UNIVERSIDAD VERACRUZANA FACULTAD DE ANTROPOLOGÍA REGIÓN XALAPA “El juego de las identidades y el patrimonio cultural. Apuntes para el documental relacionado a la apropiación de espacios públicos: El caso de la ex Fábrica de San Bruno” Trabajo práctico científico QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE Licenciado en Antropología Histórica PRESENTA León Felipe Mendoza Cuevas DIRECTOR Mtra. Blanca Jimena Salcedo Gonzáles Xalapa Enríquez Veracruz 2015 Agradecimientos Dedico este esfuerzo al Barrio de San Bruno que me reveló fragmentos de su historia, a la bandacompañeros y maestros que nos encontramos en el camino de esta aventura de aprendizaje, a mis padres que siempre me han apoyado creyendo en mi, a todos los que me obstaculizaron el camino logrando que me superara y a la señora Berta quien durante esta etapa nos presto la cabaña de Tlalnelhuayocan donde se fraguaron ideas y sentimientos profundos, sin la cual todo esto no hubiera sido posible. 1 Índice Agradecimientos ........................................................................................................................................ 1 Índice ............................................................................................................................................................. 2 Advertencia al lector ................................................................................................................................ 3 Cultura, identidad y estética: debates introductorios .................................................................. 4 La institución de la sociedad ................................................................................................................. 8 La identidad.............................................................................................................................................. 10 El juego de la cultura ............................................................................................................................. 11 Patrimonio e identidad ........................................................................................................................ 15 Patrimonio y espacio............................................................................................................................. 17 El patrimonio y el barrio de San Bruno: consideraciones históricas ................................... 18 Otras ex Fábricas .................................................................................................................................... 34 Algunas Conclusiones ........................................................................................................................... 36 Los medios audiovisuales .................................................................................................................... 38 El documento ........................................................................................................................................... 40 Bibliografía ............................................................................................................................................... 42 2 Advertencia al lector Este breve presentación de ideas constituye la reflexión que fundamenta mi posicionamiento teórico en relación al juego entre las identidades de los sujetos-objetos de estudio en las Ciencias Sociales, vistos desde la perspectiva de la Antropología Histórica, cuya visión de la condición humana se remite a la constitución de las pluralidades culturales, abordadas desde los procesos histórico-sociales, con el fin de considerar las actuales políticas relativas a la cultura y el patrimonio, ya que además de “proporcionar una formación Profesionales sobre el patrimonio intangible (como la memoria colectiva y la vida cotidiana) y sus relaciones con el patrimonio cultural tangible” (Contenido del programa: licenciatura en Antropología Histórica, plan 2010, “descripción”), los objetivos de la licenciatura en Antropología Histórica son: "Fomentar la apreciación sobre los bienes histórico culturales de la vida cotidiana en las comunidades, instituciones, grupos y organizaciones de nuestro estado y país. Desarrollar un oficio a partir de tres habilidades sustantivas: A. El análisis de los entornos sociales y culturales que definen las políticas culturales. B. La formación de competencias comunicativas y de sentido para el trabajo comunitario, a fin de favorecer el cuidado autogestivo del patrimonio cultural de nuestro país. C. El conocimiento y manejo de las técnicas elementales para el trabajo de conservación y difusión de nuestro patrimonio histórico cultural.”(Contenido del programa: licenciatura en Antropología Histórica, plan 2010: objetivos) La Antropología Histórica propone un análisis histórico-social a partir de la cultura, permitiendo una aproximación que incluye tanto una metodología antropológica como lo es la etnografía y el análisis interpretativo de la cultura, como la utilización de recursos históricos, al considerar la dimensión temporal parte fundamental en su análisis. La perspectiva de la carrera permite la participación en el diseño de políticas y proyectos culturales, ya sean desde las instituciones o desde las comunidades, promoviendo la interdisciplinariedad y el dialogo entre saberes. Coincidiendo con los objetivos de la carrera, el producto de este trabajo es un recurso audiovisual que pretende tener una función pedagógica o informativa sobre un espacio determinado, en donde la difusión del patrimonio para su conservación se muestra fundamental, por lo que escoger un espacio en proceso de ser reconocido como patrimonio, en donde distintas significaciones e intereses convergen, no solo es un reto, también es un entusiasmo el saber que se puede ingerir positivamente en los referentes de la memoria colectiva de las comunidades. Invito al lector a realizar una lectura sensible de estos apuntes para que pueda comprender la dimensión histórica y cultural que configura a los diferentes actores sociales que han apropiado material y simbólicamente el espacio de la ex Fábrica de San Bruno. 3 Cultura, identidad y estética: debates introductorios La condición humana responde a un proceso muy particular, debido a las relaciones representativas que construimos sobre nuestro estado animal, estas nos han permitido desarrollar habilidades técnicas, no solo para adaptarnos al medio- ambiente, incluso en las circunstancias más adversas, también nos ha permitido construir mundos imaginarios en los cuales depositamos los motivos necesarios para transformar el medio, adaptándolo a nuestras propias realidades y necesidades, todo esto ha sido objetivado históricamente como parte del proceso civilizatorio. La transformación del medio ambiente basada en la producción y el consumo de bienes prácticos ha sido una relación universal de todo ser vivo, así como los cambios de sí mismo, como consecuencia de la influencia que éstos tienen con los otros seres vivos, dicho proceso evolutivo ha sido gradual y depende de los entornos y los recursos que el medio provee; por lo tanto todo ser vivo tiene que consumir determinados bienes del medio ambiente para satisfacer sus necesidades, visto desde esta perspectiva el consumo de dichos bienes provoca una modificación del ambiente de donde se obtuvieron, esto implicaría que la próxima vez que dicho individuo busque satisfacer sus necesidades, encontrará que la acción de consumir dependerá de la transformación previa que este u otro individuo hallan dispuesto del medio ambiente. La vida, al proyectarse en el tiempo -aun que el tiempo sea una invención humana- también está condicionada por determinados ciclos de existencia, todo organismo emprende un proceso de desarrollo-finito al nacer, crecer, reproducirse y morir, un ciclo metabólico alimenticio y nutritivo, de vigilia y de reposo, etc. y en particular un ciclo de adaptación a los períodos más generales que su ambiente experimenta, ya sean climáticos, geográficos-espaciales, biológicos, históricos, ideológicos, culturales o de otra índole. Estas condiciones permiten que el impulso de la vida siga, posibilitando en los organismos el intercambio necesario para la sobrevivencia mutua, dicha interacción se expresa en el dinamismo universal de la vida. Esta codependencia basada en el intercambio de bienes prácticos, tanto entre la naturaleza y los seres vivos y entre los organismos, se envuelve en los ciclos de existencia vitales, logrando así una suerte de simbiosis, es decir, una forma de cooperación necesaria que ha dado pie a una serie de híbridos y organismos compuestos con ecosistemas específicos, los cuales al estar mimetizados en relación a los ciclos vitales y ambientales, se encuentran en un existir mutuo. La coexistencia de los seres vivos parte de un mismo ciclo general, entendido como el ciclo vital de la existencia, el cual no excluye relaciones de competencia y sucesión, ya que dicho ciclo requiere de las circunstancias: la compleja relación dialéctica entre conflicto-orden. El ser humano como todo ser vivo, responde al mismo principio reproductivo, a este ciclo vital de la existencia, somos un organismo complejo con necesidades e instintos animales, dependemos del proceso vital de la naturaleza, pero la naturaleza de la que dependemos, es a su vez una especie de transnaturaleza, es decir una naturaleza transformada o mejor dicho en proceso de transformación, inacabada pero con un impulso cargado de motivaciones y posibilidades. 4 Para comprender la peculiaridad de la existencia social, habría que partir de la teoría de la reproducción general de Karl Marx, descrita en “El Capital” cómo el proceso natural de reproducción de los sores vivos, el cual cosiste en el consumo interindividual de determinados bienes para la subsistencia, modificando el ambiente y por lo tanto a los demás organismos que coexisten en el mismo, logrando una sujeción de individuos que adopten ciertos comportamientos de sus predecesores, dicho proceso se ve transformado radicalmente con la invención de la sociedad y su propio proceso de reproducción, el proceso de reproducción social el cual surge cuando existe una clasificación de los individuos sociales según su influencia en el resto del grupo, por su intervención tanto productiva como de disfrute en el mismo, con esto Marx se refiere a la división del trabajo y a la organización para la convivencia propias de las relaciones sociales, la construcción de una segunda naturaleza basada en términos económicos. La reproducción social: “implica un proceso constante de metabolismo o intercambio de materias entre la forma de lo humano y la forma de lo meramente natural. La vida humana en la existencia social, consiste en una especie de dialogo que la naturaleza mantiene con una parte de si misma que se automatizado frente a ella” (Echeverría, 2001:47). La objetivación de la naturaleza es decir, la construcción del mundo social y del lenguaje, permite una relativa autonomía sobre ella, logrando que la modificación del medio experimente formas radicales, ya que nuestro proceso de producción y consumo de bienes prácticos se encuentra inscrito dentro del proceso de producción y consumo de significaciones. El ser humano al consumir un objeto, necesariamente tiene que haber hecho un trabajo de producción al significarlo, a su vez al producir un objeto este debe haber sido consumido o interiorizado en su significación. Esto nos permite vislumbrar una cantidad infinita de posibilidades de transformación del medio y de los bienes prácticos, pues un objeto permite transformar otro objeto, al inducir a cierto tipo de interacción entre ellos. La necesidad de vivir en grupo es propia de cierto tipo de seres vivos y en algunos casos se puede observar relaciones organizativas muy complejas, sin embargo estas organizaciones son relativamente estables, varían paulatinamente a comparación de las relaciones humanas cuyo dinamismo se basa en la creatividad. Lo particular de la especie humana radica en la necesidad de construir significaciones las cuales permiten reproducir las formas organizativas de apropiación o realización particulares de las agrupaciones cooperativas, proyectando las habilidades técnicas para transformar el medio y satisfacer dichas necesidades es decir, el cultivo de la identidad a partir de la sociabilidad. El proceso de cultivar una identidad colectiva, acompañado de la creatividad interindividual hace al ser humano dependiente de sus propias creaciones, ya que este no existe sino en función de los demás: “la pluralidad es la condición de la acción humana debido a que todos somos lo mismo es decir, humanos, y por tanto nadie es igual a cualquier otro que haya vivido, viva o vivirá” (Arendt, 1958: 22). Al ser el individuo el agente transformador del organismo social, este adquiere los valores y los objetos prácticos necesarios para continuar los proyectos civilizatorios propios de las sociedades, 5 pero al adquirirlos no lo hace pasivamente, debido a que el proceso de reproducción social está basado en el acto comunicativo, implica también un proceso de transformación que es experimentado como autotransformación o autorealización, al ser cada individuo un sujeto distinto y tener la oportunidad de rechazar o comprometerse con determinado sistema de valores, es decir con determinado modo de existir a partir de una identidad. Partiendo de estas reflexiones, nuestra definición de cultura se formula en el sentido previamente planteado, al ser la especie humana un organismo cuya particularidad es la creatividad y la transformación o adaptación radical del medio y de sí mismo, este necesita de la cultura 1 como una construcción codificadora de la existencia que permite construir una serie de códigos y subcódigos de aprehensión del mundo. Si analizamos la reflexión propuesta por Serge Gruzinski (1999) la cultura puede ser entendida como un concepto elaborado por los científicos sociales que se fundamenta en la creencia de que existe un: “…conjunto complejo, una totalidad coherente, estable, de contornos, capaz de influir en los comportamientos ... este arreglo de prácticas y de creencias posee algún tipo de autonomía, está emparentado con una nebulosa en perpetuo movimiento antes que con un sistema muy definido” (Gruzinski, 1999: 59-60) El entramado de significaciones desarrollado como propuesta de análisis cultural de Cliford Geertz en su texto Interpretación de las Culturas hace referencia de la cultura como un todo conectado, ya que al ser ésta una construcción humana basada en las representaciones, la cultura nace de las mismas relaciones sociales que al ser tejidas en la interacción material y simbólica transforman al ser humano, a la vez que este las construye. Cliford Geertz elabora un concepto semiótico de la cultura, “creyendo con Max Weber que el hombre es un animal inserto en tramas de significación que el mismo ha tejido –considera- que la cultura es una urdimbre (tejido, malla o tela, un entramado) y que el análisis de la cultura ha de ser por lo tanto, no una ciencia experimental en búsqueda de leyes, sino una ciencia interpretativa en búsqueda de significaciones”(Geertz,1973: 20p) Desde esta perspectiva, si queremos indagar en este complejo de significaciones se podría considerar que existen capas en la cultura, es decir distintas dimensiones de significación ante las cuales se organiza nuestra existencia, estas capas en la vida social no se encuentran separadas, están mescladas, pero sirve utilizar dicha metáfora para proceder a una posible interpretación de la cultura, algunas capas son más superficiales mientras que otras guardan sentidos profundas en sus significaciones representadas, cada una de ellas envuelve una encriptación que puede observarse desde un plano general o uno particular según sea el interés y la posición del observador. Con las 1 Cultura como traducción romana del griego “paideia”, revela la relación de su significado con la educación, la crianza y la formación de los ciudadanos de la “polis griega”, a partir de la formación e instrucción de nuevos individuos, basándose en la trasmisión de valores, esto lo podemos observar en el pensamiento de Cicerón ya que a partir de este “cultura” se identificaba con el cultivo de una “humanitas”, algo así como con un sentido de la ética. 