rganización del Tratado Atlántico Norte

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 rganización del Tratado Atlántico Norte
Organización del tratado atlántico norte
(OTAN)
La
Organización
del
Tratado
Atlántico
Norte
es
una
alianza
militar
intergubernamental basada en el Tratado del Atlántico Norte firmado en Washington DC,
el 4 de abril de 1949, la OTAN constituye un sistema de defensa colectiva en la cual los
estados miembros acuerdan defender a cualquiera de sus miembros si son atacados por
una facción externa. Su cuartel general se encuentra en Bruselas, Bélgica, consta de 28
estados miembros que se extiende por Norteamérica y Europa y tiene una naturaleza
jurídica de Organización Internacional Intergubernamental.
Su fundación fue causa de la preocupación que tenían los países de Occidente
sobre la política expansionista que estaba siguiendo la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas (URSS), y teniendo en cuenta que la Organización de las Naciones Unidas no
podría ser capaz por sí sola de mantener la estabilidad en el mundo, la necesidad de estos
países de asociarse para aumentar su capacidad defensiva se hacía más urgente, de forma
que en marzo de 1948, Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y el Reino Unido de
Gran Bretaña e Irlanda del Norte firmaron el Tratado de Bruselas, con el que creaban una
alianza militar, la Alianza Atlántica.
Siguiendo con la preocupación en la política expansionista de la URSS se decidió
ampliar la Alianza, por lo cual se llevaron a cabo negociaciones entre Estados Unidos, la
Alianza Atlántica y los estados invitados; Canadá, Dinamarca, Islandia, Italia, Noruega y
Portugal. Las cuales llevaron a cabo negociaciones que lograron la creación de una alianza
militar que tenía como base el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, y tuvieron
como resultado la firma del Tratado el 4 de abril de 1949, con la que se establecieron las
bases de la creación para la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Entre los 28 países que actualmente conforman esta organización se encuentran
Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo,
Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Grecia, Turquía, Alemania, España, Hungría,
Polonia, República Checa, Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania,
Rumania, Croacia y Albania, los cuales en conjunto superan el 70% del gasto militar
mundial, teniendo como mayor proveedor a Estados Unidos el cual invierte alrededor más
de 129.7 millones de dólares anuales.
Desde su creación la OTAN se encuentra protegiendo y salvaguardando la paz y la
seguridad internacional teniendo en cuenta su principal fin en donde las partes se
comprometen, tal y como está establecido en la Carta de las Naciones Unidas, a resolver
por medios pacíficos cualquier controversia internacional en la que pudieran verse
implicadas de modo que la paz y seguridad internacionales, así como la justicia, no sean
puestas en peligro, y a abstenerse en sus relaciones internacionales de recurrir a la
amenaza o al empleo de la fuerza de cualquier forma que resulte incompatible con los
propósitos de las Naciones Unidas, con lo que las partes se consultarán cuando, a juicio
de cualquiera de ellas, la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de
cualquiera de las Partes fuese amenazada.
Sin embargo también se han tomado medidas que incluye el uso de la fuerza
siempre que sea completamente requerido las partes acuerdan que un ataque armado
contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será
considerado como un ataque dirigido contra todas ellas, y en consecuencia, acuerdan que
si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa
individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas,
ayudará a la Parte o Partes atacadas, adoptando seguidamente, de forma individual y de
acuerdo con las otras Partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la
fuerza armada, para restablecer la seguridad en la zona del Atlántico Norte. Cualquier
ataque armado de esta naturaleza y todas las medidas adoptadas en consecuencia serán
inmediatamente puestas en conocimiento del Consejo de Seguridad. Estas medidas
cesarán cuando el Consejo de Seguridad haya tomado las disposiciones necesarias para
restablecer y mantener la paz y la seguridad internacionales.
