El PP de Melilla felicita a los musulmanes por el Ramadán

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Melilla
eltelegrama, jueves 11 de julio de 2013
El PP de Melilla felicita a los musulmanes por el Ramadán
por El Telegrama
El Partido Popular de Melilla quiere felicitar a los musulmanes melillenses en el inicio del Mes Sagrado
del Ramadán, un período para el encuentro familiar donde la solidaridad y los valores más profundos se
muestran día a día.
En una ciudad multicultural como Melilla, el Mes de Ramadán se vive intensamente por toda la sociedad,
potenciándose, aún más si cabe, el ejemplo de respeto mutuo y encuentro entre confesiones que
constituye el principal patrimonio de los melillenses.
_Ramadán
El mes de Ramadán es el noveno mes lunar y empieza el ayuno con la aparición de la luna a finales de
Sha'ban (octavo mes en el calendario lunar islámico).
Dice el Profeta (PB): "Ayunad a su visión (ver la luna) y romped a su visión y si se os es oculta (la luna
por causa atmosférica) concluid el mes de Ramadán contando treinta días. Igualmente al comienzo del
mes de Ramadáá se contarán treinta días de Sha'bán sino es visible el nacimiento de la luna.
Los pilares del ayuno en el Islam, bien sea en el mes de Ramadán, o en otros meses, son la abstinencia
de todo aquello que rompa el ayuno [Bien sea bebida, comida o relaciones carnales) desde el alba hasta
la puesta del sol, así como tener presente la intención Se debe tenerla presente en la mente y en el
corazón, sin necesidad de decir nada con la lengua [de pronunciar algo concreto (es decir la intención)],
tiene que ser antes del fayr (inicio del tiempo de la primera oración del día), y puede ser dicha
diariamente, o por todo el mes desde su inicio.
El ayuno es deber del musulmán adulto, sano de juicio, saludable, residente (no de viaje) bien sea
hombre o mujer. En cuanto a la mujer, debe estar fuera de la menstruación, y del puerperio. Por lo tanto,
no debe ayunar el enfermo mental, ni el menor, ni el viajante, ni a la mujer durante la menstruación o
puerperio, así como a la embarazada, o la lactante que teme por su pequeño, ni los ancianos débiles.
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