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No espere que haga crac…
Revista No. 33
Las máquinas de coser abundan en nuestro país. ¡Hasta en la comarca más apartada hay sus varias!
Y es que antes muchas mujeres cosiendo y bordando se ayudaban bastante. Ahora, con la competencia
de la ropa usada y de la ropa barata de Taiwán, casi todas han quedado cosiendo para la familia o
haciendo algún trabajito: ajustando ropa usada, haciendo delantales, fundas y sabanas hechas con esas
telas de retazo, vestidos a la medida por 15 ó 20 pesos… Trabajos baratos y hasta dados a pagar a dos
partidas, para no castigar mucho a la gente. El problema que tienen todas estas mujeres que se ayudan
aunque sea haciendo la ropa de su casa, es cuando se les descomponen o se les desajustan sus
máquinas.
Peor en las comarcas apartadas: hay que acarrearla hasta la ciudad, pagar para que la compongan,
traerla de vuelta… ¡Y rezar para que en uno de esos caminos un golpe no la acabe de fregar!
Para evitar todo ese atraso, todos esos gastos y riesgos, NITLAPAN, organismo de cooperación y
desarrollo de la Universidad Centroamericana, está capacitando a mujeres y varones para que sean los
mecánicos de su comarca. Para que sin tener que ir a la ciudad compongan allí cualquier máquina.
Una de estas mujeres mecánicos es Mari Alejo Silva. Vive en el Valle de la laguna de Apoyo, una
comarca de Masaya. Después de una capacitación de cuatro meses, ella va hacer la mecánica de todas
aquellas comarcas. Ella nos dio para ustedes los siguientes consejos para el mantenimiento de su
máquina de coser:
Mari Alejo nos contaba: “La máquina de coser no se friega mucho pero si quiere evitarse problemas y
atrasos, dele su mantenimiento. ¿Cuándo es necesario dárselo? Cuando usted vea que hace mucho
ruido o cuando el hilo de la bovina empieza a halar para arriba la pelusa que tiene allí acumulada. De
todas formas, si la ocupa diario, no es malo que le de su aceitada semanal. Para hacer este trabajito va a
ocupar: Aceite de máquina, una brocha, dos desarmadores que se ajusten la ranura de los tornillos de
su máquina, y un trapito limpio. Con eso va de viaje.
El trabajito lo va hacer de así:
1-Quite la tapa frontal. Primero limpie con la brocha la suciedad después le pasa el trapito seco y ahí no
más aceite todas las partes móviles: las que están en el arbolito que lleva la aguja. Con dos gotas de
aceite que le eche es suficiente.
2-Abra la tapa lateral y hace la misma operación: limpia primero con la brocha, luego con el trapito y
por último aceita bien todas las partes móviles.
3-El regulador de puntada también se limpia y se lubrica. Ya esté en la parte frontal o al otro lado de la
tapa lateral de su máquina.
4-Lubrique dos gotas de aceite todos los hoyitos que tiene su máquina en la parte de arriba.
5-Quite los tornillos de la polea para sacarla, limpiarla y aceitarla.
6-Quite tapa corrediza y la tapa de los dientes. Limpie bien con su brocha y su trapito y lubrique con
dos gotas de aceite todas las partes móviles.
7-Para desarmar todo el circuito de lanzadera tiene que seguir los pasos 7, 8, 9 y 10: Todas estas piezas
menos la bovina, tienen que limpiarse y aceitarse. Primero saque la bovina jalándola de la pestaña que
tiene.
8-Después se apartan los sujetadores del aro de la cuna.
9-Se saca el aro de la cuna y la lanzadera jalándola del pin.
10-Se desatornilla y se saca la cuna.
11-La máquina también necesita mantenimiento por la parte de abajo. Limpie bien las barras
horizontales y el cigüeñal y después las aceita. Tolititas las partes móviles de la barra tiene que ser
aceitadas. Incluidos los pegues de la barra y de los tornillos. Con tres gotas de aceite es suficiente.
12-Aceite el pedal y los pegues de todas las piezas que se mueven con él.
Con este mantenimiento su máquina trabajará suavecito y las piezas se desgastarán menos. ¡No
espere a que haga crac!
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