Charles L. King $b : "Ramón J. Sender" [Reseña]

Anuncio
El tercer apéndice es una reproducción de la carta enviada por el
señor Falencia al autor del texto, en la que le comunica la imposibilidad
de cumplimentar el cuestionario sobre la Escuela de Vallecas. Constituye el último apéndice la amplia contestación de don Raúl Chávarri.
En la actual situación de escasez documental sobre la Escuela de
Vallecas, este libro tiene el mérito de recoger, junto a la insuficiente
y dispersa documentación que existe sobre la materia, el valioso testimonio de algunos artistas que, pertenecientes a la Escuela, exponen
lo que, para ellos, significó esta experiencia. Por ello, este libro, ilustrado, además, con abundantes reproducciones de las obras de los
artistas que aparecen citados, es, sin lugar a duda, una valiosa aportación al conocimiento de este sector del arte contemporáneo que fue
13 Escuela de Vallecas.—MARÍA ELISA GÓMEZ DE LAS HERAS (General Mola, 275. MADRID-16).
KING, CHARLES L: Ramón J. Sender, Nueva York, Tvvayne Publishers,
Inc., 1974. Tela. 196 pp.
El presente libro es el primero en inglés dedicado enteramente
a Ramón Sender, de una casa editorial cuyo propósito es presentar al
público de habla inglesa un retrato acertado de autores hispánicos.
Siguiendo esta línea, King comienza con una cronología y una biografía breve, pero correcta (cap. 1). y un panorama de la obra de
Sender a la luz de las principales corrientes ideológicas y literarias
de este sigio (cap. 2). En los seis capítulos restantes analiza más
detenidamente dos novelas principales y hace un esbozo crítico-analítico de su obra variada y extensa (treinta y una novelas, ocho colecciones de cuentos, cuatro libros de teatro, uno de poesía y trece
de ensayos y artículos periodísticos). Se debe hacer constar que el
estudio sólo trata hasta el año 1971 en su enfoque, y que después
de esta fecha Sender ha publicado las novelas El fugitivo (1972), Túpac
Amaru (1973), Una virgen llama a tu puerta (1973) y Nancy, doctora
en gitanería (1974), y promete publicar aún más.
En el primer capítulo, King pone de manifiesto las dificultades en
conseguir los datos biográficos precisos, debido a la escasa cooperación de Sender para con sus biógrafos. Aunque hay una fuerte base
autobiográfica en muchas obras, sería imposible reconstruir de ellas
su historia personal. Se discute también la incompatibilidad básica
entre Sender y su padre y el profundo efecto que este hecho ha
tenido sobre él y sobre su obra. Traza su carrera en sus sucesivas
467
etapas: 1) Orígenes aragoneses, 1901-1921. 2) Estudiante, soldad
periodista, 1921-1930. 3) Novelista y periodista, 1930-1936. 4) La Gue ^
Civil española, 1936-1939. 5) Francia y México, 1939-1942. 6) A p a r r
de 1942, en los Estados Unidos. La fecha terminal de 1971 no perm't
discusión de su vuelta a España a mediados de 1974, aunque t
mina con la conclusión de que la publicación o reimpresión de
obras a finales de la decena pasada servía para preparar la escen
para su retorno. King comenta que había encontrdo la actitud entr
los obreros en España que Sender estaba «de su parte», pero el
crítico atribuye esto no a una postura partidaria senderiana ni
ningún credo sociopolítico o filosofía, sino a sus instintos huma
nitarlos basados en ideas humanísticas y su profundo sentido de |a
unidad esencial de toda la humanidad (p. 29).
El segundo capítulo, «Aragón, Spain and Beyond», trata de los
elementos formativos en la vida de Sender, vistos como tres círculos
concéntricos: el centro, Aragón; España en medio, y el mundo el
exterior. Las raíces en su «patria chica» aragonesa son tan importantes en Sender como lo eran en sus compatriotas Goya, Gracián
y Costa, a los que se refiere King, junto con las caracterizaciones de
los aragoneses de Madariaga y Pérez Caldos. También habla de la
influencia de la literatura española, y contrasta el interés senderiano
en asuntos morales, sociales y políticos con la literatura deshumanizada que estaba de moda en el período de preguerra. En este contexto King afirma la asimilación senderiana del pensamiento más
adelantado del siglo XX y encuentra en su novelística un testimonio
de las principales crisis de nuestro tiempo y de sus efectos sobre
el hombre y su autoconcepto (p. 36). A finales del capítulo discute
el efecto traumático de la guerra civil española y las relaciones entre
Sender y otros novelistas de esos tiempos. Al examinar su novelística,
King ve en la obra de Sender una relativa escasez de argumento a
favor de la convergencia de una vena mística y la psicología moderna.
Después de reseñar siete obras de preguerra y tres novelas que
se sitúan en el Aragón de sus recuerdos (El lugar de un hombre,
Crónica del alba y Réquiem por un campesino español), King analiza en más detalle La esfera, la novela más seria de Sender, a su
manera de ver. Primero hace un somero repaso de la crítica sobre
la obra y resume el argumento, luego trata los aspectos más específicos, a saber: a) un universo esférico; b) los conceptos «hombre»
y «persona»; c) la abolición de la muerte; d) la sabiduría gangliónica,
y e) la moralidad del «hombre». En sus conclusiones dice que Sender ha tenido éxito sólo hasta cierto punto en fundir en una unidad
468
lo realista, lo lírico-metafísico, lo fantástico y lo simbólico. Juzga
Inadecuado el armazón narrativo en relación con el laberinto de niveles, dimensiones y simbolismo, los cuales impiden el fluir del elemento narrativo.
