Número 5 - El Nuevo Miliario

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El Nuevo Miliario
Boletín sobre vías romanas, historia de los caminos y otros temas de geografía histórica
Número 5. Enero de 2008
12 €
MANSIONIBUS SUPRA SCRIPTIS:
APUNTES SOBRE LA MANSIO (I)
PATROCINA
Ciudades y lugares en el Repertorio de Villuga
Telégrafos ópticos en la provincia de Cuenca
Evolución del paisaje en la Vega Alta de Toledo
El Nuevo Miliario
Número 5, enero de 2008
SUMARIO
- Editorial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
- Mansionibus supra scriptis: apuntes sobre la mansio, I . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
- La mansio Ildum de la vía Augusta (Vilanova d’Alcolea, Castellón), por Ferran Arasa. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
- Tripontium – A Romano-British settlement in the British Midlands, por Irene Glendinning . . . . . . . . . . . . . . . 11
- Interpretación conceptual de la mansio romana a través de los estudios viarios.
Las stationes - mansiones de la vía latina en el territorio tusculano (lacio-italia), por María Hernández . . . . . 22
- Cañada y Calzada de la Plata, Tramo 3: Frades de la Sierra - Salamanca, por Santiago Bayón. . . . . . . . . . . 30
- Ciudades y lugares en Villuga, I, por José Antonio Cezón . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40
- Transformaciones de longitud y latitud para la Geografía de Ptolomeo.
Cálculo de los núcleos Carpetanos, por Tomás Félix Tornadijo Rodríguez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46
- Localización geográfica de algunas unidades auxiliares
romanas en la Hispania bajoimperial, por Alejandro Beltrán. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
- Líneas de telegrafía óptica en la provincia de Cuenca, por Jesús López Requena . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70
- Evolución histórica del paisaje de la Vega Alta de Toledo:
Huerta del Rey y La Alberquilla, por Alfonso Vázquez González.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 82
- Lo que se dice . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 93
- Convocatorias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 98
- Gonzalo Arias Bonet . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102
- Boletín de suscripción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
- Pautas para la presentación de originales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 107
El Nuevo Miliario
Consejo de redacción: Carlos Caballero, Santiago Palomero, Guillermo Sven Reher
Colaboradores de este número: Ferran Arasa, Gonzalo Arias, Alejandro Beltrán, Santiago Bayón, José
Antonio Cezón, Torcuato Cortés de la Rosa, Pedro Fernández Cocero, Dimas García Moreno, Guillermo
García Pérez, Irene Glendinning, María Hernández, Jesús López Requena, Jesús Rodríguez Morales, Tomás F. Tornadijo, Alfonso Vázquez González
Fotos de portada: Ildum (F. Arasa), Mariturri (J. Núñez), Tripontium (I. Glendinning); Contraportada: Buitrago de Lozoya (C. Caballero)
Contacto: Carlos Caballero; c/. Espronceda, 14-1-3; 28003 MADRID; tel. 627 301 219. Guillermo-Sven
Reher Díez; c/. Jordán, 23 5º Dcha; 28010 MADRID; tel. 658159256
Correo – e: [email protected]
Imprime: Cyan, proyectos y producciones editoriales. c/. Fuencarral, 70, Madrid
Patrocina: Fundación Juanelo Turriano.
Depósito Legal: M-51.322-2005
ISSN: 1885-9534
El Nuevo Miliario no comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores, que
son únicamente responsabilidad de los firmantes de los trabajos.
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El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
EDITORIAL
De la Ceca a la Meca
Se preguntarán, quizás, queridos
amigos y lectores el porqué de
mi permanente sonrisa miliaria
que, salvo ocasiones muy excepcionales, jamás he abandonado desde que Gonzalo Arias
me utilizó como logotipo de su
extravagante aventura. Pues es
claro, la felicidad que me produce saber que una vez más
estoy en vuestras manos, nieve,
llueva o granice. Nosotros los
miliarios por nuestra naturaleza,
mayoritariamente pétrea, no
padecemos las inclemencias del
tiempo, pero eso no quiere decir
que seamos insensibles al mundo. Muy al contrario, tenemos
un corazón grande y por qué no
reconocerlo, mucha curiosidad;
nos interesan mucho los chismes
del camino, los dimes y diretes y
por un lado o por otro, acabamos
enterándonos de todo.
Muchos pensarán que somos
sólo indicadores de caminos,
pero los estudiosos saben que
atesoramos mucha información sobre las distancias
entre los lugares próximos, el nombre del Emperador que nos mandó construir, fechas concretas de
su carrera administrativa y datos básicos del «cursus
publicus». Con eso sería suficiente, pero además si
alguien nos ausculta con paciencia podemos decirle
todo lo que pasaba en cien mil pasos alrededor de
nosotros con todo lujo de detalles. Al fin y al cabo estamos siempre, de día o de noche, haga frío o calor
al servicio de los «viatores» y claro, son muchas las
ocasiones en que éstos, agradecidos, se sientan a
nuestra vera y nos cuentan sus historias, somos sus
mudos consejeros, los guardadores de secretos insondables y de aventuras inenarrables... sobe todo de
las que les suceden en las «mansiones» en medio del
camino, esos lugares sobrenaturales entre el paisaje y
la historia, que se abren en el espacio como ventanas
atemporales y mágicas.
Quien ha pasado una noche en un aeropuerto o en
una estación de tren o autobús, sabe de lo que estoy hablando; se baja la guardia, caen las defensas
psicológicas y las máscaras cotidianas se disipan;
nadie es abogado, médico, mecánico, deportista,
nº 5, Enero 2008
actor o periodista... todos son
viajeros perdidos un instante
por las circunstancias del viaje
y todos tienen algo de miedo, de
necesidad de exorcizar la oscuridad de la noche y de contarse
mutuos cuentos que los acerquen y borren las fronteras de
lo desconocido, de lo que está
afuera. Si una noche de invierno
un viajero......aparece en una
«mansio» romana, en una venta
quijotesca del XVII, en un aeropuerto galáctico del siglo XXII
o en una estación de autobús
de provincias de fines del siglo
XX, se encontrará los mismos
tipos, el tabernero- ventero- camarero; el pícaro-ladrón-buscavidas; policías de todo signo y
laya; mafias y chicas-chicos que
se ofrecen al mejor postor y en
medio de la noche una manada
de lobos que aúllan incesantemente y que te impiden escapar.
Detalles que hacen curiosos
estos sitios son la comida y la
bebida cara y mala, la hostilidad
y ventajismo de los «venteros», la mala fama de los
clientes habituales, los camorristas profesionales, los
pícaros y vagamundos, la incomodidad de las camas
y que la suciedad tenga asiento permanente; todo
se conjura frente al viajero, que debe hacer causa
común frente al desastre, el retraso del vuelo, la noche
nevada y se reúne en rebaño protector frente a las
alimañas y se sientan todos junto al fuego acogedor
de una chimenea para contarse historias, sus historias, verosímiles o inventadas, porque el resultado no
tiene importancia. a la luz del día el encantamiento y
el ensalmo desaparecerán y todos correrán deprisa,
deprisa a sus medios de transporte y vuelven a ser
ejecutivos y prisioneros de sus negocios, olvidándose
de que horas antes fueron personas, quizás por única
vez en su vida, en aquella noche de invierno.
Viene todo esto a cuento de que la comunidad miliaria
se ha hecho eco de un libro recién aparecido y editado
por la empresa FCC, constructora de alguno de los mejores equipamientos de infraestructuras actuales, que
se llama «Lugares de Encuentro» y que hace un recorrido bastante sugerente por los puertos como lugares
de encuentro en la Antigüedad y la Hispania romana,
El Nuevo Miliario
3
para acabar en las últimas superestaciones del AVE
de Zaragoza o Tarragona o en los megaaeropuertos
como la T-4 de Barajas(Madrid) o en el vestíbulo de
facturación de la Terminal de Bilbao, conocido como
«La Paloma» de Santiago Calatrava, que recuerda a
su «L’Oiseau» de la estación francesa de Lyon.
Si recordamos algunas escenas de la película de «La
Terminal» protagonizada por el conocido actor Tom
Hanks, sabremos que por encima de la burocracia, de
las tiendas, de los controles y de la velocidad de los
viajes y viajeros, había un mundo de gente sencilla y
humilde que subyace por debajo de toda esa miseria
del dinero y del poder, un mundo mágico en el que
incluso se puede ser feliz.
Esa es la moraleja que quiere transmitir el Nuevo Miliario y la que dejan traslucir en sus artículos Ramón
Corzo («Puertos y Lugares de Encuentro de La Bética en la Antigüedad»), Xavier Aquilué («Lugares de
Encuentro en la Península Ibérica durante la época
prerromana») y el viejo Maestro José María Blázquez
(«Puertos de la España Romana»).
eron buena parte de las aventuras y desventuras del
Quijote y que están para siempre inmortalizadas en
tan peregrino y extravagante libro. Pícaros, viajeros,
venteros, aeropuertos, estaciones, puertos...están unidos en el espacio-tiempo por frases tan míticas como
aquella expresión de «ir de la Ceca a la Meca» y que
utilizaban los pintorescos personajes que en el Siglo
de Oro iban desde el Arenal y la Casa de la Moneda
de Sevilla (La Ceca) hasta los Altos de la Meca (Barbate), en las cercanías de las pesquerías del Duque
de Medina-Sidonia de Zahara de los Atunes a donde
iban los pícaros y vagamundos sevillanos. No en vano
Sevilla era la metrópoli favorita de Cervantes para
jugar a las quínolas, a los dados, para hacer negocios
dudosos y ruinosos...pero era el centro del mundo y
Cervantes, perdido, hundido y humillado por la gran
ciudad, después de agotarla y agotarse él mismo,
escribió en las ventas perdidas de los caminos y en
las cárceles de la Santa Hermandad, la mejor historia
nunca escrita por nadie en el mundo. Sólo por eso
merecería la pena que hubieran existido las «mansiones» romanas y sus hijas las ventas.....y sus nietos los
puertos, estaciones y aeropuertos.....por si una noche
de invierno, un viajero....
Algunas veces sólo con oír Los Nombres, que están sobre la pátina de las cosas, es suficiente: Así oír
Brigantium(Coruña) es recordar su legendario Faro;
nombrar Cartago-Nova(Cartagena) es soñar con una
bahía plácida y recogida de los vientos; Hemeroscopeion (Denia) que significa en griego «atalaya divina» es
digna sólo por eso de ser citada por Kavafis y qué decir
del Portus Illicitanus (La Alcudia-Elche) con su palmeral para solaz de dioses y mortales o de Oiasso(Irún)
o del Portus Amanum de Flaviobriga(Castro Urdiales).
Pero para nombres definitorios ahí está el de Emporion, es decir un lugar de encuentro y mercancías, que
da nombre a una de las primeras colonias griegas
de Hispania en Ampurias o el del mítico enclave de
Gadir(Cádiz) o el de Carteia, que fueron fundados
y cuidados por fenicios y después por los púnicos.
Nuestros amigos Jordi Pardo y Xavier Aquilué tienen
preparado un gran proyecto para el Emporion por excelencia, el emporio ampuritano; no śolo se celebra el
centenario en Marzo del comienzo hace un siglo de las
primeras excavaciones, sino que se quiere proyectar
una nueva luz sobre la Neapolis con un nuevo Museo,
una original visita a la antigua colonia e investigaciones
novedosas; les deseamos toda la comunidad miliario el
éxito y la ayuda que se merecen por el mucho y buen
trabajo ya realizado y que el otro Xavier (Rubert de
Ventós) les ilumine en la buena dirección que llevan
y sea la antorcha intelectual del «Portus» y sea su
proyecto también «Puerta» de tolerancia y cultura
mediterráneas.
Y volviendo de los puertos, y aeropuertos a las humildes mansiones romanas que ocupan parte de este
número no hay que olvidar que son éstas las mas directas antecesoras de las ventas en las que sucedi-
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El Nuevo Miliario
N. del Ed.: Este número se cerró antes conocer la noticia
del fallecimiento de Gonzalo Arias el 11 de enero de 2008;
véase páginas 102 y ss.
nº 5, Enero 2008
MANSIONIBUS SUPRA SCRIPTIS…
Apuntes sobre el concepto de mansio (I)
A manera de introducción
La mención mansionibus supra scriptis del Itinerario de
Antonino y la publicación, en el número 3 de El Nuevo
Miliario, de un artículo sobre la discutida mansio localizada en el paraje de El Beneficio, en Collado Mediano
(Madrid) nos hicieron reflexionar sobre el hecho de
que, en la actualidad, el concepto de mansio no está
tan claro no ya como en la Antigüedad, sino ni siquiera
como para que hoy se pueda definir con precisión a
qué se hace referencia con él. Nos propusimos tratar
de resolver esas dudas dedicando un amplio espacio
en la revista, pero diversas circunstancias han hecho
que el anunciado monográfico sea, en realidad, una
serie de artículos que se prolongará en el próximo
número de El Nuevo Miliario.
nº 5, Enero 2008
De este modo, en el actual se incluyen tres trabajos
realizados en diferentes ámbitos del orbe romano:
dos de ellos son consecuencia de intervenciones arqueológicas en lugares identificados como mansiones (o mutationes), y hacen referencia a la mansio
de Ildum, en Vilanova d’Alcolea (Castellón) –a cargo
de Ferran Arasa- y a Tripontium, en las cercanías de
Rugby (Inglaterra), en una aportación debida a Irene
Glendinning. El tercero de los artículos, debido a María
Hernández, se centra en un tramo de la Vía Latina en
el Lacio italiano.
Para el próximo número quedarán, además de alguna
aportación adicional de índole práctica, las reflexiones
teóricas sobre el concepto y su interpretación. Esperamos, en fin, que con esta serie contribuyamos a
clarificar una idea que no siempre se ha interpretado
con la claridad que sería necesaria.
El Nuevo Miliario
5
LA MANSIO ILDUM DE LA VÍA AUGUSTA
(VILANOVA D’ALCOLEA, CASTELLÓN)
Ferran Arasa
(Universitat de València)
Esta posta aparece citada por el Itinerario Antonino
(399, 6), los vasos de Vicarello I, II y III y el Anónimo
de Ràvena V 3 (342, 11) com la forma Ildum, y con las
variantes Ildu por el vaso de Vicarello IV e Hildum por
el Anónimo de Rávena IV 42 (304, 4) y la Guidonis
Geographica 82 (515, 1) (Roldán, 1975, 241). Estaba
situada a 24 mp de Intibili, primera mansio existente
en la vía a 27 mp al sur de Dertosa, y a otros 24 mp de
Sebelaci, situada a su vez a 22 mp al norte de Saguntum (fig. 1) Por tanto, constituía el final de la segunda
etapa de las cuatro que había entre las ciudades de
Dertosa y Saguntum, una extensa franja litoral caracterizada por un poblamiento exclusivamente rural. Su
topónimo es ibérico, como el de la posta Intibili, aunque
está latinizado. Los cronistas e historiadores del siglo
XVII, como G. Escolano y F. Diago, la situaron en el
camino que seguía por los llanos litorales. En 1836
M. Cortés la identificó con la población de Cabanes
(Castellón), situada en el corredor prelitoral que siguió
la vía Augusta en las comarcas septentrionales del
litoral valenciano, reducción que tuvo gran aceptación
entre historiadores y estudiosos. Posteriormente, en
un trabajo donde describía el trazado de dicha vía
entre los ríos Sénia y Millars, J. J. Senent (1923, 724)
propuso su identificación con el yacimiento romano de
L’Hostalot, emplazado en el término municipal de Vilanova d’Alcolea (Castellón), del que resultaban visibles
importantes ruinas y abundantes restos cerámicos.
Desde entonces, la mayoría de los autores que han
estudiado la vía Augusta por tierras castellonenses
han mantenido esta reducción. Entre ellos podemos
citar a Morote (2002, 153-154), Esteve (1992, 605;
2003: 66) y Arasa y Roselló (1995, 105).
El yacimiento se encuentra situado en el margen meridional del barranco de la Carrasqueta, junto al cruce
con la carretera de acceso a la población, en una zona
deprimida y plana situada a 266 m de altitud que históricamente ha estado expuesta a grandes avenidas.
La carretera CV-10, que en este punto sigue el mismo
trazado que la vía Augusta, lo divide en dos sectores,
el primero de los cuales se encuentra situado al este
de la carretera y es el más extenso y mejor conservado. Es aquí donde se han desarrollado todas las
intervenciones arqueológicas: dos campañas ordinarias en los años 1986 y 1987 (Arasa, 1989) y otra de
salvamento (Ulloa y Grangel, 1996) realizada en 1992
con posterioridad al hallazgo fortuito de un miliario del
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El Nuevo Miliario
emperador Caracalla fechado en los años 213-214
(Arasa, 1994). El segundo sector, situado en el lado
oeste de la carretera, parece estar arrasado por las
transformaciones agrícolas y el cultivo continuado.
Del tercer sector, que se encuentra situado al norte
del mencionado barranco y en el lado oeste de la vía,
conocemos la noticia del hallazgo de los restos de
un monumento funerario. Por otra parte, en el primer
sector se levantó una venta que menciona E. Cock,
notario y arquero de la Guardia del Cuerpo Real de
Felipe II, en su viaje de 1585-86 entre Barcelona y
Valencia (García Mercadal, 1952, 1389), cuyos restos
se han hallado en las excavaciones, lo que demuestra
una continuidad funcional del lugar.
El sector mejor conocido es el primero, situado al este
de la carretera CV-10 y limitado por el barranco y la
carretera de acceso a Vilanova de Alcolea. Está constituido por dos grandes complejos arquitectónicos.
El situado en la zona este es un edificio de 23’60 x
19’50 m construido con muros de opus caementicium,
orientado NW-SE y dividido en varias estancias (fig. 2).
En su extremo norte, a modo de cabecera, se encuentra una primera pieza de planta rectangular con unas
dimensiones de 9’30 x 4’60 m y los lados mayores
orientados NE-SW, cuyos muros aún alcanzan 2’20
m de altura y aprovechan en la actualidad una casita
de aperos y una balsa de riego. El situado en el lado
norte mide 1’37 m de grosor y está reforzado con dos
contrafuertes, lo que permite deducir que este primer
cuerpo del edificio contaba al menos con dos alturas.
La puerta principal del conjunto se encontraba situada
en el extremo NE del conjunto, desde la que se accedía a un patio en forma de L invertida situado en el lado
este. Aunque no ha podido localizarse, la puerta de la
primera pieza descrita debía estar situada en el lado
que daba al patio. En el extremo SW de éste se abría
una estancia de planta casi cuadrada.
El resto del edificio está constituido por dos estancias
de planta rectangular y unos 5 m de anchura dispuestas perpendicularmente a la pieza que hace de cabecera y orientadas hacia el sur, con muros de 65-70 cm
de grosor. Desde el patio una puerta de 1’20 m de luz
da acceso a la nave central, cuyo primer cuerpo es de
planta rectangular y está dividido por contrafuertes en
dos espacios desiguales. El segundo cuerpo, en su
extremo sur, está formado por una habitación de planta
nº 5, Enero 2008
Mapa de la vía Augusta con la localización de la mansio Ildum.
cuadrada que contaba con un acceso independiente
a través de una puerta de 1,40 m de luz abierta al
este. Al exterior, en su lado sur, se identificó el hueco de una escalera que daba acceso a una primera
planta. La nave situada en el lado oeste presenta una
división similar, aunque sin contrafuertes interiores.
Aunque su lado oeste no ha podido ser descubierto
más que en un pequeño tramo, debía contar con dos
puertas abiertas al exterior. Podemos destacar que
en los sondeos abiertos en el extremo sur de la nave
este se identificaron restos de un incendio y capas de
arcilla que podrían haber sido originadas por alguna
inundación. Los hallazgos de material mueble fueron
muy escasos, y entre ellos se identificaron algunos
fragmentos de vidrio de ventana. Las cerámicas más
recientes recuperadas en este sector pueden fecharse
en el siglo III.
Al NW de este edificio y hasta la carretera CV-10 se
extiende el complejo arquitectónico parcialmente descubierto en la campaña del 92, cuando se excavaron
un total de 590 m. Su orientación es diferente del anterior edificio, pues se dispone paralelo al eje de la
vía. En el lateral próximo al barranco se conserva un
nº 5, Enero 2008
muro de opus caementicium, posiblemente de cierre,
y en su lado oeste se encontraron dos bases de columnas que, junto a otra ya anteriormente arrancada,
permiten deducir la existencia de un pórtico abierto a
un patio situado al oeste. La zona excavada parece
corresponder a las habitaciones situadas en los lados
NW y SW del citado patio, que en parte se encontraron arrasadas. En el ala NW, junto a un muro, se
encontró una inhumación con los restos de una mujer
joven y un ajuar constituido por dos agujas de oro de
cabeza poliédrica y una copa de vidrio con botones.
Estos objetos permiten fechar la tumba en las primeras
décadas del siglo V, en el contexto de las invasiones
bárbaras (Pérez-Rodríguez Aragón, 1999), cuando
posiblemente L’Hostalot había dejado de utilizarse
como mansio. En esta zona los hallazgos cerámicos
fueron más numerosos y pueden fecharse de manera
general entre los siglos I y IV.
La función de ambos complejos arquitectónicos parece bien diferente. En el primero, la estructura situada
en su cabecera que presenta muros de gran grosor y
contrafuertes puede identificarse como un horreum o
granero, mientras que el resto del edificio podría estar
El Nuevo Miliario
7
dedicado a almacén (fig. 3). Como puede verse en
numerosos yacimientos de diferentes provincias del
Imperio, una característica técnica recurrente en los
ambientes interpretados como granero es el refuerzo
de los muros perimetrales mediante contrafuertes o
semipilastras. Este elemento constituye un indicio de
la función de la estructura como ambiente de almacenamiento (Stella Bussana, 2002, 200). El segundo
complejo, aunque los restos encontrados no permiten
completar su planta, parece corresponder a una zona
residencial articulada en torno a un patio en cuyo lado
NE existía un pórtico. El hecho de que su orientación
sea diferente puede deberse a una adaptación a la
topografía de la zona ocupada. La entrada al conjunto
debía realizarse por el lado SW y entre ambas zonas
debió existir un espacio abierto para la circulación y acceso al granero y almacén. El yacimiento se extiende
también al lado oeste de la carretera, donde no parecen conservarse restos constructivos. En conjunto, las
cerámicas y monedas encontradas permiten atribuir
al yacimiento un periodo de ocupación que se sitúa
entre el reinado de Augusto y el siglo V. A modo de
conclusión, puede decirse que localización junto a la
vía, cronología y funcionalidad son argumentos favorables a su identificación como una mansio (Estrada,
en Castellví et alii, 1997, 153).
Por otra parte, este problema quedó en parte resuelto
con el hallazgo del miliario de Caracalla en el propio
yacimiento, en el que figura la milla 283, cuando la
distancia recogida por el Itinerario Antonino entre el
caput viae de la vía Augusta situado en el Summus
Pyrenaeus y la posta Ildum es de 282 mp, con una
diferencia de 1 mp que no resulta significativa; esta coincidencia casi absoluta en la distancia proporcionada
por ambas fuentes parece un argumento casi definitivo
para su reducción.
La construcción de la vía Augusta, que con una longitud aproximada de 1.500 km unía el Summus Pyrenaeus con la ciudad de Gades y puede considerarse el
proyecto viario de mayor magnitud entre los realizados
por el emperador en la península, puede situarse de
manera aproximada entre los años 16 y 13 aE, cuando
Augusto realizó su segundo viaje a Hispania, y 8-7 aE,
cuando se fechan los primeros miliarios encontrados
en Cataluña. Su construcción se enmarca en un amplio
programa de reorganización territorial que el emperador puso en marcha en las provincias hispánicas en el
que tenían un papel fundamental la fundación de ciudades, la construcción de carreteras para garantizar la
comunicación y la parcelación de grandes superficies
para su reparto entre los soldados licenciados. Con la
vía debieron edificarse las postas necesarias para el
funcionamiento del cursus publicus o servicio oficial de
transporte con que el emperador la dotó (Walter, 2001),
de manera que hacia esas fechas las mansiones como
Ildum debieron estar construidas.
8
El Nuevo Miliario
Las características de las estaciones viarias han sido
abordadas por diversos autores en los últimos años.
Así, Chevalier (1997, 284) destaca que se componen
de construccciones de variada funcionalidad agrupadas normalmente en un solo recinto o edificio que debe
ajustarse a las necesidades del servicio. El problema
del reconocimiento de las postas rurales desde un punto de vista arqueológico ha sido tratado posteriormente
por Mezzolani (1999). Por su parte, Corsi (2000, 80-81
y 169-186) ha desarrollado estas cuestiones determinando una serie de rasgos que permitirían reconocer
las postas tanto desde el punto de vista topográfico
como arqueológico, y considerando la dificultad de
diferenciar entre una mansio, una mutatio y un establecimiento privado. Recientemente, Núñez y Sáenz
(2005) las han abordado de nuevo en su estudio sobre
la mutatio de Mariturri (Álava).
En cuanto a los datos estrictamente arqueológicos,
los elementos señalados son el tipo de edificios, su
organización, funcionalidad e incluso algunas cuestiones constructivas. Para Chevalier (1997) la estructura
de una mansio reune diversos sectores con funciones diferentes: un gran patio con pórticos y entrada
amplia para los vehículos, con abrevadero; establos;
habitaciones para los viajeros; una taberna; baños; un
hábitat próximo para los servicios (talleres, tiendas,
etc); eventualmente un edificio administrativo, médico
y enfermería; un santuario y una necrópolis. Por su
parte, Corsi (2000) señala que la triple función que debían cumplir las mansiones como stabulum, horreum y
hospitium debe materializarse en la existencia de tres
complejos arquitectónicos diferentes. Desde el punto
de vista arqueológico éste es posiblemente el rasgo
distintivo más importante que permite identificar una
posta: por las funciones específicas que ejercía, su
distribución espacial presenta una división tripartita.
En el caso de L’Hostalot, el gran edificio identificado
como horreum y almacén y la zona a la que se atribuye
un carácter residencial, en la que existía un patio con
al menos un lado porticado, se avienen con dos de las
funciones que aquéllas deben cumplir.
En cuanto a su emplazamiento en relación con la vía,
aspecto que ha sido estudiado en el caso de la vía De
Italia in Hispanias y Ab Asturica Terracone (Ariño et
alii, en Castellvi et alii, 1997, 246-257), el yacimiento se
extiende a ambos lados de la misma; en consecuencia, se incluye en la categoría de las postas que son
atravesadas por el camino. También el aprovisionamiento hídrico es un factor determinante a la hora de
determinar la localización de una mansio, puesto que
a las necesidades básicas de cualquier asentamiento
se unen las de un importante consumo producido por
el importante número de animales y el flujo de viajeros.
L’Hostalot está situado junto a un pequeño barranco
que permanece seco la mayor parte del año, por lo que
debieron ser necesarias cisternas que hasta ahora no
han sido identificadas.
nº 5, Enero 2008
Planta del edificio identificado como horreum
y almacén
Reconstrucción del edificio identificado como
horreum y almacén
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El Nuevo Miliario
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En la extensa franja de territorio rural que se extiende entre las ciudades de Dertosa y Saguntum, de 97
mp (143’4 km), la presencia de mercados resulta un
problema arqueológico de difícil solución. El mercado
temporal (nundina) es un elemento imprescindible en
las regiones sin ciudades, y suele ubicarse en saltus, uici y fundi (Leveau, Sillières y Vallat, 1993, 114115). Con ellos, también algunas mansiones pudieron
ejercer una función comercial. El carácter vetebrador
del poblamiento de la vía Augusta en esta zona y el
dinamismo económico que se observa a lo largo de
su recorrido (Ripollès, 1999), permiten plantear la hipótesis de que la posta Ildum, casi equidistante entre
ambas ciudades, también pudiera haber ejercido una
función comercial.
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10
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
TRIPONTIUM – A ROMANO-BRITISH SETTLEMENT IN THE
BRITISH MIDLANDS
Irene Glendinning,
BSc, MBSA, CEng, CITP
Secretary Rugby Archaeological Society
[email protected]
Background
Tripontium, the place of the three bridges, was located at Cave’s Inn, close to the centre of England, five
miles to the east of what is now the town of Rugby in
Warwickshire. The settlement would have been well
established within ten years of the Roman invasion of
England AD 43, because its location suggests that it
served as one of the mutationes (relay stations) close to
the defensive military zone, which was established by
Aulus Plautius and maintained during the period from
AD 43 to AD 47 (Lucas, 1997 pp 6-10).
Figure 2: Part of the British Section of the Antonine Itinerary
(adapted from Ordnance Survey, 1978)
Fig 1: The Plautian Defensive Zone AD 43-47
Tripontium straddled the main arterial road leading
north from the Roman capital Verulamium (St Albans).
The Saxons later called this road Watling Street. The
present A5 road still follows substantially the same line
as the Roman road for much of its route. Tripontium
was included in the second, sixth and eighth Antonine
Itineraries. Of these only Iter VI had Tripontium as a
stopping place. This itinerary located Tripontium ten
miles north of Bannaventa (Whilton Lodge) and eight
miles south of Venonae (High Cross) (Lucas, 1997).
nº 5, Enero 2008
Despite the accuracy of this third century AD record,
there was much speculation about the true location of
the settlement (Bloxham, 1884). The on-going debate
and evidence was well summarised by RES Tanner
in his paper in the Rugby School National History Society Report dating to 1939 (Tanner, 1940), providing
background to excavations conducted that year by
Rugby School students in the area of Cave’s Inn. The
location of Tripontium was later established definitively by systematic excavation starting in the 1960s by
Rugby Archaeological Society (RAS). The Society was
founded in 1961 by a group of local amateur archaeologists, initially working under the guidance of Dr Graham
Webster, after sand and gravel quarrying activities at
Shawell Quarry unearthed a cemetery, complete with
Roman grave goods.
The quarry was on the border between Warwickshire
and Leicestershire, which is roughly aligned with the
A5 road in that area (Figure 3, Areas 1 and 6). The
«High level ground» (Figure 3) contained the remains
of a substantial defensive ditch, dating to the mid or
El Nuevo Miliario
11
late fourth century AD. The quarry situation provided
some remarkable excavation opportunities, including
the sectioning of a complete Roman well (Figure 3,
Well 5), which proved to be about, 14 metres deep
and yielded valuable evidence, including a complete
Roman milestone commemorating the succession of
Constantine the Great in AD 306 (Webster, 1965). The
effective support from the quarry owners and operators
was essential for the success of the Society’s work at
that time.
The Society has continued to excavate the settlement
until the present time, firstly rescue excavations ahead
of quarrying (Figure 3, Areas 2 and 7) and later engaged in less time-critical research excavations of stone
buildings (Figure 3, Area 3). Several grants were provided by various organisations to support different phases of the excavations, research and publication work.
However main the reason the projects were affordable
was because the workforce comprised enthusiastic
and skilled volunteers.
Figure 3: Tripontium Excavation Site Plan
In 1966 Jack Lucas was appointed Director of Excavations. He later became Chairman of the Society and
continued in both roles, still leading the Society until
shortly before his death in March 2006 at the age of
85. In 1992 Jack was rewarded for his contribution to
Archaeology by election as a Fellow of the Society of
Antiquities of London. In 2004 the Society was presented with the prestigious Pitt Rivers Award at the
British Archaeological Awards in Belfast, in recognition
of the significant contribution to archaeology from a
voluntary organisation through excavation, research
and publication.
(Cameron, 1972) (Lucas, 1981), followed by a more
recent final report (Lucas, 2005). Research about
significant finds recovered at Tripontium led to several
additional important publications. Included in the key
artefacts recovered were a fine late Roman belt buckle
(Hawkes, 1972) and the milestone of Constantine the
Great (Webster, 1965). However the critical discovery
from an historical perspective was the product of meticulous recovery and assemblage of four separate
fragments of a tegula containing a graffitic inscription. The subsequent publication following research
by Roger Tomlin led to the correction to the name of
the Leicestershire native tribe from Cortiani (mistranslation in Ptolemy’s Geographia Claudii Ptolemaei) to
Corieltauvi (Tomlin, 1983).
Stone buildings – Area 3
Excavation and research has revealed that Tripontium
was occupied for almost the whole period of Roman governance of Britain. The settlement was most likely established mid first century AD. This is a Roman name,
implying that Tripontium had been established by the
Roman Army. However no evidence has been found
of a permanent garrison in the locality, suggesting that
when the region became de-militarised, perhaps from
about AD60-70, Tripontium would have been handed
over for commercial and civilian purposes and development (Webster, 1966, pp32).
The settlement appears to have been established on
a virgin site, as no evidence of pre-Roman occupation
was found in any part of the excavations. It was reported in the Fourth report that there was occupation
straddling the length of the road over approximately
1000 metres. The latest evidence indicates that the
settlement «extended back about 100 metres to the
east and 700 metres to the west» (Lucas, 2005). The
road-side areas investigated continued many timber structures and evidence of simple industry and
commerce. Extrapolating from the available evidence
Jack Lucas estimated that a population of at least 500
people would have needed to live in the vicinity of Tripontium at any time, in order to provide the necessary
basic labour and services.
The stone buildings were in a sheltered low-lying area
on the south-west of the settlement (Figure 3, Area
3), set back about 100 metres to the west of the road.
There was a sophisticated land-drainage system surrounding the buildings, most likely channelling the
available fresh spring water into or around the buildings and significantly supplying the bath-house. The
excavations of the two main buildings, the mansio and
the bathhouse (Figure 4), provided clear evidence of
several major modifications and reconstructions during
the lifetimes of both buildings (Figure 10 - timeline).
The RAS findings at Tripontium were disseminated by
publication of three interim reports (Cameron, 1969)
12
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
Figure 4: Tripontium Excavations in Area 3
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
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The earliest structure (Building 1) found in Area 3 (Figure 4) had a dry-stone foundation originally supporting
a timber structure. Dating provided by first century
pottery found in the foundations. Proximity suggests
that this building was dismantled and replaced by a
second structure, Building 2, which was rectangular,
had six rooms connected by an internal corridor and
was probably a simple mansio. There were external
stone walls, timber framed internal walls and a fine
opus signinum floor. Two coins of Domition AD 8196, found under the floor, provide the earliest date for
construction. As Figure 5 shows, this building has not
yet been fully excavated.
The third interim report states that the earliest date for
construction of Building 3 was the early part of second
century, from the early second century pottery sherds
found under the building. However this evidence was
reinterpreted by Jack Lucas for the fourth report in the
light of further evidence about reconstruction techniques from the Bathhouse excavations. He proposed
that Building 3 was built shortly after the second building, at the end of the first century or beginning of the
second century AD. Buildings 2 and 3 appear to have
been contemporary. The third building cut across the
remains of the earliest dry-stone building. Building 3
was initially a rectangular building, similar to but slightly
larger than Building 2. It had six rooms connected by
a corridor, with a large room, possibly the triclinium
at the west end of the building with access from the
corridor (Figure 5).
It was established by dendrochronological spot-dating
(Lucas, 2005, pp 63-4) that the first bathhouse structure was constructed at the end of the first century or
beginning of the second century (AD 97-115), at about
the same time as the third mansio building. The walls
of the main praefurnium of the bathhouse cut though a
lime kiln that would have been used in the construction
or rendering of earlier stone buildings.
The first bathhouse was very short-lived. It is possible
that this was constructed in a dry period, but soon proved to be prone to flooding. After only 10-20 years a
second bathhouse was constructed on the foundations
of the first building, with floors about 500mm higher.
Also most probably the roof would have needed to be
raised. There was another modification in the reconstruction that can be attributed to the English climate:
The second praefurnium, designed into the first building to heat the tepidarium was extended. Undisturbed
accumulation of ash and other debris in the area of the
main praefurnium provided excellent stratified evidence of the full history for the operation of the different
phases of bathhouse structures.
The sophistication of these early buildings, coupled
with the fine craftsmanship evident in the construction,
demonstrate that Tripontium was considered to be a
place worthy of some investment at the end of the first
century AD. The available facilities would have made
this an attractive place for travellers to rest overnight.
Evidence was found in all buildings and phases of finely painted plaster using a wide range of colours and
decorative styles.
The bathhouse was largely dismantled in about AD180
and was left derelict for a period of about 20-30 years,
(Lucas, 2005 pp108). The construction of a new, Phase
3 Bathhouse on the same footings started at about
the beginning of the third century AD. About the same
time there was a major redevelopment and extension
to Building 3, to form a substantial L-Shaped structure,
Building 4. The new mansio building was substantially
larger, had an integral bath suite and heated rooms
(Figure 7).
The Bathhouse Phase 3 building was also more substantial and sophisticated than the earlier building (Figure 8). Tiled drainage channels were built into the
Figure 5: Tripontium Area 3: Mansio Buildings about AD 100
14
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
Figure 7: Building 4 L-Shaped Mansio, about AD200
Figure 6: Tripontium Bathhouse second building cAD120
Figure 8: Tripontium Bathhouse Phase 3 at about AD200
sub-floors and there was some evidence of heating
provided for the frigidarium cold pool. These major
developments at the beginning of the third century
took place about the time of the edict from Caracalla to
«extend Roman citizenship to all freeborn provincials».
From dating evidence found in the remains during excavations, it appears that these structures remained
in use for some purpose until the beginning of the fifth
century at least.
No evidence has been found of further stone buildings
at Tripontium built under the Roman occupation, before
or after AD200, but there are many areas of the settlement that are not currently accessible.
About 100 years after the construction of the final mansio Building 4 and Bathhouse Phase 3, a commemorative milestone was erected at Tripontium to mark the
death of the Emperor Constantius in AD 306 and to
proclaim the succession of his son, Constantine I, the
first Christian Emperor. This milestone was discarded
some time later and thrown down a disused well, located on the high ground beside the road in the northern
part of the settlement, from where it was unearthed in
the 1960s.
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
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The Late Roman ditched enclosure at Tripontium
It is not known exactly when or why the ditched enclosure was constructed that straddled the Roman road
on the high ground, enclosing about three acres of
land. Based on dating evidence it was suggested in
the first and second interim reports that the ditch and
ramparts could have been constructed in the early
part of the fourth century AD and filled-in after at most
10-20 years. As proposed by BR Hartley in his paper
about interpretation of dating evidence, considering the
historical context and assuming this was a defensive
enclosure, it would make more sense for this to have
been constructed in the mid to late fourth century (Hartley, 1966 pp52). The dating evidence was terminus
post quem therefore does not preclude that possibility
(Cameron, 1969 and 1972) .
The Roman road, now the A5, had settlements approximately every ten miles. Travelling north from Verolamium (St Albans) the sequence of settlements was
Durocobrivae, Margiovinium, Lactodorum, Bannaventa, Tripontium, Venonae, Manduessedum, Letocetum,
Pennocrucium, Uxacona, Viroconium and onwards
into Wales (Figure 9). Some research or excavation
has been conducted at all of these Roman centres.
Some, but not all of the associated research reports
have been published. Although the settlements differed
in scale and purpose, evidence was found at least at
six of the sites of similar and contemporaneous late
Roman fortifications (Figure 9). In each case rectangular defensive ditches and ramparts were constructed,
normally on high ground, straddling the Roman road
(Webster, 1966: Letocetum, Pennocrucium) (Lucas,
1971: Bannaventa).
The writer Ammianum Marcellinus recorded in the
Barbarica Conspiratio that from AD 365 there was
a coordinated invasion of England by «barbarians»
composed of Picts, Scots, Saxons and Attacotti. The
motivation was opportunism as a result of depletion in
troop numbers following significant military defeat in
mainland Europe in AD 353. In response to reports of
unrest Theodosius was despatched from Rome with
four regiments. Marcellinus recorded that Theodosius
succeeded in driving out the insurgents by AD 369 by
creating a system of defences.
It has been proposed by several archaeologists, including Graham Webster, Brian Hobley and Jack Lucas,
that the chain of fortifications observed in the English
Midlands was part of this system of defences established by Theodosius. The claim is strengthened by the
observation that all the enclosures discovered to date
are located on high ground, therefore provide good defence capability and potential for communications, for
example by smoke signalling. Graham Webster used
the term Burgi to describe these sites, drawing comparison with defended settlements from the same period
16
El Nuevo Miliario
Figure 9: Late Roman defended settlements or Burgi in the
English Midlands
discovered along the Roman highways in Germany
and France. The apparent short life of the Tripontium
ditches and the dating evidence appears to support this
theory for Tripontium at least. However more research
would be needed before this could be stated with any
certainty.
Discussion
Analysis of dateable coin and pottery evidence from
across all areas suggests that occupational activity
in Tripontium fluctuated considerably during the four
hundred year Roman period. Although there was coin
evidence dating to most periods, the greatest activity
consistently appears to be during the fourth century,
particularly dating to first half and the last decade of
the fourth century.
It has not yet been possible to excavate the whole of
the area of occupation in the former settlement. Parts
of the Roman road itself and roadside evidence in the
centre of the settlement would be of particular interest should they ever become accessible. However
the discovery and excavation of the substantial stone
structures (Area 3), the largest possibly a mansio or an
administrative centre close to a large public bathhouse,
has significantly added to the knowledge of Roman
Britain and raised the profile of Tripontuim. Until the
excavations by RAS, this was thought to be a minor
stopping place en-route to the north. The evidence
of repeated investment in development and improvements during Roman times suggests that Tripontium
was of some importance, for both the local population
and for travellers.
The table below (Figure 10) provides a brief summary
proposing approximate dates significant to the lifetime
of the Roman settlement of Tripontium.
nº 5, Enero 2008
Historical Context
Claudian Invasion of England
Defensive Zone established
Icenian Revolt
Approximate Year
AD43
AD47
AD60
Foundation of Lindum Colonia
Foundation of Colonia Nervia Glevensis
Deva Legionary fortress rebuilt in stone
Construction of Hadrian’s Wall begins
Civil unrest in northern Britain
Caracalla extends Roman citizenship
Rebuilding of Hadrian’s Wall
Constantine succeeds Constans
Raids by Picts, Attacotti, Saxons etc
Theodosius restores civitates
Improvement to defences in Britain
AD100
AD110
AD122
AD180
AD200
AD306
AD364
Tripontium Event
Tripontium founded
Building 1 construction
Building 2 construction
Building 3 construction
Bathhouse 1 construction
Bathhouse 2 construction
Bathhouse 2 dismantled
Building 4 construction
Bathhouse Phase 3 construction
Tripontium milestone
Defensive enclosure built
AD369
AD400+
Defensive enclosure filled in
Latest dating evidence
Figure 10: Possible timeline of historical context to events affecting Tripontium
In the year 2000 a new museum was opened in the
centre of Rugby. The main gallery of the museum was
designed to display the finds from Tripontium. In December 2006, this was renamed the Jack Lucas Gallery.
This was a fitting tribute to mark the death of the longstanding leader of RAS. Rugby Museum provides an
excellent home for dissemination of information and
evidence about the Roman settlement of Tripontium.
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www.Tripontium.org.uk
http://www.rugby.gov.uk/site/scripts/documents.
php?categoryID=1482
The author is a Principal Lecturer in Computer Science
at Coventry University, appointed in a voluntary capacity as secretary and publisher for Rugby Archaeological
Society since 1992.
26th November 2007.
Tripontium, el lugar de los tres puentes, estaba situado
en Cave’s Inn, cerca del centro de Inglaterra, cinco millas
al este de la actual ciudad de Rugby, en Warwickshire. El
asentamiento debió haber sido fundado en los diez años de
invasión romana de Inglaterra, a partir de 43 d.C., pues su
localización sugiere que sirvió como una de las mutationes
(postas) próximas a la zona defensiva militar que fue establecida por Aulus Plautius y mantenida durante el periodo
comprendido de 43 a 47 d.C. (Lucas, 1997: 6-10)
Tripontium se extendía por la arteria principal que se dirigía
al norte desde la capital romana Verulamiun (St. Albans).
Los sajones llamaron posteriormente a esta ruta Watling
Street. La actual carretera A5 sigue, en lo esencial, la misma
dirección que la vía romana en buena parte de su recorrido.
Tripontium fue incluido en el segundo, sexto y octavo de
los itinerarios de Antonino. De ellos, sólo el Iter VI tenía en
Tripontium un lugar de parada. En este itinerario se localizaba Tripontium diez millas al norte de Bannaventa (Whilton
Lodge), y ocho millas al sur de Venonae (High Cross) (Lucas,
1997).
Pese a la precisión de este texto del siglo III d.C., se ha
especulado mucho sobre la verdadera localización del
asentamiento (Bloxham, 1884). El subsiguiente debate y
las pruebas fueron bien resumidos por RES Tanner en su
artículo de la Rugby School National History Society Report,
que data de 1939 (Tanner, 1940), e incluye una descripción
de las excavaciones realizadas tal año por estudiantes de la
escuela de Rugby en el área de Cave’s Inn. La localización
de Tripontium fue más tarde establecida definitivamente
por la excavación sistemática iniciada en los años 60 por
la Rugby Archeological Society (RAS). La sociedad había
sido fundada en 1961 por un grupo de arqueólogos aficionados locales, y trabajaron inicialmente bajo la tutela
del Dr. Graham Webster, después de que las actividades
extractivas de arena y grava que se venían desarrollando
en la cantera de Shawell descubrieran una necrópolis con
ajuares romanos.
La cantera estaba en el límite entre los condados de Warwick
y Leicester, línea divisoria que sigue irregularmente la carretera A5 en esta zona (Figura 3, áreas 1 y 6). El estrato superior
(figura 3) contenía los restos de una notable trinchera defensiva, datable en la mitad o el último tercio del siglo IV d.C. La
situación de la cantera facilitó algunos ámbitos en los que
excavar, incluyendo el corte transversal de un completo pozo
romano (fig. 3, pozo 5), que resultó tener aproximadamente
14 m de profundidad y aportó valiosas pruebas, incluso una
piedra miliaria romana que conmemoraba la sucesión de
Constantino el Grande en el año 306 d.C. (Webster, 1965).
18
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
Las facilidades dadas por los propietarios de la cantera fueron
esencial para el éxito del trabajo de la RAS en esa época.
