Puntos Sobresalientes 1 Samuel 10 al 13

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Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Marzo y Abril de 2015
5ª Pregunta.
¿Qué podemos aprender de la manera en que reaccionó Saúl cuando unos “hombres que no servían para
nada” rechazaron su autoridad? (1 Sam. 10:22, 27.) [23 de mzo., w05 15/3 pág. 23 párr. 1.]
w05 15/3 pág. 23 párr. 1. Puntos sobresalientes del libro de Primero de Samuel
Lecciones para nosotros:
1 Samuel 9:21; 10:22, 27. La modestia y la humildad que tenía Saúl al principio de su reinado evitaron que
actuara con imprudencia cuando unos “hombres que no servían para nada” no aceptaron su autoridad real.
¡Cuánto nos protege esa actitud de las acciones irracionales!
CAPITULO 10:
w04 15/7 pág. 19 párrs. 20-21 El “decreto de Jehová” no falla
20, 21. ¿Qué significa ‘besar al hijo’?
20
El Salmo segundo pasa a extender una misericordiosa invitación a los dignatarios de las naciones. Se les
aconseja que no opongan resistencia; más bien, se les recomienda: “Besen al hijo, para que Él [Jehová Dios]
no se enoje y ustedes no perezcan del camino, porque su cólera se enciende fácilmente” (Salmo 2:12a). Todos
han de obedecer los decretos del Señor Soberano Jehová. Cuando Dios colocó a su Hijo en el trono, los
gobernantes terrestres deberían haber dejado de hablar “entre dientes una cosa vacía”. Deberían haber aceptado
al Rey enseguida, ofreciéndole su total sumisión.
21
¿Por qué hay que ‘besar al hijo’? Cuando se compuso este salmo, el acto de besar constituía una expresión
de amistad, era un gesto común al acoger hospitalariamente a alguien en el hogar. Besar también podía indicar
fidelidad (1 Samuel 10:1). En este versículo, Dios manda a las naciones que besen, o acojan, a su Hijo, el Rey
ungido.
w94 15/9 pág. 14 párr. 17 Hagamos declaración pública del nombre de Jehová
17. ¿Qué ejemplos bíblicos hay de compañerismo beneficioso en el servicio de Dios?
17
Al principio, Moisés, el profeta de Dios, cumplió su asignación con la ayuda de su hermano mayor, Aarón.
Jehová dijo a Moisés: “[Aarón] tiene que hablar por ti al pueblo; y tiene que suceder que él te servirá de boca”.
(Éxodo 4:16.) Piense también en los días de los profetas Elías y Eliseo, cuando abundaban “los hijos de los
profetas”. Al parecer eran grupos de siervos de Dios que trabajaban juntos y que sin duda gozaban de buen
compañerismo. (2 Reyes 2:3-5; 4:38; compárese con 1 Samuel 10:5, 10.) Desde luego, Moisés, Aarón y “los
hijos de los profetas” no declararon las buenas nuevas del Reino. No obstante, su compañerismo fue provechoso
para ellos. Siglos más tarde, Jesucristo envió a 70 discípulos al ministerio “de dos en dos”, y no cabe duda de
que se beneficiaron de ese compañerismo. (Lucas 10:1-16; compárese con Hechos 17:10, 11; 20:20.)
w10 15/3 págs. 10-11 párr. 3 Bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu santo
3. ¿Qué tuvieron que hacer el día de Pentecostés los judíos y prosélitos arrepentidos?
3
Pensemos por un momento en los judíos y prosélitos que escucharon a Pedro. Por su religión, ya reconocían
a Jehová como su Dios. Además, gracias a las Escrituras Hebreas, sabían de la existencia del espíritu santo, la
fuerza activa que Dios había usado tanto en la creación como posteriormente (Gén. 1:2; Jue. 14:5, 6; 1 Sam.
10:6; Sal. 33:6). Pero les hacía falta algo más: tenían que aceptar a Jesús como el Mesías, el medio de salvación
que Dios había dispuesto. Por eso les dijo Pedro que debían bautizarse “en el nombre de Jesucristo”. Poco
después de resucitar, el Maestro les había ordenado al apóstol y a sus compañeros que bautizaran a los
discípulos “en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo” (Mat. 28:19, 20). Analicemos el profundo
significado que tuvo este mandato en el siglo primero y que sigue teniendo hoy día.
w07 15/9 pág. 22 párr. 5 “Su Padre es misericordioso”
5. ¿Cómo ilustra la historia de Israel que Jehová es “rico en misericordia”?
5
Como vemos, la persona misericordiosa no se conforma con sentir compasión, sino que la demuestra
actuando a favor de quienes necesitan ayuda. Veamos cómo actuó Jehová hace tres mil quinientos años, cuando
sus siervos vivían bajo el yugo egipcio. Él le dijo a Moisés: “Indisputablemente he visto la aflicción de mi pueblo
que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien
los dolores que sufren. Y estoy procediendo a bajar para librarlos de la mano de los egipcios y para hacerlos
subir de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel” (Éxodo 3:7, 8). Unos
quinientos años después de aquella liberación, Jehová les recordó: “Yo fui quien hizo subir a Israel de Egipto y
quien los fue librando de la mano de Egipto y de la mano de todos los reinos que los oprimían” (1 Samuel 10:18).
Levante
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Vez tras vez, los israelitas se metieron en graves aprietos. Aunque su penosa situación se debía a que habían
desobedecido las justas normas divinas, Jehová se compadecía de ellos y acudía en su auxilio (Jueces 2:11-16;
2 Crónicas 36:15). La historia de Israel ilustra cómo responde el Dios de amor cuando sus siervos hacen frente a
necesidades, peligros o dificultades. Resulta evidente que Jehová es “rico en misericordia” (Efesios 2:4).
ia cap. 8 pág. 74 párr. 22 No se rindió a pesar de los golpes de la vida
22. ¿Cuáles eran las virtudes que Samuel pudo ver en Saúl?
