1 tema 1. el espacio geográfico español - isabelperez-historia

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TEMA 1. EL ESPACIO GEOGRÁFICO ESPAÑOL: DIVERSIDAD GEOMORFOLÓGICA
1. SITUACIÓN ESPACIAL Y SUPERFICIE DE ESPAÑA; EL ESPACIO GEOGRÁFICO ESPAÑOL
España está situada en la zona templada del Hemisferio Norte, en el extremo sur de Europa,
entre dos continentes y dos mares de características distintas. Ocupa la mayor parte de la península
Ibérica junto con Portugal, andorra y Gibraltar. Es un país de tamaño medio (500.000 Km²) con
territorio peninsular, dos archipiélagos y dos territorios en el norte de África: Ceuta y Melilla.
La diversidad natural del territorio español se debe a la gran variedad de relieves y contrastes
climáticos. Los recursos naturales, están repartidos de forma desigual y por tanto las actividades
económicas. Según zonas predominan usos del suelo agrarios, industriales o terciarios que dan lugar
a gran variedad de paisajes humanos.
2. FORMACIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL RELIEVE DE ESPAÑA
El relieve peninsular es el conjunto de formas que presenta la superficie terrestre. Estas
formas son resultado de una estructura geológica originada por fuerzas internas de la Tierra y el
modelado realizado por agentes externos: meteoros atmosféricos, aguas y seres vivos. La ciencia que
estudia el relieve es la Geomorfología.
2.1 Características del relieve peninsular
Tres rasgos básicos:
· Forma maciza, gran anchura de oeste a este y costas rectilíneas
· Elevada altitud media, 600 m sobre el nivel del mar, la Meseta conjunto central elevado
· Disposición periférica del relieve montañoso en relación a la Meseta
Todo ello supone el aislamiento de la Meseta y las características de los climas y ríos peninsulares.
2.2. Tipos de unidades morfoestructurales
a) Zócalos. Llanuras o mesetas de la era primaria
b) Macizos antiguos. De materiales paleozoicos, formados en la era terciaria: S. Central, Macizo
Galaico, oeste C. Cantábrica
c) Cordilleras de plegamiento.
· Intermedias: plegamientos de materiales depositados por el mar: S. Ibérico y C. Cantábrica
· Cordilleras alpinas: Pirineos y Béticas
d) Cuencas sedimentarias
· Cuencas formadas por hundimiento de un bloque: Duero, Tajo, Guadiana
· Depresiones prealpinas: Ebro y Guadalquivir
2.3 La evolución geológica del relieve peninsular. (Anexo I)
El relieve actual de la Península es el resultado de una historia geológica de millones de años en la
que han alternado fases orogénicas (herciniana y alpina) con otras de calma, en las que ha
predominado la erosión y la sedimentación.
1ª) La era arcaica o Precámbrico
Entre 4 000-600 millones de años, emergió del mar un macizo formado por pizarras y neis, que
comprendía casi toda la actual Galicia. Este macizo precámbrico fue arrasado por la erosión y
cubierto casi en su totalidad por los mares paleozoicos.
2ª) La era primaria o Paleozoico
Entre 600-225 millones de años. Tuvo lugar la orogénesis herciniana. Surgieron
· el Macizo Hespérico, (parte occidental) arrasado por la erosión durante la misma era primaria y
convertido en zócalo o meseta inclinada hacia el Mediterráneo.
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· aparecieron los macizos de Aquitania, Catalano-Balear y del Ebro al noreste, y
· el Macizo Bético-rifeño al sureste.
Todos ellos fueron también arrasados por la erosión durante la era primaria y convertidos en zócalos.
Se crearon dos fosas: Pirenaica y Bética
3ª) La era secundaria o Mesozoico
Entre 225-68 millones de años. Fue un período de calma en el que predominaron la erosión y la
sedimentación. Se produjeron trasngresiones y regresiones marinas. En las fosas marinas situadas en
las actuales zonas pirenaica y bética, se depositaron, en cambio, enormes espesores de sedimentos.
4ª) La era terciaria
Entre 68-1,7 millones de años. Tuvo lugar la orogénesis alpina que provocó grandes cambios en el
relieve peninsular.
– Se levantaron las cordilleras alpinas, al plegarse los materiales depositados en las fosas. Así,
surgieron los Pirineos y las cordilleras Béticas
– Se formaron las depresiones prealpinas paralelamente a las nuevas cordilleras: la del Ebro, y la del
Guadalquivir.
– La Meseta se vio afectada por la orogénesis alpina:
o Pasó a inclinarse hacia el Atlántico, jerarquizando la red hidrográfica
o Se formaron los rebordes montañosos: la C. Cantábrica y el S. Ibérico y Sierra Morena.
o El zócalo de la Meseta, formado por materiales paleozoicos rígidos, experimentó fracturas y fallas.
Estas últimas originaron una estructura germánica constituida por bloques levantados o
rejuvenecidos (horst) y bloques hundidos (fosas tectónicas o graben).
Los bloques levantados: el Macizo Galaico y la parte occidental de la C.Cantábrica) y las sierras del S.
Central y M. de Toledo. Los bloques hundidos submesetas norte y sur y la flexión del zócalo que dio
lugar a Sierra Morena
o Las fallas también dieron lugar a actividad volcánica en algunas zonas como el Campo de
Calatrava, Olot-Ampurdán, el Cabo de Gata y Canarias.
5ª) La era cuaternaria
Desde 1,7 millones hasta la actualidad, los fenómenos más destacados fueron:
– El glaciarismo afectó a las cordilleras más altas: Pirineos, C. Cantábrica, S. Central, S. Ibérico y Sierra
Nevada. Dio lugar a dos tipos de glaciares: de circo y de valle:
– Los glaciares de circo son acumulaciones de hielo en la cabecera de los valles (circo).
– Los glaciares de valle son ríos de hielo. Se forman cuando el espesor de hielo acumulado en el circo
es grande. Entonces el hielo de las capas inferiores se desplaza fuera del circo y se desparrama valle
abajo, dándole la típica forma de artesa o “U”.
– Las terrazas fluviales son franjas planas y elevadas situadas en los márgenes de un río. Su origen se
debe a las alternancias climáticas del cuaternario. En los períodos fríos glaciales, el caudal del río es
escaso por encontrarse el agua helada en las montañas; su fuerza erosiva disminuye y deposita
aluviones o materiales en su cauce. En los períodos posglaciales, el caudal del río aumenta al elevarse
la temperatura y fundirse el hielo; su fuerza erosiva aumenta y ahonda su cauce, dejando
suspendidos en sus márgenes los aluviones depositados, que constituyen las terrazas. La repetición
de estos ciclos creo terrazas escalonadas. En la Península las más características son las formadas por
los ríos Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Ebro.
