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FEBRERO 2015
CASA DE LA CULTURA ECUATORIANA
“BENJAMÍN CARRIÓN” NÚCLEO DE IMBABURA
DIRECTORIO DE LA CCE, NÚCLEO DE IMBABURA 2012-2016
MSc. Luis Fernando Revelo C.,
PRESIDENTE
VOCALES:
Prof. Marcelo Valdospinos Rubio
PRIMER VOCAL
Dr. José Echeverría Almeida
TERCER VOCAL
Lic. Consuelo Terán de Suárez
PRIMERA VOCAL ALTERNA
Srta. Yolanda Luna Gómez
TERCERA VOCAL ALTERNA
A.P. Olmedo Moncayo Albán
SEGUNDO VOCAL
Srta. Paola Cabrera Zuleta
CUARTA VOCAL
Prof. Fabián Fuentes Valencia
SEGUNDO VOCAL ALTERNO
Dr. Jaime Vizcaíno León
CUARTO VOCAL ALTERNO
Lic. Mercedes Basantes S.
SECRETARIA
COMITÉ EDITORIAL
Dr. Luis Andrade Galindo
DIRECTOR
MSc. Luis Fernando Revelo C.
Prof. Marcelo Valdospinos Rubio
Ing. Hernán Jaramillo Cisneros
MIEMBROS FUNDADORES
Prof.
Dr.
Dr.
Dr.
Dr.
Mons.
Dr.
Prof.
Dr.
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Juan Francisco Leoro Vásquez
Francisco H. Moncayo Parreño
Hugo Guzmán Lara
Modesto A. Carcelén
Carlos Suárez Veintimilla
Elías Liborio Madera Negrete
Joaquín Sandoval Monge
Juan Francisco Cevallos Almeida
Luis Enrique Cisneros Jácome
IMBABURA 61
Prof.
Prof.
Prof.
Rvdo.
Dr.
Prof.
Prof.
Pedro Pablo Pérez Torres
José Miguel Leoro Vásquez
Alfredo Albuja Galindo
Reginaldo M. Arízaga
Tarquino Páez Zambrano
Roberto Morales Almeida
Miguel Ángel Gómezjurado Erazo
Sr.
Miguel Ángel Rosales Corelia
SECCIONES ACADÉMICAS DE LA CCE,
NÚCLEO DE IMBABURA
ARTES
A.P. José Villarreal Miranda,
DIRECTOR
ARTES-Cine
1. Sr. Rodrigo Delgado
2. Sra. Silvana Jácome
3. A.P. Olmedo Moncayo Albán
4. P. Fermín Sandoval O.
ARTES-Danza
1. Srta. Paola Cabrera Zuleta
2. Lic. Estuardo Guamán
3. Ing. Adriana Montúfar Boada
4. Lic. Rodrigo Herrera Rosas
5. Lic. Consuelo Terán de Suárez
6. Dra. Alexandra Suárez Terán
ARTES-Música
1. Lic. Antonio Almeida
2. Lic. Fernando Campos Encalada
3. Lic. Rodrigo Cevallos
4. Sr. Javier García Yépez
5. Eco. Cruz Elías Gómez
6. Prof. Juana Hidalgo de Cevallos
7. Lic. María Leyton
8. Lic. Francisco Maldonado
9. Lic. Ronald Mosquera
10. Lic. Ney Obando Bastidas
11. Lic. Gilberto Reyes
12. Prof. Esperanza Sánchez de Fuentes
ARTES -Pintura
1. A.P. Diego Buitrón Rojas
2. A.P. Bernabé Caicedo
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A.P. Oliverio Corrales Vera
A.P. Edmundo Fierro
A.P. Inti Gualapuro Ipiales
A.P. Nicolás Herrera Dávila
A.P. Soly Herrera
Lic. Laureano Játiva Chávez
A.P. Marcos Reyes Amaguaña
A.P. Ángel Rodríguez
A.P. Marco Terán
Lic. Enrique Vallejos Lastra
A.P. Whitman Villalba
A.P. José Villarreal Miranda
A.P. Luis Vinueza Carlosama
A.P. César Vinueza
A.P. Bladimir Viteri Arce
CIENCIAS SOCIALES Y JURÍDICAS
Dr. José Albuja Chaves,
DIRECTOR
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Dr. José Albuja Chaves
Rvdo. Mauro Aguirre Terán
Lic. Carlos Hernán Barahona
Dra. Alicia Bastidas de Andrade
Dr. Carlos Alberto Coba Andrade
Dr. Marco Chuquín Ruiz
Dr. José Echeverría Almeida
Prof. Fabián Fuentes Valencia
Lic. Patricio Guerra Guerra
Dr. Germánico Guevara Cueva
Dra. Mariana Guzmán Villena
Lic. Carmen Haro López
Ing. Hernán Jaramillo Cisneros
Dra. Martha Victoria Larrea
Dr. Fernando Moreno Almeida
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Dr. Luis Muñoz Herrería
Lic. Edwin Narváez Rivadeneira
Lic. Humberto Oña Villarreal
Dr. Jaime Orquera Galeano
Dr. Raúl Pavón Sánchez
Dr. Patricio Pérez Ramírez
MSc. Luis Fernando Revelo C.
Lic. Ketty Ruales de Oña
Lic. Jacinto Salas Morales
Dr. Jorge Villarroel Idrovo
Dr. Jaime Vizcaíno León
GESTORES CULTURALES
Dra. Alexandra Terán Portelles,
DIRECTORA
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Prof. Anatolio Ayala
Lic. Fanny Benavides
Sr. Homero Cadena
Prof. Bolívar Cevallos Guerra
Srta. Yolanda Cevallos
Sr. José Dávila Saa
Prof. Rubí Estévez de Puga
Lic. Lida Figueroa
Lic. Emerson Hidalgo Carlosama
Prof. Gulnara de Hidrobo
Lic. Guillermo Jurado
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Prof. Mariana Minda
Sr. Daniel Ruiz
Dra. Alexandra Terán P.
Lic. Carlos Torres
Prof. Rigoberto Valencia
Sr. Fausto Yépez Almeida
Lic. Martha Zumárraga Moncayo
LITERATURA
MSc. Juan Chávez Cabrera,
DIRECTOR
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Dr. Luis Andrade Galindo
Prof. Gustavo Báez Tobar
Sra. Elena Castillo
Dr. Jorge Isaac Cazorla Zúñiga
MSc. Juan Chávez Cabrera
Sra. Martha De la Torre de Jácome
Sr. Mario García Gallegos
Srta. Yolanda Luna Gómez
Esc. Juan Carlos Morales
Dr. Gonzalo Parra Flores
Lic. Elisa Quintana Reina
Lic. Nuria Rengifo Dávila
Dr. Ramiro Ruiz Ruiz
Prof. Marcelo Valdospinos Rubio
MSc. Kim Vivero Saltos
MIEMBROS HONORARIOS (BENEFACTORES)
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Mons. Leonidas Proaño Villalba +
Dr. Alfredo Rodas Reyes +
Mons. Bernardino Echeverría Ruiz +
Mons. Antonio Arregui Yarza
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Sr. Luis Mejía Montesdeoca
Dr. Luis Muñoz Herrería
Dr. Marco Proaño Maya
Dr. Joaquín Lalama Nieto
MIEMBROS HONORARIOS
SECCIONES
ARTES-Música
1. Sr. Silvio Arce Lara
2. Prof. Pedro Carrillo Acosta
3. Prof. Carlos Ponce Carrera
4. Sr. Carlos Salazar Ortiz
ARTES-Pintura
1. Prof. Fausto Cervantes Durán
2. Dra. Inés Flores Benavides
3. A.P. Jorge Perugachy
4. A.P. José Bastidas
5. A.P. Whitman Gualsaquí
6. A.P. Franklin R. Mora
7. A.P. Jorge Yépez
8. A.P. Julio Flores Ruiz
9. A.P. Tarquino Mejía
LETRAS
1. Carlos Alulema Díaz
2. Merck Benavides Benalcázar
3. Dr. Fernando Cantos Aguirre
4. Luisa Olivia Cobos Echeverría
5. Dr. Fernando Espinosa de los
Monteros
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13.
Lic. Fernando Guevara
Ing. Walter Jácome Viteri
Lic. Fausto Jaramillo Yerovi
Sr. Jaime Núñez Garcés
Sr. Patricio Proaño Proaño
Ing. Ketty Rivera
Dr. Daniel Suárez Benítez
Sra. Matilde Suárez de
Rivadeneira
14. Mons. Julio Terán Dutari
15. Esc. Nelson Villacís
PROMOCIÓN CULTURAL
1. Lic. Miryam Ayala Mora
2. Crnel. Germán Correa
3. Ing. Hipatia Dávila de Espín
4. Mons. Manuel Figueroa Plazas
5. Sr. Eduardo Grijalva S.
6. Dr. Norberto Fuertes Vallejo
7. Dr. Daniel Orquera Galeano
8. Dr. Jorge Proaño
9. Sra. Rosa Reascos Egas
10. Dr. José Villalba Subía
IMBABURA 61
7
CONTENIDO
Págs.
Editorial
Luis Andrade Galindo
11
Santiago Acosta Aide
15
diversidad
Enrique Ayala Mora
25
La economía y los Poderes de Mercado
Galo Lara Noguera
35
IESS, la jubilación y temas conexos
Antonio Posso Salgado
43
Marco Antonio Rodríguez
53
María José Rubio Gómez
59
Ibarra
Mauro Aguirre Terán
69
El poder y la ciencia
José Albuja Chaves
77
La filosofía de la vida
Luis Andrade Galindo
83
La semilla de los Hidrobo en Atuntaqui
Gustavo Báez Tobar
91
Artistas imbabureños
Paola Cabrera Zuleta
97
Juan Montalvo
Jorge Isaac Cazorla
101
Hacia una educación holística
Juan Chávez Cabrera
113
La motivación en el trabajo
Germánico Guevara Cueva
121
Las viudas de los jueves (Claudia Piñeiro):
novela de perspectivas
La identidad de Imbabura: belleza y
Miguel Donoso Pareja: el cazador de su propia
sombra
En el Corazón del Padre. Reseña del libro de
Fernando Rielo
La Catequesis y los jóvenes en la Diócesis de
IMBABURA 61
9
Síntesis literaria
Mariana Guzmán Villena
127
El molino de las almas
Hernán Jaramillo Cisneros
135
Alcanzar las estrellas
Fausto Jaramillo Yerovi
145
Educarnos para nuevos caminos
Guillermo Jurado Andrade
149
Almuerzo sobre la hierba
Martha Victoria Larrea
157
detrás del filósofo Jesuita”
Yolanda Luna Gómez
163
Los carnavales
Mariana Minda
171
Ibarreños en la diáspora y las nuevas voces
Juan Carlos Morales Mejía
177
Un viaje para recordar…
Edwin Narváez Rivadeneira 185
Víctor Manuel Peñaherrera
Jaime Orquera Galeano
191
Pedro Moncayo, patriota epónimo
Luis Fernando Revelo C.
195
Ernesto Proaño Morillo y la teología de la ternura
Ramiro Ruiz Ruiz
203
internet
Alexandra Terán Portelles
209
Germán Martínez Cadena –Patriarcal y paternal-
Marcelo Valdospinos Rubio
215
Padre Alejandro Gómez y Gómez “el hombre
Acoso virtual: un peligro oculto tras el uso de
10
IMBABURA 61
EDITORIAL
UN NUEVO CUMPLEAÑOS
iempre es grato entre las personas naturales y jurídicas,
festejar un año más de existencia. De esta manera parece
que iniciáramos una nueva etapa llena de objetivos y rea lizaciones, aunque es una ficción sujeta a las circunstancias forjadas por la propia existencia, para las primeras; y, con variadas alternativas para las jurídicas que se sustentan a otro esquema de
mayor perennidad.
El nueve de agosto de mil novecientos cuarenta y cuatro, el Presidente de la República José María Velasco Ibarra, firmó el Decreto de
Creación de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, juntamente con su
Ministro de Educación Dr. Alfredo Vera, concretando el anhelo de
Benjamín Carrión; y el trece de enero de mil novecientos cincuenta
y tres, concretando su estructura nacional, en sesión ordinaria de la
Matriz, quedan reconocidos entre otros, el Núcleo de Imbabura. Por
ello, el cinco de marzo de mil novecientos cincuenta y tres, se con forma en nuestro caso, el primer directorio; presidido por el profesor Juan Francisco Leoro Vásquez, resolviendo la presentación oficial como homenaje a las festividades de “El Retorno”, el 28 de abril
del mismo año, con un acto solemne en el teatro Gran Colombia.
Han transcurrido sesenta y dos años, desde aquel entonces, y la sabia vivificante del pensamiento humano ha ido germinando a través
de las nuevas generaciones llamadas a continuar con este singular
empeño, siempre fresco e imperecedero; lejos de los antivalores y
mezquindades que jamás concordarán con el sublime campo de la
actividad cultural que dignifica la vida humana. Tampoco la masifi -
S
IMBABURA 61
11
cación, sino la selección de lo perdurable, en el contexto de las Bellas Artes, la investigación, y el sublime pensamiento del hombre de
todos los tiempos. Para ello, como un complemento directo, debemos hablar y defender la Autonomía Administrativa y Económica; no
con el deleznable argumento de que, siendo parte de los dineros,
entregados por el Estado, es absurdo hablar de Autonomía. En cambio nosotros entendemos como un espacio de libertad e independencia, que permita encajar en estos altos y caros fines de la Cultura, sin limitantes o condicionamientos, sujetos a la filosofía o intereses de las ideologías políticas de turno.
Cultura como creatividad de ese algo interior que nos identifica, y
ha permitido desarrollarnos positivamente. Jamás hemos permanecido estáticos viviendo de glorias pasadas, o anquilosados al recuerdo. Nuestro Núcleo, es un ejemplo a nivel nacional de la evolución
creciente en los espacios físicos, que necesariamente configuran el
todo organizativo, y de las programaciones continuas para los estamentos comunitarios, que nos visitan semana tras semana. Así, los
denominados Martes Culturales, que permiten como una práctica
de espiritualidad, darnos cita con la danza, música, teatro y canto,
reencontrándonos con la esencia de nuestras gentes, hablando el
mismo idioma de los sueños; frente a la turbulencia de un esquema
socio-económico asfixiante y saturado de promesas.
Como hemos sostenido siempre, esta Revista Imbabura, es un símbolo perenne de esta simbiosis social, apareció el primer número al
año del inicio del Núcleo, y no se ha suspendido jamás, como ho menaje a los fundadores y a los que vendrán a recorrer los caminos
infinitos de la Cultura.
Dr. Luis Andrade Galindo
DIRECTOR
12
IMBABURA 61
Articulistas
Invitados
IMBABURA 61
13
Las viudas de los jueves
(Claudia Piñeiro):
novela de perspectivas
“Hay muchos aspectos de la
novela sobre los que
podríamos incidir en este
breve análisis que hemos
hecho, pero no pretendemos
agotarlos todos. “
Santiago Acosta Aide
IMBABURA 61
15
a literatura argentina contemporánea es una de las más dinámicas de Latinoamérica. Y también su industria editorial. Según el
boletín estadístico El libro en cifras, Argentina fue en el año 2012
el cuarto país iberoamericano (después de España, Brasil y México) con mayor cantidad de títulos editados. Si se tiene en cuenta, en el ca so exclusivo de los países latinoamericanos señalados, la relación proporcional entre número de títulos y población, Argentina ocupa el primer lugar en Latinoamérica.
Los factores que coadyuvan a crear esta realidad son varios. Por un
lado, un sistema educativo cuya calidad es superior a la media de las
naciones de nuestro subcontinente, lo que hace posible una población con más apetitos intelectuales, que solicita obras literarias. A esta demanda lectora responde una industria editorial vigorosa, no solo
compuesta de editoriales grandes, sino también de una pléyade de pe queñas editoriales que satisfacen con sus publicaciones los gustos lectores más específicos. Por otro lado, una gran tradición literaria, que
sirve de fundamento a nuevas generaciones de narradores y literatos
en general. No nos extrañe, de este modo, que exista una atmósfera
que propicia la creación y la lectura, así como la edición de obras. Por
poner un ejemplo, en la televisión argentina hay buenos programas de
crítica literaria, que dan a conocer las obras de reciente publicación y
las novedades que surgen en el mercado editorial, tanto de literatura
de ficción como de ensayo y otros géneros.
Se pueden dar así, en Argentina, ocasionalmente, cifras de venta que
L
16
IMBABURA 61
serían impensables en otros países latinoamericanos. Una de las novelistas argentinas más destacadas en la actualidad, Claudia Piñeiro, consiguió con su ópera prima, titulada Las viudas de los jueves, ventas que superan los cientos de miles de ejemplares. Pero esta narración de Piñeiro
no es solamente un éxito editorial de ventas; es también una buena novela. La crítica ha señalado muchos aspectos que sobresalen en su desarrollo textual, y sobre los que más adelante volveremos. Por el momento, indicaremos cuáles son los que a nosotros nos parecen más destacados, y que no se refieren precisamente a la temática, sino más bien a rasgos de orden formal.
Hay que decir, antes de todo, que la trama es muy simple. La novela
cuenta la vida de las distintas familias que viven en una urbanización cerrada (Los Altos de la Cascada) de alto nivel social, situada en las afueras
de la capital argentina. Poco a poco, iremos conocimiento los entresijos
de la vida íntima de esas familias, a la par que la narradora nos irá introduciendo en las características de ese condominio, que se nos antoja como un espacio habitacional ideal.
En lo formal, y yendo de inmediato a esas características que nos parecen lo más descollante de la novela, hay que mencionar, en primer lugar, la estructura narrativa. La narración comienza in extremis, con la reproducción del hecho trágico que la narradora anticipa, de modo que el
lector sabe de antemano que tres de los personajes que aparecen con frecuencia en el curso de la novela van a morir (casi podría decirse que “están ya muertos” ante la sensibilidad del lector). La estructura no es novedosa, pero el motivo de la anticipación resulta impactante, y condiciona
todo el desarrollo posterior; además, y porque no se revelan los detalles
de la muerte, se crea un halo de sospecha que no se resuelve sino hasta
el final. Pero el libro no es una novela negra: no hay policías, ni jueces,
ni asesinos inveterados. Es una novela de análisis social. Y la estructura
se vuelve especialmente facilitadora de este análisis. Una vez hecha la
anticipación mencionada, la novela se desenvuelve de forma que cada
capítulo forma un eslabón autónomo en la cadena estructural, de manera que los capítulos adquieren una autonomía no sólo episódica, sino
IMBABURA 61
17
también espacial, pues cada capítulo pone el foco en una de las familias,
y por tanto en uno de los espacios en los que se mueven los personajes,
pero todos ellos dentro siempre de la urbanización, con muy escasas excepciones. La estructura va avanzando, desde el crimen anticipado, con
un ritmo sostenido, sin sobresaltos, perfectamente controlado, hasta el
desenlace. Desde el punto de vista estructural, por tanto, sobresalen la
pulcritud y claridad de la novela, que contrastarán cada vez más con la
sordidez de todas esas familias de clase alta que progresivamente irán
mostrando sus oscuras interioridades.
Además de la estructura, hay que indicar otros dos elementos muy bien
manejados por la autora: el espacio y el tiempo. El espacio, lo hemos señalado ya, es siempre el mismo: un complejo residencial cercado, de carácter exclusivo. La narración se detiene con frecuencia en dar cuenta de
las características de ese espacio, tanto de los ámbitos comunes como los
familiares. El lector se va apropiando, conforme avanza la novela, de todos sus aspectos, sus colores, olores, sonidos, ambientes... Así como nadie ajeno al condominio puede entrar, el lector tampoco puede salir del
mismo, por lo que imperceptiblemente se va apoderando de él un cierto
sentimiento de encierro, de ahogo espacial. En cuanto al tiempo, hay que
decir que las características estructurales de la novela hacen innecesaria
una cronología narrativa. La narración se desenvuelve sin apenas marcas
temporales, que no se necesitan, porque lo que importa no es tanto la cadena de sucesos, sino el ritmo cotidiano, vital, de los personajes y su te rritorio. La eliminación de una trama temporal aligera el enmarque na rrativo, pone en primer plano el enfoque espacial, las voces de los personajes, su mundo interior y preocupaciones.
Otro aspecto formal que se nos antoja de importancia es el lenguaje
narrativo. Respecto del lenguaje, digamos simplemente que está despro visto de galanuras estilísticas, fluye con ‘cuidada’ espontaneidad, es di recto y funcional; de esta manera, no llama la atención sobre sí mismo,
y fija la atención del lector en el espacio narrativo y los personajes. La
perspectiva de esta novela no es lingüística, pero eso no significa que el
lenguaje no esté cuidadosamente seleccionado. Como hemos dicho, la
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IMBABURA 61
autora ha elegido el tipo de estilo que resulta más eficaz para la finalidad
de esta novela, que es sobre todo la de dar cuenta de un sector social y
de la vida de unos personajes que pertenecen al mismo.
Hemos dejado para el último lugar aquello en lo que nos parece que
radica la mayor novedad de esta novela: el punto de vista narrativo, y
junto con él la voz o voces narradoras. Ya se sabe que no es lo mismo
“punto de vista” que “voz” narradora. Gonzalo Navajas lo advierte: “Importa no confundir los conceptos de punto de vista y voz. El punto de vista indica la posición desde la cual se percibe la narración. […] El punto
de vista define la perspectiva de la visión y no la expresión concreta de
lo que se percibe desde esa perspectiva, lo cual es función de la voz narrativa” (pp. 136-7). Es decir, el punto de vista nos informa de la posición
(física, moral, personal) desde la que la voz narradora cuenta. Aquí radica la principal originalidad de Las viudas de los jueves. Claudia Piñeiro
introduce varias voces narradoras y, por ende, varios puntos de vista. Si
bien esto no constituye tampoco nada nuevo, pues desde Faulkner ha tomado carta de naturaleza en la narrativa la práctica de introducir varias
voces narradoras, sin embargo lo singular en la novela que comentamos
es que los puntos de vista y las voces narradoras no pertenecen al mismo
nivel, es decir, a varios personajes, sino a niveles distintos, y desde cate gorías diferentes.
Expliquémonos. Hemos dicho que la novela distribuye de forma dis creta el material narrado por capítulos, de manera que estos guardan una
relativa autonomía en cuanto al espacio narrativo y los personajes de tur no. Pero a esto se añade que cada capítulo lo cuenta un narrador distinto. Es evidente que los narradores se repiten, pero no consecutivamente.
Si vamos siguiendo la secuencia de capítulos, puede decirse que hay en
la novela básicamente tres voces narradoras diferentes, una de las cua les, además, presenta dos variantes; estas dos variantes últimas, para ter minar de añadir matices y diversidad a la relación entre ‘voz’ y ‘punto de
vista’, no se pueden presentar finalmente como voces distintas, pero sí
como puntos de vista diferentes.
Los narradores son los siguientes: un narrador-personaje (Virginia Gue IMBABURA 61
19
vara) que habla en primer persona; un narrador-testigo colectivo que habla en primera persona plural; y un narrador omnisciente que habla en tercera persona. Como se ve, los narradores pertenecen a espacios distintos.
Incluso los narradores personaje y colectivo, aunque son en definitiva personajes de la novela, poseen perspectivas diferentes, porque su grado de
conocimiento es disímil, al ser también diversa su perspectiva. El narradorpersonaje solo cuenta lo que sabe por propia experiencia. El narrador colectivo tiene un conocimiento más potente, aunque no sepamos exactamente por qué. Los tres narradores se van alternando, sin un orden establecido, en el reparto del material narrativo, y cada uno se hace cargo de
un capítulo. El narrador-personaje nos ofrece un solo punto de vista, el suyo. El narrador colectivo adopta un punto de vista más amplio: habla desde una visión de gran angular, pues es el que ofrece las descripciones más
abarcadoras de la vida en el complejo residencial, además de que puede
llegar a desvelar incluso los pensamientos de los personajes; tiene, por
tanto, un punto de vista amplio y penetrante. El narrador omnisciente va
modificando el punto de vista según los personajes que escoge para lle var adelante la historia. Este multiperspectivismo de la novela la hace apta para ofrecernos una visión omnicomprensiva de la vida de cada fami lia y cada personaje en los Altos de la Cascada, de forma que va desgranando minuciosamente el mundo particular de cada uno de los personajes y sus entornos familiares.
Es precisamente esta multiplicidad de perspectivas y voces la que per mite a la autora de la novela abordar con clarividencia y eficacia la temática de la novela, que no es otra que el desnudamiento de las miserias de las familias y los personajes de clase alta que pueblan el condo minio. Pero lo característico en este despliegue del ámbito moral de los
personajes lo realizan los narradores, no importa cuál de ellos lo haga,
con una impecable objetividad. Los narradores no hacen juicios valorativos de las actitudes y decisiones de personajes, sino que son estos los
que van hablando precisamente a través de sus actos, y el lector los pue de ir enjuiciando precisamente en función de lo que hacen, dicen y pien san. De este modo, la visión crítica del estrato social analizado es más
20
IMBABURA 61
mordaz, y finalmente más corrosiva. La muerte de los tres personajes que
es objeto de una anticipación narrativa se desvela al final de la novela para rematar la denuncia de sordidez moral que pretende la novela, a la vez
que despeja las dudas sobre las responsabilidades de lo que se sabrá entonces que ha sido un asesinato.
Desde estas características formales, de las que hemos destacado en especial el juego de voces y puntos de vista, pueden entenderse mejor los
demás aspectos atinentes al mundo social que se muestra con crudeza.
Autores como L. López (2011: 4) han prestado especial atención a las relaciones entre los personajes, marcadas por fuerzas de segregación, violencia o falsedad, y el espacio cerrado de la urbanización, como territorio ficticiamente protegido. Los personajes se recluyen en esos espacios
enclaustrados para librarse de los peligros externos, cuando en realidad
es dentro de ese ámbito físico equívocamente protector donde se dan todos los procesos de destrucción de sus vidas. Así tipifica López este tipo
de espacios: “Se trata de conjuntos de casas con controles de acceso, rodeados por muros y rejas. Espacios físicamente segregados, que con base en el aislamiento buscan ofrecer seguridad, exclusividad, armonía con
la naturaleza, vida comunitaria y orden, frente al caos y la inseguridad
que se atribuyen a la ciudad abierta” (2011: 5).
El recinto residencial crea un espejismo: el de la vida feliz, impoluta;
además, ofrece la posibilidad de que vivan agrupados quienes compar ten los mismos valores del bienestar material y el consumo. Pero los narradores, desde su punto de vista privilegiado, y sin necesidad de emitir
juicios morales, sino simplemente contando el curso de los aconteci mientos, van deshaciendo esas premisas, hasta mostrarnos cómo esas vi das se desmoronan a pesar de las barreras que defienden el recinto, las
condiciones artificiales de comodidad y lujo que proporciona el condominio cerrado.
Laura E. Raso se refiere muy apropiadamente, en relación a esta nove la, al tema del “edén cercado” y a la construcción de identidades de
quienes se encierran en estos espacios para aislarse de una sociedad que
repudian. Surge así la conciencia de un “nosotros” frente a los “otros”
IMBABURA 61
21
(Raso, 2010). Este “nosotros”, nos parece, está perfectamente asumido
por una de las voces narradoras, la que habla desde la primera persona
del plural. A través de esta voz y del punto de vista que configura, la novela nos ofrece una identidad perfectamente construida, aunque de modo precario y artificial:
Altos de la Cascada es el barrio donde vivimos. Todos nosotros.
[...] El nuestro es un barrio cerrado, cercado con un alambrado perimetral disimulado detrás de arbustos de distinta especie. Altos de
la Cascada Country Club, o club de campo. Aunque la mayoría de
nosotros acorte el nombre y le diga La Cascada, y otros pocos elijan decirle Los Altos. Con cancha de golf, tenis, pileta, dos club
house. Y seguridad privada. Quince vigiladores en los turnos diurnos, y veintidós en el de la noche. Algo más de doscientas hectáreas protegidas a las que sólo pueden entrar personas autorizadas
por algunos de nosotros (p. 27).
El espacio urbano cercado queda protegido por un verdadero ejército
de vigilantes, lo que indica el miedo de que alguien del otro lado de la
valla pueda transgredir ese ámbito exclusivo. Las medidas de protección
descomunales evidencian el miedo a los de afuera, que pueden poner en
riesgo la conservación de ese paraíso artificial. La gran ironía de la novela es que las causas que conducen al desplome de esas vidas autorreclui das son, básicamente, dos. Por un lado, el deterioro de la vida económi ca, un factor impersonal externo frente al que los muros físicos del con dominio nada pueden hacer; por otro, un factor interno, que socava des de dentro el mundo de los personajes: la codicia, el miedo a perderlo to do, la vanagloria.
En efecto, lo que en un principio surgió como una muerte sin explica ción expresa, se revela al final como un asesinato. Uno de los persona jes, el Tano Scaglia, mientras disfruta un jueves de una fiesta de alcohol
con dos amigos en su casa del condominio, ha intentado convencerlos
de que simulen un suicidio por ahogamiento en la piscina, de forma tal
que sus viudas puedan cobrar el seguro de vida. De este modo, estas lograrán mantener sus casas en los Altos y su estilo de vida lujoso, ante la
22
IMBABURA 61
perspectiva de la pérdida de trabajo de los maridos por el deterioro de la
vida económica del país. Frente a las reticencias de sus amigos, el Tano
provoca una electrocución en la piscina que los mata a todos. Desde
dentro, por tanto, surge el virus que provoca la ruina de estas vidas que
se pensaban salvaguardadas en la burbuja de felicidad que habían construido.
Sin embargo, esa muerte no es sino el final de una serie de miserias familiares y personales que van saliendo a flote a medida que los narradores van contando con objetividad, casi con asepsia, los acontecimientos
cotidianos de esos moradores. Violencia familiar, discriminación, fingimiento, drogas, adulterio... son las pasiones que no han podido dejar fuera de su particular paraíso.
Raso afirma que el “relato cambia de narrador en cada capítulo, pero
las que narran son, casi siempre, mujeres” (2010: 29). Esta afirmación,
aunque tiene una parte de verdad, necesita matizarse. Raso no se toma
el trabajo de distinguir las distintas voces narradoras, y por eso no advier te que, de los tres narradores que hemos discriminado en la novela, solo
una es, propiamente hablando, una voz femenina, la de Virginia Guevara, la voz del narrador-personaje que asume la narración de algunos capítulos. La voz del narrador omnisciente, es obvio, se esconde en el anonimato de la tercera persona, y no permite traslucir ninguna identidad de
género. Pero es interesante constatar que la voz del personaje colectivo
suena más femenina que masculina, y no porque introduzca marcas de
género gramatical femenino, sino porque se mueve con más comodidad
en los ambientes femeninos del condominio: las fiestas organizadas por
las mujeres y sus reuniones sociales. Por otro lado, los que están impli cados en el crimen (victimario y víctimas) son hombres, como hombres
son por lo general los que ejercen la violencia doméstica. Paradójica mente, el crimen se ha cometido (con complicidad o no de alguna de las
víctimas: esto no queda del todo aclarado) para asegurar a las mujeres la
estabilidad económica y la permanencia en los Altos de la Cascada. Pero no es un sentimiento de transitividad, ni hay un sacrificio generoso a
favor de las mujeres: el crimen no obedece, en el fondo, sino a la repugIMBABURA 61
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nancia de aquellos maridos de tener que volver al mundo que se quiere
negar, a salir del condominio y perder la ilusión de felicidad. Mejor, entonces, morir que perderlo todo, y de paso, las familias quedan aseguradas con el dinero ilícitamente ganado del seguro.
Hay muchos aspectos de la novela sobre los que podríamos incidir en
este breve análisis que hemos hecho, pero no pretendemos agotarlos todos. Queda claro, sin embargo, la importancia que tienen en la narrativa estos aspectos que a menudo pasan desapercibidos: quién o quiénes
narran, desde qué punto de vista, con qué tono, desde qué perspectiva
moral, con qué grado de conocimiento. Asimismo, pensamos que se de muestra que, de la eficacia con que se manejen estos hilos novelescos,
que pertenecen a la tramoya narrativa, surgirá con más fuerza y nitidez
el mundo imaginativo que la novela recrea.
BIBLIOGRAFÍA CITADA
Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe. (2014). El libro en cifras, vol. 4.
López, L. (2011, diciembre). El paisaje narrado: urbanizaciones cerradas,
geografía y literatura. Atelie Geográfico, vol. 5, n. 3, pp. 1-31.
Navajas, G. (1985). Mimesis y cultura en la ficción. London: Tamesis
Books Ltd.
Piñeiro, C. (2005). Las viudas de los jueves. Buenos Aires: Alfaguara.
Raso, L. (2010, julio-diciembre). El edén cercado. Segregación espacial y
construcción de identidades en las urbanizaciones privadas. Tópicos del
Seminario, 24, pp. 25-39.
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IMBABURA 60
La identidad de Imbabura:
belleza y diversidad
“En Imbabura muchos
viven de sus manos.
Y con sus manos expresan
su entorno y su vocación
de belleza y diversidad.
Así es nuestra gente.
Así es nuestra tierra”
Enrique Ayala Mora
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El escenario
a escena es impresionante. Causa impacto a quienes la observan por primera ocasión, pero no importa cuantas veces
se la vuelva a ver, sigue siendo una imponente experiencia.
Apenas se llega a suelo de la Provincia de Imbabura desde
la máxima altura del nudo de Mojanda, se puede ver un amplio panorama de la región. Primero el Imbabura, el prominente volcán que
da el nombre a la provincia, con la laguna de San Pablo a sus pies y
la planicie donde se asienta el pueblo del mismo nombre. A un lado,
la verde cordillera de Angochagua, al otro una gran porción del valle
donde se asientan Otavalo, Atuntaqui, Ibarra y sus comarcas, regadas
por los sistema fluviales de los ríos Ambi y Mira. Detrás, las grandes
montañas de la cordillera occidental, dominadas por el Cotacachi,
otro coloso andino que identifica a esta porción del Ecuador.
Quienes ven a Imbabura descubren belleza y diversidad. Así apre cian aquello que es quizá la clave más profunda de su identidad. Si
nos preguntarnos qué es lo imbabureño, la respuesta, desde luego, se ría compleja. Pero uno de sus elementos básicos, sin duda, compren dería esas dos características, belleza y diversidad, que aunque no son
exclusivas sino universales, expresan también lo específico, lo propio.
Y cuando se avanza por los caminos imbabureños lo que se aprecia es solo una confirmación de la visión inicial, porque lo que se
L
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halla es más belleza y más diversidad. Si se sigue al norte, pasando
Ibarra y la laguna de Yahuarcocha, se baja al Valle del Chota, la tierra más caliente del callejón interandino con el río como su espinazo. Si se toma al occidente se encontrará los pueblos del cantón Urcuquí, quizá los más hermosos de la región; o se llegará a Cotacachi, a la imponente laguna de Cuicocha, y más allá a las ricas tierras
de Intag, que parecen apenas arrebatadas a la montaña. Si se va por
la otra dirección, al Oriente, allí están los pueblos del sur de Ibarra
y, más allá de la cordillera, las regiones de Mariano Acosta, que
avanzan hacia el norte hasta Pimampiro, uno de los sectores más
productivos de la provincia.
Imbabura es una eclosión de diversidad geográfica. En el mismo día
se puede visitar las nieves eternas a más de cinco mil metros de altura, los cultivos agrícolas y poblados asentados sobre los cuatro mil
metros, las tierras y urbes de zona templada ubicados a dos mil doscientos metros, hasta el valle del Chota, ubicado apenas a mil quinientos metros sobre el nivel del mar. También en una sola jornada se
puede ir desde una moderna ciudad de más de cien mil habitantes,
hasta los bosques originarios de la ceja de montaña, conservados como reserva ecológica. Pero esta diversidad del escenario es solo el
asiento de la gran diversidad humana que la provincia alberga.
Raíces indígenas, negros y mestizos
Los primeros habitantes de las tierras que ahora son Imbabura fue ron pueblos de cazadores y recolectores que llegaron hace doce mil
años, y que a lo largo de los milenios desarrollaron sociedades com plejas a base de una agricultura sofisticada y diversa. Hacia los años
mil cuatrocientos en el norte de Andinoamérica Ecuatorial -como de bemos llamar a lo que hoy es Ecuador -los señoríos étnicos de Caran qui, Cochasquí y Cayambe eran los más ricos y poderosos. Precisa IMBABURA 61
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mente a ellos les tocó articular la resistencia frente a la conquista inca. Luego de larga lucha fueron derrotados, pero esa derrota trajo consigo la integración de esos pueblos en la gran experiencia andina que
fue el lmperio Inca o Tahuantinsuyo. Fruto de esa integración política
y cultural fue el hecho de que Atahualpa, hijo de Huayna Capac y de
una princesa de estas tierras, nacido en Caranqui, fue el último soberano del imperio, que murió enfrentando a los invasores europeos.
Los pueblos indígenas resistieron a la conquista española y continúan resistiendo hasta el presente. De esta manera lograron preservar
sus identidades y sus culturas, que son ahora parte de lo que es Imbabura. Los colonizadores, por su parte, se establecieron en las mejores
tierras, impusieron su lengua y sus creencias. En tiempos coloniales
fueron traídas al valle del Chota poblaciones negras que, sometidas a
la esclavitud, se dedicaron al trabajo agrícola. De la mezcla racial y
sobre todo cultural que se dio entre los diversos pobladores, fue surgiendo el mestizaje, una ambigua pero vigorosa forma de identidad
que, con el tiempo, sería mayoritaria en tierras imbabureñas.
A indígenas, mestizos y afrochoteños se han sumado otros grupos a
lo largo de la historia, fruto de una gran movilidad humana. Buena
cantidad de colombianos se asentaron en el espacio de la provincia y
han mantenido una estrecha interacción con sus lugares de origen en
el sur del país vecino. También vinieron gentes de otros lugares del
país, en especial de Esmeraldas y del Carchi, asimilándose muy fuer temente a los locales. A ellos se sumaron unos cuantos migrantes ve nidos de varios lugares de Europa, de Líbano y Siria. De este modo, se
consolidó en Imbabura una gran diversidad poblacional. Muchos la
ven como un Ecuador en pequeño y hasta como una muestra en reducido espacio, de la población diversa de toda América Latina.
A inicios de la colonia el eje de la organización política del este
sector de la Real Audiencia de Quito fue el Corregimiento de Otavalo, asentado sobre las bases del poblamiento indígena. Al princi -
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IMBABURA 61
pio del siglo XVII los españoles fundaron la Villa de Ibarra, cabece ra de otro corregimiento, establecida como un paso en el intento de
buscar una salida al Océano Pacífico y de tener una ciudad para
blancos. Para entonces buena parte del callejón interandino de la
Audiencia de Quito se había organizado a base de la producción
agraria y textil. En la actual Imbabura funcionaron varios de los centros de elaboración de tejidos, los llamados “obrajes”, más importantes. Desde el siglo XVIII fueron decayendo y se consolidó el latifundio, pero la habilidad para la elaboración de telas y tejidos se
mantuvo en la gente.
Imbabura y la nación ecuatoriana
La Independencia, que se dio en las primeras décadas del siglo XIX
fue un período de agitación política y militar. Los pueblos de los corregimientos de Otavalo e Ibarra participaron en ella activamente y
desde 1809 aportaron a la lucha patriota. Durante la etapa de la
Gran Colombia fue creada la Provincia de Imbabura, que abarcaba
desde el Carchi hasta Cayambe. Los años posteriores a la fundación
de la República fueron de recesión económica y de consolidación
del predominio latifundista en el norte del país. Imbabura fue una
comarca dominada por grandes haciendas, a las que se sujetaba la
población campesina de indígenas, mestizos y negros. Habían tam bién pequeños propietarios agrícolas, importantes grupos de artesanos y unos pocos comerciantes y funcionarios públicos. El año 1868
se produjo la catástrofe más grande de la historia regional. Un feroz
terremoto destruyó Ibarra y la mayoría de las poblaciones de la pro vincia. Hubo muertes, hambre y abandono.
