso más importante de la corona española en Indias como “cosa de
hombres”.
El motín con sus características comunes: espontáneo, efímero y sin ambiciones revolucionarias, borra también
las causas de los mismos al nominarlo
motines de indios, en masculino. Solamente al examinar las fuentes primarias, descubrimos porque los alcaldes
se quejan en sus informes, de haber
sido obligados a romper el código de
honor de un español al golpear a las
mujeres, a quien sólo los maridos tenían derecho de “corregir”. El de Cobán expresa: La mujer del Cabecillo
Quix, se lanzó a querer darme de bofetadas38. Y el de Chimaltenango no olvida a la terca Michaela Pérez.
Bibliografía
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Palomo, Beatriz
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Documentos del Archivo General
de Centro América (AGCA)
- Sig.A3.12, Exp. 42997, Leg.2897 (14
fols) Año 1679
- Sig.A1. Leg.204, Exp. 41 30. Motín de
Nahualá, 1813
- Sig.A1.21.10
Leg.5506 Exp.45736
Año1743 motin Fol.29 v
- Sig A1.21.10 Leg. 5506 Exp. 47536
Año1743 Fol.31V
- Sig.A1. Leg. 5482, Exp.47175, año 1759,
38 Sig.A21.6 Leg.5480 Exp.24563 Año1803 Motin en Cobán
103
denuncia del cura de totoni-capán
- Sig.A1.30. Leg. 4733, Exp.40920, año
1762.
- Sig. A1.30, Leg.4741, Exp. 41030, 1770
Juicio de Residencia de Ugarte.
- Sig.A1.30. Leg. 4745,Exp.41010, año
1771.
- Sig. A1.30, Leg. 41017, Año 1771 Denuncia de los indios de la Hermita
- Sig. A1.14, leg190, exp.3849
- Sig. A1.21.3, Leg.2141, exp. 15247. Motín de Tecpán
- Sig.A21.6 Leg.5480 Exp.24563 Año1803.
Motin en Cobán
- Sig. A1. 21.3, Leg.2777, exp. 24246. Motín de Comalapa
104
Mesa:
Antropología en la práctica
105
Plan Maestro alternativo desde
la cosmovisión q’eqchi’ campesina “...práctica y no teoría...”
Aiken Chew
Departamento de Antropología, UVG
Resumen
El punto central de la presentación gira en torno a tres puntos: primero, un ejemplo de
cómo las comunidades indígenas pueden hacer demandas debido a la autonomía organizacional que tienen (antecedentes/historia/el porqué del informe); segundo, la capacidad
de construir y generar informes con lógica distinta a la occidental; es decir, informes alternativos que tratan de plantear la forma en que la comunidad se apropia de un PLAN
MAESTRO en este caso y tercero, el rol del antropólogo estudiante entre dos ONGs y
la comunidad (transmitir mi experiencia). El caso se desarrolla en dos comunidades de
Alta Verapaz: Candelaria Camposanto y Muchbilha´I donde el Parque Nacional Cuevas
Candelaria está dentro de su territorio. El trabajo se realizó durante el verano del 2010.
“Es bueno lo de los informes, pero depende para qué sirve y si explican
bien los resultados…”
-Yuwa Ch´och Muchbilha’ I
“Se habla de la práctica. Aquel documento no se sabe lo que dice. Lo
que sí se sabe es proteger el área y la tierra de la comunidad.”
- Comunidad de Muchbilha’ I
“Hemos aprendido técnicas con técnicos que vienen. Los biólogos nos
enseñaron un poco sobre árboles y los eco-turistas a usar GPS…”
- Guarda-recursos Muchbilha’ I
L
a presente exposición es sobre
la antropología como cuerpo
científico y como ciencia social
aplicada directamente en esferas tecnoambientales; es decir manejo de recursos, apropiación de espacios físicos,
conservación, etc. La experiencia fue
en el Departamento de Alta Verapaz
en el Municipio de Chisec – específicamente en las comunidades de Canderlaria Camposanto y Muchbilha´I
durante junio del 2010.
Lo que mi experiencia abarcó fue precisamente una pequeña parte del tema de
106
conservación ya que el Parque Nacional Cuevas Candelaria está invadiendo
o está dentro del territorio de estas dos
comunidades. Entonces, ésta plática
tiene un doble propósito de exponer
parte de mi experiencia en las comunidades y, segundo y más importante es:
recordar – a través de esta experiencia
– que cuando uno está en presencia del
“otro” (entiéndase un grupo humano
con entendimientos distintos al propio) es importante no sólo observar y
participar de sus actividades, sino también escucharlo. Esto quiere decir, poner atención en sus chistes, analogías,
metáforas y todas estas combinaciones
que el lenguaje es capaz de generar
(Como lo hemos leído de Geertz y el
resto de lingüistas e interpretativistas).
Métodos
Durante la estadía en las dos comunidades se utilizaron métodos antropológicos. Primero, participación observante:
por ejemplo, construí una casa, caminé
con los guarda-recursos, hice los tours
dentro de las cuevas, etc. Segundo, se
hizo con actores que son clave entre la
relación parque y comunidades como
los COCODES, Presidentes de Asociaciones de Turismo, guarda-recursos y
Yuwa Choch entre otros. Es importante
recordar que como señala Kruger, el
grupo focal se trató de adaptar al contexto y no es un grupo focal de esos en
una oficina con cámara y demás utensilios. La mayoría de la información se
ingresó al software para llevar un registro de notas Fieldworks.
Limitaciones
La primera limitación evidente durante mi estadía en Alta Verapaz fue no
poder hablar q’eqchi’. Estuve con per-
sonas que me tradujeron, pero sólo interpretaban a parcialidad todo lo que se
conversaba. En una comunidad estuve
alojado en el hotel y no directamente
en la casa de algún comunitario. Por
último, creo que me faltó mejor planificación con mis actividades; es decir,
pude haber tenido más interacción.
Además, el ingreso de notas se volvió
difícil debido a que no hubo luz durante algunos días.
Resultados
El resultado fue un informe que trata
de esbozar la cosmovisión q´eqchi´ a
través de metodologías antropológicas. Se rescató como relevante el sueño
que tuvo el líder y fundador de una de
las comunidades durante el conflicto
armado (relaté un poco el sueño que
aparece en el informe), los constantes
problemas que sigue ocasionando el
hotel del francés, Daniel Dreux, etc. Es
un informe aplicado y no académico en
tanto que traté de servir de facilitador
para redactar las ideas que ya tenían los
líderes de las comunidades. Es decir,
sólo fui a plasmar lo mejor que pude
las concepciones de lo que es un Plan
Maestros para los comunitarios debido
a que ellos mismos lo solicitaron. Actualmente, el informe está siendo revisado por una ONG local y mi supervisor del trabajo para corregir y entregar
la última versión a las comunidades.
Breve situación de Alta Verapaz
como frontera agrícola
Entonces, iniciamos brevemente con el
contexto de la frontera agrícola donde
están subsumidas las dos comunidades
y el Parque Nacional Cuevas Candelaria. Cuando hablamos de frontera
agrícola quiere decir que la mayoría de
107
las comunidades originarias se crearon
cuando campesinos salieron de fincas
o comunidades en busca de adquirir su
propia tierra. Actualmente, a esto se le
suma la presencia de la Franja Transversal del Norte que ha incrementado
el comercio de productos variados. En
medio de esto encontramos a la cooperación internacional y nacional materializada en todo tipo de ONGs debido
a que según el Informe de Desarrollo
Humano del PNUD el Departamento
de Alta Verapaz posee índices bajos en
salud y educación en comparación a
otros departamentos de Guatemala. Por
último, hay que mencionar la presencia
de terratenientes privados que siguen
la lógica colonial del latifundio y explotación. Además, el incremento de la
“pseudo-industria” de actores como la
palma africana, el petróleo, la minera y
el narcotráfico entre otros.
Antecedentes de las dos comunidades y del Parque Nacional Cuevas
Candelaria
Como se mencionó anteriormente, los
habitantes de las comunidades fueron
personas que se cansaron de la explotación de las fincas y salieron en busca de
tierras. Las dos comunidades se establecieron alrededor de la década de los
60s. Una vez se asentaron empezaron
el proceso para adjudicar las tierras y
de esta forma poseer una propiedad reconocida y avalada por el Estado a través de la institución del INTA (Instituto
Nacional de Transformación Agraria).
El proceso constante tomó alrededor de
20 años con continuas y consecutivas
salidas de los líderes comunitarios a la
ciudad para conseguir la adjudicación.
Sin embargo, a inicios del 2000 las comunidades comenzaron con el proceso
de adquirir los títulos para legitimar la
propiedad de las comunidades a través
de la institución FONTIERRAS. Esta
segunda etapa se vio interrumpida porque dicha institución dijo que había
un Parque Protegido y es imposible
obtener títulos por parte de las comunidades sobre el área. Lo dramático es
que la población de las comunidades
no tenía idea que en el papel existía
tal área protegida denominada Parque
Nacional Cuevas Candelaria. Esto nunca fue dialogado ni consultado con las
comunidades. El parque fue creado por
el MICUDE (Ministerio de Cultura y
Deportes) bajo el acuerdo 188 en 1999.
Las comunidades se enteraron cuando
no se pudo tramitar los títulos en FONTIERRAS.
La creación del Parque estuvo bajo la
tutela de los dueños del Hotel Complejo Cultural y Ecoturístico Cuevas
Candelaria. Los involucrados en el
establecimiento del área protegida con
extensión de 941 hectareas fueron Daniel Dreux, Sergio Sierra y el gobierno
en turno. Es importante mencionar que
el parque además de penetrar en las dos
comunidades, también penetra la propiedad de 20 fincas individuales.
Los líderes de las comunidades, representados por los COCODES (Comités
Comunitarios de Desarrollo), dieron
un ultimatúm a las entidades gubernamentales a mediados del 2001 para que
arreglaran el problema causado por la
creación – sin consultar – del parque y
se lograran tramitar los títulos de tierra.
