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MUJERES E INGENIEROS: APORTES DE LA HISTORIA CULTURAL A LA
HISTORIA DE LAS MUJERES EN INGENIERÍA
Susana Gutiérrez Portillo
CIESAS Occidente
Resumen
Esta ponencia examina las posibilidades de la historia cultural y de género como enfoque
para estudiar la entrada y participación de las mujeres en el campo universitario de
ingeniería. Desde estas perspectivas busco analizar el caso de las mujeres en el campo
universitario de ingeniería en la Universidad Autónoma de Baja California en México
durante 1957 a 1990. El objetivo es develar las concepciones sobre ser hombre y ser mujer
en Ciencia y tecnología y hacer visible la presencia y participación de las mujeres en un
campo histórica y socialmente masculino. Retomo los planteamientos de la vertiente
postestructuralista de la historia cultural y de género. Propongo la revisión de fuentes
documentales y enfatizo el uso de fuentes orales y personales. Esta perspectiva rescata la
experiencia y la vida cotidiana de los actores. La metodología contempla tres niveles de
análisis: el histórico-cultural, el de género y el análisis del discurso.
Palabras clave: Mujeres, universidad, ingenieros, historia cultural, historia de género,
narrativas.
Abstract
This paper examines the possibilities of cultural history and gender, as an approach to study
the entry and participation of women in the field of engineering. From these perspectives, I
seek to analyze the case of women who studied engineering at the Autonomous University
of Baja California in Mexico from 1957 to 1990. The aim is to uncover the conceptions of
being a man and a woman in science and engineering, and highlight the presence and
participation of women within a socially and historically male dominated field. I propose
the use of the poststructuralist interpretation of cultural history and gender and a review of
documentary sources, emphasizing the use of oral history and personal primary sources.
This perspective rescues and daily life experience of the actors. The methodology includes
three levels of analysis: the historical-cultural, gender and discourse analysis.
Keywords: Women, college, engineers, cultural history, history of gender narratives.
En este trabajo expongo las posibilidades de la historia cultural y de género para el estudio
de la entrada y participación de las mujeres en el campo universitario de ingeniería. El caso
de estudio se ubica en la Universidad Autónoma de Baja California en México durante el
periodo de 1957 a 1990. En la primera parte de este texto planteo el problema de
investigación. Posteriormente explico los aspectos de la historia cultural y de género que
considero útiles, al mismo tiempo que explico cómo éstos me ayudan a plantear los
objetivos de mi investigación para concluir con una reflexión final sobre los retos que
afronta este proyecto.
En 1967 se fundó la Escuela de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Baja California
(UABC) con sede en Mexicali. Esto sucedió en una época en que las mujeres en el centro
del país ya habían recorrido un largo camino de luchas para ingresar en ingeniería y otras
áreas. La entrada de las mujeres a las carreras de la ingeniería de la UABC 1 se dio a
principios de los setenta durante el proceso de consolidación de la universidad. Desde
entonces, la participación de las mujeres en las primeras carreras fundadas en la Escuela de
Ingeniería fue menor que la de los hombres. Las primeras carreras de esta Escuela fueron:
ingeniería mecánica, topógrafo y geodesta, ingeniería civil, eléctrica y electrónica. Las
mujeres que estudiaron y egresaron de estas primeras carreras, son el interés principal de
esta investigación. Se pretende indagar de qué manera el acceso de las mujeres a este
campo, así como su permanencia y titulación impactaron la concepción de ser estudiante en
ingeniería y la práctica profesional de los ingenieros. Así mismo, este trabajo explora
cuáles fueron las prácticas universitarias (en ecuación superior y en el mercado laboral) y
estudiantiles de reproducción del predominio masculino en este campo del conocimiento.
El tema es importante porque profundizará en un cambio significativo en la vida
universitaria en Baja California que no ha sido analizado. Develará las concepciones
sociales sobre ser hombre y ser mujer en un campo y un período específico; evidenciará las
condiciones en las que ingresaron estas pioneras y explorará su vida y trayectorias
profesionales en relación con sus estudios universitarios en la UABC, así como su
participación en ésta. Desde la historia cultural y de género existe un número considerable
de investigaciones que han centrado su interés en las mujeres. La historia de género
muestra sus presencias y ausencias en los discursos tradicionales, su participación en
espacios donde habían sido invisibilizadas: en la construcción del conocimiento; en la
institución del Estado; las relaciones de género y la construcción de identidades. Al mismo
tiempo, la historia cultural y de género ha puesto atención en la experiencia, la vida
cotidiana, las narrativas, tanto sociales como subjetivas así como a las voces de las propias
mujeres y la forma en que construyen también sus discursos, roles e identidades. De esta
manera, considero estos enfoques como idóneos para responder a la pregunta de las mujeres
que ingresaron a ingeniería.
