Este artículo es la segunda parte de " : la perspectiva del

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IPTV, Internet TV: los dispositivos.
Salvador Pérez Crespo
Servicios
¿Qué dispositivos hacen posible la televisión del futuro? Halle la respuesta en este interesante artículo, continuación del publicado anteriormente «IPTV, Internet TV: la
perspectiva del usuario»
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Este artículo es la segunda parte de "IPTV, Internet TV: la perspectiva del usuario" El equipamiento del
hogar.
En el hogar los dispositivos más utilizados para ver televisión son el televisor y el monitor de un
ordenador, sobre todo el primero. Con el tiempo, ambos dispositivos se aproximan hacia convertirse
prácticamente en la misma cosa; es significativo, por ejemplo, que la resolución típica de los televisores
TFT en el mercado sea de 768 líneas, una cifra más propia del mundo de los ordenadores en vez de las
720 líneas que marca el estándar de televisión de alta definición. La evolución apunta a que ambos
dispositivos realizarían una función fundamentalmente pasiva de recibir y presentar la información
suministrada por medios externos. La inteligencia se situaría en dispositivos externos que en esencia
serían distintos tipos de ordenadores.
Los ordenadores que menos parecen ordenadores son los distintos tipos de "set top boxes" existentes que
se conectan al televisor. Los más habituales son los proporcionados por los operadores de cable y
operadores de telecomunicaciones tradicionales para sus servicios de televisión IPTV o los operadores de
televisión por satélite. Su función principal es transformar la señal recibida en un formato entendible por
los televisores, aunque van progresivamente incorporando nuevas funcionalidades.
Tienen más que camuflar otros "set top boxes" que se utilizan para funciones específicas. El ejemplo
clásico sería el dispositivo que utiliza TiVo para dar su servicio de Personal Video Recording (lo que
anteriormente se llamaba timeshifting ), que no es más que un ordenador que utiliza el sistema operativo
Linux. La versatilidad que proporciona un ordenador es ideal para integrar funcionalidades como
recientemente ha hecho TiVo con la compra de videos en Amazon para ser vistos desde su terminal, de
manera similar a como se ven los programas de televisión grabados. No obstante, el ejemplo de TiVo es
un tanto excepcional ya que la mayoría de servicios basados en un set top box no procedente de un
operador de telecomunicaciones han fracasado. El ejemplo más reciente es el del antes mencionado
Akimbo que ha retirado su dispositivo del mercado y ahora ofrece sus servicios a través de otras
plataformas.
La flexibilidad de que estos dispositivos sean pequeños ordenadores es la que está permitiendo una
incipiente tendencia entre los dispositivos de cliente. La integración en ellos de servicios, principalmente
procedentes del mundo de Internet, proporcionados por terceros y que complementan la oferta disponible
en el dispositivo. El caso del servicio de vídeo bajo demanda sobre Internet de Akimbo antes mencionado
es un primer ejemplo. Lo mismo podría ocurrir con el servicio de televisión de Joost que, se rumorea,
podría ser utilizado en dispositivos situados en el salón y conectados al televisor como el set top box de
un operador de telecomunicaciones. Esta evolución convertiría a estos dispositivos en auténticas
plataformas de integración de servicios lo que permitiría evolucionar hacia ofertas de televisión no sólo de
canales procedentes de distintos conglomerados de medios sino también de servicios de distintos
proveedores.
Figura 1: Evolución de los terminales hacia plataformas para integrar servicio de terceros
En este contexto la industria informática lleva varios años intentando impulsar el concepto de Media
Center PC, un ordenador personal de apariencia similar a la que podría tener un equipo de sonido que se
ubicaría en el salón con la misión de integrar el ocio digital del hogar. El mayor impulsor ha sido
Microsoft que con su producto Windows XP Media Center Edition que ha tenido su evolución en una de
las versiones de su sistema operativo Windows Vista. A ello hay que unir numerosas iniciativas de
software de código abierto para los tres sistemas operativos más populares: Windows, Linux y OSX.
Hasta el momento el éxito de este concepto ha sido muy limitado. Los usuarios siguen viendo el
dispositivo como un ordenador (en parte por pequeños detalles por pulir como la aparición de ventanas de
actualización del antivirus en mitad de una emisión) y lo asocian con el contenido que habitualmente llega
por Internet, principalmente contenido generado por los usuarios, alejado por tanto del concepto
tradicional de televisión que se puede ver en el televisor del salón.
Y para resolver esta separación entre los mundos de Internet y el de la televisión, surgen las denominadas
"bridging technologies" que buscan hacer de interfaz entre ambos mundos. En el sentido "de Internet al
televisor", el prototipo es el dispositivo AppleTV que permite visualizar en el televisor los contenidos que
se encuentren en el ordenador. Esto incluye programas y series de televisión que han sido comprados en
la tienda online iTunes, podcasts y video-podcasts, música y vídeos almacenados en el ordenador, y
acceso a los videos publicados por usuarios en YouTube [1]. En el sentido contrario "del televisor a
Internet" el prototipo es el dispositivo Slingbox. Este dispositivo permite el manejo remoto de
dispositivos que el usuario tiene en el salón de su casa incluyendo los set top box de los operadores de
televisión por cable o por satélite. Las mismas imágenes que se pueden ver en el televisor de casa se
transmiten por Internet hasta un ordenador, un teléfono móvil o una PDA. El equipamiento portátil.
