2 - Asamblea

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ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA
DEPARTAMENTO DE SERVICIOS TÉCNICOS
INFORME JURÍDICO
PROYECTO DE LEY
“PROYECTO DE LEY PARA LA LIBERTAD RELIGIOSA Y DE CULTO”
EXPEDIENTE Nº 19.099
OFICIO ST.013-2015-J
ELABORADO POR
LICDA. ANA CRISTINA MIRANDA CALDERÓN
ASESORA PARLAMENTARIA
SUPERVISADO POR
LICDA. MAYELA CHAVES VILLALOBOS
JEFE DE ÁREA
REVISIÓN FINAL
Msc. FERNANDO CAMPOS MARTÍNEZ
DIRECTOR
FEBRERO, 2014
TABLA DE CONTENIDO
I. RESUMEN DEL PROYECTO ........................................................................................................3
II. CONSIDERACIONES DE FONDO ...............................................................................................5
2.1. Consideraciones generales sobre la religión en Costa Rica ...................................................5
2.2.- Los derechos de libertad religiosa y libertad de culto.............................................................7
2.3.- Sobre otros derechos derivados de la libertad religiosa.........................................................9
2.4.- Limitaciones a los derechos y libertades fundamentales son materia de reserva de ley.....11
2.5.- Confesionalidad del Estado costarricense ...........................................................................16
2.6. Algunas consideraciones sobre la reforma a un Estado Laico..............................................26
III. ANÁLISIS SOBRE EL ARTICULADO ....................................................................................30
3.1-Sobre el objeto, ámbito de aplicación y del derecho de la libertad religiosa ..........................30
3.2.-Sobre la estructura de las organizaciones religiosas ............................................................44
IV. ASPECTOS DE TÉCNICA LEGISLATIVA..................................................................................68
V. ASPECTOS DE PROCEDIMIENTO ............................................................................................70
Votación ........................................................................................................................................ 70
Delegación .................................................................................................................................... 70
Consultas ...................................................................................................................................... 70
Obligatorias:.................................................................................................................................. 70
Facultativas:.................................................................................................................................. 70
VI. FUENTES .................................................................................................................................. 71
Constitucionales e Instrumentos Internacionales .........................................................................71
Leyes ............................................................................................................................................ 71
Reglamentos................................................................................................................................. 72
Jurisprudencia constitucional........................................................................................................72
Jurisprudencia administrativa .......................................................................................................73
Artículos de opinión de diferentes medios de comunicación ........................................................73
Libros ............................................................................................................................................ 74
Ensayos ........................................................................................................................................ 74
VII.- ANEXOS ................................................................................................................................... 75
Artículos de opinión publicados en los diferentes medios de Comunicación Colectiva ...............75
Diccionario de grupos religiosos ...................................................................................................84
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INFORME JURÍDICO
PROYECTO DE LEY PARA LA LIBERTAD RELIGIOSA Y DE CULTO
EXP. Nº 19.099
I. RESUMEN DEL PROYECTO
Esta iniciativa de ley pretende “garantizar los derechos específicos que se
derivan del ejercicio de la libertad religiosa y de culto.” Para ello, persigue
“desarrollar el marco legal para la operación efectiva de las organizaciones
religiosas, con exclusión de la Iglesia Católica y reconocer tanto a creyentes en
sus derechos individuales como a las iglesias en sus derechos colectivos, en
congruencia con el ordenamiento jurídico y a la luz de los derechos humanos de
asociación, libertad religiosa y libertad de culto.”
Las razones que justifican la iniciativa son las siguientes:
“No obstante, es de trascendencia mencionar que hasta la fecha, las
organizaciones religiosas se han constituido mediante la Ley de Asociaciones,
número 218, por lo que las iglesias corresponden con la figura legal de una
asociación, que es religiosa por los fines que persigue. Pese a lo anterior, dicha
ley no responde a las necesidades y características de las organizaciones
religiosas, toda vez que constituye una limitante al desenvolvimiento de las
iglesias y los creyentes.
La actividad religiosa se enmarcó en el ámbito de esta ley, debido a su
proliferación. Con su promulgación en el año 1939, se prohibía aplicarla a las
congregaciones religiosas y también autorizar asociaciones de carácter religioso.
Posteriormente, en el año 19701, este aspecto se suprimió mediante una reforma
a dicha ley2. A partir de este momento y por una circunstancia meramente
coyuntural, se determinó enmarcar dentro de la ley de cita, a las organizaciones
religiosas.
En razón de lo anterior, es necesario avocarse a la consecución de una solución
legal que permita diferenciar este tipo de agrupación, de las asociaciones puras y
simples y además, que desarrolle los derechos de los creyentes, derivados de la
libertad religiosa y de culto, que provienen de los instrumentos internacionales en
materia de derechos humanos.”
El proponente indica que esta plataforma jurídica busca:


1
2
Establecer el reconocimiento estatal de la diversidad de creencias religiosas, en
igualdad de condiciones ante la ley y lejos de todo tipo de discriminación por el credo
religioso.
Delimitar la obligación estatal de garantizar la protección de las organizaciones
religiosas y del creyente como tal.
Ley N° 4583 de 4 de mayo de 1970.
Obsérvese la Ley de Asociaciones, N.º 218, artículo 3.
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







Puntualizar los límites al ejercicio del derecho de libertad religiosa y de culto.
Definir los conceptos de organización religiosa y de ministro religioso y señala sus
alcances y limitaciones.
Instaurar los derechos y deberes de la libertad religiosa individual y colectiva, estas
últimas mediante las organizaciones religiosas, previamente definidas.
Establecer la autonomía de las organizaciones religiosas inscritas, en cuanto a
organización, régimen interno, patrimonial y régimen de su personal.
Indicar que las organizaciones deben inscribir sus estatutos en un Registro de
Organizaciones Religiosas, creado al efecto en la Sección de Personas Jurídicas del
Registro Nacional y que gozan de personalidad jurídica, con las consecuencias
registrales y legales que esto implica.
Crear la Dirección General de Asuntos Religiosos, perteneciente al Sistema Nacional
de Promoción de la Paz Social, adscrito al Ministerio de Justicia y Paz, quien ejerce la
rectoría de todos los asuntos relacionados con las organizaciones religiosas y
creyentes.
Regular los locales y templos de culto de las organizaciones religiosas y los creyentes
y las sanciones en caso de incumplimiento.
Implantar la obligación del Estado de promover y proteger el funcionamiento de las
iglesias y se crean parámetros estrictos para que el cierre de iglesias sea solo una
posibilidad excepcional, en estricto apego al derecho del debido proceso y la
seguridad y salubridad de las demás personas.”
El proyecto de ley desarrolla ese marco legal mediante 71 artículos y cinco
disposiciones transitorias. La estructura de la pretendida ley está conformada por
cuatro títulos, con la siguiente distribución:
 Título I Disposiciones Generales
 Capítulo I Objeto y ámbito de aplicación
 Capítulo II Definiciones
 Capítulo III Protección especial del Estado y garantías religiosas
 Título II Ámbito del derecho de libertad religiosa
 Capítulo I Derechos individuales
 Capítulo II Derechos colectivos
 Título III Organizaciones religiosas
 Capítulo I Autonomía de las organizaciones religiosas
 Capítulo II Dirección General de Asuntos Religiosos
 Capítulo III Registro de Organizaciones Religiosas
 Capítulo IV Organización
 Capítulo V Funcionamiento Administrativo
 Capítulo VI Locales y templos de culto
 Capítulo VII Formas especiales de organizaciones religiosas
 Capítulo VIII Sanciones
 Título IV Disposiciones Finales
 Capítulo Único
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II. CONSIDERACIONES DE FONDO
Consideramos conveniente en este apartado señalar algunos aspectos generales
acerca de la religión en Costa Rica que fueron mencionados en un estudio
auspiciado por el Programa Latinoamericano de Estudios Socio-religiosos
(PROLADES); así como el analizar los criterios emitidos por la Procuraduría
General de la República y la jurisprudencia de la Sala Constitucional referente a
los temas de:




Los derechos de libertad de culto y libertad religiosa
Otros derechos derivados de la libertad religiosa
Limitaciones a los derechos y libertades fundamentales que son materia
de reserva legal
Confesionalidad del Estado costarricense en la religión Católica, Apostólica
y Romana
De igual manera se incluyen algunas consideraciones realizadas en diversos
medios de comunicación colectiva acerca de la necesidad de reforma hacia un
Estado Laico.
2.1. Consideraciones generales sobre la religión en Costa Rica3
“La Iglesia Católica Romana es la religión dominante de Costa Rica y la religión
oficial del Estado, pero el crecimiento del movimiento protestante ("los
evangélicos") durante el siglo 20 -especialmente desde los años 1960s- ha creado
la situación actual de "pluralismo religioso".
Según una encuesta de opinión pública de la organización CID-Gallup en julio de
1999, la población católica era 74%, protestantes 16%, otras religiones 3%, y
ninguna religión (o sin respuesta) 7%.
…
Los primeros esfuerzos de misioneros protestantes en Costa Rica ocurrieron en
los 1880s entre los Antillanos de habla inglés, quienes vinieron de las Antillas
Británicas del Caribe para trabajar en la construcción de un ferrocarril (1870-1890)
Esta sección está tomada de HOLLAND (Clifton L.) Religión en Costa Rica, ensayo adaptado
de un artículo escrito originalmente en inglés por el autor en Religions of the World: A
Comprehensive Encyclopedia of Beliefs and Practices (editado por J. Gordon Melton y Martin
Baumann, ABC-Clio Publishers, Santa Bárbara, California, junio de 2002. (El Dr. Holland es
director del Programa Latinoamericano de Estudios Sociorreligiosos (PROLADES) y profesor de
Misionología y Ciencias Sociales en la Universidad Evangélica de las Américas (UNELA), ambos
en San José de Costa Rica; y él ha sido residente de Costa Rica desde el año 1972.) NOTA #2: ya
hay un documento más reciente y amplio sobre Religión en Costa Rica (32 páginas, 12 de junio
de 2009), escrito por su servidor, que está disponible en español en las páginas de PROLADES en
el Internet:
http://www.prolades.com/encyclopedia/countries/spanish/rel_costarica09spn.pdf
3
5
entre la ciudad capital de San José en el Valle Central y Puerto Limón en la costa
del Caribe. Después, muchos de estos obreros se quedaron en la costa del
Caribe para trabajar en el mantenimiento del ferrocarril, en agricultura
(plantaciones de banano y cacao, en la pesca y en otros esfuerzos; y trajeron sus
propios sistemas de creencia con ellos: myalism (una adaptación africana al
cristianismo), obeah (brujería), y la religión protestante. La Sociedad Misionera
Bautista de Jamaica envió su primer obrero a Costa Rica en 1887, los metodistas
wesleyanas en 1894, los anglicanos en 1896, los Adventistas del Séptimo Día en
1903 y el Ejército de Salvación en 1907.
Un estudio reciente sobre las iglesias protestantes en Costa Rica (realizado por
PROLADES en 2000-2001) revela por lo menos 230 asociaciones de iglesias con
2.779 congregaciones locales distribuidas así: no pentecostales (752 o 27%),
pentecostales (1,769 o 63,7%) y no clasificadas (258 o 9,3%). Hay por lo menos
unos 3.000 pastores evangélicos en Costa Rica y más de 220 agencias
evangélicas de servicio. La membresía total (mayores de 15 años de edad) de las
iglesias protestantes se estimó en 283.356 y la población protestante total de
Costa Rica en 600.000 a 700.000 en marzo del 2001, o entre 16% y 18% de la
población nacional. Las 12 denominaciones más grandes en número de miembros
son: las Asambleas de Dios (46.900), Iglesia Adventista del Séptimo Día (31.350),
Iglesia de Dios del Evangelio Completo (19.000), Misión Cristiana La Rosa de
Sarón (15.000), Iglesia Santidad Pentecostal (8.770), Iglesia Evangélica
Cuadrangular (5.940), Asociación de Iglesias Evangélicas Centroamericanas
(5.925), Iglesia Cristiana Pentecostal del Movimiento Misionero Mundial (5.000),
Concilio Iglesia Evangélica Nacional (4.768), Asociación Cristiana Manantial de
Vida (4.200), Asociación Misiones Transmundiales de Costa Rica (4.000) y Iglesia
de Dios Pentecostal (4.000). Estas denominaciones tienen más del 60% de las
congregaciones locales y de la totalidad de miembros evangélicos al nivel
nacional. El tamaño promedio de las congregaciones evangélicas del país es de
102 miembros por iglesia.
La Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC), fundada en 1949, es
una asociación fraternal de tipo ecuménica entre las iglesias y agencias de
servicio evangélicas del país, y está compuesta por más de 140 organizaciones.
La FAEC es miembro del Consejo Evangélico Latinoamericano (CONELA) y la
Confraternidad Evangélica Mundial (WEF, World Evangelical Fellowship).
Aproximadamente tres por ciento de la población son de "otras religiones", que en
el contexto de Costa Rica incluye "grupos cristianos marginales" (como los
Testigos de Jehová, los Mormones, Unidad, la Congregación Mita, la Voz de la
Piedra Angular, Iglesia la Luz del Mundo, los Cristadelfianos, Iglesia Dios es
Amor, Iglesia Universal del Reino de Dios, etc.) y "religiones no cristianos"
(aproximadamente 78 grupos distintos), incluso: religiones animistas entre los
indígenas (7), Baha'i (3), Judaísmo (3), Islam (2), Budismo (5), Hinduismo (por lo
menos 25 grupos), religiones chinas (10), Sabiduría Antigua (6) y grupos
Psíquicos y de la Nueva Era (aproximadamente 15). Además, entre los Antillanos
6
todavía se practican algo de obeah (brujería) y myalism (una religión sincrética
africana-cristiana).”
2.2.- Los derechos de libertad religiosa y libertad de culto
En relación con los derechos de la libertad religiosa y la libertad de culto, la Sala
Constitucional consideró que es en la misma Constitución Política donde se
permite el libre ejercicio de otros cultos en la República bajo la condición de que
no se opongan a la moral universal, ni a las buenas costumbres. Al respecto
señaló:
“VII.- La libertad religiosa encierra, en su concepto genérico, un haz complejo de
facultades. En este sentido, en primer lugar se refiere al plano individual, es decir,
la libertad de conciencia, que debe ser considerado como un derecho público
subjetivo individual, esgrimido frente al Estado, para exigirle abstención y
protección de ataques de otras personas o entidades. Consiste en la posibilidad,
jurídicamente garantizada, de acomodar el sujeto, su conducta religiosa y su
forma de vida a lo que prescriba su propia convicción, sin ser obligado a hacer
cosa contraria a ella. En segundo lugar, se refiere al plano social, la libertad de
culto, que se traduce en el derecho a practicar externamente la creencia hecha
propia. Además la integran la libertad de proselitismo o propaganda, la libertad de
congregación o fundación, la libertad de enseñanza, el derecho de reunión y
asociación y los derechos de las comunidades religiosas, etc.
VIII.- La libertad de culto, en cuanto manifestación externa de la libertad religiosa,
comprende el derecho a mantener lugares de culto y a practicarlo, tanto dentro de
recintos como en el exterior, siempre dentro de las limitaciones establecidas por el
ordenamiento, sea por norma constitucional o norma legal. En este sentido, es el
mismo texto constitucional que permite el libre ejercicio en la República de otros
cultos -de la religión católica-, siempre y cuando "no se opongan a la moral
universal, ni a las buenas costumbres" (artículo 75).4
Diez años después (año 2003), la Sala Constitucional desarrolla el derecho a la
libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, y aclaró aun más, la
distinción existente entre la libertad religiosa y la libertad de culto, considerando
que no son sinónimos, sino que esta última es un derecho fundamental
reconocido en el artículo 75 de la Constitución Política para realizar prácticas
religiosas externas y que, desde luego, incluye el derecho a establecer y
mantener lugares para el culto. Para ello, señaló:
“b.- La libertad religiosa y la libertad de culto- Toda persona tiene derecho a la
libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este derecho incluye la
: Sala Constitucional. Voto N° 3173-1993 de las catorce cincuenta y siete horas del 6 de julio de
1993. Acción de Inconstitucionalidad promovida por José Manuel Ortiz Durman, contra el último
párrafo del artículo 27 de la Ley Nacional de Licores, número 10 de siete de octubre de mil
novecientos treinta y siete, reformada por Ley número 2940 de dieciocho de diciembre de mil
novecientos sesenta y uno, que prohíbe la venta de licores los días Jueves y Viernes Santos, por
considerarlo contrario a los artículos 28, 46 y 75 de la Constitución Política.
4
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libertad de tener una religión o adoptar una filosofía de vida o cualquier convicción
de su elección, así como la libertad de manifestar y propagar sus creencias
individual o colectivamente, tanto en público como en privado, mediante el culto, la
observancia, la práctica y la enseñanza mientras no ofendan los valores sociales,
ni pongan en peligro el orden público y la dignidad de las personas. De acuerdo
con la doctrina y con los convenios internacionales, libertad religiosa y libertad de
culto no son sinónimos. La libertad religiosa consiste en la libertad de escoger la
propia religión, así como la libertad de profesarla, ejercerla y enseñarla,
comprende tanto la libertad de conciencia, como la libertad de culto. La libertad
de conciencia es absoluta debido a que está fuera del alcance de la ley humana y
consiste en la profesión de una fe o creencia determinada y se ubica en la esfera
privada de las personas, fuera de toda regulación. Por el contrario, la libertad de
culto es relativa e implica el derecho de practicar públicamente los actos y
ceremonias de las religiones o creencias mediante el proselitismo, reuniones en
sitios públicos o privados, expresiones callejeras, en síntesis es la manifestación
externa de la libertad de conciencia, situación por la que el Estado puede regular
su ejercicio en razón que puede interferir con el orden público y los derechos y
libertades de terceros. La libertad de culto es un derecho fundamental reconocido
en el artículo 75 de la Constitución Política, que se refiere al "libre ejercicio en la
República de otros cultos además del católico, que no se opongan a la moral
universal, ni a las buenas costumbres". La Convención Americana sobre Derechos
Humanos además lo contempla en el artículo 12, que al referirse a la libertad de
conciencia y de religión dice que este derecho implica, entre otras cosas, "la
libertad de profesar y divulgar su religión o sus creencias, individual o
colectivamente, tanto en público como en privado". Es decir, la libertad en materia
religiosa -se expresa en creencias religiosas que a su vez se manifiestan
socialmente- por lo que, deviene como cosa natural la libertad de culto, que, como
suele decirse, es la libertad para realizar prácticas religiosas externas y que,
desde luego, incluye el derecho a establecer y mantener lugares para el culto. Por
otro lado, si la libertad de religión tiene tanto un carácter individual como colectivo,
su cobertura alcanza a los derechos de asociación con fines religiosos y de
reunión con los mismos fines. Conviene agregar finalmente, que la libertad de
culto no es una libertad ilimitada: por el contrario, ya se mencionó que el artículo
75 de la Constitución Política subordina su ejercicio a ciertos límites cuya
definición corresponde a la ley. Esta Sala en sentencia N° 4794-01 de las dieciséis
horas con cuarenta y nueve minutos del cinco de junio del dos mil uno, dispuso:
“...En primer lugar, debe indicarse que la libertad religiosa tiene una doble
dimensión, sea una interna y otra externa. En la primera se ubica la libertad
religiosa, la cual sencillamente se enuncia como el derecho a que cada sujeto
escoja libremente y a lo interno de sus convicciones, la religión que desee
profesar, o ninguna de ellas. En cuanto a la dimensión externa, está referida
directamente a los actos materiales o de manifestación del ejercicio de la libertad
religiosa, es lo que se reconoce la libertad de culto. Así, la libertad religiosa no
solamente se compone del derecho íntimo del creyente de escoger o elegir el
credo o religión que desea profesar, o de no adoptar ninguno, sino que también se
compone del derecho o la libertad de expresarlo o manifestarlo mediante actos
materiales, sea asistiendo a las celebraciones, actividades y otros, propios de
cada creencia. Tal es, en resumen, el contenido esencial de la libertad religiosa....”5
5 Sala Constitucional. Voto N° 3367-2003 de las 14:54 horas del 7 de mayo de 2003. Acción de
Inconstitucionalidad promovida por Jonatán Picado León, contra el artículo 20 de las “Normas
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En relación con la existencia de límites válidos al ejercicio de la libertad de culto,
la Sala Constitucional ha indicado que:
“… con respecto a los derechos de terceros, que deben ser protegidos frente a las
manifestaciones que puedan perturbarlos y, el ejercicio de la libertad de culto
debe ser irrestricto, por lo que sólo puede ser limitado en la medida en que se
respete el núcleo esencial de la libertad de culto. La Sala ha reconocido la
existencia de límites válidos a su ejercicio, aludiendo al respecto que: “no es
posible jurídicamente impedir a un grupo de personas que se organice del modo
que a bien tenga y que practique la conducta que, desde su punto de vista,
canalice mejor su culto, siempre que con tales prácticas no se menoscabe lo que
la comunidad en su conjunto considera buenas costumbres. Pero tampoco es
posible, siempre desde el punto de vista jurídico, que el grupo favorecido con la
abstención que pesa sobre los otros llegue al punto de estorbar exageradamente
en la vida de los demás, porque sería una forma de imponerles por la fuerza sus
creencias religiosas, cuando es obvio que no las comparten, desde el momento
que se niegan a formar parte del grupo y más bien se quejan de su
comportamiento […]” (Sala Constitucional, resolución número 2007-013959 de las
nueve horas y once minutos del cinco de octubre del dos mil siete, resolución
número 0172-89 de las 9:45 horas del 15 de diciembre de 1989).6
De lo anterior, podemos concluir que la libertad de culto está garantizada
constitucionalmente, y que no es una libertad ilimitada. Pues su ejercicio puede
estar sujeto a limitaciones, sea para el resguardo de la moral universal y las
buenas costumbres (artículo 75 constitucional), o para el resguardo del orden
público, y derechos de terceros (artículo 28 constitucional).
2.3.- Sobre otros derechos derivados de la libertad religiosa
Ahora bien, dentro del mismo concepto de libertad religiosa se desprenden otros
derechos estrechamente relacionados, como son el derecho a la libertad de
expresión, el cual forma parte de la libertad de información y, el derecho a la
libertad de pensamiento. Veamos como lo explica la Sala Constitucional:
“c.- La libertad de expresión.- La Libertad religiosa y de expresión, están
estrechamente relacionadas y ambas son inherentes a la dignidad de la persona
humana, de conformidad con el primer párrafo del artículo 28 de la Constitución
Política: “Nadie podrá ser inquietado ni perseguido por la manifestación de sus
opiniones ni por acto alguno que no infrinja la ley.”. La libertad de pensamiento es
Generales para la coordinación en la administración de los Museos del Banco Central de Costa
Rica”, aprobadas por la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica en sesión N° 4702-94 del
19 de enero de 1994 y contra el artículo 2 de las “Regulaciones para el uso de la explanada de la
plaza de la Cultura Museos Banco Central de Costa Rica”.
6 Sala Constitucional. Voto Nº 14175-2010, de las 14:30 horas del 25 de agosto del 2010. Acción
de inconstitucionalidad promovida por la Asociación Iglesia de Dios, Peña de Horeb Pentecostés
Internacional para la honra y gloria de Dios contra varios artículos del "Reglamento para el
Funcionamiento Sanitario de Templos o Locales de Culto", por estimarlos contrarios a los
principios de igualdad, derecho a la asociación lícita, y libertad de culto.
9
uno de los principios sobre los que descansa el régimen democrático y su
limitación sólo puede realizarse por razones muy calificadas. El artículo 29 de la
Constitución Política consagra la libertad de información, al disponer que “todos
pueden comunicar sus pensamientos de palabra o por escrito, y publicarlos sin
previa censura: pero serán responsables de los abusos que cometan en el
ejercicio de ese derecho, en los casos y de modo que la ley establezca”. La
libertad de expresión forma parte de la libertad de información y en un Estado de
Derecho, implica una ausencia de control por parte de los poderes públicos, y de
órganos administrativos al momento de ejercitar ese derecho, lo que quiere decir
que no es necesaria autorización alguna para hacer publicaciones, y que no se
puede ejercer la censura previa, salvo que esté de por medio la salud, la
seguridad nacional, la moral y las buenas costumbres. Ahora bien, el ejercicio de
la libertad de expresión no puede ser ilimitado, ya que de ser así, los medios de
comunicación o cualquier sujeto de derecho, se podría prestar para propagar
falsedades, difamar o promover cualquier tipo de desórdenes y escándalos. Es
por ello que la libertad de opinión trae implícito un límite, que funciona como una
especie de autocontrol para el ciudadano que ejercita ese derecho, en el sentido
de que si comete un abuso será responsable de él, en los casos y del modo en
que la ley lo establezca. De allí que existan, en nuestro ordenamiento, figuras
penales como la injuria, la calumnia, la difamación, o contra a aquellos actos que
perturben el orden público, las buenas costumbres que son la consecuencia de un
abuso en el ejercicio del derecho de expresión debido a que se lesionan valores
morales de terceras personas.
d.- El derecho de información.- Este principio constitucional es importante
analizarlo, por cuanto los ciudadanos también tienen el derecho de recibir
informaciones sobre hechos y corrientes de pensamiento, y a partir de ello
formarse sus propias opiniones. La Sala en sentencia No. 8109-98 de las catorce
horas con veintiún minutos del trece de noviembre de mil novecientos noventa y
ocho, dispuso:
“...IV.- El Derecho de Información es aquel que permite a todas las personas
recibir información suficientemente amplia sobre determinados hechos y sobre las
corrientes de pensamiento y a partir de ellos escoger y formarse sus propias
opiniones. Ello se logra a partir de dos vías diferentes: mediante la exposición
objetiva de los hechos y por el pluralismo de las corrientes ideológicas. Asimismo,
la Libertad de Expresión y de Pensamiento constituye un derecho fundamental que
le permite al individuo dentro de un amplio ámbito de libertad, formular criterios
personales de lo que éste considere adecuado o no, para responder a
determinadas situaciones; permitiendo a la vez, poder comunicar sin censura
previa, el resultado de su planteamiento ideológico. Este derecho tiene una gran
trascendencia, ya que contribuye a la formación de la opinión pública, mediante los
aportes intelectuales del individuo que ejerce opiniones o conceptos ya
establecidos, o bien criticándolos. El ámbito de libertad es muy amplio, pues en él
se comprenden todas las manifestaciones que realizan los individuos sobre
política, religión, ética, técnica, ciencia, arte, economía, etc, por lo que de lo
anterior se desprende que el ejercicio de la Libertad de Expresión y la Libertad de
Pensamiento excluye la censura previa, ocurriendo que el control existente se da
a posteriori y sobre los excesos sujetos al abuso de tales libertades, excluyéndose
de tal prohibición los considerados espectáculos públicos.”7
7 Sala Constitucional. Voto N° 3367-2003 de las 14:54 horas del 7 de mayo de 2003. Acción de
Inconstitucionalidad promovida por Jonatán Picado León, contra el artículo 20 de las “Normas
10
De manera que la libertad religiosa y la libertad de expresión son inherentes a la
dignidad de la persona humana, -primer párrafo del artículo 28 de la Constitución
Política-, y la libertad de pensamiento -artículo 29 de la Constitución Políticacomo uno de los principios sobre los que descansa el régimen democrático y su
limitación sólo puede realizarse por razones muy calificadas. De forma que en
nuestro Estado de Derecho no se puede ejercer la censura previa, salvo que esté
de por medio la salud, la seguridad nacional, la moral y las buenas costumbres.
2.4.- Limitaciones a los derechos y libertades fundamentales son materia de
reserva de ley
Para el análisis del proyecto es importante mencionar los requisitos de validez
para limitar los derechos fundamentales. En este sentido, la Sala Constitucional
ha indicado que éstas deben estar contenidas en la Constitución Política o en el
texto de la ley, cuando aquella ha autorizado al legislador para imponerlas.
Además, señaló que las fuentes para imponer tales limitaciones pueden ser el
derecho de terceros, y los conceptos "moral" y "orden público". Al respecto se ha
referido la Sal, en el siguiente sentido:
“I.- Es corrientemente aceptada la tesis de que algunos derechos subjetivos
no son absolutos, en el sentido de que nacen limitados; en primer lugar, en
razón de que se desarrollan dentro del marco de las reglas que regulan la
convivencia social; y en segundo, en razón de que su ejercicio está sujeto a
límites intrínsecos a su propia naturaleza. Estos límites se refieren al
derecho en sí, es decir, a su contenido específico, de manera tal que la
Constitución al consagrar una libertad pública y remitirla a la ley para su
definición, lo hace para que determine sus alcances. No se trata de
restringir la libertad cuyo contenido ya se encuentra definido por la propia
Constitución, sino únicamente de precisar, con normas técnicas, el
contenido de la libertad en cuestión. Las limitaciones se refieren al ejercicio
efectivo de las libertades públicas, es decir, implican por sí mismas una
disminución en la esfera jurídica del sujeto, bajo ciertas condiciones y en
determinadas circunstancias. Por esta razón constituyen las fronteras del
derecho, más allá de las cuáles no se está ante el legítimo ejercicio del
mismo. Para que sean válidas las limitaciones a los derechos
fundamentales deben estar contenidas en la propia Constitución, o en su
defecto, la misma debe autorizar al legislador para a imponerlas, en
determinadas condiciones.
II.- Los derechos fundamentales de cada persona deben coexistir con todos
y cada uno de los derechos fundamentales de los demás; por lo que en aras
de la convivencia se hace necesario muchas veces un recorte en el ejercicio
de esos derechos y libertades, aunque sea únicamente en la medida
Generales para la coordinación en la administración de los Museos del Banco Central de Costa
Rica”, aprobadas por la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica en sesión N° 4702-94 del
19 de enero de 1994 y contra el artículo 2 de las “Regulaciones para el uso de la explanada de la
plaza de la Cultura Museos Banco Central de Costa Rica”.
11
precisa y necesaria para que las otras personas los disfruten en iguales
condiciones. Sin embargo, el principio de la coexistencia de las libertades
públicas -el derecho de terceros- no es la única fuente justa para imponer
limitaciones a éstas; los conceptos "moral", concebida como el conjunto de
principios y de creencias fundamentales vigentes en la sociedad, cuya
violación ofende gravemente a la generalidad de sus miembros-, y "orden
público", también actúan como factores justificantes de las limitaciones de
los derechos fundamentales. Se trata de conceptos jurídicos
indeterminados, cuya definición es en extremo difícil.
III.- No escapa a esta Sala la dificultad de precisar de modo unívoco el
concepto de orden público, ni que este concepto puede ser utilizado, tanto
para afirmar los derechos de la persona frente al poder público, como para
justificar limitaciones en nombre de los intereses colectivos a los derechos.
No se trata únicamente del mantenimiento del orden material en las calles,
sino también del mantenimiento de cierto orden jurídico y moral, de manera
que está constituido por un mínimo de condiciones para una vida social,
conveniente y adecuada. Constituyen su fundamento la seguridad de las
personas, de los bienes, la salubridad y la tranquilidad.
IV.- Al hablar de las razones justas para imponer limitaciones a los derechos
fundamentales debe hacerse obligada mención del artículo 28
constitucional; que establece los límites de las libertades públicas, de
manera tal que "las acciones privadas que no sean contrarias a la moral, el
orden público, ni dañen a terceros, se encuentran fuera del dominio de la
ley." Estas consideraciones han sido reiteradas por esta Sala, incluso
remitiéndose a antecedentes de la Corte Plena en función de tribunal
constitucional. Por ejemplo, según sesión extraordinaria número 51 de las
trece horas treinta minutos del veintiséis de agosto de mil novecientos
ochenta y dos, cuando se dijo:
"... el artículo 28 de la Constitución Política preserva tres valores
fundamentales del Estado de Derecho costarricense: a.) el principio
de libertad, ... ; b.) el principio de reserva de ley, ... ; y c.) el sistema
de la libertad, conforme el cual las acciones privadas que no dañen
la moral, el orden público o las buenas costumbres y que no
perjudiquen a terceros están fuera de la acción, incluso, de la ley.
Esta norma, vista como garantía implica la inexistencia de
potestades reglamentarias para restringir la libertad o derechos
fundamentales, y la pérdida de las legislativas para regular las
acciones privadas fuera de las excepciones, de ese artículo en su
párrafo 2°, el cual crea, así, una verdadera reserva constitucional" en
favor del individuo, a quien garantiza su libertad frente a sus
congéneres, pero, sobre todo, frente al poder público.
V.- En el sentido señalado en el aparte anterior es que esta Sala ha
considerado que (ver Sentencia número 3550-92, de las 16:00 horas del 24
de noviembre de 1992), para que las restricciones a la libertad sean lícitas,
constitucionalmente:
12
"deben estar orientadas a satisfacer un interés público imperativo.
Entre varias opciones para alcanzar ese objetivo debe escogerse
aquella que restrinja en menor escala el derecho protegido ... la
restricción -por otra parte- debe ser proporcionada, al interés de la
justicia, y debe ajustarse estrechamente al logro objetivo." (Corte
Interamericana de Derechos Humanos. Oc5/85, pgr. 46.)
"En verdad, los conceptos de moral, de orden público o de la
necesaria protección de los derechos de terceros, como
indeterminados, autorizan una cierta flexibilidad, pero que no
implican en ningún caso arbitrariedad y que está sujeta, como
lo está la misma discrecionalidad, al contralor jurisdiccional;
contralor que, según lo han reconocido invariablemente la
jurisprudencia y la doctrina, tiene que ejercerse según
criterios de racionalidad y razonabilidad (artículos 15 y 16 de
la Ley General de Administración Pública); flexibilidad, o
discrecionalidad, pues, que en ningún caso pueden implicar
arbitrariedad." (Ver Considerando XIX de la sentencia 355092). "El orden público, la moral y los derechos de terceros
deben ser interpretados y aplicados rigurosamente, sin
licencias que permitan extenderlos más allá de su sentido
específico; que a su vez debe verse con el principio pro
libertate, el cual, junto con el principio pro homine constituye
el meollo de la doctrina de los derechos humanos; según el
primero, debe interpretarse extensivamente todo lo que
favorezca y restrictivamente todo lo que limite la libertad;
según el segundo, el derecho debe interpretarse y aplicarse
siempre de la manera que más favorezca al ser humano. De
acuerdo con ello, el orden público, la moral y los derechos de
terceros que permiten, al menos a la ley, regular las acciones
privadas, tienen que interpretarse y aplicarse de tal manera
que en el primer caso, se trate de amenazas graves al orden
público, entendido como la integridad y supervivencia de los
elementos fundamentales del Estado; o como " ... el conjunto
de principios que, por una parte, atañen a la organización del
Estado y su funcionamiento, y, por otra, concurren a la
protección de los derechos del ser humano y de los intereses
de la comunidad, en un justo equilibrio para hacer posible la
paz y el bienestar de la convivencia social" (Corte Plena,
sesión extraordinaria del 26 de agosto de 1982).(Ver
Considerando XX, del voto número 3550-92).” 8
Sala Constitucional. Voto N° 3173-1993 de las 14:57 horas del 6 de julio de 1993. En acción de
inconstitucionalidad promovida por José Manuel Ortiz Durman, contra el último párrafo del artículo
27 de la Ley Nacional de Licores, N° 10 de 7 de octubre de 1937, reformada por Ley N° 2940 de
18 de diciembre de 1971, que prohíbe la venta de licores los días Jueves y Viernes Santos, por
considerarlo contrario a los artículos 28, 46 y 75 de la Constitución Política. Y se reitera los
mismos conceptos en el Voto N°10491-2001 de las 15:57 horas del 16 de octubre de 2001, en el
recurso de amparo interpuesto por Jorge Isaac Vargas Hernández, a favor de Jonathan Serrano
Quirós; contra el Ministro de Educación Pública y el Director del Liceo Nocturno de Pérez Zeledón.
8
13
Específicamente, la Sala Constitucional desde los inicios de su creación, ha
mantenido la posibilidad de establecer limitaciones al ejercicio de la libertad de
culto:
“…Con todo, subsiste la preocupación de que los promoventes puedan
entender que el derecho a practicar su religión en la forma que estimen
conveniente no tiene límite alguno. Conviene poner de relieve que, en
realidad, ello no es así. En efecto, desde el punto de vista jurídico, el
ejercicio de un determinado culto religioso, para las demás personas que no
participan de los actos, es una molestia propia de la vecindad, y puede
verse como parte del sacrificio individual que cada uno debe aportar con el
fin de aprovechar las ventajas de vivir en comunidad. Pero de ahí no
resulta, para los miembros de ese grupo religioso, el derecho de hacer
insoportable el ambiente para quienes se hallen en las cercanías y no
formen parte de los que realizan las prácticas, porque el interés de estos
últimos también debe atenderse. Referido al caso concreto, entonces, la
cuestión estriba en que no es posible jurídicamente impedir a un grupo de
personas que se organice del modo que a bien tenga y que practique la
conducta que, desde su punto de vista, canalice mejor su culto, siempre que
con tales prácticas no se menoscabe lo que la comunidad en su conjunto
considera buenas costumbres. Pero tampoco es posible, siempre desde el
punto de vista jurídico, que el grupo favorecido con la abstención que pesa
sobre los otros llegue al punto de estorbar exageradamente en la vida de
los demás, porque sería una forma de imponerles por la fuerza sus
creencias religiosas, cuando es obvio que no las comparten, desde el
momento que se niegan a formar parte del grupo y más bien se quejan de
su comportamiento…” (Sentencia N° 0172-89 de las 9:45 horas del 15 de
diciembre de 1989)9
De lo anterior, podemos concluir que el derecho de la libertad de culto, como
cualquier otra libertad, no puede considerarse como un derecho irrestricto sino
que está sometido a los límites establecidos en la propia Constitución Política,
como son la moral, las buenas costumbres y el orden público.
Ahora bien, para efectos de establecer las limitaciones a los derechos y libertades
fundamentales, es de requerimiento obligatorio la manifestación de reserva legal,
o sea, solamente por ley formal se puede establecer esa limitación. En este
sentido, la Sala Constitucional indicó:
“VI.- El régimen de los derechos y libertades fundamentales es materia de
reserva de la ley. Este principio tiene rango constitucional (artículo 39 de la
Constitución); rango legal, en este sentido se encuentra consagrado
expresamente en la Ley General de Administración Pública -"el régimen
jurídico de los derechos constitucionales estará reservado a la ley" (artículo
Sala Constitucional. Voto Nº 14175-2010, de las 14:30 horas del 25 de agosto del 2010. Acción
de inconstitucionalidad promovida por la Asociación Iglesia de Dios, Peña de Horeb Pentecostés
Internacional para la honra y gloria de Dios contra varios artículos del "Reglamento para el
Funcionamiento Sanitario de Templos o Locales de Culto", por estimarlos contrarios a los
principios de igualdad, derecho a la asociación lícita, y libertad de culto.
9
14
19); "los reglamentos, circulares, instrucciones y demás disposiciones
administrativas de carácter general no podrán establecer penas ni imponer
exacciones, tasas, multas ni otras cargas similares" (artículo 124)-, y
también tiene reconocimiento jurisprudencial, tanto constitucional como
administrativa, que han declarado aplicables a la materia disciplinaria, las
garantías de la legalidad penal. "Lo anterior da lugar a cuatro corolarios de
la mayor importancia para la correcta consideración de la presente acción
de inconstitucionalidad, a saber:
"a.) En primer lugar, el principio mismo de "reserva de ley", del cual resulta
que solamente mediante ley formal, emanada del Poder Legislativo por el
pronunciamiento previsto en la Constitución, para la emisión de las leyes,
es posible regular y, en su caso, restringir los derechos y libertades
fundamentales, todo, por supuesto en la medida en que la naturaleza y
régimen de éstos lo permita, y dentro de las limitaciones constitucionales
aplicables-;
b.) En segundo, que sólo los reglamentos ejecutivos de esas leyes pueden
desarrollar los preceptos de éstas, entendiéndose que no pueden
incrementar las restricciones establecidas, ni crear las no establecidas por
ellas, y que deben respetar rigurosamente su "contenido esencial"-;
c.) En tercero, que ni aun en los reglamentos ejecutivos, ni mucho menos
en los autónomos u otras normas o actos de rango inferior, podría
válidamente la ley delegar la determinación de regulaciones o restricciones
que sólo ella está habilitada a imponer, de donde resulta una nueva
consecuencia esencial:
d.) Finalmente, que toda actividad administrativa en esta materia es
necesariamente reglada, sin poder otorgarse a la Administración
potestades discrecionales, porque éstas implicarían obviamente un
abandono de la propia reserva de ley." (Ver sentencia número 3550-92.)
La inmediata consecuencia de esto es que, si bien existe una potestad o
competencia del Estado para regular las acciones privadas que sí dañen la
moral o el orden público, o perjudiquen los derechos iguales o superiores de
terceros; no lo es en razón de cualquier tipo de disposición estatal la que
puede limitar esas acciones privadas dentro de las excepciones previstas
por el artículo 28 constitucional, sino únicamente las normativas con rango
de ley, excluyéndose así, expresamente los decretos o reglamentos
dictados por el Poder Ejecutivo, y los reglamentos autónomos, dictados por
el mismo Poder Ejecutivo o por las entidades descentralizadas, lo mismo
que cualquier norma de igual o inferior jerarquía. (Ver sentencia número
1635-90 de las 17:00 horas del 14 de noviembre de 1990.)10
En consecuencia, podemos concluir que es posible y válido establecer ciertas
limitaciones a los derechos fundamentales, como lo es a la libertad de culto.
Conforme con la abundante jurisprudencia de la Sala Constitucional sobre el
principio constitucional de reserva legal, se puede regular y restringir mediante
ley formal los derechos y libertades fundamentales.
10
Ibid.
15
2.5.- Confesionalidad del Estado costarricense
Es preciso aclarar que la iniciativa en análisis no toca específicamente el tema de
la confesionalidad del Estado costarricense, sino más bien, la excluye de la
aplicación de las regulaciones del proyecto (artículo 1 párrafo 1). Sin embargo,
por la atinencia al tema, consideramos oportuno realizar un breve marco
referencial acerca de la jurisprudencia constitucional y algunos criterios de la
Procuraduría General de la República emitidos acerca de la religión Católica.
La Procuraduría General de la República ha desarrollado el concepto de las
temporalidades de la Iglesia Católica, a la luz de la confesionalidad del Estado
costarricense a la religión católica, al señalar que:
“El artículo 7511 de la Constitución Política establece la "confesionalidad" del
Estado costarricense a la religión católica, es decir, que la religión oficial
que profesa el Estado es la Católica, sin que se impida el ejercicio de otros
cultos siempre que no atenten contra la moral, el orden público y las buenas
costumbres.
Debe tenerse en cuenta que esta disposición del constituyente, responde a
una serie de situaciones históricas y sociológicas, en el tanto, la religión
católica ha sido la de mayor aceptación por parte de los individuos que
conforman esta Nación.
En ese sentido, es fácil de comprender, la especial protección que el Estado
brinda al catolicismo, ejemplo de ello lo constituye las llamadas
"temporalidades de la Iglesia Católica".
Las temporalidades de la Iglesia Católica se han concebido como "el
conjunto global de bienes que posee esa institución sin otro sentido más
que el de servirle de objeto de posesión como a una persona jurídica
cualquiera."12
La Iglesia como una entidad de derecho, administra a voluntad sus bienes,
con las potestades propias del dominio que sobre las cosas, en el comercio
de los hombres, tiene el sujeto de derecho.
La naturaleza jurídica de la Iglesia católica es controvertida, se dice que se
trata de una persona moral sui generis que tiene la pretensión de lograr una
armonía entre lo meramente material con lo espiritual, desde esa
perspectiva , el uso que de los bienes temporales hace la iglesia, es en
cumplimiento de su pretensión institucional, es decir, la "Bona temporalia"
es para la Iglesia, no un concepto puramente materialista sino que configura
una institución de enlace de los bienes materiales con los espirituales ,
donde confluyen fines, funciones y beneficios. 13
Artículo 75: La religión católica, apostólica, romana es la del Estado, el cual contribuye a su
mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la república de otros cultos que no se opongan a la
moral universal ni a las buenas costumbres.
12 BRENES ALVAREZ (Pedro). La condición jurídica de la Iglesia Católica en Costa Rica.
Universidad de Costa Rica. Tesis de grado para optar al título de Licenciado en Derecho, 1976, p.
68.
13 En ese sentido, ver BRENES ALVAREZ (Pedro). La condición jurídica de la Iglesia Católica en
Costa Rica, p. 78 y stes.
11
16
En el Derecho Canónico los bienes temporales corresponden a bienes
eclesiásticos.
Menciona el canon 1254 que la Iglesia tiene el derecho innato de adquirir,
retener y administrar bienes temporales para el logro de sus fines, estos
bienes pueden ser corporales o incorporales y pertenecer a la Iglesia
Universal o bien a la Sede Apostólica. 14
Dentro del ordenamiento civil, la Iglesia Católica y las temporalidades, por
su especial naturaleza, no constituyen sociedades ni asociaciones civiles,
sin embargo, se les reconoce como persona jurídica a través del
reconocimiento universal e internacional de que goza la Iglesia. Ese
reconocimiento se concreta en Costa Rica, a través de una serie de leyes y
decretos que originaron la existencia de una entidad jurídica denominada
"Temporalidades de la Iglesia" por medio de la cual actuará la Iglesia
Católica.
De esa forma, se registra por primera vez en 1901, la inscripción de un
poder en el Registro Público, sección de personas bajo el asiento 15984,
folio 566, tomo 12, otorgado por un delegado de la Iglesia a otro para que
represente las temporalidades de la Iglesia Católica de Costa Rica.
En adelante, al resto de poderes otorgados, se les registró la razón de
representar a "las Temporalidades", configurándose la Temporalidad como
un sujeto distinto de la Iglesia o de la Diócesis.15” 16
Además, la misma Procuraduría reitera la obligatoriedad del Estado costarricense
de cooperar con la Iglesia Católica, en el siguiente sentido:
“no debe interpretarse en sentido restrictivo; por el contrario, se entiende
que el Estado tiene una obligación, en sentido general, de cooperar con las
diferentes confesiones religiosas que profesan los habitantes del país y en
forma específica con la Iglesia Católica. Debe interpretarse, no como un
indicador de parcialidad de la Constitución en beneficio de una confesión
religiosa determinada, sino como un indicador de una realidad sociológica,
cual es la mención expresa a la confesión indiscutiblemente más arraigada
y extendida en nuestro país, lo que en ningún momento implica una
discriminación por parte de los poderes públicos para las demás
confesiones o para los ciudadanos confesionales (Sala Constitucional,
resolución número 2008-017067 de las nueve horas y cincuenta y dos
minutos del catorce de noviembre de dos mil ocho. En el mismo sentido, ver
las resoluciones 13421-2008 de las nueve horas y veintiocho minutos del
dos de septiembre de dos mil ocho, 9768-2008 de las once horas y treinta y
tres minutos del trece de junio de dos mil ocho, 5695-2008 de las trece
horas y once minutos del once de abril de dos mil ocho, entre otras).”17
En ese sentido, ver Código de Derecho Canónico. Canon 1254 a 1258.
En ese sentido, ver BRENES ALVAREZ (Pedro). La condición jurídica de la Iglesia Católica en
Costa Rica, p. 78 y stes.
16 Procuraduría General de la República. Oficio N° OJ-076-1999 de 23 de junio de 1999,
suscrito por la Lic. L. Lupita Chaves Cervantes, Procuradora Adjunta. En consulta realizada por el
Pbro. Lic. Carlos Enrique Balma Alfaro, canciller - Curia Metropolitana, donde solicita criterio sobre
el cobro y eventual pago de impuestos por servicios municipales, que varias municipalidades
realizan a Temporalidades de la Iglesia Católica.
17 Procuraduría General de la República. Informe rendido en el expediente judicial N° 0814
15
17
Resulta de interés destacar los alcances del artículo 75 de la Constitución Política,
analizado en un voto salvado, redactado por el Magistrado Adrián Vargas B,
entre la confesionalidad del Estado costarricense y su carácter de sociedad
democrática, republicana y pluralista, donde explica que:
“El constituyente de mil novecientos cuarenta y nueve optó por establecer
en el país un sistema que al mismo tiempo reconoce la libertad religiosa y el
carácter oficial de la Religión Católica, Apostólica, Romana. Dispone
expresamente el numeral 75:
“Artículo 75.- La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado, el
cual contribuye a su mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la
República de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las
buenas costumbres.”
El nuestro es, por voluntad del Poder Constituyente Originario, un Estado
confesional, pero al mismo tiempo un ámbito de libertad para el pleno
ejercicio de cualesquiera convicciones que no atenten contra los valores
que en el propio artículo 75 se consignan. Se trata de dos principios de
contenidos disímiles y de muy compleja armonización. Por un lado, la
confesionalidad del Estado lleva a que la Religión Católica, Apostólica,
Romana tenga una posición preponderante en los actos oficiales, así como
le confiere una participación simbólica en éstos. Permite igualmente que el
Estado contribuya en el mantenimiento de sus gastos, lo que no impide que
contribuya en favor de otras, en la medida que la realidad fiscal lo permita y
siempre que con ello no se vulnere la libertad religiosa. Lo que la
confesionalidad no implica es la asunción de un Estado que deba tomar sus
decisiones basado en preceptos religiosos de ninguna especie. El Estado
existe por y para la sociedad civil que mediante el contrato social lo crea. Su
finalidad es satisfacer los intereses y necesidades de sus habitantes, no el
acatamiento de dogmas religiosos de cualquier tipo. Por su parte, la libertad
religiosa, también es reconocida en el propio artículo 75 constitucional, así
como en diversos instrumentos internacionales vigentes en el país (cfr.
artículos 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, 18 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, 2 y 13 del Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, 5º de la
Convención Relativa a la Lucha Contra las Discriminaciones en la Esfera de
la Enseñanza, 2º y 3º de la Declaración sobre los Derechos de las Personas
Pertenecientes a Minorías Nacionales o Étnicas, Religiosas y Lingüísticas,
III de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, 12
y 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 3º del
Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos
en Materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales -Protocolo de
014086-0007-CO, tramitado en la Sala Constitucional -visible a folios 79 a 101-. Donde se emitió el
Voto Nº 14175-2010, de las 14:30 horas del 25 de agosto del 2010. Acción de inconstitucionalidad
promovida por la Asociación Iglesia de Dios, Peña de Horeb Pentecostés Internacional para la
honra y gloria de Dios contra varios artículos del "Reglamento para el Funcionamiento Sanitario
de Templos o Locales de Culto", por estimarlos contrarios a los principios de igualdad, derecho a
la asociación lícita, y libertad de culto.
18
San Salvador-, etc.), imponiendo al Estado un deber de abstención, según
el cual debe evitar interferir en el libre disfrute de las convicciones
espirituales de cada persona. Debe permitir que cada quien decida
libremente si desea creer en la existencia de una deidad o si por el contrario
adopta una actitud de incredulidad (agnosticismo) o de negación (ateísmo).
Esto es lo que se ha dado llamar “libertad de culto”, entendida como el
derecho de la persona de acoger o rechazar determinadas convicciones
espirituales, sin que nadie le pueda imponer las propias, ni siquiera el
Estado. Debe asimismo propiciar que cada persona que haya elegido seguir
una doctrina de fe, pueda optar por la que considere verdadera (libertad
religiosa, en sentido estricto), incluso si difiere de la que profesa la mayoría
o de la que oficialmente adopta el Estado. Finalmente, debe permitirse el
libre ejercicio de los ritos propios de cada culto (libertad de expresión
religiosa), en la medida, claro, en que con ello no se vulneren otros valores
de rango fundamental. Como si esta dicotomía no fuera suficientemente
compleja, además la misma Constitución Política debe ser interpretada en
forma sistemática, de modo que se contemple el reconocimiento de valores
tales como la libertad de asociación (artículo 25), la autonomía de la
voluntad (artículo 28), la libertad de expresión (29), la igualdad ante la Ley
(33), etc. Por otra parte, el carácter genérico y político de las normas
constitucionales imponen –al momento de interpretarlas- su concretización,
es decir, la adecuación de las normas a parámetros actuales de tiempo y
espacio, que definan su significado en el presente. Así, para analizar la
constitucionalidad de cualquier acto a la luz del artículo 75 constitucional, es
preciso tomar en consideración este delicado equilibrio entre la
confesionalidad del Estado costarricense y su carácter de sociedad
democrática, republicana y pluralista.” 18
De la cita anterior, se evidencia el Estado confesional promulgado por el Poder
Constituyente Originario a la Religión Católica, Apostólica, Romana, así como el
ámbito de libertad para el pleno ejercicio de cualesquiera convicciones que no
atenten contra los valores - libertad religiosa y libertad de culto-, reconociendo
valores como la libertad de asociación (art. 25 C.Pol), la autonomía de la voluntad
(art. 28 C.Pol), la libertad de expresión (art. 29 C.Pol), la igualdad ante la Ley (art.
33 C.Pol)-, entre otros.
Tomando en consideración esa libertad religiosa y libertad de culto, la Sala
Constitucional19 externó en su momento el principio de la neutralidad religiosa del
Estado en el ámbito educativo, pero posteriormente en la Resolución Nª 17322014 se modificó el criterio respecto a la existencia de ese principio. Dicho
principio sustentó los argumentos del voto salvado20 del Magistrado Jinesta y la
Sala Constitucional. Voto Nº 17616-2005 de las 14:44 horas del 21 de diciembre del 2005.
Consulta legislativa facultativa de constitucionalidad respecto del proyecto de Ley "Declaratoria del
señorío de Jesucristo sobre Costa Rica", que se tramita bajo expediente legislativo N°15483.
19 En el Voto N° 2013-2010 de las 14:54 horas del 2 de febrero de 2010.
20 Sala Constitucional. Voto Nº 1732-2014 de las 15:00 horas del 11 de febrero de 2014. Recurso
de amparo contra el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y el Poder Legislativo por la “Declaración de
Consagración” realizada “al amor y protección de Dios Todopoderoso, a través de la intercesión de
María nuestra Señora, la Reina de los Ángeles” el 2 de agosto de 2013, durante la realización del
18
19
Magistrada Campos, para evocar la infracción de la libertad religiosa y del
principio de la neutralidad religiosa de los poderes públicos. Señalando en sus
consideraciones lo siguiente:
“El Magistrado Jinesta y la Magistrada Campos salvan el voto y declaran con lugar
el recurso por infracción de la libertad religiosa y del principio de la neutralidad
religiosa de los poderes públicos, por las razones que redacta el primero.
…
II.- DISCREPANCIA ESPECÍFICA CON PRESUNTA INADMISIBILIDAD DEL
ASUNTO QUE SEÑALA EL VOTO DE MAYORÍA. Estimamos que el
Considerando III de la redacción de la mayoría, yerra, al indicar que el presente
asunto debió ser “rechazado de plano, por la elemental razón de que este Tribunal
no tiene competencia para enjuiciar un acto de naturaleza religiosa (…) el acto
que se impugna no es imputable a ningún órgano o funcionario del Estado
costarricense, sino que es parte del rito de la misa católica. Estamos (…) ante un
acto estrictamente religioso, regulado conforme a los cánones de la religión
Católica, Apostólica y Romana, sobre el cual este Tribunal carece de
competencia”. Desde luego que los que suscribimos el voto disidente, no
juzgamos un acto religioso celebrado según un rito determinado, por cuanto, como
tal, se enmarca dentro de la libertad religiosa. Lo que conocemos y resolvemos,
son las expresiones, nada más y nada menos, imputables a los Presidentes de
los supremos poderes y que, como hemos indicado, quebrantan palmariamente la
libertad religiosa y el principio de la neutralidad religiosa.
III.- ANTECEDENTE: ADMISION DEL PRINCIPIO CONSTITUCIONAL DE LA
NEUTRALIDAD RELIGIOSA DE LOS PODERES PÚBLICOS. Este Tribunal
Constitucional en el Voto No. 2013-2010 de las 14:54 horas del 2 de febrero de
2010, admitió, de manera explícita el principio constitucional de la neutralidad
religiosa, en relación con la libertad en la materia, con lo que no puede ahora decir
la mayoría que tal principio constitucional no existe. En tal sentencia, la mayoría
del Tribunal, consideró lo siguiente:
“Redacta el Magistrado Jinesta Lobo; y,
CONSIDERANDO:
(…)
IV.- ESTADO CONFESIONAL Y LIBERTAD RELIGIOSA. El artículo 75 de la
Constitución Política establece lo siguiente:
“La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado, el cual contribuye
a su mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la República de otros cultos
que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres.”
A partir de este precepto constitucional es posible señalar que el Estado
costarricense es de carácter confesional, en cuanto se declara que un credo
religioso determinado es el del Estado y éste tiene el deber de contribuir a
mantenerlo. Se le concede, en contra de las más modernas tendencias del
Derecho constitucional comparado, un trato diferenciado a la Religión Católica,
Apostólica y Romana. Este numeral constitucional impide concluir que el
Estado costarricense, como la gran mayoría de los contemporáneos, tengan un
carácter aconfesional o laico. El carácter confesional del Estado se agota en
acto litúrgico correspondiente a la celebración de la Virgen de los Ángeles; por considerar la
conducta de las autoridades recurridas violatoria de los principios democráticos, de pluralidad y
libertad de creencias.
20
tener a la Religión Católica, Apostólica y Romana como la oficial y en el deber
de aquél de contribuir a su mantenimiento, lo que no excluye que el Estado
mantenga relaciones de colaboración positiva con otras confesiones o
congregaciones religiosas. La cláusula del Estado confesional debe ser objeto
de una interpretación y aplicación restrictiva, en cuanto, ineluctablemente,
impacta la libertad religiosa en su más pura expresión. Empero, la propia
norma constitucional, declara que el Estado no debe impedir el libre ejercicio de
otros cultos o religiones que no se opongan a la moral o las buenas
costumbres, con lo que, pese a la confesionalidad, se proclama la libertad
religiosa y el deber estatal de colaborar positivamente con todas aquellas
congregaciones, iglesias o confesiones que surjan en el contexto social y
merezcan, por una serie de circunstancias objetivas, su aceptación y
reconocimiento. Esta parte del artículo 75 constitucional debe ser concordado
con el ordinal 28, párrafo 1°, en tanto garantiza la libertad de conciencia,
pensamiento y opinión. A la luz del artículo 75 constitucional y, sobre todo, de
su segunda parte, el libre ejercicio de la religión se transforma en un valor
constitucional de gran relevancia. De otra parte, la libertad de culto indicada en
el artículo 75 constitucional debe encontrarse, imperativamente, subordinada a
la tolerancia que es consustancial al respeto de la dignidad humana (artículo 33
constitucional) que se erige en un valor supremo del sistema de los valores de
los derechos fundamentales y humanos. En suma, la Constitución de 1949,
armoniza el Estado confesional con la libertad religiosa, entendida como un
valor constitucional preciado y de primer orden.
(…)
VI.- PRINCIPIO DE LA NEUTRALIDAD RELIGIOSA DEL ESTADO EN EL
ÁMBITO EDUCATIVO. A partir de la regulación separada de la religión y la
educación en la norma fundamental, resulta factible inducir el principio de la
neutralidad religiosa del Estado en el ámbito educativo, de acuerdo con el cual
los poderes públicos deben asumir una posición aconfesional en el terreno
educativo para promover y fomentar la diversidad y libertad religiosa. Tanto es
así que, si bien el Estado debe supervisar y fiscalizar la educación privada,
también, debe estimularla y fomentarla, con lo que pueden surgir, en ese
contexto, centros de enseñanza fundados por determinadas congregaciones,
iglesias o comunidades religiosas. Conforme al principio de la neutralidad
religiosa, los poderes del Estado deben interpretar los conceptos
constitucionales con fundamento en criterios de aplicación neutrales y que
resulten válidos para todos, esto es, de manera no confesional o vinculada a
una creencia religiosa en particular. La proyección de la neutralidad religiosa
del Estado en la programación, desarrollo y ejecución de políticas públicas,
surge de una serie de valores, principios y normas constitucionales. Así, el
artículo 1° de la Constitución Política, a partir de la proclamación del Estado
costarricense como una “República”, supone la consagración del principio
republicano al que es consustancial la secularización de la esfera pública –a la
que pertenece el sector educativo- y, por consiguiente, el respeto de la libertad
religiosa y de la neutralidad confesional del Estado en esa órbita. De otra parte,
el artículo 33 de la Constitución Política, además de declarar el respeto del
valor constitucional de la dignidad humana, de donde dimanan los derechos
fundamentales y humanos, consagra el principio y derecho a la igualdad de
toda persona, independientemente, de sus convicciones, creencias y
concepciones religiosas. Es menester agregar que el constituyente originario,
también, estableció una sociedad democrática (artículo 1° de la Constitución) y,
por consiguiente, abierta, pluralista en lo ideológico y confesional y tolerante,
siendo que los poderes del Estado tienen la interdicción de promover, en el
campo educativo, un solo credo religioso por aplicación directa del principio
constitucional de la neutralidad religiosa. Finalmente, cabe apuntar que en la
21
Constitución de 1949 existen otras normas que marcan una clara tendencia
laica y a consagrar el principio de la separación –por lo menos imperfectaentre la esfera religiosa y el ámbito político, administrativo, judicial y electoral,
así, a manera de ejemplo, para ser Presidente o Vicepresidente de la
República, Ministro de Gobierno, Magistrado de la Corte Suprema de Justicia o
del Tribunal Supremo de Elecciones se precisa ser del estado seglar (artículos
131, inciso 2°, 142, inciso 3°, 159, inciso 3°, 100, párrafo 1°). Resulta
especialmente llamativo el artículo 28, párrafo in fine, de la Constitución, al
preceptuar que “No se podrá, sin embargo, hacer en forma alguna propaganda
política por clérigos o seglares invocando motivos de religión o valiéndose,
como medio, de creencias religiosas”, precepto constitucional que deja patente
la intención del constituyente originario de separar la esfera política y
administrativa de la órbita religiosa, evitando intersecciones inconvenientes que
puedan frustrar el goce y ejercicio de ciertos derechos fundamentales y
humanos de carácter básico.
IV.- LESIÓN DE LA LIBERTAD RELIGIOSA Y DEL PRINCIPIO
CONSTITUCIONAL DE LA NEUTRALIDAD RELIGIOSA DE LOS PODERES
PÚBLICOS. El artículo 75 de la Constitución, por razones y contextos históricos y
culturales ya modificados y superados, estableció la Religión Católica, Apostólica
y Romana, como la oficial del Estado, a partir de ahí se ha desprendido que el
costarricense es un estado confesional, como pocos existen en el orbe,
particularmente, en algunos estados musulmanes de África y Asia. Aunque se
admita, a la luz del ordinal 75 de la Constitución, la existencia de un Estado
confesional y que en ciertos actos oficiales se utilice el rito de la Iglesia Católica,
Apostólica y Romana, lo cierto es que ese mismo numeral admite la libertad
religiosa y de culto, en respeto de la diversidad y pluralidad religiosa que debe ser
inherente a todo Estado Constitucional de Derecho que pretenda armonizar las
diversas visiones, incluso religiosas, que coexisten en una determinada
organización social. No se puede desprender que la proclamación de un Estado
como confesional supone la anulación de la diversidad y pluralidad religiosa,
mediante la garantía de las libertades religiosas y de culto. Los representantes de
los supremos poderes públicos, están particular y acusadamente llamados a
respetar la libertad religiosa establecida en la Constitución, los poderes públicos
son los más llamados a propiciar un ambiente de pluralidad, diversidad y
tolerancia entre los distintos órdenes religiosos que coexisten en el tejido social.
Precisamente, lo anterior es lo que la doctrina ha denominado el “principio de la
neutralidad religiosa” que deben observar los poderes públicos, para evitar tomar
partido con una confesión determinada y, sobre todo, para evitar cualquier
conflicto de tipo religioso nacido de la intolerancia y la incomprensión. El principio
de la neutralidad religiosa debe ser observado por los poderes públicos, tanto en
un Estado confesional como aconfesional, no se trata, como lo entiende la
redacción de la mayoría, de un principio inexistente en un Estado confesional.
Todo Estado Constitucional de Derecho –confesional o aconfesional- tiene por
uno de sus principales fines y propósitos asegurar el pluralismo –dentro del cual
se encuentra el religioso-, la tolerancia y la coexistencia pacífica. En nuestro
criterio, los Presidentes de los supremos poderes, fueron más allá de participar
con su presencia en un simple acto litúrgico de la Iglesia Católica, Romana y
Apostólica, dado que, procedieron en virtud de la investidura y “la autoridad” que
se les otorgó, a consagrar la organización, funcionamiento y personal del
respectivo poder de la República según las creencias de la Iglesia Católica,
Apostólica y Romana. Con esta actuación, se lesionó la libertad religiosa de todas
aquellas personas que deben acudir a la organización, ejercicio de las
22
competencias y funcionarios públicos de los tres poderes de la República y que no
profesan la religión Católica, Apostólica y Romana. En la sociedad costarricense
contemporánea, conviven de forma pacífica y armoniosa, seguidores del
protestantismo, del judaísmo, del islamismo y desde luego de la Iglesia Católica,
Apostólica y Romana. Esta última confesión ha dejado de tener una hegemonía y
aunque tenga un número considerable de seguidores que la profesan, no por tal
circunstancia se debe soslayar a quienes tienen otra confesión. Los habitantes de
la república y ciudadanos, independientemente, de la confesión religiosa que
siguen, merecen confiar plenamente en los poderes públicos y que no habrá
ninguna discriminación por razón religiosa. Mal hacen los miembros de los
supremos poderes, más aún, sus Presidentes, si públicamente, consagran la
organización, los recursos humanos, materiales y financieros de un poder público
a una confesión determinada, por cuanto, cualquier otra persona con una
confesión distinta podría, de manera razonablemente fundada, considerar que sus
asuntos no serán tratados con igual imparcialidad y objetividad. Los miembros de
los supremos poderes y sus representantes, son los principales llamados a
fomentar la libertad y pluralidad religiosa. En definitiva, el principio de la
neutralidad religiosa de los poderes públicos, es un preciado instrumento para
fomentar la libertad y pluralidad religiosa, en aras de la consecución de bienes y
valores constitucionales inequívocos y de primer orden como la comprensión, la
tolerancia y la coexistencia pacífica. Las creencias religiosas de los miembros de
los supremos poderes, de sus representantes y, en general, de todo funcionario o
servidor público, no están por encima de la Constitución, la que apuesta,
firmemente, por la libertad religiosa y de culto y por el principio de la neutralidad
religiosa de los poderes públicos, ya que éstos últimos, como tales, son
organizaciones al servicio de las personas, independientemente de su credo
religioso, por lo que deben crear la suficiente confianza en la imparcialidad y
objetividad religiosa al momento de ejercer sus competencias y funciones.”
No obstante los argumentos señalado en ese Voto Salvado, la Sala Constitucional
consideró en la Resolución Nº 1732-2014 (resolución de mayoría), por un lado, que no
tiene competencia para enjuiciar un acto de naturaleza religiosa, el cual es regulado
mediante los cánones de la religión Católica, Apostólica y Romana; y por otro lado, que
“de acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico no es posible invocar el principio
de neutralidad religiosa, toda vez que la misma Constitución, por mandato
expreso, le impone al Estado optar por un determinado credo religioso: el oficial.”
Procedemos a transcribir los argumentos esbozados por la Sala Constitucional por ser
de enorme importancia para el análisis de esta iniciativa de ley:
“III.-ASUNTO DE PREVIO Y ESPECIAL PRONUNCIAMIENTO.- Este recurso
debió ser rechazado de plano, por la elemental razón de que este Tribunal no
tiene competencia para enjuiciar un acto de naturaleza religiosa. En efecto, el acto
que se impugna no es imputable a ningún órgano o funcionario del Estado
costarricense, sino que es parte del rito de la misa católica. Estamos, pues, ante
un acto estrictamente religioso, regulado conforme a los cánones de la religión
Católica, Apostólica y Romano, sobre el cual este Tribunal carece de
competencia.
IV.- SOBRE EL FONDO.- Para una correcta y justa decisión en este asunto es
necesario tener en cuenta algunas premisas que se derivan del Derecho de la
23
Constitución (valores, principios y normas). En primer lugar, no hay ninguna
cláusula en ese Derecho que le imponga al Estado el deber de neutralidad
religiosa; todo lo contrario, lo obliga a tener una posición favorable a la religión
Católica, Apostólica y Romano. En segundo término, sí hay una cláusula en el
Derecho de la Constitución que obliga al Estado a respetar el pluralismo religioso.
Estamos, pues, ante un caso, de los pocos en el mundo, donde se equilibra el
Estado confesional con el respeto de la libertad religiosa. En este sentido,
acudiendo a una cultura y larga tradición jurídica como el constitucionalismo
estadounidense, revela que: “(…) es elemental que el sentido de una ley debe, en
primera instancia, ser buscado en el lenguaje con que ese acto se formó, y si las
misma es claro … la única función de las Cortes es hacer cumplir de acuerdo con
sus términos” o cuando el texto legal es “claro y no admite más que un solo
significado el deber de interpretación no se configura y las reglas para esclarecer
significados ambiguos no necesita discusión…” (Caminetti v. United States, 242
U.S. 470, 485 (1917).
Adoptando como marco de referencia lo anterior, el hecho de que los máximos
jerarcas de los Poderes del Estado participen en un acto religioso de la religión
oficial, es conforme con el Derecho de la Constitución. Nótese que incluso en
aquellos países que se han decantado por un Estado laico hay casos donde las
máximas autoridades de sus Poderes participan en eventos religiosos o en actos
oficiales se admite un acto de naturaleza religiosa, verbigracia: en la toma de
posesión del presidente de los Estados Unidos de América ocurre que un ministro
religioso invoca a Dios para que proteja a las nuevas autoridades o, en el
Congreso de ese país, donde un capellán hace una oración invocando la
dirección del todo Poderoso. Este tipo de actos en nada afecta el principio del
pluralismo religioso.
Ahora bien, el meollo de la cuestión en este asunto está en determinar si el acto
de consagración que hicieron los (as) presidentes (as) de los Supremos Poderes
violenta la libertad religiosa y la independencia judicial. Es lógico suponer que
dada la evolución del Derecho de la Constitución en la materia que nos ocupa, si
los (as) presidentes (as) de los Supremos Poderes hacen un acto de
consagración a Dios de su gestión, lo normal es que lo realicen en una actividad
religiosa del credo oficial; aunque ello no impide que lo puedan hacer en una
actividad de otro credo religioso. Por otra parte, no encontramos cómo dicho acto
de consagración en una actividad del credo oficial pueda vulnerar la libertad
religiosa, pues con ello no se afecta ni la dimensión interna –libertad de
conciencia-, ni la dimensión externa –libertad de culto- de ninguna persona, sea
de otros credos religiosos o aquellas personas que ejercicio de esta libertad ha
decidido no creer en un Ser superior o mantiene una postura agnóstica en relación
con el fenómeno religioso. De acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico no es
posible invocar el principio de neutralidad religiosa, toda vez que la misma
Constitución, por mandato expreso, le impone al Estado optar por un determinado
credo religioso: el oficial.
Por otra parte, tampoco vemos una relación de causa a efecto entre el acto de
consagración de los (as) presidentes (as) de los Supremos Poderes del Estado y
el derecho de todo habitante de la República a un Juez independiente, ya que, en
primer término, la presidenta de la Corte Suprema de Justicia no está ejerciendo
una actividad de naturaleza jurisdiccional, sino una de representación, la que en
24
nada compromete el ejercicio de la función jurisdiccional de quienes por mandato
constitucional y legal la ejercen. En segundo lugar, ese acto de consagración en
nada vincula a ningún Juez de la República, quienes deben ejercer la función
jurisdiccional apegados al ordenamiento jurídico, lo que significa, ni más ni menos,
que no pueden hacer ningún tipo de favorecimiento o discriminación a favor o en
contra de los usuarios de justicia en razón de su credo religioso. Estos
razonamientos también son aplicables para los funcionarios del Poder Legislativo
y el Ejecutivo.
Ahora bien, distinto es el hecho individual de desaprobar el texto constitucional en
lo referente al Estado confesional. En esta dirección, es importante traer a
colación las palabras del gran Juez de la Corte Suprema de Justicia de los
Estados Unidos de América, Felix Frankfurter, quien redactó la opinión
mayoritaria en caso Gobitis de 1940, cuando afirmó lo siguiente: “Quienes
pertenecen a una de las minorías más perseguidas y humilladas de la historia (él
era judío) no puede quedarse indiferente ante las libertades que la Constitución
garantiza. Si fuesen relevantes mis ideas personales, me adheriría a la
concepción general de la libertad sobre la que se basa la opinión de la mayoría
del Tribunal que para mí representa el pensamiento y el comportamiento de toda
una vida. Pero nosotros jueces no somos judíos, ni católicos, ni agnósticos
[agregamos ni evangélicos-cristianos]. Todos, absolutamente todos, debemos a la
Constitución el mismo respeto y la misma consideración, y nuestros deberes como
jueces nos obligan en la misma medida… Como juez de este Tribunal no estoy
legitimado para manifestar mi opinión individual sobre las distintas opciones
políticas que a priori son compatibles con nuestra Constitución, esté de acuerdo
con ellas o las considere completamente equivocadas”.
En resumen: el Juez constitucional debe respetar el texto de la Carta Política aun
y cuando no esté de acuerdo con él porque considera que no responde a la
realidad debido a que, por el transcurso del tiempo, han ocurrido cambios sociales
y culturales en el colectivo.
Sólo el poder constituyente, en sus diversas modalidades, es el llamado a
actualizar y corregir el Derecho de la Constitución (valores, principios y normas),
sin que esta afirmación implique desconocer el instituto de la mutación
constitucional por vía de la interpretación judicial, siempre y cuando respete el
texto escrito, su esencia y finalidad, así como garantice el principio de unidad
constitucional, el contenido esencial de las libertades y derechos fundamentales y
no altere la distribución de competencias asignadas por el constituyente a los
órganos constitucionales y de relevancia constitucional, a los entes públicos, al
Estado nacional y a los gobiernos locales. Hay una excepción a lo que venimos
afirmando, y es cuando estamos en presencia de principios y normas
constitucionales de contenido abierto, donde, en estos supuestos, el Juez
constitucional tiene un margen mayor de interpretación. Empero, aun en estos
casos, el Juez debe tomar muy en cuenta que en una sociedad pluralista y
democrática no es posible imponer una sola opción al colectivo, en especial a los
actores políticos que gozan de legitimidad democrática, cuando el texto
constitucional, dada la forma en que está redacto el principio o la norma, admite
varias alternativas todas ellas compatibles con el Derecho de la Constitución.”21
21
Ibid.
25
Conforme con la jurisprudencia constitucional citada, se concluye que en nuestro
ordenamiento jurídico no es posible invocar el principio de neutralidad religiosa. Antes
bien, el propio texto constitucional expresa el mandato del Estado de optar por un
determinado credo religioso que es el oficial, sea la religión Católica, Apostólica y
Romano, entendido éste como la confesionalidad del Estado costarricense.
No obstante lo anterior, esa misma disposición establece una cláusula donde se obliga
al Estado a respetar el pluralismo religioso, lo cual es considerado por la Sala
Constitucional como el equilibrio entre el Estado confesional y el respeto de la libertad
religiosa.
Adicionalmente, subraya dicha resolución, el necesario
respeto a la norma
constitucional, la cual debe ser guardada por el juez constitucional, señalando que “el
Juez constitucional debe respetar el texto de la Carta Política aun y cuando no esté de
acuerdo con él porque considera que no responde a la realidad debido a que, por el
transcurso del tiempo, han ocurrido cambios sociales y culturales en el colectivo.”
Finalmente expresa, que como única respuesta a un posible cambio, se remite al
poder del constituyente, en sus diversas modalidades, el cual es el llamado a actualizar
y corregir el Derecho de la Constitución en los ámbitos de valores, principios y normas.
2.6. Algunas consideraciones sobre la reforma a un Estado Laico
Debido a la confesionalidad del Estado costarricense, y para el análisis de esta
iniciativa, se hace necesario incluir algunas reflexiones que se han externado sobre la
propuesta de reforma hacia un Estado Laico.
Al ser éste un tema de interés nacional, en los diversos medios de comunicación
colectiva se ha sostenido diversos análisis del presente proyecto de ley, por lo
que esta asesoría consideró oportuno realizar un recuento general de lo discutido
en los diversos paneles. Es preciso señalar que siempre al inicio de esos análisis
se aborda el tema jurídico de la reforma para alcanzar un Estado Laico.
En el programa de radio Nuestra Voz22, se realizó una serie de entrevistas a
distintas personalidades para referirse al proyecto de ley. En principio, se
refirieron al tema del Estado Laico. A continuación se resumen las opiniones
emitidas de la siguiente manera:

El señor Daniel Soley, Viceministro de la Presidencia, señaló que Costa
Rica es el único país del continente que confiesa la religión Católica como
Radio Monumental. Programa Nuestra Voz, bajo la conducción de la periodista Amelia
Rueda, de 4 de agosto de 2014, referente a “Ley de la libertad religiosa abriría portillo para dar
beneficios a otras iglesias.
Puede ser escuchado en el sitio web: http://www.monumental.co.cr/programas/90/Nuestra-Voz
22
26





oficial del Estado,y que debe realizarse una reforma para adquirir la
condición de Estado Laico.
El señor Fabián Volio, especialista en Derecho Constitucional indicó que el
proyecto de ley no resuelve el problema de la Constitución Política, y que
regula la situación con diferentes religiones.
La señora Monserrat Sagot, Socióloga, consideró que el proyecto de ley no
resuelve el problema del Estado Laico, para ello debe existir una reforma
constitucional.
El señor Juan Luis Jiménez, Diputado, manifestó que es más importante la
reforma constitucional del artículo 75.
El señor Mario Redondo, Diputado, indicó la necesidad de una reforma
hacia un Estado Laico.
La señora Emilia Molina, Diputada, expresó el compromiso hacia un Estado
Laico y un mismo trato a todas las religiones.
En el programa de radio Hablando Claro23 se entrevistó al señor Jaime Ordoñez,
especialista en Derecho Constitucional acerca del tema del Proyecto de Ley; para
ello realizó una explicación sobre la evolución del Estado laico a confesional. A
continuación se resume lo explicado:
El Estado nacional de fin de siglo XIX, donde los líderes nacionales eran
laicos –masones-, considerando el Estado Laico, es decir separar lo civil de
lo religioso, garantizando la libertad de culto. Por ello se explica que la
Constitución de 1871 era laica.
Por otra parte, la Iglesia Católica tenía un gran peso en la década de los
cuarenta, con los aportes de Monseñor Sanabria, Y es en año 1949 donde
se modifica el artículo 75 constitucional, indicando que el Estado es
católico, y permite la libertad de culto.
Con esta reforma retrocedemos a Estado confesional. Es el último país de
América Latina en ser Estado confesional, ni México, ni Brasil –que son
países con alto grado de religiosidad- son confesionales.
La reforma del artículo 75 de la Constitución Política debe avanzar al
Estado Laico (civil-orden religioso). El Papa ha insistido en el Vaticano que
prefiere el Estado Laico, para fortalecer los órdenes civil y religioso. La
Curia de Costa Rica se oponía a la reforma del artículo 75 constitucional.
En un artículo de opinión, publicado en el Diario Extra, escrito por el señor Jaime
Ordónez, señala que con la iniciativa en estudio, se pasa de un Estado confesional a
un Estado multiconfesional. Veamos:
“En lugar de avanzar, Costa Rica retrocede. El Proyecto de Ley convocado por el
presidente LG Solís y su ministro de la presidencia, el pastor luterano con licencia, Melvin
Jiménez (llamado curiosa y casi irónicamente Proyecto de Ley para Libertad Religiosa y
de Culto -Expediente 19.099), constituye un gravísimo paso atrás. No sólo nos haría
23 Radio Columbia. Programa Hablando Claro, bajo la conducción de la periodista Vilma Ibarra
de 18 de agosto de 2014, referente a Libertad Religiosa.
Puede ser escuchado en el sitio web: http://www.hablandoclarocr.com/
27
retroceder más de 140 años en materia de secularización y modernidad política, sino que
propone algo absurdo: pasar de un Estado uniconfesional a algo mucho más grave, un
Estado
multiconfesional.
Solo su lectura causa escalofríos. Le hace a uno pensar que los viejos líderes que
fundaron nuestro Estado en el siglo XIX (Carrillo, Guardia, Jesús y Ricardo Jiménez), la
mayoría de ellos seculares y librepensadores, por no hablar en el siglo XX de gente como
Figueres Ferrer, Oduber Quirós o Rodrigo Facio, quienes creían en la modernidad política
y en la clara separación del Estado y la Iglesia, deben estar desde sus sepulcros
asombrados y estupefactos. Con seguridad, no entienden cómo un país puede volverse
tan parroquial y tan aldeano, retroceder tantos pasos en el curso de la historia y -sobre
todo- estar hoy tan atrapado por la red de intereses de una multitud de iglesias, cultos,
congregaciones y hasta oratorios de garaje, panderetas y micrófonos de altavoz que
tienen mareada a nuestra clase política. Y, aparentemente, secuestrada.
El texto del Proyecto tiene varias consecuencias peligrosas y claramente inconvenientes
para el país.”24
En igual sentido, la periodista Vilma Ibarra publica un artículo de opinión, en el que
señaló que el mencionado proyecto plantea la conversión de Costa Rica en un estado
multiconfesional. Al respecto mencionó:
“Para garantizar y enmarcar nuestras libertades esenciales, entre ellas la libertad
de profesar o no una fe, los ticos tenemos la Carta de las Naciones Unidas, así
como otra variedad de tratados internacionales que hemos adherido o promovido
abiertamente como el mismísimo Pacto de Derechos Humanos (Pacto de San
José) y por supuesto, la Constitución Política que nos rige, que si bien es cierto
deviene en su esencia de la de 1871, también planteó en su versión de 1949 el
establecimiento (a contrapelo de las ideas liberales anteriores) del estado
confesional católico.
Hace años se viene hablando de la necesidad de modificar el art. 75 de la Carta
Magna para dar paso a un estado laico; que siga garantizando la libertad religiosa
y de culto, pero que se deshaga de la añeja dependencia de la confesionalidad;
algo tan en desuso que hasta el papa Francisco aconseja abandonar.
Pero aquí no solo es difícil avanzar hacia la modernidad sino que por el contrario,
al menor descuido, unas cuantas fuerzas ultraconservadoras intentan que la
sociedad dé marcha atrás a como haya lugar.
En este cortísimo periodo de extraordinarias legislativas en que el Ejecutivo tiene
potestad de agenda, se convocaron 70 proyectos de ley, lo cual aunque dificulta
establecer contundentemente cuáles son las prioridades del gobierno, sí envía
señales sobre sus intereses. Y la nueva administración convocó el proyecto “Ley
para la Libertad Religiosa y de Culto”.
Amén de que ya se argumentó que la iniciativa está de algún modo viciada porque
fue convocada por el ministro (Obispo) de la Presidencia que no puede
deslindarse de su condición clerical (la misma que lo tiene en vilo en tanto se
pronuncia la Sala IV) el proyecto propone que Costa Rica se convierta en un
estado multiconfesional y propicia un paraguas estatal para algunas
denominaciones religiosas.
Como si esto fuera poco, no solo propone crear la Dirección de Asuntos
Religiosos en el Ministerio de Justicia, sino además un Consejo Consultivo Asesor
ORDÓNEZ (Jaime). “¿Financiar iglesias con nuestros impuestos?” Página abierta. Periódico
Diario Extra, publicado el martes 12 de agosto de 2014. En el apartado de Anexos de este informe,
se incorpora el artículo de opinión completo.
24
28
de Asuntos Religiosos lo cual, a juicio de expertos, no es sino la intromisión de
algunas iglesias en la definición de políticas públicas relacionadas con los asuntos
de la fe. Para terminar, otorga financiamiento estatal para esas denominaciones.
Este proyecto ornitorrinco debe ser retirado de la Asamblea. El gobierno debe
avanzar en el inactivo establecimiento de un acuerdo bilateral con el Vaticano,
modificar el artículo 75 de la Constitución para derogar el estado confesional y las
transferencias que lo acompañan, dejar al Ministerio de Salud que regule el
funcionamiento de las iglesias (casas, edificios, galerones o garajes, no importa)
donde operen congregaciones de fe de cualquier tipo (para eso es la libertad
religiosa que ya tenemos) pero sí con mínimos estándares de higiene y salud, que
fue justamente lo que pretendía hacer la Dra. María Elena López, cuando el
Ministro de Presidencia se le paró en la escoba.
En fin, dejar de legislar en lo que no hace falta y ponerse a trabajar como Dios
manda.” 25
En otro artículo de opinión, publicado en La Prensa Libre26, se cuestiona si Costa Rica
debe convertirse en Estado laico; así el diputado Mario Redondo se manifiesta a favor,
y la diputada Marta Arauz, en contra. Ambos indicaron:
“Mario Redondo
Estoy de acuerdo, siempre y cuándo se entienda debidamente, pues para algunos
el hecho de que el Estado no tenga una religión de preferencia implica que sea
ateo, que saque a Dios y el pensamiento cristiano de todo ámbito de acción, lo
cual no sería una tesis aceptable. Creemos que este debe ser un Estado que sin
confesar una religión en particular sea uno que permita, propicie y facilite el
funcionamiento de diversos cultos en el país, siempre y cuando estos no atenten
contra la dignidad humana. Las personas mientras más sólidas espiritualmente,
mejores ciudadanos. Cuando hablo de una ley de iglesias que regule, no estoy
hablando de que se otorguen privilegios. Hablo de que no se les trate
discriminatoriamente, de posibilidades para el ejercicio de su fe.
Marta Arauz Mora
Diputada Partido Liberación Nacional
En realidad, en un país de tradición religiosa como el nuestro, tratar de cambiar la
posición del Estado al respecto, en estos momentos, se puede decir es hasta
peligroso.
La religiosidad del pueblo costarricense le ha brindado grandes valores que el
costarricense tiene que mantener siempre muy ponderados, pues son los que nos
han dado la identidad, no podemos perderlos.
¡Qué miedo que por entrar a un experimento, nosotros perdamos lo más
importante que tenemos como son los valores del ser costarricense!
Mi posición es más ontológica, más de valor de espíritu, que es lo que considero
ha sostenido al ser costarricense.”
IBARRA (Vilma), Libertad religiosa.
Tomado del sitio web: http://www.hablandoclarocr.com/index.php/hablando-claro/columnas-larepublica/1247-libertad-religiosa
26 La Prensa Libre, ¿Debe Costa Rica convertirse en Estado laico? Escrito por Opinión, publicado
el miércoles 13 de Agosto de 2014.
25
29
Adicionalmente a las opiniones emitidas, en el apartado de “Anexos” del presente
informe, se transcriben otros artículos de opinión, los cuales fueron suscitados a la luz
del análisis de la presente propuesta legal. Por lo que se recomienda la lectura de los
mismos, con el afán de dar mayor ilustración al tema.
Considerando todos los argumentos esgrimidos, esta asesoría recomienda el análisis
pausado y comedido de la reforma que se plantea en la presente iniciativa legislativa,
con el objeto de respetar los principios constitucionales estudiados en el presente
informe (moral universal, las buenas costumbres, el resguardo del orden público,
derechos de terceros, la salud, la seguridad nacional, libertad religiosa, libertad de
expresión, libertad de pensamiento, entre otros), para no vulnerar ninguna disposición
de orden constitucional.
III. ANÁLISIS SOBRE EL ARTICULADO
En el presente apartado se realizará el análisis por ejes temáticos, de acuerdo con las
consideraciones más relevantes a observar.
3.1-Sobre el objeto, ámbito de aplicación y del derecho de la libertad religiosa
El artículo 1 del proyecto enmarca el objeto de la ley en “garantizar el ejercicio digno de
los derechos a la libertad religiosa y de culto, incluyendo la libertad de opinión y de
conciencia, y la libertad de asociación y de reunión, que goza la población
costarricense”. Para el análisis de este tema, remitimos al apartado II sobre
Consideraciones de fondo del presente informe, donde se realizó un estudio y análisis
jurisprudencial de la Sala Constitucional, relacionado con la aplicación de éstos
principios con nuestro derecho interno.
Como comentarios adicionales, se retoma lo indicado en un programa de radio27, donde
se realizaron manifestaciones sobre el derecho a evangelizar que enmarca el proyecto
de ley. La socióloga Monserrat Sagot manifestó que es un derecho que no está
negado. Por su parte, el diputado William Alvarado considera la necesidad de la
regulación de religiones; por otro lado, el diputado Mario Redondo indicó que genera
derechos, creencias, se practica la fe, para que no exista discriminación. Finalmente,
la diputada Emilia Molina considera que debe existir el mismo trato a todas las
religiones.
En otro programa de radio28, el analista Jaime Ordoñez, señaló entre otros temas que la
libertad de culto ya está permitida; y que el proyecto de ley es paradójico, pues
entiende la religión bíblica, y desconoce la filiación religiosa de las dos terceras partes
de creencias del mundo, concluyendo que la religión es un aspecto personal.
Radio Monumental. Programa Nuestra Voz, bajo la conducción de la periodista Amelia Rueda
de 4 de agosto de 2014, referente a “Ley de la libertad religiosa abriría portillo para dar beneficios
a otras iglesias.
28 Radio Columbia. Programa Hablando Claro, bajo la conducción de la periodista Vilma Ibarra
de 18 de agosto de 2014, referente a Libertad Religiosa.
27
30
El artículo 1, en la última frase del primer párrafo, enuncia como una de sus
pretensiones, el establecer los parámetros para el funcionamiento de las
organizaciones religiosas. Para ello, es oportuno recordar lo manifestado por la Sala
Constitucional, en relación con la libertad religiosa y las exigencias de los poderes
públicos:
“Tal como se dijo antes, ha sido tesis de principio de este Tribunal que la libertad
religiosa encierra, en su concepto genérico, un haz complejo de facultades. En el
plano individual, implica la libertad de conciencia –determina en qué creo y qué no
creo-. En el plano social, conlleva la libertad de culto, lo que se traduce en el
derecho a practicar externamente la creencia hecha propia. Por otra parte, el
contenido esencial de la libertad religiosa está integrado por el derecho al
proselitismo o propaganda, la libertad de congregación o fundación, la libertad de
enseñanza, el derecho de reunión y asociación y los derechos de las
comunidades religiosas. La libertad de culto comprende el derecho a mantener
lugares de culto y practicarlo, tanto dentro del recinto como en el exterior, siempre
dentro de las limitaciones establecidas por el ordenamiento jurídico,
especialmente por el Derecho de la Constitución. En la precisión de las
limitaciones a esta dimensión objetiva de la libertad religiosa, se debe de tomar en
cuenta la particularidad de cada comunidad religiosa, evitando que los parámetros
exigibles se funden en las condiciones específicas de otras comunidades
religiosas. En este sentido, la liturgia de un culto no resulta de aplicación al otro.
Las posibles limitaciones deben fundarse en sus propios ritos o expresiones
externas y no en los ajenos, para lo cual se hace necesario recurrir a elementos
antropológicos, sociológicos y culturales. En pocas palabras, las limitaciones a la
libertad de culto de un grupo religioso no pueden tener como punto de referencia
los ritos, la liturgia ni las expresiones externas de otro culto. En este sentido, las
limitaciones necesariamente han de tener como basamento elementos objetivos,
razonables, de seguridad y salubridad, sin tomar como referencia las que
correspondan a la práctica de otros grupos religiosos. Ahora bien, al potenciar la
particularidad de cada grupo religioso para determinar si las limitaciones son
legítimas, debe evitarse que tales exigencias dejen sin contenido material la
libertad religiosa en su expresión social. La riqueza y variedad del fenómeno
socio-cultural que se evidencia en las diversas opciones religiosas y cultos, exige
que las regulaciones de los poderes públicos no ignoren la especificad de cada
comunidad, pues de lo contrario podría vaciarse de contenido esencial la libertad
religiosa. Las exigencias deben ser mínimas, únicamente fundadas en cuestiones
de seguridad y salubridad, pues de lo contrario se estaría negando a un grupo de
ciudadanos el derecho a expresar públicamente sus creencias. En el caso de las
normas que contiene el reglamento cuya constitucionalidad se objeta, no se
observan restricciones que limiten irrazonablemente la libertad religiosa, tal como
se expondrá en el siguiente apartado. No se trata de disposiciones que sean
desproporcionadas, irrazonables o que ignoren, arbitrariamente, las
particularidades de las diversas comunidades que ejercen la libertad de culto.” 29
Sala Constitucional. Voto Nº 14175-2010, de las 14:30 horas del 25 de agosto del 2010.
Acción de inconstitucionalidad promovida por la Asociación Iglesia de Dios, Peña de Horeb
Pentecostés Internacional para la honra y gloria de Dios contra varios artículos del "Reglamento
para el Funcionamiento Sanitario de Templos o Locales de Culto", por estimarlos contrarios a los
principios de igualdad, derecho a la asociación lícita, y libertad de culto.
29
31
De forma que las regulaciones de los poderes públicos, en cuanto a las limitaciones a
la libertad de culto de un grupo religioso, deben estar fundamentadas en elementos
objetivos, razonables, de seguridad y salubridad. Esto no significa que la legislación
propuesta pueda revertir tales aspectos, al punto de hacer nugatorio el derecho de
potestad de imperio del Estado para satisfacer el interés de las organizaciones
religiosas.
Ahora bien, las disposiciones que se estipulan en el capítulo I “Objetivo y ámbito
de aplicación” llaman a confusión y a la contradicción, puesto que en el numeral 130
se excluye de la aplicación de esta normativa a la religión católica con la frase
“Esta ley no será aplicable a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.” De
seguido, en el artículo 331 pese a establecer la prohibición de discriminar por
creencias religiosas, inmediatamente después, en el artículo 632 procede a excluir
una serie de entidades y actividades del ámbito de la aplicación de la ley, que son
consideradas religiones para otros (esoterismo, ocultismo etc.).
Lo anterior, nos conduce a concluir que el proyecto en sí mismo es
discriminatorio, por cuanto únicamente será de aplicación para algunas religiones
o cultos, no así para todas las religiones que se encuentran en ejercicio en el
país.
Para efectos ilustrativos, se considera oportuno recordar los argumentos
esbozados en el voto salvado del magistrado Adrián Vargas B., en la consulta
legislativa facultativa de constitucionalidad respecto del proyecto de Ley
"Declaratoria del señorío de Jesucristo sobre Costa Rica", donde señala:
“El proyecto de ley a la luz del Derecho de la Constitución. El proyecto
en consulta, en su artículo único, declara “…al Señor Jesucristo como el
Señor de Costa Rica”. Con ello, el legislador pretende positivizar una
realidad de carácter meramente espiritual, que los cristianos aceptamos
como dogma, no Su señorío sobre el país, sino sobre el universo.
ARTÍCULO 1.- Objeto. La presente ley tiene por objeto garantizar el ejercicio digno de los
derechos a la libertad religiosa y de culto, incluyendo la libertad de opinión y de conciencia, y la
libertad de asociación y de reunión, que goza la población costarricense, bajo el amparo del
artículo 75 de la Constitución Política y de los tratados internacionales en materia de Derechos
Humanos, debidamente ratificados por Costa Rica. Asimismo, pretende establecer los parámetros
para el funcionamiento de las organizaciones religiosas.
Esta ley no será aplicable a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
31 ARTÍCULO 3.- Prohibición de discriminación por creencias religiosas.
Se prohíbe toda
acción u omisión que, directa o indirectamente, discrimine a una persona o grupo de personas por
razón de sus creencias religiosas.
32 ARTÍCULO 6.- Materia excluida. Quedan fuera del ámbito de aplicación de la presente ley, las
actividades y entidades cuya finalidad esté relacionada con el estudio, la práctica y
experimentación de los fenómenos psíquicos o parapsicológicos, satanismo, ocultismo,
panteísmo, astrología, esoterismo, chamanismo, brujería, hechicería, prácticas mágicas y
supersticiosas de cualquier tipo, espiritistas u otras análogas, ajenas a la religión.
Nadie podrá alegar motivos religiosos para evadir las responsabilidades y obligaciones prescritas
en la Constitución Política y las leyes.
30
32
El Estado pretende con ello normar aspectos propios de la más pura
individualidad de cada quien, imponiéndoles ilegítimamente una realidad que
no es aceptada por todos. Por el contrario, Costa Rica es un país
caracterizado por la pluralidad y diversidad. Además de diversos cultos
cristianos, en el país conviven personas de credos judaicos, budistas,
musulmanes, hindúes, etc., así como agnósticos y ateos. No puede el
Estado imponer a tales personas su religión oficial, pues al hacerlo vulnera
groseramente la libertad religiosa de todos aquellos que no profesan la
Religión Católica, Apostólica, Romana u otro credo basado en la existencia
de Jesucristo. Con esta disposición, se rompe ese delicado equilibrio entre
confesionalidad y libertad; se invade un ámbito de absoluta individualidad,
avasallándose uno de los principios básicos del Estado costarricense, como
lo es la tolerancia hacia las formas de pensar, vivir y actuar diversas de las
mayoritarias u oficiales. Por las anteriores razones, estimo que el contenido
del proyecto en consulta es inconstitucional.”33
De manera que los numerales citados evidencian una discriminación abierta a la
libertad religiosa, irrespetando la tolerancia hacia las formas de pensar, vivir y
actuar diversas de los habitantes del país, y violentando el equilibrio entre la
libertad de culto y la confesionalidad. Por lo que esta asesoría llama la atención
en este sentido, y sugiere la valoración de la aplicación de este proyecto de ley en
nuestro ordenamiento jurídico.
Además, de ese posible vicio de inconstitucional, en el artículo 1 se debe precisar
el concepto de las libertades allí señaladas (religiosa, de culto, de conciencia
etc.). Asimismo recomienda esta Asesoría que se indique que el ejercicio de esas
libertades se encuentra limitado por los principios constitucionales como por las
disposiciones legales.
El artículo 234 de la iniciativa hace referencia a la inalienabilidad de derechos
humanos que se resguardan y desarrollan en la presente ley. Para efectos de
determinar si el término utilizado es el adecuado, procedemos a definir el
concepto de “inalienabilidad”:
Sala Constitucional. Voto Nº 17616-2005 de las 14:44 horas del 21 de diciembre del 2005.
Consulta legislativa facultativa de constitucionalidad respecto del proyecto de Ley "Declaratoria del
señorío de Jesucristo sobre Costa Rica", que se tramita bajo expediente legislativo N°15483.
34 ARTÍCULO 2.- Inalienabilidad de derechos. Los derechos humanos resguardados y
desarrollados por medio de la presente ley, no podrán ser alienados ni violentados por persona
alguna, ni por decreto o reglamento emitido por el Poder Ejecutivo, o disposición administrativa de
cualquier instancia del Estado, en razón del valor superior que concede el ordenamiento a estas
materias. Toda regulación, interpretación o aplicación que realicen las instituciones públicas y sus
funcionarios, respecto del ejercicio de los derechos humanos regulados y desarrollados en esta
norma, se atendrá de manera estricta a lo aquí establecido, con motivo del principio de imperio de
ley que le subyace, así como a la Constitución Política de la República y los tratados
internacionales en la materia, ratificados por el país.
Los funcionarios públicos que, en el ejercicio de la acción administrativa del Estado, violenten los
derechos estipulados en la presente ley, se atendrán a las consecuencias legales pertinentes.
33
33
“Definición de inalienable.
Este término proviene de un vocablo latino que hace referencia a algo que
no se puede enajenar (es decir, cuyo dominio no se puede pasar o
transmitir de un individuo a otro). Lo inalienable, por lo tanto, no puede
venderse o cederse de manera legal
Los derechos inalienables son aquellos considerados como
fundamentales; los cuales no pueden ser legítimamente negados a una
persona. Ningún gobierno o autoridad tiene competencia para negarlos,
ya que forman parte de la esencia de la persona. Los derechos humanos
son derechos inalienables.
Este tipo de derechos, por otra parte, son irrenunciables. Ningún sujeto
puede desprenderse de ellos, ni siquiera por propia voluntad. Por ejemplo:
no existe la esclavitud voluntaria. Una persona no puede renunciar a su
libertad y someterse de forma voluntaria a los mandatos de otro ser humano.
Otros de los derechos humanos inalienables son el de la igualdad y la
fraternidad. Cabe mencionar que los mismos son considerados
fundamentales para el desarrollo normal de un individuo y consisten en la
base ética y moral que resguarda la dignidad de las personas.
Los derechos inalienables son inherentes al individuo por el solo hecho de
pertenecer a la especie humana. Esto significa que la forma en la que se
adquieren es involuntaria. Desde el momento en el que un individuo nace los
posee y no puede desprenderse de ellos hasta el día de su muerte. Y no
existe orden jurídica posible o castigo que pueda privarlo de estos
derechos.”35
De lo anterior se desprende que los derechos inalienables son considerados
como fundamentales para el desarrollo normal de un individuo. Estos derechos
inalienables son la base ética y moral que resguarda la dignidad de las personas,
y son inherentes al individuo por el solo hecho de pertenecer a la especie
humana; lo que implica que se adquieren en forma involuntaria.
De acuerdo con la definición de “inalienabilidad de los derechos”, y considerando
los efectos de inalienabilidad que otorga el artículo 2 sobre “los derechos
humanos resguardados y desarrollados por medio de la presente ley”, se hace
necesario indicar las disposiciones del proyecto que desarrollan esos derechos.
Observamos que en el Título II, Ámbito del derecho de libertad religiosa, y en el
Título III Organizaciones religiosas, se regulan dichos derechos. Específicamente,
en el Título II sobre el “ámbito del derecho de libertad religiosa” se desarrollan los
derechos en dos capítulos, el primero relativo a los derechos individuales y el otro
a los derechos colectivos. Veamos la enunciación de los derechos:

Capítulo I Derechos individuales
 Artículo 17.- Ámbito.
35
Definición de inalienable. Tomado del sitio web: http://definicion.de/inalienable/
34









Artículo 18.Artículo 19.Artículo 20.Artículo 21.Artículo 22.Artículo 23.Artículo 24.Artículo 25.-
Derecho al credo.
Derechos de asociación religiosa.
Derechos ceremoniales.
Derechos de formación doctrinal.
Derechos de participación voluntaria.
Derechos de educación religiosa.
Derechos de asistencia y visitación religiosa.
Derecho al matrimonio religioso.
Capítulo II derechos colectivos








Artículo 26.Artículo 27.Artículo 28.Artículo 29.Artículo 30.Artículo 31.Artículo 32.Artículo 33.-
Derechos de las organizaciones religiosas.
Derecho al ejercicio cultual.
Derecho a locales y templos de culto.
Derecho al ejercicio ministerial.
Derecho al servicio voluntario.
Derecho al servicio comunitario.
Derecho a donaciones.
Derecho a cooperar con las instituciones estatales.
Igualmente, en el Título III sobre las “organizaciones religiosas” se regula el
siguiente derecho:

Capítulo I Autonomía de las organizaciones religiosas
 Artículo 34.-Derechos de autonomía y organización.
De la lista de derechos desarrollados en la propuesta legal, tanto individuales,
colectivos y de autonomía de las organizaciones religiosas, se desprenden una
serie obligaciones por parte del Estado para el ejercicio de esos derechos,
limitando las actuaciones del Poder Ejecutivo en el ámbito de los derechos
mencionados, al indicar expresamente en el numeral 2 que “se atendrá de
manera estricta a lo aquí establecido, con motivo del principio de imperio de ley
que le subyace”.
Por la concatenación de lo dispuesto en esos artículos, esta asesoría llama la
atención de los señores diputados de las repercusiones que tendrá la inclusión
del calificativo de inalienabilidad para los citados derechos; toda vez, que acarrea
una serie de obligaciones al Estado, al establecer competencias de índole
administrativa, organizativa, presupuestaria, financiera, entre otras.
Finalmente en cuanto a la redacción del artículo 3, se debe agregar “salvo se
trate de una limitación o restricción a la libertad religiosa fundada en disposición
constitucional.”
El artículo 436 de la propuesta declara de interés público la actividad realizada por
las organizaciones religiosas. Para efectos de determinar los alcances de este
35
tipo de declaratoria, es oportuno señalar la relación que existe entre el interés
público y el derecho administrativo. Veamos:
“El interés público es el elemento teleológico del Derecho Administrativo,
pues si éste es el Derecho común de la Administración, su razón de ser es
organizar y disciplinar la actividad de la Administración para que se logren y
satisfagan las necesidades de interés público.
El interés público, como principio o como estándar jurídico, es una creación
del derecho administrativo francés, formulada conceptualmente en el siglo
XVIII. En ese contexto histórico e ideológico, el concepto del interés público
puede considerarse como el sustituto de la noción de bien común, molesta
y, por lo tanto, desechable, para el discurso secularista del Derecho
Administrativo, por estar comprometida con fuertes connotaciones morales y
religiosas.
Las primeras formulaciones jurisprudenciales del concepto nos muestran un
Consejo de Estado algo oscilante, confrontado entre dos dimensiones del
interés público: una que lo concibe como un interés general que representa
la agregación o suma de los intereses particulares; otra que lo relaciona con
la misión o los fines encomendados al Estado, fines que deben imponerse a
los intereses de los individuos y que representan la expresión de la voluntad
general.
Es esa última idea, la del interés público como un interés que está más allá
de la voluntad de los particulares y que corresponde al patrimonio
teleológico del Estado, la que finalmente se impuso.
Puede afirmarse, entonces, que el interés público, como noción jurídica, es
el resultado de una intervención del Derecho Administrativo que
contrabandeó la idea del “bien común” desde el ámbito religioso y moral y la
implantó en el discurso jurídico. 37
Además, dentro de las funciones del interés público como principio del
derecho administrativo, se indica:
“En ese discurso del Derecho Administrativo, el interés público cumplió y
cumple una función semántica, pues las instituciones del Derecho
Administrativo se explican, inmediata o mediatamente, por referencias al
principio del interés público. Inclusive, las competencias de los tres órganos
del gobierno pueden explicarse a partir de la tarea específica que cada uno
de ellos debe realizar con relación al interés público: el Legislador, lo define;
la Administración lo aplica a cada caso concreto —sin perjuicio de
complementar la definición legal mediante el ejercicio de la potestad
36 ARTÍCULO 4.- Interés público. Se declara de interés público la actividad realizada por las
organizaciones religiosas, orientada al mejoramiento y fortalecimiento del desarrollo humano y de
los valores espirituales, morales y familiares de la sociedad costarricense. El Estado debe orientar
sus acciones, programas y proyectos, hacia el fomento del fortalecimiento de la actividad religiosa
y de las organizaciones religiosas, en beneficio de los ciudadanos en particular, y de Costa Rica,
en general.
37 ROSA ALVES) (Esteban J.). El interés público y el asesoramiento jurídico a la administración
activa. Director de Asuntos Legales del Ministerio de Defensa. Tomado del sitio web:
http://www.ptn.gov.ar/ecae/primer_congreso/RosaAlves-INTERES%20PUBLICO.pdf
36
reglamentaria—; y la magistratura judicial analiza la correcta aplicación o no
de la norma de acuerdo con el interés público.
Al señalarse esta función semántica del interés público en el discurso del
Derecho Administrativo, corresponde recordar el aporte de Héctor Jorge
Escola, quien en su libro “El interés público como fundamento del Derecho
Administrativo” encaró una exhaustiva revisión de las principales
instituciones del Derecho Administrativo (administración pública,
organización administrativa, función pública, servicios públicos, acto
administrativo, contratos administrativos, actividad de fomento y coacción, el
dominio público y las limitaciones a la propiedad privada, la responsabilidad
del Estado, el principio de legalidad) y concluyó que todas ellas integran un
sistema cuyo fundamento es el interés público. Señaló Escola que “…el
verdadero fundamento del derecho administrativo es el interés público, que
éste es el que da sentido y comprensión a todas sus instituciones, y el que
justifica y explica la singularidad de sus principios y de sus instituciones. La
importancia de esta conclusión radica en la circunstancia de que ella permite
asignar al derecho administrativo un alcance y una orientación que no
siempre se le había querido reconocer.”38
El interés público, asimismo, cumple una función deóntica, pues impone un
condicionante ético para la actuación administrativa porque instala unos
valores contrarios al poder absoluto y a la arbitrariedad. Es en este sentido
que Marta Franch I Saguer, profesora de Derecho Administrativo de la
Universidad Autónoma de Barcelona, en un trabajo denominado “El interés
público: la ética pública del Derecho Administrativo”, comenta que una
actuación administrativa ética consiste en un conjunto de normas internas y
externas de organización y actuación para conseguir unos objetivos de
naturaleza ética. El derecho administrativo nace para establecer
normativamente una ética pública. Es en este sentido donde, tanto el
Derecho Administrativo en sí mismo como los principios del derecho
administrativo, muchos de ellos constitucionalizados, responden a la ética
pública.39
Finalmente, el interés público constituye un presupuesto hermenéutico:
aporta la atmósfera interpretativa dentro de la cual deben analizarse las
situaciones y relaciones jurídicas regidas por normas y principios del
derecho Administrativo. Comadira decía, en efecto, que el interés público
debe ser el criterio o estándar de interpretación básico de toda relación
”41
jurídico-administrativa.40
En relación con lo expuesto, se concluye que el interés público constituye un
principio indisolublemente ligado con el Derecho Administrativo, cumpliendo con
una función semántica, deóntica y hermenéutica; y que la tarea de asesoramiento
legal a la Administración activa constituye una instancia que actualiza y explicita la
consideración del interés público en el análisis de las situaciones y relaciones
jurídicas reguladas por el Derecho Administrativo.
ESCOLA, Héctor Jorge, El interés público, pág. 261, Depalma, Buenos Aires, 1989.
http://www.bibliojuridica.org/libros/4/1632/21.pdf
40 COMADIRA, Julio Rodolfo, Procedimientos Administrativos, pág. 239, La Ley, Buenos Aires,
2002.
41 Ibid.
38
39
37
Además se ha dicho42 que el “interés público” forma parte del conjunto de
conceptos jurídicos indeterminados que existen en nuestro Derecho. Respecto a
lo anterior, García de Enterría ha manifestado:
“… la Ley refiere a una esfera de realidad cuyos límites no aparecen bien
precisados en su enunciado, no obstante lo cual es claro que intenta
delimitar un supuesto concreto… la Ley no determina con exactitud los
límites de esos conceptos porque se trata de conceptos que no admiten una
cuantificación o determinación rigurosas, pero en todo caso es manifiesta
que se está refiriendo a un supuesto de la realidad que, no obstante la
indeterminación del concepto, admite ser precisado en el momento de la
aplicación…”43
En el supuesto del proyecto en estudio, la declaratoria de interés público a la
actividad de las organizaciones religiosas “orientada al mejoramiento y
fortalecimiento del desarrollo humano y de los valores espirituales, morales y
familiares de la sociedad costarricense”, obligando al Estado a “orientar sus
acciones, programas y proyectos, hacia el fomento del fortalecimiento de la
actividad religiosa y de las organizaciones religiosas, en beneficio de los
ciudadanos en particular, y de Costa Rica, en general”, evidencia un abuso en la
aplicación del concepto de interés público, pues una declaratoria de esa índole
no se puede aprovechar para afectar derechos fundamentales de modo
irreversible, como son el de la moral universal, las buenas costumbres, el
resguardo del orden público, derechos de terceros, la salud, la seguridad
nacional, libertad religiosa, libertad de expresión, libertad de pensamiento, entre
otros que fueron analizados en el apartado de consideraciones de fondo de este
informe.
De manera ilustrativa, se cita un ejemplo de la utilización del concepto de interés
público para dar legalidad a una actuación administrativa, cuando ésta no
procede. Un caso de ello es el siguiente:
“Actualmente las autoridades administrativas se han respaldado en el
concepto de interés público para evitar un estudio, razonamiento y análisis
amplio de los asuntos de los cuales deben conocer.
Con frecuencia utilizan la bandera del interés público para dar legalidad a su
actuación, con el simple argumento de ‘no podemos conceder su petición
porque resulta contraria al interés público’ sin más, dejando a un lado el
estudio al que están obligados como autoridad. A continuación se presenta
un ejemplo de lo anterior: los juzgadores utilizan el interés público
argumentando que la Ley discutida o en cuestión se reputa como tal, por lo
42
PICASSO UVALLE (Nora Estefanía). La Utilización del Concepto de Interés Público en el
Derecho Administrativo. Tomando del sitio web:
http://www.angelesabogados.com/apps/site/files/la_utilizacin_del_concepto_de_ip_en_el_derecho_administrativo.pdf
García de Enterría, Eduardo y Fernández, Tomás-Ramón. Curso de Derecho Administrativo I.
13 ed., España, Civitas. 1974/2006. (p. 463).
43
38
tanto cualquier hecho en contra de sus disposiciones afecta aquél. Lo
anterior denota la falta de estudio por parte de aquellos sobre la naturaleza
de la disposición en específico, ya que como ellos deben saber existen
normas taxativas -tiene aplicación en contra de la voluntad del individuo- y
normas dispositivas -pueden dejar de aplicarse a una situación jurídica
concreta por voluntad de las partes-. Entonces ¿están las autoridades
administrativas otorgando al concepto de interés público la importancia que
tiene? No parece ser así.
Hay que reconocer que no todas las autoridades abusan de la utilización de
este concepto, el cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del
Primer Circuito se ha pronunciado al respecto, y ha establecido que:
“Suspensión en el juicio de amparo para determinar si se afectan el orden
público e interés social, debe sopesarse el perjuicio real y efectivo que
podría sufrir la colectividad, con el que podría afectar a la parte quejosa con
la ejecución del acto reclamado y el monto de la afectación de sus derechos
en disputa.
El artículo 124 de la Ley de Amparo condiciona la concesión de la
suspensión, además de la solicitud del quejoso, en primer lugar, a que no se
afecte el orden público y el interés social, y en segundo, a que sean de difícil
reparación los daños y perjuicios que se le causen al agraviado con la
ejecución del acto reclamado. Ahora bien, para determinar si existe esa
afectación no basta que la ley en que se fundamente el acto sea de orden
público e interés social, sino que debe evaluarse si su contenido, fines y
consecución son contrarios a los valores y principios que inspiran el orden
público, capaz de restringir derechos fundamentales de los gobernados, o si
son realmente significativos para afectar el interés social. Efectivamente, las
leyes, en mayor o menor medida, responden a ese interés público, sin
embargo, esto no puede ser una habilitación absoluta, capaz de afectar
derechos fundamentales de modo irreversible, ya que también es deseable
por la sociedad que las autoridades no afecten irremediablemente derechos
sustanciales de los particulares, especialmente cuando tienen el carácter de
indisponibles o irreductibles como la libertad, igualdad, dignidad y los demás
consagrados en el artículo 16 constitucional, por ser sus consecuencias de
difícil o de imposible reparación. Así las cosas, para aplicar el criterio de
orden público e interés social debe sopesarse el perjuicio que podrían sufrir
las metas de interés colectivo perseguidas con los actos concretos de
aplicación, con el perjuicio que podría afectar a la parte quejosa con la
ejecución del acto reclamado y el monto de la afectación de sus derechos
en disputa”.44
En resumen, cuando una propuesta legal establece la declaratoria de interés
público a una respectiva actividad –como en este caso la declaratoria a las
actividades religiosas-, los y las legisladoras deben establecer la fijación de
límites, parámetros, y la metodología para que la autoridad aplique para seguir la
determinación del concepto y alcances de la declaratoria de interés público.
Jurisprudencia. Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito. I.4o.A.
J/56 (SJF: 9ª época, T XXV, Junio de 2007, p. 986) Disponible en línea: Suprema Corte de Justicia
de la Nación.
<http://www2.scjn.gob.mx/ius2006/UnaTesislnkTmp.asp?nIus=172133&cPalPrm=INTERES,PUBLI
CO, &cFrPrm=> Registro 172133.
44
39
En la propuesta legal en estudio, la declaratoria de interés público de la actividad
de las organizaciones religiosas, obliga al Estado a “orientar sus acciones,
programas y proyectos, hacia el fomento del fortalecimiento de la actividad
religiosa y de las organizaciones religiosas, en beneficio de los ciudadanos en
particular, y de Costa Rica, en general,” lo cual debe ser relacionado con lo
estipulado en capítulo III “Protección especial del Estado y garantías religiosas”,
donde se establecen las siguientes garantías religiosas:







Artículo 10.Artículo 11.Artículo 12.Artículo 13.Artículo 14.Artículo 15.Artículo 16.-
Garantía de derechos religiosos.
Garantía del ejercicio de la actividad cultural.
Garantía de tolerancia religiosa.
Garantía de arraigo territorial.
Garantía de objeción de conciencia religiosa.
Límites.
Sanción por impedir la libertad religiosa y de culto.
En las disposiciones citadas se regulan las garantías religiosas, y de la lectura de
las mismas se observan una serie de obligaciones impuestas al Estado, dentro de
las que destacamos las siguientes:

En los eventos culturales que realicen las organizaciones religiosas se le
establece al Estado –tanto en el plano nacional como local- el deber de
garantizar la protección de las personas, las organizaciones religiosas;
facilitar todas las medidas y permisos necesarios para realizar las
actividades -social y cultural- en sitios públicos, y la facultad de reconocer
el evento como una actividad de interés cultural, a solicitud de parte
interesada. (artículo 11)

El mantener y propiciar relaciones armónicas y de común entendimiento
con las organizaciones religiosas existentes en la sociedad costarricense.
(Artículo 12)

El garantizar el arraigo territorial de los locales o templos de culto de las
organizaciones religiosas que existan al momento de la promulgación de la
presente ley. La norma indica que “bajo ninguna circunstancia se
clausurará un local o templo de culto, en razón de su ubicación, siempre y
cuando se cumpla con lo indicado en este artículo”. Se exceptúa lo dicho
cuando en el plan regulador urbano se considere necesario el traslado de
la congregación a una zona distinta; se indica que “la municipalidad podrá
realizar el traslado siempre y cuando indemnice oportunamente a la
organización religiosa, por el valor de mercado del inmueble desalojado,
previo avalúo de profesional competente.” Además, en cuanto a las
regulaciones sanitarias, se indica que “no podrán alegar requisitos de
carácter urbano, para otorgar o no el permiso pertinente”. (Artículo 13)
40

El derecho a la objeción de conciencia religiosa es garantizado por el
Estado como un derecho fundamental. (Artículo 14)
Como se observa, la determinación de la declaratoria de interés público de las
actividades religiosas, conlleva alcances sumamente amplios con las garantías
del ejercicio de la actividad cultural, tolerancia religiosa, arraigo territorial, objeción
de consciencia religiosa, entre otras. Por lo que debe valorarse el efecto que
implica en la actividad propia de Estado, lo cual puede conllevar a problemas
serios de aplicación.
Para citar un ejemplo, en el supuesto de la garantía de arraigo territorial, se
establece una indemnización por parte de la Municipalidad a la organización
religiosa que se le traslade el local o templo, totalmente diferenciada a la que se
aplica en los tribunales de justicia. Lo cual representa severas repercusiones de
índole procesal, administrativo y financiero para la administración. Además, la
garantía de arraigo establece limitaciones en las regulaciones sanitarias, al excluir
el carácter urbano como un requisito para el otorgamiento del permiso de salud.
Sobre el tema de la declaratoria de interés público a las actividades religiosas, la
socióloga Monserrat Sagot considera que debe ser valorado por los legisladores.
Señala que se debe regular el resguardo a la salud (ruido), por lo que queda
descartada la regulación propuesta porque el interés público no lo permite. Cita el
caso del Ministerio de Salud, que cierra las iglesias que no cumplan con aspectos
de salud, mientras que el Presidente de la República dice que no debe ser así.
Además el diputado Juan Luis Jiménez señala la preocupación del artículo de
declaratoria de interés público. Considera que ya existe la libertad de culto.45
Por todo lo analizado, esta Asesoría llama a una profunda reflexión sobre la
necesidad o no de la declaratoria de interés público de la actividad de las
organizaciones religiosas reguladas en este proyecto, ello por cuanto se evidencia
un abuso en la aplicación del concepto de interés público, al afectar derechos
fundamentales de modo irreversible, como son el orden público, derechos de
terceros, la salud, la seguridad nacional, entre otros que fueron analizados en el
apartado de consideraciones de fondo de este informe.
El artículo 6 del proyecto, denominado “materia excluida” dispone al final del
numeral que “nadie podrá alegar motivos religiosos para evadir responsabilidades
y obligaciones prescritas en la Constitución Política y las Leyes”. Se llama la
atención respecto a ese último párrafo, toda vez suprime la posibilidad de alegar
la objeción de conciencia justificada en razones religiosas para no cumplir una
disposición legal.
45 Radio Monumental. Programa Nuestra Voz, bajo la conducción de la periodista Amelia Rueda
de 4 de agosto de 2014, referente a “Ley de la libertad religiosa abriría portillo para dar beneficios
a otras iglesias.
41
El artículo 8 de la iniciativa, específicamente en el inciso a), se da un
reconocimiento a las organizaciones religiosas de hecho, sin que se reconozcan
condiciones o requisitos para su operación, por lo que se recomienda incluir en
dicho artículo la regulación en tal sentido.
En relación con el artículo 10, específicamente en el párrafo final se denota un
vicio de inconstitucionalidad, por ser violatorio del artículo 75 de la Constitución
Política. Lo anterior, por cuanto dispone que todas las organizaciones religiosas
son iguales ante la ley en derechos y obligaciones, lo cual no es posible
constitucionalmente. La Iglesia Católica tiene un privilegio constitucional por ser
la religión oficial, de allí que Estado colabora con su mantenimiento, por lo que no
se podría igualar en tal sentido a las demás organizaciones religiosas no
contempladas en la Constitución Política. Además, tal como lo hemos reiterado,
la Sala Constitucional ha mantenido el criterio de la no existencia del principio de
neutralidad religiosa, de allí que no todas las organizaciones serán iguales ante la
ley mientras el artículo 75 de la Constitución Política reconozca a la religión
católica como la religión oficial de Costa Rica y
le colabore con su
mantenimiento.
El artículo 13, tal como lo señalamos anteriormente, dispone que bajo ninguna
circunstancia se clausure un templo en razón de su ubicación en el caso de la
existencia de un plan regulador que lo impida; para lo cual la Municipalidad
deberá indemnizarla. Esta disposición puede violentar la autonomía municipal de
las Municipalidades (art. 169 de la C.Pol), toda vez que se les impide regular su
territorio de conformidad con el Plan regulador aprobado
Adicionalmente, en el Capítulo III sobre “Protección especial del Estado y
garantías religiosas”, se establece una norma titulada “sanción por impedir el
ejercicio de la libertad de religiosa y de culto”, veamos:
“Artículo 16.- Sanción por impedir la libertad religiosa y de culto.
La persona que por acción u omisión impida el ejercicio de la libertad religiosa y
de culto, y los demás derechos asociados con ellas, será sancionada por el
Ministerio de Justicia y Gracia con una multa de hasta tres veces el salario base
mensual correspondiente al "Auxiliar administrativo 1" que aparece en la relación
de puestos del Poder Judicial, de conformidad con la Ley del presupuesto
ordinario de la República, aprobada en el mes de noviembre anterior a la fecha de
la sanción. Tratándose de un funcionario o servidor público, la sanción podrá
comprender además la destitución del cargo. Igual sanción corresponderá para la
persona que por acción u omisión discrimine a otra o a un grupo de personas por
razón de sus creencias religiosas. La sanción se aplica sin perjuicio de la
indemnización a que hubiere lugar a favor de la persona afectada y de lo
establecido por leyes penales de la República.”
En esta disposición se sancionan las siguientes conductas:
42
 La acción u omisión impida el ejercicio de la libertad religiosa y de culto, y
los demás derechos asociados con ellas.
 La acción u omisión que discrimine a otra persona o a un grupo de
personas por razón de sus creencias religiosas.
Imponiendo dos tipos de sanciones, a saber:
 Multa de hasta tres veces el salario base mensual correspondiente al
"Auxiliar administrativo 1".
 Destitución del cargo para el funcionario o servidor público.
Además se establece la posibilidad de indemnización a favor de la persona
afectada, remitiendo a las leyes penales.
Este artículo guarda estrecha relación con el párrafo segundo del artículo 2 del
proyecto de ley, cuando se enuncia que “Los funcionarios públicos que, en el
ejercicio de la acción administrativa del Estado, violenten los derechos estipulados
en la presente ley, se atendrán a las consecuencias legales pertinentes”, se está
haciendo referencia a la sanción de destitución del cargo. Por lo que se deja
planteada la inquietud de las sanciones establecidas en el artículo 16, para que
sean valoradas a la luz de los principios constitucionales de proporcionalidad y
razonabilidad de las sanciones, considerando como referente otras sanciones de
índole administrativo.
En este sentido, en el Código Penal46, específicamente en el Título VI “Delitos
contra el ámbito de intimidad”, en la Sección III “Turbación de Actos Religiosos y
Profanaciones” 47, se sanciona con días multa a la persona que impida o turbe una
ceremonia religiosa o fúnebre.
Por lo que se recomienda considerar la depuración que debe realizarse en la
redacción de la norma, para que exista una adecuada técnica legislativa,
determinando con claridad la conducta a sancionar, el sujeto activo y el sujeto
pasivo, el procedimiento mediante el cual se determinará la falta, así como la
proporcionalidad y razonabilidad de la sanción, los niveles de graduación para
determinar los niveles de gravedad conforme con el marco de las conductas a
sancionar, de acuerdo con el bien jurídico a tutelar.
El artículo 17 referente a los derechos individuales, el legislador deberá definir lo
que entiende por “inmunidad de coacción”.
Respecto al artículo 24 referente a los derechos de asistencia y visitación religiosa
debe quedar claro que la Caja Costarricense del Seguro Social como institución
Código Penal. Ley N° 4573 del 4 de mayo de 1970 y sus reformas.
“Turbación de actos de culto. Artículo 206.- Será reprimido con diez a treinta días multa el
que impidiere o turbare una ceremonia religiosa o fúnebre.”
46
47
43
autónoma puede estar exenta de ello, sin perjuicio de que la Caja en ejercicio de
su autonomía pueda dictar disposiciones para permitir la asistencia y visita
religiosa.
3.2.-Sobre la estructura de las organizaciones religiosas
Como preámbulo del tema a tratar, se retoma lo indicado en un programa de radio48
, donde se realizaron manifestaciones sobre la creación de un registro integral
para la inscripción de las organizaciones religiosas. Al respecto, el Viceministro
de la Presidencia, Daniel Soley, señaló que el proyecto de ley regula las iglesias,
y se crea un registro integral congruente con libertad de culto.
Por su parte, el analista Fabián Volio indicó que actualmente las inscripciones se
realizan bajo el amparo de la Ley de Asociaciones, las cuales se inscriben en el
Registro a cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto y en el proyecto
se cambia a Registro Público, para regularse como personas jurídicas, lo cual
representa tramitar en registro público y con la propuesta se establece la
regulación por parte del Estado costarricense.
Asimismo, el analista Jaime Ordóñez, en otro programa de radio49, manifestó que
el proyecto de ley confunde –uniconfesional a multiconfesional- al responsabilizar
al Estado en aspectos administrativos y financieros. Manifestó que cuando el
Estado se propone administrar, cuando son los funcionarios públicos quienes
determinan quién puede ser iglesia se puede plantear una discriminación, por lo
que sería inconstitucional. Concluye que el proyecto de ley es muy desafortunado,
al legalizar una serie de iglesias.
Antes de comentar la estructura organizativa de las organizaciones religiosas,
vale la pena recordar la regulación existente en cuanto al Ministerio que rige las
actividades de culto en el país, así como las disposiciones que lo rigen.
La Ley Orgánica del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto50 establece en los
artículos 1 y 4 las funciones que le ha sido atribuida por ley:
“Artículo 1º.- El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, en virtud de las
disposiciones constitucionales y legales respectivas, tiene por función colaborar
con el Presidente de la República, bajo la dirección del Ministro nombrado al
efecto, en la formulación sistematizada de la política exterior del país, en la
orientación de sus relaciones internacionales y en la salvaguardia de la soberanía
Radio Monumental. Programa Nuestra Voz, bajo la conducción de la periodista Amelia Rueda
de 4 de agosto de 2014, referente a “Ley de la libertad religiosa abriría portillo para dar beneficios
a otras iglesias.
49 Radio Columbia. Programa Hablando Claro, bajo la conducción de la periodista Vilma Ibarra
de 18 de agosto de 2014, referente a Libertad Religiosa.
50 Ley Orgánica del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Ley N° 3008 del 18 de julio de
1962 y sus reformas.
48
44
nacional. Es el medio por el cual el Estado realiza todas sus gestiones ante
Gobiernos e Instituciones extranjeras.”
“Artículo 4º.- El Poder Ejecutivo dictará un Reglamento de Tareas y Atribuciones
de la Cancillería en forma detallada, conformado con lo establecido por la
presente ley.”
El Reglamento Tareas y Funciones Ministerio Relaciones Exteriores51 vino a
desarrollar la ley en el tema que nos interesa, de la siguiente forma:
“CAPITULO I Del Ministerio de Relaciones Exteriores
Artículo 1º.- El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, tiene por función
colaborar con el Presidente de la República, bajo la dirección del Ministro
nombrado al efecto, en la formulación sistematizada de la política exterior del país,
en la orientación de sus relaciones internacionales y en la defensa diplomática de
la soberanía nacional. Ejerce la administración internacional no contenciosa y la
representación del Estado costarricense en el exterior y es el órgano por el cual
este realiza todas sus gestiones ante gobiernos e instituciones extranjeras.
Asume también la Cartera de Culto.
Artículo 2º.- En materia de Culto, son funciones del Ministerio:
a) Representar al Estado en sus relaciones con la Iglesia Católica,
Apostólica, Romana, y las demás confesiones.
b) Promover la armonía entre las autoridades civiles y eclesiásticas.
c) Incluir en su presupuesto las sumas destinadas a contribuir al mantenimiento
de la Iglesia Católica, Apostólica, Romana, de conformidad con el artículo 75
de la Constitución Política.
d) Proteger el libre ejercicio del culto católico y de cualquier otro que no se
oponga a la moral universal y a las buenas costumbres.
e) Reglamentar el status jurídico de las entidades religiosas, sin afectar su
autonomía, su organización interna y los derechos que les competen para el
libre ejercicio de sus actividades.
f) Tramitar las exenciones y franquicias concedidas por ley a las entidades
religiosas.
g) Participar en los actos religiosos y ceremonias a que sea invitado por la Iglesia
Católica, Apostólica, Romana, de conformidad con las prácticas establecidas y las
reglamentaciones existentes en materia de protocolo y ceremonial del Estado.
h) Las demás que le atribuyan las leyes y reglamentos.
(…)
CAPITULO VII De la Dirección de Protocolo y Ceremonial del Estado
Artículo 19.- Corresponde a la Dirección del Protocolo y Ceremonial del Estado
todo cuanto se refiere al Derecho Diplomático y a la aplicación de las reglas
usuales del Protocolo, así como a las inmunidades y privilegios diplomáticos y al
Reglamento Tareas y Funciones Ministerio Relaciones Exteriores. Decreto Ejecutivo
N°19561 del 9 de marzo de 1990.
51
45
control y autorización de las exenciones aduaneras para los diplomáticos,
cónsules, miembros de las misiones internacionales acreditadas en Costa Rica,
para el culto católico, las asociaciones religiosas en general, fundaciones
privadas o públicas que se establezcan en el país con fines culturales, científicos,
de bienestar social o en favor de programas para el desarrollo económico, y para
los diplomáticos costarricenses que regresan al país al terminar sus funciones.
CAPITULO VIII Del Director
…
Artículo 26.- Son funciones de la Sección de Franquicias:
a) Recibir, estudiar y tramitar las franquicias solicitadas por los miembros de los
cuerpos diplomáticos, consultar y por las misiones internacionales, sobre la base
de los convenios y las leyes, y de la reciprocidad que debe existir en la materia.
b) Tramitar y decidir sobre la internación de los vehículos, menaje de casa y
objetos personales de los diplomáticos costarricenses que terminan sus funciones
en el exterior, con la correcta aplicación de las leyes y reglamentos atinentes a
esa materia y específicamente, la ley Nº 3530-65, y sus reformas, y el
correspondiente reglamento emitido por la Contraloría General de la República.
c) Recibir, estudiar y tramitar las franquicias solicitadas por las Diócesis
nacionales para el culto católico, así como por las Asociaciones religiosas, de
conformidad con la ley Nº 5466 del 17 de diciembre de 1973; y las fundaciones
privadas o públicas que se establezcan en el país con fines culturales, científicos,
de bienestar social o en favor de programas para el desarrollo económico sin
propósito de lucro, según ley Nº 5219 del 14 de junio de 1973.
d) Someter las franquicias, una vez estudiadas y registradas, al Director o al
Director Adjunto para su aprobación y firma, antes de la aprobación final que
deberá dar el superior jerárquico del Ministerio.
e) Llevar el registro y control de todas y cada una de las mercancías, automóviles,
implementos eléctricos, menajes de casa, licores, combustibles, alimentos y
cualquier objeto importado con exoneración de impuestos por cada miembro de
las misiones y pro las misiones mismas, de conformidad con los incisos a), b) y c)
del presente artículo.
f) Tramitar la salida de efectos personales y las solicitudes de ventas de vehículos
diplomáticos, consulares o de misión internacional, en aplicación de los Convenios
Internacionales y de las leyes especiales que regulan la materia, y preparar las
notas correspondientes para la firma.
g) Someter a la Dirección, para su aprobación y firma, las fórmulas de solicitud de
las placas que deben identificar los vehículos diplomáticos, consulares y de las
misiones internacionales, una vez estudiadas.
h) Estudiar y tramitar todas las gestiones que se presenten en relación con
privilegio e inmunidades establecidas por las Convenciones Internacionales.”52
De las anteriores disposiciones, se resume que en nuestra legislación el Ministerio
rector competente para los temas de culto es el Ministerio de Relaciones
Exteriores y Culto, que tiene como función representar al Estado en sus
relaciones con las distintas confesiones religiosas, además de establecer el status
jurídico de las entidades religiosas, sin afectar su autonomía, su organización
interna y los derechos que les competen para el libre ejercicio de sus actividades.
52
El destacado no es del original.
46
Asimismo, ese Ministerio actualmente es el encargado de tramitar las exenciones
y franquicias concedidas por ley a las entidades religiosas y de otorgar la
autorización de las exenciones aduaneras para las asociaciones religiosas en
general; así como recibir, estudiar y tramitar las franquicias solicitadas por las
asociaciones religiosas, conforme con la ley Nº 5466 del 17 de diciembre de 197353
.
La propuesta de ley, en el Título III “Organizaciones Religiosas” establece la
rectoría y estructura para las organizaciones religiosas, la cual es completamente
distinta a la vigente.
El artículo 34 regula la autonomía de las organizaciones religiosas indicando:
“Artículo 34.- Derechos de autonomía y organización. Las organizaciones
religiosas inscritas, tendrán plena autonomía y podrán establecer sus
propias normas de organización, régimen interno, régimen patrimonial y
régimen de su personal, de conformidad con la presente ley y el
ordenamiento jurídico vigente.
En tales normas, así como en las que regulen las instituciones u órganos
creados para la realización de sus fines, podrán incluir cláusulas de
salvaguarda de su identidad religiosa y carácter propio, así como del debido
respeto a sus creencias, doctrinas y principios religiosos. Dichas cláusulas
deberán ser respetadas por el Estado y por todos los habitantes del país, de
modo que no podrá constreñírseles a actuar en contra de ellas.
Las organizaciones religiosas podrán crear asociaciones, fundaciones e
instituciones sin fines de lucro, con arreglo a las disposiciones del
Revisado el SINALEVI se constata que la ley no es vigente. Para efectos ilustrativos se
transcribe la ley. Exonera impuestos organizaciones religiosas. Ley Nº 5466. La presente
norma ha sido DEROGADA TÁCITAMENTE EN SU TOTALIDAD por la Ley Reguladora de
Exoneraciones Vigentes, Derogatorias y Excepciones. Ley N° 7293 de 31de marzo de 1992.
“Artículo 1º- Autorícese a las organizaciones religiosas reconocidas por el Estado, a importar libre
de derechos de aduana, los materiales didácticos e implementos para labor social o religiosa, que
serán concedidas por el Ministerio de Hacienda, previa recomendación del Ministerio de
Relaciones Exteriores y Culto.
Artículo 2º.- Asimismo, exonerase de toda clase de impuestos, presentes o futuros, los artículos
específicamente destinados al culto religioso de la Iglesia Católica y demás iglesias reconocidas
por el Estado, de acuerdo con la reglamentación que dicte el Poder Ejecutivo.
Los artículos destinados al culto religioso que se importen gozarán de este beneficio, sólo en el
caso de que no se produzcan en el país. Las exoneraciones respectivas las otorgará el Ministerio
de Hacienda, a solicitud de las correspondientes diócesis o, en su caso, de las autoridades
superiores de la iglesia respectiva, y en el caso de artículos importados con la condición de que la
importación sea efectuada por asociaciones cooperativas o de índole parecido, formadas por las
personas e instituciones que utilicen esos artículos. (Así adicionado por el artículo 1º de la Ley Nº
5762 de 13 de agosto de 1975, corriendo la numeración del articulado restante).
Artículo 3º- Las propiedades que pertenezcan a las iglesias y organizaciones religiosas, que se
dediquen al culto o servicio social, estarán exentas del pago del impuesto territorial.
Artículo 4º- Deróguese cualquier disposición legal que se oponga a la presente ley.
Artículo 5º- El Poder Ejecutivo reglamentar la presente ley, dentro de los noventa días siguientes
a la vigencia de la misma.
Artículo 6°- Rige a partir de su publicación.”
53
47
ordenamiento jurídico general, con la finalidad de alcanzar los fines
propuestos. No obstante, las organizaciones religiosas, como consecuencia
de sus fines sociales, podrán otorgar servicios de asistencia social y
comunitaria, sin necesidad de ampararse en otra figura jurídica determinada
y gozarán de todos los derechos que, como tales, les asiste, de conformidad
con el artículo 31 de la presente ley.”
Esta norma declara el derecho de la autonomía plena -en organización, régimen
interno, régimen patrimonial y régimen de su personal- a las organizaciones
religiosas, indicando además que será “de conformidad con la presente ley”. Con
esta última frase, se está obligando al Estado a cumplir con todas las obligaciones
administrativas, presupuestarias, financieras, que anteriormente se ha comentado
en este informe, por lo que se llama la atención en la valoración de la reforma
propuesta.
Respecto a la inclusión de cláusulas de salvaguarda de la identidad religiosa y
carácter propio, y específicamente en que éstas “deberán ser respetadas por el
Estado y por todos los habitantes del país, de modo que no podrá constreñírseles
a actuar en contra de ellas”, se le está imponiendo una nueva obligación al
Estado. Ello evidencia nuevamente la vulneración de la potestad de imperio de
éste, al no poderle contrariar esas cláusulas de salvaguarda de la identidad
religiosa, considerando si éstas van en contra de principios relativos a la salud,
seguridad, orden público, entre otros derechos fundamentales.
En relación con la facultad que se le otorga a las organizaciones religiosas de
crear asociaciones, fundaciones e instituciones sin fines de lucro “con arreglo a
las disposiciones del ordenamiento jurídico general”, es menester retomar lo
establecido en la Ley de Asociaciones54, específicamente en el Capítulo V
“Formas especiales de asociación”, donde se faculta a la declaratoria de utilidad
pública a las asociaciones, federaciones o confederaciones cuya actividad sea
útil para los intereses del Estado y llenen una necesidad social, con la posibilidad
de gozar con franquicias, concesiones administrativas y económicas para cumplir
sus fines. Sobre el particular se reguló lo siguiente:
“Artículo 30.- Pueden constituirse asociaciones formadas por la reunión de dos o
más asociaciones con personería jurídica. En los casos anteriores, la nueva
entidad adquirirá personería jurídica independiente de la personería de las
entidades que la componen.
Esta forma de asociaciones se distinguirá con los términos de "federación", "liga" o
"unión", que deberán insertar en su nombre y que las asociaciones simples no
podrán usar.
Las asociaciones federales pueden, a su vez, constituir en las mismas
condiciones una nueva forma de asociación que llevará forzosamente el nombre
de "confederación", término que se reserva exclusivamente para esta clase de
entidades.
54
Ley de Asociaciones y sus reformas. Ley N° 218 del 8 de agosto de 1939.
48
Artículo 31.- Las formalidades para la formación de esas federaciones y
confederaciones serán las mismas que las determinadas en esta ley para las
asociaciones y serán los estatutos de esas nuevas entidades los que
determinarán la relación de unas con respecto a las otras.
Articulo 32.- Las asociaciones simples, federadas o confederadas, cuyo
desarrollo o actividad sean particularmente útiles para los intereses del Estado y
llenen una necesidad social, podrán ser declaradas de utilidad pública cuando lo
soliciten al (*) Ministerio de Justicia y Paz y este lo estime conveniente. Para
alcanzar este beneficio, las asociaciones deberán tener tres años de inscritas
como mínimo y operar legalmente al servicio de la comunidad.
Las asociaciones reconocidas como de utilidad pública podrán gozar de las
franquicias y concesiones administrativas y económicas que, para cumplir
con sus fines, el Poder Ejecutivo les otorgue. En cualquier momento, el (*)
Ministerio de Justicia y Paz revocará este beneficio, si desaparecen los
motivos por los cuales fue concedido. Este Ministerio llevará los controles de
las asociaciones declaradas de utilidad pública y les exigirá informes
anuales.
(Así reformado por el artículo 67 de la Ley Integral para la Persona Adulta Mayor, N°
7935 del 25 de octubre de 1999)
(*)(Modificada su denominación por el artículo 3° de la ley N° 8771 del 14 de
setiembre de 2009)”
El último párrafo de la norma en análisis, se faculta a las organizaciones religiosas
“otorgar servicios de asistencia social y comunitaria, sin necesidad de ampararse
en otra figura jurídica determinada y gozarán de todos los derechos que, como
tales, les asiste, de conformidad con el artículo 31 de la presente ley.”
El artículo 31 de referencia, faculta la creación de asociaciones, fundaciones e
instituciones sin fines de lucro, las cuales podrán gozar del derecho al servicio
comunitario, el cual se entiende de la siguiente forma:
“Artículo 31.- Derecho al servicio comunitario. En razón de su carácter no
lucrativo, las organizaciones religiosas serán consideradas como entidades
de interés público para el servicio comunitario, para lo cual el Estado
promoverá todas las acciones y políticas necesarias para dotarlas del
estatus legal oportuno para el ejercicio de este tipo de servicio, en atención
a los requisitos razonables y proporcionales que las autoridades
administrativas estimen pertinentes.
Con base en lo anterior, las
organizaciones religiosas podrán tener y dirigir sus propios centros de
restauración de adictos, comedores públicos, entre otros, realizar
actividades de educación, beneficencia y asistencia social y comunitaria,
que permitan poner en práctica los preceptos de orden moral, desde el
punto de vista social, de la organización religiosa, realizar actividades de
asistencia social y de proyección social y cultural hacia las comunidades, y
gozar del apoyo de las instituciones públicas para su realización, siempre y
cuando se lleven a cabo de conformidad con la legislación vigente.”
Con lo descrito, se evidencia el otorgamiento a las organizaciones religiosas de
una función directa para otorgar servicios de asistencia social y comunitaria a las
49
asociaciones, fundaciones e instituciones sin fines de lucro, ello sin remitir a un
procedimiento ante la Administración Pública para garantizar su debido
otorgamiento, sustrayendo una función propia del Estado. Además de la
coordinación que debe llevar ésta para el correcto involucramiento con las
instituciones públicas encomendadas a velar, desarrollar y ejecutar los fines de
servicios de asistencia social y comunitaria; concretándose en el trabajo de los
centros de restauración de adictos, comedores públicos, así como la realización
de actividades de educación55, beneficencia y asistencia social y comunitaria.
Además, la iniciativa de ley crea una estructura estatal para las organizaciones
religiosas, a partir del Capítulo II “Dirección General de Asuntos Religiosos” del
proyecto de ley. Los órganos que se crean son:


Dirección General de Asuntos Religiosos56.
Consejo Consultivo Asesor de Asuntos Religiosos57.
55
“Artículo 23.- Derechos de educación religiosa. Toda persona tiene derecho a elegir para sí y
para los menores y personas con alguna discapacidad, bajo su dependencia, en calidad de
curador o tutor, dentro y fuera del ámbito escolar, la educación religiosa que esté de acuerdo con
sus propias convicciones. En el evento de que una institución educativa contenga dentro de su
currículo una materia relacionada con la religión, cualquiera que esta sea, el padre, madre de
familia, curador o tutor, según corresponda, hará valer este derecho con su sola indicación escrita,
sin que se le exija ningún tipo de requisito adicional.”
Para efectos de referencia, actualmente en la Ley Orgánica del Personal Docente (Ley N° 48 del
15 de agosto de 1920), en el inciso 6) del artículo 72 se prohíbe a los maestros: “6)-Dirigir ataques
contra las creencias religiosas de sus discípulos o de las familias de éstos.”
56 “Artículo 35.- Dirección General de Asuntos Religiosos. La Dirección General de Asuntos
Religiosos, perteneciente al Sistema Nacional de Promoción de la Paz Social, adscrito al Ministerio
de Justicia y Paz y con cargo a su presupuesto institucional, es la dependencia que ejercerá la
rectoría de todos los asuntos relacionados con las organizaciones religiosas y con los creyentes
en la práctica de su fe, y que por su naturaleza no se encuentren bajo el amparo de otras
instituciones públicas. Asimismo, velará por la correcta aplicación de la presente ley.
Estará a cargo de una dirección, conformada por un director quien será su titular y un subdirector
que suplirá al director en sus ausencias temporales.
Esta entidad fungirá como el nexo entre el Estado y las organizaciones religiosas, con el fin velar
por el ejercicio de los derechos propios de estas entidades y de los ciudadanos que, en el ejercicio
de su fe, tienen relación con ellas.”
57 “Artículo 37.- Consejo Consultivo Asesor de Asuntos Religiosos. El Consejo Consultivo
Asesor de Asuntos Religiosos, es un organismo compuesto por representantes de las
organizaciones religiosas del país, cuya función principal será la de coadyuvar y asesorar la labor
de la Dirección General de Asuntos Religiosos. Sus resoluciones, recomendaciones e informes no
son vinculantes para la Dirección.
Tal consejo estará integrado por siete miembros, los cuales serán nombrados por periodos de
cuatro años, pudiendo ser reelectos por periodos iguales, así: cuatro designados por la federación
colectiva interconfesional cristiana de mayor arraigo y representatividad en el país, que agrupe la
mayor cantidad de organizaciones religiosas; dos de las demás confesiones cristianas no
agrupadas en la anterior y; uno de los otros credos religiosos no cristianos. Para la definición de
estos tres últimos representantes, la Dirección General de Asuntos Religiosos determinará el
procedimiento para su designación. El Consejo será presidido por uno de sus integrantes que
será nombrado en su seno por un plazo de un año, pudiendo reelegirse sucesivamente.
El Director General de Asuntos Religiosos, deberá asistir a las reuniones del Consejo creado por
este artículo y tendrá derecho a voz.”
50