La RAS ha continuado excavando el asentamiento hasta el
presente, en primer lugar realizando trabajos de recuperación a lo largo de la cantera (fig. 3, áreas 2 y 7), y más tarde
ocupándose de investigaciones sobre los edificios de piedra
menos amenazadas por los plazos. Distintos organismos
concedieron varias donaciones para sufragar distintas fases
de las excavaciones, así como de los trabajos de investigación y publicación. En todo caso, la parte esencial de los
proyectos pudo llevarse a cabo gracias a la colaboración
entre los diferentes equipos de trabajo y los entusiastas y
habilidosos voluntarios.
En 1966 Jack Lucas fue nombrado Director de las Excavaciones. Más tarde llegó a ser presidente de la RAS y prosiguió en ambos puestos, dirigiendo aún la Sociedad hasta
poco antes de su muerte, en marzo de 2006, a la edad de
85 años. En 1992 Jack fue premiado por su contribución a
la arqueología con la elección como miembro de la Sociedad de Antigüedades de Londres. En 2004, la Sociedad
obtuvo el prestigioso premio Pitt Rivers, en los premios de
Arqueología Británica de Belfast, en reconocimiento a su
significativa contribución a la Arqueología desde una organización voluntaria a través de la excavación, investigación
y publicación.
Los descubrimientos realizados en Tripontium por la RAS
fueron difundidos por medio de tres informes preliminares
(Cameron, 1969; Cameron, 1972 y Lucas, 1981), a los que
siguió un informe reciente (Lucas, 2005). La investigación
acerca de los significativos hallazgos obtenidos en Tripontium condujo a diversas importantes publicaciones adicionales. En el catálogo de objetos recuperados se incluyeron
una hermosa y tardía hebilla de cinturón y la piedra miliaria
de Constantino el Grande (Webster, 1965). No obstante,
el descubrimiento exacto, por lo que se refiere a una perspectiva histórica, fue debido a la meticulosa recuperación y
reconstrucción de cuatro fragmentos de tegullae que contenían una inscripción. La publicación subsiguiente a la investigación, realizada por Roger Tomlin, permitió la corrección
del nombre de la tribu nativa de Leicestershire, de Cortiani
(traducción errónea incluida en la Geographia de Claudio
Ptolomeo) por Corieltauvi (Tomlin, 1983).
Edificios de piedra (área 3)
La excavación y la investigación han revelado que Tripontium fue ocupado durante casi toda la dominación romana
de Britania. El asentamiento fue muy probablemente establecido a mediados del siglo I d.C. Se trata de un nombre
romano que denota que Tripontium fue establecido por el
ejército romano. No obstante, no ha sido hallada prueba
alguna de una guarnición permanente en la localidad, lo
que sugiere que cuando la región fue desmilitarizada, quizá alrededor de los años 60 – 70 d.C., Tripontium habría
sido dedicada a desarrollar objetivos civiles y comerciales
(Webster, 1966: 32).
nº 5, Enero 2008
El asentamiento parece haber sido establecido en un lugar
virgen, ya que en ninguna zona de las excavaciones se ha
encontrado prueba alguna de una ocupación anterior a
Roma. En el cuarto informe se señaló que hubo una ocupación que abarcaba, aproximadamente, 1.000 m a lo largo
de la carretera. La última prueba indica que el asentamiento
se extendió alrededor de 100 m en dirección este y 800
m al oeste (Lucas, 2005). Los márgenes de la carretera
investigados contenían muchas estructuras de madera y
evidencias de protoindustria y comercio. Extrapolando las
evidencias válidas, Jack Lucas estimaba que en el entorno
de Tripontium habría sido necesaria una población no inferior a 500 personas, con objeto de llevar a cabo las labores
básicas y los servicios.
Los edificios de piedra fueron un área inferior de abrigo en
la zona suroeste del asentamiento (fig. 3, área 3), instalada
aproximadamente 100 m al oeste de la carretera. Había un
sofisticado sistema de drenaje alrededor de los edificios,
muy probablemente para canalizar la valiosa agua de una
fuente hacia el interior de los edificios o en su entorno y,
especialmente, para surtir a las termas. La excavación de
los edificios principales, la mansio y la casa de baños (fig. 4),
arrojó pruebas claras de diversas modificaciones, mejoras
y reconstrucciones durante la existencia de ambos edificios
(fig. 10).
La estructura más antigua (edificio 1) hallada en el área 3
(fig. 4) tenía una cimentación de piedra seca que originalmente soportaba una estructura de madera. Su datación
fue posible por la cerámica encontrada en la cimentación.
La proximidad sugiere que este edificio fue desmantelado y
sustituido por una segunda estructura. El edificio 2, rectangular, tenía seis habitaciones comunicadas por un pasillo
interior y fue, probablemente, una simple mansio. Existían
muros de piedra externos, los muros interiores estaban hechos de madera y los pavimentos, de opus signinum. Bajo el
pavimento se encontraron dos monedas de Domiciano (81
– 96 d.C.) que probaron la temprana fecha de construcción.
Como muestra la figura 5, este edificio no ha sido excavado
completamente.
El tercer informe establecía que la fecha más temprana
de construcción del edificio 3 fue en la primera mitad del
siglo II d.C., lo cual se deduce de los materiales (cerámica
y tejas) pertenecientes a esa época encontrados bajos el
edificio. No obstante esa prueba fue reinterpretada por Jack
Lucas en el cuarto informe, a la luz de la ulterior evidencia
en cuanto a técnicas de reconstrucción en las excavaciones
de las termas. Lucas proponía que el edificio 3 había sido
construido poco después del segundo edificio, a fines del siglo I o comienzos del siglo II d.C. Los edificios 2 y 3 parecen
haber sido coetáneos. El tercer edificio corta los cimientos
del más temprano edificio, a canto seco. Este tercer edificio fue inicialmente rectangular, similar al edificio 2, pero
ligeramente más grande. Tenía 6 habitaciones conectadas
por un corredor; con una habitación grande, posiblemente
el triclinium, en el extremo oeste del edificio, con acceso
desde el pasillo (fig. 5).
El Nuevo Miliario
19
La datación dendrocronológica del lugar (Lucas, 2005: 6064) estableció que la estructura de la casa de baños fue
construida al final del s. I o comienzos del s. II d.C. (entre
97 y 115 d.C.), aproximadamente al mismo tiempo que la
tercera mansio. Los muros del praefurnium de las termas
discurren a través de una calera que habria sido usada en
la construcción, o bien para el suministro de los primeros
edificios de piedra.
La primera casa de baños tuvo una vida muy corta. Es posible que fuese construida en un periodo seco, pero pronto
demostró estar expuestas a inundarse. Tan sólo 10 ó 20
años después fue construida una segunda casa de baños
sobre los cimientos del primer edificio, con suelos aproximadamente 500 mm más altos. También, probablemente,
fue necesario elevar la techumbre. En la reconstrucción tuvo
lugar otra modificación que puede ser atribuida al clima de
la región. El segundo praefurnium diseñado en el primer
edificio para caldear el tepidarium fue agrandado. El hecho de que no se retirase la acumulación de cenizas, y la
presencia de otros restos, sirvió como excelente evidencia
estratigráfica para reconstruir la historia completa de las
diferentes fases estructurales de las termas.
La sofisticación de estos primeros edificios, unida a la evidente calidad artesanal de su construcción, demuestra
que Tripontium fue considerado un lugar merecedor de
ciertas inversiones a finales del s. I d.C. Los recursos aportados hicieron de Tripontium un atractivo lugar de descanso
nocturno para los viajeros. En todos los edificios, y en sus
respectivas fases, hay señales de enlucidos hermosamente pintados, recurriendo a una amplia gama de colores y
estilos decorativos.
Las termas fueron por completo desmanteladas alrededor
del año 180 d.C. y quedaron abandonadas por un periodo aproximado de 20 a 30 años (Lucas, 2005: 108). La
construcción de una nueva casa de baños, fase 3 de las
termas, sobre los mismos fundamentos empezó alrededor
del comienzo de la tercera centuria d.C. Aproximadamente
al mismo tiempo el edificio 3 tuvo un mayor desarrollo y extensión, para formar una estructura en forma de «L», el edificio 4. La nueva mansio fue sustancialmente más grande,
y contaba con una «suite» integral de baño y habitaciones
caldeadas (figura 7).
La fase 3 de las termas fue también más sofisticada y sustancial que la fase anterior (fig. 8). En el subsuelo fueron
construidos canales de desagüe embaldosados y hay
pruebas de calentamiento de la piscina fría del frigidarium.
Estas mejoras llevadas a cabo en el comienzo del siglo
III tuvieron lugar alrededor de la época del edicto de Caracalla para «extender la ciudadanía romana a todas las
provincias libres». La datación de los restos hallados en las
excavaciones evidencia que estas estructuras estuvieron
en uso para algún propósito al menos hasta el comienzo
del siglo V d.C.
20
El Nuevo Miliario
No se han encontrado pruebas de ulteriores edificios de
piedra construidos en Tripontium bajo la ocupación romana,
antes o después del año 200, pero hay muchas zonas del
asentamiento que en general no resultan accesibles.
Alrededor de cien años después de la construcción final del
edificio 4 de la mansio y de la fase 3 de las termas, fue erigido en Tripontium un miliario conmemorativo que señalaba la
muerte de Constancio en 306 d.C. y proclamaba la sucesión
de su hijo Constantino I, el primer emperador cristiano. Este
miliario fue depuesto algún tiempo más tarde y arrojado a un
pozo abandonado, situado en la meseta junto a la carretera,
en la zona norte del asentamiento, de donde fue recuperado
en los años 60 del siglo XX.
La tardía fortaleza romana de Tripontium
No se conoce exactamente cuándo ni por qué fue construido
el cercado con foso que se extendía en la vía romana sobre
la meseta, comprendiendo aproximadamente 3 acres de
tierra. Basándose en evidencias cronológicas fue sugerido
en los informes primero y segundo que el foso y los baluartes
podían haber sido construidos en la primera parte del siglo
IV d.C. y terraplenados lo más 10 ó 20 años más tarde.
Como propuso BR Hartley en su texto sobre las evidencias
cronológicas, considerando el contexto histórico y asumido
que esto era un cerramiento defensivo, tendría más sentido
que hubiese sido construido en la segunda mitad del siglo
IV (Hartley, 1966: 52). El testimonio era un terminus post
quem que, por tanto, no excluye esa posibilidad (Cameron,
1969 y 1972).
La vía romana, ahora la A5, tenía asentamientos cada diez
millas. Viajando hacia el norte desde Verolamium (St. Albans), la sucesión de asentamientos fue Durocobrivae,
Margiovinium, Lactodorum, Bannaventa, Tripontium, Venonae, Manduessedum, Letocetum, Pennocrucium, Uxacona,
Viroconium y progresivamente al interior de Gales (figura 9).
En todos estos centros romanos se ha llevado a cabo alguna
investigación y excavación y algunos, si no todos los informes han sido publicados. Aunque los asentamientos difieren
en escala y propósitos se hallaron, al menos en seis sitios,
testimonios de tardías fortificaciones romanas similares y
coetáneas (figura 9). En cada caso fueron construidos fosos
defensivos rectangulares y murallas, normalmente en la meseta, abarcando la vía romana (Webster, 1966: Letocetum,
Pennocrucium) (Lucas, 1971: Bannaventa).
El escritor Amiano Marcelino informó en Barbarica Conspiratio que desde el año 365 d.C. hubo en Inglaterra una
invasión coordinada de los bárbaros, compuesta por Pictos,
Scotos, Sajones y Atacotos. La invasión encontró una ocasión oportuna en la disminución en el número de tropas, a
la cual siguió una significativa derrota militar en Europa en
el año 353 d.C. En respuesta a la inquietud provocada fue
enviado desde Roma Teodosio con cuatro regimientos.
Amiano Marcelino dice que Teodosio tuvo éxito expulsando
a los insurgentes en el año 369 d.C., al crear un sistema de
defensas.
nº 5, Enero 2008
Varios arqueólogos, entre los cuales se encuentran Graham
Webster, Brian Hobley y Jack Lucas, han propuesto que
la cadena de fortificaciones observadas en las Midlands
inglesas es parte de este sistema defensivo establecido
por Teodosio. La propuesta cobra fuerza al observar que
todas las fortificaciones descubiertas hasta la fecha están
ubicadas en altura y, por tanto, permiten una buena capacidad defensiva y una potencial comunicación, por ejemplo
mediante señales de humo. Graham Webster usa el término
Burgi para describir estos sitios, trazando comparaciones
con los asentamientos de igual cronología descubiertos a
lo largo de las rutas romanas en Alemania y Francia. La
aparentemente corta vida de los fosos de Tripontium y los
indicadores cronológicos parecen sostener esta teoría al
menos en Tripontium. Sin embargo, se necesitaría una investigación mayor para establecer esta hipótesis con alguna
certidumbre.
Discusión:
El análisis de las monedas y de las cerámicas que son susceptibles de ser datadas sugiere que la actividad durante la
ocupación de Tripontium fluctuó considerablemente durante
los 400 años del periodo romano. Aunque hay monedas
representativas de la mayoría de los periodos, la mayor actividad parece tener lugar durante el siglo IV, particularmente
en la primera mitad y en la última década.
No ha sido aún posible excavar la totalidad del área ocupada
por el primer asentamiento. Partes de la propia vía romana y
de sus márgenes, en el centro del asentamiento, serían de
particular interés si llegasen a ser accesibles. Sin embargo,
Contexto histórico
Invasión de Inglaterra por Claudio
Establecimiento de la zona defensiva
Revuelta iceniana
Fundación de Lindum Colonia
Fundación de Colonia Nervia Glevensis
Reconstrucción en piedra de la fortaleza legionaria de Deva
Comienza la construcción del muro de Adriano
Revueltas civiles en el norte de Britania
Caracalla extiende la ciudadanía romana
Reconstrucción del muro de Adriano
Constantino sucede a Constante
Incursiones de picots, sajones, scoots…
Teodosio restaura algunas ciuitates
Mejora de las defensas de Britania
el descubrimiento y excavación de las sustanciales estructuras de piedra del área 3, la mayor posiblemente una mansio,
o un centro administrativo cercano a una casa de baños
pública, ha contribuido al conocimiento de la Britania romana
y han ensalzado el perfil de Tripontium. Hasta las excavaciones de la RAS se pensaba que éste era sólo un sitio menor
de parada en la ruta hacia el norte. La evidencia de recursos
para su desarrollo y perfeccionamiento durante la época romana sugiere que Tripontium fue de gran importancia, tanto
para la población local, como para los viajeros.
La tabla (fig. 10) ofrece un breve resumen proponiendo
fechas significativas aproximadas para el periodo vital del
asentamiento romano de Tripontium:
En el año 2000 fue abierto un nuevo museo en el centro de
Rugby. La galería principal fue diseñada para exhibir los
hallazgos de Tripontium y, en diciembre de 2006, fue designada con el nombre de Jack Lucas Gallery. Se trataba de
un adecuado tributo para recordar la muerte del tanto tiempo director de la Rugby Archaeological Society. El Rugby
Museum puede ser un excelente centro para la difusión de
información del asentamiento romano de Tripontium.
La autora es Principal Lecturer en Informática en la Universidad de Coventry y, desde 1992, trabaja como voluntaria en
la Rugby Archaeological Society, desempeñando las labores
de secretaria y editora.
(versión española: Pedro Fernández Cocero)
Fecha aprox.
43 d.C.
47
60
100
110
122
180
200
306
364
369
>400
nº 5, Enero 2008
Acontecimiento en Tripontium
Fundación de Tripontium
Construcción del edificio 1
Construcción del edificio 2
Construcción del edificio 3
Construcción de las primeras termas
Construcción de las segundas termas
Desmantelamiento de las segundas termas
Construcción del edificio 4
Construcción de las terceras termas
Miliario de Tripontium
Construcción del cerramiento defensivo
Amortización del cerramiento defensivo
Último dato cronológico
El Nuevo Miliario
21
INTERPRETACIÓN CONCEPTUAL DE LA MANSIO
ROMANA A TRAVÉS DE LOS ESTUDIOS VIARIOS.
LAS STATIONES - MANSIONES DE LA VÍA LATINA
EN EL TERRITORIO TUSCULANO (LACIO-ITALIA)1
María Hernández Martínez
La ciudad de Tusculum se encuentra en el margen
exterior del volcán albano, en torno a 2 km al Sur de
Frascati, a poco menos de XIV millas de Roma por
la vía Latina (McCracken: 1948) y a XV millas por la
Labicana (Dion. Hal., X, 20) (v. fig. 1).
término mansio2. En este sentido, también el territorio
tusculano nos deja ver ciertos atisbos de una posible
función militar recaudatoria, en alguno de los lugares
de etapa situados en sus fronteras o en proximidad a
éstos3.
En torno a la construcción de la vía romana se prevén
toda una serie de infraestructuras administrativas y
comerciales (fora, tabernae, praetoria, stationes y
mutationes) que no siempre resulta fácil diferenciar
y que en muchos casos conviven con una función
ligeramente diferenciada.
Generalmente se acepta la diferenciación entre varios
tipos de lugar de descanso en un recorrido viario, basándose en la distancia entre cada una de sus etapas
y en la consecuente funcionalidad de las mismas. Las
paradas o stationes se denominan mutationes cuando se ubican a una distancia de 8-9 millas y sirven al
cambio de los caballos en los servicios «veloces»,
como los cursus publicus, cursus velox o cursus clablarius. Cada seis u ocho mutationes (48-64 millas),
dependiendo de la afluencia de cada recorrido y del
tipo de viajeros asiduos al mismo (a caballo, con carros
de mulas o caballos, a pie, milicias... etc.), se sitúan
las mansiones, donde se puede comer y pernoctar y
donde además se llevan a cabo actividades comerciales y de culto.
Comenzaremos por definir la que es una de las formas básicas de lugar de descanso o parada temporal
dentro del recorrido viario, la denominada mansio. No
podemos analizar este término sin tener en cuenta
paralelamente otras definiciones como las de statio,
mutatio e incluso la de castrum. Con relación a este
último término, debemos tener en cuenta que el concepto de etapa de descanso, regularmente establecida a una cierta distancia respecto a su precedente
y sucesiva, puede radicar su origen en la necesidad
militar de establecer lugares de acampada para los
ejércitos en movimiento; de este modo, hay autores
que sitúan esta funcionalidad en el primitivo uso del
Debemos tener en cuenta que el territorio suburbano
de la magna urbs, donde se sitúa el ager Tusculanus, acoge un flujo viario tan intenso que es posible
observar en los diferentes recorridos principales un
1) Ubicación geográfica del territorio tusculano. Vista del conjunto volcánico albano desde el
Monte Giannicolo de Roma
22
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
continuum de tabernae, termae y mansiones a lo largo
de varias millas de distancia. De este modo, es difícil
precisar dónde comienza y acaba la aglomeración
poblacional de cada posible statio.
Abordaremos la funcionalidad de las mansiones presentes en el territorio, en proximidad al límite este del
ager Tusculanus con el ager urbis Romae4 (desde el
Casale di Morena, milla IX de la vía Latina, hasta la
statio Ad Decimum, milla X de la misma vía); resulta
fundamental la ubicación de estos lugares poblaciones en puntos de compita entre las vías de salida de
Roma y los primitivos recorridos transversales (desde
las montañas hasta el mar Tirreno) que sirvieron en la
Antigüedad, y aún servían a comienzos del siglo XX,
a los grandes movimientos trashumantes.
Otro aspecto que no debemos olvidar es el de la dependencia territorial respecto a una ciuitas vecina de
las stationes del camino. En este sentido, no es difícil
explicar la presencia de numerosas aglomeraciones
del tipo uicus en el territorio lacial —y por ende en el
tusculano— que, como perpetuación de una realidad
arcaica de organización del territorio se encuentran
presentes, incluso en época imperial, en las stationes
de los recorridos viarios y que, a través de la epigrafía,
podemos vincular administrativamente con los municipios más próximos5.
2) Recorridos transversales a la vía Latina en las millas VIII
y X, de clara tradición prerromana (G. M. De ROSSI, 1979,
«Bovillae», Forma Italiae)
Las posibles mansiones viarias presentes entre las
millas IX y X de la vía Latina se acogen a una interpretación diferente a la de la tipología tradicional basada,
como hemos ya indicado, en la distancia entre las
etapas de una misma vía. En esta parte del territorio,
frontera entre Roma y Tusculo, debemos hablar de
puntos de mutatio, atendiendo a la distancia que les
separa de Roma; sin embargo, estos enclaves, ubicados tan próximos a Roma y a su vez tan cercanos entre
sí no pueden servir estricta y únicamente a la función
pública de servicio al correo oficial.
Probablemente, con relación al estudio específico de
las mansiones, el mayor interés de estos dos enclaves
en las millas IX y X de la vía Latina, radica en la diferente forma de ocupación que observamos en uno y
otro caso, estrechamente relacionada con la uilla y el
uicus, respectivamente. Ambos tipos de aglomeración
se encuentran vinculados en nuestro territorio al desarrollo de las diferentes actividades pertenecientes
al entorno viario.
Comenzamos por la milla X que, al igual que la previa
milla VIII, corresponde a un punto de compito viario
entre una vía de salida de Roma, la Latina, y otra vía
no menos importante, que comunica las montañas
centrales de Italia con dos de las costas del país, la
tirrénica y la adriática (v. fig. 2). Estos compita se corresponden con aglomeraciones más o menos importantes que desempeñan una función de statio-mansio
nº 5, Enero 2008
3) Fundamentos de una de las villas situadas junto a la vía
Latina en la milla X
en gran proximidad a la ciudad de Roma pero a gran
distancia de los puntos de llegada y salida de las vías
transversales. De este modo, actúan como mansiones
para los viajeros de este recorrido transversal que
se detienen a su llegada a la vía Latina con motivo
no sólo de la larga distancia recorrida sino también
de ciertos intereses comerciales. Este enclave reúne todas las características propias de una man-
El Nuevo Miliario
23
4) Distribución de las estructuras de habitación y de los monumentos sepulcrales en la statio-mansio de la milla X de
la vía Latina (T. ASHBY 1907, «The classical topography of
the roman campagna. The via Latina», PBSR, Vol. IV, Part
I-III, Section I-II, London.
sio a larga distancia: lugares de mercado, capillas
de culto, instalaciones de habitación e incluso una
importante concentración de estructuras tumbales de
gran envergadura, así como una «mancomunidad de
propietarios». Debemos añadir que el núcleo poblacional que constituye la statio tiene una perduración
en el tiempo que va desde el período arcaico hasta el
período tardo-antiguo. La continuidad en el uso de las
estructuras presentes en este punto se observa en el
ámbito de las estructuras edilicias que forman parte
del paisaje de la statio (comúnmente llamadas villas
pero probablemente en algunos casos relacionadas,
al menos parcialmente, con funciones propias de las
posadas o mansiones) y que deben jugar un papel activo en el desarrollo de la misma (v. fig. 3). Igualmente,
la continuidad en el uso de esta statio se constata en
el ámbito cementerial, conviviendo a ambos lados de
la vía los sepulcros republicanos y las catacumbas
paleocristianas (v. fig. 4).
Observamos que las estructuras edilicias que formaron parte de la statio se orientan perfectamente respecto a la vía principal y que hay un interés claro por
24
El Nuevo Miliario
formar parte del núcleo del compitum, ya que, si bien
la envergadura de las estructuras es considerable, la
extensión de terreno adyacente a las propiedades no
lo es; de este modo, es plausible considerar que no
estuvieran relacionadas con la producción agraria
sino con una función comercial o de servicio relativa
al tránsito viario6.
El caso de la milla IX, localizada al igual que los dos
puntos anteriormente citados en un compitum viario
(si bien no se trata de un cruce entre la Latina y una
vía trashumante), se diferencia de éstos en que, el
papel de la mansio y del compitum en sí mismo no
puede estar relacionado con el movimiento trashumante característico de las vías transversales sino con la
importancia de la propia vía Latina y con la traída de
aguas a través de los acueductos laciales que confluyen en gran número en torno a este punto. Son dos
las propiedades documentadas a la altura de la milla
IX: la llamada villa dei Centroni, en la parte norte de la
vía Latina, y el gran fundo Morena, en la parte sur. Con
relación a la villa dei Centroni tenemos pocos datos
seguros en cuanto a su interpretación, y su ubicación,
nº 5, Enero 2008
apartada de la vía principal, no permite relacionarla
directamente con una mansio de la vía Latina7.
Queremos destacar sin embargo el papel de la segunda, el fundo Morena, por ser un ejemplo bien estudiado
y por contar con paralelos recientes en la milla VII de
la misma vía Latina. Comenzaremos por destacar un
aspecto fundamental que diferencia a las propiedades
situadas junto a la vía, como el fundo Morena, de aquellas distribuidas al interior del territorio, como la villa dei
Centroni, y es su construcción al nivel de la propia vía y
con la misma orientación que ésta; es decir, el paisaje
del suburbano tusculano se caracteriza por las villas
de placer emplazadas en colinas de media altura, sin
embargo las estructuras de habitación situadas junto a
la vía no buscan esa distinción topográfica (v. fig. 5). En
este sentido, es lógico entender que las propiedades
ubicadas junto a la vía principal pretendan ser accesible a ésta y en consecuencia desarrollen una cierta
actividad ligada a la vía.
Si bien la propiedad Morena, y la posible mansio acogida en su interior, no se constituyen como una aglomeración poblacional, como en el caso de la milla X,
por el contrario perpetua el esquema clásico de la
statio-mansio, donde además de una continua alineación de monumentos funerarios8 se ubica un centro
cultual (bien constatado a partir de época medieval9) y
muy probablemente una bifurcación hacia el territorio
tusculano, en dirección a Frascati. A su vez, en el caso
de la propiedad Morena observamos esa continuidad
cronológica de uso desde época romano-republicana
hasta nuestros días, una característica invariable y
común a todos los puntos estratégicos de una vía. Por
otro lado, se conserva una inscripción en la cual dos
ediles curules del agro suburbano, uno de ellos Varro
Murena (identificado con A. Terentius), conceden a
los magistri uici una parte de un terreno para erigir
5) Propiedad Morena. Pervivencia de las estructuras romanas bajo las medievales, permitiendo conocer su orientación
y magnitud (foto: DE ROSSI, 1979, op. cit., p. 99).
6) Detalle. Topografia geometrica dell’agro romano de C.
Dalla Pergola (1704).
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
25
7) Detalle de la extensión de la propiedad Morena en época
medieval. La orientación de las dos imágenes es S-N y N-S
respectivamente (Catasto Alessandrino, 1659-1660 y DE
ROSSI, 1979, op. cit.).
26
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
8) Excavación arqueológica en la milla VII (SAR, 1999).
Descubrimiento de una superposición de parcelaciones
agrarias romanas (DI BLASI et al., 1999).
un monumento10. En este sentido no es de extrañar
que un funcionario edilicio como Murena tuviera una
propiedad de tal importancia junto a una vía principal
y que, en proximidad a ésta se situase un uicus; dicho
uicus ha sido emplazado por algunos autores en torno a la milla VII de la vía Latina11. La argumentación
para tal ubicación —el hallazgo de la inscripción en
la milla VII— no resulta suficiente para atribuir a este
posible vico de la milla VII la pertenencia de la propiedad Morena, ciertamente alejada de este lugar; por
el contrario, parece más plausible que la propiedad
Morena perteneciese a alguna aglomeración más
próxima, concretamente a la milla VIII. En torno a esta
milla se localizan numerosos monumentos funerarios
y algunas estructuras de habitación romana, además
de las cercanas propiedades latifundistas de Centroni
y Morena. También existe en este punto un compito
viario donde, bajo la edificación medieval del «Casalotto», encontramos una vez más los fundamentos
de una estructura romana orientada respecto a una
nº 5, Enero 2008
vía transversal que corta a la Latina (v. conjuntamente
fig. 2 y fig. 6).
Llegados a este punto vamos a conocer otro ejemplo
de gran extensión latifundista en la milla VII, cuya ubicación topográfica y organización interna puede sin
duda encontrar un reflejo en el caso de la propiedad
Morena (v. conjuntamente fig. 7 y fig. 8).
De nuevo, estamos en una propiedad con una gran
cantidad de terreno de cultivo disponible, cuyo uso
puede fácilmente estar relacionado con una posible
actividad económica, beneficiada por la ubicación en
proximidad a la vía Latina. Varios son los aspectos
parangonables con la propiedad Morena; entre ellos,
su ubicación en un importante compitum viario —pudo
ser un primer punto de descanso en la salida de Roma
por la vía Latina-, dicho compito se organiza en la coincidencia del paso de un curso fluvial— «ponte di Sette
Miglia», al igual que el «ponte di nono» de la propiedad
El Nuevo Miliario
27
Morena- y la extensión agraria puede ponerse en relación con unas estructuras edilicias romanas ubicadas
en proximidad, si bien en este caso orientadas hacia
la vía transversal y no hacia la propia vía Latina. Del
mismo modo, las estructuras romanas aún hoy visibles
describen un recinto cuadrilátero realzado y coronado
por una torre en época medieval, siguiendo el mismo
modelo que en la propiedad Morena12.
CONCLUSIONES
Tanto el uicus como el gran dominio (fundus o uilla)
tienen la consideración topográfica y administrativa de
una explotación territorial. La diferencia entre el uicus
y el fundus radica en que el primero agrupa explotaciones autónomas, reunidas bajo un origen, una cultura y/o un objetivo común, y el segundo se constituye
como una comunidad de trabajo bajo una dirección
única, sometida a una estricta jerarquía.
Las numerosas propiedades individuales, las uillae
o mansiones que se ubican, con una mayor o menor
extensión de territorio —en cualquier caso de gran
envergadura edilicia—, junto a los principales recorridos, pueden estar realizando funciones propias de una
mansio sin ser necesariamente un punto de parada
oficial en el camino.
Investigadores del British School de Roma han señalado recientemente la existencia de villas situadas
en proximidad a las vías principales con la función de
hospedar a los viajantes, al modo de una mansio13,
o incluso ejerciendo algún tipo de patronato sobre
el conjunto de una población rural circundante. Este
dato aparece bien documentado tanto en la Etruria
meridional como en la Sabina14.
Sabemos que los grandes patricios romanos albergan
esporádicamente a conocidos y amigos en sus villas, e
incluso, en ocasiones, sus propiedades actúan como
verdaderas mansiones «privadas» en un recorrido
viario. En este sentido, Cicerón (Att., IX, 9) nos relata
cómo a su vuelta hacia Roma desde Formia, pasa por
Terracina y se detiene «a pernoctar en casa de Pompeyo en Albano», a muy corta distancia ya de Roma.
Topográficamente podemos aún hoy observar que
las villas más antiguas y fundamentalmente las más
grandes se ubican junto a las arterias de comunicación
principales. En el territorio tusculano podemos mencionar numerosos casos junto a la propia vía Latina.
La gran propiedad latifundista de la milla IX, el casale
di Morena, así como las villas situadas en la milla X,
de grandes dimensiones pero con poco terreno cultivable, podrían formar parte, si bien parcialmente, de
estas instalaciones de servicio cuyo desarrollo está
claramente vinculado a su disposición junto a la vía
principal.
28
El Nuevo Miliario
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nº 5, Enero 2008
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8. Véase DE ROSSI (1979).
9. En la propiedad Morena se encontraba en el siglo IX d. C.
la iglesia de S. Marinae o Maria. No es de extrañar que en
época antigua se ubicase también aquí un lugar de culto en
torno a las aguas que aquí confluían a través de acueductos
y de cursos naturales. Hoy el foso del cauce de la Marrana
recibe el nombre de Marciano o Mariano y pasa precisamente por este punto. Además en gran proximidad se sitúa
otra iglesia, S. Andreae de nono, situado junto ad pontem
de nono. De Rossi cree que la historia de este lugar de culto
puede remontarse hasta, al menos, tiempos de Onorio I (s.
VII d. C.): véase M. ARMELLINI (1891): Le chiese di Roma
dal secolo IV al XIX, p. 889-890.
10. C. I. L., VI, 1324.
NOTAS
11. Véase F. GROSSI GONDI (1908) : «Il Tusculano nell’età
classica», p. 40-41.
1. En el presente número del NM se reserva un apartado
para tratar de forma detallada el concepto de mansio a partir de los textos y la documentación cartográfica antigua;
nosotros nos limitaremos a esclarecer únicamente la evolución funcional de las mansiones a la luz de los hallazgos
arqueológicos y dentro del marco geográfico del Lacio Antiguo. (N. del Ed.: el concepto de mansio desde un punto de
vista teórico se tratará en el número siguiente de El Nuevo
Miliario, véase página 5 de este número).
12. Véase el estudio pormenorizado de las estructuras en
L. QUILICI (1974): «Collatia», Forma Italiae, Regio I, vol. X,
Roma.
2. No debemos olvidar sin embargo que los documentos
cartográficos en los que se basan estas afirmaciones corresponden al siglo III d. C. [DAREMBERG, C. (1969): «mansio», Dictionnaire des Antiquités grecques et romaines,
(1877-1919 versión original), 10 v., Paris].
14. Véase PATTERSON ET AL. (2005).
13. Con anterioridad, SILLIÈRES (2003) afirmaba que los
propietarios de villas próximas a las vías instalaban albergues y «cabarets» en su propiedad, y da prueba de ello a
través de diversos autores antiguos que hablan de su uso
habitual.
3. En gran proximidad, por la vía Appia, se ubica la statio
Bouillae, representada en la Tabula Peutingeriana a través
de grandes almacenes de grano. Con relación a la recaudación de la annona militaris véase HERNÁNDEZ (2004);
también G. ARIAS (2002): «La annona y el Itinerario Antonino», Anexos de El Miliario Extravagante, 4, p. 31 ss.
4. Sabemos que, al finalizar el siglo III a. C., el límite del
pomerio de Roma se encuentra situado en torno a la milla X
(Liv., Per., XXVII, 37, 9).
5. El uicus es el resultado de la concentración humana en
primitivos puntos de descanso a lo largo de las principales
vías del mundo romano, incluso antes de que tengamos
constancia del uso del término mansio en época romana.
Véase HERNÁNDEZ (2006); también M. TARPIN (2002):
Vici et pagi dans l’occident romain. Ecole Français de Rome,
485 p.
6. Para ver detalles de las actividades comerciales constatadas a través de la epigrafía en este enclave véase HERNÁNDEZ (2004).
7. Véanse algunos detalles en DI MATTEO (2002).
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
29
CAÑADA Y CALZADA DE LA PLATA
TRAMO 3: FRADES DE LA SIERRA - SALAMANCA
Santiago Bayón Vera
Presidente de la Asociación
para la Recuperación Integral de las Cañadas
«90 Varas»
Ruta de La PLata
30
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
Provincia: Salamanca
Términos municipales que atraviesan la Cañada
Real de la Plata
Frades de la Sierra
Pedrosillo de los Aires
Membribe de la Sierra
San Pedro Rozados
Morille
Mozárbez
Aldeatejada
Barbadillo
Carrascal de Bárregas
Salamanca
Términos municipales que atraviesan la Calzada
Romana.
Frades de la Sierra
Pedrosillo de los Aires
Membribe de la Sierra
San Pedro Rozados
Morille
Mozárbez
Aldeatejada
Salamanca
Términos municipales que atraviesan la vía férrea
Ruta de la Plata (Astorga – Plasencia)
Montejo
Ruta de La PLata
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
31
La Maya
Fresno – Alhóndiga
Encinas de Arriba
Sieteiglesias de Tormes
Ejeme
Alba de Tormes
Terradillos
Arapiles
Carbajosa la Sagrada
Salamanca
Términos municipales que atraviesan Camino de
Santiago Sur
Frades de la Sierra
Pedrosillo de los Aires
Membribe de la Sierra
San Pedro Rozados
Morille
Mozárbez
Aldeatejada
Barbadillo
Carrascal de Bárregas
Salamanca
En el paraje Prado de Pineda como hemos señalado
anteriormente cañada y calzada se unen para discurrir
solapándose durante parte del recorrido. La llanura va
quedándose atrás al introducirse en el término municipal de Frades de la Sierra pasan, cañada y calzada
cercanas a la entidad de población de Navarredonda
de Salvatierra, donde el P. Morán colocaba una mansio
Sentice.1 Hoy solo quedan edificios en ruina en una
ladera pendiente.
La vía pecuaria y la calzada discurren entre alambradas de espinos con una anchura que oscila entre 50 y
75 metros. En las proximidades de la entidad de población casi despoblada de Navarredonda de Salvatierra
las únicas edificaciones que se mantienen en pie son
utilizadas como segunda residencia, vertederos, escombreras y zanjas sirven de obstáculos a la calzada
y la cañada.
La Calzada Romana Vía de la Plata abandona a la
Cañada Real de la Plata por su derecha para penetrar en el término municipal de Pedrosillo de los Aires
para pasar junto a mansio Sentice, actual entidad de
población de La Dueña de Abajo, donde existen dos
miliarios unos de los cuales ostenta el número CLIX,
y en el llamado teso de la Ermita quedan ruinas de
edificios, también en la llanura aparecen cimentaciones de carácter romano que nos da la idea que nos
encontramos en la mansio y no como la colocaba el
P. Morán a escasos kilómetros en Navarredonda de
Salvatierra.
Citemos textualmente a J.M.Roldán Hervás «Sentice
(láms. III, 24; X, 4; XXIX, 3; XXX, 1.2).Esta mansio está
32
El Nuevo Miliario
también atestiguada por las fuentes antiguas como
ciudad o asentamiento urbano indígena, aunque solamente en fuentes geográficas, que nada ilustran sobre
la particular historia de sus habitantes. Su nombre aparece en el Itinerario de Antonino (434, 3), el Ravennate
(IV 45, 8) y Ptolomeo (II 6, 49)»
«Era, según el Itinerario, la mansio más próxima a la
de Salmantica por el sur, de la cual distaba 24 millas.
Su localización ha sido muy discutida. Morales y Ceán
Bermúdez la sitúan en Siete Carreras, movidos quizás
por haberse encontrado allí un miliario, el CLXVIII, por
su carácter de cruce de caminos y por la pervivencia
de dos ventas, de las que aún quedan restos. Tal hipótesis, sin embargo, no puede admitirse hoy en serio,
entre otras muchas razones, porque Siete Carreras
está sólo a trece millas de Salamanca, es decir Salmantica. Por su parte Saavedra, Fdez. Guerra y Villar
y Macías la colocan en Frades que es el núcleo de
población más importante de los alrededores, aunque
tiene en contra el hecho de que la calzada no pasa ni
por el lugar ni por sus alrededores. Por último queda la
hipótesis aceptada comúnmente de colocar Sentice en
el despoblado de la Fuente Santa o en Navarredonda
de Salvatierra, cerca de este lugar, aunque la calzada
tampoco pasa por el pueblo o sus cercanías, tesis que
sustenta Antonio Blázquez.»
Esta hipótesis moderna de la Fuente Santa con mayor
rigor científico la expone el más profundo conocedor de la calzada en la provincia de Salamanca, el P.
César Morán Para ello respecto a distancias. Morán
se apoya en el miliario de la Dueña con el número
CLIX y en la mansio que sigue a Sentice, ad Lippos,
que sitúa correctamente en el pueblo de Valverde de
Valdelacasa.
No estamos de acuerdo con tal ubicación, debido a
varias razones. El razonamiento del P. Morán es el
siguiente: «(En la Dueña) hay uno (un miliario) con el
número 159, y éste nos declara que Sentice, tercera
mansión salmantina, octava desde Mérida, queda tres
millas más atrás, pues se halla a 156 millas de Mérida,
12 desde ad Lippos conforme al Itinerario»
El error está en que de Sentice a la mansio siguiente
no hay 12 millas, sino 15 que se leen sin variante alguna en los mejores códices. Por tanto este miliario CLIX
no marca tres millas más adelante de la ubicación de
la mansio, sino el lugar exacto de su emplazamiento.
Aparte de la coincidencia de los códices en el número
XV, hay confirmación arqueológica e incluso simplemente matemática. Admitiendo que la milla en un mismo camino no puede ser de valor variable sino que ha
de adaptarse a un patrón fijo con error en todo caso
de unas decenas de metros, si Sentice se coloca en la
Fuente Santa la distancia a través de la calzada hasta
Salmantice, mansio que no ofrece en absoluto problemas de ubicación, sería de 39.500 ms. Esto obligaría a
nº 5, Enero 2008
aceptar una milla, puesto que de Sentice a Salmantice
se coincide unánimemente en 24 millas, de unos 1.670
ms. sólo para este último trayecto, mientras que la anterior sería de 1.450, lo cual es absurdo pensar en un
camino tan uniforme y en un trecho tan corto.
La prueba matemática, después de todo, no tendría
ningún valor por sí sola si la arqueología no viniera a
ofrecer también una documentación positiva. Morán,
aparte de la prueba del miliario, aduce que el colocar
aquí Sentice, de sentís, ‘zarza’, cuadra perfectamente
al lugar, de magníficos zarzales en los prados y a las
orillas del ancho camino. Sigue diciendo que hay agua
abundante, según se desprende del nombre de Fuente, y que han llegado hasta la actualidad tres ventas
con ruinas de casas ya desaparecidas y una ermita
común pozo en su interior de agua potable. Hemos
inspeccionado el lugar, y, efectivamente, quedan las
ruinas de la ermita, pero el sitio no nos parece apropiado, ya que se encuentra encajonado en la ladera
de una pequeña pendiente con la calzada a sus pies
formando hoy un canchal al que se mezcla la tierra
rojiza y los abundantes riachuelos que se forman y que
hacen intransitable el camino. Fuera de esta ermita no
hay otros restos arqueológicos que permitan afirmar
que se trate de los restos de un núcleo antiguo de población que pueda remontarse a la época romana.
Si no es éste el lugar de emplazamiento de Sentice,
habrá que buscarlo de acuerdo con los datos del Itinerario y lo que ofrezca la exploración arqueológica.
Según aquéllos la mansio debía estar en el miliario
CLIX, estas millas de Emérita y a 24 de Salamanca.
Es esto; por lo menos, lo que se desprende de los
manuscritos más dignos de crédito, según la edición
que hemos consultado de D. Guntz.
La prueba no puede ser más evidente: justamente en
la Dueña de Abajo, finca en el término de Pedrosillo
de los Aires, se encuentran dos miliarios (lám. XXIX,
3), uno de ellos con este número: CLIX49. Formaba
parte del porche que sostenía un tejadillo de una vieja
ermita, como la que se ve algo más arriba en Calzadilla
de Mendigos. Hoy esta ermita ha desaparecido por
completo y sólo queda su recuerdo en el nombre del
cerrito en el que se levantaba: el teso de la ermita. Si
el miliario no está absolutamente «in situ» no puede
haber sido traído de muy lejos, en primer lugar porque
las distancias coinciden casi absolutamente y en segundo lugar porque no es fácil mover estos cilindros
de más de dos toneladas de peso.
Además del miliario de la Dueña para rastrear el lugar
de S entice tenemos otros que nos pueden precisar
exactamente su emplazamiento, una vez supuesto
que se conoce el camino exacto, que, por otra parte,
no deja lugar a dudas y se reconoce a lo largo de todo
este trayecto. Son éstos, el miliario de Calzadilla de
Mendigos, que también conserva el número: CLXV,
nº 5, Enero 2008
el de Fuenterroble, que según el P. Morán tenía el número GXLVIII, y el más seguro de todos, el de Valverde de Valdelacasa, que se encuentra in situ sin duda
alguna 50.
Con respecto al primero, el de Calzadilla, con el número GLXV, debía estar a seis millas de la mansio, o sea,
a 8.800 ms. La distancia exacta del miliario al lugar es
de 8.800 ms. El de Fuenterroble no nos sirve porque
no está in situ, ya que está hoy de poyo en una casa del
pueblo. Aquí no se puede aducir que sea difícilmente
trasladable, porque, en este caso, se trata de dos fragmentos de unos 60 centímetros de largo.
Y por lo que respecta al miliario de Valverde con el
número CXLIII, o sea, a 16 millas de la mansio, la distancia con curvímetro hasta el teso de la ermita es de
23.700 metros, lo que se adecua perfectamente a la
distancia matemática exigida.
Una vez comprobado que las distancias de los miliarios están de acuerdo entre sí y con los datos del
Itinerario, puesto que las 24 millas o 35.500 metros.
se cumplen midiendo con curvímetro desde la Dueña
a la salida del puente de Salamanca, queda por ver la
razón de más peso y la única, en definitiva, que puede
dirimir la cuestión del emplazamiento: la confirmación
arqueológica.
Con el nombre de la Dueña se conoce dos fincas situadas al SO. del término de Pedrosillo de los Aires, que
como distintivo llevan el nombre de Grande o de Arriba
y Chica o de Abajo. Es en ésta donde se encuentran
los miliarios. Forma un farallón rocoso, como una proa
dirigida hacia el oriente con una ligera inclinación de
ésta hacia el sur, en la estribación oriental de la Sierra
de la Dueña de 1.168 ms. de altitud máxima, que a su
vez forma parte del macizo de Peña Gudiña. Su altura
es de 970 ms., dominando un vallecito que cierra al
oeste el pico de la Dueña, al sur Peña Oreada, al norte
Peña Larrade y al este el cerro de Amatos. Está regada
al norte por el regato del Malpaso, afluente del río Alhándiga y con abundantes fuentes, una de las cuales
podría seguramente remontar a la época romana. Su
situación es magnífica dominando un amplio espacio
desde su altura, con agua abundante y con muchos
zarzales, con lo que el nombre incluso se puede explicar. La fotografía aérea nos ha proporcionado la documentación para trazar su perímetro, muy semejante
al de la ciudad de Caparra, aunque algo más pequeño
y cuyas medidas máximas son de 550 ms. de norte a
sur y de 400 de este a oeste (lám. X, 4). Quedan en
la foto huellas que pueden interpretarse como restos
de edificios en todo el perímetro. Por lo que respecta
a la prospección sobre el terreno, se pueden ver en
la acrópolis, al norte, cimientos romanos de cantería
de medio metro de espesor (lám. XXX, 1) y también
otros en la ladera oriental, junto a los miliarios, y en la
punta NE. un cuadrilátero perfecto que marca el mayor
El Nuevo Miliario
33
espesor y altura de la hierba en derredor, de 140 X 130
ms. y, por último, al SW. otro de 150 X 115 metros. A
100 metros. de la casa, por un camino, rumbo SE. se
llega a otro cuadrilátero que marcan los arbustos de
100 x 75 ms. en cuyo lado oeste hay una fuente de tipo
romano, aunque muy descuidada y de factura sencilla
y rústica de donde aún mana agua (lám. XXX, 2). La
calzada pasa por su lado occidental con dos caminos
secundarios, uno por el norte y otro por el sur que la
comunican con la vía y que van a coincidir en la ladera
oeste de la acrópolis. Sería muy interesante realizar
una detenida excavación del lugar, que seguramente
proporcionaría interesantes hallazgos en relación con
la cultura indígena, y que pensamos emprender en
fecha próxima.