1
Según indica la bibliografía, durante los primeros años de la Escuela de Ingeniería de la UABC en Mexicali,
las carreras de ingeniería que estaban disponibles para la comunidad eran Ingeniero Topógrafo y Geodesta,
Mecánico Electricista (con especialidad en Mecánico, fluidos, electricista y electrónica) e Ingeniero Civil, que
se mantuvieron desde 1967 hasta 1986 cuando hubo apertura de nuevas carreras como ingeniería en
computación y Lic. En Sistemas Computacionales.
Historia cultural y de género
La nueva historia cultural se originó en los años sesenta con un renovado interés en la
cultura. Se distinguió de otras vertientes historiográficas por la influencia del giro
lingüístico y antropológico en la definición de los objetos de estudio y la aproximación
metodológica2. Ambos giros definieron el interés por el lenguaje y los discursos, el análisis
de los textos y las narrativas como elementos necesarios para la interpretación de los
fenómenos. Este enfoque enfatizó los rituales; artefactos históricos; arreglos sociales;
sistemas de creencias. Volvió la mirada a la vida cotidiana; las prácticas; los imaginarios;
las representaciones y prestó interés a temas que fueron ignorados por las grandes teorías
clásicas, como la historia de las mujeres, de las clases bajas y los pueblos colonizados3. Las
fuentes de información cambiaron, de los documentos oficiales a los objetos materiales, las
armas, los utensilios, las vestimentas, incluyendo posteriormente la revaloración de las
narrativas que habían sido descartadas antes bajo el argumento de la subjetividad y el
cuestionamiento de su validez científica.
Como parte de la nueva historia cultural, la historia del género constituyó una brecha
importante para las mujeres. Cuestionó por primera vez su posición como sujetos de la
historia, así como la relación de la categoría de género con otras como clase social y raza,
de las que no podía estar separada pero que constituían por sí mismas otros ejes importantes
de estudio. Kathleen Canning4 afirma que el desarrollo de la historia del género que inició
como historia de las mujeres, permitió además la exploración de otros campos como el de
la masculinidad y provocó repensar otros conceptos como los de esfera pública y privada,
sociedad civil y ciudadanía.
En el aspecto metodológico he contemplado tres niveles de análisis que derivan de la
historia cultural y de género: el histórico-cultural, el de género y el análisis del discurso. El
primero comprende el trabajo de archivo además del análisis cuantitativo y el uso del
método prosopográfico, que Lawrence Stone define como “la investigación retrospectiva
de las características comunes a un grupo de protagonistas históricos, mediante un estudio
colectivo de sus vidas”. 5 Se trata de una biografía colectiva que permite descubrir la
estructura detrás de la acción política y la movilidad social.
La prosopografía me permitirá analizar el contexto histórico en que se da el ingreso de las
mujeres a ingeniería; los diferentes actores sociales y políticos; las condiciones económicas
y movimientos sociales, para entender cómo estos contribuyen a que las acciones se lleven
a cabo. La prosopografía es útil también porque revela lo que hay detrás de las estructuras
de poder, como Stone señala, “permite descubrir las intenciones de fondo que se piensa
subyacen bajo la retórica política; analizar las afiliaciones sociales y económicas de
agrupaciones políticas, y mostrar la manera en que opera la maquinaria política e identificar
2
HUNT, Lynn (1999) “Introduction”. BONNELL, Victoria y HUNT, Lynn, ed., Beyond the Cultural Turn:
New Directions in the Study of Society and Culture, London, University of California Press, 1999, 1-32.
3
BURKE, Peter (2006) ¿Qué es la historia cultural? Barcelona: Paidós.
4
CANNING, Kathleen (2006)Gender history in practice: historical perspectives on bodies, class &
citizenship. Ithaca, N.Y. Cornell University Press
5
STONE, Lawrence (1986) El pasado y el presente México: FCE, 1986, p.61.
a aquellos que accionan sus palancas”. 6 La prosopografía es capaz de evidenciar la
estructura y las movilidades sociales.