Registro de organizaciones religiosas58
Con la propuesta de creación de la Dirección General de Asuntos Religiosos, se
establece el cambio de rectoría del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, al
Ministerio de Justicia y Paz, derogándose tácitamente la función otorgada a aquel.
En el artículo 35 se establece que la Dirección “pertenecerá al Sistema Nacional
de Promoción de la Paz Social, adscrito al Ministerio de Justicia y Paz, con cargo
a su presupuesto institucional”, a la cual se le asigna la función de ser “el nexo
entre el Estado y las organizaciones religiosas”.
El inciso p) de ese artículo establece como una de las funciones de la Dirección
General de Asuntos Religiosos la de realizar la declaratoria de idoneidad para
recibir recursos públicos, pero dicha declaratoria no está clara ya que en el texto
del proyecto no se menciona dicha declaratoria o los supuestos en que se
otorgarían esos recursos.
Además, el artículo 40 se refiere a la inscripción de las organizaciones religiosas
en el Registro de Organizaciones Religiosas del Registro Nacional, cuando lo
correcto es que sea conteste con el artículo 39 del proyecto, que establece que el
registro creado se encuentra adscrito al Registro de Personas Jurídicas del
Registro Nacional, como dependencia del Ministerio de Justicia y Paz.
En el artículo 42 respecto a los requisitos para la constitución de toda
organización religiosa, se omite hacer referencia a la publicación del edicto, el
cual es necesario por cuanto el artículo 46 establece que el nombre de la
organización será propiedad exclusiva, de allí que debe darse la publicación para
que cualquier persona perjudicada pueda oponerse.
Por otro lado, el artículo 58 regula aspectos relacionados con los libros legales
por lo que se recomienda incluir en lo que consistirá la legalización, que puede
ser la asignación de un número de legalización por parte del Registro de
Organizaciones Religiosas.
En la legislación vigente, además de lo analizado en la Ley y Reglamento del
58 “Artículo 39.- Registro de organizaciones religiosas. Toda organización religiosa debe
constituirse mediante un ordenamiento jurídico básico que rija sus actividades y que se
denominará “Estatuto”.
Para que una organización religiosa ejerza lícitamente sus actividades, debe inscribirse y
permanecer inscrita ante el Registro de Organizaciones Religiosas que se crea mediante esta ley,
el cual queda bajo la dependencia del Registro de Personas Jurídicas del Registro Nacional.
El Registro estará formado por los documentos digitalizados de los estatutos, sus reformas y de
las personerías de los órganos directivos de cada organización religiosa, además, de los índices y
libros que se consideren necesarios. Esos sistemas podrán variarse por otros más eficientes, para
el mejor servicio y la mayor seguridad de las inscripciones.”
51
Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, la Ley de Asociaciones regula los
elementos y el procedimiento para constituir una asociación, así como el control
administrativo que ejerce el Poder Ejecutivo a las asociaciones, de la siguiente
forma:
“Artículo 4º.- El control administrativo de las asociaciones corresponde al Poder
Ejecutivo, quien es el encargado de autorizar la creación de asociaciones
nacionales y la incorporación de las extranjeras; de fiscalizar las actividades de las
mismas y de disolver las que persigan fines ilícitos o lesionen la moral o el orden
público, todo de acuerdo con lo dispuesto por esta ley.
Artículo 5º.-Toda asociación debe constituirse mediante un ordenamiento básico
que rija sus actividades y que se denominará "Estatutos".
Para que una asociación ejerza lícitamente sus actividades debe estar inscrita en
el Registro de Asociaciones que al efecto llevará el Ministerio de Gobernación y
que forma parte del Registro Nacional.
La personería jurídica de la asociación así como la de sus representantes se
adquiere con su inscripción.
El Registro estará formado por la colección de los documentos originales de los
Estatutos, sus reformas y de las personerías de sus órganos directivos, de cada
asociación, además de los índices, libros y ficheros que se consideren necesarios.
Esos sistemas podrán variarse por otros más eficientes para el mejor servicio y la
mayor seguridad de las inscripciones.
A cada documento original de constitución de una asociación debe agregarse,
para su inscripción, timbre fiscal por valor de cien colones.”
(Así reformado por el artículo 1° de la ley N° 6020 del 3 de enero de 1977)
En contraste con la legislación anterior, en la propuesta de ley, en el Capítulo III
“Registro de Organizaciones Religiosas” se regula en los artículos 39 Registro de
organizaciones religiosas –ya citado-, artículo 40 Personalidad jurídica59 y el
artículo 41 Consecuencias de la inscripción60.
En resumen, el Registro de Organizaciones Religiosas será una dependencia del
Registro de Personas Jurídicas del Registro Nacional -artículo 39 y 70 inciso b)
del proyecto-, encargado de la inscripción de las asociaciones religiosas, con un
compromiso económico presupuestario por parte del Estado, lo que debe ser
valorado por los y las legisladoras, el establecer mayores incrementos al erario
público, sin otorgar ni señalar una fuente real de financiamiento para esta nueva
“Artículo 40.- Personalidad jurídica. Las organizaciones religiosas y sus representantes
legales gozarán de personalidad jurídica de derecho privado, una vez inscritas en el
correspondiente Registro de Organizaciones Religiosas del Registro Nacional, adscrito al
Ministerio de Justicia y Paz.”
60 “Artículo 41.- Consecuencias de la inscripción. Mientras no se haya inscrito la organización,
ni las resoluciones, ni los pactos, ni los documentos sociales producirán efecto legal alguno en
perjuicio de terceros, y los miembros fundadores, en aquellos en que intervinieren, responderán
ante terceros por las obligaciones que en tales circunstancias se contrajeren, en nombre de la
organización.
Una vez inscrita la organización, esta responde de los actos ejecutados por sus órganos, en el
ejercicio de las funciones propias que le estén encomendadas.” La cual se comentará en el
apartado de Técnica Legislativa de este informe.
59
52
estructura organizacional61, nuevas atribuciones de política pública, de índole
administrativa, financiera, en otros compromisos para satisfacer conforme al
proyecto de ley la actividad de las organizaciones religiosas.
En razón de la valoración del respeto que se debe guardar en el equilibrio
presupuestario- financiero entre las políticas públicas y el costo presupuestario de
las mismas, deberá el legislador señalar la fuente de financiamiento para la
creación de esa nueva estructura, de lo contario, el proyecto puede
eventualmente presentar problemas de constitucionalidad por violación al principio
de equilibrio presupuestario consagrado en el artículo 179 de la Constitución
Política.
Además, se llama la atención en cuanto a la naturaleza jurídica que se establece
en el artículo 40, en éste se le otorga a las organizaciones religiosas y sus
representantes legales la personalidad jurídica de derecho privado. Sin embargo,
a lo largo del proyecto de ley se regula con todos los derechos y atribuciones62 de
Dirección General de Asuntos Religiosos, Consejo Consultivo Asesor de Asuntos Religiosos,
Registro de organizaciones religiosas.
62 “Artículo 36.- Atribuciones.
El Poder Ejecutivo reglamentará el funcionamiento de esta
Dirección, considerando, cuando menos, las siguientes facultades:
a) Orientar a las diversas instituciones gubernamentales que tienen o llegaren a tener algún
vínculo con las organizaciones religiosas y resuelvan lo atinente a materias de interés de estas
organizaciones y de los creyentes, de tal manera que funja como enlace institucional entre ambos.
b) Ejercer una labor de coadyuvancia y cooperación en la formación y fortalecimiento de las
organizaciones religiosas existentes en el país, así como las que se creen en el futuro.
c) Asesorar al gobierno en los temas específicos relacionados con el ejercicio de la libertad
religiosa, así como los derechos individuales y colectivos derivados de estas.
d) Mantener y promover relaciones con organismos y entes internacionales preocupados por el
ejercicio de los derechos a la libertad religiosa, libertad de opinión y de conciencia, y libertad de
asociación y de reunión, y por su financiamiento.
e) Levantar, a solicitud de los ciudadanos interesados, un registro de feriados religiosos, al tenor
del artículo 148 del Código de Trabajo;
f) Fungir en la mediación, ejecución e intervención en todos los asuntos atinentes al respeto de los
derechos derivados de la presente ley.
g) Velar para que los reglamentos y decretos que emita el Poder Ejecutivo, que correspondan con
ordenanzas relativas a la naturaleza y funcionamiento de las organizaciones religiosas, se
enmarquen dentro de los estrictos límites de la presente ley.
h) Establecer los requerimientos necesarios a fin de que el derecho de asistencia y visitación
religiosa se desarrolle de conformidad con la legislación vigente.
i) Ejecutar los programas, proyectos y acciones correspondientes con la política de Estado en
materia religiosa, según lo establecido en esta ley.
j) Promover, de oficio o a instancia de alguna de las organizaciones interesadas, la realización de
cursos de capacitación, talleres, foros, campañas publicitarias, con el fin de impulsar la cultura del
respeto por la libertad religiosa.
k) Otorgar visto bueno como condición para inscribir una organización religiosa.
l) Llevar un listado de organizaciones religiosas con personalidad jurídica vigente y levantar
estadísticas de las organizaciones religiosas inscritas en el Registro de Organizaciones Religiosas.
m) Promover la libertad religiosa, impulsar la paz social y los valores cívicos, sociales y familiares.
n) Fungir como mediador en los convenios de cooperación que realicen las organizaciones
religiosas con autoridades estatales, municipales e internacionales, entre otras.
o) Coadyuvar en las gestiones administrativas que deben realizarse para la celebración de actos
religiosos de culto público, fuera de los templos y procurar su realización.
61
53
órgano administrativo, y posteriormente se desarrollan normas de derecho privado63
muy similares a las adoptadas en la Ley de Asociaciones. Lo anterior evidencia
una confusión en el giro privado versus público que se desea otorgar a las
organizaciones religiosas, por lo que deberá ser valorado.
Para efectos ilustrativos, se menciona una de las atribuciones que se le designan
a la Dirección de Organizaciones Religiosas, la de “e) Levantar, a solicitud de los
ciudadanos interesados, un registro de feriados religiosos, al tenor del artículo 148
del Código de Trabajo”. La anterior disposición tiene estrecha relación con los
derechos ceremoniales64, derechos de asistencia y visitación religiosa65 y derecho
p) Orientar y coadyuvar a las organizaciones religiosas en los trámites que deben realizarse para
obtener la declaratoria de idoneidad para percibir recursos públicos.
q) Llevar un registro de ministros religiosos acreditados como tales por sus organizaciones
respectivas, asignándoles un número de identificación ministerial y, a solicitud del interesado,
expedirá una credencial en la que indicará el nombre del ministro, la organización religiosa que lo
acredita y su vigencia. Queda facultada, también, la organización religiosa para expedir sus
propias credenciales y, en tal caso, deberá indicar dicho número de identificación ministerial en la
credencial que emita.
r) Coordinar las acciones pertinentes, a fin de velar por el respeto del derecho de asistencia y
visitación religiosa que se brinde en centros de salud, adaptación social, asilos, centros de
restauración y afines, entre otros.
s) Promover el conocimiento de las actividades ministeriales que las organizaciones religiosas
llevan a cabo en el ámbito social y comunal, así como crear campañas que promuevan la libertad
religiosa.
t) Apoyar, cuando sea procedente, las gestiones que realicen los misioneros extranjeros que
deseen prestar sus servicios en el país, en los trámites ante la Dirección General de Migración y
Extranjería, o sus dependencias.
u) Velar por la correcta aplicación de la presente ley y de la legislación vigente, que versa sobre
aspectos relacionados con la libertad religiosa, libertad de opinión y de conciencia, libertad de
asociación y de reunión, especialmente, en materia educativa, tributaria, laboral y registral.
v) Cualesquiera otros que se considere necesario asignar.”
“Artículo 38.- Organización y atribuciones del Consejo Consultivo Asesor de Asuntos
Religiosos. El Consejo Consultivo Asesor de Asuntos Religiosos, podrá emitir resoluciones y
recomendaciones, las cuales se tomarán por mayoría absoluta de votos. Sus atribuciones, serán:
a) Analizar la política del Estado en materia de libertad religiosa.
b) Desarrollar propuestas e informes de política pública, en materia de libertad religiosa y de culto.
c) Asesorar a la Dirección General de Asuntos Religiosos, en el ejercicio de sus funciones.
d) Recibir, para su conocimiento, un informe de labores anual, de la Dirección indicada.
e) Velar por el cumplimiento de la presente ley.”
63 Ver el Capítulo IV Organización, donde se regula: Requisitos de constitución -artículo 42-,
Contenido de los estatutos -artículo 43-, Alcances del Estatuto -artículo 44-, Reformas parciales o
totales de los estatutos -artículo 45-, Nombre de la organización religiosa -artículo 46-, Órganos
esenciales de la organización -artículo 47-, Representación legal -artículo 48-, Causales de
extinción -artículo 49-, Consecuencias de la extinción -artículo 50-, Órgano competente para
decretar la disolución -artículo 51-, Disolución -artículo 52-, Disolución decretada por el Poder
Ejecutivo -artículo 53-, Filiales religiosas -artículo 54-, Transformación de organizaciones
religiosas -artículo 55- y Organizaciones religiosas extranjeras -artículo 56-. Así como el Capítulo
V Funcionamiento Administrativo, el Capítulo VII Formas especiales de organizaciones religiosas,
entre otros
64 “Artículo 20.- Derechos ceremoniales. Toda persona tiene derecho a practicar los actos de
culto y recibir asistencia religiosa de su propia confesión, de conformidad con el artículo 24 de esta
ley, y a conmemorar las festividades propias de la confesión religiosa de la que se trate.
Asimismo, tiene derecho a celebrar sus ceremonias religiosas, sean matrimoniales,
54
al ejercicio cultural66 que se otorgan en el proyecto de ley. Las implicaciones
laborales que conlleva el otorgamiento de estos derechos son de índole de
política pública, administrativa, presupuestario –sector público y privado. De
manera que dicha atribución debe ser valorada cuidadosamente.
Para efectos ilustrativos sobre el problema citado, a continuación se presenta un
cuadro comparativo entre el artículo 26 de la Ley de Asociaciones y el artículo 59
del proyecto de ley donde regula los derechos y deberes patrimoniales,
destacando en negrita lo nuevo y en letra tachada lo que se elimina. Veamos:
Ley de Asociaciones67
Artículo 26.Las asociaciones pueden adquirir toda
clase de bienes, celebrar contratos de
cualquier índole y realizar operaciones
lícitas de todo tipo, encaminadas a la
consecución de sus fines.
Las
donaciones,
subvenciones,
transferencias de bienes muebles e
inmuebles u otros aportes económicos
del Estado o sus instituciones, deberán
Proyecto de Ley
Artículo 59.- Derechos y deberes
patrimoniales. Las organizaciones
religiosas podrán adquirir toda clase
de bienes, celebrar contratos de
cualquier índole y realizar operaciones
lícitas de todo tipo, encaminadas a la
consecución de sus fines.
Para
hacerse acreedor de este beneficio,
la organización debe estar inscrita
en el Registro de Organizaciones
bautismales, funerarias, y de cualquier otro tipo, de acuerdo con su confesión religiosa, y a
recibir sepultura digna, sin discriminación por motivos religiosos, de conformidad con sus propias
creencias. Estos ritos se ajustarán a los límites de seguridad y salubridad establecidos al efecto
por el ordenamiento jurídico vigente.” (El destacado no es del original)
65 “Artículo 24.- Derechos de asistencia y visitación religiosa. Queda garantizado el derecho
de asistencia y visitación religiosa para toda persona que así lo requiera o necesite, en
cualquier centro hospitalario, nosocomio, centro penitenciario, centro de atención
institucional, centro de restauración, asilo, casa de huéspedes, o afines, públicos o
privados. Para la aplicación real y efectiva de estos derechos, los poderes públicos
adoptarán las medidas necesarias para facilitar la asistencia y visitación religiosa en los
respectivos establecimientos, sin mayor dilación. Quien imparta la asistencia y visitación
religiosa, deberá sujetarse a los lineamientos reglamentarios que el Poder Ejecutivo, sus
instituciones o sus dependencias se sirvan emitir al efecto, en estricto apego a lo señalado en esta
ley, y la inexistencia de los mismos, no será jamás motivo para impedir la asistencia o visitación
religiosa. En todo caso, será requisito indispensable para brindar asistencia y visitación religiosa,
que la organización que la acredita, sea individual, plural, federada o federada colectiva, inscriba a
tal persona ante el registro que al efecto llevará la Dirección General de Asuntos Religiosos en el
Ministerio de Justicia y Paz y, en ese tanto, goce de la credencial respectiva.” (El destacado no es
del original)
66 “Artículo 27.- Derecho al ejercicio cultural. Toda organización religiosa tiene derecho a que
se respeten sus características religiosas específicas y a definir sus propios horarios y días de
reunión para los servicios religiosos, de conformidad con el ordenamiento jurídico, así como a
divulgar y propagar su propio credo, y a escribir, publicar, recibir y usar libremente sus libros,
audios, videos y publicaciones de cualquier clase o tipo, sobre cuestiones religiosas, y a
comunicarse y mantener relaciones con sus propios fieles, y con otras organizaciones religiosas.
No se podrá obligar a ninguna organización religiosa a que deje de celebrar sus reuniones,
guardar su días de culto o ejercer sus actividades culturales, con motivo de alguna
argumentación que no sea estrictamente para garantizar la seguridad y la salubridad que le asiste
a todos los ciudadanos de la República.” (El destacado no es del original)
67 Ley de Asociaciones y sus reformas. Ley N° 218 del 8 de agosto de 1939.
55
ser fiscalizados por la Contraloría
General
de
la
República
y
debidamente
liquidados
por
la
Asociación beneficiaria ante el ente
contralor, según los fines previstos y
los
principios
de
la
sana
administración.
De no presentarse las liquidaciones
correspondientes dentro del mes
siguiente al cierre del año fiscal, el
ente contralor lo informará de oficio a
la administración activa respectiva y a
la vez, la asociación que incumpla
quedará imposibilitada para percibir
fondos del Estado o sus instituciones,
hasta que satisfaga la información
requerida.
Religiosas y lo recibido debe
destinarse en la consecución de sus
fines.
Se autoriza a las instituciones del
Estado a realizar donaciones en
numerario o en especie, a favor de
las organizaciones religiosas, tanto
para
alcanzar
sus
fines
estrictamente religiosos, como para
sus labores de asistencia social y
comunal.
En el evento de que una organización
religiosa reciba recursos o donaciones
de instituciones del Estado, se atendrá
a las regulaciones y a la rendición de
cuentas que establezca la Contraloría
General de la República y las
(Así reformado por el artículo único de la ley instituciones pertinentes, conforme a la
N° 8007 del 4 de julio de 2000)
ley.
En el anterior cuadro, se muestra la disminución de los deberes patrimoniales que
tendrán las organizaciones religiosas con respecto a la fiscalización por parte de
la Contraloría General de la República, por lo que se llama la atención en ese
sentido.
En relación con el tema de las donaciones a las organizaciones religiosas y la
cooperación con las instituciones estatales, el proyecto de ley las considera como
“derechos” descritos en los numerales 32 y 33. Veamos:
ARTÍCULO 32.- Derecho a donaciones. Las organizaciones religiosas tendrán
derecho a recibir diezmos, ofrendas, donaciones, legados, herencias y
contribuciones públicas o privadas, para su sostenimiento, y organizar colectas
entre sus fieles o la comunidad en general. También, podrán obtener donaciones
de personas físicas y jurídicas, nacionales o extranjeras, para el mantenimiento
del culto y para los servicios de asistencia social que presten, sin fines de lucro.
ARTÍCULO 33.- Derecho a cooperar con las instituciones estatales. Por su
carácter de entidades de interés público, de conformidad con lo establecido en el
artículo 4 de la presente ley, las organizaciones religiosas podrán establecer
relaciones de cooperación con autoridades estatales, para la realización conjunta
de tareas educativas, culturales, benéficas, de apoyo social, recreativas, sanitarias
y otras, a favor de la comunidad, y de las personas en particular.
Sobre este particular, se ha comentado68 que el presente proyecto de ley abriría
un portillo para dar beneficios a otras iglesias. Así, la socióloga Monserrat Sagot
Radio Monumental. Programa Nuestra Voz, bajo la conducción de la periodista Amelia Rueda
de 4 de agosto de 2014, referente a “Ley de la libertad religiosa abriría portillo para dar beneficios
68
56
considera que el proyecto extiende privilegios de la iglesia Católica a otras
denominaciones evangélicas. Añade que repartir recursos públicos a otras
iglesias no es posible en un Estado moderno. Por su parte, manifestó no estar de
acuerdo en equiparar a otras iglesias con la católica. Está preocupada por el
déficit fiscal, y el aumento de privilegios a otros grupos, con las exoneraciones y
donaciones, no ayudaría a mejorar el déficit fiscal. Por otro lado, el diputado
William Alvarado señala la necesidad de analizar detenidamente lo de las
donaciones de los artículos 32 y 33. El diputado Mario Redondo considera que no
se trata de establecer privilegios. Adicionalmente, el analista Jaime Ordoñez69
apuntó que el proyecto de ley confunde –uniconfesional a multiconfesional- al
responsabilizar al Estado en aspectos administrativos y financieros.
Considerando las anteriores opiniones, es oportuno retomar el tema de
exoneraciones y donaciones a la religión católica el cual el constituyente amparó
en el artículo 75 constitucional, donde declara la confesionalidad del Estado
costarricense en la religión católica. Esta confesionalidad conlleva a la obligación
del Estado a contribuir con el mantenimiento de sus gastos, situación que la Sala
Constitucional ha desarrollado en su jurisprudencia, indicando:
“IX.- El artículo 75 de la Constitución dispone que el Estado debe contribuir al
"mantenimiento" de la religión Católica, esta norma constitucional no puede
interpretarse en sentido restrictivo; por el contrario, se entiende que el Estado
tiene una obligación, en sentido general, de cooperar con las diferentes
confesiones religiosas que profesan los habitantes del país y en forma específica
con la Iglesia Católica. Esta obligación constitucional consiste en posibilitar la
formación religiosa en los centros docentes públicos, en la creación necesaria
para su desarrollo y no concretamente en la asistencia de financiamiento
económico. Con esto, la norma suprema considera de interés general la
satisfacción de las necesidades religiosas, pese a la existencia de personas que
no participen de ellas. Además, debe interpretarse, no como un indicador de
parcialidad de la Constitución en beneficio de una confesión religiosa
determinada, sino como un indicador de una realidad sociológica, cual es la
mención expresa a la confesión indiscutiblemente más arraigada y extendida en
nuestro país, lo que en ningún momento implica una discriminación por parte de
los poderes públicos para las demás confesiones o para los ciudadanos
aconfesionales.”70
Observando la obligación constitucional del Estado de contribuir con el
mantenimiento de la Iglesia Católica, a manera ilustrativa, a continuación se
presenta un listado de leyes que realizó la Procuraduría en el año 1999, las
cuales están encaminadas al resguardo de las temporalidades de la Iglesia:
a otras iglesias.
69 Radio Columbia. Programa Hablando Claro, bajo la conducción de la periodista Vilma Ibarra
de 18 de agosto de 2014, referente a Libertad Religiosa.
70 Sala Constitucional. Voto N° 3173-1993. Op. cit.
57
“Se han dictado diversas leyes por la Asamblea Legislativa, relacionadas
con las temporalidades de la Iglesia para regular ventas, traspasos,
donaciones e inscripciones en el Registro Público, a modo de ilustración:
- Ley N° 3516 de 23 de junio de 1963, sobre la venta de Inmueble a
Temporalidades de la Iglesia.
- Ley N° 3747 de 16 de Agosto de 1966, la cual autoriza adquirir un
lote a Temporalidades de la Arquidiócesis de San José.
- Ley N° 4028 de 23 diciembre de 1967, que exonera la importación
de un copón a Temporalidades de la Iglesia de Alajuela.
- Ley N° 4345 de 24 de junio de 1969, sobre la inscripción Iglesia
Soledad a temporalidades de la Iglesia.
- Ley N° 4406 de 29 de Agosto de 1969, donación del Poder
Ejecutivo de un inmueble a temporalidades de la Iglesia. - Ley 4555
de 15 de Abril de 1970. Traspasa inmueble a Temporalidades de la
iglesia
- Ley N° 4568 de 29 de Abril de 1970. Donación inmueble a
Temporalidades de la iglesia
- Ley N° 5309 de 7 de Agosto de 1973 .Traspaso inmueble a
Temporalidades de la iglesia
- Ley N° 6568 de 23 de Abril de 1981, donación Inmueble Asociación
Cristo Obrero a Temporalidades de la Iglesia.
- Ley N° 7877 de 27 de mayo de 1999, recientemente publicada en la
Gaceta del 15 de junio de 1999. Autorización a la municipalidad de
Goicoechea para segregar un terreno de su propiedad y donarlo a las
Temporalidades de la Arquidiócesis de San José.” 71
En el supuesto de exoneración del pago de impuestos de la Iglesia Católica en
relación con las otras religiones, la Sala Constitucional señaló que:
“En el caso concreto, las normas impugnadas establecen dos categorías
distintas: los bienes de la Iglesia Católica y los de las otras organizaciones
religiosas existentes en el país. Para las primeras, el pago del impuesto
sobre bienes inmuebles les fue eximido en forma absoluta; para las
segundas en cambio, la exención es parcial, ocurre únicamente respecto de
los bienes inmuebles destinados a culto. La diferenciación hecha en las
referidas normas no es contraria al Derecho de la Constitución, en vista de
que el mismo constituyente reguló en forma diferenciada a ambas
categorías, dándole a la Iglesia Católica el carácter de religión oficial del
Estado, mientras que a los demás credos les confirió un ámbito de actuación
en el marco de las libertades de culto y religiosa. La exención parcial dada
por el legislador formal fue un acto aprobado en uso de sus potestades
discrecionales como una forma de facilitar el ejercicio de las libertades
citadas, sin que pueda afirmarse que le está exigido dar una exención total a
los bienes inmuebles de todas las organizaciones religiosas existentes en el
país, sin importar su oficialidad y representatividad. Así las cosas, en cuanto
a este extremo, la presente acción debe ser rechazada por el fondo, como
en efecto se hace.” 72
Procuraduría General de la República. Oficio N° OJ-076-1999 de 23 de junio de 1999. Op. cit.
Sala Constitucional. Voto Nº 11532-2000 de las 14:56 horas del 21 de diciembre del 2000. En
acción de inconstitucionalidad promovida por la Asociación Cristiana de Comunicaciones, contra el
71
72
58
En consecuencia, la diferenciación hecha en las referidas normas no es contraria
al Derecho de la Constitución, en vista de que el mismo constituyente reguló en
forma diferenciada a ambas categorías, dándole a la Iglesia Católica el carácter
de religión oficial del Estado, mientras que a los demás credos les confirió un
ámbito de actuación en el marco de las libertades de culto y religiosa.
En el marco de exoneraciones de los tributos para las temporalidades de la
Iglesia, la Procuraduría realizó un listado de leyes en el año 1999, donde indicó:
“Sobre la exoneración de los tributos a las temporalidades, se registran distintas
leyes y reglamentos a través de la historia:
- Ley N° 5466 de 17 de Diciembre de 1973 y .Ley 5762 de 13 de Agosto de
1975, derogadas por la ley de Exoneraciones N° 7293.
- Ley N° 5762 del 13 de agosto de 1975, Adición a la Ley No.5466,
derogada por Ley No.7293.
- Ley N° 698573 de 18 de Abril de 1985, según se verá, derogada
tácitamente por la ley de Exoneraciones No.7293, solamente en cuanto a
la exoneración de impuestos nacionales.
- Ley N° 7509 de 9 de Mayo de 1995, " Ley del Impuesto sobre Bienes
Inmuebles " que en el artículo 4 inciso g) establece, la exoneración de los
bienes de la Iglesia, del pago del impuesto territorial. Normativa vigente.
- Decreto N° 4802 de 18 de Abril de 1975 Reglamento de Exoneración de
impuestos a Organizaciones religiosas, derogado por el Decreto 9141 del
13 de setiembre de 1978.
- Decreto N° 9141 de 13 de Setiembre de 1978, Reglamento de la ley 5466
de 17 de diciembre de 1973, quedó sin vigencia al derogarse la ley que
reglamenta, etc..” 74
Observando lo anterior, y considerando que el proyecto de ley declara como
derechos para las organizaciones religiosas tanto la donación como la
cooperación de las instituciones estatales -otorgando alcances de interés público
en tareas educativas, culturales, benéficas, de apoyo social, recreativas,
sanitarias, entre otras-, se concluye que el proyecto de ley pretende otorgar una
serie de beneficios de carácter económico a favor de las organizaciones
religiosas, lo cual debe ser valorado por los y las legisladoras para efectos de no
quebrantar el equilibrio financiero entre las políticas públicas y el costo del gasto
público.
inciso g) del artículo 4 de la Ley de Impuesto sobre Bienes Inmuebles, N°7509 de 9 de mayo de
1995, en especial la frase "…pero solo los que se dediquen al culto…" y contra el inciso g) del
artículo 5 del Reglamento a la Ley de Impuesto sobre Bienes Inmuebles, Decreto Ejecutivo N°
27601–H, de 12 de enero de 1999.
73 El artículo 1 de esta ley, contempla la exoneración de impuestos y tasas nacionales y
municipales, por lo que debe entenderse que la derogación no operó para la tasas nacionales y
municipales, por ser la tasa un tributo distinto al impuesto, por ende lo que afectó a este artículo
fue una derogación parcial.
74 Procuraduría General de la República. Oficio N° OJ-076-1999 de 23 de junio de 1999. Op. cit.
59
Adicionalmente, en el tema del traspaso de bienes de las organizaciones
religiosas que se extingan, el proyecto de ley regula en el artículo 50 la forma en
cómo se distribuirá. Veamos:
“Artículo 50.- Consecuencias de la extinción. Al extinguirse la organización
religiosa, los bienes de esta se traspasarán en la forma que indiquen los estatutos,
de conformidad con el artículo 43 inciso l). Si estos no hubieren establecido nada
al respecto, se distribuirán de acuerdo con el siguiente orden de prelación:
a) En caso de que pertenezcan a una organización plural, federada o federada
colectiva, se traspasarán a alguna de sus afiliadas, según sea el caso, siempre y
cuando se encuentren debidamente inscritas en el Registro de Organizaciones
Religiosas del Registro Nacional.
b) A otra organización homóloga en creencias, profesión de fe y principios, que
reclame para sí tales bienes.
c) En el caso de organizaciones de arraigo cristiano evangélico, a la Federación
Alianza Evangélica Costarricense.
d) A una organización de bienestar social.
En tal caso, o si así se hubiere estatuido, se pedirá al juez civil competente del
domicilio de la organización, el nombramiento de uno a tres liquidadores que
devengarán en conjunto un honorario que no exceda del 5% del producto neto de
los bienes inventariados.”
Como se observa, el traspaso de bienes en primera instancia será conforme lo
establezcan los estatutos de la organización religiosa75 en forma expresa, en su
defecto, se indica claramente el orden de priorización para dicho traspaso de
bienes. De forma que se plantea tal regulación para la valoración del caso.
Además, en el inciso d) del artículo 70 del proyecto de ley, donde realiza
modificaciones a otras leyes, se establece la no sujeción al impuesto de venta a
las actividades religiosas, en el siguiente sentido:
d)
El inciso b) del artículo 3 de la Ley de Impuesto sobre la Renta, N°
7092 de 21 de abril de 1988, y sus reformas. El texto dirá:
“Artículo 3.- Entidades no sujetas al impuesto:
[…]
b) Los partidos políticos y las organizaciones religiosas, cualquiera que sea
su credo, por los ingresos que obtengan para el mantenimiento del culto y
por los servicios de asistencia social que presten, sin fines de lucro.
[…]”
Articulo 43.- Contenido de los estatutos. Los estatutos de toda organización religiosa deben
expresar:
…
l) En caso de extinción, indicación de cómo y a quién se traspasarán sus bienes, de conformidad
con lo establecido en el artículo 50 de esta ley.”
75
60
Por lo tanto, se modifica de la ley la palabra “instituciones” por “organizaciones”,
manteniendo el beneficio fiscal de no sujeción al pago del impuesto sobre la
renta, por lo que se deja en evidencia para su respectiva valoración. Tómese en
cuenta, que con el cambio de nombre a “organizaciones”, entonces la
exoneración se referirá únicamente a las inscritas en el Registro de Personas, no
así, las inscritas bajo la Ley de Asociaciones.
En relación con el tema de locales y templos de culto, regulado en el Capítulo VI
del proyecto de ley, se establece lo siguiente:
“ARTÍCULO 60.- Apertura de local o templo.
Las organizaciones
religiosas pueden tener templos y locales de culto propios o abrir los que
sean necesarios para sus reuniones, en el cumplimiento de sus fines, de
conformidad con lo establecido en la presente ley. Para abrir un templo o
local de culto, las organizaciones religiosas se ajustarán a las regulaciones
que al efecto defina la ley, el Poder Ejecutivo y las municipalidades. No
obstante lo anterior, para el caso de las organizaciones religiosas existentes
a la entrada en vigencia de esta ley, en cuanto el funcionamiento de sus
locales de culto o templos, se aplicará lo establecido en el artículo 62 de la
presente ley y el 34 de la Constitución Política.
ARTÍCULO 61.- Deberes del Estado. En apego al principio de interés
público de la actividad de las organizaciones religiosas, el Estado facilitará,
garantizará y protegerá la apertura y el funcionamiento de los locales
destinados al culto. Corresponde con el Ministerio de Salud, reglamentar lo
atinente al funcionamiento de los templos o locales de culto, asegurando
que ante una problemática relacionada con contaminación sónica en el
templo o local de culto, prevalecerá la clausura del foco específico de
contaminación y no del inmueble en general, de modo que se garantice el
derecho a la práctica del culto público en ese inmueble. En atención al
principio del debido proceso y los principios de razonabilidad y
proporcionalidad, según lo estipulado en esta ley, el cierre de un local de
culto será la medida de último recurso que tiene la administración para hacer
cumplir lo establecido en este artículo.
ARTÍCULO 62.- Trámites asociados. El Estado, por medio de sus
instituciones, promoverá y facilitará tanto el otorgamiento de los permisos de
funcionamiento, como de los permisos para el uso de suelo y ubicación de
los inmuebles, el visado, la ubicación y demás trámites que sean necesarios
para la práctica de la fe en un local determinado. En los cantones donde no
exista plan regulador, ninguna institución estatal podrá solicitar, como
requisito, el uso de suelo, y bastará su demostración mediante declaración
jurada de la ubicación del templo o local de culto, para suplir tal requisito.
Asimismo, todas aquellas edificaciones, templos o locales de culto, que
demuestren tener más de diez años de funcionamiento a la promulgación de
la presente ley, conservarán su derecho de ubicación y, consecuentemente,
deberá dotársele el respectivo permiso de uso de suelo, así como el permiso
de salud. Este último, una vez comprobado que el inmueble reúne las
condiciones de infraestructura, salud y seguridad necesarias para desarrollar
las actividades de culto. Asimismo, el Estado promoverá procesos de
61
formación y capacitación en materia de salud y seguridad de los locales y
templos destinados al culto.
ARTÍCULO 63.- Uso adecuado de los locales de culto. Cuando exista una
denuncia de que en aquel recinto se lleven a cabo actos ilícitos, atentados
contra la moral o las buenas costumbres, la salud, la seguridad de los
miembros o en perjuicio de terceros o bien se realicen actividades sin el
cumplimiento previo de los requisitos señalados por esta ley, la autoridad
competente emplazará a la organización involucrada y a los terceros, si los
hubiere y, en estricto cumplimiento del derecho al debido proceso, una vez
comprobada la situación anómala, aplicará las medidas correspondientes a
efecto de corregir la situación.
En caso de que la organización
injustificadamente no tomara las medidas impuestas por la autoridad
competente, podrá ordenarse el cierre del local. Asimismo, se aplicará la
pena de multa establecida en el artículo 67, in fine, de esta ley, a los
miembros del Consejo Ministerial Ejecutivo que incurrieren en la conducta
allí sancionada.”
Estos artículos hacen caso omiso de las potestades asignadas al Ministerio de
Salud.
A la luz de lo anterior, es oportuno recordar los deberes del Estado en materia de
salud que ha indicado la Sala Constitucional, donde se indicó:
“VI.- Sobre los deberes del Estado en relación con la salud.- Tal como lo
ha reiterado esta Sala, a partir de una interpretación extensiva y garantista
del artículo 21 de la Constitución Política, se ha desarrollado una amplia
doctrina relacionada con el derecho fundamental a la salud. Es así como la
Constitución exige al Estado hacer uso de todas sus recursos con el objeto
de velar porque cada uno de sus habitantes sea protegido en su integridad
física y mental. Lo anterior obliga por un lado a omitir la realización de
cualquier actividad lesiva de la salud humana, así como evitar efectuar
aquellas razonablemente riesgosas o implementar todas las medidas de
mitigación necesarias. Asimismo, debe el Estado hacer uso de sus
potestades de policía para evitar que las actividades de otros entes públicos,
así como de particulares, afecten la salud de las personas en los mismos
términos señalados. No obstante, en tratándose de un derecho complejo
para cuya satisfacción no bastan la abstención y la adopción de medidas de
evitación y atenuación del impacto sanitario, el Estado requiere asumir una
actitud proactiva, suministrando los servicios y bienes necesarios para
garantizar la salud de sus habitantes. Se trata, pues, de un típico derecho de
carácter prestacional, para cuyo cumplimiento el Estado debe dotarse de
una infraestructura que le permita actuar en favor de la salud humana
mediante la profilaxis y la adecuada atención de las enfermedades que se
produzcan. Para cumplir con los anteriores deberes, el ordenamiento
costarricense ha diseñado un complejo sistema de competencias públicas,
entre las que se encuentran las amplias potestades del Ministerio de Salud
para la prevención y resguardo de la salud pública. En este caso, la Ley
General de Salud, autoriza al Ministerio de Salud para establecer los
requisitos y las condiciones sanitarias de las distintas actividades que
62
puedan tener una incidencia en la salud de las personas, a tomar las
medidas sanitarias correspondientes e imponer las sanciones, dado que no
solo tiene el deber de hacer cumplir la Ley General de Salud sino el de
proteger la salud pública, pues los derechos a la salud y a un ambiente sano
y libre de contaminación -al menos por debajo de los límites tolerables para
el ser humano- son derechos fundamentales irrenunciables y en cuya
violación no se puede legítimamente consentir. Así que, el Ministerio de
Salud, a la luz de las competencias que el Ordenamiento Jurídico le ha
encomendado, debe tomar las medidas correspondientes para velar por la
salud pública de toda la población. Bajo ese mandato, se le ha reconocido la
potestad de dictar medidas de carácter general o particular en el
cumplimiento de su misión. Así las cosas, dentro de las atribuciones y
jurisdicciones asignadas, puede ordenar y tomar las medidas especiales que
establece la Ley General de Salud, para evitar el riesgo o daño a la salud de
las personas o que éstos se difundan o se agraven, cuando se trate de
actividades que puedan tener una incidencia en la salud de las personas, tal
como sería, las actividades religiosas.”76
La Sala concluyó que el Reglamento para el funcionamiento sanitario de templos
o locales de culto” al ser un reglamento ejecutivo que desarrolla los contenidos de
la Ley General de Salud -protección de la salud de las personas y a la regulación
de actividades que puedan influir o afectar la salud de las personas- las
limitaciones contenidas en el reglamento tienen sustento en la Ley General de
Salud, de tal forma que los deberes del Estado como los trámites asociados al
mismo deben guardar el respeto a esos principios de protección a la salud.
El artículo 61 del proyecto al establecer que ante la contaminación sónica de un
templo o culto el ministerio de salud no podrá realizar el cierre del
establecimiento, viene a contradecir lo establecido en materia de salud.
El artículo 62 en cuanto a la regulación de trámites asociados y referido al
otorgamiento del permiso de funcionamiento, establece la excepción de las
organizaciones religiosas de cumplir con todos los trámites (permisos para el uso
de suelo, ubicación de los inmuebles, el visado, la ubicación y demás trámites),
cuando no exista un plan regulador, y en su lugar se establece como requisito
una declaración jurada para demostrar la ubicación del templo o local de culto,
para otorgarle dicho permiso de funcionamiento. Además, el proyecto establece el
derecho de conservar la ubicación de las edificaciones, templos o locales de culto,
que demuestren tener más de diez años de funcionamiento otorgándole el
permiso de uso de suelo y el permiso de salud. Estos derechos y requisitos
deberán ser valorados por los señores Diputados, no solo por los posibles roces
de constitucionalidad que se presenten por violar la autonomía municipal, sino
también porque se le eliminan para el caso concreto las facultades al Ministerio
Sala Constitucional. Voto Nº 14175-2010, de las 14:30 horas del 25 de agosto del 2010.
Acción de inconstitucionalidad promovida por la Asociación Iglesia de Dios, Peña de Horeb
Pentecostés Internacional para la honra y gloria de Dios contra varios artículos del "Reglamento
para el Funcionamiento Sanitario de Templos o Locales de Culto", por estimarlos contrarios a los
principios de igualdad, derecho a la asociación lícita, y libertad de culto.
76
63
de Salud respecto al tema del control del funcionamiento de los locales y la
potestad de dictar medidas de carácter general o particular para velar por la salud
pública de toda la población
La disposición contemplada en el artículo 63 puede resultar eventualmente
inconstitucional ya que se pretende limitar la actuación policial o judicial cuando
exista una denuncia por mal uso de un local o de un acto ilícito que se cometa
en un centro de culto.
El artículo 66 del proyecto establece la declaratoria de utilidad pública de las
organizaciones religiosas con únicamente cumplir el requisito de tener tres años
de estar inscritas, operar legalmente en la comunidad y que su actividad sea útil
para los intereses del Estado y haya demostrado aportes significativos en el
crecimiento y transformación espiritual, moral, ética, cultural y social en la
comunidad; Con dicha declaratoria podrán gozar de franquicias y concesiones
administrativas otorgadas por el Poder Ejecutivo. Al respecto, el proyecto no
establece el procedimiento para la declaratoria de utilidad pública ni las razones
que se considerarán para determinar que una actividad es útil para los intereses
del Estado y mucho menos señala la autoridad competente para conferir tal
declaratoria.
Asimismo se recomienda a los señores diputados valorar si los requisitos allí
señalados están apegados al principio de razonabilidad y proporcionalidad..
El Capítulo VIII de Sanciones, establece una serie de sanciones para una
estructura de organización que no es propia de todas las organizaciones
religiosas, pues no todas tienen un Consejo Ministerial Ejecutivo, sino únicamente
lo tienen las organizaciones evangélicas; de allí que pareciera desprenderse que
esta ley es de aplicación para esa organización religiosa, produciendo así una
discriminación entre ellas.
Además, el hecho de que se le encargue al Ministerio de Justicia y Paz la
realización del procedimientos sancionatorio implica un aumento en los gastos del
presupuesto y el aumento del recurso humano de ese Ministerio, sin que se
señale la forma en que se cubrirán esos gastos, lo cual resulta violatorio del
artículo 176 y 179 de la Constitución Política. Igual sucede en el caso del artículo
70 inciso b) que reforma el artículo 3 inciso c) de la Ley Orgánica del Ministerio
de Justicia para incluir dentro de ese Ministerio a la Dirección de Asuntos
Religiosos, sin que se establezca la fuente de financiamiento necesaria para
sufragar esos gastos.
En cuanto al Transitorio I debe corregirse el nombre del Registro Público por
“Registro Nacional”, asimismo, en el párrafo segundo de ese artículo debe
cambiarse el nombre de “Registro Público de la Propiedad” por “Registro
Inmobiliario”.
64
Además, esta disposición transitoria es contraria a la competencia especializada
delegada en cada registro que conforma el Registro Nacional, la cual prohíbe
registrar un documento en una Dirección que opere con otra especialidad. Lo
procedente sería que una vez practicada la inscripción del documento en que
consta la transformación, éste sea presentado ante los diarios de los diversos
registros.
El Transitorio III exonera de nuevos pagos por concepto de tasas o aranceles de
inscripción adicionales a los ya cancelados cuando las asociaciones civiles se
transformen en organizaciones religiosas y hayan manifestado que tienen bienes
muebles o inmuebles en proceso de inscripción o los tengan en litigio , lo cual
contraviene alguna normativa registral, como lo es la Ley N.º7978, que establece
el pago de tasa para la realización de la modificación del nombre de una persona
jurídica.
CONCLUSIONES:
La iniciativa de ley presenta varios vicios de constitucionalidad que fueron
explicados en el desarrollo del informe. La violación a lo dispuesto en el artículo
75 de la Constitución Política es uno de los yerros más sobresalientes del
proyecto de ley al desaplicar el principio de “no neutralidad religiosa” y
desconocer la confesionalidad que otorgó el Constituyente de 1949 a la Iglesia
Católica. Igualmente, el proyecto hace una discriminación entre las demás
religiones existentes en el país y trata de imponerles una misma estructura
organizacional, invadiendo su autonomía como entidades de derecho privado,
contraviendo así el principio de igualdad.
Finalmente, se presenta una violación al principio de equilibrio presupuestario
(artículo 176 y 179 de la Constitución Política), al no señalar los ingresos que
cubrirán los gastos ocasionados con la nueva estructura administrativa que se
crea en el Ministerio de Justicia y Gracia.
Se evidencia en nuestra legislación el Estado confesional promulgado por el
Poder Constituyente Originario a la Religión Católica, Apostólica, Romana. Así
como el ámbito de libertad para el pleno ejercicio de cualesquiera convicciones
que no atenten contra los valores de libertad religiosa y libertad de culto;
reconociendo valores como la libertad de asociación -artículo 25 constitucional-, la
autonomía de la voluntad -artículo 28 constitucional-, la libertad de expresión artículo 29 constitucional-, la igualdad ante la Ley -artículo 33 constitucional-,
entre otros.
Se dispone que todas las organizaciones religiosas son iguales ante la ley en
derechos y obligaciones -artículo 10 del proyecto-, lo cual no es posible
constitucionalmente, por ser violatorio del artículo 75 de la Constitución Política, al
ser la Iglesia Católica la religión oficial tiene un privilegio constitucional.
65
De acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico no es posible invocar el principio
de neutralidad religiosa, toda vez que la misma Constitución, por mandato
expreso, le impone al Estado optar por un determinado credo religioso: el oficial,
sea la religión Católica, Apostólica y Romano; entendiendo éste como la
confesionalidad del Estado costarricense.
En nuestro sistema jurídico, se establece una cláusula constitucional donde se
obliga al Estado a respetar el pluralismo religioso, lo cual es considerado por la
Sala Constitucional como el equilibrio entre el Estado confesional y el respeto de
la libertad religiosa.
Para un eventual cambio, se remite al poder del constituyente, en sus diversas
modalidades, el cual es el llamado a actualizar y corregir el Derecho de la
Constitución en los ámbitos de valores, principios y normas.
Los principios constitucionales de moral universal, las buenas costumbres, el
resguardo del orden público, derechos de terceros, la salud, la seguridad
nacional, libertad religiosa, libertad de expresión, libertad de pensamiento, entre
otros), deben ser respetados en nuestro ordenamiento jurídico.
El proyecto en estudio es discriminatorio, al no aplicar para todas las religiones o
cultos que se encuentran en ejercicio en el país de la aplicación de la ley
propuesta. Evidencia una discriminación abierta a la libertad religiosa,
irrespetando la tolerancia hacia las formas de pensar, vivir y actuar diversas de
los habitantes del país, y violentando el equilibrio entre la libertad de culto y la
confesionalidad.
La declaratoria de interés público a la actividad de las organizaciones religiosas
evidencia un abuso en la aplicación del concepto de interés público, puesto que
una declaratoria de esa índole no puede aprovechar para afectar derechos
fundamentales de modo irreversible, como son el de la moral universal, las
buenas costumbres, el resguardo del orden público, derechos de terceros, la
salud, la seguridad nacional, libertad religiosa, libertad de expresión, libertad de
pensamiento, entre otros.
La determinación de la declaratoria de interés público de las actividades
religiosas, conlleva alcances sumamente amplios con las garantías del ejercicio
de la actividad cultural, tolerancia religiosa, arraigo territorial, objeción de
consciencia religiosa, entre otras; lo cual puede conllevar a problemas serios de
aplicación.
En relación con la clausura de templos -el artículo 13 del proyecto-, dispone que
bajo ninguna circunstancia se clausure un templo en razón de su ubicación en el
caso de la existencia de un plan regulador que lo impida; para lo cual la
Municipalidad deberá indemnizarla. Esta disposición violenta la autonomía
municipal de las Municipalidades -artículo 169 constitucional-, al impedir regular
66
su territorio de conformidad con el Plan regulador aprobado por su propio
gobierno local.
La rectoría para los temas de culto es, según lo dispone nuestra legislación
vigente el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, el cual tiene como función
representar al Estado en sus relaciones con las distintas confesiones religiosas,
establecer el status jurídico de las entidades religiosas, sin afectar su autonomía,
su organización interna y los derechos que les competen para el libre ejercicio de
sus actividades. Sin embargo, la propuesta legal establece una rectoría y
estructura para las organizaciones religiosas completamente distinta a la vigente,
al crear una Dirección General de Asuntos Religiosos, adscrita al Ministerio de
Justicia y Paz, derogándose tácitamente la función otorgada al Ministerio de
Relaciones Exteriores y Culto, y consecuentemente produciendo una
desaplicación y problema de operatividad de las normas.
Se regula la declaratoria de autonomía de las organizaciones religiosas -artículo
34 propuesta legal- como una autonomía plena -en organización, régimen interno,
régimen patrimonial y régimen de su personal-. De manera que se está obligando
al Estado a cumplir con todas las obligaciones administrativas, presupuestarias,
financieras que la propuesta de ley contempla.
Se crea un Registro de Organizaciones Religiosas, dependencia del Registro de
Personas Jurídicas del Registro Nacional -artículo 39 y 70 inciso b) del proyecto-,
encargado de la inscripción de las asociaciones religiosas, con un compromiso
económico presupuestario por parte del Estado, al establecer mayores
incrementos al erario público, sin otorgar ni señalar una fuente real de
financiamiento para esta nueva estructura organizacional, nuevas atribuciones de
política pública, de índole administrativa, financiera, en otros compromisos para
satisfacer la actividad de las organizaciones religiosas. Irrespetando el principio
de equilibrio presupuestario - artículo 179 constitucional- que resguarda el
equilibrio financiero entre las políticas públicas y el costo presupuestario de las
mismas.
Se disminuyen los deberes patrimoniales que tendrán las organizaciones
religiosas con respecto a la fiscalización por parte de la Contraloría General de la
República, violentando los deberes y atribuciones de la Contraloría General de la
República -artículo 184 constitucional-.
En relación con el tema de las donaciones y la cooperación con las instituciones
estatales de las organizaciones religiosas -numerales 32 y 33 del proyecto de leyse declaran como derechos, otorgando alcances de interés público en tareas
educativas, culturales, benéficas, de apoyo social, recreativas, sanitarias, entre
otras-; estableciendo una serie de beneficios de carácter económico a favor de las
organizaciones religiosas, lo que eventualmente podría violentar el equilibrio
financiero entre las políticas públicas y el costo del gasto público.
En el tema de locales y templos de culto -artículos 60 al 63 del proyecto de ley- se
hace caso omiso de las potestades asignadas al Ministerio de Salud, en cuanto al
67
funcionamiento sanitario de templos o locales de culto, vulnerando los principios
constitucionales de protección a la salud.
Limitaciones en la actuación policial o judicial cuando exista una denuncia por
mal uso de un local o de un acto ilícito que se cometa en un centro de culto artículo 63 del proyecto- lo cual puede vulnerar el principio constitucional de
seguridad pública.
IV. ASPECTOS DE TÉCNICA LEGISLATIVA
En relación con el título de la ley se ha indicado que:
“8. El texto debe ser introducido por un título general que precise el objeto de la
ley.
9. El título debe ser breve, concreto y reflejar objetivamente el contenido de la ley.
10. Debe evitarse dar a una ley un título ya asignado a otra ley anterior que
continúa en vigor.
11. El título de la ley es el que el cuerpo legislativo aprueba al momento de su
sanción; los títulos puestos por publicaciones, oficiales o no, no reemplazan el
título oficial de la ley.
El primer acercamiento que tiene el lector al texto de la ley es, precisamente, el
título de la ley. Por ese motivo es importante que la ley tenga un título que le dé
suficiente información acerca de qué trata.
Por otra parte, es necesario señalar que muchas veces al publicarse el texto legal
se le adiciona un título o nombre; ese nombre o título sólo será el nombre o título
de la ley si fue así aprobado por el cuerpo legislativo.”77
Observando las anteriores reglas, el título del proyecto de ley puede llamar a
confusión. Pues como hemos desarrollado a lo largo de este informe, la libertad
religiosa y la libertad de culto ya está permitida en nuestro ordenamiento jurídico.
En su lugar, lo que se desarrolla en todo el texto del proyecto de ley, es una
regulación de las organizaciones religiosas bíblicas, según la definición que
plantean en el articulado, por lo que debe valorarse la denominación de la
propuesta legal a la luz de las reglas de técnica legislativa.
En términos generales, en toda la propuesta legal, se sugiere tomar en
consideración algunos elementos de la técnica legislativa, para una mejor
redacción del texto normativa. Veamos:
“el técnico legislativo debe lograr la elaboración de un texto normativo correcto,
que cumpla con los requisitos antes reseñados.
Citando nuevamente a Ubertone:
¿Cómo tiene que ser el texto normativo correcto?
En nuestra opinión, el texto normativo correcto tiene que ser: PRECISO, CLARO y
CONCISO.
PÉREZ BOURBON (Héctor). Manual de Técnica Legislativa. - 1a ed. - Buenos Aires: Konrad
Adenauer Stiftung, 2007, pág. 36.
77
68
¿Qué significa cada uno de esos términos cuando los usamos con relación a un
texto normativo?
“Preciso” significa que el texto normativo debe transmitir un mensaje indudable.
Si al leer el texto normativo nos empezamos a preguntar si se refiere a todos los
perros o solamente a los perros que no están vacunados, ese texto deja dudas y
por lo tanto no es preciso. Cuantas más dudas haya, menos preciso es el texto.
“Claro” significa que el texto normativo debe ser fácil de comprender. Si para
entender un texto normativo de diez artículos tenemos que pasarnos un mes
estudiándolo, ese texto normativo no es claro.
“Conciso” significa breve, en el sentido de que no es más extenso de lo necesario.
[...]
[...] en nuestra opinión, la jerarquía de estas tres cualidades del texto normativo es
la siguiente:
1. Precisión
2. Claridad
3. Concisión
El texto normativo debe ser, por sobre todo, lo más preciso posible. Y conviene
que esa precisión vaya acompañada por claridad y concisión78.” 79
Adicionalmente, se recomienda una mayor rigurosidad de las reglas de la estructura,
redacción, dinámica y lógica de la propuesta legal. En el siguiente sentido:
“Algunas aclaraciones para la utilización de estas reglas.
Las reglas en sí fueron agrupadas en cuatro módulos: estructura del dispositivo
normativo, redacción normativa, dinámica legislativa y lógica de los sistemas
normativos.
Cada uno de ellos apunta a un aspecto específico en la correcta formulación de
un texto legal.
El objeto de la estructura es hacer fácilmente accesible el conocimiento del
contenido de la ley y de las normas en ella contenidas. Una buena estructura
permite construir un índice de la ley, mediante el cual el usuario, sea profesional o
no, puede encontrar rápidamente la norma o el grupo de normas que necesita.
La redacción, por su parte, tiende a asegurar que el texto de la ley será
interpretado del mismo modo por todos aquéllos que deban utilizarlo.
La dinámica legislativa apunta a asegurar la correcta inserción en el orden jurídico
de las normas contenidas en la ley que estamos elaborando. La sanción de una
nueva ley implicará, necesariamente, una adecuación en el orden jurídico vigente
a ese momento: deberán modificarse o derogarse otras normas.
Un correcto manejo de las reglas referidas a la dinámica legislativa permite una
mayor certeza en cuanto a cuáles son las normas que mantienen su vigencia y
cuáles las que la han perdido.
Finalmente, las reglas referidas a la lógica de los sistemas normativos procuran
evitar las lagunas, contradicciones y redundancias en el orden jurídico.
Estos cuatro pilares de la técnica legislativa (estructura, redacción, dinámica y
lógica), no obstante, si bien pueden analizarse y estudiarse por separado,
confluyen todos ellos al momento de tener que redactar un texto normativo.
Ello hace que no sea sencillo, en algunos casos, encontrar la ubicación correcta
de las reglas que se plantean. En efecto, podrá apreciarse que algunas de ellas
78
79
Ubertone, Fermín P., op. cit.
Ibid, pág. 24.
69
vinculadas, por ejemplo, a redacción, tienen decisiva influencia en la estructura o
en la dinámica.
Por tal motivo, se ha tratado de señalar, en cada caso, qué otras reglas deben
consultarse80”.81
V. ASPECTOS DE PROCEDIMIENTO
Votación
Esta iniciativa legislativa requiere para su aprobación de la mayoría absoluta de
los votos presentes, conforme lo señala el artículo 119 de la Constitución Política.
Delegación
Este proyecto NO puede ser delegado para su aprobación en una Comisión con
Potestad Legislativa Plena, en virtud de que se enmarca dentro de las
excepciones que establece el párrafo tercero del artículo 124 constitucional al
establecerse una serie de exoneraciones de impuestos (art. 66 párrafo final, 70
inciso d) entre otros, del proyecto de ley).
Consultas
Obligatorias:
 Municipalidades del país (abordan temas de planes reguladores, permisos
de suelo etc, arts. 13, 28, 61 y 62)
 Instituciones autónomas
 Caja Costarricense de Seguro Social (tema de asistencia religiosa)
Facultativas:












Conferencia Episcopal de Costa Rica
Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto
Ministerio de Gobernación, Policía y Seguridad Pública
Ministerio de Educación Pública
Ministerio de Salud
Ministerio de Hacienda
Ministerio de Obras Públicas y Transportes
Ministerio de Justicia y Paz
Sistema Nacional de Promoción de la Paz Social
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
Registro Civil
Defensoría de los Habitantes
80 Estas aclaraciones han sido extraídas, de modo prácticamente textual, de Reglas Prácticas de
Técnica Legislativa, de Héctor Pérez Bourbon y otros, pp. 21 y 22.
81 Ibid, pág. 33.
70








Dirección General de Migración y Extranjería
Registro Nacional
Dirección Nacional de Notariado
Federación Alianza Evangélica Costarricense
Contraloría General de la República
Dirección de Tributación
Procuraduría General de la República
Representaciones de las distintas religiones82
VI. FUENTES83
Constitucionales e Instrumentos Internacionales
 Constitución Política de la República de Costa Rica, del 19 de noviembre
de 1949.

Declaración Universal de Derechos Humanos. Ley Nº 4534 de 23 de
febrero de 1970.

Convención sobre los Derechos De Niño. Ley Nº 7184 del 18 de julio de
1990.

Ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño. Decreto
Ejecutivo N.° 19871 del 14/08/1990.

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Ley Nº 4229 - B del 11
de diciembre de 1968.

Convención Americana Sobre Derechos Humanos. Ley N° 4534 del 23 de
febrero de 1970.
Leyes
 Código Penal. Ley N° 4573 del 4 de mayo de 1970 y sus reformas.

Ley Orgánica del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Ley N° 3008
del 18 de julio de 1962 y sus reformas.

Ley de Asociaciones y sus reformas. Ley N° 218 del 8 de agosto de 1939.

Ley Orgánica del Personal Docente. Ley N° 48 del 15 de agosto de 1920.

Ley de Impuesto sobre la Renta, N° 7092 de 21 de abril de 1988, y sus
reformas.
En este sentido ver Directorio que se sugiere, en el apartado de Anexos de este informe.
Información suministrada por el Lic. Juan Conejo Trejos, Asesor del Área de Investigación y
Gestión Documental.
82
83
71
Reglamentos
 Reglamento Tareas y Funciones Ministerio Relaciones Exteriores.
Decreto Ejecutivo N° 19561 del 9 de marzo de 1990.
Jurisprudencia constitucional
 Sala Constitucional. Voto N°723-1990 de las 8:45 horas del 28 de junio de
1990 en recurso de amparo interpuesto por el Sr. Rodolfo Sáenz Salas
presidente de la Asociación Cristiana de las Asambleas de Dios en Costa
Rica, contra el Ministerio de Salud.

Sala Constitucional. Voto N° 3173-1993 de las 14:57 horas del 6 de julio de
1993. Acción de Inconstitucionalidad promovida por José Manuel Ortiz
Durman, contra el último párrafo del artículo 27 de la Ley Nacional de Licores,
número 10 de siete de octubre de mil novecientos treinta y siete, reformada
por Ley número 2940 de dieciocho de diciembre de mil novecientos sesenta y
uno, que prohíbe la venta de licores los días Jueves y Viernes Santos, por
considerarlo contrario a los artículos 28, 46 y 75 de la Constitución Política.

Sala Constitucional. Voto Nº 11532 -2000 de las 14:56 horas del 21 de
diciembre del 2000. En acción de inconstitucionalidad promovida por la
Asociación Cristiana de Comunicaciones, contra el inciso g) del artículo 4 de la
Ley de Impuesto sobre Bienes Inmuebles, N° 7509 de 9 de mayo de 1995, en
especial la frase "…pero solo los que se dediquen al culto…" y contra el inciso
g) del artículo 5 del Reglamento a la Ley de Impuesto sobre Bienes Inmuebles,
Decreto Ejecutivo N° 27601–H, de 12 de enero de 1999.

Sala Constitucional. Voto N°10491-2001 de las 15:57 horas del 16 de
octubre de 2001, en el recurso de amparo interpuesto por Jorge Isaac Vargas
Hernández, a favor de Jonathan Serrano Quirós; contra el Ministro de
Educación Pública y el Director del Liceo Nocturno de Pérez Zeledón.

Sala Constitucional. Voto N° 3367-2003 de las 14:54 horas del 7 de mayo de
2003. Acción de Inconstitucionalidad promovida por Jonatán Picado León,
contra el artículo 20 de las “Normas Generales para la coordinación en la
administración de los Museos del Banco Central de Costa Rica”, aprobadas
por la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica en sesión No. 4702-94
del 19 de enero de 1994 y contra el artículo 2 de las “Regulaciones para el uso
de la explanada de la plaza de la Cultura Museos Banco Central de Costa
Rica”.

Sala Constitucional. Voto Nº
diciembre del 2005.

Sala Constitucional. Voto Nº 14175-2010, de las 14:30 horas del 25 de
agosto del 2010. Acción de inconstitucionalidad promovida por la Asociación
17616-2005 de las 14:44 horas del 21 de
72
Iglesia de Dios, Peña de Horeb Pentecostés Internacional para la honra y
gloria de Dios contra varios artículos del "Reglamento para el Funcionamiento
Sanitario de Templos o Locales de Culto", por estimarlos contrarios a los
principios de igualdad, derecho a la asociación lícita, y libertad de culto.

Sala Constitucional. Voto Nº 1732-2014 de las 15:00 horas del 11 de febrero
de 2014. Recurso de amparo contra el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y el
Poder Legislativo por la “Declaración de Consagración” realizada “al amor y
protección de Dios Todopoderoso, a través de la intercesión de María nuestra
Señora, la Reina de los Ángeles” el 2 de agosto de 2013, durante la
realización del acto litúrgico correspondiente a la celebración de la Virgen de
los Ángeles; por considerar la conducta de las autoridades recurridas violatoria
de los principios democráticos, de pluralidad y libertad de creencias.
Jurisprudencia administrativa
 Procuraduría General de la República. Oficio N° OJ-076-1999 de 23 de junio
de 1999, suscrito por la Lic. L. Lupita Chaves Cervantes, Procuradora Adjunta.
En consulta realizada por el Pbro. Lic. Carlos Enrique Balma Alfaro, canciller Curia Metropolitana, donde solicita criterio sobre el cobro y eventual pago de
impuestos por servicios municipales, que varias municipalidades realizan a
Temporalidades de la Iglesia Católica.

ROSA ALVES) (Esteban J.). El interés público y el asesoramiento jurídico a la
administración activa. Director de Asuntos Legales del Ministerio de Defensa.
Tomado del sitio web: http://www.ptn.gov.ar/ecae/primer_congreso/RosaAlvesINTERES%20PUBLICO.pdf

PICASSO UVALLE (Nora Estefanía). La Utilización del Concepto de Interés
Público en el Derecho Administrativo. Tomando del sitio web:
http://www.angelesabogados.com/apps/site/files/la_utilizacin_del_concepto_de
_ip_en_el_derecho_administrativo.pdf
Artículos de opinión de diferentes medios de comunicación
 Periódico Diario Extra “¿Financiar iglesias con nuestros impuestos?” Jaime
Ordónez. Página abierta, publicado el martes 12 de agosto de 2014.

Diario Extra. ¿Adiós a dios? Editorial, publicado en la edición del martes 12
de agosto de 2014.

Programa Nuestra Voz, bajo la conducción de la periodista Amelia Rueda de
4 de agosto de 2014, referente a “Ley de la libertad religiosa abriría portillo
para dar beneficios a otras iglesias. Escuchar en el sitio web:
http://www.monumental.co.cr/programas/90/Nuestra-Voz
73

Programa Hablando Claro, bajo la conducción de la periodista Vilma Ibarra
de 18 de agosto de 2014, referente a Libertad Religiosa. Escuchar en el sitio
web: http://www.hablandoclarocr.com/

La República.Net. Nacionales. “Estado laico con Dios” fue blanco de
protestas, Fabiola Vargas, publicado el jueves 14 de agosto de 2014.

Diario Extra. ¿Hacia un Estado laico o una piñata religiosa con el Estado?
Por: Edvan Córdova Vega* / [email protected]., publicado el 23 de
agosto de 2014.

Diario Extra. “Libertad religiosa no tiene relación con Estado laico”. Diputado
Fabricio
Alvarado
rechaza
críticas.
Luis
Zárate
[email protected], publicación de viernes 8 de agosto de
2014.