22
Samuel pudo ver que Saúl poseía virtudes muy valiosas. En verdad era una persona excepcional. No le
faltaban ni valor ni ingenio, y su presencia era imponente. Además, al menos al comienzo, fue un hombre
modesto y sin pretensiones (1 Sam. 10:22, 23, 27). Y, como todos, tenía el precioso don del libre albedrío, o sea,
la capacidad de elegir por sí mismo el curso de su vida y tomar sus propias decisiones (Deut. 30:19). ¿Usaría
bien ese don?
w05 15/3 pág. 23 Puntos sobresalientes del libro de Primero de Samuel
Lecciones para nosotros:
Primero de Samuel 10:22, 27. La modestia y la humildad que tenía Saúl al principio de su reinado evitaron
que actuara con imprudencia cuando unos “hombres que no servían para nada” no aceptaron su autoridad real.
¡Cuánto nos protege esa actitud de las acciones irracionales!
CAPITULO 11:
w95 15/12 págs. 9-10 Los ammonitas: un pueblo que respondió a la bondad con hostilidad
El dominio de los jueces terminó con la coronación de Saúl, el primer rey. Apenas estrenada la monarquía,
volvió a manifestarse la hostilidad ammonita. El rey Nahás atacó por sorpresa la ciudad israelita de Jabés-galaad.
Cuando sus habitantes imploraron un acuerdo de paz, Nahás estipuló unos requisitos descabellados: “Con esta
condición lo celebraré con ustedes, con la condición de perforar y sacarles todo ojo derecho”. Según el
historiador Flavio Josefo, era una medida de carácter defensivo, “porque de ese modo al quedar tapado el ojo
izquierdo por el escudo se volvían inútiles para la guerra”. Pero el verdadero propósito del inhumano ultimátum
era humillar a estos israelitas para escarmiento general. (1 Samuel 11:1, 2.)
De nuevo los ammonitas habían respondido a la bondad de Jehová con hostilidad. Jehová no pasó por alto la
sádica amenaza. “El espíritu de Dios entró en operación sobre Saúl cuando él oyó estas palabras [de Nahás], y
se le enardeció mucho la cólera.” Guiado por el espíritu de Dios, Saúl reunió un ejército de 330.000 combatientes
que infligió a los ammonitas una derrota tan aplastante que “no quedaron dos juntos de entre ellos”. (1 Samuel
11:6, 11.)
w11 15/2 págs. 21-22 “Obedecer es mejor que un sacrificio”
Si algunos pensaron que Saúl no estaba a la altura de su cargo, enseguida pudieron ver lo equivocados que
estaban. En cierta ocasión, cuando los ammonitas amenazaron una ciudad de Israel, “el espíritu de Dios entró en
operación” en él y le infundió poder. Con autoridad, el rey mandó llamar a los guerreros de la nación, los organizó
y los guió a la victoria. No obstante, atribuyó el triunfo a Dios con estas palabras: “Hoy Jehová ha ejecutado [un
acto de] salvación en Israel” (1 Sam. 11:1-13).
w86 15/8 págs. 11-12 párrs. 13-14 ¡Felices son los que ejercen poder correctamente!
13, 14. a) ¿Qué buen ejemplo puso Gedeón, demostrando así que no codiciaba el poder? b) ¿Qué buen
ejemplo puso Saúl al principio de su reinado?
13
Entre los humanos imperfectos que resistieron la tentación de usar mal el poder, debe hacerse mención del
juez Gedeón. Después que libró a Israel de la mano de Madián, el pueblo quiso hacerlo rey. Gedeón rehusó y
correctamente declaró: “Yo mismo no gobernaré sobre ustedes, ni gobernará sobre ustedes mi hijo. Jehová es el
que gobernará sobre ustedes”. Aún tenía la modestia que había manifestado desde el mismo principio de su
carrera como juez. La respuesta de Gedeón reflejó lo que el propio Jehová Dios pensaba tocante a que Israel
tuviera un rey humano. Esto puede verse en la respuesta que Dios dio a Israel respecto al deseo manifestado por
ellos en los días del profeta Samuel de tener un rey. (Jueces 8:23; 6:12-16; 1 Samuel 8:7.)
14
No obstante, se escogió a un rey, Saúl, quien al principio puso un buen ejemplo en el ejercicio de su poder.
Algunos hombres que no servían para nada dijeron: “‘¿Cómo nos salvará éste?’. Por consiguiente, lo
despreciaron [...] Pero él continuó como uno que ha quedado mudo”. Saúl pudo haberse precipitado al hacer uso
de su poder real, pero no lo hizo. De igual manera, después que él obtuvo la victoria sobre los amonitas, algunos
del pueblo pensaron que esta era una buena ocasión para vengarse de los que habían despreciado a Saúl. De
modo que le dijeron: “¿Quién es el que estuvo diciendo: ‘Saúl... ¿ha de ser rey sobre nosotros?’. Den acá a los
hombres, para que les demos muerte”. Saúl, no obstante, no compartía ese punto de vista. Se opuso y dijo: “Ni
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un solo hombre debe ser muerto en este día, porque hoy Jehová ha ejecutado salvación en Israel”. Podemos ver
cómo Saúl comenzó bien su reinado y con modestia. (1 Samuel 9:21; 10:20-23, 27; 11:12, 13.) Pero, ¡qué pena
que empezara a abusar de su poder real y terminara mal! (1 Samuel 28:6; 31:3-6.)
w10 1/10 pág. 14 “Continuó creciendo con Jehová”
Al dirigirse a la multitud, el profeta dijo: “He envejecido y encanecido”. Su cabello blanco sin duda infundía
respeto y daba peso a sus palabras. A continuación añadió: “Yo he andado delante de ustedes desde mi juventud
hasta este día” (1 Samuel 11:14, 15; 12:2). Aunque habían pasado muchos años, sus días de juventud estaban
frescos en su memoria. Gracias a las decisiones que tomó mientras todavía era un muchacho, llegó a ser un
hombre de fe, un fiel siervo de Dios.