Esta metodología propuesta por Stone consiste en establecer un universo de análisis,
formular una serie de preguntas sobre el nacimiento; muerte; matrimonio y la familia;
orígenes sociales y posición económica heredada; además de lugar de residencia;
educación; monto y fuente de riqueza personal; ocupación; religión; experiencia en cuanto
a oficio, entre otros. Para después combinar, relacionar y analizar las variables que sean
significativas.7
Para el análisis de género utilizaré la vertiente postestructuralista de la historia cultural y de
género, retomando las categorías de género, discurso, poder, cuerpo y experiencia en el
análisis de las construcciones de feminidad y masculinidad del campo de ingeniería así
como en el estudio de las relaciones de poder y las representaciones sobre ser estudiante y
mujer en las carreras de esta área. En ese sentido, pretendo además del método
prosopográfico, realizar entrevistas con los actores que participaron en el periodo de 1967 a
1990 de los que muchos, afortunadamente aún siguen con vida. Considero importante
obtener tanto la voz de las mujeres como la de sus compañeros y maestros.
Planteo la historia oral como una metodología para la recopilación de la información, pues
esta provee datos que no pueden conseguirse a través de otras fuentes y posibilita dar voz a
personas ordinarias y en algunos casos marginadas cuyas historias no han sido
documentadas de otras formas.8 Jorge Aceves asegura que esta metodología “se vincula
con las propuestas desde la historiografía, la etnografía, el análisis del discurso y la
investigación participativa”.9 El autor se refiere a la historia oral como un “procedimiento
establecido de construcción de nuevas fuentes para la investigación histórica con base en
los testimonios orales recogidos sistemáticamente en investigaciones específicas, bajo
métodos, problemas y puntos de partida teóricos explícitos”.10
La historia oral aborda la experiencia humana concreta que está ligada a la subjetividad y la
memoria. Su interés es recopilar la visión de los actores para la comprensión de la situación
o proceso del objeto de estudio. 11 Este enfoque metodológico está constituido por dos
momentos fundamentales: “la construcción y el tratamiento de la fuente para su archivo y
posterior utilización; y el análisis, la contextualización y la comunicación o difusión de los
resultados de estudio”. 12 La historia oral reconstruye el testimonio por medio de la
entrevista y la historia de vida que se caracterizan por tener preguntas abiertas centradas en
6
Ibid.
Ibid.
8
CHAITIN, Julia (2008) “Oral History”. GIVEN, Lisa, ed., The SAGE Encyclopedia of Qualitative Research
1ra ed. London, Sage Publications, Inc, 2008, pp.583-585.
9
ACEVES, Jorge (1998) “Historia oral e historias de vida: del recurso técnico a la experiencia de
investigación”, GALINDO CÁCERES, Jesús, Técnicas de Investigación en sociedad, cultura y
comunicación, México: Longman, 1998, p. 207.
10
Ibid.
11
GALEANO MARÍN, María Eumelia (2004) "La historia oral: método histórico o estrategia de
investigación social”, GALEANO MARÍN, María Eumelia, Estrategias de investigación social cualitativa: el
giro de la mirada, Colombia: La Carreta Editores, 2004.
12
Ibid., 69.
7
la persona y su experiencia, con el objetivo de obtener información rica en detalles sobre el
objeto de estudio.13
La historia oral me permitirá reconstruir la experiencia de las mujeres desde su propia
visión de los sucesos. La posibilidad de recoger esta información de la voz de los actores
representa una oportunidad invaluable para el periodo histórico de estudio. A través de la
historia oral, será posible rastrear las formas en que las mujeres percibieron las relaciones
de género de su época; las diferentes nociones sobre ser mujer que enfrentaron al decidirse
a estudiar ingeniería; sus anécdotas con respecto a lo que significó en su momento asistir a
la universidad y ser la única mujer en un grupo de hombres; las decisiones que debieron
tomar y las oportunidades que se les presentaron.