Las décadas finales del siglo XIX atestiguaron una lenta recupera ción, pero el predominio terrateniente se mantuvo. Por años, los
grandes latifundistas y el Partido Conservador dominaron la socie IMBABURA 61
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dad y la política imbabureñas. La economía basada en producción
agropecuaria, empero, se mantuvo por décadas bajo el peso de una
prolongada recesión. Frente a ello, en un intento de buscar una reactivación, resurgieron los planes de construir la salida al mar. Los notables locales lanzaron la consigna de abrir la vía al Pailón, al puerto de San Lorenzo en la costa de Esmeraldas. Desde entonces, la
gran ilusión colectiva fue primero el camino, luego el ferrocarril y
por fin la carretera a San Lorenzo. Enormes esfuerzos se han dedica do por más de un siglo a ese proyecto, considerado como la “redención” de la provincia. Esa ha sido la consigna más importante y el
elemento movilizador de la población más exitoso. Pero, aunque las
vías han llegado a construirse, Imbabura no se ha redimido. Sigue
predominando la pobreza.
Durante el siglo XIX la sociedad imbabureña estuvo dominada por
los “señores de la tierra” y por la influencia de la Iglesia Católica. La
vida transcurría lenta con el calendario agrícola, en el que el trabajo
alternaba con las fiestas religiosas que se sobreponían a las de origen
indígena y se sucedían como elemento de cohesión, con priostazgos,
pases del Niño y procesiones. En el día, luego del trabajo, la gente jugaba pelota en las plazas de los pueblos y se reunía en los “estanquillos”. Los sectores más acomodados se juntaban en las tertulias de la
tarde y en las visitas a las haciendas. Por la noche, en la oscuridad de
las calles alumbradas por uno que otro farol, circulaban unos pocos
trasnochadores. En las casas iluminadas por velas se tocaba la guitarra
y se contaban noticias, chismes e historias de aparecidos.
El siglo XX se inició con la implantación de los cambios traídos por
la Revolución Liberal. Una reactivación productiva se produjo y la
vocación artesanal y artística encontró nuevos caminos. Fue entonces, por ejemplo, cuando se inició el trabajo de tallado en San An tonio de Ibarra. En las principales ciudades surgieron organizaciones
artesanales que alcanzarían gran influencia social y económica. En
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los años veinte soplaron vientos de renovación cultural y política. El
socialismo tuvo fuerte impacto en la provincia. Varios de sus grandes ideólogos nacieron aquí. También en esos años se dieron avances en la organización social. Se fundaron y crecieron los más importantes sindicatos de trabajadores, sobre todo en la rama textil.
En 1929 llegó el ferrocarril a Ibarra y se hicieron planes para llevarlo a San Lorenzo. En la primera mitad del siglo XX comenzaron
a establecerse los servicios de luz eléctrica, agua potable y canalización en los principales centros urbanos. Eso cambió un tanto la vida de la gente, que sumó la ida al cine, “las vistas”, a sus diversiones tradicionales. Los que podían pagarlos, adquirieron un fonógrafo o una vitrola para escuchar música. Desde los años treinta se introdujeron los radios. Para entonces ya se publicaban periódicos con
cierta regularidad.
Una acelerada modernización
Luego de años de esfuerzos, el ferrocarril llegó a San Lorenzo se
inauguró en 1957. De alguna manera eso marcó un nuevo periodo,
no solo porque la obra no tuvo el impacto que se esperaba, sino porque desde los años sesenta, la provincia de Imbabura, como la so ciedad ecuatoriana (Oda, han sufrido grandes transformaciones. La
estructura tradicional de la hacienda dio paso a la modernización
agraria; las ciudades han crecido y las actividades económicas se
han diversificado. Sectores emergentes de comerciantes, represen tantes locales del capital financiero y hacendados modernos contro lan ahora la economía local y regional.
Primero el radio a transistores y luego la televisión han revolucionado y generalizado las comunicaciones, como también lo han he cho las computadoras personales, el correo electrónico y el internet.
Han cambiado los usos cotidianos, hábitos de consumo y formas de
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vida y diversión. El Concilio Vaticano II fue el punto más visible de
un cambio en la Iglesia Católica. Amplios grupos sociales, sobre todo medios, han optado por la indiferencia religiosa. Los tradicionales valores familiares de raíz rural han cambiado. Los divorcios han
aumentado. La lucha de las mujeres ha logrado varias reivindicaciones. Las actitudes hacia la sexualidad han variado en amplios grupos sociales. El vestido es menos convencional y menos identificado con el nivel social o pertenencia étnica, aunque los pueblos indios han defendido algunos valores propios. Se conservan la música
popular tradicional india y mestiza, y el auge de la música rockolera. También los hábitos de salud e higiene han variado. En suma, en
el curso de cuatro décadas, podemos descubrir un nuevo panorama.
Uno de los rasgos más visibles de este nuevo escenario es el desarrollo del turismo, que ha remplazado a la salida al mar como la
gran idea fuera de Imbabura. Muchas personas y familias viven de
esa actividad. Se ha dado un significativo crecimiento económico.
Pero éste no ha traído consigo desarrollo. La modernización ha venido acompañada de mejoras en los servicios, como las comunicaciones por ejemplo, pero no ha logrado avances en la distribución
económica. Hay más concentración de la riqueza, mayor propor ción de imbabureños que viven bajo la línea de pobreza. Han persistido el desempleo y la migración forzada. Esas son las grandes ta reas pendientes, que no podrán enfrentarse sin un compromiso serio con la organización social y el cambio socioeconómico radical.
La propuesta intercultural
Imbabura inició el siglo XXI habiendo experimentado significativas
transformaciones. Pero si se han dado rupturas, al mismo tiempo
también permanecen importantes continuidades. En eso consiste su
identidad múltiple y vigorosa. Los indios han mantenido y desarro -
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llado sus grandes valores y su capacidad productiva. En realidad,
uno de los centros que ha dinamizado el ascenso del movimiento
indígena de los últimos años han sido las organizaciones de la provincia. Los mestizos, que ahora son amplia mayoría de la población,
tienen un perfil propio en la propia tierra y en el país, con una fuerte vocación artesanal, agrícola y manufacturera. Los negros, sujetos
tradicionalmente al discrimen y al desempleo, sobresalen de tal forma que son ahora gloria provincial y nacional.
Todos juntos, con sus perfiles visibles y fuertes, hacen Imbabura,
cuya diversidad se expresa en la unidad. En un medio multiétnico y
pluricultural, en que las relaciones son un hecho, hay condiciones
para consolidar la interculturalidad como una búsqueda expresa de
superación de los prejuicios, el racismo, las desigualdades, las asimetrías que caracterizan a nuestro país, bajo condiciones de respeto, igualdad y desarrollo de espacios comunes.
Pero la interculturalidad no es característica “natural” de las sociedades complejas, sino objetivo al que deben llegar para articularse internamente. Se construye mediante un esfuerzo expreso y permanen te. Va mucho más allá de la coexistencia o el diálogo de culturas; es
una relación sostenida entre ellas. En una sociedad intercultural se da
un proceso dinámico, sostenido y permanente de relación, comunica ción y aprendizaje mutuo. Allí se da un esfuerzo colectivo y conscien te por desarrollar las potencialidades de personas y grupos que tienen
diferencias culturales, sobre una base de respeto y creatividad, más
allá de actitudes que mantienen el desprecio, el etnocentrismo, la ex plotación económica y la desigualdad social. La interculturalidad no
es tolerarse mutuamente -se ha repetido tantas veces- sino construir
puentes de relación e instituciones que garanticen la diversidad, pero
también la interrelación creativa. En el medio imbabureño hay privi legiadas condiciones para desarrollar la interculturalidad.
En el escenario geográfico de Imbabura y en medio de la riqueza de
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su diversidad étnica se dan condiciones para que la provincia se consolide como una sociedad con una inmensa reserva cultural. Aquí hay
una identidad cambiante y conflictiva, pero profunda. Y de la profunda identidad imbabureña surge una vocación artística muy arraigada.
El trabajo manual de los artesanos -que en buena parte de los casos
son artesanas- se convierte con frecuencia en labor con contenido de
gran calidad estética. Muchos jóvenes se entregan desde temprano a
la educación artística. Y en este entorno el arte, en especial la plástica, ha florecido con fuerza, con proyección reconocida más allá de
las fronteras nacionales y continentales. Esta es tierra de artistas.
En Imbabura muchos viven de sus manos. Y con sus manos expresan su entorno y su vocación de belleza y diversidad. Así es nuestra
gente. Así es nuestra tierra.
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La economía
y los Poderes de Mercado
“Las fuerzas Monopólicas
y Monopsónicas son el
resultado de una situación
anómala del mercado,
o sea de la relación entre
compradores y vendedores”
Galo Lara Noguera
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a ciencia económica aplicada la vivimos a diario: la ma nejamos, alabamos, denostamos, quisiéramos cambiarla,
darle un nuevo rumbo que procure bienestar para todos
los ciudadanos, sin distinción.
Las diversas materias que conforman la ciencia en general, han sido elaboradas por el hombre con base en sus experiencias, necesidades e investigaciones, pero están sujetas a cambiar permanente mente; se actualizan y se tornan cada vez más complicadas y difíciles de enseñar y aprender. La afirmación me recuerda al profesor de
Literatura, en cuarto curso, que nos hablaba de la erudición, lo cual
motivó a que le preguntáramos: “Licenciado, ¿Qué se necesita para
ser erudito?” La respuesta llegó telegrafiada y precisa, “hay que pa searse en la enciclopedia”. La enciclopedia, ese conjunto de todos
los conocimientos humanos que se recogían en una colección de to mos, que las editoriales, año tras año, la actualizaban con la entrega de un nuevo volumen –que supongo se convertirían en artículos
de colección de las bibliotecas–, y que ahora han sido sustituidas
por una computadora y un click, para preguntar y encontrar respuestas a nuestras inquietudes de conocimiento, inclusive con ilustracio nes en tercera dimensión.
La medicina, por ejemplo, es una materia espectacular que inven ta y se reinventa. Pensemos en que hace pocas décadas la gente se
moría sin saber que sufría de colesterol, triglicéridos, cáncer, etc.,
L
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enfermedades que siempre existieron, pero que no fueron detectadas con la prolijidad, que hoy las conocemos.
Menciono estos antecedentes para decir que la Economía también
se ha fortalecido con nuevos adelantos. Los premios Nobel se otorgan a economistas que se adentran en la investigación de temas profundos e insospechados.
Los países se rigen por dos tipos de economía reconocidas por las
Naciones Unidas: las economías de mercado y las economías de
planificación centralizada. Entre estas últimas se inscribe Cuba.
La Teoría Económica define al mercado como la invención social
por cuyo intermedio se determinan los precios y las cantidades que
se cambian. El invento no surgió espontáneo, requirió de mecanismos que se fueron implantando de acuerdo a la evolución de la sociedad tradicional, en la cual las preferencias económicas se daban
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por la tradición de generación en generación. Era la época del Feudalismo, que acaparaba derechos y obligaciones, y el trueque era el
término de intercambio utilizado por las familias y comerciantes.
La estructura económica, como producto de los cambios sociales,
se fue edificando lentamente hasta convertirse en sistema que, en
función del tiempo, resulta ser relativamente nuevo. La presión del
aumento de la población y del crecimiento comercial alentaron a la
monetización de las transacciones, primordialmente en las ciudades
italianas, y fue el fundamento para se constituyan los bancos de depósito y crédito (porque los depositantes no retiraban todo su dinero al mismo tiempo).
Después del dinero se inventó la Contabilidad de partida doble,
práctica que facilitó llevar cuenta y razón de los movimientos bancarios y conocer con rapidez las utilidades con solo restar los costos
de los ingresos. Adicionalmente, fue fundamental que los recursos
se valoraran. Bajo el predominio de la propiedad privada fue posible la compra-venta de la tierra, y el trabajo también fue objeto de
remuneración mediante la fijación de “precios” (pero es admirable
que hasta 1964, año en que se dictó la ley de Reforma Agraria, en
las haciendas serranas de nuestro país predominaba como modalidad de trabajo el huasipungo. Los patronos no reconocían estipen dio a los huasipungueros, solo les asignaban ‘en comodato’ un pe dazo de tierra para cultivo).
El mercado, así constituido, facilitó que productores y comprado res interactúen. El mercado no es perfecto, tiene negaciones, entre
ellas la concentración de riqueza en pocas manos; el privilegio que
tiene el capital por encima del hombre; la marginación de programas destinados a favorecer a las clases desposeídas, etc.
En las economías de mercado, las decisiones del gasto, de los in gresos, y de qué producir, las toma la sociedad -el sector privado-.
Por eso es necesaria la intervención del Gobierno para que regule
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las decisiones en función de las políticas: monetaria, fiscal, comercial y del plan de desarrollo que aplique.
Vivimos compenetrados en la economía de mercado real, a veces
contradictoria e intervenida por poderes que se generan en sus propias imperfecciones; al punto que no nos preocupamos de descifrar
cómo funciona, ¿por qué constriñe a los consumidores, que un buen
día se levantan y encuentran que el dinero no les alcanza para comprar la cantidad de bienes que pensaban adquirir? Igual les sucede
a los industriales y comerciantes cuando se dan medidas que interfieren sus procesos.
La profecía de Marx, de que el capitalismo se autodestruirá, no se
ha cumplido, a pesar de que el sistema es acusado de ser el causante de la desigualdad, de la pobreza, del retraso de los países subdesarrollados o emergentes. La economía de mercado se ha extendido
en el mundo, brinda espacios a nuevos emprendimientos, ha hecho
posible que se consoliden y predominen, económica y tecnológicamente los países catalogados como desarrollados, y ha viabilizado
la formación de bloques poderosos, como el G8, que toman decisiones de impacto mundial. Si sufren crisis, rearman sus sistemas financieros, manejan según sus conveniencias las tasas de interés, la
masa monetaria, los volúmenes de producción y salen adelante, sin
que les importe el impacto que causan en los países de menor crecimiento. La actual baja del precio del petróleo es identificada co mo una manipulación.
Por el volumen de sus exportaciones, a los países se los clasifique
también como países de Economías abiertas y de Economías cerradas. Los países en desarrollo, por lo general, son economías abier tas: una herramienta valiosa para crecer (las aspiraciones de Cuba
porque se acabe el bloqueo está en esa órbita). Sus exportaciones,
sin embargo, son primarias y de pocos productos; ventajosamente
con tendencia cada vez más marcada a diversificarlas e incorporarIMBABURA 61
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les valor agregado. En la práctica son países que, urgidos por la necesidad de abaratar costos y no descuidar la competencia –que les
podría arrebatar mercado–, presentan un sector dotado de adelantos
técnicos; en contraposición a otro sector de la producción que no se
remoza, o se renueva lentamente. Estos son factores que a las naciones en desarrollo las tornan vulnerables ante las decisiones de las
potencias que presionan al mercado mundial. Talvez se piense que
la economía de la USA es la más abierta, pero no es así; en proporción a la cantidad que produce y el volumen que exporta, es una
economía menos abierta, por ejemplo, que los países Sudamericanos del Pacífico, y entre ellos Ecuador.
Por las imperfecciones de la Economía de Mercado, a veces es regulada y reorientada para que sea un instrumento de bienestar social. La bandera del capitalismo es la competencia, se da en todos
los campos, en el universitario cuando resaltan su prestigio, sus programas educativos, sus carreras; en las compañías de aviación, en
los hospitales, etc. Sin competencia, el Capitalismo sería drásticamente absorbente, impermeable al avance de políticas redistributivas y de justicia social. La competencia está llamada a ser reguladora de las operaciones de intercambio y a favorecer al consumidor
que puede escoger entre uno y otro producto, entre uno y otro ser vicio, de acuerdo a sus ingresos.
Las economías de mercado son susceptibles a sucesos que la desvían de su andarivel normal, y los que más destacan son los ‘Pode res de Mercado’, capaces de controlar la oferta o la demanda de bie nes y servicios. Según la función que se maneje, el dominio estaría
en manos de los empresarios o de los consumidores. La manipulación de estas dos fuerzas distorsiona la libertad de mercado. No puede ser que las acciones de ofrecer o vender estén determinadas por
una firma, una compañía o un gerente.
Las fuerzas Monopólicas y Monopsónicas son el resultado de una
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situación anómala del mercado, o sea de la relación entre compradores y vendedores.
Poder Monopólico
Es el más difundido, su capacidad está en que maneja la oferta.
Puede tratarse de un Monopolio –una sola empresa–, Duopolio –dos
empresas–, u Oligopolio –tres o más empresas–. No aumentan la
oferta porque los precios bajan, y limitan los volúmenes de producción para que los precios suban –a veces la escasez de gas doméstico parecería obedecer a una tendencia oligopólica, que ventajosamente es siempre controlada–. El desabastecimiento de bienes que
soporta Venezuela es justificado por los empresarios a la falta de dólares para importar materia prima.
Poder Monopsónico
Es la fuerza que controla la demanda mediante la fijación de los
precios y las cantidades que han de obtener los compradores o utilizadores de servicios. Es una fuerza interesante, puede resultar va liosa cuando lo ejerce la comunidad organizada bajo consensos in teligentes, o puede crear situaciones atentatorias a la estabilidad de
las empresas, cuando, por ejemplo, los gremios de trabajadores reclaman elevados salarios. Hace pocas semanas se ejercicio monop sonio por parte de las farmacias, cuando se opusieron a adquirir las
medicinas, cuyos precios habían sido elevados –según argumenta ban– por simple decisión de los Laboratorios.
Poder de control de precios
No opera desde el mercado, es una fuerza externa a la estructura
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de oferta y demanda que actúa directamente para regular los precios. Este control no se aplica cuando los mercados son competitivos, cuando están conformados por compradores y vendedores que
por sí solos no tienen poder para alterar los precios. Generalmente
son los Gobiernos los que ejercen este poder: controlan los precios
con el objeto de frenar las ganancias pingües y permitir que la población satisfaga sus necesidades.
No obstante, la aplicación ligera y poco sustentada de la medida
puede generar desabastecimiento, racionamiento, y largas ‘colas’
para conseguir los bienes.
La Economía es materia fundamental para conocer los problemas
que soportan las naciones: inflación, desocupación, pobreza, necesidad de crecer y desarrollarse, y los economistas –aunque después
se contradigan–, encuentra en la Macroeconomía el sustento para
vislumbrar el futuro y anticipar soluciones, y en la difícil Econometría para pronosticar los fenómenos económicos.
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El IESS, la jubilación
y temas conexos
“Como representante de la
confianza de todos los
imbabureños, seguiré
trabajando con honestidad,
responsabilidad y
transparencia por nuestros
jubilados y por mejores días
para nuestra provincia
y el país”
Antonio Posso Salgado
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l 24 de julio de 2008 la Asamblea Nacional Constituyente terminó el Nuevo Proyecto de Constitución votaron a favor 95 de los 130 asambleístas. El 28 de septiembre en el
Referéndum Constitucional, la Carta Política obtuvo la
aprobación con un 63,93 por ciento de los votos a nivel nacional.
La actual Constitución entró en vigor el 20 de octubre del 2008. Esta Carta Fundamental del Estado fue calificada por algunos parlamentarios como “un canto a la vida” que habría de durar al menos
unos 300 años. De acuerdo con la definición del artículo número
uno de la Constitución del Ecuador es un Estado constitucional de
derechos y de justicia. Se otorga a la Constitución un contenido garantista. Sin embargo, este “canto a la vida” ya está sometido -luego
de muy pocos años- a reformas y/o enmiendas coyunturales que se
ajustan a las necesidades políticas del gobierno de turno.
En la parte dogmática de la Constitución –en la que se habla de la
definición y fines del Estado y de nuestros derechos–, se determina
que: “La seguridad social1es un derecho irrenunciable de todas las
personas, y será deber y responsabilidad primordial del Estado. La
seguridad social se regirá por los principios de solidaridad, obligato riedad, universalidad, equidad, eficiencia, subsidiariedad, suficien cia, transparencia y participación, para la atención de las necesida -
E
1
El resaltado es mío
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des individuales y colectivas. El Estado garantizará y hará efectivo el
ejercicio pleno del derecho a la seguridad social, que incluye a las
personas que realizan trabajo no remunerado en los hogares, actividades para el autosustento en el campo, toda forma de trabajo autónomo y quienes se encuentren en situación de desempleo”.2
En la parte orgánica de la Constitución vigente, se retoma la seguridad social, según el contenido textual que ubicamos a continuación.
“El sistema de seguridad social es público y universal, no podrá
privatizarse y atenderá las necesidades contingentes de la población. La protección de las contingencias se hará efectiva a través del
seguro universal obligatorio y de los regímenes especiales. El sistema se guiará por los principios del sistema nacional de inclusion y
equidad social y por los de obligatoriedad, suficiencia, integración,
solidaridad y subsidiaridad”.3
“El sistema de seguridad social comprenderá las entidades públicas, normas, políticas, recursos, servicios y prestaciones de seguridad social y funcionará con base en criterios de sostenibilidad, eficiencia, celeridad y transparencia. El Estado normará, regulará y
controlará las actividades relacionadas con la seguridad social”.4
“El seguro universal obligatorio cubrirá las contingencias de enfermedad, maternidad, paternidad, riesgos de trabajo, cesantía, desempleo,
vejez, invalidez, discapacidad, muerte y aquellas que defina la ley...”5
Recordemos que en anteriores gobiernos la Seguridad Social pretendió ser privatizada, siguiendo las prácticas existentes en el cono
sur del continente, sin embargo, fue el pueblo ecuatoriano quien se
opuso a estas intenciones en consulta popular.
2
3
4
Artículo 34 de la Constitución de la República de 2008
Art. 367 de la Constitución de 2008
Art. 368 de la Constitución de 2008
5
Art. 369 de la Constitución de 2008
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Sin duda, la existencia y acciones del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) han sido colmadas de vicisitudes, luchas y conquistas a través del tiempo. Los fondos del IESS, que son propios y
distintos a los del presupuesto del Estado, casi siempre han sido, en
buena parte, utilizados como “caja chica” de los gobiernos de turno
para cubrir déficits y contingencias de orden económico.
Generalmente, los funcionarios que han dirigido al Consejo Directivo del IESS han sido personajes que han durado muy poco tiempo
en el ejercicio de sus funciones; y todos ellos han sido útiles a los intereses de los gobernantes. Sin duda, la falta de continuidad en las
funciones ha conspirado en la ineficacia de sus cuerpos directivos.
Estas anteriores conductas, tienden a corregirse cuando el actual
Presidente Ec. Rafael Correa confía en la conducción del IESS en la
persona del Ec. Ramiro González, quien logra dar un salto cualitativo
a la conducción de la Seguridad Social en un periodo inédito de 5
años al frente del IESS, donde se experimentan mejoras sustanciales;
entre otras: ampliar la cobertura de afiliados; mejorar las prestaciones
y pensiones jubilares; crece la infraestructura hospitalaria, etc.
Con el cambio administrativo en el Consejo Directivo, a raíz de
que el economista Ramiro González dejó el IESS, para desempeñar
las funciones de Ministro de Industrias y Productividad, ocurren algunos acontecimientos que, desde mi punto de vista, son retrocesos
en el accionar del IESS, como veremos más adelante.
EL DRAMA DE LAS JUBILACIONES
Los ecuatorianos afiliados al IESS aportamos con un importante
porcentaje de nuestros sueldos para ser partícipes de los beneficios
y prestaciones que brinda la seguridad social. Con nuestros aportes
también se concreta la solidaridad, especialmente al seguro social
campesino; sin embargo, en estos últimos tiempos, se va experimen-
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tando que no hay una adecuada correspondencia entre lo que aportamos, frente a los beneficios que recibimos. Se debe advertir que la
población aportante, antes de llegar a la tercera edad, muy poco o
casi nada usa de los servicios y prestaciones del IESS, especialmente en el área de salud por el carácter deficitario de este servicio. Por
el contrario, este sector aprovecha más oportunamente los beneficios de los créditos quirografarios e hipotecarios, pensando en garantizar su futuro y el de su familia.
Para el caso de las jubilaciones, la conflictividad viene agravándose. En épocas anteriores, una vez cumplidos los requisitos de edad
y tiempo de servicio, el afiliado se retiraba del servicio activo, recibiendo su cesantía en dinero en efectivo y las pensiones jubilares
mensuales correspondientes, estas últimas, generalmente insuficientes, para poder cumplir con un retiro digno, luego de tanto esfuerzo
entregado al desarrollo del país.
Los bajos montos de las cesantías y pensiones jubilares iban determinando en el pasado inmediato que los afiliados, pese a su avanzada edad, se resistan a retirarse del trabajo activo y productivo; razón por la cual, a través de decretos y resoluciones especiales se establecieron los denominados “incentivos” para inducir el retiro. Es te mecanismo, en efecto rindió sus frutos; sin embargo, los incenti vos iban disminuyéndose, hasta que finalmente desaparecen y la
problemática tiende a agravarse en estos momentos.
Sucede que hoy los afiliados difícilmente pueden jubilarse, aún sin
los incentivos. Personalmente he comprobado esta triste realidad;
pues un grupo significativo, especialmente de mujeres trabajadoras en
el Ministerio de Salud, acudieron a solicitarme que interceda ante las
autoridades de aquel Ministerio para que se concrete su retiro, pues la
mayoría sobrepasaban los 60 años de edad y los 40 años de servicio.
Acudí ante las autoridades de esta Secretaría de Estado con la correspondiente petición y lamentablemente la respuesta fue que no
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pueden jubilarse “porque no hay plata” para cubrir la cesantía. Lo
mismo ocurre con trabajadores de otros sectores –como por ejemplo del magisterio nacional– quienes luego de haber cumplido los
requisitos de edad y tiempo de servicio denuncian que “no se abre
el sistema” para que puedan presentar los datos y más requisitos en
el trámite de jubilación.
Un nuevo conflicto también está en escena. Aquellos que lograron
jubilarse, ahora reciben su cesantía o buena parte de ella, no es dinero
efectivo sino con papeles, bonos del Estado, mismos que no se los pue de negociar en el sistema financiero, perdiendo hasta el 50% de su valor nominal. He podido comprobar personalmente el drama que experimentan incluso amigos cercanos angustiados frente a este viacrucis.
La pregunta obvia frente a este insólito panorama es: ¿Acaso no
nos descontaron en efectivo el porcentaje de nuestras remuneraciones para el IESS? y entonces ¿por qué al final del camino nos dan este tratamiento injusto?
EL CASO DE LOS JUBILADOS DEL IESS
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De las estadísticas que se conocen, más de tres mil ecuatorianos
ex-trabajadores y jubilados del IESS viven ahora otro drama.
Los Consejos Directivos de la Institución, que dirigió el economista
Ramiro González, luego de estudios financieros y de factibilidad resolvieron con absoluta justicia mejorar las pensiones jubilares de los
ex-trabajadores y ahora jubilados del IESS. Al parecer estas mejoras
determinan que los jubilados han venido recibiendo pensiones mensuales que oscilan entre 800 hasta 1.200 dólares. Curiosamente, luego de algunos años de vigencia de estas Resoluciones del Consejo Directivo, ahora el Secretario Jurídico de la Presidencia de la República
Dr. Alexis Mera, plantea que dichas pensiones no corresponden a la
realidad que son exageradas y que los incrementos resueltos por el
IESS son ilegales y que por lo tanto deben dejarse sin efecto. Hasta se
ha planteado la posibilidad que lo supuestamente recibido en exceso
sea devuelto y hasta con intereses. Se ha dicho que aquellos pensionistas máximo podrán recibir un pago mensual de hasta 550 dólares.
Realmente es increíble que estos hechos estén sucediendo. Imaginémonos por un momento lo que puede ocurrir, si un ecuatoriano
jubilado en esta situación, que viene recibiendo una pensión jubilar
promedio de 1000 dólares y abruptamente se le reduzca a la mitad.
Este cambio brusco evidentemente afectará sobremanera su forma
de vida; es más, sus últimos años de vida; peor aún si la pretensión
es que devuelva aún con intereses “lo indebidamente cobrado” ???
Creo que con medidas como esta, lo que se provocará es el adelanto de la muerte de tantos ecuatorianos que se entregaron por en tero por más de 40 años de servicio construyendo y aportando en
beneficio del desarrollo del país.
EL BANCO DEL AFILIADO (BIESS) Y LOS FONDOS PREVISIONALES CERRADOS
La lucha por la creación del Banco del Afiliado (Así fue el origen
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de la demanda inicial), fue un imperativo, una necesidad que fuera
impulsada por la absoluta mayoría de afiliados al IESS y por todo el
pueblo ecuatoriano. Fue una demanda orientada a buscar mejores
condiciones crediticias frente al sistema financiero privado que ha
mantenido tasas de interés de carácter usurero.
En mis primeros periodos como diputado por la provincia de Imbabura impulsé con mucha fuerza esta demanda popular en asambleas
que se las realizaba en todo el país y luego concreté un proyecto de
Ley para la creación del Banco del Afiliado. Luego de esta inicial preo cupación, aparecieron otros legisladores con propuestas parecidas.
La necesidad de crear el banco tomó mucha fuerza a tal punto que
los tres últimos gobiernos también acogieron la iniciativa hasta que
logró concretarse finalmente la creación del Banco del Instituto
Ecuatoriano de Seguridad Social (BIESS), ahora convertido en un
banco con uno de los más grandes patrimonios financieros del país.
En mi experiencia política y profesional, incluso la parte medular
de la tesis de mi Maestría en Gerencia Estratégica fue precisamente
los fundamentos para la creación del “Banco del Afiliado”. Si bien
no se cumplieron los anhelos iniciales previstos en los objetivos de
esta institución, especialmente en las tasas de interés y más beneficios para los “accionistas”, es decir los afiliados al IESS; no hay du da de la satisfacción personal de haber impulsado con entusiasmo
esta propuesta válida para el desarrollo del país.
Un hecho político coyuntural de las últimas semanas ha provocado
un gran debate nacional y posiciones encontradas cuando el Gobier no del Presidente Correa, originalmente cuestionando un eventual y
supuesto mal manejo de los fondos previsionales cerrados del magis terio nacional, –uno de los fondos más grandes de esta materia– ter minó resolviendo vía Asamblea Nacional, que 54 fondos previsiona les cerrados pasen al manejo y administración por parte del BIESS, con
el argumento de que en dichos fondos existe algún aporte estatal.
Si bien hasta ahora no se ha comprobado fehacientemente que el
fondo de cesantía del magisterio, tenga aportes del Estado, los otros
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53 si contaban con una mínima parte de recursos públicos (en promedio, un dólar de cada diez).
Sin embargo estos aportes de carácter público dejaron de entregarse
desde el año 2008 en base a un Decreto Ejecutivo del Presidente de la
República. Lo que está absolutamente claro es que, la absoluta mayoría de los recursos de estos fondos previsionales cerrados son privados.
Constituyen una nueva forma de ahorro de los partícipes, a fin de buscar prestaciones adicionales a las que oferta el IESS. Como ejemplo de
esta afirmación puedo señalar lo que ocurrirá con el fondo previsional
de la Universidad Técnica del Norte donde los partícipes podían lograr
un crédito de hasta 50.000 dólares en solo diez minutos de trámite, con
un garante y una tasa de interés que nunca superó el 8%.
Este cuestionado traspaso del manejo de estos fondos por parte del
BIESS afecta a la imagen del banco del IESS y también al gobierno
que impulsó esta medida. Mucha gente cree que su dinero servirá
para cubrir el déficit presupuestario y hasta temen que al quedar ce sante en el trabajo activo reciban papeles –bonos– en lugar del dinero en efectivo que aportó a su fondo previsional privado.
ELIMINAN 40% DEL APORTE ESTATAL AL FONDO DE PENSIONES
Publicado en Diario El Comercio, martes 10 de febrero 2015.
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En el paquete de reformas laborales presentado por el Presidente de
la República en Guayaquil; consta la reforma al Art. 237 de la Ley del
IESS y así se está eliminando el aporte obligatorio del Estado con el
40% al fondo de pensiones. Pese a que la reforma aún no se ha concretado con la aprobación en segundo debate en la Asamblea Nacional, los conflictos ya comienzan a aflorar. Pues es la propia dirección
del sistema de pensiones del IESS quien admite un informe del 20 de
Enero del 2015 que al IESS le faltarán 339,1 millones de dólares en este año para cubrir las pensiones jubilares y otros beneficios para
432.780 jubilados del Ecuador, entre los cuales existen 16.447 imbabureños según los datos publicados en Diario El Comercio del lunes 9
de febrero 2015.
Analistas y entendidos en la materia como Joaquín Viteri ex-Director del IESS al igual que la propia dirección de pensiones señalan que
no es procedente que se elimine el aporte del 40% del Estado al fondo de pensiones por el peligro de que a futuro quede descapitalizado
el fondo y no existan recursos para el pago de la pensiones jubilares.
Por otro lado ésta eventual eliminación del 40% al fondo de pensiones sería inconstitucional puesto que viola el Art. 371 de la Carta Magna que establece: “los recursos del Estado destinados para el seguro universal obligatorio constarán cada año en el presupuesto general del Es tado y serán transferidos en forma oportuna. Las prestaciones en dinero
del seguro social no serán susceptibles de cesión, embargo o retención”.
Finalmente el espíritu, desde luego muy loable de cumplir con la
disposición constitucional de la universalización de los servicios del
IESS que se busca ampliar a 1,5 millones de amas de casa y a otros
sectores de trabajadores autónomos estaría en peligro de financia ción por esta medida.
Por último es imprescindible que el IESS actualice totalmente sus
estudios actuariales para tomar decisiones certeras y no afecten a su
normal desenvolvimiento.
Como representante de la confianza de todos los imbabureños, seguiré
trabajando con honestidad, responsabilidad y transparencia por nuestros
jubilados y por mejores días para nuestra provincia y el país.
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Miguel Donoso Pareja:
el cazador de su propia sombra
“Combatiente y vertical,
Miguel Donoso Pareja
–narrador, ensayista, crítico
y poeta de los más altos que
ha dado Ecuador–, batiendo
ambigüedades de propios y
extraños, no ha encorvado
su mano ante ningún poder”
Marco Antonio Rodríguez
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ino alto, fornido, el pelo y la barba agrisados, la piel
atezada por el viento impasible del ostracismo, calzado con medias botas –¿vestigios de sus erranzas?–,
pantalones brincacharcos, camisas y campera oliendo a soledades, como recién salido de una de sus refriegas con la
vida.
Vino precedido de justa fama. Supervisor de los Talleres Literarios del Instituto Nacional de Bellas Artes de México; profesor de
V
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la cátedra estructuras de la novela en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM);
integrante del colectivo de Cambio, una de las revistas de mayor
resonancia de América Latina, junto a escritores de la dimensión
de Juan Rulfo, Julio Cortázar, José Revueltas, Pedro Orgambide,
Eraclio Zepeda.
Pero, sobre todo, escritor de raza, autor de libros que se convirtieron en signos innovadores de nuestra literatura: Krelko y
otros cuentos, El hombre que mataba a sus hijos, Henry Black,
novela apodíctica de la desolación humana, vuelta a la existencia en múltiples, desgarrados mundos, dispersión y tensión extremas del ser, develación de las cifras y rituales más remotos
del erotismo, renovado “Amok” (para usar el nombre de la más
bella y honda historia de Stefan Zweig), es decir: estremecimientos, perplejidad, cautela, emboscada y caza de la vida, del
amor y de la muerte; novela escrita –como la mayoría de libros
de Donoso Pareja– desde una irrefrenable urgencia interior, y
esto, la fatalidad, es lo que distingue a un escritor genuino de
otros que a lo sumo tienen talento.
¿Por qué Donoso Pareja es más leído y valorado en otros países?
La respuesta es casi obvia, pero duele expresarla: por la mezquin dad de nuestros críticos, involucrando bajo esta designación a los
intelectuales que forjan opinión, y por la mediocridad de nuestros
lectores.
Vino solo, erguido, pujante, a pesar de que llevaba la frente como una bandera perdida. Jamás lo escuché alardear sobre sus
amigos ilustres, sus vastas lecturas y saberes, ufanarse de sus lo gros. Tampoco quejarse de su precaria situación económica, se ñal de su honestidad intelectual, de su militancia en la dignidad
humana. Miguel siempre comprendió que la desobediencia hacia
el poder es el único modo de articular el milagro de haber naci IMBABURA 61
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do y que el silencio de los pusilánimes o el aplauso de los serviles son las únicas muertes verdaderas.
¿Qué le impulsó a Miguel a retornar a Quito después de su
exilio? Quizás –me aventuro a conjeturar– la percepción de
que aquí iba a recibir un mínimo de reconocimiento a su itinerario de creador y maestro. De a poco, Miguel fue reentrañándose con el entorno, verificando que Ecuador seguía siendo un
quehacer antes que un logro, un trance de ser más que una
identidad. Esta argamasa se dispersa a lo largo de Nunca más
el mar. Tormentosa expedición por el tiempo transcurrido dentro de su autor, pero imbricado al de su lugar de origen. Paso
sinuoso del interior al exterior, tensado por una abrumadora
nostalgia que convierte a las afueras en las propias raíces del
escritor. Flujo y reflujo de aguas padecidas. Oleajes que golpean una y otra vez en contra de un mismo sitio suscitando el
caos. Y, sobre el lenguaje, un narrador sin temor de quebrar el
dorso de las palabras como el jinete que sabe que va a reventar a su cabalgadura antes de llegar a ninguna parte.
Pronto Miguel estuvo al frente del Taller de Escritores de la Casa de la Cultura, orientando a sus miembros en dos direcciones:
trabajar y retrabajar sus textos y adiestrarse como críticos. El críti co como el escritor –y esto enseña Miguel– nunca tienen la últi ma palabra. Más aún, deben conocer que ese mutismo final que
trama su condición común es el que expone la verdadera identidad del crítico: el crítico es un escritor. Esta es una pretensión de
ser, no de valor; el crítico no pide que se le conceda una “visión”
o un “estilo”, sino tan solo que se le reconozca el derecho a una
determinada palabra, que es la palabra indirecta.
Es esta pasión por la crítica, lúcida, buida de inteligencia, la que
se sitúa como eje vertebrador de Ecuador: identidad o esquizofrenia.
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Ecuador: identidad o esquizofrenia
En el uso de la categoría identidad aplicada a los grupos humanos, destacan dos grandes enfoques: el primero aquel de la antropología cultural que aborda el fenómeno identitario como un proceso subjetivo, y el segundo, el de la filosofía latinoamericana
que asume la identidad como un hecho objetivo.
En ensayo de Miguel Donoso Pareja da en el clavo y en la clave del tema que examina, encimado sobre cualquier encasillamiento metodológico. La densidad reflexiva y la fuerza creadora de Donoso Pareja, intrínsecamente coadunadas en esta obra,
ajustan un instrumento –innovador, hondo, desenfadado, fresco–, en la develación de la sustancia misma del asunto sobre el
cual versa.
