Uso del carbón activado en las sospechas de intoxicación en

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ARTÍCULO ORIGINAL
Arch Pediatr Urug 2003; 74(3): 166-175
Uso del carbón activado en las sospechas
de intoxicación en urgencias de pediatría
DRES. SANTIAGO MINTEGUI RASO, JAVIER BENITO FERNÁNDEZ, ANA FERNÁNDEZ LANDALUCE
Resumen
tóxica. Recibieron tratamiento en urgencias 138 niños
(28,9%), fundamentalmente decontaminación
Objetivo: describir la experiencia de nuestro Servicio
de Urgencias Pediátrico en la utilización de carbón
activado como método de decontaminación
gastrointestinal de elección en el tratamiento inicial de
las intoxicaciones pediátricas.
Material y método: estudio retrospectivo de los 127
niños que consultaron en nuestro Servicio de
Urgencias entre el 1 de enero de 1999 y el 31 de
diciembre de 2001 por intoxicación y que recibieron
carbón activado como método de decontaminación
gastrointestinal. El programa estadístico utilizado ha
sido el SPSS para Windows, versión 6.0.
Resultados: entre el 1 de enero de 1999 y el 31 de
diciembre de 2001 se registraron en nuestro Servicio
de Urgencias Pediátrico 477 episodios de posible
intoxicación (suponen un 0,36% del total de episodios
atendidos en ese período). Del conjunto de los 477
gastrointestinal y/o administración de antídoto.
Se administró carbón activado (1 g/kg) a 127 niños.
Los pacientes que recibieron carbón activado habían
ingerido, fundamentalmente, fármacos (101; de éstos
destacan paracetamol 30, psicofármacos 18, ácido
acetilsalicílico 10, anticatarral-antitusivo ocho y
broncodilatador cinco) y productos del hogar (18;
entre éstos, siete ingestas de plaguicida). Todos los
pacientes que recibieron carbón activado recibieron el
alta sin precisar ingreso en planta o UCIP, aunque 47
(37,0%) permanecieron unas horas en la unidad de
observación de urgencias (8,784,76 horas). Los 127
niños evolucionaron bien.
Conclusiones: en nuestra experiencia, el carbón
activado es un método seguro y eficaz de
decontaminación gastrointestinal en intoxicaciones
pediátricas.
niños, 375 (78,6%) acudieron en las dos primeras
horas tras contactar con la sustancia potencialmente
Urgencias de Pediatría. Hospital de Cruces. Vizcaya, España.
Fecha recibido: 7/5/2003
Fecha aprobado: 16/9/2003
Palabras clave: CARBON ORGANICO-uso terapéutico
Dres. Santiago Mintegui Raso, Javier Benito Fernández, Ana Fernández Landaluce • 183
Summary
The aim of this study is to show the experience of our
Pediatric Emergency Department using activated
charcoal in children with acute poisoning.
Patients and method: retrospective study of all the
127 children admitted in our Paediatric Emergency
Department between 1999-01-1 and 2001-12-31 after
an acute poisoning and who received activated
charcoal as decontamination procedure. We used
SPSS Windows 6.0 for statystical analysis.
Results: between 1999-01-1 and 2001-12-31 we
registered in our Paediatric Emergency Department,
477 episodes after a suspected acute poisoning
(0,36% of the 131.533 episodes registered in our ED
during that period of time). 375 children of these 477
(78,6%) arrived in the Emergency Department in the
first two hours after poison exposure. 138 children
(28,9%) received treatment at the Paediatric
Emergency Department, principally gastrointestinal
decontamination and/or antidotes.
Activated charcoal (1 g/kg) was given to 127 patients
(several doses in one case). Patients who received
activated charcoal had taken most commonly drugs
(101: acetaminophen 30, psychotropes 18, salicylates
10, antitussive-anticough agents 8 y bronchiodilatator
5) and household products (18; among these, 7
plaguicide uptake). No patient treated with activated
charcoal were admitted to normal floor or ICU. All the
patient were sent home after being treated at the
Emergency Department (47, 37,0% after remaining a
few hours at the Emergency Observation Unit –
8,784,76 hours). All 127 patients did well.
Conclusions: in our experience, activated charcoal is
an effective and sure decontamination procedure in
paediatric acute poisonings.