Teniendo en cuenta estos fundamentos anteriores la OTAN ha intervenido en:
Bosnia y Herzegovina bajo la Resolución 816 del Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas con la creación de una zona de exclusión aérea el 9 de octubre de 1992; en
Kosovo con campañas de bombardeos el 24 de marzo de 1999 con la aprobación de la
resolución del consejo de seguridad 1199; en Afganistán por los ataques del 11 de
septiembre de 2001 en Estados Unidos donde la OTAN invocó el artículo 5 de la carta de
la OTAN para abrir paso a las Operaciones de Eagle Assist y Active Endeavour, una
operación naval en el mar Mediterráneo en el año 2001; en Irak en agosto del 2004,
durante la guerra de Irak con la constitución de una misión de entrenamiento para ayudar
a las fuerzas de seguridad iraquíes en conjunción con los Estados Unidos, a petición del
Gobierno interino iraquí bajo las disposiciones de la Resolución 1546 del Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas; y en el Golfo de Adén el 17 de agosto de 2009 con el
despliegue de buques de guerra en una operación para proteger el tráfico marítimo en el
Golfo de Adén y el Océano Índico de los piratas somalíes, y contribuir al fortalecimiento
de las armadas y las guardias costeras de los estados regionales.
En la actualidad en vista de que la violencia entre los manifestantes y el gobierno
libio al mando del coronel Muammar Gaddafi se intensifica, La OTAN está interviniendo
en Libia con la autorización aprobada el 17 de marzo del 2011 con la Resolución del
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 1973, que aboga por un alto el fuego, y
autorizó la acción militar para proteger a los civiles.
Estructura de la OTAN
Al igual que cualquier alianza, la OTAN se rige en última instancia por sus 28
Estados miembros Sin embargo, el Tratado del Atlántico Norte y otros acuerdos
describen cómo las decisiones se deben hacer dentro de la OTAN. Cada uno de los 28
miembros envía representante a la sede de la OTAN en Bruselas, Bélgica. Sus reuniones
son presididas por el Secretario General de la OTAN y, cuando las decisiones se tienen
que hacer, la acción está acordada sobre la base de la unanimidad y de común acuerdo.
No hay votación o decisión por mayoría. Cada nación representada en la mesa del
Consejo o en cualquiera de sus comités subordinados conserva soberanía plena y la
responsabilidad de sus propias decisiones.
El Consejo del Atlántico Norte es la más alta autoridad de la Organización del
Tratado del Atlántico Norte. Está conformado por representaciones de los 28 Estados
miembros de la OTAN.
De vez en cuando el Consejo se reúne a más altos niveles, y en él participan los
Ministros de Asuntos Exteriores, de Defensa o los Jefes de Estado o de Gobierno, siendo
estas reuniones donde se toman las decisiones políticas más importantes de la OTAN.
Ambas reuniones tienen la misma importancia en cuanto a la cuestiones políticas de la
OTAN, independientemente del nivel al que se reúnan.
Temática única: Situación en Libia (2011)
La situación se viene proyectando desde el inicio de la primavera Árabe, una serie
de alzamientos populares en los países árabes acontecidos desde 2010 hasta la actualidad.
La cadena de conflictos comienza con la revolución tunecina, en diciembre de 2010 el
primer punto de partida de las revueltas sin precedentes en el mundo Árabe, ya que si
bien en la historia Árabe han habido numerosas revoluciones laicas y republicanas, hasta
ahora estas son las únicas caracterizadas por nacer a partir de golpes de Estado militares y
dar paso a gobiernos en cierta medida autoritarios con o sin apoyo popular.
Si bien en el caso de Túnez, la cantidad de turismo internacional y en especial
europeo que recibía consiguió un mayor arraigamiento de las ideas occidentales; Túnez
poseía, además, un gobierno menos restrictivo, una economía que estaba en manos de
unas pocas familias oligarcas que asumían muchas de las filiales de grandes empresas
extranjeras, especialmente francesas, que tenían la mayor parte de los sectores turístico,
financiero, distribución comercial, telecomunicaciones, seguros e industria.