No hay pues duda de que hemos tropezado con la
mansio de Sentice, o mejor dicho, con este núcleo
de población indígena donde los romanos más tarde
asentaron una de las mansiones de la vía. Queda ahora por dilucidar a qué pueblo pertenece este núcleo de
población, que Ptolomeo coloca entre los vacceos. Sin
embargo este punto no parece prestarse a discusión,
puesto que su posición al sur de Salmantica, región
casi en su totalidad vettona, hace que el dato de Ptolomeo haya de interpretarse como un error. En todo caso
puede ser que los vacceos en el momento máximo
de su expansión, siglos III yII, se apoderaran de gran
parte de la región, llegando así hasta Sentice. Pero
este estado de cosas desaparece con la llegada de los
romanos y la restitución antigua de pueblos y fronteras.
Sentice, por tanto, es una ciudad vettona dentro del
marco de este pueblo que se establece en la provincia
de Salamanca, en la inmediata región de Portugal, en
la parte montañosa del norte de Extremadura y en los
pasos de las sierras de Gata y Gredos con núcleos
de población como Mirobriga, Gottaeobriga, Lancia
Oppidana Capara, Lama y este de Sentice.2
Atraviesa la calzada la Dehesa de los Herreros por
los parajes de Prado de la Plaza, La Posa, Dueña de
Arriba y Los Piornales dejando a la derecha la Sierra
de Herreros para unirse a la Cañada Real de la Plata e
ir solapándose las dos con la carretera hasta el término
municipal de San Pedro Rozados.
Los pastizales dejan nuevamente paso a las dehesas
de encinas y es muy frecuente encontrarse con grandes ejemplares de encinas en el interior de la cañada.
Estas características se mantienen en el terreno del
término municipal de Frades de la Sierra con un ancho
de 75,22 metros. Linda la vía pecuaria por la derecha
con la calzada y las entidades de población de La
Dueña de Abajo y La Dueña de Arriba (anexos de
Pedrosillo de los Aires) y entre los parajes de Prado
de la Plaza y Las Barreras, cambia el rumbo anterior
para dirigirse hacia el Noroeste, comenzamos la ascensión hacia el Pico de la Dueña (1.172 metros de
altitud), donde se han instalado un parques eólicos de
34
El Nuevo Miliario
grandes de dimensiones y que ha cambiado el paisaje
en aras al progueso y el consumo de energía. Este
cerro lo atraviesan cañada y calzada por la vertiente
Norte Este por unas cuotas elevadas de hasta 1.140
metros de altitud. El espacio de las vías esta invadido
por robles que lo hace intransitable a pesar de que se
encuentra perfectamente delimitada por vallados de
mampuesto a la derecha y de alambre a la izquierda.
En la subida la cañada es invadida por encinas y a la
bajada por robles.
La Cañada Real de la Plata desciende por la llanura
salmantina. Poco a poco los cultivos se extienden por
toda la planicie dejando la formación arbórea en pequeños róales o bien en dehesas muy abiertas. Esta
formación del Campo de Salamanca llega hasta la
franja de río Tormes y finaliza tras atravesar la capital
salmantina.
La cañada y la calzada bajan hasta alcanzar la carretera de Frades de la Sierra a Salamanca a la altura
del paraje Fuente de la Venta y entran por el paraje de
Dehesa de los Herreros en el término de Membribe de
la Sierra (que carece de Proyecto de Clasificación de
Vías Pecuarias). La cañada y la calzada van lindando
por la derecha con el término municipal de Pedrosillo
de los Aires y a la izquierda por la entidad de la población de Navagallega y Segovia Doctor, atravesando
los parajes El Pico, El Horcajo y Dehesa Segovia por
donde se cruza con la vía pecuaria denominada Cañada de Rodera Molinera. Sigue atravesando los parajes
Los Pocitos, Herreros de Salvatierra y Las Medinas.
La vía pecuaria y calzada presentan una anchura de
75 metros quedando incluida en la parte izquierda la
carretera de Frades de la Sierra a Salamanca. Dehesas mixtas de robles y encinas son las formaciones
predominantes a lo largo de este recorrido durante 5
kilómetros hasta llegar a un estrechamiento natural
motivado por el arroyo de los Mendigos.
En las proximidades de la entidad de población de
Calzadilla de los Mendigos se encuentra un tentadero
así como naves aisladas y una ermita en mal estado
de conservación (ruina total) de larga tradición pastoril
donde descansaban los rebaños antes de emprender su camino hacia la capital salmantina y parada
obligada para los peregrinos que seguían en Camino
de Santiago del Sur. En este punto las dehesas que
encontramos predominan las encinas.
Siempre se ha hecho coincidir en punto la calzada y
la cañada real, pero dista mucho de ser real ya que
a unos quinientos metros a nuestra derecha hacia
Salamanca aparece un túmulo, a veces rodeado por
sillares labrados que nos indican que estamos en calzada romana, en paso con el arroyo de Mendigos nos
existe ningún puente, pero si existen a las dos orillas
del arroyo desgastes en las rocas producidos por pe-
nº 5, Enero 2008
sados carruajes o carros que atravesaban estas tierras, hemos de suponer que paso del citado arroyo se
realizaba por un puente de madera, no existe ningún
documentos donde diga que tipo de puente existía en
ese paso.
A partir de esta zona cañada y calzada oscilan entre
30 y 50 metros de anchura. Salen las dos vías solapándose del término municipal de Membribe de la Sierra
por el paraje de la Gargantilla.
La Cañada Real de la Plata y la Calzada Romana
entran solapándose en el término municipal de San
Pedro Rozados por el paraje de Cabeza de Bernoy.
Calzada y cañada van durante los primeros kilómetros
con una anchura de 75,22 metros, pasando por los
parajes de El Valle, Pozos Malos, Entre Calzadas y
Pozo Borrego, solapándose ambas con la carretera
de Frades de la Sierra a Salamanca.
En esta zona los dos caminos están flanqueados por
fincas de cultivos hérbaceos de secano que se expanden en su interior, intrusando más de la mitad de
la Cañada Real de la Plata. A la derecha de la calzada
y de la cañada están las edificaciones que componen
la entidad de población de Berroy-Cemprón y a su izquierda el caserío de Miguel Muñoz, donde existieron
dos mesones de los cuales aún puede contemplarse
las ruinas que daban cabida a los peregrinos del Camino Sur de Santiago y a los pastores trashumantes.
Cerca de este caserío hay restos del miliario de Nerón
con el número CLXIIX.
San Pedro Rozados. 2007
Miguel Muñoz. 2007
En el paraje del Barredo, llamado Siete Carreteras por
ser un cruce de calzadas y vías pecuarias, se cruzan la
carretera local de la Estación de Salamanca a Frades
de la Sierra, la Calzada, la Cañada Real de la Plata,
la carretera a San Pedro Rozados, la calzada de Alba
a Ciudad Rodrigo y el camino que conduce al caserío
de Miguel Muñoz.
Al llegar calzada y cañada a la altura del paraje de Las
Viñas, a su izquierda sale un camino o senda que lleva
al casco urbano de San Pedro Rozados. En casco
urbano en estos momentos existe un albergue de peregrino que da alojamiento a las personas que transitan
por el hipotético del Camino de Santiago del Sur.
Morille. 2007
Dentro del término municipal de San Pedro Rozados,
calzada y cañada atraviesan los parajes de Suertes de
la Caña, La Cruz y Navachacón, siempre solapadas
por la carretera de Salamanca a Frades de la Sierra.
A la altura del paraje Prado Caballo calzada y cañada
hacen una intrusión en el término municipal de Morille, (Municipio donde se va a ubicar el CENTRO DE
ESTUDIOS DEL VIAJE, donde «viaje» responderá
desde un punto de vista conceptual a la idea de «tránsito», «paso», «itinerancia», y de forma más concreta
a realidades como la trashumancia, el peregrinaje, los
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
35
desplazamientos en sus distintas manifestaciones. La
ubicación del Centro en este municipio esta justificada
porque el término municipal se dan cita numerosas
vías: El Camino de Santiago del Sur, La Vía de la Plata
y distintos itinerarios pecuarios, además de otros caminos y rutas (hacia las antiguas explotaciones canteras
y mineras, paralelos al cauce del Zurguén, etc.). El
Centro se ubicará en un edificio del que ya se ha puesto la primera piedra, se llamará precisamente «Centro
de Recepción de peregrinos, viajeros y trashumantes»;
contará con diversas salas: de exposiciones, de actos, una biblioteca (tienen ya unos 12.000 volúmenes
dedicados al viaje y viajeros), este Centro, va ser un
ámbito vivo, de creación - estudio - divulgación, y no
un espacio museístico al uso.)
Solapándose con la carretera anteriormente citada.
Los cultivos de secano y los pastizales que acompañan a las dos vías han estrechado la vía pecuaria a
tan sólo 15 metros.
Ya en paraje de Los Tomillares, calzada y cañada van
a caballo por la linde de los términos municipales de
Morille y San Pedro Rozados, durante dos kilómetros
de recorrido. A la derecha de las vías se encuentra la
entidad de población de La Regañada, en el término
municipal de Morille, que en otros tiempos sirvió de
cobijo cuando subían los pastores trashumantes.
Cañada y calzada salen de ambos términos municipales por el paraje de Malena para entrar en el término
de Mozárbez.
Ya en el término municipal de Mozárbez atraviesan
estos dos caminos por los parajes de Cercados de
Malena, Rozados, Prado de los Ángeles y El Valle.
Cañada y calzada van paralelas a la carretera de Frades de la Sierra entre cultivos hérbaceos de secano
que reducen la vía pecuaria a 25 metros de anchura.
En el paraje de Centero a la izquierda de las vías sale
un camino de unos doscientos metros que nos conduce
hacia la entidad de población despoblada de Cilleros
el Hondo, fundada en función del trasiego de ganados
por la vía pecuaria y los peregrinos del Camino Sur
de Santiago, en los fondos documentales de la Iglesia
parroquial de esta entidad de población, iglesia que
encuentra en estado ruinoso, mencionan y utilizan los
términos de peregrinos y trashumantes en varios escritos. En las cercanías de esta entidad de población y un
paisaje alomado existen grandes extensiones que en
los siglos XVI y XVII que conformaban un gran descansadero de los ganados trashumantes antes de empezar
la ultima etapa para llegar a la capital de la Provincia.
Unos metros más adelante, en el paraje de Hoyo Hondo, la cañada y la calzada se separan. La Calzada Romana sigue hacia el Norte y la Cañada Real de la Plata
tuerce hacia la derecha en dirección Norte Oeste.
36
El Nuevo Miliario
La cañada real sigue por la Vereda de Aldeatejada,
nombre que adquiere en este tramo la Cañada Real
de la Plata. A la altura del paraje de Valle Cerras la vía
pecuaria es atravesada por la carretera que conduce
a Santo Tomé de Rozados, anexo al municipio de Mozárbez. En este tramo la cañada tiene una anchura de
60 metros y va entre cercados de alambre de espinos
que delimitan las fincas. Se puede afirmar que durante
un kilómetro la cañada se encuentra en buen estado,
lo que diríamos que es un tramo ideal, casi imposible
encontra en esta cañada y muy difícil en el resto de
las cañadas
La vía pecuaria se remonta ligeramente hacia el Norte
y va a caballo entre los términos municipales de Miranda de Azán y Mozarbéz durante un kilómetro, por
los parajes de los Llanos del Cordel, Tierra del Monte
y Los Horcajos, para penetrar en el término municipal
de Miranda de Azán durante un kilómetro por el paraje
de Los Pradillos.
A la derecha de la vía pecuaria se encuentra la entidad
de población de Aldeagallega.
En el término municipal de Miranda de Azán la vía
pecuaria mantiene el nombre de Cañada Real de la
Plata.
La calzada romana, separada de la cañada real, sigue hacia el Norte y entra en el término municipal de
Miranda de Azán por el paraje de Las Horceras. A
la altura del paraje de Barga de Arriba la vía romana
se cruza con la carretera que va desde Salamanca a
Santo Tomé de Rozados para seguir hacia el Norte y
paralela a la carretera.
A dos kilómetros de distancia, la Calzada Vía de la
Plata se encuentra con la entidad de población Aldeagallega, donde el P. Morán dice que apareció una lápida de mármol con nombres grecolatinos dedicada a
IULIUS AQUILES por su padre IULIUS EUTIQUIUS.
La calzada seguidamente salva el arroyo Gallego por
un vado y continua paralela a la carretera que conduce
a Salamanca, siguiendo en el término municipal de
Miranda de Azán que queda a 2.500 metros de este
punto.
La calzada sale del término municipal de Miranda de
Azán por el paraje de El Prado del Invernizo.
Retomamos la Cañada Real de la Plata que hemos
dejado en el paraje de Los Pradillos antes de entrar
en el término municipal de Aldeatejada.
La vía pecuaria entra en el término de Aldeatejada
por el paraje de La Colorada. En este tramo la cañada
tiene apenas 10 metros de anchura, a unos doscientos
metros se cruza con la carretera comarcal 512 y con
nº 5, Enero 2008
Cilleros el Hondo. 2007
Vista de Salamanca. 1570. Anton Van den Wyngaerde
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
37
el cordel que va hacia Salamanca y se juntará con la
Calzada Vía de la Plata.
Tercero y el Sanatorio de Martínez Andino en dirección
noroeste y está rodeada de dehesas de encinas.
En este término municipal la cañada atraviesa los parajes de Para Atrás, El Cordel para entrar en el término
municipal de Barbadillo.
La presencia de la carretera, paralela a la vía pecuaria,
provoca que esta última no sea utilizada por vehículos
agrícolas y el pasto sea bueno. En algunos puntos
presenta exceso de vegetación arbustiva y escombreras.
La calzada romana, ya en el término municipal de
Aldeatejada, continua paralela al arroyo del Zurguén,
se encuentra con la entidad de la población de Porquerizos y sigue hacia el Norte, para dejar a su derecha la
entidad de población de Salvarodríguez, zona atravesada por numerosos arroyos.
A la altura del paraje El Tejo la calzada se encuentra
con el Cordel de Merinas y suben hacia la entidad de
población de Sanchoviejo, que queda a la derecha.
En este punto la calzada se solapa con la carretera
C-512 hasta llegar al casco urbano de Aldeatejada. La
calzada iba por la izquierda del casco urbano, hoy en
día se ha construido el municipio encima de la misma
calzada.
La calzada sale del municipio de Aldeatejada por el
Caserío de los Hoyos y, a partir de aquí, va pegada y
solapándose con la carretera hasta alcanzar el término
municipal de Salamanca que en su discurrir es atravesada por diferentes arroyos.
Volvemos nuevamente a la Cañada Real de la Plata,
que hemos abandonado a la entrada del término municipal de Barbadillo.
Dado que el término municipal de Barbadillo está clasificado Sin Vías Pecuarias, el trazado de la Cañada
Real de la Plata se ha perfilado según consta en la
documentación que existe en el antiguo ICONA.
La cañada sigue hacia el Noroeste y atraviesa el paraje
de Las Cordilleras en el término municipal de Barbadillo durante kilómetro y medio para alcanzar el término
municipal de Carrascal de Bárregas.
A tres kilómetros hacia el Oeste se encuentra una villa
romana enclavada en la entidad de población de San
Julián de la Valmuza. En dirección Norte-Oeste se
encuentra el despoblado de Calzadilla de la Valmuza
de origen romano, como atestiguan algunos restos
del puente que se conserva en mal estado. Estamos
en un área de la provincia de Salamanca con muchos
vestigios romanos.
En el término municipal de Carrascal de Bárregas la
Cañada de la Plata tiene una anchura de 75,22 metros
se la denomina Cañada Real de los Alambres y este
nombre hace alusión a otra calzada romana (Calzada
de los Alambres). La vía pecuaria atraviesa este término municipal entre la entidad de población de Montalvo
38
El Nuevo Miliario
Pasando por el término municipal de Salamanca, la
vía pecuaria es conocida con los nombres de Cañada
Real de Merinas, Cañada Real de la Plata, Cañada de
Mostrencas y Cañada de los Alambres.
Los dos primeros kilómetros, ya en el término municipal de Salamanca, lindan con el término municipal de
Aldeatejada y con una alambrada pero mantiene una
anchura de 75,22 metros. Recorridos dos kilómetros
por su parte izquierda se une a la cañada el Cordel de
Merinas que viene del término municipal de Carrascal
de Bárregas y de la Urbanización Peñasolana.
La vía pecuaria va dejando a la derecha la entidad de
población Casa del Rane y la Urbanización Vistahermosa.
Ya cercana al casco urbano, la cañada va lindando con
los barrios de los Alambres y Chamberí para atravesar
por las carreteras que van a Ciudad Rodrigo y a la Sierra de Francia y juntarse nuevamente con la Calzada
romana de la Vía de Plata.
Calzada y cañada pasan por el puente del arroyo del
Zurguén: nada queda hoy del que existió y tenemos
noción de su existencia gracias al grabado que nos
dejó Roberts.
«Puente sobre el arroyo Zurgén En las notas a Dorado
de M. Barco y R. Girón viene la interesante noticia de
que «cuando se empezó a abrir hace pocos años la
calzada de Aldeatejada se encontraron unos cimientos
muy consistentes al principio del Zurguén, frente al
(puente) que se derribó, y en ellos algunas monedas
de reinados posteriores a Trajano». La calzada indudablemente debió tener un puente para cruzar el arroyo
Zurguén, puesto que el caudal que lleva es a veces
de gran consideración y no es posible salvarlo por un
simple vado, máxime casi a las puertas de una ciudad
relativamente importante, como Salmantica. Sin embargo nada se dice de él ni hay dato alguno que ilustre
sobre su situación. El problema sin embargo nos lo ha
resuelto, aparte de esta cita indirecta, que bien poco
dice, un viejo grabado de David Roberts de 1837 que
representa una panorámica de la ciudad de Salamanca con el puente sobre el Tormes en primer término. En
él, y en el ángulo inferior derecho, se ve claramente la
calzada bajo la cual queda el puente sobre el Zurguén,
de tres arcos iguales de medio punto de factura semejante a los del Tormes. Hemos inspeccionado el lugar
nº 5, Enero 2008
que señala el grabado, puesto que además queríamos
apurar al máximo el trazado de la calzada en estos
últimos metros hasta su entrada por el puente sobre
el Tormes, que eran más difíciles de señalar debido al
profundo cambio en la fisonomía de la población desde
la época romana. Y este grabado nos ha hecho dar
con la solución. Efectivamente, en el lugar que marca
el grabado, quedan aún en pie pilares troncocónicos,
que, aunque no del primitivo puente, señalan el lugar
donde estuvo. A la salida, en dirección a Salamanca,
es posible aún observar restos de empedrado de factura semejante a los abundantes que presentan los
alrededores del Puerto de Béjar y que son los herederos de la calzada romana. Seguramente la destrucción
del puente debió tener lugar en una de las avenidas del
Zurguén y la piedra fue más tarde reaprovechada para,
una vez inservible, por llevar la carretera a Aldeatejada
la misma dirección, con un puente propio sobre el río,
unos metros al oeste, formar un dique de contención
de aguas que aún hoy permanece.»
«Pocos metros más hacia el sur del paso del Zurguén
aflora ya la calzada en la estructura que le es típica de
un lomo pétreo levantado sobre el terreno»1
Cañada y calzada pasan junto a la iglesia de La Trinidad (parada obligada para los peregrinos que venían
del Camino de Santiago Sur, en el barrio del Arrabal,
para atravesar la carretera de rondas de la ciudad que,
por el tráfico existente, hace inviable el paso de ganado
por el Puente Romano.
A ambos lados del Puente Romano, en las márgenes
del río Tormes, lo que era un descansadero hoy se ha
convertido en zona deportiva y recreativa.
Cañada y calzada atraviesan el Puente Romano para
ir juntas por la calle Ribera del Puente hasta el crucero, por donde entraba la calzada romana en el casco
histórico y la vía pecuaria sigue por el Paseo del Rector
Esperabé.
La calzada romana, tras atravesar la Puerta de Aníbal,
recorría las calles Veracruz y Libreros. El P. Morán asegura que junto a la hoy Casa Rectoral se encontraba el
Palacio del Gobernador Romano de Salamanca.
BIBLIOGRAFÍA
Araujo, Fernando La reina del Tórmes. Guía históricodescriptiva de la Ciudad de Salamanca. Reimpresión
por la Caja Duero en 1984.
García Maldonado, Jesús et al (2005) El Puente Romano. La puente mayor de Salamanca: sus origines.
Diputación de Salamanca
Gómez Moreno, Manuel (1967) Catalogo Monumental
de la provincia de Salamanca. Madrid
Hervás Roldan, JM (1998) Historia de Salamanca.
Prehistoria y Edad Antigua. Centro de Estudios Salmantinos
Quadrado, JM (1884) España: sus monumentos y artes. Salamanca
Dorado, Bernardo (1766) Compendio histórico de la
ciudad de Salamanca, la de su Santa Iglesia, su fundación u grandezas que la ilustran. Salamanca
NOTAS
1. «Séntice, de sentis, zarza, cuadra perfectamente a este
lugar, en que hay magníficos zarzales en los prados y a las
orillas del ancho del caminos; hay agua abundante como lo
indica el nombre de Fuente, tres ventas han llegado al siglo
XX en esa localidad, sin más casas, aunque se ven ruinas
de algunas desaparecidas... Villar y Macias y el Diccionario Espasa la colocan de comun acuerdo en Frades . Esta
última localidad corresponde bastante bien en cuanto a la
distancia; solo tiene el incoveniente que la Calzada no pasa
por alli...» Morán, Cesar (1946) Reseña histórico artística de
la Provincia de Salamanca. Reedición Diputación Provincial
de Salamanca.
2. Roldan Hervas, J.M «Iter ab Emerita Asturicam . El Camino de la Plata». Universidad de Salamanca 1971
3. J.M. Roldan Hervas Op cit
La vía pecuaria continua por el Paseo Canalejas, Plaza
de España, Federico Anaya, María Auxiliadora para
torcer a la derecha por la calle Van Dyck hasta llegar al
Paseo de Torres Villaroel y alcanzar la Plaza de Toros
y solapándose con la carretera que lleva al municipio
de Toro.
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
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Diccionario toponímico de los lugares mencionados
en el Reportorio de Juan de Villuga (1546), I
José Antonio Cezón
INTRODUCCIÓN
Desde que llegó a mis manos un ejemplar del Reportorio1, tuve la necesidad de compararlo con los actuales
mapas carreteriles; en este caso se trataba de unos
itinerarios a cinco siglos de distancia, «solamente»,
acostumbrado a tratar de digerir la información contenida en el famoso Itinerario de Antonino, a veinte siglos
de distancia y con recorridos apenas comprensibles, al
menos para mí (que si vías militares, que si la annona,
etc.) y evidentemente muy lejos de la función de España como unidad en sí misma, así que por fin podía
estudiar una realidad más próxima a la mía.
Creo que es unánime considerar el siglo XVI como
el inicio de la idea de Estado como unión de reinos, a
través de la persona del monarca y su materialización
mediante una eficaz política caminera, tanto en seguridad pública como en infraestructura.
La publicación en abril de 2002 del Anexo 3 de El Miliario Extravagante facilitó en gran medida mis elucubraciones, que detuve, pensando que ya tenía la
herramienta definitiva para mis estudios, así al hilo de
la información contenida en el mismo publiqué un par
de trabajos en dicho boletín, que vieron la luz también
en el año 20042.
Lo primero que llamó mi atención fue la metrología,
intentando en vano encontrar un valor constante para
la legua, el fracaso fue rotundo, como se vio en los
citados trabajos; yo ya estaba acostumbrado a la relativa precisión de las millas romanas, así que cambié
de punto de vista: se me ocurrió que Villuga facilitaba
distancias aproximadas tomadas probablemente de
distintos observadores o conocedores de la comarca,
que serían los que estimaban las distancias. No era por
tanto posible aplicar un criterio de unicidad.
Otra cuestión me pareció más productiva, la de los
empalmes, en cuya resolución me encuentro. Recordemos que una de las aportaciones más valiosas de
Gonzalo Arias a la caminería romana fue la famosa y
aun controvertida por algunos, Teoría de los Empalmes, obtenida mediante la adecuada valoración de las
preposiciones latinas o de los casos de la declinación.
El problema con Villuga era que ambas cosas faltaban,
así que la única forma de determinar una intersección
40
El Nuevo Miliario
de caminos era reconstruir dichos caminos, primero
en mapas y cuando la cosa no estaba muy clara, recorriendo el lugar y esperando que llegara la inspiración.
¿Que sería de la investigación sin la imaginación?
Para llegar a esa reconstrucción y saber por qué Villuga no consideraba interesante señalar las intersecciones o empalmes tuve que abandonar la idea de
«red de caminos» y centrarme solo en los itinerarios,
llegando a la conclusión, discutible, claro, que su Reportorio no trataba de establecer un mapa general de
comunicaciones, sino de facilitar unos recorridos en
los que solo eran importantes dos puntos: el origen y
el destino. Una especie de «Guía de Largo Recorrido»
en la que los puntos intermedios no tenían más utilidad
que facilitar las paradas de comida y dormitorio.
En principio parecía que la primera función de un itinerario sería comercial, pero el mismo autor nos indica en
el Prólogo, que se trata de facilitar las peregrinaciones
a determinados santuarios marianos. Ésta me pareció
que sería otra razón para omitir los empalmes.
Lo cierto es que llegó un momento en que tuve que
trabajar con puntos geográficos actuales y las reducciones dadas en el mencionado Anexo Nº 3, no me
facilitaban la labor, pues no me decía que otro itinerario
era concurrente o simplemente pasaba cerca; necesitaba una forma de saber si dados un lugar o población
determinada, sobre un itinerario, pasaba algún otro
itinerario por las cercanías, es decir, necesitaba una
herramienta, un Diccionario Geográfico del Reportorio; puse manos a la obra y cuatro años después he
obtenido un «borrador» que ya me permite comenzar
mi trabajo con cierta fluidez, alcanzando al fin, el nivel
comarcal.
Posteriormente y teniendo en cuenta mis propuestas
anteriores3, se me ocurrió ofrecer dicha herramienta
(incompleta) de trabajo a otros investigadores, porque
creo en el trabajo en equipo, que tan buenos resultados ha dado en el Miliario Extravagante. Esa es la razón de mi ofrecimiento a El Nuevo Miliario, que parece
haberlo acogido con simpatía. Hubiese preferido que
este trabajo, a veces tedioso, lo hubiese hecho «otro»
antes que yo, para entregarme a mis estudios locales
«chupando rueda», que es lo que a mí me gusta, pero
parece que no ha habido ningún voluntario.
nº 5, Enero 2008
Como dije arriba, se trata de una herramienta inacabada, discutible y obviamente mejorable, en particular
respecto a las reducciones, que he procurado se refieran al término municipal, para facilitar el trabajo de
localización antes apuntado y de las cuales soy único
responsable, ya que aunque este trabajo sea deudor,
en gran medida, del citado Anexo nº 3, yo he revisado una a una las reducciones allí dadas. Esto me ha
obligado a añadir en diversos topónimos unas notas,
aclarando la reducción al lugar propuesto, generalmente dentro del municipio citado. Pero como he
desarrollado el trabajo a lo largo de varios años, ese
criterio, como otros a los que luego me referiré, carece
de unicidad en su aplicación.
He adoptado el tipo de letra cursiva para aquellos topónimos para los que no he encontrado reducción, pues
el blanco podría atribuirse a error tipográfico.
Otro problema lo constituyen las Ventas, que pienso
estudiar en un futuro, que pensaba relacionar aparte y que creo constituyen un tema apasionante en
sí mismas. Las hay generadoras de poblaciones y
abandonadas en los campos, entre ambos extremos
reutilizadas tanto como viviendas, tenadas, etc. Por
fin he optado por incluirlas en bloque por doble orden
alfabético: general y particular.
Aquellas entidades relacionadas como «aldeas» han
quedado tal cual en cursiva, cuando no he conseguido
encontrar la reducción adecuada.
He adoptado la toponimia «moderna», es decir, la que
figura en el Mapa Oficial de Carreteras, escribiendo
los topónimos en la lengua oficial de cada Comunidad
Autónoma, pero en lenguas románicas, salvo excepciones fáciles de comprender.
Detrás de cada topónimo incluyo la provincia, con las
siglas que tenían las matrículas automovilísticas hasta
el año 2000 y los números de itinerario dados por Arias
en el ya citado Anexo 3.
Por último, he puesto en negrita los nombre de capitales de comunidad y de provincia. Espero que mi
trabajo ahorre tiempo a otros investigadores y pido
disculpas por las posibles inducciones a error que
puedan producirse
N. del Ed.: La segunda parte de este Diccionario se
incluirá en el número 6 de El Nuevo Miliario.
NOTAS
1. Ver El Miliario Extravagante, 1997, nº 63, p.26.
2. Id. 2004, Nº 89, p.8 y 90, p12
3. Ver El Miliario Extravagante, 1997, nº 63, p.26.
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Abadía. CC. 17, 18
Abejar. SO. 135
Abetos, Los. NA. 27
Acebo. LE. 26, 50, 67
Adamuz. CO. 73, 89
Agoncillo. LO. 11, 42, 105
Ágreda. SO. 134
Aguadulce. SE. 94
Aguera. BU. 71
Alaejos. VA. 118
Alagón. Z. 11, 35, 43, 105, 134
Álamo, El. M. 114
Alarcón. CU. 16, 66, 80
Alba. TE. 46
Alba de Tormes. SA. 61, 78, 84
Albacete. AB. 50, 98
Albaida. V. 55
Albaina. BU. 35
Albaladejo del Cuende. BU. 100
Albalat dels Sorells (2).V. 5, 6 13, 14, 48, 126, 131, 132
Albalate de las Nogueras. CU. 119, 123
Albarca. T. 4
Albarracín. TE. 46, 47
Albatárrec. L. 131
Albatera. A. 51, 54
Albentosa. TE. 6, 48
Alberca, La. SA. 18
Alberca de Záncara. CU. 16, 66
Alberguería de Argañán. SA. 64
Albolote. GR. 92
Alburquerque. BA. 15, 65, 76, 78
Alcalá de Gurrea. HU. 129
Alcalá de Henares. M. 8, 12, 15, 58, 113
Alcalá la Real. J. 90
Alcalá del Río. SE. 84
Alcantarilla. MU. 97
Alcañiz. TE. 126
Alcarrás. L. 7, 11, 12, 15, 133
Alcázar de San Juan. CR. 120, 121
Alcázar del Rey. CU. 122
Alcazarén. VA. 20, 106
Alcobendas. M. 103
Alconétar. CC. 76, 78, 84
Alcorcón. M. 114
Alcoy. A. 55
Alcubierre. HU. 127
Alcubilla de Avellaneda. SO. 123
Alcudia, La. V. 92
Alcuéscar (17). CC. 84
Aldea. CC, 61
Aldea. SA. 18
Aldea, La. SA.78
Aldea. ZA. 117
Aldea del Cano. CC. 84
Aldea del Pozo. SO. 134
Aldealengua. SA. 107
Aldeanueva. LO. 11, 105
Aldeanueva del Camino. CC. 75, 78, 81, 84
Aldeanueva de Figueroa. SA. 75, 82
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Aldeatejada. SA. 64
Aldeavieja. AV. 110
Aldehuela de Jerte. CC. 78, 84
Alentisque. SO. 104, 106
Alfajarín (6). Z. 7, 11, 12, 15, 133
Alfaro. LO. 11, 42, 105
Algemesí. V. 13, 14, 54, 55, 57
Alginet. V. 92
Algora. GU. 119
Alhama de Aragón. Z. 8, 12, 15, 104, 106
Alicante. A. 49, 50, 57, 52, 55
Aliseda. CC. 15, 61, 65, 66, 78
Aljucén. BA. 184
Allepuz. TE. 124
Almacelles. L. 128
Almadén de la Plata. SE. 84
Almagro. CR. 88, 99, 102
Almansa. AB. 57
Almaraz. CC. 15, 17, 18, 65, 66
Almazán. SO. 104, 106
Almenar. C. 26
Almenara. CS. 5, 9, 13, 14, 126, 131, 132
Almenara de Adaja. VA. 20
Almendralejo. BA. 84
Almería. AL. 101, 102
Almodóvar del Campo. CR. 73, 89
Almodóvar del Pinar. CU. 67, 79
Almonacid de Toledo. TO. 16, 50, 66, 98
Almudévar. HU. 129
Almunia, La. Z. 8, 12, 15, 104, 106
Almusafes. V. 13, 14, 54, 55, 57
Alnejas (Loeches) (19). M. 8, 15, 58
Alpedroches. GU. 67, 79
Alquería. H. 59
Altea. A. 49
Altura (Valcristo). CS. 9, 10
Alzira. V. 13, 14, 54, 55, 57
Ameyugo. BU. 32
Ametzaga. VI. 31
Ampuero. S. 71
Amurrio. VI. 31
Andaluz. SO. 106
Andujar. J. 14, 57
Arakaldo. BI. 31
Aranda de Duero. BU. 103, 104, 135, 138
Arandilla. BU. 135
Arauzo (Nava de Sotrobal). SA. 107
Arcas. CU. 67, 79
Arcediano. SA. 75, 82
Arcos. BU. 71
Arcos, Los. NA. 26
Arcos de Jalón. SO. 8, 12, 15
Areiltza-Olatzar. BI. 35
Arenillas de Villadiego. BU. 137
Arévalo. AV. 19, 21, 73, 117
Ariza. Z. 8, 12, 15, 104, 106
Arganda. M. 56, 58
Arguedas. NA. 27
Arguisuelas. CU. 125
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Argujillo. ZA. 116
Arquillos. J. 14, 57
Arrigorriaga. BI. 33
Arroyo del Puerco. CC. 76
Arzúa. C. 26, 50, 67
Ascó. T. 131
Astorga. LE. 22, 26, 50, 67
Astrain. NA. 26
Atalayuelas. CU. 56, 58, 100
Ataquines. VA. 21, 50, 73
Atarfe. GR. 90
Ateca. Z. 8, 12, 15, 104, 106
Atienza. GU. 67, 79, 123
Ausejo (9). LO. 42
Avellaneda, La (Castañar de Ibor). CC. 17
Ávila 80, 107, 108, 110, 115, 116
Avilés (20). O. 72
Azofra. LO. 26, 41
Badajoz. BA.
Baena. CO. 88, 90
Báguena. TE. 46
Bahabón de Esgueva. BU. 103, 138, 139
Baides. GU. 8, 12, 15, 67, 79, 118, 123
Balazote. AB. 14, 57
Ballerías. HU. 127
Bamba. ZA. 118
Bañeza, La. LE. 22, 50
Baños, Los. GR. 13, 97
Baños de Montemayor. CC. 61, 75, 78, 81, 84
Bará. T. 5, 9, 13,14
Barasoain. NA. 27, 129
Barca de Guadalpinar .J. 93, 100
Barca de Pomar. HU. 126
Barcas de Arballá. CC. 15, 65
Barcas de Barsaona. CC. 18
Barcelona. B. 2, 3, 5, 7, 9,11,12, 13, 14, 15, 128
Barchín del Hoyo. CU. 56, 58
Barco de Ávila. AV. 61, 115
Bárcula. C. 23
Barona, La. CS. 126
Barracas. CS. 6, 48
Barraco, El. AV. 115
Barreras, Las. C. 25
Barruso. BU. 71
Barzaona, Barcas de (16). CC. 18
Báscara, GI. 2
Batres. M. 109
Baul. GR. 13, 92, 97
Bayubas. SO. 106
Baza. GR. 13, 92, 97
Bazagona, La (16). CC. 18
Beas ¿retroceso?. H. 59
Beas de Granada. GR. 13, 97
Becerril de la Sierra. M. 111
Beire. NA. 129
Belinchón. CU. 56, 58, 80
Bell-lloc d’Urgell. L. 7, 11, 12, 15, 128, 130
Bellpuig. L. 7, 11, 12, 15, 128, 130
Bellús. V. 55
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Belmonte de san José. TE. 126
Belmonte de Tajo. M. 58
Belorado. BU. 11, 26, 41, 105
Benalúa. GR. 101, 102
Benavente. ZA. 22, 50
Benevilla. AV. 116
Benidorm. A. 49
Benisa. A. 49
Berbegal. HU. 127
Berberana. BU. 33
Bercianos. LE. 26, 41, 67
Bergüenda. VI. 33
Bilbao. BI. 30, 33, 35
Binéfar. HU. 128
Bobadilla del Campo. VA. 118
Boceguillas. SG. 103
Bodegón ¿Brenes?. SE. 14, 57
Boecillo. VA. 20, 85
Bonete. AB. 14, 57
Bonillo, El. AB. 52
Borges Blanques, Les. L. 133
Borja. Z. 134
Borox. TO. 8, 15
Borriol. CS. 5, 9, 13, 14, 126, 131, 132
Botorrita. Z. 44, 45
Bóveda de Toro, La. ZA. 75, 82, 118
Briviesca. BU. 32, 33
Broma ¿Bárcula?. C. 23
Brunete. M.19, 86, 109
Bubierca. Z. 8, 12, 15, 104, 106
Buenache de Alarcón. CU. 56, 58
Buitrago. M. 103
Bujalaro. GU. 8, 12, 15, 118
Bujalaroz. Z. 7, 11, 12, 15, 133
Buñol (venta). V. 56, 58
Burbáguena. TE. 46
Burgi, El. LE. 26
O Burgo. C. 23
Burgo de Osma. SO. 104, 106
Burgo Ranero. LE. 41, 67
Burgos. BU. 11, 26, 32, 33, 34, 41, 61, 67, 71,
78, 79, 103, 105, 123, 138, 139
Burujón. TO. 15, 16, 18, 65, 66, 86, 87
Busca. C. 23
Cabanes. CS. 5, 9, 13, 14, 131, 132
Cabañas de la Sagra. TO. 19, 68, 86, 103, 109
Cabezón. VA. 34, 61, 78
Cabra. CO. 88
Cabrejas del Pinar. SO. 135
Cabrera, La. GU. 119
Cabreros del Monte. VA. 74
Cacabelos. LE. 26, 50, 67
Cáceres. CC. 15, 65, 66, 84
Cadalso de los Vidrios. M. 20, 21, 50, 73, 108, 115
Cádiz. CA.
Calahorra. LO. 11, 42, 105
Calamocha (5). TE. 6, 46
Calasparra. MU. 13, 92
Calatayud. Z. 8, 12, 15, 106
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294.
Calera, La. CR. 52
Callén. HU. 129
Calpe. A. 49
Calzada de Béjar. SA. 61, 75, 78, 81, 84
Calzada de Oropesa. TO. 15, 18, 65, 66
Calzadilla. SA. 64, 81
Calzadilla de los Barros. BA. 84
Calzadilla de la Cueza. P. 26, 41, 67
Camarena. TO. 114
Cambil. J. 101
Cambrils. T. 5, 9, 13, 14, 132
Caminreal. TE. 6, 46
Campillo. TE. 124
Campillo de Altobuey. CU. 16, 56, 58, 66, 67, 79, 80
Campo de Criptana. CR. 120
Camporrobles. V. 125
Camposines. T. 131
Camuñas. TO. 121
Candasnos. HU. 7, 12, 15, 133
Cantalapiedra. SA. 61, 78, 84
Cantalejo. SG. 71
Cantalpino. SA. 61
Cantaracillo. SA. 80, 107
Cañatabla. GR. 93, 100
Cañavate, El. CU. 16, 66
Cañaveral. CC. 76, 78, 84
Cañizal. ZA. 116
Caparroso. NA. 27
Caracuel. CR. 73, 89
Caravaca. MU. 13, 92
Carcaboso. CC. 78, 84
Carcastillo. NA. 129
Cardenete. CU. 125
Cardeñosa. AV. 116
Cariñena. Z. 6, 44, 45
Carmona. SE. 73, 91
Carpio, El. CO. 14, 57
Carpio. VA. 37, 61, 78, 84, 106, 118
Carranque. TO. 86
Carrascosa de Tajo. GU. 67, 79, 119
Carrascosa del Campo. CU. 122
Carrión de Calatrava. CR. 88, 99, 102
Carrión de los Condes. P.26, 41, 67, 136, 137
Cartuja de Monegros (Nª Sª de las Fuentes). HU. 44
Casar de Cáceres. CC. 84
Casar de Talamanca, El. GU. 12
Casarrubios del Monte. TO. 114
Casas de Martín de Cantos. AB. 52
Casas de Miravete. CC. 15, 65, 66
Casas de San Galindo. GU. 8, 12, 15, 118
Casetas. Z. 134
Casillas de Coria. SA. 61
Caspe. Z. 126
Castañar de Ibor (12) . CC. 17
Castañares (18). BU. 11, 26, 41, 105
Castelflorite. HU. 44
Castellar de Santisteban. J. 93, 100
Castelldefels. B. 5, 9, 13, 14
Castellolí (Mas del Aliz) (1). B. 4
El Nuevo Miliario
43
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351.
352.
353.
44
Castellón. CS.
Castil de Peones. BU. 32, 33
Castilblanco de los Arroyos. SE. 84
Castilleja del Campo. SE. 59
Castilleja de la Cuesta. SE. 59
Castillo de Garcimuñoz. CU. 80
Castrejón. VA. 118
Castro del Río. CO. 90
Castrogeriz. CU. 26, 41, 67
Castromonte. VA. 38, 73
Castroverde de Campos. ZA. 74
Catarroja. V. 13, 14, 49, 54, 55, 57, 92
Catí. CS. 126
Caudé. TE. 6
Caudete. V. 16, 56, 58, 66, 67, 79, 80
Caudete. AB. 13, 92
Caycena. J. 90
Cebolla. TO. 15, 16, 18, 65, 66, 86, 87
Cebreiro, O. LU. 26, 50, 67
Cebreros. AV. 20, 21, 73, 108
Cedillo del Condado. TO. 19, 86, 109
Ceé. C. 25
Cedrillas. TE. 124
Cegua. C. 25
Celada del Camino. BU. 34, 61, 78
Centenera de Andaluz. SO. 106
Cepeda. SA. 17
Cerceda. M. 118
Cercedilla. M. 111
Cerezo. SG. 103
Cernégula. BU. 71, 138
Cerrollera, La. TE126
Cervera. L. 7, 11, 12, 15, 128, 130
Cervera del Llano. CU. 120
Cetina (Nuna) (7). Z. 8, 12, 15, 106
Chamartín. M. 69
Chauchina. GR. 94, 95
Chillarón de Cuenca. CU. 67, 79, 119,123
Chinchilla. AB. 14, 50, 52, 57, 98
Chinchón. M. 58, 90
Chiva. V. 16, 56, 58, 66, 67, 79, 80, 125
Ciempozuelos. M. 8, 15
Cierva, La. CU. 124
Cieza. MU. 98
Cifuentes. GU. 67, 79, 119, 123
Ciudad Real. CR. 52, 73, 89
Ciudad Rodrigo. SA. 64
Cobos de Segovia. SG. 19, 118
Coca. SG. 85
Cocentaina. A. 55
Codoñera, La. TE. 126
Cogollos. BU. 103, 138, 139
Colindres. S. 71
Collado de Cardeñosa. AV. 116
Collado Mediano. M.118
Collbató. B. 3
Colmenar Viejo. M.12, 69, 118
Contamina. Z. 104
Corbalán. TE. 124
El Nuevo Miliario
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Córdoba. CO.14, 57, 73, 89, 90, 91
Coria. CC. 61
Cornudella. T. 4
Coro de Juan Dávila. CC. 76
Cortes de Navarra. NA. 11, 35, 43, 105
Cortijo de Aguas Blancas (junto al Aº). GR. 13, 97
Cortijo de Almida. GR. 92
Cortijo de Becerra. GR. 92
Cortijo del Fistel. GR. 99
Coruña, La. C. 23, 24
Cotanes del Monte. ZA. 74
Cotorrillo. SA. 116
Covarrubias. BU. 67, 79, 123
Coves de Vinromá, Les. CS. 5, 9, 13, 14, 131, 132
Cuenca. CU. 67, 79, 100, 119, 120, 122, 123,
124, 125
Cuenca de Campos. VA. 39, 73
Cueva de Roa. BU. 71
Cúllar. GR. 97
Cullera. V. 49
Cunit. T. 5, 9, 13, 14
Daroca. Z. 44, 45, 46
Deba. SS. 30
Deifontes. GR. 92, 93, 100
Denia. A. 49
Donhierro. AV. 20
Doña María. AL. 101, 102
Dueñas. P. 34, 61,78, 135
Durango. BI. 30
Écija. SE. 73, 91
Eibar. SS. 30
Elche. A. 51, 54
Elda. A. 50, 52, 54
Elgoíbar. SS. 30
Encinas de Abajo. SA. 78
Encinas Reales. CO. 88
Endrinal. SA. 75, 81
Erla. Z. 129
Ermita Nueva. GR. 90
Ermita de San Antón (11). LO. 11, 105
Escalona. TO. 20, 21, 50, 73, 108, 115
Esparraguera. B. 3
Espartinas. SE. 59
Espejo. VI. 33
Espinar, El. SG. 19
Espinardo. MU. 98
Espinosa de los Caballeros. AV. 118
Estabillo. VI. 32
Estella. NA. 26
Estiche de Cinca. HU. 126
Faba, La. LE. 26, 50, 67
Farasdués. Z. 129
Ferreiros. C. 26, 50, 67
Figueras. GI. 2
Finisterre (embalse). TO. 121
Fiñana. AL. 101, 102
Fisterra. C. 24, 25
Flix. T. 131
Flores de Ávila. AV. 116
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470.