3. LITOLOGÍA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA: EL ROQUEDO Y LOS TIPOS DE RELIEVE
La evolución geológica determina la existencia en la Península de tres áreas con diferente tipo de
roquedo: silícea, caliza y arcillosa. En cada una de ellas, la erosión crea distintos tipos de relieve o de
modelado: granítico, kárstico, arcilloso o relieves por erosión diferencial.
a) El modelado silíceo
El área silícea está integrada por rocas antiguas de la era precámbrica y primaria.
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Se localiza mayoritariamente en el oeste peninsular y presenta ramificaciones hacia la parte
occidental de la cordillera Cantábrica, el Sistema Central, los Montes de Toledo y Sierra Morena. La
roca predominante es el granito, que se altera de diversas formas y crea distintos tipos de relieve.
– Si se altera químicamente por el agua: se transforma en arenas pardoamarillentas.
– Si se altera a partir de las diaclasas o fracturas de la roca, el agua se filtra por las fracturas de las
rocas, y al helarse, aumenta de volumen y las rompe.
Las formas son distintas según la altitud:
–En las áreas de alta montaña, se forman de crestas agudas (galayos), y al pie de las montañas, de
canchales o acumulaciones de fragmentos de rocas rotas.
–En las zonas menos elevadas, las formas dependen de la disposición de las fracturas. Si las diaclasas
son paralelas a la superficie, el granito se descama o disgrega lentamente y origina un paisaje de
formas suavemente onduladas y redondeadas, llamadas domos.
Si las diaclasas son perpendiculares, se forman bolas. Estas pueden quedar amontonadas unas sobre
otras formando berrocales. En ellos son típicos los tores (apilamientos de bolas) y las rocas
caballeras (bolas situadas en equilibrio sobre una de sus superficies menores).
b) El modelado calizo
El área caliza está integrada por rocas de la era secundaria plegadas en la era terciaria.
Su localización forma una “Z” invertida que se extiende por los Prepirineos, los Montes Vascos, el
sector oriental de la cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico, parte de la cordillera Costero-Catalana y
la cordillera Subbética.
La roca predominante de esta área es la caliza, una roca dura que se fractura formando grietas o
diaclasas y que se disuelve fácilmente con el agua. Da lugar a un relieve complejo, el relieve kárstico,
cuyas formas características son las siguientes:
- Los lapiaces o lenares son surcos o cavidades separados por tabiques más o menos agudos.
- Las gargantas, foces u hoces son valles estrechos y profundos, causados por los ríos al
disolver la caliza.
- Los poljés son depresiones alargadas de fondo horizontal enmarcadas por vertientes
abruptas. Están recorridos total o parcialmente por corrientes de agua, que desaparecen
súbitamente por sumideros o pozos (pónors) y continúan circulando subterráneamente.
- Las dolinas o torcas son grandes cavidades formadas en los lugares donde el agua se estanca.
Pueden tener formas diversas (circulares o de embudo) y unirse con otras vecinas, formando
cavidades de trazado complicado denominadas uvalas.
- Las cuevas se crean al infiltrarse el agua y circular subterráneamente por las fisuras del
terreno calizo formando galerías. En ellas suelen formarse estalactitas a partir del agua, rica
en carbonato cálcico, que gotea del techo; y estalagmitas a partir del agua depositada en el
suelo. El agua infiltrada puede volver a la superficie a través de manantiales o resurgencias.
- Las simas: son aberturas estrechas que comunican la superficie con las galerías subterráneas.
c) El modelado arcilloso
El área arcillosa está integrada por rocas sedimentarias de las eras terciara y cuaternaria.
Se localiza en las cuencas de las submesetas norte y sur; en las depresiones del Ebro y del
Guadalquivir, y en las llanuras costeras mediterráneas.
La roca predominante en esta área es la arcilla, blanda e impermeable. Da lugar a un relieve
básicamente horizontal pues no se han visto afectados por plegamientos posteriores y se erosionan
rápidamente por la blandura de sus materiales.
– En unos casos, los ríos abren valles que separan estructuras horizontales. Estas se desgastaron
pronto, originando llanuras suavemente onduladas: las campiñas, terrenos buenos para la
agricultura (provincias de Córdoba y Sevilla)
– En las zonas donde alternan largos períodos secos y calurosos con otros de lluvias cortas y
torrenciales, y no existe la protección vegetal (SE peninsular y zona central del valle del Ebro), se
forman tipo de barrancos de cárcavas o, topografía abrupta similar a una montaña en miniatura y
“badlands”.
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d) Relieve causado por la erosión diferencial
Se produce cuando las rocas presentan distinto origen y resistencia, La erosión actúa de forma
diferencial. Cuando los estratos son horizontales y alternan duros y blandos, los ríos abren valles que
separan amplias plataformas llamadas páramos, con cima horizontal formada por el estrato más
duro y flancos cóncavos. Los páramos se pueden convertir en cerros testigos o antecerros si
desaparece el estrato superior.
Este tipo de relieve se observa en depresiones del Ebro y Guadalquivir.
Relieve en cuesta: conjunto de formas del relieve propias de las zonas en las que los estratos están
suavemente inclinados y alternan materiales duros y blandos. En las cuestas se distingue un dorso o
reverso formado por el estrato duro inclinado y un frente. Este tiene una parte superior de fuerte
pendiente formada por la capa dura y una parte inferior cóncava en la capa blanda, donde la erosión
es más rápida. El retroceso de las cuestas por la erosión da lugar también a cerros testigo.
Relieve apalachense. Este se forma sobre un relieve montañoso herciniano, constituido por pliegues
de materiales de diferente dureza, que fue arrasado y nivelado por la erosión y experimentó un
posterior rejuvenecimiento que reactivó la erosión. La erosión diferencial deja al descubierto las
capas duras, que forman crestas paralelas, largas y estrechas, de altitud similar, separadas por
depresiones abiertas en las capas blandas.
En España pueden encontrarse ejemplos de este relieve en los Montes de Toledo y en Sierra Morena.