En este momento algunas instituciones
involucradas en este conflicto de tierra
fueron CONAP, MICUDE, FONTIERRAS entre otros como la Municipalidad de Chisec (García 2008: 4-6).
La tercera etapa del proceso inicia con
108
instancias internacionales que promulgaban un nivel de autonomía para las
comunidades. Ellos tenían como base
de su argumentación que el contexto
cultural estaba adaptado a las condiciones ambientales del lugar para protegerlo; además, de haberse establecido
hace más de cuarenta años y haber formado una territorialidad. El proyecto lo
trajo USAID bajo la dirección del Dr.
Anthony Stocks.
Citando a uno de los investigadores sociales aplicados durante esta etapa del
proyecto:
“Este proyecto logró establecer un
equipo de gente local, Q’eqchi’ hablante, capacitada en manejo de equipo de geo-posicionamiento y mapeo
comunitario… Se hizo un estudio del
uso de los suelos, se midieron los polígonos comunitarios y se encuestó a todos los hogares para calcular el valor
que se obtiene de los sistemas bosque
y milpa. La comunidad reafirmó el valor que tiene el bosque para su forma
de vida, pero de igual manera, se confirmó que la milpa es esencial para la
existencia de la comunidad ya que está
ligada a su sistema religioso y cultural, como la cultura maya siempre lo
ha estado“ (García, 2008: 5-6).
Con la información recopilada en el
proyecto por las ONGs locales e internacionales se logró consolidar una negociación con el MICUDE que estuvo
bajo la administración de Otilia Lux de
Cotí durante este tiempo. Las comunidades aceptaron en tanto que se les
entregaran los títulos.
Ahora, la lucha por la tierra y soberanía territorial se ha sofisticado en tanto
que los actores comunitarios utilizan
nuevas herramientas para mantener la
autonomía. Mi experiencia trata sobre
esta nueva etapa que afrontan las co-
munidades debido a la poca capacidad
instalada en aspectos técnicos.
Asistencia para redactar ideas de los
comunitarios
El informe de lo que fui hacer es una
forma alternativa de presentar un Plan
Maestro del Parque Nacional Cuevas Candelaria desde la cosmovisión
q’eqchi’ campesina debido a la calidad
de coadministradores de las dos comunidades. La elaboración del mismo parte de las ideas que las comunidades de
Muchbilha´I y Candelaria Camposanto
tienen para hacer un Plan Maestro que
funcione y sea útil. Es importante tomar en cuenta, que estas dos comunidades no están obligadas a presentar
ningún documento debido a que están
bajo categoría de Comunidades Indígenas.
El propósito es demostrar que los habitantes y líderes de las dos comunidades
tienen un cuerpo de conocimiento y
prácticas sobre las cuevas y la naturaleza que es congruente a la protección
y respeto del mismo.
En esta línea, el Plan Maestro alternativo expone cuatro ideas principales para
comenzar a generar un entendimiento
de la percepción q’eqchi’ campesina.
La información se generó a través de
reuniones con los líderes de las dos comunidades y una estadía corta. Entonces, las cuatro ideas son:
Primero, se comienza cuestionando
porqué no funciona el Plan Maestro
oficial que es elaborado por técnicos
como nosotros, luego se explica la lógica de los comunitarios de lo que un
Plan Maestro debería de ser: “…práctica y no teoría…”. Segundo, se expone
la esfera simbólica de la relación que
109
hay con la tierra y ellos. Es decir, una
descripción de algunos conceptos del
sistema de creencias de estas poblaciones. Tercero, la esfera del humano
atañe a las actividades que tiene el personal directo con las cuevas; es decir,
los guías comunitarios y los guardarecursos. Por último, la categoría de
naturaleza que habla sobre los recursos
más importantes en las comunidades
desde la opinión de los comunitarios y
una breve descripción de estado actual
de los mismos.
Yuwa Choch
Vale la pena hacer un breve paréntesis
acerca de cuál es el órgano que opera
dentro de las comunidades para que el
Estado identifique cierto nivel de autonomía y por lo tanto no sean vitalmente
necesarios los informes de los técnicos
como el Plan Maestro oficial, Plan de
Uso Público, etc.
Algunas organizaciones han promovido que se resuelvan los conflictos internos de las comunidades con respecto al
tema de tierra. Estos conflictos se originan por causas como la repartición,
división o herencia de tierras. El Yuwa
Choch es una persona que lleva el registro de las actividades que se hacen
en función de la tierra. Esta persona se
rige a través de una serie de reglas que
están en el entendimiento de la comunidad. Es importante mencionar que en
estas comunidades se trata de evitar la
desmembración del patrimonio territorial; es decir, evitar segmentar las propiedades a nivel de individuo. El Yuwa
Choch es un tipo de contrato comunal
que protege los derechos territoriales
de cada uno de los miembros de la
comunidad sin trasgredir la noción de
patrimonio colectivo. Por ejemplo, los
comunitarios no tienen derecho a vender su parcela sin antes consultar a sus
vecinos y llevar a cabo un proceso. En
términos occidentales, el Yuwa Choch
es un cargo, pero va más allá, representa y mantiene la colectividad dentro de
la comunidad.
Reflexión
Entonces, regresando al segundo propósito de mi ponencia quisiera que
tomáramos en cuenta la forma en que
expresan la pertenencia o apropiación
del espacio donde habitan los comunitarios de Muchbilha’ I y Candelaria
Camposanto a través de las citas que se
presentan al inicio del documento. Es
en esta forma de hablar y esta forma
de vivir donde encontramos la cultura
o el entendimiento del “otro”. Por eso
creo que debemos de hacer un esfuerzo
en comprender al “otro” desde su propio entendimiento y no desde nuestro
entendimiento occidental. Porque nosotros – por lo general – tendemos a
separar o subdividir tanto la cultura y
la sociedad. Es más sólo miremos las
carreras que hay en las universidades,
hay carreras para el cuerpo (medicina), para las piedras (geología), para la
religión, para la política, para la mente (psicología), para lo que sea. Pero
todo bajo esta obsesión occidental de
esparar y racionalizar todo. Por lo tanto, como antropólog@s o tecnócratas
hagamos el esfuerzo de comprender al
“otro” desde su entendimiento porque
puede ser que logremos captar algo o
tal vez nada, pero nos vamos a impresionar y recordar que “otros” saberes
funcionan de forma.
Un ejemplo reciente es de la charla que
vino a impartir Rigoberta Menchú [a
este coloquio]; es decir, ella vino ha-
110
blar sobre lo que un buen líder es. Es
interesante notar que mientras hablaba
de esto, a la par habló sobre su espiritualidad maya y sus saberes; por ejemplo, energías, ángulos del tiempo, las
metas sólo están en la mente, etc.
Entonces, pues nos damos cuenta que
los entendimientos no están tan separados en la realidad y que por eso debemos hacer énfasis en las metáforas,
analogías, comparaciones, etc. Geertz
sigue estando vigente aún en la esfera
aplicada de la antropología. Mi labor
hubiera sido imposible si no tomo en
cuenta la forma de expresarse de los
q’eqchi’es campesinos o como se dicen ellos: ral ch’och.
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111
Mesa:
Teoría y metodología en
las Ciencias Sociales
112
Los aportes de Nicos Mouzelis
a las ciencias sociales del siglo
XXI
Antonio Mosquera Aguilar1
UMG, UVG
Resumen
Se presenta un plan de trabajo para orientar a la teoría de las ciencias sociales, para que se supere la hipostasis consistente en suponer la existencia de actores colectivos. Se atribuye este
desliz metodológico a la organización de las ciencias sociales en la segunda mitad del siglo
XX. Se considera que se realizará, por medio de las indicaciones metodológicas de Nicos
Mouzelis, que buscan la integración de las ciencias sociales enriquecidas con la descripción de
la espontaneidad en la construcción social así como la configuración de la realidad histórica.
L
os estudiosos de las ciencias sociales que aspiran a promover el
cultivo de la teoría, deben recorrer muy rápidamente, el camino histórico de la producción intelectual desde
la institucionalización de las mismas a
la fecha. Una buena orientación para el
efecto, se encuentra en Nicos Mouzelis2 que ha prevenido sobre los peligros
en la construcción teórica del siglo
XXI. El motivo de esta pequeña ponencia consiste en animar a los interesados
en el desarrollo teórico, a no abandonar
su empeño y ofrecer algunos criterios
sobre prácticas que se consideran equivocadas con el respaldo de este autor
internacional. Al final, serán los estudiantes que se inician en ese camino,
quienes valorarán la pertinencia de las
orientaciones metodológicas y las refrendarán con su trabajo en antropolo-
gía social y sociología.
En lo fundamental se trata de precaver,
en las ciencias sociales, para evitar el
estilo de ensayo sin base empírica, así
como creer en la existencia de actores
colectivos. La acción colectiva existe
pero está conformada por actores individuales que pueden o no coordinar
sus acciones así como también obstaculizarla. Este punto de vista objetivo,
anima a las ciencias sociales contemporáneas.
I. Historia de un yerro metodológico
Durante el siglo XX se fueron afirmando las ciencias sociales en las principales academias del mundo. Abandonando sus sedes precarias ubicadas en
clubes sociales, sociedades de viajes
y hasta cafetines (Coser 1980), se es-
1 Doctor en Dinámica Humana, UMG, profesor de la Maestría en Desarrollo de la Universidad del Valle de Guate-
mala.
2 Nicos Mouzelis (nacido en Atenas, Grecia, 1939) es Emeritus Professor of Sociology en la London School of
Economics.
113
tablecieron departamentos de ciencias
sociales en las universidades. El estudio de las ciencias sociales, además de
dar cuenta de la realidad social inmediata o lejana, también ofreció una esperanza: anticipar situaciones futuras.
