REFORMAR EL ESTADO DEMOCRATICO ES POSIBLE Y NECESARIO Prof. Orlando GONZALEZ APONTE El presente trabajo fue leído primeramente en un Seminario interno del Partido Acción Democrática. Luego sirvió de esquema para un Seminario organizado por el Departamento de Ciencias Sociales de esta Facultad. En la segunda oportunidad se le agregó el aparato crítico que hoy también le acompaña. Valga la nota para comprender las expresiones partidarias. INTRODUCCION Muchos, variados y contradictorios son los criterios con los que se puede abordar -y se aborda- el alcance de la Reforma de Estado y, sobre todo, las modalidades de la misma. Mas una revisión de todas ellas muestra la existencia de una cuasi unanimidad en relación a dos criterios que, además, son presentados como fundamentales: La Reforma del Estado que está planteada en Venezuela ha de tener un profundo sentido de ampliación de la participación de la democracia, y ha de ser realizada como un momento necesario del desarrollo global de la Sociedad Venezolana'>. Por tanto, la Reforma está centrada en la relación Estado, Partido, Sociedad.. Es nuestra opinión que en la explicitación y realización de tal propuesta, Democracia y Desarrollo no son términos excluyentes, antitéticos o, ni siquiera, sucesivos; sino que, en la medida en que ellos expresan necesidades y posibilidades de la "evolución" histórica de la sociedad venezolana, son términos y procesos complementarios. Entenderlo así es el resultado del esfuerzo de aceptar, comprender y asumir consecuentemente que la nuestra: Es una sociedad de altos logros, es decir, capaz de formularse objetivos en breve tiempo y a un bajo costo social. Que cada vez que Venezuela ha contado con una dirección clave y coherente, ello se ha traducido en logros de muy alta significación (2). Que durante el siglo XX, durante las tres últimas décadas de este siglo, durante el régimen democrático, los venezolanos por contar con una dirección clara y coherente en torno a la consecución de la democracia, el crecimiento económico y la promoción social, alcanzó muy altos niveles sociales y civilizatorios. ¿Cuáles han sido esos logros? En el breve lapso de 70 años, pero muy particularmente por la acción del gobierno democrático, durante los últimos treinta años, Venezuela pasó: Del ruralismo al urbanismo. Del aldeanismo al cosmopolitismo. Del analfabetismo, a ser leída, escrita, culta. De insalubre y enferma, a sana. De segura de muerte temprana, a expectante de vida larga. De campesina y latifundista, a obrera y capitalista. De autocrática a democrática. De estancada a dinámica, en suma. De atrasada a moderna. Todos estos logros conforman una realidad histórica y social que para la mayoría de tos pueblos del mundo, para más de una centena de los países que pueblan la tierra, es una posibilidad apenas antevista como una aspiración. Mas, esa realidad histórica tiene como uno de sus componentes esenciales una conciencia histórica, conformada por una valoración negativa del proceso vivido, un sentido trágico de la vida y una auto imagen nacional cercana a la descalificación absoluta. Esta situación apenas enunciada en el párrafo anterior ha sido estudiada en profundidad, y denunciada con poco resultado, por escuelas y autores de muy diversas concepciones sobre lo social, lo humano. Así ha sido relatada para todos y cada u no de los planos de la vida social como una "ilusión de armonía" entre la acción y el pensamiento. O como el desfase entre el momento histórico y la conciencia histórica, inherentes a la realidad contemporánea venezolana. También para algún autor, como la ausencia o la insuficiencia determinación del ser social sobre la conciencia social en el proceso contemporáneo de Venezuela. Germán Carrera Damas, historiador que desde muy temprano, en la década de los setenta, y muy prolíficamente ha trabajado y dedicado valiosas páginas a esta cuestión, sostiene: ..." la existencia de este desfasaje es inherente al proceso histórico, en la medida en que ésta es la modalidad predominante de la conciencia social. La dificultad surge cuando ese predominio tiende a ser absoluto, cuando se vuelve excluyente de visiones que son juzgadas como heterodoxas y, por supuesto, cuando conforman un dogma. Y me temo que el caso de Venezuela está cercano de semejante extremo". (Carrera Damas, P. IX). Temor más que justificado. La dogmatización de la conciencia histórica, y política, ha terminado de conformarse, y por constituirse en el principal obstáculo del desarrollo sociopolítico de la sociedad venezolana. Esta expresión no es más que una constatación, y así ocurre en cuanto a la Reforma del Estado y la descentralización. I Al afirmar que sobre la Reforma del Estado