Sin embargo aunque el régimen de Ben Ali había logrado un crecimiento sostenido
pero concentrado en unas pocas clases ricas situadas en las costas norte y noreste, en
tanto que el resto del país era pobre. Esta pobreza se acentuó a partir de la crisis
económica de 2008, que redujo el empleo y los salarios. Todo ello terminó
desembocando en las protestas del 17 de diciembre de 2010, debido a los problemas
económicos de la población, desatando una ola de manifestaciones en Sidi Bouzid que se
extendió desde las periferias de Túnez hasta su misma capital y terminó por derrocar al
gobierno.
Este alzamiento, el primero de corte no islamista que sucede en un país árabe con
éxito, ha generado incertidumbre en otros países árabes, cuyos habitantes viven en
condiciones similares a los de Túnez, y han provocado par realizar protestas similares y
manifestaciones en apoyo del pueblo tunecino, de manera que otras manifestaciones han
ocurrido en diferentes países árabes en apoyo de Túnez, como en Egipto, donde los
manifestantes se han opuesto también a su propio gobierno, en contraste con el silencio
de sus gobernantes, pues sólo Egipto y Qatar han hablado sobre la revolución popular de
Túnez, tarde y ambiguamente. Esto ha provocado distintas reacciones en la prensa
independiente árabe; el diario libanés As Safir, incluso, llegó a difundir su deseo de que
esta primera revolución popular árabe del siglo XXI sea un modelo para el cambio en el
mundo árabe esperado desde hace mucho tiempo.
Siguiendo a lo ocurrido en Túnez, las protestas en Egipto comenzaron el 25 de
enero de 2011 y se prolongaron durante 18 días. A partir de la medianoche del 28 de
enero el gobierno egipcio decidió cortar completamente el acceso a Internet para impedir
que los manifestantes se organizaran a través de las redes sociales. Al día siguiente,
decenas de miles de personas protestaban por las calles de las principales ciudades de
Egipto. El presidente Mubarak cesó formalmente al gobierno y declaró que crearía uno
nuevo. Mubarak también depuso a su primer vicepresidente, el cual llevaba en el cargo
más de 30 años.
El 10 de febrero Mubarak cedió todo el poder presidencial al vicepresidente Omar
Suleiman, pero anunciando que permanecería como Presidente, al menos hasta que
acabara la legislatura. Sin embargo, las protestas continuaron hasta que Omar Suleiman
anunció que Mubarak dimitía de la presidencia y cedía el poder al Consejo Supremo de las
Fuerzas Armadas. Inmediatamente después la junta militar disolvió el Parlamento,
suspendió la Constitución de Egipto y prometió levantar el estado de emergencia en el
país, que llevaba en vigor desde hacía 30 años. También declaró que habría elecciones
libres en un plazo de 6 meses, o al acabar el año. Se ve que la mayoría de los estados y los
ciudadanos muestran su apoyo a la revolución, y muy pocos apoyan a Mubarak.
De la misma manera se han visto diversas manifestaciones en muchos otros países
árabes; en el Sahara Occidental se establecieron Campamento de protesta, protestas
mayores y ataques a oficinas gubernamentales; en Argelia se vieron Grandes protestas en
las calles e inmolaciones; en Marruecos se han dado Inmolaciones y se reclama al rey
Mohamed VI "igualdad, justicia social, empleo, vivienda, educación y salarios más altos"; en
Bahréin se han empleado protestas mayores, intervenciones extranjeras y ocupación de
los principales espacios públicos; en Irak se ha visto Auto-inmolaciones y protestas en
muchas ciudades; en Mauritania se ven autoinmolaciones; en Siria se ve inmerso en una
cruel y brutal guerra civil; en Arabia Saudita hay inmolaciones y violencia en las calles; así
mismo en el Líbano, Sudán, Omán, Yibuti, Somalia y Kuwait se dan protestas menores.
En vista de los acontecimientos de semanas anteriores se habían llevado a cabo
varias revueltas en el mundo árabe, donde algunos de los manifestantes lograron triunfar,
expulsando del poder a sus gobernantes dictatoriales e impulsando reformas
democráticas, si bien parten como protestas populares, en varios países el asunto creció
sistemáticamente y el alzamiento civil tomó un protagonismo global, en Libia, el gobierno
respondió y se negó a abandonar el poder, lo que llevó a que la población se armara y a
comenzar guerras civiles en el país.