Tanto desde la proyección estadística,
como en la agudeza de juicios de ensayistas, consiguió convencer, a buena
parte de los lectores y allegados, que
era posible descubrir el porvenir; o al
menos, ofrecer lecciones sobre la manera de tratar el presente, para evitar
males futuros.
El centro de gravedad para la fundación de la sociología se encontraba
en Francia, y más concretamente en
París. Mientras que para la antropología social, era Inglaterra, en especial,
Londres. Antes de la primera guerra
mundial (1914-1918), el modelo de
agrupación científica que implicaba el
predominio teórico, se desarrollaba en
las sociedades científicas. Eventualmente, esas sociedades publicaban revistas que popularizaron y ayudaron en
la sistematización de los temas de cada
disciplina.
La Sociedad de las Naciones impuso
un modelo de desarrollo científico basado en los representantes nacionales.
Así, para la sociología, cada país tenía
alrededor de tres teóricos que representaban su desarrollo científico, o cuando
menos, uno (Barnes & Becker 1984).
En cambio, la antropología social había
conseguido centrarse en el Reino Unido, Francia, Alemania –llamándose etnología– y Estados Unidos de América
–EUA–. En menor medida en México
y Japón (Palerm 1974). En este momento, las disciplinas conocidas como
ciencias sociales habían alcanzado los
claustros universitarios.
La segunda guerra mundial (19391945) tuvo entre sus bajas, al sistema
de representantes nacionales para las
ciencias sociales y a la Sociedad de
las Naciones. El nuevo organismo encargado de reorganizar a las ciencias
sociales fue la UNESCO, pero su relevancia no fue tan alta, en ese sentido.
En cambio, en el bando de los vencedores, la academia de EUA y más en concreto, Talcott Parsons, reorganizaron a
la sociología.
La antropología social tuvo que lidiar
en contra de la sistematización del racismo alemán que constituyó la ideología oficial del régimen nazi y que
se había contrabandeado como pensamiento científico. La obra de Boehm,
Gunther, Class, Wirth y, en especial,
Alfred Rosenberg, habían intoxicado
a Europa central. De allí, que fueran
los antropólogos de EUA, los encargados de impulsar al relativismo cultural
como la base teórica para comprender
el diálogo entre los pueblos del orbe.
Tal como afirma I. Wallerstein (Giddens
1991:400), las alabanzas hacia el trabajo interdisciplinar en ciencias sociales
no han debilitado la fortaleza de los
aparatos organizativos que protegen a
las disciplinas independientes. Por ello,
cuando se reorganizaron las ciencias
sociales, al final de la segunda guerra
mundial, se impulsó nuevamente a las
disciplinas dejando de lado la posibilidad de la construcción de una ciencia
sobre la sociedad humana en general.
Una dificultad adicional se agregó en el
desarrollo de las ciencias sociales, consistente en el enfrentamiento ideológico conocido como “guerra fría”. Curiosamente el término había sido utilizado
por el Infante Don Juan Manuel en el
siglo XIV. Fue reinventado por Ber-
114
nard Baruch, consejero del presidente
Roosevelt, y popularizado por el editorialista Walter Lippmann (Historiasiglo20.org 2010). La rivalidad entre los
EUA y la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas –URSS– se tradujo en
un enfrentamiento supuestamente teórico. En la realidad, se trataba de imponer disciplina ideológica a través de
medios administrativos y, en el caso de
la URSS, se agregaban, los policiacos.
La politización de las ciencias sociales
se tradujo en la necesidad de discursos que dieran cuenta de todo, sobre
cualquier situación. Así, hicieron su
aparición los sujetos colectivos que
permitían hablar de los más variados
contextos sociales en el mundo, aparentando profundidad. De esa cuenta,
los improvisados análisis comenzaron
a competir con la construcción de imágenes de lo social basados en la recopilación, ordenación y presentación
inteligente de relaciones de agregados
sociales que se les presentaba con las
características de un actor individual.
II. Hipóstasis de las categorías y organizaciones sociales
Por hipóstasis se desea indicar que las
características de las personas humanas individuales, fueron fusionadas
con las instituciones, grupos y categorías sociales. En griego hipostasis
(ὑπόστασις), literalmente significa, lo
que descansa debajo de la base o fundamento. Este concepto tiene una larga data en filosofía y teología (Pace
1910), donde se entiende por tal, a la
personificación de poderes elementales, conceptos o construcciones.
Esta operación intelectual fue un expediente favorito de las ciencias sociales
en la segunda mitad del siglo XX. De
esa manera, categorías, grupos e instituciones sociales se convirtieron en
personas. Es decir, a conceptos abstractos, se les dotó de atributos humanos.
En derecho ya existían las personas
jurídicas o colectivas, también llamadas morales, que se explicaban como
una ficción necesaria para entender los
negocios jurídicos. El uso impertinente en las ciencias sociales, oscureció
la comprensión de la acción social y
equivocó a la investigación empírica.
Esta operación intelectual se encuentra
tanto en el marxismo soviético, como
también, en el llamado funcionalismo
norteamericano.
Por un lado, uno de los grandes sistematizadores, la Academia de Ciencias
de la URSS, a través de manuales de
estudio (Spirkin 1969), ofreció una
versión caricaturizada sobre el pensamiento de Carlos Marx y Federico Engels. En lo que aquí importa, una de las
principales manifestaciones consistió
en suponer características personales
y hasta biológicas, a categorías de descripción social. Ocurrió que las clases
sociales se comportaban como personas, imponiéndose metas (la toma del
poder), asegurando medios (el partido),
instrumentos (la huelga general), y hasta poseían recursos animales (instinto
de clase). De la misma manera el imperialismo poseía voluntad (dominar a
los países pobres), actividad (declarar
guerras), enemigos (la humanidad),
estado calamitoso (derrotas) o gozoso
(ganancia).
Por el otro lado, las cosas tampoco eran
alentadoras. La teoría de la firma (Jensen, M. y W. Meckling 1976), describía
un comportamiento de ahorro y coordinación de acciones entre proveedores y
115
clientes como si se trataran de comerciantes individuales. Así pues, como
otro ejemplo, entes abstractos como la
“cooperación internacional” adquiría
voluntad (favorecer una temática), interés (insiste en enfoque de género) etc.
III. Razones del antropomorfismo
La licencia de exponer un informe científico dotando de personalidad humana
a categorías, instituciones o reuniones
masivas, se explica porque sirve a una
economía verbal de los procesos que
buscan describirse o explicarse. Así,
por ejemplo, sería tedioso, cada vez
que se hace mención de la acción de
un dirigente institucional, mencionarlo
por su nombre; o más aún, indicar con
precisión, a los auxiliares de su cargo
que ejecutaron sus órdenes. De esa
cuenta resulta fácil indicar que una institución: una institución internacional o
nacional, un gobierno y hasta un país,
se constituyó en un agente que provocó
cambios observables.
El problema metodológico que queda
al descubierto cuando sólo tenemos la
colorida descripción de un ente social
referido como persona, consiste en que
tal licencia, cuando no está respaldada por datos, es un abuso pues se trata
de una afirmación sin fundamento. En
efecto, resulta que muchas veces, tales
datos no aparecen ni como apéndice
en las descripciones sociales ni respaldados por testimonios, sea de los responsables institucionales o de testigos
cercanos. De donde, habrá que confiar
que dichos fundamentos existen, si se
es ingenuo. No obstante, la práctica de
las ciencias sociales demuestra que, en
la mayoría de las veces, tales concesiones a la buena fe, sólo ayudan a sustentar una práctica científica laxa y sin
fundamento.
Para cualquier observador es muy fácil
indicar que una reunión de personas en
protesta provocó destrozos. Lo contrario sería mencionar por sus nombres a
las personas que estuvieron involucradas. Como indica el verso, en el drama
de Fuente Ovejuna, sobre quién había
matado al Comendador de Calatrava,
dice el Juez: Haciendo averiguación /
del cometido delito, / una hoja no se
ha escrito / que sea en comprobación;
/ porque conformes a una, / con un valeroso pecho, / en pidiendo quién lo ha
hecho, / responden: «Fuente Ovejuna»
(Lope de Vega 1969: versos 712 a 719).
Razón tenía Lope de Vega para indicar
que si un pueblo ha matado a un Comendador, entonces no se puede individualizar al hechor. O, puesto en boca
del Rey: Pues no puede averiguarse / el
suceso por escrito, / aunque fue grave
delito, / por fuerza ha de perdonarse./
(Lope de Vega 1969: versos 792 a 795)
Los científicos sociales han tratado de
encontrar la morfología de la masa que
realiza un linchamiento. En efecto, se
trata muchas veces de una reunión masiva espontánea. Decir que fueron todos, es una licencia que no explica el
hecho como en Fuente Ovejuna. Así,
se ha descrito a grupos de personas
que asumen acciones diferenciales en
tales hechos: los que se retiran, los que
acuden, los que observan alrededor de
los hechos, los que rodean a los activos en la agresión, los que agreden y
las víctimas. Con tal morfología de la
masa, se puede comenzar a describir
de mejor manera la motivación de los
actores. Sin embargo, aquí salta la necesidad de una descripción compleja
que muchas veces no puede lograrse.
En el caso que se pone para ilustrar,
116
resulta que si no hubo cámaras lejanas
y cercanas, informantes clave que describen a las personas activas y pasivas,
historias de vida de víctimas, agresores
materiales, mirones etc. La descripción
desde una ciencia social rigurosa que
utilice cualquier adscripción teórica, es
muy difícil. De esa manera, la licencia
a describir con un actor colectivo por
insuficiencia de datos se convierte en
principio de trabajo en ciencias sociales.
Lo social se convierte en un concepto
sospechoso. La agregación humana se
desconfigura, ya no se observa la conexión interactiva de las personas en
una situación material. Al contrario,
los sujetos dejan de ser los constructores de la realidad para pasar a ser
los “aparatos ideológicos del Estado”
(Althusser 1978), o la estructura (LeviStrauss 1977).