Samuel tuvo que fortalecer y proteger su fe constantemente, pues vivía rodeado de personas impías y
desleales. Puesto que nosotros vivimos en un mundo de gente infiel y corrupta, también nos resulta difícil cultivar
la fe. Veamos lo que podemos aprender del ejemplo de Samuel, comenzando por su infancia.
CAPITULO 12:
w07 1/6 págs. 28-29 párr. 13 Los mayores: una bendición para los jóvenes
13. ¿Cómo ‘efectuó justicia’ Samuel?
13
La Biblia no dice qué edad tenía Samuel cuando murió, pero los sucesos que se relatan en el libro de
Primero de Samuel abarcan unos ciento dos años, y Samuel fue testigo de la mayor parte de esos sucesos.
En Hebreos 11:32, 33 leemos que jueces y profetas rectos “efectuaron justicia”. Y, en efecto, Samuel ayudó a
algunos de sus contemporáneos a evitar o abandonar el mal camino (1 Samuel 7:2-4). ¿De qué maneras? Pues
bien, él fue fiel a Jehová toda su vida (1 Samuel 12:2-5). No temió dar consejos firmes incluso al rey (1 Samuel
15:16-29). Además, ya “envejecido y encanecido”, fue un ejemplo en lo que tiene que ver con orar a favor de
otros. Tanto es así que para él era “inconcebible [...] pecar contra Jehová cesando de orar” por sus hermanos
israelitas (1 Samuel 12:2, 23).
w78 15/9 pág. 23 párr. 12 ‘Haz rodar sobre Jehová tus obras’
12. Por no ‘hacer rodar sus obras sobre Jehová,’ ¿qué resultados les vinieron?
12
Aquí el pueblo de Israel reveló su verdadera condición de corazón, al esperar que hombres impartieran éxito
a sus planes. No tuvieron la fe necesaria para ‘hacer rodar sus obras sobre Jehová.’ Poco tiempo después, Dios
exhibió su descontento por medio de causar una lluvia en el mismo día en que ellos iban a segar su trigo.
(1 Sam. 12:17, 18) Después de aquello, Israel sufrió mucho bajo sus reyes, con la excepción de unos cuantos
hombres fieles, tales como los reyes David, Josías y Ezequías. Esto vino como resultado de no reconocer que
Jehová era su verdadero rey.
w84 1/5 pág. 16 párr. 17 Oren los unos por los otros
17. ¿Qué oraciones son apropiadas respecto a la salud espiritual de nuestros hermanos?
17
Podemos orar respecto a la salud espiritual de nuestros compañeros de adoración. Si algunos enferman en
sentido espiritual, es apropiado que los ancianos nombrados oren en favor de ellos y con ellos, procurando su
recuperación. El discípulo Santiago escribió: “La oración de fe sanará al indispuesto, y Jehová lo levantará”
(Santiago 5:13-16; 1 Samuel 12:18-25). En nuestras oraciones privadas podemos mencionar a nuestros
compañeros de creencia por nombre y expresar nuestro deseo de que permanezcan “saludables en la fe” (Tito
1:13; 2:1, 2). Claro está, no es correcto orar en favor de los que voluntariosamente rechacen la provisión divina
para la expiación de los pecados. (Hebreos 10:26-29.)
w05 15/3 pág. 23 Puntos sobresalientes del libro de Primero de Samuel
Lecciones para nosotros:
Primero de Samuel 12:20, 21. Nunca permitamos que “las cosas irreales”, como la idolatría o la confianza en
los hombres y en la fuerza militar de las naciones, nos desvíen de servir a Jehová.
w11 15/10 págs. 26-27 párrs. 18-19 Confiemos en Jehová, “el Dios de todo consuelo”
18
En un impactante y conmovedor canto, Moisés dio esta garantía a los israelitas: “Un escondite es el Dios de
la antigüedad, y debajo están los brazos de duración indefinida” (Deu. 33:27). Y el profeta Samuel les dijo años
después: “No se desvíen de seguir a Jehová, y tienen que servir a Jehová con todo su corazón. [...] Jehová
no abandonará a su pueblo, por causa de su gran nombre” (1 Sam. 12:20-22). Como vemos, mientras seamos
fieles al Dios verdadero y su adoración, él nunca nos dejará. Siempre nos brindará el apoyo que necesitemos.
19
En estos últimos días tan críticos, Jehová no ha dejado de animar y consolar a su pueblo. Por más de un
siglo, miles de cristianos han sido perseguidos y encarcelados por sus creencias. Todos ellos dan testimonio de
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que Dios siempre cuida de sus siervos en tiempos de dificultad. Tomemos como muestra a un hermano de la
antigua Unión Soviética que recibió una condena de veintitrés años de reclusión por causa de su fe y, aun así,
siempre logró recibir de algún modo el alimento espiritual que le brindaba aliento y energía. “Durante todos
aquellos años —señaló— aprendí a confiar en Jehová, y él me dio fuerzas.” (Léase 1 Pedro 5:6, 7.)
w77 1/11 pág. 660 párrs. 24-25 “El Señor esté con el espíritu que manifiestas”
24, 25. (a) ¿Con qué propósito pueden visitar los ancianos a compañeros de creencia en sus casas?