La convergencia de la que se hablaba en el artículo anterior, " IPTV, Internet TV : la perspectiva del
usuario", es la causante de que no exista algo que pudiéramos llamar el "televisor móvil". Por el
momento, la televisión es una funcionalidad más de dispositivos en creciente convergencia como
teléfonos móviles o reproductores audiovisuales portátiles.
Estos dispositivos portátiles presentan la desventaja frente a los televisores y monitores de televisión de
tener un tamaño notablemente menor. Si se utilizan a distancias muy cortas podrían llegar a conseguir una
sensación visual aproximada a la de los anteriores, pero aún así no resulta igual de cómoda su utilización
principalmente porque habitualmente han de ser sostenidos en la palma de la mano. Esto condiciona su
uso a periodos de tiempo mucho más cortos.
El primer uso que viene a la mente es el del acceso a la televisión móvil mediante aquellos dispositivos,
generalmente teléfonos móviles, que integran alguna de las tecnologías disponibles, en la mayoría de los
casos DVB-H. Cuando sí se dispone de conexión a Internet de banda ancha se puede acceder a los
contenidos almacenados en el hogar, por ejemplo utilizando soluciones como la de Slingbox. Y si se
dispone de un reproductor portátil con capacidad suficiente, generalmente gracias a que incorporan un
disco duro, se pueden utilizar a modo de video portátil para acceder a programación grabada de una
emisión en directo o comprada de algún servicio como el de iTunes antes comentado.
Figura 2: Varias formas de contenidos de televisión en dispositivos portátiles
El resultado: una nueva forma de ver la televisión.
Lo que queda claro es que la evolución se dirige hacia una televisión más personal . Por un lado,
porque aumentan los contenidos gracias a que las tecnologías digitales han universalizado la producción
de contenidos con medios técnicos de calidad profesional al alcance de cualquier individuo. Por otro,
porque los contenidos son más accesibles gracias a la versatilidad que proporcionan las técnicas de
timeshifting, placeshifting, vídeo bajo demanda o buyshifting.
En segundo lugar, el espectador adopta un papel cada vez más activo . La multiplicación de la oferta
de contenidos hace necesario que los usuarios dediquen más tiempo a la búsqueda de contenidos que al
mero disfrute de los mismos. La parrilla de programación dejará progresivamente paso a los buscadores, a
las técnicas sociales de recomendación, y en general a cualquier mecanismo que simplifique la tarea de
elección. La interacción vendrá principalmente de la relación con otras personas, no en balde estamos
acostumbrados a una experiencia televisiva en el salón alrededor del televisor rodeados de nuestros
familiares, y lo que permite Internet es extender esa experiencia con personas alejadas en distancia física
pero cercanas en gustos. ¿Qué tal ver, por ejemplo, un programa de televisión con las escenas comentadas
y solamente ver aquellas que fueron más populares?. La interacción con la programación también existirá,
como ya existe ahora con el uso de mensajes cortos, pero en un entorno donde la emisión en directo
pierde fuerza este tipo de interacción se hace menos relevante.
En tercer lugar, la experiencia audiovisual se fragmenta. El fenómeno se entiende mejor en el entorno
de Internet donde comienzan a ser habituales la inclusión de contenidos audiovisuales en una página web,
por ejemplo de un periódico, para complementar una actividad que principalmente es de lectura. Lo
mismo ocurre con la llegada de la televisión a los dispositivos portátiles, donde por la ergonomía de los
mismos no es posible dedicar grandes cantidades de tiempo continuo a la misma actividad. En este caso la
fragmentación viene por dos motivos: porque los contenidos que se ven a trozos a medida que hay tiempo
disponible y porque los contenidos se producen en formatos más pequeños adaptados al tiempo en el que
van a ser consumidos. La paradoja de la elección.
Aparentemente todas estas opciones que se presentan al consumidor deberían ser una buena noticia. ¿O
no?. En el libro "The Paradox of Choice: Why more is less", Barry Schwartz argumenta en una arriesgada
tesis la paradoja que se produce cuando un exceso de oferta ocasiona un menor disfrute del acto de
consumir. Si dedicamos mucho esfuerzo al proceso de elección, dejaremos menos tiempo al proceso de
consumir.
Quizás lo que ocurra sea simplemente que aprenderemos a disfrutar de otras cosas además de la mera
contemplación pasiva de contenidos. Así pues, el abanico de posibilidades que se presenta ante el
consumidor es muy amplio tanto en términos de contenidos, como de dispositivos, como de capacidad de
elección de su propia experiencia de usuario que cada vez será mejor en el mundo convergente que se nos
presenta cada vez más cercano. [1] Anunciado en el momento de escribir estas líneas. Autor: Salvador
Pérez Crespo. Telefónica I+D. Este artículo se completa con una primera parte que trata:
IPTV, INTERNET TV: LA PERSPECTIVA DEL USUARIO
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