Los antiguos estructuralistas todavía
deseaban dar cuenta de los fenómenos
sociales y los actores involucrados. El
abandono de esta motivación constituye el posestructuralismo. Los autores comprendidos en esta orientación
comparten tres posiciones: primero,
están en contra de la posibilidad de dar
cuenta de todo lo social, es decir están
en contra del fundacionismo; segundo,
contra la noción de explicar al sujeto;
y, tercero, contra las insuficientes referencias empíricas que los llevan a recortar de tal forma el objeto de estudio
que recae en películas o textos (Derrida
1998). Está claro que estas posiciones
ya han abandonado las fronteras de las
ciencias sociales y se refugian en los
claustros de la crítica literaria.
Dejando a un lado a las posiciones posestructuralistas por la mencionada razón, se reconoce que las descripciones
de acciones colectivas realizadas por
actores hipostasiados, sólo abona a favor de considerar a la historia resultado
de grandes personalidades. La fuerza
de la masa, del hombre corriente, de la
coalición, se desvirtúa con estas descripciones. Y lo obvio, la descripción
basada en actores hipostasiados es una
reificación de la realidad social. Aparenta estar refiriendo, sucesos históricos sociales, cuando está construyendo
un gran relato mítico, parecido a las
guerras de los titanes contra Zeus.
IV. La necesidad del contexto histórico social
Como se indicó, al inicio, la promesa de las ciencias sociales consiste en
referir la realidad social con el objeto
de anticipar su desarrollo, o al menos,
reconocer las tendencias en su seno. La
vida en sociedad necesita de su presentación para mejorar la conciencia humana.
Lo social es un conjunto de interacciones sociales. En consecuencia, la reunión de actores, provoca la formación
de múltiples relaciones que pueden
manifestarse en cada caso como usos
continuados o situaciones inestructuradas.
En el primer caso, Mouzelis refiere a
Norbert Elías (1978 y1982) que consigue referir la apreciación general de la
sociedad partiendo de los individuos a
través del concepto de figuración. Con
ello se propone un programa de investigación histórico social que permite
obtener una mejor comprensión del
presente, ligando la explicación tanto
al pasado como a la constitución psicológica de los actores.
En el segundo caso, la realidad social
117
también es producida. En consecuencia, se considera a las situaciones de
interacción sin estructura, los programas de trabajo para el avance del conocimiento social se encuentran en los
similares a los iniciados por Goffman
(1983). Cabe preguntarse si en la creación y la espontaneidad social puedan
anticiparse. En ese sentido, Mouzelis
(1995:17) refiere un debate entre Anne
W. Rawls y Stephan Fuchs para interrogarse sobre la existencia de un “orden” en la interacción humana.
Un reclamo dirigido a los trabajos centrados en los actores, consiste en que no
dan cuenta de eventos que afectan a muchas personas, en algunas ocasiones al
mundo. Por ello, Mouzelis ha propuesto que se necesita resaltar el concepto
de macroactores. Esta calificación es
válida cuando se trata de dirigentes que
tienen a su cargo recursos materiales
y humanos en una proporción alta. Se
trata de volver a las ciencias sociales,
no solamente los encuentros casuales,
sino también las reuniones que implican movilización social posterior. Así,
se nominan macroactores a las personas que ocupan puestos institucionales
de alta jerarquía, a las los líderes que
poseen un carisma que permite una
calidad dirigente y a la acción de personas que provocan situaciones de alto
impacto social.
Con esta posición, Mouzelis busca que
no se olvide el estudio, tanto de la estrategia de los actores, como también
de las condicionantes debidas a la organización.
Aquí, aparece el asunto de la racionalidad de los actores. Pues, la unilateralización de la interacción, en un asunto
de elección ante opciones, se vuelve en
otro callejón sin salida de la explica-
ción social. En efecto, muchos estudiosos prefieren centrarse en el actor desde el punto de vista de un jugador que
maximiza la utilidad (Coleman 1990).
Esto puede servir para explicar parte de
la conducta de los compradores en un
supermercado, pero difícilmente para
contextos de relaciones personales, políticas o culturales.
Admitiendo que la reducción a un
modelo lógico deductivo puede tener
fuerza explicativa sobre actores individuales, resulta de muy poca utilidad
cuando existen fenómenos de masa o
situaciones macrosociales que necesitan acudir al contexto histórico social
así como a los sesgos culturales para
explicar las conductas.
De esa cuenta resulta muy difícil explicar, por ejemplo, la tenacidad y obstinación de los movimientos antiglobalización, acudiendo sólo a la hipótesis
que los manifestantes buscan maximizar ganancias. Tales acusaciones, son
útiles para quienes juzgan desde los
grandes monopolios de medios de comunicación masiva, pero inútiles para
comprender la porfía ideológica de los
actores. En ese sentido, Mouzelis ha
insistido en la pertinencia de los enfoques de antropología social y sociológicos, para tener una cabal idea de los
movimientos sociales.
V. Un programa de trabajo
Las orientaciones de Mouzelis
(1995:153-159) son útiles para desarrollo de la propiedad necesaria en los
trabajos de la academia. Asumiendo un
enfoque que contenga tanto a los actores como a su situación propone:
1. Las ciencias sociales habrán de
abandonar los proyectos fundacio-
118
nistas, es decir basados al asumir
esencias. Tales como reducir el análisis social, al lenguaje, o a cadenas
textos/discursos/significados.
2. Hay que precaverse de los tratados
sobre los enfoques metodológicos,
es mejor observar la manera en que
las investigaciones concretas, se han
realizado. Para de esa cuenta, intentar superarlas integrando aquellos
aportes que se consideran deberían
conformar la comprensión de la vida
social.
3. La teoría en ciencias sociales
siempre será una subdisciplina de la
actividad para referir los más imparcial y rigurosamente, a los fenómenos sociales.
4. Se debe evitar la compartimentación disciplinaria así como el cultivo
de paradigmas en conflicto, sin buscar la transteorización. Igualmente,
el manejo de datos no debe conducir
a considerarlos al nivel de teorías sobre la realidad social.
5. La interdisciplinariedad debe fortalecer la exposición de las ciencias
sociales coherentes y mutuamente
condicionadas.
6. Se debe tratar de observar a las totalidades sociales tanto desde un punto
figuracional como institucionalmente. En razón de relaciones cooperativas entre actores y grupos, así como
también de relaciones incompatibles
o relacionadas con niveles de obligatoriedad externa. Cuando se rechaza
la observación figurativa se tiende a
la reificación y cuando se niega a observar niveles institucionales se cae
en reduccionismo.
Tales orientaciones deberían tomarse
en cuenta por los científicos sociales
deseosos de superar limitaciones debidas al condicionamiento de las ciencias
sociales del siglo XX. Superar la costumbre instalada es una tarea difícil.
VI. Las tareas de las ciencias sociales
en Guatemala
Las ciencias sociales del país fueron
marcadas por la guerra fría, al término
de la misma, que coincide con el establecimiento de la paz en el país, no se
consiguió difundir la rigurosidad y objetividad de las ciencias sociales en el
tratamiento de los problemas del país.
Es cierto que mejoró la “corrección
política” para referir situaciones sociales, pero no estuvo acompañada de
una reflexión sobre nuevos fenómenos
de manifestación social, tales como la
construcción de nuevas identidades o
cambios en la interrelación social. Si
bien es cierto que, como se ha afirmado, unas líneas arriba, la teoría social
no puede pretender estar por encima de
los estudios empíricos. También lo es,
lo contrario. No puede haber solamente
estudios empíricos sin dar un lugar a la
teoría.
Se puede atribuir la debilidad de la
producción nacional a la situación
mundial, es cierto que después de la
segunda guerra mundial, la producción
teórica estuvo concentrada en EUA,
Europa y la URSS. De donde, no existe
ninguna tradición de referirse a la teoría después de haber realizado estudios
sobre asuntos nacionales. Además,
también aparece un sentido utilitario
en las ciencias sociales que la lleva a
concentrarse en los problemas nacionales para después solicitar a los estudiosos, propuestas concretas para poner en
práctica.
119
De esa cuenta, los Acuerdos de Paz
no produjeron un renacimiento de las
ciencias sociales a nivel teórico. Después de la disolución de la URSS, y
la constitución de un mundo unipolar,
no se pasó a buscar la superación del
pensamiento de fines del siglo XX. Al
contrario, se instaló la inercia de unas
ciencias sociales con baja estima de la
objetividad y rigurosidad. No se trata
de que, en las ciencias sociales, se carezca de imaginación. Pero, ésta debe
estar vinculada a un ejercicio empírico
y objetivo anterior.
Uno de los problemas que debe ser
abordado y desterrado de las ciencias
sociales consiste en la hipostasis de los
sujetos sociales que no permite avanzar
y sesga la descripción de la vida social.
Fácil expediente para la prensa amarilla, se infiltra en las ciencias sociales y
de allí al discurso político. La superación sólo será posible cuando se esté
convencido en la necesidad de identificar a los actores, referir a las instituciones tanto con su capacidad humana
como, lo más importante, noticia de los
recursos materiales con los que cuenta.