La visión de Miguel Donoso Pareja sobre nuestra realidad –única y múltiple– es la de un escritor grande, no la de un teoricista
limitado. En Ecuador: identidad o esquizofrenia, hay capítulos de
verdadera filosofía de nuestra historia, no se constriñe a un frío registro de deducciones o a un simple inventario de juicios, sino
que trama una sucesión de actos creadores inmersos en la exis tencia histórica y subjetiva de nuestro país y de nuestro autor. O,
para decirlo en otras palabras, Donoso Pareja revela profundos
conocimientos de nuestro ser nacional y asiste al conocimiento
de nuestra incipiente identidad en el mundo. Todo en un contexto de ejemplar reciedumbre civil e intelectual.
Libro complejo, en tanto representa en sí mismo varios libros.
Libro ideológico, pues consiste en un muestrario de raigales postulaciones sobre nuestro pasado, presente y futuro. Libro verdad,
toda vez que su autor construye, desde su más íntima probidad y
sin eufemismos, tesis axiomáticas respecto de temas que nos ata ñen y duelen a todos por igual. Libro del poder y del antipoder. A
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ratos irreverente, otras catalogizador, siempre ameno, propositivo,
penetrante, generoso, invaluable aporte para nuestra incesante
búsqueda de crecer, de ver más allá; de dejar de ser país en ciernes y empezar a trabajar el verdadero destino histórico inmediato que nos merecemos.
Combatiente y vertical, Miguel Donoso Pareja –narrador, ensayista, crítico y poeta de los más altos que ha dado Ecuador–, batiendo ambigüedades de propios y extraños, no ha encorvado su
mano ante ningún poder. En su Guayaquil de origen, sigue puntual en su siembra de lucidez y esperanza, sorteando con hombredad proverbial los infortunios de la condición humana.
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Reseña del libro de Fernando Rielo1.
“En el Corazón del Padre”
1 Rielo F. (2014): En el Corazón del
Padre, Biblioteca de autores
cristianos, Madrid.
“El Espíritu Santo para Rielo
es el pedagogo que nos asiste
cada día: “es el Inspirador
que os recuerda,
os rememora diariamente las
palabras de Cristo y, además,
os enseña toda la verdad...” “
María José Rubio Gómez
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dentrarse en el Corazón del Padre de Fernando Rielo es
sentir el murmullo del cielo y volar sobre la tierra, es posarse suavemente en la rama como el jilguero y mecerse
con la brisa disfrutando de lo más intimo de nuestro ser.
Este último título del autor que ha visto la luz en 2014 en una edición póstuma, nos lleva a regiones ignotas en nuestro caminar en
busca del sumo bien.
Entre los muchos escritos inéditos de Fernando Rielo, fundador de
las misioneras y misioneros Identes, los que se recogen en este libro
tienen el sabor de una vida auténtica y plena bajo el amparo de la
Trinidad y cerca del cielo que nos trasmite. Nos invita, como señala
Domingo Muñoz León en la Presentación, a vivir la grandeza del
don de la filiación divina.
Es una obra de espiritualidad, compendio de diversas lecciones es pirituales impartidas por Rielo a sus hijos entre los años 70 y 80.
El libro como nos señala José María López Sevillano se ha sistema tizado en dos partes: La primera referida al testimonio personal so bre el Padre celestial y la exhortación a un diálogo personal con Él
y a la invitación a confesarlo.
La segunda parte es un testimonio personal del Padre que Fernando Rielo da en primera persona desde las diversas etapas de su vida,
señalando también su experiencia del Hijo y del Espíritu Santo.
La entrañabilidad con la que Rielo se dirige al Padre no nos deja
A
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indiferentes, nos invita a adentrarnos en la intimidad divina
con espíritu de familia y, desde
aquí, contemplar todo lo demás.
El autor nos pone en tal grado en la presencia de Dios que
no somos sin Él, así nos dice
que el ser humano desde el
primer momento de su concepción, posee en si mismo la
presencia del Absoluto2 (divina
presencia constitutiva). Esta
presencia modela nuestro espíritu creado, en tal grado que
nos hace personas a imagen y
semejanza suya. Nos dice que las actitudes positivas en el ser humano son posibles por “el estado deitático en que quedamos por definición todos los seres humanos en virtud de la divina presencia
constitutiva del Absoluto en nuestro espíritu” (Rielo p.11), estas acti tudes positivas nos dice, en otro momento, que serán no sin la disposición del ser humano ya que el Sujeto Absoluto respeta nuestra
libertad y obra en nosotros teniéndola presente, por ello la invitación
que nos hace en la primera parte a la sensibilidad espiritual para lo
celeste.
Rielo nos dice que nuestro Padre celestial es el origen de todo y,
en Él halla su máximo sentido todo lo que es y puede existir. El títu lo supremo de la vida es ser un gran hijo de Dios y a ello nos invi -
2 Rielo se refiere al Sujeto Absoluto cuando habla desde la Metafísica y a Dios cuando
habla desde la Teología
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ta, en Él encontrará satisfacción nuestro ansia de felicidad: “Sigamos
al Padre y tendremos una felicidad como no la podrá dar este mundo; una felicidad sobrehumana, sobrenatural; una felicidad que puede afrontar las distintas metas, que pone en tensión todas las tendencias, todos los anhelos, todas las ensoñaciones del corazón humano” (Rielo p.25), en Él encontraremos la solución a todas las dificultades de la vida, y a todas las ilusiones apostólicas “Es vivir en una
bendición continua y alcanzar la cima de una oración que sólo tiene una palabra, un sujeto: ¡Padre!” (Rielo p.27) como modelo, la
oración que Cristo nos enseñó para dirigirnos al Padre (Mt 6,9). Cristo como Dios es Hijo único del Padre, como Verbo encarnado es el
primero, el Primogénito y se dirige a Él con la palabra entrañable Abba, y nos enseña como hermano mayor a dirigirnos a nuestro Padre
de manera familiar: “Cuando vayas a orar, entra en tu aposento y,
después de cerrar la puerta, ora a tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará” (Mt 6,6). Teniendo en cuenta que todo lo que hizo Cristo en la vida, lo hizo por
la gloría del Padre, de igual forma se nos invita a ser dignos hijos y
a glorificar y dar testimonio de Él.
Rielo nos invita a una oración con sentimiento de hogar y a un trato entre nosotros exquisito: “al hablaros mutuamente, cualquiera
que sea la forma –devota, religiosa o mística- debe ser no con cor tedad, con sentimiento artrósico, sino con ese sentimiento que res ponde a una realidad modélica que es el cielo mismo en cuya cabecera está la Santísima Trinidad”. No debemos confundir a Dios
con el cielo. “Él es el que hace el cielo, lo crea para nosotros como
nuestro hogar y, al mismo tiempo, está inhabitante, presente, para
vernos cara a cara” (Rielo p.46).
El deseo para sus hijos e hijas identes fue que vivan unidos a este
hogar “Vuestra forma de vivir unos con otros debe ser ya tan hoga reña que todos vuestros sentimientos tienen que ser de paz, de con-
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cordia, de unidad, de comprensión, de ayuda, de educación, de delicadeza, en todas las cosas. Seguid creciendo, mis criaturas celestes, entrando en intimidad con vuestra familia celestial y vuestro hogar también celestial” ( Rielo 46-47).
A la vez Rielo nos dice que Dios no trata a los seres humanos y
angélicos de forma estándar, sino que para Él cada uno tiene su singularidad, su nombre propio, su propia voz.
En la segunda parte el autor nos habla de sus experiencias del Padre en un primer momento en la infancia, donde dice que le entendía mejor a Él que al mundo que le circundaba, sintiéndole más profunda y vivamente que cualquier otra experiencia. El Padre fue
guiando todos y cada uno de los pasos de su existencia e, incluso,
nos habla del disgusto que sufrió al enterarse de su origen biológico
y no venir directamente del cielo.
La experiencia de adolescente, es decir a los 16 años, es la que
marcará realmente su vida. Fue el 28 de agosto de 1939, día de su
cumpleaños, en la que el Padre le vistió de largo, así nos dice:
“Sentí, solemne, la voz del Padre con aquella indelebles palabras: -Sé santo, hijo mío, como Yo soy santo-. Este momento no ha dejado de existir nunca para mí. Aquella mañana fue
una mañana de desprendimiento total de este mundo. No fue
por un proceso de sacrificio o abnegación de las cosas, de los
seres, de los afectos y todos los valores de esta vida, sino más
bien fue un sentimiento lleno de esa luz infinita, de ese res plandor magnífico, de esas palabras magnánimas suyas. Este
hecho llenó mi corazón adolescente de sueños, de ilusiones,
de esperanzas; pero, aún más que de esperanzas, de una evi dencia especial: haber visto el resplandor del Padre iluminan do aquellas cordilleras, aquellos valles, aquellos bosques…”
(Rielo p.73).
Continúa este relato diciéndonos lo seguro y feliz que se sintió
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aquel día en los montes de Valsaín (Sierra de Guadarrama, Segovia)
y cómo fue su promesa de buscar la voluntad del Padre en cada momento de su vida y arrepentirse de todo lo que le desagradara, anhelando que en el corazón de todos los hombres, entrara esta palabra Padre y que todos se sintieran hijos suyos. De Cristo como hermano nos habla de su redención de su tutela y de su pedagogía, así
como sintió la llamada de ser su zagal para una juventud dirigida
por Cristo como Buen Pastor.
Rielo nos dice: “Guardad siempre, en todo momento, lo que podríamos decir una mente sin prejuicio de nada” como condición
inevitable para entrar en el campo de la unión mística.
En otro momento nos dice que el haber guardado ese mensaje del
Padre en el corazón como aquel primer día se debe a dos cosas:
“primera, la oración; segunda la penitencia” (Rielo p.83). Es una oración como elevación vital del corazón a Dios.
Fernando Rielo nos va comentando cómo transcurre su vida con
un sentido de responsabilidad en momentos difíciles para la familia,
por la que se trunca su ida a la universidad y su deseo de estudiar filosofía para conocer las razones últimas de las cosas; por lo que se
ve en la necesidad de trabajar y hacer una oposición a correos ob teniendo la plaza con destino en Granada. En este lugar estuvo a
punto de casarse pero el Padre le sugiere que se consagre a El totalmente y renunciara a la vida matrimonial.
De regreso a Madrid en un templo regentado por los redentoristas
tiene el signo externo de que debía entrar en dicha congregación y
de la que después habría de salir para fundar una nueva Institución
con las exigencias clásicas de la Verdad divina y las peculiaridades
de los nuevos tiempos que habrían de venir. Como el autor nos señala, él no quería ser fundador, por lo que consultó a doce religio sos con la esperanza de que alguno le dijera que no; pero no fue así,
todos fueron positivos y le anunciaron las grandes luchas que le es-
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peraban y, ante el Cristo de Gregorio Fernández en el Pardo, aceptó
fundar. Allí se le inspiró que su magisterio “sería solo enseñar, invitar, exhortar, hablar de continuo, oportuna e inoportunamente de la
santidad, especialmente a la juventud” (Rielo116).
El 6 de enero de 1957 deja Madrid y viaja a Tenerife con el fin de
hacerse cargo de la administración principal de Correos de esta ciudad y cuando se dirigía hacia Santa Cruz, Cristo le anuncia: “Esta es
la ciudad elegida para la fundación del Instituto. Será para ti tu cruz
y tu gloria” (Rielo p.118).
A los 15 días de llegar a Tenerife comenzó una intensa labor apostólica y, dos años más tarde, el 29 de junio de 1959 presenta oficialmente al obispo de la diócesis a los primeros misioneros. Fernando
Rielo en el texto sigue describiendo los primeros pasos de esta naciente institución y nos habla de la súplica al Padre para, desde su
voluntad, entregar la norma que debía regirla y, así, nos dice que recibió la sentencia que debía ser vivida por él cada día y cada instante: “Sueña, hijo mío, en lo absolutamente puro, y eso será siempre
el Instituto” (Rielo p. 122).
El texto que nos ocupa es realmente para la espiritualidad que
necesita el siglo XXI, como él dijo siempre a sus misioneros: “Vo sotros pertenecéis al s. XXI, sois quienes inauguraréis el s. XXI”
(Rielo p.121).
Rielo quiso entregar a las generaciones actuales y futuras “una
mística elevada a ontología pura con el supuesto de una nueva me tafísica, verdadera y estrictamente cristiana” (p.127) sin necesidad
de cristianizar a filósofos gentiles, ya que Cristo es el metafísico por
excelencia, pues es el Verbo. Su deseo de promover un movimiento
de grandes ideales para la juventud universal le llevó a crear distin tas fundaciones.
El Espíritu Santo para Rielo es el pedagogo que nos asiste cada día:
“es el Inspirador que os recuerda, os rememora diariamente las paIMBABURA 61
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labras de Cristo y, además, os enseña toda la verdad...” “...el que nos
dice las cosas escribiéndolas en nuestro corazón, y realiza en nosotros el crecimiento espiritual cuando correspondemos, en la medida
de nuestra disposición, para darnos al final el ciento por uno de esa
misma virtud, de ese mismo conocimiento que me ha ido dando”
(p.136-137).
Desde el ideal de la santidad, Rielo nos invita a unirnos a la Verdad
para la cual se ha hecho compañero nuestro el Espíritu Santo y lograr
un imperio para Cristo y sentarle ciertamente en las cátedras de este
mundo, por todo ello termina diciéndonos que ofrece su vida.
Esta verdadera confesión de amor que hace Fernando Rielo considero que no nos puede dejar indiferentes. La lectura de este libro
causará mucho bien a una humanidad sedienta de verdad y vida autentica, y muchas personas podrán agradecer su lectura pausada por
el cambio que dará su vida.
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Miembros
del Núcleo
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La Catequesis y los jóvenes
en la Diócesis de Ibarra
“La Iglesia mira a los jóvenes
como el desafío urgente de
acogida pastoral, así busca
evangelizarlos en las distintas
formas de pastoral
vocacional en los oratorios
implementados en la
diócesis de Ibarra”
Mauro Aguirre Terán
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n la diócesis de Ibarra se ha venido estructurando una seria
comunidad educativa en la catequesis, Monseñor Valter Maggi a través de la Vicaría Episcopal para la Evangelización en la
Delegación de Catequesis, Pastoral Educativa y de la Juventud
en el programa pastoral 2014-2015. La Iglesia ha sostenido este traba jo educativo de la catequesis como una de las principales formas de
evangelización, apoyando a la familia en su tarea de formación en valores los hijos crecerán en un sano desarrollo moral de buenos hijos de
Dios, llamados a ser misioneros y discípulos de Cristo.
Monseñor Juan Larrea Holguín en una de sus obras Educación y Cívica nos dice una grave deformación de la conciencia manifiestan
aquellas personas que sostienen que la religión consiste solamente en
unas relaciones íntimas, interiores, de cada individuo con Dios. La reli gión influye en las más variadas actividades humanas en la búsqueda
de la verdad, el bien, la belleza y cualquier otro ideal, en las ciencias,
artes, la política, las profesiones y trabajos, etc. San Agustín nos dice todas tus obras se deben basar en la fe, porque el justo vive de la fe y la
fe obra por el amor. El Papa Francisco nos dice: la evangelización está
atenta a los avances científicos para iluminarlos con la luz de la fe y de
la ley natural, en orden a procurar que respeten la centralidad y el va lor supremo de la persona humana en todas sus fases de su existencia.
El Evangelio es levadura que fermenta toda la masa y ciudad que brilla
en lo alto del monte iluminando a todos los pueblos.
En nuestras parroquias eclesiásticas e instituciones educativas católi -
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cas existe una fuerte tradición educativa con la catequesis, la misma
que ayuda al crecimiento integral de niños, adolescentes y jóvenes que
conociendo el catecismo, la biblia, la liturgia y el magisterio mantienen
una importante asimilación de virtudes, la alimentación vive en los sacramentos que fortalecen nuestras almas para ser luz y sal de la tierra.
En las familias católicas es una alegría festiva la recepción de los sacramentos, momentos de encuentros vivos con Jesús y el Espíritu Santo. La
iniciación cristiana es el acto constitutivo y fundamental de la existencia, porque por ella todos hemos sido introducidos al Misterio de Cristo. Esto requiere el acompañamiento de cada persona con Cristo en la
comunidad cristiana, a saber es el desarrollo del don de la salvación,
acogido por cada uno en la fe de la Iglesia. No podemos seguir tapando nuestra desidia y el vacío de la propuesta educativa bajo el tapujo
de la obligatoriedad. La Conferencia Episcopal Ecuatoriana ha determinado la conveniencia de anticipar este proceso a los seis años, de tal
forma que la confirmación sea recibida dentro del undécimo año de
edad. La reflexión sobre la iniciación cristiana de los niños/niñas, adolescentes ha confluido en las señaladas Normas prácticas que entre
otros aspectos, establecen que el desarrollo en seis años de preparación
a la celebración de los sacramentos sucesivos reconciliación, eucaristía
y confirmación, acontezca desde el octavo año y hasta el décimo cuarto año de edad. Por esta razón, más allá de la oportunidad de anticipar
el inicio de la catequesis de Iniciación Cristiana, es necesario recono cer que el quicio de la propuesta de renovación de la misma tiene que
apoyarse en la capacidad que tiene para entrar en relación con la tota lidad de la vida cristiana y la presencia de la comunidad educante, pa ra optar por el Oratorio parroquial, experiencia positiva en la diócesis
de Ibarra que ayuda en el período vacacional a integrar a miles de jó venes en una comunidad orante y recreativa. Hoy cuando se vive un
mundo de adicciones tentadas a los niños, adolescentes y jóvenes es
muy importante este acercamiento a la parroquia para mantener una di rección espiritual dialogal personalizada de formación en valores y con
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amplia libertad. Urge ante todo cultivar, en nosotros y en los demás,
una mirada contemplativa, esta nace de la fe en Dios de la vida, que ha
creado a cada hombre haciéndolo como prodigio. El suicidio es siempre moralmente inaceptable, al igual que el homicidio. Los mandamientos de Dios nos enseñan el camino de la vida. Hoy nosotros nos
encontramos también en medio de una lucha dramática entre la cultura de muerte y la cultura de la vida. En el plano cultural, social y político existe una tendencia, cada vez más frecuente, a interpretar estos
delitos contra la vida como legítimas expresiones de la libertad individual, que deben reconocerse y ser protegidas como verdaderos derechos. El Evangelio de la vida, proclamando concibe que todo hombre
es imagen de Dios llamado a una vida plena y perfecta. La envidia y la
violencia conllevan a oscuros crímenes que son vergüenza para la misma humanidad.
El santo Juan Pablo II nos dice: si el hombre, es el camino fundamental y cotidiano de la Iglesia, entonces comprende bien por qué la Iglesia atribuye una especial importancia al período de la juventud como
etapa clave de la vida de cada hombre. Vosotros jóvenes encarnáis esa
juventud. Vosotros sois la juventud de las naciones y de la sociedad y
de la cada familia y de toda la humanidad. Vosotros sois también la juventud de la iglesia. Todos miramos hacia vosotros porque todos noso tros en cierto sentido volvemos a ser jóvenes constantemente gracias a
vosotros. Por eso, vuestra juventud no es sólo algo vuestro, algo perso nal o de una generación, sino algo que pertenece al conjunto se ese es pacio que cada hombre reconoce en el itinerario de la vida y es a la vez
un bien especial de todos. En vosotros está la esperanza, porque perte necéis al futuro y el futuro os pertenece. En efecto, la esperanza está
siempre unida al futuro. En este sentido a vosotros jóvenes os pertene ce el futuro, como una vez perteneció a las generaciones de los adul tos. A vosotros os corresponde la responsabilidad de lo que un día se
convertirá en actualidad junto con vosotros.
La catequesis ha sido siempre considerada por la Iglesia como de las
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tareas primordiales ya que Cristo resucitado antes de volver al Padre,
dio a los apóstoles esta última consigna: haced discípulos a todas las
gentes, enseñándoles a observar todo lo que Él había mandado. Muy
pronto se llamó a la catequesis al conjunto de esfuerzos realizados por
la Iglesia para hacer discípulos, para ayudar a los hombres a crecer en
Jesús El Hijo de Dios, a fin de que mediante la fe, ellos tengan la vida
en su nombre, para educarlos e instruirlos en la vida y construir así el
Cuerpo de Cristo. Se aprobó el Directorio General de la catequesis y
luego el Sínodo de Obispos en 1977 se amplió esta fundamental obra
de la catequesis.
Juan Pablo I con su celo y cualidades de catequista tanto asombró al
mundo por su pedagogía. Siempre demostró mantener un cristocentrismo de toda la catequesis. Hoy tenemos que anunciar a Cristo en su per sona, vida y obras. Así pues hay que decir que la catequesis lo que se
enseña es Cristo, el Verbo encarnado e Hijo de Dios. La constante preo cupación de todo catequista, debe ser la de comunicar a través de su
enseñanza y su comportamiento, la doctrina y la vida de Jesús. La primitiva comunidad cristiana aparecen perseverantes en oír la enseñanza
de los apóstoles y en la fracción del pan y en la oración. Los Evangelios
pues antes de ser escritos fueron la expresión de una enseñanza oral
transmitidas a las comunidades cristianas, así al evangelio de San Mateo lo llaman, evangelio del catequista y a San Marcos, evangelio del
catecumenado. Posteriormente desde Clemente Romano hasta Oríge nes tenemos profundas catequesis en sus homilías y libros. En la época
de Cirilo de Jerusalén y San Juan Crisóstomo, Ambrosio y San Agustín
en la que brotan de la pluma de tantos padres de la iglesia obras que si guen siendo de aporte hasta nosotros.
Los misioneros constituyen también un terreno privilegiado para la
práctica de la catequesis. La catequesis está íntimamente unida a toda
la vida de la Iglesia. Es evidente, ante todo, que la catequesis ha sido
siempre para la iglesia un deber sagrado y un derecho imprescriptible,
desde el punto de vista teológico todo bautizado, tiene el derecho de
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recibir de la iglesia una enseñanza y una formación que le permitan iniciar una vida verdadera. La Iglesia encontrará en la catequesis una consolidación de la vida interna como comunidad de creyentes y de su actividad externa como misionera. La catequesis ha sido siempre y seguirá siendo, una obra de la que la iglesia entera debe sentirse y querer ser
responsable. También la catequesis tiene necesidad de renovarse continuamente en un cierto alargamiento de su concepto mismo, en sus métodos, en la búsqueda de un lenguaje adaptado, en el empleo de nuevos medios de transmisión del mensaje. La repetición rutinaria lleva al
estancamiento, al letargo y en definitiva a la parálisis. La improvisación
irreflexiva engendra desconcierto en los catequizados y en sus padres.
Con la edad de la juventud llega la hora de las primeras decisiones.
Ayudado tal vez por los miembros de su familia y por los amigos y con
su conciencia moral, el joven, cada vez más a menudo y de modo más
determinante, deberá asumir su destino. Bien y mal, gracia y pecado,
vida y muerte, se enfrentará cada vez más en su interior como categorías morales y sobre todo como opciones fundamentales que habrá de
efectuar o rehusar con lucidez y sentido de responsabilidad, es evidente que una catequesis que denuncie el egoísmo en nombre de la generosidad, que exponga sin simplismos ni esquematismos ilusorios el sentido cristiano del trabajo, del bien común, de la justicia y de la caridad
una catequesis sobre la paz y liberación.
La catequesis cobra entonces una importancia considerable, porque es
el momento en que el Evangelio podrá ser presentado, entendido y aceptado como capaz de dar sentido a la vida y, por consiguiente, de inspirar actitudes de otro modo inexplicables renuncia, desprendimiento,
mansedumbre, justicia, compromiso, reconciliación, sentido de lo Absoluto y de lo invisible etc. Rasgos todos ellos que permitirán identificar entre sus compañeros a este joven como discípulo de Jesucristo. Desde la
infancia hasta el umbral de la madurez, la catequesis se convierte, pues,
en la escuela permanente de fe y sigue de este modo las grandes etapas
de la vida como faro que ilumina la ruta del niño, del adolescente y del
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joven. San Juan Pablo II llamado el Papa de la juventud por su carisma
nos dice conviene que la juventud sea un crecimiento que lleve consigo la acumulación gradual de todo lo que es verdadero, bueno y bello,
incluso cuando ella esté unida desde fuera a los sufrimientos, a la pérdida de personas queridas y a toda la experiencia del mal, que incesantemente se hace sentir en el mundo en que vivimos.
La Iglesia mira a los jóvenes como el desafío urgente de acogida pastoral, así busca evangelizarlos en las distintas formas de pastoral vocacional en los oratorios implementados en la diócesis de Ibarra. No podemos cerrar los ojos ante los vestigios de cansancio y desgana que nos
arrastran a la apatía y el escepticismo, frente a la frustración por los exiguos frutos cosechados a pesar de tanto esfuerzo realizado. Creemos en
un Dios que sigue llamando y amando. El amor y la llamada son un
movimiento inherente a su identidad. No habrá anuncio sin convocación. Nueva evangelización y pastoral vocacional han de ser también
hoy dos elementos inseparables. Nuestra iglesia y ella nuestras comuni dades son obra de Dios y por ser del espíritu, vencerán una y otra vez
nuestros estancamientos e inercias. Tenemos que seguir proponiendo
con calidad y entusiasmo el atractivo y la belleza de nuestros carismas.
En este año dedicada a la vida consagrada, oremos al dueño de la mies
que envíe más obreros a su mies. Las vocaciones son un don libre gra tuito y sorprendente de Dios. Pero se trata de un don condicionado a
nuestra colaboración. La animación vocacional debe desplegarse en to das las direcciones, afrontando acuciantes problemas el acompañamiento personalizado y nuestros estilos de vida haciéndolos más creí bles y atractivos. Asumiendo los riesgos de una pastoral vocacional que
nos exige autoexponernos a los cuestionamientos del otro, mostrarles
nuestro mundo interior, desvelarles la belleza de vivir.
Difundir, popularizar la teología vocacional supone no reducir su cír culo de irradiación a las aulas de teología, a los despachos de los expertos o a la competencia exclusiva de los pastoralistas, sino abierta a
todos y en concreto hacerla descender a la comunidad, la familia y a la
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escuela, a a la catequesis, liturgia y oración, al lenguaje ordinario, a la
formación inicial, a los medios de información y comunicación. Nuestra cultura productiva nos presiona con sus automatismos, las máquinas
lo regulan casi todo. El buen animador vocacional ora y se compromete en serio con su tarea, por eso en medio de la penuria mantiene una
insólita fidelidad. La animación vocacional catequética está hecha para todos, dirigida a todos y realizada siempre. La vocación de cada persona es singular, dinámica e irrepetible.
El acompañante o catequista debe adaptarse a la peculiaridad móvil
de cada llamado. La pastoral vocacional debe estimular y apoyar todas
las iniciativas con una espiritualidad y formación permanente. Vivir la
vida como vocación es decir sí al Dios que llama a la vida, a la fe y a
la misión. La nueva evangelización nos dice el Papa Francisco: es una
invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus vidas y a ponerlos en el
centro de iglesia, estamos llamados a descubrir a Cristo en la conversión espiritual, en la intensidad del amor a Dios y al prójimo.
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El poder y la ciencia
“Se afirma que una carta a
Stalin dirigida por los padres
de Lysenko, publicada en
Pravda en 1936 expresa que
“fue muy difícil para nuestro
hijo Trofim conseguir
educación antes de la
revolución. Habría tenido
que seguir siendo un
jardinero toda su vida
de no ser por el régimen
soviético” “
José Albuja Chaves
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l 16 de enero de 2007 los Laboratorios Roemmers, en uno de
sus medios de promoción médico científicos publicaron, en
el capítulo Historia de la ciencia, un artículo de la autoría de
Esteban Magnani, en su columna Ciencia y política, con el título de “Stalin contra los genes: El caso Lysenko y la guerra de la biología soviética”.
A dicho tiempo la Unión Soviética ya se había desintegrado fruto de
las acciones de la perestroika y glasnost impulsadas por Mijail Gorvachov, luego de la caída del muro de Berlín casi a finales de 1989.
No obstante, el autor citado se demuestra interesado en aseverar que
desde el poder los gobernantes pueden torcer los principios científicos
ya posicionados y difundidos con el
suficiente respaldo de evidencias,
con el fin de dar pábulo a sostenerse en la cima a base de proclamar
inclusive principios frágiles y deleznables pero que los puedan asociar
a los fines esencialmente políticos
que les conviene, sin que para ello
la ciencia signifique limitante o es torbo alguno, pues la obsesión y
compulsión dominantes prevalecen por encima de todo acontecimien to que el hombre ha logrado descubrir y demostrar para ponerlo al ser -
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vicio de la humanidad.
Dice Magnani, que “casos como los de Galileo, Giordano Bruno o los
religiosos que hoy sostienen que los preservativos no protegen contra el
HIV, pueden dar la sensación de que los ataques dogmáticos contra la
ciencia son patrimonio de la Iglesia Católica. La realidad parece más bien
demostrar que el dogmatismo existe en todos los campos y que cuando
está asociado al poder puede provocar desastres. Un ejemplo de esta peligrosa conjunción lo ofrece el comunismo allá Stalin en la Unión Soviética, donde un pintoresco personaje logró que una suerte de lamarckismo anacrónico sobreviviera hasta bien entrado el siglo XX tan sólo porque, supuestamente, encajaba en los principios comunistas”.
Resulta que en el año 1927 el diario soviético Pravda había publicado una crónica que intentaba demostrar la capacidad de la Revolución
Rusa para lograr mejoras productivas en un país con hambrunas crónicas. De esta manera se reseñaba el hecho particular de un ingeniero
agrónomo descendiente de campesinos, llamado Trofim Lysenko (18891976), el mismo que sostenía haber logrado una milagrosa cosecha invernal de arvejas en Azerbaiján. “El gobierno, ansioso por lograr el apoyo de los campesinos, dio aún más repercusión a la historia de las arvejas y a las muchas que siguieron”.
El agricultor persistió con sus experimentos caseros y primarios, los
que se impusieron a campesinos de la Unión Soviética como la solu ción y panacea a todos sus problemas. Lysenko se dedicó a desarrollar
una teoría propia a base de sus supuestos hallazgos y se propuso con frontar a la propia genética soviética cuyos avances se sustentaban en
las leyes de Mendel, luego de guardar conformidad con la teoría darwi nista de la evolución de las especies y posteriores avances en el orden
de la citología. “El lamarckismo, es decir, la creencia de que las carac terísticas adquiridas se transmiten a la descendencia, empujó a Lysenko
a criticar cada vez más abiertamente el mendelianismo y a rescatar só lo algunos mecanismos del darwinismo, pero previamente retorcidos a
su antojo”.
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Las aseveraciones de Lysenko no habrían recibido ningún eco del
mundo científico y de la comunidad en general, así como de los responsables del poder que deben planificar el desarrollo de sus pueblos
basándose en adelantos científicos que no son ya un mito o una aberración humana, si no aparecía la mano de poder supremo representado
en Joseph Stalin y de un aparataje consolidado en la promoción y propaganda oficialista. Es así que la recompensa llegó por la vía política,
pues el agrónomo y campesino exitoso pudo lograr posiciones que generalmente estaban vedadas a quienes no comulgaban con ciertos principios sectarios aún a costa de desmentir a la propia ciencia.
Se afirma que una carta a Stalin dirigida por los padres de Lysenko,
publicada en Pravda en 1936 expresa que “fue muy difícil para nuestro hijo Trofim conseguir educación antes de la revolución. Habría tenido que seguir siendo un jardinero toda su vida de no ser por el régimen soviético”.
Entonces las aberraciones surgieron como generación espontánea
cuando el ya famoso “científico” soviético de marras afirmaba sin sonrojo alguno que la teoría genética “impedía pensar en una revolución”,
asunto que inflamaba el ego del líder y de los miembros más poderosos del partido, por lo cual se iluminaron totalmente para proclamar
una suerte de neolamarckismo propio y comunista, el mismo podía de mostrarse más acorde con las proclamadas ideas de emancipación de
la clase obrera.
“La genética, por así decirlo, no era capaz de asimilarse, según ellos,
a la dialéctica materialista, sino que parecía condicionar fatalmente a
cada individuo (y clase) según su condición genética. Incluso citaba a
Engels como si éste reforzara su posición: “Toda la teoría darwiniana so bre la lucha por la existencia simplemente transfiere las enseñanzas de
Hobbes sobre ‘el hombre contra el hombre’ de la sociedad al reino de
la naturaleza”.
Todo esto y más, resultó desmentido por los propios ideólogos de las
ideas comunistas que fueron puestas en la palestra desde los tiempos de
Vladimir Ilich Uliánov (Lenín), cuando se cita que: “En realidad, vale la
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pena aclarar, la idea de “evolución” tal como la planteaba Darwin es funcional al materialismo histórico (aunque podría no serlo y esto no desmentiría a ninguno de los dos ya que pertenecen a campos totalmente
distintos). De hecho, Marx comentó epistolarmente con Engels la calidad
de El origen de las especies e incluso le envió a Darwin una copia de El
capital con la dedicatoria “A Mr. Charles Darwin, de parte de su sincero
admirador, Karl Marx”. El ejemplar, salvo por las primeras páginas, fue encontrado intacto”.
Siendo las publicaciones de Lysenko aportes de recetarios, no dejaban
de encajar en la creencia stalinista
de que la práctica se encontraba por
encima de la teoría, tildando a los
investigadores de simples y peligrosos idealistas dispuestos a mantener
principios de que habían factores hereditarios en las células vivas que
se trasmitían por generaciones y era imposible de modificarlos durante
la vida del individuo.
“Él prefería recetas simples como enfriar las semillas antes de la siem bra para obtener plantas más resistentes, hibridaciones extrañas y cosas
por el estilo. Obviamente ninguna lograba el resultado esperado pero la
evidencia se opacaba con un nuevo sistema que sí, seguramente, en
breve daría frutos sorprendentes. Tantos fracasos fueron premiados con
la dirección de la Academia de Ciencias Agrícolas de la Unión Soviética en 1935, lo que le permitió empezar a quitar de su lugar a cualquier
científico que se opusiera a sus delirios.
Se conoce que en 1936 las confrontaciones entre las dos corrientes
biológicas se hizo franca y abierta a tal punto que el congreso interna cional de genética que iba a tener lugar en Moscú en 1937 se canceló.
“La persecución a los opositores se hizo cada vez más sangrienta y al gunos genetistas de renombre fueron enviados a Siberia. En 1948, el
“caso Lysenko” llegó a provocar profundas divisiones en el Partido Co munista Francés (PCF) entre quienes creían que debía haber una cien IMBABURA 61
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cia “proletaria” y otra “burguesa”. Incluso los camaradas que dejaban
abierta la posibilidad de que Lysenko no estuviera en lo cierto fueron
expulsados del partido”.
Lysenko ya convertido en siniestro y oprobioso personaje solamente
empezó a sucumbir y desequilibrarse con la muerte del también oprobioso Stalin en 1953, año en el cual coincidentemente los genetistas
Crick y Watson descubrieron la estructura del ADN.
“Los científicos hacían
cola para atacarlo. Incluso una leyenda incomprobable cuenta que el gran
físico Lev Landau, Nobel
de Física de 1962, le preguntó si creía que cortán doles las orejas a las vacas
por varias generaciones nacerían algunas sin orejas, a lo que Lysenko
respondió afirmativamente. Landau, presto, repreguntó: “¿Entonces cómo siguen naciendo vírgenes?”.
Claro que semejante personaje no desapareció fácilmente de la escena política. Su ocaso fue lento y progresivo. Estratégico, si se quiere,
gracias a que Kruschev lo protegió por conveniencia estricta.
Así, Lysenko 1956 se vio forzado a renunciar a la Academia de Cien cias de la Agricultura, a la cual llegó de la mano de Stalin y su troika y
recién en 1965 lo despidieron del Instituto de Genética Soviética.
Por coincidencia en aquel mismo año se celebró el centenario de los
hallazgos de Mendel y se levantó nuevamente en su ciudad natal, Brün,
la estatua que Lysenko había mandado derribar en 1950.
Afirma Magnani que “mucho más difícil fue volver a levantar la genética soviética”.
Cosas que genera el poder político y absoluto cuando enceguece a
los detentadores a nombre de la satisfacción de las necesidades de los
pueblos hambrientos o marginados de un buen vivir.
Lecciones que nos confiere la historia.
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La filosofía de la vida
“Para el General Solón
Espinosa Ayala, el homenaje
sincero de todos sus
coterráneos imbabureños,
reconociéndole como un
Servidor de los ecuatorianos
que, acudimos diariamente
en busca de una respuesta
ante la vida”
Luis Andrade Galindo
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reo que todos estamos de acuerdo sobre la vertiginosa
carrera llamada vida, frente a la meta inexorable de la
muerte, la que es común para los seres vivos. Mientras
vivimos tenemos que vencer una serie de circunstancias para cumplir el ciclo existencial, acostumbrándonos a convivir
con la enfermedad, que con el paso del tiempo, se vuelve rutinario.
Lo grave está, al recibir diagnósticos irreversibles como el cáncer,
que en su primera etapa no genera malestar alguno y pasa desapercibido para el común de los mortales, aunque elimina la paz y causa la normal conmoción familiar íntima. Luego viene necesariamente la etapa de lucha diaria, la confianza en el Creador para los creyentes, y un nuevo enfoque positivo a la vida, porque no necesaria mente termina por la noticia de esta terrible enfermedad moderna,
sino por tantas y tantas circunstancias ajenas a la dolencia.
Ésto me llevó indispensablemente a buscar el tiempo necesario y
las posibilidades de vida conocidas en el entorno, distrayéndome
con las actividades diarias que no faltan. Lo cierto es que, llegué co mo todos los afiliados al Departamento de Oncología del hospital
Carlos Andrade Marín, donde se inició el tratamiento a una metás tasis de cáncer de riñón, con sus normales cirugías, y una especie de
quimio oral. Luego de una primera etapa manejada sabiamente y
con gran sentido humanitario por el Dr. Eduardo León, se me trasladó al Hospital Oncológico de SOLCA que lo conocía al paso.
C
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Así llegué a un gigantesco complejo hospitalario que abarca: Consulta Externa, Laboratorio de Patología, Gastroenterología, Laboratorio de Citología, Imagenología, Laboratorio Clínico, Laboratorio de
Genética, Medicina Nuclear, Quimioterapia Ambulatoria, Radiote rapia, Cirugía, Pediatría Oncológica, Unidad de Cuidados Intensivos, y Hospitalización. Colmado de pacientes de esta terrible enfermedad, en todos sus pasillos, corredores, especialidades, laboratorios y la propia área administrativa. En ese momento pude comprender la esencia de la filosofía de servicio, frente a la vida, y lo brutal
de esta enfermedad que arrasa con la humanidad del siglo XXI, especialmente desde la plenitud de la vida, y más aún desde lo que
llaman tercera edad, sin excepción de hombres y mujeres; completándose el funesto panorama con inocentes niños y adolescentes. En
ese lugar, por encima de los esfuerzos, se sabe la hora de llegada y
se desconoce la hora de salida, ejercitando la paciencia en el amplio sentido de la palabra.
Ya llevo años de constante tratamiento y valoraciones, etapas alta mente positivas, crisis, saludos y despedidas sin retorno, con tantos
amigos que compartimos sonrisas y lágrimas. Hay necesidad que alguna persona le acompañe en semejante vorágine y coordinación
de la atención médica, laboratorios, servicio social, caja, emergen cia, hospitalización, capilla, parqueadero, etc. etc. Lo cierto es que,
es lo mejor que tenemos en el Ecuador, fruto idealizado por una Sociedad Privada sin Fines de Lucro, llevada sólo del Ideal de Servicio.
Para poder subsistir necesariamente se financia por pagos diferencia dos, controlados por el Servicio Social, para las personas que care cen de la protección del IESS, u otra Institución análoga, pudiendo
tratarse del mismo Sector Público.