Key words: CHARCOAL-therapeutic use
Introducción
Las intoxicaciones suponen un motivo de consulta infrecuente en los Servicios de Urgencias Pediátricos
Hospitalarios. Sólo el 0,3-0,4% de los niños que acuden
a estos servicios lo hacen por haber contactado con una
sustancia potencialmente tóxica (1,2).
Afortunadamente, en muchas ocasiones, el contacto
se reduce a la ingesta de una cantidad potencialmente
no tóxica para el niño. En cambio, no son pocos los casos en los que el riesgo de que el niño presente problemas es real y, en éstos, la actuación del médico ha de ser
rápida con objeto de facilitar una buena evolución del
paciente (3).
El riesgo de que un contacto con una sustancia potencialmente tóxica genere problemas en un niño está en relación con el tipo de sustancia con la que se contacta (generalmente se ingiere) y con la actuación que el médico
de urgencias realiza. Esta actuación, en el caso de las intoxicaciones infantiles, comienza en la gran mayoría de
los casos por realizar una decontaminación gastrointestinal efectiva.
En nuestro entorno, la mayoría de los niños que ingieren una sustancia potencialmente tóxica son llevados de
forma inmediata a un centro sanitario (1,2). La rapidez en
la consulta explica que la decontaminación gastrointestinal sea efectiva en un porcentaje importante de casos.
En los últimos años, parece existir un consenso cada
vez mayor en la literatura sobre la superioridad del carbón activado sobre otros métodos de decontaminación
gastrointestinal en la infancia (principalmente, vaciado
gástrico mediante lavado gástrico o administración de
jarabe de ipecacuana) (4-6).
El objetivo del presente estudio es mostrar la experiencia de nuestro servicio de urgencias pediátrico en la
utilización de carbón activado como método de decontaminación gastrointestinal en el tratamiento inicial de las
intoxicaciones pediátricas.
Material y método
Estudio retrospectivo de los niños que consultaron en
nuestro servicio de urgencias entre el 1 de enero de 1999
y el 31 de diciembre de 2001 por una intoxicación y que
recibieron carbón activado como método de decontaminación gastrointestinal.
Se recogen los datos correspondientes a todos los niños que consultaron en esos años en el Servicio de Urgencias de Pediatría del Hospital de Cruces (Barakaldo,
Bilbao) tras haber contactado con una sustancia potencialmente tóxica. Los datos que se recogieron del informe de alta de urgencias y de la hoja de cuidados de enfermería se referían a las circunstancias que rodearon al
episodio (edad y sexo del niño, características del tóxico
184 • Uso del carbón activado en las sospechas de intoxicación en urgencias de pediatría
Tabla 1. Agentes tóxicos implicados en las
sospechas de intoxicacion en Urgencias de Pediatría
del Hospital Cruces entre 1999 y 2001 (477 episodios)
Intoxicaciones medicamentosas
Antitérmicos
Paracetamol
AAS
Ibuprofeno
Psicofármacos
Anticatarral-Antitusivo
Broncodilatador
Anticonceptivos
Cardiovascular
Antibiótico
Otros
Total
95
77
15
3
31
17
17
9
8
7
67
251
Intoxicaciones por productos del hogar
Álcali-cáustico
Cosmético
Hidrocarburo
Plaguicida
Otros
Total
Intoxicaciones por otros productos
Monóxido de carbono
Etanol
Alimento
Gas
Droga ilegal
Producto desconocido
Otros
Total
Tabla 2. Agentes tóxicos implicados en las
sospechas de intoxicación en urgencias de pediatría
entre 1999 y 2001 tratadas con carbón activado (127
casos)
Intoxicaciones medicamentosas
Antitérmicos
Paracetamol
AAS
Psicofármacos
Anticatarral-Antitusivo
Broncodilatador
Preparados hormonales
Cardiovascular
Anticonceptivo
Otros
Total
40
30
10
18
8
5
3
3
2
22
101
Intoxicaciones por productos del hogar
60
30
22
16
36
164
17
9
5
5
3
6
17
62
con el que contactó, tiempo transcurrido hasta acudir a
Urgencias), la actitud en urgencias y la evolución de los
niños.
El programa estadístico utilizado ha sido el SPSS para
Windows, versión 6.0.