Relieve jurásico: conjunto de formas del relieve resultantes de la erosión diferencial sobre estratos
plegados de diferente dureza pertenecientes a cordilleras jóvenes. Está constituido por una
alternancia de pliegues convexos (anticlinales) y cóncavos (sinclinales). En los anticlinales la
erosión del agua crea valles perpendiculares a la cumbre (cluses) y valles paralelos a ella (valles
anticlinales o combes). El vaciamiento de los anticlinales (rápido una vez que la erosión ha perforado
el estrato duro) deja levantados entre ellos a los antiguos valles sinclinales (sinclinal colgado), de
modo que el relieve se ha invertido. La erosión del valle anticlinal dejará en resalte el anticlinal del
estrato inferior (anticlinal exhumado) y el ciclo se reiniciará. Formas típicas de este relieve pueden
verse en el Sistema Ibérico, la cordillera Cantábrica, los Pirineos y las cordilleras Béticas.
4. LAS GRANDES UNIDADES MORFOESTRUCTURALES DEL RELIEVE PENINSULAR
El relieve de la Península se agrupa en 3 conjuntos morfoestructurales:
- macizos antiguos integrados por las montañas de altitud media, cumbres aplanadas y
ocasionalmente reducidas a penillanuras, como corresponde a la gran acción erosiva que han
experimentado en el transcurso de los tiempos geológicos. Los materiales constituyentes son
paleozoicos, plegados por la orogénesis herciniana y deformados por el plegamiento alpino.
Ofrece ejemplos de relieve apalachense
- cordilleras alpinas, surgidas tras el último plegamiento y formadas por materiales jóvenes,
fundamentalmente calizos. Se integran en el ámbito de las grandes cordilleras que circundan
el Mediterráneo en todas sus riberas (Alpes, Apeninos..) y hallan sus mejores
representaciones en los Pirineos y C. Béticas, las cuales se formaron por la comprensión de
las placas sobre los materiales depositados en el mar de Thetis.
- Depresiones: interiores y exteriores, las 1ªs son fragmentos hundidos del viejo zócalo
paleozoico, que han sido rellenadas por los aportes sedimentarios, ej: la cuenca del Duero y
La Mancha. Las 2ªs están situadas entre los bordes de los macizos antiguos y las cordilleras
alpinas, ocupan golfos marinos o brazos de mar colmatados por sedimentos procedentes de
las cordilleras alpinas recién surgidas: Ebro y Guadalquivir
Como ya señalamos al inicio del tema la Meseta es la gran unidad del relieve peninsular, pues en
torno a ella se organizan el resto de las unidades morfoestructurales:
4. 1. Primera Unidad morfoestructural: Las unidades del relieve de la Meseta
La Meseta es una elevada llanura situada a unos 600-800metros de altitud, ocupa el 45% del
territorio peninsular, se encuentra basculada hacia el oeste un 0,3%. Se formó en la era primaria por
la erosión del antiguo Macizo Hespérico, surgido en la orogénesis herciniana de la era primaria, hasta
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su conversión en un zócalo o meseta. En la era terciaria, la Meseta fue deformada y destruida en
gran parte durante la orogénesis alpina, algunos bloques se elevaron y otros se hundieron y se
plegaron los bordes exteriores y se basculó hacia el Atlántico. La Meseta se halla dividida en dos
mitades por el S. Central, al norte queda la submeseta septentrional más elevada 700m (Cuenca del
Duero) y al sur se extiende la submeseta meridional, de menor altitud 600m.
Dentro de la Meseta pueden diferenciarse tres unidades: el antiguo zócalo paleozoico, las sierras
interiores y las cuencas sedimentarias interiores.
a) El antiguo zócalo paleozoico solo aflora hoy al oeste peninsular (penillanuras zamoranosalmantina y extremeña). Aquí la erosión ha eliminado los materiales terciarios que recubrían el
zócalo, dejando al descubierto los materiales silíceos primarios: granito, pizarra y cuarcita. El relieve
está constituido por penillanuras o superficies de erosión muy suavemente onduladas. Las
penillanuras están accidentadas por montes isla, o relieves residuales constituidos por rocas más
resistentes. En la zona de contacto de las penillanuras con las cuencas sedimentarias de la Meseta
hay profundas gargantas (arribes, tajos) creadas por los ríos al encajarse sobre los materiales duros
de las penillanuras.
b) Las sierras interiores de la Meseta son el Sistema Central y los Montes de Toledo. Se formaron en
la era terciaria por el levantamiento de algunos bloques del zócalo de la Meseta como resultado de la
orogénesis alpina. Ambos son de roquedo primario (granito, pizarra, neis) y tienen formas
redondeadas.
– El Sistema Central es más alto y divide la Meseta aproximadamente por la mitad. Sus sierras más
destacadas son Somosierra, Guadarrama, Gredos, Peña de Francia y Gata. Se extiende a lo largo de
400 km. Las sierras se corresponden con bloques fragmentados del zócalo meseteño en un sistema
de horst (bloques elevados) y graben (bloques hundidos), entre unos y otros se interponen puertos o
collados que facilitan la comunicación entre ambas submesetas. Las rocas constituyentes son de la
Era 1ª paleozoica y entre ellas abundan los granitos, pizarras, los gneiss y otras de composición
silícea, la diversidad de formas se corresponde con el modelado producido por el glaciarismo, que
han dado lugar a circos, lagunas (Peñalara),..
– Los Montes de Toledo son de menor altura y dividen en dos la submeseta sur, separando las
cuencas del Tajo y del Guadiana. Su sierra más importante es la de Guadalupe. Su formación se
similar al S. Central, sus cumbres no superan los 1.600m, abundan las pizarras y cuarcitas muy
resistentes a la erosión, relieve apalachense, en los piedemontes se han acumulado depósitos de
materiales de tamaño irregular denominados rañas.
c) Las cuencas sedimentarias interiores de la Meseta son las de las submesetas norte y sur. Se
formaron en la era terciaria por el hundimiento de bloques del zócalo de la Meseta como resultado
de la orogénesis alpina.
– Los páramos son superficies estructurales planas y elevadas formadas por los estratos duros
calizos. Conservan disposición horizontal de costras de caliza en la superficie y de arcillas y margas
abajo. Los páramos se localizan en la zona este de la submeseta norte y sur.
– Las campiñas son llanuras bajas suavemente onduladas recorridas por ríos. Se forman donde los
páramos han sido erosionados y afloran las arcillas y margas de los niveles inferiores. En ellas son
frecuentes los cerros testigo u oteros, relieves residuales coronados por las calizas de los páramos.
