fundador: d. pedro calvo asensio, foliticia

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Domingo 10 d% Febrero de l S7 L
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la Torre, 64, rúa Dos Caes dos soldados, 64.—Pi.m, librerías' Dtnné Sclmitz, rué Favart, 2; Biacliet, iñ((á»
l'Abbaye, núm. 8; y en la librt-ria FspaCola del Pafajc Jcuffroy.—lóniires, A. Strrano, S, Guilíord, Place Cusfell
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to de que hayan sido atribuidas á la na- enemigos encarnizados de \i situación. Y si sobre si lá furia bélica de esas masas siem- querido aplastarnos el co'ega, no nos moción entera las glorias da setiembre, como en esto vén los aludidos algo que les hiera pre amigas del desorden, anteponia su viera á decirla lo que sobre el particular
grito de «¡Viva la paz!» á las eatusiaítas conviene.
si raalmente no hubiera sido lanzado por directamente, cuando sólo en hipótesis ha notas de la Marsellesa y al grito u i.<inirüa , No hemos querido dar al colaga leccioLOS ATAQUES DEL DESPECHO.
toda España el grito revoiucioaario que sido dicho, ¡ qué mayor prueba , qué ma- da «¡A las armas! ¡Viva la gutirra!» de. ios nes de nada, por mis que la humildad con
SHC' :>-.-1O el respeto que á ciertas gentes derribó un trono odiado y eavilacido. Quién yor evidencia da que en el campo oposicio- bombardeadores del Hotel de Villa y de los que le hamos visto adaptar otras lecciones
recomiende su docilidad en aprandar así lo
merof';.;) la rh/on, la verdad y el sentido imputa al Gobierno de sentar falsedades nista se medita lo que el Gobierno pravé! sunS'Cnlottes del 48,
que
le gusta como lo que le disgusta.
¡Ojalá
los
verdaderos
.patriotas
de
FeancoiPUí); c 'nociendo el modo como se reali- cuando s: refiere á la odiosidad del pasado ¡Qué mayor razón para decir que quien se
Por
lo que hace á nuestra capici.iad pacia
hubieran
unido
su
voz
y
su
influaocia
zas y ci nplen ciertos empeños oposicionis- destruido, como si no existiera el testimo- cree am<3nazado es porqua está en el caso
á la del gran patricio, y otra seria hoy la ra comprender ios principios democráticjs,
tas; 00-.- yandoy;! determinadamontela me- nio del país para justificar aquel aserto. á que la amenaz-a se refiera , esto es , dis- situación del territorio vecino!
poco nos afecta que el colega repub.icano
dida dfa «itrios criterios y la anch-ira de Quién, finalmente, haca un cargo serio da puesto á la rebelión j dispuesto á buscar en
Hundido el impario para siemore en ia niegue ó la ponga en duda. .Sobre su
cieiíi'- . nciencias, no era da esperar otra que ol Gobierno no haya levantado bande- el terreno de 'a fuoíza lo qao la opinión le Sedan, cercado P^rís y presa toda Francia concepto eütá el del país y el .nuestro, que
C02S1 si. , \ati una vez aparecido el manifies- ra alguna, sin advertir que no nacesita le- niega en el campo pacífico da ia propagan- del abatimiento que su incomparable dar- nos tiene completamente tranquilos. No so
rota echó sobra ella , Thiers vuelva á le - ha dado todavía al ejemplo de que ningún
to Gci G íLierno en la CfacHa de anteayer, vantarla quien la ostenta desde el primer da y de los comicios!