(b) ¿Hay razón bíblica para que los ancianos oren a favor de otros adoradores de Jehová?
24
Otra manera de edificar a los compañeros de creencia en lo espiritual es por medio de visitarlos en sus
casas. Jesucristo hizo esto, pues buscaba ayudar a la gente en sentido espiritual. (Luc. 7:36-50; 19:1-27) De
modo similar, el apóstol Juan deseaba visitar a Gayo y otros a fin de hablar con ellos cara a cara acerca de
asuntos espirituales.—2 Juan 1, 12; 3 Juan 1, 13, 14.
25
Teniendo como motivo el amor cristiano, los ancianos de hoy día pueden visitar a sus compañeros de
creencia en sus casas. Esto no se hace para ‘vigilarlos,’ sino para ofrecer ayuda y estímulo espirituales. Además,
los superintendentes hacen bien en mencionar a sus hermanos y hermanas cristianos en oración. Es interesante
el hecho de que el profeta Samuel les dijo a los israelitas: “Es inconcebible, por mi parte, pecar contra Jehová
cesando de orar a favor de ustedes.” (1 Sam. 12:20, 23) También, el apóstol Pablo dio un ejemplo excelente a los
superintendentes al orar a favor de compañeros en la adoración de Jehová.—1 Tes. 1:1, 2; 2 Tim. 1:1-4; File. 4.
w87 15/1 pág. 17 párr. 7 El mundo no era digno de ellos
7. a) ¿Quiénes “por fe derrotaron reinos en conflicto”? b) ¿Quiénes “efectuaron justicia” mediante fe?
7
Por fe podemos enfrentarnos con éxito a toda prueba de integridad y podemos lograr todo lo que armonice
con la voluntad divina. (Léase Hebreos 11:33, 34.) Cuando mencionó otros actos de fe, parece que Pablo
pensaba en jueces, reyes y profetas hebreos, pues acababa de mencionar a hombres de aquella clase. “Por fe”
jueces como Gedeón y Jefté “derrotaron reinos en conflicto”. Lo mismo hizo el rey David, quien subyugó a los
filisteos, moabitas, sirios, edomitas y a otros. (2 Samuel 8:1-14.) También por fe jueces rectos “efectuaron
justicia”, y el consejo justo de Samuel y otros profetas movió por lo menos a algunos a evitar o abandonar el mal.
(1 Samuel 12:20-25; Isaías 1:10-20.)
w95 1/8 págs. 13-14 párr. 22 Jehová, el Dios que enseña
22. a) ¿A qué seres humanos ha utilizado Jehová para enseñar? b) ¿Cuál es el principal medio por el que
Jehová instruye hoy en día a los seres humanos?
22
Además, Jehová Dios se vale de representantes humanos para enseñar. En Israel, los padres tenían que
educar a sus hijos; los profetas, sacerdotes, príncipes y levitas instruían a la nación en la Ley de Jehová.
(Deuteronomio 11:18-21; 1 Samuel 12:20-25; 2 Crónicas 17:7-9.) Jesús fue el principal Portavoz de Dios en la
Tierra. (Hebreos 1:1, 2.) Él solía decir que enseñaba precisamente lo que había aprendido del Padre, de forma
que sus oyentes eran en realidad instruidos por Jehová. (Juan 7:16; 8:28; 12:49; 14:9, 10.) Jehová se encargó de
que se pusieran por escrito sus palabras, de forma que estas Escrituras inspiradas constituyen en la actualidad el
medio principal por el que enseña a los seres humanos. (Romanos 15:4; 2 Timoteo 3:16.)
w11 15/7 pág. 13 párr. 14 ¿Seguiremos la amorosa guía de Jehová?
14. ¿Qué advertencia dio Jehová mediante Samuel?
14
Continuemos con el ejemplo del viaje. ¿Qué sucedería si, al atravesar un gran desierto, nos saliéramos de
la ruta porque viéramos un espejismo? Si fuéramos detrás de esa imagen engañosa, hasta podríamos perder la
vida. Pues bien, Jehová conoce muy bien el peligro de confiar en algo irreal. Por eso dio una advertencia a los
israelitas que pidieron un rey de carne y hueso, como tenían las naciones vecinas. Ese deseo era un pecado muy
grave, pues indicaba que estaban rechazando a Jehová como su Soberano. Aunque él les permitió tener ese
gobernante, les avisó a través del profeta Samuel de que corrían el grave peligro de “desviarse para seguir las
cosas irreales” (léase 1 Samuel 12:21).
w79 1/7 pág. 22 párr. 7 ¿Quiénes, realmente, tienen la verdad?
7. Si amamos la verdad, ¿cuál debería ser nuestra actitud?
7
En vista de eso, si amamos lo que es correcto y deseamos vivir en el nuevo orden de Dios, es muy necesario
que andemos en la verdad. Debemos tener la actitud del salmista que oró: “Hazme conocer tus propios caminos,
oh Jehová; enséñame tus propias sendas. Hazme andar en tu verdad y enséñame.” (Sal. 25:4, 5) De manera
similar, debemos prestar atención al consejo que dio el profeta Samuel al Israel antiguo: “No deben desviarse
para seguir las cosas irreales que no son de provecho alguno y que no libran, . . . Solo que teman a Jehová, y
tienen que servirle en verdad con todo su corazón.”—1 Sam. 12:21, 24.
Levante
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w79 1/1 págs. 17-18 párr. 20 “Anden de una manera digna de Jehová”
20. ¿Por qué podemos confiar en que Jehová dé protección y ayuda?