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121
La constitución del hombremasa desde las perspectivas de
Étienne de la Boétie, José Ortega y Gasset, Erich Fromm, David Riesmann.1
Alfredo Bedregal Calvinisti
Departamento Antropología y Sociología, UVG
Resumen
Como su nombre lo indica, en esta ponencia se examinan las posturas de cuatro autores que, desde diversas disciplinas humanísticas y científicas, buscaron comprender y
dar cuenta de la constitución del hombre-masa en Europa y Estados Unidos. El primero
de ellos, Étienne de la Boétie (1530-1563) interesa por su análisis del absolutismo y sus
efectos en las personas que consienten ser gobernadas por normas injustas, contenido en
Discurso sobre la servidumbre voluntaria. La siguiente obra a analizar es el Miedo a la
libertad de Erich Fromm. Le sigue La rebelión de las masas de José Ortega y Gasset,
en la que este filósofo explicó magistralmente cómo se constituyó el hombre-masa europeo, cuidando de distinguir este proceso del ocurrido en los Estados Unidos. Por último,
para explicar cómo se originó el hombre-masa en Estados Unidos, se estudiará La muchedumbre solitaria, de David Riesmann en la que se identifica la transición de un tipo
genérico de hombre, guiado desde el interior a otro guiado desde el exterior, propio de
las sociedades de masas. Los cuatro autores comparten un rasgo común: su interés por
la estructura psicológica de este hombre-masa y sus diferencias con otras estructuras o
caracteres sociales previos, propios de las sociedades tradicionales o en transición. El
objetivo final, que no podrá alcanzarse en esta ponencia, es proveer un esbozo que permita estudiar la constitución del hombre-masa en las sociedades latinoamericanas, donde
los procesos de modernización, caracterizados por macroprocesos tales como industrialización, urbanización, transición demográfica, entre otros, que no pudieron consolidarse.
José Ortega y Gasset, ¿un clásico de
la sociología?
C
ualquier curso de teoría sociológica clásica debe abordar por
lo menos a tres autores: Karl
Marx (1818-1883), Emilio Durkheim (1858-1917) y Max Weber (18641920). No está demás abordar otros
que también se considera clásicos, dependiendo de la orientación de quien
1 Esta ponencia constituye el avance de una monografía que se está preparando para el curso de sociología de los
medios masivos de comunicación del Programa de Doctorado de Sociología y Política de la Universidad Pontificia
de Salamanca
122
los proponga y, de esa cuenta, la lista se
extiende a Edmund Husserl, Georg Simmel, Talcott Parsons, entre otros. No
es ésta una ponencia que aborde lo que
ya se ha dicho de estos “padres de la
sociología”. Mi preocupación consiste
más bien en señalar aspectos de La rebelión de las masas, obra de José Ortega y Gasset (1833-1955), que valdrían
para calificarse como clásico de la sociología. Mi postura, aún en gestación
debo confesar, se basa en tres puntos:
1. Su preocupación sobre uno de los
destinos más fatales del hombre en
el marco de la modernidad, a saber,
la constitución del hombre-masa que
surge en el siglo XIX e irrumpe en
los espacios públicos en las primeras
décadas del siguiente.
2. La reflexión que sobre la preeminencia de los factores macrosociológicos en la constitución del hombre
sin obviar el recurso personal, último
e íntimo, de la decisión personal ante
la circunstancias de la vida.
3. Su caracterización del hombremasa como un ser tanto anómico
como alienado, aspectos del hombre
moderno de los cuales Durkheim y
Marx dieron cuenta.
Varias objeciones pueden hacerse desde el inicio a esta ponencia. La primera,
quizás, será la de argumentar que tanto
la filosofía como las ciencias sociales
se preocuparon del destino del ser humano en esta etapa de transición que
llamamos modernidad. Esto haría que
todos fueron potenciales pensadores
clásicos de la sociología. La segunda,
que La rebelión de las masas, obra que
se analiza en esta ponencia, se público ya muy entrado el siglo XX (1929),
lo cual contrastaría fuertemente con la
aparición de El suicidio de Durkheim
(1897). Tercera, válida para quienes aún
parten del positivismo más tradicional,
la recurrencia constante de Ortega y
Gasset a lo psicológico, para dar cuenta
de este hombre-masa. Explicar la masificación del ser humano exigió de otros
autores relevantes abordar caracteres
psicológicos, entre ellos: Étienne de
la Boétie (1530-1563), Erich Fromm
(1900-1980) y David Riesmann (19092002). Con estas aclaraciones hechas,
procedo a exponer cada uno de los puntos que, a mi parecer, hacen de Ortega
y Gasset un pensador con mucho que
ofrecer a la sociología contemporánea
desde un horizonte clásico.
El porqué de las masas
En la perspectiva de Ortega y Gasset el
surgimiento de las masas es un fenómeno cualitativo que cuantitativo. Tampoco puede definírsele como muchedumbre, pues ésta pre-existe en espacios
propios y diferenciados, mientras las
masas se aglomeran en los mejores espacios públicos (políticos, religiosos,
económicos, sociales, entre otros). La
sociedad se constituye por minorías y
masas. Las masas la forman los hombres-medios, no diferenciados entre sí,
“sino que repite en sí un tipo genérico
(Ortega y Gasset 1975:64). Trascender
a la masa es posible. De lo contrario
no podría pensarse en una sociología.
Si bien en este conjunto de hombresmedios convergen deseos e ideas, toda
persona puede trascender la masa singularizándose y, posteriormente, por
razones especiales de preferencias más
elaboradas, la convergencia en una
minoría (una sociedad de preferencias
selectivas).
123
Ahora bien, es inexcusable proveer una
definición de masa de acuerdo a los parámetros de Ortega y Gasset (1975: 65):
“Masa es todo aquel que no se valora
a sí mismo por razones especiales, sino
que se siente ‘como todo el mundo’, y,
sin embargo, no se angustia, se siente a
sabor al sentirse idéntico a los demás”.
Lo que la hace un fenómeno digno de
estudio y consideración es la incursión
en el espacio público. He allí la esencia
de su rebeldía. Sin embargo, la incursión de las masas en el espacio público
no es un fenómeno estrictamente moderno, lo cual refuerza la idea de que
modernidades han existido siempre
como transformaciones profundas de
civilizaciones que, alterando sus principales pilares, no pretenden interrumpir su continuidad histórica –he aquí el
porqué no puede considerarse la modernidad como un cambio revolucionario, aspecto que no se abordará en esta
ponencia. Las masas están siempre allí,
durante las modernidades o cambios de
civilización que suceden a lo largo de
la historia, no como actores de cambio,
en la perspectiva de Ortega y Gasset.
Engarce de lo macro y lo micro: la
vida como síntesis de circunstancias
y decisiones
El positivismo del siglo XIX, con una
concepción altamente especializada de
la ciencia, exigía que todo aquel intento sistemático por explicar la realidad
definiera tajantemente su campo de estudio. Durkheim, imbuido en esta premisa de especialización, dedicó buena
parte de sus Reglas del método sociológico a prevenir el reduccionismo psicológico para estudiar científicamente
el comportamiento humano. La sociología no podía caer en el psicologismo
para dar cuenta de la acción social. Fue
Durkheim quien sentó las bases de la
macrosociología, que el funcionalismo
desarrollaría en su máxima expresión.
Weber y Marx, por su parte, contemplaron la potencialidad de lo micro
para entender no solamente la acción
social sino para abordar el potencial
humano del proletariado.
El principal tema de Ortega y Gasset es
el hombre-masa que surgió en Europa
en el siglo XIX y se generalizó en el
siguiente. Aunque podría considerarse
un proceso típicamente occidental, Ortega y Gasset previene a sus lectores
de asumir la postura errónea que esta
dinámica sea similar a la estadounidense. El filósofo será claro en este punto: Europa no se está americanizando.
Es por ello que cualquier explicación
sobre la constitución del hombre-masa
exige abordar a pensadores que se preocuparon de la misma temática en diferentes sociedades: Ortega y Gasset, en
el contexto europeo y Riesmann, en el
estadounidense
El surgimiento del hombre-masa se inserta en el debate metateórico de cómo
explicar el comportamiento humano
desde la macro y la microsociología.
Ortega y Gasset, siendo filósofo, lo
aborda por obvias razones desde la
vida. Es la vida ese espacio en el que
se concreta la acción humana, la cual
está determinada por las circunstancias y las decisiones (Ortega y Gasset
1975:101). La circunstancia es la macroestructura que se impone al individuo y de la cual Durkheim da cuenta
en sus Reglas del método sociológico,
refiriéndose a ella como hecho social o
corriente social. La decisión, como el
componente micro, emerge de la sociología de la acción social. Para entender
124
la importancia de los factores macro
y micro en la sociología es necesario
entender que la sociología moderna
“se centra en la oposición entre una
sociología del sistema social y una
sociología de la acción social (Dawe
2001:417). La decisión de Ortega y
Gasset corresponde a la sociología que
se ocupa de estudiar la acción humana
intencional. La circunstancia es el correlato del sistema social. La vida oscila entre ambas coordenadas. Uno de los
debates metateóricos que enfrentaría al
funcionalismo con el interaccionismo
simbólico en los años sesenta estaba ya
claramente expuesto en 1929 por Ortega y Gasset:
“En vez de imponernos una trayectoria
[el mundo o la sociedad], nos impone
varias y, consecuentemente, nos fuerza… a elegir. ¡Sorprendente la condición de nuestra vida! Vivir es sentirse
fatalmente forzado a ejercitar la libertad, a decidir lo que vamos a ser en este
mundo”. (Ortega y Gasset 1975:102)
El hombre-masa decide ante las circunstancias en dos planos: el individual
y el colectivo. Esto supone para Ortega
y Gasset la tragedia del siglo XX: una
vida sin rumbo, en lo individual y, en
lo colectivo, un poder público y un gobierno que vive al día. Elecciones estériles, sin fundamento, en sociedades
con muchos recursos implican una vida
ensimismada para el hombre masa. Diversas son aquí las preocupaciones del
filósofo español:
“El hombre-masa es el hombre cuya
vida carece de proyecto y va a la deriva.
Por eso no construye nada, aunque sus
posibilidades, sus poderes, sean enormes. (…) Y, en efecto, el tipo medio del
actual hombre europeo posee un alma
más sana y más fuerte que las del pasado siglo, pero mucho más simple”. (Or-
tega y Gasset 1975:103)
El hombre-masa se beneficia de circunstancias favorables para vivir; sin
embargo, es su decisión la que compromete estas circunstancias. La principal
preocupación de Ortega y Gasset, que
puede traducirse en términos sociológicos, es que el hombre-masa sea incapaz de una acción social verdadera.