y la descentralización que es pertinente al temor de su dogmatización, nos referimos en primer lugar a la manera frecuente como es presentado el asunto: especie de panacea a todos los males de la República. Ya de por sí esta "concepción" tiene una fuerte gravitación para convertir a la descentralización en un mito, un espejismo, una ilusión deformadora de la conciencia de nuestra sociedad, en tanto la negación de la positividad del logro del establecimiento del Estado Nacional Democrático. Por otra parte, con relación a los antecedentes, conceptualización y situación de la reforma del Estado y la Descentralización, y como producto de una muy hábil y amplia campaña, circulan como moneda legítima nociones vagas y percepciones interesadas; nunca conceptualizaciones precisas que poco o nada tienen que ver con el proceso real del establecimiento, consolidación y desarrollo de la democracia y de la necesidad y posibilidad de su profundización y perfeccionamiento, la llamada Reforma del Estado. Es así cómo sobre el asunto, entonces, se ha creado una falsa conciencia, una ideología, una dogmatización, que puede resumirse en estas tres afirmaciones: 1. La Reforma del Estado y la descentralización es una propuesta de la "sociedad civil", de los "independientes", del "movimiento vecinal", para enfrentar a los Partidos políticos que son los principales enemigos de la democracia y las posibilidades de superación de la vida nacional. 2. La Reforma del Estado y la descentralización, es una lucha para concretar la única posibilidad de desalojar a los Partidos del poder (acabar con la "partidocracia"), liquidar el nefasto centralismo y con la corrupción, que son los principales problemas de la Venezuela de hoy. 3. La Reforma del Estado y la descentralización no avanzan y no se tienen resultados por culpa del centralismo del Estado y los cogollos de los Partidos (léase CEN de AD). La más ligera revisión de estas afirmaciones muestra que del hecho al dicho hay una distancia considerable. Así, con relación a la primera de estas afirmaciones dogmáticas, es oportuno señalar que la necesidad de reformar democráticamente al Estado fue preocupación del Estado democrático mismo y de los Partidos, en función de gobierno(3). Con relación a la segunda, que ignora el necesario papel que los Partidos juegan en la sociedad democrática, que niega u oculta los logros democráticos, democratizadores y de bienestar de Venezuela, a través de sus muy concretos Partidos políticos y del Estado Nacional Democrático. Con relación a la tercera, que la Reforma del Estado y la descentralización es un proceso en desarrollo que ya conquistó un marco general y nacional, conceptual y legal. Que para avanzar está necesitado de ser asumido positivamente por los gobernadores y los alcaldes, por los viejos y nuevos actores políticos y sociales interesados consecuentemente con el desarrollo democrático de Venezuela (4). II Al hablar de la existencia cierta de un marco para la Reforma del Estado y la descentralización, nos estamos refiriendo, por supuesto, al conjunto de resultados jurídicos y sustantivos (5), y con mucha legitimidad podría reclamarse el análisis de las leyes de Elección y Remoción de Gobernadores y Delimitación y Transferencia de Competencias del Poder Público (6). Pero el planteo no puede quedarse allí. El marco nacional, conceptual y positivo al que primariamente nos referimos, es la definición de la descentralización territorial como "una oportunidad para la democracia" y un "nuevo paso hacia la modernidad", al mismo tiempo. Reformar el Estado democrático es posible porque su existencia real es la enmaterialización, la concreción histórica de los sueños y propuestas del pueblo y sus dirigentes. Reformar el Estado democrático es necesario por cuanto el conjunto de propuestas sociopolíticas, socioeconómicas y socioculturales, lo que algunos autores llaman la "Agenda de la Democracia" se logró, se realizó y se concretó, y sólo en ese sentido son comprensibles positivamente las expresiones con relación al agotamiento del modelo, etc. Concretada entonces la agenda de superación civilizatoria: de establecimiento de un régimen democrático de Partidos y libertades públicas, de utilización de los recursos naturales como palanca para el crecimiento económico y de distribución de los recursos financieros para el logro de la elevación del bienestar de la mayoría; concretada esa agenda -repito- surge en primer lugar por ello la posibilidad y la necesidad de avanzar democráticamente y modernizadoramente. Y también para corregir las perversiones perceptibles en el proceso de su realización. Es desde esta perspectiva de posibilidad y necesidad que está planteado el