Así, estoy en capacidad de hablar y ponderar con la experiencia
personal de largos años, que me ha permitido paradójicamente agra -
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decer a la catastrófica enfermedad por haberme acercado a la reflexión, sobre la naturaleza deleznable del hombre frente a la vida; el
gran valor de la convivencia humana en todos sus estamentos, al
aprovechamiento del tiempo, la realización familiar, la vocación de
servicio que tenemos los humanos y, sobre todo la cercanía a Dios,
como filosofía verdadera y positiva de vida al servicio de todos nuestros hermanos.
Los enfermos del cáncer no es que nos vamos a morir primero,
podemos hacerlo después de tantas personas que se creyeron intocables, o aferradas a lo pasajero de la vida, preocupadas en el
fortalecimiento de sus grandes comodidades y fortunas, bien habidas o malhabidas, que se quedarán en el planeta tierra, como
todo lo material.
Mientras tanto, con este testimonio quiero contarles sobre el sacrificado esfuerzo de los hermanos que soñaron servir a sus semejantes, lo hicieron y lo hacen con especial dedicación, demostrando
que los talentos recibidos al nacer, fructificaron en SOLCA y la lucha contra esta terrible enfermedad que, no sabemos, a qué se debe, con qué se cura, y cuál es el final. En mi caso estimo que puede
ser hereditario, mi abuelita materna murió de ello. Los costosos fár macos, tienen un ciclo de lucha , y al final se vuelven agresivos.
Unos se han curado según sus propias versiones, otros han muerto
en pleno tratamiento, o finalizado aquel. Lo cierto que todos debe mos morir materialmente, dada nuestra estructura humana, cuando
el Ser Supremo así lo disponga, para retornar al Padre, donde no hay
dolor, enfermedad ni muerte, retornando a la esencia de la vida.
Lo cierto es también que la enfermedad procede del mismo hom bre; por su actitud contra natura, frente a las leyes del entorno, co mo la tala de bosques, envenenamiento de ríos y del propio aire. Antes parecía imposible comprar una botella de agua para beber, y en
México, venden actualmente el oxígeno, para respirar.
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En su primera etapa, juegan serias posibilidades de control médico especializado; lo malo está en que no existen síntomas. Se sienten cuando el proceso es irreversible. Algunos son tolerables y otros
agresivos. Todo un misterio circunstancial.
Nos cuenta la historia médica del Ecuador, que allá por inicios de
la década del cincuenta, del siglo anterior, se presentan una serie de
trastornos repetitivos en la población, causando la muerte. Algo parecido a tantas rasantes epidemias, aunque algunos sostenían que
este trastorno existió siempre, llamándonos la atención por la modernidad del tema.
Lo cierto, es que este azote llamó la atención de personas vinculadas directamente al tema, llegando a la conclusión que se trataba
de un fenómeno universal denominado como cáncer. De esta manera, destacadas personalidades de la Ciencia Médica, con el soporte de prestantes ciudadanos, bajo una estricta filosofía de solidaridad
humana, analizaron el tema; y en la ciudad de Guayaquil, forman
una Sociedad de Lucha contra el Cáncer, con sus siglas SOLCA, el
siete de diciembre de mil novecientos cincuenta y uno, bajo el liderazgo del Dr. Juan Tanca Marengo. Sociedad a la cual el Estado le
encargó, mediante Decreto Legislativo del 15 de octubre de 1953,
la lucha anticancerosa en el país; lamentablemente sin el soporte
económico.
Con similar propósito, se estableció el Núcleo de Quito el 23 de
Julio de 1954, bajo la dirección del ilustre galeno Dr. Julio Enrique
Paredes, para auxiliar a la zona centro-norte del país, que compren día las provincias de Esmeraldas, Carchi, Imbabura, Pichincha, Co topaxi, Tungurahua, Bolívar, Chimborazo, Napo Pastaza, Sucum bíos, Orellana y Santo Domingo de los Tsáchilas.
El 18 de agosto de 1958 el Instituto del Cáncer abre sus puertas para el servicio al público, con una asignación presupuestaria de sete cientos mil sucres, con dieciocho empleados administrativos y de
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servicio, en el local de la antigua morgue de la Facultad de Medici na; junto al Hospital San Juan de Dios y bajo la dirección del mis mo Dr. Paredes; efectuando las cirugías en clínicas particulares que
facilitaron el empeño. En 1962 la Junta Central de Asistencia Social
concedió a SOLCA una Sala con capacidad de veintidós camas en
el hospital San Juan de Dios. El 4 de diciembre de 1963, se puso en
funcionamiento un quirófano, el mismo que laboró hasta mediados
de 1973 en que colapsó físicamente, por la fuerza del tiempo. En mil
novecientos ochenta y dos, se contrata los servicios en clínicas particulares, con costos que terminaron siendo prohibitivos.
Nos refiere el General Solón Espinosa Ayala, pundonoroso Oficial
del Ejército Ecuatoriano y talentoso ecuatoriano, vinculado a esta
honrosa causa, a raíz de una experiencia propia. Así, en el año de mil
novecientos setenta y nueve, se le designa por méritos como Presidente Ad-Honoren de SOLCA, en un momento difícil por la crisis
económica, la falta de recursos que le privaba la adquisición y renovación de equipos, instrumental y materiales, en todos sus necesarios
de lo simple a lo complejo; así nos comenta de la terrible posibilidad
para reintentar o fracasar, decidiéndose por lo primero a un costo
enorme; porque las circunstancias lo exigía, como el auxilio inmediato a centenares de compatriotas afectados por la enfermedad.
En 1980, se radicaliza la terrible crisis económica, obligándose a
trasladar a sus pacientes al Hospital Eugenio Espejo, y posteriormen te al Pablo Arturo Suárez. Ese mismo año,como paliativo, se sancio na por parte del Ejecutivo, el Decreto que destinaba el un cuarto del
uno por ciento sobre las Operaciones del Crédito Interno, para la lucha contra el cáncer a escala nacional; lo que satisfizo en la práctica por varios motivos.
Haciendo un paréntesis mencionemos que en el gobierno del Dr
Jaime Roldós, en 1980, se asigna una partida extrapresupuestaria de
ocho millones de sucres a favor de SOLCA, Núcleo de Quito, con lo
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que se adquirió un pequeño edificio que poco a poco se transforma
en el primer hospital de SOLCA, ubicado en la avenida De Los Shy ris de la ciudad Capital.
La penuria continúa hasta mil novecientos ochenta y ocho, cuando por gestiones de los directivos de Quito, se estableció a favor de
SOLCA del Ecuador, el impuesto del 0,25 del 1% anual a las operaciones de préstamos y descuentos, logrando que el rendimiento de
este impuesto se distribuya el 50% para SOLCA de Guayaquil, el
33% para Quito, y el 17% para Cuenca.
En mil novecientos noventa, se promulga la Ley Reformatoria de
la Ley de Control Tributario y Financiero, por la cual SOLCA participará con un 0.5% del 1% del impuesto sobre toda operación de
préstamos y descuentos.
En 1993, el Consejo Directivo junto a los directores y personal del
Núcleo de Quito, deciden sumar esfuerzos para hacer realidad la
construcción de un moderno hospital; que se inicia en septiembre
de 1996 y se concluye en noviembre de 1999, abriendo la atención
al público el 3 de enero del 2000, con una estructura física moderna en todos sus servicios que, ayudan a centenares de usuarios de
todos los estratos sociales, sin que sea obstáculo la falta de dinero.
Está situado en la actual avenida Eloy Alfaro.
A esta fecha el General Solón Espinosa Ayala cumplió 35 años como Presidente Ejecutivo, ad-honorem, de SOLCA Núcleo de Quito,
razón por la cual merecidamente, el Hospital Oncológico, más
grande del país lleva su nombre.
Estaría incompleto este recuento, sin mencionar la gran calidad
humana del personal Médico y de Servidores, exceptuando algunas
excepciones, especialmente en los de menores responsabilidades,
algo normal entre nosotros. Resalto la vocación, inteligencia y gran
sentido humano de mi tratante, la Dra. Tania Soria, para quien con signo mi agradecimiento y respeto, así como a tantas bondades que
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prolongan nuestra vida. Gracias al Coronel Benjamín Núñez Sánchez, Director Ejecutivo, y al Dr. Ramiro Hidalgo Rojas, Director
Médico.
Para el General Solón Espinosa Ayala, el homenaje sincero de todos sus coterráneos imbabureños, reconociéndole como un Servidor de los ecuatorianos que, acudimos diariamente en busca de una
respuesta ante la vida. En verdad SOLCA es VIDA y, la Sociedad de
Lucha contra el Cáncer se sintetiza en el símbolo guerrero de San
Jorge, sometiendo al dragón. Confiamos que SOLCA de Ibarra, tenga similar derrotero, o al menos ostente una gestión coordinada con
Quito a nivel de laboratorios, y otros; cuyos resultados sean puestos
en el sistema y atendidos por los tratantes de la capital, o viceversa,
en beneficio concreto de Ibarra y la provincia.
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La semilla de los
Hidrobo en Atuntaqui
“LOS SUCESORES
están integrados además
por uno de los mejores
requintistas de Ecuador,
como es RODRIGO
CEVALLOS y, su sobrina,
MARÍA ORFELINA, ambos
descendientes de la estirpe
Hidrobo Cevallos”
Gustavo Báez Tobar
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l Centro Educativo “Luis Ulpiano de la Torre” de Cotacachi
cumple ya 50 años de haber centralizado su esfuerzo en la
enseñanza y práctica de la Educación Musical, pues con ese
nombre inició su vida bajo la modalidad de Opción Práctica,
habiendo sido el señor Rubén Jaramillo Albuja el primer maestro de la
especialidad que puso la simiente del divino arte en el Plantel, que, históricamente ha pasado por diversas etapas dentro de su evolución,
pues, de Colegio de Bachillerato en Educación Musical, pasó a Colegio
de Post-Bachillerato, para ascender posteriormente a Instituto Superior
de Música, y que estuvo por algunos años dedicado a la noble misión
de formar docentes en Arte Musical, y que esperamos que lo esté por
muchos años cumpliendo el gran objetivo de encauzar la vocación ar tística de este sensible como espiritual Cantón. En la actualidad, el Plantel funciona en calidad de Instituto Tecnológico.
En su larga trayectoria, ha dado al país una pléyade de prestigiosos
maestros unos más destacados que otros, que han dado lustre al Plan tel que los formó y renombre a su tierra natal. Para no caer en injustas
omisiones, me eximo de la tentación de mencionarlos, pero anhelo en
esta oportunidad referirme a uno de esos íconos que honraron las aulas
de Luis Ulpiano de la Torre pues desde 1984 presta su invalorable ser vicio en el establecimiento en calidad de docente.
Se trata del prestigioso maestro EDGAR HERMINSUL HIDROBO AU LESTIA, nacido en Atuntaqui el l8 de abril de 1955. Sus padres: el des tacado maestro de la música, ejecutante multifacético, compositor y
E
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arreglista como fue LUIS HERMÓGENES HIDROBO CEVALLOS, Q. E.
P. D, y la Sra. Delia Aulestia. De este matrimonio nacieron, además,
otros destacados cultores del arte como: Mario, Teresa, María, Rosa,
Juana y Flora Hidrobo Aulestia, todos atuntaqueños, pues nacieron
mientras su padre fungía como Profesor de las escuelas primarias y Director de la Banda Municipal, gracias a la gestión de Arturo Pérez, en
ese entonces Presidente del I. Ayuntamiento anteño. Edgar pertenece
consecuentemente a la estirpe de LOS HIDROBO, nada menos que sus
tíos directos en línea paterna fueron: Marco Tulio y Carlos Armando Hidrobo Cevallos, que inscribieron sus nombres con letras indelebles en
el pentagrama nacional.
SU FORMACIÓN. La educación primaria la recibió en la recordada
Escuela Fiscal “24 de Mayo de Atuntaqui y la Secundaria en el Colegio
“Luis U. de la Torre”, aunque musicalmente Edgar desde muy niño estuvo rodeado de instrumentos musicales por la condición profesional
de su padre, pues hasta su hogar concurrían con frecuencia a los ensayos, los integrantes de la banda y otros conjuntos, razón por la cual educó su oído y su buen gusto para las manifestaciones del arte musical.
Fue un destacado estudiante de Educación Musical, habiendo demostrado tempranamente sus privilegiadas dotes en el canto y en la ejecución
de varios instrumentos, principalmente en la trompeta, debido a lo cual
era el integrante codiciado de conjuntos vocales e instrumentales, que los
había por supuesto en cada uno de los cursos.- El Luis Ulpiano de la To rre le otorgó el título de Bachiller en Música, pero además optó por el de
Docencia en Educación Musical, concedido por el Instituto Interamerica no de Chile, bajo los auspicios de la OEA. Posee también el título de Pro fesor de Educación Musical, acreditado por el CONESUP.
EL DOCENTE
Por sus méritos se hizo acreedor a Nombramientos de Profesor en las
materias de su especialización en el Colegio Técnico “17 de Julio”,
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“Oviedo” y “Betlenmitas” de Ibarra, para, en febrero de 1984 obtener
el nombramiento de Profesor de materias técnico musicales en el propio establecimiento que lo formó; tarea noble y gratificante que la desempeña hasta la presente fecha.
Su vida profesional y su espíritu de superación le han dado oportunidades múltiples para recibir y aprobar diversos cursos de mejoramiento profesional, y modernas técnicas de enseñanza que le han permitido
trascender con solvencia en la sublime tarea de educar.
Su robusta formación le ha permitido entregar sus conocimientos en
la Dirección instrumental. Su buen gusto artístico se plasma en excelentes arreglos para grandes grupos integrados por los más variados instrumentos. Realmente el arreglista es un creador, un recreador de las piezas que toma a cargo, para conferirlas nuevas imágenes, como nuevos
joyeles modelados con exigencia a las necesidades de los pupilos, pero, y sobre todo, para conseguir los acordes perfectos que conduzcan
al oído al goce de las más dulces melodías.
Su bien modulada voz hace que sus interpretaciones románticas y
sentimentales, principalmente, merezcan la admiración de propios y
extraños, de los más exigentes gustos. Y por supuesto, es un medio didáctico para encauzar a sus discípulos por los difíciles senderos de la
educación del estilo y el buen gusto artístico.
SU ESPLENDOR COMO ARTISTA
Quizá no sabríamos aquilatar con certeza cuál de las facetas ha sido
la más brillante de este gran artista, si nos referimos a la de Director ha
formado excelentes grupos artísticos como la Banda Juvenil del Instituto
“Luis Ulpiano de la Torre”, y ha dirigido las Bandas Municipales de Cotacachi y Otavalo, en las que ha dejado impresa su huella de profundo
conocedor del arte. Como integrante del Trío Voces del Ecuador o del
Trío “Los Sucesores” ha brillado por su bien timbrada voz y acoplamiento, principalmente en este renombrado Trío, me refiero a “Los Suceso -
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res”, cuya existencia ya rebasó las tres décadas, fue creado para honrar
la inigualable figura artística de su primo Homero Hidrobo (hijo de Marco Tulio), quien fuera integrante del afamado Trío “Los Reales”. LOS SUCESORES están integrados además por uno de los mejores requintistas
de Ecuador, como es RODRIGO CEVALLOS y, su sobrina, MARÍA ORFELINA, ambos descendientes de la estirpe Hidrobo Cevallos.
Es un estacado saxofonista, su instrumento predilecto, con el cual ha
realizado innumerables presentaciones como integrante de grupos orquestales, prueba de ello es las grabaciones en CDs con sus preciosas
melodías que llenan el alma y dan razón a la alegría de vivir.
REPRESENTANTE A NIVEL INTERNACIONAL. Como integrante de
valiosos conjuntos artísticos, con sobra de merecimientos, ha representado a Imbabura en varios eventos nacionales; inclusive, en l978 acompañó a los Juegos Panamericanos de Venezuela; AOTEC, México, en
l983. Realizó una gira internacional por Perú, Chile y Bolivia con” Muyacán del Ecuador”, 1973. Ha representado a los Clubes UNESCO en
España, 1981. A Estado Unidos de Norteamérica, con fines artísticos ha
viajado en 1984, 1989, 1996, 2000 y 2005.
TRABAJOS EDITADOS. Debido a sus conocimientos y experiencia
profesional ha plasmado en obras muy necesarias para la enseñanza y
práctica de la música, así:
- Texto de estudio de transporte y organología
- Texto de estudio de acústica musical
- Método de saxofón
- Arreglos musicales para bandas de paz
- Música infantil (inédita)
Ha compuesto la música de varios Himnos, entre ellos el de la Liga
Deportiva Cantonal de Cotacachi y de la Universidad Cristiana, cuyas
letras tuve la satisfacción de escribirlas.
Tiene a su haber varios trabajos discográficos, muy brillantes y de gran
acogida en donde sobresale como solista o como integrante del querido Trío “Los Sucesores”. En un LP, grabó variada música nacional con
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la Banda Municipal. Y, en 2005, un CD con la Banda Juvenil del Insti tuto Tecnológico “Luis Ulpiano de la torre” en el cual podemos apreciar
hermosos arreglos del Maestro Edgar Hidrobo, música nacional e inter nacional; entre esas inspiradas piezas constan algunas de su autoría co mo el bolero “No quiero que te vayas”, el Sanjuanito “Pailatola” y la
Suite “Jatun Taqui”, claramente dedicadas a la tierra en donde vio su primera luz, Atuntaqui.
El año pasado, 2014, Edgar lanzó su último trabajo discográfico, ÚNICAMENTE TÚ, con el auspicio de la Prefectura de Pichincha, que compila canciones del pentagrama latinoamericano, y publica, además,
una hermosa creación de su talento como compositor: Fiebre de amor,
con ritmo de bolero; a esto se suma, como maravillosa sorpresa el estreno de su hijo Danny, no solo como director de producción y dirección general, sino como un promisorio compositor de música, pues, publica como una primicia dos preciosos boleros: Me gustas y La voz que
se levanta.
Edgar Hidrobo cumplió 40 años de vida artística y en su fructífera tra yectoria ha recibido varias condecoraciones y reconocimientos en mé rito a su incansable labor cultural y difusión musical, medallas y reconocimientos entre los que destacamos los otorgados por: La Asociación
de Maestros Mecánicos de Imbabura, INNFA de Cotacachi, UNE nú cleo de Imbabura, Club Nacional de Cotacachi, Colegio “Luis Plutarco
Cevallos” de Quiroga, Consejo Provincial de Imbabura, Escuela Santa
Luisa de Marillac de Atuntaqui, Banda Municipal de Cotacachi, entre
otros reconocimientos más.
Sentimentalmente, Edgar Hidrobo unió su vida a una distinguida da mita, exreina de Cotacachi, Gladys Guzmán Moreno, hija también de
un recordado músico integrante del Grupo “Cotacachi”, Tarquino Guz mán Flores. De ese matrimonio nacieron Danny Francisco y Edgar Iván,
de quienes solo el primero de ellos, Danny, es uno de los magníficos re presentantes de la gran dinastía que esperamos no se extinga jamás, por
el bien de la música y por la alegre tradición de los pueblos.
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Artistas imbabureños
“La Casa de la Cultura
Ecuatoriana, Benjamín
Carrión Núcleo de Imbabura,
ha sido una de las pocas
instituciones en la provincia
que han ayudado a visibilizar
el trabajo tesonero de los
trabajadores del arte,
podemos ver que en las
instalaciones de nuestra casa,
están expuestas obras de
algunos de los grandes
artistas imbabureños
que han dejado su huella”
Paola Cabrera Zuleta
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“Bienaventurado el que no cambia el sueño
de su vida por el pan de cada día”
Facundo Cabral
ajo el cobijo del taita Imbabura y rodeados de hermosos
paisajes, lagos y lagunas, habitan grandes artistas, talentosos músicos, pintores, teatreros, poetas, bailarines, escultores etc., de alta calidad, que han sobresalido local e
internacionalmente. Es por ello que se denomina a nuestra provincia como la cuna del arte.
La Casa de la Cultura Ecuatoriana, Benjamín Carrión Núcleo de
Imbabura, ha sido una de las pocas instituciones en la provincia que
han ayudado a visibilizar el trabajo tesonero de los trabajadores del
arte, podemos ver que en las instalaciones de nuestra casa, están ex puestas obras de algunos de los grandes artistas imbabureños que
han dejado su huella, vemos una casa llena de arte y un arte bien
hecho a fuego lento y solido, son huellas de hombres y mujeres que
han aportado y aportan a la cultura de nuestra provincia, son los que
hicieron, hacen y harán historia.
Cuando me pidieron escribir sobre los artistas Imbabureños, hice
un análisis de a quien puedo considerar un artista de verdad, por el
cual preferí no exponer nombres para no herir susceptibilidades, pe-
B
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ro como dice el dicho, al que le calce el guante que se lo chante!
Pero, qué es ser un artista?
Durante este recorrido colorido y muchas veces gris del arte, he
podido diferenciar quienes son los trabajadores del arte conocidos
como Artistas, son aquellos y aquellas que día a día luchan por que
su arte sea reconocido y sea valorado como cualquier trabajo, son
los y las que batallan constantemente con los desplantes de la burocracia, son los y las que se niegan a aceptar propuestas baratas por
quienes confunden el arte con eventos de tarima, son los y las que
han tenido que dejar a sus familias, hijos, amigos, por seguir en este espinoso y alegre compromiso, aquellos y aquellas que abandonan la comodidad de una oficina, o de un trabajo común para pasar horas y horas en sus talleres, salas de ensayos, estudios de grabación, en sus escritos. Aquellos y aquellas que no tienen horario fijo
para hacer de su arte un estilo de vida que trasmite belleza.
“¿Donde está la belleza? Allí donde uno tiene que querer con toda la fuerza de voluntad; allí donde uno quiere amar y perecer, para que tal imagen deje de ser nada más que imagen. Amar y perecer; desde todas las eternidades lo uno está ligado a lo otro.”
Friedrich Nietzsche.
Así es, el tiempo, dedicación y pasión con la que trabajan hacen
que su arte sea de una calidad estética que deleite a la ciudadanía,
una calidad y belleza que no solo se perciben en sus obras, en sus
cuadros, en su música, en sus poemas, etc., sino que se reflejan también en sus vidas. Ese arte bello que muchas de las veces no se pue de explicar pero que se lo siente y definitivamente transforma al es pectador.
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Imababura tiene esos grandes artistas, y saber que lo hay, verdaderamente tranquiliza y motiva a seguir luchando con el arte, a asistir
a exposiciones, a escuchar su música, a leer sus libros, a ver sus
obras, el arte y la cultura no debería descender al pueblo, debe elevar a un pueblo, es por eso que es un orgullo para mí saber que hay
este tipo de artistas en mi provincia.
Hay que reconocer también que hay muchos artistas que tuvieron
que viajar para poder cumplir sus metas, y que seguramente son bueno embajadores, pero aplaudo a los que se quedaron a pesar de todas las carencias y dificultades para desarrollar su trabajo, aunque los
procesos sean más largos, ellos no ven alucinados el mundo, ellos
hacen que el mundo vuelva su mirada hacia su arte, aplaudo a todos
los que no usan el arte como negocio de feria, o para venderlo como
artesanías o plato típico, aplaudo a quienes son irreverentes, a quienes exponen su arte sin miedos a restricciones, quienes se caen, se
levantan y siguen en el camino sin perder de vista su objetivo.
Artistas Imbabureños valoremos nuestro trabajo, no lo regalemos,
si no lo hacemos nosotros, quien podrá hacerlo?
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Juan Montalvo
“Montalvo será siempre
un estremecimiento,
una onda de latido en el
corazón de América, fue
engendrado por la
revolución y la engendró
a su vez; se dirigió a
despertar a los millones
sin voz, y a arrojar en el
pensamiento el milagro
de la duda; rasgar las
densidades de la noche para
que floreciesen las auroras”
Jorge Isaac Cazorla
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mbato, 13 de Abril de 1832... Suelo tapizado de vides,
pomares y fresas. Zona de verdura y vegetación, marcada con cierto sello de austeridad, como pudor de la naturaleza. Allí álzase el moral fresco, el olivo santificado
en su savia, el ciprés de manos plegariantes, el nogal ceñido por los
brazos de la granadilla; los frutales amables, junto a los árboles de
la floresta, tristes amigos de la soledad. Campiñas arropadas de cereales crasos; con fuentecillas que rompen sus cristales por los prados tachonados de violetas y amarantos, y músicas rumorosas de
colmenas del Himeto y del Hibla. Balan los recentales, y las alas de
los pájaros raen la claridad del silencio. Sierras altas, en cuyas cercanías forman frondosas huertas; molinos de trigo, casas campesinas
y sementeras que granan mazorcas de oro. Y en medio la ciudad,
amazona sonriente, se recuesta sobre una loma; sus iglesias y alquerías se estremecen con el temblor de las plegarias; y los montes pin gües e inflamados de ocaso se abaten para que las miradas flechen
de azul pulido de los Andes. Tungurahua, Carihuairazo, Runtún,
Chimborazo... con sus nieves perennes templan las llamaradas del
sol, y con sus antorchas barren las tinieblas de la noche. Más allá...
Yambo, el lago quieto y aislado, en el que no se espejean los luce ros ni arpegian barcarolas, yace, como salobre lágrima desprendida
de la raza, en las manos paleolíticas de los Andes. Y hacia el Orien te... un venaje de ríos, arroyos y vertientes, que con sus hachas de
A
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plata rompen la turgencia de la cordillera para rendir tributo al Río
Mar de Las Amazonas.
En esa fecha y en ese vergel nació Juan Montalvo. Efímeros son, como todos los apóstoles, el día, la hora y las circunstancias de su nacimiento. Ellos no nacen cuando el alba hiere a sus ojos sino cuando alumbran a la humanidad con ellos. Si hubo sangre noble en sus
antepasados, cayó a borbotones en el pecho de Don Juan, Pero pudo más en él, el regurgitar de los volcanes, la violencia y furia de las
cascadas, los hondos terremotos de energías telúricas, los huracanes
ciclópeos que bruñen los volcanes, y los ríos desgajados por los gollizos de las rocas vivas. Hombre singular, absorto en su callada labor, noble y docto, artífice de su propia vida. Muy pagado de soledades, vivió siempre bajo la pesadumbre de la gloria. Sutil en el pensar,
claro y castizo en el escribir, con noble e inflamado estilo, en el que
se mezclan la pasión del habla de Cervantes y la petera y épica habla del Campeador; el choque de tizonas, las rudas canciones de gesta, el son cadencioso de los viejos romances, y los odios incendiarios
del estéril fanatismo de Castelar, Rebelde, con esa soberbia que no
amansa hambres en el plato de lentejas, sino con la que diviniza a la
libertad; con esa sublime cólera que la Historia descubre, tras la cetrina frente, en la estatua rediviva del de la Triste Figura.
Montalvo será siempre un estremecimiento, una onda de latido en
el corazón de América, fue engendrado por la revolución y la engendró a su vez; se dirigió a despertar a los millones sin voz, y a arrojar
en el pensamiento el milagro de la duda; rasgar las densidades de la
noche para que floreciesen las auroras. El inventó la guerra de nervios, esa celeridad con que una idea se trueca en fe, y ésta en grito
de combate y de victoria. En su alma grande todo es desproporcionado y sin mesura, en tanto que el vaso corporal no tiene la consistencia que exigen las tensiones del espíritu. Tenso y valiente, con aletazos de pujante albedrío paralizó de terror a la Moral y al Dogma.
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Hombre de carne y sangre, henchido de violencias a veces animales,
de carácter díscolo, no supo sino acometer, pelear, destruir. Decía el
Estagirita que el hombre sin virtud es la criatura más salvaje-, y en sus
pasiones indómitas, las más perversa de las bestias. ¡La pasión, de la
que el bruto y el niño carecen, es el triste y funesto privilegio del
hombre; y ante ella sólo toca domeñarla o ser su esclavo.
Escritor, teólogo y moralista? se sintió juez del bien y del mal. Ideólogo “que amó a la humanidad y no soportó a los hombres”, estuvo
siempre dispuesto a imponer su sistema mental. Profeta que dictó
oráculos intolerantes a la contradicción, Carácter enigmático, lleno
de sorpresas y decepciones, fue para si mismo, pero mucho más para su generación y país, un peso muerto, según Crespo Toral: “Aunque la evolución del escritor iba hasta donde le encumbraba la soberbia, no supo advertir que el manejo de las minucias de su pequeña patria y la morbosa preferencia por maltratar a los hombres y las
cosas de ella, perjudicaba el intento de merecida supremacía del literato ecuatoriano; merecida por lo gallardo de la forma, los donaires y preciosidades del estilo y la limpia vena del lenguaje. La política y el pensamiento del siglo pasado en nada adelantaron con el
aporte enorme de este hombre misérrimo en finalidades”. Ser contingente el hombre, enloquecido por las miserias, en el que la muerte
marchita el vivir, y que a pesar de ello, anhela poner “su trono sobre
las estrellas y semejante al Altísimo”. El que padece alienación mueve a lástima; mas la locura del soberbio provoca a risas y a escarnio,
porque de donde pretende sacar estimación, obtiene vergüenza y vituperio. La ciencia de la verdad es la humildad, y ésta, la única grandeza del alma; mientras que el orgullo es su pequeñez. Locura e insania del espíritu es ensoberbecerse, empero particularmente después que la Hipóstasis del Verbo se encarnó en la Historia.
Hay en Montalvo una tendencia serpentina que repta, ondula y se
enrosca» Su gesto despreciativo se compara al de Júpiter al oír croar
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las ranas. Nació con alas aquilinas y con corazón de tigre. En su naturaleza se encuentran rasgos de prócer, ímpetu de pirata y orgullo
de Luzbel. Testa altiva de espaciosa frente, cabello endrino de tupi dos tirabuzones-, y una mirada que pisotea heráldicas grandezas-,
de ingeniosa y cruel mordacidad, genio agresivo y atrabiliario, nictálope, llegó a convertir en guasa hasta la propia sal de las lágrimas
duro y tallado como un mármol, esbelto y flexible como una espada; fino y arrogante como un gran señor. Le dominaba el impulso a
la fuga, el pujo invencible de salvaje libertad; ese sentimiento de la
horda, rebelde a toda ley, a todo beneficio y a toda gratitud.
Misionero político, luciferino e ingenioso; sintió en el tuétano la
herida de su patria, ese arrancar el oro y la sangre de una raza en
servidumbre irredenta, y de su pluma se alzó un grito de dolor-, ¡Libertad!, en medio de un orfeónico concierto de gaitas castizas” Y en
los pendones de su elocuencia y con las flechas del sofisma no temió sacrificar la misma verdad. Fue arco y cuerda elásticamente tensos, con energías, listo para la respuesta al grado de violencia con
que le forzó el odio, destrozador del corazón. Desconoció la sinceridad, el más noble de los sentimientos, el aroma y flor del espíritu.
El arte tanto más encumbra cuanto refleja y es la forma sensible y
bella de la verdad. Menéndez y Pelayo no encuentra en el “sofista
brillante” sino la preñez altísona de la retórica. Montalvo apareció
como un conjunto de vórtices biológicos e históricos en los que se
agita su vida, y en los que, al fin, Dios lo zarandeó hasta ajar el pe nacho de la soberbia y la rueda de la vanidad, como si fueran hojas
secas pisoteadas por su huracán.
Fue un corazón que abdicó en los sentidos, que descendió a sangre fría por los derrumbaderos de la perversidad mendaz, obedeciendo a un sistema forjado en las alturas de la metafísica; y que vi vió en el abismo, a sus anchas, sin sentir el asco saludable de la in mundicia y sin fijar tristemente los ojos en la cima desde donde ca IMBABURA 61
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yó. Y por la angosta boca de sus pasiones, convertida por ensalmo
en cráter, lanzó un volcán con todo el núcleo de su lava hermosa y
enrojecida; como si el infierno vomitara por allí, de una recia bocanada, junto con el mar de fuego, el odio represado en sus antros.
Montalvo es uno de esos seres a los que se ama o se odia por la
calidad misteriosa que irradian aún desde ultratumba; nada ni nadie
logró embotar los fríos aceros de su nerviosa y delicada naturaleza,
de la perspicacia de sus órganos receptores. Temperamento, el suyo,
hecho para la imaginación creadora en enérgica irradiación, como
la electricidad de una onda, sobre el trágico destino de un pueblo.
Su misión en la Historia empapa en sangre y odio las orgullosas
ideas del siglo XIX; y a fuerza de razonar la sinrazón de la razón humana llega, enflaquecido el juicio, como el andante de La Mancha,
a la imposibilidad de la Metafísica, de la que ningún espíritu se redime. Y cuando hubo de sonar la hora providencial de su gloria, del
triunfo de la “ciencia montalvina”, de su ideal libertario, no fue sino
para hacer más duro el contraste del vacío y soledad interiores; de
esa su vida ahita del instinto, que le obliga a exclamar que todo era
viejo y caduco bajo el sol, y que es vanidad buscar en el arte y en
la ciencia lo que prometen y no fían, y únicamente lo cumple Dios.
Y sólo entonces las lágrimas le caen por dentro, como gotas de plo mo derretido, sobre la marchita carne del corazón, ¡Lástima que el
porvenir no pertenezca a los Césares, sino a los apóstoles de ideas
valientes, verdaderas y agresivas como espadas!
Sacerdote laico, zahorí, de la maligna nostalgia del mundo, místico naturalista, derrotado en la batallas de la vida por el ansia de al canzar victorias en los combates de la idea. De rostro triturado por
viruelas, poseía un valor diabólico para mentir conscientemente y
de manera profunda. El odio, como beleño, estuvo siempre en sus
arterias hasta que murió inulto en la miseria del rencor. Lástima que
el zócalo de su gloria esté bordado con los arabescos literarios del
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panfleto. Amaba al liberalismo, y creía en la Iglesia cuyo rostro humano tanto le asustó; y mientras con ahínco exaltaba la santidad de
Ella, con igual empeño hundía la clava de la pluma en el corazón
del Dogma, Los iconoclastas del siglo XX inauguraron la literatura
montalvina como la única capaz para ahogar la verdad en un intran quilo océano de duda, en la soberbia alienación de la calumnia. Escritor de versatilidad voluntariosa y torcaz, tuvo hambre de lo Absoluto y a la vez se empeñó en desdeñar el misterio, para así incendiar
el país en lucha ideológica y fratricida, en guerra de exterminio. Lucha en la que los tueros del vivac chisporrotean todavía en el rescoldo del odio, sólo porque Montalvo, estudioso del Evangelio, jamás
lo leyó con el corazón.
Vivió asperezas y desabrimientos; ruda prueba de la que salió su
alma demostrando ser de las escogidas. Si el infortunio lo avinagró,
soliviantándole con ponzoñas, patentizó que eso fue algo subalterno, un desquite de la inclemencia exterior, mientras él se recreaba
al calor de los radiantes luminares de su firmamento espiritual. Espíritus de este temple sienten placidez en la tortura y vigor en la paciencia, porque aprisionan sus tristezas, embotan los acerbos aguijones del dolor; y vierten las tempestades del corazón, como Rodin,
en el alma de la piedra; o en la miel del lenguaje de Castilla, de cu yas doradas ánforas extrajo Montalvo la dulzura cortesana de “El Es pectador”, porque el castellano es el idioma que mejor se adaptó al
proceso evolutivo del Ambateño, merced a la riqueza de su léxico,
a la flexible holgura de la sintaxis, a la extensión de su escala fónica, propicia para la solemnidad enfática y para la festiva travesura,
para las ternezas del madrigal como para los trenos pululantes de la
elegía; abundante de heroísmo en los corceles guerreros de Choca no que relampaguean con sus callos en los riscos de los Andes; e hipante de sollozos entrecortados en la “Coplas” del Conde de Pare des. La vida pasional de Montalvo quedó sembrada en locuciones
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exactas, en imágenes animadas, en graves sentencias estoicas, en giros amplios y gallardos, con alambicadas sutilezas e interpolaciones
extremas, con ágiles donaires hasta pecar de zafio e insultador. El
hombre, la pasión y el verbo es la dura trilogía que forjó en yunque
el alma de don Juan; tan sólo sus pensamientos lucieron en esa noche interior. El se sintió inflamado por el odio, por el amor a la justicia, por los fuegos fatuos de la sensualidad... Todo ello engendró a
una criatura en la vísceras de la forma; y ésta es lo único que perdura. Todo pasa y se pudre en el sepulcro blanqueado de la Historia;
sólo la belleza es eterna. La gloria y el batallar de Montalvo yacen
en el trágico silencio de la derrota o de la muerte, mientras la forma
estética perdura en los mármoles hieráticos del verbo.
El influjo del estudio de la lengua castellana echó sello indeleble
en la formación espiritual de Juan Montalvo. Fue verdad la paremia
de Baltazar Gracián: “Habla, si quieres que te conozca”. Es la lengua un perpetuo misterio y la palabra un abismo alucinante. Y él fue
un artesano de la más espiritual artesanía, la del lenguaje; con el que
izó temprano la bandera de la libertad contra las peores cadenas del
Ecuador: el despotismo y la ignorancia. El estilo montalvino con procedimientos heteróclitos, construcciones arcaicas, vocablos castizos
añadidos a la vertiente lingual, adueñado de una sensibilidad litera ria, en una época de galiparda y solecismos; es de una prosa señera
con descripción de pechería; lengua de señorío y majestad; idioma
excelso de Castilla. Palabra madurada con fermento clásico, y no en
agraz neológico, con que arrojó por la escala de desvalorización los
matices despectivos, desde la ironía al escarnio, pasando por la bur la mordaz de la polémica. Palabra española, balbuceo en la Recon quista; sabiduría en Alfonso Décimo, épica broncínea en el batallar
del Mío Cid, heroísmo y aventura en los Cronistas de Indias, derecho en los Fueros, rudeza en el Mester, languores de martelos divinos en la mística... Libros de oro de Juan Montalvo, escritos en pro -
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sa de oro, que coronan a su autor como uno de los ingenios más disertos de América y son el monumento lingüístico y espiritual más
grandioso de los anales de la raza.
El silencio y la esperanza son fuerzas que estabilizan y aploman el
espíritu, son energías que en serenidad recogen y templan los nervios humanos y que pueden sumar fortaleza a las tensiones divinas.
La soledad es la atmósfera de las almas grandes. Así como se mueve de mezquino el tráfago de la ciudad, así mismo nada hay divino
en la naturaleza para fortalecer, pacificar y elevar las miserias humanas como el silencio y la serenidad de los campos, de los bosques y
de los rastrojales. El silencio es el sello de las obras de Dios, y es más
deseable que la palabra en un mundo insensato como el nuestro;
porque el paisaje tiene alma y pulso; rostro, la soledad; lengua, el silencio; y “lágrimas, las cosas”.
El mundo para Montalvo fue sinónimo de agresión continua. Categoría mental, degustada y preconcebida por su autor, como “seudoagresión” y “orgullo”, no alcanzó a modificar su realidad. ¡Cómo
sufrió y gozó el Cosmopolita en los exilios, ostracismos y pobrezas...
voluntariamente impuestos por su espíritu masoquista!. En todo acto se mostró agresivo y soberbio, hasta clavarse, como escorpión, la
propia ponzoña de su pecho. Fue un “Coleccionista de injurias” a
las que opuso la luciferina respuesta del odio. No aceptó dignidades
ni resposabilidad alguna en la conducción de la política o de la Re pública; tenía fe en su destino de artista, en su anhelo innato de inmortalizarse con los garfios de su pluma; como los depresores, con
el estilete de las garras. llevó, en lapsos, la antigua usanza socrática
y la austeridad de los estoicos y, como el ateniense, se sustentaba
con las dádivas del sol; “un puñado de aceitunas y un sorbo de agua
clara, mientras se perdía en el dédalo de sus moradas interiores, co mo un atlante en las cavas centellantes de Vulcano.