Las campiñas más destacadas son las recorridas por los ríos Duero, Tajo y Guadiana.
– Las cuestas son zonas inclinadas entre los páramos y las campiñas.
La cuenca de la submeseta norte es más alta (800-850 metros de altitud media) y es más uniforme,
ya que toda ella pertenece a una sola cuenca hidrográfica (la del Duero); y está casi totalmente
encerrada por montañas.
La cuenca de la submeseta sur es más baja (500-700 metros); está accidentada en su parte media
por los Montes de Toledo, que la dividen en dos cuencas hidrográficas (la del Tajo y la del Guadiana).
4.2. 2ª Unidad morfoestructural: Los rebordes montañosos de la Meseta.
Se formaron en la era terciaria por el levantamiento de bloques de la Meseta o por el plegamiento de
los materiales depositados por el mar en el borde oriental de la Meseta.
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1. El Macizo Galaico-Leonés
El Macizo Galaico-Leonés se formó en la era terciaria por el levantamiento del ángulo noroeste del
zócalo de la Meseta durante la orogénesis alpina. Sus materiales, por tanto, son paleozoicos. El
relieve presenta montañas redondeadas de poca altura, redes de fallas de orientación norte-sur que
van desde la costa al interior ganando altura hasta constituir la alineación de sierras denominada
dorsal gallega cuyo punto culminante es Cabeza de Manzaneda y fallas transversales que han dado
lugar a las rías, el mar penetra hasta 30km desde Finisterre están las Rías Altas y la Rías Bajas. Los
Montes de León cuyas cumbres se elevan por encima de los 2000m sus sierras más destacadas son
Teleno, Segundera,.. De materiales paleozoicos con depósitos del Carbonífero donde se encuentran
recursos mineros. Restos del glaciarismo en el lago de Sanabria, el mayor lago español de origen
glaciar.
2. La cordillera Cantábrica
480 km alineada en paralelo al mar Cantábrico, presenta una disimetría siendo la cara que da a la
Meseta la más suave, la vertiente que da al mar el desnivel es grande con el consiguiente efecto
sobre los ríos, la cordillera forma una muralla que dificulta la comunicación entre la costa y las tierras
del interior, a nivel de clima hace de división entre la España húmeda y la seca. La cordillera
cantábrica tiene dos sectores bien diferenciados:
– El sector oeste, el Macizo Asturiano, se formó en la era terciaria por el levantamiento de este
sector del zócalo de la Meseta durante la orogénesis alpina. Sus materiales, por tanto, son
paleozoicos. En su extremo occidental, ha dado lugar a un relieve apalachense. En su extremo
oriental existe un gran afloramiento de calizas primarias, que constituye los Picos de Europa. Aquí se
encuentran las mayores alturas de la cordillera (Peña Vieja y el Naranjo de Bulnes).
– El sector este de la cordillera, la montaña Cantábrica, se formó en la era terciaria por el
plegamiento de materiales secundarios depositados por el mar en el borde de la Meseta. Son calizas
mesozoicas y dan lugar a relieves más suaves: Peña Prieta, Peña Labra…
3. El Sistema Ibérico
El Sistema Ibérico, es una cordillera intermedia, formada en la era terciaria por el plegamiento de
materiales secundarios depositados por el mar en el borde oriental del zócalo de la Meseta. Por
tanto, sus materiales son principalmente calizos, cobertera sedimentaria de materiales plegados
reposa sobre el zócalo paleozoico. Único sistema montañoso español que se orienta de NO a SE,
desde las estribaciones de la C. Cantábrica al mar Mediterráneo:
– El tercio norte, incluye las mayores alturas de la cordillera. Las sierras más destacadas son la
Demanda, (paleozoica), y el Moncayo, (caliza). Esta zona es el núcleo dispersor de aguas hacia las
cuencas hidrográficas del Duero y del Ebro. El glaciarismo le afectó dando lugar a circos y lagos como
la Laguna Negra.
– Desde el sureste de Soria el Sistema Ibérico se bifurca en dos ramas por el río Jiloca: la rama
interior o castellana (Sierra de Albarracín, y Serranía de Cuenca) y la rama exterior o aragonesa
(Sierras de Javalambre y Gúdar, de materiales calizos). Ambas están separadas por una fosa tectónica
(la fosa de Calatayud), que se rellenó con materiales terciarios. Pese a su estructura plegada están
atravesados por una serie de fallas escalonadas hacia el mar.
4. Sierra Morena
Ocupa el borde meridional de la Meseta. Sierra Morena no es propiamente una cordillera, sino un
brusco escalón que separa la Meseta del valle del Guadalquivir. Se formó en la era terciaria por el
empuje desde el sur al levantarse las cordilleras Béticas. El roquedo es paleozoico, de color oscuro, al
igual que su vegetación (jara). Ambas características le dan su nombre. Sus sierras más destacadas
son Madrona, Pedroches y Aracena. Su importancia como cordillera responde más a su carácter
rectilíneo y a su continuidad a lo largos de 400km de recorrido que a su escasa altitud, pues solo
alcanza los 1323m en S. Madrona. Diferenciamos 3 partes la occidental entre Huelva y Sevilla, la
central entre Córdoba y Jaén y la oriental entre Jaén donde se encuentra el único paso natural
(Despeñaperros). En Sierra Morena hay un disimetría entre sus laderas norte y sur, acceder a ella
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desde la Meseta es casi inapreciable, y sin embargo el desnivel es muy pronunciado desde Andalucía
hacia La Mancha.
4.3. 3ª Unidad morfoestructural: Las depresiones exteriores: la depresión del Ebro y la
depresión del Guadalquivir.
1. Las depresiones exteriores: la depresión del Ebro y la depresión del Guadalquivir.
Las depresiones exteriores de la Meseta son la depresión del Ebro y la depresión del Guadalquivir.