La población civil comenzó a exigir cambios en el gobierno Libio, inspirados en las
revoluciones en Túnez y Egipto para protestar en manifestaciones masivas en contra de su
presidente, el dictador Muamar Gadafi. Las primeras manifestaciones fueron entre enero y
febrero de 2011, provocando la inmediata reacción del gobierno; represión y violencia.
Las fuerzas leales del gobierno comenzaron a luchar contra los opositores, quienes habían
creado el Frente de Liberación de Libia. Tras fuertes combates, lo que había iniciado como
una manifestación terminó en una guerra civil; la primera en la Primavera Árabe, ya que ni
en Túnez ni en Egipto había ocurrido algo semejante. Al comienzo, los manifestantes
tomaron la ciudad de Bengasi e iniciaron la lucha en esa ciudad. Bengasi era continuamente
atacada por el gobierno. Rápidamente, la violencia se propagó por todo el país, y en la
mayoría de las ciudades se desarrollaban combates entre los rebeldes y el ejército libio de
Gadafi.
Desde el 13 al 16 de enero, debido a la inconformidad de las potencias
occidentales, las cuales, nunca les favoreció el gobierno de Gadafi, contratan a
mercenarios de grupos extremistas como Al-Qaeda para rebelarse contra el gobierno y se
produjeron manifestaciones en Derna, Bengasi, Bani Walid y otras ciudades libias, esto
sumado a los comentarios que se dieron a finales de enero, escritor y comentarista
político, Jamal Hajji, "llamado vía Internet a que la gente se manifestara en pos de
aumentar la libertad de expresión", inspirado en los levantamientos de Túnez y Egipto.
Las primeras manifestaciones con demandas de reformas políticas y económicas
contra el régimen de Gadafi, que llevaba 41 años en el poder, convocadas en Internet por
un grupo de jóvenes bajo el lema «Revuelta del 17 de febrero: Día de la ira en Libia».
Miles de ciudadanos salieron a la calle en Libia. Los manifestantes se hicieron con el
control de la ciudad de Bengasi, donde se creó la Coalición 17 de febrero como gobierno
provisional del país. Se calcula la muerte de 173 personas en la represión de las
manifestaciones que cobraron fuerza en Trípoli. Las manifestaciones fueron creciendo en
magnitud siendo reprimidas fuertemente por el régimen. Las protestas, ante la
intransigencia gubernamental y la brutal represión, degeneraron en una revuelta que se
extendió rápidamente por la Cirenaica, la parte oriental del país, tradicionalmente hostil a
Gadafi. Gran parte del ejército en esta zona se unió a los opositores, mientras los leales al
régimen abandonaron las armas y los cuarteles.
Pese a todo a las barreras impuestas por el régimen en las comunicaciones,
diversos medios internacionales informaron de presuntas acciones de represión extrema,
incluyendo bombardeos indiscriminados en las ciudades por parte de la fuerza aérea.
Hacia finales de febrero algunas ciudades de la zona occidental del país cayeron también
bajo el control de los contrarios a Gadafi, quedando Trípoli, la capital del país, rodeada de
ciudades controladas por los manifestantes. El 20 de febrero de 2011, Estados Unidos, La
Unión Europea y la Liga Árabe pidieron a Muamar Gadafi el fin de la violenta represión
contra los manifestantes.
A nivel internacional, la crisis en Libia tuvo impacto en la economía: el euro bajó y
el precio del petróleo aumentó hasta niveles superiores a los 110 dólares. Miles de libios y
de ciudadanos extranjeros residentes en el país huyeron del conflicto hacia países vecinos,
generando una crisis humanitaria. La mayoría de los gobiernos occidentales manifestaron
de inmediato un fuerte rechazo al gobierno de Gadafi y sus medidas represivas, exigiendo
su renuncia. La Liga Árabe suspendió la membresía de Libia y apoyó el establecimiento de
una zona de exclusión aérea contra dicho gobierno.