vantarse patriota como siempre, atrae háei^ correligionario ó amigo nuestro, ni tam^o los iir-ri'írticos da todos colores , enemigos momento en que k Revolución hubo leHé aquí el secreto de tanta irascibilidad; su pensamiento á Favre, también patriota, co ün Gobierno á quian hayamos defendirio,
déla situación, so dieran la consigna de vantado la suya, y que á quien en tal casó hé aquí asplicado tanto cargo injusto, tanto si dudando todavía entre su idea y su pa- sofislíaasa tan por completo los principios
censurar roa toda la acritud posible- aquel se encuentra no le cumple más sino paten- apasicnamiehto desbordado , tanto ataque tria ; y emprenda á gestionar la paz con el demociáticos como lo han hecho los homdocu; J..1U), y se valieran de esta ocasión tizar su consecuenáa, su decisión, su amor á lo que ha recibido de todos los buenog apoyo de otras naciones, si bien el éxito bres de la Repúolica francesa, coa quienes
tamo ha simpatizado y simpatiza La Dispara Ui^aar á los hombres del Gabinete de hacia los principios de que hizo proC-ision y razonables un merecido y justificado desgraciadamente no corona su emprosa.
Vaiéito á Francia , ia paz es su ideal, ia cusión, a pasar da su acliiud democrática.
toda c'i..e de acusaciones y vituperios.
de té y de que ha hecho ejercicio ante itna aplauso.'
eivilizaeion su norma, y el armisticio la
Niega fiaalmenta el colega que el prinEl Gobierno ha dicho la verdad : no ne- base para poner en práctica su pansa- cipio f-jderal tonga nada da comua coa la
Ai í.:^;>.^chaí• las destempladas voces y a^ opinión pública que se ha mostrado satiscausa separatisti;
afirmacioa faísísima
cesitaba más para que las oposiciones le miéntp.
ver •' íiíijida impscioncia con que de todos fecha.
que
sólo
pueda
hacer
el colega olvidándoAprobada
la
proposición
de
que
nos
ooucombatieran
tan
fuertemente
como
lo
han
lados del campo de la oposición se pedia la
Pero donde han hallado las oposicir-nes
.pamos, y constituido el Gobierno bajo la se de que, por haberlo declarado así, estuhecho
en
las
columnas
de
sus
periódicos.
yub ic.icion ddl manifiesto-programa y se mejor pábulo á su intemperancia, donde
presidencia de Thiórs, la paz es segura; sus vo en riesgo da ser arrojado del partido
.—
o .
enca;.-cia ia necesidad de publicarlo en que sus odios reconcentrados han tenido más
ideas, su conducta anterior, su amor á la fe le! al, y da que hubo de buscar en el siLA PAZ. •
se Msllába el Gíbierno, nadie que no fuera propia ocasión da desahogarse, donde han
civilización, su patriotismo nos lo demues- lencio el olviJo de la acusación de reseilaNuestros lectores conocen la proposición tran : y como la Cámara no hubiera olojido miento que á él y cofrades declaratistas
esceiíííimaníe candido hubo de crear que fundado con mayor empeño sus ataques
que Mr. Benoisí d'Azy presentó anteayer á
tan reiterado erapsño fuera producto de !a virulentos ha sido en la parte del manifiesto la Cámara francesa para qufí ésta autoriza- á quien no tuviera todas sus bimpatias para dirijió la gran mayoría del partido á que
presidente del Gobierno , claro está que la tiene el empeño de pertenecer.
sjnceiidad y del patriotismo de los que en que el Gobierno, ocupándcse de !a acti- ra á Mr. Thiers, diputado por varios dispaz tiene tas simpatías da la Cán>ara, tiene
Lo que ha conseguido La Discusión es
tan alto chamaban, sino inspiración del afán tud de los partidos estremos, do sus mane- tritos, á formar un Gobierno bajo su pre- el apoyo de la mayoría del país ; claro es afirmarnos más y mis en nuestro juicio
de qua é.-tos se hallaban poseídos por tene'^ jos, de sus tendeocias reaccionarias ó anár- sidencia, y el cual, en unión da la Asamr que la paz es la voluntad de la Francia lir de que sus doctrinas y aspiracidnas no se
bre , da la Francia sensaia , de la Fraacia d,istingaen en nada de las que sostiene ffl
ocasión y motivo de dar rienda sue ta á su quicas, de sus contubernios y de sus aspira- blea, interpretase la voluntad del país..
La proposición, mandada pssar á las sec- amante de su esplendor y de su honra.