Para el análisis de género en las historias de vida, Helmi Jaürviluoma 14 propone aspectos
metodológicos que son importantes: 1) identificar las estrategias de construcción del género
que usan los sujetos para narrar su vida; 2) poner atención en las formas de representación
de los sujetos para leer el género; 3) el orden del relato del sujeto; 4) la forma en que a
partir de reminiscencias, repeticiones y evaluaciones, se da coherencia a los cambios de la
vida. Otros puntos focales son la continuidad y discontinuidad de la historia, así como los
lazos narrativos que unen varias etapas de la vida y producen una identidad narrativa.
Las metáforas son también un elemento de análisis. Jaürviluoma asegura que durante
nuestra vida desarrollamos familiaridad con las convenciones culturales de la
autorepresentación. Por lo que la coherencia está basada en los modelos culturales a través
de los cuales se dirige al lector hacia eventos de vida que se usan como recursos para contar
una vida. Jaürviluoma señala la importancia perseguir el significado de las imágenes y las
formas del habla que utilizan los individuos y enfatiza que las metáforas se relacionan con
modelos de performance social, presentes en la vida de las mujeres y revelan el carácter
multinivel del pasado y su relación con el presente.
Retomaré de Natalie Zemon Davis la forma cómo analiza el discurso autobiográfico y
cómo reconstruye las historias de vida de mujeres.15 Davis se concentra en la historia y la
forma en que las mujeres hablan de sí mismas; atiende a las semejanzas y diferencias entre
ellas, así como sus diferencias y similitudes en relación con los hombres de su tiempo.
Davis examina la forma en que estas mujeres escribieron sobre sus relaciones con personas
dentro y fuera de su mundo y los aspectos que marcaron sus vidas. Durante el análisis
cuestiona si estas mujeres lucharon contra las jerarquías de género de sus propias culturas.
Su argumento tiene un enfoque feminista que busca situar a las mujeres en su contexto
histórico al mismo tiempo que muestra cómo éstas aprovechan su posición dentro de una o
varias categorías sociales; buscando las ventajas que tuvo para ellas estar en los márgenes.
13
Ibid., 583-585.
JARVILUOMA, Helmi, VILKKO, Anni, PIRKO, Moisala, (2003) Gender and qualitative methods,
London, SAGE.
15
ZEMON DAVIS, Natalie (1999) Mujeres En Los Margenes -Tres Vidas del Siglo XVII, España: Ediciones
Catedra S.A.
14
Para analizar la forma en que las mujeres negocian y se relacionan con el poder, Davis
desarrolla la noción de “los márgenes” que se refiere a un lugar fuera del centro de poder
político, real, civil y senatorial; los centros formales de enseñanza y las instituciones
dedicadas a la definición cultural. Esta noción ayuda a entender cómo las historias de las
mujeres fueron creadas desde un lugar marginal. Sin embargo, desde esta categoría, Davis
sigue una noción foucaultiana de poder en el análisis que eleva la marginalidad a un
espacio fronterizo donde las mujeres reconstituyen su posición como un centro definido
localmente. Esta postura marginal se aplica también a las mujeres en ingeniería, en su
participación dentro de un campo históricamente dominado por los hombres, pero en el que
ellas también tuvieron oportunidad reposicionar el poder.
Por otro lado, en el análisis de Davis, están implícitas las aspiraciones e ideales de estas
mujeres, sus esperanzas y sus formas de describir el mundo. Davis contrasta los textos
autobiográficos de su sujeto de interés con otros textos. Analiza también la estructura
interna del discurso autobiográfico: las temáticas y los acontecimientos de vida que fueron
considerados dignos de describirse. La propuesta de análisis de Davis incluye identificar y
analizar los conflictos del contexto que afectan la historia y la posición de los actores a este
respecto. Como parte de su análisis de género, contrasta la postura de las mujeres que
estudia con la de otras mujeres de su tiempo. Es importante entonces, identificar el contexto
de las mujeres de mi estudio e identificar a otras mujeres cuyos ideales, oportunidades y
posturas puedan contrastarse con las mujeres de mi estudio.
La entrevista es un instrumento para la recopilación de información en la historia oral e
historias de vida. He elegido la entrevista narrativa que es compatible con la historia oral.