Ambas son cuencas o fosas prealpinas de forma triangular formadas en la era terciaria paralelamente
a las cordilleras alpinas. Luego se rellenaron con potentes espesores de sedimentos terciarios y
cuaternarios (dado que son cuencas de subsidencia, cuyos fondos se hundieron progresivamente
durante el terciario). Hoy constituyen relieves prácticamente horizontales.
a) La depresión del Ebro es paralela a los Pirineos y se encuentra cerrada por éstos, por el
Sistema Ibérico y por la cordillera Costero-Catalana. Ocupa el lugar donde estuvo el antiguo Macizo
del Ebro, que había sido intensamente erosionado, y se hundió mientras se elevaban las cordilleras
que lo bordean. La depresión estuvo primero ocupada por el mar, pero luego se cerró,
transformándose en un gran lago hasta finales de la era terciaria, en el que se depositaban los
materiales que la erosión excavaba de las montañas recién formadas y los ríos transportaban gracias
a los desniveles. A finales del la era Terciaria el Ebro se abrió paso hasta el mar a través de la
cordillera Costero-Catalana. Por tanto, sus materiales son marinos y continentales, gruesos en los
bordes de la depresión (conglomerados) y más finos en el centro (areniscas, margas, yesos, calizas y
sales). El relieve es el resultado de la diferente dureza de los materiales y del clima árido.
– Los somontanos o piedemontes pirenaico e ibérico son tierras llanas, levemente inclinadas, entre
las sierras exteriores y el centro de la depresión. Están constituidos por conglomerados, materiales
gruesos y duros transportados por los ríos desde los relieves montañosos. En ellos, sobre todo en el
somontano pirenaico, la erosión ha creado mallos y hoyas. Los mallos son torreones rocosos
formados a partir de fracturas verticales (mallos de Riglos). Las hoyas son depresiones sobre
materiales más blandos. Pueden ser pequeñas y formar lagunas saladas y poco profundas, de
carácter temporal; o pueden alcanzar grandes dimensiones (hoyas de Huesca y Barbastro).
– En el centro de la depresión, los estratos son horizontales y alternativamente de calizas duras y
arcillas, margas y yesos blandos. El resultado es un relieve de mesas o planas donde se conservan las
calizas, y de badlands sobre los materiales blandos, dada la aridez de la zona.
b) La depresión del Guadalquivir es paralela a las cordilleras Béticas y se dispone entre estas,
Sierra Morena y el océano Atlántico. Es una amplia depresión en forma triangular abierta al océano
Atlántico, del que recibe la influencia marítima. Está recorrida por el río Guadalquivir, que ofrece la
particularidad de no discurrir por el centro de la depresión, sino adosado a Sierra Morena, lo cual es
indicativo de su proceso de formación. Inicialmente, la depresión fue un brazo de mar que recibió las
aportaciones sedimentarias de las Cordilleras Béticas y de Sierra Morena. Como quiera que ambos
sistemas montañosos tenían distintas características de altitud, edad y dureza de los materiales, los
ríos que bajaban de las montañas béticas transportaron mayor cantidad de sedimentos que los
procedentes de Sierra Morena; de esta forma se fue produciendo el desplazamiento de la línea de
máxima profundidad hacia el norte y, en ella, se acomodó el lecho del río. Las formas más
características de la depresión del Guadalquivir son sus campiñas, tierras llanas suavemente
onduladas que han sido objeto de explotación agraria desde la antigüedad. Cuando surgen los
mantos de caliza se forman mesas y cerros testigo o alcores. Asimismo, aguas debajo de Sevilla, y a
escasísima altura sobre el nivel del mar, se sitúan las marismas, cuya condición de zonas húmedas
fue uno de los principales argumentos para la declaración del Parque Nacional de Doñana.
4.4. 4ª Unidad estructural: Las cordilleras exteriores
Las cordilleras exteriores de la Meseta son los Pirineos, los Montes Vascos, la cordillera CosteroCatalana y las cordilleras Béticas.
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Se formaron en la orogénesis alpina de la era terciaria, al plegarse sedimentos secundarios
depositados en las fosas oceánicas bética y pirenaica entre antiguos macizos que actúan como topes.
Por tanto, predominan los materiales calizos.
a) Los Pirineos poseen una estructura compleja. Ocupan el istmo peninsular desde el golfo de
Vizcaya hasta el cabo de Creus. Se extienden a lo largo de 435 Km y forman una barrera montañosa
robusta y compacta que constituye una frontera de clarísimas repercusiones geográficas. Es una
cordillera alpina por su estructura geológica y por sus formas de relieve
– El eje o zona axial. Es el núcleo y eje directriz de la cordillera corresponde al antiguo Macizo
Herciniano de Aquitania, que rejuveneció en la orogénesis alpina. Está formado por materiales
paleozoicos y posee un relieve abrupto, donde se encuentran las mayores altitudes de la cordillera
(Montes Malditos con el Aneto y Monteperdido). Aún no ha sido aplanado por la erosión del Plioceno
y del Cuaternario.
– Los Prepirineos se encuentran al sur de la zona axial. Se formaron en la orogénesis alpina de la era
terciaria por el plegamiento de los materiales secundarios depositados en la fosa pirenaica. Están
formados por calizas y poseen un relieve más suave y menos alto que el de la zona axial. Se
estructuran en dos alineaciones paralelas al eje: las sierras interiores (materiales calcáreos cretácicos
donde los ríos han cortado las sierras transversalmente en desfiladeros. Presentan relieves kársticas
y sus picos más altos fueron afectados por el glaciarismo que conformó circos, valles en artesa como
los de Ordesa y Belagua) y las sierras exteriores (se extiende por el sector navarro, aragonés y
leridano. Sus cumbres más importantes son Leyre (Navarra), Loarre (Huesca) Montsec (Cataluña), ya
en contacto con el valle del Ebro.
– La depresión media Intrapirenáica o Canal de Berdún, es una larga y estrecha depresión margosa
que separa las sierras interiores y las sierras exteriores prepirenaicas. Depresión margosa. Son varias
depresiones unidas, perpendiculares al eje de la Cordillera. No hay puertos de montaña. El
modelado: glaciarismo cuaternario que dio lugar a que las lenguas de hielo rellenaran valles para
morir a 700-800 m de altitud, que excavó circos y valles en U, artesa, que excavan cubetas y forman
lagos, ibones y estanys (en Cataluña). También presenta fenómenos de vulcanismo en la parte E de la
cordillera (región de Olot).
La cordillera presenta una ausencia casi total de valles longitudinales y el predominio de los
transversales, orientados de norte a sur, y que son obra del encajamiento profundo de la red fluvial.