Sin embargo bajo el control de Gadafi, debido a la cercanía de los opositores hizo
que las fuerzas leales al régimen redoblaron sus ataques contra estas ciudades para
recuperarlas, causando numerosas bajas incluso en la capital, donde también tenían lugar
manifestaciones de envergadura. Los rebeldes, apoyados por soldados y políticos
desertores, organizaron el Consejo Nacional de Transición con sede en Bengasi
estableciendo un gobierno paralelo en las zonas fuera del dominio de Gadafi.
El 21 de febrero de 2011 los manifestantes en Trípoli incendiaron la sede central
del Gobierno, el Salón del Pueblo, y el edificio que alberga el Ministerio de Justicia. Se
calcula que pudieron haber muerto al menos 61 personas ese día en los enfrentamientos
entre fuerzas de seguridad y manifestantes en la capital, además varios políticos y militares
desertaron poniéndose de lado de los manifestantes en contra de Gadafi, entre ellos el
ministro de Justicia y la delegación libia en la ONU. Las protestas provocaron un aumento
en el precio del petróleo que alcanzó su precio más elevado desde 2008. Muamar Gadafi
aseguró en televisión: «Moriré como un mártir hasta el final» dejado así en claro que de
ninguna manera cesarían las hostilidades. Y ese mismo día Gadafi informó que la aviación
leal al régimen había bombardeado a los manifestantes opositores en la capital Trípoli
causando al menos 250 muertos mientras unidades del Ejército se subleva uniéndose a los
rebeldes en la ciudad de Bengasi, para combatir junto con los rebeldes contra las unidades
de élite leales al régimen.
El ministro del Interior, Abdul Fatah Younis, anunció su dimisión, sumándose a las
protestas y reclamando la marcha de Muamar Gadafi. El país se acercó más al caos cuando
el 22 de febrero Gadafi amenazó con masacrar a los rebeldes, a los que calificó de "ratas",
en un discurso transmitido por televisión. El 23 de febrero el ex ministro de Justicia,
Mustafa Abdel Jalil, aseguró que Muamar el Gadafi fue quien ordenó el atentado terrorista
de Lockerbie en 1988 que causó la muerte a 270 personas. Algunos pilotos militares
desertaron para evitar cumplir las órdenes de disparar contra la población civil y varios
ministros, embajadores y líderes religiosos abandonaron al dictador Gaddafi. Se consolidó
también el control de las fuerzas rebeldes sobre las regiones del este del país, mientras
Gadafi y sus leales se atrincheraban en Trípoli en una nueva escalada del conflicto.
El 24 de febrero de 2011, Muamar Gadafi aseguró que las revueltas estaban siendo
fomentadas por Al Qaeda, y que Osama bin Laden estaba distribuyendo drogas a los
jóvenes libios. La Unión Europea dijo estar preparando una intervención militar en Libia
con el fin de evacuar a los cerca de 5000 ciudadanos europeos que se encontraban en el
país. En el desarrollo del conflicto las milicias rebeldes siguieron avanzando, extendiéndose
también al oeste de Libia y avanzando hacia la capital en dos frentes desde el oeste y el
este. En las ciudades ocupadas por los rebeldes se formaron gobiernos municipales
provisionales y en Bengasi el gobierno local nombró a un oficial de alto rango para que
comandase a las fuerzas antigubernamentales de la ciudad. Pero Gadafi no daba señales de
rendición y, por el contrario, envió tropas leales a recuperar las ciudades rebeldes del
oeste más cercanas a Trípoli librándose sangrientos combates con los alzados. Entre tanto
los rebeldes del este organizaron sus unidades bajo un solo comando para marchar sobre
Trípoli y ayudar a los rebeldes del oeste.