Caminó siempre cojitranco, preciándose de espetado, escaso de
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miradas, ahorrando cortesías, mortificado de hablar, tartajoso. La
bravía condición de su temperamento lo llevó a luchas y contiendas
que constituían la modalidad característica de esa época. Ataques
que merecían respuestas y batallas, cuyas armas mortíferas estaban
en el sarcasmo atroz, en la burla sangrienta, en el soneto cruel, en
el pasquín anónimo... que nada respetaban ni ante nadie se detenían. Montalvo, de ancha y rasgada conciencia, fue una mentira con
alma y una fábula con voz. Su justicia, espantosa; su malicia, ingrata; su incredulidad, resoluta y ciega, y su blasfemia, insolente y tirana. Jamás abatió la cerviz ante Instituciones y hombres del Ecuador,
de América, de España y de Europa; en esto se diferenció de Cervantes que siempre fue un pedisecuo de poderosos.
Tartamudo el Ambateño, como El Manco, no sobresalió en tertulias y consejas familiares. Sin propensión para el certamen de la
zumba o interlocución peripatética, por timideces invencibles y lengua estropajosa, se abstuvo de cruzar razones en palestras o paliques, de echar párrafos y chascarrillos en íntimas camaraderías con
el poeta Julio Zaldumbide o con el político Gómez de la Torre. Era
Montalvo, en frase de su maestra de estilo, Santa Teresa de Avila:
“Un callar con pesadumbre”, alimentado de realidades acerbas, con
vida proscrita y cruel, con sensaciones dolorosas y vividas en autén ticos detalles, siempre hermético y zahareño, sin poder derramarse
por ese su hablar cansino y torpe. Desparramó estos fermentos repri midos y volcánicos, dignos del Psicoanálisis de Freud, por estampida de prosa oratoria y fisgona, en artificio de ideas e ironías veneno sas, exprimidas por el padecer como si exudara execración y odio;
pero aspergeante de centellas mensajeras del infinito y como una
postrer vehemencia para alumbrar las tempestades del espíritu. Los
dos, Cervantes y Montalvo, estériles en versos artificiosos, fuera de
“Numancia” y “A la Virgen de Baños”, generadores de una poesía
hidrópica y conceptista que lastimó el arte de trovar, fueron águilas
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caudales en la fulgente tempestad de la prosa.
Su voz austera, robusta, draconiana, se alzaba siempre para purificar la atmósfera corrompida por el olor de la sangre y del incendio.
Esa misma severidad adusta y catoniana, y la propensión pertinaz a
anatematizar tan despiadadamente las consecuencias prácticas del
dogmatismo, le merecieron amargas censuras, censuras formuladas
a un prosista que personificó el carácter histórico de su tiempo; lleno de ráfagas de aquella ira que dominaba a los liberales, al morder
la dura y acre corteza de la Escolástica.
Los grandes acontecimientos humanos provienen, por lo común,
de espíritus fuertes, de almas de recio temple y henchidas de robusto aliento, que ascienden de repente, y por sendas desusadas a las
cimas de grandeza; corazones dotados de riguroso empuje son también los que, perdido el rumbo conductor a superior altura, se despeñan al abismo del escándalo, a la abyección de la miseria. De
hombres vulgares jamás cabe esperar glorias y desastres que asombren. A pesar del carácter excepcional y prodigioso de Montalvo,
hay tal cantidad de elemento humano en su historia que la hace paradójica; de suerte que nadie puede sustraerse a esa atracción que
concentra y aduna lo grande y lo pequeño, los denodados arranques
del alma y flaqueza de la carne; el vértigo de la pasión que ciega, y
la exaltación de su espíritu, que habla de la historia, a las estrellas,
y apostrofa a las olas del mar; interpreta el lenguaje de las aves y responde a los rumores de las aguas; pues posee en tan alto grado el
sentimiento de la naturaleza, que realiza la grandiosa concepción
platónica acerca del hombre, siendo la pupila de todo lo que no ve,
el oído de todo cuando no oye, la lengua de lo que no habla y el corazón del mundo inerte. Montalvo, más que un individuo, represen ta la actividad y el espíritu de una raza.
De ahí que como Humboldt y d'Orbiny, que se volcaron sobre la
naturaleza americana, Montalvo creyó que no había más patria que
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la hermosísima de Ambato. El hombre y el mundo constituyen, no
el dualismo abismático, siempre en hostil oposición, como creen los
anacoretas y las teosofías contemplativas, sino una maravillosa unidad fácil de comprender y de sentir. Ambato, de aguas torrenciales
que se despeñan en el cóncavo de los tajos, tras las montañas y los
siglos; de volcanes bruñidos por el cincel del rayo y que se comunican en los espacios con fuego, truenos y lava; de vendavales pavorosos que estallan en las crestas de los Andes como un magno y apocalíptico coro de profetas. Ciudad de soledades campesinas, de surtidores que se desflecan en diamantes deshojados; de harturas de trigo en la preñez de los collados, de pastos gruesos y abundantes sobre las erguidas cumbres; de zumo de la vid en las bodegas del monte, mientras a la sombra de los granados ramonean las greyes; de
eras de plantas sembradas en jardines, por legiones de legiones, como las estrellas de los cielos, sin que las espinas pongan aspereza en
los caminos ni los abrojos funden sus raíces en la fertilidad inagotable del suelo; de palmas y azucenas, en resplandores de martirio y
castidad; de manzanos floridísimos sin mordedura de serpientes; de
piteras enhiestas que guardan la heredad, cubierta de nevadas virginales que caen de floridos ciruelos y cerezos. Ambato, que embriaga de caridad el corazón de sus hijos, un coetus Stellarum: ALMA CIGA DE LUCEROS, de pétalos, de volcanes y de espíritus, fue la
eterna novia de Montalvo. En ella nació y vivió como un hombre; a
ella retornó como hijo pródigo; y en ella duerme en la augusta paz
y silencio de la muerte. ¡Sólo ese silencio es sublime para él y todo
el resto... vanidad!
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holística
Hacia una educación
“Hay que conocer el mundo
donde vivimos, los espacios
donde nos desenvolvemos;
conocer al otro, a los otros
para interrelacionarnos;
conocer nuestro yo, nuestra
manera de ser, de pensar, de
sentir. Mucho puede ayudar
la reflexión, el detenernos y
examinarnos”
Juan Chávez Cabrera
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n todas partes se habla de cómo la educación debe ser holística, que tenga en cuenta a toda la persona, especificando también cada una de sus partes. No pueden ni deben
educarse partes solamente. Por ejemplo, el pensar, sin tener
en cuenta el sentir, la voluntad, lo corporal. Hay que educar todo.
“El holismo resalta la importancia del todo como algo que trasciende a la suma de las partes, destacando la importancia de la interdependencia de estas”.
En la mente de todos: funcionarios ministeriales, directivos, docentes, padres de familia, estudiantes está como grabada la idea de una
educación integral, de calidad. Y todos están convencidos de que en
su institución se propicia una educación integral y de calidad. Hay
que asentar bien los pies sobre la tierra, como se dice, pero mejor es
asentar bien la mentalidad. Hacer mejor lo mejor, pero convertirlo
en eficiente aquello que está fallando.
E
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El proceso educativo ecuatoriano actual vive un tiempo bastante
complejo. El siglo XXI exige una educación basada en realidades, y en
proyecciones hacia un mundo con cambios en todos los días. Se debe
tomar el toro por los cuernos. No vivir de espejismos, de pensamientos
que están fuera del contexto universal, pensando que lo nuestro es lo
mejor. ¡Qué bueno que sea lo mejor! Pero hay que sustentarlo.
No bastan las infraestructuras; son muy importantes, pero sin lo
otro resulta inútil.
Es indispensable que se potencien las habilidades, el desarrollo de
la inteligencia. Una capacidad que todos tenemos, pero quizá no se
la desarrolla adecuadamente. Tal vez sin ese quizá. Se lo observa en
la respuesta de los niños, de los jóvenes. Sobre todo de los segundos. Se evidencia en la respuesta a las evaluaciones para el ingreso
a las universidades. Muy pocos son los que responden satisfactoriamente. Lamentablemente se emiten criterios de calidad por los que
mejor responden. Pero la educación no es de unos pocos. La educación es para todos. La educación no es de un 5%; es de un 100%.
Se deben tener en cuenta a aquellos estudiantes que no responden
bien, que son la mayoría. Buscar las causas de su bajo desempeño.
Poner los remedios a tiempo.
Se piensa en notas, en calificaciones. No se piensa en respuestas a
desarrollos; a la capacidad de pensar, de razonar, de buscar soluciones.
Las notas, como dicen, se las puede obtener haciendo trampas,
copiando, siendo deshonestos. Ejemplos hay muchísimos. Los medios electrónicos se convierten en alcahuetes de muchos estudiantes. Lo esperado es que sirvan para desarrollar la personalidad de los
educandos.
Hay que privilegiar la mente, los valores, no solo conocimientos.
Que los conocimientos sirvan para el desarrollo de la persona. Para
que se inmiscuyan en la sociedad en la que viven y den solución a
los problemas que viven. Hay que enseñarle al estudiante a razonar,
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a analizar, a sintetizar, a conceptualizar, a abstraer, a sacar conclusiones válidas. Que potencie toda su capacidad intelectual, no solo
la memoria. La memoria mal cultivada no trae soluciones.
Poco se trabaja en los valores. Muchos de ellos son claves en cada uno de los educandos: honestidad, respeto, disciplina, puntualidad, libertad, autoestima, voluntad, resiliencia, confianza, empoderamiento, percepción real del mundo, del yo, del otro, autodominio,
comunicación, motivación, solidaridad, asertividad, voluntad, trabajo en equipo.
¡Cómo nos falta la honestidad! No se piensa sino en aprovecharse
de los otros. En mentir y mentir. En hacer trampas. En practicar todos
los días la tan malhadada viveza criolla, a todo nivel. ¡Qué lástima!
El respeto como que ya no existe en el diccionario, menos aún en
el mundo de hoy. Poco se trabaja en el proceso educativo. Consideremos que los niños aprenden y aprenden lo que el maestro les enseña. Si se les enseña respeto, aprenden respeto. Por supuesto que
no solo de los docentes depende. Claves son los padres de familia y
la sociedad entera.
Si de puntualidad se habla, no se la consigue hacerla efectiva. A
tal punto de que se ha consagrado a la “hora ecuatoriana”. ¡Cuán
pocas veces se es puntual! Diríamos casi nunca. Practicarla es como
una excepción. Pero, ¡cuán importante es! Ser puntual es respetar al
otro y respetarse a sí mismo. Ser puntual es ser disciplinado. Ser puntual es privilegiar el tiempo.
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Se entiende muy mal la libertad y no se enseña para ser libres. Y
la libertad no es privilegio de los estados sociales, es un requisito de
todos y para todos. Que el educando esté consciente de su yo, de
sus responsabilidades; que al actuar no vaya en su perjuicio, ni el de
los demás.
La autoestima debe estar muy alta en todos los ecuatorianos. No
somos menos que otros. No somos inferiores a otros. Somos lo que
somos y hay que trabajar para tener una autoestima altísima. Si nosotros no nos valoramos, ¿quién va a hacerlo?
Ser asertivos es un deber. “La persona no agrede ni se somete a la
voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y
defiende sus derechos”. ¿ Por qué tener miedo a que los demás se
manifiesten? ¡Qué mejor si lo hacen!
La resiliencia. “La resiliencia es la capacidad de los seres vivos sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones
adversas”. Muy fácilmente nos dejamos vencer por las adversidades.
El carácter se hace con la adversidad. “El carácter se educa en la
tempestad”. El carácter de los niños inicia muy pronto. ¡Qué bueno
de los maestros, de los padres de familia, de la sociedad que les enseña a aprender a defenderse por ellos mismos! ¡Cuán gratificante
resulta decir a un niño de tres años: “yo puedo solo”! ¡Qué maravi lla! Que desde muy pequeño pueda ser independiente, pueda valerse por sí solo.
Hay que conocer el mundo donde vivimos, los espacios donde
nos desenvolvemos; conocer al otro, a los otros para interrelacionar nos; conocer nuestro yo, nuestra manera de ser, de pensar, de sentir.
Mucho puede ayudar la reflexión, el detenernos y examinarnos.
Queremos conocer otros espacios, sin conocer lo nuestro. Primero
es lo primero.
¡Cuánto nos aporta la cultura educativa japonesa! Pensemos en su
frase lapidaria: “Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy”. “Nin IMBABURA 61
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gún día debe pasar sin una cierta mejora”. Las consecuencias de todo esto terminarán en cuatro postulados fundamentales: el bien ser,
el bien hacer, el bien estar y el bien tener.
Bien ser como personas. Lo cual requiere pensar en uno mismo y
hacerse persona con todo lo que implica.
Bien hacer. Que todo lo que se haga se lo haga bien, en todos los
campos y dimensiones. Nada de mediocridades. A los mediocres los
vomitará Dios y la sociedad.
Como consecuencia de los dos anteriores, vendrán los siguientes:
bien estar y bien tener. Que se luche, se trabaje, se haga el esfuerzo
por subir a los mejores niveles, y no se piense en bajar a los que ya
lo tienen. Principalmente en lo económico. ¡Qué pena que se piense en quitar a los que tienen y dar a los que no tienen! Se debe trabajar para que los que no tienen lo tengan, pero con sus esfuerzos,
su trabajo. Que todos lleguen a tener para un buen vivir, pero no a
costa de otros. Las hormiguitas nos dan ejemplo: cada una empoderada de lo que tiene que hacer.
Hay que sentar bases con la neurolingüística; resulta de mucho
provecho. Su planificación debe ser tenida en cuenta por todas las
instituciones educativas. Sus beneficios son incalculables:
“Se pueden cambiar los hábitos negativos por positivos en cuestión de minutos.
Una persona aprende a controlar sus acciones y emociones en cual quier situación (entrevistas de trabajo, presentaciones públicas, etc.)
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La persona que aprende estas técnicas, puede influir en el comportamiento de otra gente para mejorar su vida romántica, la relación
con los compañeros de trabajo y familia, etc.
Brinda técnicas para mejorar la motivación y comportamientos, ya
sea en la vida personal o profesional.
Se pueden eliminar miedos y fobias de toda una vida en cuestión
de minutos”.
“Es una metodología que ayuda a las personas a desenvolverse
mejor en todo lo que hacen.
Es un enfoque holístico y sistémico que permite comprender a fondo la efectividad personal y organizativa.
Es una ayuda para que los individuos puedan ser más competen tes en lo que hacen.
Es un software cerebral que permite tener una vida más plena.
Es un sistema que permite operar con marcos mentales que posi bilitan el cambio y el crecimiento.
Es un modelo para comprender y superar obstáculos.
Es una “inyección de positividad” que facilita que las personas tengan mayor control sobre sus pensamientos, sentimientos y acciones
y, con ello, puedan dirigir su existencia de acuerdo a sus deseos”.
La educación, la nuestra, la ecuatoriana debe atender a las destre zas del lenguaje. Al saber escuchar, al saber hablar, al saber leer y al
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saber escribir. “El leer hace completo al hombre, el hablar lo hace
expedito y el escribir lo hace exacto”.
Aprendemos a escuchar atendiendo, concentrándose, evitando distractores, respetando al otro. Aprendemos a hablar hablando, respetando los turnos, no interrumpiendo, superando los miedos, los recelos. ¡Nada de pánico escénico!, como se escucha a los jóvenes y jóvenes de nivel superior. Tal vez nunca se les ha dado la oportunidad.
Aprendemos a leer leyendo. Muchos son los textos que nos van a
ayudar. Pero sobre todo aquellos que tienen que ver con nuestros
gustos, nuestras especialidades. Entendiendo el vocabulario que no
está a nuestro alcance. “La lectura implica la participación activa de
la mente y contribuye al desarrollo de la imaginación, la creatividad,
enriquece el vocabulario como la expresión oral y escrita. Desde el
punto de vista psicológico ayuda a comprender mejor el mundo co mo a nosotros mismos, facilita las relaciones interpersonales, su de sarrollo afectivo, moral y espiritual y en consecuencia, la capacidad
para construir un mundo mejor”.
Aprendemos a escribir escribiendo sobre lo que es de nuestra preferencia, corrigiendo; sujetándose a las normas de la Academia de
la Lengua. Todo es cuestión de ejercicio y de voluntad.
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La motivación
en el trabajo
“La motivación puede
definirse teniendo como
base a las tres dimensiones,
dirección, intensidad y
persistencia. Cada dimensión
tiene sus tópicos y aspectos
relacionados, en un contexto
laboral cada dimensión es
muy importante para la
organización y el individuo,
la dirección está relacionada
con aquellas actividades
de la vida a las que se dirige
la energía”
Germánico Guevara C.
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ien vale topar este importante tema de la motivación en
el ambiente laboral, puesto que en la experiencia diaria
observamos a compañeros docentes desmotivados por
un sinnúmero de aspectos que de hecho le han sobrecargado de tareas y consiguientemente el estrés, la angustia y depresión
no se hacen esperar, minando paulatinamente su estado físico y
emocional. La motivación no se observa de manera directa, sino que
debe inferirse. Los procesos motivacionales pueden inferirse desde
un análisis del flujo continuo de conductas que son determinadas
por el ambiente laboral, se observa a través de sus efectos sobre la
personalidad, creencias, conocimientos, aptitudes y habilidades. La
motivación en el trabajo se refiere al dominio de los procesos motivacionales dirigidos al ámbito del trabajo. El autor Pinder (1998)
ofrece la definición “la motivación en el trabajo es un conjunto de
fuerzas energéticas que se originan dentro y más allá del individuo
para iniciar la conducta relacionada con el trabajo y para determi nar su forma, dirección, intensidad y educación” (p.11).
Existen tres componentes dignos de atención en esta definición.
El primero, la dirección, se refiere a la elección de actividades
que realizamos cuando empleamos nuestros esfuerzos, esto es,
podemos elegir trabajar con esmero en algunas tareas y no en
otras. El segundo, la intensidad, implica que tenemos el potencial
de llevar a cabo diferentes niveles de esfuerzos, dependiendo de
B
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cuánto necesitamos hacer. El tercero, la duración, refleja la persistencia de la motivación a lo largo del tiempo, en posición a una
elección puntual entre el curso de la acción (dirección) o los altos niveles de esfuerzo dirigidos a una tarea específica (intensidad). Para comprender por completo la motivación laboral se requiere la integración de estos conceptos.
Es relativamente fácil malinterpretar o confundir varios conceptos
fundamentales de la motivación en el trabajo. Las distinciones entre
estos conceptos no son siempre perceptibles o, al menos, se vuelven
borrosas. Se enuncian cinco conceptos fundamentales:
CONDUCTA.- La conducta es la acción de la que inferimos la motivación. La conducta en cuestión puede ser la velocidad para escribir a máquina, disparar con un rifle a un blanco o cualquiera de una
amplia constelación de actividades humanas.
DESEMPEÑO.- El desempeño acarrea cierta evaluación de la conducta. La unidad básica de observación es la conducta, pero ésta va
acompañada de una evaluación de esa misma, comparada contra
ciertos estándares. Así, si la conducta es teclear 60 palabras por minuto, se puede enjuiciar si este nivel de desempeño es adecuado o
inadecuado para mantener un puesto de trabajo, la conducta se eva lúa dentro de un contexto organizativo de trabajo. La mayoría de las
teorías organizacionales tienden a ocuparse, no solo de la conducta sino también del desempeño. Sin embargo, el desempeño se de termina por factores que van más allá del comportamiento.
CAPACIDAD.- La capacidad es uno de los tres determinantes de
la conducta. Normalmente se considera bastante estable en los
individuos y puede ser representada por un amplio concepto, co mo la inteligencia, o por un concepto más específico, como la
coordinación física.
LIMITACIONES SITUACIONALES.- Las limitaciones situacionales
son el segundo determinante de la conducta y son aquellos factores
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y circunstancias ambientales que facilitan o retrasan el comportamiento (y en último caso, el desempeño). Algunos ejemplos son las
herramientas, el equipo, los procedimientos, etc. que si están presentes, facilitan la conducta y si no lo están, la disminuyen. Si no hay
ninguna limitación situacional, es posible aumentar al máximo la
conducta. La conducta individual se manifiesta en un contexto am biental o situacional que influye en la conducta que está más allá del
control del individuo.
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MOTIVACIÓN.- La motivación es el tercer determinante de la
conducta. Se puede pensar en la capacidad como un reflejo de lo
que se puede hacer, la motivación como lo que se hará y las limitaciones situacionales como lo que se permite hacer. Cada uno de estos tres componentes es fundamental para la manifestación de la
conducta. La conducta máxima se observa cuando una persona tiene una alta capacidad, una alta motivación y cuando está en un ambiente que respalda dicha conducta. El juicio de “desempeño pobre” puede atribuirse a cuatro factores. Primero, la organización en la que ocurre la conducta puede tener estándares demasiados, lo que en otra organización podría obtener una evaluación con resultados más positivos de la
conducta. Segundo, el individuo puede carecer de la ca pacidad necesaria para mostrar la conducta deseada. Tercero, el individuo puede carecer de la motivación para
mostrar la conducta deseada. Cuarto, el individuo puede
carecer del equipo u oportunidades necesarias para mostrar la conducta.
La motivación puede definirse teniendo como base a las
tres dimensiones, dirección, intensidad y persistencia. Cada dimensión tiene sus tópicos y aspectos relacionados,
en un contexto laboral cada dimensión es muy importan te para la organización y el individuo, la dirección está re lacionada con aquellas actividades de la vida a las que se
dirige la energía. La intensidad está relacionada con la
cantidad de motivación que se desarrolla en el curso de
una actividad es decir, las organizaciones quieren emplea dos que muestren altos niveles de energía, a los cuales,
con frecuencia, se les llama individuos con “autoiniciativa” o “automotivados”, implicándose que traen consigo
un alto nivel de energía al trabajo y que no requieren que
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la organización les induzca a que trabajen más.
Por último a más de la motivación alta que debe demostrar una
persona en relación a su entorno laboral, debemos estimar los niveles de liderazgo de quienes están al frente de las instituciones u or ganizaciones, para que orienten adecuadamente al talento humano
hacia la consecución de los objetivos y metas propuestas; y, finalmente no olvidar del contrato psicológico, que más prospectivo, a
futuro. Las creencias o percepciones relativas a promesas y aceptaciones implícitas son el fundamento del contrato psicológico, este
debe ser revisado periódicamente, mientras más duradera sea la relación con el trabajo, y cuanto más interactúen las partes, más amplias serán las contribuciones positivas para lograr los resultados.
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Síntesis literaria
“Tratando el tema
del aprendizaje a través de la
lectura, sin duda uno de los
más trascendentales es la
literatura, un inmenso campo
del saber, donde está permitido
escrudiñar todo lo que ella
abarca, relatos, novelas,
poemas, ensayos, biografías,
en fin largo mencionar tantos
espacios, no importa su estilo:
antiguo, clásico, contemporáneo o moderno, futuristas,
podemos acceder en varios
idiomas, formatos, lo que sin
lugar a duda ha permitido la
universalización del saber
intelectual”
Mariana Guzmán Villena
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a lectura constituye un entretenimiento considerablemente enriquecedor, que nos permite saborear gratos momentos de deleite, de relajamiento y de sabiduría, no importa
que tipo de literatura sea la preferida, siempre que armonice con nuestros gustos y sobre todo no trastoque los valores éticos
inculcados a través de nuestras vidas, pues con tristeza debemos reconocer que en la actualidad hay lecturas que en vez de constituir
instrumentos de crecimiento personal, cultural, espiritual, se transforman en verdaderas armas letales de desvalorización, coadyuvando en esto el desarrollo incesante de la tecnología, pues la facilidad
de acceder a través de internet a toda clase de temas de cualquier
género, ha permitido en parte la degradación del hábito de aprender a través de la lectura, reconociendo que el avance de la ciencia
ha coadyuvado al desarrollo del conocimiento, por eso la necesidad
de poner límites a un mundo tecnológico casi infinito.
Tratando el tema del aprendizaje a través de la lectura, sin duda
uno de los más trascendentales es la literatura, un inmenso campo
del saber, donde está permitido escrudiñar todo lo que ella abarca,
relatos, novelas, poemas, ensayos, biografías, en fin largo mencionar
tantos espacios, no importa su estilo: antiguo, clásico, contemporá neo o moderno, futuristas, podemos acceder en varios idiomas, formatos, lo que sin lugar a duda ha permitido la universalización del
saber intelectual. Existe abundante, inmensa producción literaria,
L
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como se afirma para todas las preferencia y gustos, a tal extremo que
es imposible conocer todo lo que se ha escrito, quizá ni los más pertinaces lectores aduzcan que lo han leído todo, pero eso en ningún
caso contraría, menos descalifica, la satisfacción de habernos embebido en la lectura, especialmente, a mi preferencia novelas y poe mas, permaneciendo en nuestro recuerdo episodios extraídos de
aquellos libros que con suerte muchos de ellos adornan aún nuestros anaqueles, y digo con fortuna, por cuanto en la modernidad de
los actuales tiempos, físicamente el libro tiende a desaparecer, sin
duda relegándole ante la preminencia de la tecnología, pero jamás
perderá su valor de ser una pieza infaltable en el hogar o un regalo
recibido con aprecio. Se ha escrito tanto, inconmensurablemente,
obras excelsas que perduran en el tiempo, que han honrado a sus
autores, tantos de ellos reconocidos universalmente, otros perdidos
en laberintos de pasiones políticas y personales, y otros conocidos o
ignorados por un público lector.
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Imposible tarea individualizar a cada uno, pero esto no priva resal tar a nuestros escritores latinoamericanos, por ejemplo a los mexicanos Juan Rulfo, autor de varios relatos que reflejan la angustia humana incomprendida en su verdadera magnitud; Amado Nervo, cuya
obra puede incluirse en la corriente literaria moderna, impuso como
sello personal la claridad de sus escritos y la renovación filológica
en la composición, ejemplo de lo dicho es la inmortal composición
“La amada inmóvil”. Octavio Paz, otro poeta y ensayista mexicano,
quien impregnó en sus temas el carácter conflictivo del lenguaje y la
preferencia por el erotismo, sin duda es un escritor prolífico, contándose entre sus obras “Juana Inés de la Cruz, “Las Trampas de la Fe”;
el drama “La Hija de Rapaccini”, “El nuevo Festín de Esopo”, el “Árbol Adentro”, que refleja la madurez literaria que fue adquiriendo a
través de los años, y que sin duda lo que ameritó ser galardonado
con el Premio Nobel. Como exponente de la literatura nicaragüense tenemos a Ernesto Cardenal, que se destacó en la revolución sandinista, y que a través de sus poemas nos enseña el verdadero significado del respeto humano, era un enamorado de la vida y de todo
aquello con lo que Dios bendijo al hombre, sus obras “Epigrama”,
“Oración por Marilyn Monroe y otros poemas”, “Homenaje a los Indios Americanos”, “Oráculo sobre Managua”, son fieles testimonios
de la personalidad recia de éste sacerdote.
Panamá tiene como exponentes a los escritores Joaquín Beleño,
que en su bien delineada obra “Luna Verde” narra descarnada mente la sacrificada vida de los trabajadores de la construcción
del canal de Panamá, la novela Gamboa Road Ring, otra demos tración de su talento. José María Alemán similar ciudadano panameño que dio lustre a su país, un romántico, político y critico li terario, sobresaliendo entre sus creaciones “Recuerdos de Juven tud” y “Amor y Suicidio”.
Colombia sin duda es un país que ha obtenido una bien merecida
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fama universal literariamente hablando, de todos sus escritores sin
duda amerita mencionar a José Eustasio Rivera, autor de la célebre
novela “La Vorágine” en la que magistralmente se refiere a los llanos
del Orinoco y de la selva amazónica, y que con un talante agudo y
lírico relata la angustia de aquellos obreros dedicados a la explota ción del caucho; y, el otro grande entre los grandes escritores está
Gabriel García Márquez; siendo similarmente largo describir su inmensa trayectoria literaria, pero entre sus magnas novelas descuella
sin duda alguna “Cien Años de Soledad”. Sería de preguntarse quien
no ha leído a este eximio escritor.
Nuestro país Ecuador no se queda atrás en lo que concierne a la
producción intelectual y poética. Mencionaré entre otros, lastimosamente en breves rasgos, a Jorge Carrera Andrade, escritor y poeta
quiteño cuya obra se valora como iniciación de la vanguardia. En
1996 compuso “Canto a Rusia”, así como “Lenin ha muerto”. Fue
prolífico literariamente lo que le dio fama tanto a nivel nacional como internacional, ya que aparte de escritor se dedicó a la traduc ción. Lo que le dio la oportunidad de viajar al país galo donde estudió ciencias diplomáticas. Como no destacar la trayectoria del lojano Benjamín Carrión, escritor multifacético en sus actividades, dedi cado a la política y a la promoción cultural, sus obras “El pensa miento vivo de Montalvo”, “Atahualpa”, “San Miguel de Unamuno”,
“Santa Gabriela Mistral” y “El Santo del Patíbulo”, entre muchas,
traslucen su espíritu contrario a los convencionalismos, más bien en
un lenguaje que muchos han calificado con dureza narra episodios
que quizás describe a una sociedad que actúa y habla con tabúes.
Jorge Icaza Coronel, oriundo de Quito, es el eximio autor de “Huasipungo”, similarmente un relato descarnado que cuenta, desde una
perspectiva humanista, la triste situación del indigenismo en el Ecua dor, obra que ha ameritado ser considerada como la más requerida
en la historia republicana, traducida al ingles y a otros idiomas. AmIMBABURA 61
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bato tuvo como hijo predilecto en las letras a Juan León Mera
Martínez, autor de la inolvidable novela “Cumandá”, la más reconocida a nivel nacional, además de la letra del Himno Nacional
del Ecuador, donde queda impregnada la rebeldía de un pueblo
conquistado.
Gonzalo Zaldumbide igualmente capitalino, justiprecia ser considerado otro gran dramaturgo ecuatoriano, prosista de la clásica y no
menos famosa novela “Égloga Trágica”, cuya narración tuvo lugar en
la hacienda “Pimán”, constituyendo su trama conflictos de sabor romántico con desenlace trágico. El guayaquileño Pedro Jorge Vera, se
lo categoriza como el maestro de la narrativa ecuatoriana y uno de
los más trascendentales exponentes de las letras en el siglo XX. Su
obra “Por la plata baila el perro” tuvo una gran acogida especialmente en el lector juvenil. Sus otras producciones como “El cansancio de Dios”, “Este furioso mundo”, contribuyeron en el esplendor
de su producción. A través de sus poesías “Romances madrugadores”, “Mujer de Mar”, “Versos de ayer y hoy”, trasluce su ánimo eminentemente romántico que quizás coadyuvó en demostrarse además
como un político apasionado. Dolores Veintimilla de Galindo, la
poetisa de la tristeza, a pesar de morir joven dejo un gran legado,
donde se trasluce el dolor de sentir la perfidia de un amor que se aleja, así como el rechazo de una sociedad que se atreve a conjeturar
comportamientos ajenos. Sus poemas “A mis enemigos”, “Desen canto”, “Quejas”, son testimonios de una vida llena de avatares y
una premonición del fin trágico de una existencia que valía la pena
vivirla mucho mas.
En Perú resalta Mario Vargas Llosa, escritor, actualmente afincado
en España donde adquirió tal nacionalidad; sin duda constituye uno
de los más importantes novelistas y ensayistas modernos. “La ciudad
y los perros” es una obra que detalla las vicisitudes de los cadetes en
una escuela de formación militar. Por su nutrida creación literaria
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fue galardonado con el premio “Príncipe de Asturias de las Letras” y
el Nobel de Literatura, reconocimiento éste último que por varios
años le fue esquivo.
Entre otros exponentes de la literatura se distingue contemporáneamente el poeta chileno Ricardo Neptalí Reyes Basoalto, conocido mundialmente como Pablo Neruda, que dejó profunda huella en
la lírica hispana, y así refleja su primer compendio poemario “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, que en un lengua je cadencioso le canta al amor, a la nostalgia de haber amado y ha ber sido amado. Luego de su fallecimiento y como un homenaje
póstumo, se publicó la obra “Confieso que he vivido”. Otro escritor
destacado del país austral sin duda es, además, periodista José Donoso Yánez, de pluma prolífica, de trazo firme, se destaca por sus
novelas, entre otras, “El jardín de al lado”, pero la obra que más fama le dio es “El obsceno pájaro de la noche”, la que ameritó críticas favorables y otras negativas.
Continuando con el recorrido de las letras latinoamericanas, en
Brasil sobresale Paulo Coelho de Sousa, dramaturgo y novelista que
actualmente se ubica en la escala más alta de la literatura, pues sus
obras han sido vendidas en más de 150 países, traducidas a diferen tes idiomas. “El Alquimista”, justifica apreciarlo como la producción
más insigne sin restar méritos a “Veronika decide morir”, “Diario de
un mago”, “Las valkírias”, y “Once Minutos”, ésta última de estilo
erótico. Argentina ha sido un país similarmente destacado en las le tras, pero entre los más brillantes sin error a equivoco yergue la figura de Jorge Luis Borges, narrador y poeta, que a través de sus escri tos expresó una gran percepción simbólica y una fecunda imagina ción, delineando sus argumentos filosóficamente y con gran lucidez
literaria, lo que le permitió ser conceptuado como un gran exponen te de la literatura de ficción. Sus principales obras, respetando otros
criterios, son “Luna de enfrente” “Fervor de Buenos Aires”, y entre
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sus cuentos “El Aleph” y “Otras inquisiciones”. Las escritoras Sara de
Ibáñez y Juana de Ibarbourou, su verdadero nombre corresponde a
Juana Fernández Morales, son exponentes de la riqueza literaria del
país oriental de Uruguay. La primera, poeta y autora de “Hora Ciega”, “Pastoral” y otras; y la segunda igualmente poetisa del amor y
la pasión, y así lo demuestran sus versos “Las lenguas del diamante”, “La Rosa de los vientos”, “Perdida”; la elegía “La Pasajera”. Además fue afecta a la prosa, escribió “Estampas de la Biblia” “Loores
de Nuestra Señora”, y una grata obra de teatro infantil titulada “Los
Sueños de Natacha”.
Muy sucinta la trayectoria literaria latinoamericana, ha sido un
breve recorrido de los exponentes de la novela, del relato y la poesía, pero sin que esto signifique quitar validez a quienes sin haber sido mencionados, en su conjunto han dejado un inmenso legado literario que trascenderá en la historia de los tiempos y en la universalidad de la expresión intelectual.
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El Molino de las Almas
“A la muerte de Nicolás
Bolaños, el molino pasó a ser
administrado por sus hijas,
Blanca y Romelia Bolaños
Paredes. Después del
fallecimiento de las damas
mencionadas, los molinos son
de propiedad de sus sobrinos:
Sánchez Bolaños, Endara
Bolaños, Bolaños Buitrón y
Miranda Bolaños”
Hernán Jaramillo Cisneros
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no de los lugares más tradicionales de Otavalo es el
Molino de las Almas, antigua instalación ubicada en el
área urbana de la ciudad, a donde todavía concurren
quienes necesitan convertir los cereales en harina.
La tecnología indígena para moler granos, ya poco utilizada en
nuestro medio, ha sido mediante el uso de piedras de moler, de las
cuales dice José Echeverría, “son dos herramientas utilizadas para
machacar, desmenuzar, pulverizar alimentos: el metate (instrumento pasivo) y la mano (instrumento activo). Generalmente están elaborados en andesita, cuarcita, alabastro, conglomerados de caliza,
etc., de formas, tamaños y acabados variados”.
Víctor Alejandro Jaramillo, en uno de sus estudios sobre arqueología regional, se refiere así a esta herramienta usada desde la época
precolombina: “Es la primera máquina, rudimentaria, procesadora
de alimentos. El metate arqueológico imbabureño es una placa sen cilla, delgada, comúnmente de borde liso y de forma cuadrilonga u
ovalada. Algunos metates tienen pedestal bajo, tosco, sin estética
ninguna, como que respondían únicamente a la finalidad utilitaria
que determinaba su elaboración”.
En los tiempos actuales, las piedras de moler de mayor tamaño son
cada vez menos usadas, por la facilidad de conseguir en el mercado harinas de origen industrial, con lo cual se evita el esfuerzo de
procesar los granos en el hogar. En una de las ilustraciones del libro
U
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El Valle del Amanecer se muestra a una mujer indígena moliendo en
una piedra de moler, el pie de la foto dice: “esta es la manera como
han molido el maíz por cientos de años, y esta es la manera como
será molido por muchos años más”. Las piedras de pequeño tamaño todavía son utilizadas para moler ají, aunque la tendencia es emplear aparatos eléctricos para esta tarea.
La forma de moler evolucionó con el tiempo, aunque su principio
es el mismo de los molinos rudimentarios. Una descripción de la acción de moler es descrita así por el Pequeño Larousse Técnico: “en
los molinos primitivos la moltura se efectúa con dos muelas de piedra dispuestas horizontalmente, una sobre la otra, siendo la inferior
fija y la superior giratoria. La última está provista en su centro de un
taladro que sirve para verter el grano el cual penetra en unas ranuras que tienen ambas muelas en su superficie de contacto y va siendo triturado y molido a medida que es arrastrado a la periferia, de
donde cae a una canal circular”.
El mecanismo que mueve al molino, en los casos que conocemos,
proviene de la llamada rueda hidráulica, constituida por una serie
de palas dispuestas en forma de rueda, que se mueve por acción del
agua que cae sobre las palas para mover un eje horizontal y así todo el mecanismo que hace girar la rueda de piedra superior. Este ti po de molino, cuyo origen se halla en el invento de la rueda hidráu lica vertical, logrado por el ingeniero romano Marco Vitruvio Polión
en el siglo I a. C., fue introducido en América por los conquistadores españoles.
Las informaciones sobre la existencia de molinos en el área de
Otavalo son muy tempranas. En los documentos conservados en el
archivo histórico del Instituto Otavaleño de Antropología (IOA) hay
referencias sobre dos molinos que Juan de Almeida tenía en Otava lo, en 1634; mientras Tomás de Almeida y Sebastiana Capilla, due ños de la hacienda Peguche, tenían molinos en ese lugar, en 1688.
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Sobre el pequeño río Jatunyacu existía un molino, según acta de
sesión del Concejo Municipal de 7 de abril de 1866. En el mismo
lugar, los hermanos Segundo Miguel y Tomás Abel Pinto Guzmán
instalaron un molino para producir harina de trigo de primera calidad, en 1921.
Dos grupos de molinos subsistieron hasta unos años atrás en el
área urbana de Otavalo: los ubicados a orillas del río Tejar o Batán,
denominados con estos nombres; y los conocidos como molino de
las Almas y molino de la Virgen, accionados por aguas de las vertientes de Punyaro, en el antiguo camino a Santiaguillo.
El 21 de mayo de 1796, Catalina Jaramillo planteó un juicio por la
venta de dos molinos hecha por Thomas de Ocampo a ella y, luego,
a otra persona. En el planteamiento del juicio dice que se trata de
“dos molinos de moler trigo y maíces con todos sus pertrechos y
aperos correspondientes, que constan de su contrata otorgada ante
testigos y en la fecha nueve del pasado marzo de mil setecientos noventa y seis […] en la cantidad total de ochocientos setenta y cinco
pesos, precio y valor de dichos molinos”.