Foncebadón. LE. 26, 50, 67
Fonfría. LU. 26, 50, 67
Font de la Figuera. V. 13, 54, 92
Forcall. CS. 124
Fortanete. TE. 124
Frades de la Sierra. SA. 75, 81
Fraga. HU. 12, 15, 133
Frasno, El. Z. 8, 12, 15, 106
Fresnillo de Duero. BU. 106
Fresno de Caracena. SO. 67, 79, 123
Fresno de la Fuente. SG. 103
Fresno el Viejo. VA. 37, 78, 84, 106
Frómista. P. 26, 41, 67
Fuencaliente. SO. 8, 12, 15
Fuencarral. M. 12
Fuensalida. TO. 114
Fuensanta. GR. 94, 95
Fuensaúco. SO. 134
Fuente de Cantos. BA. 84
Fuente del Maestre. BA. 84
Fuente el Olmo. SG. 71
Fuentecillas. AB. 14, 57
Fuenteleyda. J. 102
Fuenterrabía (Hondarribia). SS. 28, 29
Fuentes. CU. 125
Fuentes de Andalucía. SE. 73, 91
Fuentesaúco. ZA. 75, 82, 116
Fuentidueña. SG. 71
Fuentidueña de Tajo. M. 56, 58, 80
Gabaldón. CU. 56, 58
Galápagos (Alcolea). GU. 112
Galera, La. T. 5, 9, 13, 14, 124, 131, 132
Galisteo. CC. 61, 84
Gandía. V. 49
Ganso, El. LE. 26, 50, 67
Gea. TE. 47
Gerona. GE. 2, 130
Getafe. M. 68, 103
Ginés. SE. 59
Gineta, La. AB. 50, 98
Golmes. L. 128, 130
Goncar. LU. 26, 50, 67
Gor. GR. 13, 92, 97
Gordoncillo. LE. 74
Granada 13, 90, 92, 93, 94, 95, 97, 99, 100
Granja, La. CC. 18
Grañón. LO. 11, 26, 41, 105
Grimaldo. CC. 76 ( )
Grisaleña. BU. 32, 33
Guadahortuna. GR. 93, 99, 100, 101
Guadalajara. GU. 8, 12, 15, 112, 113, 118
Guadalcázar. CO. 73, 91
Guadalix de la Sierra. M. 112
Guadalupe. CC. 16, 17, 86, 87
Guadarrama. M. 19, 86, 109
Guadix. GR. 13, 97, 101, 102
Guardia, La. J. 101
Guardia, La-Biasteri. VI. 35
Guarrate. ZA. 75, 82
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Guasa. AB. 50, 52
Guetaria. SS. 30
Guijo de Ávila. SA. 84
Guijuelo. SA. 78
Gujada. LU. 26, 50, 67
Gumiel de Hizán. BU. 103, 138, 139
Guntín. LU. 26, 50, 67
Guriezo (Guecus). S. 31
Hacho, El. GR. 102
Herradón, El. AV. 108
Hinojosa, La. BU. 135
Hita. GU. 8, 12, 15, 118
Hito, El. CU. 56, 58, 80
Holguera. CC. 78, 84
Honrubia. CU. 100
Hontanas. BU. 26, 41, 67
Hontomín. BU. 71, 138
Hontoria de la Cantera. BU. 123
Horcajada de la Torre. CU. 122
Hornillos del Camino. BU. 26, 41, 67
Hospital. LU. 26, 50, 67
Hospital de Órbigo. LE. 26, 67
Hostalric. GI. 2, 130
Hoyales de Roa. VA. 104, 106
Huecas. TO. 20, 21, 50, 73, 108
Huélago. GR. 101, 102
Huelva. H.
Huérmeces. GU. 67, 79, 123
Huerta. SA. 80, 107
Huerta del Marquesado. CU. 124
Huerta del Rey. BU. 67, 79, 123
Huerta muy gentil. CC. 61 ( )
Huesca. HU.
Huéscar. GR. 13, 92
Hueto. VI. 35
Huévar del Aljarafe. SE. 59
Humanes de Madrid 103
Ibeas de Juarros. BU. 11, 26, 41, 105
Igualada. B. 4, 7, 11, 12, 15, 128, 130
Ilche. HU. 129
Illescas. TO. 68, 103
Incinilllas. BU. 71
Inés. SO. 67, 79, 123
Inviernas, Las. GU. 67, 79, 119, 123
Itero. P. 26, 41, 67
Itziar. SS. 30
Iznalloz. GR. 92, 93, 99, 100
Jabaloyas. TE. 124
Jaén. J. 101
Jambrina. ZA. 116
Jaquesa, La. TE. 6, 48
Jaraicejo. CC. 15, 65, 66
Jarilla (31). CC. 18, 75, 81
Javea. A. 49
Jérica. CS. 6, 48
Jonquera, La. GI. 2
Jorba. B. 128, 130
Jumilla. MU.13, 92
Justo de la Vega. LE. 67
El Nuevo Miliario
45
TRANSFORMACIONES DE LONGITUD Y LATITUD PARA LA
GEOGRAFÍA DE PTOLOMEO
Cálculo de los núcleos Carpetanos
Tomás Félix Tornadijo Rodríguez
INTRODUCCIÓN
Con este artículo voy a presentar unas funciones de
transformación que permiten el paso de coordenadas
ptolemaicas a reales, realizando también la función
inversa.
Con estas fórmulas calcularé las posiciones de los
núcleos de la Carpetania que figuran en las tablas
de Ptolomeo, dando una interpretación para alguno
de ellos.
Este trabajo tiene su fundamento teórico en la tesis
doctoral de J. Montero Vítores Carpetanos y Vettones
en la Hispania de Ptolomeo1, cuyo capítulo II, sobre la
teoría y método de la geografía de Ptolomeo, paso a
resumir rápidamente:
Para determinar el valor de un grado de latitud sobre
Hispania, E. Martínez Hombre2 se basó en la distancia
existente entre los paralelos 36º y 45º. El paralelo 36º,
que pasa por Rodas y Tarifa, es coincidente tanto en la
cartografía actual como en la geografía de Ptolomeo.
El paralelo 45º es el asignado en las tablas de la Geographia para Lucus Asturum, núcleo hispanorromano
de ubicación bien conocida en Sta. María de Lugo.
Ptolomeo utilizó para su composición geográfica el
modelo de la tierra de Posidonio, pues utiliza para
Thule (Islandia) el paralelo 63º, ya fijado por Marinos
de Tiro a 31.500 estadios del ecuador y aceptado por
Ptolomeo, lo que nos permite fijar el valor de grado:
31.500 : 63 = 500 estadios = 1º de latitud; 500 x
184,8125 = 92,406 Km
Ahora bien, E. Martínez Hombre consideraba, como C.
Sanz que la geografía de Ptolomeo era equivalente a
una proyección cónica Mercator3, que extendida sobre
un plano nos daría una serie de paralelos circulares,
equidistantes, y de meridianos rectilíneos y convergentes en un punto del norte.
Por ello E. Martínez Hombre calculó el grado de latitud
utilizando la tierra de Posidonio, pero sobre la proyección en una superficie cónica secante a la esfera entre
los 30º y 60º de latitud, obteniendo así 91,354 Km4
que son un valor que se puede aplicar entre los 30º y
los 60º de forma uniforme, banda que comprende a la
península ibérica.
La latitud de Sta María de Lugo es de 43º 26’, lo que
supone una diferencia de 7º 26’ con respecto al paralelo 36º.
Con este valor pudo construir una tabla de equivalencias entre las latitudes de Ptolomeo y las reales.
Para ello se multiplican los 9º de diferencia entre los
paralelos 36º y 45º por el valor de grado, 91,354 Km,
obteniéndose 822,18 kilómetros, cuya razón con el
grado de latitud real —111,11 Km— nos dará 7º 24’
reales (en adelante r) de diferencia.
Podemos pasar esta diferencia a minutos, para trabajar en las mismas unidades, y multiplicándola por el
valor de grado de latitud real, 111,11 Km, obtendremos
la distancia real en kilómetros que separa los paralelos
de Sta. María de Lugo y Tarifa:
Si ahora sumamos estos 7º 24’ r a los 36º de Rodas
y Tarifa obtenemos la equivalencia de 43º 24’ con 45º
ptolemaicos (en adelante pt) y con este valor se escala
la tabla, que J. Montero Vítores llevó hasta los 36º.
(Tabla IV)5
7º 26’ = 446’ x 111,11 Km = 49.555,06; 49.555,06 : 60
= 825,92 Km
J.M. Solana estableció un método para determinar el
grado de latitud6 que al contrario que Martínez Hombre
no consideraba homogéneo, y que se puede resumir
en lo siguiente:
a) Tomar la latitud real del núcleo conocido y obtener la
diferencia con el paralelo 36º, reduciéndola a minutos
de grado.
b) Se multiplican estos minutos de grado por el valor
de grado de latitud real —111,11 km— para obtener la
distancia en kilómetros
Habíamos visto que en la geografía de Ptolomeo existía una diferencia de 9º entre el paralelo 36º y el de
Lucus Asturum, de modo que ya podemos obtener el
valor de grado ptolemaico para Hispania:
825,92 Km : 9 = 91,768 Km
46
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
c) Se toma la latitud ptolemaica del mismo núcleo,
se halla la diferencia con el paralelo 36º y se pasa a
minutos de grado.
d) Se dividen los kilómetros obtenidos por los minutos
ptolemaicos y se obtiene un valor de grado en kilómetros a comparar con el valor medio de la tabla.
El tema de las longitudes es más problemático y E.
Martínez Hombre considerando que los mapas de
Ptolomeo se basan en una proyección cónica, trató de
determinar el grado de longitud cada 5’, ya que las longitudes no son constantes sino descienden a medida
que nos movemos hacia el norte, como corresponde
a esa representación.
Para ello obtiene secciones del cono y las asimila a polígonos de 12 lados, representando las proyecciones
de la esfera sobre el cono.7
Calculando por trigonometría el valor de uno de estos
lados para la sección correspondiente a los 45º obtuvo
un valor de 62,396 km,
Este valor lo comparó con la distancia existente entre
Trilecum —Cabo Ortegal— y Oeasso, el Higuer promontorio situado al este de San Sebastián: Trileucum
tiene una longitud de 8º 15’ (G. II,6,4) y Oeasso de 15º
10’ (G. II,6,10) lo que nos da una diferencia de 415’, a
los que hay que sumar un grado suprimido por errores
de copista, obteniéndose 475’.
Ahora obtenemos el minuto de latitud que corresponde
a 45º:
62.396 : 60 = 1.039 m.
Y ya podemos calcular la distancia:
475 x 1039 = 493,96 Km,
que sólo difiere con la real, de 492,75,
en 1,2 Km
A partir de aquí obtiene una tabla de longitudes escalando los valores a razón de 0,070 cada cinco minutos,
hasta la latitud 42º 40’, que J. Montero llevó hasta los
36º (Tabla IV)
J.M. Solana criticó este método advirtiendo que tiene errores de hasta 4º 8, lo que ya percibió Martínez
Hombre, pues al proyectarse una esfera sobre una
superficie cónica las longitudes se deforman, al ser
descendentes.
Para la interpretación de los datos de Ptolomeo se
nos presenta un problema adicional, que es el de la
inclinación de los ejes de referencia, problema ya mencionado por Estrabón (III, 1, 23), asunto que condujo a
la declinación realizada por L. Monteagudo9 para hacer
coincidir puntos en Galicia.
nº 5, Enero 2008
J. Larrañaga10 cifró la diferencia entre el polo actual
y el de Ptolomeo en 13º 37’, siendo esta inclinación
verificable en varios centenares de casos en la península ibérica.
Por su parte J. Montero Vítores, hace un análisis exhaustivo y lúcido para construir un método interpretativo que se fundamenta en las teorías anteriores y que
resulta ser la mejor herramienta de la que disponemos
para interpretar la Geographia.
Parte de la tierra de Posidonio, más pequeña que la
de Eratóstenes que divide el ecúmene en 80 grados
de latitud de norte a sur y 180 grados de longitud de
este a oeste.
Tomando el grado de Posidonio de 500 estadios olímpicos, obtiene los siguientes valores de minuto de longitud y latitud.
1º = 500 x 184,8125 = 92,406 km
1’ = 92,406: 60 = 1.540 m
A continuación asume que el valor del minuto de longitud en Hispania, entre los 45º 45’ y los 36º se va a
mantener entre los 1.026 y 1.162 m, con lo cual puede
construir esta equivalencia:
Minuto de latitud real =111,11: 60 = 1. 851 m
a) Si para 1.851 m corresponden 1.540 m
b) Para 1.350 m corresponden x
x = 1.113 m
Si el valor medio de latitudes ptolemaicas es de
1.540 m, el de longitudes será entonces de 1.123 m.11
Con estos valores de desarrolla un método de interpretación de la Geographia para lo que busca la creación
de ejes referenciales para cada comunidad inclinados 13º en sentido SW. Cada eje lleva dos puntos:
uno adecuado al valor de grado, según el método de
J.M.Solana, y otro menos, lo que da origen a la declinación.12
A continuación sitúa las coordenadas de los núcleos
de la comunidad sobre este eje referencial e inicia su
identificación.
Partiendo de Complutum con 41º 30’, (con las coordenadas de los grupos Ay B de Tudeer para Ilarcuris)13 11º
pt y Toletum 41º, 10’ pt identifica algunos núcleos Carpetanos como Titulcia, en los alrededores de Aranjuez,
Condabora , en Consuegra o Laminium en Alhambra,
o Argamasilla de Alba, estos últimos con reservas.14
Hasta aquí el resumen de los métodos y teorías al uso
para la interpretación de la Geographia.
El Nuevo Miliario
47
Problemas del eje referencial
Vamos a intentar deducir unas funciones que nos faciliten el trabajo interpretativo y que nos permitan convertir
con facilidad las coordenadas de Ptolomeo en reales y
viceversa, pero para ello es fundamental saber si vamos
a tener que contar con el problema de la declinación ¿es
realmente necesaria? Vamos a analizar el eje ToletumComplutum15 de la tesis de J. Montero
Este eje Toletum-Complutum presenta algunos problemas que podemos considerar con más facilidad si
obtenemos una fórmula de declinación que nos dé la
distancia entre paralelos declinados.
DM es la longitud real entre meridianos
los ejes cartesianos, también deberíamos de poder
referenciar Toletum desde Cauca.
Vamos a ver si esto es posible, para probarlo verificaremos la idoneidad de Cauca, midiendo la distancia a
su paralelo desde Lucus Asturum y la compararemos
con la distancia real entre los paralelos de Coca y Lugo
de Llanera, utilizaré las coordenadas que proporciona
el Sistema de Información Geográfica de Identificación
de Parcelas Agrarias (SIGPAC) trabajando con las
coordenadas en decimal cuando sea más sencillo
para los cálculos.
Después mediremos las distancias desde Cauca a
Complutum y Toletum, y además, en este último caso,
probaremos una declinación de ejes.
DP es la distancia real entre paralelos, DP’ es la distancia ptolemaica entre paralelos
DM es la distancia real entre meridianos
DT es la distancia entre paralelos declinados, que
deberá ser igual a DP’
Cauca
DP es la distancia real entre paralelos
DT es la distancia entre paralelos declinados
En este esquema vemos que la distancia DT podemos
obtenerla de las igualdades siguientes:
Latitud Ptolemaica
Longitud Ptolemaica
42º 20
10º
Coca
Latitud real
Longitud real
41,217°
4,517°
Valor de grado:
a) 41,217º - 36º = 5,217º = 313,02’
b) 313,02’ x 111,11 = 34.779,6522 km
c) 42º 20’ - 36º = 380’
d) 34.779,6522 : 380’ = 91,525 ~ 91,3542
Lucus Asturum
Latitud Ptolemaica
Longitud Ptolemaica
45º
11º
Cos (13) = DT / (DP + i)
Tag (13) = i / DM
Lugo de Llanera
Latitud real
Longitud real
43,4412º
5,81812º
DT = DP x Cos(13) + DM x Sen (13)
Esta fórmula es la misma en el 4º cuadrante, mientras
que en el 2º y 3º es ligeramente diferente:
DT = DP x Cos (13) - DM x Sen (13)
El problema que se nos plantea es que la latitud que
asignamos para Complutum 41º 30º pt se puede medir
correctamente desde el paralelo 42º pt 20’ de Cauca,
sin necesidad de inclinar los ejes.
Entonces, si admitimos que la latitud de Toletum está
relacionada con la de Complutum a través de unos
ejes inclinados 13º en sentido SW, y a su vez la de
Complutum esta relacionada con la de Cauca, según
48
El Nuevo Miliario
Valor de grado:
a) 43,4412 - 36º =7,4412º= 446,472’
b) 446,472’ x 111,11 = 49.607,50 km
c) 45º - 36º = 9º = 540’
d) 49.607,50 : 540’ = 91,865~ 91,354
DP = 43,4412- 41,217 = 2,2242x 60 = 66,879’
x 1.851 = 247,01 km
DP’=45º - 42º 20’ = 160,02’ ; 160,02’ x 1.540 =
246,43 km
La diferencia es de unos 500 metros, inferior a 1 minuto de grado, demostrándose la idoneidad de la latitud
de Cauca.
nº 5, Enero 2008
Complutum
Utilizamos también las coordenadas definidas en los
grupos A y B de Tudeer para Ilarcuris
Latitud Ptolemaica
Longitud Ptolemaica
41º 30’
11º
DP = 39,86666 - 41,217 = 1,35034 x 60 =
81,0204’ x 1.851 = 149,96 km
DP’ = 41º - 42º 20’ = 80’ ; 80’ x 1.540 =
123,2 km
La diferencia es de 26,76 Km, superior a 15 minutos
e inaceptable.
Cerro del Viso
Latitud real
Longitud real
40,46666º
3,38333º
Valor de grado:
a) 40,46666 - 36º = 4,4666º = 267,996’
b) 267,996’ x 111,11 = 29.777,03556 km
c) 41º 30’ - 36º = 5º30’ = 330’
d) 29.777,03556 : 540’ = 90,23 <> 91,354
DP = 40,46666- 41,217 = 0,75034 x 60 =
45,0204’ x 1.851 = 83,33 km
DP’= 41º 30’ - 42º 20’ = 50’ ; 50’ x 1.540 =
77 km
La diferencia es de 6,33 km, inferior a 5 minutos de
grado y por tanto válida ya que Ptolomeo cuenta de 5
en 5 minutos.
Vamos a comprobar ahora si se puede reducir la diferencia declinando los ejes:
Comprobemos ahora qué ocurre declinando los ejes
13º
DM = 4,03333 - 4,517 = 0,483667 x 60 = 29,02
x 1.350 = 39,17 km
DT = DP x Cos (a) + DM x Sen (a)
DT = 149,96 x Cos(13) + 39,17 x Sen (13) =
154,93 Km, aún peor que los 149,96 kilómetros que habíamos obtenido sin inclinar los
ejes.
Podemos considerar que la declinacíón de ejes 13º
en sentido SW es incompatible, para los coordenadas
propuestas, con la situación de Complutum, que tiene
una latitud adecuada con respecto a los paralelos de
Cauca y Lucus Asturum.
DT = DP x Cos(13) + DM x Sen (13)
En realidad J. Montero, en otros trabajos posteriores16,
abandonó la idea de declinar las latitudes y finalmente
recalculó las posiciones de los núcleos carpetanos17
sin necesidad de este artificio matemático, aunque es
posible que siga siendo aplicable, particularmente en
las áreas más septentrionales de la península.
DT= 83,33 x Cos(a) + 91,82 x Sen(a)
Transformaciones de longitud y latitud
para a = 5 DT = 91,01
para a = 10 DT = 98,01
para a = 13 DT = 101,85
La latitud
DM = 3,38333 - 4,517 = 1,13367 x 60 = 68,02
x 1.350 = 91,82 km
Como vemos cuanto más se abre el ángulo, tanto más
separamos los paralelos; queda claro, pues, que el
eje que une los paralelos ptolemaicos es normal a los
paralelos reales.
Este resultado ya nos sugiere lo innecesario de unos
ejes inclinados en la Carpetania, pero vamos ahora a
ver el caso de Toletum:
Toletum
Latitud Ptolemaica
Longitud Ptolemaica
Toledo
Latitud real
Longitud real
nº 5, Enero 2008
41º
10º
39,86666º
4,03333º
La tabla IV de J. Montero Vítores y Martinez Hombre,
de equivalencia de latitudes ptolemaicas y reales para
Hispania se calculaba de la siguiente forma:
a) Comenzando por el paralelo 36º, coincidente en la
geografía de Ptolomeo y en la actual, vamos subiendo
hacia el paralelo 45º, obteniendo las diferencias con
el paralelo 36º.
b) Cada diferencia la multiplicamos por el valor de un
grado (91,354 km)
c) Se obtiene la razón con el grado de latitud real
(111,11 km)
d) A este valor se le suman los 36º y nos da la equivalencia que que trasladamos a la tabla.
Esta tabla permite obtener unas equivalencias de latitudes con las que se pueden obtener buenos resultados
a la hora de interpretar la Geographia de Ptolomeo.
Esta tabla podemos convertirla en una fórmula sin
más que seguir, tal cual, los pasos del procedimiento
El Nuevo Miliario
49
de Martínez Hombre y así obtenemos nuestra primera
transformación:
Latitud Real =
36 + (Latitud Ptolomeo - 36) x 91,354 / 111,11
Por ejemplo si queremos saber la latitud real de Lucus Asturum, indicada con 45º en las tablas de Ptolomeo:
Latitud real =
36º + (45º -36º) x 91,354 /111,11 = 43,399º =
43º 23,94’ r
La latitud de Sta María de Lugo es de 43,43938º =
43º 26,36’ difiriendo con la obtenida en sólo 2 minutos
reales, cuyo valor en kilómetros está dentro del rango
de los 5 minutos con que trabajaba Ptolomeo.
Además podemos calcular la inversa de la fórmula
y así obtener las coordenadas de Ptolomeo que se
corresponderían con unas coordenadas reales.
Latitud Ptolomeo =
(Latitud Real x 111,11) - 711,16) / 91,354
Aplicada al caso anterior obtenemos:
Latitud Ptolomeo =
45,0480º = 45º 2,8' pt,
con la diferencia de más de dos minutos ptolemaicos, que otorga validez al resultado.
Si aplicamos esta fórmula a Toledo, con una latitud real
de 39,8670º obtenemos:
Latitud Ptolomeo =
40,7032º = 40º 42,19',
siendo Líbora e Ispinum con 40º 45’ los únicos
núcleos cuya latitud cuadraría en las tablas
con este resultado, dentro del margen de los
5 minutos, y coincidente con las coordenadas
alternativas para Toletum, que daba J. Montero en la página 334 de su tesis.
Como estas funciones producen un continuum de valores para Hispania (como dicen los matemáticos son
continuas en el intervalo), ya no es necesario adaptar
los valores a la tabla IV, sino que basta aplicar la fórmula para conseguirlo más adelante lo veremos con
el caso de Complutum
La longitud
No existe un meridiano que coincida en la Geographia
y en la realidad, tal y como ocurre con la latitud, donde
coinciden los paralelos 36º, sino que además las longitudes presentan variaciones importantes a medida
que nos desplazamos de sur a norte18, de modo que
estamos ante un problema importante.
50
El Nuevo Miliario
De todas formas Martínez Hombre obtuvo unos valores del grado de longitud en kilómetros, para cada
latitud, que pueden verse en la tabla IV de la tesis de
J. Montero.
Evidentemente el valor de grado de longitud varía de
forma continua con la latitud y puede calcularse muy
precisamente para la tierra por medio de la fórmula
del elipsoide obteniéndose los valores de la tabla de
A. Strahler.19
Como esta fórmula es algo engorrosa, casi siempre
se utiliza la fórmula del coseno (que supone una tierra esférica) que genera valores cuyas discrepancias
con las del elipsoide son irrelevantes para nuestra
aplicación.
Esta es la fórmula del valor de grado de la longitud
real:
Valor de longitud 1º real =
Cos (latitud real) * 111,325
Los 111,325 km son el valor del grado de latitud en el
ecuador, ligeramente mayor que en latitudes septentrionales, por la forma achatada del planeta.
Bien, pero ¿y el grado de longitud de Ptolomeo?
Podríamos hacer una regresión sobre los valores de la
tabla IV y obtener una recta que nos daría ya la función
de la longitud, este método es perfectamente válido20
pero he preferido atacarlo de otra forma algo diferente,
para que la fórmula obtenida no pierda información
sobre el comportamiento trigonométrico de las longitudes, que puede sernos útil en el futuro:
El grado de longitud tiene que variar en función del
coseno en la tierra de Posidonio aún mejor que en la
tierra real, pues aquella es una esfera perfecta. Esto
ha de considerarse como rigurosamente cierto, pues
de otra manera no existiría base matemática alguna
para la Geographia.
Entonces podríamos hacer esta primera aproximación:
Valor de longitud 1º de Ptolomeo =
Cos (latitud Ptolomeo) x 92,406
siendo 92,406 el valor del grado de latitud.
Ahora bien, vemos que el valor de latitud no concuerda, analizando el primer valor de la tabla, que para 45º
40’ pt asigna 61,616 km de longitud:
61,616 = Cos(45,666) x Vgrado; Vgrado =
61,616 / cos (45,666) ; Vgrado =
88,17 <> 92,406
nº 5, Enero 2008
Repitiendo este proceso para unos cuantos valores
espaciados:
Latitud
45º 40’
Grado de longitud Grado de latitud V. de grado
61,616
88,17003303
44º 50’
62,39
87,97724131
43º 30’
63,498
87,53824582
42º 20’
64,459
87,19637731
41º 50’
64,879
87,07560883
40º 10’
66,279
86,73315831
39º 25’
66,909
86,60810927
38º 30’
67,679
86,47878176
37º 45’
68,309
86,3916792
36º 15’
69,559
86,25390961
Esto es una sorpresa, pues supone que se utilizó un
valor de grado de latitud distinto en cada paralelo para
calcular cada valor del grado de longitud, cuando el
valor de grado de latitud debiera de ser constante.
Si representamos los valores de Vgrado recalculados
en función del coseno contra el grado de latitud ptolemaico en el diagrama de dispersión que se presenta,
vemos que hay una relación lineal entre ambos, que
responde a un coeficiente de Pearson de 0,9814127,
que indica una correlación muy fuerte y directa entre
ambos conjuntos de datos.
Podemos, entonces, hacer una regresión lineal y sacar
la recta que los relaciona, que es como sigue:
Vgrado’ = 0,21117 x Latitud + 78,3790
Esta función ajusta la variación de la longitud en la
esfera de Posidonio a la proyección Mercator sobre
un cono, donde hay que tener en cuenta el diámetro
de las secciones del cono, como hemos visto en la
introducción21
Si ahora recalculamos los valores, vemos que las diferencias son insignificantes, luego ya tenemos como
varía este particular grado de latitud en la tabla de
longitudes de Martínez Hombre y J. Montero.
Latitud
45,66666667
44,83333333
43,5
42,33333333
41,83333333
40,16666667
39,41666667
38,5
37,75
36,25
nº 5, Enero 2008
Vgrado
88,17003303
87,97724131
87,53824582
87,19637731
87,07560883
86,73315831
86,60810927
86,47878176
86,3916792
86,25390961
Vgrado’
88,02250692
87,84653174
87,56497145
87,3186062
87,21302109
86,86107073
86,70269306
86,50912036
86,3507427
86,0339838
Diferencia
0,147526111
0,130709567
-0,026725634
-0,12222889
-0,137412262
-0,127912421
-0,09458379
-0,030338605
0,040936496
0,219922232
El Nuevo Miliario
51
Ahora podemos recalcular la muestra de valores de la
tabla IV con nuestra fórmula y ver el resultado:
Latitud
45,66666667
44,83333333
43,5
42,33333333
41,83333333
40,16666667
39,41666667
38,5
37,75
36,25
Grado de Longitud
61,616
62,39
63,498
64,459
64,879
66,279
66,909
67,679
68,309
69,559
Recálculo
61,5129041
62,29730592
63,51738609
64,54935641
64,98138424
66,37674701
66,9820706
67,70274324
68,27663194
69,3816449
Diferencia
-0,103095899
-0,092694085
0,01938609
0,090356415
0,102384241
0,097747015
0,073070604
0,02374324
-0,032368061
-0,177355097
Vemos que las diferencias son muy reducidas y así hemos conseguido nuestro objetivo de cristalizar en una
fórmula todos los valores de longitud de la tabla IV.
¿Podremos, con nuestra fórmula, obtener el dato de
longitud para el Higuer, tomando como referencia el
Cabo Ortegal?
Ahora vamos a intentar obtener con estos datos una
transformación de la longitud, que referiremos siempre
a un meridiano próximo para evitar la acumulación de
errores.
Si lo conseguimos, en una distancia tan grande y tan
septentrional, habremos demostrado definitivamente
la adaptabilidad de la función de longitud por lo menos
tanto como cualquier otro método.
De acuerdo a esta fórmula, la distancia entre dos núcleos de la Geographia de longitudes Lgp1 y Lgp0 y
latitudes Ltp1 Ltp0 sería:
Promontorio Trileucum (cabo Ortegal)
Longitud 8º 15’ = 8,25º pt
Longitud 7,8767º r
Distancia =
(Lgp1-Lgp 0) x Cos(Ltp1) x (0,21117 x Ltp1 +
78,379)
Si divido esta distancia por la distancia real entre los
mismos puntos con latitudes Ltp1 y Ltp0, obtendré los
grados reales:
Grados =
(Lgp1-Lgp0) x Cos(Ltp1) x (0,211170 x Ltp1 +
Latitud real) / Cos(Latitd real1) x 111,325
calculando la diferencia con Lt0 obtendremos la longitud real y la última de nuestras transformaciones:
Longitud real =
| ( (Lgp1-Lgp0) x Cos(Ltp1) x (0,21117 x Ltp1 +
78,379) / Cos(Ltp1) x 111,325 ) - Lt0 |
Nota: la latitud real podríamos obtenerla con la primera
transformación.
Promontorio Oeasso (Higuer)
Latitud 45º 50’ = 45,74º pt
Longitud 15º 10’ = 15,1666º pt +1º
No obstante el valor máximo de latitud en la
tabla IV es de 45º 45’ (45,75º)pt y será el utilizado.
(Existe un grado suprimido)
Latitud 43,39208º r
Longitud 1,79214º r
Longitud =
| ( (16,1666 - 8,2500) x Cos(45,7500) x (0,21117
x 45,7500 + 78,379) / (Cos(43,3921) x 111,325)
) - 7,8670| = 1,8551º
La diferencia con la longitud real es de
1,8551º - 1,79214º = 0,06296º = 3,7776’ r,
unos 5 km dentro de los 5 minutos de margen
ptolemaicos: el resultado es bueno.
Dejo al lector comprobar como la longitud es buena
también en Lucus Asturum, a mitad de camino.
Comprobación
Martínez Hombre, para calcular las longitudes, trabajó
con la distancia existente entre Trileucum (Cabo Ortegal) y Oeaso, el Higuer al este San Sebastián.
52
El Nuevo Miliario
La expresión de estas fórmulas implica algo mucho
más trascendente que la comodidad que puedan reportar a la hora de hacer cálculos con las coordenadas
de la Geographia: podemos estudiar ahora el com-
nº 5, Enero 2008
portamiento de estas funciones y buscar regularidades que nos ayuden a perfeccionarlas más y más: la
Geographia es ahora más vulnerable al arsenal matemático y más susceptible de nuevos análisis, como
el informático, de manera que la resolución completa
de sus problemas no está ya muy lejana.
DP = 39,85 - 41,217 =1,367 x 60 =82,02’ x
1.851 = 151,8 km
DP’ = 40,75º - 42,333º = 95’ ; 95’ x 1.522,56
= 144,6 km
La diferencia son 7,2 km dentro de los 5 minutos y es
igualmente válida si hacemos el cálculo con 92,406.
Propuesta de eje referencial para la Carpetania
Ahora la distancia entre ambos núcleos:
Como hemos visto los problemas de la declinación
para Toletum y Complutum, propongo un nuevo eje
con Toletum, supuesta la permuta de coordenadas
con Ispinum, y para Complutum las coordenadas de
Ilarcuris definidas en los grupos A y B de Tudeer estas
ya utilizadas por J. Montero en su tesis para definir
Complutum.
DP =40,46666º - 39,85º = 0,6166 x 60 =36,996’
x 1.851 = 68,479 km
DP’ = 41º 30’ - 40º 45’ = 45’ ; 45’ x 1.522,56 =
68,51 km
La diferencia es de 321 m
Además propongo utilizar las coordenadas reales del
establecimiento de El Juncal como Complutum, en vez
del Cerro del Viso, por ser coetáneo a Ptolomeo, como
ya sugiriera Jesús Rodríguez Morales.
Hemos comprobado que ambos paralelos se referencian desde Cauca y que la diferencia de distancias
reales y Ptolemaicas entre los extremos del eje es
reducidísima, hasta ser casi inapreciable.
Lo primero que voy a hacer es comprobar el valor de
grado de ambos lugares y también veré si es posible
referenciarlos desde el paralelo de Cauca (41,217º r
y 42,333º pt) , pues así todo el sistema carpetano no
será un ente autónomo, desligado, sino que estará
incardinado con el resto de la geografía hispana.
Vamos a ver ahora los valores de grado, comprobaremos como la fórmula nos los adapta automáticamente
al paradigma de Martínez Hombre.
Voy a realizar los cálculos con el valor de grado de
Martínez Hombre para la altitud 91,354 km, en vez
de con 92,406 km, pues la tabla de equivalencias fué
construida sobre la base de 91,354 correspondientes
a la proyección Mercator.
Valor de un minuto de grado:
91,354/60 = 1.522,56
Complutum
Latitud
41º 30' pt = 41,5º pt
Longitud 11º pt
El Juncal
Latitud l
40º 28'r = 40,46666º r
Longitud 3º 23’r = 3,38333º r
DP = 40,46666- 41,217 = 0,75034 x 60 =
45,0204’ x 1.851 = 83,33 km
DP’ = 41,5º - 42,333º = 50’ ; 50’ x 1.522,56 =
76,128
La diferencia son 7,02 km, dentro del rango de 5 minutos ptolemaicos (7,6 km)
Toletum
Latitud 40º 45' = 40,75º pt
Longitud 10º 15' = 10,25º pt
Latitud 39º 51' = 39,85º r
Longitud real 4º 1' = 4,0166º r
nº 5, Enero 2008
Complutum
Latitud Ptolomeo =
( (Latitud Real x 111,11) - 711,16) / 91,354
Latitud Ptolomeo =
( (40,46666 x 111,11) - 711,16) / 91,354 =
41,433 = 41º 26’ dentro de los 5’ con 41º 30’
Repitiendo el cálculo con este valor
a) 40,46666º - 36º = 4,4666º= 267,996’
b) 267,996’ x 111,11 = 29.777,03556 km
c) 41º 26’ - 36º = 326’
d) 29.777,03556 : 326’ = 91,34 ~ 91,354
Toletum
Latitud Ptolomeo =
( (Latitud Real x 111,11) - 711,16) / 91,354
Latitud Ptolomeo =
( (39,85º x 111,11) - 711,16) / 91,354 = 40,683º =
40º 41’, dentro de los 5’ con 40º 45’
Repitiendo el cálculo con este valor
a) 39,85º - 36º = 3,85º= 231’
b) 231’ x 111,11 = 25.666,41
c) 40º 41’ - 36º = 281’
d) 25.666,41 : 281’ = 91,33 ~ 91,354
Vamos a proceder con el cálculo de los núcleos, para
ello utilizaré las transformaciones de longitudes y latitudes que ya hemos demostrado y justificado debidamente, utilizando las variantes de coordenadas
más usuales que utiliza J. Montero22 con la excepción
El Nuevo Miliario
53
de Laminium, para este núcleo utilizo la variante del
Codex Latinus 4803, más adelante se verá la razón
de ello. Además añado a la lista, en último lugar, las
coordenadas del nacimiento del río Anas.
Latreal =
36 + (Ltp1 -36) x 91,354
111,11
Longitud = |
(Lgp1 – Lgp0) x Cos(Ltp1) x (0,21117 x Ltp1 + 78,379)
Punto 1
41º 40’ 9º 40’ (41,6667º , 9,6667º)
Latitud real =
36º + (41,6667º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
40,6591º = 40º 39,55’
Longitud real =
|( (9,6667º - 11,0000º) x Cos(41,6667º) x
(0,21117 x 41,6667º + 78,379) / (Cos(40,6591º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 4º 24,69’
Punto 2
41º 40’ 10º 30’ (41,6667º , 10,5000º)
Latitud real =
36º + (41,6667º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
40,6591º = 40º 39,55’
Longitud real =
|( (10,5000º - 11,0000º) x Cos(41,6667º) x
(0,21117 x 41,6667º + 78,379) / (Cos(40,6591º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 46,13'
Punto 3
41º 30’ 11º 0’ (41,5000º , 11,0000º)
Predeterminado para Complutum
Punto 4
41º 35’ 12º 0’ (41,5833º , 12,0000º)
Latitud real =
36º + (41,5833º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
40,5906º = 40º 35,44’
Longitud real =
|( (12,0000º - 11,0000º) x Cos(41,5833º) x
(0,21117 x 41,5833º + 78,379) / (Cos(40,5906º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 2º 36,73’
Punto 5
41º 30’ 11º 30’ (41,5000º , 11,5000º)
Latitud real =
36º + (41,5000º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
40,5221º = 40º 31,33’
Longitud real =
|( (11,5000º - 11,0000º) x Cos(41,5000º) x
(0,21117 x 41,5000º + 78,379) / (Cos(40,5221º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 2º 59,86’
54
El Nuevo Miliario
Cos(Latreal) x 111,325
– Lgreal |
Punto 6
41º 20’ 10º 20’ (41,3333º , 10,3333º)
Latitud real =
36º + (41,3333º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
40,3850º = 40º 23,10’
Longitud real =
|( (10,3333º - 11,0000º) x Cos(41,3333º) x
(0,21117 x 41,3333º + 78,379) / (Cos(40,3850º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 53,86'
Punto 7
41º 15’ 11º 40’ (41,2500º , 11,6667º)
Latitud real =
36º + (41,2500º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
40,3165º = 40º 18,99’
Longitud real =
|( (11,6667º - 11,0000º) x Cos(41,2500º) x
(0,21117 x 41,2500º + 78,3790) / (Cos(40,3165º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 2º 52,15’
Punto 8
41º 5’ 10º 50’ (41,0830º , 10,8333º)
Latitud real =
36º + (41,0830º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
40,1792º = 40º 10,75’
Longitud real =
|( (10,8333º - 11,0000º) x Cos(41,0830º) x
(0,21117 x 41,0830º + 78,3790) / (Cos(40,1792º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 30,71’
Punto 9
41º 0’ 10º 0’ (41,0000º , 10,0000º)
Latitud real =
36º + (41,0000º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
40,1110º = 40º 6,66’
Longitud real =
|( (10,0000º - 11,0000º) x Cos(41,0000º) x
(0,21117 x 41,0000º + 78,3790) / (Cos(40,1110º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 4º 9,29’
Punto 10
40º 50’ 11º 20’ (40,8333º , 11,3333º)
Latitud real =
36º + (40,8333º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
39,9739º = 39º 58,43’
Longitud real =
|( (11,3333º - 11,0000º) x Cos(40,8333º) x
(0,21117 x 40,8333º + 78,3790) / (Cos(39,9739º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 7,57’
nº 5, Enero 2008
Punto 11
40º 45’ 9º 25’ (40,7500º , 9,4167º)
Latitud real =
36º + (40,7500º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
39,9054º = 39º 54,32’
Longitud real =
|( (9,4167º - 11,0000º) x Cos(40,7500º) x
(0,21117 x 40,7500º + 78,379) / (Cos(39,9054º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 4º 36,31’
Punto 12
40º 45’ 10º 15’ (40,7500º , 10,2500º)
Latitud real =
36º + (40,7500º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
39,9054º = 39º 54,32’
Longitud real =
|( (10,2500º - 11,0000º) x Cos(40,7500º) x
(0,21117 x 40,7500º + 78,379) / (Cos(39,9054º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 57,73’
Punto 13
40º 35’ 10º 20’ (40,5833º , 10,3333º)
Latitud real =
36º + (40,5833º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
39,7684º = 39º 46,10’
Longitud real =
|( (10,3333º - 11,0000º) x Cos(40,5833º) x
(0,21117 x 40,5833º + 78,3790) / (Cos(39,7684º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 53,87’
Punto 14
40º 30’ 11º 0’ (40,5000º , 11,0000º)
Latitud real =
36º + (40,5000º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
39,6999º = 39º 41,99’
Longitud real =
|( (11,0000º - 11,0000º) x Cos(40,5000º) x
(0,21117 x 40,5000º + 78,379) / (Cos(39,6999º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 23,00’
Punto 15
40º 25’ 10º 30’ (40,4167º , 10,5000º)
Latitud real =
36º + (40,4167º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
39,6314º = 39º 37,88’
Longitud real =
|( (10,5000º - 11,0000º) x Cos(40,4167º) x
(0,21117 x 40,4167º + 78,379) / (Cos(39,6314º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 46,15'
Punto 16
40º 15’ 9º 50’ (40,2500º , 9,8333º)
Latitud real =
36º + (40,2500º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
39,4943º = 39º 29,66’
Longitud real =
|( (9,8333º - 11,0000º) x Cos(40,2500º) x
(0,21117 x 40,2500º + 78,379) / (Cos(39,4943º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 4º 17,03’
nº 5, Enero 2008
Punto 17
40º 15’ 10º 30’ (40,2500º , 10,5000º)
Latitud real =
36º + (40,2500º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
39,4943º = 39º 29,66’
Longitud real =
|( (10,5000º - 11,0000º) x Cos(40,2500º) x
(0,21117 x 40,2500º + 78,379) / (Cos(39,4943º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 46,16’
Punto 18
39º 45’ 10º 50’ (39,7500º , 10,8333º)
Latitud real =
36º + (39,7500º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
39,0832º = 39º 4,99’
Longitud real =
|( (10,8333º - 11,0000º) x Cos(39,7500º) x
(0,21117 x 39,7500º + 78,379) / (Cos(39,0832º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 30,72’
Punto 19
40º 00’ 11º 00’ (40,0000º , 11,0000º)
Latitud real = 36º + (40,0000º - 36º) x 91,354 /
111,11 = 39,2888º = 39º 17,33’
Longitud real =
|( (11,0000º - 11,0000º) x Cos(40,0000º) x
(0,21117 x 40,0000º + 78,379) / (Cos(39,2888º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 23,00’
Interpretación
Sólo voy a identificar 5 puntos: Complutum, Toletum,
Titulcia, Laminium y las fuentes del río Anas
Toletum
Para Toletum, punto 12, vemos que estamos dentro del
margen de 5’ desde el meridiano de Complutum, pues
tenemos una posición de 3º 57,73’ que difiere con la
real de Toledo de 4º 1’ en 3,27’
3,27’ x 1.423 (minuto de longitud en esta latitud) = 4.653 m, que están dentro de los 5’ de
margen que son 5.482 m.
La latitud también se consigue correctamente:
39º 54,32’- 39º 51’ = 3,32’ x 1.851= 6.145,32 m,
dentro del margen de 5’ pt de latitud (7,6 km)
Puede observarse cómo he realizado el cálculo, obteniendo primero el valor de latitud, al igual que se hace
en todos los demás puntos de los que desconocemos
sus coordenadas reales, para poder calibrar el cómputo y ver como se comportaría en esos casos.
Ahora calculando la longitud con el dato de latitud real
de Toletum:
El Nuevo Miliario
55
Latitud real =
39º 51’ = 39,85º
Longitud real =
|( (10,2500º - 11,0000º) x Cos (40,7500º) x
(0,21117 x 40,7500º + 78,379) / (Cos (39,85º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 57,70’
La diferencia con la longitud real de Toletum
4,1º 3,3’ x 1.423 = 4.695,9 igualmente dentro
del margen de los 5’
Si ahora utilizamos el valor adaptado para Toletum con
latitud 40,683º pt
Longitud real =
|( (10,2500º - 11,0000º) x Cos (40,7500º) x
(0,21117 x 40,7500º + 78,379) / (Cos (40,683º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 57,72’
Está entre los dos valores anteriores, centrando aún
más el resultado.
Vemos, pues, que el eje de referencia generado es
sumamente preciso, con buena tolerancia en los márgenes, y encaja perfectamente en las coordenadas
propuestas, pudiéndose extrapolar ese comportamiento para el resto de los núcleos carpetanos.
Titulcia
El punto 8 podría encajar bien en la antigua Bayona de
Tajuña, que sería así el solar de Titulcia, con márgenes
correctos en latitud y longitud:
40,133º - 40,1792º =
2,772’ * 1.851 = 5,130 km, dentro de los 5’ pt
3,567 º - 3,5119º =
3,306’ = 4,68 km, dentro de los 5’ pt para esta
latitud
Lugar
Segovia
Miaccum
Tituleiam
Complutum
Nombre Actual
Segovia
Collado Mediano
Yacimiento 1 Sur
El Juncal
Longitud
4,117º
4,037º
3,877º
3,383º
Pero vamos a explorar otras posibilidades que no se pueden descartar por adaptarse también a la Geographia:
Para Titulcia, punto 6, tenemos una longitud de 3º
53,86’ y una latitud de 40º 23,10’
Para Villaviciosa de Odón tenemos una latitud de 40º
22’ que difiere en 1,1’ con la obtenida, dentro del margen de 5’ pt
La longitud de Villaviciosa es de 3º 54’, que difiere en
0,14 décimas de minuto con la obtenida, lo que sugiere
que Titulcia estaba en este lugar, resultado que parece
corroborar al obtenido por Dionisio Urbina al aplicar
los polígonos Thiessen al espacio de la Carpetania,
resultando patente la necesidad de una ciudad en el
espacio de Villaviciosa.23
Ahora bien, la proximidad con Móstoles hace que tampoco se pueda descartar esa ubicación, ciertamente
muy factible, de acuerdo a los razonamientos de Jesús
Rodríguez Morales24, y en perfecta coherencia con las
coordenadas obtenidas que cumplen con esa localidad
el margen de 5’ pt tanto en latitud como en longitud.