PutbiO, dia.io republicano unitario.
pasión comprimida y contrariada.
ciones liberticidas y antipatrióticas, cumple ciones para que emitiesen dictamen sobre
Otra gran sigoificaciotí para los futuro?
¿No firmó por ventura, no há todavía
Asi ha sucedido, en efecto; ni es patrio- con el deber que le asiste 4e vo'ar por la i;Ua, se resolvió en la sesión de ayer, y á la destinos de Francia tiene la aprobación da
un año, el documento en que así lo decia
tisEso, ni és fruto, del examen sereno y ma- seguridad de las instituciones, obra de la ;;ora en que estas líneas escribimos el telé- la propuesta del señor Benoist d'Azy, el y consignaba?
duro, ni es celo por los principios lo que ha Asamblea Constituyente, es-sita el celo da los grafo nos ha comunicado ya haber sido diputado más respetable de la Asamblea.
Thiers no es republicano; Thiers acariAlgún periódico de oposición, tratando
inspirado el túmulo de reconvenciones y buenos patricios, da ios libéralas sinceros, .probada por una inmensa mayoría.
E=ta proposición, que en otras circuns- cia la parfdccii^n de su patria á'la sombra de producir golpes de efecto, ha dicho ayer
ataques que contra el manifiesto se lia diri- del país, orgulloso anta la obra que ha lle- iancias tandria gran significación y gran
da una Monarquía constitucional rodoada qua el director general de Política, señor
' jido anénas pronunciada por el Gobierno la vado á feliz cumplimiento, para que, acom? importancia de por sí, hoy tiene más, dada de instituciones democráticas; Thiers es
Romero Girón, iba á salir uno de estos días
última palabra da aquel: basta leer, y nó pañándose de toda su energía é inteligencia, la escepcional situatioa del vecino territo- elajido; su idea!, el ideal de los pueb'os li- con dirección al distrito qua piensa presencon g?and-3 atencio*', lo que acerca de este procure desbaratar lo» planes da sus ene- rio, y dada la diversidad do miras y pare- bres, estará realizado en má-s ó menos íi;ín- tarle diputado, á fin de preparar su eltcpunto han publicado los periódicos borbó- migos, reduciéndolos al estado que natu- ceres que las diferentes fracciones políticas po, y Francia habrá éntralo á tormaí coro cion. No es cierto. El señor Romero Giíon
alimentan respecto á la guerra.
entre ¡as naciones latinas, ostentando á su no ha pensado siquiera en abandonar un
BÍco?, CiiJistas y republicanos, hoy unidos ralmente les corresponde, y que no es otro
Tiiiers, el iufatigable propagandista, el cabeza el lema de la civilización, el lema instante su destino, ni para salir diputado
por ¿a comaíii^ad da objeto, de criterio y que el da desprestigio, el de impotencia, el patriota eminente que ha delicado todos de la cultura, el lema de los puabloá regalo necesita, porque- goza bastantes simpaas esfuerzos de su vida ¿ quo la felicidad nerados: la libertad sin el desorden, el de- tías entre los electores del distrito que ha
de trabnjos, para comprender que todo da vergonzosa y merecida derrota.
cuaito <^':-ni y escriben uo es más quopuia ¡Se culpa al Gobierno por eso! Bien lo de Francia fuera un hecho, sacrificando en recho sin la violencia.
resuelto darle sus votos.
Con la entrada da Thiers en el Gabinata
emanPcioE del despecho é ira en que están comprendemos. ¿No habia da despertar aras de este noble sentimisnto hasta las
¡aás caras creencias da su aima, ya cuando
El manifiesto del Gobierno ha sido acoardiou.?t> contra los que con noble tesón y todo el enojo, toda la ira, toda ia viruíencia i is relaciones diplomáticas entre Francia y el aspecto de Francia cambia completamente , las sangrientas escanas da que ha jido con grandes aplausos por la prensa
patriótico ahinco se oponen al logío de de las oposiciones al ver que por boca de Pfusia se pusieron tirantes hasta el estremo
sido teatro concluyen para no representarse liberal, y con gran satisfacción por el puemezquJüas aspiraciones que dieran en tiarr una entidad acreditada y leal á los ojos de da escitar el sentimiento bélico de ambos jamás, y el aspecto de una paz estable, da blo de Madrid.
