145-2008 - Ministerio Público

Anuncio
145
MINISTERIO PÚBLICO DE COSTA RICA
2008
Tema.
Hurto simple. Diferencia entre hurto simple y estafa.
Sumario
Hurto simple. Diferencia entre hurto simple y estafa .Señala el Tribunal de Casación Penal de
Cartago , que “…el tipo objetivo del hurto simple, en este caso de joyas estimadas por la víctima
en un millón doscientos mil colones, requiere de un apoderamiento/ desapoderamiento carente de
violencia física y fuerza en las cosas de bienes muebles ajenos, para ello el agente puede valerse
de su agilidad física, como sucede en el caso de los carteristas, que logran sustraer los bienes de
las víctimas incluso sin que éstas se percaten de ello, o bien de distracciones como en la causa que
nos ocupa, precisamente la diferencia con la estafa radica en que en ésta última no existe desapoderamiento, porque es el propio sujeto pasivo, quien sometido o mantenido en engaño, el que
dispone de su patrimonio en su propio perjuicio, entregándolo al sujeto activo, lo que no sucede en
la especie, donde Y. P. C., quien estaba en posesión de sus joyas, puesto que las mismas estaban
sobre una mesa en su vivienda, al no estar de acuerdo con el cambio en el trato original, retira la
voluntad de negociar sus bienes, rescindiendo de facto el contrato verbal y acude donde una vecina
a buscar dinero para pagarle al imputado la suma que entregó al Banco Popular para desgravar las
joyas, circunstancia de descuido que es aprovechada por Á. CH. Rojas para apoderarse dolosamente de unos bienes muebles que no le pertenecían. Por ello, resulta ostensible que el análisis
vertido en la fundamentación jurídica del fallo es incorrecto …”
VOTO: 2008-0133.Expediente : 06-200655-0456-PE TRIBUNAL DE CASACIÓN PENAL DE CARTAGO. A las dieciocho horas treinta y cinco minutos del nueve de mayo de dos mil ocho Intervienen
en la decisión del recurso, los jueces Jaime Robleto Gutiérrez, Ingrid Estrada Venegas y Ronald
Cortés Coto
Trascripción en lo conducente
Redacta el juez Robleto Gutiérrez, y; Considerando: I.- El licenciado G. G. (sic) B., Fiscal
Coordinador del Ministerio Público de Corredores, con fundamento en los artículos 16,
422 y 444 del Código Procesal Penal, interpone recurso de casación contra la sentencia
180-2007 de las 17:30 horas del 26 de noviembre de 2007, dictada por el Tribunal del
1
Segundo Circuito Judicial de la Zona Sur,
resolución mediante la cual se absolvió a
Á.CH. R. del delito de Hurto Simple que se le
venía atribuyendo por parte del Ministerio
Público en perjuicio de Y. P. C.. II.- Como
único motivo se alega inobservancia o errónea aplicación de la ley sustantiva. Violación
de los artículos 142, 361 y 369 inciso i) del
Código Procesal Penal. El reclamante aduce
que el Tribunal no fundamentó por qué en la
especie no se encontraban los elementos
objetivos y subjetivo del hurto simple acusado
por el Ministerio Público, el fallo carece de la
argumentación que dé contenido a la afirmación del Juzgador, por el contrario, es criterio
del recurrente que dichos elementos sí están
presentes en el caso concreto. El imputado Á.
CH. R. se presenta (sic) a la vivienda de la
ofendida Y. P. C., luego de acompañarla a
retirar las joyas que ésta tenía empeñadas en
el Banco Popular y estando en la casa de la
perjudicada, surge la idea de apoderarse de
las joyas, para lo cual indica que no le pagará
más dinero del cancelado en la casa de empeños (sic), con lo que logra distraer a Y. P.