El 25 de febrero de 2011 por la mañana, Gadafi ofreció beneficios económicos a
través de la televisión pública, en la cual aseguró que cada familia recibiría 500 dinares y
que los funcionarios públicos tendrían un aumento de sueldo del 150%. Sin embargo,
varios enfrentamientos violentos estallaron en diferentes puntos de la capital poco
después del rezo del mediodía. Los leales a Gadafi se enfrentaron a los manifestantes en
varios barrios de la capital, algunos de los cuales podrían haber acabado en manos de los
opositores, según los mensajes enviados por internautas en Trípoli a través de redes
sociales. Periodistas de la cadena TeleSUR, Caracas (Venezuela) pudieron constatar
disturbios y enfrentamientos al este y al oeste de Trípoli y "muchísimo despliegue de la
policía, sobre todo hacia la zona del puerto". Testigos en Trípoli aseguraron a varias
agencias internacionales y televisiones árabes que las tropas de Gadafi habían abierto fuego
contra los fieles que se congregaban en los exteriores de las mezquitas, provocando una
gran cantidad de muertos.
La prensa internacional señaló que el dictador Gadafi reprimía con gran dureza las
manifestaciones empleando mercenarios y ataques aéreos, transmitidos por la cadena
árabe Al Yazira. Según declaraciones de la Federación Internacional de Derechos
Humanos con fecha del 25 de febrero, desde el inicio de la rebelión se habrían producido
ya 640 víctimas mortales a consecuencia de la represión, entre ellas 130 militares
ejecutados en Bengasi por negarse a disparar contra la población. En donde se señalaba
como responsables de estas muertes a los grupos de élite leales al gobierno y mercenarios
extranjeros procedentes de Chad.
También el 25 de febrero, Gadafi reapareció en una masiva manifestación de sus
leales en Trípoli y en tono desafiante juró derrotar a sus enemigos, mientras arengaba a
sus hombres diciendo que su régimen era "la verdadera Revolución, la Revolución Verde".
A pesar del tono de los discursos de Gadafi, las protestas y manifestaciones se
extendieron a las calles de la capital y las fuerzas de Gadafi fueron acusadas de disparar
indiscriminadamente contra manifestantes opositores y civiles, aunque eso no habría
podido frenar el empuje de las tropas rebeldes que tomaron posiciones en los barrios de
Trípoli. Algunas informaciones hablaron de insurrecciones en la principal base militar aérea
del país, situada en Trípoli, así como de la defección de otras fuerzas militares y policiales,
y del Fiscal General quienes también se habrían unido a la rebelión estrechando el cerco
sobre Gadafi, quien habría perdido el control de importantes instalaciones petroleras.
Tras una primera propuesta formulada por Francia a la Unión Europea, el 23 de
febrero, para la adopción de sanciones concretas contra el régimen libio, y la decisión del
gobierno suizo de congelar las cuentas bancarias de la familia Gadafi, David Cameron
llamó el 25 de febrero a la ONU a adoptar sanciones contra Gadafi por posibles crímenes
contra la humanidad.
El 26 de febrero en Trípoli, los rebeldes aseguraban controlar zonas de la capital,
aunque Gadafi y sus fuerzas mantenían el control de al menos el centro de la ciudad. Entre
tanto un general de brigada sublevado al frente de las fuerzas rebeldes en el este de la
nación, afirmó desde Bengasi que los rebeldes acumulaban fuerzas y se organizaban para
lanzar un asalto definitivo contra Trípoli. El general alzado en armas hizo también un
llamamiento al resto del ejército a unirse a la revolución contra Gadafi y marchar contra
las fuerzas del dictador en Trípoli. Otro general unido a la rebelión declaró que esperaba
una feroz resistencia de Gadafi y que éste "quemará Libia antes de perder el poder". En el
transcurso del día los habitantes de varios barrios pobres de Trípoli se alzaron contra
Gadafi y protagonizaron duros enfrentamientos con las fuerzas leales; finalmente las
fuerzas de Gadafi se retiraron de algunas de estas zonas de la capital dejándolas en manos
de los opositores. Mientras tanto, el ex ministro de Justicia de Gadafi, que había dimitido
días atrás para pasarse a la rebelión, anunció la formación de un gobierno provisional de
unidad nacional integrado por civiles y militares con sede en Bengasi hasta la liberación de
Trípoli. Este gobierno debería encargarse de dirigir el país tras la salida de Gadafi hasta la
celebración de elecciones democráticas. Este mismo día, el Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas emitió la Resolución 1970 advirtiendo a Muamar el Gadafi que los
medios de represión empleados podría considerarse como crímenes de lesa humanidad.