20
Por ejercer justicia y bondad amorosa y por ser modestos al andar con Jehová, no se nos deja sin
protección en este sistema de cosas hostil. No, porque podemos confiar en que Jehová Dios nos protegerá y
ayudará como pueblo de él y nos librará para que entremos en el nuevo orden que ha prometido, si continuamos
andando de manera digna de él. Como declaró una vez el profeta Samuel: “Jehová no abandonará a su pueblo
por amor de su gran nombre, porque Jehová ha tomado a su cargo hacerlos pueblo suyo.”—1 Sam. 12:22.
w84 15/3 pág. 13 párr. 18 El nombre más grandioso de todos
18. ¿Qué nos ayuda a reconocer con aprecio el que sepamos de cosas que Jehová ha hecho “por causa
de su nombre”?
18
El nombre de Dios debe usarse. Éste debe recordarnos las obras y la bondad amorosa de él. La Biblia nos
dice que Dios hizo estas cosas maravillosas “por causa de su nombre, para dar a conocer su poderío” (Salmo
106:8). Las obras maravillosas que él ejecutó “por causa de su nombre” no las hizo por egotismo, sino para
ayudarnos a entender que él es Dios, que tiene derecho a decirnos qué hacer, y que podemos tener confianza
absoluta en el cumplimiento de sus promesas (1 Samuel 12:22). Así, pues, él dijo: “Acuérdense de las primeras
cosas de mucho tiempo atrás, que yo soy el Divino y no hay otro Dios, ni nadie semejante a mí; Aquel que
declara desde el principio el final, y desde hace mucho las cosas que no se han hecho; Aquel que dice: ‘Mi propio
consejo subsistirá, y todo lo que es mi deleite haré’; [...] Hasta lo he hablado; también lo haré venir. Lo he
formado, también lo haré”. (Isaías 46:9-11.)
w90 15/9 págs. 12-13 párr. 9 Jehová merece alabanza eterna
9. Al reflexionar sobre las obras y los actos poderosos de Dios, ¿de qué podemos estar seguros?
9
Al reflexionar sobre las obras y los actos poderosos de Dios, quedamos más convencidos aún de que
“Jehová no abandonará a su pueblo, por causa de su gran nombre”. (1 Samuel 12:22; Salmo 94:14.) Cuando
afrontamos pruebas, penalidades y persecución, podemos mantenernos tranquilos y confiar en que “la paz de
Dios” guardará nuestro corazón y nuestras facultades mentales. (Filipenses 4:6, 7.) Por eso, ¡qué apropiado es
que informemos a otros acerca de nuestro amoroso Padre celestial, que nos protege!
w91 1/10 pág. 14 párr. 4 Apóyese en los brazos eternos de Jehová
4. En vez de quejarnos de nuestra situación en la vida, ¿qué deberíamos hacer?
4
Mientras tanto, en vez de quejarnos de nuestras circunstancias y situación en la vida, confiemos en Jehová.
(1 Samuel 12:22; Judas 16.) Mostrémonos agradecidos también por nuestro Sumo Sacerdote, Jesús, mediante
quien podemos acercarnos a Dios “para que obtengamos misericordia y hallemos bondad inmerecida para ayuda
al tiempo apropiado”. (Hebreos 4:14-16.) Jamás debemos ser como Adán. En realidad él culpó injustamente a
Jehová de haberle dado una esposa mala cuando dijo: “La mujer que [tú] me diste para que estuviera conmigo,
ella me dio fruto del árbol y así es que comí”. (Génesis 3:12.) Dios nos da cosas buenas y no nos causa
penalidades. (Mateo 5:45; Santiago 1:17.) A menudo experimentamos adversidades por nuestra propia falta de
sabiduría o por los errores que otros cometen. También pudiéramos experimentarlas porque somos pecadores y
vivimos en un mundo que yace en el poder de Satanás. (Proverbios 19:3; 1 Juan 5:19.) Con todo, los brazos
eternos de Jehová siempre sostienen a sus siervos leales que le oran y confían en él y aplican personalmente el
consejo de su Palabra. (Salmo 37:5; 119:105.)
w91 1/5 págs. 15-16 párr. 4 ¡Hable el lenguaje puro y viva para siempre!
4. a) ¿Cuál es otra manera de aprender las ‘reglas gramaticales’ del lenguaje puro, y qué relato bíblico se
usa para ilustrar esto? b) ¿Qué sucedió cuando Gedeón y sus trescientos hombres entraron en
acción? c) ¿Qué lección enseña el relato acerca de Gedeón?
4
Otro modo de aprender las ‘reglas gramaticales’ del lenguaje puro es visualizar los sucesos bíblicos. Como
ilustración de esto, trate de ‘ver y oír’ el relato que se da en Jueces 7:15-23. ¡Mire!, Gedeón, el juez israelita, ha
dividido sus fuerzas en tres partidas de cien hombres cada una. En la oscuridad descienden sin hacer ruido
desde el monte Guilboa y rodean el campamento de los madianitas, que duermen. ¿Están bien armados estos
trescientos? No desde el punto de vista militar. ¡Solo se atraerían carcajadas burlonas de militaristas orgullosos!
Cada hombre tiene simplemente un cuerno, un gran jarrón de llevar agua y una antorcha dentro del jarrón. Pero
¡escuche! Al darse una señal, los cien hombres que están con Gedeón tocan sus cuernos y quiebran sus
jarrones. Lo mismo hacen los otros doscientos. Cuando todos levantan sus antorchas ardientes, usted oye que
gritan: “¡La espada de Jehová y de Gedeón!”. ¡Cómo aterroriza esto a los madianitas! Salen tropezando de sus
tiendas, soñolientos, pero con los ojos saltados de pánico ante las llamas que, al subir al aire, dibujan sombras
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alrededor y encienden temores fundados en la superstición. Cuando los madianitas empiezan a huir, los hombres
de Gedeón siguen tocando los cuernos, y Dios hace que los enemigos empiecen a luchar unos contra otros.