Esto sólo es comprensible si se toma en
cuenta las características propias de la
sociología de la acción social, la cual…
“… concibe el sistema social como un
derivado de la acción e interacción social, como un mundo social producido
por sus integrantes, quienes aparecen
así como seres activos, plenos de sentido, creadores en el plano individual, y
socialmente “. (Dave 2001:417)
En este punto podría pensarse que Ortega y Gasset cierra las puertas para
una microsociología o sociología de
la acción social. Sencillamente el
hombre-masa no puede constituirse en
un ser activo que construya una vida
plena de sentido, creativa y responsablemente construida en lo individual y
proyectada en lo social. Aún no estoy
en la capacidad de determinar si en
el pensamiento de Ortega y Gasset el
hombre-masa puede superar esta situación. De no hacerlo, estaríamos viendo
a un ser humano que se encierra en la
jaula de hierro de la burocratización o
que cae presa de la anomia y la alienación, todas preocupaciones clásicas y,
por ende, compatibles con la perspectiva de Ortega y Gasset.
La alienación del hombre-masa
El hombre-masa emergió en el siglo
XIX; es un “engendro” de la modernidad, la cual sintetiza diversas fuerzas
125
que le dieron forma: la democracia liberal, la experimentación científica y el
industrialismo (Dave 1975:111-112).
Hay algo que lo define en esencia: su
confianza acrítica en un futuro no cuestionado que definitivamente será mejor
que el presente. Una vida material cómoda y una gama de derechos políticos
y sociales a su disposición alimentan
esta sensación.
Aunque Ortega y Gasset no utiliza el
término alienación, considera que el
hombre-masa padece esta sensación en
cuanto, “al encontrarse con ese mundo
técnica y socialmente tan perfecto, cree
que lo ha producido la Naturaleza, y no
piensa nunca en los esfuerzos geniales
de individuos excelentes que supone su
creación (Ortega y Gasset 1975:113)”.
Utilizando intencionalmente la psicología en su abordaje, Ortega y Gasset
especifica un “diagrama-psicológico”
para el hombre-masa con dos rasgos
propios: a) “libre expansión de sus derechos vitales”, o sea, de su persona y
b) “la radical ingratitud hacia cuanto
ha hecho posible la facilidad de su existencia (Ortega y Gasset 1975:114)”. La
alienación del hombre-masa se distingue drásticamente de la descrita por
Marx: mientras la del clásico alemán
es una alienación trágica, que condena
al ser humano a ser sujeto pasivo de su
realidad, la del hombre-masa lo empuja
a desdeñar la imaginación y el esfuerzo que hicieron posible el progreso; es
una alienación egoísta. El progreso,
entendido como un perfeccionamiento progresivo del mundo, gracias a los
avances científicos y tecnológicos, está
más allá de la apreciación de este tipo
de hombre contemporáneo. A partir de
este punto es importante la distinción
que hace Ortega y Gasset entre progre-
so y proceso:
“…es ilusorio pensar que el hombremedio vigente, por mucho que haya ascendido su nivel vital en comparación
con el de otros tiempos, va a poder regir,
por sí mismo, el proceso de civilización.
Digo proceso, no ya progreso. El simple
proceso de mantener la civilización actual, es superlativamente complejo y requiere sutilezas incalculables. Mal puede gobernarlo este hombre medio que
ha aprendido a usar muchos aparatos
de civilización, pero que se caracteriza
por ignorar de raíz los principios mismos de la civilización.” (Ortega y Gasset
1975:123-124)
La anomia del hombre-masa
El vacío moral, que tanto preocupó a
Durkheim en La división del trabajo
social (1893), también ocupa a Ortega y Gasset. Sin embargo, así como el
concepto de alienación no está textualmente presente en la obra del filósofo
español, tampoco lo está el de anomia.
El hombre-masa padece de una alienación egoísta, en la que se extraña no del
mundo en sí, como evento fenoménico,
sino como una realidad producida y reproducida por el ingenio humano. Además, parece, el problema del hombremasa es la situación anómica que vive,
soportable solamente en cuanto sabe
que es la “circunstancia” de todos. Ortega y Gasset se refiere a esta anomia
de diversas formas, las cuales merecen
consideración:
“Nada de fuera le incita a reconocerse
límites y, por tanto, a contar en todo
momento con otras instancias, sobre
todo con instancias superiores. (…) al
comienzo, distinguíamos al hombre excelente del hombre vulgar diciendo: que
aquel es el que se exige mucho a sí mismo, y este, el que no se exige nada, sino
que se contenta con lo que es y está en-
126
cantado consigo. (…) De esta manera,
la vida noble queda contrapuesta a la
vida vulgar e inerte que, estáticamente,
se recluye a sí misma, condenada a perpetua inmanencia, como una fuerza exterior no lo obligue a salir de sí. De aquí
que llamemos masa a este modo de ser
hombre –no tanto porque sea multitudinario, cuanto porque es inerte.” (Ortega
y Gasset 1975:118, 119, 121-122)
El hombre-masa que traza Ortega y
Gasset es uno alienado y anómico. La
situación no resultaría tan trágica si no
fuera por su indocilidad y poca propensión para ser dirigido a una solución. El
problema ya no se resuelve con concebirla; es que ésta ya no resulta aplicable
ante tal insolencia y rechazo. Así, sostiene nuestro filósofo, “la indocilidad
política no sería grave si no proviniese
de una más honda y decisiva indocilidad intelectual y moral.” (Ortega y
Gasset 1975:124)
Ortega y Gasset ante la modernidad
Quizás la centralidad de Ortega y Gasset como clásico de la sociología está
en que, de una forma original y sin la
pretensión de definirlo como sociología, aborda la crisis de la modernidad
desde la perspectiva de las masas. En
la transición de una sociedad tradicional a otra moderna está el surgimiento
del hombre-masa. Este nuevo hombre
también preocupó a Durkheim, Weber
y Marx, que lo estudiaron a través de
conceptos tales como anomia, jaula de
hierro y alienación. La originalidad del
pensamiento orteguiano es, precisamente, ver a este nuevo tipo de hombre y extraer de él un rasgo que se había vuelto común: la condición de ser
masa, la cual se manifiesta como hecho
social y estructura psicológica.
Otro aspecto por el que me atrevo a reafirmar su centralidad es su preocupación, ya bien entrado el siglo XX, por
la sociedad europea, a la que Durkheim imputó una crisis moral, Weber el
avance insano de la racionalización y
Marx la difusión y consolidación del
capitalismo que conduciría al deterioro
humano y la consecuente lucha de clases. Es mi opinión que Ortega y Gasset
se acerca más a Durkheim por sus preocupaciones en torno a la moral. Afirma de forma tajante al final de su libro:
“Europa se ha quedado sin moral. No
es que el hombre-masa menosprecie una
anticuada en beneficio de otra emergente, sino que el centro de su régimen vital
consiste precisamente en la aspiración
a vivir sin supeditarse a moral alguna.”
(Ortega y Gasset 1975:257)
No sólo advirtió la existencia de una
crisis moral en Europa, la pluralidad
de ésta se halla amenazada por las masas. Es éste el punto que a mi parecer
ha resaltado más Ortega y Gasset en
su prólogo para franceses. Las masas
han existido siempre y, como tales, han
minado las bases mismas de la civilización que las engendró. Los ejemplos
del autor, por obvias razones, enfatizan
principalmente en occidente y, como
ejemplo, toma a los romanos. Lo letal
del hombre-masa contemporáneo es
que podría anular la pluralidad de Europa y conducirla nuevamente a la barbarie, que para el filósofo significaría
la supresión de la diversidad de principios que han configurado el equilibrio
del orden europeo y que, en su lugar,
impondrían la homogeneidad.
La modernidad, como proceso de
cambio social macro y complejo que
transforma drásticamente la realidad
europea, contempla un proceso poco
127
estudiado que Ortega y Gasset denomina la rebelión de las masas. Marx
ve en estas masas un gran potencial
revolucionario, que supone optimismo.
Ortega y Gasset, al contrario, ve en
esta revolución un craso error, visible
en diversos niveles. En uno general, la
pretensión de lo abstracto por anular lo
concreto que, en este caso, resulta ser
la sociedad, valiosa en sí misma como
continuidad y construcción histórica
con su propia razón de ser. La revolución es fútil en cuanto pretende anular
este orden social, diverso en origen, y
empezar desde cero.
Si tuviera que indicar el nivel base
para esbozar una sociología en Ortega
y Gasset, partiría del macro en cuanto
éste presupone la existencia de la sociedad como previa a todo hombre. Esto,
por el hecho que el hombre es historia,
la cual sólo puede tenerse en sociedad.
La revolución podría verse así como
un intento vano de anular la verdad del
hombre. Al respecto de la historia, ésta
“es la realidad del hombre. No tiene
otra. En ella se ha llegado a ser tal y
como es.” (Ortega y Gasset 1975:36)
que lo haga encajar en lo colectivo en
todo momento. Este es el hombre que
preocupa, el que carece de un proyecto
de vida y que ha renunciado a construir
su propia existencia. Dos son las preguntas que se planteó Ortega y Gasset:
¿Se puede reformar a este tipo de hombre? ¿Pueden las masas despertar a la
vida personal?
Bibliografía
Dawe, Alan.
2001 Las teorías de la acción social. En
Historia del análisis sociológico. Tom
Bottomore y Robert Nisbet, compiladores. Pp. 412-476. Buenos Aires: Amorrortu.
Ortega y Gasset, José.
1975 La rebelión de las masas. España:
Revista de Occidente, S.A.