6 dimensiones de significación me refiero a los códigos y subcódigos culturales ya que estos responden a dimensiones que existen en distintos planos pero conviven entre sí, intercambiando valores y sentidos, interactuando, transformándose mutuamente pero manteniendo una autonomía el uno del otro por el hecho de contener procesos particulares e irrepetibles. Para poder vislumbrar las distintas dimensiones de existencia en la cultura e interpretarlas, traducirlas o describirlas, Clifford Geertz propone una observación profunda, una etnografía minuciosa, reconociendo la parcialidad de la observación ante lo que podría haber acontecido como hecho social totalizante. Posterior a la observación profunda y su registro, Clifford Geertz propone la descripción densa, un relato en bruto de la experiencia al observar, con el fin de generar información ordenada propicia para la interpretación, situando así al investigador que interpreta a la cultura, bajo determinadas categorías teóricas y determinada experiencia, como un autor, es decir como un traductor, ya que observar con esta intención implica realizar un ejercicio hermenéutico, no tanto para ponerse en los zapatos del otro, sino para comprender el lugar desde donde ese otro emite alguna intención, además de reconocer las condiciones en las que el receptor u observador codifica estos mensajes, así como las herramientas, recursos y medios para cumplir dicha intención, es decir requiere un forzoso conocimiento de la historia. Esta concepción de la cultura nos permite identificar su carácter político2, ya que la reformulación constante del sentido de la vida, parte de las identidades culturales, en las cuales los códigos y subcódigos de identificación hacen posible la intervención interindividual en el devenir de la historia, induciendo a hechos concretos y valorizando la vida social. A eso se refiere Bolívar Echeverría cuando explica como la cultura, se basa en las identidades, tanto individuales como colectivas, es decir en los códigos y subcódigos sociales, de modo que la identidad es a la vez evanescente y a la vez un compromiso, por ser una reconstrucción constante sustentada en la reciprocidad del proceso comunicativo, tal reconstrucción se pone a prueba en el momento autocritico dentro del proceso de reproducción social3. Este momento autocritico de redefinición se da gracias a los universos de posibilidades de transformación que se abren ante los códigos culturales y ante uno mismo, se abre en el momento en que somos conscientes de que pertenecemos a algo mayor que desborda nuestros universos de sentido y buscamos comprenderlo e interpretarlo, a partir de nuestros recursos, partiendo de nuestra propia existencia, la cual depende de la continuidad de ese sentimiento de pertenencia. Desde esta 2 Aristóteles enseñaba que el hombre es un animal político, siguiendo a K. Marx, este se transforma en función de la realización (Verwirklichung) de proyectos. El concepto política proviene de la polis griega y su organización; idealmente la política tiene que ver con una gestión comunitaria del poder social, sin embargo en la práctica la política es una característica humana que generalmente es negada o acaparada por los grupos en el poder. 3 Bolívar Echeverría a partir del análisis del proceso de reproducción social de Marx y el esquema comunicativo de Jakobson explica que ambos procesos se acompañan simultáneamente, ya que “entre el proceso de producción/consumo de objetos prácticos y el proceso de producción/consumo de significaciones hay una identidad esencial”, donde estos objetos prácticos ya significados “tienden a clasificarse en referencia a la agilidad y la precisión trasmisora del sentido comunicativo” (Echeverria, 2001: 71-10.) 7 perspectiva, la cultura funciona como el recurso por medio del cual “un grupo humano determinado, en una circunstancia histórica determinada construye su identidad dialécticamente” (Echeverría,2001: 163-164). Siguiendo a la disertación que hemos abierto en torno al concepto de cultura, a continuación aterrizaremos esta categoría desde el planteamiento de George Yudice, pues consideramos, en esencia, que la cultura es una herramienta creativa para la transformación social, ya que la cultura es utilizada por la sociedad como un “recurso”, es decir como un “medio”, capaz de resolver problemas o una herramienta capaz de transformar el mundo a partir de significaciones. El recurso de la cultura puede ser usado de manera política, tanto como una herramienta de dominación como una de emancipación. Según Yúdice, la circunstancia histórica en la que nos encontramos actualmente a nivel mundial, está basada en la globalización del capitalismo y en la culturalización de dicho sistema económico, “el recurso de la cultura sustenta la perfomatividad en cuanto lógica fundamental de la vida social hoy” (Yúdice, 2002:43). Luego entonces, la cultura objetiva históricamente el proceso de reproducción social, estructurando una relación entre las formas de vida social en interacción con el medio ambiente donde habitan. La cultura y su objetivación en el patrimonio histórico ha posibilitado los mecanismos de adaptación y transformación del ambiente a partir de las formas de consumo de ciertos bienes y su uso social, ahora bien el planteamiento central radica en las formas de apropiación simbólica expresadas en la cultura, las cuales no necesariamente deben partir de un consumo pasivo, impuesto por determinados grupos dominantes, podrían bien ser un recurso estético que posibilite construir un cuestionamiento de la vida social desde un enfoque crítico, creativo y didáctico4. La institución de la sociedad El recurso de la cultura funciona para construir y orientar el sentido social, sin embargo al ser la cultura algo diverso, existe una crisis de sentido al momento de encontrarse ante el conflicto que representan las relaciones sociales y el devenir histórico, por lo tanto la sociedad tiene que inventarse a si misma constantemente para continuar existiendo. Berger y Luckhmann hablan sobre como la crisis de sentido social se expresa sobretodo en los hábitos interindividuales, entendidos estos como esa forma de guiar el sentido de la sociedad y sus individuos, por lo que estos autores proponen que la crisis de sentido social se resuelve a partir de la sociogénesis, la cual a su vez requiere de una psicogénesis, es decir que la sociedad es inventada por cada uno de los individuos, en el momento cuando éstos se están inventando a si mismos, discriminando o eligiendo algún 4 La didáctica es la rama de la Pedagogía que busca los métodos y técnicas para mejorar la enseñanza, diseñando las formas de trasmitir el conocimiento de forma más eficaz a los educandos. La didáctica permite analizar y diseñar los esquemas y planes destinados a plasmar las bases de cada teoría pedagógica en su practica. 8 sentido colectivo por sobre la diversidad de los mismos, constituyendo así una ruptura epistemológica dentro del debate individuo y sociedad: Para Norbert Elias la sociedad y el individuo no son entidades separadas e independientes, aun que son procesos que se experimentan aparentemente por separado, en la realidad uno influye sobre el otro, son interdependientes, ya que el proceso civilizatorio es tanto un fenómeno psicológico como un fenómeno social, es por esto que las estructuras sociales y las individuales guardan una relación inseparable, la diferenciación entre la psicogenesis y la sociogenesis es meramente analítico y enfatiza la relación entre los procesos individuales y los colectivos. “en el contexto de dos tradiciones político filosóficas, de las cuales una considera la “sociedad” como algo extraindividual, y la otra considera al individuo como algo extrasocial. Como es obvio, ambas ideas son ficticias. La sociedad cortesana es un fenómeno que existía fuera de los individuos que la forman; los individuos que la constituyen, ya reyes, ya ayudas de cámara, no existen fuera de la sociedad que integran unos con otros”(Elías, N. 1999: 32). Responder a la crisis de sentido social es responder al problema que representa pensar en planificar, por eso ese problema fundamental del cual derivan todos los demás problemas humanos se resuelve individualmente, y a la vez colectivamente: “en las objetivaciones, el sentido subjetivo de la experiencia, o de la acción, está desligado de la singularidad de la situación original y se nos ofrece, él mismo, como un sentido típico para ser incorporado a las reservas sociales de conocimiento… Así como personas que son diferentes reaccionan de manera similar a desafíos similares, puede llegar a ocurrir que también esperen estas reacciones estándares en los demás o que incluso se obliguen unas a otras a enfrentar dicha situación típica de ésta y de ninguna otra forma” (Berger y Luckhmann,1993: 35-36.). Las instituciones sociales ordenan las potencialidades y regulan los comportamientos intersubjetivos en la medida que son fuente de recursos y normatividades para las comunidades, comenzando por la familia y la aprehensión de los lenguajes, hasta llegar a las instituciones más rígidas como las creadas a partir del Estado, sin embargo todas responden a un proceso mas profundo, el de la institución del sentido social, el cual es otra parte del propio proceso de la reproducción social, es un momento de fijación o concreción, lo que Cornelius Castoriadis llamaría la institución radical del imaginario social. El imaginario social es creación ontológica, es fuente de significaciones, Cornelius Castoriadis asemeja el imaginario social con un abismo simbólico donde los recursos culturales se vuelven cuestionables y los sentidos se invierten, se improvisa y las pasiones, se mezclan con los símbolos. En el imaginario social, las posibilidades de concreción son infinitas y están en constante flujo. El imaginario social por su propia creación colectiva se desborda a sí mismo en las representaciones arquetípicas de la realidad intersubjetiva, a esto Castoriadis le llama el magma de magmas del imaginario social, por su comportamiento nunca igual y su inestabilidad superpuesta. 9 La institución social en tanto que creación ontológica, responde a una articulación de las representaciones sociales que desarrollan el imaginario y se proyectan en la vida social concreta, es decir, el imaginario social del que habla Castoriadis tiene la capacidad de instituir el sentido de la vida, a niveles profundos: El hombre construye imaginarios y los impone a la realidad, crea mundo para vivir en él, ya que el imaginario es producción y consumo a la vez, corresponde al campo de creación de lo social histórico y los individuos son fragmentos andantes del mismo. (Castoriadis,1997: 2-3.) No podríamos hablar de una teoría de la institución, porque los mismos recursos que serían necesarios para formularla formarían parte de la institución misma, comenzando por el código del lenguaje. No podemos abstraernos y mirar por fuera a la institución o por lo menos no podemos hablar de ella, sin partir de ella porque somos parte de la institución misma, somos estructurasestructurantes de lo instituido-instituyente, somos un “fragmento ambulante” de ella: “Lo posible de un pensar de la institución, de una dilucidación de la institución, no existe sino a partir del momento en que, tanto en los hechos como los discursos, la institución está cuestionada” (Castoriadis, 2005, 116-117p.). La identidad Como hemos visto hasta ahora, si la cultura es el recurso del cual surgen los códigos y subcódigos humanos que dan sentido a la existencia a nivel profundo, la institución del imaginario social es el proceso histórico por medio del cual se constituyen dichos códigos y sus singularidades concretas; las identidades. Las identidades representan los subcódigos que son mediados por el proceso comunicativo de reproducción social, estructuras profundas, de larga duración5 arraigadas en la sociedad y, por una parte, nos determinan como sujetos, mientras por otra, abren la libertad de modificación de las estructuras sociales, de validación o de reproche de estos subcódigos, ya que la libertad de elección del signo lingüístico y la posibilidad de combinarlo con otros mensajes virtuales “de la maneras mas variadas, configurando mundos aparte, sin que halla ningún peso material practico que sirva de ancla”, es propia del ser humano (Echeverria,2001:106). En otras palabras la identidad es una puesta en escena del imaginario histórico-social, en donde se pone a prueba la validez de su codificación cultural, actualizándose y recreándose. 5 La larga duración es un concepto propuesto por Fernand Braudel haciendo alusión a las distintas temporalidades de la historia, la larga duración para comprender los fenómenos estructurales de lenta transformación, la mediana duración para comprender los fenómenos coyunturales y la corta duración propia del acontecimiento y articulación de las dos pasadas. Con esta perspectiva se concibe una “historia total” en capas, como las corrientes de un océano que mantienen sus profundas y largas trayectorias y las olas de la superficie que están en constante cambio y chasqueteo. El desentrañamiento de esta “historia total” Braudel lo aborda desde una perspectiva multidisciplinar. 10 La identidad se basa en el principio de reciprocidad permitiendo la conformación de la comunidad, entendida como “una construcción humana, un empeño creador del individuo que se reconoce en el imperativo de la sociedad y en la identidad de la individualidad con el grupo” (Gurrutxaga, 2006:64). De este manera, la identidad es el medio por el cual los sujetos nos relacionamos, es el modo de conocer y nos permite estar en la realidad, conformando dentro del campo de lo socialhistórico de determinada manera, un estar que es en función de los demás. La identidad es el conjunto de representaciones que el sujeto se da para sí mismo y en su relación con los otros, en el auto y el hetero reconocimiento, ya que somos y hacemos lo que pensamos que somos como individuos, pero también somos lo que los demás piensan que somos y como interactúan con nosotros, la idiosincrasia entra en dialogo con la comunidad. La identidad es también el medio que permite una relación comunicativa donde se advierten estas representaciones y se intercambian significaciones en la vida diaria, en otras palabras, como describe Gilberto Giménez la identidad es la distinguibilidad cualitativa por medio de la cual los individuos internalizan en forma idiosincrática e individualizada las representaciones sociales (signos y señales), propias de sus grupos de pertenencia o de referencia. Ahora habría que preguntarse ¿cómo es que estas identidades interactúan?, ¿cómo es que son capaces de integrar las subjetividades interindividuales en proyectos concretos con un margen de aparente libertad dentro de ellas?, ya que las identidades culturales no necesariamente orientan hacia un fin común, existen divergencias dentro de estas heterogeneidades y distintos niveles de pertenencia. El juego de la cultura Kant explica por medio de su “idealismo trascendental”, como la posibilidad de conocer se basa ante todo en la “intuición”, ya que es la “sensibilidad” por medio de la cual captamos la realidad, la que al ser intuida posibilita la elaboración de “conceptos” con los cuales se puede conocer la realidad objetiva. Desde ésta perspectiva la construcción de un código determinado, es decir de una identidad determinada, corresponde al ordenamiento de las intuiciones y de los juicios “a priori” o “a posteriori”, es decir juicios de lo creado y lo creable según su cercanía con la experiencia práctica, este ordenamiento es posible, según Kant gracias tanto a las “magnitudes infinitas” del espacio y del tiempo las cuales serían “intuiciones puras” y especialmente por “la estética”. Para comprender la dimensión estética de la que habla Kant, en cuanto a la forma en que percibimos el mundo, nos damos cuenta que implícita esta una visión en donde el sujeto conoce a un objeto, esto a derivado en una perspectiva utilitarista del conocimiento y de la ciencia, sin embargo esta visión se rompe al reconocer que el objeto también puede ser un sujeto, esto es importante en el proceder de las ciencias sociales ya que la construcción de las categorías con las que conocemos el mundo tiene una función y un origen político, es decir intersubjetivo. 