Por otra parte en las excavaciones arqueológicas realizadas en el proyecto de la carretera de los pantanos
aparecieron una serie de restos y estructuras de época
tardoimperial25 en varios yacimientos entre Boadilla y
Villaviciosa de Odón
Podemos buscar la compatibilidad de esta posible
ubicación de Titulcia con el camino 24 del Itinerario
de Antonino, supuesta la Mansio de Miaccum en El
Beneficio, en Collado Mediano.26 he utilizado la milla
de 1.481 m.
Latitud
40,95º
40,68º
40,39º
40,46º
Millas
Km
D. Lineal
24
24
30
35,54
35,54
44,43
30,72
34,15
42,48
Las distancias entre las etapas no son incompatibles
con las ubicaciones propuestas y las coordenadas que
hemos obtenido son adecuadas para los cuatro yacimientos arqueológicos descritos en el trabajo citado.
Latitud:
40,39º - 40,3850º = 0,005º = 0,3’, compatible
con las coordenadas generadas.
Diferencia de longitudes
3,8976º - 3,877º = 0,0206º = 1,236’ x 1.413 =
1,74 Km, dentro del margen de los 5’ de Ptolomeo, que para esta latitud son, a razón de
1083 m por minuto, 5.415 m.
56
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
Códice
C. Parisienses 2423
C. Venetus Marcianus 516
C. Flor. Laurent. XXVIII 9
C. Parisiensis 1403
C. Latinus 4803
Coordenadas Pt
39º 45’ 13º
39º 45’ 10º 20’
39º 55’ 10º 50’
39º 40’ 13’
39º 45’ 10º 50’
Laminium y las fuentes del Anas
En el cuadro superior pueden leerse las variantes más
usuales de coordenadas para Laminium (o Laminiom),
y el códice (o uno de ellos) que consigna esa variante.
Está claro que exploradas por exhaución estas posibilidades sólo el C. Latinus 4803 y el Flor. Laurent. XXVIII
9 producen un resultado que puede vincularse a alguna de las ubicaciones propuestas para la ciudad, y de
esas 2 variantes sólo la del C. latinus 4803 proporciona
un resultado que puede ser puesto en relación con un
contexto arqueológico.
En la imagen adjunta tomada del SIGPAC se muestra
el enclave cercano a los Ojos del Guadiana lugar del
yacimiento romano descrito en el artículo de Dionisio
Urbina y Catalina Urquijo27 sobre la necrópolis íberoromana de Los Toriles-Casas Altas (Villarrubia de los
Ojos), que se encuentra a una latitud de 39º 8’ y a una
longitud de 3º 30’
La latitud generada en el punto 18, 39º 4,99’ difiere en
3,12’ con esta ubicación, en tanto que la longitud, de 3º
30,72’ resulta prácticamente exacta. Ambas encajan
perfectamente en el margen de 5’ pt que tenemos para
situar nuestros núcleos y así podemos identificar Laminium con el yacimiento de los Ojos del Guadiana.
nº 5, Enero 2008
Coordenadas Reales
39º 5’ 1º 50,36’
39º 5’ 3º 53,58’
39º 13,22’ 3º 30,72’
39º 8,8’ 1º 50,35’
39º 5’
3º 30,72’
Lugar
Albacete
Fernán Caballero (C. Real)
Arenas de San Juan
Entre Albacete y el Júcar
Casas Altas Ojos Guadiana
Por otra parte obtenemos unas coordenadas para el
nacimiento del río Anas de 39º 17,33’ y 3º 23’ que son
compatibles y casi exactas con los 39º 18’ y 3º 21’ de
la confluencia de los ríos Cigüela y Záncara, lugar
encharcado y con lagunas que pertenecería al ager
laminitanus donde Plinio ( Nat. Hist. III, 6) sitúa las
fuentes del Anas.
La tradicional ubicación de Laminium en Alhambra28
no parece posible desde la Geographia por dos razones: una que se trata ya de territorio oretano y otra que
existe una ciudad en la lista oretana que encaja en las
coordenadas de Alhambra.
En efecto, si probamos con las coordenadas de Libisosa
Punto 20
39º 30’ 11º 25’ (39,5000º , 11,4100º)
Latitud real =
36º + (39,5000º - 36º) x 91,354 / 111,11 =
38,8777º = 38º 52,66’
Longitud real =
|( (11,4100º - 11,0000º) x Cos(39,5000º) x
(0,21117 x 39,5000º + 78,379) / (Cos(38,8777º)
x 111,325) ) - 3,3833º| = 3º 4,01’
El Nuevo Miliario
57
La diferencia con la latitud de Alhambra, 38,9º, es de
1,38’ y la diferencia con la longitud de Alhambra, 3,05º,
no llega a un grado lo que nos produce una coincidencia prácticamente perfecta desde Complutum.
Como Libisosa parece que estaba situada en Lezuza, esas coordenadas pertenecen a alguna otra de
las ciudades oretanas y así Laminium no podía estar
donde está hoy Alhambra, a menos que pensemos en
una alteración de coordenadas: que las de Laminium
esten permutadas con Libisosa en la comunidad de
los oretanos, y de esta forma la ciudad que señalamos
en Casas Altas podría ser otra ciudad de la lista de los
carpetanos, lo que estaría más en consonancia con
la tradición historiográfica, pero hay que recordar que
las coordenadas de las fuentes del Anas siguen apuntando, usando el mismo eje referencial, al interfluvio
Cigüela-Záncara demasiado alejado de Alhambra, con
51 kilómetros en línea recta.
Hasta que se encuentren en la Geographia unas coordenadas para el nacimiento del Anas más próximas a
Alhambra puede suponerse a Laminium en los Ojos,
el nacimiento del Anas en la confluencia Cigüela-Záncara y la mansio Caput flumines Anae del camino 31
del Itinerario de Antonino a 7 millas de Laminium, en
dirección al nacimiento del Anas, lo que resulta posible
ya que el nombre está en acusativo.
No voy a extenderme en el tema de las vías ni en el
toponímico ya que el tema ha sido objeto de un artículo
por parte de Jesús Rodríguez Morales que exploró las
posibilidades de que Laminium estuviera en la zona de
los ojos del Guadiana29
Representación de la Carpetania, en coordenadas de Ptolomeo y conversión a reales
BIBLIOGRAFÍA
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Hispania de Ptolomeo Universidad Complutense, Madrid
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El Nuevo Miliario
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nº 5, Enero 2008
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14. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 355
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JORGE VEGA, MIGUEL (2005) Excavaciones arqueológicas realizadas en el proyecto de duplicación de la carretera
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RODRÍGUEZ MORALES, JESÚS (2000) Laminium y la vía
29 del Itinerario de Antonio: Per Lusitaniam ab Emerita Caesarea Augusta El Miliario Extravagante, nº 73 pp. 16-23
16. MONTERO VÍTORES J. (1995)
17. En la revista electrónica Celtiberia.net (Una revisión de
cálculos para las coordenadas de la Carpetania en la Geographia de Ptolomeo 26/11/2007) generó los bosquejos 1 y 2
de la Carpetania, decantándose por el 2. Yo realicé un nuevo
cálculo con un eje diferente y con las fórmulas de transformación (Nueva propuesta de eje referencial para los núcleos
carpetanos 5/12/2007), observando entonces (8/12/2007),
que mis cálculos son muy precisos y que el bosquejo 1 no
iba desencaminado. Este recálculo por dos vías con resultados similares mutuamente vigilados dota de un particular
valor a este recálculo de la Carpetania, independientemente
de la interpretación de cada resultado.
18. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 117
19. STRAHLER, Arthur N. (1989)
20. Puede utilizarse esta fórmula:
Grado Longitud pt = -0,81107906 x Latitud + 98,7322
21. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 114
22. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 339
23. URBINA MARTÍNEZ, DIONISIO (1988), p 199
24. RODRÍGUEZ MORALES, JESÚS (2007), pp. 20-37
NOTAS
25. JORGE VEGA, MIGUEL (2005)
1. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 55
26. JIMÉNEZ GUIJARRO (coord.) (2006)
2. MARTÍNEZ HOMBRE, E. (1964), p 76
27. URBINA, DIONISIO. URQUIJO, CATALINA (2000)
3. MARTÍNEZ HOMBRE, E (1964), p 45
28. ARIAS, G. (1990)
4. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 96
29. RODRÍGUEZ MORALES, JESÚS (2000) pp 16-23
5. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 99
6. SOLANA, J. Mª (1972), p 68
7. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 115
8. SOLANA, J. Mª (1972), p 92
9. MONTEAGUDO, L. (1947), p 67
10. LARRAÑAGA, J. (1972), p 72
11. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 137
12. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 151 (punto 2)
13. MONTERO VÍTORES J. (1991), p 334
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
59
Localización geográfica de algunas unidades auxiliares
romanas en la Hispania bajoimperial
Alejandro Beltran Ortega
Archivo Epigráfico de Hispania
Tras la conquista romana de la cornisa cantábrica y su
pacificación a partir del gobierno de Octavio Augusto
las diferentes unidades militares romanas fueron progresivamente trasladadas a otras zonas del Imperio
hasta la llegada de la Legio VII, que desde su llegada
se convirtió en la única unidad legionaria establecida
en la península de forma permanente hasta el fin del
dominio romano. Asociados a ella se asignaron diferentes unidades auxiliares que complementaban las
actividades desarrolladas por la legión por las diferentes regiones de Hispania. Dos de ellas, la Cohors I Celtiberorum y la Cohors II Gallica aparecen mencionadas
en un controvertido documento de época bajoimperial
llamado Notitia Dignitatum, una especie de informe administrativo realizado por las oficinas imperiales sobre
la distribución de las diferentes unidades militares por
todo el territorio imperial. Estas dos unidades presentan problemas para su localización espacial, una, la
I de los celtíberos, por la dificultad de situarla en una
ciudad que supuestamente está casi abandonada, y
otra, la II de la Galia, porque el documento no la sitúa
en ningún lugar concreto. A través del análisis de la epigrafía y de los posibles restos arqueológicos de ambas
cohortes intentaremos plantear una hipótesis sobre su
posible localización en época bajoimperial.
La Cohors I Celtiberorum1
La presencia de esta cohorte equitata en Hispania se
atestigua desde el siglo II, si bien todo parece indicar
que la unidad fue creada en el siglo I, posiblemente en
época julio-claudia2. A pesar del hallazgo de epígrafes
relativos a la cohorte y fechados en los años 132 y 1631673, los datos que tenemos apuntan a la posibilidad
de que la cohorte estuviera acantonada en Britannia4
durante parte del siglo II5, formando parte de las unidades auxiliares adscritas a alguna de las al menos tres o
cuatro legiones estacionadas en la zona oeste y norte
de la isla6, trasladándose puntualmente algunas vexillationes o bien la cohorte entera a la propia Hispania
y a la provincia Tingitana (109 a 117), con el objeto de
realizar alguna misión concreta pero temporal, regresando de nuevo tras cumplirla a su cuartel en las Islas
Británicas7. Tras este periodo, la cohorte volvería a
Hispania en algún momento entre el final del siglo II y
principios del III para mantenerse aquí hasta su disolución o aniquilación quedando asignada como unidad
60
El Nuevo Miliario
auxiliar milliaria de caballería de la Legio VII Gemina9.
Esta parece ser la opción más probable10, descartando
por tanto la alternativa de que hubieran existido dos
cohortes con el mismo numeral y apelativo, una con
sede en Britannia y otra con sede en Hispania, que a
su vez sería la que se hubiera trasladado al norte de
África en dos ocasiones puntuales. Parece mucho
más factible la primera opción, ya que no se han hallado epígrafes coincidentes en el tiempo en diferentes
provincias, y los intervalos entre unos y otros son de
al menos cuatro o cinco años, además es frecuente
la movilidad geográfica de este tipo de unidades para
reforzar determinadas posiciones amenazadas por
alguna incursión, sofocar posibles rebeliones o llevar a
cabo cualquier otra misión de carácter militar. También
se ha de tener en cuenta que la presencia de miembros de esta unidad fuera de su campamento base no
tiene por qué significar el traslado de la unidad entera,
sino que se puede tratar de una vexillatio concreta11,
una situación conocida en otras unidades militares
del Imperio. Sin embargo no faltan los autores que
defienden la existencia de dos unidades con el mismo
nombre y de existencia paralela12. Así pues el orden
de testimonios datables relativos a esta unidad dan la
siguiente secuencia:
Britannia 105 (CIL VXI 51)
Tingitana 109 (CIL XVI 162) y 114-117 (CIL XVI 165)
Britannia 122 (CIL XVI 69) y 127 (AE 1997, 1079)
Hispania 132-138
Tingitana (tan sólo una vexillatio) 138
Britannia 146 (CIL XVI 93) y 158 (AE 1997, 1001)
Hispania 167 (CIL II, 2552 = AE 1910, 3)
Como se puede observar ninguno de los testimonios
es coincidente en el tiempo, lo que hace posible que
se trate de una misma unidad. La cantidad de tropas
acantonadas en Britannia hacían más posible que se
trasladara temporalmente alguna unidad a otro punto
de conflicto en el Imperio antes que trasladar tropas
de puntos más desprotegidos.
Por tanto, tras su estancia en tierras britanas la cohorte
sería trasladada a la provincia Gallaecia, quedando
acantonada dentro del ager de Brigantia, exactamente
en el yacimiento de Cidadela (Sobrado dos Monxes,
A Coruña) como atestiguan los restos arqueológicos
y epigráficos, así como la propia Notitia, volviendo
nº 5, Enero 2008
a trasladarse a finales del siglo IV o principios del V
a algún lugar del territorio de Iuliobriga según este
documento.
Pero los restos arqueológicos hallados en Cidadela13
desvelan que el campamento donde se situó la cohorte presenta indicios de ocupación desde los años
iniciales del siglo II14, lo que indica que hubo un asentamiento anterior de otra unidad militar antes de la
llegada de la I cohorte de los celtíberos, si bien serán
necesarias próximas campañas de excavaciones que
aporten nueva luz sobre el origen del campamento. Lo
que parece fuera de toda duda es la presencia de esta
unidad en este campamento, como así lo acreditan las
diferentes inscripciones alusivas a la cohorte halladas
en el recinto15, y su estancia en el mismo parece, pues,
establecerse hasta el final del siglo IV16.
momento, no ha dado ninguna información, ni sobre el
estatuto jurídico de la civitas18, ni ningún otro dato que
relacione directamente el yacimiento con la localidad
mencionada por Plinio19 y Ptolomeo20. Bien es cierto
que la localización geográfica de los restos coinciden
con las indicaciones de Plinio, y el hecho de haberse
localizado a pocos kilómetros de allí varios termini
augustales21 que delimitaban los territorios correspondientes al ager Iulobrigensium y los prata de la Legio IV
Macedonica, parecen indicar la relación entre el cerro
de Retortillo y el enclave romano. Por otro lado no se
conoce en la actualidad ningún yacimiento en el territorio cántabro de suficiente entidad como para suponer una alternativa al tradicional emplazamiento de la
ciudad22. Por tanto, la correspondencia entre los restos
hallados en Retortillo y el enclave de Iuliobriga parece
admitido por la casi totalidad de los estudiosos.
Termini Augustal hallado en Camesa-Rebolledo
© Alejandro Beltrán Ortega
Ara de Cidadela (AE 1984, 548 = CIRG I, 32 = IRG Isup. =
HAE 1702 = HEpOL 13898) © Elpater
La posible función de esta cohorte durante su estancia
en el territorium Brigantino pudo consistir en la defensa
de la costa gallega y de su principal puerto (Brigantia)
y en especial del paso de la zona baja costera hacia el
interior17, en dirección a Lucus Augusti.
Por tanto la existencia de esta cohorte al menos hasta
finales del siglo IV parece demostrada. Sin embargo
su teórico traslado a Iuliobriga como informa la Notitia
plantea mayores problemas.
En primer lugar se plantea cuál es la localización segura del enclave exacto que fue Iuliobriga. Tradicionalmente se suele corresponder con el yacimiento
del cerro de Retortillo (Enmedio, S). La epigrafía, de
nº 5, Enero 2008
Otro problema que se presenta en el estudio de la
ciudad romana es la falta de materiales arqueológicos
posteriores al siglo III23. Tan sólo el hallazgo de unos vidrios corresponde a una cronología entre los siglos IV
y V. Todo esto parece indicar el abandono de la ciudad
a mediados del siglo III, si bien desconocemos las causas24. El enclave pasaría a un estado marginal con una
ocupación cuanto menos, mínima y sobrepuesta a las
ruinas de los edificios anteriores. Todo ello hace dudar
de la presencia de una cohorte entera en una ciudad
en ruinas. Por otro lado también es evidente la falta de
restos militares, no sólo asociados a la cohorte, sino a
ningún tipo de estructura militar. No se han encontrado
restos de campamentos, murallas, armas, ni cualquier
otro elemento de la impedimenta propia del ejército.
El Nuevo Miliario
61
Por tanto la cuestión es evidente, ¿era lógico el traslado de una cohorte entera a una ciudad semiderruida
y en un estado de abandono? La respuesta parece
negativa, a no ser que la cohorte se trasladara a un
lugar indeterminado y aún no localizado del antiguo
territorio de Iuliobriga25, que seguiría conservando esta
denominación a falta de una reestructuración jurídica
del territorio. Posiblemente el autor o autores de la
Notitia, oriundo de la parte oriental del Imperio, desconocían la realidad urbana de la ciudad, pero mantenían
la idea de la ciudad como unidad administrativa de la
zona. Por tanto creo que la posibilidad más segura fue
el traslado de la unidad desde Brigantia hasta algún
lugar del territorio de la antigua Iuliobriga en los años
finales del siglo IV o principios del V.
Como he dicho antes, no se han localizado restos de
recintos campamentales, por lo que el supuesto asentamiento de la cohorte no se conoce. En este sentido
podemos analizar los posibles lugares de acantonamiento de la unidad en relación a la posible función
que vino a realizar al territorio cántabro. Esta misión,
en mi opinión, estaría en relación con la de las otras
unidades militares señaladas en la Notitia, esto es la
vigilancia y custodia de la vía que unía la Meseta con
la costa cantábrica, y en especial de los puertos de
Suances, Santander y Castro Urdiales. A este respecto
habría que mencionar la problemática que presentan
estos enclaves. Tradicionalmente se han relacionado
con los puertos romanos de Portus Blendium (Suances), Portus Victoriae Iuliobrigensium26 (Santander) y
Portus Amanum-Flaviobriga (Castro Urdiales). Estos
lugares estarían unidos a la meseta por la vía que va
desde Pisoraca (Herrera de Pisuerga)27 hasta Suances,
pasando por Iuliobriga y con un ramal que las uniría a
Santander y Castro Urdiales, enlazando a su vez con
la vía que atravesaría toda la costa cantábrica hasta
unirse a la altura de Oyarzun28 con la vía que entraba en
las Galias hacia Burdigala y Augusta Treverorum.
Itinerario de barro, Via Legione VII Gemina ad Portus Blendium © Museo de Almeria
62
El Nuevo Miliario
La vía que une Iuliobriga con Portus Blendium está
atestiguada por la tablilla I del «Itinerario de Barro»29, y
recibe el nombre de Via Legione VII Gemina ad Portus
Blendium, siendo también conocida como la vía del
Besaya, por transcurrir paralela a este río hasta su desembocadura en la bahía de Suances. La veracidad de
este documento se ha puesto en duda, especialmente
sobre esta primera tablilla, pero los últimos estudios
parecen otorgarle veracidad. Este tramo ha sido bien
estudiado recientemente30, y correspondería a un trazado de 68 kilómetros, sin ninguna mansio o parada
intermedia hallada hasta el momento en toda la ruta. Al
parecer la ruta no pasaría directamente por Iuliobriga,
sino que se uniría a ella por un pequeño ramal, y en su
ruta se han hallado varios miliarios31, así como restos
de la misma, algunos de ellos en buen estado de conservación32. A lo largo de la ruta podrían encontrarse
restos de posibles villa, como acreditan los vestigios
de construcciones33, monedas de emperadores como
Augusto, Adriano y Constantino, o restos de terra sigillata. En la propia Suances se acreditan restos romanos, pero a falta de una excavación más completa
apenas se han hallado restos de cerámica, mosaicos y
alguna moneda, fechadas todas en los siglos I-II34. Por
tanto la vía parece que se construyó en los años del
cambio de Era35, en el contexto de la pacificación de la
región cántabra llevada a cabo por Augusto, pero la vía
mantuvo su importancia y posiblemente se realizaron
tareas de conservación y mejora por lo menos hasta
bien entrado el siglo IV, como certifican los miliarios36
y las monedas encontradas37.
Así pues a pesar del teórico abandono de Iuliobriga, la
vía que unía la Meseta con estos puertos cantábricos
seguía manteniendo un interés evidente. Esta importancia podía deberse a varios factores. El traslado de la
cohorte a esta zona implica el interés en la defensa de
los enclaves por algún motivo, descartando, como indiqué antes, la existencia de un teórico limes hispanus
frente a rebeldes astures, cántabros y vascones. La
amenaza de ataques piráticos ha sido uno de los argumentos tradicionales38, si bien las fuentes no mencionan en ningún momento estos ataques hasta muy bien
entrado el siglo V, y por supuesto tras la caída del litus
saxonicum y la consiguiente desaparición de la classis
britanica, la flota encargada de defender el canal de la
Mancha. Creo que efectivamente el traslado de esta
cohorte al territorio cántabro se debió al interés en la
defensa de la costa, pero más que para protegerla de
teóricos ataques piráticos, se inscribiría en la estrategia defensiva de la via annonaria, al igual que el resto
de las unidades militares hispanas mencionadas en la
Notitia39. No debemos menospreciar la importancia de
estos puertos cantábricos en el traslado de la annona
militar a las fronteras del norte de Europa40. Si bien la
vía principal de estos suministros debía ir por tierra
hasta la Galia y de ahí hasta la línea del Rin, es lógico
pensar en el uso de los puertos del norte de Hispania
para el traslado de mercancías destinadas a las tro-
nº 5, Enero 2008
pas acantonadas en Britannia. El transporte marítimo
sería, por supuesto, mucho más barato y rápido que
el traslado hasta los puertos del norte de la Galia y el
embarque hasta la costa inglesa a través del Canal
de la Mancha. La cantidad de tropas estacionadas en
tierras británicas41 debía requerir un constante flujo de
abastecimientos desde el continente. Por tanto creo
que la cohorte se podría haber situado en algún punto
cercano a la costa cantábrica, quizá en el propio Portus Victoriae Iuliobrigensium42 (Santander o Suances
como indiqué en una nota anterior), protegiendo el
traslado de esta annona militaris, a través de la vía de
Besaya y la propia costa, desplazándose a través de
la vía de Agrippa que llegaba hasta la costa atlántica
gallega por el oeste y la unía con la costa de la actual
Francia a través del litoral vasco por el este. Por supuesto esta teoría queda a merced de nuevos hallazgos arqueológicos que nos permitan conocer nuevos
datos sobre la teórica ubicación de esta cohorte en
territorio cántabro.
3.2.4. La Cohors II Gallica43
La única referencia que se conoce a esta unidad es la
que hace la Notitia. La falta de testimonios epigráficos,
añadido a que el documento no la sitúa en ningún lugar
conocido hace que esta cohorte sea prácticamente
desconocida. En paralelo al resto de los destacamentos mencionados se puede especular con la creación
de esta unidad a finales del siglo I y principios del siglo
II, quedando adscrita como auxiliar de la Legio VII
Gemina. No existen otras cohortes en el Imperio con
esta adjetivación44, lo que hace suponer que la unidad
siempre estuvo acantonada en Hispania y su historia
transcurre de forma paralela al resto de las unidades
adscritas a la Legio VII45. Por otra parte también se
desconoce el carácter de la unidad, pues no sabemos si se trataba de una unidad de infantería o de
caballería.
Sobre el posible emplazamiento de la unidad se ha
debatido mucho. Para García Moreno la cohorte se
situaría en algún punto entre Rosinos de Vidriales
(Zamora) y Lugo, como por ejemplo un antiguo campamento altoimperial de Castromao (Portugal). Para
justificar esta localización argumenta que la Notitia cita
a las unidades en orden de este a oeste, y por tanto al
estar situadas otras dos cohortes en estos puntos, la
situación de la II Gallica debe colocarse en esta zona46.
Otros autores, sin embargo la sitúan en las cercanías
de la I Gallica47. La falta de hallazgos arqueológicos
y epigráficos que confirmen esta hipótesis deja en el
aire la cuestión.
rante la tardoantigüedad, relacionada especialmente
con la actividad portuaria, como lo demuestran los
hallazgos de monedas de oro romano-bizantinas de
Honorio, Arcadio o Constantino II49. También habría
que señalar la existencia de murallas de época tardorromana en la ciudad50, que podrían relacionarse con
la presencia de la unidad. La muralla estaba constituida por un núcleo de opus caementicium encofrado por
dos paramentos de arenisca y calizas. Las torres eran
semicirculares ligeramente peraltadas, a excepción
de las de las puertas, que eran cuadradas. El estilo es
similar al resto de las fortificaciones del noroeste hispano. Otros hallazgos de la misma cronología son las
termas o restos de estructuras domésticas de grandes
proporciones51, asimismo se han hallado restos cerámicos de terra sigillata gálica tardía e importaciones
orientales y norteafricanas que llegan hasta el siglo
VI52. Uno de los hallazgos más significativos es el de
un taller metalúrgico para la transformación del mineral
de hierro, con una cronología de finales del siglo IV o
principios del V53. Es factible pensar que este mismo
taller podría haberse usado para la fabricación de armamento a pequeña escala, pero más que suficiente
para armar a una unidad encargada de la defensa
de la ciudad54. La epigrafía no ha dado, de momento,
ninguna inscripción que pueda atribuirse directamente
a la presencia de elementos militares en la ciudad. Tan
sólo un pequeño fragmento de ladrillo fragmentado
con las letras CO podría relacionarse con las siglas de
cohortis55, como en otros casos peninsulares.
Todo ello se puede enlazar con la estrategia defensiva para la protección de la annona militaris. La situación de Gijón, conectada por la vía de la costa con
los puertos de la actual Cantabria56 y con la Meseta
por los pasos de montaña de la Mesa, la Coriza y de
San Isidro de las vías interiores57, añadido a la creciente importancia de su puerto, permite pensar que
la cohorte pudiera situarse en la misma ciudad o en
sus alrededores. Sería posible la salida de los barcos
de carga con destino a la costa norte de la Galia y a
Britannia desde el puerto, de cuya protección se encargaría la cohorte. La tradición militar de los astures
en el ejército romano es bien conocida, no en vano fue
la región española que más soldados proporcionó al
estado romano, según testimonia la epigrafía58. Este
hecho, sumado al creciente localismo de las unidades
limitáneas, puede apoyar la idea del establecimiento
de una cohorte en territorio astur.
BIBLIOGRAFÍA:
Otra alternativa ha sido la de situar la cohorte en Gijón,
en el corazón del territorio astur, una hipótesis atractiva
planteada por Fernández Ochoa48. Los recientes descubrimientos arqueológicos han puesto de manifiesto
que la ciudad vivió una época de cierto esplendor du-
nº 5, Enero 2008
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por la rebelión de Boudica.
3. Inscripción de Villalís (Villamontán de la Valduerna, LE)
(CIL II, 2552 = AE 1910, 3 = HEpOL 8045). I(ovi) O(ptimo)
M(aximo) / [pr]o sakute M(arci) Aureli An/[t]onini et L(uci)
Aureli Veri / [A]ugustorum ob natale(m) aqu[i/l]ae vexillatio
leg(ionis) VII G(eminae) F(elicis) / sub cura Licini Patern[i] /
(centurionis) leg(ionis) eiusdem et Hermetis / Augustor(um)
lib(erti) proa(uratoris) et Lu/creti Paterni dec(urionis)
coh(ortis) / I Celt(iberorum) et Fabi Marcian[i] / b(ene)f(iciari)
proc(uratoris) Augustor(um) et / Iuli Iuliani sign(iferi) leg(ionis)
/ eiusd(em) (ante diem) IIII id(us) iunias / Laeliano et Pastore
co(n)s(ulibus). Esta inscripción se fecha en el año 163 ó 167
d.C., a su vez también nos informaría del carácter equitata
de la cohorte, al constar la presencia de un decurio, Lucrecio
Paterno, que aparece ostentando el mismo cargo en CIL II,
2555 = AE 1910, 5 = HEpOL 8048: I(ovi) O(ptimo) M(aximo)
/ pro salute M(arci) Aureli / Antonini et L(uci) Aureli Veri / Augustorum ob natale(m) [aprunculorum?] / milites coh(ortis) I
Gall[i]c(ae)? / sub cura [H]e[r]met(is) Aug[ustorum / lib(erti)
p]r[oc(uratoris)] et Lucret[i] Patern[i/ dec(urionis)] / coh(ortis)
[I Celtib(erorum)?] et Ful[- - -].
NOTAS
1. Notitia Dignitatum Occidentis XLII, 30: Tribunus cohortes
Celtiberae, Brigantiae, nunc Iuliobriga
2. Le ROUX, P., 1982, p. 151. Para el autor la fecha más
probable es la del 68-70 d.C., la misma época de la creación
de la Legio VII Gemina Felix, debido a la reorganización
militar llevada a cabo en las provincias hispanas. SOLANA
SAINZ, J. M., 2002, p. 100. La ausencia del cognomen Flavia le daría peso a esta cronología; de esta misma opinión
son ROXAN, M., 1073, pp. 843 y 855 y SANTOS YANGUAS, N.,
2006, p. 125 y CAAMAÑO GESTO, J. M., 1983, pp. 61-71.
En este artículo el autor atribuye un origen norteafricano
a la unidad. Por otro lado la inscripción de Villalís (Villamontán de la Valduerna, LE) (CIL II, 2553 = AE 1910, 4 =
HEpOL 8046), hace referencia a cómo una vexillatio de la
cohorte celebra el aniversario de la misma en el año 167,
con lo que bien podría relacionarse con el centenario de la
unidad. I(ovi) O(ptimo) M(aximo) / pro salute M(arci) Aureli
Antonini / et L(uci) Aureli Veri Augustorum / ob natale(m)
signor(um) vexillatio coh(ortis) I Celtib(erorum) sub cura
Zoili / Augustor(um) lib(erti) proc(uratoris) et Val(eri) Flavi /
(centuriones) coh(ortis) I Gall(icae) et Aeli Flavi b(ene)f(iciari)
proa(uratoris) / Augustor(um) et Lucreti Mater/ni imag(inferí)
leg(ionis) VII G(eminae) F(elicis) et Iuli Se/duli tesserari c(ohortis) I C(eltiberorum) posita / idib(us) octobrib(us)
impe(ratore) Aure/lio Vero III et Quadrato co(n)s(ulibus).
MORENO PABLOS, Mª. J., 2001, pp. 80-81. La fiesta de la
cohorte se celebraría el 15-16 de octubre, y sería la fecha
en la que se entregó el estandarte oficial a esta unidad. Sin
embargo Jiménez de Furundarena (JIMÉNEZ DE FURUNDARENA,
A., 2002, p. 103), propone una fecha entre el 88 y el 102,
a raíz de la inestabilidad en el norte de África a finales del
gobierno de Domiciano, aunque sí otorga una cronología
neroniana a la «otra» cohorte celtibérica, que habría sido
nº 5, Enero 2008
4. Las referencias epigráficas relativas a la cohorte halladas
en Britannia se fechan todas a lo largo del siglo II d.C. Éstas
son: CIL XVI, 51; CIL XVI, 69;CIL XVI, 93; ZPE 117; BRLJ
79,1; RMD 184; CIL VII, 1243 = EE IX, 1285, todas ellas son
diplomas a excepción de la última referencia, que corresponde a unos sellos latericios con las siglas C I C F hallados en
la población galesa de Caersws, que algunos autores han
desarrollado como C(ohors) I C(eltiberorum) F(ecit), y no
como C(ohors) I C(ornoviorum) F(ecit). El hallazgo reciente
en Ravenglass de un nuevo diploma militar (AE 1997, 1001)
permite demostrar la presencia de la cohorte, junto con otras
muchas, en la fecha del 27 de febrero del año 158.
5. Exactamente en el año 105 y el periodo entre el 122 y el
146, Roldán Hervás J. M., 1974, p. 221-222.
6. La gran cantidad de tropas romanas acantonadas en Britannia tenía como misión proteger la frontera norte de la isla
de las incursiones de pictos y escotos (Muro Adriano y Muro
de Antonino), así como de sofocar las constantes revueltas
internas protagonizadas por los britanos, especialmente
en la zona del actual Gales. Asimismo el ejército también
se encargaba de la gestión y vigilancia de los abundantes
recursos mineros explotados por la administración romana
en tierras britanas.
7. Su presencia en esta provincia se acredita por el hallazgo de dos diplomas otorgados a militares que mencionan
a miembros de la cohorte. CIL XVI, 162; CIL XVI, 165.
Estos diplomas también le otorgarían el título de C(ivium)
R(omanorum).
8. AE 1997, 1079. En este diploma militar de procedencia desconocida, pero con un posible origen balcánico, se
nombran varias unidades militares. Entre ellas hay varias de
El Nuevo Miliario
65
procedencia hispana, como la Cohors I Hispanorum, la I Hispanorum Asturum, la II Asturum, la III Bracaraugustanorum,
la I Celtiberorum, todas ellas según el diploma estacionadas
en Britannia en la fecha del 28 de agosto de 127.
9. Curioso es, sin embargo, el testimonio de un prefecto de
la cohorte I de los celtíberos en una inscripción (IGR 500 II
40-60; Perea Yébenes, S., 2006, pp. 78-79) de Oeonanda,
en la antigua provincia romana de Lycia, en la actual Turquía.
En ella aparece [I]ulius Antoninus C. [Iu]lii Demosthenis que
detenta el cargo de praefectus coh(ortis) I Hispanorum et
coh(ortis) I Celtiberorum. La inscripción está fechada en
época de Adriano. Este militar fue también tribuno de la
legión IV Scythica, destinada en Siria, lo que demuestra
que promocionó desde las cohortes auxiliares hasta el cargo legionario en el Este, donde erigió la inscripción con su
carrera militar.
10. AJA SÁNCHEZ, J. R., 2002, pp. 96 y ss.
11. AJA SÁNCHEZ, J. R., 2002, p. 99. El autor hace referencia a la inscripción CIL II, 2553 = AE, 1910, 4, hallada en
Villalís (León), una estela votiva dedicada explícitamente por
una vexillatio de la cohors I Celtiberorum (vid. supra nota
2). También relaciona la tessera hospitalis de Castromao
(AE 1972, 282 = HEpOL 6057) con una vexillatio y no con
la cohorte entera.
12. Roldán Hervás, J. M., 1974, p. 221-222. El autor no cree
probable que se trate de la misma unidad por «la especial
contextura del ejército y las tareas asignadas a las tropas
auxiliares de defensa de la frontera no permitían estos transvases», pero estos traslados de tropas eran constantes
según las necesidades de cada momento, y el intervalo de
tiempo es suficiente como para que ocurriese. Jiménez de
Furundarena, A., 2002, pp. 101-103, defiende también la
existencia de dos unidades diferentes, cuya diferencia sería
la titulatura conseguida por la cohorte hispano-tingitana de
Civium Romanorum por sus servicios en el norte de África
entre los años 88 y 102 al servicio de Domiciano. Sin embargo el autor admite con reservas que el intervalo de años
es suficiente como para que se tratase de una sola unidad,
aunque lo cree improbable.
13. Sobre el campamento romano de Cidadela ver Caamaño
Gesto, J. M., 1998, pp. 1253-1263, así como toda su bibliografía anterior en relación a las excavaciones realizadas.
También Jiménez de Furundarena, A., 2002, pp. 105-108.
14. CAAMAÑO, J. M., 1998, p. 1261.
15. AE 1984, 548 = CIRG I, 32 = IRG Isup. = HAE 1702 =
HEpOL 13898. Restos de un ara de granito dedicado a una
divinidad, que no se ha conservado, por un signifer de la
cohorte. [- - - ]ri[- - -]/ro sign/ifer) c(ohortis) C(eltiberorum)
/ l(ibens) a(nimo); AE, 1986, 387 = CIRG I, 31 = HEpOL
13897. Se trata de un ara votiva de granito dedicada a la
diosa Fortuna que reza lo siguiente: Fortu/n(a)e Val(erius) /
Lupus / opt(io) / v(otum) s(olvit) l(ibens) m(erito), aunque no
66
El Nuevo Miliario
menciona directamente a la cohorte, se da por supuesto
al haberse encontrado dentro del recinto campamental.
Se fecha a lo largo del siglo II; AE 1984, 549 = HEp 4, 356
= CIRG I, 33 = HEpOL 13899. Este fragmento de placa de
granito se halló al sur del campamento y su lectura es: [- -]/ [- - -Caecil?]io Se/[vero?- - -] Q(uintus) Coe/[lius- - -] et
Q(uintus) Ce/[ionus?- - -] I c(o)hor(s, -tis) /[C(eltiberorum) - - ]
/ - - -. Su mal estado de conservación hace que los nombres
sean muy inseguros, pero en lo que se coincide plenamente
es en la lectura del nombre de la cohorte.; AE 1984, 550-551
= HEpOL 6821-6829. Son 16 marcas militares con el nombre de la cohorte, con diferentes partes conservadas; HAE
1962 = AE 1912, 13 = AE 1952, 114 = IRG III, 17 = CIRG I,
34 = HEpOL 18639. Esta inscripción funeraria no menciona
a la cohorte, pero presenta esculpido al difunto junto a un
caballo y sosteniendo en sus manos lo que podría ser un
pileus y sobre él rayos y estrellas, por lo que algunos autores
han querido ver a un jinete de la unidad militar. También se
ha identificado la figura como una posible referencia al culto
a los Dióscuros. D(is) M(anibus) S(acrum) / Iulio Seve/riano
anno(rum) / XLVII memo/riam posuit coniugi ka/rissimo Pl/
acidia Lupa / defuncto in / valle Mini. La inscripción se fecha
no antes de la mitad del siglo II y con más probabilidad en el
siglo III; BLÁZQUEZ, J. M., 1975, pp. 104-105, fig. C. Esta
estela fragmentada presenta un caso similar al anterior, tan
sólo conservamos el texto D M S, pero el relieve esculpido
muestra a un individuo con una estrella sobre la cabeza
sosteniendo un caballo en las manos. Blázquez lo asimila
con el culto a Helios, pero bien podría tratarse de otro jinete
de la cohorte. Se fecha en el siglo III.
16. Los restos hallados parecen prolongarse hasta finales
del siglo IV, siendo reocupado el yacimiento por población
civil hasta época medieval (Caamaño Gesto, J. M., 1998,
p. 1262).
17. En este caso las vías XIX y XX del Itinerario Antonino.
18. Teja, R. y Iglesias Gil, J. M., 1992, pp. 317-318. Lo más
probable es que la ciudad se fundara sin estatuto privilegiado, es decir, como civitas stipendiaria. Plinio la califica como
oppidum (N. H., 3, 21). La ciudad probablemente recibiría el
ius Latii en época flavia (Plinio, N. H.,III, 30. Universae Hispaniae Vespasianus Imperator Augustus iactatus procellis
reipublicae Latium tribuit), como el resto de la Península
Ibérica, coincidiendo con la fundación de Flaviobriga en la
costa. Algunas inscripciones fechadas en el siglo II y repartidas por todo el territorio hispano mencionan a ciudadanos
romanos procedentes de Iuliobriga, lo que puede indicar el
estatuto de la ciudad en esta época, que coincidiría con su
época de máximo esplendor.
19. Plinio, N. H., III.21: Iberus amnis navigabili commercio
dives, ortus in Cantabris, haud procul oppido Iuliobriga, per
CCCCLM pass. Fluens: navium per CCLXM a Varia oppido
capax, quem propter universam Hispaniam Graeci apellaver
Iberiam.
20. Ptolomeo, Geogr. II, 6, 50.
nº 5, Enero 2008
21. Se trata de 21 términos que repiten su texto de manera
invariable: TER(minus) AUGUST(alis) DIVIDIT PRAT(a)
LEG(ionis) IIII ET AGRUM IULIOBRIG(ensium). Todos se
hallaron al sur del enclave cántabro en una línea de unos 10
kilómetros que sigue la línea del Ebro.
22. Tan sólo el yacimiento de Camesa-Rebolledo podría
aportar restos de suficiente entidad como para suponer una
alternativa (es una posible villae), pero la falta de más datos
arqueológicos y su situación al sur de las localizaciones de
los termini augustales parecen descartar esta hipótesis.
Por otro lado su cronología no parece anterior al siglo II. El
yacimiento parece sufrir un abandono en el siglo III, al igual
que Iuliobriga, siendo reocupado de forma marginal entre
los siglos IV y V y más cercana al río Camesa Sobre este
yacimiento ver Illarregui Gómez, E., 1998, pp. 559-583. Las
últimas prospecciones y el estudio de la fotografía aérea
parecen sugerir que el yacimiento es bastante más grande
de lo que se creía y que tenía un rango plenamente urbano
(Fernández Vega, P. Á. et alii, 2004, p. 64), si bien los restos
cerámicos no dan una cronología más allá del siglo III (Pérez
Rodríguez-Aragón, F. y Ramírez Sádaba, J. L., 2003, p. 155),
lo mismo que ocurre con los metálicos (Fernández Ibáñez,
C., 2003, pp. 199-200).
23. Teja, R. y Iglesias Gil, J. M., 1992, p. 316. Fernández
Ibáñez et alii, 2005, p. 148, también señala la situación de
semiabandono de la ciudad a partir del siglo III d.C., con la
ruina del foro.
24. Teja, R. y Iglesias Gil, J. M., 1992, p. 318. De momento no
se conocen razones aparentes de este abandono, así como
tampoco se han hallado restos de destrucción por incendio
o saqueo como parecían sugerir otros autores anteriores
relacionándolo con las invasiones del siglo III.
nuevo emplazamiento en la bahía de Santander, creado tras
la victoria sobre cántabros y astures, de mayor ventaja geográfica (puerto ideal de toda la franja cantábrica), el puerto
de Suances habría mantenido su importancia gracias a la
incipiente actividad minera de la zona adyacente, especialmente de la actividad de las minas de Reocín. Por otro lado
los autores localizan la montaña rica en hierro mencionada
por Plinio con Peña Cabarga, en las cercanías de Santander.
Por tanto los autores siguen la identificación tradicional, descartando tajantemente la teoría que asocia Portus Victoriae
Iuliobrigensium con el puerto de Santoña/Laredo, si bien no
descartan del todo la relación con Suances. Defensor de la
identificación con Suances es Solana Sainz, J. Mª, 2004, p.
161-167, que analiza también los argumentos a favor y en
contra de Santander y Santoña.
27. Esta vía sería la llamada Via Asturica Burdigalam o Via
de Hispania in Aquitaniam, que iba desde Asturica Augusta
(Astorga) hasta Burdigala (Burdeos) y la denominada Via
de Italia in Hispanias que uniría Legio (León) con Caesaraugusta (Zaragoza) y Tarraco (Tarragona) para continuar por
la Via Augusta hasta Italia. Ambas vías se unirían a la altura
de Virovesca (Briviesca).
28. Esta vía aparece en la Cosmographia del Anónimo de
Rávena (Libro IV, Cap. 4), y según el documento el trazado de esta «Vía de Agrippa» abarcaría desde Brigantia
(A Coruña) hasta Ossaron (Oyarzun).; Iglesias Gil, J. M. y
Muñiz Castro, J. A., 1992, p. 184. Los autores no descartan
la existencia de esta vía, pero sí la ponen en duda por su
complejidad geográfica.
29. IRPLe 328a = AE 1921, 6 = ERPLe 339 = HEpOL 14527,
hallado en Astorga (LE). [Via] L(egione) VII Gemina ad / Portum Ble(n)deum / Rhama VII Mi(l)ias / Amaia XVIII / Villegia
V / Legio I[III] V / O[c]ta[v]iolca V / Iuliobriga X / Aracillum V /
Portus Blen[dium] / [C(aius) Lep(idus) M(arci filius) Vivir.
25. Teja, R. y Iglesias Gil, J. M., 1992, p. 314. Ambos investigadores, dado el actual estado de las investigaciones,
niegan la posibilidad del asentamiento de la cohorte dentro
del recinto urbano conocido hoy.
30. Iglesias Gil, J. M. y Muñiz Castro, J. A., 1990, pp. 277292.; Vega De La Torre, J. R., 1990, pp. 431-442.
26. Ambos puertos son mencionados por Plinio, N. H., IV, 111.
Esta identificación no es segura, ya que los restos hallados
tanto en Suances como en Santander no presentan relación
directa con ambos enclaves. De hecho en un estudio reciente
J. R. Aja Sánchez propone la teoría de que el Portus Victoriae
Iuliobrigensium podría situarse en la bahía de Suances, junto
a la desembocadura del Besaya, lo que encajaría perfectamente con la descripción de Plinio que sitúa el puerto a 40
millas (60 kilómetros aproximadamente) del nacimiento del
Ebro (Plinio, N. H., IV, 110. Portus Victoriae Iuliobrigensium,
ab eo loco fontes Hiberi XL passum). Pero la falta de un verdadero estudio arqueológico de ambos yacimientos impide
poder situar con exactitud ambos enclaves. Iglesias Gil, J. M.