ra con la libertad y la honra de la patria. todas las clases ilustradas y sensatas se países por la cuestión da Luxemburgo, de- una paz honrosa, de una paz duradera emE/ Diario Español áic&sahtQ él lo siPürqes ¿qué puede significar más que lo descubría la vergüacza de la coalición, e! Eiosíró con su actitud levantada y patrió- pieza á dibujarse sobre las taladas cam- guiente:
tica, al par que prudente, los desastres que
«Notable hemos llamado previamente al maque estaraos diciendo el que se observe peligro déla anarquía que á ella debia se- para su patria podia traer uiia guerra em- piñas del pueblo de San Luis, naciendo de nifiesto
ministerial. Es mucho más qué eso; es
ella Una situación de garantias para todos,
como primero y principal defecto del ma- guir, y todo lo odioso de los proyectos que peñada por sólo una cuestión de preponde- una situación da libertad que cicatrice las un documento inspirado en alto espíritu de de^
en una profunda detision de cumplir lo que
nifiesto que en él no haya cuidado el Go- medita ese grupo de rebeldes á los votos de rancia personal, y la inmensa responsabili- hondas heridas abiertas en el corazón de ber,
la Monarquii, la libertad y la patria exijen. Y es
bisríiO de asplicar su actitud y su conducta, la Soberanía nacional? ¿No había da escitar dad que anta la historia coritraeria su país Francia , tanto por sus enemigos estrauje- ala vez,—dicho sea de paso,—una brillante,
si una de esas muchas eventualidades que ros como por sus enemigos nacionales.
enérgica y persuasiva elucubración, cuyo viril
cuatdo ai hs sido otro el móril inspirador el furor de que hoy vemos tan claras muesestilo, cuya profundidad de conceptos y cujo
en la diplomacia da las naciones se presanNosotros,
coa
el
paso
que
la
Cámara
relevante buen sentido honra á ia vez el pensadel documanto, ni éli ¿! se hace otra cosa tras la evidencia de que el crédito de un tan, cuando cuestiones de sentimiento heacaba de dar, creamos que la guerra ha miento en que se ha inspirado y la inteligencia
que descubrir el Gobierno quién es y á Gobierno á quien se quisiera derribar que- rido se debatan con las armas, hacía surjir concluido; todas las probabilidades están á que le ha dado forma.»
dónde vá, ni era, finalmente, posible que í da, si cabe, más fieme después de la publi- de aquella complicación una guerra de raza, nuestro favor:' ¡ojalá se realicen nuestros
En este mismo sentido se espresan, poco
otro objeto viniera y se destinara un*escrito cacioji ds un documento qua es la espresion tan perjudiciales siempre para ios intereses augurios, y Thiers, el eminente orador de más ó menos, los periódicos monárquicode la sociedad y de la civilización, y en la la derecha, el infatigable propagador de las liberales.
en qug los miembros de un Gabinete libe- de los más níjbies propósitos y da ios más
cual, dadas las escepcionales circunstancias ideas modernas, mire su obra coronada y
ral se dirijan al país cuyos destinos le están leales sentimientos?
en que la latina se encontraba, cuand ¡ su nombre esculpido en la poderosa columA propósito del manifiesto electoral del
confiados?
Si no son estos los motivos de la «seita- aun España gamia bajo i as cadenas del na dei templo de la Francia regenerada!