sentido y los alcances de la descentralización territorial. Que como oportunidad para la democracia no se agota en los aspectos políticoadministrativos, puesto que no se trata de sustituir el centralismo del Estado Nacional por el centralismo de los Estados federales; sino que debe alcanzar aspectos político sociales importantes como la consolidación del poder local y sectorial y el restablecimiento de la soberanía popular y ciudadana. Como nuevo paso hacia la modernidad exige comprenderla y asumirla como un instrumento para el desarrollo (7). Y, por ambas cosas, no puede ser sino un proceso plural, consensual y participativo(8). III De AD depende que la Reforma del Estado no sea un nuevo espejismo, porque AD tiene, y sólo AD lo tiene, un compromiso histórico: Con el establecimiento, consolidación y desarrollo de la democracia en Venezuela, en el pasado. Con. las posibilidades y necesidades democratizadoras de Venezuela, en el presente y ante la AGENDA DEL FUTUROM. NOTAS Y REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS (1) "Considerando que la sociedad venezolana exige la adopción de medidas que aseguren el establecimiento de un Estado moderno, esencialmente democrático y eficiente, en el cual los postulados de la Constitución adquieran plena vigencia y la participación ciudadana constituya un elemento efectivo de la toma de decisiones de los Poderes Públicos "Decreto presidencial del 17 de diciembre de 1985, creando la COPRE". (2) Respecto a los primeros aspectos: El establecimiento de los núcleos primarios de poblamiento y su posterior desarrollo autónomo. La independencia. La Federación: demolición de las estructuras propias de la sociedad colonial con su fachada feudal, mentalidad esclavista y monárquica, relaciones tributarias de producción y sentar las bases de la liberación modernizadora, es decir, la materialidad necesaria a un proyecto social y político que está en la base de nuestra Venezuela contemporánea. (3) La consulta de: Reporte de avances N° 1 del Banco de Datos del CLAD, sobre el Proceso Global de la Reforma del Estado en Venezuela, y - COPRE, Antecedentes de la Reforma del Estado. Esto no quiere ignorar sino complementar la visión que se tiene de la Reforma del Estado sólo como no resultado de las demandas de la sociedad; porque efectivamente: Los trabajadores / CTV. Los empresarios/ FEDECAMARAS. Los Partidos/ CANDIDATOS Y PROGRAMAS E. Los nuevos sectores sociales. La emergencia de las regiones, etc., han presionado, en distintos momentos y con intensidad variable, por el establecimiento de una relación entre el Estado y la sociedad y por una reformulación de los Partidos como entes mediadores. (4) Tengo a la vista un texto que afirma, en su parte conclusiva: (5) ... "en los últimos meses, los actores hegemónicos han procedido a tamizar dichas propuestas hasta el punto máximo admisible. Esta situación ha desvirtuado el trabajo realizado por la COPRE ya que de hecho se están realizando reformas fuera de la concepción global. Tal es el caso de las elecciones de Gobernadores y Alcaldes, que en sí no obedecen a una nueva lógica político administrativa, ya que nacen fuera del contexto original sin transferencia de facultades o recursos económicos". Alberto Urdaneta y otros, Venezuela: Centralización y Descentralización del Estado, CENDES, pp. 81-82, texto que, por decir lo menos, ignora y / o desvirtúa el planteo de la COPRE que en las Propuestas Políticas inmediatas, formula: "3.2. La comisión sostiene que las decisiones políticas y las administrativas forman parte de un proceso único, pero no considera conveniente supeditar la elección directa de gobernadores a la culminación de un proceso descentralizador. Puede estimarse que la decisión de poner en marcha la elección directa de los gobernadores de Estado, en esta forma actualizarían, y deberían hacerlo, como un poderoso estímulo para acelerar la estrategia descentralizadora requerida con urgencia, en función de los objetivos de profundización de la democracia y de ampliación de la participación. (5) Los resultados jurídicos y sustantivos, las concreciones hasta ahora logradas, por las propuestas COPRE, se pueden analizar lo extenso con objetividad e interés, en: Banco de Datos CIAD, Proceso de descentralización en Venezuela, Reporte de Avances N° 1. (6) El análisis jurídico-político de estas leyes muestran claramente cómo hoy la iniciativa legislativa y, por lo mismo, la política, está en manos de los Estados y en ellos del Poder Ejecutivo. (7) Nacionalmente considerada, la descentralización luce como detenida. Ha faltado voluntad política para hacerla avanzar, tanto en cuanto asumir las competencias transferidas, como en cuanto a transferir