¡Qué importante lección en el lenguaje puro! Dios puede librar a sus siervos sin una fuerza militar humana.
Además, “Jehová no abandonará a su pueblo, por causa de su gran nombre”. (1 Samuel 12:22.)
w98 15/12 págs. 13-14 párr. 16 La salvación pertenece a Jehová
16. ¿Qué salvación produjo Dios en los días de la reina Ester?
16
Jehová siempre salva a sus siervos cuando son fieles a su nombre (1 Samuel 12:22; Isaías 43:10-12).
Retrocedamos a los días de la reina Ester, al siglo V a.E.C. El rey Asuero (Jerjes I) ha nombrado primer ministro
a Hamán. Airado este porque el judío Mardoqueo no ha querido inclinarse ante él, trama acabar con él y con
todos los judíos del Imperio persa. Los presenta como transgresores de la ley, añade un incentivo económico y
se le permite utilizar el anillo real para sellar un documento que decreta su exterminio. Ester revela con valor su
ascendencia judía al rey y pone al descubierto la asesina conspiración de Hamán. Pronto Hamán cuelga del
mismo madero elevado que había preparado para la ejecución de Mardoqueo. Se nombra a éste primer ministro
y se le da autorización para que permita a los judíos defenderse, quienes de este modo consiguen una gran
victoria sobre sus enemigos (Ester 3:1–9:19). Este acontecimiento debe fortalecer nuestra fe en que Jehová
realizará hechos salvadores en favor de sus siervos obedientes de la actualidad.
w12 15/2 pág. 30 párrs. 17-18 Es posible ser felices en un hogar dividido
17, 18. ¿Qué ayudará al cristiano a mantener la esperanza aunque sus familiares no sirvan a Jehová?
17
Si usted está sirviendo fielmente a Jehová a pesar de no contar con el apoyo de su familia, no se rinda.
Recuerde que “Jehová no abandonará a su pueblo, por causa de su gran nombre” (1 Sam. 12:22). Se mantendrá
a su lado mientras usted se aferre a él (léase 2 Crónicas 15:2). Siga este consejo bíblico: “Deléitate
exquisitamente en Jehová [...]. Haz rodar sobre Jehová tu camino, y fíate de él” (Sal. 37:4, 5). Sea perseverante
en la oración y tenga fe absoluta en que su Padre celestial le ayudará a seguir adelante pase lo que pase (Rom.
12:12).
18
Pídale a Jehová que le conceda su espíritu santo para cultivar un ambiente pacífico en su hogar (Heb.
12:14). Puede que algún día logre tocar el corazón de sus familiares. Al hacer “todas las cosas para la gloria de
Dios”, sentirá una gran felicidad y paz interior (1 Cor. 10:31). Jamás olvide que cuenta con el cariño y el apoyo de
toda la hermandad mundial.
w79 1/8 págs. 12-13 párrs. 3-4 Fe en la victoriosa organización de Jehová
3, 4. (a) ¿Por qué continuó siendo teocrática la organización israelita hasta después del establecimiento
de un reino terrestre? (b) ¿Cómo dio testimonio Samuel de que la organización teocrática
continuaba?
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Aquella teocracia típica continuó subsistiendo victoriosamente a pesar de los esfuerzos repetidos que
hicieron gobiernos idólatras de alrededor por destruirla. Continuó subsistiendo hasta después de la instalación de
reyes humanos visibles sobre la nación de Israel en el año 1117 a. de la E.C. ¿Cómo se explica eso? Porque el
rey humano simplemente actuaba como el representante visible del verdadero Gobernante, el Teócrata celestial.
Él no abandonó Su gobernación correcta y legítima solo debido a la acción democrática del pueblo. No se
celebró ninguna elección democrática, sino que Dios obró dentro de su derecho y nombró al rey visible sobre la
nación que una vez él había redimido como su propia herencia. Suministra testimonio de esto lo que dijo Samuel,
quien era entonces el juez en Israel:
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“Jehová no abandonará a su pueblo por amor de su gran nombre, porque Jehová ha tomado a su cargo
hacerlos pueblo suyo. . . . Solo que teman a Jehová, y tienen que servirle en verdad con todo su corazón; pues
vean cuán grandes cosas ha hecho por ustedes. Pero si notoriamente hacen lo que es malo, serán barridos, así
ustedes como su rey [humano].”—1 Sam. 12:22-25.
w86 1/8 pág. 30 ¿Está su hijo ‘creciendo a la salvación’? - Ore por ayuda
Cuando Manóah se enteró de que iba a ser padre, pidió dirección sobre cómo criar a su hijo y cómo
entrenarlo. Jehová contestó su oración. (Jueces 13:8, 12, 24.) Los padres hoy día tampoco deben descuidar el
orar a Jehová respecto a sus hijos e implorar por sabiduría a medida que procuran guiarlos por el camino de la
vida. Samuel, profeta de Jehová, consideraba que sería “pecar contra Jehová” si él descuidaba el orar a favor del
pueblo de Jehová. (1 Samuel 12:23; compárese con Proverbios 1:24, 25.) Deberíamos tener el mismo sentido de
responsabilidad para con nuestros hijos. Queremos que desarrollen una actitud espiritual. El orar regularmente
por ayuda es esencial
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w87 1/12 págs. 12-13 párr. 12 El temor de Dios... ¿le puede beneficiar?
12. a) ¿De qué manera fue favorecida sobre otras naciones la nación de Israel? b) ¿Qué esperaba Jehová
de ellos en cambio?