Los Pirineos tienen como prolongación los Montes Vascos y la cordillera Costero-Catalana.
b) Los Montes Vascos en su mayor parte prolongan los Prepirineos. Por tanto, son de roquedo calizo,
formas suaves y moderada altitud. El Pirineo axial solo aflora en el extremo oriental, de roquedo
paleozoico. Sus mayores elevaciones son Aralar y Peña Gorbea. Materiales mesozoicos plegados en
el alpino, sedimentos abundantes y poco resistentes a la erosión lo que han conformado un relieve
suave y ondulado de 1000m de altura, los ríos han abierto estuarios y rías.
c) La cordillera Costero-Catalana es una transformación de la zona oriental de los Pirineos. Cierra la
depresión del Ebro por el sureste. Está orientada de noreste a suroeste y se extiende a lo largo de
250 Km, entrando en contacto con los Pirineos y el Sistema Ibérico. Está separada de los Pirineos por
fallas, que han dado lugar una región volcánica, muy bien conservada, con más de cuarenta conos.
Pese a su modesta condición como sistema montañoso, ofrece una complejidad notable, derivada de
su fragmentación transversal y longitudinal Geomorfológicamente, la cordillera está partida en dos
unidades a la altura de Barcelona: la mitad norte de la cordillera está formada por materiales
paleozoicos, restos del viejo macizo herciniano catalano-balear y levantados en la orogénesis alpina.
La mitad sur está constituida por terrenos calizos secundarios plegados en la orogénesis alpina.
Morfoestructuralmente se descompone en tres unidades paralelas entre sí y con respecto al mar
Mediterráneo: la cordillera Litoral, que es la alineación inmediata a la costa, estrecha y con 150 Km
de longitud, desde Gerona al Norte de Tarragona y que contiene, entre otras, la sierra de Tibidabo.
La depresión Prelitoral, fosa tectónica rellena por materiales terciarios y cuaternarios, discurre desde
Girona hasta Tarragona a través de un espacio de gran significación geográfica, un relieve de colinas
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suaves y valles, y de gran importancia agrícola, demográfica y económica , pues es una zona de
suaves colinas y fértiles valles : Penedés, Campo de Tarragona y la cordillera prelitoral, ( 250 Km) ya
en contacto directo con las tierras del valle del Ebro, donde se encuentran las mayores alturas de
todo el conjunto (Montserrat, etc.).
d) Las cordilleras Béticas se extienden desde el estrecho de Gibraltar hasta el cabo de La Nao.
Constituyen el mayor sistema montañoso de la Península, el de menor edad, más largo y el de mayor
complejidad geológica. Surgieron en la segunda mitad de la Era Terciaria a medida que el
plegamiento alpino, por desplazamiento de la placa africana contra el zócalo de la Meseta,
comprimió los potentes bancos de sedimentos mesozoicos depositados en el mar de Thetis. Aquí se
alcanzaron espesores grandes que alternaban calizas y margas, lo que explica los mantos de
corrimiento o pliegues alóctonos que la cordillera presenta. La orogenia alpina plegó las Béticas y
hundió la región del Guadalquivir, transformándola en fosa. En el Plioceno se abre Gibraltar. Las
Béticas se prolongan hacia las islas Baleares por el mar y por el Norte de África por el Rif. Limita al
Norte con el Sistema Ibérico, La Mancha y la Depresión del Guadalquivir. Se estructuran en dos
sistemas montañosos separados por depresiones.
– La cordillera Penibética bordea la costa. Se formó en la era terciaria por el rejuvenecimiento del
antiguo macizo Bético-Rifeño. Sus materiales son paleozoicos y el relieve encierra las cimas más
elevadas de la Península en Sierra Nevada (Mulhacén 3478m), y Veleta y también las Sierras de
Ronda, Almijara , Gádor, Filabres. En Sierra Nevada se encuentra un afloramiento paleozoico o
cristalino, “ventana tectónica”. Aquí encontramos pliegues que han sido movidos hasta 80 y 90 Km
de su lugar de origen y que da lugar a zonas como las Alpujarras donde el basamento paleozoico está
al descubierto. El glaciarismo afectó a Sierra Nevada, aunque el modelado glacial es débil. Se
encuentran lagos de origen glacial, neveros.
– La cordillera Subbética se localiza en el interior. Se formó en la era terciaria por el plegamiento de
los materiales secundarios depositados por el mar en la fosa bética al acercarse la placa africana a la
ibérica. Estos materiales eran alternativamente duros (calizas) y blandos (margas), por lo que al
plegarse originaron mantos de corrimiento y cabalgamientos; es decir, desplazamientos horizontales
de materiales a considerable distancia de su lugar de origen. Tiene una clara orientación suroestenoreste y se extiende de Cádiz a Alicante por las sierras de Grazalema, Mágina, Cabra, Cazorla,
Segura y La Sagra. Continúa con las Prebéticas que llegan a La Nao: sierras de Aitana, Mariola,..Entre
sus materiales abundan las calizas mesozoicas y las margas, al amparo de las cuales se han formado
relieves kársticos, de los que el más representativo es el Torcal de Antequera. Es más tardío que la
Penibética, más joven (se forma más tarde dentro del mismo Terciario)
Las sierras más destacadas de esta cordillera son Grazalema, Ubrique y Cazorla.
– La depresión intrabética, entre las cordilleras Penibética y Bética, se encuentra fragmentada en
varias depresiones pequeñas (hoyas de Ronda, Antequera, Guadix y Baza). Se rellenó con materiales
terciarios, unos 250 Km de materiales blandos: arcillas, margas, arenas, areniscas, calizas que dan
lugar a un paisaje de badlands, dada la aridez del clima.
5. EL RELIEVE COSTERO PENINSULAR.
5.1. Las formas del relieve costero peninsular.
La costa es el espacio límite entre la tierra y el mar constantemente transformado por las
corrientes marinas, oleaje, abrasión y fluctuaciones del nivel del mar. Las costas españolas no
presentan sinuosidades ni entalladuras, salvo pocas excepciones, de ahí el carácter macizo de la
Península. Las costas peninsulares son predominantemente rectilíneas. Este hecho determina una
escasa influencia del mar en el interior. La morfología de las costas está condicionada por el relieve
del interior. Los accidentes son muy variados:
– Los cabos son salientes profundos de la costa hacia en el mar, y los golfos, entrantes profundo del
mar en la costa.
– Los acantilados son costas que penetran en el mar con una fuerte pendiente. En ellos, la erosión
del mar crea cuevas en las partes bajas, al desgastar las zonas de menor dureza; arcos marinos, al
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perforar la parte inferior del acantilado, y farallones, o agujas rocosas sobre el mar, al desprenderse
la parte superior del arco.