Resulta interesante conocer la serie de datos que aporta el antiguo
documento, cuya ortografía, en lo posible, ha sido actualizada:
“…los dichos dos molinos de moler trigo y maíces, que se hallan
dentro de una casa cubierta de teja dentro de la quebrada denominada el Tejar, con sus pertrechos y aperos siguientes: picaderas, pi cos, barra y romana todo de fierro que constará del inventario practicado al tiempo de la recepción, con las acequias de agua corrien te y bajo de sus límites y linderos que lo son con el río que llaman
el Molino, que da vuelta al solar de ese expresado molino, con su
casa de adobes cubierta de teja, puertas, cerradura, y llave sobre dos
cárcavos de piedras sellares, y sus armamentos de rueda de madera
con sus palusos, dados y gorrones de fierro y acero, y sus tolvas con
sus piedras de moler con sus respectivas entradas y salidas compren -
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diendo en esta venta el terreno perteneciente a ellos, y sus dos ejidos de piedra sellar, los mismos dos molinos que su difunto marido
compró a doña Jetrudis Peres de Bustamante por instrumento jurídico celebrado en la fecha once de diciembre del año pasado de mil
setecientos sesenta y nueve ante Joaquín Guerrero, escribano público que fue de esta provincia, por libres de censo, empeño e hipoteca que declara no tener tácita ni expresa, más del que tan solamente irá declarando en precio y cuantía de ochocientos setenta y cinco pesos de a ocho reales…”.
El juicio finalizó años después del fallecimiento del vendedor, dando la razón no a la persona que planteó la demanda sino al segundo comprador, Miguel Jaramillo, en sentencia dictada por el alcalde
primero de Otavalo, Miguel Narváez y Guerrero, el 3 de septiembre
de 1830.
Los molinos de las Almas y de la Virgen tienen su propia historia.
Viejos documentos del IOA hacen conocer que “don Bernal Cisneros, cacique principal de este asiento, de la parcialidad llamada Saranci, como heredero y albacea de don Felipe Saranci, su tío ya difunto, vendió ocho cuadras de tierras a la cofradía de las ánimas del
purgatorio, en 1631”; hay otra referencia en el archivo mencionado:
“por entonces [año 1643] estaba organizada la cofradía de las áni mas en San Luis”. Los molinos pertenecían a la cofradía de las almas
del purgatorio en 1845, como se puede apreciar en la querella se guida por Manuel Torres a fray Vicente Ordoñes.
La demanda dice lo siguiente: “Manuel Torres de este vecindario,
ante el juez segundo ordinario, digo: que habiendo estipulado un
contrato de arriendo del molino de las ánimas perteneciente a la
iglesia de San Luis de esta ciudad, con el finado señor cura de la ci tada iglesia, doctor Pedro Valverde, para el tiempo de cuatro años, y
hallándome en posesión del referido molino pagando la pensión
anual, y en este día he sido violentamente despojado de su goce por
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el R. P. Guardián fray Vicente Ordoñes antes del tiempo que debe
terminar dicho arriendo. Por lo que me querello de despojo en toda
forma de derecho contra el memorado padre, implorando del juzgado que para justificar el hecho se sirva recibir una información de
testigos que presenciaron el acto; y probados los dos extremos de
posesión y turbación se servirá mandar la restitución del molino a
costa del detentador, con más los perjuicios que estoy recibiendo
por estar parado el indicado molino. Para conseguirlo suplico provea y mande como solicito jurando no ser malicia. f). Manuel Torres”.
La sentencia dice: “En la ciudad de San Luis de Otavalo a veintiocho de junio de mil ochocientos cuarenta y cinco. Ante el señor Alcalde primero ordinario del cantón, propuso demandar el señor cura interino de la parroquia de San Luis, contra los señores Manuel
Torres y Trinidad Espinosa, sobre la nulidad del contrato de arrendamiento del molino perteneciente a la iglesia de su parroquia, y para
resolver lo que fuere de justicia en juicio verbal, mandé aplazar a las
partes en cuyo acto se allanaron de conformidad con el artículo doscientos cincuenta y uno de la ley del procedimiento civil para que
el juzgado resuelva por sí la presente cuestión, y el actor iniciando
la demanda alegó que el arrendamiento del molino era nulo, respec to a haber fallecido el señor cura propietario y que de ninguna ma nera puede cumplirse el tiempo de los cuatro años…
“Los demandados contestando alegaron: que era válido el contra to que estipularon con el finado señor cura Pedro Valverde, y que el
presente señor cura no era acreedor a otra cosa, sino a la pensión
conductiva, y que para el efecto del mayor esclarecimiento de lo alegado presentaban el documento mencionado, y que además como
arrendatario para el tiempo de cuatro años ha puesto varias mejoras
y que no se le puede quitar por hallarse en posesión y que el producto del molino no es a beneficio de la iglesia sino de las almas.
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“Con lo expuesto, administrando justicia a nombre de la República y por la autoridad que ejerce resolvió: que el contrato celebrado
por el señor cura Valverde es válido y solo es acreedor el señor cura actual, doctor Manuel Sánchez, a la pensión conductiva desde el
día que se posesionó del curato y firmó de que doy fe. = Fernando
Saa.= Ante mí, José Mariano Coba y Vela. Escribano público”.
El acta de la sesión del Concejo Municipal de 23 de marzo de
1876 indica que “el señor Juan José Recalde, dueño de los molinos
de la Virgen, según el acta de remate, tiene derecho a solo las márgenes de la acequia de agua que las bate, cuya extensión debe limitarse a un solo metro como lo previenen las disposiciones del caso…”.
Entre los documentos del archivo histórico del IOA reposa el correspondiente a un juicio civil propuesto por Fernando Pérez Quiñones a Fidel de la Torre por despojo de aguas. Como primera providencia de este litigio consta el poder especial otorgado por “Monseñor Doctor Francisco Pigati Gobernador del Obispado de esta Diócesis [de Ibarra] al Señor don Fernando Pérez Quiñones […] especialmente para que impida la sustracción de unas aguas del Molino
de las almas perteneciente a los Señores Curas de la parroquia de
San Luis de Otavalo”.
El 19 de julio de 1887, Pérez Quiñones presentó una demanda ante el Alcalde Municipal Primero de Otavalo, en los siguientes térmi nos: “Yo, Fernando Pérez Quiñones, a Ud. respetuosamente digo:
que por mis propios derechos, más por el adjunto poder, derecho
tengo para presentarme en juicio y presentar una querella entablan do un juicio de obra nueva, contra el Sr. Fidel de la Torre [quien] ha
construido una acequia recientemente, haciendo perjuicio al Moli no de las ‘Almas’, perteneciente a los Sres. Curas de la parroquia de
San Luis y a mis propiedades…”.
El 18 de enero de 1888, “el concejal doctor Federico Jaramillo so IMBABURA 61
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licitó del ilustre Concejo la orden de mandar componer el camino
público que por el desagüe del molino de las almas pasa a Santiaguillo y más poblaciones de ese lado, enanchándole y dejándole en
estado de buen tránsito y poniendo un puente sobre la acequia del
expresado molino a costa del dueño de ese establecimiento”. En sesión de 28 de enero, “el síndico municipal presentó por escrito el informe sobre el camino y acequia que está junto al molino de las almas, opinando que puente sobre la acequia se debe poner por los
dueños del molino y más colindantes, y el camino enancharlo y
componerlo a costa de la municipalidad. Se suscitó un debate, ce rrado el cual se dio por resolución que se pida al comisario de policía un informe presupuestando los gastos, para que según lo que
cueste mandar trabajar esa obra, o dejarla así mientras venga, como
va a venir por aquella parte, el camino nacional de Malchinguí que
está trabajándose”.
Uno de los puntos tratados en la sesión del Concejo realizada el
26 de febrero de 1894 dice que “el indígena José Burga pide se le
adjudique un pedazo de terreno situado en la parroquia de San Luis,
y que siendo de la municipalidad no hacía falta ni daño a nadie y
necesitaba hacer una casucha para vivir con su numerosa familia; se
ordenó se comisione al señor procurador síndico para que en
anuencia del venerable señor cura de San Luis informe si el terreno
es de la municipalidad o del molino de las almas”.
Las actas de sesiones del Concejo dejan ver que en 1914 el moli no de las almas era de propiedad de Daniel Benítez; a su falleci miento, el 3 de diciembre de 1924, la posesión efectiva de sus bie nes se hizo en favor de su hija Carmen Amelia Benítez Jara, quien,
a su vez, otorgó poder a su esposo, Heliodoro de la Torre, para vender el molino a Nicolás Bolaños, a quien se menciona, como su
dueño, en acta de sesión del Concejo de 28 de febrero de 1929.
A la muerte de Nicolás Bolaños, el molino pasó a ser administra -
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do por sus hijas, Blanca y Romelia Bolaños Paredes. Después del fallecimiento de las damas mencionadas, los molinos son de propiedad de sus sobrinos: Sánchez Bolaños, Endara Bolaños, Bolaños Buitrón y Miranda Bolaños.
Los antiguos molinos de la Virgen, últimamente llamados “San Nicolás”, se encuentran parados por falta de agua para su funcionamiento, el estado de la casa que los alberga es de visible destruc ción. De los tres molinos de las Almas funciona solo uno, también
por carencia de agua; el estado de la antigua construcción donde estos se encuentran es bueno.
Con los datos expuestos, tomados de documentos antiguos y de
las actas del Concejo Municipal, queda en claro que el nombre de
Molino de las Almas proviene de sus primeros dueños, la antigua
Cofradía de las Almas del Purgatorio de la iglesia de San Luis. Se descarta lo que se decía antiguamente, que su nombre fue dado porque
era sitio de apariciones de almas en pena; tampoco es cierta la versión de última data que uno de los antiguos cementerios de Otavalo estuvo ubicado en ese sector, como se puede comprobar en una
investigación sobre el tema, ya publicada por el autor del presente
artículo.
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Bibliografía
ARIAS, Eduardo Alfredo
2008 “El molino de las almas”. En: Otavalo, leyendas y tradiciones. Creadores Gráficos, Ibarra.
BUITRÓN, Aníbal y John COLLIER, Jr.
1971 El Valle del Amanecer. Instituto Otavaleño de Antropología,
Otavalo.
ECHEVERRÍA ALMEIDA, José
2011 Glosario de Arqueología y temas afines. Tomo II, Instituto
Nacional de Patrimonio Cultural, Quito.
GALIANA MINGOT, Tomás de
1978 Pequeño Larousse Técnico. Ediciones Larousse, México.
JARAMILLO, Víctor Alejandro
1982 Paleolítico y neolítico de Imbabura. Editorial Gallocapitán,
Otavalo.
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Alcanzar las estrellas
“Pasé muchos años lejos
de mi pueblo, cuando volví,
su desgarbada figura ya no
recorría las modernas
avenidas y lindas aceras, ni
siquiera la memoria de sus
buenas gentes. Nunca supe su
nombre, sólo creo que
siempre quiso alcanzar las
estrellas y ahora vive
en una de ellas”
Fausto Jaramillo Y.
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o se si pudo ser y no quiso; o si por el contrario, no
quiso ser lo que pudo ser.
N
Todas las mañanas, cuando aun el sol no anunciaba el nuevo día,
sus sueños se despertaban para decirlo que fuertes brazos debían
cargar dos enormes canastos de los que salía el más hermoso de los
aromas: el del pan. Sus descalzos pies recorrían las empedradas calles y las irregulares veredas del pueblo dejando en cada tienda, una
exacta cantidad para que, a su vez, el tendero o la tendera, alegrara
la mesa de sus vecinos. Cuando sus vacías canastas anunciaban que
debía retornar a los hornos de tierra y leña, una leve sonrisa iluminaba su rostro. Con prisa dejaba esas canastas para recoger otras dos
y continuar con su rutina.
A su raído pantalón le hacía juego una elegante camisa regalo de
alguna vecina, y completaba su atuendo un viejo paletó; solamente
hacía falta un pedazo de tela o trapo que cubriera sus pies; y quien
sabe un par de zapatos. ¿Sus pies cansados, sabrían de cubrirse?
Con los primeros rayos del sol, extendía su mano a los panaderos
quienes la llenaban de panes y de monedas. Su blanco y sucio rostro
adquiría una extraña luz y corría; no, no corría, volaba, a la negra,
sucia y vieja covacha donde le esperaba tumbado en el colchón, el
flácido e inservible cuerpo de su madre. Una tibia agua de panela
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acompañaba a esos panes y él, sorbo a sorbo, miraba absorto cómo
la desdentada boca de ella lograba tragar ese sorbo de vida.
Nunca una expresión de enojo o de crítica asomó en sus ojos verdes; siempre una leve sonrisa que no era una risa curvaba su boca.
Tampoco un lamento dejaba traslucir la frustración que sentía por
sus sueños inalcanzados. ¿Cuál o cuáles eran sus ilusiones?
Tras alimentar a su madre, con ese caminar tan suyo, como trotando, como saltando para que las piedras de las calles no le hieran sus
ya curtidos pies, salía en busca de alguien que quisiera contratar sus
brazos. La canasta de compras, mover los muebles de un lugar a otro
de la casa, barrer, limpiar, cualquier cosa que al finalizar significara
unos centavos o unos mendrugos de comida, todo era bien recibido
por su mano generosa. Con los resultados del día podía alimentar a
su madre y engañar a su vida.
No se si él fue lo que fue, a pesar de haber querido ser lo que no
fue. Solo se que él quería alcanzar las estrellas y no sabía cómo...
Nunca supe su nombre, ni siquiera se me ocurrió preguntar. Las
comadres murmurando tampoco querían saber su nombre; lo que a
ellas les movía la curiosidad era saber su apellido. Que el padre, ese
padre desconocido, solo podía ser... !no, él no puede ser!... tal vez...
dicen que... Las interminables conversaciones, en ocasiones, llega ban a la conclusión que el padre, ese padre desconocido, “debía ser
un afuereño, porque ningún varón del pueblo podía haber sido tan,
pero tan, malo que no velara por ese ser, por más que fuera fruto
prohibido”,... “del pecado, querrá decir, comadre”.
Eso de llamarse Tadeo o Ramiro, Gumercindo o Rafael, podría haber
cambiado su vida? ¿Podría, con ello, hacer realidad sus ilusiones de
que su madre, todos los días, se levantara y caminara hacia la cocina?
¿Acaso tal o cual apellido le hubieran permitido alcanzar sus sue ños? No, nada de eso ocupaba su mente.
Si al caminar por el pueblo se cruzaba con el cura o con el señoIMBABURA 61
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rón, él no los honraba con su mirada; y no lo hacía por rabia o resentimiento; lo hacía porque prefería levantar la mirada hacia el cielo para contarles a las nubes o a las estrellas sus anhelos, sus cuitas
y pensamientos; pero cuando era la enfermera Marina la que caminaba a contra mano, él se arrodillaba en su delante y le besaba la
mano. Tal vez se debía a que cada vez que podía ella le entregaba
esas pastillas que lograban el milagro de calmar el dolor de su madre. Pero, él nunca comprendió ¿cómo era posible que esas cositas
tan pequeñas y redonditas lograran que su madre sonriera?
Tal vez, apenas fue lo que pudo, porque no tuvo con qué ser lo
que quiso.
Cuando en su camino se cruzaban los vistosos uniformes que abrigaban los pequeños cuerpos de los alumnos de la escuela, su ojos
se cerraban como queriendo impedir que su mirada le traicionara.
Su sonrisa se tornaba más sonrisa, si eso fuera posible; mientras, creo
que él soñaba. Seguramente se preguntaba si el saber leer y escribir,
si saber sumar, restar, multiplicar y dividir, sería suficiente como para alcanzar a las estrellas. ¿Sería que quería alcanzar a las estrellas?
Su mirada cargaba la nostalgia de lo que pudo haber sido. Miraba
hacia el infinito.
Pasé muchos años lejos de mi pueblo, cuando volví, su desgarba da figura ya no recorría las modernas avenidas y lindas aceras, ni siquiera la memoria de sus buenas gentes. Nunca supe su nombre, só lo creo que siempre quiso alcanzar las estrellas y ahora vive en una
de ellas.
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Educarnos para
nuevos caminos
“Hoy la educación quiere ser
liberadora, pone en la mesa
de trabajo el diálogo, ya no
es la rígida relación
educador-educando porque
aspira transformarla en una
relación horizontal en el
hecho de reconocer que
somos educadores y
educandos a la vez”
Guillermo Jurado Andrade
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olo estamos empezando un nuevo camino de transición desde ese sistema educativo de método piramidal, vertical, jerarquizada, es decir el dominador, en la cúspide estaban la jerarquía de la sociedad, los que saben, los que imponen, los que
mandan y planifican. Nosotros los que estábamos abajo de ellos, como
la base de la pirámide, los que no sabemos y los que tenemos que
aprender, que obedecer, los explotados, marginados, conformistas, los
que pasivamente aceptamos con ingenuidad como dependientes de...
Amigos, estamos a las puertas del cambio, al inicio del camino, tomando el sendero de una nueva educación hacia nuestra liberación donde
todos tenemos algo que enseñar y mucho que aprender de los demás,
con una relación horizontal en donde todos nos educamos unos a
otros, aquí comienza el valor profundo de cada ser humano, nuestra
personalización, nuestra corresponsabilidad en el crecimiento del hom bre y la sociedad, aquí tiene que hacer presencia nuestra conciencia
crítica y con dialéctica empezar a desarrollar nuestra capacidad de aná lisis, de pensamiento, aquí el inicio de sentirnos creadores de nuevos
caminos, una lucha por una nueva cultura.
“Dentro del sistema educativo ecuatoriano, nuestros maestros han si do los mejores servidores del sistema capitalista, incluso las escuelas y
colegios católicos” dice Mons. Proaño en: NOS EDUCAMOS UNOS A
OTROS, es necesario hoy tomar una ruta distinta para construir un futuro a nuestro favor para ya no ser parte de los mas quedados, atrasados, dependientes y sometidos, ya no seguir en el engaño de nosotros
S
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mismo, no podemos sentarnos a la mesa para solo ver comer a los im perialistas, mientras nuestro plato está vacío, hay que educarnos prime ro para nuestra integración interna tan ambicionada con iguales derechos y oportunidades es construir la patria nueva y luego la Patria grande de América Latina, para lo que no hay otra opción mas central que
la educación, para que nuestros grandes sueños sean de verdad cumplidos en palabras y obras, siempre preparados para aceptar nuestras diferencias, en las que no sea el poder del capital el que mande, que todos estemos dispuestos a servir al que mas necesita y no al que mas tiene, crecer juntos desde la diversidad, es sabiduría, es amor, hace 2.000
años San Pablo amonestaba a su discípulo Timoteo: “La raíz de todos
los males es la codicia del dinero” 2ª Tim.10. Este es el problema que
este es el centro del modelo neoliberal, es la promoción de un masivo
proceso de mercantilización de todas nuestras actividades y las del Estado para transformar todos nuestros derechos como materia de mercantilización poniéndole valor económico y precio como materia de
compra-venta como: la salud, la educación, la justicia, el empleo, la
cultura, etc... Incluso todo rico, por el solo hecho de serlo tiene derecho al respeto y dignidad, la admiración y todo pobre por el mismo hecho de serlo no tenía derechos, es decir la centralidad para el capitalismo está en un medio donde todo es parte del mercado, pues todo es
una mercancía , abajando a la nada el valor de la persona y elevando
al poseedor del dinero, esto ha profundizado las desigualdades de la
humanidad aquí en nuestra Patria y América, donde son inmensas las
desigualdades, donde no solo vemos la pobreza sino la miseria en cam po y el suburbio, por lo mismo hay que emprender un nuevo modelo,
iniciando como ya se lo está haciendo primero en la redistribución de
la renta, el empleo, la educación, la salud, los servicios básicos, los em prendimientos con el aporte del estado.
Esa educación pasada que era magistral, masiva, memorística, inte lectualista, teórica, unilateral, parcial y además clasista, segregacionista
donde estaba excluidos los negros y los indios de manera especial, po co o nada tenía de humanista, estaba dirigida a las élites que tienen di IMBABURA 61
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nero, además que despersonalizada, donde ni se hablada de los valores humanos ni el reconocimiento de derechos, orientada primordialmente a la producción y la ganancia sin límites, a la conquista del prestigio, especialmente orientada a la domesticación de la juventud, pues
ellos estudiaban para obtener un título en función de ganar más dinero, pues se elegían profesiones de acuerdo a la que tenía más posibili dades de mayores ganancias que suponen mayor enriquecimiento caminando así a un profesionalismo sin vocación, es decir había una formación de explotadores, a la conquista y compra de títulos en muchos
casos, este era camino a la profundización de la brecha entre opresores
y oprimidos ante un pueblo analfabeto y conformista, la promoción de
la división de clases, aparición de ideólogos, hombres sin conciencia
crítica, ecuatorianos indefinidos, muchos desadaptados de su medio,
especialmente en los suburbios, pero cada vez más sumisos al sistema,
supersticiosos, no comprometidos, masificados, ajenos a su propia realidad en que viven, es decir un pueblo que no tenía conciencia de los
males de su padecimiento, jamás pudieron entender que el sistema
educativo era un engranaje de otro sistema socio-económico inmenso
y complejo, diseñado para la acumulación sin límites a favor del capital, para enriquecerse sin medida, con el trabajo de los demás, apropiándose de los medios de producción, esto no lo entendíamos por
nuestra ignorancia e inconciencia, pues además existía un sistema jurí dico adecuado para proteger al explotador, y mantener ciega a una so ciedad de consumo.
Hoy la educación quiere ser liberadora, pone en la mesa de trabajo el
diálogo, ya no es la rígida relación educador-educando porque aspira
transformarla en una relación horizontal en el hecho de reconocer que
somos educadores y educandos a la vez, pues todos tenemos criterios,
pensamientos, derechos de expresarnos y es aquí que inicia la personalización de cada ser humano con la participación en nuestro mundo interno y hacia lo exterior, por lo mismo se siente corresponsable de si mismo y de los demás, aquí nace la presencia de la conciencia crítica, aquí
se siente protagonista porque desarrolla y construye su historia, porque
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construye su propia capacidad de pensar, de inventiva y se arriesga a
crear con toda su fuerza y capacidad para enriquecer y servir a sus congéneres, su mirada va hacia el mundo y no egoístamente hacia si mismo, allí estamos soltando las amarras camino a la libertad de nuestra
propia realización. Paulo Freire, maravilloso hombre brasileño, conocedor de las inmensas barriadas de las FABELAS, donde ha visto la profunda miseria, nos habla extensamente de esta “educación domesticadora,
porque pone barreras y límites a los bríos del hombre, a sus ímpetus de
disentir y revelarse, de no permitirle sus manifestaciones, de ser pensante, mientras el sistema capitalista tiene sus métodos de dominación
para cada hombre, al que solo lo ve como un ente productivo, una tuerca de su maquinaria a la que no le permite cumplir otra función que la
que nos asigna, nos aprecia si somos ciegos y serviles a su sistema. De
la educación liberadora. En cambio algunos teólogos de la Igl. Católica
nos han hablado de la teología de la liberación” como fondo y esencia
de la evangelización realizada por Jesucristo mismo, para liberar al hombre de todas las esclavitudes, dándonos mutuamente el amor total para
Dios presente en cada prójimo y en cada uno de nosotros, amando sin
medida. Paulo Freire nos pregunta de como hemos sido capaces hasta
ahora de no liberarnos de la colonización económica y lo que es peor
de la colonización e invasión cultural y poder encontrarnos a nosotros
mimos y emprender los caminos de nuestra propia originalidad descubriendo primero cual es nuestra real situación en la que nos encontramos, ver nuestros propios valores que nos lleven al descubrimiento de
este nuevo hombre de América y a partir de nuestra propia realidad,
nuestra problemática, construir la respuesta adecuada, como práctica de
la libertad, no más importación de filosofías, metodologías y programas
educativos, nos falta originalidad, no es posible que nos eduquen con los
mismos esquemas que se educa a los franceses, alemanes o españoles,
de igual manera educar a los del campo mas alejado que a los del centro de nuestras grandes ciudades. Que bueno que ya hemos iniciado a
valorar nuestra propia cultura, nuestras costumbres, tradiciones y sabidurías ancestrales. El Dr. José de Sousa da Silva, Sociólogo y Filósofo del
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post desarrollo, dice: Es una necesidad ser educado, estar informado para tomar decisiones, para participar en el proceso de la vida, esencialmente teniendo una participación activa en la construcción de la democracia, a la que hay que darle seguimiento, si la democracia está en crisis es porque hemos vivido democracia de un día, el del voto, si la democracia es elegir una propuesta y si esta no se cumple hay que revocar
el mandato por el incumplimiento de la promesa. Debemos estar educados para una democracia representativa que está o estaba en crisis: La
caída de Jamil M., de Abdalá, de Lucio G. es un intento de encontrar
nuevos caminos, entonces debemos crear redes de democracia participativa, hasta llegar a la democracia comunitaria, hay que cambiar las
metas, los paradigmas de este sistema de sociedad de dominación actual, donde las trasnacionales y nacionales están buscando siempre: ganancias, acumulación de capital, consumo ilimitado, si es necesario violando todas las normas culturales, los derechos de los otros, haciéndonos firmar convenios que ellos no los firman, explotación de materias
primas sin tope, solo EE.UU. consume el 40% de la producción mundial, si tuviéramos 2 mas de este nivel ya hubiéramos colapsado, tenemos que cambiar esta civilización imperante, hay que descolonizar el
estado y la política, para ya no ser sujetos de calificativos que nos aplastan, ellos son los superiores, los civilizados, los prósperos, los de raza superior, nosotros los primitivos, los subdesarrollados, los inferiores, no
mas estar encasillados en estas categorías liberémonos, hay que sacarnos de encima, revolucionemos la educación, refundemos la educación,
los latinoamericanos hemos sido invisivilizados como civilización, como cultura, no se ha reconocido nuestros saberes, el ser humano aprende preguntando y el adulto que se compromete con construcción de la
respuesta, en la que participa, es el que aprende, el que solo memoriza
no aprende, solo se informa, obtiene datos, que son signos sin significado, entonces el que memoriza no aprende, y peor si tu no aceptas esos
datos tampoco es positivo al conocimiento, nadie transfiere conocimientos, el profesor comparte sus conocimientos y sabiduría es lo que emprendemos con los datos que aceptamos. Cuantos laboratorios tiene
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EE.UU. para fabricar mas armas de guerra y matar a la humanidad, acaso hay país mas guerrero que él?... El que gasta miles de millones por
guerrear, fueron tan capaces de estudiar la complejidad del átomo y
construir las Bombas de Hiroshima y Nagasaki, cuanta ciencia para el
mal, para matar la vida, para destruir, esa civilización es la de la destrucción de la vida, la del calentamiento global, tenemos necesidad de otra
educación que promueva la vida, donde la ideología de estado no sea
de mercado, cuanto produces, tanto vales, no mas, la economía tiene
que ser por la vida, por los ciudadanos, un estado donde lo mas importante sean sus ciudadanos, que no vuelva a suceder como cuando cayó
la sociedad socialista después de la 2º guerra mundial que promovía la
sociedad de estado y fue cambiada por una ideología de mercado, sin
ciudadanos con prevalencia del individualismo egoísta. Es abismal la diferencia con la cosmovisión indígena donde el mundo no es más mercado, el hombre es la parte esencial del universo y está llamado a vivir
como un componente vital en la integración con la naturaleza, el Universo no es considerado como un depósito infinito de materias primas,
el Universo es limitado, contrario a la propuesta del capitalismo que nos
propone un consumismo sin límites, ganancias sin límites, acumulación
sin límites y tenemos un mundo limitado, finito, por lo mismo esta no es
una civilización sustentable, este sistema no tiene futuro, este sistema va
camino a ponerle fin a la vida en nuestro planeta. Cuando me gradué de
Ing. Agrónomo dice Sousa da Silva descubrí que yo era un inocente útil,
estábamos tan ciegos que hasta la Encíclica Rerum Novarum acepta la
pobreza, la marginación como un hecho natural que debíamos aceptarlo, conformarnos con que unos nacen favorecidos y otros no y pide a
los ricos ser mas generosos con los pobres. No podemos aceptar en
nuestra educación la promoción del egoísmo, el individualismo no puede ser mas parte de nuestra civilización, Dios mismo se manifiesta como
una comunidad de tres, Jesucristo vivió en la comunidad de su pueblo,
lo sirvió y luego formó la comunidad de sus discípulos e incluso a su madre la conduce a esa comunidad. Nadie puede vivir solo ante la vida,
pues somos interdependientes, debemos entender que para construir la
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vida feliz, plena, necesitamos de los demás y mucho mas si queremos
mejorarla. La sabiduría es procesar los conocimientos, Humberto Maturana y Francisco Varela, autores de “EL ÁRBOL DEL CONOCIMIENTO”
dicen que el procesa los datos aprende, y el que aprende cambia y que
todos los seres vivos somos sujetos de aprendizaje y cambio”. Tenemos
que cambiar, el mundo y las sociedades no son un mercado, ni somos
máquina, solo nos puede salvar la integración solidaria, no tenemos que
seguir siendo inocentes útiles, para que no siga adelante las sociedades
tan inmensamente desiguales, como la nuestra misma. Tenemos que descolonizar nuestra sociedad, para que no sigan contra toda justicia los espacios multilaterales a órdenes de las transnacionales estafando a nuestras economías, con el pretexto de los dispositivos de las reglas del comer cio mundial o la propiedad intelectual. Nuestros ancestros fijaron el po der en lo relacional, la respuesta es poner límite, saber cuanto es lo suficiente, para el BUEN VIVIR DE BOLIVIA, EL SUMAC KAUSAY DE
NUESTRO ECUADOR, LA PARTE ESENCIAL DENTRO DE ESTE SISTEMA ES LA SOLIDARIDAD INTEGRAL DE UNA SOCIEDAD, NO
MAS SOPORTAR LAS CRISIS DEL CAPITALISMO POR CAUSA DEL
TENER QUE GANAR, ACUMULAR SIN LÍMITES. TENEMOS UNA
NUEVA ALTERNATIVA AL DESARROLLO, NO HAY UN ESTADO DE
VIDA A SUPERAR NI UN ESTADO SUPERIOR A OTRO, VIVIR BIEN
NO ES TENER MAS, CADA PUEBLO PUEDE SER FELIZ SI SE ORGA NIZA EN UN MODO DE VIDA SOSTENIBLE, NUNCA EN UNA CO MUNIDAD NADIE PUEDE TENER HAMBRE SI EXISTE LA SOLIDARI DAD COMO MODO DE VIDA, QUE ESTABLECEN REDES DE VIDA
AL SENTIRNOS PARTE DEL PLANETA, NECESITAMOS REINVENTAR
ALGO, NECESITAMOS REINVENTAR LA DEMOCRACIA QUE SEA
PARTICIPATIVA, DELIBERATIVA, HASTA LLEGAR A LA DEMOCRA CIA COMUNITARIA, NECESITAMOS SEMBRAR SEMILLAS DE IN DIGNACIÓN POR LO QUE SE HIZO EN EL MUNDO Y EN NUES TRA Patria, y Semillas de esperanza por lo que podemos hacer, necesitamos pensar para innovar, e innovar para transformar.
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Almuerzo sobre la hierba
“Pero, sin duda creo y,
según Julián González el
“Almuerzo sobre la hierba”
es una importante obra de la
pintura universal y, como
precursora de la ruptura con
la tradición academicista, una
referencia insustituible para
el estudio de la Historia
del Arte”
Martha Victoria Larrea
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El francés Édouard Manet (23 enero 1832-30 abril 1883) pintó al óleo sobre lienzo, el tema
“Almuerzo sobre la hierba”, “Le Dejeuner sur l’ Herbe” (francés) cuadro de 208 x 264,5 cm.
que se exhibe en el Museo de Orsay de París.
a pintura representa una escena campestre en la que se encuentran sentados tres personajes en la hierba, dos hombres vestidos a la moda de la época que parece están hablando sin tomar en cuenta a la mujer desnuda, vulgar, no
L
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idealizada, lejos de la perfección, que parece mirar fuera del cuadro. Una mezcla de paisaje, con figuras y bodegón, presentando a
la vida, “sin adorno ni metáfora”. Una crítica a la hipocresía social
de la época. En referencia a los tonos, se cataloga como sorprendente el contraste entre los negros trajes masculinos y la clara desnudez
de la modelo, que elimina los contrastes intermedios; Pues, el empleo del negro puro no era académico.
Esta obra es el resultado de su dedicación al arte, prefiriendo antes que el estudio frente a un profesor, copiar cuadros de diferentes
pintores Tiziano, Rembrandt, Goya... igual que en su viaje por Italia,
los Países Bajos, Alemania y Austria, copiando a grandes maestros,
además viendo grabados japoneses. En España en 1865 observó su
pintura barroca y en particular a Diego Velázquez. De tal suerte que
hizo su propia “síntesis personal de la historia de la pintura” y por
tanto el resultado de su arte, rompiendo con la perspectiva tradicional, aunque en unos casos sigue normas académicas. Pues, según
sus biógrafos, era un personaje controvertido y rebelde, que toda su
vida pasó buscando fama y fortuna, recibiendo críticas a su obra.
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El primero de mayo de 1863, se indica que ocurrió un hecho sin
precedentes en Francia, el cuadro fue rechazado por el Jurado del
Salón de París y expuesta en el llamado Salon des refusés o Salón de
los Rechazados, causando un gran escándalo tanto por su tema como por la forma de pintarlo; al punto que el Decano de los críticos
realistas Théophile Thoré manifestó: “No puedo adivinar qué puede
haberle hecho escoger a un artista inteligente y distinguido una
composición tan absurda”. Las críticas, también se centraron en “la
anatomía de la mujer (Victorine Meurent, modelo y amante de Manet) que mira al espectador sin ningún pudor”; dicha imagen carecía de cánones e ideales clásicos; pues es un desnudo realista.
Pese a las críticas surgieron
admiradores de su obra, que
más tarde formarían el Movimiento Impresionista. Con
Manet se inaugura la pintura
moderna y ésta se inscribe
entre las obras maestras del
siglo XIX. Vale anotar que al
final de su vida, todavía jo ven alrededor de los cin cuenta años, fue reconocido
y hoy las obras que pintó son
muy cotizadas.
Me parece importante
transcribir este pensamien Autorretrato de Manet
to: “El tono general de la
obra de Manet no es el de un pintor radical únicamente preocupa do por el mundo visual. Él es un sofisticado habitante de la ciudad,
un caballero que se ajusta en todo al concepto decimonónico de
dandi: un observador distante, refinado, que contempla desde una
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elegante distancia el espectáculo que le rodea”.
Según los analistas la importancia de Manet la debemos comprender en su misión de bisagra entre el arte antiguo y moderno. Gran
conocedor del arte renacentista y barroco, recurre a él para el tema
(El concierto campestre de Giorgione) y la composición (Las Hilanderas de Velázquez), así como en ciertas características sobre el color, la luz o la pincelada heredadas de la escuela española (Velázquez, Goya). Cabalmente para Manet, según su declaración, el verdadero tema del cuadro era la luz: “ese detalle y la pincelada rápida, empastada, que capta la realidad y fugacidad de la escena, constituirían los rasgos que identifiquen luego al impresionismo.
“A todo este bagaje histórico, Manet le añade la visión desprejuiciada, sin retórica alguna, de los realistas, que tanto escándalo causó. También utilizó de ellos su visión de la naturaleza (con escasa
idealización) y el gusto por las cosas reales y sencillas, como ocurre
en el bodegón de la zona izquierda”.
Según lo manifiestan, la importancia de su obra fue finalmente reconocida cuando los pintores impresionistas, acogidos en el taller
de E. Manet, investigaron siguiendo sus principios libres de los prejuicios burgueses; ya en el S. XX algunos pintores, como Picasso,
han hecho versiones de este tema potenciando los elementos que se
anticipaban en el original de Manet; además porque esta obra trascendió el tiempo y sirvió de inspiración para otros artistas, entre
ellos, Émile Zola y el mismo Monet.
Finalmente, me parece oportuno transcribir el siguiente análisis
contextual de José A. Benítez: “Para la realización del cuadro Manet
se basó en obras antiguas; entre ellas destacan un detalle de un Sarcófago romano con figuras fluviales, un grabado de Marco Antonio
Raimondi basado en un cuadro desaparecido de Rafael sobre el Jui cio de Paris, y el cuadro Concierto campestre, atribuido inicialmen te a Giorgione, después a Tiziano y del que actualmente se sospecha
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que Tiziano acabó el comenzado por Giorgione”.
Estos antecedentes del cuadro representaban figuras divinas desnudas pero tratadas de forma idealizada, pero en el Almuerzo el desnudo femenino está tratado de forma realista y no tiene un cuerpo
especialmente bello (...) Respecto a la técnica pictórica la Academia
exigía de los aspirantes un buen dominio del dibujo y posteriormente buena habilidad para el claroscuro; la obra debía partir de un boceto (ébauche) con pocos detalles para después ir matizando suavemente las luces y las sombras y conseguir así un efecto de espacio
convincente. Las figuras debían ser tratadas de una forma convencional, impersonal e idealizada con gran efecto plástico de relieve
cuyo modelado se conseguía a través del claroscuro; para la profundidad espacial se aplicaban estrictamente tanto los principios geométricos como la perspectiva aérea.
No es de extrañar, pues, que tanto otros pintores como los críticos
rechazasen el cuadro con decisión tachando a E. Manet de no saber
dibujar, no dominar el claroscuro ni los principios de la perspectiva
así como plantear una composición absurda; el público en general
se sintió ofendido por el tratamiento del tema y el vergonzoso desnudo”
Pero, sin duda creo y, según Julián González el “Almuerzo sobre
la hierba” es una importante obra de la pintura universal y, como
precursora de la ruptura con la tradición academicista, una referen cia insustituible para el estudio de la Historia del Arte.
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“El Hombre detrás del Filósofo Jesuita”
Padre Alejandro Gómez y Gómez
“La Casa de la Cultura
Núcleo de Imbabura ofreció
un homenaje póstumo el 24
de Julio de 1987, en un
artículo del Diario La Verdad,
hace referencia a un resumen
de su vida y obra, en donde
señala que el Padre Alejandro
Gómez y Gómez fue un
notable crítico literario y
pensador de la producción
poética”
Yolanda Luna Gómez
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sta es una biografía urgente, para no olvidar,
es la primera vez que
escribo sobre la vida
de un poeta imbabureño representativo de la prosa y el verso,
pero más que nada lo hare como
un homenaje a mi tío abuelo rescatando con pasión su historia
en las memorias de su Hermana
y Sobrina.
Alejandro Gómez y Gómez recibió las heladas caricias del Volcán
Cotacachi el 24 de julio de 1918, bendiciendo la unión de José Miguel Gómez Proaño y Rosa Elena Gómez Proaño, en la analogía de
la vida, la primera inquietud fue por qué tienen apellidos similares,
a lo que la Sra. Alina Gómez Gómez, mi Abuela Materna, respondió que fue una gran coincidencia de apellidos pero de diferentes fa milias. Fue el tercer hijo de una numerosa familia conformada por
siete hermanos: Luisa Elena (fallecida a los pocos días de nacer),
Guillermo, Elías, Alina, Rodrigo y Alberto, su niñez fue normal como se consideraría en esa época, las labores de la casa, los juegos,
los estudios y el compartir diario con la familia.