Diario Extra. Diez mitos fantásticos sobre el proyecto de ley de libertad
religiosa y de culto en Costa Rica. Por: Fabricio Alvarado, periodista y
diputado de Restauración Nacional. Publicada en la edición de jueves 28 de
Agosto del 2014.
Libros
 PÉREZ BOURBON (Héctor). Manual de Técnica Legislativa. - 1a ed. Buenos Aires: Konrad Adenauer Stiftung, 2007.
Ensayos
 HOLLAND (Clifton L.) Religión en Costa Rica, ensayo adaptado de un
artículo escrito originalmente en inglés por el autor en Religions of the World:
A Comprehensive Encyclopedia of Beliefs and Practices (editado por J.
Gordon Melton y Martin Baumann, ABC-Clio Publishers, Santa Bárbara,
California, junio de 2002. (El Dr. Holland es director del Programa
Latinoamericano de Estudios Sociorreligiosos (PROLADES) y profesor de
Misionología y Ciencias Sociales en la Universidad Evangélica de las
Américas (UNELA), ambos en San José de Costa Rica; y él ha sido residente
de Costa Rica desde el año 1972.)
74
VII.- ANEXOS
Artículos de opinión publicados en los diferentes medios de Comunicación
Colectiva
Diez mitos fantásticos sobre el proyecto de ley de libertad religiosa y de
culto en Costa Rica. Por: Fabricio Alvarado84
“En los últimos días, se ha desatado una discusión en torno del Proyecto de Ley de
Libertad Religiosa y de Culto (Nº 19.099) que presentó y promueve Restauración
Nacional en la corriente legislativa, luego de varios años de análisis sesudo y reflexión
con importantes actores de la sociedad civil. El proyecto ha sido objeto de las más
variadas y fantásticas opiniones, aún equivocadas o sesgadas, al punto de acusarnos de
retrógradas o oscurantistas medievales, en los medios de comunicación masivos y
virtuales. Algunas noticias y otras tantas redes sociales han venido haciendo eco de una
serie de mitos curiosos, con todo y sus héroes y villanos, que merecen ser desmentidos
con argumentos de peso. Veamos.
Mito uno. El proyecto está directamente asociado con la famosa discusión del Estado
Laico, el cual o queremos impulsar o desacreditar. Falso. El proyecto nada tiene que ver
con este confuso debate, que va desde el laicismo radical hasta el Estado aconfesional, y
muchas veces se insinúa que queremos una suerte de Estado “pluriconfesional
evangélico”. ¡Nada más absurdo! Lo que sí es claro es que este tema no es bandera de
Restauración Nacional, ni promueve nada relacionado con ello.
Mito 2. Es innecesario porque no hay nada que regular, ya que todo ya está regulado.
Falso. Lo que regula actualmente las confesiones no católicas es una ley de asociaciones
que nada tiene que ver con esas organizaciones. Con este proyecto, más bien, traemos
regulación y orden a las iglesias, que por ahora están encajonadas en esa anticuada ley
que se creó para otra cosa.
Mito 3. Se buscan una serie de beneficios para las iglesias, de tal manera que el erario
público financie, bromas aparte, hasta el salario de los ministros religiosos. No solo falso,
sino mal intencionado. Ofenden nuestra inteligencia quienes creen y promueven este tipo
de fábulas. ¿En qué cabeza cabe que nosotros vamos a presentar un proyecto para crear
beneficios económicos para las organizaciones religiosas, con cargo al presupuesto
nacional, en las circunstancias actuales? ¡De ninguna manera! Este proyecto busca
únicamente garantizar el derecho humano a la libertad religiosa de los costarricenses que
profesan una fe distinta de la oficial; a la vez que regula y ordena algo que debe ser
regulado y ordenado para beneficio de los creyentes y la sociedad, en general. El
sostenimiento económico de las iglesias sigue en manos de las donaciones voluntarias
de los fieles, como ha sido hasta el día de hoy. Más bien, debe decirse que las iglesias
evangélicas, por ejemplo, contribuyen con el Estado por medio de comedores para los
menesterosos, o bien albergues para los niños o los desamparados en situaciones de
catástrofe, entre otros aspectos.
Mito 4. Se omitirán los permisos de uso de suelo y funcionamiento sanitario de las
iglesias, por ser declaradas de interés público. Falso. ¡Todo lo contrario! El proyecto
ordena y regula a las organizaciones religiosas para que, conforme a derecho, con la
garantía del debido proceso, se aseguren los permisos pertinentes de uso de suelo, así
como de funcionamiento sanitario, para poder operar.
Diario Extra. Diez mitos fantásticos sobre el proyecto de ley de libertad religiosa y de culto en
Costa Rica. Por: Fabricio Alvarado, periodista y diputado de Restauración Nacional. Publicada en
la edición de jueves 28 de Agosto del 2014.
84
75
Mito 5. Se promoverá la contaminación sónica y los escándalos en perjuicio de los
vecinos. Falso. El proyecto obliga a las organizaciones religiosas a resolver los
problemas de ruido en beneficio de la salud pública de las comunidades, como ya lo hace
el reglamento sanitario de funcionamiento actual y le autoriza para clausurar cualquier
fuente de contaminación sónica, aún si ello no implica el cierre de los templos. De esta
forma, el proyecto garantiza el derecho a la salud de los vecinos, a la vez que protege el
derecho a la libertad religiosa de los creyentes.
Mito 6. Se crea una burocracia gravosa para atender los presuntos beneficios que le trae
la ley. Falso. Lo que se crea es una Dirección de Organizaciones Religiosas en el
Ministerio de Justicia y Gracia, como una unidad administrativa muy pequeña, para que
coadyuve en las labores del Estado para promover la liberad religiosa de las confesiones
no católicas en Costa Rica –que reúnen como a un millón de personas,
aproximadamente-, y no para transferir recursos financieros a las iglesias como
maliciosamente se insinúa y tergiversa.
Mito 7. Se permite que las clases de religión se conviertan en cultos a favor de las
iglesias no católicas y se obliga a las escuelas a contratar maestros de todas las
confesiones para atender a los estudiantes de estos sectores. Falso y absurdo. No se
autoriza semejante fantasía, sino que se resguarda el derecho de los estudiantes a no
asistir a clases de religión que no sea la propia, por medio del consentimiento parental,
como ocurre hoy día.
Mito 8. El proyecto va dirigido sólo a los evangélicos. Falso. Otra vez insultan nuestra
inteligencia, pues es obvio que la iniciativa resguarda la libertad religiosa y de culto de
todas las confesiones religiosas no católicas, como corresponde en la lógica de
protección y promoción de los derechos humanos.
Mito 9. El gobierno convocó a extraordinarias el proyecto por compadrazgo religioso o
político. ¡Por favor! Yo soy un diputado de oposición y ni siquiera formé parte del bloque
oficialista que actualmente controla el parlamento. Está claro que el gobierno lo convoca,
a solicitud nuestra, porque cree en el respeto a los derechos humanos de todos los
costarricenses. No es el gobierno, desde luego, el que promueve el proyecto, somos
nosotros, la fracción proponente, con el concurso de legisladores de otras latitudes
políticas.
Mito 10 y final (por ahora). Extiende los presuntos privilegios de la iglesia católica a las
evangélicas. ¡Qué disparate! Tan absurdo como se oye. Este proyecto no tiene nada que
ver con la iglesia católica, no establece privilegios y beneficios como ya lo dijimos y no
crea ningún lazo con el Estado desde el punto de vista confesional. A estos mitopromotores se les olvida que tener la potestad de recibir donaciones públicas y privadas
es un derecho que ya tienen todas las asociaciones de la sociedad civil, como las
fundaciones de apoyo social, las asociaciones de desarrollo comunal o las entidades
deportivas, por ejemplo, lo cual no implica, desde luego, trasladar los beneficios que
recibe la iglesia oficial a todas las demás.
Finalmente, las increíbles fábulas que algunos agentes y grupos promueven sobre el
proyecto de ley, obedece a una posición política muy clara, que patrocina cierta agenda
parlamentaria que no es afín con los valores y principios de la inmensa mayoría de los
costarricenses y que, comúnmente, presentan más fundamentalismo que el más
recalcitrante inquisidor. Dejémonos de cuentos, dejemos de andar asustando chiquitos;
hablemos con la verdad y estudiemos el proyecto. Promovamos los verdaderos derechos
humanos de primera generación en Costa Rica. Hagamos patria.”
Libertad religiosa, Por Vilma Ibarra, Periodista85
85
Programa Hablando Claro, bajo la conducción de la periodista Vilma Ibarra de 18 de agosto de
76
Para garantizar y enmarcar nuestras libertades esenciales, entre ellas la libertad de
profesar o no una fe, los ticos tenemos la Carta de las Naciones Unidas, así como otra
variedad de tratados internacionales que hemos adherido o promovido abiertamente
como el mismísimo Pacto de Derechos Humanos (Pacto de San José) y por supuesto, la
Constitución Política que nos rige, que si bien es cierto deviene en su esencia de la de
1871, también planteó en su versión de 1949 el establecimiento (a contrapelo de las
ideas liberales anteriores) del estado confesional católico.
Hace años se viene hablando de la necesidad de modificar el art. 75 de la Carta Magna
para dar paso a un estado laico; que siga garantizando la libertad religiosa y de culto,
pero que se deshaga de la añeja dependencia de la confesionalidad; algo tan en desuso
que hasta el papa Francisco aconseja abandonar.
Pero aquí no solo es difícil avanzar hacia la modernidad sino que por el contrario, al
menor descuido, unas cuantas fuerzas ultraconservadoras intentan que la sociedad dé
marcha atrás a como haya lugar.
En este cortísimo periodo de extraordinarias legislativas en que el Ejecutivo tiene
potestad de agenda, se convocaron 70 proyectos de ley, lo cual aunque dificulta
establecer contundentemente cuáles son las prioridades del gobierno, sí envía señales
sobre sus intereses. Y la nueva administración convocó el proyecto “Ley para la Libertad
Religiosa y de Culto”.
Amén de que ya se argumentó que la iniciativa está de algún modo viciada porque fue
convocada por el ministro (Obispo) de la Presidencia que no puede deslindarse de su
condición clerical (la misma que lo tiene en vilo en tanto se pronuncia la Sala IV) el
proyecto propone que Costa Rica se convierta en un estado multiconfesional y propicia
un paraguas estatal para algunas denominaciones religiosas.
Como si esto fuera poco, no solo propone crear la Dirección de Asuntos Religiosos en el
Ministerio de Justicia, sino además un Consejo Consultivo Asesor de Asuntos Religiosos
lo cual, a juicio de expertos, no es sino la intromisión de algunas iglesias en la definición
de políticas públicas relacionadas con los asuntos de la fe. Para terminar, otorga
financiamiento estatal para esas denominaciones.
Este proyecto ornitorrinco debe ser retirado de la Asamblea. El gobierno debe avanzar en
el inactivo establecimiento de un acuerdo bilateral con el Vaticano, modificar el artículo 75
de la Constitución para derogar el estado confesional y las transferencias que lo
acompañan, dejar al Ministerio de Salud que regule el funcionamiento de las iglesias
(casas, edificios, galerones o garajes, no importa) donde operen congregaciones de fe de
cualquier tipo (para eso es la libertad religiosa que ya tenemos) pero sí con mínimos
estándares de higiene y salud, que fue justamente lo que pretendía hacer la Dra. María
Elena López, cuando el Ministro de Presidencia se le paró en la escoba.
En fin, dejar de legislar en lo que no hace falta y ponerse a trabajar como Dios manda.”
“Estado laico con Dios” fue blanco de protestas. Por Fabiola Vargas,
[email protected] 86
Manifestantes se reunieron en las afueras del condominio donde vive el Presidente
Políticas conservadoras molestan a colectivos progresistas
La convocatoria del proyecto de ley de libertades religiosas en las sesiones en que el
Poder Ejecutivo impone su agenda, generó que unas 60 personas mostraran su
2014, referente a Libertad Religiosa. Escuchar en el sitio web:
http://www.hablandoclarocr.com/
86 La República.Net. Nacionales. “Estado laico con Dios” fue blanco de protestas, Fabiola Vargas,
publicado el jueves 14 de agosto de 2014.
77
descontento y exigieran cuentas a Luis Guillermo Solís, justo en las afueras del
condominio donde vive, en Barrio Escalante.
Los grupos le reclaman al Presidente ceder ante el conservadurismo, al manifestar que el
país debe virar hacia un “Estado laico con Dios”.
Esto, sumado a las negociaciones paralelas con el Vaticano, molesta a los colectivos del
Movimiento por un Estado Laico y el grupo Invisibles, quienes organizaron el evento.
El otorgamiento de privilegios fiscales y donaciones a la Iglesia católica, figuran entre las
disconformidades. “Tomaste mis impuestos en curas y pastores”, gritó uno de los
manifestantes.
Poner un freno a la propuesta de Melvin Jiménez, ministro de la Presidencia y obispo
luterano, es el objetivo de la actividad.
La aprobación de esta iniciativa podría abrir un portillo para que, en lugar de pasar a un
Estado laico, el país sea un Estado multiconfesional, según interpretaciones de los
asistentes a la manifestación.
Lo grupos aseguraron que esperaban una respuesta pronta del gobierno, pero que no
tenían agendada una reunión posterior a la protesta, aunque sí prepararon un
comunicado con la explicación de sus alegatos.
Por su parte, la situación generó la molestia del Presidente, quien aseguró que para
extender propuestas está la Casa Presidencial y no su residencia.
La Fuerza Pública se encontraba supervisando la entrada y salida en Villa Fontana,
condominio donde reside Solís. Hasta el cierre de edición, no se presentó ninguna
anomalía o situación violenta.
¿Hacia un Estado laico o una piñata religiosa con el Estado?. Edvan Córdova
Vega* / [email protected]
“La iniciativa 19.099, que busca, pasar de un Estado Confesional, a uno donde se
promuevan y extiendan los privilegios desde el Estado “a todas las religiones” -excepto
las que excluye su artículo 6- traiciona el espíritu de la laicidad, cuyo mínimo es separar
por completo a las iglesias....
En los últimos días, la convocatoria y omisión, de varias iniciativas de ley por parte del
Ejecutivo, al periodo de sesiones extraordinarias, en lo particular la inclusión del Proyecto
19.099, titulado “Ley para la Libertad Religiosa y de Culto” y la exclusión del Proyecto
17.900 de “Ley sobre Fecundación In Vitro y Transferencia Embrionaria” con el que
nuestro país cumpliría una sentencia internacional, han generado un importante debate,
que se divide entre quienes, antes opuestos, a privilegios exclusivos de la “Religión
87 Diario Extra. ¿Hacia un Estado laico o una piñata religiosa con el Estado? Por: Edvan Córdova
Vega* / [email protected]., publicado el 23 de agosto de 2014.
78
Oficial del Estado”, hoy exigen la ampliación de estos para sus asociaciones religiosas y
quienes, por el otro, piden que el Estado proteja las libertades de creencias dentro de la
esfera de la vida personal de la ciudadanía, sin que estas permeen las decisiones
relacionadas con asuntos públicos y bien común, o deban ser costeadas por el Estado.
Esto se da en un marco histórico de larga data, con un Estado Confesional, que no ha
logrado dar respuesta a las demandas sociales, sino que ha establecido jerarquías y
exclusiones por acción u omisión, en ese sentido, la insatisfacción de múltiples sujetos de
derecho que hoy se encuentran desprovistos de garantías y protecciones, lleva a que el
Presidente de la República ya tenga a las puertas de su casa una manifestación social,
que se apropia de una herramienta comunicativa (selfies) sobre-utilizada por él desde
que era candidato y de su discurso para señalar contradicciones y exigir el cumplimiento
de acciones, so pena de ser repudiado.
La iniciativa 19.099, que busca, pasar de un Estado Confesional, a uno donde se
promuevan y extiendan los privilegios desde el Estado “a todas las religiones” -excepto
las que excluye su artículo 6- traiciona el espíritu de la laicidad, cuyo mínimo es separar
por completo a las iglesias -cualesquiera que estas sean- del Estado, no el de convertir a
este último -garante de los bienes públicos- en promotor de intereses privados,
impulsando las agendas particulares de las iglesias, permitiendo que lo usen como
plataforma política o dejando de formular políticas públicas, solo porque así lo exigen las
jerarquías
de
estos
aparatos
clericales
y
sus
verdades
reveladas.
Este proyecto, defendido, con el argumento de que ampliaría la libertad de credo -la cual
cuenta con el máximo resguardo al poseer rango constitucional-, no solo no busca
ampliar tal, sino que podría incurrir en un vicio de inconstitucionalidad, por reducirla de su
marco actual, ya que como deja claro su artículo 6 -de evidente inspiración cristiano
céntrica y violencia colonial- se excluyen prácticas espirituales que escapan a la visión
cristiana, equiparando las creencias de los pueblos indígenas o hinduistas como el
chamanismo o panteísmo a supersticiones, lo cual constituye una violación del Estado al
Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas de la OIT; al Pacto Internacional de Derechos
Civiles
y
Políticos;
y
otros
instrumentos
internacionales.
Como presidente constitucional, hoy, Luis Guillermo Solís debería confesar ante
poblaciones indígenas, judíos, ateos, agnósticos, hinduistas, madres solteras,
divorciados, homosexuales, lesbianas y el plural pueblo costarricense que se ha
equivocado seriamente en pensamiento, palabra, obra y omisión. Que el convocar este
proyecto a extraordinarias mina cualquier senda a un Estado laico e incluso se traduce en
un retroceso a la condición actual, que gira hacia posturas que no buscan conciliar
posiciones, sino imponer creencias.
La materialización en ley de una iniciativa como esta, iría en beneficio del interés privado
por encima del público, que ha llevado a las concentraciones de riqueza y de privilegios
que hoy padecemos, en contra de la libertad y vida buena para todas las personas.
Desde la Colonia las jerarquías religiosas ligadas al Estado ocupan los lugares de
privilegio con las élites políticas, hoy las otras denominaciones cristianas, quienes
históricamente se han opuesto a estos privilegios, ya no los cuestionan, porque
encontraron la forma de que estos se extiendan a ellas.
Hoy el Ejecutivo posibilita que se profundice un régimen que no solo no reconoce
experiencias vitales distintas, sino que hace como que no existieran, es decir condena a
la invisibilidad a miles de ciudadanos, reduciéndoles a lo que el filósofo político italiano
Giorgio Agamben llama Zoe, mera existencia física, desprovista de derechos, lo que no
reconoce ni celebra la humanidad de millones de costarricenses que viven de maneras
distintas: mujeres que crían familias solas, ciudadanos que creen en Jesús o dudan de su
existencia; quienes cargan rosarios y quienes se arrodillan hacia La Meca; quienes aman
79
a su mismo sexo, contrario o a ninguno. Es precisamente el Estado laico, quien se opone
a la pretensión de hacer del derecho y la política, un instrumento de sometimiento e
imposición, para promover una sola moral, estilo de vida, única concepción de la persona
y cultura.”
*Estudiante universitario
¿Financiar iglesias con nuestros impuestos?. Jaime Ordóñez, [email protected]
“Solo su lectura causa escalofríos. Le hace a uno pensar que los viejos líderes que
fundaron nuestro Estado en el siglo XIX (Carrillo, Guardia, Jesús y Ricardo Jiménez), la
mayoría de ellos seculares y librepensadores, por no hablar en el siglo XX de gente como
Figueres Ferrer, Oduber Quirós o Rodrigo Facio, quienes creían en la modernidad política
y en la clara separación del Estado y la Iglesia, deben estar desde sus sepulcros
asombrados y estupefactos.
En lugar de avanzar, Costa Rica retrocede. El Proyecto de Ley convocado por el
presidente LG Solís y su ministro de la presidencia, el pastor luterano con licencia,
Melvin Jiménez (llamado curiosa y casi irónicamente Proyecto de Ley para Libertad
Religiosa y de Culto -Expediente 19.099), constituye un gravísimo paso atrás. No sólo
nos haría retroceder más de 140 años en materia de secularización y modernidad
política, sino que propone algo absurdo: pasar de un Estado uniconfesional a algo mucho
más grave, un Estado multiconfesional.
Solo su lectura causa escalofríos. Le hace a uno pensar que los viejos líderes que
fundaron nuestro Estado en el siglo XIX (Carrillo, Guardia, Jesús y Ricardo Jiménez), la
mayoría de ellos seculares y librepensadores, por no hablar en el siglo XX de gente como
Figueres Ferrer, Oduber Quirós o Rodrigo Facio, quienes creían en la modernidad política
y en la clara separación del Estado y la Iglesia, deben estar desde sus sepulcros
asombrados y estupefactos. Con seguridad, no entienden cómo un país puede volverse
tan parroquial y tan aldeano, retroceder tantos pasos en el curso de la historia y -sobre
todo- estar hoy tan atrapado por la red de intereses de una multitud de iglesias, cultos,
congregaciones y hasta oratorios de garaje, panderetas y micrófonos de altavoz que
tienen mareada a nuestra clase política. Y, aparentemente, secuestrada.
El texto del Proyecto tiene varias consecuencias peligrosas y claramente inconvenientes
para el país. Las expongo de seguido:
http://www.asamblea.go.cr/Centro_de_Informacion/Consultas_SIL/Pginas/Detalle%20Pro
yectos%20de%20Ley.aspx?Numero_Proyecto=19099
Privilegios económicos para las iglesias a costa del fisco. Primeramente, su normativa
permite extender las donaciones y transferencias directas de dinero, así como privilegios
y exenciones tributarias y fiscales del Estado hacia otra serie de iglesias del país,
incluidas las luteranas, evangélicas, cristianas, protestantes, ortodoxas (siempre y
cuando sean aprobadas por una Oficina en un ministerio, que desde luego será
controlada políticamente). Es difícil imaginar algo más regresivo y ominoso.
Es decir, además de la Iglesia Católica, ahora vamos a financiar con nuestros impuestos
todas las otras iglesias. Costa Rica es el único Estado confesional que queda en América
Latina y ello se traduce en la obligación constitucional de brindar una serie de privilegios y
exoneraciones a la Iglesia Católica, además de transferirle fondos directos. El Ejecutivo
transfiere parte de su presupuesto gubernamental hacia las arcas de la Iglesia Católica,
amparado en el artículo 75 de la Constitución Política. De acuerdo con los datos del
Presupuesto Nacional 2007- 2014, la administración Arias transfirió ¢386,6 millones a la
88 Periódico Diario Extra “¿Financiar iglesias con nuestros impuestos?” Jaime Ordónez. Página
abierta, publicado el martes 12 de agosto de 2014.
80
Iglesia Católica. Estas trasferencias subieron dramáticamente durante la administración
Chinchilla, quien desde su primer año de mandato fue nombrada “hija predilecta de la
Virgen María”. El último gobierno otorgó ¢940 millones en transferencia al clero católico.
Es decir, un incremento del 143%. A estas transferencias directas se suman los subsidios
a los colegios católicos, los dineros que gira el Estado para la administración de
proyectos de ayuda social, los presupuestos del Ministerio de Cultura para restauración
de templos, así como las distintas formas de exenciones y prebendas fiscales. Sumado
todo esto, fácilmente se puede llegar a la asombrosa suma de ¢ 1.500 millones de
colones.
Y si la Administración Chinchilla subió esas transferencias a ¢940 millones, ¿a cuánto
más subirán esos prepuestos en la administración Solís si, además, pretende trasladarle
fondos a otra serie de iglesias? ¿A ¢1.500 o 2.000 millones? Y lo gravísimo del caso es
que será con dinero público, con nuestros impuestos. Por no hablar de la gravedad del
hecho, ya ventilado por la prensa, de que sea el propio ministro de la Presidencia quien
busque impulsar un Proyecto que en forma directa beneficiará a su propia congregación
religiosa.
Una normativa autoritaria y politizada. Pero los problemas no terminan allí. El Proyecto
busca que el Estado cree una nueva estructura gubernamental desde el Ministerio de
Justicia que se “encargará” de los asuntos religiosos (Dirección General de Asuntos
Religiosos) y obligaría al Gobierno a financiar y facilitar el funcionamiento de los centros
de oración y la enseñanza de la religión en los centros educativos, proponiendo renovar
automáticamente los permisos de salud a los templos con más de 10 años de
funcionamiento. La inferencia de esa normativa es peligrosa y ominosa: no sólo nos
transformaríamos en la práctica en un estado multi-confesional, sino además sería una
nueva estructura gubernamental la que definiría cuáles religiones son “aprobadas” y
susceptibles de recibir los nuevos beneficios, financiados con nuestros impuestos
(Artículo 36, inciso q) del Proyecto). En síntesis: los beneficios a los religiosos definidos
con mano política. ¿Dirección General de Asuntos Religiosos? ¿Y no es que la religión
es un asunto privado, del alma, del fuero interno de las personas, que no debería ser
regulado por el Estado?
En dos palabras, burócratas definiendo quiénes representan a Dios y quiénes no, y
quiénes reciben los favores de los presupuestos públicos. Regresión medieval y
autoritarismo, que recuerda el “imprimatur” de la Inquisición, ahora teñido de burocracia y
favores políticos.
Asombrosamente, este peligroso Proyecto se convoca en un momento en que el mismo
Poder Ejecutivo negocia con el Vaticano un acuerdo (Concordato) con el cual se
garantizaría que Costa Rica deje de ser un Estado confesional católico. Una
contradicción asombrosa del propio gobierno. El propio Papa Bergoglio ha dicho
públicamente que es conveniente que los Estados políticos sean laicos, y que la
separación entre Estado y la Iglesia más bien fortalece ambos órdenes. En lugar de
hacer la reforma del artículo 75 de la Constitución Política, como el PAC había prometido
en campaña, el Poder Ejecutivo se desdice -al igual que en otros temas como la Refinería
china y Ruta 32- y presenta en su lugar un Proyecto de ley que no sólo no avanza en esa
materia, sino que es regresivo y reparte favores políticos y financieros no solo a una, sino
que a múltiples iglesias.
¿Y proyectos esenciales como el de FIV (Fecundación in Vitro) requerido por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos o el Proyecto de Ley de Sociedades de
Convivencia? Brillan por su ausencia. Ni siquiera fueron convocados a Sesiones
Extraordinarias. Tal parece que no son del agrado de los nuevos promotores del
Medioevo…”
81
¿Adiós a dios? Editorial89
La polémica por la constitución de un Estado laico es un tema de nunca acabar, sobre
todo si tomamos en cuenta que cada costarricense tiene su opinión al respecto. Pero
¿qué significa esto?
Costa Rica es de los pocos países donde la Carta Magna lo define como una nación
católica, de manera que esta es la religión oficial. A esto se le conoce como Estado
confesional.
No obstante, para el momento en que esta normativa se creó la realidad nacional era
muy distinta a lo que es hoy día.
La mayoría de los ticos profesaba esta religión y gran parte de las decisiones de gobierno
se tomaba con base en los preceptos cristianos.
Un ejemplo de ello era el sistema educativo, donde la Iglesia opinaba sobre los temas
que se impartirían en las lecciones para que fueran acorde a los principios que se
deseaba inculcar en niños y jóvenes.
Desde el punto de vista de los derechos civiles, aún en la actualidad el sacerdote tiene fe
pública, de manera que si usted se casa por la iglesia no necesitará realizar ningún
trámite en el Registro Civil.
Lo que busca la transformación a un Estado laico es precisamente romper estas
diferencias que se mantienen hoy día entre el católico y el resto de credos que se
profesan en el país, y poco a poco van a tomar mayor fuerza entre sus fieles.
Esto implica que el Estado deberá ser neutral respecto a la religión que legalmente
apoyará, dándoles el mismo peso a todas. No podrá otorgar privilegios a ninguna en
particular, tampoco podrá permitir que influyan sobre la política nacional.
Es importante tener claro que en un Estado laico la libertad religiosa y de culto tiene su
máxima expresión, y aunque en el país no está prohibido profesar ningún credo, las
distorsiones a nivel jurídico obligan a este o futuros gobiernos a dar este paso en la
búsqueda de la igualdad religiosa, sin que se presente ningún tipo de discriminación.
Para lograrlo es necesario que los padres de la patria tomen la decisión de modificar el
artículo 75 de la Constitución Política.
Incluso hasta el propio papa Francisco se encuentra de acuerdo con la reforma para dar
mayor apertura y tolerancia.
¿Entonces qué es lo que detiene a nuestros legisladores? ¿Será que en medio de esta
discusión hay un temor al cambio o simplemente es que como pasa muchas veces no se
comprende lo que viene detrás de esta discusión?
A Dios no debemos sacarlo de nuestra vida, ni social, ni política, de manera que no
debería ser mal visto mantener las pequeñas capillas en las dependencias de gobierno o
permitir su utilización como templos evangélicos.
De esta manera el proyecto que en este momento tienen en sus manos los diputados lo
que vendría a generar es que desde el Ministerio de Justicia se tomen en cuenta los
temas sobre asuntos religiosos, donde se cuente con un registro de las iglesias y templos
que existen en el país para facilitarles su funcionamiento, independientemente de la
religión.
Otro cambio que plantea es que en los centros educativos se impartan doctrinas
religiosas distintas a la católica, según las creencias que se desee profesar, y darles la
oportunidad a los alumnos que se encuentran en escuelas o colegios estatales a recibir
lecciones de la religión que profesan.
El tema no es sencillo, pero ya es hora de que los legisladores le entren de lleno a la
discusión y se tomen medidas al respecto.”
89
Diario Extra. ¿Adiós a dios? Editorial, publicado en la edición del martes 12 de agosto de 2014.
82
“Libertad religiosa no tiene relación con Estado laico”. Diputado Fabricio
Alvarado rechaza críticas. Luis Zárate Alvarado, [email protected]
“Ese expediente fue convocado por el Poder Ejecutivo para la agenda de sesiones
extraordinarias de la Asamblea Legislativa y lo que pretende es organizar y regular las
actividades de las iglesias no católicas en el país. Ese es el argumento de este diputado.
Fabricio Alvarado defendió el proyecto para la libertad de culto y descartó que se
relacione con el Estado laico.
El proyecto 19.099, Ley para la Libertad Religiosa y de Culto, nada tendría que ver con la
discusión sobre el Estado laico, de esta manera el legislador Fabricio Alvarado sale al
paso de las críticas que esa iniciativa recibió durante esta semana.
Ese expediente fue convocado por el Poder Ejecutivo para la agenda de sesiones
extraordinarias de la Asamblea Legislativa y lo que pretende es organizar y regular las
actividades de las iglesias no católicas en el país. Ese es el argumento de este diputado.
Respecto al asunto del Estado laico no tendría nada que ver con este tema, pues
“algunos medios han dicho que el proyecto aleja al país de la posibilidad de un Estado
laico, otros han dicho que más bien lo acerca. Ni lo uno ni lo otro, no hay ninguna relación
con el tema”.
¿DE QUÉ TRATA EL PROYECTO?
El 19.099 es un proyecto que tiene más de cuatro años de estar preparándose, nació
gracias al Partido Restauración Nacional (PRN), divisa política con elementos de tipo
cristianos evangélicos.
Es herencia del exdiputado Carlos Avendaño y su sucesor Fabricio Alvarado es el
principal defensor.
“Básicamente lo que hace es regular las actividades en general de las iglesias no
católicas del país, actualmente están normadas gracias a una ley de asociaciones que es
muy antigua y se creó para regular las congregaciones, y lo que se pretende es crear un
nuevo orden jurídico para que las iglesias, que hoy se inscriben como asociaciones, se
puedan enlistar ante el Registro Público como organizaciones religiosas”, detalló.
Se establece la creación de una dirección de organizaciones religiosas, la cual será una
dependencia del Ministerio de Justicia, que se encargará de hacer un inventario de
dichas organizaciones. Incluso se pretende crear un registro de ministros religiosos.
NADA QUE VER CON ESTADO LAICO
En cuanto a la relación que se le atribuye a este proyecto con la discusión respecto al
Estado laico, o sea que la religión católica no sea la oficial del gobierno, este diputado no
encuentra vínculo alguno.
Alvarado calificó este conflicto como un “mito”, “Restauración Nacional no ha propuesto ni
promueve ningún tema referente al Estado laico, eso es una discusión aparte porque
tiene que ver con el papel de la Iglesia Católica con el gobierno y aquí no se menciona o
incluye a los católicos”.
Recordó que en ninguna parte de la propuesta se pretende reformar el artículo 75 de la
Constitución Política, el cual establece la fe católica como la oficial del Estado.
“El texto tiene años de estar trabajándose, en este momento el proyecto está en la
Comisión de Administración y Gobierno en el Parlamento y se envió a consulta en varias
instituciones, alrededor de 40”, comentó el legislador.
Diario Extra. “Libertad religiosa no tiene relación con Estado laico”. Diputado Fabricio Alvarado
rechaza críticas. Luis Zárate [email protected], publicación de viernes 8 de
agosto de 2014.
90
83
DIARIO EXTRA le preguntó a Alvarado si esta iniciativa implicaría que el Estado tenga
muchos dogmas adscritos y respondió: “No, porque no ubica a las religiones como
oficiales. El punto es organizarlas en el marco de una ley de libertad de culto y lo que
quiere es un orden”.
LAS DONACIONES
Otro punto caliente del proyecto 19.099 es la posibilidad de que los templos cuenten con
la posibilidad de recibir donaciones, tanto de personas jurídicas como físicas, nacionales
o extranjeras, al menos así se establece en el artículo 32.
Argumentó que esas contribuciones se justifican en el tanto que las iglesias no cuentan
con actividades lucrativas y se mantienen con ofrendas y diezmos, a lo que respondió
que eso se justifica por el trabajo social que dichas organizaciones realizan, lo que facilita
las contribuciones.
Finalmente, esta iniciativa cuenta con el respaldo de otros partidos cristianos como
Renovación Costarricense. El legislador Abelino Esquivel enfatizó en que las iglesias
evangélicas no tienen una ley que las regule.
“En la Asamblea es necesario definir una legislación para establecer procedimientos de
funcionamiento que beneficien la convivencia de todos”, declaró.
Agregó que algunos sectores tratan de confundir a la opinión pública con la convocatoria
de este proyecto.”
Diccionario de grupos religiosos
Con el objeto de realizar las consultas a las diferentes agrupaciones religiosos,
para otorgar la participación a todos los grupos de interés involucrados en el
tema. Se sugiere tomar como base el Directorio de Grupos Religiosos en Costa
Rica 201291, el cual organizó las direcciones en cinco secciones, a saber:
SECCIÓN I: TRADICIÓN CATÓLICA OCCIDENTAL
SECCIÓN II: TRADICIÓN ORTODOXA ORIENTAL
SECCIÓN III: MOVIMIENTO PROTESTANTE
SECCIÓN IV: GRUPOS CRISTIANOS MARGINALES
SECCION V: GRUPOS RELIGIOSOS NO CRISTIANOS
A continuación se indica la conformación de las distintas secciones. Veamos:
SECCIÓN I: TRADICIÓN CATÓLICA OCCIDENTAL
1. 1 Iglesia Católica Romana (ICR): la religión oficial del Estado
1.1.4 Órdenes religiosas de la Iglesia Católica Romana en Costa Rica:
1.1.4.1 Conferencia de Religiosos y Religiosas de Costa Rica (CONFRECOR)
1.1.4.2 Órdenes religiosas femeninas:
1.1.4.3 Órdenes religiosas masculinas:
1.1.5 Movimiento Carismático Católico Nacional
1.2 Iglesias Católicas Occidentales independientes del Vaticano, no papal
1.2.1 Iglesia Católica Ecuménica de Cristo
91
Última revisión al 4 de diciembre de 2012 por Clifton L. Holland de PROLADES.
84
1.2.2 Iglesia Comunidad de Comunidades Nuestra Señora de Guadalupe
1.2.3 Iglesia Católica Apostólica Reunida, Diócesis de América Central, Panamá y
las Antillas
1.2.4
Iglesia
Católica
Apostólica
Libre
Iberoamericana
(ICALIA)
1.2.5 El Santuario de la Asociación de la Mujer Vestida del Sol (Grecia) o de "La
Reina y Señora de todo lo Creado"
SECCIÓN II: TRADICIÓN ORTODOXA ORIENTAL
2.1 Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exilio – “Russian Orthodox Church Outside
Russia” (ROCOR), en comunión con el Patriarca Kirill de Rusia y ligada al
Gobierno Moscovita. Misión Ortodoxa Rusa de Nuestra Señora de Protección
2.2 La Verdadera Iglesia Ortodoxa Rusa de las Catacumbas (IPC)
2.3 Santa Misión Ortodoxa Griega San Juan Crisóstomo en Centroamérica, del
Patriarcado Ecuménico de Constantinopla
2.4 La Iglesia Ortodoxa Oriental Hispana + Iglesia Ortodoxa en España, Portugal
e Iberoamérica, Metrópolis Ortodoxa Autónoma de Europa Occidental y las
Américas.
2.5 Arquidiócesis Ortodoxa Autocéfala de Costa Rica - Rito Bizantino
2.6 Iglesia Ortodoxa de Costa Rica - Rito Bizantino Asociación Iglesia Misionera
Apostólica Ortodoxa de Costa Rica
SECCIÓN III: MOVIMIENTO PROTESTANTE
Véase el último informe de PROLADES sobre el número de asociaciones de
iglesias del movimiento protestante en Costa Rica, que incluye una lista de unas
183 asociaciones de iglesias (denominaciones e iglesias independientes) y unas
230 agencias de servicio al nivel nacional: Directorio del Movimiento Protestante
en Costa Rica, 2001. Hubo, por lo menos, unas 2.780 congregaciones (iglesias y
misiones) evangélicas en Costa Rica en 2000. Se estima el tamaño de la
población protestante de Costa Rica para abril de 2009 en 20-22% de la población
total del país con base en encuestas de Demoscopía (noviembre del 2001) y CIDGallup (abril de 2009). Véase El Estudio Sociorreligioso de Costa Rica (de enero
de 2002) que se encuentra en: http://www.prolades.com/costarica/!primero.htm
PROLADES tiene más información disponible sobre el movimiento protestante en
Costa Rica en: http://www.prolades.com/cra/regions/cam/cri/diversity_cri.htm
SECCIÓN IV: GRUPOS CRISTIANOS MARGINALES
4.1 Asociación Espiritual Unidad de Costa Rica (“Unity School of Christianity”)
4.2 Science of Mind Reading Group
4.3 Congregación MITA
4.4 Iglesia Pueblo de Amós
4.5 Los Cristadelfianos
4.6 Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Tiempos (Mormones)
4.7 Ministerio Internacional Creciendo en Gracia
4.8 Iglesia Dios es Amor
85
4.9 Iglesia Luz del Mundo (Iglesia de Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad,
La Luz del Mundo
4.10 Iglesia Universal del Reino de Dios / Oración Fuerte al Espíritu Santo
(Asociación del Espíritu Santo del Reino de Dios)
4.11 Los Niños de Dios / La Familia de Amor
4.12 Los Testigos de Jehová
4.13 Movimiento de Zacarías liderado por “el profeta” Zacarías Pérez Pérez, quien
fundó la Asociación de Iglesias Roca del Pedernal
4.14 Unitarios-Universalistas
4.15 La Voz de la Piedra Angular
SECCION V: GRUPOS RELIGIOSOS NO CRISTIANOS
5.1 La Fe Baha’i (Bahá’u’llah = el prometido de todos los pueblos, el profeta del
movimiento moderno quien vivía de 1817-1892), fundada en la Persia (ahora,
Iraq)
5.1.1 Asamblea Espiritual Nacional Baha’i
5.1.2 Centro de Información Baha’i
5.1.3 Instituto Baha’i Charles Wolcott
5.2 Religiones Chinos y Tibetanos (Animismo, Taoísmo, Confucianismo, Budismo,
etc.)
5.2.1 Asociación Budista de Lutolandia
5.2.2 Asociación Cultural Tibetano-Costarricense y Centro de Dharma Tibetano
“Tierra del Buda Compasivo de los mil ojos"
5.2.3 Grupo Budista de Cartago
5.2.4 Centros culturales Chinos:
5.2.4.1 Asociación China de Costa Rica
5.2.4.2 Asociación China de Limón
5.2.4.3 Asociación Chung Wah Chino
5.2.4.4 Asociación de Residentes de Taiwán en Costa Rica
5.2.4.5 Centro Cultural Chino Costarricense
5.2.5 Centro Creativo (Meditación Dinámica Osho)
5.2.6 Centro de Retiros Escondidas
5.2.7 Templo Tao de la Nube Blanca
5.2.8 T’ai Chi Ch’uan
5.2.9 Sociedad Taoista T'ai Chi
5.2.10 Dekyitling Comunidad Dzogchen Internacional (sede en Arcidosso,
Tuscany, Italia)
5.3 Religiones Japonesas
5.3.1 Asociación Mokichi Okada (MAO) de Costa Rica
5.3.2 Casa Zen de Costa Rica (Sensei Sunyana Graef)
5.3.3 Soka Gakkai Internacional de Costa Rica
5.4 Judaísmo
5.4.1 Sinagoga Shaarei Sión (Ortodoxa, fundada en 1955);
5.4.2 Congregación Beit Menachem y Chabad Labavitch (Ortodoxa)
5.4.3 Congregación B’nei Israel
5.4.4 Centro Cultural Hebreo
86
5.4.5 Kabbalah – Keshet Holistic Studies Institute (afiliada a la “Walking Stick
Foundation”)
5.4.6 Congregación de Judíos Mesiánicos
5.5 Hinduismo, Jainismo, Sikhismo y Sant Mat (religiones antiguas de la India y
los credos modernos similares)
5.5.1 Asociación Hindú-Costarricense (Gopinath Gaudiya Math Internacional Srila
Sarasvati
Prabhupada Guadiya Math)
5.5.2 Asociación Superior de Cultura Hindú
5.5.3 Comuna Pacha Mama (“Madre Tierra”) Centro de Información Krishnamurti
(“filosofía de Jiddu Krishnamurti”)5.5.5 Centro (Asociación) Madhva Gaudiya
Internacional (tradición de Gaudiya Vaishnava – Swami Bhakti Vidagdha
Bhagavan
Maharaja)
5.5.6 Culto de Madre Ammachi (“Madre Santa de Amor y Compasión - Holy
Mother of Love andCompassion” con sede internacional en Kerala, India;
conocido como AMMA); Swami Ramakrishnananda, discípulo de Mataji
Amritanandamayi5.5.7 Hare Krishna (Sociedad Internacional de la Conciencia
Krishna,
conocido
como
ISKCON)
5.5.8
Instituto
para
la
Promoción
de
la
Salud
(NOTA: al nivel internacional, Sanación Pranic (“Pranic Healing”) fue fundada por
el Grand Master Choa Kok Sui como una versión moderna de un sistema vieja
china de sanación natural(“no-touch natural healing system”) que se utiliza para
limpiar y empoderar el cuerpo humano: el grupo en Costa Rica está afiliada al
Centro Chopra de Bienestar [“Chopra Center for Well Being” en La Jolla,
California, EUA], fundado por el guru de la Nueva Era, el Dr. Deepa Chopra)
5.5.9 Misión Vaisnava (“World Vaisnava Association” = culto a Sri Krishna),
Shankarshana Das Brahmacari
5.5.10 Asociación Sri Sathya Sai Baba de Costa Rica (“International Sri Sathya
Sai Organization” fundada por Bhagavan Sri Sathya Sai Baba en Puttaparthy,
Anantapur, India en 1940) 5.5.11 Asociación Ciencias del Alma – Meditación
Osho - Sant Mat ( Sonido Interno y Luz Interna de Dios)
5.5.12
Centro
de
Meditación
Osho,
terapeuta
Jivan
Madita
5.6 Yoga (una variación del Hinduismo)
5.6.1 Asociación Indo-Costarricense de Ayurveda y Yoga
5.6.2 Asociación Meditación de la Maestra Ching Hai (Taiwan: Shabd Yoga,
Tradición de Sant Mat)
5.6.3 Centro Cultural Bhaktivedanda
5.6.4 Centro Nueva Yoga de Ananda Marga en Barrio Otoya
5.6.5 Escuela Yoga de Moravia
5.6.6 Escuela Yoga de San Pedro
5.6.7 Escuela Yoga AHIMSA
5.6.8 Gnana Yoga, AMHA Costa Rica
5.6.9 Instituto Holístico Gaia
5.6.10 Instituto Sankalpa en Londres, cerca de Quepos, en la región Pacífico
Central
5.6.11 Instituto Sat Yoga en Escazú
5.6.12 Instituto Yoga de Nosara / Nosara Yoga Institute
87
5.6.13 Jardín de Yoga Kapoli
5.6.14 Kasasana Yoga
5.6.15 Kripalu Yoga en Escazú
5.6.16 Krama Yoga en Escazú
5.6.17 Meditación Raja Yoga, Asociación Espiritual Brahma Kumaris
5.6.18 Namasté Ashtanga Yoga Studio
5.6.19 Panacea de la Montaña Retreat Center
5.6.20 Sound Body Yoga
5.6.21 Troy McPeak = “Peak Beings”, instructor de Yoga y Tai Chi
5.6.22 Yoga con Bari Devaya Levin (filosofía Ayurveda, Kripalu-Devaya Yoga)
5.7 Islam (Musulmanes o Mahometanismo): seguidores del Profeta Mahoma
(Mohammed) que usan el libro sagrado del Corán (fundada en Arabia Saudita,
siglo 7, d.C.).
5.7.1 Asociación Cultural Islámica de Costa Rica (ACICR).
5.7.2 Subud Costa Rica
5.8 Tradicionales animistas de las tribus Indígenas (animismo, espiritismo,
chamanismo, curanderismo y brujería)
5.8.1 Los Borucas
5.8.2 Los Bribrís
5.8.3 Los Cabécares
5.8.4 Los Chorotegas
5.8.5 Los Guaymíes
5.8.6 Los Huétares
5.8.7 Los Malekus (Guatuso, provincia de Alajuela) Nota: La Asociación Tekra
Nacional Indígena esta asociación representa la mayoría de los grupos Indígenas
de Costa Rica.
5.9 Tradiciones animistas o espiritistas entre los Antillanos (Afro-Caribeños) en la
costa del Caribe y San José
5.9.1 Entre los Antillanos hay gente que practica Santería, Vudú (Voodoo, Vodou),
Myalism-Obeah, Zion Revivalism, Pocomania, etc.
5.9.2 También, existe el fenómeno del Rastafarianismo en Costa Rica,
especialmente en la costa del Caribe; pero una variedad existe también en San
José, que se llama Boboshanti
5.10 Tradiciones animistas o espiritistas entre los Ticos Hispanizados
5.10.1 La ciudad de Escazú es conocida como “la ciudad de las brujas”
5.10.2 También, la ciudad de Paraíso de Cartago es conocida como “la ciudad de
las brujas”.
5.10.3 Brujería general en Costa Rica; casi todas las aldeas tienen su bruja o
brujo (“consejeros espirituales”), donde la gente viene a pedir consultas, conseguir
recetas mágicas, obtener su número de suerte, etc.
5.11 Tradición de la Sabiduría Antigua: magia ceremonial, órdenes ocultos,
paganismo y satanismo
5.11.1 Gran Logia de Costa Rica de Antiguos, Libres y Aceptados Masones
(Francmasonería)
5.11.2 Asociación Gran Fraternidad Universal, Misión de la Orden de Acuarios del
Dr. Serge Raynaud de la Ferriere (fundada en Venezuela en 1948)
88
5.11.3 Centro Cultural Rosacruz AMORC Sibo - Asociación Fraternidad Antigua y
Místico Rosacruz (“Ancient & Mystical Order of the Rosae Crucis = AMORC”)
5.11.4 Asociación Hermandad Rosacruz (“Brotherhood of the Rosae VíaFraternitas Rosae Vía”)
5.11.5 Asociación Movimiento Gnóstico Universal (fundado por “Samael Aun
Weor” en 1952)
5.11.6 Asociación Gnóstica Internacional de Antropología
5.11.7 Grupo Gnóstico de San José
5.11.8 Instituto Cultural de Estudios Gnósticos de Costa Rica
5.11.9 Centro Alquimia
5.11.10 Corpus Hermeticum (“Hellenistic Gnosticism”)
5.11.11 Asociación Cultural Nueva Acrópolis
5.11.12 Camino de Desenvolvimiento Espiritual (conocido como Cafh), fundado
en Costa Rica en 1974 como afiliado de la misma organización en Buenos Aires,
Argentina (fundada por el italiano Santiago Bovisio en 1937 y conocida como
Sagrada Orden de los Caballeros Americanos del Fuego hasta 1962)
5.11.13 Grupos Satánicos:
(1) En un reporte en el periódico La Nación (16 de enero de 1999) la policía
confirmó la existencia de una “secta satánica” compuesta de unos 30 jóvenes
quienes practicaban ritos satánicos en los barrios al sur de San José:
principalmente en Alajuelita, Tejarcillos y Hatillo 6 y en áreas montañosas
cercanas. La policía arrestó varios miembros de este grupo por el delito de robar
huesos de los muertos de un cementerio de Alajuelita en enero -- se robaron
huesos de unas 100 tumbas. Estos restos humanos fueron usados por estos
jóvenes en ritos satánicos en los cerros entre Alajuelita y Escazú. Los miembros
de esta secta usaban camisetas negras (Tshirts) con el símbolo de una cruz boca
abajo, escuchaban música “heavy-metal” y leían literatura con referencias
satánicas. Se conocía la existencia de este grupo desde 1992, según las
autoridades: satanismo-rock
(2) Otros artículos sobre satanismo en Costa Rica:
http://www.aldia.co.cr/ad_ee/2006/septiembre/27/nacionales840257.html
http://www.diarioextra.com/2006/octubre/31/sucesos01.php
http://www.noticiacristiana.com/news/newDetails.php?click_id=0&idnew=7938
(3) La Hermandad de Renovación -- Como Verdadera y Única Iglesia de Satanás
– está estructurado en la actualidad en una sola orden, la Orden del Señor de la
Oscuridad (Satanás), fundada el 1 de enero de 2008, y en el Rito Operativo por el
Conservador Elizard en San José, Costa Rica, con su Lema: “Creedme, porque
YO SOY el verdadero Camino a la eternidad”; email: [email protected]
5.11.14 Wicca
5.11.15 Sociedad Asatru de Costa Rica, fundada en Costa Rica en julio de 2010,
está conformada por siete kindreds diferentes, cuyos nombres son (en orden de
fundación) Kindred de los Dragones, Kindred de los Nibelungos, Kindred Irminsul,
Kindred Draufnirfolk, Kindred Einherjar, Hermandad Guerrera de Wotan y Clan de
los Lobos Blancos; es una hermandad pagana, seguidores del Asatru, una
antigua religión politeísta vikinga; se fundó con la intención de lograr unir a
algunos paganos Asatru que ya creían en los dioses nórdicos y seguían las 9
nobles virtudes como sus normas para vivir la vida
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5.12 Tradiciones Espiritualistas-Psíquicas-Nueva Era
5.12.1 Hay numerosos metafísicos, psíquicos, clarividentes y astrólogos quienes
publican anuncios en los periódicos de San José
5.12.2 Santos Populares - Culto al Dr. Ricardo Moreno Cañas
5.12.3 Espiritismo kardeciano
5.12.4 Asociación de Familias para la Paz Mundial, Movimiento de Familias
Verdaderas
5.12.5 Bioenergética (“la medicina del siglo XXI, manos que curan” fundado por el
Dr. Alexander Lowen en EUA—International Institute for Bioenergetic Analysis)
5.12.6 Control Mental Silva (con sede internacional en la Ciudad de México,
conocido también como “El Método Silva de Superación Personal” - Silva Mind
Control – Asociación Latinoamericana de Desarrollo Humano, S.C.)
5.12.7 Curso Método Silva de Control Mental
5.12.8 Instituto Tecnológico de Dianética (vinculado al L. Ron Hubbard, fundador
de la Iglesia de Cienciología [“Church of Scientology”] en Los Ángeles, California,
USA)
5.12.9 Sociedad Antroposófica (fundada por Rudolf Steiner, con sede
internacional en Suiza)
5.12.10 Sociedad Teosófica (“The Theosophical Society” con sede internacional
en Sdyar, Chennai, Madras, India 600020)
5.12.11 ECKANKAR, El Viaje del Alma (fundado por Paul Twitchel in San
Francisco, California, en 1965)
5.12.12 La Divina Revelación Alfa y Omega, Sede de Costa Rica
5.12.13 Terapeutas de Reiki: Sandra Ribas
5.12.14 La Religión Raeliana en Costa Rica es una rama de la Religión Raeliana
Internacional con sede en Francia; ellos creen en la comunicación con los
extraterrestres
5.12.15 Omega Blue Spirit Retreat (salud integral de tipo Nueva Era - New Age)
5.12.16 Grupo de Luz y Transformación, Espiritualidad con Jolman Trujillo
5.13 Otras Tradiciones – Humanismo, Agnosticismo y Ateismo
5.13.1 Siloismo (fundado por Mario Rodríguez Cobo = “Silo” en Buenos Aires,
Argentina)
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