11 El proceso de comunicación que da pie a la conformación de las identidades parte de este principio básico, “la estética”, ésta es entendida como la forma del sentido del gusto humano, es decir como el universo de sensaciones, por medio del cual percibimos el mundo y a nosotros mismos, tomamos decisiones, elegimos y damos un sentido a la vida. Sin embargo, la estética no es entendida aquí como un simple adorno, sino precisamente como un medio capaz de integrar las subjetividades interindividuales en proyectos concretos con un margen de aparente libertad dentro de ellas, es decir, la estética responde a un principio lúdico dentro de la cultura. Leroi-Gourhan desarrolla el concepto de “estilo étnico”, para comprender la identidad arcaica de los procesos civilizatorios que corresponden a la larga duración de la historia, estos procesos se entienden sobre todo a partir de la estética, ya que ésta posibilita la valoración que une la percepción sensorial, propia de la biología y la creación metafórica de la representación social: “La función particularizarte de la estética se inserta en una base de prácticas maquinales, ligadas en su profundidad a la vez con el aparato fisiológico y con el aparato social” (1971:267). En un sentido paleontológico y no solo metafísico el autor analiza en su célebre obra El gesto y la palabra (1971), cómo la representación de “los ritmos y los valores” configuran un “código étnico” de emociones, que propicia la inserción afectiva del individuo a la colectividad. Según Leroi-Gourham, lo que posibilita el desarrollo técnico en los procesos civilizatorios de las sociedades, es decir la reproducción y consolidación de las identidades, se basa en la idea de que toda la vida se ordena en ritmos naturales, desde los fenómenos ambientales y sociales hasta las funciones orgánicas y motrices individuales. Por lo que, la particularidad contemplativa propia del imaginario humano permite la asimilación de estos ritmos, convertidos en valores sociales. Dentro del procesos de reproducción social, recordando su momento autocritico y su momento de institución radical del imaginario social, nos percatamos que la estética, como esa orientación interindividual de concreción, es la articulación que conecta ambos, permitiendo el dialogo entre las identidades y dentro de las mismas, de modo que el carácter lúdico de la cultura funciona de bisagra entre las relaciones dialécticas de lo tradicional y lo moderno, entre lo individual y lo colectivo, ya que afianza algunos vínculos comunitarios y a la vez rompe con otros al cuestionarlos y reorientarlos. Existen dos momentos en que se expresa la identidad, uno es el de reproducción cotidiana o habitual, en donde por medio de la utilización de objetos y gestos se mantienen ciertos códigos arraigados, los cuales son de lenta transformación. Existe otro momento en donde esta identidad se pone en juego, se cuestiona, es un momento excepcional que abre la posibilidad de reinterpretar el código cultural, este momento de cuestionamiento o autocritica no es totalmente libre, pues responde precisamente a los códigos que lo propiciaron. Aun que mesclados en la vida social, tanto el momento habitual como el excepcional en que se expresa la identidad, son simplemente el reconocimiento social especifico de las condiciones espacio-temporales adecuadas para relacionarse y comportarse de cierta manera. 12 A diferencia del momento habitual, la peculiaridad del momento excepcional en que se manifiesta la identidad es la crisis, ya que la capacidad de contemplación y cuestión de los códigos, rompe la inercia cotidiana del devenir y permite la creación de contraritmos, éstos podrían ser denominado mundos alternos o complementarios, donde la continuidad se rompe, liberando la tensión que las normatividades sociales provocaban, creando un caos o un orden alterno, el cual es un momento fuera del tiempo y el espacio habitual. Este reconocimiento social responde a sus propias dinámicas y tiene una función instituyente de lo real y lo fuera de lo real, entre el ser y deber ser. Existen diversas prácticas de ruptura y reconstitución social, por ejemplo el rasgo común de: “la fiesta, el juego y el arte” consiste en la persecución de “una sola experiencia cíclica, la experiencia política fundamental de la anulación y el restablecimiento del sentido del mundo de la vida, de la destrucción y reconstrucción de la “naturalidad” de lo humano” (Echeverría, 2001: 175). La hipótesis de esta reflexión consiste en considerar que el carácter lúdico de la cultura se basa en la puesta en escena de una realidad posible, sustentada en la existencia en ruptura donde se reconocen las irregularidades del devenir como caos de la discontinuidad, experimentándose imaginativamente, instituyendo el sentido de la sociedad a partir de los valores construidos esencialmente por la estética del acto comunicativo. A partir del carácter lúdico de la cultura, se construye una segunda naturaleza, la cual es el fundamento del acto comunicativo propio de la reproducción social, ya que orienta los gustos interindividuales y establece un sentido social. Partiendo del carácter lúdico de la cultura, concebimos que la estética es política, ya que cuando los gustos interindividuales se enfrentan tienen una función normativa en la sociedad, es decir que un sentido social predomina por sobre otro subordinado, es por esto que las identidades al interactuar dentro del mar de significaciones y acuerdos sociales propios del acto comunicativo, intercambian valores estéticos, lo cual corresponde a la necesidad política de la reproducción social. Se puede utilizar el concepto de juego para aludir al momento donde el acto lúdico se hace evidente, por ejemplo, la aparente libertad que el juego envuelve, ya sea en una fiesta, en un juego tradicional, en una fiesta patronal, en un videojuego, en pasar tiempo en la computadora/celular o en un paseo por el centro comercial, consiste en el placer que subyace en este acto, es decir el disfrute que depende de la inclinación por un gusto determinado, construido tal vez socialmente, pero reinterpretado y experimentado subjetivamente, ha sido el carácter lúdico de la cultura a partir de la estética el que permite la aprehensión de los valores sociales bajo esa aparente libertad. Es lo “no serio” o en ocasiones lo inconsciente del juego o del acto lúdico para ser más específicos, lo que permite la institución de los valores sociales, ya que por más que un valor se imponga, si este no es interiorizado no puede ser funcional, por tal razón en el carácter lúdico de la cultura radica la integración intersubjetiva de las identidades. Jugar es interactuar en un espacio extemporáneo, fuera del orden convencional, en lo que Castoriadis llama el “magma de magmas del imaginario social”. 13 Al hacer referencia del carácter lúdico de la cultura como una forma en que las identidades interactúan, se comunican y se instituyen socialmente a partir del gusto y la afinidad, no excluye a los procesos de imposición material y violenta, de los valores o del sentido social, que la interacción social y los procesos civilizatorios implican. La hegemonía de los recursos lúdicos logra una manipulación en los universos de sentido que trata de insertarse en los diversos procesos de reproducción social a partir de una atracción estética pero también, por medio de la misma, expresan una resistencia o permanencia. La hegemonía del carácter lúdico de la cultura, se observa en el campo de lo social-histórico por ejemplo en los procesos de colonización o reterritorialización, me refiero a esos momentos de imposición y desarraigo, como la colonización Europea en África y América, la migración, la inducción de las industrias culturales a modelos estéticos que representan sistemas económicos y sociales anacrónicos, el desalojo o reubicación de comunidades, la explotación de su patrimonio y su territorio, ultrajando los fundamentos de las identidades, dentro de estos ejemplos en todo momento el acto lúdico permite la reproducción de los códigos estéticos singulares a las comunidades (la música, la fiesta, los rituales, los gestos), actuando como articulaciones entre el conocimiento de un código particular y las posibilidades políticas del mismo, muchas veces mezclándose y creando nuevas formas o muchas veces resistiendo ya sea en forma o en significado. Siguiendo con el ejemplo del juego, como metáfora para explicar el carácter lúdico de la cultura, en su forma mas evidente, este no es totalmente libre, ni totalmente normada, sino que guarda una normatividad alterna pues permite que ciertos márgenes de improvisación en su reproducción o en su práctica, contribuyendo así con la creación y resignificación de la imagen del mundo y la institución social. De este modo, la actividad lúdica parece ser una característica del ser humano, como pensó Johan Huizinga en 1938, al explicar cómo el juego constituye un fundamento y un factor de la cultura, gracias a nuestra característica –creativa experimental- como “homo ludens”, somos capaces de expresarnos y comunicarnos por medio de creaciones abstractas y referencias metafóricas que responden a impulsos y deseos complejos. En este sentido, es preciso remarcar que el juego no es algo propio del hombre, en la naturaleza encontramos que otros seres vivos también juegan y esta actividad está ligada al aprendizaje, sobre todo en los mamíferos superiores, no obstante lo que hace particular al “homo ludens” es la capacidad creativa experimentada dentro del juego y la práctica metafórica o poética del mismo. En el juego se estipulan ciertas reglas abstractas, propias de él, pero estas aunque sean impuestas son aceptadas con libertad. El carácter lúdico de la cultura radica en la aparente libertad con la que interactuamos intersubjetivamente, aunque existen formas hegemónicas de producción de significaciones, así como determinaciones tanto sociales como espacio temporales, la integración cultural necesaria para la reproducción social se basa en una convergencia de intereses comunales, 14 en una reciprocidad o negociación de las coincidencias, en una autocrítica y en una lucha de poderes, más no en un acto lineal reproductivo. Patrimonio e identidad El concepto de patrimonio está muy ligado al de memoria y al de identidad, pues los bienes patrimoniales representan el vínculo que las comunidades establecen entre el pasado y el presente, con el fin de identificarse, valorizando su historia a partir de la cultura. Catherin Heau (1998), comprende a la cultura como una serie de pautas de comportamiento, que orientan a los individuos a un estilo de vida característico. La cultura implica un comportamiento declarativo y una selección deliberada, selección consagrada en ciertas representaciones sociales por sobre de otras, las cuales al manifestarse socialmente se hace evidente el valor objetivado en el patrimonio, esto se observa desde el lenguaje, la comida, la indumentaria, el territorio, la arquitectura, las artes, las costumbres, hasta las políticas que regulan dichos patrimonios, los centros de estudio o investigación, las formas de organización particulares o la memoria colectiva. Para Catherin Heau, el patrimonio es aquella selección de formas objetivadas, que han sido interiorizadas o legitimadas como bien útil, en concordancia con Bourdieu, la autora plantea que la selección de formas del patrimonio se configura por medio del habitus, el cual se encuentra inmerso en la vida social y se instituye en la cotidianidad, por medio de este se configuran las estructuras que orientan los sistemas de disposiciones “duraderas y transferibles”, los cuales reproducen las formas sociales. Desde la perspectiva, de Catherin Heau el patrimonio cultural es la selección social que valoriza los símbolos, y dota de sentido a la relación entre el individuo y sus distintos campos de pertenencia. La falsa dicotomía entre el patrimonio tangible y el intangible se rompe al reconocer los procesos de valorización del patrimonio –entre lo instituido y lo instituyente- como objetivación de bienes sociales insertos en procesos históricos determinados. Hay que tomar en cuenta que el patrimonio no es estático, así como las sociedades cambian, según las relaciones que experimenta, el patrimonio también cambia generando nuevos vínculos y valores. C. Heau identifica, en las sociedades modernas, tres momentos que orientan los ejes generales en cuanto al proceso de valorización y reconocimiento del patrimonio, así como la creación de políticas al respecto; 1. A partir del siglo XIX: una etapa de reconocimiento de lo entrañable respecto a lo propio, en donde por medio de la codificación cultural se reconocen también los atributos que identifican a la propia sociedad, buscando los referentes hacia las identidad que conjuntase sociedades antes aisladas. 2. A partir del siglo XX: una etapa de institucionalización de la cultura, a partir de la consolidación del Estado-Nación moderno, este aparece como una figura reguladora del 15 patrimonio y lo utiliza para legitimarse mediáticamente, administrando los bienes publicas, tanto simbólicos como materiales. 3. Una tercera etapa, después de la segunda mitad del siglo XX, está marcada por la globalización del capitalismo, esta etapa reconoce el patrimonio por su valor de cambio, subordinando la cultura, el Estado y el patrimonio a las lógicas del mercado capitalista, por lo tanto se dio una transición de una fase institucional a una mercantil. El concepto de patrimonio además de ser una categoría analítica, es un término jurídico que expresa el reconocimiento institucional de dicho valor social, así como su protección o regulación legal, por medio tanto de instituciones nacionales como de organismos internacionales encargados de preservar el patrimonio. La UNESCO ha sido el creador de una estandarización en cuanto a la preservación de los bienes patrimoniales, mientras que la administración pública de cada país ha generado políticas de preservación al respecto. No obstante a pesar de ser regulado, en ocasiones el valor del patrimonio se desvincula de las comunidades que lo han preservado y significado, ocasionando la devastación o exclusión en torno al mismo, esto es debido en parte a la estandarización de regulaciones y por otra parte por la contraposición de políticas e intereses que se ven inmersos en la preservación del mismo. El patrimonio obtiene su valor a partir de la comunicación y el intercambio de usos y apreciaciones de los bienes útiles, sin embargo, esta comunicación no precisamente es armónica, siempre permanecen implícitas las relaciones de poder y la subordinación de una particularidad sobre otra (de un punto de vista sobre el otro). Si al hablar de sociedad no nos referimos a un todo homogéneo, sino más bien a la convivencia de distintas colectividades que construyen el valor social intersubjetivamente, navegando entre capas de identidades, la polémica la encontramos en el momento de preguntarnos ¿quién dictaminan algo como patrimonio en el sentido formal?, y ¿qué pasa cuando un mismo patrimonio tiene distintos valores, usos o significados para varias comunidades? Catherin Heau opta por buscar una “democracia cultural”, es decir una igualdad de posibilidades, especialmente para los individuos y sus comunidades históricamente marginadas o subalternas, para ser reconocidas como gestores de los procesos de valorización de los bienes patrimoniales. Así mismo, García Canclini se orienta por la tendencia a “democratizar las industrias culturales” a partir de los medios de comunicación, haciendo participes en la creación de contenido a los consumidores, abriendo las posibilidades de contribuir al hecho de la producción industrial de significaciones y por lo mismo de sentidos de la vida (García Canclini, 2006). El uso y valorización del patrimonio regularmente tienen que ver con el tipo de educación con la que las sociedades orientan a sus individuos hacia sistemas de valores y universos de sentido. El carácter lúdico de la cultura guarda gran importancia dentro de la pedagogía, ya que durante el proceso enseñanza aprendizaje la reproducción de los códigos y subcódigos culturales se organizan según los recursos necesarios para lograr los fines buscados transgeneracionalmente, esto sirve para lograr trasmitir el conocimiento práctico y el sentido social de dicho conocimiento, que 16 precisamente por este carácter lúdico, no tiene una sola cara, sino una multiplicidad de versiones que dialogan entre sí. Patrimonio y espacio Respecto a la identificación y valorización del patrimonio, encontramos una gran importancia de la memoria como fundamento de la identidad, ya que nos abre la posibilidad de otorgar un sentido social y un referente común, es por eso que la memoria a diferencia de los recuerdos es una creación colectiva, por lo mismo no tiene una sola versión ni es estable, ésta ha sido construida activamente en función de los intereses colectivos, tampoco es literal ni fehaciente, al ser una selección social, es mas bien alusiva, política y fundamentatíva. Así como la memoria funciona para generar referentes en las identidades, estos referentes son fundamentales para la memoria, como lo señalara Maurice Halbwachs, la memoria colectiva, además de referentes, requiere de marcos sociales, uno de cuyos elementos fundamentales es la territorialidad, es decir el espacio apropiado. En efecto, analógicamente hablando, la inscripción territorial es para la memoria colectiva lo que es el cerebro para la memoria individual. Si uno de los referentes más sólidos de la memoria se deposita en el espacio, nos damos cuenta que este espacio también es una construcción social basada en las relaciones sociales, de modo que el patrimonio cultural basado en los bienes y valores colectivos de una o una serie de comunidades, encuentra su materialización en el espacio y por consecuencia en el territorio como una forma de apropiación del mismo. El valor que las comunidades le dan al espacio donde habitan depende fundamentalmente de la memoria y su participación en la historia, la gente que habita en un barrio o un pueblo se siente parte de el en la medida que reconoce la inserción en su historia. Puede ser que la memoria sea parte de la vida social de una comunidad, pero también el olvido es parte de la memoria y muchas veces los vínculos y referentes de las identidades se rompen o se remplazan sobreponiéndose a los procesos que se han experimentado en la historia de un espacio, perdiendo el