– Las playas son extensiones planas y poco pendientes de arena, grava o guijarros, al nivel de la
costa. Están formadas por sedimentos continentales y marinos.
– Las rasas son plataformas de erosión marina paralelas a la costa que han quedado elevadas sobre
el nivel del mar.
– Las rías son brazos de mar que penetran en la tierra al invadir el último tramo de un valle fluvial.
– Las marismas son llanuras de fango. Se forman en bahías bajas, que se rellenan con los sedimentos
aportados por los ríos que las atraviesan y con los aportados por el mar, que las cubre en pleamar y
las deja al descubierto en bajamar. Son lugares de gran importancia ecológica (marismas del
Guadalquivir)
– Las flechas litorales son barras de arena que prolongan una costa rectilínea y arenosa hacia el
interior de una bahía. Su extremo suele estar curvado hacia tierra (flechas de gancho). Se forman por
el transporte de la arena de la costa hacia el interior de la bahía.
– Las albuferas son lagos costeros salados separados del mar por un cordón de arena que cierra una
bahía. Suelen acabar convirtiéndose en marismas y colmatándose por los aportes terrestres.
– Los tómbolos son barras de arena que unen islotes rocosos a la costa. Pueden ser dobles cuando
son dos las barras arenosas, quedando una laguna entre ambas.
– Los deltas son salientes costeros formados cuando el río aporta más sedimentos de los que pueden
redistribuir el mar, por tratarse de una masa tranquila de agua, sin fuertes corrientes ni excesivo
oleaje.
– Las dunas son montículos de arena típicos de las costas arenosas. Se forman por el transporte y
acumulación de arena por el viento, que queda fijada por la vegetación. El perfil de una duna es
asimétrico: la cara de barlovento tiene una pendiente suave y convexa, mientras que la de sotavento
es abrupta y cóncava. Las dunas se orientan en relación al viento predominante.
5.2. Las costas atlánticas
Dentro de las costas atlánticas distinguimos la costa cantábrica, las rías gallegas y la costa atlántica
andaluza.
La costa cantábrica es rectilínea, con acantilados y pocas playas pues la cordillera va paralela al mar.
Encontramos accidentes geográficos: cabos como Machichaco, Ajo y Peñas y pequeñas rías.
La costa gallega, las rías gallegas dan lugar a la costa más articulada de España. Resultan de la
invasión por el mar de los valles fluviales abiertos en las numerosas fracturas del Macizo Galaico. Por
estos valles, el mar puede penetrar hasta 25 y 35 kilómetros en el interior. Se denominan Rías Altas,
al Norte de Finisterre y Rías Bajas al sur de Finisterre Entre ellas se encuentran las de Ortigueira, Vigo
y Arousa.
La costa atlántica andaluza tiene como relieves costeros característicos las marismas, las flechas
litorales y los campos de dunas (entre las más conocidas, se encuentran las de Doñana). Costa baja y
arenosa. Desde la desembocadura del Guadiana a Trafalgar. En esta zona se encuentran las
marismas, colmatación del Lacus Ligustinus romano.
5.3. El relieve de la costa mediterránea peninsular.
Se extiende desde la punta de Tarifa a Francia distinguiéndose los siguientes sectores: el
sector bético, el golfo de Valencia y el litoral catalán.
El sector bético: rectilíneo desde Gibraltar al cabo de Gata pues se corresponde con la cordillera
Penibética, que va paralela al mar y que se hunde a la altura del cabo de Palos. Desde aquí a La Nao
está condicionada por el surco intrabético que forma el entrante del golfo de Alicante. Al Norte, la
Subbética con las alineaciones prebéticas han conformado los cabos de La Nao y San Antonio.
– Es una costa acantilada, que penetra con fuerte pendiente en el mar, determinada por los relieves
de las cordilleras Béticas, que discurren paralelas a ella. Los acantilados alternan con largas secciones
de costa baja, que forman una estrecha llanura litoral creada por los abundantes aportes de las
cordilleras Béticas.
– También son frecuentes los campos de dunas y las albuferas, como la del mar Menor.
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El golfo de Valencia: va desde el cabo de La Nao al delta del Ebro. Se caracteriza por sus playas,
albuferas, pequeños deltas y tómbolos. Amplia llanura que desciende hacia el mar desde la
cordillera Ibérica y en la que destaca la Albufera de Valencia.
El litoral catalán: se extiende desde el delta del Ebro a la Costa Brava. Es muy variado, y diferente a lo
largo de sus 552 Km. Acoge el delta del Ebro (Tarragona), gran llanura aluvial, triangular, alargada de
E a O. abundan las lagunas y albuferas y la inestabilidad del cauce provoca meandros abandonados y
brazos antiguos. Se formó después del último período glacial. La costa brava gerundense presenta
costas acantiladas, abruptas y rectilíneas. Debido a la poca dinámica de las aguas mediterráneas, en
los entrantes hay pequeñas playas rodeadas de promontorios rocosos.
6. EL RELIEVE INSULAR
6.1. El archipiélago balear
Es la prolongación geográfica de la Península en el mar Mediterráneo a través del cabo de La
Nao, ya que, excepto en la isla de Menorca, el archipiélago representa la continuidad de las
Cordilleras Béticas; así lo acredita su estructura geológica, la naturaleza de sus materiales y la edad
de formación.
Es en Mallorca, en razón de su tamaño, donde se hallan mejor representados los caracteres
originales del relieve. Éstos se sintetizan en la existencia de dos cadenas montañosas y una depresión
interior: al noroeste se sitúa la sierra de Tramontana, que contiene la mayor elevación del
archipiélago (Puig Major, 1445 m); al sureste se extiende la denominada sierra de Levante y, entre
ambas, la llanura central o Pla, de relieve suave y roquedo arcilloso.
La isla de Menorca se diferencia del resto del archipiélago por su vinculación con la cordillera
Costero-Catalana, hecho perceptible en la naturaleza del roquedo e, incluso, en su particular forma y
orientación. La mitad norte es un relieve de materiales paleozoicos (pizarras), de baja altura y formas
suaves. La mitad sur, es una zona llana de materiales calizos mesozoicos
Eivissa y Formentera estuvieron unidas hasta el Cuaternario y actualmente se encuentran separadas
por un conjunto de islotes.