Incluso la refutación que hace de la revolución no es el punto por el cual se
resalta tanto a Europa como una realidad diversa. Europa es a su vez una sociedad, una y diversa, y eso la hace ser
lo que es, y lo que tanto admiró Ortega
y Gasset. Es por ello que un Estado europeo que vele por su conservación no
es una utopía, sino un correlato lógico
para esta unidad.
Lo relevante del hombre-masa es el potencial destructivo que puede llegar a
tener. Este se incrementa a media que
este tipo de hombre niega la razón histórica, la soledad, la intimidad y, quizás
lo peor, que anhela una vida estándar,
128
Conferencias Magistrales
129
El reto de la gestión Comunitaria
Indígena de Recursos Naturales
en Estados Multinacionales
Doris E. Martínez Melgar1
CEA-UVG
Resumen
Guatemala es un país que desde sus orígenes ha negado sistemáticamente la multiculturalidad que lo conforma en aras de la instauración de un estado hegemónico de pensamiento
único. Las instituciones estatales creadas desde este enfoque enmarcan un ámbito público
que ordena las pautas de comportamiento, pensamiento y relaciones entre los individuos
de la sociedad. El manejo de recursos naturales no escapa de estos lineamientos dictados
desde el estado hegemónico que maneja sus propios conceptos de sostenibilidad ambiental
y objetivos de desarrollo. Surgen instituciones estatales de manejo de recursos naturales
que desde lo público califican, promueven o desincentivan normas de manejo de recursos
naturales de acuerdo a sus conceptos y objetivos. Se hace visible entonces, una corriente
política y de pensamiento que reivindica principalmente los derechos de los pueblos indígenas a la gestión comunitaria de sus territorios, ya que los mismos contienen recursos
naturales que bajo estos sistemas de gestión, no sólo permanecen en el tiempo sino que
brindan servicios ambientales básicos para todos los guatemaltecos. La propuesta incluye
el reconocimiento y respeto de estos derechos, a través de legislación específica, dentro de
las estructuras municipales y estatales del estado de Guatemala. En este artículo se exponen
los resultados de una investigación que durante 3 años estudió 6 sitios de gestión comunitaria indígena y no indígena en Guatemala, encontrando que la congruencia entre las
normas locales, las normas municipales y las normas estatales de manejo de recursos naturales, tiene un impacto directo sobre la composición y calidad de los bosques comunitarios.
Recursos Comunes y Gestión Comunitaria
G
arret Hardin en 1968, da vida
a un importante paradigma
dentro del campo de la ecolo-
gía humana con su artículo “La Tragedia de los Comunes” (Science, 162).
Sostiene que los recursos comunes (o
bienes comunes) únicamente se pueden conservar en buen estado bajo el
1 Doctora en Geografía por la Universidad de Salamanca, España; Licenciada en Ecoturismo por la Universidad del
Valle de Guatemala (UVG). Subdirectora del Centro de Estudios Ambientales (CEA-UVG) donde ha investigado
sobre instituciones indígenas y manejo comunitario de recursos naturales. Directora de la Maestría en Estudios Ambientales de la UVG. Algunas publicaciones relevantes: Estudio de Caso El Gigante, para el proyecto Instituciones
Indígenas para el manejo de bosque y agua (CEA-UVG, Real Embajada de los Países Bajos); Alianza Centroamericana de Desarrollo Sostenible, el Logro Olvidado de la Integración (Parlamento Centroamericano); Manual para la
Implementación del Turismo Comunitario Sostenible (UICN); Metodología para la Investigación Transdisciplinaria
del Manejo Comunitario de Patrimonios Natural y Cultural, (Fondo para el Desarrollo de Ciencia y Tecnología FODECYT); Diagnóstico Ecológico y Socioeconómico de los Bosques de Pino-Encino en Centroamérica (CEA-UVG
y TNC).
130
régimen de propiedad privada o gestionados como propiedad estatal, ya que
por sus características intrínsecas de
acceso abierto son susceptibles al sobre
uso y degradación. En este contexto,
entenderemos como recursos comunes
aquellos para los cuales es difícil restringir el acceso a usuarios potenciales
quienes al usarlos inevitablemente los
degradan (Gibson, Mckean & Ostrom
2000).
La premisa de la “Tragedia de los Comunes” se convirtió rápidamente en
el respaldo teórico subyacente a las
políticas estatales desde las cuales se
consideró la creación de áreas protegidas como la única opción viable de
conservación. Esto es, desde la esfera
pública, dictar normas de gestión de
recursos naturales a ser operativizadas
en lo local. Siguiendo este paradigma,
fueron desalojadas varias comunidades
que tradicionalmente vivían dentro o
adyacentes a las área protegidas, considerándolas como las responsables de la
degradación ambiental.
Gracias al esfuerzo académico y de investigación de campo de la Red Internacional de Investigación IFRI2, entre
otros, se han estudiado diferentes casos
de comunidades en todo el mundo, las
cuales evitan la Tragedia de los Comunes a través de sistemas de instituciones locales de ámbito privado que les
permiten organizarse y normar el uso
y manejo de los recursos naturales. De
allí que en 1998 Hardin revisa su planteamiento y acepta la posibilidad que
el derecho a la libertad que cada individuo ostenta con respecto al uso de los
comunes, puede verse limitado si todos
los usuarios de los recursos establecen
normas para no degradarlo (Harding
1998). Se entiende por usuarios a un
grupo de personas que cosechan, usan
o mantienen uno o varios bosques y
que comparten los mismos derechos y
obligaciones con respecto a los productos forestales que obtienen, estén o no
organizados a un nivel formal (Ostrom,
et.al. 2005).
Ostrom (2000) sostiene que la propiedad privada o estatal no ha tenido la
misma eficacia en gestionar recursos
comunes, cuando se le compara con la
gestión tradicional que puede ejercer
una comunidad organizada fuertemente arraigadas en tradiciones de ámbito
privado. La idea de la estatización de
áreas naturales presupone que los gobiernos tienen las capacidades técnicas,
financieras y burócraticas para hacerle
frente de forma eficaz, a la degradación
de los recursos naturales. Por su parte,
la idea de la privatización asume que
la racionalidad del propietario privado
implica racionalidad ecológica, lo que
en la mayoría de los casos no sucede.
Por su parte, el sistema de propiedad
comunal no es equivalente al libre acceso que Hardin apunta como el origen
de la tragedia, ya que estas comunidades se perciben a sí mismas como dueñas legítimas de los recursos naturales
en sus territorios (aunque no muchas
veces legales) y por ende, tienen la capacidad y el derecho de normar y proteger el uso del recurso en cuestión. La
propiedad comunal aparece entonces
como otra figura de tenencia de la tierra
en la cual se gestionan bienes comunes
a través de un complicado sistema de
2 International Forestry Research and Institutions, Red internacional que realiza estudios de caso sobre gestión colec-
tiva de recursos naturales alrededor del mundo, compartiendo resultados por medio de una base de datos relacional.
El Centro de Estudios Ambientales de la Universidad del Valle de Guatemala forma parte de esta Red.
131
normas y derechos internos (Ostrom
1999).
Ostrom (1997) define las normas como
instituciones, aquellos acuerdos efectivamente utilizados por un conjunto de
personas con la finalidad de organizar
actividades repetitivas que producen
resultados que afectan a esos individuos y que podrían afectar a otros.
De esa cuenta, la gestión colectiva
de los recursos naturales, se entiende
como la capacidad que tienen las comunidades de establecer sus propias
instituciones para ordenar y asumir el
acceso, control y manejo de estos recursos. Implica también la capacidad
de decidir y conducir la forma de relacionarse con la oferta técnica, el mercado y la sociedad en general (Elías
2001).
Sin embargo, estas instituciones locales para el manejo de recursos naturales
no se encuentran aisladas de un contexto regional y nacional. Este contexto
las influye, promoviéndolas u obstaculizando su buena gestión. Ostrom,
(1991) indica que únicamente en casos
de recursos naturales remotos o aislados, los usuarios son los únicos que
elaboran normas para su manejo y control. En todos los demás casos, que son
la mayoría, las decisiones clave, tomadas en el ámbito privado de la comunidad y la familia, se ven afectadas por
las normas dictadas en el ámbito público por autoridades locales, regionales,
nacionales e internacionales. Por ello,
una de las condiciones esenciales para
lograr instituciones exitosas, es contar
con el anidamiento institucional.
Por anidamiento se entiende el grado
de congruencia que se da entre instituciones de diferente nivel o alcance.
Ostrom (1991, 2000) indica tres niveles en que las instituciones se relacionan entre sí. El primer nivel lo constituyen las normas operativas, las cuales
son ejercidas por un grupo usuario específico del recurso, y principalmente
constituyen normas de apropiación y
mantenimiento del recurso. Estas son
las que se dan exclusivamente en el
ámbito privado familiar o comunitario. Son los compromisos, deberes y
derechos, que a nivel personal se asumen como legítimos para la cosecha,
cuidado y protección del recurso. El
segundo nivel se denomina normas de
elección colectiva, siendo aquellas normas que definen al grupo que tiene la
potestad de dictar o modificar normas
de operativas, sanciones o monitoreo.
En muchos estudios de caso, estas normas se corresponden a la actuación de
las municipalidades como órganos de
poder local que establecen las normas
a ser implementadas a nivel local. Habrá mayor congruencia entre estos dos
niveles en la medida en que las personas que ejecutan las normas operativas
tengan la posibilidad de influir en la
modificación de dichas normas, o sea,
de participar en el segundo nivel de
elección colectiva, por ello, este nivel
ya pertenece a un ámbito público de
acción donde las decisiones tomadas
repercuten en una colectividad más
extensa. El tercer nivel son las normas constitucionales, dictadas por un
estado para dar lineamientos generales
sobre la gestión de recursos naturales.