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El considerar los tratos de Jehová con Israel puede también grabar en nuestra mente el hecho de que
tenemos que temerle. Ninguna otra nación experimentó el cuidado y la atención que el Soberano del universo
desplegó para con Israel. (Deuteronomio 4:7, 8, 32-36; 1 Samuel 12:24.) Con sus propios ojos los israelitas
vieron lo que Jehová les hizo a los egipcios, quienes, no temiéndole, esclavizaron y oprimieron a Su pueblo.
¿Qué esperaba él en cambio? “Congrega al pueblo, los hombres y las mujeres y los pequeñuelos y tu residente
forastero que está dentro de tus puertas, a fin de que escuchen y a fin de que aprendan, puesto que tienen que
temer a Jehová el Dios de ustedes y cuidar de poner por obra todas las palabras de esta ley. Y los hijos de ellos,
que no han sabido, deben escuchar, y tienen que aprender a temer a Jehová el Dios de ustedes todos los días
que ustedes estén viviendo sobre el suelo hacia el cual van a cruzar el Jordán para tomar posesión de él.”
(Deuteronomio 31:12, 13; 14:23.)
w05 15/3 pág. 23 Puntos sobresalientes del libro de Primero de Samuel
Lecciones para nosotros:
Primero de Samuel 12:24. Un factor importante para seguir mostrando temor reverencial a Jehová y servirle
de todo corazón es “ve[r] cuán grandes cosas ha hecho” por su pueblo tanto en el pasado como en el presente.
CAPITULO 13:
w11 15/2 pág. 22 “Obedecer es mejor que un sacrificio” - “Has obrado tontamente”
Prosigamos con la historia de Saúl. Su siguiente acción militar llevó a que los filisteos respondieran lanzando
un ataque con un ejército comparable a “los granos de arena que están a la orilla del mar por multitud [...]. Y los
hombres de Israel mismos vieron que estaban en grave aprieto, pues el pueblo se hallaba en severa estrechez; y
la gente fue escondiéndose en las cuevas y en los huecos y en los peñascos y en las bóvedas y en las cisternas”
(1 Sam. 13:5, 6). ¿Qué haría el rey?
Samuel le había dicho que lo esperara en Guilgal, donde ofrecería sacrificios a su favor. El rey así lo hizo,
pero el profeta no llegaba y el ejército se estaba dispersando. De modo que se puso a hacer las ofrendas por su
cuenta. Acto seguido llegó Samuel, y al enterarse de lo que había hecho, le dijo: “Has obrado tontamente. No has
guardado el mandamiento de Jehová tu Dios que él te mandó, porque, si lo hubieras guardado, Jehová hubiera
hecho firme tu reino sobre Israel hasta tiempo indefinido. Y ahora tu reino no durará. Jehová ciertamente se
hallará un hombre agradable a su corazón; y Jehová lo comisionará como caudillo sobre su pueblo, porque tú
no guardaste lo que Jehová te mandó” (1 Sam. 10:8; 13:8, 13, 14).
La falta de fe había llevado a Saúl a cometer la insolencia de violar la ley de Dios en vez de esperar a que
Samuel llegara para ofrecer el sacrificio. ¡Qué diferente había sido su proceder del de Gedeón, quien tiempo
atrás había comandado los ejércitos de Israel! Jehová le dio instrucciones de que redujera sus efectivos
de 32.000 a 300, y Gedeón así lo hizo. ¿Por qué obedeció? Porque tenía fe. Y gracias a la ayuda divina, derrotó
a 135.000 invasores (Jue. 7:1-7, 17-22; 8:10). Es obvio que Jehová también pudo haber ayudado a Saúl. Pero
como el rey fue desobediente, no lo hizo. Como resultado, los israelitas sufrieron los saqueos de las tropas
filisteas (1 Sam. 13:17, 18).
¿Y nosotros? ¿Qué hacemos cuando nos vemos bajo presión y tenemos que tomar decisiones? Para la
persona que no tiene fe, lo más práctico es dejar de lado los principios divinos. Así lo hizo Saúl, quien tal vez
pensara que su actuación había sido sensata en vista de que Samuel estaba ausente. Sin embargo, para la
persona que busca la aprobación de Dios, el único camino correcto es seguir los principios bíblicos pertinentes.
w00 1/8 pág. 13 párr. 17 La presunción conduce a la deshonra
17. a) ¿Por qué podía parecer justificable a primera vista la actuación de Saúl? b) ¿Por qué censuró
Jehová a Saúl por su impaciencia?
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La actuación de Saúl podía parecer justificable a primera vista, pues el pueblo de Dios estaba “en grave
aprieto”, “en severa estrechez” y temblando debido a su situación desesperada (1 Samuel 13:6, 7). Por
supuesto, no es impropio tomar la iniciativa cuando las circunstancias lo requieren. No obstante, recordemos que
Jehová puede leer el corazón y percibir nuestros motivos más íntimos (1 Samuel 16:7). Por lo tanto, debió haber
observado en Saúl algunas tendencias que el relato bíblico no especifica. Por ejemplo, es posible que hubiera
visto que tras la impaciencia de Saúl estaba el orgullo. Quizá se sentía muy irritado porque él —el rey de todo
Israel— tenía que esperar a alguien a quien consideraba un profeta viejo y lento. En cualquier caso, Saúl pensó
que la tardanza de Samuel le daba derecho a actuar por cuenta propia y pasar por alto las instrucciones
explícitas que había recibido. ¿Cuál fue el resultado? Samuel no elogió la iniciativa de Saúl. Por el contrario, lo
reprendió diciendo: “Tu reino no durará [...] porque tú no guardaste lo que Jehová te mandó” (1 Samuel
13:13, 14). De nuevo, la presunción condujo a la deshonra.