― Muñiz Castro, J. A., 1992, pp. 54-60; los autores defienden
el protagonismo de Portus Blendium como primer puerto
de desembarco y aprovisionamiento de las tropas romanas
durante las Guerras Cántabras y base militar provisional de
la classis Aquitana, y si bien después fue sustituido por el
31. ERCan, 34 = HEpOL 14558. Miliario hallado en Pedredo
de Iguña (Cantabria), fechado entre los años 270-275, que
reza: IMP(eratori)CAIISARI LUCIO / DOM(itio) AURELIA/
NO PIO FELICI / INVICTO AUG(usti). {II por E}. La fragmentación de la pieza y la falta de menciones a distancias o
localidades han hecho pensar a algún autor sobre la posibilidad de que tratara de una pieza honorífica al emperador.;
CIL II, 4885 = ERCan 36 = HEp 7, 277 = HEpOL 10425.
El miliario de Requejo también se ha considerado como
honorífico, pero en opinión de J. R. Vega De la Torre, su
proximidad al nacimiento del Besaya le hacen catalogarlo
como miliario. [- - -]/ TINO PIO / VICTORI / MAXIMO / SEMPER / AUGUSTO. El hecho de que actualmente se halle
en paradero desconocido impide un estudio más detallado
del mismo, si bien se le ha dado una fecha aproximada en
torno al 312, cronología que algunos autores llevan hasta el
periodo 324-337 (Solana Sainz, J. Mª, 2004, p. 165); CIL II,
6344 = HEp 7, 665 = HEpOL 12676. Otro miliario encontra-
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
67
do en Menaza (Palencia) y fechado en el 12 d.C. tampoco
está situado en la misma vía, pero como en los anteriores
este mismo autor lo relaciona con las vías de Cantabria.
IMPCAESAUGUSTO / PONMAXTRPOT / XXXVIIMPXXCOSXIII/ [- - -]; ERCan 45 = HEp 4, 270 = HEp 5, 290 =
HEpOL 14567. El último miliario, procedente de Camesa
(Valdeolea, Cantabria), parece claro no pertenecer a esta
vía, también muy fragmentado su posible lectura sería la
siguiente: Frag. 1. [I]MP(ERATORI) CAE[S(ARI)]/[G(AIO)
ME]SSIO/ [Q(UINTO) TR](A)I(A)[NO]/D[ECIO(?) INVICTO PIO] Frag. 2. [- - -]FELI[CI]/(A)UG(USTO) P[ONT(IFICI
MAX(IMO)]/[TR]IB(UNICIA) P[OT(ESTAE) II-III/ CO/
N)S(ULI) II P(ATRI) P(ATRIAE) / PROCO(N)S(ULI)]. Su
cronología se situaría entre los años 249 y 251.
para adentrarse en el Midi francés siguiendo el Aude hasta
llegar a Narbo Martius y después a la península itálica. Por
tanto si esta vía se utilizaba para unir los puertos del cantábrico con Roma por su menor costo en dinero y tiempo que
la vía terrestre convencional, es lógico pensar en una vía
marítima tanto para unir la costa norte de España con las
Islas Británicas, como con toda la costa gala.
32. Especialmente bien conservado se halla el trazado entre
Somaconcha y Pie de Concha, de unos 6 kms, con un anchura variable entre 3 y 4,10 metros y las tres capas clásicas
de la estructura de la calzada en muy buen estado.
42. Iglesias Gil, J. M. y Muñiz Castro, J. A., 1992, p.64 y
69-70. En Santander se han hallado restos cerámicos, vidrios, bronces y hierros, así como restos de un recinto termal datados en el siglo IV. Asimismo los restos hallados en
Portus Amanum-Flaviobriga (Castro Urdiales) se alargan
hasta el siglo V, lo que parece indicativo de la ocupación
y mantenimiento de la actividad en la costa cántabra en la
tardoantigüedad, lo que apoyaría el traslado de la cohorte a
la zona.; Fernández ochoa, C., 1999, p. 80. La autora hace
mención del hallazgo de un muro de tres metros de espesor
construido con sillares reutilizados bajo la catedral y que
podría haber formado parte del costado occidental de una
fortificación tardorromana.; García de castro, F. J., 1995, p.
64. El autor resalta la continuación del poblamiento en los
alrededores de Suances con el hallazgo de una inscripción
votiva en Pico Dobra (Torrelavega). AE 1950, 26 = AE 1951,
2 = ERCan 4 = ERCan 84a = HEp 1, 223 = AE 1998, 770
= HEpOL 14531. CORNE(lius) VICANUS / AUNIGAINUM
/ CESTI(i) F(ilio) ARA(m) / POSSUIT DEO / ERUDINO X
K(alend)IS / AUGU(sti) MA(llio) EU(tropio) / CO(n)S(ulibus).
Por el consulado este ara se fecha en el año 399.
33. Serían los casos del posible castro romanizado de Cañeda y de la tradicional identificación de Aradillos con el Aracillum mencionado por Orosio (Hist. adv. pag., VI, 21, 5).
34. Vega De La Torre, J. R., 1990, p. 434.
35. Iglesias Gil, J. M. y Muñiz Castro, J. A., 1992. Los autores defienden el origen militar de esta vía en el contexto de
las operaciones militares de Augusto durante las guerras
cántabras.
36. En el tramo de la vía que va hacia Pisoraca, en Celada Malantes (Enmedio) se halló otro miliario de finales
del siglo III (ERCan 35 = HEp 4, 268 = HEpOL 14559):
(IM)P(ERATORI) CAES(ARI) (M(ARCO) / (AU)R(ELIO)
CAR(O o INO?) P(IO) F(ELICI)] (IN)VICTO (AUG(USTO))
/ (P(ONTIFICI) M(AXIMO) TRIB(UNICIA) P(OT(ESTATE))
(P(ATRI) P(ATRIAE) CO(N)S(ULI). Este miliario demuestra
la importancia de la vía en los años finales del siglo III (la
cronología sería del 282-283), a pesar de la teórica marginalidad del territorio cántabro, y más aún en una época de
crisis como la de este siglo.
37. Vega De La Torre, J. R., 1990, p. 439. En Flaviobriga
también se han hallado restos fechables hasta el siglo V d.C.
y posteriores (Solana Sainz, J. Mª, 2004, p.183).
38. Esta hipótesis ha sido defendida entre otros por el propio
J. R. Vega De La Torre, 1990, p. 439.
39. La relación entre las unidades militares del norte hispano
y la recaudación de la annona ya han sido planteados por
Fernández Ochoa, C. y Morillo Cerdán, A., 2002 y 2005, así
como por Morillo Cerdán, A., 2005, p. 174.
40. Iglesias Gil, J. M. y Muñiz Castro, J. A., 1992, pp. 193194. Los autores resaltan la importancia de la ruta marítima
que iba por la costa cantábrica a través del sinus Aquitanus
hacia Burdigala, para remontar el Garona hasta Toulouse
68
El Nuevo Miliario
41. Por lo menos hasta su abandono definitivo por las tropas
regulares romanas tras la usurpación de Constantino III en
406. Pero poco antes el propio Estilicón había reclutado una
considerable tropa de federados bárbaros (especialmente
alamanes y francos) para reforzar la defensa de la isla, los
denominados honoriaci.
43. Notitia Dignitatum Occidentis XLII, 28: Tribunus cohortis
secundae Gallicae, ad cohortem Gallicam.
44. El resto de las cohortes con adjetivo de la Galia reciben
el título de Gallorum, tan sólo la unidad del apartado anterior
y esta tiene este sobrenombre (Roldán Hervás, J. M., 1974,
p. 219).
45. La cronología flavia para la llegada de la cohorte a Hispania le viene dada por la posibilidad de que llegara junto a
la cohors I Gallica, de la cual si hay testimonios epigráficos
que según la Notitia estaba acantonada en Veleia (Iruña,
VI). (Roldán Hervás, J. M., 1974, p. 219; Santos Yanguas,
N., 2006, p. 126).
46. García Moreno, L. A., 2002, p. 628. El autor se apoya
también en una hipótesis de Le Roux (Le Roux, P., 1982,
p. 149), que a su vez cree que quizá la cohorte se instalara
alejada de cualquier punto habitado de importancia y que su
propia titulatura diera lugar al topónimo del lugar. Esta teoría
no se constata con ningún topónimo conocido que pueda
pensar en una evolución del nombre de la cohorte.
nº 5, Enero 2008
47 Solana Sainz, J. M., 2002, p. 104.
48 Fernández Ochoa, C. y Morillo Cerdán, Á., 2002, p.
583.
49 Fernández Ochoa, C., 1982, p. 207.
50 Fernández Ochoa, C. y Morillo Cerdán, Á., 2002, p. 580.
La datación de las murallas de Gijón se establece entre finales del siglo III y principios del siglo IV; Fernández ochoa,
C., 1999, p. 78. La muralla bajoimperial rodea la península
de Santa Catalina, dejando fuera la fábrica de salazón.
51 Fernández Ochoa, C., 1999, p. 78.
52 Los hallazgos cerámicos ponen de manifiesto el mantenimiento de las vías comerciales entre Aquitania y Gijón,
así como la ruta entre el Mediterráneo y los mares del Norte
(Fernández Ochoa, C., 1998, p. 1122).
53 Fernández Ochoa, C., 1998, p. 1121; Fernández Ochoa,
C., 1999, p. 78. La variedad de escorias recogidas inducen
a pensar en una completa actividad metalúrgica.
54 La falta de fábricas de armas ha sido otro de los argumentos esgrimidos por Arce para negar la existencia de
unidades militares romanas en Hispania a principios del
siglo V (Arce, J., 2005). En contra de este argumento Sanz
(Sanz Serrano, R., 2006, pp. 125-148) ha planteado que
en estos civitates y castella, así como en las grandes villas
existían estos talleres metalúrgicos donde se podían fabricar
las armas para equipar tanto a los ejércitos privados como
a estas otras tropas.
Afr(icanus) pos(uit). En esta inscripción se narra el cursus
honorum de G. Sulpicio Ursulo desde centurión de la Legio
I Minervia Pia Fidelis hasta prefecto de la Legio II Augusta.
El epígrafe se fecha en el siglo II, debido a la participación
del militar en las campañas dácicas de Trajano ( IIª Guerra
Dácica 105-107), aunque podría tratarse de la campaña de
tiempos de Cómodo, como apunta Roldán (Roldán, 1973, p.
283). El cargo que más llama la atención es el de prefecto de
los symmachiariorum asturum, un tipo de tropas bárbaras,
sin formación ni instrucción romanas, que actuaban como
aliadas de las legiones. Su estatus se podía equiparar en
parte a los auxilia, ocupando el escalafón más bajo de las
unidades del ejército romano (Fernández Ochoa, 1982, p.
234). La unidad estaría constituída por quinientos soldados,
pero desconocemos si este cargo encabeza o termina el
cursus honorum de este personaje (Diego Santos, 1985,
pp. 91-92), que cree que esta unidad astur debía ser de
caballería, equitum o alae, pues su puesto anterior es superior al de prefecto de cohorte de infantería. Sin embargo un
estudio reciente (Jiménez de Furundarena, A. y Rodríguez
González, J., 1991, pp. 83-90), plantea que esta lápida es
una falsificación de época, y que el soldado sirvió en el Ala
I Asturum, cambiando el nombre por la buena fama ganada
por algunas unidades de symmachiarii y de las nationes de
cántabros, habiendo ascendido desde eques a decurio. El
primopilato sería inventado por tratarse de la legión XIIX,
unidad desaparecida tras el desastre de los bosques de
Teotoburgo y cuyo número fue retirado del ejército romano.
Toda la inscripción habría sido falseada y manipulada para
demostrar el orden ecuestre de su sucesor.
55 ERA 68a/2. El fragmento de ladrillo de «pasta ordinaria», y partido por la derecha, fue hallado en Campo Valdés
(Gijón). No se conserva el original, sino tan sólo el dibujo
realizado por Fita.
56 Fernández Ochoa, C., 1982, pp. 54-57.
57 Fernández Ochoa, C., 1982, pp. 41-53.
58 Fernández Ochoa, C., 1982, p. 380. Sin embargo son
muy escasas las inscripciones militares halladas en el propio territorio asturiano. Apenas destacan dos halladas en
Ujo (Mieres, O) (CIL II 5733 = ERA 8 = Roldán 616 = HEpOL 12046): Lucius / Corona S/everus m/iles leg(ionis) VII
/ Gem(in)ae |(centuria) Ve/tti et Octa/via Procula / v(otum)
s(olverunt) l(ibentes) m(erito). La inscripción se fecha entre
los siglos II y III. Destaca la falta de una divinidad a quien
estaría dedicada este ara votiva. (AE 1926, 27 = AE 1926,
88 = AE 1935, 12 = AE 1936, 57 = AE 1937, 81 = AE 1939,
127 = ERA 22 = HAE 1666 = Roldán 419 = HEpOL 6371):
G(aio!) Sulpicio Ursulo / praef(ecto) Symmachi/ariorum
Asturum / belli Dacici |(centurioni) leg(ionis) / I Minerviae
P(iae) F(idelis) / |(centurioni) coh(ortis) XII urba/nae |(centurioni) coh(ortis) IIII / praetoriae p(rimo)p(ilo) / leg(ionis) XIIX
praef(ecto) / leg(ionis) III Aug(ustae) / G(aius!) Sulp(icius)
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
69
LINEAS DE TELEGRAFÍA ÓPTICA EN LA PROVINCIA DE
CUENCA
Jesús López Requena
La telegrafía óptica española se pone en marcha de
una manera regular gracias a la Real Orden de 1 de
marzo de 1844 (Gaceta de Madrid, 6-3-1844), cincuenta y un años después de su nacimiento en Francia y
tras ensayos poco duraderos y restringidos a comunicar la Corte con los Reales Sitios. Su nacimiento se
produce en aras del mantenimiento del Orden Público
y como un instrumento más de la construcción del naciente Estado liberal. Su uso, pues, estará reservado
a los servidores del mismo, tanto civiles como militares
-aunque esta red de telegrafía óptica pertenecerá a las
autoridades civiles, dependiendo del Ministerio de la
Gobernación; los militares dispondrán de sus propias
líneas en aquellos territorios asolados, sobre todo,
por las Guerras Carlistas: Vascongadas, Navarra y el
Levante- y de él quedará excluido el público en general1. Dado el carácter centralista del joven Estado, el
trazado de la red será radial y buscará dejar «todas las
capitales de provincia y puntos notables de las costas
y fronteras en comunicación directa con la del reino»
(Gaceta de Madrid, 6-3-1844). Con todo, se plantean
como prioritarias tres líneas: Madrid-Irún, Madrid-Cádiz y Madrid-La Junquera (por Valencia), dejando el
resto para su proyecto y construcción posterior (Boletín
Oficial de Caminos, Canales y Puertos. Año 2º, nº. 25,
15-3-1844, p. 83). Esto nunca tendría lugar pues la
telegrafía óptica española nace cuando ya lo ha hecho
la eléctrica en otros países que están ya desarrollando extensas redes, de tal manera que las tres líneas
mencionadas serán las únicas construidas y, de ellas,
solamente Madrid-Irún (línea de Castilla) y MadridCádiz (línea de Andalucía) funcionarán regularmente
pues la de Madrid-La Junquera (línea de Barcelona y
protagonista, en su trazado conquense, de este artículo) sólo lo hará entre la Corte y Valencia.
Nuestro país estaba, en esa época, sumamente atrasado en lo que a las comunicaciones se refiere. La red
de caminos no estaba vertebrada y la gran mayoría de
ellos presentaban un estado deplorable. Pocos eran
los caminos de carruajes y la gran mayoría lo eran de
herradura, en el mejor de los casos. La mayor parte de
las carreras de postas tenían este carácter (Cabanes,
1830). Los ferrocarriles comenzarán en la Península
en 1848 y sus iniciales trazados responderán a intereses privados o de la Corte. Por eso al Gobierno le
urgía desarrollar una red de comunicaciones rápidas y
cuya eficiencia había quedado acreditada en cincuenta
años de experiencia en la vecina Francia. Se prefirió
la telegrafía óptica a la eléctrica debido a la vulnerabi-
70
El Nuevo Miliario
lidad de esta ante posibles ataques de guerrilleros y
bandoleros, muy numerosos en la época. La urgencia
aludida hace que en octubre de 1844 se elija el sistema
y aparato propuestos por el entonces Coronel de Estado Mayor D. José María Mathé y se ordena el inmediato inicio de la línea Madrid-Irún (Gaceta de Madrid,
2-10-1844). Tal es la celeridad con que se quiere iniciar
el nuevo sistema de comunicación que, para la compra
de los pertinentes anteojos con que debían dotarse las
torres, se debe acudir al fabricante francés que abastecía las del país vecino (Boletín Oficial de Caminos,
Canales y Puertos. Año 4º, nº. 4, 28-2-1846; p. 61) ante
la falta de existencias de los fabricantes nacionales. El
3 de octubre de 1846, la Gaceta de Madrid publicaba
el primer parte telegráfico de esta línea.
El aparato ideado por Mathé, básicamente, consistía
en un bastidor de hierro con tres paneles a cada lado
entre los que circulaba verticalmente un cilindro opaco
llamada «indicador». Su posición con respecto a los
paneles laterales determinaba una cifra. Una bola dorada a un lado proporcionaba, según su posición con
respecto a los paneles de su lado, mensajes propios
del servicio. Una primera versión constaba de cuatro
paneles dispuestos en X, lo que lo hacía visible desde
cualquier punto alrededor de la torre. Después, dado
que las torres estaban obligatoriamente alineadas
entre sí, se suprimieron dos paneles. Su altura total
era de unos 21 pies (5’85 metros) y se asentaba sobre
la azotea de una torre cuadrada de tres pisos y dos
cuerpos de 34 pies de altura (9,47 metros). Esta torre
fue sistematizada por el propio Mathé para todas las
líneas en 1848 y su diseño sufrió pocas y leves alteraciones2. Su disposición era la de una torre fortificada,
con aspilleras en el piso inferior para su defensa y
dos pisos superiores donde se hacían las guardias
y donde se encontraba la maquinaria que accionaba
el aparato. El acceso era por el primer piso. Este carácter militar impregna desde el diseño de las torres
hasta la selección del personal y el funcionamiento del
servicio. Los mensajes se transmitían, por supuesto,
cifrados y sólo el personal facultativo tenía capacidad
de descifrarlos3.
La línea de Barcelona a su paso por la provincia
conquense.
Esta línea se empezó a construir en 1848 y el tramo
entre Madrid y Valencia entró en servicio a finales
de 1849 (M. R.,1851, p. 142). Constaba de 60 torres,
nº 5, Enero 2008
aunque el tramo entre Valencia y Barcelona, en el
que se trabajaba en 1850, nunca llegó a funcionar y
en julio de 1853 fueron desmontadas (Olivé, 1990, p.
70). Además, con la línea enlazaban dos ramales: de
Tarancón a Cuenca, de 8 torres, y de Barcelona a La
Junquera, con 17 torres. Es el primero el que fue plenamente operativo y se construyó en los primeros meses
de 18504, comenzando a funcionar el 25 de agosto
del mismo año (Muñoz, 1867, p. 993). En la línea principal había 30 torres entre Madrid y Valencia, de las
que 12 se encuentran dentro de la actual provincia de
Cuenca, las comprendidas entre la nº. 9, Belinchón,
y la nº. 20, Graja de Iniesta. Estas se incluían en las
secciones 2ª (torres 9 a 14), 3ª (torres 15 a 19) y 4ª
(torre nº. 20). En octubre de 1850 se estableció una
comandancia en Motilla del Palancar (Olivé, 1990, p.
69), dada la longitud de la línea. El ramal de Cuenca
tenía la comandancia en la capital y constaba de una
única sección.
La longitud del tramo de línea estudiado, entre las
torres nº 8, Atalaya (Fuentidueña de Tajo, Madrid), y
la nº 21, Altura de la Paradilla (Villargordo del Cabriel,
Valencia), es de 169’360 km. y sus alturas varían entre
los 784 m. de la nº 9, Belinchón, y los 1001 m. de la nº.
14, Villares del Saz. La circular que, inmediata a la Orden de establecimiento de la Telegrafía Óptica, envió
el Director General de Caminos, Canales y Puertos
y artífice, junto con Mathé, del trazado y puesta en
marcha de las líneas, D. Manuel Varela y Limia (Boletín
Oficial de Caminos, Canales y Puertos. Año 2º, nº. 25,
15-3-1844, pp. 83-84), establecía, entre otras recomendaciones, que la distancia entre las estaciones no
debía exceder de tres leguas comunes (16’716 km.) ni
ser inferior a dos (11’144 km.), siempre que la topografía del terreno lo permitiera; que las líneas siguieran el
trazado de las carreteras y que las torres se situaran
lo más cerca posible de las poblaciones. Pues bien, en
cuanto a lo primero, la distancia mínima entre torres se
da entre la nº. 11, Almendros, y la 12, Saelices: 5’956
km. La separación máxima entre estaciones la tenemos entre la nº. 20, La Mochuela (Graja de Iniesta) y la
21, Alto de la Paradilla (Villargordo del Cabriel): 17’117
km., resultando una distancia media entre estaciones,
en este tramo, de 11’536 km. Esta diferencia venía, obviamente, marcada por la topografía, como advierte en
su circular Varela5, y no es de extrañar que sea mayor
entre las dos últimas estaciones mencionadas pues
es ahí donde el trazado era más complicado, al tener
que salvar las hoces del Cabriel, con una diferencia
de altura entre el cauce del río y la torre nº 21 de unos
380 metros, además de lo abrupto del terreno. Este es
el accidente más difícil del trazado que, por lo demás,
siguió el recorrido de la carretera de Madrid a Valencia
por Las Cabrillas que, en estos mismos momentos,
se estaba construyendo6 y las torres coinciden casi
totalmente con las paradas de postas (Cabanes, 1830,
p. 46). En cuanto a la distancia a los núcleos de población, algunas torres, como las de Saelices, Olivares
nº 5, Enero 2008
de Júcar o Tarancón, se encontraban en las afueras
de los mismos, mientras que otras, como la de Atalayón, distaban 3’8 km. en línea recta de la localidad de
Castillejo de Iniesta, la más cercana.
El puesto de Tarancón tenía especial importancia por
dos motivos. En primer lugar, allí pasaban largas temporadas la Reina Madre Dª. María Cristina con su esposo D. Fernando Muñoz, duque de Riánsares, lo que
llevó a que se conociera la localidad como la «Corte
manchega». En segundo lugar, de esta misma torre
partía el ramal hasta Cuenca. Este sólo se explica por
la actividad carlista y, en menor medida, republicana,
en las zonas de Levante y Cataluña (Guerra del Matiners), que, junto al bandolerismo endémico, podían
cortar las comunicaciones en la línea principal pues
ni la importancia política ni económica de la capital
conquense exigían este medio de comunicación que
la situaban por delante de ciudades como Albacete,
Barcelona, La Coruña, Zaragoza, etc... que no contaron con el telégrafo óptico, por breve que fuera su
existencia. La segunda guerra carlista apenas afectó
a la provincia conquense7 y el bandolerismo no estaba
en ella más implantado que en otras provincias. Este
ramal, cuya longitud total es de 73’48 km., consta de
ocho torres cuyas distancias entre sí oscilan entre los
13 km. justos entre las torres nº. 106, Torrejoncillo, y
107, Carrascosa del Campo; y los 6’376 km. que separan las torres nº. 102, Valdegonzalo, y 103, Collado
Rubio. La torre nº. 101, la de Cuenca y comandancia
del ramal, distaba, en línea recta, 4’3 km. de la Puerta
de Valencia de la capital conquense, «paseo» que el
ordenanza de turno debía recorrer cada vez que se
recibiera un telegrama para entregarlo al Gobernador
provincial o cada vez que este enviara un parte hacia
Madrid. Esto -torre algo alejada de la capital provincialtambién ocurría, por ejemplo, en Córdoba y Ciudad
Real, en la línea de Andalucía. La distancia media, en
fin, entre torres del ramal de Cuenca era de 9’688 km.
Esta menor separación entre estaciones se explica
porque el ramal tuvo que atravesar zonas de mayor
dificultad orográfica, en las comarcas de la Alcarria
y la Serranía Baja, que las de la línea principal, que
discurría por las comarcas de La Mancha y La Manchuela. Su trazado seguía la carretera de Tarancón a
Cuenca, de carruajes, aunque al principio descendía
hacia Uclés para evitar las Sierras de Peña Tajada y
del Tesoro. Después se acercaba a esta carretera,
entre las torres 107, Carrascosa del Campo, y 105, cercana a Naharros, para apartarse de ella, también por
el sur, y poder evitar los Altos de Cabrejas, siguiendo
uno de los ramales de la Cañada Real de los Serranos
y cercana a una carrera postal a pie (Carta de Correos
y Postas de la provincia de Cuenca, 1858). La torre
más alejada de población alguna era la nº. 104, Cabeza Quemada (Abia de la Obispalía): 4’3 km. en línea
recta pero considerablemente más por los caminos.
En cuanto a las alturas, el ramal se unía a la Línea de
Barcelona en Tarancón, a 829 metros, y el techo del
El Nuevo Miliario
71
ramal es la torre nº. 103, a 1135 metros. En este ramal
seis torres, de la 101 a la 106, se sitúan por encima de
los 1000 metros, mientras que en toda la línea entre
Madrid y Valencia, sólo la torre nº 14 supera esta altitud. Esto da idea de lo accidentado del terreno hasta
llegar a Cuenca.
LAS TORRES
Para los números y nombres de las torres sigo los originales, reseñados en M.R., 1851, p. 142, y en Olivé,
1990, p. 70, excepto en la torre nº. 105 que nombro con
el de su pueblo más cercano, Naharros, para evitar
confusiones.
Descripción de la torre: No queda nada. Se localiza
en la parte más alta del cementerio, donde estaba la
antigua ermita de Santa Marina. Torres (1878, p.764)
la nombra sin puntualizar más que vagamente su situación. De la Ossa (1945, p. 62) la sitúa aquí con
total exactitud y así lo hace también el investigador y
profesor de la Escuela Universitaria de Magisterio de
Cuenca, D. Marino Poves Jiménez, a quien agradezco
los datos suministrados.
Torre nº. 11.
Almendros. Paraje: Las Cruces. Altura: 895 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 510843.71 Y:
4420534.83.
Línea principal de Barcelona
Torre nº. 9.
Belinchón. Paraje: Telégrafo. Altura: 784 metros
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 494313.27 Y:
4434258.79
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 40º 3’ 28.34’’ Lg.
O.: 3º 4’ 0.02’’
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 607-III, Belinchón.
Término Municipal: Belinchón.
Población más cercana: Belinchón.
Descripción de la torre: Situada en el extremo más
alto de unas colinas ocupadas por olivos, sobre la
A-3. Se conserva sólo hasta la altura del primer cuerpo, ataluzado, mostrando las aspilleras y los huecos
del andamiaje. La fábrica es de mampuestos con los
esquinales también de piedra. El zócalo inferior está
casi perdido y se observan pérdidas de material en
todos los lienzos. Especialmente deteriorado es el
occidental, donde un gran hueco permite el acceso al
interior, utilizado como basurero. Presenta la particularidad de que tuvo sólo dos aspilleras en los lados sur
y oeste, quedando más desguarnecida la esquina SO.
Su estado de conservación es malo. Está junto a una
antena de telefonía móvil.
Torre nº. 10.
Tarancón. Paraje: Cementerio de Sta. Marina. Altura:
829 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 499474.64 Y:
4429858.98.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 40º 1’ 5.7’’ Lg. O.:
3º 0’ 22.16’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 607-IV, Tarancón.
Término Municipal: Tarancón.
Población más cercana: Tarancón.
72
El Nuevo Miliario
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 56’ 3.03’’ Lg.
O.: 2º 52’ 23.13’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 632-II, Fuente de
Pedro Naharro.
Término Municipal: Almendros.
Población más cercana: Almendros.
Descripción de la torre: No queda nada, pero su ubicación junto a la antena de radio que se haya en la
zona es segura por su altura -se trata de unas suaves
colinas que forman el punto más alto del término, al
norte del mismo y junto a la actual A-3- y ubicación,
que hacen que la visibilidad con respecto a las torres
adyacentes sea perfecta.
Torre nº. 12.
Saelices. Paraje: Pie de Gallo, Telégrafo. Altura: 952
metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 516765.61 Y:
4419920.11.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 55’ 42.74’’ Lg.
O.: 2º 48’ 13.68’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 633-I, Saelices.
Término Municipal: Saelices.
Población más cercana: Saelices.
Descripción de la torre: No queda nada. Su localización es segura en las afueras, al norte de la población,
en el solar donde se sitúa la enorme antena de Telefónica, quizá esté formando parte de los cimientos y
materiales de los edificios que dan servicio a esta. El
topónimo «Telégrafo» se ha mantenido hasta la edición de 1978 (escala 1:50000) en la cartografía civil y
todavía lo hace en la militar.
Torre nº. 13.
nº 5, Enero 2008
Montalbo. Paraje: El Telégrafo, La Serrezuela. Altura:
972 metros.
y radiofonía. Hay también algunos corrales y restos de
una construcción popular pecuaria.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 527981.29 Y:
4417867.88.
Torre nº. 15.
Olivares de Júcar. Paraje: Telégrafo. Altura: 946 metros.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 54’ 35.11’’ Lg.
O.: 2º 40’ 21.5’’.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 554855.06 Y:
4401577.24.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 633-IV, Montalbo.
Término Municipal: Montalbo.
Población más cercana: Montalbo.
Descripción de la torre: Totalmente destruida, aunque
el pueblo sí llama al lugar «El Telégrafo», un conjunto de suaves elevaciones al norte de la localidad. La
cartografía catastral todavía mantiene este topónimo
mientras que en la civil no se menciona la torre ya en
la primera edición del MTN a escala 1:5000, de 1936.
De ella sólo se ve un pequeño montículo de escombros
y tierra recubierto por la hierba. Afloran los materiales
de la torre y quedan visibles la esquina NE y el centro
del lienzo occidental. Junto a la torre y al lado norte hay
una construcción cuadrada de 21 metros de lado cuyos
muros, construidos por grandes piedras sin trabajar,
afloran levemente en la superficie. Su prospección no
ha arrojado materiales. Su visibilidad es extraordinaria
y se aprecian, tanto las torres adyacentes de la línea,
como también, al norte, las del ramal de Cuenca.
Torre nº. 14.
Villares del Saz. Paraje: La Sierra. Altura: 1001 metros.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 45’ 42.02’’ Lg.
O.: 2º 21’ 34.62’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 662-I, Cervera del
Llano.
Término Municipal: Olivares de Júcar.
Población más cercana: Olivares de Júcar.
Descripción de la torre: No queda nada. Estaba en un
montículo a las afueras del pueblo donde se alzaba un
vértice geodésico con una altura de 946 metros llamado «Telégrafo», por lo que su ubicación no admite duda
alguna. Este cerrete fue desmontado para acometer la
variante de la carretera N-420 y la torre estaría donde
ahora se sitúa el cruce de esta carretera con la CM2103, un paraje en cuyas cercanías se alzan algunas
antenas de telefonía. En el pueblo aún conocen el
lugar como «El Telégrafo» pero no recuerdan la torre.
Efectivamente, esta amenazaba ruina en 1878, por lo
que el Gobierno Civil de la provincia ordenó al Ayuntamiento de Olivares la recogida y subasta del hierro
de su maquinaria en enero de ese año8.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 540891.88 Y:
4409469.76.
Torre nº. 16.
Valverde de Júcar. Paraje: Cerro del Telégrafo. Altura:
884 metros.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 50’ 0.84’’ Lg.
O.: 2º 31’ 19.65’’.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 566040.71 Y:
4395996.67.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 661-II, Villar de Cañas.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 42’ 38.17’’ Lg.
O.: 2º 13’ 46.58’’.
Término Municipal: Villares del Saz.
Población más cercana: Villares del Saz.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 662-IV, Valverde de
Júcar.
Descripción de la torre: Situada en una pequeña sierra
que se levanta frente al pueblo. Sólo conserva cierta
altura en la fachada oriental. El primar cuerpo, ataluzado como siempre, es de mampuestos unidos por
argamasa y esquinales de piedra. Una hilada de ladrillo
lo recorre por la base de las aspilleras. Esquinales del
cuerpo superior, jambas y dinteles y moldura conservada son de ladrillo. Los lados E y N se conservan
hasta la altura de las aspilleras mientras que el S sólo
hasta el zócalo inferior. El interior está colmatado por el
derrumbe. Frente a la torre hay un vértice geodésico y
en el entorno se alzan numerosas antenas de telefonía
Término Municipal: Valverde de Júcar.
Población más cercana: Valverde de Júcar.
Descripción de la torre: Es la torre que más se aparta
del modelo «oficial». Su fábrica es de piedra del mismo
empinado cerrete en que se asienta, un conglomerado
o pudinga, trabada con argamasa y esquinales (desde
el zócalo), jambas y dinteles de ladrillo. La moldura
intermedias es de piedra y ladrillo. El primer cuerpo
es recto, no ataluzado como en la generalidad de las
torres, y tiene solamente una aspillera central por lado.
Extraordinario es también que abra la puerta de entrada en el lado N, cuando lo normal es que se abra
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
73
en uno de los lados orientados hacia otras torres (el
oriental es lo normal en el ramal de Cuenca mientras
que el occidental lo es en la línea principal). Bajo la
jamba izquierda de esta puerta se abre un hueco hacia el interior cuya funcionalidad se desconoce, otra
peculiaridad. Conserva bastante bien el revoco. Se
levanta hasta la mitad del segundo cuerpo y quedan
visible los restos de un incendio pues esta torre fue
destruida por los sublevados en la «Vicalvarada», en
julio de 1854 (Olivé, 1990, p. 70). Sin embargo la línea siguió operativa hasta su cierre por lo que hay
que presumir una reparación, al menos provisional. El
Ayuntamiento valverdeño hace pasar por la torre una
ruta de senderismo.
Torre nº. 17.
Atajollano. Paraje: Telégrafo. Altura: 874 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 575911.65 Y:
4386742.26.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 37’ 35.07’’ Lg.
O.: 2º 6’ 55.91’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 691-I, Buenache de
Alarcón.
Término Municipal: Olmedilla de Alarcón.
Población más cercana: Olmedilla de Alarcón.
Descripción de la torre: Bien conservada. Cuando se
ve de lejos, en el extremo más alto de una parcela de
labor que se asoma sobre la carretera CM-2100 y el
valle del Júcar, su aspecto es espectacular aunque engañoso, pues ha sido modificada en dos reformas, en
1967 y 1998. Su propietario consolidó la torre, la enlució y modificó los vanos, cerró las aspilleras y abrió en
el lado S una puerta a la altura del suelo y un balcón en
el segundo piso. Además, recreció los muros, la techó
Interior de la torre nº. 18, Juan Bueno, en Motilla del Palancar, donde se ubicaba una comandancia de la línea. Foto:
J. López Requena.
La torre nº. 19, Atalayón, cercana a Castillejo de Iniesta,
espléndidamente conservada. Foto: J. López Requena.
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El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
y le añadió un almenado que la torre, originariamente,
nunca tuvo. Los esquinales son de piedra y los vanos
y las molduras de ladrillo. En la actualidad está cerrada
pues es de propiedad particular. Un vértice geodésico
se alza junto a la torre.
Torre nº. 18.
Juan Bueno. Paraje: La Torre, Cuesta de Juan Bueno.
Altura: 869 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 589522.37 Y:
4379757.06.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 37’ 43.8’’ Lg.
O.: 1º 57’ 28.5’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 691-IV, Motilla del
Palancar.
Término Municipal: Motilla del Palancar.
Población más cercana: Motilla del Palancar.
Descripción de la torre: Situada en una suave elevación
junto a la antigua N-III, sólo conserva hasta la altura de
la cornisa los lados N y S. El occidental ha perdido la
mitad del lienzo mientras que el oriental está recorrido
por una gran grieta en el centro y presenta abundantes
pérdidas de material. Amenaza ruina. En el exterior
quedan restos del enlucido fino, de color amarillento
claro. El revoco interior se conserva bastante bien,
aunque este es perfectamente accesible y se observan
graffiti incisos que se remontan hasta 1958. En el lado
oriental se observan impactos de postas (cartuchos de
9 proyectiles)9 por encima del zócalo. Dado que en la
última campaña de exhumaciones en el cementerio de
La Tahona, en Uclés, realizada por A.R.M.H. de Cuenca han aparecido restos de fusilados con impactos de
postas, no parece descabellado pensar que la torre
fue escenario de este tipo de asesinatos, aunque no
se puede, por supuesto, asegurar plenamente.
Torre nº. 19.
Atalayón. Paraje: El Telégrafo. Altura: 902 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 602671.17 Y:
4377129.7.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 32’ 13.29’’ Lg.
O.: 1º 48’ 19.05’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 692-III, Castillejo de
Iniesta.
la altura de la cornisa y buenos restos del enlucido
exterior, de color ocre claro, en todas sus caras. La
inclinación de la ladera en que se encuentra hace que
descanse sobre un doble zócalo. En las ventanas del
piso superior quedan hasta los retenes de hierro para
sujetar las contraventanas de madera. Todos los vanos
tienen el recercado de ladrillo. Tanto zócalos como
molduras intermedias se conservan perfectamente. El
estado del interior es excepcional, con las huellas de la
escalera en el ángulo SE. Esta torre muestra numerosas incisiones antiguas que dibujan cruces, mientras
que otras parecen siglas y fechas. En la cartografía
civil han aparecido desde la primera edición de las
hojas 1:50000, en 1936, hasta la de 1989, dos vértices
geodésicos: Telégrafo I, en la cima, y Telégrafo II, en
la torre. Realizada la prospección, no apareció resto
alguno de la posible torre marcada como Telégrafo I.
En las últimas ediciones de la cartografía militar y de
la civil a escala 1:25000, ya no aparecen los vértices
aunque ambas señalan la existencia de la torre. Junto
a ella volvemos a encontrar una antena de telefonía.
Torre nº. 20.
La Mochuela. Paraje: Telégrafo. Altura: 874 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 614810.21 Y:
4374588.86.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 30’ 45.36’’ Lg.
O.:1º 39’ 52.25’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 692-IV, Minglanilla.
Término Municipal: Graja de Iniesta.
Población más cercana: Graja de Iniesta.
Descripción de la torre: Se encuentra en la cima de
un empinado cerrete aislado junto al pueblo, lo que la
hace muy visible también por su buen estado de conservación. Conserva sus cuatro lados hasta la altura
de la cornisa y, aquí, los esquinales son de piedra, no
de ladrillo. Bajo la moldura central quedan restos de la
pintura blanca que recubría el enlucido ocre originariamente. La fachada occidental muestra grietas que
afectan a la parte central de la misma. El interior está
ocupado por un depósito de agua para el abastecimiento de la población lo que, sin duda, ha favorecido
su conservación. Las fachadas N y S son, como casi
siempre, las mejor conservadas. Junto a la torre, en su
lado E, se levanta un vértice geodésico.
Ramal de Cuenca.
Término Municipal: Iniesta.
Población más cercana: Castillejo de Iniesta.
Descripción de la torre: Situada en la ladera sur de un
cerro, es, sin duda, la torre mejor conservada de las
estudiadas, mostrando sus cuatro paredes -de mampostería con esquinales de ladrillo- completas hasta
nº 5, Enero 2008
Torre nº. 101.
La Mendoza. Paraje: Sierra del Bosque Altura: 1065
metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 570431.22 Y:
4434636.59.
El Nuevo Miliario
75
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 40º 3’ 30.07’’ Lg.
O.: 2º 10’ 27.22’’.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 40º 1’ 40.13’’ Lg.
O.:2º 20’ 51.84’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 610-III, Cuenca.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 609-IV, Villar de Olalla.
Término Municipal: Cuenca.
Población más cercana: Cuenca.
Descripción de la torre: Recortada sobre la cumbrera de la Sierra del Bosque, es un auténtico hito en el
paisaje de la capital. Relativamente bien conservada,
las pérdidas mayores se encuentran en la fachada
occidental, quedando de las demás hasta la altura de
la cornisa. Muestra la entrada en el primer piso del
lado E, como es norma en las torres de este ramal y,
en el interior, se aprecia el hueco de la escalera en la
esquina NE, también norma en las torres del ramal.
Está muy afectada por pintadas vandálicas. Su nombre debe provenir de un error en la transcripción del
original, Abéngozar, cuya dehesa domina la torre.
Torre nº. 102.
Valdegonzalo. Paraje: Valdegonzalo. Altura: 1095 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 561617.65 Y:
4433391.31.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 40º 2’ 52.17’’ Lg.
O.: 2º 16’ 39.62’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 609-IV, Villar de Olalla.
Término Municipal: Cuenca.
Población más cercana: Cólliga.
Descripción de la torre: La torre se levanta en un cerrete. En regular estado de conservación, la fachada
occidental es, como en todas, la más ruinosa y, junto
con la meridional, no sobrepasan los 5 metros de altura. En la oriental un grieta afecta a ventana y puerta,
llegando hasta la aspillera central del cuerpo inferior.
La fábrica es, como es norma en el ramal de Cuenca,
de mampostería y argamasa con las esquinas del mismo material, aunque mejor dispuesto. Los vanos están
recercados con ladrillos como también las molduras
y el remate del zócalo. Conserva restos del enlucido
exterior e interior y huellas de la escalera interna. Junto
a la torre volvemos a encontrar un vértice geodésico.
Torre nº. 103.
Collado Rubio. Paraje: Loma de la Pumadera. Altura:
1135 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 555657.36 Y:
4431124.05.
76
El Nuevo Miliario
Término Municipal: Cuenca.
Población más cercana: Abia de la Obispalía.
Descripción de la torre: Situada en otro cerro de las
estribaciones de Cabrejas, es similar en su estado de
conservación a la anterior y presenta la peculiaridad
de una hilada de ladrillos que recorre el cuerpo superior cerca de su base. Conserva también restos del
enlucido al exterior e interior y, aquí, las huellas de la
escalera que comunicaba los tres pisos de la torre.
Torre nº. 104.
Cabeza Quemada. Paraje: El Telégrafo. Altura: 1085
metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 547633.03 Y:
4432023.24.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 40º 2’ 11.06’’ Lg.
O.: 2º 26’ 30.13’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 609 III, Abia de la
Obispalía.
Término Municipal: Abia de la Obispalía.
Población más cercana: Abia de la Obispalía.
Descripción de la torre: En bastante buen estado, es
la torre mejor conservada del ramal. Se levanta en la
zona norte de un amplio cerro amesetado, rodeada de
encinas y bastante apartada de cualquier población.
Conserva en sus cuatro lados hasta la altura de la cornisa. Los vanos son los más afectados por las pérdidas
de material y el interior se conserva bien, mostrando el
hueco de la escalera e, incluso, restos de la carpintería de las aspilleras. A pesar de su aislamiento, ya ha
sufrido el ataque de pintadas vandálicas.
Torre nº. 105.
Naharros. Paraje: El Telégrafo. Altura: 1062 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 539757.88 Y:
4433781.34.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 40º 3’ 9.55’’ Lg.
O.: 2º 32’ 2.02’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 608-IV, Torrejoncillo
del Rey.
Término Municipal: Torrejoncillo del Rey.
Población más cercana: Naharros.
nº 5, Enero 2008
Descripción de la torre: Se encuentra en el extremo de
una ondulada planicie cultivada, dominando el talud
que la limita por el sur. Las fachadas mejor conservadas son la este y la norte, en las que se muestra
aún buena parte del revoco. Esta última conserva su
altura original hasta la cornisa. Los vanos de los lados
oriental y occidental están ya seriamente afectados por
grietas. El interior, inaccesible a no ser por la entrada
original, se conserva mejor que el exterior. La fábrica
es de mampuestos con esquinas de piedra y vanos y
molduras en ladrillo y su estado de conservación es
regular.
Torre nº. 106. Torrejoncillo. Paraje: Cerro de San Bartolomé. Altura: 1044 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 533314.98 Y:
4430550.86.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 40º 1’ 25.78’’ Lg.
O.: 2º 36’ 34.53’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 608-IV, Torrejoncillo
del Rey.
Término Municipal: Torrejoncillo del Rey.
Población más cercana: Torrejoncillo del Rey.
La torre nº. 104, Cabeza Quemada, en Abia de la Obispalía, perteneciente al ramal de Cuenca. Foto: J. López
Requena.
Descripción de la torre: Los restos de la torre se encuentran en el extremo septentrional de un alto cerro
aislado en mitad de los valles del Gigüela y del Valparaíso, abierto, además a extraordinarias perspectivas
hacia La Mancha, llegando a poder contemplar las
torres de la línea principal, como las de Saelices y
Montalbo. Cerca de la torre se encuentra un vértice
geodésico. De esta no queda más que, muy deteriorada, la fachada oriental, con su parte central casi
destruida ya hasta el primer cuerpo. Del resto sólo se
elevan algo las esquinas junto a este lado. La ruina ha
sido reciente. En el otro extremo del cerro se levantan
otras ruinas: las de la ermita de San Bartolomé, que
dan nombre a la elevación, conocida también como
cerro del telégrafo.
Torre nº. 107.
Carrascosa. Paraje: La Sierra. Altura: 998 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 520308.29 Y:
4430596.56.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 40º 1’ 28.75’’ Lg.
O.: 2º 45’ 43.23’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 608-III, Carrascosa
del Campo.
Término Municipal: Campos del paraíso.
Población más cercana: Carrascosa del Campo.
Descripción de la torre: Levantada en el extremo septentrional de la Sierra de Carrascosa, que corre en
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
77
Fragmento de la Carta general de Bachiller, de 1858, donde
se aprecian las líneas de telegrafía óptica (con trazo discontinuo de punto y raya) y eléctrica (con trazo continuo). En
todo caso, el autor no es exacto pues la línea se bifurcaba
en Tarancón y no donde lo sitúa Bachiller. Fuente: Carta
General de España de Bachiller con todas sus posesiones
de Ultramar e islas adyacentes en 1858. Biblioteca Nacional,
sign. Mr/33/237.
sentido N-S, apenas quedan completos dos lienzos,
el N y el E, que sobrepasan escasamente los 2 metros
de altura, quedando el resto sumido en un montón de
tierra y escombros tapados por la hierba.