patrimonio histórico cultural heredado. Los espacios públicos, al igual que el patrimonio cultural, tienen la característica de representar los valores y los usos comunitarios de las sociedades que encuentran en estos referentes un sentimiento de pertenencia. Estos espacios socialmente valorizados, son construidos a partir de la cultura y su carácter lúdico, permitiendo una apropiación subjetiva por parte de los actores sociales que ratifican dicho significado por medio de su uso, actualizando los códigos culturales de las identidades y sus referentes. En el territorio coexisten una diversidad de identidades a partir de la cultura, distintas dimensiones del territorio que se representan en los espacios y sus usos, inmersos en los procesos históricos, de este modo encontramos que con la globalización del capitalismo se incluye una mundialización de 17 no solo la economía, también de la política, la cultura y la sociedad. Con la globalización existe una conciencia planetaria que muchas veces se ha interpretado, por su acelerada movilidad, como el desdibujamiento de las identidades y los territorios concretos. A pesar de los acelerados cambios que la globalización implica, “los territorios interiores considerados en diferentes escalas (lo local, lo regional, lo nacional, etc.) siguen en plena vigencia, con sus lógicas diferenciadas y específicas, bajo el manto de la globalización, aunque debe reconocerse que se encuentran sobredeterminados por ésta y, consecuentemente, han sido profundamente transformados en la modernidad…los territorios siguen siendo actores económicos y políticos importantes y siguen funcionando como espacios estratégicos, como soportes privilegiados de la actividad simbólica” (Giménez,:26-27). Henri Lefebvre en su libro de 1974 La producción del espacio nos habla de como significar un territorio o una geografía y convertirla en un espacio social requiere de un proceso de apropiación, el sentido de la significación que subjetivamente se pueda compartir en cuanto a su uso o valor, la interiorización de los códigos culturales que le proceso comunicativo implica. El espacio como un bien producido por la sociedad es siempre político, ya que la abstracción del espacio va siempre acompañada de violencia y poder, al excluir o subordinar alguna vía de este (Lefebvre,1974:119129) . De modo que la construcción social del espacio, implica una apropiación del territorio, siendo identificado este como un patrimonio cultural, el cual en ocasiones se encuentra en disputa debido a la multiplicidad de usos y significaciones que coexisten y se representa en dicho territorio. Partiendo de este supuesto quisiera considerar la pertinencia de abordar las cuestiones acerca de la significación territorial, a partir del análisis de los procesos históricos, las representaciones culturales, las dinámicas sociales y las influencias político-económicas de un espacio, vinculando los procesos generales a las formas en que estos procesos se experimentaron a nivel local en un espacio definido. Además del análisis histórico de los procesos de significación de un espacio definido, a partir de la evidencia de los documentos y las representaciones, se muestra necesaria la aproximación etnográfica, en el sentido de conocer las condiciones actuales en donde reposan estas significaciones, en la vigencia o en el olvido de las mismas (cambios y permanencias), así como en el desenlace de dichos procesos. El patrimonio y el barrio de San Bruno: consideraciones históricas Para lograr comprender los procesos de significación que una comunidad experimenta con su patrimonio, hablaremos del Barrio de San Bruno, ubicado actualmente en Xalapa, Veracruz. En este barrio se encuentra una antigua fábrica de hilados y tejidos, la cual funcionó desde mediados del siglo XIX hasta finales del siglo XX. En su momento esta fábrica vino a transformar la vida 18 social del espacio y propició la construcción de una serie de relaciones y procesos que derivaron en lo que es actualmente hoy el barrio de San Bruno. La fábrica fue el referente espacial más evidente de la identidad del barrio que se puede encontrar a partir de su historia, a continuación explicaré por qué. Se considera necesario analizar el proceso histórico dentro del que se encuentra inmersa la Fábrica de San Bruno, es por eso que habremos de partir explicando, cómo la industria textil en México desde la independencia experimentó una trasformación radical en su forma de producción y comercialización, transformación que se ha reflejado en la reorganización social, política y económica del país. La prospera industria textil de la Nueva España -aun que aun no se le puede llamar industria ya que más bien se baso en una serie de talleres artesanales y obrajes6- experimentó su declive después de 1810, como consecuencia de una gran crisis, debido al caos provocado por el conflicto armado de la guerra de Independencia en la cual murieron aproximadamente 600 mil personas, el 10% de la población novohispana. La primera crisis de las unidades productivas textiles fue ocasionada principalmente por el fin del proteccionismo colonial sobre América y la expansión del capitalismo fuera de Europa. Esto provocó una apertura comercial que permitió la importación de textiles provenientes de la primera revolución industrial Europea. Estos textiles eran de mayor calidad y mucho más baratos a diferencia de los que competían internamente, así es como comenzaron a cerrar los talleres textiles de la Nueva España, dejando activa solamente la producción de algunas telas burdas (Domínguez Caña, 1998: 40p.). En 1821, Agustín de Iturbide firmó con Juan O’donojú el Tratado de Córdoba con el que adquiere la soberanía de México proclamándose gobernante del primer Imperio Mexicano, esta sería una ruptura en la diversidad de identidades que existían en el territorio, pues con la creación de México como nación soberana se trataría de homologar esa diversidad a una identidad común, mientras que por otro lado las desigualdades y diferencias sociales se mantenían muy presentes (Domínguez Caña, 1998). El militar criollo Iturbide tenía como objetivo conservar los intereses de las corporaciones eclesiásticas y militares, y continúa con una política comercial librecambista, intensificando la ya entrada crisis de la industria mexicana. 6 Las primeras industrias en la Nueva España se centraban en la extracción y comercialización de recursos sobretodo minerales, lo que genero grandes centros de acumulación de capital, paralelo a estos centros la producción textil encontró distintas formas de organización que satisfacían un mercado sobretodo interno, esto se puede apreciar en la ubicación de los obrajes del siglo XVIII que se ubican en el centro norte y centro sur del territorio. Véase Miño Grijalva, 1983: Espacio económico e Industria textil: los trabajadores de Nueva España 1780-1810. 19 En 1824, fue derrocado el primer Imperio Mexicano y se promulgó la primera Constitución Política Mexicana, Guadalupe Victoria7 ocupa la primera presidencia de la república Mexicana con una política conciliadora entre republicanos y federalistas. Por un lado, el conservador ministro de Relaciones, Lucas Alemán, propone impulsar el proyecto de industrialización moderna del país, montando fábricas de producción automatizadas como las de Inglaterra, mientras que los liberales Yorkinos proponen impulsar la asistencia pública para los empobrecidos y disgustados artesanos urbanos con el fin de ampliar los pequeños talleres, hasta convertirlos en fábricas. En 1829 Guadalupe Victoria decretó la prohibición de la importación de textiles e implementó un plan de apoyo a los maestros artesanos, en retribución al papel que jugaron estos en la independencia (Domínguez Caña, 1998). Al principio de la década de 1830 Pedro Sainz de Baranda funda en Yucatán la primera fábrica Textil en México, sin embargo esta fracasó pronto, por lo que la primera fábrica con la que se fecha el nacimiento de la industria moderna en México es “La Constancia Mexicana” inaugurada en 1835 por el coronel don Esteban de Antuñano quien dos años antes había adquirido en Filadelfia los 3840 husos con los que operaba la fábrica (El Imparcial, enero 11, 1067 en Basurto, 1981: 15). Un antecedente importante lo encontramos en Xalapa con la fabrica de Lucas Martin la que después crecería para modernizarse. Para 1843 en México se contaba con 57 fábricas textiles, con 125 mil husos en actividad y se pagaban 27 mil pesos semanarios en jornaleros (Basurto, 1981: 16), por otra parte el proyecto de industrialización se vio limitado debido a la que la carente infraestructura en las vías de comunicación mantenían aislados estos centros productivos, además de que los artesanos se negaban a proletarizarse como empleados de fábrica. Este cambio en los modos de producción causó una serie de reajustes sociales, pues una fábrica requiere de una empresa social activa, transformando las dinámicas productivas y generando nuevos referentes, nuevas identidades surgen, nuevos pueblos, nuevos barrios. Los inversionistas tenían que identificar las zonas mejor ubicadas para que la operación de la fábrica fuera exitosa, por lo tanto fuese favorecida tanto en los factores ambientales como sociales y de comunicación. A mediados del siglo XIX, los transportes eran tan deficientes que las fábricas más grandes debieron ubicarse cerca de las costas, apostando más a la exportación de productos que al consumo doméstico de los mismos. En el estado de Veracruz las zonas de Orizaba y Xalapa se identifican como óptimas para el desarrollo industrial, en parte por el clima y la abundancia de recursos, pero sobre todo por la ubicación estratégica dentro de las rutas comerciales (Basurto, 1981:18). 7 La independencia Mexicana implico la autonomía económica ante España, propiciada principalmente por los criollos que sentían un mayor vinculo con la Nueva España que con la republica Ibérica, esto implico la construcción de la identidad del Mexicano a partir de una selección de referentes nacionalistas que pudieran imprimir un espíritu propio, sin embargo el proceso de construcción de la identidad Mexicana se impone sobe una diversidad de identidades que difícilmente podrían homogeneizarse o yuxtaponerse, dando una visión privativa de la identidad, orientada a ciertos grupos de elite que tenían el poder económico, religioso y político como para definir una forma ideal de ser mexicano. 20 Durante el siglo XIX se fundan en la región de Orizaba las fábricas de: Río Blanco (1892), San Lorenzo (1882), Cocolapan, Santa Rosa (1898), Cerritos (1882) y Mirafuentes, y en la región de Xalapa las fábricas: La Claudina (1900), Lucas Martin (1810), La Purísima (1882), El Dique (1836), La Fama Industrial (1842), entre otras (Guevara, 1989:7-8). Es en este contexto cuando en 1852 se funda la “Fábrica de hilados y tejidos de San Bruno8”, construida sobre el casco de la haciendo de San Roque, situada en la congregación de “Molino de Pedreguera” conocida también como “la Libertad”, lo que después seria “el ejido de San Roque” y “Andrés Monte”, lo que actualmente es el barrio de “San Bruno”. El hecho de situarse sobre la ya establecida hacienda no es coincidencia, ya que en la búsqueda de las condiciones adecuadas para asentar las industrias, regularmente se montaron sobre espacios de producción anterior, con un mínimo de infraestructura, en este caso el molino de la haciendo garantizaba la energía y el agua provenientes del río Carneros, de hecho la fábrica continuó utilizando esta fuente de energía hidráulica por varios años y es posible que actualmente queden construcciones del siglo XVIII debajo de las visibles estructuras del siglo XIX (Guevara,1989:9). A nivel nacional no fue hasta el porfiriato (1876-1911) que se observa realmente un crecimiento económico, ya que las políticas del régimen de Díaz se sustentaban en mantener las condiciones óptimas para que los inversionistas extranjeros se interesaran en el país, esto lo logró por medio de un gobierno militar duro y fuerte que pacificó relativamente el país a través de la represión y la conciliación entre los intereses capitales, militares y eclesiásticos, además de la explotación natural y social, y en especial al gran desarrollo en las vías de comunicación (Basurto, 1981: 20-21). El 26 de Mayo de 1879 el Congreso de la Unión aprobó el impuesto a las fábricas propuesto por el ministro de Hacienda don Matías Romero. Esta política provocó que los dueños de las fábricas amenazaran con cerrarlas acabando con todos los empleos y los planes de modernización del país, sin embargo como medida los empresarios decidieron desquitarse con los obreros al aumentar las horas de trabajo y reducir el salario. La reacción de los empresarios ante los impuestos porfiristas provocaron fuertes descontentos entre la reciente clase obrera en México, quienes no verían por algunos años ninguna mejoría en sus condiciones de trabajo . 8 El documento producido por el Sindicato Emancipador Revolucionario de la Fábrica de San Bruno en, en la que se presenta la historia en una suerte de datos históricos, bajo la dirección de Rodolfo Guevara G. Secretario general del sindicato en 1989 y editado por el Gobierno del Estado, nos permite conocer la historia de primera mano, aun que con la parcialidad que influencias políticas de la época imprimían, no solo sobre San Bruno, también sobre los sindicatos en general. Aun así este documente se presenta valioso en dichos términos, ya que nos permite situarnos mas cómodamente dentro de la idiosincrasia oficial que maneja el discurso ahí planteado, permitiendo una interpretación mas completa, sobretodo cuando esta información es comparada con otros documentos igualmente tendenciosos pero a la inversa, como es el “Estudio de caso: Los comunistas en San Bruno” de Olivera Dominguez Perez en 1979. 21 Para darnos una idea en el año 1900, en la fábrica de Hilados y Tejidos de San Bruno, trabajaban 72 hombres, 6 mujeres y 6 niños, con un salario diario de 60 centavos hombres y 37 mujeres y niños respectivamente. (Guevara, 1989:9) Las leyes de reforma además de otorgar mayor independencia económica al Estado mexicano, despojaron a las comunidades indígenas de sus tierras, así como la apuesta por la modernización del país consolidada por Díaz, provocaron que muchos de los campesinos migraran a las ciudades en búsqueda de trabajo, una gran parte de este trabajo se ofrecía en la industria. Las industrias más importantes fueron en primer lugar la minería con un extractivismo que se remonta a la Colonia y en segundo lugar las fábricas textiles que también tienen sus antecedentes en la Nueva España. Para “1903-1904 había en el país 244 fábricas textiles” (Basurto, 2010:296) La crisis social que provocó las migraciones masivas de principio del siglo XX, la pobreza y la dependencia del capital extranjero aseguraban una mano de obra abundante y barata para la industria, esto por medio de la política extrema liberal del régimen de Díaz, al no intervenir para nada entre las relaciones laborales que se dieran dentro del país, permitiendo condiciones de explotación extremas. Esta historia que podríamos decir es la historia del capitalismo, aunque de forma muy distinta había ya sido experimentada en Europa, donde a partir de la revolución industrial, tecnológicamente y la revolución francesa políticamente, se observan transformaciones importantes en las formas de organización social, un naciente proletariado y la transformación en los medios productivos. En Europa la desvalorización del trabajo artesanal, la explotación y la desigualdad social causó descontento entre los trabajadores quienes comenzaron a organizarse en defensa de sus derechos, desde las cofradías y hermandades buscaban simplemente un apoyo mutuo entre los trabajadores, posteriormente el ludismo que criticaba a la industrialización, destruyendo las maquinas, pues éstas venían a remplazar al trabajador artesanal. En dicho contexto, en la primera mitad del siglo XIX, en Europa nacen los sindicatos, estos constituidos como asociaciones que buscan defender los intereses de los trabajadores, contaban con una caja de capital común alimentada por cuotas de los trabajadores asociados, proponían contratos colectivos de trabajo y su principal forma de lucha es la huelga, en algunos casos también se buscaba la acción política como con el Cartismo, movimiento social ingles que consistió luchar por la democratización de los derechos laborales, presentándose ante el parlamento, el cual fracaso debido a la represión. Durante el siglo XIX se consolida la figura de Estado Nación Moderno en Europa, con países altamente industrializados y con una organización política fundada en el liberalismo. Respecto al movimiento obrero surge el socialismo de Marx y Engels como fundamento teórico ante las nuevas figuras de poder, generando un movimiento político exclusivamente obrero formando partidos políticos de clase “los partidos socialdemócratas”. En México las organizaciones obreras adoptaron algunas de las experiencias recogidas en los países previamente