Mediante esta forma de entrevista, los informantes presentan un relato sobre un área de
interés particular. Flick16 indica que la tarea del investigador en la entrevista narrativa es
lograr que el informante exponga su historia como un relato coherente de los
acontecimientos de principio a fin. El proceso de esta entrevista inicia con una pregunta
que genere la narración con respecto al tema elegido y posteriormente se siguen una serie
de preguntas encaminadas a completar los detalles pendientes sobre el asunto. Flick 17
señala que esta técnica extrae información que no es posible a través de otros medios,
principalmente porque la narración tiene cierta independencia durante el relato; permite que
las personas expresen mucho más a cerca de su vida; se puede hacer una analogía entre la
presentación narrativa y la experiencia narrada.
Como estrategia de muestreo propongo el muestreo intencional o propositivo. Este tipo de
muestra es diversa, incluye los grupos o sujetos que son considerados como claves para la
investigación. Según Ritchie y Lewis (2003), las unidades son seleccionadas con base en
una “representación simbólica” por que cumplen con cualidades que contribuyen al
desarrollo de la teoría. El muestreo teórico es un tipo de muestreo propositivo, que consiste
en definir y priorizar criterios de selección intencional. Los individuos son elegidos sobre la
base de características conocidas: Ritchie y Lewis (2003) señalan los datos
sociodemográficos; la experiencia de los sujetos; la conducta y roles relacionados con el
tema de investigación. El método de la bola de nieve puede ser de utilidad en el muestreo
16
17
FLICK, Uwe (2007) Introduccion A La Investigacion Cualitativa, 2da ed. Madrid, Morata.
Ibid.
propositivo. El proceso de este tipo de muestreo funciona a partir de una muestra inicial que
se va refinando en el trabajo de campo y análisis de datos y considera la emergencia de
nuevas categorías. Como primera fase de este trabajo, por el momento presento los grupos
de sujetos que formarán parte de la muestra inicial, así como las temáticas que se verán
enriquecidas con su aportación.
Análisis de Narrativas Culturales
Como metodología de análisis usaré las narrativas culturales 18 que forman parte de la
propuesta de la nueva historia cultural. Lawrence Stone (1986) señala que las narrativas
culturales son “un cambio manifiesto en cuanto al contenido, el método y el estilo”19. En lo
que se refiere al contenido y el estilo, la narrativa se distingue por una organización del
material a partir de una secuencia ordenada cronológicamente, en donde el contenido
representa un relato único y coherente20. Desde este enfoque el hombre se pone por encima
de las circunstancias, mostrando interés en las vidas, sentimientos y conductas de sujetos
marginales o minorías así como su influencia en la formación de una conciencia nacional.
Maza21 señala que las narrativas culturales se logran estableciendo el significado histórico
de una historia a través del estudio de las propiedades internas de los textos (refiriéndose a
las fuentes), y los factores relevantes del contexto, haciendo analogías con otros aspectos de
la experiencia social o con otras narrativas sobresalientes, tomando en cuenta la respuesta
del lector cuando puede ser determinada, y las acciones que el texto invita y provoca.
Natalie Zemon Davis22 propone que en la escritura de un análisis histórico hay que seguir
un orden hacia delante en la narración, contemplando la elección de detalles, la voz literaria,
y la metáfora así como el análisis de tópicos. Davis compara este estilo con el cine
movimiento, con flash-forwards en lugar de "flashbacks", y señala que el propósito de esta
estructura es re-crear la complejidad en la experiencia histórica. Lo anterior se logra
insertando las narrativas en el contexto al que pertenecen para recuperar la interacción entre
personas socialmente determinadas y elegidas. A través de esto, la autora quiere incitar a
los lectores a pensar en las implicaciones de lo literario en la construcción de la
representación histórica.
Por su parte, Robert Darnton23 reflexiona sobre cómo es que trabajan los símbolos a través
de los rituales. Propone tomar la postura de los etnógrafos para quienes “los símbolos
transmiten múltiples significados” 24 que a su vez, pueden interpretarse de diferentes
maneras. Retoma la idea de Michael Herzfeld de que los símbolos sólo pueden ser
18
Este término es acuñado por Sarah Maza retomando el término utilizado por académicos literarios para
distinguirlas de la literatura. En: MAZA, Sarah (1996) “Stories in History: Cultural Narratives in Recent
Works in European History”, The American Historical Review 101, no. 5, diciembre 1, 1996, pp.1493-1515.
19
STONE, Lawrence (1986) El pasado y el presente México: FCE, 1986, p.96.
20
Ibid., 95.
21
MAZA, Sarah (1996) “Stories in History: Cultural Narratives in Recent Works in European History”, The
American Historical Review 101, no. 5, diciembre 1, 1996, pp.1493-1515.