C., quien se retira del lugar en busca del dinero cancelado a la institución bancaria, lo que
aprovecha el sindicado para retirarse de la
morada de la víctima con el lote de joyas en
su poder. El impugnante asevera que el
agente conoce y quiere el apoderamiento de
un bien (las joyas de la ofendida), por lo el a
quo deja de aplicar la norma penal correspondiente. El recurrente alega que del sumario de pruebas no se ha demostrado que el
endilgado quisiera mantener en engaño a la
agraviada, sino que lo verificable es que estando en casa de ésta, cambió de idea y decidió apropiarse ilegítimamente de las joyas
de Y. P. C., para lo cual le dijo que no le pagaría más y la distrajo con el fin de sustraer la
joyas dichas. El fiscal agrega que las condiciones objetivas extraíbles del acontecimiento
histórico sometido al proceso, determinaron al
Ministerio Público a pedir una sentencia condenatoria y hacen que se solicite la nulidad
de la sentencia y se ordene el reenvío del
expediente al Tribunal de Juicio de la zona
Sur, Sede Corredores, para una nueva sus-
tanciación. Se acoge el reclamo con las precisiones que se dirán: Esta Cámara, de previo
a emitir su decisión sobre la litis, expresamente manifiesta que no se está prejuzgando
sobre la forma que debe resolverse la causa
en el juicio de reenvío, sino que la misma
debe dirimirse conforme al mérito de la prueba evacuada en ese nuevo debate. Hecha
esta consideración, debe indicarse de que
independientemente del consenso de voluntades inicial entre el encartado Á. CH. R. de
comprar el lote de joyas empeñados por Y. P.
C. al Banco Popular y de ésta en vendérselo
a Chaves Rojas por un monto que duplicaba
lo pagado al Banco Popular, la mera circunstancia de que el sindicado C H .R pagase la
suma de doscientos mil colones a la entidad
acreedora para que la dueña de los bienes
recuperase la posesión de los mismos, no lo
convertía en propietario de las joyas, puesto
que éstas seguían siendo de Y. P. C., por lo
que dichos objetos muebles eran ajenos al
encartado, aún cuando se interpretase que
hubiera dado un adelanto del precio al liberarlos de la prenda con el banco. El tipo objetivo
del hurto simple, en este caso de joyas estimadas por la víctima en un millón doscientos
mil colones, requiere de un apoderamiento/
desapoderamiento carente de violencia física
y fuerza en las cosas de bienes muebles ajenos, para ello el agente puede valerse de su
agilidad física, como sucede en el caso de los
carteristas, que logran sustraer los bienes de
las víctimas incluso sin que éstas se percaten
de ello, o bien de distracciones como en la
causa que nos ocupa, precisamente la diferencia con la estafa radica en que en ésta
última no existe desapoderamiento, porque
es el propio sujeto pasivo, quien sometido o
mantenido en engaño, el que dispone de su
patrimonio en su propio perjuicio, entregándolo al sujeto activo, lo que no sucede en la
especie, donde Y. P. C., quien estaba en
posesión de sus joyas, puesto que las mismas estaban sobre una mesa en su vivienda,
al no estar de acuerdo con el cambio en el
trato original, retira la voluntad de negociar
sus bienes, rescindiendo de facto el contrato
verbal y acude donde una vecina a buscar
2
dinero para pagarle al imputado la suma que
entregó al Banco Popular para desgravar las
joyas, circunstancia de descuido que es aprovechada por Á. CH. Rojas para apoderarse
dolosamente de unos bienes muebles que no
le pertenecían. Por ello, resulta ostensible
que el análisis vertido en la fundamentación
jurídica del fallo es incorrecto y se ha producido el vicio in indicando antes expuesto, ya
que si bien se ha tenido por demostrado que
en el trayecto del Banco Popular a la morada
de la ofendida, el encartado portaba el lote de
joyas, éstas seguían perteneciendo a la víctima y estaban siendo objeto de negociaciones en cuanto al precio, el sindicado se desprende de dicha tenencia al colocarlas en una
mesa de la vivienda de Y. P. C. y manifiesta
que las joyas solo sirven para fundirlas por lo
que no pagará más por ellas, causando el
desacuerdo en la perjudicada, quien deja sus
joyas sin protección mientras va a buscar
dinero donde una vecina para pagarle al encartado Á. CH. R. los doscientos cincuenta
mil colones que éste pagó por la obligación
prendaria, momento justo en que el acusado
sustrae los bienes, apoderándose de los
mismos. Se declara con lugar el recurso de
casación interpuesto por el representante del
Ministerio Público. Se anula la sentencia recurrida y el debate que la precedió, se ordena
el reenvío de la causa al Despacho de origen
para que conforme al artículo 450 del Código
Procesal Penal se proceda a una nueva sustanciación con un Tribunal conformado por
otro(a) Juez(a). Por tanto :Se declara con
lugar el recurso de casación interpuesto por
el licenciado .G G. (sic) B representante del
Ministerio Público. Se anula la sentencia recurrida y el debate que la precedió. Se ordena el reenvío de la causa al Despacho de
origen para que conforme al artículo 450 del
Código Procesal Penal se proceda a una
nueva sustanciación con un Tribunal conformado por otro(a) Juez(a). Notifíquese.-
3
Descargar