El rey y la reina (cap. 6), representa un avance dramático en contraste con La esfera en el sentido de la calidad de la ficción. En una
narración alegórica, pero a la vez realista, funde eficazmente el fin
poético con el filosófico. Organiza la discusión alrededor de dos aspectos: a) la búsqueda de Rómulo, y b) la búsqueda de la duquesa.
En su resumen, King propone que esta novela es básicamente la historia de la búsqueda del Ideal Absoluto por parte de Rómulo, eficazmente dramatizado contra el telón de la guerra civil española; que
juntos, Rómulo y la duquesa representan un microcosmo de la humanidad y que la obra es uno de los mejores ejemplos de la maestría novelística del autor.
El capítulo siete reseña muy brevemente catorce novelas no-históricas y seis novelas históricas, mientras el capítulo ocho trata de
sus colecciones cuentísticas, teatro, poesía, obra periodística y ensayos. Lamentamos la escasa mención de obras que merecerían mucho más, pero que todavía no han sido sometidas a una crítica profunda.
En el capítulo final, King describe a Sender como una voz original en la ficción española, cuya obra es un «vehicle for ceaseless
probing of certain immutable problems of existence, especially the
question of death or man's mortality, but also of the enigma of evil
¡n the individual and ¡n the world at large, the struggle of the individual
for self-realization and a sense of worth..., man's desperate need for
a transcendent ideal, the search for an ultímate basis for moral
judgements, and the function of the mysterious and the non-rational
in life (seen as originating in the unconscious)» (p. 166). Según su
criterio, la más original contribución de Sender es su peculiar fusión
del realismo fotográfico con las dimensiones fantásticas y líricometafísicas. Compara la búsqueda senderiana del Ideal a la de Don
Quijote, en la que expresa su confianza no sólo por ahora, sino en el
futuro también, afirmando que no conoce a ningún escritor vivo hoy
que le pueda igualar a Ramón Sender (p. 167).
Aunque mucha materia de este estudio, además del enfoque general y organización, tuvo su origen en su tesis doctoral de 1953, el
tiempo y la incorporación de su investigación posterior han contribuido a la maduración del mismo. Merece consideración especial por
ser el primer libro de crítica en inglés, hecho sorprendente cuando se
roma en cuenta la larga lista de traducciones y bibliografía crítica en
469
Inglaterra y en los Estados Unidos. Como tal, es un manual útil = •
formativo, cuyos juicios son el producto de muchos años de trah •
sobre este autor. Si la mayoría de las obras se discuten algo s t J n
ficialmente, es claramente cuestión de las limitaciones editoriales
'cueb, no
por falta de interés o preparación de parte del crítico. Felizmente >
estudio del profesor King puede y debe servir, como él desea
sugerir temas de investigación para el futuro.—ELIZABETH ESPADAt
(5 McMechem Court, Meeting House Hill. NEWARK, Delaware 19ju
USA).
FLORA DAVIS: La comunicación
drid, 1976.
no verbal.
Alianza Editorial. ¡V|a.
La comunicación no verbal constituye un ancho espacio de la experiencia humana que ha sido y continúa siendo frecuentado por los
poetas, los músicos, los actores, los artistas plásticos, los creadores
en general y los niños en particular. Campo de la experiencia profunda, donde el cuerpo aparece complicado permitiéndonos una riquísima simbología que en el mejor de los casos lo discursivo—lo
verbal—aprovecha como manera de enraizar, como un modo de ser
que adentrando en los mayores niveles de abstracción no reniega
del cuerpo, transformándose así en palabra grávida, comunicada, visceral. Cualquiera de los Poemas Humanos de César Vallejo es prueba
de ello.
Pero en los últimos diez años, sucediendo a algunos precursores
como el creador del psicodrama—Jacob Levy, Moreno—se ha producido algún corrimiento en las ciencias del hombre que llevó a gran
cantidad de psiquíatras, antropólogos, psicólogos, sociólogos, etólogos y especialistas en cinesis al estudio de dicha área de experiencia, con suerte variada.
Este libro de Flora Davis constituye un inventario de algunos de
esos estudios. Abarca fundamentalmente los que se llevan a cabo
en Estados Unidos de Norteamérica, donde una de las escuelas predominantes en psicología es el conductismo. Desde esa perspectiva
para nuestro gusto excesivamente mecanicista, constituye éste un
buen inventario, una mirada panorámica hecha por una periodista que
se interesó en el tema hasta dedicarle dos años de entrevistas con
científicos y asistencia a diversos centros asistenciales y de investigación, aun cuando adolece en ese (su valor principal de ser un catálogo) de una deficiente bibliografía.
Flora Davis relata a través de doscientas sesenta páginas sin intención de buena literatura, las vicisitudes y hallazgos de un ejército
470
Descargar