competencias y capacidades al interior de los Estados, hacia las alcaldías y concejos municipales. La COPRE trabaja en 12 áreas susceptibles de descentralización: salud, construcción y mantenimiento de infraestructuras, ordenamiento urbano, gestión ambiental, acueductos y aguas servidas, energía, telecomunicaciones y desarrollo de fronteras. En el sector agrícola se trabaja en tres líneas: Areas de competencia que necesariamente hay que mantener centralizadas. Areas de competencia que es necesario transferir. La descentralización que impone el desarrollo de áreas agrícolas específicas. (8) Pluralidad, consensualidad y participación, necesarias para lograr: Que la transferencia de competencias implique una mejor y más eficiente localización de los lugares donde se toman las decisiones públicas. Que la transferencia de competencias conlleve la participación de las comunidades en el control e, incluso, gestión de los servicios y demás actividades, como mecanismo que debe lograr una síntesis entre democracia y eficiencia. Que la transferencia de competencias tome en consideración que existen y existirán capacidades muy diferentes entre los Estados y Municipios para encargarse de sus nuevas funciones; la descentralización será necesariamente progresiva, desigual y heterogénea. (9) Este conjunto de propuestas necesita ser explicitado. No tanto para justificarme, como para no ofender la inteligencia de ustedes. Una democracia tomada en serio, implica en primer lugar: Elección de los magistrados 1 un hombre = un voto. Organización de la opción política 1 régimen de Partidos. Gobierno por presentación. Una democracia tomada en serio, implica segunda potencia: Que se elija y no sólo se vote. Que el Partido no termine en partidocracia. Que la presentación sea legítima. "En medio de estas deficiencias, sistemáticamente referidas, no puede negarse el papel muy importante que históricamente han cumplido las organizaciones políticas en nuestro país. Primero el rol de vanguardia, acompañando el alumbramiento tardío de Venezuela al siglo XX, tras la caída de la dictadura gomecista. Luego, en la creación y consolidación de una institucionalidad democrática, a partir de 1958, pese a todas las deficiencias que aún la rodean. Su aporte ha sido destacado en la conformación del sistema político y en la organización de la moderna Venezuela, si bien ella puede lucirnos ahora impaciente". (Edgar Paredes Pisan¡, Los Partidos frente al Reto de la Descentralización). "El Estado que emerge en el fin de la historia, es liberal en la medida en que reconoce y protege, a través de un sistema de leyes, el derecho universal del hombre a la libertad; es democrático en la medida en que existe solamente con el consentimiento de los gobernados" (Francis Fukuyama, ¿El fin de la Historia?). "Axiológicamente, la democracia política ya no tiene rivales. Pero su condición no se vuelve con esto más confortable, Más ardua en todo caso. El Ente totalitario de la NOMENCLATURA deja de constituir una alternativa y, por lo tanto, también un término de confrontación. De tal modo se desvanece como coartada. Ese criterio de juicio consiste en reafirmar, por lo común, la excelencia de la democracia realmente existente, aun cuando en la práctica de los gobiernos maltrata y pisotea principios solemnemente reiterados. Hoy ya no. La democracia, a partir de ahora sin alternativas, sólo tiene que ver consigo misma" (Paolo Flores D'Arcasis, La democracia tomada en serio. "... La alianza de los movimientos sociales con la revolución, debe ser reemplazada por su alianza con la democracia. La economía del mercado se impone, no como cívico modelo de gestión económica... sino como la única defensa inexpugnable de la sociedad civil contra el Estado, su aparato burocrático y su ideología autoritaria-(Alain Touraine, ¿Se puede seguir siendo socialista?). BIBLIOGRAFIA BASICA Carrera Damas, Germán: La Necesaria Reforma Democrática del Estado. Caracas. Grijalbo. 1988. COPRE: Antecedentes de la Reforma del Estado. Colección Reforma del Estado. Vol. 2. Caracas, COPRE, 1990. La Descentralización, Una oportunidad para la Democracia. Colección Reforma del Estado. Vol. 4, Caracas. COPRE,1989. Consejo Latinoamericano de Administración para el Desarrollo CLAD. Proceso Global de Reforma del Estado y Proceso de Descentralización en Venezuela. Banco de Datos CLAD, Reporte de Avances N° 1, 1990. Descentralización Político-Administrativa. Bases para su fortalecimiento. Caracas, CLAD. Gómez Calcaño, Luis y López Maya Margarita: El tejido de Penélope, la Reforma del Estado en Venezuela 1984-1988 Caracas, CENDES, 1991. Urdaneta Alberto y Otros: Venezuela: Centralización y Descentralización. Caracas, CENDES, 1991.