Al mismo tiempo la resolución impone sanciones al gobierno libio y sus dirigentes.
El 27 de febrero se formó en Bengasi un Consejo Nacional de Transición
encargado de las tareas de gobierno en la zona rebelde, fusionando dos órganos
provisionales, el consejo nacional libio y el gobierno provisional del antiguo ministro de
justicia Mustafa Abdul Jalil. El 28 de febrero, Muamar Gadafi, declaró a la BBC y a otras
agencias internacionales de noticias que todo su pueblo lo amaba y negó que se hubieran
producido protestas en Trípoli. El coronel Gadafi aseguró que su pueblo moriría por
protegerlo. Además, se burló de las propuestas para que abandonase el país y afirmó
sentirse traicionado por los dirigentes que le habían pedido la renuncia.
El 2 de marzo de 2011, fuerzas leales a Gadafi intentaron recuperar el control de la
estratégica ciudad de Brega, la segunda ciudad más importante en poder de los rebeldes
en ese momento, fracasando en el intento mientras los líderes de la revuelta se dirigían a
las Organización de las Naciones Unidas solicitando la aprobación de una zona de
exclusión aérea. También se produjeron enfrentamientos en Gharyan, a 40 kilómetros al
sur de Trípoli, y en Sabratha, a unos 40 kilómetros al este de la capital. Muamar el Gadafi
alertó ese mismo día de que si la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) o
los Estados Unidos invadían su país, se generarían "miles de muertos", anunciando que
defendería categóricamente la soberanía y condenando todo intento de intervención
extranjera. Ya el 3 de marzo la Liga Árabe había suspendido a Libia de participar en sus
sesiones y apoyado el establecimiento de una zona de exclusión aérea contra el gobierno
de Gadafi.
El ejército de Gadafi, que había estado a la defensiva, empezó una ofensiva en el
este y en el oeste, cambiando la situación a principios de marzo. A partir del 5 de marzo
las fuerzas del régimen consiguieron recuperar diversas ciudades principalmente en el
oeste y la costa central del país. A partir de ese momento, las tropas de Gadafi tomaron la
iniciativa, asediando Bengasi y Misurata, las principales ciudades bajo dominio opositor.
Desde el día 9 y hasta el 11 de marzo los combates fueron favorables para las
tropas gubernamentales. El 9, tras duros combates casa por casa, las tropas leales
tomaron Zauiya. El 11 tomaron el complejo petrolífero de Ras Lanuf, tras un intenso
bombardeo de la aviación sobre la ciudad y apoyados por un barco de las fuerzas leales
situado a un kilómetro de la carretera donde se encontraba el núcleo de la resistencia
rebelde. Inmediatamente después las tropas de Gadafi bombardearon Brega, a la que
entraron el día 13 de marzo.
El día 12, por su parte, la Liga Árabe dio su apoyo a la creación de una zona de
exclusión aérea sobre Libia, con solo el voto en contra de Siria y Argelia, donde tenían
lugar protestas democráticas en contra de sus respectivos gobiernos. Estos países, junto
con Zimbabue y Bielorrusia, fueron acusados por el Consejo Nacional de Transición de
ayudar al régimen de Gadafi aportando armas y mercenarios. Fathi Terbil, miembro del
Consejo Nacional de Transición, negaba el día 15 que Brega estuviera en manos de los
leales: «Las fuerzas de Gadafi disponen de medios aéreos, terrestres y marítimos, pero
todo lo que conquistan por la mañana nosotros lo retomamos por la noche».