22
ZEMON DAVIS, Natalie (2011) “On the Lame”, The American Historical Review 93, no. 3, junio 1, 1988,
pp.572-603.
23
DARNTON, Robert (2011) El beso de Lamourette. Reflexiones sobre historia cultural, Buenos Aires: FCE.
24
Ibid., 340.
entendidos en un contexto particular. Darnton asegura que en la vida diaria, la gente
común hace uso de símbolos y relaciones metáforicas que dan significado a sus acciones.
La propuesta de este autor es analizar los rituales a partir de las relaciones dicotómicas
entre los actores de la historia. En el caso de mi estudio, hay que mencionar que la
disciplina como concepto en sí mismo implica la realización de rutinas ritualizadas, eso es,
las actividades que se llevan a cabo en el aula, los procesos externos que rigen estas
actividades como el calendario escolar, la estructura de las relaciones dentro del salón de
clases, es decir, las relaciones maestro alumno, y otros aspectos relacionados con el
lenguaje, como los juegos y las bromas entre los estudiantes que potencialmente pueden ser
analizados desde este enfoque. La estructura de los rituales permite observar cómo una
situación microsocial, como las relaciones maestro alumno, se vincula simbólicamente a
través de la representación con una problemática más grande, como la exclusión de las
mujeres del espacio social.
Sarah Maza explica que las narrativas, consideradas como un método de análisis, se
distinguen por las fuentes, que van desde textos literarios o registros judiciales hasta
narrativas orales como cuentos populares o escrituras históricas25; se enfocan en un relato
específico (una persona, un juicio, un episodio dramático) y buscan revelar “los
mecanismos internos de una cultura o una sociedad del pasado”26 en la que el relato está
inserto. Las narrativas enfatizan el rescate de la agencia y la práctica de los sujetos.
Lo anterior, abre un campo amplio de posibilidades en lo que respecta a las fuentes de mi
estudio. Consideraré para el trabajo de archivo: 1) archivos públicos, en los que incluyo el
Archivo General de la Nación y los estatales como el Archivo General de la UABC; 2)
archivos personales y privados, estos son, las fuentes primarias de los entrevistados,
documentos escolares, fotografías, diarios; 3)hemerotecas, donde revisaré rotativos y
revistas de la época y 4) fototecas.
Para saber cómo trabajar estos archivos, Natalie Zemon Davis plantea una serie de
preguntas sobre cómo leer los textos y cómo conectarlos con sus contextos: quién contó las
historias, cómo y con qué efecto27. En este enfoque los significados de los textos pueden ser
múltiples, contradictorios, e inestables, pero están limitados por las condiciones históricas
que se inscriben en ellos. Davis28 propone atender a la organización global de los textos; la
estructura literaria y la narrativa como parte de los "datos" para hacer un "razonamiento
vulgar" y armar los argumentos. La autora busca complejidades y ambivalencias en todas
partes. Su actitud frente a las fuentes es similar a la de un detective, en la evaluación de
fuentes y de las normas para su composición, reuniendo pistas de muchos lugares.
25
MAZA, Sarah (1996) “Stories in History: Cultural Narratives in Recent Works in European History”, The
American Historical Review 101, no. 5, diciembre 1, 1996, pp.1493-1515.
26
STONE, Lawrence (1986) El pasado y el presente México: FCE, 1986, p.114.
27
MAZA, Sarah (1996) “Stories in History: Cultural Narratives in Recent Works in European History”, The
American Historical Review 101, no. 5, diciembre 1, 1996, pp.1493-1515.
28
ZEMON DAVIS, Natalie (2011) “On the Lame”, The American Historical Review 93, no. 3, junio 1, 1988,
pp.572-603.
Es pertinente también para el análisis de fuentes, el concepto de representaciones. El
historiador Roger Chartier en El mundo como representación29 desarrolla una noción de
representación asociado a la construcción de sentido. Argumenta que la forma en que se
construye el sentido tiene relación con las formas de lectura que varían según el contexto
(tiempo, lugares, comunidades) y la recepción. Sitúa este proceso entre una historia de las
prácticas y una historia de las representaciones. Las categorías que intervienen en los
procesos de construcción del sentido, según Chartier, deben construirse en “la
discontinuidad de las trayectorias históricas”30.