Su inquietud por la vida y el despertar de su corazón amatorio, ha-
E
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ce dueña de sus días a su prima, una dama noble, hermosa e inteligente, pero su desti no estaba ya escrito para ser
Sacerdote Jesuita, ya que su
hermano mayor declinó de la
vida sacerdotal; este amor juvenil pasó a las páginas de los
recuerdos pero surgió acrecentado y poderoso hacia
quienes lo rodeaban, no fue
su vocación la espiritual pero
su ímpetu y rebeldía hizo que
amara con pasión lo que era y dedicara su esfuerzo para servir al
prójimo.
Con 17 años de edad en la ciudad de Quito fue acogido por la Sra.
Cornelia Pólit, Progenitora del Padre Aurelio Espinoza Pólit, Superior
de la Comunidad de los Jesuitas que posteriormente sería su Profesor de Literatura, quienes vieron en Alejandro esa luz diferente y poderosa de quien dejaría una huella indeleble en este mundo, y fue
ella quien lo acompañó en su camino a la vida religiosa.
Sus estudios académicos los realizó en el Colegio Loyola de Cotocollao y en las Universidades Javeriana de Bogotá y México, al per tenecer a la Comunidad de los Jesuitas le permitió fortalecer sus conocimientos fuera del país estudiando Filosofía en España.
Este saber sustancial y diáfano permite al Padre Alejandro convertirse en educador de juventudes, ofreciendo sus servicios en varios
colegios del Ecuador, especialmente en el colegio San Gabriel de la
ciudad de Quito en el área de Literatura Universal, Americana y
Ecuatoriana, como la vida de un ser humano se relata en anécdotas,
se prenden la mente y el corazón de quienes recuerdan sus hazañas,
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y lo recuerdan también como una persona muy estricta y esa era su
naturaleza, la búsqueda de la perfección, lo que hacía que indagara en sus estudiantes estas cualidades, que en algunas ocasiones no
las encontraba, refiere su hermana, que cuando uno de sus estudiantes, un muchacho de familia notable de la época, se negó a hacer silencio y atender la clase, cuando de pronto el Padre Alejandro colmado de las reiteradas advertencias sin respuesta, tomó al estudiante con todo y su pupitre para situarlo en medio del patio, el malestar del estudiante no se hizo esperar advirtiendo que se lo contaría a
su padre, para lo que los estudiantes del Padre Alejandro, con decisión apoyarían a su profesor testificando la falta de respeto de su
compañero.
Su amor por esta casona educativa hace que en 1962 al conmemorar 100 años del Colegio San Gabriel, ofrezca en su honor el libro titulado “Senderos”, en donde Francisco Miranda Ribadeneira.
S. I. en el prólogo enuncia:
“Concienzudo y muy versado profesor de Literatura, crítico
fino, el Padre Alejandro Gómez se nos presenta en Senderos
como verdadero poeta; no precisamente poeta, de moda, a
gusto de los últimos caprichos; si poeta de verdad a servicio
de un humano y verdadero sentir; poeta cuidadoso de la per fección con poemas que, algunos, por fondo y forma pasarán
a las antologías.” (Gómez, 1962, pág. II)
En un rincón de la memoria de la Sra. Lida Gómez Gómez, su sobrina, recuerda que la Escuela Manuela Cañizares de la ciudad de
Cotacachi se apoyaban en este libro para la enseñanza de Tercer
Grado, sus pequeñas manos sostuvieron el libro para aprender la
poesía “Montañas de la Sierra” de autoría de su Tío; con la guía de
Doña Rosario Ruiz, profesora de dicha Escuela, conoció la belleza
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de la poesía armónica y profunda, inculcaron en su joven memoria
la lectura del trabajo poético del Padre Alejandro Gómez y Gómez.
Con el brillo de los recuerdos en sus ojos, mi Tía comparte lo que
tantas veces repitieron en la infancia sus tiernos labios:
MONTAÑAS DE LA SIERRA
El corazón profundo las recuerda
y cansado a su sombra se detiene.
Montañas de la sierra donde duerme
el azul tan azul de las ausencias¡
Tan azules, montañas de mi tierra,
donde mueren
tranquilos, reposados, casi leves
los últimos recuerdos de mi sendas.
El camino ya trazado desde lo místico y puro, lo llevó a Roma en
los años 70´s en donde movimientos telúricos hicieron que los libros
de la biblioteca del Vaticano se desplomaran, lo que hizo que escritos históricos fueran arruinados y deshojados, por lo que sus conocimientos en latín, le permitió ser el responsable de rehabilitar aquellos documentos importantes, en sus manos acogió la historia de la
humanidad; la necesidad de reorganizar libros en las lenguas anti guas, lo instan a instruirse en ello para ejecutar su colaboración.
Su destino seguía escrito con apego a los jesuitas pero en tierras le janas, cuando en el año de 1972 en París, una enfermedad acabó
con la lucidez de su cuerpo, pero no la de su alma, de su espíritu ni
de su pluma, la Canción Fatal termina su melodía y como reza el
poema del mismo nombre: “Esta canción me angustia en lo más ín timo, sin que acierte a llorar…” esa angustia se convirtió en una em bolia cerebral, que apaga su destellante luz el 29 de enero de 1987,
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fecha en donde escribió el punto final de su notable y callado paso
por la literatura ecuatoriana, su obra se enmarca en la fascinante declaración de la verdad de los sentimientos, su muerte paso desapercibida al compartir este viaje con el Ex Presidente Sr. Galo Plaza Lazzo, quien a pocas horas falleciera de una afección cardíaca, los periódicos en su primera plana anunciaba la muerte del Ex Presidente,
mientras que el parte de la muerte de uno de los hijos ilustres de Cotacachi y el país, era el más pequeño entre los ofrecidos al personaje fallecido. Hasta la última de sus acciones en esta tierra se vieron
rodeadas de la humildad que le caracterizaba, en el escrito realizado por su sobrina la Sra. Lida Gómez titulado: “A un Poeta Olvidado”, nos relata la despedida del hombre ilustre y familiar querido:
“Toda su obra literaria y su vida fueron fructíferas, pero como todo tiene su fin llegó el 29 de Enero de 1987, donde su
lámpara votiva dejó de brillar, para dejar en la obscuridad y so ledad a toda su familia y a las personas que le conocieron y le
apreciaron...”...”se quedó y se quedará en la mente de aquellos que sí valoraron su obra poética”.
(Gómez L. )
La Casa de la Cultura Núcleo de Imbabura ofreció un homenaje
póstumo el 24 de Julio de 1987, en un artículo del Diario La Verdad,
hace referencia a un resumen de su vida y obra, en donde señala
que el Padre Alejandro Gómez y Gómez fue un notable crítico literario y pensador de la producción poética.
“El religioso Jesuita Alejandro Gómez deja una valiosa pro ducción poética, de la que poco se conoce; siendo, sin duda,
uno de los más destacados líricos imbabureños, pues está a la
altura de Carlos Suárez Veintimilla, de Bernardino Echeverría,
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de Federico Yépez Arboleda, de César Dávila Torres y tantos
otros poetas imbabureños que honran al país”. (DIARIO LA
VERDAD, 1987)
Y en este justo homenaje fue el Prof. Roberto Morales Almeida,
quien realizó un profundo y diestro análisis de los poemas del ilustre imbabureño.
En la ternura de la infancia y ajena al importante evento, recuerdo
que toda la familia acudió a este significativo acontecimiento, en la
casa los más pequeños nos reunimos alrededor de una radio en donde escuchábamos la retransmisión del evento en la Radio Municipal
La Voz de Imbabura, esta grabación lo conserva mi Padre como una
reliquia en un casete antiguo, el cual escuche hace poco y me sentí muy orgullosa de ser parte de esta sangre y este legado del notable poeta.
Según relata la familia los Padres Jesuitas, luego de su muerte habrían encontrado un conjunto de poemas listos para ser publicados,
y lo hicieron, además recopilaron las poesías que en la soledad de
su enfermedad habría heredado sus últimos suspiros en ellas, aquellas palabras y verdades que se negaban a desaparecer.
Es una responsabilidad adquirida con beneplácito el dar a cono cer la historia del Padre Alejandro Gómez y Gómez, que sus poesías
no desaparezcan, que brillen nuevamente con la luminiscencia que
algún día nacieron de su puño y letra, esa es mi labor, revivir su poe sía que como el mismo decía: “... está hecha para deleitar”, con ello
nos ofrece una experiencia diferente entre la relación de los sentidos
y la palabra: “…podemos empezar el viaje al amanecer, luego desfilarán algunos paisajes ante nosotros, nos alcanzarán la tarde, la noche, la muerte y finalmente la eternidad con su único Valor sustan cial.” (Gómez A. G., 1962)
Todavía puedo ver en los surcos que besan los rostros de Alina y
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Alberto, los únicos hermanos vivos, un aire de su rostro, sereno,
tranquilo, en ocasiones sutil, los relatos de mi Madre hicieron que
reconstruyera en mi mente a un hombre dadivoso y conciliador,
quien la unió en matrimonio a mi Padre.
Del profesor resuelto a guiar a sus alumnos, de ceja alzada cuando sentenciaba el mal comportamiento de sus sobrinas y sobrinos,
al poeta solitario que con suave caricia sentencia la palabra que envuelve y transporta, al ser humano de corazón incalculable, afable
con su familia, esta es la belleza del comportamiento humano que
nos asombra, y esa es la belleza de conocer al ser humano, al Tío
Abuelo que me heredó la letras y la poesía que corre por mis venas,
y lo que me llevó a conocer al hombre detrás del filósofo jesuita.
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Los carnavales
“En Guallupe festejamos
el Carnaval del Amor,
para sacar a relucir los
sentimientos que nos llaman
a la unidad para alcanzar
mejores días en lo personal
y en lo comunitario”
Mariana Minda
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l Carnaval es una fiesta de goce y alegría que la disfrutan
las personas, de las formas más variadas, dando rienda
suelta a los gustos mas particulares, sugestivos y novedosos
de sentir placer con el juego de carnaval con agua que lanzan a diestra y siniestra, limpia, clara y perfumada o sucia, oscura y
maloliente para fastidiar a quienes tienen la fatalidad de cruzarse al
paso o aparecerse cerca para que le den caza y les empapen. Es muy
difícil movilizarse en esta época porque no sabemos que sucederá, si tal vez nos sorprenderá un
tremendo baldazo que baña con ropa, un golparrón como de una piedra dura de un globo lleno
de agua, o una enharinada que almidona la ropa
y el cabello, o un batido de huevos frescos o hueros o una pintada horrorosa con tintas de colores
que manchan la piel y el vestido. Por todas partes hay gente que corre porque no entiende el
caos con acciones desastrosas llenas de locura
que desembocan en violencia, unos porque ya
están mojados y otros para no recibir el azote
carnavalero, que no respeta edad, estado de salud, ni nada de parte de quienes descargan sus
frustraciones, sus sentimientos, su ira y hasta sus
rencores, que los apagan cuando ven la situación
E
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en que ha quedado su victima inocente, que ante el agravio puede
reaccionar con armas que atentan o quitan la vida. Lección que debe enseñarnos que los excesos y el desenfreno nunca deben atacar
en los juegos y diversiones.
Para evitar estos riesgos las autoridades, las instituciones educativas
y los grupos organizados y la ciudadanía en general han encontrado
formas y caminos para establecer y planificar festivales y eventos que
demuestren la cultura y las buenas costumbres de los pueblos con la
realización de Corsos y Desfiles, Ferias y Promociones, muy divertidos
y novedosos que atraen y congregan al publico que disfruta de la música, la danza, los disfraces, las costumbres, las artesanías y la gastronomía que es la carta de presentación de cada lugar.
En el mundo entero se han hecho famosas las fiestas del carnaval,
que siempre invitan a conocer y ver todos sus atractivos. Así en Europa tienen fama y resonancia los carnavales de Niza, en América
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son renombrados los de Río en el Brasil, con sus escuelas de samba
y en nuestro país quien no ha tarareado y se ha movido al son de la
música del Carnaval de Guaranda, quien no ha sentido emoción y
gusto cuando escucha de la Fiesta de las Flores y las Frutas de Ambato que reúne a propios y extraños y en este nuevo milenio los sonados Festivales Playeros de la Costa Ecuatoriana con sus arenas y
palmeras sus platos de mariscos y bebidas refrescantes y también las
Promociones de la Amazonía, tan llenas de belleza y atracción de la
naturaleza por su geografía, su fauna y su flora al cuidado de las na cionalidades que velan y mantienen su patrimonio.
Imbabura nuestra provincia singular por poseer todos los climas,
con su producción, donde vivimos todas las etnias con nuestras particularidades en el arte y la cultura, con el entorno de montañas y la-
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gos, ríos y cascadas, hoy brinda al turista nacional y extranjero, algunos destinos para que aprovechen al máximo el feriado visitando
cada día algo nuevo y satisfactorio, con sus familiares y amigos, que
pueden llegar a la comunidad El Chota, que hace mas de una década inicio con el Carnaval Coangue, en la playa del río y que año tras
año va posicionándose mejor y fortaleciéndose en homenaje a quienes lo crearon como las hermanas Aida y Zoilita Espinoza, la Fundación Piel Negra y el Licenciado Galo Mantilla, que como Director de Cultura de l Municipio de Ibarra, puso el sello de garantía en
el espectáculo del pueblo negro. Luego la población de El Juncal se
contagió de esta iniciativa y también organizó su Carnaval Olas del
Río, que descongestionó la cantidad de visitantes en El Chota. Recientemente, la parroquia Salinas puso a disposición del público el
Carnaval Palenque, con una gran infraestructura como piscinas, juegos complementarios, casetas para comerciar productos de
la tierra, artesanías y el gran Bombódromo con música, danza y artistas propios y otros de fama nacional, que brindan
emociones, distracción y felicidad a quienes les visitan.
Los indígenas de Otavalo también ya tienen establecidas
sus fiestas en las cuales dan gracias a la Pacha Mama por sus
bondades y prodigios, con eventos sociales y deportivos,
atraen a muchos visitantes del lugar y extranjeros, especialmente de Colombia.
En Guallupe festejamos el Carnaval del Amor, para sacar a
relucir los sentimientos que nos llaman a la unidad para alcanzar mejores días en lo personal y en lo comunitario.
En todas partes se esta cambiando las formas de festejar el
carnaval buscando alternativas para adornar los espacios co munitarios, a fin de que brinden comodidad y proporcionen
satisfacción a quienes les regalen el privilegio de escogerlos
para llegar a compartir cuanto se prepare para dar a conocer
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la cultura y sus secretos guardados sin oportunidad de que rindan
beneficios económicos que hoy son tan necesarios, pues con un poco de creatividad e ingenio se alcanza un buen rendimiento.
Nos hemos dado cuenta que el carnaval con agua nos perjudica
en todo sentido porque desperdiciamos el liquido vital, ponemos en
riesgo nuestra salud, desmejoramos nuestras relaciones y no tenemos ingresos para solventar nuestras necesidades que son muchas y
variadas.
Pensamos que es bueno rescatar las buenas prácticas porque estas perduran y se conservan a través del tiempo, pues las reuniones de familiares y de amigos para jugar mojándose sintiendo la
sensación de bañar al otro con ropa y recibir el mismo trato, lo
que les permite reforzar los lazos de amistad porque se cumple el
objetivo y luego venga la secada con una gran comilona, el baile
general y la toma de algún licor pero sin excederse, para despedirse con auto invitación y el compromiso de volver a reunirse a
festejar el próximo año, con armonía, buen criterio y amistad para una convivencia solidaria.
Anhelamos que año tras año los carnavales sean la celebridad que
sirva para que todos los centros poblados revelen el paso gigantesco
de progreso y desarrollo que han dado, demostrando capacidad y au tosuficiencia en beneficio común. Que el carnaval produzca frutos pa ra elevar el autoestima y valorar los cambios que ayudan a todos.
El carnaval es fiesta de la carne, del cuerpo material, que precede
a la preparación de lo espiritual para reflexionar y acompañar al Hi jo de Dios, en su pasión, muerte y resurrección que nos da la espe ranza de alcanzar la vida eterna.
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Ibarreños en la diáspora
y las nuevas voces
“Acaso, para el lector que
inicia, estos textos pueden
resultar crípticos, pero están
destinados a perdurar, porque
no nacen de la improvisación,
sino de maravillosas lecturas
de esos clásicos que aún
viven en nosotros”
Juan Carlos Morales Mejía
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uchos de los escritores ibarreños, que pudieron
formar una experiencia interesante en la urbe, se
marcharon a Quito, para volver esporádicamente.
Uno de esos casos es el de Vicente Robalino, Ibarra 1960. Estudios de Derecho en la Universidad Central de Quito,
doctorado en Literatura en la Universidad Católica de Quito, Maestría en Literatura Iberoamericana en la Universidad Nacional Autó noma de México (UNAM). Fue integrante de los talleres literarios de
la Casa de la Cultura Ecuatoriana, coordinados por Miguel Donoso
Pareja, en Quito, en los años 80. Ha publicado los poemarios Póngase de una vez en desacuerdo (1990), Sobre la hierba el día (2001)
y Cuando el cuerpo se desprende del alba (2006).
En sus poemas nos dice: “Sobre la hierba del día / un pájaro en tona / la soledad de Dios: la altura. / En ese instante / el paisaje cae
vertiginoso / hacia la nada”. Su poesía, de profundas influencias
poéticas mundiales, aún tiene entre sus objetos presentes esa mirada de la ciudad ausente. Por ejemplo, en un reciente recital en Librería Rayuela, en Quito, evocó al Río Tahuando, desde una mirada
de niño.
Como pensador también de lo poético señala: “Si el acto creador
es una lucha infernal entre el querer decir y lo dicho, la escritura como elección de vida es un espacio exento de restricciones y conven ciones, donde sólo se puede llegar a crear cuando convertimos al
M
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acto creador en una necesidad, en un alimento diario. Fuera de la
escritura no hay más que vacío o una realidad que, por sí misma, es
pobre; en ella el ser humano ha sido convertido en una cosa, en un
objeto…”
Huilo en Albura
Juan Rulfo tiene a Comala, donde los muertos caminan; Gabriel
García Márquez, la vasta geografía de Macondo, donde Remedios
La Bella asciende al cielo en cuerpo y alma; Juan Carlos Onetti erige a Santa María por medio de las palabras; Cortázar camina con la
Maga mientras añora el Riachuelo. Huilo Ruales Hualca (Ibarra,
1947), transforma a la Ciudad Blanca en un espacio de seres esperpénticos, verdaderos anti-héroes, llamada Albura (la picaresca de lo
blanco visto también como excluyente). Esa es una de sus claves. Lo
hace desde un lenguaje de lo marginal, desde un humor corrosivo y
poético, hasta configurar su propio universo literario y una voz de
ingenio intransferible. No hay un diálogo callejero que no pueda ser
parte de la literatura, nos recuerda Borges.
“Conseguí vivienda. Es un cuarto en forma de revólver de madera. El cañón es la cocina. El gatillo el baño. El resto es dormitorio-es critorio. Lo mejor es la ventana. Por allí entra y sale el Sol. El ruido
de los trenes que empiezan a ulular desde las tres de la mañana. Es ta habitación se ubica en el primer piso de un edificio ocupado por
ancianos y se encuentra en la orilla de la ciudad vieja. Para llegar a
ella basta caminar diez minutos, cinco de ellos a través de un puen te sobre el Canal del Midi. Me gusta este cuarto. Creo que es un
buen lugar para matarme”, nos dice, en su relato “La mudanza”.
Sus frases son ráfagas descarnadas de una realidad de espanto. Eso
parecería al inicio. Pero no. El autor pone al lector al filo de la navaja.
La obra del Huilo, como hablamos los ibarreños, es a veces como un
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grafiti: una pedrada dada al descuido; otras ocasiones es como el final
perfecto de un cuento ganado por nocaut que, como nos recuerda Julio Cortázar, deberían ser los cuentos, que a diferencia de la novela se
gana por asaltos; pero también existen los relatos trepidantes donde el
lector se queda sin aliento. Es una obra sin miramientos, como destruir
los bustos de las estatuas a plena luz del día.
Por eso es irreverente, porque este escritor de aguda inteligencia
crea sus personajes y situaciones desde una poética de lo marginal. Es
decir, logra que la cotidianidad -las evocaciones de su infancia o su
adolescencia trasfigurada por medio de la ficción- se vuelva su orbe.
Nos dice: “Los poetas son muertos antiguos que andan extraviados en este mundo” o “Conseguí vivienda. Es un cuarto en forma de
revólver de madera”, más adelante señala: “Una vez que tuvo la certeza de lo inevitable de su muerte se mató”. Sus frases son ráfagas
descarnadas de una realidad de espanto. Eso parecería al inicio. Pero no. El autor utiliza estos recursos para poner al lector al filo de la
navaja. De eso también se trata la literatura, porque desde esta América morena le torcimos el cuello al cisne de engañoso plumaje, en
referencia a esa literatura acartonada que se hacía y se hace en las
tierras de donde vinieron las carabelas.
Desentraña a su tierra: “Érase una vez Ibarra, pequeña ciudad
blanca como la ceguera, en la que el tiempo se movía lentamente y
sin estridencias, algo así como si se viviera en puntillas para no despertar a Dios”. Esta nota a propósito de que está en prensa el libro
“Lo que el viento se llevó”, por la generosidad del autor y el auspi cio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo de Imbabura. A ve ces, el hijo pródigo regresa a casa, donde camina la loca Lupe y el
sonido de los tacos de la Paca Cucalón aún se escucha en las noches
de luna. Como parte de su serie de escritores, la Casa de la Cultura
Ecuatoriana, núcleo de Imbabura, publicó una antología de Ruales
titulada “Lo que el polvo se llevó”.
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La obra de Ruales abarca narrativa, poesía, teatro y crónica. En
narrativa ha publicado “Y todo este rollo también a mí me jode”,
“Loca para loca la loca”, “Fetiche y Fantoche”, “Historias de la ciudad prohibida”, “Cuentos para niños perversos”, “Maldeojo”, “Esmog”. en Poesía: “El ángel de la gasolina”, “Vivir mata” y Pabellón
B. Tres de sus piezas han sido llevadas a escena: Añicos (Ecuador);
El que sale al último que apague la luz (Francia); Satango (Francia).
Sus crónicas se publican regularmente en varias revistas. Ha obtenido varios premios nacionales e internacionales. La versión alemana
de Maldeojo fue seleccionada por Literatureklub del año 2000 (Colección en lengua alemana de literatura No-Europea).
Villarreal, el pintor y la palabra
Un caso excepcional en las letras de Ibarra es el emprendido, literalmente en solitario, por José Villarreal Miranda (Ibarra, 1957),
quien es, a la vez, el pintor más destacado de su generación. Borges
nos recordaba que, a veces, ante tanto vértigo, es preciso volver a
los clásicos para, curiosamente, ser contemporáneos. Curiosa metáfora advertida por Villarreal, lector asiduo, de lo que conocemos co mo griegos, pero que son mucho más antiguos.
Brevemente hay que describir su pintura para entender sus textos:
Su temática aborda las seis o siete metáforas que rigen el Mundo, pe ro con un lenguaje del siglo XXI, como el tema de Eros y Tánatos, que
nos sugieren que las utopías nunca estarán completas sin interrogar nos sobre el destino humano. En una época de vértigo –con los pre ceptos de un anacoreta- la innovación de Villarreal acaso sea interro gar a los clásicos, especialmente desde el esplendor de El Renacimien to, para una búsqueda de devolverle al Arte su perdida esencia, ante
el encandilamiento de los propulsores del no-futuro y de la ilusión tec nológica, que hace creer que la manipulación es una certeza.
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De allí que el pintor puede viajar y realizar contramarchas en sus
búsquedas de un erotismo que linda con el esplendor de las cenizas, con temas universales que no se olvidan –como sus aves– aletear en las antiguas simbologías, que lo han llevado incluso a dejar
su virtuosismo en el dibujo. Son parte de la transfiguración de sus
lecturas pero también de una postura de vida: la espera en solitario
y el anonimato como una suerte de epifanía que confiere a su Gran
Arte el espíritu de perdurable.
En su primer libro Islas en la
bruma, producto de su madurez, realiza lo que se conoce
como metaliteratura, es decir
tomar un texto y transfigurarlo.
Obviamente, no se trata de un
ejercicio simple, sino que más
allá de problematizar la realidad hasta convertir al texto en
una suerte de artefacto, nos devuelve el sentido de la ficción,
emparentado con el mito. Este
arte secuencial, que apela tam bién a lo visual, nos recuerdan
a ese interés de los escritores
del siglo XVI, quienes hurgaron
en los antiguos para renovar su
época. No podemos, como occidentales que somos, descartar todo el peso que tuvo el esplendor de los clásicos griegos.
Ulises, sigue atrapado en las islas de las sirenas y Penélope
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continúan tramando su tela, donde aparece la batalla de Troya.
Precisamente en Troya o sueño en tres actos nos dice: “Entonces
veo el perfil de las oscuras naves griegas que se pierden en el negro
horizonte cuando dan vuelta por la esquina, también me aturden los
aplausos del auditorio a los hipócritas e histriones más destacados de
esta noche, a quienes premia entusiasta y laudatorio un hierofante antiguo y cansado. Hace frío. La madrugada viene lenta, será otra noche
blanca. Querida, queda aún resolver el problema con los tigres”.
Acaso, para el lector que inicia, estos textos pueden resultar crípticos, pero están destinados a perdurar, porque no nacen de la improvisación, sino de maravillosas lecturas de esos clásicos que aún
viven en nosotros.
Las nuevas voces
La poeta ecuatoriana radicada en México, Valeria Guzmán (Krasnodar, Rusia, 1988), es la figura más prominente de la nueva generación. Vivió su niñez y adolescencia en Ibarra y, apenas a los 15
años, se involucró en la sección de literatura del diario La Verdad,
con especiales sobre Whitman o Huidobro. Mientras estudiaba en la
Benemérita Universidad Autónoma de México, en la Facultad de Fi losofía y Letras, en el colegio de Lingüística y Literatura Hispánica,
la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo de Imbabura tuvo el acier to de publicar su poemario.
Su tesis de pregrado se titula “Los animales en la tradición lexicográfica de la lengua española (del siglo XVII al XX) y ahora cursa una
maestría en Lingüística aplicada en la Universidad Autónoma de México, UNAM. Su primer poemario Efusiva penitente fue publicado
por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo de Imbabura. Con un
epígrafe de Hilda Hilst: “Fui monja / vestida de negro / en el laberinto azul”, esta obra nos lleva a la desmitificación de los cantos coloIMBABURA 61
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niales para adentrarse a lo erótico. “misericordia, / Señor dador de
gloria, apiádate de esta penitente / que yace a tu costado”, dice un
verso. Otro exclama: “Ayuno / para comerte / en la vigilia”. “Es hora
del ángelus / y sólo sé rezar la encarnación / sobre tu cuerpo”, donde precisamente ahonda en el canon de la literatura religiosa, tan cara a Sor Juana Inés de la Cruz, pero para mostrarnos al cuerpo desde
una visión transgresora. Ese éxtasis llega precisamente en la deconstrucción de lo religioso para volverlo profano, casi una herejía.
Por su parte, en Constelada, inicia con un epígrafe de Octavio
Paz: “Hay instantes que estallan y son astros”. Esta poética, amparada en la física, nos devuelve la condición del Universo pero anclado en el individuo y su Eros: “¿Cuántas espirales han descrito / nuestros cuerpos / en la soledad de la noche?”
En cambio, como las nuevas promesas se destaca María Alejan dra Almeida Albuja Ibarra, 1992. Ganó el XV Concurso Nacional de
Literatura “Terminemos el Cuento” en el año 2010, convocado por
la Unión Latina y la Embajada de España. El concurso consistía en
que jóvenes de 14 a 18 años completaran con un final inédito el inicio del cuento “Cuando me gustaba el fútbol” del escritor ecuatoriano Raúl Pérez Torres. De los 409 trabajos presentados ese año, los
jueces le otorgaron el primer lugar debido a “la originalidad, correc to uso del lenguaje, buena adjetivación, buen ritmo de la narración,
un final original, lógico y desgarrador”. El premio del concurso con sistió en un viaje cultural a Uruguay, con representantes de otros países de América Latina.
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Un viaje para recordar...
“Esta entretenida anécdota,
nos permitió disfrutar de una
vista maravillosa del sublime
paisaje serraniego,
y compartir hermanadamente
experiencias propias de esa
juventud en la que
aprendimos tantas
e inolvidables vivencias”
Edwin Narváez Rivadeneira
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ace pocos días el Gobierno Nacional, inauguró la
flamante remodelación del antiguo edificio, que por
muchos años sirvió como Estación del Ferrocarril en
la ciudad de Otavalo. Recuerdos inminentes de
aquellos viajes que sobre rieles disfrutamos en nuestra infancia, hace ya varios años, periplos que permitieron admirar los hermosos
paisajes de nuestra serranía.
Con esta oportunidad viene a mi memoria, y vendrá por supuesto,
a la de muchos coterráneos, que parte de nuestra vivencia fue compartida con la existencia de esa imponente máquina, que transportaba diariamente a un gran sector de familias de nuestro conglomerado.
La buena nueva permitirá en adelante, contar con un ferrocarril rejuvenecido, como mecanismo de movilización de turistas, hacia
sectores de nuestra provincia poco visitados por propios, menos aún
por visitantes de regiones diversas del mundo, afanosos por compenetrarse de las bellezas incomparables de la naturaleza. Este, entonces es un buen momento para recapitular andanzas de tiempos pa sados, como las que nos tocó experimentar a estudiantes de provin cia, residentes en la capital de nuestro país, en épocas juveniles.
Citaré entonces, a manera de recordatorio, los días previos a la celebración de la fiesta navideña del año 1962, cuando el grupo de
amigos otavaleños que residíamos en la ciudad de Quito en calidad
de estudiantes, nos aprestábamos a disfrutar de las anheladas vaca -
H
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ciones navideñas y de año nuevo, en nuestra querida ciudad nativa.
Cada quien a su manera en horas de almuerzo, aludía en percep tible voz, segmentos de su plan festivo para la época especial que
nos esperaba. Unos y otros, residíamos como arrendatarios de apo sentos en casas ubicadas de preferencia en la parte céntrica de la
ciudad, circunstancia que de alguna manera facilitaba la consun ción de los servicios comunales de mayor requerimiento.
La esquina de la conocida Botica “Pichincha”, situada entre las calles Guayaquil y Esmeraldas, resultaba ser el sitio preferencial, en
donde por lo general, después del habitual convite del pasado me diodía, sucedíanse los casuales encontrones con los paisanos, a tra vés de quienes lográbamos enterarnos de las novedades que habían se dado en la patria chica, dado que en aquella época nos estaba ve dada la posibilidad de volver al seno familiar, cada fin de semana
como se lo hace actualmente, debido al prolongado espacio de
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tiempo que se ocupaba en el desplazamiento de Quito a Otavalo, y
viceversa, por las características propias de la carretera antigua. A
propósito vale recordar, que eran alrededor de cinco horas, el tiempo que un autobús, de las empresas de servicio interprovincial, imponía en el recorrido de la ruta señalada.
La semana previa al período vacacional, al interior del grupo, y como tema principal de conversación, se delineaban los variados programas de recreación que supuestamente podían llevarse a cabo, y
en los que la mayoría podríamos tener participación. En todo caso,
la inquietud era conjunta, y debíase entonces concretar el plan del
viaje recreacional. Uno de los compañeros, como acogedora ingeniosidad, sugirió la realización de la jornada con la participación de
todos ocupando los favores del ferrocarril. La propuesta fue recogida con beneplácito y por unanimidad. Sin embargo, para la conclusión del propósito, y dado el número de convidados, surgió el temor
de lamentar inasistencias por atrasos a la hora de la partida. Esta
aprensión llevó al compañero Bolívar J., proponer que la víspera del
viaje, pernoctásemos en su pequeña pero muy afable morada, de un
inmueble ubicado en el barrio Chimbacalle, a pocas cuadras de la
estación de los ferrocarriles del Estado.
La espontánea oferta de nuestro amigo fue aplaudida con signos
de festejo por todos los comparecientes. Llegada la fecha y la hora
para la concentración, quienes aceptaron compartir la hospitalidad
del amigo y compañero, y los otros, muy temprano al siguiente día,
con mochila en mano emprendimos en el inicio del propósito.
Arribamos al andén pocos minutos después de las seis de la mañana, conocedores del numeroso grupo de pasajeros que con igual propósito, aguardarían por la compra de los “tickets”, para la locomotora de las siete horas de esa mañana. Llegado el momento, adquirimos
sin apremio, los boletos necesarios. Apuramos luego, un improvisado desayuno con una taza de café bien caliente, y nos enterábamos
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de pormenores que a través de las advertencias escritas, ofrecía la
empresa, como aquella de cumplir con el itinerario regular de su recorrido, y las paradas de obligación que debía hacer en las estaciones de Checa, Puembo, Pifo, Yaruquí, El Quinche, Cayambe, y otras
existentes a lo largo del recorrido, puesto que en algunas de ellas debía abastecerse de agua y quizás uno que otro lubricante.
Luego de cuatro o cinco vibrantes señales un tanto insistentes emitidas por la máquina, nos integramos en el vagón principal para pasajeros, siempre en forma ordenada, y cumpliendo con las formalidades insinuadas por los empleados del ferrocarril. A las siete en
punto, junto con el ulular de su estruendoso silbato, sentimos el impulso originado por la máquina, señal de que se iniciaba el desplazamiento rumbo a nuestra tierra natal.
En cada uno se demostraba el júbilo propio por haber cumplido
con un anhelo, o el regocijo de saber que volvíamos a casa, el contento de sabernos reunidos, o la exaltación propia del espíritu, constituía un día especial en la vida de quienes habíamos propiciado esta especie de aventura.
El tren utilizado en esa fecha, había establecido luego del parsimonioso arranque, la velocidad habitual para cada sector de la ruta. Al
interior del compartimiento asignado al grupo, durante los primeros
kilómetros recorridos, se advertía un comportamiento ordenado de
sus ocupantes, sin embargo, no podía faltar la ocurrencia de alguno,
y la consabida motivación para que podamos en forma voluntaria,
ocupar la parrilla del vagón, y continuar el placentero viaje por ferrocarril. El asentimiento de la mayoría demostró la complacencia
conferida a la invitación para experimentar esta sensación, y fue mo tivo de verdadero deleite para quienes aceptamos ponerla en prác tica, sin embargo en algún momento, se dio la advertencia del oportuno aparecimiento de uno de los túneles que debía atravesar la locomotora, razón por la que en forma inmediata debimos reintegrar IMBABURA 61
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nos en el coche asignado, a excepción de César P., que a riesgo de
cualquier eventualidad, se mantuvo en la parrilla, con el inexcusable susto revelado en su ser, y aparecer entonces luego del episodio,
con el rostro todo ennegrecido por las partículas de carbón, desprendidas por la combustión provocada por la máquina, y desprendidas con el humo emanado por el motor luego de haber atravesado el túnel que ineludiblemente debía cumplir la locomotora. No
faltó igualmente la serie de buenas y ocurridas bromas concertadas
por más de uno de los acompañantes, y obviamente, no pudo faltar
la participación de los compañeros dotados de la inspiración musical, ofrecida por los hermanos Jorge y Oswaldo C., que en forma armoniosa, con el respaldo musical de César P., deleitaron a todos los
ocupantes con escogido repertorio. Alrededor de las trece horas,antes conocidas como la una de la tarde –arribamos a la estación de
nuestra ciudad, anhelantes de integrarnos, cada quien a la casa de
nuestros progenitores.
Esta entretenida anécdota, nos permitió disfrutar de una vista maravillosa del sublime paisaje serraniego, y compartir hermanadamente experiencias propias de esa juventud en la que aprendimos
tantas e inolvidables vivencias
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Víctor Manuel Peñaherrera
“Los ibarreños e imbabureños
debemos sentirnos orgullosos
de tener un hijo tan
destacado, multifacético y
ejemplo para nuestras
generaciones y las
generaciones futuras”
Jaime Orquera Galeano
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ace en Ibarra el 6 de octubre de 1865. Sus padres fueron
el Dr. Rafael Peñaherrera y Dña. María Espinel. La educación primaria la impartieron sus progenitores. La enseñanza secundaria en el colegio de su ciudad natal regentado por el Dr. Mariano Acosta. Obtuvo el grado de Bachiller en Humanidades, después de siete años de estudio, porque ese era el programa.
La educación superior en la Universidad Central de Quito en la Facultad de Jurisprudencia. En el corto lapso de tres años del 11 de octubre de 1884 al 7 de noviembre de 1887, finalizó los cursos, gracias a la
libertad de estudios y alcanzó el título de Doctor. El 16 del mismo mes
y año se incorporó al cuerpo de Abogados de la República, después del
examen rendido ante la Corte Suprema de Justicia.
Se casó el 10 de abril de 1890 con la señora Clementina Peñaherre ra Guerra, su prima hermana.
Sufría de una enfermedad incurable denominada oftalmía; debido a
esta penosa y delicada enfermedad estuvo obligado en veces, a suspen der por días sus estudios y no obstante esas dolencias se presentaba a
rendir exámenes, gracias a su recio carácter y responsabilidad.
Ejerció la profesión auspiciando muchos litigios en los que puso en
práctica sus aptitudes, con acierto y probidad; se especializó en Dere cho Procesal (práctico) que le permitió excelentes triunfos.
Ocupó la cátedra de Derecho Procesal, en la Universidad Central, por
concurso, cuando presentó la renuncia el Dr. Luis Felipe Borja, de 1989
a 1923 en que renunció por su enfermedad; luego se jubiló.
N
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Con anterioridad fue profesor accidental de Economía Política. Fue
Vicerrector en 1907, Subdecano de la Facultad en 1902 y Decano, en
varios períodos desde 1912.
En la cátedra imprimió nuevos rumbos en el estudio de las Ciencias
del Derecho Práctico. En el Parlamento presentó proyectos que se trans formaron en leyes sobre las Reformas al Código de Procedimiento Penal, La Ley de Jornaleros, el cuerpo del delito; los orígenes, ventajas y
desventajas de la Institución del Jurado que luego se trasformó en el Tri bunal del Crimen. La situación de la mujer casada en el Derecho Civil
Ecuatoriano y el estudio moral y doctrinario acerca de la abogacía. Los
Mandamientos del Abogado.
Su obra cumbre “Lecciones de Derecho Práctico Civil y Penal”. El primer tomo se publicó en 1912, el segundo en 1925 y el tercero en 1927,
esta grandiosa obra quedó inconclusa. Escribió muchos artículos y publicaciones en “Anales de la Universidad Central” y en la Revista Forense.
Como Vocal de la Junta Consultiva del Ministerio de Relaciones Exteriores colaboró con Federico González Suárez.
En la Cámara de Diputados y en el Senado ocupó un lugar prominente; auspició y consiguió su aprobación de muchas reformas a nuestros
Códigos y Leyes secundarias.
Habiéndose organizado la Sociedad Jurídica Literaria el 27 de Febre ro de 1910 fue elegido Vocal.
El 28 de julio de 1912 fue nombrado Presidente del colegio y de la
Academia de Abogados de Quito.
Cuando se radicó en Guayaquil por motivos de salud, la junta gene ral del Colegio de Abogados el 26 de noviembre de 1928 le designo
Presidente Honorario.
El Dr. Peñaherrera en su vida estuvo dotado de patriotismo y de gran
espíritu cívico, fue esclarecido jurista, sobresaliente parlamentario. El
país es su homenaje junto a las egregias figuras de los doctores Luis Fe lipe Borja y Alfredo Pérez Guerrero, este último también ibarreño, instituyó “El Día del Maestro” el 13 de abril de cada año. Hombre de sin -
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gular talento, sabiduría y acrisolada honradez. Insigne maestro lleno de
virtudes, honró a la cátedra, la Magistratura y el Foro. En el Parlamento
con sus elocuentes discursos, con calidad moral y precisión trataba los
problemas nacionales y políticos; fue un legislador progresista y jurisconsulto creador.