industrializados e hicieron frente a la explotación laboral por medio de la 22 conformación de sindicatos y cooperativas. Es así como desde 1850 se presenta la huelga en México como forma de presión de los obreros ante la explotación laboral y es a principios del siglo XX durante el régimen de Díaz que se desatan una serie de huelgas por todo el país (Basurto,1981: 94-98). En 1900 en Puebla, por ejemplo, a raíz de esta situación se conforma la “Unión de Mecánicos Mexicanos” con afiliados en varios estados, en 1903 se constituye el Congreso Obrero y Mutualista de la República. En todo el país se observan organizaciones y conflictos de este tipo, sobre todo entre los textileros y los ferrocarrileros, estos últimos después de una huelga en 1905 se unifican como sindicato nacional y un año más tarde organizan la primera huelga nacional gremial (Basurto, 1981:98-101). La represión en México a este tipo de expresiones era lo más común, algunos ejemplos devastadores los encontramos en este último periodo del porfiriato: Cansados por las pésimas condiciones de trabajo, la explotación y humillación por parte de los patrones y de los trabajadores norteamericanos, e inspirados en las ideas del Partido Liberal Mexicano; el 1 de Julio de 1906 entran en huelga 10, 000 obreros de la minera Norteamericana en Cananea, Sonora, estos son reprimidos por las autoridades locales, el ejército norteamericano y 100 hombres armados, más de 10 hombres murieron y otros 5,000 fueron encarcelados. Para 1906 en Orizaba se había creado una “Sociedad de Obreros Libres” a la que se unieron otros estados del país conformando una red de organizaciones obreras, esto desato una serie de huelgas en Puebla, Querétaro, Oaxaca, Jalisco, Veracruz, Distrito Federal y Tlaxcala, un año más tarde en Orizaba se organiza el “Gran Circulo de Obreros Libres” en donde se discuten ideas inspiradas en los principios del programa del Partido Liberal Mexicano de los hermanos Flores Magón, el periódico Revolución Social sirvió como una forma de propaganda subversiva la cual alarmó a los capitalistas que veían en peligro sus intereses, por lo que recurrieron a la ley que prohibía la organización obrera, esto no hizo más que agitar la inconformidad que estallo en la huelga de Enero de 1907. La huelga de Río Blanco es un reflejo de una problemática nacional por lo que el gobierno central busca intervenir, Porfirio Díaz da un laudo arbitral en el que ordena a los obreros regresar a trabajar el día 7, sin cumplir ninguna de las exigencias que estos buscaban. En Río Blanco el día 7 los trabajadores no entran a laborar, comienzan a formar pequeñas células frente a la fábrica generando tensión. Es entonces cuando uno de los dependientes de las tiendas de raya dispara contra un obrero y la multitud entre las que se encontraban hombres, mujeres y niños, enardece saqueando la tienda de raya y luego quemándola. Después de esto la revuelta decide marchar hacia Orizaba, es entonces cuando el general Rosario Martínez envía a una fracción del 12 regimiento y arremeten fuego contra la marcha dejando las calles bañadas en sangre, el resto del día los pequeños grupos de obreros que escaparon y permanecían escondidos fueron perseguidos. De esta masacre resultaron más de 400 muertos y a la mañana siguiente fueron fusilados, entre otros, Rafael Moreno y Manuel Juárez, presidente y secretario, del Gran Circulo de Obreros Libres a otros se les condenó a trabajo forzoso en las lejanas cárceles de Quintana Roo. 23 Como parte de esta ola de movimientos, un año más tarde, después de una reunión en la casa del “compañero” Honorato Jiménez, los trabajadores de la Fábrica de San Bruno, el 24 de Mayo de 1908 fundan la “Unión Fraternal de Obreros”, esta organización sirvió para exigir a los entonces dueños de la fábrica Ricardo Zaldo, Hermanos y Compañía, bajo la administración de don Darío Mijares la reducción de las jornadas de 15 horas a 8 horas, el aumento de salario y la prohibición de los maltratos a los empleados. Estas exigencias fueron rechazadas por la gerencia de la fábrica y en respuesta los obreros entraron en una huelga que duraría seis meses. Negativamente esta huelga no logro más que la desarticulación de dicha organización, ya que infiltrados profesionales provenientes del estado de Pueble e involucrados en otros atentados propiciaron la represión del movimiento por parte de las fuerzas federales, encarcelando a los dirigentes y enviándolos a los reclusorios de Quintana Roo. (Guevara, 1989:10) Situaciones similares se fueron replicando por todo el país, las grandes desigualdades sociales, la explotación y la represión del Estado ante las exigencias sociales estalló en la Revolución Mexicana de 1910. Durante ese periodo en San Bruno se reorganizaron los obreros bajo el nombre de “Sindicato Emancipador Revolucionario de San Bruno” y participaron activamente en la lucha revolucionaria, formando comités agrarios con campesinos de la región y solicitando dotación de tierras. Esta lucha se aprovecharía para lograr algunas conquistas laborales; como la reducción de 15 a 11 horas de trabajo (Guevara, 1989:11-12). El Objetivo del Sindicato era luchar por las reivindicaciones económicas y organizar a los asalariaos de la región, así surgió en 1918: El Sindicato Progresista de la Fábrica El Dique, Lucas Martin, La Probidad conocida después como La Fama Industrial, Ferrocarril Xalapa-Teocelo, Tabaqueros y algunos sindicatos de campesinos (Guevara, 1989:11). En 1919 el sindicato cambia su nombre a “Sindicato de Obreros Libres de la Fábrica de San Bruno” y después de convocar al primer congreso Obrero de la región, se forman “La Federación de Obreros de Jalapa” bajo la dirección de Regino Bonilla, miembro del Sindicato de Obreros Libres de la Fábrica de San Bruno. La Federación de Obreros de Jalapa al adherirse a la CROM (Confederación Regional de Obreros de México) se convertiría en la “Cámara de Trabajo de Xalapa” y después en lo que seria la “Federación de Sindicatos de la Región Xalapa” (Guevara,198911-12). La CROM, Confederación Regional Obrera de México se formó en 1918, bajo el intento de congregar y dirigir a la diversidad de organizaciones sindicales que existían en el país después de la revolución, las cuales recurrían en enfrentamientos y contradicciones, esta organización nacional busca posicionarse en la política a partir del Partido Laborista Mexicano el cual llega a la presidencia en 1920-1924 con Álvaro Obregón y en 1924-1928 con Plutarco Elías Calles. Por otro lado estaba la CSUM la Confederación Sindical Unitaria de México que representaba la primera organización confederal comunista, esta organización se ligaba directamente con el Partido Comunista Mexicano rival del Partido Laborista Mexicano. En San Bruno ambas tendencias estaban presentes, lo que ocasionaba conflictos internos entre los obreros (Reyna, 1988: 68-75 y 151-180 y 241-255). 24 Además de que el sindicato de San Bruno siempre fue un referente de lucha social entre los obreros de Xalapa, las ideas comunistas comenzaron a popularizarse alrededor de los años 1920 y el secretario del sindicato Vicente Castañeda acepta que se den conferencias acerca de la “Revolución Social” formando el “Grupo Cultural” lo que propiciaría una gran cohesión social, acompañada de politización. El comunismo siempre visto al margen de la tercera internacional era acusado de radical y enemigo del Estado, es por eso tal vez que en noviembre de 1920 es cateado el local del sindicato bajo el argumento de insultar personalmente al Gobernador de Veracruz y planear un levantamiento armado en contra del Gobierno (Guevara,1989:13). En 1921, como resultado de la organización y la lucha social, los trámites para obtener la tenencia de la tierra son otorgados y 439 hectáreas de tierra de las ex haciendas Molinos de San Roque y Lucas Martín son entregadas a los campesinos y trabajadores, así mismo se generaron comités agrarios que haciendo valer el artículo 27 constitucional, relacionado al reparto agrario producto de la revolución y el 123 que garantiza los derechos laborales, se respaldó con la lucha sindical y la dotación de la tierra se fue otorgando paulatinamente en las haciendas de Las Animas, Tezonapa, Almolonga y la Concepción; y en las poblaciones de Chiltoyac, Rafael Lucio, Naolinco y Banderilla. Además en 1923 el entonces gobernador del estado, Adalberto Tejeda, les entrega otras 553 hectáreas de tierra para su beneficio (Guevara,1989:13-14), (Domínguez Pérez, 1979: 227-228). Durante la gestión de Obregón como presidente, y particularmente en Veracruz el Coronel Adalberto Tejeda Olivares impulsó el reparto agrario y la organización obrera y campesina, fue entonces cuando en 1923 el sindicato de San Bruno tomó abiertamente el comunismo bolchevique como su línea social y política lo que ocasionó gran polémica dentro del sindicato (Guevara,1989:16-17). La buena relación del sindicato con el Gobierno del Estado, encabezado por el coronel Tejeda, gobernador que era un activo promotor de los ideales revolucionarios, permitía una relativa libertad de organización entre los obreros y los comunistas. A pesar de esta aparente reivindicación de principios ideológicos que compartía el gobierno estatal, en 1923 se vivió en Xalapa, encabezada por el general Damián L. Rodríguez, una campaña de represión contra los militantes comunistas en la que muchos miembros del sindicato de San Bruno fueron reprendidos y enviado al penal de las Islas Marías (Guevara,1989:16). Sin duda uno de los hechos más controversiales y trágicos que se experimentaron en la historia de la fábrica se dieron durante este clima de conflicto, entre los miembros del sindicato de la CROM apoyados por el gobierno oficial y los comunistas acusados de enemigos del gobierno, fue entonces que sucedió el trágico asalto a San Bruno, en la mañana del 28 de Agosto de 1924 cuando “fuerzas reaccionarias enemigos del sindicato” (Cruz Arenas, David Franzoni y Miguel Ángel Alarcón) desataron un caos y una masacre al entrar en la fábrica y robar mucho del material existente, el fin de estos bandidos era el de “segar la vida de los compañeros que se habían distinguido defendiendo 25 siempre el derecho de clase, creyendo que con esta hazaña terminaría el Movimiento Obrero de este lugar” (Guevara,1989:17-18). Eran tiempos difíciles por lo que muchos de los obreros solían estar armados, sin embargo estos mismos habían sido desarmados por la fuerza publica y en consecuencia, indefensos los obreros fueron atacados por los bandidos. Un ex trabajador que comenzó a laborar en la fábrica en los 50`s relata que los trabajadores mas viejos contaban “que algunos vecinos solidarios de la causa del sindicato del barrio de San Bruno, al ver a los bandidos pasar, soltaron un balazo al aire con el fin de advertir a los obreros del ataque. La primera víctima de esta masacre fue Honorio Rodríguez un viejo luchador social, quien al percatarse del ataque buscó salir a defenderse, pero antes de poder salir fue acribillado a balazos dentro de la fábrica” (entrevista con ex trabajador: “el Popo”, 2014). Enfrente del sindicato asesinaron a balazos y puñaladas a Fidencio Ocaña un miembro del Sindicato de Obreros Panaderos de Xalapa quien se disponía a entregar el pan, así mismo fueron muertos otro dos campesinos frente a la represa de agua Carlos Marx (Guevara,1989:17-18). El asalto del 28 de Agosto se convirtió en cacería al tomar prisioneros a José Hernández, secretario del sindicato, Alberto Calderón, Ezequiel Alatriste, Herón Pérez, Manuel Hernández, Isauro Sánchez, Ignacio Viveros, Isidoro Avendaño, Armando Ramírez, todos miembros activos del sindicato, también capturaron a Francisco Moreno, Secretario Tesorero del sindicato de campesinos y a Fidencio Ocaña miembro del Sindicato de Panaderos. A todos ellos los obligaron a cargar la mercancía, pasaron por las casas del área que era llamada “la Bolsa” donde un joven de nombre Herón Pérez salió a ver lo que pasaba, corriendo con la misma suerte que los prisioneros. Una vez descargada la mercancía y luego de propiciarles golpes brutalmente, los prisioneros fueron conducidos a “Plan del Naranjito” donde les hicieron cavar su propia tumba y terminaron con sus vidas, quedando en calidad de desaparecidos por 11 meses hasta que sus cuerpos fueron encontrados (Guevara,1989:17-18). Durante la desaparición de los obreros los sindicatos de Xalapa se organizaron para ejercer presión a las autoridades y manifestar su indignación. Al encontrar los cuerpos de los mártires, se formó una comisión que integra el Sindicato de San Bruno, El Dique, La Fama y el de Panaderos y Zapateros para ir hasta donde se encontraban los cuerpos, los cuales fueron exhumados y trasladarse al sindicato, ahí se les realizaron los honores correspondientes, para después sepultar los restos en el cementerio general de Palo Verde y posteriormente trasladados al Cementerio Antiguo de Xalapa, donde se les reconoce bajo un monumento erguido en su memoria (Guevara,1989:1718). Partiendo de estos hechos históricos, se sostiene que los Mártires del 28 de Agosto son un referente para la identidad del barrio que une a la gente con su historia, es la memoria de un espíritu de lucha que significa las calles y las colonias, ya que los nombres de estas, en memoria a los trabajadores y su lucha, llevan sus nombres, tal es el caso de la colonia Obrero Campesino, la avenida Mártires 28 de Agosto y todas las calles de la colonia Ferrer Guardia. También fue construida una glorieta en 26 honor a los Mártires sobre el Boulevard Adolfo Ruíz Cortines, esquina con Francisco Vásquez con la cual se recuerda a los compañeros obreros. (Guevara, 1989:17-18). En San Bruno cada año se realizaba un acto luctuoso como conmemoración de los mártires del 28 de Agosto, se invitaba a los sindicatos de Xalapa y de la región, venían desde Río Blanco y otros lugares, cada sindicato traía un día antes una corona de flores, en la noche se leía un manifiesto en donde recordaban los acontecimientos y se significaba su lucha. El día 28 los sindicatos marchaban hasta el panteón donde se encontraban los restos fúnebres y acompañados de la banda de guerra, se cantaba el himno a los mártires y se daban discursos recordando a los compañeros. (entrevista con ex trabajador: “Apolonio Flores”, 2014) Además de cambiar el nombre de la calle de “Calzada de San Bruno o Calzada de Pedreguera” a la calle “Mártires 28 de Agosto” y recordar los nombres de los mártires en las demás calles, se fundo una escuela llamada “Escuela Mártires 28 de Agosto” donde recordar la historia de San Bruno era parte de sus actos cívicos, participando de las conmemoraciones a los mártires y enseñando el himno. Todas las significaciones que se le dieron al asesinato de los mártires representan los referentes de identidad que crearon un vinculo entre el barrio y su historia, el recordar fue una forma de participar de la historia, es interesante notar entonces como los actos lúdicos, en el sentido de las conmemoraciones y representaciones encuentran afinidad en los usos sociales y sirven para reproducir las identidades. Los autores del crimen del 28 de Agosto recordados como bandidos desalmados realmente buscaban más que un asalto, lo que buscaban era llenar de miedo a los obreros y desarticular las tendencias disidentes que en la Fábrica de San Bruno proliferaban (en este caso identificadas como comunistas y atacadas bajo las mismas políticas nacionales), ya que “los facinerosos al servicio de las fuerzas reaccionarias enemigas de los sindicatos” (Guevara,1989:17-18) atacaron en un momento en donde la organización social en el barrio y en Xalapa estaba teniendo gran importancia, haciendo valer el articulo 27 y 123 de la constitución se habían generando resultados contundentes, tocando los intereses de los grupos en el poder, es tal vez por eso que las autoridades se segaron ante el delito. Para 1927, las tendencias comunistas predominan en la organización ya que la mayoría de los empleados pertenecen al Partido Comunista Mexicano, en 1929 cuando los trabajadores militan en el Bloque Obrero Campesino filial del PCM y cuando su participación era más activa en la vida política del país, el Gobierno federal plantea la ley del Trabajo en la cual se refiere a los derechos de las industrias y las responsabilidades y obligaciones de los trabajadores, favoreciendo a las empresas y perjudicando las victorias de los trabajadores. La propuesta de la ley del Trabajo agudizó los conflictos entre los Cromistas y los comunistas, provocando el rompimiento con los primeros, por lo que se decide crear la “Federación Sindicalista de la Región Xalapa” a la que se sumaron otros sindicatos de la región, sin embargo antes de que esta federación pudiera crecer, el gobierno de Emilio Portes Gil reprime al PCM y este queda en la 27 clandestinidad. Al buscar la concentración y administración de los poderes nacionales a partir de la institución de la revolución, Portes Gil realiza los planes de Plutarco Elías Calles y funda el primer partido oficial el Partido Nacional Revolucionario PNR (Guevara,1989:18-22). Mientras tanto el sindicato forma la Confederación Sindical Unitaria y se organiza junto con un grupo de jóvenes simpatizantes del PCM “El Socorro Rojo” y con la “Rosa Luxemburgo” la parte femenina de la organización sindical, todos estos simpatizantes del comunismo eran constantemente vigilados y agredidos por las autoridades. Esta situación empeoraría cuando en 1930 Pascual Ortiz Rubio sufrió un atentado en la toma de posesión como Presidente de la Republica, los principales sospechosos de este atentado fueron para el gobierno los grupos comunistas, por lo que se desencadena una represión anticomunista y en todo el país líderes comunistas son encarcelados o desaparecidos. (Guevara,1989:18-22). Durante el año de 1931 las fuerzas federales intervinieron varias veces los asuntos de la fábrica, custodiaron el área con el pretexto de controlar los enfrentamientos entre los trabajadores, sin embargo una lista contenía los nombres de los líderes comunistas que laboraban en la fábrica, había soldados resguardando toda la propiedad, el Sindicato y el campo deportivo. Al tiempo que fueron aprendidos los empleados comunistas, también con lista en mano el administrador de la fábrica (José Rodríguez Fano), llama a los ex empleados Cromistas que habían perdido su trabajo dos años antes y recuperan su empleo, gracias al Contrato Colectivo de Trabajo de 1925-1927 (Guevara,1989:18-22). El mismo año se impone el Código Federal de Trabajo ante el cual el sindicato se opone por medio de la lucha social, marchas y mítines, impulsan la creación del “Frente único de lucha para oponerse al arbitraje obligatorio del gobierno y a la calificación de las huelgas, apoyándose en demandas similares de los ferrocarrileros y empleados públicos” y exigen las prestaciones sociales establecidas supuestamente en la ley. Ya que a pesar de que el “Código Federal de Trabajo” garantizaba ciertas prestaciones a los obreros, los comunistas de opusieron radicalmente, ya que opinaban que este era de carácter fachista (Contreras Cruz, 2008: El Machete 1929-1934: No: 197) La ley del Trabajo fue aprobada y una de las consecuencias fue una ola de desempleos a nivel nacional. En San Bruno esto se resintió ya que la fábrica amenazó con cerrar, pero hubo una huelga de brazos caídos con la que los obreros lograron mantener su fuente de empleo. En el barrio de San Bruno durante esta época, el ejercito entra a las casas de los obreros, siendo intimidados y acosados, los conflictos entre los cromistas, los comunistas y los policías aumentan, hay constantes marchas que terminaban en enfrentamientos armados con muertos y encarcelados. El periódico “el machete” era un periódico de izquierda ligado al PCM que se imprimía desde la clandestinidad, en este se puede encontrar una gran cantidad de notas que hablan de estos hecho violentos (Contreras Cruz, 2008: El Machete 1929-1934: No: 194,200,237,232,227, 246, 247) Entre 1931 y 1932 se realizaron despidos masivos en las textileras de todo el país, lo que se vería reflejado en Xalapa en donde los conflictos aumentaron a tal grado entre los obreros y las 28 autoridades que el sindicato fue desarticulado a punta de fusil por el ejército y es obligado a alinearse al Partido Nacional Revolucionario PNR, (Guevara,1989:22) el partido oficial que después seria el Partido Revolucionario Mexicano (PRM) cuando Lázaro Cárdenas lograra corporativizar México por medio de las instituciones, congregando a la diversidad de organizaciones que existían en el país, como la Confederación Regional de Obreros de México (CROM) que en esta alianza se convertiría en la Confederación de Trabajadores de México (CTM), el partido también integro a la Confederación Nacional Campesina (CNC) y a la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP). El PNR y el PRM sentarían las bases para la formación del partido oficial que ejercería su hegemonía en la política Mexicana durante todo el siglo el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Con la conformación de sindicatos y organizaciones de coordinación nacional unitarias, relativas a los gremios o a los sectores, surge por un lado una fortaleza con la que se logran alcanzar los derechos por tanto tiempo buscados para la clase obrera, beneficios demandados en sus luchas y en las leyes que regulan las condiciones laborales dignas: jornadas de 8 horas, día de descanso, seguro laboral, prestaciones, indemnización o el contrato colectivo de trabajo, son algunas de las mas importantes, por otro lado la explotación y la manipulación todavía se observaba en la practica. En lo general los sindicatos también fueron un actor importante en la política mexicana ya que representaban un apoyo importante en las campañas electorales, los lideres sindicales muchas beses fueron captados por dichos intereses y los sindicatos se alejaron de su función original que era la de proteger los derechos del trabajador ante los privilegios del patrón y fueron penetrados por un clientelismo político que mantenía al margen o condicionaba la preocupación real de los trabajadores. El 7 de Julio de 1932 el periódico La Prensa anuncia “doce comunistas extranjeros expulsados de la republica y 18 relegados a las Islas Marías” mientras tanto el periódico “El Machete” publica el 10 de Julio de ese mismo año los nombres de los detenidos, entre los cuales se encontraban varios Xalapeños (Contreras Cruz, 2008: El Machete 1929-1934: No:131 y La Prensa,7 Julio,1932). Entre los detenidos comunistas estaba José Revueltas el literato y teórico marxista quien guardo un vinculo con Xalapa a partir del movimiento Estridentista; un movimiento artístico/político preocupado por retratar a las culturas populares o culturas de masas, como los obreros y campesinos postrevolucionarios, así como integrar los movimientos de vanguardia artísticointelectual que se desarrollaban a nivel mundial. José Revueltas dentro de esta tendencia menciona a San Bruno en su obra “Los días terrenales de 1949” poniendo especial énfasis en la vida de los obreros y su organización en torno al “viejo y feo edificio de la fábrica” (Campuzano,1932). A pesar de ser obligado a alinearse con la política oficial, en la fábrica de San Bruno la organización obrera seguía teniendo fuerza, inclusive hubo un intento de rearticulación comunista el “Sindicato Evolutivo, Acción Social de Obreros de San Bruno” y aun que este no progresó, varios obreros siguieron participando del comunismo de manera personal. Sin embargo 29 oficialmente el 19 de Mayo de 1934 el Sindicato regresó a formar parte de la CROM cambiando su nombre a “Sindicato Obrero y Similares de San Bruno” (Guevara,1989:23). Otro evento para tomar en cuenta la fricción que se mantuvo entre algunos obreros y las instituciones oficiales sucede el 31 de Julio de 1936, cuando el local de la organización fue saqueado, robando papeles y sobres membretados con un total de 900 piezas y 46 libros con tendencias socialistas, esto debido muy probablemente a que ese mismo año resurgió el Frente único de filiación Comunista (Guevara,1989:26). La corporativización de los sindicatos logró controlar las inconformidades obreras, sin embargo las organizaciones obreras siguieron buscando la democratización laboral, logrando una a una las mejoras en las condiciones laborales, obteniendo beneficios como las prestaciones, la jubilación, el reparto de utilidades, que se pague el día domingo, tener vacaciones, así como la generación de bancos agrarios y cajas populares (Guevara,1989) (entrevista con ex trabajador: Rafael, 2014). Además de la lucha por los derechos laborales, el sindicato se preocupó por el compromiso social que tenía en el barrio en el que habitaban, así el sindicato ayudó a gestionar y construir la escuela mártires 28 de agosto, el IMSS y una variedad de espacios deportivos y culturales, como el centro deportivo San Bruno o varias canchas de futbol y beisbol llaneras. Estos espacios causaron una gran cohesión en el barrio y se volvieron referente de identidad para su comunidad, siempre a partir de la fábrica, también grupos musicales y la famosa banda de guerra eran muy reconocidos, ya que los equipos deportivos y grupos culturales de San Bruno tuvieron presencia a nivel regional e inclusive nacional. (Guevara,1989) La década de los 40 y 50 representó un momento en la historia de México en el que la economía del país parecía por fin entrar en una estabilidad, la industria mexicana y el proteccionismo de estado prometían el bienestar de los mexicanos. En 1952 en San Bruno se cerró la fábrica con el fin de modernizarse y renovarse, en ese momento los obreros quedaron sin trabajo, fue entonces cuando en 1954 se vuelve a abrir la factoría con nueva maquinaria, bajo esa situación el administrador de la fábrica negoció con el secretario del sindicato que les volvería a dar su trabajo con la condición de que el personal fuera escogido por el, fue así como recortaron la mitad del personal que laboraba en la fábrica, la mayoría de estos eran las personas mayores a quienes aun se les hacia trabajar largas jornadas sin distinción. (Guevara,1989:28,39) (entrevista ex trabajador: Apolonio Flórez) En 1979 José López Portillo comienza a poner en cuestión el proteccionismo de estado, ya que el mercado interno que había generado México había provocado una falta de interés en la inversión en tecnología, López Portillo propone ingresar al Acuerdo General de Aranceles y Comercio GATT, y así poder recibir el capital extranjero para desarrollarse tecnológicamente, este es rechazado por los empresarios que advertían el impacto que tendría la competencia mundial. La apertura comercial a la que se aproximaba México prometía resolver la serie de crisis en las que 30 había estado cayendo la economía mexicana, la cual se sostenía delicadamente con un gobierno autoritario administrado por el partido oficial. Fue en 1982 con Miguel de la Madrid cuando el proteccionismo de Estado es abiertamente cuestionado, y se hace ver como un imperativo la inserción al nuevo ritmo de la economía global, la cual buscaba superar las diferencias culturales, ideológicas y geográficas a partir de políticas económicas que regularan el mercado internacional, a partir de las recomendaciones del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Para 1988 a Carlos Salinas de Gortari, como presidente, le toca apostar oficialmente al neoliberalismo como política económica nacional, comienza a vender las empresas del Estado mexicano, firma un Tratado de Libre Comercio con América del Norte abriendo el mercado, reforma la constitución poniendo fin al reparto agrario y promoviendo la capitalización del campo, es decir la venta paulatina y privatización del ejido. Como consecuencia de esta nuevas políticas económicas, desde 1983 que se comienza a fraccionar el ejido también se comienza a fraccionar la vida social del barrio de San Bruno, las nuevas generaciones envueltas en otro contexto se ven absorbidas por la ciudad y la modernización progresiva. Por desgracia muchos de los espacios que fueron propiciados a partir de la fábrica se fueron perdiendo, al ser privatizados o invadidos, actualmente no existen espacios de acceso público en el barrio en donde se ofrezca una mínima infraestructura deportiva o cultural, el desarrollo a devorado los parques, el centro deportivo, las canchas y no ha dejado ninguna alternativa comunitaria al respecto. La creciente competencia mundial, la falta de modernización de la industria Mexicana y los tratados económicos, provocaron la devaluación de la mercancía mexicana, lo que significó el cierre de muchas fábricas y el abandono por parte de los dueños que escapaban de las responsabilidades que la industria había adquirido con el estado y con los trabajadores. Ante esta situación las movilizaciones de los obreros de San Bruno lograron organizar los recursos necesarios para renovar lo necesario y continuar con la fuente de empleo del barrio, esto hasta 1991 año en que cierra la fábrica definitivamente (entrevista con Apolonio: 2014). Al cerrar la fábrica a pesar de recibir algunas indemnizaciones, los obreros se quedaron sin trabajo, por lo que tuvieron que encontrar otras fuentes de ingresos, una alternativa era sacar provecho de los pedazos de tierra con los que habían sido favorecidos con el ejido y posteriormente con la privatización del mismo, sin embargo este provecho no fue el de hacer estas tierra productivas, sino el de venderlas y lotificarlas,“Los espacios deportivos se perdían por intereses propios, por que el sindicato vio sus propios intereses, y el ejido vio otros, dono terrenos para la juventud, se preocupo por el deporte, pero el sindicato hiso todo lo contrario, es decir hacer negocio con eso. Nosotros tenemos papeles en donde el sindicato recibe en donación por parte del ejido terrenos y ellos los venden, cambia el uso de suelo, se llevan su lana y se olvidan del barrio” (Entrevista con Jesús Aparicio Rentería, 2014). 31 Actualmente es una fuente de ingresos común para los propietarios en San Bruno el arrendamiento, sobretodo en el área donde se instaló la unidad de Humanidades de la Universidad Veracruzana, ya que una gran cantidad de alumnos requieren de este servicio. Algunos oficios comunes en el barrio como el de panadero o zapatero aun se alcanzan a observar actualmente, sin embargo no representan un fuerte vinculo con las identidades del barrio como antes lo hacia. Todo esto causó una transformación en la identidad del barrio, por un lado la fábrica cayó en el olvido y por otro la ciudad creció a tal grado que devoro a San Bruno, nuevas personas comenzaron a habitar el barrio y nuevas necesidades e intereses surgieron. Algo que está muy presente en el barrio es el sentimiento de desgracia al recordar cómo se fueron cediendo uno a uno los espacios que gestionó el sindicato en donación del ejido para usos sociales. Los espacios se perdieron ya que después del cierre de la fábrica, estos fueron donados para supuestos usos sociales y terminaron siendo vendidos a intereses particulares, por ejemplo lo que fue la unidad deportiva se convirtió en el mercado de ropa “Primero de Mayo” y lo que pretendía ser una biblioteca publica es ahora Plaza Museo, todo esto sucedió rápidamente bajo una serie de engaños y sobornos transformando la vida del barrio: “a mi me toco limpiar la Unidad Deportiva, yo arranque las milpas que era la parcela de la escuela Mártires 28 de Agosto, éramos chiquillos y ahí hicimos nuestro campo de futbol y luego hicimos un campo de beis, teníamos allá arriba donde se cedió para el ISSTE, ahí estaba el campo deportivo, se hizo un arreglo con las autoridades, en que el ejido cedía al gobierno para que construyera una clínica a cambio de que les construyeran una Unidad Deportiva, estaba por escrito DONADO al ultimo fue vendida, y mejor ahí le paramos de investigar, por que luego caemos y estamos ahí reprochando cosas que ya son pasado ¿no?. Al ya no haber espacios, la unidad de Humanidades era el campo de la 28 de Agosto, donde esta la Federal 2 era el campo de la Normal, donde esta Plaza Museo era otro campo de 20 hectáreas, era el campo de la Obrero Campesino, entonces aparentemente hubo una donación y fe una venta con el Gobierno, a través de que se iba a donar una biblioteca para el pueblo… Lo que no queremos en un Wallmart, intereses ajenos, o que el mismo gobierno se apropie de el -la Fábrica- que no lo deje ya ahora si por herencia” (Entrevista con Jesús Aparicio Rentería, 2014). Después de su cierre la fábrica permanece abandonada por varios años, la propiedad es embargada por el Servicio de Administración Tributaria SAT, el inmueble es deteriorado y saqueado cayendo en el olvido, literalmente desmantelaron por años todo el fierro de las estructuras destruyendo la mayoría a su paso, y este espacio sirvió por un tiempo más bien para esconder a delincuentes y anunciar bailes en la pared. A pesar de su aparente olvido y abandono, lo que alguna vez parecía una fea fábrica ahora recordaba con nostalgia las épocas de un barrio mas cercano, el chacuaco que se asoma llena de una intriga pasajera a todo el que lo ve desde sus actividades habituales ¿qué habrá sido ahí? Y otros aun lo recuerdan como vestigios de una época pasada, ex trabajadores, hijos de ex trabajadores o simplemente gente que se involucró de alguna manera con la fábrica, que la conoció funcionando, que recuerda los partidos de beisbol, los bailes, los homenajes a los mártires, las milpas, la presa, pescar en el río ahora contaminado, actividades cotidianas tan 32 sencillas que daban sentido a esa existencia en ruptura constante como platicar en el lavadero de los chismes o jugar papalote en los potreros. Todas las actividades de carácter lúdico que circundaban alrededor de la Fábrica, es decir la vida social desarrollada mas allá de la actividad meramente productiva o laboral de la Fábrica, son el fundamento de la identidad del barrio de San Bruno, dichos referentes aunque de manera difusa, se encuentran presentes en la memoria colectiva del barrio, en ciertos vínculos y hábitos cotidianos, testimonios