Para Chartier, el concepto de representaciones colectivas se relaciona de tres formas con el
mundo social, 1) como “configuraciones intelectuales múltiples por las que la realidad está
contradictoriamente construida por los distintos grupos que componen una sociedad”, 2)
como “las prácticas” que tienden a hacer reconocible una identidad social, exhibir una
manera propia de ser en el mundo, significar en forma simbólica un status y un rango; 3),
las formas institucionalizadas y objetivadas por las cuales los "representantes" (instancias
colectivas o individuos singulares) marcan en forma visible y perpetuada la existencia del
grupo, de la comunidad o de la clase31.
En relación a las representaciones, recurro también al uso propuesto por Burke32, que lo
define a partir de tres dimensiones: como “actuación”, como “imagen que devuelve a la
mente y la memoria los objetos ausentes” y como “tomar el lugar del otro”.33 Considero
muy sugerente su enfoque que recurre a conceptos de la antropología. El autor considera el
aspecto dramático de las representaciones utilizando el concepto de Estado del espectáculo
de Clifford Geertz y retoma la perspectiva del antropólogo social Erving Goffman, que
habla sobre la “presentación de uno mismo” en la vida cotidiana34. En relación con la
presentación de uno mismo, trabajaré también con una noción de autoconstrucción de
Davis35que recurre al término tomándolo de Stephen Greenblatts y Norbert Elias, que ligan
en él los cambios en la conducta y la autoconciencia.
Estas elaboraciones me ayudarán a interpretar las acciones de los sujetos recogidas a partir
de la consulta a las diferentes fuentes, incluyendo las orales, en las que pretendo identificar
las representaciones sobre ser un estudiante universitario; representaciones sobre ser
ingeniero; aquellas relacionadas con la ciudadanía académica; las representaciones sobre
las mujeres, entre otras. Un concepto también relacionado con las representaciones es el de
estigma, desarrollado por el sociólogo Erving Goffman como “la situación del individuo
inhabilitado para una plena aceptación social”36. Utilizaré este concepto para el análisis de
las representaciones y su construcción en la interacción social. Goffman afirma que la
29
CHARTIER, Roger (1992)“El mundo como representación”.CHARTIER, Roger, El mundo como
representación:estudios sobre historia cultural, Barcelona: Gedisa, 1992, pp.45-62.
30
Ibid., 53.
31
Ibid.
32
BURKE, Peter (2003) La fabricación de Luis XIV , San Sebastián: Nerea.
33
Ibid., 100.
34
Ibid., 16.
35
ZEMON DAVIS, Natalie (2011) “On the Lame”, The American Historical Review 93, no. 3, junio 1, 1988,
pp.572-603.
36
GOFFMAN, Eric (1970) Estigma. La identidad deteriorada,Argentina: Amorrortu, p. 7.
sociedad establece medios para categorizar a los individuos y el estigma tiene una
connotación desacreditadora. Goffman plantea tres tipos de estigma: las abominaciones del
cuerpo, los defectos de carácter del individuo y los estigmas tribales de la raza, nación y
religión. A la lista de Goffman hay que añadir la diferencia de género como un tipo de
estigma que se presenta en situaciones específicas.
Para Goffman los individuos “normales” siguen las normas y expectivas que se esperan de
ellos, mientras los transgresores de estas normas son estigmatizados. El estigma equivale en
cierta medida a un estereotipo. Desde este enfoque la identidad social se conforma por los
signos corporizados de prestigio o de estigma. El concepto de estigma, tiene efectos sobre
las representaciones de los sujetos. Goffman señala la importancia de considerar las
múltiples voces que se descubren en el individuo cuando se observa desde la perspectiva
del rol social. El manejo de la identidad está relacionado con el control de la información
que se expresa a los otros. Goffman me permitirá acercarme a las relaciones sociales que
entablan las mujeres de mi estudio como un grupo “estigmatizado” con las personas que les
rodean. Analizar el manejo de su identidad como personas estigmatizadas en un campo
masculinizado, así como los mecanismos de inclusión y exclusión que operan en diferentes
situaciones comunicativas que éstas mujeres enfrentaron en su experiencia.
Por otra parte, al analizar las representaciones, Burke retoma las preguntas de los modelos
clásicos de la comunicación: quién dice qué, a quién, por qué canales y códigos y con qué
efectos para desarrollar el análisis de representaciones desde el enfoque de narrativas.