Falleció el 14 de abril de 1930
Los ibarreños e imbabureños debemos sentirnos orgullosos de tener
un hijo tan destacado, multifacético y ejemplo para nuestras generacio nes y las generaciones futuras. Pocos conocen al detalle de su vida y de
sus obras. La ciudad erigió un monumento en su honor, en el Parque 9
de octubre o la Merced. En las Unidades Educativas deben enseñar la
gloriosa vida de este ilustre ecuatoriano y querido ibarreño.
HOJA DE VIDA
Ingresó al Colegio de Abogados el 16 de noviembre de 1882.
Profesor accidental de Economía Política el 23 de noviembre de 1888.
Profesor de Derecho Práctico desde 1889 hasta 1923.
Vicerrector de la Universidad Central 1907.
Subdecano de la Facultad de Jurisprudencia 1902.
Decano de la misma por varios períodos desde 1912.
Senador y Diputado del Congreso Nacional.
Conjuez Permanente de la Corte Suprema de Justicia.
Consejero de Estado.
Miembro de la Junta Consultiva del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Presidente del Colegio y de la Academia de Abogados de Pichincha.
Abogado Consultor del Concejo de Guayaquil.
Miembro correspondiente de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.
Miembro Honorario de la Real Academia de Legislación y Jurispruden cia de Madrid.
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Pedro Moncayo,
patriota epónimo
“Es nuestro anhelo que el
pensamiento vivificante de
Pedro Moncayo se mantenga
impoluto en los ecuatorianos
y fundamentalmente en los
ibarreños de este siglo XXI,
en cuya alma, a manera de
cofre de oro, guardan con
profunda emoción el
recuerdo de sus virtudes,
que sin lugar a dudas, son
esa “Linterna mágica” que
iluminan el camino del
verdadero patriotismo”
Luis Fernando Revelo C.
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“La esclavitud es el más inicuo despojo que un hombre puede ejercer en perjuicio de otro hombre…Ni la sociedad ni la ley pueden legitimar lo que es contra la razón, contra la justicia y contra la naturaleza del hombre”. (Pedro Moncayo)
ermítanme comenzar este artículo, glosando el verso que
brotó de la veta poética de Pablo Hanníbal Vela:
P
“Que el recuerdo es el único sentido,
que se convierte en emoción de gloria;
que la vida del hombre es irrisoria,
si no queda un fulgor de lo que ha sido.
Y porque sé la fuerza creadora
de la tinta, que es sangre de la idea,
tiniebla que en las letras se hace aurora,
sé que no has muerto y que, sobre la bruma,
tu espíritu, hecho luz, flota y ondea,
por el feliz milagro de tu pluma”.
¡Pedro Moncayo y Esparza no ha muerto! Los muertos no mueren
cuando son ilustres, resurgen y viven para ejemplo y su memoria se
perpetúa de generación en generación. Acabamos de conmemorar
196
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127 años de haber cruzado los dinteles de esta vida perecedera de este preclaro ibarreño, el distinguido hombre público, el hombre de po derosa inteligencia y vasta ilustración, el auténtico jurista, el legislador
connotado, el destacado internacionalista, el periodista de fuste y luchador inclaudicable contra las tiranías que oprimían el pensamiento
y que anulaban la conciencia. Hoy queremos refrescar la corona que
exornó su vida rociándola con homenajes donde la adhesión del pueblo rinde tributo a quien el saber le había ungido su mente con prodigalidad superlativa, a quien su pluma en ristre le permitió denunciar
las injusticias, el militarismo prepotente y el
“floreanismo aberrante” y a quien la probidad
le había puesto en sus manos, un esplendoroso cincel modelador de conciencias nuevas,
rectilíneas y críticas.
Había nacido un 29 de junio de 1807 en
nuestra recoleta ciudad Blanca. Nació en la casa de su abuela, la Sra. Josefina Páez. Tuvo como padres al acaudalado pastuso José Monca yo y a la damita ibarreña María Esparza. En una
sociedad llagada de prejuicios y obstinaciones,
Moncayo estaba predestinado a la murmura ción y al desamparo. Ello casi equivalía a la ile gitimidad. De ahí que su infancia sería difícil,
obstinada y terca su juventud. No tenemos nin guna memoria de estas etapas. En el fragor de
su vida fue calificado por un ex-Presidente de la República como “hijo
expósito a las puertas de su abuela”. Su esmerada formación la recibió
en el Colegio San Luis de Quito y su formación superior en la gloriosa
Universidad Central del Ecuador, obteniendo su doctorado el 1º de ju nio de 1832.
Así entre las pruebas y los infortunios, entre las indiferencias y los
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denodados esfuerzos se fue consagrando como periodista y ardoroso
combatiente de las tiranías. En gran vuelo lírico, una ilustre maestra
de sensibilidad depurada, de acendrada emoción, la otavaleña lirida
Lola Orbe Carrera, orlada con los resplandores de la inspiración dice
de Moncayo:
“¿Y en el rincón tranquilo que meció su cuna
que acaso olvidado por hijo tan noble?
Si pasión tenía por su patria toda,
Ibarra, su madre, fue la preferida,
para ella, la Patria, que le dio la vida,
consagró la esencia
del amor más puro de su corazón.
La prensa y los libros fueron su tribuna,
desde ellos Moncayo vertió sus reproches
para los tiranos y vertió las luces
de sus ideales por la Patria libre.
¡Cómo se bosqueja ya en él un Montalvo
con rebelde pluma
y con desengaños y dolor de exilio”.
Pedro Moncayo nació para ser grande, para hacer del periodismo
su trinchera, para combatir las sinvergüencerías y las corrupciones de
los gobernantes de turno. Cumplió fielmente lo que preconizaba el legendario José María Velasco Ibarra: “La prensa puede ser más que la
opinión pública, al reflejarla coherente, intensa, clara. El primer de ber del periodista es ser leal para con su pueblo y ser apto para intuir,
para captar el parecer popular…Si la prensa es cátedra, el periodista
tiene que ser maestro. Si la prensa es tribuna, el periodista tiene que
ser orador. El maestro y el orador no pueden hablar sino para defen -
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der la verdad, para exponer los principios, para prestigiar el bien. Los
discípulos del periodista son los ciudadanos de toda la nación. Las
multitudes que escuchan al periodista son los que integran un pueblo
entero, un país entero. Corrómpase, desoriéntese la opinión de todo
un país si se ha traicionado el más sagrado de los deberes: el de ser
energía creadora de un pueblo y de una raza”. Y Pedro Moncayo fue
eso, una verdadera entelequia del periodismo… y mucho más.
Sus frases lapidarias tienen plena vigencia en este siglo XXI: “La patria impone deberes incontrovertibles y sagrados, ninguna cosa puede obligar a un ciudadano a manchar su honor, prostituir su dignidad
y sofocar los gritos de su conciencia”... “Más alto que todo está la justicia como fundamento y fin primordiales de la sociedad; y donde ella
no existe no hay Patria, deber ni compromisos sociales”.
Pedro Moncayo nos dejó un sublime legado de lo que se puede hacer cuando hay amor y se pone en el ideal la pasión de la propia existencia. El hombre es lo que son sus pensamientos, por lo tanto el que
piensa como esclavo, seguirá siendo esclavo, aunque le den la libertad. Y el que piensa como águila, seguirá volando, aunque tenga las
alas rotas. Cuánta razón tuvo Gonzalo Mata Ordóñez al subrayar que:
“Un arder incesante de vida en vértice de ideal fue la existencia del
ibarreño Moncayo…Para Moncayo existió el combate por la Patria,
nunca la camorra personal, sino la rectitud lidiadora del alma-espada
y luz. Al evocar a Pedro Moncayo emerge la figura de Peralta, porque
ambos fueron par-iguales en el ideal y en la acción y en lo inmacula do de su vida batallante a la altitud… Jamás se le ha otorgado la justicia merecida. Se ha silenciado su huracanada personalidad; inadver tidos pasaron sus exilios fragosos, provocados por la inmutilable valentía de su pluma…”. Sin embargo siguen resonando sus reproches
que dirige a sus mismos conciudadanos que hasta el presente cobran
tremenda actualidad: “Queremos ser republicanos sin ninguna de las
prendas que constituyen al verdadero ciudadano, al hombre indepen-
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diente; queremos ser liberales conservando la hipocresía de los esclavos, el miedo, la humillación del tiempo del coloniaje...”
Al tremolar “El Quiteño Libre”, “La Linterna mágica”, “El Progresista”, “El Rebenque”, “El Viejo Chihuahua” y otros periódicos, se constituyeron en la palestra donde su implacable pluma fustigó las falencias, los vicios, las injusticias que, cual aves feroces y sanguinarias,
habían hundido la aguda perfidia de sus garras en el corazón del pueblo ecuatoriano. Allí, en el encono sápido y pasional, trocó el haz lúcido de la pluma por el tajo del lanzón quijotesco. Por su lucha frontal contra las tiranías, fue víctima del furor político y desterrado algunas veces, de su patria natal. Pero volvía a la palestra para hablar de
la auténtica República: “No hay una verdadera República sin estar basada en estas tres condiciones esenciales: la libertad de pensamiento,
como medio de establecer entre los hombres la comunidad de sentimientos, de ideas y de principios; la libertad de enseñanza, como el
medio de difundir la instrucción y la civilización a los pueblos y la li bertad de conciencia, la más sagrada y la más respetable, como el
medio más seguro de asegurar al hombre la libertad de tributar en la
forma que más crea conveniente su gratitud y veneración al dispensador de todos los bienes”.
Pues bien, estimados lectores, no podemos solamente solazarnos y
erguirnos orgullosos de las páginas que escribió y de las conquistas
que realizó el egregio Pedro Moncayo. Es preciso adentrarse en su
pensamiento, en su emoción cívica, en su interpretación de la etapa
en que se desenvolvió y de su visión de Patria libre, unida, firme y definitiva, clara e inmortal. Nuevamente la atildada poetisa Lola Orbe
Carrera en su bien delineado verso nos remarca:
“Si tan noble y digna transcurrió su vida,
radiante de luces, plena de infortunios;
¿acaso en el trance postrero, en su muerte,
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velaron su lecho el fausto y la gloria?
¡Ah!.... Parece que los genios se dan cita
en playas extranjeras
para morir abandonados de su patria...
Valparaíso, Santa Marta, París,
rincones extranjeros, testigos mudos
del exilio y de la muerte de Moncayo,
de los famosos Bolívar y Montalvo.
¡Oh tremenda ingratitud la de los hombres!
El mismo Cristo, Redentor del Mundo,
expira en el Calvario, colgado de una cruz!....
Y efectivamente, como subraya un biógrafo, “Moncayo murió como
un gran hombre”. Sobrellevó en sus últimos años y en el supremo instante, con elevado estoicismo, esa como indefectible, expiación de su
grandeza. No olvidó a su querida Ibarra. Admiramos al hombre des prendido y generoso, al distinguido filántropo compartiendo con los
parientes más cercanos a su esposa, a raíz de su lamentable fallecimiento, aquellos bienes que jamás administró y que constituían un
cuantioso patrimonio. En cuanto a su producción bibliotecaria, Don
Cristóbal Tobar Subía, refiere que el 8 de noviembre de 1866, el Dr.
Moncayo envió una misiva al Presidente del Concejo de Ibarra, anunciándole el propósito de fundar una Biblioteca Municipal, con mil volúmenes de su propiedad, gesto que fue ovacionado efusivamente por
quienes integraban el Concejo municipal. De la venta de sus accio nes bancarias que tenía en Chile, destinó 500 pesos para el Hospital
“San Juan de Dios” de Santiago de Chile e igual suma al de Valparaíso, en gesto de gratitud por las atenciones que le habían dispensado
en esas ciudades generosas. Asimismo instituye al Municipio de Iba rra por heredero universal de todos sus bienes, que ascendían a
14.773, 62 pesos, pidiendo que los intereses que genere este capital
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sean destinados para una escuela de niñas en nuestra Blanca ciudad.
Lejos de su terrazgo nativo, en la lejana Valparaíso (Chile) abandonado, asistido solamente por una señora francesa de buena voluntad,
da sus postreras disposiciones y con suma serenidad se entrega en
brazos de la muerte. Así se extinguía esa vida procelosa y alta de
aquel hombre relampagueante, así calladamente, en una tarde apacible y fresca de un 3 de febrero de 1888.
Hoy lo contemplamos en su monumento donde su figura se destaca nítida, fulgente, con su brazo en alto. Sigue desde su puesto de vigía en ese histórico Salón de recibo de nuestra ciudad, que es el parque que lleva su nombre y con su verbo admonitivo y vibrante, aba tiendo a los soterrados y poderosos sigue diciéndonos “Mi linterna
existirá en tanto haya crímenes que pintar y vicios que reprimir. Y pa ra esto tengo que visitar las Cortes de Justicia y todas las oficinas, y
cuando haya expurgado hasta el último rincón de la Capital, daré un
salto a las provincias y desenterraré de los archivos sepultados entre
el polvo de las tinieblas, los abusos y atrocidades que cometen los sátrapas provinciales”... “La libertad del hombre es imprescriptible”
Es nuestro anhelo que el pensamiento vivificante de Pedro Moncayo se mantenga impoluto en los ecuatorianos y fundamentalmente en
los ibarreños de este siglo XXI, en cuya alma, a manera de cofre de
oro, guardan con profunda emoción el recuerdo de sus virtudes, que
sin lugar a dudas, son esa “Linterna mágica” que iluminan el camino
del verdadero patriotismo.
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Ernesto Proaño Morillo
y la Teología de la ternura
“Dijo con claridad: “Cada
ser humano necesita de los
demás. La convivencia
permite compartir y
comunicar los pensamientos,
dar a conocer los
sentimientos y participar
esperanzas. Dar la mano al
otro, saber que no se está
solo, llena al hombre de
mucho optimismo y
esperanza para continuar
por el camino de la vida.
De esto trata la teología
de la ternura”
Ramiro Ruiz R.
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onversar con el Dr. Ernesto Proaño fue un encanto. Impresionaba escuchar el pensamiento de un jesuita, con
más de setenta años de formación y producción intelectual. Desde los doce años vivió ausente de su hogar,
sin embargo, siempre volvía. Trabajó muchos años en Cuenca y Quito, pero se tuvo que radicarse nueve años en Ibarra para pensar, generar, construir y poner en marcha la Universidad Católica.
Fue un hombre sencillo y absolutamente claro. Nunca imaginó
dedicar un puñado de años de su vida a dirigir una universidad,
siempre trabajó en la educación de los jóvenes y dedicó otros años
a trabajar con obreros.
En 1983 cumplió ochenta y seis años. Fue un amigo que desborda sabiduría. Hasta ahora sus hermanos, amigos que le acompaña ron en su trabajo, compañeros jesuitas, todos le extrañan. El tenía
una facilidad inmensa de hacerse querer de las personas.
Ese año recibió el premio Pilanquí de la Casa de la Cultura Ecua toriano. Era el mes de julio, lleno de luz. Entonces tuve la oportuni dad de conversar con el P. Ernesto Proaño, (para los amigos El Ñato). La entrevista que tiene algunos años no fue publicada. Sin embargo, ahora que existe un desconcierto en la educación ecuatoria na, el pensamiento de Ernesto Proaño sigue vigente. Y vale la pena
compartir su palabra con los lectores de las ediciones que publica la
Casa de la Cultura Núcleo de Imbabura.
C
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- El premio Pilanquí, otorga La Casa de la Cultura, Núcleo de Imbabura a las personas destacadas de la Provincia en el trabajo intelectual, educativo y cultural, ¿cómo recibe usted este galardón?
Estoy emocionado y agradecido. No creo que haya hecho lo suficiente comparando con otros intelectuales, artistas y artesanos
de mi provincia. A lo mejor no hice lo que debía hacer. He publicado libros, artículos en revistas, conferencias. Pero es trascendental para las personas descubrir la misión histórica. En la provincia de Imbabura las instituciones y las personas han hecho una
historia maravillosa.
- ¿Cómo ha sido su experiencia fundamental en su trayectoria de
educador y crítico de la literatura ecuatoriana?
Cuando comencé a hacer la universidad recibí apoyo de los amigos. Luis Mejía me entregó un aporte importante. Aunque de Quito
ningún soporte. La Pontificia Universidad Católica era opuesta a
crear sedes universitarias. Mientras estuve en Europa, Guillermo
Landázuri se hizo cargo de la sede desde el 14 de octubre de 1974.
Regresé y me nombraron como Prorrector desde febrero de 1976.
- ¿Cuál es su visión de la educación actual en el Ecuador?
Se han multiplicado las universidades. Hay que crear facultades y
escuelas para solucionar necesidades. Los universitarios deben com prender el significado académico y la importancia de la formación
con grandes valores como la responsabilidad, la justicia, la solidari dad, la creatividad. Hoy más que antes es fundamental formar pro fesionales con ética. Algunas instituciones de educación superior
han postergado hacer evaluaciones sinceras para corregir errores y
fortalecer aciertos. Se ha postergado la búsqueda de ayuda econó mica del país y del exterior. Cuesta mucho dinero mantener instituciones de alto nivel académico, de infraestructura y tecnología.
Deben suspenderse algunas universidades, en algunos casos y hacer
una reforma a las carreras profesionales. Crear conciencia moral. La
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educación secundaria debe educar a los estudiantes con una visión
académica de colaboración y diálogo. Desde ese punto de vista se
puede lograr la formación de profesionales de primera calidad.
Lastimosamente los estudiantes escogen carreras rentables. Se mide todo con dinero en la sociedad consumista actual. Se está descuidando la formación humanista que integre el trabajo académico
con el orden de valores permanentes y la perspectiva histórica del
hombre y de la sociedad.
- ¿Cuáles son los problemas cruciales del país?
No quiero ser pesimista con mi país. Pero hace falta la educación
de valores como responsabilidad y amor, el optimismo y la sabiduría. Estoy leyendo un libro sobre la Teología de la ternura. El verdadero amor se proyecta con la ternura antropológica, afectiva hacia
los hijos, a la esposa, al trabajo, a la sociedad.
- ¿Qué escritores le han conmovido en sus múltiples recorridos
por la literatura ecuatoriana?
Admiro la poesía de Jorge Carrera Andrade y Carlos Suárez Veintimilla que escribe sobre los lugares, las cosas y personas de la provincia. Imbabura es hermosa, los versos de Carlos Suárez son bellos.
Admiro la literatura de la generación del treinta. Por supuesto a los
de la generación actual como Jorge Enrique Adoum por presentar un
ejemplo. En ciertos círculos intelectuales y de la iglesia creyeron que
eran escritores comunistas. Pero en realidad los escritores ecuatorianos connotados han sido de izquierda con la excepción de Carlos
Suárez. Cuando escribí el libro de Historia de la Literatura ecuato riana fue como un sacrilegio. No podían creer que un jesuita abrie ra la posibilidad de estudiar y reconocer a escritores y su magnífica
literatura.
- ¿Cuál es su pensamiento de los jóvenes?
El país va a cambiar y mejorar con los jóvenes. Ellos son el presente y tienen la gran responsabilidad y el gran reto en el mundo de hoy
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de perfeccionarse como personas y profesionales con conocimiento
moral que pongan en práctica cada día en el lugar de desempeño
que ellos han escogido. Ahora mismo hay una generación nueva
que se disponen con conocimiento técnico y ético. Necesitamos
con urgencia una sociedad de personas inteligentes para la solidaridad, el servicio, la alegría, la honestidad, la sinceridad, el diálogo,
la capacidad de solucionar problemas. Ellos estarán listos en poco
tiempo para hacer del Ecuador un país de desarrollo y de paz.
Habían pasado cuatro meses y seis días y la provincia de Imbabura
estuvo triste. El Dr. Ernesto Proaño Morillo S.J. murió el sábado 13 de
diciembre de ese año 2003. Y lo mejor que se puede hacer en su separación de este mundo es recordar sus ideas inteligentes y sutiles.
Hacía un análisis de las condiciones actuales del ser humano y estaba seguro que una respuesta podía ser la teología de la ternura. Explicaba que las personas necesitamos desarrollarnos, y crecer en las
relaciones ascendentes con Dios, horizontal con la sociedad, y descendente con la naturaleza. Es hora de hacernos preguntas. La ternura considera la autoestima porque el hombre vale mucho, tú vales mucho. Es fundamental el poder de la conciencia y la relación
con la ecología, el civismo y la moral.
Ernesto Proaño estaba escribiendo un libro de Ética dirigida especialmente a los jóvenes. Convencido que actualmente el hombre ne cesita redescubrir su verdadera dimensión. Con la invasión de la tecnología, cansado del consumismo, el ser humano se ha vuelto a sí
mismo para reflexionar. Anheló que quienes gobiernan, imparten
justicia y enseñan a los demás, vivan con dignidad, inteligencia,
imaginación, solidaridad, servicio, amor, eficacia.
Dijo con claridad: “Cada ser humano necesita de los demás. La
convivencia permite compartir y comunicar los pensamientos, dar a
conocer los sentimientos y participar esperanzas. Dar la mano al
otro, saber que no se está solo, llena al hombre de mucho optimisIMBABURA 61
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mo y esperanza para continuar por el camino de la vida. De esto trata la teología de la ternura.
Ernesto Proaño murió a media mañana. Le saludamos desde aquí
hasta la eternidad con los versos de Jorge Carrera Andrade impresos
por él en su Historia de la Literatura Ecuatoriana: “Dios de alegría: Te
entreví en pleno día. La túnica de luz se enredaba en el árbol sin memoria de cruz. Tu paso de cristal bajaba la escalera del manantial. El
cielo sonreía. Iban flor y guijarro en buena compañía. Todo era lenguaje divino. Cada ala era un viaje. Hacia el Dios de alegría todo luz”.
FICHA
Nació en Cotacachi el 28 de marzo de 1917.
Estudios: Estudió en la escuela Sucre. Estudios de latín, griego y
Castellano, Filosofía Teología 7años en la Universidad Javeriana de
Bogotá. Especializado en París y Madrid.
Funciones: Decano de la Facultad de Pedagogía de la PUCE. Rector del Colegio Borja de Cuenca, profesor del Colegio San Gabriel,
Fundador del Centro de Investigación de Acción Social. Fundador
de la Universidad Católica sede Ibarra. Decano de la Facultad de
Teología de la Universidad del Azuay, Director de Relaciones Públi cas de la PUCE.
Publicaciones: Literatura Ecuatoriana, 6 ediciones. Chica vive con
Cristo, Gramática Latina. Colaborador de las Revistas María Dice,
Humanidades, Vibración, Fraternidad, La verdad de la U. Del Azuay.
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Un peligro oculto
tras el uso de internet
ACOSO VIRTUAL:
“Las consecuencias del
ciberacoso en sus diferentes
manifestaciones están
directamente relacionadas
con el irrespeto a la
intimidad, salud mental y
vida privada de los niños y
jóvenes; el daño psicológico
que produce es innegable y
se manifiesta como: ansiedad,
irritabilidad, baja autoestima,
disminución en la
concentración para estudiar,
sensación de inseguridad,
aislamiento”
Alexandra Terán Portelles
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ctualmente, los vertiginosos avances de la ciencia y tecnología en un mundo globalizado en especial en lo referente
a las nuevas tecnologías de la información y comunicación
(TIC`S) nos sumergen en una sociedad digital-virtual en donde el diálogo ha perdido su importancia. Las generaciones actuales no
conciben su vida sin la conectividad, niños y jóvenes llevan la interacción social virtualmente, desconectándose de la maravillosa posibilidad
de mirar a los ojos a su interlocutor y percibir sentimientos y emociones frente a frente.
Por otra parte, la persona que no tiene acceso al uso de internet puede considerarse como un infoanalfabeto, pues está marginado a la po sibilidad de comunicarse interactivamente con familiares y amigos y ac ceder de forma ágil y efectiva a la información.
Numerosas investigaciones al respecto de la influencia de las TIC`S en
los niños y jóvenes se pueden encontrar en artículos de revistas, pági nas de internet, prensa y libros que abordan a profundidad esta proble mática; mas este artículo no es un estudio detallado sobre el tema, su
objetivo es compartir breves reflexiones como una oportunidad para
conocer, difundir y prevenir sobre las nuevas formas de acoso que vul neran la estabilidad e integridad emocional de la niñez y la juventud.
Una pregunta frecuente que todos deberíamos hacer mientras vemos
que los niños y jóvenes permanecen interminables horas frente a un
computador o abstraídos usando su celular es: ¿Están nuestros hijos y
estudiantes seguros en casa?, la respuesta actualmente sería, tal vez,
A
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pues ellos no solo están haciendo tareas e investigando, sino que, la
mayoría de veces están facebokeando (Término juvenil que refiere el
uso de las redes sociales), y es aquí precisamente en donde existe la posibilidad de que sin darse cuenta muchas veces están siendo víctimas
de acosos virtuales que minan silenciosamente su tranquilidad y menoscaban su autoestima.
Entonces ¿Qué es el acoso por internet? Es un “tipo de acoso que ocu rre a través de la tecnología electrónica que incluye equipos y dispositivos como teléfonos celulares, computadores y tablets, además de herramientas de comunicación como sitios de medios sociales, mensajes
de texto, chat y sitios web” (1).
Para Laurence Dutton el ciberacoso consiste en “utilizar las tecnologías como ordenadores o teléfonos móviles para acosar, amenazar,
avergonzar o causar daño de algún otro modo a una persona. Suelen
utilizarse mensajes a móviles, emails, foros o chats de Internet o redes
sociales como Facebook para enviar y extender cierta información
ocultándose tras el anonimato que Internet les confiere” (2).
De esta definición se desprende que las posibilidades de acoso en
nuestro propio hogar y en la escuela son ciertas, pues el uso de internet
muchas veces no tiene un control de horario ni restricción de determinados sitios, se dispone de conexión WIFI , aplicaciones en los teléfo nos celulares, todo esto unido al dominio del uso de la tecnología que
generacionalmente tienen niños y jóvenes.
Telediario de España (2005) refiere que “Casi el 6% de los menores
en España aseguran haber sufrido acoso por internet “ (3). Entre las for mas más comunes de acoso están los mensajes insultantes referidos a
la imagen de la persona, los comentarios mal intencionados ante una
actividad realizada, la difusión de fotografías personales sin autoriza ción, utilizar en forma ilícita datos privados, las amenazas, la extorsión,
suplantación de identidad, el excluir a las personas de los grupos de
amigos de las redes sociales, por citar como ejemplos. Actualmente se
conoce al Cyberbullying , el Sexting y el grooming como los tipos de
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acoso más difundidos en la red.
La particularidad del CYBERBULLYING consiste en ser un tipo de
acoso realizado por los propios amigos (entre pares) , mediante hostigamiento, menosprecio, burlas, amenazas, humillación y exclusión
produciendo en el niño o joven el temor de asistir a la escuela para no
enfrentase cara a cara con su agresor, o la reacción inversa, convertirse
en agresor para evitar ser víctima. Según un estudio entre estudiantes de
10 a 18 años de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela, se concluye que “En total, el 12,1% ha experimentado una forma de cyberbullying, incidencia similar a lo presentado por los escolares norteamericanos y suecos (según otros estudios). El teléfono móvil
ha resultado ser la herramienta más utilizada para acosar: el 13,3% reconoce haberlo realizado con su celular” (4).
El SEXTING se define como el envío de contenidos de tipo erótico sexual como fotos y/o videos producidos por la propia persona remitente, mediante el uso de teléfonos celulares, esta práctica es muy común
entre jóvenes, sin embargo el peligro radica en que el contenido que se
envía puede ser difundido de manera fácil y rápida a muchos destina tarios y el remitente oficial pierde el control y el uso que se pueda dar
a los mismos. La encuesta online realizada en el 2012 a mayores de 18
años a través de la plataforma eCGlobalNet en la que participaron 1
956 personas de Brasil y 3 538 en otros trece países de América Latina:
Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Pa namá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela, concluye que
“ el 40% de los internautas de Brasil y Latinoamérica han realizado sexting”. (5). Otro dato que permite visualizar los alcances de esta situa ción es el realizado por la Fundación Alia2 entre más de 1 000 adolescentes en febrero de 2015 “Dos de cada diez adolescentes españoles
admiten haber tenido algún problema en Internet, como el acoso por
parte de amigos o de la pareja y la extorsión como consecuencia del in tercambio de fotos comprometidas”. (6)
Otro tipo de acoso que puede ser considerado más peligroso es el
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GROOMING que consiste en “un conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganarse la confianza del menor a través de
Internet con el fin último de obtener concesiones de índole sexual. Hablamos entonces de acoso sexual a menores en la Red . Desde un acercamiento lleno de empatía y/o engaños se pasa al chantaje más cruento para obtener imágenes comprometidas del menor y, en casos extre mos, pretender un encuentro en persona”. (7). El acosador adulto inci ta a los niños y jóvenes a enviarle fotos y videos erótico-sexuales, propone desnudos frente a la cámara del computador (webcam), conversaciones vía e-mail y skype en muchas ocasiones ofreciendo dinero por
cada envío; esta situación se puede considerar como un delito de pederastia y debe ser denunciado, ya que los daños psicológicos y morales que ocasionan son difíciles de revertir.
Las consecuencias del ciberacoso en sus diferentes manifestaciones
están directamente relacionadas con el irrespeto a la intimidad, salud
mental y vida privada de los niños y jóvenes; el daño psicológico que
produce es innegable y se manifiesta como: ansiedad, irritabilidad, baja autoestima, disminución en la concentración para estudiar, sensación
de inseguridad, aislamiento. Estas consecuencias, de no ser detectadas
a tiempo, tratadas adecuadamente y denunciadas pueden llevar a los
niños y jóvenes a un cuadro clínico de depresión con toda la proble mática que esto conlleva.
Se puede sugerir como medidas de prevención al acoso virtual: la
protección de datos privados, no abrir ni contestar e-mails sospechosos,
no usar computadoras en sitios públicos, realizar copias de seguridad,
protegerse contra el spam y aceptar en las redes sociales como amigos
exclusivamente a personas conocidas, comentar si se es víctima de aco so con familiares para que se hagan las denuncias respectivas, limitar la
conexión a internet, restringir el acceso mediante el uso de claves, mo nitorear el ingreso a sitios web, no proporcionar a los niños conexión a
internet en teléfonos celulares y colocar el computador en sitios de uso
común dentro del hogar.
IMBABURA 61
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No obstante, es imposible quedarse al margen del uso del internet, esto
sería anquilosarse y negarse a las posibilidades del acceso, procesamiento
y aprendizaje que las Tecnologías de la Información y la Comunicación
(TIC`S) nos brindan; lo imperante es enseñar a niños y jóvenes a discernir
el uso adecuado que demos a las mismas, a tomar conciencia de sus derechos y a reflexionar que cada acción tiene su reacción, recordándoles
como manifiesta Savater que cada persona tiene El Valor de Elegir.
Para concluir es conveniente una conversación ética con los niños y
jóvenes sobre los aspectos positivos del internet a la par de las posibilidades de acoso virtual que se derivan de éste, intercambiando abiertamente las estrategias que se deben tomar en caso de ser víctimas de esta situación; siendo indispensable reforzar la comunicación, la confianza y la formación en valores.
REFERENCIAS:
(1) ¿Qué es el acoso por internet? En: http://espanol.stopbullying.gov/acoso-por-internet/qu%C3%A9-es/ur6/%C3%ADndice.html (2) Dutton Laurence. El ciberacoso. En: http://motivacion.about.com/od/psicologia/a/Ciberacoso-El-Acoso-A-Traves-De-Internet.htm
(3) Telediario. Acoso por Internet. En: http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/casi-6-menores-espana-aseguran-haber-sufrido-acosointernet/2989208/
(4) Cyberbullying: Guía práctica. En: http://www.ciberbullying.net/#
(5) Sexting una amenaza desconocida. Encuesta on line. En:
http://www.sexting.es/estudio-sexting.shtml
(6) Diario de Noticias de Alaba. Dos de cada diez adolescentes han
sufrido de acoso en la red. En: http://www.noticiasdealava.com/2015/02/10/ocio-y-cultura/internet/dos-de-cada-diez-adolecenteshan-padecido-acoso-o-sextorsion-en-la-red
(7) Flores Fernández Jorge. Ciber Grooming en Interntet (2009). En:
http://sebastianjaramillo7.blogspot.com/2012/03/ciber-grooming-en-internet.html
214
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-Patriarcal y paternal-
GERMÁN MARTÍNEZ CADENA
“Su familia continuará,
con mística, el camino
pensado, y como Sísifo,
coronarán la montaña de la
excelencia y compromiso
social, tantas veces sea
necesario. Hacerlo significará
engrandecer su figura”
Marcelo Valdospinos Rubio
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CIMIENTO Y SIMIENTE MUSICAL
tuntaqui es una población de raigambre india que creció
junto al maíz y él le dio sustento, germen e inspiración
para modelar su identidad cultural. Luego, se inclinó por
la artesanía textil y el arte del tejido, transparentando su
vocación ancestral. Históricamente le da carácter la denominación
de pueblo rebelde. Que supo defender su dignidad laboral. E igualmente ese coraje guerrero transformado en reto que hizo de Atuntaqui un polo de desarrollo comercial, el más prestigioso, visitado y
dinámico de la provincia. Pero, también, Atuntaqui es cuna de una
fervorosa religiosidad popular y de pueblo que ríe y canta.
Uno de los más destacados musicólogos ecuatorianos, Segundo
Luis Moreno, rescata del olvido a músicos pioneros del prestigio ar tístico de Atuntaqui. Así José María Chicaiza, nacido a fines del siglo
XVIII, organista, violinista, maestro de capilla y lector sapiente del
pentagrama. Su hijo Baltazar Chicaiza (1820-1904) violinista de al to saber dejó su tierra para radicarse en Tulcán. Y Segundo León, vio linista y creador de la primera ‘Banda de música’.
A
PATRIARCA DE NOBLE CORAZÓN
Germán Martínez Cadena fue de esos viejos patriarcas, líder de
causas ciudadanas y utopías musicales. Creyente de la familia am -
216
IMBABURA 61
pliada. De la casa grande que cobija desde los bisabuelos hasta los
bisnietos. Pero –fruto de la modernidad– los entretejidos de algarabía, dolores y anecdotarios fue reemplazado por la familia nuclear,
reducida y subyugada a la soledad. Construyó su hogar con Fabiola
Estévez, compañera abnegada y solidaria y que le estimuló siempre
en esa compleja vida de la creación y peregrinaje musical. Ella tiñó
su hogar de amabilidad, sonrisa y amor. Tuvo cinco hijos, tres varones y dos mujeres. Los hombres fueron músicos, especialmente Jorge Homero, firme y leal con su padre hasta el último. Sus dos hermanos Sergio Napoleón y Carlos Gabriel, caminaron musicalmente
IMBABURA 61
217
con Germán por el valle de sementeras, romanticismos y atardeceres, siempre. Estudió en el Conservatorio de música de la capital e
ingresó al Magisterio en 1962. Germán fue trompetista y saxofonista de los mejores. El gran maestro y dilecto amigo Edgar Palacios se
expresó de él en términos superlativos en una de las visitas a Ibarra.
Fue querido y admirado, una verdadera institución de la comarca.
Recorría la vida cargado de ideales y multiplicó su paternidad haciendo parte de su hogar a los miembros de la orquesta. Católico
creyente y practicante, les llenó de amor a todos ellos. Hombre respetado y respetable murió a los 79 años. Dejando a la música en un
pedestal de decoro y prestancia.
El joven abuelo de carácter afable, recto, solidario, cerró los
ojos llevando en sus pupilas a su Atuntaqui amada hasta el fin.
Hasta la eternidad llena de aroma azucarado, voces tutelares y
coros angelicales. Y allí llegó bañado de lágrimas de afecto, de terrigenismos y terruñadas. ‘¡Dios mío, qué solos se quedan los
muertos!’ Ora Bécquer.
Y conociendo a Germán –creo– se habrá despedido con los versos de Nervo: ‘Amé, fui amado, el sol/acarició mi faz/ ¡Vida nada me
debes! ¡Vida estamos en paz!’.
ALFARERO DEL ESPÍRITU
El itinerario musical del Germán Martínez Cadena, se inicia en la
‘Banda Municipal’ de Atuntaqui. Ella sintetizó su ilusión y seducción. Fue su Director y allí depositó, cual vasija del tiempo, la semilla de identidad de una tierra agostada por el sol veraniego e insufla da de laboriosidad.
Luego, en 1953, Atuntaqui se alumbró -en la mitad del silenciode un relámpago de tocatas, nacía la ‘Costa Azul’. Primero lo hizo
en un circo (Jovanny Hnos.) y luego, se tomó el Coliseo Dávila, de
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Ibarra, en los prestantes bailes de disfraces. Conmueve su música y
deja el eco de su ritmo en las calles solariegas y silentes de la ciudad del retorno. Pronto el pueblo clama por su presencia e Imbabura disfruta y se inclina a su música. Alterna con las prestigiosas
‘Rumba Habana’, de Cotacachi, ‘Son Clave de Oro’, de Otavalo, de
allí un salto a los Carnavales de Pasto, inmediatamente Quito a compartir la fama con la ‘Salgado Junior’ y otras orquestas famosas del
país, Colombia, España, etc. Su afán innovador y moderno abre espacio a la mujer, a la solista Miriam Solano, un éxito total.
Da forma a la ‘Gran Banda del Gobierno Provincial de Imbabura’,
en la prefectura de Gustavo Pareja. Al concluir su vinculación con este organismo, con visión contemporánea, crea la ‘Savia Music Band’
y da vida al ‘Cuarteto de los Hnos. Martínez’. Y se adentra con entusiasmo en la dirección de coros. Recorría los cantones dirigiendo varios de ellos. En Otavalo abre su anchuroso don y dirige el coro de jubilados. Dejó grabado cuatro discos compactos, con un mensaje poé tico ‘La música es el lenguaje del alma’. Católico profundo se comprometió con la celebración de la patrona de los músicos Santa Cecilia,
con Santa Martha y la Procesión de Viernes Santo.
SUBIENDO LA PIEDRA DE SÍSIFO
La heredad mayor que deja a la posteridad es su vocación y su temple. Firmeza que no le llevó a la intransigencia, todo lo contrario, ha cía –a veces– largas antesalas ante autoridades, con el fin de buscar
presentaciones, pensando más que en él, en el sustento para la gente
joven de su orquesta. Como no fue parte del clientelismo electoral,
más de una vez recibió negativas o puertas cerradas. Pero él, imitan do a Dios, no supo de renunciamientos ni derrotas. Volvía, una y otra
vez, a subir con tesón la piedra del desencanto, como Sísifo.
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Mientras ejercí la Presidencia del Núcleo puse un puente entre su
arte musical y la institución. Le abrí varios espacios: Martes culturales, la retreta mensual en la Casa y en los cantones, actuación actos
oficiales en toda la provincia y en otros Núcleos del país.
Marco Antonio Rodríguez creó un proyecto, ‘Alas para la Cultura’
en asociación con la FAE. Posibilidad enorme para que los artistas
de provincia lleven su arte por el país, sin costos de transporte. A
Germán que dirigía la Gran Banda del Gobierno Provincial le compartí esta posibilidad para mancomunarnos, se emocionó, habló con
sus autoridades inmediatas, hubo ofrecimientos, pero algo falló y se
hizo el silencio.
Y Ernesto Sábato hace honor a los soñadores, a quienes como el
maestro Martínez vivió ‘sueños soñados’: ‘Solo quienes son capaces
de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido’.
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