Gobierno dice nuastro ilustrado colega Lo
Nación:
Y sia embargo, este ha sido el tema fa- cion que ha producido en las oposiciones la absolutismo, cuando aun la unidad de Italia era un problema, cuando la paifeccion
«Guando todas las oposiciones ofrecen al país
La arrogancia con que La Discusión
vorito da las oposiciones. Quién lo des- parte del manifiesto.á que nos referimos, da Bélgica luchaba todavía con antiguas
nos contesta ayar, negándonos competencia el espectáculo de su impotente furor, y se unen
eavualva diciendo que en el manifiesto no otros más culpables son , que conviene preocupaciones^ y cuando Francia misma para interpretar el federalismo y capacidad para acabar cenias conquistas de la Revolución,
y no perdonan medio para desacreditar ante el
se ha vertido idea nueva alguna, como si tener conocidos para que sepamos á qué sentía fermentar en m seno las pasiones para comprender los principios democráti- pais á los mejores y más dignos patricios;
mal contenidas de la anarquía y el comu- aos, qasi nos prusba que ha salido cierta cuando una coalicioh vergonzosa é indigna ameen un Gobierno fuera condición precisa la atenernos.
al gran partido ihoaárquico-democrático
El Gobierno , en cuanto se refiere á las nismo, no hubieran llevado la mejor parte nuestra presuneion de que nuestro suelto naza
originalidad ó el espíritu innovador, y no
la pérdida de todos sus esfuerzos y á la nalas naciones hijas de ia antigua Roma, de de anteayer habia de mortificar al republi- con
ción con la anarquía; cuando parecen haberse
fuera, por el contrario, deber ineludible la oposiciones y á sus actos, ha dicho lo que la reina del mundo.
cano colega.
perdido todas las ideas de moderación y de
fidelidad y respeto á los principios é idea debe decir; ha manifestado su legítimo proThiers , á través da la guerra, veia la
Hubiéramos dejado de insistir en la po- templanza y no se sabe qué admirar más, sí lo
sancionados por el pueblo como norma de pósito de aplicar toda su energía y toda su ruina y el caos para su país gotes y ahora, lémica, qu3 creemos llegada ya á su térmi- absurdo de los ataques ó el cinismo con que se
lanzan; cuando todo esto sucede, es gran motivo
TÍáa política y base da las instituciones. fuerza al término de cualquier esceso á que y bien claro lo demostró cuando eñ ios úW no, li h omnissiencia, que en ocasiones es de consuelo el hallar la lealtad, el patriotismo y
Quién se queja con reaccionario áontimien- parcialmente ó en conjunto se entreguen los timos meses del imperio, sin temor á traer origen da ridicula fatuidad, y con la que ha la cordura en el Gobierno del país, representan-
FOLITICIA,
verdadero talento; por consiguiente, estoy muy
seguro deque me comprendereis.»
Y con aire indolente, después de acercar un ta.
bureta da madera, se sentó y cruzó una pierna
sobre otra.
—Ya conocéis, mis queridos amigos,—continuó
Campariai,—esta antigua institución á que llamamos el reino de presidio; institución magnífica,
gracias á ia cual vemos una gran sociedad creada
dentro de Ja sociedad, que coloca á sus elejidos ea
condicioaes de fuerza y poder.
•
sEáta fuerza y este poder nacen de la solidez
déla institución misma, que ha prosperado desde
que el ilustre La Chesnaye echó sus cimientos en
Francia para que prosperase siempre.
»Pero tas primeras condiciones de su prosperidad
eraa la iiaion sincera é íutima entre los miembros
de tan gran cuerpo, así como la obediencia pasiya
y la más ciega confianza hacia su jefe.
»DesgTaciadamente, estas coadiciones no han
sido observadas dé doce años á esta parte: entre los
subdito de tan vasto reino se han eacoatrado traidores, ambiciosos, miserables que, olvidaado e|
interés de todos para sólo pensar en el propio, no
bac retrocedido ante el crimen de formar estrecha
é ictiiiía alianza con nuestros enemigos,, mioaado
por sn baíe la institución.
»Hoy, aquí, entre nosotros lo confieso,—el reino de presidio está muy próximo á derrumbarseTai vez mañana ya no exista.»
Camparini se detuvo: los que le escuchaban per-
manecieron mudos', y aquel, después de una breve
pausa, continuó:
—Gomo Rey del presidio, habia yo soñado en
otro tiempo para la asociación una de esas operaciones gigantescas que salea de los límites de lo
ordinario.