objetivados en el patrimonio que resguarda la historia que fundamenta el sentido profundo y en este caso se expresa de manera mas evidente, además de en las costumbres y las familias, en el espacio de la ex Fábrica y en los nombres de los espacios públicos. El espacio donde aun se encuentra el enorme terreno de la fábrica representa un foco de desarrollo económico importante, ya que es un punto donde convergen distintas colonias y existe una creciente actividad comercial, además de que las población de las colonias traseras a San Bruno han crecido tanto que resultan un mercado interesante para los grandes consorcios que están frecuentemente se hacen presentes en estas áreas de crecimiento poblacional. Una parte de la fábrica, a pesar de ciertas inconformidades de los vecinos, fue ya utilizada para abrir una gasolinera y el resto del terreno representa un interés cada vez mayor. Recientemente el espacio de la fábrica se vio amenazado, debido a que circulo la información de que un gran empresario local estaba interesado en el espacio, amenazando con la destrucción y la privatizando del espacio, sepultando la memoria histórica del barrio. Ante esta amenaza un grupo de vecinos indignados se organizaron para hacer evidente que la memoria seguía presente y que utilizar este lugar para un beneficio comercial ajeno no era adecuado, siendo que el barrio a perdido espacios de uso comunitario, demanda un espacio deportivo y cultural que respete la identidad histórica del mismo. La rehabilitación de la ex fábrica ha sido lenta y difícil, ya que se encontraba en condiciones muy deterioradas, sin embargo con la cooperación mutua se a logrado acondicionar algunos espacios para los fines buscados, actualmente se realizan torneos de futbol, clases de box, talleres artísticoculturales, lucha libre y una serie de eventos que encuentran en ese espacio una forma de articulación social sobretodo a partir de los medios lúdicos, además de que se han generado una serie de vínculos sociales que encaminan al rescate del espacio y de la memoria del barrio. Por el hecho de ser un espacio en disputa, los conflictos no son ajenos, la fragmentación social que actualmente experimenta el barrio hace muy compleja una verdadera cooperación general, ya que existen distintos grupos que en la misma búsqueda encuentran métodos o intereses divergentes, fraccionando la administración del espacio. A pesar de todas las contradicciones que se puedan encontrar en este espacio emergente, se está manifestando una organización social que tiene fines muy específicos, y son esencialmente atender la ausencia de servicios culturales, deportivos y recreativos, así como reforzar la identidad del barrio por medio de la recuperación de su memoria histórica. 33 Las actividades culturales y deportivas caracterizaron al barrio durante la época en que la fábrica aun representaba un referente activo en la identidad del barrio, los equipos de futbol y beisbol que organizaron los obreros se articulaban con equipos de obreros de otras fábricas y con distintos sindicatos, destacando por su destreza y dedicación, la banda de guerra, los grupos musicales, los bailes y las ferias eran practicas constantes que giraban en torno a los espacios de la fábrica, por lo que nos damos cuenta que mas allá de la materialidad de la fábrica y las relaciones productivas que determinaba en el barrio, lo que generaba una verdadera identidad social eran las significaciones que sobre este territorio se construyeron. Es debido a sus antecedentes aun vivos en la cultura del barrio, manifestado sobretodo en esos momentos de disfrute o de excepcionalidad en la vida cotidiana, que la apropiación del espacio a sido efectiva, ya que a pesar del deterioro y el olvido histórico de la fábrica, persisten los referentes lúdicos que se mantienen en las relaciones de la gente del barrio, expresados en la cultura y el deporte, además de los vínculos familiares que mantienen parte de la memoria viva. A pesar de la iniciativa y el interés de algunos vecinos del barrio y de gente interesados en el rescate del espacio de la fábrica, aun es incierto el destino que tendrá y el medio que se utilizara para intervenirla, ya que por un lado se encuentra el interés económico del espacio por su ubicación, por otro se encuentra la inquietud del barrio para resolver sus necesidades de disfrute como espacio deportivo y cultural y por el otro el espacio envuelve un interés meramente histórico como patrimonio edificado de un periodo histórico determinado. Otras ex Fábricas Observando algunos ejemplos respecto a lo que a pasado en otras ex fábricas en México, encontramos que la mayoría de ellas han sido destruidas o desmanteladas y vendidas, dado el hecho que estas eran propiedad privada de los dueños de las empresas o bien sufrieron la misma suerte que la fábrica de San Bruno, al ser abandonadas por los dueños y embargadas por el SAT. El destino de la mayoría de estos grandes espacios a sido su destrucción total, convirtiéndose en plazas comerciales o conjuntos habitacionales, sin embargo en algunas ocasiones estas estructuras fueron reutilizadas, esto se ha hecho de distintos modos, en la mayoría de las ocasiones fue fundamental la convergencia entre los distintos intereses que los espacios envuelven. En algunos casos los espacios de las antiguas fábricas fueron convertidas en centros culturales o de uso publico, como es el caso de La Magdalena Contreras en el Distrito Federal. En Xalapa el edificio que alberga la escuela de Artes de la Universidad Veracruzana, así como el paseo de los lagos, corresponden a lo que fue la fábrica de El Dique, el lago que ahora es utilizado como espacio para la recreación social, es en realidad la presa que alimentaba la fábrica, siendo un claro ejemplo de la adaptación y reutilización de la antigua infraestructura industrial (Estrada,2003: 52). 34 Matepec y la Trinidad ubicadas en la región Tlaxcala-Puebla, son dos ex fábricas que conservan rasgos de su fisionomía original, en su fachada y sus salones. En estas ex-fábricas se ha buscado rescatar la memoria textil del espacio por medio de la construcción de salas donde se explica parte de su historia y se exhibe el proceso productivo de los textiles (Estrada,2003: 53). En la ciudad de México el parque ecológico de Loreto y Peña Pobre es un lugar de esparcimiento, en donde desde 1988 un esfuerzo conjunto propuso rescatar el área que ahora ocupa el parque y restaurar las viviendas de los trabajadores, con el fin de rescatar la historia. En las instalaciones de la antigua fábrica de papel Loreto y Peña Pobre se construyo una plaza comercial, la cual conservo, en su nuevo uso, las características arquitectónicas del estilo original, manteniendo algunas estructuras originales, como en el caso del museo Soumaya en donde se exhibe arte de la alta cultura (Estrada,2003: 54). En San Miguel de Allende Guanajuato esta el centro de arte y diseño “Fábrica La Aurora”, una fábrica que funciono desde principios del siglo XX y cerro, al igual que San Bruno, en 1991 dado los procesos económicos que afectaban al país. La ex fábrica es ahora un gran centro de galerías de arte, que funciona como plataforma para la difusión de artistas locales e internacional, aun que sus actividades son sobretodo comerciales y culturales, se mantiene un sentido histórico al preservar los salones, las fachadas, los pasillos y algunas de las maquinas que recuerdan la época en que funcionaba la fábrica. A pesar de su importante influencia en la vida social de San Miguel, no se recuerda tanto la influencia que la fábrica tubo en el pueblo, sus trabajadores y su cultura, mas bien se recuerda sus fechas, sus dueños y sus producciones (fabricalaaurora.com/centro-de-arte-ydeseno.html). En Monterrey parque Fundidora es una antigua fábrica en donde la reutilización se a dado de una manera diversa, en sus conservadas instalaciones se encuentran, el Centro Internacional de Negocios en donde el sector industrial de Monterrey aun efectúa sus convenciones, el Archivo Histórico Fundidora que resguarda todos los documentos relativos a la fábrica y también Plaza Sésamo el conocido espacio/programa recreativo para niños. En esta ex fabrica se han manifestado inconformidades respecto al tipo de historia que se quiere recordar, en especial con los espacios y la vida de los trabajadores, en este caso por ejemplo salas que fueron bautizadas con nombres como Coca-Cola (Estrada, 2003: 59-60). En México esporádicamente se organizan foros, sobretodo al norte del país, donde se discuten específicamente temas relacionados al patrimonio industrial, también existen algunos proyectos como los del Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial TICCIH creado en 1978 como un organismo cuyo objetivo es “promover la cooperación internacional en el campo de la preservación, conservación, localización, investigación, documentación, arqueología industrial y revalorización del patrimonio industrial, así como a fomentar el conocimiento y la educación en estas materias” (www.ticcihmexico.org/Qsomos.html:2013). 35 En México se comenzó a trabajar con el TICCIH desde 2006, dicha organización tiene el fin de “realizar proyectos de protección, reutilización y difusión del patrimonio industrial mexicano. Difundir la riqueza del patrimonio industrial mexicano, en el país y el extranjero, mediante conferencias, videos, publicaciones y exposiciones itinerantes y la gestión, organización y administración de recursos económicos y profesionales entre particulares, asociaciones e instituciones para tal fin” (www.ticcihmexico.org/Qsomos.html:2013). Algunas Conclusiones Como reflexión final, después de haber explorado distintos aspectos del proceso de reproducción social donde se incluye el patrimonio, el acto comunicativo, la instrucción de la sociedad, la construcción de la identidad a partir de la cultura y el carácter lúdico de la cultura, enfocados en el análisis histórico y etnográfico de un espacio determinado, además de una serie de ejemplos equiparables, me parece importante rescatar la historia de la fábrica de San Bruno y proporcionarla a la comunidad que está reutilizando el lugar, con el fin de propiciar que la apropiación simbólica del espacio, la cual está sucediendo a partir de sus usos cotidianos, se de también a partir del reconocimiento del patrimonio histórico, el cual aun vive entre la comunidad. El análisis de un periodo lo suficientemente largo como para observar los cambios y las permanencias en un espacio, es crucial para comprender los procesos de significación que sobre este se han construido, a partir de sus usos o sus no usos, y su vínculo con procesos mas generales, como la modernidad en México, el desarrollo industrial, las revoluciones sociales o la mercantilización del patrimonio. Esto nos permite comprender la historia de la Fábrica desde una perspectiva social, dado que buscamos trasmitir cómo es que la vida de los actores sociales se experimentó y se organizó a través del tiempo en un espacio determinado, y desde una perspectiva cultural cómo el espacio fue significado a partir de las relaciones y los códigos que se tejieron sobre este, logrando distintos tipos de apropiación territorial, distintos campos de pertenencia de las identidades que se encontraron en periodos de disputa y periodos de aparente estabilidad creando así nuevos códigos. Generalmente la historia que predomina sobre la memoria y se impone en los espacios, es una historia hegemónica, la historia de los acontecimientos importantes o de los personajes importantes, dejando de lado muchas veces los aspectos de la diversidad de grupos y actores de la historia. De modo que la historia que se busca rescatar aquí, aun que se mantiene ligada a los procesos generales de la historia hegemónica, estos se tratan de interpretar de una manera local a partir de los grupos subalternos que en este caso fueron los trabajadores de la fábrica y no los dueños, los gobernantes o los lideres sindicales. Las posibilidades de significación se dan según la posición histórico-social y los recursos culturales disponibles para los individuos, así como de la capacidad de generar conexiones con las distintas colectividades. Para este análisis partimos de esos grandes procesos que de alguna manera se han 36 impuesto por sobre la diversidad de los mismos, logrando su hegemonía, en este caso la modernidad capitalista y sus distintas versiones y etapas. Olvidar la historia del desarrollo industrial en México es poner en el olvido parte de la vida que constituye nuestra identidad como pueblos o como barrios, un pasado necesario de recordar ya que responde a un proceso aun vigente que es el del capitalismo en sus nuevas versiones, para que este modelo se imponga efectivamente es necesario el olvido y el desarraigo de parte de su pasado, el individualismo y la simplificación de la historia. La modernidad capitalista a tenido distintas etapas, Zygmunt Bauman hace una diferencia al reconocer una primera etapa de la modernidad, la modernidad solida, una modernidad industrial, estable y repetitiva, que modifica los modos de producción, tanto material como de significaciones en función de la capacidad técnica en el proceso de reproducción. Si la modernidad solida estaba marcada por la aceleración de una serie de grandes cambios, una segunda etapa seria la modernidad liquida, caracterizada por su flexibilidad y transitoriedad, en donde el desarraigo se muestra como una característica fundamental, esta es también la etapa de la mercantilización del patrimonio y la globalización del capitalismo. Con el desarrollo de la modernidad, se a formado un vacío de sentido, un desarraigo social basado en el individualismo y la acumulación de capital, ya que estas actitudes se han insertado como valores que valorizan el valor social. La estética dominada por las industrias culturales y los medios de comunicación, al servicio del mercado, han logrado generar sociedades de híperconsumo, en donde la realización personal se basa en la adquisición de bienes sobretodo simbólicos (Lipovetsky, 1986). Revisando los fundamentos de la teoría critica, el concepto de “industrias culturales” surgió en el sentido de comprender “la técnica de la industria –aplicada a la cultura, la cual- ha llevado sólo a la estandarización y producción en serie y ha sacrificado aquello por lo cual la lógica de la obra se diferenciaba de la lógica del sistema social … la participación en ella de millones de personas impondría el uso de técnicas de reproducción que, a su vez, harían inevitable que, en innumerables lugares, las mismas necesidades sean satisfechas con bienes estándares” (Horkheimer, Max y Theodor W. Adorno,1969: 166p). Aunque las industrias culturales imponen una serie de valores y modas, hay que reconocer que el consumidor no es un ser pasivo, lo que el observador cultural fábrica es una poietica, es decir una producción (De Certeau: 1996:XLII-XLIV). Es esta recepción creativa la que ha permitido las singularidades y las reinterpretaciones. Con esto me refiero a que los mensajes difundidos por los medios de comunicación expresan una lógica de poder, ya que tienen alcances que trascienden su comunidad y se impone por sobre otras comunidades irrumpiendo en sus códigos o forzando encuentros, mientras que los receptores de estos mensajes los reinterpretan activamente. 