Atiende a la trayectoria de las representaciones en la forma como inician, se transforman,
alcanzan auge y enfrentan crisis o declinan. Por otro lado, Burke explica que a través de
este análisis es posible también explorar imágenes, que en el caso de mi estudio serían
fotografías y retratos, importantes testimonios históricos.
Los roles y representaciones sociales atribuidos o asimilados por las estudiantes a través de
las relaciones sociales son de interés para mi estudio, al mismo tiempo que los estigmas que
a estos roles correspondan. Así mismo, en este estudio es importante identificar los matices
de estas construcciones (representaciones, roles, estigmas), en el sentido de considerar tanto
las diferentes versiones de los actores, hombres y mujeres en el intento de producir un
análisis más objetivo.
Finalmente, la revisión de estas aportaciones de la historia cultural y de género al estudio de
la historia de la participación de las mujeres en ingeniería, me permite replantear los
objetivos de la investigación, rescatando: la visión histórica del contexto; la consideración
de las diferentes coyunturas que rodean el objeto de estudio y su complejidad; la atención a
los significados, discursos y representaciones; así como las narrativas de los actores de la
historia. De tal forma que el resultado es el siguiente:
Objetivos generales:
1) Conocer los diferentes discursos y narrativas que rodean el reclutamiento, acceso,
permanencia y titulación de las mujeres en las carreras de ingeniería, su historia y
práctica profesional y laboral.
2) Contextualizar estos discursos en la sociedad bajacaliforniana en los primeros años
de la Universidad.
3) Reconstruir el contexto social, económico, cultural, político y universitario sobre el
ingreso de las mujeres a las carreras de ingeniería de la UABC.
4) Identificar y reconstruir las construcciones de género en las carreras de ingeniería
desde su creación hasta la década de 1990.
5) Estudiar cómo la ingeniería influenció a estas mujeres en su experiencia,
subjetividad y práctica de vida profesional y laboral.
Objetivos específicos:
a) Analizar los diferentes discursos a través de los cuales se construyeron nociones sobre
feminidad y masculinidad en la ingeniería.
b) Identificar y analizar los diferentes discursos sociales sobre la educación superior; ser
universitario; ciudadanía académica y las construcciones de género en la universidad; ser
ingeniero; así como aquellos en relación con la mujer y su participación en las carreras de
ingeniería.
c) Examinar los mecanismos de inclusión o exclusión de las mujeres (implícitos y
explícitos), en el caso concreto de las mujeres que estudiaron ingeniería en la UABC.
d) Analizar la vida y trayectoria de las estudiantes de ingeniería para determinar las formas
en que construyeron su identidad como mujeres y estudiantes así como las estrategias que
aplicaron para sobrevivir a la carrera dejando como legado la puerta abierta a otras mujeres.
Reflexión final
La historia cultural y de género brindan muchas pistas a cerca de cómo llevar a cabo una
investigación histórica. Tanto la historia cultural, como su vertiente de género comparten
una mirada postestructuralista, que pone su atención en los discursos y las representaciones
y permiten desarrollar un estudio que tome en cuenta la voz de los actores sociales.
Proponen también una forma de análisis para acercarse a las fuentes orales y documentales,
esto es, las Narrativas Culturales. En el caso de mi estudio, las narrativas, despiertan una
serie importante de preguntas con respecto al origen de los documentos, sus autores y los
propósitos detrás de los discursos ahí plasmados.
Por otro lado, los modelos de análisis de los rituales, los roles, las representaciones y los
estigmas, enriquecerán la investigación de las relaciones sociales y las relaciones de género
en un momento histórico específico y en el caso particular de las mujeres, propuestas como
actores de la historia. Sin embargo, tanto la historia cultural como la historia de género,
proyecta un trabajo de recolección y análisis de información arduo e importante. Se trata de
una mirada ambiciosa pero que de llevarse a cabo, promete un análisis complejo de
relevancia para el estudio de la historia de las mujeres en ingeniería. Lo que quiero decir, es
que el trabajo en sí mismo representa un reto importante para quien presenta esta ponencia.
En este momento, el proyecto se encuentra en la etapa de investigación de archivo, y se
espera que pronto puedan mostrarse los hallazgos encontrados en las fuentes documentales.
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