Además, los rebeldes contaban con aviones y pilotos en la denominada Fuerza
Aérea de la Libia Libre, seguramente provenientes de los desertores del ejército que se
unieron a los rebeldes al principio de la contienda. Según Terbil, dos aviones rebeldes
habrían logrado bombardear a tres barcos mercantes, reconvertidos en buques de guerra,
de los cuales habrían conseguido hundir dos. No obstante, y pese a algunos avances
nocturnos de los rebeldes recuperando terreno perdido por el día, Al Yazira pudo
confirmar el día 15 que Brega había sido abandonada por los rebeldes, después de haber
cambiado varias veces de manos en los últimos días, para crear una nueva línea de
resistencia en Ajdabiya.
El 16 de marzo las fuerzas rebeldes y las leales continuaban luchando por el control
de Ajdabiya. Los leales atacaron Zintan y prosiguieron el ataque a Misurata, atacando el
sur y el oeste de la ciudad, consiguiendo los rebeldes resistir e incluso capturar tanques
enemigos. La ONU por su lado pidió un cese de hostilidades por ambas partes y comenzó
a preparar un proyecto de resolución para la creación de una zona de exclusión aérea.
El 17 de marzo el New York Times publicaba que Estados Unidos estaba pensando
atacar por aire a los aviones, tanques y artillería pesada del ejército de Gadafi. También
consideraba la posibilidad de transferir dinero de las cuentas bancarias bloqueadas de
Gadafi a los rebeldes para que pudiesen comprar armas. El oficial del Departamento de
Estado de los Estados Unidos William Burns dijo que el Consejo Nacional de Transición
podría abrir una oficina en Washington DC. Ese mismo día, el Consejo de Seguridad de la
ONU a propuesta de Francia, Reino Unido y Líbano aprobó el establecimiento de una
zona de exclusión aérea sobre Libia por medio de la Resolución 1973 que declaraba el
establecimiento de una zona de exclusión aérea autorizando a los Estados miembros de la
ONU el uso de «todas las medidas que sean necesarias» para proteger a la población civil
de Libia, con exclusión expresa del uso de fuerzas de ocupación en cualquier lugar del
territorio.
Conclusiones
La situación actual del país amerita una solución lo antes posible, las fuerzas leales a
Muamar Gadafi estas cometiendo crímenes de laza a la humanidad bajo órdenes directas
del mismo dictador, la población civil del país está siendo violentada, los constantes
bombardeos de la ciudades están causando una gran cantidad de muertes alrededor de
todo el país y los acontecimiento de los últimos días han dado a conocer que Muamar
Gadafi usará todos los medios a su disposición para recuperar el control total del país, así
estos ameriten, la violación de derechos humanos, la destrucción de ciudades en manos de
las fuerza en contra de Gadafi o el uso de las fuerzas armados contra la población civil.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas bajo la resolución 1973 nos ha
dado la autorización para actuar en el territorio con el fin de llegar a la conclusión del
conflicto, con lo que debemos buscar las medidas necesarias y a nuestra disposición para
concluir con el conflicto, sea con medios pacíficos o bajo el uso de las fuerzas armadas a
disposición de la Organización del Tratado Atlántico Norte.
Referencia Bibliográficas
•
http://en.wikipedia.org/wiki/United_Nations_Security_Council_Resolution_1973:
Documento de la resolución 1973 del consejo de seguridad que nos abre paso a la
OTAN para actuar de forma legítima y con uso de armamento militar en Libia.
•
http://en.wikipedia.org/wiki/NATO: Documento de información sobre la OTAN.
•
http://www.ehu.eus/ceinik/tratados%5C14TRATADOSDEALIANZASPOLITICOMI
LITARES%5CTAPM142ESP.pdf: Documento pdf donde se encuentra el tratado de
atlántico norte.
•
http://es.wikipedia.org/wiki/Primavera_%C3%81rabe#Guerra_de_Libia_.282011.29:
_primer_conflicto_a_gran_escala: Documento en donde se encuentran los
antecedentes que dieron paso al conflicto actual.
•
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Libia_de_2011#Primeras_manifestaciones_
e_inicio_de_la_guerra: Documento de los acontecimientos más recientes y la
situación actual.
•
http://www.nato.int/: Página oficial de la OTAN.
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