Estas normas caen ya completamente
en el ámbito público. Tanto el nivel
uno como el dos se ven afectados directamente por las normas constitucionales, por lo que habrá mayor anidamiento (o congruencia) si estas normas
se dictan con base al espíritu y toman
132
Diagrama No. 1
Anidamiento Institucional
Normas
Constitucionales
Normas
de Elección Colectiva
Normas
Operacionales
Fuente: Ostrom, 1991
en cuenta la costumbre de los primeros dos niveles. En otras palabras, las
normas dictadas en el ámbito público
tendrán más legitimidad y efectividad
en su implementación si reconocen,
respetan y se basan en las normas del
ámbito privado.
Guatemala como un Estado Multinacional.
El anterior esquema surge del estudio
de la realidad en estados homogéneos,
donde la sociedad comparte múltiples
consensos culturales, históricos, políticos o económicos. Conceptualmente
se plantea el reto de entender la relación de este mismo juego de normas en
estados multiétnicos y multinacionales
donde los diferentes pueblos poseen
formas diferenciadas de cosmovisión,
lo influirá en la construcción de valores
comunes para toda la sociedad.
Esta realidad aplica a Guatemala, donde por su historia de colonialismo, los
pueblos indígenas juegan un doble pa-
pel: por un lado, son el motor del sistema agroexportador gracias a su mano
de obra y la expropiación de sus tierras
comunales, marginándolos del desarrollo económico y social, mientras por el
otro, son constantemente negados en
todas sus dimensiones culturales y políticas por un estado que pretende ser
hegemónico.
Según el Diccionario de la Real Academia Española (2009), una nación es
un “conjunto de personas de un mismo
origen y que generalmente hablan un
mismo idioma y tienen una tradición
común”. Por su parte, el convenio 169
de la OIT define como pueblos indígenas aquellos “cuyas condiciones sociales, culturales y económicas les distingan de otros sectores de la colectividad
nacional, y que estén regidos total o
parcialmente por sus propias costumbres o tradiciones o por una legislación especial”.
Desde su fundación, el estado de Guatemala se ha empeñado en negar sistemáticamente la multiculturalidad y
133
multinacionalidad que lo caracteriza.
A través del establecimiento de un estado occidental de pensamiento único, se
han creado instituciones públicas que
ordenan pautas de comportamiento,
pensamiento y relaciones entre los individuos de la sociedad de forma jerarquizada y unilineal. Sin embargo, las
nuevas corrientes de pensamiento que
han nutrido y se han derivado del creciente movimiento indígena mundial,
nos obligan como sociedad a repensar
el estado.
Si somos fieles a los valores democráticos que hemos perseguido desde la firma de los Acuerdos de Paz, no se puede obviar el hecho de que Guatemala
está formada por al menos 4 pueblos
diferentes (39.3% maya, 0.2% xinca y
garíguna y 60% mestizo) (INE, 2002).
Esta diversidad debiera verse reflejada
en el Estado, pero no de forma cosmética, sino afectando las bases mismas
de la convivencia social en el ámbito
privado, pasando por las leyes que norman nuestras acciones y que se dictan
desde lo público. El reto de un estado
multinacional pasa entonces por reconocer la diversidad de sus habitantes,
sus propios sistemas, cosmovisión y
medios de vida, dejando espacio para
la autonomía en todas sus manifestaciones, reconociendo que no existe
un sistema (legal, económico, social)
mejor que otro, por lo que la subordinación de las naciones que integran el
territorio ante un solo sistema hegemónico de pensamiento dificultaría la
consecución del desarrollo sostenible
para todos, ya que cada nación entenderá de forma diferente este concepto,
prefiriendo medios adecuados a su cultura para ejercer el derecho humano a
la paz, la cultura y el desarrollo.
El manejo de recursos naturales no escapa a la negación de la multiculturalidad y multinacionalidad del estado,
ya que se ha abordado desde un único
concepto de manejo en pos del desarrollo capitalista. Esto ha dado origen
a instituciones estatales que desde lo
público descalifican o promueven normas de manejo de recursos naturales de
acuerdo a estos conceptos y objetivos.
La negación de la multiculturalidad y
multinacionalidad en Guatemala se ha
concretado en la eliminación, desvalorización o criminalización sistemática
de otras prácticas de manejo, surgidas
desde otras cosmovisiones, sistemas de
creencias y valores, como ha ocurrido
en nuestra historia con los pueblos indígenas que se identifican con ellas. Los
resultados no han sido otros que ingobernabilidad, ampliación del círculo de
pobreza y degradación ambiental.
Si bien es cierto que estas acciones tomadas por el estado han contribuido a
la erradicación de las prácticas privadas
indígenas de manejo de recursos naturales, en no pocos casos, estos mismos
esfuerzos estatales han motivado en
muchos pueblos indígenas la resistencia a abandonarlas, convirtiéndolas en
motivo de orgullo e identidad cultural,
evidenciando una vez más la realidad
multicultural y multinacional que se ha
tratado de negar.
El Antagonismo de lo Público y lo
Privado en Guatemala
Por todo lo anterior pareciera que las
instituciones estatales y las indígenas
se encuentran en esferas antagónicas
y mutuamente excluyentes. Sin embargo, se ha observado que existe una
zona de intersección iniciada por la
tendencia de fortalecer los gobiernos
134
locales y comunitarios. La búsqueda
de la gobernabilidad local, de la participación ciudadana y la ampliación
del ejercicio democrático, ha abierto
una estrecha vía de diálogo que poco a
poco fortalece la capacidad de autogestión de los pueblos indígenas hacia lo
público, así como ablanda posturas en
las instituciones estatales, permitiendo
revalorizar y respetar las normas de
gestión indígena de lo privado.
Se propone el siguiente esquema para
comprender de mejor forma cómo se
han dado las relaciones entre estado
(nivel constitucional), municipalidades
(nivel de elección colectiva), ambos en
el ámbito público; y pueblos indígenas
(normas operativas) en el ámbito privado en estados multinacionales como
Guatemala.
En el diagrama 2 se observa gráficamente que la intersección entre los
tres tipos de normas (las estatales, las
municipales y las locales) es un área
de acuerdos mínimos entre todos los
grupos nacionales del estado de Gua-
temala, la cual es importante fomentar
y promover, ya que se convierte en los
consensos básicos para una convivencia pacífica dentro del territorio estatal, una zona donde la legislación y las
normas de jure avalan y promueven las
normas locales, tanto a nivel municipal
como comunitario. Grandes avances
en todos los temas se pudieran lograr
aprovechando este espacio de diálogo
y encuentro. Es el espacio en el cual se
convierte en factible el reconocimiento
de normas locales e indígenas de ámbito privado para la gestión de recursos
naturales, las cuales han favorecido al
resto de habitantes del estado con el
mantenimiento de los sistemas biológicos básicos que brindan bienes y servicios ambientales a toda la población.
Las municipalidades, como representantes locales del estado, siempre estarán incluidas dentro de su lógica. Los
alcaldes, como funcionarios públicos,
tendrán el marco legal constitucional
para actuar, sin poder tomar decisiones
fuera de lo que la ley les manda. Los
derechos y principios consagrados en
Diagrama No.2
Esquemas institucionales en estados multinacionales
Normas Constitucionales
(El Estado, ámbito público)
Acuerdos Sociales
mínimos
Reivindicaciones
indígenas frente
al Estado
Normas de Elección
Colectiva
(Municipalidades,
ámbito público)
135
la Constitución, y en el Código Municipal brindan las suficientes herramientas para trabajar de forma conjunta con
las comunidades y pueblos indígenas.
Sin embargo, existe una amplia gama
de normas y principios en la legislación ordinaria para el manejo de recursos naturales que están abiertamente
en contra de los esfuerzos y normas
indígenas de manejo de recursos naturales. En el mejor de los casos, estas
normas y esfuerzos son ignorados, y
si los ignora el estado, también existen
municipalidades que hacen lo mismo.
Este fenómeno se representa en la zona
de intersección entre estado y municipalidades que excluye las normas operacionales correspondientes a pueblos
indígenas.
cación que surge de lo privado hacia
lo público, encuentra eco en tratados
internacionales y legislación nacional
que el estado avala. De esta forma, legal y legítima, empieza una lenta transformación de instituciones estatales
para volverse más participativas, incluyentes con las naciones que conforman
este estado y respetuosas de lo multicultural. El camino es largo y lleno de
obstáculos, pero sin duda se ha abierto una nueva vía para que el estado y
la sociedad guatemalteca reconozca y
respete desde lo público, las prácticas
que en lo privado realizan los pueblos
indígenas en la gestión de sus recursos
naturales en beneficio de todos.
Por último, se encuentra una zona amplia de exclusión que contiene, en el
nivel de las normas operacionales de
ámbito privado, a las normas indígenas
de gestión de recursos naturales. En
estados multinacionales, la reivindicación indígena al derecho de autonomía
en sus propios territorios, reclama esta
zona fuera de la influencia externa del
estado. El estado debe reconocer su
existencia, pero no ir más allá, no tratar
de normarla o sancionarla, si quiere ser
respetuoso de la multinacionalidad que
lo conforma, mejorando la gobernabilidad y conservando la buena gestión de
los recursos naturales.
Centro de Estudios Ambientales
2008 Serie Informes Técnicos. 3 tomos:
No. 1: Sitio Finca Pacalaj, Sitio Bosque
El Gigante. No. 2: Sitio Morán, Sitio Reserva Comunitaria Indígena Bioitzá. No.
3: Sitio Cerro Chemealón, Sitio El Chilar.
Institucionalidad Local para el Estudio de
Bosque y Agua en Comunidades Indígenas. Guatemala: Serviprensa.
Este pequeño espacio de intersección
entre lo público y lo privado, entre las
normas indígenas ancestrales de gestión de recursos naturales y las normas
estatales de lo público, también ha permitido el anclaje de los esfuerzos del
movimiento indígena por reivindicar
sus derechos al uso y manejo de los
territorios ancestrales. Esta reivindi-
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