Acumulación de IED ¿Benéfica para el país?

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Acumulación de IED ¿Benéfica para el país?
Carlos A. Rivero Cosme
México D.F. a 23 de Agosto de 2010
El pasado Jueves el periódico el financiero publicó una nota con el título “Acumula México IED
por 222 mil mdd en una década” en donde se comenta que esto es debido al “reconocimiento a
las fortalezas del país y a las garantías legales que ofrece” según datos de ProMéxico. Lo
anterior nos coloca según la publicación como el tercer país receptor de inversiones dentro de
los países en desarrollo; lo cual si bien es un hecho que beneficia a la imagen económica del
país no se refleja en la actividad y fortaleza de la economía.
Pero las cifras del World Investment Report 2010 nos muestran que nuestro país
descendió un lugar en la lista de países receptores de IED al pasar del 14º puesto en el periodo
1998/2008 al 15º lugar en el periodo 1999/2009 cediéndole su lugar a la Federación Rusa y
detrás de países como China, Hong Kong, y Brasil.
Las cifras de IED recibidas por nuestro país hasta el año pasadoi nos indican que de
1999 a 2009 el país ha recibido $ 219,185.60 millones de dólares (mdd), los cuales provienen
principalmente de Estados Unidos, España, Holanda, Canadá y Reino Unido, los cuales son el
origen de poco más del 87 por ciento de la IED recibida por nuestro país en el periodo de
referencia. Con esta composición del origen de la IED se cumple con el objetivo de la firma del
Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que era el de atraer inversiones
europeas a nuestro país y competir fuertemente en este rubro con las naciones de Europa
Oriental.
Según la teoría económica la IED es benéfica ya que incrementa la planta productiva del
país receptor y por tanto el producto de la economía en su conjunto, genera empleos y tiene el
potencial de facilitar el acceso a nuevas tecnologías a las economías receptoras. Lo que
no nos muestran estas cifras es que el impacto que estas inversiones han tenido en nuestra
economía es mínimo y no se reflejan en el producto de nuestra economía y mucho menos en
beneficio del bienestar económico de la población debido a los sectores y actividades a las que
son dirigidas.
En base a lo anterior un incremento de la IED debería de verse reflejado en un aumento
en el producto del país receptor en un periodo de tiempo determinado por el tipo de inversiones
que se realicen; ya que si se realizan las inversiones en plantas productivas pueden tardar
muchos meses o años en estar en condiciones de producir, mientras otro tipo de inversiones
pueden tomar menos tiempo en comenzar a operar y generar ingresos. Pero al observar el
movimiento de la IED recibida y el Producto Interno Bruto de nuestro país se observa que no
existe una interrelación directa entre las variables, y cuando se aplica un estudio de regresión
encontramos que el coeficiente de correlación es bajo con un 0.61 y una R² de 0.30 que nos
indica que no es significativo el efecto de las variaciones de la IED en las variaciones del PIB.
Los sectores económicos a los que son dirigidas estás inversiones en nuestro país son la
industria manufacturera, los servicios financieros y los servicios comunalesii los cuales
acumulan el 78.52 por ciento del total de la IED recibida en el periodo. Si bien se puede
argumentar que la industria manufacturera es la que mayores salarios paga y que los servicios
financieros han incrementado la bancarización de la economía y que las inversiones extranjeras
en las actividades hoteleras y de restaurantes ayudan a incrementar la entrada de divisas al país
debido a la mayor y mejor oferta de servicios turísticos, la realidad es que este tipo de
inversiones lo que están haciendo es buscar los recursos con los que cuenta nuestro país para
aumentar su ventaja competitiva y diversificar su producción internalizando las ventajas
comparativas de nuestro país y en su mayoría explotando la única ventaja competitiva con la
que contamos que es el TLCAN.
Cuando ahondamos un poco más en la revisión de cifras de IED al nivel de clases
industriales podemos observar que las actividades a las que se dirigen estas inversiones buscan
explotar en primer lugar el mercado nacional con inversiones en Banca múltiple (17.05% del
total), Fabricación de otras partes y accesorios para automóviles (4.85%), Otros servicios
profesionales y técnicos (3.96%), Otros servicios de telecomunicaciones (3.89%), Comercio de
productos alimenticios al por menor en supermercados y tiendas de autoservicio (2.9%),
Servicios de alquiler, compra, venta y administración de bienes inmuebles (inmobiliarias)
(1.89%); y en segundo lugar de nuestros recursos naturales con inversiones en Fabricación de
otros productos de acero (2.26%), Extracción y/o beneficio de minerales con alto contenido de
oro, plata y otros minerales y metales preciosos (2.10%).
En general las diferentes teorías de la IED nos indican que los países en desarrollo son
receptores de inversiones buscadoras de recursos y de mercado ya que cuentan con
marcos normativos que permiten el aprovechamiento de sus factores naturales (tierra y
lo que en ella se encuentra) y de mercado (tamaño de sus mercados) con lo que
fortalecen el poder de las ETNs para obtener beneficios de las imperfecciones del
mismo. Conforme avanzan las economías y su sociedad, los mercados se vuelven más
complejos así como sus sistemas productivos, esto provoca que la atracción de
inversiones se vuelva más compleja y el estado busque que las entradas de capital
generen un aumento en el nivel de bienestar por lo que deben de generar las condiciones
que incentiven la inversión en sectores e industrias que se sean cada vez menos trabajo
y factores intensivas, y favorezcan la transferencia tecnológica y del Know How con la
firme intención de incentivar e internalizar el aprendizaje derivado de la llegada de
nuevas y mejores técnicas de producción y de dirección generando el desarrollo de la
planta productiva local y transformándola en una incipiente industria internacional; pero
esta internalización de los modos de producción y de dirección debe de ir acompañada
de un desarrollo de la estructura social para impulsar el desarrollo económico, lo que no
ha presentado en esta última década en nuestro país.
También el país receptor para poder ser capaz de obtener los mayores beneficios
de las bondades de la IED debe tener la capacidad de absorción, replicación, adaptación
y desarrollo de las nuevas tecnologías y modelos administrativos que recibe de las
empresas extranjeras, condiciones que en nuestro país no se han logrado desarrollar de
forma que se generen las condiciones para alcanzar la tercera fase de la evolución de las
economías de Ozawa (1192) en donde se presenta “La continua adaptación y
mejoramiento de la tecnología externa y el surgimiento de industrias de investigación y
desarrollo (IyD) locales; en donde los desarrollos son los que generan el crecimiento
económico”. Con lo que si continuamos recibiendo este tipo de inversiones que solo
buscan explotar nuestros recursos y mercados, y no generamos las condiciones para
poder desarrollar una industria de soporte que provea en una primera instancia a las
empresas multinacionales y después sirva de soporte para la expansión global de
industrias nacionales los beneficios de la IED recibida por nuestro país continuaran
siendo escasos.
i
Fuente: Registro Nacional de Inversión Extranjera, RENIE. Estas cifras pueden diferir por el manejo
estadístico con las de la UNCTAD.
ii
En los cuales se encuentran los servicios Hoteleros y de restaurantes.
Bibliografía
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