Las costas baleares son diversas: El norte de Mallorca y Menorca son acantilados, ya que las
montañas llegan hasta el mar, en el resto alternan playas largas y arenosas (Arenal de Palma) con
pequeñas calas, abiertas por las aguas de los torrentes, albuferas y saladares.
6. 2. El archipiélago canario
El archipiélago canario está situado en el Océano Atlántico y está formado por una
agrupación de islas situadas al noroeste del continente africano, del que se separan por unos cien
kilómetros de distancia. Comprende siete islas principales, las más extensas son Tenerife,
Fuerteventura y Gran Canaria y están agrupadas en dos provincias: Las Palmas (Gran Canaria,
Lanzarote y Fuerteventura) y Santa Cruz de Tenerife (Tenerife, La Palma, La Gomera y el Hierro).
1. Origen y evolución del relieve canario es volcánico. Se formaron en la era terciaria. El choque de
placas produjo fracturas del fondo oceánico, de ellas surgieron emisiones volcánicas y al solidificarse
el magma, surgieron las islas. Su carácter volcánico es compartido con otras islas del mismo océano,
como Islandia o las Azores. Su origen hay que relacionarlo con las emisiones volcánicas que tuvieron
lugar a mediados de la Era Terciaria, cuando la orogenia alpina rompe el fondo marino y emerge
material magmático a través de las fracturas existentes en esta zona de fricción entre la placa
africana y la corteza oceánica.
2. Tipos de relieve y de modelado en Canarias
Las islas se alinean conforme a dos rumbos dominantes, noreste-suroeste y sureste-noroeste, y
ofrecen como rasgo común su carácter montañoso. Se elevan desde las profundidades marinas hasta
una altura considerable, lo que, unido a su limpia atmósfera, ha sido aprovechado para la instalación
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de grandes observatorios astronómicos. Su punto culminante es el Teide, que con 3710 metros de
altitud es la montaña más alta de España.
La naturaleza volcánica del roquedo, la abundancia de basalto, troquitas y fonolitas y los grandes
desniveles que entraña la montaña han originado formas de relieve volcánico espectaculares, así en
Canarias pueden encontrarse:
– Los conos volcánicos montaña exterior formada alrededor de la chimenea de un volcán por la
acumulación de lava. (Teide, pico más alto del Estado)
– Las calderas son grandes cráteres circulares originados por la explosión (hundimiento) de volcanes.
– Las coladas de lava ríos de lava. Al solidificarse rápidamente, dan lugar a los llamados “malpaíses”,
terrenos abruptos.
– Los diques y los roques o pitones son el resultado de la erosión diferencial.
· diques (si se trata de conductos fisurales) o
· roques (si son centrales, como el cilindro de salida de magma)
– Los domos son colinas que se originan por erupciones viscosas individualizadas
El modelado creado por la erosión y la sedimentación sobre el relieve volcánico tiene como formas
características
– Los barrancos son valles cortos, angostos y escarpados, creados por el encajamiento de los
torrentes en el terreno volcánico. Los profundos barrancos y cárcavas se deben al carácter torrencial
de las escasas lluvias y a las fuertes pendientes. Glacis de pendiente moderada formados por la
acumulación de materiales arrastrados por los torrentes.
– Conos de deyección formados por acumulaciones aluviales a la salida de los barrancos
Relieve costero: los acantilados son una de las formas de relieve más espectaculares, alcanzan en
algunos lugares hasta 500 m.- en vertical, escasas playas (sobre todo en las islas occidentales, en
Fuerteventura alcanzan mayor desarrollo) y formación frecuente de dunas. (Maspalomas en Gran
Canaria), Predomina la erosión sobre la acumulación.
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ERA GEOLÓGICA
ANEXO - RELIEVE ESPAÑOL. HISTORIA DE LA EVOLUCIÓN GEOLÓGICA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA
ACTIVIDAD PRINCIPAL
RESULTADO
LITOLOGÍA PRINCIPAL
Movimientos orogénicos Hercinianos
España silícea: ocupa el macizo herciniano de la Meseta,
perteneciente a la era Primaria (Galicia, Extremadura, Sierra
Emergió el macizo Hespérico, formando parte de
Morena…). Está constituida por materiales rocosos antiguos
una cordillera surgida por las mismas
ricos en sílice: granito, cuarcita y pizarra. Al ser antiguas han
circunstancias en el suroeste de Europa.
sufrido mucha erosión, presentando actualmente peculiares
formas en el paisaje.
Primaria o Paleozoico
Secundaria o Mesozoico
Es una época de calma orogénica, predominando
procesos de erosión/sedimentación a la vez que se
El macizo Hespérico sufre un desgaste
producen regresiones y transgresiones marinas que
transformándose en un terreno donde
provocaron que en los bordes del macizo Hespérico
predominan los llanos, es decir, penillanuras.
se acumularan materiales sedimentarios tanto del
Mesozoico como del Paleozoico.
España caliza: ocupa la zona oriental de la península, formando
una Z invertida que engloba las cordilleras de origen alpino:
Pirineos, Cordillera Cantábrica, Sistema Ibérico y Béticos. Su
origen es sedimentario: caliza, margas, areniscas y
conglomerados. Sus procesos de erosión también provocan
Meseta Central, dividida por el Sistema Central y formas peculiares del paisaje.
los Montes de Toledo.
Cinturón de Sistemas montañosos en los bordes
Movimientos orogénicos Alpinos
del macizo Hespérico.
Depresiones del Ebro y Guadalquivir
Pirineos, Cordillera costero-catalana y sistemas
Béticos
Terciaria o Cenozoico
Cuaternaria
Época de calma orogénica. Se suceden periodos de
glaciaciones con otros interglaciares.
El modelado de la Península Ibérica continua mediante:
relleno de depresiones con materiales sedimentarios; El modelado actual del paisaje responde a los
basculación de la Meseta Central (antiguo macizo
procesos de erosión y sedimentación de esta
Hespérico) hacia el Atlántico, con la consecuente
configuración de la red hidrográfica actual; dibujo de la Era.
línea de costa (más recortada al norte, cabos, golfos,...);
procesos glaciares de erosión, principalmente en las
cumbres de las cadenas montañosas.
España arcillosa: se encuentra en las depresiones interiores de
la Meseta, del Ebro y del Guadalquivir. Son materiales recientes
y flexibles no afectados por ninguna orogenia: arcilla, yeso,
arena,... Sus formas del relieve suelen ser planas, aunque si se
asientan sobre materiales duros se produce un relieve en forma
de mesa.
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