Resultados
Entre el 1 de enero de 1999 y el 31 de diciembre de
2001 se registraron un total de 131.533 episodios de
urgencias en nuestro Servicio de Urgencias Pediátrico. De éstos, 477 (0,36%) lo hicieron por una posible
intoxicación. Existió un discreto predominio de varones (271, 56,8%), siendo 362 niños (75,9%) menores
de cuatro años. Los agentes implicados en las sospechas de intoxicación fueron fundamentalmente fármacos (251 casos, sobre todo antitérmicos y psicofármacos); productos del hogar (164, especialmente
cáusticos) y menos frecuentemente CO, etanol y drogas ilegales (tabla 1). Del conjunto de los 477 niños,
Plaguicida
Cosmético
Hidrocarburo
Otros
Total
Intoxicaciones por otros productos
Alimento
Metadona
Desconocido
Total
7
3
3
5
18
2
1
5
8
375 (78,6%) acudieron en las dos primeras horas tras
contactar con la sustancia potencialmente tóxica (295
en la primera hora). Precisaron ingreso en planta 12
niños (2,5%) y tres en UCIP (0,6%). El resto (462,
86,8%) recibieron el alta tras ser atendidos en urgencias de pediatría, 105 de éstos tras permanecer unas
horas en la unidad de observación de urgencias
(22,0% del total). No se registraron fallecimientos y,
salvo dos niños, todos evolucionaron bien. Los dos
niños que presentaron secuelas lo hicieron tras contactar con un cáustico (lesión esofágica y ceguera
parcial bilateral).
Recibieron tratamiento en urgencias 138 niños
(28,9%), fundamentalmente decontaminación gastrointestinal y/o administración de antídoto.
El carbón activado a una dosis de 1 g/kg fue administrado a 127 niños (en un caso en dosis repetidas). El carbón activado fue administrado por los padres mezclado
con agua o yogur natural sin problemas especiales. Tres
niños vomitaron tras ingerir el carbón activado coincidiendo con una crisis de llanto, administrándose a continuación el carbón activado de nuevo sin problemas.
Ninguno de los niños que vomitó sufrió aspiración del
carbón activado.
Dres. Santiago Mintegui Raso, Javier Benito Fernández, Ana Fernández Landaluce • 185
Tabla 3. Intoxicaciones en las que se puede
considerar la administración de dosis múltiples de
carbón activado
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Antidepresivos tricíclicos
Carbamazepina
Digoxina
Fenciclidina
Fenilbutazona
Fenitoína
Fenobarbital
Glutetimida
Meprobamato
Nadolol
Piroxicam
Propoxifeno
Salicilatos
Teofilina
Tabla 4. Sustancias poco adsorbibles por el carbón
activado
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l
Los pacientes que recibieron carbón activado habían
ingerido: fármacos en 101 casos (de éstos destacan paracetamol 30, psicofármacos 17, ácido acetilsalicílico 10,
anticatarral-antitusivo ocho y broncodilatador cinco)
productos del hogar en 18 oportunidades (entre estos,
siete ingestas de plaguicida) y ocho niños ingirieron otro
tipo de tóxico (tabla 2).
Todos los pacientes que recibieron carbón activado
recibieron el alta sin precisar ingreso en planta o UCIP,
aunque 47 (37,0%) permanecieron unas horas en la unidad de observación de urgencias (8,784,76 horas). Los
127 niños evolucionaron bien.
En ese período de tiempo se practicaron tres lavados
gástricos (dos por ingesta de psicofármacos y uno en una
intoxicación por plaguicida).
Discusión
No todos los niños que acuden a urgencias lo hacen por
haber ingerido una cantidad suficiente de una sustancia
potencialmente tóxica. De esta forma, la primera labor
del médico es determinar en qué casos hay que actuar
(“niños de riesgo”) y en cuáles no. Los niños “de riesgo” son aquellos que presentan signos y/o síntomas derivados del contacto con la sustancia potencialmente tóxica a la llegada a urgencias o aquellos que, aun estando
asintomáticos, han ingerido una sustancia que puede
generar toxicidad posteriormente (paracetamol, hierro).
En todos estos pacientes, la actuación médica inicial tiene una importancia capital de cara a conseguir una buena evolución clínica del paciente.