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w00 1/8 pág. 13 párr. 16 La presunción conduce a la deshonra
16. ¿De qué manera manifestó Saúl una actitud impaciente?
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Sin embargo, posteriormente Saúl olvidó la modestia. Cuando guerreaba contra los filisteos, se retiró a
Guilgal, donde tenía que esperar a Samuel para que invocara a Dios y ofreciera sacrificios. Este no se presentó
al tiempo esperado, por lo que Saúl se adelantó con presunción y ofreció el holocausto. Tan pronto como
terminó, llegó Samuel. “¿Qué has hecho?”, preguntó a Saúl, quien contestó: “Vi que la gente había sido
dispersada de mí, y tú... tú no venías dentro de los días señalados [...]. De modo que me obligué y me puse a
ofrecer el sacrificio quemado” (1 Samuel 13:8-12).
w05 15/3 pág. 23 Puntos sobresalientes del libro de Primero de Samuel
Lecciones para nosotros:
Primero de Samuel 13:10-14; 15:22-25, 30. Tengamos cuidado de no caer en alguna forma de conducta
insolente, sea que se evidencie en la desobediencia o en una actitud arrogante (Proverbios 11:2).
w82 1/9 pág. 18 párr. 8 Sumisión leal al orden teocrático
8. ¿Qué ilustra el caso del rey Saúl?
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Además tenemos el ejemplo del rey Saúl del antiguo Israel, quien rehusó esperar en Jehová. En vez de
esperar, presuntuosamente ofreció sacrificios aunque no era sacerdote. Su excusa poco convincente fue que
estaba en peligro de perder su ejército por deserciones. Pero, ¿de quién era el ejército? ¿De Saúl, o de Jehová?
El profeta Samuel le dijo: “Has obrado tontamente. No has guardado el mandamiento de Jehová tu Dios ... Y
ahora tu reino no durará.” (1 Samuel 13:13, 14) La gobernación real fue quitada de Saúl y dada a ‘un hombre
agradable al corazón de Jehová.’ Así, Saúl pagó un precio muy alto por su falta de sumisión y por no arrepentirse
genuinamente cuando se llamó a la atención de él el asunto. Esto ilustra que Jehová sí toma nota de la actividad
presuntuosa, independiente y no teocrática entre Su pueblo.—Proverbios 11:2.
w90 1/12 pág. 13 párr. 10 No hubo egoísmo en su respuesta al amor de Dios
10. ¿En qué sentido es digno de imitación el proceder de David?
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Aunque David cometió errores graves, durante su vida probó que era ‘un varón agradable al corazón de
Jehová’. (1 Samuel 13:14; Hechos 13:22.) Sus salmos están llenos de expresiones de aprecio por el amor de
Dios. Una enciclopedia bíblica en inglés, The International Standard Bible Encyclopædia, dice en cuanto a David
que “ninguna otra persona mencionada en las Sagradas Escrituras era más agradecida” que él. El salmista Asaf
dijo que Dios “escogió a David su siervo, y lo tomó de los apriscos del rebaño. [...] Lo trajo para ser pastor sobre
Jacob, su pueblo, y sobre Israel, su herencia. Y él se puso a pastorearlos conforme a la integridad de su
corazón”. (Salmo 78:70-72.) Ciertamente debemos imitar el proceder de David.
w07 1/10 págs. 19-20 párrs. 16-17 La búsqueda del verdadero propósito de la vida
16, 17. ¿Qué ejemplos de personas con talento presenta la Biblia, pero qué fue lo más sobresaliente de su
vida?
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En la Biblia encontramos ejemplos de quienes amoldaron su vida al propósito de Dios, y de quienes no lo
hicieron. Tales ejemplos son útiles para personas de todas las edades, culturas y circunstancias (Romanos 15:4;
1 Corintios 10:6, 11). Nemrod edificó grandes ciudades, pero estaba en oposición a Jehová (Génesis 10:8-12).
No obstante, hubo muchos otros que sí vivieron en conformidad con el propósito de Dios. Por ejemplo, Moisés
no permitió que su posición como miembro de la nobleza egipcia fuera lo primordial en su vida. Al contrario, él
consideraba las responsabilidades que Dios le había asignado “como riqueza más grande que los tesoros de
Egipto” (Hebreos 11:26). El médico Lucas probablemente ayudó a Pablo y a otras personas a combatir sus
problemas de salud, pero la labor más importante de su vida fue la de evangelizador y escritor bíblico. A Pablo
no se le recuerda como experto en la Ley, sino como misionero, “apóstol a las naciones” (Romanos 11:13).
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David fue comandante militar, músico y compositor, pero lo más notable es que fue “un hombre agradable
[al] corazón [de Jehová]” (1 Samuel 13:14). A Daniel no lo conocemos por su trabajo como funcionario del
gobierno babilonio, sino por su servicio leal como profeta de Jehová. Ester, más que por ser reina de Persia,
sobresale por su fe y valor. Pedro, Andrés, Santiago y Juan fueron hábiles pescadores, pero los recordamos más
como apóstoles de Jesús. Y el mejor ejemplo de todos es el propio Jesús, quien para nosotros no es “el
carpintero”, sino “el Cristo” (Marcos 6:3; Mateo 16:16). Todos estos siervos de Dios tenían bien claro que su vida
no debía girar en torno a sus talentos, sus bienes o su posición social, sino en torno a su servicio a Dios. Sabían
que el propósito más noble y más gratificante que existe es el de ser siervos de Dios.
Toda la información ha sido sacada de la Wat
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chtower Library 2013
Este archivo, es simplemente una ayuda para nuestra preparación, el propósito principal de esto,
es que investiguemos más nosotros. (km 99--2006)
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