»Habia entrevisto más de quince millones de
francos que podían iagresar en la caja común,
enorme suma que hubiese centuplicado nuestras
fuerzas.
»La fortuna de los Niorres y la de los Horbigay
debían ser nuestras; y hubiera yo logrado con ambas fortunas centuplicar nuestro poder, y no se hubiera escapado de nuestras manos, si la traición,
arrastrándose entre nuestras mismas filas, no hubiese venido por vez primera á paralizar mis
fuerzas.
»He perdido, pues, la primera partida, por culpa
de los mismos que debían haber contribuido á ganarla conmigo. Sin embargo, no renunciando yo á
proseguir en mi tarea, quise al propio tiempo cerciorarme de la verdad, siempre sin renunciar á mis
esperanzas.
»Para engrandecer el círculo de nuestras operaciones quise añadir á los espresados millones los de
la baronesa de Sarviile; y en el momento en que
tocaba con la mano mi triple y seductor objeto,
nuevas traiciones aparecieron para arrancarme la
victoria, ya casi obtenida.
»floy no puede la asociación conservar ni un átomo de esperanza respecto de la posesión de esas tres
te legítimo de las ideas raonárquico-democrátirc»s que profesa la mayoría de los españoles » '
Completamente de acuerdo: que á las
tendencias liberticidas de las oposiciones
conteste el Gobierno con su actitud lavan^
tada, liberül y patriótica; es una g a r a u ^
más para la Ravolucion y una prueba da
que la España revolucionaria ha realizadb
su destino.
.\
Este es el verdadero;, lenguaje de Jas
ideas, por más que ha Opinión Nacional
diga otra cosa.
'
'
La coalicio.i monstruo , cuyo lema es
destruir la obra del pueblo en las próximas
elecciones de diputados á Cortes, está den»
do sus frutos en algunas partes.
•;
Mientras los partidos monárqu¡co-lib,arales, con la fuerza y conja coüciencia quío
dá la fé en las ideas, se preparan para laís
elftcciones'íy designan, con una unidad de
miras digna de la gran causa á qáe prestan
su concurso, el candidato que ha da representar sus intereses unidos á loí de Ja patria en al próximo Congreso, las huestes da
la liga acuerdan un candidato de distinta
procadencia á cada hora del dia, y en dis»
triíos sabemos nosotros que la confusión ás
tal, qua para luchar con un candidatrv li»
becbl presentan cuatro los ene-migcs de la
patria. .
"
No nos estraña esta idii/ormidad
d^
pensamientos, como desde un principio »a
hamos dudado del. resultado de las eleccio»
nes, el cual esperamos para anteponerlo á
las armonías oposicionistas de ciertos co»
legas.
Y aun con eso y todo no se deseaga».
ñarán.
Ap'icarán su derrota á coacciones del
Gobierno.
¡Adelante!
Para Lis Novedades el partido progrer
sista rio tiene más defensor que el coiégít
reaccionario.
Lucidos quedaríamos si Las Novedades
fuera el úaico defensor de nuestras ideas»
y buena idea formarían del partido progresista todos los que no leyeran más que al
colega de la calle dil Prado.
El partido progresista no necesita defea-»
sores; con su historia y su política se d e fiende á sí mismo: y
siles'Novedades,
para encubrir su reaccionaria tendencia,
quiero tomar nuestro nombre, vaya á la
Siberia, donde nadie le conoce, á haceiJo,.
y nó aquí, dcnda unos á otros nos conoce-mos perfectamente.
'
¡Buena cuenta daría de nuestros prj'ncipips y da nuestro credo el órgano de...
Mósíoles!
El Delate condensa en las siguientes
frases los deseos y sentimientos que anrmaíj
al Gobierno, y qua tan elocuentemante están esprasados en el programa político que
anteayer publicó el periódico oficial.