Dentro de la actuación médica inicial, la administración de carbón activado juega un papel importante para
intentar minimizar la absorción de una sustancia potencialmente tóxica en los niños que la han ingerido en la
Ácido bórico
Ácidos minerales
Álcalis
Cianuro
Clorpropamida
DDT
Etanol
Etilén glicol
Hidróxido de K
Hidróxido de Na
Isopropanol
Litio
Metanol
Metasilicato de Na
Metilcarbamato
Sulfato ferroso
hora (o dos horas) precedente (3-7), o en el caso de sustancias potencialmente tóxicas con cierto grado de circulación enterohepática.
El carbón activado se considera actualmente el método de decontaminación gastrointestinal de elección en
las intoxicaciones pediátricas (4-6). A pesar del cada vez
mayor consenso internacional existente, la discrepancia
de actuación en los hospitales de nuestro entorno sigue
siendo patente (1).
En nuestro hospital, la actitud ante un niño que ha ingerido una sustancia potencialmente tóxica ha variado
en los últimos años (2), siguiendo las recomendaciones
de la literatura (4-6). Hoy por hoy, la administración de
carbón activado es el tratamiento inicial de los “niños de
riesgo”. El carbón activado se administra a una dosis de
1 g/kg y, en ciertas intoxicaciones, el paciente se puede
beneficiar de recibir dosis repetidas (tabla 3). Algunos
detractores de la utilización del carbón activado han
aducido problemas en la administración a los niños, por
el aspecto que presenta el preparado. En nuestro servicio
de urgencias el carbón activado es administrado por la
madre o el padre del niño, generalmente mezclado con
agua o yogur natural, sin dificultades especiales. Algunos autores mencionan las bebidas carbonatadas, como
la Coca-Cola como el vehículo de administración mejor
tolerado por los niños (8). En el caso de los niños que se
niegan a ingerir el carbón activado se puede recurrir a
administrarlo con una sonda naso u oro-gástrica.
En ocasiones la consulta se produce pasadas las dos
primeras horas post-ingesta. Este problema podría solucionarse en gran medida si el carbón activado estuviera
disponible en los centros de atención primaria, siempre
más cercanos a los domicilios de los niños, lugar dónde
se producen la gran mayoría de intoxicaciones pediátricas en nuestro entorno (2). El carbón activado es una sus-
186 • Uso del carbón activado en las sospechas de intoxicación en urgencias de pediatría
tancia bastante segura, con un porcentaje muy escaso de
complicaciones (4-6,9). Algunos autores incluso han llegado a preconizar su utilización en domicilio en países
donde la administración domiciliaria de jarabe de ipecacuana es una práctica relativamente extendida (10).
En nuestro medio, la ingesta accidental de cantidades
potencialmente tóxicas de paracetamol constituye la
principal causa de intoxicaciones accidentales en la infancia (1,2), aspecto que se ve corroborado en nuestra serie. La decontaminación que debe realizarse en ingestas
recientes de paracetamol ha sido objeto de controversia,
dado que el carbón activado puede interferir la actuación
de la N-acetil-cisteína, antídoto del paracetamol. Hoy
por hoy, la mayoría de los autores coinciden en señalar
que si ha transcurrido menos de una hora desde la ingesta del paracetamol, la administración del carbón activado puede mejorar el pronóstico de los niños y no interfiere la actuación de la N-acetil-cisteína (3,11).
Una de las principales limitaciones del carbón activado es la ingesta de una sustancia no adsorbible por el
mismo (tabla 4). Esto sucede en un porcentaje poco importante de las intoxicaciones pediátricas.
La realización de una vaciado gástrico previo a la administración de carbón activado no parece incrementar
la cantidad de sustancia tóxica no absorbida por el niño
(12-14)
y estaría indicado cuando se requiera una decontaminación gastrointestinal y se dé, al menos, uno de los
siguientes supuestos: que la sustancia ingerida no sea
adsorbible por el carbón activado, que no se disponga de
éste o que la intoxicación se haya producido en la hora
precedente con compromiso del SNC (en este último supuesto, precediendo a la administración del carbón activado).
Conclusiones
Según nuestra experiencia, y coincidiendo con otros autores, el carbón activado es un método seguro y eficaz
de decontaminación gastrointestinal en intoxicaciones
pediátricas atendidas en Servicios de Urgencias Pediátricos hospitalarios.
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Correspondencia: Plaza de Cruces s/n. CrucesBaracaldo. Vizcaya, España.
E-mail: [email protected]
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