Torre nº. 108.
Sierra del Pavo. Paraje: La Callejuela. Altura: 927 metros.
Coordenadas UTM (Huso 30): X: 511389.1 Y:
4427057.91.
Coordenadas Geográficas: Lat. N.: 39º 59’ 34.58’’ Lg.
O.: 2º 51’ 59.74’’.
Cartografía I.G.N. 1:25000: Hoja 632-II, Fuente de
Pedro Naharro.
Término Municipal: Uclés.
Población más cercana: Uclés.
Descripción de la torre: En bastante mal estado de
conservación, la torre se alza en la cumbrera de una
sierra, prolongación de las de Altomira y San Sebastián hacia el mediodía. Sólo queda, incompleta, la cara
norte, conservada hasta una altura de 3’5 metros en
su esquina NE. El resto es un derrumbe que colmata
todo el interior y rebasa del mismo.
De la excelente ubicación de estas torres nos habla la
existencia, junto a muchas de ellas, de vértices geodésicos. Igualmente, su primitivo servicio a las telecomunicaciones se mantiene aún, eso sí, usando ahora
de las últimas tecnologías pues sus ubicaciones lo son
también, en muchos casos, de antenas de telefonía,
radiofonía y señal radioeléctrica. El telégrafo óptico
llegó tarde y duró poco. Fue un desconocido para el
gran público y, sin embargo, su recuerdo ha perdurado
en los topónimos de los lugares donde las torres se
han asentado. En casi todos los pueblos recuerdan el
telégrafo y mantienen su memoria, aunque no sepan
cómo funcionaba el sistema ni para qué servían las
torres. De estas guarda la provincia conquense uno de
los mejores conjuntos y sólo en Cataluña, si unimos a
la telegrafía civil la militar, encontramos tantas torres y
en semejante estado de conservación. Ellas y los pioneros de la telegrafía que sirvieron en las mismas merecen mucho más que el olvido y la ruina que padecen.
En Francia son varias las torres ópticas conservadas
y en funcionamiento y constituyen un recurso turístico
y didáctico de las poblaciones en que se encuentran
(Marcy, Pleumeur-Bodou, Saverne, Saint Marcan…).
Aquí sólo la torre de Adanero, en la línea de Castilla,
recuerda un tanto su primitiva función. Sería deseable
la puesta en valor de un patrimonio tan importante y
entrañable como amenazado. La telegrafía óptica se
lo merece.
Perfil topográfico de la línea de Barcelona entre las torres 8
y 21. Obsérvese el valle del Tajo (a la izquierda) y el profundo desfiladero de las Hoces del Cabriel (a la derecha). Las
escalas vertical y horizontal no son proporcionales. Fuente:
elaboración propia.
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El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
Mapa con la línea de Barcelona a su paso por la provincia
de Cuenca, entre las torres nº. 8 y 21, y el ramal de Cuenca.
Fuente: elaboración propia.
Sello empleado en la Comandancia del ramal de Cuenca
en 1851. Fuente: Archivo de Correos y Telégrafos. Personal
Óptico. Expte. de D. Jaime Sallá.
Perfil topográfico del ramal de Cuenca entre las torres 10 y
101. Se aprecia claramente la mayor altura media de este
ramal. Las escalas vertical y horizontal no son proporcionales. Fuente: elaboración propia.
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
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Sección y planta de las torres de telegrafía óptica realizada por el propio Mathé
el 17 de noviembre de 1848. A las medidas en pies de Burgos se añaden sus
equivalentes en metros (1 pie de Burgos = 0’278635 metros = 12 pulgadas; 1
pulgada = 0’02322 metros). Fuente: Proyecciones acotadas en medidas del pie
de Burgos de una torre telegráfica. Museo Postal y Telegráfico.
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El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
BIBLIOGRAFÍA:
BOLETÍN OFICIAL DE CAMINOS, CANALES Y
PUERTOS (1843-1848). Madrid.
Cabanes, F. J. de (1830). Guía general de correos,
postas y caminos del Reino de España. Madrid.
GACETA DE MADRID, La (1844-1868). Madrid.
Len i Currius, Ll. y J. Perarnau i Llorens (2004). La
telegrafia òptica a Catalunya. Col. Patrimoni industrial
Temes, 1. Barcelona.
Sebastián su excelente acogida a mi trabajo y las valiosas
indicaciones ofrecidas. Su trato ha hecho que a mi condición
de discípulo, una ahora la de amigo.
4. El Ayuntamiento de Uclés, en sesión celebrada el 5 de
mayo de 1850 acordó ceder los terrenos donde se iba a
ubicar la torre, como previamente le había solicitado el Gobernador de la provincia (Archivo Municipal de Uclés, Libro
de Actas del Ayuntamiento, expte. 53/14).
Muñoz y Soliva, T. (1867). Historia de la Muy Noble
e Impertérrita ciudad de Cuenca. Tomo II. Cuenca,
p. 993.
5. Len y Perarnau (2004) también analizan la distancia entre
las torres en Catalunya. Así, en la costa, donde la topografía
es menos accidentada, esta oscila entre 10 y 14 km. mientras que en el interior encontramos distancias más extremas
que las de la línea estudiada aquí: 18’5 km. entre la nº 58,
Coll de l’Ordal, y la siguiente, San Pedro Mártir. La distancia
entre las nº. 205, Coll d’Orriols, y 204, Pontós, es de sólo
4’5 km. mientras que, en la entrada a Girona, la distancia no
excede de 3’6 km.
6. En la Revista de Obras Públicas se describe como muy
dificultoso este paso, realizado entre 1840 y 1849, con especial atención al puente sobre el Cabriel, mencionando,
también, la torre telegráfica: «Desde el pueblo mismo de
Villargordo se empieza a subir para ganar la altura llamada
de la Paradilla, en cuya cima se halla situada la torre telegráfica.» REVISTA DE OBRAS PÚBLICAS (1853). Carretera
general de Madrid a Valencia por Las Cabrillas. Artículo II.;
nº. 8, 15 de agosto de 1853; Madrid, p. 102.
Olivé Roig, S. (1990). Historia de la telegrafía óptica
en España. Madrid, Mº. de Transporte, Turismo y Comunicaciones.
7. La única incursión carlista destacable, en la zona de Huete, tuvo un atento seguimiento en la Gaceta de Madrid de los
días 9 y 13 de junio de 1848.
Ossa, M. de la (1945). Tarancón. Apuntes para su
historia. (Ed. Facsímil de 1993). Tarancón, Hermandad
de la Virgen de Riánsares.
8. Archivo Histórico Provincial de Cuenca. Sección Desamortización-Sign. D-903.
M. R. (1851). «Los telégrafos en España» en La Ilustración. Nº. 18, 3 de mayo de 1851. Madrid.
Martínez Lorente, G y L. E. Otero Carvajal (1993a).
«El Telégrafo Óptico, 1800-1850» en Bahamonde Magro, A. (Dir.) Las comunicaciones en la construcción
del Estado contemporáneo en España. 1700-1936.
Madrid, Ministerio de Obras Públicas, Transportes y
Medio Ambiente. Disponible en http://www.ucm.es/
info/hcontemp/leoc/telegrafo%20optico.htm [Acceso
el 25 de octubre de 2007].
REVISTA DE OBRAS PÚBLICAS (1853). Nº. 8, 9 y 10,
agosto y septiembre de 1853. Madrid.
Torres Mena, J. (1878). Noticias Conquenses. (Ed.
Facsímil de 1985). Cuenca, Gaceta Conquense.
9. Agradezco el peritaje de las muestras extraídas de los
muros de la torre, realizado por la Comandancia de la Guardia Civil en Cuenca, en especial a D. Juan Carlos Peñuelas
Ayllón. Igualmente, mi agradecimiento a la profesora Pochi
Álvarez Delgado por sus informaciones sobre las exhumaciones de Uclés.
NOTAS
1. Todos estos aspectos están exhaustivamente tratados en
Olivé (1990), obra de referencia inexcusable para todos los
estudios sobre telegrafía óptica. El carácter del telégrafo y
su papel dentro de la construcción del Estado quedan claros
en Martínez y Otero (1993ª).
2. Agradezco vivamente las copias de los planos originales
suministradas por el Museo Postal y Telegráfico en Aravaca,
Madrid, así como el excelente trato que me dispensaron en
esta institución.
3. Vuelvo a remitir a la obra de Olivé (1990) donde desarrolla
ampliamente todos estos temas. Igualmente, agradezco a D.
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL PAISAJE DE LA VEGA ALTA
DE TOLEDO: HUERTA DEL REY Y LA ALBERQUILLA
ALFONSO VÁZQUEZ GONZÁLEZ
Profesor de Geografía de la Universidad Nacional
de Educación a Distancia
y catedrático del I.E.S. Sefarad de Toledo.
INTRODUCCIÓN
La Huerta del Rey y La Alberquilla son dos parajes de
la Vega Alta del Tajo que están situados al oriente del
Centro Histórico de Toledo, donde actualmente no hay
urbanización, por lo que se mantiene el paisaje histórico y el paisaje natural, aunque en el futuro en este
espacio se va a crear un barrio de viviendas debido al
desarrollo del Plan de Ordenación Municipal del 2006.
Se trata de un territorio histórico que siempre ha tenido
relación con la ciudad, al estar próximo a ella, tanto en
las comunicaciones como en las actividades sociales
y económicas entre ambas, así como vínculos geo-
82
El Nuevo Miliario
gráficos-medioambientales; en la actualidad dichas
relaciones son aún más importantes e intensas.
Estos dos lugares están emplazados en la margen
izquierda del Tajo, justo en el fondo del valle, antes de
entrar el río en el gran meandro, llamado torno, que
rodea a la ciudad histórica. Están limitados por los
siguientes elementos geográficos: al norte por los tres
últimos meandros del Tajo al llegar a Toledo (excepto
una pequeña zona del polígono de la Huerta del Rey,
que está ubicada en la margen derecha del río Tajo); al
oeste por el cauce del río que entra en el torno; al sur
por la vía ferroviaria, actualmente del AVE, y al este por
nº 5, Enero 2008
Vista aérea de la Huerta del Rey y La Alberquilla.
la finca llamada «La Huerta del Ingeniero», donde el
cauce del Tajo está muy cerca de la vía ferroviaria. Más
hacia el sur se encuentra el barrio de Santa Bárbara
y más hacia el este está el Polígono Industrial-Santa
María de Benquerencia.
La forma del espacio del conjunto de estos dos parajes
tiene un carácter alargado, de oeste a este. En dicho
espacio hay zonas más anchas y otras más estrechas
debido a la existencia de los tres meandros del Tajo.
El norte tiene una alineación de semicírculos porque
se limita por el cauce del río; y el sur tiene una línea
recta, debido a que está limitado por la vía ferroviaria
del AVE. Esta situación determina en estas zonas un
espacio cerrado, puesto que está limitado por dos
barreras: una barrera natural que es el río Tajo y una
barrera humana visible que es la vía del AVE.
1. CARACTERÍSTICAS DEL PAISAJE EN LA EDAD
ANTIGUA Y MEDIA.
Durante la Edad Antigua, el paisaje de estos sectores
estaba humanizado debido a que en la época romana
se habían desarrollado varias villas en las vegas del
Tajo cercanas a la ciudad de Toledo. Concretamente
en La Alberquilla se descubrió en 1929 una villa romana, a unos 150 metros al oeste de la casa de labor de
«La Rosa», en la zona utilizada para desmonte de las
tierras de la vía de ferrocarril Toledo-Bargas, entonces
en construcción. Aparecieron mosaicos, restos de
muros, un arco de fábrica de ladrillo, y muchas otras
piezas. Posteriormente se encontraron otros yacimientos romanos en varias zonas de esta vega.
Sin embargo, en la Edad Media se desarrolló bastante
en esta zona las actividades humanas relacionadas
nº 5, Enero 2008
con la ciudad de Toledo y por lo tanto se crearon muchos edificios, además de las labores agrarias, forestales y ganaderas.
Al final de la época musulmana, en el periodo taifa
(siglo XI) se creó la Almunia Real en la zona llamada
actualmente Huerta del Rey (almunia significa huerta,
de ahí el nombre actual), donde se construyó un gran
palacio de recreo, próximo a la ribera del Tajo, incluyendo un importante jardín botánico, en la época del
reinado de Al-Mamun. En dicho palacio había una sala
con una gran noria que obtenía el agua del Tajo y la
trasladaba a una gran alberca. En palabras de al-Fath
b. Jaqan «El salón brillaba como si el sol se encontrase en lo alto del firmamento y la luna llena en su
cenit, como una corona. Las flores embalsamaban el
ambiente y sobre el río los invitados bebían sin cesar.
La rueda hidráulica gemía como gimen, heridas por
la llama devoradora del dolor, la camella que perdió
a su cría o una madre al morir su hijo. El cielo estaba
regado por las gotas del rocío; los leones (surtidores
de las fuentes) abrían sus enormes bocas para vomitar agua». Por lo tanto, según escribe Clara Delgado
Valero en su libro Toledo Islámico, el palacio islámico
de Galiana tenía en dicha época una «exquisita delicadeza con que se concibió este palacete de recreo,
en el que jugaba un papel destacado tanto su salón
de aparato, denominado de la Noria, como la alberca
y los jardines».
En la Almunia Real, y en su zona este, en la actual
Alberquilla, se desarrollaba una importante actividad
agraria hortofrutícola por la fertilidad de suelo de la
vega, por la existencia del regadío debido a las norias
del Tajo y por las necesidades de alimentación de la
población de Toledo. El escritor musulmán Al-Idrisí
El Nuevo Miliario
83
comentó lo siguiente: «el Tajo riega sus bellos alrededores y sus fértiles campos; está rodeado de jardines
que son cruzados por canales, con norias destinadas
al riego de huertas y jardines que producen frutos de
belleza y calidad extraordinaria. Por todas partes, entre
las huertas se veían almunias y torres fortificadas».
Estos maravillosos paisajes de la época islámica se
destruyeron tras la conquista cristiana de Toledo, llevada a cabo por el rey Alfonso VI en el año 1085, pues
posteriormente hubo varios ataques al Toledo cristiano
por parte de los almorávides, cuyos ejércitos acampaban en la Huerta del Rey, por lo que se arruinó el
palacio y se devastaron los campos. Otra destrucción
de esta zona se produjo en el año 1212 por los ejércitos cristianos que fueron a la batalla de Las Navas de
Tolosa y se establecieron temporalmente en el este de
Toledo, debido a que el rey Alfonso VIII determinó el
asentamiento de las tropas en la Huerta del Rey, según recoge la Primera Crónica General: «El rey dióles
fuera de la çipdad, en la ribera del río Tajo huertas et
huertos et otros vergeles de deleite en que tomasen
solazes et sabores que él fiziera criar para sí, para la
su real magestad sabores et solazes quando él en esa
çibdad fuese et quisiese salir a andar, et diógelo todo
a sabor de sí et soltógelo para fazer y como quisiesen,
et folgar y a las sombras en las calenturas», aunque,
según dicen los Anales de Toledo «cortaron toda la
huerta del Rey, e de Alcardet todo, e hicieron mucho
mal en Toledo y duraron mucho».
La Huerta del Rey dejó de ser propiedad real en 1385,
cuando Juan I la donó a los jerónimos de La Sisla y
pasó después, por venta en 1394, a Beatriz de Silva,
cuyos escudos, junto a los de su esposo Alvar Pérez
de Guzmán, ornamentan su interior, por lo que fueron los propietarios de esta huerta, la más extensa y
fértil, en 1400. Esta propiedad en aquella época puede considerarse una prolongación del concepto de
huerta-vergel musulmán y fue concebida como lugar
de esparcimiento y recreo de la aristocracia urbana,
aunque era una finca de regadío. También se crearon
otras propiedades rústicas que proliferaron en la vega
del Tajo durante el siglo XIV. Estas huertas necesitaban una tecnología hidráulica que fue heredada de los
musulmanes, consistente en el aprovechamiento del
agua del río a través de presas y azudas «o anorias
caudalosisimas, las quales echan el agua a unas canales de madera de mas de siete estados de altura para
que las guertas sean regadas; estas andan de dia y de
noche porque la misma corriente del río es su movedor; tienen ansi mismo nueve presas, donde con piedra se ataja todo el rio, para que vaya por las canales
de las paradas de los molinos...» (Huertado de Toledo)
Algunas huertas tenían su propia noria, canales de madera, «pozos con sus albueras...con sus açeñas et con
todo su aparejo,». Estas huertas disponían de casas
techadas de paja. En ellas se desarrolló un policultivo
de regadío consistente en productos hortofrutícolas
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El Nuevo Miliario
como granadas, cítricos, limones, naranjas y cidras,
almendras, higos, membrillares, ciruelas, manzanas,
albaricoques, peras, hortalizas, berenjenas y cardos.
Entre el siglo XIII y XIV se reedificó el Palacio de Galiana en el mismo lugar donde se encontraba el antiguo
palacio islámico, tomando como base la estructura
primitiva de sala transversal alargada con alcobas en
los extremos, precedida de un pórtico que servía como
enlace con el jardín, y redecorados con yeserías en
dichos siglos, por lo tanto, este nuevo palacio fue de
estilo mudéjar.
Este edificio estaba muy deteriorado en el siglo XIX y
a mediados del XX, pero se restauró al comienzo de la
década de 1960, manteniéndose muy bien conservado
hasta la actualidad, que está formado por una sala
de recepción dividida en tres naves paralelas, cuyos
extremos son alcobas. Dichas naves se comunican
entre sí mediante un eje transversal. El palacio abre
ventanas en sus dos fachadas: la del norte se asoma
a la recreación de un jardín hispano musulmán que se
extiende hacia el sur y el oeste; y la del sur se abre
a una gran alberca. Está declarado Bien de Interés
Cultural, con categoría de monumento
Palacio de Galiana antes de la restauración
2.- CARACTERÍSTICAS DEL PAISAJE EN LOS SIGLOS XVI Y XVII.
Aunque a finales de la Edad Media las fincas de la
vega del Tajo próximas a la ciudad eran fincas rústicas
de huerta y en parte de recreo, cuyos propietarios
eran de la aristocracia urbana toledana, sin embargo,
a mediados del siglo XVI se desarrolló en Toledo la
moda cultural renacentista entre diversos personajes
de la alta sociedad, sobre todo humanistas, que se
deleitaban y recreaban en el paisaje natural próximo
al entorno urbano, por lo que sus fincas de recreo y
esparcimiento se convirtieron en cigarrales, algunos
de ellos en las vegas y la mayoría en el sur de la ciudad. Debido a esta situación las zonas de la Huerta del
nº 5, Enero 2008
Rey y La Alberquilla cambiaron totalmente, tanto en la
extensión de las propiedades, como los propietarios
y el tipo de cultivos, aunque seguía siendo de regadío
con importantes norias azudas, y además el palacio
se fue arruinado.
En los siglos XVI y XVII se escribieron varios libros
explicando las características de la ciudad de Toledo,
incluyendo la vega del río Tajo y la Huerta del Rey.
Leyendo estos escritos se puede saber como eran los
paisajes del territorio que estamos estudiando.
El embajador de la republica de Venecia, Andrés Navagero, viajó a España en la época del reinado de
Carlos I; en el año 1525 estuvo en Toledo y escribió lo
siguiente: «Antes de llegar a Toledo pasa el río por un
llano que le llaman la Huerta del Rey y que se riega
todo con norias, que son ruedas hidráulicas que sacan
el agua del río, por lo cual está todo lleno de árboles y
de muchos frutos, y está todo labrado y hecho huertos,
de donde se surte la ciudad de hortalizas, principalmente cardos, zanahorias y berenjenas, que aquí se
gastan mucho. En esta llanura hay un antiguo palacio
arruinado que llaman de Galiana… las ruinas muestran
año (...) Tienen así mismo estos sotos grande copia de
vides de uva temprana, suave y delicada ciruela de todas suertes y tiempos, manzana xavi, más suaves que
camuesas de la Vera...y hay albérchigas y albaricoques, aunque por temor de los muchos ladrones y por
ser fruta de precio, con las peritas que dicen de San
Silvestre y vinosas, sus dueños las van extirpando.
Síguese al soto que está cabe la ribera del río al oriente, la casa, heredad y huerta que dizen de Rodrigo
Niño, la qual está a media legua de la ciudad, donde la
qual hasta la casa y el jardín artificioso de don Antonio
de Córdova, caballero de la Orden de Santiago, hay
muchos tejares de teja y ladrillo (...) Está luego la casa
y jardín de Alonso Manrique, dende la qual comienza
la celebrada y amena huerta que llaman del Rey (...)
en esta huerta hay todo género de hortaliza de que la
ciudad es proveída y los mejores cardos de España.
Abundan también esta huerta de la fruta que de los sotos hemos contado y de las venenosas berenjenas (...)
Al lado de esta huerta están los mesones, abrevadero
y parador de los carros que vienen con trigo y carbón
y otras provisiones (...)
Debajo de esta huerta ha dejado el río por descargar
su conciencia lo que muchos años antes había comido
y robado, en lo qual se ha plantado un badén y membrillar fertilísimo. Desde aquí va una ancha rambla, donde
están formadas muchas casas de morada (...) Síguese
de aquí el río llano, que por la Puerta Nueva sirve en
sus molinos, y a los que se proveeen de agua limpia
antes que entre en la ciudad, y lugar cercano para las
lavanderas, fácil y llano para lavar.
Entre este brazo de río y ese otro que se divide al abrevadero de la Huerta del Rey, está una viña y arboleda
muy fértil (...) enfrente de esta isla está una pequeña
huerta que dicen de San Pablo, cuyos edificios están
arruinados...»
Palacio de Galiana en su estado actual
que el palacio era hermoso y están en un lugar muy
apacible».
En 1576 Luís Hurtado De Toledo escribió el Memorial
de algunas cosas notables que tiene la Imperial Ciudad de Toledo en el que dijo lo siguiente en el capítulo
«De las riberas, sotos, guertos, frutos y pescados a
la dicha ciudad»: «En las riberas del río Tajo, legua y
media antes que llegue a Toledo, a la parte de oriente,
comienzan de un lado y de otros, dos fertilísimos y
amenos sotos, cuyo comienzo es la huerta de Higares
… el soto del Lobo y el soto del Cardete. La mayor
parte de la arboleda de estos sotos son membrillares
(...) es grande su cosecha, dura en los árboles desde el
mes de julio hasta diciembre y en las cámaras todo el
nº 5, Enero 2008
Francisco de Pisa en su «Descripción de la Imperial
ciudad de Toledo», escrita en 1605 también nos explica cómo eran las vegas de la ciudad y la Huerta del
Rey, a principios del siglo XVII. En el Capítulo XIV «De
los molinos, azudas, anorias, y batanes….» Explican
como eran las norias azudas: «… unas grandes ruedas
de madera, que llaman azudas, las cuales movidas
con la fuerza del raudal del río, levantan el agua y van
derramando, y derivando por lo alto, encañada y encalanada por caños de madera, hasta dar en las propias
huertas. Destas azudas hay tres o cuatro a la huerta
del Rey, una que llaman de Razazu; otra de la Alverca;
otra de la Islilla; otra de los palacios de Galiana: y más
adelante otra frontero del jardin de don Pedro Manrique, y es de la huerta de Lytique...». En el Capítulo
XV nos habla de estas huertas: «El rio Tajo, como se
ha dicho, con su curso y rodeo alegra la ciudad, y la
enriquece de mantenimientos, por entrabas riberas,
la superior y alta que mira al Oriente, por el espacio
El Nuevo Miliario
85
Vista de la Huerta del Rey. Grabado de Wyngaerde 1563
de la famosa legua, amena y deleitosa, con abundancia de huertas, árboles, y alamedas: la inferior y mas
baja hace el mismo oficio: entre las cuales la principal
huerta es la que llaman del Rey, que en medio tiene
los palacios o baños llamados de Galiana».
Por lo tanto, en relación con estos textos se puede
establecer el paisaje que existía en esta vega durante
los siglos XVI y XVII. Era una campiña de regadío
donde se utilizaban las norias azudas que eran ruedas hidráulicas que sacaban el agua del río Tajo y se
extendía a través de caños de madera. En la Huerta
del Rey había cuatro azudes, y atrás a lo largo de la
ribera del Tajo. Los cultivos que se desarrollaban en
las huertas eran: cardos zanahorias y berenjenas. Por
otro lado, también había sotos donde predominaban
los árboles frutales como los membrillares, aunque
también había manzanos, ciruelos, guindos, perales,
albérchigas, albaricoques y vides. En los sotos también había alamedas, con álamos negros.
Estos parajes de la Vega Alta están espléndidamente
expresados en el grabado realizado en 1563 por Antón Van de Wyngaerde, en el que se representa la ciudad de Toledo vista desde el norte, desde el Cerro de
la Horca. En las vistas de la Huerta del Rey aparecen
dos de las norias azudas: la de Islilla y la del Palacio
de Galiana. Se representa también las huertas y las
arboledas y en ellas tres edificios: el Palacio de Galiana; la casa labriega, que se mantiene actualmente;
y la casa labriega que ha desaparecido. Además se
muestra también la actual zona de la Alberquilla, muy
separada de la Huerta del Rey por el meandro que
estaba cerca del camino que iba a Yepes, donde se
encuentra un edificio religioso, que probablemente era
la ermita de la Concepción.
86
El Nuevo Miliario
El tipo de propiedad de la Huerta del Rey era similar
a la de los siglos anteriores, pues su posesión era de
la importante familia toledana llamada los Silva, entre
ellos Juan Gómez Silva, regidor toledano. Sin embargo, parte de la finca se arrendó a diferentes hortelanos,
y otra parte se cedió a la capilla de Santo Tomás del
convento de Santo Domingo el Real. No obstante, en
la zona de La Alberquilla hubo una intensa distribución
de propietarios en el siglo XVI, los cuales también
eran nobles y otra parte de la propiedad pertenecía al
clero. Uno de las propiedades importantes, pertenecía
a la familia Niño, que formaba pare de la oligarquía
aristocrática toledana. Otra finca se llamaba la huerta
de la Emperatriz, cuyo nombre se mantuvo hasta el
siglo XIX (aparece en el mapa topográfico de 1882),
debido a que fue propiedad de la emperatriz Isabel
de Portugal, esposa de Carlos V, que cuando murió
se cedió al convento de la Concepción. Entre otras
fincas de esta zona, había una pequeña huerta con
una casa, llamada La Alberquilla (8 aranzadas, lo que
supone 3,5 hectáreas), que en los siglos posteriores se
fue convirtiendo en una gran finca, y por eso se llama
actualmente toda la zona con este nombre. Había otras
fincas con otros propietarios como Soto de Torres, El
Cercad, La Choza Vieja, Huerta de Jardín, Tierra del
Rosal, El Cercado, Haza de los Leones, Aranzadilla,
Matavacas, etc. A principios del siglo XVII cambiaron
las propiedades, sobre todo la zona de la Alberquilla,
pues un mercader llamado Alonso de Yepes, tesorero de alcabalas y tercias reales en Toledo, compró
muchas fincas, obteniendo un total de 85 aranzadas
(39,35 hectáreas). Sin embargo en 1632 se produce
una quiebra de dicho personaje, acabó en la cárcel
y se puso en venta sus fincas, por lo que volvieron a
disminuir las heredades de la Alberquilla.
nº 5, Enero 2008
El tipo de paisaje natural de esta zona durante estos
siglos era algo diferente a la actualidad. Había ciertas
modificaciones en las vegas, debido a los cambios en
el trazado sinuoso y meandrifome del río Tajo sobre su
llanura aluvial de gravas, arenas y limos, que se producía por la erosión lateral que tuvo lugar en sus orillas
y por las fuertes crecidas, que eran muy frecuentes.
Estos parajes del entorno toledano están espléndidamente incluidos en el grabado de Wyngaerde. En él se
reflejan de modo muy fiel los paisajes de los alrededores de Toledo. Entre los detalles de mayor interés,
destacan, por un lado la representación del curso del
Tajo, con dos acentuados meandros (hoy nítidamente
modificados y recortados) que mordían vigorosamente
los terrenos terciarios de las dos márgenes. Por otro
destaca la presencia de una difluencia del río Tajo que
se abría con dos brazos para dar lugar a una isla de
notable tamaño, hoy desaparecida, de forma triangular y con el vértice de menor ángulo orientado aguas
abajo, llamada Isla Antolinez, que mantenía cultivos y
bordes arbolados.
Otro aspecto del entorno natural de Toledo que refleja
Wyjngaerde es la vegetación que existía entonces
pues aparecen los árboles de ribera en las vegas del
Tajo. Otra de las fuentes más importantes para estudiar del paisaje natural de esta zona a principios del
siglo XVII son algunos cuadros de El Greco, sobre
todo el más objetivo de ellos, que es la Vista y Plano
de Toledo realizado por El Greco y su hijo Juan Manuel
entre 1610 y 1614. En el plano se representa también
la isla de Antolinez, con una longitud cercana a los
650 metros y una anchura próxima a los 250 metros.
Su perímetro muestra un aspecto algo diferente con
respecto al grabado de Wyngaerde. Pasa de tener una
forma triangular a otra ovoide. También nos llama la
atención la existencia de dos pequeñas islas satélites.
Esto quiere decir que probablemente esta zona fluvial
cambió desde 1563 a 1610.
3.- CARACTERÍSTICAS DEL PAISAJE EN EL
SIGLO XVIII.
En el siglo XVIII cambió el paisaje agrario de la Huerta
del Rey y de la Alberquilla debido a que se eliminaron
varias superficies de los cultivos que se practicaban
en los siglos anteriores siendo sustituidos por el cultivo
de las moreras, debido a las Reales Cédulas de 1708
y 1731 que intentaba aumentar la industria de la seda
natural en Toledo. En 1750 existían en la Huerta del
Rey unos 114.000 pies de morera. En La Alberquilla
también se extendieron los plantíos de moreras, ocupando una gran extensión de este territorio, sobre todo
en las zonas próximas a la ribera del Tajo.
Las propiedades, tanto de la Huerta del Rey como de
La Alberquilla, cambiaron en el siglo XVIII. Parte de la
Huerta del Rey era propiedad del conde de Montijo,
pero muchas fincas estaban en manos del clero, tanto
de las órdenes regulares como parroquias, fundaciones piadosas, cofradías y dotaciones testamentarias
que establecen sobre ellos censos para pagar misas
perpetuas. En la Huerta del Rey las propiedades religiosas eran las siguientes: la finca que cedió Silva
a la capilla de Santo Tomás del convento de Santo
Domingo el Real; otra que procedía de la cofradía de
la Caridad; y la que pertenecía al convento de Santa
Fe. En La Alberquilla el convento de Santa Fe tenía
la más extensa propiedad, con una superficie de 139
aranzadas (62,16 hectáreas), incluyendo La Alberquilla, Huerta de la Emperatriz y Alcardete. Además, tenía
propiedad una fundación religiosa, cuya capellanía
estaba en la iglesia de San Lorenzo (Huerta del Paraíso). También poseía una hacienda en la Alberquilla el
hospital de la Misericordia, llamada la huerta de Juan
de Marcha.
Grabado del Arroyo Palomeque. Siglo XVIII
Plano del Greco. 1610-1614
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
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Sin embargo, el paisaje de estas huertas durante el
siglo XVIII no cambió mucho respecto al siglo XVII,
(solamente la inclusión de los árboles de moreras). En
el grabado de Arroyo de Palomeque, del siglo XVIII,
aparece una pequeña zona de la Huerta del Rey, concretamente en el oeste. Se mantiene la Noria azuda
llamada Islilla, y los árboles de moreras. También se
representa la isla de Antonino.
4.- CARACTERÍSTICAS DEL PAISAJE EN EL
SIGLO XIX
A lo largo del siglo XIX estas fincas cambiaron en la
mayor parte de los elementos geográficos, tanto naturales como humanos.
En este siglo la línea del cauce del río Tajo tenía una
forma diferente a los siglos anteriores, tal y como se
representaba en los mapas que se crearon en dicha
época, debido a que se modificaron los meandros,
como el de la Huerta del Rey que se trasladó hacia
el norte y el meandro cercano a la entrada de Toledo
que se dirigió hacia el sur, por ello, el terreno actual
de la Huerta del Rey que está a la derecha del Tajo,
era por donde estaba el cauce del Tajo antes del XIX.
Por otro lado, el cauce derecho que determinaba a la
isla de Antolinez desapareció, y por lo tanto el terreno
de esta isla actualmente está unido a los barrios de
la Antequeruela y de la Covachuela, tal y como se ha
explicado en el apartado del paisaje fluvial.
Las características agrícolas que se habían desarrollado durante el siglo XVIII cambiaron en parte, pues
desparecieron la mayor parte de las moraledas debido
a que desapareció la industria de seda, y se sustituyó
por regadío de cereal, aunque se mantuvo las huertas
y parte de los frutales. En la Huerta del Rey había 200
fanegas de labor a mediados del siglo XIX, según se
dice en el Diccionario de Madoz. Por otro lado, Antonio
Martín Gamero en 1857 decía que «En las huertas y en
la vega el arado ha roto con la monótona regularidad
de sus líneas el hermoso paisaje poblado de árboles
y cañaveras que coronaban las riberas del río y daba
sombra a venerables ruinas». Sin embargo, en La
Alberquilla era una zona arbórea porque según Madoz
había 1.010 olivas y una alameda Las norias azudes
se mantuvieron durante la mitad del siglo XIX, pues se
cambió a mediados del siglo porque se crearon embalses y canales en el Tajo, como el de Safont.
La mayor transformación durante el siglo XIX consistió
en el cambio de los propietarios y de la extensión de
las fincas, debido al proceso de desamortización y
a la unión de propiedades, por lo que el número de
fincas disminuyeron y aumentaron su superficie por
las agregaciones de varias de ellas.
Parte de la propiedad pasó de las instituciones eclesiásticas a la burguesía debido a la desamortización de
Mendizábal en 1835. En esta zona, las propiedades
del Convento de Santa Fe (La Alberquilla, Huerta de la
Emperatriz y Alcardete), pasó a don Bartolomé José
Gallardo, un importante personaje al ser, además de
un agrónomo ilustrado y político liberal republicano,
un bibliógrafo, erudito y gran escritor español. Cuando murió en el año 1852, La Alberquilla la heredó su
hijo Juan Antonio Gallardo, que hizo muchos escritos
de agronomía y fue alcalde de Toledo en la época
del Sexenio Revolucionario, entre 1869 y 1874. Otras
parcelas fueron agregadas y las compraron otros propietarios de la burguesía, dando lugar a las extensas
fincas que se mantienen en la actualidad. Sin embargo, también se mantuvieron algunos propietarios del
siglo XVIII, concretamente los condes de Montijo que
mantenían la Huerta del Rey, y en el siglo XIX la propietaria fue Eugenia de Montijo, que se convirtió en la
Emperatriz de Francia.
A finales del siglo XIX la finca de La Alberquilla seguía
siendo muy importante en la ciudad de Toledo debido
a que su dueño era don Sergio Novales, ingeniero
agrónomo y sobrino de Bartolomé José Gallardo. Este
nuevo propietario fue amigo de Benito Pérez Galdós,
que vivió en la casa de La Alberquilla a finales del siglo
XIX y principios del XX, según cuenta Gregorio Marañón en su libro Elogio y Nostalgia de Toledo:
«... las temporadas más largas de su estancia en la
ciudad las pasó en la casa de La Alberquilla, finca
famosa por la riqueza de sus tierras y sotos, cerca
de la estación de ferrocarril, a lo largo de la margen
del río, donde se alzan los restos de los palacios de
Galiana. Pertenecía en aquella época a don Sergio
Benito Pérez Galdós en La Alberquilla
A mediados del siglo XIX, se creó el ramal de la línea
de ferrocarril Castillejo-Toledo, inaugurándose la antigua estación ferroviaria el 7 de mayo de 1857. Esa
línea pasaba por el sur de la Huerta del Rey y de la
Alberquilla, por lo que se sustituyó parte del terreno
de estas zonas por la vía y la estación y empezó a
cerrarse dicho espacio.
88
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
Novales, que le habían adquirido de su tío, el insigne
y atrabiliario bibliófilo don Bartolomé Gallardo, tan célebre por su saber como por su arte en la piratería de
los libros ajenos. Allí estuvo su magnífica biblioteca, y
recuerdo haber visto todavía los inacabables estantes,
ya vacíos, que ocupaban varias habitaciones. En La
Alberquilla, la admiración de Novales por Galdós tenía
reservado a éste un cuarto donde escribió centenares
de cuartillas. Era don Sergio gran labrador, ingeniero
agrónomo...»
Plano de Toledo de Coello de 1866. Instituto Geográfico
Nacional
nº 5, Enero 2008
5.- CARACTERÍSTICAS DEL PAISAJE EN EL
SIGLO XX
Durante el siglo XX cambió bastante el paisaje de la
Huerta del Rey y La Alberquilla, sobre todo en la primera mitad del siglo.
Uno de los cambio importante en la primera mitad
del siglo XX fue la eliminación de las arboledas, tanto
los cultivos de las alamedas y los frutales, como la
vegetación natural ubicadas en las riberas del río. En
la década de los 40 sólo había 3.100 m2 de frutales,
14.500 m2 de alamedas y 12.200 m2 de árboles de
ribera. Esta disminución se debió, sobre todo por la
utilización de la mayor parte del terreno en cultivos
de cereal y también porque los árboles de la ribera se
talaban para utilizarlos como combustión.
El Nuevo Miliario
89
Plano de Toledo de 1882. Instituto Geográfico Nacional
Otro de los cambios en dicha época fue la modificación de los cultivos. Hasta entonces predominaban
las huertas y los frutales, sin embargo en el siglo XX
se cambiaron por los cereales, sobre todo de regadío,
que se mantiene hasta la actualidad. En los años 40
predominaban los cereales de regadío, pues había
239 hectáreas de estos cultivos, lo que suponía el
74,7% del total de la superficie de esta zona. También
había cereal de secano, que incluía 27 hectáreas, un
8,4% del total. Los frutales sólo tenían 31 áreas, como
ya hemos dicho. Por otro lado, en dicha época había
zonas dedicadas a eriales y prados dedicadas para
el pasto del ganado, con una superficie total de 47
hectáreas, un 14,7%.
En los años 40 del siglo XX sólo había 4 propiedades en la Huerta del Rey y La Alberquilla por lo que
se agregaron la mayor parte de las parcelas de este
territorio que tenía en total 320 hectáreas, según el
catastro de 1941.
El propietario de La Huerta del Rey en 1941 era Carlos Stuart Falcó, que tenía relación con los condes
de Montijo. El total de la finca incluía 62,77 hectáreas: 55,20 en la margen izquierda del río y 7,57 en
la margen derecha. Predominaba el cultivo de cereal
de regadío, con 51 hectáreas; también había cereal
de secano y eriales. Tenían, además del Palacio de
Galiana, 3 casas, un caserío y 4 casetas en toda la
finca. En los años 60, según dice Julio Porres en La
Historia de las Calles de Toledo, «el financiero señor
Fernández-Araoz compró la totalidad de la Huerta del
Rey... reconstruyéndose por fin la bella casa de campo
de planta musulmana bajo la supervisión del profesor
Gómez-Moreno y la dirección facultativa del señor
90
El Nuevo Miliario
Chueca Goitia, salvándose así de su ruina secular este
bello edificio, declarado monumento histórico-artístico
por decreto de 3 de junio de 1931.»
Al sur de la Huerta del Rey, al lado de la vía del ferrocarril, se segregó en los años 30 una pequeña finca
que se llamaba en dicha época La Francesa. Su propietaria era Josefina Jiménez Cruz, en los años 40,
con una superficie de 1,77 hectáreas Se dedicaba a
cereal de regadío (1,16 Ha.), frutales (0,10 Ha) y erial
(0,30 Ha) y tenía un caserío.
La finca más extensa era La Alberquilla, que incluía
la zona este de la Huerta del Rey (entre el arroyo de
la Rosa), hasta la finca de la Huerta del Ingeniero. En
total su extensión era de 244,5 hectáreas. Su propietaria era, en los años 40, Rosario Novales Pelayo. El
cultivo predominante era, como en todo el territorio de
la vega en dicha época, el cereal de regadío, con 178,7
hectáreas. También había cereal de secano con 20,7
hectáreas, y cultivos de frutales con muy poca superficie, pues sólo tenía 30 áreas. Además, el terreno de
la finca estaba incluido con prados (20,73 hectáreas),
eriales (20 hectáreas) y árboles de ribera con 1,23
hectáreas. Tenía 2 caseríos, 4 casas, 7 casetas, 1 era,
2 norias y varios caminos. En la actualidad, como ya
explicamos, esta finca se ha segregado mucho.
El edificio principal de esta finca se construyó a principios del siglo XX, en estilo neomudejar, con una
superficie de 625 m2, incluyendo una interesante torre.
Al sur se extiende un agradable jardín con una gran
arboleda. Este edificio se creó para la residencia del
propietario de la finca, y se ha conservado correctamente hasta la actualidad.
nº 5, Enero 2008
La Alberquilla en los años 40
Por último, la finca situada al este, se llamaba Huerta
del Ingeniero. Su propietaria era Carmen Aguirre Martínez y su extensión era de 12,4 hectáreas. También
predominaba el cereal de regadío, con 9,05 hectáreas; cereal de secano, con 0.32 hectáreas; y una
gran alameda con 1,45 hectáreas. Tenía dos casas,
dos casetas, un silo y una noria.
La Alberquilla
Fincas en La Huerta del Rey y La Alberquilla en 1941.
Archivo Histórico Provincial de Toledo
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
91
D) CONCLUSIÓN: CARACTERÍSTICAS Y
PERCEPCIÓN VISUAL DEL PAISAJE DE LA VEGA
ALTA DE TOLEDO
La Huerta del Rey y de la Alberquilla constituye uno
de los paisajes más interesantes de los alrededores
del Casco Histórico de Toledo, debido a sus características medioambientales e históricas, tal y como lo
hemos desarrollado en los capítulos anteriores.
En cuanto a sus características históricas incluyen los
edificios históricos y tradicionales: el más importante
es el Palacio de Galiana; otro muy interesante es la
casa de La Alberquilla; y los edificios tradicionales
son los caseríos rústicos. También incluyen elementos
históricos como los caminos antiguos y el puente de la
antigua vía ferroviaria. Además existen otros elementos históricos, no visibles actualmente, como son los
yacimientos arqueológicos.
Estos elementos paisajísticos definidos se observan
desde los sitios elevados alrededores de la zona,
como el Centro Histórico, el barrio de Santa Bárbara,
el Hospital Provincial, el Castillo de San Servando, el
barrio de Covachuela, el Salto del Caballo, la zona
de Pinedo o el mirador Casa de Campo. Las vistas
más importantes son las que se observan desde el
Centro Histórico, concretamente: desde los siguientes
punto: el Miradero y calle de las Armas; el barrio de la
Antequeruela; el mirador de Alcántara; el mirador del
Carmen; el mirador de la Granja, y desde el Alcázar.
También hay unas vistas extraordinarias desde la Vega
Alta, tanto en la Huerta del Rey como en la Alberquilla,
hacia el Centro Histórico de Toledo de la zona oeste y
norte, donde se ven los grandes monumentos como:
el Alcázar, la torre de la Catedral, la iglesia de los Jesuitas, y varias torres mudéjares, como la de la iglesia
de San Román o la de Santiago del Arrabal, la puerta
de Bisagra o el Hospital de Tavera, entre otros.
ORTEGA, N. (2004): Naturaleza y cultura del paisaje, Madrid: U.A.M., 224 pp.
PEREZ GALDÓS, BENITO. (2000): Toledo su Historia y
su leyenda. Las Generaciones Artísticas en la ciudad de
Toledo. Prólogo Luís Alfredo Béjar. Antonio Pareja Editor.
(Edición 2000)
PISA, FRANCISCO de (1605): Descripción de la Imperial
Ciudad de Toledo. I.P.I.E.T., Diputación de Toledo, (facsimil
1974).
PORRES MARTÍN-CLETO, JULIO (1971): Historia de las
calles de Toledo, Editorial Zocodover, Toledo.
PORRES MARTÍN-CLETO, JULIO (2001): La Desamortización del siglo XIX en Toledo. I.P.I.E.T., Diputación de
Toledo.
V.V. A.A. (1997): Viajeros por la Historia. Extranjeros en
Castilla-La Mancha. Junta de Comunidades de Castilla-La
Mancha.
V.V. A.A. (1999): Regreso a Tulaytula. Guía del Toledo Islámico. (Siglos VIII-XI), Junta de Comunidades de Castilla-La
Mancha.
PROCEDENCIA DE LAS FOTOS
Toledo su Historia y su Leyenda. Benito Pérez Galdós. Antonio Pareja, Editor
Regreso a Tulaytula. Guía del Toledo Islámico. JJCC de
Castilla-La Mancha
BIBLIOGRAFÍA
GARCIA, HILARIO R. (1984): De la Huerta del Rey a La
Alberquilla. I.P.I.E.T. Anales Toledanos, XIX, (pags. 37-68).
Diputación Provincial de Toledo.
HURTADO DE TOLEDO, L. (1576): «Memorial de algunas
cosas notables que tiene la Imperial Ciudad de Toledo», en
Relaciones histórico-geográfico-estadísticas de los pueblos
de España hecha por iniciativa de Felipe II. Reino de Toledo,
Madrid: C.S.I.C. (edición 1963), pp. 481-576.
MARAÑÓN, GREGORIO (1951): Elogio y nostalgia de Toledo, Madrid: Espasa Calpe, (edición 1986), 223 pp.
MARTÍN GAMERO, A. (1857): Los cigarrales de Toledo,
Toledo: Zocodover (facsimil 1982), 196 pp.
92
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
Lo que se dice…
CAPUT Y FINIS EN PLINIO EL VIEJO
Por Jesús Rodríguez Morales
Un famoso texto del enciclopedista Plinio, en Naturalis
Historia, III, 25, afirma que: «...caputque Celtiberiae
Segobrigenses, Carpetaniae Toletani Tago flumini
inpositi».