Dice nuestro colega:
«El manifiesto se dirije al patriotismo de todos
los partidos, y toca al corazón de todos los buenos españoles. Antepone las palabras de persuasión á los medios coercitivos, y antes habla ea
nombre de la prudencia que de los fueros de la
ley; y sólo ea el caso de que la ira ó la demencia sean superiores á todos los acomodamientos,
reeoje el Gobierno el guante y promete solemnemente al pais que sabrá en todo caso colocarse á la altura de sus deberes; añadiérido que sé
hallafirmementeresuelto Á NO DEJARSE SUSTITUIR
POR I.A. ANARQUÍA..»
Lié Necíon, ocupándose también de tan
importante documento, dice:
«El Gobierno, justo ante todo, consecuente
ante todo, amante déla libertad ante todo, entrega al juicio del país los actos de la Revolu-r
cion y llama á todos los españoles para que confirmen la obra de las Constituyentes.
NO teme, el Gobierno derrota de ningún género, que tiene la conciencia muy tranquila y
está seguro de qué todos los esfuerzos de las;
oposiciones se han de estrellar ante el liberalismo de la nación. Esta se ha dado una Constitución que puede considerarse la más liberal d^
448
•441
cifra, y la reja que los guarda tiene uh secreto
que nadie sino yo posee.
—Poseía, debiste decir, Camparini. El secreto de
la reja le descubrí en Venecia, en el casino, y hoy
poseo una copia de todos los papeles. Dicha copia
la tengo en poder de un hombre fiel y seguro, que
me vengará. Ahora, mátame; espero tranquilo la
muerte.
C&mparmi exhaló un grito aterrador. Tiró de un
puñal que en la cintura con las pistolas llevaba, se
lanzó sobre Bamboula, y éste, como que estaba
encadenado, no pudo presentar la menor resistencia.
Asióle por la garganta con nerviosa fuerza, le
arrimó contra la pared, y con la mano derecha
blandió el puñal sobre el pecho de Luciano, gritando con ronca voz;
—¿En posesión de quién se halla la copia?
—¡Mátame!
—¡Responde!
—¡Mátame!
—¡Te mando responder!
—¡Mátame!
El Rey del presidio, rujiendo como una hieua,
dijo blandiendo airado su puñal:
—Pue^ sea; ¡muere aquí como un perro!
El arma matadora resplandeció, lanzando por el
espacio un rastro luminoso, y bajó tan rápidamente
como subiera; pero en el momento en que iba á
llegar al pecho del prisionero, que estaba incapacitado de iatentar defenderse, el brazo de Campari<
rostro, entonces más sombrío que de ordinario, pero
también más intranquilo, y revestido de una espre^
sion fúnebre, estaba tal como le hemos visto cuando
en la calle de la Harpe le encontraron Gorain y
Gervasio.
Camparini no estaba para visto; porque, literal'
mente, estaba espantoso.
'
Sacó de su bolsillo un llavero y se dirijió á abrir
una puerta de sucio y viejo aspecto: esto no obstante, por las precauciones que tomó el Rey del presi.,
dio, fácilmente se colejia que la cerradura era taa
firme como complicada, y fuerte y sólida la puerta.
Por fin cedió la cerradura y quedó la puerU^
practicable.
Penetró después Camparini en una gran sala dei,
piso bajo, á la sazón alumbrado por dos lámparas.,
Alli se veían una fragua, bigornias, bancos, de car-,
pinteroyuna completa colección de herramientas,
de carpintería y cerrajería, instrumentos de meca-:
nica y de física y químicaSeis hombres estaban trabajando en la fragua,
mientras otros dos forjaban y arreglaban llaves de
caprichosas formas; dos más arreglaban las llamadas llaves maestras, ó ganzúas, y los dos últimos
se ocupaban en sacar filo á varios instrumentos
puntiagudos y cortantes, de diversos tamaños.
Volviéronse todos al sentir los pasos de Camparini, del célebre Rey del presidio, el cual dijo sencillamente á aquella parte pequeñisijaa de sus vasallos:
—Espero á Ghivasso: cuaado venga, que suba, si
iliXAKBQI,
iII,-5@
•
•
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