37 La interpretación de las significaciones y el acceso a la producción de las mismas por distintos medios, permite generar una critica a las determinaciones de la industria cultural, ya que la recepción activa de los mensajes hegemónicos permite la resignificación y reutilización de los mismos medios, perfilando también un recurso eficaz para generar la presencia política, dentro del proceso de reproducción social, es decir el dialogo entre las singularidades y la pluralidad. El desarrollo tecnológico propio de la modernidad también ha logrado proporcionar una serie de medios eficaces para trasmitir mensajes y conocimiento, estos medios han logrado generar concocciones antes impensables y participar de la creación de significaciones que tengan un alcance lo suficientemente amplio como para hacer frente a las industrias culturales, sin por ello necesariamente lograr imponerse ante las mismas, pero si darles un uso social, es el caso de Facebook o la popularización de los aparatos de registro audiovisual. Los medios audiovisuales Los medios audiovisuales son un medio muy eficaz para trasmitir experiencias, ya que proporcionan una visión integral a los sentidos, tienen un alcance sumamente extensivo y accesible, a la vez que tienen un impacto profundo en el espectador, precisamente por su carácter lúdico, es por eso que la industria cultural a preferido este recurso para imponerse al mundo, pero también este recurso a sido muy útil para generar conexiones y conocer mundos subversivos, interpretaciones y realidades alternas. Aun que un audiovisual aparentemente no permite una interacción inmediata con el espectador, es la interpretación y la apropiación de esa serie de mensajes y experiencias, la que permite ese vínculo interactivo. El cine documental es una herramienta pedagógica muy completa, ya que aunque no sea una forma literal de registrar y trasmitir la realidad, es una forma siempre interpretativa de trasmitir algún conocimiento de una forma lúdica y accesible. Algunos investigadores que han tratado de explorar las distintas formas del cine documental coinciden en la compleja fluidez de la técnica, como Patricio Guzmán al presentar las distintas formas de realizar un “Guion para cine documental” habla de cómo este trabajo requiere de un cierto dialogo entre lo esperado, lo deseado y lo contingente, es decir lo que ocurre, ya que lo fundamental de una película documental es presentar un argumento por medio de la narración de una historia, utilizar los recursos audiovisuales para trasmitir impresiones, reflexiones, comentarios, notas, sentimientos o experiencias en relación a un tema. “En el terreno del documental no se hacen narraciones literarias, sino relatos o descripciones, generalmente más apegados a la crónica, el reportaje y el ensayo, que a la novela o al cuento … Dicha descripción deberá basarse en lo que el espectador verá y escuchará” (Mendoza,2010,192193) 38 A diferencia de las películas de ficción, los documentales tienen un margen de imprevisibilidad en su realización, pueden tomas distintos caminos y deben mantenerse siempre abiertos debido a que “en el cine documental, como en otras artes, lo humano se desplaza del territorio de la realidad vivida al de la estética, puesto que presenta al espectador otra realidad, distinta a la vivida” (Mendoza,2010,96). Un documental es una búsqueda, por lo que se presenta indispensable la planificación, es un proceso de exploración ante el cual se tiene que estar preparado, es por eso que habrá que trazar las rutas adecuadas para organizar los recursos disponibles en la narración. Un documental es un proceso de selección que resulta de una investigación previa, es la puesta a prueba de un guion que corresponde a una realidad ideal, ante la vida, que responde a una realidad compleja, un buen documental se logra cuando existe un equilibrio entre lo previsto y lo nuevo. El cine documental es expresión artística, mayoritariamente inscrita en los valores del realismo, que hace la representación de las cosas no un medio, sino un fin para conocer la verdad (Mendoza,2010,90). Para el cineasta Pier Paolo Pasolini “el cine es comunicación” (Pasolini,1972,9), o mas específicamente la técnica audiovisual, “es el medio por el cual se expresa la estrecha relación entre las subjetividades y la objetividad extrema” (Pasolini,1972,16), por medio del uso de los códigos sociales, que expuestos en determinado orden alimentan los sentimientos de quien los contempla. Hay todo un mundo en el hombre, que se expresa preponderantemente a través de imágenes significantes, Pasolini propone el término im-signos para hablar de las imágenes significadas en secuencias expuestas, “se trata del mundo de la memoria y de los sueños, ya que todo esfuerzo reconstructor de la memoria, es una "sucesión de im-signos", una secuencia cinematográfica”(Pasolini,1972,10). Recordemos que el cine desde su nacimiento con los hermanos Lumiere se desarrolla tanto como lenguaje como negocio y que las primeras imágenes trasmitidas por el cinematógrafo no fueron ficciones sino escenas de la realidad abstraídas de sus espacios, recortes de la vida cotidiana que sorprendían al espectador al ser observadas desde una óptica ajena a la habitual, es tal vez por eso el éxito inmediato de la locomotora llegando a la estación. En las ciencias sociales las técnicas audiovisuales han ampliado no solo las herramientas de análisis e investigación, sino también los horizontes de reflexión en cuanto a la comunicación entre las culturas y los medios para interactuar entre ellos. En la Antropología por ejemplo el registro etnográfico cobró un detalle mas especifico con la fotografía, el registro de audio y el videograbador, cambiando la forma de concebir al otro, sin embargo siempre se a cuestionado la fidelidad de este tipo de evidencia, por mas que pueda trasmitir figuras y sonidos, experiencias y mensajes complejos, este recurso se ve limitado a los códigos y arquetipos que maneja y a los que se somete su consumo. Morphy menciona como la antropología a utilizado el cine tanto en su método como en su teoría, como parte de la etnografía documentando eventos y también como forma de análisis a los 39 productos ya realizados, películas en las que se envuelven interpretaciones y representaciones de lo otro. “In recent years film has entered anthropology both as method and as theory. As method, the focus has been on the use of film as part of the ethnographic process, as a means of recording data, of "documenting" events. The theoretical emphasis has been on the analysis of finished film: on film as a medium for presenting interpretations and representations of "other cultures" (Morphy,1994: 118). En la Antropología se han planteado distintas técnicas y funciones en relación a los medios audiovisuales, Grau Robello “menciona que desde la antropología visual podemos recurrir a los medios audiovisuales al menos con dos propósitos distintos: a) generar un producto audiovisual como objetivo vertebral de la investigación, o b) aprovechar los textos audiovisuales preexistentes en cuanto documentos potenciales para la investigación”(Robello,2011,6). El documento Con el afán de generar un documento didáctico de uso lúdico, habrá que tomar en cuenta a que nos referimos con documento mas allá del cine documental, así apreciaremos mejor la pertinencia de dicho producto. Para las ciencias sociales el concepto de documento es algo polémico, entre lo valido y lo invalido, ya que bien el documento puede ser un registro de acontecimientos o procesos de la acción humana que sirve como un soporte que sostiene alguna explicación o hecho en particular, refiriéndose a la acción social, sin embargo la legitimidad del mismo es susceptible de interpretación, en el momento que el documento quiere ser utilizado como un referente para comprobar algo, es decir con pretensiones de verdad. Mucho tiempo los únicos documento validos para las ciencias sociales fundadas en el racionalismo, se limitaban bien a hechos contemporáneos concretos y cuantificables o a los documentos escritos que de estos hechos derivaban, es decir textuales y explícitos, dejando de lado la diversidad de huellas que la vida humana deja a su paso, la arqueología y el análisis de la cultura material dieron una alternativa al análisis de la evidencia como documento, sin embargo la Historia oficial seguía pretendiendo predominar por sobre la legitimidad de la evidencia, limitándose a lo evidente o textual, sin por ello dejar de interpretar dichos documentos. En la historia, la escuela de los Annales fundada por March Bloch entre otros, trata de formular un nuevo concepto de historia, dejando de lado el hecho histórico y planteando la historia como un problema, dado que según esta propuesta los hechos históricos pueden cambiar al contrastarlos con otro tipo de documentos. La escuela de los Annales critica el documento escrito como única fuente de la historia, abriendo este campo de la ciencia a un dialogo con otras formas de conocimiento, ya que se considera que toda actividad de la vida humana es susceptible de convertirse en una fuente 40 historiográfica. Cabe mencionar que la escuela de los Annales es uno de los fundamentos teóricos de la carrera de Antropología Histórica. El disponer de un recurso informativo como es un documental, en vinculación con la comunidad a la que corresponde, es un mecanismo sumamente efectivo para despertar la memoria en un espacio que busca ser entrañado y se mantiene oculto bajo la sombra del tiempo. Es por eso que he decidido generar un material didáctico, con fines pedagógicos, pero con una orientación social, buscando tener un impacto real sobre el rescate de la memoria del barrio de San Bruno, bajo la línea de la educación patrimonial orientada a la “democracia cultural”. Sin embargo parte fundamental de dicho documento es este escrito que lo fundamenta teóricamente y lo sostiene en la investigación. 41 Bibliografía Aguirre Rojas, Carlos Antonio, 2002: La escuela de los annales. Ayer, hoy, mañana. Villahermosa, Tabasco, México. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, 2 edición. André, Leroi-Gorhan, 1971: El Gesto y la palabra. Venezuela: Universidad Central de Venezuela. Ardevol, Elisa, 1995: “Tendencias teóricas y metodológicas en el cine etnográfico”, en: Ardevol y Luis Perez Tolon Imagen y Cultura. Perspectiva del Cine Etnográfico. Diputación Provincial de Granada, Granada. pp.11–29 Arendt, Hannah, 1958, 2003: La condición humana. Barcelona: editorial Paidós. Baeza, Manuel 2003. La memoria colectiva. Aproximación sociológica a la construcción de la memoria social pretérita. Concepción, Chile: Editorial Escaparate Banks, Marcus y Howard Morphy (eds.), 1997: Rethinking Visual Anthropology. New Haven: Yale University Press: 306 pp. Basurto, Jorge, 1981 : El proletariado industrial en México 1850-1930. México DF. UNAM. Basurto, Jorge, 2010: La crisis económica en la Revolución Mexicana y sus repercusiones sociales. México, D.F. : UNAM. Bauman, Zygmunt, 2000, 2004:La modernidad liquida. México D.F.: Fondo de Cultura Economica. Berger, Peter L. y Thomas Luckhmann, 1993: “hábitos de sentido y crisis de sentido” en Modernidad pluralismo y crisis de sentido. Barcelona: Editorial Paidós. Braudel, Fernand,1968: “La larga duración” en Historia y Ciencias Sociales. México: Editorial Siglo XXI. Breu, Ramon y Alba Ambròs, 2007: Cine y Educación. Barcelona: editorial Graó. Breu, Ramon y Alba Ambròs, 2011: “Uso didáctico del documental” en Ramon Breu: El documental como estrategia educativa De Flaherty a Michael Moore, diez propuestas de actividades. Barcelona: Paidós. Campuzano, Javier Mc Gregor 1932: -Comunistas en las islas Marías, Julio Diciembre, Informe del Agente N.2 .México D.F.: Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa. Canclini, Néstor Gracia y Ernesto Piedras Feria, 2006, 2008: Las industrias culturales y el desarrollo de México. México D.F.: Siglo XXI, flacso Mex. Castoriadis, Cornelius, 2005, 2006: Figuras de lo pensable. Argentina: Fondo de Cultura Económica Argentina: 302p. De Certeau, Michel, 1980, 1996: La invención de lo cotidiano I: artes de hacer. México D.F.: Universidad Iberoamericana. Domínguez Cañas, Manuel de Jesús,1998: “La crisis industrial textil de inicios del siglo XIX” en El nacimiento de la industria moderna en México 1790-1845.Mexico D.F.: UNAM: tesis de maestría. Domínguez Pérez, Olivia, 1979: “Un estudio de caso: los comunistas en San Bruno” en Anuario II. Xalapa Ver.: Centro de Investigaciones Históricas de la Universidad Veracruzana: pp. 224-252 Echeverría, Bolívar, 2001: “La dimensión cultural de la vida social”, “Producir y significar”, “La identidad, lo político y la cultura”, “El juego la fiesta y el arte”, en Bolívar Echeverría: Definición de la Cultura. México D.F.: editorial Itaca/UNAM Erika Yesica Galán Amaro, 2010: Estrategias y redes de los empresarios textiles de la Compañía Industrial de Orizaba 1889-1930. Xalapa Ver.: UV, Instituto de investigaciones Histórico-Sociales; tesis de doctorado. 42 Estrada, Urroz Rosalina,2003: Espacio fabril, máquinas y trabajadores : la preservación del patrimonio industrial. Puebla: Universidad Autónoma de Puebla, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades. Flaherty, Robert, 2005: “La función del documental”. En: Colombres (Editor) Geertz, Clifford, 1973: La interpretación de las culturas. Barcelona, editorial Gadisa p.89. Gilberto Giménez, 1994: Modernización e identidades sociales. México D.F. : UNAM, Inst. de inv. Sociales: 183p. Giménez, Gilberto Montiel, 2005: “La memoria colectiva”, en G. Giménez Montiel: Teoría y análisis de la cultura, Vol. 1. México D.F.: CONACULTA. Guevara G., Rodolfo (Secretario General del sindicato de San Bruno), 1989: Datos históricos de nuestro Sindicato Emancipador Revolucionario de San Bruno. Xalapa, Ver.: Editora del Gobierno del Estado de Veracruz. Guinsberg, Enrique, 1999: “Proyectos subjetividades e imaginarios de los 60 a los 90 en Latinoamérica” en Argumentos N° 32-33: 117-147. Heau, Catherine 1998: “Patrimonio tangible e intangible”, en Cardenas Barahona, Eyra (cord). México D.F. : CONACULTA. Hizinga, Johan, 1938: Homo ludens: el juego y la cultura. México D.F.: Fondo de Cultura Económica, 224p. Horkheimer, Max y Theodor W. Adorno, 1969 - (1998): “La industria cultural. Ilustración como engaño de masas” en La Dialéctica de la Ilustración, Frankfurt 1969- Madrid 1998, editorial Trotta: 165- 213p. Jorge Grau Rebollo, 2011: “Antropología audiovisual: reflexiones teóricas”. Barcelona: Departamento de Antropología Social y Cultural, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Barcelona. Lipovetsky, Guilles, 1986, (2000): La era del vacío. Ensayo sobre el individualismo contemporáneo. Barcelona: Anagrama. Marc Augé, 1998: La formas del olvido. Barcelona: Gedisa. Maurice Halbwachs, 1925,2004: Los marcos sociales de la memoria. Barcelona: Antropos. Mendoza, Carlos, 2010: Guion para cine documental. México: UNAM, CUEC. Pasoini, Pier Paolo, 1972, 2006: Cinema. El cine como semiología de la realidad. Mexico DF.: CUEC-UNAM. Reboredo, Aída, 1983: Jugar es un acto político. México D.F.: Editorial Nueva Imagen/ceestem: 204p. Thompson, Johon B. 1990, 1993: Ideología y cultura de masas. México, UAM. Yudice, Gorge, 2002: “El recurso de la cultura” en Gorge Yudice 2001: El recurso de la cultura. Usos de la cultura en la era global. Barcelona: Ed. Gadisa: 24-55ps. Periódicos: La Prensa, 7 de Julio de 1932. Carlos Contreras Cruz (Director editorial), 2008: El Machete 1929-1934 Puebla: BUAP.: 1. Noviembre 1929. No.187: “El congreso campesino de Jalapa y la lucha de las facciones burguesas”. 2. Marzo 1931 No.194: “Los obreros ametrallados en Jalapa, dos muertos y diez heridos, intentan asaltar la fábrica de San Bruno”. 3. Mayo 1931 No. 197: “Contra la ley federal fachista del trabajo”. 4. Junio 1931, No.200: “Otros compañeros asesinados en Jalapa”. 5. Junio 1931, No. 202: “La fábrica de San Bruno en Jalapa asaltada de nuevo”. 43 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. Mayo, 1932, No. 227: “Nuevo triunfo en San Bruno”. Mayo 1932, No. 224: “Listos para ayudar a San Bruno”. Julio 1932, No. 232: “San Bruno se defiende”. Julio,1932, No. 231: “A ultima hora: enviados a las Islas Marías…” Septiembre 1932 No. 231: “Libertemos a San Bruno.” Septiembre 1932 No.237, Agosto 1932 No. 236: “Nuevo asalto a San Bruno.” Noviembre 1932 No. 243: “La lucha en San Bruno Veracruz.” Diciembre, 1932, No. 247: “Los trabajadores de Veracruz bajo el terror militar” Diciembre, 1932, No. 246“Abajo la ocupación militar de Veracruz” Enero 1933, No. 248: “La lucha de los Obreros arrojados de San Bruno.” Revistas: Blog del barrio de San Bruno, consultado entre 2014-2015: Http://elbarriodesanbrunoenxalapa.blogspot.mx/ Castoriadis, Cornelius, 1997: “El Imaginario Social Instituyente”, en revista electrónica Zona Erógena, Nº 35. 1997: http://www.ubiobio.cl/miweb/webfile/media/267/Castoriadis%20Cornelius%20%20El%20Imaginario%20Social%20Instituyente.pdf Lefebvre, Henri ,1974, 2012: “la producción del espacio” en Papers: revista de sociología No. 3. Barcelona: Universidad Autónoma de Barcelona: 219-229ps. Miño Grijalva, Manuel, 1983: “Espacio económico e Industria textil: los trabajadores de Nueva España 1780-1810”, en Historia Mexicana, vol. XXXII, No. 4., México: El Colegio de México. Entrevistas: 1. Abdiel Hinojosa, Marzo, 2015: Colectivo Acero / Juventudes Comunistas de México, en Unidad de Humanidades de la U.V. en San Bruno. 2. Antonio Contreras Rodríguez, Abril, 2015: Vecino en rescate de la fábrica, en Fábrica San Bruno. 3. Apolonio Torres Sánchez, Agosto, 2014: Ex trabajador de San Bruno, en San Bruno, Ferrer Guardia, casa de Apolonio. 4. Daniel, Agosto 2014 Normalista / Coordinador de taller de "Cantos y Juegos", en Fábrica San Bruno. 5. Esteban de Jesús Aparicio, Agosto, 2014: Hijo de Manuel Aparicio Castillo. 6. “El Popo”, Agosto, 2014: ex trabajador de la) en Fábrica San Bruno. 7. Genaro Rodríguez, Agosto, 2014: Nieto de Cristóbal Rodríguez uno de los fundadores del sindicato, en San Bruno, Ferrer Guardia, casa de Genaro R. 8. Julio César de Jesús Vásquez, Agosto, 2014: Presidente de la asociación de Colonos del barrio de San Bruno, en Fábrica San Bruno. 9. Mtro. Manuel Reyna Muñoz, Abril, 2015: Investigador del Instituto de investigaciones HistóricosSociales U.V., en Instituto de investigaciones Históricos-Sociales U.V 10. Oziel F. Lara Guzmán, Agosto, 2014: Estudiante / organizador de festival "De la Calle a la Fábrica", en Fábrica San Bruno. 44
0
Puede agregar este documento a su colección de estudio (s)
Iniciar sesión Disponible sólo para usuarios autorizadosPuede agregar este documento a su lista guardada
Iniciar sesión Disponible sólo para usuarios autorizados(Para quejas, use otra forma )