Este párrafo es muy importante desde el punto de
vista geográfico y a la vez polémico, por las interpretaciones contrapuestas de lo que quería decir Plinio.
¿Eran Segobriga (los Segobrigenses) y Toletum (los
Toletani) las capitales, respectivamente de Celtiberia
y de Carpetania o estaban en el extremo, en la punta
de Celtiberia y de Carpetania?
Las implicaciones en el primer caso son importantes,
sobre todo para Segobriga, que sería la capital de
Celtiberia, ¿entidad indígena? a pesar de que, por
ejemplo, Clunia, a la que el mismo Plinio coloca Celtiberiae finis, en el límite de la Celtiberia, era la capital
de un convento jurídico que incluía parte de la región
geográfica de Celtiberia en época romana.
El tema es opinable y hay quien ha optado por creer
que caput aquí significa extremo, puesto que, geográficamente, tanto Segóbriga como Toledo están situadas
en el extremo de Celtiberia y Carpetania.
E. González Cravioto1, por ejemplo, nos dice al respecto que «la ciudad siguiente de la lista es Toledo, la
más importante urbe de la Carpetania. Plinio N.H. III,
25 afirma que los toletani forman caput de la Carpetania. Aunque la palabra caput quiere decir realmente
‘inicio’, la mención de la región únicamente en este
caso señala su posición importante»2.
Un libro modélico, como el de Francisco Burillo 3
—hablando de la Segobrix indígena y de la Segobriga
romana4 — acepta también, sin dudarlo, que caput
significa inicio:
«Las dos ciudades están alejadas: de hecho su posición, a juicio de Plinio, nos marca los puntos más
extremos de la Celtiberia, ya que la primera se situa al
norte de Clunia, finis, y la segunda la identifica como
su inicio, caput.»
La palabra caput entonces ¿quiere decir realmente
‘inicio’? Vamos a examinar con cuidado lo que dice al
respecto Plinio. Después de consultar los cuatro libros
que dedica en su obra a la geografía universal, y ver
las veces que aparece la palabra los resultados son
los siguientes:
nº 5, Enero 2008
III
25, caputque Celtiberiae Segobrigenses,
Carpetaniae Toletani Tago flumini inpositi.
38, Roma, terrarum caput
134, Graiarum Alpium... Caput eorum Stoenos
IV
93, A Ponto, qui maria omnia interiora illo capite
nasci
119, In ipso vero capite Baeticae... Gadis
V
36, Garama, caput Garamantum
38, Hoc iter vocatur Praeter, caput Saxi
86, Arabes qui Praetavi vocantur, quorum caput
Singara
90, Babylonem, quondam Chaldeae caput
112, Miletus, Ioniae caput
117, Sipylus, quod ante Tantalis vocabatur, caput
Maeoniae
130, ab altero capite Stiria
146, Phygiae tenet caputquae quondam eius
Gordium
VI
Sed Persepolim, caput regni
43, Ecbatana, caput Mediae
44, Parthiae caput Hecatompylos
77, Caput eorum Bucephalia
115, Ad Persepolim, caput regni
121, Babylon, Chaldaicarum gentium caput
122, Ctesiphontem... quod nunc caput est regnorum…
126, Seleucia abest a capite Mesopotamiae Euphrate
navigantibus |XI|•XXV p
155, Pars eorum Atramitae, quorum caput Sabota...
191, Caput eorum in insula Sembobitim
Así que, contra lo que afirman los autores citadosarriba, en Plinio el Viejo, de las 20 veces que aparece la
palabra caput sólo cuatro veces alude al extremo:
iv, 93, A Ponto, quia maria omnia interiore illo capite
nasci;
iv,119, In ipso vero capite Baeticae... Gadis;
v, 130, ab altero capite Stiria;
vi,126, Seleucia abest a capite Mesopotamiae
Euphrate navigantibus |XI|•XXV p., y siempre con la
forma capite.
Las otras 16 veces caput significa ‘capital, ciudad más
poblada o importante’, y en la mayor parte de las veces se utiliza, mediante la aposición del nombre de la
ciudad seguido de caput + el nombre de la región o de
la etnia en genitivo, la misma construcción del párrafo
que estamos examinando
Para expresar el extremo de una región Plinio utiliza la
palabra finis, -is, que es la que usa en el caso de Clunia
El Nuevo Miliario
93
y la que debería haber utilizado si realmente quisiera
hablar del extremo de los territorios de Celtiberia y
Carpetania:
En cuanto a finis los textos de Plinio son los siguientes:
NOTAS
1. E. González Cravioto, »La geografía de Hispania en
escritores de la Antigüedad tardía”, , 25, 2001, p. 326 y
nota 27
2. El subrayado es mío.
III
8, Murgi, Baeticae finis
20, Sucro...oppidum, Contestaniae finis
27, Clunia, Celtiberiae finis
48, Flumen Nacra, Liguriae finis
103, Amnis Cerbalus, Dauniorum finis
115, Flumen Rubico, quondam finis Italiae
129, Oppidum Nesactium et nunc finis Italiae
141, Liburnae finis et initium Scardona in amne eo
IV
107, in oceanum a fine Ossismorum
V
19, Amnis Mulucha, Bocchi Masaesylorumque finis
22, Tusca fluvius, Numidae finis
29, ad hunc finem Africa a…
38, finis Cyrenaicus Cathabatmos appelatur
43, in Mauretaniae fine diximus Perorsi
59, Dicionis Aegyptiae esse incipit a fine Aethiopiae Syene
69, Colonia Prima Flavia… finis Palestinae
93, Finisquem antiquus Ciliciae Melas amnis
101, Lyciam finis Telmesus
119, finisquae Ioniae Phocaea
143, flumen Echeleos, anticus Troadis finis
150, is finis Asiae est populorumque CCLXXXII,
qui ad eum locum a fine Lyciae numerantur
VI
25, Sic finem usque in Adiabenen perfert
48, Ultra Sogdiani, oppidum Panda et in ultimis eorum
finibus Alexandria
56, Ad Indum amnem, qui est ab occcidente finis
Indiae
59, indi enim gentium prope soli numquam migravere
finibus suis
64, Finisque tractus eius Ganges
78, Ultimo fine Cophete fluvio
94, Pomanus Pandarum finibus
97, Leonnato iussu Alexandri in finibus gentis
115, In extremis finibus Laodiceam.
A partir de esta constatación, nos podemos preguntar
qué significaba exactamente para Plinio que Segobriga
fuera la capital de la Celtiberia, si esto tenía algún encaje jurídico, y qué realidad prexistió y pervivió en esta
denominación, que en el caso de Carpetania alcanza
el mundo visigodo y en el de la Celtiberia del Alto Tajo
llega hasta la kura de Santaberia islámica.
94
El Nuevo Miliario
3. F. Burillo Mozota, Los celtíberos. Etnias y estados, Madrid, Ed. Crítica, 2007, p. 405.
4. Segobriga se fundó muy cerca de la ciudad indígena de
Contrebia Carbica que, en su propio nombre parece expresar su pertenencia a los Carpi = Carpetanoi.
LO QUE SE DICE EN… ARCHPORT
Archport es la más importante lista de correo de arqueología de la Península Ibérica. ¡698 mensajes en 6
meses! Revisar tan ingente cantidad de noticias puede
acabar con mi salud mental, pero todo sea por los
aguerridos lectores de El Nuevo Miliario. Para apuntarse a esta lista basta con visitar www.uc.pt/pag_uc/
lista_archport. y seguir las instrucciones. Éstos son los
asuntos más destacados, separados temáticamente,
tratados entre mayo y octubre de 2007:
Reuniones científicas:
• International Summer School of European Prehistory (ISSEP) (Cagliari, 8-22 de junio de 2007).
www.issep.it
• Congreso Internacional sobre Megalitismo y otras
manifestaciones funerarias contemporáneas en
su contexto social, económico y cultural (BeasainIdiazábal, 11-15 de junio de 2007). www.aranzadizientziak.org/fileadmin/docs/noticias/Megalitl.pdf
• 13th International Congress of Greek and Latin
Epigraphy (Oxford, 2-8 de septiembre de 2007).
• 4e Congrès International d'Archéologie Médiévale
et Moderne (París, 3-8 de septiembre de 2007).
http://mep2007.free.fr/
• Lusitanos y Vetones. Los pueblos prerromanos
en la actual demarcación Beira Baixa-Alto Alentejo-Cáceres (Cáceres y Castelo Branco, 22-23 de
octubre de 2007).
• «Sistemas de Información Geográfica y análisis
arqueológico del territorio» V Simposio Internacional de Arqueología de Mérida (Mérida, 7-20 de
noviembre de 2007).
• CAAPortugal 2007, Congreso de Aplicações Informaticas à Arqueologia (Leiria, 15-16 de noviembre de 2007). Más información en rttp://caaportugal2007.dei.estg.ipleiria.pt/
• Western Europe in the First Millennium BC - Crossing the divide (Durham, 23-25 de noviembre de
2007). Extremadamente interesante, y no solo
porque haya formado parte de ello el que suscribe.
nº 5, Enero 2008
www.dur.ac.uk/archaeology/conferences/current/
western_europe/.
Nuevas publicaciones:
• Para los interesados, se acaban de colgar en la
web los primeros contenidos de la revista Al-Madan
(números 13 y 14 concretamente), en la página.
http://almadan.cidadevirtual.pt/Default
• La revista Trabajos de Prehistoria ha colgado
sus contenidos íntegros en internet (actualmente
números 60 (2003) -63 (2006)).
http://tp.revistas.csic.es/
• La revista Documents d’Archéologie Méridionale
(DAM) también ha puesto a disposición de los internautas los contenidos de sus números 24 y 25
(2001-2002). http://dam.revues.org/
• Carretero Poblete ha publicado en BAR Internacional Series el Agricultura y Comercio PúnicoTurdetano en el Bajo Guadalquivir. El inicio de las
explotaciones oleícolas Peninsulares (siglos IV-II
a.C.).
Otros asuntos:
El canal France 3 emitió un reportaje de dos minutos
sobre la excavación de una vía romana en la bretaña
meridional. Las imágenes son espectaculares, de las
que harán las delicias de nuestros lectores. Como no,
la calzada presentaba un enlosado cubierto de una
capa de tierra arenosa, confirmando el verdadero aspecto del pavimento romano.
Vasco Mantas se hizo, con motivo de más de un pecio saqueado, la pregunta de si el «salvamento» que
hacían los cazatesoros de naves sumergidas puede
considerarse arqueología. Alexandra Figueiredo, a
colación de este tema, expuso algunas conclusiones a
las que se llegó en este debate en las «V Jornadas de
Gestão do Territorio» celebradas en Tomar. Vanessa
Loureiro después relataría la historia de la arqueología
subacuática en Portugal.
Vítor Oliveira Jorge hizo saber una reflexión que rondaba la Universidade do Porto, sobre una motivación
puramente militar de algunas estructuras defensivas
prehistóricas peninsulares (Los Millares o Zambujal,
por ejemplo), tras observar los resultados de esa motivación en la arquitectura militar medieval. La posibilidad de establecer esta relación, sobre todo con asentamientos del calcolítico, fue discutida sesudamente.
Graça Gravinho reflexionó sobre la falta de nivel de
los alumnos actuales, un tema eterno y repetido. De
alguna manera eso acabó en una crítica a la forma
de hacer arqueología como un catálogo tipológico y
cronológico.
Cristovão Mendes advirtió algo que interesará seguramente a nuestros lectores, ya que el Diolkos, la
carretera pavimentada que servía para transportar
nº 5, Enero 2008
por tierra las naves a través del Istmo de Corinto, está
a la intemperie desde su excavación en los años 60.
Dicha intemperie está deteriorando seriamente la carretera, por lo cual se está reuniendo peticiones de
protección on-line en www.thepetitionsite.com/takeaction/870477005
Se ha descubierto un tesorillo (deberíamos decir «tesorote») de más de cuatro mil monedas del siglo IV en
Vale do Mouro (Coriscada, Guarda), aunque tanto las
fechas como las condiciones del hallazgo hacen dudar
a los archportianos.
José d’Encarnação transmitió una opinión de una
visitante al castillo de Mértola, con resultado de una
cadena de lamentos sobre el estado y las estrategias
de conservación utilizadas en esta joya del patrimonio portugués. Siguiendo esta tónica, un asunto que
escandalizó a los archportianos fue la dudosa restauración del puente de Segura (Castelo Branco), sobre
el río Erjas y que comunica los dos paises hispánicos.
Este puente se levanta sobre una estructura romana, y
la utilización de cemento en la reconstrucción ha sido
trágica para la conservación de este patrimonio.
El amargo lamento de Rui Pinheiro sobre la falta de
oportunidades para arqueólogos en el norte de Portugal, tuvo encontradas y ácidas reacciones pues,
como bien dicen, parte de la mejor arqueología que
se hace en el país vecino es de Porto y Braga. Como
acostumbra a ocurrir en esta lista, esto derivó en un
enramado de debates tan variopintos como anodinos.
El principal fue el fenómeno de pagar por ir a excavar,
algo que indigna a muchos y se llama «Campo de
trabajo» para otros.
Noticias
El National Maritime Museum de Londres ha puesto
en la red parte de su cartoteca, que será seguramente
muy disfrutada por nuestros lectores apasionados de
la geografía histórica. www.nmm.ac.uk/collections/explore/index.cfm/category/charts/browseMode/ggcc
www.e-conservationline.com es el foro creado con la
intención de publicar una nueva revista on-line con la
temática de la conservación patrimonial.
Vasco Mantas comunicó que se había hecho una reconstrucción virtual de Roma en época de Constantino
por la UCLA y la University of Virginia (EEUU), aunque
apuntó que ya la Université de Caen (Francia) había
hecho algo similar. Para quien le interese, www.romereborn.virginia.edu/ muy recomendable.
Marta Diaz-Guardamino se encontró con una página web con la temática de las estelas decoradas del
suroeste iespadeorellana.juntaextremadura.net/web_
estelas/index y comunicada en www.celtiberia.net
El Nuevo Miliario
95
El portal www.liceus.com lleva tiempo ofreciendo
material didáctico para alumnos de humanidades.
Recientemente se ha inaugurado una sección de epigrafía latina coordinada por Javier Andreu Pintado
de la UNED. Para otros materiales de epigrafía peninsular, ver el catálogo on-line www.ubi-erat-lupa.
austrogate.at/hispep/public/index.php, actualizado
por el Archivo Epigráfico de Hispania, o www2.uah.
es/imagines_cilii/, creado por el Centro CIL II de la
Universidad de Alcalá de Henares.
El portal www.tesisenxarxa.net organiza on-line multitud de tésis recientes leídas en muchas universidades
españolas. Una herramienta útil indudablemente.
G.S.R.
ENTRETENIMIENTO DE VIATORES
www.ildum.com
El Museo de Bellas Artes de Castellón creó un juego
interactivo y educativo sobre las vías romanas. Dicho
juego, conocido como Ildum (nombre de la mansio en
Vilanova d’Alcolea, Castelló), resulta bastante entretenido y variado.
Comienza con un breve repaso de la función de las
vías romanas en el imperialismo romano. Posteriormente inicia una pequeña historia sobre un tabernero
de la citada mansio que debe emprender un viaje. Esta
es la excusa para hacer cinco pequeños juegos que
combinan la habilidad mental con la manual. Debemos
destacar el puzzle del levante hispánico, con la Vía
Augusta y las mansiones, que debemos componer.
Un momento del juego
También delicioso parece el detalle de poner a nuestro
tabernero de camino sobre la calzada, encontrarse
con un miliario existente que es descrito y estimula
que calculemos cuántos kilómetros suponen las 22
millas que quedan para la siguiente mansio. También
es interesante el croquis de la morfología de la mansio
de Ildum, con la función de las dependencias que la
componen.
El Nuevo Miliario no puede ser todo elogios. Sí es
cierto que hay algunos detalles que denotan que los
que hicieron el guión no estaban a la última. Pavimento
enlosado, millas de 1481,5 metros, alguna lectura incorrecta que se coló, que si se transportaban mercancías
a Roma por la calzada, etc.
Sin embargo, y teniendo todo en cuenta, esta iniciativa
nos parece muy buena. Es una herramienta pedagógica útil y entretenida. Dura poco y contiene mucha
información. Además, la alternancia de lectura, actividad de manos y ejercicio mental lo convierte en unos
minutejos muy bien utilizados. Una recomendación
especial de El Nuevo Miliario para sus lectores.
G.S.R.
96
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
LO QUE SE DICE EN… TRAIANVS
SEÑALIZACIÓN DE LA VÍA ROMANA
EN QUINTANAPALLA
TRAIANVS es un conocido foro sobre ingeniería romana instalado dentro de Rediris, una website diseñada
para el intercambio de información en la investigación
española. Para visitar la página de TRAIANVS dirigirse
a http://traianus.rediris.es/. Presentamos aquí un breve
resumen de los asuntos más destacados tratados en el
foro, con las valiosas aportaciones de sus miembros,
entre mayo y octubre de 2007.
El semestre empezó con un debate sobre unidades de
medida. Lino Mantecón, a raiz de una investigación en
una iglesia medieval cántabra, formuló una pregunta
sobre la verdadera medida de los passuum romanos y
su relación con los dextrum o sacraria medievales. Las
diversas medidas y problemas que presenta el estudio
de este tema trajeron un torrente de participaciones en
el foro. Isaac Moreno adelantó estudios de precisión
que miden distancias con exactitud tanto en la península como en Francia. Sin embargo, no quiso dar más
información que el resultado eran millas de medida
variable, muy parecidas a las anglosajonas (entre 1530
y 1800 m), a menudo en torno a 1650 m.
Por fin, después de muchos esfuerzos, se ha conseguido señalizar la ruta romana en Quintanapalla
(Burgos), gracias a la iniciativa de un grupo de entusiastas capitaneados por Isaac Moreno y al apoyo de
un sinfín de instituciones cuyo logotipo adorna el pie de
las diferentes señales. La señalización se ha traducido
en la instalación de una serie de paneles didácticos,
similares a los que recogemos en las imagenes, que
informan al visitante sobre distintos aspectos de las
vías romanas y de cómo los caminos legados por los
romanos configuraron el paisaje y el territorio posteriormente. Sólo cabe felicitarse por el final feliz para
iniciativas como ésta.
C.C..
Alicia Canto nos hizo saber que se ha habilitado y
abierto al público un acueducto que pasa por los municipios de Albarracín, Gea y Cella (Teruel), un tramo
de 25 km.
La noticia de la excavación (y posterior destrucción) de
un tramo de vía romana en Bretaña, a la que hacemos
mención en el resumen de Archport, sirve para Jesús
Rodríguez Morales como prueba de la morfología de
una vía romana, y de que éstas tenían capas de tierra
para rodadura.
El 9 de junio aconteció el VI Encuentro Calzada Romana, con un paseo entre Segisamunculum y Virovesca
sobre la antigua vía. Los días 13-15 de junio de 2007
se celebró el 2º Congreso Internacional de Patrimonio
e Historia de la Ingeniería en Las Palmas.
Carlos Sánchez-Montaña, siempre atento a las novedades en el catálogo de edificios de espectáculos,
comunicó que se había descubierto el teatro romano
de Bracara Augusta, actualmente en excavación. Por
testimonio personal, se está optando por descubrir
todo el teatro, en detrimento de edificaciones posteriores ¿es así como se protege el patrimonio?
Finalmente, la indignación del moderador de TRAIANVS con una noticia surgida en el Diario de León sobre
la excavación de una vía y puente en Becilla de Valderaduey (León), excavación cuya interpretación y divulgación en la prensa son verdaderamente risibles.
G.S.R.
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
97
CONVOCATORIAS
-
IX CONGRESO DE CAMINERÍA HISPÁNICA
Del 16 al 20 de junio de 2008 se desarrollará en Cádiz
el IX Congreso Internacional de Caminería Hispánica,
continuación de la serie iniciada en 1992 por Manuel
Criado de Val bajo los auspicios del Instituto de la Lengua Española del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas. El Congreso, que este año contará con un
acto inaugural en Madrid el 13 de junio, contará con
las secciones que habitualmente le han dado forma.
Más información puede recabarse en:
[email protected]
IV CONVOCATORIA DEL PREMIO INTERNACIONAL GARCÍA-DIEGO. Investigación de la Historia
de la Tecnología
BASES
1. La Fundación Juanelo Turriano convoca en su IV
edición el Premio Internacional GARCÍA-DIEGO, dotado con 12.000 euros, sobre el tema Investigación
de la Historia de la Tecnología, en cualquiera de sus
ramas.
2. Podrá participar en el concurso cualquier persona
física de nacionalidad española o extranjera, presentando un trabajo original e inédito.
- Los trabajos que opten al premio lo harán bajo un
«Lema» que figurará claramente en su portada, no
pudiendo ser firmados ni identificados directamente de forma alguna. Junto al trabajo, se entregará
un sobre cerrado cuyo interior contendrá la identificación completa, detallada e inequívoca del autor
o autores del trabajo.
- Los trabajos deberán presentarse antes de las
18:00 horas del día 30 de septiembre de 2008,
en la sede de la Fundación Juanelo Turriano: calle
Prim nº 5 - 28004 Madrid (España).
- El trabajo, del que se entregarán tres copias, deberá estar redactado en el idioma castellano y constará de una introducción en la que figurará un resumen del contenido del trabajo y una Memoria con
un número de páginas suficientes para poder ser
editado en forma de un libro de unas 200 páginas.
El trabajo se realizará en papel estándar 210 x 297
mms., escrito a espacio y medio, con márgenes
inferior y superior de 2,54 cms. El documento se
entregará además en soporte informático.
- El concurso será resuelto discrecionalmente por
el Jurado del Premio, que estará formado por un
representante de la Fundación y personalidades
de alto nivel académico y cultural. La composición
e identidad de sus miembros se harán públicas al
mismo tiempo que el fallo del concurso. El Premio
podrá declararse desierto si los trabajos no se ajustan a las bases de la convocatoria o carecen de la
calidad debida.
98
El Nuevo Miliario
-
Los trabajos no premiados serán devueltos a sus
autores, solamente identificados por el “Lema”,
contra presentación del justificante recibido en el
momento de su entrega.
El trabajo premiado podrá ser publicado por la Fundación si lo estimara oportuno, en cuyo caso aparecerá como patrocinadora del estudio. En caso de
publicación, los derechos de autor sobre la primera
edición serán cedidos a la Fundación Juanelo Turriano. Si la Fundación renunciase a la publicación
del trabajo, se entenderá que también lo hace a
sus derechos a favor del autor pero, siempre que
se publique, aparecerá con toda claridad que el
estudio fue patrocinado por ella.
Fundación Juanelo Turriano
Prim 5 - 28004 Madrid (España)
Te.: 91 531 30 05 - Fax: 91 531 30 03
www.juaneloturriano.com
[email protected]
I CONGRESO DE URBANISMO Y ORDENACIÓN
DEL TERRITORIO
Bilbao será la sede, el próximo mes de mayo, del I Congreso de Urbanismo y Ordenación del Territorio, que
organiza el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales
y Puertos, partiendo de la idea de que “Los ingenieros de
caminos, Canales y Puertos han participado de forma notable en la planificación y desarrollo urbanístico desde el
nacimiento del urbanismo moderno; puede considerarse
también al Colegio como pionero en los estudios de ordenación territorial que han sido impartidos en los últimos
treinta años. La formación académica de las distintas
Escuelas de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos
permite además afirmar que este campo de actividad
seguirá siendo uno de los más importantes en el futuro”.
El Congreso estará estructurado en cinco módulos y
se celebrará en el bilbaíno palacio Euskaldunda del 7
a 9 del próximo mes de mayo. Se puede obtener una
mayor información en la sede nacional del Colegio
(Almagro, 42-4º, 28010 Madrid), o en las siguientes
direcciones de internet: [email protected] /
www.ciccp.es / www.euskalduna.net
nº 5, Enero 2008
LIBROS
Alberto Ansola Fernández y José Sierra Álvarez:
Caminos y fábricas de harinas en el corredor del Besaya. Historia, Geografía y Patrimonio, Consejería de
Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, 314
págs., Santander, 2007
La sorprendente concentración de fábricas de harinas
existente en el tramo medio del curso del río Besaya,
en Cantabria, ha dado pie a la publicación de este
estudio multidisciplinar que, desde la óptica de la Geografía, aúna el trabajo de arqueólogos, historiadores
y geógrafos, hasta conformar una larga nómina de
colaboradores que ocupa una página de texto. El trabajo, en todo caso, lo merecía: un estudio sobre el
terreno y desde el terreno de la evolución del paisaje,
de cómo los caminos históricos se han aprovechado
de un corredor fluvial y de cómo lo han modificado, y
de las razones que dieron lugar a la acumulación de
factorías harineras en tan corto trecho. El estudio de
los diversos caminos se basa en dos ejes principales,
la supuesta calzada romana tradicionalmente identificada entre Bárcena de Pie de Concha y Somaconcha
(con sus prolongaciones septentrionales y meridionales) y el camino real construido en el siglo XVIII como
un precedente de las carreteras ordenadas por los
primeros borbones.
El libro, en fin, combina el estudio arqueológico –realizado por GROMA, Estudio de Arqueología y Patrimonio-, el documental –debido fundamentalmente
a los autores principales del trabajo, Alberto Ansola
y José Sierra, de la Universidad de Cantabria-, y el
geográfico, realizado también por gente de la Universidad cántabra y, en particular, por Elena Sainz-Maza,
Manuel Frochoso y Manuel Corbera, y se encuadra
en el objetivo de crear, a medio plazo, un Museo de
Arqueología Industrial de la Molinería en Pesquera.
Por ello, una parte importante del trabajo se centra
en el inventario y descripción de las 19 harineras del
Besaya, inventario impecable, como no podía ser de
otra manera viniendo de quien viene, dos especialistas
en la historia del patrimonio industrial. Esperemos que
en un futuro próximo pueda ser realidad esa feliz idea
de rehabilitar como Museo la Fábrica de Harinas de
La Montañesa, y que desde él pueda el público tener
una visión completa no sólo de la historia del paisaje y
de los caminos del entorno, sino de cómo el patrimonio industrial en desuso nos permite entender mejor
nuestro pasado. Si el libro que ahora comentamos es
anticipo de lo que ha de venir, no nos cabe duda de
que el museo será un éxito.
Fuente del Rey (Pesquera, Cantabria), en el Camino Real
de las Harinas
C.C.
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
99
LA NECESARIA MIRADA AL PASADO
Las carreteras de Andalucía en la Revista de Obras
Públicas, edic. a cargo de C. Caballero, R. Rey y T.
Sánchez Lázaro, prólogo de I. González Tascón,
Colegio de Ingenieros de Caminos. Junta de Andalucía, Sevilla, 2006 (2 vols., 512 págs.)
andaluzas disponer de un vastísimo volumen de información sobre la historia de la ingeniería andaluza, de
manera que sea mucho más ágil y satisfactorio echar
la necesaria mirada hacia el pasado. Finalmente, para
El Nuevo Miliario tiene el libro un valor sentimental añadido, en la forma de un prólogo de Ignacio González
Tascón con quien, como se sabe, esta revista tiene
una deuda que ya no va a ser posible liquidar.
Después de una larga espera debida a todo tipo de
contratiempos, la Junta de Andalucía, en colaboración
con el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y
Puertos, ha conseguido sacar los dos volúmenes que
integran el libro «Las carreteras de Andalucía en la
Revista de Obras Públicas». Estos dos volúmenes,
incluidos en la serie Ciencias, Humanidades e Ingeniería con el número 79 son, en realidad, el primer
tomo de una serie de publicaciones que es uno de
los primeros frutos que está dando el ambicioso proyecto de creación de un Centro de Documentación
de las Obras Públicas de Andalucía. Como comentar
un libro propio produce siempre un inevitable rubor,
El Nuevo Miliario se limita aquí a reseñar la aparición
de esta publicación, resultado de los esfuerzos de la
infatigable promotora del proyecto, Teresa Sánchez
Lázaro, y de Rosario Rey Muñoz, inasequible también
al desaliento, y que han coeditado el libro junto a quien
esto escribe.
C.C.
El libro, que recopila los artículos alusivos a las carreteras andaluzas publicados en la Revista de Obras
Públicas entre 1853 y 2004, es en realidad la punta
de lanza de un centro de documentación que permitirá
a cuantos se dedican a estudiar las obras públicas
REDUNDANCIA TOPONÍMICA
Por Guillermo García Pérez
Aunque, personalmente, no he dudado nunca de la
importancia de la onomástica en los estudios sobre la
Antigüedad, y en concreto, sobre el papel de la toponimia en la investigación arqueológica, me ha sorprendido muy gratamente la gran cantidad de referencias
lingüísticas que aparecen en los artículos del último
número de El Nuevo Miliario.
Cuando se habla o escribe sobre tautología o «Redundancia toponímica», como lo llamé yo, suele aparecer
enseguida el caso de El Puente de Al-qantara (Toledo).
Pues bien, hete aquí que el primer artículo del número
anterior de El Nuevo Miliario (A. RUIZ y R. ARRIBAS:
«El acceso norte a la Toletum romana...»), nos muestra
un nuevo caso de pleonasmo, en la misma Toledo,
en el engañoso «Puerta de Valmardon», que, según
aclaran dichos autores, no remite a valle, como cabría
suponer a primera vista, sino a «Puerta de Bab-al-Mardum», es decir, a «puerta de la puerta» de Mardum.
100
El Nuevo Miliario
nº 5, Enero 2008
DIVULGACIÓN Y CIENCIA O DEL CAMINO TERRERO AL ALQUITRÁN
UN PASO PIRENAICO CRUCIAL EN ÉPOCA
ROMANA
Un siglo de caminos de España, varios autores,
prólogo de R. Alberola y E. Balaguer, 384 págs.,
Asociación Técnica de la Carretera, Madrid,
2007.
Louis de Bouffières y Jean-Michel. Desbordes:
De la voie romaine au Chemin de Saint-Jacques:
le franchissement du Port de Cize, Sociedad de
Estudios Vascos, 2007, 25€
Casi cuatrocientas páginas para resumir un siglo de
caminos en España pueden antojarse excesivas o
escasas, según se mire. El caso es que acaba de ver
la luz este volumen coordinado por Enrique Balaguer y
editado por la Asociación Técnica de la Carretera, en el
que se analizan a la carrera aspectos históricos y técnicos de las carreteras españolas, desde sus orígenes
en la red romana, hasta las últimas autopistas, pasando por aspectos clásicos, como las infraestructuras
asociadas al camino —puentes, viaductos, túneles—,
o puramente técnicos, como el impacto ambiental o los
diferentes tipos de firmes. La nómina de colaboradores
es amplísima, más de una veintena, procedentes de
diversos ámbitos, en particular de escuelas de ingeniería o de empresas constructoras y consultoras.
Dividida en diversos apartados (aspectos históricos,
evolución económica y social, evolución tecnológica,
etc.), la obra presenta un indudable interés para los
lectores de El Nuevo Miliario, que se fijarán sin duda
en el apartado mejor resuelto de todos, el puramente
histórico, que cuenta con la colaboración de Carlos
Nárdiz, Francisco Javier Rodríguez Lázaro, Mercedes
López o Teresa Sánchez Lázaro, autora esta última
que repasa la historia de los caminos españoles desde
la época romana hasta el siglo XIX. Textos de gran
rigor histórico como el suyo, incluidos en un libro para
un público no demasiado especializado en lo que a
historia de los caminos se refiere (y más orientado
hacia las especificaciones técnicas de las carreteras),
no hace sino dignificar trabajos que deambulan por
la frágil línea en la que, a menudo, intentan confluir la
divulgación y la ciencia.
Acaba de ser publicado este trabajo centrado en el
paso pirenaico utilizado por la vía Asturica-Burdigala.
Se trata de una ruta de gran trascendencia histórica
pues con su trazado coincidirá, posteriormente, una de
las principales alternativas del Camino de Santiago, y
el libro recoge testimonios de restos físicos existentes
aún y rastrea los vestigios de los que prácticamente
han desaparecido. El libro, que cuenta con la colaboración de Jacques Blot y Jakes Casaubon, será
distribuido por la librería Pórtico de Zaragoza (www.
porticolibrerias.es), y es un documento valiosísimo
para todos los que se dedican a estudiar los diferentes
pasos pirenaicos, asunto al que, como se recordará,
El Nuevo Miliario ya dedicó un trabajo de Guillermo
García Pérez en el número 1 de la revista.
C.C.
C.C.
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
101
GONZALO ARIAS BONET (1926 – 2008)
EL MILIARIO CELESTE
El desenfrenado ajetreo de la vida urbana tiene, de vez
en cuando, sus contrapartidas, y es así cómo cualquier
tarde, en cualquier rincón de cualquier ciudad, puede
suceder algo extraordinario. Recuerdo que conocí a
Gonzalo Arias una tarde de las postrimerías del siglo
XX, justo la víspera de un acontecimiento que sólo él
era capaz de organizar: la reunión de suscriptores de
una revista. Nos citamos en una cafetería impersonal
de la Gran Vía madrileña, un lugar enorme lleno de
turistas extranjeros, de paseantes y de clientes fieles
y, ante la amenaza de la presencia de un gentío, me
propuso llevar, como identificación, lo único que con
certeza nos distinguiría del resto: un ejemplar de El
Miliario Extravagante. Luego, hablamos largo rato de
las cosas camineras que sólo a cuatro locos parecían
interesar: a veces, la perspectiva con que observamos los sucesos nos impide calibrar hasta qué punto
ese acontecimiento aislado modificará para siempre
nuestras vidas.
Casi nueve años después de aquel episodio, formando
ya parte del equipo de esta modesta revista, que intenta seguir de algún modo la línea marcada por aquélla,
me encuentro en la extraña tesitura de elaborar un
texto especial para el próximo número, no un número
cualquiera, sino uno que saldrá con retraso porque ha
sucedido uno de esos escasos acontecimientos de
la vida que tienen el privilegio de parar las máquinas.
Este número de El Nuevo Miliario era también el primero que iba a salir sin una página firmada por Gonzalo,
pero tampoco hubiera sido posible sin su ayuda: como
en cada uno de los números anteriores, también en
éste hay un trabajo que su autor remitió originalmente a El Miliario Extravagante, y que, como siempre,
Gonzalo tuvo la gentileza de desviar a nuestra revista.
Convertido en nuestro mejor ayudante desde el mismo
número cero, siempre hubo razones para que la lista
de colaboradores de cada número fuera encabezada
por su nombre. Nunca nos faltó en El Nuevo Miliario
su apoyo inquebrantable, sus palabras de ánimo, sus
consejos de veterano sabio, su fe ciega en nuestro
proyecto, y ello pese a que nunca nos propusimos
siquiera intentar sustituirle: sabedores de la imposibilidad de abordar la absurda empresa de ocupar el lugar
de Gonzalo Arias, tuvimos que juntarnos no menos de
tres personas para poder sacar adelante una revista
sólo lejanamente similar a la que él consiguió autoeditar más de noventa veces.
Sin embargo, cuantos nos dedicamos al estudio de
los caminos antiguos conocimos que una de las ma-
102
El Nuevo Miliario
yores virtudes de Gonzalo Arias no era haber aunado
bajo una misma publicación a estudiosos de diversas
tendencias en un asunto hasta entonces disperso, ni
haberse convertido en un referente ineludible para
todos nosotros, o haber creado un espacio donde todos podíamos opinar, independientemente de nuestro
origen, sino haber luchado por hacer de éste en el que
vivimos el mundo mejor en el que creía y en el que,
sin duda, ahora ya está, intentando dar con Ignacio
González Tascón por ver si le apetece organizar un
Nuevo Miliario celeste en el que tratar de los caminos
divinos, que tan mal estudiados andan y por eso son
inescrutables, con Domingo Fletcher para ver si, entre
ambos, localizan a Tito Livio y les aclara por fin a qué
Valentia se refería, y con Víctor Hurtado Martí, para
explicarle que no fue necesario revisar su Teoría de
los Empalmes. Envidiaremos siempre su capacidad
para no ver enemigos en quienes a él sí lo incluían en
tal categoría, y esa humanidad benévola será sin duda
una de sus mayores enseñanzas, ese empeño por que,
por encima de cualquier enfrentamiento personal, colaborásemos unos y otros con quienes nos discuten y
comprendiésemos que las asperezas personales nada
tienen que ver con la ciencia. Echaremos de menos su
capacidad para sacar tiempo para las cosas importantes, y lo haremos especialmente quienes nos sentimos
desbordados por las prisas de la vida cotidiana, por la
urgencia de la inmediatez, y dejamos asuntos pendientes para más tarde, a veces para siempre.
Pero no vamos a vestir nuestras páginas de velos nefastos, porque creemos que no es eso lo que Gonzalo
hubiera querido. Es tiempo de homenajes, ciertamente, pero pensamos que el mejor que nosotros podemos
hacerle en este momento es el de sacar adelante un
número más de El Nuevo Miliario. Y, como siempre
hemos hecho hasta ahora, cuando, en unos días, la
nueva revista salga de la imprenta, con el miliario sonriente que él creó ocupando su sitio una vez más en la
tercera página, enviaremos el primer ejemplar, un día
antes que todos los demás, a ese remanso de paz que
es la casa de Los Rosales, en Cortes de la Frontera.
Y, aunque sepamos que esta vez ya no será posible,
contendremos la respiración esperando el milagro de
que llegue el correo electrónico en el que Gonzalo
nos confirme la recepción de la revista y nos comente
su contenido. Y, de paso, nos anuncie su intención de
preparar un nuevo artículo.
Carlos Caballero
Arqueólogo
nº 5, Enero 2008
GONZALO ARIAS SE FUE CON EL POETA ANGEL
GONZÁLEZ Y OTROS AMIGOS...
Cuando escribí en el último Miliario Extravagante el
Manifiesto en el que se despedía la revista, era partidario de «dejar morir» esa mítica publicación que había
alcanzado, sin ningún tipo de ayuda oficial, los «quatre-vingt dix» números apasionados por la geografía
histórica de los asendereados caminos de España.
No sabía que estaba describiendo ese día la crónica
de una muerte anunciada, la de su editor, redactor,
contable, mecanógafo, dibujante, maquetista, hace-
dor de mapas y mundos utópicos en paz. Tampoco
imaginaba que ese miliario sonriente con unas hierbas a su lado y que hoy llora por única vez, se iba a
apoderar de mi alma y que el espíritu extravagante de
Gonzalo Arias me iba a dejar en herencia nada más y
nada menos que la tarea moral de seguir su obra en
forma de humilde hacedor de editoriales del hijo del
viejo miliario, el Nuevo Miliario, porque si hubo una
sola condición para la nueva revista fue la de respetar
el viejo nombre para que muriera con su autor, ninguna más. Hasta me dejaba llamarle abuelo sin el más
mínimo reproche.
Portada del número 1
El Nuevo Miliario invita, a quienes lo
deseen a enviar sus comentarios,
anécdotas, recuerdos y sensaciones
a nuestra revista y les abriremos un
hueco en el próximo número
nº 5, Enero 2008
El Nuevo Miliario
103
Me consta que estaba satisfecho de su nuevo «hijo»
y sus palabras de ánimo para la nueva empresa han
sido constantes tanto en lo intelectual como en lo económico. La pasión y el trabajo de los dos editores más
jóvenes, Carlos y Guillermo era heredera de su digno
esfuerzo y reservé para mí, la ironía y la facundia que
Arias descubrió en mis escritos, para añadir ese punto
de sentido del humor que tuvo siempre su quijotesca
empresa.
Nunca daré suficientemente las gracias a Manuel
Fernández Miranda, aquel inolvidable catedrático de
Prehistoria extravagante, por poner en mis manos un
ejemplar de los primeros 14 números editados a multicopista en París, que todavía atesoro fotocopiados
por mi amigo Juan Manuel Abascal, que los salvó milagrosamente de un incendio del viejo Consejo Superior
de Investigaciones Científicas. Gonzalo Arias, como
a todos, me criticó, nos criticamos; me apostilló, nos
apostillamos; discutimos sobre las vías romanas de
Madrid, sobre la vía 31 del Itinerario de Antonino y nos
hicimos amigos. Fue muy feliz en su viaje a Toledo al
visitar con Jesús Carrobles el acueducto y las vías romanas de la actual Academia Militar y compartir charla
y comida con Julio Porres en una disparatada comida
en la que dos viejos contendientes de la Guerra Civil,
en campos opuestos, hicieron bromas y chanzas sobre la mala calidad de la comida en ambos bandos...
No es el lugar ni el día ni el momento para glosar su
aportación intelectual a la historia de los caminos antiguos en España, baste decir que los datos científicos
aportados por su revista serían suficientes, pero además su Repertorio, su Mapa de vías romanas y sobre
todo su interpretación inteligente del uso gramatical de
los casos en el Itinerario de Antonino (que popularizó
Roldán) y que me cuenta entre sus fervientes seguidores, son razones más que suficientes para valorar
de un modo sobresaliente su obra.
tros, porque supo manejar la multicopista e Internet,
sin temblarle el pulso. Estoy seguro que desde el portal
galáctico de «Traianus» se le echará de menos. Pero
conociéndolo, no me extrañaría que desde la mansio
celestial en la que ahora mora, no se las apañe para
colocar al amigo Isaac alguna de sus “apostillas”. No
sé si se ha publicado su última obra en forma de novela
de la que me mandó algún capítulo; se entremezclaban allí holocaustos nucleares con filosofías y paseos
antiguos por la historia con personajes socráticos que
se preguntaban y respondían a la manera de un último
homenaje o «testamento vital...»
Sentí hace un año que algo se quebraba en su interior
en nuestra relación epistolar, pero coincidió con mi
acelerado nombramiento ministerial y la vorágine vital
que conlleva. Apenas he podido cumplir desde entonces mis compromisos editoriales con El Nuevo Miliario,
que recae pesadamente sobre la pasión inquebrantable de Carlos y Guillermo. La última vez que le escribí
intenté animarlo contándole mis enfermedades y las
pastillas que tomaba diariamente, me sonrió y me dijo
que todavía era joven... sin entender en realidad su
mensaje casi de despedida. Nos deja su obra y su
Miliario como espejo, mi único consuelo es que se
fue con el poeta Ángel González y que Pepín Bello
estaba cerca. Al cruzar con Caronte en la barca, una
mano amiga pagó los óbolos, era Manuel Fernández
Miranda que los esperaba con los brazos abiertos y
muchos amigos: Buñuel, Lorca, Picasso, Gómez de
la Serna, Max Aub, Don Latino... Ya había partida de
parchís, mus, copas, cine, poesía y tertulia en aquella
«mansio» galáctica con un nombre tan sugerente «La
Extravagante»... Allí quiero ir yo, ese es mi «cielo»...
¡Valete, Viatores¡
Santiago Palomero Plaza.
Subdirector General de Museos Estatales del Ministerio de Cultura.
Pero con ser eso mucho, es sin embargo a mi juicio, su
“estilo” el que es verdaderamente ejemplar, tanto en la
forma desenfadada y extravagante de hacer la revista
como en abrir la participación absolutamente a todo
el mundo que tuviera algo que decir al respecto, perteneciese o no al ámbito universitario. Estilo que, por
otra parte, nos honra mantener en El Nuevo Miliario
como homenaje a su obra y su persona. La hornada de
ingenieros, historiadores y geógrafos actuales como
Isaac Moreno o Manuel Durán que han estudiado vías
y puentes romanos desde «otras miradas y perspectivas», además de las arqueológicas no deja de ser
heredera de aquellos aficionados, incluidos sus afamados corresponsales y miembros honorarios de la
cofradía miliaria que nunca pidió a nadie ningún título
sino la simple opinión que Arias acogió en su seno
desde el exilio parisino, gibraltareño o malacitano.
No tuvo miedo a la técnica, ni se aferró a nada antiguo;
era un hombre moderno, mucho más que todos noso-
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nº 5, Enero 2008
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PAUTAS PARA LA PRESENTACIÓN DE ORIGINALES
EN LA REVISTA
El Nuevo Miliario
El boletín bianual El Nuevo Miliario acoge trabajos, noticias y comentarios sobre vías romanas, historia de los
caminos y otros temas de geografía histórica de cualquier época, pero para la publicación de los textos se aconseja
seguir las pautas que se describen a continuación:
1) Los trabajos tendrán preferentemente una extensión máxima entre 8 y 10 páginas tamaño DIN A-4, incluyendo
ilustraciones y bibliografía. Cada página de texto tendrá unos 2.500 caracteres.
2) En El Nuevo Miliario pretendemos respetar el medio ambiente; por ello, como norma general, y para reducir el
consumo de papel, los originales, siempre que sea posible, se enviarán exclusivamente en soporte informático,
en CD – Rom en el que se incluirán el texto y, por separado, las imágenes (planos, mapas, fotografías, etc.). Únicamente en aquellos casos en que los autores consideren que los trabajos deben de ir maquetados de una forma
concreta se enviarán los originales impresos en papel.
3) Del mismo modo, se aceptarán preferentemente las fotografías (preferiblemente no más de tres o cuatro por
trabajo) enviadas en soporte digital, en formatos .jpg, .pct o .tif, con una resolución mínima de 300 ppp. Para los
planos y mapas, que se enviarán como imágenes, se aceptará además el formato .pdf. Circunstancialmente se
aceptará el envío de fotografías, mapas o planos originales para su reproducción, que serán, en todo caso,
devueltos al concluir la maquetación del trabajo.
4) Las imágenes se acompañarán, si los autores lo consideran necesario, de sus correspondientes pies, que se
presentarán en una relación al final del texto.
5) Los trabajos podrán incluir notas bibliográficas y notas a pie de página (aunque, preferiblemente, se evitarán estas
últimas y, en todo caso, se publicarán como notas finales), mientras que la bibliografía se citará preferentemente
recurriendo al Sistema Harvard, (Autor, año, título, lugar de edición) de este modo:
- FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, P.F. (1987): Sobre el neolítico y otras antigüedades de la región de Murcia, Revista
de Estudios Peninsulares, 17, Baracaldo.
LA FECHA prevista DE CIERRE DEL NÚMERO 6 de El Nuevo Miliario estará en torno al 5 DE
MAYO DE 2008
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